Tomo 1 de El Tercer Testamento

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TOMO 1

 

ENSEÑANZA Nº 1

01-001.01 En el principio de los tiempos, Yo, como Padre, inspiré al hombre la práctica del bien. Más los hombres se apartaban de los mandatos divinos cayendo en idolatría y en actos abominables ante Mí. Vencían los fuertes, caían los débiles y el varón tomaba a la mujer como esclava. Fue necesario entregar a Moisés en el Monte Sinaí, los diez mandamientos de la Ley. En esa Ley estaban los mandatos que deberían regir al pueblo de Israel. Y en ellos se les decía: "El que diere muerte, lleve sobre sí la misma sentencia. El que hurtare, restituya a su hermano. El que hiciere mal, ojo por ojo y diente por diente pagará".
01-001.02 Llego el Segundo Tiempo y vine en Jesús a morar con vosotros y en mi palabra os dije: "Aquel a quien hirieren en la mejilla derecha, muestre la izquierda. Perdonad a vuestros enemigos". Y en el Tercer Tiempo, en el que os encontráis, he venido a deciros: Si el asesino de vuestro padre perseguido por la justicia humana, llamare a vuestra puerta implorando ayuda ¿Qué haríais? Protegerle. Si así lo hiciereis, demostraréis haber alcanzado la evolución espiritual, que os permite cumplir con la Ley Divina de vuestro Padre Celestial que os manda: " Amaos los unos a los otros"; "resucitad a los espíritus que han muerto a la vida de la gracia, por que todo espíritu será salvo".
01-001.03 Hoy vengo a hablar a vuestro espíritu y a revelaros el contenido de los Siete Sellos, el Libro de vuestra historia, de la Profecía, de la Revelación y la Justicia.
01-001.04 Soy Yo quien ha venido a deciros que hoy vivís en el tiempo perteneciente al Sexto Sello.
01-001.05 1866 Marca el principio de este tiempo de luz. Yo envié a Elías para que descorriese el velo del misterio e iniciase el tiempo de mi comunicación como Espíritu Santo entre la humanidad. Elías iluminó a un varón destinado por Mí para que fuese el precursor. Aquel escogido llamado Roque Rojas, fue quien escuchó de espíritu a Espíritu la voz del Profeta que le ordenaba en mi nombre, llamar y reunir a sus hermanos, porque una revelación divina estaba a punto de iluminar los destinos de la humanidad, Roque Rojas, manso y humilde como un cordero, obedeció la voz espiritual, respondiendo: "Hágase en mí la voluntad de mi Señor".
01-001.06 Roque Rojas reunió a un grupo de hombres y mujeres de fe y buena voluntad, y allí, en el seno de sus primeras reuniones, Elías se manifestó a través del entendimiento del Enviado, diciendo: "Yo soy Elías el Profeta, el de la transfiguración en el Monte Tabor". Y dio las primeras instrucciones a los primeros discípulos, al mismo tiempo que les anunciaba la Era de la Espiritualidad y les profetizaba que pronto llegaría el Rayo del Divino Maestro a comunicarse con su pueblo.
01-001.07 Un día en que el humilde recinto de Roque Rojas se encontraba pletórico de adeptos que confiaban en la palabra de aquel varón, descendió Elías a iluminar la mente de su portavoz, e inspirado por Mí, ungió a siete de aquellos creyentes a quienes les dio la representación o el simbolismo de los Siete Sellos.
01-001.08 Más tarde, cuando llegó el instante prometido de mi comunicación, encontré que de aquellos siete escogidos, sólo uno velaba en espera de la llegada del Casto Esposo y ese corazón era el de Damiana Oviedo, la doncella cuyo entendimiento fue el primero en recibir la luz del Rayo divino como premio a su perseverancia y a su preparación.
01-001.09 Damiana Oviedo representaba el Sexto Sello. Y ello fue una prueba más, de que la luz del Sexto Sello es la que ilumina esta Era.
01-001.10 En el Segundo Tiempo encontré regazo de mujer, regazo materno, y en este tiempo también, descansé en el corazón limpio y puro de Damiana Oviedo. Su regazo de doncella fue maternal para el pueblo de Israel y por su conducto preparé a los guías, a los portavoces y a los labriegos. La dejé llegar a los umbrales de la ancianidad y le dije: "Vos que os habéis levantado como fuente de amor y habéis dejado encendida en los corazones una antorcha de fe, descansad". Ella me pidió venir en espíritu a trabajar, porque fue celosa de mi Ley y no quiso que ésta fuese mancillada, y Yo se lo concedí.
01-001.11 Una misión más le entregué en ese instante diciéndole: "Damiana, no es mi voluntad que las aguas turbias se mezclen con las aguas cristalinas. Sé a la diestra de los guías, para que la antorcha de fe sea mayor cada día en ellos. Regocíjate, y desde el lugar en que te encuentras, recréate con este pueblo. Mira las multitudes que te aman y me han reconocido. Van pisando la huella que tú les dejaste. Mira que la antorcha aún se encuentra encendida. El Maestro ha dicho: El que siembra amor, recoge amor; el que siembra luz, recoge luz. Tú has luchado preparando el entendimiento de los portavoces y limpiando los caminos de mis escogidos, he ahí tu simiente"
01-001.12 En verdad os digo, pueblo: Es Damiana la casta doncella que en representación de María, ha venido en el Tercer Tiempo a entregaros ternura y caricia. Bienaventuradas las doncellas que caminen por esta huella, porque en ellas derramaré mi gracia. Y en todos vosotros que sois mis hijos, mi anhelo divino es convertiros en discípulos, porque el momento de mi partida se acerca y quiero dejaros como maestros entre la humanidad.
01-001.13 Caminad con paso lento para que lleguéis al final del sendero y seáis los fuertes de la Tierra, por medio de la humildad y la caridad.
01-001.14 Los hombres materializados en este tiempo, también me han llamado. En ellos mi Voz ha resonado espiritualmente y el Maestro ha entregado la paz a raudales, mas estando con ellos, no me han querido tener y distinta simiente han querido sembrar.
01-001.15 En este instante os recibo y entrego mi esencia y mi luz que tanto habéis esperado. No juzguéis a vuestros hermanos que se encuentran fuera del camino de la verdad; porque no sabéis si mañana también vosotros os confundáis en otros senderos. Pedid, por lo tanto, por los perdidos, por aquellos que han caído. Aparto de vosotros la confusión y os entrego leche y miel.
01-001.16 Hoy vengo a repetiros mi palabra recordándoos las enseñanzas de los tiempos pasados. Mas no vengo a recordaros la comunión en la forma en que Jesús la simbolizó en el Segundo Tiempo con el pan y el vino de la tierra. El tiempo en que os ofrecían el pan material en representación de mi palabra, ha pasado. Hoy el pan es mi palabra y el vino sagrado es la esencia divina que os entrego espiritualmente a cada momento.
01-001.17 Alimentaos, alimentaos, esa es mi voluntad. Entregad la verdad al que se alimenta de impostura. Acercad al increyente ante Mí y haced que las discordias y desuniones desaparezcan, para que llegue a todos mis hijos el pan de la vida eterna porque si habéis estado a punto de caer, mi amor ha venido a salvaros. Como una ancla salvadora, mi Espíritu lleno de misericordia, os salva en las tempestades.
01-001.18 Cuando os habéis creído solos en la hora de la prueba, os he hecho sentir mi presencia para alentar vuestra fe.
01-001.19 Entonces han callado vuestros labios que ya empezaban a blasfemar, diciéndome: "Señor, si decís que soy vuestro escogido ¿Por qué permitís que mis propios hermanos me hieran?
01-001.20 ¡Ah, pequeños, que aún no os resolvéis a ser mis discípulos, cuando Yo he dicho: "Bienaventurado el que sea tocado y sepa ser fuerte en la prueba, y en ella perdone a su hermano y bendiga mi nombre, porque de su ser brotará luz, la que convertirá a mi Doctrina a aquel que le ha desconocido!
01-001.21 Toda buena acción, tendrá su recompensa; la que no será recibida en la Tierra, sino en el Más Allá. Mas cuántos quisierais gozar de esa gloria aquí en el mundo, sin saber que el que nada labra para su vida espiritual, al penetrar en ella se encontrará sin méritos y grande será su arrepentimiento.
01-001.22 Poco a poco mi Doctrina irá haciendo comprender a los hombres la esencia o finalidad de la vida y entonces este breve paso por la Tierra será aprovechado en bien del espíritu, mas para ello es necesario que os perdonéis los unos a los otros para que brote luz y paz entre la humanidad.
01-001.23 Mas si vosotros que sois mis discípulos en este tiempo, no dáis un ejemplo de estas virtudes; ¿De quién podrá esperar la humanidad?
01-001.24 Comprended que esto os lo dice quien en aquel tiempo os dio su sangre y su vida, amando y perdonando a una multitud que le juzgó, le sentenció y le dio muerte.
01-001.25 Mas la verdad que es la vida, que es el amor, es inmortal y héla aquí de nuevo entre vosotros, al comunicarse mi Espíritu a través del entendimiento humano. Mi palabra de este tiempo viene a repetiros aquella lección de "Amáos los unos a los otros, así como el Maestro ama a sus discípulos". Vengo también a explicarla, para que todo misterio quede esclarecido y aquel libro que os legué y después los hombres ocultaron o cerraron, sea de nuevo abierto delante de vosotros.
01-001.26 Muchos velos quedarán rotos. Mi palabra es espada de luz que destruye las tinieblas.
01-001.27 Lecciones ocultas saldrán a la luz y enseñanzas desconocidas os serán reveladas. Muchos misterios se disiparán. Más estas revelaciones no las hallaréis en los libros del mundo sino en esta palabra.
01-001.28 Todo aquel que quiera ser en verdad, hijo de la luz, penetre respetuosamente al fondo de mi palabra y ahí verá a su Maestro esperándole para enseñarle.
01-001.29 En verdad, en verdad, no serán las doctrinas de los hombres las que hagan la paz en el mundo y salven de su abismo a esta humanidad.
01-001.30 He ahí a las religiones desconociéndose las unas a las otras, diciendo estar enseñando mi Doctrina.
01-001.31 Por eso todos los que en este tiempo estén destinados a ser mis emisarios, mis nuevos discípulos, están siendo desmanchados y purificados, para que puedan ser dignos de llevar esta buena nueva a sus hermanos.
01-001.32 En el Segundo Tiempo fueron doce los discípulos que esparcieron mi Doctrina por el mundo. En el Tercero doce mil de cada tribu serán los que hagan conocer mi enseñanza de verdad y de amor a toda la humanidad.
01-001.33 ¿En dónde están esos ciento cuarenta y cuatro mil? Elías los está reuniendo sin que sea obstáculo que unos se encuentren en espíritu y otros encarnados. Todos estarán unidos espiritualmente en esta Obra divina.
01-001.34 Grandes acontecimientos contemplaréis, muchos de ellos os sorprenderán, mas Yo os daré la luz con mis lecciones, para que nunca os confundáis. Estudiad mi palabra, que ella os inspira amor a vuestro Padre y a vuestros hermanos. No es necesario formar parte de los ciento cuarenta y cuatro mil, para poder servir al Padre o nombrarse discípulos del Maestro. Los que forman parte de ese número, sólo son los que tienen que abrir el camino y ser como guardianes de mi Obra.
01-001.35 Hoy vengo en Espíritu. En el Segundo Tiempo fui visible a los ojos de los hombres, porque me hice hombre.
01-001.36 Muchos al verme se preguntaron ¿Quién es éste que habla en nombre de Dios? Y otros les decían: es el hijo de María y de José el carpintero, es el Galileo. Entonces se burlaban de Jesús.
01-001.37 Mas el hijo del carpintero, hacía que los ciegos de nacimiento contemplaran la luz y en medio de ella, la faz de Jesús, quien les había sanado. Estos, al sentir el milagro de la caricia del Maestro, caían a sus pies gritando a voz en cuello, que lo reconocían como el Salvador prometido.
01-001.38 Asombrados los incrédulos se preguntaban: ¿Cómo era posible que aquel hombre humilde a quien conocían como uno de tantos, hiciera tales maravillas?
01-001.39 Hoy vengo en espíritu y no podrá la humanidad llamarme el hijo del carpintero, mas en verdad os digo, que ni en aquel tiempo hubo justicia para llamarme así. Escrito estaba que una virgen concebiría y en su seno tomaría carne el Verbo. José el patriarca, fue en la senda de la virgen y del niño, sólo un ángel guardián visible a los ojos de los hombres; en cambio María, fue la encarnación del amor maternal divino y Madre de Jesús, que es la parte humana de Cristo.
01-001.40 Con sencillas lecciones os iré haciendo comprender revelaciones que llamáis misterios y que no lo son. Os enseñaré a orar, para que elevéis el pensamiento hacia vuestro Padre en las horas de prueba.
01-001.41 En todos los tiempos se os ha enseñado la oración.
01-001.42 Moisés os hizo orar la última noche que pasasteis en Egipto y a lo largo de vuestro paso por el desierto.
01-001.43 En el Segundo Tiempo, Yo os enseñe la oración del Padre Nuestro, para que inspirados en ella, recurrieseis a vuestro Padre en vuestras necesidades y tuvieseis siempre presente la promesa de la venida de su Reino; para que a Él acudieseis en demanda de perdón, consultando con vuestra conciencia si antes ya habíais perdonado en la misma forma a vuestros deudores.
01-001.44 Ahora os enseño la oración espiritual, la que no brota de los labios, sino de lo más profundo de vuestro espíritu y que con humildad y confianza me dicen "Señor, hágase en nosotros vuestra voluntad".
01-001.45 Os enseñé a curar. Jesús era el bálsamo, él era salud, su palabra sanaba al que la escuchaba, su manto entregaba la salud al que tocaba, su mirada impartía consuelo infinito al que la recibía; Aún su túnica, cuando era tocada por la fe de los que a Él llegaban cargados de amarguras y dolencias, les devolvía la paz, y hasta su sangre, cayendo sobre el rostro del centurión le devolvió a sus ojos la luz perdida.
01-001.46 Esos milagros sólo el amor y la caridad, que es hija de ese amor, los pueden realizar. Con ellos podréis curar.
01-001.47 Sentidme muy cerca de vosotros, pruebas de ello os doy en los instantes difíciles de vuestra vida. He querido que hagáis de vuestro corazón mi morada, para que en ella sintáis mi presencia.
01-001.48 ¿Cómo es que estando yo en vosotros, no sabéis sentirme? Unos me buscan en la naturaleza, otros solo me sienten más allá de todo lo material, más de cierto os digo, que en todo y en todas partes estoy. ¿Por qué habéis de buscarme siempre fuera de vosotros, cuando también en vuestro ser me encuentro?
01-001.49 Diciéndoos quien soy, no habéis oído ni entendido la voz que os habla, y cuando me habéis visto no sabéis a quién habéis contemplado. Esto ha sido prueba de vuestra falta de sensibilidad espiritual.
01-001.50 mas vais llegando ante Mí para que os enseñe y no señale sólo vuestras imperfecciones. Venís trayendo en vuestro espíritu vuestro pasado, como un faro de restitución.
01-001.51 Yo aparto entonces vuestra carga y os hago descansar, alejo vuestra tristeza, os ofrezco un manjar encendiendo en vuestro corazón la luz de la esperanza.
01-001.52 Cuántos corazones endurecidos por las pruebas de la vida, se han sentido dominados por la dulzura de mi palabra. Han sentido que se confortan, que sanan, que resucitan. Así es como aquellos que han de seguirme, atribuyen a mi poder y a mi amor cuanto recibieron y sus espíritus ya no pueden apartarse de Mí, porque su corazón está lleno de gratitud y amor y no cambiarían la blancura de su vestidura espiritual por la regia vestidura del más opulento monarca.
01-001.53 Más hay quienes se quedan conmigo y a pesar de recibir mi palabra como torrente de aguas cristalinas, insisten en sus malas inclinaciones. Entre éstos están los que imitan al envidioso Caín, al ver que su ofrenda es menos grata ante el Señor que la del humilde que imita al justo Abel, encienden de ira y de envidia su corazón desenvainando la espada de dos filos que llevan en su lengua para sembrar dolor en sus hermanos. Y después de dejarlos sollozando, o de haberles dado muerte, llegan ante mi santuario, elevan a Mí su pensamiento e hipócritamente me dicen que me aman.
01-001.54 Pero no arrojo de Mí a estos párvulos duros de entendimiento y corazón, les someto a grandes pruebas y les hago sentir profundamente mi palabra. Si se doblegan, han triunfado, si se rebelan, tendrán que errar de nuevo y esperar otro tiempo.
01-001.55 De todo esto os hablo, para que os convirtáis en mis buenos discípulos y lleguéis a poseer la verdadera sabiduría.
01-001.56 Nunca hagáis alarde del saber, porque he ahí que el Arcano del Padre sólo se abre para el que llama a su puerta con humildad.
01-001.57 Si los hombres de ciencia que mueven y transforman vuestro mundo, estuviesen inspirados en el amor y en el bien, ya habrían descubierto cuanto tengo reservado de luz a la ciencia para este tiempo y no esa mínima parte con la que tanto se han envanecido.
01-001.58 Salomón fue llamado sabio, porque sus juicios, consejos y sentencias estaban revestidos de sabiduría, y su fama cruzó las fronteras de su reino llegando a otros países.
01-001.59 Mas ese varón siendo rey, se postraba humilde ante su Señor pidiendo sabiduría, poder y protección, reconociendo que sólo era mi siervo y ante Mí depositaba su cetro y su corona. Si así hiciesen todos los sabios, todos los científicos ¡cuán grande sería su sabiduría, cuántas enseñanzas aún desconocidas, les revelará mi Arcano!
01-001.60 Vosotros, humildes en lo material, habéis recibido muchas lecciones que no os han revelado los sabios, ni los científicos.
01-001.61 El misterio de la resurrección de la carne, lo ha esclarecido la revelación de la reencarnación del espíritu. Hoy sabéis que la finalidad de esta ley de amor y de justicia, es la de que el espíritu se perfeccione, de que no se pierda jamás, porque siempre encontrará una puerta abierta como oportunidad que le da el Padre para su salvación.
01-001.62 Mi juicio en cada espíritu, por medio de esta ley, es perfecto e inexorable.
01-001.63 Sólo Yo sé juzgaros, porque cada destino es incomprensible para los hombres. Así, nadie es descubierto ni delatado ante los demás.
01-001.64 Y después de perderse en los pecados, de tantas luchas y vicisitudes y de tanto caminar, llegarán los espíritus ante Mí llenos de sabiduría por la experiencia, purificados por el dolor, elevados por los méritos, fatigados por su largo peregrinaje, pero sencillos y gozosos como niños.
01-001.65 Pueblo, mirad el tiempo que tenéis delante y escuchad mi palabra, porque ella es el camino. Comprended y cumplid vuestra misión y llevad con paciencia vuestras penas, que no hay un sendero que se encuentre limpio de abrojos para alcanzar la cumbre de la perfección.
01-001.66 La luz de mi palabra unirá a los hombres en este Tercer Tiempo. Mi verdad brillará en todo entendimiento haciendo desaparecer diferencias de credos y de cultos.
01-001.67 Hoy, mientras unos me aman en Jehová y desconocen a Cristo, otros me aman en Cristo, ignorando a Jehová; mientras unos reconocen mi existencia como espíritu Santo, otros por mi Trinidad, discuten y se dividen.
01-001.68 Ahora bien, Yo pregunto a esta humanidad y a quienes la conducen espiritualmente: ¿Por qué distanciaros los unos de los otros, cuando todos estáis reconociendo al Dios verdadero? Si me amáis en Jehová, estáis en la verdad. Si me amáis a través de Cristo, Él es el camino, la verdad y la vida. Si me amáis como Espíritu Santo, os acercáis a la Luz. Un solo Dios tenéis, un solo Padre. No son tres personas divinas las que existen en Dios. Si no un solo Espíritu Divino, el cual se ha manifestado en tres fases distintas a la humanidad y ésta en su pequeñez, al penetrar en lo profundo, creyó mirar tres personas donde sólo existe un solo Espíritu. Por lo tanto, cuando escuchéis el nombre de Jehová, pensad en Dios como Padre y como Juez. Cuando penséis en Cristo, mirad en Él a Dios como Maestro, como Amor y cuando tratéis de comprender de dónde procede el Espíritu Santo, sabed que no es otro que Dios manifestando su infinita sabiduría a los discípulos que más han adelantado.
01-001.69 Si la humanidad de los primeros tiempos, la hubiese encontrado evolucionada espiritualmente, como ésta de ahora, Yo me habría manifestado delante de ella como Padre, como Maestro y como Espíritu Santo, entonces los hombres no habrían visto tres dioses donde sólo existe uno. Pero no se encontraban capacitados para interpretar mis lecciones y se hubiesen confundido y apartado de mi senda, para seguir creando dioses accesibles y pequeños, según su imaginación.
01-001.70 Cuando los hombres entiendan y acepten esta verdad, les pesará haber vivido desconociéndose por causa de un error que con un poco de amor hubiesen evitado.
01-001.71 Conoced la Ley, amad el bien, practicad el amor y la caridad, conceded a vuestro espíritu la santa libertad de elevarse hacia su morada y me estaréis amando. ¿Queréis un modelo perfecto de cuanto deberéis hacer y de lo que debéis ser para llegar a Mí? Imitad a Cristo, amadme en Él, buscadme a través de Él, venid a Mí por su divina huella, más no me améis en su forma corpórea o en su imagen, ni cambiéis por ritos o formas la práctica de sus enseñanzas, porque os eternizaréis en vuestras diferencias, en vuestra enemistad y en vuestro fanatismo.
01-001.72 Amadme en Cristo, pero en su espíritu, en su doctrina y estaréis cumpliendo con la Ley eterna, porque en Cristo está resumida la justicia, el amor y la sabiduría con que he manifestado a la humanidad la existencia y la omnipotencia de mi Espíritu.
01-001.73 Si Cristo es el Amor ¿Podéis creer que Él sea independiente de Jehová, si Yo soy el Amor?
01-001.74 Si el Espíritu Santo es la Sabiduría, ¿Creéis que ese Espíritu sea independiente a Cristo si Yo soy la sabiduría? ¿Pensáis que el Verbo y el Espíritu Santo sean distintos entre sí?
01-001.75 Basta conocer algo de la palabra que Jesús enseñó a la humanidad, para que comprendáis que un solo Dios ha existido y será uno solo por siempre. Por eso os dije a través de Él: "Quien conoce al Hijo conoce al Padre, porque Él esta en Mi y Yo estoy en Él". Luego, anunciando que en otro tiempo volvería entre los hombres, no sólo dijo: "Volveré", sino que prometió enviar al Espíritu Santo, al Espíritu de Consolación, al Espíritu de Verdad.
01-001.76 ¿Por qué había de venir Cristo separadamente del Espíritu Santo? ¿Por ventura El no podría traer en su Espíritu la verdad, la luz y la consolación?
01-001.77 ¡Cuán poco han penetrado los hombres en mi verdad! Y en ese poco que han penetrado, ¡Cuánto se han confundido! Creen haber llegado al fondo de la verdad, pero mientras vivan empleando la verdad para mentir, para matar, para destruir la paz y para desconocerse los unos a los otros, que es lo contrario de lo que mi palabra enseña; no podrán decir los hombres que andan por el camino de la verdad.
01-001.78 A todos os envío mi mensaje en este tiempo, mensaje prometido a la humanidad por labios de Jesús cuando estuvo entre los hombres.
01-001.79 Sé que al principio será menospreciada esta enseñanza por haber sido entregada a través de criaturas humildes y pecadoras como los son mis portavoces, mas la verdad que esta revelación contiene se impondrá y la enseñanza será escuchada, porque en su esencia está presente el Espíritu Santo, el Consolador y la Verdad prometida.


¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA Nº 2

01-002.01 Heme aquí, entre vosotros, en esta hora en la que vuestros espíritus me escuchan y me dan gracias.
01-002.02 Cada vez que se presenta un nuevo año, la humanidad se llena de esperanza, aunque también hay quienes sienten temor. ¿Por qué teméis a la vida y a los tiempos? Ellos son siempre los mismos, vosotros sois los que pasáis. Hoy sois niños y mañana hombres; hoy estáis en la Tierra, mañana ya no; hoy nacéis y mañana morís.
01-002.03 Estáis en la consumación de los tiempos. Ya vuestro espíritu no está sujeto a la vida material; él ha penetrado en la eternidad. Vosotros sois átomos de mi Divinidad. Yo soy eterno. Yo siempre he sido. El Espíritu Divino no envejece jamás. Soy inmutable e imperecedero. El principio y el fin, el Alfa y la Omega. De Mí brotásteis y, por lo tanto, a Mí volveréis.
01-002.04 Ciertamente, cada año que llega es un misterio para los hombres, mas de cierto os digo que es un nuevo paso que habréis de dar en el camino de vuestra evolución.
01-002.05 No temáis al futuro por no conocerlo, no lo veáis envuelto en tiniebla, pensad que Yo soy el tiempo y la eternidad: pensad que Yo estoy en el futuro.
01-002.06 Vos, pueblo, conocéis algo del porvenir, porque Yo os lo descubro y entre vosotros tenéis profetas que penetran en el futuro por mi voluntad, y de ello os dan testimonio.
01-002.07 Vosotros no tenéis derecho a la duda, no sois los ciegos que temen tropezar en el camino.
01-002.08 A todos los hombres les he preparado caminos para que encuentren la paz, les he señalado sendas para que me encuentren en toda mi verdad.
01-002.09 ¡Ah humanidad, que me tenéis tan cerca y no me sentís!
01-002.10 Os he dado el secreto de la paz que es el amor de los unos a los otros.
01-002.11 Llegará la hora en que la paz sea tan grandemente deseada por los hombres, que la buscarán por todos los medios: en las religiones, en la ciencia y en las doctrinas. Los creyentes y los que se dicen ateos y libre pensadores, todos irán a un mismo punto en busca de esa paz, y cuando la encuentren, se hallarán frente a Mí.
01-002.12 Ved que en este momento estáis escuchando esta palabra, pero que pronto dejaréis de oirla. No será en este año cuando termine esta manifestación, sino hasta el instante señalado por mi voluntad: 1950.
01-002.13 Recuerden los que me oyeron tiempo ha, que os dije: "mi palabra descenderá desde la cumbre del nuevo monte y vosotros estaréis en la falda del mismo para recibirla".
01-002.14 Desde el primer entendimiento del cual me serví para esta manifestación, os dije que esta comunicación divina iniciada en 1866, tendría su término en 1950; y que después de ese año no quedaríais huérfanos, porque mi presencia sería sentida más próxima, si sabíais prepararos.
01-002.15 Estáis en el primer día del año de 1941, por lo tanto, diez años aún escucharéis mi palabra, tiempo suficiente para que muchos de vuestros hermanos conozcan esta doctrina, para que muchos que no han creído, crean; y muchos que no han sido obedientes, se levanten cumpliendo mis mandatos.
01-002.16 Mi palabra humilde y mansa, tendrá dulzura para el que sufre y será como rocío y perfume, para todo espíritu. Esta palabra que tantos han negado y tantos se han complacido en profanar, será para todos como una caricia.
01-002.17 No creáis que vuestro país será el único en recibir mis bendiciones espirituales, no, Yo desde el principio tengo preparada la heredad para cada una de las naciones de este mundo.
01.002.18 Volverá mi Verdad a penetrar en todas las moradas, como en aquel tiempo Jesús penetraba en los templos dedicados al culto de Dios, y sorprendía con su palabra a los sacerdotes, a los ancianos y a los doctores de la Ley.
01-002.19 ¿Quiénes me imitarán en este tiempo? ¿Quiénes serán los que no teman a la humanidad? Los que testifiquen la verdad por medio de sus obras. De cierto os digo, que quien se encuentre diciendo la verdad, no temerá ni a la muerte, como su Maestro.
01-002.20 Ya era tiempo de que esta palabra hubiese resonado en el interior de templos e iglesias, y de que su eco hubiera llegado a los hombres de poder. Pero es necesario de que quienes la lleven, se purifiquen y enmienden para ser dignos mensajeros de ella, y he ahí que los tiempos han pasado sin que vosotros hayáis tenido esa preparación.
01-002.21 No estoy exigiéndoos sacrificio alguno, sólo quiero que vuestras obras sean espontáneas y vuestro amor verdadero. Sin embargo, no olvidéis el ejemplo de obediencia y sumisión de Abraham, cuando el Padre le pidió la vida de Isaac, el hijo amado. ¿Quién de los hombres de este tiempo, de los que me aman, me daría esa prueba de obediencia, de amor y de fe?
01-002.22 Mis apóstoles predicaron mi Verdad, y cuando los hombres les juzgaron, no huyeron de la muerte.
01-002.23 Quien vive en la verdad, a nada puede temer.
01-002.24 Vuestro camino, pueblo, está sembrado de bellos ejemplos.
01-002.25 La luz del Sexto Candelero alumbra a los hombres de este tiempo, más los cinco sellos que han pasado, también dejaron su luz en los espíritus.
01-002.26 Cuando habéis llegado ante esta luz radiante, unos en espíritu y otros en materia, habéis preguntado para qué fuísteis llamados. Entonces habéis oido aquella voz que os dice: "Yo soy el cordero inmolado por amor a vosotros y he venido a iluminar vuestro espíritu para que os améis los unos a los otros y lleguéis a Mí".
01-002.27 Vengo en Espíritu en este tiempo. Mi luz desciende como lenguas de fuego a los hombres para que puedan hablar de mi Ley en todos los idiomas.
01-002.28 Ciento cuarenta y cuatro mil espíritus encarnados y desencarnados abrirán en este tiempo el camino. Ellos serán precursores, profetas y mensajeros. Son los marcados por Mi para ir delante de los ejércitos.
01-002.29 A estos señalados, les ha sido revelado el nombre de la tribu a la que pertenecieron en el Primer Tiempo, para que conozcan que entonces pactaron con su Dios y tiempo ha vienen por el camino del Señor; mas en este tiempo todo nombre de tribu ha desaparecido porque no es el Señor quien traza fronteras para dividir a los hombres.
01-002.30 Cuando en 1950 por última vez descienda mi rayo a través del portavoz, todo quedará preparado para los tiempos venideros; pero mientras este tiempo sea llegado, seguiré dándoos mi lección, más antes, depositad vuestras penas en Mi, descansad, y cuando hayáis mitigado vuestro dolor, cuando se haya secado vuestro llanto, elevad vuestro espíritu para que en él sea mi enseñanza.
01-002.31 No quiero hambre o sed en ninguno de mis discípulos, quiero veros satisfechos de haber comido y bebido el pan y el vino de mi amor. Solamente así podréis hacer obras dignas de Mi entre la humanidad. No olvidéis que en cada día que pasa, se aproxima el momento de mi partida y el que no aproveche este tiempo de enseñanza, después se sentirá huérfano.
01-002.32 No ha sido el acaso quien os ha traído ante esta manifestación. Mi voz os llamó por los caminos y os condujo hasta aquí. Ahora sabéis que habéis venido para conocer la misión que tendréis que cumplir en la Tierra. En mi palabra habéis sabido cual es vuestro principio y cual vuestro final. Habéis tenido la revelación de que sois parte de un pueblo que en tres tiempos ha recibido el maná del espíritu.
01-002.33 Si todo cuanto aconteció en el pueblo de Israel en los dos primeros tiempos, lo estudiáis espiritualmente, veréis que lo mismo ha acontecido en vosotros en el tiempo presente.
01-002.34 La vida de aquel pueblo, su historia, es una lección, una parábola para toda la humanidad; es un libro de enseñanza, cuya ley os revelé en el monte Sinaí.
01-002.35 Hoy se abre este libro ante vuestro espíritu y véis brotar de él nuevas enseñanzas; porque lo que no comprendísteis en aquellos tiempos, hoy lo estáis comprendiendo.
01-002.36 Vuestro espíritu puede llamar a las puertas del más allá en demanda de sabiduría, vuestra capacidad espiritual os permite acercaros más al Maestro para que El os entregue las nuevas enseñanzas contenidas en su Arcano.
01-002.37 Pueblo: al veros ir por los caminos del mundo, arrastrando cadenas de penalidades e imperfecciones, os envío mi amor para ayudaros en vuestra senda de evolución.
01-002.38 En un desierto venís caminando y enmedio de él he hecho nacer palmeras para que os sombreéis y tengáis descanso.
01-002.39 He hecho brotar de la roca estéril de vuestro corazón, un manantial inagotable para que bebáis y no volváis a tener sed.
01-002.40 Hoy no os daré tierras en el mundo para que las cultivéis; vuestras tierras las hallaréis en los corazones. Unos han venido a empezar a cultivar, otros a terminar su siembra.
01-002.41 No pretexten los padres que por cumplir con los deberes de familia, no pueden pensar en hacer el bien a los demás.
01-002.42 No me digan los varones que se sienten incapaces para enseñar mi Ley. A todos os digo que en vuestro camino sobran ocasiones para que sembréis mi semilla sin perder vuestro tiempo y sin desatender vuestros deberes.
01-002.43 Servidme y Yo os serviré.
01-002.44 No sufráis decepción si al sembrar amor en vuestros hijos o en vuestros hermanos recogéis ingratitud. Bien sabéis lo que Jesús sembró en el mundo y lo que recogió, más El os dijo que no está en el mundo la cosecha, sino en el cielo, cuando el tiempo sea llegado. También vosotros, discípulos, imitad en paciencia al Maestro. No busquéis galardones ni compensaciones en la Tierra, más sí esperad la hora de vuestro gozo en el más allá.
01-002.45 Pensad que he descendido a juzgar vuestras obras y a descubrir vuestros méritos y flaquezas. Derramo mi gracia en todo espíritu, os someto a prueba y os pregunto: Si poseéis mi Ley desde el principio de los tiempos y os he mandado velar por los pueblos para convertiros a mi enseñanza ¿Por qué no me habéis presentado vuestra cosecha, hoy que habéis vuelto a la Tierra en la consumación de los tiempos?
01-002.46 He venido en esta era en espíritu, y os pido el cumplimiento de los preceptos que os dejé en el Segundo Tiempo, cuando habité entre vosotros. Busco en vuestro espíritu el eco de mis palabras y en vuestro camino la huella de mis pasos, y no los encuentro. ¿Habéis practicado y enseñado el amor? A pesar de todo, podéis reparar vuestras faltas y recuperar el tiempo perdido, porque os doy una nueva oportunidad. Y no sólo por vosotros debéis trabajar, sino también por vuestros hermanos que han de venir a comunicarse conmigo en forma más perfecta en los días de paz que se aproximan.
01-002.47 Tenéis en Mí a un Maestro incansable y a un Padre perfecto que os ama y os corrige. ¿Qué haríais si sólo os concediera beneficios a cambio de un estricto cumplimiento de mi Ley?
01.002.48 Al hablaros así, lloráis interiormente vuestras faltas y buscáis una ofrenda agradable: Me presentáis a la niñez bendita, y me pedís que por su inocencia perdone vuestros pecados, y os respondo: si sabéis cultivar su corazón y conservarlo en la virtud, recibiré vuestra ofrenda.
01-002.49 No quiero juzgaros con rigor, antes os preparo en un tiempo propicio a la elevación de vuestro espíritu, para que trabajéis y os alimentéis con mi palabra. En él váis a ser testigos de grandes pruebas, los elementos han sido desatados y muchos pueblos serán azotados por grandes torbellinos y sólo serán perdonados por la intercesión del amor maternal divino representado por María.
01-002.50 Veréis venir a las multitudes a esta nación en busca de señales y pruebas divinas y Yo les recibiré, borraré de su mente toda mala interpretación de mi palabra y les mostraré la verdad. Y ellos se doblegarán ante mi amor.
01-002.51 Ahí tenéis a María, vuestra tierna Madre, esperando vuestra obediencia. Ella sabe que mi Espíritu está triste por las inperfecciones humanas y se acerca a vosotros para inspiraros el bien y lucha por llevaros a alcanzar la paz perfecta.
01-002.52 En este Tiempo, mientras la humanidad se purifica y llora, vosotros seréis preparados por mi palabra para llevar consuelo y paz a los corazones. El dolor será como un crisol en el cual se perfeccionará el espíritu para hacerse digno de llegar a Mi. Todos han recibido mi fortaleza y en las más grandes pruebas saldrán avante.
01-002.53 Recibo vuestro cumplimiento de un año, como he recibido el de todas mis criaturas. Bendigo vuestros buenos propósitos, y toda semilla que no ha sido bien cultivada, la dejo en vosotros para que la sigáis fecundando hasta perfecionarla. Vosotros, sabed distinguir lo que me es agradable para que siempre viváis cumpliendo con mi Ley.
01-002.54 No prevariquéis, no pronuciéis mi nombre si no estáis preparados. Dignificáos para que seáis reconocidos y vuestro ejemplo invite a vuestros hermanos a seguirme, y Yo pueda decirles: Discípulos, bienvenidos seáis vosotros, que llegáis humildemente a estos recintos, como ovejas que llegan al aprisco conducidas por la voz de su pastor.
01-002.55 El que camina por esta senda, revestido de buena voluntad, no siente el cansancio jamás.
01-002.56 Si en el sendero hay acechanzas, os he dado armas para defenderos, no el arma homicida para herir a vuestro hermano, sino la oración, por la cual sois fuertes e invencibles.
01-002.57 Yo soy vuestro destino y por lo tanto, si cumplís con mi Ley todos volveréis a Mí, más es necesario que pongáis los medios para que avancéis en el camino de vuestra evolución.
01-002.58 Haced vuestra mi palabra, ella es vuestra heredad, reconoced la potestad que ella encierra. Quien la posea, será capaz de salvar a una comarca enmedio de una prueba.
01-002.59 "La tierra tendrá que estremecerse de un cabo al otro", escrito está, y es necesario que haya en esos días de tiniebla, hombres llenos de fe para que sean como antorchas que alumbren el camino de los demás.
01-002.60 No quiero que este pueblo, a quien he venido a despertar en este tiempo, vuelva a sumirse en su sueño, porque el ¡Ay! doloroso de la humanidad lo despertará y cuando se levante aturdido a llevar el consuelo a sus semejantes, encontrará que éstos ya no están en la Tierra, sino se encuentran en el más alla.
01-002.61 ¿Quiénes de vosotros, al escuchar las voces de confusión, de angustia y de dolor de los hombres, pretenderá volverles la espalda y huir, desconfiando del poder que os de la práctica de mi enseñanza para hacer algo por ellos? ¿No creéis en mi palabra, cuando os he dicho que en la hora de prueba seré Yo quien hable por vuestros labios y manifieste mi poder en vuestras obras?
01-002.62 El que dudare, quedará desnudo de virtudes y necesitado, como aquel que nada tiene que dar a quien le pide.
01-002.63 Este es el Tercer Tiempo, en el cual vuestro espíritu tiene el pensamiento de que tendrá que recibir del Padre los dones y potestades indispensables para levantarse sobre el materialismo y la perversidad reinantes, más de cierto os digo que los dones son en vuestro espíritu desde el principio.
01-002.64 Unos han llegado hasta Mi, cansados por las enfermedades, y otros a pedirme pruebas para creer en mi presencia. Los primeros han reconocido que para llegar limpios a Mí, fue necesaria la purificación. Estos me van siguiendo.
01-002.65 Los segundos, cuando han recibido lo que buscaban, se han alejado sin darle importancia a mi palabra, sin presentir siquiera en dónde y ante Quién estuvieron.
01-002.66 Y otros que venían seguros de encontrar sólo bienes materiales en este camino, al encontrarse ante este banquete con manjares espirituales, se sintieron defraudados y también se alejaron en busca de mejores senderos. Estos tendrán en saber que "el reino del espíritu no es de este mundo".
01-002.67 Mas a todos recibo. No ha habido uno que llamare a mis puertas, que no le hayan sido abiertas. Os digo esto, porque a vuestras puertas también habrá quien llame y ese seré Yo, que humildemente tocaré como lo hace el necesitado.
01-002.68 Me decís: Maestro ¿Cómo es posible que os manifestéis como el necesitado, ante nuestra puerta? y Yo os digo: No os sorprendáis ni lo creáis imposible, llegaré oculto en el corazón de los pobres, de los enfermos, de los vencidos y los tristes, llamando a la puerta de vuestra caridad, y os diré: Aquietad vuestra mente y vuestro espíritu, para que aprovechéis la enseñanza que os he traído.
01-002.69 En este tiempo en que aprenderéis a practicar, a explicar y a vivir mi doctrina que hoy venís a recibir en estos recintos y que mañana os levantaréis a extender entre la humanidad.
01-002.70 En mi palabra hablo a todos mis hijos, lo mismo presentes que ausentes de esta manifestación, lo mismo a los que ya fueron en la Tierra que a los que han de venir. Cada quien tome de ella lo que le corresponda.
01-002.71 En este tiempo, esta doctrina será la luz que conduzca a la humanidad por el sendero de la verdad, porque los hombres han cerrado sus ojos a esta luz y en verdad os digo: los ciegos no podrán guiar a los ciegos, sin tropezar o caer en los abismos.
01-002.72 El Espíritu de Verdad está en cada una de mis cátedras. Aprovechad este tiempo de mi comunicación, guardad celosamente mi palabra y no os desheredéis nunca.
01-002.73 Mi amor vencerá la dureza de vuestro corazón. Como en aquel Segundo Tiempo, la puerta de salvación se halla abierta; venid y por ella penetrad al camino que conducirá a vuestro espíritu a la tierra prometida.
01-002.74 La hoja del árbol no se mueve sin mi voluntad. Si Yo he venido a comunicarme con vosotros, es que ésta ha sido mi voluntad, y en el fondo de ella existen muy altos designios para cada uno de vosotros y para el Universo.
01-002.75 Los hombres se lavan en este tiempo con gran dolor y de esa humanidad hoy pecadora, surgirán mañana las generaciones que se comunicarán de espíritu a Espíritu con mi Divinidad.
01-002.76 Los que alcancen ese tiempo, se maravillarán con la grandeza de mi Obra y el cumplimiento de mi palabra. Entonces verán a los niños enseñando, doctrinando y dando testimonio de Mi con verdadera espiritualidad, a los jóvenes y hombres dejando tras de sí los goces y placeres del mundo para dedicarse a la práctica de mis enseñanzas, declarando que el tiempo en que viven, es aquel anunciado por los profetas.
01-002.77 Y los que hoy escuchando mi palabra, han sido perezosos o incrédulos, ante aquellos ejemplos se sentirán avergonzados.
01-002.78 Ellos no escucharán mi palabra a través del portavoz humano, pecador e imperfecto, mas escucharán en su conciencia la voz de su Señor.
01-002.79 A vosotros que me oís, os toco escucharme a través de esta cominicación que siendo muy elevada, no es la más perfecta, Diez años os quedan todavía y para que mañana no vayáis a llorar el tiempo perdido, aprovechadlo, porque después empezará para este pueblo un tiempo de mayor elevación.
01-002.80 Si no guardáis ahora mi palabra, después, cuando no exista esta manifestación, llegaréis a estas casas de oración con el dolor en vuestro corazón a pedir a vuestro Padre que os hable, que vuelva a comunicarse por el entendimiento humano, más no lo volveréis a escuchar. Contemplaréis a los que fueron mis portavoces que para esa manifestación habrán enmudecido y sólo os dirán que os elevéis espiritualmente.
01-002.81 Es mi voluntad que no profanéis mi mandato. No quiero que al llegar ante Mi, tenga que deciros: "Apartáos de Mi, que no os conozco" y entonces sea en vuestro espíritu una dura restitución.
01-002.82 Os hablo de lecciones espirituales que están a vuestro alcance y aún hay quien duda de mi palabra, ¿Qué sería si os hablase de manifestaciones divinas y os describiese la eternidad? Entonces me diríais: ¿De qué nos habláis Padre, nada os entiendo?
01-002.83 Os confío a mis nuevos profetas, los que pueden mirar algo del más allá. Ellos os darán acontecimientos que están por venir.
01-002.84 He aquí mi lección, discípulos, no la prolongo para que no os canséis y tenga que repetirla en nueva ocasión. Más si quereis aprovechar mis enseñanzas, regeneráos y poned un término a toda maldad o vicio.
01-002.85 Veréis entonces cómo insensiblemente irán cayendo de vuestro corazón el egoísmo, la hipocresía, la vanidad, el materialismo y en cambio, comenzaréis a practicar la verdadera caridad, aquella que no espera recompensa alguna.
01-002.86 Seréis ofendidos y no os asombraréis de no haber devuelto el bofetón como hacíais en tiempos pasados. Entonces os elevaréis llenos de gratitud hacia vuestro maestro, diciéndome: "Señor, sólo vos nos enseñáis estas lecciones y nos fortalecéis en estas pruebas".
01-002.87 Yo soy la Vid y vosotros los Sarmientos, por lo tanto, dad el mismo fruto que Yo os he dado.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!


ENSEÑANZA Nº 3

01-003.01 He aquí el pan de la vida eterna, ha mucho tiempo que no le comíais.
01-003.02 Mucho tiempo me esperásteis y cuando menos lo pensábais, brilló una luz en el firmamento; cuando preguntásteis de donde venía y qué significaba, os dijeron: es Elías, que viene a preparar a la humanidad, para hacerla digna de la comunicación con el Maestro.
01-003.03 Como el pastor que reune y cuenta a sus ovejas y presuroso busca a la descarriada para presentarle el número completo a su Señor, así Elías os ha amado, os ha conducido y os ha hecho sentir el calor del aprisco.
01-003.04 Cuando os he visto así preparados, os he ofrecido mi pan con el cual os estáis alimentando para siempre.
01-003.05 Quien ha comido en verdad de este pan, ha gozado y ha saboreado mi paz.
01-003.06 Y este alimento que es mi divina palabra, brota de los labios de un ser humano, como una manifestación más de que en verdad Dios habita en la conciencia del hombre.
01-003.07 ¿Por qué había de quitaros el gozo de que me sintiérais en vosotros mismos?
01-003.08 Me siente en sí, el que lleva paz y pureza en su corazón, aunque Yo estoy en todos los espíritus por mucho que hayan pecado. El que ha sido, no morirá jamás y quien existe, me lleva en sí, porque Yo soy la Vida.
01-003.09 Entre Dios y sus criaturas, existen lazos que nunca podrán romperse, pero si los hombres se sienten distanciados de su Padre celestial, es por su falta de espiritualidad o por su falta de fe.
01-003.10 Ni la muerte, ni la falta de amor podrá destruir el lazo que os une a Mi.
01-003.11 Nadie puede huir de mi presencia, no existe morada o sitio alguno donde podáis ocultaros de Mi, porque doquiera que vayáis, estoy con vosotros y doquiera que os encontráis, estáis en Mi.
01-003.12 No os conforméis con saber ésto, es necesario que me sintáis para que me dejéis manifestar en vuestras obras.
01-003.13 Meditad: si Yo estoy en vosotros ¿Adónde me habéis llevado cuando pecáis?
01-003.14 Os hablo así, porque he de remover la ceniza que hay en vuestro corazón hasta encontrar en él una chispa de luz.
01-003.15 Os doy fortaleza para que resistáis las pruebas.
01-003.16 Yo contemplo cómo los vuestros os desgarran y os someten a pruebas; para unos han sido sus padres y para otros sus hijos sus mayores obstáculos para seguirme.
01-003.17 Muchos han llegado llorando ante esta manifestación, sabiendo que para oirme, han tenido que dejar en guerra su hogar y sin embargo, han insistido en escucharme.
01-003.18 ¡Cuántas lágrimas, cuántas oraciones, cuánta paciencia en espera de que aquéllos reconozcan esta Verdad!
01-003.19 Hay quienes han tenido que apartarse de su hogar en busca de libertad para escuchar mi palabra; hay quienes han tenido que abandonar su comarca para no ser señalados por parientes y amistades; quienes han perdido su trabajo, y son burlados y llamados hechiceros y algunos a los que se les ha negado el pan.
01-003.20 ¡Cómo no he de recibiros con ternura, cómo no he de desbordar mi bálsamo en vuestras heridas cuando así váis sufriendo por seguirme! Más no os quejéis de nadie, no acuséis a ninguno de vuestros hermanos; dejadme vuestra causa, que en verdad os digo: Aquellos que más os hayan herido serán los que más arrepentidos y humildes lleguen ante Mí en solicitud de bálsamo y de perdón. Ellos entonces me dirán: Señor, perdoname, ¡Cuánto lastimé el corazón de mi hijo! Otra dirá: Maestro, yo desconocí a mi esposo porque te seguía y lo castigué apartándome de su lecho para habitar distinta alcoba porque le juzgaba lleno de tinieblas. Ellos me pedirán perdón, confesarán sus faltas y reconocerán que muchas veces recibieron beneficios por conducto de aquellos a quienes habían desconocido. Entonces les diré: Mientras vosotros pensábais la forma de hacer más dolorosa la vida a esos mis labriegos, ellos, en el silencio y en la soledad velaban por vosotros. Mas en verdad os digo, discípulos que de Mi estáis perdonados ¿Y vosotros también les perdonáis de corazón?
01-003.21 Cristo, desde aquel tiempo os enseñó el perdón perfecto que nace del amor, hoy vengo en espíritu, más mi enseñanza es la misma.
01-003.22 Gozad teniendo por Maestro al modelo perfecto. En verdad os digo, que ni antes, ni después de Cristo, habéis tenido un ejemplo como el que El os dió.
01-003.23 ¿Sería perfecto el Maestro, si el discípulo le superase en sabiduría? No.
01-003.24 Muy grandes llegarán a ser vuestros espíritus, pero nunca mayores que el de vuestro Señor; mientras mayor sea vuestro elevación, más alto y grande contemplaréis a vuestro Dios.
01-003.25 El soberbio siempre al final caerá abatido por sus obras, porque creyendo luchar para él, en realidad luchó contra sí mismo.
01-003.26 La soberbia es el orígen de muchos males y sufrimientos entre las criaturas de Dios.
01-003.27 Desde que se levantó el primer desobediente delante de mi Ley, ¡Cuánta miseria y cuántas tinieblas dejó a su paso! desde entonces existe el mal como una fuerza invisible. Yo permití que existiera esa fuerza sólo para someteros a prueba y por vosotros mismos quiero exterminarla.
01-003.28 Mas no por ello culpéis de vuestras faltas y caídas a determinado ser que personifique esa fuerza; pensad que para cada tentación existe una virtud en vuestro espíritu para combatir el mal.
01-003.29 Comprended y analizad el momento en que vivís. Yo os anuncie en el Segundo Tiempo que volvería y os dije cuales serían las señales de mi venida. Quiero que la humanidad reconozca que estas señales han aparecido ya.
01-003.30 Si os dije que volvería, es que tenía algo más que deciros y que en aquel tiempo aún no os lo podía revelar porque no lo hubiéseis comprendido.
01-003.31 Ahora vengo en espíritu y en verdad os digo: Hay quienes piensan que en los primeros tiempos estuve más cerca de vosotros que hoy: juzgan erróneamente porque en cada una de mis venidas me he ido acercando más a vosotros. Recordad que en el Primer Tiempo descendí sobre un monte y desde ahí os envié mi Ley grabada en una piedra; en el Segundo Tiempo, dejé lo alto del monte para descender a vuestros valles, haciéndome hombre para habitar entre vosotros; y en este tiempo para llegar más cerca, he hecho de vuestro corazón mi morada para manifestarme ahí y hablar desde su interior a la humanidad.
01-003.32 Hay quienes dudan a pesar de oir estas enseñanzas y de estos que dudan, unos llegarán a creer y otros seguirán en su incredulidad. Mas llegará el año de 1950 y ¡Cuánto frío sentirán en su espíritu, cómo se verán envueltos por aires huracandaos porque entonces habrá un principio de grandes dolores y pruebas entre la humanidad.
01-003.33 Después de mi partida en 1950, la tierra se estremecerá y el clamor de los hombres llegará al cielo y todo ello será a semejanza de la oscuridad y del huracán que ensombrecieron a Jerusalén el día en que expiró el Hijo de Dios.
01-003.34 Para muchos ese tiempo será de resurrección. Los espíritus caídos en tinieblas se levantarán a una vida de luz.
01-003.35 Profetizada estaba esta Era. Escrito estaba que Yo volvería. Mas he aquí al escuchar mi enseñanza a través de un hombre, muchos tuvieron duda y me negaron, otros no dieron la menor importancia a mi manifestación.
01-003.36 Viendo la insensibilidad y la dureza de los hombres ante mi palabra, he tenido que hacer aquellas obras que llamáis milagros para despertar a unos a la fe y atraer la atención de otros.
01.003.37 Hoy uno y mañana otro, se han ido quedando en torno a mi palabra, a ellos les he señalado simbólicamente en su frente. Es la marca divina que traen en su espíritu, y luego les he nombrado labriegos de mis tierras.
01-003.38 A éstos no les serán necesarios los libros de ciencia, filosofías o doctrinas para enseñar; la luz de mi Espíritu Santo estará en sus entendimientos y su único libro será mi palabra.
01-003.39 Bienaventurados los que sintieron fe y se quedaron conmigo, porque ellos han tenido grande recreo con el concierto divino de mis enseñanzas.
01-003.40 Ser hijos de Dios, es lo que os hace dignos de esta gracia, porque vuestros méritos aún son escasos. no he contemplado vuestras manchas, porque ha habido un manto que les ha ocultado, más ¿A quién pertenece ese manto piadoso? A María, vuestra Madre amorosa, quien vela incansablemente por cada uno de sus hijos.
01-003.41 Os fue concedido habitar en el mundo en esta Tercera Era, que será la de la perfección, la cual abrió Elías manifestando su espíritu por medio del entendimiento humano, y os anunció mi comunicación bajo la misma forma.
01-003.42 Mas la etapa de preparación por medio de facultades humanas, toca su fin. Pronto mi palabra dejará de escucharse en estos recintos y los que no supieron guardarla en su corazón, se sentirán como huérfanos, y habrá quienes creyendo lejano a su Señor, vayan después en pos de religiones donde encontrarme.
01-003.43 En cambio, los que hayan aprendido mis máximas divinas, serán los fuertes del tercer Tiempo, porque el camino se les mostrará claro.
01-003.44 He llamado a esta Era el tiempo de la luz y ved, mis hijos, a las naciones empeñadas en cruentas guerras fraticidas.
01-003.45 Vosotros que habéis sido llamados por Mi los hijos de la luz, orad por vuestros hermanos, velad por los pueblos para que esa luz llegue a sus espíritus y mañana penetren por el camino de mi Ley.
01-003.46 ¿Cuándo serán los hombres verdaderos discípulos de Cristo? Yo, a través de Jesús, siempre os enseñé la obediencia, la humildad y la caridad: He ahí el camino.
01-003.47 Os he anunciado la llegada de grandes multitudes procedentes de otros países de la Tierra. Motivos materiales en apariencia les traerán a vuestra nación, mas en el fondo será para que reciban la "buena nueva" de la palabra que os traje en este tiempo.
01-003.48 Pero meditad seriamente en esta misión, ¿Qué váis a entregar, a enseñar o a testificar, si no os preparáis, ni preparáis a vuestros hijos?
01-003.49 Meditad en vuestra responsabilidad, para que aumentéis vuestro ahinco por penetrar en mi doctrina y llegada la hora en que a vuestras puertas llamen, estéis preparados para ofrecer el manjar divino, por medio de vuestros pensamientos, palabras y obras.
01-003.50 Tened fe entregándoos a Mi y entonces Yo hablaré por vuestra boca.
01-003.51 También sé deciros que de los padres de familia que sepan elevarse y espiritualizar su vida, haré brotar hijos que traigan la salud y la fuerza en su cuerpo y un mensaje de sabiduría en su espíritu.
01-003.52 En esta casa de oración donde os congregáis para escucharme, encontraréis el consuelo a vuestras penas y el valor para afrontar las pruebas que habrán de venir; pero también vuestro espíritu al elevarse me muestra la simiente que va recogiendo con su trabajo.
01-003.53 En verdad os digo que el espíritu nunca sentirá fatiga trabajando en mis tierras, por lo tanto el reposo del sepulcro no será para él, aún después de la muerte de su materia, seguirá trabajando por su elevación y perfeccionamiento.
01-003.54 Si mi palabra ha venido a iluminar el sendero de vuestra lucha espiritual en la Tierra, mayor luz encontraréis en el más allá al continuar vuestra jornada hacie el Creador.
01-003.55 Mi luz divina brilla en todo el Universo.
01-003.56 Obedeced mi Ley, pero que vuestra obediencia nazca de la comprensión hacia el amor infinito del Padre por vosotros. Oidme y orad, pero no os levantéis por los caminos antes de sentiros fuertes, porque no podréis resistir los huracanes ni los torbellinos.
01-003.57 Os estoy mostrando el camino y preparando para que nunca lo abandonéis; en verdad os digo: aquel que en mi nombre siembre el bien, que es caridad, amor y paz, ese va por mi camino y encontrará la salvación.
01-003.58 La única penitencia que os pido, es que dominéis el egoísmo, para que sirváis con pureza y buena voluntad a vuestros semejantes.
01-003.59 Estudiad con atención esta palabra que os doy a través de muchos portavoces, porque cada uno de ellos tiene su propio don. No despreciéis al que os parezca torpe, porque cuando haya terminado esta manifestación al finalizar 1950, cuántos desearán volver a escucharme aun cuando fuese a través de aquel que no les satisfacía.
01-003.60 Mas os concederé la gracia de que mi palabra quede escrita por quienes he destinado y preparado para esta misión,para que mañana no os sintáis como el huérfano que perdió su heredad; y cuando ante vosotros lleguen las multitudes y los postreros, les mostraréis el libro de mis enseñanzas como el más fiel y verdadero de los testimonios de lo que os dije, porque para que vosotros seáis con vuestra vida y vuestra palabra como un libro de verdad y ejemplos, os falta mucho aún.
01-003.61 Ese libro despertará a muchos espíritus dormidos y sus dones ocultos se desarrollarán, su lectura inspirará y preparará a las nuevas generaciones llevándolas paso a paso a la comunicación espiritual con mi Divinidad.
01-003.62 Labriegos, recreáos pensando que os escogí pecadores para convertiros en mis instrumentos y salvar a otros perdidos. ¿Podréis alguna vez cansaros o hastiaros de llevar la paz, el alivio o la alegría a los que sufren por falta de estas virtudes? Nunca busquéis el desierto o la soledad de la alcoba para impedir que las lamentaciones lleguen hasta vosotros; reconoced que este es un tiempo decisivo para todo espíritu y que tenéis que enfrentaros al dolor. Pronto plantaréis árboles por mi voluntad en distintas comarcas, así he llamado en mi palabra a los recintos y casas de oración; para ello preparáos y dejad que el mundo espiritual se manifieste en forma amplia entre vosotros, para que tengáis la explicación justa de mis enseñanzas.
01-003.63 Corto es el tiempo que os resta de escuchar a esos mensajeros de mi Divinidad. Cercano está el año de 1950 y ¿Qué adelanto en mi Obra váis a presentarme? Ved que del profundo letargo espiritual os he despertado para que no vayáis a imitar a las virgenes de la parábola que dejaron apagar su lámpara; si dormís cuando escuchéis la última palabra de vuestro Señor despertaréis sorprendidos.
01-003.64 Mirad entre vosotros a los que vienen cansados de caminar. Unos vienen tranquilos ante su conciencia; otros en cambio, llegan con remordimientos.
01-003.65 Todos venís atraídos por el rumor de que me encuentro hablando a la humanidad, y cuando escucháis esta palabra, oís que os dice el Padre: "Aquí estoy entre los hombres para hacerles oir mi enseñanza y cumplirles una promesa"
01-003.66 Aquí tenéis la nueva oportunidad de escuchar al Maestro y recibir sus lecciones. A cada uno estoy recordándole sus dones y señalándole su misión; quien sea constante y fuerte en el camino, pronto conocerá mi Reino.
01-003.67 Nadie podrá arrebatar la luz de aquel que celosamente sepa guardarla y con su virtud sepa hacerla brillar.
01-003.68 Sóis pasajeros en esta vida terrestre y como discípulos de esta enseñanza espiritual, así lo debéis comprender. A todos os recibo con amor perfecto y con ese amor os juzgo. ¡Cuán diferente es el juicio de vuestro Señor, al juicio de los hombres!
01-003.69 De los ciento cuarenta y cuatro mil señalados por Mí, para el desempeño de una misión espiritual, una parte escuchará mi palabra a través de estos portavoces, otra recibirá espiritualmente mis mandatos ayudada por el don de intuición y otra, habitando en el más allá cumplirá su misión sobre la humanidad en forma espiritual.
01-003.70 Mi luz ha de resplandecer en todos los sitios de la Tierra.
01-003.71 Algunos preguntan al Maestro cuándo serán estos acontecimientos, y de cierto os digo que mucho depende también de vuestra voluntad y perseverancia.
01-003.72 Los que no despierten estando en materia serán levantados de la Tierra para que su espíritu se despoje de cuanto le ata, o le impide reconocer mi Obra.
01-003.73 Muchas veces os he dicho: no esperéis mejores tiempos para trabajar, porque no sabéis si los que vienen sean más difíciles.
01-003.74 Cumplid para que no tenga que reclamaros más tarde muchos errores que la humanidad cometa.
01-003.75 Hay quienes me dicen: "Padre, esperadme un tiempo más" y he aquí que os digo: Yo puedo esperar más y más el retorno del hijo, porque Yo soy la eternidad, pero pensad que os he enviado a conquistarla.
01-003.76 Otros me dicen: "Señor, levantadme mejor de este mundo, porque no puedo más".
01-003.77 ¿Cuándo viviréis conformes con vuestro destino? ¿Cuándo comprenderéis que muchas de vuestras penas, son la expiación por medio de la cual os estáis descargando de un pesado fardo de imperfecciones? Sólo la comprensión y la conformidad os pueden dar la paz.
01-003.78 Con cuánta lentitud habéis caminado por la senda de los conocimientos del espíritu.
01-003.79 Muchos siglos de revelaciones y experiencias habéis vivido y aún os encuentro como frágiles párvulos cuando veo que no sabéis contestar a una pregunta, o cuando no sabéis salir avante en las pruebas que encontráis a vuestro paso.
01-003.80 Quiero que todos lleguéis a ser mis discípulos, que todos logréis despojaros de aquello que os haya impedido mirar de frente a la verdad.
01-003.81 Meditad siempre espiritualmente para que no tropecéis con dificultades para comprender mi Palabra. Olvidad que fuísteis los que no podíais imaginar que Dios fuese invisible, que al pensar en Mí, al instante forjábais en vuestra mente la figura de un ser humano de proporciones gigantescas, un ser que aunque con forma, no se dejaba ver y estaba oculto siempre tras un espeso velo de misterio.
01-003.82 Si Yo me hice hombre en Jesús, no fue para daros a entender que Dios tiene forma humana, sino para hacerme ver y oir de quienes estaban ciegos y sordos para todo lo que es divino. Si el cuerpo de Cristo, hubiese sido la forma de Jehová, en verdad os digo, que ni hubiese sangrado ni hubiese muerto, fue un cuerpo perfecto pero humanizado y sensible para que la humanidad lo viese y a través de él oyese la voz de su Padre celestial.
01-003.83 Siempre que vuestro concepto sobre lo divino ha estado alejado de la realidad, he venido en vuestra ayuda para destruir fantasías e irrealidades y heceros penetrar en la verdadera senda.
01-003.84 Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Mi doctrina no habla de muerte. Si os hablo frecuentemente de la existencia del reino espiritual, es que allí está la vida y la dicha eterna como una promesa para vuestro espíritu, mas no lo hago para que deseéis la muerte y aborrezcaís esta vida.
01-003.85 Mi Palabra en este tiempo os habla sobre la vida espiritual, y es porque ya habéis llegado en vuestra evolución a aquel capítulo del Libro de la Vida, que muestra al espíritu los misterios no revelados.
01-003.86 Si el hombre posee espíritu, natural es que éste le revele algunos indicios de su naturaleza; pero ya os he dicho que mientras la influencia de la materia no se someta al dominio y dictados del espíritu, muy poco podrá el hombre penetrar en sí mismo para mirar su luz interior y oir su voz espiritual.
01-003.87 Cuando llegáis a tener un instante de recogimiento y de meditación, sin daros cuenta penetráis en comunión con lo espiritual y tenéis la sensación de lo eterno y de que algo de aquella eternidad vive y palapita en vuestro ser. Así fue como en los primeros tiempos la humanidad descubrió que en sí llevaba un ser, una naturaleza que no era de este mundo, sino que pertenecía a otra morada; y eso no la atemorizó, por el contrario, la llenó de esperanza, porque vió que su vida no se limitaba a la breve existencia en esta Tierra; presintió que su espíritu, al desprenderse del cuerpo, se elevaría hacia una mansión en la que hallaría un goce que en este mundo no había encontrado, una satisfacción justa para su ideal elevado.
01-003.88 Yo vine al mundo a robustecer con mi doctrina todas aquellas inspiraciones y a estos soñadores de mundos de sabiduría, de amor y de justicia, donde no hay lágrimas, miserias ni discordias, les dediqué mi Sermón de la Montaña, para que perseverasen en su esperanza.
01-003.89 Con cuánta dulzura y amor enseñaron a la humanidad los primeros maestros del Cristianismo. La fuerza de su palabra estuvo en la verdad de sus obras, con las cuales convertían e invitaban a la espiritualidad.
01-003.90 Los llamo maestros, porque enseñaron según mi ejemplo. Si alguien después ha querido enseñar obligando a creer sin comprender el sentido de mis enseñanzas, ese no ha sido maestro. Si ha hecho uso de la fuerza privando a sus hermanos de la libertad de pensar, de creer y razonar, ese no me ha imitado y sí ha privado a los espíritus del anhelo de penetrar al fondo de mis revelaciones.
01-003.91 Cuando mi nombre y mi doctrina se han tomado para subyugar pueblos o para infundir temor y por ese temor se ha obligado a los hombres a creer, Yo os digo que el fin que se ha perseguido no ha sido espiritual, sino que se ha ido tras del poder terrenal. ¡Cuán distinto era el propósito del Maestro cuando os dió sus palabras y ejemplos, que podríais condensar en aquella frase "Mi reino no es de este mundo"!
01-003.92 Penetrad en mi barca, que ella nunca zozobrará; más no dudéis como Pedro, al creer que el Maestro dormía, porque ya no sería mi voz, sino el dolor el que os dijera: "Ah hombres de poca fe".

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!


ENSEÑANZA Nº 4

01-004.01 Cada vez que venís a escuchar mi palabra, sentís que dejáis en Mi vuestro dolor, mas ¿Por qué cuando retorno a vosotros, volvéis a presentarme vuestro corazón colmado de amargura?
01-004.02 Ya es tiempo de que aprendáis a retener mi paz.
01-004.03 Esta Era es de preparación y por doquier surgen árboles en pueblos, ciudades y comarcas para brindar su sombra espiritual a los caminantes.
01-004.04 Esos caminantes son las multitudes que van llegando ante esta manifestación, y al escuchar mi palabra que les dice que ya en otros tiempos se han sombreado bajo el follaje del Arbol de la Vida, reconocen íntimamente que no han sabido aprovechar los tiempos para acercarse a la tierra prometida.
01-004.05 ¿Quién de vosotros sintiendo que se halla ante una nueva oportunidad de redimirse, volverá a negarme como lo hizo en los tiempos pasados? ¿Quién rehuirá a su misión y desoirá la voz de su conciencia? ¿Quién permanecerá durmiendo el sueño de su materialismo, después de haber sido despertado por esta voz?
01-004.06 Se ha estremecido vuestro espíritu cuando, a pesar de vuestra inquietud, habéis escuchado al Padre deciros que os ama, que os perdona y os ayuda a regeneraros para que lleguéis hasta El.
01-004.07 Os habéis doblegado ante mi amor divino y llenos de alegría os levantáis buscando a los enfermos para que se apresuren a llegar a la presencia del Maestro y en El sanen sus males.
01-004.08 He aquí el árbol, ofreciendo a los hombres sus frutos espirituales.
01-004.09 Yo soy el Arbol de la Vida Eterna. Recordad a Cristo en la cruz, fue semejante a un árbol, cuyos brazos como ramas se extendieron amorosamente para dar sombra a la humanidad; sus palabras vertidas lentamente en aquella multitud y su sangre cayendo gota a gota, fueron como frutos desprendidos del Arbol divino.
01-004.10 Próximo se encuentra el año de 1950, en el que dejaréis de escuchar esta palabra que es fruto celestial para vosotros, y entonces el árbol, el fruto y la sombra, estarán en vuestro espíritu.
01-004.11 Los que para aquel tiempo se encuentren materializados y fanatizados con mi palabra, intentarán retenerme y me pedirán que les hable un tiempo más bajo esta forma; mas eso no podrá ser porque Yo os he dado a conocer mi voluntad y ella escrita está.
01-004.12 Los ruiseñores que han entregado mi palabra enmudecerán para esta manifestación y Yo premiaré su obediencia con el don de la palabra y de la inspiración.
01-004.13 Aún no concéis lo que en mis altos juicios tenga dispuesto para aquellos tiempos. Desde hoy os digo, que en aquella hora bendita quiero que todos cumpláis mi voluntad y que seáis obedientes y mansos como ovejas.
01-004.14 Mas no es mi voluntad que os juzguéis los unos a los otros; será mi justicia perfecta la que juzgue a cada uno de mis hijos.
01-004.15 Oidme, pueblo: no me dejéis hablando sólo en el desierto; aún tenéis tiempo para meditar y aprender.
01-004.16 Nadie pretenda hacer su voluntad, aunque el hombre podrá hacer la suya pasajeramente, porque viene a él la justicia del Señor y entonces sólo se cumple lo que está decretado por él.
01-004.17 Preparáos, profetas del Tercer Tiempo, para que pongáis alerta a las multitudes y ellas no sean sorprendidas por los falsos cristos y las falsas comunicaciones.
01-004.18 No dudéis de estas palabras sólo porque os las estoy entregando por medio de un portavoz torpe y humilde.
01-004.19 Levantáos y anunciad a todos estas enseñanzas, porque el tiempo ya es muy corto.
01-004.20 Una sola palabra de luz bastará para mantener despiertos a vuestros hermanos.
01-004.21 Cambiar los defectos por cualidades, será la noble aspiración de los espiritualistas venideros, aquellos que sobre las ruinas de la vida humana, levanten un reino superior.
01-004.22 Serán las generaciones del futuro las que construyan ese mundo moral, de ciencia y espiritualidad elevadas; más vosotros los presentes, podéis hacer mucho. Con un poco de buena voluntad apartaréis las ruinas, los escombros de un pasado de errores y profanaciones, dejando de ello sólo la luz de una experiencia larga y dolorosa. Si os esforzáis por conduciros por el el camino de los buenos sentimientos, para que vuestra mente se ocupe en las virtudes y vuestros labios sean el fiel instrumento de la verdad e inspiración que germine en vuestro espíritu. Yo os bendeciré y os haré vislumbrar la luz de aquel reino de paz que entre todos construiréis.
01-004.23 Aunque vuestros pies estén tocando la tierra, no dejéis que en ella se detengan vuestros anhelos. Elevad más y más vuestras aspiraciones, sin olvidaros de dar a Dios lo que es de Dios y al mundo lo que a él corresponde.
01-004.24 Mi palabra es para todos, pero no todos la reciben en la misma forma. Muchos la escuchan con indiferencia, pero hay quienes ya no podían vivir sin el deleite de escucharme. Entre éstos, he contemplado al que viene sin haber probado alimento material y al oir mi palabra se ha olvidado de sus necesidades y privaciones, y cuando ha salido del recinto, se ha sentido tan lleno de fortaleza y de esperanza, de paz y de consuelo, que ha llegado a musitar: Ciertamente "no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios".
01-004.25 Sólo Yo contemplo lo que guarda cada corazón, sin que nadie lo conozca; encuentro ovejitas tristes, sedientas, enfermas o fatigadas; criaturas sin amor y sin hogar que, sin embargo, al escucharme dicen: "Soy feliz escuchando al divino Maestro, porque todos mis pesares se disipan y el corazón se me inunda de luz y de alegría".
01-004.26 Otros, en cambio, se aletargan y no dejan enternecer su corazón como en los primeros días en que oyeron la voz de su Señor, más ¿Cómo continuar la lección, mientras unos escuchan y otros no, mientras unos me sienten y otros permanecen insensibles?
01-004.27 Discípulos: volved en vosotros, escuchadme y sentidme como antes. Acordáos cuando confesásteis que esta palabra era vuestra vida y la luz de vuestro destino. No olvidéis que hoy os digo que lo que necesitáis se os dará llegada la hora.
01-004.28 Volved a poner aceite a vuestra lámpara para que vuelva a brillar la flama de la fe y del saber.
01-004.29 No durmáis, velad y orad, que el Maestro puede sorprenderos penetrando en vuestra estancia como antes, como en aquellos días de entusiasmo espiritual, en que a cada paso sentíais mi presencia. Veréis como vuestra vida de nuevo se verá iluminada con aquella luz que sin daros cuenta dejó de alumbraros y ella os devolverá la confianza en un futuro pleno de abundancia y de sabiduría.
01-004.30 Dadme unos y otros vuestros pensamientos; ofrecedme vuestro corazón, cada amargura y sufrimiento serán como flores que Yo reciba; flores de dolor, de amargura, de desengaño, pero flores al fin, porque ellas hablan de purificación, de aroma que se eleva hacia Mí.
01-004.31 Penetrad en silencio, oh espíritus que recibís mi luz mientras vuestro corazón me expresa sus penas, dejad en Mi vuestras lágrimas y en cambio llevad mi bálsamo.
01-004.32 El Padre, el Ser Supremo os está contemplando. No os mostréis vencidos ni impotentes ante El, porque al formaros os dio su fuerza.
01-004.33 Si son intensos vuestros pesares más grande es su misericordia. Haced méritos de fe, de amor y no dudéis que El os llevará para siempre al Reino de su bondad y de su sabiduría.
01-004.34 Humanidad: confiad en Mi y cuando os sintáis desfallecer, dadme el peso de vuestra cruz mientras recobráis las fuerzas.
01-004.35 Sabed que este mundo es una fuente purificadora y que al salir de él para retornar a vuestra verdadera morada, vuestro espíritu brillará como luz en los espacios. Recordad que os dije: Quien me busca me encuentra, quien busca, halla. Vosotros me habéis buscado y os encontráis delante de Mi.
01-004.36 Mas también hay quienes buscándome no me encuentran, porque lo hacen en donde Yo no puedo estar. Estos llegan a dudar hasta de mi existencia sin saber que me tienen muy cerca, que me llevan en ellos mismos.
01-004.37 No me encuentran en su propio corazón, porque son como templos cerrados. La paz y la luz que en ellos existe, quedó oculta. Más ahí está el verdadero santuario donde habito esperando que a él penetréis para hablaros de profundas revelaciones y explicaros el por qué de muchos misterios. Cuando habéis penetrado sabéis de dónde venís y a dónde os conduce el destino, y os asombráis de haberme hallado donde antes nada contemplasteis. Mas quien no conoce ese santuario, edifica en lo material su templo, levanta en él un altar y sobre de él coloca un dios hecho por sus manos. Hasta que los tiempos pasan y se convence de lo imperfecto de su culto, despierta y se levanta en busca del Dios espiritual, del Dios de verdad, del único Dios, porque aquel que forjó, nada tuvo que darle, porque carecía de vida.
01-004.38 Es Dios quien ha dado vida al hombre, el que lo ha creado y no el hombre quien puede crear dioses y darles vida.
01-004.39 A medida que váis escuchando esta palabra, os acercáis a la comprensión. Cuando esta iluminación sea de lleno en vuestro espíritu, me diréis: "Señor, hecho está el milagro".
01-004.40 Así comprenderéis cuáles son las obras que en espíritu vengo haciendo en este tiempo.
01.004.41 Vuestra espiritualidad no exigirá los prodigios y pruebas del Primero y Segundo Tiempos, para creer en Mi.
01-004.42 Hoy veréis espiritualmente descender el maná celestial; veréis manar agua de arrepentimiento de las rocas que son los corazones de los grandes pecadores. Veréis muertos a la fe y a la virtud resucitar a la vida; enfermos de lacras morales que se limpian y ciegos a la verdad que abren sus ojos para contemplar mi esplendor.
01-004.43 Si en el Segundo Tiempo, mi nacimiento en cuanto hombre fue un milagro y mi ascensión espiritual después de mi muerte corpórea fue otro prodigio, de cierto os digo que mi comunicación en este tiempo, a través del entendimiento humano, es un prodigio espiritual.
01-004.44 Hasta la última de mis profecías se cumplirá en este tiempo. Os dejo mis tres testamentos formando uno solo.
01-004.45 Quien haya conocido antes al Padre como amor, sacrificio y perdón, conózcalo plenamente en este tiempo, para que en vez de temer su justicia, le ame y le venere.
01-004.46 Si en el Primer Tiempo os apegásteis a la Ley, fue por temor a que la justicia divina os castigara, mas por eso os envié a mi Verbo para que conociérais que Dios es Amor.
01-004.47 Hoy mi luz viene a vosotros para que no os perdáis y podáis llegar hasta el final del camino siendo fieles a mi Ley.
01-004.48 Mucho habéis servido al mundo y él os ha pagado mal, mas ¿Cuándo se os dijo que el hombre habría de ser siervo del mundo? ¿No sabéis o no recordáis que se os dijo que os enseñoreáseis en la Tierra? ¡Cuántas veces habéis tenido que llegar ante mi presencia como el hijo pródigo!
01-004.49 Es mi deseo que lleguéis a Mí llenos de méritos, de virtud y de humildad.
01-004.50 Os encontré cubiertos por la lepra espiritual y con sólo quererlo os sané. De la misma manera quiero que vosotros sanéis a vuestros hermanos, sin sentir repulsión por sus pecados. Serán entonces vuestras obras las que testifiquen que me amáis y no vuestros labios los que lo pregonen sin que el corazón lo sienta.
01-004.51 No imitaréis a los fariseos que en la sinagoga hacían alarde de ser dignos de Dios y públicamente por las calles hacían ostentación de la caridad.
01-004.52 Guardad de mis lecciones para que las estudiéis detenidamente, porque se acerca el día en que dejaréis de escuchar esta palabra a través del entendimiento del portavoz y entonces, los que aprendieron y comprendieron, serán fuertes como soldados invencibles.
01-004.53 Ya preparados, hablaréis inspirados por Mí, y en esta forma sencilla doctrinaréis a la humanidad. Mientras algunos de mis nuevos discípulos tendrán que ir en busca de los hombres, otros tendrán que esperar a que lleguen sus hermanos buscando en ellos mi enseñanza.
01-004.54 Pueblo: explicad mi palabra y mi lección a la niñez; mirad que mi Doctrina no se detiene ante edades ni sexos; ella es para el espíritu.
01-004.55 Dad mi enseñanza a los niños, simplificándola y poniéndola al alcance de su mente, pero nunca olvidéis que la mejor forma de explicar mis lecciones, será a través de la virtud de vuestra vida en la que ellos verán vuestras obras de caridad, de paciencia, vuestra humildad y espiritualidad. Esa será la mejor forma de doctrinar.
01-004.56 Habladles de Jesús, habladles de María y de todos aquellos hombres y mujeres que han traído al mundo un mensaje de luz: Así les trazaréis el camino hacia Mí.
01-004.57 Decidles que en el día de descanso vuestro espíritu penetra en mi santuario para glorificarme. Porque seis días dedicáis a vuestros deberes y afectos humanos, para luego descansar uno y de él consagráis unos instantes a la meditación y culto a vuestro Señor.
01-004.58 Ahí me encontraréis esperándoos. Siempre esperando vuestra oración que es el lenguaje con el que me habláis de vuestras cuitas, de vuestro amor o me dáis gracias.
01-004.59 Habéis penetrado en mi santuario formado de multitudes ansiosas de oir mi divina palabra, y en verdad os digo, que he desbordado en vosotros un torrente de enseñanzas. Esta palabra será semilla fecunda en vuestro espíritu para que os convirtáis en mis labriegos.
01-004.60 Venís con gratitud en vuestro corazón, porque antes de deciros que fuéseis a extender la caridad, os concedí un prodigo, ya dándoos salud, ya la paz o algún otro bien perdido.
01-004.61 Hoy en vuestra gratitud me decís: Maestro, ¿Qué podré hacer para compensar tanto amor? Entonces os muestro las extensas tierras para que las limpiéis de ortiga, de pedruzcos y sembréis la semilla de amor, de paz y caridad.
01-004.62 Antes de enviaros, os lleno de fortaleza y de fe para que no flaqueéis, ni os acobardéis en la lucha. Muchas veces veréis vuestro trigo nacer y crecer entre cardos y espinas y ahí lo cuidaréis hasta que llegue el tiempo de segar, para que apartéis el trigo de la cizaña.
01-004.63 Cuando más sufrimientos os cueste cultivar las tierras, mayor será vuestro cariño por ellas y vuestra satisfacción al verlas florecer.
01-004.64 De cierto os digo que este trigo espiritual que cultivéis bajo mi enseñanza, será pan de vida eterna para vuestros descendientes, más allá de la séptima generación.
01-004.65 Oidme incansablemente, ¡Oh discípulos que de plácemes os encontráis! Le hablo a vuestro espíritu a través de estos labios de los hombres por los cuales me comunico. Mas en verdad os digo, que mi palabra no se contamina de esa impureza, ella llega limpia a vuestro espíritu.
01-004.66 Estudiad mi enseñanza, a fin de que comprendáis cual es la tierra cuál es la semilla, el agua y la herramienta, y sepáis cual es la forma perfecta de preparar, sembrar, dar riego y cultivar la tierra.
01-004.67 El labriego que en esta forma trabaje, sabrá distinguir el buen fruto del malo.
01-004.68 Mirad cuantos se han levantado creyendo que ya saben sembrar y en vez de este trigo han sembrado extrañas simientes, las cuales al fructificar, les han dado espinas.
01-004.69 Quiero que surja el labriego del Tercer Tiempo, por eso hago el llamado a las grandes multitudes para que de entre ellas se levanten los que en este tiempo me han de seguir.
01-004.70 Así, mientras os doy una lección tras otra, va acercándose el tiempo en que de lleno toméis vuestra misión.
01-004.71 A vuestro paso encontraréis tierras sembradas en otros tiempos y que sólo esperan riego y cultivo; ellas son los espíritus en los cuales se encuentra la semilla de la fe recibida desde el tiempo de los profetas y de mis apóstoles.
01-004.72 Unos llevan la semilla del Primer Tiempo, otros la del Primero y Segundo y en ellos depositaréis vosotros la que os he dado en este Tercero, ya que poseéis la simiente de los Tres Tiempos, por lo cual os llamo Trinitarios.
01-004.73 Esta es la vida y la obra que os espera. ¿Por qué teméis a la lucha, si todo os lo estoy dando? ¿Por qué veo lágrimas en los ojos de algunos labriegos cuando lo más fuerte de la lucha aún no ha comenzado? Quiero que creáis que me encuentro cerca de vosotros; que vuestros dones son una realidad, que todo cuanto me pidáis para vuestro perfeccionamiento espiritual, en los instantes de prueba, en los trances difíciles, os lo concederé. No quiero ver más flaquezas en vosotros.
01-004.74 Los más, olvidando al espíritu, venís a pedir para el cuerpo, pan, bálsamo, trabajo y en todos obro un prodigio, porque esos también serán testimonios que mañana enciendan la fe y esperanza en el corazón de vuestros hermanos. Más no me pidáis tan poco, eso que os parece mucho, pronto termina; mejor pedidme beneficios eternos, bienes espirituales. Yo, por añadidura, os daré lo del mundo.
01-004.75 Más tengo que daros que vosotros que pedirme, por lo tanto no os conforméis con tan poco.
01-004.76 Yo puedo convertir los corazones en fuentes de caridad inagotable; puedo llenar de inspiración las mentes y de verbo los labios; puedo daros el don de curación y la potestad para disipar las tinieblas y vencer el mal.
01-004.77 El que tenga esas aspiraciones, verá surgir de sí mismo las virtudes que estaban ignoradas en el espíritu. ¿Quién cerrará sus puertas al que llame, poseyendo tales dones? ¿Qué caminos podrán parecerle escabrosos y largos, a quien goce de mi fortaleza? ¿Qué tiempos podrán parecerle inclementes, si sobre los mismos elementos puede tener potestad?
01-004.78 ¡Oh discípulos, vuestra más alta misión será la de la caridad! Muchas veces la entregaréis secretamente, sin ostentación, no dejando que la mano izquierda sepa lo que ha dado la derecha, pero habrá ocasiones en que vuestra caridad tenga que ser vista por vuestros hermanos para que aprendan a impartirla.
01-004.79 Descuidad el pago, Yo soy el Padre que premia con justicia las obras de sus hijos, sin olvidar una sola.
01-004.80 Os he dicho que si un vaso de agua diéreis con verdadera caridad, ese no quedará sin galardón.
01-004.81 Bienaventurados los que al llegar a Mí me digan: "Señor, nada espero en pago de mis obras, me basta existir y saber que soy vuestros hijo para que mi espiritu se llene de felicidad". Y Yo os digo: venís llorando, porque habéis perdido el camino, la salud y las llaves del trabajo, y es entonces cuando os acordáis de vuestro Padre celestial.
01-004.82 Pues heme aquí ante vosotros; estáis delante del Maestro y no importa el motivo que os haya traído.
01-004.83 Venid a oir mis lecciones, unas son para los discípulos, más también hay otras dedicadas a los párvulos.
01-004.84 No os avergoncéis de encontraros entre hermanos adelantados de mi enseñanza, ante los cuales tratéis de ocultar vuestra ignorancia. Ellos también llegaron como vosotros.
01-004.85 Aprended la divina lección vosotros que váis llegando para que tengáis que ofrecer a los que vendrán después de vosotros.
01-004.86 A nadie extrañe que haya venido a buscar entre la escoria a mis nuevos discípulos, regenerándolos con mi palabra para enviarles después a la humanidad con un mensaje de regeneración, de vida y de luz para sus hermanos.
01-004.87 Entre pecados, inmperfecciones y profanciones de este pueblo, se ha manifestado la luz de mi Espíritu en este tiempo. Así he venido luchando por vencer esas tinieblas, hasta hacer brillar la luz.
01-004.88 Bienaventurados todos los que, cerrando sus ojos a tanta imperfección humana y elevándose sobre tanta miseria, han sabido encontrar mi presencia en mi nueva manifestación.
01-004.89 Este pueblo rudo y pecador, irá siendo pulimentado y purificado, porque de generación en generación tendrá que dejar manifestar mi Obra espiritual con mayor perfección.
01-004.90 Dejad de ser los que fuísteis ayer; dejad los cultos retrasados, las malas costumbres y buscad vuestro mejoramiento espiritual.
01-004.91 Vine a sorprenderos precisamente en el tiempo anunciado por Jesús y los profetas de mi nueva venida; ahora al cumplirse mi promesa, miraréis el pecado en su mayor altura de perversidad, las ambiciones y los odios humanos manifestandose en guerras, como resultado de las tinieblas que envuelven al espíritu de la humanidad en este tiempo.
01-004.92 Y cuando eran más espesas las tinieblas, he aquí que un rayo divino descendió a rasgarlas haciéndose palabra humana para decir a los hombres "Amáos los unos a los otros".
01-004.93 Velad y orad y no os juzguéis, para que no tenga que repetiros: "El que se encuentre libre de pecado, que arroje la priemra piedra".

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!


ENSEÑANZA Nº 5

01.005.01 Este es un instante de gozo para el Espíritu Divino, porque ante el arca de la Nueva Alianza se ha congregado el Pueblo de Israel.
01-005.02 He venido nuevamente a trazaros mi huella y la habéis seguido: os he sustentado y os he engalanado con mi gracia.
01-005.03 Este es un día que Elías ha preparado y esperado mucho, y ha llegado el instante en que su espíritu se regocije. Elías presenta limpias a sus ovejas, porque antes hizo que se lavaran en la fuente de la gracia que es el arrepentimiento, la regeneración y la elevación. El número de las que hoy me presenta el Pastor es corto, es apenas el principio de la formación de mi pueblo, mas quiero que los primeros se encuentren unificados, para que den ejemplo a los postreros.
01-005.04 No quiero que lleguéis ante Mi cabizbajos y avergonzados como el hijo pródigo; quiero que miréis la casa de vuestro Padre como vuestro propio hogar.
01-005.05 La campana se encuentra llamando, la hora ha llegado, las multitudes se acercan. Las ovejas que duermen despertarán, porque Elías se acerca preparando al espíritu de niños, jóvenes y ancianos, para que reciban la luz de mi palabra y les disponga para la comunicación con mi Espíritu.
01-005.06 Las multitudes han atendido a mi llamado y vienen en busca de mi palabra que es para ellos como alcanzar la Tierra de Promisión. Vienen ansiosos de oir mi voz que es paz y consuelo, porque las vicisitudes, angustias y dolores les hacen sufrir en su camino. Son los que en vez de ofrenda traen peticiones; unos me presentan enfermedades, otros falta de trabajo y otros pobreza y lágrimas. A todos les entregaré por añadidura y les haré comprender que el espíritu está antes que el cuerpo; hoy son mis párvulos, mas por medio de estos beneficios, me seguirán hasta que al fin se conviertan en mis discípulos.
01-005.07 Os doy mi fortaleza, para que no seáis vencidos por las tentaciones que mucho os acecharán en esta jornada. Quiero que entre vosotros exista amor, la caridad, la unión. Es mi voluntad que en este tiempo del Sexto Sello, la humanidad me busque a través del espíritu.
01-005.08 Quiero elevaros hacia Mí; si para ello vine en el Segundo Tiempo a hacerme hombre y a entregaros mi vida, ahora que me comunico a través del entendimiento humano os daré mi esencia divina, y no os dejaré dormir en vuestro cumplimiento, mientras Yo llevo la cruz a cuestas. Os enseñaré a llevar sobre vuestros hombros, la parte que a cada quien corresponda. El camino será reconocido por vosotros, él está trazado con huellas de sangre y de sacrificio. Si queréis un camino florido y lleno de placeres, ese no os conducirá a la cumbre del monte donde debe culminar vuestra jornada.
01-005.09 Os he nombrado el "Pueblo Mariano", porque sabéis amar y reconocer a la Madre Divina y llegáis a ella como el niño que necesita ternura o como el pecador que busca intercesión.
01-005.10 La presencia de María en el mundo, es una prueba de mi amor por los hombres; su pureza es un milagro celestial revelado a vosotros. De Mí descendió a la Tierra para hacerse mujer y en su seno germinase la semilla divina, el cuerpo de Jesús, donde hablaría el Verbo. Ella viene a manifestarse nuevamente en este tiempo.
01-005.11 Como un arca celestial será el amor de María para vosotros; con Ella os reuniréis, como se reúnen los hijos en torno de la madre. Oid su dulce palabra y que Ella no encuentre endurecidos vuestros corazones, conmovéos y arrepentíos, para que penetren en vosotros su luz y sintáis su ternura. Una vez así preparados, prometed ante vuestro Dios, ante María y delante de Elías, que formaréis un solo cuerpo y una sola voluntad; prometed ante el Arca de la Nueva Alianza, que lucharéis incansablemente por arrancar de vuestro corazón el egoísmo, el odio y el fanatismo; y si cumplís vuestra promesa, en verdad os digo: la purificación que por medio del dolor estáis sintiendo, pasará.
01-005.12 Pueblo, si hasta las rocas sienten la justicia de mi palabra ¿Cómo no la habéis de sentir vosotros? Si la tierra se estremece a mi sola voz, si las aguas se agitan ¿Cómo no ha de conmoverse vuestro espíritu si es la criatura más elevada de la Creación?
01-005.13 El Maestro vendrá incansablemente a doctrinar y a entregaros su dulzura con las más hermosas lecciones.
01-005.14 Tratad de conocer el sentido que encierra el Arca de la Nueva Alianza, porque el tiempo de la lucha se acerca. Si Jesús desde la cruz dijo: "Padre, perdónales que no saben lo que hacen", y por vuestra ignorancia fuísteis perdonados, hoy quiero que contempléis mi luz, para que no infrinjáis más la Ley.
01-005.15 Está cercano el tiempo en que aquellos que llamáis extranjeros vengan en busca de mi palabra y en que las nuevas generaciones surjan con mayor espiritualidad. Pronto veréis entre vosotros, hombres de diferentes colores y lenguas, que me escucharán con amor y se convertirán en mis discípulos; porque mi palabra habrá de repercutir hasta los confines de la Tierra. Cuando ellos hayan sido doctrinados, retornarán a sus países llevando este mensaje.
01-005.16 Discípulos, que extasiados escucháis mi palabra, porque vuestro espíritu ha sabido elevarse; ahí donde habéis penetrado espiritualmente, está el santuario, el templo del Espíritu Santo. Os habéis preparado con humildad, os reconocéis como hermanos, os amáis en mi Divinidad y habéis alcanzado esta gracia.
01-005.17 Sed apóstoles de esta causa, para que trabajéis por la reconstrucción de todo lo que Yo instruí y que vosotros habéis profanado. No seáis débiles, porque todo el que ostenta la señal divina, será invencible. Si queréis conservar por siempre esta gracia, no os perdáis por los caminos de fango; no os internéis más por las oscuras selvas, porque el Pastor divino os encontrará llorando como ovejas perdidas.
01-005.18 Trabajad todos en la construcción de este santuario, que ningún mérito quedará ignorado por Mí. Mi palabra os enseñará, vuestra conciencia os guiará y vuestra intuición os dirá en que instante y en que lugar debéis expresar mi palabra y practicar la caridad.
01-005.19 Buscad las tierras para sembrar y preparadlas apartando los pedruzcos; las tierras estériles tornadlas en fecundas, porque de vuestro trabajo espero grandes frutos; así habrá alegría tanto en el que da como en el que recibe. Yo os nombro mis soldados y os bendigo.
01-005.20 La trompeta que tiene el ángel del Sexto Sello, se ha dejado oir y vuestra promesa que espiritualmente habéis hecho ante Mí, queda escrita en el Libro de la Vida.
01-005.21 Trabajad, que el galardón os espera cuando hayáis concluido vuestra obra.
01-005.22 Vosotros sois los labriegos que en los tres tiempos habéis recibido mi semilla; mas también sois aquellos que cuando habéis visto vuestros campos dorarse por el trigo, os habéis aletargado y dejáis que el gusano carcoma la raíz de las plantas haciendo que sus frutos sean vanos.
01-005.23 Recordad vuestra división en los primeros tiempos, vuestras infidelidades, vuestras caídas. He ahí, por qué os encuentro en este tiempo dispersos y debilitados. Recordad que os anuncié que volvería de nuevo a congregaros y heme aquí, como Maestro, no he venido a contemplar vuestras manchas, ni vuestras ofensas; he venido a perdonaros, a ungiros y a daros nuevamente mi sabiduría.
01-005.24 Este es el nuevo pacto que hacéis con mi Divinidad. Esta revelación es el Arca de la Nueva Alianza. Si queréis caminar sin desviaros jamás id y consolad al triste, ungid al enfermo, salvad al perdido, guiad al ciego y alimentad al que tenga hambre de justicia, de comprensión y de paz. Abrid paso a los enfermos del cuerpo o del espíritu, dejadles llegar ante Mí, que Yo les daré el bálsamo, más no les diré que su inquidad es la causa de su dolor.
01-005.25 Si he llegado a la choza del humilde, también llegaré a la mansión del poderoso. De cierto os digo que en unos y en otros he encontrado la guerra fraticida, y en esas tierras sembraré la semilla de la paz.
01-005.26 Os dejo esta lección que encierra ley y justicia, para que imitando a vuestro Maestro, llevéis la paz donde esté la guerra y la caridad donde exista el egoísmo. Sed en la vida de vuestros hermanos, como estrellas que alumbren su camino.
01-005.27 Jamás adulteréis mis enseñanzas, mostrad mi Obra como un libro que sólo encierra pureza y cuando hayáis terminado de andar el camino, os recibiré. No contemplaré manchas en vuestro espíritu y os daré mi ósculo divino, que será el mejor galardón cuando lleguéis a la Tierra Prometida. Porque a vosotros he dado en este tiempo un puñado de simiente para que aprendiéseis a sembrar en tierras fértiles y ahí la hiciéseis multiplicar.
01-005.28 Os he enseñado que no debéis cortar el fruto antes de tiempo, sino que lo dejéis en la planta hasta que madure.
01-005.29 No sabéis cuántos siglos han pasado para que volviéseis a ser llamados por Mí y convertiros en labriegos de mis tierras. Errantes recorríais los caminos del mundo hasta que mi amor os entresacó de las multitudes.
01-005.30 Hoy os he engalanado y os he hecho reconocer vuestra heredad.
01-005.31 Nadie quiera volver a ser como el hijo pródigo, poque cada retorno será más doloroso.
01-005.32 No permitáis que el egoísmo penetre de nuevo en vuestro corazón y guardéis sólo para vosotros esta heredad.
01-005.33 No viváis divididos espiritualmente y sólo unidos en apariencia, porque si al hombre engañáis, a Mí no me podréis mentir.
01-005.34 Si sabéis orar no os perderéis, porque además de Elías, el Pastor Espiritual que os cuida y os conduce, están vuestros hermanos, aquellos que en la Tierra he puesto delante de vosotros, para que os aconsejen y os corrijan.
01-005.35 Buscad la unificación de todas las congregaciones y que ella sea el estandarte de paz, unión y buena voluntad; que nunca haya en vuestras manos armas fraticidas, las armas que os he dado son de amor.
01-005.36 Estáis aprendiendo a ungir al enfermo y a resucitar al que ha muerto a la vida de la gracia; váis aprendiendo a luchar y a esparcir mi Doctrina, mas hay quienes aún dentro de este camino buscan riquezas, galas y honores, y es que no saben con cuánto dolor se purifican esas manchas.
01-005.37 ¡Cuán grande es el don que el portavoz le ha sido confiado! ¡Qué torrente de sabiduría, de amor y consuelo pasa por su entendimiento y por sus labios! Es el medio entre Dios y los hombres para que me escuchen. En ellos no deben anidar la vanidad o el orgullo, porque si ésto hicieren, caerán en tentación. Su ejemplo deberá ser de mansedumbre, de sencillez y caridad para que goce de lleno de la inspiración divina. Mas entre ellos habrá quienes sintiéndose reyes, busquen a sus siervos y se rodeen de aduladores. Mas ¿Podrá la humanidad creerles? ¿Podrán resucitar muertos a la vida de la gracia y consolar corazones afligidos? No, éstos sólo provocarán la burla, la que no será para ellos sino para mi Doctrina.
01-005.38 Vuestra misión es enseñar, más si no aprendéis de Mí ¿Qué podréis enseñar?
01-005.39 A todos os amo por igual, lo mismo al que me ama y es celoso de mi Ley, como al que adultera o prevarica, a éstos últimos los probaré, les corregiré y al final serán mis buenos labriegos.
01-005.40 Os ayudaré a cumplir aquella promesa que ante el Arca de la Nueva Alianza hicísteis y será entonces cuando hayáis terminado la misión que al mundo habéis traído.
01-005.41 Siempre me estoy haciendo sentir en vosotros para que viváis alerta y vuestra mente y corazón sean siempre sensibles a las lecciones espirituales.
01-005.42 Las multitudes se acercan conforme pasan los tiempos y la mirada de los postreros irá siendo más penetrante para juzgar la esencia de mi palabra y vuestra preparación.
01-005.43 Purificáos. Sin regeneración no podréis dar buenos frutos. La luz de mi Espíritu santo es en vuestra conciencia, para que vuestras obras sean el testimonio de mi verdad.
01-005.44 Aprovechad los años, los siglos, las eras, para que os acerquéis a Mí.
01-005.45 Os digo ésto, porque os contemplo indiferentes a mi enseñanza, en cambio, cuando sentís que la muerte se acerca, lloráis porque queréis cumplir y recuperar el tiempo perdido.
01-005.46 No temáis encumbrar la montaña, ya sabéis que en lo alto de ella os espero.
01-005.47 Yo en Jesús escalé el Calvario, sabiendo que en su cima me esperaba la cruz y fuí fuerte; no olvidéis mi lección.
01-005.48 Me estoy sirviendo de vosotros para manifestarme a la humanidad; estoy hablando por vuestros labios mi palabra celestial, más si los hombres al oirla dudasen de ella, no será de su esencia, sino de vuestras imperfecciones.
01-005.49 Os estoy enseñando a transportaros en espíritu por medio de la oración y del pensamiento a cualquier lugar donde queráis enviar la caridad. También tendréis que trasladaros materialmente para llevar mi Doctrina a las comarcas.
01-005.50 He de servirme de todo vuestro ser.
01-005.51 Para formar este pueblo, tuve que doblegar los corazones de roca, tras los que ocultábais vuestro espíritu y fue mi palabra de amor la que os convenció. Luego os dí armas, que son mis enseñanzas, para que en vuestra lucha venciéseis los obstáculos y os hice comprender que para llamaros hijos de Israel, es necesario practicar con pureza mi Doctrina y enseñar mi ley sin alterarla.
01-005.52 Lo que me preguntáis y lo que me contestáis, lo hacéis en silencio, en lo íntimo de vuestro corazón. Están distantes los años en que permití que cada uno de mis discípulos se levantase materialmente ante sus hermanos para analizar mi palabra y contestar a mis preguntas.
01-005.53 ¡Cómo dejáis que el tiempo borre los recuerdos y se lleve de vuestra memoria mi palabra!
01-005.54 Mi enseñanza como fino cincel os pulimenta, mientras la vida, con sus vicisitudes y pruebas os prepara.
01-005.55 Confortáos en vuestros trances amargos y difíciles, pensando que mi Ley sabia y perfecta lo juzga todo.
01-005.56 He estado en vuestro dolor para que por medio de él me busquéis. Os he tocado con la pobreza para que aprendáis a pedir, a ser humildes y a comprender a los demás.
01-005.57 He llegado a reteneros el pan de cada día, para mostraros que quien tiene fe, es como la aves que no se preocupa por el mañana; ellas ven aparecer la aurora como un símbolo de mi presencia y al despertar, lo primero que hacen es elevar sus trinos como una acción de gracias y como una prueba de fe.
01-005.58 Me he hecho sentir a través de los seres más queridos de vosotros, para probaros que el espíritu es fuerte y que con esa fuerza puede sostener a su materia en las grandes pruebas de esta vida.
01-005.59 Grande es la reaciedad de la humanidad y cada hombre lleva en su corazón una roca, más a todos llegaré con la caricia espiritual de mi palabra.
01-005.60 Entre las inmensas turbas abundan aquellos a quienes no les estremecería ver a Jesús clavado de nuevo en el madero, desangrándose; menos van a conmoverle los ayes de dolor y los ríos de sangre que brotan de sus semejantes en estas horas de pruebas para la humanidad.
01-005.61 Ya nada conmueve a los hombres; todo lo miran superficialmente y en nada meditan.
01-005.62 Es necesario que llegue a los espíritus la luz de mi palabra, para que despierten a la verdad, al amor, a la caridad. Entonces comprenderán el por qué de tantas penas.
01-005.63 Es necesario que todos comprendáis que tengo preparado un sitio en la eternidad a cada uno de vosotros, y que ese sitio no está en este mundo.
01-005.64 Un mandato del Padre venís a cumplir en el camino de la vida, aquel que dice: "Creced y multiplicáos", más ya es hora de que vuestro espíritu vaya preparando su retorno a Mí.
01-005.65 Muchas lecciones os daré y dejaré escritas en este tiempo, porque pronto dejaréis de oirme en esta forma. Después os prepararéis y mi luz llegará directamente a vuestro espíritu; será el tiempo en que debéis levantaros como los verdaderos discípulos del Espíritu Santo.
01-005.66 Creíais que el don de la profecía, de la palabra y de la inspiración, había sido privilegio de justos y de santos, y en este tiempo os saqué de ese error al decir a los parias; vosotros también podéis ser mis profetas, mis emisarios y mis discípulos.
01-005.67 Si la humanidad os desprecia por vuestra humildad material, Yo os acerco a mi mesa para que os sintáis amados por Mí. ¿Con qué váis a compensar el amor que os tengo, pueblo? ¿Con vuestra fidelidad o acaso con la ingratitud?
01-005.68 No os conforméis con lo primero, aspirad siempre a más, porque estoy en espera de los preparados para enviaros a las comarcas con esta buena nueva.
01-005.69 ¿Acaso teméis dejar padre, esposa o hijos? ¿Os preocupa dejar lo que os pertenece en la Tierra? El que quiera ser mi discípulo, tendrá que recordar a mis apóstoles del Segundo Tiempo, para después imitarles.
01-005.70 Bienaventurado aquel a quien la muerte corpórea sorprenda enseñando mi Doctrina, porque la luz en su espíritu será muy grande.
01-005.71 Estad siempre preparados, porque esa hora no la saben ni los ángeles.
01-005.72 Este libro divino que es mi palabra, viene a perfeccionar a los espíritus. Ante él, no habrá anciano, ni adulto, ni niño, sino discípulos.
01-005.73 En este libro leed y entended, porque grandes enseñanzas os dará. Vosotros sois los que no os habéis hastiado de escuchar mi palabra que os he dado por medio de éstos, a quienes he llamado ruiseñores.
01-005.74 ¡Cuántas veces os habéis sentido débiles en vuestro camino y con sólo recordar algunas de mis palabras, habéis recobrado la fortaleza!
01-005.75 Hoy, cuando os encontráis ante una prueba, buscáis la comunicación directa con mi Divinidad por medio de la oración espiritual y lucháis en vuestro interior por despojar vuestra mente para recibir la gracia que solicitáis del Padre.
01-005.76 Lo que me confesáis, sólo Yo lo sé. Mas este confidente que tenéis en Mí nunca publicará vuestras faltas, ni mucho menos os delatará. Os estoy enseñando nuevamente a perdonar.
01-005.77 Tomad las pruebas cual lecciones y aprovechad mis enseñanzas. El tiempo pasa velozmente; los que llegaron siendo niños, ya son jóvenes; los que en su juventud iniciaron esta jornada, han llegado a la madurez y los que en la edad media principiaron, se han convertido en ancianos.
01-005.78 El que ha sabido concentrarse en sí mismo para escuchar mi palabra, ése la ha almacenado, mas el que escuchando ha dejado escapar su pensamiento hacia lo que es ajeno a mi Obra, ése ha salido con el espíritu desnudo de enseñanzas y el corazón vacío.
01-005.79 Reconoced que si os he llamado a vosotros, no ha sido solamente para agraciaros, sino para que de esta manera contrajéseis con vuestro Maestro y con vuestros hermanos, el deber de dar algo de lo mucho que habéis recibido.
01-005.80 No os dejaré manifestar mi Obra encontrándoos manchados. ¿Que podríais entregar a vuestros hermanos?
01-005.81 Preparáos, porque entre todos tendréis que cuidar lo que os he confiado. ¿No os sentís agradecidos ante vuestro Padre, que siendo el Juez Supremo, os dé ocasión de lavar vuestras manchas por medio de la práctica del amor, en vez de hacerlo por el dolor?
01-005.82 Si a ésto llamáis penitencia, Yo os digo que es la única penitencia que os recibo. Día llegará para vosotros en que rechazar lo supérfluo y lo malo para practicar lo bueno y lo lícito, sea en lugar de un sacrificio un verdadero goce, no solamente espiritual sino también humano.
01-005.83 Estoy preparando los caminos para que por ellos lleguen mis emisarios a las comarcas y a las naciones.
01-005.84 Mi palabra de este tiempo en los últimos años ha fructificado, porque los recintos se han multipicado y las multitudes han crecido.
01-005.85 Os sentís torpes para levantaros a desempeñar tan delicada misión, mas en verdad os digo que mis inumerables lecciones e inspiraciones, pondrán en vuestros labios el don de la palabra, mas para que obtengáis el cumplimiento de esta promesa, es necesario que tengáis fe en Mí y en vosotros mismos. Y quien posea esta fe y cumpla con mi Ley, no haga alarde de sus dones porque entonces su palabra carecerá de esencia.
01-005.86 ¿Por qué mi palabra ha conmovido a los hombres de toda condición? Por su humildad, pureza y sencillez.
01-005.87 Pueblo: Enseñad a la niñez a orar por la humanidad, su oración inocente y pura como el perfume de las flores, se elevará hasta Mí y llegará también a los corazones que sufren.
01-005.88 Preparad a los niños, mostradles el camino para vencer las acechanzas y mañana darán un paso más adelante del que vosotros habéis dado. Porque si supiéseis comprender mi palabra, si ya conocéis el fondo de cada uno de los pensamientos que toman forma a través de los distintos portavoces por los cuales me manifiesto, y si supiéseis lo que vale una sola de mis enseñanzas, no seríais tan tímidos para hablar de esta Obra. Os sentiríais capaces de llegar hasta un campo de batalla para que aquellos hombres oyeran la lectura de una lección mía, y en verdad os digo, que les veríais llorar de arrepentimiento a unos y de esperanza a otros.
01-005.89 ¿