LOS 144 000.
¿Quiénes son los ciento cuarenta y
cuatro mil?
E.M.E. 4-24 144,000 son los espíritus que el Padre ha
escogido para que colaboren en Su Obra universal del Tercer Tiempo y ¿no podrá
ese número de espíritus prepararse, unirse y elevarse para recibir la voluntad
del Señor y llevar a cabo obra tan grandiosa?
01-001.33 ¿En dónde
están esos ciento cuarenta y cuatro mil? Elías los está reuniendo sin que sea
obstáculo que unos se encuentren en espíritu y otros encarnados. Todos estarán
unidos espiritualmente en esta Obra divina.
Ap.7:4 Y oí el número de los señalados: ciento cuarenta y cuatro
mil señalados de todas las tribus de los hijos de Israel.
¿Cuál es la
responsabilidad de los ciento cuarenta y cuatro mil?
01-015.35 Estoy reuniendo a mis
nuevos apóstoles, que no serán doce sino ciento cuarenta y cuatro mil, y cada
uno de ellos deberá manifestar mi Doctrina; todos hablarán y serán como
heraldos que den la buena nueva, de que el Maestro ha vuelto a los hombres como
Espíritu Santo.
04-089.16 Estoy formando
un pueblo que se levantará como un ejército, llevando al frente como antorchas
que iluminen el camino, los ciento cuarenta y cuatro mil marcados por mi luz.
E.M.E 30-38. En este pueblo se
encuentran un número de escogidos que tienen gran responsabilidad, pues son
destinados para un cumplimiento, y ese número, anunciado desde el Segundo
Tiempo por Juan, el apóstol del Señor, es de doce mil señalados de cada tribu,
que en conjunto suman 144,000 señalados.
03-066.37 En esta Era
estoy preparando a este pueblo para que de él surjan los ciento cuarenta y
cuatro mil que han de llevar mi mensaje a la humanidad.
12-344.56. En el Segundo Tiempo preparé a mis doce apóstoles
para doctrinar a la humanidad mas en este Tercer Tiempo he venido a reunir a
los ciento cuarenta y cuatro mil marcados para prepararlos, para que por
conducto de este pueblo, nuevamente reciba la humanidad mi caridad.
05-111.18 Entre la
humanidad habitan una parte de los ciento cuarenta y cuatro mil señalados por
Mí. Diseminados se encuentran en el mundo esos siervos míos cumpliendo con la
misión de orar por la paz y de trabajar por la fraternidad de los hombres. No
se conocen unos a otros, pero ellos, intuitivamente unos, y otros iluminados
por esta revelación, van cumpliendo con su destino de hacer luz en la senda de
sus hermanos.
11-314.47. Escuchad bien
lo que os voy a decir: En el seno de una gran Iglesia, los ministros hablarán a
la humanidad del Espíritu Santo. Hablarán del Tercer Tiempo. Hablarán de los
Siete Sellos. Harán el llamado a los pueblos y pretenderán escoger y señalar a
los ciento cuarenta y cuatro mil con la marca con que Yo ya he señalado a los
que ha sido mi voluntad. Mas Yo tocaré a todos los hombres, en los pastores de
la humanidad me manifestaré a través de la conciencia y les someteré a grandes
pruebas. En ese tiempo Yo sabré de quiénes de vosotros me serviré para dar
pruebas a aquellos, hablaré por vuestro conducto con la preparación que he
venido a daros.
07-183.08 Vengo a enseñaros a que no os desconozcáis por
causa de mi obra, que no discutáis injustamente. Mas también os prevengo con
estas revelaciones: Falsos maestros y profetas aparecerán, aun en el seno del
pueblo de Israel.
07-183.09 Muchos que hoy comen el pan en mi mesa, mañana
buscarán sólo su bienestar material, su
reinado y alabanza y debéis cuidaros de ser confundidos.
07-183.10 Grande se presenta vuestra lucha, fieles
discípulos que velaréis por esta causa. Voy a dejar preparados ciento cuarenta
y cuatro mil, en quienes descansará esta responsabilidad, y entre ellos están
los que han de darme la espalda, los que han de tomar mi nombre para decir: He
aquí al Maestro y los que no hayan calmado su sed y los que no quisieron oírme
en el tiempo propicio, a ellos se acercarán sedientos de verdad y se
confundirán
¿Podríamos reconocer entre nuestros
semejantes a uno de los ciento cuarenta y cuatro mil?
49. Hoy, estáis en calma, vuestra tarea es pequeña, mas llegará el momento
en que habréis de levantar vuestra planta, plenamente despierto el espíritu,
lleno de amor, de ideales y de cumplimiento al Señor.
50. Sí, os habréis levantar el mañana por los caminos, llevando su estandarte
de paz, Su palabra de buena voluntad y Su espada de luz por comarcas y aldeas.
51. Y cuando esos tiempos de lucha sean llegados, os asombraréis de vosotros
mismos al ver cuanta fuerza os impartió el Padre con Sus enseñanzas, y
recordaréis estos tiempos en que simplemente erais los párvulos de la
Divinidad, tiempos en que humildemente os sentíais incapacitados para servir al
Señor y para llevar a cabo una obra digna de Él.