El
Perdón
En
Jesús, el mundo vio a un Padre que todo lo da por sus hijos, sin pedir en
cambio, nada para él. Un Padre que perdona con infinito amor las peores
ofensas, sin ejercer nunca venganza, y un Padre que, antes de quitarle la vida a
los hijos que le ofenden, les perdona, trazando con su sangre el camino de su
redención espiritual. 06-160.47
Dejad
que el amor del Maestro se albergue en vuestro ser para que lleguéis a perdonar
a vuestros enemigos como El os perdona; entonces vuestro corazón será entre la
humanidad como ancla de salvación. 03-065.46
A)
01-001.02 Llego el Segundo Tiempo y vine en Jesús a morar con vosotros y en mi
palabra os dije: "Aquel a quien hirieren en la mejilla derecha, muestre la
izquierda. Perdonad a vuestros enemigos". Y en el Tercer Tiempo, en el que
os encontráis, he venido a deciros: Si el asesino de vuestro padre perseguido
por la justicia humana, llamare a vuestra puerta implorando ayuda ¿Qué haríais?
Protegerle. Si así lo hiciereis, demostraréis haber alcanzado la evolución
espiritual, que os permite cumplir con la Ley Divina de vuestro Padre Celestial
que os manda: " Amaos los unos a los otros"; "resucitad a los espíritus
que han muerto a la vida de la gracia, porque todo espíritu será salvo".
09-243.63
Perdonaos unos a otros y en esto encontraréis alivio para vosotros y para el
que os ha ofendido. No llevéis sobre vuestro espíritu el peso del odio o del
rencor, sed limpios y habréis encontrado el secreto de la paz y viviréis como
apóstoles de mi verdad.
Mateo
18:21
Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi
hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta
siete, sino aun hasta setenta veces siete.
Lucas
6:35
Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello
nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él
es benigno para con los ingratos y malos.
Mateo
5:44 Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, bendigan a los que les
maldicen, hagan bien a los que les aborrecen, y oren por los que les ultrajan y
les persiguen; para que sean hijos de su Padre que está en los cielos, que hace
salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
Porque si aman a los que os aman, ¿qué recompensa tendrán? ¿No hacen lo
mismo también los publícanos? Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué
hacen de más? ¿No proceden así también los gentiles? Sean,
pues, ustedes perfectos, como su Padre que está en los cielos es perfecto.
04-099.53
Vivid siempre alerta, para que podáis perdonar de corazón a quienes os
ofendieron; meditad de antemano, que quien causa ofensa a su hermano, es porque
carece de luz, y Yo os digo que el perdón es lo único que puede hacer luz en
esos corazones. El rencor o la venganza, aumentan la tiniebla y atraen el dolor.
03-074.60
Discípulos, comprended y aceptad vuestra misión con aquel amor y obediencia
con que Jesús tomó su destino. Orad, velad, apurad con paciencia el cáliz
de amargura y sabed llevar vuestra cruz con amor. Interiormente bendecidlo
todo y perdonad de corazón con obras, a quienes os ofendieron.
B)
01-001.17 Alimentaos, alimentaos, esa es mi voluntad. Entregad la verdad al que
se alimenta de impostura. Acercad al increyente ante Mí y haced que las
discordias y desuniones desaparezcan, para que llegue a todos mis hijos el pan
de la vida eterna porque si habéis estado a punto de caer, mi amor ha venido a
salvaros. Como una ancla salvadora, mi Espíritu lleno de misericordia, os salva
en las tempestades.
01-001.18
Cuando os habéis creído solos en la hora de la prueba, os he hecho sentir mi
presencia para alentar vuestra fe.
01-001.19
Entonces han callado vuestros labios que ya empezaban a blasfemar, diciéndome:
"Señor, si decís que soy vuestro escogido ¿Por qué permitís que mis
propios hermanos me hieran?
01-001.20
¡Ah, pequeños, que aún no os resolvéis a ser mis discípulos, cuando Yo he
dicho: "Bienaventurado el que sea tocado y sepa ser fuerte en la prueba, y
en ella perdone a su hermano y bendiga mi nombre, porque de su ser brotará luz,
la que convertirá a mi Doctrina a aquel que le ha desconocido!
01-001.21
Toda buena acción, tendrá su recompensa; la que no será recibida en la
Tierra, sino en el Más Allá. Mas cuántos quisierais gozar de esa gloria aquí
en el mundo, sin saber que el que nada labra para su vida espiritual, al
penetrar en ella se encontrará sin méritos y grande será su arrepentimiento.
01-001.22
Poco a poco mi Doctrina irá haciendo comprender a los hombres la esencia o
finalidad de la vida y entonces este breve paso por la Tierra será aprovechado
en bien del espíritu, mas para ello es necesario que os perdonéis los unos a
los otros para que brote luz y paz entre la humanidad.
01-001.23
Mas si vosotros que sois mis discípulos en este tiempo, no dais un ejemplo de
estas virtudes; ¿De quién podrá esperar la humanidad?
01-001.24
Comprended que esto os lo dice quien en aquel tiempo os dio su sangre y su vida,
amando y perdonando a una multitud que le juzgó, le sentenció y le dio muerte.
01-001.25
Mas la verdad que es la vida, que es el amor, es inmortal y héla aquí de nuevo
entre vosotros,
C)
01-005.72 Este libro divino que es mi palabra, viene a perfeccionar a los espíritus.
Ante él, no habrá anciano, ni adulto, ni niño, sino discípulos.
01-005.73
En este libro leed y entended, porque grandes enseñanzas os dará. Vosotros
sois los que no os habéis hastiado de escuchar mi palabra que os he dado por
medio de éstos, a quienes he llamado ruiseñores.
01-005.74
¡Cuántas veces os habéis sentido débiles en vuestro camino y con sólo
recordar algunas de mis palabras, habéis recobrado la fortaleza!
01-005.75
Hoy, cuando os encontráis ante una prueba, buscáis la comunicación directa
con mi Divinidad por medio de la oración espiritual y lucháis en vuestro
interior por despojar vuestra mente para recibir la gracia que solicitáis del
Padre.
01-005.76
Lo que me confesáis, sólo Yo lo sé. Mas este confidente que tenéis en Mí
nunca publicará vuestras faltas, ni mucho menos os delatará. Os estoy enseñando
nuevamente a perdonar.
01-005.77
Tomad las pruebas cual lecciones y aprovechad mis enseñanzas. El tiempo pasa
velozmente; los que llegaron siendo niños, ya son jóvenes; los que en su
juventud iniciaron esta jornada, han llegado a la madurez y los que en la edad
media principiaron, se han convertido en ancianos.
01-005.78
El que ha sabido concentrarse en sí mismo para escuchar mi palabra, ése la ha
almacenado, mas el que escuchando ha dejado escapar su pensamiento hacia lo que
es ajeno a mi Obra, ése ha salido con el espíritu desnudo de enseñanzas y el
corazón vacío.
D)
01-006.25 Mi palabra siempre os aconseja el bien y la virtud. Que no habléis
mal de vuestros hermanos causando su deshonra; que no veáis con desprecio a los
que sufren enfermedades que vosotros llamáis contagiosas; que no protegáis las
guerras; ni tengáis ocupación vergonzosa que destruya la moralidad y proteja
los vicios; que no maldigáis nada de lo creado; ni toméis lo ajeno sin permiso
del dueño; ni propaguéis supersticiones. Que visitéis a los enfermos; perdonéis
a los que os ofenden; protejáis la virtud; deis buenos ejemplos y me estaréis
amando y amando a vuestros hermanos, que en esos dos preceptos se resume toda la
Ley.
01-006.26
Aprended mi lección y enseñadla con vuestra practica. Si no aprendéis, ¿Cómo
queréis predicar mi Doctrina? Y si no sentís lo que habéis aprendido, ¿Cómo
queréis enseñar como el buen apóstol?
01-006.27
Decidme, pueblo: ¿Qué es lo que habéis analizado y practicado hasta ahora? Mi
palabra es clara y sencilla y no la habéis sabido interpretar todavía, más Yo
vengo a iluminaros y a llevaros por el sendero de la luz. No os salgáis de ese
camino ni retrocedáis; tampoco vayáis de prisa.
01-006.28
Por amor a vosotros he venido a enseñaros, y ansío que vengáis a Mí y elevéis
vuestro canto como los ángeles: "Gloria a Dios en las alturas y paz en la
Tierra a los hombres de buena voluntad".
01-006.29
Quiero también escuchar de vosotros una frase de arrepentimiento, vuestra
sincera confesión, para consolaros y aconsejaros como Padre y ser vuestro mejor
amigo.
E)
10-309.15. Los hambrientos y sedientos de paz que en la zozobra están viviendo,
esperan día tras día el golpe de mi cetro de justicia, que se descargue sobre
aquellos hombres que conducen a los pueblos a la miseria, a la destrucción.
Vosotros no debéis de contaros entre los que así me esperan, porque mi
justicia divina es perfecta y Yo os lo demuestro con mi amor.
10-309.16.
Analizad mi palabra para que no os confundáis como muchos, ante los hechos de
mi justicia divina, cuando Yo toco con fuerza a los que cometen tan sólo una
leve falta y en cambio, aparentemente absuelvo a los que han cometido un grave
error. El Maestro os dice: Si toco con fuerza al que ha cometido una falta leve
en apariencia, es porque conozco la debilidad de los espíritus y al apartarse
del sendero del cumplimiento, ello puede ser el primer paso que lo encamine al
abismo y si a otros les absuelvo de un grave error, es porque sé que una falta
grande, es motivo de un arrepentimiento también grande para el espíritu.
10-309.17.
No juzguéis, no sentenciéis, no deseéis ni con el pensamiento, que mi
justicia caiga sobre aquellos que causan derramamiento de sangre entre los
pueblos. Pensad tan sólo que ellos, como vosotros, también son mis hijos, mis
criaturas y tendrán que lavar sus grandes faltas con grandes restituciones. De
cierto os digo: Esos mismos a quienes señaláis como los que sin misericordia
han destruido la paz y os conducen al caos, esos mismos serán los que en los
tiempos venideros se constituirán en los grandes sembradores de mi paz, los
grandes benefactores de la humanidad.
10-309.18.
La sangre de millones de víctimas: clama mi justicia divina desde la Tierra, y
por sobre la justicia humana deberá ser la mía la que llegue a cada espíritu,
a cada corazón. La justicia de los hombres no perdona, no redime, no ama; la mía,
ama, perdona, redime, resucita, levanta e ilumina, y a esos mismos que tanto
dolor han causado a la humanidad, Yo les redimiré y les lavaré haciéndoles
pasar por su gran restitución que será el crisol en el que se purifique y en
el que despertarán en plenitud a la voz de su conciencia, para poder llegar a
contemplar hasta lo más profundo de sus obras, Yo les haré pasar por la misma
senda por donde ellos hicieron cruzar a sus víctimas, a sus pueblos, pero al
final, alcanzarán la pureza espiritual para poder volver a la Tierra a
restaurar, a reconstruir todo lo destruido, a restituir todo lo perdido.
10-309.19.
¿Acaso creéis que soy débil en mi justicia ante estas faltas de mis hijos? ¿Soy
por ventura el juez tolerante y frágil? En verdad os digo, que desde el primer
homicida del que tenéis conocimiento, que fue Caín, Yo manifestaré la misma
justicia de la que os hablo en este instante. Mientras que Caín y Abel me ofrecían
sus holocaustos, Yo contemplaba la ofrenda de cada uno, la de Abel era inocente
y sincera, la de Caín era vanidosa. Recibí la de Abel y rechacé la de Caín y
él, comprendiéndolo así, lleno de odio y de despecho, dio muerte a su
hermano. Le reclamé aquella vida, aquella sangre, le demostré mi descontento y
él me dijo: Grande es mi iniquidad para ser perdonado, te has disgustado
conmigo porque he matado a mi hermano, me arrojas de esta tierra y yo siento que
en el camino he de ser muerto, como yo maté a mi hermano. Y Yo le contesté. De
cierto te digo, que aquel que matare a Caín, siete veces será castigado.
Comprendió entonces que Yo aún le amaba y que era prueba de ello el que le
otorgaba mi perdón, pero que era menester restituir aquella falta, lavar la
mancha y hacerse digno de aquel sublime y divino perdón.
10-309.20.
¿Cuál fue la voz que habló a Caín? La de su propia conciencia, ese juez
interno que Yo he colocado en cada una de mis criaturas humanas. Esa misma voz
hablará a cada uno de los hombres y será implacable, porque es juez que no se
deja sobornar, le hablará con la misma claridad con la que le habló a Caín,
mas, debéis de comprender que Caín no sabía de la magnitud de su crimen al
derramar la sangre humana, no conocía lo que era la muerte, pero los hombres de
este tiempo, sí saben lo que ella es.
10-309.21.
Por eso en este tiempo, no esperaré a que la justicia de los hombres se haga
sentir en las faltas de sus hermanos. Yo, en mi tribunal, esperaré la llegada
de cada uno de mis hijos, y allí mi juicio les dará la sentencia que les
corresponda, para que restituyan en el sufrimiento que da el remordimiento ante
la conciencia. Allí será donde comprendan el gran amor de su Señor.
F)
08-238.12. Humanidad, Yo os pregunto tomando a este pueblo como representante
vuestro: ¿Hasta cuándo vais a levantaros amándoos unos a otros y perdonándoos
mutuamente vuestros agravios? ¿Hasta cuándo queréis que sea la paz en vuestro
planeta?
08-238.13.
El perdón que proviene del amor, sólo mi Doctrina lo enseña y él posee
una fuerza poderosa para convertir, regenerar y transformar al malo en bueno, al
pecador en virtuoso.
08-238.14.
Aprender a perdonar y tendréis en vuestro mundo el principio de la paz. Si mil
veces fuese necesario perdonar, mil veces debéis hacerlo. ¿No os dais cuenta
de que una reconciliación oportuna, evita que apuréis un cáliz de amargura?
08-238.15.
Os hablo del dolor al que os hacéis acreedores, el que habéis ido acumulando y
que se desbordará llegada la hora. Yo nunca ofrecería semejante cáliz a mis
hijos, pero en mi justicia sí puedo permitir que recojáis el fruto de vuestra
maldad, soberbia e insensatez, para que volváis arrepentidos a Mí.