La Luz Para un Espiritu
EME26.3.
Por lo tanto, la luz de vuestro espíritu no es precisamente una flama, una
llamarada o una chispa como contempláis que se da el fuego o la luz en lo
material. EME26.13.
Si los espíritus en tinieblas penetran en un ambiente de espiritualidad, de
fraternidad, de oración y de fe, ahí reciben luz, razón, paz y fortaleza. EME26.20.
En vez de hablar con amor a esos espíritus, tomáis en vuestras manos esas aguas
y las esgrimís como látigos, y tomáis el nombre de Dios Todopoderoso para
azotar a diestra y siniestra a esos espíritus. EME26.37.
Después de 1950, proseguiremos entregando la luz en nuestros caminos
espirituales, vosotros en materia, entregando la luz espiritual tanto a los
seres materiales como a los espirituales, nosotros desde el más allá
entregándola a los necesitados tanto en el valle espiritual como en el
material.
EME26.4. La luz espiritual es inteligencia, es razón, es virtud, paz, amor; y
cuando esa paz, ese amor, esa virtud y esa fuerza llegan a un espíritu
necesitado de ellas, son en él iluminación, como una alborada, como un
relámpago, porque en ese momento invade a aquel espíritu la luz de la razón y
de la vida espiritual, la luz de la paz y del consuelo.
EME26.5. Esa luz existe en vosotros de manera muy grande, hermanos míos, pero
esa luz la poseen todos los espíritus en mayor o menor grado, sin excepción
alguna, sean encarnados o desencarnados; mas esa luz llega a empañarse por el
pecado, por las bajas pasiones, por falta de cumplimiento a las leyes
espirituales, por la ignorancia y por el ambiente adverso en que el espíritu
penetra, pero dentro del espíritu, siempre existe la flama de luz espiritual.
EME26.14. Esos espíritus, en este Tercer Tiempo, saben, porque se han dado
cuenta, de que en el seno de la humanidad vive Israel, el pueblo de Dios, aquél
que ha llevado la marca del Padre en los tres tiempos, el sello trinitario de
luz, la luz del Espíritu Santo; esas enormes legiones acuden presurosas entre
vosotros para rodearos, no siempre con buena intención, no siempre con el deseo
de recibir luz.
EME26.15. Entre ellos, como sucede con los seres humanos, hay espíritus de
índole diversa, y la misión que el Padre le ha confiado a Israel en este Tercer
Tiempo, es la de dar luz a todos los espíritus, no la luz material, sino la luz
espiritual que es razón, paz, consuelo, verdad y fuerza: en una palabra, la luz
del amor.
EME26.21. Y si tomáis en vuestras manos un manojo de hierbas para azotar los
rincones de vuestra alcoba, donde creéis erróneamente que habitan esos
espíritus ¿pensáis que así puedan recibir algo de vosotros?
EME26.22. ¡Ah, hermanos míos! Lo único que lográis con todo esto, es excitarlos
más en su tiniebla, porque se les ofende, y ellos toman eso como un desafío, y
por su misma turbación, no son capaces de perdonar las ofensas, y entonces, se
levantan contra de vosotros, aún con más saña en su persecución.
EME26.25. Cuando os encontréis rodeados de espíritus de tiniebla, sea en
vuestro hogar, en vuestros caminos o en vuestra propia persona ¿cómo entregar
en forma efectiva la luz a esos espíritus?
EME26.26. Les entregaréis la luz a través de vuestra oración espiritual,
después, a través de vuestra caridad, y más tarde, practicando la virtud, losbuenos modales y la moral en vuestra vida, y ellos, que habitan con vosotros y
que os miran incesantemente, al contemplar que sois más fuertes por la virtudque ellos por el mal, se irán doblegando, deponiendo sus malas inclinaciones,
convirtiéndose al asimilar vuestras virtudes al recibir vuestra luz.
EME26.29. La mayor parte de los seres espirituales turbados, lo son porque
todavía no se han dado cuenta de que se hallan ya en estado espiritual,conservan la creencia de que son personas materiales, y persisten en querer
vivir como vivieron cuando eran seres humanos, y ellos juran que lo son.
EME26.30. Estando en el valle espiritual, insisten en sostener que son seres
humanos, porque la impresión que la carne dejó en su espíritu fue muy profunda,
fue intensa, debido a que vivieron sumergidos en materialismo, en sus intereses
materiales, en las pasiones, en el pecado y en el fanatismo.
EME26.31. La ignorancia que tuvieron en su vida terrestre, les envolvió el
espíritu, y éste no tuvo las fuerzas, al llegar la transición que llamáis
muerte material, para despojarse de esa pesada carga, de ese pesado fardo y
todo ello es por la materia.
EME26.32. Esos espíritus son dignos de la más grande caridad, porque no están
plenamente en el valle material, como estáis vosotros, ni tampoco plenamente en
el valle espiritual, como estamos nosotros.
EME26.34. Cuando un espíritu turbado se acerca a una de vuestras congregaciones
y se asoma a la enseñanza del Padre, una tempestad tiene lugar en su mente
espiritual que tanto tiempo estuvo turbada, porque en un instante aprende el
control de sí mismo, y se entera que es un espíritu que pertenece a otra vida,
y desde ese momento se pone obedientemente bajo la conducción del mundo
espiritual de luz.
EME26.38. Y ¿en qué forma habremos de entregar la luz para entonces? Os
volvemos a decir: con nuestro amor, con nuestra virtud, con la caridad y con la
luz que el Señor ha depositado en nuestro espíritu.