Tomo 2 de El Tercer Testamento

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          TOMO 2

 

 

ENSEÑANZA No. 29

02-029.01 Discípulos, nuevamente estoy entre vosotros, mas como la forma de comunicarme es nueva, dudáis sin comprender que no debéis deteneros ante las formas, porque así no encontraréis en dónde está la verdad.

02-029.02 El medio por el cual me manifiesto en este tiempo, es el hombre; ésta es la causa por la cual dudáis de mi comunicación. Mi mensaje está en la esencia de la palabra que vierten los labios del portavoz.

02-029.03 Hoy dudáis nuevamente, ¿Queréis que venga como en los tiempos pasados? Recordad que entonces también dudasteis.

02-029.04 No os hablo por medio del sabio o del filósofo, porque entonces no me hubierais atribuido la palabra a Mí, sino a él. En cambio he venido a manifestarme por medio del humilde, del ignorante y torpe, para que comparando la insignificancia y pequeñez de su materia con la grandeza y sabiduría de la palabra que brota por su boca, llegaseis a comprender que sólo el Señor, puede hablaros así.

02-029.05 También hay quienes en su duda se preguntan ¿Será en verdad el Maestro? ¿Estaré en buen camino? ¿No será esto Obra: de la tentación? Y cuando así os preguntáis, oís mi dulce palabra que os dice: ¿Habéis sentido paz en este camino? ¿Os habéis consolado y sanado de vuestras enfermedades? ¿Os habéis regenerado? Entonces os confesáis ante vuestra conciencia y decís: "Sí, todo esto he contemplado y recibido".

02-029.06 Aún no es el tiempo en que todos creáis. Los tiempos, las pruebas y los acontecimientos despertarán a los hombres y el mañana dirán: En verdad que quien estuvo y nos habló fue el Divino Maestro.

02-029.07 Vengo a revelaros muchos misterios del espíritu para que os podáis conocer y de este modo conozcáis mejor a vuestro Padre.

02-029.08 Los hombres que estudian a Dios, no están de acuerdo. ¿Quiénes están en la verdad? Los hombres de ciencias se contradicen. ¿Quiénes están en lo justo? Religión y ciencia han estado siempre en pugna, sin comprender los hombres que lo espiritual y lo material viven en perfecta armonía y que con ella forman la verdadera Obra del Creador. Unos y otros tienen diferente misión entre la humanidad, mas debieran imitar a la Obra Divina, armonizando unos con otros, como todos los seres de la Creación.

02-029.09 ¡Cuántos anatemas ha lanzado la religión a la ciencia y cuántas veces ha negado la ciencia a la religión la existencia de la vida espiritual! La religión, fundándose en los males, que la ciencia ha acarreado a la humanidad y la ciencia tomando como arma el fanatismo y las supersticiones que los ministros de las religiones han inculcado a la humanidad.

02-029.10 De cierto os digo que a los unos les falta conocer la verdad que la naturaleza encierra y a los otros interpretar debidamente mi Ley.

02-029.11 Yo soy el Rey de la paz; he desenvainado mi espada y vengo en son de guerra para destruir todo pecado y tiniebla. Quienes me sigan, no teman si son desconocidos por sus padres o por sus hijos, que mi amor les compensará en su lucha.

02-029.12 Ya en el Segundo Tiempo se desconocieron unos a otros porque mientras unos iban a escuchar a Jesús, otros lo negaban.

02-029.13 Mis nuevos soldados habrán de levantarse a predicar esta buena nueva con sus obras y ejemplos entre la humanidad que ha olvidado mi verdad. Hoy tan sólo encuentro mi palabra en libros empolvados. La humanidad se ha alejado del camino verdadero y se ha familiarizado con el pecado, el vicio y el libertinaje. Ya el pecado no le repugna, el crimen no le horroriza ni el adulterio le sorprende.

02-029.14 Aquí tenéis mi palabra, humanidad, limitada para que podáis comprenderla, mas si queréis pruebas de mi presencia, pruebas os he dado ya, y aún más os daré, pero no lloréis ni mecéis vuestros cabellos cuando ellas se presenten.

02-029.15 En el Segundo Tiempo, cierta vez caminaba Jesús seguido de algunos de sus discípulos. Habían ascendido a una montaña y mientras el Maestro maravillaba con sus palabras a aquellos hombres, de pronto contemplaron transfigurado el cuerpo de su Señor, quien flotaba en el espacio, teniendo a su diestra al espíritu de Moisés y a su siniestra al de Elías.

02-029.16 Ante aquel miraje sobrenatural, cayeron por tierra los discípulos cegados por la luz divina; mas luego serenándose, propusieron a su Maestro colocar sobre sus hombros el manto de púrpura de los reyes, lo mismo que sobre Moisés y Elías. Entonces escucharon una voz que descendía del infinito, la cual decía: "Este es mi Hijo amado en el cual he puesto mis complacencias, a Él oíd".

02-029.17 Gran temor invadió a los discípulos al escuchar aquella voz, y levantando su vista sólo vieron al Maestro, quien les dijo: "No temáis ni digáis a nadie esta visión hasta que Yo haya resucitado de entre los muertos". Entonces preguntaron a su Señor: "¿Por qué dicen los escribas que es menester que Elías venga primero?"  Y Jesús les contestó: "En verdad, Elías vendrá primero y restituirá todas las cosas, mas Yo os digo que Elías ya vino y no lo conocieron, antes hicieron en él cuanto quisieron. Entonces los discípulos comprendieron que les habló de Juan el Bautista".

02-029.18 En esta era, cuántas veces ante vuestros ojos he hecho desaparecer la materia a través de la cual me comunico, para permitiros contemplarme en la forma humana con la que la humanidad conoció a Jesús, y sin embargo, no habéis caído postrados ante la nueva transfiguración.

02-029.19 Mi obra, es el Monte espiritual al cual os invito a subir por sendas de amor, caridad y humildad. Es el nuevo monte Tabor, en donde se funden en uno solo el pasado, el presente y el futuro y en donde se unen en una sola esencia la ley, el amor y la sabiduría.

02-029.20 Moisés, Jesús y Elías, he ahí el camino que el Señor ha trazado al hombre para ayudarlo a elevarse al Reino de la paz, de la luz y de la perfección.

02-029.21 Sentid en vuestra vida la presencia de los enviados del Señor. Ninguno de ellos ha muerto, todos viven para alumbrar el camino de los hombres que se han perdido, ayudándolos a levantarse de sus caídas, fortaleciéndoles, para que con amor se entreguen al cumplimiento en las pruebas de su restitución.

02-029.22 Conoced la obra que Moisés por inspiración de Jehová cumplió en la Tierra. Analizad la enseñanza de Jesús, por quien habló el Verbo Divino y buscad el sentido espiritual de mi nueva revelación, cuya era ésta representada por Elías.

02-029.23 Cuando alcancéis completo conocimiento de esas divinas revelaciones, haced un libro que esté dividido en tres partes y encontraréis que la primera habla de la Ley, la segunda del amor y la tercera de la sabiduría. Entonces comprenderéis, que la ley es la que conduce, el amor eleva y la sabiduría perfecciona. Finalmente comprenderéis que estas revelaciones se os han entregado en perfecto orden iluminando la vida humana. Que la lección de amor se os dio cuando ya teníais un amplio conocimiento de la justicia y que así misma la sabiduría os llegará cuando viváis en armonía con las enseñanzas que encierra el amor.

02-029.24 Por medio del hombre es como el Señor ha hablado siempre a la humanidad, porque entre el Ser Divino y el ser humano, está vuestro espíritu que interpreta el mensaje celestial, que percibe y presiente lo eterno.

02-029.25 Moisés, Jesús y Elías, representan las tres fases en que me he manifestado a vosotros. El brazo de Moisés que sostuvo la tabla de la ley y señaló el camino de la tierra prometida; los labios de Jesús que pronunciaron la palabra divina y Elías que con sus manifestaciones espirituales, abrió las puertas que os conducen al infinito y al conocimiento de lo que llamáis misterio.

02-029.26 Estoy conversando con vosotros, hablando a vuestro corazón, mientras que vosotros para escucharme lo tenéis que hacer a través del portavoz humano, Yo os escucho cuando me habláis en lo más íntimo de vuestro ser.

02-029.27 Soy Cristo, al que se ha perseguido, blasfemado y convertido en reo en este mundo. Vengo a vosotros después de lo que me hicisteis en el Segundo Tiempo en Jesús, para daros una vez más, prueba de que os he perdonado y de que os amo.

02-029.28 Desnudo me llevasteis a la cruz y así vuelvo entre vosotros, porque mi Espíritu mi verdad no los oculto a vuestros ojos tras la vestidura de la hipocresía o de la mentira; Mas para que  podáis mirarme, antes tenéis que limpiar vuestro corazón.

02-029.29 Quisierais contemplarme en toda mi grandeza y el Maestro así quisiera mostrarse a sus discípulos, pero siempre os encuentro dando los primeros pasos y tengo que limitarme hasta poder ser comprendido por vosotros.

02-029.30 ¿Qué pasaría si de pronto contemplaseis mi luz en todo su esplendor? Os cegaríais. ¿Y si escuchaseis mi voz en toda su potencia? Perderíais la razón. Si en el portavoz por medio del cual me comunico, descargara todo mi poder ¿Qué sería de él? Su materia desaparecería.

02-029.31 Por eso, aceptad que el Padre se limite para ser comprendido, sentido y contemplado por los hombres, porque aun dentro de esta limitación, Él es perfecto, sabio e infinito. Muchos de vosotros quisierais que realizara milagros materiales, para creer que soy Yo quien se manifiesta, así lo hicisteis en el Primer Tiempo, cuando Moisés llamó al pueblo para llevarle por el desierto a la tierra prometida. Muchos exigisteis que hiciera obras poderosas para creer que él era el enviado de Dios y por ello seguirle.

02-029.32 Moisés había dado pruebas suficientes de que el Dios verdadero estaba con él, mas el pueblo quería más testimonios y el enviado, llevando a las multitudes hasta las faldas del monte Sinaí, invocó el poder de Jehová y el Señor escuchándole, le concedió grandes pruebas y prodigios.

02-029.33 Si tuvo sed el pueblo en ella manifesté mi poder por la fe de Moisés, haciendo que de la roca manara agua. En el hambre del pueblo, di muestras de mi presencia ante la oración de aquél que conducía a Israel, enviándole el maná.

02-029.34 Quiso el pueblo escuchar y ver a Aquél a quien Moisés oía y contemplaba a través de su fe y al pueblo me manifesté en la nube y le hice escuchar por horas y horas mi voz, mas era tan potente, que los hombres sentían morir de temor; su cuerpo temblaba y su espíritu se estremecía ante aquella voz de justicia. Entonces el pueblo suplicó a Moisés le rogara a Jehová que ya no hablara a su pueblo, porque no podían escucharle. Reconoció que era muy pequeño aún para poder comunicarse directamente con el Eterno.

02-029.35 En el tiempo en que Cristo habitó en Jesús entre la humanidad, los hombres al contemplarlo decían: ¿Cómo ha de ser el hijo del carpintero y de María, el Mesías prometido, aquél que anunciaron los profetas y esperaron los patriarcas? ¿Cómo puede ser este hombre humilde el Hijo de Dios, el libertador? Pero el Maestro habló y su palabra hacía estremecer a los que de buena fe ante Él llegaban y aun a los incrédulos. A cada paso las turbas exigían de Jesús un milagro y Él lo hacía. Llegó el ciego y ante el asombro de los fariseos, el Maestro le dio la vista con sólo tocarle. Así mismo al paralítico le dio movimiento, el leproso fue limpio de su mal, el poseído libertado, la adúltera convertida con una palabra y los muertos se levantaban a su voz.

02-029.36 Cuanto los hombres pidieron para creer y reconocerme, se los concedí, pues en Mí estaba el poder darles cuanto pidiesen, ya que el Espíritu Divino se ocultaba en Jesús para manifestarse y hacer cumplir la Ley.

02-029.37 Cuando Jesús fue en la cruz, no hubo espíritu que no se sintiera estremecido ante la voz de amor y de justicia de aquél que moría desnudo como la misma verdad que entregó en su palabra. Quienes han analizado la vida de Jesús, han reconocido que ni antes ni después de Él, ha existido quien lleve a cabo una obra como la suya, porque fue obra divina que con su ejemplo salvará a la humanidad.

02-029.38 Llegué con mansedumbre al sacrificio, porque sabía que mi sangre había de convertiros y salvaros. Hablé con amor y os perdoné hasta el último instante porque vine a traeros una enseñanza sublime y a trazaros el camino con ejemplos perfectos hacia la eternidad.

02-029.39 Quiso la humanidad hacerme desistir de mi propósito buscando la fragilidad de la carne y no desistí. Quisieron los hombres hacerme blasfemar y no blasfemé. Mientras más me ofendían las turbas, más piedad y amor tenía de ellas y cuanto más herían mi cuerpo, más sangre manaba de él para dar vida a los muertos a la fe.

02-029.40 Esa sangre es el símbolo del amor con que tracé el camino al espíritu humano. Dejé mi palabra de fe y esperanza a los hambrientos de justicia y el tesoro de mis revelaciones a los pobres de espíritu.

02-029.41 Hasta que el tiempo pasó, la humanidad se dio cuenta de quién había estado en el mundo; entonces, la Obra de Jesús fue tenida por perfecta y divina, reconocida como sobrehumana. ¡Cuántas lágrimas de arrepentimiento! ¡Cuánto remordimiento en los espíritus!

02-029.42 En este tiempo aparezco ante vosotros espiritualmente sobre el monte de perfección, teniendo como en el miraje de aquellos discípulos, a Moisés y a Elías a mi lado, los tres enviados que han trazado a los hombres el camino del espíritu por medio del cumplimiento de la ley.

02-029.43 Moisés presentó a la humanidad la Ley grabada en piedra, Jesús en la cruz culminó su ley de amor y Elías en este tiempo, como un rayo divino, vino a iluminar a todo espíritu con la sabiduría. Cada enviado ha tenido su tiempo para hacer comprender a la humanidad el mensaje divino, las revelaciones y las profecías.

02-029.44 Moisés fue salvado de las aguas para que al hacerse hombre, libertara a su pueblo y le entregara la Ley de Dios.

02-029.45 El Verbo se hizo hombre, para decir a la humanidad con su ejemplo: "Yo soy el Camino la Verdad y la Vida". María, la virgen madre fue la escala bendita por la que descendió Cristo entre los hombres. María, la santa y dulce madre de Jesús, sustentó con su seno al que más tarde había de sustentar a todo espíritu con el pan divino de su palabra.

02-029.46 Todo cuanto Cristo os dijo y os enseñó con sus obras fue una ley que vino a confirmar la que por medio de Moisés habíais recibido; mas no todo estaba dicho, ni todo estaba revelado, faltaba que Elías, en cumplimiento a las profecías y a mi palabra, viniese a preparar nuevamente mi llegada, para ello se manifestó por conducto del entendimiento humano, por medio de su rayo de luz, para iluminar los espíritus, los corazones y las mentes; para hacer comprender lo ya revelado y preparar a los hombres para las nuevas revelaciones y explicaciones, que en esta palabra Yo os habría de confiar.

02-029.47 Quienes en 1866 escucharon las primeras manifestaciones, oyeron aquellas palabras que decían: "Yo soy Elías el profeta del Primer Tiempo, el de la transfiguración en el monte Tabor, preparaos porque los Siete Sellos os son dados a conocer y las puertas del misterio os son abiertas para que podáis contemplar el camino de vuestra salvación".

02-029.48 En este instante también he sido contemplado junto con Moisés y Elías, por la mirada espiritual de aquellos que han desarrollado ese preciado don. Unos asombrados y otros arrepentidos os encontráis ante esta transfiguración, mas esta luz y esta gracia serán derramadas en todo el orbe.

02-029.49 Moisés: Mirad a vuestro pueblo, es el mismo que condujisteis a través del desierto en pos de la tierra prometida. Diseminado y errante va por el mundo; mientras unos han comprendido que la tierra de promisión está en mi seno y a ella se llega por el amor que enseña mi palabra, otros se han adueñado del mundo como si fuese su última morada y su única posesión. Estos no creyeron en el Mesías, ni han sentido la presencia del Espíritu Santo. Volved a ellos en espíritu y nuevamente señaladles el camino a la tierra prometida, a la patria celestial, mas si no os creyesen, ¡núblese el sol, la luna pierda su luz y estremézcase la tierra, porque este pueblo despertará y nunca más se perderá!

02-029.50 Mi caridad es con la humanidad. En cada alborada les propongo la paz a los hombres, más ellos no han querido mi amor. Han creado la guerra y ellos mismos se hacen justicia, por eso será cortada la mala hierba y lavado todo lo impuro en las aguas del amor y de la regeneración.

02-029.51 Después de la muerte, vendrá la resurrección a la vida verdadera; después de la guerra, se hará la paz, y pasado el caos brillará la luz en las conciencias, porque Yo soy la luz del mundo.

02-029.52 Llegará el año de 1950 y para entonces muchos portavoces transmitirán mi palabra. En otras naciones me escucharán, más en el último día de mi manifestación, el valle espiritual tendrá su mirada sobre de vosotros: los espíritus de los moradores de la Tierra, los de vuestros padres, y estarán presentes, los patriarcas y los justos. Bienaventurados los que sean obedientes a mi Ley, porque serán juzgados como ovejas del Divino Pastor, más ¡ay de los desobedientes, porque serán juzgados como machos de cabrío!

02-029.53 Elías, sois la luz. En este tiempo, que es el vuestro, se le ha revelado a la humanidad que no son tres leyes las que se le han entregado, sino una sola explicada en tres tiempos, la cual se condensa en dos preceptos: ¡Amar a Dios sobre todo lo creado y amarse los unos a los otros! Hoy me manifiesto para recordar a mi pueblo enseñanzas pasadas y también para anunciarles mis nuevas revelaciones.

02-029.54 En este día en que habéis recordado el instante en que Elías abrió para la humanidad el Tercer Tiempo al comunicarse por el entendimiento del hombre, sentid el amor de vuestro Maestro, apartad vuestras amarguras y afirmad vuestros pasos en el camino de salvación.

02-029.55 Vivid en armonía con mis revelaciones de los Tres Tiempos, y convertid eternamente vuestra existencia en un caudal inagotable de justicia, de amor y de sabiduría.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑAZA No. 30

02-030.01 En las enseñanzas que os estoy entregando os he llamado pueblo de Israel o Simiente de Jacob, y a medida que vais comprendiendo mis lecciones, os habéis dado cuenta de que espiritualmente pertenecéis al linaje de aquel antiguo pueblo, escogido entre las naciones de la Tierra, para cumplir con la misión de transmitir a la humanidad mis revelaciones.

02-030.02 La simiente que confié a Jacob, está en el espíritu y no en la materia como los hombres han supuesto falsamente, porque Yo os digo que si la herencia que los primeros patriarcas legaron a Israel, hubiera sido material, aún estuviera dando profetas, emisarios e iluminados; en cambio, ved que aquel pueblo lleva consigo cadenas de miseria espiritual y material, sabiendo que ya no puede esperar la llegada de un Mesías, porque ha comprendido que Aquél que le fuera prometido estuvo en el seno de su pueblo y no fue reconocido.

02-030.03 El espíritu del Israel por la raza está dormido, aletargado en un sueño que ya dura siglos y no puede mirar la verdad, porque ha vivido solamente para los goces del mundo, esperando alcanzar aquí su Tierra Prometida su juicio y su gloria. Mas no pensáis que su sueño será eterno, no, ahora que la miseria, el dolor y la humillación como un nuevo cáliz de amargura ha sido bebido por aquel pueblo, comienza su espíritu a despertar, orientándose con la meditación, y en ella va encontrando que todas las profecías y señales que le anunciaron la llegada del Mesías, se cumplieron fielmente en Cristo.

02-030.04 No está lejano su despertar en la forma más completa, ya se acerca su alborada espiritual; pero antes contemplará destruirse el materialismo de la humanidad a causa de sus ambiciones, de su egoísmo y de sus bajas pasiones.

02-030.05 Cuando ese pueblo se convenza de que el reino de la verdadera paz y de la gracia no se encuentra en la Tierra, entonces buscará a Cristo, al repudiado, al desconocido, para decirle: "Maestro, tenías razón, la libertad sólo se encuentra en los que aman la espiritualidad, porque los que hemos ambicionado los bienes materiales, sólo hemos logrado con ello, ser esclavos".

02-030.06 Cuando de aquellos corazones se eleve hacia Mí esta confesión, haré que surjan entre ellos mis nuevos profetas, quienes les ayudarán a prepararse en el camino de la espiritualidad, que será el de su liberación. No os extrañen que aquellos estacionados en su evolución por siglos, en corto tiempo logren recorrer el camino que otros que les han precedido se han tardado tanto en alcanzar y aun logren sobrepasarlos. No olvidéis que muchos de ellos poseen espíritus que fueron enviados a la Tierra desde los primeros tiempos, y que una vez concluida su restitución, volverán a ocupar su lugar entre los elegidos por el Señor, para llevar la luz a sus hermanos de todas las naciones.

02-030.07 Cuando se encuentren en un mismo camino los que lleven el nombre de Israel por su raza, con los que lo son por el espíritu, unos y otros se unirán, reconociendo que ambos forman parte de aquella bendita simiente que nació con los profetas, con los patriarcas del Primer Tiempo y que fuera regada con la sangre del Redentor, para llegar a florecer en esta era de luz en la que me estáis escuchando. Ahora me tenéis en Espíritu, aunque a veces dudáis de ello diciendo: ¿Cómo puedo creer que el Maestro se comunique con nosotros utilizando un medio tan imperfecto y tan humilde? Mas no es la primera vez que dudáis de mi presencia entre vosotros, también en el Segundo Tiempo los hombres dijeron: ¿Cómo puede ser el Mesías esperado el hijo del carpintero?

02-030.08 Hijos míos, en mis altos designios no podéis penetrar, mas ahora que vengo a esclareceros los misterios que no habéis comprendido, abrid vuestra mente y vuestro corazón, para que conozcáis él por qué de muchas manifestaciones divinas, hasta el punto que a bien tenga revelaros vuestro Señor.

02-030.09 En el Segundo Tiempo, cuando entre mis discípulos o entre las turbas que me seguían, alguien preguntaba si acaso Yo volvería entre vosotros, no tuve motivo alguno para ocultárselo y les declaré que mi retorno sería en un tiempo de grandes pruebas para la humanidad, el cual sería precedido de grandes acontecimientos y trastornos en los distintos órdenes de vuestra vida.

020-030.10 Aquella promesa que os hiciera, la he cumplido, porque no ha faltado ninguna de las señales precursoras, así como tampoco ninguno de los acontecimientos anunciados; sin embargo, la humanidad entregada a su letargo espiritual, ha dejado pasar inadvertidas las señales de mi presencia entre los hombres.

02-030.11 Nadie me esperaba, encontré frío vuestro corazón, apagada la lámpara del amor, estabais durmiendo el sueño de varios siglos. Sólo unos cuantos despertaron ante el llamado del emisario del Señor, que se acercó a vosotros para anunciaros que estaba Yo llamando a las puertas de vuestro corazón.

02-030.12 Mi primera comunicación se verificó una noche mientras la humanidad dormía, igual que aquella en la que me hice hombre para habitar entre vosotros. Si pocos fueron los que en esa ocasión me recibieron, menos aún fueron los que me acompañaron en mi nueva manifestación. Más no toméis mis palabras como un reproche, porque no lo es: Yo soy el amor perfecto que eternamente os vivifica.

02-030.13 He venido a trazaros el camino que ha de conduciros a vuestra salvación, en medio de esta mar anchurosa de maldad; mas han pasado los meses y aun los años desde el instante de mi primera comunicación y desde entonces, uno a uno se han acercado los caminantes en busca de la presencia del Maestro, y hoy no son unos cuantos los que están presentes en mis manifestaciones, ahora forman muchedumbres.

02-030.14 No creáis que todos los que vienen a escucharme están convencidos de esta verdad, no, mientras para algunos esta obra es lo más grande que alienta a su corazón, para otros es algo que no pueden concebir y entonces juzgan, analizan, investigan, y al no encontrar la verdad en la forma en que ellos la desean, me piden pruebas para creer, lo mismo que hiciera Tomás. Entonces les he dicho: no me probéis, bastantes demostraciones os estoy dando de mi presencia, de mi verdad y de mi  amor; mas ellos insisten en su petición diciendo: "Si el Maestro en el Segundo Tiempo encontrándose ya en Espíritu se materializó delante de Tomás, para probar su fe, ¿por qué ahora no nos complace a los incrédulos materializándose delante de nosotros, aunque sólo sea por un instante?"

02-030.15 Sí, mis hijos, tendríais razón en pedirme pruebas, si vuestra pequeñez fuese real y vuestra ignorancia cierta; pero lleváis un espíritu evolucionado que no necesita pruebas materiales para creer: lo que debéis hacer es desmaterializaros y así os daréis cuenta de que estáis capacitados para comprender mis nuevas lecciones y de que no es necesario que Yo materialice mi presencia.

02-030.16 Por la esencia de mi palabra, creed en Mí, ella es clara y no os llevará la confusión. Recordad que os dije desde aquel tiempo: el árbol por su fruto es reconocido. Ahora os digo: mi palabra será reconocida por su esencia.

02-030.17 Muchas veces los hombres se han preguntado por qué Jesús aun después de haber sido crucificado se dejó ver de Magdalena la pecadora y después visitó a sus discípulos, y en cambio se ignora que Él hubiese visitado a su Madre, a lo cual os digo, que no era necesario que me manifestara ante María, de la misma manera que empleara con aquellos, porque la comunicación entre Cristo y María fue constante desde antes de que el mundo fuese.

02-030.18 A través de Jesús me manifesté a la humanidad, para salvar pecadores y me dejé contemplar por ellos después de la crucifixión, para avivar la fe de los que me necesitaban; mas en verdad os digo que María, mi, dulce Madre en cuanto hombre, no tuvo mancha que lavar, ni podía carecer de fe, porque Ella sabía quién era Cristo aun antes de ofrecerle su seno maternal.

02-030.19 No fue necesario que humanizara mi Espíritu para visitar a Aquélla que con la misma pureza y mansedumbre con la que me recibió en su seno, con esa misma me devolvió al Reino de donde llegué. Más ¿quién podía saber la forma en la que Yo le hablé en su soledad y la caricia divina con que la envolvió mi Espíritu?

02-030.20 Así doy contestación a los que me han formulado esta pregunta, pensando muchas veces que la primera visita de Jesús, debía de haber sido para su Madre.

02-030.21 Cuán diferente debía de ser la forma en que me manifestara a María, de la que utilicé para hacerme sentir por Magdalena y mis discípulos.

02-030.22 María me sentía en su espíritu. María no llevaba luto por Mí, no lloraba la muerte de Jesús, su dolor era por toda la humanidad, a la que, recibió al pie de la cruz de su Hijo, como un divino presente del Eterno, y por la cual ofreciera la pureza de su cuerpo y de su sangre, para que el Verbo se hiciera hombre.

02-030.23 En cambio, cuando alcancé en el camino de Emmaús a algunos de mis discípulos, viéndome no descubrieron en aquel caminante a su Maestro, hasta que les hice oír mi divina palabra; y cuando Tomás me vio, hizo que le mostrara la herida de mi costado para convencerse de que Aquél a quien él creía muerto, en realidad vivía. Porque Yo para eso he venido, para hacer que unos nazcan y otros resuciten a la fe.

02-030.24 Hoy no he querido tan solo revelaros mi mensaje, sino también he venido a enseñaros la mejor forma de darlo a conocer.

02-030.25 Mientras ha durado el tiempo de mi predicación, he ayudado a vuestro espíritu en su evolución, quitando asperezas, dulcificando caracteres, despertando a los discípulos para que entreguen su corazón a la caridad, al cumplimiento de mi mandamiento que tanto os repetía cuando os decía: "Amaos los unos a los otros". Y aunque el tiempo en que os levantéis a esparcir mi palabra, aún no ha llegado, porque no habéis alcanzado la debida preparación, he concedido a todos aquellos que están bebiendo en esta fuente de salud, de moral y de vida, que comiencen a practicar mis divinas enseñanzas, para que se preparen, fortaleciéndose para la lucha futura, para que con sus buenas obras convenzan a nuevos corazones, los que más tarde serán también labriegos y nuevos sembradores en las tierras del Señor.

02-030.26 Hoy contemplo que mientras unos pecan de temerosos y discretos, otros en cambio se muestran ostentosos y no quiero que toquéis ninguno de esos extremos. No quiero que el temor a los juicios de vuestros semejantes, haga que os ocultéis, porque con ello demostraríais que os falta confianza en mi enseñanza, y si no tenéis fe en el poder que encierra la simiente que vais a entregar ¿cuál será la cosecha de vuestra siembra?

02-030.27 Temed sí, que vuestra mala conducta os afecte ante vuestros hermanos, pero mientras llevéis limpidez en vuestra vida, levantaos con dignidad y predicad mi palabra, dando a conocer mi enseñanza a vuestros semejantes.

02-030.28 No hagáis ostentación de vuestros dones y conocimientos de la verdad que lleváis. Yo os digo, que si eso hicierais, os expondríais a ser sometidos a grandes pruebas por vuestros hermanos.

02-030.29 No os he entregado mi palabra para que la pregonéis por calles y plazas; cierto es que Jesús así lo hizo, mas Él sabía responder a cualquier pregunta y poner a prueba a los que trataban de probarlo.

02-030.30 Vosotros sois pequeños y débiles, no debéis por lo tanto, desafiar la ira de vuestros hermanos. No tratéis de atraer la atención, pensad que nada de particular tenéis; tampoco pretendáis demostrar  a la   humanidad que todos se encuentran equivocados y que sólo vosotros conocéis la verdad, porque de esa manera nada bueno lograréis en vuestra siembra.

02-030.31 Si queréis evolucionar espiritual y moralmente, no juzguéis los defectos de vuestros hermanos, para no caer en el mismo error, corregid vuestras imperfecciones; orad humildemente ante vuestro Maestro para que os inspiréis en su mansedumbre y recordéis su consejo de que jamás publicaseis vuestras buenas obras, que vuestra mano izquierda no se entere jamás de lo que hubiere hecho la derecha.

02-030.32 También os digo, que no hace falta salir a buscar multitudes para hablarles de mi doctrina, porque mi caridad pondrá a vuestro paso a los necesitados de vuestra ayuda; mas si hubiere momentos en que cumpliendo con mi ley, sintieseis la necesidad de hacer una obra de caridad y no tuvieseis cerca de vosotros a ningún necesitado, no por eso os desesperéis ni dudéis de mi palabra, ésa será la hora precisa en que deberéis orar por vuestros hermanos ausentes, los que recibirán mi caridad si verdaderamente tenéis fe.

02-030.33 No ambicionéis saber más que vuestros hermanos, sabed que todos adquirís el conocimiento según vuestra evolución, si Yo os concediera mi luz sin que tuvieseis méritos, os engrandeceríais y os perderíais en vuestra vanidad, y vuestra sabiduría sería falsa.

02-030.34 Os quiero humildes, mas para serlo ante Mí, también lo debéis manifestar delante de vuestros semejantes. 

02-030.35 Discípulos: el amor y la sabiduría nunca están separados, el uno es parte del otro. ¿Cómo es que hay quienes pretenden separar estas dos virtudes? Ambas son la llave que abre las puertas del santuario que os permitirá llegar al conocimiento completo de mi doctrina.

02-030.36 Os he dicho: ¿Queréis tener muchos amigos? Pues usad de la bondad, de la ternura, de la tolerancia y de la misericordia, porque sólo con la ayuda de estas virtudes, podrá brillar vuestro espíritu en el sendero de sus semejantes, dado que todas son expresiones directas del amor. Porque, el espíritu lleva en su esencia más íntima el amor, puesto que es chispa divina y Dios es amor.

02-030.37 Con mi enseñanza vengo a modelaros espiritualmente, con el fin de que asistáis al banquete espiritual en donde podréis saborear los manjares de la sabiduría y del amor perfecto.

02-030.38 Sabed que vuestro destino es vivir como Yo os lo enseñé, es decir, en la humildad, en el amor, en la espiritualidad, dejando que pase por vuestro ser un torrente inagotable de caridad.

02-030.39 En mi enseñanza os muestro un horizonte amplio y si vosotros hacéis de vuestra vida una semejanza de lo que fue la mía, tened por seguro que llegaréis a mi Reino, al descanso verdadero.

02-030.40 Mi obra os asegura la dicha eterna en vuestro espíritu. ¿No habéis escuchado en vuestro corazón una voz dulce y armoniosa que os habla cada vez que hacéis un bien, que proporcionáis un consuelo o que otorgáis generosamente el perdón? ¿Quién es Aquél que así os habla en vuestro interior premiando vuestra bondad? Es vuestro Maestro que no se aparta de sus discípulos.

02-030.41 Con estas lecciones os hago comprender que las virtudes son las únicas que pueden engalanar a vuestro espíritu; también os digo que los errores, las faltas y los malos sentimientos, podréis compararlos a los andrajos con que a veces cubrís a vuestro espíritu. Os quiero limpios y engalanados, porque con harapos de miseria no podréis brillar en el palacio universal de vuestro Padre.

02-030.42 Las buenas obras son el agua cristalina con las que se limpian los espíritus, utilizadla.

02-030.43 Os, hablo así para que comprendáis que estáis fuera de vuestro reino, y que necesitáis volver a él, porque Dios os está esperando.

02-030.44 Quiero hacer de cada hombre un apóstol y de cada apóstol un maestro, porque os amo con amor infinito y antes de que se pierda uno solo de vosotros, preferiría sentir sobre mi Espíritu todo el dolor que existe y que ha existido entre la humanidad.

02-030.45 En vuestro corazón me estáis diciendo: Maestro, ¿tanto nos amáis? Y Yo os digo que vosotros aún no podéis comprender mi amor, pero que debe bastaros saber que cada hijo que vuelve a Dios, es un tesoro que vuelve al Padre. Debo advertiros que todo volverá al seno de Dios. Todos los frutos que de la semilla creadora han brotado, retornarán a su granero.

02-030.46 ¡Oh, discípulos amados!, Preparaos para que con intensa fe anheléis llegar al verdadero templo construido por mi caridad en vuestro interior, porque ahí me encontraréis para acompañaros en vuestro camino de evolución hacia Mí.

02-030.47 Yo soy quien os guía porque soy perfecto, sé siempre a dónde voy y a dónde os llevo. Soy el buen Pastor que os cuida, os acaricia y os ama en tal forma que no titubeé un solo instante para daros con mi sacrificio en la cruz la enseñanza que os conducirá a la Vida Verdadera.

02-030.48 Los hombres creyeron que al quitarle la vida a Jesús destruirían mi doctrina, sin saber que con ello, cooperarían a mi glorificación.

02-030.49 He vuelto a la humanidad y me manifestaré en estos recintos hasta 1950, a través de entendimientos humildes, destinados por Mí para esta misión; comunicado en esta forma esperaré la llegada de los sabios que vendrán a interrogarme y a negarme.

02-030.50 Esta palabra sencilla y humilde en su forma, pero profunda en su sentido, volverá a confundir a los sabios en su soberbia y en su vanidad, y les demostrará que a la doctrina de Cristo, y del Salvador, nadie podrá extinguirla, porque Él es la Vida.

02-030.51 Nadie podrá acabar Conmigo, Yo renazco como surgí, en aquel tiempo, después de que un pueblo me arrojó de su seno, condenándome a una muerte ignominiosa. Mas si ahora aparezco de nuevo en este mundo, es porque os amo a todos.

02-030.52 ¡Oh, sabios, filósofos y doctores! Vosotros sabréis que Yo soy vuestro Señor cuando lleguéis a escudriñarme, porque me veréis contestando a vuestras malas y mal intencionadas preguntas y enmudeceréis ante mis interrogaciones; y cuando os encontréis arrepentidos y cabizbajos, sin que me pidáis pruebas, Yo os las daré, y esas pruebas serán de amor y de perdón.

02-030.53 Soy el único que puede solucionar vuestros conflictos, el que verdaderamente cura vuestros males, acaricia a los niños y bendice a los ancianos; el que al hablar al hombre, acaricia e ilumina su espíritu. Los hombres y los siglos pasarán, más no mi obra Espiritualista Trinitaria. De cierto os digo que esta obra que es mi Ley y mi doctrina, iluminará a la humanidad. No dudéis de mi sabiduría, ni desafiéis mas mi justicia; si Yo aceptase vuestro desafío, me bastaría un débil soplo de mis elementos, para convertir en polvo o en nada vuestra ciencia y vuestras teorías. No me busquéis como Juez, buscadme como Padre, porque Yo soy amor.

02-030.54 ¡Oh, pueblo amado! Que tenéis la misión de difundir mi palabra entre la humanidad hoy petrificada por su materialismo. Aprended a amarla y tened siempre piedad de aquellos que no comprenden mis lecciones de infinito amor.

02-030.55 Cerrad vuestros labios a la murmuración, la mofa, el juicio o la crítica. Envainad esa espada de dos filos que hiere a diestra y siniestra cuando la esgrimís; si queréis luchar en mi nombre, empuñad la espada del amor.

02-030.56 Cerrad vuestros labios, para que no vuelvan a proferir blasfemias ni a causar deshonras; en cambio, abrid vuestros ojos para que descubráis el mal y os apartéis de él; mas   no juzguéis  a  vuestra  hermana  humanidad,  porque formáis parte de ella y adolecéis de sus mismos defectos. Cuando vuestros labios y vuestro corazón se laven en las aguas del arrepentimiento y de las buenas obras, comenzarán a hablar con la verdad de mi palabra, la cual Yo os la inspiraré.

02-030.57 Si hablaseis de mi doctrina sin antes haberos regenerado y preparado, en vez de despertar la fe en los corazones, sólo recibiríais las burlas de quienes están enterados de vuestras faltas. En cambio, si las burlas, las críticas llegan a vuestro corazón, después de que hayáis velado y orado, no lograrán heriros, por que ya os protegisteis con las armas que os di, que son: paciencia, caridad, mansedumbre y amor.

02-030.58 Sed humildes y quienes os amen, lo harán de verdad. Si no habéis alcanzado esa preparación de espíritu y de materia,  más os valdría no levantaros a predicar mi palabra, porque no llegaréis a sembrar mi simiente con la limpidez con que Yo os la he entregado y siempre irá mezclada con vuestras imperfecciones. Debéis antes de sembrar, analizar y estudiar mi doctrina para que lleguéis a comprender y a obedecer mi enseñanza.

02-030.59 Cuando sepáis recibir el golpe en la mejilla derecha y en señal de perdón, de amor y de humildad, presentéis la izquierda a vuestro ofensor, ya podéis confiar en que comenzáis a ser mis discípulos. Hasta que surja el perdón entre los hombres, cesarán sus guerras fratricidas y surgirá la unión de todas las naciones.

02-030.60 Con estas enseñanzas quiero evitar que algún día os convirtáis en prevaricadores, que hablando de amor, caridad y espiritualidad, con vuestras obras sembréis todo lo contrario. Os digo esto, porque entre vosotros hay quienes van pregonando que me aman y en su corazón no existe el amor hacia sus hermanos.

02-030.61 Os quiero sinceros espiritual y materialmente para llamaros dignos hijos míos, porque de lo contrario, a vuestro espíritu llegará implacable mi voz llamándoos hipócritas, como llamé en el Segundo Tiempo a la secta de los fariseos que eran la imagen viva de un sepulcro blanqueado por fuera, pulido y cubierto de flores, pero guardando en su interior sólo podredumbre y muerte.

02-030.62 Estoy escuchando a los que me dicen: "Maestro, consideramos que es muy dura la prueba de tener que mostrar la mejilla izquierda a aquél que nos hirió la derecha, mas sin embargo, quisiéramos ser de vuestros discípulos".

02-030.63 ¡Oh pueblo! Que oyendo mi palabra la tomáis siempre en su sentido material, sin deteneros a comprenderla en su significado espiritual. Yo os digo que así como podéis ser tocados en la mejilla, lo podréis ser en el corazón, en vuestra parte moral o también podréis ser tocados en vuestro espíritu. Mas no debéis de creer que esa prueba que os pido sea la más grande que podáis soportar; en este Tercer Tiempo he venido a pediros un poco más, cuando os pregunto en mis cátedras, ¿si el asesino de vuestro padre se viera perseguido por la justicia humana y llamara a vuestras puertas pidiéndoos protección, le concederíais albergue, sin delatarle, en señal de perdón?

02-030.64 Esa es la prueba que ahora pido a todos aquellos que quieran ser los discípulos del Espíritu Santo en este Tercer Tiempo.

02-030.65 Si ponéis en práctica estas enseñanzas, de cierto os digo que os estaréis labrando un galardón, mas no debéis de esperar la recompensa mientras estéis en este mundo; y vuelvo a recomendaros que no juzguéis los actos de vuestros hermanos, porque según fuere vuestro juicio, así será vuestra sentencia. Dejadme la causa a Mí, justa o injusta, conocida o desconocida, que Yo daré a vuestros hermanos lo que a ellos pertenece y a vosotros lo que os corresponda.

02-030.66 Sed humildes en todos los actos de vuestra vida, sentíos ignorantes ante la sabiduría de vuestros semejantes.

02-030.67 Bienaventurado el que se prepare, porque él verdaderamente me escuchará. Bienaventurado el que se purifique y obedezca los mandamientos de su Señor, Porque él me verá. Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 31

02-031.01 Cerrad vuestros ojos materiales ante esta manifestación y elevad vuestro espíritu hacia vuestro Creador, porque es con el que deseo conversar.

02-031.02 Os prometí volver entre vosotros y no podía dejar de asistir a esta cita con vuestro espíritu.

02-031.03 Tened paz, escuchadme con atención y dejad que el cincel de mi palabra, vaya modelando vuestro espíritu.

02-031.04 Caminasteis mucho en busca de un lugar que os brindara la paz y no lo encontrasteis, cuando llegasteis  por vez primera a estos humildes lugares para oír mi palabra; no os imaginabais que en ellos, tan pobres y humildes, fueseis a encontrar la paz que tanto anhelabais.

02-031.05 Os conquistaré por medio del amor, para ello, os estoy dando mi enseñanza que es fuente de inagotables bendiciones. Os dejaré esta fuente para que en ella recibáis a vuestros hermanos, los viajeros, los caminantes, con la misma solicitud y caridad con la que Yo os he recibido.

02-031.06 No sólo de pan vive el hombre, sino también de mi palabra. Existe en vosotros hambre y sed que no son materiales, y para reconfortaros buscáis el agua y el pan del espíritu. Ha sido preciso que el dolor os tocara, para que comprendieseis las enseñanzas que os di en el Segundo Tiempo.

02-031.07 Algunos me preguntan confundidos: Señor, ¿por ventura el amor humano es ilícito y abominable ante Ti y sólo apruebas el amor espiritual? Yo os contesto: No os confundáis. Bien está que al espíritu le corresponda lo más elevado y puro del amor: pero también en la materia puse un corazón para que amase en la Tierra y le di al hombre sentidos para que a través de ellos gozara de todo lo que le rodea.

02-031.08 Yo confié la vida humana a los espíritus, para que viniesen a habitar la Tierra, y ya en ella poner a prueba su amor a Dios. Para ello dividí a la naturaleza humana en dos partes, dando la más fuerte a unos y la más frágil a otros: esas partes fueron el hombre y la mujer. Sólo unidos podrán ser fuertes y felices, para ello instituí el matrimonio. El amor humano es bendecido por Mí, cuando está enaltecido por el amor del espíritu.

02-031.09 El amor sentido únicamente por la materia, es propio de los seres irracionales, porque carecen ellos de la conciencia que ilumina la vida de los seres racionales. De las uniones plenas de comprensión espiritual, tienen que brotar buenos frutos y encarnar en ellos espíritus de luz.

02-031.10 Ya es tiempo de que purifiquéis vuestra simiente, para que forméis una familia que sea fuerte en espíritu y en materia.

02-031.11 Comprendedme mis hijos, interpretad bien mi voluntad, ya se acerca el año de 1950; recordad que es el que Yo he señalado para que finalice esta comunicación. Quiero encontraros preparados en ese día, porque sólo los que lo hayan logrado, quedarán firmes en el grado de elevación que hayan alcanzado. Esos serán los que den verdadero testimonio de Mí.

02-031.12 Sólo los que se hayan espiritualizado sabrán manifestar mi obra en su nueva forma de comunicación. ¿Más cómo harán para llegar a tener la inspiración necesaria para recibir mis pensamientos e interpretar mis mensajes espirituales? Velando y orando.

02-031.13 Quiero que todos alcancen el progreso, que no llegue solamente a unos cuantos, para que vuestro testimonio sea en bien de la humanidad. Mirad que si unos pensáis de una manera y otros en forma distinta, sólo llevaréis confusión a vuestros hermanos.

02-031.14 La esencia de esta palabra no ha variado jamás desde el principio de su manifestación por conducto de Damiana Oviedo; ¿Mas, dónde se encuentra el resultado de aquellas palabras? ¿Qué se hizo con ellas? Ocultos se encuentran los escritos de aquellas cátedras divinas que fueron las primeras de este tiempo en el que tanto se ha derramado mi Verbo entre vosotros. Es necesario que esas lecciones salgan a la luz, para que mañana deis testimonio de cómo fue el principio de esta manifestación. Así llegaréis a poseer el libro completo de mi palabra en este Tercer Tiempo. Así conoceréis la fecha de mi primera lección, su contenido y el de la última que os entregaré en el año de 1950, cuando esta etapa finalice.

02-031.15 Hoy no presentís el caos que habrá en la humanidad después de que mi palabra haya cesado. ¿Podéis imaginaros el torbellino que tal hecho desencadenará entre las naciones? Habrá descontrol en los espíritus y vosotros debéis estar preparados para contrarrestarlo. Pensad que en cada Era es mayor vuestra responsabilidad, porque en cada nuevo tiempo, ¡Oh pueblo! Vais teniendo mayor conocimiento de mi Ley. Es muy grande vuestra heredad y es indispensable que la dejéis en vuestros hermanos, los necesitados, antes de que abandonéis esta Tierra.

02-031.16 Sensibilizad vuestro corazón para que entendáis mi palabra, porque aún no la habéis comprendido. Si no os preparáis, ¿Cómo vais a poder recibir y entender mi enseñanza, cuando mañana os la confíe por inspiración?

02-031.17 Uníos en verdad y en espíritu y así ya no os dividiréis, ni siquiera en las más grandes pruebas. Un solo Dios, una sola voluntad y una sola palabra han sido con vosotros, por lo tanto, no podrá surgir en el futuro distinta ley de la que ahora os he dado.

02-031.18 No debilitéis, pueblo; recordad en todo instante que os he llamado fuerte. Si Yo no he defraudado vuestra fe y os he probado que la esencia de mi palabra no es variable, ¿Por qué vosotros habíais de defraudar a vuestros hermanos dándoles un mal ejemplo? Tiempo es de que vayáis preparando lo que dejaréis a las generaciones venideras como herencia.

02-031.19 Muchos en el interior de su corazón me dicen: Maestro, ¿Acaso estáis mirando que vamos a ser infieles? ¿Sería eso posible? Y Yo os contesto lo mismo que dije a mis apóstoles en el Segundo Tiempo: Velad y orad, para que no caigáis en tentación. Porque si ahora sólo sois los párvulos que anhelan convertirse en mis discípulos, vuestra perseverancia os hará alcanzar una noble expiación. No me ausentaré sino hasta haberos dado mi última lección al finalizar 1950.

02-031.20 Sentid mi amor cerca de vosotros, confiadme vuestras cuitas, conversad en paz Conmigo y de cierto os digo, que después os sentiréis confortados. ¿Por qué llegáis ante Mí temerosos, acaso creéis que he venido a delataros ante vuestros hermanos?

02-031.21 Escucho que en lo íntimo de vuestro corazón me decís: Maestro, ¿Cómo hemos de ser recibidos por Vos, si nos encontramos tan manchados por nuestros pecados y Vos sois la misma perfección?

02-031.22 Os contesto, humanidad: ¿Creéis que al venir a buscaros ignoraba que estabais manchados? Todo lo sabía, nada ignoro, por eso me he acercado a vosotros, para entregaros mi lección de amor la cual os salva de toda acechanza y os ayuda a limpiaros de todo pecado.

02-031.23 ¿Por qué los pobres, los parias del mundo, se sienten los más indignos de mi amor? ¿Acaso porque han oído que soy Rey? Qué lentos sois para entender las lecciones divinas. ¿No habéis comprendido que si me hice hombre en el Segundo Tiempo, fue para enseñaros la más grande lección de humildad? Recordad que vine en Jesús a nacer y a vivir entre los pobres, que con ellos anduve en los caminos, que visité sus casas y me senté a su mesa, que curé sus cuerpos enfermos, acaricié a sus hijos, sufrí y lloré con todos.

02-031.24 He aquí al mismo Señor, pero hoy viene en Espíritu. Este Rey no tiene corona, manto ni cetro, simplemente habito en la perfección y gobierno con el amor.

02-031.25 ¿Para qué había de manifestarme en regios palacios, entre pompas y ceremonias, si eso no es para Mí? De cierto os digo, que quienes me conciban entre lujos y esplendores superfluos, tienen su concepto errado de lo que es mi Divinidad.

02-031.26 Habrá quien se extrañe de que Yo como Cristo, me haya atribuido ahora la Divinidad y diga ¿Cómo es que Tú, el que dijo en aquel tiempo que venía tan sólo a ejecutar la voluntad de su Padre, ahora nos hablas como si fueras el Padre mismo? Y Yo os contesto, comprended que Cristo habló como Divinidad, puesto que es el Verbo de Dios y hoy os habla nuevamente el Verbo en Espíritu. Por lo tanto os digo que el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, son un solo Dios.

02-031.27 Vosotros estáis hechos de materia, en la que he puesto un espíritu y a éste lo he dotado de una conciencia. ¿Y acaso por ello vais a decir que son tres personas las que habitan en cada hombre?

02-031.28 Esas tres potencias forman un solo ser, aunque cada una de sus partes se manifieste de distinta manera.

02-031.29 Cuando en el ser humano haya perfecta armonía entre las tres naturalezas de que está formado, habrá semejanza con la armonía que existe en Dios, porque en él existirá una sola voluntad, la de alcanzar la cumbre de su perfección espiritual.

02-031.30 Pueblo, ha mucho tiempo que os vengo doctrinando para vuestra lucha, mas sólo van quedando Conmigo los que despojados de ambiciones materiales, han cifrado su ideal en conocer las enseñanzas espirituales. También entre los que ya han partido al más allá, hay muchos que me escuchan desde su escala de evolución. ¡Cuántos de los primeros no han sabido perseverar ni serme fieles! No quisieron esperar la fructificación de las primeras semillas. Flaquearon en su fe, dudaron, no presintieron la grandeza que estaba por desbordarse en los postreros, mas  cuando retornen, atraídos por el clamor y el regocijo de este pueblo, tendrán que venir a ocupar el último lugar.

02-031.31 Que sirva esta lección a los que hoy, viendo la multiplicación de la simiente, aún dudan del florecimiento de esta Doctrina.

02-031.32 Desmaterializaos, desde hoy llevad vuestro culto a la máxima sencillez, preparándoos y disponiéndoos para la comunicación de espíritu a Espíritu, que tendréis con vuestro Señor. Hoy todavía es necesario que os hable por conducto de estas materias, para que os afirméis en vuestra fe, y sintáis que me encuentro cerca de vosotros, en lo más íntimo de vuestro corazón.

02-031.33 Cumplidme pueblo, y Yo os cumpliré. Dad testimonio de Mí y Yo lo daré de vosotros. Despojaos de todo egoísmo, si es que en verdad queréis formar parte de mis labriegos que darán a conocer mi palabra entre la humanidad. Dejad de preocuparos tan sólo de vosotros y comenzad a preocuparos por vuestros semejantes. Quiero que descubráis el supremo deleite que se alcanza aliviando el dolor ajeno.

02-031.34 Llevad a vuestros hermanos, en mi palabra de consuelo de luz y amor, el bálsamo que os he confiado.

02-031.35 Algún día llegaréis a comprender que la sabiduría del espíritu es superior a la ciencia de la mente, porque la inteligencia humana sólo descubre lo que su espíritu le revela. Os hago esta advertencia, porque muchos de vosotros diréis: "¿Cómo voy a curar a los enfermos, si ignoro la ciencia de curar?"

02-031.36 Tened caridad de vuestros hermanos, tened fe, sabed orar y con esos méritos haceos dignos de mi gracia y en verdad os digo, que entonces veréis cómo es posible hacer prodigios.

02-031.37 Si a pesar de mi enseñanza, hay quien dude que esta palabra procede del Padre, que pregunte a mis labriegos, a este pueblo que me viene siguiendo, y obtendréis millares de testimonios que le hablen de verdaderos prodigios, los cuales asombrarían a los hombres de ciencia que los conocieran.

02-031.38 Escuchad: cuando haya dejado de daros mi palabra, este pueblo será sembrador de mi simiente espiritual, mas Yo os pregunto: ¿Cuál será vuestra determinación ante los mandatos que de Mí habéis recibido? ¿Estaréis dispuestos a interpretar fielmente mis inspiraciones? No me prometáis nada de lo que vais a hacer en aquellos días, mejor seguid escuchando esta Doctrina y meditad en ella. Hoy estáis unidos en torno al Maestro, mañana, no sabéis cuántos de vosotros me daréis la espalda, al desobedecer mis mandatos.

02-031.39 No dejéis que los años pasen inútilmente sobre vosotros, procurad en cada día dar un paso más hacia adelante, en el sendero espiritual. Caminad con paso firme, nadie vaya deprisa sólo por sentirse adelante de los demás, porque su tropiezo sería muy doloroso.

02-031.40 Quiero que lleguéis a ser fuertes por el pensamiento, por la intuición, por la espiritualidad de vuestras obras, para que en vuestra vida no causéis el menor dolor y sí os preparéis para aliviar cuantos sufrimientos se presenten a vuestro paso.

02-031.41 Os he entregado muchas lecciones, ¡oh pueblo! unas más profundas que otras. Yo hablo a todos mis hijos, a los que van delante y a los postreros. Es que siempre están llegando nuevos párvulos en busca de esta palabra y como hice con vosotros, principiaré por entregarles las enseñanzas más sencillas.

02-031.42 Yo pregunto a los postreros: ¿Creéis que no poseéis ninguna misión espiritual? ¿Os sentís irresponsables ante la humanidad? Si así pensáis, estáis en un error, porque tan grandes son vuestros dones y vuestros cargos, como los que veis que poseen éstos de quienes me estoy sirviendo, para daros mi enseñanza. Ellos también pensaron  lo mismo que vosotros, cuando me escucharon por primera vez y ahora miradles: ¡Cuán equivocados estaban!

02-031.43 Perseverad en el camino, porque pronto llegaréis a saber todo lo que poseéis y cuál es la misión que debéis de cumplir en la Tierra.

02-031.44 Comprended que Yo vuestro Dios, no he tenido principio ni tendré fin. Soy eterno y vengo a revelaros en este tiempo muchos de los misterios de la vida espiritual. Ese conocimiento os hará que cumpláis con la ley, amando y siendo fieles a vuestro destino.

02-031.45 Ha llegado el tiempo en que os revele nuevas enseñanzas y esto os parece como si el Padre, después de una larga ausencia retornase a sus hijos.

02-031.46 Os di el don del libre albedrío, porque vuestro espíritu fue puesto en el principio de un largo camino, a cuyo final se encuentra la meta de su purificación y perfección; para alcanzar esa dicha, tendréis que llegar por los méritos del amor, de la fe y de la perseverancia.

02-031.47 Cuán hermoso es el don del libre albedrío, y qué mal lo ha utilizado el hombre; mas después de esa larga experiencia, surgirá el espíritu imponiéndose a las pasiones del mundo y tomará esa bendita libertad únicamente para glorificar a su Padre.

02-031.48 Las flores brotan de las plantas y me ofrecen su aroma, ése es su destino del cual no podrían apartarse, porque les falta el espíritu y por lo tanto, el don de la libertad. Las aves me ofrecen sus cantos, mas no podrían hacer algo distinto, porque para eso fueron creadas y no poseen libre albedrío.

02-031.49 Cuán grande será vuestro mérito, el día en que vosotros seáis como las flores o como las aves, a pesar de que el corazón, a causa del libre albedrío, os quisiera desviar con sus pasiones del sendero de vuestro cumplimiento. Ese será el tiempo del espíritu, porque ocupará el lugar que le corresponde y también será el tiempo de la materia cuando ella confiese su inferioridad y ambos se dejen conducir por la conciencia, la armonía que entonces exista en el hombre, será la misma que hay en todo lo creado. Mi presencia no sólo será reconocida, sino aun sentida por la humanidad.

02-031.50 Se acerca el tiempo en que los hombres me ofrezcan el verdadero tributo, en que dejen de quemar el incienso que desde los primeros días me han venido ofreciendo, incienso que no siempre me habla de obras puras sino muchas veces ha venido saturado de la maldad humana. El tributo que sustituirá al incienso, será vuestro amor, el que llegará hasta Mí.

02-031.51 Sabéis que fuisteis creados a mi imagen y semejanza, y cuando lo decís, pensáis en vuestra forma humana, os, digo, que ahí no está mi imagen, sino en vuestro espíritu, el cual para asemejarse a Mí, tiene que perfeccionarse practicando las virtudes.

02-031.52 Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, soy la justicia y el bien y todo ello proviene del amor divino. ¿Comprendéis ahora cómo deberíais ser para que fueseis a mi imagen y semejanza?

02-031.53 La razón de haberos creado, fue el amor, el divino anhelo de compartir con alguien mi poder, y la razón de haberos dotado de libre albedrío, fue también el amor, quise sentirme amado por mis hijos, no por ley sino por un sentimiento espontáneo que brotara libremente de su espíritu.

02-031.54 Los hombres, arrastrados por la fuerza de sus pasiones, han descendido tanto en sus pecados, que habían perdido toda esperanza de salvación, mas no hay ninguno que no pueda ser salvo; porque el espíritu, cuando se haya convencido de que las tempestades humanas no cesarán mientras no escuche la voz de la conciencia, se levantará cumpliendo con mi ley hasta llegar al final de su destino que no está en la tierra, sino en la eternidad.

02-031.55 Los que creen que es absurda la existencia y piensan en la inutilidad de la lucha y del dolor, son los que ignoran que la vida es el maestro que modela y el dolor el cincel que perfecciona. No penséis que Yo hice el dolor para ofrecéroslo en un cáliz, no penséis que Yo os haya hecho caer. El hombre cayó en desobediencia por sí mismo, y es por eso que debe levantarse también por su propio esfuerzo. Tampoco penséis que solamente el dolor os perfeccionará, no, también practicando el amor llegaréis a Mí, porque Yo soy amor.

02-031.56 Si os puse en un largo y difícil camino, mirad que en él os voy acompañando; Os sigo enseñando y ayudando con la cruz, y para daros pruebas de que os acompaño, llegué a hacerme hombre, para ser visible y tangible; Pero sois necios en vuestros juicios, dudáis si me contempláis humanizado, diciendo que no es posible que vuestros ojos puedan mirar a Dios; y si os digo que soy Espíritu, entonces decís: ¿Cómo es posible conocer lo que no se ve y creer en ello?

02-031.57 Habéis llegado a un grado de evolución, en el que sabréis comprenderme en mi esencia divina y sentirme como espíritu. La evolución y la reencarnación del espíritu, os han ido preparando para recibir mis nuevas lecciones.

02-031.58 Cuando la oscuridad que ha envuelto a la humanidad se disipe y se haga la luz en los espíritus, sentirán la presencia de una nueva era. Porque Elías ha vuelto entre los  hombres, mas como éstos no han sabido mirarle, ha sido necesario que manifestase su espíritu a través del entendimiento humano y de que se mostrase ante los videntes en aquella visión del profeta Elíseo: Sobre las nubes, en su carro de fuego.

02-031.59 Elías ha venido como precursor en este tiempo para preparar mi llegada; ha venido como profeta para anunciaros la nueva Era con sus combates y sus pruebas, pero  también  con   la  sabiduría  de  sus   revelaciones.  Viene  con  su carro de luz a invitaros a penetrar en él para levantaros sobre las nubes y llevaros a la mansión espiritual donde reina la paz.  Confiad en él como en el buen pastor, seguidle espiritualmente como el pueblo siguió a Moisés en el Primer Tiempo; orad para que él os ayude en vuestro cumplimiento y si lo queréis imitar, hacedlo.

02-031.60. Elíseo, antes de que  Elías fuera arrebatado por el carro de fuego y llevado a las alturas, le pidió que su don de profecía y su espíritu, se lo transmitiese para ser como él había sido en  la tierra; Y Elías, en prueba de que le concedía a su discípulo sus deseos, le dejó su manto y el espíritu de Elías y su don de profecía fueron en Elíseo como una señal reveladora de la comunicación espiritual con los hombres y de la reencarnación del espíritu.

02-031.61 En cada era y en cada revelación divina aparece Elías ante los hombres.

02-031.62 Aún no había llegado el Mesías a la Tierra, faltaba poco para que naciera en cuanto hombre y el espíritu del profeta ya había encarnado en Juan que luego fue llamado el Bautista, para anunciar la proximidad del Reino de los Cielos, que sería la presencia del Verbo entre los hombres.

02-031.63 Cuando más tarde me transfiguré en el monte Tabor, para mostrarme en Espíritu ante algunos de mis discípulos, Elías vino con Moisés a tomar su lugar junto a su Señor, dando a entender en esta forma, que él tendría encomendado en el futuro un tiempo en el cual habría de hacer sentir su presencia entre la humanidad, despertando al espíritu adormecido de los hombres a la vida luminosa y perfecta.

02-031.64 Este es el tiempo confiado a Elías para que despierte a la humanidad, él es el precursor que llegará de pueblo en pueblo, de nación en nación, de hombre en hombre, para decirles como lo hizo en aquel tiempo Juan en las orillas del Jordán, cuando les hablaba a las multitudes diciéndoles que se prepararan porque el reino de Dios ya estaba cerca. Ahora les dirá con su voz espiritual que penetren en recogimiento, porque la presencia del Señor como Espíritu Santo es con los hombres.

02-031.65 Cuando Elías haya preparado a la humanidad, aparejando los caminos del Señor, volverá al Padre.

02-031.66 Cuando eso sea, no le pidáis que os deje su manto como se lo dejó a Elíseo, porque se ha manifestado espiritualmente, los tiempos han cambiado y debéis olvidar los símbolos, mas él os dejará como un presente de amor y un testimonio de que estuvo entre vosotros, el don de la profecía.

02-031.67 Preparaos discípulos, aprended de Mí, para que Yo os envíe entre la humanidad, a predicar mi manifestación como Espíritu Santo, diciéndoles como Juan: "Arrepentíos, porque el Reino de los Cielos se ha acercado a los hombres".

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 32

02-032.01 Preparaos, porque quiero que analicéis la esencia de mi Verbo que he venido a derramar entre vosotros en este Tercer Tiempo.

02-032.02 Sois todavía los pequeños párvulos, debiendo ser ya los grandes discípulos, porque habéis vivido en varias encarnaciones. Debisteis ser niños sólo en el Primer Tiempo, para convertiros en mancebos en el Segundo y llegar a la madurez en el Tercer Tiempo.

02-032.03 Siempre os he contemplado como a pequeños niños, en vuestra infancia espiritual caminasteis inocentes, faltos de desarrollo en vuestras facultades y sentidos, ignorando vuestro principio, después recibisteis mis primeras lecciones y revelaciones. En el Segundo Tiempo debisteis ser ya los mancebos, que en plena juventud espiritual vivieran en forma elevada, mas os encontré agobiados, esclavizados, atados a ritos y tradiciones, y contemplando que no habíais aprovechado mis lecciones, vine a trazaros con mis ejemplos de caridad y amor el camino que os llevará a la tierra prometida, preparándoos para esta etapa de nuevas enseñanzas que prometí venir a daros. Os dije que fueseis fuertes, que luchaseis para no caer en una nueva esclavitud. ¿Y qué es lo que hicisteis con mi Doctrina? ¿Por qué habéis olvidado la promesa que os hice de volver entre vosotros espiritualmente? Estoy en Espíritu como os lo había ofrecido y no me reconocéis, preguntáis por qué os llamo Israel, y me pedís pruebas para creer. ¿Por qué habéis caído en idolatría y en misticismo, confundiendo las prácticas materiales con el culto espiritual? Os encuentro confundidos por las falsas doctrinas con las que vuestros hermanos os han apartado del sendero de vuestra evolución, os quejáis porque os falta la libertad; contemplo lo que habéis sufrido por el cáliz tan amargo que habéis apurado mas no penséis que Yo os haya castigado, no. Siempre he querido guiar vuestros pasos para que me améis como Padre y sintáis mi divina protección.

02-032.04 Han pasado muchos siglos desde el día en que os di mi palabra y mis últimas recomendaciones a través de Jesús, y hoy aparezco ante vosotros como Espíritu Santo cumpliéndoos mi promesa. No he venido a humanizarme, vengo en Espíritu y sólo me contemplarán los que se encuentren preparados. Mientras vosotros creéis en mi palabra y me seguís, otros no aceptan mi manifestación y la niegan. He tenido que darles grandes pruebas y gracias a ellas he ido venciendo su incredulidad. El amor y la paciencia que siempre os he manifestado, os hacen comprender que sólo vuestro Padre puede amaros y enseñaros en esta forma. Yo velo por vosotros y hago ligera vuestra cruz, para que no tropecéis. Os hago sentir mi paz para que caminéis llenos de confianza en Mí.

02-032.05 Siempre habéis sufrido porque no habéis tomado en cuenta mis ejemplos de humildad, no habéis mirado cuánto es lo que he descendido para hacerme oír y comprender de vosotros; mas Yo os perdono, porque pertenecéis al primer pueblo, al primogénito. Vivid mis ejemplos y haced que la humanidad me ame, que se acerque a Mí, porque los hombres ya no saben buscarme, no sienten mi presencia, no reconocen mis beneficios y atribuyen a la casualidad mis prodigios, no confían en Mí y viven tranquilos en medio de su confusión. Os he dicho que la hoja del árbol no se mueve sin mi voluntad; sabéis que gobierno al Universo con mis leyes de amor y que todos los seres me son obedientes. Sólo el hombre trata de burlar esas leyes sin querer hacer buen uso de su libre albedrío.

02-032.06 Descansad de vuestras vicisitudes. Hoy estáis agobiados bajo el peso de vuestros sufrimientos, en vuestro espíritu hay dolor y brota el llanto de vuestros ojos por el arrepentimiento de vuestras faltas. Habéis sido desconocidos por seguir mi causa, mas os he dicho, que si os preparáis, podréis vencer y soportar los juicios de vuestros hermanos con la fortaleza que os dará la práctica de la caridad.

02-032.07 No en vano os he escogido como instrumentos para esparcir mi palabra, en vosotros deposito mi confianza, os encargo una delicada misión que es la de llevar la redención a vuestros hermanos con vuestros ejemplos. La simiente está en vosotros, es la misma con la que os he hecho vivir desde el principio. Espero buenos frutos de vuestra siembra como resultado de vuestro trabajo y de vuestros desvelos. Haced liviana la cruz que lleváis, cumpliendo con amor la misión que os he encomendado. Terminad vuestra obra, no temáis a la muerte del cuerpo, pensad que vuestro espíritu no morirá jamás, solamente se despojará de la materia que le fue concedida como un instrumento para vivir en la Tierra y la que, una vez terminada su misión, pagará su tributo a la tierra y vuestro espíritu se libertará para ir en busca de horizontes sin límites empezando para vosotros una nueva vida en la que encontraréis la compensación de vuestro trabajo en este mundo.

02-032.08 Desechad costumbres y tradiciones erróneas. Tomad la luz en mi enseñanza para que vuestra duda se disipe y los misterios se aclaren según sea mi voluntad.

02-032.09 Os estoy demostrando la vida verdadera del espíritu, para que no viváis bajo injustas amenazas, que no cumpláis con mi Ley sólo por el temor al castigo del que os han hablado, los que no han sabido interpretar mi palabra. Tomad mi ley; no es complicada ni difícil de entender. Todo el que la conoce y se rige por ella, no se confunde ni da cabida a palabras o pronósticos falsos, a ideas erróneas ni a malas interpretaciones. Mi ley es sencilla, señala siempre el camino que debéis de seguir confiad en Mí, Yo soy el camino que os conducirá a la ciudad blanca, la tierra prometida, la cual tiene abiertas sus puertas, esperando vuestra llegada.

02-032.10 Me he complacido al entregaros una heredad que no os pertenece solamente a vosotros, sino a toda la humanidad. Habéis recibido tanto, que estáis en el deber de dar a todo el que solicite, parte de ese caudal. Llevad la luz a vuestros hermanos que pagan sus faltas en el cautiverio, consolad a los enfermos, ungidles con vuestro amor como lo hice en el Segundo Tiempo y veréis derramado en ellos el bálsamo de mi caridad. Alentad a los tristes, dadles conformidad y fortaleza. Así practicaréis vuestros dones y os sentiréis confortados.

02-032.11 Tenéis cerca al mundo de los espíritus virtuosos que vienen en vuestra ayuda. Pedid con fe y respeto, y recibiréis sus beneficios. Llamadlos sin distinción ninguna, porque todos han sido preparados por Mí en igual forma, todos se han hecho dignos de venir en este tiempo en ayuda de la humanidad. Imitad su ejemplo y estad unidos a ellos en el ideal de progreso. He permitido a ese mundo espiritual que os enseñe y en la lucha que se aproxima, serán soldados invencibles y vuestro baluarte.

02-032.12 Mi Ley no es reducida, es infinita y podéis cumplirla en muchas formas. No os exijo que hagáis obras perfectas, pero debéis de estudiar y profundizaros en ella para que lleguéis a practicarla.

02-032.13 No quiero que después de escuchar mi palabra durante tanto tiempo, consideréis perdidos o mal empleados estos momentos. Si perseveráis, llegaréis a espiritualizaros y entonces seréis como un libro abierto ante vuestros hermanos. Después de 1950 alcanzaréis mayor grado de elevación. Yo seguiré comunicándome con vosotros por inspiración y el pueblo recibirá vuestras palabras como mensajes que Yo le envío. En este tiempo reconoceréis cuán sabia y profunda fue mi enseñanza.

02-032.14 Después de 1950, año en que terminará mi comunicación bajo esta forma, grandes pruebas tendrá la humanidad. La naturaleza sufrirá trastornos, todo se conmoverá, habrá desorganización en todos los órdenes. Preparaos y en ese tiempo ayudad a los débiles, porque muchos sucumbirán en esas pruebas.

02-032.15 1950, temido por unos y ansiado por otros, está próximo a llegar; muchas sectas y religiones piensan en esa fecha y esperan los acontecimientos que aparecerán en torno de ella, para juzgar mi obra. Otros se preguntarán el porqué del caos mundial y vosotros hablaréis en mi nombre, anunciando que después de ese caos la humanidad alcanzará la paz anhelada.

02-032.16 Porque Yo no soy insensible a vuestras penas, ellas llegan hasta Mí, y me hacen padecer.

02-032.17 ¿Por qué os miráis como extraños, viviendo en el mismo hogar, que es este mundo y distinguiéndoos por razas, clases y creencias? Yo os prometo que borraré las fronteras y acercaré los unos a los otros. Las coronas y los cetros caerán, el poderío desaparecerá y la riqueza también, porque ya es tiempo que dejen de existir esas diferencias. Llegará el día en que todos poseeréis por igual la Tierra. Iréis de un polo al otro, sin que nadie os lo impida. Desaparecerá la hipocresía, la mala voluntad, la vanidad, para dar lugar al amor y a la concordia. Y ese lamento que se eleva hasta Mí, por la viudez, la orfandad, la escasez de pan, la ausencia de paz y la alegría, se cambiará por un himno de amor y de reconocimiento que brotará de todos mis hijos.

02-032.18 Vosotros os sentís tranquilos en vuestra nación, porque disfrutáis de paz y de bienestar; mas os digo que no confiéis demasiado, que no durmáis, sino que veléis y hagáis méritos, si queréis conservar esa paz.

02-032.19 Labriegos, os estoy tocando en las pruebas como en otro tiempo lo hice con el paciente Job, mas no penséis que lo hago con el deseo de haceros sufrir, no, es con el fin de que vuestro espíritu se fortalezca en ese crisol.

02-032.20 No tratéis de mostraros limpios ante Mí, si vuestra conciencia os reclama vuestras faltas y pecados, es mejor que os confeséis ante vuestro Padre y dejéis que su  palabra, cual  río  purificador,  os  limpie  de  toda  mancha. Entonces os sentiréis dignos de presentaros ante vuestros hermanos para enseñarles la verdad que contiene mi enseñanza.

02-032.21 Mi paz es en vuestra nación, velad y orad, para que no perdáis esta gracia por vuestras malas obras. Retened mi paz, atesorad mi sabiduría. ¿No os habéis dado cuenta de cómo os está acechando la guerra, llamando a vuestras puertas y tendiéndoos lazos para haceros caer? Mas si sabéis velar, no temáis, porque Yo os ayudaré para que alcancéis el triunfo en vuestra lucha.

02-032.22 Yo soy Jehová, el que en todos los tiempos os ha librado de la muerte; Yo soy el Dios único que os ha hablado a través de todos los tiempos. Cristo fue mi Verbo que os habló a través de Jesús, El os dijo: "Quien conoce al Hijo conoce al Padre". Y el Espíritu Santo que hoy os habla también soy Yo, porque un solo Espíritu Santo es el que existe, un solo Verbo y ése es el Mío.

02-032.23 Escuchad, discípulos: en el Primer Tiempo os di la Ley, en el Segundo os enseñé el amor con el cual deberíais interpretar, aquellos mandamientos, y ahora en esta Tercera Era os envío la luz, para que penetréis en el sentido de cuanto os fue revelado.

02-032.24 ¿Entonces, por qué os empeñáis en encontrar tres dioses en donde sólo existe un Espíritu Divino, que es el Mío?

02-032.25 Yo di la ley a los primeros hombres y sin embargo, a Moisés le anuncié que enviaría al Mesías. Cristo en quien os di  mi palabra, os dijo cuando ya su misión estaba concluyendo: "Yo me vuelvo al Padre de donde vine"; también os dijo: "El Padre y Yo, somos uno solo". Y luego prometió enviaros al Espíritu de Verdad, el cual vendría a esclarecer según mi voluntad y vuestra evolución, el misterio de mis revelaciones.

02-032.26 Más ¿quién podrá hacer luz en mis arcanos y explicar esos misterios? ¿Quién podrá desatar el libro de mi sabiduría, si no soy Yo?

02-032.27 En verdad os digo que el Espíritu Santo, al cual ahora encontráis distinto a Jehová y a Cristo, no es sino la sabiduría que manifiesto a vuestro espíritu para haceros entender, contemplar y sentir la verdad.

02-032.28 Hoy os preparo para recibir mi palabra y que ella descienda como el rocío sobre las plantas sedientas, como agua cristalina que apague la sed de vuestro espíritu. Yo os recibo como tiernos niños en mi amor de Padre.

02-032.29 Empezáis a dar los primeros pasos en tierra firme, mas si os estacionáis y más tarde desoís mis mandatos, no cerréis el camino a vuestros hermanos, a los que vendrán después de vosotros llenos de anhelo de servirme, a los que se han preparado y me están esperando. Si no aprendéis mi lección, ¿qué podréis enseñar? Penetrad en mi obra e iluminaos para que podáis comprenderme, Yo soy el alfa y la omega, principio y fin de toda enseñanza.

02-030.30 En este tiempo os anuncio las pruebas que han de ser; tres cuartas partes de la tierra desaparecerán, el dolor llamará a todos los hombres y el mundo sufrirá grandes rigores. Más si os preparáis, por uno de vosotros se salvará una comarca. La ciencia que el hombre ha alcanzado, no bastará para curar las enfermedades extrañas que han de aparecer; comprenderéis entonces que tenéis que elevaros más allá de lo terrestre para sanar y remediar los males. Israel librará a la humanidad de grandes calamidades, más cuánto es lo que tenéis que prepararos para cumplir con vuestro destino. Los apóstoles de este tiempo irán de comarca en comarca llevando la "buena nueva" y sus dones serán como una fuente inagotable que desborde sus beneficios en todos los hombres.

02-032.31 Con cada prodigio que les conceda levantarán la fe de nuevos apóstoles y su misión será grande. ¡Mas ay de ellos si se envanecieran!, Porque perderán los dones.

02-032.32 Respetad los dones concedidos a vuestros hermanos. Cultivad el árbol que os he confiado, porque todos sois labriegos de una sola campiña. Mi caridad os sigue por doquiera, conozco vuestras obras y pensamientos. Velad y orad, porque la humanidad necesita de vuestra oración para su evolución espiritual.

02-032.33 Muchos de vosotros creéis contradictorios vuestros sufrimientos con la ley de amor del Padre porque pensáis: Si soy hijo de Dios, si el Padre universal y todopoderoso me creó ¿por qué me dejó caer, por qué no me hizo obediente, bueno y perfecto?

02-032.34 En verdad os digo, que no habéis meditado en lo que pensáis. Lo que creéis contrario a mis leyes, es precisamente la confirmación de la ley de amor, y para que mejor lo entendáis, escuchad. En la escala divina hay un número infinito de seres, cuya perfección espiritual les permite ocupar diferentes peldaños según el grado de evolución que han alcanzado. Vuestro espíritu fue creado con atributos adecuados para evolucionar por esa escala de perfección y llegar hasta determinado fin de los altos designios del Creador.

02-032.35 El destino de esos espíritus no lo sabéis, mas Yo os digo que es perfecto como todo lo creado por Mí.

02-032.36 Aún no comprendéis los dones que os dio el Padre, mas no temáis porque más tarde os daréis cuenta de ellos, y les veréis manifestarse en plenitud.

02-032.37 El número infinito de espíritus que como el vuestro habitan diferentes moradas, se encuentran unidos entre sí por una fuerza superior que es la del amor. Fueron creados para la lucha, para su elevación, no para la inmovilidad. Los que han cumplido con mis mandatos han llegado a ser grandes en el amor divino. Sin embargo os recuerdo, que aun habiendo alcanzado vuestro espíritu grandeza, poder y sabiduría, no llegará a ser omnipotente, ya que sus atributos no son infinitos como lo son en Dios. Sin embargo, ellos os bastarán para llevaros a la cumbre de vuestra perfección por el camino recto que os trazó desde el primer instante, el amor de vuestro Creador.

02-032.38 Al crearos os di el don del libre albedrío, para que por vuestra propia voluntad me glorificaseis, con el amor y la caridad que derraméis en vuestros hermanos.

02-032.39 Un espíritu sin libre albedrío, no sería digna creación del Ser Supremo. Sería un ser inerte, sin aspiraciones a su perfeccionamiento.

02-032.40 Hoy vivís todavía dentro de una vida material debido a la falta de fraternidad, porque en los dominios de lo espiritual todo vive en perfecta armonía.

02-032.41 La falta de comprensión con el amor divino provoca el atraso para el espíritu, que sólo puede evitarse volviendo al camino, al arrepentimiento definitivo y a la obediencia.

02-032.42 En vuestro mundo actual vuestros hermanos que cultivan la ciencia no os han conducido a la cumbre de vuestra evolución, os han llevado al dolor, al abismo, a la soberbia; más en ningún instante os he abandonado, sois vosotros los que habéis sido lentos para responder a mi llamado de amor.

02-032.43 Por haber abusado de la amorosa y justa libertad que os dio vuestro Padre, os tenéis que purificar con dolor y lágrimas, de las manchas que imprimisteis en vuestro espíritu. Sin embargo, el que con resignación restituye sus errores, alcanzará su evolución y su ascenso será más rápido que su caída.

02-032.44 Por siglos y siglos os he venido dando ejemplos y pruebas de ternura, de amor divino que a veces han logrado conmover vuestro corazón haciéndoos exclamar: "Yo os amo, Señor, Yo os admiro". Mas Yo os pregunto: Si me amáis ¿por qué no me imitáis, poniendo en práctica mis enseñanzas? ¿Por qué os habéis alejado de la vida espiritual, retrasando con ello vuestra evolución? ¿Cómo os atrevéis a culpar a Dios de vuestras propias caídas, de vuestro dolor y de vuestra imprudencia?

02-032.45 Hoy que os llamo no todos me escucháis, sin embargo, Yo os prometo que todos me escucharán y que ninguno de mis hijos se perderá en la eternidad del espíritu.

02-032.46 Unos me buscarán respondiendo a mi amor, otros agobiados por el dolor, implorarán que mi misericordia detenga su cáliz de amargura.

02-032.47 Os estoy ampliando el mensaje que os di a través de Jesús y aún no queréis abandonar las inciertas veredas en las que os habéis extraviado.

02-032.48 ¿Acaso queréis culparme de todo lo que no viene de Mí y que ha sido vuestro? Yo os he dicho que sembréis amor, y en vez de ello habéis sembrado odio. ¿Queréis acaso recoger amor?

02-032.49 Os he enseñado a vivir en paz una vida sencilla, pura y elevada y vosotros insistís en vivir una constante guerra de odios, materialismo e insanas ambiciones.

02-032.50 Pedís a Dios casi siempre sin saber lo que pedís, mas vosotros nunca dais a Dios lo que El os pide para vosotros mismos.

02-032.51 Si os habéis envanecido y extraviado tanto en las enseñanzas divinas, ¿cómo pretendéis que Dios os dé lo que no sabéis pedir o que rija al universo conforme a vuestra idea o voluntad? En verdad os digo que el universo no existiría un segundo si os dejara gobernarlo bajo vuestros caprichos humanos.

02-032.52 Os he dado una gota más de la esencia divina, más os daré en lecciones venideras. Pero no toméis mi enseñanza sin analizarla, ella os llenará de luz para que interpretéis mejor mis revelaciones.

02-032.53 Tomad la esencia de la enseñanza, e interpretadla como os lo dicte vuestra conciencia y vuestro corazón.

02-032.54 La espiritualidad no se encuentra en textos de religiones o ciencias; se encuentra en vuestro espíritu que estaría dignamente ocupado si cumpliera siempre con el precepto que os dice: "Amaos los unos a los otros".

02-032.55 No forméis nuevas filosofías, ni teorías derivadas de esta Doctrina, no levantéis templos materiales, ni hagáis alegorías o símbolos Yo os daré todas las revelaciones que os correspondan en estos tiempos.

02-032.56 En verdad os digo que no sois los únicos que poseeréis la verdad, los ministros de las distintas religiones, los científicos, creyentes e increyentes todos son en su origen criaturas espirituales de Dios, a quienes colmaré de gracia durante su jornada.

02-032.57 Invitad humildemente a vuestros hermanos a que estudien mi doctrina de amor, de caridad y elevación espiritual. No olvidéis que ninguna de vuestras obras será perfecta si no descansa sobre el amor hacia todo lo que veis y aun hacia lo que sólo presentís en los instantes de vuestra meditación.

02-032.58 Hay muchas vidas en lo invisible, presentidlas, bendecidlas y amadlas.

02-032.59 No forméis idolatrías, fanatismo, ni jerarquías materiales. No hay más grandeza que la luz que engalana al espíritu que por su virtud ha alcanzado la perfección.

02-032.60 Quien ama más, es más grande que aquél que se dice serio por su cargo o su vanidad.

02-032.61 Recordad a Jesús.

02-032.62 Vuestro entendimiento es más claro en estos tiempos y mi palabra también se hace más comprensible.

02-032.63 Mi templo es vuestro corazón, su luz es mi amor. La mayor ofrenda que en él podréis depositar, es la paz de vuestro espíritu, si vivís haciendo el bien, bendiciendo y amando a vuestros hermanos.

02-032.64 ¿De qué os servirían cánticos, oraciones y ritos, si en vuestro interior sólo ocultaseis bajas pasiones? Tengo sed de vuestro amor, no del incienso. Menos lágrimas y más luz, es lo que deseo que haya en vuestra existencia.

02-032.65 De todo tendréis que responder y conforme sean vuestras malas obras, más enérgicos juicios recibiréis de vosotros mismos; porque Yo no os juzgo, eso es falso, es vuestro propio espíritu en su estado de lucidez vuestro tremendo acusador y terrible juez. Yo soy el que os defiende contra la turbación, el que os absuelve y salva porque soy el amor que purifica y perdona.

02-032.66 Nuevas enseñanzas os daré para que entendáis esta lección que es una página más que os doy para que forméis el "Libro de la Vida Verdadera".

02-032.67 Cumplid con mi ley y por vuestros ejemplos de humildad, de caridad y amor, estas pequeñas multitudes se multiplicarán y serán tan numerosas, como las estrellas del firmamento y como las arenas del mar.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 33

02-033.01 Una vez más el Maestro abre el libro de su enseñanza para explicaros sílaba por sílaba su doctrina de amor. Si como Padre queréis escucharme, os digo: He aquí la mesa preparada para que os sentéis a saborear los manjares que con tanto amor os tengo reservados.

02-033.02 Vengo en espíritu a manifestarme entre mis discípulos. Vosotros llamáis a este tiempo el de la luz y es que todo espíritu y toda materia han sentido mi presencia espiritual.

02-033.03 Yo soy la luz y el camino y no todos os dais cuenta de la finalidad de mi manifestación entre vosotros; En vez de regocijaros con mi divina enseñanza y mis revelaciones, creyendo que sólo he venido a remediar vuestras necesidades y aflicciones materiales, permanecéis sordos a mis inspiraciones y os concretáis a pedir pan, trabajo, dinero o salud, sin comprender que todo beneficio material os lo concedo por añadidura.

02-033.04 Algunos venís con el corazón lleno de gratitud y regocijo porque habéis recibido alguna caridad que para vuestra vida terrenal solicitabais y Yo os bendigo: pero en verdad os digo que son mayores los dones espirituales que existen en vuestro ser, los cuales ante el estímulo de mi enseñanza, comienzan a daros sus primeros frutos, y de ello aún no me habéis dado las gracias.

02-033.05 Abrid vuestro corazón para que sintáis dentro de él todo cuanto os estoy concediendo. He aquí por qué muchas veces os he dicho que estando Yo entre vosotros no me habéis sentido.

02-033.06 ¿He de volver a hacer las obras que llamáis milagros como en el Segundo Tiempo, para ser creído? ¿Tendré que dar vista al ciego, movimiento al paralítico y la vida a Lázaro, para despertar vuestra fe? En verdad os digo: que en este tiempo, muchos ciegos han visto la luz, muchos tullidos han caminado y muchos muertos se han levantado a la vida de la gracia.

02-033.07 Dos caminos se presentan de nuevo ante vuestra vista, los mismos que conocéis desde el principio de vuestra peregrinación. Ancho y florido el uno, el otro estrecho y sembrado de espinas; vosotros queréis transitar por el camino estrecho, que es el de la virtud sin abandonar el otro, y esto no es posible.

02-033.08 De cierto os digo que no conocéis mi sendero y que a pesar de sus innumerables pruebas, en él está la paz, al contrario del camino anchuroso que brinda placeres dejándoos sólo dolor y hastío en el corazón.

02-033.09 Quiero que vuestro espíritu viva eternamente en mi paz, por eso me manifiesto ante él para doctrinarle en esta forma. No olvidéis que en este tiempo habéis vuelto a pactar con vuestro Padre ante el arca de la nueva alianza.

02-033.10 Es mi voluntad que en los tiempos de dolor que se acerca, permanezcáis firmes y os levantéis a dar mi enseñanza a vuestros semejantes. Cuando extendáis entre la humanidad mi palabra y vuestro testimonio, no os desaniméis ante la duda de vuestros hermanos. ¿Por ventura todos creísteis cuando por primera vez me escuchasteis? Ahora que poseéis ese cuerpo o envoltura aprovechadla para cumplir vuestra misión ante la humanidad. ¡Cuántos de los que habitan en el espacio espiritual quisieran poseer una materia a la que consideran como una joya!

02-033.11 A vuestro espíritu le digo: Dejaos guiar por la conciencia y a vuestra materia. Dejaos conducir por el espíritu y entonces mi paz será con vosotros. Si así lo hacéis vuestro espíritu estará velando como las vírgenes de la parábola, con su lámpara encendida esperando la llegada del esposo. Bienaventurados los que vivan velando, porque estarán atentos para recibirme y cuando llegue para ellos la última hora llamen a la puerta del valle espiritual, Yo les abriré.

02-033.12 Si trabajáis celosamente, mañana estaréis Conmigo. Preparaos con estas enseñanzas para que os levantéis imitando a mis discípulos del Segundo Tiempo y llevéis la luz a vuestros hermanos impartiendo el consuelo a los atribulados. Despertad de vuestro letargo, porque si vosotros que tenéis la ley, no comprendieseis mi palabra, ni dieseis testimonio de Mí, llegarán las pruebas, seréis interrogados, y si no habéis asimilado mi enseñanza, ¿qué responderéis? Entonces seréis juzgados y sentiréis temor y arrepentimiento recordando que el Maestro os habló amorosa e incansablemente. Mas si estudiáis y meditáis mi palabra, estaréis preparados para cuando tengáis que hablar de esta revelación, y los que os comprendan dirán: En verdad el Divino Maestro estuvo con nosotros. Si a pesar de vuestro cumplimiento fueseis desconocidos por vuestros hermanos, no temáis, que Yo reconoceré vuestra labor, y después de que venzáis en las grandes pruebas, os daré el supremo goce de la paz.

02-033.13 En el futuro muchos os consagraréis a impartir esta enseñanza entre la humanidad y veréis fructificar vuestra labor y multiplicarse la simiente divina.

02-033.14 Estoy llamando a todos los caminantes para que oigan mi voz que les invita a la elevación y a poseer la vida eterna. En este día en que el Verbo Divino se hace oír, aprovechad su palabra e iluminaos con ella porque en el saber está la luz y vuestra salvación.

02-033.15 Si mi ley os enseña la moral, la rectitud y el orden en todos los actos de vuestra vida, ¿por qué buscáis caminos adversos labrándoos con ello el dolor, y cuando partís al más allá dejando vuestro cuerpo en la Tierra, lloráis, porque habéis amado mucho esa envoltura? Al sentir que ya no os pertenece la materia y que tenéis que seguir el camino hasta llegar a Mí, os he dicho: Hijo mío, ¿qué me hacéis presente? ¿Habéis vivido en la Tierra cumpliendo mis mandatos? Y vosotros avergonzados y cabizbajos, porque no lleváis un presente de amor para quien tanto os ama y tanto os ha concedido, habéis formado cadenas que abruman a vuestro espíritu, y éste, habiendo perdido la gracia, aparece sin luz, llora y se lamenta, sólo oye la voz del Padre que le llama, mas como no ha evolucionado ni se siente digno de llegar a El, se detiene y espera, pasan los tiempos y el espíritu vuelve a escuchar la voz, y en medio de su pena pregunta quién le habla y esa voz le dice: Despertad, ¿no sabéis de dónde habéis venido, ni a dónde vais? Entonces eleva sus ojos, ve una inmensa luz, ante cuyo esplendor se contempla mezquino, reconoce que antes de haber sido enviado a la Tierra ya existía, ya era amado por el Padre que es de quien provenía la voz y que ahora al verle en doloroso trance, sufre por él, conoce que ha sido enviado a distintas moradas para recorrer el camino de lucha y alcanzar por sus méritos su galardón, y el hijo pregunta: si antes de ser enviado a la Tierra he sido vuestra criatura muy amada, ¿por qué no he permanecido en la virtud y he tenido que descender, que sufrir y trabajar para volver a vos? La voz le ha contestado: Todos los espíritus han sido sometidos a la ley de evolución y en ese camino mi Espíritu de Padre los protege siempre, y se complace en las buenas obras del hijo. Ciertamente os he enviado a la Tierra para que hagáis de ella una mansión de lucha, de perfeccionamiento espiritual, no un valle de guerra y de dolor. Os he dicho que os multipliquéis, que no seáis estériles, y cuando volvéis al valle espiritual no traéis cosecha alguna, sólo lloráis y venís sin la gracia con que Yo os he revestido; por eso os envío una vez más y os digo: limpiaos, buscad lo que habéis perdido y labrad vuestra elevación. El espíritu vuelve a la Tierra, busca un pequeño y tierno cuerpo humano para descansar en él y dar principio a la nueva jornada; Encuentra el pequeño niño que le es señalado y lo toma para restituir sus faltas a mi ley. Con conocimiento de causa viene el espíritu a la Tierra, sabe que es aliento del Padre y conoce el encargo que de Él trae.

02-033.16 En los primeros años es inocente y conserva su pureza, permanece en contacto con la vida espiritual, después empieza a conocer el pecado, mira de cerca el orgullo, la soberbia y la rebeldía de los hombres ante las leyes justas del Padre, y la carne reacia por naturaleza, empieza a contaminarse con el mal. Caído en tentación, olvida la misión que trajo a la Tierra y se levanta haciendo obras adversas a la ley. Espíritu y materia toman los frutos prohibidos, y cuando han caído en el abismo les sorprende la última hora. Vuelve el espíritu a encontrarse en el espacio, cansado y doblegado por el peso de sus culpas. Entonces recuerda la voz que en otro tiempo le habló, que aún le llama, y después de llorar mucho, sintiéndose perdido sin saber quién es, recuerda que ha estado ya en aquel sitio, y el Padre que lo ha creado con tanto amor, aparece en su camino diciéndole ¿Quién sois, de dónde venís y a dónde vais? El hijo reconoce en aquella voz la palabra de quien le ha dado el ser, la inteligencia y los dones, al Padre que siempre le perdona, lo purifica, le aparta de las tinieblas y le conduce a la luz, éste se estremece porque sabe que está ante el Juez y habla diciendo: "Padre, mi desobediencia y mis deudas contigo son muy grandes y no puedo aspirar a vivir en tu morada porque no tengo méritos, hoy que he retornado al valle espiritual veo que sólo he acumulado faltas, las que debo restituir". Mas el Padre cariñoso le señala una vez más el camino y vuelve a encarnar, a formar parte de la humanidad y  entonces el espíritu ya experimentado, con mayor fuerza, doblega la envoltura para sobreponerse y obedecer los dictados divinos, se entabla la lucha, combate con los pecados que hacen caer al hombre y quiere aprovechar la oportunidad que le ha sido concedida para su salvación; lucha de principio a fin y cuando las canas brillan en su sien y su cuerpo, antes robusto y fuerte, va doblegándose por el peso de los años y perdiendo energías, el espíritu se siente fuerte, más desarrollado y experimentado; ¡qué grande y repugnante le parece el pecado! Se aleja de él y llega al final; ya sólo espera el momento en que el Padre lo llame, porque ha llegado a la conclusión de que la ley divina es justa y la voluntad de Dios es perfecta. Que ese Padre vive para dar vida y salvación a sus hijos, y cuando llegó el día postrero, palpó en su carne la muerte y no sintió dolor, se apartó callada y respetuosamente, contemplase en espíritu, y como si tuviese delante de él un espejo, se miró hermoso y radiante de luz. Entonces la voz le habló  y le dijo: hijo ¿a dónde vais? Y él que sabía quién era, acercose al Padre, dejó que su luz invadiera su ser y habló así: ¡Oh Creador, oh amor Universal, vengo a vos para descansar y entregaros el cumplimiento! La cuenta estaba saldada y el espíritu se encontraba sano, limpio y sin cadenas de pecados, y vio delante de él el galardón que le esperaba. Sintió después que se fundía en la luz de aquel Padre, que su gozo era mayor y contempló una mansión de paz, una tierra santa y un silencio profundo y quedó descansando en el seno de Abraham.

02-033.17 Os hablo de las maravillas que encierra la vida espiritual y os presento mi enseñanza. ¿Queréis cumplir en la Tierra para llegar a Mí, oh pueblo de Israel, oh humanidad, hija mía? Por méritos penetraréis en el Reino Celestial, y con la práctica de las virtudes alcanzaréis la paz en la Tierra.

02-033.18 Habéis encarnado tiempo tras tiempo y en cada reencarnación habéis hecho más grandes vuestra deuda y restitución. No me culpéis de vuestros sufrimientos porque Yo no os castigo, vosotros sois los que dictáis vuestra sentencia.

02-033.19 Aquí tenéis el último tiempo para reparar vuestras faltas.

02-033.20 He retornado entre vosotros en virtud de la promesa que os hice, he hecho pacto con vosotros desde los primeros tiempos y os guiaré hasta el fin. Porque sois el pueblo que se ha preparado para sentarse a mi mesa. Yo soy el manjar y el fruto, el pan y el vino.

02-033.21 Incansablemente venís a escucharme para calmar vuestra hambre y sed de justicia, como en el Segundo Tiempo en que también me siguieron los hombres hambrientos de amor. Entregué mi palabra en los valles, en las montañas, en los mares, y en el desierto me siguieron las multitudes; su fe no conocía el cansancio, su firmeza era inquebrantable, entonces mi piedad se extendía sobre aquellos hombres y los envolvía en la esencia de mi palabra. Las madres llevaban en brazos a sus hijos; los hombres abandonaban sus tareas para escucharme; los ancianos apoyados en su báculo seguían a la multitud.

02-033.22 Fue en una de esas ocasiones, cuando el Maestro realizó el milagro de los panes y de los peces, como una demostración de que cualquier pan alcanzará cuando sea repartido con amor y sin distinciones, porque la conformidad y la fraternidad serán también un sustento.

02-033.23 Los mismos discípulos habían dudado que tan escasas provisiones alcanzaran a alimentar multitud tan grande, mas cuando vieron realizado el milagro, avergonzados se dijeron para sí: "En verdad, éste es el Mesías".

02-033.24 Aquí me tenéis nuevamente en el Tercer Tiempo, vengo a entregaros el pan de la vida eterna del cual comerá la humanidad.

02-033.25 Vengo a daros esta palabra por medio del entendimiento humano; para comunicarme en esta forma, tuve que esperar la evolución espiritual y mental del hombre para servirme de él en este tiempo. Mi voluntad se ha cumplido y este misterio se convertirá en claridad, para todos aquellos que no acierten por ahora a comprenderlo.

02-033.26 No temáis a los juicios y mofas de las sectas y religiones; ellas son las que teniendo en sus manos los libros de las profecías no las han interpretado y por ello no me han sabido esperar. En cambio, vosotros que no conocíais las profecías que hablaban de mi retorno como Espíritu Santo, me estabais esperando. Ya ha llegado el Tercer Tiempo y la humanidad no ha sabido interpretar el evangelio.

02-033.27 Cuántos pueblos van como ovejas sin pastor, mas Yo estoy con vosotros y para hacerme reconocer, me he manifestado en la pobreza y en la humildad como en el Segundo Tiempo. Si la humanidad quiere identificarme a través de los que me siguen, podrá lograrlo; los enfermos, los tristes, los humillados, los cansados, los hambrientos y sedientos de justicia, los muertos a la fe, son los que vienen en pos de Mí.

02-033.28 A nadie extrañe el que no haya aparecido en este tiempo en el seno de alguna iglesia, tampoco en el Segundo Tiempo surgí de religión alguna.

02-033.29 No me encontraré donde exista vanidad, materialismo e idolatría; quiero manifestarme en el seno de la más grande sencillez y humildad, donde no existan ritos que os hagan olvidar la esencia de mi Ley; por eso no os extrañe verme rodeado de menesterosos de rudos y pecadores, porque he puesto en ellos mi caridad transformándolos en seres útiles, sonándolos para que conviertan a muchos, y por ellos que sois vosotros, he dado pruebas manifiestas de mi poder. Mas si a pesar de ello aún dudáis, no temáis, "que nadie es profeta en su tierra". Mañana vendrán los extranjeros y os creerán, o iréis a tierras desconocidas y os recibirán, porque no todos dudan de vosotros; también hay quienes os siguen y se apoyan en vuestro amor y caridad, sirviéndoos de aliciente y estímulo en la difícil pendiente del camino. ¿Qué será de aquellos que os siguen y encuentran fuerzas en vosotros, si llegaseis a flaquear? Cuando os sintáis débiles, buscadme y os fortaleceré. Si llegáis a encontrar el dolor, no penséis que os he castigado, sacad de aquella prueba el provecho que encierra para vuestra evolución.

02-033.30 Con sólo quererlo ya seréis limpios ¿qué mérito tendría que Yo fuera quien os purificara? Que cada quien restituya sus faltas a mi Ley, eso sí tiene mérito, porque entonces sabréis evitar en lo futuro las caídas y errores, porque el dolor os lo recordará.

02-033.31 Si entre la falta cometida y sus naturales consecuencias, se interpusiese un arrepentimiento sincero, el dolor no os llegará, porque entonces ya seréis fuertes para soportar con resignación la prueba. El mundo apura un cáliz muy amargo y Yo nunca le he castigado, mas después de su dolor vendrá a Mí, que le  estoy llamando; para entonces, los que fueron ingratos sabrán  dar gracias al que sólo bienes ha derramado en su existencia.

02-033.32 Hasta ahora no ha sido el amor humano el que se Imponga en el mundo; ha sido, como lo fuera desde el principio de la humanidad, la fuerza la que impera y vence. El que ha amado ha sucumbido víctima de la maldad.

02-033.33 El mal ha extendido su reino y se ha hecho fuerte en la Tierra, y es precisamente en este tiempo cuando vengo a oponer mis armas a esas fuerzas, para que el reino del amor y de la justicia se establezca entre los hombres; antes combatiré, porque para daros la paz de mi Espíritu, es menester que haga la guerra y destruya todo mal.

02-033.34 El día de justicia ya es entre vosotros, vivos y muertos escucháis en este tiempo la voz de la conciencia.

02-033.35 Este mundo no es la mansión eterna para vuestro espíritu, si así fuese, no veríais morir vuestro cuerpo que tanto amáis, no veríais extinguirse la vida de vuestros padres, de aquellos que os dieron el ser. Todo es perecedero, nada es estable en este mundo, si aquí todo fuese bienandanza y placeres, jamás os acordaríais de vuestro espíritu, no pensaríais en los demás, ni me recordaríais.

02-033.36 Muy largo ha sido el camino de dolor que ha recorrido vuestro espíritu y no quiero que encontréis dolores más grandes de los que ya habéis conocido; retornad a Mí en busca de la paz, buscad vuestra perfección y os convertiré en maestros que enseñen y rescaten a los perdidos en las tinieblas de la ignorancia.

02-033.37 Hombres que habéis llorado ante mis palabras de perdón, ¿por qué, mostrándome vuestra diestra manchada con la sangre de vuestro hermano, la justicia aún no ha llegado a vosotros? No temáis, que vuestro arrepentimiento verdadero será como un manto que os defienda y mi perdón como agua cristalina que os fortalezca en vuestra restitución. Mas, ¡ay del que haya matado y no haya saldado su cuenta! ¡Ay del que haya hurtado, causado deshonra, o no haya cumplido para con sus padres! Porque entonces la vida y el dolor, como un sabio juez les juzgará, y como un maestro les enseñará.

02-033.38 Hoy habéis llegado hasta Mí venciendo todos los obstáculos y ansiosos de escuchar de nuevo mi palabra, porque tenéis el anhelo de convertiros en mis discípulos, y por eso venís a escuchar y a estudiar mi lección divina.

02-033.39 Sabéis que para regeneraros y encontrar fuerzas para vencer vuestras pasiones, no hay nada mejor que mi palabra que ilumina vuestro espíritu y despierta en vosotros el verdadero amor por vuestra limpidez espiritual.

02-033.40 Este es el tiempo en que mi palabra es vertida con mayor extensión para que no ignoréis lo que os revelo, mas si a veces os hablo en sentido figurado, es para que grabéis mejor mis lecciones.

02-033.41 Soy la barquilla salvadora que se ha presentado al alcance del náufrago próximo a perecer; quienes han sido puestos a salvo en la orilla donde está la paz, sienten después en su interior, él deber de hacer lo mismo con sus semejantes cuando están en peligro de perderse.

02-033.42 Las naves se han agotado y son muchos los náufragos que piden ayuda. Ved a la humanidad perdiéndose en los vicios, en la perversidad y en el crimen; ved a los hombres consagrados a una vida de materialismo y egoísmo; las mujeres se han familiarizado con el pecado que reina en todas partes, pierden su virtud y su delicadeza, el hogar que es el templo del hombre, es profanado porque de él desaparece la luz, el calor y la paz.

02-033.43 Vengo a este planeta y en él busco al espíritu del hombre que es el templo de Dios, y enciendo en él la fe hablándole de un mundo nuevo, de un mundo de paz, al cual puede llegar con la regeneración y la fraternidad. Unos sienten latir con fuerza su corazón y hacen suyo el ideal divino; otros se quejan de obstáculos y dificultades como pretextos para no seguirme. A éstos les falta la fe y no han comprendido que quien se aparta de su destino, una y otra vez tendrá que llegar al mismo punto hasta que haya recorrido todo el camino.

02-033.44 No os digo que os apartéis de vuestros deberes materiales ni de los sanos goces del corazón y de los sentidos; sólo os pido que renunciéis a lo que envenena a vuestro espíritu y os enferma el cuerpo.

02-033.45Quien vive dentro de la ley, está cumpliendo con lo que le dicta su conciencia. El que huye de las satisfacciones lícitas para sumergirse en los placeres prohibidos, aún en los instantes de mayor placer se pregunta por qué no es feliz ni encuentra paz. Porque de goce en goce va descendiendo hasta perderse en el abismo, sin encontrar la verdadera satisfacción para su corazón y su espíritu.

02-033.46 Hay quienes necesitan sucumbir apurando hasta la última gota del cáliz donde buscaron el placer sin encontrarlo, para que puedan escuchar la voz de Aquél que eternamente les está invitando al festín de la vida eterna.

02-033.47 Yo recibo la ofrenda de mis discípulos. Elías os ha preparado y ha intercedido ante Mí, para que vosotros seáis dignos de escuchar mi palabra y sepáis aprovechar su esencia. Mi promesa es que todo el que me busque en su tribulación, será consolado.

02-033.48 Es la era del Espíritu Santo en la que estoy comunicándome con el hombre. De los que me han oído, unos empiezan a reconocerme y otros ya me aman. Cuando este tiempo de mi comunicación haya pasado, la humanidad sabrá quién ha venido, reconocerá a Elías como precursor lleno de gracia y potestad, y al Maestro que ha descendido por amor al género humano.

02-033.49 Discípulos amados, imitadme para que lleguéis pronto al final de vuestra restitución, donde Elías el pastor que os ha guiado a través de los tiempos, os presentará ante Mí.

02-033.50 No quiero que los espíritus al desprenderse de esta tierra, se sientan solitarios o perdidos en la inmensidad del valle espiritual que a todos espera; por esto Elías os habla y os prepara para ese paso transitorio, y vosotros debéis dar a conocer a vuestros hermanos a ese Espíritu que es pastor e intermediario entre el hombre y su Creador.

02-033.51 Estáis contemplando una etapa de rigor y de justicia, todos recogéis ahora el fruto de vuestra labranza; este tiempo tenía que llegar, escrito estaba, Yo os previne que oraseis e hicieseis penitencia, y os he encontrado dormidos, sin recordar mis palabras. Mas Yo velo por vosotros y he venido una vez más a traeros mi enseñanza que os muestra muy amplios horizontes; si sabéis comprenderla seréis fuertes y de gran voluntad. Y cuando esta luz haya penetrado en vuestro espíritu, id hacia los demás y ayudadlos a salir de su letargo, tened caridad de los que pecan por ignorancia y señaladles el camino que les conduzca a su salvación.

02-033.52 Los que ayer eran párvulos los estoy convirtiendo en discípulos, y a los discípulos los acerco más a Mí. A todos os he colocado en una sola escala y he participado de vuestras tribulaciones. El dolor de la humanidad llega a Mí, Elías lucha por la unificación de espíritu en los hombres. La nueva torre de Babel ha crecido en soberbia y división, mas frente a ella Yo levanto la torre de Israel con bases de humildad y de amor. La lucha será grande, pero al fin, la virtud abatirá al pecado y la paz se restablecerá. Entonces los que habían sido débiles serán fuertes; los ciegos abrirán sus ojos y será el verdadero despertar del espíritu para penetrar en una vida de evolución.

02-033.53 El oro y el poder que tanto ambiciona el hombre, no le darán la paz a su espíritu, ni consuelo en su lecho de enfermo, sólo endurecerán su corazón. Cuántas veces he presentado   ante   los   ojos   de   los acaudalados,   cuadros   de  dolor para probar sus sentimientos y han sido indiferentes a la orfandad, a la miseria y al dolor de sus semejantes, sin comprender que sólo los he hecho depositarios de bienes materiales para que los repartan con justicia y caridad.

02-033.54 Hay muchos seres que esperan una mano piadosa que les cure, una palabra de consuelo o un ejemplo que les redima. El espíritu padece hambre de amor, de sinceridad y de justicia, y vos, Israel, podéis dar, porque Yo os he entregado un caudal de bienes espirituales que debéis esparcir.

02-033.55 No todos los tiempos serán de paz para vosotros, por eso, hoy que aún tenéis libertad, debéis trabajar con afán y preparar con la oración a vuestros hermanos de otras naciones, ya sabéis que para el espíritu no hay distancias, y así, el día en que mi doctrina sea llevada por mis mensajeros, éstos no tropiecen, si no que encuentren amigos, hermanos que comprendan su misión y les den apoyo y calor.

02-033.56 Aquél a quien le sea encomendado este mensaje, y viva en comunión Conmigo, le inspiraré obras perfectas y manifestaré mi Espíritu en sus palabras.

02-033.57 Muchos de vosotros, habéis sentido el desprecio de la humanidad por seguir al Maestro, otros habéis sido rechazados en el hogar de vuestros padres y otros habéis sido repudiados por vuestra esposa o esposo, mas pensad que Yo todo lo contemplo y que vuestro sacrificio lo compensaré con creces.

02-033.58 No miréis enemigos sino hermanos en todos los que os rodean. No pidáis castigo para que deis ejemplo de perdón y no haya remordimiento en vuestro espíritu. Cerrad vuestros labios y dejad que Yo juzgue vuestra causa.

02-033.59 Sanad a los enfermos, volved la razón a los extraviados; apartad a los espíritus que nublan la inteligencia y haced que ambos recobren la luz que han perdido.

02-033.60 Orad por las naciones, que Yo velaré por vosotros. Llevad mi palabra a todos los corazones, después dadme gracias por los beneficios que hayáis recibido, porque habréis reconocido que la hoja del árbol no se mueve sin mi voluntad.

02-033.61 De cierto os digo que los que más se han alejado de Mí, se dan cuenta de que es tiempo de justicia, porque tienen presentimientos e inquietudes.

02-033.62 Mi voz como una trompeta, está llamando y despertando a los espíritus, mas si la humanidad se hubiese preocupado por estudiar y analizar las profecías del Primero y Segundo Tiempos, nada de cuanto ahora acontece le sorprendería, ni le confundiría, porque ya todo estaba pronosticado.

02-033.63 Mi palabra de ayer se cumple hoy, porque antes dejaría de alumbrar el astro rey, que ella dejare de cumplirse.

02-033.64 Soportad la amargura que os ocasiona la guerra de los pueblos, no claméis justicia sobre ellos, que bastante amargo es ya su cáliz. Sed misericordiosos en vuestros juicios, pensamientos y oraciones.

02-033.65 Quienes aún disfruten de alguna paz, tienen el deber de orar para ayudar espiritualmente a los que sufren los rigores y calamidades de la guerra.

02-033.66 Si en vez de piedad, sentís cólera o desprecio hacia quienes causan tantos sufrimientos a la humanidad, en verdad os digo que os despojáis de toda elevación espiritual y de toda comprensión.

02-033.67 Dejad que mi voz encuentre eco en vuestro corazón; llevad a la práctica mi palabra, esa será la forma de que mi doctrina tome fuerza en la Tierra. Ella es la luz que se enfrentará a las ideas que han surgido de una humanidad enferma y decadente.

02-033.68 Toda la justicia, la grandeza y la luz que pueda ambicionar la humanidad para la evolución de su espíritu, podrá encontrarla en mi doctrina; mas para que el hombre se detenga a analizar mi enseñanza y se interese por su contenido, antes tendrá que contemplar el principio de la fructificación de ella, en la regeneración y virtudes de mis discípulos.

02-033.69 Grandes misterios prometo revelaros cuando viváis en paz, porque entonces podrá brillar mi luz en vuestro ser.

02-033.70 Todos quisierais ser de los que testifiquen mi verdad y ser en el camino de la humanidad como un faro para el navegante o una estrella para el peregrino.

02-033.71 Hoy me tenéis entre vosotros por medio de esta comunicación, aprovechad mi estancia, y de párvulos convertíos en discípulos, para que dignamente podáis predicar con mi palabra cuando Yo haya cesado de hablar.

02-033.72 Estudiad, velad y orad, sembrad el amor y la caridad entre vuestros hermanos, para que Yo diga a la humanidad a través de vuestras obras, "Amaos los unos a los otros".

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 34

02-034.01 Pueblo amado, no esperéis tiempos mejores para revelar este mensaje a la humanidad, porque no vendrá otro tiempo más apropiado que éste.

02-034.02 Abrid vuestros ojos a la realidad y no soñéis más con las vanidades del mundo; comprended que vuestra misión es la de dar a conocer mi doctrina por todos los caminos de la Tierra.

02-034.03 Aquí entre las multitudes, descubro a los futuros emisarios, a los nuevos apóstoles, a los labriegos que deberán ser incansables en el cumplimiento de su misión.

02-034.04 Unos irán por el oriente, a otros les enviaré por el occidente y la diferencia de lenguas no será obstáculo para la difusión de mi palabra.

02-034.05 La espada de luz, de amor y de justicia que existe en mi doctrina, abrirá caminos, destruirá murallas de ignorancia y borrará fronteras. Todo quedará preparado para la unificación de los pueblos.

02-034.06 Al principio de la lucha unos aceptarán con regocijo la doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana, en cambio otros, viendo en ella una amenaza para el poder terrenal y para sus erróneas interpretaciones, la rechazarán y os perseguirán, mas de cierto os digo, que será como si ellos, con la palma de su mano, quisiesen impedir que el sol diese su luz.

02-034.07 Debo advertiros, que el que rechazara esta palabra me habrá rechazado a Mí, y el que la aceptare me habrá aceptado a Mí, porque en su esencia me he manifestado en este tiempo a los hombres, en ella está presente mi Espíritu, por eso os digo que quien recibiera mi palabra, ése reconocerá mi voz, me abrirá las puertas de su corazón y me tendrá dentro de sí.

02-034.08 Una hermosa oportunidad de restituir y saldar vuestras deudas os ha ofrecido mi justicia; no desaprovechéis ni uno solo de los días de vida que os he confiado.

02-034.09 Sois el hijo pródigo que retornó arrepentido a la casa paterna, y os he recibido con amor para haceros recuperar vuestra heredad.

02-034.10 Sé quiénes son entre los que llegan llorando ante mi presencia, los verdaderos arrepentidos, los que lloran sus culpas con lágrimas de remordimiento sincero y me piden una oportunidad para restituir, lloran por haber ofendido a su Padre, no lloran por ellos. En cambio, hay otros que aparentemente sienten pesar de haberme ofendido y lloran, prometen y hasta juran no volver a pecar, pero al mismo tiempo que prometen, me están pidiendo nuevos bienes terrenales. Esos son los que pronto han de alejarse de la casa paterna.

02-034.11 Si logran recibir de Mí lo que buscaban, irán a derrocharlo, si no lo consiguieron blasfemarán en contra mía. Creen que en la humildad de este camino sólo hay espinas, y no saben que el que han elegido, es el más incierto, el más accidentado y azaroso. Piensan que entregados completamente a los placeres del mundo, podrán aumentar sus caudales y con ello disminuir sus necesidades, sin darse cuenta que por rechazar el dulce peso de una cruz espiritual, han echado sobre sus hombros un enorme fardo material, bajo cuyo peso terminarán agobiados.

02-034.12 Cuán pocos son los que aspiran a vivir en el paraíso de la paz, de la luz y de la armonía, cumpliendo con amor las leyes divinas.

02-034.13 Muy larga es la senda por la que ha transitado la humanidad y aún prefiere comer los frutos prohibidos que sólo acumulan penas y desengaños en su vida. Frutos prohibidos son aquellos que siendo buenos por haberlos creado Dios, pueden transformarse en nocivos al hombre si éste no se ha preparado debidamente o los toma con exceso.

02-034.14 El hombre y la mujer toman sin preparación el fruto de la vida y desconocen su responsabilidad ante el Creador, al traer nuevos seres a encarnar en la Tierra.

02-034.15 El hombre científico con mano profana corta un fruto del árbol de la ciencia sin escuchar antes la voz de su conciencia, en la que le habla mi ley para decirle que todos los frutos del árbol de la sabiduría son buenos, y que por lo tanto, quien los tome deberá hacerlo inspirando únicamente en el bien a sus semejantes.

02-034.16 Estos dos ejemplos que os he explicado os enseñan por que la humanidad no conoce el amor, ni la paz de ese Paraíso interior que el hombre por medio de su obediencia a la ley debiera llevar por siempre en su corazón.

02-034.17 Para ayudaros a encontrarlo, he venido a doctrinar a los pecadores, a los desobedientes, ingratos y soberbios, para haceros comprender que estáis donados con espíritu, que tenéis conciencia, que podéis razonar y valorizar perfectamente lo que es bueno y lo que es malo, y a mostraros el sendero que os conducirá al paraíso de paz, de sabiduría, de amor infinito, de inmortalidad, gloria y eternidad.

02-034.18 Os hablo a vosotros que habéis pecado, porque los justos viven ya en el paraíso espiritual y los demás seres que carecen de espíritu y por lo tanto de conciencia, se recrean en su paraíso, que es la naturaleza, donde viven en perfecta obediencia y armonía con toda la creación.

02-034.19 Hoy he venido a iluminar el sendero por donde deberéis evolucionar y a cuyo final me encontraréis. No vengo a obligaros, mas sí os prevengo que si desoís este llamado, no tardaréis en venir por vuestra propia voluntad buscando el camino de salvación, pero entonces vendréis huyendo de los horrores de vuestra inhumanidad, de vuestra audacia y de vuestro orgullo.

02-034.20 No llego a vosotros con rigor, sois vosotros los que dais el merecido castigo a vuestras faltas.

02-034.21 Pueblo: en vuestro corazón dejo la esencia de mi palabra, para que os alimentéis espiritualmente, porque vuestro corazón es como una flor y su perfume es la esencia de amor que en él he depositado. No dejéis que esta flor se marchite, porque pronto perdería su aroma. Delicadas son las flores de vuestros huertos, pero más delicado es vuestro corazón y aún más, su esencia divina.

02-034.22 Después de 1950 no recibiréis ya mi palabra a través de estos entendimientos a quienes habéis llamado portavoces o intérpretes. Unos partirán de esta Tierra hacia el valle espiritual, otros se quedarán para recibir las primeras inspiraciones, las señales precursoras de la comunicación de espíritu a Espíritu.

02-034.23 Cuando esa comunicación comience a desarrollarse entre vosotros, empezaréis verdaderamente a analizar y a comprender la doctrina que ahora estáis recibiendo y sabréis a la vez separar mi esencia de todas las imperfecciones que a mi palabra le hubiese mezclado el portavoz.

02-034.24 Ahora os pregunto: ¿Estáis conformes con ser los pobres de la Tierra, pero ricos en espíritu? ¿O preferís los placeres del mundo a los conocimientos de la vida eterna? Os bendigo, porque en vuestro corazón me estáis diciendo: "Señor, nada es comparable a la gloria de escuchar tu palabra".

02-034.25 En esta Era os estoy dando un nuevo mensaje: El Tercer Testamento. Muchos han sido los testigos de esta manifestación, mas en verdad os digo que no seréis vosotros los que lleguéis a comprender todo el significado de lo que os he revelado, ni apreciaréis la importancia que encierra este mensaje.

02-034.26 Muchas veces he dado una enseñanza y vosotros la habéis interpretado equivocadamente porque estáis materializados, y mientras os he hablado de conocimientos espirituales, vosotros les habéis dado un sentido material. Vendrán otras generaciones más evolucionadas espiritualmente y al estudiar las enseñanzas que contienen estas revelaciones, se estremecerán de emoción espiritual; otras veces se deleitarán con el remanso de paz de mi palabra, y en otras ocasiones quedarán maravillados de lo que en mis cátedras de amor encontrarán. Entonces dirán: ¿Cómo es posible que los testigos presénciales de esta palabra no se hayan dado cuenta de su sentido, de su grandeza y de su luz? No será la primera vez que esto suceda: también en el Segundo Tiempo, hablando Yo al corazón de los hombres, éstos no me entendieron, porque sólo vivían y pensaban para el mundo y para la materia.

02-034.27 Cuando el cuerpo que me sirvió de envoltura en el Segundo Tiempo entró en agonía y desde la cruz pronuncié las postreras palabras, hubo entre mis últimas frases una que ni en aquellos instantes, ni mucho tiempo después fue comprendida: "¿Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?"

02-034.28 Por aquellas palabras muchos dudaron; otros se confundieron pensando que fue una flaqueza, un titubeo, un instante de debilidad. Más no han tomado en cuenta que ésa no fue la última frase, sino que después de ella aún pronuncié otras que revelaban fortaleza y lucidez plenas: "Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu" y "Todo está consumado".

02-034.29 Ahora que he vuelto para hacer luz en vuestras confusiones y esclarecer lo que habéis llamado misterios, os digo: Cuando estuve en la cruz, la agonía fue larga, cruenta y el cuerpo de Jesús, infinitamente más sensible que el de todos los  hombres, sufría una agonía prolongada y la muerte no llegaba. Jesús había cumplido su misión en el mundo, ya había dicho la última palabra y enseñado la última lección; entonces aquel cuerpo torturado, aquella carne destrozada al sentir la ausencia del espíritu, preguntó dolorosamente al Señor: "¡Padre, Padre! ¿Por qué me has abandonado?" Era la dulce y doliente queja del cordero herido hacia su Pastor. Era la prueba de que Cristo, el Verbo, en verdad se hizo hombre en Jesús y su padecimiento fue real.

02-034.30 ¿Podéis atribuir vosotros a Cristo estas palabras, estando unido al Padre eternamente? Ahora sabéis que fue un gemido del cuerpo de Jesús, lacerado por la ceguera de los hombres. Mas cuando la caricia del Señor se posó sobre aquella carne martirizada, prosiguió hablando Jesús y sus palabras fueron: "Padre en tus manos encomiendo mi Espíritu". "Todo está consumado".

02-034.31 ¿Cuándo me hablaréis así, humanidad? ¿Cuándo exhalaréis esa dulce queja que no es reproche, ni duda, ni falta de fe, sino la prueba de amor al Padre manifestándole que en la hora suprema, queréis sentirle cerca? Meditad en cada una de mis frases, porque Yo soy la verdad que os fuera prometida.

02-034.32 Ahora que os estoy doctrinando, me he servido del rudo y del ignorante, porque los científicos y los sabios me han negado; también he buscado pecadores para convertirles y enviarles a dar testimonio de mi verdad. Estos, hijos míos por quienes me estoy manifestando, deben hacerse dignos de esta gracia, despertando a la luz de la doctrina que van a predicar, para que lleguen a tener pleno conocimiento de su misión y sepan que sólo dando ejemplos y mostrando buenas obras serán creídos por sus semejantes.

02-034.33 Este tiempo de enseñanza será propicio para la preparación de las multitudes.

02-034.34 Mi doctrina es el agua pura y cristalina del río de la vida, con la que os purificaréis y lograréis la transformación que os haga dignos de llamaros discípulos del Espíritu Santo. Preparad en mi palabra vuestro corazón y en verdad os digo, que de él brotará la buena simiente; educad a vuestro espíritu y entendimiento escuchándome, y vuestras obras, palabras y pensamientos irradiarán mi verdad.

02-034.35 Cierto es que no sólo vosotros daréis testimonio de Mí porque toda la Creación es una prueba viviente de mi verdad, pero en esta obra tenéis una misión que cumplir y una deuda que saldar con vosotros mismos, porque en verdad os digo que a Mí nada me debéis, sino a vosotros.

02-034.36 Si no dieseis testimonio de vuestro Señor, Yo lo daré, pero lloraréis amargamente por no haber estado cerca del Maestro en la hora de la lucha.

02-034.37 ¿Queréis saber cómo lograréis que vuestro testimonio sea tomado como verdadero? Sed sinceros con vosotros mismos, nunca digáis que poseéis lo que no tengáis, ni tratéis de revelar lo que no hayáis recibido. Enseñad sólo lo que sepáis, testificad únicamente lo que hayáis visto, mas si os preguntasen algo que no podáis contestar, callad, pero nunca mintáis; nuevamente os digo, que vuestro "sí" sea siempre "sí" y vuestro "no" sea siempre "no" y así seréis fieles a la verdad. Tampoco juréis, porque quien dice la verdad, no necesita de juramentos para hacerse creer, ya que en sus obras lleva la luz. Dejad que jure aquél que ha sido falso y que llegado el momento de necesitar ser creído, tiene que recurrir al nombre de Dios para apoyar sus palabras. Vosotros no juréis por Dios ni por María, tampoco por vuestros padres ni por vuestra vida. Vuelvo a deciros que vuestras obras serán las que den testimonio de vuestras palabras, y unas y otras darán testimonio de Mí.

02-034.38 Si diciendo la verdad os creen, benditos sean aquellos que os crean. Si por decir la verdad os negasen, hiriesen u os burlasen, dejadme a Mí la causa, porque la causa de la verdad es mía, entonces Yo os defenderé. Tampoco intentéis disfrazar la verdad con el velo de la mentira, porque vuestro juicio será grande. ¿No sabéis de aquél gran templo de Jerusalén en donde siglos tras siglos los hombres penetraron en busca de fortaleza y de sabiduría? Pues fue grande mientras su seno fue como un redil de paz para los espíritus, mas cuando penetró la hipocresía, la mentira y la codicia, su velo se rasgó y más tarde no quedó de él ni piedra sobre piedra.

02-034.39 Vuelvo a deciros que empecéis a ser sinceros con vosotros mismos, que no tratéis de engañaros, es decir que comencéis a amar la verdad. Se aproxima el instante, en que caigan las grandes cabezas del mundo, en que las naciones sientan mi divina justicia. ¡Cuánto clamor habrá entonces entre los hombres! Un mundo de falsedades, de errores e injusticias desaparecerá, para que en su lugar se establezca el Reino de Dios que es justicia y es luz. Para muchas obras humanas será el fin, mas para el tiempo de la espiritualidad será el principio.

02-034.40 El mundo que desaparecerá será el mundo de maldad que habéis creado, en el cual los fuertes oprimen a los débiles; del que ha huido la inocencia hasta de los niños, en el que los padres desconocen a los hijos y los hijos a los padres. Este mundo en el que los principios e instituciones más sagradas han sido profanadas por los hombres, y en el cual unos a otros, en vez de amarse corno hermanos, se matan.

02-034.41 Para que esta nueva Babel desaparezca, es menester que su maldad sea cortada de raíz como mala hierba. El dolor será grande, pero en ese cáliz se purificarán los impuros y abrirán sus ojos los ciegos, la muerte detendrá la carrera de muchos, mas no será para exterminarles, sino para conducirles a la verdadera vida.

02-034.42 De las obras malas de la humanidad nada quedará, mas sobre los escombros de vuestro pasado, Yo haré surgir un mundo nuevo como un gran reino en donde la humanidad sea como una extensa familia que viva en paz, que ame, que sienta y piense en mi ley de amor.

02-034.43 Nuevas generaciones poblarán la Tierra y recogerán los frutos de la experiencia y de la evolución tanto espiritual como material, que sus antepasados hayan dejado, porque de todo el pasado seleccionarán los buenos frutos.

02-034.44 Sobre los cultos imperfectos hacia mi Divinidad, se levantará un culto verdaderamente espiritual, así corno también,  sobre la ciencia materialista de los hombres del presente, se levantará una nueva ciencia al servicio de la fraternidad, del bienestar y de la paz.

02-034.45 La división de los hombres desaparecerá, y así como en sus discordias se distanciaron unos de otros, creando idiomas y lenguas para cada pueblo, cuando la armonía principie a brillar en el mundo, todos sentirán la necesidad de entenderse con un solo lenguaje, De cierto os digo, que la caridad de los unos a los otros les facilitará esta obra, porque estará basada en el mandato que os dice: "Amaos los unos a los otros".

02-034.46 ¿Cómo ha de ser justo que la especie humana no se entienda entre sí, si hasta los animales de una misma especie se comprenden, así sean unos de una región y otros de otra?

02-034.47 Uníos con amor inspirados en vuestro Padre, y El que es el alfa y la omega de toda la Creación, os inspirará el lenguaje universal.

02-034.48 Recreaos, recreaos con mi palabra, ella está más allá de la división de vuestros idiomas, más allá de vuestro principio y de vuestro fin; mas si os habéis maravillado de   la   forma  tan   extensa  e  inagotable   con  que  os  he hablado por labios de mis portavoces, sabed que sólo ha sido un destello de mi luz divina el que he enviado sobre estos entendimientos.

02-034.49 Me preguntáis: "¿Señor, por qué si nos habéis elegido para ser testigos de esta manifestación, no nos habéis excluido de los sufrimientos y vicisitudes de la Tierra?" A lo cual, os contesto que es menester que apuréis aunque sea un poco el cáliz que beben vuestros hermanos, para que comprendáis sus aflicciones.

02-034.50 Si os he dicho que en este tiempo será destruido todo lo que  el orgullo y la maldad de los hombres ha hecho, ¿no creéis que también en vosotros haya algo que destruir, que cortar, o que expiar?

02-034.51 Sois agraciados pero a la vez muy tocados por las pruebas, mas si el dolor os mantiene alerta, debéis pensar que es sólo una gota del acíbar que beben otros pueblos; al sentir el dolor vuestro corazón se siente movido a orar, y en ello reconoce intuitivamente una de las misiones que ha traído este pueblo a la Tierra.

02-034.52 Orad, mis hijos, con pensamientos de luz, de paz y de fraternidad y esas oraciones no se perderán en el espacio, sino que su esencia los conservará vibrando en lo espiritual y los conducirá al corazón de aquellos por quienes hayáis orado. Mas para que vuestra oración sea sentida por vuestros hermanos, no os familiaricéis con mi palabra, venid con la misma humildad y fervor de los primeros días, porque vendrá un día en que sintáis estremecido vuestro ser, y ese día será aquél en el cual os hable por última vez en esta forma.

02-034.53 ¿Para qué creéis que os llamé en este tiempo, multitudes? ¿Por ventura sólo fue para curar vuestras dolencias o para haceros recobrar la paz perdida? No, pueblo, si vine a levantaros a la vida verdadera, a encender en vuestro corazón la fe, a devolver a vuestra faz la sonrisa y a vuestro cuerpo la fortaleza, fue porque quise prepararos así para que pudieseis levantaros a la lucha; Pero veo que muchos pensando en sí mismos, asisten a mi cátedra sólo para buscar la paz de su espíritu, sin querer saber nada de la misión que les aguarda; otros, una vez que han recibido lo que deseaban, se alejan sin interesarse por estudiar y comprender el significado de mi doctrina.

02-034.54 Todos habéis sido llamados a tomar parte en esta obra y es por eso que he vertido mi palabra sobre este pueblo, para que guarde en su corazón, aunque sea una sola de mis frases.

02-034.55 Mi enseñanza os dice que si vosotros no dieseis a conocer mi palabra entre la humanidad, las piedras hablarán para dar testimonio de mi verdad y del tiempo que vivís, mas no esperéis a que sean las piedras las que hablen, porque ellas lo harán estremeciendo la Tierra, agitando los mares o saliendo a torrentes por los cráteres de los volcanes.

02-034.56 Mejor será que os preparéis a tiempo, para que cuando este mundo se vea asolado por las pestes, los males extraños y las aflicciones de toda índole, vosotros diseminados por todos los caminos de la Tierra, llevéis a los corazones mi palabra dulce, reconfortante, que lleguéis como tenue brisa a aquellos que han sido azotados por los huracanes.

02-034.57 Apartad vuestra pereza y aprovechad el tiempo precioso de que hoy gozáis, porque no sabéis si en los tiempos venideros tengáis calma para poder estudiar y meditar en mi palabra.

02-034.58 Orad como buenos discípulos y llenad vuestro corazón de nobles propósitos. No olvidéis que no he venido a distinguiros por razas, clases o religiones, para que doquiera que vayáis, os sintáis como en vuestra patria y a cualquiera que encontréis, sea de la raza que fuere, lo consideréis como lo que realmente es: vuestro hermano.

02-034.59 Os traje esta palabra y os la hice oír en vuestro lenguaje, mas os doy la misión de que más tarde la traduzcáis a otras lenguas, para que sea de todos conocida.

02-034.60 De esta manera empezaréis a construir la verdadera torre de Israel aquélla que espiritualmente unifique a todos los pueblos en uno solo, aquélla que una a todos los hombres en esa Ley divina, inmutable y eterna que conocisteis en el mundo en labios de Jesús, cuando os dijo "Amaos los unos a los otros".

02-034.61 Escudriñad mi palabra hasta que estéis ciertos de su pureza y de su verdad, solamente así podréis caminar fuertes y permanecer firmes ante la invasión de ideas materialistas que amenazan al espíritu. Porque el materialismo es muerte, es tiniebla, es yugo y veneno para el espíritu. Jamás cambiéis la luz o la libertad de vuestro espíritu por el pan terrenal o por mezquinos bienes materiales.

02-034.62 En verdad os digo, que quien en mi Ley confíe y persevere en la fe hasta el fin, nunca le faltará el sustento material, y en los instantes de su comunicación con mi Espíritu, recibirá siempre por mi caridad infinita el pan de la vida eterna.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 35

02-035.01 Benditos sean los que me piden con humildad y fe para el progreso, de su espíritu, porque ellos recibirán lo que soliciten de su Padre.

02-035.02 Benditos los que saben esperar, porque a sus manos llegará mi caridad en el instante oportuno.

02-035.03 Aprended a pedir y también a esperar, sabiendo que nada escapa a mi caridad; confiad en que mi voluntad se manifieste en cada una de vuestras necesidades y pruebas.

02-035.04 El hijo tiene derecho a pedir a su Padre lo que esté dentro de su ley de justicia y amor, y el Padre a su vez, tiene el deber de atender al hijo.

02-035.05 Yo os digo que los que aquí en la Tierra acaten mi voluntad, cuando estén en espíritu gozarán de mi amor.

02-035.06 Cuando el peso de vuestra cruz os agobie, invocad a vuestro Cirineo y al instante vendré en vuestra ayuda.

02-035.07 Orad en los momentos de prueba, con una oración breve pero limpia y sincera, y os sentiréis confortados, y cuando logréis estar en armonía con vuestro Señor, podré deciros que mi voluntad es la vuestra y vuestra voluntad es la mía.

02-035.08 No sólo oréis cuando os encontréis atravesando por alguna prueba dolorosa, orad también cuando estéis en paz, porque entonces será cuando vuestro corazón y pensamiento puedan ocuparse de los demás. Tampoco pidáis solamente por los que os han hecho bien o por aquellos que no os hayan causado ningún daño, pues ello, siendo meritorio, no lo es tanto como si veláis por los que en alguna forma os hubiesen causado prejuicios.

02-035.09 ¿Pensad que Yo, vuestro Maestro, he sido Cirineo y Salvador de los mismos que ante Pilatos gritaron? ¡Crucificadle! ¡Crucificadle! También vosotros podéis ayudar a vuestros hermanos a llevar con resignación su cruz, con oraciones, pensamientos, palabras y aun en forma material; así podréis hacer más llevadera la restitución del que va agobiado bajo el peso de su dolor o de su lucha.

02-035.10 Este es un tiempo propicio para que seáis caritativos, por lo tanto, orad, pedid y trabajad, los campos son fértiles y os esperan.     

02-035.11 Pedid la paz para las naciones, atraedla con vuestras oraciones; enviad bálsamo a través de vuestros pensamientos y transmitid luz al entendimiento de vuestros hermanos. De cierto os digo que vuestras peticiones jamás dejarán de ser escuchadas y atendidas por vuestro Padre.

02-035.12 Estad preparados, porque muchos van a negar que Yo me he comunicado por el entendimiento del hombre, mas vosotros les diréis que no es la primera vez que esto acontece, que Dios ha hablado a través del hombre en las Tres Eras, que desde el principio de los tiempos todas las profecías, inspiraciones y revelaciones dadas a la humanidad, han sido voces divinas recibidas por mediación humana, que han guiado a los hombres de todos los tiempos.

02-035.13 Quienes nieguen, contradigan o escandalicen por vuestro testimonio, será porque ignoran lo que es la comunicación espiritual, así se nombren sabios en la Tierra.

02-035.14 Es mi voluntad que por este pueblo que ha sido testigo de mi comunicación bajo esta forma, sepa la humanidad que el hombre desde su origen, estuvo destinado a comunicarse con su Padre Celestial, a servirle de portavoz en este planeta, y que si en los tiempos pasados fueron aislados los casos de los hombres por cuyos labios habló el Señor, ahora vivís un tiempo en el cual la humanidad, de generación en generación, alcanzará mayor perfección y claridad al comunicarse de espíritu a Espíritu con el Padre.

02-035.15 Vosotros anunciaréis que para ese tiempo los hombres todo lo consultarán con su Señor, para llevar a cabo sus obras en el mundo, dentro de los preceptos de la ley divina. El padre de familia hablará a sus hijos con palabras que el Señor ponga en sus labios; los maestros enseñarán bajo una inspiración superior; los gobernantes sabrán transmitir a sus pueblos la voluntad de Dios; los jueces se sujetarán a los dictados de su conciencia que es la luz de Aquél que todo lo sabe, y por lo tanto, es el único capaz de juzgar con perfección. Los médicos confiarán primero en el poder divino y su palabra y su bálsamo vendrán del Señor. Los hombres de ciencia comprenderán la misión tan delicada que han traído a la Tierra, y por su preparación espiritual recibirán las divinas inspiraciones. Finalmente, todos los que hayan  traído al mundo la misión de conducir espíritus por la senda de evolución, sabrán elevarse para recibir mis revelaciones y llevarlas al corazón de las multitudes con la luz y la pureza con que las recibieron.

02-035.16 Os hablo de una era que vendrá y que vosotros debéis anunciarla y profetizarla con la certeza de que llegará; mas si vuestros, hermanos se burlasen de vuestra profecía, no temáis, que también Juan el apóstol, cuando dio a conocer lo que en su comunicación con el Padre había recibido, fue burlado y hasta juzgado como enajenado; sin embargo, llegó la hora del cumplimiento de todo aquello que parecía imposible a unos, extraño e incomprensible a otros.

02-035.17 El tiempo que hoy vivís, es precisamente en el que se está cumpliendo cuanto dije por boca de aquel vidente, profeta y portavoz del Maestro.

02-035.18 Por su videncia fue perseguido, atormentado y desterrado aquel apóstol del amor y de la verdad. Mas no le faltó mi protección contra sus perseguidores y verdugos, por lo que os digo que no temáis, que si por esta causa os llevasen a presidio, Yo os pondré en libertad; si os negasen el trabajo o el pan, Yo os sustentaré. Si os humillasen o calumniasen, Yo os ensalzaré y os haré justicia, y si os diesen muerte, Yo os resucitaré a la verdadera vida.

02-035.19 Por eso siempre os digo que debéis prepararos por medio de la oración, para que podáis extender esta profecía y entregar este testimonio con el corazón lleno de mansedumbre, de valor y de fe en el amor a vuestros hermanos.

02-035.20 Todo lo que bajo esa preparación hiciereis en mi nombre, tendrá que dar buenos frutos y veréis realizarse cuanto hayáis anhelado.

02-035.21 Así como a los hombres de los tiempos pasados les cumplí todas mis promesas, así a vosotros también os las cumpliré.

02-035.22 Estáis viviendo tiempos de angustia en los que los hombres se purifican apurando su cáliz de amargura; mas aquellos que han escudriñado las profecías, ya sabían que el momento estaba próximo a llegar, aquél en que las guerras se desatarían por doquiera al desconocerse las naciones.

02-035.23 Todavía falta que las enfermedades extrañas y las epidemias aparezcan entre la humanidad, confundiendo a los científicos; y cuando el dolor llegue a su máximo a los hombres, aún tendrán fuerzas para gritar: ¡Castigo de Dios! Mas yo no castigo, sois vosotros los que os castigáis al apartaros de las leyes que rigen a vuestro espíritu y materia.

02-035.24 ¿Quién ha desatado y provocado las fuerzas de la naturaleza sino la insensatez de los hombres? ¿Quién ha desafiado mis leyes? La soberbia de los hombres de ciencia. Mas de cierto os digo, que este dolor servirá para arrancar de raíz la mala hierba que ha crecido en el corazón de la humanidad.

02-035.25 Los campos se cubrirán de cadáveres, los inocentes también  perecerán, unos morirán por el fuego, otros por el hambre y otros por la guerra. La Tierra se estremecerá, los elementos se conmoverán, las montañas arrojarán su lava y los mares se encresparán.

02-035.26 Yo dejaré que los hombres lleven su perversidad hasta un límite, hasta donde se los permita su libre albedrío, para que horrorizados ante su propia obra, sienten en su espíritu el verdadero arrepentimiento.

02-035.27 Vosotros, humildes discípulos, hombres que aunque estáis llenos de imperfecciones, sentís amor por vuestros hermanos; contrarrestad la influencia de las pasiones desatadas por la guerra, con pensamientos de paz, con oraciones saturadas de luz espiritual, con palabras de fraternidad y con obras que encierren verdad y caridad; debéis estar preparados, porque al final de la guerra, cuando esta contienda termine, vendrán de lejos las multitudes en busca del bálsamo para el cuerpo y para el espíritu.

02-035.28 "No nos dejéis cuando esa hora llegue, oh Maestro", me dice este pueblo. A lo cual Yo os contesto que no os puedo dejar, porque en todo lo creado me encuentro presente.

02-035.29 Hablaré a los hombres a través de los elementos, de los mares surgirá mi voz y de un confín al otro de este planeta, se sentirán tocados los espíritus por la luz de Aquél que es el único que con verdadera ternura puede deciros: "Amaos los unos a los otros".

02-035.30 Este precepto se convertirá para muchos en su juez, otros lo sentirán en su corazón como una herida abierta y para otros será como un guardián que no los dejará dormir para su cumplimiento.

02-035.31 Ya veis que no podré apartarme de vosotros, como lo dijo hace tiempo uno de mis profetas, que en este tiempo mi Espíritu estaría derramado sobre toda carne y sobre todo espíritu.

02-035.32 Doquiera que vayáis, Yo seré delante de vosotros. Doquiera que me busquéis, me encontraréis. Doquiera que poséis vuestra mirada me contemplaréis, mas no quiero anunciaros tan sólo amarguras y presagios de grandes tribulaciones con mi palabra de este día. Si os hablo de todo ello, es para dejaros velando y orando, para que no os sorprendan las pruebas en el instante en que éstas lleguen a vosotros.

02-035.33 Así como os he anunciado la guerra y los desastres que deparan a la humanidad, también os digo que llegará un día en el cual todas las naciones de la Tierra disfrutarán de paz, en el que los hombres se amarán en Mí, y su vida, su trabajo, sus obras en el mundo, serán el culto agradable que como incienso perfumado se eleve de este planeta hacia Mí.

02-035.34 Me preguntáis: "Señor, ¿hasta cuándo llegará ese tiempo?" Y Yo os respondo: Cuando la humanidad se encuentre desmanchada por el dolor, el arrepentimiento, la regeneración y la práctica del bien.

02-035.35 Al cumplir el espíritu de la humanidad con el pacto que tiene celebrado con su Padre, Yo cumpliré a mi vez hasta la última de mis promesas, abriré mi arcano y lo desbordaré sobre mis hijos en sabiduría, en paz y en revelaciones.

02-035.36 Mientras transitéis por este mundo, velad y orad, pueblos; preparaos de espíritu y de materia, porque pronto os enviaré por los caminos a hablar de mi verdad.

02-035.37 Preparad a vuestro espíritu con la práctica de la oración, de la caridad y de la humildad que mi doctrina os enseña, y preparad también vuestro cuerpo, apartando de él los vicios, los malos hábitos y doblegándolo hasta hacer de él un perfecto colaborador del espíritu. Una vez que estéis preparados, veréis con cuánta claridad aparece el camino ante vosotros. Por eso os digo que la vida del espíritu desde su partida del seno divino hasta su retorno, es una escala de evolución.

02-035.38 El Padre al formaros os puso en el primer peldaño de esa escala, con el fin de que recorriendo ese camino, tuvieseis ocasión de conocer y comprender verdaderamente a vuestro Creador. Pero ¡cuán pocos iniciaron la jornada ascendente partiendo del primer escalón! Los más se unieron en su desobediencia, en su rebeldía, haciendo mal uso del don de la libertad y desoyendo los dictados de la conciencia, dejándose dominar por la materia, para crear con sus vibraciones una fuerza, la del mal, y cavar un abismo hacia donde su influencia tuvo que arrastrar a sus hermanos, que entablaron una lucha cruenta entre sus flaquezas y perversidades, y su anhelo de elevación y de pureza.

02-035.39 Qué diferente hubiera sido la vida que hubierais llevado en la Tierra, si hubieseis perseverado en el bien y en la justicia, porque en ella habríais cosechado los frutos de mi amor. Sin embargo, no estáis perdidos ni os he proscrito de mi Reino, prueba de ello es que cuando llegué a vosotros, humanizando mi presencia, descendí hasta el mundo que habéis creado con tantos errores e imperfecciones.

02-035.40 Aquí en este mundo, para demostraros que os amo a pesar de vuestros desvíos y de vuestra ingratitud, os di mi sangre y mi cuerpo.

02-035.41 Mi ley inmutable que os di en los primeros tiempos, las exhortaciones al bien de los profetas, mi doctrina y cada uno de mis mensajes, son la luz espiritual que a través de la conciencia ha recibido el hombre y estaría fundido su espíritu con el mío, si se hubiese conservado en la ley y en la pureza desde el principio de su evolución.

02-035.42 La lujuria de los hombres, su ignorancia, su falta de elevación espiritual, sus padecimientos causados por sus errores, hicieron que el Padre descendiese para venir a rescatarles, mostrándoles el libro de la sabiduría que habían despreciado por los placeres del mundo y a señalarles nuevamente el camino verdadero.

02-035.43 Muchos siglos han pasado y muchas veces han tenido que volver al mundo los seres, y aún no comprenden la esencia de mi ley ni la naturaleza de su propio espíritu.

02-035.44 Aún me estoy manifestando a los hombres en forma humanizada, aunque también os digo, que lo que en este tiempo vengo revelando, es la lección que elevará a los espíritus a esa escala de que os hablo, desde la cual conocerán y podrán recuperar todo error, reconstruir lo destruido y recuperar cuanto habían perdido.

02-035.45 En mi divina siembra no se pierde una semilla, a pesar de que las caídas de los hombres hayan retardado su florecimiento y fructificación espiritual.

02-035.46 En este tiempo la Tierra es removida con gran dolor de la humanidad, mas es necesario que Yo encuentre mi semilla para apartarla de la cizaña.

02-035.47 ¿Cuál fue la causa de vuestro pecado y de vuestra desobediencia a mi ley?

02-035.48 Escuchad discípulos: Antes de que surgierais a la vida, Yo ya existía y en mi Espíritu estaba latente el vuestro. Mas no quise que heredaseis mi Reino sin haber hecho méritos; no quise que poseyeseis lo existente sin saber quién os había creado, ni quise que os marchaseis sin rumbo, sin destino y sin ideal.

02-035.49 Por eso os di la conciencia, para que os sirviese de guía; os concedí el libre albedrío para que vuestras obras tuvieran verdadero valor ante Mí. Os di espíritu, para que él anhelara siempre elevarse hacia lo luminoso y puro. Os di el cuerpo para que por medio del corazón tuvieseis sensibilidad para lo bueno y para lo bello, y para que os sirviese de crisol, de prueba constante y también de instrumento para habitar en el mundo material. La Tierra ha sido escuela para vuestro espíritu, en ella nunca ha faltado la presencia del Divino Maestro; la vida humana ha sido libro de profunda sabiduría para el espíritu encarnado.

02-035.50 Cuando el espacio se iluminó por vez primera con la presencia de los espíritus, estos titubeantes y balbucientes como niños, no teniendo la elevación ni la fuerza para sostenerse en las moradas de la alta espiritualidad, sintieron la necesidad de un báculo, de un punto de apoyo para sentirse fuertes y les fue dada la materia y un mundo material. Mas en su nuevo estado, fueron adquiriendo experiencia y conocimientos.

02-035.51 No os habéis dado cuenta aún de la misión que debéis cumplir en este tiempo entre la humanidad, mas Yo con mi palabra os haré conocer vuestra lucha y la forma en que podréis llegar a la meta.

02-035.52 Vuestro cerebro es pequeño y no alcanza por sí solo a comprender el valor de los dones que poseéis, ni la trascendencia de la obra que el Padre, a través de este pueblo, tendrá que llevar a cabo entre la humanidad.

02-035.53 Mi voluntad sabia y poderosa, prepara los caminos por donde habrán de levantarse mis emisarios, mis discípulos, mis profetas, con la buena nueva de la manifestación de mi Palabra, para que a la vez preparen los caminos por donde habrán de llegar al seno de vuestra nación, las grandes caravanas de hermanos vuestros que llamáis extranjeros.

02-035.54 Esas caravanas en apariencia vendrán buscando el pan del cuerpo y la paz para el corazón mas Yo sé que será su espíritu el que venga en pos del cumplimiento de mi promesa, la cual está guardada en el fondo de cada espíritu.

02-035.55 De lejanas comarcas y naciones veréis llegar a vuestros hermanos en busca de liberación para su espíritu. De aquella antigua Palestina, llegarán también en multitudes, como cuando cruzaron el desierto las tribus de Israel.

02-035.56 Largo y doloroso ha sido su peregrinaje desde que rechazó de su seno a Aquél que le vino a ofrecer su reino como una nueva herencia, mas ya se va acercando al oasis en donde descansará y meditará en mi palabra, para que después, fortalecido en el reconocimiento a mi ley, prosiga la ruta que le señala su evolución por tanto tiempo olvidada. Entonces oiréis que muchos dirán que vuestra nación es la nueva Tierra de Promisión, la Nueva Jerusalén; mas vosotros les diréis que aquella tierra prometido se encuentra situada más allá de este mundo y que para llegar a ella habrá que hacerlo en espíritu, después de haber cruzado el gran desierto de las pruebas de este tiempo. También les diréis que esta nación es tan sólo un oasis en medio del desierto; mas debéis entender, pueblo, que el oasis deberá dar sombra a los caminantes fatigados, además de ofrecer sus aguas cristalinas y frescas a los labios resecos por la sed a los que en él se refugien.

02-035.57 ¿Cuál será esa sombra y esas aguas de las que os estoy hablando? Mi doctrina, pueblo, mi divina Enseñanza de caridad. ¿Y en quién he depositado este caudal de gracia y de bendiciones? En vos, pueblo, para que vayáis despojando vuestro corazón de todo egoísmo y podáis mostrarlo como un espejo limpio y en cada una de vuestras obras.

02-035.58 ¿No se llenaría de gozo vuestro espíritu y corazón, si por vuestro amor se lograra convertir a la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana, aquel pueblo tan apegado a sus tradiciones y espiritualmente estacionado? ¿No habría gozo entre vosotros, si el antiguo Israel se convirtiera por conducto del nuevo Israel, o sea que el primero alcanzara gracia por el postrero? Hasta ahora, nada ha convencido al pueblo judío de que debe romper antiguas tradiciones para alcanzar su evolución moral y espiritual. Es el pueblo que cree estar cumpliendo con las leyes de Jehová y de Moisés, pero que en realidad aún sigue adorando a su becerro de oro. Está próximo el tiempo en que ese pueblo errante y diseminado por el mundo, deje de mirar hacia la tierra y eleve sus ojos hacia el cielo, en busca de Aquél, que desde el principio les fuera prometido como su Salvador y al cual desconoció y dio muerte porque le creyó pobre y sin bien alguno.

02-035.59 Ya viene la hora en que aquella cruz que por sentencia me dieron, se torna en vara de justicia sobre cada uno de aquellos espíritus hasta que por fin sus labios exclamen: "Jesús fue el Mesías".

02-035.60 Ellos, en su pobreza espiritual, en su miseria y en su dolor me buscarán, y sorprendidos quedarán cuando vean que Aquél que les parecía no poseer nada en el mundo, lo posee todo y que aquellos tesoros y aquel Reino del que tanto les hablara, eran una verdad, y comprenderán que nada del mundo, ningún tesoro, ningún caudal, podrá ser comparable con la paz del espíritu.

02-035.61 Si ese pueblo me volvió la espalda, Yo en cambio le espero, porque podrán los hombres faltar a su palabra y aún a sus pactos, pero Yo soy inmutable y jamás faltaré a mis promesas.

02-035.62 Si a él se le dijo que Yo sería su Salvador, Yo le salvaré, si se le dijo que Yo le llevaría a mi reino, a mi reino le llevaré.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 36

02-036.01 Ante la ternura de mi palabra la contrición llega al espíritu que se ha apartado del sendero de evolución. La dulzura de mis frases hace llorar al hombre, porque supone que sus pecados no merecen ser perdonados.

02-036.02 Yo consuelo al que se arrepiente sinceramente, perdono sus faltas y le ayudo a restituir el mal causado. Sabed que el que no se arrepiente no llega a Mí, porque sólo del arrepentimiento puede surgir la regeneración, la enmienda y la purificación. Sabed también que sólo los espíritus purificados pueden llegar a mi presencia. ¿Mas cómo podríais arrepentiros verdaderamente, si no conocíais la magnitud de vuestras faltas? He tenido que venir a los hombres, para hacerles comprender lo que significa ante la Divina Justicia, arrebatar la vida a un semejante, destruir la fe, engañar a un espíritu, traicionar un corazón, profanar la inocencia, causar una deshonra, despojar a un hermano de lo que es suyo, mentir, humillar y tantas imperfecciones que pasaban inadvertidas a vosotros, porque os habíais familiarizado con todo ello. Mas llegó mi palabra de amor y en su esencia encontrasteis la presencia de una justicia perfecta, que a través de vuestra conciencia os hacía reconocer cada una de vuestras malas obras, analizar vuestro pensamiento y os recordaba vuestro cumplimiento espiritual que ya habíais olvidado.

02-036.03 Fue entonces cuando comprendisteis la magnitud de vuestras faltas, la trascendencia de vuestros errores que antes os parecía que carecían de importancia, y fue cuando valorizasteis la intensidad de muchos sufrimientos y dolores que habíais causado. Entonces sentisteis vergüenza de vosotros mismos, os sentisteis mirados por Mí en toda vuestra desnudez y con todas vuestras manchas. Por eso fue que al escuchar mi palabra llena de ternura, de paz y de pureza, os sentisteis por un momento indignos de mi amor. Mas luego escuchasteis que precisamente fue a vosotros a quienes vine a buscar, y vuestro corazón, lavándose en su llanto como una demostración de que estabais arrepentidos, de que queríais purificaros y servirme, emprendió la jornada de su evolución espiritual.

02-036.04 Es imposible que uno de mis hijos me olvide llevando en su espíritu la conciencia que es la luz de mi Espíritu, por la cual tarde o temprano tiene que reconocerme.

02-036.05 Para unos es fácil penetrar al significado de mi palabra y encontrar ahí la luz, mas para otros mi palabra es un enigma.

02-036.06 Yo os digo, que no todos podrán en este tiempo comprender la espiritualidad de mi mensaje, los que no lo logren tendrán que esperar nuevos tiempos para que su espíritu abra los ojos, a la luz de mis revelaciones.

02-036.07 Jamás he venido envuelto en misterio ante los hombres. Si os he hablado en sentido figurado para revelaros lo divino o representar en alguna forma material lo eterno, ha sido para que me comprendáis, pero si los hombres se detienen a adorar formas, objetos o símbolos, en lugar de buscar el sentido de aquellas enseñanzas, es natural que se estacionen por siglos y en todo contemplen misterios.

02-036.08 Desde los tiempos de la estancia de Israel en Egipto, en que mi sangre fue representada por la de un cordero, ha habido hombres que sólo viven de tradiciones y de ritos, sin comprender que aquel sacrificio fue una imagen de la sangre que Cristo vendría a derramar para daros la vida espiritual. Otros, creyendo alimentarse con mi cuerpo, comen panes materiales, sin querer comprender que cuando di a mis discípulos el pan en el Cenáculo, fue para darles a comprender que quien tomaré la esencia de mi palabra como sustento, se habría alimentado de mí.

02-036.09 Cuán pocos son los que en verdad saben entender mis divinas lecciones, y éstos pocos son los que las analizan con el espíritu. Mas tened en cuenta, que la divina revelación no os la he traído en una sola vez, sino que os la he ido aclarando en cada una de mis lecciones.

02-036.10 Si en ocasiones os habéis confundido y sobre una errónea interpretación habéis acumulado otras, es natural que ahora no comprendáis con claridad ni deis el justo análisis a la enseñanza espiritual del Tercer Tiempo.

02-036.11 Es menester que comencéis a derribar vuestros ídolos, a destruir vuestras confusiones pasadas y a ordenar vuestros pensamientos, para que os deis cuenta de que el Padre, desde los primeros tiempos siempre ha venido a hablaros del espíritu, y aunque El haya tomado muchas veces imágenes materiales para doctrinaros, siempre se ha referido a la vida espiritual.

02-036.12 Despertad de vuestro sueño humanidad, dejad que vuestro espíritu escudriñe mi palabra, porque de cierto os digo, que si estudiáis bien una de mis lecciones y la comprendéis, habréis penetrado en la esencia de mis revelaciones.

02-036.13 Recordad la lección en la que os dije: "Pedid, pedid que se os dará". Ahora vengo a deciros: "aprended a pedir"

02-036.14 Si os digo ahora que debéis aprender a pedir, es porque anteriormente vuestra petición era incompleta y egoísta, sólo os acordabais de pedir para vosotros o para los vuestros. Mi lección de ahora viene a deciros que debéis aprender a sentir las penas de los demás; sabed vivir y sentir los dolores y sufrimientos de vuestros semejantes, las desgracias que afligen a vuestros hermanos; que debéis aprender a entender a quien lleva oculta una herida y a sentir los sufrimientos de aquellos que, por estar distantes, no podéis contemplar. Entre estos últimos debéis de considerar a los que habitan otros pueblos y naciones, a los que moran en otros mundos o en el más allá. No temáis si algún día os olvidáis de vosotros y sólo os acordáis de los demás, porque nada habréis perdido. Sabed que quien ora por los demás, lo está haciendo por sí mismo.

02-036.15 Cuánto gozo dais a mi Espíritu, cuando veo que eleváis vuestro pensamiento buscando a vuestro Padre, os hago sentir mi presencia y os inundo de paz. Buscadme, habladme, no os importe que vuestros pensamientos sean torpes para expresar vuestra petición, Yo sabré comprenderlos. Habladme con la confianza con que se habla a un Padre; confiadme vuestras quejas, como lo haríais con el último de vuestros amigos. Preguntadme lo que no sepáis, todo lo que ignoréis y Yo os hablaré con palabra de Maestro; pero orad, para que en aquel bendito instante en que vuestro espíritu se eleve hacia Mí, recibáis la luz, la fuerza, la bendición y la paz que os concede vuestro Padre.

02-036.16 Por medio de la oración tengo reservadas muchas revelaciones al espíritu para el futuro. Perfeccionaos en esta comunicación y lograréis alcanzar perfección en vuestras peticiones, es decir, aprenderéis a pedir.

02-036.17 Cuando vuestro espíritu se presente en el valle espiritual a rendir cuentas de su estancia y de sus obras en la Tierra, por lo que más os preguntaré será por todo aquello que hayáis pedido y por lo que hayáis hecho en favor de vuestros hermanos. Entonces os acordaréis de mis palabras de este día.

02-036.18 El fin de una era y el principio de otra, ha ocasionado esta crisis y este caos que padecéis; es lo mismo que acontece a un enfermo grave, cuando se acerca el alivio; más parece que es la muerte la que ha llegado.

02-036.19 Cuanto mayor sea esta crisis entre la humanidad, mayor será después su salud; en verdad os digo que así será y que hace millares de años que os lo había anunciado. Ahora debéis prepararos, fortaleceros en la fe y disponeros a la batalla.

02-036.20 A vosotros que frecuentemente estáis escuchando esta palabra, os digo: Velad y orad, porque se acerca para todos un tiempo de gran tribulación, tiempo en el que no valdrá a los hombres todo su poder, su oro, ni su sabiduría para contener el peso de la divina justicia. En esos días seréis testigos de acontecimientos que a los orgullosos y engrandecidos les parecerán absurdos e ilógicos, porque se dará el caso de que los sabios recurran a los que han tenido por ignorantes, en el que los ricos y poderosos busquen a los menesterosos, porque en ellos habrá más comprensión y serenidad ante las pruebas, más caridad y riquezas espirituales.

02-036.21 Algunos me dicen en su corazón: "Maestro, yo no he tenido que esperar esos tiempos de dolor que anunciáis, porque toda mi vida ha sido de pruebas dolorosas". A lo cual Yo os digo: Bienaventurados vosotros que os habéis templado en el sufrimiento, porque cuando esos días lleguen ya no lloraréis y sí en cambio, sabréis dar valor y consuelo a los que no conocían esa tribulación.

02-036.22 De cierto os digo, que si la mayoría de los hombres beben hoy el cáliz de amargura, es porque el soldado solamente se forja en el combate, y os estoy diciendo que se aproxima la contienda final, la gran batalla. No vayáis a cerrar vuestros ojos ni vuestros oídos en aquellos instantes, al dolor de vuestros hermanos, ni intentéis esconderos de la muerte, porque en verdad os digo, que donde los hombres de poca o ninguna fe vean el final, ahí estará el principio, donde crean ver la muerte estará la vida, porque Yo estaré presente para cubriros con mi amor y ayudaros a entrar en ese mundo que vais a restaurar.

02-036.23 De todo vengo a preveniros para que nada os sorprenda; vosotros buscad los medios de  prevenir y exhortar a los demás a la preparación, a la oración, a la enmienda y a la vigilia.

02-036.24 Recordad que Yo soy el Verbo del Padre, que la esencia divina que en esta palabra recibís, es luz de ese Espíritu Creador, que en cada uno de vosotros he dejado una parte de mi Espíritu. Mas al contemplar la pobreza que envuelve al grupo que ahora me escucha y la humildad del aposento en el cual os reunís, en silencio me preguntáis: "Maestro, ¿por qué no elegiste para tu manifestación en este tiempo a alguno de esos grandes templos o iglesias, en donde podrían haberte ofrecido ricos altares y ceremonias solemnes dignas de Ti?

02-036.25 Yo contesto a esos corazones que así piensan de su Maestro: No han sido los hombres, los que me han traído hasta esta pobreza, he sido Yo, quien ha elegido para mi manifestación la humilde estancia en el pobre suburbio de vuestra ciudad, para haceros comprender con ello, que no es el tributo material, ni la ofrenda exterior, la que Yo vengo a buscar entre vosotros, que por el contrario, si he vuelto, ha sido para predicar una vez más la humildad, para que encontréis en ella la espiritualidad.

02-036.26 Rehúyo todo lo que sea vanidad y pompa humana, porque a mi Espíritu sólo llega lo que es espiritual, lo que es noble y elevado, lo limpio y eterno. Recordad que dije a la mujer de Samaria "Dios es Espíritu y es necesario que le adoren en espíritu y en verdad". Buscadme en lo infinito, en lo puro y allí me encontraréis.

02-036.27 De las ofrendas materiales que la humanidad me ofrece, sólo recibo la buena intención, cuando ésta en verdad es buena, porque no siempre una ofrenda representa una intención elevada y noble. Cuántas veces los hombres me presentan su ofrenda para cubrir sus maldades o para exigirme algo en cambio. Por ello os digo que la paz del espíritu no se compra, que sus manchas no se lavan con la riqueza material, así pudieseis ofrecerme el mayor de los tesoros.

02-036.28 Arrepentimiento, pesar por haberme ofendido, regeneración, enmienda, reparación de las faltas cometidas, todo ello con la humildad que os he enseñado, y entonces sí estarán los hombres presentándome las verdaderas ofrendas del corazón, del espíritu y del pensamiento, que son infinitamente más agradables a vuestro Padre, que el incienso, las flores y las lámparas.

02-036.29 ¿Por qué ofrecerme lo que Yo he hecho para vosotros ¿Por qué me dais flores, si vosotros no las hacéis? En cambio si me presentáis obras de amor, de caridad, de perdón, de justicia, de ayuda hacia vuestros semejantes, ese tributo sí será espiritual y se elevará al Padre como una caricia, como un ósculo que desde la Tierra, los hijos enviarán a su Señor.

02-036.30 Mi manifestación a través del entendimiento humano es humilde y sencilla, así como la forma en que me expreso; sin embargo, os hace estremecer y comprendéis un pasado que vuestro espíritu ya conoce, y os hace mirar con claridad los acontecimientos que pertenecen al futuro. Es por eso que permanecéis embelesados escuchándome, porque nadie como este Maestro sabe leer en los corazones.

02-036.31 De distintas comarcas llegáis para acogeros a la sombra bienhechora del árbol corpulento que está invitando a todos los caminantes a refrescarse bajo su follaje; mas os digo, que ya está cercano el tiempo en el que lleguen a esta nación hombres de tierras lejanas.

02-036.32 La intuición y el presentimiento serán los que guiarán a aquellos hacia vosotros, vendrán en busca de vuestro testimonio y de vuestra paz, a muchos de ellos les bastará una palabra de las que Yo os enseñe, para levantarse al cumplimiento como verdaderos apóstoles del espiritualismo.

02-036.33 ¡Ay de este pueblo si no estuviese preparado para recibir al forastero con su corazón amoroso, porque de sus ciudades no quedará ni piedra sobre piedra, corno aconteció con Jerusalén!

02-036.34 ¿No os habéis dado cuenta de que vuestra purificación es para haceros dignos de recibir mis lecciones las que debéis de participar a los que vengan a llamar a vuestra puerta? ¿No habéis grabado en vuestra mente que Yo quiero que en este tiempo de tempestades, de guerras, de pasiones, seáis vosotros la barquilla salvadora que cruce serenamente entre las olas de maldad, rescatando a vuestros hermanos?

02-036.35 Bienaventurado el que se prepara por que él me escuchará de espíritu a Espíritu.

02-036.36 Orad por vuestros hermanos de esta nación en que habitáis, para que sean pacientes con las pruebas y alcancen su purificación. Un gran destino espiritual ha traído este pueblo sobre la Tierra y para cumplirlo es indispensable que esté limpio, preparado y alerta.

02-036.37 Comprended que no debéis mezclar lo superfluo con las enseñanzas de mi doctrina, debéis darla a conocer con la misma pureza con que la habéis recibido de Mí. Extended mi enseñanza por medio de ejemplos y testimonios, por comarcas, aldeas y provincias y haced que en ella también se fortalezcan vuestros hermanos; Este pueblo debe multiplicarse, prepararse y vivir con espiritualidad, porque con sus obras, llegará a ser el defensor de esta verdad.

02-036.38 Haced méritos, oh pueblo, y lograd que por esos méritos alcancen esta gracia, aquellos que mañana os reciban en su hogar o aquellos a quienes tengáis que recibir en el vuestro.

02-036.39 Enseñadles a analizar y comprender que hoy he venido en espíritu a comunicarme por medio de materias torpes y pecadoras; nadie quiere ver a Dios en este cuerpo humano. Que escuchen la palabra, porque en ella está la esencia divina, aquella que procede de mi Espíritu. La palabra es el Verbo y el Verbo Soy Yo, el que os habla desde el infinito.

02-036.40 El Verbo es amor y es sabiduría que se manifiesta en palabra. Oíd esta voz, multitudes, y no os aletarguéis, porque os encontráis en el santuario de mi Divinidad. Tendréis que regeneraros, si no limpiáis vuestro entendimiento, no podréis analizar mi enseñanza.

02-036.41 Bienaventurados los que van esforzándose por cumplir con mi Ley, porque, en ellos pronto brillará la luz de la sabiduría.

02-036.42 Bendito el que lucha por el perfeccionamiento de su espíritu, porque él se ha inspirado en el más alto ideal que pueda alcanzar un hijo de Dios.

02-036.43 Estoy puliendo vuestros corazones, porque de ellos haré brotar agua de vida para los sedientos.

02-036.44 Llegada la hora de vuestro cumplimiento, no hagáis obras según vuestra voluntad, ni queráis añadir a mi palabra o a mi obra vuestras ideas imperfectas, porque caeríais en profanación y adulterio borrando vuestras buenas obras del “Libro de la Vida Verdadera”.

02-036.45 Os revestiréis de mi verdad y penetraréis en los hogares; haréis escuchar mi palabra y se hará la paz.

02-036.46 Unas veces seréis reconocidos como emisarios o labriegos de la doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana; en cambio, habrá ocasiones en que seréis arrojados a la calle, calumniados o acusados de impostores; mas no temáis, que si a vosotros os juzgasen, también a ellos les llegará el instante de su juicio, y si cuando les hablasteis, no lograron abrir los ojos a la verdad, cuando estén bajo mi juicio, recordarán vuestras palabras y contemplarán la luz.

02-036.47 Cuando el espíritu de algún gran pecador se desprende de esta vida material para penetrar en el valle espiritual, se sorprende al comprobar que el infierno, como él lo imaginaba, no existe, y que el fuego del cual se le habló en los tiempos pasados, no es sino la esencia de sus obras al encontrarse ante el juez inexorable que es su conciencia.

02-036.48 Ese juicio eterno, esa claridad que se hace en medio de las tinieblas que envuelven a aquel pecador, queman más que el fuego más ardiente que pudieseis concebir, mas no es una tortura preparada de antemano como un castigo para el que me ofendió, no, esa tortura proviene del conocimiento de las faltas cometidas, del pesar de haber ofendido a quien le dio la existencia, de haber hecho mal uso del tiempo y de cuantos bienes recibió de su Señor.

02-036.49 ¿Creéis que deba Yo castigar a quien con sus pecados me ofendió, cuando Yo sé que el pecado ofende más a quien lo comete? ¿No miráis que el pecador es a sí mismo a quien se hace mal y que no voy Yo a aumentar con su castigo la desgracia que se ha labrado? Solamente dejo que se mire a sí mismo, que oiga la voz inexorable de su conciencia, que se interrogue y se responda, que recobre la memoria espiritual que a través de la materia había perdido y recuerde su principio, su destino y sus promesas; y ahí en ese juicio, tiene que experimentar el efecto del fuego que extermine su mal, que le funda de nuevo como el oro en el crisol, para apartar de él lo nocivo, lo superfluo y todo lo que no es espiritual.

02-036.50 Cuando un espíritu se detiene a escuchar la voz y el juicio dé su conciencia, de cierto os digo, que en esa hora se encuentra ante mi presencia.

02-036.51 Ese momento de quietud, de serenidad y claridad, no llega al mismo tiempo a todos los espíritus; unos penetran pronto en aquel examen de sí mismos, y con ello se evitan muchas amarguras, porque en cuanto despiertan a la realidad y reconocen sus errores, se preparan y disponen para reparar hasta la última de sus malas obras; otros ofuscados, ya sea por el vicio, por algún rencor o por haber llevado una existencia de pecados, tarda en salir de su ofuscación; otros más insatisfechos, creyendo haber sido arrebatados de la Tierra antes de tiempo, cuando todo les sonreía, imprecan y blasfeman, retardando así él poder librarse de su turbación, y como éstos, hay un gran número de casos que solamente mi sabiduría conoce.

02-036.52 Tampoco existen lugares creados por Mí expresamente para la expiación de las faltas cometidas por mis hijos. Yo os digo que no existe un mundo en donde no haya depositado mis maravillas y bendiciones.

02-036.53 ¿No decís que este mundo en que habitáis es un valle de lágrimas o sea un valle de expiación? ¿Y quién lo hizo valle de lágrimas, Dios, o los hombres? Yo lo formé a imagen del paraíso celestial, sembrándolo de maravillas y complacencias, pensando hasta en lo más pequeño e insignificante para haceros felices, y sin embargo, dentro de un mundo formado así, para el bienestar y el adelanto, para el deleite y la elevación espiritual de la humanidad, los hombres sufren, lloran, se desesperan y se pierden.

02-036.54 Mas vuelvo a deciros que Yo no hice este mundo para el dolor dé los hombres; los mundos son lo que sus moradores  quieren que sean. Ved cuanto ha deformado la verdad el hombre con sus malas interpretaciones, cuán distinto ha interpretado el sentido figurado con el que se le ha revelado la vida espiritual.

02-036.55 Ni oscuridad, ni fuego, ni cadenas existen en el inmenso valle espiritual.

02-036.56 Remordimientos y torturas que provienen de la falta de saber, sufrimiento por carecer de espiritualidad para disfrutar aquella vida, esto y más existe en la expiación de los espíritus que llegan manchados o sin preparación a los umbrales de la vida espiritual. Ved cómo el pecado, las imperfecciones o la perversidad de los hombres, no puedo tomarlos como ofensa hecha al Padre, sabiendo que el mal se lo hacen los hombres a sí mismos.

02-036.57 Tampoco la tierra se ha manchado; ella es tan buena y tan limpia como cuando brotó del Padre, por eso no os pediré que le devolváis su pureza, ya que ella no se ha apartado de su destino, de ser madre, albergue y hogar para los hombres; en cambio, a la humanidad sí le pediré que se arrepienta, que se regenere, que purifique su espíritu y su cuerpo, en una palabra, que retorne a su pureza original, ostentando además en su espíritu, la luz conquistada a través de la evolución, de la lucha y de la práctica de la virtud.

02-036.58 Deteneos en esta página, discípulos, no volváis la lección de este libro sin antes haberla grabado en vuestra mente y de haber meditado largamente en ella. En verdad os digo, que os servirá en esta vida y os facilitará el camino en aquella que os espera.

02-036.59 La lección os la he dado en partes, a través de tiempos y de eras. Hoy os parece que lo que os estoy enseñando será lo último, porque en vuestra mente no concebís mayor perfección en una doctrina espiritual, sin embargo, mi última palabra no es ésta, ni tampoco que esta manifestación dada a través del entendimiento humano, sea la última lección; y para que no penséis más en esto, ahora os digo que mi última palabra, mi última lección, nunca llegará a vosotros, siendo Yo el Verbo Eterno, es natural que Yo os hable y os ilumine eternamente porque no tengo principio ni fin.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 37

02-037.01 En todos los tiempos han existido entre la humanidad, hombres de gran luz espiritual, hombres que han venido a iluminar el camino de evolución de sus semejantes.

02-037.02 ¿De dónde han venido a la Tierra esos seres? ¿Acaso de mundo inmediato en el cual habitan los que han de volver a este planeta? No, pueblo, Yo os digo que por el saber y la bondad de los seres podréis deducir el mundo del cual han venido.

02-037.03 Los grados de elevación espiritual son una escala infinita en la eternidad, pero ese recorrido hacia la perfección está formado por siete etapas, de las cuales tenéis un reflejo en la vida humana, la que también está dividida en siete grados de evolución.

02-037.04 Todas las partes del hombre deberán desarrollarse y evolucionar para alcanzar la luz que deben tener y lograr la verdadera espiritualidad.

02-037.05 Su materia, su mente, su moral, su espíritu y todo su ser, deben pasar por esas siete grandes lecciones, por esas siete pruebas, de las cuales saldrá purificado, lleno de luz, de serenidad, de fortaleza, de conocimiento y de experiencia. Entonces estará en condiciones de comprender que en su espíritu existe el reino de Dios.

02-037.06 La obediencia a la voluntad divina, la sensibilidad para saber interpretar la inspiración espiritual, la comunicación con el Padre y con el mundo espiritual a través del pensamiento, son los adelantos en vuestra evolución que os tiene reservados el nuevo tiempo.

02-037.07 Ya tuvo la humanidad épocas en las cuales vivió para el placer material, otras en las que fue tras el poder, el dominio y las riquezas temporales; otras en que desarrolló algunos sentidos buscando la belleza de todo lo que  le rodeaba; otras en que buscando la paz del espíritu, penetró por la senda de la religión, y otras en que ha querido hacer de esta Tierra su reinado, de esta vida su eternidad y de la materia su dios.

02-037.08 Este es un tiempo decisivo para la vida del hombre, y si observaseis con detenimiento, descubriríais en todos los órdenes, en todos los elementos y fuerzas, una lucha gigantesca, una gran batalla.

02-037.09 Es el fin de una etapa, humanidad; mas no sabéis en qué instante se inicie el nuevo tiempo, eso sólo yo os lo diré, Yo, el Cordero que desata los Sellos. Aún vivís el tiempo de la sexta revelación, en el que los, acontecimientos se suceden en cumplimiento de las profecías.

02-037.10 Cuántas religiones, cuántas sectas y doctrinas van a caer bajo la espada de luz de mi verdad y cuántas ciencias y teorías van a quedar sepultadas en el olvido, cuando el nuevo día asome y se haga el silencio y la paz en los corazones y haya verdadera oración y espiritualidad en los hombres.

02-037.11 No serán las religiones las que se unan, porque sus diferencias no se lo permiten; serán los hombros los que se unan en la ley de amor, de justicia y de verdad que solamente procede de Dios.

02-037.12 Esta humanidad indiferente a toda inspiración divina, no se da cuenta de que está en los umbrales del tiempo más trascendental para su espíritu, mas ya despertará de su letargo cuando contemple los anuncios que aún faltan de mi presencia entre los hombres, porque todos tendréis que estar velando cuando el Séptimo Sello se abra para entregaros su luz.

02-037.13 Por ahora con mi palabra estoy preparando a este pueblo para que se levante inspirado en la verdad, enseñando a sus hermanos las lecciones de amor de mi doctrina.

02-037.14 Alimentaos sólo de verdad y rechazad todo lo que no encierra pureza y de vosotros brotarán los hijos de la luz.

02-037.15 Dejad que la niñez vea en vosotros elevación espiritual para que tenga en esta vida una senda segura que seguir.

02-037.16 Velad por todos los niños a quienes pueda vuestro corazón brindar un latido de amor, un pensamiento de ternura y habréis hecho con ellos caridad con vuestras obras enseñad el amor a toda la humanidad.

02-037.17 Yo velaré por todos aquellos por quienes no podáis velar y no permitiré que la mala simiente que los hombres cultivan en este tiempo contamine y confunda a aquellos espíritus.

02-037.18 Yo soy quien envía a los espíritus a encarnar de acuerdo con la ley de evolución y en verdad os digo, que no serán las influencias de este mundo las que hagan variar mis planes divinos, porque por sobre todas las ambiciones de poder se hará mi voluntad.

02-037.19 Cada ser humano trae una misión a la Tierra, su destinó está trazado por el Padre y su espíritu ungido por mi caridad. En vano los hombres hacen ceremonias y ungen a los pequeños; de cierto os digo, que en ninguna edad material, serán las aguas las que purifiquen al espíritu de sus faltas a mi ley. Y si Yo envío a un espíritu limpio de todo pecado, ¿de qué mancha le purifican los ministros de las religiones con el bautizo?

02-037.20 Tiempo es de que comprendáis que el origen del hombre no es un pecado, sino que su nacimiento es el resultado del cumplimiento de una ley natural, ley que no sólo el hombre cumple, sino todas las criaturas que forman la naturaleza. Comprended que os he dicho el hombre y no su espíritu; el hombre tiene mi potestad para crear seres semejantes a él, mas, los espíritus solo brotan de Mí.

02-037.21 Crecer y multiplicarse es ley universal; lo mismo brotaron los astros de otros astros mayores, que la semilla se multiplicó y jamás he dicho que en ese hecho hayan pecado u ofendido al Creador. ¿Por qué vosotros al cumplir con ese divino mandato, habíais de ser después juzgados como pecadores? Comprended que el cumplimiento de la ley jamás podrá manchar al hombre.

02-037.22 Lo que mancha al hombre y aparta el espíritu del camino de evolución, son las bajas pasiones, el libertinaje, el vicio, la lujuria, porque todas ellas van en contra de la ley.

02-037.23 Estudiad y escudriñad hasta que encontréis la verdad, y así dejaréis de llamar pecado a los mandatos del Creador de la vida y podréis santificar la existencia de vuestros hijos con el ejemplo de vuestras buenas obras.

02-037.24 Cuando recordáis que os he dicho que Yo vengo de lo infinito, vuestro pecho suspira tristemente pensando en la distancia que os separa de vuestro Padre, entonces esforzáis vuestra mente para elevarla hacia Mí, y a través de ella, a vuestro espíritu, hasta donde imagináis que existe la morada divina. A veces quedáis satisfechos con vuestra oración, pero hay ocasiones en que no quedáis conformes porque os ha quedado la impresión de que no lograsteis llegar al sitio donde habita el Espíritu Divino.

02-037.25 Escuchad, discípulos: Ese infinito de que os hablo, nunca lo podréis medir con vuestra mente. Ese infinito os habla de ternura, de luz, de pureza, de sabiduría, de amor, de perfección, porque todo ello no tiene principio ni fin, ya que son atributos de Dios.

02-037.26 Dicho esto, comprended cuándo en mi palabra os hablo de mi amor hecho hombre y mi ternura hecha mujer.

02-037.27 Yo no tengo un sitio determinado o limitado para habitar en el infinito, porque mi presencia está en todo lo que existe, lo mismo en lo divino, que en lo espiritual o en lo material. De Mí no podréis decir en qué dirección está mi reino, y cuando elevéis vuestra mirada a las alturas, señalando hacia los cielos, hacedlo sólo como algo simbólico, porque vuestro planeta gira sin cesar y en cada movimiento os presenta nuevos cielos y nuevas alturas.

02-037.28 Con todo esto quiero deciros que entre vosotros y Yo, no existe ninguna distancia y que lo único que os separa de Mí son vuestras obras ilícitas que ponéis entre mi Ley perfecta y vuestro espíritu.

02-037.29 Mientras mayor sea vuestra limpidez, más elevadas vuestras obras y más constante vuestra fe, me sentiréis más próximo, más íntimo, más accesible a vuestra oración.

02-037.30 Así como también cuando más os apartéis de lo bueno, de lo justo, de lo licito y os entreguéis al materialismo de una vida obscura y egoísta, tendréis que sentirme cada vez más distante de vosotros; conforme vuestro corazón se vaya apartando del cumplimiento de mi Ley, más insensible será a Mí divina presencia.

02-037.31 Comprended por qué he venido en este tiempo a manifestar mi palabra en esta forma y a prepararos para la comunicación de espíritu a Espíritu.

02-037.32 Vosotros, creyéndome infinitamente distante, no supisteis venir a Mí, Yo os he buscado para haceros sentir mi divina presencia y demostraros que entre el Padre y sus hijos no hay espacios, ni distancias que les separen.

02-037.33 Comprended también que si me he comunicado a través de vuestro entendimiento, acortando aquella distancia espiritual que os separa de Mí, ha sido una gracia que os ha concedido vuestro Padre, una prueba más de su misericordia, en atención a vuestra pequeñez y a vuestra falta de espiritualidad.

02-037.34 Por esa razón, este tiempo de gracia de mi comunicación por el entendimiento de estos portavoces, será breve, porque no es un don que hayáis logrado por vuestra espiritualidad y méritos para que pueda formar parte de vuestras conquistas espirituales. Vuelvo a deciros que ha sido una gracia que os he concedido, y que una vez que haya finalizado 1950, haré cesar esta forma de comunicación, en espera de que con vuestros méritos volváis a sentirme más próximo a vosotros en la comunicación de espíritu a Espíritu.

02-037.35 Esa nueva comunicación será profundamente espiritual, sencilla, natural, pura y perfecta. Ella señalará el principio del fin de todo culto imperfecto, idólatra, fanático, oscuro y abrirá el santuario de vuestro ser, para que en él more mi Espíritu por la eternidad.

02-037.36 No habrá éxtasis exterior, ni misticismo, ni ostentación de ninguna especie, sólo habrá limpidez, respeto y verdad, en una palabra: Espiritualidad.

02-037.37 Pensad en todas las maravillas que puede encerrar para vosotros el cumplimiento de esta promesa y disponeos a empezar a hacer méritos para que con ellos lleguéis a conquistar esa gracia que os reservo y que vendrá a formar parte de vuestra vida misma, por lo que ya no habrá como ahora, una fecha señalada para su término, porque siendo algo esencialmente divino, tendrá que ser vuestro eternamente. Entonces comprenderéis cuál es la aproximación del reino de los cielos entre la humanidad.

02-037.38 Ahora os digo: Trabajad en la Tierra, pero hacedlo con fe con verdadero amor hacia vuestros hermanos y no os faltará el sustento.

02-037.39 Si las aves que no hilan ni siembran, jamás carecen de abrigo ni de alimento, ¿por qué vosotros vais a carecer de mi caridad siendo los bien amados? Sería necesario que vuestra maldad e ingratitud os llevaran a rechazar mis beneficios para que perecieseis de hambre o de frío.

02-037.40 Yo soy la vida, el calor y la luz. Yo soy el pan y el agua cristalina y he venido, de nuevo a resucitar muertos y a despertar a los que viven en tinieblas a una vida de luz.

02-037.41 Ha mucho tiempo que está profetizado que todo ojo me verá, y Yo estoy presente, dispuesto a dejar contemplar mi verdad por la humanidad.

02-037.42 ¿Qué les falta a los hombres para poder verme, sentirme y comprenderme? Espiritualidad. La espiritualidad sensibiliza al hombre, tanto en su espíritu, como en su materia. Cuando se haya purificado y de su corazón se eleva la verdadera oración hacia Mí, por vez primera me sentirá delante de él, percibirá mi ternura, se sentirá bañado en mi amor infinito y exclamará: "He visto al Señor, le he sentido dentro de mi corazón".

02-037.43 Si encontrar en la Tierra un justo, le tomaría como instrumento para daros enseñanzas y ejemplos a través de él, pero de cierto os digo, que en toda la redondez de la Tierra no he encontrado un justo.

02-037.44 ¿En dónde están los justos del Primero y Segundo Tiempos, para que pudieseis analizar su virtud, su fidelidad y celo en el cumplimiento de mi Ley su fe y su fortaleza? Ellos viven en el reino espiritual, y aunque trabajan para vosotros, no les veis ni les sentís, porque vuestra materialidad es todavía el espeso velo que no os deja contemplar lo espiritual.

02-037.45 Vais como náufragos, azotados, por las furiosas olas de las pasiones, envueltos en las sombras de una noche muy larga; en medio de esa tempestad me he presentado y mi caridad ha sido como un faro que ilumina la ruta que os conduce al puerto salvador

02-037.46 Más ¿acaso pensáis que vengo a dar a vuestro espíritu el don de poder mirar más allá de esta vida material? No, pueblo, no  vengo a concederos un  don nuevo, ni un nuevo atributo, todo lo traéis desde vuestro principio, mas debéis comprender que sólo ha brillado en vuestro ser aquello que habéis desarrollado y utilizado, en cambio lo que habéis olvidado, descuidado o ignorado, ha permanecido oculto, aunque latente, porque lo que doy nunca os lo quito.

02-037.47 Muchas potencias ocultas, han permanecido dormidas en vuestro ser, en espera de que mi voz venga a despertarlas. Mas ya llegó el tiempo de la resurrección, en el que escucharéis todos la misma voz que oyó Lázaro más allá de esta vida, cuando le dije: "Levántate y anda".

02-037.48 Bienaventurado el que ha sabido esperar mi llegada, porque su despertar será completo y su espiritualidad le permitirá ver todo lo que contiene el nuevo mensaje.

02-037.49 Trabajad con amor, lo mismo en lo material que en lo espiritual y tendréis mi paz. Aprended a ser perseverantes hasta lograr recoger el fruto de vuestros sacrificios y de vuestras luchas.

02-037.50 Amad para que logréis alcanzar vuestra evolución espiritual, porque Yo os pregunto, humanidad: ¿Qué habéis hecho de vuestro espíritu? Espíritus: ¿Qué habéis hecho de la materia que os he confiado? Ni unos ni otros podréis responderme, porque estáis muy lejos de daros cuenta de la gravedad de vuestras faltas y de vuestras flaquezas. Sólo yo puedo juzgar vuestras obras y por eso os envío este rayo de luz para que os miréis en el espejo de mi verdad, iluminados por vuestra conciencia.

02-037.51 ¿Habéis olvidado que vuestro espíritu está sujeto a la ley de evolución de la que no debéis de huir? ¿Qué fue de la esencia primera que deposité en vuestro corazón, que es la semilla de amor, de vida y elevación? Ya no entendéis estas palabras, tal parece que os hablo en un idioma desconocido para vosotros.

02-037.52 Amar fue el fin para el que fuisteis creados. Amar a vuestro Padre y en Él a todos vuestros hermanos; He ahí la ley, y eso es precisamente lo que habéis olvidado y borrado de vuestro espíritu.

02-037.53 A cada paso la vida os hace sentir y pagar con intenso dolor vuestros errores, pero en vez de deteneros a meditar y a reconsiderar vuestros hechos, dejáis que vuestro corazón se endurezca y se envenene más.

02-037.54 No habéis querido escuchar a las voces que se han acercado a vosotros para deteneros en vuestra insensata carrera y habéis llegado a la orilla del abismo en donde estáis próximos a caer arrastrando con vosotros a vuestros hermanos.

02-037.55 ¿Quién de vosotros puede imaginar cómo es el fondo de ese abismo que con tanto odio y perversidad habéis abierto? Nadie, nadie puede imaginar las tinieblas ni el dolor acumulado durante siglos, milenios y eras en ese inmenso cáliz de amargura.

02-037.56 Yo pregunto a los hombres de este tiempo, que se consideran los más adelantados en toda la historia de este mundo. ¿No habéis encontrado con todo vuestro talento, una forma de hacer la paz, de alcanzar el poder y de lograr la riqueza, que no sea matando a vuestros semejantes, destruyendo o esclavizándolos? ¿Creéis que vuestro adelanto sea verdadero y real, cuando moralmente os arrastráis por el cieno y espiritualmente vagáis entre sombras? Yo no combato la ciencia, puesto que Yo mismo la he inspirado al hombre; lo que censuro es el fin para el que a veces la aplicáis.

02-037.57 Os quiero grandes de entendimiento, sabios en las enseñanzas de que os he rodeado; pero teniendo siempre por faro a vuestra conciencia en todos vuestros pasos en la vida. Entonces veréis no sólo desarrollarse las virtudes en vuestro espíritu, sino que también contemplaréis cómo llega la salud y la fortaleza a vuestra materia.

02-037.58 Recordad que os dije: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra de Dios", queriendo enseñaros con ello que en vuestro ser existe una naturaleza a la cual no podréis conformar tan sólo con lo que en este mundo poseéis, sino que tendréis que buscar para satisfacerle, aquello que existe más allá de lo material, es decir, de lo que sólo se encuentra en la región perfecta de donde procede el espíritu: Dios.

02-037.59 Mi luz no os ha faltado un instante, pero sois como las frías losas que cubren los sepulcros, que por momentos se tibian para luego volver a enfriarse.

02-037.60 Mi poder y mi paciencia son inagotables y si queréis que al borde del abismo os dé una prueba más de amor, os lo concederé, pero debo deciros que en ese infinito amor que voy a demostraros una vez más, estará presente mi justicia sabia e inexorable.

02-037.61 Para ayudaros debéis tener confianza en Mí, mas estad alerta y prevenidos para la lucha. Sed los guerreros, pero no de los que destruyan la vida de vuestros semejantes, sino de los que construyan con amor, con moral, con paz, con buenas obras.

02-037.62 No permitáis que las necesidades o la opresión os hagan retroceder hacia la materialidad; por el contrario, levantaos llenos de espiritualidad ante las acechanzas y las pruebas. De cierto os digo que si sabéis aprovechar esas pruebas y vicisitudes, por medio de ellas podréis elevaros a una vida superior, haciéndoos fuertes, nobles, fervientes discípulos del amor de vuestro Padre.

02-037.63 A los hombres y mujeres que como padres de familia se presentan delante de mi cátedra, les digo que se revistan de fortaleza, de luz y de paz, porque grandes acontecimientos se aproximan a la Tierra y deben permanecer serenos en su puesto.

02-037.64 Buscad siempre lo que dé honra y fortaleza a vuestros hijos y apartad de su camino los errores que pudieran constituir para ellos un tropiezo.

02-037.65 No he olvidado las promesas que me hicisteis de apartaros de la materialidad para reintegraros al camino espiritual que es la ley del amor y de la caridad que siempre está iluminado por la luz de vuestra conciencia.

02-037.66 Es necesario que una vez que hayáis afirmado vuestros pasos en este sendero, os olvidéis de vosotros mismos, para fijar vuestra atención en las necesidades de vuestros hermanos.

02-037.67 Entonces veréis que en todos aquellos que dejasteis pasar con indiferencia, había un cáliz amargo, una herida o una pesada cruz.

02-037.68 ¡Cuántos corazones hay que calladamente van llorando sus penas sin que nadie lo note! ¡Cuántas amarguras se ocultan tras de una sonrisa que vosotros no sabéis comprender! Pero Yo, que siento cada angustia y cada dolor, que leo los corazones, os digo: Preparaos para que desarrolléis la intuición y podáis leer en el interior de vuestros hermanos, porque no siempre los corazones se abrirán ante vosotros para mostraros su dolor.

02-037.69 Para esas quejas ocultas, para ese llanto interior, para esa tristeza que no se muestra en la faz de los que sufren, es necesario penetrar en los corazones, lo que sólo se logra con la espiritualidad que hace que florezca en vosotros la caridad.

02-037.70 ¡Ah, sí supieseis que es mucho lo que podéis dar y hacer en medio de vuestra pobreza! Pero todavía estáis tan materializados, que muchos creéis que sólo con dinero podéis hacer buenas obras; por eso he tenido que venir a vosotros para deciros que no es justo que vayáis llorando de dolor, de hambre y de miseria, sin daros cuenta de que vais doblegados por el peso del tesoro que lleváis, sin percataros de ello.

02-037.71 No, no es sólo el fardo de vuestros pecados lo que os agobia, humanidad; es que vuestra materia, debilitada cada vez más en las pasiones y luchas de esta vida, es incapaz de resistir la fuerza, la potencia de su propio espíritu, el cual pugna por liberar a su materia de sus flaquezas.

02-037.72 Recordad la noche en que nací en cuanto hombre; era fría y obscura, pero no tanto como es el corazón de la humanidad en este tiempo. Aquella noche, mientras mi Espíritu se llenaba de gozo por haber llegado a morar entre los hombres, éstos dormían con sueño profundo, insensibles a mi presencia, ignorando que había llegado el Prometido. Ahí empezó mi calvario.

02-037.73 Fue la paja la que sirvió de cuna al recién nacido y el calor de las humildes bestias, el único que aquella familia tuvo en el instante de mi advenimiento.

02-037.74 Vosotros creéis que la Naturaleza es insensible a las manifestaciones divinas, mas éste es un error humano, porque fuera de vosotros, todo lo creado, desde lo más grande hasta lo más pequeño, está sujeto a mi ley de la que no podrán apartarse. Sólo el hombre que ha sido formado distinto a todas las criaturas, porque tiene espíritu, conciencia y libre albedrío, es quien permanece insensible a mi Divinidad.

02-037.75 ¿Por qué vosotros habéis endurecido a tal grado vuestro corazón que no sentís la presencia, ni escucháis la voz de vuestro Padre? Por razón de vuestro libre albedrío. Ahora no vine en cuanto hombre y sin embargo, he sentido el frío del corazón falto de amor con que me ha recibido la humanidad.

02-037.76 No penséis que sólo en este punto de la Tierra, en donde se escucha esta palabra, sea el único lugar en donde me hago presente a mis hijos, porque en verdad os digo que mi manifestación es universal en diversas formas.

02-037.77 Elías, habiéndose manifestado entre vosotros como Precursor de mi comunicación por el entendimiento humano, no sólo vino a este país donde habitáis; él pasó de un lugar a otro de la tierra anunciando el nuevo tiempo, anunciando la aproximación del Reino de los Cielos.

02-037.78 De todas partes surgieron voces que os anunciaban mi llegada: la naturaleza, estremecida conmovió la Tierra; la ciencia se abismó ante nuevas revelaciones; el valle espiritual se precipitó sobre los hombres; y a pesar de ello, la humanidad permaneció sorda ante aquellas voces, heraldos de una nueva era.

02-037.79 Un torrente de luz divina descendió para sacar de sus tinieblas a los hombres, pero éstos, egoístas y materializados, lejos de aspirar al perfeccionamiento del espíritu, al mejoramiento moral de su vida en la Tierra, tomaron aquella luz para labrarse tronos y glorias, comodidades y placeres de la materia y cuando lo creyeron necesario, armas para destruir la vida de sus semejantes. Sus ojos se cegaron bajo la intensidad de mi luz, y su vanidad les ha perdido, mas Yo os digo que por la misma luz, encontrarán la verdad, descubrirán el camino y se pondrán a salvo.

02-037.80 Los que han sabido recibir en su entendimiento esta luz, y la han tomado como un divino mensaje, han hecho que su conciencia guíe sus pasos y norme sus obras, porque han tenido el presentimiento de que "El Señor ha vuelto y de que está con los hombres".

02-037.81 Los representantes de las diversas sectas y religiones no han querido recibirme, su corazón, su dignidad y su falsa grandeza les impide aceptarme en Espíritu; por eso, en este tiempo se han formado en toda la Tierra grupos, hermandades y congregaciones de aquellos que sienten la presencia del nuevo tiempo, de los que buscan la soledad para orar y recibir las inspiraciones del Señor.

02-037.82 Vosotros, hijos míos, sois de esas multitudes que se han ido formando bajo la luz de una inspiración divina, aunque debo deciros que por gracia, vosotros tenéis esa inspiración convertida en palabra humana; por ello debéis velar, orar y meditar mucho para que no caigáis en confusión o desviéis la finalidad de esta doctrina espiritual.

02-037.83 ¿Qué podría perderos en el camino? La vanidad, pueblo.

02-037.84 En verdad os digo, que esta inspiración triunfará entre los humildes, entre los caritativos y entre los que anhelan la verdad, la justicia y la paz.

02-037.85 La paz y la fortaleza que alcancéis en la oración os hará diligentes e infatigables sembrando el bien, levantando a los caídos, encendiendo la fe y siendo la bendición y el consuelo entre todos los pueblos de la Tierra.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 38

02-038.01 Recibo a los postreros y derramo en ellos la misma luz que entregué a los primeros para que se levanten y den a conocer mi doctrina.

02-038.02 Corto es el tiempo en que aún escucharéis mi palabra, pues os he anunciado que en 1950 os dejaré de hablar, y después de este tiempo no resonará mi voz a través del entendimiento humano. El que la oyó y creyó, se sentirá satisfecho y fuerte, mas el que habiéndole escuchado la puso en duda, se confundirá. En cambio muchos que nunca me escucharon, buscarán a mis discípulos para preguntarles lo que aprendieron del Maestro.

02-038.03 Buscad la luz y quien la posea, ayude a encontrarla a todos los que en tinieblas caminan, porque quien lleva confusión durante esta vida, al penetrar en el valle espiritual, su turbación es mayor. Por eso en los tres tiempos he estado ayudando a todos mis hijos mostrándoles el sendero por donde deben elevarse por medio de la evolución de su espíritu.

02-038.04 De la vida del espíritu os he revelado todo lo que vais pudiendo comprender, hoy vengo a mostraros una página más profunda de ese conocimiento.

02-038.05 Este es el tiempo en que os profeticé que todo ojo me vería. Todo espíritu me escuchará y cuando esta doctrina haya sido comprendida por la humanidad, no volverán los hombres a caer en idolatría, ni en fanatismo, porque habrán aprendido a elevar su espíritu hacia Mí, con la sencillez y la pureza que da la espiritualidad.

00-038.06 Lentamente va despertando el espíritu de la humanidad al escuchar en la voz de su conciencia el eco de la campana celestial; es el espíritu de Elías, es la voz del que clama en el desierto, enviado invisible de este tiempo, quien como un pastor, llama con amor a sus ovejas para que con mansedumbre penetren en el redil de paz que les espera.

02-038.07 Quien juzgue extraño que Yo deje mi reino por venir en busca de pecadores, de cierto no me conoce. Dejo a los justos, porque ellos están a salvo y todo lo poseen, vengo hacia los desheredados, los perdidos y los manchados porque también son mis hijos, a quienes amo como a los justos y porque quiero llevarles a mi morada para que gocen de su Padre.

02-038.08 Si sólo amase a los justos y a los pecadores los despreciara ¿consideraría vuestra conciencia que el Padre obraba con justicia?

02-038.09 Os estoy enseñando la forma en que debéis lavar vuestras manchas y justificaros ante Mí, haciendo el bien a vuestros hermanos y practicando la caridad en sus diversas formas. Hoy mismo podéis participar de lo que habéis aprendido; también podéis visitar a los enfermos y ungirles con vuestro amor en mi nombre, que en vuestra fe hallaréis la potestad para curar y vuestra caridad será el mejor bálsamo. Nadie dude de sí tendrá don para hacerlo o no.

02-038.10 No temáis hacer la caridad porque os consideréis pobres. En el Segundo Tiempo, estando Jesús con sus discípulos, les mostró este ejemplo. "Un publicano penetró en el templo y dejó una moneda como limosna, después un fariseo bien ataviado, depositó siete monedas, dejándolas caer una a una para que fuese contemplada su obra y todos viesen que su dádiva era grande. Más tarde, una mujer enferma y pobre se postró a orar y luego depositó dos monedas de poco valor que eran todo lo que poseía. Jesús les dijo a sus discípulos: Mirad, quien creyó dar más dio menos y ésta que dio menos ha dado más, porque dio todo lo que tenía y con ello el pan que había de comer ese día".

02-038.11 A vosotros que me escucháis os haré comprender cuánto lleváis con vosotros, para que nunca os sintáis menesterosos ante los verdaderos necesitados.

02-038.12 Vosotros sois de los que en otros tiempos se dijo que viviríais en el tiempo del Espíritu Santo. Esta es la era de la luz en que todo espíritu abrirá los ojos a la verdad. Ya mi hoz comenzó a cortar la cizaña de raíz. No os extrañéis de que Yo haya venido, cuando el mundo está ocupado en guerras; así estaba predicho.

02-038.13 Tanta luz ha contemplado el hombre a través de la ciencia que se ha cegado, mas pasada esa confusión, con mi caridad distinguirán el verdadero camino y en él me encontrarán rescatando y salvando a los Perdidos como hace el pastor con las ovejas descarriadas.

02-038.14 No me he humanizado entre vosotros en este tiempo, sólo he venido como luz que desde mi reino envío a vuestro espíritu. Desde el infinito os estoy inspirando, para que el mañana vuestro espíritu pueda elevarse hasta Mí en su oración.

02-038.15 Hoy debéis hacer que con vuestra preparación vuestro espíritu se purifique y sienta mi presencia entre vosotros  Espiritualmente para que sepáis recibir lo que pidáis, que nunca será demasiado para Mí. No olvidéis las necesidades de vuestro espíritu abrumado por las exigencias de vuestra materia. Ved que lo que más falta os hace, es la enseñanza divina y ahora que ella se está desbordando en esta forma, buscadla, analizadla y ponedla en práctica con obras de amor hacia vuestros hermanos.

02-038.16 Quiero contemplar en vosotros comprensión para mi doctrina y enmienda en vuestra vida, que esta obra que he venido a revelaros la guardéis cual joya de infinito valor, que no os envanezcáis de poseer esta gracia, ni la neguéis a ningún necesitado y mucho menos que lucréis con ella.

02-038.17 En verdad os digo que el templo del Sexto Sello no será jamás mercado ni cueva de ladrones. Este santuario que está en lo espiritual, tiene abiertas sus puertas para que en él penetren todos mis hijos. Ahí, el pecador encontrará salvación, desaparecerán los odios, la sed de venganza y las malas inclinaciones.

02-038.18 Estáis siendo preparados para que prediquéis esta buena nueva con verdadera fe y valor. Quiero también que la interpretación que deis de mi palabra sea justa, para que vuestra práctica sea limpia. No quiero que entre mis discípulos haya fanáticos, puritanos ni místicos, sino que la elevación de vuestro espíritu sea interior y todos vuestros actos exteriores sean sencillos y naturales. Que cuando este pueblo se multiplique como las estrellas del cielo y como las arenas del mar, sea de verdaderos discípulos de mi enseñanza espiritual, para que sean los explicadores de la palabra que escucharon, y los que con sus obras testifiquen la verdad de mi doctrina.

02-038.19 No temáis al tiempo en el que tendréis que hablar; no desconfiéis de Mí ni aun de vosotros, os he dicho: Que en la hora de la prueba no vais a pensar lo que vais a decir, que os bastará vuestra fe y elevación, para que mi luz divina hable por vuestros labios. Si los hombres os piden explicación o análisis de la inspiración que habéis tenido, también Yo os haré comprender la verdad de mis revelaciones, para que la podáis explicar a vuestros hermanos. Entre los emisarios irán mis profetas con la misión de despertar a los pueblos, mas no harán lo que el profeta Jonás, que habiendo ido a amonestar a un pueblo pagano y pecador, anunciándoles calamidades, sufrimientos, plagas y enfermedades si no se regeneraban. Cuando llegó el tiempo del cumplimiento de su profecía, con gran sorpresa contempló que sus palabras no se habían realizado, porque en lugar de calamidades como él había anunciado, aquel pueblo gozaba de paz, de salud y bienandanza. Entonces el profeta avergonzado, retirose a la soledad y ahí, hablando a su Señor le dijo: ¿Por qué la palabra que en mi boca pusisteis no se ha cumplido? He aquí, que ante aquellos hombres en vez de pasar por vuestro profeta, pasó por un impostor. Mas entonces escuchó la voz del Padre que le respondía así: Yo os envié a que anunciarais las pruebas que habrían de acontecer si aquellas multitudes eran sordas a mi palabra, mas os escucharon y se arrepintieron; derrumbaron sus falsos dioses y se postraron para adorarme, lloraron reconociendo sus faltas y con temor esperaron mi justicia.

02-038.20 Yo les contemplé preparados y en vez de aflicciones les envié alegría y paz. ¿Creéis que Yo sólo por cumplir vuestra palabra, según vos la entendéis, había de herir a miles? Si vos no sentís a uno, Yo siento a todos. La palabra que disteis, fue para que se regeneraran y con ello evitaran vicisitudes, ellos se arrepintieron y por eso helos ahí llenos de júbilo y de fe en el Dios verdadero.

02-038.21 Tened presente estas lecciones, discípulos, que son ejemplos que os serán útiles en vuestro camino. En vosotros existen los dones de videncia, sueños proféticos e intuición para que miréis iluminado siempre vuestro sendero y pongáis alerta a vuestros hermanos.

02-038.22 Vuestra misión es prevenir, despertar, anunciar, mas tened en cuenta, que si vuestros hermanos oran, entonces podrán variar los acontecimientos, mas no por ello os vais a sentir defraudados, ni vais a perder la fe. Vuestro destino se reduce a evitar penas y a proporcionar paz, si con vuestros dones lográis este resultado, debéis estar satisfechos. Velad por la paz de la humanidad, formad entre todos un santuario en cuyo interior puedan vuestros hermanos encontrar salvación, paz e inspiración.

02-038.23 Venid y comed de este pan que es mi palabra, para que mientras alimentáis con mi gracia a vuestro espíritu, Yo calme mi sed de amor entre vosotros. Cuando habéis amado a vuestros hermanos, me habéis amado a Mí. Cuando habéis perdonado a vuestros enemigos, os habéis reconciliado conmigo y venís a depositar en el altar de vuestra fe, la ofrenda de vuestros méritos, ofrenda siempre grata a mi Divinidad.

02-038.24 Oíd: Yo soy quien os formó a mi imagen y semejanza. Yo soy el único Dios, nadie ha existido antes que Yo, mi Espíritu no fue creado, soy eterno, siempre he sido y siempre seré.

02-038.25 Os he revelado mi existencia y la Trinidad que existe en Mí. Esa Trinidad que reconocéis en el Padre que es Jehová, quien os entregó la ley en el Primer Tiempo; en el Verbo que, a través de Jesús, os enseñó el amor en el Segundo Tiempo y en el Espíritu Santo que os llena de luz y sabiduría, y os explica todas las revelaciones en este Tercer Tiempo, en que vibra en todo espíritu y se comunica entre vosotros a través del entendimiento humano.

02-038.26 El Padre anunció por boca de sus profetas la llegada de Cristo, y Jesús anunció la manifestación del Espíritu Santo, del Espíritu de Verdad. Son las tres fases con las cuales me he mostrado a la humanidad, la ley, el amor y la sabiduría. Tres potencias y un solo Dios, tres potencias y una sola voluntad, un solo amor.

02-038.27 Si el Padre es eterno, el Hijo lo es también porque el Verbo Divino que habló en Jesús siempre ha sido en el Padre, es eterno el Espíritu Santo porque es la sabiduría de Dios que siempre ha estado en Él. Pues bien, si al hombre lo formé a mi imagen y semejanza, quiere decir que en él existe la imagen de esa Trinidad, en él puse las tres potencias, o sean: carne, espíritu y conciencia. Un solo ser formado de tres naturalezas: La material, el cuerpo; La espiritual, el espíritu y la divina, la conciencia.

02-038.28 En lo más elevado de vuestro espíritu brilla una chispa de mi inteligencia divina que es vuestra conciencia, por lo que sois, en verdad, hijos de mi Espíritu.

02-038.29 De la dicha de ser padre, quise que participaras y os hice padres de los hombres para que forjaseis seres semejantes a vosotros en los que encarnarían los espíritus que Yo os enviara. Si en lo divino y eterno existe el amor maternal, quise que en la vida humana existiese un ser que lo representara y ese ser es la mujer.

02-038.30 En un principio el ser humano fue dividido en dos partes, creando así los dos sexos, el uno, el hombre, el otro, la mujer; en él fuerza, inteligencia, majestad; en la otra ternura, gracia, belleza. El uno, la simiente, la otra, la tierra fecunda. He ahí dos seres que sólo unidos podrán sentirse completos, perfectos y felices, porque con su armonía formarán una sola carne, una sola voluntad y un solo ideal.

02-038.31 A esa unión, cuando es inspirada por la conciencia y por el amor, se le llama matrimonio.

02-038.32 La ley del matrimonio descendió como una luz que habló a través de la conciencia de los primeros, para que reconociesen que la unión del uno con la otra, significaba un pacto con el Creador. El fruto de esa unión fue el hijo, en el que se fundieron la sangre de sus padres como una prueba de que lo que atareis ante Dios, en la Tierra no podrá ser desatado.

02-038.33 Esa dicha que el padre y la madre sienten cuando han dado un hijo al mundo, es semejante a la que el Creador experimentó cuando se hizo Padre dando vida a sus hijos muy amados. Si después, por conducto de Moisés os entregué leyes para que supieseis elegir la compañera y no codiciaseis la mujer de vuestro prójimo, fue porque la humanidad, en virtud de su libre albedrío, se había perdido en las veredas del adulterio y de las pasiones.

02-038.34 Pasados los tiempos, vine en Cristo al mundo y con mi dulce enseñanza que es siempre ley de amor, elevé al matrimonio y con ello la moral y la virtud humana. Hablé en parábolas para hacer inolvidable mi palabra, e hice del matrimonio una institución sagrada.

02-038.35 Ahora que me encuentro nuevamente entre vosotros, os pregunto, hombres y mujeres: ¿Qué habéis hecho del matrimonio? ¡Cuán pocos podrán contestar satisfactoriamente! Mi institución sagrada ha sido profanada, de aquella fuente de vida, brota muerte y dolor. Sobre la blancura de la hoja de esa ley, están las manchas y las huellas del hombre y la mujer. El fruto que debiera ser dulce, es amargo, y el cáliz que beben los hombres es de hiel.

02-038.36 Os apartáis de mis leyes y cuando tropezáis, os preguntáis angustiados. ¿Por qué será tanto dolor? Porque siempre los instintos de la carne han desoído la voz de la conciencia. Ahora Yo os pregunto: ¿Por qué no tenéis paz, si os he entregado todo lo necesario para que fueseis felices?

02-038.37 Yo he puesto en el firmamento un manto azul para que bajo él construyeseis vuestros nidos de amor, para que ahí, alejados de las tentaciones y complicaciones del mundo vivieseis con la sencillez de las aves, porque en la sencillez y en la limpia oración, pueden sentirse la paz de mi reino y la revelación de muchos misterios.

02-038.38 Varones, cuando la compañera que habéis elegido es como tierra estéril que no os ha dado frutos, habéis ido en busca de nueva tierra, olvidando que debéis ser conformes con vuestro destino y vuestra restitución. ¿Por qué culpáis al destino de vuestras pruebas y sufrimientos que encontráis en vuestro matrimonio, si vosotros mismos elegisteis ese camino?

02-038.39 Todo el que se une en matrimonio ante mi Divinidad, aun cuando su unión no esté sancionada por ningún ministro, hace un pacto conmigo, pacto que queda anotado en el libro de Dios, en donde están anotados todos los destinos.

02-038.40 ¿Quién podrá borrar de ahí esos dos nombres entrelazados? ¿Quién podrá en el mundo desatar lo que en mi ley ha sido unido?

02-038.41 Si Yo os desuniere, estaría destruyendo mi propia obra. Cuándo me habéis pedido ser unidos en la Tierra y os lo he concedido, ¿por qué faltáis después a vuestras promesas y desmentís vuestros juramentos? ¿Por ventura no es una burla a mi ley y a mi nombre?

02-038.42 A vosotras, mujeres estériles, el Maestro os dice: mucho habéis deseado y pedido que vuestro vientre se convierta en fuente de vida y habéis esperado que al anochecer o al amanecer, se escuchara en vuestras entrañas el latir de un tierno corazón; pero los días y las noches han pasado y sólo sollozos han brotado de vuestro pecho porque el hijo no ha llegado a llamar a vuestras puertas.

02-038.43 ¡Cuántas de vosotras que me estáis oyendo y que habéis sido desahuciadas por la ciencia, tendréis que dar fruto para que creáis en mi poder!, Y por ese prodigio muchos me reconozcan; velad y aguardad. No olvidéis mis palabras.

02-038.44 Padres de familia, evitad errores y malos ejemplos; No os exijo perfección, solamente amor y caridad para con vuestros hijos. Preparaos de espíritu y materia, porque en el más allá, las grandes legiones de espíritus esperan el instante para encarnar entre vosotros.

02-038.45 Quiero una nueva humanidad que crezca y se multiplique no sólo en número sino en virtud, para que contemplen cercana la ciudad prometida y sus hijos alcancen a morar en la nueva Jerusalén.

02-038.46 Quiero que se llene la Tierra de hombres de buena voluntad, que sean frutos de amor.

02-038.47 Destruid la Sodoma y Gomorra de este tiempo, no dejéis que vuestro corazón se familiarice con sus pecados, ni imitéis a sus moradores.

02-038.48 De esta manera os estoy preparando en el Tercer Tiempo, porque las muchedumbres que os he anunciado llegarán.

02-038.49 Tomad cada quién la parte que os corresponda y oíd mi enseñanza en una parábola.

02-038.50 "Encontrábase delante de Dios un espíritu lleno de luz, pureza e inocencia que dijo a su Señor: Padre, decidme cuál es mi misión, porque deseo serviros. Y el Señor con dulzura le respondió: Esperad, voy a unir en el mundo a un hombre y a una mujer y de su unión nacerá un hijo en el cual encarnaréis, para que siendo hijo del hombre recojáis experiencia en las pruebas del mundo y sintáis de cerca la ternura de una madre y la caricia de un padre.

02-038.51 Regocijose el espíritu y esperó. Entre tanto el Señor unió un varón a una mujer con lazos de amor y así les envío por el camino de la vida.

02-038.52 Un nuevo ser germinó en el seno de la mujer y entonces Dios envió a aquel espíritu a encarnar en aquel cuerpo y al noveno mes contempló la luz del mundo. La madre sonreía de felicidad y el padre le contemplaba con orgullo. Aquel hijo era la obra de ambos, era el fruto de su amor. La mujer se sintió fuerte y el hombre se sintió semejante en algo a su Creador. Los dos se dedicaron a cultivar a aquel tierno corazón.

02-038.53 El espíritu que animaba al hijo sonreía al contemplar la dulce mirada de su madre y la faz severa y a la vez cariñosa del padre.

02-038.54 Pasó el tiempo y el padre en su lucha alejose del nido de amor y tomando caminos torcidos se internó hasta perderse, dejando en los zarzales jirones de su vestidura, comiendo frutos venenosos y deshojando las flores que a su paso hallaba. Al sentirse enfermo y abatido recordó a los seres que había abandonado, intentó retornar en busca de ellos, mas las fuerzas le faltaron. Entonces, sacando fuerzas de flaqueza, arrastrándose y tropezando por el largo camino, llegó a las puertas del hogar, la esposa le recibió en sus brazos con lágrimas en sus ojos, el hijo estaba enfermo y agonizaba.

02-038.55 Al contemplar el padre a su hijo agonizante imploró a la caridad divina su alivio, mesó desesperado sus cabellos y blasfemó. Mas aquel espíritu desprendiese de su cuerpo y se fue al más allá. Los padres quedaron desolados haciéndose mutuamente responsables de la desgracia que los afligía, él por haberse alejado, ella por no haberlo sabido retener.

02-038.56 Cuando aquel espíritu llegó a la presencia del Creador, le dijo: "Padre, ¿por qué me habéis apartado de los brazos de aquella dulce madre a quien mi ausencia ha dejado sollozante y desesperada?" A lo que el Señor le respondió: esperad, aguardad, que nuevamente volveréis al mismo seno cuando aquellos hayan reconocido sus faltas y comprendido mi Ley.

02-038.57 El hombre y la mujer continuaban unidos, solitarios, interiormente arrepentidos de sus faltas, cuando nuevamente fueron sorprendidos por el anuncio de un nuevo hijo. Dios hizo retornar al espíritu nuevamente en aquel seno diciéndole: sed en aquel cuerpo que se prepara para la vida y recreaos de nuevo en aquel regazo.

02-038.58 Los padres que daban por perdido al primogénito, no sabían que había vuelto a su seno; mas el vacío que el primero dejó, lo llenó el segundo, volvió la alegría y la paz al seno de aquel hogar, volvió a sonreír la madre y a recrearse el padre.

02-038.59 Ahora el varón temía apartarse de los suyos y procuraba rodearles de amor, permaneciendo cerca de ellos. Pero el tiempo le hizo olvidar su pasada experiencia e inducido por los malos amigos, cayó en el vicio y en la tentación. La mujer le reclamaba y comenzó a repudiarle; el hogar fue convertido en un campo de batalla. Pronto el varón cayó vencido, enfermo y debilitado, mientras la mujer dejando al hijo en la cuna, se levantaba en busca del pan para el inocente y del sustento para aquel compañero que no sabía amarla ni cuidarla. Ella sufría humillaciones y blasfemias, atravesaba por peligros y desafiaba los instintos de los hombres de mala fe. Y en esa forma llevaba el pan de cada día a los labios de los suyos.

02-038.60 Dios tuvo caridad del espíritu inocente y antes de que abriera sus ojos a la razón, volvió a llamarle. Y cuando el espíritu fue ante su Señor, le dijo lleno de dolor. Padre, nuevamente me habéis arrancado de los brazos de aquellos a quienes amo, mirad cuán duro es mi destino, hoy os pido me dejéis ya sea en el seno de ellos o en el vuestro por siempre, mas no me hagáis ya caminar, estoy cansado.

02-038.61 Cuando el varón volvió de su letargo, contempló un nuevo cuadro de dolor, la esposa lloraba sin consuelo a la cabecera del lecho donde yacía muerto el segundo hijo. Quiso el hombre arrancarse la existencia mas la esposa le detuvo diciéndole: no atentéis contra vuestra vida, detened vuestra mano, mirad que nosotros mismos somos la causa de que Dios se lleve a nuestros hijos. El varón se serenó reconociendo que había luz en aquellas palabras. Un día y otro fueron trayendo la calma a aquellos corazones, que recordaban con dolor a los hijos que partieron, que habían sido la alegría de aquel hogar que después se hundió en la desolación.

02-038.62 El espíritu preguntó entonces a su Señor: "Padre, ¿nuevamente vais a enviarme a la Tierra?" "Nuevamente, le dijo el Señor, y cuantas veces sea necesario, hasta pulimentar aquellos corazones". Cuando volvió a encarnar, su cuerpo estaba enfermo porque su madre se encontraba enferma y su padre también. Desde su lecho de dolor, aquel espíritu se elevaba al Padre en demanda de alivio. Esta vez no había contemplado la luz del mundo, no había sonrisas en los labios de sus padres, solamente llanto. La madre lloraba desde el amanecer hasta el anochecer junto a la cuna del infante mientras el padre arrepentido, sentía que a su corazón lo taladraba el dolor al ver que el hijo había heredado sus propias lacras.

02-068.63 Breve fue la estancia del espíritu en aquella carne enferma, retornando nuevamente a la presencia del Señor.

02-038.64 Volvió la soledad entre los esposos, pero el dolor les había unido como nunca, sus corazones se amaban y se prometieron caminar unidos hasta el fin de la jornada. El varón cumplía con sus deberes, ella cuidaba a su esposo, y ambos se sanaban de sus males.

02-038.65 Creían difícil que Dios volviera a concederles un hijo más, y he ahí, que cuando el Señor contempló que la salud corporal y espiritual florecía en aquellos seres, les envío a aquel espíritu, como un premio a la abnegación de la una y a la enmienda del otro, y del seno de la mujer brotó un cuerpecito fragante como un capullo, que inundó de felicidad y de paz a aquel hogar.

02-038.66 El varón y la mujer postrados llorando de dicha, dieron gracias a su Señor, mientras aquel espíritu sufrido y obediente sonreía a través del hijo diciendo a Dios: Señor, no me apartéis más de mis padres, hay paz en mi hogar, hay amor en sus corazones, hay calor en mi cuna, hay leche y miel en el seno de mi madre, hay pan en la mesa, y en mi padre hay caricias y en sus manos herramientas de trabajo. Bendícenos. Y el Señor con regocijo en su Espíritu, les bendijo y los dejó unidos en un solo cuerpo, en un solo corazón y en una sola voluntad.

02-038.67 Hoy os digo: bebed de este vino, de mi enseñanza y brindad, porque cuando os reunís con vuestro Padre hay fiesta en la casa del Señor.

02-038.68 Cuántos de vosotros resucitáis al escuchar mi palabra en este tiempo. Estabais muertos a la fe, pues mientras a unos les habían desahuciado los doctores del mundo, a otros les habían negado la comunión los sacerdotes.

02-038.69 Abristeis vuestro corazón al sentir que mi palabra sanaba al enfermo, perdonaba con dulzura al pecador, y el Maestro a todos ofrecía el pan de vida eterna.

02-038.70 Ríos de maldad habéis contemplado a vuestro paso; Pantanos de fango y tierras estériles que nadie ha sabido fertilizar.

02-038.71 Habéis visto cómo los campos que ayer fueron fecundos y ofrecieron al mundo sus abundantes frutos de paz y felicidad, hoy están convertidos en campos de sangre, de destrucción y de muerte.

02-038.72 Es menester que el Padre se acerque a sus hijos, Yo soy el rocío que en el silencio de la noche desciende sobre los campos y cae en las corolas de las flores, mas las flores que se han secado, los corazones que han muerto a la esperanza, no saben sentir mi amor.

02-038.73 Discípulos: Ved que con mi enseñanza he despertado en vuestro corazón el sentimiento de caridad para que hagáis vuestras las aflicciones de la humanidad y no seáis indiferentes a sus conflictos, a sus pruebas y tragedias.

02-038.74 Uníos en pensamiento y orad por vuestros hermanos, Yo entenderé vuestras súplicas y premiaré vuestros deseos. Aún sois débiles para olvidar vuestras penas o preocupaciones para pensar en los demás. Yo os digo: Aceptad esas pruebas con valor y confianza en vuestro Señor, ellas no se apartarán de vuestro paso ni se resolverán con vuestra rebeldía o inconformidad. En cambio, con elevación espiritual, con fe, con serenidad, venceréis las más terribles pruebas. Cada abrojo, cada abismo que salvéis, dejará en vuestro espíritu un destello de luz. Quien sabe recibir con preparación sus pruebas, siente que sus momentos de dolor, que para otros parecerían eternos, se acortan.

02-038.75 Esta vida es vuestra calle de amargura, donde a veces caéis y donde también sentís que no vais solos con vuestra cruz, porque un Cirineo invisible y dulce os va levantando cada vez que os doblegáis, vencidos por el peso de vuestro destino. Si el lobo se ha acercado a vosotros. Yo le he apartado. Si los gentiles y los escudriñadores han penetrado en el seno de vuestras reuniones para encontrar faltas y acusaros de ellas, Yo os he cubierto con mi manto de ternura y he cerrado los labios de aquellos. Cuando los hombres os han sometido a prueba con sus preguntas, he puesto prematuramente la voz del Espíritu Santo en vuestros labios, ya que aún no os habéis preparado para convencerles con palabras de luz.

02-038.76 No vengo a reprenderos, mas buscad en la dulzura de mi palabra la esperanza, la corrección y aun el juicio. ¿Qué sería de vosotros si Yo viniese a adularos en vuestra imperfección y a ensalzaros en vuestros pecados? ¿No es eso por ventura lo que hacen con los príncipes del mundo? Siempre os he alentado cuando os veo buscar con ahínco vuestro adelanto espiritual, cuando vais en pos del enfermo, sin consultar la hora, ni fijaros si el tiempo es inclemente, y cuando delante de jueces os habéis encontrado, permanecéis serenos y dais testimonio de Mí con palabras de verdad.

02-038.77 Así habéis aprendido que los corazones son las tierras que tendréis que cultivar y que mientras más extensas sean las campiñas, mayores tendrán que ser vuestros cuidados; y que lo que habéis sembrado, no lo podréis ya abandonar.

02-038.78 Entre vosotros se encuentran los que iréis a otras naciones en busca de nuevas tierras donde sembrar. Yo os he dado el idioma universal con el cual os sabréis entender unos y otros, no el lenguaje florido que pronuncian los labios humanos, sino aquél que expresa el espíritu a través del amor.

02-038.79 Para otros no será necesario emprender estas largas jornadas, les bastará prepararse para entregar la caridad a los más próximos, así como hacer luz en los espíritus desencarnados que turbados se encuentran. ¡Ay del que cerrase sus puertas al llamado de esas legiones de menesterosos porque ellos en su turbación no sabrán perdonar!

02-038.80 El discípulo diligente me bendice a cada paso porque siente ligero el peso de su cruz y se deleita sirviéndome, el perezoso se siente privado de su libertad y agobiado por un fardo muy pesado. A nadie vengo a encadenar ni a convertir en esclavo, por el contrario, he venido a daros la verdadera libertad para que ni el presidio ni la muerte puedan encadenaros, sino que ahí donde muchos se han considerado perdidos, levantéis vuestro espíritu en la escala infinita de evolución.

02-038.81 Discípulos: ¿Estáis dispuestos a perdonar a  aquellos que os ofenden? ¿Quiénes son vuestros enemigos? En verdad os digo, que a vuestros hermanos no debéis llamarles enemigos, Yo no os envío en contra de la humanidad, sino en contra de su pecado y de su ignorancia.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 39

02-039.01. Yo soy la paz que desciende a vosotros, porque en el mundo sólo contemplo caos.

02-039.02 Velad y orad, haced el bien y con la práctica de la caridad destruiréis la guerra.

02-039.03 El árbol de la ciencia, según le cultivaron los hombres, se encuentra dando un fruto amargo a la humanidad, mas Yo voy a daros el agua cristalina del amor, para que la reguéis y veáis cuán diferentes van a ser los frutos que ese mismo árbol va a producir.

02-039.04 Antes de  que descubráis en mi enseñanza el secreto para cultivar el árbol de la ciencia, éste será azotado por fuertes huracanes que harán caer hasta el último de sus malos frutos y lo dejarán limpio.

02-039.05 Después de ese vendaval, comenzaréis a ver brillar en vuestro espíritu una nueva luz, la cual se reflejará en todas las sendas de vuestra vida.

02-039.06 Estáis viviendo el tiempo del juicio, recordad cuántas veces os he dicho que la hoz de mi justicia divina incansablemente corta la mala hierba.

02-039.07 Mi justicia toca lo mismo a la ciencia, que a las religiones o a los hombres del poder; nada quedará sin ser escudriñado por mi mirada o pesado en mi balanza. Desde el principio de la humanidad el pecado ha sido sentenciado a morir y mi palabra tendrá que cumplirse.

02-039.08 Vos pueblo, cuando miréis en la Tierra señales de estos acontecimientos, elevaos en oración a Mí, reuníos con vuestra familia formando un solo pensamiento y enviad vuestro espíritu como mensajero de mi amor hacia vuestros hermanos necesitados de paz.

02-039.09 No dudéis del poder de la oración, porque si practicando la caridad no tuvieseis fe, nada podréis dar a vuestros hermanos.

02-039.10 ¿No os he enseñado que hasta los elementos desatados pueden escuchar vuestra oración y apaciguarse? Si ellos obedecen a mi voz, ¿por qué no han de obedecer la voz de los hijos del Señor cuando ellos se hayan preparado?

02-039.11 Desde el tiempo en que estuve con vosotros en el mundo, os enseñé a orar para que en los momentos de prueba, supieseis comunicaros con vuestro Padre, y tomando fuerza de Él, cumplieseis con vuestra misión de amor y caridad entre la humanidad.

02-039.12 La oración es una gracia que Dios ha entregado al hombre para que le sirva de escala para elevarse, de arma para defenderse, de libro para instruirse y de bálsamo para ungirse y sanar de todo mal.

02-039.13 La verdadera oración ha desaparecido de la Tierra, los hombres ya no oran, y cuando intentan hacerlo, en vez de hablarme con el espíritu, lo hacen con los labios, empleando palabras vanas, ritos y artificios. ¿Cómo van a contemplar prodigios los hombres, empleando formas y haciendo prácticas que no enseñó Jesús?

02-039.14 Es menester que vuelva la verdadera oración entre los hombres, y soy Yo quien nuevamente viene a enseñárosla.

02-039.15 Bendito el que inspirado en su amor hacia los demás, les sirva de peldaño en su elevación hacia Mí, porque cuando él abra sus ojos para contemplarse a sí mismo, se verá cerca de su Padre.

02-039.16 No preguntéis qué es lo que debéis hacer para que sepáis que habéis cumplido con vuestra misión, porque mi ley se reduce a que os améis los unos a los otros. Comprended que cada día de vuestra vida os brinda una oportunidad para que practiquéis, ese divino mandamiento.

02-039.17 Cada quien en su camino puede cumplir con la misión de amar; El que guía espíritus, el que instruye, el hombre de ciencia, el que gobierna, él padre de familia, todos podéis servir a vuestros semejantes inspirados en mi máxima que os dice: "Amaos los unos a los otros".

02-039.18 Todo será limpio, todo será renovado, para que las nuevas generaciones encuentren la Tierra preparada para el cumplimiento de su gran misión espiritual.

02-039.19 No escojáis a quienes debéis amar, amad a todos sin distinción. El amor espiritual no puede tener preferencias.

02-039.20 El amor que os enseño, está más allá del amor por los vuestros, del amor a la patria y a vosotros mismos.

02-039.21 No temáis no poder ser útiles en esta obra de amor pensando en vuestra pobreza material. Espiritualizaos y no necesitaréis de los bienes de la Tierra para poder hacer el bien a vuestros semejantes. Ved cómo de entre este pueblo de menesterosos y humildes, he entresacado a mis labriegos, convirtiéndolos en consejeros, doctores y confidentes de los que sufren, y que a ellos se acercan en demanda de consuelo y de paz.

02-039.22 De su amor ha brotado inagotablemente el bálsamo de curación, de sus  labios antes torpes, ha surgido la palabra de luz que orienta, que regenera, conmueve y convence. ¿Y qué es lo que creían llevar en su corazón estos labriegos antes de que Yo les descubriera su herencia? Nada, se sentían parias, incapaces de practicar la caridad y de conducirse por sí mismos.

02-039.23 Mirad cómo ante la humildad de estos labriegos, se presentan los ricos a pedir caridad, los doctores a consultarles sus problemas sin solución y los que se han cultivado en el sendero del conocimiento teólogo o filosófico llegan para aprender la primera lección. ¿No os maravilla este prodigio realizado entre vosotros? Entonces ya lo sabéis pueblo y lo sabréis humanidad, el poder y los caudales de la Tierra no bastarán para labraros la paz, para haceros útiles los unos a los otros haciéndoos la caridad materialmente si no aprendéis a amar.

02-039.24 Cuando haya amor en vuestro espíritu y lo hagáis sentir a vuestros semejantes, entonces veréis realizarse los prodigios. Empezad a practicar la virtud los que hayáis permanecido insensibles o alejados de la caridad, del amor, del bien, que son la esencia de una vida espiritual, y cuando alguien llegue a vuestras puertas agobiado de sed, de fatiga y de hambre, sentadlo a vuestra mesa sin consultar si en la cesta hay pan suficiente preguntad a vuestro corazón si al invitar al caminante a vuestra mesa, lo hacéis con amor sincero, con verdadera caridad, si así es, veréis el pan multiplicado, todos quedaréis satisfechos y en el corazón del caminante se encenderá una llama de fe, para darme gracias y bendecidme. Ese, en su vida, tendrá que hacer lo mismo que con él hicisteis, porque le enseñasteis una lección de amor al alcance del más escaso de entendimiento.

02-039.25 Sed humildes, recordad que Yo vuestro Dios, nací en la humildad y más tarde cubrí mi cuerpo con humilde túnica. ¿Por qué vosotros soñáis siempre con buenos atavíos y hasta llegáis a desear las regias vestiduras?

02-039.26 Vuestro reino tampoco es de este mundo, esta vida es como un campo de batalla a donde venís a hacer méritos para penetrar después triunfantes en la tierra conquistada y recibir en ella vuestro galardón.

02-039.27 No dejéis jamás la cruz en mitad del camino, no abandonéis vuestra misión, Porque sería tanto como sí en una batalla arrojaseis vuestras armas, huyendo cobardemente de la lucha y renunciaseis al triunfo que aguardaba a vuestro espíritu.

02-039.28 Soy el camino perfecto, en mi paso por la Tierra os legue con mi ejemplo el "Libro de la Vida Verdadera", con cuyas enseñanzas aprenderéis a luchar para vencer en todas las batallas; mi espada de amor luchó sin tregua contra el mal y la ignorancia de la humanidad. Mis armas no fueron homicidas, Yo no os traje la muerte, sino la vida eterna. Mi mansedumbre exasperaba y confundía a los que me ofendían, mi amoroso perdón vencía la dureza de su corazón, mi muerte en cuanto hombre les resucitó a la vida de la gracia. ¿No recordáis que el Mesías prometido había sido anunciado como un guerrero invencible?

02-039.29 Es tiempo de que el amor, el perdón y la humildad, surjan del corazón de la humanidad como armas verdaderas, que se opongan al odio y al orgullo. Mientras el odio encuentre odio y el orgullo tropiece con el orgullo, los pueblos se extinguirán y en los corazones no habrá paz.

02-039.30 La humanidad no ha querido comprender, que su felicidad y su progreso sólo puede encontrarlos en la paz, y va tras de sus ideales de poderío y de falsa grandeza derramando sangre hermana, arrancando vidas y destruyendo la fe de los hombres.

02-039.31 El hombre con su orgullosa ciencia está desafiando mi ley; y os digo que una vez más lucharé contra su pecado, mas el hombre no encontrará en Mí a un Juez orgulloso y soberbio, Porque ésos son defectos humanos, ni sentirá sobre sí el peso de una venganza, porque las bajas pasiones son propias de vuestra imperfección; encontrará a un Juez inexorable y a un Maestro enseñándole una gran lección de amor.

02-039.32 No todos queréis guerras, ni alimentáis odio ni orgullo para los inocentes, para los de buena voluntad y fe. Yo daré señales cuando las guerras estén a punto de desatarse, para que velen y oren, porque con su oración y con su vigilia serán invulnerables a las armas homicidas.

02-039.33 Del oriente al occidente se levantarán las naciones desconociéndose y del norte hacia el sur también se levantarán para encontrarse todas en la encrucijada, con cuyo choque se producirá una inmensa hoguera en la que arderá el odio, se extinguirá el orgullo y se consumirá la mala hierba.

02-039.34 Es necesario que las nuevas generaciones encuentren una tierra limpia, para que florezca la paz y el amor; pero antes desaparecerá hasta la última huella del crimen de Caín, cuya herencia aún lleva consigo la humanidad.

02-039.35 Vosotros que estáis bajo el efluvio de mis lecciones, ¿encontráis que en todo ese dolor que se avecina, haya castigo o venganza divina? No, me decís, es el fruto que hemos cultivado y que vamos a recoger.

02-039.36 Yo siempre tengo caridad de mis hijos, porque sois muy pequeños para comprender todo el mal que os hacéis; por eso me acerco a vosotros, y materializando mi palabra os envío mis mensajeros a amonestaros, a preveniros de vuestro mal camino, pero, ¿cuándo habéis atendido a mis llamados? Nunca, de ahí el motivo por el que está sufriendo la humanidad.

02-039.37 Pueblo amado, no seáis un simple espectador ante el caos que contemplaréis, porque tendréis que responderme de la paz y de la fortaleza que habéis recibido.

02-039.38 Esa paz y esa fuerza son para que oréis, para que vuestro cerebro no se ofusque y os mostréis diligentes e infatigables haciendo el bien, encendiendo la fe y esparciendo consuelo entre la humanidad.

02-039.39 Discípulos amados: extended mi doctrina entre vuestros hermanos. Yo os encargo que habléis con claridad, tal como os he enseñado. Estudiad cuidadosamente todas las partes de esta Obra, porque de cierto os digo, que mañana seréis interrogados por vuestros hermanos. Yo sé que vendrán a preguntaros qué concepto tenéis de la Trinidad de Dios, de la Divinidad de Cristo y de la pureza de María, y es menester que os encontréis fuertes para que salgáis avante en esas pruebas.

02-039.40 Sobre la Trinidad diréis: que no son tres personas distintas las que existen en Dios, sino un solo Espíritu Divino, el cual se ha manifestado en tres fases distintas a la humanidad, y ésta en su pequeñez para penetrar en lo profundo, creyó mirar tres dioses donde sólo existe un solo Espíritu. Por lo tanto, cuando escuchéis el nombre de Jehová, pensad en Dios como Padre y como Juez. Cuando penséis en Cristo, mirad en Él a Dios como Maestro, como Amor, y cuando tratéis de comprender de donde procede el Espíritu Santo, sabed que no es otro que Dios manifestando su sabiduría a los discípulos, que más han adelantado.

02-039.41 Si Yo hubiera encontrado a la humanidad de los primeros tiempos tan evolucionada espiritualmente como ésta de hoy, me habría manifestado delante de ella como Padre, como Maestro y como Espíritu Santo, y entonces los hombres no habrían visto tres dioses donde sólo existe uno. Pero no se encontraban capacitados para interpretar mis lecciones y se hubiesen confundido y apartado de mi senda, para seguir creando dioses accesibles y pequeños, según su imaginación.

02-039.42 Ya sabéis la causa por la que el Padre se ha manifestado por etapas, y también sabéis el error de los hombres sobre el concepto de la Trinidad.

02-039.43 En mi Espíritu divino existe un número infinito de fases y atributos. Mas por haberme mostrado en tres formas a través de tres eras, os he nombrado Trinitarios y ahora ya me reconocéis en esas tres revelaciones y las sabéis unir en una sola, mirando en ella a un solo Dios que lo mismo puede, manifestarse hoy como Juez, que mañana como Maestro y más tarde como Padre de infinita sabiduría y bondad.

02-039.44 Ya no tratéis de darme forma material en vuestra mente, porque no existe forma en mi Espíritu, como no tiene forma la inteligencia, el amor, ni la sabiduría.

02-039.45 Os digo esto, porque muchos me han representado en la forma de un anciano cuando piensan en el Padre, y Yo no soy un anciano porque estoy fuera del tiempo, mi Espíritu no tiene edad.

02-039.46 Cuando pensáis en Cristo, al instante formáis en vuestra mente la imagen corpórea de Jesús y Yo os digo, que Cristo, el Amor Divino encarnado, mi Verbo hecho hombre, en cuanto dejó la envoltura corpórea, se fundió en mi Espíritu, del cual había brotado. 

02-039.47 Mas cuando habláis del Espíritu Santo; utilizáis el símbolo de la paloma para tratar de imaginarlo con alguna forma, y Yo os digo que el tiempo de los símbolos ha pasado, y que por esta razón cuando os sintáis bajo la influencia del Espíritu Santo, lo recibáis como inspiración, como luz en vuestro espíritu, como claridad que viene a disipar incertidumbres, misterios y tinieblas.

02-039.48 Si os digo que Cristo es el amor del Padre, comprended que Cristo es divino. ¿Qué de extraño hay en que Dios haya hecho encarnar su amor, para manifestarlo a un mundo carente de espiritualidad? ¿No es esto una prueba de caridad perfecta entregada a los que no pudiendo ir al Padre, son buscados por Él?

02-039.49 Ahora bien, quiero enseñaros que Cristo no es menos que Yo ni que está después de Mí, porque si Él es el Amor, ese amor ni está después ni está antes de ninguna otra potencia, está unido y fundido en todas, formando lo Absoluto, lo Divino, lo Perfecto.

02-039.50 ¿Y qué queréis que os diga de María que fue enviada por el Señor a la Tierra para servir de Madre a Jesús, en cuyo cuerpo se había de manifestar el Verbo?

02-039.51 En verdad os digo: que Ella fue la ternura divina encarnada, por ello cuando en su estancia escuchó las palabras del Mensajero del Señor, anunciándole que en su seno concebiría al Mesías, en su corazón no hubo duda ni rebeldía ante lo que Ella sabía que era voluntad divina. Su ejemplo fue de humildad y de fe, su obra fue callada y sublime, por eso fue la única capaz de cumplir aquel mensaje celestial y de aceptar aquel sublime destino sin vanidad.

02-039.52 Jesús vivió su niñez y juventud al lado de María, y en su regazo y a su lado gozó de su amor maternal. La ternura divina hecha mujer endulzó al Salvador los primeros años de su vida en el mundo, ya que llegada la hora, había de beber tanta amargura.

02-039.53 ¿Cómo es posible que haya quien pueda pensar que María, en cuyo seno se formó el cuerpo de Jesús y a cuyo lado vivió el Maestro, pudiese carecer de elevación espiritual, de pureza y santidad?

02-039.54 El que me ame, antes tendrá que amar todo lo mío, todo lo que amo Yo.

02-039.55 Estas enseñanzas de amor y caridad, las debéis de dar a conocer a vuestros hermanos. Es necesario que sepáis que no es indispensable que toda la humanidad me escuche en la forma en que a vosotros me manifiesto. Me basta que este pueblo presencie y escuche estas enseñanzas para que sea después mi testigo y emisario ante sus hermanos.

02-039.56 Si esta forma de comunicación fuese la más elevada que los hombres pudiesen alcanzar, entonces la daría a conocer en toda la Tierra, y una vez establecida, no tendría fin; pero como esta comunicación a través del portavoz humano es solamente la preparación para la comunicación perfecta de espíritu a Espíritu, le he concedido un lapso de tiempo, marcándole el instante de su término que será 1950.

02-039.57 Estas multitudes que año por año han asistido a la Cátedra de su Maestro, son las destinadas a extender este mensaje entre la humanidad, después de que hayan dejado de escuchar mi palabra.

02-039.58 No deberán levantarse a doctrinar antes de mi partida porque es necesario que escuchen, mis últimas enseñanzas, que serán las más profundas y por lo tanto las que los dejen fuertes y preparados para la lucha.

02-039.59 Todos, desde las congregaciones más antiguas, hasta los que comienzan a reunirse en los recintos más recientes, han escuchado de Mí, que esta comunicación cesará al finalizar el año de 1950, que es mi voluntad divina que así sea, y que el pueblo en ninguna forma deberá oponerse a lo dispuesto por el Padre.

02-039.60 Pretender hacerme esperar un tiempo más entre vosotros sería necio, sería negarle al Padre su perfección y su justicia y sería negar que he sido Yo, el inmutable, quien os ha hablado.

02-039.61 Os digo esto porque aunque en estos instantes ninguno se siente capaz de consumar esa profanación, Yo sé que en los momentos decisivos, en la hora amarga y triste de mi despedida, no faltará un traidor en mi mesa, un débil que arroje lejos de sí el pan que por mucho tiempo lo alimentó y con un falso beso de amor me entregué al escarnio y a la burla de la humanidad.

02-039.62 ¿Quién creéis que se comunique por estos entendimientos, cuando haya cesado el tiempo de mi comunicación? ¿Por ventura queréis hacerme partícipe de vuestra desobediencia?

02-039.63 Pensad que una desobediencia vuestra, originaría más tarde la confusión entre la humanidad; que una profanación de tal magnitud fomentaría el caos entre las multitudes, nadie creería en mi manifestación como Espíritu Santo, todos perderían la fe.

02-039.64 Desde ahora os digo: que los que quieran hacer creer que me sigo comunicando por su conducto, después del tiempo fijado por Mí, serán negados y llamados impostores y quien se comunique por sus entendimientos será llamado falso Cristo; mas los videntes que hiciesen causa común con aquel engaño, serán llamados falsos profetas.

02-039.65 Pueblo: Fortaleceos en todo lo que hoy os digo, para que cuando llegue la hora de prueba, sepáis permanecer firmes, unidos a mi ley, respetando mi voluntad, porque con vuestra conducta daréis el mayor testimonio de que habéis creído que esta palabra es la suprema verdad. Quien hiciese lo contrario, me habrá negado.

02-039.66 Bienaventurados los que permanezcan fieles a mi palabra, porque a ellos llegado el tiempo les tomaré como emisarios y testigos de este mensaje divino, que a través de mi comunicación por el entendimiento humano deje a la humanidad, como una lección precursora para la verdadera comunicación de espíritu a Espíritu con vuestro Padre.

02-039.67 Hoy busco a vuestro espíritu porque la morada espiritual reclama su presencia.

02-039.68 No habéis podido elevaros porque cada imperfección vuestra es un eslabón de esa cadena que os ata a las posesiones terrenales, impidiéndoos vibrar en las regiones que le corresponden al espíritu.

02-039.69 ¿Qué os labraréis para después de esta vida? ¿Acaso pensáis que vuestro espíritu puede penetrar con planta firme en una morada donde sólo la espiritualidad es su luz y su sostén?

02-039.70 Escuchad esta palabra, analizadla y comprenderéis que ella viene a ayudaros a despojaros de todo lo superfluo, porque esas influencias no dejan en libertad a vuestro espíritu.

02-039.71 Aquí ante mi presencia, despojad a vuestro espíritu de todas las impurezas y dejadle libre. No temáis, porque no vais a descubrirme ningún secreto, Yo os conozco mejor que vosotros mismos. Confesaos íntimamente Conmigo, Yo sabré comprenderos mejor que nadie y podré absolveros de causas y deudas porque soy el único que puede juzgaros. Mas cuando os hayáis reconciliado con vuestro Padre y en vuestro ser escuchéis el himno de triunfo que entone vuestro espíritu, sentaos en paz a mi mesa, comed y bebed los manjares del Espíritu, que en la esencia de mi palabra se encuentra.

02-039.72 Cuando os levantéis de la mesa para volver a vuestras diarias faenas, no olvidéis que en cada uno de vuestros pasos está presente mi ley y que mi mirada os contempla. Con esto quiero deciros, que no sólo os preparéis de espíritu y entendimiento cuando penetréis a estos recintos a escuchar mi Palabra, sino que ese temor de ofenderme que mostráis en estos lugares, os acompañe a todas partes y en todo tiempo.

02-039.73 Tenéis mi palabra en vuestra conciencia, para que a ella le consultéis si vais caminando dentro del sendero del cumplimiento.

02-039.74 A todos los que me escuchan les doy la misma palabra, ni al pobre le doy más por ser menesteroso, ni al rico le doy menos; de cierto os digo que en espíritu todos estáis necesitados.

02-039.75 A todos os amo por igual, no contemplo diferencias de clases, de razas, de idiomas o de credos, ni siquiera diferencia de sexos, Yo hablo para el espíritu, a el es a quien busco y al que he venido a doctrinar para guiarlo con la luz de mi enseñanza a la “tierra prometida”.

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!

ENSEÑANZA No. 40

02-040.01 Para que el Verbo de Dios habitara entre la humanidad, y le mostrara el camino de su restitución con los sublimes ejemplos de su amor, todo lo preparó vuestro Padre.

02-040.02 Primero inspiró a los profetas que habían de anunciar la forma en que el Mesías vendría al mundo, cuál sería su obra, sus padecimientos y su muerte en cuanto hombre, a fin de que cuando Cristo apareciese en la Tierra, el que conociese las profecías, le reconociera al instante.

02-040.03 Siglos antes de mi presencia a través de Jesús, el profeta Isaías dijo: Por lo tanto el Señor os dará esta señal "He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo que se llamará Emmanuel" (Que quiere decir "Dios con nosotros"). Con esta profecía entre otras anunció mi llegada.