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TOMO 5 |
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ENSEÑANZA 111 05-111.01 Abridme las puertas de vuestro corazón, ¡oh humanidad¡ He visto que las pruebas de la vida os azotan cual viento huracanado; he visto penetrar en vuestro hogar las enfermedades y enseñorearse la miseria. Yo vengo a traeros la paz. ¡Ah humanidad amada, si supieseis cuan fácil os seria encontrar vuestra salvación, si tuvieseis buena voluntad! Una oración, un pensamiento, una palabra bastarían para reconciliar a hombres, a pueblos y naciones; pero los hombres buscan por otros medios la solución de sus conflictos. Todo, menos imitar a Cristo, es el lema de muchos hombres; todo, menos practicar su doctrina, y he ahí sus consecuencias. 05-111.02 ¿Qué podréis esperar de vuestras obras, si en ellas no existe justicia, amor y caridad? ¿No son éstas las lecciones que os enseñó Jesús? En verdad os digo que el amor, la justicia y la caridad, no están reñidas con el modo de vivir en vuestra época, son virtudes propias de los seres adelantados en espíritu. 05-111.03 Cuando veo a los hombres ocupados en guerras, matándose por la posesión de las riquezas del mundo, no puedo menos que seguir comparando a la humanidad con esos niños que riñen por lo que no tiene valor. Niños son aún los hombres que pelean por un poco de poder o por un poco de oro. ¿Qué significan esas posesiones al lado de las virtudes que otros hombres atesoran? 05-111.04 No podréis comparar al hombre que divide pueblos sembrando el odio en los corazones, con aquel que consagra su vida a regar la semilla de la fraternidad universal No podéis comparar al que va causando sufrimientos en sus hermanos, con aquel que dedica su vida a mitigar el dolor de sus semejantes. 05-111.05 Cada hombre sueña con un trono en la tierra, a pesar de que desde el principio, la humanidad ha visto lo poco que vale un trono en el mundo. 05-111.06 Yo os he prometido un lugar en mi reino, pero muy pocos son los que han aceptado, y es que no quieren saber que el más pequeño de los súbditos del Rey de los cielos, es más grande que el más poderoso monarca de la tierra. 05-111.07 Aún son niños los hombres; mas la gran prueba que a ellos se acerca, les hará vivir tanto en tan poco tiempo, que de esta infancia pasarán pronto a la madurez, y ya con el fruto de la experiencia exclamarán: Tenía razón Jesús, nuestro Padre, vayamos a El. 05-111.08 El Cordero inmolado por vuestros pecados, os habla en este instante y su palabra es de amor y de perdón. El libro de la justicia divina está abierto en el sexto capítulo, porque el Cordero ha desatado cada uno de sus sellos. 05-111.09 1950 pronto llegará, y esta forma de comunicación terminará; mas el Sexto Sello no se cerrará por ello, sino que seguirá iluminando hasta el final de su tiempo, cuando el Séptimo Sello sea desatado. 05-111.10 Quiero que en este tiempo se prepare la humanidad, para que cuando el último sello sea abierto, los hombres se den cuenta de ello y se apresten a escuchar y entender el contenido de las nuevas revelaciones Quiero que las naciones y los pueblos se fortalezcan para que resistan las amarguras de aquellos días. 05-111.11 Yo llamaré bienaventurados a los que sepan pasar las pruebas de esos tiempos y les daré un galardón por su perseverancia y su fe en mi poder, dejándoles como padres de una nueva humanidad. 05-111.12 Los pecados de los hombres se habrán borrado y todo será como nuevo. Una luz de pureza y de virginidad iluminará a todas las criaturas, una nueva armonía saludará a aquella humanidad, y entonces comenzará a elevarse del espíritu del hombre hacia su Señor un himno de amor, que por tanto tiempo he esperado. 05-111.13 La madre tierra, que desde los primeros tiempos ha sido profanada por sus hijos, volverá a ataviarse con sus galas más hermosas y los hombres no la volverán a llamar valle de lágrimas, ni la convertirán en campo de sangre y de muerte. Este mundo será como un pequeño santuario en medio del universo, desde el cual los hombres eleven su espíritu al infinito, en una comunicación llena de humildad y amor con su Padre Celestial 05-111.14 Mis hijos llevarán impresa mi ley en su espíritu y mi palabra en su corazón, y si la humanidad en los tiempos pasados encontró deleite en la maldad y gozó en el pecado, para entonces no tendrá más ideal que el bien, ni encontrará más placer que el de transitar por mi camino. Mas no penséis que por ello el hombre vaya a renunciar a su ciencia ni a su civilización, refugiándose en los valles y en los montes, para hacer una vida primitiva; no, aún tendrá que saborear los frutos del árbol de la ciencia que con tanto interés ha cultivado, y cuando su espiritualidad sea mayor, también lo será su ciencia; mas al final de los tiempos, cuando el hombre haya recorrido todo ese camino y haya arrancado del árbol el último fruto, reconocerá la pequeñez de sus obras que antes le parecieron tan grandes y comprenderá y sentirá la vida espiritual, y a través de ella, admirará como nunca la obra del Creador. Recibirá por inspiración las grandes revelaciones, y su vida será un retorno a la sencillez, a la naturalidad, a la espiritualidad. Aún falta tiempo para que ese día llegue, mas todos mis hijos lo verán. 05-111.15 Por ahora debéis dar un paso hacia adelante, a fin de que vuestro espíritu no tenga que lamentar haber llevado una vida estéril 05-111.16 Os he hablado para los tiempos venideros; no os extrañen mis palabras, porque de cierto es digo, que mañana avivarán la le y encenderán la esperanza en el corazón de muchos hombres. 05-111.17 Humanidad, tengo potestad para destruir con amor vuestro pecado y salvaros; no me detendré a contemplar vuestras manchas, y aunque os encontrase perdidos en el cieno del mundo, de ahí sabré rescataros para haceros mis apóstoles. 05-111.18 Entre la humanidad habitan una parte de los ciento cuarenta y cuatro mil señalados por Mí. Diseminados se encuentran en el mundo esos siervos míos cumpliendo con la misión de orar por la paz y de trabajar por la fraternidad de los hombres. No se conocen unos a otros, pero ellos, intuitivamente unos, y otros iluminados por esta revelación, van cumpliendo con su destino de hacer luz en la senda de sus hermanos. 05-111.19 Estos marcados por mi amor, unos son hombres sencillos, mas también los hay que son notables en el mundo; sólo se les podrá distinguir por la espiritualidad en su vida, en sus obras, en su forma de pensar y de comprender las revelaciones divinas. No son idólatras, fanáticos, ni frívolos; parece que no practican ninguna religión y, sin embargo, de ellos se eleva un culto interior entre su espíritu y el de su Señor. 05-111. 20 Los señalados con la luz del Espíritu Santo, son como barquillas salvadores, son guardianes, son consejeros y baluartes. les he dotado de luz en su espíritu, de paz, de fuerza, de bálsamo de curación, de llaves que invisiblemente abren las Puertas más reacias, de armas para vencer obstáculos insuperables para otros. No es necesario que ostenten títulos del mundo, para hacer reconocer sus dones. No conocen ciencias y son doctores, no conocen leyes y son consejeros, son pobres bienes de la tierra y sin embargo, pueden hacer mucho su paso. 05-111.21 Entre estas multitudes que han venido a recibir mi palabra, han llegado muchos de ellos sólo a confirmar su misión, porque no es en la tierra donde se les han dado los dones o se les ha confiado el cargo. De cierto os digo, que la luz que cada espíritu posee, es la que se ha labrado en el largo camino de su evolución. 05-111.22 Benditos sean los señalados que, inspirados en mi amor, lleguen a cumplir su misión espiritual, y bienaventurados los que les imiten, porque alcanzarán la elevaci6n que aquellos tienen. 05-111.23 En el Segundo Tiempo, cuántas veces aquellas gentes sencillas que oían la palabra de Jesús a los enfermos que a ellos se acercaban, lograban hacer prodigios mayores que los de mis discípulos, sin ser del número de mis apóstoles. 05-111.24 Buscad la meta con afán, venid todos a Mí por el camino de la fe, de la caridad y de la humildad y todos os sentiréis igualmente dignos de vuestro Padre. 05-111.25 Al despuntar la luz del nuevo día, se ha elevado vuestro espíritu para dar gracias al Padre. 05-111.26 Venid nuevamente a aprender de Mí, discípulos y párvulos, guardad profundamente mis palabras para que los tiempos de prueba no vayan a sorprendemos. No quiero contemplaros como frágiles barquillas en un mar embravecido. 05-111.27 Regeneración es lo que pido a mi pueblo, para que al despojaros de lo superfluo y de lo malo, aprovechéis mis enseñanzas y al mismo tiempo deis con ello una prueba de que es el Espíritu de Verdad a quien estáis escuchando. Ved que ahora tenéis que lavar esas manchas con arrepentimiento y con humildad y testificar mi verdad con obras de amor. 05-111.28 Desde vuestros primeros pasos por este camino haced uso de la verdad, ya sea para hablar o para practicar. La mentira carece de esencia divina, por eso nunca convencerá. 05-111.29 Yo purifico estos conductos antes de comunicarme por ellos, para que solamente os den a conocer la verdad. Si mañana los hombres os hiriesen poniendo en duda esta palabra, porque ella fue vertida también por labios de mujeres, no temáis, les diréis que no vine a escoger a mis discípulos por sexos ni por clases y que para mi comunicación bastó una mente despejada y unos labios dóciles para expresar a través de ellos mi inspiración. 05-111.30 No temáis a quienes os busquen, aunque los veáis llegar como escudriñadores o delatores de vuestros actos; en el fondo ved siempre espíritus que andan en busca de luz. 05-111.31 ¿Quién podrá apartar de mi redil a la oveja que en verdad me ama? Detrás de la humildad de cada uno de mis labriegos, oculto a la mirada humana, se encuentra un ángel que vela por cada uno de vuestros pasos. 05-111.32 Os he dicho que seréis combatidos y que si queréis que la verdad brille, debéis ser fuertes en la lucha, perdonando toda ofensa que os hicieren y no dejando que el rencor os dé armas que no debéis tornar. 05-111.33 Si sabéis perdonar sin alarde, ganaréis la batalla. Si sois puestos a prueba, orad y Yo haré obras sorprendentes, fuera de toda ciencia, que harán estremecer a los corazones incrédulos. 05-111.34 Así os prevengo de las pruebas que tendréis que vivir; mas para que no seáis sorprendidos, estad siempre preparados. 05-111.35 Sed sensibles a mis inspiraciones y no imitéis a los duros de corazón que esperan los golpes de la vida para corregir entonces sus yerros. Os digo que también ante vosotros se encuentran el dolor y la muerte, ellos también os hablan. 05-111.36 Es el tiempo en que todo espíritu ha de darse cuenta de la era en que se encuentra, para que pueda levantarse a cumplir la misión que le he confiado. 05-111.37 Cuánto dolor habéis dado a los vuestros, mas a todos amo y a todos daré los medios para su salvación, hasta que, lleguen a Mí. 05-111.38 Elías me ha secundado en la obra de restauración en el Tercer Tiempo. Hoy no lo miráis encarnado como en eras pasadas, recorriendo los caminos, preparando al espíritu de los hombres para ofrecerle el culto a mi Divinidad; sólo percibís su presencia en espíritu y su gran lucha para rescatar a la humanidad. 05-111.39 A todos espero después de que hayáis cumplido vuestra misión, en ella tendréis por guía a ese buen pastor. 05-111.40 ¿No habéis mirado en él la rectitud, el amor y su sacrificio por vosotros a través de los tiempos?, y ¿no queréis elevaros venciendo los obstáculos para llegar al fin, alabando a Elías y glorificando a vuestro Señor? 05-111.41 Escrito estaba que me veríais venir sobre vosotros con gran majestad; muchos me han visto con la mirada espiritual, sin alcanzar a comprender la obra que estoy realizando entre los hombres; mas si os preguntasen: ¿A quién oís y por qué os habéis apartado del mundo? ¿Qué contestaríais? Hablad con la verdad, no neguéis lo que habéis visto, no imitéis a Pedro diciendo que no conocéis esta obra, porque no podéis ocultar la señal que hay en vuestro espíritu y que os distingue, sin que vosotros podáis evitarlo. 05-111.42 Sé que, a pesar de las pruebas que os he dado, muchos me volveréis la espalda por temor a ser juzgados y llevados ante un tribunal, y si vosotros que me habéis oído, calláis, ¿quién defenderá mi causa? Mas Yo preparo a quienes sin saber de mi doctrina, al ser puesta en juicio, la estudiarán y la encontrarán justa y ahogarán por mi pueblo. 05-111.43 Si queréis ser mis labriegos, tendréis que imitarme y ser conformes con las pruebas que han de venir, porque están dispuestas por Mí; y cuando llegue a vosotros ese tiempo, no os confundáis ni olvidéis que todo os lo había anunciado. Entonces conoceréis mi poder y mi justicia, y si habíais dudado de mi palabra, comprobaréis que os he preparado para que no seáis sorprendidos, y en medio de esas pruebas contempléis mi infinita clemencia y caridad para vosotros. 05-111.44 Habéis atribuido a los seres humanos un gran poder y habéis dudado del mío; pronto habrán de venir acontecimientos que os prueben que todo está sujeto a mi voluntad y que todo obedece a mis leyes. Para ese tiempo quiero que seáis limpios y que vuestro único afán sea el de iluminar con mi enseñanza a vuestros hermanos. Mirad que vosotros podíais haber hecho de este mundo un paraíso si hubieseis cumplido mis leyes. Vuestra vida podría haber sido una eterna glorificación a vuestro Dios; mas aún podéis reparar vuestras faltas y bendecir la oportunidad constante que os doy, para que volváis al buen camino. 05-111.45 Amad, para que seáis amados. Perdonad, para que os hagáis dignos de ser perdonados. Estad dispuestos a inclinaros ante aquellos que han sido vuestros siervos, para que os Probéis a vosotros mismos en vuestra humildad, 05-111.46 Sed mis siervos y nunca seréis humillados por Mí. Mirad que no he venido como rey, ni traigo cetro ni corona; estoy entre vosotros como ejemplo de humildad, y aun más, como vuestro siervo. Pedidme y os daré; ordenadme y obedeceré, para daros una prueba más de mi amor y mi humildad; sólo os pido que me reconozcáis y hagáis mi voluntad y si encontráis obstáculos para el cumplimiento de vuestros deberes, orad y venced en mi nombre y vuestros méritos serán mayores. 05-111.47 Cuando no podáis acercaros a un ser que sufre para ungirlo y consolarlo, orad, y vuestro espíritu llegará a él y así podréis cumplir vuestra bendita misión. Por los esforzados, alcanzarán los negligentes y por un justo será salva una nación. 05-111.48 ¡Cuánto tiempo ha pasado desde el día en que os hice saber que mi reino se ha acercado a los hombres, hasta éste en que me oís, pero no habéis credo ni obedecido mis palabras y cada día que pasa os acerca al fin! ¿Qué haréis cuando este tiempo termine, si no habéis aprovechado la oportunidad de trabajar por vuestro espíritu? A pesar de ello os sigo diciendo que os espero y que mi paciencia es infinita, mas quiero que me comprendáis, para que tengáis caridad de vosotros mismos. 05-111.49 He renovado vida por vida vuestro cuerpo y he iluminado a vuestro espíritu para que deis principio a vuestra lucha, y os digo que no temáis dejar en ella jirones de vuestra vestidura o pedazos de vuestro corazón, porque sólo esos méritos serán los que os abran la puerta y os lleven a la mansión eterna. 05-111.50 Os habéis maravillado con los prodigios que hice en el Segundo Tiempo, y si meditáis, veréis que éstos no han cesado de verificarse en este mundo, unos en forma material, otros en el espíritu de los hombres. 05-111.51 Los sordos oyen. Son aquellos que habiendo acallado la voz de su conciencia, hoy han dado oídos a mis palabras, las cuales han llegado a su corazón, haciéndoles sentir arrepentimiento y buenos propósitos, y su espíritu se encuentra en camino de salvación. 05-111.52 El paralítico ha sanado y hoy me sigue. Este día es el hijo que habiéndose apartado de la senda espiritual se encontraba entorpecido, imposibilitado de caminar hacia Mí, y hoy, después de haber oído mi palabra, ha sanado y se dispone a venir libre de las cadenas que lo ataban, para encontrarse Conmigo. 05-111.53. Y los ciegos han visto. Después de las tinieblas y del letargo en que vivía esta humanidad, sin querer mirar más allá de lo que le rodeaba, he venido a iluminarla con la luz de un nuevo día, a mostrarse el sendero pleno de luchas y de pruebas en las que mi Espíritu se manifiesta y se deja mirar para que todos, sin distinción alguna, podáis reconocerme. 05-111.54 También los muertos han resucitado. Cuán pocos saben conservarse en gracia y vivir cerca de Mí. A esos que habían muerto a la gracia, he venido a devolverles la fe, la esperanza, para hacerles renacer a una nueva vida, en la que han contemplado un mundo de infinitas sorpresas que no alcanzan a abarcar, en el que todo es fuerza, salud y paz. 05-111.55 Estos son los que me han reconocido en este tiempo; mas os digo que después de 1950, cuando mi palabra haya cesado y se acerquen a vosotros nuevas multitudes, despertadlas y preparadlas, como Yo os he preparado. Os doy una gran potestad, para que sigáis alentando la fe de los nuevos creyentes. 05-111.56 No dudéis de mi palabra por el hecho de haberme servido de hombres y mujeres pecadores. Dadme un justo y por medio de él os hablaré; mas en verdad os digo, que no encuentro entre la humanidad espíritus limpios y perfectos, y mi comunicación debe de verificarse en este tiempo, a pesar del materialismo e imperfección humanos. Si estas criaturas no tienen la pureza de los ángeles o la acrisolada virtud de los patriarcas, los he preparado desde hace tiempo, he elegido su espíritu y he depurado su envoltura, y de generación en generación sus padres se han purificado. ¿Quién puede penetrar en mis íntimos juicios? Mi obra va a consumarse y cuando os haya dado mi última palabra, tomaréis su esencia divina y con ella os alimentaréis, vosotros y todos aquellos que vengan en busca del Tercer Testamento. 05-111.57 No es la casa de oración el único lugar en el que debéis meditar y practicar mi enseñanza, sino en todo sitio; no solo os estoy enseñando a vivir en este mundo, sino que os preparo para la vida espiritual que os espera y que no tiene fin. 05-111.58 Velad y orad, porque no sabéis el instante en que voy a llamar a vuestro corazón para darle la inspiración y hacer que derrame entre la humanidad los dones espirituales que le he concedido. 05-111.59 Venís cansados de andar por los caminos de la vida, habéis sufrido mucho; descansad en mi casa, sentaos a mi mesa y bebed de este vino. Mañana tendréis que reanudar la jornada, pero llevaréis en todo vuestro ser una nueva fuerza, que habrá de ayudaros a llegar hasta el final del camino. 05-111.60 Voy a confiaros unas tierras extensas para que las cultivéis, y es indispensable que tengáis la fortaleza necesaria para que no desmayéis en el trabajo. Cada uno de vosotros será un labriego afanoso en esta campiña, en la cual aprenderá a sembrar, cultivar y cosechar, alentado por mis divinas enseñanzas. Es una gracia que vengo a concederos en este tiempo, como la más preciosa oportunidad que mi amor os da, para que hagáis méritos que os acerquen a Mí. 05-111.61 No vayáis más en pos de placeres ni de frivolidades del mundo; id tras del ideal de elevar vuestra vida, que Yo os daré a lo largo de vuestra existencia, las satisfacciones que sean aliciente para vuestro corazón. 05-111.62 Comprended que existe mucha miseria y dolor en el mundo; a cada paso podéis encontrar a los necesitados de consuelo, de amor, de bálsamo y de justicia. Abrid vuestro corazón a todo dolor. Dulcificaos para que escuchéis las quejas de los que van llorando y desarrollad la intuición para que sepáis penetrar en los que callan y esconden su pena. 05-111.63 No os enseñoreéis delante de los pobres, que nadie vaya a sentirse Dios, rey o señor, si es que no quiere verso humillado el día de mi justicia, delante de los mismos a quienes hubiese humillado. 05-111.64 No os apartéis de aquellos que, en su desesperación, lleguen a blasfemar en mi contra o en contra vuestra, os doy para ellos una gota de mi bálsamo. 05-111.65 Preparaos a perdonar a todo el que os ofendiera en lo más querido para vosotros; de cierto os digo que, cada vez que en una de estas pruebas otorguéis el perdón sincero y verdadero, será un peldaño más que habréis escalado en él camina de vuestra elevación. 05-111.66 ¿Vais entonces a sentir rencor y a negar el perdón a aquellos que os están ayudando a acercaros a Mí? ¿Vais a renunciar al deleite espiritual de imitarme, dejando que la violencia ofusque vuestro cerebro para devolver golpe por golpe? 05-111.67 En verdad os digo, que esta humanidad no conoce aún la fuerza del perdón y los milagros que él obra. Cuando tenga fe en mi palabra, se convencerá de esta verdad. 05-111.68 Pueblo amado: Voy a dejaros el agua que mitiga la sed y sana todo mal. 05-111.69 Vengo buscando corazones para morar en ellos para que, escuchando mi palabra, lleguen a reconocer su misión espiritual. Quiero que aprendáis a orar, a conversar con vuestro Padre Celestial, meditando y sintiendo todo aquello que queráis comunicarme, con aquel fervor y verdad con la que es enseñó Jesús; mas no imitéis a los que diariamente repiten una y más veces: Hágase Señor tu voluntad, así en la tierra como en el cielo, y en realidad no saben lo que dicen, porque en verdad no están conformes con mi voluntad. 05-111.70 Ya es hora de que se levante este pueblo a practicar mis divinas enseñanzas; para ello os he hecho simplificar vuestra vida y desmaterializar vuestro corazón. 05-111.71 La práctica de mi doctrina es un retorno a la vida sencilla de los tiempos pasados, pero a la vez un paso hacia adelante en el conocimiento de lo espiritual 05-111.72 Los escogidos de este tiempo no han sido elegidos al azar; existe una razón divina para escoger a cada uno de mis hijos. Para que cumpláis con la misión para la que fuisteis destinados antes de venir a la tierra y ayudaros a cumplirla, os la estoy dando a conocer por medio de mi enseñanza. 05-111.73 ¿No habéis visto cuánto os he probado para darle temple y fuerza a vuestra fe? ¿No sentís una sed inagotable por alcanzar y conocer lo espiritual? ¿No habéis sentido opresión y asfixia en el ambiente que envuelve al mundo? ¿No advertís cómo y sin saber por qué, huís del fango? Todas esas señales son demostración de que estabais destinados para una misión espiritual, la cual había de estar antes que todas las demás que contrajeseis en la tierra. 05-111.74 El espíritu quiere vivir, busca su inmortalidad, quiere lavarse y purificarse, tiene hambre de saber y sed de amor. Dejadle pensar, sentir y trabajar, concededle que tome una parte del tiempo de que disponéis, para que ahí se manifieste y se recree en la libertad. 05-111.75 De todo lo que sois aquí en el mundo, sólo quedará después de esta vida vuestro espíritu. Dejadle que él acumule y atesore virtudes y méritos para que, llegada la hora de su liberación, no sea un menesteroso ante las puertas de la "tierra prometida". ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 112 05-112.01 Yo soy el alimento para el espíritu, soy el poseedor de cuanto necesitáis, soy la luz en vuestro camino de evolución. 05-112.02 Deseo que me conozcáis; ya una vez estuve entre vosotros en cuanto hombre; hoy vengo en Espíritu a demostraros que verdaderamente estoy en mis hijos y que puedo hablar a través de su entendimiento. Mañana sólo será la luz de mi inspiración la que llegue a vuestro espíritu; pero en cada una de las formas que tome para hablaros, habrá siempre una nueva lección y una nueva fase que mi Espíritu os muestre para que me conozcáis mejor. 05-112.03 De era en era, los hombres van teniendo una idea más clara de Mí. Los que me han conocido a través de Cristo, tienen un concepto más aproximado a la verdad que aquellos que sólo me conocen a través de las leyes de Moisés. Aquel Dios a quien seguían y obedecen las multitudes por temor a su justicia, fue más tarde buscado como Padre y como Maestro, cuando germinó en sus corazones la semilla de amor de Cristo. 05-112.04 En verdad os digo que Yo no os envío el dolor. ¿Habéis visto con qué amor cultiva el jardinero su jardín? pues vosotros sois para Mí como un inmenso jardín, en el cual os contemplo como lirios, rosas o azucenas. Mas si vuestras corolas se cierran para el rocío de mi amor, natural es que os sintáis débiles cuando los vientos os azotan; ¿Por qué entonces pensáis que sea Yo quien os castiga? Es un error atribuirme la causa de vuestros sufrimientos y amarguras, porque un Padre sólo quiere la felicidad para sus hijos. 05-112.05 Cuando comprendáis vuestra falta de armonía con lo creado y con mis leyes, os arrepentiréis de haberme culpado de vuestras vicisitudes y sabréis que fuisteis vosotros los que creasteis el dolor. 05-112.06 En los tiempos pasados, cuando la humanidad aún no llegaba al conocimiento del verdadero Dios, veía en cada elemento de la naturaleza a una divinidad; por eso, cuando esas fuerzas llegaban a desencadenarse, los hombres decían que eran venganzas de sus dioses, sin darse cuenta de que ellos por sus pecados no podían salvarse del efecto de los elementos desatados. 05-112.07 Algo de aquellas creencias conserváis todavía, porque cuando miráis o sabéis de terremotos, tempestades o plagas que azotan pueblos, ciudades o naciones, exclamáis: Es castigo de Dios. 05-112.08 He venido a revelaros en este tiempo, que el hombre posee potestad sobre los elementos, una potestad que hasta hoy no habíais descubierto. Os he enseñado que quien ora y vive en armonía con mis leyes, puede ser obedecido por los elementos y escuchado por la naturaleza. ¿Os parece extraño? Recordad cómo Jesús entre sus lecciones, os dio aquella de someter a la naturaleza a su mandato. No olvidéis que cuando el Maestro, junto con sus discípulos navegaba en una barca en el mar de Galilea, éste de pronto se encrespó; El, viendo el temor en sus apóstoles, extendiendo su mano ordenó a las aguas que se apaciguaran, y éstas al instante, como mansas siervas, obedecieron. 05-112.09 De cierto os digo, que aún es mucho lo que tenéis que estudiar y analizar sobre aquellos ejemplos, para comprender mis nuevas enseñanzas. Hasta que tengáis confianza en mis palabras, para que cumpliendo con mi ley, en los trances difíciles de vuestra vida testifiquéis el poder de la fe. 05-112.10 Cuánto se ha alegrado vuestro corazón, cuando en una prueba de éstas habéis orado y habéis palpado mi verdad. Con fe, con espiritualidad y humildad lograréis la verdadera oración, que evitará que sigáis siendo las víctimas de las vicisitudes de la tierra; porque viviendo en armonía con las leyes que rigen vuestra vida, todo cuanto os rodea estará a vuestro servicio. Tened presentes mis lecciones que con tanto amor os entrego a través del entendimiento humano. Mi rayo, al Posarse sobre la mente del portavoz se convierte en palabra, sin que por ello pierda su sentido divino. Esta luz, que en sentido figurado os anuncié en el Segundo Tiempo, es el faro que guiará a los espíritus hacia el puerto de salvación. He humanizado mi inspiración para que, escuchándome comprendáis el contenido de mis revelaciones y la forma de llevar a la práctica mis enseñanzas. Mañana, cuando cese esta comunicación que con vosotros he tenido, seguirá mi luz iluminando al espíritu de la humanidad. 05-112.11 Si en aquel tiempo, la sangre del Hijo de Dios fue derramada por todos, ahora será la luz de mi Espíritu la que descienda sobra toda carne y sobre todo espíritu. 05-112.12 En lo profundo de cada ser se escucha el tañer de una campana que no os permite caer en el sueño; es mi voz que os llama e invita a la oración, a la reflexión y a la meditación. Unos se detienen ante ese llamado y hacia él enderezan sus pasos; otros se resisten ante aquella voz, interponiendo la dureza de su materia, por lo que, mientras unos se apresuran a despertar a la vida verdadera, otros son tardíos. 05-112.13 Cuántos de los que habéis tenido la gracia de escuchar mi palabra me habéis dicho en vuestro corazón: Señor ¿por qué tardasteis tanto en volver al mundo? a lo cual os digo: Para Mí, todo ese tiempo sólo ha representado un instante. Desde que os dije mi última palabra en el calvario, hasta el día en que os di mi primera cátedra en esta era, puedo deciros que el tiempo transcurrido no pasó para Mí. Fue tan fugaz el espacio entre mi partida en aquel tiempo y mi llegada en éste, que lo comparo con la luz de un relámpago que brillase en el oriente, para ocultarse en el occidente. 05-112.14 Por momentos los hombres se juzgan tan indignos de Mí, que no conciben que pueda amarlos tanto: y una vez resignados vivir alejados de su Padre, construyen una vida a su propia idea, crean sus leyes y hacen sus religiones. Por eso su sorpresa es grande cuando me ven llegar. Entonces se preguntan. ¿en verdad nos ama tanto nuestro Padre, que así busca la forma de comunicarse con nosotros? 05-112.15 Humanidad: Yo sólo sé deciros que lo que es mío no lo dejaré perder; y vosotros sois míos. Os amo desde antes que fueseis y os amaré eternamente. 05-112.16 Si habéis tardado en retornar a Mí Y habéis encontrado muchas vicisitudes a vuestro paso, eso no quiere decir que mi amor haya disminuido a causa de vuestros pecados; es que mi voz, a través de vuestra conciencia, siempre ha estado invitándoos a llegar a Mí por el camino de la verdad. Yo soy la puerta eternamente abierta, que os invita a penetrar en ni santuario, ahí donde está vuestra heredad. 05-112.17 Mi doctrina ha venido a enseñaron a tornar las faltas en buenas obras tened la certeza de que, quien toma la cruz de su Señor para seguirle, pronto siente la elevación de su espíritu. 05-112.18 No es mi última enseñanza ésta que ha venido a iluminar la Tercera Era, lo espiritual no tiene fin, mi ley siempre está brillando como un sol divino en todas las conciencias. El estancamiento o la decadencia sólo es propio de los humanos y ella es siempre el resultado de vicios, flaquezas o desenfreno de las pasiones. Cuando la humanidad finque su vida sobre cimientos espirituales y lleve en sí el ideal de eternidad que os inspira mi doctrina, habrá encontrado el camino del progreso y la perfección, y nunca más se apartará de la senda de su evolución. 05-112.19 Si a vuestro espíritu le di un grano para que lo sembrase, él tendrá que devolverme cien. ¿No habéis visto la multiplicación de las semillas de la tierra? imitadlas. Yo sólo hice una simiente de cada especie y mirad cómo se han reproducido sin cesar. 05-112.20 Hijos amados: ¿Creéis que fuera necesario que volviese al mundo a derramar nuevamente mi sangre para haceros comprender mi amor? No, ya no es necesaria esa prueba, ya que ahora os bastará que oréis y meditéis unos momentos en cada día, para que mi luz penetre dulcemente en vuestro Espíritu. Esa luz será la del Maestro, será mi voz que vendrá a revelaros muchas enseñanzas que ignoráis, pero que es necesario que conozcáis, para que pocas vivir en plenitud en el Tercer Tiempo, el tiempo de la luz y de la espiritualidad. 05-112.21 En aquel Segundo Tiempo, las multitudes me buscaban más como doctor que como Maestro, porque siempre han creído los hombres, que es más grande el dolor del cuerpo que el del espíritu. Jesús era complaciente y dejaba que los enfermos se acercarán a él; sabía que ese dolor era el camino que atraía a los hombres hacia la luz de su palabra. 05-112.22 Cuando los ciegos volvían a ver, y los leprosos se limpiaban, cuando los paralíticos abandonaban su lecho y los poseídos se liberaban de sus influencias y obsesiones, eran testimonios vivientes de que Jesús era el doctor de los doctores. 05-112.23 Mucho tiempo me buscaron así los hombres, aun no estando ya con ellos en el mundo. Mas ahora, cuando llega un doctor junto a vuestro lecho de enfermo y en él depositáis toda vuestra fe y confiáis en su ciencia vuestra vida, olvidas que la vida de ambos depende de Mí. Os olvidáis en ese instante de orar ante vuestro Padre para solicitar de El la luz sobre el hombre de ciencia y el bálsamo sobre vuestra dolencia. Aquella alcoba, en vez de llenarse de luz y saturarse de fuerza y de esperanza, permanece triste y sombría por falta de espiritualidad. 05-112.24 ¿Cuándo volveréis a buscarme con aquella fe, conque se acercaban a Mí los enfermos en el Segundo Tiempo? Es necesario que os diga que tengo sed de vuestra fe y que cuando depositéis en Mí vuestra confianza, os haréis merecedores de los grandes prodigios que tengo reservados para vosotros. 05-112.25 Yo no desconozco a los hombres; de ciencia, puesto que la misión que desempeñan se las he dado Yo, pero muchos de ellos han faltado a la oración, a la caridad y a la elevación de espíritu para ser los verdaderos doctores de la humanidad. 05-112.26 Ya les hablaré también a ellos, mas mi voz será de justicia cuando vean a mis discípulos sanando por medios espirituales las enfermedades que la ciencia no ha sabido curar, y cuando los hombres se curen los unos a los otros por medio de su don espiritual, los materialistas abrirán sus ojos ante esa revelación y dirán: Ciertamente, más allá de nuestra ciencia existe una sabiduría y un poder superior al nuestro. 05-112.27 A vos, pueblo, os digo que no olvidéis ese don divino, ya que por medio de él haréis luz en los espíritus, llevaréis consuelo a los que sufren y convertiréis a muchos, al salvarlos de sus aflicciones. 05-112.28 El dolor es un camino que conduce a los hombres hacia la fuente de salud que soy Yo, mas tened presente que os he dado una gota de mi bálsamo para que hagáis uso de él siempre que alguien llame a vuestras puertas. Velad y orad para que ese llamado siempre os encuentre preparados. 05-112.29 Discípulos del Tercer Tiempo, en verdad os digo que por haber recibido mis nuevas revelaciones, seréis quienes interpretéis debida y justamente el contenido de las enseñanzas de los tiempos pasados. 05-112.30 Todo cuanto en ellas es fue revelado, tiene un, sentido divino, aunque os parezca que en algunas ocasiones es están hablando de la vida humana; buscad su esencia y encontraréis que siempre os están mostrando la vida espiritual. 05-112.31 No os detengáis, demasiado en analizar la letra, que es lo superficial, porque ella puede llevaros a la confusión, penetrad al significado de la palabra y ahí hallaréis la verdad. Procurad que vuestro análisis sea sencillo, como lo es mi palabra, y no compliquéis lo que es diáfano, puro y natural. 05-112.32 Oración y meditación es lo que se requiere para el estudio de las lecciones divinas. Quien así busque mi luz, en verdad os digo que pronto la hallará. Ya os he enseñado que con oración se adquiere sabiduría. 05-112.33 El discípulo que de esta manera analice mi palabra y que en esta forma consulte a su Maestro, será el que siempre acierta con la verdad y nunca se confunde. 05-112.34 Llegará el día en que vuestra sensibilidad para lo espiritual os haga descubrir fácilmente la esencia que contiene toda palabra que ha brotado de Mí. 05-112.35 "Mi reino no es de este mundo", os dije en el Segundo Tiempo, por lo tanto, Yo os hablo del reino espiritual. "Yo soy el camino" os dije también, haciéndoos comprender que venía a prepararos la senda que os llevar a morar Conmigo en la mansión celestial. 05-112.36 Para la vida humana, bastaba con la ley que por conducto de Moisés, os dí; mas para vivir la vida eterna era preciso que el Verbo de Dios fuese con vosotros, para que El os preparase el camino del verdadero paraíso; mas como el camino hacia las altas moradas de la luz, de la perfección y del amor, tiene encrucijadas, escollos y tentaciones Fue necesario que en la senda del viajero apareciese una estrella, un faro, un rayo de luz que iluminase sus pasos; esa luz es la de mi Espíritu, que ha llegado a vosotros a disipar dudas, ignorancias e incertidumbres. 05-112.37 Mirad cómo, desde los tiempos en que es regíais por la ley natural, o sea por el dictado de la conciencia, hasta este tiempo en que recibís la luz espiritual por medio de la inspiración, os he dado a conocer, paso a paso y parte por parte el camino del espíritu. 05-112.38 Esta inspiración es el fruto de una larga evolución en la que no podéis deteneros, y que os dará la perfección necesaria para que podáis recoger los mejores frutos. 05-112.39 Hoy os digo: Bienvenidos seáis, caminantes incansables en el camino de perfección; venid a Mí, todo los que tengáis hambre o sed en el espíritu, porque todo aquel que sepa tomar esta palabra y extraer de ella su esencia, encontrará la paz. 05-112.40 Yo bendigo al que ha tomado con paso sereno y firme el camino, porque él no tropezará. Yo os ilumino para que os conduzcáis como buenos discípulos de mí doctrina. 05-112.41 El tiempo que he asignado para el final de esta comunicación en esta era, será 1950, el justo para vuestra preparación, porque si mi palabra os faltare antes del día señalado para su término, muchos de vosotros debilitaríais y otros volveríais a vuestras antiguas tradiciones. Vuestro destino ha sido trazado con suma perfección, y las pruebas que encontráis, son motivo para que elevéis vuestro espíritu y me améis. Cuando en vuestra vida sólo habéis tenido satisfacciones y abundancia de bienes materiales, os habéis detenido en el camino espiritual y os habéis apartado de Mí; mas ahora os he confiado una nueva oportunidad para el cumplimiento de vuestra misión. Sin embargo, no olvidéis que vuestra existencia en la tierra es tan sólo un momento en medio de la eternidad, y que si ese momento lo desaprovecháis, despertaréis en el más allá y contemplaréis el retraso y la falta de luz en vuestro espíritu. Un doloroso despertar será para el espíritu al darse cuesta de su pobreza y desnudez por falta de cumplimiento, y tendrá que llorar el tiempo perdido, hasta purificarse. 05-112.42 Sí, discípulos, será preciso entonces pasar por la expiación, para acallar el reclamo de la conciencia y hacerse digo no de continuar su evolución. 05-112.43 Caminad siempre por la senda de la ley y ella os amparará. 05-112.44 Cuán escasos son mis discípulos y qué numerosa es la humanidad! Mas Yo fortalezco a los que han sabido tomar este cargo y esta responsabilidad, porque ellos están dispuestos a levantarse a sembrar cuando Yo se los ordene. Para entonces tendrán la mansedumbre del siervo y la fortaleza del apóstol. 05-112.45 Cuando ya mi palabra no se escuche como ahora, ni os dé la voz de alerta cuando el enemigo se acerque, y las aguas turbias quieran contaminar la fuente cristalina que os he confiado, recurriréis a la oración, y vuestra conciencia os dirá lo que debéis hacer. En la luz de la conciencia Yo estoy y estaré presente. 05-112.46 Ya conocéis el sabor del fruto del árbol y os prevengo para que mañana no os dejéis sorprender por falsos profetas; mas también velaréis por vuestros hermanos, enseñándoles a distinguir la esencia de mi doctrina. Escrito está que después de mi partida aparecerán falsos profetas y que llegarán diciendo a mi pueblo que ellos son mis enviados y que vienen en mi nombre a continuar la obra que entre vosotros llevé a cabo. 05-112.47 ¡Ay de vosotros si os inclináis delante de falsos profetas y falsos maestros, o si mezcláis a mi doctrina palabras sin esencia, porque habrá gran confusión! Por eso os digo con frecuencia. "Velad y orad. 05-112.48 He sometido al hombre a dos leyes y es mi voluntad que vosotros, mis labriegos, cumpláis con ambas, para que, unificados el espíritu y la materia, hagáis obras de perfección en vuestra vida. En cada una de mis leyes he derramado mi sabiduría y perfección. Cumplid con las dos, que ellas os conducirán a Mí. No queráis vivir en la tierra como si ya estuvieseis en espíritu, porque caeríais en fanatismo, que es falsa espiritualidad; con ello enfermaría vuestro cuerpo e iría a la tumba antes de tiempo, sin haber terminado vuestra misión. Comprended entonces que el espíritu fue dotado de una inteligencia superior para ser guía y maestro de la materia. 05-112.49 Hoy habitáis este valle de lucha y de dolor, en el que las pruebas os dicen a cada instante que esta morada es pasajera; pero que todo aquello que no hayáis alcanzado en el presente, lo poseeréis mañana. La paz y la alegría, que en el mundo sólo dura un instante, en la mansión espiritual son imperecederas. Por eso os invito al reino de eterna paz y satisfacción sin fin. Preparad el gran viaje, Yo os espero. 05-112.50 Aprended a escuchar la voz de vuestra conciencia y oiréis mi voz que habla a vuestro corazón. Esa voz interior es la de vuestro Padre, siempre dulce, alentadora y convincente. 05-112.51 Hoy me he cruzado en vuestro camino y me habéis recibido con gozo en vuestro espíritu. El encuentro entre el Maestro y los futuros discípulos ha sido feliz. 05-112.52 Las sectas se preparan y hablan acerca de mi próxima venida; sin embargo, cuando me acerco a ellos espiritualmente, no me sienten, porque carecen de sensibilidad y porque son incrédulos. Yo digo a mi pueblo que en este tiempo grandes hombres, sabios y sacerdotes, me reconocerán y me sentirán en la forma que he elegido para manifestarme a la humanidad de esta era. Yo escogeré de entre ellos a los que han de servirme, porque después de prepararlos voy a enviarlos a predicar sobre mis revelaciones y enseñanzas de este tiempo. 05-112.53 Os he llamado a mi mesa de amor, en ella habéis saboreado el manjar divino; el pan y el vino del espíritu. ¡Ah, si todos comprendieseis cuál es el hambre del espíritu! con cuánto amor buscaríais a los hambrientos! Este momento es de recordación para vosotros, mis nuevos discípulos; no así para Mí, que soy el presente eterno. Mi pasión y mi sacrificio están latentes, mi sangre fresca aún. Pero vosotros, que sois pasajeros en la tierra y que en la eternidad sois como átomos, recordáis y revivís como algo lejano, la pasión que vuestro Maestro os legó como el más grande testamento de amor. Escuchadme y estudiad, así podréis amar mi enseñanza, servir a vuestros hermanos y perfeccionaros de espíritu. Si aspiráis a ser maestros entre la humanidad, no tenéis más que imitar a Jesús. Oyéndome dejaréis de ser los niños ignorantes, que todo lo preguntan porque nada saben y es convertiréis en los discípulos que, al desplegar sus labios para hablar de mi enseñanza, se sentirán inspirados por mi Espíritu; ante las interrogaciones de la humanidad vuestra palabra será la luz, que encenderá en cada corazón una antorcha de fe. 05-112.54 Yo soy el camino, la verdad y la vida, y es por eso que vengo a vosotros a derramar mi amor en el cáliz de esta mesa, para que podáis beber en él hasta saciar vuestra sed. No vengo a salvar a unos cuantos, sino a todo espíritu necesitado de luz; mas sí vengo a preparar a unos, para que ellos salven a los otros y aquellos a otros más. 05-112.55 Las naciones se encuentran afligidas, agobiadas y enfermas. Ya no esperan de la ciencia o del poder humano la solución de sus miserias y amarguras. Los hombres comienzan a creer que sólo un milagro puede salvarles. Muchos de ellos saben que los profetas del Primer Tiempo anunciaron mi nueva venida; muchos de ellos saben que cuanto está pasando en el mundo corresponde a las señales predichas para el tiempo de mi venida y de mi presencia entre vosotros. Pronto sabrán todos que la Tercera Era ha llegado y que Yo me he manifestado conforme a lo anunciado; que vine sobre la nube, o sea en Espíritu, para enviar mi Verbo, como un rayo de luz sobre el entendimiento de mis elegidos; mas, ¿por quién recibirá la humanidad la buena nueva y los testimonios de cuanto he dicho y hecho entre vosotros? ¿Por quiénes ha de ser, si no por medio de los que me han escuchado? 05-112.56 He aquí la mesa, sentaos a ella, elevad vuestro espíritu y sentid mi presencia; sentidla no sólo con el espíritu sino también con la materia, si en verdad os espiritualizáis y sabéis estremecemos al contacto de mi luz. 05-112.57 Al elevaros, vivid unos instantes en la morada espiritual, para que en esa hora Yo os reciba en representación de la humanidad, y en vosotros bendiga a los pueblos, consuele a los tristes, a los enfermos, a los que sufren en la soledad. Mirad que ahora hay más viudas y huérfanos que nunca en vuestro mundo. 05-112.58 En vosotros, que estáis orando, recibo a todas las razas, a todos los pueblos, religiones y sectas, porque habéis bebido el vino de la vida eterna; derramo sobre todo espíritu mi esencia para que no exista uno solo de mis hijos que en estos instantes sufra hambre o sed de justicia. 05-112.59 Ante el pecado del mundo es necesario que llegue hasta vosotros la luz de mi Espíritu. Si en aquel tiempo, de mi cuerpo hicisteis brotar sangre, sudor y lágrimas, ahora haréis que el Maestro se derrame en luz sobre el dolor, la perversidad y las tinieblas de los hombres. 05-112.60 Es mucho el dolor y el pecado que cubre a las naciones como un manto de tristeza. Mas ahora que no me podéis ver llorar, ni sangrar, sentiréis sobre vuestro espíritu el torrente inagotable de mi perdón, de mi amor y de mi luz. 05-112.61 Esta es mi nueva sangre que hoy derramo sobre la humanidad. En estos instantes vuestro espíritu se recrea en las regiones hasta donde él ha podido elevarse en esta comunión conmigo, mas no olvidéis que ha sido Elías, el pastor espiritual, el que vino a prepararos y a conduciros ante Mí, para que recibieseis la palabra de vuestro Maestro, a la vez que la tierna caricia de María, vuestra Madre Celestial, cuyo Espíritu está siempre presente en Mí. 05-112.62 Quiero dejar la paz en vuestro corazón, porque después vendrán momentos de tristeza y de temor. Preparaos porque no sabéis lo que el mañana reserve para vosotros. 05-112.63 Recordad que os he dicho que aparecerán falsos profetas y falsos espiritualistas, tened presente que siempre os he venido previniendo para estas pruebas, diciéndoos que mi comunicación, que inicié a través del entendimiento de Damiana Oviedo se prolongará hasta 1950, y que después de ese año no me manifestaré más en esta forma. Os he dicho muchas veces que después de ese día, derramaré mi Espíritu por medio de vuestros dones pero que, si pasado este período señalado por mi voluntad quisieseis que la palabra del portavoz no cesara en algunos recintos, mientras en otros ya no tuviesen estas manifestaciones, ¡ay de quienes profanasen mis mandatos e intentasen pasar sobre mi voluntad! 05-112.64 No quiero que vosotros seáis responsables de tan graves faltas; mas, para que no caigáis en tentación, lucharéis por vuestra unificación, para que al llegar el último día de mi comunicación, todos escuchéis que el adiós del Maestro a través del portavoz es definitivo, y que no será sólo para un recinto o para una congregación, sino para todo el pueblo. 05-112.65 Preparaos, porque haré el llamado a ministros de religiones, a mandatarios y gobernantes para que escuchen mis últimas palabras. Vuelvo a deciros, preparaos, para que en este tiempo una gran multitud sea testigo de mi partida. Yo derramaré fortaleza sobre vuestro espíritu, para que no sintáis mi ausencia, porque en realidad no estaré ausente; vuestra gratitud de discípulos, quedará a prueba; ya que fui a vosotros por el camino del espíritu, vosotros tendréis que venir a Mí, por ese mismo camino. 05-112.66 La misión del portavoz concluirá en el día fijado por Mí; pero su entendimiento quedará abierto a la inspiración y a todos los dones, así como el del labriego y el del guía y de todos aquellos que cumplan con mi ley de amor. Debo deciros, que también el don de la palabra se desatará entre vosotros y sabréis hablar de mi obra con hombres que pronuncian otras lenguas. A todos los que me oís en este día os haré responsables de mi palabra, porque sois el pueblo al que encontré descarriado del camino, pero que en mi palabra volvió a encontrar la senda. El que llegó pobre y sollozante, hoy conoce la paz. 05-112.67 Entre vosotros están los que llegaron como parias y ahora se sientan a mi mesa; entre la multitud se encuentran los que estaban ciegos y hoy ven la luz; están también los que eran muchos para la palabra de amor y caridad y que hoy, ya convertidos, son mis siervos; están los que eran sordos, que no escuchaban la voz de la conciencia, pero que han recobrado ese don, escuchando la vez del Juez Supremo y, han aprendido a oír la queja de los que sufren. Descubro entre estas multitudes a la mujer adúltera y también a la pecadora arrepentida, ambas acusadas y señaladas por quienes muchas veces pecan más que ellas; mas Yo les perdono y les digo que no vuelvan a pecar. 05-112.68 ¡Oh pueblo si supieseis guardar en vuestro corazón todas mis palabras, cuán ricos seríais de los tesoros del espíritu, cuán fuertes e iluminados; pero es frágil vuestra memoria y vuestro corazón! Dejad que mi palabra y su esencia, que son el símbolo de mi cuerpo y de mi sangre, y que son la imagen del pan y del vino que ofrecí a mis discípulos en, la última cena, penetren en vuestro espíritu en esta tarde de evocación. 05-112.69 Comed el pan de la vida, comed por toda la humanidad en esta era de dolor, de restitución y de purificación; mientras estéis saboreando este alimento, pensad que a la misma hora millones de seres apuran un cáliz muy amargo y que muchos, de vuestros hermanos en vez de beber el vino de mi amor, están derramando la sangre de sus semejantes en los campos de guerra. 05-112.70 Estáis sentados a mi mesa y no quiero que ninguno de vosotros tenga remordimientos, se sienta indigno de estar aquí, o sienta el impulso de abandonar su asiento y alejarse de esta reunión. 05-112.71 Ciertamente en aquel tiempo hubo entre mis discípulos uno que conspiró en contra de su Maestro, el cual, al escuchar mis últimas recomendaciones y las últimas palabras de mi testamento de amor, no pudo permanecer en mi presencia y se alejó del cenáculo. Es que en su bolso llevaba ya las monedas por las cuales había vendido a su Maestro; los demás discípulos lo ignoraban, mas Jesús lo sabía; lo dejó hacer para que así se cumpliera lo que estaba escrito. El Eterno se servía de la infidelidad de un corazón para que se llevase a cabo en su Hijo todo cuanto de El se había profetizado. 05-112.72 Orad, discípulos del Tercer Tiempo, para que entre vosotros no vaya a levantarse un traidor que cambie mi verdad, por vanidades del mundo y diga hipócritamente como Judas: Maestro: ¿Por ventura seré yo? ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 113 05-113.01 Pueblo amado de Israel, discípulo, párvulo y postreros, las obras de vuestro espíritu a través de la materia son juzgadas, por el único Ser que en verdad os puede juzgar. Habéis sido contemplados por la única mirada que puede penetrar en vuestros pensamientos, y vuestro espíritu se ha estremecido ante ese juicio. No es la carne la que se da cuenta de la magnitud de sus faltas, sino el espíritu, y es el que no se ha atrevido a contemplar la faz divina, mas habéis inclinado vuestra cervíz para escuchar la voz del juez, oh discípulos amados. Yo os envío mi bendición, mi amor y mi perdón de Padre. 05-113.02 ¿Hasta cuándo la voz del juez, no tendrá nada que reclamaros y sólo contemple que vuestras lágrimas, como un rocío, purifican vuestro espíritu y vuestro corazón? 05-113.03 Yo estoy con vosotros; he venido una vez más como Maestro, como Padre, como amigo y compañero de viaje en el camino de vuestro espíritu. He penetrado hasta lo más íntimo de vuestro corazón y aquí me tenéis nuevamente entre vosotros, para enseñaros y daros el consejo celestial que os señala el camino en donde está mi gracia y del cual no debéis apartaros. 05-113.04 Elías, con su voz de pastor, conocida por todas sus ovejas, os reune y guarda en el aprisco. Mi arcano se ha abierto para los espíritus encarnados y desencarnados, mi gracia y mi caridad se derraman en el universo, en Espíritu y en verdad. El amor del Padre es eterno. Mas ante la manifestación de mi amor divino, ¿quiénes de vosotros habéis penetrado en meditación y os habéis regenerado para lograr la espiritualidad?; ¿quién es aquel discípulo que ya ha comprendido y practicado mis enseñanzas? 05-113.05 En el Segundo Tiempo hablé a grandes multitudes y por muchos fui comprendido, y si ahora en el Tercer Tiempo, vosotros me comprendéis y practicáis la enseñanza que os vengo a recordar, benditos seáis, porque en el presente tiempo daréis un paso de adelanto en el camino de la espiritualidad. 05-113.06 A lo largo de vuestra existencia viviréis mi propia pasión, porque desde el Segundo Tiempo os enseñé a nacer y vivir en la humildad. Os enseñé a vivir "dando a Dios lo que es de Dios y al mundo lo que es del mundo". Os enseñé que, llegado el instante de cumplir con la voluntad del Padre, debe dejarse lo que pertenece al mundo para encaminarse hacia la "tierra prometida", hacia el "reino celestial". Yo os enseñé el sendero del sacrificio, del amor, del perdón, de la caridad, caminando siempre adelante y hacia arriba, hasta llegar a la cruz del sacrificio. 05-113.07 En este tiempo vosotros me imitáis en " pasión de aquel Segundo Tiempo, porque habéis nacido humildes y porque a través de vuestra vida humana habéis experimentado el dolor, las caídas, los abrojos, las ofensas, y habéis derramado vuestro llanto por amor a mi obra. 05-113.08 En el Segundo Tiempo, el Divino Maestro, siendo puro de Espíritu y de cuerpo, fue bautizado por Juan en las aguas del Jordán, para daros una prueba de mansedumbre y humildad; y si Aquel que no tenía mancha alguna, no rechazó el símbolo de la purificación, ¿cómo podrán los pecadores en este Tercer Tiempo llamarse puros delante de la humanidad? 05-113.09 Después me interné en el desierto para meditar, para enseñaros a penetrar en comunión con el Creador y contemplar desde el silencio del desierto la obra que me esperaba, para enseñaros con ello, que para levantaros al cumplimiento de la obra que os he confiado, antes tenéis que purificaros. Después, en el silencio de vuestro ser, buscad la comunión directa con vuestro Padre, y así preparados, limpios, fortalecidos y resueltos, levantaos con firmeza al cumplimiento de vuestra delicada misión. 05-113.10 En el Segundo Tiempo, solamente tres años prediqué entre las multitudes que me escucharon y siguieron. El caudal de amor, sabiduría, justicia y ley que había en mi Espíritu, no sólo estuvo en mi palabra, sino también en mis obras, en mis miradas, en el bálsamo que derramé en los enfermos, en el perdón que regeneró a los reacios pecadores, en mi voz qué levantó a los muertos, en mi palabra que alejaba a los espíritus luz perdida. El momento era llegado y escrito estaba que había que penetrar en la ciudad de Jerusalén donde los fariseos y los grandes sacerdotes de aquel tiempo, sólo esperaban la ocasión para dar muerte a Jesús. Mis obras quedaron como un recuerdo imperecedero para toda la humanidad, el día de mi entrada triunfal en Jerusalén, el santo cenáculo, la aprehensión, la noche de agonía, la vía dolorosa y por fin, la crucifixión. 05-113.11 En aquel tiempo sólo fue contemplado el hombre que os enseña, que lloró y sufrió por sus discípulos y por las multitudes. Hoy os eleváis y contempláis el fondo de aquella obra, y no sólo lloráis por el dolor humano de Jesús, ni sólo os conmovéis con aquella sangre que brotó de su cuerpo, sino que con el estudio y elevación espiritual, comprendéis que dentro y fuera de aquel hombre estuvo el Espíritu Divino, que con su luz vino a enseñar a los hombres a cumplir la misión que los purifique de todas sus faltas, un Dios que lloraba y sangraba a través de un cuerpo, a causa de las tinieblas o ignorancia que cubrían a la humanidad, un Dios que se hacía hombre para habitar con los hombres y enseñarles el verdadero camino y el amor de unos a otros, un Dios que se humanizaba para sentir el dolor del hombre y estar cerca de él. 05-113.12 Los tiempos han pasado y el hombre no me ha olvidado. La humanidad lleva grabado mi nombre en su conciencia, mas se ha apartado del verdadero camino y hoy solamente se conforma con conocer mi nombre, recordarlo y confundir mi enseñanza; porque el hombre la envolvió en ritos, en ceremonias, en tradiciones y festines, y con ello se conforma. Dejó de amar a su propio hermano, dejó de sentir el dolor de su semejante, llenó su corazón de egoísmo, se enseñoreó, se olvidé de que su Maestro derramó su sangre y la convirtió en bálsamo, en gracia, en redención y en vida para la humanidad, y que todo aquel que me ama y me sigue, puede hacer lo que Yo hice, regenerar y salvar con la palabra, resucitar al muerto y sanar todos los males con la caricia espiritual 05-113.13 Después de mi partida en el Segundo Tiempo, mis apóstoles continuaron mi obra, y los que siguieron a mis apóstoles, continuaron la labor de ellos. Eran los nuevos labriegos, los cultivadores de aquella campiña preparada por el Señor, fecundada con su sangre, sus lágrimas y su palabra, cultivada con el trabajo de los doce primeros y también por los que les siguieron; mas de tiempo en tiempo y de generación en generación, los hombres fueron mistificando o falseando mi obra y mi doctrina. 05-113.14 ¿Quién le dijo al hombre que él podía hacer mi imagen?; ¿quién le dijo que me representara pendiente de la cruz? ¿quién le dijo que podía hacer la imagen de María, la forma de los ángeles o el rostro del Padre? 05-113.15 ¡Ah hombres de poca le!, que para poder palpar mi presencia, habéis tenido que materializar lo espiritual. 05-113.16 La imagen del Padre fue Jesús; la imagen del Maestro, sus discípulos. Yo dije en el Segundo Tiempo: "Quién conoce al Hijo, conoce al Padre". Esto quiere decir, que Cristo, que hablaba en Jesús, era el propio Padre. Sólo el Padre podía hacer su propia imagen. 05-113.17 Después de muerto en cuanto hombre, me manifesté con vida ante mis apóstoles, para que reconocieran que Yo era la vida y la eternidad y que en materia o fuera de ella estaba presente entre vosotros. No todos los hombres entendieron ésto y por eso cayeron en idolatría y en fanatismo. 05-113.18 Me preguntan algunos: Señor, ¿habremos caído en un nuevo fanatismo o en una nueva idolatría?, y el Maestro os, dice: No estáis Iimpios del todo, no os habéis preparado con toda la espiritualidad que el Maestro os está enseñando, pero poco a poco la alcanzaréis. En este Tercer Tiempo he preparado profetas para que contemplen con el espíritu y den testimonio al pueblo. 05-113.19 Escuchad mi voz a través de la conciencia, reconoced que sois mi pueblo escogido, que tenéis que dar el ejemplo y ser el espejo limpio, donde los pueblos puedan contemplarse. Más tarde, cuando todos hayáis formado un solo cuerpo y una sola voluntad, seréis ejemplo ante las doctrinas y las religiones, y tendréis derecho de hablar de amor y paz, de decir a los demás, que se amen los unos a los otros, porque vosotros les daréis ejemplo. Enseñaréis a los demás la regeneración, porque vosotros antes os habréis regenerado y comprendido mi enseñanza. 05-113.20 Mientras no os espiritualicéis ¿cómo podréis levantaros para derrumbar los falsos dioses? Solamente espiritualizados podréis ir por el mundo y hacer cesar odios, necias ambiciones, faIsas grandezas y malas ciencias. Solamente así, preparados, podréis detener el avance de la perversidad; ¿cómo? con el amor, que es espiritualidad. Entonces seréis un libro abierto; a nadie diréis que sois maestros, ni que sois mis discípulos. Sin hacer alarde os levantaréis por los caminos y Yo Pondré a las multitudes a vuestro paso, prepararé las comarcas y los caminos, haré que podáis comunicaras con vuestros hermanos de distintas lenguas. No todos atravesaréis los mares. Señalados están por Mí los que habrán de levantarse a lejanas o cercanas comarcas; pero todos se levantarán como parvada de palomas. Serán mis emisarios en todos los lugares de la tierra como enviados de paz. 05-113.21 Sí, pueblo, es la misión que os espera. Hoy os vengo a hablar con más claridad a través de mis portavoces. En el Segundo Tiempo hablé a mis discípulos y a grandes multitudes en sentido figurado y en parábolas. 05-113.22 Los hombres no me comprendían, mas su espíritu sí penetraba en la esencia de aquella palabra. Mis discípulos se preguntaban unos a otros: ¿Qué ha querido decir el Maestro con esta palabra? y ni unos ni otros, acertaban a comprender toda mi enseñanza; mas ella iba quedando almacenada, para cuando llegara el tiempo en que fuera comprendida con toda claridad. 05-113.23 En este Tercer Tiempo, mi palabra dada a través del entendimiento humano, ha sido más clara y comprensible para vuestro entendimiento, porque habéis evolucionado; ¿cómo podría esperar de vosotros evolución y perfeccionamiento, si antes os hubiese privado de vuestros dones? 05-113.24 Si hay seres que en su camino han perdido el sentido de la verdadera vida, convirtiéndose en plantas parásitas, Yo les transmito savia de vida eterna para que tornen a ser plantas fructíferas. 05-113.25 Pueblo: aprovechad mis enseñanzas, porque muchas de mis palabras no serán recogidas por las plumas de oro y muchos de los escritos van a ser ocultados por corazones egoístas e ignorantes. 05-113.26 Pensad en que pronto dejaréis de escucharme en esta forma y que deberéis estar preparados para recibir por inspiración mis revelaciones y mandatos. 05-113.27 ¡Ay de los que pretendieran torcer mis designios, porque la hoz justiciera, al llegar la hora de la siega, les tratará como a cizaña o mala hierba! 05-113.28 Entended que he venido a enseñaros a compartir el dolor de vuestros hermanos, para que sepáis levantaros sembrando paz y vertiendo mi bálsamo sobre toda dolencia. 05-113.29 Mirad la guerra, que, semejante a un manto negro, va cubriendo de luto los pueblos y las naciones por donde pasa. Los mares, los montes y los valles, han sido convertidos en campos de sangre y de muerte, mas vosotros no perdáis la fe; por grande qué sea la confusión que reine en el mundo, no desconfiéis de vuestras fuerzas para resistir las pruebas, porque entonces será cuando la elevación espiritual y la forma de orar que os he enseñado, ayude a vuestros hermanos a encontrar el sendero de la verdadera luz. 05-113.30 ¿Veis esos hombres que tan sólo viven para satisfacer desmedidas ambiciones, pasando sobre la vida de sus semejantes, sin respetar los derechos que Yo, su Creador, les he concedido? ¿veis cómo sus obras sólo hablan de envidia, de odio y de codicia? Pues es por ellos por los que debéis orar más que por otros, que no están tan necesitados de luz. A estos hombres perdonadles todo el dolor que os causan y ayudadles con vuestros pensamientos limpios a razonar. No hagáis en torno a ellos más densa la niebla que les rodea, porque cuando tengan que responder de sus actos también llamaré a responder a quienes en vez de orar por ellos, sólo les, enviaron tinieblas con sus malos pensamientos. 05-113.31 ¿Os parece imposible que esos seres lleguen a escuchar algún día la voz de la conciencia? Yo os digo, que pronto llegará la hora en que ellos llamen a mi puerta y me digan: Señor, ábrenos, porque no hay más reino que el tuyo. 05-113.32 En la vida de los hombres siempre ha estado el mal sobre el bien; vuelvo a deciros que el mal no prevalecerá, sino que mi ley de amor y justicia reinará sobre la humanidad. 05-113.33 Oíd mi palabra, oh discípulos, porque vendrá el día en que ya no podáis escucharla, y es preciso que almacenéis su esencia, en vuestro corazón. Sólo Yo puedo calmar vuestra sed de justicia en este tiempo de egoísmo y mentira. Bebed estas aguas cristalinas, que en verdad vuelvo a deciros: "Quién de esta agua bebiera, sed no volverá a sentir". 05-113.34 Cuando pensáis en que estoy dando mi divina palabra por conducto de estos rudos entendimientos, y que en ella encuentran salud y consuelo millares de corazones, os inclináis ante el milagro. 05-113.35 En verdad os digo, que si Moisés tocando con su vara la roca en el desierto, hizo brotar de ella el agua que apagó la sed de la multitud, en este tiempo con mi justicia que es amor y potestad, he tocado estas mentes y estos corazones de roca, haciendo brotar de ellos agua de vida eterna. 05-113.36 Mi palabra es la senda; penetrad en ella y con la luz de mi amor conoceréis el camino. Yo soy el guía que conduce vuestros pasos; mi voz que está en vuestra conciencia os anima y orienta, y mis prodigios encienden vuestra fe. 05-113.37 En todos los tiempos ha sido mi ley la voz que ha conducido a los pueblos hacia la luz; los hombres que he enviado al frente de las multitudes, han sido ejemplos de fidelidad y fortaleza que a cada paso les han ido señalando el verdadero camino. 05-113.38 Penetrad con amor en el estudio de mi doctrina, porque os vais acercando al tiempo en el que no tendréis más guía que vuestra conciencia, ni más pastor que mi Espíritu. 05-113.39 Mientras no alcancéis una completa preparación, tendréis necesidad de alguien que os ayude a caminar y a dirigir vuestros pasos por el buen sendero; es por eso que de entre vosotros escojo a algunos de mis hijos para ponerles al frente de pueblos o multitudes. ¡Qué delicado es ese cargo y qué grave su responsabilidad! Benditos los que Henos de celo, obediencia y temor, conducen por mi senda a sus hermanos, porque será menos amargo su cáliz, cuando las multitudes como pesada cruz los agobien. Yo les ayudaré cuando estén próximos a doblegarse bajo el peso de sus responsabilidades y nunca les dejaré caer. 05-113.40 Benditas sean también las multitudes que con mansedumbre sigan los pasos de quienes velan y sufren porque no se desvíen ni un paso del sendero del cumplimiento. 05-113.41 Unios verdaderamente y escucharéis con claridad la voz del Divino Pastor, que os va conduciendo al aprisco celestial. 05-113.42 Todo estaba preparado para que, en el Tercer Tiempo me escuchaseis a través del entendimiento humano; los que así me han oído, ya estaban destinados para ello. 05-113.43 No todos me esperabais y menos en la forma en que me he manifestado, porque os ocultaron mi palabra y olvidasteis mi promesa de volver. Mas Yo, para quien no pasa. el tiempo, vine a cumpliros mi promesa. Ahora mi palabra es anuncia un nuevo tiempo de revelaciones que vendrán a libertaros de toda esclavitud. ¡No más cadenas, ni más cautiverio, humanidad! 05-113.44 En el Primer Tiempo me bastó un hombre para conduciros a la "tierra de promisión"; en el Segundo Tiempo fueron doce discípulos los preparados para extender mi doctrina y enseñar el camino a los hombres; ahora levantaré a un pueblo investido de mi gracia y donado con mi palabra, para que sea él quien lleve a las naciones y comarcas del mundo el pan de vida eterna que alimente a los pobres de espíritu y a los hambrientos de justicia. 05-113.45 Dejo en vuestro corazón el pan de amor y de verdad que compartiréis con la humanidad, porque ella aparentemente es fuerte, pero detrás de sus galas, de su esplendor y de su poder, lleva un espíritu débil, enfermo y fatigado. 05-113.46 Heme aquí con vosotros, he cumplido mi promesa. Vengo como Dios, como Padre, como Maestro y como amigo. 05-113.47 Al anuncio de mi llegada, muchos han recurrido a los libros y a la historia para confirmar ni nueva venida, mas todo les ha dicho que mi presencia es verdadera. ¿Os parece extraño que ahora haya llegado en Espíritu? comprended que ya no es tiempo de que el Verbo se haga hombre para habitar con vosotros; esa lección de amor pertenece al pasado. Hoy vivís en la era del Espíritu Santo. 05-113.48 Este es el tiempo de la elevación, en el que si queréis mirarme o sentirme, tenéis que preparar vuestro espíritu, porque no vais a preguntarle a nadie si es verdad que estoy entre vosotros. ¿Acaso estáis privados de espíritu o sensibilidad? ¿Por ventura, carecéis de corazón y sentidos? Entonces, ¿a quién le vais a preguntar si es cierta mi manifestación entre vosotros? No intentaréis preguntárselo a los sabios, porque ellos nada saben de Mí. Recordad que en el Segundo Tiempo, mientras los hombres del poder estaban sorprendidos de mi presencia, y mientras los teólogos se confundían y los sacerdotes me condenaban, los humildes y sencillos escuchaban el eco cae mi palabra en lo más puro de su corazón. A quienes me están escuchando y no alcanzan a concebir mi presencia bajo esta manifestación, Yo les digo, que si a pesar de su duda y reaciedad quieren saber si soy Yo el que habla, que pongan a prueba mi enseñanza, practicándola, que analicen mi palabra, que limpien su corazón y su mente, que vayan a buscar a su enemigo para perdonarle, que laven la llaga del leproso, que consuelen al triste, y entonces sabrán por sí mismos si he sido Yo, Cristo, el que ha hablado por estos labios humanos. 05-113.49 Será vuestra conciencia la que os diga si esta palabra es de Dios o del hombre. 05-113.50 Hablando a través del entendimiento humano no estoy oculto, por el contrario, me manifiesto en él. 05-113.51 En aquél tiempo os dije: "El árbol por su fruto será reconocido". Ved los frutos que mi doctrina está dando; los enfermos desahuciados por la ciencia, sanan los perversos se arrepienten; los viciosos se regeneran; los escépticos se hacen fervientes; los "materialistas se espiritualizan. Quien no ve estos Prodigios, es que se obstina en ser ciego. 05-113.52 Muchos árboles cultiva la humanidad; el hambre y la miseria de Ios hombres los hace buscar en ellos sombra y frutos que les ofrezcan salvación, justicia o paz. Esos árboles son doctrinas de hombres, inspiradas muchas veces en odios, en egoísmos, en ambiciones y en delirios de grandeza. Sus frutos son de muerte, sangre, destrucción y ultrajes a lo más sagrado en la vida del hombre, que es la libertad de creer, pensar, hablar, en una palabra que es privarlo de la libertad de espíritu. 05-113.53 Son las tinieblas que se levantan para luchar contra la luz. 05-113.54 Yo os puse alerta anunciándoos que llegaría un tiempo en que las guerras de ideas, doctrinas y guerras homicidas, se desatarían, cundiendo de nación en nación, dejando estela de hambre y dolor entre la humanidad. Y que ése sería el tiempo de mi venida sobre la nube, o sea espiritualmente. 05-113.55 Un instante antes de expirar en la cruz, dije en labios de Jesús: "Todo está consumado". Esa fue mi última palabra en cuanto hombre, porque espiritualmente mi voz no ha cesado jamás, ya que mi Verbo inició un concierto de amor con todos los seres desde el instante de su creación. 05-113.56 Ahora os estoy hablando por medio de un portavoz humano; después de 1950 conversaré de Espíritu a espíritu con vosotros y os daré a conocer grandes maravillas y revelaciones, pero siempre os hablaré, porque soy el Verbo Eterno. 05-113.57 Vosotros quedaréis para enseñar a vuestros hermanos lo que aprendisteis de Mí, y no habrá pregunta, por profunda que sea, que no contestéis con acierto, siempre que seáis humildes, para que no os despojéis de mi gracia. 05-113.58 Vosotros amad, hablad cuando debáis hacerlo, callad cuando sea conveniente, a nadie digáis que sois escogidos míos, huid de la adulación y no publiquéis la caridad que hagáis, trabajad en silencio, testificando con vuestras obras de amor la verdad de mi doctrina. 05-113.59 Amar es vuestro destino. Amad, porque así lavaréis vuestras manchas, tanto de vuestra vida presente como de vidas anteriores. 05-113.60 No digáis que soy el Dios de la pobreza o de la tristeza, tomando en cuenta que a Jesús siempre le siguieron multitudes de enfermos y afligidos. Yo busco a los enfermos, a los tristes y a los pobres, pero es para llenarlos de alegría, de salud y esperanza, porque Yo soy el Dios de la alegría, de la vida, de la paz y la luz. 05-113.61 Si alguien os ha dicho que existen pecados que no tienen perdón de mi parte, no os ha dicho la verdad. Para las faltas grandes, son las grandes purificaciones, y para un intenso arrepentimiento, está mi infinito perdón. Una vez más os digo que todos llegaréis a Mí. 05-113.62 En este tiempo, mi pacto con vosotros no será sellado con sangre, como lo fue en Egipto cuando mi pueblo marcó las puertas de sus casas con sangre de cordero primogénito, o como después en el Segundo Tiempo lo hizo Jesús, el Cordero de Dios, al sellar con su sangre un pacto espiritual entre el Maestro y sus discípulos. 05-113.63 Ahora quiero que os levantéis por amor, guiados por la luz de la conciencia y por el ideal de espiritualidad, para que no sea la sangre del inocente la que selle este pacto de alianza; deberá ser la luz de mi Espíritu y vuestra luz, las que se fundan en una sola claridad, en un solo rayo de luz. 05-113.64 El camino que Moisés trazó a las multitudes a través del mar y del desierto, llevándolas hasta las puertas de la "tierra prometida", es un símbolo de la enseñanza que precedió a las lecciones que os revelé a través de Jesús, lecciones que principiaron en el pesebre de Belén y terminaron en el calvario. 05-113.65 En este tiempo seréis los que tengáis que levantaros a enseñar mis lecciones, para lo cual tendréis que penetrar en el corazón de vuestros hermanos con el mayor respeto, porque el corazón del hombre es mi templo. Si al penetrar ahí encontráis una lámpara apagada o una flor marchita, encended la lámpara y regad la flor, para que vuelvan a existir la luz y la fragancia del espíritu en aquel santuario. Mas no vayáis a querer recoger el fruto al instante. ¿Acaso cuando sembráis la semilla en la tierra, ésta germina al instante o da frutos de inmediato? ¿Por qué entonces, del corazón humano, que es más duro que la tierra, queréis recoger la cosecha el mismo día que sembráis en él? 05-113.66 También debéis saber que así como existen diferencias en las tierras materiales, las hay en los hombres. Muchas veces sembraréis, y cuando hayáis perdido toda esperanza de que nazca vuestra siembra, os sorprenderéis viéndola nacer, crecer y fructificar. Otras veces creeréis haber sembrado en tierras fértiles y no veréis germinar la semilla. Si encontrareis tierras tan duras que se resistiesen a vuestros esfuerzos, dejádmelas, y Yo, el Labrador Divino, las haré fructificar. 05-113.67 Os hablo en sentido figurado para que retengáis mis enseñanzas; no quiero que después de 1950 os sintáis como huérfanos sin herencia. Cuando cese mi vez, muchos me seguirán buscando; mas mi voz, bajo esta forma, no volverá a ser escuchada. Habrá un instante de flaqueza para el pueblo, en el que los hombres y mujeres se confundirán; cuando su confusión llegue al máximo, haré sentir con todo esplendor mi presencia. Entonces todo aquel que está preparado, abrirá sus ojos y contemplará la verdad en mi doctrina. Esos serán los que me verán y darán testimonio de mi presencia entre vosotros. 05-113.68 Os preparo para esos tiempos, porque cuando ya no escuchéis mi palabra, las tentaciones acudirán a vuestro corazón, queriendo aprovechar vuestra debilidad, para mostraros muchos caminos. Recurriréis entonces a vuestra memoria en busca de mi palabra, y buscaréis los libros que se están formando, para que allí encontréis el valor que le falte a vuestro espíritu. Entonces sabréis que os encontráis en el tiempo de depuración. 05-113.69 Sois débiles aún, pero volveréis a ser fuertes, porque en este tiempo habrá gobernantes que tiemblen ante la potestad de mi pueblo. ¿Cuándo ocurrirán estos hechos? cuando este pueblo aumente su espiritualidad, y el desarrollo de sus dones alcance un alto grado. Entonces correrán rumores sobre vuestra potestad; esos rumores irán de nación en nación y será cuando aparezca ese nuevo faraón que tratará de esclavizaros, sin conseguirlo, porque ése será el tiempo de la libertad del espíritu en la tierra. Mi pueblo cruzará el desierto de las calumnias y de las injusticias; mas no se doblegará al dolor y seguirá paso a paso, llevando en el arca de su espíritu la enseñanza del único libro revelado a los hombres en tres tiempos, la luz de los tres testamentos que son la ley, el amor y la sabiduría de Dios. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 114 05-114.01 Cuando esta humanidad escéptica, incrédula y materialista se encuentra ante una manifestación divina o ante aquello que ellos llaman milagros, al instante busca razones o Pruebas para demostrar que no existe ninguna obra sobrenatural, ni ha habido tal milagro. Cuando aparece un hombre manifestando un don espiritual que no es común, ante él se levanta la burla, la duda o la indiferencia acallando su voz; y cuando la naturaleza, cual instrumento de mi Divinidad, da sus voces de justicia y sus mensajes de alerta a los hombres, éstos todo lo atribuyen al acaso; pero nunca se había encontrado la humanidad tan insensible, sorda y ciega para todo lo divino, lo espiritual y lo eterno, como en estos tiempos. 05-114.02 Millones de hombres se dicen cristianos mas en su mayoría no conocen la doctrina de Cristo. Dicen amar todas las obras que en cuanto hombre hice, mas en su forma de creer, de pensar y de concebir, demuestran que no conocen la esencia de mi doctrina. 05-114.03 Yo vine a enseñaros la vida del espíritu, vine a revelaros las potencias que están en él; para eso vine al mundo. 05-114.04 Yo curaba a los enfermos sin medicina alguna, habla con los espíritus, libertaba a los poseídos de influencias extrañas y sobrenaturales, conversaba con la naturaleza, me transfiguraba de hombre en Espíritu y de Espíritu en hombre, y cada una de esas obras tuvo siempre la finalidad de enseñaros el camino de la evolución del espíritu. 05-114.05 La verdadera esencia de mi enseñanza la han ocultado los hombres para mostraros un Cristo que ni siquiera es imagen del que vino a morir para haceros vivir. 05-114.06 Hoy estáis viendo el resultado de vuestro alejamiento del Maestro que vino a doctrinaros. Os rodea un ambiente de dolor, os agobia vuestra pequeñez, os atormenta la ignorancia; mas ha llegado el tiempo en que las potencias y los dones aletargados en el hombre despierten, anunciando como heraldos que un nuevo tiempo ha llegado. 05-114.07 las religiones, la ciencia y la justicia de los hombres, tratarán de impedir el avance de lo que para ellos será extraña y maléfica influencia; mas no habrá poder que pueda detener el despertar y el adelanto del espíritu. 05-114.08 El día de la liberación está cerca. 05-114.09 También en este tiempo he tenido mis profetas como los tuve en los primeros tiempos. Cada portavoz ha sido un profeta, porque a través de sus labios os he hablado de lo venidero. 05-114.10 Mi palabra en este Tercer Tiempo, recogida en escritos, contiene muchas profecías para la humanidad del mañana. Os he predicho lo que acontecerá cuando hayan pasado muchos años y os he hablado de pruebas que serán cumplidas en otras eras; para probaros la verdad de mis profecías, os he entregado algunas que ya habéis visto cumplir; por eso entre este pueblo existen corazones con fe inquebrantable que han visto maravillados y llenos de gozo el cumplimiento de mi palabra. 05-114.11 No sólo el portavoz dentro de mi manifestación es profeta en este tiempo; este pueblo, al elevar su espíritu, al escucharme, ha sentido el despertar de sus dones dormidos y ha surgido como profeta. Unos ven, otros oyen, otros presienten. 05-114.12 El Maestro os dice: Preparaos, desarrollad vuestros dones, que ellos os guíen por el sendero de la luz, para que vuestras obras, palabras y pensamientos, lleven siempre la esencia que emana de la verdad. 05-114.13 La historia recogió los nombres de los profetas de la antigüedad, muchos de los cuales anunciaron el tiempo que estáis viviendo. Desde Joel hasta Juan, os anticiparon la historia de la humanidad. 05-114.14 Aquellos nombres volverán a recordarse, cuando los pueblos vayan despertando a la verdad que aquellos hombres, enviados por Mí, ya os habían revelado. 05-114.15 Hoy os digo, que las profecías de mis nuevas lecciones, se enlazarán a las profecías de los primeros tiempos, porque todas os hablan de una sola revelación. 05-114.16 Bienaventurados los hijos de este tiempo que, en su fe, en su celo y en su amor al Padre, se parezcan a aquellos primeros profetas, porque por su boca hablará mi Espíritu a los hombres de este tiempo y de los tiempos futuros. 05-114.17 No os aflijáis si es digo que vuestros nombres no pasarán a la historia; si ya sois humildes, sabréis hacer la caridad con vuestra diestra, procurando que lo ignore la siniestra. 05-114.18 Orad, pueblo, iluminaos con la luz de mi palabra, a fin de que la luz de vuestra conciencia os guíe en cada uno de vuestros pasos. 05-114.19 Hoy os he llamado herederos de mi gloria, porque estáis destinados a poseer mi reino. 05-114.20 Cuando brotasteis de Mí, fuisteis dotados de todos los atributos necesarios para recorrer el largo camino de la vida y saber regresar al punto de partida; ninguno de estos dones ha sido adquirido en la jornada, todo lo poseía el espíritu desde su principio. La conciencia es innata al espíritu, es luz; a cada paso le va aconsejando que haga méritos para ayudarlo a retornar al Padre. 05-114.21 A veces el espíritu se desvía del sendero, luego vuelve a encontrarlo; por momentos camina con diligencia, luego se detiene. Es que no hay camino más largo, ni con más pruebas que el de la evolución del espíritu. 05-114.22 ¡Cuánto mal se han hecho los que creen que en el instante de morir pueden alcanzar la gloria espiritual! Esos espíritus no saben mirar en esta vida más allá de lo que en su imaginación se han forjado. 05-114.23 Cuando Dimas, que reconocía el poder de Jesús, desde su cruz confesó su fe en la Divinidad de Cristo y humildemente le pidió que se acordase de un pecador, El, contemplando cómo ese ser alcanzaba en aquel instante la purificación por el arrepentimiento, por la fe y por el dolor, le prometió llevarle ese mismo día al paraíso. 05-114.24 El Maestro quiso daros a entender que el espíritu cuando se purifica, vuela a regiones de paz y luz, desde donde puede cumplir aquel mandato de amar a sus hermanos, inspirado en el amor del Padre, que es la única escala que existe para llegar al reino perfecto. 05-114.25 Todos tenéis el derecho de poseer mi reino, todos estáis destinados a llegar a Mí, así se trate de los más pecadores e imperfectos, cuando hayáis conquistado como lo hizo Dimas, con vuestro amor y fe, con vuestra humildad y esperanza, aquel mundo de paz, desde donde comenzaréis a presentar delante de vuestro Dios aquellas obras que son el perfecto tributo del espíritu para el Padre que os creó con tanto amor y que os destinó para que habitaseis con El en lo perfecto. 05-114.26 A nadie he desheredado, en todos están los dones que algún día les harán arrepentirse de haber pecado, les pesará haberme ofendido y más tarde les inspirarán las más grandes obras. 05-114.27 Una vez más me estoy manifestando entre vosotros. Cada espíritu es un templo del Señor; cada mente es una morada del Altísimo; cada corazón es el santuario del Pastor Divino que conduce a sus ovejas hacia la vida eterna. El Señor toca con su justicia a los espíritus y con su luz purifica los pensamientos. 05-114.28 En verdad os digo que no soy un visitante, soy el morador eterno de vuestro espíritu, soy la luz y la vida presente en vosotros. ¿Quién podrá apagar mi luz en vuestro espíritu? Dejad entonces que esa estrella luminosa se manifieste en vuestro camino. 05-114.29 ¡Ah, si los hombres hiciesen mi voluntad imitando a Jesús que en la tierra sólo hizo la voluntad de su Padre Celestial, qué grandes y hermosas serían las manifestaciones de vuestro espíritu, en obras, en palabras o pensamientos! 05-114.30 Estoy preparando mi morada en el interior de los hombres, tanto en los que me aman, como en los que no me conocen, para que mí luz tenga por reino vuestro espíritu. He aquí mi luz hecha revelación y doctrina. Es el mensaje del Consolador prometido, Aquél que os anunció que había de venir. Lo esperado por mucho tiempo ha llegado ya, tan sólo espera que el corazón aletargado de los hombres despierte para brillar en ellos como la luz de una nueva aurora. Entonces veréis que, a pesar de los tiempos transcurridos, la verdad sigue siendo la misma, porque ésta es inmutable. La verdad es Dios, y una prueba de ello podéis encontrarla en la naturaleza, una de tantas expresiones de vuestro Creador. Pues así como me muestro a través de la naturaleza, así quiero manifestarme en vosotros. 05-114.31 ¡Humanidad, despertad! ¡Analizad la palabra de Aquél que había de venir y que ya está entre vosotros! El que sustenta a los espíritus, ha llegado. El que ilumina el sendero de vuestra evolución, se encuentra enviando su luz desde las alturas, utilizando el cerebro humano para traducir en palabras las inspiraciones divinas, palabras que llegan al corazón atribulado, al espíritu turbado, al enfermo y al hambriento. Quien recibe esta luz sobre su espíritu, ve aumentada su potencia. Mi fuerza divina es la que mueve al universo y la que llega a vosotros como una caricia. Cada uno de estos mensajes es un pensamiento de vuestro Señor. 05-114.32 Humanidad, Yo os salvaré y haré que seáis el intérprete perfecto, el que mejor exprese mi voluntad. ¡Oh discípulos que me oís en estos instantes, si no podéis comprenderlo todo, al menos sentid este amor, este efluvio de vida que hasta vosotros llega! Mi luz os salvará en este tiempo. 05-114.33 ¿Qué grandeza podrá tener lo humano sin lo divino? Mi luz es lo que embellece todo lo que existe. Dejad que brille en vuestro ser y en vuestras obras y sentiréis el gozo de vivir imitándome. 05-114.34 Ved que Yo, siendo el Verbo, no sólo soy palabra sino también obra; prueba de ello os di encarnando en aquel tiempo para vivir con vosotros y daros ejemplo. Fui hombre en verdad, mas aquel cuerpo no tuvo en su formación el más leve pecado ni la más ligera mancha. Fue un verdadero templo, de cuyo interior brotó el Verbo de Dios. Aquel que levantó a los humildes y con una palabra sanó a los enfermos, Aquel que bendijo a los niños y se sentó a la mesa de los pobres, es el que ahora viene, es el mismo Verbo. Es la luz de la verdad que visteis aparecer por oriente y cuyo resplandor está iluminando al occidente. Hoy no aparezco encarnado en un hombre; vengo a manifestarme a través de hombres preparados por Mí y nacidos para cumplir con esta misión. De cierto os digo que a estos por quienes os he dado mi palabra, les preparó desde antes de que a la tierra vinieran, luego les conduje desde su nacimiento, y ahora que me sirvo de ellos, aún les sigo preparando. 05-114.35 Quisiera hablaros de muchas enseñanzas espirituales, pero no podéis comprenderlas aún. Si Yo os revelase hasta qué moradas descendisteis en la tierra, no podríais concebir cómo habitasteis en tales lugares. Hoy podéis negar que conocéis el valle espiritual, porque a vuestro espíritu, estando encarnado, le es vedado su pasado, a fin de que no se envanezca, ni sucumba, ni se desespere ante su nueva existencia en la cual tendrá que empezar como en una nueva vida. Aunque quisieseis, no podríais recordar, sólo os concedo que conservéis un presentimiento o intuición de lo que os revelo para que perseveréis en la lucha y tengáis conformidad en las pruebas. 05-114.36 Podéis dudar de todo lo que os digo, mas en verdad aquel valle fue vuestra morada cuando erais espíritu. Fuisteis moradores de aquella mansión en la cual no conocisteis el dolor, en la que sentíais la gloria del Padre en vuestro ser, porque no había mancha en él; mas no teníais méritos, era menester que dejarais aquel cielo y descendierais al mundo para que vuestro espíritu, mediante su esfuerzo, conquistara aquel reino; mas poco a poco fuisteis defendiendo moralmente hasta sentiros muy lejos de lo divino y de lo espiritual, de vuestro origen. 05-114.37 Mi voz de Maestro siempre os ha estado hablando para enseñaros; la habéis reconocido por su esencia de amor, pero cuando habéis insistido en vuestros errores, entonces el dolor, maestro inexorable, ha venido a haceros comprender vuestra desobediencia. Hoy una espina y mañana otra, han llegado a formar en vuestras sienes una corona de dolorosa experiencia. ¿Por qué no aprendéis el amor de Mí, dejándoos conducir por mi enseñanza que a ninguno lastima y sí dulcifica vuestro corazón cuando os dice: "Amaos los unos a los otros?" Quien ama a sus hermanos, ama en ellos a su Padre. 05-114.38 Yo os amé antes de que existierais, os acaricié en Mí y al nacer os hice sentir mi ternura divina. Si vosotros amáis a vuestro Padre, tenéis que amar a vuestros hermanos mayores y a vuestros hermanos menores, sabiendo que cada hombre que existe, es porque Dios así lo ha querido y que cada criatura es la forma de un pensamiento divino. Pensad además, que no sólo sois hermanos de los hombres, que hay muchas criaturas que, aun careciendo de espíritu, son vuestros hermanos, a los que podéis llamar menores, pero que no por eso dejan de tener por Padre al mismo que a vosotros creó. Conoced vuestro lugar en medio de la vida para que cumpláis debidamente vuestra misión. 05-114.39 Cuando la luz de mi doctrina sea recibida en verdad por vuestro espíritu, suspiraréis por el cielo mucho más de lo que ahora lo hacéis por los bienes de la tierra. El que suspira por lograr las virtudes del cielo para alcanzar la elevación de su espíritu, siente una flama interior que lo ilumina, y oye dentro de sí un himno de amor a su Padre. Esa luz es la que os hace sentir la presencia de Aquél que mora en vosotros, que viene a trazaros el camino más breve para llegar a la "tierra prometida", alejándoos de los caminos donde los hombres van dejando huellas de dolor a través de los tiempos. 05-114.40 Cuando en aquel tiempo me encontraba entre mis discípulos, estando ya próxima mi partida, les dije en cierta ocasión: "He aquí que pronto dejaréis de tenerme entre vosotros, porque me voy con mi Padre de donde vine". Yo os digo ahora a vosotros: Haced lo que Yo, y el cielo será vuestro, aun por menos de lo que Yo realicé, si así lo queréis. 05-114.41 Penetrad en la luz de esta eterna aurora para que no volváis a contemplar la noche, porque en el espíritu de los iluminados, de los que han guardado mis enseñanzas, no debe aparecer la tiniebla. A semejanza de la noche es el espíritu del materializado; a semejanza de la aurora es el de aquél que busca la espiritualidad. Dejad que vuestro espíritu manifieste su luz que es como dejar brillar la mía. 05-114.42 Sed maestros de lo que Yo os he enseñado, pero antes, " sordos a la voz de las tentaciones, al ruido mundanal de las frivolidades y de las vanidades. Oíd mi voz en el silencio, entonces recibiréis mi mensaje. 05-114.43 Ninguno se perderá, unos llegarán primero por el camino que os he señalado y otros llegarán más tarde por los caminos que ellos siguen. En todas las religiones podrá el hombre tomar aquella enseñanza que le es necesaria para hacerse bueno; mas cuando no lo logra, entonces culpa a la religión que profesa y sigue siendo el que siempre ha sido. Cada religión es un camino, unas más perfectas que otras, pero todas tienden al bien y procuran llegar al Padre; si algo de las religiones que conocéis no es satisface, no perdáis en Mí la fe; id por el camino de la caridad y os salvaréis, porque mi camino está iluminado por la virtud del amor. 05-114.44 Así vengo a preparar mi morada, mi templo. Cuando os hablo de mi morada, no os hablo de vuestro cuerpo, sino de vuestro espíritu, porque esa morada la estoy levantando sobre cimientos eternos, no sobre lo que es pasajero. 05-114.45 Muchos han llegado ante esta manifestación hambrientos de mi palabra de vida, mientras otros no sienten aún estas lecciones; a éstos les toco para que tengan hambre y sed de amor y busquen mi luz. 05-114.46 Humanidad: veo que teméis a la tempestad que os azota; no le temáis que Yo la aplacaré, siempre que creáis en Mi y escuchéis mi voz. Si no sabéis aún cómo se escucha en el silencio, venid a aprender de Mí, que os estoy enseñando a través de estos entendimientos preparados, o esperad que este mensaje llegue de Espíritu a espíritu hasta vosotros. Este mensaje tiene luz para todas las religiones, para todas las sectas y creencias y para las distintas formas de conducirse de los hombres. Mas, ¿qué habéis hecho con mi palabra, discípulos? ¿es así como dejáis que florezca el árbol? Dejad que dé flores, porque ellas serán el anuncio de que luego habrá frutos. ¿Por qué escondéis estos mensajes y no dais al mundo la sorpresa de esta nueva era con la buena nueva? ¿Por qué no os atrevéis a decir al mundo que la voz de Cristo está vibrando entro vosotros? Hablad y dad testimonio de mi enseñanza con vuestras obras de amor, porque si algunos cerrasen sus oídos para no escucharos, otros los abrirán, y vuestra voz será en ellos tan dulce y armoniosa como el canto del ruiseñor. 05-114.47 Mi palabra de este tiempo no borrará las que os dije en el Segundo. Pasarán los tiempos, los siglos y las eras, mas las palabras de Jesús no pasarán. Hoy vengo a explicaros y a revelaros el contenido de lo que, os dije entonces y que no comprendisteis. 05-114.48 Soy el Sembrador de ayer; hoy cultivo y mañana recogeré el fruto, mas mi verdad es la misma en todos los tiempos. No sólo del pan de la tierra vivís, sino también de mis enseñanzas. Vuestro cuerpo irá a las entrañas de la tierra, y es a vuestro espíritu al que vengo a decirle: levántate y anda, volved a vuestro Padre. 05-114.49 Ya mi Verbo en otro tiempo se hizo hombre para enseñaros con el ejemplo a amaros, porque si sólo con la palabra os hubiese enseñado, el mundo habría dicho. Habló y no hizo. Entre vosotros estuve para ensoñaros, porque para eso vine. ¿Qué podría aprender de los hombres que Yo ignorara? Nada, aquella vida la dediqué a la humanidad. En los templos fui luz entre los doctores de la ley; cuando faltaban tres años para que dejase la tierra, salí a enseñar a los hombres en los campos, en la ribera del mar o de los ríos, en las plazas; para todos hablé, a ninguno le dejé de dar mi enseñanza. 05-114.50 Hoy me decís Maestro, el mundo está igual a pesar de vuestro sacrificio, de vuestra palabra y de vuestra sangre derramada. Es verdad, la humanidad ha derramado su sangre hasta empapar la tierra; no ha sido por amor, sino por codicia, por maldad; ha derramado la sangre de su hermano a quien no ama. 05-114.51 Muchos hacen mi imagen y la cubren de sedas, oro y piedras preciosas, mientras dejan a los pobres morir de hambre y de frío; mas mi plan divino es más fuerte que la dureza de los hombres y se cumplirá. ¡Ay de los que mienten! mejor será que confiesen sus culpas y no que se sientan mejores que los demás, porque su conciencia no les dará reposo ni en el sueño. Aquellos que tratan de cubrir sus manchas con el manto de la hipocresía, son "sepulcros blanqueados que guardan en su interior la podredumbre". ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! ¡Si queréis andar por los caminos del Señor, haced lo que mi doctrina enseña, imitadme, tomad vuestra cruz y venid conmigo! 05-114.52 Hijos míos, ¿encontráis algo malo en mi mensaje? ¿Os hago daño con esta palabra que encierra amor para todos? Escudriñadla y no encontraréis en ella nada impuro. 05-114.53 Escrita quedará este mensaje que os recordará el tiempo en que me manifesté, y muchos llegarán recordando cuán cerca me tuvieron. También en el Segundo Tiempo, mis apóstoles no me amaron tanto cuando estuve con ellos, como después de que partí. Mientras andaban Conmigo, no daban la vida por Mí; después dieron todo cuanto tenían por amor a su Maestro. Cuando la voz de Jesús se dejó de oír, entonces sí sufrieron los discípulos, desearon tenerme nuevamente y nunca me amaron como entonces. Es que ya reinaba en sus corazones. Así quiero que suceda con vosotros. 05-114.54 Por la paz que sentís en vuestro espíritu podéis reconocer mi presencia. Nadie más que Yo puedo daros la verdadera paz. Un espíritu en tiniebla no podría brindárosla. Os digo esto, porque muchos corazones temen las acechanzas de un espíritu tentador, al que han dado vida y forma los hombres según su imaginación. 05-114.55 Cuán erróneamente se ha interpretado la existencia del príncipe de las tinieblas. Cuántos han llegado a creer más en su poder que en el mío, y qué lejos de la verdad han andado en esto los hombres. 05-114.56 El mal existe; de él se han derivado todos los vicios y pecados. Los pecadores, o sea los que practican el mal, siempre han existido, lo mismo en la tierra que en otras moradas o mundos; mas, ¿por qué personificáis todo el mal existente en un sólo ser, y por que lo enfrentáis a la Divinidad? Yo os pregunto: ¿Qué es ante mi poder absoluto e infinito, un ser impuro y qué significa ante mi perfección vuestro pecado? 05-114.57 El pecado ha nacido en el mundo; los espíritus al brotar de Dios, unos permanecieron en el bien, mientras que otros al desviarse de ese camino, crearon uno distinto, el del mal. 05-114.58 Las palabras y las parábolas que en sentido figurado os entregaron como una revelación en los primeros tiempos, han sido erróneamente interpretadas por la humanidad. La intuición que los hombres tuvieron acerca de lo sobrenatural, quedó influenciada por su imaginación, y llegaron a formar al rededor de la fuerza del mal, ciencias, cultos, supersticiones y mitos que han llegado hasta vuestros días. 05-114.59 De Dios no pueden brotar demonios; a éstos los habéis forjado con vuestra mente. El concepto que tenéis de ese ser que a cada paso me ponéis por adversario, es falso. 05-114.60 Yo os he enseñado a velar y orar, para que os libréis de tentaciones e influencias maléficas, que lo mismo pueden provenir de seres humanos, que de seres espirituales. 05-114.61 Os he dicho que sobrepongáis el espíritu a la carne, porque ésta es criatura débil que a cada paso está en peligro de tropezar si no veláis por ella. El corazón, la mente y los sentidos, son puerta abierta para que las pasiones del mundo azoten al espíritu. 05-114.62 Si vosotros os habéis imaginado que los seres de tiniebla son como monstruos, Yo sólo los veo como criaturas imperfectas, a las cuales les tiendo mi mano para salvarles, porque también son mis hijos. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 115 05-115.01 Os recibo, pueblo amado, y por vos a la humanidad que es mi hija. En este tiempo en el cual me estoy comunicando a través del entendimiento del hombre, vengo a daros fortaleza para que volváis al camino de perfección, enmendando vuestros pasos y sintiendo en vuestro propio corazón el eco de mi voz divina. Os preparo en este tiempo propicio, para que elevéis vuestro espíritu que hoy se encuentra aletargado, para que sensibilicéis vuestro corazón, porque no quiero encontrarme en él como visitante pasajero, sino como eterno morador, ya que es en él donde quiero que edifiquéis mi templo. 05-115.02 Soy el mismo Verbo Divino que en el Segundo Tiempo se manifestó en un cuerpo que se llamó Jesús, conviviendo con vosotros y entregándoos la dulzura de su palabra y la verdad contenida en sus ejemplos perfectos. Ahora me valgo de los aparatos humanos eco he preparado y que ya estaban destinados desde antes de nacer, para el cumplimiento de esta misión sublime. 05-115.03 Os he dicho que esta tierra no es vuestra verdadera patria, porque en verdad, hubo un tiempo en que tuviste por morada la gloria y estabais con el Padre Celestial. Cuando no habíais descendido aún a este planeta, estabais en la mansión espiritual en donde todo es luz y verdad, pero esta impresión no la grabasteis en vuestro espíritu y por eso la memoria os traiciona y no recordáis nada de aquella vida, de vuestra estancia en lo que llamáis cielo, que no es igual a lo que vosotros imagináis a través de vuestros sentidos en este mundo que llamáis tierra. 05-115.04 Antes de vuestra creación estabais en Mí como criatura espiritual, en el lugar donde todo vibra en una perfecta armonía, en donde se encuentra la esencia de la vida y la fuente de la verdadera luz, que es de la que vengo a alimentaros. 05-115.05 El dolor no fue creado por el Padre. En los tiempos de que os hablo, no teníais por qué gemir, nada tenías que lamentar, sentíais la gloria en vosotros mismos, porque en vuestra vida perfecta, erais el símbolo de esa existencia; pero cuando dejasteis aquella morada, di al espíritu una vestidura y fuisteis descendiendo más y más. Después poco a Poco vuestro espíritu fue evolucionando hasta llegar al plano donde ahora os encontráis, donde brilla la luz del Padre. 05-115.06 Soy el Maestro del amor, por eso cuando no andáis por mis caminos y no amáis a la humanidad con el amor que os he enseñado, llega hasta vosotros el dolor por vuestra desobediencia. Así, de caída en caída, vais adquiriendo experiencia. 05-115.07 El hombre, como criatura de Dios, es hermano de todas las criaturas, de éste y de los demás mundos, porque cada forma es un pensamiento del Padre en manifestación distinta. Si vosotros estáis dotados de razón, comprended que sois parte de esa creación y en este sentido hermanos de todos los seres, y debéis daros cuenta en forma consciente del lugar que ocupáis en ella, en el plano divino y en el concierto universal; ¿Por qué no actuáis de acuerdo con la misión que os he venido a revelar? Sed el apóstol de mi doctrina, con claro criterio de que debéis evolucionar de plano en plano; apiadaos de vosotros mismos, acercaos lo más pronto que podáis al camino de salvación, que no es otro que el del amor perfecto, contenido en esta sencilla máxima. "Amad a Dios sobre todo lo creado y a vuestro prójimo como a vos mismo". 05-115.08 Enseñad a vuestra hermana humanidad no sólo con palabras, sino con vuestras obras de amor. En el Segundo Tiempo, siendo el Verbo del Padre, me hice hombre para enseñaros a obedecer las leyes divinas con mi propio ejemplo; porque si sólo con mi palabra os hubiera doctrinado, hubierais dicho: Habló y no hizo ninguna obra; por eso entre mis discípulos siempre estuve como Maestro. 05-115.09 Guardad mis lecciones y ejemplos divinos, ellos serán como un báculo mañana; pedidme en estos momentos en que me comunico por medio del pedestal, que si vuestras peticiones son nobles y justas, Yo las atenderé; mas si pedís sólo por pedir, tened cuidado que sólo os daré lo que debáis recibir. Rendidme el culto espiritual y, no seáis como aquellos que levantan templos y altares recabados de oro y pedrería, que llevan a cabo grandes peregrinaciones y se disciplinan con duras Y crueles flagelaciones, con oraciones y rezos. postrados de rodillas, y no han podido aún entregarme su corazón. Yo he venido a tocaros a través de la conciencia y por eso os digo: Quien hable diciendo lo que hace y lo proclame a los cuatro vientos, no tiene mérito alguno ante el Padre Celestial. 05-115.10 Si queréis andar por los caminos rectos del Señor, haced lo que os he enseñado en mi palabra, mis ejemplos y mi amor; sed humildes, devolved bien por mal, sin que os importe la ingratitud humana; tomad con paciencia vuestra cruz y seguidme. 05-115.11 Yo, el Verbo, me hice hombre en el Segundo Tiempo, para mostraros mi divino amor; no desdeñé vivir entre vosotros en carne humana. Quise ser hijo de esta humanidad, para sentirme más suyo, para que me viera más cerca; aquella mujer que ofreció su seno, para que en él se hiciera hombre el Verbo, era por su pureza e inocencia, el templo digno de quien la habla elegido como madre humana. María era la flor de un linaje preparado por el Señor, muchas generaciones antes que Ella naciera. 05-115.12 El amor materno, cuya esencia y ternura están en el Padre, encarnó en María, en aquella doncella que era flor de pureza e inocencia. 05-115.13 María, mujer, es la representación de la Madre universal. Es el amor maternal que existe en mi Divinidad, que se hizo mujer para que hubiese en la vida de los hombres una luz de esperanza. María, Espíritu, es la ternura divina, que vino a la tierra a llorar sobre los pecados de la humanidad. Sus lágrimas se mezclaron con la sangre del Hijo para enseñar a los hombres a cumplir su misión. En la eternidad, sus brazos abiertos Esperan amorosamente la llegada de sus hijos. 05-115.14 Desde el principio de la humanidad, os fue profetizada la venida del Mesías, también María os fue anunciarla y prometida. 05-115.15 Los que niegan la divina Maternidad de María desconocen una de las más hermosas revelaciones que la Divinidad ha hecho a los hombres. 05-115.16 Los que reconocen la Divinidad de Cristo y niegan a María, no saben que se están privando de poseer la esencia más tierna y dulce que existe en mi Divinidad. 05-115.17 ¡Cuántos hay que creyendo conocer las escrituras, nada conocen, porque nada han entendido! y cuántos hay que creyendo haber encontrado el lenguaje de la creación, viven confundidos! 05-115.18 El Espíritu Maternal palpita dulcemente en todos los seres, Podéis contemplar su imagen a cada paso. Su divina ternura, ha caído como semilla bendita en el corazón de todas las criaturas y cada reino de la naturaleza es un testimonio vivo de Ella, y cada corazón de madre es un altar elevado ante aquel gran amor; María fue una flor divina y el fruto fue Jesús. 05-115.19 Yo me hice hombre en aquella criatura, obra maestra de la caridad de Dios, para revelar a los hombres los grandes misterios de mi reino, hablándoles con obras y palabras de amor. 05-115.20 Todo en Cristo habló, porque es el Verbo Eterno, el mismo que estáis escuchando. 05-115.21 Discípulos amados: Estudiad con amor y buena voluntad mis enseñanzas y llegaréis a entender cuanto os he revelado a través de los tiempos. 05-115.22 En verdad os digo, que vosotros y todos los que penetren al fondo de esta palabra, serán los verdaderos intérpretes de las escrituras. 05-115.23 La historia de mi pueblo está llena de prodigios y milagros, que encendieron la fe de aquellas multitudes en la existencia y poder de Dios, el Dios viviente, invisible y verdadero. 05-115.24 El testimonio de lo que aquel pueblo vio y vivió, pasó a la historia y se escribió en textos que han conocido todas las generaciones hasta vuestros días; pero aquellos testimonios, han encontrado ahora a los hombres sin fe ni preparación espiritual, a los que para creer, necesitan pensar, analizar y escudriñar, sometiendo todo a su ciencia, a su razón y a su lógica; estos han dudado, otros se han confundido, algunos han negado y ha habido quien se ha burlado. 05-115.25 Es natural que, quienes tratan de encontrar la divina verdad buscándola con sus ojos o con su pobre mente, no den tres pases sin que hayan tropezado o encontrado el abismo. El camino de la verdad sólo el espíritu puede encontrarlo. 05-115.26 Es menester que Yo os diga que el testimonio de los hombres que me siguieron fue verdadero, lo que legaron a la posteridad fue cierto; ellos explicaron las lecciones recibidas a través de su fe sencilla e inocente, tal como la vieron y como estudiaron todo lo sucedido. 05-115.27 Cada uno de aquellos hechos, de aquellas obras y pruebas de que os hablan los antiguos, encierra una verdad, una luz, una revelación. Aquellos creyeron sin escudriñar porque palparon los hechos. Á vosotros toca creer analizando, para extraer el contenido espiritual de lo que os ha sido revelado. 05-115.28 Todo tiene una explicación tan sencilla y tan clara; pero vuelvo a deciros que es menester que para encontrarla, el espíritu se adelante a meditar. 05-115.29 Grande será el asombro de esta humanidad materializada cuando hasta su misma ciencia y sus observaciones le demuestren la verdad de muchos de aquellos hechos que no querían aceptar; entonces sorprendida dirá: Fue verdad; mas todo aquello que hoy llamáis milagro, no es más que la materialización de un mensaje divino, mensaje cuya voz os habla incesantemente de algo que está más allá de vuestro planeta y de vuestra razón, de algo que viene directamente de mi Espíritu al vuestro. 05-115.30 Hoy mi caridad es en vosotros. Vengo a escuchar vuestras peticiones, hasta la más débil de vuestras quejas; quiero que aprendáis a conversar con vuestro Padre. Mas no penséis que sólo a vosotros he venido; no, Yo he descendido sobre todos mis hijos, porque el clamor de esta humanidad llegó hasta la altura de los cielos, como un grito angustioso, como una imploración de luz. 05-115.31 Al recibir vosotros mi palabra bajo esta forma, me preguntáis interiormente, si vengo como Padre o como juez, y entonces os digo que desde antes que escuchaseis mi primera palabra de este día, ya la conciencia os ha estado señalando cada una de vuestras faltas y también cada una de Vuestras buenas obras. 05-115.32 Mas si en mi palabra os juzgase, ¿por qué teméis? ¿Por ventura mi juicio no proviene del amor que os tengo? 05-115.33 Yo vengo a despertaros para que las pruebas no os sorprendan, para que las tempestades y los huracanes de estos tiempos no aparten de vosotros la luz. 05-115.34 Ciertamente éste es tiempo de pruebas para el cual es necesario estar fuerte y preparado para no sucumbir. 05-115.35 La vida en la tierra siempre ha sido de prueba y de expiación para el hombre; mas nunca había estado este camino de evolución tan lleno de dolor como ahora, nunca había estado el cáliz tan lleno de amargura. 05-115.36 En estos tiempos, no esperan los hombres la edad madura para enfrentarse a la lucha; cuántas criaturas ya conocen desde su niñez los desengaños, el yugo, los azotes, los tropiezos y fracasos. Puedo deciros aún más; en estos tiempos el dolor del hombre comienza antes de nacer, es decir, desde el seno de su madre. 05-115.37 ¡Grande es la expiación de los seres que en estos tiempos, vienen a la tierra! Mas debéis pensar que todo el dolor que existe en el mundo, es obra de los hombres. ¿Qué mayor perfección en mi justicia, al dejar que los mismos que sembraron de espinos el camino de la vida, vengan ahora a recogerlos? 05-115.38 Sé que no todos tienen igual parte de culpa en el caos que vivís. Es verdad, mas Yo os digo, que los que no son causantes de la guerra, son responsables de la paz. 05-115.39 A vos, pueblo, os digo: Tened caridad de vosotros y vuestros semejantes; mas, para que esa caridad sea efectiva, reconoced vuestros dones estudiando mi palabra. El que ama a su hermano, me ama a Mí, porque su hermano es mi hijo muy amado. 05-115.40 Sois un pueblo al que estoy preparando para la oración, para enseñar la verdad, para la curación; la vida con sus miserias, sus luchas y amarguras se ha semejado al desierto; mas os digo que no vayáis a estacionaras ni a quedaros en el desierto, porque entonces no conoceréis la verdadera paz. 05-115.41 Tened presente el ejemplo de Israel del que habla la historia, cuando tuvo que errar por el desierto por mucho tiempo; luchó para alejarse del cautiverio y de la idolatría de Egipto, pero también para alcanzar una tierra de paz y libertad. 05-115.42 Hoy, toda esta humanidad se semeja a aquel pueblo cautivo del Faraón; se imponen creencias, doctrinas y leyes a los hombres; la mayor parte de las naciones son esclavas de otras más fuertes; la lucha ruda y el trabajo forzado bajo los latigazos del hambre y de la humillación, son el pan amargo que ahora come una gran porción de la humanidad. 05-115.43 Todo esto va haciendo que en el corazón de los hombres vaya tomando cuerpo un anhelo de liberación, de paz, de una vida mejor. 05-115.44 El estruendo de la guerra, la sangre humana que corre, el egoísmo, la ambición y el odio que fructifican en mil formas, están despertando a los hombres de su profundo letargo; y cuando ese anhelo de todos mis hijos los una en un solo ideal, como unió al pueblo de Israel en Egipto bajo la inspiración De Moisés, ¿qué hombre, qué amenaza, qué fuerza podrá detener a estos corazones? Ninguna en verdad, porque en ese anhelo estará mi luz, en esa lucha estará mi fuerza, en ese ideal estarán mis divinas promesas. 05-115.45 ¿Necesita el mundo para libertarse de sus cadenas, a un nuevo Moisés? Yo os digo que la enseñanza que os he traído en este tiempo, es la luz que inspiró a Moisés, es palabra de justicia y profecía, es fuerza que levanta al débil, al tímido, al cobarde, y le convierte en valeroso, decidido, ferviente, es ley que guía y conduce por la senda de la verdad, es maná que sustenta en los largos días de la jornada, y finalmente, es liberación, es paz, es bienandanza para los hombres de buena voluntad. 05-115.46 Os sentís alentados por mi palabra, pueblo, y como si un bálsamo maravilloso cayera sobre vuestras heridas, os sentís fortalecidos, renovados, llenos de esperanza en el mañana; entonces os pregunto: ¿No creéis que si vosotros lleváis este mismo mensaje a los pueblos oprimidos de la tierra, obraría en ellos el mismo prodigio? 05-115.47 Por eso os digo a cada paso, que os preparéis, para que no retardéis el momento en que podáis levantaros como emisarios de esta inspiración. Si os digo que os preparéis, es porque esta buena nueva deberá ser extendida de tal manera, que no sea ella el motivo para que se cause un dolor, se provoque una contienda fratricida o se derrame una sola gota de sangre. 05-115.48 Mi mensaje es persuasivo, dulce, lleno de verdad; lo mismo toca al corazón, que llega a la mente y convence al espíritu. 05-115.49 Escuchadme, estudiad, practicad y estaréis en condiciones de abrir para los hombres brechas hacia la fe, hacia la luz, la libertad y la paz. 05-115.50 Para eso vengo a enseñaros el culto perfecto a mi Divinidad. Quiero que comprendáis que sólo ante Mí debéis orar, porque Yo soy el dador, sin cuya voluntad o permiso nada se hace. 05-115.51 María, vuestra Madre Celestial, es poseedora de dones y gracias; así, cuando vuestra elevación sea escasa, o vuestra falta de elevación os haga indignos de hablarme, orad ante Ella, buscad su ayuda y su intercesión, y en verdad os digo que por ese camino, presto llegarán a Mí vuestras peticiones. 05-115.52 Os doy estas lecciones, porque habéis convertido al espíritu de muchos justos en divinidades, a los cuales les pedí y adoráis como si fuesen dioses. ¡Cuánta ignorancia, oh humanidad! ¿Cómo pueden los hombres juzgar la santidad y perfección de un espíritu, tan sólo por sus obras humanas? 05-115.53 Soy el primero en deciros que imitéis los buenos ejemplos que vuestros hermanos hayan escrito con sus obras, con su vida, con su virtud, y os digo también que al recordarles, esperéis su ayuda espiritual y su influencia; mas, ¿por qué les levantáis altares que sólo sirven para ofender la humildad de aquellos espíritus? ¿Por qué se crean cultos en torno a su memoria como si fuesen la Divinidad, poniéndolos en el lugar del Padre, al cual olvidan por adorar a sus hermanos? ¡Cuán dolorosa ha sido para ellos la gloria que aquí les habéis dado! 05-115.54 ¿Qué saben los humanos de mi juicio sobre aquellos a quienes llaman santos? ¿Qué saben de la vida espiritual de aquellos seres o del sitio que cada uno se ha labrado ante el Señor? 05-115.55 Nadie piense que con estas revelaciones vengo a borrar de vuestro corazón los méritos que mis siervos hayan hecho entre la humanidad; por el contrario, quiero que sepáis que la gracia que en Mí han hallado es grande y que es mucho lo que por sus oraciones os concedo; pero es menester que destruyáis vuestra ignorancia, de la cual proviene el fanatismo religioso, la idolatría y la superstición. 05-115.56 Si sentís que el espíritu de aquellos seres flota sobre el ambiente de vuestra vida, confiad en ellos que son parte del mundo espiritual, para que ellos y vosotros unidos en la senda del Señor, consuméis la obra de fraternidad espiritual, esa obra que estoy esperando como resultado de todas mis enseñanzas. 05-115.57 En esta forma vengo a doctrinaros, para que podáis desempeñar con limpidez vuestra misión. 05-115.58 Ciertamente, esta existencia es una nueva etapa para vuestro espíritu, el cual había dejado incompleta una obra que se le había encomendado, y al que ahora se le ha dado la oportunidad de llevarla un poco más adelante en el camino de la perfección. 05-115.59 También Yo el Divino Maestro, tuve que volver entre los hombres, porque mi obra en aquel tiempo quedó incompleta. Habrá quienes nieguen esta aseveración diciendo que la obra de Jesús concluyó al expirar en la cruz, mas esto se debe a que han olvidado que Yo os anuncié y prometí mi retorno. Mas vosotros, a quienes ahora revelo estas enseñanzas, comprended que a Mí no me es indispensable la reencarnación, porque en mi Espíritu está el poder manifestarme de mil maneras a la humanidad. Tampoco he vuelto en busca de perfeccionamiento para mi Espíritu. Si ahora vengo a vosotros, es tan sólo para seguiros enseñando la senda que os conduce a la luz. Recordad que en el Primer Tiempo os dijeron los profetas: El es la puerta, además, ¿no os dije cuando me humanicé entre vosotros. "¿Yo soy el camino?" ¿No estoy ahora diciéndoos: Yo soy la cumbre del monte que estáis escalando?. 05-115.60 De cierto os digo que Yo he estado siempre en la perfección. Hoy me complazco en saberos seguros transitando por mi senda; mañana será el gozo universal, cuando todos viváis dentro del hogar espiritual, que hace tiempo está esperando la llegada de los hijos del Señor. 05-115.61 Así hablo a vuestro espíritu, porque sé que ya puede comprender estas lecciones y que a él puedo decirle que no es hijo de esta tierra, que aquí en este mundo sólo debe considerarse como un huésped, porque su verdadera patria es espiritual. 05-115.62 Tomad esta palabra en su verdadero sentido, porque de lo contrario llegaríais a pensar que mí doctrina viene en contra de todo progreso humano; y no sería justo que atribuyeseis tales errores a un Padre que sólo busca el perfeccionamiento de sus hijos en las diferentes sendas de la vida. 05-115.63 Lo que persigue mi justicia implacablemente, es el mal, que toma diversas formas en el corazón del hombre, manifestándose a veces en sentimientos egoístas, en bajas pasiones, en codicia desmedida y aun en odios. 05-115.64 Discípulos, debéis estudiar lo que ahora os digo en sentido figurado: La vida es un árbol, sus ramas son en número incontable y de esas ramas, no hay dos que sean iguales, mas cada una de ellas cumple con su misión. Si un fruto se malogra, es desprendido del árbol, y si una rama se desvía, es podada, porque del árbol de la vida sólo frutos de vida tienen que brotar. 05-115.65 De cierto os digo, que toda ciencia que haya causado mal y toda religión que no haya hecho verdadera luz, podéis considerarlas como ramas y frutos por los cuales no corre la savia del árbol de la vida, porque fueron desprendidos de él. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 116 05-116.01 Sois el pueblo en el cual he puesto una vez más mis complacencias, porque siempre que el dolor ha sido muy acerbo en vosotros, habéis sabido levantar vuestros ojos hacia Mí, para llamarme. 05-116.02 Este es tiempo de pruebas, pero mi palabra como bálsamo divino ha venido a traeros consuelo y esperanza en vuestra tribulación. Mas Yo os pregunto ¿Por qué os encontráis llorando, hambrientos, enfermos y desnudos? ¿Por qué dormíais? ¿Por qué habíais borrado de vuestro corazón mis palabras de vida, que son el sustento para el espíritu? 05-116.03 No estabais preparados cuando os sorprendió mi presencia, pero al menos supisteis sentirme cuando os disteis cuenta de que mi voz os estaba llamando para haceros una nueva revelación. 05-116.04 Para venir en mi busca, mucho os valió el ser pobres de bienes materiales, pero no es que voluntariamente hubierais renunciado a ellos para buscar la espiritualidad, sino que mi caridad os apartó de las riquezas frívolas y superfluas, para que estuvierais libres cuando Yo llamara a las puertas de vuestro corazón. 05-116.05 Cuando llegasteis por vez primera a escuchar esta palabra, poco o nada os interesaba la finalidad espiritual de mi manifestación; lo que vuestro corazón deseaba y me pedía, sólo eran bienes terrenales, de los cuales os sentíais muy menesterosos; mas luego os fuisteis dando cuenta de que los dones que venía derramando vuestro Maestro eran espirituales y llegasteis a comprender que los bienes de la tierra jamás llegarían a tener el valor de aquellos. 05-116.06 Cuando esa luz brilló en vuestro entendimiento, comprendisteis la miseria de las grandes naciones, el dolor de los que, siendo ricos y señores en el mundo, sólo aparentemente lo tienen todo; descubristeis que era falso el esplendor, la mentira, la grandeza y el placer. 05-116.07 Habéis visto la impotencia de las religiones para unir y regenerar a la humanidad, y a cada paso habéis sido testigos de su desunión. 05-116.08 Al contemplar tanto desequilibrio y confusión entre los hombres, de vuestro corazón se ha escapado una acción de gracias hacia el Padre, porque escuchándole en este tiempo habéis encontrado en su palabra un puerto seguro para vuestro Espíritu 05-116.09 Mas así como os habéis dado cuenta de todas estas verdades, es preciso que también os vayáis enterando de la responsabilidad que tenéis ante vuestros, hermanos, porque debéis de comprender que ¿acaso esta paz que disfrutáis y esta luz que ilumina vuestra existencia, la he puesto tan sólo para ayudar a este pueblo? No, multitudes, mis complacencias se han derramado sobre vosotros tan sólo como una primicia o un anticipo de lo que más tarde daré a la humanidad. Ved por qué os digo que veléis en espera de los caminantes que vendrán en busca de sombra y de refugio. ¿No estaría de plácemes vuestro corazón si los hombres que llegaran de otros pueblos, encontrasen en vuestro seno un ejemplo de caridad, de espiritualidad y de paz? 05-116.10 Esa será vuestra misión, después de que Yo haya concluído de daros mi lección; y así con Elías en espíritu fue, mi precursor, este pueblo será mi sucesor. el que dé con su vida, sus palabras y sus obras, el mejor de los testimonios de que Yo estuve entre vosotros. 05-116.11 Grande será. vuestra satisfacción cuando sepáis recibir con amor a vuestros hermanos y darles algo de lo mucho que Yo os he entregado; mas pensad que sería mayor vuestra pena, cuando la humanidad estuviese llamando a las puertas de vuestra ciudad, sus moradores estuviesen dormidos o entregados al cumplimiento de prácticas superfluas. 05-116.12 No estéis absolutamente confiados en vuestras acciones, porque las tentaciones os acechan y no es difícil que, quien había ya adelantado en el sendero de la espiritualidad, quisiera volver a los caminos de placer, al Materialismo egoísta, a la vida vacía por la falta de un ideal verdadero y elevado. 05-116.13 Os digo ésto, para que viváis alerta, mas no penséis que mi ley tortura o esclaviza; cierto es que el paso de la tiniebla a la luz, del mal al bien, de lo bajo a lo elevado, resulta muchas veces, doloroso para el hombre; mas cuando ya logra caminar firmemente por mi senda, todo lo que encuentra en su jornada, es paz, porque para el espíritu, no significa ningún sacrificio la práctica de la virtud. 05-116.14 ¿Quién de vosotros podrá decirme que no le he invitado a caminar por el sendero de la virtud? Mirad que Yo no vengo a hacer alarde de los beneficios que os he venido concediendo, pero si os pido que me digáis si no he derramado prodigios en vosotros y en vuestras familias, si no he sanado a los enfermos sólo con vuestra oración o vuestras lágrimas, si no os he librado de la muerte cuando ya os encontrabais al borde del abismo. ¿Cómo había de dejar de hacer ésto con vosotros, si sé que vais a necesitar de mucha fe y fortaleza para transitar por mi camino? 05-116.15 Os he traído mi luz para que gocéis en su contemplación; no lo he hecho para herir vuestros ojos, ni para cegar a vuestro espíritu. 05-116.16 Tomad con serenidad y calma el camino para que no os parezca ni más corto de lo que en realidad es, ni tampoco demasiado largo. Vosotros debéis pensar tan sólo en que para alcanzar la paz en la eternidad de la que formáis parte por el espíritu, las pruebas en la vida son el camino; id por él en paz, con verdadero ideal de perfeccionamiento y nunca llegaréis a sentirlo pesado ni escabroso; será para vosotros como uno de esos viajes en los que se contempla un bello camino, un paisaje grato y el que quisierais que nunca terminara. 05-116.17 Si os lo hubiese dado todo en esta vida, ya no estariais deseando ascender un peldaño más, pero lo que no habéis alcanzado en una existencia, lo buscáis en la otra, y lo que no alcanzáis en aquella, os lo está prometiendo otra más elevada, y así sucesivamente hasta el infinito, en el camino sin fin de los espíritus. 05-116.18 Cuando escucháis mi palabra, os parece imposible que vuestro espíritu vaya a ser capaz de alcanzar tanta perfección, y Yo os digo, que hoy ponéis en duda el alto destino del espíritu, porque sólo miráis lo que alcanzáis a ver con vuestros ojos materiales, pequeñez, ignorancia, maldad, pero eso se debe a que el espíritu en unos está enfermo, en otros se encuentra paralítico, hay quienes son ciegos y quienes van muertos espiritualmente. Y ante tanta miseria espiritual tenéis que dudar del destino que la eternidad os tiene reservado. Y así vivís en este tiempo de amor al mundo y de materialismo; mas ya la luz de mi verdad ha llegado hasta vosotros disipando las tinieblas de la noche de un tiempo que ya pasó y anunciando con su aurora la llegada de una era en la que el espíritu recibirá la iluminación de mi enseñanza. 05-116.19 Esta luz os librará de la ignorancia, de la mentira; bajo su claridad, cuánta falsedad, cuánto adulterio e impostura quedarán al descubierto. iAy de los que han adulterado la ley! ¡Ay de los que han ocultado o falseado la verdad¡ No se imaginan cómo será su juicio. 05-116.20 Mi palabra exhorta al mundo a la meditación, para que de ella pueda nacer el arrepentimiento y de éste la regeneración; pero así como la palabra a través de estos portavoces os despierta y estremece, también en otras tierras, en otras comarcas, por otros caminos, se han levantado enviados míos a amonestar al pueblo, a recordarle la pureza de mi ley y la verdad de mi doctrina. Ellos se han preparado bajo la luz de mi inspiración y aunque van soportando burlas y desprecios, siguen paso a paso en el cumplimiento de su misión. Yo os digo que a ellos les reservo su galardón, y llegará el instante en que también conozcan lo que ahora vosotros estáis recibiendo. 05-116.21 No todos los que andan por calles y caminos, hablando de los acontecimientos de los tiempos pasados, interpretando profecías o explicando revelaciones, son mis enviados, porque muchos por vanidad, por despecho o por intereses humanos, han tomado aquellas enseñanzas para ofender y juzgar, para humillar o herir y aun para matar. 05-116.22 Necesario es que esta luz que tan dulcemente ha llegado hasta vuestro corazón, se extienda de un punto al otro del orbe para que los hombres se acuerden de que Cristo no hiere, ni humilla y menos entrega muerte; porque El es la vida, el pan, la salud, el consuelo, v de todo ésto hoy se encuentra menesterosa la humanidad. 05-116.23 Pueblo, he conversado con vosotros, pensad en mis palabras, juzgaos a través de ellas, mirad con esta luz que os doy, la vida y cuanto os rodea; para que cuando volváis a escucharme una vez más, es encuentre mas conscientes y mejor preparados para el desempeño de vuestra misión. 05-116.24 Os he hablado por medio de símbolos a través de los tiempos, mas ahora estáis a la entrada de uno nuevo en que os hablaré en forma clara, porque ya podéis entenderme. 05-116.25 Todo en la creación os habla de Dios y de la vida eterna, todo cuanto os rodea y acontece en la vida, es como una imagen de lo espiritual; mas no os habéís conformado con las obras que he creado y a través de las cuales os hablo, os revelo y os enseño. Cada pueblo, cada religión o secta, crea imágenes, símbolos, formas y figuras, para la representación de lo divino. Lo habéis creído necesario y Yo os lo he permitido, oh humanidad; mas ahora que vuestro espíritu está más iluminado, más desarrollado que en los tiempos anteriores, puede mirar la vida y entenderla con claridad. Yo les enviaré a todos este mensaje, para que despierten a la luz y puedan contemplar de frente la verdad. 05-116.26 Los dones del espíritu, marchitos por el abandono en que el hombre los ha tenido, sentirán descender el rocío de mi caridad, y cuando nuevamente la humanidad eleve con pureza sus pensamientos hacia Mí, podrá contemplar lo que antes no había visto; escuchará la voz del Padre hablándole en muchas formas y sentirá su presencia a cada paso. 05-116.27 Entonces, dejarán de crear símbolos y formas, porque al mirar la faz radiante de su Padre en toda la creación, dejarán de sentir la necesidad de esos objetos, a los cuales dotan de virtudes para creer en ellos como si fueran la imágen del Padre. 05-116.28 A vosotros, discípulos, que habéis escuchado esta palabra en mis lecciones, os pregunto: ¿Por qué mirándome, oyéndome y sintiéndome, habéis creído tener la necesidad de crear símbolos para vuestro culto? 05-116.29 Si a estas preguntas contestáis que sólo estáis respetando lo que los primeros os legaron, Yo os digo que ellos, sorprendidos por la luz de mi revelación, con símbolos concibieron lo que es la espiritualidad. 05-116.30 Este pueblo, tiene una gran misión espiritual que cumplir en medio de esta humanidad amenazada por el materialismo más absoluto, el cual crece y avanza como un nuevo paganismo, como un nuevo y más grande culto a la materia, al mundo y a sus pasiones. 05-116.31 Y ante esa prueba, ¿aún queréis seguir conservando reminiscencias de cultos idólatras? ¿Es ése el ejemplo de espiritualidad que vais a dar, y ésas son las armas que estáis preparando para luchar? 05-116.32 Dejad que mi palabra germine en vuestro corazón, para que pronto podáis levantamos a testificar con vuestras obras mi doctrina. 05-116.33 Cuando deje de comunicarme con vosotros, porque esta etapa haya llegado a su fin, no vayáis a desviaras del camino, no dejéis de buscarme en vuestras tribulaciones, seguid confiando en mi enseñanza. 05-116.34 Yo soy la puerta estrecha por donde debéis pasar y María la escala por la que ascenderéis, amando y obedeciendo a vuestra Madre. Creyendo y respetándome, no encontraréis tropiezos y acortaréis el camino. 05-116.35 Estáis en el tiempo de la lucha del bien contra el mal; vosotros habéis sido llamados a colaborar Conmigo en esa batalla que ya ha dado principio. Yo he venido a enseñaros cómo debéis luchar para disipar las tinieblas y hacer luz en todo espíritu. Mi palabra os ha guiado, para que viváis velando y orando, para que no os dejéis seducir por falsas luces, ni deis vida a voces engañosas. 05-116.36 Cuando haya pasado este tiempo y veáis mi comunicación muy lejana, y vosotros en cumplimiento a mis mandatos transmitáis a vuestros descendientes esta buena nueva, suspiraréis por estos tiempos y os sentiréis dichoso de haber sido escogidos para presenciar mi manifestación divina; mas ya para esos tiempos habrá desaparecido todo lo que de impuro habéis mezclado a esta doctrina y mi palabra surgirá de vuestro espíritu diáfana y pura, revelando sólo la luz y la verdad. 05-116.37 Cuando seáis interrogados por vuestros hermanos, hablad sin callar nada de lo que mi obra encierra y recordad ante ellos al Maestro en cada una de sus lecciones. 05-116.38 Os hago responsables de las generaciones que, nacidas de vosotros, han de venir; pensad que mi palabra de este tiempo no ha sido dada para unas cuantas generaciones, sino para todas las que han de sucederos, y que ellas han de prepararse con mayor espiritualidad, para alcanzar la cima que Yo he señalado como meta al hombre. 05-116.39 Bendigo a los que siguen el camino ascendente y que a medida que el tiempo pasa, alcanzan mayor elevación en el estudio de mi palabra y se disponen a oír mi voz en su espíritu, cuando este tiempo de mi comunicación por medio del entendimiento del hombre haya pasado. Bienaventurados los que den crédito a mi obra y sepan honrarla con su espiritualidad. 05-116.40 ¡A cuántos de vuestros hermanos podéis salvar con vuestra oración! Este mundo está al borde de un abismo y Yo os envío a él para que evitéis su calda. Detened a la juventud en su carrera hacia la destrucción de su moral; ilustrad su espíritu para que ponga las bases a una vida recta y elevada. 05-116.41 Cruzad los caminos del mundo llevando como norma de vuestra vida la verdad de mis enseñanzas; mas respetad la tierra que pisáis, y esos senderos transitados por vosotros quedarán preparados y habrá alianza entre las naciones y haréis de esta tierra un hogar en el que todos sintáis el calor de vuestro Padre Celestial y os reconozcáis como hermanos unos a otros. 05-116.42 He sufrido al contemplar la ingratitud de mis criaturas, y si ellas me han desconocido como Padre, Yo nunca he negado que sois mis hijos, aunque algunos se encuentren manchados. He contemplado a grandes naciones alejadas de Mí, entregadas tan sólo a su vida material, a sus problemas, sin esperar nada de Mí. Mas pronto llegará el tiempo del despertar, y desde los niños hasta los ancianos, ocuparán su vida en el estudio y práctica de mi enseñanza. Los ancianos hablarán con dulzura y guiarán con la luz de su experiencia. Los niños sorprenderán al mundo con el desarrollo de sus dones y con su consagración a mi obra. 05-116.43 Hoy, pueblo amado, extraed de mi doctrina la más elevada moral para vuestra vida. Si anheláis que el mundo crea en esta revelación, dad con vuestra vida el mayor testimonio de mi verdad. Os he dicho, que vosotros debéis ser los espejos limpios, el pueblo que sepa dar ejemplo de fe, obediencia y Iimpidez. 05-116.44 Haced que entre vosotros tome fuerza la pureza y el bien, y con esto iréis corrigiendo a los que sin llevar sanas intenciones han penetrado entre vuestras filas. 05-116.45 Los que habéis llegado a concebir la verdad y la perfección de mi doctrina, tenéis el deber de contrarrestar con vuestras buenas obras todo el mal que causan a esta obra aquellos que no han comprendido su finalidad. 05-116.46 Ved cómo la mala simiente se ha multiplicado entre vosotros, hasta casi ocultar la verdadera semilla. La mentira, la superstición, la hipocresía, el lucro, las malas influencias, el fanatismo y todas las impurezas, han sido la mala hierba que ha cundido entre este pueblo al cual quisiera ver libre de toda lacra, para enviarle como emisario mío a otros pueblos y naciones. 05-116.47 Esta labor de depuración la confío a quienes amen lo verdadero, lo limpio; es una obra de gran paciencia; mas, cuan grande será la dicha de este pueblo, cuando vea que su luz por fin ha disipado las tinieblas. Entonces será cuando os considere como emisarios de esta buena nueva y os envíe al mundo a luchar contra el imperio del mal, contrarrestando su fuerza con la regeneración de vuestros hermanos. 05-116.48 Mirad con cuánto amor y con qué divina paciencia he venido a enseñar y a corregir, diciéndoos que me dejéis ser quien os señale vuestros errores y defectos y quien os lleve a la perfección, pero ¡ay, cuántos son los que permanecen sordos a estas palabras, y en su indolencia, en la dureza de su corazón. dejan pasar instantes preciosos de preparación, sin querer creer en las pruebas que se acercan! 05-116.49 Un día el mundo se propondrá juzgar y escudriñar a este pueblo, y sólo el que haya velado logrará salir avante; mas el que haya tomado mi obra para fines egoístas e insanos, ése sentirá sobre sí la justicia de la tierra, y entonces tardíamente lamentará haber querido crearse su propio reino, su trono de adulaciones y comodidades dentro de mi propia obra espiritual, que es camino de amor, de humildad y de renunciación. 05-116.50 Os digo a todos una vez más, velad y orad, y si en verdad creéis en mi palabra, no dejéis para mañana el cumplir con ella, porque mañana podría ser tarde. 05-116.51 Ved, pueblo, que ya resulta pequeña la tierra para contener tanto dolor humano. Ayer le parecía al hombre un valle sin fin este planeta, ahora lo ha conquistado y lo ha poblado. 05-116.52 Yo di al hombre por morada este mundo diciéndole: "Creced y multiplicaos y henchid la tierra", y en verdad que ha henchido la tierra, mas lo ha hecho con el pecado y el dolor. 05-116.53 Este mundo, que debiera ser el hogar de una sola familia que abarcara a toda la humanidad, es manzana de discordia y motivo de absurdas ambiciones, traiciones y guerra. Esta vida que debería ser aprovechada para el estudio, la meditación y el esfuerzo por alcanzar la vida eterna, aprovechando las pruebas y las lecciones en beneficio del espíritu, es erróneamente interpretada por la humanidad, dejando que su corazón se envenene con la rebeldía, la amargura, el materialismo y la inconformidad. 05-116.54 Los hombres olvidan el idioma con el que les habla la conciencia, pierden la fe y dejan apagar los dones de su espíritu para entregarse unos al materialismo, otros a renegar en contra de esta existencia, pretextando un anhelo infinito de huir de este mundo para pasar a otra vida. 05-116.55 A éstos les pregunto: ¿Tenéis ya la espiritualidad necesaria para habitar mundos mejores? ¿No pensáis que si no estáis preparados, aunque pudierais penetrar en la mejor de las moradas espirituales, no podríais estimar el valor de aquella vida, ni gozar ampliamente de su paz? 05-116.56 En verdad os digo, el mérito de esta vida que hoy tenéis, está en saber sobreponer el espíritu a todas las vicisitudes y miserias imperantes; y no es éso todo, sino que a más de estar conformes, logréis experimentar en vuestro espíritu el gozo que proviene de ser útiles a vuestros hermanos en un mundo donde existe tanta necesidad. 05-116.57 El día en que el espíritu haya alcanzado la perfección que le es necesaria para sentirse en mi gloria, no le importará el sitio o mundo en que habite, o si está encarnado o desencarnado; llevará en sí el reino de los cielos y sabrá disfrutar de su gracia en todas y en cada una de las misiones que su Padre le envíe a cumplir. 05-116.58 Meditad en ésto, y por ahora mirad que este valle es una extensa tierra, propicia para que en ella hagáis los méritos necesarios para conquistar esas moradas a las que aspira vuestro espíritu. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 117 05-117.01 Pueblo, descansad en tierra firme, detened vuestro paso bajo la sombra de esta palmera, y oíd mi voz para que sanéis todos vuestros males, recobréis vuestras fuerzas y podáis proseguir la caminata. Mirad que no tenéis necesidad de decirme las penas de vuestro corazón, ni de donde venís, porque Yo todo lo se. Sé que vuestro espíritu viene de una gran lucha y ha tratado de apartarse de los caminos torcidos; venís a buscar apoyo y fuerza en Mí, para no desmayar. Cuando estuvisteis a punto de debilitar, cuando ya vuestras energías se estaban agotando, os elevasteis a Mí para pedirme ayuda y Yo al instante respondí, llamándoos hacia este oasis de paz, para que tuvieseis una tregua en vuestro dolor. 05-117.02 ¿Cuántas de mis enseñanzas habéis comprendido y analizado desde el instante en que por primera vez escuchasteis esta palabra. En ella comprendisteis que el espíritu no se perfecciona en un día, ni en un año, ni en una vida, porque teniendo naturaleza eterna, su trayecto tiene que ser largo para lograr su perfección. También habéis aprendido a oír la voz de la conciencia, que os habla siempre de ley, de amor, de bien, de rectitud y pureza, llegando a distinguirla de aquella otra voz que proviene de los sentidos de la carne o de las pasiones del corazón, la cual no siempre induce al buen sendero. 05-117.03 Ya sabéis que poseéis armas para defendemos, sabéís también cual es el escudo que os protege, por lo que habéis comenzado a hacer uso de la oración, de los buenos pensamientos, de la fuerza de voluntad y de la fe. 05-117.04 Habéis aprendido a dar su justo lugar en la vida, a las partes que forman vuestro ser, comprendiendo que lo esencial está en el espíritu y que después de él, ocupando un lugar digno, se encuentran los sentimientos y la mente. 05-117.05 Sabéis ahora que la verdadera espiritualidad en el hombre no consiste en apartarse de lo que pertenece a la vida material, sino en armonizar con toda la creación, y que el espíritu Para lograr esa armonía necesita caminar delante, estar Por sobre lo humano, en una palabra, ser el guía. De otra manera el espíritu es esclavo de la carne. 05-117.06 Sabéis que en mi camino no se puede fingir amor, ni pureza, ni saber, porque al instante sentís una mirada que todo lo penetra y lo juzga. Sabéis que para que vuestros méritos sean reales, vuestras virtudes y vuestras obras tienen que ser verdaderas. 05-117.07 Si os hablo así, no es porque venga a exigiros la suprema perfección, sino a pediros que hagáis un esfuerzo por alcanzarla. 05-117.08 Ahora, cuando sufrís, cuando atravesáis una dura prueba, o cuando os encontráis en el lecho del dolor, sabéis que aquel cáliz os purifica y os renueva; que aquel trance os hace expiar faltas, o que se trata de una sabia lección. para el espíritu, y entonces lo apuráis con paciencia y conformidad. 05-117.09 Habéis llegado a comprender que estoy construyendo en cada uno de vosotros un templo, y ya no os atrevéis a destruir lo edificado, sino que tratáis de colaborar Conmigo en esta obra. 05-117.10 Habéis entendido bien que no es delante de los hombres ante quienes debéis hacer méritos para recibir de ellos la alabanza o el galardón, sino delante de vuestro Padre, único que puede valorizar vuestras obras. 05-117.11 Si entendéis todas estas lecciones de amor que os doy, por muy reacia que sea vuestra materia y muy fuertes vuestras pasiones, tendrá que nacer una sumisión de la carne hacia el espíritu, que será un principio para lograr la armonía y orden que deben existir en el hombre para llamarse dignamente hijo mío. 05-117.12 De vuestro presente depende el futuro de muchos seres, pueblo amado, no lo dudéis. Entonces pensad en ésto, despojaos del último resto de egoísmo que alberguéis y labrad para el mañana la paz, unificación, moral y espiritualidad, que son indispensables para que las nuevas generaciones encuentren preparado el camino. 05-117.13 No dudéis de poder llevar a cabo esta obra en el mundo, porque no es la primera vez que os confío mi semilla; prueba de ello es que os hablo en esta forma y me entendéis. 05-117.14 Esta es la continuación de mis lecciones, mas no la consumación de los tiempos, según lo interpreta el hombre. El mundo seguirá girando en el espacio; los espíritus seguirían llegando a la tierra a encarnarse para cumplir su destino; los hombres seguirán poblando este planeta y sólo la forma de vida entre la humanidad cambiará. Las transformaciones que la vida humana sufra, serán grandes, tanto, que os parecerá como si un mundo se acabara y otro naciera. 05-117.15 Así como en todos los tiempos la vida del hombre se ha dividido en eras o edades, y cada una de ellas se ha significado por algo, ya sea por sus descubrimientos, por las revelaciones divinas que dentro de ella han recibido los hombres, por el desarrollo del sentido de lo bello, a lo cual llamáis arte, o por su ciencia; así os digo, que este tiempo se significará por el desarrollo de los dones del espíritu, esa parte de vuestro ser por la que debíais haber empezado a cultivaros, para evitaros tantos males y errores. 05-117.16 ¿No creéis que la vida humana pudiera transformarse totalmente, desarrollando vuestra espiritualidad, cultivando vuestros dones y estableciendo en la tierra la ley de la conciencia? 05-117.17 ¡Ah, si pudieseis daros cuenta de todo lo que posee vuestro espíritu! Mas no lo sabéis, a pesar de los milenios que lleváis habitando el mundo y el espacio, porque en vuestro egoísmo, que es amor hacia vosotros mismos, sólo os ha importado la ciencia al servicio de la existencia material. 05-117.18 Yo seré quien descubra ante vosotros las virtudes, dones, bellezas, poderes y maravillas que se encuentran ocultos en vuestro espíritu, ya que éste es el tiempo propicio, porque estáis recogiendo los últimos frutos de una era. 05-117.19 Pronto reconocerán todos los pueblos, que Yo, su Señor, les he hablado en cada una de las eras por las que ha atravesado la humanidad, siendo cada una de mis revelaciones, como un peldaño de la escala espiritual que he tendido para que todos podáis ascender hasta Mí. 05-117.20 Este tiempo será llamado el de la luz, la era del Espíritu, o el tiempo de la verdad; mas Yo os digo, que será el tiempo de la elevación de los espíritus y el de su reivindicación. 05-117.21 El espíritu es el templo construido por Mí, un santuario continuamente profanado por el hombre. Mas es llegada la era de la luz tantas veces profetizada, cuya claridad será vista por todos, y bajo cuyo calor se unirán todos los hijos del Señor. Yo no os hablo de una religión que acoja a unos y rechace a otros, que proclame su verdad y, niegue verdad a los demás, o que emplee armas indignas para imponerse por la fuerza o por el temor. No, Yo os hablo simplemente de una ley, explicada por una doctrina, que es precisamente el mensaje que a través de esta palabra os he revelado en este tiempo. Así cuando llegue la hora de levantaros a dar la buena nueva, predicaréis con hechos la paz, el amor, la caridad, la unificación y la fraternidad; mas si en vuestro camino encontraseis a alguien que hipócritamente fuera predicando lo mismo que vosotros, pero falseando la verdad, con vuestras obras pondréis a Descubierto la mentira. Si por el contrario os encontraseis con hermanos vuestros que con ejemplos predican la verdad, el amor y la caridad, entonces os uniréis a ellos, porque su lucha y la vuestra serán la mima. 05-117.22 No puedo dejar de deciros que si os encontraseis impuros e impreparados, os sentiréis indignos de llevar a cabo esta obra. Entonces, cuando veáis que otros se levantan a luchar con verdadera fe y pureza, no les estorbéis el paso, porque sería doble vuestra responsabilidad ante mi justicia. 05-117.23 De todo os prevengo para que nada os sorprenda, y así, al surgir para esta lucha, verdaderamente sepáis despertar el ideal de elevación. 05-117.24 Esta tierra, que siempre ha enviado al más allá una cosecha de espíritus enfermos, cansados, turbados, confundidos o con escaso adelanto, pronto podrá ofrecerme frutos dignos de mi amor. 05-117.25 La enfermedad y el dolor se irán desterrando de vuestra vida, al llevar una existencia sana y elevada, y cuando llegue la muerte, es encontrará preparados para el viaje hacia la mansión espiritual. 05-117.26 ¿Quién podrá extraviarse o confundirse al penetrar en la morada del espíritu, si ya desde esta vida la había presentido en los instantes de orar, meditar, soñar o inspirarse en mi ley? 05-117.27 Ahora os parece inalcanzable tanta paz y tanto bien, y es porque miráis toda la confusión que reina en torno a vosotros; confusión que sabéis irá aumentando en todos los órdenes de la vida humana. Mas Yo os digo que confiéis en Mí, que veléis, oréis y seáis los sembradores incansables, para que esta noche tempestuosa deje asomar la luz de la nueva aurora y la tierra sienta como sus nuevos moradores vienen a sembrarla con obras nobles, restaurando y reconstruyendo cuanto los insensatos y profanos destruyeron y mancharon. 05-117.28 Pueblo, en este día os he revelado parte de mis planes divinos para con vosotros, os he adelantado algo que pertenece al futuro y os he preparado para la lucha que se aproxima a toda la humanidad. 05-117.29 Meditad bien y os sentiréis fortalecidos, porque en verdad os digo: Benditos sean los que están leyendo en este libro que os revela mi palabra. En él habéis hallado muchas lecciones que se encontraban ignoradas por vosotros. 05-117.30 He querido hacerme oír de los que nada tienen en la tierra, para luego servirme de ellos. Os he escogido entre los humildes, como en todos los tiempos en que he buscado a mis servidores entre los sencillos de corazón. Ya sabéis que los dueños de riquezas en el mundo siempre están ocupados con ellas y no se acuerdan de Mí. A ellos les es confiado un tiempo para que rindan culto a lo que tanto aman; mas siempre llegará la hora de escuchar mi vez, de tomar su cruz y seguirme, pero antes se purificarán en el crisol del dolor. 05-117.31 Amados discípulos, sólo quedan siete años, que serán siete albas en las que podréis escucharme. Quiero que en ese lapso dejéis vuestros titubeos y afirméis vuestros pasos, para que podáis decirme cuando llegue el año de 1950: Señor, se ha hecho la unificación entre nosotros y os presentamos pruebas de nuestra espiritualidad y de nuestra fraternidad. 05-117.32 Este pueblo sabe que sólo espero su elevación para hacerle oír mi voz en su conciencia, cuando le diga: Pueblo, levantaos y multiplicaos como el polvo de la tierra; cruzad valles, ciudades, desiertos y mares y esparcid con amor y humildad esta enseñanza. Mi caridad omnipotente abrirá caminos y borrará fronteras. Mi amor os protegerá contra toda persecución o acechanza, y mi Verbo lo pondré en vuestros labios cuando la ocasión lo requiera. 05-117.33 Grande, muy grande es esta obra que os estoy confiando, porque os quiero fuertes y grandes de espíritu. En verdad os digo, que en el corazón de vuestro Padre no puede tener albergue el egoísmo. 05-117.34 Siete años confío al pueblo que ha recibido estas tierras benditas, para que de ellas recoja frutos dignos de mi Divinidad. 05-117.35 Pueblo, tened caridad y paciencia con los que vienen dando sus primeros pasos. Aconsejadles con la gracia con que Yo os he corregido, amaos con el amor con que Yo os he amado, y entonces habrá armonía entre vosotros. 05-117.36 ¡Venid!, mi presencia es como la sombra de un árbol, mi palabra es como el canto de una ave. Venid a Mí, hambrientos y sedientos de justicia, enfermos, pobres de espíritu e incomprendidos, ¡acercaos a Mí! 05-117.37 Yo no os rechazo por vuestra pobreza ni os desprecio por vuestra condición. Sé que en el fondo de cada uno de vosotros existe un espíritu que necesita de mi luz para levantarse a la vida. 05-117.38 Traigo salud para los enfermos y esperanza para los atribulados. Ninguno saldrá sin consuelo para su dolor. Mas cuando hayáis logrado la paz, os sentiréis revestidos de esta dignidad que vengo a daros. No reneguéis del mundo, ni de sus vicisitudes y sufrimientos, recordad que ellos fueron los que os acercaron a Mí; tampoco os alejéis de vuestros hermanos, por el contrario, ahora que habéis visto cómo os recibo y cómo os entrego, aproximaos más a ellos, haciendo en los necesitados lo que habéis visto que he hecho con vosotros. 05-117.39 Por uno de vosotros que verdaderamente practique mi enseñanza, muchos serán los que alcancen mi gracia. 05-117.40 Oración, caridad y buena voluntad, es cuanto necesitáis para que vuestros conocimientos en mi enseñanza esplendan como luz brillante en medio de las tinieblas. Se avecinan tiempos de prueba y quiero que todos mis discípulos se encuentren preparados. 05-117.41 En medio de la paz o de los placeres, la humanidad no os llamará, mas por el dolor, sí os buscará. Preparaos, porque pronto el dolor se desbordará sobre el mundo. Entonces seréis llamados por los enfermos, para que les llevéis mi bálsamo; muchos de vuestros hermanos solicitarán vuestras oraciones y también buscarán vuestra enseñanza para encontrar el sendero que les lleve a la elevación espiritual. 05-117.42 ¿Veis cuán delicada y grande es la misión que os espera?. 05-117.43 Intimamente confesáis que es grande la revelación que os he hecho en este tiempo; si sabéis comportaros como discípulos míos, mayores luces contemplaréis en mi obra. 05-117.44 Formad el pueblo de la paz y la espiritualidad, apartad de vuestro corazón los últimos restos de fanatismo que guardéis; alcanzad la purificación por medio de la regeneración, y entonces daré en el cielo una señal que será contemplada en el mundo, la cual os dirá que el "día del Señor" ha llegado. Esa será vista hasta por los ciegos y entendida por los más rudos entendimientos. 05-117.45 Utilizad el arma más fuerte que os he confiado, que es la oración, y orad para que no prestéis oído a quienes traten de apagar la flama de vuestra fe. Alerta, pueblo, no permitáis que alguien ofusque vuestro corazón, haciendo que equivoquéis el sendero; ya conocéis mi ley, ella es el camino, no os desviéis nunca de él y nada tendréis que temer. 05-117.46 Si en la tierra hay quienes procuran perderse y quienes oran por vosotros, porque os creen perdidos, pensad que en lo espiritual hay quienes velan por cada uno de vuestros pasos. Vuestra Madre Celestial os ampara bajo su manto; Elías os cuida con el amor de un pastor espiritual, y vuestros hermanos que en el más allá viven consagrados al bien, os protegen y aconsejan. Así hablo a los que en medio de titubeos y dudas van dando sus primeros pasos y con frecuencia sufren golpes y tropiezos. 05-117.47 Pronto habrá de encenderse la fe en sus corazones, y cuando ésto sea, nada ni nadie podrá apagarla; pero antes tengo que daros mis enseñanzas, para que vuestro corazón se fortalezca al par que vuestro espíritu se vaya alejando más y más de lo superfluo. Así os iréis elevando. Entonces sentiréis cómo la sed de verdad y de amor que me hacíais presente, se ha calmado, haciendo que marchéis llenos de fortaleza y de ánimo al cumplimiento de vuestra misión. 05-117.48 Os preparo con amor infinito porque mi lección a través de estos portavoces no va a ser eterna; pronto dejaréis de escuchar esta palabra y a pesar de ello tendréis que ser fuertes en la lucha que vendrá cuando ya mi palabra no sea transmitida bajo esta forma. 05-117.49 ¿Qué haréis si no hubieseis comprendido la lección del Maestro? ¿Cómo podréis defender vuestra fe si no hubieseis llegado a conocer las armas que os podrían ayudar a defenderos? Meditad en estas palabras, porque muchos tendrán que caer nuevamente de rodillas ante los ídolos, por no haber sabido aprovechar mis enseñanzas. 05-117.50 Pueblo, no seáis sordos a mi voz, ni interpretáis. torcidamente mi obra; os he dicho que debéis darla a conocer con la pureza con que Yo os la he confiado; escuchad mi voz para que cuando oigáis la de vuestros enemigos, sepáis libraros de sus lazos y celadas. 05-117.51 Hasta ahora habíais mirado a la vida y a la humanidad superficialmente; mas he venido a mostraros el sentido y la esencia de todas las lecciones que en los tres tiempos es he revelado, para que tengáis pleno conocimiento de quiénes sois, y para que abracéis vuestro destino como Cristo a su cruz y améis en el Creador a vuestros semejantes. Todo ésto os lo revela y enseña mi doctrina. Ahora os digo, que el que haya sido marcado por Mí, no se sienta superior al que no haya recibido esa señal, porque muchos de ellos os darán pruebas de espiritualidad y de poseer dones tan grandes como los vuestros. 05-117.52 Este es el tiempo en que se escucha en el infinito la campana celestial que llama a los hombres a congregación, que invita a meditar y a orar. Su eco vibra sin cesar en el fondo de cada corazón, porque es el Tercer Tiempo, en que Elías, como enviado mío, está llamando desde un confín al otro del mundo a los espíritus para que asistan al juicio. " vosotros de los que en esa hora me busquen por medio del espíritu y no a través de formas e imágenes hechas por manos humanas, para que pueda Yo decir que sois de los que han perseverado en mi ley, ya que en ella, la que os entregué en el Sinaí, os ordené que para adorarme no deberíais poner ante vuestros ojos ninguna imágen que representara a mi Divinidad. 05-117.53 Si desde entonces he inspirado el culto espiritual, justo es que ahora me lo ofrezcáis, oh pueblo, que por momentos perdéis la esperanza de llegar a la completa regeneración y a la espiritualidad. Ved cómo he alargado vuestra existencia y cómo os he hecho recorrer el camino de restitución y de evolución, para que a vuestro paso y en vuestro constante caminar vayáis dejando toda imperfección y toda mancha. ¿No véis cómo las aguas ennegrecidas por el cieno llegan a purificarse en su rauda corriente? de cierto os digo, que de igual manera acontecerá con vuestro espíritu. 05-117.54 Yo soy el dueño de la viva y de lo creado, por lo que os digo, que soy el único que conoce el arcano, la eternidad y el destino de todos los seres. 05-117.55 Si la humanidad no se obstinara en su ignorancia, otra sería su existencia en la tierra; mas los hombres se rebelan ante mis mandatos, reniegan de su destino, y en vez de colaborar Conmigo en mi obra, buscan la forma de eludir mis leyes, para hacer su voluntad. También os digo, que si la humanidad observase con cuidado cada uno de sus actos, se daría cuenta de cómo a cada paso se va rebelando en contra mía. 05-117.56 Si derramo mis complacencias sobre los hombres, éstos ce vuelven egoístas; si les concedo que saboreen el gozo, llegan al exceso; si pongo a prueba su fortaleza, con el fin de templarles el espíritu, protestan; y si permito que el cáliz de amargura llegue a sus labios para purificarles, reniegan de la vida y sienten perder la fe. Si pongo en sus hombros la carga de una familia numerosa, se desesperan y cuando levanto de la tierra a alguno de sus seres queridos, me acusan de injusto. 05-117.57 Nunca os veo conformes, nunca escucho que bendigáis mi nombre en vuestras pruebas, ni contemplo que tratéis, a través de vuestra vida, de trabajar en mi obra creadora. 05-117.58 ¿No recordáis los ejemplos que en Jesús vine a daros, al consagrar aquella vida a glorificar a su Padre? 05-117.59 Jesús nada poseyó en la tierra, y sin embargo jamás protestó por su pobreza, tuvo que dejar a su Madre y a su patria y supo renunciar a todo, por amor al que le envió; su obra fue árdua y su camino penoso hasta el fin, mas nunca se rebeló; fue perseguido y burlado, juzgado y finalmente muerto, mas de su corazón, de sus labios y aun de sus ojos, sólo brotaron bendiciones, perdones y consuelo para quienes lo amaron, igual que para quienes lo ofendieron. 05-117.60 Mas no sólo en Mí podéis hallar ejemplos dignos de imitar; recordad la mansedumbre de Abraham, cuando su Señor le pidió la vida de su hijo, la paciencia de Job, que me bendecía en cada una de sus tribulaciones, y así como esos ejemplos, muchos más que hasta vosotros han llegado a través de la historia. 05-117.61 A veces os asombráis cuando llegáis a ver a algún enfermo que lleva con paciencia su cruz, algún ciego o paralítico que bendice mi voluntad. En otras ocasiones no acertáis a comprender la conformidad de un padre que acaba de perder al hijo a quien mucho amaba, y es que esa conformidad, esa paciencia y ese acatamiento a los designios de Dios, no los conciben los hombres materializados de este tiempo, tan alejados de la verdad. Soy Yo quien va poniendo a vuestro paso esos bellos ejemplos de humildad, de obediencia a mi voluntad y de elevación espiritual, para que tengáis modelos que imitar en vuestras pruebas. 05-117.62 Yo os digo que cuando esta humanidad haga todo lo que sea mi voluntad, en la tierra no se conocerá el dolor, porque en su espíritu estará mi paz. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 118 05-118.01 "Dejad a los niños que vengan a Mí", vuelvo a deciros; no porque les miréis pequeños, penséis que no pueden recibirme. 05-118.02 Por muchas deudas y manchas que tenga un espíritu, cuando vive en la infancia, la envoltura participa de la pureza y de la inocencia de ésta. En esos instantes es cuando necesita el espíritu toda clase de ayuda para no desviarse del sendero. 05-118.03 La reencarnación es la oportunidad que Dios, en su amorosa justicia, ofrece al espíritu, para que recobre su pureza y retorne al camino. Esa es la forma en que puede aprovechar la experiencia recogida en su peregrinaje. 05-118.04 Cuando miréis a los niños, hacedlo con respeto, por que no sabéis qué espíritu se oculta en ellos; mas de lo que podéis estar seguros, es de que en cada uno de esos pequeños seres existe un pasado que es toda una historia, toda una vida de evolución. 05-118.05 El espíritu, cuando vive la niñez de su envoltura, necesita del apoyo de los mayores, porque su materia es frágil para sostenerle; requiere de la ternura, para que su corazón no se endurezca, y también necesita de ejemplos y enseñanzas que le cultiven y le fortalezcan, mientras llega la hora de poder manifestarse. 05-118.06 Cada espíritu trae su mensaje, y para que pueda expresarlo, es preciso que todo sea favorable a su derredor. Cuando el espíritu, después de su largo tránsito de luchas y de pruebas para alcanzar su perfeccionamiento, llega a verse libre de manchas, miserias e ignorancias y es en él sólo la luz, llega a tener semejanza con la pureza de los niños. 05-118.07 El niño sabe intuitivamente que es impotente para luchar por sí mismo, y entonces deposita toda su confianza en sus padres. Nada teme cuando se encuentra al lado de ellos; sólo bien espera y sabe que nada le faltará. Luego va descubriendo que en ellos existe una fuente de saber, de ternura y de vida, por lo que en su compañía llega a experimentar la felicidad. 05-118.08 ¿Cuándo se sentirán así los hombres cuando están Conmigo? ¿Cuándo alcanzará el espíritu humano esa fe, esa pureza y esa confianza que el niño posee en su inocencia? 05-118.09 En verdad os digo, que cuando éso sea, volveréis a escuchar mi dulce palabra diciéndoos: "Dejad que los niños se acerquen a Mí, porque de ellos es el reino de los cielos. 05-118.10 Ha mucho tiempo que se os dije: "Honrad a vuestro padre y a vuestra madre"; y la mejor forma de honrarlos es llevando una vida recta y virtuosa. 05-118.11 ¿Será menester que en este tiempo tenga que recordaros vuestros deberes en la tierra? Vuestro corazón me dice: No, Señor, habladnos ahora de la vida espiritual. Sin embargo, veo que la humanidad no se ha levantado honrando a sus padres; y si no ha cumplido con los primeros mandamientos, ¿cómo podrá cumplir con mis nuevas máximas? 05-118.12 Sobre los cimientos de la ley levantó los muros del santuario, con la luz de mi doctrina que os traje en el Segundo Tiempo; y ahora, con mi nueva palabra vengo a terminar la formación del templo espiritual. 05-118.13 Debo deciros, que aún son débiles vuestros cimientos, porque no vivís de acuerdo con la ley de los primeros tiempos, porque sólo sobre una verdadera moral y una virtud acrisolada podréis levantar vuestro templo interior. 05-118.14 Mi pregunta es ésta: ¿Cómo podríais honrar a vuestro Padre Celestial sin antes haber honrado a vuestros padres en la tierra? ¿Cómo tratáis de ver a la humanidad como hermana vuestra, si antes no amáis a vuestra familia, formada por vuestros padres, hermanos, esposo o esposa, e hijos? 05-118.15 Por eso he querido que unáis la ley del Primer Tiempo a la doctrina que a través de Jesús os di y a las revelaciones de este tiempo, porque así tendréis todo el conocimiento y la preparación para penetrar en la senda espiritual que conduce a la luz eterna. 05-118.16 Si en vuestra vida no practicaseis la virtud y a pesar de ello hicieseis alarde de cumplimiento, Yo os digo que iréis prevaricando y además falseando la verdad. 05-118.17 Mi discípulo deberá ser limpio de corazón en la tierra, para serlo después en espíritu. 05-118.18 Honrad con vuestra vida a quienes por mi voluntad os dieron la existencia, y mañana vuestros hijos os honrarán a vosotros. No solamente me glorificáis con obras espirituales; no, también vuestras obras humanas glorifican a mi Espíritu 05-118.19 Tiempo es éste, en el que muchos hombres al ver las grandes pruebas que se ciernen sobre la humanidad, exclaman -Es la mano de Dios la que está tocando por medio del dolor a la humanidad- a lo cual Yo os digo, que esa es una forma errónea de pensar sobre mi justicia. 05-118.20 ¿Cuándo entenderéis que el dolor existe a causa de vuestros pecados, y que es el propio hombre quien se sentencia y castiga a sí mismo? 05-118.21 Debíais comprender que al permitir que el dolor llegue a vuestro corazón, con ello os doy la prueba más clara de que el pecado es el mayor obstáculo para que contempléis la luz y disfrutéis la paz del espíritu. 05-118.22 Muchos creen amarme y servirme, mas cuando el dolor les sorprende, entonces se preguntan confundidos: ¿Cómo es que amando a mi Padre, El permita que yo beba este cáliz de amargura? No se han dado cuenta de que no sólo no me aman, sino que también han dejado que sus pasiones y ambiciones por lo terrestre, sean para ellos un culto que anteponen, sin darse cuenta, al culto que me deben ofrecer. 05-118.23 Si los hombres rindiesen tributo a la verdad, al amor, a la justicia y al bien, que son atributos de mi Espíritu, ¿creéis que en el mundo pudiese existir el dolor, la guerra, el hambre, la confusión y la muerte? De cierto os digo, que nada de ello habría en vuestra vida y que, en cambio, habría paz, salud del espíritu y del cuerpo, habría fortaleza y bienestar. 05-118.24 Recordad que en la ley se os dijo: "No tendrás otros dioses delante de Mí"; sin embargo, son muchos los dioses que la ambición humana ha forjado para adorarles, rendirles tributo y hasta entregarles la vida. 05-118.25 Comprended que mi ley no ha pasado y que sin que os deis cuenta, os habla incesantemente a través de la conciencia; mas los hombres siguen siendo paganos e idólatras. Aman a su cuerpo, halagan sus vanidades y consienten sus debilidades; aman las riquezas de la tierra, a las cuales les sacrifican su paz y su futuro espiritual. Rinden culto a la carne, llegando a veces a la degeneración y hasta a la muerte por ir tras de los placeres. 05-118.26 Convencéos de que habéis amado más lo del mundo que a vuestro Padre. ¿Cuándo os habéis sacrificado por Mí, amándome y sirviéndome en vuestros semejantes? ¿Cuándo sacrificáis vuestro sueño o exponéis vuestra salud por acudir en alivio de las penas que afligen a vuestros hermanos? y ¿Cuándo habéis llegado hasta la muerte por alguno de los nobles ideales que mi doctrina inspira? Ved como no es a Mí a quien más amáis; ved como el culto que tenéis por la vida material es para vosotros antes que el culto a la vida del espíritu; y ésa es la razón por la cual os he dicho que tenéis otros dioses para adorarles y servirles antes que al verdadero. 05-118.27 ¿Cómo podréis conocer en la tierra una vida que encierra justicia, y cómo podréis sentir sobre vuestro espíritu el manto divino de mi paz? ¿Qué podréis hacer para dejar de sentir dolor, si es lo único que pueden ofrecemos los falsos dioses que habéis creado y amado desde los tiempos pasados hasta los presentes? 05-118.28 Amadme a Mí, antes que a todo lo creado, porque amándome a Mi sabréis dar a todos los seres su lugar justo y verdadero. 05-118.29 Muy grande es la confusión que reina en este tiempo en el mundo; mas el espíritu de la humanidad se encuentra preparado y bastará mi llamado, para que vuelva sus ojos a mi ley. 05-118.30 Se acerca el instante en que la luz de mi Espíritu llegue hasta los corazones, haciéndoles sentir y entender, lo que hasta ahora no hablan comprendido. 05-118.31 Discípulos amados, me presentáis vuestro espíritu sediento de verdad y por eso os invito a acercaros a esta fuente, para que bebáis hasta saciaros. Penetrad al fondo de mi palabra; mirad que Yo sólo me materializo hasta cierto límite, y es entonces cuando os toca analizar, meditando en todo lo que habéis escuchado. Orad, y en vuestra oración interrogadme, entonces veréis cómo en cada manifestación, recibís un destello de mi luz. No esperéis recibir en un solo instante toda la verdad. Sabed que hay espíritus que ha mucho vienen caminando en pos de la verdad, escudriñando y tratando de penetrar en todos los misterios y aún no han alcanzado la meta anhelada. 05-118.32 Cristo, os vino a enseñar el camino, dlciéndoos "Amaos los unos a los otros"; mas no habéis imaginado hasta ahora el alcance de ese sublime mandamiento. En verdad os digo, que toda la vida de los hombres se transformaría si vivieseis en esa máxima, porque sólo el amor será el que pueda revelaros el arcano, ya que en él está el origen de vuestra vida; buscad con afán la verdad, buscad el sentido de la vida, amad, fortaleceos en el bien, y veréis cómo paso a paso irá cayendo de vuestro ser todo lo que ha sido falso, impuro o imperfecto. Sed cada día más sensibles a la luz de la divina gracia, y entonces podréis preguntar a vuestro Señor todo aquello que queráis saber, todo lo que sea necesario a vuestro espíritu para alcanzar la suprema verdad. 05-118.33 Trabajad en la tierra con más ahinco y entregaos con fe a vuestros deberes; buscad siempre el provecho para vuestro espíritu, a fin de que vuestra vida material no sea estéril. 05-118.34 Orad con la oración sencilla que brota de lo más puro de vuestro espíritu, y con la ayuda de vuestra conciencia examinad vuestras obras. Entonces gozaréis de mi presencia. 05-118.35 En esa comunicación del espíritu, recibiréis raudales de luz para entender mejor la vida; no os faltará la inspiración que os conduzca a ser cada vez más buenos. En esos momentos despertarán las potencias y dones del espíritu y quedaréis en condiciones de desempeñar las diversas misiones que os he confiado. 05-118.36 La intuición, que es videncia, presentimiento y profecía, se aclara en la mente y hace latir al corazón ante los mensajes y voces que recibe de lo infinito. 05-118.37 Cuando los hombres hayan aprendido a comunicarse con mi Espíritu, ya nada tendrán que consultar en libros, ni qué preguntar. Hoy todavía preguntan a quienes creen que saben más, o van tras de textos y libros, ansiosos de encontrar la verdad. 05-118.38 Bienaventurado el que se muestre ansioso por oír mi palabra y no quiera perder una sola de mis lecciones, porque él logrará formar en su espíritu el libro que ha de ser su mejor herencia en este tiempo. 05-118.39 Mi palabra, es resurrección y vida para el espíritu que zozobra y se pierde en el mar tempestuoso de las pasiones. Por eso aquel que la ha recibido en su corazón y ha saboreado su esencia, vivirá por siempre; y su más grande anhelo será revelarla a sus hermanos, para que todos se alimenten y alcancen la vida eterna. 05-118.40 Yo bendigo a los que anuncian mi venida en el Tercer Tiempo y cumplen con verdad su misión, porque su semilla florecerá en breve tiempo; mas ¡ay de aquellos que tomaren mi nombre o mi enseñanza para sorprender a los incautos, diciéndose enviados, o tomando mi lugar para hacerse servir, porque ellos serán descubiertos y sujetos a juicio! En su camino van a encontrar que la humanidad ha despertado y les pedirá pruebas que justifiquen cuanto vayan predicando. 05-118.41 Yo soy el Verbo que habla a vuestro espíritu. Soy el Maestro que una vez más se ve rodeado por discípulos, de los cuales, mientras unos oran y hacen méritos para sentirse limpios y dignos de estar Conmigo, otros adulteran y desvirtúan mi doctrina. Yo os digo, que cada uno de ellos me responderá de la enseñanza que a todos les he dado. La presente generación, por su materialismo, no llegará a comprender el sentido de esta revelación, y serán las nuevas generaciones, las que al comunicarme con ellas de Espíritu a espíritu conocerán el contenido de ese libro de sabiduría con que os he heredado en este Tercer Tiempo. 05-118.42 La humanidad está en espera de las señales de mi mensaje. Yo permitiré que esta doctrina sea traducida y llevada a otros países para que sea dada a conocer. ¡Cuántos hombres la esperan, sin saber que estoy hablando y dictando incontables lecciones, con las que habrá de formarse el libro que contenga mi mensaje! 05-118.43 Mi palabra se ha derramado abundantemente entre vosotros, a semejanza de una corriente de agua cristalina que a su paso todo lo limpia y vivifica. 05-118.44 Si vosotros os preparáis, seréis fuertes y tendréis la potestad espiritual que tuvieron en los tiempos pasados mis escogidos. Seréis respetados por unos y temidos por otros, porque llevando la verdad en vuestro espíritu, descubriréis la falsedad, la mentira y la hipocresía, en donde ellas se encuentren. 05-118.45 Muchos hombres, al saber que poseéis mis revelaciones, llegarán a vosotros por curiosidad, otros os desconocerán y otros más, querrán destruimos; vosotros os concretaréis en todos los casos a cumplir vuestra misión de dar testimonio. Entonces veréis a los mismos que os burlaron o a los que intentaron daros muerte, conmoverse ante vuestras palabras y arrojando lejos de sí sus armas, acompañaros en vuestro camino. 05-118.46 la batalla se aproxima, después del caos vendrá la paz a este mundo. Es menester que el hombre apura ese cáliz para que llegue a valorizar y a buscar la paz y las virtudes del espíritu. Es Preciso que padezca los rigores para que se conmueva y purifique, y así cuando el peso de sus culpas le sea ya insoportable, experimente el deseo ardiente de que la paz, que por tanto tiempo rechazó de su corazón, retorne a su espíritu, para lo cual ofrecerá su completo arrepentimiento. 05-118.47 Yo os digo que esa paz volverá, y que será guardada Y conservada por largo tiempo en el corazón de la humanidad. 05-118.48 Esta tierra será campo fecundo donde mi semilla florezca y fructifique, porque ya el corazón del hombre está hambriento de amor y sediento de verdad; también está cansado de palabras vanas y de doctrinas vacías de amor. Por eso ha llegado a sentir que necesita ser enseñado por un Maestro verdadero que le revele la vida espiritual y lo prepare para una existencia superior. Mi ley, presente siempre en la vida de los hombres, es olvidada por ellos, y por eso la humanidad camina hacia el caos, de ahí que el corazón humano se encuentre vacío y pobre el espíritu. 05-118.49 Por eso os invito a todos a retornar al verdadero camino. Mi paz está presta a llegar a vosotros, y estad seguros de que con ella, las virtudes volverán a florecer en el espíritu de la humanidad. Después del egoísmo en que vivieron los hombres, volverá a ellos la caridad y sabrán ir en busca del que necesite ayuda, para proporcionarle la paz y el consuelo que por mucho tiempo no supieron dar; entonces experimentarán la alegría que debe sentir el que ama a sus semejantes como a hermanos. ¿Cuándo van a surgir esos buenos sembradores de la caridad? Os he dicho que por un justo podría salvarse este mundo. 05-118.50 Pensad que si todos buscaseis ser justos y buenos, pronto se transformaría este valle de lágrimas en un mundo de elevada espiritualidad. 05-118.51 Vos, pueblo, trabajad sin cansaros; enseñad, haced obras que conviertan; y ya que habéis resucitado, velad por los que creyendo vivir han muerto a la fe y a la esperanza. los que ahora sois fuertes y los que estáis sanos, velad por los enfermos. Orad por los que no oran y fortaleced a los que atraviesan por grandes pruebas. Sostened a los débiles y llevad la paz a las naciones en guerra; a todos aquellos espíritus que han dejado su cuerpo en los campos de destrucción, ayudadlos a elevarse y a penetrar en la vida espiritual, conscientes del estado en que se encuentran y del paso que han dado. Orad por todos, vuestra misión no se reduce a hacerlo por los que amáis y conocéis que son, los vuestros, sino por todos los que habitan en éste y en otros mundos. Hacedlo, discípulos, porque vuestra misión espiritual es universal, puesto que Yo no he señalado límites para que os améis, sino os he dicho siempre- "Amaos los unos a los otros". 05-118.52 Para ayudaros en esa misión, la luz de mi Espíritu ha descendido a acariciaros, oh pequeños, que habéis luchado con ahínco para poder ofrecer a los necesitados un rincón de paz, donde oír mi voz que es bálsamo, luz y paz. 05-118.53 Pobre y humilde es el recinto, porque habéis aprendido que ese no es el templo; en cambio procuráis darle limpidez a vuestro espíritu donde ya sabéis que está mi verdadero templo. 05-118.54 Estos recintos son como árboles en los largos caminos de vuestra vida, son a semejanza de las palmeras del desierto. Sitios para dar descanso y sombra al caminante. 05-118.55 ¡Ah, si cada comarca tuviese uno de estos árboles donde oyeran trinar a mis ruiseñores! mas vuestro paso ha sido lento y escasa vuestra labor, por eso hay muchas comarcas sin árbol, y muchos caminantes que no encuentran oasis, sombra, refugio, ni trinos. 05-118.56 Ya que vosotros tenéis el consuelo de mi presencia a través de esta palabra, haced méritos para que vuestro árbol crezca y su sombra aumente, porque el número de los caminantes aumentará en gran manera, atraídos por el testimonio de los que han encontrado aquí la paz de su espíritu. 05-118.57 Trabajad todos unidos y realizad la obra que os he encomendado; mas velad y orad para que no vayáis a caer en tentación, porque entonces vosotros mismos destruiréis vuestra obra. 05-118.58 Me preguntáis en vuestro corazón, cuáles son las tentaciones en que podríais caer, a lo cual Yo os contesto, que esas tentaciones serían la vanidad, el fanatismo o el materialismo. 05-118.59 Ahora os sorprendéis de que os hable en esta forma, Porque juzgáis imposible caer en actos tan indignos de un discípulo mío. 05-118.60 Si supierais cuántos de vosotros, que llegasteis llenos de mansedumbre, que llorabais cada vez que cometíais la más leve falta y que en cada oración me jurabais amor, después cambiasteis la humildad por el orgullo y la caridad por el interés. 05-118.61 Yo os conozco mejor que vosotros mismos, y es menester que os hable así, para que viváis alerta. 05-118.62 Os estoy confiando a todos la misión de construir un santuario espiritual, que sea mi verdadero templo, un altar invisible a la mirada humana pero que tendrá la fuerza de lo que verdaderamente existe, su presencia será sentida a través de lo que derraméis en vuestros hermanos. 05-118.63 Ese es el templo que os encargo construir, porque sé que en su seno encontraréis la paz, la vida y la luz del espíritu. 05-118.64 Si os unís con verdadera fraternidad, dando cumplimiento a mis enseñanzas, perseverando en la humildad, en la fe y en la caridad y procuráis no estacionaros, esforzándoos por alcanzar cada día mayor espiritualidad, no dudéis que pronto veréis vuestra misión cumplida y vuestra obra realizada. 05-118.65 Combatid todo brote de desunión, de falsedad, de mistificación o materialismo que surgiere en vuestro seno, porque si os descuidaseis, la mala yerba crecerá, echando raíces por entre los cimientos de vuestro santuario y crecerán, cubriendo los muros de vuestro templo. 05-118.66 No esperéis que el resultado de vuestra labor vaya a tener semejanza con lo que aconteció a aquel pueblo que construyó la torre de Babel. Desead que al final de la lucha todo sea gozo y paz en vuestro espíritu, mas no vayáis a hacer que en el postrer momento surja la confusión y el dolor. 05-118.67 Bendito el que busca estar en paz con su conciencia. 05-118.68 Bendito el que siembra de paz su camino. 05-118.69 A vosotros que venís a escuchar mi dulce palabra, os doy la bienvenida. 05-118.70 Venid a Mí, siempre que os encontréis confundidos, afligidos por las penas, o débiles en la fe, porque Yo soy la luz que os devolverá la tranquilidad del espíritu 05-118.71 Cuando estéis lejos de estos recintos, me escucharéis en vuestra conciencia, indicándoos el camino. 05-118.72 Ahora que la humanidad atraviesa por una era de desorientación espiritual, viene la claridad de mi palabra a iluminarle, porque se encuentra capacitada para comprender la vida superior. 05-118.73 Todos sois testigos de que en estos instantes la ciencia consagra su tiempo y su fuerza mental para descubrir en la naturaleza la respuesta a muchas interrogaciones humanas. Y la naturaleza, respondiendo al llamado de los hombres, ha dado testimonio de su Creador, como fuente inagotable de sabiduría y amor y también como justicia. Sin embargo, el hombre no despierta a la verdad y sigue cargando, como una sentencia, el pesado fardo de su materialismo. 05-118.74 Es el miedo de dar un paso hacia la evolución, un paso hacia adelante, acostumbrado a seguir las tradiciones que le legaron sus antepasados. 05-118.75 El hombre teme pensar y creer por sí mismo y prefiere someterse al criterio de otros, privándose así de su libertad para conocerme. Por esa causa ha vivido en el atraso. 05-118.76 El tiempo de la luz ha llegado a la humanidad, con lo que el hombre adquiere voluntad propia. 05-118.77 ¿Por qué si la humanidad ha visto el desarrollo de la ciencia y el descubrimiento de lo que antes no hubiese creído, se resiste a la evolución natural del espíritu? ¿Por qué se obstina en lo que lo estaciona y aletarga? Porque no ha querido asomarse a la vida eterna. 05-118.78 Comprobad cómo mis revelaciones de este tiempo vienen de acuerdo con vuestra evolución material, para que nunca vayáis a juzgarlas erróneamente. 05-118.79 No se envanezca el hombre de su obra material y de su ciencia, porque no sabe que sin mi revelación, y sin la influencia o ayuda de seres espirituales que desde el más allá les inspiran, nada hubiese podido descubrir. 05-118.80 El hombre, como parte de la creación, tiene una misión que cumplir como la tienen todas las obras del Creador; mas a él se le ha dotado de una inteligencia superior y de voluntad propia, para que alcance, por esfuerzo propio, el desarrollo y perfeccionamiento espiritual que es la finalidad de su existencia. 05-118.81 Por medio del espíritu, el hombre puede concebir a su Creador, comprender sus beneficios, y admirar su sabiduría. 05-118.82 Si vosotros, en vez de envaneceros con vuestra sabiduría terrestre, os identificarais con toda mi obra, veríais que no existiría misterio. Entonces os reconoceríais y os amaríais como hermanos, como Yo os enseño en cada una de mis obras. Habría en vosotros bondad, amor, caridad y por lo tanto, unión. 05-118.83 ¡Cuán pequeños sois cuando creyéndoos todo poderosos y grandes, os resistís a confesar que sobre vuestro poder y vuestra ciencia está quien verdaderamente todo lo sabe y todo lo puede! 05-118.84 ¡Pobre criatura humana cuando se concreta a ser materia y sólo materia, porque queda sujeta tan sólo a la ley natural que rige a los seres mortales y fugaces que nacen, crecen y mueren! 05-118.85 ¿Hasta cuándo os levantaréis del estado de materialísmo en que os encontráis? Haced un esfuerzo por contemplar más allá del cielo que habéis forjado, el lugar que la eternidad reserva para vosotros. 05-118.86 No esperéis a que alguien inicie la marcha hacia Mí; venid, interrogad al arcano y él os dirá lo que debéis hacer; el os dirá la misión que tengáis que cumplir. 05-118.87 Vengo a invitamos a que os acerquéis a Mí; no es preciso que abandonéis los deberes, ni los deleites sanos de la vida humana. 05-118.88 Discípulos, habéis llegado a la tierra en un tiempo en que toda la vida humana está sujeta a la ciencia de los hombres; mas a pesar de tanto materialismo, la luz que ilumina vuestro interior os hará comprender lo que habréis de hacer. Así desarrollaréis vuestros dones, porque nada debe estancarse, todo debe caminar en armonía. 05-118.89 No os doy mi doctrina simplemente como un freno moral para vuestras pasiones; no, os la doy para que escaléis las mayores alturas del espíritu. 05-118.90 El freno para vuestras pasiones debe ser vuestra conciencia. 05-118.91 No vengo creando una nueva religión entre vosotros, ni esta doctrina viene a desconocer a las religiones existentes. 05-118.92 Es mi palabra un mensaje de amor divino para todos, y un llamado a todos los espíritus. 05-118.93 Quien comprenda el propósito divino y cumpla mis preceptos, se sentirá guiado hacia el progreso y mejoramiento de su espíritu. 05-118.94 Comprended que, mientras el mundo no penetre en la senda de la espiritualidad, la paz estará muy lejos de ser una realidad. 05-118.95 Yo, en Jesús, dicté la ley de los más elevados y puros sentimientos. Venid todos a Mí., convertíos en mis discípulos muy amados y os enseñaré a vivir en paz. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 119 05-119.01 He querido que la humanidad conozca la historia del pueblo de Israel, porque a ese pueblo lo tomé como instrumento para mis lecciones y lo sujeté a grandes pruebas a fin de que fuera como un libro abierto para todas las generaciones. 05-119.02 Aquellas doce tribus, representaron a la humanidad de todos los tiempos; pero ahora es mayor la semejanza entre aquel pueblo cautivo en tierra extraña y el mundo actual, esclavo del pecado y el materialismo, que son las fuerzas que representan el poder del nuevo faraón. 05-119.03 Si en aquel tiempo la caridad de Jehová rescató a su pueblo, trazándole un camino a través del desierto y conduciéndole hasta Canaán, ahora vengo como luz de justicia y amor a rescatar a todos los pueblos de la tierra de su cautiverio, para conducirlos a la "tierra prometida"; ahora conduciré a vuestro espíritu a mi reino de luz y de paz, y también haré ,descender un nuevo maná sobre los espíritus, el cual será sustento de vida eterna en su larga jornada. 05-119.04 Una nueva alianza haré con los hombres, mas ésta no será con símbolos, en ella estará presente mi Espíritu. 05-119.05 En mi pueblo volverá a despertarse el ideal del bien y el anhelo de unirse a todos los pueblos del mundo, como se unieron aquellas doce tribus, cuando cruzaron el extenso desierto, animadas por el mismo ideal. 05-119.06 La lucha será grande y en el camino surgirán los obstáculos, los enemigos y las tentaciones, mas de esa jornada saldrán los soldados llenos de temple y los apóstoles plenos de caridad y de fe. A lo largo de la travesía. pero sobre todo en los trances de prueba, Yo animaré a las multitudes y alentaré su fe con mis prodigios; y cuando los hombres hayan alcanzado la paz y vivan en armonía, Yo hará que desde esta tierra comiéncen a saborear los dulces frutos del reino de la luz y de la paz, como un anticipo de los deleites que más tarde tendrá el espíritu, cuando llegue a morar en la mansión espiritual. 05-119.07 Los frutos que desde aquí recoja el espíritu, serán una compensación a los sacrificios, luchas y privaciones que haya sufrido vuestro corazón. Más tarde cuando este pueblo, como una inmensa multitud llame a las puertas de mi reino, Yo saldré gozoso a abrir para decirles. Venid, venid a Mí y dejad el polvo del camino y la fatiga, aquí está la ciudad de la paz, engalanada, esperando a sus nuevos moradores. 05-119.08 El pueblo, temeroso ante la presencia de su Padre, creerá llegada la hora de su juicio; entonces Yo le diré No temáis, pasad a mi casa que es la vuestra; el desierto ya os purificó y os hizo dignos de llegar a Mí. 05-119.09 Pueblo, mirando vosotros tanta perversidad entre los hombres, sabiendo de sus odios y de sus guerras y conociendo el doloroso resultado de las doctrinas materialistas, habéis pensado, que para que esta humanidad llegue a regenerarse Y a convertirse a mi ley, antes tendrá que soportar grandes pruebas y que pasará mucho tiempo para que llegue a amarse según mi enseñanza. 05-119.10 Yo os digo que aunque es cierto que a este mundo le esperan pruebas muy grandes, los días de dolor le serán acortados, porque será tan grande su amargura, que ello hará que los hombres despierten, vuelvan sus ojos hacia Mí y escuchen la voz de su conciencia que les pedirá el cumplimiento de mi ley. 05-119.11 Mi justicia será la que corte todo lo malo que exista en este mundo. Antes, lo escudriñaré todo: Religiones, ciencias e instituciones, y entonces pasará la hoz de la justicia divina cegando la cizaña y dejando el trigo. Toda simiente buena que encuentre en el corazón de los hombres, la dejaré para que siga germinando en el espíritu de la humanidad. 05-119.12 Hay pueblos y naciones enteras que han arrojado de su corazón mi semilla; otros que se han olvidado de mis máximas; otros que ni velan ni oran. Sin embargo, y a pesar de la esterilidad en que viven, esos pueblos pronto, quedarán convertidos en tierras fértiles, porque mi caridad descenderá a sus corazones. 05-119.13 Es menester que preparéis la herramienta, que llenéis el granero con la semilla espiritual que os he traído y que, por medio de los dones que os he confiado, sepáis la hora en que habréis de dejar vuestro reposo, para levantamos a sembrar. Velaréis y oraréis, para que ese bendito amanecer no os sorprenda dormidos en la ignorancia, en el materialismo o en el pecado; porque entonces no reconoceríais la hora de ir en pos de las tierras, y cuando quisierais levantaros, ya no os encontraríais con fuerzas para la lucha. 05-119.14 Si tenéis fe en mi palabra, preparaos desde ahora por medio de la oración, a fin de que encontréis propicias las tierras para sembrarlas. Si vosotros no terminaseis esta labor, vuestros hijos tomarán la semilla de amor que os he entregado y llevarán mis mandatos a su fin. 05-119.15 Benditos sean los labriegos a quienes les sea ordenado ir a fertilizar y a cultivar las tierras, porque ellos verán descender sobre sus campos el rocío de mi gracia, que será la constante bendición del Padre sobre los esfuerzos del hijo y una caricia para todos los que resuciten a la fe y a la vida. 05-119.16 Ha mucho se os dijo que llegaría el instante en que el hombre entendería todo lo revelado desde los tiempos pasados, y Yo os digo que ese tiempo ha comenzado ya, y que en él vuestro espíritu recibe mi luz por medio de la inspiración. 05-119.17 Cristo llegó al mundo y os abrió el camino, enseñándoos con su vida, con sus obras y sus palabras, la forma perfecta de cumplir con la ley. Desde antes que El apareciera en el mundo, fue anunciado por los profetas, con el fin de que el pueblo le esperase y lo reconociera cuando le tuviese delante de sus ojos. 05-119.18 En Abraham y en su hijo Isaac os di una imagen de lo que seria el sacrificio del Redentor, cuando puse a prueba el amor que Abraham me profesaba pidiéndole que él, por su propia mano sacrificara a su hijo, a su muy amado Isaac. En aquel acto, si sabéis meditar, encontraréis una semejanza de lo que más tarde fue el sacrificio del Unigénito por la salvación del mundo. 05-119.19 Abraham fue la representación de Dios, e Isaac la imagen de Jesús; en aquel momento el patriarca pensaba que si el Señor le pedía la vida de su hijo, era para que la sangre del inocente lavase las faltas del pueblo, y a pesar de amar profundamente al que era carne de su carne, fue más fuerte en él la obediencia hacia su Dios y la caridad y amor hacia su pueblo, que la vida de su amado hijo. El obediente Abraham estuvo a punto de descargar el golpe mortal sobre su hijo; en el instante en que transido de dolor, levantaba el brazo para sacrificarle, mi poder le detuvo, ordenándole que inmolara un cordero en lugar de su hijo, para qué quedara aquel símbolo, como testimonio de amor y obediencia. 05-119.20 Siglos después, la humanidad había de pedirme el sacrificio de Jesús, mi amado Hijo, y os lo había de entregar, Para que su ejemplo de mansedumbre, sellado con su sacrificio y con su sangre, quedase imborrablemente escrito en la conciencia de la humanidad. 05-119.21 Si en el caso de Isaac, un cordero vino a sustituirle para rescatar su vida, en el caso de Jesús no hubo quien le reemplazase, pues El sabía que era necesario que su sangre fuese derramada, para que la esencia y la luz de aquel sacrificio iluminasen al espíritu, al corazón y entendimiento de los hombres carentes de espiritualidad. Por eso Jesús es llamado también el Cordero de Dios. La ley os dijo: "No matarás", y Cristo en su doctrina de amor os enseñó la sublime lección de morir por salvar a los demás. 05-119.22 Bienaventurado el que muera dando vida a quienes la necesitan, porque vivirá eternamente. 05-119.23 Ved cómo ha llegado el tiempo de que podáis extraer la esencia espiritual contenida en mis revelaciones pasadas, aquellas a las cuales la humanidad sólo interpreta en forma material, sin tratar de profundizarse en ellas para encontrar su sentido espiritual. 05-119.24 Yo os coloco en el principio del camino del análisis, para que después podáis llegar al fondo de mis lecciones. si todo es lo diese completamente esclarecido, vuestro espíritu no se esforzaría por penetrar al fondo de mi palabra. 05-119.25 Os voy a recordar cómo en aquel Segundo Tiempo, cuando aquella multitud sedienta de sangre contempló al fin a Jesús pendiente en la cruz y junto a El agonizando a otros dos sentenciados, oyó que dijo al Padre: "Perdónales, Señor, porque no saben lo que hacen". Todos los presentes oyeron, mas no entendieron aquellas palabras, y tuvo que pasar el tiempo, para que los hombres comprendiesen que aquella sangre derramada lentamente sobre la tierra, era el símbolo del amor divino y del supremo perdón, que como un manto infinito desciende a cubrir a todos los hombres. 05-119.26 Muchos siglos han transcurrido y la humanidad de este tiempo, que llora al recordar el sacrificio de Jesús, y que se asombra de la crueldad de aquellos que lo llevaron al cadalso, es la misma que sacrifica día a día a millares de hermanos. 05-119.27 Si Cristo volviese en este tiempo a la tierra, hecho hombre, ya no diría como en el calvario: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen", porque ahora recibis en pleno la luz de la conciencia y el espíritu ha evolucionado mucho. ¿Quién ignora que Yo soy el dador de la vida, que por lo tanto, nadie puede tomar la de su hermano? Si el hombre no puede dar la existencia, tampoco está autorizado para tomar lo que no puede devolver. 05-119.28 Humanidad. ¿Creéis que estáis cumpliendo con mi ley sólo porque decís tener religión y cumplís con el culto externo? En la ley se os dijo: "No matarás", y estáis profanando ese mandamiento al derramar a torrentes, en el altar de vuestro pecado, la sangre de vuestros hermanos. 05-119.29 Israelitas y cristianos se hacen la guerra y se matan entre sí; ¿no les dí a unos y a otros una sola ley? 05-119.30 La restitución será cruenta y dolorosa, porque las vidas que los hombres han segado y la sangre que han derramado, claman justicia. ¡Ay de los que han matado, y más aún de los que han aconsejado u ordenado matar! 05-119.31 Paso a paso los pueblos avanzan hacia el valle donde habrán de unirse para ser juzgados. 05-119.32 Y aún se atreven a pronunciar mi nombre quienes hacen la guerra y llevan sus manos manchadas con la sangre de sus hermanos. ¿Esas son acaso las flores o los frutos de la doctrina que os he enseñados ¿No aprendisteis de Jesús cómo perdonaba, bendecía al que le ofendía y murió dando vida a sus verdugos? 05-119.33 Los hombres han dudado de mi palabra y faltado a la fe; por eso todo lo han confiado a su fuerza. Entonces he dejado que se desengañen por sí mismos y recojan el fruto de sus obras, porque sólo así abrirán sus ojos para comprender la verdad. 05-119.34 Sobre esta mesa de amor hay manjares que ni los reyes de la tierra podrían ofrecemos; son el pan de los cielos que buscan los pobres y el vino que vienen a beber los parias del mundo. Comed y bebed, mas nunca vayáis a envaneceros de poseer estos bienes, porque estaréis escondiendo bajo vuestros harapos la vanidad, y Yo quiero que seais humildes de espíritu y de corazón. Tomad ejemplo de quienes llevando manto real sobre sus hombros, también saben llevar humildad en su corazón. El pan y mi vino son para todos, porque a todos os contemplo necesitados del espíritu. En un principio os doné a todos con mi gracia, que es semilla divina; desde entonces habéis ido por distintos caminos según vuestro destino, y en esos caminos cada quien ha recogido según su siembra, unas los frutos en abundancia, otros sólo han cosechado dolor y miseria. Mientras unos han vivido brevemente en la tierra, porque han obtenido la luz necesaria para elevarse, otros, viviendo largamente en el valle de lágrimas, no han llegado a saber siquiera quiénes son, ni a dónde van; Yo tengo caridad de esos espíritus que caminan sin rumbo, deteniéndoles para enseñarles el camino que conduce a la "tierra prometidas 05-119.35 La luz de mi Espíritu penetra en todo corazón, aun cuando éste permanezca cerrado; a semejanza de ello es la luz del astro rey, que aparentemente no penetra en vuestra alcoba cuando ella se encuentra cerrada, pero que, sin embargo, sus rayos invisibles sí llegan a su interior, dando vida al ambiente. Vosotros no esperéis a que mi luz penetre en vuestro interior, teniendo cerradas las puertas de vuestro espíritu. ¡Cuán grato será encontraros con vuestro templo interior preparado, recibiendo la gracia de mi caridad! Dejad que os sane y os conforte, y entonces os convertiré en mis labriegos y discípulos. 05-119.36 Muchos de vosotros que ahora nada sois en la vida, ya que hasta en vuestra familia sois los últimos veréis pronto sentados a mi mesa. Los que habéis sido repudiados y arrojados del seno de los vuestros, mañana seréis reconocidos por los mismos que os habían desconocido. 05-119.37 ¿Queréis sensibilizar o templar vuestro corazón? Tomad este camino, que es el de la humildad, la elevación y la caridad. llevad el bálsamo a los enfermos, acercaos a los lechos del dolor; consolad a los que sufren y respetad a los que antes de vosotros hayan tomado esta cruz; imitad a los que se desvelan estudiando mi obra y a los que, a pesar de beber un cáliz de amargura, van impartiendo dulzura entre sus hermanos. 05-119.38 Hablo así a los que van a comenzar a pronunciar las primeras palabras del lenguaje espiritual, a los párvulos a quienes estoy enseñando los principios de la ley y la finalidad de mi obra. En ella aprenderéis que orando de espíritu a Espíritu y amando a vuestros hermanos, no sólo sanaréis al enfermo, sino que resucitaréis al muerto. 05-119.39 En esta comarca humilde, donde me estoy manifestando, he venido a revelaros que el Tercer Tiempo se inició en 1866, y que esta comunicación terminará en el año de 1950, cuando ya muchos de mis hijos me hayan escuchado; de cierto os digo que estas bocas que os han dado mi enseñanza, no han hablado por su voluntad, sino bajo una inspiración divina. 05-119.40 Labradores amados de esta campiña, abrazad con verdadero amor vuestra misión, labrad mis tierras, abriendo surcos, en los que depositáis la divina simiente. Conoced la semilla para que sólo de ella sembréis, porque en su fruto estará la elevación y la luz de vuestro espíritu. ¿Creéis justo tener que lamentaros al llegar a la morada espiritual, sólo por vuestra falta de celo en la misión que os llevó a habitar la tierra? 05-119.41 No olvidéis que a cada paso os digo que sembréis el trigo en mis campos, porque aquellas tierras en donde hubiese crecido la cizaña y la ortiga, serán segadas por la hoz de la justicia divina. 05-119.42 Lo mismo dije a los discípulos y a las multitudes en el Segundo Tiempo. "En verdad os digo, que todo árbol que no hubiese sido plantado por la mano de mi Padre Celestial, arrancado será de raíz". 05-119.43 Orad, labriegos, hacedlo humildemente delante de vuestro Padre y procurad que vuestra siembra sea agradable a mi mirada. Limpiad incansablemente vuestras tierras, buscad la luz para ir iluminando errores, hasta que en ellas sólo fructifique el trigo. 05-119.44 Una semilla limpia es la que habéis recibido; pero vuestra pequeñez no ha logrado comprender esa pureza, y sin daros cuenta, la habéis mezclado con otras semillas que no son las mías. 05-119.45 Os he dicho: Conoced la simiente, para que depuréis una a una vuestras siembras y, cuando vuestros hijos surjan en el camino del Señor, de sus labios sólo brote la verdad. Veo a los que luchan por conocer el fondo de esta doctrina, pero que hasta ahora no han podido librarse de la influencia de extrañas doctrinas, religiones y dogmas. 05-119.46 Pueblo, ayudad con vuestras oraciones a mis portavoces, formad y fortaleced a vuestros profetas. No olvidéis que cuando mi comunicación esté próxima a terminar, os revelará muchas lecciones que tengo reservadas para cerrar con broche de oro este testamento. 05-119.47 Después del tiempo de esta comunicación, mi luz os ayudará a entender lo que escuchasteis, con lo que podréis separar lo esencial y verdadero, de lo supérfluo, o sea de lo que es materialidad. 05-119.48 Yo inspirará a este pueblo, testigo de mi palabra, para que estudie profundamente mis enseñanzas, a fin de que sepa analizar lo que dije y cuál es la esencia de mi doctrina. 05-119.49 Cuando hayáis pasado la etapa de preparación y estéis preparados para doctrinar, Yo os abriré el camino, y entonces ya no os intimidaréis ante los escollos y espinos o los lazos traidores y amenazas que encontréis, porque ya todo estará preparado para vuestra siembra. 05-119.50 Todo lo habré dispuesto y mi luz se derramará sobre vosotros como el rocío desciende sobre los valles en el silencio de las noches. Amor es lo que tendréis que sembrar; ¿cómo queréis que los pueblos hagan pactos de paz, si en sus corazones no existe el amor? 05-119.51 Os dije que la paz estaría en los hombres de buena voluntad, y en ningún pueblo de la tierra encuentro esa buena voluntad. 05-119.52 Por eso es menester que surja un pueblo sin ambiciones de las riquezas del mundo, para que sea el que enseñe la caridad, la oración, la virtud y la fe. A ese pueblo le llamaré mío; y los hombres lo conocerán como el pueblo de Dios. De la moral de sus hombres, de sus buenas costumbres, y de la vida virtuosa que hagan, brotará la paz que llene de bienestar a la humanidad, sin olvidar que la paz perfecta, aquella que es la única capaz de inundar de felicidad al espíritu, sólo desciende al que va en busca de ella por medio del verdadero amor. 05-119.53 ¿Cuándo llegaréis a alcanzar la paz del espíritu, si ni siquiera habéis conseguido obtener la paz del corazón? Yo os digo, que mientras la última arma homicida no haya sido destruída, no habrá paz entre los hombres. Armas homicidas son todas aquellas con las cuales los hombres se quitan la vida, matan la moral, se privan de la libertad, se quitan la salud, se arrebatan la tranquilidad o se destruyen la fe. 05-119.54 El límite para que cesen tantas maldades está ya próximo; por eso mi voz, resonando en lo más profundo de los espíritus, ha hecho el llamado a los hombres de todos los pueblos, para que depongan las armas de destrucción y muerte, y en el fuego de mi justicia sean consumidas. 05-119.55 Entonces hablaré espiritualmente, y mi voz será oída en la conciencia de todos mis hijos. 05-119.56 Si la humanidad soberbia e insensata meditase y orase, se daría cuenta hacia dónde se está encaminando y detendría sus pasos; mas no puede hacerse plena luz en su espíritu, porque le ciegan los odios y las ambiciones. 05-119.57 Orad, todos los que deseen formar parte del pueblo de la paz; acercaos a la luz todos aquellos que deseen tender una mano fraternal a sus hermanos, para salvarlos. 05-119.58 La semilla del mal, dispersa por toda la tierra, está fructificando como nunca; mas he de deciros que la buena simiente también está brotando por diferentes puntos del planeta. 05-119.59 Preparaos espiritualmente todos los que sintáis que en vuestro corazón empieza a germinar esa divina semilla, para que cuando encontréis en vuestros caminos a otros sembradores, podáis reconocerlos y uniros en mi ley. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 120 05-120.01 Hace mucho que se os anunció por la boca de un profeta, que llegaría un tiempo en el cual se derramaría el Espiritu Divino sobre toda carne y sobre todo espíritu. En verdad os digo, que ese tiempo es en el que estáis viviendo; pero os sorprendió impreparados, porque les concedisteis muy poca importancia a aquellas voces proféticas y no estudiasteis ni analizasteis aquella profecía. 05-120.02 Hoy andáis en busca de todo lo que para vosotros es sobrenatural, con el fin de comprobar que existe la vida espiritual Unos observan y estudian los astros, otros esperan voces o señales misteriosas; otros quieren encontrar la explicación en la ciencia; pero son muy pocos los que se han concentrado en lo íntimo de su espíritu para oír ahí la voz de su Señor, sentirle y amarle. 05-120.03 Cuando en el Segundo Tiempo aparecí por última vez ante, mis discípulos, vieron cómo una nube envolvía la silueta del Maestro, elevándolo y llevándolo hacia el infinito. Ahí recibieron la promesa y él anuncio de que el Señor volvería a los hombres, en la misma forma espiritual en la que aquellos varones lo vieron partir. 05-120.04 Solamente ellos pudieron comprender aquel divino miraje, porque eran los únicos que estaban preparados, mientras el mundo dormía. Ahora es digo, que la palabra de aquel profeta de los primeros tiempos y la promesa que os hiciera Yo, las habéis visto cumplirse; pero mi venida en forma espiritual, sólo la han sentido los que se han preparado o los que velando me esperaban. 05-120.05 Con el mismo solemne silencio con que ascendí en la nube en aquel Segundo Tiempo, desciendo ahora sobre todos los espíritus; mas no todos me han visto, sentido, ni escuchado, porque ahora corno entonces, muy pocos son los que para ello estaban preparados. Dulce es mi voz, sin embargo mi presencia volverá a conmover en todos sus órdenes a la humanidad. 05-120.06 Gobernantes, fariseos y escribas, se burlaron de Jesús al oírle decir que El era Rey y que para reinar había venido. Cuando le vieron expirar en una cruz, aumentaron sus mofas y sus dudas, mas no se imaginaron que muy pronto habían de perecer junto con sus reinados y vasallos, y que Aquel, a quien habían juzgado y muerto como impostor, habría de conquistar multitudes y pueblos con la verdad de su doctrina, llena de justicia, de amor y humildad. 05-120.07 Aquí me tenéis, visible y tangible para quien se prepara y quiera mirarme, haciendo luz en todos los espíritus, para que nadie me busque en otra forma que no sea la espiritual, ni trate de encontrarme en lo exterior, cuando me lleva en su corazón. 05-120.08 Elías ha venido a preparar mi llegada. El ha aparejado una vez más los caminos, iluminando los entendimientos y desatando los labios de aquellos por quienes he venido a daros mi palabra. Cuando Yo termine de hablaros sirviéndome del entendimiento humano, Elías seguirá haciendo luz en el camino de la humanidad. 05-120.09 Grande es el mensaje del enviado en esta era; sabed que desde el Segundo Tiempo os dije: "Elías vendrá a restituir a su antiguo sentido todas las cosas". 05-120.10 ¿Quiénes son los que verdaderamente sienten su presencia espiritual? Bien podría deciros como dije en aquel tiempo: "Elías ha estado con vosotros y no le habéis sentido". 05-120.11 Precursor le llamáis, y en verdad lo ha sido desde los primeros tiempos. El os hizo vislumbrar la comunicación divina a través del hombre, resucitó muertos antes de que Jesús viniera al mundo, os trajo los primeros mensajes sobre la reencarnación del espíritu, viene aparejando desde entonces los caminos del Señor; hasta la era presente, en la cual vosotros que gozáis de esta comunicación, os maravilláis del orden y de la perfección con la que se han venido realizando cada una de las revelaciones espirituales. 05-120.12 Elías es como un pastor; seguidle, porque él os llevará por el verdadero camino, hasta llegar al aprisco donde os espera Aquel que es el Padre de todo lo creado. 05-120.13 En el silencio de vuestra meditación, preparaos espiritualmente, porque él se acercará para revelaros todo aquello que vuestra mente no ha podido comprender. 05-120.14 La lucha se acerca y Elías viene a fortalecemos; no temáis, no desconfiéis de vuestro guía espiritual, porque si en aquel tiempo hizo descender con su oración un rayo, para probar a los adoradores de falsos dioses, la existencia del Dios verdadero, en éste hará delante del mundo materializado, prodigios que le estremezcan y le hagan abrir sus ojos a la verdad. 05-120.15 ¿Teméis hablar con vuestros hermanos acerca de la reencarnación del espíritu?. ¿No estáis acaso persuadidos de la amorosa justicia que ella encierra. 05-120.16 Comparad esta forma de restitución con la del eterno castigo en el fuego perenne del infierno, forma de la que se valen los hombres para amedrentar al espíritu de la humanidad. Decidme cuál de estas dos, formas os da la idea de una justicia divina, perfecta y misericordioso. Una revela crueldad, rencor sin limite, venganza; la otra encierra tan sólo perdón, caridad, esperanza de alcanzar la vida eterna. Cuán grande es la deformación que han sufrido mis enseñanzas por causa de las malas interpretaciones. 05-120.17 Os preparo para la lucha porque sé que seréis combatidos por lo que vais a enseñar, pero si a vuestros hermanos que en estos instantes os combaten, la muerte les sorprendiera, y Yo les preguntara al morir en pecado, qué prefieren, si el fuego eterno en el que ellos creen o la oportunidad de purificarse en una nueva vida, de cierto es digo que manifestarán su preferencia por la segunda solucion aun cuando la hubieran combatido en su vida cegados por el fanatismo. 05-120.18 Discípulos, sed fieles y, perseverantes en mi doctrina, porque al fin la luz vencerá a las tinieblas; la luz es fe verdadera, es razón, conocimiento, sabiduría. 05-120.19 Elías irá delante de vosotros como una antorcha divina iluminando vuestro camino. 05-120.20 En este tiempo vengo a revestiros de virtud, para que podáis cumplir con la delicada misión que os he confiado en el Tercer Tiempo, misión que será para bien de la humanidad y que servirá para elevar vuestro espíritu en el sendero de la evolución. En consejeros y doctores estoy convirtiendo a los que ayer eran parias o simplemente egoístas. Es necesario que tengáis fe en vuestros dones para que hagáis obras sorprendentes. Si tenéis fe, tendréis que maravillaras de las obras que realicéis, al grado de decirme: ¿Porqué me concedéis tanto, siendo tan indigno? Comprended que después del crisol del dolor por donde habéis pasado, mi divina enseñanza os ha venido preparando para que podáis evolucionar. 05-120.21 Dad con desinterés absoluto, de lo que Yo os he dado y abriréis muchos ojos a la verdad y conmoveréis con vuestros actos a muchos de vuestros hermanos. Enseñad que quien sirve a la humanidad, me sirve a Mi. Hay tentaciones en el sendero, mas para luchar contra ellas os he dado las armas necesarias. 05-120.22 Discípulos, cuántos de vosotros en vuestra humildad habéis sido como faros luminosos en la vida de vuestros hermanos; mientras practiquéis mi doctrina, seréis invencibles en las pruebas, mas si no os unís o si practicáis esta enseñanza bajo vuestra idea y voluntad, entonces seréis derrotados en la lucha, no en mi obra, porque ella es la verdad y ésta es indestructible. Preparaos, porque después de mi partida os dejaré las tierras preparadas, las comarcas, las aldeas, aun las naciones; y vosotros seguiréis sembrando esta semilla, enseñando a los que no me escucharon, entregándoles la esencia de mi palabra y dándoles a conocer mis profecías sobre lo que había de acontecer después de 1950. 05-120.23 Sí pueblo, estas profecías las dejaré impresas en los corazones, porque para ese tiempo ya no escucharéis esta palabra por el conducto humano. De estos portavoces que hoy contempláis, unos serán levantados de la tierra y los que queden, deberán cerrar su entendimiento para esta manifestación y para la de mi mundo espiritual. Ese será el tiempo de acechanzas y peligros en el que se levantarán falsos profetas, falsos portavoces y hablarán falsos dioses. Para entonces tenéis que estar fuertes para que no os dejéis sorprender de los impostores. Tomad la fuerza en mi palabra, para que no vayáis a sucumbir por debilidad. 05-120.24 Sed sumisos, practicad la obediencia, estad dispuestos a ejecutar lo que Yo os ordene y veréis que de vuestro camino se aparta el dolor y nunca seréis sorprendidos. No es mi voluntad que perezcáis, ni que en vosotros acontezcan los desastres de que os prevengo. Velad y orad, que así como en el mundo los hombres pueden tenderos lazos, para haceros caer, sabéis bien que en el más allá existen seres impuros y turbados que pueden enviaros su tiniebla. 05-120.25 Mirad, oh guías de multitudes, que este pueblo que escucha mis órdenes, va comprendiendo los cargos que os hago y la responsabilidad de mis portavoces, y si el mañana no cumplís con lo ordenado, este mismo pueblo se levantará desconociéndoos y haciéndoos reconocer vuestros errores. 05-120.26 Es mi voluntad que este pueblo y las multitudes que han de venir mañana, os encuentren ocupando con todo celo y dignidad lugar que a cada quien corresponde, para que por vuestra labor los hombres reconozcan que habéis sido los buenos labriegos de esta campiña. ¿Me comprendéis, pueblo? ¿Tenéis propósito de cumplir mis órdenes durante estos últimos años de mi manifestación entre vosotros? 05-120.27 Analizad mi mandato sobre vuestra unificación para que encontréis el verdadero sentido de ella. Muchas veces habéis querido demostrarme vuestra unión y Yo os he probado la falsedad que en ello ha existido. Yo he querido que os ayudéis unos a otros, que os respetéis mutuamente, ya que el cargo que cada una ostenta, ha sido entregado por Mí; que os tengáis verdadera caridad, porque entonces Yo encontraré en vuestras obras los cimientos para una práctica y un culto uniforme. Interpretad mis deseos y obedeced mis mandatos. pues si así no lo hiciereis no sabéis el caos que os espera. No vengo a infundiros temores inútiles, vengo a despertaros ahora que es tiempo de meditar, para corregir vuestros yerros. No diréis mañana, cuando tropecéis: - Señor, ¿por qué si todo lo veis, nunca nos profetizasteis estas desgracias? 05-120.28 Discípulos, os he dado esta lección en este día, porque no quiero que lloréis después de mi partida, aunque sé que muchos llorarán. 05-120.29 Si en los primeros tiempos todo lo espiritual era un misterio para los hombres, y a causa de ello tuvieron que hacer ciencias y teologías, para estudiar y llegar a comprender lo divino, de cierto os digo que Cristo, cuando fue entre los hombres, os habló con suma sencillez, para que todos pudieran entender la doctrina del amor. El sabía que no sería bien comprendido, sino que había que esperar a que llegase el tiempo en que por la evolución espiritual que la humanidad alcanzara. le fuera permitido conocer toda la verdad. Por eso es que El prometió al mundo volver espiritualmente y enviarle una luz, que le permitiera comprender todo aquello que estuviese confuso en el corazón de la humanidad. 05-120.30 Elevad vuestro espíritu, porque el tiempo anunciado, es el que estáis viviendo. Aquel Maestro que os prometió volver, es el que os habla, y la luz que prometió enviaros es ésta que espiritualmente está vibrando sobre todos los seres. 05-120.31 Es tan diáfana la luz de la verdad, que no es menester que seáis teólogos, para que comprendáis lo que os fue revelado a través de los tiempos. Si en el principio del camino todo fue misterio para vosotros, paso a paso y lección por lección, he venido descorriendo velos, disipando tinieblas y destruyendo falsedades. 05-120.32 El Padre no puede ser un misterio para ninguno de sus hijos, porque en todo lo creado se deja sentir, palpar y mirar, desde lo más pequeño hasta lo infinito; los misterios los crean los hombres sin querer darse cuenta de que con ello detienen al espíritu en su evolución hacia el Creador. 05-120.33 Yo no os digo: Venid al Padre para que le conozcáis sino: Conoced al Padre, para que vengáis a El. Quien no le conozca, no podrá amarlo, y quien no le ame, no sabrá ir a El. 05-120.34 Yo vine al mundo a deciros: "Yo soy el camino" y añadí: "Quien conoce al Hijo, conoce al Padre". 05-120.35 ¿Cuál fue el camino de Cristo? El del amor, el de la caridad, el de la mansedumbre, el de la pureza. ¿Cómo fue el Hijo, para que por El podáis conocer al Padre? Sabio, justo, amoroso, misericordioso, lleno de potestad y caridad. 05-120.36 A eso vino el Maestro al mundo, a mostrados al verdadero Dios, no aquel que en su corazón se habían forjado los pueblos. De la misma manera en esta era, la luz del Espíritu Divino desciende plenamente sobre todos los espíritus, para que podáis regocijaros con vuestra espiritualidad al contemplar la caridad infinita de vuestro Padre. 05-120.37 Bienaventurado sea el que me siga por el camino del amor y la humildad. 05-120.38 Bendito el que ame y confíe, el que conozca su misión y la cumpla. 05-120.39 Al hablaros del camino, no señalo ninguno en la tierra, porque no es en el mundo que habitáis en donde está mi reino. Es el camino espiritual siempre ascendente. Es la evolución y el progreso que debe alcanzar vuestro espíritu. Por eso, doquiera que os encontréis en la tierra, podéis estar dentro del camino del espíritu. 05-120.40 Hijos míos, si os habéis salido del camino, tornad a él, si os habéis detenido, seguid hacia adelante. 05-120.41 La misión que lleváis, os la he dado conforme a vuestra capacidad y fortaleza; sólo necesitáis comprenderla y amarla. Orad cada día para que recibáis la luz necesaria para vuestros trabajos; después, permaneced preparados, atentos, para que podáis oír las voces de los que os llaman, de los que os solicitan, y también para que sepáis hacer frente a las pruebas. Cada día de vuestra existencia, es una página del libro, que cada uno de vosotros está escribiendo. Cada día está señalado con una prueba y cada prueba tiene un significado y una razón. 05-120.42 Quiero hacer de vosotros un pueblo sano de espíritu y materia, porque sois el escogido, el testigo de mis manifestaciones en todos los tiempos, y habéis venido en esta etapa a cumplir una delicada misión y a preparar el camino de las nuevas generaciones. 05-120.43 Yo he sembrado de pruebas de amor vuestro sendero para que no dudéis de Mí ni de vosotros mismos. Los que me habéis oído en este tiempo, no os vayáis a la tumba llevándoos el secreto de esta comunicación que he tenido con vosotros, porque ésta es vuestra principal misión. Hablad en mi nombre a la humanidad, testificad mis revelaciones con vuestras obras. 05-120.44 No me digáis que os falta preparación para hacerlo, porque mucho os he hablado, y al oirme os habéis purificado y dignificado. Todos podéis llevar este mensaje al mundo. Los hombres lo esperan y están preparados para recibirlo. ¿No habéis Descubierto el anhelo de espiritualidad y de paz que tiene la humanidad? ¿No os conmueve su ignorancia y su dolor? 05-120.45 Mi Espíritu se derrama sobre ellos, les habla a través de su conciencia y les dice: Venid a Mí y descansad. Tomad la fe que os hace falta, dejad de ser los ciegos del camino. 05-120.46 Pueblo, ¿sabéis la obra que estoy desarroIlando en elmundo? No, me decís, sólo vemos agitarse, a la humanidad precipitarse en gandes abismos y, soportar una gran prueba. Y yo os digo. que he permitido que el hombre se haga justicia por su propia mano para que reconozca todos sus errores, para que vuelva a Mí purificado. Sobre toda criatura he enviado mi luz y la he acompañado en sus días de tribulación, 05-120.47 Mi Espíritu se ha derramado sobre todo espíritu y mis ángeles están diseminados en el universo, cumpliendo con mis mandatos de ordenarlo todo y volverlo a su cauce. Y cuando todos hayan cumplido su misión, la ignorancia habrá desaparecido, el mal ya no existirá y sólo el bien reinará sobre este planeta. 05-120.48 ¡Ah, si me hubieseis comprendido! ¡Si pudierais daroscuenta de lo grande que es mi anhelo de perfeccionaros!, ¡cuánto habríais escalado ya y cuán cerca de Mí os encontrariais! íSi vuestra voluntad fuese la mía, ya habríais llegado a la cima en donde os espero! 05-120.49 Y ¿cuál es mi anhelo, pueblo? Vuestra unificación y vuestra paz. 05-120.50 Para ayudaros me tenéis entre vosotros una vez más, hablándoos, conmoviendo vuestro corazón, en espera de vuestro despertar. 05-120.51 Todo árbol bueno será protegido y sus raíces y sus ramas se extenderán para dar abrigo y sustento al caminante, pero la mala yerba será cortada de raíz y arrojada al fuego inextinguible. 05-120.52 Os hablo en sentido figurado, y al deciros de ese árbol, os hablo de las obras de los hombres. 05-120.53 A quienes he confiado grandes cargos, les digo: Preparad vuestra cosecha. Padres de familia, maestros y gobernantes, señores y siervos, grandes y pequeños, no quiero que me presentéis vuestras tierras sin cultivo, aunque sea un pequeño grano, hacédmelo presente limpio y puro. 05-120.54 Venid a Mí, llamad y se os abrirá. Mas venid gozosos, satisfechos de vuestra obra, para que os sintáis grandes, semejantes a Mí. 05-120.55 Mi palabra es agua celestial que calma la sed del espíritu. Quien de ella tomaré, sed no volverá a tener. Soy el manantial inagotable que desciende como cascada y que baña a vuestro espíritu y corazón. 05-120.56 Vosotros, los que os habéis purificado con el dolor, la oración y la penitencia, os habéis hecho acreedores a la gracia de escuchar mi palabra. Seguid siendo mansos y humildes, para que no perdáis nunca esta luz. Vuestra vida había sido árida como un desierto, sin una sombra, sin un oasis; mas Yo hice que en medio del desierto encontraseis una palmera y una fuente donde pudieseis recobrar alientos y esperanzas. Ahora que habéis recuperado las fuerzas, que tenéis paz en vuestro corazón, no os internéis en la ciudad del pecado para perderos en sus placeres y vanidades. 05-120.57 Este es y será llamado "el Tiempo del Espíritu", porque en él había Yo de venir sobre la nube, a derramar la luz que revela y disipa los misterios, el tiempo en que había de abrir el libro de la enseñanza en la página correspondiente a la era en que vivís. Con mi caridad divina estoy iluminando el cerebro del hombre, que por su insensibilidad para lo espiritual, es como una roca; mas de esa roca haré manar agua y aun haré brotar flores. 05-120.58 Volved vuestros ojos hacia atrás, mirad hacia el pasado y encontraréis que Yo siempre he sembrado amor en vuestro camino. Cuando me habéis creído ausente y vuestra soledad se ha prolongado, me hago sentir en vuestro corazón, me convierto en báculo para que no desfallezcáis. En pequeñas porciones os reunís para escuchar mi palabra, mas el mañana os multiplicaréis como las arenas del mar y esas multitudes, espiritualmente serán aquellas que formaron las doce tribus de Israel. Escrito está que había de reunirlas para juzgarlas. De esas multitudes elegiré a los que serán en este tiempo mis nuevos apóstoles; mas a todos les prepararé su corazón, para que sientan amor y caridad por sus semejantes, para que, obedeciendo los dictados de su conciencia y los sentimientos de su corazón, lleven a cabo entre la humanidad obras dignas de quien los ha destinado para llevar mi nuevo mensaje, con el buen sabor que destruya la amargura del mundo. 05-120.59 Si llegáis a considerar vuestra misión como una cruz, en verdad os digo, que sí lo es; mas Yo seré vuestro cirineo. Todo cuanto hagáis por el bien de vuestros hermanos, os lo devolveré convertido en luz para vuestro espíritu. Recordad a Cristo cuando ascendió a los cielos, una vez concluída su labor de amor y redención, lleno de gloria y majestad. 05-120.60 Orad, pueblo, en las naciones aparecen profetas hablando de mi manifestación y de mi presencia entre vosotros; les debéis reconocer, porque son mis enviados; mas aprended a distinguirles de los profetas falsos que también surgirán, dando palabras de aparente luz, las cuales en su fondo sólo tendrán tinieblas. Los que sean enviados malos, prepararán los corazones, despertarán a los pueblos, serán mis precursores, para que cuando lleguéis a aquellas comarcas, encontréis fecundas las tierras. 05-120.61 Todo lo que está sucediendo en este tiempo, ya os lo habían anunciado mis profetas desde los tiempos pasados, mas, ¿quién reconoce hoy el cumplimiento de lo que os fue anunciado? Muchos duermen, muy pocos han velado; y en medio de las tinieblas de esta noche de pecado del mundo, he llegado entre los que aparentemente dormían, pero que me estaban esperando. 05-120.62 El libro del Tercer Tiempo se está escribiendo por mis plumas de oro bajo el dictado de mi voz amorosa. Los ángeles Guardianes, que celosos velan por las enseñanzas del Padre, guían la mano de los que escriben, para que en el libro asienten lo que ha de quedar para las generaciones venideras: Un libro de amor, un libro de sabiduría perfecta, un libro donde puedan leer los humildes y los sabios, los pequeños y los grandes, los vanidosos y los sencillos. Mi palabra será la espada que luche hablando de mi venida en este tiempo, de la forma de mi comunicación; iluminará los entendimientos rudos y traspasará los corazones de roca, destruyendo sus dudas. Mi doctrina seguirá extendiéndose de corazón en corazón y de pueblo en pueblo, haciéndose comprender, creer y amar aun de los rudos, de los ignorantes, de los pecadores, de los gentiles y de Ios idólatras, los cuales reconocerán mi manifestación de amor. 05-120.63 Recreaos, llenaos de gozo al pensar que vosotros habéis sentido mi presencia en este tiempo, porque ya habéis llegado al punto en que vuestro espíritu se despoje de lo supérfluo, para tomar con pasos de perfección el sendero que lo lleve a la evolución. Velad y orad por los que habiendo sido llamados, no han querido escucharme, tened caridad de ellos. 05-120.64 Os digo en el Tercer Tiempo: Es menester poseer méritos para merecer los dones del Señor. A muchos de vosotros os he donado, sin que podáis decirme cuáles son vuestros méritos; mas Yo que todo lo veo, sé qué méritos habéis hecho en tiempos pasados para merecer lo que hoy os he confiado, pero ninguno se ufane de esta revelación, que por algo no le ha sido dado al espíritu, revelarle a la carne su pasado. 05-120.65 Hijos amados: Seguid reuniéndoos; mas si llegara el día de mi cátedra y el portavoz no se presentase, no temáis; orad, preparaos, elevad vuestro espíritu hacia Mí y en ese instante derramaré sobre vosotros mi luz, mi fuerza, mi gracia y mi caridad. Si me buscáis con el espíritu, Yo de Espíritu a espíritu os hablaré. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 121 05-121.01 Cumplida está mi promesa de volver entre vosotros; como ladronzuelo he penetrado de puntillas en vuestra alcoba, y os he despertado de vuestro sueño. Aquel que al abrir sus ojos, mirándome ha pedido que te ayude a levantarse, ése ha sentido mi fuerza en su espíritu y en su materia, y presto se ha levantado. Vengo a mostraros nuevamente el camino estrecho de mi ley, camino por el cual todos deberéis pasar. 05-121.02 Bienaventurados los que se han preparado para recibir mi Espíritu, porque de su santuario interior Brotarán las oraciones por la paz de los pueblos de la tierra. Más tarde, ellos enseñarán a sus hermanos a orar en esa forma, para que a través de esa comunicación lleguen a escuchar mi voz, la que se manifestará por medio de la inspiración al hablar, de la intuición al aconsejar, y a través del don de curación, al ungir. Ahora se comunica mi luz por medio de los portavoces, mañana me comunicaré directamente con el espíritu de todo el que se prepare. 05-121.03 Muchos me dicen: Señor, -¿cuándo me daréis dones como a mis hermanos?- y Yo os digo: todos estáis donados, todos lleváis vuestra heredad, aunque todavía no la conocéis; esos dones los veréis surgir a medida que vayáis penetrando en mi sendero; cuando ya seáis mis servidores, entonces le señalaré a cada quien sus cargos y su misión. 05-121.04 Habéis sabido preparar en este tiempo una humilde morada para recibirme y os he hecho gozar mi presencia. Mi palabra ha venido llena de dulzura y de luz, a levantaros a la vida, para que toméis en ella el lugar que os corresponde. 05-121.05 No temáis a los que rechacen o nieguen mi venida; vosotros obrad con tacto y tened paciencia para con ellos; será mi justicia la que les toque. En verdad os digo que los que más me han negado y perseguido, serán después los que más de cerca me sigan. Recordad a Saulo el perseguidor de mi doctrina que después se convirtió en mi discípulo. Esos convertidos, mañana se unirán a vosotros; mas si en verdad queréis ser creídos, no os irritéis cuando os digan que estáis ante un falso dios o ante un falso maestro; ni temáis decir que Cristo ha estado con vosotros. Yo os preparo para todo lo venidero; sed fuertes y os enviaré por diferentes tierras, donde cumpliré mi palabra, cuando os digo que por uno de vosotros alcanzará paz y salvación una comarca, porque su corazón será como el del pastor que ama y cuida a sus ovejas, añadiendo que el amor que por sus hermanos tenga y los sacrificios que por ellos realice, no serán estériles. 05-121.06 Nadie olvide estas palabras, porque el que ahora se encuentra desconocido entre la multitud, mañana estará desempeñando un delicado cargo entre la humanidad. 05-121.07 Envío mi paz sobre vuestra nación, recibidla en vuestro espíritu y hacedla llegar a otras naciones. Yo a todas las bendigo. Orad para que la paz sea en el corazón de todos los hombres. 05-121.08 Estoy en espera del despertar de la humanidad, para que recuerde que existo, que ante mi mirada ha hecho todas sus obras y que la hora en que mi justicia ponga un hasta aquí a la maldad, se acerca. Oíd mis enseñanzas y reprimíos de malos actos; limpiad vuestro cuerpo y vuestro espíritu, porque si como Padre soy infinitamente amoroso, como juez soy inexorable. 05-121.09 Los pueblos de la tierra nunca han estado menesterosos de luz espiritual. De cíerto os digo, que no sólo este pueblo ha tenido profetas y enviados, sino que a todos les he enviado emisarios a despertarlos. Por la luz y la verdad de sus doctrinas, así como por la semejanza con lo que os he revelado, podréis juzgar de sus palabras. Unos llegaron antes de la venida del Mesías, otros han sido posteriores a mi presencia en cuanto hombre, pero todos han llevado un mensaje espiritual a los hombres. 05-121.10 Esas doctrinas al igual que la mía, han sufrido profanaciones porque cuando no se ha alterado su esencia, se les la mutilado o las han ocultado a los hombres hambrientos de verdad. 05-121.11 Una sola verdad y una sola moral, es la que se ha revelado a los hombres, a través de enviados, profetas y siervos; ¿por qué tienen los pueblos diferentes conceptos acerca de la verdad, de la moral y de la vida? 05-121.12 Esa verdad, falseada a través de los tiempos por la humanidad, será restablecida y su luz resplandecerá con tanta fuerza que les parecerá a los hombres como si fuese algo nuevo, siendo la misma luz que siempre ha iluminado el camino de evolución a los hijos de mi Divinidad. 05-121.13 Muchos son los que han muerto por decir la verdad, muchos también los que han sido sujetos a tormentos por no querer callar la voz que en ellos hablaba. 05-121.14 No penséis que el cielo sólo ha enviado a los que os han hablado de espíritu, de amor, de moral; no, también ha enviado a los que os han ofrecido buenos frutos de la ciencia, aquellos conocimientos que hacen luz en la vida de los hombres, que aligeran sus cargas y alivian sus penas. Todos ellos han sido enviados míos. 05-121.15 Hay otros también que, sin traer doctrinas de moral espiritual, ni revelaciones científicas, traen el mensaje que enseña a sentir y admirar las bellezas de la creación; son mensajeros míos que tienen la misión de llevar deleite y bálsamo al corazón de los que lloran. 05-121.16 Todos ellos han bebido la amargura al darse cuenta de la incomprensión de un mundo ciego a la verdad, de una humanidad insensible a lo bello y a lo bueno. Sin embargo, si os he dicho que en esta era todo será restaurado, si os he anunciado que todo volverá a su cauce y que a todas mis enseñanzas les será restituida su original esencia, podéis creer que está próximo un tiempo de esplendor espiritual en este mundo, aunque no debéis olvidar que antes que eso acontezca, todo será juzgado y purificado. 05-121.17 Todo caminante que no lleve paz en su corazón, deténgase unos instantes bajo la sombra de éste árbol y se sentirá confortado. 05-121.18 Sobre el espíritu de la humanidad flota también el recuerdo del espíritu de Elias, como pastor de encarnados y desencarnados, buscando incansablemente por todos los caminos a sus ovejas amadas, para recordarles su misión y escoger a los que han de servirme en este tiempo. 05-121.19 Todos vosotros habéis sido conducidos hacia Mí, por Elías, mas al llegar ante mi presencia y sentir el efluvio del Maestro, habéis visto compensados todos los sacrificios y pruebas que pasasteis para llegar a escuchar mi palabra. 05-121.20 En verdad os digo que este pueblo de ahora, se asemeja al del Primer Tiempo. 05-121.21 Israel habla estado cautivo mucho tiempo en Egipto, de donde fue liberado por Moisés. los obstáculos, los enemigos y las adversidades se presentaron al paso del pueblo, para impedirle su salvación; mas su fe y su perseverancia vencieron, llegando a la falda del Sinaí, donde escuchó mi voz y recibió la ley. Ahí cayeron los ídolos y se desvanecieron las tinieblas de su corazón, se hizo la luz en su espíritu, para desde aquel momento, creer, amar y servir tan sólo al Dios verdadero de la justicia y del amor. 05-121.22 La vida de aquel pueblo pronto iba a cambiar; la ley que acababa de recibir le prometía la paz y la bienandanza mientras Moisés, con su indice le señalaba en el horizonte la "tierra prometida", como refugio de paz y felicidad terrenal. 05-121.23 Cuarenta años duró la travesía por el desierto, cuarenta años duró aquella lección del Padre a su pueblo, paro hacer brotar de su corazón el amor, como había brotado de la roca el agua, para enseñarlo a vencer las tentaciones, para arrancar de su corazón los cultos impuros y enseñarlo a dar el primer paso en el camino de la elevación para purificarlo antes de que tomase posesión de la "tierra prometida" y que sus nuevas generaciones constituyesen un nuevo pueblo por sus costumbres y por su culto al Creador. 05-121.24 La vida del desierto, los prodigios que concedí a mi pueblo y la lucha, forjaron su espíritu, y ante la libertad recobrada olvidó u cautiverio y se levantó nuevamente el espíritu de Israel. 05-121.25 Fueron los profetas los que anunciaron al pueblo la venida del Mesías, ellos fueron los que mantuvieron encendida la llama de la esperanza en los corazones, cuando éstos sentían sucumbir bajo el yugo de otros puebIos. 05-121.26 Muchos esperaron con gozo la llegada del Rabí de Galilea, a quien no supieron reconocer en el niño que nació del seno virginal de una humilde mujer nazarena en una gruta de Belén. Pero mientras unos sintieron que había nacido su Salvador y Redentor, otros lo negaron desde el primer instante. 05-121.27 Treinta y tres años viví entro los hombres toda aquella vida fue de ejemplos y enseñanzas para la humanidad porque Yo nada vine a aprender de este mundo. Y cuando sólo faltaban tres años para mi partida, inicié mi predicación entre el pueblo. Mi palabra se escuchó en los caminos, en las en las casas y en el pórtico de los palacios del templo; se escuchó en la montaña, en el desierto, en los valles y en el mar. 05-121.28 Mezclados entre las turbas estaban los que me aborrecían, los que se sentían juzgados a cada paso por mi doctrina, los que veían amenazados los puestos que indebidamente ocupaban. Ellos fueron los que prepararon el juicio, la sentencia y la muerte en la cruz para quien les había traído la vida eterna. 05-121.29 Hubo amargura y tristeza en el corazón del Maestro, sabiendo el largo camino que habrían de recorrer aquellos que desconocían la verdad y en los que había obrado milagros que ni antes ni después había sido capaz de realizar por si mismo hombre alguno. 05-121.30 Cuando Yo anuncié a mis discípulos que pronto iba a partir, se apoderó de ellos una infinita tristeza; entonces, para reanimarles, les dije: "He aquí que Yo volveré y las señales de mi llegada serán éstas: Cuando la guerra haga llegar rumores a vosotros y la perversidad de los hombres esté tocando su límite, estará próxima mi llegada; mas antes que Yo, llegará Elías a preparar el camino". Después de aquellas palabras, transcurrió una era para que ellas tuviesen cumplimiento. El primero de septiembre de 1866, el espíritu de Elías se manifestó por medio de un varón justo, destinado y enviado por Mí, para que anunciase mi presencia y fuese el precursor de mi comunicación espiritual entre los hombres. 05-121.31 Aquel varón recibió el mandato divino de fundar siete recintos que fuesen simplemente la representación de los "siete sellos" y al mismo tiempo, la orden de preparar los entendimientos de los elegidos para que fueran los portavoces del Divino Maestro. 05-121.32 Desde entonces, todos los que se han acercado a escucharme bajo esta forma, han tenido el presentimiento de ser siervos, señalados o marcados, como hijos de aquel pueblo que desde el principio se ha comunicado con su Señor, y ha recibido de El manifestaciones, prodigios, sus enseñanzas y su ley. 05-121.33 Grabad esta lección en vuestro corazón y analizadla con amor. 05-121.34 Apartad todo pensamiento egoísta, y pensad en vuestra misión. Esta era es trascendente y decisiva para la humanidad. Sólo mi doctrina que está por sobre las flaquezas humanas, puede revelaros que éste es el tiempo en que la verdad destruirá toda mentira y tiniebla. 05-121.35 Esta humanidad que hoy duerme olvidada de su Señor y aun de su propio espíritu, despertará estremecida por la voz de mi llamado. Primero me he manifestado al pueblo de Israel, no al pueblo israelita por la sangre, sino a éste, que lo es por el espíritu, y a quien heredé con la luz del Tercer Testamento. 05-121.36 Vengo a buscaros, pueblo, porque entre vosotros están los que me han sido fieles; no puedo deciros aún que ya cumplisteis vuestra misión, porque todavía os falta un gran trecho de vuestro camino por recorrer. Os he encontrado apegados a los bienes terrenales, materializados en vuestra vida egoísta; mas a pesar de ello, no vengo a reclamaros, sólo a haceros un llamado para que me escuchéis, os llenéis de ni sabiduría y podáis convertiros en los maestros de la espiritualidad, para lo que fuisteis enviados. 05-121.37 Abrid vuestros ojos y dejad que despierte vuestro espíritu, para que podáis daros cuenta de que en verdad vivís dentro de un nuevo tiempo, y miréis el cumplimiento de mis profecías. Entonces podréis decir, convencidos, que he llegado entre vosotros en el tiempo anunciado. Sólo conociendo la esencia de mi palabra, podréis dar la interpretación justa a los acontecimientos que día tras día surgen en vuestro mundo; mas esta humanidad, que se debate en su ceguera y no ve la luz divina que brilla ante su espíritu, no se da cuenta del tiempo en que vive, porque si lo supiera, ya las manos homicidas se hubieran detenido en su obra, habría vigilia, habría oración y temor, habría perdón entre los hombres y habría arrepentimiento; mas nada de eso existe; cada día se rompen nuevos lazos de amor entre los pueblos de la tierra. La espiritualidad y la moral han sido rechazadas, sólo existe una lucha sorda de odios, egoísmos y ambiciones que ponen de manifiesto la falta de elevación de los hombres. En medio de esa lucha, la muerte recoge una diaria cosecha de vidas, su hoz implacable y justiciera, golpe tras golpe, arranca la cizaña. Mas esa humanidad que peca, que viola y profana, lucha intensamente por sobrevivir aunque egoístamente y sin mirar si los medios que emplea son justos y humanos o si son lo contrario. Ahora os pregunto, ¿qué es lo que hacéis en este tiempo de justicia? 05-121.38 Cierto es que no ha sonado aún la hora de que os levantéis a dar la voz de alerta, mas debéis saber, que estos instantes son precisamente los que debéis aprovechar para vuestra preparación, porque esta palabra es la que os está forjando para la lucha espiritual que se aproxima; que os ha llamado y unido para que seáis un pueblo de paz que sepa abrir las puertas de su corazón para recibir al forastero o al extranjero, y que os ha dado la misión de emisarios de este mensaje, para que lo llevéis por todos los caminos dé la tierra. 05-121.39 Yo os digo que la verdadera paz sólo podrá descender ale mi Espíritu al espíritu humano, y que ésta es la que os he traído en esta revelación, para que la llevéis a los pueblos y a las naciones. ¿Esperáis acaso que el mundo forje su propia paz? ¿Con qué simiente podría crearla, si en él no existen los sentimientos de amor, de justicia o de caridad? 05-121.40 Juzgad vuestra responsabilidad, pueblo amado, pensad que un día que perdáis, es un día que retardáis la llegada de esta buena nueva al corazón de vuestros hermanos, que una lección que perdáis, es un pan menos que podréis ofrecer a los necesitados. Trabajad con amor y pronto vendrá la paz entre la humanidad, mas recordad lo que os digo; no vayáis a confundir mi paz con la que van a firmar, las naciones, porque esa no podrá ser duradera; será una falsa paz que se destruirá por si misma, porque no tendrá simiente de amor, que es respeto y que es fraternidad, porque tendrá por base el miedo de unos a otros, el interés o la conveniencia material. la paz verdadera es aquella que desciende de los cielos al corazón de los hombres y de ahí brota y se esparce en obras de justicia y de amor. Yo os anuncio que esta paz que a las naciones se acerca, no es verdadera, y si queréis profetizarlo así, podéis hacerlo, con la certeza de que no engañaréis. Yo os digo que para que la paz de mi reino se establezca entre los hombres, aún falta que se lleve a cabo la guerra de doctrinas, de religiones y de ideas, guerra en la que unos enfrenten mi nombre y mi verdad a las falsas deidades de otros y en la que se levante una doctrina combatiendo a la otra; esa será la nueva lucha, la batalla espiritual en la que caerán de su pedestal los falsos dioses y quedará al descubierto toda la falsedad, que como verdad habéis tenido. Ya veréis cómo de entre aquel. caos de confusión y tiniebla, va a surgir esplendoroso la verdad. 05-121.41 El astro rey con su luz os da una idea de lo que es la verdad. Su luz alumbra durante el día y al desaparecer principia la noche. Entonces el hombre, por medio de su ciencia, tornando de los elementos de la misma naturaleza, descubre una luz con la cual puede alumbrar las tinieblas de la noche, mas es tan débil, que desaparece y se pierde en cuanto los rayos del astro rey aparecen nuevamente. Habéis logrado hacer luz en la noche, mas ¿quién por medio de su ciencia podrá ocultar la luz del sol y hacer tiniebla en el día? Sólo Yo puedo hacerlo para daros muestra de mi poder, así como Yo soy el único que puede hacer verdadera luz u ocultarla cuando sea mi voluntad. También en lo espiritual soy el único que puede hacer brillar la luz de la verdad, ahí, donde la impostura y la falsedad existen, hacer que de la muerte brote la villa, que del odio, de la maldad o del rencor, brote la caridad, el arrepentimiento o el perdón, o que del desquiciamiento de la mente, surja la razón. En una palabra, que sobre las tinieblas, se haga la luz. Sí, pueblo, la luz de mi verdad alumbrará vuestro mundo, y esa larga noche espiritual que habéis vivido, se disipará. Ya ha empezado a aparecer como una nueva aurora; es la luz que os ha despertado en este tiempo, diciéndoos: Velad y orad, despertad a vuestros hermanos, sanadles, para que puedan levantarse a la lucha y buscad al que se ha perdido. Sed discípulos de la luz para que mañana, convertidos en maestros, deis enseñanzas de luz. Ser discípulo mío requiere a veces llegar hasta el sacrificio; mas os digo que vale más la paz del espíritu, que las comodidades de la tierra. Sed los hijos verdaderos de la luz, para que cada una de vuestras oraciones sea como una estrella en el cielo de vuestra vida y para que la oración de todos, formada por la unión de vuestros pensamientos, se asemeje a la luz de una aurora. 05-121.42 Elías va regando de luz los caminos, y las ovejas van retornando hacia el aprisco; cuándo Yo llegue a cada corazón, a cada pueblo, ya todos habrán sido tocados por Elías. 05-121.43 Preparaos, discípulos, no quiero que cuando el dolor alcance su mayor grado sobre la humanidad, sea como un manto de tinieblas que nuble vuestros pensamientos y vuestra razón; Yo quiero que mis discípulos, en esa hora de prueba, sepan levantarse fuertes y que, en medio de la tempestad, sepan oír la voz de la conciencia. 05-121.44 Hijos míos, que en vuestra ignorancia o en vuestro temor me decís: Señor, si queréis que lleguemos hasta vos, ¿por qué dejáis que las tentaciones y las vicisitudes se crucen a nuestro paso?; y el Maestro os contesta: Porque las pruebas hacen luz en vuestro espíritu, única forma de que podáis ver; y es necesario que miréis, para que adquiráis conocimientos. Comprended que es mucho lo que tendréis que ver en vuestra vida espiritual, porque siendo los hijos de la luz, sois los herederos de mi sabiduría. 05-121.45 Vosotros seréis los precursores del tiempo de la gracia, por lo que es muy grande vuestra responsabilidad; los cimientos de obra tan grande tendrán que ser fuertes, para que sobre ellos pueda levantarse el santuario a mi Divinidad. Os estoy revelando mucho de lo que reserva el futuro a este pueblo. Así no me miraréis eternamente oculto en el misterio. 05-121.46 Analizad mi palabra, a fin de que podáis espiritualizaros, porque si no penetráis al fondo de esta doctrina, podréis caer en un nuevo fanatismo. Comprended, discípulos, que en la espiritualidad no tiene cabida el fanatismo, ni el prejuicio, la idolatría o la superstición. Espiritualismo quiere decir elevación; espiritualidad significa libertad del espíritu, porque quien la alcanza, se ha desmaterializado, se ha emancipado de las pasiones de la carne, ha pasado por el sacrificio y por la renunciación bien entendida. Oh pueblo, que mucho me habéis escuchado, ya está cerca el instante de la ausencia de mi palabra y no contemplo en vosotros la comprensión hacia mi doctrina, mucho menos la preparación y la interpretación justa de las lecciones que os he dado. 05-121.47 Dormís dulcemente, confiando en mi amor, mas Yo es digo: Velad y orad, para que no sea el dolor el que venga a despertaros, no el dolor que Yo os envíe, porque es algo que no ha brotado de Mí; el dolor brotó del hombre a causa de su desobediencia. Todo os habla de Mi y os habla de mi amor. La naturaleza, la vida exterior, la vida interior, toda la creación, son a semejanza de un índice que os señala el infinito, como una meta hacia dónde debéis conducir vuestros pasos. Meditando en todo esto, ¿no pensáis en vuestra partida? ¿No os dais cuenta de que cada día que vivís, es un paso que es acerca a la morada del espíritu? Oíd y entended, porque ahí, donde muchos miran la muerte, está la vida; donde creen que está la tiniebla, está la luz; donde ven la nada, está el todo y donde ven el fin, está la eternidad. Cuántos hombres, en su inconciencia, se semejan a los niños que, entregados a sus juegos infantiles, no les preocupa el futuro. 05-121.48 Hombres que lleváis en el corazón la luz de la experiencia de esta vida, y en el espíritu, la luz que deja la evolución de diferentes existencias, ¿por qué ocupáis a vuestro espíritu en lo que es superfluo para él, y por qué lloráis muchas veces por causas que no merecen vuestro dolor? 05-121.49 Buscad en todo la verdad; ella está en todos los caminos. es diáfana y clara como la luz del día. 05-121.50 Id y hablad de estas lecciones a vuestros hermanos; ya estoy preparando a las comarcas para que reciban la buena nueva; pero veo que aún tenéis temor a la lucha, a los juicios de los vuestros. Hay quienes temen a sus padres o a sus hermanos antes que al juicio de vuestro Dios ¿Teméis que os juzguen equivocados, que os digan traidores o falsos? De cierto os digo que en vuestro espíritu he depositado una joya de tal grandeza, que una palabra vuestra podrá persuadir a aquellos a quienes tanto teméis. 05-121.51 Veis demasiado grandes a los ricos del mundo, a los sabios, a los poderosos, a los filósofos, a los hombres de ciencia, a los ministros de las religiones y a los hombres del poder, y Yo os digo: No necesitáis de esa grandeza para poder hablar de mi verdad; nada de ello necesitáis para ser grandes, porque la verdadera grandeza, que es la del espíritu, no necesita oro, ni ciencia humana, ni títulos; donde el espíritu no se manifieste por el amor, no existirá verdadera grandeza. ¿No veis monarcas que hoy están en su trono y mañana van arrastrando su miseria? ¿No veis sabios corrigiendo lo que antes proclamaron como verdad? ¿No habéis visto a una mujer hermosa, admirada y deseada, convertida más tarde en un harapo? entonces no confundáis los valores eternos con las fugaces vanidades humanas. 05-121.52 Tornad vuestra cruz y seguidme, llevadla sobre vuestro corazón y no temáis; caminad paso a paso, dejad mi palabra en los corazones, como una huella de luz; perdonad a quienes os hieran; mas si cayeseis y de vuestra caída se burlasen, no temáis, porque ahora Cristo, el que os habla, será el cirineo de los que tomen mi cruz. 05-121.53 Escuchad, pueblo, 1950 ya se acerca y la voluntad del Eterno será cumplida; no debéis para entonces encontraros divididos, porque no sabéis las pruebas que se avecinan. Aquí en donde he preparado un pueblo que recibiera mi palabra en este tiempo, no debe surgir la confusión; es necesario que para entonces se encuentre unificado este pueblo, con sus hombres y sus mujeres disponiendo su espíritu para mi última comunicación, en la que habrán de escuchar mis últimas palabras, que os estarán diciendo: ¡Os aguardo en el cielo! 05-121.54 Si así os preparáis, veréis pronto la luz de mi Espíritu venir sobre vosotros sin intermediarios ni portavoces humanos, a comunicarse con los discípulos de Espíritu a espíritu; para entonces habréis depurado Vuestras prácticas, a tal grado, que se sorprenderán vuestros hermanos al ver la espiritualidad de mis nuevos discípulos, espiritualidad que hablará del culto interior que practicáis. 05-121.55 Entonces la humanidad comprobará, que los tiempos profetizados hace miles de años, aquellos en que había de tener lugar mi nueva venida, son éstos, porque podrán comprobar que la luz divina está derramada sobre toda carne y sobre todo espíritu. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 122 05-122.01 Olvidaos por unos instantes de las vanidades del mundo cuando escuchéis mi palabra, y al elevarse vuestro espíritu, contemplará la luz de este tiempo. 05-122.02 Mientras que para muchos pueblos estas horas son de dolor y de muerte, para vosotros son de paz y de esperanza; mas no confiéis demasiado en vuestros méritos, porque también podrán sorprendemos las pruebas. Soy Yo quien os ha dado esta paz para que presenciéis mi manifestación, penetréis en mi palabra y pongáis en práctica mi doctrina. Os he dado tiempo para oír y comprender mis lecciones, pero veo que vuestro análisis no ha pasado más allá de lo material y por eso no habéis descubierto el sentido de mis enseñanzas. En esta incomprensión estáis, imitando a la humanidad, que teniendo a cada paso pruebas palpables de mi justicia, no se detiene un momento a meditar para comprender el sentido de esos acontecimientos. 05-122.03 Quiero que abráis vuestros ojos a la realidad del tiempo en que vivís, para que podáis orar por el mundo. Aquel tiempo que fue anunciado en otras eras, en que surgiría la batalla del bien contra el mal, es éste. Discípulos, no vayáis a dormiros en espera de otra era. Sois los hijos de la luz a quienes os estoy revelando grandes enseñanzas para que seáis antorcha de fe entre la humanidad. 05-122.04 Llegaréis a vuestros hermanos que duermen para las revelaciones espirituales y les diréis con palabras dulces, fraternalmente, haciéndoles comprender que la causa de las amarguras que apura la humanidad, se debe al olvido en que ésta ha dejado al espíritu. 05-122.05 Cuando los hombres crean verdaderamente que la hoja del árbol no se mueve sin la voluntad de Dios, entonces sentirán mi presencia en todos los pasos de su vida. Unos me sentirán que llego como Padre, otros como Maestro y algunos más me sentirán llegar como juez. 05-122.06 A las tinieblas me habéis hecho descender para buscaros; en vuestro extravío he estado presente para hacerme sentir en todos los espíritus. Como al pastor que baja al fondo del abismo en busca de la oveja perdida, así he descendido a los abismos más sombríos en que los hombres han caído. Vosotros que me estáis oyendo, tened verdadera comprensión de la hora de justicia y restitución en que vivía; pensad en que si os obstinaseis en permanecer en la ignorancia, las tinieblas que envuelven al mundo, serían aún más densas; no sabéis cuánto tiempo transcurriría para que los espíritus pudieran recibir un rayo de luz. 05-122.07 Estoy enviando a la tierra espíritus a quienes puedo llamar primogénitos en la ley, porque son de los que recibieron mis primeras revelaciones; no os diré quienes son, dónde se encuentran, ni qué hacen, porque si les reconocierais, podríais caer en idolatría o confusión. 05-122.08 A este pueblo que crece día a día en busca de mi enseñanza, le digo que viva unido para que de esta manera se acerque a Mí. Si no os esforzáis, ¿cómo podréis llegar a ser los maestros de las enseñanzas espirituales? 05-122.09 Amor, es la semilla que os confío para que la sembréis por el mundo. Ved la esterilidad en las tierras; no existe ya fraternidad, amistad, ni respeto. La simiente que ha cundido es la del odio y la ambición, sus frutos ya los miráis; son guerras, destrucción, miseria, muerte. 05-122.10 Después del tiempo en que os he estado dando mi palabra, ¿no creéis justo que os pregunte el Maestro lo que hacéis en esta era, en que las naciones y los pueblos deben buscar una vida mejor y dejar de levantarse unos contra otros? ¿Cuál es vuestra obra? 05-122.11 Cierto es que he venido a daros, mas no os concretéis a recibir solamente; pensad que la paz que os doy, no es sólo para vosotros, sino para muchos de vuestros hermanos. No estáis al margen de la gran batalla, sabed que os estoy preparando para que seáis soldados. 05-122.12 ¿Estáis esperando que el mundo forje su paz? ¿Con qué simiente podrá formarla, si en el espíritu ahora pesa más la ley de los hombres, que la de Dios? 05-122.13 No os engañéis; en el corazón de la humanidad no existe caridad ni espiritualidad, por lo tanto no tiene cimientos para afirmar su paz, su hogar, su fuente de trabajo, ni su culto a mi Divinidad. 05-122.14 Pronto vendrá la paz al mundo, y cuando ello sea, vais a darme gracias, pueblo, creyendo que fue por vuestro cumplimiento; entonces os diré: Abrid vuestros ojos, esta paz que el mundo ha logrado no será duradera porque no es verdadra. Yo la destruiré con mi espada de justicia, como destruyo todo lo que es falso. Esa paz de que os hablo será aparente, porque se fundará en el temor de unos para otros; la verdadera paz no puede brotar de corazones impuros, vendrá después, descenderá del reino de los cielos al corazón de la humanidad. 05-122.15 Si queréis anunciar al mundo estas profecías, podéis hacerlo; no temáis, que no os engaño. Si queréis decir a vuestros hermanos, que la paz que están por hacer las naciones, no es buena, no erraréis, porque Yo no puedo equivocarme. Pronto veréis el cumplimiento de lo que en este año de 1944 os estoy anunciando. La guerra, las ambiciones materiales cesarán, pero más tarde surgirán las guerras de religiones, doctrinas, ideas y filosofías. Será esa batalla de lucha espiritual para encontrar el camino de la verdad. 05-122.16 Es menester que así sea para que la humanidad abra los ojos, descubra los falsos dioses y rompa las cadenas de esclavitud. 05-122.17 Cuando esta batalla cese, se haga el silencio, y los hombres postrados en oración mediten y se arrepientan, veréis ascender de su corazón una ofrenda semejante al perfume que exhalan las flores, la cual irá en busca del único y verdadero Dios. 05-122.18 Haré que este mundo se levante limpio de su lepra, también haré surgir vida de la muerte; lograré que del odio broten frutos de reconciliación y que de la locura surja la razón. 05-122.19 Mientras, vosotros seguid multiplicándoos, tanto en número como en conocimiento y virtud. Os estoy dando armas para que resistáis y salgáis avante. 05-122.20 Este rincón de la tierra en que vivís es propicio para vuestra misión; tiene semejanza con aquella "tierra prometida" al pueblo de Israel en el Primer Tiempo, mas no os fanaticéis con las riquezas de la tierra, porque debéis recordar que la ciudad de Jerusalén fue arrasada por sus enemigos y hasta el templo de Salomón fue destruido. 05-122.21 Vuestra tierra tiene semejanza con aquella que se le dio al pueblo de Israel, mas ni aquella fue patria para el espíritu, ni ésta es la segunda Jerusalén, porque la ciudad espiritual no es de este mundo. 05-122.22 Seguid siendo hospitalarios como lo fue Abraham, preparaos para que a vuestra mesa se siente a comer el extranjero y bajo la sombra de vuestro techo descanse. Llevad en vuestras manos mi bálsamo de amor para que curéis al enfermo, le hagáis sentir mi consuelo y recuperar su salud. Sois aquel pueblo a quien en todos los tiempos le ha hablado el Dios viviente e invisible, y también, el que siempre se ha dejado influenciar por la idolatría de otros pueblos. 05-122.23 Ahora he venido a despojamos del fanatismo y supersticiones, a recordaros el culto espiritual hacia vuestro Padre, para que cuando las naciones fijen su mirada en este pueblo y las caravanas lleguen, se sorprendan al encontrar entre vosotros moral, virtud y espiritualidad. 05-122.24 Llevad en vuestro espíritu esta lección, que os le dado para que os sirva de preparación. 05-122.25 Nadie se rebele ante la idea de tener que volver a este planeta en otro cuerpo, ni penséis en que la reencarnación es un castigo para el espíritu. Todos los espíritus destinados a tener que morar en la tierra, han tenido que pasar por la ley de la reencarnación, para poder alcanzar su evolución y llevar a cabo la misión que les he confiado. 05-122.26 No sólo los espíritus de poca elevación tienen necesidad de volver a encarnar; también los espíritus elevados vuelven una vez tras otra, hasta dejar concluída su obra. 05-122.27 Elías es el más grande de los profetas que ha venido a la tierra, v a pesar de las grandes obras que hizo y de las grandes pruebas que dio, hubo de volver a este mundo en otro tiempo, en otra materia v con otro nombre. 05-122.28 Esta ley de amor y de justicia fue ignorada mucho tiempo por la humanidad, porque de haberla conocido antes, hubiera podido caer en confusiones, sin embargo, el Padre os hizo algunas revelaciones y os dio algunas señales que fueron la luz precursora de este tiempo, del esclarecimiento de todos los misterios. 05-122.29 El pasado de vuestro espíritu con sus diversas existencias en la tierra, está vedado para vosotros. Sólo os ha revelado la verdad de la reencarnación, porque ella tendrá que daros una idea más real de la misericordia y de la justicia divinas y hará renacer en los impuros, en los pecadores en los que derrochan inútilmente la vida, la esperanza de una nueva oportunidad en la cual puedan llegar a corregir los yerros cometidos. 05-122.30 La idea de la muerte o de la condenación eterna, quedan destruídos ante esta revelación y tanto el espíritu como el corazón humano, cuando comprenden esta verdad, se elevan para glorificar la bondad divina. 05-122.31 Si en los primeros tiempos no se os descubrió ésto, fue porque no estabais preparados para saberlo; y si ahora lo llegasteis a conocer, y a pesar de ello no tenéis una idea precisa de quiénes habéis sido antes, esa es otra prueba de que aún no estáis muy adelantados. 05-122.32 Cuando los hombres se amen y sepan perdonarse, exista humildad en el corazón y hayan logrado que el espíritu se imponga a la materia, no será la carne, ni el mundo, ni las pasiones, las que formen el espeso velo que os impide mirar atrás o hacia adelante del camino; por el contrario, la materia ya espiritualizada por la práctica de mi doctrina, será como una sierva dócil a los dictados de la conciencia, al contrario de lo que ahora es. obstáculo, tropiezo, venda sobre los ojos del espíritu. 05-122.33 Ahora os maravilláis cuando tenéis un principio de videncia que os permite llegar a ver algo del pasado, o que os hace una revelación del porvenir, cuando de cierto os digo, que esa mirada espiritual debería ser constante, como la visión en los ojos de vuestro cuerpo durante la vida en la tierra. 05-122.34 Es menester que caminéis un poco más en mi sendero, a fin de que lleguéis a alcanzar esas alturas, y vuestro espíritu, recogiendo en sí todo el fruto de sus pasadas experiencias, se libere, se deleite y se eleve en su propio saber. 05-122.35 Pensad que si en vuestro espíritu hubiese ya mucha luz, en vuestro corazón debería haber mucha paz. 05-122.36 No hagáis caso de los que os quieran amedrentar por estar escudriñando lo que se refiere al espíritu, porque ellos son los que quieren seguir durmiendo en el sueño de la ignorancia. 05-122.37 A muchas de las fases de vuestra vida material les habéis concedido mayor importancia que a lo que se refiere al espíritu, y por eso es que habéis creado un mundo falso y vacío; mas ha llegado la hora de que os intereséis vivamente Por lo que es esencial en vuestro ser, y cuando eso sea, le daréis vida y belleza verdadera a vuestra existencia. 05-122.38 Mas debo deciros que aunque la vida, en este mundo llegue a alcanzar las alturas de la virtud y de la justicia, no será aquí en donde lleguéis a encontrar vuestra morada perfecta. Vuestro paso Por este valle es pasajero, sólo os servirá de crisol, de escuela, de libro para alcanzar la elevación de vuestro espíritu. 05-122.39 Existen otras moradas superiores en la casa de vuestro Padre, las que he preparado para que vengáis a habitar en ellas. 05-122.40 Bienaventurados sean los que meditando sobre estas palabras, sintiesen fe en ellas y enderezasen su vida en beneficio de su espíritu, porque él alcanzará el fruto en la eternidad. 05-122.41 Pueblo amado, con certeza podríais decir que cuanto ha acontecido en este mundo, os fue anunciado o profetizado en tiempos anteriores. 05-122.42 Esa palabra que ha escuchado el hombre por boca de mis profetas, ha sido mi voz. Ellos no han hablado por inspiración propia, sino por voluntad divina. 05-122.43 La verdadera interpretación de mis predicciones, anuncios y promesas, Yo os las doy cuando veis que a su debido tiempo se cumplen mis palabras. 05-122.44 Cuántas y diversas interpretaciones habéis dado a las revelaciones divinas, la verdad sólo la habéis conocido hasta que Yo he dado cumplimiento a mi palabra. Muchas de las profecías ya tuvieron su cumplimiento, otras están realizándose ante vuestros ojos y otras aún esperan su tiempo. 05-122.45 Aún estoy preparando y enviando nuevos profetas, por los cuales os revelará grandes maravillas, y a la vez anunciarán la presencia o proximidad de lo que se os anunció en tiempos pasados. 05-122.46 Las antiguas profecías serán confirmadas por los nuevos profetas; todo el que sienta en sí este don, ore, vele y prepárese para decir tan sólo la verdad. Si así lo hiciereis, veréis que unos confirmarán lo que otros anuncien. Así fue como cumplieron su misión los profetas de los tiempos pasados, aun cuando unos hayan venido en una era y otros en otra. 05-122.47 No os preocupe no entender a veces lo que recibáis por inspiración o lo que vuestros labios hablen; tampoco aquellos supieron muchas veces entender lo que su boca hablaba. 05-122.48 Yo derramará mi luz en los que reciban vuestro testimonio y en el tiempo oportuno daré cumplimiento a cada una de vuestras profecías. Ay de los que no dijesen la verdad, porque también a su tiempo serán descubiertos; entonces no encontrarán en su cuerpo, ni en su espíritu, algo con qué lavar su mancha y saldar su deuda. 05-122.49 ¿Quién será el juez de los falsos profetas? La verdad, porque ella es luz que llegará a esos corazones a través de la conciencia. 05-122.50 La verdad busca siempre corazones limpios para poder manifestarse. Limpiad el vuestro para que esa luz esté en las palabras, en los pensamientos y en las obras de mi pueblo. 05-122.51 Con una llave de amor que poseo, abro vuestro corazón. Aletargados os había encontrado; en el camino os he sorprendido andando con paso tardo; vine para haceros reconocer que sois enviados de mi Divinidad; ésto os lo dice el Verbo del Padre, Aquel que se hiciera hombre en el Segundo Tiempo. 05-122.52 No una vez, sino varias y en diversas formas, anuncié y prometí mi nueva venida a mis discípulos; les profeticé las señales que habían de anunciar mi llegada: señales en la naturaleza, acontecimientos entre la humanidad, guerras mundiales, el pecado en su mayor altura. Para que el mundo no se confundiera esperándome nuevamente como hombre, les hice saber que Cristo vendría sobre la nube, es decir, en Espíritu. 05-122.53 Cumplida ha quedado aquella promesa. He aquí aI Maestro en Espíritu, hablando al mundo. He aquí al poseedor de la paz y del reino de luz, quien viene a formar una arca inmensamente grande, donde puedan refugiarse los hombres y salvarse, como en los primeros tiempos, cuando Noé hizo el arca para rescatar la simiente humana. 05-122.54 Por vuestro adelanto y perseverancia en mi doctrina, os iré mostrando con toda sencillez el contenido de muchos misterios. El libro de la vida, sellado con siete sellos, es para vosotros una incógnita, porque el Sexto Sello es el que se encuentra desatado y su contenido es el que alumbra vuestro tiempo; todo ha sido para vosotros un misterio y no quiero que siga siéndolo. Ya es he dicho que los siete sellos son las siete revelaciones divinas que he entregado al hombre, de las cuales estáis recibiendo la sexta y aún os falta la séptima. 05-122.55 Sabéis que Roque Rojas fundó siete recintos a los cuales les dio el nombre de sellos y que simbólicamente el sexto de ellos fue como un árbol fecundo que multiplicó sus ramas. También sabéis que en 1866 se inició una nueva era, mas no sabéis aún ordenar vuestras ideas; algunos han querido analizar estas lecciones, pero su interpretación ha sido errónea, porque limita y encierra lo eterno y divino dentro de lo humano y material. Mas antes de que esta confusión cunda, Yo disiparé las tinieblas de la ignorancia con la luz de mis revelaciones. 05-122.56 he preparado este jirón de tierra que pisáis, para que mi luz divina descienda en este tiempo entre sus moradores. Aquí vine a recordaros la ley divina que como Padre os enseñé en el Primer Tiempo; aquí os he repetido mi palabra que como Jesús os diera, como el verdadero cantar de los cantares del espíritu, y os he traído la luz de la verdad que esclarece todo misterio y explica toda lección no comprendida. 05-122.57 Vengo a reconstruir mi templo, un templo sin muros ni torres, porque está en el corazón del hombre. La torre de Babel, aún divide a la humanidad, mas sus cimientos serán destruidos en el corazón de los hombres. La idolatría y el fanatismo religioso, han elevado también sus altas torres, pero ellas son endebles y tendrán que caer. En verdad os digo que mis leyes tanto divinas como humanas son sagradas y ellas mismas juzgarán al mundo. No cree la humanidad ser idólatra y en verdad os digo, que está adorando todavía al "becerro de oro". 05-122.58 Yo soy Espíritu, soy esencia y luz. Despertad, abrid los ojos, miradme y escuchad mi voz. Esta comunicación que hoy tenéis de mi Espíritu por el conducto humano, no es la más perfecta y por lo tanto no será eterna. Pronto pasará, y entonces empezará el tiempo de la comunicación de Espíritu a espíritu, en el cual escucharéis la voz de vuestro Padre. 05-122.59 En aquel Segundo Tiempo encontré al ciego y le di la vista, al tullido le hice andar, al muerto le resucité; ahora encuentro mayor desolación en el mundo, porque contemplo por millares a los ciegos, los sordos, los leprosos y los muertos del espíritu. Verdad es que vengo con justicia entre vosotros, mas también lleno de amor, porque nunca os dejaré de considerar como hijos y siempre os veré como niños. 05-122.60 Pueblo, ¿queréis seguirme por el camino que ha tiempo os he trazado con mis obras y ejemplos? Es verdad que en él está la huella del sacrificio, mas al final se encuentra la "tierra de promisión". Tampoco en este tiempo vendré a deslumbraros con el falso brillo de las riquezas humanas. Vuestro Maestro sólo os mostrará el brillo de la virtud. "Mi reino no es de este mundo" os dije, de este mundo de vanidades, de egoísmos y mentiras; porque de cierto os digo, que Yo reino en la perfección. 05-122.61 Para 1950, el último eslabón de la cadena que formarán los 144,000 marcados, recibirá en su espíritu la señal divina. De ellos surgirán en las naciones los enviados, los profetas, los discípulos que con su enseñanza, su oración y su ejemplo lleven la semilla de una nueva vida a la humanidad. 05-122.62 Esta palabra que hoy estáis escuchando, cesará y el deleite que hoy experimentáis al escucharla también pasará; después, cuando queráis gozar espiritualmente de mi presencia como ahora, bastará que entréis en meditación y oréis implorando mi amor. 05-122.63 No porque ya no me escuchéis a través de estos portavoces penséis que estoy ausente y vayáis a perder el respeto y la preparación que hoy tenéis cuando oís mi palabra. Sabed que Yo os seguiré doquiera que vayáis, que estaré contemplando vuestro trabajo en mis campiñas y preguntando a vuestra conciencia por cada uno de vuestros pasos. 05-122.64 Os estoy preparando, porque sé que después de este tiempo de preparación, se levantarán los falsos portavoces anunciando que el Maestro aún sigue dando en esta forma su palabra, y quiero que os libréis de esa confusión, la cual será provocada por los que creyendo estar velando, en realidad están durmiendo, y los que creyendo estar sirviéndome, en realidad están sirviéndose a ellos mismos. 05-122.65 Yo os anuncio que la hora de terminar esta comunicación, será hora de juicio para este pueblo, porque cada uno de vosotros manifestará en ese momento lo que lleva de simiente en su corazón y de adelanto en su espíritu. Ahí se verá la tendencia de cada uno, su comprensión, su obediencia, su espiritualidad. 05-122.66 Sé que habrá quienes profanen mis mandatos, quienes por esta causa se estanquen y se confundan, deteniendo con ello el avance de la misión emprendida; mas pasado un tiempo, el recuerdo de mi palabra, de mis enseñanzas y de mis profecías, en las cuales os previne de todo lo que iba a suceder, surgirá del espíritu, haciendo retornar al camino de la obediencia a los que de el se apartaron. 05-122.67 Ninguno diga en este instante: Señor, yo no te volveré la espalda, yo no te desobedeceré. No prometáis al Maestro lo que muchos de vosotros no vais a cumplir. 05-122.68 Velad y orad, despojad de materialismo vuestro corazón, limpiado de intereses y de pasiones. Estudiad mi enseñanza para que en esa hora no estéis aletargados y podáis dar el siguiente paso con entereza. 05-122.69 Yo no os pido promesas, os pido cumplimiento de vuestra misión. 05-122.70 Guardad mi palabra en lo más recóndito de vuestro corazón, para que mañana no me vayáis a negar con vuestras obras o con vuestras palabras, diciendo que Yo no os advertí lo que bien sabéis que os he repetido incontables veces. 05-122.71 Algunos estáis diciendo en lo más íntimo de vuestro corazón: Maestro, ¿seremos capaces de negarte, cuando Tú has venido a resucitamos a la verdadera vida? 05-122.72 Yo os digo que aún no podéis confiar plenamente en vosotros, porque vuestro amor y fe son pequeños aún. 05-122.73 Es menester que estudiéis con constancia mis lecciones, para que vuestras virtudes se desarrollen, y cuando llegue esa hora de prueba que ya se aproxima, tengáis presente mi palabra y no vayáis a flaquear ni un solo instante. 05-122.74 Ved, discípulos, con cuánto amor os invito a prepararos. Mañana, si llegáis a caer, no podréis decir: El Señor nada nos había advertido acerca de su partida. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 123 05-123.01 Mi Verbo se derrama inagotablemente sobre vosotros. Soy el Cristo que en el Segundo Tiempo habitó entre los hombres, y que desciende a vosotros nuevamente, para dar testimonio de Sí mismo, cumpliendo su promesa y su palabra, como en aquel tiempo vine a confirmar con mis obras la ley que el Padre dictó a Moisés, quien no hizo su voluntad, ni la de los hombres, sino la voluntad del Eterno, por lo que os digo, que si no borré lo que dijo Moisés, tampoco vendría ahora a borrar lo que os enseñé en Jesús. 05-123.02 Estoy con vosotros, porque así lo prometí y anuncié a mis discípulos, cuando en cierta ocasión, encontrándome rodeado por ellos, me interrogaron de esta manera: Maestro, habéis dicho que partiréis, pero que después volveréis; decidnos, ¿cuándo será ésto? Yo veía que la inocencia y el deseo de saber les hacía escudriñar los arcanos de su Señor; sin embargo, Yo, amablemente les dije: "En verdad no está lejano el día en que retorne entre los hombres", dándoles a entender que mi presencia sería en Espíritu, y al mismo tiempo, dándoles a saber las señales que anunciarían mi próxima llegada. Aquellas señales serían guerras, caos y grandes amarguras en toda la tierra; mas en verdad os digo que así fue mi llegada en este tiempo, en medio de un caos. Aquí estoy, humanidad, con un mensaje de luz y de paz para vuestro espíritu, del que voy a hacer un arca en la que penetren todos los hombres de fe que quieran salvarse, donde pueda refugiarse la humanidad. Esta arca será fuerte por la fe, la esperanza y la caridad de los que me sigan y tendrá semejanza espiritual con aquella que le fue encomendada a Noé, cuando los elementos se desencadenaron. 05-123.03 ¿En qué tiempo os encontráis? Analizad y os daréis cuenta de que os he dado mi lección en tres tiempos. La primera fue la ley, la segunda el amor y la tercera, que es la presente, corresponde a la sabiduría. 05-123.04 Un solo Espíritu, que es el mío, ha sido siempre con vosotros; mas si lo he manifestado bajo tres fases diferentes, pensad que las formas en que Yo me manifiesto en toda la creación, son infinitas y al mismo tiempo Perfectas. 05-123.05 Conocisteis en el Primer Tiempo al Padre como Juez. y Legislador; en el Segundo Tiempo hice encarnar mi Verbo en Jesús y su palabra habló con sabiduría divina; Cristo es el Verbo, el mismo que dijo a los hombres. "Quien conoce al Hijo, conoce al Padre". Ahora os encontráis en el Tercer Tiempo, en el que derramo sobre vosotros mi sabiduría. 05-123.06 Cumpliendo mi promesa he venido en Espíritu, sobre la nube simbólica que forman vuestros espíritus al elevarse a Mí, para edificar en el corazón de la humanidad el verdadero templo. 05-123.07 Al escucharme a través de estos portavoces, no penséis que mi Espíritu se aloja en estos pequeños e impuros cuerpos; ya os dije que es sobre vuestro espíritu donde desciende un rayo de mi luz, que es inspiración divina, que es sabiduría y amor. 05-123.08 Palpad el milagro de esta comunicación, reconociendo que a través del entendimiento de estas criaturas rudas, brota de sus labios la palabra que ilumina al ignorante y que convierte al pecador, haciéndolo construir en su corazón, una morada digna de Dios, y dándole la llave de la fe, aquella que abre la puerta de la sabiduría. 05-123.09 Con paciencia infinita esperé el tiempo en que el desarrollo de vuestro espíritu os permitiera comprender mi comunicación a través del entendimiento del portavoz, como una preparación para la comunicación perfecta entre vuestro espíritu y el mío. 05-123.10 Esa es la razón por la que el portavoz pronuncia mi palabra sin que su cerebro se fatigue ni su garganta se enronquezca; porque soy Yo quien mueve aquellos labios, para hacer el llamado a la humanidad. La estoy invitando a descansar bajo la sombra del árbol de la vida y a comer el fruto de vida eterna. 05-123.11 Nuevamente cargo mi cruz, porque he de atravesar por entre pecados, impurezas, adulterios, materialismos, burlas y dudas, si tomáis en cuenta que me comunico a través de criaturas que no siempre saben purificar su entendimiento o limpiar su corazón, y que, por otra parte, expongo mi manifestación y mi palabra ante multitudes de todo credo y de toda condición. Mas el mérito consiste en hacer manar agua de estas rocas, que es fe y amor de los unos hacia los otros. Por eso os digo, que voy paso a paso por entre las turbas, llevando a cuestas mi cruz. 05-123.12 Este es el tiempo en que renace el espíritu, que se despierta llorando como el niño, pero que su llanto presto es calmado por el arrullo de las caricias paternales. 05-123.13 ¿Qué haríais si llevaseis la vida en el cuerpo y la muerte en el espíritu? ¿Qué obras dignas de Mí podríais hacer, y qué esperanzas de inmortalidad podríais alimentar? ¡Cuántos muertos he resucitado en este tiempo!, y ¡cuántos ciegos han visto mi luz! 05-123.14 Despertad plenamente, haceos poseedores de mi luz, pero no sólo por mi amor, sino también por vuestro esfuerzo y vuestra voluntad. Penetrad en las lecciones que os hablan de eternidad; son luces necesarias a vuestro espíritu. Entre el cielo y la tierra existen lazos que el pecado y la iniquidad humana no podrán romper; uno de esos lazos es el de mi comunicación espiritual con vosotros. 05-123.15 Mi cruz no es pesada, mas siempre debéis tener presente que toda obra espiritual exige sacrificio. Yo seré como un peregrino incansable siguiendo vuestros pasos por doquiera, hasta el instante en que estéis a salvo en la "tierra de promisión". 05-123.16 No he venido a deslumbramos con el brillo del oro, ni con el lujo de las ceremonias litúrgicas. 05-123.17 Mi amor es el don que os vengo ofreciendo, y mi palabra el mejor tesoro. Humildemente ofrezco a vuestro espíritu, lo que para él reservo, porque "mi reino no es de este mundo". 05-123.18 Este pueblo que me escucha es verdaderamente israelita, mas no lo es por la raza, sino por el espíritu, y le envío una vez tras otra a la tierra, para que sea como un eslabón entre mi Espíritu y el de la humanidad. 05-123.19 Entre ese pueblo espiritual, se encuentran los 144,000 marcados o señalados por Mí, para que sean la luz que ilumine la senda a las multitudes, como lo hizo la tribu de Leví en el Primer Tiempo, cuando Israel atravesó el desierto. Vuestra restitución, al mismo tiempo que vuestro arrepentimiento os ha purificado y vuestra humildad os ha significado. Id así limpios por el mundo, y os aseguro que vuestro paso será riego fecundo, para que mi semilla germine en el corazón de vuestros hermanos. 05-123.20 Grande será vuestra labor, porque el corazón del hombre se ha deformado con la maldad; mas nada os sorprenderá, porque os habré preparado para la lucha. 05-123.21 En este instante he inundado de amor y de paz vuestro corazón, y con ello os habéis sentido satisfechos y gozosos. 05-123.22 No os he ofrecido un pan material, y sin embargo habéis estado en comunión con mi Espíritu. 05-123.23 Hoy que evocáis el Primer Tiempo, recordáis que en épocas de escasez el pueblo recibió el maná, que fue sustento valioso para que las multitudes no desfalleciesen. Hoy, mi palabra os alimenta y os sostiene en días de prueba; cuántas veces habéis querido retroceder o huir porque la fe os faltó, mas os he hecho sentir mi presencia en medio del desierto de vuestra vida. 05-123.24 De cierto os digo, que Yo estoy siempre con vosotros en todas y cada una de vuestras pruebas. 05-123.25 El que tenga fe, aunque sea tan pequeña como el grano de una mostaza, consérvela y hágala aumentar. ¡Bienaventurado el espíritu con fe! ¡Cuántos hay que no sabiendo que me llevan en su ser, me buscan sin saber encontrarme! ¡Cuántos que estando iluminados por Mí, no alcanzan a percibir la inspiración, porque no han abierto su corazón para gozar de tan precioso don! 05-123.26 Israel, sois una vez más mi emisario. Os había prometido venir y aquí tenéis cumplida mi palabra. Yo os anuncié mi retorno entre ángeles y sobre la nube; mas si sabéis analizar o interpretar, pronto sabréis quienes son los ángeles de que os hablé y cuál es la nube que profeticé. 05-123.27 Elías preparó vuestro espíritu, diciéndose Preparaos porque la venida del Maestro está cerca y con ella veréis maravillas, grandezas espirituales y grandes sucesos en el universo, pero sólo una pequeña parte de la humanidad se encontraba esperando el cumplimiento de aquellas profecías, preguntándose si ya sería inminente la presencia del Señor, puesto que ya estaban cumplidas las señales. 05-123.28 Ya estando presente mi Espíritu para manifestarse en el Tercer Tiempo, os he llamado uno a uno para confirmar su creencia en que éste era el tiempo de mi retorno e invitarle a elevarse hasta lograr la comunión espiritual Conmigo. 05-123.29 Mas si por oirme y seguirme, vuestros hermanos os desconocen, si sois calumniados, no temáis; cerrad vuestros oídos a la murmuración, y a las palabras sin sentido. En el inundo no esperéis ser comprendidos; el úrico que podrá colmar vuestros anhelos de sabiduría, de paz y amor, seré Yo; mas para alcanzarlo entregaos a MI y Yo os daré salud y paz. 05-123.30 Orad más con el espíritu que con la materia, porque para salvarse no basta un instante de oración o un día de amor, sino una vida de perseverancia, de paciencia, de obras elevadas y acatamiento a mis mandatos. Para ello os he dado grandes potencias y sentidos. 05-123.31 Mi obra es como un arca de salvación que invita a todos a penetrar. Todo el que cumpla con mis leyes, no perecerá. Si os guiáis por mi palabra, seréis salvos. 05-123.32 Esta simiente que he traído a los corazones, fructificará y dará alimento a la humanidad; mas os digo que perseveréis para que aquellas obras que no hayan florecido florezcan, porque todo lo que tiene principio de amor y de fe, tiende a crecer. La fe, la caridad y la buena voluntad, darán frutas en multiplicación. 05-123.33 Quiero que los fuertes ayuden a los débiles, que, los sanos impartan salud, que compartáis el fruto de vuestros dones con vuestros hermanos y que en este cumplimiento sintáis cómo avanza vuestro espíritu y cómo goza sembrando caridad. 05-123.34 Cuando mi palabra cese por medio de los portavoces, vosotros, mis labriegos, daréis mi palabra; mas, ¡cuánto tenéis que prepararos para recibir mis inspiraciones! Ese tiempo que habéis contemplado lejano, ya se acerca, por lo tanto, no despreciéis mis palabras por sencillas y humildes que sean. Cada una de ellas tiene esencia divina y el poder para consolar y. sanar a muchos corazones. Esa esencia llegará como luz radiante a todos aquellos que no han comprendido el sentido de la existencia y han esperado de su lucha un resultado que no han obtenido, porque Yo les envié a trabajar por su espíritu y no por la carne. A ellos, mi palabra sencilla y tierna les dará la paz y les hará descansar. 05-123.35 Orad por las naciones que no tienen mi palabra. Orad por los pueblos que sufres las amarguras de la guerra; orad por los que no tienen un rincón de paz espiritual. También Por las mujeres indefensas, por los hombres que son arrastrados sin piedad a la guerra, orad, es grave la hora que vivís y sólo vuestra unificación os salvará. 05-123.36 Habéis penetrado en el tiempo final, y a medida que éste avanza, la humanidad comprende cómo pesa sobre ella el juicio divino, haciendo que los hombres penetren en un exámen minucioso de todos sus actos. Mas ese juicio no perderá al hombre, por el contrario, lo salvará; y entonces todos vendréis a Mí limpios y sin deuda, como seres que han llegado a cumplir la misión que se les confió. Sólo la práctica del amor, como lo enseña mi doctrina, os hará merecedores del bien supremo que es la paz del espíritu. 05-123.37 A María, la dulce intercesora que vela por vosotros, le he dicho: Esperad, que la humanidad pronto tomará el camino de la regeneración y volverá su pensamiento a Vos. 05-123.38 Multitudes, que llegáis a escuchar mi palabra, no os confundáis en la perversidad que impera en vuestro mundo; si miráis que el ideal de los hombres es la grandeza humana, las vanidades y los placeres que halagan los sentidos, vosotras encended en vuestro corazón el anhelo de elevación espiritual. 05-123.39 Yo os inspiraré; para eso he buscado estos humildes lugares ¿desde donde os hago el llamado, para prepararos como una simiente que, al germinar y multiplicarse en mis campiñas, llegue a contrarrestar el mal que reina en la tierra. 05-123.40 La misión que os confío es de amor; mas no por el hecho de haber sido llamados por Mí, os creáis los más limpios de la tierra; pensad que aún distáis de encontraros Iibres de pecado. No por ello os sintáis menos amados, porque en muchas ocasiones, de entre los grandes pecadores han surgido mis más fervientes discípulos. 05-123.41 De éstos sois vosotros, a los que ahora os digo: Venid por el camino del amor, paso a paso, confiando siempre en Mí, pero viviendo siempre alerta, porque en cualquier instante podrán manifestarse en vuestro ser las debilidades de la carne, con las cuales lucharéis hasta depurar vuestra materia y librar a vuestro espíritu. 05-123.42 En verdad os digo, que conforme os vayáis transformando, Yo os iré revelando todos los dones que poseéis. Por eso no rehuyáis las pruebas que os envíe en cada día, porque ellas son el cincel que esculpe y pule vuestro espíritu. Notad que después de una prueba os levantáis con más temple v confianza en Mí y en vosotros. ¿Qué sería de los soldados de una causa cualquiera, si antes no se preparasen para la lucha? ¿Qué será entonces de mis, soldados, si ellos no conociesen las acechanzas de la tentación para rechazarlas? Serán débiles, y a les primeros tropiezos llorarían y en cada golpe retrocederán. 05-123.43 Mirad, Discípulos, el año de 1950 en que dejaré de hablaros como ahora lo hago, está próximo; por ello os estoy anunciando que para los últimos días serán muy grandes, las multitudes que me escuchen, por lo que serán tambien muchos los hombres que conozcan este mensaje. 05-123.44 Se sabrá en el mundo que Cristo estuvo nuevamente entre los hombres, ya no humanizado, sino en Espíritu, y se comprenderá que en cada tiempo tengo una nueva forma de manifestarme. 05-123.45 Comprended que si en aquel tiempo vine a hacer méritos por vuestra salvación, ahora serán los méritos que hagáis los que os salven y por medio de los cuales salvaréis a vuestros hermanos. Discípulos, ya que habéis tenido un Maestro que os enseñe con tanto amor la lección, ¿creéis que haya sido inútil mi sacrificio en cuanto hombre, e inútil la sangre derramada? En verdad os digo que no, porque la sangre del Cordero de Dios, simbolizando el amor divino, está fresca en la conciencia de todo espíritu. En aquel tiempo, cuando las turbas me condujeron al calvario, Yo cargué la cruz; hoy la llevará todo aquel que me ame y siga con humildad, y entonces Yo seré su cirineo en la dolorosa jornada y les enviaré a los ángeles custodios para que les den luz y fortaleza espiritual en la hora suprema. 05-123.46 Si miráis que en este tiempo hice sentir mi presencia al haceros escuchar mi palabra en occidente y no en oriente, no os confundáis, porque no son los puntos de la tierra los que busco, sino a los espíritus. 05-123.47 Si pensáis que mi verbo no es florido, comprended que es el Maestro de la humildad, de la sencillez el que habla, y que si sabéis penetrar en el fondo de esta enseñanza, pronto descubriréis en ella la verdadera sabiduría. 05-123.48 Apenas os estoy preparando, no estáis en la plenitud de la lucha, porque la gran jornada comenzará al finalizar 1950, y no podéis saber cuándo termine. Los que caigan en la lucha escucharán mi voz que les dirá: Vuestro espíritu no ha caído, os habéis elevado, y si en la tierra no habéis recibido honores por vuestro sacrificio, no temáis, que mi reino os espera, para que desde él miréis a vuestros hijos y a vuestros discípulos continuar vuestra obra. 05-123.49 Al paso de este pueblo saldrán los gentiles y los fariseos para detenerle, los mismos que caerán rendidos ante la verdad, la justicia y el amor que desbordan mis palabras. Perseverad, discípulos amados, porque cuando las multitudes lleguen a las puertas de la "tierra prometida", éstas se abrirán en señal de bienvenida para mi pueblo, que llega victorioso a los umbrales de la eternidad. 05-123.50 ¡Qué hermosa es la lucha que espera a mis soldados, qué grande y qué noble! 05-123.51 Vosotros, escuchándome, no podéis lanzaros a esa lucha, porque aún os sentís débiles y, sin embargo, Yo sabré encontrar entre vosotros, la simiente que lleve la buena nueva a todos los pueblos de la tierra. No temáis, que no os exijo un imposible, ni os conduzco a la muerte. Yo estaré en cada paso de aquel que en mi nombre camine, y si su fe es grande, encontrará fuerza invencible en su espíritu. Mas quien me negare como Pedro, por temor, o por falta de fe, dudare de Mí como Tomás, ése será más pequeño que los más débiles, se sentirá torpe y menesteroso y tendrá que cerrar sus labios, esconder sus manos, olvidando que está lleno de dones, y hasta negará que me ha escuchado. 05-123.52 No os sintáis más que nadie porque hayáis tenido la gracia de escucharme en este tiempo, pero sí reconoced que la palabra que habéis recibido, es el Tercer Testamento que he legado a vuestro espíritu, y que en el mundo sólo eran conocidas las dos primeras partes de este libro, la primera. revelada a través de Moisés y los profetas, la segunda, aquella que os di en Jesús; mas no poseíais la tercera, que es la que en este tiempo os ha enviado mi Espíritu. 05-123.53 Estos son los tres testamentos que unidos, encierran la ley, el amor, la sabiduría y la vida eterna. 05-123.54 Contemplo a muchos de vosotros ansiosos de paz y elevación, manifestando el deseo de una vida de espiritualidad y amor, y ese anhelo pronto será el grito de liberación espiritual en toda la humanidad. 05-123.55 Por eso, cuando escucháis que os anuncio el establecimiento de un reino de paz en vuestro mundo, ansiosamente preguntáis: ¿Cuándo se cumplirán esas profecías, Maestro? ¿Cuándo llegaremos a vivir todos los hombres en la moral y en la virtud? ¿Cuándo veremos el respeto mutuo entre padres e hijos y entre esposos? ¿Cuándo volveremos a ver inocencia en los niños, pureza en las doncellas, rectitud en los varones, dignidad en los ancianos, justicia en los jueces, magnanimidad en los gobernantes, en una palabra, amor entre los hombres? 05-123.56 Yo os bendigo porque empezáis a suspirar por todo lo que es bueno, bello y verdadero, mas os digo que si que se acorte el tiempo de la llegada de ese reino, tendréis que velar, orar y luchar. Para esa lucha vengo a prepararos tanto de materia como de espíritu, porque si no he venido en contra de lo que en otros tiempos revelé, también tengo que deciros, que no vengo en contra de las leyes que rigen la naturaleza. vengo a entregaros mi amor para que podáis alcanzar la armonía con todo cuanto os rodea. 05-123.57 Comprended que lo que reprueba mi ley, es lo superfluo, los vicios, los abusos o excesos, así sea en lo material como en lo espiritual. Por eso os digo siempre que os profundicéis en la meditación de la ley, para que no caigáis en errores, en pasiones o en fanatismos. 05-123.58 Vosotros sois los canteros con que estoy construyendo el templo a la espiritualidad, a aquel en el cual me recrearé, y en el que vosotros recibiréis el pan de vida eterna. 05-123.59 Cumplid con mis leyes en la tierra y no tendréis por qué temer vuestra llegada al más allá; así como habéis visto la luz del mundo al llegar y así como sentisteis en la tierra la presencia de vuestros padres, así sentiréis la presencia de vuestro Señor en aquel valle que espera vuestro retorno. Y cuando hayáis penetrado en mi seno, escucharéis mi voz, diciéndoos: Hijos muy amados, he aquí a vuestro Padre, miradme, conocedme, amadme y luego contemplad la creación, porque quiero que sepáis que lo que es mío también lo es vuestro. 05-123.60 Discípulos, para llegar a mi reino, necesitáis recorrer la escala espiritual, que es el camino, habitando hoy una mansión y mañana otra, hasta llegar a la de los espíritus perfectos. Tened presente aquello que os dije desde el Segundo Tiempo: "En la casa de mi Padre hay muchas moradas". 05-123.61 Entonces orad y regeneraos, para que el dolor se levante de entre vosotros, y una vez libres de su carga, os entreguéis al trabajo del espíritu, que es la lucha por elevar vuestra vida, haciendo el bien, y sembrando de amor el camino de vuestros hermanos. 05-123.62 Bienaventurados los que se enmienden por amor a Mí y por dar buen ejemplo a los demás, porque ellos caminarán con firmeza por la senda que les he trazado. 05-123.63 Los que sabéis que en tiempos pasados Israel fue cautivo de otros pueblos y que tuve piedad de él, enviándole a un libertador, sois los que ahora clamáis desde lo más profundo de vuestro corazón, que os salve de la esclavitud que padecéis Pidiéndome con verdadera angustia, que os libre de cuanto os acecha, amenaza y aflige. A todo esto, Yo os digo como lo hice en aquel tiempo: "¿Qué puede temer el que está Conmigo?" No os alejéis de Mí y os sentiréis seguros en cualquier tiempo y en cualquier sitio. Si teméis, es que, o no estáis en el camino, o estando en él, habéis flaqueado en vuestra fe. 05-123.64 Vosotros tenéis que dedicar vuestra vida a amar, servir y a sembrar caridad, para que entonces todas vuestras obras están encaminadas a un fin noble, tanto en lo humano como en lo espiritual. 05-123.65 Jamás veáis enemigos en nadie, ved en todos los hombres, sólo hermanos, esa es vuestra misión; si perseveráis en ella hasta el fin, triunfarán la justicia y el amor en la tierra, y ello os dará la paz y la seguridad que tanto anheláis. 05-123.66 ¿Creéis que me falta piedad, o deje de sentir vuestras aflicciones? ¿Cómo concebís que sea Yo quien levante a unos para hundir a otros? 05-123.67 La vida es una batalla, más nunca llaméis enemigos a vuestros hermanos, ni mucho menos me pidáis que descargue mi justicia sobre vuestros opresores. Orad por todos y vuestra oración será luz y paz que se irá extendiendo minuto a minuto sobre el haz de la tierra. 05-123.68 El ejemplo que dio el pueblo de Israel en su travesía por el desierto, tomadlo en su sentido espiritual, para que en este tiempo sea aplicado por mi nuevo pueblo y más tarde imitado por toda la humanidad. Cierto es que el pueblo de Israel tuvo momentos de flaqueza, mas su fe y su perseverancia se impusieron al fin y lo llevaron a la conquista de la tierra con la que soñaba. 05-123.69 Su largo peregrinaje en pos de una vida de libertad, de amor y de paz, fue una lucha constante contra las adversidades y las vicisitudes; aquel pueblo conoció el hambre, la sed, la persecución y las acechanzas de los enemigos que le rodeaban, y tuvo que combatir contra todo para defender su vida; tuvo que luchar contra otros pueblos que se interponían a su paso, impidiéndole llegar a la tierra que era su ideal. 05-123.70 Aquella lucha, aquellos combates contra la adversidad, son semejantes a los que hoy estáis sosteniendo para alcanzar vuestro ideal de liberación, de elevación y paz para el espíritu; mas aún no habéis unido vuestras fuerzas, como las unió Israel en aquel tiempo, para alcanzar la meta que anheláis, porque a muchos les falta la comprensión sobre su misión dentro de la obra que os ha sido encomendada, y que es la de luchar con ahínco, y sin tregua hasta alcanzar la meta. 05-123.71 Buscad ahora la "tierra prometida" en lo eterno; ahí hallaréis la paz por la cual habéis luchado en el largo camino de vuestra vida. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 124 05-124.01 Pueblo de Israel, heredero de mi palabra, os estoy preparando para que seais el consuelo de la humanidad. Buscad a los pobres de espíritu, a los enfermos, a los cansados y menesterosos del cuerpo y del espíritu y dadles de este pan espiritual, que es fortaleza y salud. 05-124.02 En este tiempo de complacencias quiero derramar mi Espíritu en vosotros para que mañana podáis dar testimonio de Mí y digáis que me manifesté como Maestro, como Padre y como juez, para que mis hijos puedan encontrarme en la forma que quieran buscarme; porque en Mi están todos los amores. 05-124.03 Elías, que es el precursor, toma a las ovejas descarriadas para presentádmelas. Su espíritu luchador os inspira, para que habléis con perfección y le ayudéis en su bendita misión de rescatar a los espíritus de la confusión que reina en este tiempo. 05-124.04 Sólo a vos, pueblo, os ha sido revelado este conocimiento, la gran misión de Elías, sus atributos y perfección. El guiará a la humanidad y le hará llegar a Mí. Mas también os digo, no olvidéis a María, acogeos a Ella, que es calor y dulzura divinos. Todas las perfecciones y bellezas han sido eternamente en su Espíritu, y Yo le he confiado a la humanidad como una hija por la cual siempre ha velado. Elevaos a Ella en vuestras tribulaciones, sentid su paz y su amor. Los ojos que se han preparado para mirar desde la tierra los valles espirituales, la ven descender de la perfección a vuestro mundo, llena de gracia, y los corazones sensibilizados por mi palabra sienten su presencia. 05-124.05 Todos estos bienes los poseéis vosotros. las pruebas se hacen palpables para que no dudéis ni un instante; vuestro espíritu siente que tanta es la gracia que ha recibido, que quisiera que todo el mundo oyese mi palabra y todo espíritu fuese iluminado; y Yo os digo. Podéis trabajar por la humanidad; para ello os he dado grandes dones. El sol de mi sabiduría está iluminando a todos los hombres, mi justicia de amor está llamando al espíritu de todos los seres. 05-124.06 El mundo se pregunta el porqué de tantas calamidades, por qué aumenta el pecado y no hay mano humana que pueda detenerlo; entonces piensan que sólo una fuerza superior, que solamente el Padre Divino puede ayudar a la humanidad a volver al equilibrio y a la razón. 05-124.07 Vosotros, mis discípulos, les daréis la respuesta; hacedles conocer mi doctrina de amor que pueda devolver a todas esas criaturas la paz y ofrecerles un nuevo horizonte, una nueva vida, mediante el cumplimiento de mis leyes. 05-124.08 Formad en el seno de vuestra familia un mundo de paz y comprensión, vivid y desarrollaos en él. Haced que vuestras obras hablen de Mí. Vosotros doctrinaréis, cuando sea llegado el tiempo en que os encontréis preparados, y diréis a los que os oigan, cuánta paz habéis encontrado en amar a vuestros hermanos, cuán dulce es amar a vuestro Dios y pondréis de manifiesto toda vuestra experiencia. 05-124.09 Vuestra misión, Israel, es servir a vuestros hermanos. ¿Quién de vosotros está dispuesto a llevar un mensaje de paz a otras naciones? Ya están señaladas aquellas que han de recibir la buena nueva. El dolor que han atravesado ha llegado a vosotros, y vuestra oración llena de fervor ha aliviado muchas Penalidades y les ha llevado paz y esperanza. En esas naciones han surgido por mi voluntad precursores que hablan de espiritualidad, preparando los corazones para el advenimiento de mi obra, que aún desconocen. En todas las naciones será conocida mi palabra. Si toda la humanidad me escuchase, podría alimentarse con una sola de mis lecciones, porque en ellas derramo mi esencia, y mi presencia es real en todas mis manifestaciones. 05-124.10 Yo he venido a llenar con mi amor el vacío de vuestro corazón, he despertado en vosotros grandes ideales espirituales que os alimentan, y vuestra fe ha vencido. Las pruebas que antes agobiaban vuestro corazón, hoy os parecen pequeñas y estáis conformes y gozosos porque me habéis encontrado, 05-124.11 La humanidad os juzga y pone en vosotros su esperanza, y aun cuando duda, el espíritu reconoce íntimamente que sois mis escogidos. Vuestro cargo es grande, por eso debéis orar y velar siempre, para estar alerta en el lugar de discípulos míos, en donde Yo os he colocado. 05-124.12 Estoy hablando a los discípulos del Tercer Tiempo, a quienes les estoy enseñando a buscar la esencia contenida en esta palabra, ya que quien encuentra su sentido, podrá conocer el lenguaje divino. El amor y la verdad no encuentran términos humanos que puedan expresarles en toda su pureza; entonces hay que buscarlos en un lenguaje que está más allá de la palabra humana. Sois los discípulos que comenzáis a entender lo que es el verdadero amor; no os detengáis juzgando si cierta palabra fue pronunciada bien o mal por el portavoz, que no sea un tropiezo para vuestro estudio esas superficiales pequeñeces, esos errores propios de quienes son torpes y humildes. He venido del reino del amor y caridad a un mundo donde el amor es algo extraño, y he principiado mi enseñanza por un pueblo ignorado, sencillo y casi perdido entre las multitudes, y este pueblo me ha escuchado, y aún más, me ha creído. 05-124.13 Si mi palabra la hubiese dado en todas las naciones, la mayoría la hubiera rechazado, porque la vanidad, el materialismo y la falsa grandeza de los hombres, no hubiera aceptado una doctrina que habla de espiritualidad, de humildad y de fraternidad. El mundo no está preparado aún para entender el amor, por lo tanto no todos hubieran sido sensibles a mi presencia bajo esta forma. 05-124.14 Así como Cristo en aquel tiempo buscó el hueco de la roca para nacer como hombre, hoy encontré este rincón de la tierra dispuesto a oirme, el cual tiene semejanza con la gruta y el pesebre, que recibieron en aquella noche bendita al Hijo de Dios. 05-124.15 Aquí os prepararé en silencio; luego vendrá el día en que tendréis que marcharos a preparar los caminos para que mi palabra llegue a todos los corazones; para entonces el mundo estará purificado por medio del dolor y ya no le parecerá mi palabra un idioma extraño, sino algo que su corazón y su espíritu fácilmente podrán comprender y sentir. Os estoy entregando el libro que habla de verdad y amor para que lo llevéis a toda la humanidad. 05-124.16 No existe un pueblo sobre la tierra al cual pueda Yo deciros que no vayáis porque no necesite de esta revelación. ¿Qué pueblo puede decir que es verdaderamente cristiano, no tan sólo de nombre, sino por su amor, su caridad y su perdón? ¿Qué nación puede demostrar su espiritualidad? ¿En qué parte del mundo se aman los unos a los otros? ¿Dónde cumplen verdaderamente los hombres con las enseñanzas de Cristo? 05-124.17 De cierto os digo que mi ley la tenéis escrita en libros, a veces en vuestra mente, mas no la encuentro cumpliéndose en vuestra vida. No me digáis que ésto no es verdad, porque por eso os he probado, y cuando ha llegado la hora de perdonar, no habéis sabido perdonar el agravio, y en cambio, lo habéis vengado. Cuando la mano menesteroso ha llamado a vuestra puerta, no habéis sabido entregar la caridad, y cuando ha sido menester sacrificarse para salvar a alguien, antes habéis sacrificado a vuestro hermano para salvar vuestra vida y los bienes que tenéis. Por eso os digo, que la humanidad conserva mi palabra tan sólo en libros empolvados. 05-124.18 Si a vosotros os parece muy humilde mi verbo, vuelvo a deciros: Esa es tan sólo la expresión exterior; id más allá de todo término humano y escucharéis en el infinita la voz del Padre hablando un lenguaje celestial que no será extraño, sino familiar a vuestro espíritu, ya que él brotó de Dios. 05-124.19 ¿Os dais cuenta de la misión y de la responsabilidad que estáis contrayendo? 05-124.20 A nadie parezca extraña mi enseñanza, ni pesada su cruz, porque en verdad os digo: Más difícil y pesada es la vida que lleváis en el mundo. Mi cruz de amor es el más dulce de los yugos. 05-124.21 Recordad que a través de tres eras de evolución espiritual me ha seguido vuestro espíritu, y aún no llegáis al final del camino. De manera voluntaria me habéis seguido, porque nunca he forzado a nadie a que lo haga. 05-124.22 Cuando de lo más profundo de vuestro ser surgió vuestra confesión en la que me dijisteis: Maestro, Tú eres mi Señor, fue la voz de vuestra fe la que habló y desde ese instante de iluminación interior, venís tras de mi huella, paso a paso, cayendo a veces y levantándoos de nuevo para seguirme. Cuánto goza el espíritu que siente sobre sí el peso de su cruz de amor. Sólo quien no la tome con amor, al llegar el momento postrero de su vida, tendrá que mostrarse inconforme e intranquilo, y en su impreparación llegará a veces a blasfemar ante su Señor, imitando al ladrón que a mi siniestra fue crucificado en el calvario. Esta vida terrestre es tan sólo una preparación, un peldaño, para llegar a la vida verdadera. 05-124.23 Mi doctrina es la ley que os enseña a vivir en armonía con lo espiritual Y con la naturaleza. A pesar de la luz que brilla en vuestra mente señalándoos el camino certero y justo, a veces lloráis, y es porque en ocasiones os alejáis de la ley, y entonces vuestra conciencia os juzga y os sanciona. Cuando desafiáis a la naturaleza faltando a sus leyes, ella os toca al instante; sin embargo, seríais injustos si dijéseis que ha ejercido venganza, porque Yo estoy en la naturaleza como estoy en todo. Si os empeñáis en arrojaros en arrojaros a un un abismo, ¿cómo podréis evitar el dolor de la caída? 05-124.24 Sentid cómo vais cruzando espiritualmente un inmenso desierto, más allá del cual existe una mansión de paz, de perfección y de luz, que ha sido prometida a vuestro espíritu. Mirad a vuestra espalda la ciudad lejana y pecadora, cuán lejos está. Hoy estáis libres de cadenas, porque al fin os librasteis de la esclavitud de las pasiones. Los ídolos ante los cuales os inclinabais, se quedaron muy lejos, insensibles e inertes, más tarde serán derribados de sus pedestales, por otros que vendrán tras de vuestros pasos. Mas si vuestros enemigos os persiguiesen, un mar salvador se interpondría a su paso, para que podáis llegar salvos al fin de vuestra jornada. 05-124.25 ¿Quién intentaría volver? Adelante, en el horizonte brilla la luz de la esperanza; detrás se encuentran las tinieblas del desengaño. 05-124.26 Adelante, pueblo. El desierto es árido, sin embargo, sobre vosotros desciende el maná y de sus rocas brota el agua. Velad y orad, porque hasta en el mismo desierto os seguirán las tentaciones. ¡Ay del que no velase ni orase! ¡Ay del que sea débil en sus propósitos de regeneración! 05-124.27 Como soldados cruzaréis inmensas distancias y soledades. Ya os he hecho conocer vuestras armas. Surgirá la batalla, y mediréis vuestras fuerzas con aquellos que intenten deteneros o destruiros. ¿Cómo lograréis sobrevivir en esa batalla? No perdiendo la fe, atravesando por entre las tinieblas y la confusión, sin que vuestra luz se apague, llegando al final del desierto, con vuestro corazón libre de agravios, de rencores o de odios, amando y perdonando a vuestros enemigos. Veréis entonces que vuestro espíritu se agigantó en la lucha, porque ella le obligó a no detenerse, a no retroceder, haciendo uso de todas sus potestades y facultades conocidas y a buscar en sí dones desconocidos o adormecidos. 05-124.28 Sed humildes ante vuestro Señor y seréis grandes en espíritu, no debilitéis ante las tentaciones del mundo y de la carne; los hombres os dirán, que mientras Jesús os hace postreros y humildes, ellos os harán primeros y grandes en la tierra, mas no les creáis. 05-124.29 Yo también sé dar coronas, tronos y cetros en el mundo, como a David y a Salomón, cuando han sabido reconocer a su Señor; y les he tocado con mi justicia, cuando me han traicionado, dejando que ellos mismos se desheredasen del don del poder, de la inspiración y de la sabiduría. 05-124.30 Hoy no vengo a ofreceros reinos de este mundo; antes bien, os he venido despojando de posesiones terrestres, para que me sigáis con más libertad. El reino que vengo ofreciéndoos, está más allá de lo humano. El que llegue a alcanzar ese reino, no volverá a salir de él. 05-124.31 Mirad a los monarcas y a los señores de la tierra. Cuan breve es su gloria y su reinado. Hoy los elevan sus pueblos y mañana los hacen caer de su sitial. Nadie busque su trono en esta vida, porque creyendo adelantar, detendrá su paso, y vuestro destino es caminar sin detenemos, hasta llegar a las puertas de mi reino. 05-124.32 Si al final de 1950 vais a dejar de escuchar mi palabra, no por ello dejaréis de ser mis discípulos, porque mi inspiración continuará llegando a vuestro espíritu y a vuestro entendimiento, para haceros comprender todo lo que en mi palabra recibisteis. 05-124.33 Falta todavía la última parte del libro, el séptimo capítulo, que aún está sellado; cuando este sello sea abierto, recibiréis de Espíritu a espíritu la última lección. 05-124.34 Mi justicia sabiamente va acercando a la humanidad hacia la gran revelación. La vida, como un maestro, enseña y corrige sin cesar, las pruebas hacen llegar su voz espiritual a través de la conciencia. 05-124.35 Para que el mundo pueda llegar a comunicarse de espíritu a Espíritu Conmigo, antes he tenido que acercarme a vosotros bajo esta forma y preparamos para el paso que habrán de dar los hombres en el sendero de su evolución. Mi palabra vertida en este tiempo a través de los portavoces servirá para libraros de tropiezos, de dudas o confusiones en vuestro camino; en ella encontraréis la claridad de mi enseñanza. 05-124.36 Os encargo, pueblo, que anunciéis al mundo mi promesa de comunicarme de Espíritu a espíritu con los hombres. Quiero que también transmitáis a vuestros hijos esta luz, para que ellos iluminen su senda con la luz de la esperanza. 05-124.37 Si dormís, si os olvidáis de velar y orar, cuando se cumpla mi promesa y mi Espíritu os llame, volverá a vosotros una vez más la confusión y la duda, que han tenido siempre los hombres cuando he retornado a ellos, porque no me han sabido esperar. 05-124.38 Quiero que desde el instante en que haga cesar mi palabra, os entreguéis al estudio de ella y al ejercicio espiritual que os dé el desarrollo necesario para llegar a comunicaros directamente con mi Espíritu. En ese desarrollo interior, íntimo, espiritual, obtendréis los más bellos frutos de inspiración, revelación, videncia y fuerza. Entonces estará este pueblo a un paso de ver realizada mi promesa, cuando se desate el último sello y revele su contenido al mundo. 05-124.39 No queráis substituir mi manifestación, cuando ya no la tengáis, con falsas imitaciones ni con formas exteriores, porque os hundiréis en el letargo, en la rutina y no podréis oír mi voz divina cuando ella venga a iluminar vuestro espíritu. 05-124.40 No quiero que sea una vaga intuición la que haga a los hombres esperar mi presencia en Espíritu, quiero que sea la certeza, la convicción plena de que en esa forma mi reino vendrá a acercarse a los hombres. 05-124.41 En aquel Segundo Tiempo anuncié mi retorno, mas no fue en una forma vaga, sino clara; sin embargo, los pueblos se cansaron de esperar y terminaron olvidando mi promesa. 05-124.42 Hice aparecer todas las señales que debían anunciar mi vuelta y también pasaron desapercibidas para los hombres, porque estaban dormidos espiritualmente, entregados al mundo y estacionados en sus religiones. 05-124.43 No quiero que ahora volváis a confundiros; oíd mi palabra que os dice la forma en que habré de comunicarme con los hombres de Espíritu a espíritu. 05-124.44 Apartad de vuestro corazón todo materialismo, para que esperéis esa comunicación en la forma más elevada que podáis concebir, y así no sufriréis decepción ni confusión alguna ante la realidad. 05-124.45 Cuando el Mesías le fue prometido a Israel en el Primer Tiempo, el pueblo le esperó como a un rey poderoso de la tierra, por eso cuando lo tuvo delante de sus ojos no le reconoció. 05-124.46 Estando Yo en el mundo, anuncié mi retorno a los hombres y les di a entender que sería espiritualmente; sin embargo, ahora que os he enviado mi rayo, haciéndose palabra en la mente de mis portavoces, muchos creyéndome, me han negado, porque habían olvidado que Yo había de volver, o porque piensan que cuando retornara al mundo, sería en la misma forma en que vine en aquel tiempo, es decir, en cuanto hombre. 05-124.47 Os hablo ahora de esto para que preparéis a vuestros hermanos y a vuestros hijos, el fin de que velen, y cuando la hora llegue y la voz divina os busque para hacerse oír, los hombres y los pueblos se encuentren orando, porque su gozo será infinito y las revelaciones que reciban serán incomparables. 05-124.48 Este tiempo será de méritos, pueblo. Ya los patriarcas os dieron vida y ejemplos; ya los profetas os anunciaron mis mensajes. Ya tuvisteis a Cristo, que dio todo por vuestra redención y más tarde apóstoles y enviados que os trajeron la luz. 05-124.49 Ahora os toca tomar la cruz que antes dejasteis a otros; ahora debéis vivir vuestra propia pasión, para que alcancéis la más alta significación de vuestro espíritu. Vuestra misión es la de esparcir luz y paz entre vuestros hermanos como rocío fecundo y vivificante. No os recostéis a dormir. ¿Queréis acaso que las guerras desatadas en oriente, invadan también el occidente? ¿Queréis ver vuestro suelo teñido con la sangre de vuestros padres, hijos o esposos, y las mujeres tomando las herramientas del trabajo, para labrar el pan de cada día? ¿Esperáis ver cómo los caminos se convierten en calles de amargura? 05-124.50 Reconoced que mientras la humanidad sufre y se desangra, no debéis hacer festines, ni siquiera permanecer indiferentes. Deberéis llevar en vuestro corazón el dolor de vuestro semejante, enviar vuestras oraciones y pensamientos, como un continuo mensaje de amor y paz, pidiendo caridad para vuestros hermanos que sufren. 05-124.51 Veo que sí queréis la paz, pueblo; pero no lucháis por ella. Queréis que os perdone, pero sin antes haberos perdonado los unos a los otros. Os estoy enseñando a amaros aunque no os conozcáis, y a sentir el dolor de vuestro hermano, aunque no le miréis porque está distante. No estáis solos en vuestra lucha, Yo estoy con vosotros, Yo, que vine en este tiempo sobre la nube a daros ayuda y amor en el desierto que atravesáis. 05-124.52 Todo lo preparé en este rincón de la tierra para que pudierais cumplir vuestra misión. Una nueva tierra que manaba leche y miel, un cielo purísimo, una tierra virgen, fecunda y pródiga, colmada de maravillas y bellezas, todo estaba dispuesto para que vuestra lucha y vuestras faenas terrestres no os agobiaran y dejaran tiempo y fuerzas a vuestro espíritu, para que recordaseis a vuestro Padre Celestial, siendo útiles y amando a vuestros semejantes; pero si no supisteis orar para alcanzar vuestra evolución espiritual, tampoco velasteis por lo que en el mundo poseíais y he aquí, que caminando en vuestras tierras, os sentisteis extraños, y contemplando vuestra heredad, no teníais derecho a ella. Ahora tenéis que cumplir con vuestro destino espiritual, aunque llevéis muchas veces amargura y hasta miseria en vuestro espíritu. Por eso en mi palabra os revisto de fuerza para que no desfallezcáis en la lucha y sepáis que aún podéis ver el tiempo de la justicia. 05-124.53 Si la lucha es grande, daos calor y aliento unos a otros, esa es la unificación que os pido. Sabéis por Mí, que en vuestro camino se levantarán los que van a combatiros. Ya se acerca 1950 y os digo: Benditos aquellos que aprovechan mi palabra, porque mi despedida no lacerará su corazón. 05-124.54 Nadie es profeta en su tierra; los vuestros os han hecho sangrar y llorar con su duda y sus mofas; mas esperad y sed como Jesús, sed como los profetas o los apóstoles que en vez de llorar, se levantaron a otras comarcas y a otras naciones a predicar la verdad, donde fueron creídos. 05-124.55 Después de 1950, de entre vosotros se levantarán los que vayan a otras comarcas y también a otras naciones, donde hallarán mayor comprensión, y ahí se cerrarán sus heridas. 05-124.56 Cuando mi palabra haya cesado, comenzarán a cumplirse una a una mis profecías. Entonces los incrédulos, arrepentidos, creerán. 05-124.57 Interpretad debidamente mi palabra, dad cumplimiento a mis mandatos, continuad vuestra obra de regeneración, uníos en verdad y os digo, que la paz será en esta nación. Volveréis a recrearos con la abundancia y buen sabor de sus frutos y será vista por los extranjeros como un faro de luz, como un baluarte de la justicia y como un emporio de paz. 05-124.58 Apartad de vuestra mirada toda ilusión superflua, toda falsa deidad, limpiad vuestros caminos y orad por la paz de las naciones. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA125 05-125.01 Heme aquí en vuestra morada, hablándoos a través de vuestra conciencia, porque Yo soy vuestro juez. A todos os he confiado una misión y hoy vengo a preguntamos, qué habéis hecho de ella. 05-125.02 No he venido en este tiempo ocultamente; desde los primeros tiempos fue anunciada mi manifestación espiritual, por lo tanto no debéis sorprenderos. 05-125.03 ¿Por qué entonces nadie se encontraba velando, esperando mi llegada? ¿Quién limpió su hogar para que Yo pasara a él? ¿Quién lavó sus manos para partir el pan en la mesa? ¿Quién llenó su corazón de amor para recibirme? Nadie; sin embargo, aquí me tenéis cumpliendo mi promesa entre vosotros. 05-125.04 Si Yo vengo a enseñaros a cumplir una promesa, comprended que es justo que vosotros toméis mi ejemplo y cumpláis con vuestra misión. Pueblo amado, cuando escucháis que os reclamo, recordáis que habiendo recibido el encargo de velar por la paz del mundo, no habéis tenido paz, por lo que me habéis preguntado: Señor, si estoy velando y orando, ¿por qué la paz no viene a las naciones? y Yo os digo porque no basta orar, sino también hacer obras meritorias. 05-125.05 Ya los profetas dieron su sangre por anunciamos la verdad; ya me tuvisteis hecho hombre en la tierra, para vivir entre vosotros una pasión perfecta; ya los apóstoles y los mártires entregaron su vida por amor a la humanidad. Ahora es tiempo que toméis vuestra cruz y cumpláis vuestra misión, para que podáis contemplar la llegada de la paz. 05-125.06 Pueblo, abrid vuestro corazón y despertad del profundo sueño en que vivís. Luchad y no desconfiéis, que si el desierto que atravesáis lo contempláis interminable, Yo Os digo que en mitad de él, cuando el sol queme más vuestros rostros. aparecerá una nube cuya presencia os hará sentirme muy cerca de vuestro corazón. 05-125.07 En el fondo de vuestro corazón me decís, que no sois dignos de mi gracia ni de mi paz. ¿Y por qué no sois dignos? Yo he puesto la naturaleza entera a vuestro alcance para que Podáis servirme mejor, os he colmado de dones y bendiciones para que vuestra vida sea más plácida y de vuestro corazón se eleve hacia Mí un himno de amor. 05-125.08 Hoy he tenido que deciros: Haced sencilla vuestra vida para que dispongáis de tiempo para pensar en vuestros hermanos; solamente así podréis proporcionar a vuestro espíritu la ocasión de liberarse del materialismo que lo rodea y de cumplir con su misión de amar y servir a su Señor, en sus semejantes. 05-125.09 Luchad, más hijos, por la causa de la paz y la fraternidad, mas no creáis ver próximo el triunfo, ése aún está distante. No os confiéis, porque los enemigos acechan, y aún cuando espiritualmente no tienen fuerza, vosotros los estáis considerando poderosos e imaginándolos invencibles. 05-125.10 ¿Por qué os juzgo, pueblo? Porque no quiero que existan faltas y errores ocultos en vuestro corazón, porque Yo os pondré delante de aquellos que han de recibir de vosotros mi mensaje, y no quiero que encuentren algo de qué corregiros, porque no honraríais así a vuestro Maestro. 05-125.11 ¿Qué sería de vosotros, si Yo os ocultase vuestras imperfecciones? ¿Os regeneraríais en la vida si vuestras faltas no tuvieran dolorosas consecuencias? 05-125.12 Ved cuanto dolor hay entre la humanidad, ése es el fruto de su siembra. Yo le hablo por medio de la conciencia para moverle al arrepentimiento y a la enmienda, mas su corazón se ha tornado sordo a mi voz. 05-125.13 Hombres que regís los destinos de vuestros pueblos: ¿No estáis aún hartos de sangre y de vidas? ¿No escucháis la voz de la conciencia o de la razón? Sois soberbios y arrogantes, pero mi justicia abatirá vuestro orgullo. 05-125.14 Sois soberbios, porque con vuestra ciencia habéis construido la nueva torre de Babel desde donde desafiáis mi poder, diciendo a los pueblos que vuestro saber supera a las revelaciones divinas. Con ello habéis pisoteado la ley del Padre y habéis falseado la palabra de Jesús, temiendo que la verdad sea conocida, perdiendo con ello la gloria y el poder de la tierra. 05-125.15 He dejado que vuestra torre se eleve y que vuestra ciencia crezca, para preguntamos: ¿Quién os ha dado el derecho de disponer de la vida de vuestros semejantes? ¿Quién os ha permitido derramar su sangre? ¿Quién, en fin, sin faltar a lo justo debe interponerse en el destino de sus propios, hermanos? 05-125.16 ¡Humanidad, hija de la luz, abrid vuestros ojos. ved que estáis viviendo la era del Espíritu! 05-125.17 ¿Por qué os habéis olvidado de Mí y habéis querido comparar vuestro poder con el mío? Yo os digo que el día que un sabio con su ciencia forme un ser semejante a vosotros y le dote de espíritu y le dé conciencia, Yo posaré mi cetro en su mano. Mas vuestra cosecha, por ahora, será otra. 05-125.18 Sobre cadáveres y escombros levantará la ciencia su reino, que será muy breve, para que luego se establezca el reino de justicia, de paz y amor. Vendré buscando a los que han caído en la lucha, a los que han perdido el camino, a los que se les ha enseñado distinto sendero. Les buscaré para levantarlos a la verdadera vida, sin distinguir a nadie, depositando mi ósculo de amor, lo mismo sobre la frente limpia, que sobre la manchada. 05-125.19 Os habla el Padre, Aquel que no tiene ante quien inclinarse a orar; mas en verdad os digo, que si sobre Mí existiese alguien más grande, ante él me inclinaría, porque en mi Espíritu habita la humildad. Ved cómo vosotros, siendo mis pequeñas criaturas, me hacéis descender para que os hable, os escuche y os consuele, en vez de luchar por ascender a Mí. 05-125.20 Mi arcano se ha abierto para vosotros y se acerca el tiempo en que amaréis la verdad y huyáis de la vida ficticia y vacía que habéis creado. El esplendor de la era materialista presto iniciará su decadencia para entrar en su período final. Hoy poco entendéis de lo que os digo, mas pronto todos lo entenderán. 05-125.21 Cómo no hablara de materializar vuestra vida, si hasta lo divino lo concebís solamente a través de lo material, dando crédito sólo a lo que percibís a través de vuestros sentidos? 05-125.22 Mal me han representado en la tierra los que dicen conocerme, y ésta es la causa de que muchos me hayan vuelto la espalda. A quienes se dicen ateos no les reclamaré el haberme arrojado de su corazón, sino a les que, falseando la verdad, han mostrado un Dios que muchos no han podido aceptar. 05-125.23 Todo lo que es justo, sano y bueno, encierra verdad, que es la que Yo he proclamado a través de los tiempos. 05-125.24 Ha llegado la hora en la que debéis volver a amar la verdad, o sea en la que volveréis a reconocer lo justa y lo bueno; puesto que habiendo nacido de MI, tendréis que llegar a aspirar a lo elevado, a lo eterno, a lo puro. 05-125.25 Yo a ninguno he tenido cautivo, a nadie he obligado a abandonar el camino que haya elegido. Al que ha querido escudriñar, se lo he permitido, al que ha deseado deleitarse, se lo he consentido, mas a todos les he mostrado mi ley, la única, para que no se extravíen de la senda. 05-125.26 Lo que hay al final del camino que equivocadamente sigue hoy la humanidad; lo que encontrará el hombre cuando llegue a esa meta, será el hastío, la fatiga, el desengaño y el dolor. ¿Podrá conformarse el espíritu humano con una cosecha como ésa, y que ella sea el fruto que entregue a su Padre en la eternidad? No, pueblo, el espíritu humano va a despertar ante el resultado de sus obras, y en esa hora, él será su propio juez, para que, después de ese juicio se levante lleno de fuerza a restaurar y a reconstruir su vida, aprovechando su experiencia y consagrándose a amar y buscar sólo la verdad. Entonces habrá encontrado el sendero donde escuchará mi voz, que le dice: Bienvenido seáis, oh paciente y prudente Israel, que en el Tercer Tiempo habéis llegado a la tierra de paz. 05-125.27 Yo he venido a buscaros y os digo: Dejad que el espíritu se eleve y me contemple. Soy el mismo; el tiempo no pasa sobre Mí; soy el Maestro que en muchos lugares y caminos de Judea, os habló del reino eterno de la verdad. En cambio, vosotros sí habéis cambiado. El egoísmo y la maldad del mundo ha envenenado vuestro corazón y os sentís a veces indignos de mi presencia. He venido porque os amo, y quiero que enmendéis vuestros pasos y que luchéis por vuestro adelanto espiritual. 05-125.28 No desperdiciéis el tiempo que os concedo. Velad y orad, y Yo os diré cómo debéis trabajar. Amad y tendréis alegría, labrad la paz, y sentiréis que la vida en la tierra es un reflejo de la mansión eterna. 05-125.29 Pensad que no he venido a daros riquezas materiales, sino a invitaros a hacer una vida espiritual de renunciaciones y de humildad. Y una vez más os digo: "El que quiera seguirme, tome su cruz y venga en pos de Mí". Esa cruz no será pesada, si sabéis llevarla con paciencia y fortaleza, asegurándoos que ya no podréis vivir sin ella, al grado que si su dulce peso os fuese apartado, me pediriais que volviese a posarlo sobre vosotros, aun cuando llegaseis a sentirlo mayor que antes. Es porque habréis comprendido la gravedad del cargo que os he confiado, y que esa cruz representa vuestra salvación. 05-125.30 si yo he formado todo lo creado de la tierra Para recreo del hombre, tomadlo siempre en beneficio vuestro. No olvidéis que existe en vosotros una voz que es indica los límites dentro de los cuales podéis tomar cuanto os ofrece la naturaleza, y es esa voz interior a la que debéís obedecer. Así como procuráis para vuestro cuerpo un hogar, abrigo, sustento y satisfacciones, para hacer más agradable su existencia, así debéis conceder al espíritu lo que le es necesario ,para su bienestar y progreso. Si él se siente atraído hacia regiones superiores en donde encuentra su verdadera morada, dejadlo elevarse, no lo aprisionéis, porque él me busca para alimentarse y fortalecerse. Yo os digo que cada vez que le permitáis liberarse así, él retornará dichoso a su envoltura. 05-125.31 En esta forma os prepararéis para cumplir con las leyes del espíritu y con las que rigen la vida en la tierra. 05-125.32 Yo alimento a todos los seres y si os he dicho: "Las aves no siembran ni cosechan, ni hilan, y son alimentadas y vestidas con tanto amor", ¿por qué vos, que sois el hijo predilecto, dudáis de mi poder? En medio de la lucha por el sustento diario, no os olvidéis de que hay un Padre que vela por vosotros y que no os dejará perecer jamás. También os digo que si observaseis mis preceptos, vuestra lucha seria menos dolorosa, porque no sería necesario tanto afán de vuestra parte para subsistir, y en la hora de vuestras pruebas veríais prodigios. 05-125.33 En el Primer Tiempo, el pueblo de Israel atravesó grandes penalidades, y Moisés, contemplando la desesperación que por falta de pan se estaba apoderando de las multitudes, dijo a ellas Orad, el Señor se servirá enviar alimento a su pueblo. Moisés oró y esperó con paciencia y fe la voluntad divina. Y el maná, como respuesta y como premio a la fe de aquel varón, descendió para calmar las necesidades del pueblo. Con ella manifesté que había escuchado su oración y que estaba con él. 05-125.34 Ahora he dicho a mi pueblo que las pruebas volverán a tocarle, que el dolor será grande entre la humanidad, y que el pan no será suficiente para alimentar a los hombres, que la tierra, hoy fecunda, por un tiempo se volverá estéril y que vosotros contemplaréis por doquiera, dolor, hambre y corrupción. Caravanas de hombres y mujeres irán de puerta en puerta, implorando caridad. Será muy amargo el cáliz, mas si supieseis orar, habrá pan en vuestra mesa y consuelo para vosotros y para vuestros hermanos. 05-125.35 Con la oración y la caridad, atraeréis a los espíritus del bien, quienes os protegerán. Si queréis sentirme muy cerca, os prepararéis y me tendréis presidiendo vuestra mesa. No os faltará lo necesario y haréis que vuestros hermanos participen de la misma gracia. 05-125.36 ¿Por ventura no tenéis suficiente amor para proteger a vuestros semejantes en la hora de la prueba? Así como Yo he venido a vosotros, iréis a vuestros hermanos y haréis con ellos lo que Yo he hecho con vosotros. Una vez más os digo, que por una pequeña porción de labriegos que se levante con verdadera limpidez a extender mi enseñanza, mi obra será conocida y quedará establecida en el corazón de los que más tarde serán mis precursores en todas las naciones. 05-125.37 En vosotros no ha arraigado la ciencia; os miro humildes y por eso os he escogido. Os he dado mi palabra, para que poseáis la verdadera ciencia, porque los conocimientos que tienen los hombres no pueden curar el mal que aqueja a la humanidad. Esa luz, esa ciencia de la que tanto se envanece el hombre, ni convierte corazones, ni salva espíritus. 05-125.38 Mi palabra, que ahora fluye abundante por conducto de los portavoces, no la oiréis después de 1950 en esta forma. Sólo aquellos que con verdadera preparación se eleven, recibirán mi inspiración, y cuando hablen en mi nombre, serán creídos. Preparación y espiritualidad, es lo que requiere vuestra misión para poder realizar prodigios. Siempre que os he tomado como instrumento para sanar a un enfermo, he tomado en cuenta vuestra preparación No siempre tendréis que esforzaros demasiado para persuadir de esta verdad a vuestros hermanos, porque encontraréis que muchos sentirán fe desde el primer instante, y otros confesarán humildemente que ha sido la esencia de mi palabra, la que les ha sanado. 05-125.39 Os concentraréis en el fondo de vuestro corazón, formando con la unión de vuestros pensamientos un sólo espíritu, para que vuestra oración, como si fuese agua cristalina, caiga al pie de este arbusto que estáis cultivando, el arbusto se transforme en árbol corpulento y os dé abundantes frutos con qué alimentamos en el tiempo de pruebas. 05-125.40 No temáis por no poder recibirme entre pompas y galas o con regias ceremonias; vuestra humildad y sencillez son el mejor ambiente que podéis preparar para mi manifestación; Yo quiero espíritus, porque son a los que busco, por los que descendí al mundo en otro tiempo, y por los que os dí mi sangre. 05-125.41 Yo fui quien señaló en aquel tiempo el lugar y la hora para mi advenimiento en cuanto hombre; también Yo he marcado el lugar y el tiempo en que vendría entre los hombres en la Tercera Era. Todo fue preparado con perfecta justicia y sabiduría. Una nueva tierra había de, ser testigo de mi nueva venida; el occidente habría de iluminarse con el resplandor de mi presencia. Escuchad: Hace tiempo en el norte de vuestras tierras habitaba una grande tribu, de la cual surgió un profeta inspirado por mi luz. El levantó y condujo a aquel pueblo en pos de una hermosa tierra, donde deberían fundar su ciudad. Ante tan grata promesa, aquellas tribus se levantaron con la esperanza de merecer aquella gracia. Atravesaron selvas, cruzaron desiertos y escalaron sierras; nada los detuvo, y cuando a su paso encontraron obstáculos, su fe les ayudó a vencerlos hasta llegar al lugar profetizado, que era, como en el Primer Tiempo, una imagen de Canaán, la "tierra Prometida" a los israelitas, la tierra que manaba leche y miel. 05-125.42 Ved cómo la hoja del árbol no se mueve sin mi voluntad y cómo nada es ajeno a mis designios y planes divinos. 05-125.43 Aquella tribu inspirada en la fe de una promesa que llegó a ver cumplida, levantó su ciudad, y en ella elevó a su Dios su culto primitivo, formó sus hogares y dió esplendor a su imperio, que en su magnificencia se semejó al de Salomón. Fue aquella tierra, según las promesas, tierra de bonanza y de prosperidad. El varón era fuerte, la mujer dulce y tierna, y ambos eran hermosos; mas llegó el tiempo en que ese pueblo había de conocer el nombre y la obra de Cristo, su Señor, llegando a ellos la buena nueva en labios de hombres extraños que venían del otro lado del mar y a los cuales ya habían visto en sueños. Muy grande fue la misión de quienes trajeron a estas tierras la luz de mi doctrina; mas en verdad os digo que fueron muy pocos los que supieron cumplir con la ley de amor, de caridad y humanidad, que mis enseñanzas aconsejaban, porque en su mayoría aquellos hombres se dejaron poseer de la codicia, olvidando todo principio de fraternidad, haciendo correr a torrentes la sangre inocente, para adueñarse de cuanto sus ojos contemplaban. 05-125.44 Los invasores derribaban los ídolos de aquel pueblo, haciendo que éste blasfemara en contra del Dios que aquellos venían a revelarles con tanta injusticia y con tanta crueldad. ¿Podían aquellos idólatras reconocer a través de actos tan inhumanos a Cristo, el Dios del amor, Aquel que a nadie quita la vida, sino que antes da la suya para salvar al mismo que le ha ofendido? Aquellas tribus cayeron bajo la esclavitud y el dominio del fuerte, como en el Primer Tiempo Israel había caído bajo el yugo de Faraones y Césares. Fueron tiempos de dolor, de amargura y de lágrimas, los que vinieron sobre aquel pueblo, y fue entonces cuando su clamor, resonando en los cielos, atrajo sobre sí como un manto de infinita ternura, el amor de María, la dulce Madre del universo. 05-125.45 Por su sensibilidad, ese pueblo estaba destinado a ser mariano, porque al reconocer y amar esa divina verdad, encontró la escala espiritual que conduce a Mí a los espíritus. 05-125.46 Y ese pueblo, ¿cuál es? Es el vuestro, el cual después de sus luchas y de su larga jornada ha contemplado la llegada del Tercer Tiempo, con mi nueva venida. 05-125.47 Es mi palabra viva la que estáis escuchando, para que con ella destruyáis todo el fanatismo y toda la idolatría de que hubieseis rodeado mi nombre, enseñándoos un culto por medio del cual podáis buscarme de espíritu a Espíritu. Muy grande y fuerte de espíritu será este pueblo, cuando viva y practique el culto que le vengo enseñando entonces podrá abolir la mentira y llevar a otras tierras el mensaje de espiritualidad y de luz que esperan las naciones. 05-125.48 Este pueblo estará preparado para aquella lucha en que mi justicia presida la gran batalla de ideas, credos y doctrinas. Todos se sorprenderán cuando en medio del torbellino escuchen una voz serena y firme que será la de mis discípulos, cumpliendo su misión de fraternidad espiritual. 05-125.49 Por ahora comprended que mientras los hombres no logren alcanzar la completa espiritualidad, tendrán que necesitar de templos materiales, y de colocar delante de sus ojos formas o imágenes que les hagan sentir mi presencia. 05-125.50 El grado de espiritualidad o de materialismo de la humanidad, podéis medirlo por la forma de su culto. El materialista me busca en las cosas de la tierra, y si no llega a verme según son sus deseos, me representa en alguna forma para creer que me tiene delante. 05-125.51 El que me concibe como Espíritu, me siente dentro, fuera de él y en todo lo que le rodea, porque él se ha convertido en mi propio templo. 05-125.52 De tiempo en tiempo os he hecho revelaciones cada vez más adelantadas que los hombres no han sabido comprender, porque siempre han creado idolatrías y más idolatrías en torno a ellas. En aquel Segundo Tiempo dije a mis discípulos. "Veis cuán grande, majestuoso y opulento es el templo de Jerusalén?; pues de él no quedará ni piedra sobre piedra". Mi palabra se cumplió, porque toda la idolatría y profanación que en él se hacían, las borré con mi doctrina. Yo prometí reedificarlo en tres días, que precisamente se cumplen en este Tercer Tiempo, en que vengo a levantar en el corazón de la humanidad el nuevo templo, el nuevo santuario construido en lo más puro del espíritu del hombre. 05-125.53 Reconoced mi misericordia de Padre, mirando cómo, cuando el altar de vuestra idolatría se derrumba, ya mi palabra os está esperando, y una nueva luz está alumbrando vuestro camino, para no dejaros caer en las tinieblas. 05-125.54 No os asombréis ni os escandalicéis si os digo, que todo el esplendor el poder y la pompa de vuestras religiones habrán de desaparecer, y que, cuando eso suceda, ya estará preparada la mesa espiritual donde vendrán a alimentarse las multitudes hambrientas de amor y de verdad. 05-125.55 Muchos hombres, al oír estas palabras, negarán que sean mías; mas entonces Yo les preguntaré por qué se indignan y qué es lo que defienden. ¿Su vida? Esa Yo la defiendo. ¿Mi ley? También Yo velo por ella. 05-125.56 No temáis, que nadie morirá por mi causa, sólo el mal morirá, porque el bien, la verdad y la justicia, prevalecerán eternamente. 05-125.57 Pueblo, ¿qué voz es ésta que oís en el fondo de vuestro corazón, a qué caminos os lleva y porqué' la buscáis? Yo sé por que me seguís; es que sabéis que la voz que escucháis es la de vuestro Dios, de Aquel a quien a través de los tiempos y de vuestra evolución habéis buscado bajo muchas formas. 05-125.58 Todos sabéis que esta voz, que llega hasta el fondo de vuestro ser, es la de vuestro Padre, porque os trata como a hijos, como a niños, con amor perfecto. 05-125.59 Vengo a mostrarme como un Padre amoroso, como un Maestro humilde, jamás indiferente a vuestros sufrimientos y siempre indulgente y misericordioso ante vuestras imperfecciones, porque siempre seréis niños delante de Mí. 05-125.60 Tengo que juzgaros cuando contemplo cómo las criaturas que fueron formadas con tanto amor, y destinadas a la vida eterna, buscan obstinadamente la muerte en la tierra, sin preocuparse de la vida espiritual, ni desear conocer las perfecciones que os reserva aquella existencia. 05-125.61 Estudiad mi palabra, para que sepáis que en ella está mi ley, y que por lo tanto, es palabra de rey que jamás retrocede. Tampoco vosotros debéis retroceder en el camino, si tomáis en cuenta que lleváis en vuestro espíritu mi palabra que es ley, y que vuestro cuerpo es inferior a vuestro espíritu; por lo tanto, oíd más la voz de la conciencia, en la que estoy presente, y no la voz de la carne. 05-125.62 Mi palabra divina desciende sobre vuestro espíritu y os sentís llenos de esencia espiritual; mas, si esta palabra fuera falsa, jamás se sentiría satisfecho vuestro espíritu después de escucharla, ni volveríais a reuniros para esperarla con la avidez con que lo estáis haciendo. 05-125.63 Yo soy la aurora que ha iniciado un nuevo tiempo para la humanidad, en el que su espíritu verá iluminado el camino que conduce hasta Mí. ¿Por ventura sabéis en qué peldaño de la escala de perfección os encontráis? ¿sabéis acaso si estáis elevados espiritualmente o sumergidos en el reino de la maldad? En verdad os digo que ninguno de vosotros podría responder satisfactoriamente a estas preguntas. 05-125.64 No penséis que mientras vuestro espíritu, por encontrarse encarnado, habite la tierra, tendrá que concretarse a vivir la existencia material; no, todos debéis saber que desde vuestra morada terrestre podéis habitar espiritualmente en las regiones de la luz, donde está el reino que llegará a habitar eternamente. 05-125.65 El espíritu en la tierra sólo se sostiene por un débil punto de apoyo que es el cuerpo, el cual le sirve para habitar en el mundo y recibir a través de él las lecciones o pruebas que el Padre tenga a bien enviarle. Por larga y penosa que resulte la expiación en el mundo nunca debéis considerarla como una prisión. Nadie ha sido condenado a muerte, en cambio os digo, que todos habéis sido destinados a vivir. Cada criatura, al nacer a la vida, recibió del Creador un ósculo que fue un antídoto contra el mal y una coraza ante las acechanzas. 05-125.66 Yo soy la causa de vuestra existencia, así que reconoced que vuestro origen está en el bien. Si vuestro pasado en la tierra ha sido impuro, pecaminoso o en cualquier forma alejado de mis leyes, dejad que ya brille vuestra conciencia, surgiendo a una nueva vida, y dejando atrás el camino en que el abuso de los placeres materiales dio por resultado que cayeseis en el vicio y en el dolor. Buscad en el ejemplo que a través de Jesús os di, el camino luminoso para vuestro espíritu, Porque mis pasos en la tierra, mis obras y mi palabra, fueron la lección perfecta y la parábola de la vida eterna que legué al espíritu de la humanidad. 05-125.67 Os dejo ungidos con mi bálsamo y con mi perdón; conocedme, oh párvulos, porque el conocimiento que tenéis de Mí es aún muy pequeño. Lo que os digo en una cátedra, no es todo lo que tengo que revelaros. Venid incansablemente hacia Mí y el "libro de la vida" será abierto delante de vuestros ojos. 05-125.68 Ya recibisteis el Primer Testamento, mi ley y mi presencia en el tiempo de Moisés. Ya tuvisteis en el Segundo Tiempo el Segundo Testamento, legado por Cristo a los hombres a través de su Verbo Divino; ahora recibid directamente de mi Espíritu el Tercer Testamento, para que, uniendo las tres revelaciones, podáis llegar a ser los grandes discípulos del Tercer Tiempo. 05-125.69 Pueblo, escuchándome os transportáis y contempláis en un miraje espiritual mi presencia. No son vuestros sentidos los que me contemplan en aquel miraje, ni es un espejismo de vuestra imaginación, es la fe con que me estáis oyendo, es vuestra espiritualidad y elevación de este instante. Aquí sentís mi paz; pero cuán cerca de vosotros se encuentran los que crean el dolor. Son los ambiciosos que para coronarse no vacilan en dar muerte a sus hermanos. Disponeos a la lucha, para que pronto sepan que no deben ir tras altos sítiales de falsos cimientos, porque la justicia divina destruye todo lo que es vano. 05-125.70 Enfermos, venid a Mí; a sanaros vengo. El hambriento sepa que le estoy esperando. El homicida, por cuyas venas corre el odio, venga a Mí, que Yo transformaré su ofuscación en luz y su amargura en buen sabor. Venid todos a oírme y a preparar su espíritu, porque después de 1950 empezará el esplendor del reinado de la luz. Hoy sois apenas simiente; mañana seréis plantas y finalmente daréis frutos de amor. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 126 05-126.01 ¿De quién es la voz que llega hasta el fondo de vuestro corazón? ¿Adónde os conduce y por qué la buscáis? Venís a buscarla, porque en ella encontráis la presencia de Aquél que constantemente ha venido a buscar a los hombres; y como vuestro espíritu necesita adorar a su Dios, cuando lo siente cerca, ya no quiere apartarse de El. 05-126.02 Por muchas sendas vienen los hombres en mi busca; son las diferentes religiones que existen en la tierra, y dentro de ellas los que más cerca me sienten son los que llevan mayor espiritualidad, los que van sembrando amor en su jornada. 05-126.03 Mi voz es de Padre porque os acaricia; mi palabra es de Maestro porque os instruye. Como a niños y a párvulos os contemplo, y por ello os prodigo mis cuidados. 05-126.04 Sé que esta forma de comunicarme con vosotros, que esta palabra que os doy ahora, será combatida y negada por muchos; mas también sé, que después será comprendida y creída; entonces comenzará mi luz a brillar con esplendor en el corazón del hombre. Este tiempo será como un nuevo día para la humanidad; mas no porque la luz divina vaya a brillar con mayor intensidad que anteriormente, porque ella es inmutable; se deberá a que los ojos de vuestro espíritu se abrirán para penetrar en la verdad. 05-126.05 Hoy me encuentro con una humanidad desfalleciente en lo espiritual, a causa del abuso que ha hecho del don del libre albedrío. Yo tracé un camino de justicia, de ardor, de caridad, de bien; el hombre ha creado otro de aparente luz, el cual le ha conducido al abismo. 05-126.06 Al volver, mi palabra os marca el mismo camino, aquel que no habéis querido tomar; y sería injusto e insensato el que dijera que esta doctrina confunde o aletarga. 05-126.07 Mi luz brilla desde el infinito en los espíritus y hace que miréis con más claridad las veredas que habéis creado, para alejaros de Mí o para buscarme. Caminad hacia Mí, hacia lo perfecto. Sólo el que se eleva rumbo a la cumbre de la montaña, podrá saber cuánto ha dejado abajo, cuánto ha progresado y de cuánto se ha libertado. ¿Creíais, humanidad, que por haber descendido tanto, no vendría a buscaros y a sacaros de vuestro pecado? Aquí tenéis mi presencia; vengo a curar vuestras heridas y a secar vuestras lágrimas; vengo a consolaras en vuestra tristeza y a acompañaros en vuestra, soledad; vengo a conversar con vuestro espíritu para haceros sentir mi ósculo divino. 05-126.08 Mi amor levantará del fango a los que en él hayan caído y les salvará, porque también ellos brotaron del seno divino para cumplir una misión de amor. 05-126.09 Reconoced que cuando habéis caído en error, vais buscando la muerte, sin comprender que habéis sido creados para vivir. Vais tras del cáliz de amargura, cuando he sembrado de elevados deleites y de verdaderos goces vuestra existencia. 05-126.10 Ved, pueblo, ¡cuán distinta es mi justicia de como la concebís vosotros, cuando creíais que vendría mi cetro a exterminaros por desobedientes a mi ley! He llamado a los que más se han manchado para confiarles hermosas misiones y nobles cargos que les signifiquen ante los demás y los salven de sus errores. Esta obra bendita será dada a conocer con hechos, y para que vosotros seáis de los que den ejemplos, necesitáis preparamos. 05-126.11 Vengo a depositar mi palabra, que es la ley, la doctrina y la simiente, en vuestro espíritu, no en vuestra materia; el espíritu es el depositario, el responsable; si allí guardáis esta palabra, no caerá en el vacío, no sufrirá alteración. 05-126.12 Yo soy la aurora que empieza a iluminar en este tiempo, y vosotros sois de los primeros en despertar en este amanecer. No es una nueva luz, es la que ha alumbrado en todos los tiempos vuestra conciencia. Esta voz que os dice: Elevaos por medio de la espiritualidad hacia Mí, es la mima que os dijo en aquel tiempo: "Perseverad en el bien y seréis salvos", y también os dijo: "Amaos los unos a los otros". Este camino espiritual del que os hablo ahora, es el que di a conocer a Jacob en lejanos días, al revelarle la escala de perfección. Ahí está esa escala delante de todo espíritu, como un camino que os invita a la ascensión. Su base es este valle humano, más abajo hay abismos, pero esos no los he creado Yo. Hacia arriba están los peldaños en número infinito, como una cuesta que conduce a la cumbre de la espiritualidad. 05-126.13 ¿Quién estará apenas en el primer peldaño? ¿Quién en las tinieblas del abismo? ¿Quién en los más elevados peldaños? Son secretos que sólo mi justicia conoce. 05-126.14 A vosotros os envío a la explanada, al valle, a empezar la caminata y os señalo en el horizonte la montaña que debéis escalar. 05-126.15 Ved cómo esta doctrina es para el espíritu, porque mientras la materia cada día que pasa se acerca más al seno de la tierra, el espíritu en cambio, se aproxima cada vez más a la eternidad. 05-126.16 El cuerpo, es el punto de apoyo en el que descansa el espíritu mientras habita en la tierra. ¿Por qué dejar que se convierta en cadena que sujeta o en celda que aprisiona? ¿Por qué dejar que él sea el timón de vuestra vida? ¿Acaso es justo que un ciego guíe al que tiene vista en sus ojos? 05-126.17 Yo soy quien os da a conocer la vida en todas sus fases; ella es el sustento del cuerpo y del espíritu; quien cumpla con las leyes del espíritu y con las leyes humanas, ha consagrado su vida entera al Creador. 05-126.18 Yo seré precursor de vosotros cuando estéis por llegar al valle espiritual; siempre voy delante. Que no caiga vuestro espíritu jamás en la ociosidad, que procure dar siempre un paso más en el camino del progreso que es perfeccionamiento. 05-126.19 No os conforméis con decir: Creo en el Señor, mostrad vuestra fe en lo que hagáis. No digáis tan sólo de palabra: Yo amo al Padre; someteos a la prueba para que sepáis si en verdad me amáis. 05-126.20 Os he hablado y mi palabra es unción; os he ungido como maestros, 05-126.21 ¿Por qué me siguen desconociendo cada vez más los hombres, a pesar de que la mente humana se ha iluminado con nuevos adelantos? Porque atendiendo tan sólo a cultivar el árbol de la ciencia, han venido descuidando el perfeccionamiento del espíritu. 05-126.22 Ya os había dicho: "Velad y orad para que no caigáis en tentación, pero hasta la oración, que es el lenguaje que emplea el espíritu para hablar con su Señor, ha sido olvidado. Es un idioma desconocido para los hombres de este tiempo. 05-126.23 Cuando alguna vez sienten la necesidad de orar, no encuentran palabras con qué expresarse ante Mí; sin embargo, Yo entiendo a perfección lo que cada uno pide, sin necesidad de palabras ni pensamientos; mas cuando mi Espíritu les responde, ellos no me entienden, porque no se han preparado; entonces la voz de su Maestro que debiera series familiar, es para ellos desconocida. 05-126.24 Si la oración que he enseñado a la humanidad se hubiese practicado con pureza, de generación en generación, los hombres habrían alcanzado cada vez mayor espiritualidad para escuchar mi voz; entonces en este tiempo su comunicación espiritual con lo divino les serviría para formar un mundo más amable, más justo y más real que el que han creado con su materialismo. 05-126.25 ¿Por qué habéis creído que el espiritualismo es algo que se opone al desenvolvimiento de vuestra vida material? ¿Cuándo he condenado a vuestra ciencia aplicada al bien de la humanidad? Si alguno se atreviese a decirlo, no sería justo con su Padre. 05-126.26 Por medio de la espiritualidad se logra un grado de elevación que permite al hombre concebir ideas más allá de lo que puede su mente presentir y tener potestad sobre lo material. 05-126.27 Ahora pensad, si la elevación del espíritu se emplea en el estudio de la creación material que la naturaleza os presenta, o de cualquier otro ideal humano, ya podéis imaginar los frutos que podríais obtener cuando vuestros descubrimientos no fuesen debidos tan sólo al escrutinio con la mente, sino que también interviniera la revelación espiritual que os hiciere El que todo lo ha creado. 05-126.28 Velad y orad, vuelvo a deciros, para que lleguéis a conocer mi voz, para que llegue a vosotros mi inspiración y la podáis entender, porque muchas son las lecciones que aún tengo que deciros. 05-126.29 Vengo a salvaros de vuestro naufragio; Yo soy el faro que brilla entre las tinieblas; buscadme, confiad en Mí y Yo os ayudaré a transformar vuestra vida en un mundo de paz, de virtud y de elevación espiritual. 05-126.30 Compartid Conmigo el gozo que experimenta mi Espíritu, cada vez que plantáis uno de los árboles que deben dar su sombra a la humanidad. Siete recintos abrieron sus puertas en el presente año de 1944, como una representación de los siete que implantó Roque Rojas en 1866; mas si aquellos primeros se dividieron y no supieron vivir en armonía, vosotros llevad vuestro cargo con obediencia y fraternidad Imitad al sexto recinto del cual provenís y perseverad en mis mandatos; formad los siete una misma sombra y dad a todos el mismo fruto; este es un pacto que habéis hecho con mi Divinidad. Antes de que brote de vuestro corazón el juramento de seguirme, os pruebo, os purifico y fortalezco, para que vuestro propósito sea inquebrantable y la conciencia os diga que esa promesa ha quedado escrita ante el arca de la nueva alianza. 05-126.31 El pacto que Conmigo hacéis, no es un compromiso material, es un cargo espiritual que habéis aceptado contraer con vuestro Padre, con Aquel que ha hecho todo lo creado; Yo os enseño a cumplir vuestra misión espiritual, mas también os encargo que cumpláis todo compromiso y toda promesa que en lo humano hagáis, para que os reconozcan por la verdad de vuestro espíritu y por la sinceridad de vuestro corazón; haced que vuestro sí, sea siempre sí, y vuestro no, sea siempre no; entonces habrá confianza en que vuestras determinaciones sean siempre firmes. Nunca rompáis un pacto sagrado, como son el del matrimonio, el de la paternidad y el de la amistad. 05-126.32 Si el desconocer los deberes y compromisos humanos acarrea tan grandes sufrimientos, ¿qué será cuando deis la espalda a una misión espiritual contraída con vuestro Señor? Es verdad que mi causa requiere renunciaciones y sacrificios, mas también os digo, que es el ideal que no defrauda jamás a quien lo persigue; el que alcance la meta, logrará la inmortalidad. Ahora os digo, estudiad a fondo mi palabra para que no forméis un grupo aparte en la tierra; llegad a un grado de comprensión y de preparación que os permita vivir espiritualmente con todos y no divididos. Mi doctrina no viene a sembrar simiente de división. 05-126.33 Se acerca el tiempo en que sea la verdad, la razón y la luz, las que se impongan a la fuerza, a la violencia y al temor; mas ¿cuándo podrá decir el hombre como Cristo: "Mi reino no es de este mundo", y sin desconocer nada de lo creado, tomándolo todo con justa medida, reconozca que los bienes terrenales son pasajeros, Comprended que la verdadera fuerza está en el espíritu, que el poder de la tierra, sus vanidades, sus glorias y el esplendor de su ciencia, por largo que sea su reinado, sucumbe ante la eternidad. 05-126.34 Con su falsa grandeza muchos desengaños ha sufrido la humanidad, y en verdad os digo que otros mayores sufrirá. ¿Qué será de los hombres cuando su conciencia, que es su juez, los despierte y contemplen su obra? Su dolor será acerbo, su arrepentimiento grande, y entonces su reacción será buscar una senda espiritual para expiar sus faltas; ese tiempo será de exaltación religiosa, que alcanzará la mayor altura de fanatismo; entonces vendrán las luchas y batallas entre religiones y sectas; vosotros permaneced despiertos y no vayáis a esperar que el rumor de aquella lucha sea el que venga a despertaros, porque entonces no sabréis dónde están vuestras armas para luchar. Mirad cómo estoy multiplicando el número de estos recintos a los que en sentido figurado llamo árboles, con el fin de que sus ramas se extiendan ofreciendo sus frutos. 05-126.35 Estoy construyendo el templo del Espíritu Santo; mas cuando éste haya sido construido, no existirán o habrán perdido su razón de ser los recintos, los templos y santuarios, junto con sus símbolos, sus ritos y sus tradiciones; entonces sentiréis mi grandeza y mi presencia, reconoceréis por templo el universo y por culto el amor a vuestros semejantes. Del seno de la madre naturaleza brotarán nuevas luces, que harán de vuestra ciencia un camino de bonanza, porque estará encausada por la conciencia que es la voz de Dios. 05-126.36 No será ya el cerebro él señor del mundo, sino el colaborador del espíritu, quien le guiará y le iluminará. 05-126.37 En estos tiempos en que el amor y la caridad han huido del corazón de los hombres, el Padre os dice: Tranquilizaos y descansad. 05-126.38 Os he probado en todos los tiempos y más aún en el presente; os habéis preguntado cuál será la causa de vuestros dolores, eleváis vuestro espíritu para conversar Conmigo y me decís: Mis sufrimientos son mayores que los de mis herrmanos. No, hijos míos, la guerra con todas sus consecuencias no ha llegado a vuestra nación. Otros sufren más que vosotros. Si sentís dolor, es porque lleváis el peso de una gran responsabilidad y porque estáis sintiendo el dolor ajeno. Si por ellos sufrís, benditos seáis, porque vuestra obra dará buenos frutos. Trabajad entre la humanidad y mi palabra os alentará a cada instante. 05-126.39 Sentís que el juez está en este tiempo muy cerca de vosotros y cada uno se dispone a dar cuenta de su trabajo. Penetráis en recogimiento, examináis vuestro corazón y esperáis que la voz de vuestra conciencia os señale vuestros errores, y Yo os digo: He mirado que habéis puesto vuestro espíritu y corazón en vuestras obras, que a veces habéis ido más allá de vuestros deberes, llegando al sacrificio por cumplir mis mandatos, por ello os bendigo; mas en verdad Yo no os he pedido sacrificios; hay obras que Yo haré por vosotros, porque están fuera de vuestras posibilidades. Vosotros sólo debéis orar y confiar. 05-126.40 Hoy, que he venido a comunicarme con los hombres, encuentro que ellos y sus costumbres han cambiado, y para comprenderme y seguirme tienen que luchar más. El pecado se ha multiplicado y el ambiente está contaminado. Las malas influencias invaden y causan trastorno, ofuscando la mente y el corazón; y en medio de este ambiente lucha el pueblo de Israel por alcanzar su liberación y ayudar a la humanidad. Vuestros méritos serán mayores, si trabajáis pacientes y humildes por mi obra, venciendo las difíciles condiciones de vida que padecéis. 05-126.41 Si os sentís preparados para hablar de mi doctrina, hacedlo; si aún no habéis analizado y vuestra palabra no tiene fuerza para convencer, esperad un tiempo más, seguid escuchándome hasta que hayáis asimilado mi enseñanza. 05-126.42 ¡Cuántos hay que escuchando mi Palabra a través del entendimiento humano, no me han creído ni se han convencido! ¡Cuántos más dudarán de vosotros si no os preparáis! El mundo vendrá a vosotros con sus armas, con sus teorías, y si no estáis preparados, debilitaréis. Os escudriñarán sin piedad, os preguntarán cómo habéis recibido la revelación de mi venida, por qué medio habéis recibido mi doctrina, y vosotros contestaréis a cada una de sus preguntas. Seréis benévolos e indulgentes, buscaréis la forma más clara para explicar la verdad de mi palabra, para hacerles comprender su sentido y les ayudaréis para que puedan iluminarse. 05-126.43 Mi paz dejo entre vosotros, saboreadla, disfrutad de ella hasta el punto en que vuestra vida os lo permita, porque el reino de paz no ha descendido aún entre los hombres. Hoy vivís un tiempo de caos, de perturbaciones, mas Yo he venido a traeros el antídoto de todo mal y os prometo en cumplimiento a mi palabra de los tiempos pasados, que la paz vendrá como aurora radiante a iluminar vuestro espíritu y que de este tiempo de dolores no quedará huella. 05-126.44 Ya se acerca el tiempo en que nuevas generaciones llenas de gracia habiten la tierra trayendo una misión sagrada, entonces se cumplirá mi palabra que os dice: "Los postreros serán Primeros y los primeros postreros". Cada uno cumpla en su etapa porque no sabéis si os conceda venir en el tiempo de paz. 05-126.45 Sentid mi consuelo, humanidad. Vivid en Mí y no temeréis el rigor de las pruebas. 05-126.46 María, vuestra intercesora, os bendice, Yo os bendigo también. 05-126.47 El mundo cristiano olvida muchas veces las obras espirituales de Jesús, por darle mayor importancia a algunos de sus hechos materiales. Así por ejemplo su pobreza humana, la confunde con su humildad, y su dolor físico con la verdadera pasión que en Espíritu vivió; y su sangre corporal la toma como la que lavó los pecados del mundo, olvidando que la verdadera sangre, aquella que es vida eterna para el espíritu, es la esencia de su palabra. 05-126.48 El Maestro os dice, que si aquel cuerpo hubiese tenido razón de habitar por siempre entre vosotros, el Padre lo hubiese protegido de sus verdugos, o una vez muerto, si en algo hubiese sido útil para vuestra salvación, os lo hubiese dejado; pero una vez concluida su misión en aquella cruz, ya no pudieron contemplarlo vuestros ojos, para que buscaseis del Divino Maestro lo que de El deberíais de tomar, su palabra, sus obras, su humildad y todos sus ejemplos de perfecto amor. 05-126.49 Desaparecida de la tierra aquella forma humana, sólo quedó flotando en las conciencias la esencia divina del Verbo, que habló en Jesús. Eso es lo que debéis de buscar, la esencia, el sentido espiritual de aquel mensaje de vida y amor. 05-126.50 Dejad de adorar a vuestro Padre a través de formas materiales, para que aprendáis a amarle directamente con el espíritu. 05-126.51 Cuando alguien preguntó a Jesús: ¿Tú eres rey? el Maestro contestó: "Yo para éso he venido"; mas todos dudaban de que Aquel pudiera ser rey a juzgar por la pobreza de su indumentaria. Nadie vislumbraba detrás de la humildad de aquel hombre la majestad del que hablaba, ni presentía en el fondo de aquella palabra la promesa de un reinado de paz, de amor, de ventura y de justicia. 05-126.52 La mirada humana se detiene siempre en lo exterior; no analiza, de ahí provienen las interpretaciones injustas y erróneas del hombre. 05-126.53 ¿Sabéis que Jesús fue interrogado, insultado y aun negado en aquel tiempo? ¿Sabéis que ni sus propios discípulos sabían decir quién era El, cuando se les interrogaba? De la misma manera en este tiempo se preguntará el mundo quién es el que os ha hablado, y muchos negarán que haya sido Cristo, el que ha conversado con vosotros, Entonces algunos de mis discípulos se confundirán y no sabrán quién es el que les ha hablado, si ha sido el Padre, el "Verbo", o el Espíritu Santo, a lo cual Yo os digo, que así como una sola es la verdad, una sola es la esencia divina que os he dado a través de los tiempos, así le llaméis: ley, doctrina o revelación. 05-126.54 El que ha amado esa verdad y ha seguido esa luz, ha amado y seguido a su Padre. 05-126.55 El discípulo espiritual debe buscar siempre la esencia de mis obras, para que descubra la verdad en mis mensajes divinos. Veréis entonces cuan sencillo es encontrar el sentido de todo aquello que unos envuelven en el misterio y otros complican con sus teologías. 05-126.56 Espiritualidad quiere decir sencillez; ¿por qué complicar entonces lo que es simple, claro y diáfano como la luz? 05-126.57 En este tiempo os habéis levantado en pos de mi palabra, para calmar en ella vuestra sed de justicia y de amor. Me oís como buenos discípulos y contemplo atentos pasar las páginas del libro de la enseñanza. Sois los escogidos, no os sorprendáis cuando os digo estas lecciones. Mas no sois los únicos privilegiados; en mi obra de equidad y de amor he donado a todos los espíritus con preciosos atributos. Vosotros que habéis sido llamados antes, no os engrandezcáis; preparaos tan sólo para que podáis cumplir con vuestra misión y ser comprendidos y seguidos por vuestros hermanos. 05-126.58 Siempre me habéis buscado para darme gracias por los beneficios que os concedo. Y mi Espíritu, a quien no alcanzáis a contemplar, es el que os habla con claridad en esta forma. No permitiré que los portavoces, de quienes me sirvo, mientan. Yo me haré sentir en su conciencia y ellos sabrán que su trabajo es grato por la paz que experimente su corazón. 05-126.59 Yo colmaré vuestra ambición de progreso. A todos pongo en el principio del camino para que deis comienzo a la jornada. 05-126.60 Reconoced que la razón de mi tercera venida entre vosotros es mi amor a la humanidad. He venido en Espíritu a cumplir mi promesa. 05-126.61 Os dije en aquel tiempo: "El que conoce al Hijo, conoce al Padre". Yo di testimonio de Mí. En este tiempo vengo a esclarecer con la luz de mi Espíritu, lo que era misterio para la humanidad. Os ilumino para que reunáis en un solo libros los mandatos de Jehová, la palabra de Jesús y las revelaciones que mi Espíritu Santo os está haciendo en este tiempo, y confirméis que he venido a vosotros para dar testimonio de mi verdad en tres tiempos. 05-126.62 Mi palabra de los tiempos pasados no ha sido debidamente interpretada, mas la semilla está en el espíritu y ahí será cultivada por Mí. 05-126.63 Israel puede conversar con su Dios desde un elevado plano espiritual. Venid a Mi y si tenéis dudas, preguntad. He querido que os conservaseis en comunicación constante Conmigo, pero vosotros queriendo espiritualizaros, habéis caído en misticismo o en fanatismo. Y mi voluntad es que comprendáis mi palabra, que aconseja la sencillez y la pureza en todos vuestros actos. 05-126.64 Hoy venís en corto número a escucharme, mas las legiones espirituales que se acercan a Mí en estas manifestaciones, son inmensas. Mi palabra es como agua purificadora que a todos limpia. Vengo a enseñaros para que sintáis vuestra responsabilidad y no me digáis más tarde: No supe lo que hice, me faltó luz, mis padres no me aconsejaron, mi hogar fue nido de discordia. He contemplado que los hijos desconocen a los padres, que los padres no dan buen ejemplo a sus hijos, que hermanos con hermanos se hacen guerra, y Yo os pregunto: ¿Cuándo estaréis unidos? Yo siempre os he enviado seres virtuosos a la tierra, para que os aconsejen y os hagan progresar en vuestro mundo. 05-126.65 Si sois esposos, llevad presente que el hombre y la mujer que se han unido en matrimonio, deben hacer de su hogar un templo, para que en él podáis cobijar y conducir a vuestros hijos. No les dejéis herencia de dolor. Cada uno de vosotros en vuestro paso por la vida encontraréis justa compensación a vuestras obras. 05-126.66 Así como buscáis agradar a un amigo, buscad agradarme a Mí. Solicitad, pedid y os daré. Os he formado para recreo de mi Espíritu y me complazco en concederos lo que os ayude en vuestra evolución. 05-126.67 La tentación os inspira odio, y el hombre que es débil por naturaleza, hace obras de destrucción en el corazón de su hermano. Y os pregunto: ¿Qué derecho tenéis para destruir lo que Yo he creado? ¿Por qué matáis la fe, por qué censuráis? La humanidad no hace en este tiempo obras gratas delante de Mí, mas la luz de mi Espíritu brilla y os preparo para que combatáis la iniquidad. Os invito a luchar para que arrojéis de vosotros lo que es perjudicial, lo que os hace retroceder en vuestra evolución. 05-126.68 Vivificaos en Mí. Tomad mi palabra para que no volváis a tener hambre. Hoy hacéis festín en la mesa, saboreáis mi pan, y siempre recordaréis que el Maestro sentó a su mesa a sus discípulos, conversó con ellos y los alimentó para una eternidad. Os he dicho que, cuando me invocáis con vuestro corazón limpio, Yo soy con vosotros. He oído vuestra plegaria y por eso he descendido, vedme con los ojos de la fe, que son los que he preparado; estoy delante de vosotros y os he hecho acreedores a mi presencia. Reconocedme por la verdad de mi palabra. Este es el regazo del que os habíais alejado; mas siempre que el mundo os aparte de Mí, haced un esfuerzo por retomar, y este seno amante estará siempre abierto para que penetréis en él. 05-126.69 Así corno Yo vine a vosotros en el Segundo Tiempo en señal de alianza con el hombre y volví al Padre, hoy he venido por un tiempo y mi rayo universal será retenido en 1950; por eso os he dicho que esta manifestación ya no la tendréis después de ese año. Entonces os comunicaréis Conmigo de espíritu a Espíritu y mi gracia descenderá a vuestro corazón. Llegará el día en que os sentiréis muy cerca de Mí, corazones sencillos de mi pueblo. Servidme sirviendo a vuestros hermanos; convertíos en doctores, y si pagasen con una sonrisa vuestra caridad, deberéis quedar satisfechos. Yo escribiré en el más allá vuestras obras. 05-126.70 Amad a María, vuestra dulce Madre, buscadla espiritualmente; no pongáis delante de vosotros efigie alguna para sentirla cerca. Ella es la ternura de Jehová, que habéis visto manifestarse en todos los tiempos. Es vuestra intercesora divina. Amadla, para que Yo pueda decirle nuevamente: "¡Madre, he ahí a tu hijo!" ¡MÍ PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 127 05-127.01 Cerrad vuestros ojos materiales ante esta manifestación, porque es vuestro espíritu con el que deseo conversar. 05-127.02 Os prometí volver y no podía dejar de asistir a esta cita espiritual con vosotros. 05-127.03 Tened paz para que me escuchéis con atención y dejéis que el cincel de mi palabra vaya modelando vuestro espíritu. 05-127.04 Caminasteis mucho en busca de un lugar que os brindara paz y no lo encontrabais, y cuando vinisteis por vez primera a estos humildes lugares para oír mi palabra, no os imaginasteis que en ellos, tan pobres y humildes, fueseis a encontrar la paz que tanto habíais anhelado. 05-127.05 Vengo a conquistamos por medio del amor, para ello os estoy dando esta enseñanza, para que con ella doctrinéis a vuestros hermanos, a los viajeros, a los caminantes, con la solicitud y caridad con que Yo os he recibido. 05-127.06 No sólo de pan vive el hombre, porque en él existen hambre y sed que no provienen del cuerpo, y que, para calmarlas tienen que buscar el agua y el pan espiritual. Mas es preciso que el dolor os toque para que comprendáis mis enseñanzas. 05-127.07 Algunos me preguntan: Señor, ¿por ventura el amor humano es ilícito y aboninable delante de Ti y sólo apruebas el amor espiritual? 05-127.08 No, pueblo. Bien está que al espíritu le corresponden los más elevadas y puras amores, mas también en la materia deposité un corazón para que amase y le di sentidos para que a través de ellos amase a cuanto le rodea. 05-127.09 La vida humana se la confié al mundo espiritual para que viniese a habitar en la tierra Y va en ella poner a prueba su amor hacia Mí. Para ello dividí la naturaleza humana en dos partes, dando la más fuerte a una y la más frágil a otra. esas partes fueron el hombre y la mujer. Sólo unidos ambos seres podían ser fuertes y felices para ello fue instituido el matrimonio. El amor humano es bendecido por Mí. cuando está inspirado por el amor del espíritu. 05-127.10 El amor que radica únicamente en la materia, es propio de los seres irracionales, porque ellos carecen de una conciencia que ilumine su camino; por otra parte, os diré que de las buenas uniones tienen que brotar siempre buenos frutos y encarnar en ellos espíritus de luz. 05-127.11 Ya es tiempo de que purifiquéis vuestra simiente, oh pueblo, para que forméis una familia que sea fuerte de espíritu y de materia. Comprendedme, hijos míos, para que interpretéis bien mi voluntad, porque ya se acerca el año de 1950, y debéis recordar que es el que he señalado para que finalice mi comunicación. Quiero que ese día os encuentre preparados, porque sólo los que hayan logrado esa preparación podrán quedar firmes en sus puestos. Esos serán los que en el futuro den verdadero testimonio de Mí. 05-127.12 Pensad que sólo los que hayan logrado espiritualizarse podrán manifestar mi obra, porque los que no se hayan preparado para la nueva forma de comunicación, ¿cómo podrán tener la inspiración necesaria, para recibir mis pensamientos e interpretar mis mensajes? 05-127.13 Yo quiero que todos alcancéis el progreso para que vuestro testimonio sea en bien de la humanidad. Mirad que si unos pensaran de una manera y otros en forma distinta silo acarrearían confusión a las multitudes. 05-127.14 La esencia de esta palabra no ha variado jamás desde el principio de su manifestación, en que os hablé por conducto de Damiana Oviedo; el sentido de mi doctrina ha sido él mismo. 05-127.15 Mas, ¿dónde está la esencia de aquellas palabras? ¿Qué se hizo de ella? Ocultos se encuentran los escritos de aquellos mensajes divinos que fueron los primeros de este tiempo, en el que tanto se ha derramado mi Verbo entre vosotros. Es menester que esas lecciones salgan a la luz, para que mañana sepáis dar testimonio de cómo fue el principio de esta manifestación. Así conoceréis la fecha de mi primera lección, su contenido y el de la última que os entregue el año de 1950, año marcado para que esta etapa finalice. 05-127.16 Hoy, aún no presentís el caos que habrá en la humanidad después de que mi palabra se haya levantado, ni podéis imaginar el torbellino que tal hecho desencadenará entre las naciones. Vosotros debéis fijaros en que vuestra responsabilidad cada vez es mayor, porque en cada tiempo vais teniendo más y más luz. Ya es muy grande vuestra heredad y es indispensable que participéis de ella a vuestros hermanos los necesitados, antes de que abandonéis esta tierra. 05-127.17 Sensibilizad vuestro corazón para que entendáis mi palabra, porque aún no la habéis comprendido. ¿Cómo vais a poder recibir y entender mi palabra, cuando el mañana os la dé por inspiración? 05-127.18 Uníos en verdad y en espíritu y no os dividiréis ni en las más grandes pruebas. Un solo Dios, una sola voluntad y una sola palabra han sido con vosotros; por lo tanto, no podrán surgir en el futuro diferentes mandatos a los que ahora se os han dado. 05-127.19 ¿Osará alguien pasar por sobre mi voluntad? Eso equivaldría a que surgiese la división y la guerra en el seno de este pueblo, porque mientras unos habrían de refugiarse en la verdad, otros tomarían palabras falsas para desviar de la verdadera senda a las congregaciones. 05-127.20 No debilitéis, pueblo, recordad en todo instante que os he llamado "fuerte". Si Yo no he defraudado vuestra fe y os he probado que la esencia de mi palabra no es variable, ¿cómo podríais defraudar a vuestros hermanos, dándoles un mal ejemplo? Tiempo es de que vayáis preparando lo que vais a dejar a las generaciones venideras. 05-127.21 Muchos en su corazón me están diciendo: Maestro, ¿acaso estáis mirando que os vamos a ser infieles? ¿Cómo sería posible? Y Yo os contesto lo mismo que les dije a mis apóstoles en el Segundo Tiempo: "Velad y orad, para que no caigáis en tentación", porque es de todos vosotros conocido, que entre aquellos hubo uno que me traicionara y me vendiera; y no sabéis quien, diciéndose mi discípulo, lo haga en este tiempo. 05-127.22 Mi Espíritu os hace el llamado, mi voz de Maestro desciende a vuestro corazón y siempre estará cerca de vosotros el Espíritu de vuestro Padre Celestial, que os buscará para daros su caricia. 05-127.23 Yo soy la cumbre que todo espíritu debe buscar, porque el que llegue a ella, alcanzará a contemplar toda la belleza de la creación y el esplendor de las obras de su Padre. 05-127.24 Viene mi palabra a cincelar vuestro corazón, a esculpir vuestro espíritu, hasta hacerle semejante en luz a mi Espíritu. 05-127.25 Mirad que no os halláis ante entendimientos confundidos, sino delante de quien viene a probaros la perfección y la verdad de una ley. Os he acercado al árbol de la vida, de cuyas ramas penden los buenos frutos. Hoy hay festín en mi casa; muchos os encontráis ante mi mesa; mas, ¿quiénes de los presentes me volverán mañana la espalda? Sólo Yo lo sé. 05-127.26 Todo el que aspire a una heredad espiritual, venga a mi mesa, siéntese Conmigo y coma de este pan, para que cuando se levante, se sienta dueño de mi paz, y su espíritu quede convertido en un eslabón más de la cadena de amor que estoy formando, y con la cual estoy uniendo a mis hijos. 05-127.27 Llegad, llegad y llamad a mis puertas. Venid, parias, comed y vestíos, mas luego id tras de mis huellas. Conoced las leyes dictadas por Mi y cumplidlas, para que no bebáis el cáliz de la amargura. Comprended que quien se aleja del camino perfecto, se aleja de mi reino y está en peligro de encontrar la muerte. 05-127.28 Os estoy dando más de lo que cada uno puede necesitar; ¿por qué? Es para que deis a vuestros hermanos de lo mucho que os he confiado; pero espiritualizaos, para que no sólo os lleguen a conmover las penas que contemplen vuestros ojos, sino aun aquellas que estén más allá de vuestra mirada, porque no estarán fuera del alcance de vuestra caridad. Vuestra sensibilidad tampoco deberá concretarse a sentir las penas de los seres de este mundo; no, también deberéis presentir cuando en lo invisible se acerca a vosotros un espíritu en busca de caridad. En esos casos, sólo la espiritualidad os podrá revelar estas necesidades. 05-127.29 ¡Cuánto gozo experimentará mi Espíritu, cuando contemple que el río de la vida, que brotó de mi seno, está pasando de unos a otros, calmándoles su sed y lavándolos de sus impurezas! 05-127.30 Aprovechad vuestra vida, porque ella es breve; un año es un instante que se pierde en la inmensidad del tiempo. Seguid mansamente los designios del Padre y no perderéis uno solo de los instantes preciosos de vida que se os ha confiado. 05-127.31 Os he dicho que mis complacencias han terminado y que debéis analizar, a fin de que comprendáis lo que quiero deciros. La tolerancia que he tenido para con vuestra vida egoísta y materializada, ha llegado a su límite; sin embargo, nuevas complacencias tendré con vosotros, mas ellas serán de índole espiritual. 05-127.32 El libro está abierto; fui Yo quien lo abrió, sus páginas os mostrarán constantemente su divino contenido. 05-127.33 Mi mirada os envuelve en estos instantes en que vuestra oración ha llegado hacia Mí. Sobre vuestro espíritu ha descendido mi luz de Padre, de Maestro y de Juez. Sí, pueblo, porque es el día en que desciendo a recoger vuestra ofrenda, a preguntamos cuál es el fruto de las obras que hoy venís a presentar. 05-127.34 Vuestro espíritu calla, vuestro corazón se detiene y vuestra conciencia asiste a vuestro juicio. 05-127.35 Ya no os contemplo como a pequeños niños, pues sois grandes espíritus que fueron colocados por Mí en el camino de la perfección espiritual desde el Primer Tiempo. Por eso os he llamado primogénitos y os he convertido en confidentes y herederos de mi Espíritu; por eso vengo a pediros cuentas y a preguntaros qué habéis, hecho de vuestro espíritu y también de esa materia, que como un instrumento os ha sido confiado. Os he enviado en este Tercer Tiempo con la delicada misión de dar a conocer la luz del Sexto Sello y para que en torno vuestro, se congreguen las grandes multitudes que habrán de formar mi pueblo. Me he comunicado a través del entendimiento humano para doctrinaros y prepararos, y he fijado corno término para esta comunicación el año de 1950. Tenedlo presente porque ese día ya se acerca y debéis examinaros con tiempo a la luz de la conciencia, para que sepáis si habéis aprovechado o no el tiempo confiado. 05-127.36 Os he concedido la gracia de la comunicación del mundo espiritual de luz, para que él os haga más fácil la jornada y he enviado a Elías delante de vosotros, para que os limpiase el camino y os reanime en las pruebas. 0s he enviado el ángel de la paz, para que sintáis su influencia, defendiéndoos contra la amenaza de las guerras y de los elementos desatados. 05-127.37 Os estoy hablando como Padre, mas no me busquéis como juez. Os amo y os he esperado mucho, mas recordad que mi juicio será inexorable sobre el universo y que deberéis estar unificados en Mí para que os levantéis a entregar por doquier la palabra del Maestro. 05-127.38 Si aspiráis a la paz y a la felicidad y si queréis tener derecho a la salud y al bienestar, reconoced que estas gracias sólo las lograréis amando a vuestros semejantes, perdonando a los que os ofenden, compartiendo vuestro pan con el menesteroso, ese pan inagotable del espíritu que a torrentes os he dado. 05-127.39 Sed espíritus de paz en estos tiempos de guerra en los que vuestra oración sea como un manto de fraternidad que se extiende sobre todo el orbe. 05-127.40 Contemplo la tierra enrojecida por la sangre humana, y a los hombres que no cesan en sus crímenes. Atraed mi paz hacia el mundo, porque de lo contrario, mi justicia será de nación en nación, y vosotros también tendréis que responderme de vuestra falta de caridad. 05-127.41 No quiero contemplaros ante Mí como reos; quiero veros siempre como a mis hijos, para quienes mi amor de Padre está siempre dispuesto a socorreros; Yo os he creado para gloria de mi Espíritu y para que os recreéis en Mí. 05-127.42 No me detengo a contemplar vuestras faltas, ni quiero ver vuestro pecado; quiero ver en vosotros el propósito de enmienda y el ahinco espiritual dentro de mi obra. 05-127.43 Aprended a amarme espiritualmente, como Yo os amo, borrando con mi perdón vuestras manchas. Si esta vida en el valle de lágrimas es para vosotros un destierro, llorad y desahogad vuestro dolor en Mí y fortaleceos, porque vuestro espíritu se está purificando. Llevad vuestra cruz con paciencia y con resignación, dejando brillar en vuestro corazón la llama de la fe y de la esperanza. 05-127.44 Volved vuestra faz y contemplad a la humanidad huérfana de paz; mas perdonadla, si el efecto de su guerra se dejase sentir en vosotros. 05-127.45 Yo bendigo a los que han resistido las pruebas que les he enviado; bendigo a los que han trabajado en mi campiña; bendigo las manos que han sanado enfermos y a los hombres y mujeres que se han regenerado. Bendigo a los enfermos que en medio de su dolor me han bendecido y a todos los que han atribuido a mi caridad los beneficios que han recibido. Mas no sólo bendigo a quien me ama o me reconoce, bendigo a todos mis hijos con el mismo amor. 05-127.46 Es mi voluntad que destruyáis en vosotros todo fanatismo y todo lo que sea superfluo en vuestro culto, porque quiero encontrar en vuestro espíritu el verdadero santuario a mi Divinidad. 05-127.47 Depositad mi bálsamo en los enfermos, mas si con toda vuestra preparación y caridad no llegaseis a sanar a algunos de ellos, dejadme esa causa a Mí, que Yo respondo de ello. Yo os digo, que si alguno de mis discípulos llegase a alcanzar la espiritualidad perfecta, sería semejante a Jesús, que con la mirada, con la voz, con la voluntad o con sólo tocar, sanaba a los enfermos v levantaba a los muertos. 05-127.48 Discípulos, así como he descendido a recibir el fruto de este pueblo, he venido a recoger la cosecha y el tributo de todo el universo, de todas las naturalezas, de todos los reinos, de todos los mundos y moradas, de todos los seres conocidos y desconocidos para los hombres, desde los más perfectos hasta los más distantes de la perfección. Sobre de todos estoy derramando mi luz y haciendo sentir mi presencia. 05-127.49 La humanidad vive espiritualmente el Tercer Tiempo; mas todo aquel que no sepa lo que significa Tercer Tiempo, que estudie y se profundice en mi palabra que os está haciendo grandes revelaciones; aunque mucho de lo que tenéis que llegar a saber, no lo conoceréis en esta vida, porque vuestra inteligencia no lo alcanzaría a comprender. Cuando penetréis en la vida espiritual, nuevas revelaciones os haré. 05-127.50 En este instante hablo a las naciones de la tierra. Mi luz la tienen todos, con ella reflexionarán en que han llegado a tomar la vida como si fuesen los dueños de ella. En verdad os digo, que vuestra destrucción y vuestro dolor ha levantado profundo arrepentimiento en muchos y ha despertado a millones de seres a la luz, que me buscan e invocan, y de ellos se levanta un clamor que llega hasta Mí, preguntando: Padre, ¿acaso la guerra no cesará en 1945, ni vendrás a secar nuestras lágrimas y a traernos la paz? PROFECIA RECIBIDA EL 1o. DE ENERO DE 1945: 05-127.51 He aquí mi presencia entre vosotros, ¡oh siete naciones! ¡Siete cabezas que os habéis levantado en el mundo delante de Mí! 05-127.52 INGLATERRA: Yo os ilumino. Mi justicia grandemente os tocará todavía, mas os doy la fuerza, toco vuestro corazón y os digo: Vuestras ambiciones caerán, vuestros poderíos os serán quitados y a nadie le serán dados. 05-127.53 ALEMANIA: Toco en este instante vuestra soberbia y os digo: Preparaos, porque vuestra semilla no perecerá. Nuevas tierras me habéis pedido y los hombres se han interpuesto en mis altos juicios. Yo toco vuestra cerviz y os digo: Tomad mi fuerza y confiad en Mí que Yo os salvaré; mas si en Mí no confiareis y os entregaseis a vuestra soberbia, caeréis y seréis esclava del mundo; mas esa no es mi voluntad, porque es el tiempo en que vengo derribando a los señores y libertando a los esclavos y cautivos. Tomad mi luz y levantaos. 05-127.54 RUSIA: Mi Espíritu todo lo contempla. No será vuestro el mundo. Yo seré quien, reine sobre todos vosotros. No lograréis borrar mi nombre, porque Cristo que os habla, reinará sobre todos los hombres. 05-127.55 Desmaterializaos y preparaos para una nueva vida, porque si así no lucre, Yo quebrantaré vuestro orgullo. Os entrego mi luz. 05-127.56 ITALIA: No sois ya el Señor de los tiempos pasados; hoy el escarnio, la esclavitud y la guerra os han destruido. Una gran purificación estáis atravesando por vuestra degeneración. Mas os digo: Regeneraos, apartad vuestro fanatismo e idolatría y reconocedme como el Señor de los señores. Yo derramaré nuevas inspiraciones y luz entre vosotros. Tomad mi bálsamo y perdonaos los unos a los otros. 05-127.57 FRANCIA: Me hacéis presente vuestro dolor. Vuestro lamento llega hasta la altura de mi solio. Yo os recibo. Ayer os levantásteis como señor, ahora sólo me presentáis las cadenas que arrastráis. No habéis velado ni orado; os habéis entregado a los placeres de la materia, y el dragón ha hecho presa de vosotros. Mas Yo os salvaré, porque el clamor de vuestras mujeres y el llanto de los niños llega a Mí. Queréis salvaros, y Yo os doy mi mano, pero en verdad os digo: Velad, orad y perdonad. 05-127.58 ESTADOS UNIDOS. En este instante también os recibo. Contemplo vuestro corazón, no de piedra, sino de metal, de oro. Vuestro cerebro de metal lo encuentro endurecido. No encuentro amor en vosotros, no descubro espiritualidad sólo veo grandeza, ambiciones y codicia. 05-127.59 Seguid, mas os pregunto: ¿Cuándo mi simiente va a enraizar profundamente en vosotros?; ¿cuándo derrumbaréis vuestro "becerro de oro" y vuestra "torre de Babel", para edificar el verdadero templo del Señor? Yo os toco la conciencia, desde el primero al último y os perdono. Os ilumino para que en la hora suprema, cuando la prueba llegue a la culminación, no se ofusque vuestra mente, sino que penséis con claridad y recordéis que Yo soy antes que vos 05-127.60 Os doy luz, fuerza y potestad. No os intercaléis en mis altos juicios, porque si desobedecieseis mis mandatos o traspasaseis el límite que señalo, el dolor, la destrucción, el fuego, la peste y la muerte serán con vos. 05-127.61 JAPON. Os recibo y os hablo. He penetrado en vuestro santuario y todo lo he contemplado. No queréis ser postrero, siempre habéis querido ser primero y en verdad os digo: Esa simiente no es grata delante de Mí. Es menester que apuréis el cáliz de amargura, para que se purifique vuestro corazón. Es necesario que vuestra lengua se rnezcie con las otras lenguas; es menester que el mundo se acerque a vosotros. Cuando el mundo se encuentre preparado y limpio, os llevará simiente que Yo le he de entregar, porque a nadie contemplo preparado. 05-127.62 No contemplo en vosotros la simiente espiritual de mi Divinidad. Mas Yo prepararé el camino. Pronto habrá caos de idleas en el universo, confusión de ciencias y teorías, y después de ese caos llegará la luz a vosotros. 05-127.63 Yo a todas os preparo y perdono y hago que penetréis al camino certero. Cuando el momento sea marcado y llegue la paz a las naciones, no seáis reacios, no os intercaléis en mis altos juicios, ni es opongáis a mi voluntad. Si las naciones firmaron, vos no las traicionéis, porque entonces Yo descargará mi justicia sobre vosotros. 05-127.64 ¡Siete naciones! ¡Siete cabezas! Os ha recibido el Padre. Ante vosotras, bajo vuestro dominio, se encuentra el mundo. Vosotros me responderéis de él. 05-127.65 Sea la luz del "libro de los siete sellos" en cada una de las naciones, para que los hombres se preparen conforme es mi voluntad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 128 05-128.01 Vengo a daros mi palabra que es escala que conduce a mi reino. Si practicáis lo que Yo os enseño, despertaréis a una nueva vida. Todo aquel que quiera perfeccionarse, encontrará preparado el camino. Mi voz os está haciendo el llamado porque todos sois mis hijos muy amados. 05-128.02 Venid a Mí y poseed mi reino. Venid, niños y mancebos, que Yo me complazco en escuchar vuestra petición. Mujeres solitarias, Yo soy el casto esposo que viene a acompañaros; varones amados, sed conmigo. A todos os contemplo vencidos por las pruebas, mas de ellas vengo a levantaros. No os sorprenda que así venga a buscaros. ¿No habéis contemplado en mi caridad reflejado el amor? ¿No habéis visto también a la Madre llorar de amor por la humanidad? El cáliz que todos bebéis es muy amargo, mas él os purifica, pues esas lágrimas que derramáis, son como las esencias que vertió Magdalena cuando ungió los pies de Jesús. Ahora, como entonces, os perdono vuestros pecados. 05-128.03 Vais por el mundo encontrando maldad y tenéis que pasar sobre ella, sin mancharas, mas mi fuerza os sostiene para que no caigáis, porque sin ella debilitaríais. Sed prudentes, velad, orad y seréis invencibles. 05-128.04 Contemplo a la humanidad espiritualmente pobre, porque el poder que ha adquirido es material. Ante lo espiri- tual las obras materiales son pequeñas, éstas no harán inmortal a los espíritu; sólo los méritos que se logran en la lucha por el bien, le darán vida eterna y lo harán fuerte. 05-128.05 El soberbio cree poseer la fuerza, aunque las pruebas le dicen a cada paso que no es absoluto, que su grandeza es falsa. La fuerza que os entrego, aprovechadla en la práctica del bien. 05-128.06 No Pongáis en duda mis palabras. Vengo a daros una simiente de fe, para que la cultivéis y por ella sepáis apreciar mis Prodigios. He depositado en vuestro espíritu la luz de la conciencia, para que conozcáis las leyes que os he dado, y por medio de ellas rijáis vuestro espíritu y vuestra materia. En mi ensenanza encontraréis salud, paz, alegría; por eso os he he dicho que el que de este pan tomare, hambre no volverá a tener. 05-128.07 Vengo a mostrarme a vosotros para que me reconoz cáis, y más tarde deis a saber lo que os estoy entregando como heredad. 05-128.08 Vivís el presente y no sabéis lo que tengo destinado para vuestro futuro. Estoy preparando a grandes legiones de seres espirituales, que habrán de venir a morar la tierra, trayendo una delicada misión, y es necesario que sepáis que muchos de vosotros seréis padres de aquellas criaturas en quienes encarnarán mis enviados; vuestro deber es prepararos para que sepáis recibirles y conducirles. 05-128.09 La tierra está preparada por Mí y limpia como Yo la formé; si en ella existe algo malo, eso es obra de los hombres. ¡Cuánto mal, habéis hecho con vuestro pecado, humanidad!, aunque haya quien diga que no sois responsables de lo que ha pasado tiempo atrás, y Yo os respondo: Vuestro espíritu ha habitado la tierra en otros tiempos, ha faltado y la ha profanado. ¿Por ventura sabéis quién sois? ¡Cuánto debéis trabajar para restituir a la humanidad todo cuanto le habéis negado! 05-128.10 Cuando vengáis cansados, apoyaos en el báculo de la oración, pues en ella recobraréis fuerza. Oyendo mi palabra os elevaréis a regiones superiores, desde donde sentiréis mi presencia. Comprended que para cumplir con la ley, no basta elevar el espíritu a través de la oración, debéis hacer obras de amor y caridad. 05-128.11 Ya se acerca el momento en que esta manifestación concluya; mas tened siempre presente que mi Espíritu no se alejará de vosotros. 05-128.12 Al cesar de comunicarme en esta forma, esa será la señal de que ha tenninado la etapa de preparación. Yo sellaré el entendimiento de los que me han servido y les daré un descanso en la gran jornada, y les entregaré un galardón a los que han sido siervos obedientes en la campiña. A ellos les dejaré la paz de mi Espíritu. Mas ellos seguirán siendo instrumentos de una manifestación más elevada. 05-128.13 De la misma manera que el Verbo no volvió a encarnar después de haber sido en Jesús, esta manifestación de mi Espíritu por conducto de¡ hombre no se repetirá. Sólo quedará mi luz irradiando desde el infinito, para guiaros espiritualmente por el camino verdadero. 05-128.14 Mirad esa luz y no perderéis el camino; observad Mis leyes, y la fe y confianza en vuestros dones serán muy grandes. Comprended cuáles son las potestades de Moisés, de Jesús y de Elías, porque de ellos os he hecho participes. 05-128.15 Recreaos ejecutando mis mandatos, que no será un sacrificio, sino más bien un gozo para vuestro espíritu. Sed como niños al lado de su Padre, confiando y esperando en El. 05-128.16 He contemplado a este pueblo orando por la humanidad, amándola, inspirándose en el amor del Maestro. También vuestro dolor es grande, él será el que os una y os haga formar una verdadera familia. Yo os consolaré a lo largo de vuestra jornada, hasta que lleguéis a la "tierra de promisión". 05-128.17 La paz que esperáis, vendrá, y será tan grande, como grande ha sido el dolor. La unión también llegará, mas antes Yo enviaré anuncios que os hablen de la cercanía del tiempo en que se cumplan estas profecías. 05-128.18 Bienvenidos los que habéis traspuesto los umbrales de una nueva era; escuchasteis el tañer de la campana sonora y os reunisteis a la voz de su llamado, reconociendo que es la voz de vuestro Padre que os invita a escucharle. Esa solicitud y esa obediencia han hecho que mi voz, al llegar a vuestro corazón, haya sido reconocida. 05-128.19 Como no sabéis el tiempo que os conceda de vida, es menester os levantéis desde este instante, que por larga que sea vuestra jornada, siempre estará llena de alicientes para que lleguéis hasta la meta. En cada tiempo se ha esclarecido un Misterio ante vuestros ojos. En este Tercer Tiempo en que mi palabra se hace fruto espiritual para alimentaron, os revelaré lo que está reservado a vuestro espíritu. MI palabra se está derramando en los humildes de espÍritus y en los sencillos de entendimiento, porque es semejante a un riachuelo de aguas cristalinas que al pasar por la mente, de la mente al corazón y de ahí al espíritu, no se ha contaminado con las imupurezas ejue encuentra a su paso. 05-128.20 En este tiempo, no he venido a pisar el polvo del mundo; tan sólo mi Espíritu hace acto de presencia en el templo interior que existe en lo más profundo de vuestro ser, donde voy dejando la huella de mi paso. Vosotros, que os habéis sentado a la mesa de vuestro Señor, conoceis el sabor de este pan, de este vino y de estos frutos para que nunca os equivoquéis. 05-128.21 Encontré enfermo a vuestro espíritu, mas me presenté ante él diciéndole: Yo soy el camino; os ofrezco mi ayuda; dirigíos por mis palabras y llegaréis a la tierra que buscáis. 05-128.22 Cuando os faltaba noción de la vida espiritual, llegabais a blasfemar, cuando os sentíais desesperados, deseando morir para descansar, según vosotros, sin saber que el descanso, como lo concebíais, no existe, porque la dicha perfecta la encuentra el espíritu sólo en la actividad. La inercia es egoísta, y el egoísmo es de la carne, no del espíritu. Sólo la materia encuentra el reposo, cuando en ella se extingue el úItimo aliento de vida. Espiritualizaos, oh pueblo, para que miréis el rostro de vuestro Maestro que os sonríe lleno de ternura y de paz. 05-128.23 Como una semilla que se multiplica y se extiende, así mi doctrina se extenderá sobre la humanidad para rescatarla. No sólo serán salvos los que me escuchan, sino también los que no alcanzaron a escuchar esta palabra. 05-128.24 Sobre este pueblo he derramado los dones espirituales que mañana fecundarán las tierras donde germinará el amor, la concordia y la paz, porque mi semilla será llevada por mis mensajeros a los valles, a las provincias y a las ciudades. 05-128.25 Os he visitado en vuestra celda, ya que os hallabais presos del materialismo, del egoísmo y del pecado, mas os he libertado para que llevéis esta buena nueva a los corazones. Nunca podréis apartars de Mí; sois las tiernas hojas en el árbol corpulento de lavida; sois ramas o renuevos; por vuestro espíritu corre la savia del árbol. Ese es el pacto de alianza que os une a Mí y que nunca podrá ser destruido. El árbol es la familia, en él está el padre, la madre y los hijos, unidos eternamente. En él tendrán también que reconocerse todos los hijos del Señor como hermanos, hermanos no sólo por el principio u origen, sino por el amor. 05-128.26 Símbolo de ese árbol fue la cruz donde me enclavasteis. 05-128.27 Aquí está el Maestro para dulcificar vuestro camino con su palabra, porque quienes han sentido una vez la paz en este sendero, difícilmente se apartan de él, o vuelven a caer en los errores de su vida pasada, donde los aires huracanados los azotaron. Mí palabra, siempre llena de nuevas lecciones y revelaciones, os alienta para que no os detengáis, ni retrocedáis. 05-128.28 Siempre os dirá que aprovechéis el tiempo en que os estoy dando mis enseñanzas con mi palabra, porque cuando llegue la hora de mi partida, no volveréis a oír trinar a estos ruiseñores. 05-128.29 Quiero que los primeros sean buenos maestros de los postreros. Ved que entre ellos vendrán grandes espíritus, que después de pasar por un crisol de dolor abrazarán con gran amor mi obra espiritual, y con mi doctrina en su corazón y mi aliento en su espíritu, emprenderán su lucha entre la humanidad. 05-128.30 Dejad que os enseñe, que os prepare y os pruebe, para que lleguéis a ser fuertes y vuestra fe sea verdadera. Yo os tomaré como instrumentos de mi voluntad y haré muchas obras por vuestro conducto. Por vuestros labios hablaré a las multitudes y de entre ellas elegiré a los que tengan que seguirme en este tiempo. 05-128.31 llenaos de caridad, sentid la tragedia de la humanidad, comprended sus pruebas y su expiación, para que oréis y veléis por ella. Ved cómo el Maestro no os abandona en vuestros trances difíciles, para que vosotros, como discípulos míos, hagáis lo mismo con vuestros hermanos. 05-128.32 ¿Creéis que sois indispensables para que mi mensaje llegue al corazón de vuestros hermanos? No, pueblo, mas tenéis que cumplir la misión que os he confiado y para la cual os doy cuanto necesitáis para desempeñarla. ¿Acaso sabéis lo que mañana puedan hacer por vosotros aquellos que hoy nada tienen que ofreceros? 05-128.33 Una grande purificación pesa sobre la humanidad y mi justicia podéis palparla hasta en el aire que respiráis; mas este cálíz será el que transfortne moral y espiritualmente a la humanidad. 05-128.34 Buscad vuestra regeneración y dejad de ser párvulos ante mi enseñanza para que vayáis convirtiéndoos en discipulos, no sólo por lo que entendáis, sino por lo que practiquéis. 05-128.35 Reposad bajo la sombra de este árbol, oh peregrinos cansados del camino, y cuando hayáis restaurado vuestras fuerzas, convertíos en guardianes del árbol, procurándole cuidados. Esos cuidados y ese amor por conservarle, serán como agua que fertilice y refresque la tierra. Entonces dejaréis que las ramas crezcan, para que la sombra sea abundante y bajo ella vengan a refugiarse muchos necesitados. Vendrán las multitudes en busca de salud y de paz espiritual y deberéis estar preparados, porque en este árbol encontrarán frutos que en ningún otro sitio podrían hallar. 05-128.36 De vuestro espíritu se elevará la oración por la paz del mundo y por la luz para los hombres que gobiernan a los pueblos, porque vosotros no seréis duros de corazón y de entendimiento, para que mi obra no se estanque. Estoy plantando y diseminando mis árboles por muchas comarcas, para rescatar a los corazones extraviados. Estos árboles tienen la misión de destruir el fanatismo y la idolatría de los hombres. 05-128.37 Nuevamente os digo: Yo soy el camino; no transitéis más por veredas inciertas. 05-128.38 Todas estas congregaciones, unidas, forinarán el redil que Elías presentará al Señor; mas vosotros que recibís el encargo de velar por estas congregaciones, tened los oídos preparados para escuchar mi palabra, que será la luz con la cual rectificaréis las sendas torcidas. 05-128.39 En verdad os digo que me tenéis muy cerca de vosotros en la esencia de mi palabra, y a mi mundo espiritual también le tenéis cerca a través de su ayuda, su protección y sus consejos. Mi caridad es la que os fortalece para que no desfallezcáis en el camino, pues es muy delicado el cargo que habéis recibido en este tiempo; mas os dejo investidos de los dones necesarios para que salgáis avante. 05-128.40 Llevad vuestra cruz, no como una carga, sino como una bendición. 05-128.41 Sea con vosotros mi caricia de Padre y mi lección de Maestro, sentid mi calor y mi paz y os aseguro que al terminar mi cátedra, vuestra le será mayor y tendréis más fortaleza para hacer frente a la lucha. 05-128.42 Mi palabra en vuestro corazón será escudo, y en vuestros labios será espada, mas sabed emplearla en el combate y también usarla en la paz. 05-128.43 Aquí tenéis a vuestro Salvador. ¿No me buscabais afanosamente por todos los caminos? ¿No me invocabais con himnos y con salmos para que viniera a rescataros? Pues aquí estoy, sólo que ahora he venido bajo una forma que no esperabais. Mas no os extrañe esta forma, que no es nueva, y concretaos mejor a buscar la esencia de mi doctrina, y quedaréis persuadidos de que este tono con que os hablo. este amor que sobre vosotros vierten mis palabras y esta sabiduría que brilla en cada una de mis enseñanzas, es un lenguaje que entiende vuestro espíritu. 05-128.44 Tomad la luz de mi palabra y con ella libertaos, porque ha mucho tiempo que permanecéis ocupados sólo en las cosas de la tierra, convertidos en guardianes de bienes terrenales, sin reparar en que el espíritu está destinado a retornar a su antigua morada y que debéis de preparar la alforja y el cayado que le ayuden en su viaje. 05-128.45 Buscan los hombres la inmortalidad en el mundo, tratando de alcanzarla por medio de obras materiales, porque la gloria terrenal aunque sea efímera, es tangible y se olvidan de la gloria del espíritu, porque dudan de la existencia de aquella vida. Es la falta de fe y la carencia de espiritualidad las que han puesto un velo de escepticismo ante las pupilas de los hombres. 05-128.46 Si esta humanidad tuviera fe en mi palabra, me llvaría en su corazón, tendría siempre presente aquella frase mía, cuando dije a las Multitudes que me escuchaban: "En verdad os digo, que si un vaso de agua dieseis, él no quedaría sin galardón". 05-128.47 Mas los hombres piensan que si algo dan, nada reciben en cambio, y para conservar lo que poseen, la guardan sólo para ellos. 05-128.48 Ahora os digo, que en mi justicia existe la perfecta compensación, para que nunca temáis dar algo de lo que poseeis. ¿Veis a esos hombres que atesoran y acumulan y no participan a nadie de lo que poseen? Esos hombres llevan muerto el espíritu. 05-128.49 En cambio, aquellos que han consagrado hasta el último tiino aliento de su existencia para dar a sus semejantes cuanto poseen, hasta verse solos, abandonados y pobres, en su hora postrera, esos han sido guiados siempre por la luz de la fe, la cual les ha señalado en la lejanía la proximidad de la "tierra prometida", donde les espera mi amor para darles la compensación de todas sus obras. 05-128.50 De cierto os digo, que los poderosos de ahora se acabarán, para dar paso a los que serán grandes y fuertes, poderosos y sabios por el amor y la caridad hacia sus semejantes. 05-128.51 Discípulos, tomad mi palabra como una prueba más de mi amor por vosotros. Sentid en vuestro cuerpo y espíritu mi bálsamo de curación; mas si vuestra conciencia llega a deciros que ese dolor que lleváis es debido a vuestro pecado, expulsadlo de vuestro ser, que en mi doctrina encontraréis fuerzas para sobreponeros a la debilidad de la materia. Venid todos a Mí, para que Yo os dé fuerzas para alcanzar vuestra liberación espiritual. 05-128.52 Dejad que los niños vengan a Mí. Dejad que la juventud se acerque a Mí. Hombres y mujeres, unos en la madurez y otros en la ancianidad, venid ante Mí, quiero gozar con vuestra presencia, quiero oír vuestra voz llamándome Padre. 05-128.53 Pecadores, llorad ante vuestro Maestro, para que vuestras lágrimas os purifiquen, pero que vuestro llanto se semeje al arrepentimiento de Magdalena, para que vuestro amor llegue a Mí, como la oración de aquella pecadora arrepentida. 05-128.54 Destruid vuestro orgullo, para que volváis humildes ante vuestros hermanos; la humildad es el triunfo, la vanidad es la derrota, aunque en el mundo apreciéis en otra forma estas cosas. 05-128.55 ¿De qué podéis envaneceros si nada es vuestro en la tierra? Yo no os hice herederos en este mundo, os lo confié en la misma forma en que lo hace el hacendado con sus labradores, reparte entre ellos la responsabilidad del cultivo y cuidado de las tierras para luego recoger la cosecha, y darle a cada quien la parte que le corresponde. 05-128.56 Tomad de la tierra lo que necesitéis, gozad y deleitaos con todo aquello que de bueno os brinde; mas nunca lleguéis a tomar la vida terrenal como si fuese la mansión perfecta del espíritu, ni tampoco juzguéis que lo que poseéis en el mundo es vuestro mayor tesoro. 05-128.57 La tierra no está manchada, está bendita y es pura; son los hombres los que han manchado su corazón. Si la tierra hubiese pecado, ya la hubiese destruido y os hubiera enviado a habitar a otro mundo, mas en ella no encuentro mancha. Por eso os digo que es en la humanidad en donde debéis de trabajar por su regeneración, para que ella os brinde nuevamente la paz, la prosperidad, el amor, la abundancia y el progreso verdadero. 05-128.58 Mirad con cuanta paciencia vengo a enseñaros para que también vosotros tengáis paciencia al enseñar a vuestros hermanos, y cuando el necesitado llame a vuestras puertas, nunca le neguéis vuestra presencia, ni le recibáis con disgusto. ¿Qué podrán ofrecerle vuestras manos, si en vuestro corazón no hay amor? Yo os digo que quien siente fatiga, es porque no lleva verdadera espiritualidad; en cambio, quien se encuentre siempre dispuesto a dar, ése ha logrado elevar sus sentimientos por sobre el egoísmo de la carne. 05-128.59 A veces os retengo mi caridad, a fin de que sepáis considerar a aquellos a quienes se la vais reteniendo; mas nunca os desheredo, porque lo que os he dado, es vuestro. 05-128.60 ¿Creéis haber recibido muchos desengaños de la humanidad? Eso fue cuando esperabais algo de ella y cuando nada teníais que ofrecerle; mas ahora que os vais despojando de ese interés material y de vuestro egoísmo, ahora que sabéis que aun cuando el mundo no tuviera nada que ofreceros, soy Yo quien vela por vosotros, ya no podéis hablar de ingratitudes, decepciones o de desengaños. Debéis cerrar vuestros ojos y vuestro corazón a toda miseria humana y abrirlos tan sólo para servir a vuestros hermanos con verdadera caridad y amor. 05-128.61 Los que más os hagan padecer, son los que os pueden ayudar a elevaros más. Alentad el anhelo de progreso espiritual, destruid la monotonía y rutina de vuestra vida. ¿No encontráis mi comunicación por medio del entendimiento humano altamente significativa? ¿No os dais cuenta del valor de cada uno de los dones que os he concedido? 05-128.62 Yo soy quien recibe la ingratitud de todos. Yo, el que es ama y el que todo os lo da; sin embargo, ¿habéis oído alguna vez que Yo me encuentre desengañado de vosotros? Jamás, mis hijos. ¿Quién puede conoceros mejor que Yo, para decepcionarme, sabiendo que vais a amarme y a llegar a las puertas de mi reino? Si yo pensara como vosotros pensáis ahora, sería como cobraros la sangre que en cuanto hombre derramé en otro tiempo; y Yo os digo que aquella sangre fue para vosotros, la que os trazó la senda de evolución. 05-128.63 Es necesario que comprendáis vuestra misión para que podáis desempeñarla como es debido. Pensad que cuando sentís profundamente el dolor de un semejante, y haciéndolo vuestro me lo presentáis en una oración, os convertís en el verdadero intercesor e intermediario entre Dios y vuestros hermanos. Al que ha de vivir y al que ha de morir para el mundo, los pondré a vuestro paso, porque sabréis despertar el anhelo de regeneración en el que va a reanudar su jornada en la tierra, y al que va a partir al valle espiritual le podrés señalar el camino que le llevará a la luz. Os he dado dones para que los utilicéis en bien de vuestros hermanos y en bien propio, mas no para que los ocultéis por temor al mundo, tampoco para que los mostréis y hasta hagáis ostentación de ellos. Practicad la caridad de tal manera, que los ignorantes, los menesterogos y los inocentes, lleguen a desear poseer vuestros dones en un anhelo de servir también a sus semejantes. Entonces les doctrinaréis y les revelaréis que cada criatura lleva dones del Espíritu Divino. 05-128.64 Nadie se levante escandalizando con enseñanzas que mi obra no le haya revelado, porque serían la causa de que mi doctrina fuese perseguida y tendríais que responder de ello ante mi justicia. Hablad de mi verdad, sin alterarla jamás. Nunca calléis por temor, porque si callaseis, de cierto os digo que las piedras hablarían. Mirad que la estructura de vuestro planeta es de roca, pues desde sus entrarías saldrían voces que hablarían del tiempo de justicia. No esperéis ese testimonio, mejor hablad vosotros; pero que esa voz salga de vuestro corazón, porque en él hablará vuestro espíritu. 05-128.65 Pueblo, he venido a endulzar vuestra existencia, a daros el pan de vida eterna. Tomadme como vuestro confidente y Yo depositaré en vosotros la paz. 05-128.66 Me place daros mi palabra en este tiempo, como os la di en el Segundo Tiempo: Una palabra sencilla para que podáis comprenderla, y escuchándola llenéis de fortaleza y virtudes vuestro corazón. Ved cómo su esencia divina ha cautivado vuestro espíritu y ha sido bálsamo en vuestras heridas, para que el mañana también vosotros sanéis a vuestros hermanos haciéndoles escuchar mi palabra. 05-128.67 Si os preparáis, contemplaréis prodigios, seréis sanos, y vuestros hermanos recibirán gracias y beneficios. 05-128.68 Grandes pruebas se acercan a la humanidad, y vosotros debéis ser el profeta y el baluarte. Orad, trabajad, y los elementos pasarán sin dejar huella en vosotros. Elevad vuestra intercesión, y os prometo que un manto de amor y protección defenderá a los vuestros. No os pido penitencias ni sacrificios; para agradarine bastará que elevéis vuestro espíritu y Yo os inundaré de paz. Amaos los unos a los otros y Yo os bendeciré. 05-128.69 No os he pedido que vayáis a lejanas comarcas a esparcir mis enseñanzas; aún no es llegado ese tiempo; pero llegará el momento en que vosotros, con los vuestros, os trasladéis a otros lugares donde os estableceréis y seguiréis siendo los sembradores infatigables de la simiente preciosa que os he confiado. 05-128.70 Mi obra será buscada por hombres de diferentes razas y credos, y es necesario que mis discípulos les muestren el camino más corto para llegar a Mí, enseñándoles a amarse los unos a los otros. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 129 05-129.01 Desde mi reino vengo a la morada del hombre buscando la lámpara de vuestra fe. He llamado en cada corazón, para reconocer en cada uno su buena voluntad para acudir a mi llamado. En algunos encontré un santuario iluminado por la llama de una lámpara, en otros solamente tinieblas. Unos son recintos liinpios, donde puedo penetrar, los otros están manchados, y es menester que se purifiquen para recibirme; mas a todos los bendigo con el mismo amor. 05-129.02 El que llama a vuestras puertas, no viene con regios atavíos, siendo Rey; viene con vestidura de caminante y en busca de albergue. Cuando os contemplo despiertos, velando y esperándome, mi palabra, como un torrente inagotable, se desborda en vosotros para fecundar vuestro corazón. Ese corazón que en vuestro interior late, es una tierra propicia para sembrar la semilla divina. Vuestro espíritu es el templo de la Divinidad, es mi morada. Vuestra conciencia es el intérprete de mi voz de justicia y el sostén de mi cetro. Todas estas potencias os dicen que no sois absolutos, sino que precedéis de un Ser Omnipotente, al cual tenéis que someter vuestra voluntad, ya que El es perfecto. 05-129.03 El Padre se acerca a sus hijos para recoger de ellos sus méritos como una óptima cosecha y no sólo las lágrimas de vuestros sufrimientos, porque ellas no serán las que Yo almacene en mis graneros. Casi siempre vuestro llanto viene a ser el fruto de vuestras desobediencias a mi ley; pocas veces lloráis de amor o de arrepentimiento. 05-129.04 Duro he encontrado vuestro corazón en este tiempo; mas si en el Primero grabé en piedra mi ley, ¿por qué no he de imprímirla en esta era en la roca de vuestro corazón? Ahí os mostraré el poder de mi palabra, escribiendo no una hoja, sino un libro que encierra misterios en mi arcano, que sólo Yo puedo revelar. 05-129.05 Os estoy hablando como Padre y como Maestro, mas cuando os hable como Juez, temed mi justicia, pero no huyáis porque aun esa voz es amiga y si os reclama, es porque os ama. Así me muestro ante vuestros ojos, para que podáis conocerme. ¿Cómo podríais lograrlo si vivieses eternamente oculto tras una cortina de misterio? Comprended que he tenido necesidad de manifestarme poco a poco delante de vuestro espíritu, para que podáis llegar a mirarme en todo mi esplendor. Si al principio de vuestra evolución espiritual me hubiese mostrado a vuestro espíritu en toda mi grandeza, ¿qué habríais visto, sentido o comprendido? Nada; al sentiros cerca de Mí, hubieseis percibido un vacío infinito, o al querer concebir la profunda verdad, hubieseis encontrado impotente a vuestra razón y débil a vuestro espíritu. Hoy vengo a descorrer otro poco el velo de mi arcano, para que conozcáis algo más de vuestro Dios. 05-129.06 ¿Quién está ciego que no pueda mirarme? ¿Quién está insensible que no pueda sentirme? Ha tiempo que he venido preparándoos para que me escuchaseis bajo esta forma, que es como ver mi faz, a la vez que os preparo para tiempos futuros en los que tendréis quel saber más de Mí. Entonces, si estáis ávidos de luz, si tenéis! hambre y sed de verdad, escuchadme con todos vuestros sentidos y potencias y me contemplaréis. No os familiaricéis con esta palabra, ni caigáis en la rutina de lo ritual. No toméis mi enseñanza como cualquier obra material, ni os valgáis de ella para lucrar con la buena fe o con las dolencias físicas o espirituales de vuestros hermanos. 05-129.07 Llegó el tiempo de la comprensión para vosotros; llegó el momento de la lucidez y ya no está lejos el instante en que os levantéis para hacer brillar en otros corazones esta luz. Os doy sensibilidad y es doy saber para que cumpláis con vuestra misión espiritual. Todos estáis capacitados para dar un consejo de luz a los necesitados, para secar el llanto del que llora. Os he entregado en abundancia un bálsamo precioso, el cual no debe estar inactivo un solo día. El dolor os ha purificado para que podáis desarrollar vuestros dones; no os volváis a manchar con el pecado; también vuestros labios y vuestro corazón se purificaron, el uno para convertirse en fuente de caridad y buenos sentimientos, y los otros para que supiesen expresar lo puro, lo elevado. 05-129.08 He aquí mi lección clara, transparente como el agua con que calmáis vuestra sed; convierto vuestro corazón en fuente para que guarde estas aguas y a través de su transparencia podáis contemplar su fondo, que es como si contempliseis a mi Espíritu libre de toda forma o vestidura. 05-129.09 Oídme, discípulos, porque de Mí proviene toda sabiduría. Vengo a vosotros con palabras y obras para sorprenderos en vuestro sueño; mas de cierto os digo, que antes de llegar a un pueblo o a un corazón, le envío un emisario o precursor para que a mi llegada sepa reconocerme y recibirme. Ahora preguntaos en cuál de mis llegadas estuvisteis preparados para recibirme. 05-129.10 Los profetas de los primeros tiempos que anunciaron la venida del Mesías, fueron burlados, perseguidos y apedreados en las ciudades. Elías, en este tiempo, hablando por los labios de un varón inspirado y justo que se llamó Roque Rojas, predicó en el desierto y muy pocos escucharon su voz. 05-129.11 Si observáis la lucha de Moisés con su pueblo en aquel Primer Tiempo, veréis también la escasa fe, la falta de preparación en los momentos decisivos. Recordad que, habiendo encargado Moisés a su pueblo la noche de la liberación, que nadie durmiese y que pasaran la velada orando de pie, con las sandalias puestas y el cayado en la mano, hubo muchos que se entregaron al sueño, y cuando despertaron, ya el pueblo había partido; y cuando Moisés dejó al pueblo orando en el monte Sinaí, al descender encontró a la multitud entregada al culto idolátrico, olvidado por completo de los anuncios de su guía y profeta sobre las promesas de Jehová. 05-129.12 Nunca he querido encontramos impreparados o sorprenderos pecando o durmiendo en el regazo del mundo v da la carne; por eso os he enviado primero a mis emisarios, para que ellos hagan llegar mi voz desde la casa más humilde hasta la mansión más suntuosa. Siete grandes profetas hice nacer del mismo pueblo para que le anunciaran la venida del Salvador del mundo, siete hombres que fueron hermanos de aquel pueblo, que llevaron su sangre y su lengua. En ellos puse mi voz para que fueran como un faro de esperanza para los pobres y oprimidos y un presagio de justicia para el soberbio, para el malvado, para el injusto. 05-129.13 Cuando el Prometido llegó entre su pueblo, muy pocos le siguieron, sólo los que tenían hambre y sed de justicia; mas los que estaban llenos de honores, de vanidades y de poder, que eran los que se sentían señalados por el índice de mi justicia, esos fueron los que prepararon la cruz para el Hijo de Dios. 05-129.14 Vosotros llevaréis la buena nueva a la humanidad de que ya está viviendo en el tiempo del Espíritu Santo, de este tiempo que ha sido anunciado por grandes señales en la naturaleza, para abrir a la verdad los oios de los hombres de ciencia, para mover a regeneración el corazón del pecador y para hacer penetrar en meditación al mundo; mas esta humanidad, sin querer traducir esas voces a su verdadero sentido, cuando no lo ha atribuido todo a causas materiales, ha caído en temores supersticiosos. Por eso mi palabra ha tropezado en este tiempo con corazones que son rocas, comenzando para Mí una nueva pasión. 05-129.15 La luz que mi Espíritu ha derramado sobre vosotros en esta era, es la sangre que en la cruz derramó Cristo por toda la humanidad. Como figura anticipada de estas revelaciones, en el Primer Tiempo sacrificasteis corderos y con su sangre señalasteis las puertas de vuestras casas. La sangre es vida, el sacrificio amor; el amor es la luz del Espíritu. Esa ha sido vuestra marca o señal en cada uno de los tiempos. 05-129.16 Oh pueblo, que os habéis levantado en seguimiento de esta voz, no olvidéis nunca que la caridad del Señor os ha señalado para una grande misión. Esa marca divina es mi ósculo de amor, es antídoto, arma y escudo. 05-129.17 La vida que hoy cruzáis, es un desierto mayor que aquel que atravesó Israel en el Primer Tiempo, mas si en su tránsito no os falta el amor y la fe, no habrá escasez, ni hambre, ni sed. Habrá agua y maná, habrá oasis y alegría en el viaje. Quienes no huyan de las arenas quemantes, ni se arredren ante los enemigos, ni se fatiguen por el largo viaje, pronto se sentirán llegar a la "tierra prometida"; mas aquellos que en la jornada busquen las comodidades, los placeres y los medios para hacerse grandes, esos quedaran estacionados en el camino y tardarán en llegar a las puertas de la ciudad. El camino es evolución, el desierto es prueba para la fe y temple para el espíritu. 05-129.18 No hagáis de este camino un sendero a vuestra manera, no queráis adaptar mi ley y mi obra a vuestra vida, costumbres y pasiones. Sed vosotros los que os apeguéis a mi ley. 05-129.19 A veces no alcanzáis a comprender por qué os amo tanto, por qué os perdono todas vuestras faltas; entonces os muestro a vuestros semejantes para que hagáis con ellos, lo que el Maestro ha hecho con vosotros. 05-129.20 ¿Quién puede dudar de la bondad de mis enseñanzas en este tiempo? Les he dicho a los hombres como en aquel tiempo: "Amaos los unos a los otros", a los hijos: "Venerad a vuestros padres", al hombre: "Respetad a la mujer", a los padres: "Dad buen ejemplo a vuestros hijos". Esto no es tiniebla. Mi semilla es de paz, de amor, de concordia. Detened con ella esa restitución que desde los primeros tiempos ha venido pasando de padres a hijos, restitución dolorosa que ha sido la semilla que siempre habéis estado sembrando y recogiendo. Es menester que toda falta sea lavada, y en verdad os digo, que ninguna falta escapa a mi justicia. Podrá pasarse un año, un siglo y hasta una era, mas el momento de juicio tendrá que llegar. 05-129.21 Amad la limpidez, vivid de acuerdo con la ley que os señala la conciencia. Aprovechad estos tiempos de enseñanza, para que pongáis en práctica lo que habéis aprendido. No durmáis mientras otros lloran, no os familiaricéis con los rumores de guerra. Mirad que esos rumores están llenos de sollozos, de lamentos y de angustia; comprended que esos rumores que hasta vosotros llegan, son voces dolorosas de vuestros hermanos; más vale que a través de mi palabra sintáis el dolor de aquellos y movidos a piedad oréis y hagáis méritos para que encuentren la paz, y no sea la guerra la que sorprenda a vuestra nación, y cuando estéis bebiendo un cáliz muy amargo exclaméis: ¡Ahora comprendo por lo que han pasado aquellos pueblos! 05-129.22 ¿Qué sería de este pueblo al que he congregado, si no lo doctrinase con palabras cle justicia, de sabiduría y de amor? ¿No creéis en mi palabra de este tiempo porque os la hago oír por medio de mis hijos? 05-129.23 Si a los profetas de los primeros tiempos les disteis muerte en las calles y a mis apóstoles más tarde les llevasteis al martirio, os digo que también es muerte la que dais a estos portavoces cuando la palabra que vierten sus labios no es creída. ¿Sois tan materiales, que no sentís la esencia divina de esta palabra? Acordaos que os dije: "El árbol por su fruto es reconocido". 05-129.24 Os estoy preparando para el tiempo en que ya no escuchéis mi palabra, porque para entonces los hombres van a nombraros el pueblo sin Dios, el pueblo sin templo, porque no tendréis regios recintos para rendirme culto, ni celebraréis ceremonias, ni me buscaréis en imágenes; pero os dejaré un libro corno testamento que será vuestro baluarte en las primeras y será el camino por donde guíeis vuestros pasos. Estas palabras que hoy escucháis por medio del portavoz, mañana brotarán de los escritos, para que os regocijéis nuevamente y sean escuchadas por las multitudes que para ese tiempo llegarán. 05-129.25 No despreciéis lo escrito en otros tiempos, porque seríais fanáticos; no os dejéis dominar por las pasiones, y aprended a respetar a vuestros hermanos que en otros tiempos escribieron con su amor, con fe y aun con su sangre, páginas de ese libro en el cual están los nombres y los ejemplos de los que han dado testimonio de mi verdad. 05-129.26 ¿Me amáis y me reconocéis? ¿Amáis a María, vuestra Madre Celestial? Pues en aquellas páginas existe una que está escrita con la sangre cle vuestro Salvador y con las lágrimas de María, de Aquella que encierra en su seno el amor maternal divino. 05-129.27 Si queréis que las nuevas generaciones respeten el Tercer Testamento, respetad vosotros los testamentos pasados. 05-129.28 Las grandes pruebas conmoverán al mundo, y entonces los hombres pondrán atención al nuevo libro, el cual encontrarán firme como una roca, iinpreso en el corazón de un pueblo. 05-129.29 Comprended mi palabra; mucho os he hablado de mi ausencia y de mi partida, mas entended que os he hablado en sentido figurado. Podré dejar de hablaros bajo esta forma, pero, ¿concebís que pueda apartarme de alguno de vosotros, si Yo soy la vida de vuestro espíritu y habito por siempre en él? ¿Podréis dejar de oír la voz de vuestro Padre en el interior de vuestro ser? Jamás, si sabéis prepararos. 05-129.30 Hacia esa meta camináis, con ese fin vine a prepararos por medio de esta comunicación. Si estáis preparados, escucharéis mi voz límpida y clara, si no lo estáis, os turbareis y nada podréis entregar como testimonio. ¿Qué vais a entregar entonces, de qué vais a hablar después de la partida de mi palabra? 05-129.31 Quiero que sin saliros de una vida natural y sencilla, sin que caigáis en un estado que pudiera considerarse fuera del normal, os conservéis siempre preparados y lleváis guardadas en vuestro corazón la espiritualidad, para que en cualquier momento en que seáis llamados, os halléis dispuestos a cumplir vuestra misión. 05-129.32 Os he dicho que en 1950 reuniré a los 144,000 marcados; mas nadie sabe a qué puntos de la tierra enviaré a nacer a los que se encuentran en espíritu para que cumplan mi mandato. 05-129.33 Vuestro destino está en Mí, porque Yo soy la resurrección y la vida. Más tarde os reuniréis en el valle espiritual para desde ahí consumar vuestra obra. 05-129.34 Espiritualizad vuestras prácticas; ya se aproxima 1950 y no debéis quedar impreparados. Os quiero celosos, mas no fanáticos. Aprovechad el tiempo que para el espíritu es luz y redención. 05-129.35 Después de haber caminado mucho, la humanidad aún permanece dividida espirituahnente. ¿Es que a cada pueblo se le ha dado a conocer una verdad diferente? No, la verdad es una sola. 05-129.36 La división espiritual de los hombres se debe a que unos tomaron una rama y otros otra. Un solo árbol es el que existe, en cambio, sus ramas son muchas; pero los hombres no han querido entender así mis enseñanzas, y las discusiones los distancian y ahondan sus diferencias. Cada uno cree poseer la verdad; cada quien se siente en lo justo; mas Yo os digo, que mientras sólo probéis el fruto de una sola rama y desconozcáis el de las demás, no llegaréis a reconocer que todos los frutos provienen del árbol divino, cuyo conjunto forma la verdad absoluta. 05-129.37 Al hablaros de estas verdades, no penséis que el Maestro se refiere a los cultos externos de las diferentes religiones, sino al principio fundamental en que cada una de ellas descansa. 05-129.38 Ha comenzado a sentirse un fuerte viento de tempestad; sus ráfagas, al azotar el árbol, hacen desprenderse sus diferentes frutos, los cuales llegarán a ser probados por quienes no les habían conocido antes; entonces dirán: ¡Cuán equivocados y ciegos habiamos estado, cuando llevados de nuestro fanatismo rechazábamos cuantos frutos nos ofrecían nuestros hermanos sólo por considerarlos desconocidos! 05-129.39 Una parte de mi luz está en cada multitud, en cada congregación. Nadie se ufane por lo tanto de poseer toda la verdad. Entended que si queréis penetrar más al fondo de lo eterno, que si queréis ir más allá de donde habéis llegado, si queréis saber más de Mí y de vosotros, antes debéis unir los conocimientos del uno con los del otro y as! con todos. Entonces, de esa armonía brotará una luz clara y purísima, que es la que habéis buscado en el mundo sin haberla llegado a encontrar. 05-129.40 "Amaos los unos a los otros" he ahí mi máxima, mi mandamiento supremo para los hombres, sin distinción de credo o de religión. 05-129.41 Acercaos unos a otros por medio del cumplimiento de esa máxima y me encontraréis presente en cada uno de vosotros. 05-129.42 Observad y comprenderéis que ya se inicia la lucha de ideas, de creencias y de religiones. El resultado de vuestras contiendas humanas os va conduciendo paso a paso hacia esa nueva batalla. 05-129.43 ¡Ah, si los hombres se preparasen cuando mi luz se acerca a ellos, cuánto dolor y confusión se evitarían! Mas no saben aún disponerse para recibir la paz; sólo buscan prepararse para la guerra o cuando menos para la defensa. 05-129.44 Después de anunciaros todo esto, de preveniros, ¿osaríais confundiros como lo haría cualquier ignorante cuando el tiempo de la lucha haya llegado? 05-129.45 Disponeos para la paz, para la armonía, la conciliación y la fraternidad. 05-129.46 Vais a ver a las grandes religiones atacarse unas a otras, a las multitudes huir en confusa desbandada; para esa hora este pueblo deberá tener pleno conocimiento de su misión, estar libre de prejuicios, de manchas o confusiones, para extender su mano llena de caridad hacia el necesitado de paz. de consuelo, de luz y de salud. 05-129.47 Regenerad vuestra vida, espiritualizad vuestras obras, estudiad mi palabra, porque en ella os estoy dando el sabor de todos los frutos del árbol divino, para que cuando vuestros hermanos vengan a ofreceros el que ellos poseen v que han cultivado, conociendo ya el sabor del que os he dado, lo aceptéis con amor, si: le encontráis Iiinpio, o lo rechacéis con bondad, si no le halláis puro. 05-129.48 Un sentido superior tiene el espíritu, el cual le permite descubrir lo verdadero lo puro. lo perfecto; pero es menester que se desarrolle ese don, para no caer en confusión, o sea que os alimentéis de enseñanzas insanas y rechacéis lo que en verdad es sustento para vuestro espíritu. 05-129.49 Voy a daros mi lección, pero antes depositad vuestras penas en Mí. llorad jtinto al corazón del Maestro. descansad, v cuando hayáis mitigado vuestro dolor. cuando las lágrimas se hayan secado en vuestras mejillas; elevad vuestro espíritu para que sobre él sea mi enseñanza. 05-129.50 No quiero ver hambre ni sed en ninguno de mis discípulos, quiero veros satisfechos de haber comido y bebido en esta mesa, solamente así podréis hacer obras dignas de Mi en este mundo; no olvidéis que cada día que pasa, aproxima el de mi partida, y el que no aproveche este tiempo de enseñíanzas, después se sentirá huérfano. 05-129.51 No ha sido el acaso el que os ha traído ante mi presencia; mi voz os llamó por los caminos y mi caridad os condujo; ahora sabéis que habéis venido para conocer la misión que os envié a cumplir en la tierra; en mi palabra habéis sabido cuál es vuestro principio y cuál es vuestro fin; habéis tenido la revelación de que sois parte de un pueblo, que en tres etapas ha recibido el maná del espíritu. 05-129.52 Si todo cuanto aconteció en el pueblo de Israel en los dos primeros tiempos, lo trasladáis a lo espiritual, veréis que lo mismo ha acontecido en vosotros en el tiempo presente. 05-129.53 La vida de aquel pueblo su historia, es una lección para toda la humanidad, es una parábola, es un libro cuyas bases de piedra fueron la ley que os revelé en el Sinaí; su contenido guarda la voz de los profetas, la evolución de un pueblo, sus luchas, sus triunfos y sus caídas, sus goces y sus amarguras. También en él está la obra perfecta de Cristo entre los hombres y la misión de los que le siguieron. 05-129.54 Hoy se abre ese libro ante vuestro espíritu y veis brotar de él nuevas luces, porque lo que no fue comprendido en aquellos tiempos, hoy os ha sido explicado; hoy vuestro espíritu puede llamar a las puertas del más allá en demanda de sabiduría; hoy vuestra capacidad espiritual os permite acerca- ros más al Maestro para que El os muestre las nuevas lecciones de mi arcano. 05-129.55 Pueblo mío, aun cuando en la gloria de mi Espíritu hay paz, no puedo dejar de enviaros mi ayuda, porque os veo ir por los caminos del mundo arrastrando cadenas de penalidades o imperfecciones. 05-129.56 Venís atravesando un desierto y en medio de él he hecho nacer palmeras para que os sombreéis y tengáis descanso. He hecho brotar de la roca estéril de vuestro mundo, un manantial inagotable para que bebáis de él, y no volváis a tener sed. Hoy os daré tierras en el mundo para que las cul tivéis; vuestras tierras las hallaréis en los corazones; unos han venido a empezar a cultivar, otros a concluir una obra comenzada tiempo ha, y otros a recoger el fruto de su siembra. 05-129.57 No pretexten los padres de familia que tienen muchos hijos, que su tiempo está dedicado únicamente a ganar el pan de cada día, y que por esa causa no pueden pensar en hacer el bien a los demás. 05-129.58 No me digan los varones que se sienten incapaces para enseñar mi ley. A todos os digo, que en vuestro camino sobran las ocasiones en que podáis sembrar mi semilla sin perder vuestro tiempo,y sin desatender vuestros deberes. 05-129.59 Servidme y Yo os serviré. 05-129.60 No sufra decepción vuestro corazón, si al sembrar amor en vuestros hijos o en vuestros hermanos, sólo recogéis de ellos dolor; bien sabéis lo que Cristo sembró en el mundo y lo que recogió; mas El sabía que no estaba en el mundo la cosecha, sino en el cielo, cuando el tiempo llegara. También vosotros, discípulos imitando en paciencia al Maestro, no busquéis galardones ni compensaciones en la tierra, mas sí esperad la hora de vuestro gozo en el más allá. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA 130 05-130.01 El mundo se conmueve con el recuerdo de mi pasión. En esta tarde, en que rememoráis aquellos sucesos y en que desciende mi rayo divino a dar quietud al espíritu de la humanidad, Jesús os contempla conmovidos. 05-130.02 Vosotros que me amáis y que como apóstoles me ofrecéis vuestra vida, vosotros que sabéis ofrecer al sediento Rabí el agua cristalina de vuestro amor, sentid que en verdad el Espíritu Sagrado del Maestro se encuentra entre vosotros. 05-130.03 Ya es tiempo de que reino el Espíritu de Verdad y se aparte del corazón de los hombres el fanatismo religioso. 05-130.04 En este instante siente mi Espíritu un gozo muy grande al encontrarme entre mis discípulos, a quienes vengo a ofrecer el vino de mi mesa de amor, no el vino de uva que, nunca dejará de ser el jugo de la vid, sino mi propia vida espiritual. 05-130.05 Ha pasado ya el tiempo en el que os dije que recordaseis el santo cenáculo, tomando el pan y el vino en memoria mía Hoy vengo a enseñar a vuestro espíritu a alimentarse con la esencia de mi enseñanza de amor, prescindiendo de todo simbolismo. 05-130.06 No vengo a tratar de haceros recordar dolores que correspondieron a otra era, aunque si vais a llorar con mi lección, Pero ese llanto deberá ser de arrepentimiento. 05-130.07 El mundo no es un cáliz lleno de amargura, mas Cristo, el Verbo del Padre, viene lleno de amor a continuar la enseñanza de infinita caridad que he dado a los hombres. En este tiempo vengo a mostraros el sendero que debéis seguir para alcanzar la redención de vuestros pecados; mas no quiero que tan sólo llevéis a Cristo en vuestro pensamiento sino que testifiquéis con obras de amor la verdad de su doctrina. 05-130.08 Ved como en este día muchos de mis hijos simbolizan erróneamente aquella cena en la que por última vez me reuní con mis discípulos; mi palabra, mis lecciones de amor, han sido falseadas. En este instante el Verbo Divino, en comunicación directa con todos los espíritus, os entrega su amor, así corno repartió el pan entre sus apóstoles. 05-130.09 He aquí a Cristo, el príncipe de la paz, a quien las turbas juzgaron agitador y rebelde. Recordad que el Hombre Dios vino al mundo y dijo: "Estos son mis hijos, por los que daré hasta la última gota de mi sangre". Ahora, amados hijos míos, vengo a hablaros sencillamente. En aquel tiempo os hablé en parábola, y muchas veces no me entendisteis, porque dabais un significado equivocado a mis palabras. 05-130.10 Humanidad infinitamente amada por Mí, he vuelto a vos, mas no como me oísteis en el Primer Tiempo, ni como me mirasteis y escuchasteis en el Segundo; hoy vengo a entregaros mi enseñanza a través de un cerebro preparado por mi sabiduría. 05-130.11 Entre mi pueblo siempre se han encontrado los que sienten la espiritualidad, así como los que únicamente persiguen los bienes materiales. En el Primer Tiempo hubo veces en que mientras unos adoraban al "becerro de oro", otros lloraban de temor ante Jehová; y en el Segundo, en el seno de mis apóstoles, estaba uno que ambicionaba recibir de Mí la potestad de convertir las piedras en oro, pretextando que estaba bien el socorrer con dinero a los pobres que padecían de hambre, al cual Yo le dije: "El dar dinero a las multitudes, haría que no lo apreciaran por ser fácil de obtener". Y añadí: "Aquel que me siga, debe ser pobre, como su Maestro". Por eso humildemente me incliné a lavar los pies de mis discípulos, y les dije: "Nunca os creáis los primeros, sino los últimos ante el Padre". 05-130.12 A vosotros, que sois mis nuevos discípulos, os digo: "Lo que veáis que hago con vosotros, hacedlo con vuestros hermanos". 05-130.13 Habéis preparado vuestro corazón para recibir la esencia de mi palabra y con ella, el consuelo, la fortaleza y la luz que necesitáis. Confiáis en Mí, porque sabéis que vosotros como todos los seres, recibís mi protección; mas Yo os he dicho que vivas en un tiempo de restitución y purificación y que aún conoceréis el dolor en mayor grado. 05-130.14 Hay en el futuro de los hombres grandes combates y vicisitudes; y vosotros, como parte, de esa humanidad, también tendréis que sufrir. Sólo la oración y la vigilia harán llevaderas las penas; muchos van a perder el rumbo en esas pruebas, van a flaquear y a buscar la solución de sus males por otros caminos; y sólo cuando retornen al sendero del bien, de la paz y de la justicia, recobrarán su tranquilidad; y aún entre este pueblo que ha sido marcado en este tiempo, de los 144,000 señalados en su frontal, ¿cuántos de ellos me abandonarán, a pesar de estar ahora rodeando al Maestro, escuchando su lección de infinito amor? 05-130.15 Por eso he venido en esta era, para daros fuerza en vuestra lucha, para enseñaros a trabajar por un ideal elevado, que es el mismo por el cual he luchado en todos los tiempos, vuestra elevación espiritual 05-130.16 Poseed y valorizad todos vuestros dones para que podáis hacer frente a esa gran prueba. No os despojéis de ellos, para que no os sintáis huérfanos, porque vais a necesitar hacer acopio de fe, de fuerza espiritual, de valor, para no desmayar. 05-130.17 Mas todo lo que os anuncio, no será para aniquilaros, sino para haceros grandes; porque encontraréis innumerables motivos para hacer el bien y derramar vuestra caridad. Si sabéis prepararos, os olvidaréis de vosotros mismos para ir en ayuda de vuestros hermanos y encontraréis su espíritu dispuesto como tierra virgen, para recibir la simiente y el riego benéfico de vuestras obras de amor. 05-130.18 Así he preparado el espíritu de mis hijos, para que llegado el momento puedan testificar que todos los acontecimientos que les rodean, les han hablado de Mí, que han sentido que mi Espíritu ha estado cerca de ellos. 05-130.19 Porque Yo no soy sólo palabra, soy acción. Lucho incesantemente en el espíritu de mis hijos para transformarlo, y estoy atento para contestar vuestras interrogaciones, para responder a vuestro llamado y acudir en vuestra ayuda, para que podáis cumplir con vuestro destino. 05-130.20 Es el tiempo en que mi luz está derramada sobre todo espíritu; el que se ha dispuesto a practicar mi doctrina, se ha sentido lleno de fortaleza y animado de una voluntad superior, y las obras que ha realizado, le han dado vida y han afirmado su fe. Este ya no podrá apartarse del camino, aun cuando tuviese que pisar sobre espinas, porque la fuerza de su espíritu ha crecido y sabe dominar el sufrimiento, para alcanzar su ideal. El que no ha dado principio a la jornada, que la empiece hoy y que no se detenga. Aun la más sencilla de sus obras le será tomada en cuenta por Mí. No encontraréis en la tierra satisfacción mayor que la de socorrer a un semejante sintiendo su dolor. 05-130.21 Todas las obras que hice en el | ||||||