Tomo 1 de El Tercer Testamento

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          TOMO 1

 

ENSEÑANZA No. 1

01-001.01 En el principio de los tiempos, Yo, como Padre, inspiré al hombre la práctica del bien. Más los hombres se apartaban de los mandatos divinos cayendo en idolatría y en actos abominables ante Mí. Vencían los fuertes, caían los débiles y el varón tomaba a la mujer como esclava. Fue necesario entregar a Moisés en el Monte Sinaí, los diez mandamientos de la Ley. En esa Ley estaban los mandatos que deberían regir al pueblo de Israel. Y en ellos se les decía: "El que diere muerte, lleve sobre sí la misma sentencia. El que hurtare, restituya a su hermano. El que hiciere mal, ojo por ojo y diente por diente pagará".

01-001.02 Llego el Segundo Tiempo y vine en Jesús a morar con vosotros y en mi palabra os dije: "Aquel a quien hirieren en la mejilla derecha, muestre la izquierda. Perdonad a vuestros enemigos". Y en el Tercer Tiempo, en el que os encontráis, he venido a deciros: Si el asesino de vuestro padre perseguido por la justicia humana, llamare a vuestra puerta implorando ayuda ¿Qué haríais? Protegerle. Si así lo hiciereis, demostraréis haber alcanzado la evolución espiritual, que os permite cumplir con la Ley Divina de vuestro Padre Celestial que os manda: " Amaos los unos a los otros"; "resucitad a los espíritus que han muerto a la vida de la gracia, porque todo espíritu será salvo".

01-001.03 Hoy vengo a hablar a vuestro espíritu y a revelaros el contenido de los Siete Sellos, el Libro de vuestra historia, de la Profecía, de la Revelación y la Justicia.

01-001.04 Soy Yo quien ha venido a deciros que hoy vivís en el tiempo perteneciente al Sexto Sello.

01-001.05 1866 Marca el principio de este tiempo de luz. Yo envié a Elías para que descorriese el velo del misterio e iniciase el tiempo de mi comunicación como Espíritu Santo entre la humanidad. Elías iluminó a un varón destinado por Mí para que fuese el precursor. Aquel escogido llamado Roque Rojas, fue quien escuchó de espíritu a Espíritu la voz del Profeta que le ordenaba en mi nombre, llamar y reunir a sus hermanos, porque una revelación divina estaba a punto de iluminar los destinos de la humanidad, Roque Rojas, manso y humilde como un cordero, obedeció la voz espiritual, respondiendo: "Hágase en mí la voluntad de mi Señor".

01-001.06 Roque Rojas reunió a un grupo de hombres y mujeres de fe y buena voluntad, y allí, en el seno de sus primeras reuniones, Elías se manifestó a través del entendimiento del Enviado, diciendo: "Yo soy Elías el Profeta, el de la transfiguración en el Monte Tabor". Y dio las primeras instrucciones a los primeros discípulos, al mismo tiempo que les anunciaba la Era de la Espiritualidad y les profetizaba que pronto llegaría el Rayo del Divino Maestro a comunicarse con su pueblo.

01-001.07 Un día en que el humilde recinto de Roque Rojas se encontraba pletórico de adeptos que confiaban en la palabra de aquel varón, descendió Elías a iluminar la mente de su portavoz, e inspirado por Mí, ungió a siete de aquellos creyentes a quienes les dio la representación o el simbolismo de los Siete Sellos.

01-001.08 Más tarde, cuando llegó el instante prometido de mi comunicación, encontré que de aquellos siete escogidos, sólo uno velaba en espera de la llegada del Casto Esposo y ese corazón era el de Damiana Oviedo, la doncella cuyo entendimiento fue el primero en recibir la luz del Rayo divino como premio a su perseverancia y a su preparación.

01-001.09 Damiana Oviedo representaba el Sexto Sello. Y ello fue una prueba más, de que la luz del Sexto Sello es la que ilumina esta Era.

01-001.10 En el Segundo Tiempo encontré regazo de mujer, regazo materno, y en este tiempo también, descansé en el corazón limpio y puro de Damiana Oviedo. Su regazo de doncella fue maternal para el pueblo de Israel y por su conducto preparé a los guías, a los portavoces y a los labriegos. La dejé llegar a los umbrales de la ancianidad y le dije: "Vos que os habéis levantado como fuente de amor y habéis dejado encendida en los corazones una antorcha de fe, descansad". Ella me pidió venir en espíritu a trabajar, porque fue celosa de mi Ley y no quiso que ésta fuese mancillada, y Yo se lo concedí.

01-001.11 Una misión más le entregué en ese instante diciéndole: "Damiana, no es mi voluntad que las aguas turbias se mezclen con las aguas cristalinas. Sé a la diestra de los guías, para que la antorcha de fe sea mayor cada día en ellos. Regocíjate, y desde el lugar en que te encuentras, recréate con este pueblo. Mira las multitudes que te aman y me han reconocido. Van pisando la huella que tú les dejaste. Mira que la antorcha aún se encuentra encendida. El Maestro ha dicho: El que siembra amor, recoge amor; el que siembra luz, recoge luz. Tú has luchado preparando el entendimiento de los portavoces y limpiando los caminos de mis escogidos, he ahí tu simiente"

01-001.12 En verdad os digo, pueblo: Es Damiana la casta doncella que en representación de María, ha venido en el Tercer Tiempo a entregaros ternura y caricia. Bienaventuradas las doncellas que caminen por esta huella, porque en ellas derramaré mi gracia. Y en todos vosotros que sois mis hijos, mi anhelo divino es convertiros en discípulos, porque el momento de mi partida se acerca y quiero dejaros como maestros entre la humanidad.

01-001.13 Caminad con paso lento para que lleguéis al final del sendero y seáis los fuertes de la Tierra, por medio de la humildad y la caridad.

01-001.14 Los hombres materializados en este tiempo, también me han llamado. En ellos mi Voz ha resonado espiritualmente y el Maestro ha entregado la paz a raudales, mas estando con ellos, no me han querido tener y distinta simiente han querido sembrar.

01-001.15 En este instante os recibo y entrego mi esencia y mi luz que tanto habéis esperado. No juzguéis a vuestros hermanos que se encuentran fuera del camino de la verdad; porque no sabéis si mañana también vosotros os confundáis en otros senderos. Pedid, por lo tanto, por los perdidos, por aquellos que han caído. Aparto de vosotros la confusión y os entrego leche y miel.

01-001.16 Hoy vengo a repetiros mi palabra recordándoos las enseñanzas de los tiempos pasados. Más no vengo a recordaros la comunión en la forma en que Jesús la simbolizó en el Segundo Tiempo con el pan y el vino de la tierra. El tiempo en que os ofrecían el pan material en representación de mi palabra, ha pasado. Hoy el pan es mi palabra y el vino sagrado es la esencia divina que os entrego espiritualmente a cada momento.

01-001.17 Alimentaos, alimentaos, esa es mi voluntad. Entregad la verdad al que se alimenta de impostura. Acercad al increyente ante Mí y haced que las discordias y desuniones desaparezcan, para que llegue a todos mis hijos el pan de la vida eterna porque si habéis estado a punto de caer, mi amor ha venido a salvaros. Como un ancla salvadora, mi Espíritu lleno de misericordia, os salva en las tempestades.

01-001.18 Cuando os habéis creído solos en la hora de la prueba, os he hecho sentir mi presencia para alentar vuestra fe.

01-001.19 Entonces han callado vuestros labios que ya empezaban a blasfemar, diciéndome: "Señor, si decís que soy vuestro escogido ¿Por qué permitís que mis propios hermanos me hieran?

01-001.20 ¡Ah, pequeños, que aún no os resolvéis a ser mis discípulos, cuando Yo he dicho: "Bienaventurado el que sea tocado y sepa ser fuerte en la prueba, y en ella perdone a su hermano y bendiga mi nombre, porque de su ser brotará luz, la que convertirá a mi Doctrina a aquel que le ha desconocido!

01-001.21 Toda buena acción, tendrá su recompensa; la que no será recibida en la Tierra, sino en el Más Allá. Mas cuántos quisierais gozar de esa gloria aquí en el mundo, sin saber que el que nada labra para su vida espiritual, al penetrar en ella se encontrará sin méritos y grande será su arrepentimiento.

01-001.22 Poco a poco mi Doctrina irá haciendo comprender a los hombres la esencia o finalidad de la vida y entonces este breve paso por la Tierra será aprovechado en bien del espíritu, mas para ello es necesario que os perdonéis los unos a los otros para que brote luz y paz entre la humanidad.

01-001.23 Más si vosotros que sois mis discípulos en este tiempo, no dais un ejemplo de estas virtudes; ¿De quién podrá esperar la humanidad?

01-001.24 Comprended que esto os lo dice quien en aquel tiempo os dio su sangre y su vida, amando y perdonando a una multitud que le juzgó, le sentenció y le dio muerte.

01-001.25 Mas la verdad que es la vida, que es el amor, es inmortal y héla aquí de nuevo entre vosotros, al comunicarse mi Espíritu a través del entendimiento humano. Mi palabra de este tiempo viene a repetiros aquella lección de "Amaos los unos a los otros, así como el Maestro ama a sus discípulos". Vengo también a explicarla, para que todo misterio quede esclarecido y aquel libro que os legara y después los hombres ocultaron o cerraron, sea de nuevo abierto delante de vosotros.

01-001.26 Muchos velos quedarán rotos. Mi palabra es espada de luz que destruye las tinieblas.

01-001.27 Lecciones ocultas saldrán a la luz y enseñanzas desconocidas os serán reveladas. Muchos misterios se disiparán. Más estas revelaciones no las hallaréis en los libros del mundo sino en esta palabra.

01-001.28 Todo aquel que quiera ser en verdad, hijo de la luz, penetre respetuosamente al fondo de mi palabra y ahí verá a su Maestro esperándole para enseñarle.

01-001.29 En verdad, en verdad, no serán las doctrinas de los hombres las que hagan la paz en el mundo y salven de su abismo a esta humanidad.

01-001.30 He ahí a las religiones desconociéndose las unas a las otras, diciendo estar enseñando mi Doctrina.

01-001.31 Por eso todos los que en este tiempo estén destinados a ser mis emisarios, mis nuevos discípulos, están siendo desmanchados y purificados, para que puedan ser dignos de llevar esta buena nueva a sus hermanos.

01-001.32 En el Segundo Tiempo fueron doce los discípulos que esparcieron mi Doctrina por el mundo. En el Tercero doce mil de cada tribu serán los que hagan conocer mi enseñanza de verdad y de amor a toda la humanidad.

01-001.33 ¿En dónde están esos ciento cuarenta y cuatro mil? Elías los está reuniendo sin que sea obstáculo que unos se encuentren en espíritu y otros encarnados. Todos estarán unidos espiritualmente en esta Obra divina.

01-001.34 Grandes acontecimientos contemplaréis, muchos de ellos os sorprenderán, mas Yo os daré la luz con mis lecciones, para que nunca os confundáis. Estudiad mi palabra, que ella os inspira amor a vuestro Padre y a vuestros hermanos. No es necesario formar parte de los ciento cuarenta y cuatro mil, para poder servir al Padre o nombrarse discípulos del Maestro. Los que forman parte de ese número, sólo son los que tienen que abrir el camino y ser como guardianes de mi Obra.

01-001.35 Hoy vengo en Espíritu. En el Segundo Tiempo fui visible a los ojos de los hombres, porque me hice hombre.

01-001.36 Muchos al verme se preguntaron ¿Quién es éste que habla en nombre de Dios? Y otros les decían: es el hijo de María y de José el carpintero, es el Galileo. Entonces se burlaban de Jesús.

01-001.37 Mas el hijo del carpintero, hacía que los ciegos de nacimiento contemplaran la luz y en medio de ella, la faz de Jesús, quien les había sanado. Estos, al sentir el milagro de la caricia del Maestro, caían a sus pies gritando a voz en cuello, que lo reconocían como el Salvador prometido.

01-001.38 Asombrados los incrédulos se preguntaban: ¿Cómo era posible que aquel hombre humilde a quien conocían como uno de tantos, hiciera tales maravillas?

01-001.39 Hoy vengo en espíritu y no podrá la humanidad llamarme el hijo del carpintero, mas en verdad os digo, que ni en aquel tiempo hubo justicia para llamarme así. Escrito estaba que una virgen concebiría y en su seno tomaría carne el Verbo. José el patriarca, fue en la senda de la virgen y del niño, sólo un ángel guardián visible a los ojos de los hombres; en cambio María, fue la encarnación del amor maternal divino y Madre de Jesús, que es la parte humana de Cristo.

01-001.40 Con sencillas lecciones os iré haciendo comprender revelaciones que llamáis misterios y que no lo son. Os enseñaré a orar, para que elevéis el pensamiento hacia vuestro Padre en las horas de prueba.

01-001.41 En todos los tiempos se os ha enseñado la oración.

01-001.42 Moisés os hizo orar la última noche que pasasteis en Egipto y a lo largo de vuestro paso por el desierto.

01-001.43 En el Segundo Tiempo, Yo os enseñe la oración del Padre Nuestro, para que inspirados en ella, recurrieseis a vuestro Padre en vuestras necesidades y tuvieseis siempre presente la promesa de la venida de su Reino; para que a Él acudieseis en demanda de perdón, consultando con vuestra conciencia si antes ya habíais perdonado en la misma forma a vuestros deudores.

01-001.44 Ahora os enseño la oración espiritual, la que no brota de los labios, sino de lo más profundo de vuestro espíritu y que con humildad y confianza me dicen "Señor, hágase en nosotros vuestra voluntad".

01-001.45 Os enseñé a curar. Jesús era el bálsamo, él era salud, su palabra sanaba al que la escuchaba, su manto entregaba la salud al que tocaba, su mirada impartía consuelo infinito al que la recibía; Aún su túnica, cuando era tocada por la fe de los que a Él llegaban cargados de amarguras y dolencias, les devolvía la paz, y hasta su sangre, cayendo sobre el rostro del centurión le devolvió a sus ojos la luz perdida.

01-001.46 Esos milagros sólo el amor y la caridad, que es hija de ese amor, los pueden realizar. Con ellos podréis curar.

01-001.47 Sentidme muy cerca de vosotros, pruebas de ello os doy en los instantes difíciles de vuestra vida. He querido que hagáis de vuestro corazón mi morada, para que en ella sintáis mi presencia.

01-001.48 ¿Cómo es que estando yo en vosotros, no sabéis sentirme? Unos me buscan en la naturaleza, otros solo me sienten más allá de todo lo material, más de cierto os digo, que en todo y en todas partes estoy. ¿Por qué habéis de buscarme siempre fuera de vosotros, cuando también en vuestro ser me encuentro?

01-001.49 Diciéndoos quien soy, no habéis oído ni entendido la voz que os habla, y cuando me habéis visto no sabéis a quién habéis contemplado. Esto ha sido prueba de vuestra falta de sensibilidad espiritual.

01-001.50 más vais llegando ante Mí para que os enseñe y no señale sólo vuestras imperfecciones. Venís trayendo en vuestro espíritu vuestro pasado, como un faro de restitución.

01-001.51 Yo aparto entonces vuestra carga y os hago descansar, alejo vuestra tristeza, os ofrezco un manjar encendiendo en vuestro corazón la luz de la esperanza.

01-001.52 Cuántos corazones endurecidos por las pruebas de la vida, se han sentido dominados por la dulzura de mi palabra. Han sentido que se confortan, que sanan, que resucitan. Así es como aquellos que han de seguirme, atribuyen a mi poder y a mi amor cuanto recibieron y sus espíritus ya no pueden apartarse de Mí, porque su corazón está lleno de gratitud y amor y no cambiarían la blancura de su vestidura espiritual por la regia vestidura del más opulento monarca.

01-001.53 Más hay quienes se quedan conmigo y a pesar de recibir mi palabra como torrente de aguas cristalinas, insisten en sus malas inclinaciones. Entre éstos están los que imitan al envidioso Caín, al ver que su ofrenda es menos grata ante el Señor que la del humilde que imita al justo Abel, encienden de ira y de envidia su corazón desenvainando la espada de dos filos que llevan en su lengua para sembrar dolor en sus hermanos. Y después de dejarlos sollozando, o de haberles dado muerte, llegan ante mi santuario, elevan a Mí su pensamiento e hipócritamente me dicen que me aman.

01-001.54 Pero no arrojo de Mí a estos párvulos duros de entendimiento y corazón, les someto a grandes pruebas y les hago sentir profundamente mi palabra. Si se doblegan, han triunfado, si se rebelan, tendrán que errar de nuevo y esperar otro tiempo.

01-001.55 De todo esto os hablo, para que os convirtáis en mis buenos discípulos y lleguéis a poseer la verdadera sabiduría.

01-001.56 Nunca hagáis alarde del saber, porque he ahí que el Arcano del Padre sólo se abre para el que llama a su puerta con humildad.

01-001.57 Si los hombres de ciencia que mueven y transforman vuestro mundo, estuviesen inspirados en el amor y en el bien, ya habrían descubierto cuanto tengo reservado de luz a la ciencia para este tiempo y no esa mínima parte con la que tanto se han envanecido.

01-001.58 Salomón fue llamado sabio, porque sus juicios, consejos y sentencias estaban revestidos de sabiduría, y su fama cruzó las fronteras de su reino llegando a otros países.

01-001.59 Mas ese varón siendo rey, se postraba humilde ante su Señor pidiendo sabiduría, poder y protección, reconociendo que sólo era mi siervo y ante Mí depositaba su cetro y su corona. Si así hiciesen todos los sabios, todos los científicos ¡cuán grande sería su sabiduría, cuántas enseñanzas aún desconocidas, les revelará mi Arcano!

01-001.60 Vosotros, humildes en lo material, habéis recibido muchas lecciones que no os han revelado los sabios, ni los científicos.

01-001.61 El misterio de la resurrección de la carne, lo ha esclarecido la revelación de la reencarnación del espíritu. Hoy sabéis que la finalidad de esta ley de amor y de justicia, es la de que el espíritu se perfeccione, de que no se pierda jamás, porque siempre encontrará una puerta abierta como oportunidad que le da el Padre para su salvación.

01-001.62 Mi juicio en cada espíritu, por medio de esta ley, es perfecto e inexorable.

01-001.63 Sólo Yo sé juzgaros, porque cada destino es incomprensible para los hombres. Así, nadie es descubierto ni delatado ante los demás.

01-001.64 Y después de perderse en los pecados, de tantas luchas y vicisitudes y de tanto caminar, llegarán los espíritus ante Mí llenos de sabiduría por la experiencia, purificados por el dolor, elevados por los méritos, fatigados por su largo peregrinaje, pero sencillos y gozosos como niños.

01-001.65 Pueblo, mirad el tiempo que tenéis delante y escuchad mi palabra, porque ella es el camino. Comprended y cumplid vuestra misión y llevad con paciencia vuestras penas, que no hay un sendero que se encuentre limpio de abrojos para alcanzar la cumbre de la perfección.

01-001.66 La luz de mi palabra unirá a los hombres en este Tercer Tiempo. Mi verdad brillará en todo entendimiento haciendo desaparecer diferencias de credos y de cultos.

01-001.67 Hoy, mientras unos me aman en Jehová y desconocen a Cristo, otros me aman en Cristo, ignorando a Jehová; mientras unos reconocen mi existencia como espíritu Santo, otros por mi Trinidad, discuten y se dividen.

01-001.68 Ahora bien, Yo pregunto a esta humanidad y a quienes la conducen espiritualmente: ¿Por qué distanciaros los unos de los otros, cuando todos estáis reconociendo al Dios verdadero? Si me amáis en Jehová, estáis en la verdad. Si me amáis a través de Cristo, Él es el camino, la verdad y la vida. Si me amáis como Espíritu Santo, os acercáis a la Luz. Un solo Dios tenéis, un solo Padre. No son tres personas divinas las que existen en Dios. Si no un solo Espíritu Divino, el cual se ha manifestado en tres fases distintas a la humanidad y ésta en su pequeñez, al penetrar en lo profundo, creyó mirar tres personas donde sólo existe un solo Espíritu. Por lo tanto, cuando escuchéis el nombre de Jehová, pensad en Dios como Padre y como Juez. Cuando penséis en Cristo, mirad en Él a Dios como Maestro, como Amor y cuando tratéis de comprender de dónde procede el Espíritu Santo, sabed que no es otro que Dios manifestando su infinita sabiduría a los discípulos que más han adelantado.

01-001.69 Si la humanidad de los primeros tiempos, la hubiese encontrado evolucionada espiritualmente, como ésta de ahora, Yo me habría manifestado delante de ella como Padre, como Maestro y como Espíritu Santo, entonces los hombres no habrían visto tres dioses donde sólo existe uno. Pero no se encontraban capacitados para interpretar mis lecciones y se hubiesen confundido y apartado de mi senda, para seguir creando dioses accesibles y pequeños, según su imaginación.

01-001.70 Cuando los hombres entiendan y acepten esta verdad, les pesará haber vivido desconociéndose por causa de un error que con un poco de amor hubiesen evitado.

01-001.71 Conoced la Ley, amad el bien, practicad el amor y la caridad, conceded a vuestro espíritu la santa libertad de elevarse hacia su morada y me estaréis amando. ¿Queréis un modelo perfecto de cuanto deberéis hacer y de lo que debéis ser para llegar a Mí? Imitad a Cristo, amadme en Él, buscadme a través de Él, venid a Mí por su divina huella, más no me améis en su forma corpórea o en su imagen, ni cambiéis por ritos o formas la práctica de sus enseñanzas, porque os eternizaréis en vuestras diferencias, en vuestra enemistad y en vuestro fanatismo.

01-001.72 Amadme en Cristo, pero en su espíritu, en su doctrina y estaréis cumpliendo con la Ley eterna, porque en Cristo está resumida la justicia, el amor y la sabiduría con que he manifestado a la humanidad la existencia y la omnipotencia de mi Espíritu.

01-001.73 Si Cristo es el Amor ¿Podéis creer que Él sea independiente de Jehová, si Yo soy el Amor?

01-001.74 Si el Espíritu Santo es la Sabiduría, ¿Creéis que ese Espíritu sea independiente a Cristo si Yo soy la sabiduría? ¿Pensáis que el Verbo y el Espíritu Santo sean distintos entre sí?

01-001.75 Basta conocer algo de la palabra que Jesús enseñó a la humanidad, para que comprendáis que un solo Dios ha existido y será uno solo por siempre. Por eso os dije a través de Él: "Quien conoce al Hijo conoce al Padre, porque Él está en Mi y Yo estoy en Él". Luego, anunciando que en otro tiempo volvería entre los hombres, no sólo dijo: "Volveré", sino que prometió enviar al Espíritu Santo, al Espíritu de Consolación, al Espíritu de Verdad.

01-001.76 ¿Por qué había de venir Cristo separadamente del Espíritu Santo? ¿Por ventura El no podría traer en su Espíritu la verdad, la luz y la consolación?

01-001.77 ¡Cuán poco han penetrado los hombres en mi verdad! Y en ese poco que han penetrado, ¡Cuánto se han confundido! Creen haber llegado al fondo de la verdad, pero mientras vivan empleando la verdad para mentir, para matar, para destruir la paz y para desconocerse los unos a los otros, que es lo contrario de lo que mi palabra enseña; no podrán decir los hombres que andan por el camino de la verdad.

01-001.78 A todos os envío mi mensaje en este tiempo, mensaje prometido a la humanidad por labios de Jesús cuando estuvo entre los hombres.

01-001.79 Sé que al principio será menospreciada esta enseñanza por haber sido entregada a través de criaturas humildes y pecadoras como los son mis portavoces, mas la verdad que esta revelación contiene se impondrá y la enseñanza será escuchada, porque en su esencia está presente el Espíritu Santo, el Consolador y la Verdad prometida.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 2

01-002.01 Heme aquí, entre vosotros, en esta hora en la que vuestros espíritus me escuchan y me dan gracias.

01-002.02 Cada vez que se presenta un nuevo año, la humanidad se llena de esperanza, aunque también hay quienes sienten temor. ¿Por qué teméis a la vida y a los tiempos? Ellos son siempre los mismos, vosotros sois los que pasáis. Hoy sois niños y mañana hombres; hoy estáis en la Tierra, mañana ya no; hoy nacéis y mañana morís.

01-002.03 Estáis en la consumación de los tiempos. Ya vuestro espíritu no está sujeto a la vida material; él ha penetrado en la eternidad. Vosotros sois átomos de mi Divinidad. Yo soy eterno. Yo siempre he sido. El Espíritu Divino no envejece jamás. Soy inmutable e imperecedero. El principio y el fin, el Alfa y la Omega. De Mí brotasteis y, por lo tanto, a Mí volveréis.

01-002.04 Ciertamente, cada año que llega es un misterio para los hombres, mas de cierto os digo que es un nuevo paso que habréis de dar en el camino de vuestra evolución.

01-002.05 No temáis al futuro por no conocerlo, no lo veáis envuelto en tiniebla, pensad que Yo soy el tiempo y la eternidad: pensad que Yo estoy en el futuro.

01-002.06 Vos, pueblo, conocéis algo del porvenir, porque Yo os lo descubro y entre vosotros tenéis profetas que penetran en el futuro por mi voluntad, y de ello os dan testimonio.

01-002.07 Vosotros no tenéis derecho a la duda, no sois los ciegos que temen tropezar en el camino.

01-002.08 A todos los hombres les he preparado caminos para que encuentren la paz, les he señalado sendas para que me encuentren en toda mi verdad.

01-002.09 ¡Ah humanidad, que me tenéis tan cerca y no me sentís!

01-002.10 Os he dado el secreto de la paz que es el amor de los unos a los otros.

01-002.11 Llegará la hora en que la paz sea tan grandemente deseada por los hombres, que la buscarán por todos los medios: en las religiones, en la ciencia y en las doctrinas. Los creyentes y los que se dicen ateos y libre pensadores, todos irán a un mismo punto en busca de esa paz, y cuando la encuentren, se hallarán frente a Mí.

01-002.12 Ved que en este momento estáis escuchando esta palabra, pero que pronto dejaréis de oírla. No será en este año cuando termine esta manifestación, sino hasta el instante señalado por mi voluntad: 1950.

01-002.13 Recuerden los que me oyeron tiempo ha, que os dije: "mi palabra descenderá desde la cumbre del nuevo monte y vosotros estaréis en la falda del mismo para recibirla".

01-002.14 Desde el primer entendimiento del cual me serví para esta manifestación, os dije que esta comunicación divina iniciada en 1866, tendría su término en 1950; y que después de ese año no quedaríais huérfanos, porque mi presencia sería sentida más próxima, si sabíais prepararos.

01-002.15 Estáis en el primer día del año de 1941, por lo tanto, diez años aún escucharéis mi palabra, tiempo suficiente para que muchos de vuestros hermanos conozcan esta doctrina, para que muchos que no han creído, crean; y muchos que no han sido obedientes, se levanten cumpliendo mis mandatos.

01-002.16 Mi palabra humilde y mansa, tendrá dulzura para el que sufre y será como rocío y perfume, para todo espíritu. Esta palabra que tantos han negado y tantos se han complacido en profanar, será para todos como una caricia.

01-002.17 No creáis que vuestro país será el único en recibir mis bendiciones espirituales, no, Yo desde el principio tengo preparada la heredad para cada una de las naciones de este mundo.

01.002.18 Volverá mi Verdad a penetrar en todas las moradas, como en aquel tiempo Jesús penetraba en los templos dedicados al culto de Dios, y sorprendía con su palabra a los sacerdotes, a los ancianos y a los doctores de la Ley.

01-002.19 ¿Quiénes me imitarán en este tiempo? ¿Quiénes serán los que no teman a la humanidad? Los que testifiquen la verdad por medio de sus obras. De cierto os digo, que quien se encuentre diciendo la verdad, no temerá ni a la muerte, como su Maestro.

01-002.20 Ya era tiempo de que esta palabra hubiese resonado en el interior de templos e iglesias, y de que su eco hubiera llegado a los hombres de poder. Pero es necesario de que quienes la lleven, se purifiquen y enmienden para ser dignos mensajeros de ella, y he ahí que los tiempos han pasado sin que vosotros hayáis tenido esa preparación.

01-002.21 No estoy exigiéndoos sacrificio alguno, sólo quiero que vuestras obras sean espontáneas y vuestro amor verdadero. Sin embargo, no olvidéis el ejemplo de obediencia y sumisión de Abraham, cuando el Padre le pidió la vida de Isaac, el hijo amado. ¿Quién de los hombres de este tiempo, de los que me aman, me daría esa prueba de obediencia, de amor y de fe?

01-002.22 Mis apóstoles predicaron mi Verdad, y cuando los hombres les juzgaron, no huyeron de la muerte.

01-002.23 Quien vive en la verdad, a nada puede temer.

01-002.24 Vuestro camino, pueblo, está sembrado de bellos ejemplos.

01-002.25 La luz del Sexto Candelero alumbra a los hombres de este tiempo, más los cinco sellos que han pasado, también dejaron su luz en los espíritus.

01-002.26 Cuando habéis llegado ante esta luz radiante, unos en espíritu y otros en materia, habéis preguntado para qué fuisteis llamados. Entonces habéis oído aquella voz que os dice: "Yo soy el cordero inmolado por amor a vosotros y he venido a iluminar vuestro espíritu para que os améis los unos a los otros y lleguéis a Mí".

01-002.27 Vengo en Espíritu en este tiempo. Mi luz desciende como lenguas de fuego a los hombres para que puedan hablar de mi Ley en todos los idiomas.

01-002.28 Ciento cuarenta y cuatro mil espíritus encarnados y desencarnados abrirán en este tiempo el camino. Ellos serán precursores, profetas y mensajeros. Son los marcados por Mí para ir delante de los ejércitos.

01-002.29 A estos señalados, les ha sido revelado el nombre de la tribu a la que pertenecieron en el Primer Tiempo, para que conozcan que entonces pactaron con su Dios y tiempo ha vienen por el camino del Señor; mas en este tiempo todo nombre de tribu ha desaparecido porque no es el Señor quien traza fronteras para dividir a los hombres.

01-002.30 Cuando en 1950 por última vez descienda mi rayo a través del portavoz, todo quedará preparado para los tiempos venideros; pero mientras este tiempo sea llegado, seguiré dándoos mi lección, más antes, depositad vuestras penas en Mi, descansad, y cuando hayáis mitigado vuestro dolor, cuando se haya secado vuestro llanto, elevad vuestro espíritu para que en él sea mi enseñanza.

01-002.31 No quiero hambre o sed en ninguno de mis discípulos, quiero veros satisfechos de haber comido y bebido el pan y el vino de mi amor. Solamente así podréis hacer obras dignas de Mí entre la humanidad. No olvidéis que en cada día que pasa, se aproxima el momento de mi partida y el que no aproveche este tiempo de enseñanza, después se sentirá huérfano.

01-002.32 No ha sido el acaso quien os ha traído ante esta manifestación. Mi voz os llamó por los caminos y os condujo hasta aquí. Ahora sabéis que habéis venido para conocer la misión que tendréis que cumplir en la Tierra. En mi palabra habéis sabido cual es vuestro principio y cual vuestro final. Habéis tenido la revelación de que sois parte de un pueblo que en tres tiempos ha recibido el maná del espíritu.

01-002.33 Si todo cuanto aconteció en el pueblo de Israel en los dos primeros tiempos, lo estudiáis espiritualmente, veréis que lo mismo ha acontecido en vosotros en el tiempo presente.

01-002.34 La vida de aquel pueblo, su historia, es una lección, una parábola para toda la humanidad; es un libro de enseñanza, cuya ley os revelé en el monte Sinaí.

01-002.35 Hoy se abre este libro ante vuestro espíritu y veis brotar de él nuevas enseñanzas; porque lo que no comprendisteis en aquellos tiempos, hoy lo estáis comprendiendo.

01-002.36 Vuestro espíritu puede llamar a las puertas del más allá en demanda de sabiduría, vuestra capacidad espiritual os permite acercaros más al Maestro para que El os entregue las nuevas enseñanzas contenidas en su Arcano.

01-002.37 Pueblo: al veros ir por los caminos del mundo, arrastrando cadenas de penalidades e imperfecciones, os envío mi amor para ayudaros en vuestra senda de evolución.

01-002.38 En un desierto venís caminando y en medio de él he hecho nacer palmeras para que os sombreéis y tengáis descanso.

01-002.39 He hecho brotar de la roca estéril de vuestro corazón, un manantial inagotable para que bebáis y no volváis a tener sed.

01-002.40 Hoy no os daré tierras en el mundo para que las cultivéis; vuestras tierras las hallaréis en los corazones. Unos han venido a empezar a cultivar, otros a terminar su siembra.

01-002.41 No pretexten los padres que por cumplir con los deberes de familia, no pueden pensar en hacer el bien a los demás.

01-002.42 No me digan los varones que se sienten incapaces para enseñar mi Ley. A todos os digo que en vuestro camino sobran ocasiones para que sembréis mi semilla sin perder vuestro tiempo y sin desatender vuestros deberes.

01-002.43 Servidme y Yo os serviré.

01-002.44 No sufráis decepción si al sembrar amor en vuestros hijos o en vuestros hermanos recogéis ingratitud. Bien sabéis lo que Jesús sembró en el mundo y lo que recogió, más El os dijo que no está en el mundo la cosecha, sino en el cielo, cuando el tiempo sea llegado. También vosotros, discípulos, imitad en paciencia al Maestro. No busquéis galardones ni compensaciones en la Tierra, más sí esperad la hora de vuestro gozo en el más allá.

01-002.45 Pensad que he descendido a juzgar vuestras obras y a descubrir vuestros méritos y flaquezas. Derramo mi gracia en todo espíritu, os someto a prueba y os pregunto: Si poseéis mi Ley desde el principio de los tiempos y os he mandado velar por los pueblos para convertiros a mi enseñanza ¿Por qué no me habéis presentado vuestra cosecha, hoy que habéis vuelto a la Tierra en la consumación de los tiempos?

01-002.46 He venido en esta era en espíritu, y os pido el cumplimiento de los preceptos que os dejé en el Segundo Tiempo, cuando habité entre vosotros. Busco en vuestro espíritu el eco de mis palabras y en vuestro camino la huella de mis pasos, y no los encuentro. ¿Habéis practicado y enseñado el amor? A pesar de todo, podéis reparar vuestras faltas y recuperar el tiempo perdido, porque os doy una nueva oportunidad. Y no sólo por vosotros debéis trabajar, sino también por vuestros hermanos que han de venir a comunicarse conmigo en forma más perfecta en los días de paz que se aproximan.

01-002.47 Tenéis en Mí a un Maestro incansable y a un Padre perfecto que os ama y os corrige. ¿Qué haríais si sólo os concediera beneficios a cambio de un estricto cumplimiento de mi Ley?

01.002.48 Al hablaros así, lloráis interiormente vuestras faltas y buscáis una ofrenda agradable: Me presentáis a la niñez bendita, y me pedís que por su inocencia perdone vuestros pecados, y os respondo: si sabéis cultivar su corazón y conservarlo en la virtud, recibiré vuestra ofrenda.

01-002.49 No quiero juzgaros con rigor, antes os preparo en un tiempo propicio a la elevación de vuestro espíritu, para que trabajéis y os alimentéis con mi palabra. En él vais a ser testigos de grandes pruebas, los elementos han sido desatados y muchos pueblos serán azotados por grandes torbellinos y sólo serán perdonados por la intercesión del amor maternal divino representado por María.

01-002.50 Veréis venir a las multitudes a esta nación en busca de señales y pruebas divinas y Yo les recibiré, borraré de su mente toda mala interpretación de mi palabra y les mostraré la verdad. Y ellos se doblegarán ante mi amor.

01-002.51 Ahí tenéis a María, vuestra tierna Madre, esperando vuestra obediencia. Ella sabe que mi Espíritu está triste por las imperfecciones humanas y se acerca a vosotros para inspiraros el bien y lucha por llevaros a alcanzar la paz perfecta.

01-002.52 En este Tiempo, mientras la humanidad se purifica y llora, vosotros seréis preparados por mi palabra para llevar consuelo y paz a los corazones. El dolor será como un crisol en el cual se perfeccionará el espíritu para hacerse digno de llegar a Mi Todos han recibido mi fortaleza y en las más grandes pruebas saldrán avante.

01-002.53 Recibo vuestro cumplimiento de un año, como he recibido el de todas mis criaturas. Bendigo vuestros buenos propósitos, y toda semilla que no ha sido bien cultivada, la dejo en vosotros para que la sigáis fecundando hasta perfeccionarla. Vosotros, sabed distinguir lo que me es agradable para que siempre viváis cumpliendo con mi Ley.

01-002.54 No prevariquéis, no pronunciéis mi nombre si no estáis preparados. Dignificaos para que seáis reconocidos y vuestro ejemplo invite a vuestros hermanos a seguirme, y Yo pueda decirles: Discípulos, bienvenidos seáis vosotros, que llegáis humildemente a estos recintos, como ovejas que llegan al aprisco conducidas por la voz de su pastor.

01-002.55 El que camina por esta senda, revestido de buena voluntad, no siente el cansancio jamás.

01-002.56 Si en el sendero hay acechanzas, os he dado armas para defenderos, no el arma homicida para herir a vuestro hermano, sino la oración, por la cual sois fuertes e invencibles.

01-002.57 Yo soy vuestro destino y por lo tanto, si cumplís con mi Ley todos volveréis a Mí, más es necesario que pongáis los medios para que avancéis en el camino de vuestra evolución.

01-002.58 Haced vuestra mi palabra, ella es vuestra heredad, reconoced la potestad que ella encierra. Quien la posea, será capaz de salvar a una comarca en medio de una prueba.

01-002.59 "La tierra tendrá que estremecerse de un cabo al otro", escrito está, y es necesario que haya en esos días de tiniebla, hombres llenos de fe para que sean como antorchas que alumbren el camino de los demás.

01-002.60 No quiero que este pueblo, a quien he venido a despertar en este tiempo, vuelva a sumirse en su sueño, porque el ¡Ay! doloroso de la humanidad lo despertará y cuando se levante aturdido a llevar el consuelo a sus semejantes, encontrará que éstos ya no están en la Tierra, sino se encuentran en el más allá.

01-002.61 ¿Quiénes de vosotros, al escuchar las voces de confusión, de angustia y de dolor de los hombres, pretenderá volverles la espalda y huir, desconfiando del poder que os de la práctica de mi enseñanza para hacer algo por ellos? ¿No creéis en mi palabra, cuando os he dicho que en la hora de prueba seré Yo quien hable por vuestros labios y manifieste mi poder en vuestras obras?

01-002.62 El que dudare, quedará desnudo de virtudes y necesitado, como aquel que nada tiene que dar a quien le pide.

01-002.63 Este es el Tercer Tiempo, en el cual vuestro espíritu tiene el pensamiento de que tendrá que recibir del Padre los dones y potestades indispensables para levantarse sobre el materialismo y la perversidad reinantes, más de cierto os digo que los dones son en vuestro espíritu desde el principio.

01-002.64 Unos han llegado hasta Mi, cansados por las enfermedades, y otros a pedirme pruebas para creer en mi presencia. Los primeros han reconocido que para llegar limpios a Mí, fue necesaria la purificación. Estos me van siguiendo.

01-002.65 Los segundos, cuando han recibido lo que buscaban, se han alejado sin darle importancia a mi palabra, sin presentir siquiera en dónde y ante Quién estuvieron.

01-002.66 Y otros que venían seguros de encontrar sólo bienes materiales en este camino, al encontrarse ante este banquete con manjares espirituales, se sintieron defraudados y también se alejaron en busca de mejores senderos. Estos tendrán en saber que "el reino del espíritu no es de este mundo".

01-002.67 Más a todos recibo. No ha habido uno que llamare a mis puertas, que no le hayan sido abiertas. Os digo esto, porque a vuestras puertas también habrá quien llame y ese seré Yo, que humildemente tocaré como lo hace el necesitado.

01-002.68 Me decís: Maestro ¿Cómo es posible que os manifestéis como el necesitado, ante nuestra puerta? y Yo os digo: No os sorprendáis ni lo creáis imposible, llegaré oculto en el corazón de los pobres, de los enfermos, de los vencidos y los tristes, llamando a la puerta de vuestra caridad, y os diré: Aquietad vuestra mente y vuestro espíritu, para que aprovechéis la enseñanza que os he traído.

01-002.69 En este tiempo en que aprenderéis a practicar, a explicar y a vivir mi doctrina que hoy venís a recibir en estos recintos y que mañana os levantaréis a extender entre la humanidad.

01-002.70 En mi palabra hablo a todos mis hijos, lo mismo presentes que ausentes de esta manifestación, lo mismo a los que ya fueron en la Tierra que a los que han de venir. Cada quien tome de ella lo que le corresponda.

01-002.71 En este tiempo, esta doctrina será la luz que conduzca a la humanidad por el sendero de la verdad, porque los hombres han cerrado sus ojos a esta luz y en verdad os digo: los ciegos no podrán guiar a los ciegos, sin tropezar o caer en los abismos.

01-002.72 El Espíritu de Verdad está en cada una de mis cátedras. Aprovechad este tiempo de mi comunicación, guardad celosamente mi palabra y no os desheredéis nunca.

01-002.73 Mi amor vencerá la dureza de vuestro corazón. Como en aquel Segundo Tiempo, la puerta de salvación se halla abierta; venid y por ella penetrad al camino que conducirá a vuestro espíritu a la tierra prometida.

01-002.74 La hoja del árbol no se mueve sin mi voluntad. Si Yo he venido a comunicarme con vosotros, es que ésta ha sido mi voluntad, y en el fondo de ella existen muy altos designios para cada uno de vosotros y para el Universo.

01-002.75 Los hombres se lavan en este tiempo con gran dolor y de esa humanidad hoy pecadora, surgirán mañana las generaciones que se comunicarán de espíritu a Espíritu con mi Divinidad.

01-002.76 Los que alcancen ese tiempo, se maravillarán con la grandeza de mi Obra y el cumplimiento de mi palabra. Entonces verán a los niños enseñando, doctrinando y dando testimonio de Mi con verdadera espiritualidad, a los jóvenes y hombres dejando tras de sí los goces y placeres del mundo para dedicarse a la práctica de mis enseñanzas, declarando que el tiempo en que viven, es aquel anunciado por los profetas.

01-002.77 Y los que hoy escuchando mi palabra, han sido perezosos o incrédulos, ante aquellos ejemplos se sentirán avergonzados.

01-002.78 Ellos no escucharán mi palabra a través del portavoz humano, pecador e imperfecto, mas escucharán en su conciencia la voz de su Señor.

01-002.79 A vosotros que me oís, os toco escucharme a través de esta comunicación que siendo muy elevada, no es la más perfecta, Diez años os quedan todavía y para que mañana no vayáis a llorar el tiempo perdido, aprovechadlo, porque después empezará para este pueblo un tiempo de mayor elevación.

01-002.80 Si no guardáis ahora mi palabra, después, cuando no exista esta manifestación, llegaréis a estas casas de oración con el dolor en vuestro corazón a pedir a vuestro Padre que os hable, que vuelva a comunicarse por el entendimiento humano, más no lo volveréis a escuchar. Contemplaréis a los que fueron mis portavoces que para esa manifestación habrán enmudecido y sólo os dirán que os elevéis espiritualmente.

01-002.81 Es mi voluntad que no profanéis mi mandato. No quiero que al llegar ante Mi, tenga que deciros: "Apartaos de Mi, que no os conozco" y entonces sea en vuestro espíritu una dura restitución.

01-002.82 Os hablo de lecciones espirituales que están a vuestro alcance y aún hay quien duda de mi palabra, ¿Qué sería si os hablase de manifestaciones divinas y os describiese la eternidad? Entonces me diríais: ¿De qué nos habláis Padre, nada os entiendo?

01-002.83 Os confío a mis nuevos profetas, los que pueden mirar algo del más allá. Ellos os darán acontecimientos que están por venir.

01-002.84 He aquí mi lección, discípulos, no la prolongo para que no os canséis y tenga que repetirla en nueva ocasión. Más si queréis aprovechar mis enseñanzas, regeneraos y poned un término a toda maldad o vicio.

01-002.85 Veréis entonces cómo insensiblemente irán cayendo de vuestro corazón el egoísmo, la hipocresía, la vanidad, el materialismo y en cambio, comenzaréis a practicar la verdadera caridad, aquella que no espera recompensa alguna.

01-002.86 Seréis ofendidos y no os asombraréis de no haber devuelto el bofetón como hacíais en tiempos pasados. Entonces os elevaréis llenos de gratitud hacia vuestro maestro, diciéndome: "Señor, sólo vos nos enseñáis estas lecciones y nos fortalecéis en estas pruebas".

01-002.87 Yo soy la Vid y vosotros los Sarmientos, por lo tanto, dad el mismo fruto que Yo os he dado.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 3

01-003.01 He aquí el pan de la vida eterna, ha mucho tiempo que no le comíais.

01-003.02 Mucho tiempo me esperasteis y cuando menos lo pensabais, brilló una luz en el firmamento; cuando preguntasteis de donde venía y qué significaba, os dijeron: es Elías, que viene a preparar a la humanidad, para hacerla digna de la comunicación con el Maestro.

01-003.03 Como el pastor que reúne y cuenta a sus ovejas y presuroso busca a la descarriada para presentarle el número completo a su Señor, así Elías os ha amado, os ha conducido y os ha hecho sentir el calor del aprisco.

01-003.04 Cuando os he visto así preparados, os he ofrecido mi pan con el cual os estáis alimentando para siempre.

01-003.05 Quien ha comido en verdad de este pan, ha gozado y ha saboreado mi paz.

01-003.06 Y este alimento que es mi divina palabra, brota de los labios de un ser humano, como una manifestación más de que en verdad Dios habita en la conciencia del hombre.

01-003.07 ¿Por qué había de quitaros el gozo de que me sintierais en vosotros mismos?

01-003.08 Me siente en sí, el que lleva paz y pureza en su corazón, aunque Yo estoy en todos los espíritus por mucho que hayan pecado. El que ha sido, no morirá jamás y quien existe, me lleva en sí, porque Yo soy la Vida.

01-003.09 Entre Dios y sus criaturas, existen lazos que nunca podrán romperse, pero si los hombres se sienten distanciados de su Padre celestial, es por su falta de espiritualidad o por su falta de fe.

01-003.10 Ni la muerte, ni la falta de amor podrá destruir el lazo que os une a Mí

01-003.11 Nadie puede huir de mi presencia, no existe morada o sitio alguno donde podáis ocultaros de Mi, porque doquiera que vayáis, estoy con vosotros y doquiera que os encontráis, estáis en Mi

01-003.12 No os conforméis con saber esto, es necesario que me sintáis para que me dejéis manifestar en vuestras obras.

01-003.13 Meditad: si Yo estoy en vosotros ¿Adónde me habéis llevado cuando pecáis?

01-003.14 Os hablo así, porque he de remover la ceniza que hay en vuestro corazón hasta encontrar en él una chispa de luz.

01-003.15 Os doy fortaleza para que resistáis las pruebas.

01-003.16 Yo contemplo cómo los vuestros os desgarran y os someten a pruebas; para unos han sido sus padres y para otros sus hijos sus mayores obstáculos para seguirme.

01-003.17 Muchos han llegado llorando ante esta manifestación, sabiendo que para oírme, han tenido que dejar en guerra su hogar y sin embargo, han insistido en escucharme.

01-003.18 ¡Cuántas lágrimas, cuántas oraciones, cuánta paciencia en espera de que aquellos reconozcan esta Verdad!

01-003.19 Hay quienes han tenido que apartarse de su hogar en busca de libertad para escuchar mi palabra; hay quienes han tenido que abandonar su comarca para no ser señalados por parientes y amistades; quienes han perdido su trabajo, y son burlados y llamados hechiceros y algunos a los que se les ha negado el pan.

01-003.20 ¡Cómo no he de recibiros con ternura, cómo no he de desbordar mi bálsamo en vuestras heridas cuando así vais sufriendo por seguirme! Más no os quejéis de nadie, no acuséis a ninguno de vuestros hermanos; dejadme vuestra causa, que en verdad os digo: Aquellos que más os hayan herido serán los que más arrepentidos y humildes lleguen ante Mí en solicitud de bálsamo y de perdón. Ellos entonces me dirán: Señor, perdóname, ¡Cuánto lastimé el corazón de mi hijo! Otra dirá: Maestro, yo desconocí a mi esposo porque te seguía y lo castigué apartándome de su lecho para habitar distinta alcoba porque le juzgaba lleno de tinieblas. Ellos me pedirán perdón, confesarán sus faltas y reconocerán que muchas veces recibieron beneficios por conducto de aquellos a quienes habían desconocido. Entonces les diré: Mientras vosotros pensabais la forma de hacer más dolorosa la vida a esos mis labriegos, ellos, en el silencio y en la soledad velaban por vosotros. Mas en verdad os digo, discípulos que de Mi estáis perdonados ¿Y vosotros también les perdonáis de corazón?

01-003.21 Cristo, desde aquel tiempo os enseñó el perdón perfecto que nace del amor, hoy vengo en espíritu, más mi enseñanza es la misma.

01-003.22 Gozad teniendo por Maestro al modelo perfecto. En verdad os digo, que ni antes, ni después de Cristo, habéis tenido un ejemplo como el que El os dio.

01-003.23 ¿Sería perfecto el Maestro, si el discípulo le superase en sabiduría? No.

01-003.24 Muy grandes llegarán a ser vuestros espíritus, pero nunca mayores que el de vuestro Señor; mientras mayor sea vuestro elevación, más alto y grande contemplaréis a vuestro Dios.

01-003.25 El soberbio siempre al final caerá abatido por sus obras, porque creyendo luchar para él, en realidad luchó contra sí mismo.

01-003.26 La soberbia es el origen de muchos males y sufrimientos entre las criaturas de Dios.

01-003.27 Desde que se levantó el primer desobediente delante de mi Ley, ¡Cuánta miseria y cuántas tinieblas dejó a su paso! desde entonces existe el mal como una fuerza invisible. Yo permití que existiera esa fuerza sólo para someteros a prueba y por vosotros mismos quiero exterminarla.

01-003.28 Mas no por ello culpéis de vuestras faltas y caídas a determinado ser que personifique esa fuerza; pensad que para cada tentación existe una virtud en vuestro espíritu para combatir el mal.

01-003.29 Comprended y analizad el momento en que vivís. Yo os anuncie en el Segundo Tiempo que volvería y os dije cuales serían las señales de mi venida. Quiero que la humanidad reconozca que estas señales han aparecido ya.

01-003.30 Si os dije que volvería, es que tenía algo más que deciros y que en aquel tiempo aún no os lo podía revelar porque no lo hubieseis comprendido.

01-003.31 Ahora vengo en espíritu y en verdad os digo: Hay quienes piensan que en los primeros tiempos estuve más cerca de vosotros que hoy: juzgan erróneamente porque en cada una de mis venidas me he ido acercando más a vosotros. Recordad que en el Primer Tiempo descendí sobre un monte y desde ahí os envié mi Ley grabada en una piedra; en el Segundo Tiempo, dejé lo alto del monte para descender a vuestros valles, haciéndome hombre para habitar entre vosotros; y en este tiempo para llegar más cerca, he hecho de vuestro corazón mi morada para manifestarme ahí y hablar desde su interior a la humanidad.

01-003.32 Hay quienes dudan a pesar de oír estas enseñanzas y de estos que dudan, unos llegarán a creer y otros seguirán en su incredulidad. Más llegará el año de 1950 y ¡Cuánto frío sentirán en su espíritu, cómo se verán envueltos por aires huracanados porque entonces habrá un principio de grandes dolores y pruebas entre la humanidad!

01-003.33 Después de mi partida en 1950, la tierra se estremecerá y el clamor de los hombres llegará al cielo y todo ello será a semejanza de la oscuridad y del huracán que ensombrecieron a Jerusalén el día en que expiró el Hijo de Dios.

01-003.34 Para muchos ese tiempo será de resurrección. Los espíritus caídos en tinieblas se levantarán a una vida de luz.

01-003.35 Profetizada estaba esta Era. Escrito estaba que Yo volvería. Mas he aquí al escuchar mi enseñanza a través de un hombre, muchos tuvieron duda y me negaron, otros no dieron la menor importancia a mi manifestación.

01-003.36 Viendo la insensibilidad y la dureza de los hombres ante mi palabra, he tenido que hacer aquellas obras que llamáis milagros para despertar a unos a la fe y atraer la atención de otros.

01.003.37 Hoy uno y mañana otro, se han ido quedando en torno a mi palabra, a ellos les he señalado simbólicamente en su frente. Es la marca divina que traen en su espíritu, y luego les he nombrado labriegos de mis tierras.

01-003.38 A éstos no les serán necesarios los libros de ciencia, filosofías o doctrinas para enseñar; la luz de mi Espíritu Santo estará en sus entendimientos y su único libro será mi palabra.

01-003.39 Bienaventurados los que sintieron fe y se quedaron conmigo, porque ellos han tenido grande recreo con el concierto divino de mis enseñanzas.

01-003.40 Ser hijos de Dios, es lo que os hace dignos de esta gracia, porque vuestros méritos aún son escasos. No he contemplado vuestras manchas, porque ha habido un manto que les ha ocultado, más ¿A quién pertenece ese manto piadoso? A María, vuestra Madre amorosa, quien vela incansablemente por cada uno de sus hijos.

01-003.41 Os fue concedido habitar en el mundo en esta Tercera Era, que será la de la perfección, la cual abrió Elías manifestando su espíritu por medio del entendimiento humano, y os anunció mi comunicación bajo la misma forma.

01-003.42 Mas la etapa de preparación por medio de facultades humanas, toca su fin. Pronto mi palabra dejará de escucharse en estos recintos y los que no supieron guardarla en su corazón, se sentirán como huérfanos, y habrá quienes creyendo lejano a su Señor, vayan después en pos de religiones donde encontrarme.

01-003.43 En cambio, los que hayan aprendido mis máximas divinas, serán los fuertes del tercer Tiempo, porque el camino se les mostrará claro.

01-003.44 He llamado a esta Era el tiempo de la luz y ved, mis hijos, a las naciones empeñadas en cruentas guerras fratricidas.

01-003.45 Vosotros que habéis sido llamados por Mi los hijos de la luz, orad por vuestros hermanos, velad por los pueblos para que esa luz llegue a sus espíritus y mañana penetren por el camino de mi Ley.

01-003.46 ¿Cuándo serán los hombres verdaderos discípulos de Cristo? Yo, a través de Jesús, siempre os enseñé la obediencia, la humildad y la caridad: He ahí el camino.

01-003.47 Os he anunciado la llegada de grandes multitudes procedentes de otros países de la Tierra. Motivos materiales en apariencia les traerán a vuestra nación, mas en el fondo será para que reciban la "buena nueva" de la palabra que os traje en este tiempo.

01-003.48 Pero meditad seriamente en esta misión, ¿Qué vais a entregar, a enseñar o a testificar, si no os preparáis, ni preparáis a vuestros hijos?

01-003.49 Meditad en vuestra responsabilidad, para que aumentéis vuestro ahínco por penetrar en mi doctrina y llegada la hora en que a vuestras puertas llamen, estéis preparados para ofrecer el manjar divino, por medio de vuestros pensamientos, palabras y obras.

01-003.50 Tened fe entregándoos a Mi y entonces Yo hablaré por vuestra boca.

01-003.51 También sé deciros que de los padres de familia que sepan elevarse y espiritualizar su vida, haré brotar hijos que traigan la salud y la fuerza en su cuerpo y un mensaje de sabiduría en su espíritu.

01-003.52 En esta casa de oración donde os congregáis para escucharme, encontraréis el consuelo a vuestras penas y el valor para afrontar las pruebas que habrán de venir; pero también vuestro espíritu al elevarse me muestra la simiente que va recogiendo con su trabajo.

01-003.53 En verdad os digo que el espíritu nunca sentirá fatiga trabajando en mis tierras, por lo tanto el reposo del sepulcro no será para él, aún después de la muerte de su materia, seguirá trabajando por su elevación y perfeccionamiento.

01-003.54 Si mi palabra ha venido a iluminar el sendero de vuestra lucha espiritual en la Tierra, mayor luz encontraréis en el más allá al continuar vuestra jornada hacia el Creador.

01-003.55 Mi luz divina brilla en todo el Universo.

01-003.56 Obedeced mi Ley, pero que vuestra obediencia nazca de la comprensión hacia el amor infinito del Padre por vosotros. Oídme y orad, pero no os levantéis por los caminos antes de sentiros fuertes, porque no podréis resistir los huracanes ni los torbellinos.

01-003.57 Os estoy mostrando el camino y preparando para que nunca lo abandonéis; en verdad os digo: aquel que en mi nombre siembre el bien, que es caridad, amor y paz, ese va por mi camino y encontrará la salvación.

01-003.58 La única penitencia que os pido, es que dominéis el egoísmo, para que sirváis con pureza y buena voluntad a vuestros semejantes.

01-003.59 Estudiad con atención esta palabra que os doy a través de muchos portavoces, porque cada uno de ellos tiene su propio don. No despreciéis al que os parezca torpe, porque cuando haya terminado esta manifestación al finalizar 1950, cuántos desearán volver a escucharme aun cuando fuese a través de aquel que no les satisfacía.

01-003.60 Mas os concederé la gracia de que mi palabra quede escrita por quienes he destinado y preparado para esta misión, para que mañana no os sintáis como el huérfano que perdió su heredad; y cuando ante vosotros lleguen las multitudes y los postreros, les mostraréis el libro de mis enseñanzas como el más fiel y verdadero de los testimonios de lo que os dije, porque para que vosotros seáis con vuestra vida y vuestra palabra como un libro de verdad y ejemplos, os falta mucho aún.

01-003.61 Ese libro despertará a muchos espíritus dormidos y sus dones ocultos se desarrollarán, su lectura inspirará y preparará a las nuevas generaciones llevándolas paso a paso a la comunicación espiritual con mi Divinidad.

01-003.62 Labriegos, recreaos pensando que os escogí pecadores para convertiros en mis instrumentos y salvar a otros perdidos. ¿Podréis alguna vez cansaros o hastiaros de llevar la paz, el alivio o la alegría a los que sufren por falta de estas virtudes? Nunca busquéis el desierto o la soledad de la alcoba para impedir que las lamentaciones lleguen hasta vosotros; reconoced que este es un tiempo decisivo para todo espíritu y que tenéis que enfrentaros al dolor. Pronto plantaréis árboles por mi voluntad en distintas comarcas, así he llamado en mi palabra a los recintos y casas de oración; para ello preparaos y dejad que el mundo espiritual se manifieste en forma amplia entre vosotros, para que tengáis la explicación justa de mis enseñanzas.

01-003.63 Corto es el tiempo que os resta de escuchar a esos mensajeros de mi Divinidad. Cercano está el año de 1950 y ¿Qué adelanto en mi Obra vais a presentarme? Ved que del profundo letargo espiritual os he despertado para que no vayáis a imitar a las vírgenes de la parábola que dejaron apagar su lámpara; si dormís cuando escuchéis la última palabra de vuestro Señor despertaréis sorprendidos.

01-003.64 Mirad entre vosotros a los que vienen cansados de caminar. Unos vienen tranquilos ante su conciencia; otros en cambio, llegan con remordimientos.

01-003.65 Todos venís atraídos por el rumor de que me encuentro hablando a la humanidad, y cuando escucháis esta palabra, oís que os dice el Padre: "Aquí estoy entre los hombres para hacerles oír mi enseñanza y cumplirles una promesa"

01-003.66 Aquí tenéis la nueva oportunidad de escuchar al Maestro y recibir sus lecciones. A cada uno estoy recordándole sus dones y señalándole su misión; quien sea constante y fuerte en el camino, pronto conocerá mi Reino.

01-003.67 Nadie podrá arrebatar la luz de aquel que celosamente sepa guardarla y con su virtud sepa hacerla brillar.

01-003.68 Sois pasajeros en esta vida terrestre y como discípulos de esta enseñanza espiritual, así lo debéis comprender. A todos os recibo con amor perfecto y con ese amor os juzgo. ¡Cuán diferente es el juicio de vuestro Señor, al juicio de los hombres!

01-003.69 De los ciento cuarenta y cuatro mil señalados por Mí, para el desempeño de una misión espiritual, una parte escuchará mi palabra a través de estos portavoces, otra recibirá espiritualmente mis mandatos ayudada por el don de intuición y otra, habitando en el más allá cumplirá su misión sobre la humanidad en forma espiritual.

01-003.70 Mi luz ha de resplandecer en todos los sitios de la Tierra.

01-003.71 Algunos preguntan al Maestro cuándo serán estos acontecimientos, y de cierto os digo que mucho depende también de vuestra voluntad y perseverancia.

01-003.72 Los que no despierten estando en materia serán levantados de la Tierra para que su espíritu se despoje de cuanto le ata, o le impide reconocer mi Obra.

01-003.73 Muchas veces os he dicho: no esperéis mejores tiempos para trabajar, porque no sabéis si los que vienen sean más difíciles.

01-003.74 Cumplid para que no tenga que reclamaros más tarde muchos errores que la humanidad cometa.

01-003.75 Hay quienes me dicen: "Padre, esperadme un tiempo más" y he aquí que os digo: Yo puedo esperar más y más el retorno del hijo, porque Yo soy la eternidad, pero pensad que os he enviado a conquistarla.

01-003.76 Otros me dicen: "Señor, levantadme mejor de este mundo, porque no puedo más".

01-003.77 ¿Cuándo viviréis conformes con vuestro destino? ¿Cuándo comprenderéis que muchas de vuestras penas, son la expiación por medio de la cual os estáis descargando de un pesado fardo de imperfecciones? Sólo la comprensión y la conformidad os pueden dar la paz.

01-003.78 Con cuánta lentitud habéis caminado por la senda de los conocimientos del espíritu.

01-003.79 Muchos siglos de revelaciones y experiencias habéis vivido y aún os encuentro como frágiles párvulos cuando veo que no sabéis contestar a una pregunta, o cuando no sabéis salir avante en las pruebas que encontráis a vuestro paso.

01-003.80 Quiero que todos lleguéis a ser mis discípulos, que todos logréis despojaros de aquello que os haya impedido mirar de frente a la verdad.

01-003.81 Meditad siempre espiritualmente para que no tropecéis con dificultades para comprender mi Palabra. Olvidad que fuisteis los que no podíais imaginar que Dios fuese invisible, que al pensar en Mí, al instante forjabais en vuestra mente la figura de un ser humano de proporciones gigantescas, un ser que aunque con forma, no se dejaba ver y estaba oculto siempre tras un espeso velo de misterio.

01-003.82 Si Yo me hice hombre en Jesús, no fue para daros a entender que Dios tiene forma humana, sino para hacerme ver y oír de quienes estaban ciegos y sordos para todo lo que es divino. Si el cuerpo de Cristo, hubiese sido la forma de Jehová, en verdad os digo, que ni hubiese sangrado ni hubiese muerto, fue un cuerpo perfecto pero humanizado y sensible para que la humanidad lo viese y a través de él oyese la voz de su Padre celestial.

01-003.83 Siempre que vuestro concepto sobre lo divino ha estado alejado de la realidad, he venido en vuestra ayuda para destruir fantasías e irrealidades y haceros penetrar en la verdadera senda.

01-003.84 Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Mi doctrina no habla de muerte. Si os hablo frecuentemente de la existencia del reino espiritual, es que allí está la vida y la dicha eterna como una promesa para vuestro espíritu, mas no lo hago para que deseéis la muerte y aborrezcáis esta vida.

01-003.85 Mi Palabra en este tiempo os habla sobre la vida espiritual, y es porque ya habéis llegado en vuestra evolución a aquel capítulo del Libro de la Vida, que muestra al espíritu los misterios no revelados.

01-003.86 Si el hombre posee espíritu, natural es que éste le revele algunos indicios de su naturaleza; pero ya os he dicho que mientras la influencia de la materia no se someta al dominio y dictados del espíritu, muy poco podrá el hombre penetrar en sí mismo para mirar su luz interior y oír su voz espiritual.

01-003.87 Cuando llegáis a tener un instante de recogimiento y de meditación, sin daros cuenta penetráis en comunión con lo espiritual y tenéis la sensación de lo eterno y de que algo de aquella eternidad vive y palpita en vuestro ser. Así fue como en los primeros tiempos la humanidad descubrió que en sí llevaba un ser, una naturaleza que no era de este mundo, sino que pertenecía a otra morada; y eso no la atemorizó, por el contrario, la llenó de esperanza, porque vio que su vida no se limitaba a la breve existencia en esta Tierra; presintió que su espíritu, al desprenderse del cuerpo, se elevaría hacia una mansión en la que hallaría un goce que en este mundo no había encontrado, una satisfacción justa para su ideal elevado.

01-003.88 Yo vine al mundo a robustecer con mi doctrina todas aquellas inspiraciones y a estos soñadores de mundos de sabiduría, de amor y de justicia, donde no hay lágrimas, miserias ni discordias, les dediqué mi Sermón de la Montaña, para que perseverasen en su esperanza.

01-003.89 Con cuánta dulzura y amor enseñaron a la humanidad los primeros maestros del Cristianismo. La fuerza de su palabra estuvo en la verdad de sus obras, con las cuales convertían e invitaban a la espiritualidad.

01-003.90 Los llamo maestros, porque enseñaron según mi ejemplo. Si alguien después ha querido enseñar obligando a creer sin comprender el sentido de mis enseñanzas, ese no ha sido maestro. Si ha hecho uso de la fuerza privando a sus hermanos de la libertad de pensar, de creer y razonar, ese no me ha imitado y sí ha privado a los espíritus del anhelo de penetrar al fondo de mis revelaciones.

01-003.91 Cuando mi nombre y mi doctrina se han tomado para subyugar pueblos o para infundir temor y por ese temor se ha obligado a los hombres a creer, Yo os digo que el fin que se ha perseguido no ha sido espiritual, sino que se ha ido tras del poder terrenal. ¡Cuán distinto era el propósito del Maestro cuando os dio sus palabras y ejemplos, que podríais condensar en aquella frase "Mi reino no es de este mundo"!

01-003.92 Penetrad en mi barca, que ella nunca zozobrará; más no dudéis como Pedro, al creer que el Maestro dormía, porque ya no sería mi voz, sino el dolor el que os dijera: "Ah hombres de poca fe".

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 4

01-004.01 Cada vez que venís a escuchar mi palabra, sentís que dejáis en Mí vuestro dolor, mas ¿Por qué cuando retorno a vosotros, volvéis a presentarme vuestro corazón colmado de amargura?

01-004.02 Ya es tiempo de que aprendáis a retener mi paz.

01-004.03 Esta Era es de preparación y por doquier surgen árboles en pueblos, ciudades y comarcas para brindar su sombra espiritual a los caminantes.

01-004.04 Esos caminantes son las multitudes que van llegando ante esta manifestación, y al escuchar mi palabra que les dice que ya en otros tiempos se han sombreado bajo el follaje del Árbol de la Vida, reconocen íntimamente que no han sabido aprovechar los tiempos para acercarse a la tierra prometida.

01-004.05 ¿Quién de vosotros sintiendo que se halla ante una nueva oportunidad de redimirse, volverá a negarme como lo hizo en los tiempos pasados? ¿Quién rehuirá a su misión y desoirá la voz de su conciencia? ¿Quién permanecerá durmiendo el sueño de su materialismo, después de haber sido despertado por esta voz?

01-004.06 Se ha estremecido vuestro espíritu cuando, a pesar de vuestra inquietud, habéis escuchado al Padre deciros que os ama, que os perdona y os ayuda a regeneraros para que lleguéis hasta El.

01-004.07 Os habéis doblegado ante mi amor divino y llenos de alegría os levantáis buscando a los enfermos para que se apresuren a llegar a la presencia del Maestro y en El sanen sus males.

01-004.08 He aquí el árbol, ofreciendo a los hombres sus frutos espirituales.

01-004.09 Yo soy el Árbol de la Vida Eterna. Recordad a Cristo en la cruz, fue semejante a un árbol, cuyos brazos como ramas se extendieron amorosamente para dar sombra a la humanidad; sus palabras vertidas lentamente en aquella multitud y su sangre cayendo gota a gota, fueron como frutos desprendidos del Árbol divino.

01-004.10 Próximo se encuentra el año de 1950, en el que dejaréis de escuchar esta palabra que es fruto celestial para vosotros, y entonces el árbol, el fruto y la sombra, estarán en vuestro espíritu.

01-004.11 Los que para aquel tiempo se encuentren materializados y fanatizados con mi palabra, intentarán retenerme y me pedirán que les hable un tiempo más bajo esta forma; mas eso no podrá ser porque Yo os he dado a conocer mi voluntad y ella escrita está.

01-004.12 Los ruiseñores que han entregado mi palabra enmudecerán para esta manifestación y Yo premiaré su obediencia con el don de la palabra y de la inspiración.

01-004.13 Aún no conocéis lo que en mis altos juicios tenga dispuesto para aquellos tiempos. Desde hoy os digo, que en aquella hora bendita quiero que todos cumpláis mi voluntad y que seáis obedientes y mansos como ovejas.

01-004.14 Mas no es mi voluntad que os juzguéis los unos a los otros; será mi justicia perfecta la que juzgue a cada uno de mis hijos.

01-004.15 Oídme, pueblo: no me dejéis hablando sólo en el desierto; aún tenéis tiempo para meditar y aprender.

01-004.16 Nadie pretenda hacer su voluntad, aunque el hombre podrá hacer la suya pasajeramente, porque viene a él la justicia del Señor y entonces sólo se cumple lo que está decretado por él.

01-004.17 Preparaos, profetas del Tercer Tiempo, para que pongáis alerta a las multitudes y ellas no sean sorprendidas por los falsos cristos y las falsas comunicaciones.

01-004.18 No dudéis de estas palabras sólo porque os las estoy entregando por medio de un portavoz torpe y humilde.

01-004.19 Levantaos y anunciad a todos estas enseñanzas, porque el tiempo ya es muy corto.

01-004.20 Una sola palabra de luz bastará para mantener despiertos a vuestros hermanos.

01-004.21 Cambiar los defectos por cualidades, será la noble aspiración de los espiritualistas venideros, aquellos que sobre las ruinas de la vida humana, levanten un reino superior.

01-004.22 Serán las generaciones del futuro las que construyan ese mundo moral, de ciencia y espiritualidad elevadas; más vosotros los presentes, podéis hacer mucho. Con un poco de buena voluntad apartaréis las ruinas, los escombros de un pasado de errores y profanaciones, dejando de ello sólo la luz de una experiencia larga y dolorosa. Si os esforzáis por conduciros por el camino de los buenos sentimientos, para que vuestra mente se ocupe en las virtudes y vuestros labios sean el fiel instrumento de la verdad e inspiración que germine en vuestro espíritu. Yo os bendeciré y os haré vislumbrar la luz de aquel reino de paz que entre todos construiréis.

01-004.23 Aunque vuestros pies estén tocando la tierra, no dejéis que en ella se detengan vuestros anhelos. Elevad más y más vuestras aspiraciones, sin olvidaros de dar a Dios lo que es de Dios y al mundo lo que a él corresponde.

01-004.24 Mi palabra es para todos, pero no todos la reciben en la misma forma. Muchos la escuchan con indiferencia, pero hay quienes ya no podían vivir sin el deleite de escucharme. Entre éstos, he contemplado al que viene sin haber probado alimento material y al oír mi palabra se ha olvidado de sus necesidades y privaciones, y cuando ha salido del recinto, se ha sentido tan lleno de fortaleza y de esperanza, de paz y de consuelo, que ha llegado a musitar: Ciertamente "no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios".

01-004.25 Sólo Yo contemplo lo que guarda cada corazón, sin que nadie lo conozca; encuentro ovejitas tristes, sedientas, enfermas o fatigadas; criaturas sin amor y sin hogar que, sin embargo, al escucharme dicen: "Soy feliz escuchando al divino Maestro, porque todos mis pesares se disipan y el corazón se me inunda de luz y de alegría".

01-004.26 Otros, en cambio, se aletargan y no dejan enternecer su corazón como en los primeros días en que oyeron la voz de su Señor, más ¿Cómo continuar la lección, mientras unos escuchan y otros no, mientras unos me sienten y otros permanecen insensibles?

01-004.27 Discípulos: volved en vosotros, escuchadme y sentidme como antes. Acordaos cuando confesasteis que esta palabra era vuestra vida y la luz de vuestro destino. No olvidéis que hoy os digo que lo que necesitáis se os dará llegada la hora.

01-004.28 Volved a poner aceite a vuestra lámpara para que vuelva a brillar la flama de la fe y del saber.

01-004.29 No durmáis, velad y orad, que el Maestro puede sorprenderos penetrando en vuestra estancia como antes, como en aquellos días de entusiasmo espiritual, en que a cada paso sentíais mi presencia. Veréis como vuestra vida de nuevo se verá iluminada con aquella luz que sin daros cuenta dejó de alumbraros y ella os devolverá la confianza en un futuro pleno de abundancia y de sabiduría.

01-004.30 Dadme unos y otros vuestros pensamientos; ofrecedme vuestro corazón, cada amargura y sufrimiento serán como flores que Yo reciba; flores de dolor, de amargura, de desengaño, pero flores al fin, porque ellas hablan de purificación, de aroma que se eleva hacia Mí.

01-004.31 Penetrad en silencio, oh espíritus que recibís mi luz mientras vuestro corazón me expresa sus penas, dejad en Mi vuestras lágrimas y en cambio llevad mi bálsamo.

01-004.32 El Padre, el Ser Supremo os está contemplando. No os mostréis vencidos ni impotentes ante El, porque al formaros os dio su fuerza.

01-004.33 Si son intensos vuestros pesares más grande es su misericordia. Haced méritos de fe, de amor y no dudéis que El os llevará para siempre al Reino de su bondad y de su sabiduría.

01-004.34 Humanidad: confiad en Mí y cuando os sintáis desfallecer, dadme el peso de vuestra cruz mientras recobráis las fuerzas.

01-004.35 Sabed que este mundo es una fuente purificadora y que al salir de él para retornar a vuestra verdadera morada, vuestro espíritu brillará como luz en los espacios. Recordad que os dije: Quien me busca me encuentra, quien busca, halla. Vosotros me habéis buscado y os encontráis delante de Mí.

01-004.36 Mas también hay quienes buscándome no me encuentran, porque lo hacen en donde Yo no puedo estar. Estos llegan a dudar hasta de mi existencia sin saber que me tienen muy cerca, que me llevan en ellos mismos.

01-004.37 No me encuentran en su propio corazón, porque son como templos cerrados. La paz y la luz que en ellos existe, quedó oculta. Más ahí está el verdadero santuario donde habito esperando que a él penetréis para hablaros de profundas revelaciones y explicaros el por qué de muchos misterios. Cuando habéis penetrado sabéis de dónde venís y a dónde os conduce el destino, y os asombráis de haberme hallado donde antes nada contemplasteis. Mas quien no conoce ese santuario, edifica en lo material su templo, levanta en él un altar y sobre de él coloca un dios hecho por sus manos. Hasta que los tiempos pasan y se convence de lo imperfecto de su culto, despierta y se levanta en busca del Dios espiritual, del Dios de verdad, del único Dios, porque aquel que forjó, nada tuvo que darle, porque carecía de vida.

01-004.38 Es Dios quien ha dado vida al hombre, el que lo ha creado y no el hombre quien puede crear dioses y darles vida.

01-004.39 A medida que vais escuchando esta palabra, os acercáis a la comprensión. Cuando esta iluminación sea de lleno en vuestro espíritu, me diréis: "Señor, hecho está el milagro".

01-004.40 Así comprenderéis cuáles son las obras que en espíritu vengo haciendo en este tiempo.

01.004.41 Vuestra espiritualidad no exigirá los prodigios y pruebas del Primero y Segundo Tiempos, para creer en Mí.

01-004.42 Hoy veréis espiritualmente descender el maná celestial; veréis manar agua de arrepentimiento de las rocas que son los corazones de los grandes pecadores. Veréis muertos a la fe y a la virtud resucitar a la vida; enfermos de lacras morales que se limpian y ciegos a la verdad que abren sus ojos para contemplar mi esplendor.

01-004.43 Si en el Segundo Tiempo, mi nacimiento en cuanto hombre fue un milagro y mi ascensión espiritual después de mi muerte corpórea fue otro prodigio, de cierto os digo que mi comunicación en este tiempo, a través del entendimiento humano, es un prodigio espiritual.

01-004.44 Hasta la última de mis profecías se cumplirá en este tiempo. Os dejo mis tres testamentos formando uno solo.

01-004.45 Quien haya conocido antes al Padre como amor, sacrificio y perdón, conózcalo plenamente en este tiempo, para que en vez de temer su justicia, le ame y le venere.

01-004.46 Si en el Primer Tiempo os apegasteis a la Ley, fue por temor a que la justicia divina os castigara, más por eso os envié a mi Verbo para que conocierais que Dios es Amor.

01-004.47 Hoy mi luz viene a vosotros para que no os perdáis y podáis llegar hasta el final del camino siendo fieles a mi Ley.

01-004.48 Mucho habéis servido al mundo y él os ha pagado mal, mas ¿Cuándo se os dijo que el hombre habría de ser siervo del mundo? ¿No sabéis o no recordáis que se os dijo que os enseñoreareis en la Tierra? ¡Cuántas veces habéis tenido que llegar ante mi presencia como el hijo pródigo!

01-004.49 Es mi deseo que lleguéis a Mí llenos de méritos, de virtud y de humildad.

01-004.50 Os encontré cubiertos por la lepra espiritual y con sólo quererlo os sané. De la misma manera quiero que vosotros sanéis a vuestros hermanos, sin sentir repulsión por sus pecados. Serán entonces vuestras obras las que testifiquen que me amáis y no vuestros labios los que lo pregonen sin que el corazón lo sienta.

01-004.51 No imitaréis a los fariseos que en la sinagoga hacían alarde de ser dignos de Dios y públicamente por las calles hacían ostentación de la caridad.

01-004.52 Guardad de mis lecciones para que las estudiéis detenidamente, porque se acerca el día en que dejaréis de escuchar esta palabra a través del entendimiento del portavoz y entonces, los que aprendieron y comprendieron, serán fuertes como soldados invencibles.

01-004.53 Ya preparados, hablaréis inspirados por Mí, y en esta forma sencilla doctrinaréis a la humanidad. Mientras algunos de mis nuevos discípulos tendrán que ir en busca de los hombres, otros tendrán que esperar a que lleguen sus hermanos buscando en ellos mi enseñanza.

01-004.54 Pueblo: explicad mi palabra y mi lección a la niñez; mirad que mi Doctrina no se detiene ante edades ni sexos; ella es para el espíritu.

01-004.55 Dad mi enseñanza a los niños, simplificándola y poniéndola al alcance de su mente, pero nunca olvidéis que la mejor forma de explicar mis lecciones, será a través de la virtud de vuestra vida en la que ellos verán vuestras obras de caridad, de paciencia, vuestra humildad y espiritualidad. Esa será la mejor forma de doctrinar.

01-004.56 Habladles de Jesús, habladles de María y de todos aquellos hombres y mujeres que han traído al mundo un mensaje de luz: Así les trazaréis el camino hacia Mí.

01-004.57 Decidles que en el día de descanso vuestro espíritu penetra en mi santuario para glorificarme. Porque seis días dedicáis a vuestros deberes y afectos humanos, para luego descansar uno y de él consagráis unos instantes a la meditación y culto a vuestro Señor.

01-004.58 Ahí me encontraréis esperándoos. Siempre esperando vuestra oración que es el lenguaje con el que me habláis de vuestras cuitas, de vuestro amor o me dais gracias.

01-004.59 Habéis penetrado en mi santuario formado de multitudes ansiosas de oír mi divina palabra, y en verdad os digo, que he desbordado en vosotros un torrente de enseñanzas. Esta palabra será semilla fecunda en vuestro espíritu para que os convirtáis en mis labriegos.

01-004.60 Venís con gratitud en vuestro corazón, porque antes de deciros que fueseis a extender la caridad, os concedí un prodigo, ya dándoos salud, ya la paz o algún otro bien perdido.

01-004.61 Hoy en vuestra gratitud me decís: Maestro, ¿Qué podré hacer para compensar tanto amor? Entonces os muestro las extensas tierras para que las limpiéis de ortiga, de pedruscos y sembréis la semilla de amor, de paz y caridad.

01-004.62 Antes de enviaros, os lleno de fortaleza y de fe para que no flaqueéis, ni os acobardéis en la lucha. Muchas veces veréis vuestro trigo nacer y crecer entre cardos y espinas y ahí lo cuidaréis hasta que llegue el tiempo de segar, para que apartéis el trigo de la cizaña.

01-004.63 Cuanto más sufrimientos os cueste cultivar las tierras, mayor será vuestro cariño por ellas y vuestra satisfacción al verlas florecer.

01-004.64 De cierto os digo que este trigo espiritual que cultivéis bajo mi enseñanza, será pan de vida eterna para vuestros descendientes, más allá de la séptima generación.

01-004.65 Oídme incansablemente, ¡Oh discípulos que de plácemes os encontráis! Le hablo a vuestro espíritu a través de estos labios de los hombres por los cuales me comunico. Mas en verdad os digo, que mi palabra no se contamina de esa impureza, ella llega limpia a vuestro espíritu.

01-004.66 Estudiad mi enseñanza, a fin de que comprendáis cual es la tierra cuál es la semilla, el agua y la herramienta, y sepáis cual es la forma perfecta de preparar, sembrar, dar riego y cultivar la tierra.

01-004.67 El labriego que en esta forma trabaje, sabrá distinguir el buen fruto del malo.

01-004.68 Mirad cuantos se han levantado creyendo que ya saben sembrar y en vez de este trigo han sembrado extrañas simientes, las cuales al fructificar, les han dado espinas.

01-004.69 Quiero que surja el labriego del Tercer Tiempo, por eso hago el llamado a las grandes multitudes para que de entre ellas se levanten los que en este tiempo me han de seguir.

01-004.70 Así, mientras os doy una lección tras otra, va acercándose el tiempo en que de lleno toméis vuestra misión.

01-004.71 A vuestro paso encontraréis tierras sembradas en otros tiempos y que sólo esperan riego y cultivo; ellas son los espíritus en los cuales se encuentra la semilla de la fe recibida desde el tiempo de los profetas y de mis apóstoles.

01-004.72 Unos llevan la semilla del Primer Tiempo, otros la del Primero y Segundo y en ellos depositaréis vosotros la que os he dado en este Tercero, ya que poseéis la simiente de los Tres Tiempos, por lo cual os llamo Trinitarios.

01-004.73 Esta es la vida y la obra que os espera. ¿Por qué teméis a la lucha, si todo os lo estoy dando? ¿Por qué veo lágrimas en los ojos de algunos labriegos cuando lo más fuerte de la lucha aún no ha comenzado? Quiero que creáis que me encuentro cerca de vosotros; que vuestros dones son una realidad, que todo cuanto me pidáis para vuestro perfeccionamiento espiritual, en los instantes de prueba, en los trances difíciles, os lo concederé. No quiero ver más flaquezas en vosotros.

01-004.74 Los más, olvidando al espíritu, venís a pedir para el cuerpo, pan, bálsamo, trabajo y en todos obro un prodigio, porque esos también serán testimonios que mañana enciendan la fe y esperanza en el corazón de vuestros hermanos. Más no me pidáis tan poco, eso que os parece mucho, pronto termina; mejor pedidme beneficios eternos, bienes espirituales. Yo, por añadidura, os daré lo del mundo.

01-004.75 Más tengo que daros que vosotros que pedirme, por lo tanto no os conforméis con tan poco.

01-004.76 Yo puedo convertir los corazones en fuentes de caridad inagotable; puedo llenar de inspiración las mentes y de verbo los labios; puedo daros el don de curación y la potestad para disipar las tinieblas y vencer el mal.

01-004.77 El que tenga esas aspiraciones, verá surgir de sí mismo las virtudes que estaban ignoradas en el espíritu. ¿Quién cerrará sus puertas al que llame, poseyendo tales dones? ¿Qué caminos podrán parecerle escabrosos y largos, a quien goce de mi fortaleza? ¿Qué tiempos podrán parecerle inclementes, si sobre los mismos elementos puede tener potestad?

01-004.78 ¡Oh discípulos, vuestra más alta misión será la de la caridad! Muchas veces la entregaréis secretamente, sin ostentación, no dejando que la mano izquierda sepa lo que ha dado la derecha, pero habrá ocasiones en que vuestra caridad tenga que ser vista por vuestros hermanos para que aprendan a impartirla.

01-004.79 Descuidad el pago, Yo soy el Padre que premia con justicia las obras de sus hijos, sin olvidar una sola.

01-004.80 Os he dicho que si un vaso de agua diereis con verdadera caridad, ese no quedará sin galardón.

01-004.81 Bienaventurados los que al llegar a Mí me digan: "Señor, nada espero en pago de mis obras, me basta existir y saber que soy vuestros hijo para que mi espíritu se llene de felicidad". Y Yo os digo: venís llorando, porque habéis perdido el camino, la salud y las llaves del trabajo, y es entonces cuando os acordáis de vuestro Padre celestial.

01-004.82 Pues heme aquí ante vosotros; estáis delante del Maestro y no importa el motivo que os haya traído.

01-004.83 Venid a oír mis lecciones, unas son para los discípulos, más también hay otras dedicadas a los párvulos.

01-004.84 No os avergoncéis de encontraros entre hermanos adelantados de mi enseñanza, ante los cuales tratéis de ocultar vuestra ignorancia. Ellos también llegaron como vosotros.

01-004.85 Aprended la divina lección vosotros qué vais llegando para que tengáis que ofrecer a los que vendrán después de vosotros.

01-004.86 A nadie extrañe que haya venido a buscar entre la escoria a mis nuevos discípulos, regenerándolos con mi palabra para enviarles después a la humanidad con un mensaje de regeneración, de vida y de luz para sus hermanos.

01-004.87 Entre pecados, imperfecciones y profanaciones de este pueblo, se ha manifestado la luz de mi Espíritu en este tiempo. Así he venido luchando por vencer esas tinieblas, hasta hacer brillar la luz.

01-004.88 Bienaventurados todos los que, cerrando sus ojos a tanta imperfección humana y elevándose sobre tanta miseria, han sabido encontrar mi presencia en mi nueva manifestación.

01-004.89 Este pueblo rudo y pecador, irá siendo pulimentado y purificado, porque de generación en generación tendrá que dejar manifestar mi Obra espiritual con mayor perfección.

01-004.90 Dejad de ser los que fuisteis ayer; dejad los cultos retrasados, las malas costumbres y buscad vuestro mejoramiento espiritual.

01-004.91 Vine a sorprenderos precisamente en el tiempo anunciado por Jesús y los profetas de mi nueva venida; ahora al cumplirse mi promesa, miraréis el pecado en su mayor altura de perversidad, las ambiciones y los odios humanos manifestándose en guerras, como resultado de las tinieblas que envuelven al espíritu de la humanidad en este tiempo.

01-004.92 Y cuando eran más espesas las tinieblas, he aquí que un rayo divino descendió a rasgarlas haciéndose palabra humana para decir a los hombres "Amaos los unos a los otros".

01-004.93 Velad y orad y no os juzguéis, para que no tenga que repetiros: "El que se encuentre libre de pecado, que arroje la primera piedra".

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 5

01.005.01 Este es un instante de gozo para el Espíritu Divino, porque ante el arca de la Nueva Alianza se ha congregado el Pueblo de Israel.

01-005.02 He venido nuevamente a trazaros mi huella y la habéis seguido: os he sustentado y os he engalanado con mi gracia.

01-005.03 Este es un día que Elías ha preparado y esperado mucho, y ha llegado el instante en que su espíritu se regocije. Elías presenta limpias a sus ovejas, porque antes hizo que se lavaran en la fuente de la gracia que es el arrepentimiento, la regeneración y la elevación. El número de las que hoy me presenta el Pastor es corto, es apenas el principio de la formación de mi pueblo, mas quiero que los primeros se encuentren unificados, para que den ejemplo a los postreros.

01-005.04 No quiero que lleguéis ante Mi cabizbajos y avergonzados como el hijo pródigo; quiero que miréis la casa de vuestro Padre como vuestro propio hogar.

01-005.05 La campana se encuentra llamando, la hora ha llegado, las multitudes se acercan. Las ovejas que duermen despertarán, porque Elías se acerca preparando al espíritu de niños, jóvenes y ancianos, para que reciban la luz de mi palabra y les disponga para la comunicación con mi Espíritu.

01-005.06 Las multitudes han atendido a mi llamado y vienen en busca de mi palabra que es para ellos como alcanzar la Tierra de Promisión. Vienen ansiosos de oír mi voz que es paz y consuelo, porque las vicisitudes, angustias y dolores les hacen sufrir en su camino. Son los que en vez de ofrenda traen peticiones; unos me presentan enfermedades, otros falta de trabajo y otros pobreza y lágrimas. A todos les entregaré por añadidura y les haré comprender que el espíritu está antes que el cuerpo; hoy son mis párvulos, mas por medio de estos beneficios, me seguirán hasta que al fin se conviertan en mis discípulos.

01-005.07 Os doy mi fortaleza, para que no seáis vencidos por las tentaciones que mucho os acecharán en esta jornada. Quiero que entre vosotros exista amor, la caridad, la unión. Es mi voluntad que en este tiempo del Sexto Sello, la humanidad me busque a través del espíritu.

01-005.08 Quiero elevaros hacia Mí; si para ello vine en el Segundo Tiempo a hacerme hombre y a entregaros mi vida, ahora que me comunico a través del entendimiento humano os daré mi esencia divina, y no os dejaré dormir en vuestro cumplimiento, mientras Yo llevo la cruz a cuestas. Os enseñaré a llevar sobre vuestros hombros, la parte que a cada quien corresponda. El camino será reconocido por vosotros, él está trazado con huellas de sangre y de sacrificio. Si queréis un camino florido y lleno de placeres, ese no os conducirá a la cumbre del monte donde debe culminar vuestra jornada.

01-005.09 Os he nombrado el "Pueblo Mariano", porque sabéis amar y reconocer a la Madre Divina y llegáis a ella como el niño que necesita ternura o como el pecador que busca intercesión.

01-005.10 La presencia de María en el mundo, es una prueba de mi amor por los hombres; su pureza es un milagro celestial revelado a vosotros. De Mí descendió a la Tierra para hacerse mujer y en su seno germinase la semilla divina, el cuerpo de Jesús, donde hablaría el Verbo. Ella viene a manifestarse nuevamente en este tiempo.

01-005.11 Como un arca celestial será el amor de María para vosotros; con Ella os reuniréis, como se reúnen los hijos en torno de la madre. Oíd su dulce palabra y que Ella no encuentre endurecidos vuestros corazones, conmoveos y arrepentíos, para que penetren en vosotros su luz y sintáis su ternura. Una vez así preparados, prometed ante vuestro Dios, ante María y delante de Elías, que formaréis un solo cuerpo y una sola voluntad; prometed ante el Arca de la Nueva Alianza, que lucharéis incansablemente por arrancar de vuestro corazón el egoísmo, el odio y el fanatismo; y si cumplís vuestra promesa, en verdad os digo: la purificación que por medio del dolor estáis sintiendo, pasará.

01-005.12 Pueblo, si hasta las rocas sienten la justicia de mi palabra ¿Cómo no la habéis de sentir vosotros? Si la tierra se estremece a mi sola voz, si las aguas se agitan ¿Cómo no ha de conmoverse vuestro espíritu si es la criatura más elevada de la Creación?
01-005.13 El Maestro vendrá incansablemente a doctrinar y a entregaros su dulzura con las más hermosas lecciones.

01-005.14 Tratad de conocer el sentido que encierra el Arca de la Nueva Alianza, porque el tiempo de la lucha se acerca. Si Jesús desde la cruz dijo: "Padre, perdónales que no saben lo que hacen", y por vuestra ignorancia fuisteis perdonados, hoy quiero que contempléis mi luz, para que no infrinjáis más la Ley.

01-005.15 Está cercano el tiempo en que aquellos que llamáis extranjeros vengan en busca de mi palabra y en que las nuevas generaciones surjan con mayor espiritualidad. Pronto veréis entre vosotros, hombres de diferentes colores y lenguas, que me escucharán con amor y se convertirán en mis discípulos; porque mi palabra habrá de repercutir hasta los confines de la Tierra. Cuando ellos hayan sido doctrinados, retornarán a sus países llevando este mensaje.

01-005.16 Discípulos, que extasiados escucháis mi palabra, porque vuestro espíritu ha sabido elevarse; ahí donde habéis penetrado espiritualmente, está el santuario, el templo del Espíritu Santo. Os habéis preparado con humildad, os reconocéis como hermanos, os amáis en mi Divinidad y habéis alcanzado esta gracia.

01-005.17 Sed apóstoles de esta causa, para que trabajéis por la reconstrucción de todo lo que Yo instruí y que vosotros habéis profanado. No seáis débiles, porque todo el que ostenta la señal divina, será invencible. Si queréis conservar por siempre esta gracia, no os perdáis por los caminos de fango; no os internéis más por las oscuras selvas, porque el Pastor divino os encontrará llorando como ovejas perdidas.

01-005.18 Trabajad todos en la construcción de este santuario, que ningún mérito quedará ignorado por Mí. Mi palabra os enseñará, vuestra conciencia os guiará y vuestra intuición os dirá en que instante y en que lugar debéis expresar mi palabra y practicar la caridad.

01-005.19 Buscad las tierras para sembrar y preparadlas apartando los pedruscos; las tierras estériles tornadlas en fecundas, porque de vuestro trabajo espero grandes frutos; así habrá alegría tanto en el que da como en el que recibe. Yo os nombro mis soldados y os bendigo.

01-005.20 La trompeta que tiene el ángel del Sexto Sello, se ha dejado oír y vuestra promesa que espiritualmente habéis hecho ante Mí, queda escrita en el Libro de la Vida.

01-005.21 Trabajad, que el galardón os espera cuando hayáis concluido vuestra obra.

01-005.22 Vosotros sois los labriegos que en los tres tiempos habéis recibido mi semilla; mas también sois aquellos que cuando habéis visto vuestros campos dorarse por el trigo, os habéis aletargado y dejáis que el gusano carcoma la raíz de las plantas haciendo que sus frutos sean vanos.

01-005.23 Recordad vuestra división en los primeros tiempos, vuestras infidelidades, vuestras caídas. He ahí, por qué os encuentro en este tiempo dispersos y debilitados. Recordad que os anuncié que volvería de nuevo a congregaros y heme aquí, como Maestro, no he venido a contemplar vuestras manchas, ni vuestras ofensas; he venido a perdonaros, a ungiros y a daros nuevamente mi sabiduría.

01-005.24 Este es el nuevo pacto que hacéis con mi Divinidad. Esta revelación es el Arca de la Nueva Alianza. Si queréis caminar sin desviaros jamás id y consolad al triste, ungid al enfermo, salvad al perdido, guiad al ciego y alimentad al que tenga hambre de justicia, de comprensión y de paz. Abrid paso a los enfermos del cuerpo o del espíritu, dejadles llegar ante Mí, que Yo les daré el bálsamo, más no les diré que su iniquidad es la causa de su dolor.

01-005.25 Si he llegado a la choza del humilde, también llegaré a la mansión del poderoso. De cierto os digo que en unos y en otros he encontrado la guerra fratricida, y en esas tierras sembraré la semilla de la paz.

01-005.26 Os dejo esta lección que encierra ley y justicia, para que imitando a vuestro Maestro, llevéis la paz donde esté la guerra y la caridad donde exista el egoísmo. Sed en la vida de vuestros hermanos, como estrellas que alumbren su camino.

01-005.27 Jamás adulteréis mis enseñanzas, mostrad mi Obra como un libro que sólo encierra pureza y cuando hayáis terminado de andar el camino, os recibiré. No contemplaré manchas en vuestro espíritu y os daré mi ósculo divino, que será el mejor galardón cuando lleguéis a la Tierra Prometida. Porque a vosotros he dado en este tiempo un puñado de simiente para que aprendieseis a sembrar en tierras fértiles y ahí la hicieseis multiplicar.

01-005.28 Os he enseñado que no debéis cortar el fruto antes de tiempo, sino que lo dejéis en la planta hasta que madure.

01-005.29 No sabéis cuántos siglos han pasado para que volvieseis a ser llamados por Mí y convertiros en labriegos de mis tierras. Errantes recorríais los caminos del mundo hasta que mi amor os entresacó de las multitudes.

01-005.30 Hoy os he engalanado y os he hecho reconocer vuestra heredad.

01-005.31 Nadie quiera volver a ser como el hijo pródigo, porque cada retorno será más doloroso.

01-005.32 No permitáis que el egoísmo penetre de nuevo en vuestro corazón y guardéis sólo para vosotros esta heredad.

01-005.33 No viváis divididos espiritualmente y sólo unidos en apariencia, porque si al hombre engañáis, a Mí no me podréis mentir.

01-005.34 Si sabéis orar no os perderéis, porque además de Elías, el Pastor Espiritual que os cuida y os conduce, están vuestros hermanos, aquellos que en la Tierra he puesto delante de vosotros, para que os aconsejen y os corrijan.

01-005.35 Buscad la unificación de todas las congregaciones y que ella sea el estandarte de paz, unión y buena voluntad; que nunca haya en vuestras manos armas fratricidas, las armas que os he dado son de amor.

01-005.36 Estáis aprendiendo a ungir al enfermo y a resucitar al que ha muerto a la vida de la gracia; vais aprendiendo a luchar y a esparcir mi Doctrina, mas hay quienes aún dentro de este camino buscan riquezas, galas y honores, y es que no saben con cuánto dolor se purifican esas manchas.

01-005.37 ¡Cuán grande es el don que el portavoz le ha sido confiado! ¡Qué torrente de sabiduría, de amor y consuelo pasa por su entendimiento y por sus labios! Es el medio entre Dios y los hombres para que me escuchen. En ellos no deben anidar la vanidad o el orgullo, porque si esto hicieren, caerán en tentación. Su ejemplo deberá ser de mansedumbre, de sencillez y caridad para que goce de lleno de la inspiración divina. Mas entre ellos habrá quienes sintiéndose reyes, busquen a sus siervos y se rodeen de aduladores. Más ¿Podrá la humanidad creerles? ¿Podrán resucitar muertos a la vida de la gracia y consolar corazones afligidos? No, éstos sólo provocarán la burla, la que no será para ellos sino para mi Doctrina.

01-005.38 Vuestra misión es enseñar, más si no aprendéis de Mí ¿Qué podréis enseñar?

01-005.39 A todos os amo por igual, lo mismo al que me ama y es celoso de mi Ley, como al que adultera o prevarica, a éstos últimos los probaré, les corregiré y al final serán mis buenos labriegos.

01-005.40 Os ayudaré a cumplir aquella promesa que ante el Arca de la Nueva Alianza hicisteis y será entonces cuando hayáis terminado la misión que al mundo habéis traído.

01-005.41 Siempre me estoy haciendo sentir en vosotros para que viváis alerta y vuestra mente y corazón sean siempre sensibles a las lecciones espirituales.

01-005.42 Las multitudes se acercan conforme pasan los tiempos y la mirada de los postreros irá siendo más penetrante para juzgar la esencia de mi palabra y vuestra preparación.

01-005.43 Purificaos. Sin regeneración no podréis dar buenos frutos. La luz de mi Espíritu santo es en vuestra conciencia, para que vuestras obras sean el testimonio de mi verdad.

01-005.44 Aprovechad los años, los siglos, las eras, para que os acerquéis a Mí.

01-005.45 Os digo esto, porque os contemplo indiferentes a mi enseñanza, en cambio, cuando sentís que la muerte se acerca, lloráis porque queréis cumplir y recuperar el tiempo perdido.

01-005.46 No temáis encumbrar la montaña, ya sabéis que en lo alto de ella os espero.

01-005.47 Yo en Jesús escalé el Calvario, sabiendo que en su cima me esperaba la cruz y fui fuerte; no olvidéis mi lección.

01-005.48 Me estoy sirviendo de vosotros para manifestarme a la humanidad; estoy hablando por vuestros labios mi palabra celestial, más si los hombres al oírla dudasen de ella, no será de su esencia, sino de vuestras imperfecciones.

01-005.49 Os estoy enseñando a transportaros en espíritu por medio de la oración y del pensamiento a cualquier lugar donde queráis enviar la caridad. También tendréis que trasladaros materialmente para llevar mi Doctrina a las comarcas.

01-005.50 He de servirme de todo vuestro ser.

01-005.51 Para formar este pueblo, tuve que doblegar los corazones de roca, tras los que ocultabais vuestro espíritu y fue mi palabra de amor la que os convenció. Luego os di armas, que son mis enseñanzas, para que en vuestra lucha vencieseis los obstáculos y os hice comprender que para llamaros hijos de Israel, es necesario practicar con pureza mi Doctrina y enseñar mi ley sin alterarla.

01-005.52 Lo que me preguntáis y lo que me contestáis, lo hacéis en silencio, en lo íntimo de vuestro corazón. Están distantes los años en que permití que cada uno de mis discípulos se levantase materialmente ante sus hermanos para analizar mi palabra y contestar a mis preguntas.

01-005.53 ¡Cómo dejáis que el tiempo borre los recuerdos y se lleve de vuestra memoria mi palabra!

01-005.54 Mi enseñanza como fino cincel os pulimenta, mientras la vida, con sus vicisitudes y pruebas os prepara.

01-005.55 Confortaos en vuestros trances amargos y difíciles, pensando que mi Ley sabia y perfecta lo juzga todo.

01-005.56 He estado en vuestro dolor para que por medio de él me busquéis. Os he tocado con la pobreza para que aprendáis a pedir, a ser humildes y a comprender a los demás.

01-005.57 He llegado a reteneros el pan de cada día, para mostraros que quien tiene fe, es como las aves que no se preocupa por el mañana; ellas ven aparecer la aurora como un símbolo de mi presencia y al despertar, lo primero que hacen es elevar sus trinos como una acción de gracias y como una prueba de fe.

01-005.58 Me he hecho sentir a través de los seres más queridos de vosotros, para probaros que el espíritu es fuerte y que con esa fuerza puede sostener a su materia en las grandes pruebas de esta vida.

01-005.59 Grande es la reaciedad de la humanidad y cada hombre lleva en su corazón una roca, más a todos llegaré con la caricia espiritual de mi palabra.

01-005.60 Entre las inmensas turbas abundan aquellos a quienes no les estremecería ver a Jesús clavado de nuevo en el madero, desangrándose; menos van a conmoverle los ayees de dolor y los ríos de sangre que brotan de sus semejantes en estas horas de pruebas para la humanidad.

01-005.61 Ya nada conmueve a los hombres; todo lo miran superficialmente y en nada meditan.

01-005.62 Es necesario que llegue a los espíritus la luz de mi palabra, para que despierten a la verdad, al amor, a la caridad. Entonces comprenderán el por qué de tantas penas.

01-005.63 Es necesario que todos comprendáis que tengo preparado un sitio en la eternidad a cada uno de vosotros, y que ese sitio no está en este mundo.

01-005.64 Un mandato del Padre venís a cumplir en el camino de la vida, aquel que dice: "Creced y multiplicaos", más ya es hora de que vuestro espíritu vaya preparando su retorno a Mí.

01-005.65 Muchas lecciones os daré y dejaré escritas en este tiempo, porque pronto dejaréis de oírme en esta forma. Después os prepararéis y mi luz llegará directamente a vuestro espíritu; será el tiempo en que debéis levantaros como los verdaderos discípulos del Espíritu Santo.

01-005.66 Creíais que el don de la profecía, de la palabra y de la inspiración, había sido privilegio de justos y de santos, y en este tiempo os saqué de ese error al decir a los parias; vosotros también podéis ser mis profetas, mis emisarios y mis discípulos.

01-005.67 Si la humanidad os desprecia por vuestra humildad material, Yo os acerco a mi mesa para que os sintáis amados por Mí. ¿Con qué vais a compensar el amor que os tengo, pueblo? ¿Con vuestra fidelidad o acaso con la ingratitud?

01-005.68 No os conforméis con lo primero, aspirad siempre a más, porque estoy en espera de los preparados para enviaros a las comarcas con esta buena nueva.

01-005.69 ¿Acaso teméis dejar padre, esposa o hijos? ¿Os preocupa dejar lo que os pertenece en la Tierra? El que quiera ser mi discípulo, tendrá que recordar a mis apóstoles del Segundo Tiempo, para después imitarles.

01-005.70 Bienaventurado aquel a quien la muerte corpórea sorprenda enseñando mi Doctrina, porque la luz en su espíritu será muy grande.

01-005.71 Estad siempre preparados, porque esa hora no la saben ni los ángeles.

01-005.72 Este libro divino que es mi palabra, viene a perfeccionar a los espíritus. Ante él, no habrá anciano, ni adulto, ni niño, sino discípulos.

01-005.73 En este libro leed y entended, porque grandes enseñanzas os dará. Vosotros sois los que no os habéis hastiado de escuchar mi palabra que os he dado por medio de éstos, a quienes he llamado ruiseñores.

01-005.74 ¡Cuántas veces os habéis sentido débiles en vuestro camino y con sólo recordar algunas de mis palabras, habéis recobrado la fortaleza!

01-005.75 Hoy, cuando os encontráis ante una prueba, buscáis la comunicación directa con mi Divinidad por medio de la oración espiritual y lucháis en vuestro interior por despojar vuestra mente para recibir la gracia que solicitáis del Padre.

01-005.76 Lo que me confesáis, sólo Yo lo sé. Mas este confidente que tenéis en Mí nunca publicará vuestras faltas, ni mucho menos os delatará. Os estoy enseñando nuevamente a perdonar.

01-005.77 Tomad las pruebas cual lecciones y aprovechad mis enseñanzas. El tiempo pasa velozmente; los que llegaron siendo niños, ya son jóvenes; los que en su juventud iniciaron esta jornada, han llegado a la madurez y los que en la edad media principiaron, se han convertido en ancianos.

01-005.78 El que ha sabido concentrarse en sí mismo para escuchar mi palabra, ése la ha almacenado, más el que escuchando ha dejado escapar su pensamiento hacia lo que es ajeno a mi Obra, ése ha salido con el espíritu desnudo de enseñanzas y el corazón vacío.

01-005.79 Reconoced que si os he llamado a vosotros, no ha sido solamente para agraciaros, sino para que de esta manera contrajeseis con vuestro Maestro y con vuestros hermanos, el deber de dar algo de lo mucho que habéis recibido.

01-005.80 No os dejaré manifestar mi Obra encontrándoos manchados. ¿Qué podríais entregar a vuestros hermanos?

01-005.81 Preparaos, porque entre todos tendréis que cuidar lo que os he confiado. ¿No os sentís agradecidos ante vuestro Padre, que siendo el Juez Supremo, os dé ocasión de lavar vuestras manchas por medio de la práctica del amor, en vez de hacerlo por el dolor?

01-005.82 Si a esto llamáis penitencia, Yo os digo que es la única penitencia que os recibo. Día llegará para vosotros en que rechazar lo superfluo y lo malo para practicar lo bueno y lo lícito, sea en lugar de un sacrificio un verdadero goce, no solamente espiritual sino también humano.
01-005.83 Estoy preparando los caminos para que por ellos lleguen mis emisarios a las comarcas y a las naciones.

01-005.84 Mi palabra de este tiempo en los últimos años ha fructificado, porque los recintos se han multiplicado y las multitudes han crecido.

01-005.85 Os sentís torpes para levantaros a desempeñar tan delicada misión, mas en verdad os digo que mis innumerables lecciones e inspiraciones, pondrán en vuestros labios el don de la palabra, mas para que obtengáis el cumplimiento de esta promesa, es necesario que tengáis fe en Mí y en vosotros mismos. Y quien posea esta fe y cumpla con mi Ley, no haga alarde de sus dones porque entonces su palabra carecerá de esencia.

01-005.86 ¿Por qué mi palabra ha conmovido a los hombres de toda condición? Por su humildad, pureza y sencillez.

01-005.87 Pueblo: Enseñad a la niñez a orar por la humanidad, su oración inocente y pura como el perfume de las flores, se elevará hasta Mí y llegará también a los corazones que sufren.

01-005.88 Preparad a los niños, mostradles el camino para vencer las acechanzas y mañana darán un paso más adelante del que vosotros habéis dado. Porque si supieseis comprender mi palabra, si ya conocéis el fondo de cada uno de los pensamientos que toman forma a través de los distintos portavoces por los cuales me manifiesto, y si supieseis lo que vale una sola de mis enseñanzas, no seríais tan tímidos para hablar de esta Obra. Os sentiríais capaces de llegar hasta un campo de batalla para que aquellos hombres oyeran la lectura de una lección mía, y en verdad os digo, que les veríais llorar de arrepentimiento a unos y de esperanza a otros.

01-005.89 ¿Por qué vosotros a veces no alcanzáis a conmoveros? ¡Oh corazones duros, acostumbrados a la caricia de mi palabra! Estáis adormecidos, satisfechos de haber alcanzado paz y consuelo, sin acordaros que hay muchos que no tienen ni una migaja de este pan que vosotros desperdiciáis.

01-005.90 No habéis querido gozar contemplando el efecto que causaría en muchos corazones la palabra de consuelo del Maestro.

01-005.91 ¡Oh pequeños párvulos! ¿Cuándo vais a crecer en espíritu? ¿Cuándo lograréis dominar las flaquezas de vuestro cuerpo? Yo soy el que cruza el desierto derramando mi palabra divina y buscando a los caminantes perdidos; pero quiero que los hombres aprendan a dar lo que de Mí reciben. Por eso os digo, pueblo, que os preparéis para extender mi caridad, haciendo que estas enseñanzas lleguen hasta los confines de la Tierra. Haced que sean reproducidas y multiplicadas para que lleguen a todas las naciones buscando a los hombres por los distintos caminos.

01-005.92 Esta es la mejor agua que podéis ofrecer a los sedientos de amor y de verdad.

01-005.93 Todavía no os habéis levantado a trabajar, porque estáis escondiendo los tesoros espirituales que os he confiado, mientras en otras naciones perecen, porque no han podido recibir este mensaje. Son multitudes que van sin dirección, caminantes que carecen de agua y de luz.

01-005.94 Si no os levantáis, pueblo, ¿De qué os servirá vuestro saber? ¿Qué pensáis hacer de provecho y de bien para vuestra vida futura, aquella que os espera en el mundo espiritual?

01-005.95 Tened piedad de vosotros mismos. Ninguno sabe cuándo llegará el momento en que su espíritu se aparte de la materia. Nadie sabe si al día siguiente sus ojos se abrirán a la luz. Todos sois del único dueño de todo lo creado y no sabéis cuando seréis recogidos.

01-005.96 Pensad que ni los cabellos de vuestra cabeza son vuestros, ni el polvo que pisáis; que vosotros mismos no os pertenecéis, que no necesitáis tener propiedades de poca duración, puesto que "vuestro reino tampoco es de este mundo".

01-005.97 Espiritualizaos y todo lo poseeréis con justicia y con medida mientras lo necesitéis, y llegado el momento de la renunciación a esta vida, os elevaréis plenos de luz a tomar posesión de lo que os corresponde en el Más Allá.

01-005.98 Toda mi obra espiritual a través de los tiempos, ha tenido la finalidad de edificar en la eternidad un Reino de felicidad y de luz para todos mis hijos.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 6

01-006.01 Bienaventurados vosotros que venís a escuchar la lección del Maestro, porque mi enseñanza es la simiente que llevaréis a las generaciones venideras. Sois el hijo primogénito que va a preparar con el ejemplo el camino, a sus hermanos pequeños.

01-006.02 Este es el Tercer Tiempo en que mi Espíritu Divino se derrama sobre toda la carne y sobre todo espíritu, en cumplimiento de la profecía que os hice de que todo ojo me contemplaría.

01-006.03 En verdad os digo que cuando os comuniquéis de espíritu a Espíritu con mi Divinidad, me estaréis contemplando, porque en vuestra mirada espiritual la que he venido a preparar.

01-005.04 Sois los herederos de mi reino. El fruto del árbol de la vida os lo ha dado el Padre, para que os hartéis y después cultivéis su semilla.

01-005.05 El Señor poseía las tierras y las ha dado a sus hijos que sois vosotros, nombrándoos labriegos de su campiña.

01-006.06 Los que han comprendido su misión y han sabido trabajar las tierras, se han recreado y me hacen presente su satisfacción; los que concibieron el camino adornando con fragantes flores, y creyendo que el árbol no necesitaba de cuidados y desvelos para fructificar, hoy se presentan cansados. Encontraron a su paso tanta miseria, pecado y dolor, que se sintieron impotentes para aligerar la cruz a sus hermanos. Apenas comenzada la jornada, se sintieron cansados; se dedicaron a sanar enfermos y ellos también enfermaron.

01-006.07 Pero el Maestro aún está entre sus discípulos para darles nuevas lecciones y ayudarles a levantarse. Yo os digo: Pedidme que Yo os daré, porque soy vuestro Padre.

01-006.08 Mí enseñanza llena de amor y de paciencia, os convertirá en mansas ovejas que sepan seguir dócilmente la voz de su Pastor.

01-006.09 No olvidéis que ante el Arca de la Nueva Alianza jurasteis cumplir con los preceptos de mi Ley.

01.006.10 Sí, discípulos, vuestra misión es de paz y de unificación; tendréis que reedificar mi templo, porque a través de vosotros he de legar mi palabra, mis profecías y mandatos a la humanidad.

01-006.11 Os digo también: ¿Por qué si sois los heredados por el Padre, os atrevéis a prevaricar o adulterar? ¿No pensáis que con esto aumentáis vuestra restitución? He aquí el por qué de vuestras enfermedades y vicisitudes.

01-006.12 Si os he hecho primeros, no os convirtáis en postreros, ocupad vuestro lugar y conservad esta gracia hasta el final del camino.

01-006.13 No os dividáis, formad una sola familia, solamente así podréis ser fuertes.

01-006.14 No os envanezcáis, contemplad que vuestras tierras son pequeñas y aún corta vuestra siembra. Sed siempre humildes y seréis grandes delante del Padre.

01-006.15 Los que ayer fueron débiles, serán los fuertes del mañana, de ese mañana que debéis anhelar, el cual será como el despuntar de un nuevo día, cuyo sol alumbre vuestro espíritu; entonces unos seréis cirineos de los otros para ayudaros a llevar el peso de la cruz.

01-006.16 No consideréis mi Obra como una carga, ni digáis que es pesado para vuestro espíritu el cumplimiento de la hermosa misión de amar al Padre y a vuestros hermanos. La que sí es pesada, es la cruz de inquietudes propias y ajenas por las que tendréis que llorar, sangrar y hasta morir. La ingratitud, la incomprensión, el egoísmo, la calumnia, serán como un faro sobre vosotros, si les dais albergue.

01-006.17 Al hombre reacio podrá parecerle duro y pesado el cumplimiento de mi ley, porque es perfecta y no protege la iniquidad ni la mentira; más para el obediente, la Ley es su baluarte, su sostén, su salvación.

01-006.18 De todo os prevengo y os preparo, para que sepáis extender mis enseñanzas con verdadera limpidez.

01-006.19 Yo ilumino a mis portavoces para que en ellos descienda mi rayo hecho palabra humana, pero llena de esencia celestial, para alimentar, purificar y sanar a las multitudes: pronto el número de mis portavoces aumentará; hombres y mujeres hablarán extensamente y por ellos os revelaré grandes enseñanzas.

01-006.20 Os estoy hablando y estoy velando por vosotros. No durmáis como los discípulos del Segundo Tiempo mientras Jesús oraba en el Huerto de los Olivos, porque los enemigos os sorprenderán.

01-006.21 Orad junto con vuestro Maestro para que vuestra oración os revista de valor y no os acobardéis ante los toques de alarma.

01-006.22 Hay quien dude de mi presencia, aún cuando esté recibiendo mi comunicación a través de su entendimiento. Y es que al juzgar su vida, sus palabras y hasta sus pensamientos, se considera indigno, impuro, y piensa que mi presencia en él es imposible. De cierto os digo: Impuros y pecadores son todos éstos por quienes me comunico, más contemplo su esfuerzo constante por hacerse cada vez más dignos de transmitir mi divina palabra, y mi fuerza y mi luz son con ellos.

01-006.23 Este pueblo, que en el tiempo presente debiera parecerse al hombre en plena juventud, ha llegado como un anciano a la presencia de su Padre, espiritualmente viene cansado por su largo peregrinaje, doblegado por el peso de su fardo, marchito y desengañado. Más para ayudarle en su camino he abierto un libro, el Libro de la Vida, en el cual descubrirá el secreto de la paz perpetua, de la juventud eterna, de la salud y la alegría.

01-006.24 En mi campiña, recobraréis el vigor que habíais perdido, ¡Oh labriegos!

01-006.25 Mi palabra siempre os aconseja el bien y la virtud. Que no habléis mal de vuestros hermanos causando su deshonra; que no veáis con desprecio a los que sufren enfermedades que vosotros llamáis contagiosas; que no protejáis las guerras; ni tengáis ocupación vergonzosa que destruya la moralidad y proteja los vicios; que no maldigáis nada de lo creado; ni toméis lo ajeno sin permiso del dueño; ni propaguéis supersticiones. Que visitéis a los enfermos; perdonéis a los que os ofenden; protejáis la virtud; deis buenos ejemplos y me estaréis amando y amando a vuestros hermanos, que en esos dos preceptos se resume toda la Ley.

01-006.26 Aprended mi lección y enseñadla con vuestra practica. Si no aprendéis, ¿Cómo queréis predicar mi Doctrina? Y si no sentís lo que habéis aprendido, ¿Cómo queréis enseñar como el buen apóstol?

01-006.27 Decidme, pueblo: ¿Qué es lo que habéis analizado y practicado hasta ahora? Mi palabra es clara y sencilla y no la habéis sabido interpretar todavía, más Yo vengo a iluminaros y a llevaros por el sendero de la luz. No os salgáis de ese camino ni retrocedáis; tampoco vayáis de prisa.

01-006.28 Por amor a vosotros he venido a enseñaros, y ansío que vengáis a Mí y elevéis vuestro canto como los ángeles: "Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad".

01-006.29 Quiero también escuchar de vosotros una frase de arrepentimiento, vuestra sincera confesión, para consolaros y aconsejaros como Padre y ser vuestro mejor amigo.

01-006.30 Hoy ignoráis todavía todo lo que voy a revelaros durante esta etapa; paso a paso os iré doctrinando. Mi enseñanza, conocida por una porción de la humanidad, alcanzará su esplendor cuando el tiempo sea llegado.

01-006.31 No he llamado a sabios ni a filósofos para servirme de su entendimiento; he escogido a los humildes, para hacer de ellos los portavoces de mi palabra, a través de los cuales mi Espíritu os entrega esta comunicación y se recrea al ver que me reconocéis.

01-006.32 La fuente de mi amor se encuentra desbordante, ¿Queréis recibirme? Yo estoy en la esencia de mi palabra. Unid vuestro canto al de los ángeles y alabadme. Todo lo que pidáis para vuestro progreso espiritual, os lo concederé.

01-006.33 Estáis oyendo al Verbo del Padre, mi mirada penetra en vuestros corazones y en algunos contemplo la dureza de la roca y la frialdad del mármol, más hago brotar agua de las rocas y mi amor y mi ternura os darán el calor que necesita vuestro espíritu.

01-006.34 Formé de materia vuestro cuerpo y os di mi aliento divino; os doté de conciencia para que vivieseis reconociéndome, y de tiempo en tiempo he venido a daros lecciones llenas de sabiduría que elevan a vuestro espíritu. En el Segundo Tiempo sembré mi semilla de amor en vosotros y hoy vengo a cultivarla; en el final de los tiempos todos estaréis conmigo, como Yo he estado con vosotros.

01-006.35 Os he pulimentado a través del camino, porque anhelo que seáis limpios y virtuosos para que lleguéis a ser mis buenos discípulos.

01-006.36 Vivid velando y orando y todo sufrimiento será llevadero; no caeréis en tentación y sentiréis que cerca de vosotros mi Espíritu de Padre os protege. Sed fuertes en las pruebas. Recordad que Jesús en el Segundo Tiempo, cuando le fue ofrecido el cáliz de amargura y presintió el dolor que le esperaba, dijo: "Si es posible aparta de Mí este cáliz, mas no se haga mi voluntad, sino la tuya". Vosotros, que también sufrís y padecéis en la Tierra, ¿No queréis imitarle? ¿No queréis seguirle?

01-006.37 ¿Por qué tenéis menos temor ahora que os hablo como Espíritu Consolador, que cuando os hablé como Juez en el Primer Tiempo y como Maestro en el Segundo, si soy el mismo Espíritu que os he hablado en los tres tiempos? ¿Acaso porque os hablo con dulzura?

01-006.38 Yo os doctriné en el Segundo Tiempo y hoy vengo a ofreceros el mismo manjar de mi palabra; porque sois mis discípulos y quiero que os alimentéis de Mí. Resucitad a la vida de la gracia y aprovechad este tiempo preciso en el que os enseño. Más tarde, cuando hayáis recibido todo lo que os tengo preparado, os pediré cuentas de vuestras obras en éste y en todos los tiempos: porque cuando vine a la Tierra para hacerme hombre, conversasteis conmigo y recibisteis mis lecciones como ahora. Más en aquel tiempo, mientras unos creísteis, otros dudasteis, y ese tiempo de gracia, esa oportunidad para el adelanto de vuestro espíritu, pasó. Mas el Padre entrega a sus hijos nuevas lecciones y pruebas para su elevación espiritual y en este tiempo os doy una enseñanza más, para que podáis contemplar más cerca la Tierra Prometida.

01-006.39 Os he hablado por conducto de distintos portavoces y como son imperfectos por ser humanos, habéis dudado, más de cierto os digo que he venido a servirme de ellos, porque los conozco y los he preparado a través de siglos para presentarlos ante vosotros en este Tiempo como los intérpretes de mi palabra.

01-006.40 He venido a buscaros, porque es muy grande mi amor por vosotros, he trazado un destino de restitución a cada criatura, en el cual se refleja la justicia amorosa del Padre. A pesar de vuestros errores, os estoy revelando vuestra misión entre la humanidad, pero es necesario que meditéis profundamente y os hagáis dignos de ella. Pensad que no sólo me estoy manifestando delante de vosotros en palabra, sino también en inspiración y en revelación a través de sueños y videncias.

01-006.41 Pueblo: No os habéis perfeccionado aún, pero estaréis conmigo cuando os hayáis purificado por vuestros méritos. Si ahora os consideráis ignorantes, Yo os iluminaré y vosotros hablaréis y sorprenderéis a los hombres. Cuando estéis preparados, vuestro anhelo será colaborar conmigo en la obra de salvación de la humanidad.

01-006.42 Os estoy enseñando la verdad y mostrándoos el camino para que os preparéis y con vuestra oración y vuestras obras me imitéis, recordando mis ejemplos del Segundo Tiempo. Que todos los actos de vuestra vida encierren amor y verdad, para que con ellos deis testimonio de Mí. Recordad que: "no todo el que pronuncia mi nombre me ama; ni todo el que pronuncia mi nombre me venera; sólo aquellos que cumplen mi Ley, dan testimonio de Mí"

01-006.43 Ahora vengo a concederos un tiempo más para que os elevéis por la escala de vuestro perfeccionamiento, y ¿Sabéis cuál es el secreto para la elevación? El amor, la sinceridad, la limpidez del corazón y las buenas obras. Por eso os he dicho: Limpiad el vaso por dentro y por fuera; velad, como las vírgenes prudentes de mi parábola, tened vuestra lámpara encendida; hablad con firmeza de mi Doctrina y no temáis ni os avergoncéis de ser mis discípulos, porque si hoy me negaseis, mañana, cuando os convenzáis de mi verdad, sentiréis dolor.

01-006.44 Si no me reconocéis por mi palabra, reconocedme por los prodigios que he hecho entre vosotros. Lo que os he prometido por conducto del portavoz, lo he cumplido en el camino de vuestra vida. ¿Por qué muchos niegan mis manifestaciones como Espíritu Divino, si estáis viviendo el tiempo del Espíritu Santo?

01-006.45 Si me pidierais pruebas de estas revelaciones, os las daría, más si Yo os sometiera a prueba, ¿Qué harías vosotros? Os sentiríais débiles y pequeños.

01-006.46 Quiero ver en vosotros la fe que manifestaron los enfermos que llegaron ante Mí en el Segundo Tiempo: la del paralítico, la del ciego y la de la mujer incurable. Quiero sentirme amado como Padre, solicitado como Doctor y escuchado como Maestro.

01-006.47 Ahora no he venido para ser inmolado como en el Segundo Tiempo, mi Espíritu tan sólo se derramará en luz, en esencia, en todos mis hijos, para ponerlos a salvo. Cuando os hayáis elevado en el sendero de vuestra evolución, formaréis un solo espíritu de bien, de paz, para interceder por todos vuestros hermanos.

01-006.48 Uníos con vuestro amor a la intercesión de vuestra Madre espiritual, porque el cetro de justicia está próximo a llegar entre los hombres.

01-006.49 Practicad la caridad y dad a vuestros hermanos, como Yo os he dado.

01-006.50 Meditad en mis palabras y sentíos responsables de vuestros cargos. ¿Por qué os olvidáis a veces que he venido lleno de amor a perdonar vuestras faltas y a daros oportunidad de empezar una nueva vida? ¿Por qué caéis en rutina, si os estoy preparando para que transitéis por el camino de evolución, en donde estáis descubriendo nuevos y vastos horizontes y alicientes sin fin para el espíritu?

01-006.51 No os conmováis sólo en el momento de escuchar mi palabra, no lloréis vuestras faltas sin sentirlo profundamente ni hagáis falsos propósitos de enmienda que muy pronto quebrantaréis. Velad y sed fuertes, para que seáis firmes en vuestras determinaciones, y cuando prometáis enmendaros, lo hagáis con firmeza y vengáis a Mí llenos de alegría a decirme: Padre, he cumplido tus mandatos, te he obedecido, he honrado tu nombre.

01-006.52 Este es el tiempo anunciado en que Yo había de hablar a la humanidad y quiero que vosotros con esta palabra que os he dado, en cumplimiento de mis profecías, forméis volúmenes, después hagáis extractos y análisis de ella y la deis a conocer a vuestros hermanos. ¿Queréis ocuparos de esta misión? Os concedo el tiempo para que la cumpláis con los cargos que os he dado en mi Obra y fuera de ella. Trabajad y habrá paz y alegría en vuestro espíritu. Practicad sin envaneceros, sin encerraros en un círculo de egoísmo, sed báculo y ejemplo para vuestros hermanos materiales y espirituales. Vuestra misión no se limita a trabajar por los seres encarnados, sino que debéis ayudar también a los desencarnados, a esas criaturas necesitadas de amor y caridad, que muy pocos recuerdan. No os baste creer y reconocer mi manifestación en este tiempo, es necesario que practiquéis la Doctrina que os enseño.

01-006.53 No dejéis que los niños se pierdan del camino por falta de enseñanza, mirad que sus espíritus evolucionados pueden tropezar en los pedruscos del sendero errado, habiendo sido preparados para cumplir grandes misiones.

P A R A B O L A

01-006.54 "En medio de un huerto floreciente, se encontraba un anciano venerable contemplando lleno de gozo su obra. Una fuente que desbordaba sus aguas cristalinas regaba el cultivado huerto. El anciano quería compartir sus frutos e invitaba a los caminantes a disfrutar de sus bienes.

01-006.55 Hasta él llego un varón enfermo, leproso. El anciano lo miró con amor, lo recibió y le preguntó que solicitaba. El caminante le dijo: No te acerques a mí porque estoy leproso. El anciano, sin sentir repugnancia, lo hizo pasar, le dio abrigo en su casa y lo alimentó sin preguntarle la causa de su mal. El leproso estando bajo la protección del anciano, limpió su cuerpo y lleno de gratitud le dijo: Me quedaré contigo, porque tú me has devuelto la salud, yo te ayudaré a cultivar tus tierras.

01-006.56 Después llego hasta aquel lugar una mujer, con la desesperación reflejada en el rostro y el anciano le preguntó: ¿Qué necesitáis? Y ella llorando, contestó: No puedo ocultar mi falta, he adulterado y he sido arrojada de mi hogar, mis pequeños hijos han quedado abandonados. El anciano le dijo: No volváis a caer en adulterio, amad y respetad a vuestro esposo, y mientras volvéis a vuestro hogar, bebed de esta agua cristalina y purificaos. Mas la mujer replicó: No puedo volver, mas haz llegar a mi hogar tu llamado y yo quedaré a tu servicio.

01-006.57 Pasaron los días, y los pequeños que habían quedado solos, fueron en busca del buen anciano porque sabían que repartía caridad y a ellos les dijo: ¿Qué buscáis? Y ellos contestaron: hemos quedado solos en el hogar, nuestros padres nos han abandonado y venimos a ti en busca de pan y de abrigo, porque sabemos que en ti los encontraremos. El anciano les dijo: Pasad, vuestros padres están conmigo, descansad y reuníos con ellos.

01-006.58 Todos reunidos, en aquella bendita compañía, recobraron la paz, hubo perdón y reconciliación, y volvieron a la vida cotidiana. El padre regenerado, limpio de su lepra, volvió a cobijar bajo su techo a la mujer y dio calor a los pequeños. Ella, arrepentida y limpia, fue regazo para el varón y cuna para sus hijos. Los pequeños, que creían haber perdido para siempre a sus padres, dieron gracias al anciano por devolvérselos y por permitir que su hogar fuese reedificado".

01-006.59 En verdad os digo: si me buscáis en vuestros más grandes problemas, encontraréis siempre solución para ellos.

01-006.60 Yo soy el anciano de la parábola. Venid a Mí, Yo a nadie rechazo, antes bien, me sirvo de vuestras pruebas para purificaros y acercaros a Mí. Venid todos, recobrad la paz y la salud. Bebed de la fuente cristalina y sed salvos. Porque Yo soy el Libro de la vida y os he presentado una página más para que la estudiéis y seáis fuertes en mi enseñanza. ¿Queréis seguir adelante en este camino? Conoced mi Ley y dad cumplimiento a cada uno de mis preceptos. No deis a vuestro Padre amargura, no me hagáis padecer. Mirad que mi sacrificio es constante; por vuestra duda e incomprensión, me lleváis a cada instante a la cruz.

01-006.61 A vosotros, varones, os he concedido una heredad, una hacienda, una mujer de quien sois administradores, para que la améis y cultivéis. Y sin embargo, ha llegado a mí vuestra compañera presentándome quejas y llanto por vuestra incomprensión. Os he dicho que sois fuertes, que habéis sido formados a mi imagen y semejanza, mas no os he mandado humillar a la mujer y hacer de ella vuestra esclava. Os he hecho fuertes para que me representéis en vuestro hogar, fuertes en la virtud, en el talento, y os he dado como complemento en vuestra vida terrestre, como compañera a la mujer, para que en el amor de ambos, encontréis fortaleza para afrontar las pruebas y vicisitudes.

01-006.62 Ahora os estoy llamando a mi Reino para poneros a salvo, mas debéis trabajar y hacer méritos para escalar por la senda de la luz que os he trazado. Os espero ansiosamente, venid y seréis recibidos como hijos obedientes y habrá fiesta en los cielos.

01-006.63 ¿Por qué sentís cansancio en vuestro espíritu, si os doy fortaleza a cada instante? No os alejéis de Mí, aún cuando hubiese fatiga o frialdad que la humanidad hubiese dejado en vosotros. Yo soy la resurrección y la vida, si confiáis en Mí, recobraréis la fuerza y la alegría. Cuando necesitéis un báculo, apoyaos en Elías, vuestro Pastor y él os sostendrá. Cuando necesitéis de consuelo y de ternura, recurrid a María, vuestra Madre celestial, y sentid su caricia y su bálsamo. Comprended su amor, ella siente vuestro dolor y os acompaña en vuestras penas. ¡Cuán grande es su sufrimiento cuando torcéis el camino y marcháis como ciegos, después de haber contemplado esta luz!

01-006.64 El dolor ha llegado a inundar el corazón de la humanidad. Hoy se cumple aquella profecía que dice: "Los padres desconocerán a sus hijos y éstos a sus padres. Se desconocerán entre hermanos y se aborrecerán". También contempláis cómo los hogares son campos de discordia y de guerra. Mas Yo vengo a deteneros en ese camino y a deciros que arrojéis esas armas de destrucción y que no os deis muerte los unos a los otros, que huyáis del caos, vengáis conmigo y me sigáis en la obra de restauración.

01-006.65 Yo os pregunto: ¿No habéis recibido consuelo y fortaleza en mi palabra? ¿No os habéis conmovido ante mi presencia? Sí, discípulos, si la carne no lo confiesa, el espíritu me reconoce, me da gracias y descubre la esencia de mi amor en el fondo de esta palabra. ¿No os prometí en el Segundo Tiempo, que volvería como Espíritu de Verdad? Mirad cómo he cumplido todo lo que os he ofrecido.

01-006.66 Estudiad, discípulos, para que enseñéis a los que vendrán después de vosotros. Os buscarán filósofos y científicos y Yo les hablaré por vuestro conducto, y así les demostraré una vez más que me he servido de los pobres y de los sencillos. Levantaos, labriegos, y sembrad las tierras que os he preparado, porque muy pronto vendré como administrador y juez, a pediros la cosecha de la semilla que os he entregado.

01-006.67 Os revisto de mi gracia, para que seáis Maestros humildes de vuestros hermanos y sanéis a los enfermos. Recibid a los que vengan en busca de luz y sed claridad para todos. Aconsejad y convertid a los pecadores, mas no hagáis alarde de que sois mis discípulos. Cuando sintáis el dolor de vuestros hermanos y sepáis consolarlos, cuando améis en verdad y hagáis la caridad sin publicarla, entonces podréis llamaros mis discípulos.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 7

01-007.01 A los que aún no comprenden mi manifestación, les digo: Este varón por quien me comunico es humano como vosotros y este asiento que contempláis en el ángulo del recinto, en el cual reposa el portavoz de mi palabra, no es el solio del Señor.

01-007.02 El trono que busco entre vosotros, es vuestro corazón, y en él me posaré cuando sepa adorarme sin idolatría ni fanatismo.

01-007.03 Sois tan frágiles y tan inclinados a la idolatría, que sin daros cuenta me estáis adorando en las materias por las que me comunico y miráis estos lugares como si fuesen sagrados. Mas cuando ya no me tengáis en esta forma, comprenderéis que estos portavoces no fueron el medio más elevado para mi comunicación; cuando el Rayo Divino, en vez de descender sobre el entendimiento humano, se pose en vuestro espíritu debidamente preparado, entonces si habréis alcanzado la comunicación perfecta, porque ahí no habrá errores, ni turbaciones que se mezclen con la luz de vuestro Maestro.

01-007.04 El hombre estaba destinado desde la eternidad para comunicarse con mi Espíritu bajo muchas formas y ésta que ahora tenéis a través del entendimiento humano, es una de ellas.

01-007.05 Si encontráis imperfección en esta palabra, atribuidla al entendimiento por el que me comunico, tomando en cuenta que a estos portavoces los he entresacado de los humildes, ignorantes y rudos, para que mi comunicación a través de ellos os sorprendiese. Mas cuando penetréis al fondo de mi enseñanza, no vayáis a convertiros en jueces de mis portavoces, porque para juzgarles sólo Yo, que les hablo a cada instante a través de la conciencia. Entonces, no midáis con vuestra vara, porque con ella misma seréis medidos.

01-007.06 El que ha sido llamado para ser mi labriego, siente que su corazón lo induce a venir a escucharme y a seguir penetrando en estos lugares de oración y de caridad.

01-007.07 A éstos, que presienten ser de los elegidos de este Tercer Tiempo, y a los que ya se encuentran entre las filas de mis labriegos, les digo: Guardad mis mandatos, meditad sobre mis recomendaciones y analizad mis palabras, para que seáis los soldados firmes que no os dejáis vencer por las pruebas.

01-007.08 Todos debéis saber que al finalizar 1950 dejaré de hablaros en esta forma y que es necesario que así sea para que me sintáis entre vosotros en plenitud, cuando me elevéis el culto perfecto de espíritu a Espíritu.

01-007.09 Con estas lecciones que os doy, os aproximo más al tiempo que os anuncio, para que vayáis comprendiendo el cambio que habrá en vosotros después de 1950.

01-007.10 Para entonces debéis estar fuertes y preparados, si es que queréis someteros a mi voluntad y proseguir vuestra evolución espiritual.

01-007.11 Debéis encontraros alerta, porque la tentación os asaltará en todos los instantes, a unos para induciros a continuar indefinidamente una etapa cuyo final ha sido marcado por Mí; y a los otros, por falta de preparación y sobrada vanidad, para decir que están escuchando en lo espiritual mí divina palabra. Mas desde hoy os prevengo y quiero que sepáis, que Yo no hablo con palabras humanas, sino con inspiraciones, con ideas, con pensamientos.

01-007.12 Para daros mis lecciones con palabras humanas, vine a comunicarme a través del entendimiento del hombre, mas ya comunicado de espíritu a Espíritu, ni vosotros me hablaréis con palabras materiales, ni vuestro Padre tampoco lo hará con vosotros.

01-007.13 Si no os preparáis, a vuestros oídos llegarán murmullos que os confundirán y más tarde, con ellos confundiréis a vuestros hermanos. Os estoy poniendo alerta para que, una vez terminadas estas comunicaciones, no intentéis practicarlas nuevamente, porque no serán espíritus de luz los que se manifiesten, sino seres turbados quienes vengan a querer destruir lo que antes habíais construido.

01-007.14 En cambio, el que sepa prepararse, aquel que en vez de querer hacerse notable trate de hacerse útil, que en vez de adelantar acontecimientos, aguarde con paciencia, ese escuchará clara mi enseñanza que llegará a su espíritu a través de los dones que en él existen, que son el de la inspiración, de la intuición, del presentimiento por medio de la oración, de la mirada espiritual y de los sueños proféticos.

01-007.15 Os preparo, pueblo, para que no vayáis a profanar por ignorancia mi Ley. Os abro los ojos a la luz de la verdad, para que comprendáis la inmensa responsabilidad que pesa sobre vosotros y a la vez, para que comprendáis lo infinitamente delicada que es la misión que dentro de esta Obra os he confiado.

01-007.16 Quiero que vuestra obediencia os haga dignos de mi protección y no que con vuestros errores, incomprensiones y desobediencias, os expongáis a que la justicia de los hombres sea la que detenga vuestros pasos en la Tierra.

01-007.17 De cierto os digo que quien no cumpliese con mi Ley que existe en su conciencia, no llegará a Mí; mas también os digo, que sería triste que os hubieseis afanado mucho por sembrar y cuando llegue la hora de recoger os decepcionéis de vuestra cosecha, porque veáis que todo lo que hicisteis fue para vuestro cuerpo y nada encaminado al perfeccionamiento de vuestro espíritu.

01-007.18 Pueblo: ¡No lloréis oyéndome hablar así, no penséis que soy injusto cuando os reclamo, ni tampoco atribuyáis estas palabras a la dureza de corazón del portavoz! Yo sé que tengo razón en preveniros y manteneros alerta.

01-007.19 Quiero dejaros entre la humanidad para que salvéis a muchos que andan entre tinieblas, porque no saben mirar la luz de la verdad; pero si no alcanzáis la preparación que debéis tener para llamaros dignamente mis discípulos, ¿Creéis que un ciego puede conducir a otros ciegos?

01-007.20 En verdad os digo que sólo debe hablar de virtud quien la haya practicado en su camino y sepa sentirla.

01-007.21 Velad y orad, pueblo, para que se despierte en vosotros el sentido de responsabilidad y podáis en cada paso escuchar la voz de la conciencia, para que sintáis que habéis penetrado en el tiempo de la luz, en el que vuestro espíritu debe despertar y estar atento a mis mandatos. Las futuras generaciones os tendrán por dichosos al saber que fuisteis escogidos para formar los cimientos de una nueva humanidad, los precursores de mi enseñanza del Tercer Tiempo.

01-007.22 Todos habéis sentido en este tiempo el dolor, y vuestro corazón, movido en sus fibras más sensibles, ha retornado a Mí ya calmada su pena y se ha dispuesto a seguirme. Una sola de mis palabras ha bastado para que reconozcáis que soy Yo quien os habla en esta forma; el hambre de ternura y de amor que me hacíais presente, ha desaparecido y sólo anheláis conservar mi gracia, pero muchos no sabrán interpretar mis manifestaciones que en distintas formas, estoy dando a la humanidad, ni comprenderán mi palabra y esa ignorancia será como una venda en sus ojos, que les impida contemplar mi verdad.

01-007.23 Si queréis encontrarme, buscadme en el silencio, en la humildad de vuestro templo interior y ahí estaréis en comunicación con mi Espíritu y me sentiré amado y venerado por vosotros.

01-007.24 No me imaginéis ni queráis verme en ningún objeto: no edifiquéis con ostentación el recinto que dediquéis a mi culto, doquiera que os encontréis podéis elevar vuestro espíritu; si queréis reuniros, una humilde estancia será bastante para que os congreguéis y cuando me hayáis construido el verdadero santuario en vuestro corazón, así enseñaréis a vuestros hermanos a formarlo también.

01-007.25 Me presentáis vuestra pobreza, me decís que no poseéis bienes en la Tierra, mas recordad que os he dado la paz, el amor, la elevación espiritual, que forman un tesoro mayor; sed el fuerte, el prudente Israel, y cuando os sintáis inspirados por mi Espíritu, hablad de Mí a vuestros hermanos, sanad a los enfermos, fortaleced a los débiles, proteged a los indefensos, y en esas prácticas conoceréis la riqueza que existe en vuestro espíritu y os sentiréis dichosos.

01-007.26 Los postreros darán grandes pasos de adelanto en esta senda y vosotros debéis preparadles desde hoy el camino; cuando este tiempo llegue, dadme gracias y testificad ante vuestros hermanos que mi palabra se ha cumplido. A nadie detengáis en su progreso espiritual, porque es mi voluntad que esta humanidad evolucione en corto tiempo.

01-007.27 Recibo vuestro cumplimiento grande o pequeño; os doy mi fortaleza y os consuelo en vuestras penas; vuestras lágrimas son el mejor riego que dais a vuestra siembra; así como una madre se desvela y en silencio derrama su llanto por la incomprensión de sus hijos, así vosotros, velad y sufrid por aquellos que he dejado a vuestro cuidado, para que Yo pueda deciros: Bienaventurados sean mis servidores. Bienaventurados sean los sembradores de la semilla perfecta.

01-007.28 Yo os recibo, caminantes. Yo os recibo, sembradores. Os vais alejando de las prácticas superfluas para seguir a vuestro señor, sabiendo que el pago de vuestra lucha no está en la Tierra. Sois conformes con las vicisitudes de la vida. Benditos seáis. No me habéis pedido ricos manjares, os habéis conformado con un duro mendrugo. Benditos seáis, porque habéis dado pruebas de que no vais en pos de una causa terrestre, sino habéis demostrado que vais siguiendo la huella de Jesús de Nazaret.

01-007.29 No os han atemorizado las pruebas, y en verdad os digo: He depositado una cruz en cada uno de vosotros; todos vuestros dolores, todo lo que los hombres os han arrebatado, vuestra escasez, el sufrimiento que todos y cada uno lleváis dentro del corazón, esa es vuestra cruz. Con paciencia la habéis llevado y vuestra mansedumbre es digna de un galardón.

01-007.30 El que sólo busca lo que pertenece al mundo no es conmigo. Los bienes de la Tierra los obtenéis con vuestro trabajo material, mas los bienes del espíritu sólo los alcanzáis con la preparación y el cumplimiento espiritual.

01-007.31 Soy vuestro Maestro y os digo: Ya que lleváis la cruz con paciencia, no la dejéis a la medianía del camino. El que quiera ser salvo, llevará su cruz hasta el final de la jornada. El que sea inconforme, hará más pesada su cruz y le parecerá insoportable.

01-007.32 Si queréis que vuestro cumplimiento en mi Doctrina sea meritorio, llevad con paciencia vuestros sufrimientos; y aquel que me dice: "Maestro, yo no llevo conmigo la cruz", contemplo que ése sólo carga un fardo de inconformidad, mas esa no es mi voluntad.

01-007.33 ¿Que me hacéis presente? ¿Cuál es la simiente que habéis cultivado? ¿Cuáles son las tierras que habéis labrado y convertido en fértiles por vuestro cumplimiento? El tiempo en que las siembras sea perfecto no ha llegado aún, mas no vengo a desanimaros, vengo a enseñaros para que alcancéis la mayor elevación, No olvidéis que según vuestra siembra, así será la cosecha. Si el trigo que sembréis es vano, nada recogeréis. Si sembráis poco, poco recogeréis. Por lo tanto consagraos a vuestra siembra y os labraréis un galardón para el futuro. El fruto maduro será en mi granero. Os dejo las siete espigas para que las cultivéis. Pediré el fruto de la primera, el fruto de la segunda y así hasta la última, y si todas son de buen sabor, la cosecha será perfecta. ¿Y cuáles son esas espigas de que os hablo, discípulos amados? Son las siete virtudes.

01-007.34 Fortaleceos. El bálsamo ha sido con vosotros y a vuestro espíritu le he entregado mi luz. Los hombres llegarán a escudriñaros, mas Yo les daré pruebas por vuestro conducto, ¡Ay del que no se encuentre preparado, porque dudarán de él y del Maestro! Os fortalezco para el momento de la prueba, mas ¿Por qué os sorprendéis cuando éstas llegan? ¿Por ventura no ha sido profética mi palabra? Por eso os digo: Preparaos, pueblo, porque en vuestro camino encontraréis al lobo hambriento que disfrazado de oveja querrá sorprenderos; mas si veláis, le descubriréis y con vuestras armas de amor le venceréis.

01-007.35 Los hombres buscarán vuestros errores para perderos; así como escudriñaron al Maestro en el Segundo Tiempo, así harán con vosotros. Mas os despierto, os preparo y os doy intuición.

01-007.36 En comarcas cercanas y lejanas, entregaréis mi palabra. Nuevos labriegos prepararé para que el árbol no quede solo después de 1950.

01-007.37 No sintáis temor ante los hombres, porque en verdad os digo: Yo hablare por vuestras bocas, testificaré mi palabra por vosotros y el eco de ella llegará a los confines de la Tierra; a los grandes, a los pequeños, a los mandatarios, a los científicos y a los teólogos.

01-007.38 La humanidad verá en vosotros a los mensajeros del Espíritu Santo. Convertiréis la imperfección en perfección. Vuestra palabra será dulce, llena de ternura y por medio de ella recibirá la salud el enfermo, y el extraviado del camino se arrepentirá de sus faltas y volverá a Mí.

01-007.39 Hoy sois mis discípulos, mañana os convertiréis en maestros para que deis buen ejemplo a la humanidad. Os veré llegar a la fuente de amor y sabiduría, con el corazón lleno de regocijo y os diré: Venid y calmad vuestra sed, y cuando hayáis bebido y os hayáis elevado hacia Mí, me contemplaréis señalándoos los caminos del mundo, en donde se encuentran las multitudes sedientas esperando vuestra llegada.

01-007.40 Hijos de la luz y de la paz os llama el Padre, mas vosotros debéis justificar ese nombre con vuestras obras. Sólo así podréis hablar de Mí. ¡Ay del que sintiéndose colmado de dones, se llenase de vanidad o dejase que el egoísmo se apoderase de su corazón, porque su caída no tardaría y sería muy dolorosa!

01-007.41 El fruto que os he dado para que lo compartáis con vuestros hermanos, tiene un sabor que no podréis confundir, ni lo debéis cambiar si no queréis que vuestra obra sea estéril. No quiero que pregonéis que me amáis, quiero que con vuestras obras vayáis dejando la huella de amor, de caridad y fe.

01-007.42 Siempre que os levantéis pregonando que sois mis elegidos, los que más cerca de Mí os encontráis y quienes mejor me servís, os sujetaré a prueba como lo hice con mis apóstoles en el Mar de Galilea; entonces sabréis si en verdad me amáis y si vuestra fe es firme. El que quiera seguirme, tiene que ser humilde.

01-007.43 La obediencia a mi Ley es humildad en vuestro espíritu; quien es obediente , va investido con mi gracia, mientras que el que camina bajo su voluntad creyendo llevar su heredad consigo, en verdad se ha despojado de sus dones.

01-007.44 Día tras día he venido doctrinándoos, preparándoos para la lucha, porque pronto dejaré de hablaros en esta forma y es necesario que estéis fuertes para resistir las pruebas. Sabed estar conmigo; aprended a llevarme en vuestro corazón y en las horas de prueba me veréis hacer prodigios por vuestro conducto.

01-007.45 Comprended cuanto he querido deciros, para que no penséis que es imposible llevar en vosotros mi enseñanza.

01-007.46 Interpretad bien mis palabras, para que podáis dar un paso más en la senda de vuestro perfeccionamiento espiritual.

01-007.47 ¿Seréis capaces de dejarlo todo por venir tras de Mí, como aquellos que de cerca me siguieron en el Segundo Tiempo? ¿O trataréis de imitar al hijo pródigo de mi parábola, quien se alejó del hogar de su padre para ir a otras tierras a derrochar la herencia que se le había entregado?

01-007.48 Os quedáis pensativos sin atreveros a contestarme; más no temáis, que si os he llamado, es porque sé que me amáis y que me seguiréis hasta el fin del camino.

01-007.49 Si lo que teméis es perder vuestra vida o sufrir los sacrificios de sangre, desde hoy os digo que esas pruebas no las encontraréis en vuestra lucha espiritual; ya la tierra fue fecundada desde el Segundo Tiempo con la sangre del Maestro y la de sus discípulos.

01-007.50 Vuestro mérito estará en que deis cumplimiento a la ley espiritual, sin abandonar vuestros deberes para con la vida material.

01-007.51 No pido a todos la misma renunciación, ni todos son capaces del mismo sacrificio. En aquel tiempo, mis discípulos tuvieron que dedicarse completamente a la Obra que vine a confiarles, y para ello fue necesario que dejaran padres, hijos, esposa y cuanto poseían en el mundo; en cambio, al doctrinar a las multitudes, les enseñaba que para cumplir con la vida que el Creador entrega, es indispensable dar a "Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César".

01-007.52 Aquella humanidad estaba materializada y al mismo tiempo se encontraba poco evolucionada, fue por eso que dije a las multitudes: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios".

01-007.53 Vosotros sois una humanidad también materializada, pero al mismo tiempo evolucionada, más capacitada para dar a vuestro espíritu lo que él necesita y a vuestra vida humana lo que ella reclama.

01-007.54 No sois nuevos ante mi enseñanza, si así fuere, os habría tenido que entregar la Ley labrada en piedra como lo hice en el Primer Tiempo, pero si he venido a hablaros de espiritualidad y a revelaros los misterios que en aquellos tiempos no les fueron mostrados a los hombres, es señal de que ya fuisteis mis discípulos en los tiempos pasados. He aquí la razón por la que a veces os digo que: "aquellos y vosotros, sois los mismos".

P A R A B O L A

01-007.55 "En una lejana comarca vivía un padre con uno de sus hijos, a quien amaba entrañablemente.

01-007.56 El hijo enfermó y viendo el padre que peligraba su vida, le llevó a una explanada, donde se encontraba un anciano que regía los destinos de aquella comarca, y al llegar ante sus plantas así habló al anciano: Mi hijo está enfermo y mi mayor deseo es que encuentre alivio, porque si él muere, yo también moriría de dolor.

01-007.57 "Tu hijo sanará y retornará a la comarca lleno de vida y fortaleza", le dijo al anciano, y mientras pronunciaba estas palabras, tocó al enfermo y éste sano.

01-007.58 De retorno a la comarca, el Padre contempló a su hijo robusto y lleno de salud. Pasó el tiempo y aquel hijo se sintió fuerte, arrogante y encaminó su planta por veredas torcidas tomando frutos venenosos que enfermaron su cuerpo y su espíritu. Desconoció a su padre y su corazón sólo abrigaba sentimientos de odio y destrucción.

01-007.59 Su padre, al contemplarlo perdido en ese abismo de maldad, fue a la explanada y dijo al anciano: Buen anciano, mi hijo ha tomado el camino tortuoso que lo ha hundido en el abismo.

01-007.60 ¿Por qué lloráis, le dijo el anciano?

01-007.61 Lloro al ver la perversidad de mi hijo. He esperado sea levantado su espíritu de este mundo pero ese momento no llega y ya no puedo soportar su maldad.

01-007.62 El anciano le contestó: Pediste que viviera, y él ha vivido. Ya era tiempo de que sus pasos hubieran cesado en la Tierra, mas he aquí que debéis aprender a pedir y a conformaros con mi voluntad".

01-007.63 Israel amado: Yo siempre soy justo en mis determinaciones. ¿Por qué a veces queréis intercalaros en mis altos designios? ¿No sabéis que los que parten a la morada espiritual, penetran en la verdadera vida? No os opongáis, por el contrario, ayudadles a que partan con vuestra conformidad, para que su paso de este mundo al otro, sea lleno de firmeza y de comprensión espiritual.

01-007.64 Buscadme como Padre, conoced mi amor, mi sabiduría y mi justicia; venid a Mí por la escala de la oración, de la fe y de las buenas obras.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 8

01-008.01 La luz de mi Espíritu Santo desciende sobre vosotros, mas ¿Por qué me representáis en la forma de una paloma? Ya aquellas figuras y símbolos no deben de ser adorados por mis nuevos discípulos.

01-008.02 Comprended mi enseñanza, pueblo: En aquel Segundo Tiempo, mi Espíritu Santo se manifestó en el bautizo de Jesús en la forma de una paloma porque esa ave en su vuelo semejaba el vuelo del espíritu, su blancura habla de pureza y en su dulce y apacible mirada hay un reflejo de inocencia. ¿Cómo hacer comprender a aquellos hombres rudos lo divino, si no era tomando las figuras de los seres conocidos por ellos en el mundo?

01-008.03 Cristo, quien os habla en este instante, fue representado por un cordero, y el mismo Juan en su visión profética, así me contempló. Todo ello se debe a que, si me buscáis en cada una de mis obras, en toda la Creación encontraréis siempre una imagen del autor de la vida.

01-008.04. En mi manifestación a través de Jesús, os anuncié la venida del Espíritu Santo y los hombres pensaron que se trataba de una divinidad que estando en Dios, no era conocida por ellos, sin poder comprender que, al hablaros del Espíritu Santo, os estaba hablando del Dios único, el cual estaba preparando el tiempo en el que había de comunicarse espiritualmente con los hombres a través del entendimiento humano.

01-008.05 En estas enseñanzas os estoy confiando la espada de la luz y de verdad para que luchéis con ella en la batalla que tanto os he anunciado, y una vez más os digo, que estas armas que os confío son de amor y de justicia, de perdón y caridad para vuestros hermanos.

01-008.06 Sólo unos cuantos años restan para que os siga dando mi Doctrina en esta forma; guardad mis enseñanzas porque al finalizar 1950, terminarán estas manifestaciones, y es necesario que os fortalezcáis en la humildad y en la obediencia, para que salgáis avante en todas las pruebas.

01-008.07 No penséis que sólo en el orden espiritual vais a luchar, no, pueblo; la batalla que se avecina será en todos los órdenes, a fin de que lo que haya salido de su cauce, a él retorne, lo que se haya estancado, surja de nuevo a la evolución y lo que se haya manchado, logre obtener su purificación.

01-008.08 Entonces veréis estremecerse a las instituciones humanas, en sus mismas bases, veréis a los elementos de la Naturaleza agitarse causando grandes estragos y poniendo a prueba la fe de la humanidad.

01-008.09 Todo esto acontecerá después del año de 1950 y si vosotros permanecéis fieles a esta Ley, cruzaréis a salvo todas las vicisitudes; mas, si hubieseis caído en desobediencia, apartándoos de lo que os he ordenado, desde hoy os digo: quedaréis a merced de las pruebas y de los elementos desatados y éstos ya no obedecerán vuestros mandatos.

01-008.10 No quiero este dolor para mi pueblo a quien he doctrinado durante tanto tiempo; quiero para él la paz, para que en las horas de prueba sepa llevar una palabra de luz y de bálsamo a los afligidos.

01-008.11 ¿Quién es aquel que en este tiempo no ansía quedar iluminado por el Espíritu Santo?

01-008.12 En verdad, en verdad os digo que si sabéis preparaos, grandes serán las manifestaciones que lleguéis a contemplar después de 1950.

01-008.13 En el Segundo Tiempo, cuando me hice visible a mis discípulos por última vez entre nubes, al desaparecer de su vista, hubo tristeza en ellos porque en ese instante sintieron quedar en soledad, mas luego escucharon la voz del ángel emisario del Señor que les decía: "Varones galileos: ¿Qué es lo que miráis? A este mismo Jesús que hoy habéis visto ascender a los Cielos, le veréis descender en la misma forma".

01-008.14 Entonces ellos comprendieron que cuando el Maestro volviera a los hombres, lo haría espiritualmente.

01-008.15 Días después de mi crucifixión, hallándose mis discípulos reunidos en torno de María, les hice sentir mi presencia, representada en la visión espiritual de una paloma. En esa hora bendita, ninguno osó moverse ni pronunciar palabra alguna. Había verdadero éxtasis, ante la contemplación de aquel miraje y los corazones latían llenos de fuerza y de confianza, sabiendo que la presencia del Maestro, que aparentemente se había ido, sería eternamente con ellos en espíritu.

01-008.16 Discípulos: Pensad detenidamente en estas enseñanzas y haced que en vosotros se manifieste mi gracia, como en aquellos tiempos.

01-008.17 Hoy desciendo entre vosotros radiante de luz, así me aparecí ante mis discípulos del Segundo Tiempo cuando fui a ellos en espíritu antes de mi ascensión, para fortalecerlos y hacerlos salir de su confusión, por los acontecimientos que habían presenciado. Así me presento ante vosotros, lleno de esplendor para deciros: Eternamente se repite mi sacrificio, siempre estoy resucitando de entre los muertos y derramando mi luz entre vosotros para que iniciéis la jornada y practiquéis todo lo que os he enseñado.

01-008.18 Preparaos para que veáis descender de mi Reino los bienes espirituales que vengo a concederos.

01-008.19 El banquete está preparado, el Cordero ha sido inmolado y ricos manjares están dispuestos. Rodeadme, discípulos, y alimentaos. Abro el libro de la sabiduría para que leáis la lección que corresponde a este día. Venid a Mí y tomad el manjar que os ofrezco, porque es corto el tiempo de gracia que os concedo.

01-008.20 ¿Por qué os sorprende mi palabra que os entrego por medio de un portavoz humano, si en todos los tiempos me he servido de los hombres para hablaros y conduciros? Cuando vine a vosotros en el Segundo Tiempo, me hice hombre para que, contemplando mis obras siguierais mis pasos. Me visteis nacer, crecer, luchar y sufrir. Era necesario que la humanidad conociese mi amor y mi poder, para que mi ejemplo fuese imborrable en todos mis hijos. Por eso lloráis cuando recordáis estos acontecimientos y sentís remordimiento, porque no he sido reconocido ni amado plenamente por la humanidad. Todavía ahora, en el Tercer Tiempo, vengo a daros una lección más que os explique mis obras anteriores y os prepare para el nuevo tiempo que vais a vivir.

01-008.21 Quiero que mañana, cuando ya no me escuchéis en esta forma, me imitéis y quedéis como maestros de la humanidad. ¿Quiénes serán aquellos que se levanten para salvar a los hombres cuando éstos se encuentren en medio del caos? ¿Quiénes van a representarme en el Tercer Tiempo y a dar testimonio de Mí? ¿Quiénes serán los que detengan el avance de los elementos de destrucción, cuando se desaten en el mundo? ¿Quiénes van a imitar a mis apóstoles extendiendo mi Doctrina? Vosotros, a quienes estoy preparando con mi Verbo, con dones de curación y fortaleza, para que seáis doctores, emisarios y consoladores, porque la humanidad mucho va a llorar antes y después de mi partida. Los tiempos venideros ofrecerán las heces más amargas del cáliz y en esos días mi Espíritu vibrará en los entendimientos iluminando a todas las criaturas para apartar la confusión reinante. Será en ese tiempo cuando el dolor unifique a todos los espíritus y éstos buscarán la luz y el camino que conduce a Mí.

01-008.22 ¿Acataréis mi voluntad para guiar a los que vienen en mi busca? Me decís que ése es vuestro propósito y me pedís ayuda para salvar todos los obstáculos que se interponen a vuestro paso. Si, hijos míos, os he dicho que estoy presto a ayudaros, porque sin esa fortaleza, nada podríais hacer. Sois débiles, pobres e ignorantes, mas os estoy haciendo herederos de un reino de verdadera grandeza y nada retendré en mi arcano, todo lo que os pertenece como mis hijos, os lo daré y os encargo que distribuyáis esta riqueza entre vuestros hermanos.

01-008.23 Estoy hablándoos de unificación, de armonía y comprensión; porque quiero que la casa de Israel sea arca de salvación, fuente de paz y consuelo para todos los caminantes cansados. Os he nombrado fuertes y lo seréis por el poder de las virtudes que he dejado en vosotros. Pensad que en todas vuestras luchas, voy delante de vosotros dejándoos mi huella. Comprended que mientras no estéis unidos, no habrá paz ni alegría en vuestro espíritu. Quiero veros libres de todo sufrimiento, porque ya estáis cerca del final de vuestra restitución, estáis a las puertas de la Tierra Prometida a donde llegaréis victoriosos y salvos, porque esta es mi voluntad.

01-008.24 No quiero que os fanaticéis con mi palabra, ni que forméis una nueva idolatría. No deseo el sacrificio de vuestras vidas, ni que ofrezcáis las flores o los frutos de vuestros huertos, porque ellos son mi obra y ningún mérito hacéis con dármelos. No es mi voluntad que hagáis imágenes con vuestras propias manos y después las adoréis, ni que edifiquéis otra torre de Babel, llenos de vanidad y de soberbia. Lo que anhelo que me ofrezcáis, es un santuario que llegue hasta Mí, formado con vuestras obras de amor, oraciones y palabras nacidas de vuestro corazón y entregadas en mi nombre a los espíritus hambrientos de verdad: Este es el culto que os pido.

01-008.25 Estáis sujetos a la Ley de evolución, he aquí el por qué de vuestras reencarnaciones. Sólo mi Espíritu no necesita evolucionar: Soy inmutable.

01-008.26 Desde el principio os he mostrado la escala por donde tienen que ascender los espíritus para llegar a Mí. Hoy no sabéis en qué plano os encontráis, mas cuando dejéis vuestra envoltura conoceréis vuestro grado de evolución. No os detengáis, porque seríais un obstáculo para los que vienen detrás de vosotros.

01-008.27 A pesar de que habitáis en diferentes planos, estad unidos en espíritu y un día os encontraréis reunidos en la séptima etapa, en la más alta, gozando de mi amor.

01-008.28 Varones formados a mi imagen y semejanza, oídme: No os levantéis mañana hablando de esta Doctrina si no lleváis una buena simiente, si no sabéis lo que es sumisión y hacéis lo contrario de lo que dicta mi Ley. Ahora os aconsejo, para que mañana no tropecéis en el camino.

01-008.29 A la mujer que os diere por esposa la cuidaréis, la honraréis y en ella haré fructificar vuestra simiente. No quiero que habléis de verdad y rectitud y vayáis deshojando las rosas, abandonándolas después, porque estaréis profanando mi Ley. Respetad tanto lo que es vuestro, como lo que es de los demás; sed justos y fomentad la paz en la Tierra. Llegará el momento en que estaréis preparados para hablar de sumisión, de amor y de perdón.

01-008.30 Bienaventurado el que se humillare en la Tierra, porque Yo lo ensalzaré. Bienaventurado el calumniado, porque Yo testificaré su inocencia. Bienaventurado el que dé testimonio de Mí, porque lo bendeciré. Y al que fuere desconocido por practicar mi Doctrina, Yo lo reconoceré.

01-008.31 ¿Quién de vosotros no ha sentido mi presencia ni se ha alimentado con mi palabra? Pedid que se os dará. Si antes me buscasteis en los astros y en objetos materiales, hoy buscadme en el infinito con vuestro espíritu. Acercaos a Mí por el amor, por la obediencia y tendréis paz.

01-008.32 Amadme y no adoréis a esos portavoces por quienes me comunico. Amad mi palabra y mis obras, ellas están fuera de lo humano. Estos portavoces sólo son mis instrumentos y no son superiores sino semejantes a vosotros.

01-008.33 Calmad vuestra sed en mi fuente inagotable para que no seáis más los sedientos; no quiero que mis hijos padezcan más hambre o sed; por eso me acerco a vosotros trayéndoos el pan de la vida eterna, para que no os sintáis un solo instante necesitados de los bienes espirituales. Yo en cambio, sí tengo sed de vuestro amor, de vuestra paz y me habéis negado el agua de vuestra comprensión. Hasta hoy no habéis calmado la sed ardiente de reconocimiento a mi Ley que como hijos me debéis. Más os seguiré esperando, porque mi paciencia es inagotable. Venid a Mí y os prometo que mi protección no os faltará, porque si hoy no sabéis amarme, algún día llegaréis a Mí y me comprenderéis al fin.

01-008.34 Vivid tomando de todo lo que he creado para vuestro bienestar en la Tierra y para que la paz no se aparte de vosotros. Seguid luchando para que alcancéis vuestra salvación espiritual.

01-008.35 Para el espíritu cuando está preparado, no existe la noche, la fatiga ni el sueño; en el trabajo encuentra su fuerza y toda prueba es para él una ocasión preciosa para demostrar su fortaleza y su paciencia. Otros espíritus aunque son débiles, saben buscarme en la hora de la prueba, su fe y su confianza los hacen salir avante. Os quiero humildes y obedientes para que os dejéis guiar por vuestra conciencia, que es la chispa divina que rige a vuestro espíritu.

01-008.36 ¿Qué venís a pedirme y por quién lloráis? Me decís que así me buscáis y sabéis pedirme con humildad por vuestros seres queridos y por aquellos que, sin perteneceros por la sangre, les amáis tiernamente y os preocupáis por su adelanto espiritual. Me pedís por los que viven en el cautiverio purgando una condena y por los que siendo inocentes también se encuentran recluidos. Oráis por los enfermos que lejos del hogar se encuentran sufriendo; ese deseo nace en vosotros porque empezáis a amar y vais encontrando en ese sentimiento el supremo goce. Inspiraos en el amor para realizar todas vuestras obras y ellas tendrán esencia espiritual.

01-008.37 Cuando oréis, buscadme en lo infinito, más allá de todo lo material, poneos en comunicación conmigo y cuando retornéis a vuestro mundo, se habrá disipado la duda, no habrá obstáculos en el camino y os sentiréis llenos de mi sabiduría.

01-008.38 Os he confiado este tiempo para que lo aprovechéis estudiando mi lección, para que apartándoos de los placeres del mundo, podáis profundizaros en mi palabra; hoy me tenéis muy cerca de vosotros, mi luz ha bañado vuestro espíritu, mi esencia os está alimentando, y mi ejemplo lo tenéis presente eternamente. No penséis que sólo en el Segundo Tiempo os di pruebas de amor; mi presencia es eterna con vosotros. Solamente os pido que os preparéis para que me sintáis en todas mis obras; en las pruebas que hoy doblegan a la humanidad, podéis ver la rectitud de mi justicia.

01-008.39 Todos alcanzaréis la meta mediante el cumplimiento de vuestra misión, para ello he venido a entregaros mis enseñanzas que son inagotables, para que ascendáis por la escala de vuestra evolución. No es mi sangre la que os salva, sino mi luz en vuestro espíritu la que os rescatará.

01-008.40 En el Segundo Tiempo después de mi partida, os di mi enseñanza a través de mis apóstoles; ahora os la doy por conducto de mis portavoces y en ella os ofrezco la sabiduría divina que alimenta y conforta a vuestro espíritu.

01-008.41 Os pido que convirtáis vuestro corazón en una flor espiritual para ofrecerla a María, a quien buscáis como Madre y a la cual amáis, porque de su seno brotó el fruto bendito que os trajera el pan de la vida eterna: Jesús.

01-008.42 María, es la flor de huerto celestial, cuya esencia ha estado siempre en mi Espíritu.

01-008.43 ¿Veis esas flores que ocultan con humildad su belleza? Así fue y así es María: un inagotable caudal de belleza para el que sabe mirarla con limpidez y respeto, y un tesoro de bondad y de ternura para todos los seres.

01-008.44 Yo la entregué como Madre a Jesús; fue la ternura divina encarnada en mujer. Es a la que vosotros buscáis como intercesora, a la que invocáis como consuelo en vuestras penas, y ese amor divino se extiende como un manto sobre la humanidad.

01-008.45 Es aquella a quien el ángel del Señor llamó "Bendita entre todas las mujeres". Es la misma a quien Cristo desde la cruz, dejó como Madre espiritual de todos los hombres.

01-008.46 María pasó por el mundo ocultando su esencia divina; sabía quién era ella y quién era su Hijo, y en vez de hacer ostentación de aquella gracia, se declaraba tan sólo una sierva del Altísimo, un instrumento de los designios del Señor.

01-008.47 María pasó por el mundo en silencio, pero llenando de paz los corazones, intercediendo por los necesitados, orando por todos y finalmente derramando sus lágrimas de perdón y de piedad sobre la ignorancia y la maldad de los hombres. ¿Por qué no buscar a María si queréis llegar al Señor, si a través de Ella recibisteis a Jesús? ¿No estuvieron juntos Madre e Hijo en la hora suprema de la muerte del Salvador? ¿No se mezclaron en aquel instante la sangre del Hijo, con las lágrimas de la Madre?

01-008.48 Entonces nada tiene de extraño que en este Tiempo la busquéis para que os guíe y os acerque al maestro.

01-008.49 Bienaventurados los que sepan descubrir en el huerto celestial, esa flor de humildad y de pureza. Más vuelvo a deciros, que sólo la mirada limpia podrá llegar a descubrirla.

01-008.50 Hoy me exponéis vuestros sufrimientos para que los alivie y en verdad os digo que esa es mi misión, a eso he venido, porque soy el Divino Doctor. Más antes de que mi bálsamo sea en vuestra herida, antes de que mi caricia os llegue, concentraos en vosotros mismos y examinad vuestro dolor, analizadlo, meditad profundamente todo el tiempo que sea necesario, para que de esa meditación toméis la enseñanza que esa prueba encierra, así como el conocimiento que en ella se oculta y que debéis conocer. Ese conocimiento será experiencia, será fe, será mirar de frente la verdad, será la explicación de muchas pruebas y lecciones no comprendidas por vosotros.

01-008.51 Como si el dolor fuese algo tangible, examinándolo y en él descubriréis la hermosa semilla de la experiencia, la gran lección de vuestra existencia, porque el dolor ha venido a ser maestro en vuestra vida.

01-008.52 Quien considere el dolor como un maestro y con mansedumbre acate los llamados que le hacen para la regeneración, el arrepentimiento y la enmienda, ése conocerá después la dulzura, la paz y la salud.

01-008.53 Examinaos cuidadosamente y veréis cuánto provecho sacáis de ello. Conoceréis vuestros defectos e imperfecciones, los corregiréis y por lo tanto dejaréis de ser jueces de los demás.

01-008.54 Me pedís que os sane y de cierto os digo que nadie mejor que vosotros mismos podéis ser vuestro doctor.

01-008.55 ¿De qué sirve que Yo os sane y aparte vuestro dolor, si no apartáis de vosotros vuestros errores, pecados, vicios e imperfecciones? No es el dolor el origen de vuestros males, sino de vuestros pecados. ¡He ahí el origen del dolor! combatid el pecado, apartadlo de vosotros y seréis sanos, más eso a vosotros corresponde hacerlo, Yo sólo os enseño y os ayudo.

01-008.56 Cuando a través de vuestra conciencia descubráis el origen de vuestras aflicciones y pongáis todos los medios para combatirlo, sentiréis en plenitud la divina fuerza, ayudándoos a vencer en la batalla y a conquistar vuestra libertad espiritual.

01-008.57 Cuán grande será vuestra satisfacción al sentir que por méritos propios alcanzasteis a libertaros del dolor y conquistaréis la paz. Entonces diréis: ¡Padre mío, tu palabra fue mi bálsamo, tu Doctrina ha sido mi salvación!

01-008.58 Dejad ya de vivir en un mundo de suposiciones. No debéis ni como hombres y menos como espíritus, ignorar la verdad. ¿Cómo queréis triunfar en la lucha material, sin conocer la vida espiritual? ¿Cómo queréis ser grandes, sanos, sabios y fuertes si os obstináis en cerrar los ojos a la luz eterna?

01-008.59 ¡Ya no viváis a media luz! ¡Despertad y venid a la luz plena! ¡Dejad de ser pequeños y creced espiritualmente!

01-008.60 Todavía podéis decir que vivís en paz si os comparáis con otras naciones; mas tomad de mi Obra la fuerza para cuando os sintáis desmayar; tomad de mi palabra la luz, para cuando os quieran dominar las doctrinas del materialismo. Si no os preparaseis como os enseño, de cierto os digo que muchos de vosotros os confundiréis, muchos me volveréis la espalda y muchos creyentes de hoy, serán mis enemigos mañana y se levantarán negando esta verdad. Anticipadamente os perdono, pero también os prevengo y os pongo alerta.

01-008.61 Vuelvo a deciros que os examinéis cuidadosamente, así comenzaréis a sentiros un poco más hermanos de los demás, más compasivos y comprensivos con vuestros semejantes. Hoy todavía os repugnan muchos actos de los demás porque os olvidáis de vuestras propias faltas, más cuando conozcáis vuestras manchas y errores, comprenderéis el amor con que os perdono y os espero, entonces no tendréis más que decir: "Si mi Padre me ha perdonado, después de ofenderlo tanto, obligado estoy a perdonar a mis hermanos".

01-008.62 Al hombre le falta saber mirarse en su interior, examinar sus actos y sus pensamientos.

01-008.63 Preparación espiritual es lo que necesitáis, mas cuando estéis practicando mi Palabra, causaréis conmoción en la vida de vuestros hermanos, porque se manifestará en vosotros el espíritu con todos sus dones y potencias.

01-008.64 De cierto os digo que en la historia de la humanidad, estará la Historia de Espiritualismo, escrita con letras luminosas.

01-008.65 ¿No se inmortalizó Israel al libertarse del yugo de Egipto? ¿No se inmortalizaron los cristianos en su conquista por el amor? ¿Así se inmortalizarán los Espiritualistas en su lucha por la libertad del espíritu?

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 9

01-009.01 Conmemoráis en este día mi entrada en Jerusalén; evocáis los tiempos en que a través de Jesús viví entre vosotros. Hoy volvéis a sentiros fuertes ante mis nuevos prodigios y hacéis público vuestro testimonio de que este Maestro es el mismo que os habló en el Segundo Tiempo y Yo os digo, que no olvidéis lo que hicisteis con Jesús, para que no lo repitáis en este tiempo. Yo sabía que después de vuestro júbilo, ibais a debilitar ante la palabra de los sacerdotes y que vuestros cantos de ¡hosanna! los ibais a cambiar por los de ¡Crucificadle!

01-009.02 ¡Oh mis hijos, que no habéis reconocido mis manifestaciones a través de los tiempos ni velasteis esperando el cumplimiento de mis profecías!

01-009.03 Yo fui el Cordero inmolado en aquella Pascua que celebró mi pueblo. Sólo después, cuando pasó el tiempo, conocisteis la esencia de mi Doctrina y el por qué de mi sacrificio y entonces llorasteis y os arrepentisteis por no haberme reconocido.

01-009.04 Ahora os encontráis ante una nueva Era de enseñanzas y de grandes manifestaciones espirituales y el Maestro viene a buscar en vuestro espíritu la simiente que en otro tiempo sembró en él. Me decís: "¿Por qué no sentimos vuestra presencia, si estáis tan cerca de nosotros?" Y Yo os contesto que os habéis materializado, os encontráis ocupados en las ciencias y en todo lo que pertenece al mundo, olvidando a vuestro espíritu. Me decís con angustia que os habéis perdido del camino, Yo os digo que por eso he venido para mostraros con la luz de mis enseñanzas, el camino que os lleva a morar en el mundo de paz. Oídme, y mi palabra os despertará a una nueva vida, vuestras dudas y temores se disiparán. Vuestro espíritu, que lleva un pesado fardo, descansará al sentir mi perdón.

01-009.05 ¿Por qué no dejáis en Mí vuestra causa? ¿Por qué os hacéis justicia ocupando mi lugar de Juez? ¿No sabéis que estáis en un tiempo de pruebas y restitución? Mirad que todos faltáis a mi Ley y Yo no os he juzgado ni delatado en público.

01-009.06 Si os he concedido el libre albedrío, no es para que os juzguéis los unos a los otros, sino para que perfeccionéis a vuestro espíritu en la práctica del bien, ayudados por la luz de la conciencia.

01-009.07 Os convierto en labriegos y os doy mi semilla de amor para que la sembréis en los enfermos, en los tristes, en los delincuentes, y si alguno se siente indigno de recibirla, hacedlo llegar a Mí que Yo sabré dignificarlo, para que no se sienta menospreciado. Evocad a vuestra Madre celestial y su amor divino os ayudará en esta lucha y a todos os conducirá a Mí.

01-009.08 Quiero que vosotros, el pueblo a quien he doctrinado, os encarguéis de guiar a las nuevas multitudes, que llegarán después de 1950 a aumentar mi pueblo, y que veléis para que ellas sean alimentadas con el pan de vida eterna, así como Yo lo hice con vosotros.

01-009.09 No permitáis que mi palabra sea adulterada; velad porque su esencia se conserve siempre y haced que vuestro análisis sea justo. Exponed mi verdad y ella llevará a vuestros hermanos vida, salud y fe. Si mi palabra es luz que brota de Mí, tendrá que manifestarse como una antorcha en todo el que la conozca. Os ofrezco esta luz, porque no quiero que viváis entre tinieblas.

01-009.10. Perfeccionad vuestro espíritu con mi sabiduría; fortaleceos, para que luchéis por vuestra elevación espiritual. Vosotros que estáis desnudos de afectos, sentid mi caricia, para que no haga mella en vuestro corazón el egoísmo de los seres que os rodean. Me preguntáis: ¿Por qué no existe el verdadero amor entre los hombres? ¿Por qué no se practica la verdadera caridad? Y Yo os contesto: Es que habéis dejado secar el manantial de aguas cristalinas que he puesto en vuestro corazón, porque os habéis apartado del cumplimiento de mi Ley.

01-009.11 Os habéis dividido y no queréis saber de las necesidades de vuestros hermanos; os miráis como extraños aún viviendo bajo el mismo techo; por eso al escuchar mi palabra os habéis sorprendido, porque en ella manifiesto mi amor, mi paciencia y mi perdón para todos mis hijos.

01-009.12 A nadie distingo y vengo a pediros que os unifiquéis, que os améis y perdonéis los unos a los otros; ya os he dado el tiempo suficiente para que reflexionéis y deis principio a una nueva vida. He perdonado vuestras faltas pasadas y os doy la oportunidad de transformaros en mis buenos discípulos.

01-009.13 El Libro de la Vida se abre ante vosotros para iluminar a todo entendimiento. Estudiad cada una de sus lecciones, ya no veáis misterios, hoy todo es claridad para el espíritu. Asomaos al arcano y conoced todo lo que os concedo. Quiero dejar de ser para vosotros un Padre incomprendido. No hay razón para que me miréis así, porque todas mis manifestaciones han estado al alcance de vuestro entendimiento y todo os lo he revelado en el tiempo propicio.

01-009.14 No os aflijáis inútilmente; todo lo que creéis que os hace falta, lo tenéis con vosotros. Os he dado mi luz en el espíritu y por añadidura os he confiado lo necesario para conservar vuestro cuerpo. Todos los elementos os sirven, todo lo he creado para vuestro recreo y todo es provechoso si lo tomáis con medida. Otra es la causa de vuestros sufrimientos y desvelos. El espíritu no encuentra la paz en esa existencia vana que habéis forjado en la Tierra y os comunica su intranquilidad. ¡Si formaseis propósitos de verdadera enmienda, cuánto bien os haríais y cómo recobraríais la paz perdida!

01-009.15 Discípulos: Preparaos para que habléis de amor, de perdón y de justicia a la humanidad. Olvidaos de todo lo que pertenece al mundo, para elevaros a las regiones de la paz y del amor perfecto.

01-009.16 Habéis atendido a mi llamado y me buscáis para aprender mi lección; unos pedís el pan de cada día otros me buscáis como doctor y consejero, pero hay quienes sólo vienen a escudriñar mi palabra queriendo encontrar en ella alguna falta, más Yo les digo: Esa mancha que buscáis no la encontraréis en mi enseñanza, antes bien, si penetráis en vuestro interior, ahí encontraréis la imperfección. Los que así han obrado, no han reconocido mi presencia, porque sólo alcanzan a interpretar las obras humanas, pero no han llegado a comprender los mensajes de Dios. A todos ilumino y perdono su incredulidad.

01-009.17 No permitiré que se confunda ni que se pierda uno solo de mis hijos. A las plantas parásitas las convierto en fructíferas, porque todas las criaturas han sido formadas para llegar a alcanzar un fin perfecto.

01-009.18 Quiero que vosotros gocéis conmigo en mi Obra; ya antes os he participado de mis atributos porque sois parte de Mí; si todo me pertenece, también a vosotros os hago dueños de mi Obra.

01-009.19 Todos los espíritus tenéis en Mí a un Padre divino y si os he dado en la vida material padres humanos, es para que den vida a vuestro cuerpo y representen cerca de vosotros a vuestro Padre celestial. Os he dicho: "Amarás a Dios sobre todo lo creado" y he agregado: "Honrarás a tu padre y a tu madre". No descuidéis entonces vuestros deberes; si no habéis reconocido el amor de vuestros padres y aún los tenéis en el mundo, bendecidlos y reconoced sus méritos.

01-009.20 Quiero que seáis hombres de fe, que creáis en la vida espiritual; si habéis visto partir al Más Allá a vuestro hermanos, no los sintáis lejanos ni penséis que los habéis perdido para siempre. Si queréis reuniros con ellos, trabajad, haced méritos y cuando lleguéis al Más Allá, ahí los encontraréis esperándoos, para enseñaros a vivir en el Valle Espiritual.

01-009.21 Pueblo: ¿Creéis que es vuestro Dios el que inspira esta palabra? ¿Entonces por qué habéis dudado de Mí, cuando me habéis llamado en el lecho del dolor y el bálsamo no ha curado al instante vuestra enfermedad? Pensad que os pruebo en muchas formas, porque quiero que seáis fuertes; porque si sois mis discípulos, debéis resistir muchas pruebas para que podáis ser creídos.

01-009.22 Sois la simiente de Abraham, de Isaac y de Jacob, quienes os dieron grandes ejemplos de fe y de obediencia: vosotros, teniendo el mismo espíritu, no alcanzáis a igualar sus obras. Yo he probado a mis discípulos en todos los tiempos. Cuántas veces sometí a prueba a Pedro y solamente en una de ellas flaqueó, más no le juzguéis mal por este hecho, porque cuando él encendió su fe, fue como una antorcha entre la humanidad predicando y dando testimonio de la verdad.

01-009.23 No juzguéis a Tomás; considerad cuántas veces vosotros habéis palpado mis obras y aún así habéis dudado. No miréis con desprecio a Judas Iscariote, aquél discípulo amado que vendió a su Maestro por treinta monedas, porque jamás ha habido arrepentimiento mayor que el suyo. Yo me serví de cada uno de ellos para dejaros lecciones que os sirvieran de ejemplo y que existieran eternamente en la memoria de la humanidad. Después de su flaqueza tuvieron el arrepentimiento, la conversión y la entrega absoluta al cumplimiento de su misión. Ellos fueron verdaderos apóstoles y dejaron un ejemplo para todas las generaciones.

01-009.24 Venid al valle espiritual, para que comprendáis mi palabra. Cuando escuchéis mi enseñanza, alejaos de las preocupaciones del mundo y dejad que mi luz ilumine vuestro espíritu. Aliento vuestra fe y os guío siempre para que os preparéis a gozar de la vida eterna.

01-009.25 Velad y orad, os repito con frecuencia, pero no quiero que os familiaricéis con este dulce consejo, sino que lo estudiéis y lo pongáis en práctica.

01-009.26 Os digo que oréis, porque aquel que no ora, se entrega a pensamientos superfluos, materiales y a veces insanos, con lo cual, sin darse cuenta fomenta y alimenta las guerras homicidas; mas cuando oráis, vuestro pensamiento como si fuera espada de luz, rasga los velos de oscuridad y los lazos de la tentación que hoy están aprisionando a muchos seres, satura de espiritualidad el ambiente y contrarresta las fuerzas del mal.

01-009.27 No desmayéis ante la lucha, ni os desesperéis si aún no habéis visto ningún resultado. Comprended que vuestra misión es luchar hasta el fin; pero debéis tomar en cuenta que a vosotros sólo os tocará hacer una mínima parte de esta Obra de regeneración y espiritualidad entre la humanidad.

01-009.28 Mañana dejaréis vuestro puesto y otros vendrán a seguir vuestra labor. Ellos llevarán la Obra un paso más allá y así de generación en generación se irá cumpliendo mi palabra.

01-009.29 Al final, todas las ramas se unirán al árbol, todas las naciones se unirán en un solo pueblo, y la paz reinará en la Tierra.

01-009.30 Orad, discípulos, y perfeccionaos en vuestra elevación para que vuestras palabras de enseñanza y amor encuentren eco en el corazón de vuestros hermanos.

01-009.31 En verdad os digo que si este pueblo además de comprender su destino, ya estuviese cumpliendo con su misión, por sus oraciones alcanzaría gracia la humanidad. Pero aún os falta caridad, que sintáis a vuestros semejantes como verdaderos hermanos, que en verdad lleguéis a olvidar las diferencias de razas, lenguas, credos y que además, borréis de vuestro corazón toda huella de rencor con aquellos que os hubieran ofendido.

01-009.32 Cuando logréis elevar vuestros sentimientos por encima de tanta miseria humana, brotará de vosotros la más sentida y sincera petición en favor de vuestros hermanos y esa vibración de amor, esa pureza de vuestros sentimientos, serán las espadas más poderosas que destruyan las tinieblas, que las guerras y las pasiones de los hombres han venido formando.

01-009.33 El dolor os ha preparado, Israel, en la esclavitud os habéis acrisolado; por eso sois los indicados para velar por los que sufren.

01-009.34 Velad, pueblo, sed como esas aves que anuncian al nuevo día, despertando a los que duermen; para que ellos sean los primeros en recibir la luz y entonces Yo les diga: El que en verdad os ama, os saluda en este instante.

01-009.35 Todos los que se acerquen a escucharme, sentirán la caricia de mi palabra, se sentirán ungidos por mi amor y colmados de bienes espirituales.

01-009.36 De plácemes me encuentro porque he visto que habéis dejado todo por estar en mi mesa, y es que sabéis que mi palabra es vuestro pan y vuestra gloria en la Tierra.

01-009.37 Esta enseñanza llega hasta vuestro corazón, en donde han nacido propósitos de enmienda y de nobles sentimientos.

01-009.38 Si mucho habéis sufrido y llorado para llegar a abrirme las puertas de vuestro corazón, en verdad os digo que también el que ha sufrido mucho, ha expiado sus faltas y tiene que ser perdonado.

01-009.39 Corazones tristes: Calmad vuestra pena y venid a Mí, iluminaos con la luz de vuestra conciencia y penetrad serenamente por el sendero de mis enseñanzas.

01-009.40 Sanaos en Mí, olvidad pesares y amad; quien tiene amor lo tiene todo, quien dice amor lo dice todo.

01-009.41 Más cuando comprendéis que todo lo que brotó de Mí es perfecto, armonioso y bello, os preguntáis: ¿Por qué entonces los hijos de Dios viven en el mundo destruyendo y aniquilando? ¿Qué fuerza los mueve para desconocerse y destruirse, siendo que emanaron de la fuente limpia del Padre? ¿Cuáles son esas fuerzas y por qué Dios con su infinito poder, no ha detenido el avance de los hombres que destruyen la paz? ¿Por qué permite la maldad entre la humanidad?

01-009.42 Oíd, discípulos: El hombre tiene como dones espirituales el libre albedrío y la conciencia; todos al nacer están dotados de virtudes y pueden hacer uso de ellas. En su espíritu está la luz de la conciencia; pero a la vez que la materia se desarrolla, con ella se desarrollan las pasiones, las malas inclinaciones, siendo éstas las que luchan contra las virtudes; Dios así lo permite, porque sin lucha no hay méritos, y así lo necesitáis para ascender en el camino espiritual. ¿Cuál sería el mérito de los hijos de Dios, si no lucharan? ¿Qué haríais si vivieseis llenos de felicidad, como lo deseáis en el mundo? ¿Rodeados de comodidades y riquezas, podríais esperar el progreso espiritual? Estaríais estancados porque no existe el mérito donde no hay lucha.

01-009.43 Más no os confundáis, porque al hablaros de lucha, Yo me refiero a la que desarrolláis para vencer vuestras debilidades y pasiones. Esas luchas son las únicas que permito a los hombres para que dominen su egoísmo y su materialidad, a fin de que el espíritu tome su verdadero sitio iluminado por la conciencia.

01-009.44 Esa batalla interior sí la autorizo, mas no aquella que hacen los hombres con el deseo de engrandecerse, cegados por la ambición y la maldad.

01-009.45 El ruido y los horrores de las guerras fratricidas han apagado la sensibilidad del corazón humano, han impedido la manifestación de todo sentimiento elevado, como son la caridad y la comprensión.

01-009.46 No quiero deciros que todos se encuentren así, no, porque aún hay hombres en los cuales existe sensibilidad, compasión y amor para sus semejantes, llegando hasta el sacrificio para evitarles males, o librarlos de alguna prueba. Si esta ayuda llegan a daros algunos hombres, ¿Qué no hará vuestro Padre celestial por vosotros que sois mis hijos? Entonces ¿Cómo habéis llegado a pensar que El os envía el dolor y la desolación?

01-009.47 Soy el mismo Maestro que en el Segundo Tiempo os habló del camino del Reino de los Cielos; soy el mismo Cristo manifestando la verdad a través de los siglos, las lecciones eternas que son inmutables, porque son revelaciones que brotan de mi Espíritu.

01-009.48 Mirad en Mí al Padre, porque de cierto os digo que Cristo con el Padre son Uno desde la eternidad, desde antes de que los mundos fueran. En el Segundo Tiempo ese Cristo que es Uno con Dios, encarnó en la Tierra en el cuerpo bendito de Jesús y así vino a ser el Hijo de Dios, mas sólo en cuanto hombre, porque vuelvo a deciros que un solo Dios existe.

01-009.49 A veces pensáis que os hablo demasiado del espíritu y que me olvido de vuestras necesidades y preocupaciones humanas, a lo cual os digo: "Buscad el Reino de Dios y su justicia, y lo demás se os dará por añadidura". Entonces vendrá a vosotros la paz, la serenidad, la comprensión, el perdón, el amor, y en la parte material todo lo tendréis en abundancia.

01-009.50 Yo conozco y sé de todas vuestras necesidades y me encargo de aliviar todas vuestras preocupaciones según mi voluntad y si en ocasiones os habéis sentido defraudados porque no os he concedido inmediatamente aquello que pedíais, no por eso sois menos amados del Padre, es porque así os conviene.

01-009.51 Hay muchos de mis párvulos que atribuyen a injusticias del destino su sufrimiento y se creen olvidados de su Padre; entonces os pregunto: ¿De qué os ha servido mi palabra? ¿Por ventura creéis que el señor, el autor de la vida, es impotente para remediar vuestros males o que no puede complaceros en algo material que en nada os ayuda en vuestra elevación espiritual?

01-009.52 Yo sólo os concedo aquello que sea para vuestro bien. ¡Cuántas peticiones hacéis que si os fuesen concedidas, sólo os ocasionarían perjuicios o desgracias!

01-009.53 El hombre que en Dios confía y ante El bendice su destino, jamás reniega ni exige lo que no le es concedido.

01-009.54 Cuando está pobre, enfermo y su corazón sufre, espera confiado en la voluntad de su Señor.

01-009.55 A veces me decís: "Señor, si yo todo lo tuviese, si nada me hiciera falta, trabajaría en vuestra Obra espiritual y haría caridad". Mas sabed que como hombres sois variables y que todos los propósitos de hoy que nada poseéis, cambiarían si os concediese todo lo que deseáis.

01-009.56 Sólo el amor de Dios es inmutable para sus hijos.

01-009.57 Si os diera en abundancia, de antemano sé que os perderíais, porque conozco vuestras resoluciones y debilidades.

01-009.58 Sé que con abundancia de bienes materiales el hombre se aleja de Dios, porque aún no está capacitado ni preparado para comprender a su Señor.

01-009.59 Mirad cuánto os amo y no me olvido de vosotros, es que no quiero que os perdáis.

01-009.60 Alejaos de las vanidades del mundo, venid a Mí por convicción, por amor, no por el dolor.

01-009.61 No reneguéis si estáis necesitados, porque si conviniera para vuestra evolución espiritual apartaros de la pobreza, todo os lo daría en abundancia.

01-009.62 Pensad que el Padre rige el destino de sus hijos con suma justicia y perfección.

01-009.63 Estos tiempos son de pruebas, de dolores y amarguras, tiempos en que la humanidad sufre las consecuencias de tanto odio y mala voluntad de los unos a los otros.

01-009.64 Mirad los campos de batalla en donde sólo se escucha el estruendo de las armas y los ayees angustiosos de los heridos. Montañas de cadáveres mutilados, que ayer fueron cuerpos fuertes de hombres jóvenes. ¿Imagináis a éstos, cuando por última vez estrecharon entre sus brazos a la madre, a la esposa o al hijo? ¿Quién que no haya bebido ese cáliz podrá imaginar el dolor de esas despedidas?

01-009.65 Millares y millares de padres, de esposas y de hijos angustiados han visto partir a los seres amados hacia los campos de guerra, de odios, de venganza, obligados por la codicia y el orgullo de unos cuantos hombres sin luz y sin amor para sus semejantes.

01-009.66 Estas legiones de hombres jóvenes y fuertes, no han podido volver al hogar porque quedaron destrozadas en los campos; mas ahí la tierra, la madre tierra más misericordiosa que los hombres que gobiernan a los pueblos y que creen ser dueños de la vida de sus semejantes, ha abierto su seno para recibirles y cubrirles amorosamente.

01-009.67 Ved las caravanas de hombres de todas edades, de mujeres y de niños, huyendo de la destrucción, buscando fatigosamente un lugar de protección y de paz. Sus pies ya están destrozados y sangrantes; su corazón ya no resiste más dolor; pero aún les queda en lo más íntimo de su ser, un destello de esperanza.

01-009.68 Orad, pueblo, orad por ellos y mi ternura unida a vuestro pensamiento, descenderá sobre ellos para protegerlos y cubrirlos con mi manto de amor.

01-009.69 Meditad en la causa de las guerras fratricidas así como en la destrucción que originan y veréis que no sois tan desdichados como creéis, entonces cesarán vuestras quejas y ya no me diréis: "Señor, soy el más desventurado de la Tierra; ¿Será porque me has olvidado"?

01-009.70 Ved cómo la guerra todo lo destruye.

01-009.71 Mirad a esos padres ancianos que esperan el retorno de los seres amados, el hambre ha llegado a sus puertas y la soledad es su compañera.

01-009.72 Los que tuvieron fuerzas para caminar, huyeron, los inválidos tuvieron que quedarse para recibir cuanto a ellos llegó. Sus sombríos pensamientos sólo se iluminaron cuando me suplicaron en su oración: "Señor, no me abandones".

01-009.73 Sólo Yo conozco el dolor que callan las madres abandonadas por la maldad de los hombres.

01-009.74 Soy el único que en el silencio y en la soledad de su vida les digo que en mi Reino no están abandonados.

01-009.75 Orad, pueblo, y pensad en la soberbia y la ambición que germina en los cerebros de los hombres que han llevado a la ruina, a la desolación y a la muerte a otros hombres que no tienen ninguna culpa.

01-009.76 Después de reflexionar en mis palabras, pueblo ¿Seguís pensando que sois los más desdichados de la Tierra? Me contestáis: "No, Maestro, estábamos en un error porque nos habíamos olvidado de los demás para pensar sólo en nosotros, creyendo que la lucha para amasar el pan de cada día, era el cáliz más amargo que pueda beberse".

01-009.77 Entonces, os digo que debéis sentiros ricos, porque estáis escuchando la palabra divina que os alienta y fortalece y gozáis todavía de un poco de paz.

01-009.78 Aún podéis contar con algunos días de tranquilidad, porque este rincón de la Tierra también será estremecido por el dolor; así no quedara sitio en este mundo que no haya sido purificado.

01-009.79 Todo cuanto os dijo mi apóstol Juan, cumpliéndose está, palabra por palabra y suceso por suceso.

01-009.80 Todas esas señales, pruebas y perturbaciones que sufre la humanidad, son la demostración más palpable de que una Era está concluyendo para dar paso a un nuevo tiempo. No es la primera vez que entre vosotros ocurren estos acontecimientos, más si supieseis comprenderme y estuvieseis preparados, este paso de transición, lo daríais con calma sin turbaros.

01-009.81 Estáis llegando a la mitad de un siglo y mucho habéis vivido, ¿Qué sorpresas, acontecimientos y pruebas os esperan en el medio siglo que tenéis por delante?

01-009.82 Yo sólo os digo como dije muchas veces a mis apóstoles del Segundo Tiempo: velad y orad para que no caigáis en tentación.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 10

01-010.01 En esta hora bendita responded a las preguntas de vuestra conciencia, porque es tiempo de juicio.

01-010.02 Os encontráis ante vuestro Juez, porque es necesario que por un instante os toque con mi justicia; mas de cierto os digo que mi juicio es amoroso y justo.

01-010.03 Me encuentro dando grandes pruebas de que estoy entre vosotros. ¿Por qué no todos me creéis? ¿Queréis que os deje a merced de la maldad humana? No os perdáis en los senderos del mundo. Venid a Mí, Yo soy el camino que os conduce a la verdadera felicidad.

01-010.04 He confiado a vuestra nación una misión de paz y no de guerra; comprended que en ella está resonando mi divina palabra en la que os he revelado que la Nueva Jerusalén se encuentra en el Valle Espiritual; y en ella han de penetrar todos los espíritus por medio de la elevación convirtiéndose en sus moradores.

01-010.05 Todavía hoy me mostráis vuestros graneros escasos de simiente, y es que no aprovecháis las tierras que os voy proporcionando. Ante vosotros muriendo están vuestros hermanos y no os conmovéis.

01-010.06 ¿No creéis que en esa forma estéis ocultando mi Ley? No ignoráis que fuisteis los que hicisteis pacto conmigo tiempo ha, pacto, que escrito quedó en el Libro de la Vida.

01-010.07 Vuestro corazón confiesa que aún sois como el soldado débil.

01-010.08 Escuchadme, pueblo, porque llegarán las pruebas y ellas os despertarán y darán el temple que os falta.

01-010.09 Es necesario que vuestra fe y conocimiento sean grandes, para que comprendáis que en esta vida tenéis que ser los guardianes de la paz, por medio de vuestros pensamientos y oraciones.

010-010.10 Nace entre vosotros un nuevo año del cual me responderéis. Este tiempo os lo concedo para vuestra preparación y vuestra lucha.

01-010.11 Si os preparáis, no lloraréis ni sentiréis el dolor en vuestro corazón. Más no desafiéis mi justicia con desobediencias porque entonces sí apuraréis el cáliz de amargura.

01-010.12 Convertíos en mis labriegos, que las tierras esperan vuestra simiente de amor. Elías, el pastor incansable, ya preparó los caminos y los campos para que empuñéis vuestras herramientas y empecéis a labrar la tierra.

01-010.13 Vuestra faena es muy delicada, pero no será difícil ni fatigosa; ante el sol candente de mi justicia, siempre se interpondrá el manto maternal de María como una nube bienhechora que os da su protección celestial mientras mi voz, como el trino o el arrullo de las aves os deleitará haciendo agradable vuestro trabajo.

01-010.14 Discípulos amados: Mi voz os ha hablado incansablemente en el Tercer Tiempo, mi palabra apareció como un faro luminoso mostrando la ruta a los náufragos extraviados.

01-010.15 Os he dado la fuerza espiritual con mi enseñanza, no sólo para resistir las vicisitudes de este mundo, sino también para cumplir con la misión espiritual que habéis traído en este Tiempo.

01-010.16 No todos os recibirán con los brazos abiertos cuando vayáis a esparcir mi Doctrina, habrá quienes os tiendan lazos para haceros caer.

01-010.17 Surgirá la lucha, porque si hay quienes tienen potestad para hacer el bien, también existen quienes tienen poder para el mal.

01-010.18 Vengo a purificaros y a prepararos de espíritu y materia para que comprendáis las inspiraciones del Padre y después las llevéis a vuestros hermanos con la misma pureza con que Yo os las entregué.

01-010.19 Demostraréis que esta Doctrina no es una teoría; que no ha sido extraída de los libros, que ella encierra en su verdad el mensaje del Espíritu Santo.

01-010.20 Vengo a prepararos porque la vida en la Tierra cada día cambiará y lo que hoy es la paz, mañana será guerra; lo que hoy parece luz a los hombres, mañana los hará confundirse. La humanidad prepara sus múltiples armas para la batalla, vosotros preparad las vuestras.

01-010.21 En la oración y en la práctica de mi Doctrina, los hombres encontrarán la luz. En la práctica de mi Ley, mis nuevos soldados encontrarán la fortaleza, y cuando lleguen los días de dolor, os uniréis para daros valor y orar por todos.

01-010.22 Mi Ley será el arca de salvación en este tiempo; cuando las aguas del diluvio de maldades, de dolores y miserias se hayan desatado, en verdad os digo que los hombres de otras naciones, en caravanas llegarán a este país atraídos por su espiritualidad, su hospitalidad y paz, y cuando hayan conocido esta revelación y tengan fe en lo que dije en mi nueva venida como Espíritu Santo, les nombraré también israelitas por el espíritu. Entre esas multitudes estarán mis emisarios, a quienes haré retornar a sus pueblos para llevar a sus hermanos el divino mensaje de mi palabra; mas no todos vendrán a esta nación para conocer la enseñanza que os traje, porque muchos la recibirán espiritualmente.

01-010.23 Veréis entonces como muchos que nunca me escucharon, se levantarán como los grandes apóstoles, llenos de fe, de amor y de ahínco, olvidando temores y prejuicios que vosotros no habéis podido vencer, y penetrarán doquiera se abra una puerta para dar testimonio de mi palabra; no temerán a sectas y religiones, porque antes que considerarlas enemigas, las verán como hermanas.

01-010.24 A nadie miréis como extranjeros en este camino, sabed recibir a vuestros hermanos con las puertas de vuestro corazón abiertas y entregadles la lección que a vosotros os di.

01-010.25 Más tarde, cuando mis emisarios se hayan diseminado por el mundo, se sentirán unidos todos en su misión.

01-010.26 El labriego cultivará la tierra y abrirá el surco, ahí depositará la semilla, con la fe y el anhelo de levantar abundante cosecha. Y el Maestro os dice: acordaos siempre de elegir la tierra que sea propicia, para que no se malogre la simiente. Siempre recogeréis frutos de acuerdo con el amor con que los hayáis cultivado.

01-010.27 Todos podréis ser labriegos en mis tierras, pero es preciso antes sentir y comprender esta misión.

01-010.28 Esta labor consiste en quitar la venda de oscuridad del ignorante y del fanático, enseñándole que Yo soy el único Dios a quien todos deben servir. Por eso os estoy preparando, para mostraros a los demás como un ejemplo, ya que supisteis abrir vuestros ojos a la luz y confesar con humildad que erais ignorantes.

01-010.29 A través de vosotros sembraré mi simiente y más tarde recogeré los frutos del cumplimiento a mi Ley. Vuestros hermanos os preguntarán cómo habéis recibido esta enseñanza, cuáles han sido mis manifestaciones y por qué seguís este camino, y a toda pregunta responderéis con absoluta verdad. Porque si no supierais defenderos con la verdad, no seréis fuertes y saldréis derrotados; entonces la semilla no podrá germinar.

01-010.30 No quiero que al final de la lucha quedéis sin levantar vuestra cosecha, después de haberos apartado de las tentaciones del mundo para oírme y de haber sido llamados mis discípulos. No sería justo que recogieseis desengaños y amarguras sólo por no haber aprendido a tiempo a defender mí Obra, estudiándola y analizándola, para hacer frente a las pruebas.

01-010.31 Mi enseñanza es una sola lección, dicha sabiamente en muchas formas para que podáis comprenderla y a la que nada tenéis que añadir. Y aunque es ley, no vengo a imponérosla, porque caerías en hipocresía; aparentaríais cumplimiento, mientras con vuestros actos estaríais infringiendo mi Ley.

01-010.32 He puesto la conciencia en vuestro ser para que ella esté de por medio en todos vuestros pasos, ya que la conciencia sabe distinguir el bien del mal, y lo justo de lo que no lo es. Con esa luz no podréis ser engañados, ni llamados ignorantes. ¿Cómo podría el espiritualista engañar a su semejante o tratar de engañarse a sí mismo, si conoce la verdad?

01-010.33 En el Segundo Tiempo se acercó un rico mancebo a Jesús y le dijo: Maestro, creo merecer el reino que prometes porque practico tu enseñanza. Jesús le preguntó: ¿Cumples con la Ley? Y el mancebo contestó: "Si Señor, yo ayuno, trato bien a mis hermanos, no hago mal a nadie y doy una parte de mi caudal para ayuda del templo". Entonces Jesús le dijo: "Si queréis seguirme, da a los pobres lo que posees y ven en pos de Mí". Más era tanto lo que poseía el mancebo, que no quiso abandonar sus riquezas, y prefirió apartarse del Señor. Creía cumplir y a sí mismo se engañaba.

01-010.34 Cuántas veces os he dicho: practicad la caridad, manifestad esta virtud, mas no hagáis ostentación de ella porque dejará de ser caridad y os engañaréis.

01-010.35 Discípulos: Si no queréis sufrir errores en la práctica de mi Doctrina, analizad vuestros actos por medio de la conciencia, si ella os reclama, examinaos a fondo, encontrad donde podéis ver si estáis limpios o no.

01-010.36 El espiritualista deberá ser reconocido por sus actos, los cuales para que sean limpios, tendrán que haber sido dictados por la conciencia. Quien así practicase, sentirá en su espíritu el derecho de llamarse mi discípulo.

01-010.37 ¿Quién podrá engañarme a Mí? Nadie. Más no vengo a juzgaros por lo que hacéis, sino por la intención con que lo hacéis. Yo estoy en vuestra conciencia y más allá de ella. ¿Pensáis que Yo pueda ignorar vuestros actos y la intención de ellos?

01-010.38 Preparaos para la lucha, para que mi Obra no sea mal comprendida por causa de vuestros malos actos, porque muchas veces dependerá de vosotros el reconocimiento o desconocimiento de mi Enseñanza. Mas Yo os pregunto: ¿Qué podrá opacar mi Obra si es la verdad misma, si es pureza y perfección? Nada. Mas por vuestra falta de cumplimiento, sí perderéis ocasiones para hacer méritos y elevar vuestro espíritu.

01-010.39 Si alguien ignora mi verdad, es porque no ha sabido acercarse a beber de la fuente de sabiduría que es mi palabra y que desborda sus aguas cristalinas para todo sediento.

01-010.40 La verdad que revelé a los primeros, a los patriarcas, a los profetas y a los justos, es la misma que ahora os estoy mostrando, porque mi Doctrina que estáis recibiendo, es la Ley de todos los tiempos. Yo sólo vengo a enseñaros el camino para que continuéis vuestra jornada hasta el fin.

01-010.41 Discípulos: He aquí mi palabra en la que encontraréis siempre mi verdad, mas si vosotros dieseis explicaciones erróneas o en forma complicada, si modificáis mi Doctrina o entregáis un análisis confuso a los necesitados, mala cosecha recogeréis.

01-010.42 Mirad cómo entregáis mi Enseñanza y cómo habláis de ella, porque sois responsables de una heredad muy grande.

01-010.43 Yo soy el dueño de la simiente, vosotros los labriegos, haced que ella germine, florezca y fructifique según os he enseñado.

01-010.44 Más no os sintáis siervos o esclavos. Sentíos libres para amar y trabajar dentro de mi Obra. Yo soy la luz que ilumina los caminos y vosotros los caminantes que elegís la senda.

01-010.45 Si alguno caminase como ciego y contemplase esa luz; si alguno fuere perezoso y por ello no la encuentra, si hay quien se pierda del camino, no me culpe a Mí, porque doquiera estéis me encuentro hablándoos en distintas formas; reconoced que algún esfuerzo tiene que hacer aquel que quiera encontrarme.

01-010.46 Mi palabra penetra en vuestro corazón como el trigo en la tierra fértil y vosotros al recibirla, debéis hacerla florecer y multiplicar.

01-010.47 Analizad esta palabra para que podáis conocer su contenido y practicadla para que sepáis su valor. Y el conocimiento que alcancéis por el análisis, no lo guardéis sólo para vosotros, dadlo a conocer a la humanidad, veréis con regocijo que es bien recibido por vuestros hermanos y les veréis despertar al amor y a la fe.

01-010.48 Después de este tiempo, los hombres vendrán a vosotros en busca de mi enseñanza y sin haber oído mi palabra trasmitida por conducto de los portavoces, sabrán que he venido una vez más y tendrán la certeza de que he hablado a la humanidad en esta forma.

01-010.49 Llegará el momento en que mi palabra se extienda en todas las naciones y mis mandatos dados en esta Era, obtengan vida y fuerza a través de los tiempos. Todo el que se prepare sentirá mi presencia en su espíritu, y al fin, el hombre obedecerá mi Ley, el libre albedrío será bien entendido por él y hará obras justas dentro de mi Ley divina.

01-010.50 Estoy trazando una vez más la huella para que me sigáis. Cuando os levantéis en busca de la humanidad para llevar la buena nueva, no supliquéis que os oigan. Llevad con dignidad vuestra misión, y aquellos que os creyeren, serán los que he escogido para hacer de ellos mis discípulos. Habrá rumores de que el Maestro ha vuelto para formar su nuevo apostolado y vosotros testificaréis estas manifestaciones y aún más, les revelaréis que vosotros también habéis vuelto a la Tierra, que en el Segundo Tiempo estuvisteis conmigo y oísteis mi palabra en Galilea y en la Judea; y si dudan de vosotros, decidles que mediten en mis palabras y en las profecías dadas a mis apóstoles y sabrán que ésta es la verdad.

01-010.51 A vosotros que me oís, os entrego mi palabra por conducto de los portavoces, después vendrán otras generaciones que estudiarán todo lo que he dicho, lo cual quedará impreso llenando grandes volúmenes.

01-010.52 Yo soy la Vida y cada instante os vivifico, mas tengo que luchar con vuestras ideas y pensamientos. Vuestras obras os conducen al dolor y a la muerte y no sabéis buscarme para fortaleceros en el bien. ¿Por qué no venís a Mí? ¿Quién me ha llamado, que no haya sentido mi presencia? ¡Cuánto os amo y os he amado siempre! Antes de crearos os amaba en Mí y desde el instante en que brotasteis de mi Espíritu habéis recibido mis dones y mandatos para todos los tiempos.

01-010.53 La Tierra que hoy pisáis, no es vuestra morada eterna, no es la Tierra de Promisión, por eso siempre anheláis otra vida superior, aspiráis a la perfección, porque ella os corresponde por herencia eterna; es el estado de elevación que vuestro espíritu alcanzará después de grandes luchas. No os conforméis con los bienes terrestres porque sabéis que estáis destinados a conocer la vida espiritual perfecta, con todas sus gracias y bellezas.

01-010.54 No esperéis que vuestros hermanos se regeneren sólo por mi Obra divina, sin que vosotros hayáis luchado por ello. Vuestra misión es trabajar para formar los cimientos de una nueva humanidad que ame y obedezca mi Ley. Para ello, la oración es vuestra mejor arma.

01-010.55 Estoy hablando al espíritu y al corazón de todos los hombres, los estoy cultivando y llegará un momento en que sabrán comunicarse conmigo de espíritu a Espíritu y entonces, no habrá secretos entre el Padre y el hijo. Preparaos para ese tiempo en que ya no me comunicaré por el entendimiento humano.

01-010.56 Escribid mi palabra para las generaciones venideras y cuidaos de no equivocar mis mandatos. No quiero que mis nuevos discípulos, aquellos que sólo conocerán mi palabra a través de los escritos, encuentren imperfección en mi enseñanza por vuestra falta de preparación. Es mi voluntad que en esas páginas esté contenida toda la esencia y verdad de mi Obra. En este libro que os he confiado, he reunido mi palabra revelada en tres tiempos, y todo lo que ha permanecido oculto o envuelto en misterio, lo comprenderéis cuando os comuniquéis de espíritu a Espíritu con mi Divinidad.

01-010.57 Si creéis que mi manifestación en este tiempo no es un acontecimiento y que al desaparecer vosotros mi Obra habrá terminado, en verdad os digo que no habéis presentido su trascendencia, ni habéis contemplado la luz del Sexto Sello, iluminando y vivificando a todo lo creado y marcando una nueva etapa para la perfección del espíritu.

01-010.58 Si contemplaseis la humildad de vuestro espíritu al oír mi palabra, a él se unirá vuestra materia para formar una sola voluntad, pero la envoltura es un obstáculo para vuestro progreso espiritual. He ahí la lucha y en ella los méritos necesarios para vuestra elevación.

01-010.59 Si os sentís abatidos por las pruebas de la vida, acogeos a Mí y seréis fuertes y no habrá quien destruya vuestra paz ni os despoje de vuestra heredad.

01-010.60 Os quiero siempre ardientes en vuestro amor para que no seáis como los sepulcros, ardientes sólo cuando el sol envía sus rayos y al atardecer cuando se oculta, vuelven a enfriarse.

01-010.61 No os conmováis sólo cuando escuchéis mi palabra, sino amadme y amaos los unos a los otros eternamente como os amo Yo.

01-010.62 En los corazones agradecidos he escuchado esta oración: "Señor, eres incansable concediéndonos tantos beneficios". Y Yo os digo: Soy vuestro Padre y contemplo vuestra necesidad. ¿Cómo no ha de conmoverse mi Espíritu ante vuestra oración? Os he consolado en la soledad de vuestra alcoba y os he iluminado para que vuestra meditación sea provechosa.

01-010.63 Estoy dejando un álbum en el corazón de mis discípulos, para que después de 1950 cuando mi palabra haya dejado de escucharse a través del entendimiento humano, sean ellos los que lleven mi mensaje a la humanidad.

01-010.64 En estas humildes casas de oración donde se manifiesta mi palabra, cuántas enseñanzas habéis escuchado y aprendido, a pesar de que en ellas no existen ritos, altares, ni imágenes, aquí habéis dejado de sentir vació vuestro corazón.

01-010.65 Benditos seáis los que con mansedumbre y humildad me habéis escuchado, porque mañana sorprenderéis a las multitudes con la esencia de vuestra palabra.

01-010.66 Discípulos: Ahora es tiempo que reconozcáis la grandeza y pureza de mi Obra, para que en el futuro cuando la prediquéis, vuestros actos estén de acuerdo con mi Doctrina.

01-010.67 Se acercan las multitudes hacia este pueblo, estad preparados, no quiero que os sorprendan haciendo obras ilícitas, porque podrían decir: ¿Son éstos los nuevos discípulos del Señor?

01-010.68 Después de que os he hablado tanto, no quiero que encuentren vuestro granero vacío de buenas obras.

01.010-69 Mañana seréis escudriñados y puestos a prueba por los hombres que deseen veros flaquear para delataros y negar mi verdad.

01-010.70 No esperéis que mi sola palabra escrita en libros, haga el milagro de convertir a la humanidad, es necesario que surjan grandes soldados de mi causa para que con su fe, su valor y su amor como armas, sellen y confirmen mi verdad.

01-010.71 No será necesario que indaguéis si el camino está limpio o no, ni tendréis que ir en busca de multitudes, porque Yo me encargaré de poner a vuestro paso a los necesitados.

01-010.72 Es necesario que se levanten hombres entre la humanidad reconociendo y haciendo reconocer la grandeza de mi Ley.

01-010.73 Vosotros que me habéis escuchado en este tiempo, sed grandes por la humanidad, por mi palabra, por vuestra virtud y buen cumplimiento de mi Ley, mas no creáis que por haberme oído seréis los más grandes entre la humanidad; cuántos que están ajenos a mi enseñanza, el día que os escuchen, les bastará vuestro testimonio para hacer obras mayores que las vuestras. De esto mucho os alegraréis, porque esas obras serán el fruto de vuestro cumplimiento.

01-010.74 Ahora os fortalezco y cierro las heridas que antes la humanidad os abrió, para que tengáis el temple necesario cuando la lucha llegue.

01-010.75 Comprended que la luz del Sexto Sello os ilumina, el Sexto Candelero alumbra a la humanidad, mas a pesar de que todos están iluminados por esta luz, mientras unos se dan cuenta de que viven en un tiempo de trascendencia, otros dejan pasar inadvertidas todas las enseñanzas.

01-010.76 ¿Por qué si todos habéis sido creados por igual, no todos tenéis fe? Por virtud de vuestro libre albedrío y la diferente evolución de cada espíritu. Así, mientras unos esperan que una luz y una fuerza superior les guíen, otros confían en lo que consideran sus propias fuerzas, y cuando éstas les faltan, se sienten perdidos.

01-010.77 Tiempo ha que vuestro espíritu ha brotado de Mí, sin embargo, no todos han progresado en forma igual en el camino espiritual.

01-010.78 Todos los destinos son diferentes aunque os llevan al mismo fin. A unos les están reservadas unas pruebas, a otros otras. Una criatura recorre un camino, otra sigue distinta jornada. Ni todos habéis surgido a la existencia en el mismo instante, ni todos retornaréis en el mismo momento. Unos caminan delante, otros detrás, pero la meta a todos os está esperando. Ninguno sabe quién está cerca, ni quién viene distante, porque aún sois pequeños para tener este conocimiento; sois humanos y vuestra vanidad os perdería.

01-010.79 El Padre os dice a todos que perseveréis y a los que tienen fe les dice que alumbren el camino de los que avanzan entre tinieblas.

01-010.80 Analizad vuestra trayectoria y veréis que a veces habéis caminado con brío, a veces lentamente, otras habéis caído para levantaros más tarde, hasta llegar al final a tomar un paso más seguro y firme.

01-010.81 Vuestra evolución sólo Yo la sé, aunque debo deciros, que el espíritu verdaderamente elevado, tiene conocimiento de su adelanto, sin que por ello se envanezca.

01-010.82 Por el don de intuición podéis saber si vuestro paso es demasiado lento o si vais en carrera vertiginosa, si os habéis estacionado o si creéis haber logrado un paso firme.

01-010.83 Por vuestra conciencia podéis saber si el camino en el que transitáis es lícito o lo habéis equivocado.

01-010.84 Para que dejéis una huella benéfica de vuestro paso por el mundo a los que vienen detrás de vosotros, es necesario que cumpláis con mi Ley, por medio de ella dejaréis grandes obras y vuestro recuerdo y ejemplo serán imborrables.

01-010.85 Discípulos: Yo soy la alondra bajo cuyas alas vivís como polluelos. También os digo que el Sexto Sello es el único que está abierto y os alumbra en este tiempo.

01-010.86 Ved que muchos de mis labriegos que fueron de los primeros discípulos del Espiritualismo, han caído en el grave error de creer que los sellos son recintos, que los sellos fueron desatados en esta nación y que ellos son sus poseedores.

01-010.87 A ellos les toco incesantemente con mi justicia, porque son como primogénitos en este tiempo, a los que llamé e invité a mi mesa, a los que tenía reservada mi palabra de amor. Ellos van por los caminos de la Tierra llevando sus dones y sus cargos sin querer saber lo que llevan. Creen estar cumpliendo con mi Ley y juzgan a sus hermanos.

01-010.88 No saben a dónde van, ni presienten lo grande de mi Obra y cuando les he llamado para que me escuchen a través del entendimiento humano y les he preguntado: ¿Creéis en mi presencia bajo esta forma? Muchos de ellos me han negado.

01-010.89 Yo les he dicho: Mostradme vuestras multitudes, enumeradme los prodigios que habéis hecho y muy poca simiente me han mostrado. Le he señalado las grandes multitudes que se congregan donde es oída mi palabra, el sin número de testimonios de mi poder y les he recordado: El árbol por su fruto será reconocido. Este es el Sexto Sello, bajo cuya luz todos deberéis seguirme. Hoy os ilumina el Sexto Candelero, que es el Verbo Divino.

01-010.90 He aquí entre mi pueblo a los hijos de la duda junto a los hijos de la fe, los que me desconocen y los que me siguen: Unos apegados al materialismo y otras esforzándose por lograr la espiritualidad. He aquí la primera causa de vuestra división en este tiempo.

01-010.91 Mas mi enseñanza es clara como la luz del día.

01-010.92 El Cordero de Dios desató los sellos y sólo El podrá atarle nuevamente.

01-010.93 La nueva Jerusalén no está en ésta ni en ninguna nación, esa ciudad es espiritual, aunque podréis habitarla desde este momento.

01-010.94 Elías no es quien desató los sellos, él fue el precursor para que el Sexto Sello fuese desatado y revelado a su tiempo. Elías representa el Sexto Sello y su misión es altísima, él vino a revelaros que comenzaba para vosotros un nuevo tiempo de revelaciones.

01-010.95 Las siete iglesias de Asia, que fueron santuarios donde la voz de mis apóstoles resonó y fue mensaje para todas las generaciones de los pueblos, son una hermosa figura del Libro de los Siete Sellos.

01-010.96 Roque Rojas trajo al mundo la misión de ser el primer entendimiento por el cual Elías llamó a los primeros labriegos del Tercer Tiempo, y entre aquellos primeros en recibir cargos, se levantó una doncella con la espiritualidad y la entrega necesaria para que en ella se consumase el prodigio de mi comunicación por el entendimiento humano. Desde entonces y por ese conducto mi palabra iniciada con la manifestación de Elías marcó el tiempo de esta comunicación que será desde 1866 hasta 1950.

01-010.97 Muchos entendimientos vine preparando para que tuvieseis mi palabra inagotable, que es fuente de sabiduría y de revelaciones, hasta el instante final de mi comunicación.

01-010.98 Después vendrá el tiempo de la espiritualidad y aunque ya no escuchéis mi palabra, me sentiréis más cerca de vosotros.

01-010.99 Sobre la buena preparación de unos y la mala preparación de otros, seguiré descendiendo a manifestarme. Por la buena intención de unos y la impreparación de otros, estará presente mi Espíritu, bajo esta forma hasta 1950, porque nada podrá impedir que mi voluntad se cumpla.

01-010.100 Mas aquellos que mezclen a este manjar algo extraño y den a beber a las multitudes agua que no sea cristalina y pura, de ello me responderán.

01-010.101 Es mi voluntad que volváis a los lugares en donde dejasteis de cumplir alguna misión.

01-010.102 Los senderos están preparados, las tierras esperan la simiente. Preparaos y dejad que llegue la hora de vuestra lucha, entonces os daréis el abrazo fraternal, partiréis y dejaréis que en vosotros se cumpla mi voluntad.

01-010.103 No olvidéis que mi Obra es pura y que debéis amarla hasta el fin.

01-010.104 Haréis la caridad a lo largo de vuestra jornada, esa es vuestra misión. Muchos dones espirituales tenéis para hacer la caridad en diversas formas. Si sabéis prepararos, haréis aquello que llamáis imposible.

01-010.105 La caridad que hagáis por medio de una moneda, con ser caridad, será la menos elevada que hagáis.

01-010.106 Amor, perdón y paz, debéis llevar al corazón de vuestros hermanos.

01-010.107 ¡No quiero más fariseos ni hipócritas amparados en mi Ley! Quiero discípulos que sientan el dolor de sus semejantes. A todos los que se levanten con arrepentimiento Yo les perdonaré, no importa la secta o religión que profesen y les haré contemplar con claridad el verdadero camino.

01-010.108 Benditos sean los que lleven mi enseñanza a tierras extranjeras, porque mi Ley y mis ángeles guardianes les protegerán. Os he dicho que por uno de mis hijos que preparado se encuentre podrá salvarse una comarca; haceos dignos de esta gracia y mucho os concederé.

01-010.109 Os hablo en muchas formas para que mi palabra os fortalezca y no flaqueéis cuando más necesitáis de la fe.

01-010.110 Amaos estando reunidos, amaos encontrándoos distantes y a esa fraternidad descenderá la bendición de vuestro Padre.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 11

01-011.01 Humanidad: Buscad vuestra gloria en el amor de vuestro Padre Celestial, porque de cierto os digo, que la unión con Dios os hará sentir la gloria en vuestro espíritu.

01-011.02 Cuando el hombre penetre en la senda espiritual, habrá encontrado al fin el camino de la gloria. ¡Maravillaos, discípulos, de saber que en vuestro espíritu podréis llevar y sentir la gloria!

01-011.03 Vengo una vez más a daros la lección por medio de la Doctrina del amor, porque a pesar de encontraros aprendiendo las enseñanzas de la vida, que es escuela para vosotros, no habéis analizado todo cuanto ella os va revelando a vuestro paso.

01-011.04 ¡Oh mis hijos muy amados, que lloráis como ovejas perdidas, llamando con voz angustiada a vuestro Pastor! Cuando cerráis vuestro ojos a la realidad que os rodea, llegáis a pensar que yo soy la causa de todas vuestras desdichas en la Tierra; otros creéis que vuestras vicisitudes me son indiferentes.

01-011.05 ¡Cuán ingratos sois pensando así de vuestro Padre y cuán injustos para valorizar mi justicia perfecta!

01-011.06 ¿Pensáis que no os escucho cuando decís que sólo os alimentáis de amargura, que el mundo que habitáis es un mundo sin dicha y que la existencia que lleváis no tiene razón de ser?

01-011.07 Sólo me sentís cuando creéis que os castigo, que os niego toda misericordia y olvidáis la ternura y la bondad de vuestro Padre; os quejáis de vuestra vida en lugar de bendecir sus beneficios.

01-011.08 Es que cerráis vuestros ojos a la verdad y sólo contempláis amargura y lágrimas a vuestro alrededor, llegando a desesperaos porque pensáis que todo ello quedará sin recompensa.

01-011.09 ¡Qué distinta sería vuestra vida si en vez de inconformidad, de esa incomprensión, vuestro primer pensamiento en cada día fuera para bendecir a vuestro Padre y vuestras primeras palabras, para agradecer tantos beneficios que os brinda su amor! Pero ya no sabéis sentir esas virtudes, porque la carne ha perturbado a vuestro espíritu y habéis olvidado mi enseñanza; por eso vengo a hablaros de esos sentimientos que habéis alejado de vuestro corazón.

01-011.10 El destino tiene la piedad que Dios ha puesto en él, el destino de los hombres está lleno de la bondad divina.

01-011.11 Vosotros no encontráis muchas veces esa bondad porque no la sabéis buscar.

01-011.12 Si dentro del destino marcado por Mí a cada espíritu, vosotros trazáis un camino duro y amargo, Yo trato de endulzarlo, más nunca de aumentar su amargura.