1)
01-021.01 Discípulos: Habéis
olvidado la forma de orar que os enseñé en el Segundo Tiempo y he venido a
recordárosla.
01-021.02 La oración debe
ser para vosotros algo más grande y poderoso que repetir las palabras
aprendidas de memoria con las que nada alcanzáis si no tenéis elevación
espiritual.
01-021.03 No acostumbréis
orar únicamente con palabras, orad con el espíritu. También os digo: Bendecid
con la oración, enviad pensamientos de luz a vuestros hermanos, no pidáis nada
para vosotros, recordad que quien se ocupe de lo mío, siempre me tendrá
velando por él.
01-021.04 La semilla que
sembréis con amor, la recibiréis multiplicada.
01-021.05 Visitad y ungid
al enfermo, confortad al presidiario, dad paz la necesitado y llevad el consuelo
al corazón angustiado.
01-021.06 Los hombres han
confundido la verdadera caridad olvidando uno de los sentimientos más elevados
del espíritu, con el materialismo que se manifiesta en todos sus actos. Os he
visto dar con desprecio y aún con asco, unas monedas a vuestros hermanos los
pobres, y dais monedas, porque en el corazón no tenéis nada que dar; si al
menos las dieseis con amor o con deseo de ayudar, pero las dais con orgullo, con
ostentación humillando al menesteroso. Si las dieseis sin vanidad ni repulsión,
vuestra pobre moneda en parte mitigaría la sed de amor de esos espíritus en
plena restitución.
01-021.07 A los que así
entienden la caridad y con esas obras imperfectas tratan de acallar la voz de su
conciencia y pretenden hacerme creer que cumplen con una de mis más elevadas
enseñanzas, vengo a deciros: Recogeos en vuestra alcoba y en vuestra oración
comunicaos conmigo, para que en esa comunión a la que por ahora no estáis
acostumbrados, sintáis en vuestro interior un destello de bondad y gratitud
hacia el Padre, y sintiendo el dolor de vuestros semejantes, pidáis por ellos
aunque sólo lo hagáis por los vuestros, lo que ya sería un paso hacia la
espiritualidad.
01-021.08 Aún no puedo
pedir de todos los hombres abnegación y caridad para los demás o verdadero
amor para el prójimo; mas de vosotros, discípulos y párvulos, que día tras día
escucháis esta voz que dulcifica vuestros sentimientos, si espero obras dignas
de Mí y de vosotros.
01-021.09 Si amáis, los
demás beneficios os vendrán por añadidura.
01-021.10 El amor os dará
la sabiduría para entender la verdad que otros buscan inútilmente por los
escabrosos caminos de la ciencia.
01-021.11 Dejad que el
Maestro os guíe en todos los actos, palabras y pensamientos. Preparaos bajo su
dulce y amoroso ejemplo y manifestaréis el amor divino, así os sentiréis
cerca de Dios, porque estaréis en armonía con El.
01-021.12 Si amáis,
lograréis ser mansos, como Jesús lo fue.
2)
07-175.14 ¡Orad
y velad continuamente para que no seáis sorprendidos, oh pueblo; mas de cierto
os digo, que si velaseis y oraseis por el mundo, habrá un manto invisible que
os protegerá, porque supisteis amar a vuestros hermanos y sentir como propio su
dolor!
07-175.36
Obras, palabras, oraciones, son los medios que debéis y podréis emplear para
cumplir con la misión de servir y amar a Vuestros hermanos.
07-175.37 Os he
enseñado la oración perfecta, la que es verdadero idioma del espíritu, la que
pone al hombre en comunicación directa conmigo.
07-175.38 Os he
dado el don de la palabra que es expresión de la luz que hay en el espíritu y
del amor que atesora el corazón.
07-175.39
Pueblo que me escucháis: No digáis que os estoy pidiendo demasiado, cuando Yo
sé mejor que vosotros mismos de lo que sois capaces. Hoy os sentís débiles,
torpes, impotentes e indignos, porque examináis vuestro interior y descubrís
muchas flaquezas, muchas necesidades que no os dejan sentir el dolor ajeno, pero
primero os voy a sanar, a haceros sentir mi paz, a fortalecer vuestro corazón,
a limpiar vuestro camino, y entonces no sentiréis timidez ni tendréis dudas,
ni os sentiréis incapaces.
07-175.40 Por
eso os he dejado un tiempo escuchándome, fortaleciéndoos poco a poco en mi
palabra, sin enviaros aún a las comarcas a cumplir vuestra misión; mas cuando
vuestro espíritu se encuentre saturado de mi esencia, no esperará pruebas ni
señales para levantarse, porque sabrá recibir por inspiración cuanto deba
hacer.
07-175.41 Orad,
pueblo y mientras oráis, Yo derramaré mi paz en todos los pueblos de la
tierra, bendeciré Vuestros hogares e iluminaré Vuestros caminos.
07-175.42 Os
daré una prueba de que es verdad cuanto os he prometido. ¿Qué prueba será
esa? La que veáis realizarse en vuestra vida algo que hace tiempo estáis
esperando, algo que para algunos es imposible obtener. A unos les llegará
pronto lo ofrecido por Mí; a otros les haré esperar; mas en verdad os digo,
que no habrá uno que no reciba mi prueba de amor. Cuando esa gracia llegue a
cada uno de vosotros, recordaréis mi palabra y aumentará vuestra fe.
07-175.43 No
desesperéis, no derraméis vuestro llanto, sabed esperar esa hora practicando
mi enseñanza, orando y velando.
07-175.44 ¿Veis
cómo en estos instantes en que eleváis vuestro espíritu, os olvidáis de
vuestras penas y os llenáis de mi paz? Procurad estar siempre delante de Mí,
practicad mí doctrina y veréis prevalecer mi paz y mi luz sobre vuestras
vicisitudes y trabajos.
07-175.45
Comprended que vuestras penas no son inútiles, que tenéis la misión de
templaros espiritual y corporalmente para que podáis formar parte del número
de mis sembradores.
07-175.46 Los
que van a llevar consuelo a los hombres, los que van a levantar a los que han caído,
los que van a dar fuerzas a los débiles, tienen que estar iluminados por la luz
de la experiencia y tienen que estar fortalecidos en la lucha y en las pruebas.
Que no les amedrente ningún cuadro de dolor, que no tiemblen ante la desgracia
de un semejante, que no huyan del dolor cuando las manos de sus hermanos se
tiendan hacia ellos en demanda de caridad.
3)
02-039.01.
Yo soy la paz que desciende a vosotros, porque en el mundo sólo contemplo caos.
02-039.02
Velad y orad, haced el bien y con la práctica de la caridad destruiréis la
guerra.
02-039.03
El árbol de la ciencia, según le cultivaron los hombres, se encuentra dando un
fruto amargo a la humanidad, mas Yo voy a daros el agua cristalina del amor,
para que la reguéis y veáis cuán diferentes van a ser los frutos que ese
mismo árbol va a producir.
02-039.04
Antes de que descubráis en mi enseñanza
el secreto para cultivar el árbol de la ciencia, éste será azotado por
fuertes huracanes que harán caer hasta el último de sus malos frutos y lo
dejarán limpio.
02-039.05
Después de ese vendaval, comenzaréis a ver brillar en vuestro espíritu una
nueva luz, la cual se reflejará en todas las sendas de vuestra vida.
02-039.06
Estáis viviendo el tiempo del juicio, recordad cuántas veces os he dicho que
la hoz de mi justicia divina incansablemente corta la mala hierba.
02-039.07
Mi justicia toca lo mismo a la ciencia, que a las religiones o a los hombres del
poder; nada quedará sin ser escudriñado por mi mirada o pesado en mi balanza.
Desde el principio de la humanidad el pecado ha sido sentenciado a morir y mi
palabra tendrá que cumplirse.
02-039.08
Vos pueblo, cuando miréis en la Tierra señales de estos acontecimientos,
elevaos en oración a Mí, reunios con vuestra familia formando un solo
pensamiento y enviad vuestro espíritu como mensajero de mi amor hacia vuestros
hermanos necesitados de paz.
02-039.09
No dudéis del poder de la oración, porque si practicando la caridad no
tuvieseis fe, nada podréis dar a vuestros hermanos.
02-039.10
¿No os he enseñado que hasta los elementos desatados pueden escuchar vuestra
oración y apaciguarse? Si ellos obedecen a mi voz, ¿por qué no han de
obedecer la voz de los hijos del Señor cuando ellos se hayan preparado?
02-039.11
Desde el tiempo en que estuve con vosotros en el mundo, os enseñé a orar para
que en los momentos de prueba, supieseis comunicaros con vuestro Padre, y
tomando fuerza de El, cumplieseis con vuestra misión de amor y caridad entre la
humanidad.
02-039.12
La oración es una gracia que Dios ha entregado al hombre para que le sirva de
escala para elevarse, de arma para defenderse, de libro para instruirse y de bálsamo
para ungirse y sanar de todo mal.
02-039.13
La verdadera oración ha desaparecido de la Tierra, los hombres ya no oran, y
cuando intentan hacerlo, en vez de hablarme con el espíritu, lo hacen con los
labios, empleando palabras vanas, ritos y artificios. ¿Cómo van a contemplar
prodigios los hombres, empleando formas y haciendo prácticas que no enseñó
Jesús?
02-039.14
Es menester que vuelva la verdadera oración entre los hombres, y soy Yo quien
nuevamente viene a enseñárosla.
02-039.15
Bendito el que inspirado en su amor hacia los demás, les sirva de peldaño en
su elevación hacia Mí, porque cuando él abra sus ojos para contemplarse a sí
mismo, se verá cerca de su Padre.
4)
12-349.44.
Todo aquél que se sienta débil o enfermo, fortalézcase con mi presencia,
sienta mi consuelo y levántese con fe y confianza en su destino. Esa misma fe
será un báculo para sostenerse y seguir adelante. Si vuestras dolencias se
prolongan, sobreponeos a ellas mismas, con esa fortaleza que os doy; si miráis
el dolor en vuestros hermanos y queréis apartarlo, venid a la fuente de
consuelo y muy presto ese dolor lo convertiréis en paz y en sonrisa. No miréis
muerte en donde no la hay, porque Yo soy la vida y todos los seres vivís en Mí.
12-349.45.
Cuando queráis orar por los seres que habitan el valle espiritual, no fijéis días
ni hora para evocarlos y acercaros a esas criaturas, hacedlo por el amor que os
une a ellas y pensad que pertenecen a la vida espiritual, que habitan en la
eternidad y no se encuentran bajo la acción del tiempo.
12-349.46.
¡Vivid ya en comunión con este mundo, cerca los unos de los otros! Estrechad
vuestros lazos de amor y si esos seres a quienes estuvisteis unidos en la
Tierra, se encuentran más elevados que vosotros en la escala espiritual, os
ayudarán en vuestra vida. Si por el contrario, están retrasados y necesitan de
vuestra oración y vuestro apoyo, del ejemplo que les podáis dar, ayudadlos y
así estaréis manteniendo la armonía y la paz en este mundo.
12-349.47.
No mostréis impaciencia por volver a encontraros con los seres queridos. Esa
impaciencia es del corazón humano que quisiera percibir la forma de esos seres,
su faz y su actitud, para gozar con ellas un momento. Retened esa impaciencia y
esperad con verdadera virtud espiritual que llegue el momento feliz de ese
encuentro y después seguiréis caminando unidos por la misma senda que ha de
llevaros a todos a mi diestra.
12-349.48.
Velad y orad por los seres del Más Allá; para aquellos que nada necesitan de
vosotros vuestra oración será un saludo, un ósculo, un estrecho abrazo
espiritual; y para los que necesitan vuestra ayuda, vuestra oración será un bálsamo,
una liberación, una caricia y una voz de estímulo en el camino de las pruebas
y de la restitución. Esos seres espirituales que no han podido elevarse a la
morada que les corresponde, al mundo que pertenecen y les espera, al recibir la
voz de este mundo que les atrae con su oración, despertarán de su sueño,
resucitarán de su muerte e irán en pos de su salvación.
12-349.49.
Mas la humanidad no sabe iluminar la vida de esos seres, ni arrancar su
materialización, no sabe romper las cadenas de remordimientos y de dolor que
pesan sobre ellos. Vosotros que poseéis la luz, orad y tened caridad de ese
mundo desconocido para vosotros y ayudadlo a liberarse y a encauzarse en la vida
a que pertenecen; no huyáis de su presencia ni les temáis. Yo os acerco para
que unidos oréis y vengáis a Mí. Así os recibiré para daros la paz, que ha
de extenderse para cubrir a todos, porque todos sois mis hijos muy amados.
12-349.50.
Mi Espíritu divino os estrecha y os bendice, Tomad mi palabra para que seáis
llenos de luz, de fortaleza y sabiduría y penetrad en ella para que conozcáis
mi voluntad. Yo quiero que seáis celosos de lo que recibís y que sepáis
analizarlo.
12-349.51.
En mis manifestaciones de amor habéis sentido que os doy vida, sentís mi calor
y mi protección y dejáis de ser fríos para convertiros en seres llenos de fe
y esperanza.
12-349.52.
Cada una de mis palabras es un mandato y quiero que os levantéis presurosos a
darles cumplimiento. Mis profecías dadas por medio de criaturas sencillas y
humildes, se cumplirán y vosotros daréis testimonio de ello.
5)
11-312.55. No estáis
solos en el mundo, en derredor vuestro flotan seres en número infinito, que os
ayudan e inspiran en todos los pasos de vuestra vida.
11-312.56. Para que podáis
recibir esa influencia espiritual y esa luz, es necesario que oréis, a fin de
que siempre os hagáis acreedores a la ayuda de seres elevados.
11-312.57. Sed sensibles a
las influencias espirituales y no tendréis por qué tropezar en el camino.
11-312.58. El camino
estrecho es el que se presenta delante de vuestros ojos, y es necesario velar y
orar para no salir de sus límites. En él quiero encontraros siempre, porque
quienes vengan a Mí por ese sendero, querrá decir que están limpios de vicio
y de falsedad.
11-312.59. ¿Queréis
gozar de la vista invisible, así como de la influencia de los seres
espirituales de luz? ¿Queréis asimismo libraros de quienes habitan en las
sombras de su materialismo y de su confusión? Pues Yo os digo que el secreto
consiste en llevar una vida tranquila, sencilla, en vivir con amor, en cultivar
en vuestro hogar la simiente de la virtud.
11-312.60. Mi bendición
desciende sobre todos; pero mientras unos saben recibirla y aprovechan sus
beneficios, otros la rechazan, despojándose de toda la gracia que ella
encierra.
11-312.61. Esas legiones
espirituales de que he hablado, forman también parte de mis bendiciones que os
envío. Mis mensajeros y siervos, en el instante de recibir la inspiración
divina, se apresuran a ayudar a sus hermanos que habitan la tierra, ese planeta
convertido por los hombres en valle de lágrimas.
11-312.62. Sólo mi
Doctrina podrá poneros en contacto con el Mundo Espiritual, aproximándoos a
unos y a otros, como corresponde a todos los hijos del Señor, quienes poseyendo
espíritu no pueden estar distantes unos de otros, ni permitir que la materia
sea una barrera entre los que habitan la Tierra y los que se encuentran en espíritu.
11-312.63. Dejad que mi
palabra siga puliendo vuestros corazones hasta dejaros en verdad sensibles al
dolor ajeno.
11-312.64. Nunca podréis
cumplir con perfección vuestra misión espiritual, mientras no se hayan
sensibilizado las fibras de vuestro corazón.
11-312.65. No os demoréis
en vuestra preparación, pensad que cada segundo que transcurre, está envuelto
en ayes de dolor que exhala esta humanidad, hermana vuestra.
6)
07-207.48 Pueblo: El
camino que he marcado para que lleguéis a Mí, es uno solo; está trazado con
luz; en él está la vida y la oración; es el camino del espíritu. Caminando
por él no os perderéis. Si vosotros estáis en el sendero, manifestad al mundo
la doctrina espiritualista, dad testimonio de mis revelaciones y enseñad a
vuestros hermanos a llegar a Mí por medio de la oración perfecta.
07-207.49 Recordad,
pueblo, aquel ejemplo de oración que os di en el "huerto de los
olivos", al invocar ante el Padre el perdón para la humanidad. Se postró
el cuerpo de Jesús ante el Padre Celestial, mas no ante imagen alguna, y elevé
mis palabras a los cielos, las mismas que legué a la humanidad.
07-207.50 Una vez más
derramo mi caridad entre vosotros y os estrecho con amor. Caminantes de la vida,
discípulos y párvulos. Es día de gracia en que la voz del Maestro desciende a
acariciaros. No me presento como juez severo, sino como Padre justo y con mi
palabra vengo a guiaros por el sendero trazado por Mí, del cual os habíais
alejado.
07-207.51 Todos sois
luchadores; contemplo que algunos llegan derrotados, otros han alcanzado el
triunfo y otros más aún no elevan el canto de victoria. Estáis en la plenitud
de esa lucha y no conocéis el final. Las tierras que tenéis que sembrar y que
aún no conocéis, son muy extensas, pero poseéis abundante semilla y podréis
sembrarla.
07-207.52 Mientras unos
son sumisos y fuertes en el cumplimiento de su misión, a otros lo sorprende el
cansancio y se aletargan, sabiendo que existe un ojo que todo lo ve, un oído
que todo escucha y una mano que siempre anota. Pensad que estáis dejando pasar
un tiempo precioso, que hoy vivís y que mañana vuestros ojos sin luz no se
abrirán más. Entonces se levantará vuestro espíritu entristecido, porque no
quisisteis escuchar la palabra. Se apoderará de vuestro espíritu un inmenso
deseo de escucharme como en este tiempo y sólo una voz severa llegará a
vosotros, la voz de la conciencia, la cual os estremecerá. Por eso ahora os
digo: No os apartéis de mi palabra; no seáis sordos a mis mandatos. Tomad de
esta enseñanza su esencia, como una página sagrada de la cual tendréis que
responderme, porque es la ley.
07-207.53 La ceguedad del
pueblo para comprender la grandeza de mi enseñanza proviene de su pecado y de
su dolor.
07-207.54 Esta esencia que
os doy es vida para el espíritu y bálsamo para todo espíritu dolorido. Es
semejante al rocío sobre los campos estériles.
07-207.55 Si no habéis
recogido aún buenos frutos, preguntad la causa a vuestra conciencia y ella os
responderá que para obtener buenos resultados es necesario trabajar y velar.
Sembrad buenos ejemplos en la tierra, sembrad virtud, manifestad los dones con
que he formado vuestro espíritu. Desnudadlo de las malas pasiones y vestidlo
con buenas obras. Entonces seréis sobre la tierra mis verdaderos hijos y una
representación de mi Divinidad.
07-182.65 La oración es
la barca salvadora de todos los náufragos en este mar tempestuoso, porque el
que llega a orar bien, se fortalece, se llena de fe, se siente superior a todas
las pruebas y sabe esperar confiado la llegada de la paz.
7)
07-202.04 Quiero estar con
vosotros, tan cerca de vuestro corazón, que sintáis verdaderamente mi
presencia. Quiero que vosotros y Yo seamos uno en la armonía y ternura de esta
noche; que tengáis presente que Yo soy vuestra luz primera, la promesa divina,
el Maestro incansable que trabaja para hacer a vosotros espíritus perfectos,
dignos de Dios.
07-202.05 Quiero estar con
vosotros, aunque sea una hora tan sólo, pero de tal manera que os sea imposible
separaros de Mí; mirad que vengo a llenaros de ternura, de esperanza y de bálsamo
y quiero que recordéis que en una noche como ésta vine al mundo, para enseñaros
con mi vida y ejemplos el camino que conduce al "reino de los cielos".
07-202.06 Acercaos a Mí,
para que recibáis en vuestro corazón la esencia de esta palabra y vuestra
oración, que en silencio se escapa de vuestro corazón, se una a todos los
cantos de los cielos y de la tierra en esta hora solemne.
07-202.07 Orad todos, orad
por los pobres, por los tristes, por los cautivos, por los enfermos, por los huérfanos;
orad, para que vuestros pensamientos vayan a ungir al que sufre, a alentar al
triste y a enjugar las lágrimas del que llora.
07-202.08 No hay uno de
vosotros, por duro que sea vuestro corazón, que en estos instantes no se
dulcifique; mas os digo también que para pensar en los demás, es menester
olvidarse de sí mismo; entonces sí, ellos, vosotros y Yo, seremos uno en esta
hora de comunión espiritual.
07-202.09 He venido a
visitaros en vuestra soledad, y al cesar mi lección de este día, dejaré como
huella de mi presencia una fragancia que será inolvidable para este pueblo
07-202.10 Dejad que Yo
recoja las flores marchitas que vuestro corazón lleno de tristezas y de heridas
me presenta, y ahí dejaré encendida una lámpara de fe y de esperanza
07-202.11 Vuestro corazón
es lo que hoy busca mi Espíritu para surgir nuevamente en el corazón de la
humanidad
07-202.12 De cierto os
digo que cuando hagáis de mis frases vuestra ley, cuando sigáis mis pasos e
imitéis mi ejemplo, comenzará a florecer en vuestro corazón el amor divino,
que al hacerse hombre hace muchos siglos, os trajo la semilla de la inmortalidad
8)
09-257.01 En
silencio habéis quedado. Los pensamientos se elevan hacia vuestro Padre.
09-257.02
Bienvenidos seáis, os dice el Maestro. Buscáis reposo, paz, o consuelo y habéis
acertado en venir a escucharme, porque Yo soy quien posee todo lo que necesitáis.
09-257.06
Dichoso el que me sienta en su propio ser en la medida que su capacidad
espiritual se lo permita.
09-257.07 En
unos late con fuerza su corazón, otros quieren decirme algo y no aciertan a
formar un pensamiento; otros experimentan la necesidad de llorar y dejan que sus
ojos se desborden y hay quienes se sienten invadidas de temor porque saben que
una mirada penetrante les contempla.
09-257.08 Los
que se preparan y logran sentir mi presencia, son los que verdaderamente se
acercan a la mesa espiritual a comer del pan de la gracia. Son los espíritus
que de lección en lección, llegarán algún día más allá de la mente y de
lo humano para penetrar al sentido de mi palabra y hallar allí su contenido.
09-257.09 Estos
serán los que se entreguen a la práctica de la caridad, los pacificadores,
porque habiendo encontrado la fuente de paz, padecerán contemplando a los que
viven en medio de la discordia y de la guerra, que es verdadera tiniebla para el
espíritu. Serán los que vivan para consolar, para confortar, para hacer luz en
las mentes ofuscadas, para sanar a los enfermos del cuerpo o del espíritu.
09-257.10
Solamente el que sienta mi presencia, el que interprete en su espíritu la
esencia y el amor de mi palabra, podrá más tarde revestirse de piedad ante los
que sufren y sentir también el dolor, la desnudez, la pobreza y las tragedias
de los hombres.
09-257.11 Si a
todos os he invitado a mi mesa y os he pedido que os preparéis para que disfrutéis
espiritualmente de mi presencia, quiere decir que todos estáis destinados a
deleitaros con los manjares del Reino de los Cielos; pero al mismo tiempo, que
todos tenéis la misión de sembrar de amor los campos donde creció la
discordia y llenar de luz todo sitio donde han ido a ocultarse el vicio, la
miseria y la ignorancia.
09-257.12 Os da
esta lección Aquel que por sentir hacia vosotros un amor infinito, todo lo dejó
por salvaros de vuestras tinieblas, aunque para ello tuviera que hacerse hombre,
vivir perseguido y burlado hasta morir en una cruz.
9)
09-257.31
Pueblo: ¿Reconocéis que mi palabra os ha librado de las miserias humanas en
este tiempo? Pues sabed que lo mismo tendréis que hacer con vuestros hermanos.
Vuestro corazón me dice: Señor, vos nos habéis concedido dones y gracias, ¿cómo
podríamos hacer lo mismo con nuestros semejantes? A lo cual Yo os contesto que
si no podéis repartir dones, ni conceder gracias, si podéis hacer que vuestros
hermanos escuchando en vuestros labios mi Doctrina, sientan el despertar de sus
dones y potencias y que, aprendiendo a comunicarse con su Padre reciban por
inspiración la misión que tengan que desempeñar. ¿No os parece ya bastante
grande y meritoria vuestra misión?
09-257.34 Velad
y orad, os digo siempre, para que no caigáis en tentación, para que no ocultéis
ante nadie vuestros dones, ya sea por temor o por egoísmo, comprendiendo que en
vuestra alforja lleváis muchos presentes que no os pertenecen, por que os los
he dado para que los depositéis en vuestros hermanos. Sabed que por mucho que
poseáis, si no dieseis nada, es como si nada tuvieseis. Por eso muchas veces os
he reclamado que habiendo recibido tanto de Mí, venís y me mostráis vacías
vuestras manos, porque nada han dado, porque no han sembrado mi palabra de amor.
09-257.35 En
verdad os digo que si necesitáis un aliciente para cumplir con vuestra misión,
llevéis a cabo obras de verdadera caridad, porque en la práctica de mi Enseñanza
encontraréis el estímulo y la compensación.
09-257.42
Encended de nuevo vuestra lámpara, despertad el amor en vuestro corazón,
interesaos por la vida eterna y tened caridad de vuestro espíritu, sólo así
podréis sentir piedad hacia vuestros semejantes y consagrar parte de vuestra
vida a la práctica del amor.
09-257.43
Guardad vuestro tesoro compartiendo de él y siempre haciendo buen uso de Cuanto
él encierra, entonces nacerá en vosotros una fuerza, una salud y una luz que
jamás habíais experimentado. Esa fuerza, esa luz y esa salud provendrán del
espíritu y se reflejarán en la materia.
09-257.46
Hermosa oportunidad tenéis de mejorar vuestra vida, de poder ser útiles y de
labrar a vuestro espíritu una digna morada en la mansión espiritual, ¿quién
podrá arrebataras esta oportunidad? Nadie, a menos que os olvidéis de velar y
orar y que vuestra negligencia os hiciese caer en tentación.
10)
02-049.32
Sabed, mis nuevos discípulos, que vuestro homenaje y vuestro tributo al Señor
deben de ser constantes, sin esperar fechas o días determinados para
ofrecerlos, como constante es el amor de vuestro Padre para vosotros; mas si
queréis saber cómo debéis recordar cada día mis obras de amor, sin caer en
fanatismo, Yo os lo diré: vuestra vida debe ser un continuo homenaje a quien lo
ha creado todo, amándoos los unos a los otros.
02-049.33
Hacedlo así y Yo os concederé lo que me pedís humildemente, que vuestras
faltas os sean perdonadas. Yo os conforto y os alivio, mas os digo: cuando
descubráis vuestros errores y vuestra conciencia os juzgue, orad, enmendad
vuestro error, revestios de fortaleza para que no volváis a caer en la misma
falta y no tengáis que pedirme repetidas veces que os perdone; mi palabra os
enseña para que escaléis y deis paso a la luz y a la espiritualidad.
09-256.59 Haced
mi voluntad y la recompensa presto llegará al sentir mí amor dentro de
vosotros, al presentir la paz del Más Allá,
como una puerta que invita a pasar y a contemplar mi faz.
09-256.60 A
todos os estoy enseñando a elevar el espíritu en la oración. Algunos ya saben
recrearse con esta gracia, otros, aún no lo han logrado, porque sus impresiones
pasadas han dejado huella profunda en su mente, porque no han olvidado
costumbres y tradiciones religiosas, pero todos luchan por la depuración de sus
prácticas, por la regeneración y por la elevación espiritual.
09-256.62 Os
habéis acercado a Mí para recibir el consuelo y el calor que necesitáis, como
una tregua en vuestra vida, ya que ésta es como un yunque que forja los espíritus
con grandes pruebas. Pero vuestra confianza en el destino es grande y sabéis
que de este crisol saldréis limpios para la lucha.
09-256.63 Día
tras día llega hasta Mí vuestra oración espiritual, cuyo lenguaje no conoce
vuestra materia porque no son palabras pronunciadas por vuestros labios ni son
ideas formuladas por vuestra mente. La oración del espíritu es tan profunda,
que está más allá de las potencias y de los sentidos humanos.
09-256.64 En
esa oración el espíritu llega a las regiones de la luz y de la paz donde moran
espíritus elevados, y ahí saturándose de aquella esencia, retorna a su cuerpo
pasajero para transmitirle la fortaleza.
11)
09-266.50 En
medio de esta paz habéis sido preparados para que cuando llegue el tiempo de
lucha os encontréis fuertes. Os he enseñado a orar de espíritu a espíritu a
fin de que uséis la oración como arma, como escudo, como medio de inspiración,
como baluarte y consuelo.
09-266.51 No
una sino muchas veces me habéis preguntado, si al enseñar a mis apóstoles la
oración del Padre Nuestro, les entregué una oración para todos los tiempos y
Yo os digo que al pronunciar aquella oración lo hice con el fin de enseñarles
una forma elevada de hablarle al Padre, una plegaria que contuviera amor,
humildad, fe, respeto, conformidad, confianza.
09-266.52 Mal
han hecho quienes se han concretado a repetir maquinalmente mis palabras y también
los que no han tomado aquella oración como un modelo para hacer sus propias
oraciones.
09-266.53
Ahora, al deciros que os elevéis espiritualmente, no borro de vuestro corazón
aquella oración modelo, aquella oración perfecta, sólo quiero que en vez de
hablarme con los labios lo hagáis con el pensamiento y que en lugar de
concretaros a repetir una a una las frases que componen aquella oración, os
inspiréis en ellas para que los pensamientos que forméis en vuestro espíritu,
lleven como el Padre Nuestro, amor, humildad, fe, respeto, conformidad y
confianza en el Padre.
09-266.56 Discípulos:
al orar de espíritu a Espíritu, que es la meta de mis enseñanzas, todo
vuestro ser se concentra en aquel acto para hablar al Creador, con una voz que
brota de todo vuestro ser, empleando al espíritu como emisario y como intérprete.
09-266.57 Esta
es la forma a través de la cual podéis ofrecer a vuestro Padre un verdadero
tributo de adoración, de amor, de conocimiento, de humildad, de acatamiento.
12)
07-182.01 Pedid por
la humanidad antes que por vosotros mismos. Ella es como un náufrago en medio
de un mar de tinieblas y turbaciones, que en su confusión no encuentra el faro
que ha de iluminarla para ponerse a salvo
07-182.02 Todo el
que cree en Mí y observa mis preceptos, está dentro de un arca salvadora donde
quiera que se encuentre, ya en el valle espiritual o en el mundo. El que ama en
espíritu y en verdad, está Conmigo. Toda criatura tiene en sí misma los
medios para salvarse y ellos son: La luz de la conciencia y la intuición del
bien que palpita en el espíritu; son atributos que Yo os he concedido.
07-182.03 La oración
es consuelo y báculo para el corazón en las horas de prueba. Para ser fuertes,
debéis unificaros en mi ley y aun cuando os encontréis en distintos caminos,
si practicáis mi doctrina espiritualmente, llegaréis a amaros y a
comprenderos.
07-182.09 Las
grandes obras espirituales se llevan a cabo practicando la humildad, la limpidez
de espíritu y la palabra de luz que sale por vuestros labios. Mas no habléis
de vuestras obras, hablad de la obra divina y dejad que Yo os juzgue y premie
vuestro esfuerzo.
07-182.10 No olvidéis
la oración por la paz del mundo, porque grandes desastres lo amenazan. Mas no
queráis penetrar en mis altos juicios; dejad que Yo, con sabiduría, corte de
raíz los malos árboles y toque con rigor las instituciones.
07-182.11 Vosotros
orad y tan sólo ayudad a cuantos podáis. Ese tiempo está cercano y Yo os
prevengo para que viváis alerta y contempléis el cumplimiento de estas profecías.
07-182.12 Cuando
hayáis comprendido mi palabra, seréis todos como un rebaño y Yo, vuestro
Dios, cual pastor, os guiaré hasta la fuente de la vida eterna, en la cual no
volveréis a tener sed.
13)
10-285.10. Orad por
todos, pueblo, no eludáis vuestra responsabilidad, argumentando que no oráis
por las naciones que sufren, porque en ese dolor se están purificando.
Ciertamente ese dolor las purifica, pero comprended que vuestras oraciones y
vuestros pensamientos ayudan a que ellas acepten con amor su cáliz de amargura,
para que comprendan el sentido que encierra su dolor y para que de su espíritu
brote el propósito de enmienda y la inspiración que les mueva a la
fraternidad.
10-285.11, Si oráis
bien, yo haré que vuestro espíritu se desprenda y llegue hasta ellos como
alondra de paz, como un mensajero de salud y de luz.
10-285.12. De esos
triunfos no podrá envanecerse vuestro corazón porque él nada sabrá de las
obras que espiritualmente hagáis.
10-285.13. Sólo Yo
sabré de esas obras, las que irán siendo anotadas una a una, en el libro de
vuestros méritos, aquel que se va imprimiendo en la conciencia.
10-285.14. Os encontráis próximos a grandes acontecimientos. No pasará un solo día sin que estremezca a la humanidad algún suceso, alguna prueba o alguna señal. Será la voz incesante de mi justicia, llamando a los hombres a volver su pensamiento a Mí, mas todos los que en esos días de prueba despierten a la intuición, mediten, y concluyan atribuyendo a la divina justicia dichas pruebas, serán llenos de mi luz, para que no vuelvan al letargo espiritual en que vivían.
10-295.66, ¿Cómo
podréis ayudar vosotros en esta lucha? Con el arma poderosa de la oración, no
con la oración de palabras, sino con la elevación del pensamiento.
10-295.67. Mi Espíritu,
infinitamente más sutil que el aire que os rodea, estará presente recibiendo
vuestra oración y a la vez convirtiéndola en paz y en bálsamo para vuestros
hermanos.
10-295.68, Vuestros
pensamientos se harán destellos de luz en el espacio y llegarán como mensaje
al entendimiento necesitado de claridad para pensar.
10-295.69. Vuestro
ruego será porque venga la paz de mi Reino a la Tierra y vuestras obras serán
como la primera simiente de espiritualidad que caiga en el seno de la Tierra en
el Tercer Tiempo.
14)
10-286.40. Aprended
a bendecir vuestro dolor lo mismo que si se tratase de vuestras alegrías.
Bendecidlo todo.
10-286.27. Sosegad
al corazón y despejad el entendimiento para que comprendáis lo que voy a
deciros, pequeños párvulos de la vida: cuando volváis a sentir que el dolor
penetra en vuestro corazón, aislaos unos momentos de cuanto os rodea y quedaos
a solas. Ahí, en la intimidad de vuestra alcoba, conversad con vuestro espíritu,
tomad vuestro dolor y escudriñadle como cuando tomáis en la mano algún objeto
para estudiarlo. Así examinad vuestra pena, ved de donde proviene y por qué ha
llegado; escuchad la voz de vuestra conciencia y en verdad os digo que de
aquella meditación extraeréis un tesoro de luz y de paz para vuestro corazón.
10-286.28. La luz
os dirá la forma de alejar el dolor y la paz os dará la fortaleza para esperar
a que la prueba pase.
10-286.29. Ya veréis
cómo al volver vuestro pensamiento hacia Mí para orar, me diréis:
"Maestro, perdóname, la injusticia no existe en mi destino, yo soy el
injusto conmigo mismo".
10-286.30. Esta es
una enseñanza que debéis tener siempre presente, discípulos, reconociendo que
esa es la forma con la que podéis elevarla razón a la altura de la conciencia,
porque sólo la conciencia es la que conoce la realidad del espíritu y la
realidad humana.
10-286.31. Os estoy
enseñando a estudiaros para conoceros; a encontrar en la esencia de vuestro
ser, por medio de la meditación y de la oración, las grandes lecciones de la
vida.
10-286.32. Hoy
muchos maldicen el dolor, pero mañana lo bendecirán como a un maestro que les
enseñó elevadas y bellas lecciones.
10-286.33. Yo
quisiera que siempre fuera el amor del Maestro el que os enseña el camino y la
finalidad de la vida; pero vosotros habéis preferido que sea el dolor el que os
enseñe. Ya pasaréis de ese amargo maestro a recibir las lecciones del que os
enseña con dulzura.
10-286.34. Si de
momento no podéis deshaceros de vuestro dolor, llevadle con paciencia; no
desperdiciéis sus enseñanzas, amadlo, por que él ha venido a purificar
vuestras manchas y a haceros grandes en la fe, en la virtud y en la paciencia.
15)
11-312.46. Antes
que seguiros lamentando de vuestras penas en el mundo, detenéos a meditar unos
instantes para que encontréis la causa de vuestras aflicciones.
11-312.47. Yo os
concedo que busquéis hasta encontrar la causa de vuestro dolor,a fin de que
pongáis remedio, porque es a vosotros a quienes toca evitar que el dolor
penetre en vuestro hogar. Yo os aseguro que no sólo hallaréis la causa de
cuanto os hace sufrir, sino que al mismo tiempo será revelada la forma de
remediar vuestros males. Mi caridad descenderá sobre quienes hayan sabido orar
y meditar, y esa caridad será en vuestro espíritu y en vuestro cuerpo como bálsamo.
11-312.48. Yo os
probaré que el Consolador prometido ha llegado a vosotros, a enjugar vuestras lágrimas
y a tornar vuestro dolor en paz.
11-312.49. Venid a
Mí, todos los que traéis una pena escondida en el corazón. Lleváis oculto el
dolor que os ha causado una traición y vuestra amargura es muy grande porque ha
sido un ser muy querido quien os hirió profundamente.
11-312.50. Venid a
meditar, para que la oración os ilumine y podáis saber si en algún tiempo
vosotros fuísteis la causa de que os traicionaran, entonces la oración os
servirá para fortaleceros en la idea de que debéis perdonar a quienes os
traicionen en vuestro amor, en vuestra fe, en vuestra confianza.
11-312.51. En
verdad os digo que en el mismo instante en que otorguéis vuestro perdón a
quien os haya ofendido, sentiréis mi paz en plenitud, porque en ese momento
vuestro espíritu se habrá unido con el Mío y Yo extenderé mi manto para
perdonaros y cubriros a unos y a otros con mi amor.
11-312.54. Yo
bendeciré a mis discípulos cada vez que perdonen y colmaré de bendiciones a
quienes hayan sido perdonados por vosotros.
11-312.55. No estáis
solos en el mundo, en derredor vuestro flotan seres en número infinito, que os
ayudan e inspiran en todos los pasos de vuestra vida.
11-312.56. Para que
podáis recibir esa influencia espiritual y esa luz, es necesario que oréis, a
fin de que siempre os hagáis acreedores a la ayuda de seres elevados.
11-312.57. Sed
sensibles a las influencias espirituales y no tendréis por qué tropezar en el
camino.
11-312.58. El
camino estrecho es el que se presenta delante de vuestros ojos, y es necesario
velar y orar para no salir de sus límites. En él quiero encontraros siempre,
porque quienes vengan a Mí por ese sendero, querrá decir que están limpios de
vicio y de falsedad.
11-312.59. ¿Queréis
gozar de la vista invisible, así como de la influencia de los seres
espirituales de luz? ¿Queréis asimismo libraros de quienes habitan en las
sombras de su materialismo y de su confusión? Pues Yo os digo que el secreto
consiste en llevar una vida tranquila, sencilla, en vivir con amor,en cultivar
en vuestro hogar la simiente de la virtud.
11-312.60. Mi bendición desciende sobre todos; pero mientras unos saben recibirla y aprovechan sus beneficios, otros la rechazan, despojándose de toda la gracia que ella encierra.
16)
11-314.71. Orad,
pueblo, orad por la humanidad; con vuestra oración o sin ella Yo estoy con
todos, pero anhelo que florezca entre mis hijos el precepto de amaros los unos a
los otros.
11-314.01. Una vez
más os he escuchado y la unión de vuestras oraciones ha sido el mejor himno
con el cual me habéis obsequiado.
11-314.02. De cada
uno de vosotros se desprende un fruto de amor que es como una nota de armonía
con vuestro Padre y la unión de vuestros pensamientos forma un concierto lleno
de pureza espiritual.
11-314.03. En
algunos contemplo que esa nota es oración, es acción de gracia por los
beneficios que de Mí han recibido.
11-314.04. En otros
ese pensamiento es de tristeza y de amargura por las vicisitudes que han
encontrado en el sendero. Mas con la unión de esos pensamientos formáis un
acto de fe, que es el homenaje y respeto para mi Divinidad.
11-314.05. Esa es
la comunicación que el Padre esperaba del espíritu de sus hijos;esa es la
ofrenda de amor, que nunca le habíais querido dar.
11-314.06. Pero la
oración que a través de los tiempos os he enseñado y la cual no siempre habéis
podido practicar por falta de desarrollo espiritual, es la que os va guiando y
bajo su luz vais alcanzando la verdadera comunicación espiritual con vuestro
Dios.
11-314.07. Mientras
estáis bajo la influencia de mi palabra, el mundo, con sus caminos sembrados de
abrojos, desaparece para vosotros.
05-132.28
"Pedid, que se os dará", digo a los enfermos, a los necesitados de
paz, a los pobres, a los que han tenido hambre y sed de justicia, a las viudas,
a los huérfanos, a los que no tienen un cariño en el mundo, en fin, a todos
los que beben el cáliz de amargura; mas no me prometáis nada a cambio de mi
caridad. Dejad que derrame en vosotros mi amor y quedad en libertad de seguirme
o de alejaros de Mí. El que me sigáis o no, lo dejo a la gratitud de vuestro
corazón, a vuestra comprensión, ante vuestra conciencia.
17)
11-312.67. ¡Cuán
distinta es vuestra forma actual de orar si la comparáis con la que empleabais
antes de oír esta palabra! ¿Por qué? Porque cambió vuestra manera de sentir
y de interpretar las enseñanzas divinas.
11-312.68.
Ahora os digo, discípulos, que no os estacionéis ni pretendáis creer que para
practicar la verdadera caridad, ya es suficiente con sentir compasión, como
hasta hoy lo habéis hecho; no pueblo, porque aún queda mucho por purificar,
por sensibilizar, queda aún mucho egoísmo que es necesario combatir como si
fuese mala hierba; queda mucha frialdad que es menester tornar en calor
espiritual, para que al fin, surja de vuestro espíritu el sentimiento de amor,
que es la fuente de donde brotan la piedad, la caridad y todos los sentimientos
nobles y elevados.
11-312.69.
Entonces estaréis en aptitud de emprender labores y misiones de las que ahora
no os sentiríais capaces, porque os falta aún la fuerza que emana del amor
verdadero.
11-312.70.
Ahora bien, pueblo ¿Creéis que debéis esperar pasivamente la hora en que
vuestro espíritu se ilumine con esa inspiración y vuestro corazón se llene de
ese ideal? ¿Creéis que con sólo escuchar mi palabra, podréis llegar a
sensibilizar lo necesario vuestras fibras? No, pueblo, al mismo tiempo que estáis
escuchando mis lecciones, tenéis que ir en busca de los que sufren, para estar
en contacto con el dolor, para probar el cáliz de amargura de vuestros hermanos
y palpar con vuestros sentidos la miseria, la orfandad, los vicios repugnantes,
las enfermedades que os llenan de horror, las tinieblas que ensombrecen los
entendimientos turbados, el hambre, la sed y la restitución de los espíritus.
11-312.71. Sólo
así podréis llegar a ser maestros de quienes sufren mucho en la vida, porque
si sólo os preparaseis por medio del estudio de mi palabra y de oraciones,
cuando queráis enfrentaros a la realidad e intentéis consolar, convertir y
sanar, con tristeza comprobaréis que resultáis pequeños delante de quienes
han sufrido lo que no imagináis y que ellos más bien podrán ser maestros de
vosotros por lo que han sufrido, por lo que han vivido y experimentado. Entonces
vuestros labios tendrían que enmudecer y podríais pensar que mi Doctrina no es
lo suficientemente consoladora y fuerte como para aliviar de sus penas a los
hombres y despertar en ellos la fe y la esperanza en mi justicia, en mi perdón
y en mi amor.
11-312.72. ¿Dónde
podéis practicar la lección que vais recibiendo, a fin de iros preparando? Las
oportunidades abundan en tal forma, que si sabéis observar, podréis comprobar
que no pasa un día de vuestra vida, sin que se presente por lo menos una ocasión
de hacer caridad, en cualquiera de las múltiples formas en que se puede
practicar.
11-312.73. Por
medio del don de intuición del que he hecho poseedores a todos los hombres,
podréis descubrir muchos casos que se encuentran ocultos en lo secreto de los
corazones, muchas tragedias que no sólo afectan la vida terrenal de vuestros
hermanos, sino que afectan a su espíritu.
11-312.74. ¿Como
poder penetrar en la intimidad de aquellos corazones, sin lesionarlos y sin
profanar sus secretos? ¿Cómo descubrir esas penas ocultas que ensombrecen la
vida de vuestros hermanos? Ya os lo he dicho: La intuición, ese don que es
parte de la vista espiritual y que tendrá en vosotros pleno desarrollo por
medio de la oración, os señalará la forma de calmar el dolor de cada uno de
vuestros semejantes.
18)
11-312.03. Yo
soy quien ha formado vuestra familia y en un mismo hogar he puesto espíritus de
diversas tribus. En una misma familia hay espíritus de Leví, de Simeón, de
Rubén, de Judá, miembros de diversas tribus, y cuando en ellos hay paz y se
aman entre sí, ha principiado en verdad y en espíritu, a cristalizar el anhelo
del Padre, la unificación de todos los hombres.
11-312.04.
Hogares y familias de Israel: ¡Cuando sintáis que la tentación se presenta en
el seno de los vuestros, buscad la soledad, invocándome a Mí, diciéndome:
"Maestro, unid y dadnos vuestra fortaleza, dadnos vuestra espada y no dejéis
que como padre desconozca a mis hijos; no permitáis que como esposo desconozca
a mi compañera o como compañera desconozca a mi esposo". Yo oiré vuestra
oración, os defenderé y os haré salir avante, porque esta es mi voluntad!
11-312.40. Yo sé
que en este tiempo, como nunca, existen problemas en el seno de los matrimonios,
problemas a los que sólo les encuentran una solución: el distanciamiento, la
separación.
11-312.41. Si
esta humanidad tuviese del conocimiento espiritual la noción necesaria, no
incurriría en tan graves errores, porque encontraría en la oración y en la
espiritualidad, la inspiración para solucionar los trances más difíciles y
vencer las pruebas más duras.
11-312.42. Mi
luz llega a todos los corazones, a los tristes y a los vencidos, para
alentarlos.
11-312.43. Mi
fortaleza es comunicada a los débiles para que en breve se levanten, con
voluntad férrea a transformar su existencia oscura y vacía en una vida
luminosa por el saber, por la virtud y la espiritualidad.
11-312.46.
Antes que seguiros lamentando de vuestras penas en el mundo, deteneos a meditar
unos instantes para que encontréis la causa de vuestras aflicciones.
11-312.47. Yo
os concedo que busquéis hasta encontrar la causa de vuestro dolor a fin de que
pongáis remedio, porque es a vosotros a quienes toca evitar que el dolor
penetre en vuestro hogar. Yo os aseguro que no sólo hallaréis la causa de
cuanto os hace sufrir, sino que al mismo tiempo será revelada la forma de
remediar vuestros males. Mi caridad descenderá sobre quienes hayan sabido orar
y meditar, y esa caridad será en vuestro espíritu y en vuestro cuerpo como bálsamo.
11-312.48. Yo
os probaré que el Consolador prometido ha llegado a vosotros, a enjugar
vuestras lágrimas y a tornar vuestro dolor en paz.
11-312.49.
Venid a Mí, todos los que traéis una pena escondida en el corazón. Lleváis
oculto el dolor que os ha causado una traición y vuestra amargura es muy grande
porque ha sido un ser muy querido quien os hirió profundamente.
11-312.50.
Venid a meditar, para que la oración os ilumine y podáis saber si en algún
tiempo vosotros fuisteis la causa de que os traicionaran, entonces la oración
os servirá para fortaleceros en la idea de que debéis perdonar a quienes os
traicionen en vuestro amor, en vuestra fe, en vuestra confianza.
11-312.51. En verdad os digo
que en el mismo instante en que otorguéis vuestro perdón a quien os haya
ofendido, sentiréis mi paz en plenitud, porque en ese momento vuestro espíritu
se habrá unido con el Mío y Yo extenderé mi manto para perdonaros y cubriros
a unos y a otros con mi amor.
11-312.54. Yo bendeciré a mis
discípulos cada vez que perdonen y colmaré de bendiciones a quienes hayan sido
perdonados por vosotros.
19) EME 20:60. Orad, hermanos, orad por el mundo; sed como un manto con todas las criaturas, grandes dolores que no conocéis abaten a la humanidad, y aunque no os sea dado acudir con todos los dolientes y enfermos, sí podéis orar por ellos aunque no los conozcáis, y en vuestra oración estarán el bálsamo, la fortaleza y la paz que tanto necesitan.
EME 20:61. Por tanto, orad, hermanos, para derramar en todos los corazones los dones que habéis recibido.
EME 20:62. Cuanto más pura sea vuestra oración, cuanto mayor sea el amor que sintáis por la humanidad, mayores gracias os concederá el Señor.
EME 17:50. Si aprendéis a escuchar al Padre cuando os habla, y obedecéis cada uno de Sus mandatos y atendéis cada una de Sus palabras, cumpliendo con discreción Sus órdenes sin que nadie pueda ver vuestra obra mas que vosotros y El mismo, nada habréis de temer, pues seréis fortalecidos; El Padre a cada instante os llenará en el espíritu de Su luz y de Su gracia.
EME 17:51. El mundo espiritual os invita nuevamente a orar y velar en cada día, uniendo vuestro pensamiento al de todo el pueblo de Israel, para ayudar a la humanidad en las grandes pruebas de este tiempo, difundiendo vuestro pensamiento como bálsamo y caridad; ésta es vuestra misión.
La paz del Padre sea con vosotros.
20)
10-302. 35. Cuando
haya terminado esta etapa de mi comunicación entre vosotros, os confiaré un
tiempo de meditación, de preparación y análisis; pero esos estudios no lo debéis
hacer separados, sino que siempre estaréis unidos. Antes de buscar mis enseñanzas
en vuestra memoria y en los escritos, os prepararéis y os comunicaréis por
medio de la oración con vuestro Señor y ese instante, seréis ayudados por Él,
y cuando penetréis en el análisis de mi palabra, será el Espíritu Santo
quien os revele el verdadero contenido de cada lección, porque no quiero
contemplar entre mis discípulos, diversas interpretaciones.
10-302.44. Elevad
vuestra oración espiritual, pero no por vos ni por los vuestros; si no por toda
la humanidad que sufre y que rechaza mi amorosa caricia; pero ese amor vosotros
lo sabéis sentir mejor y aun cuando grandes pruebas vais encontrando a vuestro
paso, no pereceréis. Hay pruebas que os las envía mi justicia, pero la mayor
parte de ellas vosotros os las vais labrando con vuestras flaquezas; mas en unas
y en otras, os fortalece mi amor y os ayuda para que sigáis hasta el final del
camino.
10-302.45. En este
instante unios a vuestro Padre, velad y orad por la humanidad.
10-302.46. Quiero
que seáis vosotros como una estrella en el firmamento y que desde allí enviéis
rayos de luz, de amor, de perdón y de caridad, sobre todos los pueblos de la
Tierra. Yo os bendigo, oh discípulos.
10-302.47. Ni
vuestro mismo espíritu alcanza a comprender su propia fuerza, así como el
abrazo fraternal en el que habéis envuelto a la humanidad; mas Yo sí lo sé y
por ello os digo, pueblo, que así debéis de orar siempre, porque esa es una de
las más elevadas misiones de vuestro espíritu. Y cuando no puedan vuestros
labios dar el consuelo, ni podáis alcanzar con las manos a los enfermos para
ungirles, sea entonces vuestra oración, como alas para vuestro espíritu que lo
lleven en pos de los más distantes, para entregarles mi mensaje de paz y de
amor. Y ya que habéis velado y orado por la humanidad, Yo velaré por vosotros,
penetraré en vuestro corazón y al descubrir sus sufrimientos, sus necesidades,
lo confortaré y le dejaré un presente y ese presente será el cumplimiento de
lo que me pedís en este instante; pero debéis de ser pacientes, no me sometáis
a prueba, no me exijáis.
10-302.48. No había
necesidad de que me pidieseis, pero si os lo permito, es porque no dejáis de
ser los pequeños y las necesidades os agobian.
10-302.49. Llegará
el momento en el que nada me pidáis sino que os presentéis ante Mí, para
decirme: "Padre, hágase en mí tu voluntad".
10-302.50. Bendita
sea vuestra vida, vuestro camino y también vuestra mesa.
21)
09-276.21 En todos
los tiempos he ido hacia vosotros,, siempre os he hablado, siempre os he
buscado, en cambio, vosotros nunca habéis venido a Mí por el verdadero camino,
nunca me habéis hablado con el lenguaje del espíritu, ni me habéis buscado en
donde verdaderamente estoy.
09-276.22 No os
desalentéis ante mi palabra cuando os señale vuestras faltas, también os digo
que todos los errores y deficiencias que la humanidad ha tenido, Yo se las he
perdonado, abriendo ante su espíritu una Era de luz, en la que conocerá sus
imperfecciones, para que se levante de su estancamiento y conozca la verdad que
hay en mi Obra en la que hasta ahora no ha logrado penetrar.
09-276.23 ¿Queréis
que sea mi voz la que mañana conteste a vuestras preguntas? Aprended a orar
porqué si así no fuere, será entonces vuestra mente la que conteste y ¿qué
podrá ella revelaros si jamás ha penetrado en el Reino del espíritu? Dejad
que sea el espíritu quien se eleve, el que llegue hasta Mí, llame a las
puertas de mi amor y de mi sabiduría y por medio de él encontraréis la vida
maravillosa que jamás habíais descubierto.
09-276.24 Id al
fondo de mi palabra, oh discípulos, y ahí encontraréis la esencia de la lección
que os he dado en este día.
09-276.25 Soy
vuestro amigo, aquel a quien podéis confiar vuestros secretos, aquel que todo
lo da por vosotros.
09-276.26 Veo que
venís a confiarme una pena, para que libre de ella a vuestro corazón, y en
verdad voy a concederoslo, mas ello será cuando comprendáis que el mal no hay
que curarlo superficialmente, sino en su origen; que además de orar y de pedir
es menester la enmienda, la reflexión, la regeneración.
09-276.27 ¿Qué mérito
tiene que Yo os sane de una enfermedad o que os libre de algún sufrimiento si
persistís en la causa de vuestros infortunios?
09-276.28 Orad para
que recibáis mi luz y por medio de ella lleguéis a descubrir las causas o el
origen de vuestras pruebas y vicisitudes. Pedid para que en vuestra humildad os
sintáis fortalecidos, pero antes poned toda vuestra voluntad en evitar todo
cuanto os pudiese perjudicar, en el espíritu como en la envoltura.
09-276.29 Venid
todos a Mí y sanad de vuestros males, haced que vuestra fe obre el milagro de
devolveros la salud y de alcanzar vuestra salvación. El milagro no está en Mí,
sino en vosotros, mas no olvidéis que ya no es mi túnica la que habréis de
tocar para recibir el prodigio, sino que debéis llegar ante mi Espíritu por
medio de vuestra fe y elevación.
09-276.30 ¡Cuántos
han encontrado su salud en este camino, porque a tiempo supieron descubrir el
origen de sus males y pusieron toda su fe y su voluntad en luchar hasta vencer!
¡Cuántos también se han alejado tristes, confusos o decepcionados, sin haber
conseguido lo que deseaban porque creyeron que con sólo acercarse a uno de
estos lugares de reunión o simplemente con pedir, todo lo tenían ya logrado.
Nunca se interesaron por descubrir la causa de sus sufrimientos y tuvieron que
alejarse sin haber alcanzado el bien que buscaban. Esos son los que viven sin
luz espiritual, los que ignoran la causa de sus sufrimientos y el valor que
tiene la salud o la paz.
22)
09-259.49 Preparáos,
mi pueblo, para que recibáis a los que van a llegar a vosotros, entregadles mi
amor, enseñadles a amarse los unos a los otros, mostrarles mi Ley, encended en
sus corazones la flama de fe y dadles en mi palabra la paz, para que de ella se
alimenten en sus caminos. Enseñaréis a esas multitudes a buscarme de espíritu
a Espíritu.
09-259.50 Vosotros
habéis venido a la Tierra a cumplir esta misión, por eso he venido a preparaos
con mi palabra, a saciar la sed de vuestro espíritu con estas aguas
cristalinas, a fortaleceros y a ungiros. Fuertes os levantaréis a hablar a la
humanidad en mi nombre, seréis mis mensajeros y por vuestro conducto Yo le
entregaré mi luz.
09-259.51 Eleváos
en oración, que Yo seré con vosotros y en unión de mi Mundo Espiritual poco a
poco iréis despertando a la humanidad. Velad y orad por aquellos que no me han
sentido y en su dolor claman y me dicen: "Padre, Padre ¿por qué no nos
escucháis?" Y vosotros, que ya sabéis buscarme de espíritu a Espíritu,
enseñaréis a vuestros hermanos a orar y a buscarme en el silencio y en la
elevación de su propio espíritu. Yo les haré sentir mi perdón, a ellos les
entregaré la luz y la sabiduría, para que cumplan con mi Ley.
09-259.52 Por
aquellos que me habéis reconocido y estáis conmigo, Yo entrego a los que
perecen en el mar anchuroso de maldad, Yo los- perdono y los bendigo. Mas
vosotros, que habéis recibido de vuestro Dios y Señor, testificad ante la
humanidad, todo lo que Yo os he enseñado y revelado para que ella también me
ame y se levante en pos de su misión espiritual.
10-304.51.
Practicad la comunicación de espíritu a Espíritu, la cual iréis
perfeccionando cada día más, porque así es mi voluntad que os comuniquéis
conmigo, vosotros y la humanidad. A través de esta comunicación iréis
recibiendo mis inspiraciones, mis mandatos y Yo recibiré a vuestro espíritu,
escucharé vuestra oración y dejaré que vuestros brazos espirituales me
estrechen.
10-304.52. Cuando hayáis aprendido a comunicaros conmigo de espíritu a Espíritu, vuestros dones quedarán desarrollados y en vuestras prácticas, esos dones florecerán en grandeza y en espiritualidad. Entonces me buscaréis en lo espiritual y vuestro culto será perfecto.
10-304.55. Yo os
estoy ayudando a escalar la montaña, Yo os conduzco de la mano hacia esa meta y
os he concedido que mi mundo espiritual os ayude también, que aumenten vuestra
fe, que hagan que vuestros pasos sean firmes para que ya no haya titubeos en
vuestro cumplimiento, que ya nada os haga retroceder en el camino que habéis
venido andando durante tantos años y siglos. Yo he puesto en vuestra travesía
lo necesario para vuestro sustento, y por eso os encontraréis ahora muy cerca
de Mí.
10-304.57. Estáis
conmigo gozando de mi paz, escuchando mi enseñanza para que os preparéis, mas
no os olvidéis de vuestros hermanos, del mundo que está en caos, apurando un cáliz
muy amargo, no olvidéis la confusión que reina en este mundo, no quiero
contemplaros insensibles, porque el clamor del mundo tiene que llegar hasta
vosotros.
10-304.58. Sois los
más responsables ante Mí, porque a vosotros he entregado mi palabra a través
del entendimiento humano, Quiero que vuestras prácticas dentro de mi Obra sean
más perfectas y espiritual, porque no está lejano el día en que llevaréis mi
Doctrina por todos los lugares preparados por Elías y por mi mundo espiritual,
porque mi Reino espera a los unos y a los otros y todos tenéis que llegar a Mí
con vuestros méritos y con la humildad en vuestro espíritu.
23)
10-308.01 Amados
discípulos: Practicad diariamente la oración espiritual, poniendo en ella todo
el propósito de llegar a perfeccionaros. Mirad que además de penetrar en una
comunión íntima con vuestro Maestro y de experimentar una paz infinita en
aquellos instantes, ella, representa la mejor ocasión para que recibáis mis
divinas inspiraciones, en ellas encontraréis la explicación de todo aquello
que no hayáis comprendido o que hayáis entendido mal. Encontraréis la forma
de prevenir algún peligro, de resolver un problema, de solucionar una confusión.
En aquella hora de bendita comunicación espiritual, se aclararán todos
vuestros sentidos y os sentiréis más dispuestos e inclinados a hacer el bien.
10-308.02. Aprended
a orar en esta forma, ahora que vuestro mundo se encuentra erizado de peligros
de todas clases, quien aprenda a orar con el espíritu, tendrá las armas que lo
harán invencible en la lucha y que le darán fuerza para resistir todas las
pruebas.
10-308.03. Os
traigo mi luz, ya que todavía no sois capaces de alumbrar vuestro camino con
vuestra propia luz; mas cuando ya estéis aplicando a vuestra vida mi Doctrina,
entonces me diréis: "Gracias, Padre, que nos habéis enseñado a caminar
por la senda de la vida, porque ya no volveremos a perdernos ni a
tropezar".
10-308.04. En aquel
tiempo os dije: "Yo soy la luz del mundo", porque hablaba en cuanto
hombre y porque no conocían los hombres más allá de su pequeño mundo. Ahora
en Espíritu os digo: Yo soy la luz universal, la que alumbra la vida de todos
los mundos, cielos y moradas, la que ilumina y da vida a todos los seres y
criaturas.
10-308.05. Sois
hijos del Padre de la Luz, mas si por debilidad vuestra habéis caído en las
tinieblas de una vida llena de sinsabores, de errores y lágrimas, estas penas
pasarán porque os levantaréis a mi voz, cuando os llame y os diga: "Aquí
estoy, iluminando vuestro mundo e invitándoos a escalar el monte en cuya cima
encontraréis toda la paz, la dicha y la riqueza que en vano habéis querido
atesorar: en la Tierra".
10-308.06. Mi perdón
os envuelve, pueblos y criaturas de este mundo, y mi luz, como el ladronzuelo
que de noche penetra en una alcoba, llega hasta lo más recóndito de todos los
corazones para hacerles sentir mi presencia de Padre, porque a todos amo.
10-308.10.
Bienaventurado el que bendice la voluntad de su Señor, bienaventurado el que
bendice su propia amargura sabiendo que ella lavará sus manchas, porque ese está
afirmando sus pasos para ascender la montaña espiritual.
10-308.19. Hoy me
presento en espíritu ante vosotros y os hablo en espíritu para que podáis
conocerme un poco más.
24)
11-332.01. Os
encuentro orando, oh discípulos amados, velando vuestro espíritu por la paz de
este mundo. Es lo que os he enseñado, es lo que he venido a revelaros una vez más;
que vosotros sois los mensajeros de la paz, los portadores de ese don bendito,
en este tiempo en que ella ha huído del planeta; porque el corazón del hombre
la rechaza y a él solamente penetran la incertidumbre, el odio, la vida
vertiginosa y la inquietud. Como emisario de paz y ya que no podéis ir en lo
material a todos los sitios, caminos y lugares de la Tierra para llevar este
divino mensaje, he enseñado a vuestro espíritu la elevación, la transportación
por medio de la oración espiritual, para que él derrame bienandanza, caridad y
bendiciones en todos vuestros hermanos.
11-332.02. Yo os he
dicho en mis enseñanzas que no me pidáis por determinadas naciones, sino por
el Universo, por todos vuestros hermanos, sin contemplar razas, nacionalidades
ni clases y vuestro espíritu elevado, habitando por momentos en el Más Allá,
desde allí contemple solamente la gran familia universal del Padre, contemple
el sufrimiento, la miseria, el dolor de todos y por ellos me pidáis; que desde
allí podáis contemplar aquellos seres que están más elevados que vosotros,
en mundos espirituales mas altos y a ellos pidáis la ayuda, como Yo os he enseñado
a invocar con respeto al Mundo Espiritual, para recibir de él inspiraciones y
protección, y así, oh discípulos, estaréis amando con amor universal.
11-332.03. Dicen
los hombres que Cristo en el Segundo Tiempo enseñó el amor de los unos para
los otros sin distinción de razas, y os digo en este Tercer Tiempo: Yo, en
cuanto Cristo en el Segundo Tiempo, os enseñé el amor universal, más debía
comenzar por enseñaros el amor entre vosotros en cuanto hombres, para que
llegado el tiempo os pudieseis amar con amor espiritual, ya no solamente sin
distinción de mundos; y en este amor que os vengo enseñando ahora, quiero que
vuestro espíritu lo abarque todo, que amando a vuestro Padre améis a todas las
criaturas; que en vuestro mundo os améis entre vosotros mismos, con un átomo
del amor con que el Padre os ama; que améis todo lo creado por Mí, que no seáis
indiferentes, ni desconozcáis lo que os he heredado y confiado.
11-327.10. Para
poder vencer en todas las pruebas, haced lo que el Maestro os ha enseñado:
Velad y orad, para que siempre vuestros ojos estén alertas y no seis
sorprendidos por la tentación. Mirad que el mal tiene gran sutileza para
probaros, para haceros caer, para venceros y aprovecharse de vuestra debilidad.
Sed perspicaces, para que sepáis descubrirlo cuando os aceche, porque si habéis
tenido grandes pruebas y tentaciones en las que habéis vencido para poderme
seguir en este tiempo, en el presente año, muy grandes pruebas y tentaciones
tendréis. La lucha en vuestro interior es grande, la lucha en el seno de la
humanidad es grande; la lucha espiritual en todo el Universo es muy grande también.
Es el tiempo decisivo para mi reinado, para mi justicia, para mi poder; y los
que están conmigo ahora, los que han aprendido de mi palabra, los que se estan
fortaleciendo en Mí, deben conocer y comprender todo para poder vencer, para
poder salir avante en las grandes pruebas que se acercan para los hombres.
11-327.11. Yo os
enseño a velar y a orar, no solamente por vosotros, sino también por los demás,
para que seáis como profetas espirituales que, con vuestra oración, trasmitáis
intuición a vuestros hermanos, que les hagáis presentir los peligros, las
tentaciones; que con ello podáis evitar las grandes y malas determinaciones de
la humanidad. Incomprensible es para algunos, imposible para otros, pero os
digo: Es lo que el Espíritu Santo ha traído en el Tercer Tiempo a sus discípulos:
la espiritualidad, el desarrollo del espíritu por medio de la Doctrina
Espiritualista; para elevarse, para encontrar su horizonte espiritual, su campo
propicio para germinar, para encontrar la escala: para que él, elevándose,
encuentre siempre la presencia del Maestro, la escala en la cual se afirme y
encamine hacia la perfección.
11-333.07.
Aprended a orar y a meditar a la vez, para que surja en cada uno de vosotros el
conocimiento y la comprensión. Sólo el que sabe no duda, ni desconfía. La
duda proviene de la ignorancia. ¿Veis por qué no he querido realizar ante
vuestros ojos esas obras que llamáis maravillosas? Porque con ellas sólo
lograría que creyeseis en que Yo las había hecho, pero vuestra ignorancia
seguiría siendo la misma. Yo he preferido ofreceros el milagro oculto en la
esencia de mi palabra para que buscándolo, halléis sabiduría y luz,
conocimiento, revelación y verdad, porque entonces se disiparán todas las
incertidumbres y las dudas.
11-333.62. Al
orar, pronto llegará a vuestro entendimiento la iluminación que os permita
distinguir con claridad el bien del mal, lo conveniente y lo que no debéis
hacer, y ello será la prueba más palpable de que supisteis prepararos para
escuchar la voz de la conciencia.
11-333.63. Mi
Doctrina llega al corazón del hombre en este Tercer Tiempo para enseñarle la
forma de lograr la comunicación perfecta con Dios y la comunión interior con
la conciencia, como una prueba de que vuestro espíritu ha alcanzado un grado de
evolución y capacidad que antes nunca tuvo y que le permite comprender las
nuevas revelaciones del Espíritu Santo.
11-333.64. El
camino está preparado y la puerta abierta para todo el que quiera venir hasta Mí.
25)
11-334.15. Ya
es tiempo de que la luz llegue hasta lo más elevado de vuestro espíritu y de
vuestro entendimiento, para que la verdad brille en cada hombre y se prepare
para entrar dignamente en la vida espiritual.
11-334.16. Me
hacéis presente que la lucha que habéis sostenido en el corazón de vuestros
hermanos aparentemente es infructuosa; que les habláis de espiritualidad
tratando de apartar de sus corazones el fanatismo y las prácticas idólatras, y
que a los pocos instantes de haberlos doctrinado, van a postrarse nuevamente
ante sus ídolos.
11-334.17. Venís
con el corazón herido y marchito, pero abrigáis una esperanza de que os dé en
mi palabra nuevos razonamientos y nuevas armas para seguir luchando.
11-334.18. Yo
os digo, discípulos amados, en quienes veo el anhelo ferviente de que la luz
esplenda en todos vuestros hermanos: Tenéis que revestiros de paciencia para
esperar el momento anhelado de la iluminación de aquellos por quienes tanto oráis
y pedís.
11-334.19.
También ellos creen que vosotros estáis en un error, porque os miran hacer
oración en el vacío, y porque os oyen hablar de enseñanzas y revelaciones que
no constan en libros.
11-334.20.
También ellos van a orar por vosotros y me hablan y me piden que no os perdáis.
11-334.21. Yo
os pregunto, discípulos: ¿A quiénes creéis que me digne escuchar más a
vosotros o a ellos? Muchos me decís en vuestro corazón: "A nosotros,
Maestro, puesto que en la forma de orar nos acercamos más a lo verdadero".
11-334.22. Pues
Yo os digo, discípulos, que tanto escucho a unos como a otros, porque todos
sois iguales ante Mí, porque lo mismo amo a unos que a otros y porque en todos
veo angustia de que alguien pueda perderse del sendero.
11-334.23. Es
la lucha pueblo, la lucha anunciada, la gran batalla que habría de surgir hasta
en los hogares y aun en el seno de las familias más amantes y unidas.
11-334.24. ¿De
quién será el triunfo en esta lucha? De ninguno. El triunfo será de la
verdad, de la luz, del amor y la justicia. Todos vosotros seréis vencidos por
esas fuerzas divinas, mas precisamente esa aparente derrota será vuestro
triunfo.
11-334.25. Por
eso con gran amor el Maestro viene a aleccionaros para que quedéis preparados
para después de mi partida. Mas así como Yo os he entregado mi caridad, así
guiaréis a la humanidad, con vuestras obras de amor.
11-334.26. Ha
descendido mi rayo en vuestro entendimiento para preparar a vuestro espíritu y
he derramado entre vosotros mis complacencias para que os hagáis dignos de
estar conmigo en mi Reino.
26)
EXPLICACION
DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 33
1.
La oración debe brotar en vosotros como brotan las florecillas en el campo,
naturalmente.
2. La oración aprendida de memoria y que se hace maquinalmente, es un acto de
fanatismo.
3. Al orar en espíritu y verdad, eleváis tranquilamente vuestro espíritu y
vuestro pensamiento, y de ese modo, iréis poco a poco adquiriendo el éxtasis.
4. No confundáis el éxtasis verdadero con el vulgar trance, porque podéis
estar en éxtasis sin estar por ello poseídos o tomados por un ser espiritual,
mas sí puede estarse en trance, sin haber penetrado en éxtasis.
5. Por ello, cuando veáis a personas que practican el espiritismo entrar en
trance mediúmnico, no les atribuyáis por ello el haber entrado en éxtasis .
6. En ocasiones pasadas, en estos humildes consejos, os decía que en todos los
tiempos han tenido el éxtasis hombres, mujeres y niños, porque el éxtasis
puede ser espiritual y carnal.
7. El éxtasis verdadero, el espiritual, se logra por medio del amor, de la
elevación, de la oración hacia la Divinidad, hasta llegar a quedar el espíritu
en estado de beatitud.
8. El éxtasis material, es aquel que se puede lograr mediante los afectos, por
ejemplo, el que se da entre dos amantes o de madre a hijo, en fin, vosotros me
comprendéis: es ése que se logra en que aquellos dos, en verdadera comunión
de corazones y de cuerpos, se olvidan por completo de todo lo que existe y les
rodea, penetrando así en un éxtasis semejante al espiritual.
9. Vosotros, buscad el éxtasis verdadero que es el espiritual, para que en el
momento en que como pueblo os reunáis, se eleve no solo vuestro corazón, sino
vuestro espíritu al Señor, invitándole, rogándole que venga a Su pueblo, en
el momento en que éste con toda la fuerza de su espíritu, le invoca y le
llama.
10. Estudiad lo que os he dicho, entresacad de estas humildes palabras más de
lo que os pudiera yo decir, para que escuchéis más y más a vuestra
conciencia; recordad siempre, que después de la oración debe llegar el éxtasis,
ese estado de verdadera espiritualidad, en que dejáis por un momento de ser
hombres para ser semejantes a los ángeles en los cielos.
11. Cuando alcanzáis ese grado de espiritualidad, ese estado de amor y de vida
verdadera, el Divino Maestro derrama Su Verbo que es inspiración, delicadeza,
que es lo más fragante, lo más puro y hermoso, llenando de luz vuestro espíritu
y entendimiento, y esa luz se convierte en ideas, en palabras, en frases, en parábolas
y en cátedras perfectas y dignas de Él.
12. Practicad entonces el éxtasis espiritual, practicadlo porque dais los
primeros pasos en lograr aquel cumplimiento que el Señor os pide.
27)
12-361.01.Os
encuentro orando y mi Espíritu se aposenta cerca de vosotros. Vengo a
alimentarme de vuestro amor, de vuestra fe. He probado vuestros frutos y me son
agradables, por ello os bendigo y os concedo la paz.
12-361.02.
Vuestro espíritu ha sido probado en distintas formas por Mí y cuando habéis
pasado el momento doloroso, os eleváis preguntándome si os he abandonado y muy
pronto os habéis encontrado conmigo. En verdad os digo que no estáis solos y
que vuestra fe os ha hecho vencer las penalidades y las grandes pruebas de este
tiempo.
12-361.03.
Vosotros que habéis recorrido los largos caminos en busca mía, al fin me habéis
encontrado y al oír mi palabra se han disipado vuestras dudas y recibís la
clara respuesta a vuestras peticiones. Por doquiera habéis oído imploraciones
e invocaciones a mi Espíritu y aun cuando no me hubieseis llamado, he venido a
vosotros como lo prometí, porque os dije que os acompañaría en vuestras
tribulaciones en estos días de dolor.
12-361.04.
Os he dado sensibilidad para que presintáis lo que ha de venir, para que viváis
alerta a toda manifestación espiritual y reconozcáis el cumplimiento de mis
palabras.
12-364.01.
Lleno de amor vengo hacia vosotros para iluminar vuestra mente, para
sensibilizar vuestro corazón con mi palabra.
12-364.02.
Recibo en este tiempo al que está escuchando esta enseñanza y al que está
fuera de ella, al que se ha olvidado de Mí, como también a aquél que ha
formado un santuario en el fondo de su corazón.
12-364.33.
Bienaventurado aquél que habiendo recibido mi amor, mi paz y mi luz, sabe
salvar al que perece y aún con su oración sabe iluminar a aquellos seres que
moran el valle espiritual, aquellas fuerzas obscuras que no supieron recibir la
luz del Espíritu Santo.
12-364.34.
Sois humildes, pueblo escogido, mas Yo os haré grandes y sabios en el espíritu,
para que deis la orientación y el consuelo a la humanidad. Yo os he hablado a
través de distintos portavoces para que imitándome trabajéis por la
regeneración de esta humanidad.
12-364.35.
Vosotros sois el pueblo a quien he enseñado la espiritualidad, para que de esta
manera deis fiel testimonio de vuestro Padre.
12-363.61.
Vuestros dolores, los habéis labrado vosotros al alejaros del cumplimiento de
la Ley. ¿Queréis detener el avance de la guerra y sus consecuencias? Amad y
perdonad, compartid vuestro pan y os sentiréis mas satisfechos: confiad en la
eficiencia de las leyes divinas, en su sabiduría y justicia y seréis
protegidos por ellas.
12-363.62.
Sed espíritus que vigiléis vuestras obras, y vivid en oración y preparación
constante, para que seáis fuertes ante las tentaciones y llegaréis a vencer el
materialismo reinante. En el principio vuestros pasos serán vacilantes como los
de un niño que empieza a caminar pero después os iréis fortaleciendo, iréis
adquiriendo conocimientos, hasta alcanzar el desarrollo de los dones, cuyo valor
es inapreciable en la Tierra.
12-363.63.
Si emprendéis el camino, llegaréis a ser hombres de grandes virtudes y
alcanzaréis a dominar vuestra materia y a vivir espiritualmente. En vuestra
travesía, tendréis como faro la conciencia, ella será vuestro amigo y vuestro
juez; os hablará siempre con verdad y sus dictados serán justos y precisos en
el instante en que los necesitéis. Esa voz, es mi voz siempre tierna y cariñosa
que os señala el bien.
12-363.28.
Llegará el tiempo en que por vuestro cumplimiento y espiritualidad me
comprenderéis mejor, entonces os sentiréis unidos y habrá gozo en vuestro espíritu,
entonces todos sabréis velar y orar para que mi Obra bendita la contemple el
mundo con la pureza con que os la he confiado.
12-364.54. Si dos o tres de mis escogidos se reúnen y elevan su espíritu a mi Divinidad, Yo estaré con ellos y los inspiraré; en cualquier lugar donde me invoquéis, Yo estaré presente, porque Yo os he dicho que todo ojo pecador y no pecador me verá y todos sentirán mi presencia.
28)
12-360.09.
En este tiempo de la gran lucha espiritual, acompañad a los hombres con vuestra
oración. Si los veis llorar, no unáis vuestro llanto a la causa que a ellos
hace llorar, pero llorad por ellos, porque son vuestros hermanos, y que vuestras
lágrimas de amor sean bálsamo y consuelo. Si los miráis intranquilos, no
participéis de su intranquilidad, porque vosotros sois los hijos de la paz;
pero velad por ellos y convertios todos en ángeles de paz; dejad caer como un
rocío de vuestro espíritu, la paz: que es fruto del amor, sobre todo el
Universo.
12-360.10.
Si sabéis que ellos entablan discusiones y deliberan exponiendo razones que se
oponen a otros análisis, vosotros estad sobre todo ello; penetrad en mi Obra,
en mi palabra en ese instante y derramad sobre las razones que asistan a los
hombres para sus luchas y sus guerras, la luz del Espíritu Santo con vuestra
oración, vuestro ejemplo y vuestra palabra. Si los veis caminar con las armas
al hombro y después esgrimirlas sin misericordia contra su propio hermano,
esgrimid también vosotros vuestras armas de amor, de caridad, de perdón, de
vida eterna.
12-360.11.
¡Conquistad espíritus para el Reino de paz! ¡Convertid pecadores a la vida de
la gracia y de este modo, los servidores del Padre se estarán multiplicando y
el reinado del pecado, la destrucción y la muerte, se irá diezmando por
vuestra lucha!
12-360.12.
¡Bienaventurados los que en medio de tanta tiniebla, encuentran todavía fuerza
en su corazón para buscarme o conservan en él, un átomo de limpidez para
convertirlo por un momento en santuario y dejar que su conciencia les hable de Mí,
de ellos y de sus semejantes!
12-360.13.
Yo os he anunciado un tiempo en que el espíritu humano practicará un culto que
nunca en tiempos pasados ha practicado, que elevará hacia su Padre el culto
espiritual, que desde los primeros tiempos a través de mis lecciones perfectas,
he venido enseñando al hombre. Siempre he hecho grandes revelaciones, siempre
he sido Maestro y también como Padre he sabido descorrer el velo de mis
intimidades, de mis misterios, para hacer que las criaturas humanas me conozcan
mejor y de ese modo pueda Yo ser amado con mayor perfección; pero al hombre le
ha parecido tan maravillosa la existencia material, tan rico el tesoro que
encierra este mundo, que siempre se ha olvidado de las enseñanzas que les
hablan de la vida espiritual. Sólo ha tenido ojos para mirar la excelsa creación
materia, obra del Padre y espejo, débil reflejo de la vida del Más Allá y
abriendo sus ojos, su mente, sus sentidos, para mirar, para tocar, para desear
los bienes de este mundo, ha cerrado los ojos de su espíritu y ha olvidado que
sobre todo esto hay otra existencia más maravillosa, hay otra vida aún más
rica y otros caudales en verdad más grandes; y en este amor, en ese apego del
hombre por los bienes materiales, ha encontrado su propia materialización. Mas
a pesar de ello, su espíritu no me ha olvidado, conserva la intuición de mi
existencia y además, experimenta la necesidad de un alimento que no puede
brindarle la tierra, y me busca; pero me busca débilmente y no siempre por los
mejores caminos.
12-360.14.
Como el hombre se encuentra materializado, tiene que buscarme a través del
culto material y como no lleva abiertos los ojos de su espíritu, tiene que
forjar mi imagen para verme. Como no se ha sensibilizado espiritualmente, me
exige siempre prodigios y pruebas materiales para poder creer en mi existencia y
me pone condiciones para servirme, para amarme, y a cambio de lo que Yo le dé,
él algo me da. Así contemplo todas las iglesias, todas las religiones, todas
las sectas que los hombres han creado sobre el haz de la Tierra, envueltas están
en el materialismo, en el fanatismo y la idolatría, la mistificación, el
adulterio y las profanaciones.
12-360.15.
¿Qué tomo de ellos? La intención solamente. ¿Qué es lo que llega a Mí de
todo ello? La necesidad espiritual o corporal de mis hijos, su átomo de amor,
su necesidad de luz. Eso es lo que a Mí llega y Yo estoy con todos. No
contemplo iglesias, ni formas, ni ritos. Yo vengo a todos mis hijos por igual.
Yo recibo su espíritu en la oración. Yo lo acerco a mi regazo para
estrecharlos, para que sienta mi calor y ese calor sea estímulo y aliciente en
su camino de vicisitudes y pruebas; mas no porque Yo sepa recibir la buena
intención de la humanidad, he de dejarla que eternamente permanezca en
tinieblas, envuelta en su idolatría y su fanatismo.
12-360.16.
Yo quiero que el hombre despierte, que el espíritu se eleve a Mí y en su
elevación pueda contemplar el esplendor verdadero de su Padre, olvidando los
falsos esplendores de las liturgias y de los ritos; quiero que al lograr su
elevación verdadera se regenere, se emancipe de las miserias humanas y pueda ir
dominando la materialidad, las pasiones, las vicisitudes; encontrándose a sí
mismo para que nunca diga al Padre que él es el vil gusano de la tierra, para
que sepa que el Padre lo creó a imagen y semejanza suya.
12-360.17.
¡He aquí el por qué de vuestra responsabilidad en este Tercer Tiempo, oh
pueblo de Israel.
12-360.18.
Os he dicho que la humanidad es como una tierra que he venido fertilizando y en
esa fecundación está el despertar de sus dones y potencias latentes. Por
intuición la humanidad está recibiendo mi mensaje, por medio de sueños
espirituales y en diversas formas. Mi Mundo Espiritual despierta y prepara a los
hombres. Los acontecimientos, los sucesos, hablan claramente al corazón y al
espíritu y por todo ello, la humanidad ha alcanzado un átomo de preparación.
Sabe que se encuentra en una encrucijada del camino; siente que ha penetrado en
una era de trascendencia y de plenitud espiritual; siente que la justicia divina
se cierne inexorable sobre todas las criaturas; pero falta la palabra viva y la
prueba positiva delante de sus ojos y esta prueba y esta palabra vosotros la tenéis,
pueblo. A vosotros la he confiado; sois los portadores de esta revelación, que
es una semilla de amor divino que vais a sembrar en las tierras ya fecundas por
mi sabiduría perfecta.
12-360.19.
Seguid penetrando con mansedumbre en oración, para que Yo pueda seguir modelándoos,
para que presto pueda dejaros convertidos en los siervos y en los apóstoles de
esta Obra que sabéis he denominado como Espiritualista Trinitaria
Mariana, nombre que, en
verdad os digo, deberá desaparecer cuando el mundo cumpla mis leyes. No
habrá entonces necesidad de nombre, ni de símbolos, porque todos íntimamente
la llevaréis en vuestro ser como una piedra espiritual, que unida a las de
todos los demás, formará el verdadero templo, el verdadero santuario, donde
more vuestro Padre y Creador.
29)
12-358.01.
Bienaventurados seáis todos vosotros, no solamente en este lugar, sino en todos
los lugares donde os reunís para estar con vuestro Padre, escuchando su palabra
como un solo espíritu.
12-358.10.
Luchad, luchad, para alcanzar la perfección espiritual. Yo os he mostrado el
camino para llegar a esa meta. Os he confiado la oración como el arma más
fuerte que cualquier arma material, para defenderos de las acechanzas en el
camino, pero la mejor arma la tendréis cuando cumpláis con mi Ley.
12-358.11.
¿En qué consiste la oración? La oración es petición, intercesión, adoración
y contemplación. Todas sus partes son necesarias y una brota de la otra. porque
en verdad os digo que la petición consiste en que el hombre me ruega le conceda
sus deseos, le satisfaga anhelos, lo que él creé más importante y sano
en su vida, y
en verdad os digo, mis hijos, que el Padre escucha la petición y da a
cada uno lo que más necesita, siempre que sea para su bien. Mas cuidaos de
pedir lo que esté en oposición para la salvación de vuestro espíritu; porque
aquellos que solamente piden dones materiales, goces materiales, poder temporal,
están pidiendo encadenar a su espíritu.
12-358.12.
Los goces materiales sólo traen sufrimiento, no solamente en este mundo, sino
aun después de la transición al mundo espiritual, porque hasta allí puede
llegar la influencia de esos deseos materiales, y al no poder librarse de ellos
sigue atormentado por esos anhelos, y desea regresar una y mil veces a la Tierra
para reencarnar y seguir viviendo materialmente. Por eso, mis hijos, pedid
solamente lo que en verdad necesitéis para el bien de vuestro espíritu.
12-358.13.
La segunda forma de la oración, la intercesión, brota del amor al prójimo,
del amor que os enseñé como Maestro cuando vine a este mundo. Rogad por
vuestros hermanos cercanos y distantes, aquellos que en las naciones están
sufriendo las consecuencias de la guerra, que están sufriendo la tiranía de
los gobiernos temporales de este mundo.
12-358.14.
Preparaos, oh mis hijos, rogad por vuestros hermanos, pero también en esta
intercesión, debéis saber pedir, porque lo que importa es el espíritu. Si
vosotros tenéis a un hermano, a vuestros padres o a vuestros hijos enfermos,
rogad por ellos, pero no insistáis en que se queden en esta vida, si esto no es
lo que el espíritu necesita. Pedid mejor que su espíritu sea libre, que se
purifique en sus sufrimientos, que el dolor propicie la elevación espiritual.
Por eso, el Maestro os ha enseñado desde el Segundo Tiempo a decir: “Padre, cúmplase
tu voluntad”. Porque es el Padre el que sabe mejor que cualquiera de sus
hijos, lo que el espíritu necesita.
12-358.15.
La tercera forma de la oración, la adoración al Espíritu Divino, significa la
adoración de todo lo que es perfecto, porque a través de esta forma de oración
podéis uniros con la perfección, con el amor que abraza a todo el Universo. En
la adoración podéis encontrar el estado perfecto que cada uno de vosotros debéis
alcanzar y por la adoración llegaréis a la contemplación que, unida a la
oración, os llevará a la unificación con el Espíritu Divino, a la fuente de
la vida eterna, a la fuente que os da fuerza día tras día para llegar al reino
del Padre.
12-358.16.
Así debéis orar, empezando con la petición hasta llegar a la contemplación.
Esto es lo que os dará fuerza.
12-358.17.
Cuando ya estéis bien preparados, lucharéis no sólo por vosotros sino por
ayudar a vuestros hermanos a transitar en este camino. Porque no podéis
alcanzar la salvación tan solo para vosotros mismos, sino que debéis luchar
para lograr la salvación de la humanidad.
30)
12-357.29.
Os envuelvo en la luz de mi rayo universal que desciende y penetra en vuestro
corazón y ahí hace su morada, su templo. En él recibo vuestra ofrenda, el
tributo de los que me amáis y escucho vuestra voz que al mismo tiempo es ruego
y acatamiento a mi voluntad.
12-357.30.
A pesar de las vicisitudes que atravesáis, os mostráis fuerte por vuestra
elevación y os sentís dichosos de ser mis discípulos. Estáis empeñados en
una gran lucha espiritual y material, aprovechando el tiempo que os he concedido
y en esa lucha esperáis recoger el fruto a su debido tiempo. Vuestro trabajo en
la Tierra dará su rendimiento día por día cuando vayáis en pos del descanso
y vuestras obras espirituales florecerán plenamente cuando hayáis llegado al término
de vuestra misión, cumpliendo con mis leyes.
12-357.31.
De vuestro espíritu se desprende una oración constante por la paz y alivio de
otros pueblos que sufren inmensamente más que vosotros. Llegan hasta vuestra
nación rumores de exterminio, de desolación y de muerte, que os llenan de pena
y de temor, no por vuestra vida o la de vuestra familia, sino por la de otros
seres distantes de vosotros, que sufren y que son vuestros semejantes. Yo me
complazco en atender vuestras peticiones, y en llevar a esas naciones, vuestros
mensajes de paz y caridad.
12-357.32.
Estáis habitando, discípulos amados, en el corazón de este continente. Me ha
placido enviar a vuestro espíritu israelita a esta Tierra abundante y pródiga,
con su espléndido sol, con un cielo luminoso, con valles y montañas cubiertas
de verdor, hermosos y caudalosos ríos, y flores maravillosas, todo cuanto puede
recrear y embellecer vuestra vida terrestre. Y en medio de este esplendor y de
esta gracia amenaza el ambiente la guerra despiadada; llegan hasta vosotros los
ayes de dolor, las quejas, las blasfemias y las ofensas; pero no veo en vosotros
el ambiente de guerra, no habéis tomado armas para defenderos o para atacar.
Miro en esta nación sólo resignación ante la injusticia y repulsión por la
maldad humana, mas Yo os pido algo más que eso. Quiero que vuestra confianza en
Mí, vuestra preparación espiritual para ayudar en sus penas y pruebas a
vuestros semejantes.
12-357.33.
Hoy, como en los tiempos pasados, la humanidad vive envuelta en guerras; no ha
querido cultivar la semilla de paz, pero esa semilla caerá siempre como el maná
en el desierto, en el corazón de cada hombre hambriento de paz.
12-357.46.
El bien, como el mal, puede ser transmitido a distancia; por eso os he enseñado
a socorrer con el espíritu preparado a los que necesitan vuestra ayuda, ya estén
cerca o distantes. Mas cuidaos de enviar pensamientos que provoquen la guerra.
No deseéis la caída de una nación y el triunfo de otra, porque esa influencia
llegará y causará trastornos. Ante todo amad y sed indulgente con todos
vuestros hermanos.
12-357.47.
Si os conmueve el dolor de los enfermos que han sufrido las inclemencias de la
guerra y queréis enviarle un poco de paz y de consuelo, buscad al enfermo más
próximo, tomadlo como una representación de aquellos ausentes y depositad en
él vuestra caridad en nombre mío, y Yo estaré acariciando y sanando a
multitud de enfermos, en esas naciones adoloridas.
12-357.48.
Haced que vuestro hogar sea un templo del cual se desprenda luz para envolver a
los que os rodean, y más allá de esos límites experimenten bienestar otros
seres y compartan vuestra preparación.
12-357.50.
Yo a todos envolveré en mi amor, escucharé su oración y un torrente de luz
descenderá sobre esta humanidad.
12-357.51.
Es menester que os preparéis, que alberguéis en vuestro corazón todo el amor
que os he manifestado en mis advenimientos, para que os améis con amor perfecto
los unos a los otros, y seáis siempre intercesores y árbitros de verdadera
justicia porque Yo os he escogido para hacer por conducto vuestro, alianza con
todos los hombres.
31)
12-347.29.
Así, pueblo he venido en este tiempo y los unos me habéis contemplado como
peregrino, llamando de puerta en puerta a las naciones del mundo. Las unas han
abierto su puerta; las otras han permanecido cerradas; pero Yo seguiré
llamando, cumpliré mi misión de Padre y de Maestro, os conduciré paso a paso
a mi sendero, os daré la luz y todos llegaréis a la reflexión y comprenderéis
el por qué de vuestra vida. La finalidad es el amor, el cumplimiento a mis
leyes, y mientras ésto no hagáis, mientras no practiquéis el amor, mientras
no cumpláis con mis mandatos, seguiréis perdiéndoos. Mas he puesto un límite
y ese límite está presto a llegar.
12-347.30.
Después de esa gran prueba universal que está anunciada, de que apuréis las
últimas gotas del cáliz amargo, será el principio de la restauración; en ese
instante la humanidad ha de arrepentirse y ha de volver al camino; ha de conocer
todas sus faltas y ha de encontrarme a Mí.
12-347.31.
Sí, pueblo de Israel, vos que sois testigo de mi manifestación, que oís cómo
hablo y juzgo a la humanidad, escuchadme también con atención: llevad mis
palabras, porque formáis parte de esa humanidad. Vos también presentasteis a
mi Espíritu el vacío de vuestro corazón, también llegasteis sediento y
hambriento; en la fuente de amor calmasteis vuestra sed; pues pensad en aquellos
que no han llegado todavía al punto de encontrarme, porque ha podido más en
ellos el mal, pero un día ese mal será atado.
12-347.32.
La humanidad ha de encontrar un campo amplio para cumplir mis leyes, para
reformarse y para vivir en paz conmigo; Yo la he hecho caminar por todos los
caminos, porque quiero encontrarla llena de experiencia. El hombre, hijo mío
que ha venido a la Tierra por mi voluntad, ha atravesado las mil pruebas que
afligen al espíritu, pero después de ello, si su fe permanece firme, cuán
grande será el galardón que ha de alcanzar. Después de las tribulaciones, de
las perturbaciones y peligros ha de encontrar la luz de mi Espíritu.
12-347.33.
Por eso, pueblo, no temáis penetrar en las pruebas, no temáis encontraros en
los grandes conflictos. En ellos no os perderéis. Yo haré penetrar en esa
preparación a todos mis hijos para que sus fibras sensibles despierten. Después
de las pruebas, de la experiencia y del fruto, Yo os hablaré y os diré: “He
aquí cuán provechosa ha sido la prueba: cómo os habéis fortalecido en ella y
cómo os encontráis sanos y salvos. Mi voluntad no es que os perdáis. Mi
voluntad es tan sólo que podáis templar vuestro espíritu y a pesar de las
pruebas y torbellinos me améis y me reconozcáis”.
12-347.34.
Hay naciones que han apurado pruebas de fuego, pruebas amargas, mas para ellas
tengo un galardón. Todos aquellos que han sufrido pacientemente y han confiado
en Mí, tendrán la paz, espiritual han de levantarse sobre todas esas
vicisitudes dando testimonio de Mí y el pueblo de Israel ha de recoger ese
testimonio.
12-347.35.
Mi palabra repercute en todos los ámbitos. Yo os he mostrado a todas las
naciones, pueblo. Al conversar con vosotros, os he hablado de los sufrimientos
de aquéllas y de su necesidad y os he dicho: ¡ Orad, pueblo, penetrad en
vigilia, haced penitencia para que podáis acompañar en sus pruebas a aquellas
naciones! Sois el fuerte, porque
habéis pisado en tierra firme, orad y preparaos para que seáis baluarte para
los demás, para que tendáis vuestra mano y entreguéis la caridad a todo el
que la solicite; podéis hacer la caridad a vuestros hermanos, aunque no los
conozcáis. Vuestro espíritu, que tiene gran potestad y está revestido de
gracia, puede enviarles ese bien del cual os he engalanado. Por eso os pido ante
todo, amor, pueblo, amor para que podáis reconocerme y reconoceros a vosotros.
Amor, es el principio de mi Ley, amor es la finalidad de todas las obras, es lo
que he venido a enseñaros en todos los tiempos. El amor, la paz y la caridad,
estas virtudes están en vosotros, ni siquiera tendréis que aprender a amar.
12-347.36.
El amor no se aprende, sino se siente, se lleva dentro y vosotros, como todas
las criaturas, al ser formadas han recibido todos sus dones y atributos;
entonces, penetrad en vosotros mismos, buscad las virtudes que he dejado en
vuestro ser y practicadlas en vuestros caminos.
12-347.37.
Cuán feliz seréis, Israel, cuando podáis desempeñar vuestra misión entre la
humanidad cuando podáis desarrollar y hacer palpables vuestros dones, cuando
sembréis y cosechéis frutos agradables y satisfactorios para mi Divinidad. El
tiempo de la práctica plena no ha llegado aún, pero ya se acerca. Es el tiempo
en que os encontraréis frente a la humanidad y tendréis que hacer uso de toda
la luz, de toda la prudencia, para que vuestros pasos sean firmes, para que
vuestro testimonio sea verdadero.
12-347.38.
Así os preparo, y os prevengo; cada día en que tenéis mi palabra oís una
prevención, un consejo de vuestro Padre, porque mañana os hará falta hoy estáis
en paz oyéndome, pero llegarán etapas de grande lucha y para esos tiempos
quiero que estéis preparados, que estéis unidos y que esa unificación os haga
fuertes, para que no haya un solo punto vulnerable, sino que en el preciso
instante de mi partida, así como el padre en la Tierra, rodeado de todos sus
hijos da las últimas recomendaciones y los hijos esperan los últimos instantes
de esa vida, así el pueblo de Israel, se congregue en torno mío para oír mis
últimas palabras y prometa amarse entre sí y fortalecerse en sus virtudes,
para ser un solo cuerpo y una sola voluntad que guíe a la humanidad. Así
quiero dejaros, pueblo, lleno de responsabilidad, pero también de gracia para
que seáis fuerte en todo instante.
12-347.39.
Os bendigo Israel. En las distintas casas donde os congregáis bendigo vuestras
buenas prácticas. Doy más sensibilidad a vuestro corazón y os digo: Todo
aquello que no sea perfecto, que no conduzca a Mí, apartadlo para que en el
instante propicio sea juzgado por Mí y el pueblo de Israel no reciba una
sentencia de dolor, ni contemple una vez más a su Maestro en la cruz sangrando
y muriendo por la imperfección vuestra, sino que pueda contemplarlo lleno de
amor enseñando a toda la humanidad.
12-347.40.
En este de día gracia, en que he venido a fortaleceros, a daros mi palabra que
es sustento para vosotros, Yo os dejo preparados y prevenidos. Son los últimos
tiempos de mi palabra, quiero que en ellos me oigáis hasta el último instante,
para que esa palabra sea impresa en vuestro espíritu, os ilumine y os
fortalezca para los tiempos que han de venir.
12-347.41.
Esta es mi lección en este día, pueblo, orad por vosotros mismos y por el
pueblo de Israel que se encuentra al borde del gran juicio. ¡Orad por el mundo
que se encuentra también al borde de una gran prueba! No dejéis pasar un solo
día sin elevar vuestro espíritu y considerar todas estas pruebas. He escuchado
vuestras peticiones y os concederé según mi voluntad.
12-347.42.
¡Benditos seáis los humildes, los que sabéis esperar de mi caridad, los que
conociendo que una voluntad superior a la vuestra está sobre vosotros me concedéis
el derecho de disponer de vuestra vida! Os bendigo, hijos míos; vuestra cruz
será liviana.
12-347.43.
A quienes os detenéis para preguntarme el por qué habéis sido probados, os
digo: ¡Callad, no me preguntéis el porqué! ¿Sabéis acaso vuestra deuda
conmigo? ¿Sabéis en qué forma lavaré vuestro espíritu para que vuelva a Mí
tan puro como brotó de Mí? Por eso os digo: Solamente recibid con paciencia y
preparación las pruebas que cada día os envío, que mi fuerza es siempre con
vosotros.
12-347.44.
¡ Yo os concedo la luz que necesitáis para guiaros con acierto y guiar a los
vuestros por el camino de salvación.
12-347.45.
Os concedo el don precioso de la comunicación con vuestro Padre que os salvará
en todas la pruebas. En esta alba mi bálsamo y mi consuelo es con todos
vosotros, es con el mundo y con todas las criaturas que han brotado de Mí.
32)
12-355.11.
Os he enviado como un rayo de luz al seno de congregaciones, de sociedades y
quiero que en ese pequeño mundo en que vivís, reveléis vuestros dones, sirváis
a vuestros semejantes, les ayudéis a resolver los problemas de su vida y los
orientéis en su camino. Yo os he colocado sabiamente en el lugar en donde podéis
trabajar por el bien de vuestros hermanos.
12-355.12.
¡Cuán delicada es vuestra misión, y cómo podéis en un instante de turbación
desviar vuestros pasos! Por eso os he aconsejado siempre la oración. Velad y
orad os he dicho para que no caigáis en tentación; vivid atentos al dictado de
vuestra conciencia, que siempre os aconsejará rectitud y amor en vuestros
actos.
12-355.13.
Habéis venido a la Tierra para ser mis colaboradores en mi obra, porque estaba
escrito que Yo había de venir rodeado de ejércitos que lucharían conmigo en
este tiempo en contra del mal, y estoy confirmando con hechos mis palabra,
grandes ejércitos de seres espirituales unos y encarnados otros, han venido en
mi compañía para llevar a cabo esta obra de depuración y restitución, para
volver a su debido sitio a todos los espíritus.
12-355.14.
Os invito a meditar y a penetrar en arrepentimiento porque es llegada la hora
grave, el día solemne en que oiréis por última vez mi palabra y es preciso
que arrojéis de vosotros toda impureza, porque os quiero limpios y libres de
pecado. reunid vuestras buenas obras y presentádmelas, porque Yo os he ofrecido
multiplicar sus frutos y hacerlos llegar a la humanidad como un mensaje de
consuelo, de esperanza y de paz.
12-355.15.
Y al juzgar a este pueblo que es mi discípulo, juzgaré también a las
naciones, y dejaré en todos mi herencia de amor, el Tercer Testamento, para que
disfrutéis de los dones y gracias de que, hago partícipes a todos mis hijos.
12-355.25.
Los que habéis pedido el don de la curación porque sabéis sentir el dolor
ajeno, contemplaréis el desarrollo de esa facultad y vuestra oración, vuestra
palabra o mirada, llevará el bálsamo a los enfermos. Aquellos que pedís para
este mundo, concordia y fraternidad entre los hombres, llevad esta potestad y
sembrad paz a vuestro paso y aún más, enviad vuestro espíritu ahí donde haga
falta la paz. Ya se acerca la hora en que todos seréis iluminados y sentiréis
latir vuestros dones y manifestarse con toda claridad.
12-355.59.
El os hace descansar en sus brazos de pastor y os acerca a mi presencia.
Entonces intercede por su rebaño para que recibáis nuevamente mi caridad, mi
perdón y mi bendición.
12-355.60.
¿Qué me pedís en este día, qué necesitáis que Yo no haya de concederos? Me
decís que os perdone y que os aliente en la lucha, también que habéis sufrido
y que necesitáis consuelo. Nada pasa desapercibido para Mí, he seguido
vuestros pasos y penetro como ladronzuelo en vuestro corazón para conocer todo
lo que hay en vuestro interior. Todo lo que me pedís, sea con vosotros.
12-355.69.
Yo entiendo vuestra oración, escucho vuestras peticiones y sé vuestros anhelos
y esperanzas y os digo: No temáis, nada os faltará, tendréis para vuestro
cumplimiento espiritual todos los elementos necesarios y para la conservación
de vuestro cuerpo os daré lo que habéis de menester.
12-355.70.
Yo os bendigo en esta alba de gracia. Vuestra oración sincera sea como un manto
que envuelva a las naciones, como Yo las bendigo ahora y para siempre.
33)
12-352.03.
Escucho vuestra oración y por vuestra sentida petición extiendo mi caridad
sobre la humanidad, para que toda criatura humana sienta espiritualmente mi
caricia.
12-352.04.
Con buena voluntad y fe habéis preparado vuestro corazón, disponiéndoos de
materia y espíritu a recibir la divina lección.
12-352.05.
Por esa preparación hago que mi palabra de amor sea con vosotros.
12-352.06. Discípulos: desde los primeros tiempos he venido preparando los caminos que habrían de conduciros hasta el punto en que os encontráis en estos momentos; a la evolución espiritual que os permitirá concebir la comunicación de espíritu a Espíritu con vuestro Padre.
12-352.07.
Con esto os doy a entender que nunca os he dejado caminar al azar y que siempre
vuestros pasos en el cumplimiento de mi Ley han obedecido a un designio divino.
12-352.08.
Como si fuese Yo vuestra sombra, así os he seguido a través de los tiempos,
ayudándoos siempre a que caminéis hacia el sendero de la vida y la verdad
porque una vez en él, no seré yo quien siga vuestros pasos, sino vosotros
quienes vengáis en pos de mi huella.
12-352.09.
Aquí, en mi camino, será donde descubráis todos los dones que atesora vuestro
espíritu, única forma de que él encuentre en sí mismo las armas necesarias
para defenderse de los mil peligros que le acechan en su caminata.
12-352.14.
¿Podréis sentiros solitarios o abandonados si conocéis el secreto de la oración
que os pone en contacto con la vida espiritual? ¿Os dejaréis vencer por las
vicisitudes, llevando en vuestro ser la fortaleza de vuestro Maestro? No, discípulos
amados; no debéis desconfiar ni debilitar en el camino de vuestra misión
porque se dará el caso de que lloréis creyéndoos unos parias, sin daros
cuenta que vuestras lágrimas estarán cayendo sobre el tesoro que lleváis en
vuestro ser y al que no habéis querido contemplar.
12-352.15.
Llenad desde ahora vuestro cofre, pero sabiendo lo que en él guardáis,
conscientes de cuanto poseéis y de la aplicación de cada uno de vuestros
dones.
12-352.16.
No quiero que repitáis sólo con los labios, que sois herederos de mi reino,
quiero que sepáis en verdad por que sois mis herederos y cuál es vuestra
herencia.
12-352.17.
Sólo quien conozca a fondo lo que lleva en su espíritu, sabrá dar a conocer
mi obra; sólo el que esté consciente de cuanto sabe y posee, podrá permanecer
firme ante las grandes pruebas.
12-352.35. Yo sé aprovechar el instante en que sorprendo a un hombre entregado a la meditación, al examen de su conciencia, o a la oración, para anunciarle que es llegada la hora de su resurrección a la vida verdadera. Es el momento en que el espíritu rompe las cadenas que le han atado al mundo y desde lo más puro de su ser deja escapar el grito de libertad, como el presidiario, que después de mucho tiempo de cautiverio, ve al fin abrirse ante sus ojos aquellas rejas que fueron su martirio; como el náufrago que después de luchar desesperadamente contra la mar embravecido, ve al fin en el horizonte la playa anhelada.
12-352.52.
La mente no es capaz por sí sola de concebir el contenido de esta Obra. Precisa
también de la sensibilidad espiritual y de la intuición para poder penetrar al
fondo de mi Doctrina espiritual.
12-352.53.
Esa es la razón por la que vengo enseñando la oración de espíritu a Espíritu
a mis discípulos, porque sin esa forma de orar, no podrán los hombres
conseguir por otros medios la iluminación de su entendimiento.
34)
Orad
hacia Mí con el pensamiento. No necesitáis lugar determinado para hacerlo y la
posición de vuestro cuerpo es indiferente. Elevad en paz vuestro pensamiento a
las alturas y esperad entonces mi inspiración. E 142:37
Os
digo que oréis, porque aquél que no ora, se entrega a pensamientos superfluos,
materiales y a veces insanos, con lo cual, sin darse cuenta, fomenta y alimenta
las guerras homicidas; mas cuando oráis, vuestro pensamiento, como si fuera
espada de luz, rasga los velos de oscuridad y los lazos de la tentación que hoy
están aprisionando a muchos seres, satura de espiritualidad el ambiente y
contrarresta las fuerzas del mal. E 9:25
Los
enfermos desearían tocar mi túnica como en el Segundo Tiempo, para que su fe
los sanara. Y Yo os digo: ¿Por qué no tocáis mi Espíritu Divino con vuestro
pensamiento limpio, con vuestra oración fervorosa? Obtendríais todo lo que
vuestro espíritu y materia necesitaran. E53:28
Hoy
no vengo a deciros que os postréis en tierra; no vengo a enseñaros a que oréis
con vuestros labios o que me claméis con palabras floridas en oraciones
hermosas en lo material.
Buscadme
con el pensamiento, elevad vuestro espíritu y siempre os haré sentir mi
presencia. Si no sabéis hablar con vuestro Dios, me bastará el
arrepentimiento, vuestro dolor, vuestro amor.
Éste
es el lenguaje que Yo escucho, el que Yo entiendo; el lenguaje sin
palabras, el de la verdad y la sinceridad. Ésa es la oración que he venido a
enseñaros en este Tercer Tiempo. E 358:53
Voy
a enseñaros una forma de prepararos para que vuestras obras de cada día estén
inspiradas por nobles sentimientos y para que las vicisitudes y dificultades no
os detengan ni os hagan retroceder:
Cuando
abráis vuestros ojos a la luz del nuevo día, orad, aproximaos a Mí a través
del pensamiento. Formad entonces vuestro plan ya inspirados con mi luz y
levantaos a luchar, proponiéndoos ser fuertes y no faltar un solo instante a la
obediencia y a la fe.
En
verdad os digo que no pasará mucho tiempo sin que os maravilléis de vuestra
fortaleza y del resultado de vuestras obras.
Siempre
que necesitéis un confidente, un amigo bondadoso, buscadme y depositad en Mí
las penas que haya en vuestro corazón y Yo os aconsejaré el mejor camino, la
solución que buscáis.
Si
vuestro corazón se encuentra agobiado por los pesares es porque habéis pecado.
Yo os recibiré y seré benévolo en mi juicio, fortificaré vuestros propósitos
de enmienda y os devolveré las fuerzas perdidas. E 262:7-20
35)
12-348.16.
Pueblo que habéis orado para que la paz sea restablecida y el dolor sea
aliviado, vais a oír con júbilo el testimonio de viva voz de vuestros hermanos
y comprobaréis el valor de la oración.
12-348.17.
Hoy os hago oír mis consejos y prevenciones, porque el mañana van a haceros
falta. Os pido que estéis unidos para que seáis fuertes y no haya en vosotros
ni un solo punto vulnerable. Así como un padre que ve próximo su fin llama a
sus hijos para que le acompañen en el postrer instante para darles sus últimas
recomendaciones, así os hablo y os pido me prometáis amaros y comprenderos,
fortaleceros en la virtud, para formar un solo espíritu que vele y ore por el
mundo.
12-348.18.
Os dejo un grande cargo, pero os doy paz y fortaleza. Vosotros mismos no podréis
juzgar vuestros actos, pero Yo, el Juez, pesaré vuestras obras, recibiré
vuestros frutos y al final os mostraré el resultado de todos vuestros afanes y
desvelos.
12-348.19.
Bienaventurados seáis los humildes, los que reconocéis que una voluntad
superior rige vuestro destino; la atribuís a Mi Divinidad y me concedéis el
derecho de disponer sobre vuestra vida, porque sabéis que Yo os doy siempre
pruebas de mi amor a vosotros.
12-348.20.
Sois el pueblo espiritualista en quien el Padre ha puesto su mirada para que
despertéis al mundo, para que reciba la luz del Espíritu Santo.
12-348.47.
Sed los hijos obedientes para que no caigáis en impostura, porque grandes
acontecimientos habrá después de mi partida, mas vosotros despertaréis a los
que duermen y no volveréis a caer en idolatría y en el momento en que os elevéis
en oración, sentiréis mi fortaleza y recibiréis el efluvio de mi gracias; así
os daré pruebas de que no estáis equivocados.
12-348.48.
Mi mirada siempre estará atenta hacia vosotros, jamás os abandonaré, mi Espíritu
estará cerca de vosotros contemplándoos en vuestra lucha y defendiéndoos de
las acechanzas y peligros. Cumplid mi Ley, para que el hombre no se interponga
en vuestro camino con sus leyes; si me agradáis a Mí, seréis gratos ante el
mundo y sentiréis la fraternidad de todos vuestros semejantes. Ya es tiempo de
que el mundo reconozca mi luz y no rechace a mis enviados.
12-348.49.
Lleváis potestad para apartar de vuestros hermanos a los seres en tiniebla,
para que vuestros semejantes no se arrebaten el hilo de la existencia.
12-348.50.
Un instante dejaré que el mundo haga su voluntad, mas después se hará la mía
en el Universo. Velad y orad ante el dolor que apura la humanidad, porque los años
han transcurrido y el tiempo os ha sorprendido. Yo os he mostrado el camino por
el cual debéis de transitar y os he entregado todo lo que habéis de menester,
porque Yo he velado por vuestro espíritu. A él, le he alimentado con el pan de
vida eterna, y le he despertado de su sueño para que reconozca su misión y
sienta su responsabilidad dentro de mi Obra.
36)
12-346.18.
En este tiempo nuevamente os he confiado una envoltura, para que vayáis
restituyendo, para que os apartéis del pecado y de todas las tendencias del
mundo, para que peldaño tras peldaño ascendáis a la montaña en donde os
estoy esperando con mis brazos abiertos.
12-346.19.
Yo os he enseñado la forma de elevaros en la oración para que os apartéis del
pecado, que rechacéis las tentaciones, porque escrito está: La muerte del espíritu
abolida quedará, porque Yo soy el Camino y la vida y llegará el tiempo en que
os recuerde: “¿Dónde está ¡Oh muerte! tu poder? ¿Dónde está ¡Oh
sepulcro! tu victoria?” Porque en verdad, el aguijón de la muerte es el
pecado y aboliendo estoy en este tiempo al pecado, con la luz de mi Espíritu
Santo.
12-346.20.
Llegará el tiempo en que vosotros contemplaréis la cosecha de lo que vayáis
sembrando entre la humanidad. En vuestras manos he confiado los instrumentos de
labranza para que cultivéis la tierras y con los buenos frutos sea alimentada
la humanidad.
12-346.21.
Vengo a labrar vuestro corazón con el fino cincel de mi palabra y a iluminaros
con la luz del Espíritu Santo. Soy el Maestro de Maestros que he venido para
daros la enseñanza, para perdonaros, para conduciros por el camino de la verdad
y cual Doctor de los Doctores también soy entre vosotros para sanar a vuestro
espíritu de su lepra y apartarle su dolor.
12-346.22.
Os doy mi enseñanza para que la pongáis en práctica, para que llevéis amor y
pureza en vuestro corazón y aunque la tentación se acerque no encuentre cabida
en vosotros, porque con mi luz y con mi amor, Yo os hago fuertes para que rechacéis
toda flaqueza.
12-345.89.
¡Velad y orad, oh pueblo, porque así como la simiente de restauración, la
semilla de redención está entre vosotros y muy cerca de la humanidad, la
semilla que propaga la cizaña está también germinando grandemente en el corazón
de mis hijos muy amados!
12-345.90.
¡Velad y orad para que la hoz se acerque! No está la hoz en la mano del
hombre; está en la mía.
12-345.91.
Yo permitiré que la mano del hombre lleve la destrucción, la muerte y la
guerra, pero hasta un límite solamente. De ese límite la justicia, la
perversidad, la ofuscación y la ambición de los hombres no podrán pasar.
Vendrá entonces mi hoz y ella segará con sabiduría lo que sea mi voluntad,
porque mi hoz es de vida, es de amor y es de verdadera justicia; pero vosotros,
pueblo, ¡velad y orad!
12-345.92.
Así quiero contemplaros y en la fuerza de vuestra oración he encontrado también
motivo para perdonar. Por vuestra intercesión Yo me sentiré también conmovido
en mi corazón, para detener mi justicia. En vuestras peticiones Yo encontraré
bálsamo para llevarlo a los que lloran; en vuestra elevación de espíritu Yo
encontraré también motivo para detener la destrucción que hacen los hombres.
12-345.93.
¡Por ello quiero que veléis, por eso quiero que oréis, que perdonéis y que
améis, oh Israel!
37) 11-336.31. Hoy en esta Era de grandes pruebas, sólo vuestra fe os hará salir triunfantes, y la oración ferviente, que es poderosa llave para abrir la puerta e iniciaros en vuestra jornada, os acompañará.
11-336.34. Sed
sensibles a toda inspiración mía. Sed obedientes y sencillos. Dejadme
manifestar a través de vuestros dones, dejadme llegar a vuestros hermanos por
medio de vuestro ser. Que vuestros labios pronuncien mis palabras de consuelo al
oído de los que sufren y expresen mi sabiduría. Ante los que necesitan luz.
Que vuestras manos me sirvan para acariciar y vuestros ojos para mirar con
caridad, con ternura o piedad.
11-336.35.
Necesitáis saturaros de Mí para poder hacer las obras que os he enseñado y
entonces sabréis que Cristo está derramando en todos los espíritus, su verdad
esperando tan sólo su elevación para manifestar su amor.
11-337.37. Os
bendigo, pueblo amado, porque hasta este día me habéis mostrado la fe y el
anhelo de acercaros al perfeccionamiento de vuestro espíritu. La misión de
Israel es orar por el mundo y enseñar; habéis crecido y os habéis
multiplicado y de párvulos os vais convirtiendo en discípulos, para ir más
tarde en busca de aquellos que en corto tiempo han de recibir la herencia de mi
palabra.
11-337.38. La
forma en que Yo he venido a manifestarme en este tiempo, es diferente a la del
Segundo Tiempo, mas mi propósito es el mismo: Salvar a la humanidad, apartarla
de ese torbellino que ha encontrado a su paso y del cual no ha podido librarse.
La tentación se ha desatado con toda su fuerza y el hombre ha caído como un débil
niño y ha conocido grandes penalidades; apura su cáliz de amargura y en medio
de su confusión me clama, y el Padre ha estado con él. Todavía quedan en el cáliz
las heces, mas Yo os ayudaré a soportar esos dolores, que son consecuencia de
vuestra desobediencia. ¡Bienaventurados vosotros que me oís, porque seréis
fuertes! Más ¿Qué harán los demás cuando ese gran dolor llegue a ellos? ¿Sucumbirá
su espíritu por la falta de fe? La oración de Israel ha de sostenerlos.
11-337.39. Yo
os quiero limpios, arrepentidos y vivificados por mi amor. Mientras habéis
buscado vuestra salvación en el mundo, habéis sido débiles; cuando habéis
elevado vuestra mirada a Mí pidiéndome, habéis recibido fortaleza; entonces,
si sabéis en donde está el consuelo ¿Por qué no me habéis buscado siempre
¿Por qué no buscáis el amor para destruir el odio y así dar fin a las
guerras? Yo sigo hablando al mundo y sólo Israel me oye y se hace responsable
de mis palabras. En él dejo los cargos, mas también las complacencias
espirituales.
11-337.40. En
vosotros he puesto mi verdad y mi esencia para que deis a conocer mi palabra. No
quiero contemplar en vosotros fanatismo, ignorancia o hipocresía. Quiero ver a
mi pueblo libre, dentro de mis leyes, como una familia fuerte y sincera que sabe
amar y tender la mano al necesitado, que comprende las vicisitudes que atraviesa
la humanidad en este tiempo e intercede por ella. Os estoy preparando para que
nunca digáis: "Padre mío, nos faltó la luz, el conocimiento y la fuerza
para luchar en contra de la falsedad y las tinieblas".
11-337.41. Os
he pedido un átomo de fe para hacer prodigios por vuestro conducto. Os he
concedido pruebas de la potestad que os he dado. Habéis sanado al enfermo,
porque lo habéis envuelto en vuestro amor, una palabra vuestra ha convertido a
un pecador; habéis conmovido su corazón y la luz que ha penetrado en él, lo
ha hecho reflexionar y al conocer sus faltas se ha arrepentido y lo habéis
salvado. Consolad y dad paz, os he dicho, y a vuestro paso por los hogares habéis
llevado la paz y de ella no sólo han alcanzado los seres que habitan este
mundo, sino también aquellos seres espirituales, hermanos vuestros, me dan
gracias por la luz que el pueblo de Israel ha esparcido por el Universo.
11-337.42.
Mayores gracias alcanzaréis cuando os améis en espíritu y en verdad los unos
a los otros, y os hayáis unificado en el cumplimiento de mis leyes de paz y
buena voluntad. Cuando estéis preparados de esta manera, de vosotros brotarán
leyes justas, espirituales. De entre vosotros surgirán gobernantes que harán
cambiar la marcha de los pueblos, mas cuando Yo haya de señalar a uno de
vosotros este cargo, tomadlo con humildad, sintiendo la gran responsabilidad que
Yo pongo en vosotros y recordad a Moisés cuando dirigió con acierto al pueblo
escogido, sus proverbios, sus máximas llenas de sabiduría y de justicia, e
imitadle.
38)
02-035.01 Benditos sean los que me piden con humildad y
fe para el progreso, de su espíritu, porque ellos recibirán lo que soliciten
de su Padre.
02-035.02 Benditos los que saben esperar, porque a sus
manos llegará mi caridad en el instante oportuno.
02-035.03 Aprended a pedir y también a esperar,
sabiendo que nada escapa a mi caridad; confiad en que mi voluntad se manifieste
en cada una de vuestras necesidades y pruebas.
02-035.04 El hijo tiene derecho a pedir a su Padre lo
que esté dentro de su ley de justicia y amor, y el Padre a su vez, tiene el
deber de atender al hijo.
02-035.05 Yo os digo que los que aquí en la Tierra
acaten mi voluntad, cuando estén en espíritu gozarán de mi amor.
02-035.06 Cuando el peso de vuestra cruz os agobie,
invocad a vuestro Cirineo y al instante vendré en vuestra ayuda.
02-035.07 Orad en los momentos de prueba, con una oración
breve pero limpia y sincera, y os sentiréis confortados, y cuando logréis
estar en armonía con vuestro Señor, podré deciros que mi voluntad es la
vuestra y vuestra voluntad es la mía.
02-035.08 No sólo oréis cuando os encontréis
atravesando por alguna prueba dolorosa, orad también cuando estéis en paz,
porque entonces será cuando vuestro corazón y pensamiento puedan ocuparse de
los demás. Tampoco pidáis solamente por los que os han hecho bien o por
aquellos que no os hayan causado ningún daño, pues ello, siendo meritorio, no
lo es tanto como si veláis por los que en alguna forma os hubiesen causado
prejuicios.
02-035.09 ¿Pensad que Yo, vuestro Maestro, he sido
Cirineo y Salvador de los mismos que ante Pilatos gritaron? ¡Crucificadle! ¡Crucificadle!
También vosotros podéis ayudar a vuestros hermanos a llevar con resignación
su cruz, con oraciones, pensamientos, palabras y aun en forma material; así
podréis hacer más llevadera la restitución del que va agobiado bajo el peso
de su dolor o de su lucha.
02-035.10 Este es un tiempo propicio para que seáis
caritativos, por lo tanto, orad, pedid y trabajad, los campos son fértiles y os
esperan.
02-035.11 Pedid la paz para las naciones, atraedla con
vuestras oraciones; enviad bálsamo a través de vuestros pensamientos y
transmitid luz al entendimiento de vuestros hermanos. De cierto os digo que
vuestras peticiones jamás dejarán de ser escuchadas y atendidas por vuestro
Padre.
02-032.10
Me he complacido al entregaros una heredad que no os pertenece solamente a
vosotros, sino a toda la humanidad. Habéis recibido tanto, que estáis en el
deber de dar a todo el que solicite, parte de ese caudal. Llevad la luz a
vuestros hermanos que pagan sus faltas en el cautiverio, consolad a los
enfermos, ungidles con vuestro amor como lo hice en el Segundo Tiempo y veréis
derramado en ellos el bálsamo de mi caridad. Alentad a los tristes, dadles
conformidad y fortaleza. Así practicaréis vuestros dones y os sentiréis
confortados.
02-032.11
Tenéis cerca al mundo de los espíritus virtuosos que vienen en vuestra ayuda.
Pedid con fe y respeto, y recibiréis sus beneficios. Llamadlos sin distinción
ninguna, porque todos han sido preparados por Mí en igual forma, todos se han
hecho dignos de venir en este tiempo en ayuda de la humanidad. Imitad su ejemplo
y estad unidos a ellos en el ideal de progreso. He permitido a ese mundo
espiritual que os enseñe y en la lucha que se aproxima, serán soldados
invencibles y vuestro baluarte.
39)
02-034.52
Orad, mis hijos, con pensamientos de luz, de paz y de fraternidad y esas
oraciones no se perderán en el espacio, sino que su esencia los conservará
vibrando en lo espiritual y los conducirá al corazón de aquellos por quienes
hayáis orado. Mas para que vuestra oración sea sentida por vuestros hermanos,
no os familiaricéis con mi palabra, venid con la misma humildad y fervor de los
primeros días, porque vendrá un día en que sintáis estremecido vuestro ser,
y ese día será aquél en el cual os hable por última vez en esta forma.
02-034.53
¿Para qué creéis que os llamé en este tiempo, multitudes? ¿Por ventura sólo
fue para curar vuestras dolencias o para haceros recobrar la paz perdida? No,
pueblo, si vine a levantaros a la vida verdadera, a encender en vuestro corazón
la fe, a devolver a vuestra faz la sonrisa y a vuestro cuerpo la fortaleza, fue
porque quise prepararos así para que pudieseis levantaros a la lucha; Pero veo
que muchos pensando en sí mismos, asisten a mi cátedra sólo para buscar la
paz de su espíritu, sin querer saber nada de la misión que les aguarda; otros,
una vez que han recibido lo que deseaban, se alejan sin interesarse por estudiar
y comprender el significado de mi doctrina.
02-034.57
Apartad vuestra pereza y aprovechad el tiempo precioso de que hoy gozáis,
porque no sabéis si en los tiempos venideros tengáis calma para poder estudiar
y meditar en mi palabra.
02-034.58
Orad como buenos discípulos y llenad vuestro corazón de nobles propósitos. No
olvidéis que no he venido a distinguiros por razas, clases o religiones, para
que doquiera que vayáis, os sintáis como en vuestra patria y a cualquiera que
encontréis, sea de la raza que fuere, lo consideréis como lo que realmente es:
vuestro hermano.
02-036.22
De cierto os digo, que si la mayoría de los hombres beben hoy el cáliz de
amargura, es porque el soldado solamente se forja en el combate, y os estoy
diciendo que se aproxima la contienda final, la gran batalla. No vayáis a
cerrar vuestros ojos ni vuestros oídos en aquellos instantes, al dolor de
vuestros hermanos, ni intentéis esconderos de la muerte, porque en verdad os
digo, que donde los hombres de poca o ninguna fe vean el final, ahí estará el
principio, donde crean ver la muerte estará la vida, porque Yo estaré presente
para cubriros con mi amor y ayudaros a entrar en ese mundo que vais a restaurar.
02-036.23
De todo vengo a preveniros para que nada os sorprenda; vosotros buscad los
medios de prevenir y exhortar a los
demás a la preparación, a la oración, a la enmienda y a la vigilia.
02-036.24 Recordad que Yo soy el Verbo del Padre, que la esencia divina que en esta palabra recibís, es luz de ese Espíritu Creador, que en cada uno de vosotros he dejado una parte de mi Espíritu.
02-036.32
La intuición y el presentimiento serán los que guiarán a aquellos hacia
vosotros, vendrán en busca de vuestro testimonio y de vuestra paz, a muchos de
ellos les bastará una palabra de las que Yo os enseñe, para levantarse al
cumplimiento como verdaderos apóstoles del espiritualismo.
02-036.33
¡Ay de este pueblo si no estuviese preparado para recibir al forastero con su
corazón amoroso, porque de sus ciudades no quedará ni piedra sobre piedra,
corno aconteció con Jerusalén!
02-036.35
Bienaventurado el que se prepara por que él me escuchará de espíritu a Espíritu.
02-036.36
Orad por vuestros hermanos de esta nación en que habitáis, para que sean
pacientes con las pruebas y alcancen su purificación. Un gran destino
espiritual ha traído este pueblo sobre la Tierra y para cumplirlo es
indispensable que esté limpio, preparado y alerta.
40)
02-040.43 Esforzaos por lograr la verdadera oración,
porque quien sabe orar lleva en sí la llave de la paz, de la salud, de la
esperanza, de la fuerza espiritual y de la vida eterna.
02-040.44 El escudo invisible de mi ley le protegerá,
contra las acechanzas y peligros, llevará en sus labios una espada invisible
para abatir a cuantos adversarios se opongan a su paso; un faro de luz alumbrará
su ruta en medio de las tormentas; un prodigio constante estará a su alcance
siempre que necesite de él, ya sea para sí mismo o para beneficio de sus
hermanos.
02-040.50 Uno solo de mis discípulos que haya
desarrollado sus dones espirituales y que haya fortalecido su corazón en la práctica
de la caridad, resistirá todas las pruebas a que la humanidad quisiera
someterle, porque si ha logrado expresar con esencia y verdad mi palabra y ha
convertido su corazón en venero inagotable de amor y caridad hacia sus
hermanos, quiere decir que ha orado y por su virtud se encuentra en el sendero
de la espiritualidad. Ese discípulo está preparado para dar testimonio de Mí.
02-040.51 Ahora que aún faltan algunos años para que
termine mi manifestación bajo esta forma, guardad en vuestro corazón mi
palabra y aprended de Mí. Si así lo hacéis en el camino de vuestra lucha,
sabréis cuándo debéis hablar a vuestros hermanos y cuándo tendréis que
doctrinar con vuestro silencio.
02-040.52 Llevaréis la confianza absoluta en mi ayuda
divina y la fe inquebrantable en que lo que vais a hacer o a entregar; tendrá
un buen resultado, porque estaréis cumpliendo con mi ley.
02-040.53 De esa confianza y de esa fe, dependerá la
eficacia de vuestras palabras y obras.
02-040.54 No siempre podréis hablar, pero si en todas las ocasiones pondréis a prueba el desarrollo de los dones de vuestro espíritu.
02-040.55 Preparaos y bastará vuestra presencia en un
momento de prueba, para que la luz brille en los entendimientos, la tempestad se
torne en paz y vuestra oración espiritual hará el prodigio de que un manto de
caridad y de ternura se manifieste sobre aquellos por quienes oréis.
02-040.56 Vuestra buena influencia será sobre lo
espiritual y sobre lo material. No os concretaréis a luchar solamente contra
elementos visibles, sino también contra lo invisible.
02-040.57 Si la luz de mi Espíritu ha iluminado al
hombre de ciencia para que descubra el origen de los males del cuerpo, a lo que
llamáis enfermedad, también os ilumina a vosotros para que descubráis con
vuestra sensibilidad espiritual el origen de todos los males que aquejan la vida
humana, así sean los que turban al espíritu, como a los que ofuscan la mente o
atormentan al corazón.
02-040.77 Vengo a iluminaros con la luz de esta enseñanza,
para que encontréis en vuestro espíritu los dones que la humanidad había
despreciado desde los primeros tiempos, para que vuestro espíritu despertando
de su letargo, iluminado por la luz de la conciencia, sepa rechazar las fuerzas
del mal y alcance el pleno desarrollo de su evolución espiritual. Así como en
el aire contaminado llega a vosotros el germen de una enfermedad, invisiblemente
y en silencio llegan las malas influencias espirituales perturbando vuestra
mente y haciendo flaquear a vuestro espíritu.
02-040.78 Sólo la oración podrá daros intuición y
sensibilidad, fuerza e inspiración para sosteneros en la diaria y constante
lucha contra el mal.
41)
10-278.17.
Enseñad a orar, haced comprender a vuestros hermanos que es su espíritu el que
debe comunicarse con su Creador, que comprendan que casi siempre sus oraciones
son el grito de la materia, la expresión de la angustia, la prueba de su falta
de fe, de su inconformidad o de su desconfianza hacia Mí.
10-278.18.
Haced comprender a vuestros hermanos que no necesitan mortificar o lacerar Su
cuerpo para conmover a mi Espíritu, para despertar mi piedad o mi caridad.
Quienes se procuran sufrimientos y penitencias corporales, es porque no tienen
la menor noción de cuáles son las ofrendas más agradables para Mí; ni tiene
idea de mi amor ni de la misericordia de vuestro Padre,
10-278.19.
¿Creéis que sea necesario para Mi, ver en vuestros ojos las lágrimas y en
vuestro corazón el dolor, para apiadarme de vosotros? Eso sería atribuirme
dureza, insensibilidad, indiferencia, egoísmo, y ¿Concebís estos defectos en
el Dios que amáis?
10-278.20.
¡Cuán poco os habéis preocupado por conocerme! Es porque no habéis educado a
vuestra mente para que piense de acuerdo con el espíritu.
10-278.21.
Os hablo mucho de la oración porque es necesario que lleguéis a descubrir
todos los poderes y virtudes que ella encierra, porque ha llegado el tiempo en
que vuestro espíritu cumpla en el mundo la gran misión a que ha sido destinado
y es la oración el arma principal para su lucha.
03-081.43 No temáis a la miseria. La miseria es pasajera
y en ella debéis orar imitando en la paciencia a Job. Volverá la abundancia y
no tendréis palabras con que darme gracias.
03-081.44 Cuando la enfermedad os agobie, oh enfermos
benditos, no desesperéis; no está enfermo vuestro espíritu, elevaos en oración
a Mí y vuestra fe y espiritualidad os devolverán la salud del cuerpo. Orad en
la forma en que Yo os he enseñado: espiritualmente.
03-081.45 Comprended que tenéis la luz de vuestro
Maestro. Jesús sigue siendo el modelo perfecto que debéis imitar; ni antes ni
después de El, podréis encontrar en el mundo un ejemplo igual.
11-333.61.
Si sabéis comprender mi Doctrina, ella os ofrecerá muchas satisfacciones,
muchas oportunidades de poderos elevar, Aprended a orar antes de tomar
cualquiera determinación, porque la oración es la forma perfecta de pedir a
vuestro Padre, ya que en medio de ella estaréis demandando luz y fortaleza para
salir avante en la lucha.
11-333.62.
Al orar, pronto llegará a vuestro entendimiento la iluminación que os permita
distinguir con claridad el bien del mal, lo conveniente y lo que no debéis
hacer, y ello será la prueba más palpable de que supisteis prepararos para
escuchar la voz de la conciencia.
42)
05-123.54
Contemplo a muchos de vosotros ansiosos de paz y elevación, manifestando el
deseo de una vida de espiritualidad y amor, y ese anhelo pronto será el grito
de liberación espiritual en toda la humanidad.
05-123.55
Por eso, cuando escucháis que os anuncio el establecimiento de un reino de paz
en vuestro mundo, ansiosamente preguntáis: ¿Cuándo se cumplirán esas profecías,
Maestro? ¿Cuándo llegaremos a vivir todos los hombres en la moral y en la
virtud? ¿Cuándo veremos el respeto mutuo entre padres e hijos y entre esposos?
¿Cuándo volveremos a ver inocencia en los niños, pureza en las doncellas,
rectitud en los varones, dignidad en los ancianos, justicia en los jueces,
magnanimidad en los gobernantes, en una palabra, amor entre los hombres?
05-123.56
Yo os bendigo porque empezáis a suspirar por todo lo que es bueno, bello y
verdadero, mas os digo para que se acorte el tiempo de la llegada de ese reino,
tendréis que velar, orar y luchar. Para esa lucha vengo a prepararos tanto de
materia como de espíritu, porque si no he venido en contra de lo que en otros
tiempos revelé, también tengo que deciros, que no vengo en contra de las leyes
que rigen la naturaleza. vengo a entregaros mi amor para que podáis alcanzar la
armonía con todo cuanto os rodea.
05-123.57
Comprended que lo que reprueba mi ley, es lo superfluo, los vicios, los abusos o
excesos, así sea en lo material como en lo espiritual. Por eso os digo siempre
que os profundicéis en la meditación de la ley, para que no caigáis en
errores, en pasiones o en fanatismos.
05-123.58
Vosotros sois los canteros con que estoy construyendo el templo a la
espiritualidad, a aquel en el cual me recrearé, y en el que vosotros recibiréis
el pan de vida eterna.
05-123.59
Cumplid con mis leyes en la tierra y no tendréis por qué temer vuestra llegada
al más allá; así como habéis visto la luz del mundo al llegar y así como
sentisteis en la tierra la presencia de vuestros padres, así sentiréis la
presencia de vuestro Señor en aquel valle que espera vuestro retorno. Y cuando
hayáis penetrado en mi seno, escucharéis mi voz, diciéndoos: Hijos muy
amados, he aquí a vuestro Padre, miradme, conocedme, amadme y luego contemplad
la creación, porque quiero que sepáis que lo que es mío también lo es
vuestro.
05-123.60
Discípulos, para llegar a mi reino, necesitáis recorrer la escala espiritual,
que es el camino, habitando hoy una mansión y mañana otra, hasta llegar a la
de los espíritus perfectos. Tened presente aquello que os dije desde el Segundo
Tiempo: "En la casa de mi Padre hay muchas moradas".
05-123.61
Entonces orad y regeneraos, para que el dolor se levante de entre vosotros, y
una vez libres de su carga, os entreguéis al trabajo del espíritu, que es la
lucha por elevar vuestra vida, haciendo el bien, y sembrando de amor el camino
de vuestros hermanos.
05-123.62
Bienaventurados los que se enmienden por amor a Mí y por dar buen ejemplo a los
demás, porque ellos caminarán con firmeza por la senda que les he trazado.
05-123.64
Vosotros tenéis que dedicar vuestra vida a amar, servir y a sembrar caridad,
para que entonces todas vuestras obras están encaminadas a un fin noble, tanto
en lo humano como en lo espiritual.
05-123.65
Jamás veáis enemigos en nadie,
ved en todos los hombres, sólo hermanos, esa es vuestra misión; si perseveráis
en ella hasta el fin, triunfarán la justicia y el amor en la tierra, y ello os
dará la paz y la seguridad que tanto anheláis.
05-123.67
La vida es una batalla, más nunca llaméis enemigos a vuestros hermanos, ni
mucho menos me pidáis que descargue mi justicia sobre vuestros opresores. Orad
por todos y vuestra oración será luz y paz que se irá extendiendo minuto a
minuto sobre el haz de la tierra.
43)
02-039.01.
Yo soy la paz que desciende a vosotros, porque en el mundo sólo contemplo caos.
02-039.02
Velad y orad, haced el bien y con la práctica de la caridad destruiréis la
guerra.
02-039.03
El árbol de la ciencia, según le cultivaron los hombres, se encuentra dando un
fruto amargo a la humanidad, mas Yo voy a daros el agua cristalina del amor,
para que la reguéis y veáis cuán diferentes van a ser los frutos que ese
mismo árbol va a producir.
02-039.04
Antes de que descubráis en mi enseñanza
el secreto para cultivar el árbol de la ciencia, éste será azotado por
fuertes huracanes que harán caer hasta el último de sus malos frutos y lo
dejarán limpio.
02-039.05
Después de ese vendaval, comenzaréis a ver brillar en vuestro espíritu una
nueva luz, la cual se reflejará en todas las sendas de vuestra vida.
02-039.06
Estáis viviendo el tiempo del juicio, recordad cuántas veces os he dicho que
la hoz de mi justicia divina incansablemente corta la mala hierba.
02-039.07
Mi justicia toca lo mismo a la ciencia, que a las religiones o a los hombres del
poder; nada quedará sin ser escudriñado por mi mirada o pesado en mi balanza.
Desde el principio de la humanidad el pecado ha sido sentenciado a morir y mi
palabra tendrá que cumplirse.
02-039.08
Vos pueblo, cuando miréis en la Tierra señales de estos acontecimientos,
elevaos en oración a Mí, reunios con vuestra familia formando un solo
pensamiento y enviad vuestro espíritu como mensajero de mi amor hacia vuestros
hermanos necesitados de paz.
02-039.09
No dudéis del poder de la oración, porque si practicando la caridad no
tuvieseis fe, nada podréis dar a vuestros hermanos.
02-039.10
¿No os he enseñado que hasta los elementos desatados pueden escuchar vuestra
oración y apaciguarse? Si ellos obedecen a mi voz, ¿por qué no han de
obedecer la voz de los hijos del Señor cuando ellos se hayan preparado?
02-039.11
Desde el tiempo en que estuve con vosotros en el mundo, os enseñé a orar para
que en los momentos de prueba, supieseis comunicaros con vuestro Padre, y
tomando fuerza de El, cumplieseis con vuestra misión de amor y caridad entre la
humanidad.
02-039.12
La oración es una gracia que Dios ha entregado al hombre para que le sirva de
escala para elevarse, de arma para defenderse, de libro para instruirse y de bálsamo
para ungirse y sanar de todo mal.
02-039.13
La verdadera oración ha desaparecido de la Tierra, los hombres ya no oran, y
cuando intentan hacerlo, en vez de hablarme con el espíritu, lo hacen con los
labios, empleando palabras vanas, ritos y artificios. ¿Cómo van a contemplar
prodigios los hombres, empleando formas y haciendo prácticas que no enseñó
Jesús?
02-039.14
Es menester que vuelva la verdadera oración entre los hombres, y soy Yo quien
nuevamente viene a enseñárosla.
02-039.15
Bendito el que inspirado en su amor hacia los demás, les sirva de peldaño en
su elevación hacia Mí, porque cuando él abra sus ojos para contemplarse a sí
mismo, se verá cerca de su Padre.
44)
06-166.40
Yo os pregunto: ¿Queréis ser útiles y sentir que vuestra existencia también
lo es? Aprended entonces de mi palabra, aquella que os di en tiempos pasados,
aprended de ésta que hoy estáis oyendo, porque una y otra se complementan,
pero no vayáis a creer, que con sólo repetir mis frases y mis máximas, ya habéis
dado cumplimiento a mis enseñanzas, no, el que no sepa amar, no sabrá decir
las divinas palabras y cumplir con lo que ellas os enseñan.
06-166.41
El amor es el principio y la razón de vuestra existencia, oh humanidad, ¿Cómo
podríais vivir sin ese don? Creedme, hay muchos que llevan en sí la muerte, y
otros que están enfermos tan sólo por no amar a nadie. El bálsamo que a
muchos a salvado, ha sido el amor y el don divino que resucita a la vida
verdadera, que redime y que eleva, es también el amor.
06-166.42
Por eso, párvulos que habéis oído esta enseñanza, os dice el Maestro: Desde
este día empezad a amar; dejad que con ese sentimiento se saturen todas
vuestras obras para con los demás y también que influya en las palabras y las
oraciones que me dediquéis.
06-166.43
Sabed que la palabra que no lleva amor, no tiene vida ni poder. Me preguntáis cómo
podéis empezar a amar y qué debéis hacer para que en vuestro corazón se
despierte este sentimiento, y Yo os digo: Por lo que debéis empezar, es por
saber orar. La oración os acercará al Maestro y ese Maestro soy Yo.
06-166.44
En la oración hallaréis consuelo, inspiración y fuerza, ella os dará la
dulce satisfacción de poder hablar íntimamente con Dios, sin testigos ni
mediadores; Dios y vuestro espíritu, reunidos en ese dulce momento de
confidencias, de comunicación espiritual y de bendiciones.
06-166.45
Preparaos, discípulos, porque quiero manifestarme a vosotros. Todos me presentáis
cuitas e inquietudes y Yo os digo: ¿Por qué teméis? ¿No habéis sentido mi
mirada posarse llena de caridad sobre vosotros? ¿No os hace fuertes mi
presencia? No queráis que repita mis palabras del Segundo Tiempo y que os diga
que sois hombres de poca fe, que teniéndome tan cerca y diciéndome conocerme,
no habéis confiado en Mí.
06-166.46
Siempre que elevéis vuestra oración y me busquéis, estaré con vosotros, mi
palabra y los mandatos que os he dado en todos los tiempos, os darán mi lección
a través de vuestra conciencia, haced acopio de fuerza y preparación. Llevad
por doquiera esta palabra de vida a los corazones que han menester consuelo y
luz, porque os he nombrado sembradores de la campiña espiritual.
06-166.47
Si vosotros habéis sido llenos de mis complacencias y lo que habéis recibido
es un caudal inagotable de enseñanzas, debéis compartir con amor este
conocimiento. Id a los demás menesterosos, a los que no tienen sobre la Tierra
afectos, consideración o respeto. Buscad a los huérfanos, a las viudas, a los
enfermos incurables, y prodigad caridad. Derramad este bálsamo espiritual que
brota del fondo del espíritu y atended más a su espíritu que a su cuerpo.
45)
06-144.06
Pensad que un nuevo tiempo os espera, que mi palabra cesará y que os quedaréis
solos con mi enseñanza. Entonces, si sabéis prepararos, sabréis hablar de Mí;
mas si sabéis y caéis en tentación, si adulteráis mi palabra o no la
interpretáis debidamente, entonces mi lección en vuestros labios no será
sustento para vuestros hermanos.
06-144.07
Aún es tiempo de que oréis y os preparéis para vuestro cumplimiento. No esperéis
que mi justicia os toque, no esperéis que el dolor y la guerra os azoten como
aquellas naciones hermanas vuestras que están ensangrentando los campos y
dejando desolados los hogares. Sostened con la oración a vuestra nación y no
queráis verla destruida como lo fue Jerusalén. Cultivad con vuestras obras un
jardín en el que las flores sean de perdón, de amor, de oración y caridad.
Ese jardín comenzará en vuestro corazón y terminará en vuestro espíritu.
Dedicad unos instantes del día a la meditación, dejad que se eleve vuestro espíritu
para que mi inspiración llegue a vosotros. Mirad que no tenéis libros en
vuestras manos y sólo por medio de esa inspiración podréis percibir la luz de
este tiempo. Pensad que llegará el momento en que tendréis que dar testimonio
de mi verdad y necesitaréis recurrir al libro que está en vuestro corazón.
Aprended a leer en ese libro invisible para que no se turbe vuestra mente, sabed
penetrar en vosotros mismos para que la voz de vuestro espíritu pueda brotar
por vuestros labios.
06-144.08
Toda religión y toda secta se prepara por que presiente la proximidad de la
lucha; entre ellas os encontraréis, mas debéis de estar preparados, porque
buscaré vuestro entendimiento para manifestarme.
06-144.09
Hoy todavía os contemplo débiles, porque si a cambio de vuestra caridad recibís
la ingratitud de vuestros hermanos, habéis llorado en silencio y me habéis
dicho: "¿Esta es la cruz que habéis puesto en mis hombros?" A lo que
Yo os contesto con otra pregunta: ¿Ya olvidasteis el ejemplo de Jesús entre
los hombres? Cuando el mundo os hiera, no lo acuséis ante Mí, compadeceos de
él; Yo cerraré vuestra herida.
06-144.10
Dejad que los hombres os contemplen pequeños, si sois humildes Yo os haré
grandes de espíritu. Callad siempre que podáis, pero trabajad intensamente.
Dad testimonio de Mí, que Yo también lo daré de vosotros.
06-144.11
Si vuestro espíritu experimenta la necesidad de elevarse, es porque hay
instantes en que se siente extraño en este mundo, en que se siente como
extranjero. Comprended que su verdadera patria, su casa, está en el más allá.
06-144.84
Vosotros, cultivad esta simiente y seguid adelante. La luz será vuestra guía y
en seguimiento vuestro irán las grandes multitudes que Yo os confiaré.
06-144.85
Id en alas de la oración a difundir entre vuestros hermanos la luz. Penetrad en
cárceles y hospitales y dejad ahí vuestro consuelo.
06-144.86
Si estáis cansados, venid a Mí que Yo os confortaré. No temáis, Yo soy el
perdón, la clemencia y la verdadera justicia.
06-144.87
Yo soy el manantial que a torrentes se desborda sobre los campos en busca de
simiente y de labriegos.
06-144.88
La tierra se encuentra preparada para que los hombres se apresten a elegir su
parte de trabajo.
06-144.89
El campo os espera, cultivadlo con amor y pureza y cuando miréis que la buena
simiente empieza a fructificar, destruid la mala hierba que pudiera estorbarle
en su desarrollo. Dad muerte a todo brote de cizaña, y no caigáis en apatía
porque no levantaréis buena cosecha.
06-144.90 Presentadme los campos cuando en ellos se vea brillar la espiga dorada y entonces podréis cosechar y enriquecer vuestros graneros para que la porción espiritual asignada a cada quien, no sufra hambre en su jornada.
46)
02-053.02 Os he enseñado a orar para que os libréis
de riesgos y tropiezos, de acechanzas y tinieblas; os he dicho que hasta los
elementos escucharán vuestra oración cuando sean desatados por mi justicia;
pasarán sobre vosotros sin tocaros, porque supisteis orar con fe y limpidez.
02-053.03 De la escoria y del abismo levantaré a
vuestro espíritu en este tiempo para que reconozca no sólo a vuestro Dios sino
a vosotros mismos así como vuestros dones espirituales, pero antes tendréis
que pasar por el crisol del dolor que os purificará, porque sin regeneración
no podrán brillar vuestros dones en toda su intensidad.
02-053.04 Las pasiones humanas, son como una tempestad
que azota vuestro santuario interior y sólo el que ora es fuerte para resistir
las pruebas y el que vela está alerta para protegerse.
02-053.05 Cuando os hablo de templos y de santuarios,
no me refiero a los recintos que en lo material levantáis, sino a vuestro corazón,
porque donde quiera que vayáis, ahí estará el templo y presente siempre en él
encontraréis mi amor.
02-053.08 Todos los medios para aprender y practicar os
los he entregado ya, y no quiero que cuando lleguéis en espíritu ante mi
presencia, os presentéis sin cosecha, pretextando que la dureza y la reaciedad
de la materia no os dejaron cumplir vuestra misión, porque el que no venza
sobre las tentaciones del mundo, no tendrá méritos para presentarse ante el Señor.
Mucha fuerza tiene la materia en sus pasiones, inclinaciones y debilidades, pero
el espíritu está dotado de una potestad superior y con ella podrá imponerse
al mal.
02-053.11 El mundo os ofrece coronas que sólo hablan
de vanidad, de soberbia, de falsa grandeza. Al espíritu que sabe pasar por
sobre esas vanidades, le está reservada en el más allá otra corona, la de mi
sabiduría.
02-053.13 Vosotros que escucháis mi palabra, amadla,
estudiadla y ponedla en práctica. ¡Cuántos deseando escucharla no podrán oiría,
porque no les fue dada esa gracia en este tiempo! Mas en verdad os digo que su
eco llegará a todos y con más pureza porque no será la voz del hombre la que
a ellos llegue, sino la esencia de la Divinidad.
02-053.22 ...Estoy tan cerca de cada uno de vosotros, que basta que con vuestro pensamiento me preguntéis algo, para que al instante recibáis mi respuesta. Nadie podrá reprochar al Padre que se ha alejado de sus hijos, porque como un pastor amoroso he velado siempre por todas mis ovejas y puedo deciros en verdad que ninguna se ha perdido ni se perderá, porque doquiera estoy Yo; en todo sitio existe mi luz y la vida y el amor de vuestro Padre palpita en toda la creación.
02-053.25 Pensad mis hijos, que tendréis que escalar
la montaña llevando a cuestas una cruz de dolor, pero entended que la cruz que
os ha de elevar, no será la de la restitución de vuestros pecados, sino la de
vuestros sacrificios por los demás. A los hombres les digo que deben ser guías,
defensores y guardianes de la humanidad, a las mujeres, a las madres les digo:
orad por las grandes multitudes de niños sin padres, sin hogar y sin pan.
Vuestras oraciones serán como las alas de la alondra que se abren para cobijar
a los polluelos; mas en este instante, no sólo penséis en los vuestros, porque
ellos tienen vuestra ternura, sino en aquellos que en la Tierra no tienen más
que soledad y hambre de cariño. Orad por ellos. ¿Quién mejor que vosotras
para comprender el frío, el vacío y la sed de esos tiernos corazones? Orad y
pronto vendrá a ellos el pan, el albergue y el amor. Este es el tiempo propicio
para hacer la caridad.
02-054.18 Orad y comprended mi palabra. No me pidáis
por vosotros solamente, rogad por vuestros hermanos conocidos y desconocidos,
materiales y espirituales.
02-054.33 ¿Veis por qué es necesario que escuchéis
mis enseñanzas, como también es indispensable que las analicéis, que las sintáis
y las pongáis en práctica? Velad y orad os he dicho, para que no os sorprenda
el dolor, mas no habéis querido velar ni orar. Cuando las pruebas os han
azotado, habéis creído que os he castigado o que os he abandonado. Es hasta
entonces cuando os acordáis de orar, para pedirme que no os deje. ¡Ah, sí
comprendieseis que Yo no os abandono y que sois vosotros los que os olvidáis de
Mí! Debéis saber que no hay un solo segundo en que no os esté dando algo y
que en cambio, vosotros muchas veces vivís toda una vida sin ofrecerme nada.
02-054.34 Os doy estas lecciones para que sepáis que siempre estoy con vosotros, que todo lo escucho y que todo lo sé, para que no rechacéis mis beneficios ni os sintáis solos y tristes en vuestras pruebas.
02-054.59
Venid a Mí, acudid al llamado amoroso que vuestro Padre os hace, para que
alejados de las oscuras sendas del dolor o de la ignorancia, os llenéis de mi
paz y de mi luz, y luego podáis hacer lo mismo con vuestros semejantes.
47)
02-055.01 La luz del Espíritu Santo vibrando está
sobre todos los espíritus.
02-055.02 Bienaventurados vosotros que os disponéis a
cumplir mis mandatos, porque siempre os sentiréis ayudados por Mí. Mas también
os digo: no acalléis la voz de la conciencia cuando os señale vuestros
errores, oírla, porque es mi voz. Si queréis agradarme, después de haber
reparado vuestras faltas, elevad vuestro espíritu en oración y siempre me
encontraréis esperándoos para daros la paz.
02-055.03 Cuanto más sintáis que os perdono, acercaos
más al cumplimiento de vuestros deberes; de ese perdón no abuséis jamás.
02-055.04 Todos los que se levanten con el afán de
elevarse espiritualmente, en el camino del cumplimiento a mi ley, se verán
rodeados por grandes multitudes que les seguirán. Y si Yo os pongo al frente de
una porción, no os enseñoreéis; Mirad que hasta los reyes en este tiempo han
bajado de sus tronos para convertirse en servidores de sus pueblos, porque se
acerca una era de igualdad y fraternidad para los hombres. Recordad que cuando
os llamé, respondisteis con humildad y me dijisteis que seríais sumisos y que
tomaríais con amor vuestra cruz para seguir mi huella con la que os marqué en
el Segundo Tiempo el camino de vuestra evolución espiritual.
02-055.05 Si os preparáis, las grandes pruebas que se
acercan a la humanidad, como los aires huracanados, serán para vosotros como
leve brisa que venga a acariciaros; después brillará la luz de una nueva
aurora y el sol os dará sus beneficios; mas si no veláis y dejáis que en
vuestro corazón germine la hipocresía y os cubrís con la piel de oveja,
mientras lleváis entrañas de lobo hambriento, encontraréis tropiezos y los
abrojos del camino lastimarán vuestras plantas.
02-055.06 ¡Ay de vosotros si pueden más las malas
inclinaciones, que las virtudes que lleváis en vuestro espíritu y si mi enseñanza
no da frutos! Si no meditáis ni analizáis mi palabra, creyendo que estáis
haciendo mi voluntad, mi luz os despertará, y al conocer toda la verdad,
recordaréis que os he enviado al mundo para hacer obras benéficas.
02-055.07 Aunque quisierais huir de vuestro destino, no
podríais hacerlo. Cuantas veces salgáis del camino, mi caridad volverá a
traeros a él. Mi ley está escrita en cada uno de los espíritus y debéis
obedecerla.
02-055.08 He mirado vuestra inconformidad con los
gobernantes de las naciones, sin comprender que son instrumentos de los que me
sirvo para doblegar y pulimentar a los pueblos. No habéis sabido uniros en
pensamiento para ayudar al que he designado para que rija los destinos de la
nación. Os oponéis y causáis división, cuando os he aconsejado unificación
y acatamiento a mi voluntad. Amaos y que vuestra oración les prepare y ayude
espiritualmente.
02-055.09 Unificaos Israel, escuchadme. Voy a someteros
a grandes pruebas y no quiero veros llorar. Orad por los que no saben hacerlo,
por los que se sientan débiles. Que no haya alegría en unos por el fracaso de
otros, porque no sabéis si todos pasaréis por las mismas pruebas y cuando os
toquen a vosotros, también debilitéis.
02-055.10 Rechazad la tentación, porque éste es el
tiempo en que ese poder querrá multiplicar su cosecha, y sólo la oración y
las buenas obras la apartarán de vosotros.
02-055.12 Para ayudaros en vuestra elevación, he
preparado a mis hijos el mejor lugar porque quiero traeros cerca de Mí y daros
mi paz; todo el que se sienta cansado, venid a Mí y tendrá reposo y fortaleza.
48)
04-085.01
Bienaventurados los que practican la oración espiritual, porque ellos sienten
mi presencia, mas de cierto os digo que Yo recibo todas las oraciones, sea cual
fuere la forma en que las elevéis a Mí. Atiendo a todo llamado y a toda súplica
sin juzgar la forma, atendiendo tan sólo la necesidad con que me buscáis.
04-085.02 ¿Por
qué no había de oír a quienes oran de manera imperfecta, sabiendo que todos
llegarán a practicar la oración verdadera? Ahora os escucho a través de las
diversas formas en que me hacéis vuestras peticiones, porque lo esencial es que
me busquéis. Y en verdad os digo que no existe una oración que no sea
escuchada por Mí, Yo sólo recibo la intención de mis hijos.
04-085.03 Vengo
a enseñaros la verdad, a través de una doctrina perfecta. Tratad de
practicarla y al orar, tendréis la sensación de contemplar mi luz y de
escuchar mi dulce consejo.
04-085.04 Aún
estáis lejos de haber alcanzado la perfección, mas id tras ella sin deteneros,
soñad con lo elevado de vuestra misión y haced de la verdad vuestro ideal.
04-085.05
Pueblo: vuestra misión es la de abrir una brecha hacia la luz, conduciendo
hacia ella a las multitudes que hoy se acercan y a las generaciones venideras.
04-085.06 Dejad
que sea vuestra conciencia la que os guíe por esa senda, para que nunca permitáis
que vuestro corazón vaya a ser tomado como un trono por la vanidad, porque
trabajaríais inútilmente.
04-085.07 No
desviéis vuestra vista de la meta luminosa adonde os dirigís; no os importen
los tropiezos, los obstáculos o espinos del sendero, esas vicisitudes os harán
desear más ardientemente la dicha de alcanzar el Reino de paz. Me preguntáis:
“Maestro, ¿Es indispensable apurar el cáliz de amargura en esta vida para
poder desear y merecer las delicias que vuestra caridad nos promete en la vida
espiritual”? No, mis hijos, cuando esta Humanidad en su constante evolución
espiritual, llegue a comprender el verdadero valor de las posesiones humanas,
cuando comprenda que los goces y bienes de la Tierra son tan sólo un pálido
reflejo de lo que es la felicidad en la vida espiritual, no tendrá necesidad de
padecer en este planeta para alcanzar las delicias y goces espirituales, porque
los hombres aprenderán a vivir sus alegrías y sus triunfos en el mundo, sin
aferrarse a lo perecedero, y lucharán por conquistar con méritos espirituales
la vida superior que inexorablemente les espera, la vida verdadera.
04-085.08
Humanidad, En esta Era debéis recoger el caudal de fe y de esperanza que habíais
arrojado de vuestro corazón, para que con él ascendáis la montaña, cual si
llevaseis encendido un faro en vuestro interior que iluminara vuestro camino.
04-085.09 El
que viva de esta manera, el que camine por esa senda, será hijo del pueblo de
Dios, no importa el lugar de la Tierra en que habite, la sangre que lleve o el
idioma que hable. Ese será mi discípulo porque estará dando testimonio de mi
verdad.
04-085.18 Ahora tenéis ante vosotros un tiempo de espiritualidad al que podéis llamar “El tiempo de la oración perfecta”, porque he llegado para enseñaros a comunicaros Conmigo de espíritu a Espíritu. Quiero que comprendáis que para que surja de vuestro espíritu su propio lenguaje, el idioma hoy desconocido por los humanos, pero que Dios y los espíritus conocemos y entendemos bien, es menester que abandonéis todo culto u ofrenda material. En esta Era podéis lograrlo, porque sabéis escucharme con humildad...
04-085.81 Sólo
falta que tengáis fe en la vida, pero en esa vida superior que viene a
ofreceros en esta palabra vuestro Padre Celestial.
49)
04-086.01 ¿En
verdad me amáis pueblo? ¿Creéis estar verdaderamente ante mi presencia?
Mostradme entonces vuestra atrición con verdadero propósito de enmienda.
Quiero vivir en vuestro corazón para que más tarde podáis comunicaros conmigo
de espíritu a Espíritu.
04-086.02
Cuando las vicisitudes de la vida se acumulan a vuestro paso, las tomáis como
un obstáculo para vuestro progreso espiritual y así me lo decís, sin
comprender que un camino sin pruebas, sería un camino en donde no tendríais
ocasión de hacer méritos para alcanzar la restitución de vuestros yerros.
04-086.03 Si
los rayos del sol os han quemado, venid a descansar bajo la sombra de este árbol
divino, para que restauréis vuestras fuerzas y cobréis ánimo. Aquí os
revelaré el poder del amor que redime, purifica y da paz; el amor os aproxima
los unos a los otros y os acerca al Creador, para fundiros en la armonía
universal.
04-086.04
Pensad en la dicha que experimentará vuestro espíritu, cuando en su interior
escuche la voz de su Padre en cualquier sitio que se encuentre; probándoos así,
que Yo estoy presto a mostrar mis grandezas a todo aquel que con la humildad
nacida del amor, se acerque a preguntarme o a pedirme. Ese vivirá en Mí y Yo
viviré en él.
04-086.05 A
veces pensáis si será posible que el Espíritu de Dios habite en vosotros, a
lo cual os digo que basta que observéis cómo a vuestro cuerpo no le falta un
instante el aire que respira para poder vivir; así, de la misma manera mi Espíritu
se infiltra en vuestro ser para que poseáis la luz y la fuerza del Padre, que
son vida eterna.
04-086.06 Aquí
me tenéis comunicándome y hablando por vuestra boca; esta es una prueba más
de que Yo estoy entre vosotros y una lección también para los que dudan de que
sea mi Espíritu quien se manifieste en esta forma.
04-086.22 En lo
más íntimo de cada criatura existe una fibra de amor, que al ser tocada vibra.
Es menester llegar a ella por el camino de la ternura y de la caridad, para que
despierte y haga sentir al corazón algo de lo que Dios siente por cada uno de
sus hijos: Amor.
04-086.23 ¿Quiénes
serán los maestros que sepan encontrar en cada hombre el camino que conduce
hacia esa fibra, que tanto oculta hoy la humanidad?
04-086.24
Aprended de Mí. discípulos, ved cómo mi palabra sencilla y humilde ha
conmovido vuestro ser. Es que su esencia encierra el amor divino que es calor y
vida para el corazón y para el espíritu.
04-087.06 La
lección que os he dado para que en vuestra vida logréis atraer la luz
transformando en claridad las tinieblas, os enseña a orar, a velar con fe y
perseverancia en el bien.
50)
04-088.01 Cuán
grato me es el canto de las aves y el perfume de las flores; más de cierto os
digo, que más halaga a mi Espíritu vuestra oración, cuando llega a Mí
envuelta en pensamientos puros y con firmes propósitos de enmienda.
04-088.02 Dudáis
de llegar a tener la inocencia de una ave o la belleza de una flor, porque
solamente os juzgáis a través de vuestra pobre indumentaria, o por algún
defecto físico de vuestra envoltura, mas no miráis al espíritu, a ese ser
dotado de belleza y gracia celestial. El espíritu es luz, inteligencia, amor,
sabiduría, armonía, eternidad, y de todo esto carecen las aves y las flores.
Buscad la belleza del espíritu, ella será en vosotros como un espejo que
refleje fielmente la faz del Creador. No os afanéis tanto por vuestra belleza
exterior, aunque si os digo que no descuidéis nada de vuestro ser.
04-088.03 La
Limpieza del cuerpo no está en contra de la espiritualidad, mas no olvidéis
que el espíritu está antes que el cuerpo. Recordad que ha tiempo os dije:
"Limpiad el vaso por fuera y por dentro.
04-088.05
Cuando el corazón encierra buena fe y la mente se halla libre de prejuicios o
de ideas confusas, la vida se aprecia mejor y la verdad se contempla con mayor
claridad. En cambio, cuando en el corazón se lleva escepticismo o vanidad y
errores en la mente, todo parece confuso y hasta la misma luz parece tiniebla.
04-088.06
Buscad la verdad, ella es la vida; pero buscadla con amor, con humildad, con
perseverancia y con fe.
04-088.09 Son
las lámparas de la fe las que iluminan al mundo y Yo quiero que vosotros seáis
los portadores de esa luz. ¡Ah, si supieseis que con fe y buenas obras todo lo
podríais obtener!
04-088.10 Haced
acopio de armas espirituales, porque los malos tiempos se acercan, mirad cómo
ha fructificado el mal en el mundo. Sobre tantos desórdenes y confusiones, está
brillando la luz de mi Espíritu intensamente y penetrando en todos los pueblos
de la Tierra. Nada podrá opacar mi luz; observad como a cada paso está tocando
al espíritu del hombre, mostrándole la verdad como un camino seguro.
04-088.11 Es necesario que sepáis que esta vida os ha sido dada para que vuestro espíritu logre dar un paso hacia adelante en la escala de perfeccionamiento y adelanto, mas no basta que estas enseñanzas las conozca el espíritu, si al tratar de revelárselas a la carne no es oído.
04-088.12 En
este tiempo los corazones son tierras áridas en las que el espíritu no ha
podido hacer germinar su semilla, y es por eso que Yo, sabiendo hace mucho que
la humanidad había de llegara este grado de materialismo, os hice la promesa de
volver, promesa que estoy cumpliendo entre los hombres.
04-088.13 He
llegado como el divino sembrador a buscar a vuestro espíritu perdido entre las
sombras del pecado, para depositar nuevamente en él la simiente de amor y
decirle que la siembre y cultive en el corazón que se le ha confiado.
04-088.14 Ved
como es horrorizáis ante las noticias que recibís de las naciones en guerra,
lo que os ha movido a orar. Y os digo, que está bien que oréis, pero además
de ello, debéis hacer que la paz penetre en vuestro corazón, para que de él
pueda brotar amor y caridad cuando queráis compartir con alguien esos dones.
04-088.15 Hoy
tenéis la misión de hacer la paz entre los hombres, de llevarlos a la
reconciliación, de inspirarles a amarse los unos a los otros, porque en el
fondo de esa sublime misión existe una antigua deuda que tenéis contraída con
vuestro Señor y con vuestros hermanos de los distintos pueblos de la Tierra. ¿Quién
sabe lo que sembró en los tiempos pasados? ¿Quién conoce sus obras en vidas
anteriores?
51)
04-089.62 Al
que sienta el dolor de su semejante, al que viva las pruebas de su hermano le
será concedido que con su oración y sus palabras, le sea levantada la
purificación que pesa en aquellos por quienes interceda o sufra.
04-089.63 Si
llaman a vuestras puertas los necesitados que no os encuentren impreparados,
porque entonces vuestro espíritu no podrá dar testimonio de quien le envió a
la Tierra a cumplir tan delicada misión.
04-089.64 Una
nueva humanidad tiene que forjar vuestro espíritu, para ello tiene que luchar
contra el mal que envuelve al mundo. Velad por la niñez, fortaleced en el bien
a la juventud, porque las nuevas generaciones serán que continúen vuestras
nobles obras.
04-089.65 ¿Creáis
que mi mirada no descubre los abismos en que caen los que comienzan a vivir y
los peligros que acechan a quienes no tienen armas para defenderse?
04-089.66
Pueblo, no os familiaricéis más con la perversidad, combatidla sin hacer
alarde de pureza, tampoco os escandalicéis ante las faltas de vuestros
hermanos. Sed discretos, atinados y oportunos en el hablar y en vuestras obras,
y el mundo os oirá y prestará atención a vuestras enseñanzas. ¿Será
menester que os diga otra vez, que antes de que entreguéis esta Doctrina, tenéis
que vivirla?
04-089.67 Analizad mi palabra, discípulos, para que encontréis en ella la esencia. estoy convirtiendo en los primeros depositarios de esta revelación, la que mañana daréis a conocer al mundo.
04-089.75 Vengo
revestido de paciencia; soy Maestro para el que viene buscando mi enseñanza;
soy doctor para el que sólo busca la salud en Mí; soy indulgente juez para aquél
que después de haber pecado mucho viene humilde ante mi Presencia, con la
cerviz doblegado a solicitar mi perdón. Mañana, cuando hayan visto su deseo
satisfecho, éstos mismos me buscarán como Maestro, mas será para que Yo hable
por sus labios para enseñar al ignorante, vendrán ante el Divino Doctor, pero
será para solicitar bálsamo y consuelo para los sufrimientos de sus semejantes
y también se presentarán ante mi justicia para interceder por el que les haya
ofendido.
04-090.40 A
vosotros os corresponde estar orando y velando para ser siempre instrumentos de
la luz y no servir nunca a las tinieblas; Yo tendré siempre ocasión de
manifestar a esta humanidad incrédula y materialista, la verdad de cuanto he
venido a revelarle.
04-090.41 Al
igual que ayer, ahora dejo al hombre la libertad de su libre albedrío, para que
pueda hacer uso del don de su voluntad y sepa venir a Mí por sí mismo.
04-090.42 Os he
hecho libres, no para el mal, libres como el correr de las aguas, como el crecer
de las plantas, como el cantar de las aves.
04-090.43 No
incité en aquel tiempo a los hombres a que me llamaran o me buscaran, ni opuse
resistencia cuando me rechazaron; dejé que hicieran su voluntad, para después
hacer la mía por sobre todo lo creado. Con esto quiero deciros que os dejaré
llegar a Mí haciendo uso de vuestra voluntad, porque cuando se trata de forzar
en otro sentido a esa maravillosa fuerza que mueve a la humanidad, no se alcanza
la perfección; por lo tanto hacer que vuestra voluntad sea la mía y llegaréis
al final del camino, que es mí corazón de Padre.
04-090.44 Yo os
llamaré como siempre he estado haciéndolo, sin cansarme nunca, y mi voz
repetirá día tras día "Venid a Mí". Mas para que oigáis mi
llamado, limpiad vuestro corazón, para que las fuerzas maléficas, contrarias a
la virtud, a la pureza y al bien, no encuentren afinidad en vosotros y aunque
vengan a tentaros no os hagan caer.
04-089.77 Velad
y orad, para que no caigáis en tentación.
52)
08-216.09.
Discípulos os llamo a cada instante para estimularos en la lucha, para apartar
de vuestro corazón esa idea de inferioridad que en vosotros ha dejado la
pobreza y las humillaciones, quiero haceros grandes en el conocimiento de lo
espiritual, para que despertéis a los hombres a una vida superior, a una vida
perfecta, en la que se enlacen armoniosamente la ley del espíritu con las que
rigen la vida material.
08-216.10.
No sois los únicos depositarios de mis secretos, ni los únicos dignos de una
herencia espiritual, os digo esto para que nunca alardeéis de ser los más
dignos o los más amados, y para que nunca germine en vuestro corazón la
vanidad; si dejaseis que estos sentimientos creciesen en vuestro ser, estaríais
en peligro de veros despojados de la gracia adquirida.
08-216.11.
Humanidad: vuestro celo y amor os hará poseedores eternos de los dones del espíritu,
quiero que seáis siempre humildes, celosos del bien, de la Ley y de la verdad,
bondadosos, con la bondad del espíritu, que es superior a la del corazón.
08-216.12.
Mi Doctrina es la luz de donde parten todas las sabidurías, conocimientos,
revelaciones y ciencias, ella lo revela todo en forma sencilla. Cuando sea el
espíritu el que guíe los pasos de la humanidad podréis comprobar que aquello
que los hombres de ciencia lograron descubrir después de largo tiempo de
estudio y de grandes sacrificios y tribulaciones, por la elevación espiritual,
por la oración, por la meditación en Dios y por la inspiración en el bien, os
serán revelados los secretos y abiertos los arcanos, en los que por otros
medios, jamás hubiese podido penetrar el hombre.
08-217.69.
Soy la bondad divina que se manifiesta a cada paso. Si no queréis elevaros buscándome
espiritualmente y preferís deteneros a contemplar la Naturaleza, ahí en ella,
también me encontraréis: El astro rey, cuyos rayos de luz, vida y calor,
hablan de Mí, el aire que os da vida y que es mi propio aliento.
08-217.70.
Mas cuando os elevéis espiritualmente a Mí, en vuestras obras o en la oración,
percibís la gracia que existe en el más allá y un camino de luz que promete
maravillas y revelaciones en el arcano celestial del Padre.
08-217.71.
Vosotros tenéis conocimiento de estas bellezas que encierra la vida en el más
allá, y por eso trabajáis con afán en la viña del Señor.
08-217.72.
Quiero que exista amor entre los labriegos, que exista caridad.
08-217.73.
No es pesado el madero que sobre vuestros hombros he puesto, no es imposible que
podáis cumplir con la misión confinada a vuestro espíritu. Si confiáis en mi
poder, contemplaréis lo imposible hecho posible a vuestro paso y comprobaréis
que quien vive en obediencia a mis enseñanzas, cerca de Mí se encuentra.
53)
08-219.19.
Orad, observad, meditad, dejad que mi inspiración os guíe, la reconoceréis
siempre que os sintáis impulsados al bien y a la elevación, cuando de vuestro
espíritu se eleve la salutación a su Creador.
07-175.60 Perseverad,
multitudes, sedme fieles y veréis abatidos los obstáculos. Orad y trabajad
cada vez con mayor verdad, pureza y perfección, para que en el desempeño de
vuestra misión encontréis el consuelo y la fuerza necesaria para sobrellevar
las vicisitudes de la vida. Sí así camináis, cuando menos penséis miraréis
despejado el sendero y desaparecidos los tropiezos.
08-222.33.
Levantaos, oh pueblo, preparaos en oración, para que vayáis con vuestro
pensamiento, como alondras de paz a esa naciones y abráis las puertas de la
luz, de la razón y de la justicia a esos pueblos. Os estoy preparando, pero
antes he querido purificaros. recordad que para llegar a Mí, ¡Cuántas pruebas
tuvisteis que atravesar y cuánta amargura azotó a vuestro espíritu y a
vuestra materia! La enfermedad en unos, la miseria en otros, el desconocimiento
de los seres queridos, su abandono o su partida. El dolor en todas sus formas,
como un cáliz muy amargo fue bebido por vosotros para lograr purificaros.
Vuestro corazón se abrió en medio del dolor que os estaba purificando para
llegar a reconocerme y amarme.
08-222.34. Cuando llegasteis a Mí, conducidos por Elías, el buen Pastor, llegasteis muy humildes a preguntarme qué iba a hacer con vosotros, porque humildemente me pedíais que hiciera en vosotros mi voluntad. Y mi voluntad ha sido enseñaros el amor, el perdón y la caridad en todas sus formas. Para ellos os he dado dones, facultades y gracias.
08-223.04.
El hombre ignora quién es, por lo que no sabe cuánto atesora en su espíritu.
Se ha concretado a desarrollar sus facultades humanas, pero las del espíritu
las ha ignorado por su falta de interés en lo que es elevado y noble.
08-223.05.
¿Cómo podría la Humanidad descubrir las potencias que en sí lleva?
08-223.06.
Ha sido menester que me aproxime a vuestro corazón para despertaros del
profundo letargo espiritual en que estabais sumidos y recordaros que no sois tan
sólo materia, que no sois pequeños y menos parias.
08-223.07.
Al escuchar mi palabra, llenos de gozo me habéis dicho: Señor, ¿Es posible
que existan tantos dones en nuestro ser? Entonces habéis comenzado a comprender
algo de lo que sois y de lo que significáis en el Universo.
08-223.08.
A veces ponéis en duda los dones de los que os he dicho que sois poseedores, y
Yo os digo que vuestra duda proviene de que no los habéis desarrollado, por lo
que no pueden manifestarse en la forma que vosotros quisierais.
08-223.09.
Es cierto que hay casos en que con sólo la fe podéis realizar obras
sorprendentes, pero debéis saber que fue mi amor el que os concedió aquel
prodigio para alentar vuestra fe, aun cuando todavía no os encontraseis
capacitados para llevar a cabo aquella obra.
08-222.37.
Id a cumplid vuestra misión llenos de firmeza y de confianza en Mí, y haced
todo aquello que no habíais hecho en tiempos pasados, para que dejéis
concluida vuestra obra y podáis llegar por fin al cumplimiento espiritual que
os aguarda.
54)
07-178.34 Os hice
comprender que la adoración a mi Divinidad por medio de imágenes era
imperfecta y que debíais abandonar todo fanatismo.
07-178.35 ¿Acaso ignoráis
que la fuerza de vuestro Dios se limita para llegar hasta vosotros? ¿No os he
dicho que cuando oráis, Yo desciendo a vuestro corazón para darle vida? ¿No
os he enseñado, que cuando estáis limpios de corazón y espíritu, vengo a
morar dentro de vosotros?
07-178.36 Esta era de luz
no podríais haberla vivido antes, porque la poca evolución que teníais no os
lo hubiera permitido, mas ahora que la vivís y la contempláis, os parece lo más
natural palpar el cumplimiento de las profecías.
07-178.40 Mi enseñanza no
es solamente conocimiento; es caricia y es también consuelo; mi caridad se
extiende a todos los que sufren, a los que van derramando lágrimas, a los que
van soportando injusticias. Ella conforta a la madre y a la esposa, cuida de la
doncella, fortalece al mancebo y sostiene al anciano; viene a encender la luz de
esperanza en esa dicha inefable que os aguarda a todos.
07-178.41 En esta era derramo mi gracia en vosotros, para que sigáis en el sendero de luz, y nunca sean el dolor ni las flaquezas bastante fuertes para apartaros de él.
07-178.42 En vuestro espíritu
ya existe ansiedad por llegar a su verdadera patria, al mundo de paz de vuestro
Padre. Aquí os habéis purificado en el crisol de la lucha, en las vicisitudes
y pruebas, mas Yo os digo: Llegad con firmeza y resignación hasta el fin,
porque si no existiese paciencia en vosotros, haréis más larga la jornada.
07-178.43 Por mucho que
dure esta existencia, es transitoria y fugaz al lado de la vida espiritual que
es imperecedera.
07-178.44 Presentid la
grandeza de la vida que os prometo, para que no temáis perder esa materia que
tanto amáis.
07-178.45 Yo haré que
todos los seres que habitaron esta tierra se reconozcan en el más allá, se
amen y vivan en paz. Entonces comprenderéis el porqué de la existencia que
dejasteis con todas sus amarguras y pruebas a veces incomprensibles para el
hombre.
07-178.46 Está tan cerca
de vosotros la vida espiritual, que a veces os basta cerrar los ojos del cuerpo
y abrir los del espíritu para poder contemplar las maravillas de aquel reino.
07-178.47 Estáis tan
cerca del valle espiritual, que puede bastaros un instante para pasar de este
mundo a aquél. En todo tiempo he hablado de estas revelaciones a los hombres
por medio de mis profetas, quienes han testificado mi verdad; en este tiempo os
hablo del único camino que conduce a mi reino y lo hago por medio de hombres y
mujeres preparados por mi caridad.
07-178.48 Ved que no estáis
solos en esta vida; si vivieseis con espiritualidad, podríais contemplar y
sentir al mundo espiritual muy cerca de vosotros. Dejad que la verdad y la
grandeza de ese mundo se reflejen en todos los actos de vuestra vida.
07-178.49 Dedicad siempre
los instantes de vuestro pensamiento más puro al Padre que está en los cielos,
para que lleguéis con firmeza e iluminados por la luz de vuestra conciencia al
tiempo en que penetréis en comunión directa con mi Espíritu, que será después
de 1950, cuando ya no me escuchéis en esta forma.
07-178.50 Sin elevación
no podréis alcanzar esa comunión de vuestro espíritu con vuestro Creador.
Haced vuestro el anhelo de elevaros a Mí y también consagradme algo del tiempo
que aún viváis en la tierra, para que sea fácil a vuestro espíritu el paso
de transición al más allá.
07-178.51 Ved cómo oyéndome
han llegado a armonizar vuestros sentidos, corazón y espíritu. Materia y espíritu
han meditado profundamente en el futuro la una conoce y acepta su final, el otro
se regocija contemplando el horizonte sin fin que se presenta ante su vista.
Mas, ¿Quién puede medir la distancia espiritual que tiene que recorrer para
llegar a Mí, que soy la meta de vuestra perfección? ¿Quién puede saber por
lo menos la hora marcada en el reloj de la eternidad para dejar su cuerpo en la
tierra?
07-178.52 Vivid
preparados, velad y orad. Acumulad méritos y no tendréis turbaciones, porque
al dejar la materia, vuestro espíritu batirá sus alas y sabrá volar, como las
avecillas cuando abandonan el nido para emprender el primer vuelo.
55)
07-179.19 Sentid mi amor y
venid a Mí, hombres de buena voluntad, levantad vuestra faz y mirad a Cristo
que ha vuelto entre los hombres cumpliendo su promesa.
07-179.20 Penetro en lo
profundo de vuestro corazón y ahí recibo el homenaje sencillo de vuestro espíritu
que me habla por medio de la oración y me presenta su propósito de seguirme,
de practicar mis enseñanzas, de ser fuerte y mostrarse sereno ante las pruebas.
07-179.21 La respuesta a
esa oración sentida y humilde, es la de ofreceros que siempre estaré con
vosotros y que esta presencia os la haré sentir más clara en las horas difíciles
por las que atraveséis.
07-179.31 Discípulos míos: Buscáis dentro de vosotros los pensamientos y las obras que sean agradables a Mí para alcanzar mi gracia y Yo que conozco vuestro amor y esfuerzo, os concedo lo que solicitáis. No son bienes terrenales los que me pedís, no ambicionáis tanto los goces perecederos como los que son perdurables; vais camino de la vida eterna, en donde descansaréis de vuestra lucha.
07-179.32 Saturaos de la
esencia contenida en mi palabra y si hay dolor en vosotros, consolaos pensando
que en él encontraréis una luz que siempre os estará señalando el de la vida
eterna. Ese mismo dolor no permitirá que el espíritu duerma o se envanezca,
será como rocío que refresque y vivifique el corazón.
07-179.41 Yo os
bendigo, pueblo. Os he dado vida y os estoy alentando en el camino de evolución,
porque os amo. Al hombre y a los seres inferiores les he dado los elementos
necesarios para vivir. Todos vivís dentro de Mí y estáis sujetos a mi
voluntad. Os he dicho que "la hoja del árbol no se mueve sin mi
voluntad". Para vivir tenéis el aire que respiráis, el sol que calienta
vuestro cuerpo, las aguas y los frutos que os alimentan; mas a vosotros que estáis
dotados de espíritu, os concedo penetrar en mis arcanos para que conozcáis
todo lo necesario para vuestra elevación espiritual. Vuestro espíritu no morirá,
mientras que la naturaleza material hoy existe y mañana ya no será, porque la
he formado para que sea sierva del hombre y después de cumplir su destino,
desaparecerá.
07-179.42 La
tierra, las plantas, los animales, pagan un tributo de gratitud a su Dios. Toda
la creación se inclina y se somete a las leyes. Las fieras en la selva se aman,
no matan a seres de su especie y si lo hacen es para alimentarse, respetan a la
compañera, no se multiplican antes de tiempo, no se censuran. Y vosotros,
hombres, hacéis todo lo contrario, porque tenéis libre albedrío y voluntad;
mas Yo os he dado la conciencia y la ley para iluminar vuestro sendero.
Despertad, abrid vuestros ojos a la luz de mi enseñanza, y si habéis de llegar
a Mí, ¿por qué retardáis vuestro paso? No hagáis dolorosa la jornada. Dejad
que el espíritu me busque, me ame y me comprenda y en su oración y práctica
se fortalezca y se reanime.
07-179.43 Os
preparo para que cumpláis con celo mi ley, y así podáis enseñar y ser báculo
de vuestros hermanos.
07-179.44
Quiero que me améis como Padre y me miréis en la obra perfecta de mi creación.
En el agua cristalina de los arroyuelos, en el verdor de los campos, en el aire
que acaricia vuestras mejillas, en el firmamento sembrado de estrellas, no me
neguéis, no me deis ese dolor.
07-179.45 Ved
que me estoy derramando en esencia para alimentar vuestro espíritu; estoy
sanando a los leprosos del cuerpo y del espíritu, porque así como el cuerpo
necesita alimento para vivir, el espíritu necesita sustento espiritual,
necesita amor, la comunicación con su Padre, el cumplimiento de los deberes. En
esta armonía podréis vivir felices hoy en la tierra y mañana en la mansión
espiritual.
56)
07-180.72 Cuando la
comunicación del Señor se establece con sus discípulos, sentís infinito gozo
en vuestro espíritu y aunque mi manifestación sea breve, os dais por
satisfechos.
07-180.73 Quiero que esa
paz y esa alegría que experimentáis al escucharme, podáis sentirla cuando en
la oración me busquéis, para que cuando logréis esa elevación, vuestro
pensamiento sea como un fecundo rocío que descienda sobre campos estériles.
07-180.76 Dentro de ese
ambiente de tinieblas y turbación, haced penetrar vuestro pensamiento como un
rayo de luz; con ello ayudaréis a vuestros hermanos a pensar con claridad en
sus momentos de prueba. De esta manera cumpliréis con la misión que os he
encomendado.
07-180.77 Sed fuertes para
dominar vuestras pasiones y así no os inclinéis hacia un bando u otro. Es
menester que vuestro corazón se inflame de caridad y fraternidad por todos,
participando interiormente de las penas y miserias que afligen a esta humanidad.
Así vuestro corazón latirá al compás del mío. Todo el bien que hagáis
tendrá su recompensa, ¿No consideráis que será una compensación para
vuestras oraciones la llegada de la paz entre los hombres?
07-180.78 Ved que no es un
sacrificio el que os pido. No os estoy enviando a predicar entre aquellas turbas
desenfrenadas, ahora sólo basta que limpiéis vuestro pensamiento para qué
iluminéis con él la senda de vuestros hermanos.
07-180.79 Luchad, orad,
velad, para que la tentación que tiene poder para presentarse a vuestro paso,
revestida de las formas más atractivas, no vaya a desviaros de vuestras buenas
intenciones y os aparte del cumplimiento. Aprended a luchar con ella y a
vencerla; no durmáis porque ella luchará hasta el fin.
07-180.80 Vuestra lucha es
más grande de lo que podáis imaginar, porque ese adversario es invisible,
porque muchas veces buscándolo en muchas partes lo lleváis en vosotros mismos,
oculto en vuestros sentimientos y en vuestras pasiones. Para esa lucha no existe
mejor arma que la oración.
07-180.85 Velad y orad
para que estéis fuertes; pero orad con el espíritu, para que lleguéis a
alcanzar y a gozar la comunicación perfecta con el Señor. Cuando miréis que
se ha realizado lo que recibisteis por inspiración en los instantes en que
orabais, esa será la prueba de que tuvisteis un momento, de comunicación
espiritual con el Maestro.
57)
07-181.13 Mi divino anhelo
es el de salvaros y llevaros a un mundo de luz, de bellezas y de amor, donde
vibréis por la elevación del espíritu, por la nobleza de los sentimientos,
por el ideal de perfección; mas, ¿No descubrís en ese divino anhelo mi amor
de Padre? Ciertamente, quien no lo comprenda así, debe estar ciego.
07-181.14 Algunos
pretenden abarcarme con vuestra mente, creyendo así poder comprenderme; otros,
más pequeños y materiales, quisieran verme en forma humana para creer en Mí,
sin pensar que existe en su ser un sentido superior, a través del cual puede
comprenderme, sentir mi presencia y mirarme; pero ese sentido sólo puede
manifestarse a través de la fe y de la espiritualidad.
07-181.15 ¡Cuánto gozo
dan a mi Espíritu los discípulos que verdaderamente buscan la elevación,
porque ellos, aun siendo pequeños y torpes para el mundo, saben sentir mi
presencia en su corazón, saben interpretar o comprender mis inspiraciones y
aceptar lo que mi voluntad les concede!
07-181.16 Sed así, para
que todos me sintáis y gocéis de mis bienes, porque Yo soy de todos. Ved que
después de haber preparado los caminos con mi doctrina, dirijo mi mirada a
vosotros, corto número de corazones que sois de los discípulos llamados en
este tiempo para seguir mi huella.
07-181.22 Practicar la
caridad es la misión más alta de vuestro destino; derramadla en obras, en
palabras y aun en pensamientos, porque un pensamiento, dirigido con amor, lleva
consuelo a vuestros hermanos.
07-181.23 Quiero que
aprendáis a perdonar; os invito tomar mi cruz de amor y a seguirme. Escucho y
recibo al que interiormente me dice: Señor, yo quiero seguir tus pasos.
58)
07-182.01 Pedid por la
humanidad antes que por vosotros mismos. Ella es como un náufrago en medio de
un mar de tinieblas y turbaciones, que en su confusión no encuentra el faro que
ha de iluminarla para ponerse a salvo
07-182.02 Todo el que cree
en Mí y observa mis preceptos, está dentro de un arca salvadora donde quiera
que se encuentre, ya en el valle espiritual o en el mundo. El que ama en espíritu
y en verdad, está Conmigo. Toda criatura tiene en sí misma los medios para
salvarse y ellos son: La luz de la conciencia y la intuición del bien que
palpita en el espíritu; son atributos que Yo os he concedido.
07-182.03 La oración es
consuelo y báculo para el corazón en las horas de prueba. Para ser fuertes,
debéis unificaros en mi ley y aun cuando os encontréis en distintos caminos,
si practicáis mi doctrina espiritualmente, llegaréis a amaros y a
comprenderos.
07-182.04. No todos los
que han oído mi palabra creen en ella, y no todos los que dicen amarme, me aman
en verdad. Para llamaros mis discípulos, tendréis que practicar mi ley y
seguir mi huella.
07-182.05 Mi amor es igual
para todos. ¿No habéis mirado que a nadie he negado la luz, el calor y el pan?
Aun cuando las pruebas del espíritu sean grandes, mi protección no os
abandonará jamás.
07-182.10 No olvidéis la
oración por la paz del mundo, porque grandes desastres lo amenazan. Mas no queráis
penetrar en mis altos juicios; dejad que Yo, con sabiduría, corte de raíz los
malos árboles y toque con rigor las instituciones.
07-182.11 Vosotros orad y
tan sólo ayudad a cuantos podáis. Ese tiempo está cercano y Yo os prevengo
para que viváis alerta y contempléis el cumplimiento de estas profecías.
07-182.12 Cuando hayáis
comprendido mi palabra, seréis todos como un rebaño y Yo, vuestro Dios, cual
pastor, os guiaré hasta la fuente de la vida eterna, en la cual no volveréis a
tener sed.
07-182.13 El Maestro es
entre vosotros y me encuentro deseoso de dejaros preparados para el instante
propicio.
07-182.27 Si sois sinceros
con vosotros mismos, conoceréis la verdad, porque la encontraréis dentro de
vosotros y en vuestros hermanos, si los amáis, si existe dulzura en vuestra
mirada, si ponéis caridad en la palabra y en las obras. No veáis con sencillez
la fe, con ese abandono y esa seguridad de que por fuerza se realizará el
milagro. Recordad que tenéis que haceros dignos de tales beneficios.
07-182.28 La convicción
de mi palabra y la fuerza de vuestra oración os preparan para alcanzar la fe y
realizar grandes obras.
07-182.30 Pedid luz, que se os dará; quiero que haya comunión entre vuestro espíritu y el mío.
59)
07-182.64 Aprended a
comunicaros conmigo de espíritu a Espíritu, con la oración sin palabras, la
oración que es pensamiento, que es sentimiento; ésa es la que os acercará más
ante mi presencia divina. Mirad que mañana tendréis que enseñar todas estas
lecciones y ya es necesario que mis nuevos discípulos practiquen desde ahora lo
que les ha venido enseñando mi doctrina. Si llegáis a enseñar con vuestras
obras y a predicar con vuestros ejemplos, la humanidad se sentirá estimulada a
imitaros y dejará de adorar dioses sordos y sin vida, para llegar a buscar al
verdadero Dios viviente y eterno que sólo habita en lo espiritual.
07-182.65 La oración es
la barca salvadora de todos los náufragos en este mar tempestuoso, porque el
que llega a orar bien, se fortalece, se llena de fe, se siente superior a todas
las pruebas y sabe esperar confiado la llegada de la paz.
07-182.66 Muchas de las
lecciones que os he dado, están basadas en preveniros de los peligros que os
acechan en los tiempos de mayor amargura, porque formaréis parte de mis huestes
de seres espirituales. Por cada uno de vosotros irá una multitud de seres
invisibles que serán los guardianes y los protectores. La misión de unos y de
otros será la de unirse para alcanzar el ideal supremo de lograr la paz
universal; y desde ahora os digo, que de esta armonía espiritual entre todos
mis siervos, nacerá una fuerza que hará invencible a este pueblo.
07-182.67 Los pobres de
espíritu se verán inspirados; los torpes de palabra y de entendimiento tendrán
en su boca un torrente de palabras saturadas de verdad y de vida.
07-182.68 Ya os he
advertido que habrá tropiezos en el camino, pero también os digo que el que se
prepare podrá salvarlos. Sólo los que ahora duermen mientras Yo les estoy
hablando, serán los que tropezarán, caerán y por fin llegarán a retroceder,
juzgando que los escollos que a su marcha se presentan son insuperables.
07-182.69 Oración,
meditación, serenidad y elevación, son bienes que ya deben de incorporarse a
vuestra vida diaria como parte esencial de ella, para que así nada pueda
sorprendemos.
07-182.70 Comprended por
qué a través de todos los tiempos transcurridos os he venido repitiendo:
"Velad y orad"
07-182.71 Ahora os ofrezco el pan que ha de alimentaros, es sin levadura, es de vida eterna.
60)
01-023.40
Todavía no lográis identificaros con aquel mundo de hermanos de luz; ni sabéis
armonizar con ellos, ¿Por qué? Por vuestra falta de espiritualidad que no
permite a vuestros sentidos percibir todos los llamados, los toques e
inspiraciones con los que ellos quisieran guiar vuestros pasos en la Tierra.
01-023.41
Muchas veces confundís la espiritualidad con prácticas materiales que en vez
de aproximaros hacia ellos, más bien os alejan. Creéis que al invocarlos es más
eficaz el llamarlos con algún nombre que el atraerlos con una oración. Creéis
que hay mejor preparación en vosotros si les invocáis encendiendo un cirio u
orando en voz alta, y estáis en un error.
01-023.42
Ciertamente que ellos acuden a vuestro llamado, que interpretan vuestros deseos
y os imparten su ayuda, porque su misión está inspirada en la caridad; pero
aquella ayuda no la lograsteis con vuestra espiritualidad, porque entonces sí
hubierais armonizado con vuestros ángeles guardianes, formando con ellos el
pueblo de Dios que sabe cumplir con mi mandamiento que os dice "Amaos los
unos a los otros".
01-023.43
De cierto os digo que mientras más limpios sean vuestros pensamientos y más
sencillas y puras vuestras prácticas, con mayor claridad percibiréis la
presencia y la influencia del mundo espiritual en vuestra vida y mayores los
prodigios que de ellos recibáis.
01-023.44
No penséis que aquellos hermanos vuestros pueden mezclarse a vuestras obras
impuras o asociarse a vuestros malos propósitos, ni manifestarse por vuestro
conducto si no estáis debidamente preparados para recibirles.
01-023.45
Para alcanzar la espiritualidad, pueblo amado, debéis orar y tener fe.
01-023.46
La oración y la fe, harán el prodigio de que a vuestra mesa llegue día a día
el pan, como a Israel en el Primer Tiempo le fue premiada su fe con el maná.
01-023.52
Mi Doctrina viene a enseñaros a armonizar con vuestro hermanos, ya sea que
habiten en la Tierra o en el infinito valle espiritual.
01-023.53
Estos serán los aspectos de vuestra vida futura si perseveráis en la Ley, pues
muy distinta será vuestra jornada si caminaseis fuera de la senda que os he
trazado con mi palabra, porque entonces el hambre, las epidemias y las guerras
que surjan en la tierra, no os respetarán, porque esas fuerzas destructoras, no
encontrarán en vosotros nada que les detenga.
01-023.55
Forjad un pueblo con vuestra unión espiritual, cuya defensa contra vuestros
enemigos, sea la oración. Ya podrán entonces desatarse los elementos, que este
pueblo con su espiritualidad sabrá vencer todas las vicisitudes.
01-023.56
Levantaos, varones y mujeres; ancianos, jóvenes y niños; levantaos firmemente
a caminar por la senda que mi palabra ha venido a trazaros en este tiempo que no
es sino la reanudación del camino que en los tiempos pasados vine a trazaros
con la huella de mi sacrificio en la cruz.
61)
12-361.01.Os
encuentro orando y mi Espíritu se aposenta cerca de vosotros. Vengo a
alimentarme de vuestro amor, de vuestra fe. He probado vuestros frutos y me son
agradables, por ello os bendigo y os concedo la paz.
12-361.02.
Vuestro espíritu ha sido probado en distintas formas por Mí y cuando habéis
pasado el momento doloroso, os eleváis preguntándome si os he abandonado y muy
pronto os habéis encontrado conmigo. En verdad os digo que no estáis solos y
que vuestra fe os ha hecho vencer las penalidades y las grandes pruebas de este
tiempo.
03-058.19
No permitáis que el santuario que he edificado en vuestro corazón, sea
destruido por ideas profanas; vivid alerta, penetrad en oración para que las
tempestades no os sorprendan.
03-058.20
Cuando escuchéis a los profetas de este tiempo a quienes llamáis videntes, que
en sus mirajes os hablan de peligros y pronostican pruebas, elevad vuestro
pensamiento a Mí, para pedirme fuerzas, para resistir, o luz para salvar aquel
escollo, implorando mi caridad para todos vuestros hermanos.
03-058.21
Es tiempo de orar. Los hogares que viven en paz, deben orar por los hogares
destrozados. Las viudas que han encontrado la resignación y consuelo, acompañen
en pensamiento a las que van sin rumbo enloquecidas de dolor.
03-058.22
Madres que os recreáis al veros rodeadas de vuestros hijos, enviad vuestro
consuelo a las que los han perdido en la guerra. No importa que vuestros ojos no
vean el resultado, os bastará vuestra fe y que queráis compartir el dolor de
vuestros hermanos, para que Yo envíe a aquellos por quienes oráis, paz, mi
consuelo y mi caricia, el pan y el perdón,
03-058.23
Os he donado para que alcancéis por vuestros méritos la tierra de promisión.
03-058.24
Siempre os ayudaré en vuestra preparación para que podáis ser fuertes y os
levantéis como buenos soldados de esta causa cuando se desate la confusión y
se levanten pueblos contra pueblos y naciones contra naciones.
03-058.25
Hoy os digo, bienvenido sea el caminante que tiempo ha viene en pos de la luz
divina. ¡Oh moradores pasajeros de este mundo, que hoy estáis aquí y mañana
no sabéis a dónde vaya vuestro espíritu! De cierto os digo que no es la
muerte la que os espere, sino la vida eterna, porque Yo no he decretado la
muerte para el espíritu; mas quiero que en el instante de mi llamado os encontréis
como las vírgenes fieles de mi parábola esperando la llegada del casto esposo
con su lámpara encendida, para que en el instante de escuchar mi voz que os
llama, podáis dejar el cáliz de amargura que habéis bebido en este mundo que
nadie en esa hora os pueda arrebatar lo que con tanto dolor estáis a punto de
alcanzar.
03-058.26
Aquí se cerrarán los ojos de vuestro cuerpo cansado de llorar, mientras los
ojos de vuestro espíritu se abrirán a la vida verdadera, al traspasar los
umbrales de le eternidad, allá donde vuestro Padre os espera con el galardón
que os tiene prometido.