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TOMO 6 |
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ENSEÑANZA
Nº 143 06-143.01 Estoy fortaleciendo a vuestro espíritu para que resista la lucha que
se avecina, porque grande será la batalla de ideas, doctrinas y creencias. En
verdad os digo, que cuando se desate la persecución en contra de los
espiritualistas, surgirán nuevos apóstoles llenos de fe y de valor. Ellos serán
los que proclamen que en verdad he estado con vosotros en este tiempo y serán
precursores y profetas en sus pueblos. De entre ellos surgirán los que escriban
mis inspiraciones, los que analicen mi Doctrina y los que contemplen visiones
espirituales. 06-143.02 En este tiempo me manifestaré lo mismo en los hombres que en las
mujeres, en los jóvenes que en los niños y en los ancianos. 06-143.03 Todo el mundo recibirá revelaciones, manifestaciones y mirajes, porque
escrito está que todo ojo me verá. 06-143.04 Me he presentado en donde trabaja el hombre de ciencia y le ha
asombrado mi presencia. He sorprendido a los ejercitos en medio del combate,
deteniendo su avance por medio de los elementos. Me he manifestado derramando mi
caridad en los hogares desolados donde no había pan; ha llegado a las puertas
de las casas un mancebo llevando en sus manos una torta de pan y se han
preguntado los hombres y las mujeres: ¿Quién será? 06-143.05 Estudiad mi Obra, discípulos, porque tendréis que ser fuertes para
que, cuando todos los elementos visibles e invisibles se hayan desencadenado,
deis testimonio de mi Doctrina de amor. Siete dones os confié en este tiempo
para el desarrollo de vuestro espíritu y para el cumplimiento de vuestra misión,
helos aquí: Guía, piedra fundamental, portavoz, facultad, vidente, plumas de
oro y columna. Mas no es la primera vez que Yo concedo estos dones al pueblo de
Israel; también cuando cruzasteis el desierto en pos de la Tierra de Promisión,
os entregué esos mismos dones. Moisés fue guía y a la vez trasmitió mi
palabra y expresó mi voluntad al pueblo; en sus manos puse la piedra
fundamental de mi Ley que es el cimiento que debéis levantar en vuestro corazón.
La tribu de Judá fué la columna fuerte que sostuvo el valor y el ánimo de las
multitudes. La tribu de Leví fué la legión de los labriegos espirituales que
estuvieron facultados por Mí para que mantuvieran encendida la fe en el Señor.
La historia, la profecía y la revelación, fueron escritas por manos
predestinadas para ello y bajo mi inspiración los profetas contemplaron el
futuro con los ojos del espíritu. 06-143.06 No hay nuevos dones en este tiempo para vuestro espíritu, todo lo lleváis
en vosotros desde el instante en que brotásteis de Mí. 06-143.07 Se acercan los días en que os revele las grandes enseñanzas que no
conocíais, porque no serán los hombres quienes os las revelen. Cierto es que
en el seno de toda religión se encuentran enviados mios, pero no serán ellos
los que abran mi arcano, menos podrán ser los que, sin estar destinados para
esa misión, la han tomado por su propia voluntad. A los que Yo he enviado para
este servicio, tienen la sabiduría por inspiración; los que no son mis
siervos, han tomado el conocimiento de los libros. Mientras unos oran y aman,
otros leen y estudian, mas nunca alcanzará la mente la elevación del espíritu.
Los primeros cuando hablan, persuaden, conmueven, acarician y sanan. Los
segundos, sorprenden, admiran, pero no consuelan ni salvan. 06-143.08 Sed humildes, discípulos, trabajad sin esperar recompensa. Gozad
amando sabiendo que sois amados por vuestro Padre Celestial. No imaginéis
vuestro galardón porque él no podrá ser conocido jamás por vuestra mente. 06-143.09 Nuevamente os digo: ¡Preparáos! No sabéis si en el presente año
venga a sorprenderos con grandes revelaciones. La luz del Sexto Sello os ilumina
en este tiempo y justo es que sepáis el contenido de ese misterio. Yo
esclareceré estas lecciones por medio de mis portavoces. 06-143.10 Juan, mi apóstol, oyó y escribió lo que vió en mirajes, sin llegar
a comprenderlos. La mano bendita de aquel profeta dejó escritas en sentido
figurado mis promesas y revelaciones. Y en este tiempo, vengo a daros explicación
de aquellas palabras e inspiraciones, porque sólo Yo puedo hacerlo. Mas para
que yo os trasmita esta luz y vosotros comprendáis esta palabra, purificáos,
velad y orad. 06-143.11 En verdad os digo que si hasta ahora no habéis escuchado mayores enseñanzas,
es porque os ha faltado elevación y limpidez. Hacéos dignos de recibir en
vuestro corazón las páginas que encierra este libro de los Siete Sellos, amándoos
los unos a los otros. 06-143.12 Vengo a mis hijos para enseñaros la virtud, para que vuestro espíritu
sea fuerte y podáis vencer las tentaciones que son tendencias de vuestro
cuerpo. Abrid vuestros ojos espirituales y contemplad lo mucho que tengo en mi
arcano para vosotros. 06-143.13 Voy cincelando vuestros corazones con mi palabra, para que forméis
parte del templo de mi Espíritu Santo. 06-143.14 Pueblo amado: El Maestro os entrega la enseñanza y en su esencia está
la luz que ilumina a vuestro espíritu. 06-143.15 Os eleváis a Mí en vuestra oración porque sabéis que através de
ella sois escuchados por vuestro Padre, quien os da la fuerza y os ayuda cual
cirineo a llevar vuestra cruz. 06-143.16 En mi palabra hallaréis el escudo y el arma luminosa para que venzáis
en vuestra lucha. Os estoy preparando para que con la evolución de vuestro espíritu
y el desarrollo de vuestros dones estéis capacitados para enfrentaros a las
pruebas. 06-143.17 Vivid alerta, pueblo amado, imitad a las vírgenes de la parábola
entregada a mis discípulos en el Segundo Tiempo, estad como ellas, con vuestra
lámpara encendida, para que la fe y la esperanza siempre la tengáis en Mí. En
vosotros está el santuario que Yo he venido a preparar con gran amor en este
Tercer Tiempo. Sois los depositarios de mi palabra y cada espíritu y corazón
lo he convertido en una fuente de amor, de virtud, de bálsamo, que como aguas
cristalinas serán derramadas entre la humanidad. 06-143.18 Grande es vuestro regocijo, Israel, porque habéis contemplado que
cuando habéis estado preparados, el consuelo ha brotado de vosotros para el
corazón afligido y los que se encontraban agobiados por el dolor, se han
sentido alentados por vuestra palabra. ¡Benditos seáis los que así váis
cumpliendo! Seguid luchando para entregar mi caridad a la humanidad. Yo vengo
con mi palabra a daros aliento en esta lucha, vengo a enseñaros a edificar y
reconstruir lo que através de los tiempos ha destruido la humanidad con su
materialismo. Vuestro espíritu sabe el tiempo en que vive, va aprendiendo a
vencer las pruebas que halla en su camino, porque grande es su fe y su amor para
mi Obra. 06-143.19 Hijos amados: Yo os daré el galardón al final de vuestra lucha.
Ahora no sabéis cuándo ni como, pero de cierto os digo, que mi palabra se
cumple y Yo os he ofrecido la Tierra de Promisión, en donde alcanzaréis la
gloria, el descanso y la dicha; sentiréis de lleno mi paz porque para entonces
vuestro espíritu habrá triunfado. 06-143.20 He venido a mostraros nuevamente el camino que debe recorrer vuestro
espíritu, en él está mi luz, las virtudes y los ideales espirituales con los
que debéis caminar. He venido en este tiempo con una espada de fuego, no para
dar muerte al espíritu sino para combatir las tinieblas que se han cernido a
vuestro derredor. 06-143.21 ¡He aquí la potestad de mi palabra que en obras de amor manifiesto
delante de vosotros! Vengo dando testimonio de mí mismo. Vengo haciendo
prodigios en cada corazón, para convertiros en los hijos de la luz; porque
vuestro Padre es la Luz y la sabiduría infinita. A cada uno entrego mi palabra
que es ley, mas reconoced que no vengo a obligaros con mí poder a que cumpláis
con ella, a que veáis en mi palabra un látigo que lastime vuestro corazón. ¿No
sabéis que como Padre no quiero el dolor para mis hijos? Ved que con mi enseñanza
os limpio y os sano de las heridas que me hacéis presentes y si por instantes
mi palabra os juzga, es porque Yo soy la justicia perfecta y con ella vengo a
preveniros del dolor que os labráis cuando os olvidáis del cumplimiento de mi
Ley. 06-143.22 Quiero que seáis libres espiritualmente, mas no caigáis en el
libertinaje que os inspira la materia, porque Yo os la he confiado para que sea
el dócil instrumento que ayude a vuestro espíritu en su evolución, pero ha
convertido en su siervo al que debía de gobernarla. Yo vengo a doctrinaros con
mi palabra para que no os dejéis arrebatar por la tempestad de vuestras
pasiones y sepáis dominaros. 06-143.23 Pueblo mío: amad y en cada una de vuestras obras dad testimonio de Mí.
Entregad mi luz, practicad las virtudes; Yo estoy derramando en vuestro espíritu,
lo estoy alimentando con el pan de vida eterna; está saboreando el fruto de la
vida, está recibiendo mi sabiduría. Esta es la esencia de mi palabra. Vosotros
habéis preparado vuestro corazón como un cáliz limpio y en él Yo vierto gota
a gota mi sangre. 06-143.24 Comprended mi pueblo, el sentido figurado de mi palabra y con ella
recreáos. 06-143.25 Vuestros ojos materiales no pueden contemplar mi faz radiante, pero si
me comprendéis a través de la palabra que asimila vuestro espíritu; mi
palabra es la vibración que da el ritmo a todo lo creado para que todo esté en
perfecta armonía y así vuestro espíritu cederá a la fuerza de mi palabra
para que lleguéis al puerto de salvación y después a la Tierra Prometida. 06-143.26 ¡He aquí mi presencia! ¡He aquí el poder de mi Espíritu hecho Ley
en vosotros mismos, ley que os dice: amáos los unos a los otros! Con esta ley
invisiblemente estoy unificando a todos mis hijos. Yo haré surgir de todos los
corazones la flama del amor, para que todos puedan fundirse en un solo ideal. 06-143.27 Vuestro Maestro os trae el mensaje de paz y salvación que hace tanto
tiempo estáis esperando. Sólo Yo con mi enseñanza puedo ayudaros a encontrar
el camino que os conduzca a la mansión espiritual. 06-143.28 Escucháis mi palabra a través de unos labios humanos. 06-143.29 ¿Qué es lo que necesitáis para iniciaros en el camino de la
espiritualidad? Si tenéis amor, llegaréis muy alto, y si en Mí confiáis, no
tropezaréis en vuestra vida, y las facultades de curar, hablar y persuadir que
hay en vosotros, se desarrollarán y todo ello será para el progreso de vuestro
espíritu. 06-143.30 Todos podéis seguir mis huellas porque todos estáis preparados para
ascender y llegar a Mí. ¿Quién os ha dicho que unos llegarán y otros no? 06-143.31 Yo no he creado espíritus con diferentes jerarquías, todos han sido
formados de la misma manera y todos lleváis mi unción divina; mas hoy, no
todos estáis limpios como cuando lo estuvisteis al ser formados, y por eso os
digo que es necesario que os purifiquéis, porque quiero que lo que brote de
vuestro corazón sea limpio, que obedezcáis mis inspiraciones para que vuestro
trabajo sea desinteresado y vuestra lealtad se refleje en todas vuestras obras.
El egoísmo o la envidia no son manifestaciones de un espíritu elevado. Cuando
hayáis limpiado vuestro corazón para dar paso a la luz, entonces estaréis
preparados para dar a conocer mi Obra, y será cuando podáis ser los intérpretes,
videntes y profetas de la verdad. 06-143.32 Mi rayo universal está iluminando al espíritu de los hombres,
purificándolos y elevándolos, porque quiero que vayáis más allá de lo
humano y hagáis prodigios como Yo os he enseñado. 06-143.33 Mirad que soy benévolo y no he juzgado vuestras obras. Vengo a daros
mi socorro, vengo en ayuda de los que sufren, de los que han equivocado el
camino y no los sentencio porque aún pueden arrepentirse y evitar nuevas caídas.
A nadie he delatado, sólo he preparado a vuestro espíritu para que os sintáis
responsables de todos y cada uno de vuestros pasos, y podáis levantaros
reparando faltas y edificando sobre tierra firme. 06-143.34 Sanad enfermos, por fe y por amor; desarrollad vuestras potencias para
que sepáis con cuanta gracia os he preparado y no digáis que lo que hoy os
pido está fuera de vuestro alcance. 06-143.35 Buscad con limpidez mi presencia, y llenos de fortaleza id por los
caminos predicando el amor. Enseñad con pruebas, y demostrad que el amor puede
devolver la salud a un enfermo, por ser el más poderoso de cuantos medios
conoce el hombre para curar. 06-143.36 Elevad vuestro espíritu y pensad en los enfermos del mundo, a los que
podéis contar por millones y sobre todos ellos derramad el bálsamo de vuestra
oración. 06-143.37 Cristo no ha muerto, vive eternamente para dar vida y resurrección a
los espíritus. Si habéis llegado doloridos a Mí y al salir de este recinto
buscáis vuestros dolores y no los encontráis, es porque habéis sabido
analizar mi palabra, habéis encontrado en ella el bálsamo que os ha devuelto
la salud y la paz. 06-143.38 He venido en este tiempo a mostraros mi Ley a pesar de la incredulidad
humana. Los que Yo he escogido para formar con ellos mi apostolado, al oir mi
palabra han creído, y su fe es inquebrantable; mas aquellos que después de
oirme se han alejado, negando que sea Yo quien se manifiesta, llevan ya en su
espíritu la simiente de mi amor y tarde o temprano, tornarán a Mí. 06-143.39 Si por mi causa fuéseis desconocidos y quisieran convenceros de que
estais en error, ¿Qué responderíais? 06-143.40 Me decís que me seguiréis hasta el fin; que habéis encendido en
vuestro corazón una lámpara de amor y que sufriréis las más grandes pruebas
dando testimonio de Mí, y Yo os doy fortaleza, porque en verdad se levantarán
grandes torbellinos queriendo apagar la lámpara de vuestra fe. 06-143.41 Si mostráis como testimonio de esta verdad vuestra vida sencilla y
recta, y dejáis que hable el espíritu lleno de potestad, defenderéis vuestra
fe y Yo seré creído. Las armas más fuertes para vencer a vuestros enemigos
son el amor, la prudencia y la justicia. Respetad la fe de vuestros hermanos,
mas haced luz en su espíritu. Sed humildes y no hagáis guerra por causa de mi
Doctrina. Todos dicen estar cumpliendo mis preceptos y hacen actos indignos ante
Mí. Vosotros, preparáos y no prevariquéis. Por conducto vuestro hablaré a la
humanidad, porque cada uno de mis escogidos deberá ser un portavoz de mi
Doctrina, un emisario de buena voluntad. 06-143.42 Si queréis que vuestros hermanos me reciban, llevadme con vosotros en
el santuario de vuestro corazón. Voy a dejar abierto el libro de mi verdad para
que el mundo pueda leer en él. 06-143.43 Quiero dejaros preparados antes del año de 1950; quiero deciros adiós
dejándoos mi paz. Es mi voluntad que os hagáis acreedores a recibir mis últimos
mandatos y recomendaciones. 06-143.44 Después de ese año, en que se habrán reunido los 144,000 marcados
con el fuego de mi amor; unos en materia y otros en espíritu, habrán quedado
preparados y no habrá poder humano que pueda despojarlos de los dones por Mí
concedidos, ni revestirlos con otras gracias. 06-143.45 Bienaventurados los que para ese tiempo se hayan espiritualizado, los
que hayan permitido que su espíritu evolucione siguiendo el camino ascendente,
porque ellos estarán preparados para el paso de transición que os espera y serán
fuertes para hacer frente a sectas y religiones. 06-143.46 Os he dado a conocer mi enseñanza que es como un río vivificador que
procede de mí. Nadie podrá detener su corriente, ella ha descendido de un alto
monte para fertilizar las tierras que se encuentran sedientas y hacerlas
fructificar. 06-143.47 Estoy con vosotros y nada debéis temer. Mi inspiración fluye
eternamente y siempre podéis alimentaros de Mí. Como aquel angel, ahora os
digo: Gloria a Dios en la conciencia del hombre espiritualizado y paz en la
Tierra a la humanidad, cuando ésta trabaje para construir la paz en el mundo. 06-143.48 Pueblo amado: derramo en vosotros el fuego purificador de mi palabra
para que tengáis fuerza, luz y vida. Os envío mi pensamiento a través de este
portavoz, sin que al pasar por él pueda mancharse. La Divinidad no se mancha al
comunicarse por el cerebro humano, aunque éste no se haya espiritualizado. 06-143.49 Tengo que repetir una y otra vez mis enseñanzas, con el fin de que
los postreros que continuamente llegan ante Mí, den el primer paso y desde ese
momento, desde la primera lección, vayan conociendo la esencia de esta
manifestación. 06-143.50 Sabed que los que se aman pueden comunicarse a través de las mayores
distancias, Yo os amo y vosotros también me amáis. Para el espíritu no
existen barreras, en vuestra senda tendréis muchas ocasiones de probarlo. Estáis
aprendiendo a amarme y hay instantes en que tenéis destellos de haber alcanzado
el amor verdadero, el cual dejo que ilumine vuestro corazón para que os dé
aliento en vuestra jornada. 06-143.51 No vengo a exigiros que hagáis lo que no sabéis ó lo que no podáis,
si eso hiciera sería injusto con vosotros. Si alguien conoce el grado de
evolución que habéis alcanzado, ése soy Yo. Observad que no os exijo que os
comuniquéis conmigo de espíritu a Espíritu sin que antes paséis por una
preparación previa. Esa preparación os la he estado dando al comunicarme por
medio de los portavoces, por cuyo cerebro os he hecho llegar mis lecciones. 06-143.52 Aprended a escuchar, oh párvulos, porque escuchar no es lo mismo que
oir. Todos oyen, pero son muy pocos los que saben escuchar, y esa es la única
forma en que se puede comprender la verdad de mis enseñanzas. 06-143.53 Sabed que esta labor de acercamiento espiritual entre el hombre y
Dios, la está llevando a cabo vuestro maestro al enviaros su pensamiento para
que descienda a iluminar al vuestro. Exteriormente es demasiado humilde el
lenguaje que brota por los labios de los intérpretes, pero su esencia es
perfecta como es vuestro Padre, que es quien os la envía. La finalidad de esta
Obra está más allá de lo que imagináis y entendéis, por lo mismo debéis
imaginárosla divina, grande, eterna. Ella es más que un consuelo para los
afligidos, más que un bálsamo para los enfermos. Es el don supremo para el espíritu,
que os dá la dicha de amar a Dios y os muestra el conocimiento de la vida
verdadera. 06-143.54 Sabed que el que llega a entender y conocer algo de lo que está
reservado a los que se elevan, ése, ya no podrá apartar de su espíritu
aquella luz que le fue revelada. Así penetre en moradas desconocidas o retorne
una y otra vez más a la Tierra, lo que un día recibió como un divino
destello, surgirá a cada paso de lo más puro de su ser como presentimiento,
como un dulce despertar o como un canto celestial que inundará de gozo el corazón,
como un anhelo de volver a la mansión espiritual. Eso es lo que significa mi
Doctrina para los espíritus que retornan a esta vida. En apariencia el espíritu
olvida su pasado, pero en verdad no pierde el conocimiento de mi enseñanza. 06-143.55 A los que dudan de que es el Verbo Divino quien os habla en este
instante y bajo esta forma, les digo que si no quieren darme ese nombre, si no
quieren atribuir esta palabra al divino Maestro, que tomen la esencia de esta
lección, que analicen cada uno de sus pensamientos, y si al meditar en lo que
han escuchado llegan a la conclusión de que encierra luz y verdad para la
humanidad, que la tomen como norma de sus pasos en la Tierra y con ella
transformaran su vida. 06-143.56 Yo se que os estoy entregando la verdadera sabiduría, lo que los
hombres crean no afecta un átomo a mi verdad, mas se hace necesario que el
hombre tenga la certeza de lo que cree, de lo que sabe y de lo que ama; es por
eso que en mis manifestaciones llego a veces a colocarme al nivel de la
humanidad, para así lograr que me reconozcan. 06-143.57 Debo decir a los que llamo ya discípulos, que ellos tienen el deber
sagrado de instruir y hacer comprender esta Doctrina a los que llamo párvulos,
porque no comprenden aún lo que ven, o lo que escuchan en mis lecciones. Para
ser mis discípulos no es suficiente entender, deben también sentir; porque hay
muchos que entendiendo bastante de las enseñanzas que en mi palabra les he
entregado, no son capaces de tender su mano hacia el que no ha logrado
comprender la divina enseñanza. Dáos cuenta de que mis párvulos están
necesitados muchas veces de vuestras explicaciones y de vuestra experiencia.
Preparáos para que les instruyáis y veréis desarrollarse en ellos la fe y en
vosotros el don de la palabra. Encenderéis la fe profunda, que también sabe de
razonamientos y de comprensión. 06-143.58 No es verdad que todos seáis duros de corazón. Yo os he visto muchas
veces llorar por los demás y sentir destrozado vuestro corazón ante un dolor
ajeno. 06-143.59 Este tiempo se ha abierto con la comunicación de mi rayo a través de
los entendimientos, los cuales fueron escogidos porque en sí llevaban esta misión;
no creáis que han sido elegidos por su pureza, porque si así fuera, no habría
encontrado a uno solo. 06-143.60 Saturáos de mi fortaleza divina y sentíos seguros porque estáis
conmigo, mañana cuando vuestro corazón despierte al amor y sea animado por el
sentimiento de la caridad, él será a cada paso con sus hermanos como Yo fuí
con él. 06-143.61 Recordad aquel día que fue de luz y regocijo para la primera
congregación de discípulos de esta Obra. Fue aquel primero de septiembre de
1866, cuando la luz de Elías se derramó en inspiración entre los que se reunían
en torno de Roque Rojas. 06-143.62 En aquel día fueron consagrados los que habían de ser los primeros
guías y los primeros portavoces. Fue día de inspiración, de revelaciones, de
promesas y pactos. 06-143.63 Aquellos discípulos se sintieron espiritualmente transportados al
Sinaí o al Monte Tabor, recordaron las grandes revelaciones del Primero y
Segundo Tiempos. Y no se equivocaron en su presentimiento, porque la presencia
espiritual de Moisés, Mi presencia y la de Elías, estaban con ellos, como
estuvo en el Monte Tabor, en aquella visión contemplada por algunos de mis discípulos,
manifestación que fue llamada por los hombres "la Transfiguración de Jesús". 06-143.64 En verdad os digo a vosotros que me escucháis en este día, que la
presencia espiritual de Moisés, Mi presencia y la de Elías, están con
vosotros, ¿Qué tuvieron los hombres del Segundo Tiempo, que no tengáis
vosotros? Lo mismo hay fe en éstos, como en aquellos, como también os digo que
lo mismo hay imperfección y pecado entre vosotros, como los hubo en aquel
tiempo. 06-143.65 Aquí tenéis la presencia de los tres enviados: la de Moisés, la de
Jesús y la de Elías. Presencia espiritual, invisible a los ojos humanos y sólo
perceptibles a los sentidos del espíritu. Por eso os digo: preparáos, para que
gocéis de la luz que se derrama sobre vuestro espíritu en estos instantes. 06-143.66 Abrid vuestro corazón y sentid en él la presencia de Moisés;
sensibilizáos y oid su voz espiritual animándoos a seguir en la jornada, lo
mismo que alentaba a su pueblo en el Primer Tiempo cuando cruzaron el desierto. 06-143.67 Moisés no está inactivo en el seno del Padre, su espíritu trabaja
sin cesar, haciendo escuchar en todo espíritu la voz de la Ley. El viene a
deciros que seáis los verdaderos hijos de la fe, para que lleguéis a la Tierra
Prometida al espíritu. 06-143.68 Pueblo: guardad en vuestro corazón la lección que habéis escuchado,
para que siempre gocéis de mi presencia espiritual que os ha conducido a través
del camino de la vida. 06-143.69
Orad, que Yo recibo vuestros pensamientos, y mientras dure vuestra plegaria, Yo
derramaré mi bendición en la humanidad. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 144 06-144.01 Elevad vuestro espíritu y traspasad los umbrales de lo material para
que os comuniquéis con mi Divino Espíritu. 06-144.02 ¿Por qué queréis sujetar el espíritu a la Tierra, privándole de
los deleites espirituales? No olvidéis que él pertenece a otro mundo. 06-144.03 Dejad que vuestro espíritu penetre en mi santuario para que saturándose
ahí de luz, sea después el guía de vuestros pasos, el maestro y el juez
interior. 06-144.04 Estas multitudes que
escuchan mi palabra, han abierto sus ojos espirituales a la luz en este tiempo,
porque no hubo ser humano que predicase con la limpidez, verdad y pureza con que
Yo he dado mi enseñanza. En todos los tiempos los hombres han falseado mi
verdad y han ocultado mi Ley a la humanidad. 06-144.05 Ahora, he visto que la
Doctrina que os enseñé en el Segundo Tiempo se encuentra oculta,
imperfectamente interpretada y no conforme a la evolución espiritual que tenéis
ahora, sino adecuada al entendimiento de los hombres de hace muchos siglos. Mas
he llegado entre vosotros y al contemplaros hambrientos, os he entregado el pan
en abundancia para que os hartéis y luego déis a las multitudes que han de
venir. 06-144.06 Pensad que un nuevo tiempo
os espera, que mi palabra cesará y que os quedaréis solos con mi enseñanza.
Entonces, si sabéis prepararos, sabréis hablar de Mí; mas si sabéis y caéis
en tentación, si adulteráis mi palabra o no la interpretáis debidamente,
entonces mi lección en vuestros labios no será sustento para vuestros
hermanos. 06-144.07 Aún es tiempo de que oréis y os preparéis para vuestro cumplimiento.
No esperéis que mi justicia os toque, no esperéis que el dolor y la guerra os
azoten como aquellas naciones hermanas vuestras que están ensangrentando los
campos y dejando desolados los hogares. Sostened con la oración a vuestra nación
y no queráis verla destruída como lo fue Jerusalén. Cultivad con vuestras
obras un jardín en el que las flores sean de perdón, de amor, de oración y
caridad. Ese jardín comenzará en vuestro corazón y terminará en vuestro espíritu.
Dedicad unos instantes del día a la meditación, dejad que se eleve vuestro espíritu
para que mi inspiración llegue a vosotros. Mirad que no tenéis libros en
vuestras manos y sólo por medio de esa inspiración podréis percibir la luz de
este tiempo. Pensad que llegará el momento en que tendréis que dar testimonio
de mi verdad y necesitaréis recurrir al libro que está en vuestro corazón.
Aprended a leer en ese libro invisible para que no se turbe vuestra mente, sabed
penetrar en vosotros mismos para que la voz de vuestro espíritu pueda brotar
por vuestros labios. 06-144.08 Toda religión y toda secta
se preparan porque presiente la proximidad de la lucha; entre ellas os encontraréis,
mas debéis de estar preparados, porque buscaré vuestro entendimiento para
manifestarme. 06-144.09 Hoy todavía os contemplo débiles, porque si a cambio de vuestra
caridad recibís la ingratitud de vuestros hermanos, habéis llorado en silencio
y me habéis dicho: "¿Esta es la cruz que habéis puesto en mis
hombros?" A lo que Yo os contesto con otra pregunta: ¿Ya olvidásteis el
ejemplo de Jesús entre los hombres? Cuando el mundo os hiera, no lo acuséis
ante Mí, compadecéos de él; Yo cerraré vuestra herida. 06-144.10 Dejad que los hombres os contemplen pequeños, si sois humildes Yo os
haré grandes de espíritu. Callad siempre que podáis, pero trabajad
intensamente. Dad testimonio de Mí, que Yo también lo daré de vosotros. 06-144.11 Si vuestro espíritu experimenta la necesidad de elevarse, es porque
hay instantes en que se siente extraño en este mundo, en que se siente como
extranjero. Comprended que su verdadera patria, su casa, está en el más allá. 06-144.12 Las doce tribus de Israel se encuentran dispersas por el mundo, ellas
se unirán en el cumplimiento de su misión aun cuando se encuentren distantes
unas de otras. Escudriñan el infinito en espera de mi nueva manifestación. Mas
las profecías se cumplirán y contemplarán la luz. Entre ellos están los más
grandes espíritus, los entendimientos desarrollados, los corazones de gran
nobleza e inspiración. Muchos de ellos vendrán entre vosotros y os sorprenderéis
de su elevación a pesar de no haberme escuchado en este tiempo. No vayáis a
permitir que ellos se sorprendan de vuestra escasa preparación. 06-144.13 Se avecina el tiempo en que se levanten pueblos que os sorprendan por
su espiritualidad y el desarrollo de sus dones y en que surjan profetas, porque
la luz de mi Santo Espíritu está sobre todo espíritu y sobre toda
inteligencia para revelarle el tiempo que vive y designarle a cada quien su misión. 06-144.14 Las puertas de esta nación
pronto se abrirán para dar albergue a hombres y mujeres que vendrán de
naciones extranjeras; todos traerán hambre, dolor, necesidad y entre vosotros
encontrarán calor, pan y consuelo. Preparad vuestro corazón para que les recibáis
con amor. 06-144.15 ¡Cuántos de vosotros
tendréis que penetrar en tierras extranjeras y necesitaréis que os reciban
como hermanos! 06-144.16 Os dejo a todos formando un solo corazón. 06-144.17 Decid con los espíritus de luz: "Gloria a Dios en las alturas y
paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad", tal es el canto de los
ángeles. 06-144.18 Pueblo: disponeos con toda
sumisión a escuchar mi palabra y os daréis cuenta de que ha sido una gracia
que hayáis visto nuevamente la luz del Maestro. Mi inspiración se ha hecho
palabra humana y viene en busca de los espíritus que estén necesitados o que
se encuentren sedientos de luz. El dulce consuelo que anteriormente os fue
prometido, viene en la esencia de esta palabra humilde y tierna que trata de
persuadiros. En ella hay aroma celestial y hace latir los corazones elevados,
como latieron los de mis discípulos del Segundo Tiempo en la noche de la última
cena. 06-144.19 Sed bienvenidos ante mi lección, venís por la promesa de vuestra
salvación, venís por la palabra que os muestra la vida verdadera. Imitadme,
amad vuestra cruz, besad la de vuestra vida, bendecid la voluntad de vuestro
Padre. 06-144.20 Os digo que améis vuestra cruz, porque si al tener que llevarla a
cuestas renegáis, el dolor abrirá en vuestro corazón una profunda herida. Yo
sí amo mi cruz, oh pueblo, y ¿Sabéis qué es lo que llamo mi cruz? Mi cruz la
constituís vosotros, oh humanidad, a quien tanto amo. 06-144.21 No debéis blasfemar en la dura caminata, cada nuevo dolor es una
nueva luz en vuestro corazón, cada prueba hará brotar en vuestro ser las
flores de la experiencia. Comprended que si el dolor llega hasta vosotros, es
porque lo necesitabais; también debéis comprender que si la alegría llega a
posesionarse de vosotros, era porque también la estábais necesitando. 06-144.22 Benditos aquellos que callan sus penas y en cambio hacen partícipes a
sus hermanos de todas sus alegrías, aunque éstas sean muy pequeñas. 06-144.23 Bendito sea el que al aceptar el dolor, sabe que éste le perfecciona
y que le conducirá a la cumbre, porque se ha dado cuenta de que el dolor es la
herencia del hombre y que ese será el medio por el cual logrará lavarse para
retornar al Padre. 06-144.24 Yo concedí al hombre todos los elementos necesarios para que con
ellos construyese con obras de amor una escala que lo elevara hasta Mí. Lo he
heredado con mi sabiduría y con mi amor, mas como no ha hecho buen uso de esos
dones, ha venido el dolor a llenar ese vacío. 06-144.25 La cuna es el principio del hombre, el sepulcro es el final, y veo que
en el lapso que une a ambos extremos, es más lo que sufrís que lo que gozáis
en vuestra existencia. Lloráis al nacer, cuando vivís y finalmente al morir;
Yo que vengo siguiendo vuestros pasos quiero y debo salvaros. Mi Doctrina es la
voz que viene a llamaros para que encontréis el camino de la paz. En todos los
tiempos mi Ley ha sido de justicia, de amor y de paz, ella os ha señalado y os
ha marcado la ruta por la que podéis salvaros. 06-144.26 Muchos de los hombres de este tiempo al oir que con frecuencia se
repite en mi Doctrina la palabra amor, se dirán: ¿Cuál será el amor que
tanto están predicando? Mis seguidores tendrán entonces que llevar a cabo
obras que expliquen y aclaren cuál es el amor que Yo os he señalado e
inspirado. También en aquel tiempo me preguntaron de qué clase era el amor del
que tanto les hablaba Jesús a los hombres, y estando el Maestro sentado junto a
un rosal cuyas flores se encontraban secas y marchitas, las acarició con su
mano mientras El predicaba, y aquellas flores revivieron bajo el influjo de su
caricia, dejando a todos los que le rodeaban verdaderamente maravillados ante
semejante prodigio. Así serán los corazones de los hombres cuando sepan amarse
unos a otros. Los rosales volverán a florecer y las rosas secas resucitarán. 06-144.27 No todos los hombres pensarán de igual manera al recibir esta luz,
porque el tiempo de evolución no es el mismo en toda la humanidad. Unos llevan
más tiempo que otros en el camino de la vida, también debéis saber que todos
los hombres estan retrasados en conocimiento y elevación, porque se han
apartado de la senda de evolución. 06-144.28 Ha vivido mucho el hombre, pero de su vida ha sido poco lo que ha
aprovechado y es que le ha dado mayor importancia a las satisfacciones
materiales, despreciando la ciencia de vivir con amor y con justicia. 06-144.29 Una nueva lección he venido a dar al mundo, la cual será como un
riego divino que resucite a los corazones marchitos y anime a los espíritus
estacionados o enfermos. 06-144.30 Recordad que os dije: "Pedid que se os dará", y por eso venís
con vuestra lista de peticiones. Mas ahora os digo que aprendáis a pedir y a
recibir. Pedir con humildad y recibir con conformidad. 06-144.31 Vuestro corazón me dice: ¿Cuántas veces, Maestro, os habremos
ofendido con necias e ignorantes peticiones? Mas Yo os digo que no me habéis
ofendido si por ignorancia los hicísteis. 06-144.32 Por vuestra falta de conocimiento he venido a mostrarme una vez más
como Maestro entre vosotros y aquí me tenéis enseñando y corrigiendo con amor
a mis discípulos. 06-144.33 Hacéis bien en acudir a mi llamado, porque todos los destinos están
en Mí. No es el mundo el que os dá; ni son las leyes de la Tierra las que
rigen vuestro destino; vuestro libre albedrío también tiene límite, el hombre
no es absoluto, Yo soy el único absoluto, en cuyo ser está todo lo creado, sin
embargo, os digo que tengo sed de vuestra perfección. 06-144.34 ¿Por qué os veo caminar cabizbajos como fracasados en esta vida?
Levantad la faz, tened confianza en vuestro destino, mirad siempre adelante y ahí,
en el horizonte, me contemplaréis. 06-144.35 Humanidad: conoced mi Doctrina, la espiritualidad que ella imparte os
hará escuchar mi voz en los instantes de soledad o de dolor, os dará fuerzas
desconocidas en las horas de prueba y cuando el murmullo del mundo haya fatigado
vuestra mente y sintáis tristeza en vuestro corazón, escucharéis desde el
infinito el concierto celestial. Cuando salgáis de vuestro arrobamiento,
preguntaréis: ¿En qué libro habré aprendido? y Yo os diré: en el libro de
mi sabiduría y de mi amor. 06-144.36 Cuando esto sea, os estaréis comunicando de espíritu a Espíritu,
entonces habréis penetrado en el Templo del Señor. 06-144.37 Es menester que se eleve vuestro espíritu para que la materia sea
fuerte y os ayude en la lucha. Si en verdad confiáseis en Mí, no tendríais
necesidad de llamar inutilmente a las puertas de vuestros hermanos, cuyo corazón
casi siempre está cerrado a la caridad. 06-144.38 Mi Doctrina viene a forjar al espíritu, colaborad con vuestro Padre,
educando en ella el corazón de vuestros hijos. 06-144.39 Hoy sois mis discípulos, mañana lo serán vuestros hijos. 06-144.40 ¡Pensad en aquellos que en su niñez pierden a su padre! 06-144.41 ¡Pensad en los que nunca supieron de la ternura de la madre! 06-144.42 Sólo el camino de mi ley podrá compensar su vacío y llevarles al
puerto de su salvación. Por eso está impresa indeleblemente mi huella en todas
las sendas de vuestra vida. 06-144.43 Pueblo amado: Mañana, cuando corra la voz de que estuve entre
vosotros, vendrán multitudes de hombres a interrogaros, si para ese tiempo la
vida en vuestro hogar es limpia y vuestro culto al Padre es el que he venido a
enseñaros, ¿No creéis que esa será la mejor respuesta que déis y la mejor
prueba de que oísteis mi palabra? 06-144.44 En este tiempo en que hasta el aire, la tierra y el agua, se
encuentran envenenados de la maldad de los hombres, ¡Cuán pocos son los que no
se contaminan por el mal o por las tinieblas! 06-144.45 ¿Quiénes de vuestros hermanos, al encontrar un pueblo que vive en la
virtud y en la paz, podrán negar que el Padre ha estado doctrinándolo? Podrán
venir monarcas destronados llorando su poder perdido y en el seno de ese pueblo
recobrar la paz del espíritu al reconocer la falsedad de las vanidades
terrenas. Vendrán ministros de sectas y religiones, los cuales, al ver la
espiritualidad de esa congregación y su culto lleno de pureza, sentirán en su
corazón el juicio de su propia conciencia reclamándoles sus errores. 06-144.46 Ese pueblo es el del Señor, el cual hará oir su voz sobre todos los
pueblos de la Tierra, y les vencerá con la luz de la verdad, y al vencerlos,
hará que formen parte de esa familia, porque todos los espíritus son hijos del
pueblo de Dios. 06-144.47 Hoy sabéis a quién váis a escuchar y disponéis vuestro espíritu
para recibir en él este pan celestial. Preparáis vuestro espíritu, porque el
que viene a enseñaros no es un maestro humano, no es un sabio, un filósofo, ni
hombre de ciencia, o rey en la Tierra, y sin embargo, es más que todo eso
junto. Abierto está ante vosotros el libro que os enseña el camino de perfección. 06-144.48 Todo ésto lo saben mis discípulos, mas los postreros que apenas van
llegando, se sorprenden de hallarme enmedio de esta pobreza material, y entonces
es menester decirles que Yo nada tengo en la Tierra, que cuando vine a morar
entre vosotros viví en la humildad, porque así os enseñé a comprender que mi
Reino no es de este mundo y que lo que vengo a buscar son corazones. La corona
que vísteis en mi cabeza no la puse Yo sino los hombres, y fué de espinas. 06-144.49 Venid a Mí y confiadme vuestros anhelos, confesad vuestras flaquezas
y pedidme fortaleza. Aquí estoy con vosotros, no me aparto de mis hijos y os
sigo donde quiera que vayáis, porque si a la prisión penetráis, ahí estoy
para consolaros. Si emprendéis un largo viaje, en él tenéis mi compañía. Si
enfermáis, a vuestra cabecera me tenéis como enfermero y doctor, si estáis
solos os hago sentir mi presencia. 06-144.50 Vedme aquí cultivando mi semilla, soy incansable en hablaros desde el
tiempo en que Elias, por labios de Roque Rojas anunció el nuevo tiempo. Muchos
han abandonado la siembra y la herramienta, mas Yo sigo trabajando en mi campiña,
pero si algunos creen que siempre estaré comunicándome de esta manera, están
equivocados, porque ya es corto el tiempo en que aun me escucharéis en esta
forma. Es menester que cese esta comunicación para que empecéis a
espiritualizaros, a comunicaros directamente con mi Espíritu y podáis ver a
vuestro Señor sobre la nube de vuestra elevación espiritual. 06-144.51 ¿No os preocupa la ausencia de esta palabra? ¿Acaso ya habéis
almacenado lo suficiente para vosotros y para vuestros hermanos? ¿O creéis que
en el día de mi partida terminará esta Obra? 06-144.52 Vengo borrando formas, ritos y tradiciones, para que os concretéis en
los tiempos venideros al cumplimiento de la Ley y no hagáis lo que en los
tiempos pasados que os entregásteis con todo vuestro entusiasmo a las
tradiciones y festines, haciendo a un lado la Ley. 06-144.53 No sabéis cuánto ha llorado el espíritu de Moisés en el más allá
al contemplar la infidelidad y la flaqueza del pueblo que tanto amó. Su
simiente fue más tarde regada con la sangre del Redentor. 06-144.54 ¿Cómo encontré al pueblo que había sido heredado en el nombre de
sus patriarcas? Dividido, separado en dos reinos que se veían uno al otro como
extranjeros. Yo vine a unirles y no sólo a ellos, sino a todos los pueblos de
la Tierra. Todo cuanto traje, aquí lo dejé, del mundo sólo me llevé
ingratitudes y dolores. Mi palabra la dejé al Mundo como herencia eterna, mi
sangre, derramada hasta la última gota, mi cuerpo bajo a las entrañas de la
Tierra, y mi Espíritu lo derrame entre mis apóstoles. Ese fue mi testamento.
Después de mi partida los hombres me reconocieron; mi semilla germinó y se
extendió a otras naciones; mis perseguidores fueron después mis soldados; los
que habían blasfemado en contra mía, después me bendecían. 06-144.55 Una era de paz y de moral fue para los pueblos el florecimiento de la
semilla cristiana; la virtud daba frutos, la meta y el ideal eran el Cielo. Más
tarde volvió la fragilidad, la aparente observancia de mi Doctrina,
cumplimiento que disfraza el mundo con festines y ritos suntuosos que
impresionan a los hombres, que no satisfacen al Padre ni elevan al espíritu. 06-144.56 Ha vuelto el caos porque la virtud no existe, y donde no hay virtud no
puede haber verdad. No es que la Ley que el Padre confiara a Moisés no tuviera
fuerza, ni que la Doctrina de Jesús sólo fuera aplicable a los tiempos
pasados. Una y otra en su esencia son leyes eternas, mas reconoced que son como
una fuente de cuyas aguas no se obliga a beber a nadie, sino que todo el que se
acerca a ese manantial de amor lo hace por su propia voluntad. 06-144.57 Yo entregué al pueblo la Ley en el Primer Tiempo para que todas las
tribus viviesen unidas en ella, mas cuando llegué las encontré divididas,
desconociéndose unas a otras, profanando mi Ley y entregadas a la idolatría. 06-144.58 Mi Doctrina de amor vino a
unir más tarde a todos los pueblos en una sola Ley, y ahora que vuelvo entre
los hombres, nuevamente los veo divididos en sectas, en religiones, en ideas y
teorías. Cada uno practica según su idea o conveniencia. Todos dicen amar a un
mismo Dios, sin embargo, se encuentran divididos y Yo os digo, que el que no ama
a su hermano, no me está amando a Mí. Bien está que no todos los espíritus
marchen al unísono, ya que se encuentran en diferente estado de evolución, mas
¿Quién es aquel que conociendo mis leyes y mi Doctrina ignora que ellas tienen
por esencia el amor de los unos a los otros? Muchos se nombran cristianos, pero
os digo una vez más, que no puede ser cristiano quien no tenga amor. 06-144.59 En verdad os digo que el mundo ignora muchas lecciones espirituales de
mi Doctrina, porque en lugar de buscar la interpretación de mis enseñanzas
para luego practicarlas, se ha conformado con ritos y tradiciones. Por eso es
que las grandes pruebas han surgido entre la humanidad y aparecen conflictos a
los que los hombres no encuentran solución. 06-144.60 ¿Por ventura ha sido una sorpresa para la humanidad el caos de este
tiempo? No, estaba anunciado para que lo pudiéseis evitar. Yo dí a Juan, mi
discípulo, la revelación de estos tiempos, que si la hubiéseis sabido
interpretar, si le hubiéseis dado el valor que encierra, en vez de apartarla
con indiferencia, habríais sabido que este tiempo pertenece al Sexto Sello del
Libro de la Revelación, habríais velado y orado y os hubiéseis librado de
grandes males. 06-144.61 Ved cómo os prepara mi palabra para los tiempos venideros, por eso os
digo que la aprovechéis, porque esta manifestación pasará como pasó Moisés
por el desierto y no llegó a Canaán, como pasó Jesús por el mundo y terminó
su jornada en la cruz. 06-144.62 Os estoy preparando para el tiempo que seguirá a la terminación de
esta comunicación. Quedará un libro en cada recinto conteniendo mi palabra
para que os reunáis y podáis recrearos en su lectura. 06-144.63 Si para trasmitir mi palabra en este tiempo escogí a quienes deberían
expresarla, seré Yo también quien designe a aquellos que tengan que
interpretarla a través de la lectura, cuando ya no me comunique en esta forma.
Mas os digo desde ahora, que si os concretáseis a sólo escuchar mis enseñanzas,
sin el propósito de llevarlas a la práctica, no podréis al final recoger
simiente alguna. Es preciso que comprendáis que mi Doctrina no es para que la
vayáis a tomar como un motivo para crear costumbres o tradiciones, sino para
que la veáis como el verdadero camino de cumplimiento para vuestro espíritu y
para que déis testimonio de ella con vuestras obras. 06-144.64 Después de 1950, mi pueblo penetrará en el estudio de esta enseñanza
para llegar a grandes conclusiones. 06-144.65 Estos libros que bajo un dictado divino están formando mis
"plumas de oro", serán valorizados como joyas de infinito valor, pues
cada vez que los abráis en vuestras reuniones, la esencia que contiene será
como una brisa del cielo sobre vuestros espíritus y sobre vuestros
sufrimientos. Este libro os aclarará muchos misterios encerrados en el libro de
los Siete Sellos. 06-144.66 Estudiaréis estas enseñanzas sin que caigáis en discusiones, y la
luz del Espíritu Santo vendrá a iluminaros para que sepáis dar la justa
explicación de lo que os había parecido un misterio. 06-144.67 Ya se acerca el año anunciado para daros mi adiós a través de esta
comunicación y es mi voluntad entregaros todo cuanto tengo que deciros. No perdáis
una sola de mis cátedras, una sola de sus sílabas, porque os estoy entregando
las últimas palabras de este nuevo testamento por el cual serán comprendidos
los dos anteriores y los venideros. 06-144.68 No os revelé el análisis de los Siete Sellos en el principio de mi
comunicación porque entonces no me hubiéseis comprendido; mas ahora he hecho
luz en este misterio para que os profundicéis y salgáis de toda ignorancia,
duda o confusión. 06-144.69 El mundo se interesará por fin en todas estas revelaciones divinas, y
sabiendo de vuestra interpretación os buscará para interrogaros. ¿Os ocultaréis
de vuestros hermanos cuando eso sea? Vosotros, que en todos los tiempos habéis
tenido antes que los demás mis revelaciones ¿Se las negaréis? 06-144.70 No durmáis, no vayáis a flaquear ni a estar divididos, que no os
encuentren ocupados en lo superfluo porque entonces en vez de hermanos que os
pregunten, veréis llegar enemigos que os ataquen, y no sabéis si ellos en su
lucha vengan a enseñaros lo que es cumplir con mi Ley y haceros respetar la
verdad. Entonces preguntaréis: Señor ¿Acaso has puesto tu brazo justiciero
del lado de mis enemigos? 06-144.71 Yo os he dicho que os preparéis para que doquiera que miréis, sólo
encontréis hermanos. Quiero que la señal divina que he puesto en vosotros, sea
la luz que os sirva para ser reconocidos como mis nuevos discípulos. 06-144.72 Qué hermoso será para vuestro espíritu retornar al Padre mostrándole
vuestra misión cumplida; una imagen de esa dicha la ha experimentado aquí en
el mundo el hijo que ha retornado al hogar paterno después de haber ido a
cumplir obedientemente una orden de su padre. Cuánta alegría reboza del corazón
de ambos al estrecharse, el padre sabiéndose obedecido y respetado, y el hijo
mirándose ensalzado y recibido por su padre. 06-144.73 ¿Os habéis imaginado cómo será el festín para el espíritu que
retorna a la casa del Padre Celestial? ¿Cómo será el ósculo con el que el
Padre reciba a su hijo y el júbilo de los seres que habitan aquella mansión? 06-144.74 No os detengáis en el camino certero, venid por él, humanidad, y no
volváis atrás vuestra vista hasta que lleguéis ante la gran puerta donde Yo
os estaré esperando para recibiros. 06-144.75 Sed fervientes, aprended a encender en vuestro corazón la llama de la
fe y la confianza en Mí, para que siempre estéis conformes con las pruebas que
os envío. 06-144.76 Os ilumino. Caen sobre la humanidad, innumerables rayos para hacer luz
donde antes habíais hecho tinieblas. Ha aparecido la aurora de un nuevo tiempo
invitando a todos a despertar y a emprender la jornada de regreso a Mí. Os
estoy llamando, porque ya se acerca la hora en la que he de recoger de la Tierra
mi semilla, como os lo he estado anunciando. 06-144.77 Vosotros que me oís, habéis visto manifestarse mi Verbo, bajo su
influjo, habéis visto redimirse hombres y mujeres, volver a la vida los que habían
muerto a la fe y a la esperanza; sanar enfermos del cuerpo y del espíritu. Es
que he vuelto a vosotros, para ayudaros y haceros menos penoso vuestro viaje.
Velad y orad para que nada os impida o retarde el llegar al Padre. Venid por el
camino de amor y de sacrificio y cuando elevéis al Padre vuestro espíritu pidiéndome
la fortaleza, Yo os recibiré y os alentaré hasta que lleguéis al final de
vuestro tránsito en donde os daré la paz. 06-144.78 Practicad todo lo que he venido enseñándoos a través de los
tiempos; restituid mansamente, mas también os digo: enseñad a vuestros
hermanos con el amor y la paciencia con que Yo os he enseñado. 06-144.79 Me habéis buscado en las diferentes religiones y sectas que la
humanidad ha formado y Yo quiero que os despojéis de ritos y que borréis de
vuestro corazón toda huella de fanatismo. Venid a Mí en espíritu, amadme con
pureza, respetad y cumplid mis leyes y de esta manera me estaréis ofreciendo el
verdadero culto. 06-144.80 Venid a Mí, hombres tristes, solitarios y enfermos. Los que arrastráis
cadenas de pecado, los humillados, hambrientos y sedientos de justicia, estad
conmigo, en mi presencia desaparecerán muchos de vuestros males y sentiréis
que vuestra carga se aligera. 06-144.81 Si queréis poseer los bienes del espíritu, Yo os los concederé, si
me pedís posesiones terrestres para hacer buen uso de ellas, también os las
daré, porque vuestra petición es noble y justa. Entonces os convertiréis en
buenos administradores y Yo os concederé la multiplicación de esos bienes para
que de ellos participéis a vuestros hermanos. 06-144.82 Mirad a la humanidad cansada de luchar inutilmente sin llegar a
encontrar la finalidad de su existencia. Me presenta una vida sin ideales y es
que se ha apartado del camino de virtud y sólo busca el placer, ahí donde hay
artificio y muerte. No ha sabido encontrar la alegría en el amor, en la caridad
y en la benevolencia, no ha sabido escuchar el insistente ruego de este Padre
que tanto le ama y que sólo quiere para todos la paz y la redención. 06-144.83 El mundo, dividido en religiones y sectas, me está llamando en esta
hora creyéndome ausente, o cuando menos distante. Estando con él, no ha
sentido mi presencia; pero a vosotros os digo; uno a uno iréis penetrando en el
redil en donde llegaréis a estar todos juntos cuando hayáis comprendido mi
enseñanza. 06-144.84 Vosotros, cultivad esta simiente y seguid adelante. La luz será
vuestra guía y en seguimiento vuestro irán las grandes multitudes que Yo os
confiaré. 06-144.85 Id en alas de la oración a difundir entre vuestros hermanos la luz.
Penetrad en cárceles y hospitales y dejad ahí vuestro consuelo. 06-144.86 Si estáis cansados, venid a Mí que Yo os confortaré. No temáis, Yo
soy el perdón, la clemencia y la verdadera justicia. 06-144.87 Yo soy el manantial que a torrentes se desborda sobre los campos en
busca de simiente y de labriegos. 06-144.88 La tierra se encuentra preparada para que los hombres se apresten a
elegir su parte de trabajo. 06-144.89 El campo os espera, cultivadlo con amor y pureza y cuando miréis que
la buena simiente empieza a fructificar, destruid la mala hierba que pudiera
estorbarle en su desarrollo. Dad muerte a todo brote de cizaña, y no caigáis
en apatía porque no levantaréis buena cosecha. 06-144.90 Presentadme los campos cuando en ellos se vea brillar la espiga dorada
y entonces podréis cosechar y enriquecer vuestros graneros para que la porción
espiritual asignada a cada quien, no sufra hambre en su jornada. 06-144.91 Las prácticas idólatras que prevalecen entre los hombres, serán
abandonadas por falsas; las enseñanzas que os he revelado tienen la razón de
la verdad y ellas serán reconocidas al fin. 06-144.92 El sabio busca la causa de todo cuanto es y acontece, y espera
demostrar con su ciencia que no existe ningún principio ni verdad fuera de la
Naturaleza. Más Yo les contemplo pequeños, débiles e ignorantes. 06-144.93 Cuando Jesús tuvo que
hacer frente a las preguntas, miradas y juicios de las multitudes, no había leído
libro alguno, sin embargo, dió cátedra de sabiduría, porque en el
entendimiento de aquel niño brillaba la luz del Altísimo y en sus labios
florecía el mismo Verbo de Dios. Os digo esto a vosotros, porque también podéis
hacerlo, cuando tengáis que enfrentaros a las interrogaciones y pruebas a que
seáis sometidos. Entonces convenceréis, porque hablaréis de las lecciones de
Dios que tienen siempre un principio, una base, una razón. No existe milagro
que no tenga una razón lógica y natural, nada se produce sin causa. La hoja
del árbol no se mueve sin mi voluntad. 06-144.94 Os preguntarán: ¿Por qué siendo la majestad del Señor tan inmensa,
se vale del más insignificante mortal para derramar su sabiduría? 06-144.95 A lo que vosotros contestaréis que el amor de Dios hacia sus hijos,
no tiene límites y por ello muchas veces no alcanza a comprenderlo el hombre. 06-144.96 Tenéis que ser humildes, porque si vuestro Maestro dejó su Reino
para vivir y mostrarse humilde en esta Tierra, vosotros tendréis que imitarme
ante aquellos que son iguales a vosotros. 06-144.97 Si fuese necesario volver en materia como en el Segundo Tiempo, vendría
aun sabiendo que tendría que pasar por aquel trance doloroso del cuerpo y del
espíritu, mas ahora vengo en Espíritu y debéis preparaos para que palpéis mi
divina verdad. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 145 06-145.01 He aquí mi Espíritu Divino entre vosotros. 06-145.02 Acercáos a Mí, hijos amados, descansad de vuestro peregrinar por
caminos y desiertos, que no soy Yo quien vengo a vosotros, sino vosotros los que
habéis llegado a Mí. 06-145.03 Yo, vuestro Creador, vengo a mostrar al hombre mi mansedumbre, mi
humildad y mi amor por todos mis hijos. En el Segundo Tiempo envié a mi Verbo
para que encarnase entre vosotros, se llamó a sí mismo, "el hijo del
hombre". 06-145.04 Estoy manifestándome por medio de la criatura predilecta de la Creación:
el hombre, para que escuchéis mi Palabra a través del entendimiento de
vuestros hermanos. 06-145.05 Cuán lejos me creíais de vosotros, y en realidad, qué cerca estoy. 06-145.06 En vosotros recibo a toda la humanidad que en este día está dando el
adiós a un año más que le he confiado. 06-145.07 No sabéis cómo me mostraré a vosotros en este día; si como Padre,
como Maestro o como Juez. 06-145.08 Voy a sorprenderos y a penetrar en lo más íntimo de vuestro corazón. 06-145.09 En verdad os digo que Jehová, el Verbo y el Espíritu Santo, son un
solo Dios, el único que es principio y fin de todo lo creado, el Alfa y la
Omega de todo lo existente. Voy a hablaros como Padre y a enseñaros como
Maestro: mi ternura descenderá sobre vuestra materia y sobre vuestro espíritu. 06-145.10 María, vuestra Madre Universal, está en Mí, y es ella quien otorga
las más tiernas caricias a sus criaturas muy amadas, ha estado en vuestro corazón
para dejar en él su paz y la preparación de un santuario. María vela por el
mundo y extiende sus alas como alondra, para cubrirlo de un polo al otro. 06-145.11 De toda la creación recibo el tributo que como acción de gracias
llega a
Mí. 06-145.12 Mi mirada perspicaz penetra en el corazón del hombre y al de la
mujer, desde la niñez hasta la ancianidad. Me presento invisiblemente en las
naciones, en las comarcas, en las distintas iglesias y ante los seres
desencarnados que aún pueblan la Tierra. Y mi presencia espiritual hace
estremecer a los hombres. Es que no saben lo que el futuro reserva a la
humanidad. 06-145.13 Ahora tocaré al hombre en su libre albedrío, él querrá hacer su
voluntad, pero todo será hecho segun la mía. 06-145.14 La evolución es con todos los espíritus y por medio de su virtud e
intuición desarrolladas llegará a ellos esta luz. 06-145.15 Comprenderá que no hay paz en el mundo, que hay sed y hambre, escasez
y miseria y Yo os pregunto ¿Por qué? 06-145.16 ¿Acaso el caudal de bendiciones que deposité en esta Tierra, ha
desaparecido? ¿El orden y las leyes del Universo han cambiado? ¿El astro rey
ya no da luz y vida? ¿No hay agua en los manantiales, fertilidad en las
tierras, ni fruto en los árboles? ¿No existe luz en vuestro cerebro ni
sentimientos en vuestro corazón? ¿No hay un átomo de fuerza en vuestro espíritu
para que podáis levantar vuestra faz ante Mí? Entonces ¿Por qué os portáis
como enemigos si todos habéis brotado de Mí? 06-145.17 También el Espíritu Divino llora, pero no deben caer ahora mis lágrimas
en el mundo, Yo le perdono, caigan ellas en mi manto divino. 06-145.18 Tomad de Mí la espiga, es el trigo de amor, de paz y buena voluntad.
Cultivadlo y con él, haced pan que sustente a vuestro espíritu. 06-145.19 En mi manto está una espada, pero no es el arma homicida. Ella es la
verdad. El que quiera ser soldado de la verdad, tómela en su diestra y con su
luz vencerá en todas las batallas. 06-145.20 El espíritu de la humanidad avanza en busca de la Doctrina que os
estoy entregando; ya empiezan a llegar los peregrinos. 06-145.21 Debéis estar ¡Alerta! porque los hombres de ciencia os pondrán a
prueba. No desconfiéis por ser humildes, porque a los humildes se les ha
revelado siempre lo que a los sabios engrandecidos se les ha ocultado o no se
les ha permitido comprender. 06-145.22 Unificáos para que si llegáis a ser perseguidos, el Mar Rojo se abra
para daros paso; mas debéis cumplir con mi Ley de amor, oh pueblo, ¿Queréis
mi perdón? También Yo quiero que perdonéis a vuestros hermanos. 06-145.23 Me habéis entregado a vuestros muertos y Yo os digo: vuestros muertos
viven en Mí. Me habéis entregado vuestro amor y os pido que lo mostréis en
caridad a vuestros hermanos. 06-145.24 Humanidad: ya se acercan los rayos del sol alumbrando la faz de
vuestro mundo para deciros con su luz, que un nuevo día aparece ante vosotros
como un tiempo precioso, para que en él labréis vuestro progreso y alcancéis
la paz verdadera como corresponde a los hombres de buena voluntad. 06-145.25 Oid a vuestro Padre, descansad unos instantes, oh pueblo de espíritus
errantes. Bienaventurado el que escucha, ama y cree en mi palabra, porque él es
hijo digno del Padre, porque sabe guardar celosamente mis leyes y enseñanzas
para cumplirlas después con obras de amor. 06-145.26 En estos momentos todos os encontráis atentos a mi palabra, ningún
pensamiento superfluo turba vuestro entendimiento. Unos escuchan extasiados,
otros, cabizbajos por sus remordimientos, otros más pendientes de cada una de
mis manifestaciones. 06-145.27 Humanidad, a quien en este instante representa este pueblo, ha pasado
un año que fue como una sombra de dolor para los que lloraron, una mano amiga
para los que recibieron sus favores, un segundo para la eternidad de vuestro espíritu.
Pero el tiempo sigue su marcha, porque el Tiempo soy Yo, Yo que he estado y
estaré siempre con todos mis hijos. 06-145.28 Hay en este día un instante en que todo espíritu siente mi presencia
divina en su conciencia, y cuanto mayor es la misión que lleva, es también
mayor la voz que interiormente le habla. 06-145.29 1945 se llevó las últimas sombras de la guerra; la hoz segó
millares de existencias y millares de espíritus retornaran al valle espiritual.
La ciencia asombró al mundo y con sus armas destructoras hizo estremecer la
Tierra. Los que vencieron se convirtieron en jueces y verdugos de los vencidos;
el dolor, la miseria y el hambre se extendieron dejando como huella de su paso,
una estela de viudez, de orfandad y de frío. Las plagas avanzan de nación en
nación, y hasta los elementos hacen oir su voz de justicia y de reproche para
tanta maldad. Un manto de destrucción, de muerte y desolación, es la huella
que el hombre que se dice civilizado dejó sobre el haz del planeta. Esta es la
cosecha que me presenta esta humanidad, mas os pregunto: ¿Esta cosecha, es
digna de pasar a mis graneros? ¿El fruto de vuestra maldad, merece ser recibido
por vuestro Padre? De cierto os digo que este árbol dista mucho de ser el que
podríais haber sembrado si hubiéseis cumplido con aquel mandamiento divino que
os ordena amaros los unos a los otros. 06-145.30 Duros e inflexibles son los hombres con sus hermanos, como lo fueron
en tiempos de Moisés cuando era costumbre establecida el devolver golpe por
golpe. Hoy os digo, que si esta es la forma en que entendéis la justicia, seréis
medidos con la misma vara con que medísteis a vuestros semejantes. 06-145.31 Más Yo os perdono, os bendigo y os doy tiempo para que cultivéis con
amor la semilla bendita de mi Enseñanza. Yo soy el gran Guerrero. ¿Quién se
apresta a ser soldado de esta causa? Yo hago la guerra con la paz. Y doy muerte
al mal con la espada del bien. 06-145.32 Todo aquél que en el silencio de su vida se levante a seguirme por la
senda del bien, es mi soldado y en su mano deposito una espada para que luche y
venza. Esa espada es la verdad, ante ella no habrá enemigo que resista su luz. 06-145.33 Es día de júbilo. Israel amado, porque el Eterno se encuentra
delante de vosotros para enseñaros a amar y a perdonaros los unos a los otros.
Yo os he entregado mi enseñanza. He venido a vosotros lleno de regocijo, pero
también he sufrido, porque por momentos os olvidáis de Mí. 06-145.34 Recibid mi paz. Una vez más os bendigo y perdono. Han llegado
vuestros corazones ante mi planta como una ofrenda, como un holocausto, como una
inovación de paz y perdón para todo el mundo. La enseñanza del maestro, como
una antorcha de luz, ha quedado encendida una vez más en vuestro entendimiento
y espíritu. 06-145.35 Es el tiempo de la lucha de la luz contra las tiniebla, que sorprende
a los pueblos de la Tierra. Tiempo de pruebas y restituciones. Tiempo de
purificación y de justicia. Contemplo confundidas a todas las naciones. Todas
las sectas y religiones se encuentran divididas. Y este es el tiempo en que
vengo a mostraros nuevamente el libro de la verdad. 06-145.36 Vosotros decís que llega un año más, Yo os digo: El espíritu no
está sujeto a los tiempos. Es el tiempo el que está sujeto a la eternidad, al
espíritu. 06-145.37 Bienaventurado el que ha oído y ama mi palabra, el que comprende mis
manifestaciones y guarda solícitamente en su corazón el recuerdo de lo que ha
visto y oído. 06-145.38 Creyentes e increyentes me oyen: lo que me aman y los que me blasfeman
están pendientes de mi palabra; los despiertos y los dormidos, los diligentes y
los perezosos, los espiritualizados y los materializados: Todos escuchan en mis
casas de oración que forman el templo del Espíritu Santo, el templo sin
altares materiales, el templo sin vanidades humanas. 06-145.39. ¡Cuánto habéis caminado, humanidad! ¡Cuánto habéis errado por
los caminos! ¡Cuánto habéis buscado! ¡Cuánto habéis escudriñado! Os habéis
levantado muy alto y habéis caído en el abismo. 06-145.40 Y he aquí a Jehová, el Eterno, al Desconocido, al Olvidado,
preguntando a los hombres: ¿Ya os habéis cansado? ¿Ya queréis deteneros en
el camino del pecado? ¿No os habéis desengañado aún? ¿Queréis ser todavía
grandes en este mundo? ¿No sabéis que en la humildad está la grandeza? 06-145.41 Yo soy el Padre y soy el Dador. Yo soy el que en todos los tiempos ha
dicho al hombre: "Pedid, que se os dará". He aquí mi mano; en ella
se encuentra un cetro de justicia, una espiga dorada y una espada de luz, tomad
lo que queráis, todavía queda en el fondo del cáliz lo más amargo, pero
también el nuevo año se acerca como una promesa de paz. 06-145.42 ¿Queréis que el Reino de los Cielos se acerque a vosotros, como os
lo he prometido? ¡Mi voluntad sea la vuestra! 06-145.43 Yo os perdono, humanidad pecadora, porque soy Padre amoroso. Tomad la
espiga dorada y cultivad el trigo; multiplicandlo al ciento por ciento y recread
vuestro espíritu con vuestra cosecha. Es el trigo del amor, de la armonía, de
la fraternidad, de la paz y la buena voluntad, ¡Llevadlo en vosotros! Amasad el
pan de cada día con este trigo y brindadlo a vuestro hermano. Es trigo de perdón,
de caridad, de amistad. ¿Me comprendéis, pueblo? 06-145.44 Descorro en este día el velo del futuro y os preparo. Contemplad cómo
avanzan las grandes turbas y caravanas en busca de este pueblo, mirad cómo
avanzan las legiones en busca de la luz. Los peregrinos están llamando a
vuestra puerta ¡Alerta pueblo! El hombre de la ciencia se apresta para escudriñaros,
para interrogaros. 06-145.45 Habéis respetado mis arcanos y habéis penetrado cuando Yo os he
llamado. Vosotros me conocéis hasta donde os he concedido y vais penetrando
paso a paso en Mí. 06-145.46 Sóis de mis escogidos en este tiempo. Unos fuísteis llamados en la
niñez, otros en la juventud, otros en la ancianidad, y a cada quien le ha sido
confiada una misión, de acuerdo con el tiempo que aún deba habitar la Tierra. 06-145.47 Al llegar a Mí, no hubo un espíritu que no me presentara una cuita.
Os parecía que aquel dolor con que llegásteis era un obstáculo en vuestra
vida, pero luego os dísteis cuenta de que sólo había sido el peldaño que os
aproximó a Mí. Entonces bendijisteis aquella prueba que tanta alegría había
de proporcionar a vuestro espíritu. 06-145.48 Hacéis bien en bendecir aquel dolor que os acercó a Mí, porque por
él aprendisteis a buscarme y a pedirme. Más tarde aprendisteis a orar y
finalmente a desempeñar una misión espiritual, para poner en práctica mis
enseñanzas de amor y caridad con vuestros hermanos. 06-145.49 Desde entonces habéis visto realizado un milagro en vuestra vida,
porque comiendo el mismo pan que antes comíais, ahora ya no os sabe amargo,
sino dulce y agradable, las dificultades que a vuestro paso encontrabais, y que
os hacían blasfemar o perder la fe, ahora ya no os amedrentan, porque ya no las
consideráis insuperables y hasta vuestros sufrimientos físicos, que antes os
llegaban a vencer, ahora ya no os acobardan. 06-145.50 Es la fuerza de la fe, es el efecto de la espiritualidad y la
regeneración. 06-145.51 Antes pasaban desapercibidas para vosotros muchas sensaciones
espirituales, porque sólo buscabais la satisfacción de vuestros sentidos y los
sentidos tienden muchas veces a materializar vuestro espíritu. Ahora comenzáis
a descubrir una vida nueva, comenzáis a encontrar la esencia, la belleza, el
sentido, la verdad de cuanto os rodea. 06-145.52 A medida que escucháis mi enseñanza, vais elevando vuestro
pensamiento, modificando vuestra antigua forma de rendirme culto y mejorando
vuestra vida. Ya dejasteis de pedir con la exigencia con que antes lo hacíais,
y vais aprendiendo a orar y a sentir lo que en la oración me decís: Así,
cuando habéis dicho: "Hágase Señor, tu voluntad en mí", es porque
habéis comprendido el significado de vuestras palabras, disponiéndoos a
recibir de Mí, según Yo lo ordene. Pero hay siempre postreros entre la
multitud, porque sin cesar llegan a estos recintos nuevos corazones en busca del
agua de la vida. A ellos tengo que hablarles en otra forma, para que me
comprendan y a la vez se sientan comprendidos. 06-145.53 Recordad que a cada uno de vosotros así le recibí, cuando por vez
primera se acercó a escuchar mi palabra. A unos no les hablo de una misión
espiritual, porque no me entenderían, pero les hablo del fardo de sufrimientos
que llevan en la vida, bajo cuyo peso se sienten vencidos y agobiados. Les enseño
la forma de resolver las grandes pruebas que dentro o fuera del hogar han
surgido, les consuelo en su amargura, les concedo el bálsamo que les devuelva
la salud, les conforto y les lleno de esperanza. 06-145.54 Entonces el enfermo siente que una mirada celestial sabe de su dolor y
que esa mirada es la de su Padre, quien viene a liberarle del fardo de
sufrimientos que va arrastrando. El corazón que en la Tierra no ha sabido de
ternura, de comprensión o de cariño, de pronto se siente envuelto en la
ternura de mi palabra; ama con un amor infinito, y siente desbordarse el
torrente de su dolor contenido por mucho tiempo. 06-145.55 Lo mismo el hombre solitario o incomprendido, que el hombre convertido
en esclavo de pasiones o vicios, que la mujer abandonada o la doncella temerosa
de enfrentarse a la vida. Lo mismo el padre o la madre de familia que me
presentan todos sus problemas, que el huérfano que no tiene amparo en el mundo.
A todos les escucho y a todos les toco el corazón con el fino cincel de mi
palabra. 06-145.56 Yo sé que ocupándome de todo aquello que les aflige, por muy humano
o muy material que sea, me estoy ocupando de su espíritu porque le estoy
liberando de su carga, porque le estoy preparando el camino que habrá de
recorrer después y porque en esa forma le estoy encendiendo la lámpara de la
fe. 06-145.57 Mi fuente de amor se desborda en estos instantes sobre vosotros,
perdonándoos y bendiciéndoos. 06-145.58 A todos os recibo en este día para que escuchéis mi palabra y os
recreéis con ella. 06-145.59 Si entre estas multitudes hay hipócritas y fariseos, usureros,
ladrones de bienes materiales, o de bienes morales como es la honra, o de bienes
espirituales como son la fe y la paz, Yo quiero acariciaros a todos como si en
ninguno hubiese manchas, porque soy vuestro Padre que tiene sed de vuestra
regeneración y de vuestro amor. 06-145.60. Precisamente en los más perdidos y alejados de la Ley es en quienes
siempre pruebo el poder de mi palabra, por lo que en este tiempo vine a hablaros
en forma amplia, con una lección llena de amorosa justicia y de enseñanzas
infinitamente sabias, para salvaros de los abismos y elevaros a la cumbre,
porque los abismos están llenos de tinieblas y ahí no podréis ver jamás la
verdad, y en cambio las cumbres están iluminadas con la luz de la sabiduría,
del amor y la justicia. 06-145.61 Las pruebas justicieras y los reclamos son para los reacios, para los
necios y obstinados en el mal, mas Yo sé cuándo es suficiente una palabra de
amor para que se rediman. 06-145.62 Este pueblo es tocado continuamente en las dos formas. El amor es
suficiente para que se dejen guiar por él los dóciles de espíritu y materia,
mientras que para aquellos que no son susceptibles al amor, es necesario que sea
el dolor el que los reduzca a la moderación y al orden. 06-145.63 Lentamente y paso a paso según vaya surgiendo la regeneración en
ellos, irán pasando de las filas de los que se purifican con el dolor a las
filas de los que se elevan por la espiritualidad. 06-145.64 Todos me oís y todos calláis. El libro de vuestra conciencia está
abierto ante vuestro espíritu, ante vuestro entendimiento, mostrándoos el
camino verdadero y señalándoos el sendero por el que libremente habéis
caminado, mas en estos instantes el espíritu de la multitud se ha recogido,
para escuchar hasta la última de mis palabras. 06-145.65 Aquí, ante esta palabra, no hay hombre que no se estremezca dentro y
fuera de su ser, es decir, en el espíritu y en la carne. Aquí, al escucharme,
es cuando piensa en la vida, en la muerte, en la justicia divina, en la
eternidad, en la vida espiritual, en el bien y en el mal. 06-145.66 Aquí es donde al oír mi voz, siente en sí la presencia de su espíritu,
y recuerda de dónde procede. 06-145.67 Oyéndome, se siente en esos momentos identificado con todos sus
semejantes, reconociéndolos en el fondo de su ser como a sus verdaderos
hermanos. Hermanos en la eternidad espiritual, más próximos aún que los que
lo son solamente por la carne, ya que ésta es pasajera en la Tierra. 06-145.68 No hay hombre ni mujer que escuchándome no se sienta contemplado por
Mí, por lo tanto, nadie se atreve a ocultar o a disimular delante de Mí sus
manchas; y Yo las muestro pero sin señalar a ninguno públicamente, porque soy
el Juez que jamás delata; os digo que entre vosotros descubro adulterios,
infanticidios, hurtos, vicios y lacras que son como lepra en el espíritu de
quienes han pecado. Mas no sólo vengo a probaros la verdad de mi palabra
demostrándoos que sé descubrir las faltas de vuestro corazón, quiero también
probaros el poder de mis lecciones, dándoos las armas para vencer el mal y las
tentaciones, enseñándoos a lograr la regeneración, despertando en vuestro ser
un anhelo por lo bueno, lo elevado y lo puro y una repulsión absoluta por todo
lo innoble, por todo lo falso y por todo lo malo al espíritu. 06-145.69 Hombres y mujeres con quienes formare mi nuevo pueblo, multitudes
amadas que en silencio y en espíritu lloráis en esta hora bendita, descansad
en Mí, sentid como desciende mi perdón hacia vosotros, limpiándoos de
vuestras manchas y descargándoos de vuestro fardo para que iniciéis una
existencia nueva. 06-145.70 No temáis, estoy viendo el arrepentimiento sincero en quienes se han
dado cuenta de la magnitud de sus faltas y en estos instantes me piden con el
corazón desgarrado que les perdone, que no les vaya a hacer pagar sus faltas,
midiéndoles con la misma vara con que han medido en el mundo, y finalmente me
ruegan que les proporcione una oportunidad para probarme su arrepentimiento. ¿Cómo
no he de saber quién es el que llora con verdadero arrepentimiento para que Yo
pudiera negarle esa oportunidad que con tanta angustia me solicita? Así como
también se de los que se engañan a sí mismos con un falso arrepentimiento,
mas no a Mí, que veo más allá de vuestro presente. A ésos les dejaré
sujetos a pruebas por el tiempo que sea necesario para su despertar pleno al
llamado de su conciencia. 06-145.71 Por ahora, sentid todos mi caricia, mi amor y mi paz, porque habéis
venido al festín espiritual a la casa del Maestro, y justo es que todos alcancéis
a saborear los majares del perdón y del amor de vuestro Padre. 06-145.72 Mi manto de amor se extiende sobre el Universo. ENSEÑANZA
Nº 146 06-146.01 Discípulos: he acariciado vuestra frente apartando vuestras
preocupaciones, y habéis vuelto vuestros ojos hacia Mí para decirme: ¿Aquí
estabais, Señor? 06-146.02 Es menester que concentréis vuestra atención en mi palabra, porque
cuando soy escuchado verdaderamente, abro mi arcano y desbordo mi sabiduría en
mis discípulos. Me preguntáis: ¿A qué se debe tanta paciencia y tanto amor
divino? Y Yo os contesto: muchos habéis sido padres en la Tierra y todos habéis
sido hijos, ¿Qué padre ha deseado el dolor para el hijo, aun cuando de él
haya recibido la mayor ofensa, la más cruel ingratitud? En el corazón de aquel
padre se ha abierto una profunda herida, el dolor lo ha embargado y a veces
hasta el enojo ha turbado su mente, pero ha bastado una palabra de
arrepentimiento de aquel hijo o un acto de humildad, para que lo estreche contra
su corazón. Si eso hacéis los humanos, ¿Por qué os extraña que os ame y os
perdone con perfección? 06-146.03 Os formé para amaros y sentirme amado. Vosotros necesitáis de Mí
como Yo necesito de vosotros. No dice la verdad quien afirme que no me hacéis
falta, si así fuera, no os hubiese creado ni me hubiese hecho hombre para
rescataros con aquel sacrificio que fue una gran prueba de amor; os hubiese
dejado perder, mas debéis reconocer que si os alimentáis de mi amor, justo es
que ofrezcáis lo mismo a vuestro Padre, porque os sigo diciendo: "sed
tengo, sed de vuestro amor". 06-146.04 ¿Cómo no me habéis de hacer falta y cómo no he de sentir vuestra
ausencia si sois parte de mi Espíritu? ¿Veis por qué os pido que analicéis
Mi palabra y hasta la forma en que he venido, para que no os extrañe el hecho
de manifestarme por medio de materias pecadoras? Para mi amor no ha podido
significar un obstáculo vuestro pecado, he venido a purificaros para acercaros
a Mí. Unos lo han comprendido y otros no, por eso entre las multitudes de
hombres y mujeres que me han escuchado en este tiempo, existen los que han
proclamado que Yo he vuelto entre los hombres, así como aquellos que han dicho
que esto es imposible. 06-146.05 Mi presencia nunca se ha apartado de vosotros. Es mi verbo el que vengo
a derramar en cumplimiento de mi promesa; es mi amor y mi luz que emana de esta
palabra. Ahora me encuentro doctrinándoos, mas cuando llegue el año de 1950,
señalado por mi voluntad como el último de esta manifestación, sin que mi Espíritu
se aparte de vosotros, haré cesar esta forma de comunicarme. 06-146.06 Sólo unos corazones quedarán preparados para ese tiempo. 06-146.07 ¿Acaso en el Segundo Tiempo esperé a que el mundo se convirtiese para
ausentarme? Yo partí entre burlas, escarnios, crueldades y dudas. Sabía que
era menester mi muerte para que el mundo se levantara a la vida. Nuevamente en
este tiempo me ausentaré en los instantes de vuestra confusión, de vuestra
turbación y de vuestras dudas, pero mi palabra, legada a la humanidad como un
testamento de amor, volverá a conmover al mundo. 06-146.08 Vendrá la guerra de ideas, credos, religiones, doctrinas, filosofías,
teorías y ciencias, y mi nombre y Doctrina andarán en todos los labios. Mi
nueva venida será discutida y juzgada, y de ahí se levantarán los grandes
creyentes proclamando que Cristo ha estado nuevamente entre los hombres. En esos
instantes, desde el infinito animaré a esos corazones y haré prodigios a su
paso para fortalecer su fe. 06-146.09 La humanidad está recordando en este día, aquel en que unos magos de
Oriente llegaron hasta el pesebre de Belén para adorar al Dios niño. Hoy me
preguntan algunos corazones: ¿Señor, es verdad que aquellos señores poderosos
y sabios se inclinaron delante de vos, reconociendo vuestra divinidad? 06-146.10 Si, hijos míos, fue la ciencia, el poder y la riqueza los que
llegaron a postrarse ante Mi presencia. 06-146.11 También estaban allí los pastores, sus esposas y sus niños con sus
humildes, sanos y sencillos presentes, con los que recibían y saludaban al
Redentor del mundo y a María como el símbolo de la ternura celestial. Ellos
representaban la humildad, la inocencia, la sencillez; mas los que tenían en
sus pergaminos las profecías y las promesas que hablaban del Mesías, dormían
profundamente sin presentir siquiera quién había llegado al mundo. 06-146.12 Dudáis a veces de lo que os habla la historia escrita por mis apóstoles,
porque mi vida ha sido rodeada por muchas falsas leyendas; ahora os digo que lo
que ellos escribieron fue verdad y además fue lo indispensable para vuestra
salvación. Todo aquello ahora vengo a confirmarlo y lo que la imaginación de
los hombres haya creado quedará destruido con la verdad de mi palabra en este
tiempo. Los humildes han llegado ante mi palabra trayendo en su corazón su
presente de humildad y de sencillez. Después, vuestro mundo científico, los
acaudalados y los hombres del poder, se inclinarán ante mi presencia invisible. 06-146.13 A pesar de haberos encontrado más materializados que en los tiempos
pasados, la evolución que el espíritu ha tenido permitirá a la humanidad
concebir mi nueva manifestación en forma espiritual. Cuando más distante cree
el hombre encontrarse de mi Divinidad, he ahí que se halla a un paso de ella.
Hay quienes afirman que Yo no existo, mas no os dejáis impresionar por ello,
esos hombres hablan así porque me han concebido a través de formas irreales, y
al desengañarse por su ciencia de que no estoy donde ellos creían, entonces me
han negado, pero aún grande es su deseo de saber si en verdad existo. 06-146.14 Todavía el hombre no se ha encontrado, falta que se conozca
espiritualmente para que tenga la solución de muchas confusiones y la respuesta
a muchas interrogaciones. Este es el tiempo en que puede y debe encontrarse,
descubrirse y conocerse. Cuando esto sea, con qué claridad sentirá mi
presencia. 06-146.15 Os he permitido comunicaros brevemente con los seres del más allá,
lo que no autoricé en el Segundo Tiempo porque entonces no estabais preparados
para ello, ni unos, ni otros. Esa puerta ha sido abierta por Mí en este tiempo
y con ello doy cumplimiento a los anuncios de mis profetas y a algunas de mis
promesas. En 1866 se abrió para vosotros esa puerta invisible y también las
del cerebro de los escogidos, para manifestar el mensaje que los espíritus de
luz habrían de traer a los hombres. Antes de ese año, en las naciones y
pueblos de la Tierra veníanse manifestando seres espirituales, que fueron las
señales precursoras de mi venida. 06-146.16 Mucho habéis despertado para la ciencia y mucho habéis dormido para
lo espiritual, mas Yo he venido a enseñaros una ciencia divina que tiene como
raíz el amor, y de la cual se derivan la caridad, la sabiduría, la
fraternidad. Vuestra ciencia ha acercado a los pueblos, ha vencido el tiempo y
las distancias, es fruto de la mente. ¿Qué de extraño tiene que por el espíritu
se acerquen los mundos y se conquiste la eternidad? Todo aquel que ansíe
recorrer este camino, revista su corazón de respeto, vele, ore y sea obediente
al llamado de su conciencia. 06-146.17 Os he dicho que vuestra comunicación con el mundo espiritual en esta
forma materializada y tangible será breve, porque en 1950 esta lección y
experiencia habrán terminado, mas si la aprovecháis debidamente, os dejará
innumerables frutos, entre ellos el de haberos preparado para la comunicación
de espíritu a Espíritu, o sea la comunicación directa sin necesidad de la
facultad que concedí temporalmente a vuestro entendimiento. Sólo el amor deberá
ser lo que os atraiga unos a otros. 06-146.18 Así os enseño para que no caigáis en ciencias confusas, en nuevos
fanatismos o en supersticiones. Por eso no os fue permitido en el Segundo Tiempo
conocer las lecciones dadas bajo esta forma, porque no hubieseis comprendido su
esencia. Cristo os lo prometió y Elías vino a darle cumplimiento en este
tiempo. Sobre el mundo seguirán materializándose los espíritus aun después
de 1950, ello servirá para que muchos escépticos crean y muchos aletargados
despierten, mas este pueblo deberá ser obediente dejando que esa forma de
manifestación termine para él en el instante indicado: más tarde llegarán
estos discípulos a las naciones y con mano firme arrancarán toda la hierba que
entre la humanidad haya crecido, dejando solamente la luz de la experiencia como
trigo fértil. Sobre la profanación que se haga de lo sagrado, llegarán los
que enseñen el respeto a lo que sea puro. Y cuando la espiritualidad sea en el
corazón de la humanidad, sentirá que su pensamiento se eleva hacia otros
mundos, y los sentirá penetrar en su corazón, entonces habrán alcanzado los
hombres una elevación espiritual que les permitirá sentir en su corazón la
presencia del Reino de los Cielos. 06-146.19 Los lazos de amor con que habéis sido unidos en la Tierra se
estrecharán con los que os unen espiritualmente en la eternidad. Así se formará
la familia universal, donde no existirán diferencias. 06-146.20 Habéis tenido entre vosotros manifestaciones de seres turbados que
viven en tinieblas, ellos han pasado por las puertas de ese don que os he
confiado, y ¿Quién podrá tomar como malas esas manifestaciones o por ello
juzgar impura esta Doctrina? ¿No creéis que ese don está encaminado a hacer
la caridad no tan sólo entre los humanos, sino también entre aquellos que
llevan tinieblas en el espíritu? 06-146.21 Quien juzgue mal estas lecciones, ha estudiado mal las obras de Jesús
del Segundo Tiempo. La vida espiritual es semejante a la vida material, aquella
tiene también sus encrucijadas, vicisitudes y tentaciones como en esta vida que
vosotros vivís; cuando se abre una puerta para hacer caridad, ahí acuden los
necesitados como ocurrió con Jesús en el Segundo Tiempo y como ocurre con los
que han recibido en este tiempo ese don. Ahí es donde quiero contemplar vuestra
caridad. 06-146.22 Yo os bendigo, porque cuando han llegado ante vosotros los poseídos,
no les habéis llamado endemoniados, sino que habéis visto en el poseído a un
hermano en expiación, y en los que lo dominan, a hermanos menesterosos que lo
perturban. 06-146.23 Mañana, no habrá necesidad de que aquellos seres tomen vuestro
cerebro para comprender la realidad, les bastará recibir vuestros pensamientos
en su espíritu para contemplar la luz. 06-146.24 Son ya los últimos tiempos en que estaré con vosotros en esta forma.
Creed en ello y creed también que no volveré a este mundo a materializar mi
palabra y menos a hacerme hombre. 06-146.25 Preparaos, porque llegarán a vosotros rumores de hombres que afirmen
que he vuelto, que Cristo ha venido a la Tierra. Vosotros permaneceréis fieles
y diréis con firmeza: el Señor está en espíritu con todos sus hijos. Si
durmieseis y no os espiritualizaseis, negaréis que Yo levanté mi palabra, y
convertidos en blasfemos y desobedientes invocaréis mi rayo sobre las
multitudes diciéndoles: pidámosle a aquel que nos dio su palabra que siga hablándonos,
elevémosle cánticos y hosannas para que nos escuche; mas de cierto os digo que
mi rayo no tornará más al entendimiento humano porque no vendré a alimentar
vuestra necedad. ¿A qué os expondríais? A que las palabras de aparente luz os
llevaran a la confusión. ¿No quiere eso vuestro corazón? Preparaos para esa
prueba, y sobre vuestra obediencia y humildad brillará la luz de mi inspiración. 06-146.26 Yo os anuncio que si antes de 1950 no se hace la unificación de estas
multitudes en un solo pueblo, la confusión reinará muy pronto porque habrá
quienes digan que el Maestro se sigue manifestando, y entonces ¡Ay de este
pueblo! ¿No habéis presentido esta amenaza? Todavía no se ha despertado en
vosotros ese espíritu de fraternidad y unión, y esperáis que sean los
acontecimientos los que os unan, mas si eso esperáis veréis desatarse las
plagas, los desórdenes, las guerras y la justicia de los elementos, hasta que
no haya en el mundo un sitio de paz, ni en la superficie de la Tierra, ni en sus
entrañas, ni en el mar, ni en los vientos. 06-146.27 Pueblo: Comencé mi palabra en este día llena de dulzura, mas luego
se hizo severa porque es menester preveniros de peligros y corregir a tiempo
vuestros errores, pero quiero terminar mi cátedra hablándoos con dulzura. 06-146.28 Discípulos: no olvidéis que en el día en que los hombres recuerden
el nacimiento de Cristo, vine a abriros aún más vuestros ojos para que lleguéis
a Mí por el camino del cumplimiento, de la humanidad, de la obediencia. 06-146.29 Hoy no me habéis traído leche, miel y pan, como ofrenda de amor y
regocijo a imitación de los pastores de aquel tiempo. Tampoco los reyes o los
sabios de este tiempo me traerán incienso, oro y mirra. Todos me mostrarán su
espíritu, para que en él deposite un presente de amor. 06-146.30 En este instante desciendo a vosotros en mi palabra a través de un
entendimiento humano, para daros la bienvenida y deciros que mi perdón os lo he
dado para siempre. 06-146.31 Estoy esperando en vosotros la nueva simiente, oídme para que seáis
semilla de luz. 06-146.32 Muchos de vosotros queréis morir porque os encontráis cansados y sin
ideales en la Tierra. Ciertamente que la muerte del cuerpo es el renacimiento
para el espíritu, pero ese cuerpo que ocupáis os sirve para purificaros. Orad
y velad y no os debilitaréis. Yo estoy en vosotros; cuando decís que la sangre
de Cristo cayó sobre la humanidad ¿Pensáis que sólo se trata de un sentido
figurado o de un símbolo? ¿Qué pensaríais si os dijese que tanto mi sangre
como mi cuerpo os trazaron la senda del cumplimiento de la misión, que a cada
uno de vosotros fue confiada? Y sí mi Espíritu está derramado en cada uno de
vosotros ¿Cómo es que no llegáis a reconoceros como hermanos y en cambio os
aborrecéis? ¿Nunca habéis pensado que cuanto hagáis con vuestros hermanos lo
hacéis conmigo? 06-146.33 Dejad de escudriñar la ascendencia humana de Jesús, ello no os
revelará la sutileza de mi cuerpo. Penetrad en las grandes revelaciones que en
aquel tiempo y en éste os he dado y comprenderéis lo que ahora os estoy dando
a conocer. 06-146.34 No recurráis a los libros del mundo, que aunque hablan de Mí no están
escritos bajo inspiración divina. Ved que lo que brota de la mente humana puede
tener errores, mas lo que viene de los cielos no puede equivocaros. Guardad mis
revelaciones con más celo que si guardaseis perlas o brillantes. 06-146.35 Dicen los hombres en sus libros, que Jesús estuvo entre los esenios
buscando su saber, mas quien todo lo sabía y fue antes que los mundos, nada tenía
que aprender de los hombres; no podía lo divino aprender de lo humano. Donde
quiera que estuviera fue para enseñar. ¿Puede haber en la Tierra alguien más
sabio que Dios? Cristo vino del Padre a traer a los hombres la sabiduría
divina. ¿No os dio prueba de ello vuestro Maestro cuando a los doce años de
edad, dejó absortos a los teólogos, a los filósofos y a los doctores de la
Ley de aquel tiempo? 06-146.36 Hay quienes han atribuido a Jesús las debilidades de todos los
hombres, gozando con arrojar sobre el hombre divino y sin mancha, el cieno que
llevan en su corazón. Esos no me conocen. Si todas las maravillas de esta
Naturaleza que contempláis no son más que la materialización de pensamientos
divinos, ¿No pensáis que el cuerpo de Cristo es la materialización de un
pensamiento sublime de amor de vuestro Padre? Entonces Cristo os amó con el Espíritu,
no con la carne. Mi verdad nunca podrá ser falseada porque ella contiene una
luz y una fuerza absolutas. 06-146.37 El eco dulce e inolvidable de la palabra de Jesús, aquella que no
hiere, vengo a manifestarla en este tiempo por conducto de estos humildes y
torpes entendimientos. 06-146.38 Los hombres, sin respeto y sin amor, han osado juzgar la vida de los
seres más elevados que Dios ha enviado entre los hombres, tomando mi propia
palabra, como base para sus razonamientos. Si en cierta ocasión llamé a mis
discípulos hermanos, no fue la única, ni a ellos solamente a quienes así llamé.
María en su seno virgen llevó el cuerpo de Jesús. La Madre escogida, la Madre
purísima, la azucena sin mancha, fue la encarnación de la ternura materna que
en lo divino existe. ¿Por qué Jesús llamándose el hijo de Dios, no había de
llamar hermanos a los hombres cuando ellos también son hijos de Dios? ¿Cuándo
tendréis la elevación suficiente que os permita dar su justo sentido a lo
divino y a lo humano? Comprended que es la única forma de que sepáis dónde
están los errores y dónde brilla la verdad. 06-146.39 No son los hombres los que pueden hablaros de Mí con más verdad que
Yo, aunque estas lecciones os las digo a través de hombres, mirad que es en sus
éxtasis cuando por ellos hablo. Mi Doctrina llegará a ser comprendida, su
esencia que es ley será vivida por la humanidad. Antes, la semilla de la cizaña
será exterminada. Y vosotros, ¿Cuándo llamaréis hermanos a todos los
hombres? ¿Cuándo veréis en ellos a hijos de vuestro Padre? El único título
que podrá llevaros hasta mi seno, será el de haber sabido ser hijos de Dios y
hermanos de vuestros semejantes. 06-146.40 Vosotros que os preocupáis tanto de vuestro hogar, ¿Por qué no os
preocupa igual la morada que tendréis que preparar en la eternidad para vuestro
espíritu? Vosotros que encendéis la luz de vuestra estancia para no estar a
obscuras, ¿Por qué no encendéis la lámpara de vuestro corazón para que no
permanezcáis más en las tinieblas? 06-146.41 Cuando estéis preparados os hablaré ampliamente de los tres tiempos
y de las siete etapas o épocas para que no confundáis a los unos con las
otras. 06-146.42 He aquí mi palabra reveladora y sencilla, comprendedla y ponedla en
práctica. 06-146.43 Este es instante de gracia en que la luz de mi Santo Espíritu se
esparce en todos los mundos; luz que es sabiduría divina para cada criatura
espiritual. Y vosotros que estáis oyendo mi palabra, recreándoos con la
sabiduría del Espíritu de Verdad, encontrad en toda ella el sentido de mis
enseñanzas, preparaos en verdad, porque es menester que enseñéis a muchos mi
Ley. 06-146.44 Mi Ley es un camino de justicia y amor al cual estoy volviendo a
llamar a los hombres, para que gobiernen a las familias y a los pueblos con ese
amor y esa justicia de que os hablo. En esa Ley existe el principio y el fin de
todo lo creado; es mi voluntad que todo viva en armonía, y que vosotros, dentro
de esta Creación, evolucionéis espiritualmente cómo evolucionan los
diferentes reinos de la Naturaleza, para que alcancéis el progreso de vuestro
espíritu. 06-146.45 El hombre se ha estancado moral y espiritualmente, ha forjado un culto
hacia Mí y una forma de vivir que cree son las mejores, y ha caído en una
rutina que hastía y fatiga su espíritu, fanatizándolo en ritos y ceremonias
materiales. En cambio ved el nivel de evolución en que se encuentran los reinos
que forman la Naturaleza material, ved su orden, su armonía y su perfección. 06-146.46 Tenéis que comprender que vosotros, dotados de espíritu, significáis
en la Creación, la obra más amada del Padre, porque en vosotros depositó
esencia, atributos e inmortalidad. 06-146.47 No existe la muerte para el espíritu, la muerte como la concebís
vosotros o sea el dejar de existir. No puede ser la muerte del cuerpo, muerte o
fin para el espíritu. Ahí es precisamente donde él abre los ojos a una vida
superior, mientras su envoltura los cierra al mundo para siempre. Es sólo un
instante de transición en la ruta que conduce a la perfección. Si aún no lo
habéis comprendido así, es porque todavía amáis mucho a este mundo y os sentís
estrechamente ligados a él. Os preocupa abandonar esta morada porque creéis
ser dueños de lo que en ella poseéis, y aún hay quienes conservan un vago
presentimiento de mi justicia divina y temen penetrar en el valle espiritual. 06-146.48 La humanidad ha amado demasiado a este mundo; demasiado, porque su
amor ha sido mal dirigido. ¡Cuántos han sucumbido en él por esta causa! ¡Cuánto
se han materializado los espíritus por la misma razón! 06-146.49 Sólo cuando habéis sentido cerca los pasos de la muerte, cuando habéis
estado gravemente enfermos, cuando habéis sufrido, es cuando pensáis que estáis
a un paso del Más Allá, de esa justicia que sólo en esos trances teméis y
entonces hacéis al Padre promesas y juramentos de amarle, de servirle y
obedecerle en la Tierra. 06-146.50 El dolor os purifica, el dolor es el cincel que modela el corazón del
hombre para que éste alcance espiritualidad. Para que vuestro dolor no sea estéril,
necesitáis que la antorcha de la fe os ilumine para que tengáis elevación y
paciencia en las pruebas. 06-146.51 Vosotros sois el mejor fruto que ha brotado de Mí, que soy el árbol
universal; cumplid siempre con mi Ley de amor para que pueda regocijarme con
vosotros. 06-146.52 Si apuráis en la vida un cáliz de amargura por causa de la
humanidad, devolvedle a ella ese mismo cáliz, pero lleno de miel. Como Cristo,
quien recogió sólo dolor y amargura entre los hombres a quienes tanto amó, y
todavía pendiente en el madero, mientras las turbas blasfemaban y le ofrecían
hiel y vinagre, El abría su costado como manantial de amor para entregar a los
hijos su sangre, como vino de resurrección y vida eterna. 06-146.53 En el Segundo Tiempo, apartó se el Maestro de sus discípulos por
unas horas y al volver, observó que deliberaban, entonces les preguntó: ¿Qué
habéis aprendido de mi Doctrina? Y uno de ellos contestó: Maestro, cuando vos
no estáis con nosotros, estudiamos tus palabras, mas no siempre alcanzamos a
comprender. El Maestro entonces les dijo: Contemplad la
mar, ved que es inmensa, así es la Ley del Padre, ella es el principio y el fin
de todo lo creado, pero Yo os concederé comprender hasta donde sea mi voluntad. 06-146.54 Por diferentes caminos va la humanidad en este Tercer Tiempo y no
encuentra la verdad. Yo le envío mensajes y señales pero ella se encuentra
ciega. No han sido suficientes las voces de los elementos y las guerras para
testificar la segunda venida de Cristo entre la humanidad. 06-146.55 Entre unos cuantos me encuentro, enseñando mi mensaje de
espiritualidad, que el hombre conocerá en este tiempo. Y de entre los que a Mí
han venido para oírme, he escogido a los nuevos discípulos, que serán los
emisarios y mensajeros de mi Obra en el mundo. 06-146.56 Por eso miráis cuán incansable y perseverante soy enseñándoos mi
lección, porque quiero dejaros fuertes. Esta palabra habrá de escucharse en
todo el Universo. 06-146.57 Si trabajáis con pureza y amor, habréis hecho una obra que os
dignificará delante de Mí, porque trabajasteis en una labor ardua por
implantar entre los hombres la moral, el amor y la espiritualidad. 06-146.58 Yo haré que vuestro ejemplo sea reconocido y tomado en cuenta por la
humanidad. Entonces las generaciones venideras seguirán firmemente vuestros
pasos. 06-146.59 Para alcanzar la paz, cumplid con mi Ley y la
tendréis en vuestro espíritu, y la hora de la muerte del cuerpo, que no sabéis
cuando sea, os encontrará en paz. 06-146.60 Velad, cuidando de no manchar vuestra mente con pensamientos impuros;
ella es creadora y cuando dais cabida a una idea mala, se rebaja a planos
inferiores y vuestro espíritu se rodea de tinieblas. 06-146.61 Sed celosos de mi Ley, porque la he puesto en vosotros. ¿Sabéis por
qué aparté los símbolos materiales? Porque vosotros mismos sois el símbolo
del amor del Padre. 06-146.62 Cada vez que asistáis a una de mis enseñanzas, preparaos, y meditad
en que si vais a recibir una lección, debéis de aprovecharla, porque de otra
manera será estéril la semilla espiritual en vuestro corazón, y vosotros no sólo
habréis desaprovechado la divina siembra, sino hasta vuestro tiempo. 06-146.63 Medita antes de venir a escucharme, a fin de que no salgáis de mis
recintos con los mismos defectos con que a ellos llegasteis y entonces podréis
decir con íntima satisfacción, que habéis sabido aprovechar las lecciones de
vuestro Maestro. 06-146.64 Si no os concentráis para escucharme, ni procuráis llevar a la práctica
mis enseñanzas, nunca podréis contemplar el fruto que mi palabra puede
producir entre vosotros. Pero en cambio, si os esforzáis por llevar a cabo mi
Doctrina, y la aplicáis a vuestros actos y la vivís, entonces comenzaréis a
ver cómo salís del estancamiento espiritual para adelantar en vuestra senda de
evolución, aquella que habrá de llevar paso a paso a vuestro espíritu a la
verdadera grandeza. 06-146.65 Mi palabra habla de amor y ese amor, al aplicarlo a vuestra vida se
traducirá en fraternidad, en unión, en igualdad, en armonía y paz. Más, para
que os inspiréis en la obediencia en mi palabra, antes necesitáis creer en la
verdad de mi manifestación. 06-146.66 Si no me creyeseis ahora que me comunico a través del entendimiento
de estas criaturas, ¿Qué será cuando os hable a través del espíritu de los
grandes inspirados de los tiempos venideros? 06-146.67 Todos deseáis salvaros; todos queréis escapar de las expiaciones del
espíritu y todos soñáis con conocer el Cielo; mas Yo os digo que es bien
pequeño el esfuerzo que hacéis por lograr todo esto y que muchas veces, en vez
de buscar los medios que podrían ayudaros a conseguirlo, huís de ellos. 06-146.68 Vosotros creéis que el Cielo es una región en el infinito, y que a
ella podréis llegar mediante un sincero arrepentimiento de vuestras faltas, en
la hora de vuestra muerte material, confiando en que seréis perdonados en aquel
instante y conducidos por Mí al Reino de los Cielos. Eso es lo que vosotros creéis.
En cambio Yo os digo que el Cielo no es un sitio, ni una región, ni una mansión,
el cielo del espíritu es su elevación y su perfección, es su estado de pureza
¿En quién está el permitiros que penetréis en el cielo, en Mí que siempre
os he llamado, o en vosotros que siempre habéis sido tardos? 06-146.69 No limitéis más lo infinito, lo divino. ¿No comprendéis que si el
Cielo fuese como creéis, una mansión, una región o un sitio determinado
entonces ya no sería infinito? Ya es tiempo de que concibáis lo espiritual de
una manera más elevada, aunque vuestra idea no alcance a abarcar toda la
realidad, pero que al menos se aproxime a ella. 06-146.70 Tened siempre presente que el espíritu que alcanza los altos grados
de la bondad, de la sabiduría, de la pureza y el amor, está más allá del
tiempo, del dolor y de las distancias. No está limitado a habitar un sitio,
puede estar en todas partes, y encontrar en todo un supremo deleite de existir,
de sentir, de saber, de amar y saberse amado. 06-146.71 Ese es el cielo del espíritu. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 147 06-147.01 Yo recibo a mi pueblo, a vosotros que venís en busca de la dulzura de
mi palabra, para mitigar los sinsabores de la vida. Vengo a entregaros la
ternura que alberga mi corazón divino y a bendeciros. 06-147.02 Es el tiempo en que vengo a entregar en esta forma mi palabra de verdad
en este planeta, valle de dolores en el cual os encontráis sufriendo, ¡Oh
humanidad! 06-147.03 Sobre vuestro pesado sueño y sobre la amargura en que os encontráis,
aparece una vez más mi ley, que viene a despertaros, a iluminar la Tierra, según
mi promesa hecha en el Segundo Tiempo. 06-147.04 Escrito estaba que cuando los hombres se encontrasen en gran altura de
perversidad, brillaría mi luz en el mundo, se convertirían todos los espíritus,
por los niños y los ancianos habría profecías; y las mujeres y los hombres
tendrían visiones espirituales. 06-147.05 Ved que estáis ya en esos tiempos, en que se ha extendido el pecado de
Sodoma y Gomorra; en que los padres desconocen a los hijos y éstos se levantan
en contra de los padres. Es entonces cuando mi luz, cual faro sublime de
esperanza, viene a iluminaros como el sol radiante de la mañana. 06-147.06 Os he prometido que si tres de vosotros os reunís en el nombre del
Padre, mi rayo descendería y mis pensamientos divinos se convertirían en
palabras para consolaros y fortaleceros en vuestra tristeza y soledad. Porque Yo
soy el Verbo Divino que ha amado y ama a la humanidad, antes y después de la
cruz. 06-147.07 El mundo se conmueve porque las mentes están enfermas y en su confusión
no saben si soy o no el Maestro. Los hombres han perdido siempre el equilibrio
de la justicia y de la verdad. Han tocado los extremos. En los tiempos pasados,
adorabais a Dios en todas las formas materiales que estaban delante de vuestros
ojos: en los astros, en los elementos y en los ídolos hechos por vuestras
manos. Ahora el hombre siente grandeza y enaltece su personalidad y se avergüenza
de proclamar a Dios, llamándole con otros nombres para no comprometer su
soberbia, para no bajar del pedestal de su posición. Por eso me llaman:
Inteligencia cósmica, arquitecto del Universo, pero Yo os he enseñado a
decirme: ¡Padre nuestro! ¡Padre mío! Como en el Segundo Tiempo os enseñé.
¿Por qué diciéndome Padre, los hombres creen rebajarse o menguar su
personalidad? 06-147.08 A vosotros, oh discípulos amados, el Maestro os pregunta: ¿Qué es
vuestro en este mundo? Todo lo que poseéis, el Padre os lo ha dado para que de
ello os sirváis en vuestro tránsito por la Tierra, mientras late vuestro corazón.
Si vuestro espíritu procede de mi Divinidad, si es un hálito del Padre
celestial, si es encarnación de un átomo de mi Espíritu; si vuestro cuerpo ha
sido formado también dentro de mis leyes y os lo confío como instrumento de
vuestro espíritu, nada es vuestro, hijos muy amados. Todo lo creado es del
Padre y de ello os ha hecho poseedores temporalmente. Recordad que vuestra vida
material es tan sólo un paso en la eternidad, es un rayo de luz en el infinito
y por ello debéis atender lo que es eterno, lo que nunca muere y eso es el espíritu. 06-147.09 ¡Mirad! Todas las galas de este mundo están destinadas a desaparecer,
para que a su tiempo vengan otras; mas vuestro espíritu seguirá viviendo
eternamente y contemplará al Padre en todo su esplendor, al Padre de cuyo seno
brotó. Todo lo creado tiene que volver al lugar de donde provino. 06-147.10 El amor de Dios es infinito y cuanto más lo hayáis querido empequeñecer,
más grande se levantará delante de vosotros y más intensamente se manifestará
en vuestro camino. Le habéis querido humanizar buscándole en diversas formas y
le habéis adorado en la estrechez de un santuario de cantera hecho por manos
humanas. Pero Yo os digo: ¡No le busquéis tan pequeño! ¡No le busquéis así!
Buscadlo en la grandeza de su Espíritu Santo, sublime, divino, majestuoso, dueño
de todo lo que ha sido, de lo que es y lo que será. 06-147.11 Si en vuestro pensamiento os preguntáis aún si será posible que el
rayo de luz de Jesús de Nazaret se encuentre iluminando este mundo pecador por
medio de su palabra, esta voz os interroga: ¿Cuándo debe llegar el doctor si
no es cuando hay gravedad en el enfermo? Hoy el mundo se agita en medio de su más
profundo dolor, hay agonía y estertor de muerte en los espíritus y por eso es
el momento que el Padre ha elegido para iluminar y levantar a los espíritus por
medio de este mensaje de paz y de amor, en cumplimiento de las profecías. 06-147.12 El hombre se ha olvidado de su Creador y sólo ha querido vivir para
la materia. Hoy viene el Maestro a deciros: Aprended a hacer uso de las
potencias de vuestro espíritu, para que el dueño del mundo y de los átomos,
de las grandezas del infinito y hasta de lo más imperceptible, lo sea también
de vuestros pensamientos; brille y resplandezca en vuestra morada de luz y esa
luz os envuelva e ilumine como a todos los astros. 06-147.13 No os preguntéis más por qué estoy con vosotros. Dejad que mi Espíritu
Divino vibre de amor por todas las criaturas, acercaos a este banquete
espiritual que os estoy brindando, a la mesa en donde la ternura de mis palabras
os invita a elevaros con firmeza por el camino de la verdadera luz. Apresuraos,
hijos míos, porque este legado os lo entregaré en sólo cortos instantes. 06-147.14 Yo escucho el clamor del agonizante y el de la madre en momentos de
tristeza y angustia. Mi espíritu, que está en todo lugar, dentro y fuera de lo
humano, les contesta: ¡No temáis, Yo escucho vuestra plegaria, heme aquí con
vosotros! 06-147.15 Discípulos amados del Tercer Tiempo: Yo vengo a invitaros para que
brilléis conmigo, para que seáis la luz del mundo y mis colaboradores en esta
divina tarea, para que preparéis la sementera con espiritualidad, con piedad,
con misericordia, con amor, como Yo os lo he enseñado. Regad esta siembra con lágrimas
de compasión que vertáis al sentir el dolor de vuestro semejante, con lágrimas
de arrepentimiento, ellas traen alegría a mi Divinidad y poseen el poder
sublime de la contrición y de la fe. No os pido que lo hagáis con la sangre de
vuestras venas, porque ella no llega a Mí. 06-147.16 El hombre en su ceguedad, me busca por caminos errados, y cuando no
humaniza mi Divinidad, diviniza su humanidad. Por eso mi voz le dice: Tiempo es
ya de que me escuchéis y me sintáis en el fondo de vuestro corazón. Recordad
que en vuestras tristezas y en vuestras alegrías siempre está presente mi
amor. Pero cuando vuestro corazón quiere decirme: ¡Yo os he sentido! acalláis
su voz; cuando vuestro espíritu quiere elevarse a Mí, le detenéis con las
pesadas cadenas de vuestro materialismo. 06-147.17 No desesperéis en las pruebas: Llevad con resignación vuestra cruz,
como Yo os enseñé a cargarla, tened fe y pensad que nada pasa desapercibido
para Mí y que todo cuanto existe está contado: Hasta la última de las arenas
del mar y hasta la más lejana estrella. También estuvieron contadas mis
palabras en el Sermón de la Montaña; los golpes del martillo que taladraron
mis manos y mis pies al ser enclavado en el madero; las espinas de la corona que
la humanidad posó en mis sienes divinas y mis últimas palabras en la cruz. 06-147.18 Nunca os sintáis solos ni atentéis contra vuestra vida, porque
vuestros días también están contados por el Padre. 06-147.19 Olvidad por un instante vuestros dolores y entregad misericordia,
piedad y amor, para que podáis manifestar el poder y el amor del Padre a través
de vosotros mismos. 06-147.20 Si os habéis sentido muy pequeños para que Dios se ocupe de
vosotros, Yo os digo: Pensáis así por vuestro egoísmo que no os deja concebir
la grandeza de vuestro Padre. Recordad todo lo que hacen vuestros padres
materiales para guiar vuestros pasos cuando sois pequeños y cuánto se desvelan
para cuidaros. Pues el conjunto del amor de todos los padres y de todas las
madres de la Tierra es sólo un débil reflejo de lo que os ama Dios. Comprended
cuánto debe amaros vuestro Padre Celestial, para haber venido a sufrir a este
mundo, para enseñaros el verdadero camino y entregaros la vida eterna. Vosotros
sois el ser más preciado, la obra magna de su creación. Siendo átomos, sois
grandes delante de Él. En vosotros está representado su Reino y está
simbolizado el Universo; dentro de vosotros podéis encontrar el cielo y un sol
luminoso, pero no habéis sabido conoceros a vosotros mismos, por lo que hoy os
digo: Comprended mi palabra, dejadme alumbrar en vuestro cielo interno y vivir
en vosotros. Dejad que mi Obra florezca y fructifique en vuestro corazón, para
que sea glorificado vuestro Padre y lleve a cabo su plan divino de dar salvación
a todos los espíritus. 06-147.21 La humanidad, en su materialismo, me dice: ¿Será cierto que existe
el reino del Espíritu? Y Yo os contesto: Oh incrédulos, sois el Tomás del
Tercer Tiempo. Sentir piedad, compasión, ternura, bondad, nobleza, no son
atributos de la materia, como tampoco los son las gracias y dones que lleváis
ocultos en vosotros mismos. Todos esos sentimientos que lleváis grabados en
vuestro corazón y en vuestra mente, todas esas potencias, son del espíritu y
no debéis negarlo. La carne es sólo un instrumento limitado, y el espíritu no
lo está: El es grande por ser átomo de Dios. 06-147.22 Buscad la mansión del espíritu en el fondo de vuestro ser y la gran
sabiduría en la grandeza del amor. 06-147.23 Aprended de Mí, para que seáis buenos sembradores en la campiña de
amor. En este tiempo en que la humanidad no se ama, y no se da cuenta de la hora
que vive, he venido a vosotros cumpliendo mi promesa. 06-147.24 Vengo a daros nuevamente mis lecciones despertando vuestros sentidos y
facultades dormidas, para que todo lo bueno que hay en vosotros lo pongáis al
servicio de mi Ley divina. 06-147.25 Se acerca ya el término de mi comunicación y debéis llegar a ese día
con verdadera espiritualidad y conocimiento de mi Doctrina. 06-147.26 Las manifestaciones que estáis viendo no las volveréis a contemplar,
ellas sólo han sido la preparación para mi comunicación espiritual directa
con vosotros. 06-147.27 Siempre que se eleve vuestro espíritu a Mí, sentiréis en verdad mi
presencia. 06-147.28 Ya es tiempo de que mi Obra debiera ser más conocida, pero vuestro
temor no ha permitido que así sea; muchas veces teméis hablar, mas después de
1950 ella será universalmente conocida y comprendida. 06-147.29 En mi labor de Maestro en este tiempo, he sido secundado por el mundo
espiritual, el cual ha dejado entre este pueblo un ejemplo de fraternidad, de
elevación y cumplimiento. Falta que vosotros hagáis lo mismo. 06-147.30 Mi palabra ha luchado contra vuestro fanatismo religioso. Dulcemente
os ha persuadido de que vuestro espíritu, dentro de la evolución que ha
logrado; puede prescindir de todo culto exterior y de toda forma ritual. 06-147.31 He querido dejaros unidos como hermanos, porque se acerca el tiempo de
la lucha y quiero que lleguéis a poseer temple en el espíritu y fortaleza
moral. 06-147.32 Mirad que en vuestro camino vais a encontrar cuadros de miseria, de
dolor. Vais a cruzaros con los muertos vivientes y los poseídos de las
tinieblas. Vais a contemplar a los que tienen el corazón empedernido y a los
que han caído víctimas de sus pasiones. 06-147.33 Yo os digo desde ahora: No temáis llegar hasta ellos. Si es su cuerpo
el que adolece de enfermedades para vosotros repugnantes o contagiosas, no temáis
al contagio ni a las enfermedades del espíritu. No olvidéis ni dudéis que estáis
protegidos por mi gracia, para que también ello sea un testimonio más ante los
incrédulos. Id al encuentro de los enfermos y necesitados y por medio de
vuestra elevación, consejos y oraciones, acercadlos al Doctor de los doctores.
Si así lo hacéis, habréis puesto en práctica los dones que os he entregado. 06-147.34. Aún tenéis que luchar mucho para alcanzar el desarrollo y evolución
de vuestro espíritu. Es necesario que aumentéis vuestra voluntad de servirme
en vuestros semejantes. 06-147.35 Unificad vuestro análisis y vuestra interpretación de mi palabra,
para que vuestro culto y vuestras obras sea las mismas en todos. 06-147.36 Cuando los hombres se acerquen a vosotros a preguntaros cuál es
vuestra ideología, les mostraréis está página de amor divino, con vuestras
obras, palabras y escritos. 06-147.37 A los discípulos del Espíritu Santo les está encomendada esta
tarea. Trabajad y veréis coronados vuestros esfuerzos. 06-147.38 Veo en vuestro espíritu el anhelo de conocer el más allá. Ya no os
concretáis tan sólo a vivir y a preocuparos por lo que a este mundo pertenece.
El dolor, las lágrimas, las pruebas, os han desengañado, os han
desmaterializado y os han llevado al camino de la elevación espiritual. 06-147.39 Transportaos en alas de la oración a las regiones del espíritu, para
que ahí os saturéis de paz y de luz. 06-147.40 Dad a mis enseñanzas su verdadero sentido, sin olvidar que los
hombres de los que me valgo para hablaros, sólo son un instrumento de mi
voluntad. 06-147.41 Estáis ante el altar de la sabiduría, del cual os hago guardianes y
responsables. Velad porque no sea profanado, pero cuidaos de caer en misticismo,
porque Yo he contemplado a muchos que imitan a los blancos mausoleos que
exteriormente ostentan su blancura y guardan en su interior sólo podredumbre. 06-147.42 Vosotros los que trabajáis en mi campiña, llevaréis mi palabra como
una semilla y la sembraréis y cultivaréis como Yo os he enseñado. Seréis los
continuadores de mis discípulos del Segundo Tiempo y predicaréis mi evangelio
en las distintas naciones. 06-147.43 ¡Cuánto tendréis que luchar para lograr ablandar el duro corazón
humano y cómo debéis resistir las pruebas para ser creídos! Sólo la fe y la
perseverancia en mi enseñanza os llevarán al triunfo. Si debilitáis, habréis
perdido esta oportunidad de salvaros y llevaréis en vuestro espíritu el dolor
de haber cedido bajo la influencia de los increyentes. 06-147.44 Habéis venido a Mí, obedeciendo el llamado que os he hecho y llegaréis
buscando sin saber cuál es la mejor forma de presentaros ante vuestro Padre, y
Yo os digo: venid como discípulos, hijos míos y permaneced cerca de Mí. 06-147.45 Sé, desde antes de que elevéis vuestra plegaria, lo que me vais a
pedir, lo que os hace falta y sólo os concedo aquello que es para vuestro bien,
porque vosotros mismos no sabéis qué es lo que os conviene. Si confiáis en Mí
y estáis conformes con mi voluntad, Yo os daré lo que os hace falta y vuestro
corazón os hará notar que lo que habéis recibido es lo justo, lo que necesitáis,
y me concederéis la razón para regir vuestro destino. 06-147.46 Yo no os pido pago por mis beneficios, os amo y sólo cumplo mi deber
de Padre. En cambio, cuando el mundo os otorga un favor, no lo hace por aliviar
vuestra pena, sino por atraer hacia sí la admiración, la alabanza, y esa
caridad humillante, no es meritoria. Yo os he enseñado la caridad discreta, las
obras piadosas que dignifican al que las hace y al que las recibe, esas que se
ocultan entre dos corazones y que buscan aliviar y confortar, teniendo como único
testigo a mi Divinidad. 06-147.47 Todos los que me seguís, debéis buscar en la vida futura vuestra
esperanza de salvación y de compensación a vuestras penalidades, y entonces
llenos de confianza, seréis pacientes en las pruebas, conformes con vuestra
restitución y aún más, seréis dichosos, porque podréis pagar deudas
pasadas, reparar errores y libraros de graves faltas. 06-147.48 En este instante, estáis elevados saboreando mis palabras, no tenéis
secretos para Mí, me invitáis a que penetre en vuestro corazón y para que
conozca todo lo que hay en su interior, y Yo dejo en él, como una flor
sedienta, mi palabra de amor, que es rocío vivificante. Así
como hoy os habéis preparado, hacedlo siempre, guardad en vuestra memoria mis
lecciones, analizándolas para después ponerlas en práctica. 06-147.49 No creéis que sirviendo a los demás os degradáis y que vuestra
personalidad se debilita; ya os he dicho que más os vale dar que recibir, y que
si dais una parte de vuestra heredad, estaréis acumulando obras de verdadero
valor para vuestro espíritu. Lo que os he dado, no pertenece tan sólo a
vosotros, os he hecho depositarios de un caudal de dones que debéis hacer
llegar a vuestros hermanos. 06-147.50 Esta voz que ahora oís, es la misma que oyeron los primeros moradores
de la Tierra, la misma que oyó el pueblo de Israel en su principio, la que hizo
estremecer a Moisés. ¿No la reconocéis en su esencia? 06-147.51 Cuando lleguéis a comunicaros conmigo de espíritu a Espíritu, se
cumplirán aquellas palabras de los profetas que dijeron: "Los hombres y
las mujeres penetrarán en una vida espiritual desconocida hasta ese tiempo, sus
ojos verán más allá de lo terrenal y todo se transformará". Vosotros
sois de los llamados a ver el principio de una nueva era que llevará a la
humanidad a conocer el verdadero fin para el cual fue creada. En este tiempo, Yo
seré amado y reconocido por mis hijos y ellos se amarán entre sí. Esta es la
meta que Yo he señalado al hombre y a la cual llegará. Yo os la anuncio desde
ahora. 06-147.52 En esta era, venid ante el Maestro de maestros, venid a descansar de
vuestra fatiga terrestre bajo el follaje del Árbol de la Vida. Venid a
alimentaros con el pan de vida eterna y a saciar vuestra sed en las aguas
cristalinas que a torrentes estoy derramando en vuestro espíritu. 06-147.53 Os recibo para daros mi calor de Padre, mi enseñanza de Maestro y el
bálsamo cual Doctor de los doctores. Todo lo hallaréis en Mí y no tenéis por
qué quejaros, porque Yo no os abandono. Cual ladronzuelo me acerco de puntillas
hacia vuestro corazón y en silencio me recreo cuando os encuentro preparados.
Cuando meditáis en mi Obra, en vuestra oración enseño a vuestro espíritu a
comunicarse con mi Divinidad, es cuando os revelo la verdad y os entrego todo lo
que vais a necesitar en vuestro camino. 06-147.54 Van a llegar tiempos difíciles para vosotros y también para la
humanidad. Tiempos de grandes calamidades y si no estáis preparados, debilitaréis
en vuestra fe y en la confianza de lo que os estoy hablando. El mañana veréis
cumplidas mis profecías, mirad que Yo no os defraudo. En vuestros buenos propósitos
Yo os fortalezco y os digo: Por aquí caminad, y cuando un mal pensamiento os
asalta, os digo: Por aquí no caminéis; haced esto y esto no lo hagáis; os
muestro el mejor camino; Yo os digo: Comed de este fruto y dejad el otro porque
éste es bueno y el otro os envenena. 06-147.55 Entonces ¿Por qué vosotros no encendéis más vuestra fe en mi
Divinidad? ¿Por qué no os dejáis guiar por mi palabra? ¿Acaso encontráis en
ella maldad y mala dirección para vosotros? No, me decís en vuestro corazón.
En verdad es vuestro espíritu el que me habla, el que se confiesa delante de Mí,
se reviste de mi fortaleza y se satura de mi sabiduría, porque él sí sabe quién
es el que le enseña y le ordena. 06-147.56 Vengo en pos de vuestro espíritu, es a él a quien he llamado, porque
mi voz se escucha espiritualmente en todo el Universo haciendo el llamado a todo
espíritu. Porque es el tiempo en que todos debéis recordar las enseñanzas
espirituales que han sido olvidadas en el corazón del hombre. 06-147.57 Ha sido mi voluntad derramar a torrentes la luz del Espíritu Santo,
para que el mundo contemple con claridad el camino que conduce a la
espiritualidad, al adelanto y progreso de esta humanidad; un camino que les
vengo a mostrar a todos sin distinción alguna, un camino en el cual no están
los placeres mundanos, ni el materialismo, un camino limpio de bajas pasiones,
exento de conflictos materiales y que sólo conduce a un fin divino, a un fin
espiritual. 06-147.58 ¿Y quiénes son los que transitarán por este camino? Lo transitará
todo aquel que quiera despojarse del materialismo, aquel que quiera penetrar a
un cumplimiento espiritual, aquel que quiera ser mi servidor, mi compañero.
Porque Yo tengo una campiña y a ella llegará todo el que quiera servir a la
humanidad, porque sirviendo a la humanidad, me está sirviendo a Mí. 06-147.59 Comprended mi inspiración y mi deseo divino, para que paso a paso os
vayáis preparando y estéis dispuestos a recibir lo que tengo que entregaros a
cada uno de vosotros en este Tercer Tiempo, porque Yo estoy entregando grandes
misiones, estoy heredando a los espíritus y preparando a las materias para que
unidos el espíritu y la materia, se levanten al cumplimiento de su misión. 06-147.60 Yo os estoy preparando como el fuerte de las naciones, del mundo; por
vosotros Yo enviaré mensajes a los afligidos, detendré los elementos
desatados; por uno de mis servidores que ostente en su espíritu el triángulo
de mi Divinidad y que con fe se eleve en oración, detendré el caos que
envuelve a la humanidad. 06-147.61 Seguiré preparándoos y entregándoos la luz para que alcancéis a
comprender mi enseñanza y así, poco a poco, os iréis elevando en conocimiento
espiritual, os confiaré la esencia de mi palabra, mi sabiduría, para que mañana
seáis los grandes analizadores de mi palabra. 06-147.62 Yo os estoy apartando de vuestros errores, de vuestra ignorancia, de
vuestro atraso espiritual; os estoy dando una nueva oportunidad para que os
acerquéis más a Mí por medio del conocimiento, de la luz de la convicción y
así ya podréis defenderos y defender mi Obra. Mi Ley que en Tres Tiempos os he
entregado, ahora ya no la ocultaréis, esa Ley será presentada ante los hombres
en toda su pureza, en su verdad, en su sabiduría. Porque todo el que cumpla con
la Ley se regenerará en corto tiempo. El pueblo de Israel será preparado con
ella y será el pueblo que enseñe a purificarse a todo el que se halle en su
camino. 06-147.63 Pueblo amado: Yo siempre me he manifestado en mi poder, en mi luz y en
mi sabiduría, y si los hombres no me han encontrado en lo que soy, es porque no
han meditado ni han contemplado mi grandeza. Sólo se han confundido, sus mentes
se han turbado y no encuentran una solución para sus turbaciones. Más llegará
el instante en que todos me sentirán y me contemplarán, en lo divino, en lo
puro, en lo invisible, en lo espiritual. 06-147.64 Haced méritos con obras que os eleven y os dignifiquen ante Mí,
porque según sea vuestra preparación, así os iréis acercando al Padre. 06-147.65 Por eso os digo que os preparéis, porque tenéis que llegar al Padre
y no quiero que os presentéis con la mancha de vuestro pecado. 06-147.66 Yo os entrego el arma del amor, con esta arma podréis vencer todos
los obstáculos, podréis apartar toda confusión, el odio y la mala voluntad.
Con el amor podréis hacer grandes obras. Esgrimid esta arma porque es con la
que Yo he venido combatiendo en este Tercer Tiempo y con ella quiero que
vosotros hagáis obras maravillosas entre vuestros hermanos. 06-147.67 Pueblo, escuchad y seguidme, apartad con la fuerza que os he
entregado, todo lo que a vuestro paso se interponga y al final de vuestra
jornada seréis el vencedor, el guerrero que triunfe en la batalla; porque si
hoy no estáis aún en la gran contienda, mañana sí estaréis, y con la
comprensión de la misión que os he entregado y con pleno conocimiento de
vuestra responsabilidad, os levantaréis dando el alerta, dando la buena nueva
de mi enseñanza que viene a daros fortaleza al corazón de la humanidad, para
que se levante y os siga en el camino. 06-147.68 Estoy enseñándoos cómo se combate y cómo se logra la victoria,
para que vosotros llevéis estos ejemplos a vuestros hermanos. 06-147.69 Os encontráis bajo la sombra del árbol, comiendo de los más ricos
manjares que ningún hombre podría entregaros, el Maestro sí os lo puede dar
porque Yo he preparado la mesa y los frutos, y Elías os ha reunido para que podáis
hartaros, para recreo y alimento de vuestro espíritu y para fortaleza de
vuestro cuerpo. 06-147.70 He venido nuevamente como el Gran Guerrero, luchando para rescatar a
mi pueblo, me he presentado en medio de las tinieblas para disiparlas con la luz
de mi Espíritu Santo, para que mi pueblo pueda contemplarme en todo mi
esplendor, en todo mi poder. 06-147.71 Ya desde el Segundo Tiempo os he hablado en parábola y en sentido
figurado y ahora ha sido mi voluntad materializar más el sentido de mi palabra,
para que todos me podáis comprender. Porque Yo os he dicho que en este tiempo
todo ojo pecador y no pecador me contemplará. Ahora, grandes multitudes
escucharán mi palabra, se recrearán con mis prodigios y sus cerebros sabrán
analizar mis lecciones con perfección. Estoy iluminando los cerebros de los
torpes, para que analicen mi palabra. Por eso os vengo limpiando de todo lo que
os puede confundir, para que con vuestro entendimiento libre y preparado con mi
luz, podéis asimilar la esencia de mi palabra y la deis a conocer por todos los
caminos como es mi voluntad. 06-147.72 Los hombres en su ciencia, en sus doctrinas y de acuerdo con su propia
voluntad, han preparado muchos caminos para conducir a su espíritu hacia Mí,
mas Yo os digo; Yo he permitido todo esto a la humanidad, para que después de
haberme buscado en su materialismo, se detenga a meditar en lo espiritual,
porque se han olvidado que llevan un espíritu que es parte de mi Espíritu. 06-147.73 He venido a combatir la confusión y el error en que la humanidad ha
caído al confiar y vivir tan sólo para la materia. Por eso me he presentado
con toda humildad en este Tercer Tiempo a convivir con vosotros, ya no en
materia, ahora en Espíritu, para que os asemejéis a Mí y vayáis despertando
vuestro espíritu, para que en él se desarrollen los dones que posee y se
manifiesten a través de la materia. Porque quiero un pueblo fuerte, en el cual
ponga toda mi confianza, las grandes misiones, los grandes cargos. Un pueblo que
no debilite ante la primera prueba ni se detenga ante el invasor; que contemple
al enemigo como a un hermano inocente e ignorante en la Obra del Padre, que se
le acerque sin temerle y con todo amor y caridad le enseñe, lo prevenga, lo
conduzca y le hable a su espíritu, a su corazón. 06-147.74 Mi lucha es grande, porque quiero contemplar un pueblo responsable de
sus actos, un pueblo activo en el cual se reflejen las buenas obras, el amor, la
humildad, el reconocimiento a mi Divinidad, la comprensión de la Obra
Espiritualista Trinitaria Mariana. Un pueblo que sólo esgrima las armas del
amor, de la caridad y de la luz. Así quiero contemplar a mi pueblo, así quiero
dejarlo preparado para después de que finalice mi comunicación a través del
cerebro humano, en 1950, fecha señalada por mi Divinidad y como mi palabra no
puede volver atrás, en esa fecha daré término a mi comunicación por el
entendimiento humano. 06-147.75 Vosotros no profanéis este mandato, ni intentaréis retener mi Rayo
entre vosotros ni a mi Mundo Espiritual, porque ¡Ay, ay de vosotros si así lo
hiciereis! porque no será mi Espíritu, no será mi Rayo el que os ilumine.
Después de 1950, Yo me comunicaré con todo el que sepa prepararse, con todo el
que se espiritualice para que pueda comunicarse Conmigo de espíritu a Espíritu;
porque entonces mi inspiración será recibida por todos, no sólo por los que
he nombrado pedestales, no, mi inspiración será trasmitida por todos, en su
verdad y en su esencia, porque esta es mi voluntad. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 148 06-148.01 Grabad profundamente en vuestro espíritu mis palabras, porque cada una
de ellas forma parte del libro que os estoy mostrando en este tiempo, en el que
podéis estudiar y más tarde enseñar a vuestros hermanos. 06-148.02 Todavía no tenéis toda la sabiduría en vuestro entendimiento, ni
toda la gracia en vuestro espíritu, por eso es menester que vengáis a recibir
mi lección. Mi camino no es un sendero florido, sino camino de lucha y grandes
pruebas. Por eso os invito a orar y a meditar, para que podáis comprenderme. 06-148.03 La humanidad reconocerá como apóstoles míos a los que llenos de
humildad lleven mi Doctrina. Quiero que la justicia y la rectitud estén en
todos vuestros actos, para que seáis respetados. Una guerra de ideas se acerca
y será desatada en todas las naciones. Cada uno de vosotros será soldado, mas
para defender esta causa, usaréis las armas de amor, de razonamiento y caridad.
Muchos se confundirán al oír vuestro testimonio y dirán que no es posible que
el Divino Maestro venga a hablar a los hombres y vosotros explicaréis con las
lecciones que habéis recibido, mi Doctrina de amor. Mi luz descenderá a
vosotros y Yo hablaré por vuestra boca. 06-148.04 Muy pocos son los que en este tiempo luchan por un ideal espiritual,
porque la humanidad ha perdido su sensibilidad y ha olvidado los deberes para
con su Dios. 06-148.05 Contemplo a los niños, sin alegría, sin paz, llenos del saber
material su entendimiento, y de las leyes y virtudes espirituales nada han
aprendido y su espíritu entristecido ruega, implora caridad y su plegaria no es
escuchada. Sus padres no han estado preparados para darles enseñanza. Las
mujeres me han pedido el don de la maternidad, que no ha todas he concedido, sin
medir su responsabilidad, y he ahí las consecuencias; no han sabido conducir a
la niñez, no han modelado su corazón, ni han iluminado su espíritu y éste,
no ha podido desenvolverse. 06-148.06 Vosotros, que formáis el mundo presente, pasaréis por grandes luchas
y el fruto de vuestro esfuerzo lo recogerán las generaciones venideras.
Dejadles una herencia de fe y de profundas convicciones, ayudadles a escalar con
vuestras obras de amor. 06-148.07 Habéis escuchado el llamado del Maestro, quien una vez más os espera
para daros su palabra que es caricia divina. No sólo los primeros recibieron
esta gracia, también los postreros han sido dignos de recibir esta Doctrina que
hará evolucionar el concepto que de Dios tenía la humanidad. Os he dicho que
en todos los tiempos he estado con vosotros, pero en verdad os digo: Por la
fidelidad de los primeros a quienes di mis primeras órdenes, habéis alcanzado
gracia vosotros los postreros. 06-148.08 Mi palabra de hoy es la misma que la de los tiempos pasados, sólo es
diferente la manifestación. Mañana no os hablaré en la forma en que ahora os
estoy hablando; las costumbres de los pueblos cambiarán por la misma evolución,
mas siempre estaréis preparados para recibir los mensajes que vuestro Señor os
esté enviando. Todos debéis saber que estaré siempre con vosotros. 06-148.09 Mis manifestaciones de este tiempo han sido y seguirán siendo motivo
de discusiones entre las religiones y sectas, más el Espiritualismo triunfará,
porque su pureza hará sentir la grandeza de mi Obra y vosotros daréis
testimonio de estas lecciones con vuestra forma de vivir, que será un ejemplo y
una enseñanza para vuestros hermanos. 06-148.10 A veces os repito mis lecciones para grabarlas indeleblemente en
vuestro corazón y en ellas encontraréis la huella del Maestro. 06-148.11 Este mensaje es para todos los pueblos, no sólo para los que os llamáis
espiritualistas. 06-148.12 La esencia de esta Obra, será la base sobre la que descansen todas
las leyes y así, el mundo penetre en un período de comprensión, fraternidad y
reconstrucción. Sólo con armas de amor podrán los hombres derribar las
barreras que hoy los dividen. Solamente bajo estos principios conseguirán los
mandatarios de los pueblos unir a los hombres de estos tiempos. Entonces se verá
al fuerte tendiendo la mano al débil, y éste, al levantarse, ayudando al
fuerte, unidos ambos como una sola familia: la familia de Cristo, aquella que
sabe su destino y el fin que le espera: la eternidad. 06-148.13 No están solos mis discípulos para esparcir mi Doctrina; también
mis huestes espirituales se encuentran diseminadas por el mundo, preparando
mentes y corazones para proseguir mi Obra entre la humanidad. 06-148.14 Vuestros ojos no verán la realización de estas profecías, pero
alcanzaréis a contemplar los campos preparados y la semilla esparcida, la cual
germinará en el espíritu de las futuras generaciones. Y así, el mundo seguirá
su marcha, reconociendo la autoridad suprema de su Creador, sin cuya voluntad no
se mueve ni la hoja del árbol. 06-148.15 Preparaos, porque vais a penetrar en un tiempo de grandes
acontecimientos espirituales. Hasta aquí, sólo ha sido etapa de preparación,
ahora viene el tiempo de enfrentarse al mundo, que se encuentra aferrado a sus
ideas, sus conceptos, cultos y doctrinas. 06-148.16 Id y hablad de mi Obra, en la que podrán encontrarme todos los que me
busquen. A nadie distinguiré. Así anunciaréis que el Maestro está esperando
a todos sus hijos, que nadie llegará tarde a mi puerta, porque la salvación de
todos deberá ser consumada. 06-148.17 En verdad os digo que el mundo está contra vosotros y para ello os
preparo, para que sepáis defender la causa de vuestra fe, con las armas de amor
y caridad. Os digo que triunfaréis aun cuando vuestro triunfo no sea conocido.
Ahora vuestro sacrificio no será de sangre, pero sí sabréis de la calamidad y
del desprecio. Más ahí estará el Maestro para defenderos y confortaros porque
ningún discípulo estará solo. 06-148.18 Lleváis simbólicamente la cruz del sufrimiento, la cual os recordará
siempre la que Yo cargué por vuestras culpas, y aun cuando no llegareis al
martirio por mi causa, si sabréis tener abnegación. 06-148.19 Esa cruz os la haré liviana, porque cual divino Cirineo os ayudaré a
escalar la montaña de vuestra vida hasta llegar llenos de méritos a la
presencia de vuestro Señor. 06-148.20 Oíd atentos mi palabra porque ella es el manjar que os alimenta; ya
no os quejéis de hambre o de pobreza, porque Yo he venido a sustentaros y a
daros fortaleza. 06-148.21 Todo aquel que me presente su escaso patrimonio en la Tierra,
esperando de Mí una palabra de aliento, lo consuelo diciéndole: conformaos con
lo que ahora tenéis y no busquéis los bienes temporales, ambicionad la vida
eterna. Haced obras que perduren, construid sobre cimientos inconmovibles de fe
y amor, y tendréis paz en el mundo, lo demás os lo daré por añadidura y
ninguno de mis hijos perecerá. Una vez más os repito aquellas palabras:
"las aves no siembran ni cosechan, no hilan, y sin embargo, a ellas no les
falta el sustento y el abrigo". 06-148.22 Hasta hoy habéis permanecido estudiando conmigo como párvulos y discípulos,
pero llegará el día en que saldréis de esta tierra llevando mi palabra de
amor a otras comarcas y con ella encenderéis el fuego de amor en muchos
corazones que me llaman y que hoy viven silenciosos esperando la hora de mi
retorno para levantarse a trabajar,
ellos diligentes os ayudarán en vuestra labor. Id
como buenos sembradores. Conquistad para Mí el mayor número de corazones que
podáis. Cada uno será recibido como una semilla vuestra. Los pecadores que hayáis
convertido, los enfermos del cuerpo o del espíritu que hayáis sanado, serán
meritos que os acercarán a Mí. 06-148.23 Llevad mi palabra como una semilla de vida, cuidadla, y haced que
florezca en vuestro espíritu y en el de aquél que la reciba; velad por ella y
por aquellos en quienes haya sido sembrada para que vuestra obra sea justa, ¿Que
sería de una simiente si se le abandonase durante el tiempo de su germinación
o desarrollo? 06-148.24 A los corazones que no tengáis cerca, preparadlos con vuestra oración.
Todo lo que no esté a vuestro alcance confiadlo al Mundo Espiritual y esos
seres completarán vuestra obra y todo será orden, armonía y cumplimiento. 06-148.25 Todos vuestros actos y misiones serán conocidos por los presentes y
por los que han de venir, por ello cuidad que todos vuestros pasos estén
iluminados por la luz de mi enseñanza. 06-148.26 Los espíritus escogidos están diseminados en todo el mundo y he
contemplado en ellos el temor de infringir mis leyes, su anhelo es trabajar para
que la Tierra se cubra de seres obedientes que me honren, me glorifiquen y se
comuniquen espiritualmente conmigo y Yo les haré oír mi voz incesantemente
instruyéndoles, guiándoles para que recuerden el ejemplo de su Maestro. 06-148.27 Todo está dispuesto con perfección en el Universo. Doquiera hay
precursores y profetas que cumplen su misión inspirados en Mí. Trabajad
espiritual y materialmente para que viváis en armonía con las leyes que os
rigen. En ambos trabajos tendréis el justo pago; mas no cobréis la caridad o
el consuelo en forma material, ni exijáis retribución espiritual a cambio del
trabajo que hacéis en la Tierra. 06-148.28 Haced que crezca vuestra fe para que hagáis obras dignas de vuestro
espíritu. Confiad en vosotros mismos y hablad en nombre mío, porque no serán
vuestras palabras sino las mías, las que haré brotar por vuestros labios para
que sintáis que estoy con vosotros. 06-148.29 Todos tenéis un presente para Mí y lo ofrecéis con humildad;
algunos un profundo arrepentimiento por sus faltas, otros, la alegría por haber
llevado a cabo una buena obra. Algunos más tenéis el deseo de apoyaros en Mí.
Confiad en que saldréis avante en cualquier empresa difícil. Yo estoy leyendo
vuestro corazón, concediendo gracia a unos y recibiendo su tributo de otros. 06-148.30 Orad y preparad vuestro hogar para que sea un templo, y bajo ese techo
sanen los enfermos y se aquieten los espíritus que sufren. El pan y el techo no
os faltarán. Os he enviado para que seáis consuelo y caridad entre la
humanidad y le llevéis la paz que da el cumplimiento; si después de haber dado
lo que tenéis, recogiereis ingratitud, sobreponeos al dolor, tomad fuerza en Mí,
que Yo os daré paciencia y conformidad. 06-148.31 Llevad en vuestro corazón la paz y obraréis con serenidad, seréis
virtuosos en vuestros actos para que sepáis esparcir esta gracia en vuestro
derredor. Combatid la guerra, purificad el ambiente, haced obra de reconstrucción
en los hombres y en los pueblos, y pronto veréis aparecer las luces de un nuevo
día para la humanidad. 06-148.32 Entonces veréis a los hombres venir a Mí, en busca de amor y de
caridad, de reconciliación y de paz, solicitando la luz divina para no errar más,
confiando y esperando de Mí la vida y fortaleza, reconociéndome como Padre. 06-148.33 Guardad esta enseñanza en la que se encierran mis revelaciones,
profecías y análisis que os doy en este tiempo. Descubrid también su esencia
que es aliento para el espíritu, tomadla con delicadeza porque ella forma parte
del Libro de la Vida Verdadera, el cual he abierto en el sexto capítulo. Cuando
hayáis estudiado profundamente mis lecciones y os dispongáis a ponerlas en práctica,
haréis cambiar vuestra vida, viviréis sencillamente, amaréis todas mis
manifestaciones, buscaréis estar siempre en contacto conmigo y pondréis los
cimientos para la formación de un nuevo mundo que estará regido por mis leyes
y en el que seré respetado y obedecido. 06-148.34 Cuando el mundo ponga en vuestro corazón su carga de pesares e
incomprensiones, venid a Mí y Yo os daré fortaleza y curaré vuestras heridas;
sentíos niños ante Mí aunque hayáis vivido mucho y descansad en la paz de mi
Espíritu. 06-148.35 En el mundo en que habitáis, no hay un solo corazón que no sufra.
Todos vais transitando en el camino de vuestro calvario, mas no habéis
aprendido a recibir con amor las pruebas y no aceptáis vuestro cáliz de
amargura. No habéis imitado a Jesús en su pasión perfecta. Vosotros no estáis
solos en vuestras pruebas, me tenéis a Mí como Cirineo, para haceros más
ligera vuestra cruz. 06-148.36 No os amedrenten las tempestades de la vida, no desesperéis en el
dolor, llevad con paciencia vuestra restitución y cuando hayáis escalado el
monte y seáis elevados en una cruz espiritual, invisible a los hombres, buscad
mi presencia para sentiros fuertes, Yo estaré con vosotros, para daros aliento
y vuestro espíritu se fundirá con el mío en la hora suprema. Yo os recibiré,
os consolaré y os daré mi paz. 06-148.37 Entonces veréis abrirse ante vuestro espíritu un mundo desconocido,
sentiréis que penetráis a una nueva vida y al contemplar desde allí a esta
Tierra, esta escala en donde ahora habitáis, sentiréis piedad por el mundo que
sufre, que se angustia y vive sin esperanza, porque no le ha llegado todavía la
luz de esta revelación que Yo os he traído en el Tercer Tiempo y vuestro espíritu
me pedirá la misión de trabajar espiritualmente por él, para conducir sus
pasos por el verdadero camino. Reuniréis todas vuestras potencias para ponerlas
al servicio de vuestros hermanos menores, de aquellos que no han querido oír la
voz de su Padre Celestial, que es amor y justicia. Entonces os convertiréis en
emisarios de paz, y así seguiréis trabajando en la Obra Divina; conoceréis cuán
grande es la misión espiritual que os corresponde, y en cada nueva escala que
alcancéis, me sentiréis más cerca., mi voluntad será la vuestra y la de
vosotros la mía. De esta manera os llevaré por el camino que conduce a Mí. 06-148.38 Sed incansables al caminar por el sendero marcado por el Maestro. A
veces sangra vuestra planta y vuestras vestiduras se desgarran en los espinos,
mas vuestra esperanza os sostiene. Así os contempla Aquél de quien brotasteis
y al que habréis de volver. 06-148.39 Ahora soy vuestro compañero de viaje, el que cura vuestras heridas,
para haceros sentir mi bálsamo. Así hago renacer lo que todavía está dormido
en vuestro ser y despertéis al llamado de vuestra conciencia, porque soy la
resurrección y la vida. 06-148.40 Estabais muertos, más os resucité a la vida de la gracia y os hice
contemplar la luz de mi Espíritu. 06-148.41 Como Maestro, soy pacientísimo e incansable. Mi lección es nueva en
apariencia y sin embargo es la misma, porque de generación en generación,
desde el principio de los tiempos, sólo os he enseñado a amaros los unos a los
otros y por ese camino podréis llegar a Mí. 06-148.42 Os hice para Mí y os quiero para Mí. Os he llamado para enseñaros a
vivir como espíritus de luz. Hoy transitáis en este mundo, mañana no sabéis
si estaréis separados de los que han sido aquí los vuestros. Estad siempre
preparados, para que acudáis al llamado de vuestros hermanos en cualquier
momento. Os voy a conceder un tiempo más, porque si en este instante os
sorprendiese ¿Qué me presentaríais? ¿Habéis esparcido mi Doctrina? ¿Habéis
despertado a la vida eterna a los que duermen? ¿Os sentís dispuestos a
resistir un juicio? 06-148.43 Estas interrogaciones que os hago, son las que vosotros os debéis
hacer diariamente, para que viváis alerta y preparados y el Maestro pueda
sentirse satisfecho de sus discípulos. 06-148.44 He de levantar la iglesia del Espíritu Santo en el corazón de mis
discípulos en este Tercer Tiempo. Ahí hará morada el Dios Creador, el Dios
fuerte, el Dios hecho hombre en el Segundo Tiempo, el Dios de la sabiduría
infinita. El vive en vosotros, mas si queréis sentirle y escuchar el eco de su
palabra, tendréis que prepararos. 06-148.45 Quien practica el bien, siente interiormente mi presencia, lo mismo
aquel que es humilde o el que ve en cada semejante a un hermano. 06-148.46 En vuestro espíritu existe el templo del Espíritu Santo. Ese recinto
es indestructible, no existen vendavales ni huracanes capaces de derribarlo. Es
invisible e intangible a la mirada humana; sus columnas serán el anhelo de
superarse en el bien; su cúpula, la gracia que el Padre derrama sobre sus
hijos; la puerta, el amor de la Madre Divina, porque todo aquel que llama a mi
puerta, estará tocando el corazón de la Madre Celestial. 06-148.47 He aquí, discípulos, la verdad que existe en la iglesia del Espíritu
Santo, para que no seáis de los que se confunden con falsas interpretaciones.
Los templos de cantera fueron sólo un símbolo y de ellos no quedará ni piedra
sobre piedra. 06-148.48 Quiero que en vuestro altar interior, arda siempre la llama de la fe y
que comprendáis que con vuestras obras estáis poniendo los cimientos donde
descansará algún día el gran santuario. Tengo a prueba y en preparación a
toda la humanidad dentro de sus diversas ideas, porque a todos les daré parte
en la construcción de mi templo. 06-148.49 Todos los que se levanten alentando este ideal, quedarán unidos
espiritualmente, aun cuando sus cuerpos se encuentren muy distantes; su unión
será fuerte, y unos a otros se reconocerán. Ese es mi pueblo, el cual ayudará
a alcanzar la salvación a todos lo que a su paso encuentre. 06-148.50 Algo de esto veréis vosotros y mucho las generaciones venideras, pero
vuestro mérito de haber sido los primeros en la lucha por la unificación
espiritual, siempre la tendré en cuenta. 06-148.51 Vuestra tarea es difícil y delicada, pero nunca imposible. Mientras
tengaís voluntad, vuestra misión os parecerá sencilla. 06-148.52 Luchad y no desmayéis, luchad con vosotros mismos, bien sabéis que
mientras viváis en la materia, habrá inclinación al pecado, habrá
tentaciones y se agitarán como tempestad las pasiones. 06-148.53 Lucha el espíritu por alcanzar su elevación y su progreso, mientras
la materia cede a cada paso a las atracciones del mundo; mas podrían armonizar
espíritu y materia, tomando ambos lo que lícitamente les corresponde, eso es
lo que os enseña mi Doctrina. 06-148.54 ¿Cómo podréis en cada paso practicar mi Ley? Escuchando la voz de
la conciencia que es el juez de vuestros actos. No vengo a ordenaros lo que no
podríais cumplir; vengo a persuadiros de que el camino de la felicidad no es
una fantasía, sino que existe y la forma de transitar por él, es la que os
estoy revelando. 06-148.55 Sois libres de escoger el camino, pero es mi deber de Padre mostraros
el verdadero, el más corto, aquel que ha estado siempre iluminado por la luz
del faro divino que es mi amor a vosotros, que sois los discípulos sedientos
siempre de escuchar nuevas palabras que vengan a afirmar vuestros conocimientos
y a vivificar vuestra fe. 06-148.56 Con cuánto amor os acercáis a Mí, sabiendo que en mi enseñanza
encontraréis la fortaleza y el consejo, que viene a disipar vuestros dolores.
Se alegra mi Espíritu al recibiros, para daros las pruebas de amor, mirando que
confiáis en Mí, como el hijo debe de confiar en su Padre. 06-148.57 Vuestra vida está llena de manifestaciones de amor, que no siempre
habéis sabido percibir. Más aún, en los días de mayores tribulaciones, llega
hasta vosotros un rayo de esperanza que no os deja caer en la desesperación o
en el desconsuelo. Y es que el Padre acompaña al hijo y no permite que su espíritu
se aniquile. Es en esos días cuando os manifiesto más mi protección en forma
clara para que aprendáis a confiar, para que cuando lleguen a vosotros otras
pruebas de mayor magnitud, os sintáis preparados y dispuestos a que éstas se
realicen en vosotros y obtengáis el resultado que está señalado por Mi 06-148.58 En el camino que se ha marcado a vosotros no hay pruebas que sean inútiles.
Todas tienen un fin, que es el de perfeccionar a vuestro espíritu. Las grandes
pruebas son siempre para los espíritus grandes. Por eso cuando veáis venir
sobre vosotros un torbellino que amenace destruir vuestra tranquilidad, no temáis,
id a su encuentro y vencedlo con la potestad que os he entregado. Esperad el
tiempo necesario y en vuestra lucha no debilitéis, no queráis conjurarlo en el
momento en que aparece ante vosotros; permaneced orando y velando. No os hablo
de los elementos de la Naturaleza, sino de aquéllos que sirven de crisol al espíritu
y que cuando son bien aprovechados le ayudan a escalar, descubriendo ante él
nuevos caminos, le hacen conocer y le despiertan sentimientos que habían
permanecido dormidos y que le eran necesarios para que le ayudaran a
evolucionar. "Conoceos a vosotros mismos", os he dicho. Penetrad en
vuestro propio ser y haced uso de todas vuestras facultades y potencias, porque
hoy necesitáis conocerlo todo y abarcarlo con vuestro espíritu, para que dejéis
concluida vuestra obra en la Tierra. 06-148.59 Pronto veréis venir a este mundo una nueva guerra en la que estará
en peligro vuestra fe. Todos lucharán defendiendo su creencia, todos dirán que
poseen la verdad, y en ese combate, el espíritu de los hombres despertará y se
hará sensible a mi influencia y unos y otros os veréis obligados a estudiar mi
Ley y mis revelaciones. Los libros serán escudriñados por las sectas como
nunca lo habían sido y todos me interrogarán, unos como Juez, otros como
Maestro. Ese será el tiempo para el cual vosotros debéis de estar preparados y
dar a conocer mis enseñanzas. 06-148.60 Todo lo que os he anunciado se cumplirá, en cada día encontraréis
ocasión de trabajar y de poner en práctica mi palabra. Os preparo para que
cuando se cumplan estas profecías, no seáis sorprendidos. 06-148.61 Porque en verdad os digo que ha llegado el momento de que cumpláis
para conmigo, así como habéis cumplido para con vuestra familia. Ahora es
cuando vais a conocer verdaderamente la finalidad para la cual habéis sido
creados y cumpliréis la misión encomendada a vuestro espíritu. 06-148.62 No será mi palabra ni mi Obra ninguna carga para vosotros, por el
contrario, será para haceros más llevadera la existencia en un época de
penalidades y amarguras en que todos los hombres como náufragos, buscarán algo
a que asirse para no perecer. 06-148.63 Vosotros ya habéis descubierto esta barca y estáis por penetrar en
ella. Dichosos los que sepan permanecer confiados y firmes dentro de ella porque
no perecerán. 06-148.64 Yo quiero que dejéis de llorar en vuestros caminos, a pesar de que
las pruebas se ciernan sobre vosotros, para eso vengo a haceros comprender que
es indispensable no infringir la Ley. 06-148.65 Para deciros lo que he venido a revelaros en este tiempo, hube de
aguardar muchas eras, mas Yo os pregunto: ¿Qué son para Mí los milenios
cuando el tiempo no pasa sobre mi Espíritu? Vosotros si tuvisteis que esperar,
mas no en la inactividad, sino evolucionando y creciendo en luz, en saber y
experiencia. 06-148.66 Ahora os encontráis en aptitud de sentir y comprender mis enseñanzas,
por elevadas que sean; no así en el Primer Tiempo, cuando para simbolizar la
patria del espíritu tuve que entregar al pueblo una tierra, y para enseñarles
la ley hube de dejarla en una piedra. 06-148.67 Ahora estáis a punto de presenciar la destrucción del reinado del
materialismo, en el que caerán tronos, coronas, poder, orgullo y vanidades.
Todo ello ha existido y existirá mientras los hombres crean que no hay más
gloria que la que encuentran en el mundo, mas cuando la humanidad encienda la lámpara
de la fe en la vida espiritual, entonces caerán de su cuerpo las falsas galas,
y se ataviará el espíritu con la vestidura de los que aman la verdad, el bien
y la pureza. 06-148.68 Aprovechad la palabra de vuestro Padre, porque vendrán las multitudes
a protegerse junto a vosotros, en este pueblo verán cumplirse las promesas del
Señor y se sentirán atraídos por la esencia de que se satura este pueblo. 06-148.69 Estoy iluminando vuestro entendimiento, estoy abriendo vuestro corazón
a todos los buenos sentimientos y a las buenas inspiraciones y estoy cerrando
vuestros labios para la ofensa y la blasfemia, pero dejándolo en libertad para
expresar mi Doctrina, para consolar y dar testimonio de la verdad. 06-148.70 No deberá haber jueces entre vosotros, ni fanáticos, ni hipócritas,
porque donde existan estos defectos, no podrá haber espiritualidad. 06-148.71 Mi justicia se hará sentir sin cesar sobre este pueblo mientras no se
levante vigoroso a estudiar mi mensaje y a llevarlo como buena nueva a la
humanidad, por lo que os digo que más os vale que apresuréis vuestros pasos, y
procuréis corregir vuestros errores, a fin de que las pruebas y los días de
dolor os sean acortados. 06-148.72 ¿Por qué os sorprendéis de que se presenten entre vosotros seres
que habitaron la Tierra hace miles de años? ¿Qué es el tiempo para el espíritu?
¿Qué es el tiempo en el mundo espiritual? Nada. 06-148.73 Hace cerca de dos mil años que Yo estuve con vosotros y en verdad os
digo que este tiempo ha sido un instante para Mí. 06-148.74 ¿Os extrañáis de que mi Espíritu o el de mis enviados se
manifieste entre vosotros? Es que no analizáis vuestra vida y por eso os
sorprendéis de todo y llamáis sobrenatural a lo que es completamente natural. 06-148.75 Os sorprendéis de que un espíritu se manifieste o se comunique con
vosotros, sin pensar que vosotros también os manifestáis y hasta os comunicáis
con otros mundos, en otras moradas. 06-148.76 Vuestro cuerpo no se da cuenta de que vuestro espíritu, en los
instantes de orar, se comunica conmigo, no sabe percibir la aproximación que
por medio de ese don tenéis con vuestro Señor, y no solamente con mi Espíritu,
sino también con el de vuestros hermanos espirituales a quienes recordáis en
los momentos de oración. 06-148.77 Tampoco os dais cuenta de que en vuestro reposo, cuando la materia
duerme, el espíritu, según sea su evolución y su espiritualidad, se desprende
de su cuerpo para presentarse en lugares distantes, y hasta en moradas
espirituales que vuestra mente ni siquiera puede imaginar. 06-148.78 Nadie se sorprenda de estas revelaciones, comprended que estáis
aproximándoos a la plenitud de los tiempos. 06-148.79 Es necesario que comprendáis que los tiempos en que los hombres y los
pueblos buscaban mi voz, mi lenguaje y mis mensajes a través de las
tempestades, de los vientos huracanados y de toda manifestación de la
Naturaleza, han pasado y que ya estáis capacitados para que podáis comunicaros
espiritualmente conmigo y podáis recibir mis divinos mensajes a través de los
sentidos de vuestro cuerpo. 06-148.80 Ciertamente os digo que los elementos de la Naturaleza siguen dando
voces a la humanidad, siguen tocando a los hombres, poniéndoles a prueba,
despertándolos y purificándolos; pero es por vuestro materialismo, porque sólo
sois sensibles a lo que percibís con los sentidos de la carne; mas, cuando haya
espiritualidad en la Tierra, cuando los hombres hayan desarrollado sus
facultades espirituales y sean sensibles a lo que está más allá de lo
material, entonces podréis comprobar cómo la Naturaleza, con todos sus
elementos, se aquietará, mostrando una absoluta armonía y no intervendrá más
en lo que a vuestra moral y a vuestra espiritualidad corresponde. 06-148.81 Los elementos materiales dejarán de ser mensajeros de lo divino,
porque los hombres habrán penetrado en mis enseñanzas y habrán alcanzado la
comunicación de espíritu a Espíritu. ENSEÑANZA
Nº 149 06-149.01 He aquí nuevamente al Maestro que viene a entregaros su enseñanza a
través de vuestra conciencia. 06-149.02 Mi amor se hace palabra de luz entre los hombres, en este tiempo en que
el mundo necesita la libertad del espíritu para recibir mis lecciones, que le
muestran el camino de salvación. Mas no vengo en este tiempo como hombre, vengo
en espíritu sobre cada uno de vosotros, haciendo un llamado a toda la humanidad
para que conozca la grandeza de las enseñanzas espirituales del Tercer Tiempo.
Es mi voluntad iluminar al espíritu de los hombres de esta era a través de la
virtud de mis discípulos. La moral ha huido del corazón de los hombres; pocos
son los que se conservan dentro de mi Ley y pocos también los que saben
comunicarse con su Creador, por la perversidad e ignorancia espiritual que
existe entre la humanidad. 06-149.03 Nadie me espere ni me busque en forma de hombre como vine en el Segundo
Tiempo; ni me busquéis a través de las figuras hechas por manos humanas. 06-149.04 No será el testimonio del Tercer Tiempo el único que os hable de mi
amor por la humanidad, serán los hechos y palabras de los Tres Tiempos en los
que el Padre se ha manifestado al hombre. 06-149.05 He llamado iniciados a los que van principiando a penetrar en el
conocimiento de mis enseñanzas. He venido a revelarles el por qué de muchos
acontecimientos para que forjen su pensamiento en la razón y en la verdad. 06-149.06 Vengo nuevamente a enseñar a los hombres, no a aprender de ellos. En
el Segundo Tiempo me vieron conversar en el templo de la sabiduría con príncipes
y doctores a quienes sorprendí con palabras que un hombre no puede decir ni
comprender. Eso aconteció en la niñez de Jesús. 06-149.07 Cuando llegó el instante de la predicación, me dirigí al Jordán en
busca del Bautista, quien al mirarme al instante me reconoció. La forma en que
Juan me reconoció y la humildad con que adoró a su Maestro, son un ejemplo de
espiritualidad, de videncia y elevación. 06-149.08 Hoy he vuelto a vosotros y mucho he tenido que hablaros para vencer el
materialismo, la duda y la frialdad de vuestro corazón. 06-149.09 Aquí estoy, discípulos, enseñándoos a conocer los dones de vuestro
espíritu, a que conozcáis el éxtasis, porque en el éxtasis escucháis la voz
de la conciencia, se hace transparente lo impenetrable y se ilumina la
obscuridad. 06-149.10 Este estado de elevación no puede ser privilegio tan sólo de algunos
seres, es un don que está latente en todo espíritu, pero siempre me ha sido
grato servirme, desde los tiempos pasados, de aquellos que han sabido hacer uso
de esa gracia. Para que el éxtasis sea perfecto, antes tenéis que pasar por la
vigilia, como los justos de los primeros tiempos. 06-149.11 Antes de empezar a predicar la buena nueva, Jesús os enseñó en el
Segundo Tiempo estas lecciones retirándose al desierto por cuarenta días para
recogerse en la soledad, meditar y confortarse en el Altísimo. 06-149.12 En verdad os digo que en aquellas horas de íntima comunión, Jesús,
el hombre, contempló el símbolo del sacrificio y su materia se estremeció. El
cielo se abrió y ahí contempló el fin que le aguardaba, vio la montaña
ennegrecida y en lo alto de ella una cruz donde se encontraba enclavado; sus oídos
escucharon la mofa de un pueblo y las frases que le dirigían: "Si sois el
Hijo de Dios, bajad de la cruz y salvaos". Apuró el cáliz de amargura
porque debía mostraros todo el amor en aquella prueba. Era su misión trazaros
el camino y venceros con las armas divinas del amor, del perdón y la humildad.
Esas armas son más poderosas que cualquier espada y tienen más fuerza que las
olas embravecidas del mar. Ellas han hecho sentir amor a quienes jamás lo habían
sentido. 06-149.13 Pasado un tiempo, la humanidad cayó vencida por mi enseñanza de
verdad, de amor y de consuelo. 06-149.14 No vengo a pedir que me imitéis en todo el camino de sacrificio y de
sangre que recorrí en el Segundo Tiempo. Unos cumpliréis una parte, otros
imitaréis al Maestro en algún ejemplo, porque Cristo sólo existe uno. 06-149.15 Preparaos a imitarme, porque aún no sabéis cual sea la parte que
tengáis que imitar. Mas si llegaseis a sentir como Jesús, que las palabras de
los gentiles y de los incrédulos os hieren como latigazos en la carne desnuda,
elevaos en éxtasis al Padre como os enseñó el Maestro en la cruz, y la fuerza
será de lleno sobre vuestro espíritu, quien tornará fortalecido a su materia.
Y al abrir vuestros ojos, contemplaréis como Jesús en el desierto, que después
del éxtasis, mientras el solo dorado calcinaba las rocas y la arena, frescas
gotas de rocío que traía la brisa acariciaban su frente y mitigaban su pena. 06-149.16 Jesús, el justo entre los justos, en quien se ocultó el Espíritu
Divino, antes de dar a conocer el Reino del amor, se preparó así para daros un
ejemplo más de humildad y perfección; y vosotros, que sois los discípulos en
el Tercer Tiempo, habéis oído que mi Verbo os ha dicho: "Venid a Mí y
sed los buenos sembradores de mi palabra", porque el mundo ha perdido su
senda espiritual. 06-149.17 Os he recordado enseñanzas del Segundo Tiempo para que las unáis a
mis nuevas lecciones y con ellas iluminéis a la humanidad, ¡Oh labriegos del
Tercer Tiempo! 06-149.18 Sentid mi presencia que ilumina vuestro espíritu y os prepara para
que comprendáis mi mensaje de paz. 06-149.19 Olvidad vuestros sufrimientos para que recibáis mi palabra y su
esencia quede en vuestro corazón. 06-149.20 Os he enviado una vez más a la Tierra para que continuéis vuestra
misión, para que reconozcáis que vuestro espíritu tiene que recorrer una
escala de perfeccionamiento y que según sean vuestros méritos, así iréis
alcanzando mayor elevación. Tendréis un solo Maestro, una sola luz será la
que os guíe y os señale siempre el sendero de vuestra evolución. Todos podéis
escalar si cumplís vuestra misión. Ha mucho tiempo que disteis principio a la
jornada, y es poco lo que hasta ahora os habéis elevado; he venido a daros estímulo
al haceros vislumbrar desde este mundo en que hoy habitáis, la vida espiritual
de otros mundos. 06-149.21 Si llegáis a penetrar en la vida de todos los seres, la podéis ver
sembrada de muchos beneficios y pruebas de amor. En Mí encontraréis al mejor
amigo, al compañero inseparable y al divino doctor. En este tiempo en que
derramo sobre todos mis hijos mi amorosa protección, vosotros participaréis de
todos estos dones, porque fuisteis formados a mi semejanza. 06-149.22 Os habéis olvidado por largo tiempo de vosotros mismos, de los lazos
que os unen a Mí, de vuestra naturaleza semejante a la mía y por eso es que
habéis descendido y extraviado el camino. El sendero espiritual es infinito y
Yo vengo a mostrároslo desde su principio. Si no estáis dentro de él, venid y
Yo os ayudaré a recorrerlo, a recuperar el tiempo perdido. 06-149.23 Que el mundo no os esclavice, dedicad una parte de vuestro tiempo a la
preparación y desenvolvimiento de vuestro espíritu. 06-149.24 Muchos de vuestros hermanos se encuentran en gran desconsuelo, están
cerca de vosotros y no lo habéis advertido. No sabéis aún penetrar en los
corazones, pero me place veros practicando mi enseñanza y me es más grato
contemplar a quienes derraman su espíritu amando y consolando, que a los que sólo
se dedican al estudio de mi palabra y olvidan sus deberes para con sus hermanos. 06-149.25 Trabajad para que tengáis paz, luchad intensamente en este tiempo
para que dejéis un ejemplo de trabajo, de obediencia y de fe. 06-149.26 Vengo a vosotros para hacerme reconocer como el único Dios, Padre de
todos los seres, a deciros que quiero hacer de cada uno de vosotros un discípulo
y heredero mío. De mi enseñanza que es semejante a un árbol corpulento, os
daré una semilla para que la cultivéis y la llevéis a distintos lugares, para
que de sus frutos se alimente la humanidad. 06-149.27 Toda mala interpretación que se haya hecho de mi palabra o de mis
obras, la corregiré porque quiero unificar vuestro conocimiento para que todos
me améis en igual forma. Velad por el mundo y dejad que vuestro espíritu lleve
la luz y la paz a la humanidad, y que el mundo se ilumine con la luz diáfana
que irradia de mi Espíritu. La luz es progreso, el amor es redención y la paz
es esperanza. El amor es del corazón, la paz es del espíritu y ambos son un
reflejo de la eternidad. 06-149.28 Contemplo que ante la palabra dulce de Jesús, algunos de mis hijos se
sienten hastiados. Es porque sus sentidos no están en mi palabra, están con el
pensamiento ocupado en las preocupaciones materiales, y por eso, al terminar de
escucharme llevan el corazón vacío; pero el Maestro insiste en acercarse a sus
hijos para hacer latir su corazón con su enseñanza divina. 06-149.29 ¡Humanidad que despertáis vuestras facultades para conocer la
ciencia humana y las adormecéis al estudiar la esencia divina! ¡Vais
fatigados, por los caminos sembrados de espinas, buscando la meta de vuestro
humano saber! Más Yo, de entre los perdidos entresacaré a mis siervos y haré
vibrar su corazón de amor hacia sus hermanos. 06-149.30 Si los hombres no se preocupan por su adelanto espiritual, Yo velo por
todos los espíritus. Si ellos no escuchan la voz de su conciencia, que es mi
propia voz, no llegarán a tener comunicación con mi Divinidad. 06-149.31 Esta humanidad, por su materialismo, aún es idólatra. Aarón, Aarón,
vos forjasteis el ídolo delante de Israel, mas en verdad, los falsos dioses
caerán abatidos. ¿Dónde está el templo de Salomón? ¿Dónde el Tabernáculo?
Si los símbolos que fueron lícitos les hice desaparecer ¿Cómo no he de
combatir hasta exterminar los cultos fanáticos? Salomón edificó un templo
material para adorarme, y de él no quedó ni piedra sobre piedra. 06-149.32 Los ministros de estos tiempos se atavían regiamente para oficiar
simbólicamente en el sacrificio de Jesús, y a pesar de que toman mi nombre y
mi representación, descubro su mente turbada, su corazón azotado por los
vendavales de intrigas y pasiones; no existe uno que como profeta anuncie que me
encuentro entre los hombres de este tiempo. Gran amargura tendrán, porque entre
ellos no existe preparación espiritual. ¿Dónde está el cumplimiento de los
que han jurado ante Jesús, seguir su huella? ¿En dónde están los imitadores
de mis apóstoles? ¿Hay alguno que se asemeje a Juan, que fue de los primeros,
o a Pablo, que fue de los segundos? 06-149.33 Por esto el Maestro se acerca nuevamente a vosotros para reanudar su
lección. Ya veo a los nuevos fariseos y escribas lanzarse llenos de odio en
contra mía, entonces será cuando pregunte: ¿Dónde están mis discípulos? Y
cuando los soberbios, los falsos, los enriquecidos que temen perder su poder,
los amenazados por mi verdad me escarnezcan y persigan nuevamente, soplarán
aires huracanados, mas no seré Yo el que caiga bajo el peso de la cruz, sino
aquellos que pidieron el sacrificio para el que les dio la vida. 06-149.34 No es la voz humana la que escucháis en estos instantes, es la voz
celestial que os anuncia los sucesos que han de ser, para que vosotros que oísteis
mis profecías, os encontréis preparados y no os turbéis cuando miréis que
hasta las mismas fuerzas de la Naturaleza sienten desequilibrio, porque Yo soy
la fuerza universal y la justicia, y en justicia me manifestaré. 06-149.35 He venido a apartar los vicios del mundo para que los hombres, librándose
de costumbres e ideas pecaminosas, se inspiren y hablen del espíritu, entonces
me verán simbolizado en la dulce silueta de Jesús, indicándoles el camino que
conduce a la verdadera meta del espíritu, en donde Yo les espero. 06-149.36 Sois guardianes del Tercer Testamento. Guardad con sumo celo ese
legado a las generaciones futuras. Pero mostrad mis Obras con la perfección que
ella tiene, porque si llegaseis a Mí sin haber cumplido vuestra misión, tendréis
que reencarnar nuevamente y entonces será más dura vuestra lucha. 06-149.37 Imitáis a Moisés en este tiempo, en este desierto de la vida humana.
En verdad os digo: Sed una vez más en la montaña, porque allí resonará mi
voz: Comprendedme. La montaña de este tiempo es vuestra elevación, donde
recibiréis mi mandato, y escucharéis mi voz en vuestra conciencia. Desde ahí
alcanzaréis a mirar la Tierra Prometida que se encuentra en la perfección del
espíritu. 06-149.38 La Ley divina nunca pasa, las leyes humanas sí cambian según sea la
evolución espiritual de los hombres. 06-149.39 "Amarás a Dios de todo corazón y de todo espíritu", es el
primer precepto de la Ley divina, el cual no ha cambiado ni cambiará; su
esencia, su sentido, su doctrina, son eternos. Más también oísteis que os fue
dicho: amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo; pero ese no fue un
precepto de la Ley divina, sino una de tantas leyes humanas que así convenía
en aquel tiempo. 06-149.40 Llegué entre vosotros a través de Jesús y os dije: "Amad a
vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os
aborrecen y orad por los que os ultrajan y os persiguen, para que seáis
reconocidos como hijos de vuestro Padre que está en los cielos". Esta es
ley espiritual, por lo tanto eterna, ella no sufrirá cambio alguno. Sólo lo
humano es lo que cambia, evoluciona y se transforma. 06-149.41 ¿Qué podréis hacer para saber cuáles son las señales,
revelaciones, profecías y leyes cuya aplicación ya pasó, y cuáles son las
que aún están vigentes? ¿Cuáles revelaciones son eternas y cuáles profecías
no han tenido cumplimiento? En verdad os digo, que solamente la oración limpia
y la vida fecunda os pueden dar la suficiente espiritualidad para encontrar la
esencia divina que en los tres tiempos os he entregado. 06-149.42 Cuando los escribas y los fariseos observaron los actos de Jesús y
los encontraron que diferían de los suyos, dijeron que la Doctrina que
predicaba, iba en contra de la Ley de Moisés. Es que ellos estaban confundiendo
la Ley con las tradiciones, mas Yo les probé que no había venido a transgredir
la Ley que el Padre había revelado a Moisés, sino a darle cumplimiento con
palabras y obras. 06-149.43 Ciertamente Yo pasé por sobre muchas de las tradiciones de aquel
pueblo, porque ya había llegado el momento de que desaparecieran, para dar
principio a un nuevo tiempo, con enseñanzas más elevadas. 06-149.44 Si en las primeras revelaciones os hubiera dicho todo, no habría
habido necesidad de que el Maestro, el Mesías, os hubiera tenido que enseñar
nuevas lecciones, ni de que hubiera venido el Espíritu Santo en este tiempo a
mostraros las grandezas de la vida espiritual. Por lo cual os digo, que no os
aferréis a lo que os fue revelado en los primeros tiempos, como si ello hubiera
sido la última palabra de mi Doctrina. Yo vine de nuevo entre los hombres y por
largo tiempo me he comunicado por medio de su entendimiento y aún puedo deciros
que mi última palabra no está dicha. 06-149.45 Buscad siempre en mi libro de sabiduría, la última palabra, la nueva
página que os revele el significado, el contenido de lo anterior, para que
verdaderamente seáis mis discípulos. 06-149.46 Hoy vivís alejados de los que sufren más que vosotros, pero cuando
la espiritualidad sea la que ilumine vuestra vida, entonces buscaréis vivir
cerca de aquéllos de quienes hoy os alejáis, porque les creéis perdidos, o
porque os inspiran repugnancia. 06-149.47 Os convertiréis en portadores de la palabra de luz, de redención y
esperanza y os acercaréis a aquellos que han sido olvidados por sus semejantes. 06-149.48 A nadie hablaréis con severidad, porque no es así como se redime.
Aprenderéis que al pecador no se le injuria para castigar su falta. 06-149.49 Yo os digo que si a las fieras se les habla con amor, ellas humillan
su cabeza. 06-149.50 Si aquel a quien habláis, tuviese algunos méritos, decídselo; si en
él encontraseis alguna virtud entre muchos defectos, no le habléis de los
defectos sino de la virtud para estimularlo e impulsarlo hacia el bien. 06-149.51 Que sea el amor el que os guíe, a fin de que lleguéis a convertiros
en verdaderos mensajeros del Divino Consolador. Porque vosotros, los que no habéis
rodado a un abismo, siempre estáis culpando, estáis juzgando con ligereza,
condenáis sin la menor piedad a vuestros semejantes y esa no es mi Doctrina. 06-149.52 Si antes de juzgar, hicieseis un estudio de vosotros mismos y de
vuestros defectos, os aseguro que vuestro juicio sería más piadoso. Consideráis
malos a los que están en las cárceles y tenéis por desdichados a quienes se
encuentran en los hospitales. Os apartáis de ellos, sin daros cuenta de que son
dignos de entrar en el Reino de mi amor; no queréis pensar que también ellos
tienen derecho a recibir los rayos del sol, que fue hecho para dar vida y calor
a todas las criaturas, sin excepción alguna. 06-149.53 Estos seres recluidos en lugares de expiación, muchos son espejos en
los que la humanidad no se quiere mirar, porque sabe que la imagen que aquel
espejo les devuelve, será en muchas ocasiones el de la acusación. 06-149.54 Mas Yo os digo: Benditos sean aquellos de mis labriegos que sepan
sentir en su corazón la pena de los que viven privados de la libertad o de la
salud, y les visiten y les conforten, porque un día volverán a encontrarse,
sea en ésta o en otra vida, y entonces no sabéis si ellos tengan más salud,
mayor libertad y luz que aquellos que les llevaron el mensaje de amor a un
presidio o a un hospital, y entonces les correspondan con su gratitud, tendiendo
la mano a quien en otro tiempo supo tendérsela. 06-149.55 Aquel instante en que hicisteis llegar mi palabra a su corazón aquel
momento en que pasasteis vuestra mano sobre su frente y los hicisteis pensar en
Mi y sentirme, jamás se borrará de su espíritu, como no se borrará de su
mente ni vuestra faz, ni vuestra voz de hermano, por lo que os reconocerán
doquiera que os encontrasen. 06-149.56 Aquí, escuchando mi palabra, os olvidáis unos instantes de las penas
que afligen a todos los hombres, y apartáis de vuestra mente las ideas de
destrucción, de guerra y de muerte que amenazan a la humanidad. 06-149.57 ¿Teméis al dolor? Desechad el pecado, y el dolor nada podrá contra
vosotros. Sentiréis otro dolor, pero ya no será el dolor egoísta; no será el
vuestro, sino que comenzaréis a padecer por amor a los demás. 06-149.58 El espíritu, cuando se eleva, siente por sus semejantes y mientras más
se acerca a Mí, y más me ama, mayor es su amor hacia sus hermanos. 06-149.59 Estoy enseñándoos a caminar por el sendero que os libre de las
angustias y sufrimientos que provocan los odios y las ambiciones humanas, enseñanzas
que por instantes juzgáis impracticables, pero pronto la abrazaréis con fe;
convencidos de que es el único camino de salvación. 06-149.60 Todavía no habéis comprendido el sentido de mi palabra, ni os dais
cuenta de vuestra misión. Es por eso que hay quien sintiendo deleite espiritual
al escucharme, prefiere alejarse por temor a contraer compromisos con su Maestro
y con sus hermanos. Y hay otros que me dicen: "Señor, no es posible que
podamos dar cumplimiento a tus enseñanzas y a tus órdenes, porque somos pequeños
y estamos materializados; pero no nos privéis de escuchar tu palabra. ¡Es tan
bella! que a pesar de ser impracticable, llena de gozo y de paz nuestros
corazones". 06-149.61 ¡Ah párvulos que no sabéis lo que decís! Llamáis impracticable mi
enseñanza, juzgándola de imposible realización, y no toméis en cuenta que la
estáis escuchando a través de un ser humano impuro, pecador como todos
vosotros, a quien no le fue imposible transmitir a los hombres el mensaje de
Dios. 06-149.62. ¿Qué mayor imposible que éste? 06-149.63 Amad a vuestro Padre, tened caridad de vuestros semejantes, apartaos
de todo lo que sea nocivo a vuestra vida humana o a vuestro espíritu. Esto os
enseña mi Doctrina. ¿En dónde miráis las dificultades y los imposibles? 06-149.64 No, pueblo amado, no es imposible dar cumplimiento a mi palabra, no es
ella la difícil, sino vuestra enmienda, regeneración y espiritualidad, porque
carecéis de sentimientos nobles y aspiraciones elevadas. Mas, como Yo sé que
todas vuestras dudas, ignorancias e indecisiones, tendrán que desaparecer, os
seguiré enseñando, porque para Mí no hay imposibles. Yo puedo convertir las
piedras en pan de vida eterna y puedo hacer brotar agua cristalina de las rocas. 06-149.65 Penetrad al fondo de mi palabra y ya no tendréis que andar buscando
la verdad. En la esencia de este mensaje encontraréis el caudal de luz que
necesita poseer vuestro espíritu. 06-149.66 Analizad mi palabra para que podáis alimentaros con su esencia; para
que podáis encontrar mi presencia y sentir mi caricia divina. Al analizar,
procurad ir más allá de la forma de la palabra, y procurad interpretar todo lo
que halléis de simbólico o alegórico, buscando la simplificación y la
espiritualidad en vuestros análisis, observaciones y estudios; pensando siempre
que mañana tendréis que participar de este mensaje a vuestros hermanos, a
quienes se lo daréis ya analizado, para que más pronto lo comprendan. 06-149.67 Apartad con tiempo todo símbolo y toda imagen material, pero
conservad el sentido de ellos. 06-149.68 Comprended el escaso valor que tienen las formas, si las comparáis
con la esencia eterna de lo espiritual. También procurad penetrar poco a poco
en esta sabiduría, para que no os parezca imposible la práctica de mis
lecciones. 06-149.69 Reuníos, discípulos amados, que el tiempo de vuestra lucha ha
llegado y será corto para cada uno de vosotros, si tenéis en cuenta lo breve
de vuestra vida en la Tierra. 06-149.70 Daos prisa, tenéis mucho que hacer. No penséis que os falte algo
para poder ser discípulos míos en esta Obra. 06-149.71 En el Segundo Tiempo Yo escogí también a mis apóstoles; no eran
sabios, no eran luminosos en sabiduría humana; eran sencillos pescadores del
mar, Yo les convertí en sembradores y en pescadores del espíritu. 06-149.72 A vosotros también quiero convertiros en pescadores espirituales,
para que llevéis mi mensaje de amor a todos los corazones perdidos en el
anchuroso mar de pasiones y materialismo en que vive la humanidad, y de allí,
de ese mar, entresaquéis y salvéis a todo aquel que en mi nombre sea llamado
por vosotros. 06-149.73 Entonces mi mensaje de esperanza llegará al corazón del fratricida,
del asesino, del soberbio, del profano, del insensible al dolor y a la miseria
de los demás, y en todos será cumplida mi palabra. 06-149.74 Por ahora, y mientras os preparáis, orad por las naciones y los
pueblos, orad por todos, porque la humanidad está pisando sobre cardos y
espinos, los mismos que antes puso para que otros pisaran. Son los hombres los
que han preparado su abismo y luego tendrán que clamar misericordia, que jamás
sintieron ellos por un semejante. 06-149.75 Mas es preciso salvar, perdonar y redimir, porque en cada hombre
habita un espíritu que habrá de llegar a Mí. 06-149.76 Sois las primicias de un pueblo que será el faro espiritual de la
humanidad. Un nuevo Israel que, una vez liberado de su cautiverio, se levantará
en pos del ideal más elevado que existe en el espíritu, y que es el de llegar
a habitar en el seno de Dios, vuestro Señor. 06-149.77 Aún estáis distantes de poder alumbrar con vuestro ejemplo el camino
de vuestros hermanos; pero mi voz; resonando en vuestra conciencia os anima a
proseguir, a no desmayar, a perseverar en la lucha, porque sólo así escribirá
este pueblo su historia en el corazón de la humanidad. 06-149.78 Las pruebas que a diario veis presentarse en vuestra vida, son el
yunque donde se está templando vuestro espíritu, donde se acrisolará vuestra
virtud y se fortalecerá vuestra fe. 06-149.79 Sin pruebas, no habrá méritos, sin méritos, no podrá haber galardón. 06-149.80 Meditad en las pruebas que atravesó Israel en el Primer Tiempo,
considerad sus amarguras, sus tribulaciones y necesidades y entonces comprenderéis
por qué le fue concedido llegar a la Tierra Prometida, donde por muchos siglos
aquel pueblo supo de la paz, de la sana alegría y de la comunión con su Señor. 06-149.81 No fue eterna la dicha de aquel pueblo en la tierra que le fue
otorgada como galardón a su fe y a su perseverancia, porque nada es eterno en
el mundo; pero os digo a vosotros, en verdad, que la nueva Tierra prometida,
aquella que es el ideal de elevación de vuestro espíritu, esa sí será
eterna, esa sí os dará albergue por siempre y os hará sentir y conocer la
vida espiritual en toda su plenitud y elevación. 06-149.82 Yo bendigo cada una de estas casas donde os reunís a orar y a recibir
el pan de mi palabra, igual que bendigo a vuestros hogares; en verdad os digo
que no es más cualquiera de estos recintos que uno de vuestros hogares. 06-149.83 Si aquí penetráis en recogimiento y en respeto porque sabéis que el
lugar está destinado a uniros en oración para formar el templo espiritual,
también os digo que vuestro hogar es un segundo templo; porque si el espíritu
forma su santuario en la oración, en la palabra divina, en la meditación y en
la práctica de la Ley, el hombre encuentra un segundo culto en el hogar, donde
recibe cariño, calor, ejemplos, enseñanzas y consejos. Mas no confundáis el
hogar con la casa material; ésta podrá desaparecer y quedar vosotros a la
intemperie, y sin embargo vuestro hogar no habrá sido destruido mientras exista
entre vosotros amor, respeto, obediencia y todas aquellas virtudes que debe
atesorar la familia humana. 06-149.84 Tampoco estos recintos pueden constituir el verdadero templo, ya que
si lo lleváis en vuestro espíritu, lo mismo lo podréis encontrar aquí que en
vuestra casa, en la ciudad que en el campo, bajo un árbol, en la montaña, en
la ribera del mar o en el desierto. 06-149.85 El templo del espíritu está en todas partes por lo que sólo
precisará de vuestra preparación para que lo encontréis. 06-149.86 Por ahora seguid congregándoos en estos recintos; mientras tengáis
necesidad de ello, hacedlo, que mi amor, mi caridad y mis complacencias serán
derramadas en vuestras reuniones, donde permitiré que mi presencia sea sentida;
donde haré que los espíritus renazcan a la luz y los enfermos palpen el
prodigio de su curación escuchando mi palabra. 06-149.87 Mi Arcano está presto siempre a derramar en vosotros aquello que pedís,
aquello que necesitáis, sin embargo, no todo debe hacerlo vuestro Padre, estáis
viviendo un tiempo en el que el amor del Maestro debe encontrar eco en el corazón
de los discípulos, para que el milagro se realice. 06-149.88 Sed incansables repasando mi palabra; ella, como un cincel invisible,
se encargará de pulir las asperezas de vuestro carácter hasta dejaros
preparados para tratar los problemas más delicados de vuestros hermanos. En
ellos encontraréis penas, expiaciones y restituciones, cuyas causas pueden ser
muy diversas. Algunas no tendrán un origen muy difícil de comprender, en
cambio, habrá otras que solamente con la intuición, con la revelación y con
la videncia podréis descubrir, para librar de un pesado fardo a vuestros
hermanos. Estos dones sólo harán esos prodigios cuando el que los ponga en práctica
se haya inspirado en la caridad hacia sus semejantes. ENSEÑANZA
Nº 150 06-150.01 Venís en busca del Espíritu Consolador, porque no habéis encontrado
alivio en vuestras tribulaciones. Habéis acudido a las puertas de médicos y
abogados, al corazón de los seres que os aman, y no habéis logrado recobrar la
paz, y os habéis convencido de que el bálsamo o la luz que venís buscando, sólo
podréis encontrarla en la fuente de donde procede todo bien. Todos buscáis el
camino verdadero, necesitáis el sustento espiritual, la palabra de aliento y de
esperanza que venga a reanimaros, y en tanto que lleguéis a lograr lo que habéis
venido buscando, me hacéis presente vuestras inquietudes, vuestro temor al
juicio divino y el anhelo de encontraros en paz con vuestra conciencia. 06-150.02 Estáis en mi presencia, a pesar de que os sentís lejos de Mí. No estáis
solos en vuestro dolor, Yo os acompaño, y si os llamáis incomprendidos, os
digo que Yo, el Padre, conozco todo lo que pasa en vuestro interior y que os dará
la solución que buscáis, la paz que os hace falta y la ayuda para que alcancéis
vuestra elevación. 06-150.03 Cuando llegasteis por primera vez a escuchar mi palabra, la
saboreasteis y la encontrasteis pura en su esencia; reconocisteis que Yo os la
enviaba, sólo habéis dudado por la forma de comunicarme con el hombre; pero si
la estudiáis, reconoceréis que no me he equivocado, y que el hombre por ser mi
hijo, está capacitado para servir como instrumento mío para llevar a cabo mis
designios en servicio de sus hermanos. 06-150.04 Estoy llamando a los hombres, mujeres y niños, para hacer de ellos mis
discípulos y mientras unos creen, otros dudan y desconfían, eso se debe a que
es tanto lo que han sido engañados, que hoy que hablo a la humanidad tomando
como intérpretes de mis enseñanzas los entendimientos de hombres rudos,
sencillos y humildes, mi manifestación os parece extraña. Reconoced que mi
palabra es invariable en su verdad, y que lo que os dije en el Primer Tiempo, lo
ratifiqué en el Segundo y lo he confirmado en el Tercero. 06-150.05 Todos los que de esta manera oís mi palabra, habéis sido preparados
para sentir y comprender esta manifestación de mi Espíritu, y sólo esperabais
el momento en que os llamara, para atestiguar estas manifestaciones. Yo no he
sorprendido a nadie, desde antes de venir a encarnaros os dije que estaríais
presentes en estos actos y que pertenecéis al número de seres escogidos para
llevar la buena nueva al mundo. 06-150.06 Los niños de este tiempo me hacen ver su camino azaroso, me dicen que
el ambiente en que respiran, no es el más propicio a la espiritualidad y me
piden la luz para sus padres y maestros; en ellos, desde pequeños, se ha
entablado una lucha entre el espíritu y la materia, en la que algunas veces
vence el bien y la razón, y otras se sobrepone la carne. 06-150.07 No me digáis que sois débiles, si lleváis la luz de mi Espíritu, si
Yo os he dotado de virtud y energía para que podáis cumplir con vuestros
deberes; esforzaos y usad de vuestra potestad. 06-150.08 He descendido a todos mis hijos en busca de su espíritu, porque me
pertenece, mas no todos quieren seguirme, la mayor parte me pide un tiempo más
y me dice que por ahora no puede venir Conmigo, y Yo he dado a cada espíritu el
tiempo necesario para su cumplimiento. 06-150.09 Es cierto que habéis sufrido mucho en este tiempo y que ansiáis vivir
una vida mejor y el Padre os dice: labrad vuestra paz y ya sea en este mundo o
en el valle espiritual, encontraréis el descanso. Esta Tierra que habitáis es
lugar de expiación, de lucha, de perfeccionamiento. 06-150.10 Si queréis recordar la vida de Jesús en el Segundo Tiempo, la
encontraréis sembrada de sufrimientos, desprovista de comodidades y alegrías.
El es el ejemplo, el modelo que está delante de vuestro espíritu, para que lo
imitéis. Mas todo el que viniere a Mí encontrará el alivio, porque soy el
manantial inagotable que se derrama a torrentes, de allí tomad para que reguéis
vuestras parcelas. Las tierras están preparadas para que los hombres se
apresuren a cultivarlas; los campos les esperan antes de que se cubran de cizaña
o de hierbas nocivas, id y cultivadlas, y cuando miréis que el trigo ha
madurado, segadlo junto con la hierba y más tarde separad el uno de la otra;
por eso Yo siempre os estoy diciendo: velad y orad, porque si os descuidáis, la
mala hierba hará mayores progresos que vuestra semilla, y su fruto será el que
abunde el día que cosechéis, haced que vuestros campos se doren para que hagáis
penetrar vuestro trigo en mis graneros y la cosecha sea abundante. 06-150.11 La humanidad está hambrienta de mi palabra, de mi verdad; los hombres
reclaman y anhelan que la luz llegue a su entendimiento, claman justicia y
esperan consuelo. Este es un tiempo decisivo; en verdad os digo que muchas
ideas, teorías y hasta dogmas que como verdades se tuvieron por siglos, caerán
por tierra y serán abandonados por falsos; el fanatismo y la idolatría serán
combatidos y exterminados por los que más envueltos y apegados a ellos se
encontraban; las enseñanzas de Dios serán entendidas, su luz, su contenido y
esencia serán comprendidas y sentidas. 06-150.12 Los hombres de ciencia,
después de un tiempo de pruebas en el que sufrirán confusiones muy grandes,
cuando en su espíritu se haga la luz y escuchen la voz de su conciencia,
descubrirán lo que nunca habían soñado. 06-150.13 Nuevamente os digo: velad,
porque en el tiempo de las luchas de credos y doctrinas, de religiones y
ciencias, creerán muchos hombres que el saber que les han dado los libros, será
el arma con la que puedan vencer a mis nuevos discípulos, sabiendo que vosotros
no lleváis libros. Cuando Jesús predicó a las multitudes, no les habló de
enseñanzas aprendidas en libros; sin embargo, dio cátedra de sabiduría,
pruebas de ello las dio desde su infancia, presentándose en el seno de los
doctores de la ley, para confundirlos y hacerlos enmudecer con sus preguntas y
dejarlos asombrados con sus respuestas. El saber de Jesús procedía del Espíritu
Divino, el cual todo se lo revelaba. 06-150.14 Si cualquiera de vosotros limpiara su entendimiento, despojara su
corazón de malos sentimientos y bajas pasiones, y elevara su espíritu al Padre
para entregarse a Él en el amor y servicio a sus semejantes, quedaría
convertido en una fuente limpia que el Maestro llenaría con su inspiración;
sería aquel hombre, como un vaso limpio en mi mesa, el cual colmaría con el
vino de la vida, para que en él mitigasen su sed los que perecen; el que así
se prepare, convencerá a quien le hable, consolará con su palabra, hará
callar al vanidoso, realizará obras sorprendentes, de esas que el mundo llama
milagros y que no son más que manifestaciones naturales del amor y de la fe de
un espíritu elevado. 06-150.15 Cuando os pregunten: ¿Por qué siendo Dios tan grande se ha valido de
un insignificante ser humano para manifestar su sabiduría? Contestaréis: el
amor de Dios por sus hijos no tiene límites, por eso se ha servido de ellos
para realizar este prodigio. 06-150.16 Siendo poderoso, eterno, infinito y a la vez Padre de todo lo creado,
puedo valerme y servirme de todas mis criaturas para mis fines divinos. En mi
amor de Padre, no vengo a fijarme en vuestra pequeñez, en vuestro pecado, os
busco por vuestra humildad. Si consideráis muy pequeña vuestra forma humana
para que Dios se ocupe de vosotros ¿Quién os dio esa forma, sino Yo? Además
al hacerme hombre ¿No fui semejante a vosotros? 06-150.17 El eco de la voz que llega a vuestros oídos, es el de la materia que
como portavoz me interpreta en los momentos de mi manifestación; la palabra que
a vuestra mente y a vuestro corazón llega, es humana, mas la esencia de esa
palabra es divina y por eso ilumina y conforta al espíritu. 06-150.18 Si hubiera venido en forma humana a repetir mi lección del Segundo
Tiempo, hubiera estacionado a vuestro espíritu, y la humanidad no me hubiera
reconocido; mas Yo, el Maestro de toda perfección, os llevo paso a paso,
siempre hacia lo alto de la montaña, enseñándoos cada vez nuevas lecciones. 06-150.19 A los ojos humanos es invisible Dios y aun su propio espíritu porque
no tiene forma ni límites, por eso muchos al miraros elevados en oración,
escuchándome, dudan de ello porque no saben que lo divino y lo espiritual,
aparentemente invisible a los ojos humanos, es sentido por el espíritu y aun
por el corazón. 06-150.20 El que cree verdaderamente en Mí, conoce mi voz doquiera que Yo le
hable. Soy como un pastor al que siguen sus ovejas y al que siempre reconocen
por su voz. Por eso en este tiempo en que me encuentro hablándoos por el
entendimiento humano, habéis reconocido la voz de vuestro Señor. No os habéis
detenido a juzgar las deficiencias del portavoz, ni habéis tomado en cuenta los
errores que su rudeza le hacen cometer, habéis comprendido que soy Yo quien os
habla. Al oír mi voz, al instante la reconoceréis para decir: Es El. 06-150.21 Siempre han sido los humildes y los pobres los que descubren mi
presencia, porque sus entendimientos no están ocupados con teorías humanas que
los aparten del claro discernimiento. 06-150.22 En el Segundo Tiempo también aconteció que habiendo, sido anunciada
la venida del Mesías, cuando El llegó, quienes le sintieron fueron los
sencillos de corazón, los de espíritu humilde y entendimiento limpio. 06-150.23 Los teólogos, tenían en sus manos el libro de los profetas y a
diario repetían las palabras que anunciaban las señales, el tiempo y la forma
de la venida del Mesías, sin embargo, me vieron y no me reconocieron, me
escucharon y negaron que Yo fuera el Salvador prometido; vieron mis obras y lo
único que supieron hacer fue escandalizarse, cuando en verdad, todas ellas habían
sido profetizadas. 06-150.24 Cuando llegó el día en que las turbas, azuzadas por quienes se sentían
intranquilos con la presencia de Jesús, le hirieron y azotaron; y le vieron
sangrar como un simple mortal bajo el efecto de los azotes; más tarde, agonizar
y morir como cualquier humano; los fariseos, los príncipes y los sacerdotes,
exclamaron satisfechos: he ahí que se nombra hijo de Dios, al que se creyó rey
y se hizo pasar por el Mesías. 06-150.25 Fue por ellos, más que por otros, por los que Jesús pidió a su
Padre que perdonara a aquellos que, conociendo las escrituras lo estaban
negando, y ante las multitudes lo estaban mostrando como a un impostor. Ellos
eran los que, diciendo ser los doctores de la ley, en realidad, al juzgar a Jesús,
no sabían lo que hacían, mientras que allí, entre las turbas, había
corazones destrozados por el dolor, ante la injusticia que estaban presenciando
y rostros anegados por el llanto, ante el sacrificio del Justo. Eran los hombres
y las mujeres de corazón sencillo y de espíritu humilde y elevado, que sabían
quién era el que había estado en el mundo con los hombres y comprendían lo
que éstos perdían al partir el Maestro. 06-150.26 Pueblo: también en este tiempo será juzgada mal la forma de
comunicación bajo la cual habéis tenido mi palabra, y también la doctrina y
las revelaciones que os he hecho, serán negadas por quienes dicen conocer la
forma en que deberá ser mi retorno. Ellos no analizarán mi palabra, no buscarán
su esencia, ni tomarán en cuenta los prodigios y señales que os he dado de mi
venida y de mi verdad, sino que tomarán como razón para negarme, las obras
imperfectas que encuentren en este pueblo, sus profanaciones y desobediencias.
Entonces se levantarán diciendo: ¿Ese que os dijo que llegado el año de 1950
dejaría de comunicarse con vosotros, es el espíritu de Cristo? ¿Por ventura
puede decir hoy que terminará esta manifestación y mañana proclamar lo
contrario? Porque desde ahora os digo que muchos, sostendrán que me seguiré
comunicando en la misma forma, cuando el año de 1950, haya pasado. Oh pueblo
amado: ¿Queréis ser la causa de que mañana el mundo os burle así y niegue
cuanto os he hablado? 06-150.27 Ved cómo os preparo para que cuando se aproxime el momento de mi
partida no dejéis que las tinieblas penetren en vuestro corazón, mas Yo os
digo que los que verdaderamente hayan sentido y entendido mi palabra, se apartarán
de los caminos de confusión, para buscarme en la soledad, de espíritu a Espíritu.
Estos escucharán en su corazón la voz inolvidable y conocida de su maestro,
que les dice: "Bienaventurados vosotros los que lloráis al contemplar la
profanación de mi Obra, porque sabéis que esa ha sido la causa de que muchos
no la conozcan y de que otros la burlen y la nieguen". 06-150.28 Orad y velad, discípulos, para que sigáis reconociendo mi voz entre
todas las engañosas que el mundo os proporciona y así os veréis conducidos
con amor y cuidado hasta el fin del sendero, donde el seno del Padre se abre
como un aprisco de magnitud infinita para guardar por siempre a los que crió
con amor y envió para que sus méritos en la Tierra les hicieran merecedores de
la morada perfecta. 06-150.29 Cuando os digo que es Cristo quien os habla, no falta quien juzgue de
blasfemos a éstos que trasmiten mi palabra; mas no es extraña esta manera de
juzgar y de analizar, dado que su insensibilidad a lo espiritual les impide
sentirme a través de la esencia de mi Doctrina. 06-150.30 Cierta vez, delante de los fariseos, dije: El Padre y Yo somos uno y
también me llamaron blasfemo y recurrieron a las escrituras, tratando de
demostrar que era falso todo lo que Yo decía. 06-150.31 Hoy os digo que quien no abra los ojos de su espíritu, no podrá
mirar la luz divina; porque nadie ha sido tan probado como lo fue Jesús. 06-150.32 Los hombres me interrogaban, me tendían lazos, buscaban confundirme
con sus preguntas tendenciosas, me increpaban para probar mi prudencia, y no
encontrando la manera de perderme a pesar de sus esfuerzos, me acusaron, me
calumniaron y me juzgaron, para ver como se comportaba en ese caso el que se decía
hijo de Dios; mas no conformes con todo eso; quisieron también ver si mi cuerpo
sangraba y si estaba formado de carne y hueso, y cuando en el camino tropezaba
Jesús y sangraba, afinaban su oído esperando oír mis quejas. 06-150.33 Cuando dije que el Padre y Yo éramos uno: habló el espíritu; más
cuando el cuerpo sangró, fue la parte humana la que emitió la queja, porque
era carne viva. 06-150.34 El mundo me pidió que le mostrara mi verdad y la verdad le mostré;
pero viendo, no miró. Mi palabra y mis obras hubieran sido bastantes para
probar el poder divino de quienes las había hecho; sin embargo, no se les
atribuyó ese poder, mas mi muerte en cuanto hombre, no fue el final de aquellas
pruebas. Fui en espíritu delante de mis discípulos y aun entre ellos hubo uno
que me pusiera a prueba y que no creyera en la resurrección de su Señor, sino
hasta que se convenció hundiendo sus dedos en la herida de su costado. 06-150.35 Después, cuando la semilla de la palabra de Jesús se extendía de
comarca en comarca y de nación en nación, los incrédulos, los escépticos,
los materialistas, surgían a cada paso, para seguir sometiendo a sus
razonamientos mi Doctrina, mis palabras y mis obras. Mas los hombres no se han
concretado a juzgar mi verdad tan sólo a través de mis obras y de mi Doctrina,
sino que se han entregado a escudriñar mi naturaleza humana, mi formación, mi
nacimiento, mi niñez y cuantos pasos di en la Tierra. Más tampoco escapó a
ese escrutinio María, la mujer santa y pura elegida por Dios, para dar al mundo
el fruto de la vida. También ella supo del escarnio, de los juicios y de las
pruebas de los hombres; no les bastó que desde los tiempos pasados el profeta
Isaías la hubiera anunciado como virginal y pura. Y aún este es el tiempo en
el que los hombres, a través de las religiones y sectas, discuten y deliberan
sobre Ella. 06-150.36 Os digo, que mientras la humanidad no se despoje de su materialismo,
al juzgar la verdad, no podrá mirarla de frente. 06-150.37 Yo perdono a unos y a otros, mas os aconsejo que no sigáis tomando
mis palabras para confundiros unos a otros, para heriros o para daros muerte,
porque vuestro juicio tendrá que ser grande. 06-150.38 Si ahondáis vuestras discusiones y llegáis a aborreceros los unos a
los otros a causa de vuestras diferencias, ¿Cuándo vais a uniros en la verdad
que es una sola? 06-150.39 No temáis de Mí, temed de vosotros, os dice el maestro: ¿Juzgué
desde la cruz a los que me sacrificaron? ¿Tuvo reproches o quejas María en
aquella hora infinitamente dolorosa? No, pueblo. 06-150.40 Tampoco ahora os estoy juzgando. De cierto os digo que cada quien se
forma su propio juicio y se dicta su sentencia; Yo quiero libraros del dolor, de
la expiación, del cáliz amargo, y para ello os invito a que principiéis a
amaros unos a otros, porque ese es el camino que podrá llevaros a la luz, a la
paz y a la verdad. 06-150.41 Si aún pensáis que vuestros sufrimientos se deben a vuestros
primeros padres, estaréis cometiendo en vuestros juicios una falta de comprensión
con vuestro Dios. 06-150.42 En una parábola divina, inspiré a los primeros hombres para que
empezaran a tener conocimiento de su destino, pero fue mal interpretado el
sentido de mis revelaciones. Cuando se os habló del árbol de la vida, de la
ciencia del Bien y del Mal, del cual comió el hombre, sólo se os quiso dar a
entender que, cuando el hombre llegó a tener conocimiento suficiente para
distinguir entre lo justo y lo injusto y comenzó a ser responsable de sus
actos, desde entonces comenzó a recoger el fruto de sus obras. 06-150.43 Muchos han sido los hombres que han aceptado que todas las lágrimas
de este mundo han sido causadas por un pecado de los primeros pobladores y en su
torpeza para analizar la parábola, han llegado a decir que Cristo vino a lavar
con su sangre toda mancha. Si tal afirmación hubiera sido cierta ¿Por qué a
pesar de de que aquel sacrificio ya fue consumado, los hombres siguen pecando y
también sufriendo? 06-150.44 Jesús vino a la Tierra para enseñar a los hombres el camino de
perfección, camino que enseño con su vida, con sus hechos y con sus palabras. 06-150.45 Sabéis que Dios dijo a los hombres: creced y multiplicaos y henchid
la tierra. Esa fue la primitiva ley que se os dio, oh pueblo; más tarde, el
Padre no pedirá a los hombres que tan solo se multipliquen y que la especie
siga creciendo, sino que sus sentimientos sean cada vez más elevados y que su
espíritu emprenda un franco desarrollo y desenvolvimiento. Mas si la primera
ley fue la propagación de la raza humana, ¿Cómo concebís que el mismo Padre
os aplicase una sanción por obedecer y cumplir con un mandato suyo? ¿Es
posible, pueblo, que en vuestro Dios exista una contradicción semejante? 06-150.46 Mirad que interpretación tan material dieron los hombres a una parábola
en que tan sólo se os habla del despertar del espíritu en el hombre; por lo
tanto, analizad mi enseñanza y no digáis más que estáis pagando la deuda que
por su desobediencia contrajeron los primeros pobladores para con vuestro Padre.
Tened una idea más elevada de la justicia divina. 06-150.47 Yo os he dicho que hasta la última mancha será borrada del corazón
del hombre, mas también os digo que cada quien deberá lavar sus propias
manchas. Recordad que os dije: "Con la vara que midiereis seréis
medidos" y "Lo que se siembra se cosecha". 06-150.48 Este es el tiempo en el que podéis comprenderme cuando os digo:
"Creced y multiplicaos", que esto debe ser hecho también
espiritualmente y que debéis henchir el Universo con vuestras buenas obras y
con pensamientos elevados. 06-150.49 Yo doy la bienvenida a todos los que quieren acercarse a Mí, a todos
los que buscan la perfección. 06-150.50 Reposad de vuestras fatigas terrestres, hijos míos, penetrad en
vuestro interior, donde está el templo, y meditad en mi palabra. 06-150.51 Os tengo destinados para que extendáis por la Tierra el bien, que es
la verdadera espiritualidad. 06-150.52 ¿Os sentís incapaces y pequeños? ¿Os juzgáis impuros para poder
llevar sobre vuestro espíritu una misión de esta naturaleza? Es que no conocéis
mi sabiduría y mi misericordia. Es que no observáis con pureza los ejemplos
que a cada paso os doy a través de la Naturaleza. 06-150.53 ¿No miráis cómo los rayos, iluminándolo todo, llegan hasta la más
infecta charca, volatilizándola, elevándola a los espacios, purificándola y
convirtiéndola finalmente en nube que habrá de pasar sobre los campos, fecundándolos? 06-150.54 A veces me decís: "Maestro, ¿Cómo has puesto tus ojos en la
humanidad de este tiempo, cuando ya no hay patriarcas, ni justos, ni hombres que
puedan ser apóstoles tuyos, si Tú ves que vivimos en un mundo de cieno y de
pecado?" A lo cual Yo os respondo que mi poder hace brotar lirios de entre
el mismo fango de donde nadie podría imaginar que surgiera una flor de tan
maravillosa pureza. 06-150.55 Dejad que el sol de mi palabra penetre en vuestro ser, para que os
purifique y os eleve, y presto os levantéis fecundando el corazón de vuestros
hermanos. 06-150.56 Dejad que en medio de esta vida de pecado y corrupción que vive la
humanidad, brote la limpidez de vuestras obras y la pureza de vuestras
oraciones, y de cierto os digo que vuestro espíritu no tendrá entonces nada
que envidiar de los lirios. 06-150.57 Yo hablaré bajo esta forma durante un breve tiempo, tiempo que
aprovecharéis como aprovechan las plantas de los campos la estación propicia
para crecer, florecer y fructificar. 06-150.58 En verdad, en verdad os digo, que hay más amor en los pecadores
arrepentidos, que en aquellos que se han tenido siempre por buenos. Así, Yo
seguiré hablando y los pecadores se seguirán arrepintiendo de sus faltas y
aumentando el número de los convertidos. 06-150.59 El corazón del pecador es más sensible al toque de amor de mi
palabra, y es que hay muchos hombres que han pecado porque en su vida les ha
faltado amor. Ellos cuando han escuchado mi voz de Padre, llamándoles, curándoles
sus heridas, comprendiéndolos como nadie en la Tierra los ha comprendido,
pronto han sentido el divino toque en las fibras más sensibles y han
experimentado la perseverancia de su maestro ante ellos. 06-150.60 Así van por el mundo muchos hombres que buscan una frase o una luz
redentora, un consuelo para su pena. Buscan a alguien que los disculpe, que no
les señale sus faltas, que les hable de una vida mejor, mas no lo encuentran en
el mundo y entonces se encierran en sí mismos, se vuelven herméticos y a nadie
les vuelven a confiar sus secretos. 06-150.61 Esos corazones sólo los abre la llave del amor, la que Yo poseo, y
que precisamente vengo a confiar a todo aquel que abra su corazón y me diga:
Maestro, quiero seguirte. 06-150.62 Del fondo del corazón de la multitud surge esta pregunta: ¿Eres Tú
el Mesías? Yo sólo os digo: Oíd mi palabra, penetrad en su sentido y buscad
su esencia. 06-150.63 Yo hablo la verdad, enseño el camino, revelo la reencarnación que es
ley para que se perfeccione el espíritu y llegue a la meta de su destino. ¿Lo
dudáis? De cierto os digo que la verdad en nada se altera con vuestras dudas;
ella sigue siendo la misma. 06-150.64 Yo os digo que nunca neguéis por el solo hecho de que no comprendáis.
Pensad que si sólo fuese verdad lo que vuestra pobre mente comprende, no
existiría nada. 06-150.65 Hay quien me dice: Maestro, si Tú todo lo sabes, si aun antes de que
las criaturas sean, Tú las conoces, ¿Sabías que en aquel tiempo Judas iba a
entregarte? ¡Ah, entendimientos rudos que llegáis aún en estos tiempos a
formular semejantes preguntas. Yo que todo lo sé, por eso lo escogí, porque
sabía que aquel hombre no podía obrar de otra manera, y era indispensable que
me sirviese de cada una de las imperfecciones de mis discípulos para entregar
una lección. 06-150.66 El discípulos aquel que traicionó a su Maestro es un símbolo, un
libro abierto que existe en cada conciencia humana, para que supieseis entender
su significado y escuchar sus enseñanzas. 06-150.67 Sabed que en cada hombre habita un "Judas". Sí, discípulos,
porque en vuestro caso la materia es el "Judas" del espíritu, la
materia es la que se opone a que brille la luz de la espiritualidad, la que
acecha al espíritu para hacerlo caer en materialismo, en bajas pasiones. 06-150.68 Mas no porque sea vuestra materia la que os orille al abismo, vais a
condenarla, no, porque la necesitáis para vuestro adelanto y la venceréis con
vuestra espiritualidad, como Yo vencí a Judas con amor. 06-150.69 Yo veo que dudáis del poder del amor, que dudáis de la fuerza de la
fe; que dudáis de la comunicación de mi Espíritu a través del entendimiento
humano; que dudáis hasta de vuestros dones o potencias que aún no desarrolláis.
¿Qué podéis hacer con tanta duda? ¿Qué prodigios podéis palpar? Ninguno. 06-150.70 Sois tan obstinados en vuestro escepticismo y estáis tan fuertes en
vuestra duda, que no permitís que la luz espiritual llegue con sus destellos al
fondo de vuestro entendimiento. Mas cuando lleguéis a espiritualizaros, cuando
lleguéis a vivir la vida de acuerdo con mis enseñanzas y conforme a mi
voluntad, veréis surgir de vuestro ser los poderes que negasteis y los dones
que jamás creísteis poseer. 06-150.71 Entonces, cuando seáis espirituales y tengáis pureza y mansedumbre
en vuestro corazón, veréis cómo todos los elementos de la Naturaleza os serán
amables y obedientes, porque vuestra espiritualidad os hizo entrar en armonía
con ellos. 06-150.72 Cuando tengáis espiritualidad, no volveréis a decir: "Padre,
dadme sustento, dadme inteligencia, dadme riqueza material". Mucho menos
caeréis en el error de decirme: "Padre, si me concedes lo que te pido, yo
te daré de lo que tengo, lo que me pidas". 06-150.73 ¿No creéis, discípulos, que esa forma de pedir equivale a tentar a
vuestro Padre? ¿Acaso creéis que Yo pueda daros más y mejor, cuando vosotros
me dais? Y ¿Qué sería de vosotros si cuando me decís que os pida de aquello
que tenéis, lo que Yo quiera, a cambio de concederos lo que solicitáis, os
retuviera lo que más amáis en el mundo? ¿Resistiríais cualquier prueba? 06-150.74 No, discípulos, ya es tiempo en que dejéis que sea vuestra
conciencia la que guíe todos vuestros actos y pensamientos. 06-150.75 Dejad que vuestra fe hable y el cielo os contestará. 06-150.76 Encontrábase el Espíritu Divino lleno de amor, a pesar de existir sólo
El. 06-150.77 Nada había sido creado, nada había en torno al Ser Divino y sin
embargo amaba y se sentía Padre. 06-150.78 ¿A quién amaba? ¿De quién se sentía Padre? De todos los seres y
de todas las criaturas que habían de brotar de él y cuya fuerza estaba latente
en su Espíritu. En aquel espíritu estaban todas las ciencias, todos los
elementos, todas las naturalezas, todos los principios. El era la eternidad y el
tiempo. En El estaban el pasado, el presente y el futuro, aun antes de surgir a
la vida los mundos y los seres. 06-150.79 Aquella inspiración divina se hizo realidad bajo la fuerza infinita
del amor divino, y comenzó la vida. 06-150.80 El Universo se llenó de seres, y en todos se manifestó el amor, el
poder y la sabiduría del Padre. 06-150.81 Como un manantial inagotable de vida fue el seno del Señor desde
aquel instante en que dispuso que los átomos se uniesen para formar cuerpos e
integrar seres. 06-150.82 Primero existió la vida espiritual; primero fueron los espíritus y
después la naturaleza material. 06-150.83 Como estaba dispuesto que muchas criaturas espirituales habrían de
tomar forma corpórea para habitar en mundos materiales, todo fue previamente
preparado, a fin de que los hijos del Señor encontrasen todo dispuesto. 06-150.84 Sembró de bendiciones el camino que habrían de recorrer sus hijos;
inundó de vida el Universo y llenó de bellezas la senda del hombre, en el que
depositó un destello divino; la conciencia y el espíritu, formando así de
amor, de inteligencia, de fuerza, de voluntad y de conciencia, mas a todo lo
existente lo envolvió en su fuerza y le señaló su destino. 06-150.85 El Padre quedaba ahí, como el principio de todo lo existente, y luego
de ofrecerse al Universo el camino de la evolución y el perfeccionamiento, se
quedaba en espera del retorno de todos sus hijos, para que en El encontrasen
también su final que sería la perfección del espíritu y la eternidad. 06-150.86 Ese camino trazado a cada elemento, a cada criatura y a cada especie,
era la Ley que el Creador escribía imborrable en sus hijos. 06-150.87 Desde entonces todo vibra para el fin a que fue creado; desde entonces
todo camina hacia la perfección, girando sin cesar en torno a un manto, a un
principio y a una ley. 06-150.88 El Padre, a semejanza del sembrador, tomó los elementos de vida que
en él había, como si fuesen tierra y allí depositó la semilla de vida que
procede de su amor, para esperar el día de recoger un fruto tan perfecto como
fue la semilla y como fue la inspiración. 06-150.89 Los hombres de ciencia de estos tiempos, se abisman al descubrir que
su mundo tiene más tiempo de vida del que ayer le supusieron los primeros científicos,
y cuando creen que la Tierra es una estrella en decadencia, próxima a apagarse,
Yo les digo que ha vivido tan poco todavía, que aún le falta mucho para llegar
al grado de poder dar albergue a las generaciones de la gracia y la
espiritualidad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 151 06-151.01 De muchas fuentes habéis bebido, con la esperanza de ver colmada
vuestra sed de amor y en este tiempo os encontráis más sedientos que nunca. ¿Qué
hicisteis del agua de la vida que desde aquel tiempo os di? 06-151.02 Yo había dicho a la mujer de Samaria: El que bebiera de esta agua que
Yo doy, sed no volverá a tener. Yo hoy os digo: si de aquella agua viva hubiera
bebido la humanidad, no llevaría en sí tanta miseria. 06-151.03 No perseveró la humanidad en mi enseñanza y prefirió tomar mi nombre
para crear religiones según su interpretación y conveniencia. Yo abolí
tradiciones y le enseñé la Doctrina del amor, y hoy venís a Mí, para
presentarme ritos vanos y ceremonias que en nada benefician al espíritu. Si no
existe espiritualidad en vuestras obras, no puede haber verdad y lo que no tiene
verdad no llega a vuestro Padre. 06-151.04 Cuando aquella mujer samaritana sintió que la luz de mis ojos
penetraba al fondo de su corazón, me dijo: "Señor, vosotros los judíos
decís que Jerusalén es el lugar en el que hay que adorar a nuestro Dios".
Entonces le dije: "Mujer, en verdad te digo, que se acerca el instante en
que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre como lo hacéis ahora.
Se acerca el tiempo en que se adore al Padre en espíritu y en verdad, porque
Dios es Espíritu. 06-151.05 Esta es mi Doctrina de todos los tiempos. Mirad que teniendo la verdad
delante de vuestros ojos, no habéis querido ver. ¿Cómo podréis vivirla si no
la conocéis? 06-151.06 Es por eso que habéis llegado sedientos ante mi presencia; más cuando
habéis escuchado esta palabra, vuestro corazón ha sentido la frescura del agua
de la vida y ya no habéis querido alejaros de la fuente. 06-151.07 Me habéis dicho: Señor, nos habéis anunciado que esta palabra que
hoy nos dais a través de estos portavoces, tendrá su límite, ¿Que debemos
hacer para que la sed no vuelva a sorprendernos? El Maestro os dice: Yo he
venido a enseñaros a orar, a revelaros los dones que poseéis y que ignorabais,
por medio de los cuales podréis practicar mi Ley e imitarme. El que tiene
espiritualidad en su vida, ese no puede sentir sed, fatiga, hambre, ni miseria.
Además os digo: Yo estaré más cerca de vosotros después de 1950, por vuestra
espiritualidad. 06-151.08 Entonces me preguntáis: ¿Cómo se logra la espiritualidad? Y Yo os
digo: la alcanzaréis orando de espíritu a Espíritu, procurando ser justos en
todos vuestros actos, practicando la caridad con vuestros hermanos. Cuando así
se vive, el espíritu se liberta y guía los pasos del hombre, iluminado por la
luz de la conciencia; deja de sentirse solo en la Tierra porque comprende que la
presencia del Señor y la del mundo espiritual lo acompañan. A cada paso que da
por la vida, descubre una nueva luz y obtiene por sí mismo un nuevo
conocimiento. Deja de sentirse paria o miserable, recreándose con las
maravillas creadas por su Padre, las que ahora descubre por el don de inspiración
y de revelación. 06-151.09 También os digo en este tiempo, que el que tomare del agua que Yo doy,
que es mi palabra, jamás volverá a tener sed. Como también os digo que no
busquéis determinado sitio para orar ya que en todos podréis hallarme. 06-151.10 Os he prevenido de todo lo que puede provocar desaliento en vuestra
vida para que ni por un instante os desaniméis en vuestra jornada. Os he
anunciado que llegará el tiempo en que todas las religiones tratarán de
escudriñar esta Doctrina y que al interesarse por ella la juzgarán a través
de vuestros actos, palabras y testimonios. 06-151.11 Ya sabéis que vais a ser discutidos y combatidos, que esgrimirán
tantos argumentos en contra de la fe que abrazáis, que muchos tímidamente se
ocultarán, otros se desmoralizarán y los más, confundiéndose, se apartarán
del buen camino. 06-151.12 No olvidéis que todo esto ya os lo he anunciado, mas también debo
recordaros que quienes perseveren, a pesar de todos los obstáculos y oren en
silencio sin que su fe y su esperanza flaqueen, ésos serán como la semillita
de la parábola, la que se salvó del huracán, y que llegado el tiempo señalado
comenzó a germinar, a crecer y luego a multiplicarse hasta cubrir las tierras,
porque supo esperar que los vientos amainaran para poder vivir y reproducirse. 06-151.13 ¿No quisierais ser vosotros la semillita de esta parábola, para
tener mañana la gloria de ser llamados por vuestro Padre los hijos de la fe
como llamé a Noé? No temáis, que el huracán no se levantará tan sólo en
contra de vosotros. Así como veis que los pueblos y las potencias de la Tierra
se arman para la lucha, así también las distintas religiones se aprestan para
dar la batalla. 06-151.14 Es menester que por un instante se cierren los cielos para todos, y
que sólo se vuelvan a abrir hasta que un solo clamor sea el que se eleve de la
Tierra, reconociendo que es uno sólo el Padre de todos los seres. 06-151.15 Quiero que desde ahora comprendáis cual va a ser la misión que vais
a desempeñar en el seno de esa contienda, misión que no sólo comprende lo
espiritual, sino también corresponde a lo material. 06-151.16 La justicia del Padre ha tocado con su cetro a esta nación, para
darle potestad en contra de la guerra, la injusticia y la falsedad. Sus
moradores han sido ungidos en sus corazones y espíritus, para que se aparte de
ellos la guerra. Han sido preparados y acrisolados para que tengan paciencia,
que no se amedrenten por los sufrimientos, cuando en el mundo cunda la desolación
y se escuchen los lamentos de los moradores de las naciones. De este pueblo se
elevará entonces la oración, se depurará el culto a su Padre, las obras de
caridad que a su paso hagan se multiplicarán, porque ese será el tiempo
anunciado en el que todas las tierras estarán propicias para recibir esta
simiente de amor. 06-151.17 Anticipaos a la lucha con vuestra preparación, desarrollad vuestros
dones, dad brillo a vuestras armas; no rehuyáis las pruebas porque ellas dan
temple y fortaleza a vuestro espíritu. 06-151.18 Id limpiando vuestro corazón a fin de que lleguéis a esa lucha
limpios y preparados, entonces nada tendréis que temer. Las fuerzas
espirituales y los elementos de la Naturaleza estarán de parte de todos
aquellos que se levanten como soldados de mi causa de amor, de paz y de
justicia. 06-151.19 En esta era vengo a buscar los corazones de la humanidad para enseñarles
el camino. 06-151.20 Vosotros, que aún tenéis tradiciones, recordáis mi presencia entre
vosotros en el Segundo Tiempo: os acordáis de la entrada de Jesús en Jerusalén,
rememoráis con amor aquel tiempo y meditáis sobre el significado de algunos de
aquellos pasajes, Y Yo os digo: No hago hoy mi entrada en la ciudad bendita,
sino en el corazón de todos mis hijos de buena voluntad. Si queréis recibirme
como huésped, preparaos y Yo estaré con vosotros. Yo os he amado siempre de la
misma manera; mi Espíritu es inmutable. Los que me amáis y anhelosos queréis
seguirme, contempláis delante de vosotros la escala que conduce a Mí. Mi
camino es conocido de todos, vuestro espíritu sabe que para llegar a Mí, es
menester cumplir con todos los preceptos de la Ley. 06-151.21 Quiero que seáis limpios de espíritu. Yo estoy dispuesto a
desbordarme en todo aquel que se prepare. 06-151.22 Los espíritus justos que habitan Conmigo, al contemplar mi Obra del
Tercer Tiempo, lamentan la incomprensión del corazón humano. Todavía hay
quienes dudan y ponen condiciones para cumplir, mas Yo seguiré en mi lucha, por
amor a vosotros, llamando a los corazones como el necio peregrino, en busca de
amor y caridad. 06-151.23 El camino es de sacrificio, pero conduce a la cumbre de la montaña;
venid Conmigo y caminemos juntos; oíd el Verbo que os habla en este tiempo, está
lleno de sencillez, mas El tocará las fibras sensibles del corazón de los que
han muerto a la vida de la gracia, y los resucitará. 06-151.24 En el Segundo Tiempo, doce discípulos estuvieron Conmigo en la última
cena; ahora invito a toda la humanidad a tomar el pan del espíritu. Yo os
ofrezco también la paz de mi Reino, porque en Mí está el poder ofreceros esas
gracias. El que quiera seguirme, bienvenido sea, mas el que sea llamado por el
mundo y a él quiera servir, al buscar mi camino, tendrá que recuperar con
grande esfuerzo y dolor, el tiempo que haya perdido. 06-151.25 Servidme y estaréis en paz con vuestra conciencia. Yo os daré por añadidura
lo necesario para vuestro sustento; mientras vosotros estéis ocupados en el
cumplimiento de vuestra misión espiritual, mis ángeles velarán por vuestros
bienes. 06-151.26 He visto cómo os preparáis y en verdad os digo que os daré a comer
mi cuerpo y a beber mi sangre. 06-151.27 El espíritu está dispuesto a estudiar las lecciones que os di en el
Segundo Tiempo y cuya explicación os voy a dar ahora. 06-151.28 He aquí la mesa donde se encuentra el pan de la vida y el vino de la
gracia. Los discípulos me rodean y en su corazón se preguntan: ¿Por qué si
el Padre está con nosotros, revela tristeza en su palabra? Mas entre los que así
preguntan, hay otros cuyo espíritu presiente que el Maestro algo grave les va a
decir; son los que recuerdan cuando el Señor mojó su pan en el vino, para
ofrecerlo a aquél que lo había de entregar. 06-151.29 Cuando Jesús celebró con sus discípulos aquella pascua, según la
tradición de aquel pueblo, les dijo: Algo nuevo vengo a revelaros: Tomad este
vino y comed de este pan, que representan mi sangre y mi cuerpo, y haced
vosotros esto en memoria mía. 06-151.30 Después de la partida del Maestro, los discípulos conmemoraron el
sacrificio de su Señor tomando el vino y comiendo el pan que simbolizaban a aquél
que todo lo dio por amor a la humanidad. 06-151.31 A medida que los siglos pasaron, los pueblos divididos en religiones,
dieron diferente interpretación a mi palabra. 06-151.32 Hoy vengo a deciros cual fue mi sentir en aquella hora, de aquella
cena, donde cada palabra y cada acto de Jesús, fue lección de un libro de
profunda sabiduría y de infinito amor. Si tomé el pan y el vino, fue para
haceros comprender que ellos son semejantes al amor, que es el sustento y la
vida del espíritu, y si os dije: "Haced esto en memoria mía", quería
decir el Maestro que amaseis a vuestros hermanos con un amor semejante al de Jesús,
entregándoos como verdadero sustento a la humanidad. 06-151.33 Jesús no sólo os entregó su palabra; sus enseñanzas y obras no
fueron tan sólo parábola o sentido figurado; si a sus discípulos, por
encontrarse doctrinados, les representó con pan y con vino su cuerpo y su
sangre, al siguiente día delante de un pueblo, entregó su cuerpo y derramó
toda su sangre, para dar a comer el pan de vida eterna, el del amor perfecto, a
toda la humanidad. 06-151.34 Todo rito que de estas enseñanzas hagáis será estéril, si en
vuestra vida no lleváis a la práctica mis enseñanzas y ejemplos; he ahí lo
difícil para vosotros, mas en ello es donde existe el mérito. 06-151.35 Jesús os enseñó la caridad, la mansedumbre, el amor; vino a enseñaros
a perdonar de corazón a vuestros enemigos; a deciros que deberíais huir de la
mentira y amar la verdad; os manifestó que tanto el mal como el bien que
recibieseis lo pagaríais siempre con el bien. El os enseñó el respeto a cada
uno de vuestros semejantes, y os reveló la forma de hallar la salud del cuerpo
y del espíritu; a honrar con vuestra vida el nombre de vuestros padres, para
que a la vez podáis ser honrados por vuestros hijos. 06-151.36 He aquí algunos de los mandatos a los que debe ajustarse todo aquel
que en verdad quiera ser cristiano. 06-151.37 Para que aquella enseñanza encendiera la fe en los corazones, la
acompañé de milagros para que pudiera ser amada por ellos, y para que estos
milagros fuesen más palpables, los hice en los cuerpos de los enfermos, sané a
los ciegos, a los sordos, a los mudos, a los paralíticos, a los poseídos, a
los leprosos y aun resucité a los muertos. 06-151.38 ¡Cuántos milagros de amor hizo Cristo entre los hombres! Sus nombres
los recogió la historia para ejemplo de futuras generaciones. 06-151.39 Hoy vengo a daros nuevamente mi palabra, su esencia es la misma que la
que os entregué en el Segundo Tiempo. Vengo a hablaros con el mismo amor; vengo
a mostraros una vez más el camino para llegar al Padre; os vengo a enseñar con
el mayor desinterés. 06-151.40 Hoy no vengo a representar mi cuerpo y mi sangre con el pan y el vino,
ni vengo como hombre a derramar mi sangre y a entregaros mi cuerpo en una cruz;
este es otro tiempo. Ahora vengo en espíritu, y es a vuestro espíritu al que
hablo de su misión espiritual, porque ya está capacitado para comprender las
enseñanzas pasadas y también las nuevas revelaciones. Estoy preparando mi
templo en vuestro corazón. 06-151.41 Como hombre tuve forma, como Dios no la tengo; he aquí que no hay más
cuerpo en Mí, que mi verdad, ni más vino que el de mi amor. 06-151.42 Mi Espíritu, que está en todas partes, es sentido cuando estáis
preparados. Sabed buscadme y Yo descorreré ante vuestra mirada espiritual el
velo de muchos misterios; inclinaré vuestro corazón al bien; os señalaré el
camino que debáis de seguir. 06-151.43 ¿Cómo podéis continuar pensando en sangre y cuerpo, si es el Espíritu
Santo el que desciende entre vosotros, si vengo tan sólo a iluminar vuestro espíritu
con mi palabra, a sustentaros y a estremecer vuestra materia? 06-151.44 La voz de vuestro espíritu me llamó en este tiempo, vuestra elevación,
vuestra sed de luz, me hizo acercarme a vosotros. 06-151.45 Pronto los discípulos del Espiritualismo extenderán esta enseñanza
entre la humanidad, como de la Doctrina que inspirará a los hombres a luchar
por la elevación de su espíritu. 06-151.46 No formaréis más sectas, sólo el pensamiento os unirá; vuestra
conciencia os advertirá cuando estéis apartándoos del camino. 06-151.47 Una sola Ley os he dado desde el principio de los tiempos, ella os
marca un sendero lleno de claridad que es el de la evolución de vuestro espíritu. 06-151.48 En este tiempo también seré traicionado, vendido y entregado; la
forma, aún no la sabéis, mas abrid vuestros ojos y preparaos para que no seáis
los autores de tales obras. 06-151.49 ¿Qué será de aquel que escuchó mi llamado, a quien llamé discípulo,
y después el mundo y su conciencia lo llamen traidor? 06-151.50 Velad y perdonaos los unos a los otros, que mi perdón está cubriendo
a todo el Universo. 06-151.51 En este día vuestro corazón ha latido con fuerza, es que he estado
en él. 06-151.52 Multitud que estáis escuchando mi palabra, alejad vuestro pensamiento
de las ambiciones terrenales y elevaos para que vuestro espíritu se recree y
goce con mi presencia. Guardad la debida preparación, porque el instante es
solemne; el Padre habla a sus hijos, y si el Padre lo hace con tanto amor ¿Por
qué los hijos no lo han de escuchar con todo el respeto de que sean capaces? 06-151.53 Portavoces: más que con vuestros labios, haced llegar mi Doctrina con
vuestro espíritu. 06-151.54 Plumas de oro: escribid mi palabra, más que con vuestra pluma, con
vuestro amor. 06-151.55 Quiero que este mensaje despierte a los hombres de su sueño; quiero
que la humanidad al oír mis enseñanzas en vuestros labios, o al leerlas en
vuestros escritos, se conmueva y estremezca. 06-151.56 Se levantará mi pueblo dando la buena nueva y propagando mi mensaje
de este tiempo. Daréis pruebas de mi verdad, no sólo con vuestras palabras,
sino ajustando vuestra vida al cumplimiento de esta Doctrina, en todas vuestras
obras. Afirmaréis que la reencarnación del espíritu, es una de las grandes
verdades que la humanidad debe conocer y creer. Hay quienes por intuición
presienten, aceptan y creen en ello, como algo que no podía faltar en mi
amorosa justicia hacia los hombres; mas también habrá muchos que os llamen
blasfemos y mentirosos; no temáis, lo mismo les sucedió a mis apóstoles
cuando predicaban la resurrección de los muertos enseñada por Jesús; los
sacerdotes y los magistrados los pusieron en la cárcel por predicar tales enseñanzas.
Más tarde, el mundo aceptó aquella revelación, aun cuando os lo puedo
asegurar que no llegó a comprender toda la importancia de esa enseñanza,
siendo menester que viniese Yo en este tiempo a enseñaros que la resurrección
de la carne sólo puede referirse a la reencarnación del espíritu, ya que éste
es el principio y la razón de la vida, el que en verdad es eterno. 06-151.57 ¿Con qué fin habrían de resucitar los cuerpos muertos, cuando sólo
fueron las vestiduras temporales del espíritu? 06-151.58 La carne baja a la tierra a confundirse con ella, ahí se purifica, se
transforma y surge de nuevo a la vida incesantemente; mientras, el espíritu
sigue elevándose, sigue encaminándose a la perfección y cuando vuelve a la
Tierra, es para él una resurrección a la vida humana y es también para su
nueva envoltura una resurrección al contacto del espíritu. Mas lo material no
tiene naturaleza eterna y en cambio lo espiritual sí, por lo que os digo una
vez más, que es a vuestro espíritu al que busco, al que enseño y al que
quiero llevar Conmigo. 06-151.59 En aquel tiempo dije a Nicodemo, quien me había buscado de buena fe
para hablar Conmigo: Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido
del espíritu, espíritu es. No os sorprendáis si os digo que es necesario
nacer otra vez. ¿Quién comprendió aquellas palabras? Yo os quise decir con
ellas que una vida humana no es bastante para entender una sola de mis lecciones
y que para que lleguéis a comprender el libro que esta vida encierra, os son
necesarias muchas existencias. De ahí que la carne tenga que servir sólo de báculo
al espíritu en su tránsito por la Tierra. 06-151.60 El espíritu recibe de la materia las impresiones que ésta recoge en
la vida; cuando mayor llegue a ser su sensibilidad y preparación, mayor será
la cosecha para el espíritu. El cuerpo es sólo el instrumento, el intérprete,
el báculo y el crisol. 06-151.61 La vida en este mundo es una lección constante y una imagen de la
vida eterna del espíritu. Hablo de su armonía, de su belleza, de su perfección. 06-151.62 He aquí una más de mis lecciones, pueblo, mas para que la comprendáis
mejor, analizadla con vuestro espíritu mejor que con la mente. 06-151.63 Habéis preparado vuestro corazón para esperar mi llegada, soy en él
vuestro huésped. 06-151.64 El velo del misterio y del silencio se ha roto, desde aquí alcanzáis
a mirar las luces del Reino y a escuchar la voz de vuestro Padre. Se ha lavado
vuestro espíritu en las aguas purificadoras del dolor. ¿Quién es aquel que no
ha llorado? ¿Quién no ha conocido la amargura? 06-151.65 Anheláis ardientemente la paz y en vuestra oración me decís: Señor,
que cesen las guerras en el mundo y venga a nosotros la paz de tu Reino. 06-151.66 Estáis empezando a sentir la misión que os di desde el principio a
vuestro espíritu, sois aquel pueblo que he escogido para hablarle y confiarle
la misión de llevar la paz y la luz de la verdad a los pueblos de la Tierra.
Vosotros también formáis parte de aquel pueblo ingrato que no quiso
reconocerme en Cristo y mejor me reconocieron otros hombres, que los que decían
estarme esperando. 06-151.67 Habéis llorado mucho a causa de vuestro materialismo y de vuestra
ingratitud, por eso ahora veláis por la paz, y oráis porque los hombres se
amen. En vuestro silencio os preguntáis cómo fue posible que no hubieseis
descubierto en Jesús a vuestro Señor, cómo fue posible que lo llevaseis al
sacrificio y tuvieseis fuerza y valor para verlo morir; cómo fue posible que no
lo lloraseis cuando hasta el sol ocultó su faz para hacer comprender a los
hombres su ceguedad. No os asombréis de haber sido capaces de aquellos errores,
aquí me tenéis bajo otra forma y es muy posible que haya quienes nuevamente me
nieguen. 06-151.68 No hay paz en la Tierra, ni aun en aquellos días que consagráis a
recordar la pasión de vuestro Señor, y Yo os pregunto: ¿Qué habéis hecho de
las reencarnaciones que os he confiado? ¿Qué de la vida de vuestros
semejantes? Sólo habéis dejado pasar los tiempos y habéis entregado vuestra
vida y vuestros ideales en forma equivocada; habéis querido ser señores, y en
realidad habéis sido esclavos del mundo y del pecado; soñáis con la
inmortalidad y no camináis hacia lo eterno, sino a la muerte. Yo que soy la
resurrección y la vida, os he levantado una y otra vez para que viváis la vida
verdadera. 06-151.69 En verdad os digo, que este mundo fratricida y egoísta, lo sujetaré
a juicio, y lo acrisolaré hasta ver que el amor y la luz broten de él y éstos
que hoy llevan a sus pueblos al abismo, éstos que ahora siembran y propagan
todos los vicios; éstos que han creado su reino de injusticias, serán a
quienes daré por restitución combatir las tentaciones, destruir la perversidad
y cortar de raíz el árbol del mal. Dentro de este juicio penetraréis también
vosotros, pueblo, que desconocisteis a Moisés, que sacrificasteis a Jesús,
perseguisteis a Elías y disteis muerte a los profetas, a los apóstoles y discípulos. 06-151.70 Yo propongo al mundo la paz, pero la soberbia de las naciones
engrandecidas con su falso poder y su falso esplendor, rechaza todo llamado de
la conciencia, para dejarse arrastrar sólo por sus ambiciones y odios. 06-151.71 Aún no se inclina el hombre del lado del bien, de la justicia y de la
razón; todavía se levantan los hombres juzgando la causa de sus semejantes; aún
creen que pueden hacer justicia. ¿No creéis que en vez de jueces, deberían
llamarse asesinos y verdugos? 06-151.72 Los hombres del poder han olvidado que existe un dueño de todas las
vidas y ellos toman la vida de sus semejantes como si les perteneciese; las
multitudes claman pan, justicia, hogar, vestido. La justicia Yo la haré, no los
hombres, ni sus doctrinas. 06-151.73 Ha querido el hombre verme siempre como un Juez, no ha sabido jamás
levantarme un trono como su Rey, o un altar como a su Dios; sólo ha podido
hacer un tribunal, pues os digo que desde ese Tribunal Divino, juzgando estoy
cada una de vuestras obras. 06-151.74 En su soberbia los hombres han querido someter a la misma Naturaleza y
a sus elementos sin darse cuenta de que ellos se tornarán en jueces para
castigar el orgullo y la temeridad humanas. 06-151.75 Lo que los profetas hablaron, se cumplirá en este tiempo; mi nueva
palabra llegará ante filósofos y teólogos, muchos se mofarán de ella y otros
se escandalizarán, mas cuando eso sea, sus ojos asombrados contemplarán el
cumplimiento de las profecías que ahora os he anunciado. 06-151.76 Sólo he venido a enseñaros a amar el bien, y si a esto he venido, es
porque sé que en el mundo habéis venerado el mal, cuya fuerza ha brotado de
vuestras imperfecciones. 06-151.77 Anhelo hablaros bajo otra forma, no corrigiendo yerros, ni reclamando
faltas, sino dándoos cátedra de elevada sabiduría y de profundas
revelaciones, mas esto será cuando os encontréis fuera de ese cuerpo que os
liga y de ese mundo que os aprisiona. Pueblo, que estáis oyendo mi voz, no
detengáis vuestros pasos en este desierto, recordad que en aquel Primer Tiempo
disteis al mundo de todas las eras un ejemplo de fe, de perseverancia y
fortaleza cruzando aquel desierto erizado de pruebas, obstáculos y enemigos,
hasta que alcanzasteis el ideal que perseguíais: la tierra de promisión. 06-151.78 Imitad ese ejemplo, imitaos a vosotros mismos, porque formáis parte
de aquel pueblo. A cada paso alenté la fe de mis hijos y al final premié su
fidelidad. En verdad os digo, que un nuevo maná tengo preparado para vuestro
espíritu y que otra vez la roca del desierto manará agua en la hora de la
prueba. 06-151.79 Con cánticos y alabanzas a Jehová, hacía la multitud menos penosa
su jornada; en este tiempo la oración y las buenas obras harán que no sintáis
las asperezas del camino, ya estáis cruzando el último desierto, tened ánimo
y fe, conquistad la cumbre con vuestras obras de amor. 06-151.80 Más allá de este mundo existe un valle al cual todos penetraréis en
espíritu, ¿Quién no tiene ahí un ser querido? ¿Quién no quisiera volverle
a contemplar, alguien a quien recuerde como padre, como madre, como hermano,
como hijo, como esposo o esposa, o como amigo? 06-151.81 Hoy vuestros recuerdos, pensamientos y oraciones, son voces que
aquellos seres escuchan en su morada, mañana la espiritualidad os unirá
haciendo que todos habitéis un solo mundo, cumpliendo con el precepto que os
dice: "Amaos los unos a los otros". ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 152 06-152.01 Es día de recordación en el que las diferentes religiones congregan a
las muchedumbres hambrientas de la palabra de Dios. Ved como cada una de ellas
conmemora en forma diferente la pasión de Jesús. 06-152.02 Día de recordación en el que el corazón del hombre, alejado por un
instante de los placeres materiales, presiente que su destino no termina en este
mundo, sino que, a semejanza de Jesús, tendrá que recorrer la calle de la
amargura en esta vida, para elevarse a la diestra del Señor. 06-152.03 ¡Cuán pocos son los que sin ritos ni representaciones, saben revivir
en su corazón la pasión del Maestro! Vosotros, espiritualistas que me escucháis
a través del entendimiento humano, no esperéis que venga a revivir aquel drama
bajo la forma de una materialización, sólo os concederé que a través de mi
palabra recordéis las obras y enseñanzas que en aquellas horas os di.
Nuevamente están los discípulos Conmigo y les he dicho: Velad y orad, estad
alerta ante las acechanzas de la tentación, mirad que la carne es débil. 06-152.04 Si en aquel tiempo os dije que un nuevo mandamiento os iba a entregar
al deciros: "Amaos los unos a los otros", hoy os digo que ese
mandamiento sigue siendo el primero y el último. 06-152.05 Dije a mis discípulos en el Segundo Tiempo: "Muy pronto no me veréis
porque me voy al Padre, mas pronto estaré nuevamente entre vosotros; porque os
enviaré al Consolador, al Espíritu de Verdad". Y heme aquí, discípulos
del Tercer Tiempo, cumpliendo mi palabra y mi promesa. 06-152.06 Cuando se acercaba la hora y la cena había concluido, Jesús había
hecho a sus discípulos las últimas recomendaciones. Se encamino al Huerto de
los Olivos, donde acostumbraba a orar, y hablando al Padre, le dijo: "Señor,
si es posible, aparta de Mí este cáliz, mas antes, hágase Tu voluntad".
Entonces, se acercó aquel de mis discípulos que había de entregarme, acompañado
de la turba que iba a aprehenderme. Cuando aquellos preguntaron: "¿Quién
es Jesús, el Nazareno?" Judas se acercó a su Maestro y lo besó. En el
corazón de aquellos hombres hubo temor y turbación al contemplar la serenidad
de Jesús y volvieron a preguntar: "¿Quién es Jesús?" Entonces,
adelantándome hacia ellos, les dije: "Heme aquí, Yo soy". Ahí
comenzó mi pasión. 06-152.07 Me llevaron ante pontífices, jueces y gobernadores; me interrogaron,
me juzgaron y acusaron de infringir la ley de Moisés y de querer formar un
reino que destruyese al de César. 06-152.08 ¿Cuántos corazones que días antes habían admirado y bendecido mis
obras, olvidándose de ellas, se tornaron en ingratos y se unieron a los que
blasfemaban contra Mí, mas era menester que fuera muy grande aquel sacrificio
para que no se borrara jamás del corazón de la humanidad. 06-152.09. El mundo, y en él vosotros, me visteis ser blasfemado, escarnecido y
humillado, hasta donde ningún hombre haya podido serlo; mas Yo apuré con
paciencia el cáliz que me disteis a beber. Paso a paso cumplí mi destino de
amor entre los hombres, dándome todo a mis hijos. 06-152.10 Bienaventurados los que, a pesar de ver ensangrentado y jadeante a su
Dios, creyeron en El. 06-152.11 Mas algo mayor aún me esperaba; morir clavado en un madero entre dos
ladrones; pero escrito estaba y así debía cumplirse, para que Yo fuese
reconocido como el Mesías verdadero. 06-152.12 Cuando desde lo alto de la cruz dirigí mis últimas miradas a la
multitud, contemplé a María, y le dije refiriéndome a Juan: "Mujer, he
ahí a tu hijo" y a Juan: "Hijo, he ahí a tu Madre". 06-152.13 Juan era el único en aquella hora que podía entender el sentido de
aquella frase, porque las turbas estaban tan ciegas, que cuando les dije:
"Sed tengo" creyeron que era sed del cuerpo y me acercaron hiel y
vinagre, cuando era sed de amor lo que experimentaba mi Espíritu. 06-152.14 También los dos malhechores agonizaban junto Conmigo y mientras uno
blasfemaba y se hundía en el abismo, el otro se iluminaba con la luz de la fe,
y a pesar de ver a su Dios enclavado en el ignominioso madero y próximo a
expirar, creía en su Divinidad y le dijo: "Cuando estés en el Reino de
los Cielos, acuérdate de mí", a lo cual respondí conmovido por tanta fe:
"En verdad te digo, que hoy estarás Conmigo en el Paraíso". 06-152.15 Nadie sabe las tempestades que se agitaban en esa hora dentro del
corazón de Jesús; los elementos desencadenados eran sólo un débil reflejo de
lo que en la soledad de aquel hombre pasaba y era tan grande y tan real el dolor
del Espíritu Divino, que la carne sintiéndose por un instante débil, exclamó:
"Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?" 06-152.16 Si enseñé a los hombres a vivir, también les vine a enseñar a
morir perdonando y bendiciendo, aun a los mismos que me injuriaban y
martirizaban al decir al Padre: "Perdónales, que no saben lo que
hacen". 06-152.17 Y cuando el espíritu abandonaba esta morada, dije: "Padre, en
vuestras manos encomiendo mi espíritu". La lección perfecta había
concluido, como Dios y como hombre había hablado. 06-152.18 Mas aquí me tenéis pueblo, como os lo prometí. No vengo en materia
o sea en carne, sino en luz y os digo: El tiempo en que para sembrar mi semilla
había que regarla con sangre, ha pasado, mas a cambio de ella, cuanto tendréis
que purificaros y prepararos. 06-152.19 Inspirados por la luz del Espíritu Santo, iréis paso a paso
sembrando esta Doctrina, haciéndola oír al sordo, haciéndola contemplar al
ciego. Sufriréis como el Maestro escarnios, calumnias y humillaciones; seréis
burlados por los mismos vuestros, mas no flaquearéis; porque al momento
recordaréis que el hijo del Altísimo, siendo todo poder y sabiduría, no rehuyó
las pruebas de los hombres, para con ellas demostrarles su verdad. 06-152.20 He aquí por qué a cada instante os digo: tomad de mi palabra la
fuerza espiritual y moral para vuestra lucha, porque aquel que sea fuerte en el
espíritu, tendrá que serlo también en la materia. Y puedo deciros también,
que hasta llegaréis a veces al sacrificio, como Yo os enseñé a través de Jesús
en el Segundo Tiempo. 06-152.21 Velad y orad, pueblo, no sólo por los peligros materiales, sino también
por las acechanzas que vuestros ojos no alcanzan a distinguir, aquellas que
provienen de seres invisibles. 06-152.22 Las grandes legiones de espíritus turbados, aprovechando la
ignorancia de la humanidad, su insensibilidad y su falta de vista espiritual, le
hacen la guerra, y los hombres no han preparado sus armas de amor para
defenderse de sus ataques, por lo que ante esa lucha, aparecen como seres
indefensos. 06-152.23 Era menester que llegara a vosotros mi Doctrina Espiritual, para enseñaros
cómo debéis prepararos para salir victoriosos en esa contienda. 06-152.24 De aquel mundo invisible que palpita y vibra en vuestro propio mundo,
parten influencias que tocan a los hombres, ya sea en su mente, en sus
sentimientos o en su voluntad, convirtiéndolos en siervos sumisos, en esclavos,
en instrumentos, en víctimas. Por doquiera surgen manifestaciones espirituales
y sin embargo, el mundo sigue sin querer darse cuenta de lo que rodea a su espíritu. 06-152.25 Es necesario entablar la batalla, destruir las tinieblas, para que
cuando se haga la luz en los hombres, todos se levanten unidos en una verdadera
comunión y con la oración triunfen en la lucha que emprendan contra las
fuerzas que por tanto tiempo los han tenido dominados. 06-152.26 Hombres y pueblos han sucumbido bajo el poder de esas influencias sin
que la humanidad repare en ello. Enfermedades raras y desconocidas, que son
producidas por ellas, han abatido a los hombres y han confundido a los científicos. 06-152.27 Cuánta discordia, cuánta confusión y dolor ha acumulado el hombre
sobre sí. La falta de oración, de moral y de espiritualidad, han atraído a
los seres impuros y turbados, y ¿Qué se puede esperar de los que han partido
sin luz y sin preparación? 06-152.28 Ahí están aquellos a quienes habéis engañado y oprimido, a los que
habéis confundido y humillado. Sólo confusión y tinieblas os pueden enviar, sólo
venganzas pueden ejercer y sólo reclamos es lo que vienen a haceros. 06-152.29 Ahora llamadme brujo y hechicero porque os hablo de estas revelaciones
cuando no soy Yo quien las ha hecho, sino que sois vosotros. Yo sólo vengo a
salvar a unos y a otros de las tinieblas, del dolor y de la muerte, porque Yo
soy la luz que brilla delante de los hombres y delante de las legiones de espíritus
turbados. ¿Quienes me reconocerán primero? 06-152.30 En el Segundo Tiempo, habiendo liberado a un poseído, los que miraban
aquello, decían que Jesús tenía pacto con el espíritu del mal; en cambio el
espíritu que atormentaba a aquel hombre me habló diciéndome: Yo te conozco
quién eres: el Santo de Dios. 06-152.31 Sin embargo, también había quienes maravillados por esas obras, decían:
¿Con qué autoridad y potencia manda a los seres inmundos y ellos le obedecen?
No sabían que ese don está en todos, que esas armas todos las lleváis. Más
tarde, mis discípulos repitieron las obras de su Maestro, demostrando con ello
que Cristo vino a enseñar a los hombres, que no sólo vino a mostrar su poder,
sino a revelarle a la humanidad los dones y la potestad que todos poseen. 06-152.32 Orad, os dice el Maestro, la oración da lustre y brillo a las armas
de amor, con las que debéis conquistar la paz para la humanidad; hace que
despierten las facultades, se sensibiliza el espíritu, la mirada se hace
penetrante y el corazón sensitivo. 06-152.33 Pueblo: os he enseñado a libraros y a defenderos de las acechanzas
invisibles, a curaros de las enfermedades extrañas y a libraros de las malas
influencias. Más de cierto os digo que sólo la oración y la virtud os pueden
servir como ya os lo he revelado, para salir avante de esas pruebas. Si vosotros
inventáis otras prácticas para sustituirlas, seréis víctimas de tales
influencias, y en vez de hacer luz en vuestro camino, iréis aumentando las
tinieblas. Entonces el mundo os llamará con razón: hechiceros, brujos, cuando
Yo os he dado un don precioso para hacer la luz y la paz en todos los espíritus
necesitados. 06-152.34 ¿Cuándo lograréis que todo aquel mundo de tinieblas, de
sufrimientos y de turbaciones, se convierta en un mundo de paz? ¿Cuándo sabréis
atraer sobre vosotros la luz de las altas moradas espirituales para que penetréis
en armonía con todos vuestros hermanos, en la morada que os tengo destinada? 06-152.35 Debido a la enseñanza que os he entregado en mi palabra, se han
realizado verdaderos milagros entre vosotros. Los espíritus despiertan a un
nuevo día, los corazones laten llenos de esperanza. Los que no llegaban a ver
la verdad, porque su ignorancia era como una venda que les cubría sus ojos
espirituales, ahora que ven, quedan maravillados. Los enfermos del cuerpo, se
sanan al recibir en su ser, en su corazón, la esencia de mi palabra. 06-152.36 Entonces, surge de lo más íntimo, de lo más puro de este pueblo,
una acción de gracias por las obras que hago en él y me dicen: "Gracias
Señor, porque nos habéis hecho dignos de que en nosotros se obren estos
milagros". 06-152.37 Cuando estos hombres y mujeres se han levantado fortalecidos por mi
palabra de amor, de consuelo y sabiduría, han marchado al encuentro de sus
hermanos y han hecho prodigios en su camino, muchas veces sin darse cuenta de
ello. 06-152.38 Con su fe van salvando corazones; con su testimonio, van dispersando
las tinieblas y despertando a los que se encontraban aletargados; con su intuición,
van resolviendo los problemas de la vida y con su fortaleza saben resistir las
pruebas. Sus manos van aprendiendo a ungir a los enfermos, su mente va
encontrando la forma de analizar mi palabra y con ello se deleita; su oración
les va ayudando a desarrollar sus dones que estaban adormecidos y así,
caminando paso a paso, van logrando que su Señor siembre de prodigios su
camino. 06-152.39 Los recintos donde mi palabra se ha manifestado, se han multiplicado,
siendo cada uno de ellos, como una escuela del verdadero saber, donde se
congregan las multitudes que forman mis discípulos, los cuales llegan ávidos
de aprender la nueva lección. 06-152.40 Si cada una de esas congregaciones diera testimonio de todos los
beneficios que de mi caridad ha recibido, no acabarían de dar testimonio de
esos prodigios. Y si tuvieseis que reunir en un libro cuanto he dicho a través
de todos mis portavoces, desde la primera de mis palabras hasta la última de
ellas, sería una obra que no podríais llevar a cabo. 06-152.41 Más Yo he de hacer llegar a toda la humanidad, por el conducto de mi
pueblo, un libro en el que esté contenida la esencia de mi palabra y el
testimonio de las obras que entre vosotros realicé. No temáis acometer esta
empresa, porque Yo os inspiraré para que en dicho libro queden asentadas las
enseñanzas que sean indispensables. 06-152.42 ¿Creéis por ventura, que lo que escribieron mis apóstoles del
Segundo Tiempo, fue todo lo que Yo dije en la Tierra? En verdad os digo que no.
Fijaos en lo que os dice Juan, mi discípulo: "Hay tantas obras que Jesús
realizó, que si se escribiesen cada una de ellas, pienso que en el mundo no
cabrían los libros que para ello deberían escribirse". 06-152.43 Mirad, discípulos, cómo también a ellos, en el instante de
escribir, sólo les inspiré y dejé que recordaran lo que era indispensable que
quedara como un testimonio para las futuras generaciones. 06-152.44 En esta Era he venido a vosotros resucitando una vez más mi palabra
entre los muertos a la vida de la gracia. Os llamo así, porque en vuestro ser
lleváis un espíritu que no ha sabido alimentarse con el pan de la vida y por
lo tanto no ha comprendido que él pertenece a la eternidad. 06-152.45 Vine para ver la fructificación de la palabra que entregué al mundo
en el Segundo Tiempo, y me encuentro con que el mal ha seguido floreciendo y
dando su amargo fruto entre la humanidad. Busco la huella que debió dejar mi
sacrificio en el corazón del hombre, y la sangre que encuentro, es la que ha
sido vertida por los hombres en sus guerras fratricidas, sangre pecadora en
unos, inocente en otros, pero que siempre me habla de odios, de bajas pasiones,
de oscuridad espiritual, de muerte. 06-152.46 Este es el mundo al cual vais a enfrentaros, oh pueblo; mas no temáis,
porque el espíritu de esta humanidad ha evolucionado mucho y si sabéis dar
consejos con palabras que broten de vuestro corazón como Yo os he enseñado,
veréis abrir sus ojos a la luz y estrecharos entre sus brazos con amor y
caridad. 06-152.47 Estos tiempos deben ser de preparación y de meditación, pueblo,
porque si ahora no los aprovecháis, vais a suspirar por ellos. 06-152.48 Debéis ejecutar muchas obras para que estéis preparados para
levantaros a predicar mi Obra; debéis llegar a la completa regeneración de
toda vuestra vida para que, cuando aquel que escuche la Doctrina que le vais a
predicar, se asome a vuestro hogar, o siga vuestros pasos para escudriñaros, sólo
encuentre limpidez y verdad en vuestras obras. 06-152.49 Si anheláis mostrar al mundo la grandeza de la Doctrina que en este
tiempo os he enseñado. Pensad que primero debéis llegar a ser como espejos
limpios que puedan reflejar la luz. No confiéis siempre en la elocuencia de
vuestro lenguaje o a la mayor o menor facilidad de vuestra palabra. De cierto os
digo, que las más bellas palabras nunca llegarán a tener la fuerza de convicción
que tiene una buena obra, por sencilla que ésta sea. 06-152.50 Pueblo amado: este es el tercer día en el que vengo a resucitar mi
palabra entre los muertos. Este es el Tercer Tiempo en el que me aparezco ante
el mundo en forma espiritual, para decirle: éste es el mismo Cristo que visteis
expirar en la cruz, que ahora viene a hablaros porque El vive y vivirá y será
por siempre. 06-152.51 En cambio, veo que los hombres a pesar de que en sus religiones
manifiestan estar diciendo la verdad, llevan el corazón muerto a la fe, al amor
y a la luz. Creen que con orar en sus templos y asistir a sus ritos, tienen
asegurada su salvación, mas Yo os digo que es menester que el mundo sepa que la
salvación sólo la alcanzará mediante la realización de obras de amor y de
caridad. 06-152.52 Los recintos sólo son la escuela, las religiones no sólo deberán
concretarse a explicar la Ley, sino a lograr que la humanidad comprenda que la
vida es el camino en donde debe aplicar lo que en la Ley divina haya aprendido,
poniendo en práctica mi Doctrina de amor. 06-152.53 El que sólo escucha la lección, el que se ha conformado con asistir
a la cátedra, a la enseñanza y ya con ello cree haber cumplido con su deber,
está en un grave error, porque si aprendió la lección que le fue revelada y
no la puso en práctica, ni cumplió con su Maestro, ni para con sus hermanos,
ni aun para consigo mismo, fue tan sólo un discípulo que habiendo creído
entender la enseñanza, olvidó lo más importante de ella, o sea llevar a la práctica
el amor, el perdón, la caridad, la paciencia, la fe y todo cuanto de bueno
encierra y aconseja una lección divina. 06-152.54 Pueblo amado: aprended a ser el último, para que seáis el primero
ante Mí. Os quiero humildes de corazón, sencillos y virtuosos. No os dejéis
seducir por las falsas glorias de la Tierra, que sólo sirven para desviar al
espíritu del camino verdadero, o para estacionarlo, haciéndolo perder un
tiempo precioso para su adelanto espiritual. Buscad siempre el sitio donde podáis
ser más útiles, prefiriéndolo siempre al que os haga aparecer como más
notable. 06-152.55 No seáis vanidosos, ni frívolos, no améis los primeros lugares,
como lo hacían los fariseos, para lograr enseñorearse ante el pueblo y que
este les hiciera honores. 06-152.56 El espíritu verdaderamente elevado no se mancha con esas miserias,
porque le repugna la ostentación, el halago y la adulación. El que cumple con
la Ley de Dios aplicándola a la vida espiritual y a la humana, le basta y aún
le sobra con la paz que de su Señor recibe después de cada una de sus obras. 06-152.57 Buscar los mejores lugares, las miradas y los halagos, es amarse a sí
mismo antes que a todo lo demás, y eso es estar muy lejos del cumplimiento de
la Ley de Dios. 06-152.58 ¿No os dije: amaréis a Dios antes que a todo lo creado? Ese es el
sentido del primer precepto. ¿No os dije: amaréis a vuestros semejantes como a
hermanos? Eso es lo segundo que debéis hacer. Ved entonces como vuestro amor
propio, debe ser el último y nunca el primero. 06-152.59 Por eso llamé hipócrita a aquellos fariseos, que diciéndose los más
celosos en el servicio de Dios, buscaban siempre ser los primeros en la
sinagoga, gozaban recibiendo el homenaje de las gentes, procurando cubrir
siempre su cuerpo con muy buenas galas para esconder bajo ellas toda su
iniquidad. 06-152.60 No quiero llamaros hipócritas. Si no os sentís limpios, al menos sed
discretos; pero no alardeéis de limpidez, porque sería muy triste que alguien
que ya estaba creyendo en vuestra sabiduría y virtud, descubra la verdad y vea
que vuestro testimonio era falso. 06-152.61 Que la sinceridad y la verdad sean siempre en vuestros actos. 06-152.62 Que la humildad sea siempre en vuestra vida, os pide el Maestro. 06-152.63 Veréis entonces cómo la verdadera virtud habitará en vuestro corazón,
lo notaréis cuando vuestra mano diestra haya hecho una buena obra y de ello ni
siquiera se haya percatado la siniestra. 06-152.64 Decid al mundo que no es menester que Cristo venga a nacer y a morir
delante de cada generación para que podáis salvaros, que aún está viva mi
palabra del Segundo Tiempo, tocando a todos los espíritus y llamando al corazón
de cada generación. 06-152.65 Os estoy entregando mi nuevo mensaje para que él os facilite
comprender toda la revelación anterior. 06-152.66 He vuelto entre los hombres para acompañarlos en sus pruebas
presentes. El Maestro os dice: no os inquietéis cuando conozcáis las señales
de mi nueva manifestación, antes bien regocijaos, porque os he permitido palpar
estas enseñanzas. 06-152.67 Así como en el Segundo Tiempo, después del sacrificio, me presenté
en espíritu a Magdalena y ella sorprendida y al mismo tiempo llena de gozo
exclamó: ¡Señor, loado y glorificado seas por siempre! Ahora he aparecido
ante vosotros, cuando creíais que el Maestro se encontraba ausente o
indiferente a vuestras penalidades, y después de vuestra sorpresa me habéis
bendecido. Habéis recibido en vuestro espíritu mi luz y después de recibir
tanta gracia, habéis recordado a vuestros hermanos y habéis intercedido por
ellos diciendo: yo tengo la dicha de escuchar tu palabra, mientras otros ignoran
estas enseñanzas y el Maestro os dice: Yo he manifestado mi Espíritu en todas
las naciones, en diferentes formas, los que se han preparado reconocen que están
viviendo un tiempo de gracia y de justicia y han sentido mi presencia. 06-152.68 Así como perdoné a Magdalena, os perdono a todos vosotros, mas
quiero que como ella, os hagáis dignos de Mí. 06-152.69 ¡Cuántos ejemplos dignos de ser imitados, podéis recoger de
vuestros hermanos de otros tiempos! Su obra es como un libro abierto. Y vosotros
¿No queréis dejar escrito vuestro ejemplo? Yo tomaré vuestras obras que
encuentre dignas, para presentarlas a vuestros descendientes. No recogeréis,
hoy que vivís en materia, gloria ni veneración. Sed humildes y dejad que otros
valoricen vuestras obras. 06-152.70 En la gran jornada que os espera, Yo seré vuestro Cirineo. 06-152.71 Mi Doctrina causará grandes revoluciones en el mundo, habrá grandes
transformaciones en las costumbres e ideas y hasta en la Naturaleza habrá
cambios; todo esto señalará la entrada de una nueva era para la humanidad y
los espíritus que en breve tiempo enviaré a la Tierra, hablarán de todas
estas profecías para ayudar a la restauración y elevación de este mundo,
explicarán mi palabra y analizarán los hechos. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 153 06-153.01. Nuevamente se presenta entre vosotros el Maestro para entregaros su
enseñanza del Tercer Tiempo. 06-153.02 En verdad os digo que vuestra fe en mi comunicación a través del
entendimiento humano os sostendrá en las pruebas de vuestra vida porque mi
palabra os acompañará por doquier. No seáis como algunos de los que
estuvieron junto a vosotros escuchándome, los que hastiados de oírme, se
ausentaron sin haber llegado a conocer la heredad que llevaban consigo. 06-153.03 Llegará el instante en que todos tendréis que responder de lo que os
confío. 06-153.04 Vosotros los presentes, con vuestra perseverancia, estáis poniendo de
manifiesto vuestra voluntad y ahínco por seguir mi huella; contemplo cómo el
amor que existía en vuestro corazón hacia mi Divinidad, aumenta con vuestra
elevación y práctica de la caridad. 06-153.05 Yo soy el amor del Padre que habla a vuestro espíritu llenándolo de
paz. Mi palabra os purifica, porque llega hasta lo más íntimo de vuestro ser.
Ella es salvación porque os aleja de los malos caminos, para ofreceros el
camino de verdad y por medio de ella al estarme escuchando, llegáis al éxtasis,
formando todos un solo corazón y una sola voluntad. 06-153.06 Estoy hablando a toda la humanidad, haciendo el llamado de regeneración
al pecador, al que se encuentra empedernido en los vicios, porque también a
ellos les tengo reservado un sito entre las filas de mis soldados. 06-153.07 Mi palabra, eterna y universal, al humanizarse a través del portavoz
se limita, pero nunca pierde su esencia de perfección. Mi palabra no hiere ni
castiga; ¿Por qué creer que Yo castigo, cuando es el hombre el que siembra de
espinas su camino, para después pasar sobre ellas? 06-153.08 Reconoced que todo lo que existe, vive dentro de una Ley y que aquel
que se aparta del camino recto desobedeciendo los mandatos que os rigen, se ve
al instante juzgado por la Ley, para que reconozca su error. 06-153.09 Observad unos instantes el Universo que os rodea y admiraréis la armonía,
la obediencia y precisión con que todos los reinos y todos los seres cumplen su
destino. ¿Creéis que mi Obra sería perfecta si todo lo creado no obedeciese a
una sola Ley? Vosotros que sois mi obra maestra, estáis dotados de libre albedrío,
voluntad, inteligencia y de todas las potencias que integran el espíritu, para
que por medio de los méritos logrados con el desarrollo de vuestras virtudes,
lleguéis a conquistar la perfección espiritual, en cuyo estado experimentaréis
la paz, la dicha y encontraréis la luz plena que os he preparado para que
alcancéis la Tierra Prometida. 06-153.10 Es tan estrecho y recto el camino que conduce a la diestra del Padre,
que El mismo se hizo hombre en Cristo para trazar al espíritu humano el camino
de la perfección, con las huellas de su sacrificio y de la sangre por El
derramada. 06-153.11 Ese camino, que es la ley del amor, no será borrado por ideas
humanas, porque para todo espíritu llega el instante de su redención y sólo
la encuentra en Dios. 06-153.12 Hoy estáis escuchando y mañana, cuando ya no me manifieste en la
misma forma, me seguiréis por los caminos del mundo, imitándome. Si llegaseis
a tener algún momento de debilidad, mi palabra os sorprenderá en el camino y
al recordar mi enseñanza de amor, encontraréis salvación, continuando vuestra
misión de amar a vuestros hermanos. 06-153.13 En este tiempo, he venido a vosotros intangible e invisiblemente y sólo
me habéis percibido con vuestra sensibilidad espiritual. He probado en esta
forma vuestra fe; os he concedido muchas manifestaciones por las que habéis
afirmado vuestra creencia. Vuestros ojos espirituales se han abierto y vuestros
sentidos están despertando para comprenderme y después testificar. 06-153.14 Si vuestros labios no han hablado de mi verdad, si vuestro corazón
duda todavía, el espíritu me ama y cree, está ansioso de llegar a Mí y en su
oración me pide luz para convencer a la materia, fortaleza y paciencia para
doblegarla. No hay unificación aún entre el espíritu y la materia y muchas
veces habéis sido vencidos por los caprichos de ésta, poniendo vuestras
facultades y voluntad a su servicio, mas por eso he venido hoy a alimentarlo, a
hacerlo fuerte y a devolverle su heredad. 06-153.15 Siempre he buscado al espíritu y le he hablado de la vida eterna que
es su finalidad. El me pertenece y por eso lo reclamo. Yo le he puesto en el
camino de evolución y restitución, porque ha sido mi voluntad que se eleve por
méritos y que con ellos se perfeccione. La envoltura tiene un corto tiempo de
vida, una vez cumplida su misión me entrega su tributo, y el espíritu sigue su
ruta sin detenerse. 06-153.16 Hoy es el tiempo de mayor restitución para el espíritu. Mi juicio ha
sido abierto y las obras de cada uno han sido puestas en una balanza; si ese
juicio es grande y penoso para los espíritus, junto a ellos está el Padre que
antes que Juez es Padre y que os ama. También os envuelve el amor de María,
vuestra intercesora. 06-153.17 Mis hijos me esperan en medio del caos en que hoy viven; sabiendo que
he de venir están temerosos porque han faltado a mi Ley, y cuando me he
acercado a ellos y les he preguntado si me reconocen, me han contestado así:
"Señor, olvidé vuestros mandatos, descendí a la materialidad y me
confundí, mas hoy que vuestra voz me llama, voy a enmendarme y a guiarme con
vuestra luz". 06-153.18 Y al venir a vosotros que formáis el pueblo escogido, a pediros que
me recibáis en vuestro seno, el espíritu presto ha contestado: venid a modelar
y perfeccionar con vuestra enseñanza nuestro ser. Y mientras el espíritu
conoce su destino y lo acepta, la materia se interpone y comienza entre ambos la
lucha, en la que haréis los méritos necesarios para vuestra salvación. 06-153.19 Mucho tiempo atrás os anuncié los acontecimientos que habéis mirado
realizarse. Os dije: Velad y orad porque está próximo el día en que la guerra
y otras calamidades sean desatadas, y vuestro corazón incrédulo me decía:
Padre ¿Será posible que permitáis entre nosotros la guerra, si habéis
manifestado vuestro amor, dulzura y perdón? Cuando os anuncié estos sucesos
fue para que os preparaseis y oraseis por toda la humanidad, para que
penetraseis en una vida de recogimiento y contrición, y en el seno de vuestro
hogar hicieseis la paz y practicaseis mi Doctrina. Todo esto os pedí para que
el dolor fuese atenuado, no quise con ello deciros que así evitaríais lo que
estaba escrito, pero os concedí ser intermediarios entre el mundo y mi Espíritu. 06-153.20 Y todo lo que había sido predicho apareció en el año de 1939.
Naciones fuertes avasallando a las débiles; otras más fuertes uniéndose para
caer sobre las primeras, y la guerra avanzando, destruyendo todo a su paso y
sembrando el dolor. La oración de algunos de mis discípulos era ésta:
"Señor, esperamos que esta palabra no se cumpla". Otros aguardaron
los hechos para creer. Y mi palabra se ha cumplido y hoy me preguntáis si habrá
desaparecido todo peligro y Yo os digo, que esta paz que hoy veis, es aparente,
que lo que ha pasado, es sólo el principio de los dolores que afligirán al
mundo. 06-153.21 Sois frágiles aún, mis discípulos, porque teniendo mi palabra, aún
dudáis. Mi espíritu de Padre espera el resurgimiento de la humanidad. Cada uno
de vosotros debe ser en el seno de su hogar un maestro de esta enseñanza, para
que cuando llegue el día de la prueba, estéis preparados y seáis fuertes.
Mirad cerca de vosotros a los corazones reacios que os han hecho llorar y en
vuestro sufrimiento me habéis dicho: ¿Por qué me pruebas en el seno de los míos
por causa de vuestra Doctrina? Mas Yo os digo: Ese hermano vuestro que no ha
comprendido vuestro ideal, se convertirá por vuestra paciencia y caridad y será
después vuestro mejor amigo y confidente. 06-153.22 Ya se acercan aquellos que han de oír mis postreras palabras; en
corto tiempo penetrarán en la esencia de mi Doctrina. Dadles el mejor lugar,
sanadlos y no les detengáis en su camino de evolución. Cuando miréis que sus
dones se desarrollan apresuradamente, dejadles avanzar, y su brazo os ayudará a
sostener la cruz, y todos daréis pasos de adelanto. 06-153.23 ¡Oh Israel amado, en quien he derramado mi palabra tiempo tras
tiempo, no habéis comprendido aún cuanto os amo! Muchas veces os habéis
conmovido al escuchar mi palabra y al recibir mis prodigios me habéis prometido
que me seguiríais hasta el fin. Benditos seáis. Confiad en vuestro Padre que
vela siempre por vosotros. No habitáis un mundo de perfecta paz, pero en él
alcanzaréis a vislumbrar el Reino prometido a vuestro espíritu. Mi amor es con
vosotros. Buscadme como Padre y no como Juez. No queráis encontraros ante mi
tribunal. Preparad vuestro espíritu, para que al llegar ante Mí, haya paz y
satisfacción en vosotros y gozo en mi Espíritu. 06-153.24 En todos los tiempos me he manifestado como Padre. En el principio del
mundo hablé espiritualmente a los hombres, me vieron descender muchas veces
para aconsejarlos o corregirlos. Hablé a Adán, y me oyó con humildad. Fui
delante de Abel y cuánta gracia encontré en aquella criatura; mas también me
acerqué a Caín, porque Yo a todos amo, a los justos y a los pecadores. Envié
grandes espíritus que llevaban mi luz, para enseñar y revelar la Ley y los
mandatos divinos, mas cuán pocos supieron despertar su espíritu y escuchar la
voz de su conciencia. Algunos cuando pecaban, sabían arrepentirse, pero otros
retrocedían ante la ley severa e inflexible de Jehová. Mas mi Ley estaba en
todos, y a pesar de que mi luz los iluminaba, contemplé que eran más los que
pecaban, que el mal había crecido y había causado mucho daño al espíritu;
entonces permití que se llevara a cabo una gran purificación. Sólo sobrevivió
Noé y su familia y ellos fueron la simiente, el principio de un nuevo mundo. Yo
pacté con el varón justo y el iris de paz apareció, en señal de alianza. 06-153.25 Pronto los descendientes de aquéllos volvieron a caer en tentación;
los corazones que habían recibido una herencia de amor, se tornaron insensibles
y duros, fue menester para su redención, un ejemplo palpable. Cristo entonces
se hizo hombre y habitó entre vosotros. Comió de vuestro pan, vivió y sufrió
los rigores de vuestra vida. Hizo prodigios para hacerse reconocer, os enseñó
el camino, vivisteis cerca de Él y contemplasteis su paso por el mundo y cuando
hubo llegado el final de su misión, cuán pocos estaban preparados para
contemplar su ascensión, para comprender su sacrificio y marchar sin vacilar
por el sendero trazado con su sangre de amor y de perdón. 06-153.26 Hoy vengo por segunda vez como Maestro; mi mirada va buscando a los
que me han de seguir, a los que han de prepararse para hablar al mundo de mi
venida como Espíritu Consolador; pero con dolor contemplo a los corazones
tiernos e inocentes que se han tornado duros; ha sido tan grande el llanto, que
ha secado las fuentes de los ojos de los hombres, no hay amor para Mí, ni
piedad de los unos para los otros, y mi Espíritu de Padre sufre por la
humanidad. Mi mirada se detiene en cada corazón y sólo recibo el dolor que habéis
recogido a través de este tiempo. 06-153.27 El Maestro os dice: No habéis sabido aprovechar los dones que os he
concedido, mas llegará el tiempo en que comprendáis mejor esta enseñanza y os
sintáis muy cerca de Mí y me daréis gracias. 06-153.28 Orad, velad e interceded por el mundo y cuando llegue el tiempo de
lucha, levantaos y esparcid mi luz, derramad fortaleza y consuelo, apartad
enfermedades, haced prodigios, para que cuando lleguéis al final de vuestra
jornada vengáis a Mí llenos de méritos y os presentéis en paz ante mi
tribunal. 06-153.29 Mas ¿Hasta cuándo se dará cuenta este pueblo de la misión
espiritual que tiene ante los demás pueblos de la Tierra? 06-153.30 Os he dicho que no queráis ser más que ninguno, ni pretendáis estar
antes que nadie; sin embargo, vuestro destino es grande y hasta la misma nación
que os presta su abrigo tiene que cumplir la parte que le corresponde en esta
Obra. 06-153.31 He venido a enseñaros para que deis la buena nueva a vuestros
hermanos para que cuando el instante sea llegado, llevéis mi mensaje a las demás
naciones; pero os veo durmiendo aún, sin que presintáis el alcance tan grande
de vuestra misión. 06-153.32 ¿Queréis acaso que sea el dolor, la miseria, la enfermedad, el
hambre, las que os despierten de vuestro letargo? 06-153.33 Es muy amargo el cáliz que bebéis y muy pesadas las cadenas que
arrastráis. Seguís siendo el pueblo cautivo del Faraón. Mientras más anheláis
vuestra libertad, mayores son los trabajos que os imponen y mayor es vuestro
tributo ¿Hasta dónde llegará vuestra amargura? 06-153.34 Es menester que los que están despiertos, sacudan de su letargo a los
demás, a los que aún siguen dormidos, y les digan que el Señor, al igual que
en aquel tiempo, les espera en el monte, para hacerles oír su voz de Padre y
enseñarles el camino que les conduzca a la libertad y a la paz; pero unos y
otros debéis de entender muy bien mi palabra, porque si no, os preguntaréis:
¿Quién es el Faraón? ¿Cuál es la esclavitud de que se me habla? ¿En qué
monte va a hablarnos el Señor? ¿Hacia dónde nos conducirá el camino que El
va a señalarnos? 06-153.35 Mas es necesario que aprendáis a analizar el sentido figurado en que
os estoy hablando, para que después podáis explicarlo a vuestros hermanos sin
que caigáis en confusión. 06-153.36 El ambiente en que vivís, que en este tiempo os envuelve, es el Faraón
de esta era; se encuentra saturado de egoísmo, de odio, de codicia y de todos
los pecados de la humanidad. 06-153.37 Las cadenas, son vuestras necesidades que os obligan a someteros al
egoísmo reinante, a la injusticia y hasta a la perversidad. 06-153.38 El monte donde os espero, está en la conciencia de cada uno de
vosotros, la cual quiero que se haga oír en vuestro corazón, porque en ella
está escrita mi Ley. 06-153.39 El camino, es la ruta que os llevará a conquistar la paz deseada y a
esa libertad que anheláis, que es el cumplimiento de esa misma Ley. 06-153.40 ¿Presentís ahora la trascendencia de vuestra misión? Orad, pueblo,
para que vuestra nación despierte a mi llamado. Velad, para que cuando os
busquen las multitudes, sepáis salir a su encuentro, estimulándolas con
vuestro ejemplo. 06-153.41 Analizad mis enseñanzas, discípulos, venid a escuchar mi palabra
porque estos tiempos no volverán. Hoy aún podéis oírme a través del
entendimiento de los portavoces, mas este tiempo pasará y una nueva fase os
presentará mi Obra. 06-153.42 Recreaos escuchando mi enseñanza y almacenadla en vuestro corazón;
haced de vuestra memoria un cofre que guarde la esencia de mis lecciones cual si
fuese una joya de valor inapreciable. 06-153.43 Hoy que he retornado entre vosotros ante el asombro de unos, la
incredulidad de otros y la fe de otros más, esperáis que el Maestro os hable
de las enseñanzas que os dio en tiempos pasados. 06-153.44 Oídme: Dios, desde el principio de la vida humana, se manifestó al
hombre como Ley y justicia. El Espíritu Divino se materializaba ante la pequeñez
y la inocencia de las primeras criaturas, haciéndoles oír su voz humanizada y
comprensible. La sensibilidad de aquellos seres despertó, hasta saber
interpretar al Padre a través de la Naturaleza; cuando vivían en la
obediencia, experimentaban la caricia divina a través de cuanto les rodeaba;
también sabían del tropiezo y la amargura, que les indicaba que habían
faltado ante su Señor. Hice que brillara en ellos la luz de la conciencia, que
había de ser en la jornada, el faro, el juez y el consuelo. Instintivamente los
primeros hombres supieron que aquel Padre invisible siempre ordenaba el bien, y
que esa orden constituía la ley en la que deberían vivir. A esa luz interior
le llamasteis "La ley natural". 06-153.45 Más tarde, cuando el hombre se multiplicó y en su multiplicación se
olvidó de cumplir con aquella ley, desoyendo la voz de su conciencia y
apartando de sí todo temor, el Padre, que había seguido al hijo en su
destierro, le envió hombres dotados de elevado espíritu, por su virtud y
sabiduría, para recordarles el camino del cual se habían alejado. 06-153.46 ¿No recordáis al justo Abel, cuya sangre aún reclamo? El murió
junto a su ofrenda. 06-153.47 ¿Y al ferviente Noé, quien soportando las burlas de la gente, anunció
la voluntad de su Señor hasta el último momento? Ellos, con sus actos, os
recordaron mi existencia y mi Ley. Os envié después un Abraham, ejemplo de
obediencia y fe infinita en su Señor; un Isaac virtuoso y un Jacob fiel y lleno
de fortaleza, para que formasen el tronco del árbol de una de cuyas ramas había
de brotar Moisés, aquel a quien envié para representarme y entregar mi Ley a
los hombres. 06-153.48 En Moisés contempló la humanidad un reflejo de mi majestad, vio en
él justicia, rectitud, fortaleza inquebrantable, fe, obediencia y caridad. Si
antes las flaquezas de su pueblo mirasteis que airado rompió las tablas de la
Ley, acabándolas de recibir del Padre, también sabéis que Yo las restituí en
sus manos al instante, para daros a comprender que sólo una Ley divina os regirá
en todos los tiempos: la del Dios invisible. 06-153.49 Cuando los tiempos hubieron pasado sobre la humanidad y ésta
necesitaba conocer más profundamente a su Padre, El, incansable en su obra de
amor, envió al mundo a sus profetas para anunciar a la humanidad que vendría a
la Tierra a hacerse hombre, para hacerle sentir su amor y enseñar con su
nacimiento, su vida y su muerte, lo que es una vida perfecta; pero mientras unos
creyeron en mis profetas, otros dudaron y les dieron muerte, con cuyo sacrificio
prepararon mi camino. 06-153.50 La palabra de mis enviados estremecía el corazón de los que pecaban,
porque anunciaban la llegada de Aquél que con su verdad pondría a descubierto
la falsedad. Mientras los hombres decían: "Dios aconseja el bien, las
obras perfectas de amor, de perdón y justicia, porque es perfecto, mas nosotros
los humanos no lo podemos ser", Jesús nació. 06-153.51 Era el mismo Dios que venía al mundo para dar su Ley y su enseñanza
a través de una envoltura. Hoy quisierais saber cómo fue formado el cuerpo de
Jesús, a lo que Yo os digo: Debéis conformaros con saber que aquel cuerpo fue
engendrado y concebido por obra del amor infinito que os tengo. Desde aquel
instante Jesús comenzó a apurar el cáliz de amargura que había de beber
hasta el final, pasó por todas las vicisitudes humanas, soportando las pruebas,
sabiendo del trabajo, de la persecución, de las largas jornadas del hombre, la
sed y la soledad, sintiendo sobre el cuerpo el paso del tiempo y contemplando de
cerca la vida humana con sus virtudes y sus miserias, Hasta que llegó el
instante de levantarse a hablar y hacer obras poderosas. 06-153.52 Entonces dejé que los hombres se acercasen a escucharme, a mirarme, a
escudriñarme material y espiritualmente. Dejé que el hombre taladrara mi
cuerpo en busca de lo divino hasta que contemplara mis huesos, y mi costado se
abriera para manar agua. Dejé que el mundo me convirtiera en su reo, en su rey
de burlas, en un despojo, y así me condujese hacia el cadalso llevando a
cuestas la cruz de la ignominia, donde me esperaban los ladrones para morir
Conmigo. 06-153.53 Así quise morir, sobre mi cruz, para enseñaros que Yo, vuestro Dios,
no soy solamente el Dios de la palabra, sino también el de las obras; pero
quienes me vieron morir y contemplaron mi agonía y escucharon mis últimas
palabras, dijeron: ¿Cómo puede morir el Hijo de Dios? ¿Cómo es que siendo el
Mesías, le hemos visto caer y le hemos oído quejarse? 06-153.54 Una prueba más estaban pidiendo los hombres y en mi amor se las dí.
Si nací en cuanto hombre de las entrañas de una santa mujer, para rendir
tributo a la maternidad humana, también bajé a las entrañas de la tierra para
rendir tributo a su seno y concluir ahí mi misión como hombre. Mas las entrañas
de la tierra no pudieron guardar aquel cuerpo que no les pertenecía, sino al
seno del Padre de donde había venido y a él se volvió. 06-153.55 Ahora os digo: si al contemplar a Cristo morir sobre la cruz,
dudasteis de su divinidad, podéis decirme: ¿Qué hombre, al tercer día después
de muerto, ha salido de su sepulcro sin violarlo y ha ascendido con su propio
cuerpo hacia los Cielos? Nadie. Yo lo hice porque soy la vida, porque ni en espíritu,
ni en materia podía morir. 06-153.56 La duda no fue sólo entre las turbas; aun entre mis discípulos hubo
uno que dudara de que Yo pudiera presentarme entre ellos después de muerto; ese
fue Tomas, quien dijo que solo hundiendo sus dedos en la herida de mi costado,
creería que fuera posible aquello. No acababa de decirlo cuando le hice
escuchar mi saludo: "Mi paz sea con vosotros", y aún tuvo fuerzas aquél
para acercarse y mirar el fondo de mi herida y tocarla con su mano, para creer
que en verdad había muerto y resucitado el Maestro. 06-153.57 Bienaventurados los que creen sin antes haber visto. Si, mis hijos,
porque también la verdadera fe es mirada que contempla lo que ni la mente ni
los sentidos pueden descubrir. Sólo la fe podrá descubrir al hombre algunos de
los misterios de la Creación. 06-153.58 Y Aquél que se levantó de entre los muertos, viene en este tiempo en
espíritu lleno de gloria para hablaros nuevamente. 06-153.59 ¿Quiénes de los que moran hoy la Tierra, saben que una nueva era se
ha abierto ante la humanidad? Con certeza sólo quienes han escuchado esta
palabra, saben que en 1866 nació un nuevo tiempo: el del Espíritu Santo. 06-153.60 Por el entendimiento de Roque Rojas habló el espíritu de Elías, el
precursor, quien se comunicó en esta forma para preparar el camino del Señor. 06-153.61 Por medio de aquel varón justo, abrí el libro de mis enseñanzas, de
mis nuevas revelaciones ante la humanidad, invitándola a dar un paso más en el
camino. 06-153.62 He venido en este tiempo sobre la nube, o sea, espiritual e
invisiblemente para los ojos humanos. Esa nube es el símbolo del más allá,
desde donde envió un rayo de luz que ilumina estos entendimientos por los
cuales me comunico. Así ha sido mi voluntad y por eso es obra perfecta. Conozco
al hombre y le amo porque es mi hijo, puedo servirme de él porque Yo le he
creado, porque para eso le hice; puedo manifestarme en el hombre porque
precisamente lo formé para glorificarme en él. 06-153.63 El hombre es mi única y verdadera imagen porque tiene vida,
inteligencia, voluntad y potencias como su Dios. 06-153.64 Antes de manifestarme en este tiempo bajo esta forma escudriñé el
corazón de los hombres, les pregunté a los que alimentan su espíritu dentro
de diferentes religiones: ¿Estáis satisfechos? A lo cual contestaron: tenemos
hambre y sed de vos. 06-153.65 Mucho habían buscado la imagen y el rostro de su Padre sin
encontrarlo, esperaron ese milagro y el milagro no se realizó, es que no habían
encontrado un pan que en verdad alimentara a su espíritu; mas Yo tenía
preparado este árbol, esta fuente y estas tierras para hacer el llamado a las
multitudes hambrientas y sedientas de paz, ávidas de amor y de sentirse amadas,
y cuando ellas han llegado a mi presencia, han escuchado esta palabra, que se
manifiesta en la misma forma en todos los recintos que existen y es, cada vez
que vibra, el dulce toque de la mano que despierta al que duerme y la voz amiga
que aconseja. 06-153.66 Después de escucharme algún tiempo, habéis comprendido que no podéis
ser los adoradores que sólo viven en contemplación, y me habéis dicho: Señor,
al comer de este fruto que nos habéis dado, hemos contraído con vuestra
Divinidad el deber de cultivar su semilla y de esparcirla. 06-153.67 Cuando presentís que vuestro Maestro aún lleva a cuestas su cruz de
amor, lloráis y venís a decirle: Señor, dejad que nosotros carguemos vuestra
cruz, dejad que la hiel y el vinagre sea bebido por nosotros. Y Yo os digo; así
como lo habéis pedido, así ha sido. ¿No miráis cuán pesada ha sido vuestra
misión en los últimos tiempos? ¿No miráis cuán amargo ha sido este tiempo y
que lo que nunca habíais sufrido lo estáis viviendo ahora? Seguid mostrando
esta conformidad y orad. 06-153.68 Os he escogido humildes, porque si Yo hablara por boca de sabios, de
teólogos y científicos, no sería creído; en cambio, por medio del sencillo,
Yo sorprenderé a la humanidad. ¿Quién ha traído a tan grandes muchedumbres?
Vosotros, unos y otros, porque habéis sabido dar testimonio. Aquí están los
que os dijeron: ¿Cómo es posible que Cristo esté en el mundo? Y los que
exclamaron: No es posible que el Maestro de toda perfección se comunique por
conducto de un hombre. Aquí están los que dudaron de vuestras palabras y
promesas. 06-153.69 Pueblo: si Jesús con su sangre regó la simiente que el Padre sembró
en el Primer Tiempo en el corazón de los hombres, hoy mi Divino Espíritu
derrama el rocío de su gracia sobre aquellas campiñas para hacerlas
fructificar. 06-153.70 Se acerca el día de mi partida. Mi estancia entre vosotros en este
tiempo ha sido más larga que la de los tiempos pasados. Más tiempo que el que
estuve con Israel en el desierto, más tiempo que el que vivió Jesús entre los
hombres. ¿Quién de los que me han escuchado en este tiempo se ha sentido
envenenado por esta palabra? ¿Quién es el que por causa de ella se ha perdido
en el vicio o en la confusión? De cierto os digo que si ella no os ha hecho
bien porque no le hayáis dado cabida, tampoco os causado ningún mal. 06-153.71 Recordad que una vez os dije: no os he creado para que seáis como
plantas parásitas. No quiero que os conforméis con no hacer mal a nadie;
quiero que vuestra satisfacción la alcancéis por haber obrado bien. Todo aquel
que no haga el bien pudiendo hacerlo, ha hecho más mal que aquel que no
sabiendo hacer buenas obras se concretó a hacer mal, porque es lo único que
podía dar. 06-153.72 Así os ha hablado en este día Aquél que habiendo muerto para el
mundo, resucitó a la gloria del Padre para venir en espíritu a vosotros en
este Tercer Tiempo. 06-153.73 He aquí mi resurrección al tercer día, en que Cristo se presenta a
sus nuevos discípulos para decirles: ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 154 06-154.01 La luz de mi Espíritu os ilumina en esta alba de gracia. 06-154.02 Mi enseñanza y ejemplos del Segundo Tiempo, no han sido comprendidos
por la humanidad, por que en vez de amor de los unos para los otros, encuentro
división entre los pueblos y pugna entre las distintas doctrinas, sectas y
religiones. Yo vine a daros un ejemplo de humildad, desde mi cuna, hasta que
expiré entre vosotros, sobre una cruz. Mi vida, mis ejemplos y enseñanzas y mi
sacrificio, no han sido imitados por los hombres. 06-154.03 Aquella página del libro de Dios, fue una enseñanza para todos los
tiempos; en ella dejé todo cuanto en aquel tiempo tenía que deciros, nada podía
olvidar. Os anuncié que volvería entre vosotros, y aquí me tenéis,
cumpliendo mi promesa. Mas contemplo a vuestro mundo turbado, a los hombres
tratando de cambiar la faz del planeta con sus creencias y doctrinas; pero hoy
vengo lleno de amor para deciros: Si no habéis comprendido las enseñanzas del
Segundo Tiempo, heme aquí para ayudaros con mi palabra a comprenderlas. 06-154.04 Oíd: cierta vez se acercó Jesús a la ribera del Jordán y ahí
encontró a Juan, el Bautista, enseñando a sus discípulos, anunciándoles la
venida del Reino de los Cielos. El precursor del Segundo Tiempo, al contemplar
la luz de su mirada, la serenidad de su faz y la majestad divina que Jesús
irradiaba, reconoció al Mesías y ante El se inclinó. Juan, que se encontraba
preparando a sus discípulos y había oído hablar de la Doctrina que venía
enseñando Jesús, había les dicho: "El Reino se acerca a los
hombres", y cuando se encontró frente al Redentor, al instante lo reconoció
y exclamó: "Helo ahí, ese es Aquél de quien no soy digno de atar las
correas de sus sandalias". 06-154.05 Mas como Juan era mi profeta y mi siervo, sus enseñanzas fueron unidas
a las mías y sus discípulos también lo fueron míos. 06-154.06 En otra ocasión, encontraba sé Jesús en las cercanías de una aldea,
envió a sus discípulos a que buscasen víveres para alimentarse, y ellos al
regresar, encontraron a los discípulos de Juan predicando; entonces, llegando
ante el Maestro le dijeron: "Señor, Señor, hemos encontrado a unos
hombres que predicaban una doctrina y hacen prodigios. ¿Está esto dentro de tu
ley?" Jesús les dijo: ¿Por qué os escandalizáis? Todo aquel que
practica la caridad está dentro de la Ley. 06-154.07 Hoy os digo esto, discípulos del Tercer Tiempo, para que no juzguéis
fuera de mi ley a quienes encontréis en vuestro camino, sembrando amor, caridad
y luz, sea cual fuera el nombre de la doctrina que practican. 06-154.08 En aquel tiempo no fui reconocido por todos como el Sembrador Divino;
para muchos fui tan sólo un galileo que predicó sobre la Tierra. Sólo
aquellos que encontraron en la palabra de Jesús la voz de la Divinidad, lo
reconocieron como Hijo del Altísimo. 06-154.09 El que hoy se manifiesta entre vosotros, es el mismo que os habló en
el Segundo Tiempo, mas lo que contemplaron entonces los hombres, no es ahora lo
mismo; aquel Maestro, de frente serena, de apacible mirada y dulce palabra,
viene hoy en espíritu y os habla por conducto del hombre. 06-154.10 El que quiera sentirme y contemplarme bajo esta forma de comunicación,
haga que penetren en calma su mente y su corazón. 06-154.11 Muchos habéis perdido la tranquilidad, mas al contemplar la paz y
confianza de vuestros hermanos, os habéis refugiado en ellos, en su fe y en su
esperanza, deseando alcanzar el puerto de salvación. Así os ayudaréis los
unos a los otros. 06-154.12 Yo formaré en este tiempo un pueblo que sea celoso de mi Ley, amante
de la verdad y de la caridad. Ese pueblo será como un espejo en el cual los demás
podrán ver reflejados los errores en que hayan incurrido. No será el juez de
nadie, pero sus virtudes, obras y cumplimiento irán tocando al espíritu de
todos los que se crucen en su camino, e irán señalándoles sus errores a todos
los que falten a mi Ley. 06-154.13 Cuando este pueblo sea fuerte y numeroso, atraerá sobre sí la atención
de sus semejantes, porque la limpidez de sus obras y la sinceridad de su culto
tendrán que sorprender a la humanidad; entonces se preguntarán los hombres: ¿Quiénes
son éstos que sin tener templos saben orar de tal manera? ¿Quién ha enseñado
a estas multitudes a orar, adorando a su Dios, sin que sientan la necesidad de
elevar altares para su culto? ¿De dónde han salido estos caminantes y
misioneros que a semejanza de las aves no siembran, ni cosechan, ni hilan y sin
embargo subsisten? 06-154.14 Y Yo les diré: este pueblo pobre y humilde, pero celoso de mi Ley y
fuerte contra las pasiones del mundo, no ha sido preparado por hombre alguno.
Estas multitudes que gozan haciendo el bien, a las que ilumina la inspiración y
saben llevar a los corazones el mansaje de paz y la gota de bálsamo, no han
sido enseñadas por maestros o ministros de ningún culto de la Tierra, porque
de cierto os digo que, en este tiempo no existe un solo hombre en vuestro mundo,
que sepa o que pudiera enseñar el culto de Dios, bajo la verdadera
espiritualidad. No es en el esplendor de los ritos o de las ceremonias, ni en la
riqueza o en el poder terrenal donde radica la verdad que por ser humilde, busca
como templo a los corazones limpios, nobles, sinceros, amantes de lo puro. ¿En
dónde están esos corazones? 06-154.15 Cristiana se nombra una gran parte de esta humanidad, sin saber
siquiera lo que significa la palabra Cristo, ni conocer su Doctrina. 06-154.16 ¿Qué hicisteis de mi palabra, de mis ejemplos, de mi Doctrina que os
di en aquel tiempo? 06-154.17 ¿Sois actualmente hombres más evolucionados que los de aquella era?
¿Por qué no lo demostráis con las obras de vuestro espíritu? ¿Acaso creéis
que esta vida es eterna o acaso pensáis que sólo debéis de evolucionar por la
ciencia humana? 06-154.18 Yo vine a enseñaros el verdadero cumplimiento de la Ley, a fin de que
convirtieseis este mundo en un gran templo donde se adorase al verdadero Dios,
donde la vida del hombre fuese una constante ofrenda de amor a su Padre, al que
debiera amar en cada uno de sus semejantes rindiendo así tributo a su Creador y
Maestro. 06-154.19 Y ahora que he vuelto a los hombres ¿Qué es lo que encuentro? La
mentira y el egoísmo han sustituido a la verdad y a la caridad; la soberbia y
la vanidad, en vez de la mansedumbre y humildad; la idolatría, el fanatismo y
la ignorancia, en vez de la luz, la elevación y la espiritualidad; el lucro y
la profanación, donde sólo debería existir el celo y la rectitud; el odio y
la guerra desatada entre hermanos han sustituido a la fraternidad, la paz y el
amor. 06-154.20 Mas Yo llegaré a mi templo para arrojar de allí a los mercaderes
como lo hice en el Segundo Tiempo en el templo de Jerusalén y les diré una vez
más: "No hagáis de la casa de oración una casa de mercado". Enseñaré
a los hombres para que cada uno sepa oficiar delante del verdadero altar, para
que ya no se confundan más, ni se pierdan en la ignorancia, debido a las malas
interpretaciones que dan a mi Ley. 06-154.21 El Maestro os dice: el ministro es el espíritu, siendo el altar el
corazón, la oración es el pensamiento elevado, y la ofrenda, son las buenas
obras que podáis presentar. 06-154.22 Cuando sintáis que la caridad y el amor hacia vuestros hermanos
forman vuestra verdadera vida, ¿Cómo no ha de comprender el mundo que el corazón
no es tan sólo un órgano insensible y que el espíritu es más que la materia?
¿Cómo no ha de comprender que la inspiración, es más valiosa que las imágenes
que el hombre ha forjado para representar lo divino, y que las buenas acciones
con las que deis testimonio de mi Ley, son más meritorias que los más valiosos
bienes terrenales? 06-154.23 De cierto os digo que si queréis salvar vuestra fe y así evitar que
vuestro espíritu zozobre en esta tempestad, debéis de construir
espiritualmente vuestro templo. Dejad que mi Reino descienda a vuestro corazón,
contra su luz nadie puede luchar. Veréis entonces cuando pase el torbellino, cómo
se levantará invisible, pero fuerte y grande, el templo indestructible, cuyos
cimientos estarán en vuestro corazón. 06-154.24 Contemplad cómo en este instante se ilumina el mundo con la luz diáfana
que irradia de mi Espíritu. La luz os ayuda en vuestro progreso y comprensión
y con ella lográis la paz. 06-154.25 La luz y el amor nacen del corazón, la paz está en el espíritu como
un reflejo de la eternidad. 06-154.26 Mi palabra es dulce, mas no os hastiéis de ella, porque encontraré
vacíos vuestros corazones recreándose sólo en los goces materiales. Por eso
vengo con frecuencia a vosotros, para hacer que vuestro corazón palpite con un
ritmo distinto al ponerse en contacto con lo divino, porque siempre os perdéis
del sendero de vuestro cumplimiento. 06-154.27 ¿Por qué han existido y existen hombres que habiendo llegado a
conocer la ciencia humana con el uso de las facultades que el Creador les
concedió, la usan para combatir y desconocer la ciencia divina? Porque su
vanidad no les permite penetrar con humildad y respeto en el arcano del Señor y
buscan su meta y su trono en este mundo. 06-154.28 De entre los pecadores seleccionaré a los que en este tiempo me han
de servir; mi potencia vibrará en ellos y les transformaré con mi gracia. 06-154.29 Reconciliaos con vuestra conciencia para que seáis perdonados por
ella, porque mientras creáis estar en preparación y no escuchéis la voz
interior que os señala vuestros errores, no podrá existir comunicación
Conmigo ni podrá desaparecer absolutamente la idolatría. 06-154.30 En este tiempo os hablo como Padre y como Juez, mas no temáis, que
también en lo divino existe el amor y la ternura de una Madre a quien llamáis
María. 06-154.31 Amados hijos míos: sentid amor hacia Ella. Yo escucho la plegaria que
brota de vuestro espíritu para ensalzarla, porque sabéis que vuestros labios
son torpes para hacerlo, porque los consideráis impuros y preferís cerrarlos. 06-154.32 Más Yo os pregunto: ¿Habrá alguien que no haya recibido una caricia
de la Madre Celestial? En verdad os digo que todos, absolutamente todos, alcanzáis
de su amor. 06-154.33 Ved a los que ayer se hallaban perdidos, ahora se encuentran escalando
las alturas de la montaña; hoy podréis estar entre la escoria y pronto,
mediante mi gracia y vuestros méritos de paciencia y caridad en este tiempo de
crisol espiritual, harán que también os elevéis por sobre toda miseria; no
olvidéis que el dolor es el artífice del espíritu. 06-154.34 El espíritu y la envoltura, van formando un ser armonioso, consciente
de sus deberes espirituales y humanos. Habéis sido testigos de la evolución de
las doctrinas y en vuestra meditación habéis llegado a comprender quién es el
Creador de toda la belleza de vuestro mundo, porque ya no existe niebla en
vuestra mente. 06-154.35 Vivís en paz porque procuráis estar en armonía con vuestro Dios y
la paz es tesoro para el espíritu en este mundo, se experimenta después de
haber cumplido todos los deberes para con el Padre. 06-154.36 Procurad vivir experimentando siempre esa satisfacción para que en el
momento de vuestra elevación de este valle hacia el otro, no se lleve vuestro
espíritu ninguna preocupación terrestre, ni dolor por falta de cumplimiento. 06-154.37 No podéis cansaros de hacer el bien, ya que os lo estáis haciendo a
vosotros mismos. Hablad de mi enseñanza con amor y mi palabra florecerá en los
corazones. 06-154.38 Os estoy preparando y llenando de sabiduría porque ya os he dicho que
después de 1950, ya no escucharéis mi palabra por el entendimiento humano, y
el que no aproveche mis lecciones, sentirá vacío su corazón y vagará como
muerto. ¿Por qué como muerto? porque espiritualmente y moralmente se sentirá
decaído y en sus pruebas no encontrará fuerza para sobreponerse y percibir mi
caricia divina. 06-154.39 A vosotros toca volver a la vida a aquellos hermanos vuestros, apartándolos
del materialismo y persuadiéndolos de la gracia tan grande que encierra la
espiritualidad. 06-154.40 Después de 1950, seguiré manifestándome por la inspiración de cada
uno de vosotros. Si sabéis preparaos, Yo haré prodigios. Sólo os pido que
vuestra fe, sea al menos del tamaño del grano de la mostaza y veréis mi
palabra cumplida. 06-154.41 Hablad y entregad la caridad sin temor a ser censurados, es menester
que tendáis vuestra mano a vuestros semejantes, sin distinción, porque no sabéis
quiénes son los que interiormente sufran más. Veréis muchas veces cómo
vuestros hermanos al escucharos, se alegrarán y os darán palpables muestras de
gratitud. 06-154.42 Invitadlos incansablemente al camino del bien y ya en él muchos
dolores se apartarán de ellos. 06-154.43 Sobre la Nueva Jerusalén descenderá el maná. 06-154.44 Yo haré que entre vosotros exista la libertad de credo y de palabra y
que haya justicia, para que al penetrar entre vosotros hombres de otras
nacionalidades, a su regreso lleven en su corazón un presente de amor y
encendido un ideal de fraternidad y justicia. 06-154.45 Después de 1950, la humanidad espera la paz verdadera, mas Yo os
digo: es menester que la hoz exterminadora prosiga segando la mala hierba, hasta
que los campos queden limpios y pueda brillar la espiga del trigo. 06-154.46 Veréis partir de este mundo, mandatarios notables que son obstáculos
para la paz, y las naciones que se opusieran a la justicia divina, desaparecerán
para dejar lugar a nuevos pueblos que ahí mismo surgirán. 06-154.47 Orad, para que depositéis ya vuestra simiente de paz; unificaos como
un solo corazón y un solo pensamiento y sentiréis muy cercana mi presencia. 06-154.48 Cumplid con el mandato que en dos tiempos os he dejado: "Amaos
los unos a los otros". 06-154.49 Así como se repartió al pueblo de Israel la Tierra Prometida, así
se repartirá toda la Tierra a la humanidad. Esto sucederá cuando el tiempo sea
propicio, después de la depuración. Como es mi voluntad que haga esa repartición,
en ello habrá justicia y equidad, para que todos los hombres puedan trabajar
unidos en una misma obra. 06-154.50 Hoy los pueblos comen las migajas de la mesa de los reyes y señores,
mientras éstos se enriquecen acumulando el pan de sus siervos y vasallos; pero
siendo duros los mendrugos de los pobres, éstos no son tan amargos como los
manjares que comen los grandes. 06-154.51 Unos y otros son víctimas, por eso es menester que Yo venga a
libertaros, a romper vuestras cadenas, pero también es necesario que la
esclavitud y devastación provocada por las plagas vaya en aumento, porque de
otra manera los hombres no querrían seguir al que viene a salvaros. ¿Recordáis
el cáliz que bebía Israel cuando en Egipto gemía en la esclavitud? Fue
necesario que surgiera Moisés para llevarle a la liberación. ¿Recordáis
también cuando el pueblo se encontraba en su misma patria cautivo y humillado,
y cómo se encontraban las demás naciones cuando apareció el Mesías en la
Tierra para enseñarles el camino de la salvación? 06-154.52 También en este tiempo será preciso que antes de la liberación
conozcan los hombres la estrechez, la miseria, la opresión, la injusticia, el
hambre, la sed, para que al fin se levanten deseando llegar a encontrar otra
vida que sea mejor. 06-154.53 Cuando esta humanidad se despoje de su materialismo y comience a
reconocer lo alejada que ha vivido de mi Ley, dirá desde su corazón: Cuán
necios y torpes hemos sido los hombres al entregarnos voluntariamente a las
pasiones, para luego ser esclavos de ellas. Ahí está el monte desde el cual el
Padre os ha mostrado su Ley, subid por el sendero que os he señalado; la Tierra
de Promisión se encuentra con sus puertas eternamente abiertas en espera de las
multitudes, a las cuales les está brindando paz y bendiciones. 06-154.54 Cuando el hombre haya descendido al fondo del abismo y cansado de
luchar y sufrir ya no tenga fuerzas ni para salvarse a sí mismo, verá
maravillado cómo surge del fondo de su misma flaqueza, de su desesperación y
desengaño, una fuerza desconocida que es la que emana del espíritu, el cual al
darse cuenta de que ha llegado la hora de su liberación, batiendo las alas se
levantará de los escombros de un mundo de vanidades, de egoísmo y de mentiras
para decir: ahí está Jesús el repudiado, El vive, en vano le hemos querido
matar a cada paso y en cada día; vive y viene para salvarnos y darnos todo su
amor. 06-154.55 Esa será la hora en que el hombre reconozca que para lograr la
verdadera grandeza espiritual así como una vida elevada en la Tierra, no existe
otra Ley que la de Dios, ni más Doctrina que la que os dí en la palabra de
Cristo. 06-154.56 Analizad vuestros conflictos, estudiad los problemas que os afligen, y
luego poned en práctica mis mandamientos y mis máximas, y veréis cómo en
ellas puede encontrar la humanidad la solución de todos los problemas que la
afligen; mas como no os sentís capaces de llevar a la práctica las palabras y
los ejemplos que os diera el Divino Maestro, será menester que el dolor que
también es maestro, se acerque a vosotros para persuadiros, de muchas verdades,
para sensibilizaros y además para doblegaros. 06-154.57 Me preguntáis: ¿Por ventura vuestra palabra no tiene el poder
suficiente para persuadirnos de nuestros errores y salvarnos, evitándonos tener
que pasar por el crisol del dolor? Y Yo os digo: Mi palabra tiene más fuerza de
la que pudierais llegar a suponer, más si el que me escuchase quedara
transformado al instante, sin esfuerzo, tan sólo por el hecho de haberla
escuchado ¿Qué mérito tendría eso de vuestra parte? 06-154.58 Es necesario que aquel que la escucha, ponga fe, voluntad, esfuerzo y
amor. Entonces habrá un mérito grande, cuyo premio o galardón será el de no
sentir el dolor, porque ha tomado como arma mi Ley y mi Doctrina. 06-154.59 Multitudes que me estáis escuchando: ¿No sentís sobre vuestro espíritu
la presencia de mi Ley? ¿No sentís que vuestro corazón al escuchar mi
palabra, palpita con una nueva vida? 06-154.60 Orad para que entendáis, y velad para que llevéis a la práctica mis
enseñanzas, porque en esta hora amarga y difícil para la humanidad, tenéis
grandes responsabilidades. 06-154.61 Si a pesar de las grandes vicisitudes que os afligen no perdéis ese
átomo de espiritualidad que habéis logrado alcanzar, veréis realizarse en
vuestro camino verdaderas maravillas y prodigios, con los cuales vuestro Padre
os irá alentando en la dura jornada. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 155 06-155.01 Os parecen nuevas muchas de las lecciones que en este tiempo os doy
porque permanecían olvidadas por vosotros, mas este es el tiempo en que Yo os
las vuelva a mostrar. Tengo preparada para vosotros una gran campiña en la cual
os invito a que vengáis a sembrar la simiente de eternidad que es la que os
estoy entregando. 06-155.02 Vengo a preparar a mis nuevos discípulos, los cuales llegarán a
alcanzar, mediante su fe y su caridad, potestad sobre las enfermedades del
cuerpo y del espíritu, potestad sobre los elementos y también sobre el mundo
espiritual. 06-155.03 Comprended que ya no son los tiempos de la ignorancia; ahora vivís en
los tiempos de la comprensión y de las grandes prácticas de mi enseñanza. ¿Imagináis
hasta donde habríais ya llegado, si desde los primeros tiempos, hubieseis
practicado mis lecciones y obedeciendo mis mandatos? Pero por largo tiempo habéis
dormido y también por largo tiempo os habéis entregado a satisfacer a la
materia con los placeres y todo esto os ha estacionado en el camino de la
evolución espiritual. Por eso, ahora que he llegado ante vosotros, con mi nueva
lección espiritual, ésta os parece extraña y fuera de vuestra manera de
pensar, de sentir y de vivir. Pero os basta meditar en una de mis cátedras para
que reconozcáis la verdad de mi palabra, entonces veis que no es extraña mi
Doctrina, sino que más bien, la que es extraña es vuestra manera de vivir. 06-155.04 Venid a mi campiña, que Yo aquí os recordaré todo lo que habíais
olvidado. Borraré todo aquello que no debéis conservar como simiente
espiritual y os mostraré todo lo que hasta ahora no habéis visto. De un solo
paso, os haré salir del estancamiento en que estabais sumergidos para haceros
penetrar en una nueva vida, en aquella que debíais haber vivido desde un
principio. 06-155.05 ¿Veis cuán humilde es esta palabra que florece en los labios de los
portavoces? Pues de cierto os digo, que ella, en su sencillez y en su pobreza de
forma, llevará a los hombres a la comprensión de la sabiduría que por medio
de las ciencias y con la ayuda de las teologías, no habían llegado a
comprender. 06-155.06 Los buenos discípulos, los perseverantes, los fieles, serán los
grandes analizadores de esta Doctrina. Ellos también serán humildes, pero a
pesar de su sencillez asombrarán a sus hermanos con la luz de la palabra. 06-155.07 Mi pueblo no deberá hablar tan sólo con sus labios, sino que predicará
mis enseñanzas con sus obras, enseñando cómo se cumple y se respeta mi Ley,
sabrá dar sin egoísmo, cuanto de su Señor haya recibido, mostrará su celo,
por la verdad y la pureza del tesoro que se le ha confiado. 06-155.08 Enseñad a vuestros hermanos, con buenas acciones puras y elevadas.
Pensad que desde aquí debéis de ir purificando vuestro espíritu, para que
cuando pase a otra morada, sea digno de estar en ella y no se turbe, ni se
pierda. 06-155.09 Tenéis la fuerza necesaria para ir apartando de vuestro camino todo lo
que os obstruya el paso, ya sabéis que el arma que todo lo vence es el amor.
Muy grande será el gozo de aquel que salga triunfante en esa lucha humana, y se
presente como el soldado victorioso después de haber ganado esa batalla. 06-155.10 Recordad que soy Yo, quien os ha dado las armas y que no me he
concretado a sólo eso, sino que también os he enseñado a combatir para ganar
las batallas. 06-155.11 ¿Qué tenéis entonces que buscar por otros caminos, cuando todo os
lo estoy dando por el camino de la verdad? 06-155.12 He venido a abrir el entendimiento de los torpes para que puedan
recrearse con la interpretación de mi palabra. He venido a abrir los ojos de
los ciegos a la luz de la verdad, para que se purifiquen de sus pecados al
sentirse amados de su Señor. 06-155.13 ¿No se os profetizó desde los primeros tiempos, que llegaría el día
en que todo ojo contemplaría a su Padre? Pues el que esté limpio me verá y
ese será su premio y aquel que lleve mancha en su corazón, también me verá y
esa será su salvación. El que abre sus ojos delante de mi luz, penetra en el
misterio y conoce el por qué. Sabe el principio y el fin. Ese tendrá que
caminar con firmeza en el futuro. 06-155.14 Interpretad justamente mi enseñanza, no penséis que mi Espíritu
pueda gozar viendo vuestros sufrimientos en la Tierra, o que Yo venga a privaros
de todo lo que os es grato, para gozarme con ello. Yo vengo a haceros reconocer
y respetar mis leyes, porque son dignas de vuestro respeto y de vuestro
acatamiento y porque obedecerlas, os traerá la felicidad. 06-155.15 Os enseñé a dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César,
mas para los hombres de hoy sólo existe el César y a su Señor nada tiene que
ofrecerle. Y si al menos le dieseis al mundo lo justo, vuestras penas serían
menores; pero el César que habéis puesto delante de vuestras acciones, os ha
dictado leyes absurdas, os ha convertido en esclavos y os quita la vida sin
daros nada en compensación. 06-155.16 Estudiad cuán distinta es mi Ley, que no ata al cuerpo ni al espíritu;
sólo os persuade con amor y os guía con dulzura; todo os lo da sin interés y
egoísmo y todo lo premia y os lo compensa a lo largo del camino. 06-155.17 Comprended, discípulos, estudiad mis lecciones para que sepáis que
quiero formar con vosotros un pueblo en el cual el Padre deposite su confianza,
porque estará preparado para desempeñar grandes misiones. Un pueblo que no se
amedrente al primer toque de alarma, un pueblo que sepa ir al encuentro de aquel
que se dice su enemigo y que lo sepa perdonar, amar e instruir. 06-155.18 Así quiero que estéis preparados para el día de mi partida. Todos
sabéis que 1950 es la fecha señalada por mi voluntad, para dejar de
comunicarme por el entendimiento del portavoz y como mi palabra siempre se
cumple, ese día cerraré mi comunicación, que marcó para vosotros el
principio de la Tercera Era. 06-155.19 No intentaréis cambiar esa fecha, ni trataréis por ningún medio de
retener la manifestación de mi palabra bajo esa forma, ni la del mundo
espiritual. Desde ahora os digo, que quienes lo hicieran no estarán ya
iluminados por la luz del Maestro. 06-155.20 Más ¿Por qué habríais de caer en tal profanación, cuando Yo os he
anunciado y os he prometido, que después de este tiempo, os comunicaréis
Conmigo de espíritu a Espíritu, aun cuando no hayáis sido pedestales? 06-155.21 También os digo que aquellos a quienes he llamado y donado como
profetas de este tiempo, tienen la misión de prevenir a las multitudes, de no
dejarlas dormir. A ellos les revelaré grandes lecciones para que os ayuden a no
caer en tentación. 06-155.22 Os estoy hablando con suma claridad, aun usando el sentido figurado,
porque sé que así podréis entenderme mejor. En el Segundo Tiempo, cuando
hablaba a las multitudes, muchas veces lo hice por medio de parábolas para que
me comprendieran, mas cuando sólo me dirigía a mis discípulos, lo hacía con
lenguaje sencillo, pero profundo en su enseñanza. 06-155.23 Por eso, entended que cuando hablo por medio de parábolas y empleo el
sentido figurado, es para que los postreros, los torpes de entendimiento o los
que aún tienen poco evolucionado su espíritu, alcancen a comprender todo el
significado de mi enseñanza; cuando os hago revelaciones sin emplear el sentido
figurado, están dirigidas para aquellos cuyo desarrollo y conocimiento de las
lecciones espirituales, les permite entender mejor. 06-155.24 En vano dirán muchos hombres que esta Doctrina es nueva, o que no
tiene relación con las revelaciones divinas que os hicieron en tiempos pasados.
Yo os aseguro que cuanto os he dicho en este tiempo por conducto del
entendimiento humano, tiene sus raíces y sus cimientos en lo que ya se os había
profetizado en el Primero y Segundo Tiempos. 06-155.25 Mas la confusión de que os hablo vendrá porque los que han
interpretado aquellas revelaciones, han impuesto a la humanidad sus análisis y
éstos han sido en parte acertados y en parte erróneos. También será porque
aquella luz espiritual de mis enseñanzas, fue ocultada a los hombres y a veces
se les ha dado a conocer adulterada. Por eso ahora que ha llegado el tiempo en
que mi luz ha venido a sacaros de las tinieblas de vuestra ignorancia, muchos
hombres han negado que ésta pueda ser la luz de la verdad, ya que no concuerda,
según su criterio, con lo que antes os había enseñado. 06-155.26 Os aseguro que ninguna de mis palabras se perderá y que los hombres
de este tiempo, llegarán a saber qué fue lo que os dije en los tiempos
pasados. Entonces dirá el mundo cuando conozca el Espiritualismo: en realidad,
ya todo lo había dicho Jesús. 06-155.27 Efectivamente: todo lo dije ya, aun cuando de muchas de las verdades
reveladas, sólo os manifesté el principio de ellas; os las dejé para que
empezaseis a entenderlas, porque en aquel tiempo aún no estaba capacitada la
humanidad para comprender todo lo que ahora he venido a mostraros en plenitud. 06-155.28 Cierta ocasión se encontraba Jesús con un hombre que era entendido
en Ley y el Maestro contestando a las preguntas de aquél, le hizo una revelación.
Entonces el hombre, asombrado ante lo que nunca había imaginado, dijo a Jesús:
Señor, ¿Pero cómo puede ser esto? A lo que el Divino Maestro respondió: ¿Si
no podéis creer en las cosas terrenas que os digo, como llegaréis a creer en
las lecciones celestiales? Mas ya es tiempo de que me entendáis, porque el espíritu
evolucionado del hombre, puede recibir aquella luz intensa de la Divinidad que
todo lo revela, lo descubre y lo explica y a lo cual llamáis la luz del Espíritu
Santo o sea el Espíritu de Verdad. 06-155.29 No temáis, pueblo amado, que la enseñanza que os he traído en este
tiempo, será para vosotros el pan de la vida eterna. 06-155.30 También ahora tan sólo os estoy dejando entrever las enseñanzas que
mañana comprenderéis plenamente, porque ahora no las comprenderíais, ni las
creerías muchos de vosotros. Con esto os quiero decir que no habéis alcanzado
aun la meta, la cima del conocimiento espiritual, ni mis enseñanzas divinas han
alcanzado su límite. 06-155.31 Sed eternamente mis discípulos, sed siempre celosos de mi palabra la
cual nunca trataréis de cambiar. Mi Ley y mi Doctrina jamás se contradicen. En
lo divino todo es orden, armonía y perfección, de la cual os podéis convencer
por la naturaleza material que os envuelve. 06-155.32 En el Segundo Tiempo nadie podía resistir la fuerza divina que
emanaba de la palabra de Jesús. Quien la oía quedaba al punto convencido,
subyugado y persuadido. Lo mismo el pecador que el orgulloso, el pobre que el
rico, el fariseo y el escriba, el representante de Dios, que el representante
del César; todos los que lo creyeron sintieron que su espíritu se estremecía
ante la presencia divina del Hijo de Dios. 06-155.33 Es que la palabra de Jesús era tan solo la explicación de sus obras,
porque el testimonio de su existencia, estaba contenido en las palabras de su
Doctrina. 06-155.34 De la misma manera enseñó Jesús a sus discípulos, haciéndoles ver
que para que su palabra pudiera ser creída, era menester que la acompañara con
el ejemplo de sus buenas obras. 06-155.35 También la palabra de Dios, en los labios de aquellos discípulos hacía
estremecer a los que la escucharon, porque de sus ojos irradiaba la luz y de sus
palabras brotaban verdades a las cuales no se les podía oponer negación
alguna. Ellos también enseñaron con sus ejemplos, predicaron con sus obras y
las sellaron con su sangre al igual que su Maestro, con su muerte confirmaron la
verdad de la palabra con la que hablaron al mundo. Por eso conquistaron el corazón
de los pueblos y de las naciones adonde llevaron la simiente de la verdad y del
amor. 06-155.36 Las multitudes, aun siendo gentiles y paganas, se rendían ante la
verdad y la pureza de mi Doctrina, practicada y predicada también con pureza y
verdad. 06-155.37 Todo aquel que ha tenido la dicha de recibir en su corazón mi palabra
en su original pureza, ese, ya nunca se ha desviado del camino; mas ¡Ay de los
que la han recibido mezclada con las impurezas humanas! Esos, cuando han llegado
a descubrir aquella imperfección, le han vuelto la espalda y se han mofado de
lo que antes tuvieron por verdad absoluta. 06-155.38 Mirad a esos grandes pueblos de la Tierra, dominados por el egoísmo
que es la negación de mi Doctrina, miradlos hundidos en el materialismo,
viviendo tan sólo para el mundo y desoyendo todo llamado espiritual. Os digo
que también ellos conocieron mi enseñanza; pero faltó que quienes entregaron
mi simiente hubieran dado testimonio de aquella verdad, con su vida y con el
ejemplo de sus obras, como lo hicieron aquellos discípulos del Señor y también
algunos otros que les imitaron después, entregando con su vida la verdad de la
Doctrina. 06-155.39 ¿Cómo es posible, os preguntáis algunas veces, que habiendo sido
sembrado este mundo con la palabra del Redentor y regado con su sangre y la de
los que le siguieron, haya hombres y pueblos que no conserven algo de aquella
enseñanza? 06-155.40 A lo cual Yo os digo que en estos tiempos han faltado apóstoles de la
verdad, que demuestren con sus obras de amor los errores de los hombres y
prueben la verdad contenida en la enseñanza divina. 06-155.41 De la práctica de mi Doctrina, que sólo os enseña el amor, la
caridad, el respeto, la justicia y la paz, se pasó al culto idólatra, al
materialismo, al fanatismo religioso, a la profanación, y la humanidad al
sentir en todo ello un alejamiento de la verdad, buscó su liberación. 06-155.42 Hoy, no solo se han alejado muchos del cumplimiento de mi Doctrina,
sino que la han atacado y están tratando de borrar del corazón de los hombres
hasta los últimos restos de ella. No saben que Yo estoy dispuesto a
sorprenderlos utilizando aquella palabra a la que nadie puede resistir, con
aquella voz que hacía temblar a reyes y señores y que hizo caer tronos e
imperios. Mas es menester que antes quede arrancada de raíz toda planta que no
hay sido sembrada por Mí, para que mi semilla divina vuelva a caer en tierras
preparadas. 06-155.43 Discípulos: id al fondo de toda esta lección para que seáis de los
que veléis y oréis en los tiempos de prueba. 06-155.44 Nada perturba en este instante vuestra paz. Nada altera el
recogimiento con que habéis logrado vuestra elevación. 06-155.45 Siempre que recibáis al Maestro en esta forma, sentiréis cómo se
disipan las tristezas que a veces llenan de niebla vuestro corazón. 06-155.46 Grande es mi caridad, porque también grandes son vuestros
sufrimientos, pero no digáis que los tiempos han cambiado y que ellos os han
traído el dolor, porque los tiempos no cambian, son los hombres los que se
modifican. 06-155.47 Se ha transformado vuestra vida a causa de la ciencia, de las nuevas
leyes, ideas y costumbres. Si vuestro espíritu se sujetara siempre a la
espiritualidad, no sufriría la contaminación del materialismo que le rodea,
pero él muchas veces se deja arrastrar por las influencias del mundo y en la
culminación del materialismo viene a vosotros mi divina luz que os pregunta: ¿Qué
cambios habéis observado en la Naturaleza que os rodea? Ninguno, pero id más
allá de las formas materiales y veréis la evolución espiritual y mental de la
humanidad. 06-155.48 Es densa la oscuridad que os envuelve, y el espíritu necesita
libertad; esa libertad viene a dársela mi palabra que hará el prodigio de que
el espíritu se reconcilie con la materia al comprender que ambos están unidos
por una sola Ley. Entonces obrarán materia y espíritu de acuerdo con la
conciencia, la que os revelará quiénes sois y a donde vais. 06-155.49 Vuestras obras nacerán de acuerdo con vuestro modo de pensar y si el
pensamiento se ilumina con la inspiración del espíritu y éste escucha la voz
de la conciencia, vuestras obras serán perfectas, ya que el espíritu es
perfecto en cuanto a su procedencia. 06-155.50 Siempre os diré: tomad de las satisfacciones que vuestro mundo os
pueda proporcionar, pero tomadlas bajo mi Ley, y seréis perfectos. 06-155.51 Oís con frecuencia el reclamo de la conciencia y es porque no habéis
armonizado materia y espíritu, con la Ley dada por Mí. 06-155.52 Muchas veces seguís pecando porque creéis que no tenéis perdón;
creencia ignorante, porque mi corazón es una puerta eternamente abierta para el
arrepentido. 06-155.53 ¿Acaso no vive dentro de vosotros la esperanza que os anima para
aguardar un mañana mejor? No os dejéis invadir por la melancolía y la
desesperación, pensad en mi amor que siempre es con vosotros. Buscad en Mí la
respuesta a vuestras dudas, y pronto os sentiréis iluminados por una nueva
revelación, la luz de la fe y de la esperanza se encenderán muy dentro de
vuestro espíritu. Entonces seréis baluarte de los débiles. 06-155.54 Años de hambre se acercan, mas si os amáis como hermanos, se obrará
nuevamente el milagro del Primer Tiempo y el maná descenderá sobre vosotros. 06-155.55 Yo he venido a desatar la lengua de los hombres en este tiempo, para
que me reconozcan por un solo idioma: el espiritual, el del amor. Cumplida
quedará entonces la profecía de Isaías cuando dijo: las lenguas se desatarán
porque lenguas de fuego vendrán a desatarlas. 06-155.56 Manifestad mi caridad, hablad de mi Obra, no os detengáis ante el
sacrificio. Haced uso de vuestras armas de amor, caridad, nobleza y templanza y
si os enfrentáis con fe y valor a la lucha, no tardaréis en obtener la
victoria. Mas analizad mi palabra, para que no sintáis que mi Doctrina os
obliga a cumplir, porque Yo sólo os invito a escucharme y una vez que me hayáis
comprendido, que se levante a cumplir aquel que lo haga por amor, por convicción,
por voluntad propia; mi deber de Padre es mostrar siempre el camino de salvación
a mis hijos. 06-155.57 Ved, amados míos, cómo en esta enseñanza sencilla tenéis la forma
de conocer y comprender la caridad de vuestro Padre. Yo también vengo a buscar
la sencillez y pureza de vuestro corazón para manifestarme a vosotros en
plenitud. 06-155.58 Ahora que es el tiempo de mi comunicación, me estoy manifestando en
todos los portavoces, dando por su conducto órdenes y enseñanzas. ¿Quién
puede atreverse a negar que Yo me comunique por éste o por aquél? ¿Quién es
aquel que conoce de verdad mi esencia? Amaos y respetaos unos a otros, para que
vuestra obra tenga mérito en los cielos. Es también mi voluntad que mi palabra
sea impresa para que la conozcan las generaciones venideras. 06-155.59 Para que vosotros seáis reconocidos por vuestros hermanos, tenéis
que procurar que vuestros actos los guíe siempre el amor. Sed sensibles al
dolor ajeno, apartad con la potestad que os he dado, las malas influencias que
perturben la salud de vuestros hermanos y seréis conocidos por ellos como
hombres de poder espiritual. Oíd mi parábola. P
A R A B O L A . 06-155.60 "Iba por un camino un anciano avanzando lenta y trabajosamente.
Pronto fue alcanzado por dos jóvenes que alegremente marchaban por el mismo
sendero, los cuales le dijeron: Buen anciano ¿Aún está muy lejos vuestra
meta? A lo que el anciano contéstoles: La meta está distante, aún es largo el
camino y hay que andarlo despacio para no desfallecer. Creo, aunque estoy
cansado, llegar con el último esfuerzo. 06-155.61 Aquellos jóvenes, después de escucharlo, continuaron rápidamente su
jornada, olvidando las palabras del anciano y juzgando irónicamente el
optimismo de aquel viejo caminante que esperaba llegar al final del camino,
cuando, según ellos, estaba próximo a caer. 06-155.62 El
anciano siguió caminado y aquellos mancebos que tan pronto se habían alejado
de él, fueron sorprendidos luego por la sed, el hambre y la fatiga, cayendo al
fin vencidos por el cansancio. Dormían profundamente cuando fueron alcanzados
por el anciano, quien despertándoles dulcemente les dijo: Mancebos, que en
vuestra juventud habéis sentido cansancio, no toméis con paso vertiginoso este
camino que es tan largo, vayamos paso a paso y os aseguro que llegaremos. Pero
aquellos despertando, contestaron: Dejadnos que hemos agotado el último
esfuerzo y no podemos continuar, vos tenéis báculo y podéis seguir, nosotros
no lo tenemos. 06-155.63 El anciano, incomprendido, al contemplarlos así, les ofreció un
trozo de pan con lo cual los reanimó, acercó un poco de agua a sus labios y
les calmó la sed. Los ayudó a levantarse, les acompañó en la jornada y
encendió su fe hasta hacerlos llegar por fin a la meta". 06-155.64 Analizad y estudiad, discípulos amados, porque tendréis que ser guías
de la humanidad. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 156 06-156.01 Sean bienvenidos los discípulos que en pos de la sabiduría llegan
ante el Maestro. Heme aquí, hijos míos, una vez más entre vosotros, porque
contemplo que sois el discípulo ávido de enseñanza. Consideráis que aún no
estáis preparados para entregar mi palabra a vuestros hermanos y acudís a oír
a Aquél que todo lo sabe. Mañana ya estaréis doctrinados y seréis maestros. 06-156.02 Me pedís mi gracia para poder comprender mi palabra y Yo os la
concedo. Más reconoced que os estoy hablando en este tiempo con absoluta
claridad. 06-156.03 Tomad mi palabra y alimentaos con ella porque vengo a fortalecer a
vuestro espíritu. 06-156.04 Mis lecciones siempre son distintas, mas tienen la misma esencia, el
mismo amor. Siempre principio hablándoos con amor y concluyo desbordándome en
caridad. Entre esas dos virtudes está encerrada mi Ley. De esa fuente tomad la
fuerza y la luz, esa es mi voluntad que os manifiesto, no como orden, porque el
Maestro, siendo sabiduría infinita, os pide que comprendáis y cumpláis por
vuestra propia voluntad. 06-156.05 Os he concedido libre albedrío y sólo vengo a señalaros el camino
por el cual debéis transitar. Y siempre os diré que ese camino es de perfección;
camino cuyo fin no está en la muerte corporal, sino que se prolonga más allá
de esta vida, de la cual subsistirá vuestro espíritu. 06-156.06 Yo os he dicho: que cuando cumpláis vuestra misión en este mundo, os
prometo la dicha en el más allá y ya no volveréis a mancharos con el fango y
las pasiones de la materia. 06-156.07 No sabéis cuantas etapas tendréis que vivir aún en este planeta. Si
encuentro justo que volváis a encarnaros, tendréis que venir en nueva materia,
pero trayendo mayor evolución en el espíritu, el cual no se rebelará a la
voluntad divina; y continuaréis vuestra labor en bien de vuestros hermanos:
Seguiréis elevándoos y perfeccionándoos, plenos de confianza y esperanza en
mi justicia. 06-156.08 Tendréis que ser fuertes para resistir peligros y tentaciones y ante
vuestro ejemplo y pruebas de fortaleza, os llamarán los iluminados y escogidos
del Señor, porque en vuestros pasos os ayudará el mundo espiritual de luz, que
velará por vosotros en todo instante; caminado juntos y bajo mi voluntad, haréis
que se cumpla mi palabra profética. 06-156.09 Seguid trabajando, aun cuando el fruto de vuestra lucha no lo vean los
ojos de vuestro cuerpo, acaso lo veréis en espíritu o a través de nueva
envoltura. 06-156.10 Esa será la labor de la humanidad del mañana, en que cada uno
trabajará por el bien de todos y las naciones lucharán por la paz del mundo. 06-156.11 En este tiempo se iniciará la lucha de ideas y credos. Será tiempo
de controversias y discusiones en el cual los intelectuales de este mundo pondrán
a prueba vuestro saber. 06-156.12 Se discutirán las diversas interpretaciones que se han dado a mi
palabra del Segundo Tiempo y de todo cuanto he dicho por medio de mis
iluminados. Entonces, se descorrerá el velo de muchos misterios y la hipocresía
de muchos será abatida por la verdad de mi Enseñanza. 06-156.13 Mi divino deseo es que los hombres a través de sus doctrinas lleguen
a comprenderse, dando así un paso hacia la unificación espiritual. 06-156.14 Preparaos para este tiempo, y entonces persuadiréis con palabra
humilde y sencilla a sabios y entendidos, porque me bastará vuestra elevación
para inspiraros mi sabiduría, que brotará inagotable por vuestra boca. Seguid
el camino trazado por vuestro Señor. 06-156.15 Veo que estáis padeciendo a causa de la aflicción que os proporciona
el mundo y también porque habéis venido siguiéndome por un camino de humildad
y caridad. 06-156.16 No lloréis por vosotros, porque en verdad vuestro espíritu se está
purificando. Llorad por los que aún viven aferrados a los placeres del mundo y
siguen cautivos de la materia. No penséis que Yo gozo con vuestras penas,
porque eso sería tanto como negar la virtud de vuestro Padre, que es la del
amor. Observad que Yo vengo a vosotros, precisamente para acortar vuestros días
de aflicción y lograr que vuestros dolores se atenúen. Os aconsejo que
perseveréis en el bien, porque más vale que ahora estéis padeciendo por obrar
bien, que si os dedicáis en hacer el mal. 06-156.17 Por sobre vuestros sufrimientos Yo os haré sentir mi paz, esa gracia
divina, que no consiguen gozar los poderosos, a pesar de todos sus caudales. 06-156.18 Os he enseñado a sanar a los enfermos del cuerpo y del espíritu;
quien con tal virtud cumpliera y llegara a su vez a sentirse enfermo, sentirá a
la cabecera de su lecho, la presencia del Doctor de los doctores. Aprended a
sentir mi compañía así como la del mundo espiritual, para que nunca os sintáis
en la soledad; para que el huérfano no se sienta sin protección; para que la
viuda no se sienta sola o desamparada, para que el hombre o la mujer
abandonados, no sientan un vacío en el espíritu y que los que no han conocido
el amor en la Tierra, sientan en su corazón el amor de su Padre Celestial. 06-156.19 Amad a vuestros semejantes, servidles, dedicadles aunque sólo sea una
parte de vuestro tiempo, porque así lograréis que vuestro espíritu cumpla con
su misión. Entonces lograréis imitar en vuestra vida las lecciones del Divino
Maestro, el que olvidando sus padecimientos y sus amarguras, sólo dedico se a
bendecir y a derramar el consuelo de su enseñanza a cada uno de sus pasos. 06-156.20 Pueblo: ahora que me tenéis bajo esta forma; vibrad de gozo al
escuchar mi palabra. 06-156.21 Recreaos los pobres, los que nunca habéis poseído nada, los
enfermos, los parias, los que han tenido hambre y sed de justicia, los tristes,
los oprimidos; llenad de esperanza vuestro corazón, porque en verdad os digo
que esa esperanza no se verá defraudada. Comprended que la hora de justicia ha
llegado y que todos los que han sufrido con paciencia su restitución, los que
han sabido apurar con mansedumbre su cáliz y han soportado con amor sus
pruebas, todos ellos recibirán su galardón. 06-156.22 Revelaciones, conocimiento, pan, llaves del trabajo y bálsamo, todo
eso y más les ha sido dado a los que han sabido esperar la hora de mi vuelta. 06-156.23 Discípulos, multiplicaos para que mi paz y mi luz se extiendan por
todo el orbe. Mi mensaje no está dirigido a determinadas criaturas
exclusivamente, viene dirigido a todos mis hijos. Bienaventurados sean los que
lo reciban y todos los que lo esperen. 06-156.24 Sois párvulos ante las enseñanzas del Padre y es por eso que aún no
vivís de acuerdo con la perfección de la vida espiritual. Todavía no habéis
alcanzado la plenitud de la vida verdadera y para ayudaros ha sido menester que
vuestro Señor descienda para auxiliaros, para que con su socorro logréis
conocer todo lo que no sabéis, lo que no habéis comprendido y lo que habíais
olvidado. 06-156.25 Cristo es y debe ser vuestro modelo, para eso vine a hacerme hombre en
aquel tiempo. ¿Cuál fue la manifestación que Jesús entregó a la humanidad?
Su amor infinito, su divina sabiduría, su misericordia sin límites y su poder. 06-156.26 Yo os dije: Imitadme y llegaréis a hacer las mismas obras que Yo
hago; si vine como Maestro, debíais de comprender que no fue para enseñaros
lecciones imposibles o que estuvieran fuera del alcance del entendimiento de los
hombres. 06-156.27 Comprended entonces que, cuando hagáis obras semejantes a aquellas
que Jesús os enseñó, habréis alcanzado la plenitud de la vida, de la que os
hablé anteriormente. 06-156.28 Cuántos hombres, por el saber que han alcanzado, creen poseer la
grandeza espiritual y no son para Mí más que unos niños estacionados en su
camino de evolución; porque deben de considerar que no es tan sólo el
desarrollo de su mente por la que pueden lograr la elevación de su espíritu,
sino que debe ser por el desarrollo del conjunto de su ser y hay muchos dones en
el hombre que es necesario desarrollar, para lograr alcanzar la plenitud. 06-156.29 Por eso es que instituí, como una de mis leyes de amor y de justicia,
la reencarnación del espíritu, para concederle un camino más extenso, que le
brinde todas las oportunidades necesarias para lograr su perfeccionamiento. Cada
existencia es una breve lección, porque de otra manera sería muy corta la
oportunidad de un hombre para abarcar en ella el cumplimiento de toda mi Ley;
pero es necesario que conozcáis el sentido de esta vida, para que toméis de
ella su esencia y alcancéis su armonía, que es la base de la perfección
humana, para que podáis pasar a un plano superior, hasta llegar a la vida
espiritual, donde tengo guardadas para vosotros tantas lecciones que debo enseñaros
y tantas revelaciones que aún debo haceros. 06-156.30 Nunca han marchado todos los seres aquí en el mundo en el mismo nivel
espiritual; junto a hombres de una gran elevación, han convivido otros en gran
retraso. Debo advertiros que este tiempo tampoco será el único en el que
puedan surgir hombres de un espíritu muy elevado. 06-156.31 En todos los tiempos, aun en los más remotos de la historia de la
humanidad, habéis tenido ejemplos de hombres de espíritu elevado. ¿Cómo podríais
explicaros que desde los primeros tiempos ya hubiese hombres de espíritu
evolucionado, si antes no hubiesen pasado por reencarnaciones sucesivas que les
ayudaron a elevarse? 06-156.32 Es que el espíritu no nace al mismo tiempo que la envoltura, ni el
principio de la humanidad coinciden con el del espíritu. En verdad os digo que
no existe un sólo espíritu que haya venido al mundo sin antes haber existido
en el más allá. Y ¿Quién de vosotros puede medir o conocer el tiempo que
haya vivido en otras moradas antes de haber venido a morar la Tierra? 06-156.33 En otros mundos, también gozan los espíritus de libre albedrío y
pecan y se desvían, o perseveran en el bien y así logran elevarse, igual que
como lo hacéis vosotros en la Tierra; mas llegado el instante marcado, los que
están destinados a venir a este mundo, descienden a él unos para cumplir una
noble misión, otros para expiar su restitución; mas según ellos quieran ver
esta Tierra, así se les presentará como un paraíso para algunos o como un
infierno para otros. Por eso es que, cuando ellos comprenden la misericordia de
su Padre, sólo ven una vida maravillosa sembrada de bendiciones y enseñanzas
para el espíritu, un camino que los acerca a la Tierra Prometida. 06-156.34 Unos se van de este mundo deseando retornar, otros lo hacen con el
temor de tener que volver, y es que vuestro ser aún no ha llegado a comprender
la armonía en la que debéis vivir con el Señor. 06-156.35 Ya os he revelado que mi pueblo se encuentra diseminado por toda la
Tierra, es decir que la simiente espiritualista se encuentra diseminada en toda
la redondez de la Tierra. 06-156.36 Hoy estáis desunidos y hasta llegáis a desconoceros unos y otros,
por verdaderas pequeñeces; mas cuando las doctrinas materialistas lleguen a
amenazar con invadiros a todos, entonces será cuando llegaréis a identificaros
todos los que pensáis y sintáis con el espíritu. Para cuando ese tiempo
llegue, Yo os daré una señal para que podáis reconoceros, algo que todos podáis
llegar a ver y oír en la misma forma. Así, cuando deis testimonio unos a
otros, os maravillaréis y diréis: Es el Señor quien nos ha visitado. 06-156.37 Entended que vuestros hermanos espiritualistas, no sólo se encuentran
habitando esta nación sino que también se encuentran en otros pueblos,
comarcas y naciones. Sabed que debéis prepararos para alcanzar la mayor
limpidez en vuestra vida para que deis testimonio verdadero, de todo lo que aquí
escuchasteis y recibisteis. Yo estoy tocando a todos los espíritus, para que
llegada la hora, sepan entregaros un fiel y completo testimonio de todo lo que
ellos a su vez hayan recibido, y para que estén preparados para escucharos con
amor. 06-156.38 No serán fuerzas humanas las que muevan en la Tierra a este pueblo
cuando se una, él será espiritualmente uno solo, sin buscar para ello una
ciudad especial, ni existirá un gobierno espiritual que rija el mundo. 06-156.39 Una luz superior le guiará y le inspirará entre diversas ideologías,
doctrinas, tendencias, religiones, credos y sectas, y entonces, la humanidad que
hasta hoy ha vivido sumergida en el más completo materialismo, se asombrará al
llegar a contemplar la aparición de este pueblo doctrinado. 06-156.40 Mi pueblo en los tiempos pasados, no hizo obras que lo acercaran a la
perfecta unión con su Creador, más bien cayó en la profanación y en la
desobediencia; sin embargo, Yo no lo exterminé, porque mi justicia de amor
quiso conservarlo y multiplicarlo sobre la Tierra, a fin de que se purificase de
sus faltas pasadas y desempeñase ya con mayor luz en el espíritu, la misión
que desde los primeros tiempos se le ha encomendado, que es la de llevar a sus
hermanos el mensaje divino, la de abrir brecha espiritual a los demás pueblos y
de enseñar con sus obras y ejemplos, cómo se respeta y se cumple la Ley divina
del Padre. 06-156.41 Comprended que si os he enviado al mundo, ha sido para la bendición
de los hombres. Orad y velad, para que lleguéis a estar preparados en esa hora,
en la que todos estaréis unidos en espíritu, en pensamiento y en obras, aun
cuando materialmente os encontréis distantes unos de otros. Sólo con la
Espiritualidad, llegaréis a poder combatir y vencer al dragón del
materialismo, que avanza paso a paso devorando pueblos y sembrando el dolor y la
desolación. 06-156.42 En esta Era os digo: Benditos seáis vosotros que habéis sido
predestinados para recibirme en este tiempo y oír mi palabra. Yo os he
preparado y mi luz ha bañado vuestro espíritu, por eso seréis fuertes y aun
cuando viniesen sobre vosotros grandes pruebas, no os dejaréis vencer. Cuando
estéis ya en el valle espiritual, conoceréis cuán grande ha sido el
privilegio que habéis tenido y os sentiréis dichosos. 06-156.43 Cuando escuchasteis mi palabra por primera vez, sentisteis que era yo
quien os hablaba y meditando en vuestras obras, pensasteis que no estabais
limpios, que debíais haceros dignos, y comenzasteis una vida nueva y en cada día
os perfeccionabais; mas cuán difícil es para vosotros perseverar en ese propósito.
Llegáis muchas veces al sacrificio, sin que Yo os lo haya pedido, y os cansáis
pronto; Yo os digo que me complace que toméis con paciencia el camino, ¿Cómo
queréis perfeccionaros en corto tiempo, si es tan grande la obra que vais a
emprender? 06-156.44 Me amáis y ésta es vuestra base; me presentáis vuestra fe y aún así,
cuando las pruebas llegan a vosotros, me decís: Maestro, siempre encuentro obstáculos
para cumplir tus leyes; la incredulidad de los míos me hace debilitar, la
tentación se interpone a cada instante para hacerme caer y aun yo mismo he
quebrantado mi propósito. Yo os digo: en medio de esta lucha tenéis que
trabajar, esos obstáculos que encontráis son pruebas para vuestra fe y con
ellas, el espíritu se irá acrisolando. Confiad en vosotros mismos, comprended
que lleváis mi Espíritu y habéis sido preparados para participar en esta gran
batalla. 06-156.45 Apenas estáis dando los primeros pasos y aun cuando os he llamado a
unos guías, a otros portavoces, todos tenéis que prepararos para llegar a
conocer vuestro cargo y saber desempeñarlo, mas no desconozco vuestros méritos,
habéis dado a mi causa el primer lugar en vuestro corazón y vuestro mayor
anhelo es seguirme. Yo, como Padre, os he guiado, os he conducido y he abierto
mi corazón, para que en él leáis mi amor y mi caridad. 06-156.46 Mi paciencia no tiene límites, os he concedido tres eras e
innumerables reencarnaciones para que alcancéis vuestra elevación espiritual y
aún en este tiempo he venido a hablaros, sin contemplar la incredulidad y el
materialismo humano. Estáis en el Tercer Tiempo de las manifestaciones
espirituales y si sabéis aprovechar vuestros dones, contemplaréis la potestad
de vuestro espíritu y sabréis que Yo siempre he querido hacer de vosotros
seres superiores capaces de llevar a cabo grandes obras. Todo lo he dispuesto
para que os rijáis por mi Ley de amor y la respetéis. A la diestra de cada
labriego está un ángel guardián y cuando esos seres se han comunicado con
vosotros os han manifestado su humildad, su obediencia, ellos os han acompañado
en la jornada y con vosotros han sufrido las asperezas del camino. Oídlos,
porque en su palabra llena de luz, encontraréis la explicación de mis
revelaciones. Después del año de 1950, recordaréis el ejemplo de esos seres
virtuosos, los cuales no serán alejados de vosotros, sino que seguirán
inspirando a vuestro espíritu y protegiendo a la humanidad. 06-156.47 Preparaos, para que no atribuyáis imperfección a mi palabra. Conoced
su esencia; si el portavoz del cual me sirvo no estuviere preparado, si su espíritu
no estuviese atento a mis dictados, la palabra que brote de sus labios, no
reflejará mi perfección. Entonces, penetrad en el verdadero sentido de ella y
sabréis lo que he querido expresar. No me atribuyáis a Mí las imperfecciones,
comprended que Yo soy vuestro Dios que soy Perfecto. 06-156.48 Levantaos llenos de celo y defended mi causa, todo lo que encontréis
fuera de la Ley en las prácticas de los labriegos, corregidlo con amor y
justicia. 06-156.49 Recibo de vuestra simiente la que encierra verdad y limpidez, y la que
no ha llegado a la madurez, la dejo en vuestras manos para que la sigáis
cultivando y corrigiendo. 06-156.50 Mas venid a Mí, hijos míos, Yo os recibo. Sois el caminante cansado
que ha errado por distintos caminos y ahora después de grandes pruebas y
desengaños, buscáis mi bendición y mi apoyo. Habéis llegado bendiciéndome y
dándome gracias por haber encontrado el descanso, y el Maestro os dice: Yo os
lleno de gracia, y es mi voluntad que recobréis fuerza, que os llenéis de
valor, porque después de que os extasiéis oyendo mis enseñanzas, vais a
prepararos para hacer frente a una lucha que se aproxima para todos los hombres
y particularmente para el pueblo de Israel. Reconoced que formáis parte de ese
pueblo, cuyos cargos han sido muy grandes en todos los tiempos. Entre vosotros
están los profetas, los intérpretes de mi palabra, los sabios. 06-156.51 Habéis sido formados con perfección. Vuestro espíritu ha sido
iluminado para que conozcáis la grandeza de mi creación, para que estudiando
su parte espiritual, comprendáis que sois semejantes a Mí y conociendo la
Naturaleza material, podéis serviros de ella, porque ha sido puesta por Mí
como una sierva humilde ante el hombre. ¿Cuándo llegaréis a conocerla y
dominarla? ¿Cuándo seréis tan dignos que podáis ordenar a un elemento que se
detenga o cambie, en beneficio de vuestros hermanos? Cierto es que ellos
obedecen a leyes dictadas con justicia y amor, mas vosotros tenéis potestad y
Yo os he dicho que cuando os espiritualicéis, podréis detener en mi nombre las
enfermedades, la inclemencia del tiempo, el rigor de las calamidades y el
pecado. Todo podréis hacerlo si tenéis fe. Llegará el momento en que todo espíritu
se conmueva y toda inteligencia despierte, y al buscar la fuente de donde
procede la luz y la perfección, me encontrarán a Mí. | ||||||