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TOMO 6 |
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ENSEÑANZA Nº 143 06-143.01 Estoy fortaleciendo a vuestro espíritu para que resista la lucha que se avecina, porque grande será la batalla de ideas, doctrinas y creencias. En verdad os digo, que cuando se desate la persecución en contra de los espiritualistas, surgirán nuevos apóstoles llenos de fe y de valor. Ellos serán los que proclamen que en verdad he estado con vosotros en este tiempo y serán precursores y profetas en sus pueblos. De entre ellos surgirán los que escriban mis inspiraciones, los que analicen mi Doctrina y los que contemplen visiones espirituales. 06-143.02 En este tiempo me manifestaré lo mismo en los hombres que en las mujeres, en los jóvenes que en los niños y en los ancianos. 06-143.03 Todo el mundo recibirá revelaciones, manifestaciones y mirajes, porque escrito está que todo ojo me verá. 06-143.04 Me he presentado en donde trabaja el hombre de ciencia y le ha asombrado mi presencia. He sorprendido a los ejercitos en medio del combate, deteniendo su avance por medio de los elementos. Me he manifestado derramando mi caridad en los hogares desolados donde no había pan; ha llegado a las puertas de las casas un mancebo llevando en sus manos una torta de pan y se han preguntado los hombres y las mujeres: ¿Quién será? 06-143.05 Estudiad mi Obra, discípulos, porque tendréis que ser fuertes para que, cuando todos los elementos visibles e invisibles se hayan desencadenado, déis testimonio de mi Doctrina de amor. Siete dones os confié en este tiempo para el desarrollo de vuestro espíritu y para el cumplimiento de vuestra misión, helos aquí: Guía, piedra fundamental, portavoz, facultad, vidente, plumas de oro y columna. Mas no es la primera vez que Yo concedo estos dones al pueblo de Israel; también cuando cruzásteis el desierto en pos de la Tierra de Promisión, os entregué esos mismos dones. Moisés fue guía y a la vez trasmitió mi palabra y expresó mi voluntad al pueblo; en sus manos puse la piedra fundamental de mi Ley que es el cimiento que debéis levantar en vuestro corazón. La tribu de Judá fué la columna fuerte que sostuvo el valor y el ánimo de las multitudes. La tribu de Leví fué la legión de los labriegos espirituales que estuvieron facultados por Mí para que mantuvieran encendida la fe en el Señor. La historia, la profecía y la revelación, fueron escritas por manos predestinadas para ello y bajo mi inspiración los profetas contemplaron el futuro con los ojos del espíritu. 06-143.06 No hay nuevos dones en este tiempo para vuestro espíritu, todo lo lleváis en vosotros desde el instante en que brotásteis de Mí. 06-143.07 Se acercan los días en que os revele las grandes enseñanzas que no conocíais, porque no serán los hombres quienes os las revelen. Cierto es que en el seno de toda religión se encuentran enviados mios, pero no serán ellos los que abran mi arcano, menos podrán ser los que, sin estar destinados para esa misión, la han tomado por su propia voluntad. A los que Yo he enviado para este servicio, tienen la sabiduría por inspiración; los que no son mis siervos, han tomado el conocimiento de los libros. Mientras unos oran y aman, otros leen y estudian, mas nunca alcanzará la mente la elevación del espíritu. Los primeros cuando hablan, persuaden, conmueven, acarician y sanan. Los segundos, sorprenden, admiran, pero no consuelan ni salvan. 06-143.08 Sed humildes, discípulos, trabajad sin esperar recompensa. Gozad amando sabiendo que sois amados por vuestro Padre Celestial. No imaginéis vuestro galardón porque él no podrá ser conocido jamás por vuestra mente. 06-143.09 Nuevamente os digo: ¡Preparáos! No sabéis si en el presente año venga a sorprenderos con grandes revelaciones. La luz del Sexto Sello os ilumina en este tiempo y justo es que sepáis el contenido de ese misterio. Yo esclareceré estas lecciones por medio de mis portavoces. 06-143.10 Juan, mi apóstol, oyó y escribió lo que vió en mirajes, sin llegar a comprenderlos. La mano bendita de aquel profeta dejó escritas en sentido figurado mis promesas y revelaciones. Y en este tiempo, vengo a daros explicación de aquellas palabras e inspiraciones, porque sólo Yo puedo hacerlo. Mas para que yo os trasmita esta luz y vosotros comprendáis esta palabra, purificáos, velad y orad. 06-143.11 En verdad os digo que si hasta ahora no habéis escuchado mayores enseñanzas, es porque os ha faltado elevación y limpidez. Hacéos dignos de recibir en vuestro corazón las páginas que encierra este libro de los Siete Sellos, amándoos los unos a los otros. 06-143.12 Vengo a mis hijos para enseñaros la virtud, para que vuestro espíritu sea fuerte y podáis vencer las tentaciones que son tendencias de vuestro cuerpo. Abrid vuestros ojos espirituales y contemplad lo mucho que tengo en mi arcano para vosotros. 06-143.13 Voy cincelando vuestros corazones con mi palabra, para que forméis parte del templo de mi Espíritu Santo. 06-143.14 Pueblo amado: El Maestro os entrega la enseñanza y en su esencia está la luz que ilumina a vuestro espíritu. 06-143.15 Os eleváis a Mí en vuestra oración porque sabéis que através de ella sois escuchados por vuestro Padre, quien os da la fuerza y os ayuda cual cirineo a llevar vuestra cruz. 06-143.16 En mi palabra hallaréis el escudo y el arma luminosa para que venzáis en vuestra lucha. Os estoy preparando para que con la evolución de vuestro espíritu y el desarrollo de vuestros dones estéis capacitados para enfrentaros a las pruebas. 06-143.17 Vivid alerta, pueblo amado, imitad a las vírgenes de la parábola entregada a mis discípulos en el Segundo Tiempo, estad como ellas, con vuestra lámpara encendida, para que la fe y la esperanza siempre la tengáis en Mí. En vosotros está el santuario que Yo he venido a preparar con gran amor en este Tercer Tiempo. Sois los depositarios de mi palabra y cada espíritu y corazón lo he convertido en una fuente de amor, de virtud, de bálsamo, que como aguas cristalinas serán derramadas entre la humanidad. 06-143.18 Grande es vuestro regocijo, Israel, porque habéis contemplado que cuando habéis estado preparado, el consuelo ha brotado de vosotros para el corazón afligido y los que se encontraban agobiados por el dolor, se han sentido alentados por vuestra palabra. ¡Benditos seáis los que así váis cumpliendo! Seguid luchando para entregar mi caridad a la humanidad. Yo vengo con mi palabra a daros aliento en esta lucha, vengo a enseñaros a edificar y reconstruir lo que através de los tiempos ha destruído la humanidad con su materialismo. Vuestro espíritu sabe el tiempo en que vive, va aprendiendo a vencer las pruebas que halla en su camino, porque grande es su fe y su amor para mi Obra. 06-143.19 Hijos amados: Yo os daré el galardón al final de vuestra lucha. Ahora no sabéis cuándo ni como, pero de cierto os digo, que mi palabra se cumple y Yo os he ofrecido la Tierra de Promisión, en donde alcanzaréis la gloria, el descanso y la dicha; sentiréis de lleno mi paz porque para entonces vuestro espíritu habrá triunfado. 06-143.20 He venido a mostraros nuevamente el camino que debe recorrer vuestro espíritu, en él está mi luz, las virtudes y los ideales espirituales con los que debéis caminar. He venido en este tiempo con una espada de fuego, no para dar muerte al espíritu sino para combatir las tinieblas que se han cernido a vuestro derredor. 06-143.21 ¡He aquí la potestad de mi palabra que en obras de amor manifiesto delante de vosotros! Vengo dando testimonio de mí mismo. Vengo haciendo prodigios en cada corazón, para convertiros en los hijos de la luz; porque vuestro Padre es la Luz y la sabiduría infinita. A cada uno entrego mi palabra que es ley, mas reconoced que no vengo a obligaros con mi poder a que cumpláis con ella, a que veáis en mi palabra un látigo que lastime vuestro corazón. ¿No sabéis que como Padre no quiero el dolor para mis hijos? Ved que con mi enseñanza os limpio y os sano de las heridas que me hacéis presentes y si por instantes mi palabra os juzga, es porque Yo soy la justicia perfecta y con ella vengo a preveniros del dolor que os labráis cuando os olvidáis del cumplimiento de mi Ley. 06-143.22 Quiero que seáis libres espiritualmente, mas no caigáis en el libertinaje que os inspira la materia, porque Yo os la he confiado para que sea el dócil instrumento que ayude a vuestro espíritu en su evolución, pero ha convertido en su siervo al que debía de gobernarla. Yo vengo a doctrinaros con mi palabra para que no os dejéis arrebatar por la tempestad de vuestras pasiones y sepáis dominaros. 06-143.23 Pueblo mío: amad y en cada una de vuestras obras dad testimonio de Mí. Entregad mi luz, practicad las virtudes; Yo estoy derramando en vuestro espíritu, lo estoy alimentando con el pan de vida eterna; está saboreando el fruto de la vida, está recibiendo mi sabiduría. Esta es la esencia de mi palabra. Vosotros habéis preparado vuestro corazón como un cáliz limpio y en él Yo vierto gota a gota mi sangre. 06-143.24 Comprended mi pueblo, el sentido figurado de mi palabra y con ella recreáos. 06-143.25 Vuestros ojos materiales no pueden contemplar mi faz radiante, pero si me comprendéis a través de la palabra que asimila vuestro espíritu; mi palabra es la vibración que da el ritmo a todo lo creado para que todo esté en perfecta armonía y así vuestro espíritu cederá a la fuerza de mi palabra para que lleguéis al puerto de salvación y después a la Tierra Prometida. 06-143.26 ¡He aquí mi presencia! ¡He aquí el poder de mi Espíritu hecho Ley en vosotros mismos, ley que os dice: amáos los unos a los otros! Con esta ley invisiblemente estoy unificando a todos mis hijos. Yo haré surgir de todos los corazones la flama del amor, para que todos puedan fundirse en un solo ideal. 06-143.27 Vuestro Maestro os trae el mensaje de paz y salvación que hace tanto tiempo estáis esperando. Sólo Yo con mi enseñanza puedo ayudaros a encontrar el camino que os conduzca a la mansión espiritual. 06-143.28 Escucháis mi palabra a través de unos labios humanos. 06-143.29 ¿Qué es lo que necesitáis para iniciaros en el camino de la espiritualidad? Si tenéis amor, llegaréis muy alto, y si en Mí confiáis, no tropezaréis en vuestra vida, y las facultades de curar, hablar y persuadir que hay en vosotros, se desarrollarán y todo ello será para el progreso de vuestro espíritu. 06-143.30 Todos podéis seguir mis huellas porque todos estáis preparados para ascender y llegar a Mí. ¿Quién os ha dicho que unos llegarán y otros no? 06-143.31 Yo no he creado espíritus con diferentes jerarquías, todos han sido formados de la misma manera y todos lleváis mi unción divina; mas hoy, no todos estáis limpios como cuando lo estuvisteis al ser formados, y por eso os digo que es necesario que os purifiquéis, porque quiero que lo que brote de vuestro corazón sea limpio, que obedezcáis mis inspiraciones para que vuestro trabajo sea desinteresado y vuestra lealtad se refleje en todas vuestras obras. El egoísmo o la envidia no son manifestaciones de un espíritu elevado. Cuando hayáis limpiado vuestro corazón para dar paso a la luz, entonces estaréis preparados para dar a conocer mi Obra, y será cuando podáis ser los intérpretes, videntes y profetas de la verdad. 06-143.32 Mi rayo universal está iluminando al espíritu de los hombres, purificándolos y elevándolos, porque quiero que vayáis más allá de lo humano y hagáis prodigios como Yo os he enseñado. 06-143.33 Mirad que soy benévolo y no he juzgado vuestras obras. Vengo a daros mi socorro, vengo en ayuda de los que sufren, de los que han equivocado el camino y no los sentencio porque aún pueden arrepentirse y evitar nuevas caídas. A nadie he delatado, sólo he preparado a vuestro espíritu para que os sintáis responsables de todos y cada uno de vuestros pasos, y podáis levantaros reparando faltas y edificando sobre tierra firme. 06-143.34 Sanad enfermos, por fe y por amor; desarrollad vuestras potencias para que sepáis con cuanta gracia os he preparado y no digáis que lo que hoy os pido está fuera de vuestro alcance. 06-143.35 Buscad con limpidez mi presencia, y llenos de fortaleza id por los caminos predicando el amor. Enseñad con pruebas, y demostrad que el amor puede devolver la salud a un enfermo, por ser el más poderoso de cuantos medios conoce el hombre para curar. 06-143.36 Elevad vuestro espíritu y pensad en los enfermos del mundo, a los que podéis contar por millones y sobre todos ellos derramad el bálsamo de vuestra oración. 06-143.37 Cristo no ha muerto, vive eternamente para dar vida y resurrección a los espíritus. Si habéis llegado doloridos a Mí y al salir de este recinto buscáis vuestros dolores y no los encontráis, es porque habéis sabido analizar mi palabra, habéis encontrado en ella el bálsamo que os ha devuelto la salud y la paz. 06-143.38 He venido en este tiempo a mostraros mi Ley a pesar de la incredulidad humana. Los que Yo he escogido para formar con ellos mi apostolado, al oir mi palabra han creído, y su fe es inquebrantable; mas aquellos que después de oirme se han alejado, negando que sea Yo quien se manifiesta, llevan ya en su espíritu la simiente de mi amor y tarde o temprano, tornarán a Mí. 06-143.39 Si por mi causa fuéseis desconocidos y quisieran convenceros de que estais en error, ¿Qué responderíais? 06-143.40 Me decís que me seguiréis hasta el fin; que habéis encendido en vuestro corazón una lámpara de amor y que sufriréis las más grandes pruebas dando testimonio de Mí, y Yo os doy fortaleza, porque en verdad se levantarán grandes torbellinos queriendo apagar la lámpara de vuestra fe. 06-143.41 Si mostráis como testimonio de esta verdad vuestra vida sencilla y recta, y dejáis que hable el espíritu lleno de potestad, defenderéis vuestra fe y Yo seré creído. Las armas más fuertes para vencer a vuestros enemigos son el amor, la prudencia y la justicia. Respetad la fe de vuestros hermanos, mas haced luz en su espíritu. Sed humildes y no hagáis guerra por causa de mi Doctrina. Todos dicen estar cumpliendo mis preceptos y hacen actos indignos ante Mí. Vosotros, preparáos y no prevariquéis. Por conducto vuestro hablaré a la humanidad, porque cada uno de mis escogidos deberá ser un portavoz de mi Doctrina, un emisario de buena voluntad. 06-143.42 Si queréis que vuestros hermanos me reciban, llevadme con vosotros en el santuario de vuestro corazón. Voy a dejar abierto el libro de mi verdad para que el mundo pueda leer en él. 06-143.43 Quiero dejaros preparados antes del año de 1950; quiero deciros adiós dejándoos mi paz. Es mi voluntad que os hagáis acreedores a recibir mis últimos mandatos y recomendaciones. 06-143.44 Después de ese año, en que se habrán reunido los 144,000 marcados con el fuego de mi amor; unos en materia y otros en espíritu, habrán quedado preparados y no habrá poder humano que pueda despojarlos de los dones por Mí concedidos, ni revestirlos con otras gracias. 06-143.45 Bienaventurados los que para ese tiempo se hayan espiritualizado, los que hayan permitido que su espíritu evolucione siguiendo el camino ascendente, porque ellos estarán preparados para el paso de transición que os espera y serán fuertes para hacer frente a sectas y religiones. 06-143.46 Os he dado a concer mi enseñanza que es como un río vivificador que procede de mí. Nadie podrá detener su corriente, ella ha descendido de un alto monte para fertilizar las tierras que se encuentran sedientas y hacerlas fructificar. 06-143.47 Estoy con vosotros y nada debéis temer. Mi inspiración fluye eternamente y siempre podéis alimentaros de Mí. Como aquel angel, ahora os digo: Gloria a Dios en la conciencia del hombre espiritualizado y paz en la Tierra a la humanidad, cuando ésta trabaje para construir la paz en el mundo. 06-143.48 Pueblo amado: derramo en vosotros el fuego purificador de mi palabra para que tengáis fuerza, luz y vida. Os envío mi pensamiento a través de este portavoz, sin que al pasar por él pueda mancharse. La Divinidad no se mancha al comunicarse por el cerebro humano, aunque éste no se haya espiritualizado. 06-143.49 Tengo que repetir una y otra vez mis enseñanzas, con el fin de que los postreros que continuamente llegan ante Mí, den el primer paso y desde ese momento, desde la primera lección, vayan conociendo la esencia de esta manifestación. 06-143.50 Sabed que los que se aman pueden comunicarse a través de las mayores distancias, Yo os amo y vosotros también me amáis. Para el espíritu no existen barreras, en vuestra senda tendréis muchas ocasiones de probarlo. Estáis aprendiendo a amarme y hay instantes en que tenéis destellos de haber alcanzado el amor verdadero, el cual dejo que ilumine vuestro corazón para que os dé aliento en vuestra jornada. 06-143.51 No vengo a exigiros que hagáis lo que no sabéis ó lo que no podáis, si eso hiciera sería injusto con vosotros. Si alguien conoce el grado de evolución que habéis alcanzado, ése soy Yo. Observad que no os exijo que os comuniquéis conmigo de espíritu a Espíritu sin que antes paséis por una preparación previa. Esa preparación os la he estado dando al comunicarme por medio de los portavoces, por cuyo cerebro os he hecho llegar mis lecciones. 06-143.52 Aprended a escuchar, oh párvulos, porque escuchar no es lo mismo que oir. Todos oyen, pero son muy pocos los que saben escuchar, y esa es la única forma en que se puede comprender la verdad de mis enseñanzas. 06-143.53 Sabed que esta labor de acercamiento espiritual entre el hombre y Dios, la está llevando a cabo vuestro maestro al enviaros su pensamiento para que descienda a iluminar al vuestro. Exteriormente es demasiado humilde el lenguaje que brota por los labios de los intérpretes, pero su esencia es perfecta como es vuestro Padre, que es quien os la envía. La finalidad de esta Obra está más allá de lo que imagináis y entendéis, por lo mismo debéis imaginárosla divina, grande, eterna. Ella es más que un consuelo para los afligidos, más que un bálsamo para los enfermos. Es el don supremo para el espíritu, que os dá la dicha de amar a Dios y os muestra el conocimiento de la vida verdadera. 06-143.54 Sabed que el que llega a entender y conocer algo de lo que está reservado a los que se elevan, ése, ya no podrá apartar de su espíritu aquella luz que le fue revelada. Así penetre en moradas desconocidas o retorne una y otra vez más a la Tierra, lo que un día recibió como un divino destello, surgirá a cada paso de lo más puro de su ser como presentimiento, como un dulce despertar o como un canto celestial que inundará de gozo el corazón, como un anhelo de volver a la mansión espiritual. Eso es lo que significa mi Doctrina para los espíritus que retornan a esta vida. En apariencia el espíritu olvida su pasado, pero en verdad no pierde el conocimiento de mi enseñanza. 06-143.55 A los que dudan de que es el Verbo Divino quien os habla en este instante y bajo esta forma, les digo que si no quieren darme ese nombre, si no quieren atribuir esta palabra al divino Maestro, que tomen la esencia de esta lección, que analicen cada uno de sus pensamientos, y si al meditar en lo que han escuchado llegan a la conclusión de que encierra luz y verdad para la humanidad, que la tomen como norma de sus pasos en la Tierra y con ella transformaran su vida. 06-143.56 Yo se que os estoy entregando la verdadera sabiduría, lo que los hombres crean no afecta un átomo a mi verdad, mas se hace necesario que el hombre tenga la certeza de lo que cree, de lo que sabe y de lo que ama; es por eso que en mis manifestaciones llego a veces a colocarme al nivel de la humanidad, para así lograr que me reconozcan. 06-143.57 Debo decir a los que llamo ya discípulos, que ellos tienen el deber sagrado de instruir y hacer comprender esta Doctrina a los que llamo párvulos, porque no comprenden aún lo que ven, o lo que escuchan en mis lecciones. Para ser mis discípulos no es suficiente entender, deben también sentir; por que hay muchos que entendiendo bastante de las enseñanzas que en mi palabra les he entregado, no son capaces de tender su mano hacia el que no ha logrado comprender la divina enseñanza. Dáos cuenta de que mis párvulos están necesitados muchas veces de vuestras explicaciones y de vuestra experiencia. Preparáos para que les instruyáis y veréis desarrollarse en ellos la fe y en vosotros el don de la palabra. Encenderéis la fe profunda, que también sabe de razonamientos y de comprensión. 06-143.58 No es verdad que todos seáis duros de corazón. Yo os he visto muchas veces llorar por los demás y sentir destrozado vuestro corazón ante un dolor ajeno. 06-143.59 Este tiempo se ha abierto con la comunicación de mi rayo a través de los entendimientos, los cuales fueron escogidos porque en sí llevaban esta misión; no creáis que han sido elegidos por su pureza, porque si así fuera, no habría encontrado a uno solo. 06-143.60 Saturáos de mi fortaleza divina y sentíos seguros porque estáis conmigo, mañana cuando vuestro corazón despierte al amor y sea animado por el sentimiento de la caridad, él será a cada paso con sus hermanos como Yo fuí con él. 06-143.61 Recordad aquel día que fue de luz y regocijo para la primera congregación de discípulos de esta Obra. Fue aquel primero de septiembre de 1866, cuando la luz de Elías se derramó en inspiración entre los que se reunían en torno de Roque Rojas. 06-143.62 En aquel día fueron consagrados los que habían de ser los primeros guías y los primeros portavoces. Fue día de inspiración, de revelaciones, de promesas y pactos. 06-143.63 Aquellos discípulos se sintieron espiritualmente transportados al Sinaí o al Monte Tabor, recordaron las grandes revelaciones del Primero y Segundo Tiempos. Y no se equivocaron en su presentimiento, porque la presencia espiritual de Moisés, Mi presencia y la de Elías, estaban con ellos, como estuvo en el Monte Tabor, en aquella visión contemplada por algunos de mis discípulos, manifestación que fue llamada por los hombres "la Transfiguración de Jesús". 06-143.64 En verdad os digo a vosotros que me escucháis en este día, que la presencia espiritual de Moisés, Mi presencia y la de Elías, están con vosotros, ¿Qué tuvieron los hombres del Segundo Tiempo, que no tengáis vosotros? Lo mismo hay fe en éstos, como en aquellos, como también os digo que lo mismo hay imperfección y pecado entre vosotros, como los hubo en aquel tiempo. 06-143.65 Aquí tenéis la presencia de los tres enviados: la de Moisés, la de Jesús y la de Elías. Presencia espiritual, invisible a los ojos humanos y sólo perceptible a los sentidos del espíritu. Por eso os digo: preparáos, para que gocéis de la luz que se derrama sobre vuestro espíritu en estos instantes. 06-143.66 Abrid vuestro corazón y sentid en él la presencia de Moisés; sensibilizáos y oid su voz espiritual animándoos a seguir en la jornada, lo mismo que alentaba a su pueblo en el Primer Tiempo cuando cruzaron el desierto. 06-143.67 Moisés no está inactivo en el seno del Padre, su espíritu trabaja sin cesar, haciendo escuchar en todo espíritu la voz de la Ley. El viene a deciros que seáis los verdaderos hijos de la fe, para que lleguéis a la Tierra Prometida al espíritu. 06-143.68 Pueblo: guardad en vuestro corazón la lección que habéis escuchado, para que siempre gocéis de mi presencia espiritual que os ha conducido a través del camino de la vida. 06-143.69 Orad, que Yo recibo vuestros pensamientos, y mientras dure vuestra plegaria, Yo derramaré mi bendición en la humanidad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 144 06-144.01 Elevad vuestro espíritu y traspasad los umbrales de lo material para que os comuniquéis con mi Divino Espíritu. 06-144.02 ¿Por qué queréis sujetar el espíritu a la Tierra, privándole de los deleites espirituales? No olvidéis que él pertenece a otro mundo. 06-144.03 Dejad que vuestro espíritu penetre en mi santuario para que saturándose ahí de luz, sea después el guía de vuestros pasos, el maestro y el juez interior. 06-144.04 Estas multitudes que escuchan mi palabra, han abierto sus ojos espirituales a la luz en este tiempo, porque no hubo ser humano que predicase con la limpidez, verdad y pureza con que Yo he dado mi enseñanza. En todos los tiempos los hombres han falseado mi verdad y han ocultado mi Ley a la humanidad. 06-144.05 Ahora, he visto que la Doctrina que os enseñé en el Segundo Tiempo se encuentra oculta, imperfectamente interpretada y no conforme a la evolución espiritual que tenéis ahora, sino adecuada al entendimiento de los hombres de hace muchos siglos. Mas he llegado entre vosotros y al contemplaros hambrientos, os he entregado el pan en abundancia para que os hartéis y luego déis a las multitudes que han de venir. 06-144.06 Pensad que un nuevo tiempo os espera, que mi palabra cesará y que os quedaréis solos con mi enseñanza. Entonces, si sabéis prepararos, sabréis hablar de Mí; mas si sabéis y caéis en tentación, si adulteráis mi palabra o no la interpretáis debidamente, entonces mi lección en vuestros labios no será sustento para vuestros hermanos. 06-144.07 Aún es tiempo de que oréis y os preparéis para vuestro cumplimiento. No esperéis que mi justicia os toque, no esperéis que el dolor y la guerra os azoten como aquellas naciones hermanas vuestras que están ensangrentando los campos y dejando desolados los hogares. Sostened con la oración a vuestra nación y no queráis verla destruída como lo fue Jerusalén. Cultivad con vuestras obras un jardín en el que las flores sean de perdón, de amor, de oración y caridad. Ese jardín comenzará en vuestro corazón y terminará en vuestro espíritu. Dedicad unos instantes del día a la meditación, dejad que se eleve vuestro espíritu para que mi inspiración llegue a vosotros. Mirad que no tenéis libros en vuestras manos y sólo por medio de esa inspiración podréis percibir la luz de este tiempo. Pensad que llegará el momento en que tendréis que dar testimonio de mi verdad y necesitaréis recurrir al libro que está en vuestro corazón. Aprended a leer en ese libro invisible para que no se turbe vuestra mente, sabed penetrar en vosotros mismos para que la voz de vuestro espíritu pueda brotar por vuestros labios. 06-144.08 Toda religión y toda secta se prepara por que presiente la proximidad de la lucha; entre ellas os encontraréis, mas debéis de estar preparados, porque buscaré vuestro entendimiento para manifestarme. 06-144.09 Hoy todavía os contemplo débiles, porque si a cambio de vuestra caridad recibís la ingratitud de vuestros hermanos, habéis llorado en silencio y me habéis dicho: "¿Esta es la cruz que habéis puesto en mis hombros?" A lo que Yo os contesto con otra pregunta: ¿Ya olvidásteis el ejemplo de Jesús entre los hombres? Cuando el mundo os hiera, no lo acuséis ante Mí, compadecéos de él; Yo cerraré vuestra herida. 06-144.10 Dejad que los hombres os contemplen pequeños, si sois humildes Yo os haré grandes de espíritu. Callad siempre que podáis, pero trabajad intensamente. Dad testimonio de Mí, que Yo también lo daré de vosotros. 06-144.11 Si vuestro espíritu experimenta la necesidad de elevarse, es porque hay instantes en que se siente extraño en este mundo, en que se siente como extranjero. Comprended que su verdadera patria, su casa, está en el más allá. 06-144.12 Las doce tribus de Israel se encuentran dispersas por el mundo, ellas se unirán en el cumplimiento de su misión aun cuando se encuentren distantes unas de otras. Escudriñan el infinito en espera de mi nueva manifestación. Mas las profecías se cumplirán y contemplarán la luz. Entre ellos están los más grandes espíritus,los entendimientos desarrollados, los corazones de gran nobleza e inspiración. Muchos de ellos vendrán entre vosotros y os sorprenderéis de su elevación a pesar de no haberme escuchado en este tiempo. No vayáis a permitir que ellos se sorprendan de vuestra escasa preparación. 06-144.13 Se avecina el tiempo en que se levanten pueblos que os sorprendan por su espiritualidad y el desarrollo de sus dones y en que surjan profetas, porque la luz de mi Santo Espíritu está sobre todo espíritu y sobre toda inteligencia para revelarle el tiempo que vive y designarle a cada quien su misión. 06-144.14 Las puertas de esta nación pronto se abrirán para dar albergue a hombres y mujeres que vendrán de naciones extranjeras; todos traerán hambre, dolor, necesidad y entre vosotros encontrarán calor, pan y consuelo. Preparad vuestro corazón para que les recibáis con amor. 06-144.15 ¡Cuántos de vosotros tendréis que penetrar en tierras extranjeras y necesitaréis que os reciban como hermanos! 06-144.16 Os dejo a todos formando un solo corazón. 06-144.17 Decid con los espíritus de luz: "Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad", tal es el canto de los ángeles. 06-144.18 Pueblo: disponeos con toda unción a escuchar mi palabra y os daréis cuenta de que ha sido una gracia que hayáis visto nuevamente la luz del Maestro. Mi inspiración se ha hecho palabra humana y viene en busca de los espíritus que estén necesitados o que se encuentren sedientos de luz. El dulce consuelo que anteriormente os fue prometido, viene en la esencia de esta palabra humilde tierna que trata de persuadiros. En ella hay aroma celestial y hace latir los corazones elevados, como latieron los de mis discípulos del Segundo Tiempo en la noche de la última cena. 06-144.19 Sed bienvenidos ante mi lección, venís por la promesa de vuestra salvación, venís por la palabra que os muestra la vida verdadera. Imitadme, amad vuestra cruz, besad la de vuestra vida, bendecid la voluntad de vuestro Padre. 06-144.20 Os digo que améis vuestra cruz, porque si al tener que llevarla a cuestas renegáis, el dolor abrirá en vuestro corazón una profunda herida. Yo sí amo mi cruz, oh pueblo, y ¿Sabéis qué es lo que llamo mi cruz? Mi cruz la constituís vosotros, oh humanidad, a quien tanto amo. 06-144.21 No debéis blasfemar en la dura caminata, cada nuevo dolor es una nueva luz en vuestro corazón, cada prueba hará brotar en vuestro ser las flores de la experiencia. Comprended que si el dolor llega hasta vosotros, es porque lo necesitábais; también debéis comprender que si la alegría llega a posesionarse de vosotros, era porque también la estábais necesitando. 06-144.22 Benditos aquellos que callan sus penas y en cambio hacen partícipes a sus hermanos de todas sus alegrías, aunque éstas sean muy pequeñas. 06-144.23 Bendito sea el que al aceptar el dolor, sabe que éste le perfecciona y que le conducirá a la cumbre, porque se ha dado cuenta de que el dolor es la herencia del hombre y que ese será el medio por el cual logrará lavarse para retornar al Padre. 06-144.24 Yo concedí al hombre todos los elementos necesarios para que con ellos construyese con obras de amor una escala que lo elevara hasta Mí. Lo he heredado con mi sabiduría y con mi amor, mas como no ha hecho buen uso de esos dones, ha venido el dolor a llenar ese vacío. 06-144.25 La cuna es el principio del hombre, el sepulcro es el final, y veo que en el lapso que une a ambos extremos, es más lo que sufrís que lo que gozáis en vuestra existencia. Lloráis al nacer, cuando vivís y finalmente al morir; Yo que vengo siguiendo vuestros pasos quiero y debo salvaros. Mi Doctrina es la voz que viene a llamaros para que encontréis el camino de la paz. En todos los tiempos mi Ley ha sido de justicia, de amor y de paz, ella os ha señalado y os ha marcado la ruta por la que podéis salvaros. 06-144.26 Muchos de los hombres de este tiempo al oir que con frecuencia se repite en mi Doctrina la palabra amor, se dirán: ¿Cuál será el amor que tanto están predicando? Mis seguidores tendrán entonces que llevar a cabo obras que expliquen y aclaren cuál es el amor que Yo os he señalado e inspirado. También en aquel tiempo me preguntaron de qué clase era el amor del que tanto les hablaba Jesús a los hombres, y estando el Maestro sentado junto a un rosal cuyas flores se encontraban secas y marchitas, las acarició con su mano mientras El predicaba, y aquellas flores revivieron bajo el influjo de su caricia, dejando a todos los que le rodeaban verdaderamente maravillados ante semejante prodigio. Así serán los corazones de los hombres cuando sepan amarse unos a otros. Los rosales volverán a florecer y las rosas secas resucitarán. 06-144.27 No todos los hombres pensarán de igual manera al recibir esta luz, porque el tiempo de evolución no es el mismo en toda la humanidad. Unos llevan más tiempo que otros en el camino de la vida, también debéis saber que todos los hombres estan retrasados en conocimiento y elevación, porque se han apartado de la senda de evolución. 06-144.28 Ha vivido mucho el hombre, pero de su vida ha sido poco lo que ha aprovechado y es que le ha dado mayor importancia a las satisfacciones materiales, despreciando la ciencia de vivir con amor y con justicia. 06-144.29 Una nueva lección he venido a dar al mundo, la cual será como un riego divino que resucite a los corazones marchitos y anime a los espíritus estacionados o enfermos. 06-144.30 Recordad que os dije: "Pedid que se os dará", y por eso venís con vuestra lista de peticiones. Mas ahora os digo que aprendáis a pedir y a recibir. Pedir con humildad y recibir con conformidad. 06-144.31 Vuestro corazón me dice: ¿Cuántas veces, Maestro, os habremos ofendido con necias e ignorantes peticiones? Mas Yo os digo que no me habéis ofendido si por ignorancia los hicísteis. 06-144.32 Por vuestra falta de conocimiento he venido a mostrarme una vez más como Maestro entre vosotros y aquí me tenéis enseñando y corrigiendo con amor a mis discípulos. 06-144.33 Hacéis bien en acudir a mi llamado, porque todos los destinos están en Mí. No es el mundo el que os dá; ni son las leyes de la Tierra las que rigen vuestro destino; vuestro libre albedrío también tiene límite, el hombre no es absoluto, Yo soy el único absoluto, en cuyo ser está todo lo creado, sin embargo, os digo que tengo sed de vuestra perfección. 06-144.34 ¿Por qué os veo caminar cabizbajos como fracasados en esta vida? Levantad la faz, tened confianza en vuestro destino, mirad siempre adelante y ahí, en el horizonte, me contemplaréis. 06-144.35 Humanidad: conoced mi Doctrina, la espiritualidad que ella imparte os hará escuchar mi voz en los instantes de soledad o de dolor, os dará fuerzas desconocidas en las horas de prueba y cuando el murmullo del mundo haya fatigado vuestra mente y sintáis tristeza en vuestro corazón, escucharéis desde el infinito el concierto celestial. Cuando salgáis de vuestro arrobamiento, preguntaréis: ¿En qué libro habré aprendido? y Yo os diré: en el libro de mi sabiduría y de mi amor. 06-144.36 Cuando ésto sea, os estaréis comunicando de espíritu a Espíritu, entonces habréis penetrado en el Templo del Señor. 06-144.37 Es menester que se eleve vuestro espíritu para que la materia sea fuerte y os ayude en la lucha. Si en verdad confiáseis en Mí, no tendríais necesiadad de llamar inutilmente a las puertas de vuestros hermanos, cuyo corazón casi siempre está cerrado a la caridad. 06-144.38 Mi Doctrina viene a forjar al espíritu, colaborad con vuestro Padre, educando en ella el corazón de vuestros hijos. 06-144.39 Hoy sois mis discípulos, mañana lo serán vuestros hijos. 06-144.40 ¡Pensad en aquellos que en su niñez pierden a su padre! 06-144.41 ¡Pensad en los que nunca supieron de la ternura de la madre! 06-144.42 Sólo el camino de mi ley podrá compensar su vacío y llevarles al puerto de su salvación. Por eso está impresa indeleblemente mi huella en todas las sendas de vuestra vida. 06-144.43 Pueblo amado: Mañana, cuando corra la voz de que estuve entre vosotros, vendrán multitudes de hombres a interrogaros, si para ese tiempo la vida en vuestro hogar es limpia y vuestro culto al Padre es el que he venido a enseñaros, ¿No creéis que esa será la mejor respuesta que déis y la mejor prueba de que oísteis mi palabra? 06-144.44 En este tiempo en que hasta el aire, la tierra y el agua, se encuentran envenenados de la maldad de los hombres, ¡Cuán pocos son los que no se contaminan por el mal o por las tinieblas! 06-144.45 ¿Quiénes de vuestros hermanos, al encontrar un pueblo que vive en la virtud y en la paz, podrán negar que el Padre ha estado doctrinándolo? Podrán venir monarcas destronados llorando su poder perdido y en el seno de ese pueblo recobrar la paz del espíritu al reconocer la falsedad de las vanidades terrenas. Vendrán ministros de sectas y religiones, los cuales, al ver la espiritualidad de esa congregación y su culto lleno de pureza, sentirán en su corazón el juicio de su propia conciencia reclamándoles sus errores. 06-144.46 Ese pueblo es el del Señor, el cual hará oir su voz sobre todos los pueblos de la Tierra, y les vencerá con la luz de la verdad, y al vencerlos, hará que formen parte de esa familia, porque todos los espíritus son hijos del pueblo de Dios. 06-144.47 Hoy sabéis a quién váis a escuchar y disponéis vuestro espíritu para recibir en él este pan celestial. Preparáis vuestro espíritu, porque el que viene a enseñaros no es un maestro humano, no es un sabio, un filósofo, ni hombre de ciencia, o rey en la Tierra, y sin embargo, es más que todo eso junto. Abierto está ante vosotros el libro que os enseña el camino de perfección. 06-144.48 Todo ésto lo saben mis discípulos, mas los postreros que apenas van llegando, se sorprenden de hallarme enmedio de esta pobreza material, y entonces es menester decirles que Yo nada tengo en la Tierra, que cuando vine a morar entre vosotros viví en la humildad, porque así os enseñé a comprender que mi Reino no es de este mundo y que lo que vengo a buscar son corazones. La corona que vísteis en mi cabeza no la puse Yo sino los hombres, y fué de espinas. 06-144.49 Venid a Mí y confiadme vuestros anhelos, confesad vuestras flaquezas y pedidme fortaleza. Aquí estoy con vosotros, no me aparto de mis hijos y os sigo donde quiera que vayáis, porque si a la prisión penetráis, ahí estoy para consolaros. Si emprendéis un largo viaje, en él tenéis mi compañía. Si enfermáis, a vuestra cabecera me tenéis como enfermero y doctor; si estáis solos os hago sentir mi presencia. 06-144.50 Vedme aquí cultivando mi semilla, soy incansable en hablaros desde el tiempo en que Elias, por labios de Roque Rojas anunció el nuevo tiempo. Muchos han abandonado la siembra y la herramienta, mas Yo sigo trabajando en mi campiña, pero si algunos creen que siempre estaré comunicándome de esta manera, están equivocados, porque ya es corto el tiempo en que aun me escucharéis en esta forma. Es menester que cese esta comunicación para que empecéis a espiritualizaros , a comunicaros directamente con mi Espíritu y podáis ver a vuestro Señor sobre la nube de vuestra elevación espiritual. 06-144.51 ¿No os preocupa la ausencia de esta palabra? ¿Acaso ya habéis almacenado lo suficiente para vosotros y para vuestros hermanos? ¿O creéis que en el día de mi partida terminará esta Obra? 06-144.52 Vengo borrando formas, ritos y tradiciones, para que os concretéis en los tiempos venideros al cumplimiento de la Ley y no hagáis lo que en los tiempos pasados que os entregásteis con todo vuestro entusiasmo a las tradiciones y festines, haciendo a un lado la Ley. 06-144.53 No sabéis cuánto ha llorado el espíritu de Moisés en el más allá al contemplar la infidelidad y la flaqueza del pueblo que tanto amó. Su simiente fue más tarde regada con la sangre del Redentor. 06-144.54 ¿Cómo encontré al pueblo que había sido heredado en el nombre de sus patriarcas? Dividido, separado en dos reinos que se veían uno al otro como extranjeros. Yo vine a unirles y no sólo a ellos, sino a todos los pueblos de la Tierra. Todo cuanto traje, aquí lo dejé, del mundo sólo me llevé ingratitudes y dolores. Mi palabra la dejé al Mundo como herencia eterna, mi sangre, derramada hasta la última gota, mi cuerpo bajo a las entrañas de la Tierra, y mi Espíritu lo derrame entre mis apóstoles. Ese fue mi testamento. Después de mi partida los hombres me reconocieron; mi semilla germinó y se extendió a otras naciones; mis perseguidores fueron después mis soldados; los que habían blasfemado en contra mía, después me bendecían. 06-144.55 Una era de paz y de moral fue para los pueblos el florecimiento de la semilla cristiana; la virtud daba frutos, la meta y el ideal eran el Cielo. Más tarde volvió la fragilidad, la aparente observancia de mi Doctrina, cumplimiento que disfraza el mundo con festines y ritos suntuosos que impresionan a los hombres, que no satisfacen al Padre ni elevan al espíritu. 06-144.56 Ha vuelto el caos porque la virtud no existe, y donde no hay virtud no puede haber verdad. No es que la Ley que el Padre confiara a Moisés no tuviera fuerza, ni que la Doctrina de Jesús sólo fuera aplicable a los tiempos pasados. Una y otra en su esencia son leyes eternas, mas reconoced que son como una fuente de cuyas aguas no se obliga a beber a nadie, sino que todo el que se acerca a ese manantial de amor lo hace por su propia voluntad. 06-144.57 Yo entregué al pueblo la Ley en el Primer Tiempo para que todas las tribus viviesen unidas en ella, mas cuando llegué las encontré divididas, desconociéndose unas a otras, profanando mi Ley y entregadas a la idolatría. 06-144.58 Mi Doctrina de amor vino a unir más tarde a todos los pueblos en una sola Ley, y ahora que vuelvo entre los hombres, nuevamente los veo divididos en sectas, en religiones, en ideas y teorías. Cada uno practica según su idea o conveniencia. Todos dicen amar a un mismo Dios, sin embargo, se encuentran divididos y Yo os digo, que el que no ama a su hermano, no me está amando a Mí. Bien está que no todos los espíritus marchen al unísono, ya que se encuentran en diferente estado de evolución, mas ¿Quién es aquel que conociendo mis leyes y mi Doctrina ignora que ellas tienen por esencia el amor de los unos a los otros? Muchos se nombran cristianos, pero os digo una vez más, que no puede ser cristiano quien no tenga amor. 06-144.59 En verdad os digo que el mundo ignora muchas lecciones espirituales de mi Doctrina, porque en lugar de buscar la interpretación de mis enseñanzas para luego practicarlas, se ha conformado con ritos y tradiciones. Por eso es que las grandes pruebas han surgido entre la humanidad y aparecen conflictos a los que los hombres no encuentran solución. 06-144.60 ¿Por ventura ha sido una sorpresa para la humanidad el caos de este tiempo? No, estaba anunciado para que lo pudiéseis evitar. Yo dí a Juan, mi discípulo, la revelación de estos tiempos, que si la hubiéseis sabido interpretar, si le hubiéseis dado el valor que encierra, en vez de apartarla con indiferencia, habríais sabido que este tiempo pertenece al Sexto Sello del Libro de la Revelación, habríais velado y orado y os hubiéseis librado de grandes males. 06-144.61 Ved cómo os prepara mi palabra para los tiempos venideros, por eso os digo que la aprovechéis, porque esta manifestación pasará como pasó Moisés por el desierto y no llegó a Canaán, como pasó Jesús por el mundo y terminó su jornada en la cruz. 06-144.62 Os estoy preparando para el tiempo que seguirá a la terminación de esta comunicación. Quedará un libro en cada recinto conteniendo mi palabra para que os reunáis y podáis recrearos en su lectura. 06-144.63 Si para trasmitir mi palabra en este tiempo escogí a quienes deberían expresarla, seré Yo también quien designe a aquellos que tengan que interpretarla a través de la lectura, cuando ya no me comunique en esta forma. Mas os digo desde ahora, que si os concretáseis a sólo escuchar mis enseñanzas, sin el propósito de llevarlas a la práctica, no podréis al final recoger simiente alguna. Es preciso que comprendáis que mi Doctrina no es para que la vayáis a tomar como un motivo para crear costumbres o tradiciones, sino para que la veáis como el verdadero camino de cumplimiento para vuestro espíritu y para que déis testimonio de ella con vuestras obras. 06-144.64 Después de 1950, mi pueblo penetrará en el estudio de esta enseñanza para llegar a grandes conclusiones. 06-144.65 Estos libros que bajo un dictado divino están formando mis "plumas de oro", serán valorizados como joyas de infinito valor, pues cada vez que los abráis en vuestras reuniones, la esencia que contiene será como una brisa del cielo sobre vuestros espíritus y sobre vuestros sufrimientos. Este libro os aclarará muchos misterios encerrados en el libro de los Siete Sellos. 06-144.66 Estudiaréis estas enseñanzas sin que caigáis en discusiones, y la luz del Espíritu Santo vendrá a iluminaros para que sepáis dar la justa explicación de lo que os había parecido un misterio. 06-144.67 Ya se acerca el año anunciado para daros mi adiós a través de esta comunicación y es mi voluntad entregaros todo cuanto tengo que deciros. No perdáis una sola de mis cátedras, una sola de sus sílabas, porque os estoy entregando las últimas palabras de este nuevo testamento por el cual serán comprendidos los dos anteriores y los venideros. 06-144.68 No os revelé el análisis de los Siete Sellos en el principio de mi comunicación porque entonces no me hubiéseis comprendido; mas ahora he hecho luz en este misterio para que os profundicéis y salgáis de toda ignorancia, duda o confusión. 06-144.69 El mundo se interesará por fin en todas estas revelaciones divinas, y sabiendo de vuestra interpretación os buscará para interrogaros. ¿Os ocultaréis de vuestros hermanos cuando eso sea? Vosotros, que en todos los tiempos habéis tenido antes que los demás mis revelaciones ¿Se las negaréis? 06-144.70 No durmáis, no vayáis a flaquear ni a estar divididos, que no os encuentren ocupados en lo superfluo porque entonces en vez de hermanos que os pregunten, veréis llegar enemigos que os ataquen, y no sabéis si ellos en su lucha vengan a enseñaros lo que es cumplir con mi Ley y haceros respetar la verdad. Entonces preguntaréis: Señor ¿Acaso has puesto tu brazo justiciero del lado de mis enemigos? 06-144.71 Yo os he dicho que os preparéis para que doquiera que miréis, sólo encontréis hermanos. Quiero que la señal divina que he puesto en vosotros, sea la luz que os sirva para ser reconocidos como mis nuevos discípulos. 06-144.72 Qué hermoso será para vuestro espíritu retornar al Padre mostrándole vuestra misión cumplida; una imagen de esa dicha la ha experimentado aquí en el mundo el hijo que ha retornado al hogar paterno después de haber ido a cumplir obedientemente una orden de su padre. Cuánta alegría reboza del corazón de ambos al estrecharse, el padre sabiéndose obedecido y respetado, y el hijo mirándose ensalzado y recibido por su padre. 06-144.73 ¿Os habéis imaginado cómo será el festín para el espíritu que retorna a la casa del Padre Celestial? ¿Cómo será el ósculo con el que el Padre reciba a su hijo y el júbilo de los seres que habitan aquella mansión? 06-144.74 No os detengáis en el camino certero, venid por él, humanidad, y no volváis atrás vuestra vista hasta que lleguéis ante la gran puerta donde Yo os estaré esperando para recibiros. 06-144.75 Sed fervientes, aprended a encender en vuestro corazón la llama de la fe y la confianza en Mí, para que siempre estéis conformes con las pruebas que os envío. 06-144.76 Os ilumino. Caen sobre la humanidad, innumerables rayos para hacer luz donde antes habíais hecho tinieblas. Ha aparecido la aurora de un nuevo tiempo invitando a todos a despertar y a emprender la jornada de regreso a Mí. Os estoy llamando, porque ya se acerca la hora en la que he de recoger de la Tierra mi semilla, como os lo he estado anunciando. 06-144.77 Vosotros que me oís, habéis visto manifestarse mi Verbo, bajo su influjo, habéis visto redimirse hombres y mujeres, volver a la vida los que habían muerto a la fe y a la esperanza; sanar enfermos del cuerpo y del espíritu. Es que he vuelto a vosotros, para ayudaros y haceros menos penoso vuestro viaje. Velad y orad para que nada os impida o retarde el llegar al Padre. Venid por el camino de amor y de sacrificio y cuando elevéis al Padre vuestro espíritu pidiéndome la fortaleza, Yo os recibiré y os alentaré hasta que lleguéis al final de vuestro tránsito en donde os daré la paz. 06-144.78 Practicad todo lo que he venido enseñándoos a través de los tiempos; restituid mansamente, mas también os digo: enseñad a vuestros hermanos con el amor y la paciencia con que Yo os he enseñado. 06-144.79 Me habéis buscado en las diferentes religiones y sectas que la humanidad ha formado y Yo quiero que os despojéis de ritos y que borréis de vuestro corazón toda huella de fanatismo. Venid a Mí en espíritu, amadme con pureza, respetad y cumplid mis leyes y de esta manera me estaréis ofreciendo el verdadero culto. 06-144.80 Venid a Mí, hombres tristes, solitarios y enfermos. Los que arrastráis cadenas de pecado, los humillados, hambrientos y sedientos de justicia, estad conmigo, en mi presencia desaparecerán muchos de vuestros males y sentiréis que vuestra carga se aligera. 06-144.81 Si queréis poseer los bienes del espíritu, Yo os los concederé, si me pedís posesiones terrestres para hacer buen uso de ellas, también os las daré, porque vuestra petición es noble y justa. Entonces os convertiréis en buenos administradores y Yo os concederé la multiplicación de esos bienes para que de ellos participéis a vuestros hermanos. 06-144.82 Mirad a la humanidad cansada de luchar inutilmente sin llegar a encontrar la finalidad de su existencia. Me presenta una vida sin ideales y es que se ha apartado del camino de virtud y sólo busca el placer, ahí donde hay artificio y muerte. No ha sabido encontrar la alegría en el amor, en la caridad y en la benevolencia, no ha sabido escuchar el insistente ruego de este Padre que tanto le ama y que sólo quiere para todos la paz y la redención. 06-144.83 El mundo, dividido en religiones y sectas, me está llamando en esta hora creyéndome ausente, o cuando menos distante. Estando con él, no ha sentido mi presencia; pero a vosotros os digo; uno a uno iréis penetrando en el redil en donde llegaréis a estar todos juntos cuando hayáis comprendido mi enseñanza. 06-144.84 Vosotros, cultivad esta simiente y seguid adelante. La luz será vuestra guía y en seguimiento vuestro irán las grandes multitudes que Yo os confiaré. 06-144.85 Id en alas de la oración a difundir entre vuestros hermanos la luz. Penetrad en cárceles y hospitales y dejad ahí vuestro consuelo. 06-144.86 Si estáis cansados, venid a Mí que Yo os confortaré. No temáis, Yo soy el perdón, la clemencia y la verdadera justicia. 06-144.87 Yo soy el manantial que a torrentes se desborda sobre los campos en busca de simiente y de labriegos. 06-144.88 La tierra se encuentra preparada para que los hombres se apresten a elegir su parte de trabajo. 06-144.89 El campo os espera, cultivadlo con amor y pureza y cuando miréis que la buena simiente empieza a fructificar, destruid la mala hierba que pudiera estorbarle en su desarrollo. Dad muerte a todo brote de cizaña, y no caigáis en apatía porque no levantaréis buena cosecha. 06-144.90 Presentadme los campos cuando en ellos se vea brillar la espiga dorada y entonces podréis cosechar y enriquecer vuestros graneros para que la porción espiritual asignada a cada quien, no sufra hambre en su jornada. 06-144.91 Las prácticas idólatras que prevalecen entre los hombres, serán abandonadas por falsas; las enseñanzas que os he revelado tienen la razón de la verdad y ellas serán reconocidas al fin. 06-144.92 El sabio busca la causa de todo cuanto es y acontece, y espera demostrar con su ciencia que no existe ningún principio ni verdad fuera de la Naturaleza. Mas Yo les contemplo pequeños, débiles e ignorantes. 06-144.93 Cuando Jesús tuvo que hacer frente a las preguntas, miradas y juicios de las multitudes, no había leído libro alguno, sin embargo, dió cátedra de sabiduría, porque en el entendimiento de aquel niño brillaba la luz del Altísimo y en sus labios florecía el mismo Verbo de Dios. Os digo esto a vosotros, porque también podéis hacerlo, cuando tengáis que enfrentaros a las interrogaciones y pruebas a que seáis sometidos. Entonces convenceréis, porque hablaréis de las lecciones de Dios que tienen siempre un principio, una base, una razón. No existe milagro que no tenga una razón lógica y natural, nada se produce sin causa. La hoja del árbol no se mueve sin mi voluntad. 06-144.94 Os preguntarán: ¿Por qué siendo la majestad del Señor tan inmensa, se vale del más insignificante mortal para derramar su sabiduría? 06-144.95 A lo que vosotros contestaréis que el amor de Dios hacia sus hijos, no tiene límites y por ello muchas veces no alcanza a comprenderlo el hombre. 06-144.96 Tenéis que ser humildes, porque si vuestro Maestro dejó su Reino para vivir y mostrarse humilde en esta Tierra, vosotros tendréis que imitarme ante aquellos que son iguales a vosotros. 06-144.97 Si fuese necesario volver en materia como en el Segundo Tiempo, vendría aun sabiendo que tendría que pasar por aquel trance doloroso del cuerpo y del espíritu, mas ahora vengo en Espíritu y debéis preparaos para que palpéis mi divina verdad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 145 06-145.01 He aquí mi Espíritu Divino entre vosotros. 06-145.02 Acercáos a Mí, hijos amados, descansad de vuestro peregrinar por caminos y desiertos, que no soy Yo quien vengo a vosotros, sino vosotros los que habéis llegado a Mí. 06-145.03 Yo, vuestro Creador, vengo a mostrar al hombre mi mansedumbre, mi humildad y mi amor por todos mis hijos. En el Segundo Tiempo envié a mi Verbo para que encarnase entre vosotros, se llamó a sí mismo, "el hijo del hombre". 06-145.04 Estoy manifestándome por medio de la criatura predilecta de la Creación: el hombre, para que escuchéis mi Palabra a través del entendimiento de vuestros hermanos. 06-145.05 Cuán lejos me creíais de vosotros, y en realidad, qué cerca estoy. 06-145.06 En vosotros recibo a toda la humanidad que en este día está dando el adiós a un año más que le he confiado. 06-145.07 No sabéis cómo me mostraré a vosotros en este día; si como Padre, como Maestro o como Juez. 06-145.08 Voy a sorprenderos y a penetrar en lo más íntimo de vuestro corazón. 06-145.09 En verdad os digo que Jehová, el Verbo y el Espíritu Santo, son un solo Dios, el único que es principio y fin de todo lo creado, el Alfa y la Omega de todo lo existente. Voy a hablaros como Padre y a enseñaros como Maestro: mi ternura descenderá sobre vuestra materia y sobre vuestro espíritu. 06-145.10 María, vuestra Madre Universal, está en Mí, y es ella quien otorga las más tiernas caricias a sus criaturas muy amadas, ha estado en vuestro corazón para dejar en él su paz y la preparación de un santuario. María vela por el mundo y extiende sus alas como alondra, para cubrirlo de un polo al otro. 06-145.11 De toda la creación recibo el tributo que como acción de gracias llegaa Mí. 06-145.12 Mi mirada perspicaz penetra en el corazón del hombre y al de la mujer, desde la niñez hasta la ancianidad. Me presento invisiblemente en las naciones, en las comarcas, en las distintas iglesias y ante los seres desencarnados que aún pueblan la Tierra. Y mi presencia espiritual hace estremecer a los hombres. Es que no saben lo que el futuro reserva a la humanidad. 06-145.13 Ahora tocaré al hombre en su libre albedrío, él querrá hacer su voluntad, pero todo será hecho segun la mía. 06-145.14 La evolución es con todos los espíritus y por medio de su virtud e intuición desarrolladas llegará a ellos esta luz. 06-145.15 Comprenderá que no hay paz en el mundo, que hay sed y hambre, escasez y miseria y Yo os pregunto ¿Por qué? 06-145.16 ¿Acaso el caudal de bendiciones que deposité en esta Tierra, ha desaparecido? ¿El orden y las leyes del Universo han cambiado? ¿El astro rey ya no da luz y vida? ¿No hay agua en los manantiales, fertilidad en las tierras, ni fruto en los árboles? ¿No existe luz en vuestro cerebro ni sentimientos en vuestro corazón? ¿No hay un átomo de fuerza en vuestro espíritu para que podáis levantar vuestra faz ante Mí? Entonces ¿Por qué os portáis como enemigos si todos habéis brotado de Mí? 06-145.17 También el Espíritu Divino llora, pero no deben caer ahora mis lágrimas en el mundo, Yo le perdono, caigan ellas en mi manto divino. 06-145.18 Tomad de Mí la espiga, es el trigo de amor, de paz y buena voluntad. Cultivadlo y con él, haced pan que sustente a vuestro espíritu. 06-145.19 En mi manto está una espada, pero no es el arma homicida. Ella es la verdad. El que quiera ser soldado de la verdad, tómela en su diestra y con su luz vencerá en todas las batallas. 06-145.20 El espíritu de la humanidad avanza en busca de la Doctrina que os estoy entregando; ya empiezan a llegar los peregrinos. 06-145.21 Debéis estar ¡Alerta! porque los hombres de ciencia os pondrán a prueba. No desconfiéis por ser humildes, porque a los humildes se les ha revelado siempre lo que a los sabios engrandecidos se les ha ocultado o no se les ha permitido comprender. 06-145.22 Unificáos para que si llegáis a ser perseguidos, el Mar Rojo se abra para daros paso; mas debéis cumplir con mi Ley de amor, oh pueblo, ¿Queréis mi perdón? También Yo quiero que perdonéis a vuestros hermanos. 06-145.23 Me habéis entregado a vuestros muertos y Yo os digo: vuestros muertos viven en Mí. Me habéis entregado vuestro amor y os pido que lo mostréis en caridad a vuestros hermanos. 06-145.24 Humanidad: ya se acercan los rayos del sol alumbrando la faz de vuestro mundo para deciros con su luz, que un nuevo día aparece ante vosotros como un tiempo precioso, para que en él labréis vuestro progreso y alcancéis la paz verdadera como corresponde a los hombres de buena voluntad. 06-145.25 Oid a vuestro Padre, descansad unos instantes, oh pueblo de espíritus errantes. Bienaventurado el que escucha, ama y cree en mi palabra, porque él es hijo digno del Padre, porque sabe guardar celosamente mis leyes y enseñanzas para cumplirlas después con obras de amor. 06-145.26 En estos momentos todos os encontráis atentos a mi palabra, ningún pensamiento superfluo turba vuestro entendimiento. Unos escuchan extasiados, otros, cabizbajos por sus remordimientos, otros más pendientes de cada una de mis manifestaciones. 06-145.27 Humanidad, a quien en este instante representa este pueblo, ha pasado un año que fue como una sombra de dolor para los que lloraron, una mano amiga para los que recibieron sus favores, un segundo para la eternidad de vuestro espíritu. Pero el tiempo sigue su marcha, porque el Tiempo soy Yo, Yo que he estado y estaré siempre con todos mis hijos. 06-145.28 Hay en este día un instante en que todo espíritu siente mi presencia divina en su conciencia, y cuanto mayor es la misión que lleva, es también mayor la voz que interiormente le habla. 06-145.29 1945 se llevó las últimas sombras de la guerra; la hoz segó millares de existencias y millares de espíritus retornaran al valle espiritual. La ciencia asombró al mundo y con sus armas destructoras hizo estremecer la Tierra. Los que vencieron se convirtieron en jueces y verdugos de los vencidos; el dolor, la miseria y el hambre se extendieron dejando como huella de su paso, una estela de viudez, de orfandad y de frío. Las plagas avanzan de nación en nación, y hasta los elementos hacen oir su voz de justicia y de reproche para tanta maldad. Un manto de destrucción, de muerte y desolación, es la huella que el hombre que se dice civilizado dejó sobre el haz del planeta.Esta es la cosecha que me presenta esta humanidad, mas os pregunto: ¿Esta cosecha, es digna de pasar a mis graneros? ¿El fruto de vuestra maldad, merece ser recibido por vuestro Padre? De cierto os digo que este árbol dista mucho de ser el que podríais haber sembrado si hubiéseis cumplido con aquel mandamiento divino que os ordena amaros los unos a los otros. 06-145.30 Duros e inflexibles son los hombres con sus hermanos, como lo fueron en tiempos de Moisés cuando era costumbre establecida el devolver golpe por golpe. Hoy os digo, que si esta es la forma en que entendéis la justicia, seréis medidos con la misma vara con que medísteis a vuestros semejantes. 06-145.31 Mas Yo os perdono, os bendigo y os doy tiempo para que cultivéis con amor la semilla bendita de mi Enseñanza. Yo soy el gran Guerrero. ¿Quién se apresta a ser soldado de esta causa? Yo hago la guerra con la paz. Y doy muerte al mal con la espada del bien. 06-145.32 Todo aquél que en el silencio de su vida se levante a seguirme por la senda del bien, es mi soldado y en su mano deposito una espada para que luche y venza. Esa espada es la verdad, ante ella no habrá enemigo que resista su luz. 06-145.33 Es día de júbilo. Israel amado, porque el Eterno se encuentra delante de vosotros para enseñaros a amar y a perdonaros los unos a los otros. Yo os he entregado mi enseñanza. He venido a vosotros lleno de regocijo, pero también he sufrido, porque por momentos os olvidáis de Mí. 06-145.34 Recibid mi paz. Una vez más os bendigo y perdono. Han llegado vuestro corazones ante mi planta como una ofrenda, como un holocausto, como una inovación de paz y perdón para todo el mundo. La enseñanza del maestro, como una antorcha de luz, ha quedado encendida una vez más en vuestro entendimiento y espíritu. 06-145.35 Es el tiempo de la lucha de la luz contra la tiniebla, que sorprende a los pueblos de la Tierra. Tiempo de pruebas y restituciones. Tiempo de purificación y de justicia. Contemplo confundidas a todas las naciones. Todas las sectas y religiones se encuentran divididas. Y este es el tiempo en que vengo a mostraros nuevamente el libro de la verdad. 06-145.36 Vosotros decís que llega un año más, Yo os digo: El espíritu no está sujeto a los tiempos. Es el tiempo el que está sujeto a la eternidad, al espíritu. 06-145.37 Bienaventurado el que ha oído y ama mi palabra, el que comprende mis manifestaciones y guarda solícitamente en su corazón el recuerdo de lo que ha visto y oído. 06-145.38 Creyentes e increyentes me oyen: lo que me aman y los que me blasfeman están pendientes de mi palabra; los despiertos y los dormidos, los diligentes y los perezosos, los espiritualizados y los materializados: Todos escuchan en mis casas de oración que forman el templo del Espíritu Santo, el templo sin altares materiales, el templo sin vanidades humanas. 06-145.39. ¡Cuánto habéis caminado, humanidad! ¡Cuánto habéis errado por los caminos! ¡Cuánto habéis buscado! ¡Cuánto habéis escudriñado! Os habéis levantado muy alto y habéis caído en el abismo. 06-145.40 Y he aquí a Jehová, el Eterno, al Desconocido, al Olvidado, preguntando a los hombres: ¿Ya os habéis cansado? ¿Ya queréis deteneros en el camino del pecado? ¿No os habéis desengañado aún? ¿Queréis ser todavía grandes en este mundo? ¿No sabéis que en la humildad está la grandeza? 06-145.41 Yo soy el Padre y soy el Dador. Yo soy el que en todos los tiempos ha dicho al hombre: "Pedid, que se os dará". He aquí mi mano; en ella se encuentra un cetro de justicia, una espiga dorada y una espada de luz, tomad lo que queráis, todavía queda en el fondo del cáliz lo más amargo, pero también el nuevo año se acerca como una promesa de paz. 06-145.42 ¿Queréis que el Reino de los Cielos se acerque a vosotros, como os lo he prometido? ¡Mi voluntad sea la vuestra! 06-145.43 Yo os perdono, humanidad pecadora, porque soy Padre amoroso. Tomad la espiga dorada y cultivad el trigo; multiplicandlo al ciento por ciento y recread vuestro espíritu con vuestra cosecha. Es el trigo del amor, de la armonía, de la fraternidad, de la paz y la buena voluntad, ¡Llevadlo en vosotros! Amasad el pan de cada día con este trigo y brindadlo a vuestro hermano. Es trigo de perdón, de caridad, de amistad. ¿Me comprendéis, pueblo? 06-145.44 Descorro en este día el velo del futuro y os preparo. Contemplad cómo avanzan las grandes turbas y caravanas en busca de este pueblo, mirad cómo avnzan las legiones en busca de la luz. Los peregrinos están llamando a vuestra puerta ¡Alerta pueblo! El hombre de la ciencia se apresta para escudriñaros, para interrogaros. 06-145.45 Habéis respetado mis arcanos y habéis penetrado cuando Yo os he llamado. Vosotros me conocéis hasta donde os he concedido y váis penetrando paso a paso en Mí. 06-145.46 Sóis de mis escogidos en este tiempo. Unos fuísteis llamados en la niñez, otros en la juventud, otros en la ancianidad, y a cada quien le ha sido confiada una misión, de acuerdo con el tiempo que aún deba habitar la Tierra. 06-145.47 Al llegar a Mí, no hubo un espíritu que no me presentara una cuita. Os parecía que aquel dolor con que llegásteis era un obstáculo en vuestra vida, pero luego os dísteis cuenta de que sólo había sido el peldaño que os aproximó a Mí. Entonces bendijísteis aquella prueba que tanta alegría había de proporcionar a vuestro espíritu. 06-145.48 Hacéis bien en bendecir aquel dolor que os acercó a Mí, porque por él aprendísteis a buscarme y a pedirme. Mas tarde aprendísteis a orar y finalmente a desempeñar una misión espiritual, para poner en práctica mis enseñanzas de amor y caridad con vuestros hermanos. 06-145.49 Desde entonces habéis visto realizado un milagro en vuestra vida, porque comiendo el mismo pan que antes comíais, ahora ya no os sabe amargo, sino dulce y agradable, las dificultades que a vuestro paso encontrábais, y que os hacían blasfemar o perder la fe, ahora ya no os amedrentan, porque ya no las consideráis insuperables y hasta vuestros sufrimientos físicos, que antes os llegaban a vencer, ahora ya no os acobardan. 06-145.50 Es la fuerza de la fe, es el efecto de la espiritualidad y la regeneración. 06-145.51 Antes pasaban desapercibidas para vosotros muchas sensaciones espirituales, porque sólo buscábais la satisfacción de vuestros sentidos y los sentidos tienden muchas veces a materializar vuestro espíritu. Ahora comenzáis a descubrir un vida nueva, comenzáis a encontrar la esencia, la belleza, el sentido, la verdad de cuanto os rodea. 06-145.52 A medida que escucháis mi enseñanza, váis elevando vuestro pensamiento, modificando vuestra antigua forma de rendirme culto y mejorando vuestra vida. Ya dejásteis de pedir con la exigencia con que antes lo hacíais, y váis aprendiendo a orar y a sentir lo que en la oración me decís: Así, cuando habéis dicho: "Hagase Señor, tu voluntad en mí", es porque habéis comprendido el significado de vuestras palabras, disponiéndoos a recibir de Mí, según Yo lo ordene. Pero hay siempre postreros entre la multitud, porque sin cesar llegan a estos recintos nuevos corazones en busca del agua de la vida. A ellos tengo que hablarles en otra forma, para que me comprendan y a la vez se sientan comprendidos. 06-145.53 Recordad que a cada uno de vosotros así le recibí, cuando por vez primera se acercó a escuchar mi palabra. A unos no les hablo de una misión espiritual, porque no me entenderían, pero les hablo del fardo de sufrimientos que llevan en la vida, bajo cuyo peso se sienten vencidos y agobiados. Les enseño la forma de resolver las grandes pruebas que dentro o fuera del hogar han surgido, les consuelo en su amargura, les concedo el bálsamo que les devuelva la salud, les conforto y les lleno de esperanza. 06-145.54 Entonces el enfermo siente que una mirada celestial sabe de su dolor y que esa mirada es la de su Padre, quien viene a liberarle del fardo de sufrimientos que va arrastrando. El corazón que en la Tierra no ha sabido de ternura, de comprensión o de cariño, de pronto se siente envuelto en la ternura de mi palabra; ama con un amor infinito, y siente desbordarse el torrente de su dolor contenido por mucho tiempo. 06-145.55 Lo mismo el hombre solitario o incomprendido, que el hombre convertido en esclavo de pasiones o vicios, que la mujer abandonada o la doncella temerosa de enfrentarse a la vida. Lo mismo el padre o la madre de familia que me presentan todos sus problemas, que el huérfano que no tiene amparo en el mundo. A todos les escucho y a todos les toco el corazón con el fino cincel de mi palabra. 06-145.56 Yo sé que ocupándome de todo aquello que les aflige, por muy humano o muy material que sea, me estoy ocupando de su espíritu porque le estoy liberando de su carga, porque le estoy preparando el camino que habrá de recorrer después y porque en esa forma le estoy encendiendo la lámpara de la fe. 06-145.57 Mi fuente de amor se desborda en estos instantes sobre vosotros, perdonandoos y bendiciéndoos. 06-145.58 A todos os recibo en este día para que escuchéis mi palabra y os recreéis con ella. 06-145.59 Si entre estas multitudes hay hipócritas y fariseos, usureros, ladrones de bienes materiales, o de bienes morales como es la honra, o de bienes espirituales como son la fe y la paz, Yo quiero acariciaros a todos como si en ninguno hubiese manchas, porque soy vuestro Padre que tiene sed de vuestra regeneración y de vuestro amor. 06-145.60. Precisamente en los más perdidos y alejados de la Ley es en quienes siempre pruebo el poder de mi palabra, por lo que en este tiempo vine a hablaros en forma amplia, con una lección llena de amorosa justicia y de enseñanzas infinitamente sabias, para salvaros de los abismos y elevaros a la cumbre, porque los abismos están llenos de tinieblas y ahí no podréis ver jamás la verdad, y en cambio las cumbres están iluminadas con la luz de la sabiduría, del amor y la justicia. 06-145.61 Las pruebas justicieras y los reclamos son para los reacios, para los necios y obstinados en el mal, mas Yo se cuándo es suficiente una palabra de amor para que se rediman. 06-145.62 Este pueblo es tocado continuamente en las dos formas. El amor es suficiente para que se dejen guiar por él los dóciles de espíritu y materia, mientras que para aquellos que no son suceptibles al amor, es necesario que sea el dolor el que los reduzca a la moderación y al orden. 06-145.63 Lentamente y paso a paso según vaya surgiendo la regeneración en ellos, irán pasando de las filas de los que se purifican con el dolor a las filas de los que se elevan por la espiritualidad. 06-145.64 Todos me oís y todos calláis. El libro de vuestra conciencia está abierto ante vuestro espíritu, ante vuestro entendimiento, mostrándoos el camino verdadero y señalándoos el sendero por el que libremente habéis caminado, mas en estos instantes el espíritu de la multitud se ha recogido, para escuchar hasta la última de mis palabras. 06-145.65 Aquí, ante esta palabra, no hay hombre que no se estremezca dentro y fuera de su ser, es decir, en el espíritu y en la carne. Aquí, al escucharme, es cuando piensa en la vida, en la muerte, en la justicia divina, en la eternidad, en la vida espiritual, en el bien y en el mal. 06-145.66 Aquí es donde al oir mi voz, siente en sí la presencia de su espíritu, y recuerda de dónde procede. 06-145.67 Oyéndome, se siente en esos momentos identificado con todos sus semejantes, reconociéndolos en el fondo de su ser como a sus verdaderos hermanos. Hermanos en la eternidad espiritual, más próximos aún que los que lo son solamente por la carne, ya que ésta es pasajera en la Tierra. 06-145.68 No hay hombre ni mujer que escuchándome no se sienta contemplado por Mí, por lo tanto, nadie se atreve a ocultar o a disimular delante de Mí sus manchas; y Yo las muestro pero sin señalar a ninguno públicamente, porque soy el Juez que jamás delata; os digo que entre vosotros descubro adulterios, infanticidios, hurtos, vicios y lacras que son como lepra en el espíritu de quienes han pecado. Mas no sólo vengo a probaros la verdad de mi palabra demostrándoos que sé descubrir las faltas de vuestro corazón, quiero también probaros el poder de mis lecciones, dándoos las armas para vencer el mal y las tentaciones, enseñándoos a lograr la regeneración, despertando en vuestro ser un anhelo por lo bueno, lo elevado y lo puro y una repulsión absoluta por todo lo innoble, por todo lo falso y por todo lo malo al espíritu. 06-145.69 Hombres y mujeres con quienes formare mi nuevo pueblo, multitudes amadas que en silencio y en espíritu lloráis en esta hora bendita, descansad en Mí, sentid como desciende mi perdón hacia vosotros, limpiándoos de vuestras manchas y descargándoos de vuestro fardo para que iniciéis una existencia nueva. 06-145.70 No temáis, estoy viendo el arrepentimiento sincero en quienes se han dado cuenta de la magnitud de sus faltas y en estos instantes me piden con el corazón desgarrado que les perdone, que no les vaya a hacer pagar sus faltas, midiéndoles con la misma vara con que han medido en el mundo, y finalmente me ruegan que les proporcione una oportunidad para probarme su arrepentimiento. ¿Cómo no he de saber quién es el que llora con verdadero arrepentimiento para que Yo pudiera negarle esa oportunidad que con tanta angustia me solicita? Así como también se de los que se engañan a sí mismos con un falso arrepentimiento, mas no a Mí, que veo más allá de vuestro presente. A ésos les dejaré sujetos a pruebas por el tiempo que sea necesario para su despertar pleno al llamado de su conciencia. 06-145.71 Por ahora, sentid todos mi caricia, mi amor y mi paz, porque habéis venido al festín espiritual a la casa del Maestro, y justo es que todos alcancéis a saborear los majares del perdón y del amor de vuestro Padre. 06-145.72 Mi manto de amor se extiende sobre el Universo. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 146 06-146.01 Discípulos: he acariciado vuestra frente apartando vuestras preocupaciones, y habéis vuelto vuestros ojos hacia Mí para decirme: ¿Aquí estábais, Señor? 06-146.02 Es menester que concentréis vuestra atención en mi palabra, porque cuando soy escuchado verdaderamente, abro mi arcano y desbordo mi sabiduría en mis discípulos. Me preguntáis: ¿A qué se debe tanta paciencia y tanto amor divino? Y Yo os contesto: muchos habéis sido padres en la Tierra y todos habéis sido hijos, ¿Qué padre ha deseado el dolor para el hijo, aun cuando de él haya recibido la mayor ofensa, la más cruel ingratitud? En el corazón de aquel padre se ha abierto una profunda herida, el dolor lo ha embargado y a veces hasta el enojo ha turbado su mente, pero ha bastado una palabra de arrepentimiento de aquel hijo o un acto de humildad, para que lo estreche contra su corazón. Si eso hacéis los humanos, ¿Por qué os extraña que os ame y os perdone con perfección? 06-146.03 Os formé para amaros y sentirme amado. Vosotros necesitáis de Mí como Yo necesito de vosotros. No dice la verdad quien afirme que no me hacéis falta, si asi fuera, no os hubiese creado ni me hubiese hecho hombre para rescataros con aquel sacrificio que fue una gran prueba de amor; os hubiese dejado perder, mas debéis reconocer que si os alimentáis de mi amor, justo es que ofrezcáis lo mismo a vuestro Padre, porque os sigo diciendo: "sed tengo, sed de vuestro amor". 06-146.04 ¿Cómo no me habéis de hacer falta y cómo no he de sentir vuestra ausencia si sois parte de mi Espíritu? ¿Véis por qué os pido que analicéis Mi palabra y hasta la forma en que he venido, para que no os extrañe el hecho de manifestarme por medio de materias pecadoras? Para mi amor no ha podido significar un obstáculo vuestro pecado, he venido a purificaros para acercaros a Mí. Unos lo han comprendido y otros no, por eso entre las multitudes de hombres y mujeres que me han escuchado en este tiempo, existen los que han proclamado que Yo he vuelto entre los hombres, así como aquellos que han dicho que ésto es imposible. 06-146.05 Mi presencia nunca se ha apartado de vosotros. Es mi verbo el que vengo a derramar en cumplimiento de mi promesa; es mi amor y mi luz que emana de esta palabra. Ahora me encuentro doctrinándoos, mas cuando llegue el año de 1950, señalado por mi voluntad como el último de esta manifestación, sin que mi Espíritu se aparte de vosotros, haré cesar esta forma de comunicarme. 06-146.06 Sólo unos corazones quedarán preparados para ese tiempo. 06-146.07 ¿Acaso en el Segundo Tiempo esperé a que el mundo se convirtiese para ausentarme? Yo partí entre burlas, escarnios, crueldades y dudas. Sabía que era menester mi muerte para que el mundo se levantara a la vida. Nuevamente en este tiempo me ausentaré en los instantes de vuestra confusión, de vuestra turbación y de vuestras dudas, pero mi palabra, legada a la humanidad como un testamento de amor, volverá a conmover al mundo. 06-146.08 Vendrá la guerra de ideas, credos, religiones, doctrinas, filosofías, teorías y ciencias, y mi nombre y Doctrina andarán en todos los labios. Mi nueva venida será discutida y juzgada, y de ahí se levantarán los grandes creyentes proclamando que Cristo ha estado nuevamente entre los hombres. En esos instantes, desde el infinito animaré a esos corazones y haré prodigios a su paso para fortalecer su fe. 06-146.09 La humanidad está recordando en este día, aquel en que unos magos de Oriente llegaron hasta el pesebre de Belén para adorar al Dios niño. Hoy me preguntan algunos corazones: ¿Señor, es verdad que aquellos señores poderosos y sabios se inclinaron delante de vos, reconociendo vuestra divinidad? 06-146.10 Si, hijos míos, fue la ciencia, el poder y la riqueza los que llegaron a postrarse ante Mi presencia. 06-146.11 También estaban allí los pastores, sus esposas y sus niños con sus humildes, sanos y sencillos presentes, con los que recibían y saludaban al Redentor del mundo y a María como el símbolo de la ternura celestial. Ellos representaban la humildad, la inocencia, la sencillez; mas los que tenían en sus pergaminos las profecías y las promesas que hablaban del Mesías, dormían profundamente sin presentir siquiera quién había llegado al mundo. 06-146.12 Dudáis a veces de lo que os habla la historia escrita por mis apóstoles, porque mi vida ha sido rodeada por muchas falsaas leyendas; ahora os digo que lo que ellos escribieron fue verdad y además fue lo indispensable para vuestra salvación. Todo aquello ahora vengo a confirmarlo y lo que la imaginación de los hombres haya creado quedará destruído con la verdad de mi palabra en este tiempo. Los humildes han llegado ante mi palabra trayendo en su corazón su presente de humildad y de sencillez. Después, vuestro mundo cintífico, los acaudalados y los hombres del poder, se inclinarán ante mi presencia invisible. 06-146.13 A pesar de haberos encontrado más materializados que en los tiempos pasados, la evolución que el espíritu ha tenido permitirá a la humanidad concebir mi nueva manifestación en forma espiritual. Cuando más distante cree el hombre encontrarse de mi Divinidad, he ahí que se halla a un paso de ella. Hay quienes afirman que Yo no existo, mas no os dejáis impresionar por ello, esos hombres hablan así porque me han concebido a través de formas irreales, y al desengañarse por su ciencia de que no estoy donde ellos creían, entonces me han negado, pero aún grande es su deseo de saber si en verdad existo. 06-146.14 Todavía el hombre no se ha encontrado, falta que se conozca espiritualmente para que tenga la solución de muchas confusiones y la respuesta a muchas interrogaciones. Este es el tiempo en que puede y debe encontrarse, descubrirse y conocerse. Cuando ésto sea, con qué claridad sentirá mi presencia. 06-146.15 Os he permitido comunicaros brevemente con los seres del más allá, lo que no autoricé en el Segundo Tiempo porque entonces no estábais preparados para ello, ni unos, ni otros. Esa puerta ha sido abierta por Mí en este tiempo y con ello doy cumplimiento a los anuncios de mis profetas y a algunas de mis promesas. En 1866 se abrió para vosotros esa puerta invisible y también las del cerebro de los escogidos, para manifestar el mensaje que los espíritus de luz habrían de traer a los hombres. Antes de ese año, en las naciones y pueblos de la Tierra veníanse manifestando seres espirituales, que fueron las señales precursoras de mi venida. 06-146.16 Mucho habéis despertado para la ciencia y mucho habéis dormido para lo espiritual, mas Yo he venido a enseñaros una ciencia divina que tiene como raíz el amor, y de la cual se derivan la caridad, la sabiduría, la fraternidad. Vuestra ciencia ha acercado a los pueblos, ha vencido el tiempo y las distancias, es fruto de la mente. ¿Qué de extraño tiene que por el espíritu se acerquen los mundos y se conquiste la eternidad? Todo aquel que ansíe recorrer este camino, revista su corazón de respeto, vele, ore y sea obediente al llamado de su conciencia. 06-146.17 Os he dicho que vuestra comunicación con el mundo espiritual en esta forma materializada y tangible será breve, porque en 1950 esta lección y experiencia habrán terminado, mas si la aprovecháis debidamente, os dejará inumerables frutos, entre ellos el de haberos preparado para la comunicación de espíritu a Espíritu, o sea la comunicación directa sin necesidad de la facultad que concedí temporalmente a vuestro entendimiento. Sólo el amor deberá ser lo que os atraiga unos a otros. 06-146.18 Así os enseño para que no caigáis en ciencias confusas, en nuevos fanatísmos o en superticiones. Por eso no os fue permitido en el Segundo Tiempo conocer las lecciones dadas bajo esta forma, porque no hubíeseis comprendido su esencia. Cristo os lo prometió y Elías vino a darle cumplimiento en este tiempo. Sobre el mundo seguirán materializándose los espíritus aun después de 1950, ello servirá para que muchos escépticos crean y muchos aletargados despierten, mas este pueblo deberá ser obediente dejando que esa forma de manifestación termine para él en el instante indicado: más tarde llegarán estos discípulos a las naciones y con mano firme arrancarán toda la hierba que entre la humanidad haya crecido, dejando solamente la luz de la experiencia como trigo fértil. Sobre la profanación que se haga de lo sagrado, llegarán los que enseñen el respeto a lo que sea puro. Y cuando la espiritualidad sea en el corazón de la humanidad, sentirá que su pensamiento se eleva hacia otros mundos, y los sentirá penetrar en su corazón, entonces habrán alcanzado los hombres una elevación espiritual que les permitirá sentir en su corazón la presencia del Reino de los Cielos. 06-146.19 Los lazos de amor con que habéis sido unidos en la Tierra se estrecharán con los que os unen espiritualmente en la eternidad. Así se formará la familia universal, donde no existirán diferencias. 06-146.20 Habéis tenido entre vosotros manifestaciones de seres turbados que viven en tinieblas, ellos han pasado por las puertas de ese don que os he confiado, y ¿Quién podrá tomar como malas esas manifestaciones o por ello juzgar impura esta Doctrina? ¿No creéis que ese don está encaminado a hacer la caridad no tan sólo entre los humanos, sino también entre aquellos que llevan tinieblas en el espíritu? 06-146.21 Quien juzgue mal estas lecciones, ha estudiado mal las obras de Jesús del Segundo Tiempo. La vida espiritual es semejante a la vida material, aquella tiene también sus encrucijadas, vicisitudes y tentaciones como en esta vida que vosotros vivís; cuando se abre una puerta para hacer caridad, ahí acuden los necesitados como ocurrió con Jesús en el Segundo Tiempo y como ocurre con los que han recibido en este tiempo ese don. Ahí es donde quiero contemplar vuestra caridad. 06-146.22 Yo os bendigo, porque cuando han llegado ante vosotros los poseídos, no les habéis llamado endemoniados, sino que habéis visto en el poseído a un hermano en expiación, y en los que lo dominan, a hermanos menesterosos que lo perturban. 06-146.23 Mañana, no habrá necesidad de que aquellos seres tomen vuestro cerebro para comprender la realidad, les bastará recibir vuestros pensamientos en su espíritu para contemplar la luz. 06-146.24 Son ya los últimos tiempos en que estaré con vosotros en esta forma. Creed en ello y creed también que no volveré a este mundo a materializar mi palabra y menos a hacerme hombre. 06-146.25 Preparáos, porque llegarán a vosotros rumores de hombres que afirmen que he vuelto, que Cristo ha venido a la Tierra. Vosotros permaneceréis fieles y diréis con firmeza: el Señor está en espíritu con todos sus hijos. Si durmiéseis y no os espiritualizáseis, negaréis que Yo levanté mi palabra, y convertidos en blasfemos y desobedientes invocaréis mi rayo sobre las multitudes diciéndoles: pidámosle a aquel que nos dió su palabra que siga hablándonos, elevémosle cánticos y hosanas para que nos escuche; mas de cierto os digo que mi rayo no tornará más al entendimiento humano porque no vendré a alimentar vuestra necedad. ¿A qué os expondríais? A que las palabras de aparente luz os llevaran a la confusión. ¿No quiere eso vuestro corazón? Preparáos para esa prueba, y sobre vuestra obediencia y humildad brillará la luz de mi inspiración. 06-146.26 Yo os anuncio que si antes de 1950 no se hace la unificación de estas multitudes en un solo pueblo. la confusión reinará muy pronto porque habrá quienes digan que el Maestro se sigue manifestando, y entonces ¡Ay de este pueblo! ¿No habéis presentido esta amenaza? Todavía no se ha despertado en vosotros ese espíritu de fraternidad y unión, y esperáis que sean los acontecimientos los que os unan, mas si eso esperáis veréis desatarse las plagas, los desórdenes, las guerras y la justicia de los elementos, hasta que no haya en el mundo un sitio de paz, ni en la superficie de la Tierra, ni en sus entrañas, ni en el mar, ni en los vientos. 06-146.27 Pueblo: Comencé mi palabra en este día llena de dulzura, mas luego se hizo severa porque es menester preveniros de peligros y corregir a tiempo vuestros errores, pero quiero terminar mi cátedra hablándoos con dulzura. 06-146.28 Discípulos: no olvidéis que en el día en que los hombres recuerden el nacimiento de Cristo, vine a abriros aún más vuestros ojos para que lleguéis a Mí por el camino del cumplimiento, de la humanidad, de la obediencia. 06-146.29 Hoy no me habéis traido leche, miel y pan, como ofrenda de amor y regocijo a imitación de los pastores de aquel tiempo. Tampoco los reyes o los sabios de este tiempo me traerán incienso, oro y mirra. Todos me mostrarán su espíritu, para que en él deposite un presente de amor. 06-146.30 En este instante desciendo a vosotros en mi palabra a través de un entendimiento humano, para daros la bienvenida y deciros que mi perdón os lo he dado para siempre. 06-146.31 Estoy esperando en vosotros la nueva simiente, oidme para que seáis semilla de luz. 06-146.32 Muchos de vosotros queréis morir porque os encontráis cansados y sin ideales en la Tierra. Ciertamente que la muerte del cuerpo es el renacimiento para el espíritu, pero ese cuerpo que ocupáis os sirve para purificaros. Orad y velad y no os debilitaréis. Yo estoy en vosotros; cuando decís que la sangre de Cristo cayó sobre la humanidad ¿Pensáis que sólo se trata de un sentido figurado o de un símbolo? ¿Qué pensaríais si os dijese que tanto mi sangre como mi cuerpo os trazaron la senda del cumplimiento de la misión, que a cada uno de vosotros fue confiada? Y sí mi Espíritu está derramado en cada uno de vosotros ¿Cómo es que no llegáis a reconoceros como hermanos y en cambio os aborrecéis? ¿Nunca habéis pensado que cuanto hagáis con vuestros hermanos lo hacéis conmigo? 06-146.33 Dejad de escudriñar la ascendencia humana de Jesús, ello no os revelará la sutileza de mi cuerpo. Penetrad en las grandes revelaciones que en aquel tiempo y en éste os he dado y comprenderéis lo que ahora os estoy dando a conocer. 06-146.34 No recurráis a los libros del mundo, que aunque hablan de Mí no estan escritos bajo inspiración divina. Ved que lo que brota de la mente humana puede tener errores, mas lo que viene de los cielos no puede equivocaros. Guardad mis revelaciones con más celo que si guardáseis perlas o brillantes. 06-146.35 Dicen los hombres en sus libros, que Jesús estuvo entre los escenios buscando su saber, mas quien todo lo sabía y fue antes que los mundos, nada tenía que aprender de los hombres; no podía lo divino aprender de lo humano. Donde quiera que estuve fue para enseñar. ¿Puede haber en la Tierra álguien más sabio que Dios? Cristo vino del Padre a traer a los hombres la sabiduría divina. ¿No os dió prueba de ello vuestro Maestro cuando a los doce años de edad, dejó absortos a los teólogos, a los filósofos y a los doctores de la Ley de aquel tiempo? 06-146.36 Hay quienes han atribuído a Jesús las debilidades de todos los hombres, gozando con arrojar sobre el hombre divino y sin mancha, el cieno que llevan en su corazón. Esos no me conocen. Si todas las maravillas de esta Naturaleza que contempláis no son más que la materialización de pensamientos divinos, ¿No pensáis que el cuerpo de Cristo es la materialización de un pensamiento sublime de amor de vuestro Padre? Entonces Cristo os amó con el Espíritu, no con la carne. Mi verdad nunca podrá ser falseada porque ella contiene una luz y una fuerza absolutas. 06-146.37 El eco dulce e inolvidable de la palabra de Jesús, aquella que no hiere, vengo a manifestarla en este tiempo por conducto de estos humildes y torpes entendimientos. 06-146.38 Los hombres, sin respeto y sin amor, han osado juzgar la vida de los seres más elevados que Dios ha enviado entre los hombres, tomando mi propia palabra, como base para sus razonamientos. Si en cierta ocasión llamé a mis discípulos hermanos, no fue la única, ni a ellos solamente a quienes así llamé. María en su seno virgen llevó el cuerpo de Jesús. La Madre escogida, la Madre purísima, la azucena sin mancha, fue la encarnación de la ternura materna que en lo divino existe. ¿Por qué Jesús llamándose el hijo de Dios, no había de llamar hermanos a los hombres cuando ellos también son hijos de Dios? ¿Cuándo tendréis la elevación suficiente que os permita dar su justo sentido a lo divino y a lo humano? Comprended que es la única forma de que sepáis dónde están los errores y dónde brilla la verdad. 06-146.39 No son los hombres los que pueden hablaros de Mí con más verdad que Yo, aunque estas lecciones os las digo a través de hombres, mirad que es en sus éxtasis cuando por ellos hablo. Mi Doctrina llegará a ser comprendida, su esencia que es ley será vivida por la humanidad. Antes, la semilla de la cizaña será exterminada. Y vosotros, ¿Cuándo llamaréis hermanos a todos los hombres? ¿Cuándo veréis en ellos a hijos de vuestro Padre? El único título que podrá llevaros hasta mi seno, será el de haber sabido ser hijos de Dios y hermanos de vuestros semejantes. 06-146.40 Vosotros que os preocupáis tanto de vuestro hogar, ¿Por qué no os preocupa igual la morada que tendréis que preparar en la eternidad para vuestro espíritu? Vosotros que encendéis la luz de vuestra estancia para no estar a obscuras, ¿Por qué no encendéis la lámpara de vuestro corazón para que no permanezcáis más en las tinieblas? 06-146.41 Cuando estéis preparados os hablaré ampliamente de los tres tiempos y de las siete etapas o épocas para que no confundáis a los unos con las otras. 06-146.42 He aquí mi palabra reveladora y sencilla, comprendedla y ponedla en práctica. 06-146.43 Este es instante de gracia en que la luz de mi Santo Espíritu se esparce en todos los mundos; luz que es sabiduría divina para cada criatura espiritual. Y vosotros que estáis oyendo mi palabra, recreándoos con la sabiduría del Espíritu de Verdad, encontrad en toda ella el sentido de mis enseñanzas, preparáos en verdad, porque es menester que enseñéis a muchos mi Ley. 06-146.44 Mi Ley es un camino de justicia y amor al cual estoy volviendo a llamar a los hombres, para que gobiernen a las familias y a los pueblos con ese amor y esa justicia de que os hablo. En esa Ley existe el principio y el fin de todo lo creado; es mi voluntad que todo viva en armonía, y que vosotros, dentro de esta Creación, evolucionéis espiritualmente como evolucionan los diferentes reinos de la Naturaleza, para que alcancéis el progreso de vuestro espíritu. 06-146.45 El hombre se ha estancado moral y espirtualmente, ha forjado un culto hacia Mí y una forma de vivir que cree son las mejores, y ha caído en una rutina que hastía y fatiga su espíritu, fanatizándolo en ritos y ceremonias materiales. En cambio ved el nivel de evolución en que se encuentran los reinos que forman la Naturaleza material, ved su orden, su armonía y su perfección. 06-146.46 Tenéis que comprender que vosotros, dotados de espíritu, significáis en la Creación, la obra más amada del Padre, porque en vosotros depositó esencia, atributos e inmortalidad. 06-146.47 No existe la muerte para el espíritu, la muerte como la concebís vosotros o sea el dejar de existir. No puede ser la muerte del cuerpo, muerte o fin para el espíritu. Ahí es precisamente donde él abre los ojos a una vida superior, mientras su envoltura los cierra al mundo para siempre. Es sólo un instante de transición en la ruta que conduce a la perfección. Si aún no lo habéis comprendido así, es porque todavía amáis mucho a este mundo y os sentís estrechamente ligados a él. Os preocupa abandonar esta morada porque creéis ser dueños de lo que en ella poseéis, y aún hay quienes conservan un vago presentimiento de mi justicia divina y temen penetrar en el valle espiritual. 06-146.48 La humanidad ha amado demasiado a este mundo; demasiado, porque su amor ha sido mal dirigido. ¡Cuántos han sucumbido en él por esta causa! ¡Cuánto se han materializado los espíritus por la misma razón! 06-146.49 Sólo cuando habéis sentido cerca los pasos de la muerte, cuando habéis estado gravemente enfermos, cuando habéis sufrido, es cuando pensáis que estáis a un paso del Más Allá, de esa justicia que sólo en esos trances teméis y entonces hacéis al Padre promesas y juramentos de amarle,de servirle y obedecerle en la Tierra. 06-146.50 El dolor os purifica, el dolor es el cincel que modela el corazón del hombre para que éste alcance espiritualidad. Para que vuestro dolor no sea estéril, necesitáis que la antorcha de la fe os ilumine para que tengáis elevación y paciencia en las pruebas. 06-146.51 Vosotros sois el mejor fruto que ha brotado de Mí, que soy el árbol universal; cumplid siempre con mi Ley de amor para que pueda regocijarme con vosotros. 06-146.52 Si apuráis en la vida un cáliz de amargura por causa de la humanidad, devolvedle a ella ese mismo cáliz, pero lleno de miel. Como Cristo, quien recogió sólo dolor y amargura entre los hombres a quienes tanto amó, y todavía pendiente en el madero, mientras las turbas blasfemaban y le ofrecían hiel y vinagre, El abría su costado como manantial de amor para entregar a los hijos su sangre, como vino de resurrección y vida eterna. 06-146.53 En el Segundo Tiempo, apartóse el Maestro de sus discípulos por unas horas y al volver, observó que deliberaban, entonces les preguntó: ¿Qué habéis aprendido de mi Doctrina? Y uno de ellos contestó: Maestro, cuando vos no estáis con nosotros, estudiamos tus palabras, mas no siempre alcanzamos a comprender. El Maestro entonces les dijo: Contemplad la mar, ved que es inmensa, así en la Ley del Padre, ella es el principio y el fin de todo lo creado, pero Yo os concederé comprender hasta donde sea mi voluntad. 06-146.54 Por diferentes caminos va la humanidad en este Tercer Tiempo y no encuentra la verdad. Yo le envío mensajes y señales pero ella se encuentra ciega. No han sido suficientes las voces de los elementos y las guerras para testificar la segunda venida de Cristo entre la humanidad. 06-146.55 Entre unos cuantos me encuentro, enseñando mi mensaje de espiritualidad, que el hombre conocerá en este tiempo. Y de entre los que a Mí han venido para oirme, he escogido a los nuevos discípulos, que serán los emisarios y mensajeros de mi Obra en el mundo. 06-146.56 Por eso miráis cuán incansable y perseverante soy enseñándoos mi lección, porque quiero dejaros fuertes. Esta palabra habrá de escucharse en todo el Universo. 06-146.57 Si trabajáis con pureza y amor, habréis hecho una obra que os dignificará delante de Mí, porque trabajásteis en una labor árdua por implantar entre los hombres la moral, el amor y la espiritualidad. 06-146.58 Yo haré que vuestro ejemplo sea reconocido y tomado en cuenta por la humanidad. Entonces las generaciones venideras seguirán firmemente vuestros pasos. 06-146.59 Para alcanzar la paz, cumplid con mi Ley y la tendréis en vuestro espíritu, y la hora de la muerte del cuerpo, que no sabéis cuando sea, os encontrará en paz. 06-146.60 Velad, cuidando de no manchar vuestra mente con pensamientos impuros; ella es creadora y cuando dáis cabida a una idea mala, se rebaja a planos inferiores y vuestro espíritu se rodea de tinieblas. 06-146.61 Sed celosos de mi Ley, porque la he puesto en vosotros. ¿Sabéis por qué aparté los símbolos materiales? Porque vosotros mismos sois el símbolo del amor del Padre. 06-146.62 Cada vez que asistáis a una de mis enseñanzas, preparáos, y meditad en que si váis a recibir una lección, debéis de aprovecharla, porque de otra manera será esteril la semilla espiirtual en vuestro corazón, y vosotros no sólo habréis desaprovechado la divina siembra, sino hasta vuestro tiempo. 06-146.63 Medita antes de venir a escucharme, a fin de que no salgáis de mis recintos con los mismos defectos con que a ellos llegásteis y entonces podréis decir con íntima satisafacción, que habéis sabido aprovechar las lecciones de vuestro Maestro. 06-146.64 Si no os concentráis para escucharme, ni procuráis llevar a la práctica mis enseñanzas, nunca podréis contemplar el fruto que mi palabra puede producir entre vosotros. Pero en cambio, si os esforzáis por llevar a cabo mi Doctrina, y la aplicáis a vuestros actos y la vivís, entonces comenzaréis a ver cómo salís del estancamiento espiritual para adelantar en vuestra senda de evolución, aquella que habrá de llevar paso a paso a vuestro espíritu a la verdadera grandeza. 06-146.65 Mi palabra habla de amor y ese amor, al aplicarlo a vuestra vida se traducirá en fraternidad, en unión, en igualdad, en armonía y paz. Mas, para que os inspiréis en la obediencia en mi palabra, antes necesitáis creer en la verdad de mi manifestación. 06-146.66 Si no me creyéseis ahora que me comunico a través del entendimiento de estas criaturas, ¿Qué será cuando os hable a través del espíritu de los grandes inspirados de los tiempos venideros? 06-146.67 Todos deseáis salvaros; todos queréis escapar de las expiaciones del espíritu y todos soñáis con conocer el Cielo; mas Yo os digo que es bien pequeño el esfuerzo que hacéis por lograr todo esto y que muchas veces, en vez de buscar los medios que podrían ayudaros a conseguirlo, huís de ellos. 06-146.68 Vosotros creéis que el Cielo es una región en el infinito, y que a ella podréis llegar mediante un sincero arrepentimiento de vuestras faltas, en la hora de vuestra muerte material, confiando en que seréis perdonados en aquel instante y conducidos por Mí al Reino de los Cielos. Eso es lo que vosotros creéis. En cambio Yo os digo que el Cielo no es un sitio, ni una región, ni una mansión, el cielo del espíritu es su elevación y su perfección, es su estado de pureza ¿En quién está el permitiros que penetréis en el cielo, en Mí que siempre os he llamado, o en vosotros que siempre habéis sido tardos? 06-146.69 No limitéis más lo infinito, lo divino. ¿No comprendéis que si el Cielo fuese como creéis, una manisón, una región o un sitio determinado entonces ya no sería infinito? Ya es tiempo de que concibáis lo espiritual de una manera más elevada, aunque vuestra idea no alcance a abarcar toda la realidad, pero que al menos se aproxime a ella. 06-146.70 Tened siempre presente que el espíritu que alcanza los altos grados de la bondad, de la sabiduría, de la pureza y el amor, está más allá del tiempo, del dolor y de las distancias. No está limitado a habitar un sitio, puede estar en todas partes, y encontrar en todo un supremo deleite de existir, de sentir, de saber, de amar y saberse amado. 06-146.71 Ese es el cielo del espíritu. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 147 06-147.01 Yo recibo a mi pueblo, a vosotros que venís en busca de la dulzura de mi palabra, para mitigar los sinsabores de la vida. Vengo a entregaros la ternura que alberga mi corazón divino y a bendeciros. 06-147.02 Es el tiempo en que vengo a entregar en esta forma mi palabra de verdad en este planeta, valle de dolores en el cual os encontráis sufriendo, ¡Oh humanidad! 06-147.03 Sobre vuestro pesado sueño y sobre la amargura en que os encontráis, aparece una vez más mi ley, que viene a despertaros, a iluminar la Tierra, según mi promesa hecha en el Segundo Tiempo. 06-147.04 Escrito estaba que cuando los hombes se encontrasen en gran altura de perversidad, brillaría mi luz en el mundo, se convertirían todos los espíritus, por los niños y los ancianos habría profecías; y las mujeres y los hombres tendrían visiones espirituales. 06-147.05 Ved que estáis ya en esos tiempos, en que se ha extendido el pecado de Sodoma y Gomorra; en que los padres desconocen a los hijos y éstos se levantan en contra de los padres. Es entonces cuando mi luz, cual faro sublime de esperanza, viene a iluminaros como el sol radiante de la mañana. 06-147.06 Os he prometido que si tres de vosotros os reunís en el nombre del Padre, mi rayo descendería y mis pensamientos divinos se convertirían en palabras para consolaros y fortaleceros en vuestra tristeza y soledad. Porque Yo soy el Verbo Divino que ha amado y ama a la humanidad, antes y después de la cruz. 06-147.07 El mundo se conmueve porque las mentes están enfermas y en su confusión no saben si soy o no el Maestro. Los hombres han perdido siempre el equilibrio de la justicia y de la verdad. Han tocado los extremos. En los tiempos pasados, adorábais a Dios en todas las formas materiales que estaban delante de vuestros ojos: en los astros, en los elementos y en los ídolos hechos por vuestras manos. Ahora el hombre siente grandeza y enaltece su personalidad y se averguenza de proclamar a Dios, llamándole con otros nombres para no comprometer su soberbia, para no bajar del pedestal de su posición. Por eso me llaman: Inteligencia cósmica, arquitecto del Universo, pero Yo os he enseñado a decirme: ¡Padre nuestro! ¡Padre mío! Como en el Segundo Tiempo os enseñé. ¿Por qué diciéndome Padre, los hombres creen rebajarse o menguar su personalidad? 06-147.08 A vosotros, oh discípulos amados, el Maestro os pregunta: ¿Qué es vuestro en este mundo? Todo lo que poseéis, el Padre os lo ha dado para que de ello os sirváis en vuestro tránsito por la Tierra, mientras late vuestro corazón. Si vuestro espíritu procede de mi Divinidad, si es un hálito del Padre celestial, si es encarnación de un átomo de mi Espíritu; si vuestro cuerpo ha sido formado también dentro de mis leyes y os lo confío como instrumento de vuestro espíritu, nada es vuestro, hijos muy amados. Todo lo creado es del Padre y de ello os ha hecho poseedores temporalmente. Recordad que vuestra vida material es tan sólo un paso en la eternidad, es un rayo de luz en el infinito y por ello debéis atender lo que es eterno, lo que nunca muere y eso es el espíritu. 06-147.09 ¡Mirad! Todas las galas de este mundo están destinadas a desaparecer, para que a su tiempo vengan otras; mas vuestro espíritu seguirá viviendo eternamente y contemplará al Padre en todo su esplendor, al Padre de cuyo seno brotó. Todo lo creado tiene que volver al lugar de donde provino. 06-147.10 El amor de Dios es infinito y cuanto más lo hayáis querido empequeñecer, más grande se levantará delante de vosotros y más intensamente se manifestará en vuestro camino. Le habéis querido humanizar buscándole en diversas formas y le habéis adorado en la estrechez de un santuario de cantera hecho por manos humanas. Pero Yo os digo: ¡No le busquéis tan pequeño! ¡No le busquéis así! Buscadlo en la grandeza de su Espíritu Santo, sublime, divino, majestuoso, dueño de todo lo que ha sido, de lo que es y lo que será. 06-147.11 Si en vuestro pensamiento os preguntáis aún si será posible que el rayo de luz de Jesús de Nazareth se encuentre iluminando este mundo pecador por medio de su palabra, esta voz os interroga: ¿Cuándo debe llegar el doctor si no es cuando hay gravedad en el enfermo? Hoy el mundo se agita enmedio de su más profundo dolor, hay agonía y estertor de muerte en los espíritus y por eso es el momento que el Padre ha elegido para iluminar y levantar a los espíritus por medio de este mensaje de paz y de amor, en cumplimiento de las profecías. 06-147.12 El hombre se ha olvidado de su Creador y sólo ha querido vivir para la materia. Hoy viene el Maestro a deciros: Aprended a hacer uso de las potencias de vuestro espíritu, para que el dueño del mundo y de los átomos, de las grandezas del infinito y hasta de lo más imperceptible, lo sea también de vuestros pensamientos; brille y resplandezca en vuestra morada de luz y esa luz os envuelva e ilumine como a todos los astros. 06-147.13 No os preguntéis más por qué estoy con vosotros. Dejad que mi Espíritu Divino vibre de amor por todas las criaturas, acercáos a este banquete espiritual que os estoy brindando, a la mesa en donde la ternura de mis palabras os invita a elevaros con firmeza por el camino de la verdadera luz. Apresuráos, hijos míos, porque este legado os lo entregaré en sólo cortos instantes. 06-147.14 Yo escucho el clamor del agonizante y el de la madre en momentos de tristeza y angustia. Mi espíritu, que está en todo lugar, dentro y fuera de lo humano, les contesta: ¡No temáis, Yo escucho vuestra plegaria, héme aquí con vosotros! 06-147.15 Discípulos amados del Tercer Tiempo: Yo vengo a invitaros para que brilléis conmigo, para que seáis la luz del mundo y mis colaboradores en esta divina tarea, para que preparéis la sementera con espiritualidad, con piedad, con misericordia, con amor, como Yo os lo he enseñado. Regad esta siembra con lágrimas de compasión que virtáis al sentir el dolor de vuestro semejante, con lágrimas de arrepentimiento, ellas traen alegría a mi Divinidad y poseen el poder sublime de la contrición y de la fe. No os pido que lo hagis con la sangre de vuestras venas, porque ella no llega a Mí. 06-147.16 El hombre en su ceguedad, me busca por caminos errados, y cuando no humaniza mi Divinidad, diviniza su humanidad. Por eso mi voz le dice: Tiempo es ya de que me escuchéis y me sintáis en el fondo de vuestro corazón. Recordad que en vuestras tristeza y en vuestras alegrías siempre está presente mi amor. Pero cuando vuestro corazón quiere decirme: ¡Yo os he sentido! acalláis su voz; cuando vuestro espíritu quiere elevarse a Mí, le detenéis con las pesadas cadenas de vuestro materialismo. 06-147.17 No desesperéis en las pruebas: Llevad con resignación vuestra cruz, como Yo os enseñé a cargarla, tened fe y pensad que nada pasa desapercibido para Mí y que todo cuanto existe está contado: Hasta la última de las arenas del mar y hasta la más lejana estrella. También estuvieron contadas mis palabras en el Sermón de la Montaña; los golpes del martillo que taladraron mis manos y mis pies al ser enclavado en el madero; las espinas de la corona que la humanidad posó en mis sienes divinas y mis últimas palabras en la cruz. 06-147.18 Nunca os sintáis solos ni atentéis contra vuestra vida, porque vuestros días también están contados por el Padre. 06-147.19 Olvidad por un instante vuestros dolores y entregad misericordia, piedad y amor, para que podáis manifestar el poder y el amor del Padre a través de vosotros mismos. 06-147.20 Si os habéis sentido muy pequeños para que Dios se ocupe de vosotros, Yo os digo: Pensáis así por vuestro egoísmo que no os deja concebir la grandeza de vuestro Padre. Recordad todo lo que hacen vuestros padres materiales para guiar vuestros pasos cuando sois pequeños y cuánto se desvelan para cuidaros. Pues el conjunto del amor de todos los padres y de todas las madres de la Tierra es sólo un débil reflejo de lo que os ama Dios. Comprended cuánto debe amaros vuestro Padre Celestial, para haber venido a sufrir a este mundo, para enseñaros el verdadero camino y entregaros la vida eterna. Vosotros sóis el ser más preciado, la obra magna de su creación. Siendo átomos, sois grandes delante de El. En vosotros está representado su Reino y está simbolizado el Universo; dentro de vosotros podéis encontrar el cielo y un sol luminoso, pero no habéis sabido conoceros a vosotros mismos, por lo que hoy os digo: Comprended mi palabra, dejadme alumbrar en vuestro cielo interno y vivir en vosotros. Dejad que mi Obra florezca y fructifique en vuestro corazón, para que sea glorificado vuestro Padre y lleve a cabo su plan divino de dar salvación a todos los espíritus. 06-147.21 La humanidad, en su materialismo, me dice: ¿Será cierto que existe el reino del Espíritu? Y Yo os contesto: Oh incrédulos, sois el Tomás del Tercer Tiempo. Sentir piedad, compasión, ternura, bondad, nobleza, no son atributos de la materia, como tampoco los son las gracias y dones que lleváis ocultos en vosotros mismos. Todos esos sentimientos que lleváis grabados en vuestro corazón y en vuestra mente, todas esas potencias, son del espíritu y no debéis negarlo. La carne es sólo un instrumento limitado, y el espíritu no lo está: El es grande por ser átomo de Dios. 06-147.22 Buscad la mansión del espíritu en el fondo de vuestro ser y la gran sabiduría en la grandeza del amor. 06-147.23 Aprended de Mí, para que seáis buenos sembradores en la campiña de amor. En este tiempo en que la humanidad no se ama, y no se da cuenta de la hora que vive, he venido a vosotros cumpliendo mi promesa. 06-147.24 Vengo a daros nuevamente mis lecciones despertando vuestros sentidos y facultades dormidas, para que todo lo bueno que hay en vosotros lo pongáis al servicio de mi Ley divina. 06-147.25 Se acerca ya el término de mi comunicación y debéis llegar a ese día con verdadera espiritualidad y conocimiento de mi Doctrina. 06-147.26 Las manifestaciones que estáis viendo no las volveréis a contemplar, ellas sólo han sido la preparación para mi comunicación espiritual directa con vosotros. 06-147.27 Siempre que se eleve vuestro espíritu a Mí, sentiréis en verdad mi presencia. 06-147.28 Ya es tiempo de que mi Obra debiera ser más conocida, pero vuestro temor no ha permitido que así sea; muchas veces teméis hablar, mas después de 1950 ella será universalmente conocida y comprendida. 06-147.29 En mi labor de Maestro en este tiempo, he sido secundado por el mundo espiritual, el cual ha dejado entre este pueblo un ejemplo de fraternidad, de elevación y cumplimiento. Falta que vosotros hagáis lo mismo. 06-147.30 Mi palabra ha luchado contra vuestro fanatismo religioso. Dulcemente os ha persuadido de que vuestro espíritu, dentro de la evolución que ha logrado; puede prescindir de todo culto exterior y de toda forma ritual. 06-147.31 He querido dejaros unidos como hermanos, porque se acerca el tiempo de la lucha y quiero que lleguéis a poseer temple en el espíritu y fortaleza moral. 06-147.32 Mirad que en vuestro camino váis a encontrar cuadros de miseria, de dolor. Vais a cruzaros con los muertos vivientes y los poseídos de las tinieblas. Vais a contemplar a los que tienen el corazón empedernido y a los que han caído víctimas de sus pasiones. 06-147.33 Yo os digo desde ahora: No temáis llegar hasta ellos. Si es su cuerpo el que adolece de enfermedades para vosotros repugnantes o contagiosas, no temáis al contagio ni a las enfermedades del espíritu. No olvidéis ni dudéis que estáis protegidos por mi gracia, para que también ello sea un testimonio más ante los incrédulos. Id al encuentro de los enfermos y necesitados y por medio de vuestra elevación, consejos y oraciones, acercadlos al Doctor de los doctores. Si así lo hacéis, habréis puesto en práctica los dones que os he entregado. 06-147.34. Aún tenéis que luchar mucho para alcanzar el desarrollo y evolución de vuestro espíritu. Es necesario que aumentéis vuestra voluntad de servirme en vuestros semejantes. 06-147.35 Unificad vuestro análisis y vuestra interpretación de mi palabra, para que vuestro culto y vuestras obras sea las mismas en todos. 06-147.36 Cuando los hombres se acerquen a vosotros a preguntaros cuál es vuestra ideología, les mostraréis está página de amor divino, con vuestras obras, palabras y escritos. 06-147.37 A los discípulos del Espíritu Santo les está encomendada esta tarea. Trabajad y veréis coronados vuestros esfuerzos. 06-147.38 Veo en vuestro espíritu el anhelo de conocer el más allá. Ya no os concretáis tan sólo a vivir y a preocuparos por lo que a este mundo pertenece. El dolor, las lágrimas, las pruebas, os han desengañado, os han desmaterializado y os han llevado al camino de la elevación espiritual. 06-147.39 Transportáos en alas de la oración a las regiones del espíritu, para que ahí os saturéis de paz y de luz. 06-147.40 Dad a mis enseñanzas su verdadero sentido, sin olvidar que los hombres de los que me valgo para hablaros, sólo son un instrumento de mi voluntad. 06-147.41 Estáis ante el altar de la sabiduría, del cual os hago guardianes y responsables. Velad porque no sea profanado, pero cuidáos de caer en misticismo, porque Yo he contemplado a muchos que imitan a los blancos mausoleos que exteriormente ostentan su blancura y guardan en su interior sólo podredumbre. 06-147.42 Vosotros los que trabajáis en mi campiña, llevaréis mi palabra como una semilla y la sembraréis y cultivaréis como Yo os he enseñado. Seréis los continuadores de mis discípulos del Segundo Tiempo y predicaréis mi evangelio en las distintas naciones. 06-147.43 ¡Cuánto tendréis que luchar para lograr ablandar el duro corazón humano y cómo debéis resistir las pruebas para ser creídos! Sólo la fe y la perseverancia en mi enseñanza os llevarán al triunfo. Si debilitáis, habréis perdido esta oportunidad de salvaros y llevaréis en vuestro espíritu el dolor de haber cedido bajo la influencia de los increyentes. 06-147.44 Habéis venido a Mí, obedeciendo el llamado que os he hecho y llegaréis buscando sin saber cuál es la mejor forma de presentaros ante vuestro Padre, y Yo os digo: venid como discípulos, hijos míos y permaneced cerca de Mí. 06-147.45 Sé, desde antes de que elevéis vuestra plegaria, lo que me váis a pedir, lo que os hace falta y sólo os concedo aquello que es para vuestro bien, porque vosotros mismos no sabéis qué es lo que os conviene. Si confiáis en Mí y estáis conformes con mi voluntad, Yo os daré lo que os hace falta y vuestro corazón os hará notar que lo que habéis recibido es lo justo, lo que necesitáis, y me concederéis la razón para regir vuestro destino. 06-147.46 Yo no os pido pago por mis beneficios, os amo y sólo cumplo mi deber de Padre. En cambio, cuando el mundo os otroga un favor, no lo hace por aliviar vuestra pena, sino por atraer hacia sí la admiración, la alabanza, y esa caridad humillante, no es meritoria. Yo os he enseñado la caridad discreta, las obras piadosas que dignifican al que las hace y al que las recibe, esas que se ocultan entre dos corazones y que buscan aliviar y confortar, teniendo como único testigo a mi Divinidad. 06-147.47 Todos los que me seguís, debéis buscar en la vida futura vuestra esperanza de salvación y de compensación a vuestras penalidades, y entonces llenos de confianza, seréis pacientes en las pruebas, conformes con vuestra restitución y aún más, seréis dichosos, porque podréis pagar deudas pasadas, reparar errores y libraros de graves faltas. 06-147.48 En este instante, estáis elevados saboreando mis palabras, no tenéis secretos para Mí, me invitáis a que penetre en vuestro corazón y para que conozca todo lo que hay en su interior, y Yo dejo en él, como una flor sedienta, mi palabra de amor, que es rocío vivificante. Así como hoy os habéis preparado, hacedlo siempre, guardad en vuestra memoria mis lecciones, analizandolas para después ponerlas en práctica. 06-147.49 No creéis que sirviendo a los demás os degradáis y que vuestra personalidad se debilita; ya os he dicho que más os vale dar que recibir, y que si dáis una parte de vuestra heredad, estaréis acumulando obras de verdadero valor para vuestro espíritu. Lo que os he dado, no pertenece tan sólo a vosotros, os he hecho depositarios de un caudal de dones que debéis hacer llegar a vuestros hermanos. 06-147.50 Esta voz que ahora oís, es la misma que oyeron los primeros moradores de la Tierra, la misma que oyó el pueblo de Israel en su principio, la que hizo estremecer a Moisés. ¿No la reconocéis en su esencia? 06-147.51 Cuando lleguéis a comunicaros conmigo de espíritu a Espíritu, se cumplirán aquellas palabras de los profetas que dijeron: "Los hombres y las mujeres penetrarán en una vida espiritual desconocida hasta ese tiempo, sus ojos verán más allá de lo terrenal y todo se transformará". Vosotros sois de los llamados a ver el principio de una nueva era que llevará a la humanidad a conocer el verdadero fin para el cual fue creada. En este tiempo, Yo seré amado y reconocido por mis hijos y ellos se amarán entre sí. Esta es la meta que Yo he señalado al hombre y a la cual llegará. Yo os la anuncio desde ahora. 06-147.52 En esta era, venid ante el Maestro de maestros, venid a descansar de vuestra fatiga terrestre bajo el follaje del Arbol de la Vida. Venid a alimentaros con el pan de vida eterna y a saciar vuestra sed en las aguas cristalinas que a torrentes estoy derramando en vuestro espíritu. 06-147.53 Os recibo para daros mi calor de Padre, mi enseñanza de Maestro y el bálsamo cual Doctor de los doctores. Todo lo hallaréis en Mí y no tenéis por qué quejaros, porque Yo no os abandono. Cual ladronzuelo me acerco de puntillas hacia vuestro corazón y en silencio me recreo cuando os encuentro preparados. Cuando meditáis en mi Obra, en vuestra oración enseño a vuestro espíritu a comunicarse con mi Divinidad, es cuando os revelo la verdad y os entrego todo lo que váis a necesitar en vuestro camino. 06-147.54 Van a llegar tiempos difíciles para vosotros y también para la humanidad. Tiempos de grandes calamidades y si no estáis preparados, debilitaréis en vuestra fe y en la confianza de lo que os estoy hablando. El mañana veréis cumplidas mis profecías, mirad que Yo no os defraudo. En vuestros buenos propósitos Yo os fortalezco y os digo: Por aquí caminad, y cuando un mal pensamiento os asalta, os digo: Por aquí no caminéis; haced ésto y ésto no lo hagáis; os muestro el mejor camino; Yo os digo: Comed de este fruto y dejad el otro porque éste es bueno y el otro os envenena. 06-147.55 Entonces ¿Por qué vosotros no encendéis más vuestra fe en mi Divinidad? ¿Por qué no os dejáis guiar por mi palabra? ¿Acaso encontráis en ella maldad y mala dirección para vosotros? No, me decís en vuestro corazón. En verdad es vuestro espíritu el que me habla, el que se confiesa delante de Mí, se reviste de mi fortaleza y se satura de mi sabiduría, porque él sí sabe quién es el que le enseña y le ordena. 06-147.56 Vengo en pos de vuestro espíritu, es a él a quien he llamado, porque mi voz se escucha espiritualmente en todo el Universo haciendo el llamado a todo espíritu. Porque es el tiempo en que todos debéis recordar las enseñanzas espirituales que han sido olvidadas en el corazón del hombre. 06-147.57 Ha sido mi voluntad derramar a torrentes la luz del Espíritu Santo, para que el mundo contemple con claridad el camino que conduce a la espiritualidad, al adelanto y progreso de esta humanidad; un camino que les vengo a mostrar a todos sin distinción alguna, un camino en el cual no están los placeres mundanos, ni el materialismo, un camino limpio de bajas pasiones, exento de conflictos materiales y que sólo conduce a un fin divino, a un fin espiritual. 06-147.58 ¿Y quiénes son los que transitarán por este camino? Lo transitará todo aquel que quiera despojarse del materialismo, aquel que quiera penetrar a un cumplimiento espiritual, aquel que quiera ser mi servidor, mi compañero. Porque Yo tengo una campiña y a ella llegará todo el que quiera servir a la humanidad, porque sirviendo a la humanidad, me está sirviendo a Mí. 06-147.59 Comprended mi inspiración y mi deseo divino, para que paso a paso os vayáis preparando y estéis dispuestos a recibir lo que tengo que entregaros a cada uno de vosotros en este Tercer Tiempo, porque Yo estoy entregando grandes misiones, estoy heredando a los espíritus y preparando a las materias para que unidos el espíritu y la materia, se levanten al cumplimiento de su misión. 06-147.60 Yo os estoy preparando como el fuerte de las naciones, del mundo; por vosotros Yo enviaré mensajes a los afligidos, detendré los elementos desatados; por uno de mis servidores que ostente en su espíritu el triángulo de mi Divinidad y que con fe se eleve en oración, detendré el caos que envuelve a la humanidad. 06-147.61 Seguiré preparándoos y entregándoos la luz para que alcancéis a comprender mi enseñanza y así, poco a poco, os iréis elevando en conocimiento espiritual, os confiaré la esencia de mi palabra, mi sabiduría, para que mañana seáis los grandes analizadores de mi palabra. 06-147.62 Yo os estoy apartando de vuestros errores, de vuestra ignorancia, de vuestro atraso espiritual; os estoy dando una nueva oportunidad para que os acerquéis más a Mí por medio del conocimiento, de la luz de la convicción y así ya podréis defenderos y defender mi Obra. Mi Ley que en Tres Tiempos os he entregado, ahora ya no la ocultaréis, esa Ley será presentada ante los hombres en toda su pureza, en su verdad, en su sabiduría. Porque todo el que cumpla con la Ley se regenerará en corto tiempo. El pueblo de Israel será preparado con ella y será el pueblo que enseñe a purificarse a todo el que se halle en su camino. 06-147.63 Pueblo amado: Yo siempre me he manifestado en mi poder, en mi luz y en mi sabiduría, y si los hombres no me han encontrado en lo que soy, es porque no han meditado ni han contemplado mi grandeza. Sólo se han confundido, sus mentes se han turbado y no encuentran una solución para sus turbaciones. Mas llegará el instante en que todos me sentirán y me contemplarán, en lo divino, en lo puro, en lo invisible, en lo espiritual. 06-147.64 Haced méritos con obras que os eleven y os dignifiquen ante Mí, porque según sea vuestra preparación, así os iréis acercando al Padre. 06-147.65 Por eso os digo que os preparéis, porque tenéis que llegar al Padre y no quiero que os presentéis con la mancha de vuestro pecado. 06-147.66 Yo os entrego el arma del amor, con esta arma podréis vencer todos los obstáculos, podréis apartar toda confusión, el odio y la mala voluntad. Con el amor podréis hacer grandes obras. Esgrimid esta arma porque es con la que Yo he venido combatiendo en este Tercer Tiempo y con ella quiero que vosotros hagáis obras maravillosas entre vuestros hermanos. 06-147.67 Pueblo, escuchad y seguidme, apartad con la fuerza que os he entregado, todo lo que a vuestro paso se interponga y al final de vuestra jornada seréis el vencedor, el guerrero que triunfe en la batalla; porque si hoy no estáis aún en la gran contienda, mañana sí estréis, y con la comprensión de la misión que os he entregado y con pleno conocimiento de vuestra responsabilidad, os levantaréis dando aletra, dando la buena nueva de mi enseñanza que viene a daros fortaleza al corazón de la humanidad, para que se levante y os siga en el camino. 06-147.68 Estoy enseñádoos cómo se combate y cómo se logra la victoria, para que vosotros llevéis estos ejemplos a vuestros hermanos. 06-147.69 Os encontráis bajo la sombra del árbol, comiendo de los más ricos manjares que ningún hombre podría entregaros, el Maestro sí os lo puede dar porque Yo he preparado la mesa y los frutos, y Elías os ha reunido para que podis hartaros, para recreo y alimento de vuestro espíritu y para fortaleza de vuestro cuerpo. 06-147.70 He venido nuevamente como el Gran Guerrero, luchando para rescatar a mi pueblo, me he presentado en medio de la tiniebla para disiparla con la luz de mi Espíritu Santo, para que mi pueblo pueda contemplarme en todo mi esplendor, en todo mi poder. 06-147.71 Ya desde el Segundo Tiempo os he hablado en parábola y en sentido figurado y ahora ha sido mi voluntad materializar más el sentido de mi palabra, para que todos me podáis comprender. Porque Yo os he dicho que en este tiempo todo ojo pecador y no pecador me contemplará. Ahora, grandes multitudes escucharán mi palabra, se recrearán con mis prodigios y sus cerebros sabrán analizar mis lecciones con perfección. Estoy iluminando los cerebros de los torpes, para que analicen mi palabra. Por eso os vengo limpiando de todo lo que os puede confundir, para que con vuestro entendimiento libre y preparado con mi luz, podéis asimilar la esencia de mi palabra y la déis a conocer por todos los caminos como es mi voluntad. 06-147.72 Los hombres en su ciencia, en sus doctrinas y de acuerdo con su propia voluntad, han preparado muchos caminos para conducir a su espíritu hacia Mí, mas Yo os digo; Yo he permitido todo ésto a la humanidad, para que después de haberme buscado en su materialismo, se detenga a meditar en lo espiritual, porque se han olvidado que llevan un espíritu que es parte de mi Espíritu. 06-147.73 He venido a combatir la confusión y el error en que la humanidad ha caído al confiar y vivir tan sólo para la materia. Por eso me he presentado con toda humildad en este Tercer Tiempo a convivir con vosotros, ya no en materia, ahora en Espíritu, para que os asemejéis a Mí y vayáis despertando vuestro espíritu, para que en él se desarrollen los dones que poseé y se manifiesten a través de la materia. Porque quiero un pueblo fuerte, en el cual ponga toda mi confianza, las grandes misiones, los grandes cargos. Un pueblo que no debilite ante la primera prueba ni se detenga ante el inavasor; que contemple al enemigo como a un hermano inocente e ignorante en la Obra del Padre, que se le aceruque sin temerle y con todo amor y caridad le enseñe, lo prevenga, lo conduzca y le hable a su espíritu, a su corazón. 06-147.74 Mi lucha es grande, porque quiero contemplar un pueblo responsable de sus actos, un pueblo activo en el cual se reflejen las buenas obras, el amor, la humildad, el reconocimiento a mi Divinidad, la comprensión de la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana. Un pueblo que sólo esgrima las armas del amor, de la caridad y de la luz. Así quiero contemplar a mi pueblo, así quiero dejarlo preparado para después de que finalice mi comunicación a través del cerebro humano, en 1950, fecha señalada por mi Divinidad y como mi palabra no puede volver atrás, en esa fecha daré término a mi comunicación por el entendimiento humano. 06-147.75 Vosotros no profanéis este mandato, ni intentaréis retener mi Rayo entre vosotros ni a mi Mundo Espiritual, porque ¡Ay, ay de vosotros si así lo hicieréis! porque no será mi Espíritu, no será mi Rayo el que os ilumine. Después de 1950, Yo me comunicaré con todo el que sepa prepararse, con todo el que se espiritualice para que pueda comunicarse Conmigo de espíritu a Espíritu; porque entonces mi inspiración será recibida por todos, no sólo por los que he nombrado pedestales, no, mi inspiración será trasmitida por todos, en su verdad y en su esencia, porque esta es mi voluntad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 148 06-148.01 Grabad profundamente en vuestro espíritu mis palabras, porque cada una de ellas forma parte del libro que os estoy mostrando en este tiempo, en el que podéis estudiar y más tarde enseñar a vuestros hermanos. 06-148.02 Todavía no tenéis toda la sabiduría en vuestro entendimiento, ni toda la gracia en vuestro espíritu, por eso es menester que vengáis a recibir mi lección. Mi camino no es un sendero florido, sino camino de lucha y grandes pruebas. Por eso os invito a orar y a meditar, para que podáis comprenderme. 06-148.03 La humanidad reconocerá como apóstoles míos a los que llenos de humildad lleven mi Doctrina. Quiero que la justicia y la rectitud estén en todos vuestros actos, para que seáis respetados. Una guerra de ideas se acerca y será desatada en todas las naciones. Cada uno de vosotros será soldado, mas para defender esta causa, usaréis las armas de amor, de razonamiento y caridad. Muchos se confundirán al oir vuestro testimonio y dirán que no es posible que el Divino Maestro venga a hablar a los hombres y vosotros explicaréis con las lecciones que habéis recibido, mi Doctrina de amor. Mi luz descenderá a vosotros y Yo hablaré por vuestra boca. 06-148.04 Muy pocos son los que en este tiempo luchan por un ideal espiritual, porque la humanidad ha perdido su sensibilidad y ha olvidado los deberes para con su Dios. 06-148.05 Contemplo a los niños, sin alegría, sin paz, llenos del saber material su entendimiento, y de las leyes y virtudes espirituales nada han aprendido y su espíritu entristecido ruega, implora caridad y su plegaria no es escuchada. Sus padres no han estado preparados para darles enseñanza. Las mujeres me han pedido el don de la maternidad, que no ha todas he concedido, sin medir su responsabilidad, y he ahí las consecuencias; no han sabido conducir a la niñez, no han modelado su corazón, ni han iluminado su espíritu y éste, no ha podido desenvolverse. 06-148.06 Vosotros, que formáis el mundo presente, pasaréis por grandes luchas y el fruto de vuestro esfuerzo lo recogerán las generaciones venideras. Dejadles una herencia de fe y de profundas convicciones, ayudadles a escalar con vuestras obras de amor. 06-148.07 Habéis escuchado el llamado del Maestro, quien una vez más os espera para daros su palabra que es caricia divina. No sólo los primeros recibieron esta gracia, también los postreros han sido dignos de recibir esta Doctrina que hará evolucionar el concepto que de Dios tenía la humanidad. Os he dicho que en todos los tiempos he estado con vosotros, pero en verdad os digo: Por la fidelidad de los primeros a quienes dí mis primeras órdenes, habéis alcanzado gracia vosotros los postreros. 06-148.08 Mi palabra de hoy es la misma que la de los tiempos pasados, sólo es diferente la manifestación. Mañana no os hablaré en la forma en que ahora os estoy hablando; las costumbres de los pueblos cambiarán por la misma evolución, mas siempre estaréis preparados para recibir los mensajes que vuestro Señor os esté enviando. Todos debéis saber que estaré siempre con vosotros. 06-148.09 Mis manifestaciones de este tiempo han sido y seguirán siendo motivo de discusiones entre las religiones y sectas, más el Espiritualismo triunfará, porque su pureza hará sentir la grandeza de mi Obra y vosotros daréis testimonio de estas lecciones con vuestra forma de vivir, que será un ejemplo y una enseñanza para vuestros hermanos. 06-148.10 A veces os repito mis lecciones para grabarlas indeleblemente en vuestro corazón y en ellas encontraréis la huella del Maestro. 06-148.11 Este mensaje es para todos los pueblos, no sólo para los que os llamáis espiritualistas. 06-148.12 La esencia de esta Obra, será la base sobre la que descansen todas las leyes y así, el mundo penetre en un período de comprensión, fraternidad y reconstrucción. Sólo con armas de amor podrán los hombres derribar las barreras que hoy los dividen. Solamente bajo estos principios conseguirán los mandatarios de los pueblos unir a los hombres de estos tiempos. Entonces se verá al fuerte tendiendo la mano al débil, y éste, al levantarse, ayudando al fuerte, unidos ambos como una sola familia: la familia de Cristo, aquella que sabe su destino y el fin que le espera: la eternidad. 06-148.13 No están solos mis discípulos para esparcir mi Doctrina; también mis huestes espirituales se encuentran diseminadas por el mundo, preparando mentes y corazones para proseguir mi Obra entre la humanidad. 06-148.14 Vuestros ojos no verán la realización de estas profecías, pero alcanzaréis a contemplar los campos preparados y la semilla esparcida, la cual germinará en el espíritu de las futuras generaciones. Y así, el mundo seguirá su marcha, reconociendo la autoridad suprema de su Creador, sin cuya voluntad no se mueve ni la hoja del árbol. 06-148.15 Preparáos, porque váis a penetrar en un tiempo de grandes acontecimientos espirituales. Hasta aquí, sólo ha sido etapa de preparación, ahora viene el tiempo de enfrentarse al mundo, que se encuentra aferrado a sus ideas, sus conceptos, cultos y doctrinas. 06-148.16 Id y hablad de mi Obra, en la que podrán encontrarme todos los que me busquen. A nadie distinguiré. Así anunciaréis que el Maestro está esperando a todos sus hijos, que nadie llegará tarde a mi puerta, porque la salvación de todos deberá ser consumada. 06-148.17 En verdad os digo que el mundo está contra vosotros y para ello os preparo, para que sepáis defender la causa de vuestra fe, con las armas de amor y caridad. Os digo que triunfaréis aun cuando vuestro triunfo no sea conocido. Ahora vuestro sacrificio no será de sangre, pero sí sabréis de la calamidad y del desprecio. Mas ahí estará el Maestro para defenderos y confortaros porque ningún discípulo estará solo. 06-148.18 Lleváis simbólicamente la cruz del sufrimiento, la cual os recordará siempre la que Yo cargué por vuestras culpas, y aun cuando no llegáreis al martirio por mi causa, si sabréis tener abnegación. 06-148.19 Esa cruz os la haré liviana, porque cual divino Cirinéo os ayudaré a escalar la montaña de vuestra vida hasta llegar llenos de méritos a la presencia de vuestro Señor. 06-148.20 Oid atentos mi palabra porque ella es el manjar que os alimenta; ya no os quejéis de hambre o de pobreza, porque Yo he venido a sustentaros y a daros fortaleza. 06-148.21 Todo aquel que me presente su escaso patrimonio en la Tierra, esperando de Mí una palabra de aliento, lo consuelo diciéndole: conformáos con lo que ahora tenéis y no busquéis los bienes temporales, ambicionad la vida eterna. Haced obras que perduren, construid sobre cimientos inconmovibles de fe y amor, y tendréis paz en el mundo, lo demás os lo daré por añadidura y ninguno de mis hijos perecerá. Una vez más os repito aquellas palabras: "las aves no siembran ni cosechan, no hilan, y sin embargo, a ellas no les falta el sustento y el abrigo". 06-148.22 Hasta hoy habéis permanecido estudiando conmigo como párvulos y discípulos, pero llegará el día en que saldréis de esta tierra llevando mi palabra de amor a otras comarcas y con ella encenderéis el fuego de amor en muchos corazones que me llaman y que hoy viven silenciosos esperando la hora de mi retorno para levantarse a trabajar, ellos diligentes os ayudarán en vuestra labor. Id como buenos sembradores. Conquistad para Mí el mayor número de corazones que podáis. Cada uno será recibido como una semilla vuestra. Los pecadores que hayáis convertido, los enfermos del cuerpo o del espíritu que hayáis sanado, serán meritos que os acercarán a Mí. 06-148.23 Llevad mi palabra como una semilla de vida, cuidadla, y haced que florezca en vuestro espíritu y en el de aquél que la reciba; velad por ella y por aquellos en quienes haya sido sembrada para que vuestra obra sea justa, ¿Que sería de una simiente si se le abandonase durante el tiempo de su germinación o desarrollo? 06-148.24 A los corazones que no tengáis cerca, preparadlos con vuestra oración. Todo lo que no este a vuestro alcance confiadlo al Mundo Espiritual y esos seres completarán vuestra obra y todo será orden, armonía y cumplimiento. 06-148.25 Todos vuestros actos y misiones serán conocidos por los presentes y por los que han de venir, por ello cuidad que todos vuestros pasos estén iluminados por la luz de mi enseñanza. 06-148.26 Los espíritus escogidos están diseminados en todo el mundo y he contemplado en ellos el temor de infringir mis leyes, su anhelo es trabajar para que la Tierra se cubra de seres obedientes que me honren, me glorifiquen y se comuniquen espiritualmente conmigo y Yo les haré oir mi voz incesantemente instruyéndoles, guiándoles para que recuerden el ejemplo de su Maestro. 06-148.27 Todo está dispuesto con perfección en el Universo. Doquiera hay precursores y profetas que cumplen su misión inspirados en Mí. Trabajad espiritual y materialmente para que viváis en armonía con las leyes que os rigen. En ambos trabajos tendréis el justo pago; mas no cobréis la caridad o el consuelo en forma material, ni exijáis retribución espiritual a cambio del trabajo que hacéis en la Tierra. 06-148.28 Haced que crezca vuestra fe para que hagáis obras dignas de vuestro espíritu. Confiad en vosotros mismos y hablad en nombre mío, porque no serán vuestras palabras sino las mías, las que haré brotar por vuestros labios para que sintáis que estoy con vosotros. 06-148.29 Todos tenéis un presente para Mí y lo ofrecéis con humildad; algunos un profundo arrepentimiento por sus faltas, otros, la alegría por haber llevado a cabo una buena obra. Algunos más tenéis el deseo de apoyaros en Mí. Confiad en que saldréis avante en cualquier empresa difícil. Yo estoy leyendo vuestro corazón, concediendo gracia a unos y recibiendo su tributo de otros. 06-148.30 Orad y preparad vuestro hogar para que sea un templo, y bajo ese techo sanen los enfermos y se aquieten los espíritus que sufren. El pan y el techo no os faltarán. Os he enviado para que seáis consuelo y caridad entre la humanidad y le llevéis la paz que da el cumplimiento; si después de haber dado lo que tenéis, recogiéreis ingratitud, sobreponéos al dolor, tomad fuerza en Mí, que Yo os daré paciencia y conformidad. 06-148.31 Llevad en vuestro corazón la paz y obraréis con serenidad, seréis virtuosos en vuestros actos para que sepáis esparcir esta gracia en vuestro derredor. Combatid la guerra, purificad el ambiente, haced obra de reconstrucción en los hombres y en los pueblos, y pronto veréis aparecer las luces de un nuevo día para la humanidad. 06-148.32 Entonces veréis a los hombres venir a Mí, en busca de amor y de caridad, de reconciliación y de paz, solicitando la luz divina para no errar más, confiando y esperando de Mí la vida y fortaleza, reconociéndome como Padre. 06-148.33 Guardad esta enseñanza en la que se encierran mis revelaciones, profecías y análisis que os doy en este tiempo. Descubrid también su esencia que es aliento para el espíritu, tomadla con delicadeza porque ella forma parte del Libro de la Vida Verdadera, el cual he abierto en el sexto capítulo. Cuando hayáis estudiado profundamente mis lecciones y os dispongáis a ponerlas en práctica, haréis cambiar vuestra vida, viviréis sencillamente, amaréis todas mis manifestaciones, buscaréis estar siempre en contacto conmigo y pondréis los cimientos para la formación de un nuevo mundo que estará regido por mis leyes y en el que seré respetado y obedecido. 06-148.34 Cuando el mundo ponga en vuestro corazón su carga de pesares e incomprensiones, venid a Mí y Yo os daré fortaleza y curaré vuestras heridas; sentíos niños ante Mí aunque hayáis vivido mucho y descansad en la paz de mi Espíritu. 06-148.35 En el mundo en que habitáis, no hay un solo corazón que no sufra. Todos váis transitando en el camino de vuestro calvario, mas no habéis aprendido a recibir con amor las pruebas y no aceptáis vuestro cáliz de amargura. No habéis imitado a Jesús en su pasión perfecta. Vosotros no estáis solos en vuestras pruebas, me tenéis a Mí como Cirineo, para haceros más ligera vuestra cruz. 06-148.36 No os amedrenten las tempestades de la vida, no desesperéis en el dolor, llevad con paciencia vuestra restitución y cuando hayáis escalado el monte y seáis elevados en una cruz espiritual, invisible a los hombres, buscad mi presencia para sentiros fuertes, Yo estaré con vosotros, para daros aliento y vuestro espíritu se fundirá con el mío en la hora suprema. Yo os recibiré, os consolaré y os daré mi paz. 06-148.37 Entonces veréis abrirse ante vuestro espíritu un mundo desconocido, sentiréis que penetráis a una nueva vida y al contemplar desde allí a esta Tierra, esta escala en donde ahora habitáis, sentiréis piedad por el mundo que sufre, que se angustia y vive sin esperanza, porque no le ha llegado todavía la luz de esta revelación que Yo os he traído en el Tercer Tiempo y vuestro espíritu me pedirá la misión de trabajar espiritualmente por él, para conducir sus pasos por el verdadero camino. Reuniréis todas vuestras potencias para ponerlas al servicio de vuestros hermanos menores, de aquellos que no han querido oir la voz de su Padre Celestial, que es amor y justicia. Entonces os convertiréis en emisarios de paz, y así seguiréis trabajando en la Obra Divina; conoceréis cuán grande es la misión espiritual que os corresponde, y en cada nueva escala que alcancéis, me sentiréis más cerca., mi voluntad será la vuestra y la de vosotros la mía. De esta manera os llevaré por el camino que conduce a Mí. 06-148.38 Sed incansables al caminar por el sendero marcado por el Maestro. A veces sangra vuestra planta y vuestras vestiduras se desgarran en los espinos, mas vuestra esperanza os sostiene. Así os contempla Aquél de quien brotásteis y al que habréis de volver. 06-148.39 Ahora soy vuestro compañero de viaje, el que cura vuestras heridas, para haceros sentir mi bálsamo. Así hago renacer lo que todavía está dormido en vuestro ser y despertéis al llamado de vuestra conciencia, porque soy la resurrección y la vida. 06-148.40 Estábais muertos, mas os resucité a la vida de la gracia y os hice contemplar la luz de mi Espíritu. 06-148.41 Como Maestro, soy pacientísimo e incansable. Mi lección es nueva en apariencia y sin embargo es la misma, porque de generación en generación, desde el principio de los tiempos, sólo os he enseñado a amaros los unos a los otros y por ese camino podréis llegar a Mí. 06-148.42 Os hice para Mí y os quiero para Mí. Os he llamado para enseñaros a vivir como espíritus de luz. Hoy transitáis en este mundo, mañana no sabéis si estaréis separados de los que han sido aquí los vuestros. Estad siempre preparados, para que acudáis al llamdo de vuestros hermanos en cualquier momento. Os voy a conceder un tiempo más, porque si en este instante os sorprendiese ¿Qué me presentaríais? ¿Habéis esparcido mi Doctrina? ¿Habéis despertado a la vida eterna a los que duermen? ¿Os sentís dispuestos a resistir un juicio? 06-148.43 Estas interrogaciones que os hago, son las que vosotros os debéis hacer diariamente, para que viváis alerta y preparados y el Maestro pueda sentirse satisfecho de sus discípulos. 06-148.44 He de levantar la iglesia del Espíritu Santo en el corazón de mis discípulos en este Tercer Tiempo. Ahí hará morada el Dios Creador, el Dios fuerte, el Dios hecho hombre en el Segundo Tiempo, el Dios de la sabiduría infinita. El vive en vosotros, mas si queréis sentirle y escuchar el eco de su palabra, tendréis que prepararos. 06-148.45 Quien practica el bien, siente interiormente mi presencia, lo mismo aquel que es humilde o el que ve en cada semejante a un hermano. 06-148.46 En vuestro espíritu existe el templo del Espíritu Santo. Ese recinto es indestructible, no existen vendavales ni huaracanes capaces de derribarlo. Es invisible e intangible a la mirada humana; sus columnas serán el anhelo de superarse en el bien; su cúpula, la gracia que el Padre derrama sobre sus hijos; la puerta, el amor de la Madre Divina, porque todo aquel que llama a mi puerta, estará tocando el corazón de la Madre Celestial. 06-148.47 He aquí, discípulos, la verdad que existe en la iglesia del Espíritu Santo, para que no seáis de los que se confunden con falsas interpretaciones. Los templos de cantera fueron sólo un símbolo y de ellos no quedará ni piedra sobre piedra. 06-148.48 Quiero que en vuestro altar interior, arda siempre la llama de la fe y que comprendáis que con vuestras obras estáis poniendo los cimientos donde descansará algún día el gran santuario. Tengo a prueba y en preparación a toda la humanidad dentro de sus diversas ideas, porque a todos les daré parte en la construcción de mi templo. 06-148.49 Todos los que se levanten alentando este ideal, quedarán unidos espiritualmente, aun cuando sus cuerpos se encuentren muy distantes; su unión será fuerte, y unos a otros se reconocerán. Ese es mi pueblo, el cual ayudará a alcanzar la salvación a todos lo que a su paso encuentre. 06-148.50 Algo de ésto veréis vosotros y mucho las generaciones venideras, pero vuestro mérito de haber sido los primeros en la lucha por la unificación espiritual, siempre la tendré en cuenta. 06-148.51 Vuestra tarea es difícil y delicada, pero nunca imposible. Mientras tengaís voluntad, vuestra misión os parecerá sencilla. 06-148.52 Luchad y no desmayéis, luchad con vosotros mismos, bien sabéis que mientras viváis en la materia, habrá inclinación al pecado, habrá tentaciones y se agitarán como tempestad las pasiones. 06-148.53 Lucha el espíritu por alcanzar su elevación y su progreso, mientras la materia cede a cada paso a las atracciones del mundo; mas podrían armonizar espíritu y materia, tomando ambos lo que lícitamente les corresponde, eso es lo que os enseña mi Doctrina. 06-148.54 ¿Cómo podréis en cada paso paracticar mi Ley? Escuchando la voz de la conciencia que es el juez de vuestros actos. No vengo a ordenaros lo que no podríais cumplir; vengo a persuadiros de que el camino de la felicidad no es una fantasía, sino que existe y la forma de transitar por él, es la que os estoy revelando. 06-148.55 Sois libres de escoger el camino, pero es mi deber de Padre mostraros el verdadero, el más corto, aquel que ha estado siempre iluminado por la luz del faro divino que es mi amor a vosotros, que sois los discípulos sedientos siempre de escuchar nuevas palabras que vengan a afirmar vuestros conocimientos y a vivificar vuestra fe. 06-148.56 Con cuánto amor os acercáis a Mí, sabiendo que en mi enseñanza encontraréis la fortaleza y el consejo, que viene a disipar vuestros dolores. Se alegra mi Espíritu al recibiros, para daros las pruebas de amor, mirando que confiáis en Mí, como el hijo debe de confiar en su Padre. 06-148.57 Vuestra vida está llena de manifestaciones de amor, que no siempre habéis sabido percibir. Mas aún, en los días de mayores tribulaciones, llega hasta vosotros un rayo de esperanza que no os deja caer en la desesperación o en el desconsuelo. Y es que el Padre acompaña al hijo y no permite que su espíritu se aniquile. Es en esos días cuando os manifiesto más mi protección en forma clara para que aprendáis a confiar, para que cuando lleguen a vosotros otras pruebas de mayor magnitud, os sintáis preparados y dispuestos a que éstas se realicen en vosotros y obtengáis el resultado que está señalado por Mi. 06-148.58 En el camino que se ha marcado a vosotros no hay pruebas que sean inútiles. Todas tienen un fin, que es el de perfeccionar a vuestro espíritu. Las grandes pruebas son siempre para los espíritus grandes. Por eso cuando veáis venir sobre vosotros un torbellino que amenace destruir vuestra tranquilidad, no temáis, id a su encuentro y vencedlo con la potestad que os he entregado. Esperad el tiempo necesario y en vuestra lucha no debilitéis, no queráis conjurarlo en el momento en que aparece ante vosotros; permaneced orando y velando. No os hablo de los elementos de la Naturaleza, sino de aquéllos que sirven de crisol al espíritu y que cuando son bien aprovechados le ayudan a escalar, descubriendo ante él nuevos caminos, le hacen conocer y le despiertan sentimientos que habían permanecido dormidos y que le eran necesarios para que le ayudaran a evolucionar. "Conocéos a vosotros mismos", os he dicho. Penetrad en vuestro propio ser y haced uso de todas vuestras facultades y potencias, porque hoy necesitáis conocerlo todo y abarcarlo con vuestro espíritu, para que dejéis concluída vuestra obra en la Tierra. 06-148.59 Pronto veréis venir a este mundo una nueva guerra en la que estará en peligro vuestra fe. Todos lucharán defendiendo su creencia, todos dirán que poseen la verdad, y en ese combate, el espíritu de los hombres despertará y se hará sensible a mi influencia y unos y otros os veréis obligados a estudiar mi Ley y mis revelaciones. Los libros serán escudriñados por las sectas como nunca lo habían sido y todos me interrogarán, unos como Juez,otros como Maestro. Ese será el tiempo para el cual vosotros debéis de estar preparados y dar a conocer mis enseñanzas. 06-148.60 Todo lo que os he anunciado se cumplirá, en cada día encontraréis ocasión de trabajar y de poner en práctica mi palabra. Os preparo para que cuando se cumplan estas profecías, no seáis sorprendidos. 06-148.61 Porque en verdad os digo que ha llegado el momento de que cumpláis para conmigo, así como habéis cumplido para con vuestra familia. Ahora es cuando váis a conocer verdaderamente la finalidad para la cual habéis sido creados y cumpliréis la misión encomendada a vuestro espíritu. 06-148.62 No será mi palabra ni mi Obra ninguna carga para vosotros, por el contrario, será para haceros más llevadera la existencia en un época de penalidades y amarguras en que todos los hombres como náufragos, buscarán algo a que asirse para no perecer. 06-148.63 Vosotros ya habéis descubierto esta barca y estáis por penetrar en ella. Dichosos los que sepan permanecer confiados y firmes dentro de ella porque no perecerán. 06-148.64 Yo quiero que dejéis de llorar en vuestros caminos, a pesar de que las pruebas se ciernan sobre vosotros, para eso vengo a haceros comprender que es indispensable no infringir la Ley. 06-148.65 Para deciros lo que he venido a revelaros en este tiempo, hube de aguardar muchas eras, mas Yo os pregunto: ¿Qué son para Mí los milenios cuando el tiempo no pasa sobre mi Espíritu? Vosotros si tuvísteis que esperar, mas no en la inactividad, sino evolucionando y creciendo en luz, en saber y experiencia. 06-148.66 Ahora os encontráis en aptitud de sentir y comprender mis enseñanzas, por elevadas que sean; no así en el Primer Tiempo, cuando para simbolizar la patria del espíritu tuve que entregar al pueblo una tierra, y para enseñarles la ley hube de dejarla en una piedra. 06-148.67 Ahora estáis a punto de presenciar la destrucción del reinado del materialismo, en el que caerán tronos, coronas, poder, orgullo y vanidades. Todo ello ha existido y existirá mientras los hombres crean que no hay más gloria que la que encuentran en el mundo, mas cuando la humanidad encienda la lámpara de la fe en la vida espiritual, entonces caerán de su cuerpo las falsas galas, y se ataviará el espíritu con la vestidura de los que aman la verdad, el bien y la pureza. 06-148.68 Aprovechad la palabra de vuestro Padre, porque vendrán las multitudes a protegerse junto a vosotros, en este pueblo verán cumplirse las promesas del Señor y se sentirán atraídos por la esencia de que se satura este pueblo. 06-148.69 Estoy iluminando vuestro entendimiento, estoy abriendo vuestro corazón a todos los buenos sentimientos y a las buenas inspiraciones y estoy cerrando vuestros labios para la ofensa y la blasfemia, pero dejándolo en libertad para expresar mi Doctrina, para consolar y dar testimonio de la verdad. 06-148.70 No deberá haber jueces entre vosotros, ni fanáticos, ni hipócritas, porque donde existan estos defectos, no podrá haber espiritualidad. 06-148.71 Mi justicia se hará sentir sin cesar sobre este pueblo mientras no se levante vigoroso a estudiar mi mensaje y a llevarlo como buena nueva a la humanidad, por lo que os digo que más os vale que apresuréis vuestros pasos, y procuréis corregir vuestros errores, a fin de que las pruebas y los días de dolor os sean acortados. 06-148.72 ¿Por qué os sorprendéis de que se presenten entre vosotros seres que habitaron la Tierra hace miles de años? ¿Qué es el tiempo para el espíritu? ¿ Qué es el tiempo en el mundo espiritual? Nada. 06-148.73 Hace cerca de dos mil años que Yo estuve con vosotros y en verdad os digo que este tiempo ha sido un instante para Mí. 06-148.74 ¿Os extrañáis de que mi Espíritu o el de mis enviados se manifieste entre vosotros? Es que no analizáis vuestra vida y por eso os sorprendéis de todo y llamáis sobrenatural a lo que es completamente natural. 06-148.75 Os sorprendéis de que un espíritu se manifieste o se comunique con vosotros, sin pensar que vosotros también os manifestáis y hasta os comunicáis con otros mundos, en otras moradas. 06-148.76 Vuestro cuerpo no se da cuenta de que vuestro espíritu, en los instantes de orar, se comunica conmigo, no sabe percibir la aproximación que por medio de ese don tenéis con vuestro Señor, y no solamente con mi Espíritu, si no también con el de vuestros hermanos espirituales a quienes recordáis en los momentos de oración. 06-148.77 Tampoco os dáis cuenta de que en vuestro reposo, cuando la materia duerme, el espíritu, según sea su evolución y su espiritualidad, se desprende de su cuerpo para presentarse en lugares distantes, y hasta en moradas espirituales que vuestra mente ni siquiera puede imaginar. 06-148.78 Nadie se sorprenda de estas revelaciones, comprended que estáis aproximandoos a la plenitud de los tiempos. 06-148.79 Es necesario que comprendáis que los tiempos en que los hombres y los pueblos buscaban mi voz, mi lenguaje y mis mensajes a través de las tempestades, de los vientos huracanados y de toda manifestación de la Naturaleza, han pasado y que ya estáis capacitados para que podáis comunicaros espiritualmente conmigo y podáis recibir mis divinos mensajes a través de los sentidos de vuestro cuerpo. 06-148.80 Ciertamente os digo que los elementos de la Naturaleza siguen dando voces a la humanidad, siguen tocando a los hombres, poniéndoles a prueba, despertándolos y purificándolos; pero es por vuestro materialismo, porque sólo sois sensibles a lo que percibís con los sentidos de la carne; mas, cuando haya espiritualidad en la Tierra, cuando los hombres hayan desarrollado sus facultades espirituales y sean sensibles a lo que está más allá de lo material, entonces podréis comprobar cómo la Naturaleza, con todos sus elementos, se aquietará, mostrando una absoluta armonía y no intervendrá más en lo que a vuestra moral y a vuestra espiritualidad corresponde. 06-148.81 Los elementos materiales dejarán de ser mensajeros de lo divino, porque los hombres habrán penetrado en mis enseñanzas y habrán alcanzado la comunicación de espíritu a Espíritu. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 149 06-149.01 He aquí nuevamente al Maestro que viene a entregaros su enseñanza a través de vuestra conciencia. 06-149.02 Mi amor se hace palabra de luz entre los hombres, en este tiempo en que el mundo necesita la libertad del espíritu para recibir mis lecciones, que le muestran el camino de salvación. Mas no vengo en este tiempo como hombre, vengo en espíritu sobre cada uno de vosotros, haciendo un llamado a toda la humanidad para que conozca la grandeza de las enseñanzas espirituales del Tercer Tiempo. Es mi voluntad iluminar al espíritu de los hombres de esta era a través de la virtud de mis discípulos. La moral ha huído del corazón de los hombres; pocos son los que se conservan dentro de mi Ley y pocos también los que saben comunicarse con su Creador, por la perversidad e ignorancia espiritual que existe entre la humanidad. 06-149.03 Nadie me espere ni me busque en forma de hombre como vine en el Segundo Tiempo; ni me busquéis a través de las figuras hechas por manos humanas. 06-149.04 No será el testimonio del Tercer Tiempo el único que os hable de mi amor por la humanidad, serán los hechos y palabras de los Tres Tiempos en los que el Padre se ha manifestado al hombre. 06-149.05 He llamado iniciados a los que van principiando a penetrar en el conocimiento de mis enseñanzas. He venido a revelarles el por qué de muchos acontecimientos para que forjen su pensamiento en la razón y en la verdad. 06-149.06 Vengo nuevamente a enseñar a los hombres, no a aprender de ellos. En el Segundo Tiempo me vieron conversar en el templo de la sabiduría con príncipes y doctores a quienes sorprendí con palabras que un hombre no puede decir ni comprender. Eso aconteció en la niñez de Jesús. 06-149.07 Cuando llegó el instante de la predicación, me dirigí al Jordán en busca del Bautista, quien al mirarme al instante me reconoció. La forma en que Juan me reconoció y la humildad con que adoró a su Maestro, son un ejemplo de espiritualidad, de videncia y elevación. 06-149.08 Hoy he vuelto a vosotros y mucho he tenido que hablaros para vencer el materialismo, la duda y la frialdad de vuestro corazón. 06-149.09 Aquí estoy, discípulos, enseñándoos a conocer los dones de vuestro espíritu, a que conozcáis el éxtasis, porque en el éxtasis escucháis la voz de la conciencia, se hace transparente lo impenetrable y se ilumina la obscuridad. 06-149.10 Este estado de elevación no puede ser privilegio tan sólo de algunos seres, es un don que está latente en todo espíritu, pero siempre me ha sido grato servirme, desde los tiempos pasados, de aquellos que han sabido hacer uso de esa gracia. Para que el éxtasis sea perfecto, antes tenéis que pasar por la vigilia, como los justos de los primeros tiempos. 06-149.11 Antes de empesar a predicar la buena nueva, Jesús os enseñó en el Segundo Tiempo estas lecciones retirándose al desierto por cuarenta días para recogerse en la soledad, meditar y confortarse en el Altísimo. 06-149.12 En verdad os digo que en aquellas horas de íntima comunión, Jesús, el hombre, contempló el símbolo del sacrificio y su materia se estremeció. El cielo se abrió y ahí contempló el fin que le aguardaba, vió la montaña ennegrecida y en lo alto de ella una cruz donde se encontraba enclavado; sus oídos escucharon la mofa de un pueblo y las frases que le dirigían: "Si sois el Hijo de Dios, bajad de la cruz y salváos". Apuró el cáliz de amargura porque debía mostraros todo el amor en aquella prueba. Era su misión trazaros el camino y venceros con las armas divinas del amor, del perdón y la humildad. Esas armas son más poderosas que cualquier espada y tienen más fuerza que las olas embravecidas del mar. Ellas han hecho sentir amor a quienes jamás lo habían sentido. 06-149.13 Pasado un tiempo, la humanidad cayó vencida por mi enseñanza de verdad, de amor y de consuelo. 06-149.14 No vengo a pedir que me imitéis en todo el camino de sacrificio y de sangre que recorrí en el Segundo Tiempo. Unos cumpliréis una parte, otros imitaréis al Maestro en algún ejemplo, porque Cristo sólo existe uno. 06-149.15 Preparáos a imitarme, porque aún no sabéis cual sea la parte que tengáis que imitar. Mas si llegáseis a sentir como Jesús, que las palabras de los gentiles y de los incrédulos os hieren como latigazos en la carne desnuda, eleváos en éxtasis al Padre como os enseñó el Maestro en la cruz, y la fuerza será de lleno sobre vuestro espíritu, quien tornará fortalecido a su materia. Y al abrir vuestros ojos, contemplaréis como Jesús en el desierto, que después del éxtasis, mientras el solo dorado calcinaba las rocas y la arena, frescas gotas de rocío que traía la brisa acariciaban su frente y mitigaban su pena. 06-149.16 Jesús, el justo entre los justos, en quien se ocultó el Espíritu Divino, antes de dar a conocer el Reino del amor, se preparó así para daros un ejemplo más de humildad y perfección; y vosotros, que sois los discípulos en el Tercer Tiempo, habéis oído que mi Verbo os ha dicho: "Venid a Mí y sed los buenos sembradores de mi palabra", porque el mundo ha perdido su senda espiritual. 06-149.17 Os he recordado enseñanzas del Segundo Tiempo para que las unáis a mis nuevas lecciones y con ellas iluminéis a la humanidad, ¡Oh labriegos del Tercer Tiempo! 06-149.18 Sentid mi presencia que ilumina vuestro espíritu y os prepara para que comprendáis mi mensaje de paz. 06-149.19 Olvidad vuestros sufrimientos para que recibáis mi palabra y su esencia quede en vuestro corazón. 06-149.20 Os he enviado una vez más a la Tierra para que continúeis vuestra misión, para que reconozcáis que vuestro espíritu tiene que recorrer una escala de perfeccionamiento y que según sean vuestros méritos, así iréis alcanzando mayor elevación. Tendréis un solo Maestro, una sola luz será la que os guíe y os señale siempre el sendero de vuestra evolución. Todos podéis escalar si cumplís vuestra misión. Ha mucho tiempo que dísteis principio a la jornada, y es poco lo que hasta ahora os habéis elevado; he venido a daros estímulo al haceros vislumbrar desde este mundo en que hoy habitáis, la vida espiritual de otros mundos. 06-149.21 Si llegáis a penetrar en la vida de todos los seres, la podéis ver sembrada de muchos beneficios y pruebas de amor. En Mí encontraréis al mejor amigo, al compañero inseparable y al divino doctor. En este tiempo en que derramo sobre todos mis hijos mi amorosa protección, vosotros participaréis de todos estos dones, porque fuísteis formados a mi semejanza. 06-149.22 Os habéis olvidado por largo tiempo de vosotros mismos, de los lazos que os unen a Mí, de vuestra naturaleza semejante a la mía y por eso es que habéis descendido y extraviado el camino. El sendero espiritual es infinito y Yo vengo a mostrároslo desde su principio. Si no estáis dentro de él, venid y Yo os ayudaré a recorrerlo, a recuperar el tiempo perdido. 06-149.23 Que el mundo no os esclavice, dedicad una parte de vuestro tiempo a la preparación y desenvolvimiento de vuestro espíritu. 06-149.24 Muchos de vuestros hermanos se encuentran en gran desconsuelo, están cerca de vosotros y no lo habéis advertido. No sabéis aún penetrar en los corazones, pero me place veros practicando mi enseñanza y me es más grato contemplar a quienes derraman su espíritu amando y consolando, que a los que sólo se dedican al estudio de mi palabra y olvidan sus deberes para con sus hermanos. 06-149.25 Trabajad para que tengáis paz, luchad intensamente en este tiempo para que dejéis un ejemplo de trabajo, de obediencia y de fe. 06-149.26 Vengo a vosotros para hacerme reconocer como el único Dios, Padre de todos los seres, a deciros que quiero hacer de cada uno de vosotros un discípulo y heredero mío. De mi enseñanza que es semejante a un árbol corpulento, os daré una semilla para que la cultivéis y la llevéis a distintos lugares, para que de sus frutos se alimente la humanidad. 06-149.27 Toda mala interpretación que se haya hecho de mi palabra o de mis obras, la corregiré porque quiero unificar vuestro conocimiento para que todos me améis en igual forma. Velad por el mundo y dejad que vuestro espíritu lleve la luz y la paz a la humanidad, y que el mundo se ilumine con la luz diáfana que irradia de mi Espíritu. La luz es progreso, el amor es redención y la paz es esperanza. El amor es del corazón, la paz es del espíritu y ambos son un reflejo de la eternidad. 06-149.28 Contemplo que ante la palabra dulce de Jesús, algunos de mis hijos se sienten hastiados. Es porque sus sentidos no están en mi palabra, están con el pensamiento ocupado en las preocupaciones materiales, y por eso, al terminar de escucharme llevan el corazón vacío; pero el Maestro insiste en acercarse a sus hijos para hacer latir su corazón con su enseñanza divina. 06-149.29 ¡Humanidad que despertáis vuestras facultades para conocer la ciencia humana y las adormecéis al estudiar la esencia divina! ¡Váis fatigados, por los caminos sembrados de espinas, buscando la meta de vuestro humano saber! Mas Yo, de entre los perdidos entresacaré a mis siervos y haré vibrar su corazón de amor hacia sus hermanos. 06-149.30 Si los hombres no se preocupan por su adelanto espiritual, Yo velo por todos los espíritus. Si ellos no escuchan la voz de su conciencia, que es mi propia voz, no llegarán a tener comunicación con mi Divinidad. 06-149.31 Esta humanidad, por su materialismo, aún es idólatra. Aarón, Aarón, vos forjásteis el ídolo delante de Israel, mas en verdad, los falsos dioses caerán abatidos. ¿Dónde está el templo de Salomón? ¿Dónde el Tabernáculo? Si los símbolos que fueron lícitos les hice desaparecer ¿Cómo no he de combatir hasta exterminar los cultos fanáticos? Salomón edificó un templo material para adorarme, y de él no quedó ni piedra sobre piedra. 06-149.32 Los ministros de estos tiempos se atavían regiamente para oficiar simbólicamente en el sacrificio de Jesús, y a pesar de que toman mi nombre y mi representación, descubro su mente turbada, su corazón azotado por los vendavales de intrigas y pasiones; no existe uno que como profeta anuncie que me encuentro entre los hombres de este tiempo. Gran amargura tendrán, porque entre ellos no existe preparación espiritual. ¿Dónde está el cumplimiento de los que han jurado ante Jesús, seguir su huella? ¿En dónde están los imitadores de mis apóstoles? ¿Hay alguno que se asemeje a Juan, que fue de los primeros, o a Pablo, que fue de los segundos? 06-149.33 Por esto el Maestro se acerca nuevamente a vosotros para reanudar su lección. Ya veo a los nuevos fariseos y escribas lanzarse llenos de odio en contra mía, entonces será cuando pregunte: ¿Dónde están mis discípulos? Y cuando los soberbios, los falsos, los enriquecidos que temen perder su poder, los amenazados por mi verdad me escarnezcan y persigan nuevamente, soplarán aires huracanados, mas no seré Yo el que caiga bajo el peso de la cruz, sino aquellos que pidieron el sacrificio para el que les dió la vida. 06-149.34 No es la voz humana la que escucháis en estos instantes, es la voz celestial que os anuncia los sucesos que han de ser, para que vosotros que oísteis mis profecías, os encontréis preparados y no os turbéis cuando miréis que hasta las mismas fuerzas de la Naturaleza sienten desequilibrio, porque Yo soy la fuerza universal y la justicia, y en justicia me manifestaré. 06-149.35 He venido a apartar los vicios del mundo para que los hombres, librándose de costumbres e ideas pecaminosas, se inspiren y hablen del espíritu, entonces me verán simbolizado en la dulce silueta de Jesús, indicándoles el camino que conduce a la verdadera meta del espíritu, en donde Yo les espero. 06-149.36 Sois guardianes del Tercer Testamento. Guardad con sumo celo ese legado a las generaciones futuras. Pero mostrad mis Obras con la perfección que ella tiene, porque si llegáseis a Mí sin haber cumplido vuestra misión, tendréis que reencarnar nuevamente y entonces será más dura vuestra lucha. 06-149.37 Imitáis a Moisés en este tiempo, en este desierto de la vida humana. En verdad os digo: Sed una vez más en la montaña, porque allí resonará mi voz: Comprendedme. La montaña de este tiempo es vuestra elevación, donde recibiréis mi mandato, y escucharéis mi voz en vuestra conciencia. Desde ahí alcanzaréis a mirar la Tierra Prometida que se encuentra en la perfección del espíritu. 06-149.38 La Ley divina nunca pasa, las leyes humanas sí cambian según sea la evolución espiritual de los hombres. 06-149.39 "Amarás a Dios de todo corazón y de todo espíritu", es el primer precepto de la Ley divina, el cual no ha cambiado ni cambiará; su esencia, su sentido, su doctrina, son eternos. Mas también oísteis que os fue dicho: amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo; pero ese no fue un precepto de la Ley divina, sino una de tantas leyes humanas que así convenía en aquel tiempo. 06-149.40 Llegué entre vosotros a través de Jesús y os dije: "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen y orad por los que os ultrajan y os persiguen, para que seáis reconocidos como hijos de vuestro Padre que está en los cielos". Esta es ley espiritual, por lo tanto eterna, ella no sufrirá cambio alguno. Sólo lo humano es lo que cambia, evoluciona y se transforma. 06-149.41 ¿Qué podréis hacer para saber cuáles son las señales, revelaciones, profecías y leyes cuya aplicación ya pasó, y cuáles son las que aún están vigentes? ¿Cuáles revelaciones son eternas y cuáles profecías no han tenido cumplimiento? En verdad os digo, que solamente la oración limpia y la vida fecunda os pueden dar la suficiente espiritualidad para encontrar la esencia divina que en los tres tiempos os he entregado. 06-149.42 Cuando los escribas y los fariseos observaron los actos de Jesús y los encontraron que diferían de los suyos, dijeron que la Doctrina que predicaba, iba en contra de la Ley de Moisés. Es que ellos estaban confundiendo la Ley con la tradiciones, mas Yo les probé que no había venido a transgredir la Ley que el Padre había revelado a Moisés, sino a darle cumplimiento con palabras y obras. 06-149.43 Ciertamente Yo pasé por sobre muchas de las tradiciones de aquel pueblo, porque ya había llegado el momento de que desaparecieran, para dar principio a un nuevo tiempo, con enseñanzas más elevadas. 06-149.44 Si en las primeras revelaciones os hubiera dicho todo, no habría habido necesidad de que el Maestro, el Mesías, os hubiera tenido que enseñar nuevas lecciones, ni de que hubiera venido el Espíritu Santo en este tiempo a mostraros las grandezas de la vida espiritual. Por lo cual os digo, que no os aferréis a lo que os fue revelado en los primeros tiempos, como si ello hubiera sido la última palabra de mi Doctrina. Yo vine de nuevo entre los hombres y por largo tiempo me he comunicado por medio de su entendimiento y aún puedo deciros que mi última palabra no está dicha. 06-149.45 Buscad siempre en mi libro de sabiduría, la última palabra, la nueva página que os revele el significado, el contenido de lo anterior, para que verdaderamente seáis mis discípulos. 06-149.46 Hoy vivís alejados de los que sufren más que vosotros, pero cuando la espiritualidad sea la que ilumine vuestra vida, entonces buscaréis vivir cerca de aquéllos de quienes hoy os alejáis, porque les creéis perdidos, o porque os inspiran repugnancia. 06-149.47 Os convertiréis en portadores de la palabra de luz, de redención y esperanza y os acercaréis a aquellos que han sido olvidados por sus semejantes. 06-149.48 A nadie hablaréis con severidad, porque no es así como se redime. Aprenderéis que al pecador no se le injuria para castigar su falta. 06-149.49 Yo os digo que si a las fieras se les habla con amor, ellas humillan su cabeza. 06-149.50 Si aquel a quien habláis, tuviese algunos méritos, decídselo; si en él encontráseis alguna virtud entre muchos defectos, no le habléis de los defectos sino de la virtud para estimularlo e impulsarlo hacia el bien. 06-149.51 Que sea el amor el que os guíe, a fin de que lleguéis a convertiros en verdaderos mensajeros del Divino Consolador. Porque vosotros, los que no habéis rodado a un abismo, siempre estáis culpando, estáis juzgando con ligereza, condenáis sin la menor piedad a vuestros semejantes y esa no es mi Doctrina. 06-149.52 Si antes de juzgar, hiciéseis un estudio de vosotros mismos y de vuestros defectos, os aseguro que vuestro juicio sería más piadoso. Consideráis malos a los que están en las cárceles y tenéis por desdichados a quienes se encuentran en los hospitales. Os apartáis de ellos, sin daros cuenta de que son dignos de entrar en el Reino de mi amor; no queréis pensar que también ellos tienen derecho a recibir los rayos del sol, que fue hecho para dar vida y calor a todas las criaturas, sin excepción alguna. 06-149.53 Estos seres recluídos en lugares de expiación, muchos son espejos en los que la humanidad no se quiere mirar, porque sabe que la imagen que aquel espejo les devuelve, será en muchas ocasiones el de la acusación. 06-149.54 Mas Yo os digo: Benditos sean aquellos de mis labriegos que sepan sentir en su corazón la pena de los que viven privados de la libertad o de la salud, y les visiten y les conforten, porque un día volverán a encontrarse, sea en ésta o en otra vida, y entonces no sabéis si ellos tengan más salud, mayor libertad y luz que aquellos que les llevaron el mensaje de amor a un presidio o a un hospital, y entonces les correspondan con su gratitud, tendiendo la mano a quien en otro tiempo supo tendérsela. 06-149.55 Aquel instante en que hicísteis llegar mi palabra a su corazón aquel momento en que pasásteis vuestra mano sobre su frente y los hicísteis pensar en Mi y sentirme, jamás se borrará de su espíritu, como no se borrará de su mente ni vuestra faz, ni vuestra voz de hermano, por lo que os reconocerán doquiera que os encontrasen. 06-149.56 Aquí, escuchando mi palabra, os olvidáis unos instanates de las penas que aflijen a todos los hombres, y apartáis de vuestra mente las ideas de destrucción, de guerra y de muerte que amenazan a la humanidad. 06-149.57 ¿Teméis al dolor? Desechad el pecado, y el dolor nada podrá contra vosotros. Sentiréis otro dolor, pero ya no será el dolor egoísta; no será el vuestro, sino que comenzaréis a padecer por amor a los demás. 06-149.58 El espíritu, cuando se eleva, siente por sus semejantes y mientras más se acerca a Mí, y más me ama, mayor es su amor hacia sus hermanos. 06-149.59 Estoy enseñándoos a caminar por el sendero que os libre de las angustias y sufrimientos que provocan los odios y las ambiciones humanas, enseñanzas que por instantes juzgáis impracticables, pero pronto la abrazaréis con fe; convencidos de que es el único camino de salvación. 06-149.60 Todavía no habéis comprendido el sentido de mi palabra, ni os dáis cuenta de vuestra misión. Es por eso que hay quien sintiendo deleite espiritual al escucharme, prefiere alejarse por temor a contraer compromisos con su Maestro y con sus hermanos. Y hay otros que me dicen: "Señor, no es posible que podamos dar cumplimiento a tus enseñanzas y a tus órdenes, porque somos pequeños y estamos materializados; pero no nos privéis de escuchar tu palabra. ¡Es tan bella! que a pesar de ser impracticable, llena de gozo y de paz nuestros corazones". 06-149.61 ¡Ah párvulos que no sabéis lo que decís! Llamáis inpracticable mi enseñanza, juzgándola de imposible realización, y no toméis en cuenta que la estáis escuchando a través de un ser humano impuro, pecador como todos vosotros, a quien no le fue imposible transmitir a los hombres el mensaje de Dios. 06-149.62. ¿Qué mayor imposible que éste? 06-149.63 Amad a vuestro Padre, tened caridad de vuestros semejantes, apartaos de todo lo que sea nocivo a vuestra vida humana o a vuestro espíritu. Esto os enseña mi Doctrina. ¿En dónde miráis las dificultades y los imposibles? 06-149.64 No, pueblo amado, no es imposible dar cumplimiento a mi palabra, no es ella la difícil, sino vuestra enmienda, regeneración y espiritualidad, porque carecéis de sentimientos nobles y aspiraciones elevadas. Mas, como Yo sé que todas vuestras dudas, ignorancias e indecisiones, tendrán que desaparecer, os seguiré enseñando, porque para Mí no hay imposibles. Yo puedo convertir las piedras en pan de vida eterna y puedo hacer brotar agua cristalina de las rocas. 06-149.65 Penetrad al fondo de mi palabra y ya no tendréis que andar buscando la verdad. En la esencia de este mensaje encontraréis el caudal de luz que necesita poseer vuestro espíritu. 06-149.66 Analizad mi palabra para que podáis alimentaros con su esencia; para que podáis encontrar mi presencia y sentir mi caricia divina. Al analizar, procurad ir más allá de la forma de la palabra, y procurad interpretar todo lo que halléis de simbólico o alegórico, buscando la simplificación y la espiritualidad en vuestros análisis, observaciones y estudios; pensando siempre que mañana tendréis que participar de este mensaje a vuestros hermanos, a quienes se lo daréis ya analizado, para que más pronto lo comprendan. 06-149.67 Apartad con tiempo todo símbolo y toda imagen material, pero conservad el sentido de ellos. 06-149.68 Comprended el escaso valor que tienen las formas, si las comparáis con la esencia eterna de lo espiritual. También procurad penetrar poco a poco en esta sabiduría, para que no os parezca imposible la práctica de mis lecciones. 06-149.69 Reuníos, discípulos amados, que el tiempo de vuestra lucha ha llegado y será corto para cada uno de vosotros, si tenéis en cuenta lo breve de vuestra vida en la Tierra. 06-149.70 Dáos prisa, tenéis mucho que hacer. No penséis que os falte algo para poder ser discípulos míos en esta Obra. 06-149.71 En el Segundo Tiempo Yo escogí también a mis apóstoles; no eran sabios, no eran luminosos en sabiduría humana; eran sencillos pescadores del mar, Yo les convertí en sembradores y en pescadores del espíritu. 06-149.72 A vosotros también quiero convertiros en pescadores espirituales, para que llevéis mi mensaje de amor a todos los corazones perdidos en el anchuroso mar de pasiones y materialismo en que vive la humanidad, y de allí, de ese mar, entresaquéis y salvéis a todo aquel que en mi nombre sea llamado por vosotros. 06-149.73 Entonces mi mensaje de esperanza llegará al corazón del fraticida, del asesino, del soberbio, del profano, del insensible al dolor y a la miseria de los demás, y en todos será cumplida mi palabra. 06-149.74 Por ahora, y mientras os preparáis, orad por las naciones y los pueblos, orad por todos, porque la humanidad está pisando sobre cardos y espinos, los mismos que antes puso para que otros pisaran. Son los hombres los que han preparado su abismo y luego tendrán que clamar misericordia, que jamás sintieron ellos por un semejante. 06-149.75 Mas es preciso salvar, perdonar y redimir, porque en cada hombre habita un espíritu que habrá de llegar a Mí. 06-149.76 Sois las primicias de un pueblo que será el faro espiritual de la humanidad. Un nuevo Israel que, una vez liberado de su cautiverio, se levantará en pos del ideal más elevado que existe en el espíritu, y que es el de llegar a habitar en el seno de Dios, vuestro Señor. 06-149.77 Aún estáis distantes de poder alumbrar con vuestro ejemplo el camino de vuestros hermanos; pero mi voz; resonando en vuestra conciencia os anima a proseguir, a no desmayar, a perseverar en la lucha, porque sólo así escribirá este pueblo su historia en el corazón de la humanidad. 06-149.78 Las pruebas que a diario véis presentarse en vuestra vida, son el yunque donde se está templando vuestro espíritu, donde se acrisolará vuestra virtud y se fortalecerá vuestra fe. 06-149.79 Sin pruebas, no habrá méritos, sin méritos, no podrá haber galardón. 06-149.80 Meditad en las pruebas que atravesó Israel en el Primer Tiempo, considerad sus amarguras, sus tribulaciones y necesidades y entonces comprenderéis por qué le fue concedido llegar a la Tierra Prometida, donde por muchos siglos aquel pueblo supo de la paz, de la sana alegría y de la comunión con su Señor. 06-149.81 No fue eterna la dicha de aquel pueblo en la tierra que le fue otorgada como galardón a su fe y a su perseverancia, porque nada es eterno en el mundo; pero os digo a vosotros, en verdad, que la nueva Tierra prometida, aquella que es el ideal de elevación de vuestro espíritu, esa sí será eterna, esa sí os dará albergue por siempre y os hará sentir y conocer la vida espiritual en toda su plenitud y elevación. 06-149.82 Yo bendigo cada una de estas casas donde os reunís a orar y a recibir el pan de mi palabra, igual que bendigo a vuestros hogares; en verdad os digo que no es más cualquiera de estos recintos que uno de vuestros hogares. 06-149.83 Si aquí penetráis en recogimiento y en respeto porque sabéis que el lugar está destinado a uniros en oración para formar el templo espiritual, también os digo que vuestro hogar es un segundo templo; porque si el espíritu forma su santuario en la oración, en la palabra divina, en la meditación y en la práctica de la Ley, el hombre encuentra un segundo culto en el hogar, donde recibe cariño, calor, ejemplos, enseñanzas y consejos. Mas no confundáis el hogar con la casa material; ésta podrá desaparecer y quedar vosotros a la intemperie, y sin embargo vuestro hogar no habrá sido destruído mientras exista entre vosotros amor, respeto, obediencia y todas aquellas virtudes que debe atesorar la familia humana. 06-149.84 Tampoco estos recintos pueden constituir el verdadero templo, ya que si lo lleváis en vuestro espíritu, lo mismo lo podréis encontrar aquí que en vuestra casa, en la ciudad que en el campo, bajo un árbol, en la montaña, en la ribera del mar o en el desierto. 06-149.85 El templo del espíritu está en todas partes por lo que sólo precisará de vuestra preparación para que lo encontréis. 06-149.86 Por ahora seguid congregándoos en estos recintos; mientras tengáis necesidad de ello, hacedlo, que mi amor, mi caridad y mis complacencias serán derramadas en vuestras reuniones, donde permitiré que mi presencia sea sentida; donde haré que los espíritus renazcan a la luz y los enfermos palpen el prodigio de su curación escuchando mi palabra. 06-149.87 Mi Arcano está presto siempre a derramar en vosotros aquello que pedís, aquello que necesitáis, sin embargo, no todo debe hacerlo vuestro Padre, estáis viviendo un tiempo en el que el amor del Maestro debe encontrar eco en el corazón de los discípulos, para que el milagro se realice. 06-149.88 Sed incansables repasando mi palabra; ella, como un cincel invisible, se encargará de pulir las asperezas de vuestro carácter hasta dejaros preparados para tratar los problemas más delicados de vuestros hermanos. En ellos encontraréis penas, expiaciones y restituciones, cuyas causas pueden ser muy diversas. Algunas no tendrán un origen muy difícil de comprender, en cambio, habrá otras que solamente con la intuición, con la revelación y con la videncia podréis descubrir, para librar de un pesado fardo a vuestros hermanos. Estos dones sólo harán esos prodigios cuando el que los ponga en práctica se haya inspirado en la caridad hacia sus semejantes. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 150 06-150.01 Venís en busca del Espíritu Consolador, porque no habéis encontrado alivio en vuestras tribulaciones. Habéis acudido a las puertas de médicos y abogados, al corazón de los seres que os aman, y no habéis logrado recobrar la paz, y os habéis convencido de que el bálsamo o la luz que venís buscando, sólo podréis encontrarla en la fuente de donde procede todo bien. Todos buscáis el camino verdadero, necesitáis el sustento espiritual, la palabra de aliento y de esperanza que venga a reanimaros, y en tanto que lleguéis a lograr lo que habéis venido buscando, me hacéis presente vuestras inquietudes, vuestro temor al juicio divino y el anhelo de encontraros en paz con vuestra conciencia. 06-150.02 Estáis en mi presencia, a pesar de que os sentís lejos de Mí. No estáis solos en vuestro dolor, Yo os acompaño, y si os llamáis incomprendidos, os digo que Yo, el Padre, conozco todo lo que pasa en vuestro interior y que os dará la solución que buscáis, la paz que os hace falta y la ayuda para que alcancéis vuestra elevación. 06-150.03 Cuando llegásteis por primera vez a escuchar mi palabra, la saboreásteis y la encontrásteis pura en su esencia; reconocísteis que Yo os la enviaba, sólo habéis dudado por la forma de comunicarme con el hombre; pero si la estudiáis, reconoceréis que no me he equivocado, y que el hombre por ser mi hijo, está capacitado para servir como instrumento mío para llevar a cabo mis designios en servicio de sus hermanos. 06-150.04 Estoy llamando a los hombres, mujeres y niños, para hacer de ellos mis discípulos y mientras unos creen, otros dudan y desconfían, eso de debe a que es tanto lo que han sido engañados, que hoy que hablo a la humanidad tomando como intérpretes de mis enseñanzas los entendimientos de hombres rudos, sencillos y humildes, mi manifestación os parece extraña. Reconoced que mi palabra es invariable en su verdad, y que lo que os dije en el Primer Tiempo, lo ratifiqué en el Segundo y lo he confirmado en el Tercero. 06-150.05 Todos los que de esta manera oís mi palabra, habéis sido preparados para sentir y comprender esta manifestación de mi Espíritu, y sólo esperábais el momento en que os llamara, para atestiguar estas manifestaciones. Yo no he sorprendido a nadie, desde antes de venir a encarnaros os dije que estaríais presentes en estos actos y que pertenecéis al número de seres escogidos para llevar la buena nueva al mundo. 06-150.06 Los niños de este tiempo me hacen ver su camino azaroso, me dicen que el ambiente en que respiran, no es el más propicio a la espiritualidad y me piden la luz para sus padres y maestros; en ellos, desde pequeños, se ha entablado una lucha entre el espíritu y la materia, en la que algunas veces vence el bien y la razón, y otras se sobrepone la carne. 06-150.07 No me digáis que sois débiles, si lleváis la luz de mi Espíritu, si Yo os he dotado de virtud y energía para que podáis cumplir con vuestros deberes; esforzáos y usad de vuestra potestad. 06-150.08 He descendido a todos mis hijos en busca de su espíritu, porque me pertenece, mas no todos quieren seguirme, la mayor parte me pide un tiempo más y me dice que por ahora no puede venir Conmigo, y Yo he dado a cada espíritu el tiempo necesario para su cumplimiento. 06-150.09 Es cierto que habéis sufrido mucho en este tiempo y que ansiáis vivir una vida mejor y el Padre os dice: labrad vuestra paz y ya sea en este mundo o en el valle espiritual, encontraréis el descanso. Esta Tierra que habitáis es lugar de expiación, de lucha, de perfeccionamiento. 06-150.10 Si queréis recordar la vida de Jesús en el Segundo Tiempo, la encontraréis sembrada de sufrimientos, desprovista de comodidades y alegrías. El es el ejemplo, el modelo que está delante de vuestro espíritu, para que lo imitéis. Mas todo el que viniere a Mí encontrará el alivio, porque soy el manantial inagotable que se derrama a torrentes, de allí tomad para que reguéis vuestras parcelas. Las tierras están preparadas para que los hombres se apresuren a cultivarlas; los campos les esperan antes de que se cubran de cizaña o de hierbas nocivas, id y cultivadlas, y cuando miréis que el trigo ha madurado, segadl junto con la hierba y más tarde separad el uno de la otra; por eso Yo siempre os estoy diciendo: velad y orad, porque si os descuidáis, la mala hierba hará mayores progresos que vuestra semilla, y su fruto será el que abunde el día que cosechéis, haced que vuestros campos se doren para que hagáis penetrar vuestro trigo en mis graneros y la cosecha sea abundante. 06-150.11 La humanidad está hambrienta de mi palabra, de mi verdad; los hombres reclaman y anhelan que la luz llegue a su entendimiento, claman justicia y esperan consuelo. Este es un tiempo decisivo; en verdad os digo que muchas ideas, teorías y hasta dogmas que como verdades se tuvieron por siglos, caerán por tierra y serán abandonados por falsos; el fanatismo y la idolatría serán combatidos y exterminados por los que más envueltos y apegados a ellos se encontraban; las enseñanzas de Dios serán entendidas, su luz, su contenido y esencia serán comprendidas y sentidas. 06-150.12 Los hombres de ciencia, después de un tiempo de pruebas en el que sufrirán confusiones muy grandes, cuando en su espíritu se haga la luz y escuchen la voz de su conciencia, descubrirán lo que nunca habían soñado. 06-150.13 Nuevamente os digo: velad, porque en el tiempo de las luchas de credos y doctrinas, de religiones y ciencias, creerán muchos hombres que el saber que les han dado los libros, será el arma con la que puedan vencer a mis nuevos discípulos, sabiendo que vosotros no lleváis libros. Cuando Jesús predicó a las multitudes, no les habló de enseñanzas aprendidas en libros; sin embargo, dió cátedra de sabiduría, pruebas de ello las dió desde su infancia, presentándose en el seno de los doctores de la ley, para confundirlos y hacerlos enmudecer con sus preguntas y dejarlos asombrados con sus respuestas. El saber de Jesús procedía del Espíritu Divino, el cual todo se lo revelaba. 06-150.14 Si cualquiera de vosotros limpiara su entendimiento, despojara su corazón de malos sentimientos y bajas pasiones, y elevara su espíritu al Padre para entregarse a El en el amor y servicio a sus semejantes, quedaría convertido en una fuente limpia que el Maestro llenaría con su inspiración; sería aquel hombre, como un vaso limpio en mi mesa, el cual colmaría con el vino de la vida, para que en él mitigasen su sed los que perecen; el que así se prepare, convencerá a quien le hable, consolará con su palabra, hará callar al vanidoso, ralizará obras sorprendentes, de esas que el mundo llama milagros y que no son más que manifestaciones naturales del amor y de la fe de un espíritu elevado. 06-150.15 Cuando os pregunten: ¿Por qué siendo Dios tan grande se ha valido de un insignificante ser humano para manifestar su sabiduría? Contestaréis: el amor de Dios por sus hijos no tiene límites, por eso se ha servido de ellos para realizar este prodigio. 06-150.16 Siendo poderoso, eterno, infinito y a la vez Padre de todo lo creado, puedo valerme y servirme de todas mis criaturas para mis fines divinos. En mi amor de Padre, no vengo a fijarme en vuestra pequeñez, en vuestro pecado, os busco por vuestra humildad. Si consideráis muy pequeña vuestra forma humana para que Dios se ocupe de vosotros ¿Quién os dió esa forma, sino Yo? Además al hacerme hombre ¿No fuí semejante a vosotros? 06-150.17 El eco de la voz que llega a vuestros oídos, es el de la materia que como portavoz me interpreta en los momentos de mi manifestación; la palabra que a vuestra mente y a vuestro corazón llega, es humana, mas la esencia de esa palabra es divina y por eso ilumina y conforta al espíritu. 06-150.18 Si hubiera venido en forma humana a repetir mi lección del Segundo Tiempo, hubiera estacionado a vuestro espíritu, y la humanidad no me hubiera reconocido; mas Yo, el Maestro de toda perfección, os llevo paso a paso, siempre hacia lo alto de la montaña, enseñándoos cada vez nuevas lecciones. 06-150.19 A los ojos humanos es invisible Dios y aun su propio espíritu porque no tiene forma ni límites, por eso muchos al miraros elevados en oración, escuchándome, dudan de ello porque no saben que lo divino y lo espiritual, aparentemente invisible a los ojos humanos, es sentido por el espíritu y aun por el corazón. 06-150.20 El que cree verdaderamente en Mí, conoce mi voz doquiera que Yo le hable. Soy como un pastor al que siguen sus ovejas y al que siempre reconocen por su voz. Por eso en este tiempo en que me encuentro hablándoos por el entendimiento humano, habéis reconocido la voz de vuestro Señor. No os habéis detenido a juzgar las deficiencias del portavoz, ni habéis tomado en cuanta los errores que su rudeza le hacen cometer, habéis comprendido que soy Yo quien os habla. Al oir mi voz, al instante la reconoceréis para decir: Es El. 06-150.21 Siempre han sido los humildes y los pobres los que descubren mi presencia, porque sus entendimientos no están ocupados con teorías humanas que los aparten del claro discernimiento. 06-150.22 En el Segundo Tiempo también aconteció que habiendo, sido anunciada la venida del Mesías, cuando El llegó, quienes le sintieron fueron los sencillos de corazón, los de espíritu humilde y entendimiento limpio. 06-150.23 Los téologos, tenían en sus manos el libro de los profetas y a diario repetían las palabras que anunciaban las señales, el tiempo y la forma de la venida del Mesías, sin embargo, me vieron y no me reconocieron, me escucharon y negaron que Yo fuera el Salvador prometido; vieron mis obras y lo único que supieron hacer fue escandalizarse, cuando en verdad, todas ellas habían sido profetizadas. 06-150.24 Cuando llegó el día en que las turbas, azuzadas por quienes se sentían intranquilos con la presencia de Jesús, le hirieron y azotaron; y le vieron sangrar como un simple mortal bajo el efecto de los azotes; más tarde, agonizar y morir como cualquier humano; los fariseos, los príncipes y los sacerdotes, exclamaron satisfechos: he ahí que se nombra hijo de Dios, al que se creyó rey y se hizo pasar por el Mesías. 06-150.25 Fue por ellos, más que por otros, por los que Jesús pidió a su Padre que perdonara a aquellos que, conociendo las escrituras lo estaban negando, y ante las multitudes lo estaban mostrando como a un impostor. Ellos eran los que, diciendo ser los doctores de la ley, en realidad, al juzgar a Jesús, no sabían lo que hacían, mientras que allí, entre las turbas, había corazones destrozados por el dolor, ante la injusticia que estaban presenciando y rostros anegados por el llanto, ante el sacrificio del Justo. Eran los hombres y las mujeres de corazón sencillo y de espíritu humilde y elevado, que sabían quién era el que había estado en el mundo con los hombres y comprendían lo que éstos perdían al partir el Maestro. 06-150.26 Pueblo: también en este tiempo será juzgada mal la forma de comunicación bajo la cual habéis tenido mi palabra, y también la doctrina y las revelaciones que os he hecho, serán negadas por quienes dicen conocer la forma en que deberá ser mi retorno. Ellos no analizarán mi palabra, no buscarán su esencia, ni tomarán en cuenta los prodigios y señales que os he dado de mi venida y de mi verdad, sino que tomarán como razon para negarme, las obras imperfectas que encuentren en este pueblo, sus profanaciones y desobediencias. Entonces se levantarán diciendo: ¿Ese que os dijo que llegado el año de 1950 dejaría de comunicarse con vosotros, es el espíritu de Cristo? ¿Por ventura puede decir hoy que terminará esta manifestación y mañana proclamar lo contrario? Porque desde ahora os digo que muchos, sostendrán que me seguiré comunicando en la misma forma, cuando el año de 1950, haya pasado. Oh pueblo amado: ¿Queréis ser la causa de que mañana el mundo os burle así y niegue cuanto os he hablado? 06-150.27 Ved cómo os preparo para que cuando se aproxime el momento de mi partida no dejéis que las tinieblas penetren en vuestro corazón, mas Yo os digo que los que verdaderamente hayan sentido y entendido mi palabra, se apartarán de los caminos de confusión, para buscarme en la soledad, de espíritu a Espíritu. Estos escucharán en su corazón la voz inolvidable y conocida de su maestro, que les dice: "Bienaventurados vosotros los que lloráis al contemplar la profanación de mi Obra, porque sabéis que esa ha sido la causa de que muchos no la conozcan y de que otros la burlen y la nieguen". 06-150.28 Orad y velad, discípulos, para que sigáis reconociendo mi voz entre todas las engañosas que el mundo os proporciona y así os vereís conducidos con amor y cuidado hasta el fin del sendero, donde el seno del Padre se abre como un aprisco de magnitud infinita para guardar por siempre a los que crió con amor y envió para que sus méritos en la Tierra les hicieran merecedores de la morada perfecta. 06-150.29 Cuando os digo que es Cristo quien os habla, no falta quien juzgue de blasfemos a éstos que trasmiten mi palabra; mas no es extraña esta manera de juzgar y de analizar, dado que su insensibilidad a lo espiritual les impide sentirme a través de la esencia de mi Doctrina. 06-150.30 Cierta vez, delante de los fariseos, dije: El Padre y Yo somos uno y también me llamaron blasfemo y recurrieron a las escrituras, tratando de demostrar que era falso todo lo que Yo decía. 06-150.31 Hoy os digo que quien no abra los ojos de su espíritu, no podrá mirar la luz divina; por que nadie ha sido tan probado como lo fue Jesús. 06-150.32 Los hombres me interrogaban, me tendían lazos, buscaban confundirme con sus preguntas tendenciosas, me increpaban para probar mi prudencia, y no encontrando la manera de perderme a pesar de sus esfuerzos, me acusaron, me calumniaron y me juzgaron, para ver como se comportaba en ese caso el que se decía hijo de Dios; mas no conformes con todo eso; quisieron también ver si mi cuerpo sangraba y si estaba formado de carne y hueso, y cuando en el camino tropezaba Jesús y sangraba, afinaban su oído esperando oir mis quejas. 06-150.33 Cuando dije que el Padre y Yo éramos uno: habló el espíritu; mas cuando el cuerpo sangró, fué la parte humana la que emitió la queja, porque era carne viva. 06-150.34 El mundo me pidió que le mostrara mi verdad y la verdad le mostré; pero viendo, no miró. Mi palabra y mis obras hubieran sido bastantes para probar el poder divino de quienes las había hecho; sin embargo, no se les atribuyó ese poder, mas mi muerte en cuanto hombre, no fue el final de aquellas pruebas. Fuí en espíritu delante de mis discípulos y aun entre ellos hubo uno que me pusiera a prueba y que no creyera en la resurrección de su Señor, sino hasta que se convenció hundiendo sus dedos en la herida de su costado. 06-150.35 Después, cuando la semilla de la palabra de Jesús se extendía de comarca en comarca y de nación en nación, los incrédulos, los escépticos, los materialistas, surgían a cada paso, para seguir sometiendo a sus razonamientos mi Doctrina, mis palabras y mis obras. Mas los hombres no se han concretado a juzgar mi verdad tan sólo a través de mis obras y de mi Doctrina, sino que se han entregado a escudriñar mi naturaleza humana, mi formación, mi nacimiento, mi niñez y cuantos pasos dí en la Tierra. Mas tampoco escapó a ese escrutinio María, la mujer santa y pura elegida por Dios, para dar al mundo el fruto de la vida. También ella supo del encarnio, de los juicios y de las pruebas de los hombres; no les bastó que desde los tiempos pasados el profeta Isaías la hubiera anunciado como virginal y pura. Y aún este es el tiempo en el que los hombres, a través de las religiones y sectas, discuten y deliberan sobre Ella. 06-150.36 Os digo, que mientras la humanidad no se despoje de su materialismo, al juzgar la verdad, no podrá mirarla de frente. 06-150.37 Yo perdono a unos y a otros, mas os aconsejo que no sigáis tomando mis palabras para confundiros unos a otros, para heriros o para daros muerte, porque vuestro juicio tendrá que ser grande. 06-150.38 Si ahondáis vuestras discusiones y llegáis a aborreceros los unos a los otros a causa de vuestras diferencias, ¿Cuándo váis a uniros en la verdad que es una sola? 06-150.39 No temáis de Mí, temed de vosotros, os dice el maestro: ¿Juzgué desde la cruz a los que me sacrificaron? ¿Tuvo reproches o quejas María en aquella hora infinitamente dolorosa? No, pueblo. 06-150.40 Tampoco ahora os estoy juzgando. De cierto os digo que cada quien se forma su propio juicio y se dicta su sentencia; Yo quiero libraros del dolor, de la expiación, del cáliz amargo, y para ello os invito a que principiéis a amaros unos a otros, porque ese es el camino que podrá llevaros a la luz, a la paz y a la verdad. 06-150.41 Si aún pensáis que vuestros sufrimientos se deben a vuestros primeros padres, estaréis cometiendo en vuestros juicios una falta de comprensión con vuestro Dios. 06-150.42 En una parábola divina, inspiré a los primeros hombres para que empezaran a tener conocimiento de su destino, pero fue mal interpretado el sentido de mis revelaciones. Cuando se os habló del árbol de la vida, de la ciencia del Bien y del Mal, del cual comió el hombre, sólo se os quiso dar a entender que, cuando el hombre llegó a tener conocimiento suficiente para distinguir entre lo justo y lo injusto y comenzó a ser responsable de sus actos, desde entonces comenzó a recoger el fruto de sus obras. 06-150.43 Muchos han sido los hombres que han aceptado que todas las lágrimas de este mundo han sido causadas por un pecado de los primeros pobladores y en su torpeza para analizar la parábola, han llegado a decir que Cristo vino a lavar con su sangre toda mancha. Si tal afirmación hubiera sido cierta ¿Por qué a pesar de de que aquel sacrificio ya fue consumado, los hombres siguen pecando y también sufriendo? 06-150.44 Jesús vino a la Tierra para enseñar a los hombres el camino de perfección, camino que enseño con su vida, con sus hechos y con sus palabras. 06-150.45 Sabéis que Dios dijo a los hombres: creced y multiplicáos y henchid la tierra. Esa fue la primitiva ley que se os dió, oh pueblo; más tarde, el Padre no pedirá a los hombres que tan solo se multipliquen y que la especie siga creciendo, sino que sus sentimientos sean cada vez más elevados y que su espíritu emprenda un franco desarrollo y desenvolvimiento. Mas si la primera ley fue la propagación de la raza humana, ¿Cómo concebís que el mismo Padre os aplicase una sanción por obedecer y cumplir con un mandato suyo? ¿Es posible, pueblo, que en vuestro Dios exista una contradicción semejante? 06-150.46 Mirad que interpretación tan material dieron los hombres a una parábola en que tan sólo se os habla del despertar del espíritu en el hombre; por lo tanto, analizad mi enseñanza y no digáis más que estáis pagando la deuda que por su desobediencia contrajeron los primeros pobladores para con vuestro Padre. Tened una idea más elevada de la justicia divina. 06-150.47 Yo os he dicho que hasta la última mancha será borrada del corazón del hombre, mas también os digo que cada quien deberá lavar sus propias manchas. Recordad que os dije: "Con la vara que midiéreis seréis medidos" y "Lo que se siembra se cosecha". 06-150.48 Este es el tiempo en el que podéis comprenderme cuando os digo: "Creced y multiplicáos", que ésto debe ser hecho también espiritualmente y que debéis henchir el Universo con vuestras buenas obras y con pensamientos elevados. 06-150.49 Yo doy la bienvenida a todos los que quieren acercarse a Mí, a todos los que buscan la perfección. 06-150.50 Reposad de vuestras fatigas terrestres, hijos míos, penetrad en vuestro interior, donde está el templo, y meditad en mi palabra. 06-150.51 Os tengo destinados para que extendáis por la Tierra el bien, que es la verdadera espiritualidad. 06-150.52 ¿Os sentís incapaces y pequeños? ¿Os juzgáis impuros para poder llevar sobre vuestro espíritu una misión de esta naturaleza? Es que no conocéis mi sabiduría y mi misericordia. Es que no observáis con pureza los ejemplos que a cada paso os doy a través de la Naturaleza. 06-150.53 ¿No miráis cómo los rayos, iluminándolo todo, llegan hasta la más infecta charca, volatilizándola, elevándola a los espacios, purificándola y convirtiéndola finalmente en nube que habrá de pasar sobre los campos, fecundándolos? 06-150.54 A veces me decís: "Maestro, ¿Cómo has puesto tus ojos en la humanidad de este tiempo, cuando ya no hay patriarcas, ni justos, ni hombres que puedan ser apóstoles tuyos, si Tú ves que vivimos en un mundo de cieno y de pecado?" A lo cual Yo os respondo que mi poder hace brotar lirios de entre el mismo fango de donde nadie podría imaginar que surgiera una flor de tan maravillosa pureza. 06-150.55 Dejad que el sol de mi palabra penetre en vuestro ser, para que os purifique y os eleve, y presto os levantéis fecundando el corazón de vuestros hermanos. 06-150.56 Dejad que en medio de esta vida de pecado y corrupción que vive la humanidad, brote la limpidez de vuestras obras y la pureza de vuestras oraciones, y de cierto os digo que vuestro espíritu no tendrá entonces nada que envidiar de los lirios. 06-150.57 Yo hablaré bajo esta forma durante un breve tiempo, tiempo que aprovecharéis como aprovechan las plantas de los campos la estación propicia para crecer, florecer y fructificar. 06-150.58 En verdad, en verdad os digo, que hay más amor en los pecadores arrepentidos, que en aquellos que se han tenido siempre por buenos. Así, Yo seguiré hablando y los pecadores se seguirán arrepintiendo de sus faltas y aumentando el número de los convertidos. 06-150.59 El corazón del pecador es más sensible al toque de amor de mi palabra, y es que hay muchos hombres que han pecado porque en su vida les ha faltado amor. Ellos cuando han escuchado mi voz de Padre, llamándoles, curándoles sus heridas, comprendiéndolos como nadie en la Tierra los ha comprendido, pronto han sentido el divino toque en las fibras más sensibles y han experimentado la perseverancia de su maestro ante ellos. 06-150.60 Así van por el mundo muchos hombres que buscan una frase o una luz redentora, un cosuelo para su pena. Buscan a alguien que los disculpe, que no les señale sus faltas, que les hable de una vida mejor, mas no lo encuentran en el mundo y entonces se encierran en sí mismos, se vuelven herméticos y a nadie les vuelven a confiar sus secretos. 06-150.61 Esos corazones sólo los abre la llave del amor, la que Yo poseo,y que precisamente vengo a confiar a todo aquel que abra su corazón y me diga: Maestro, quiero seguirte. 06-150.62 Del fondo del corazón de la multitud surge esta pregunta: ¿Eres Tú el Mesías? Yo sólo os digo: Oid mi palabra, penetrad en su sentido y buscad su esencia. 06-150.63 Yo hablo la verdad, enseño el camino, revelo la reencarnación que es ley para que se perfeccione el espíritu y llegue a la meta de su destino. ¿Lo dudáis? De cierto os digo que la verdad en nada se altera con vuestras dudas; ella sigue siendo la misma. 06-150.64 Yo os digo que nunca neguéis por el solo hecho de que no comprendáis. Pensad que si sólo fuese verdad lo que vuestra pobre mente comprende, no existiría nada. 06-150.65 Hay quien me dice: Maestro, si Tú todo lo sabes, si aun antes de que las criaturas sean, Tú las conoces, ¿Sabías que en aquel tiempo Judas iba a entregarte? ¡Ah, entendimientos rudos que llegáis aún en estos tiempos a formular semejantes preguntas. Yo que todo lo sé, por eso lo escogí, porque sabía que aquel hombre no podía obrar de otra manera, y era indispensable que me sirviese de cada una de las imperfecciones de mis discípulos para entregar una lección. 06-150.66 El discípulos aquel que traicionó a su Maestro es un símbolo, un libro abierto que existe en cada conciencia humana, para que supiéseis entender su significado y escuchar sus enseñanzas. 06-150.67 Sabed que en cada hombre habita un "Judas". Sí, discípulos, porque en vuestro caso la materia es el "Judas" del espíritu, la materia es la que se opone a que brille la luz de la espiritualidad, la que acecha al espíritu para hacerlo caer en materialismo, en bajas pasiones. 06-150.68 Mas no porque sea vuestra materia la que os orille al abismo, váis a condenarla, no, porque la necesitáis para vuestro adelanto y la venceréis con vuestra espiritualidad, como Yo vencí a Judas con amor. 06-150.69 Yo veo que dudáis del poder del amor, que dudáis de la fuerza de la fe; que dudáis de la comunicación de mi Espíritu a través del entendimiento humano; que dudáis hasta de vuestros dones o potencias que aún no desarrolláis. ¿Qué podéis hacer con tanta duda? ¿Qué prodigios podéis palpar? Ninguno. 06-150.70 Sois tan obstinados en vuestro escepticismo y estáis tan fuertes en vuestra duda, que no permitís que la luz espiritual llegue con sus destellos al fondo de vuestro entendimiento. Mas cuando lleguéis a espiritualizaros, cuando lleguéis a vivir la vida de acuerdo con mis enseñanzas y conforme a mi voluntad, veréis surgir de vuestro ser los poderes que negásteis y los dones que jamás creísteis poseer. 06-150.71 Entonces, cuando seáis espirituales y tengáis pureza y mansedumbre en vuestro corazón, veréis cómo todos los elementos de la Naturaleza os serán amables y obedientes, porque vuestra espiritualidad os hizo entrar en armonía con ellos. 06-150.72 Cuando tengáis espiritualidad, no volveréis a decir: "Padre, dadme sustento, dadme inteligencia, dadme riqueza material". Mucho menos caeréis en el error de decirme: "Padre, si me concedes lo que te pido, yo te daré de lo que tengo, lo que me pidas". 06-150.73 ¿No creéis, discípulos, que esa forma de pedir equivale a tentar a vuestro Padre? ¿Acaso creéis que Yo pueda daros más y mejor, cuando vosotros me daís? Y ¿Qué sería de vosotros si cuando me decís que os pida de aquello que tenéis, lo que Yo quiera, a cambio de concederos lo que solicitáis, os retuviera lo que más amáis en el mundo? ¿Resistiríais cualquier prueba? 06-150.74 No, discípulos, ya es tiempo en que dejéis que sea vuestra conciencia la que guíe todos vuestros actos y pensamientos. 06-150.75 Dejad que vuestra fe hable y el cielo os contestará. 06-150.76 Encontrábase el Espíritu Divino lleno de amor, a pesar de existir sólo El. 06-150.77 Nada había sido creado, nada había en torno al Ser Divino y sin embargo amaba y se sentía Padre. 06-150.78 ¿A quién amaba? ¿De quién se sentía Padre? De todos los seres y de todas las criaturas que habían de brotar de él y cuya fuerza estaba latente en su Espíritu. En aquel espíritu estaban todas las ciencias, todos los elementos, todas las naturalezas, todos los principios. El era la eternidad y el tiempo. En El estaban el pasado, el presente y el futuro, aun antes de surgir a la vida los mundos y los seres. 06-150.79 Aquella inspiración divina se hizo realidad bajo la fuerza infinita del amor divino, y comenzó la vida. 06-150.80 El Universo se llenó de seres, y en todos se manifestó el amor, el poder y la sabiduría del Padre. 06-150.81 Como un manantial inagotable de vida fue el seno del Señor desde aquel instante en que dispuso que los átomos se uniesen para formar cuerpos e integrar seres. 06-150.82 Primero existió la vida espiritual; primero fueron los espíritus y después la naturaleza material. 06-150.83 Como estaba dispuesto que muchas criaturas espirituales habrían de tomar forma corpórea para habitar en mundos materiales, todo fue previamente preparado, a fin de que los hijos del Señor encontrasen todo dispuesto. 06-150.84 Sembró de bendiciones el camino que habrían de recorrer sus hijos; inundó de vida el Universo y llenó de bellezas la senda del hombre, en el que depositó un destello divino; la conciencia y el espíritu, formando así de amor, de inteligencia, de fuerza, de voluntad y de conciencia, mas a todo lo existente lo envolvió en su fuerza y le señaló su destino. 06-150.85 El Padre quedaba ahí, como el principio de todo lo existente, y luego de ofrecerse al Universo el camino de la evolución y el perfeccionamiento, se quedaba en espera del retorno de todos sus hijos, para que en El encontrasen también su final que sería la perfección del espíritu y la eternidad. 06-150.86 Ese camino trazado a cada elemento, a cada criatura y a cada especie, era la Ley que el Creador escribía imborrable en sus hijos. 06-150.87 Desde entonces todo vibra para el fin a que fue creado; desde entonces todo camina hacia la perfección, girando sin cesar en torno a un manto, a un principio y a una ley. 06-150.88 El Padre, a semejanza del sembrador, tomó los elementos de vida que en él había, como si fuesen tierra y allí depositó la semilla de vida que procede de su amor, para esperar el día de recoger un fruto tan perfecto como fue la semilla y como fue la inspiración. 06-150.89 Los hombres de ciencia de estos tiempos, se abisman al descubrir que su mundo tiene más tiempo de vida del que ayer le supusieron los primeros científicos, y cuando creen que la Tierra es una estrella en decadencia, próxima a apagarse, Yo les digo que ha vivido tan poco todavía, que aún le falta mucho para llegar al grado de poder dar albergue a las generaciones de la gracia y la espiritualidad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 151 06-151.01 De muchas fuentes habéis bebido, con la esperanza de ver colmada vuestra sed de amor y en este tiempo os encontráis más sedientos que nunca. ¿Qué hicísteis del agua de la vida que desde aquel tiempo os dí? 06-151.02 Yo había dicho a la mujer de Samaria: El que bebiera de esta agua que Yo doy, sed no volverá a tener. Yo hoy os digo: si de aquella agua viva hubiera bebido la humanidad, no llevaría en sí tanta miseria. 06-151.03 No perseveró la humanidad en mi enseñanza y prefirió tomar mi nombre para crear religiones según su interpretación y conveniencia. Yo abolí tradiciones y le enseñé la Doctrina del amor, y hoy venís a Mí, para presentarme ritos vanos y ceremonias que en nada benefician al espíritu. Si no existe espiritualidad en vuestras obras, no puede haber verdad y lo que no tiene verdad no llega a vuestro Padre. 06-151.04 Cuando aquella mujer samaritana sintió que la luz de mis ojos penetraba al fondo de su corazón, me dijo: "Señor, vosotros los judíos decís que Jerusalén es el lugar en el que hay que adorar a nuestro Dios". Entonces le dije: "Mujer, en verdad te digo, que se acerca el instante en que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre como lo hacéis ahora. Se acerca el tiempo en que se adore al Padre en espíritu y en verdad, porque Dios es Espíritu. 06-151.05 Esta es mi Doctrina de todos los tiempos. Mirad que teniendo la verdad delante de vuestros ojos, no habéis querido ver. ¿Cómo podréis vivirla si no la conocéis? 06-151.06 Es por eso que habéis llegado sedientos ante mi presencia; mas cuando habéis escuchado esta palabra, vuestro corazón ha sentido la frescura del agua de la vida y ya no habéis querido alejaros de la fuente. 06-151.07 Me habéis dicho: Señor, nos habéis anunciado que esta palabra que hoy nos dáis a través de estos portavoces, tendrá su límite, ¿Que debemos hacer para que la sed no vuelva a sorprendernos? El Maestro os dice: Yo he venido a enseñaros a orar, a revelaros los dones que poseéis y que ignorábais, por medio de los cuales podréis practicar mi Ley e imitarme. El que tiene espiritualidad en su vida, ese no puede sentir sed, fatiga, hambre, ni miseria. Además os digo: Yo estaré màs cerca de vosotros después de 1950, por vuestra espiritualidad. 06-151.08 Entonces me preguntáis: ¿Cómo se logra la espiritualidad? Y Yo os digo: la alcanzaréis orando de espíritu a Espíritu, procurando ser justos en todos vuestros actos, practicando la caridad con vuestros hermanos. Cuando así se vive, el espíritu se liberta y guía los pasos del hombre, iluminado por la luz de la conciencia; deja de sentirse solo en la Tierra porque comprende que la presencia del Señor y la del mundo espiritual lo acompañan. A cada paso que da por la vida, descubre una nueva luz y obtiene por sí mismo un nuevo conocimiento. Deja de sentirse paria o miserable, recreándose con las maravillas creadas por su Padre, las que ahora descubre por el don de inspiración y de revelación. 06-151.09 También os digo en este tiempo, que el que tomare del agua que Yo doy, que es mi palabra, jamás volverá a tener sed. Como también os digo que no busquéis determinado sitio para orar ya que en todos podréis hallarme. 06-151.10 Os he prevenido de todo lo que puede provocar desaliento en vuestra vida para que ni por un instante os desaniméis en vuestra jornada. Os he anunciado que llegará el tiempo en que todas las religiones tratarán de escudriñar esta Doctrina y que al interesarse por ella la juzgarán a través de vuestros actos, palabras y testimonios. 06-151.11 Ya sabéis que váis a ser discutidos y combatidos, que esgrimirán tantos argumentos en contra de la fe que abrazáis, que muchos tímidamente se ocultarán, otros se desmoralizarán y los más, confundiéndose, se apartarán del buen camino. 06-151.12 No olvidéis que todo esto ya os lo he anunciado, mas también debo recordaros que quienes perseveren, a pesar de todos los obstáculos y oren en silencio sin que su fe y su esperanza flaqueen, ésos serán como la semillita de la parábola, la que se salvó del huracán, y que llegado el tiempo señalado comenzó a germinar, a crecer y luego a multiplicarse hasta cubrir las tierras, porque supo esperar que los vientos amainaran para poder vivir y reproducirse. 06-151.13 ¿No quisiérais ser vosotros la semillita de esta parábola, para tener mañana la gloria de ser llamados por vuestro Padre los hijos de la fe como llamé a Noé? No temáis, que el huracán no se levantará tan sólo en contra de vosotros. Así como veis que los pueblos y las potencias de la Tierra se arman para la lucha, asi también las distintas religiones se aprestan para dar la batalla. 06-151.14 Es menester que por un instante se cierren los cielos para todos, y que sólo se vuelvan a abrir hasta que un solo clamor sea el que se eleve de la Tierra, reconociendo que es uno sólo el Padre de todos los seres. 06-151.15 Quiero que desde ahora comprendáis cual va a ser la misión que váis a desempeñar en el seno de esa contienda, misión que no sólo comprende lo espiritual, sino también corresponde a lo material. 06-151.16 La justícia del Padre ha tocado con su cetro a esta nación, para darle potestad en contra de la guerra, la injusticia y la falsedad. Sus moradores han sido ungidos en sus corazones y espíritus, para que se aparte de ellos la guerra. Han sido preparados y acrisolados para que tengan paciencia, que no se amedrenten por los sufrimientos, cuando en el mundo cunda la desolación y se escuchen los lamentos de los moradores de las naciones. De este pueblo se elevará entonces la oración, se depurará el culto a su Padre, las obras de caridad que a su paso hagan se multiplicarán, porque ese será el tiempo anunciado en el que todas las tierras estarán propicias para recibir esta simiente de amor. 06-151.17 Anticipáos a la lucha con vuestra preparación, desarrollad vuestros dones, dad brillo a vuestras armas; no rehuyáis las pruebas porque ellas dan temple y fortaleza a vuestro espíritu. 06-151.18 Id limpiando vuestro corazón a fin de que lleguéis a esa lucha limpios y preparados, entonces nada tendréis que temer. Las fuerzas espirituales y los elementos de la Naturlaeza estarán de parte de todos aquellos que se levanten como soldados de mi causa de amor, de paz y de justicia. 06-151.19 En esta era vengo a buscar los corazones de la humanidad para enseñarles el camino. 06-151.20 Vosotros, que aún tenéis tradiciones, recordáis mi presencia entre vosotros en el Segundo Tiempo: os acordáis de la entrada de Jesús en Jerusalén, rememoráis con amor aquel tiempo y meditáis sobre el significado de algunos de aquellos pasajes, Y Yo os digo: No hago hoy me entrada en la ciudad bendita, sino en el corazón de todos mis hijos de buena voluntad. Si queréis recibirme como huésped, preparáos y Yo estaré con vosotros. Yo os he amado siempre de la misma manera; mi Espíritu es inmutable. Los que me amáis y anhelosos queréis seguirme, contempláis delante de vosotros la escala que conduce a Mí. Mi camino es conocido de todos, vuestro espíritu sabe que para llegar a Mí, es menester cumplir con todos los preceptos de la Ley. 06-151.21 Quiero que seáis limpios de espíritu. Yo estoy dispuesto a desbordarme en todo aquel que se prepare. 06-151.22 Los espíritus justos que habitan Conmigo, al contemplar mi Obra del Tercer Tiempo, lamentan la incomprensión del corazón humano. Todavía hay quienes dudan y ponen condiciones para cumplir, mas Yo seguiré en mi lucha, por amor a vosotros, llamando a los corazones como el necio peregrino, en busca de amor y caridad. 06-151.23 El camino es de sacrificio, pero conduce a la cumbre de la montaña; venid Conmigo y caminemos juntos; oid el Verbo que os habla en este tiempo, está lleno de sencillez, mas El tocará las fibras sensibles del corazón de los que han muerto a la vida de la gracia, y los resucitará. 06-151.24 En el Segundo Tiempo, doce discípulos estuvieron Conmigo en la última cena; ahora invito a toda la humanidad a tomar el pan del espíritu. Yo os ofezco también la paz de mi Reino, porque en Mí está el poder ofreceros esas gracias. El que quiera seguirme, bienvenido sea, mas el que sea llamado por el mundo y a él quiera servir, al buscar mi camino, tendrá que recuperar con grande esfuerzo y dolor, el tiempo que haya perdido. 06-151.25 Servirdme y estaréis en paz con vuestra conciencia. Yo os daré por añadidura lo necesario para vuestro sustento; mientras vosotros estéis ocupados en el cumplimiento de vuestra misión espiritual, mis ángeles velarán por vuestros bienes. 06-151.26 He visto cómo os preparáis y en verdad os digo que os daré a comer mi cuerpo y a beber mi sangre. 06-151.27 El espíritu está dispuesto a estudiar las lecciones que os dí en el Segundo Tiempo y cuya explicación os voy a dar ahora. 06-151.28 He aquí la mesa donde se encuentra el pan de la vida y el vino de la gracia. Los discípulos me rodean y en su corazón se preguntan: ¿Por qué si el Padre está con nosotros, revela tristeza en su palabra? Mas entre los que así preguntan, hay otros cuyo espíritu presiente que el Maestro algo grave les va a decir; son los que recuerdan cuando el Señor mojó su pan en el vino, para ofrecerlo a aquél que lo había de entregar. 06-151.29 Cuando Jesús celebró con sus discípulos aquella pascua, según la tradición de aquel pueblo, les dijo: Algo nuevo vengo a revelaros: Tomad este vino y comed de este pan, que representan mi sangre y mi cuerpo, y haced vosotros ésto en memoria mía. 06-151.30 Después de la partida del Maestro, los discípulos conmemoraron el sacrificio de su Señor tomando el vino y comiendo el pan que simbolizaban a aquél que todo lo dió por amor a la humanidad. 06-151.31 A medida que los siglos pasaron, los pueblos divididos en religiones, dieron diferente interpretación a mi palabra. 06-151.32 Hoy vengo a deciros cual fue mi sentir en aquella hora, de aquella cena, donde cada palabra y cada acto de Jesús, fue lección de un libro de profunda sabiduría y de infinito amor. Si tomé el pan y el vino, fue para haceros comprender que ellos son semejantes al amor, que es el sustento y la vida del espíritu, y si os dije: "Haced ésto en memoria mía", quería decir el Maestro que amáseis a vuestros hermanos con un amor semejante al de Jesús, entregándoos como verdadero sustento a la humanidad. 06-151.33 Jesús no sólo os entregó su palabra; sus enseñanzas y obras no fueron tan sólo parábola o sentido figurado; si a sus discípulos, por encontrarse doctrinados, les representó con pan y con vino su cuerpo y su sangre, al siguiente día delante de un pueblo, entregó su cuerpo y derramó toda su sangre, para dar a comer el pan de vida eterna, el del amor perfecto, a toda la humanidad. 06-151.34 Todo rito que de estas enseñanzas hagáis será estéril, si en vuestra vida no lleváis a la práctica mis enseñanzas y ejemplos; he ahí lo difícil para vosotros, mas en ello es donde existe el mérito. 06-151.35 Jesús os enseñó la caridad, la mansedumbre, el amor; vino a enseñaros a perdonar de corazón a vuestros enemigos; a deciros que deberíais huir de la mentira y amar la verdad; os manifestó que tanto el mal como el bien que recibiéseis lo pagaríais siempre con el bien. El os enseñó el respeto a cada uno de vuestros semejantes, y os reveló la forma de hallar la salud del cuerpo y del espíritu; a honrar con vuestra vida el nombre de vuestros padres, para que a la vez podáis ser honrados por vuestro hijos. 06-151.36 He aquí algunos de los mandatos a los que debe ajustarse todo aquel que en verdad quiera ser cristiano. 06-151.37 Para que aquella enseñanza encendiera la fe en los corazones, la acompañé de milagros para que pudiera ser amada por ellos, y para que estos milagros fuesen más palpables, los hice en los cuerpos de los enfermos, sané a los ciegos, a los sordos, a los mudos, a los paralíticos, a los poseídos, a los leprosos y aun resucité a los muertos. 06-151.38 ¡Cuántos milagros de amor hizo Cristo entre los hombres! Sus nombres los recogió la historia para ejemplo de futuras generaciones. 06-151.39 Hoy vengo a daros nuevamente mi palabra, su esencia es la misma que la que os entregué en el Segundo Tiempo. Vengo a hablaros con el mismo amor; vengo a mostraros una vez más el camino para llegar al Padre; os vengo a enseñar con el mayor desinterés. 06-151.40 Hoy no vengo a representar mi cuerpo y mi sangre con el pan y el vino, ni vengo como hombre a derramar mi sangre y a entregaros mi cuerpo en una cruz; este es otro tiempo. Ahora vengo en espíritu, y es a vuestro espíritu al que hablo de su misión espiritual, porque ya está capacitado para comprender las enseñanzas pasadas y también las nuevas revelaciones. Estoy preparando mi templo en vuestro corazón. 06-151.41 Como hombre tuve forma, como Dios no la tengo; he aquí que no hay más cuerpo en Mí, que mi verdad, ni más vino que el de mi amor. 06-151.42 Mi Espíritu, que está en todas partes, es sentido cuando estáis preparados. Sabed buscadme y Yo descorreré ante vuestra mirada espiritual el velo de muchos misterios; inclinaré vuestro corazón al bien; os señalaré el camino que debáis de seguir. 06-151.43 ¿Cómo podéis continuar pensando en sangre y cuerpo, si es el Espíritu Santo el que desciende entre vosotros, si vengo tan sólo a iluminar vuestro espíritu con mi palabra, a sustentaros y a estremecer vuestra materia? 06-151.44 La voz de vuestro espíritu me llamó en este tiempo, vuestra elevación, vuestra sed de luz, me hizo acercarme a vosotros. 06-151.45 Pronto los discípulos del Espiritualismo extenderán esta enseñanza entre la humanidad, como de la Doctrina que inspirará a los hombres a luchar por la elevación de su espíritu. 06-151.46 No formaréis más sectas, sólo el pensamiento os unirá; vuestra conciencia os advertirá cuando estéis apartándoos del camino. 06-151.47 Una sola Ley os he dado desde el principio de los tiempos, ella os marca un sendero lleno de claridad que es el de la evolución de vuestro espíritu. 06-151.48 En este tiempo también seré traicionado, vendido y entregado; la forma, aún no la sabéis, mas abrid vuestros ojos y preparáos para que no seáis los autores de tales obras. 06-151.49 ¿Qué será de aquel que escuchó mi llamado, a quien llamé discípulo, y después el mundo y su conciencia lo llamen traidor? 06-151.50 Velad y perdonáos los unos a los otros, que mi perdón está cubriendo a todo el Universo. 06-151.51 En este día vuestro corazón ha latido con fuerza, es que he estado en él. 06-151.52 Multitud que estáis escuchando mi palabra, alejad vuestro pensamiento de las ambiciones terrenales y eleváos para que vuestro espíritu se recree y goce con mi presencia. Guardad la debida preparación, porque el instante es solemne; el Padre habla a sus hijos, y si el Padre lo hace con tanto amor ¿Por qué los hijos no lo han de escuchar con todo el respeto de que sean capaces? 06-151.53 Portavoces: más que con vuestros labios, haced llegar mi Doctrina con vuestro espíritu. 06-151.54 Plumas de oro: escribid mi palabra, más que con vuestra pluma, con vuestro amor. 06-151.55 Quiero que este mensaje despierte a los hombres de su sueño; quiero que la humanidad al oir mis enseñanzas en vuestros labios, o al leerlas en vuestros escritos, se conmueva y estremezca. 06-151.56 Se levantará mi pueblo dando la buena nueva y propagando mi mensaje de este tiempo. Daréis pruebas de mi verdad, no sólo con vuestras palabras, sino ajustando vuestra vida al cumplimiento de esta Doctrina, en todas vuestras obras. Afirmaréis que la reencarnación del espíritu, es una de las grandes verdades que la humanidad debe conocer y creer. Hay quienes por intuición presienten, aceptan y creen en ello, como algo que no podia faltar en mi amorosa justicia hacia los hombres; mas también habrá muchos que os llamen blasfemos y mentirosos; no temáis, lo mismo les sucedió a mis apóstoles cuando predicaban la resurrección de los muertos enseñada por Jesús; los sacerdotes y los magistrados los pusieron en la cárcel por predicar tales enseñanzas. Más tarde, el mundo aceptó aquella revelación, aun cuando os lo puedo asegurar que no llegó a comprender toda la importancia de esa enseñanza, siendo menester que viniese Yo en este tiempo a enseñaros que la resurrección de la carne sólo puede referirse a la reencarnación del espíritu, ya que éste es el principio y la razón de la vida, el que en verdad es eterno. 06-151.57 ¿Con qué fin habrían de resucitar los cuerpos muertos, cuando sólo fueron las vestiduras temporales del espíritu? 06-151.58 La carne baja a la tierra a confundirse con ella, ahí se purifica, se transforma y surge de nuevo a la vida incesantemente; mientras, el espíritu sigue elevándose, sigue encaminándose a la perfección y cuando vuelve a la Tierra, es para él una resurrección a la vida humana y es también para su nueva envoltura una resurrección al contacto del espíritu. Mas lo material no tiene naturaleza eterna y en cambio lo espiritual sí, por lo que os digo una vez más, que es a vuestro espíritu al que busco, al que enseño y al que quiero llevar Conmigo. 06-151.59 En aquel tiempo dije a Nicodemo, quien me había buscado de buena fe para hablar Conmigo: Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del espíritu, espíritu es. No os sorprendáis si os digo que es necesario nacer otra vez. ¿Quién comprendió aquellas palabras? Yo os quise decir con ellas que una vida humana no es bastante para entender una sola de mis lecciones y que para que lleguéis a comprender el libro que esta vida encierra, os son necesarias muchas existencias. De ahí que la carne tenga que servir sólo de báculo al espíritu en su tránsito por la Tierra. 06-151.60 El espíritu recibe de la materia las impresiones que ésta recoge en la vida; cuando mayor llegue a ser su sensibilidad y preparación, mayor será la cosecha para el espíritu. El cuerpo es sólo el instrumento, el intérprete, el báculo y el crisol. 06-151.61 La vida en este mundo es una lección constante y una imagen de la vida eterna del espíritu. Hablo de su armonía, de su belleza, de su perfección. 06-151.62 He aquí una más de mis lecciones, pueblo, mas para que la comprendáis mejor, analizadla con vuestro espíritu mejor que con la mente. 06-151.63 Habéis preparado vuestro corazón para esperar mi llegada, soy en él vuestro huésped. 06-151.64 El velo del misterio y del silencio se ha roto, desde aquí alcanzáis a mirar las luces del Reino y a escuchar la voz de vuestro Padre. Se ha lavado vuestro espíritu en las aguas purificadoras del dolor. ¿Quién es aquel que no ha llorado? ¿Quién no ha conocido la amargura? 06-151.65 Anheláis ardientemente la paz y en vuestra oración me decís: Señor, que cesen las guerras en el mundo y venga a nosotros la paz de tu Reino. 06-151.66 Estáis empezando a sentir la misión que os dí desde el principio a vuestro espíritu, sóis aquel pueblo que he escogido para hablarle y confiarle la misión de llevar la paz y la luz de la verdad a los pueblos de la Tierra. Vosotros también formáis parte de aquel pueblo ingrato que no quiso reconocerme en Cristo y mejor me reconocieron otros hombres, que los que decían estarme esperando. 06-151.67 Habéis llorado mucho a causa de vuestro materialismo y de vuestra ingratitud, por eso ahora veláis por la paz, y oráis porque los hombres se amen. En vuestro silencio os preguntáis cómo fue posible que no hubiéseis descubierto en Jesús a vuestro Señor, cómo fue posible que lo lleváseis al sacrificio y tuviéseis fuerza y valor para verlo morir; cómo fue posible que no lo lloráseis cuando hasta el sol ocultó su faz para hacer comprender a los hombres su ceguedad. No os asombréis de haber sido capaces de aquellos errores, aquí me tenéis bajo otra forma y es muy posible que haya quienes nuevamente me nieguen. 06-151.68 No hay paz en la Tierra, ni aun en aquellos días que consagráis a recordar la pasión de vuestro Señor, y Yo os pregunto: ¿Qué habéis hecho de las reencarnaciones que os he confiado? ¿Qué de la vida de vuestros semejantes? Sólo habéis dejado pasar los tiempos y habéis entregado vuestra vida y vuestros ideales en forma equivocada; habéis querido ser señores, y en realidad habéis sido esclavos del mundo y del pecado; soñáis con la inmortalidad y no camináis hacia lo eterno, sino a la muerte. Yo que soy la resurrección y la vida, os he levantado una y otra vez para que viváis la vida verdadera. 06-151.69 En verdad os digo, que este mundo fraticida y egoísta, lo sujetaré a juicio, y lo acrisolaré hasta ver que el amor y la luz broten de él y éstos que hoy llevan a sus pueblos al abismo, éstos que ahora siembran y propagan todos los vicios; éstos que han creado su reino de injusticias, serán a quienes daré por restitución combatir las tentaciones, destruir la perversidad y cortar de raíz el árbol del mal. Dentro de este juicio penetraréis también vosotros, pueblo, que desconocísteis a Moisés, que sacrificásteis a Jesús, perseguísteis a Elías y dísteis muerte a los profetas, a los apóstoles y discípulos. 06-151.70 Yo propongo al mundo la paz, pero la soberbia de las naciones engrandecidas con su falso poder y su falso esplendor, rechaza todo llamado de la conciencia, para dejarse arrastrar sólo por sus ambiciones y odios. 06-151.71 Aún no se inclina el hombre del lado del bien, de la justicia y de la razón; todavía se levantan los hombres juzgando la causa de sus semejantes; aún creen que pueden hacer justicia. ¿No creéis que en vez de jueces, deberían llamarse asesinos y verdugos? 06-151.72 Los hombres del poder han olvidado que existe un dueño de todas las vidas y ellos toman la vida de sus semejantes como si les perteneciese; las multitudes claman pan, justicia, hogar, vestido. La justicia Yo la haré, no los hombres, ni sus doctrinas. 06-151.73 Ha querido el hombre verme siempre como un Juez, no ha sabido jamás levantarme un trono como su Rey, o un altar como a su Dios; sólo ha podido hacer un tribunal, pues os digo que desde ese Tribunal Divino, juzgando estoy cada una de vuestras obras. 06-151.74 En su soberbia los hombres han querido someter a la misma Naturaleza y a sus elementos sin darse cuenta de que ellos se tornarán en jueces para castigar el orgullo y la temeridad humanas. 06-151.75 Lo que los profetas hablaron, se cumplirá en este tiempo; mi nueva palabra llegará ante filósofos y téologos, muchos se mofarán de ella y otros se escandalizarán, mas cuando eso sea, sus ojos asombrados contemplarán el cumplimiento de las profecías que ahora os he anunciado. 06-151.76 Sólo he venido a enseñaros a amar el bien, y si a ésto he venido, es porque se que en el mundo habéis venerado el mal, cuya fuerza ha brotado de vuestras imperfecciones. 06-151.77 Anhelo hablaros bajo otra forma, no corrigiendo yerros, ni reclamando faltas, sino dándoos cátedra de elevada sabiduría y de profundas revelaciones, mas ésto será cuando os encontréis fuera de ese cuerpo que os liga y de ese mundo que os aprisiona. Pueblo, que estáis oyendo mi voz, no detengáis vuestros pasos en este desierto, recordad que en aquel Primer Tiempo dísteis al mundo de todas las eras un ejemplo de fe, de perseverancia y fortaleza cruzando aquel desierto erizado de pruebas, obstáculos y enemigos, hasta que alcanzásteis el ideal que perseguíais: la tierra de promisión. 06-151.78 Imitad ese ejemplo, imitáos a vosotros mismos, porque formáis parte de aquel pueblo. A cada paso alenté la fe de mis hijos y al final premié su fidelidad. En verdad os digo, que un nuevo maná tengo preparado para vuestro espíritu y que otra vez la roca del desierto manará agua en la hora de la prueba. 06-151.79 Con cánticos y alabanzas a Jehová, hacía la multitud menos penosa su jornada; en este tiempo la oración y las buenas obras harán que no sintáis las asperezas del camino, ya estáis cruzando el último desierto, tened ánimo y fe, conquistad la cumbre con vuestras obras de amor. 06-151.80 Más allá de este mundo existe un valle al cual todos penetraréis en espíritu, ¿Quién no tiene ahí un ser querido? ¿Quién no quisiera volverle a contemplar, alguien a quien recuerde como padre, como madre, como hermano, como hijo, como esposo o esposa, o como amigo? 06-151.81 Hoy vuestros recuerdos, pensamientos y oraciones, son voces que aquellos seres escuchan en su morada, mañana la espiritualidad os unirá haciendo que todos habitéis un solo mundo, cumpliendo con el precepto que os dice: "Amáos los unos a los otros". ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 152 06-152.01 Es día de recordación en el que las diferentes religiones congregan a las muchedumbres hambrientas de la palabra de Dios. Ved como cada una de ellas conmemora en forma diferente la pasión de Jesús. 06-152.02 Día de recordación en el que el corazón del hombre, alejado por un instante de los placeres materiales, presiente que su destino no termina en este mundo, sino que, a semejanza de Jesús, tendrá que recorrer la calle de la amargura en esta vida, para elevarse a la diestra del Señor. 06-152.03 ¡Cuán pocos son los que sin ritos ni representaciones, saben revivir en su corazón la pasión del Maestro! Vosotros, espiritualistas que me escucháis a través del entendimiento humano, no esperéis que venga a revivir aquel drama bajo la forma de una materialización, sólo os concederé que a través de mi palabra recordéis las obras y enseñanzas que en aquellas horas os dí. Nuevamente están los discípulos Conmigo y les he dicho: Velad y orad, estad alerta ante las acechanzas de la tentación, mirad que la carne es débil. 06-152.04 Si en aquel tiempo os dije que un nuevo mandamiento os iba a entregar al deciros: "Amáos los unos a los otros", hoy os digo que ese mandamiento sigue siendo el primero y el último. 06-152.05 Dije a mis discípulos en el Segundo Tiempo: "Muy pronto no me veréis porque me voy al Padre, mas pronto estaré nuevamente entre vosotros; porque os enviaré al Consolador, al Espíritu de Verdad". Y héme aquí, discípulos del Tercer Tiempo, cumpliendo mi palabra y mi promesa. 06-152.06 Cuando se acercaba la hora y la cena había concluído, Jesús había hecho a sus discípulos las últimas recomendaciones. Se encamino al Huerto de los Olivos, donde acostumbraba a orar, y hablando al Padre, le dijo: "Señor, si es posible, aparta de Mí este cáliz, mas antes, hágase Tu voluntad". Entonces, se acercó aquel de mis discípulos que había de entregarme, acompañado de la turba que iba a aprehenderme. Cuando aquellos preguntaron: "¿Quién es Jesús, el Nazareno?" Judas se acercó a su Maestro y lo besó. En el corazón de aquellos hombres hubo temor y turbación al contemplar la serenidad de Jesús y volvieron a preguntar: "¿Quién es Jesús?" Entonces, adelantándome hacia ellos, les dije: "Heme aquí, Yo soy". Ahí comenzó mi pasión. 06-152.07 Me llevaron ante pontífices, jueces y gobernadores; me interrogaron, me juzgaron y acusaron de infringir la ley de Moisés y de querer formar un reino que destruyese al de César. 06-152.08 ¿Cuántos corazones que días antes habían admirado y bendecido mis obras, olvidándose de ellas, se tornaron en ingratos y se unieron a los que blasfemaban contra Mí, mas era menester que fuera muy grande aquel sacrificio para que no se borrara jamás del corazón de la humanidad. 06-152.09. El mundo, y en él vosotros, me vísteis ser blasfemado, escarnecido y humillado, hasta donde ningún hombre haya podido serlo; mas Yo apuré con paciencia el cáliz que me dísteis a beber. Paso a paso cumplí mi destino de amor entre los hombres, dándome todo a mis hijos. 06-152.10 Bienaventurados los que, a pesar de ver ensangrentado y jadeante a su Dios, creyeron en El. 06-152.11 Mas algo mayor aún me esperaba; morir clavado en un madero entre dos ladrones; pero escrito estaba y así debía cumplirse, para que Yo fuese reconocido como el Mesías verdadero. 06-152.12 Cuando desde lo alto de la cruz dirigí mis últimas miradas a la multitud, contemplé a María, y le dije refiriéndome a Juan: "Mujer, he ahí a tu hijo" y a Juan: "Hijo, he ahí a tu Madre". 06-152.13 Juan era el único en aquella hora que podía entender el sentido de aquella frase, porque las turbas estaban tan ciegas, que cuando les dije: "Sed tengo" creyeron que era sed del cuerpo y me acercaron hiel y vinagre, cuando era sed de amor lo que experimentaba mi Espíritu. 06-152.14 También los dos malechores agonizaban junto Conmigo y mientras uno blasfemaba y se hundia en el abismo, el otro se iluminaba con la luz de la fe, y a pesar de ver a su Dios enclavado en el ignominioso madero y próximo a expirar, creía en su Divinidad y le dijo: "Cuando estés en el Reino de los Cielos, acuerdate de mí", a lo cual respondí conmovido por tanta fe: "En verdad te digo, que hoy estarás Conmigo en el Paraíso". 06-152.15 Nadie sabe las tempestades que se agitaban en esa hora dentro del corazón de Jesús; los elementos desencadenados eran sólo un débil reflejo de lo que en la soledad de aquel hombre pasaba y era tan grande y tan real el dolor del Espíritu Divino, que la carne sintiéndose por un instante débil, exclamó: "Dios mío , Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?" 06-152.16 Si enseñé a los hombres a vivir, también les vine a enseñar a morir perdonando y bendiciendo, aun a los mismos que me injuriaban y martirizaban al decir al Padre: "Perdónales, que no saben lo que hacen". 06-152.17 Y cuando el espíritu abandonaba esta morada, dije: "Padre, en vuestras manos encomiendo mi espíritu". La lección perfecta había concluído, como Dios y como hombre había hablado. 06-152.18 Mas aquí me tenéis pueblo, como os lo prometí. No vengo en materia o sea en carne, sino en luz y os digo: El tiempo en que para sembrar mi semilla había que regarla con sangre, ha pasado, mas a cambio de ella, cuanto tendréis que purificaros y prepararos. 06-152.19 Inspirados por la luz del Espíritu Santo, iréis paso a paso sembrando esta Doctrina, haciéndola oir al sordo, haciéndola contemplar al ciego. Sufriréis como el Maestro escarnios, calumnias y humillaciones; seréis burlados por los mismos vuestros, mas no flaquearéis; porque al momento recordaréis que el hijo del Altísimo, siendo todo poder y sabiduría, no rehuyó las pruebas de los hombres, para con ellas demostrarles su verdad. 06-152.20 He aquí por qué a cada instante os digo: tomad de mi palabra la fuerza espiritual y moral para vuestra lucha, porque aquel que sea fuerte en el espíritu, tendrá que serlo también en la materia. Y puedo deciros también, que hasta llegaréis a veces al sacrificio, como Yo os enseñé a través de Jesús en el Segundo Tiempo. 06-152.21 Velad y orad, pueblo, no sólo por los peligros materiales, sino también por las acechanzas que vuestros ojos no alcanzan a distinguir, aquellas que provienen de seres invisibles. 06-152.22 Las grandes legiones de espíritus turbados, aprovechando la ignorancia de la humanidad, su insensibilidad y su falta de vista espiritual, le hacen la guerra, y los hombres no han preparado sus armas de amor para defenderse de sus ataques, por lo que ante esa lucha, aparecen como seres indefensos. 06-152.23 Era menester que llegara a vosotros mi Doctrina Espiritual, para enseñaros cómo debéis prepararos para salir victoriosos en esa contienda. 06-152.24 De aquel mundo invisible que palpita y vibra en vuestro propio mundo, parten influencias que tocan a los hombres, ya sea en su mente, en sus sentimientos o en su voluntad, convirtiéndolos en siervos sumisos, en esclavos, en instrumentos, en víctimas. Por doquiera surgen manifestaciones espirituales y sin embargo, el mundo sigue sin querer darse cuenta de lo que rodea a su espíritu. 06-152.25 Es necesario entablar la batalla, destruir las tinieblas, para que cuando se haga la luz en los hombres, todos se levanten unidos en una verdadera comunión y con la oración triunfen en la lucha que emprendan contra las fuerzas que por tanto tiempo los han tenido dominados. 06-152.26 Hombres y pueblos han sucumbido bajo el poder de esas influencias sin que la humanidad repare en ello. Enfermedades raras y desconocidas, que son producidas por ellas, han abatido a los hombres y han confundido a los científicos. 06-152.27 Cuánta discordia, cuánta confusión y dolor ha acumulado el hombre sobre sí. La falta de oración, de moral y de espiritualidad, han atraído a los seres impuros y turbados, y ¿Qué se puede esperar de los que han partido sin luz y sin preparación? 06-152.28 Ahí están aquellos a quienes habéis engañado y oprimido, a los que habéis confundido y humillado. Sólo confusión y tinieblas os pueden enviar, sólo venganzas pueden ejercer y sólo reclamos es lo que vienen a haceros. 06-152.29 Ahora llamadme brujo y hechicero porque os hablo de estas revelaciones cuando no soy Yo quien las ha hecho, sino que sois vosotros. Yo sólo vengo a salvar a unos y a otros de las tinieblas, del dolor y de la muerte, porque Yo soy la luz que brilla delante de los hombres y delante de las legiones de espíritus turbados. ¿Quienes me reconocerán primero? 06-152.30 En el Segundo Tiempo, habiendo liberado a un poseído, los que miraban aquello, decían que Jesús tenía pacto con el espíritu del mal; en cambio el espíritu que atormentaba a aquel hombre me habló diciéndome: Yo te conozco quién eres: el Santo de Dios. 06-152.31 Sin embargo, también había quienes maravillados por esas obras, decían: ¿Con qué autoridad y potencia manda a los seres inmundos y ellos le obedecen? No sabían que ese don está en todos, que esas armas todos las lleváis. Mas tarde, mis discípulos repitieron las obras de su Maestro, demostrando con ello que Cristo vino a enseñar a los hombres, que no sólo vino a mostrar su poder, sino a revelarle a la humanidad los dones y la potestad que todos poseen. 06-152.32 Orad, os dice el Maestro, la oración da lustre y brillo a las armas de amor, con las que debéis conquistar la paz para la humanidad; hace que despierten las facultades, se sensibiliza el espíritu, la mirada se hace penetrante y el corazón sensitivo. 06-152.33 Pueblo: os he enseñado a libraros y a defenderos de las acechanzas invisibles, a curaros de las enfermedades extrañas y a libraros de las malas influencias. Mas de cierto os digo que sólo la oración y la virtud os pueden servir como ya os lo he revelado, para salir avante de esas pruebas. Si vosotros inventáis otras prácticas para sustituirlas, seréis víctimas de tales influencias, y en vez de hacer luz en vuestro camino, iréis aumentando las tinieblas. Entonces el mundo os llamará con razón: hechiceros, brujos, cuando Yo os he dado un don precioso para hacer la luz y la paz en todos los espíritus necesitados. 06-152.34 ¿Cuándo lograréis que todo aquel mundo de tinieblas, de sufrimientos y de turbaciones, se convierta en un mundo de paz? ¿Cuándo sabréis atraer sobre vosotros la luz de las altas moradas espirituales para que penetréis en armonía con todos vuestros hermanos, en la morada que os tengo destinada? 06-152.35 Debido a la enseñanza que os he entregado en mi palabra, se han realizado verdaderos milagros entre vosotros. Los espíritus despiertan a un nuevo día, los corazones laten llenos de esperanza. Los que no llegaban a ver la verdad, porque su ignorancia era como una venda que les cubría sus ojos espirituales, ahora que ven, quedan maravillados. Los enfermos del cuerpo, se sanan al recibir en su ser, en su corazón, la esencia de mi palabra. 06-152.36 Entonces, surge de lo más íntimo, de lo más puro de este pueblo, una acción de gracias por las obras que hago en él y me dicen: "Gracias Señor, porque nos habéis hecho dignos de que en nosotros se obren estos milagros". 06-152.37 Cuando estos hombres y mujeres se han levantado fortalecidos por mi palabra de amor, de consuelo y sabiduría, han marchado al encuentro de sus hermanos y han hecho prodigios en su camino, muchas veces sin darse cuenta de ello. 06-152.38 Con su fe van salvando corazones; con su testimonio, van dispersando las tinieblas y despertando a los que se encontraban aletargados; con su intuición, van resolviendo los problemas de la vida y con su fortaleza saben resistir las pruebas. Sus manos van aprendiendo a ungir a los enfermos, su mente va encontrando la forma de analizar mi palabra y con ello se deleita; su oración les va ayudando a desarrollar sus dones que estaban adormecidos y así, caminando paso a paso, van logrando que su Señor siembre de prodigios su camino. 06-152.39 Los recintos donde mi palbra se ha manifestado, se han multiplicado, siendo cada uno de ellos, como una escuela del verdadero saber, donde se congregan las multitudes que forman mis discípulos, los cuales llegan ávidos de aprender la nueva lección. 06-152.40 Si cada una de esas congregaciones diera testimonio de todos los beneficios que de mi caridad ha recibido, no acabarían de dar testimonio de esos prodigios. Y si tuviéseis que reunir en un libro cuanto he dicho a través de todos mis portavoces, desde la primera de mis palabras hasta la última de ellas, sería una obra que no podríais llevar a cabo. 06-152.41 Mas Yo he de hacer llegar a toda la humanidad, por el conducto de mi pueblo, un libro en el que esté contenida la esencia de mi palabra y el testimonio de las obras que entre vsootros realicé. No temáis acometer esta empresa, porque Yo os inspiraré para que en dicho libro queden asentadas las enseñanzas que sean indispensables. 06-152.42 ¿Creéis por ventura, que lo que escribieron mis apóstoles del Segundo Tiempo, fue todo lo que Yo dije en la Tierra? En verdad os digo que no. Fijáos en lo que os dice Juan, mi discípulo: "Hay tantas obras que Jesús realizó, que si se escribiesen cada una de ellas, pienso que en el mundo no cabrían los libros que para ello deberían escribirse". 06-152.43 Mirad, discípulos, cómo también a ellos, en el instante de escribir, sólo les inspiré y dejé que recordaran lo que era indispensable que quedara como un testimonio para las futuras generaciones. 06-152.44 En esta Era he venido a vosotros resucitando una vez más mi palabra entre los muertos a la vida de la gracia. Os llamo así, porque en vuestro ser lleváis un espíritu que no ha sabido alimentarse con el pan de la vida y por lo tanto no ha comprendido que él pertenece a la eternidad. 06-152.45 Vine para ver la fructificación de la palabra que entregué al mundo en el Segundo Tiempo, y me encuentro con que el mal ha seguido floreciendo y dando su amargo fruto entre la humanidad. Busco la huella que debió dejar mi sacrificio en el corazón del hombre, y la sangre que encuentro, es la que ha sido vertida por los hombres en sus guerras fraticidas, sangre pecadora en unos, inocente en otros, pero que siempre me habla de odios, de bajas pasiones, de oscuridad espiritual, de muerte. 06-152.46 Este es el mundo al cual váis a enfrentaros, oh pueblo; mas no temáis, porque el espíritu de esta humanidad ha evolucionado mucho y si sabéis dar consejos con palabras que broten de vuestro corazón como Yo os he enseñado, veréis abrir sus ojos a la luz y estrecharos entre sus brazos con amor y caridad. 06-152.47 Estos tiempos deben ser de preparación y de meditación, pueblo, porque si ahora no los aprovecháis, vais a suspirar por ellos. 06-152.48 Debéis ejecutar muchas obras para que estéis preparados para levantaros a predicar mi Obra; debéis llegar a la completa regeneración de toda vuestra vida para que, cuando aquel que escuche la Doctrina que le váis a predicar, se asome a vuestro hogar, o siga vuestros pasos para escudriñaros, sólo encuentre limpidez y verdad en vuestras obras. 06-152.49 Si anheláis mostrar al mundo la grandeza de la Doctrina que en este tiempo os he enseñado. pensad que primero debéis llegar a ser como espejos limpios que puedan reflejar la luz. No confiéis siempre en la elocuencia de vuestro lenguaje o a la mayor o menor facilidad de vuestra palabra. De cierto os digo, que las más bellas palabras nunca llegarán a tener la fuerza de convicción que tiene una buena obra, por sencilla que ésta sea. 06-152.50 Pueblo amado: este es el tercer día en el que vengo a resucitar mi palabra entre los muertos. Este es el Tercer Tiempo en el que me aparezco ante el mundo en forma espiritual, para decirle: éste es el mismo Cristo que vísteis expirar en la cruz, que ahora viene a hablaros porque El vive y vivirá y será por siempre. 06-152.51 En cambio, veo que los hombres a pesar de que en sus religiones manifiestan estar diciendo la verdad, llevan el corazón muerto a la fe, al amor y a la luz. Creen que con orar en sus templos y asistir a sus ritos, tienen asegurada su salvación, mas Yo os digo que es menester que el mundo sepa que la salvación sólo la alcanzará mediante la realización de obras de amor y de caridad. 06-152.52 Los recintos sólo son la escuela, las religiones no sólo deberán concretarse a explicar la Ley, sino a lograr que la humanidad comprenda que la vida es el camino en donde debe aplicar lo que en la Ley divina haya aprendido, poniendo en práctica mi Doctrina de amor. 06-152.53 El que sólo escucha la lección, el que se ha conformado con asistir a la cátedra, a la enseñanza y ya con ello cree haber cumplido con su deber, está en un grave error, porque si aprendió la lección que le fué revelada y no la puso en práctica, ni cumplió con su Maestro, ni para con sus hermanos, ni aun para consigo mismo, fué tan sólo un discípulo que habiendo creído entender la enseñanza, olvidó lo más importante de ella, o sea llevar a la práctica el amor, el perdón, la caridad, la paciencia, la fe y todo cuanto de bueno encierra y aconseja una lección divina. 06-152.54 Pueblo amado: aprended a ser el último, para que seáis el primero ante Mí. Os quiero humildes de corazón, sencillos y virtuosos. No os dejéis seducir por las falsas glorias de la Tierra, que sólo sirven para desviar al espíritu del camino verdadero, o para estacionarlo, haciéndolo perder un tiempo precioso para su adelanto espiritual. Buscad siempre el sitio donde podáis ser más útiles, prefiriéndolo siempre al que os haga aparecer como más notable. 06-152.55 No seáis vanidosos, ni frívolos, no améis los primeros lugares, como lo hacian los fariseos, para lograr enseñorearse ante el pueblo y que este les hiciera honores. 06-152.56 El espíritu verdaderamente elevado no se mancha con esas miserias, porque le repugna la ostentación, el halago y la adulación. El que cumple con la Ley de Dios aplicándola a la vida espiritual y a la humana, le basta y aún le sobra con la paz que de su Señor recibe después de cada una de sus obras. 06-152.57 Buscar los mejores lugares, las miradas y los halagos, es amarse a sí mismo antes que a todo lo demás, y eso es estar muy lejos del cumplimiento de la Ley de Dios. 06-152.58 ¿No os dije: amaréis a Dios antes que a todo lo creado? Ese es el sentido del primer precepto. ¿No os dije: amaréis a vuestros semejantes como a hermanos? Eso es lo segundo que debéis hacer. Ved entonces como vuestro amor propio, debe ser el último y nunca el primero. 06-152.59 Por eso llamé hipócrita a aquellos fariseos, que diciéndose los más celosos en el servicio de Dios, buscaban siempre ser los primeros en la sinagoga, gozaban recibiendo el homenaje de las gentes, procurando cubrir siempre su cuerpo con muy buenas galas para esconder bajo ellas toda su iniquidad. 06-152.60 No quiero llamaros hipócritas. Si no os sentís limpios, al menos sed discretos; pero no alardeéis de limpidez, porque sería muy triste que alguien que ya estaba creyendo en vuestra sabiduría y virtud, descubra la verdad y vea que vuestro testimonio era falso. 06-152.61 Que la sinceridad y la verdad sean siempre en vuestros actos. 06-152.62 Que la humildad sea siempre en vuestra vida, os pide el Maestro. 06-152.63 Veréis entonces cómo la verdadera virtud habitará en vuestro corazón, lo notaréis cuando vuestra mano diestra haya hecho una buena obra y de ello ni siquiera se haya percatado la siniestra. 06-152.64 Decid al mundo que no es menester que Cristo venga a nacer y a morir delante de cada generación para que podáis salvaros, que aún está viva mi palabra del Segundo Tiempo, tocando a todos los espíritus y llamando al corazón de cada generación. 06-152.65 Os estoy entregando mi nuevo mensaje para que él os facilite comprender toda la revelación anterior. 06-152.66 He vuelto entre los hombres para acompañarlos en sus pruebas presentes. El Maestro os dice: no os inquietéis cuando conozcáis las señales de mi nueva manifestación, antes bien regocijáos, porque os he permitido palpar estas enseñanzas. 06-152.67 Así como en el Segundo Tiempo, después del sacrificio, me presenté en espíritu a Magdalena y ella sorprendida y al mismo tiempo llena de gozo exclamó: ¡Señor, loado y glorificado seas por siempre! Ahora he aparecido ante vosotros, cuando creíais que el Maestro se encontraba ausente o indiferente a vuestras penalidades, y después de vuestra sorpresa me habéis bendecido. Habéis recibido en vuestro espíritu mi luz y después de recibir tanta gracia, habéis recordado a vuestros hermanos y habéis intercedido por ellos diciendo: yo tengo la dicha de escuchar tu palabra, mientras otros ignoran estas enseñanzas y el Maestro os dice: Yo he manifestado mi Espíritu en todas las naciones, en diferentes formas, los que se han preparado reconocen que están viviendo un tiempo de gracia y de justicia y han sentido mi presencia. 06-152.68 Así como perdoné a Magdalena, os perdono a todos vosotros, mas quiero que como ella, os hagáis dignos de Mí. 06-152.69 ¡Cuántos ejemplos dignos de ser imitados, podéis recoger de vuestros hermanos de otros tiempos! Su obra es como un libro abierto. Y vosotros ¿No queréis dejar escrito vuestro ejemplo? Yo tomaré vuestras obras que encuentre dignas, para presentarlas a vuestros descendientes. No recogeréis, hoy que vivís en materia, gloria ni veneración. Sed humildes y dejad que otros valoricen vuestras obras. 06-152.70 En la gran jornada que os espera, Yo seré vuestro Cirineo. 06-152.71 Mi Doctrina causará grandes revoluciones en el mundo, habrá grandes transformaciones en las costumbres e ideas y hasta en la Naturaleza habrá cambios; todo ésto señalará la entrada de una nueva era para la humanidad y los espíritus que en breve tiempo enviaré a la Tierra, hablarán de todas estas profecías para ayudar a la restauración y elevación de este mundo, explicarán mi palabra y analizarán los hechos. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 153 06-153.01. Nuevamente se presenta entre vosotros el Maestro para entregaros su enseñanza del Tercer Tiempo. 06-153.02 En verdad os digo que vuestra fe en mi comunicación a través del entendimiento humano os sostendrá en las pruebas de vuestra vida porque mi palabra os acompañará por doquier. No seáis como algunos de los que estuvieron junto a vosotros escuchándome, los que hastiados de oirme, se ausentaron sin haber llegado a conocer la heredad que llevaban consigo. 06-153.03 Llegará el instante en que todos tendréis que responder de lo que os confío. 06-153.04 Vosotros los presentes, con vuestra perseverancia, estais poniendo de manifiesto vuestra voluntad y ahinco por seguir mi huella; contemplo cómo el amor que existía en vuestro corazón hacia mi Divinidad, aumenta con vuestra elevación y práctica de la caridad. 06-153.05 Yo soy el amor del Padre que habla a vuestro espíritu llenándolo de paz. Mi palabra os purifica, porque llega hasta lo más íntimo de vuestro ser. Ella es salvación porque os aleja de los malos caminos, para ofreceros el camino de verdad y por medio de ella al estarme escuchando, llegáis al éxtasis, formando todos un solo corazón y una sola voluntad. 06-153.06 Estoy hablando a toda la humanidad, haciendo el llamado de regeneración al pecador, al que se encuentra empedernido en los vicios, porque también a ellos les tengo reservado un sito entre las filas de mis soldados. 06-153.07 Mi palabra, eterna y universal, al humanizarse a través del portavoz se limita, pero nunca pierde su esencia de perfección. Mi palabra no hiere ni castiga; ¿Por qué creer que Yo castigo, cuando es el hombre el que siembra de espinas su camino, para después pasar sobre ellas? 06-153.08 Reconoced que todo lo que existe, vive dentro de una Ley y que aquel que se aparta del camino recto desobedeciendo los mandatos que os rigen, se ve al instante juzgado por la Ley, para que reconozca su error. 06-153.09 Observad unos instantes el Universo que os rodea y admiraréis la armonía, la obediencia y precisión con que todos los reinos y todos los seres cumplen su destino. ¿Creéis que mi Obra sería perfecta si todo lo creado no obedeciese a una sola Ley? Vosotros que sois mi obra maestra, estáis dotados de libre albedrío, voluntad, inteligencia y de todas las potencias que integran el espíritu, para que por medio de los méritos logrados con el desrrollo de vuestras virtudes, lleguéis a conquistar la perfección espiritual, en cuyo estado experimentaréis la paz, la dicha y encontraréis la luz plena que os he preparado para que alcancéis la Tierra Prometida. 06-153.10 Es tan estrecho y recto el camino que conduce a la diestra del Padre, que El mismo se hizo hombre en Cristo para trazar al espíritu humano el camino de la perfección, con las huellas de su sacrificio y de la sangre por El derramada. 06-153.11 Ese camino, que es la ley del amor, no será borrado por ideas humanas, porque para todo espíritu llega el instante de su redención y sólo la encuentra en Dios. 06-153.12 Hoy estáis escuchando y mañana, cuando ya no me manifieste en la misma forma, me seguiréis por los caminos del mundo, imitándome. Si llegáseis a tener algún momento de debilidad, mi palabra os sorprenderá en el camino y al recordar mi enseñanza de amor, encontraréis salvación, continuando vuestra misión de amar a vuestros hermanos. 06-153.13 En este tiempo, he venido a vosotros intangible e invisiblemente y sólo me habéis percibido con vuestra sensibilidad espiritual. He probado en esta forma vuestra fe; os he concedido muchas manifestaciones por las que habéis afirmado vuestra creencia. Vuestros ojos espirituales se han abierto y vuestros sentidos están despertando para comprenderme y después testificar. 06-153.14 Si vuestros labios no han hablado de mi verdad, si vuestro corazón duda todavía, el espíritu me ama y cree, está ansioso de llegar a Mí y en su oración me pide luz para convencer a la materia, fortaleza y paciencia para doblegarla. No hay unificación aún entre el espíritu y la materia y muchas veces habéis sido vencidos por los caprichos de ésta, poniendo vuestras facultades y voluntad a su servicio, mas por eso he venido hoy a alimentarlo, a hacerlo fuerte y a devolverle su heredad. 06-153.15 Siempre he buscado al espíritu y le he hablado de la vida eterna que es su finalidad. El me pertenece y por eso lo reclamo. Yo le he puesto en el camino de evolución y restitución, porque ha sido mi voluntad que se eleve por méritos y que con ellos se perfeccione. La envoltura tiene un corto tiempo de vida, un vez cumplida su misión me entrega su tributo, y el espíritu sigue su ruta sin detenerse. 06-153.16 Hoy es el tiempo de mayor restitución para el espíritu. Mi juicio ha sido abierto y las obras de cada uno han sido puestas en una balanza; si ese juicio es grande y penoso para los espíritus, junto a ellos está el Padre que antes que Juez es Padre y que os ama. También os envuelve el amor de María, vuestra intercesora. 06-153.17 Mis hijos me esperan en medio del caos en que hoy viven; sabiendo que he de venir están temerosos porque han faltado a mi Ley, y cuando me he acercado a ellos y les he preguntado si me reconocen, me han contestado así: "Señor, olvidé vuestros mandatos, descendí a la materialidad y me confundí, mas hoy que vuestra voz me llama, voy a enmendarme y a guiarme con vuestra luz". 06-153.18 Y al venir a vosotros que formáis el pueblo escogido, a pediros que me recibáis en vuestro seno, el espíritu presto ha contestado: venid a modelar y perfeccionar con vuestra enseñanza nuestro ser. Y mientras el espíritu conoce su destino y lo acepta, la materia se interpone y comienza entre ambos la lucha, en la que haréis los méritos necesarios para vuestra salvación. 06-153.19 Mucho tiempo atrás os anuncié los acontecimientos que habéis mirado realizarse. Os dije: Velad y orad porque está próximo el día en que la guerra y otras calamidades sean desatadas, y vuestro corazón incrédulo me decía: Padre ¿Será posible que permitáis entre nosotros la guerra, si habéis manifestado vuestro amor, dulzura y perdón? Cuando os anuncié estos sucesos fue para que os preparáseis y oráseis por toda la humanidad, para que penetráseis en una vida de recogimiento y contrición, y en el seno de vuestro hogar hiciéseis la paz y practicáseis mi Doctrina. Todo ésto os pedí para que el dolor fuese atenuado, no quise con ello deciros que así evitaríais lo que estaba escrito, pero os concedí ser intermediarios entre el mundo y mi Espíritu. 06-153.20 Y todo lo que había sido predicho apareció en el año de 1939. Naciones fuertes avasallando a las débiles; otras más fuertes uniéndose para caer sobre las primeras, y la guerra avanzando, destruyendo todo a su paso y sembrando el dolor. La oración de algunos de mis discípulos era ésta: "Señor, esperamos que esta palabra no se cumpla". Otros aguardaron los hechos para creer. Y mi palabra se ha cumplido y hoy me preguntáis si habrá desaparecido todo peligro y Yo os digo, que esta paz que hoy veis, es aparente, que lo que ha pasado, es sólo el principio de los dolores que afligirán al mundo. 06-153.21 Sois frágiles aún, mis discípulos, porque teniendo mi palabra, aún dudáis. Mi espíritu de Padre espera el resurgimiento de la humanidad. Cada uno de vosotros debe ser en el seno de su hogar un maestro de esta enseñanza, para que cuando llegue el día de la prueba, estéis preparados y seáis fuertes. Mirad cerca de vosotros a los corazones reacios que os han hecho llorar y en vuestro sufrimiento me habéis dicho: ¿Por qué me pruebas en el seno de los míos por causa de vuestra Doctrina? Mas Yo os digo: Ese hermano vuestro que no ha comprendido vuestro ideal, se convertirá por vuestra paciencia y caridad y será después vuestro mejor amigo y confidente. 06-153.22 Ya se acercan aquellos que han de oir mis postreras palabras; en corto tiempo penetrarán en la esencia de mi Doctrina. Dadles el mejor lugar, sanadlos y no les detengáis en su camino de evolución. Cuando miréis que sus dones se desarrollan apresuradamente, dejadles avanzar, y su brazo os ayudará a sostener la cruz, y todos daréis pasos de adelanto. 06-153.23 ¡Oh Israel amado, en quien he derramado mi palabra tiempo tras tiempo, no habéis comprendido aún cúanto os amo! Muchas veces os habéis conmovido al escuchar mi palabra y al recibir mis prodigios me habéis prometido que me seguiríais hasta el fin. Benditos seáis. Confiad en vuestro Padre que vela siempre por vosotros. No habitáis un mundo de perfecta paz, pero en él alcanzaréis a vislumbrar el Reino prometido a vuestro espíritu. Mi amor es con vosotros. Buscadme como Padre y no como Juez. No queráis encontraros ante mi tribunal. Preparad vuestro espíritu, para que al llegar ante Mí, haya paz y satisfacción en vosotros y gozo en mi Espíritu. 06-153.24 En todos los tiempos me he manifestado como Padre. En el principio del mundo hablé espiritualmente a los hombres, me vieron descender muchas veces para aconsejarlos o corregirlos. Hablé a Adán, y me oyó con humildad. Fuí delante de Abel y cuánta gracia encontré en aquella criatura; mas también me acerqué a Caín, porque Yo a todos amo, a los justos y a los pecadores. Envié grandes espíritus que llevaban mi luz, para enseñar y revelar la Ley y los mandatos divinos, mas cuán pocos supieron despertar su espíritu y escuchar la voz de su conciencia. Agunos cuando pecaban, sabían arrepentirse, pero otros retrocedían ante la ley severa e inflexible de Jehová. Mas mi Ley estaba en todos, y a pesar de que mi luz los iluminaba, contemplé que eran más los que pecaban, que el mal había crecido y había causado mucho daño al espíritu; entonces permití que se llevara a cabo una gran purificación. Sólo sobrevivió Noé y su familia y ellos fueron la simiente, el principio de un nuevo mundo. Yo pacté con el varón justo y el iris de paz apareció, en señal de alianza. 06-153.25 Pronto los descendientes de aquéllos volvieron a caer en tentación; los corazones que habían recibido una herencia de amor, se tornaron insensibles y duros, fue menester para su redención, un ejemplo palpable. Cristo entonces se hizo hombre y habitó entre vosotros. Comió de vuestro pan, vivió y sufrió los rigores de vuestra vida. Hizo prodigios para hacerse reconocer, os enseñó el camino, vivísteis cerca de El y contemplásteis su paso por el mundo y cuando hubo llegado el final de su misión, cuán pocos estaban preparados para contemplar su ascención, para comprender su sacrificio y marchar sin vacilar por el sendero trazado con su sangre de amor y de perdón. 06-153.26 Hoy vengo por segunda vez como Maestro; mi mirada va buscando a los que me han de seguir, a los que han de prepararse para hablar al mundo de mi venida como Espíritu Consolador; pero con dolor contemplo a los corazones tiernos e inocentes que se han tornado duros; ha sido tan grande el llanto, que ha secado las fuentes de los ojos de los hombres, no hay amor para Mí, ni piedad de los unos para los otros, y mi Espíritu de Padre sufre por la humanidad. Mi mirada se detiene en cada corazón y sólo recibo el dolor que habéis recogido a través de este tiempo. 06-153.27 El Maestro os dice: No habéis sabido aprovechar los dones que os he concedido, mas llegará el tiempo en que comprendáis mejor esta enseñanza y os sintáis muy cerca de Mí y me daréis gracias. 06-153.28 Orad, velad e interceded por el mundo y cuando llegue el tiempo de lucha, levantáos y esparcid mi luz, derramad fortaleza y consuelo, apartad enfermedades, haced prodigios, para que cuando lleguéis al final de vuestra jornada vengáis a Mí llenos de méritos y os presentéis en paz ante mi tribunal. 06-153.29 Mas ¿Hasta cuándo se dará cuenta este pueblo de la misión espiritual que tiene ante los demás pueblos de la Tierra? 06-153.30 Os he dicho que no queráis ser más que ninguno, ni pretendáis estar antes que nadie; sin embargo, vuestro destino es grande y hasta la misma nación que os presta su abrigo tiene que cumplir la parte que le corresponde en esta Obra. 06-153.31 He venido a enseñaros para que déis la buena nueva a vuestros hermanos para que cuando el instante sea llegado, llevéis mi mensaje a las demás naciones; pero os veo durmiendo aún, sin que presintáis el alcance tan grande de vuestra misión. 06-153.32 ¿Queréis acaso que sea el dolor, la miseria, la enfermedad, el hambre, las que os despierten de vuestro letargo? 06-153.33 Es muy amargo el cáliz que bebéis y muy pesadas las cadenas que arrastráis. Seguís siendo el pueblo cautivo del Faraón. Mientras más anheláis vuestra libertad, mayores son los trabajos que os imponen y mayor es vuestro tributo ¿Hasta dónde llegará vuestra amargura? 06-153.34 Es menester que los que están despiertos, sacudan de su letargo a los demás, a los que aún siguen dormidos, y les digan que el Señor, al igual que en aquel tiempo, les espera en el monte, para hacerles oir su voz de Padre y enseñarles el camino que les conduzca a la libertad y a la paz; pero unos y otros debéis de entender muy bien mi palabra, porque si no, os preguntaréis: ¿Quién es el Faraón? ¿Cuál es la esclavitud de que se me habla? ¿En qué monte va a hablarnos el Señor? ¿Hacia dónde nos conducirá el camino que El va a señalarnos? 06-153.35 Mas es necesario que aprendáis a analizar el sentido figurado en que os estoy hablando, para que después podáis explicarlo a vuestros hermanos sin que caigáis en confusión. 06-153.36 El ambiente en que vivís, que en este tiempo os envuelve, es el Faraón de esta era; se encuentra saturado de egoísmo, de odio, de codicia y de todos los pecados de la humanidad. 06-153.37 Las cadenas, son vuestras necesidades que os obligan a someteros al egoísmo reinante, a la injusticia y hasta a la perversidad. 06-153.38 El monte donde os espero, está en la conciencia de cada uno de vosotros, la cual quiero que se haga oír en vuestro corazón, porque en ella está escrita mi Ley. 06-153.39 El camino, es la ruta que os llevará a conquistar la paz deseada y a esa libertad que anheláis, que es el cumplimiento de esa misma Ley. 06-153.40 ¿Presentís ahora la trascendencia de vuestra misión? Orad, pueblo, para que vuestra nación despierte a mi llamado. Velad, para que cuando os busquen las multitudes, sepáis salir a su encuentro, estimulándolas con vuestro ejemplo. 06-153.41 Analizad mis enseñanzas, discípulos, venid a escuchar mi palabra porque estos tiempos no volverán. Hoy aún podéis oirme a través del entendimiento de los portavoces, mas este tiempo pasará y una nueva fase os presentará mi Obra. 06-153.42 Recreáos escuchando mi enseñanza y almacenadla en vuestro corazón; haced de vuestra memoria un cofre que guarde la esencia de mis lecciones cual si fuese una joya de valor inapreciable. 06-153.43 Hoy que he retornado entre vosotros ante el asombro de unos, la incredulidad de otros y la fe de otros más, esperáis que el Maestro os hable de las enseñanzas que os dió en tiempos pasados. 06-153.44 Oidme: Dios, desde el principio de la vida humana, se manifestó al hombre como Ley y justicia. El Espíritu Divino se materializaba ante la pequeñez y la inocencia de las primeras criaturas, haciéndoles oir su voz humanizada y comprensible. La sensibilidad de aquellos seres despertó, hasta saber interpretar al Padre a través de la Naturaleza; cuando vivían en la obediencia, experimentaban la caricia divina a través de cuanto les rodeaba; también sabían del tropiezo y la amargura, que les indicaba que habían faltado ante su Señor. Hice que brillara en ellos la luz de la conciencia, que había de ser en la jornada, el faro, el juez y el consuelo. Instintivamente los primeros hombres supieron que aquel Padre invisible siempre ordenaba el bien, y que esa orden constituía la ley en la que deberían vivir. A esa luz interior le llamásteis "La ley natural". 06-153.45 Más tarde, cuando el hombre se multiplicó y en su multiplicación se olvidó de cumplir con aquella ley, desoyendo la voz de su conciencia y apartando de sí todo temor, el Padre, que había seguido al hijo en su destierro, le envió hombres dotados de elevado espíritu, por su virtud y sabiduría, para recordarles el camino del cual se habían alejado. 06-153.46 ¿No recordáis al justo Abel, cuya sangre aún reclamo? El murió junto a su ofrenda. 06-153.47 ¿Y al ferviente Noé, quien soportando las burlas de la gente, anunció la voluntad de su Señor hasta el último momento? Ellos, con sus actos, os recordaron mi existencia y mi Ley. Os envié después un Abraham, ejemplo de obediencia y fé infinita en su Señor; un Isaac virtuoso y un Jacob fiel y lleno de fortaleza, para que formasen el tronco del árbol de una de cuyas ramas había de brotar Moisés, aquel a quien envié para representarme y entregar mi Ley a los hombres. 06-153.48 En Moisés contempló la humanidad un refejo de mi majestad, vió en él justicia, rectitud, fortaleza inquebrantable, fe, obediencia y caridad. Si antes las flaquezas de su pueblo mirásteis que airado rompió las tablas de la Ley, acabándolas de recibir del Padre, también sabéis que Yo las restituí en sus manos al instante, para daros a comprender que sólo una Ley divina os regirá en todos los tiempos: la del Dios invisibe. 06-153.49 Cuando los tiempos hubieron pasado sobre la humanidad y ésta necesitaba conocer más profundamente a su Padre, El, incansable en su obra de amor, envió al mundo a sus profetas para anunciar a la humanidad que vendría a la Tierra a hacerse hombre, para hacerle sentir su amor y enseñar con su nacimiento, su vida y su muerte, lo que es una vida perfecta; pero mientras unos creyeron en mis profetas, otros dudaron y les dieron muerte, con cuyo sacrificio prepararon mi camino. 06-153.50 La palabra de mis enviados estremecía el corazón de los que pecaban, porque anunciaban la llegada de Aquél que con su verdad pondría a descubierto la falsedad. Mientras los hombres decían: "Dios aconseja el bien, las obras perfectas de amor, de perdón y justicia, porque es perfecto, mas nosotros los humanos no lo podemos ser", Jesús nació. 06-153.51 Era el mismo Dios que venía al mundo para dar su Ley y su enseñanza a través de una envoltura. Hoy quisiérais saber como fue formado el cuerpo de Jesús, a lo que Yo os digo: Debéis conformaros con saber que aquel cuerpo fue engendrado y concebido por obra del amor infinito que os tengo. Desde aquel instante Jesús comenzó a apurar el cáliz de amargura que había de beber hasta el final, pasó por todas las vicisitudes humanas, soportando las pruebas, sabiendo del trabajo, de la persecución, de las largas jornadas del hombre, la sed y la soledad, sintiendo sobre el cuerpo el paso del tiempo y contemplando de cerca la vida humana con sus virtudes y sus miserias, Hasta que llegó el instante de levantarse a hablar y hacer obras poderosas. 06-153.52 Entonces dejé que los hombres se acercasen a escucharme, a mirarme, a escudriñarme material y espiritualmente. Dejé que el hombre taladrara mi cuerpo en busca de lo divino hasta que contemplara mis huesos, y mi costado se abriera para manar agua. Dejé que el mundo me convirtiera en su reo, en su rey de burlas, en un despojo, y así me condujese hacia el cadalso llevando a cuestas la cruz de la ignominia, donde me esperaban los ladrones para morir Conmigo. 06-153.53 Así quise morir, sobre mi cruz, para enseñaros que Yo, vuestro Dios, no soy solamente el Dios de la palabra, sino también el de las obras; pero quienes me vieron morir y contemplaron mi agonía y escucharon mis últimas palabras, dijeron: ¿Cómo puede morir el Hijo de Dios? ¿Cómo es que siendo el Mesías, le hemos visto caer y le hemos oído quejarse? 06-153.54 Una prueba más estaban pidiendo los hombres y en mi amor se las dí. Si nací en cuanto hombre de las entrañas de una santa mujer, para rendir tributo a la maternidad humana, también bajé a las entrañas de la tierra para rendir tributo a su seno y concluir ahí mi misión como hombre. Mas las entrañas de la tierra no pudieron guardar aquel cuerpo que no les pertenecía, sino al seno del Padre de donde había venido y a él se volvió. 06-153.55 Ahora os digo: si al contemplar a Cristo morir sobre la cruz, dudásteis de su divinidad, podéis decirme: ¿Qué hombre, al tercer día después de muerto, ha salido de su sepulcro sin violarlo y ha ascendido con su propio cuerpo hacia los Cielos? Nadie. Yo lo hice porque soy la vida, porque ni en espíritu, ni en materia podía morir. 06-153.56 La duda no fue sólo entre las turbas; aun entre mis discípulos hubo uno que dudara de que Yo pudiera presentarme entre ellos después de muerto; ese fue Tomas, quien dijo que solo hundiendo sus dedos en la herida de mi costado, creería que fuera posible aquello. No acababa de decirlo cuando le hice escuchar mi saludo: "Mi paz sea con vosotros", y aún tuvo fuerzas aquél para acercarse y mirar el fondo de mi herida y tocarla con su mano, para creer que en verdad había muerto y resucitado el Maestro. 06-153.57 Bienaventurados los que creen sin antes haber visto. Si, mis hijos, por que también la verdadera fe es mirada que contempla lo que ni la mente ni los sentidos pueden descubrir. Sólo la fé podrá descubrir al hombre algunos de los misterios de la Creación. 06-153.58 Y Aquél que se levantó de entre los muertos, viene en este tiempo en espíritu lleno de gloria para hablaros nuevamente. 06-153.59 ¿Quiénes de los que moran hoy la Tierra, saben que una nueva era se ha abierto ante la humanidad? Con certeza sólo quienes han escuchado esta palabra, saben que en 1866 nació un nuevo tiempo: el del Espíritu Santo. 06-153.60 Por el entendimiento de Roque Rojas habló el espíritu de Elías, el precursor, quien se comunicó en esta forma para preparar el camino del Señor. 06-153.61 Por medio de aquel varón justo, abrí el libro de mis enseñanzas, de mis nuevas revelaciones ante la humanidad, invitándola a dar un paso más en el camino. 06-153.62 He venido en este tiempo sobre la nube, o sea, espiritual e invisiblemente para los ojos humanos. Esa nube es el símbolo del más allá, desde donde envió un rayo de luz que ilumina estos entendimientos por los cuales me comunico. Así ha sido mi voluntad y por eso es obra perfecta. Conozco al hombre y le amo porque es mi hijo, puedo servirme de él porque Yo le he creado, porque para eso le hice; puedo manifestarme en el hombre porque precisamente lo formé para glorificarme en él. 06-153.63 El hombre es mi única y verdadera imagen porque tiene vida, inteligencia, voluntad y potencias como su Dios. 06-153.64 Antes de manifestarme en este tiempo bajo esta forma escudriñé el corazón de los hombres, les pregunté a los que alimentan su espíritu dentro de diferentes religiones: ¿Estáis satisfechos? A lo cual contestaron: tenemos hambre y sed de vos. 06-153.65 Mucho habían buscado la imagen y el rostro de su Padre sin encontrarlo, esperaron ese milagro y el milagro no se realizó, es que no habían encontrado un pan que en verdad alimentara a su espíritu; mas Yo tenía preparado este árbol, esta fuente y estas tierras para hacer el llamado a las multitudes hambrientas y sedientas de paz, ávidas de amor y de sentirse amadas, y cuando ellas han llegado a mi presencia, han escuchado esta palabra, que se manifiesta en la misma forma en todos los recintos que existen y es, cada vez que vibra, el dulce toque de la mano que despierta al que duerme y la voz amiga que aconseja. 06-153.66 Después de escucharme algún tiempo, habéis comprendido que no podéis ser los adoradores que sólo viven en contemplación, y me habéis dicho: Señor, al comer de este fruto que nos habéis dado, hemos contraído con vuestra Divinidad el deber de cultivar su semilla y de esparcirla. 06-153.67 Cuando presentís que vuestro Maestro aún lleva a cuestas su cruz de amor, lloráis y venís a decirle: Señor, dejad que nosotros carguemos vuestra cruz, dejad que la hiel y el vinagre sea bebido por nosotros. Y Yo os digo; así como lo habéis pedido, así ha sido. ¿No miráis cuán pesada ha sido vuestra misión en los últimos tiempos? ¿No miráis cuán amargo ha sido este tiempo y que lo que nunca habíais sufrido lo estáis viviendo ahora? Seguid mostrando esta conformidad y orad. 06-153.68 Os he escogido humildes, porque si Yo hablara por boca de sabios, de teólogos y científicos, no sería creído; en cambio, por medio del sencillo, Yo sorprenderé a la humanidad. ¿Quién ha traído a tan grandes muchedumbres? Vosotros, unos y otros, porque habéis sabido dar testimonio. Aquí están los que os dijeron: ¿Cómo es posible que Cristo esté en el mundo? Y los que exclamaron: No es posible que el Maestro de toda perfección se comunique por conducto de un hombre. Aquí están los que dudaron de vuestras palabras y promesas. 06-153.69 Pueblo: si Jesús con su sangre regó la simiente que el Padre sembró en el Primer Tiempo en el corazón de los hombres, hoy mi Divino Espíritu derrama el rocío de su gracia sobre aquellas campiñas para hacerlas fructificar. 06-153.70 Se acerca el día de mi partida. Mi estancia entre vosotros en este tiempo ha sido más larga que la de los tiempos pasados. Más tiempo que el que estuve con Israel en el desierto, más tiempo que el que vivió Jesús entre los hombres. ¿Quién de los que me han escuchado en este tiempo se ha sentido envenenado por esta palabra? ¿Quién es el que por causa de ella se ha perdido en el vicio o en la confusión? De cierto os digo que si ella no os ha hecho bien porque no le hayáis dado cabida, tampoco os causado ningún mal. 06-153.71 Recordad que una vez os dije: no os he creado para que seáis como plantas parásitas. No quiero que os conforméis con no hacer mal a nadie; quiero que vuestra satisfacción la alcancéis por haber obrado bien. Todo aquel que no haga el bien pudiendo hacerlo, ha hecho más mal que aquel que no sabiendo hacer buenas obras se concretó a hacer mal, porque es lo único que podía dar. 06-153.72 Asi os ha hablado en este día Aquél que habiendo muerto para el mundo, resucitó a la gloria del Padre para venir en espíritu a vosotros en este Tercer Tiempo. 06-153.73 He aquí mi resurrección al tercer día, en que Cristo se presenta a sus nuevos discípulos para decirles: ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 154 06-154.01 La luz de mi Espíritu os ilumina en esta alba de gracia. 06-154.02 Mi enseñanza y ejemplos del Segundo Tiempo, no han sido comprendidos por la humanidad, por que en vez de amor de los unos para los otros, encuentro división entre los pueblos y pugna entre las distintas doctrinas, sectas y religiones. Yo vine a daros un ejemplo de humildad, desde mi cuna, hasta que expiré entre vosotros, sobre una cruz. Mi vida, mis ejemplos y enseñanzas y mi sacrificio, no han sido imitados por los hombres. 06-154.03 Aquella página del libro de Dios, fue una enseñanza para todos los tiempos; en ella dejé todo cuanto en aquel tiempo tenía que deciros, nada podía olvidar. Os anuncié que volvería entre vosotros, y aquí me tenéis, cumpliendo mi promesa. Mas contemplo a vuestro mundo turbado, a los hombres tratando de cambiar la faz del planeta con sus creencias y doctrinas; pero hoy vengo lleno de amor para deciros: Si no habéis comprendido las enseñanzas del Segundo Tiempo, heme aquí para ayudaros con mi palabra a comprenderlas. 06-154.04 Oid: cierta vez se acercó Jesús a la ribera del Jordán y ahí encontró a Juan, el Bautista, enseñando a sus discípulos, anunciándoles la venida del Reino de los Cielos. El precursor del Segundo Tiempo, al contemplar la luz de su mirada, la serenidad de su faz y la majestad divina que Jesús irradiaba, reconoció al Mesías y ante El se inclinó. Juan, que se encontraba preparando a sus discípulos y había oído hablar de la Doctrina que venía enseñando Jesús, habíales dicho: "El Reino se acerca a los hombres", y cuando se encontró frente al Redentor, al instante lo reconoció y exclamó: "Helo ahí, ese es Aquél de quien no soy digno de atar las correas de sus sandalias". 06-154.05 Mas como Juan era mi profeta y mi siervo, sus enseñanzas fueron unidas a las mías y sus discípulos también lo fueron míos. 06-154.06 En otra ocasión, encontrabase Jesús en las cercanías de una aldea, envió a sus discípulos a que buscasen víveres para alimentarse, y ellos al regresar, encontraron a los discípulos de Juan predicando; entonces, llegando ante el Maestro le dijeron: "Señor, Señor, hemos encontrado a unos hombres que predicaban una doctrina y hacen prodigios. ¿Está esto dentro de tu ley?" Jesús les dijo: ¿Por qué os escandalizáis? Todo aquel que practica la caridad está dentro de la Ley. 06-154.07 Hoy os digo esto, discípulos del Tercer Tiempo, para que no juzguéis fuera de mi ley a quienes encontréis en vuestro camino, sembrando amor, caridad y luz, sea cual fuera el nombre de la doctrina que practican. 06-154.08 En aquel tiempo no fuí reconocido por todos como el Sembrador Divino; para muchos fuí tan sólo un galileo que predicó sobre la Tierra. Sólo aquellos que encontraron en la palabra de Jesús la voz de la Divinidad, lo reconocieron como Hijo del Altísimo. 06-154.09 El que hoy se manifiesta entre vosotros, es el mismo que os habló en el Segundo Tiempo, mas lo que contemplaron entonces los hombres, no es ahora lo mismo; aquel Maestro, de frente serena, de apacible mirada y dulce palabra, viene hoy en espíritu y os habla por conducto del hombre. 06-154.10 El que quiera sentirme y contemplarme bajo esta forma de comunicación, haga que penetren en calma su mente y su corazón. 06-154.11 Muchos habéis perdido la tranquilidad, mas al contemplar la paz y confianza de vuestros hermanos, os habéis refugiado en ellos, en su fe y en su esperanza, deseando alcanzar el puerto de salvación. Así os ayudaréis los unos a los otros. 06-154.12 Yo formaré en este tiempo un pueblo que sea celoso de mi Ley, amante de la verdad y de la caridad. Ese pueblo será como un espejo en el cual los demás podrán ver reflejados los errores en que hayan incurrido. No será el juez de nadie, pero sus virtudes, obras y cumplimiento irán tocando al espíritu de todos los que se crucen en su camino, e irán señalandoles sus errores a todos los que falten a mi Ley. 06-154.13 Cuando este pueblo sea fuerte y numeroso, atraerá sobre sí la atención de sus semejantes, porque la limpidez de sus obras y la sinceridad de su culto tendrán que sorprender a la humanidad; entonces se preguntarán los hombres: ¿Quiénes son éstos que sin tener templos saben orar de tal manera? ¿Quién ha enseñado a estas multitudes a orar, adorando a su Dios, sin que sientan la necesidad de elevar altares para su culto? ¿De dónde han salido estos caminantes y misioneros que a semejanza de las aves no siembran, ni cosechan, ni hilan y sin embargo subsisten? 06-154.14 Y Yo les diré: este pueblo pobre y humilde, pero celoso de mi Ley y fuerte contra las pasiones del mundo, no ha sido preparado por hombre alguno. Estas multitudes que gozan haciendo el bien, a las que ilumina la inspiración y saben llevar a los corazones el mansaje de paz y la gota de bálsamo, no han sido enseñadas por maestros o ministros de ningún culto de la Tierra, porque de cierto os digo que, en este tiempo no existe un solo hombre en vuestro mundo, que sepa o que pudiera enseñar el culto de Dios, bajo la verdadera espiritualidad. No es en el esplendor de los ritos o de las ceremonias, ni en la riqueza o en el poder terrenal donde radica la verdad que por ser humilde, busca como templo a los corazones limpios, nobles, sinceros, amantes de lo puro. ¿En dónde están esos corazones? 06-154.15 Cristiana se nombra una gran parte de esta humanidad, sin saber siquiera lo que significa la palabra Cristo, ni conocer su Doctrina. 06-154.16 ¿Qué hicísteis de mi palabra, de mis ejemplos, de mi Doctrina que os dí en aquel tiempo? 06-154.17 ¿Sois actualmente hombres más evolucionados que los de aquella era? ¿Por qué no lo demostráis con las obras de vuestro espíritu? ¿Acaso creéis que esta vida es eterna o acaso pensáis que sólo debéis de evolucionar por la ciencia humana? 06-154.18 Yo vine a eseñaros el verdadero cumplimiento de la Ley, a fin de que convirtiéseis este mundo en un gran templo donde se adorase al verdadero Dios, donde la vida del hombre fuese una constante ofrenda de amor a su Padre, al que debiera amar en cada uno de sus semejantes rindiendo así tributo a su Creador y Maestro. 06-154.19 Y ahora que he vuelto a los hombres ¿Qué es lo que encuentro? La mentira y el egoísmo han sustituído a la verdad y a la caridad; la soberbia y la vanidad, en vez de la mansedumbre y humildad; la idolatría, el fanatismo y la ignorancia, en vez de la luz, la elevación y la espiritualidad; el lucro y la profanación, donde sólo debería existir el celo y la rectitud; el odio y la guerra desatada entre hermanos han sustituído a la fraternidad, la paz y el amor. 06-154.20 Mas Yo llegaré a mi templo para arrojar de allí a los mercaderes como lo hice en el Segundo Tiempo en el templo de Jerusalén y les diré una vez más: "No hagáis de la casa de oración una casa de mercado". Enseñaré a los hombres para que cada uno sepa oficiar delante del verdadero altar, para que ya no se confundan más, ni se pierdan en la ignorancia, debido a las malas interpretaciones que dan a mi Ley. 06-154.21 El Maestro os dice: el ministro es el espíritu, siendo el altar el corazón, la oración es el pensamiento elevado, y la ofrenda, son las buenas obras que podáis presentar. 06-154.22 Cuando sintáis que la caridad y el amor hacia vuestros hermanos forman vuestra verdadera vida, ¿Cómo no ha de comprender el mundo que el corazón no es tan sólo un órgano insensible y que el espíritu es más que la materia? ¿Cómo no ha de comprender que la inspiración, es más valiosa que las imágenes que el hombre ha forjado para representar lo divino, y que las buenas acciones con las que déis testimonio de mi Ley, son más meritorias que los más valiosos bienes terrenales? 06-154.23 De cierto os digo que si queréis salvar vuestra fe y así evitar que vuestro espíritu zozobre en esta tempestad, debéis de construir espiritualmente vuestro templo. Dejad que mi Reino descienda a vuestro corazón, contra su luz nadie puede luchar. Veréis entonces cuando pase el torbellino, cómo se levantará invisible, pero fuerte y grande, el templo indestructible, cuyos cimientos estarán en vuestro corazón. 06-154.24 Contemplad cómo en este instante se ilumina el mundo con la luz diáfana que irradia de mi Espíritu. La luz os ayuda en vuestro progreso y comprensión y con ella lográis la paz. 06-154.25 La luz y el amor nacen del corazón, la paz está en el espíritu como un reflejo de la eternidad. 06-154.26 Mi palabra es dulce, mas no os hastiéis de ella, porque encontraré vacíos vuestros corazones recreándose sólo en los goces materiales. Por eso vengo con frecuencia a vosotros, para hacer que vuestro corazón palpite con un ritmo distinto al ponerse en contacto con lo divino, porque siempre os perdéis del sendero de vuestro cumplimiento. 06-154.27 ¿Por qué han existido y existen hombres que habiendo llegado a conocer la ciencia humana con el uso de las facultades que el Creador les concedió, la usan para combatir y desconocer la ciencia divina? Porque su vanidad no les permite penetrar con humildad y respeto en el arcano del Señor y buscan su meta y su trono en este mundo. 06-154.28 De entre los pecadores seleccionaré a los que en este tiempo me han de servir; mi potencia vibrará en ellos y les transformaré con mi gracia. 06-154.29 Reconciliáos con vuestra conciencia para que seáis perdonados por ella, porque mientras creáis estar en preparación y no escuchéis la voz interior que os señala vuestros errores, no podrá existir comunicación Conmigo ni podrá desaparecer absolutamente la idolatría. 06-154.30 En este tiempo os hablo como Padre y como Juez, mas no temáis, que también en lo divino existe el amor y la ternura de una Madre a quien llamáis María. 06-154.31 Amados hijos míos: sentid amor hacia Ella. Yo escucho la plegaria que brota de vuestro espíritu para ensalzarla, porque sabéis que vuestros labios son torpes para hacerlo, porque los consideráis impuros y preferís cerrarlos. 06-154.32 Mas Yo os pregunto: ¿Habrá alguien que no haya recibido una caricia de la Madre Celestial? En verdad os digo que todos, absolutamente todos, alcanzáis de su amor. 06-154.33 Ved a los que ayer se hallaban perdidos, ahora se encuentran escalando las alturas de la montaña; hoy podréis estar entre la escoria y pronto, mediante mi gracia y vuestros méritos de paciencia y caridad en este tiempo de crisol espiritual, harán que también os elevéis por sobre toda miseria; no olvidéis que el dolor es el artífice del espíritu. 06-154.34 El espíritu y la envoltura, van formando un ser armonioso, consciente de sus deberes espirituales y humanos. Habéis sido testigos de la evolución de las doctrinas y en vuestra meditación habéis llegado a comprender quién es el Creador de toda la belleza de vuestro mundo, porque ya no existe niebla en vuestra mente. 06-154.35 Vivis en paz porque procuráis estar en armonía con vuestro Dios y la paz es tesoro para el espíritu en este mundo, se experimenta después de haber cumplido todos los deberes para con el Padre. 06-154.36 Procurad vivir experimentando siempre esa satisfacción para que en el momento de vuestra elevación de este valle hacia el otro, no se lleve vuestro espíritu ninguna preocupación terrestre, ni dolor por falta de cumplimiento. 06-154.37 No podéis cansaros de hacer el biem, ya que os lo estáis haciendo a vosotros mismos. Hablad de mi enseñanza con amor y mi palabra florecerá en los corazones. 06-154.38 Os estoy preparando y llenando de sabiduría porque ya os he dicho que después de 1950, ya no escucharéis mi palabra por el entendimiento humano, y el que no aproveche mis lecciones, sentirá vacío su corazón y vagará como muerto. ¿Por qué como muerto? porque espiritualmente y moralmente se sentirá decaído y en sus pruebas no encontrará fuerza para sobreponerse y percibir mi caricia divina. 06-154.39 A vosotros toca volver a la vida a aquellos hermanos vuestros, apartándolos del materialismo y persuadiéndolos de la gracia tan grande que encierra la espiritualidad. 06-154.40 Después de 1950, seguiré manifestandome por la inspiración de cada uno de vosotros. Si sabéis preparaos, Yo haré prodigios. Sólo os pido que vuestra fe, sea al menos del tamaño del grano de la mostaza y veréis mi palabra cumplida. 06-154.41 Hablad y entregad la caridad sin temor a ser censurados, es menester que tendáis vuestra mano a vuestros semejantes, sin distinción, porque no sabéis quiénes son los que interiormente sufran más. Veréis muchas veces cómo vuestros hermanos al escucharos, se alegrarán y os darán palpables muestras de gratitud. 06-154.42 Invitadlos incansablemente al camino del bien y ya en él muchos dolores se apartarán de ellos. 06-154.43 Sobre la Nueva Jerusalén descenderá el maná. 06-154.44 Yo haré que entre vosotros exista la libertad de credo y de palabra y que haya justicia, para que al penetrar entre vosotros hombres de otras nacionalidades, a su regreso lleven en su corazón un presente de amor y encendido un ideal de fraternidad y justicia. 06-154.45 Después de 1950, la humanidad espera la paz verdadera, mas Yo os digo: es menester que la hoz exterminadora prosiga segando la mala hierba, hasta que los campos queden limpios y pueda brillar la espiga del trigo. 06-154.46 Veréis partir de este mundo, mandatarios notables que son obstáculos para la paz, y las naciones que se opusieran a la justicia divina, desaparecerán para dejar lugar a nuevos pueblos que ahí mismo surgirán. 06-154.47 Orad, para que depositéis ya vuestra simiente de paz; unificáos como un solo corazón y un solo pensamiento y sentiréis muy cercana mi presencia. 06-154.48 Cumplid con el mandato que en dos tiempos os he dejado: "Amáos los unos a los otros". 06-154.49 Así como se repartió al pueblo de Israel la Tierra Prometida, así se repartirá toda la Tierra a la humanidad. Esto sucederá cuando el tiempo sea propicio, después de la depuración. Como es mi voluntad que haga esa repartición, en ello habrá justicia y equidad, para que todos los hombres puedan trabajar unidos en una misma obra. 06-154.50 Hoy los pueblos comen las migajas de la mesa de los reyes y señores, mientras éstos se enriquecen acumulando el pan de sus siervos y vasallos; pero siendo duros los mendrugos de los pobres, éstos no son tan amargos como los manjares que comen los grandes. 06-154.51 Unos y otros son víctimas, por eso es menester que Yo venga a libertaros, a romper vuestras cadenas, pero también es necesario que la esclavitud y devastación provocada por las plagas vaya en aumento, porque de otra manera los hombres no querrían seguir al que viene a salvaros. ¿Recordáis el cáliz que bebía Israel cuando en Egipto gemía en la esclavitud? Fue necesario que surgiera Moisés para llevarle a la liberación. ¿Recordáis también cuando el pueblo se encontraba en su misma patria cautivo y humillado, y cómo se encontraban las demás naciones cuando apareció el Mesías en la Tierra para enseñarles el camino de la salvación? 06-154.52 También en este tiempo será preciso que antes de la iberación conozcan los hombres la estrechez, la miseria, la opresión, la injusticia, el hambre, la sed, para que al fin se levanten deseando llegar a encontrar otra vida que sea mejor. 06-154.53 Cuando esta humanidad se despoje de su materialismo y comience a reconocer lo alejada que ha vivido de mi Ley, dirá desde su corazón: Cuán necios y torpes hemos sido los hombres al entregarnos voluntariamente a las pasiones, para luego ser esclavos de ellas. Ahí está el monte desde el cual el Padre os ha mostrado su Ley, subid por el sendero que os he señalado; la Tierra de Promisión se encuentra con sus puertas eternamente abiertas en espera de las multitudes, a las cuales les está brindando paz y bendiciones. 06-154.54 Cuando el hombre haya descendido al fondo del abismo y cansado de luchar y sufrir ya no tenga fuerzas ni para salvarse a sí mismo, verá maravillado cómo surge del fondo de su misma flaqueza, de su desesperación y desengaño, una fuerza desconocida que es la que emana del espíritu, el cual al darse cuanta de que ha llegado la hora de su liberación, batiendo las alas se levantará de los escombros de un mundo de vanidades, de egoísmo y de mentiras para decir: ahí está Jesús el repudiado, El vive, en vano le hemos querido matar a cada paso y en cada día; vive y viene para salvarnos y darnos todo su amor. 06-154.55 Esa será la hora en que el hombre reconozca que para lograr la verdadera grandeza espiritual así como una vida elevada en la Tierra, no existe otra Ley que la de Dios, ni más Doctrina que la que os dí en la palabra de Cristo. 06-154.56 Analizad vuestros conflictos, estudiad los problemas que os afligen, y luego poned en práctica mis mandamientos y mis máximas, y veréis cómo en ellas puede encontrar la humanidad la solución de todos los problemas que la afligen; mas como no os sentís capaces de llevar a la práctica las palabras y los ejemplos que os diera el Divino Maestro, será menester que el dolor que también es maestro, se acerque a vosotros para persuadiros, de muchas verdades, para sensibilizaros y además para doblegaros. 06-154.57 Me preguntáis: ¿Por ventura vuestra palabra no tiene el poder suficiente para persuadirnos de nuestros errores y salvarnos, evitándonos tener que pasar por el crisol del dolor? Y Yo os digo: Mi palabra tiene más fuerza de la que pudiérais llegar a suponer, mas si el que me escuchase quedara transformado al instante, sin esfuerzo, tan sólo por el hecho de haberla escuchado ¿Qué mérito tendría eso de vuestra parte? 06-154.58 Es necesario que aquel que la escucha, ponga fe, voluntad, esfuerzo y amor. Entonces habrá un mérito grande, cuyo premio o galardón será el de no sentir el dolor, porque ha tomado como arma mi Ley y mi Doctrina. 06-154.59 Multitudes que me estáis escuchando: ¿No sentís sobre vuestro espíritu la presencia de mi Ley? ¿No sentís que vuestro corazón al escuchar mi palabra, palpita con una nueva vida? 06-154.60 Orad para que entendáis, y velad para que llevéis a la práctica mis enseñanzas, porque en esta hora amarga y difícil para la humanidad, tenéis grandes responsabilidades. 06-154.61 Si a pesar de las grandes vicisitudes que os afligen no perdéis ese átomo de espiritualidad que habéis logrado alcanzar, veréis realizarse en vuestro camino verdaderas maravillas y prodigios, con los cuales vuestro Padre os irá alentando en la dura jornada. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 155 06-155.01 Os parecen nuevas muchas de las lecciones que en este tiempo os doy porque permanecían olvidadas por vosotros, mas este es el tiempo en que Yo os las vuelva a mostrar. Tengo preparada para vosotros una gran campiña en la cual os invito a que vengáis a sembrar la simiente de eternidad que es la que os estoy entregando. 06-155.02 Vengo a preparar a mis nuevos discípulos, los cuales llegarán a alcanzar, mediante su fe y su caridad, potestad sobre las enfermedades del cuerpo y del espíritu, potestad sobre los elementos y también sobre el mundo espiritual. 06-155.03 Comprended que ya no son los tiempos de la ignorancia; ahora vivís en los tiempos de la comprensión y de las grandes prácticas de mi enseñanza. ¿Imagináis hasta donde habríais ya llegado, si desde los primeros tiempos, hubiéseis practicado mis lecciones y obedeciendo mis mandatos? Pero por largo tiempo habéis dormido y también por largo tiempo os habéis entregado a satisfacer a la materia con los placeres y todo esto os ha estacionado en el camino de la evolución espiritual. Por eso, ahora que he llegado ante vosotros, con mi nueva lección espiritual, ésta os parece extraña y fuera de vuestra manera de pensar, de sentir y de vivir. Pero os basta meditar en una de mis cátedras para que reconozcáis la verdad de mi palabra, entonces véis que no es extraña mi Doctrina, sino que más bien, la que es extraña es vuestra manera de vivir. 06-155.04 Venid a mi campiña, que Yo aquí os recordaré todo lo que habíais olvidado. Borraré todo aquello que no debéis conservar como simiente espiritual y os mostraré todo lo que hasta ahora no habéis visto. De un solo paso, os haré salir del estancamiento en que estábais sumergidos para haceros penetrar en una nueva vida, en aquella que debíais haber vivido desde un principio. 06-155.05 ¿Véis cuán humilde es esta palabra que florece en los labios de los portavoces? Pues de cierto os digo, que ella, en su sencillez y en su pobreza de forma, llevará a los hombres a la comprensión de la sabiduría que por medio de las ciencias y con la ayuda de las teologías, no habían llegado a comprender. 06-155.06 Los buenos discípulos, los perseverantes, los fieles, serán los grandes analizadores de esta Doctrina. Ellos también serán humildes, pero a pesar de su sencillez asombrarán a sus hermanos con la luz de la palabra. 06-155.07 Mi pueblo no deberá hablar tan sólo con sus labios, sino que predicará mis enseñanzas con sus obras, enseñando cómo se cumple y se respeta mi Ley, sabrá dar sin egoísmo, cuanto de su Señor haya recibido, mostrará su celo, por la verdad y la pureza del tesoro que se le ha confiado. 06-155.08 Enseñad a vuestros hermanos, con buenas acciones puras y elevadas. Pensad que desde aquí debéis de ir purificando vuestro espíritu, para que cuando pase a otra morada, sea digno de estar en ella y no se turbe, ni se pierda. 06-155.09 Tenéis la fuerza necesaria para ir apartando de vuestro camino todo lo que os obstruya el paso, ya sabéis que el arma que todo lo vence es el amor. Muy grande será el gozo de aquel que salga triunfante en esa lucha humana, y se presente como el soldado victorioso después de haber ganado esa batalla. 06-155.10 Recordad que soy Yo, quien os ha dado las armas y que no me he concretado a sólo eso, sino que también os he enseñado a combatir para ganar las batallas. 06-155.11 ¿Qué tenéis entonces que buscar por otros caminos, cuando todo os lo estoy dando por el camino de la verdad? 06-155.12 He venido a abrir el entendimiento de los torpes para que puedan recrearse con la interpretación de mi palabra. He venido a abrir los ojos de los ciegos a la luz de la verdad, para que se purifiquen de sus pecados al sentirse amados de su Señor. 06-155.13 ¿No se os profetizó desde los primeros tiempos, que llegaría el día en que todo ojo contemplaría a su Padre? Pues el que esté limpio me verá y ese será su premio y aquel que lleve mancha en su corazón, también me verá y esa será su salvación. El que abre sus ojos delante de mi luz, penetra en el misterio y conoce el por qué. Sabe el principio y el fin. Ese tendrá que caminar con firmeza en el futuro. 06-155.14 Interpretad justamente mi enseñanza, no penséis que mi Espíritu pueda gozar viendo vuestros sufrimientos en la Tierra, o que Yo venga a privaros de todo lo que os es grato, para gozarme con ello. Yo vengo a haceros reconocer y respetar mis leyes, porque son dignas de vuestro respeto y de vuestro acatamiento y porque obedecerlas, os traerá la felicidad. 06-155.15 Os enseñé a dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, mas para los hombres de hoy sólo existe el César y a su Señor nada tiene que ofrecerle. Y si al menos le diéseis al mundo lo justo, vuestras penas serían menores; pero el César que habéis puesto delante de vuestras acciones, os ha dictado leyes absurdas, os ha convertido en esclavos y os quita la vida sin daros nada en compensación. 06-155.16 Estudiad cuán distinta es mi Ley, que no ata al cuerpo ni al espíritu; sólo os persuade con amor y os guía con dulzura; todo os lo da sin interés y egoísmo y todo lo premia y os lo compensa a lo largo del camino. 06-155.17 Comprended, discípulos, estudiad mis lecciones para que sepáis que quiero formar con vosotros un pueblo en el cual el Padre deposite su confianza, porque estará preparado para desempeñar grandes misiones. Un pueblo que no se amedrente al primer toque de alarma, un pueblo que sepa ir al encuentro de aquel que se dice su enemigo y que lo sepa perdonar, amar e instruir. 06-155.18 Así quiero que estéis preparados para el día de mi partida. Todos sabéis que 1950 es la fecha señalada por mi voluntad, para dejar de comunicarme por el entendimiento del portavoz y como mi palabra siempre se cumple, ese día cerraré mi comunicación, que marcó para vosotros el principio de la Tercera Era. 06-155.19 No intentaréis cambiar esa fecha, ni trataréis por ningún medio de retener la manifestación de mi palabra bajo esa forma, ni la del mundo espiritual. Desde ahora os digo, que quienes lo hicieran no estarán ya iluminados por la luz del Maestro. 06-155.20 Mas ¿Por qué habríais de caer en tal profanación, cuando Yo os he anunciado y os he prometido, que después de este tiempo, os comunicaréis Conmigo de espíritu a Espíritu, aun cuando no hayáis sido pedestales? 06-155.21 También os digo que aquellos a quienes he llamado y donado como profetas de este tiempo, tienen la misión de prevenir a las multitudes, de no dejarlas dormir. A ellos les revelaré grandes lecciones para que os ayuden a no caer en tentación. 06-155.22 Os estoy hablando con suma claridad, aun usando el sentido figurado, porque sé que asi podréis entenderme mejor. En el Segundo Tiempo, cuando hablaba a las multitudes, muchas veces lo hice por medio de parábolas para que me comprendieran, mas cuando sólo me dirigía a mis discípulos, lo hacía con lenguaje sencillo, pero profundo en su enseñanza. 06-155.23 Por eso, entended que cuando hablo por medio de parábolas y empleo el sentido figurado, es para que los postreros, los torpes de entendimiento o los que aún tienen poco evolucionado su espíritu, alcancen a comprender todo el significado de mi enseñanza; cuando os hago revelaciones sin emplear el sentido figurado, están dirigidas para aquellos cuyo desarrollo y conocimiento de las lecciones espirituales, les permite entender mejor. 06-155.24 En vano dirán muchos hombres que esta Doctrina es nueva, o que no tiene relación con las revelaciones divinas que os hicieron en tiempos pasados. Yo os aseguro que cuanto os he dicho en este tiempo por conducto del entendimiento humano, tiene sus raíces y sus cimientos en lo que ya se os había profetizado en el Primero y Segundo Tiempos. 06-155.25 Mas la confusión de que os hablo vendrá porque los que han interpretado aquellas revelaciones, han impuesto a la humanidad sus análisis y éstos han sido en parte acertados y en parte erróneos. También será porque aquella luz espiritual de mis enseñanzas, fue ocultada a los hombres y a veces se les ha dado a conocer adulterada. Por eso ahora que ha llegado el tiempo en que mi luz ha venido a sacaros de las tinieblas de vuestra ignorancia, muchos hombres han negado que ésta pueda ser la luz de la verdad, ya que no concuerda, según su criterio, con lo que antes os había enseñado. 06-155.26 Os aseguro que ninguna de mis palabras se perderá y que los hombres de este tiempo, llegarán a saber qué fue lo que os dije en los tiempos pasados. Entonces dirá el mundo cuando conozca el Espiritualismo: en realidad, ya todo lo había dicho Jesús. 06-155.27 Efectivamente: todo lo dije ya, aun cuando de muchas de las verdades reveladas, sólo os manifesté el principio de ellas; os las dejé para que empezáseis a entenderlas, porque en aquel tiempo aún no estaba capacitada la humanidad para comprender todo lo que ahora he venido a mostraros en plenitud. 06-155.28 Cierta ocasión se encontraba Jesús con un hombre que era entendido en Ley y el Maestro contestando a las preguntas de aquél, le hizo una revelación. Entonces el hombre, asombrado ante lo que nunca había imaginado, dijo a Jesús: Señor, ¿Pero cómo puede ser ésto? A lo que el Divino Maestro respondió: ¿Si no podéis creer en las cosas terrenas que os digo, como llegaréis a creer en las lecciones celestiales? Mas ya es tiempo de que me entendáis, porque el espíritu evolucionado del hombre, puede recibir aquella luz intensa de la Divinidad que todo lo revela, lo descubre y lo explica y a lo cual llamáis la luz del Espíritu Santo o sea el Espíritu de Verdad. 06-155.29 No temáis, pueblo amado, que la enseñanza que os he traído en este tiempo, será para vosotros el pan de la vida eterna. 06-155.30 También ahora tan sólo os estoy dejando entrever las enseñanzas que mañana comprenderéis plenamente, porque ahora no las comprenderíais, ni las creerías muchos de vosotros. Con esto os quiero decir que no habéis alcanzado aun la meta, la cima del conocimiento espiritual, ni mis enseñanzas divinas han alcanzado su límite. 06-155.31 Sed eternamente mis discípulos, sed siempre celosos de mi palabra la cual nunca trataréis de cambiar. Mi Ley y mi Doctrina jamás se contradicen. En lo divino todo es orden, armonía y perfección, de la cual os podéis convencer por la naturaleza material que os envuelve. 06-155.32 En el Segundo Tiempo nadie podía resistir la fuerza divina que emanaba de la palabra de Jesús. Quien la oía quedaba al punto convencido, subyugado y persuadido. Lo mismo el pacador que el orgulloso, el pobre que el rico, el fariseo y el escriba, el representante de Dios, que el representante del César; todos los que lo creyeron sintieron que su espíritu se estremecía ante la presencia divina del Hijo de Dios. 06-155.33 Es que la palabra de Jesús era tan solo la explicación de sus obras, porque el testimonio de su existencia, estaba contenido en las palabras de su Doctrina. 06-155.34 De la misma manera enseñó Jesús a sus discípulos, haciéndoles ver que para que su palabra pudiera ser creída, era menester que la acompañaran con el ejemplo de sus buenas obras. 06-155.35 También la palabrad de Dios, en los labios de aquellos discípulos hacía estremecer a los que la escucharon, porque de sus ojos irradiaba la luz y de sus palabras brotaban verdades a las cuales no se les podía oponer negación alguna. Ellos también enseñaron con sus ejemplos, predicaron con sus obras y las sellaron con su sangre al igual que su Maestro, con su muerte confirmaron la verdad de la palabra con la que hablaron al mundo. Por eso conquistaron el corazón de los pueblos y de las naciones adonde llevaron la simiente de la verdad y del amor. 06-155.36 Las multitudes, aun siendo gentiles y paganas, se rendían ante la verdad y la pureza de mi Doctrina, practicada y predicada también con pureza y verdad. 06-155.37 Todo aquel que ha tenido la dicha de recibir en su corazón mi palabra en su original pureza, ese, ya nunca se ha desviado del camino; mas ¡Ay de los que la han recibido mezclada con las impurezas humanas! Esos, cuando han llegado a descubrir aquella imperfección, le han vuelto la espalda y se han mofado de lo que antes tuvieron por verdad absoluta. 06-155.38 Mirad a esos grandes pueblos de la Tierra, dominados por el egoísmo que es la negación de mi Doctrina, miradlos hundidos en el materialismo, viviendo tan sólo para el mundo y desoyendo todo llamado espiritual. Os digo que también ellos conocieron mi enseñanza; pero faltó que quienes entregaron mi simiente hubieran dado testimonio de aquella verdad, con su vida y con el ejemplo de sus obras, como lo hicieron aquellos discípulos del Señor y también algunos otros que les imitaron después, entregando con su vida la verdad de la Doctrina. 06-155.39 ¿Cómo es posible, os preguntáis algunas veces, que habiendo sido sembrado este mundo con la palabra del Redentor y regado con su sangre y la de los que le siguieron, haya hombres y pueblos que no conserven algo de aquella enseñanza? 06-155.40 A lo cual Yo os digo que en estos tiempos han faltado apóstoles de la verdad, que demuestren con sus obras de amor los errores de los hombres y prueben la verdad contenida en la enseñanza divina. 06-155.41 De la práctica de mi Doctrina, que sólo os enseña el amor, la caridad, el respeto, la justicia y la paz, se pasó al culto idólatra, al materialismo, al fanatismo religioso, a la profanación, y la humanidad al sentir en todo ello un alejamiento de la verdad, buscó su liberación. 06-155.42 Hoy, no solo se han alejado muchos del cumplimiento de mi Doctrina, sino que la han atacado y están tratando de borrar del corazón de los hombres hasta los últimos restos de ella. No saben que Yo estoy dispuesto a sorprenderlos utilizando aquella palabra a la que nadie puede resistir, con aquella voz que hacía temblar a reyes y señores y que hizo caer tronos e imperios. Mas es menester que antes quede arrancada de raíz toda planta que no hay sido sembrada por Mí, para que mi semilla divina vuelva a caer en tierras preparadas. 06-155.43 Discípulos: id al fondo de toda esta lección para que seáis de los que veléis y oréis en los tiempos de prueba. 06-155.44 Nada perturba en este instante vuestra paz. Nada altera el recogimiento con que habéis logrado vuestra elevación. 06-155.45 Siempre que recibáis al Maestro en esta forma, sentiréis cómo se disipan las tristezas que a veces llenan de niebla vuestro corazón. 06-155.46 Grande es mi caridad, porque también grandes son vuestros sufrimientos, pero no digáis que los tiempos han cambiado y que ellos os han traído el dolor, porque los tiempos no cambian, son los hombres los que se modifican. 06-155.47 Se ha transformado vuestra vida a causa de la ciencia, de las nuevas leyes, ideas y costumbres. Si vuestro espíritu se sujetara simpre a la espiritualidad, no sufriría la contaminación del materialismo que le rodea, pero él muchas veces se deja arrastrar por las influencias del mundo y en la culminación del materialismo viene a vosotros mi divina luz que os pregunta: ¿Qué cambios habéis observado en la Naturaleza que os rodea? Ninguno, pero id más allá de las formas materiales y veréis la evolución espiritual y mental de la humanidad. 06-155.48 Es densa la oscuridad que os envuelve, y el espíritu necesita libertad; esa libertad viene a dársela mi palabra que hará el prodigio de que el espíritu se reconcilie con la materia al comprender que ambos están unidos por una sola Ley. Entonces obrarán materia y espíritu de acuerdo con la conciencia, la que os revelará quiénes sois y a donde váis. 06-155.49 Vuestras obras nacerán de acuerdo con vuestro modo de pensar y si el pensamiento se ilumina con la inspiración del espíritu y éste escucha la voz de la conciencia, vuestras obras serán perfectas, ya que el espíritu es perfecto en cuanto a su procedencia. 06-155.50 Siempre os diré: tomad de las satisfacciones que vuestro mundo os pueda proporcionar, pero tomadlas bajo mi Ley, y seréis perfectos. 06-155.51 Oís con frecuencia el reclamo de la conciencia y es porque no habéis armonizado materia y espíritu, con la Ley dada por Mí. 06-155.52 Muchas veces seguís pecando porque creéis que no tenéis perdón; creencia ignorante, porque mi corazón es una puerta eternamente abierta para el arrepentido. 06-155.53 ¿Acaso no vive dentro de vosotros la esperanza que os anima para aguardar un mañana mejor? No os dejéis invadir por la melancolía y la desesperación, pensad en mi amor que siempre es con vosotros. Buscad en Mí la respuesta a vuestras dudas, y pronto os sentiréis iluminados por una nueva revelación, la luz de la fe y de la esperanza se encenderán muy dentro de vuestro espíritu. Entonces seréis baluarte de los débiles. 06-155.54 Años de hambre se acercan, mas si os amáis como hermanos, se obrará nuevamente el milagro del Primer Tiempo y el maná descenderá sobre vosotros. 06-155.55 Yo he venido a desatar la lengua de los hombres en este tiempo, para que me reconozcan por un solo idioma: el espiritual, el del amor. Cumplida quedará entonces la profecía de Isaías cuando dijo: las lenguas se desatarán porque lenguas de fuego vendrán a desatarlas. 06-155.56 Manifestad mi caridad, hablad de mi Obra, no os detengáis ante el sacrificio. Haced uso de vuestras armas de amor, caridad, nobleza y templanza y si os enfrentáis con fe y valor a la lucha, no tardaréis en obtener la victoria. Mas analizad mi palabra, para que no sintáis que mi Doctrina os obliga a cumplir, porque Yo sólo os invito a escucharme y una vez que me hayáis comprendido, que se levante a cumplir aquel que lo haga por amor, por convicción, por voluntad propia; mi deber de Padre es mostrar siempre el camino de salvación a mis hijos. 06-155.57 Ved, amados míos, cómo en esta enseñanza sencilla tenéis la forma de conocer y comprender la caridad de vuestro Padre. Yo también vengo a buscar la sencillez y pureza de vuestro corazón para manifestarme a vosotros en plenitud. 06-155.58 Ahora que es el tiempo de mi comunicación, me estoy manifestando en todos los portavoces, dando por su conducto órdenes y enseñanzas. ¿Quién puede atreverse a negar que Yo me comunique por éste o por aquél? ¿Quién es aquel que conoce de verdad mi esencia? Amáos y respetáos unos a otros, para que vuestra obra tenga mérito en los cielos. Es también mi voluntad que mi palabra sea impresa para que la conozcan las generaciones venideras. 06-155.59 Para que vosotros seáis reconocidos por vuestros hermanos, tenéis que procurar que vuestros actos los guíe siempre el amor. Sed sensibles al dolor ajeno, apartad con la potestad que os he dado, las malas influencias que perturben la salud de vuestros hermanos y seréis conocidos por ellos como hombres de poder espiritual. Oid mi parábola. P A R A B O L A . 06-155.60 "Iba por un camino un anciano avanzando lenta y trabajosamente. pronto fue alcanzado por dos jóvenes que alegremente marchaban por el mismo sendero, los cuales le dijeron: Buan anciano ¿Aún está muy lejos vuestra meta? A lo que el anciano contestóles: La meta está distante, aún es largo el camino y hay que andarlo despacio para no desfallecer. Creo, aunque estoy cansado, llegar con el último esfuerzo. 06-155.61 Aquellos jóvenes, después de escucharlo, continuaron rápidamente su jornada, olvidando las palabras del anciano y juzgando irónicamente el optimismo de aquel viejo caminante que esperaba llegar al final del camino, cuando, según ellos, estaba próximo a caer. 06-155.62 El anciano siguió caminado y aquellos mancebos que tan pronto se habían alejado de él, fueron sorprendidos luego por la sed, el hambre y la fatiga, cayendo al fin vencidos por el cansancio. Dormían profundamente cuando fueron alcanzados por el anciano, quien despertándoles dulcemente les dijo: Mancebos, que en vuestra juventud habéis sentido cansancio, no toméis con paso vertiginoso este camino que es tan largo, vayámos paso a paso y os aseguro que llegaremos. Pero aquellos despertando, contestaron: Dejadnos que hemos agotado el último esfuerzo y no podemos continuar, vos tenéis báculo y podéis seguir, nosotros no lo tenemos. 06-155.63 El anciano, incomprendido, al contemplarlos así, les ofreció un trozo de pan con lo cual los reanimó, acercó un poco de agua a sus labios y les calmó la sed. Los ayudó a levantarse, les acompañó en la jornada y encendió su fe hasta hacerlos llegar por fin a la meta". 06-155.64 Analizad y estudiad, discípulos amados, porque tendréis que ser guías de la humanidad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 156 06-156.01 Sean bienvenidos los discípulos que en pos de la sabiduría llegan ante el Maestro. Heme aquí, hijos míos, una vez más entre vosotros, porque contemplo que sois el discípulo ávido de enseñanza. Consideráis que aún no estáis preparados para entregar mi palabra a vuestros hermanos y acudís a oir a Aquél que todo lo sabe. Mañana ya estaréis doctrinados y seréis maestros. 06-156.02 Me pedís mi gracia para poder comprender mi palabra y Yo os la concedo. Mas reconoced que os estoy hablando en este tiempo con absoluta claridad. 06-156.03 Tomad mi palabra y alimentáos con ella porque vengo a fortalecer a vuestro espíritu. 06-156.04 Mis lecciones siempre son distintas, mas tienen la misma esencia, el mismo amor. Siempre principio hablándoos con amor y concluyo desbordándome en caridad. Entre esas dos virtudes está encerrada mi Ley. De esa fuente tomad la fuerza y la luz, esa es mi voluntad que os manifiesto, no como orden, porque el Maestro, siendo sabiduría infinita, os pide que comprendáis y cumpláis por vuestra propia voluntad. 06-156.05 Os he concedido libre albedrío y sólo vengo a señalaros el camino por el cual debéis transitar. Y siempre os diré que ese camino es de perfección; camino cuyo fin no está en la muerte corporal, sino que se prolonga más allá de esta vida, de la cual subsistirá vuestro espíritu. 06-156.06 Yo os he dicho: que cuando cumpláis vuestra misión en este mundo, os prometo la dicha en el más allá y ya no volveréis a mancharos con el fango y las pasiones de la materia. 06-156.07 No sabéis cuantas etapas tendréis que vivir aún en este planeta. Si encuentro justo que volváis a encarnaros, tendréis que venir en nueva materia, pero trayendo mayor evolución en el espíritu, el cual no se rebelará a la voluntad divina; y continuaréis vuestra labor en bien de vuestros hermanos: Seguiréis elevándoos y perfeccionándoos, plenos de confianza y esperanza en mi justicia. 06-156.08 Tendréis que ser fuertes para resistir peligros y tentaciones y ante vuestro ejemplo y pruebas de fortaleza, os llamarán los iluminados y escogidos del Señor, porque en vuestros pasos os ayudará el mundo espiritual de luz, que velará por vosotros en todo instante; caminado juntos y bajo mi voluntad, haréis que se cumpla mi palabra profética. 06-156.09 Seguid trabajando, aun cuando el fruto de vuestra lucha no lo vean los ojos de vuestro cuerpo, acaso lo veréis en espíritu o a través de nueva envoltura. 06-156.10 Esa será la labor de la humanidad del mañana, en que cada uno trabajará por el bien de todos y las naciones lucharán por la paz del mundo. 06-156.11 En este tiempo se iniciará la lucha de ideas y credos. Será tiempo de controversias y discusiones en el cual los intelectuales de este mundo pondrán a prueba vuestro saber. 06-156.12 Se discutirán las diversas interpretaciones que se han dado a mi palabra del Segundo Tiempo y de todo cuanto he dicho por medio de mis iluminados. Entonces, se descorrerá el velo de muchos misterios y la hipocresía de muchos será abatida por la verdad de mi Enseñanza. 06-156.13 Mi divino deseo es que los hombres a través de sus doctrinas lleguen a comprenderse, dando así un paso hacia la unificación espiritual. 06-156.14 Preparáos para este tiempo, y entonces persuadiréis con palabra humilde y sencilla a sabios y entendidos, porque me bastará vuestra elevación para inspiraros mi sabiduría, que brotará inagotable por vuestra boca. Seguid el camino trazado por vuestro Señor. 06-156.15 Veo que estáis padeciendo a causa de la aflicción que os proporciona el mundo y también porque habéis venido siguiéndome por un camino de humildad y caridad. 06-156.16 No lloréis por vosotros, porque en verdad vuestro espíritu se está purificando. Llorad por los que aún viven aferrados a los placeres del mundo y siguen cautivos de la materia. No penséis que Yo gozo con vuestras penas, porque eso sería tanto como negar la virtud de vuestro Padre, que es la del amor. Obserevad que Yo vengo a vosotros, precisamente para acortar vuestros días de aflicción y lograr que vuestros dolores se atenúen. Os aconsejo que perseveréis en el bien, porque más vale que ahora estéis padeciendo por obrar bien, que si os dedicáis en hacer el mal. 06-156.17 Por sobre vuestros sufrimientos Yo os haré sentir mi paz, esa gracia divina, que no consiguen gozar los poderosos, a pesar de todos sus caudales. 06-156.18 Os he enseñado a sanar a los enfermos del cuerpo y del espíritu; quien con tal virtud cumpliera y llegara a su vez a sentirse enfermo, sentirá a la cabecera de su lecho, la presencia del Doctor de los doctores. Aprended a sentir mi compañía asi como la del mundo espiritual, para que nunca os sintáis en la soledad; para que el huérfano no se sienta sin protección; para que la viuda no se sienta sola o desamparada, para que el hombre o la mujer abandonados, no sientan un vacío en el espíritu y que los que no han conocido el amor en la Tierra, sientan en su corazón el amor de su Padre Celestial. 06-156.19 Amad a vuestros semejantes, servidles, dedicadles aunque sólo sea una parte de vuestro tiempo, porque así lograréis que vuestro espíritu cumpla con su misión. Entonces lograréis imitar en vuestra vida las lecciones del Divino Maestro, el que olvidando sus padecimientos y sus amarguras, sólo dedicose a bendecir y a derramar el consuelo de su enseñanza a cada uno de sus pasos. 06-156.20 Pueblo: ahora que me tenéis bajo esta forma; vibrad de gozo al escuchar mi palabra. 06-156.21 Recreáos los pobres, los que nunca habéis poseído nada, los enfermos, los parias, los que han tenido hambre y sed de justicia, los tristes, los oprimidos; llenad de esperanza vuestro corazón, porque en verdad os digo que esa esperanza no se verá defraudada. Comprended que la hora de justicia ha llegado y que todos los que han sufrido con paciencia su restitución, los que han sabido apurar con mansedumbre su cáliz y han soportado con amor sus pruebas, todos ellos recibirán su galardón. 06-156.22 Revelaciones, conocimiento, pan, llaves del trabajo y bálsamo, todo eso y más les ha sido dado a los que han sabido esperar la hora de mi vuelta. 06-156.23 Discípulos, multiplicáos para que mi paz y mi luz se extiendan por todo el orbe. Mi mensaje no está dirigido a determinadas criaturas exclusivamente, viene dirigido a todos mis hijos. Bienaventurados sean los que lo reciban y todos los que lo esperen. 06-156.24 Sois párvulos ante las enseñanzas del Padre y es por eso que aún no vivís de acuerdo con la perfección de la vida espiritual. Todavía no habéis alcanzado la plenitud de la vida verdadera y para ayudaros ha sido menester que vuestro Señor descienda para auxiliaros, para que con su socorro logréis conocer todo lo que no sabéis, lo que no habéis comprendido y lo que habíais olvidado. 06-156.25 Cristo es y debe ser vuestro modelo, para eso vine a hacerme hombre en aquel tiempo. ¿Cuál fue la manifestación que Jesús entregó a la humanidad? Su amor infinito, su divina sabiduría, su misericordia sin límites y su poder. 06-156.26 Yo os dije: Imitadme y llegaréis a hacer las mismas obras que Yo hago; si vine como Maestro, debíais de comprender que no fue para enseñaros lecciones imposibles o que estuvieran fuera del alcance del entendimiento de los hombres. 06-156.27 Comprended entonces que, cuando hagáis obras semejantes a aquellas que Jesús os enseñó, habréis alcanzado la plenitud de la vida, de la que os hablé anteriormente. 06-156.28 Cuántos hombres, por el saber que han alcanzado, creen poseer la grandeza espiritual y no son para Mí mas que unos niños estacionados en su camino de evolución; porque deben de considerar que no es tan sólo el desarrollo de su mente por la que pueden lograr la elevación de su espíritu, sino que debe ser por el desarrollo del conjunto de su ser y hay muchos dones en el hombre que es necesario desarrollar, para lograr alcanzar la plenitud. 06-156.29 Por eso es que instituí, como una de mis leyes de amor y de justicia, la reencarnación del espíritu, para concederle un camino más extenso, que le brinde todas las oportunidades necesarias para lograr su perfeccionamiento. Cada existencia es una breve lección, porque de otra manera sería muy corta la oportunidad de un hombre para abarcar en ella el cumplimiento de toda mi Ley; pero es necesario que conozcáis el sentido de esta vida, para que toméis de ella su esencia y alcancéis su armonía, que es la base de la perfección humana, para que podáis pasar a un plano superior, hasta llegar a la vida espiritual, donde tengo guardadas para vosotros tantas lecciones que debo enseñaros y tantas revelaciones que aún debo haceros. 06-156.30 Nunca han marchado todos los seres aquí en el mundo en el mismo nivel espiritual; junto a hombres de una gran elevación, han convivido otros en gran retraso. Debo advertiros que este tiempo tampoco será el único en el que puedan surgir hombres de un espíritu muy elevado. 06-156.31 En todos los tiempos, aun en los más remotos de la historia de la humanidad, habéis tenido ejemplos de hombres de espíritu elevado. ¿Cómo podríais explicaros que desde los primeros tiempos ya hubiese hombres de espíritu evolucionado, si antes no hubiesen pasado por reencarnaciones sucesivas que les ayudaron a elevarse? 06-156.32 Es que el espíritu no nace al mismo tiempo que la envoltura, ni el principio de la humanidad coincide con el del espíritu. En verdad os digo que no existe un sólo espíritu que haya venido al mundo sin antes haber existido en el más allá. Y ¿Quién de vosotros puede medir o conocer el tiempo que haya vivido en otras moradas antes de haber venido a morar la Tierra? 06-156.33 En otros mundos, también gozan los espíritus de libre albedrío y pecan y se desvían, o perseveran en el bien y así logran elevarse , igual que como lo hacéis vosotros en la Tierra; mas llegado el instante marcado, los que están destinados a venir a este mundo, descienden a él unos para cumplir una noble misión, otros para expiar su restitución; mas según ellos quieran ver esta Tierra, así se les presentará como un paraíso para algunos o como un infierno para otros. Por eso es que, cuando ellos comprenden la misericordia de su Padre, sólo ven una vida maravillosa sembrada de bendiciones y enseñanzas para el espíritu, un camino que los acerca a la Tierra Prometida. 06-156.34 Unos se van de este mundo deseando retornar, otros lo hacen con el temor de tener que volver, y es que vuestro ser aún no ha llegado a comprender la armonía en la que debéis vivir con el Señor. 06-156.35 Ya os he revelado que mi pueblo se encuentra diseminado por toda la Tierra, es decir que la simiente espiritualista se encuentra diseminada en toda la redondez de la Tierra. 06-156.36 Hoy estáis desunidos y hasta llegáis a desconoceros unos y otros, por verdaderas pequeñeces; mas cuando las doctrinas materialistas lleguen a amenazar con invadiros a todos, entonces será cuando llegaréis a identificaros todos los que pensáis y sintáis con el espíritu. Para cuando ese tiempo llegue, Yo os daré una señal para que podáis reconoceros, algo que todos podáis llegar a ver y oir en la misma forma. Así, cuando déis testimonio unos a otros, os maravillaréis y diréis: Es el Señor quien nos ha visitado. 06-156.37 Entended que vuestros hermanos espiritualistas, no sólo se encuentran habitando esta nación sino que también se encuentran en otros pueblos, comarcas y naciones. Sabed que debéis prepararos para alcanzar la mayor limpidez en vuestra vida para que déis testimonio verdadero, de todo lo que aquí escuchásteis y recibísteis. Yo estoy tocando a todos los espíritus, para que llegada la hora, sepan entregaros un fiel y completo testimonio de todo lo que ellos a su vez hayan recibido, y para que estén preparados para escucharos con amor. 06-156.38 No serán fuerzas humanas las que muevan en la Tierra a este pueblo cuando se una, él será espiritualmente uno solo, sin buscar para ello una ciudad especial, ni existirá un gobierno espiritual que rija el mundo. 06-156.39 Una luz superior le guiará y le inspirará entre diversas ideologías, doctrinas, tendencias, religiones, credos y sectas, y entonces, la humanidad que hasta hoy ha vivido sumergida en el más completo materialismo, se asombrará al llegar a contemplar la aparición de este pueblo doctrinado. 06-156.40 Mi pueblo en los tiempos pasados, no hizo obras que lo acercaran a la perfecta unión con su Creador, más bien cayó en la profanción y en la desobediencia; sin embargo, Yo no lo exterminé, porque mi justicia de amor quiso conservarlo y multiplicarlo sobre la Tierra, a fin de que se purificase de sus faltas pasadas y desempeñase ya con mayor luz en el espíritu, la misión que desde los primeros tiempos se le ha encomendado, que es la de llevar a sus hermanos el mensaje divino, la de abrir brecha espiritual a los demás pueblos y de enseñar con sus obras y ejemplos, cómo se respeta y se cumple la Ley divina del Padre. 06-156.41 Comprended que si os he enviado al mundo, ha sido para la bendición de los hombres. Orad y velad, para que lleguéis a estar preparados en esa hora, en la que todos estaréis unidos en espíritu, en pensamiento y en obras, aun cuando materialmente os encontréis distantes unos de otros. Sólo con la Espiritualidad, llegaréis a poder combatir y vencer al dargón del materialismo, que avanza paso a paso devorando pueblos y sembrando el dolor y la desolación. 06-156.42 En esta Era os digo: Benditos seáis vosotros que habéis sido predestinados para recibirme en este tiempo y oir mi palabra. Yo os he preparado y mi luz ha bañado vuestro espíritu, por eso seréis fuertes y aun cuando viniesen sobre vosotros grandes pruebas, no os dejaréis vencer. Cuando estéis ya en el valle espiritual, conoceréis cuán grande ha sido el privilegio que habéis tenido y os sentiréis dichosos. 06-156.43 Cuando escuchásteis mi palabra por primera vez, sentísteis que era yo quien os hablaba y meditando en vuestras obras, pensásteis que no estabais limpios, que debíais haceros dignos, y comenzásteis una vida nueva y en cada día os perfeccionábais; mas cuán difícil es para vosotros perseverar en ese propósito. Llegáis muchas veces al sacrificio, sin que Yo os lo haya pedido, y os cansáis pronto; Yo os digo que me complace que toméis con paciencia el camino, ¿Cómo queréis perfeccionaros en corto tiempo, si es tan grande la obra que váis a emprender? 06-156.44 Me amáis y ésta es vuestra base; me presentáis vuestra fe y aún así, cuando las pruebas llegan a vosotros, me decís: Maestro, siempre encuentro obstáculos para cumplir tus leyes; la incredulidad de los míos me hace debilitar, la tentación se interpone a cada instante para hacerme caer y aun yo mismo he quebrantado mi propósito. Yo os digo: en medio de esta lucha tenéis que trabajar, esos obstáculos que encontráis son pruebas para vuestra fe y con ellas, el espíritu se irá acrisolando. Confiad en vosotros mismos, comprended que lleváis mi Espíritu y habéis sido preparados para participar en esta gran batalla. 06-156.45 Apenas estáis dando los primeros pasos y aun cuando os he llamado a unos guías, a otros portavoces, todos tenéis que prepararos para llegar a conocer vuestro cargo y saber desempeñarlo, mas no desconozco vuestros méritos, habéis dado a mi causa el primer lugar en vuestro corazón y vuestro mayor anhelo es seguirme. Yo, como Padre, os he guiado, os he conducido y he abierto mi corazón, para que en él leáis mi amor y mi caridad. 06-156.46 Mi paciencia no tiene límites, os he concedido tres eras e inumerables reencarnaciones para que alcancéis vuestra elevación espiritual y aún en este tiempo he venido a hablaros, sin contemplar la incredulidad y el materialismo humano. Estáis en el Tercer Tiempo de las manifestaciones espirituales y si sabéis aprovechar vuestros dones, contemplaréis la potestad de vuestro espíritu y sabréis que Yo siempre he querido hacer de vosotros seres superiores capaces de llevar a cabo grandes obras. Todo lo he dispuesto para que os rijáis por mi Ley de amor y la respetéis. A la diestra de cada labriego está un ángel guardián y cuando esos seres se han comunicado con vosotros os han manifestado su humildad, su obediencia, ellos os han acompañado en la jornada y con vosotros han sufrido las asperezas del camino. Oídlos, porque en su palabra llena de luz, encontraréis la explicación de mis revelaciones. Despues del año de 1950, recordaréis el ejemplo de esos seres virtuosos, los cuales no serán alejados de vosotros, sino que seguirán inspirando a vuestro espíritu y protegiendo a la humanidad. 06-156.47 Preparáos, para que no atribuyáis imperfección a mi palabra. Conoced su esencia; si el portavoz del cual me sirvo no estuviere preparado, si su espíritu no estuviese atento a mis dictados, la palabra que brote de sus labios, no reflejará mi perfección. Entonces, penetrad en el verdadero sentido de ella y sabréis lo que he querido expresar. No me atribuyáis a Mí las imperfecciones, comprended que Yo soy vuestro Dios que soy Perfecto. 06-156.48 Levantáos llenos de celo y defended mi causa, todo lo que encontréis fuera de la Ley en las prácticas de los labriegos, corregidlo con amor y justicia. 06-156.49 Recibo de vuestra simiente la que encierra verdad y limpidez, y la que no ha llegado a la madurez, la dejo en vuestras manos para que la sigáis cultivando y corrigiendo. 06-156.50 Mas venid a Mí, hijos míos, Yo os recibo. Sois el caminante cansado que ha errado por distintos caminos y ahora después de grandes pruebas y desengaños, buscáis mi bendición y mi apoyo. Habéis llegado bendiciéndome y dándome gracias por haber encontrado el descanso, y el Maestro os dice: Yo os lleno de gracia, y es mi voluntad que recobréis fuerza, que os llenéis de valor, porque después de que os extasiéis oyendo mis enseñanzas, váis a prepararos para hacer frente a una lucha que se aproxima para todos los hombres y particularmente para el pueblo de Israel. Reconoced que formáis parte de ese pueblo, cuyos cargos han sido muy grandes en todos los tiempos. Entre vosotros están los profetas, los intérpretes de mi palabra, los sabios. 06-156.51 Habéis sido formados con perfección. Vuestro espíritu ha sido iluminado para que conozcáis la grandeza de mi creación, para que estudiando su parte espiritual, comprendáis que sois semejantes a Mí y conociendo la Naturaleza material, podéis serviros de ella, porque ha sido puesta por Mí como una sierva humilde ante el hombre. ¿Cuándo llegaréis a conocerla y dominarla? ¿Cuándo seréis tan dignos que podáis ordenar a un elemento que se detenga o cambie, en beneficio de vuestros hermanos? Cierto es que ellos obedecen a leyes dictadas con justicia y amor, mas vosotros tenéis potestad y Yo os he dicho que cuando os espiritualicéis, podréis detener en mi nombre las enfermedades, la inclemencia del tiempo, el rigor de las calamidades y el pecado. Todo podréis hacerlo si tenéis fe. Llegará el momento en que todo espíritu se conmueva y toda inteligencia despierte, y al buscar la fuente de donde procede la luz y la perfección, me encontrarán a Mí. 06-156.52 Una era de regeneración se acerca. Vosotros, mis discípulos, pondréis los cimientos para la formación de un mundo nuevo, trabajaréis como trabajan los ejércitos del bien, los ángeles que, por amor a vosotros, luchan por lograr la elevación espiritual de la humanidad. 06-156.53 El amor es la fuerza más poderosa con la que el hombre podrá alcanzar su regeneración. 06-156.54 En el Segundo Tiempo, muchos dudaron de Mí, no podían creer que el hombre humilde, mezclado entre las turbas de menesterosos, de enfermos y pecadores, fuese el Maestro, el Verbo del Padre. Y al contemplar mis beneficios y obras de amor y de perdón, decían: ¿Es un hechicero o un profeta? Cuando estuvo ante mi presencia aquella mujer que había cometido adulterio, quisieron probarme y dijéronme: Juzga a esta mujer que ha pecado, es perversa y no merece estar entre nosotros. Arrójala porque no es digna de oir tus enseñanzas ni compartir tu pan. Yo les dije: Vosotros conocéis la culpa de esta mujer, todos juzgáis que es pecadora mas aquel que se encuentre limpio, libre de todo pecado, que arroje la primera piedra. Yo toqué a los que la acusaban a través de su conciencia y pronto conocieron que sus culpas eran muy grandes, mayores que las de aquella mujer; y avergonzados se retiraron, y la que había sido acusada y juzgada por aquella turba, me pidió perdón, reconoció su mancha y fue tan grande su arrepentimiento, que se sintió purificada y en su corazón se encendió el amor; entonces la levanté y le dije: Yo te perdono, anda y no vuelvas a pecar. 06-156.55 Así, cuando vosotros os sintáis torturados por el peso de una culpa y estéis arrepentidos, limpiáos con la oración y con las buenas obras, venid a Mí, recobrad la paz y no volváis a pecar. Mas también os digo: ¿Por qué juzgáis sin piedad las faltas ajenas y no miráis vuestro interior? Yo os perdono desde antes de cometer la falta, y cuán pocas mujeres arrepentidas he encontrado en el camino, mas os anuncio una vez más que el pecado desaparecerá. 06-156.56 La Tierra será limpia. El hombre volverá a oir la voz de su conciencia. Yo os invito a morar Conmigo y ese es el único camino para llegar a Mi. 06-156.57 Siempre que veléis y oréis, seréis salvos de penas y tentaciones. El tiempo que os doy, tomadlo para hacer obras que den prueba de vuestra fe de discípulos. El mundo se acercará a vosotros y se sorprenderá al contemplar vuestra paz y dirá: ¿Cómo es posible que este pueblo goce de tranquilidad, mientras las naciones se han convertido en una hoguera de odio? Y el Maestro les contestará: Encuentro purificado y digno a este pueblo, mas Yo he descendido a todos. Todo el que me busque, me encontrará y estaré tan próximo a él, que me sentirá en su propio corazón. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 157 06-157.01 Pueblo de Israel: me presentáis vuestro corazón. Quiero que me améis como Padre; mi Espíritu se encuentra deseoso de vuestro amor. El mundo me ha olvidado, y si me busca, lo hace por medio de cultos imperfectos, y como no tiene pruebas de mi presencia, pierde su fe y se vuelve incrédulo. Si alguien le dijera que Yo estoy hablando al pueblo de Israel, no lo creería, me pediría pruebas y sería como Tomás; y Yo os he dicho: Bienaventurado el que sin ver cree. 06-157.02 El templo que he preparado para Mí, está en el mismo espíritu del hombre, como siempre os lo he enseñado. 06-157.03 Estudiad mis manifestaciones y pensad que he venido una vez más entre vosotros porque no habéis sabido venir a Mí; teniendo la Ley, mi palabra y las profecías, no habéis cumplido vuestra misión. Si hubiéseis analizado, estaríais esperando los acontecimientos que han de señalar esta nueva era. 06-157.04 Yo he venido a daros mi enseñanza como en el Segundo Tiempo. Muchos me desconocerán, sólo aquellos que se espiritualicen, verán con claridad esta manifestación. Vosotros que me oís sentid caridad por la humanidad que no ha encontrado mi huella y preparáos para enseñar, convertíos en maestros. Con cuánto regocijo miraréis en vuestros discípulos crecer su fe y conocimiento en mi Doctrina. 06-157.05 Muchos corazones vendrán a Mí. Los que se han llenado de soberbia, vendrán humildes; otros llegarán guiados por su conciencia, midiendo sus obras y con gran arrepentimiento. Yo estoy esperándoles para prepararles, para que sea su espíritu como una fuerza limpia, y mi palabra, como agua cristalina que calme su sed. 06-157.06 Elías fue enviado a preparar a los que habían de recibir esta luz. Sorprendió a la humanidad durmiendo en profundo sueño para todo lo que es espiritual, sólo unos cuantos estaban preparados para recibir el mensaje ¡Cuánta dicha en esos hijos al ver cumplida mi promesa! ¡Y cuánto amor en mi Espíritu para todos los hombres! Han pasado los años y mi palabra ha fluído llena de esencia, para alimentar los corazones. Otros despertarán tarde, cuando esta manifestación haya pasado; mas que no se lamenten, porque un tiempo de mayor gracia vendrá para todos, en que buscaréis comunicaros Conmigo sin intermediarios materiales. 06-157.07 Los hombres de ciencia serán tocados por Mí. Muchas enfermedades extrañas aparecerán y no sabrán curarlas; serán impotentes para calmar el dolor. Sólo aquellos que se eleven espiritualmente, tendrán el poder de curación. Habrá ministros que llenos de anhelo de espiritualizarse, se adhieran al pueblo de Israel. Muchos que han sido primeros, serán postreros. De muchas instituciones e iglesias que no han sido fincadas sobre bases de amor, no quedará ni piedra sobre piedra. Estoy limpiando los campos, y no quiero que junto al trigo crezca la cizaña. 06-157.08 Visitad hogares, acercáos al lecho del enfermo, ayudad a los que sufren en presidios y lugares de expiación, consolad a todos, id en mi nombre y practicad vuestros dones. 06-157.09 Tomad como ejemplo al mundo espiritual, imitadlo en su paciencia y en su amor por la humanidad, en su lucha por el bienestar de todos vosotros. 06-157.10 Los que mucho han amado al mundo, pero que luego me han escuchado, han reconocido sus errores y han sentido que nace en ellos el deseo de purificarse, sostienen una lucha interior y luego me preguntan: Señor ¿Es menester desconocer a la carne y al mundo, para lograr que nuestro espíritu se liberte? A lo cual Yo les respondo: el mérito no consiste en desconocer a la carne, sino en llegar a encontrar la armonía entre el espíritu y el cuerpo que le sirve de envoltura, mas ¿Cómo alcanzar esa armonía si antes el espíritu no se deja conducir por su conciencia? 06-157.11 ¿Creéis que Yo haya puesto a vuestro cuerpo como un enemigo de vuestro espíritu? No, me contestáis; pero así han marchado siempre, como enemigos. En guerra contínua han andado siempre el uno y el otro, porque siente el deseo de libertarse y de alcanzar un grado de mayor perfeccionamiento. 06-157.12 Sólo mis enseñanzas, que son la explicación de la Ley, podrán llevaros a la concordia, a la reconciliación interior de vuestro ser. Creed, que cuando hayáis ganado esa batalla, todo el camino os será ya fácil. 06-157.13 La carne, y así lo debéis comprender, es la nave, el espíritu es el piloto, ¿Cómo ha de ser justo que la nave sea la que conduzca al piloto según a ella le parezca? 06-157.14 De esa falta de armonía en el hombre, es de donde han surgido esas grandes tempestades, de las cuales, la mayoría de las veces ha salido derrotado el espíritu. Mas cuando la carne, doblegada al fin por la persuación y la confianza de que el espíritu se encamine hacia su gran final, tome mansamente la misión que le corresponde y ya no prive a su espíritu de lo que a él le pertenece, se habrá logrado alcanzar la armonía entre dos naturalezas de que está formada la criatura humama. Esta elevación la alcanzaréis cuando la materia y el espíritu caminen unidos por el sendero de la evolución espiritual que les muestra el amor y la sabiduría de su Creador a través de su conciencia. La materia, con su obediencia, con su docilidad y mansedumbre ante los dictados de su espíritu, llegará a crucificarse, en la cruz del sacrificio y de la renunciación, para dar a su espíritu la elevación y la alegría de haber alcanzado su lugar en la vida eterna. 06-157.15 El libre albedrío es la expresión más alta, es el don más completo de la libertad que le fue concedida al hombre en el camino de la vida, a fin de que su perseverancia en el bien, lograda por el consejo de la conciencia y por la lucha en el cumplimiento de las pruebas, le hiciese alcanzar el seno del Padre. Mas el libre albedrío ha sido sustituído por el libertinaje, es desoída la conciencia y sólo se atiende a los dictados del mundo, y la espiritualidad ha sido sustituída por el materialismo. 06-157.16 Ante tanta confusión y tanto desvío, mi Doctrina les parecerá absurda a los hombres de este tiempo, mas yo os digo que es la enseñanza justa para lograr que los hombres se libren del letargo en que se encuentran. 06-157.17 Caminantes: dejad vuestro cayado y vuestra alforja y descansad de vuestro largo viaje, sentáos en torno mío, comed de mi pan y conversad con vuestro Maestro. Dejad que vuestro espíritu venga a mí en una comunión perfecta. 06-157.18 Sois el mismo pueblo que en otros tiempos me seguísteis en busca de perfeccionamiento para vuestro espíritu y ahora me preguntáis sorprendidos: ¿Por qué habéis vuelto entre nosotros? Y Yo os contesto: escrito está que el espíritu de mis hijos ha de vivir a la diestra de su Señor por toda la eternidad, y para que vosotros podáis llegar a Mí, es menester que aprendáis y hagáis méritos imitando a vuestro Maestro. 06-157.19 He sembrado mi simiente en vosotros a través de los tiempos y cuán pocos son los que me han amado. He manifestado mi poder por medio de enviados, elegidos entre un gran número de espíritus, desde el justo Abel que fuera ejemplo de humildad; José, hijo de Jacob, en quien fuera derramada la sabiduría y la santidad; Juan el Bautista, quien sólo vivió para dar testimonio de Mí, sin haber tomado del mundo nada que dañara su cuerpo o su espíritu; y como éstos, que fueron limpios de espíritu, tantos otros que vosotros conocéis y cuya obra crece y se agiganta con el correr de los años. Mas no os han bastado tantas pruebas y tantas voces que habéis dejado perderse en el infinito, porque no habéis querido ver en mis enviados un reflejo de mi Divinidad. 06-157.20 Pedísteis la presencia de vuestro Señor, para palparlo y oir su voz hablando vuestro mismo lenguaje y os fue concedido para lograr vuestra salvación, y a pesar de haberme tenido tan cerca y de haber hablado a mi pueblo, no habéis venido en pos de Mí, y me habéis obligado a volver entre vosotros. 06-157.21 Está escrita en el libro de vuestra conciencia mi lección del Segundo Tiempo. Os enseñé a amar y a recibir la caricia y la ternura de María. Me recreé sintiendo y amando el calor del regazo materno, saboreando también el sustento que su seno me ofrecía. Supe gozar con Ella y compartir el trabajo y las duras jornadas. Recibí la caricia de los rayos del astro rey y goce contemplando los montes, los campos, el mar y sobre todos derramé mis bendiciones. Preparé las mieses, las aguas y todo aquello que da el alimento a los hombres. 06-157.22 Supe estrechar la mano del amigo, me recreé con la inocencia de los niños, con la gallardía y la nobleza de los mancebos y con la pureza del corazón de las doncellas. Me llené de satisfacción al contemplar la abnegación y el sacrificio de las madres y la fortaleza de los hombres. Durante treinta y tres años viví en el mundo, para que el hombre palpara la perfección y los ejemplos de su Señor, al cual podían contemplar de cerca y para que aprendiesen a imitarme en todo momento. Os enseñe el amor a Dios, así como el cumplimiento de sus leyes; os dije cómo debíais amar a vuestros padres, a vuestros hermanos y a vuestros hijos; os hablé del amor entre esposos; os mostré el camino limpio del trabajo, del respeto y de la caridad de los unos a los otros; os invité a vivir en perfecta comunión con el Padre y en armonía también con la Naturaleza. 06-157.23 Sin embargo, muchos fueron los llamados y pocos los escogidos; fueron doce en quienes derramé el caudal de mi sabiduría. A ellos les hice responsables del Segundo Testamento, de mis lecciones dadas casi todas en sentido figurado; de mis parábolas que fueron incontables, y todo eso quedó grabado en la conciencia de los hombres, para que ni el tiempo, ni las vicisitudes llegasen a borrarlo. 06-157.24 Dí fortaleza a esas criaturas, para que nada les acobardase en la lucha que les esperaba, y supieran enfrentarse a los sabios y colocarse sobre la ciencia humana. Dije a mis discípulos: "Os dejo como pastores de la humanidad, de ese rebaño hoy disperso que tendrá que ser reunido en un solo aprisco". También les dije: "Edificad el templo" y al hablarles así, no me refería a templos construídos de cantera, les hablaba del espíritu, en donde corresponde construir la morada para vuestro Señor. Mi templo, no puede el hombre siquiera representárselo, porque lo forman el Universo con todas sus criaturas y es en él donde se encuentra el verdadero altar, la ofrenda y la luz. 06-157.25 El corazón de mis discípulos se encontraba preparado, el vaso estaba limpio de dentro y de fuera y lleno de dulzura, de fe y de esperanza. Así se levantaron a comunicar a la humanidad la buena nueva. Y al hablar después de mi partida, decían a sus hermanos: Todos podéis recibir al Señor, en su palabra está contenida la sangre y el cuerpo del Maestro. 06-157.26 Así hablaban y Yo les conducía paso a paso. Supieron enseñar y comprobar con hechos todas sus palabras. Por doquiera que fueron, estaban dentro del templo, ya estuvieran en el desierto, en el valle o en las diversas naciones que su planta pisó. Su boca fue como manantial de aguas cristalinas y vivificadoras que purificaban a los pueblos. 06-157.27 No tuvieron, como no lo tuvo Jesús, ni corona, ni cetro, ni manto de púrpura; fueron humildes. Yo les dije: "Sed humildes, sed los últimos doquiera que vayáis. Dad a vuestros hermanos todo lo que de Mí hayáis recibido, no ocultéis nada y haced que mi simiente se multiplique y llegue a todos los corazones". 06-157.28 Mis discípulos respetaron siempre la vida humana, no osaran tomar jamás mi lugar de juez. Supieron dejarme la causa, justa o injusta que sólo Yo podía resolver. No preguntaron a los hombres por qué pecaban y para todos tuvieron piedad y misericordia. 06-157.29 Ahora, en el Tercer Tiempo, cuando mi pueblo se acerca al final de mi comunicación, me encuentro preparando nuevos discípulos. Todo se ha consumado según mi voluntad. Estoy edificando el templo indestructible en el espíritu de mis hijos. 06-157.30 No me presentéis más símbolos, ni me representéis en forma material; sólo oid y obedeced mis inspiraciones, eso os bastará para lograr alcanzar la espiritualidad. 06-157.31 En este tiempo habéis oído mi voz en la misma forma en que os la hice oir en el Primer Tiempo, en el que hacía estremecer el espíritu de los hombres. 06-157.32 Ahora no vengo a daros mi enseñanza por conducto de Jesús, mi Verbo Encarnado; os he hablado a través de criaturas humanas, porque ya habéis escalado y podéis comprenderme y transmitir mi palabra. 06-157.33 Ya está próximo el final de esta manifestación, para iniciarla en una forma más elevada, estableciendo la comunicación de espíritu a Espíritu con vuestro Creador, que es la que usan los espíritus más elevados que habitan cerca de Mí. 06-157.34 No temáis al día de mi partida, porque jamás estaré ausente de vosotros. En el Segundo Tiempo, después de mi ascensión, me presenté a mis discípulos limitado en la forma de Jesús, para darles el consuelo. Hoy, ignoráis cuántos días no me sentiréis, mas al cabo de ellos, volveréis a mirarme y a sentir que os inspiro, y que afluyen a vuestra mente nuevas palabras. Solo os pido unificación, un solo cuerpo y una sola voluntad, para que así seáis dignos de llegar hasta el final. Estarán presentes en ese día, las doce tribus del pueblo escogido; los doce apóstoles también os acompañarán; para que os sintáis fortalecidos con su ejemplo, porque voy a dejaros al igual que a ellos como ovejas entre lobos hambrientos; mas Yo estaré con vosotros en vuestra persecución, en la prisión, en todo momento en que me necesitéis 06-157.35 Yo protegeré mi semilla. 06-157.36 Trabajad todavía mucho, para que cuando Yo contemple que entre mi pueblo reina el amor, la limpidez y la sencillez, os deje como maestros de la humanidad. Si os piden enseñanza, entregadla; si os hacen callar, callad humildemente; sembrad siempre a vuestro paso, como os lo he enseñado. 06-157.37 Amad a vuestros hermanos, para que pongáis los cimientos de la paz y de la concordia entre ellos. 06-157.38 Pueblo: ¿Hasta cuándo habréis de fructificar? Ha pasado mucho tiempo desde que os estoy doctrinando y aún no surgen los apóstoles que tanto está necesitando la humanidad para levantarse. 06-157.39 Corto es el tiempo que os queda para que aún podáis oirme y es menester que aprendáis mis lecciones, para que os sea más fácil dar testimonio de ellas. 06-157.40 Pensad que de los ejemplos que déis así como de vuestras obras, después de que Yo haya dejado de hablaros, depende que muchos de los corazones que no tuvieron la dicha de escucharme en esta manifestación, despierten a la fe y se conviertan a mi Obra. 06-157.41 Os pongo como un ejemplo de estas palabras, la conversión de Saulo, más tarde llamado Pablo, quien entregó por completo su cuerpo y su espíritu al servicio de su Señor. 06-157.42 Pablo no se contaba entre los doce apóstoles, no comió en mi mesa ni me siguió por los caminos para escuchar mis enseñanzas; mas bien, él no creía en Mí ni veía con buenos ojos a los que me seguían. En su corazón existía la idea de exterminar la simiente que Yo había confiado a mis discípulos, la cual empezaba ya a extenderse; pero Pablo ignoraba que él era uno de los míos. Conocía que habría de venir el Mesías, y creía en ello; mas no podía imaginar que el humilde Jesús fuese el salvador prometido. Su corazón estaba lleno de la soberbia del mundo y por eso no había sentido la presencia de su Señor. 06-157.43 Saulo se había levantado en contra de su Redentor. Perseguía a mis discípulos así como a las gentes que a ellos se acercaban para escuchar mi mensaje de labios de aquellos apóstoles. Y así le sorprendí, dedicado a perseguir a los míos, le toque en lo más sensible de su corazón y al instante me reconoció, porque su espíritu me esperaba, por ello oyó mi voz. 06-157.44 Fue mi voluntad, que aquel hombre público se convirtiese de esa manera, para que el mundo fuese presenciando a cada paso esas obras sorprendentes que le sirviesen de estímulo a su fe y a su comprensión. 06-157.45 ¿A qué citar hecho por hecho la vida de aquel hombre, que desde entonces se consagró a amar a sus semejantes, inspirado en el amor hacia su Maestro y en sus divinas lecciones? 06-157.46 Pablo fue uno de los más grandes apóstoles de mi palabra, su testimonio fue siempre de amor, de limpidez, de verdad y de luz. Su anterior materialismo, se transformó en una espiritualidad muy elevada, su dureza se convirtió en infinita ternura, y así se cambió el perseguidor de mis apóstoles en el más diligente sembrador de mi palabra, en el incansable caminante que llevara a disitintas naciones, a comarcas y a aldeas, el divino mensaje de su Señor, por quien vivió y a quien le ofrendó su vida. 06-157.47 Aquí tenéis, pueblo amado, un bello ejemplo de conversión y una demostración de que, aun no habiéndome escuchado, pueden llegar los hombres a ser mis grandes apóstoles. 06-157.48 Hoy os digo: ¿En dónde está mi pueblo? ¿Dónde está aquel que era prudente en las pruebas, fuerte en las batallas y perseverante en las luchas? Está diseminado por el mundo; mas Yo le levantaré con mi voz y lo reuniré espiritualmente, para que vaya al frente de todos los pueblos; pero os digo que ahora estará formado por hombres de todas las razas, los cuales llegarán a entender cuál es la alianza que estoy esperando de todos los hombres. 06-157.49 Este pueblo será fuerte y combativo, mas no tendrá armas homicidas, ni carros de guerra, ni entonará cantos de exterminio. Su bandera será la paz, su espada la verdad y su escudo el amor. 06-157.50 Nadie podrá descubrir dónde está ese pueblo y él estará en todas partes, sus enemigos tratarán de destruirlo, pero no podrán, porque nunca lo encontrarán reunido materialmente, porque su unión, su orden y su armonía, serán espirtuales. 06-157.51 Si en aquel tiempo un Moisés lo libertó y por caminos áridos y solitarios lo condujo, atravesando en medio de enemigos que lo cercaban y lo hizo cruzar entre ellos, hasta ponerlo a las puertas de la Tierra Prometida; ahora un Elías invisible pero manifiesto y presente, llamará a la lucha al pueblo y le mostrará sendas de luz para llevarlo con paso firme y certero hasta los umbrales de la morada que tengo reservada a vuestro espíritu. 06-157.52 La Ley espiritual que le sirva de norma y de guía, será la misma que escribí en la piedra y que os fué revelada en el Monte Sinaí. El pan espiritu al que le sustente, será el que está contenido en la palabra que por conducto de Jesús se os dió; la luz que le dé esperanza y fortaleza para no desviarse nunca más del sendero de la verdad, será la inspiración que en este tiempo está descendiendo desde el infinito, para revelar a los espíritus todo lo que era para ellos desconocido. 06-157.53 Todo el que manifieste adelanto en los dones que le he concedido, así como en sus facultades espirituales, que sea además un buscador infatigable de la verdad, o que ame la espiritualidad, de cierto os digo que ése será uno de los soldados de este pueblo y sabrá escuchar la voz de su Señor cuando llame a la lucha, así como cuando lo invite a la paz. 06-157.54 ¿Os parece este miraje tan sólo un bello sueño? 06-157.55 Cuando Moisés buscó a Israel en Egipto y le anunció las bendiciones de la Tierra de promisión, el pueblo dudó, porque se había acostumbrado a estar atado al yugo de la servidumbre y a las penalidades de la esclavitud, pareciéndole imposible que pudiera existir para él una tierra de libertad y de bienestar; sin embargo, aquel pueblo se levantó y poco a poco se fue acercando a aquella tierra que al principio le había parecido tan sólo un hermoso sueño, hasta lograr alcanzar el fruto de su perseverancia y de su lealtad. 06-157.56 No me imaginéis tocado con corona y ostentando un cetro, no, mejor recordadme humilde y sencillo. 06-157.57 Quiero que toméis de mi palabra su esencia que es el alimento de todo espíritu. En ella encontraréis el pan de la vida, el vino de la alegría espiritual, el fruto del verdadero amor. 06-157.58 Es menester que mientras coméis Conmigo en la mesa de amor y espiritualidad, aprendáis a hablarme y aprendáis a oirme, porque esta manifestación que ahora presenciáis, es pasajera y es indispensable que aprendáis a comunicaros espiritualmente Conmigo para que al dejar de oir mi voz bajo esta forma, no vayáis a sentiros abandonados, solitarios o huérfanos. 06-157.59 Recreaos en este tiempo que tenéis mi comunicación; pero nunca apartéis de vuestra mente el día que está señalado por mi voluntad, para que recibáis por última vez mi palabra. 06-157.60 Os digo esto porque quienes se familiaricen demasiado con mi comunicación, será para ellos la muerte el día que ya no puedan escucharme y entonces estarán expuestos a buscar por medios ya ilícitos, una manifestación que en algo llene el vacío de su corazón, mas no estará allí mi luz. 06-157.61 Es necesario que desde ahora comprendáis que de no tener un término esta comunicación, nunca podriáis dar un paso hacia adelante, porque no tendríais interés en estudiar mi palabra, ni en procurar la comunicación espiritual; ¿Para qué hacerlo si día tras día podríais escuchar esta palabra y recibir este consuelo cada vez que lo pidiérais? Pero cuando la lección haya concluido y el mensaje haya sido entregado, todo cambiará y entonces, si queréis sentirme cerca, tendréis que meditar en todo aquello que vuestra memoria guardare y si queréis sentiros fuertes, tendréis que entregaros a un verdadero cumplimiento espiritual, en el que os convirtáis en sembradores de paz, de luz, de bálsamo y caridad. 06-157.62 Por vuestro bien, debe ser breve el tiempo que me escuchéis a través del entendimiento humano, porque sois tan pequeños y tan frágiles, que no bien ha pasado un poco de tiempo de estarme oyendo, cuando ya comenzáis a familiarizaros con mi presencia en esta forma. Dejáis de sentir aquella emoción que os embargaba los primeros días, y cada vez vais experimentando menos aquella alegría, aquel gozo de venir a escucharme, gozo que os quitaba muchas noches hasta el sueño, pensando en que íbais a escucharme, ansiando que llegara el día y el momento de volver a oír aquella voz que por momentos os parecía imposible que pudiéseis escuchar. 06-157.63 "¿Será verdad, preguntábais en vuestro corazón, que pueda yo escuchar la voz de mi Señor? ¿Sere digno de presenciar la manifestación de mi Creador, a través de esa maravillosa palabra?" "¡Oh Maestro, qué gozo tan grande el que has dado a nuestro espíritu haciéndonos oir tu voz paternal, tu palabra de Maestro, tu Verbo Divino!" Y no os cansábais de escucharme, y no queríais perder una sola palabra, y no queríais desobedecer uno de mis mandatos. Pero fué pasando el tiempo y os fuísteis acostumbrando a oirme y como ya no procurábais profundizaros, comenzó a cansaros mi palabra, a la que encontrábais monótona, siempre la misma, siempre igual, sin daros cuenta de que érais vosotros los que no llegábais preparados como en los primeros días, cuando os acercábais llenos de unción, de respeto, de asombro, de fe, de amor y humildad. 06-157.64 Puedo deciros que no ha habido un solo corazón que habiéndome escuchado por algún tiempo, no se haya familiarizado con mi palabra y mis manifestaciones; por lo que os digo una vez más, que, debido a vuestra pequeñez y fragilidad humana no podéis permanecer por mucho tiempo en la espiritualidad y es mejor que por vuestro bien Yo limite el tiempo de mi comunicación, por que de no hacerlo así, acabaríais todos por no sentir respeto por algo que ha sido una gracia que vuestro Maestro, en cumplimiento a una promesa del Segundo Tiempo, he venido ahora a entregaros. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 158 06-158.01 La luz divina de mi Espíritu sea entre vosotros. 06-158.02. Sed bienvenidos, discípulos amados, que acudís cual mansas ovejas al llamado del Buen Pastor, y si después de encontraros dentro del aprisco, alguna osare saltar el cerco, Yo dejaré a las demás a buen cuidado para ir en busca de la perdida, porque no es mi voluntad que se pierta una sola de mis ovejas. 06-158.03 Estoy velando por todos, estoy dando a vuestro corazón mi paz y luz a vuestro entendimiento, para que sigáis por el buen camino, y si alguna vez llegáis a abandonarlo, olvidando a Aquél que todo lo ha dado por salvaros y con el cual vivísteis y os confortásteis con su calor, de cierto os digo: Mi caridad os seguirá por doquier y mi voz a través de vuestra conciencia, os estará haciendo incesante el llamado. No podéis equivocaros. Os he manifestado con claridad la Ley que debéis seguir. No podéis engañaros a vosotros mismos porque tenéis una conciencia que juzga acertadamente cada uno de vuestros actos, que os dice lo que es lícito y lo que no lo es; sabed que si desoís su consejo, vuestros actos os acusarán. Una vez más os digo: Conocéos a vosotros mismos para que podáis conocer a vuestros hermanos. 06-158.04 Preparáos para que seáis fuertes, porque no serán débiles mis nuevos apóstoles, ni caerán en el camino a poco andar. Serán los que tengan suficiente firmeza para demostrar que pueden guiar con su ejemplo, su palabra y su pensamiento, inspirando confianza, a las multitudes. 06-158.05 Todos tenéis dones para ser en el futuro verdaderos guías de corazones y espíritus, y aun a los seres desencarnados que vivan en la turbación, podréis librarlos de sus tinieblas guiándoles hacia la luz. 06-158.06 Esta misión es delicada y os la hago comprender a través de todo portavoz. 06-158.07 Si alguno se aparta del sendero por falta de comprensión en mi Obra, le haré un nuevo llamado para hacerle ver que quien ha hecho un pacto con Dios no puede retroceder en su camino de evolución. Hablo a vuestro espíritu, para el cual todo era obscuridad antes de reconocerme, mas desde que el Padre se manifestó en su camino se convenció de la caridad y amor del Espíritu Divino que en tres tiempos se ha limitado, en tres fases distintas pero perfectas, para hacerse comprensible al espíritu del hombre. 06-158.08 Algunos quieren buscar la verdad por otros caminos, a ellos digo: Si tenéis razón para buscar, hacedlo, pero buscad bien. Otros sienten que no tienen por qué apartarse, porque comprenden que están dentro de la familia del Padre, sin cuya presencia ya no podrían vivir. 06-158.09 Nadie podrá cuidar de vosotros como Yo, nadie os levantará con tanto amor cuando caigáis en el sendero. Soy el único que os ilumina el camino de la vida. Venid a Mí, oh amados míos, como Yo vengo a vosotros, con elevación, amor y pureza; que todos vuestros actos llevan espiritualidad y experimentaréis una dicha inefable. 06-158.10 Vendrán años de prueba y en medio de ella tendréis que cumplir vuestra misión. Esa misión consistirá en ayudar a vuestros hermanos que sufran, olvidándoos de vosotros mismos. 06-158.11 No os ofendáis si vuestra nación es juzgada por otras como inferior, demostrad que ante mi amor y bajo mi Ley todos sois iguales; que vuestro espíritu se refleje con limpidez en vuestras obras y de vuestro entendimiento brotarán lecciones y explicaciones sobre los errores de los hombres en sus distintas ideologías. 06-158.12 Quiero que meditéis en todo cuanto os he dicho para que guardéis esta enseñanza y por medio de ella seáis fuertes en vuestro camino. 06-158.13 No vengo a trazaros en este tiempo distinto sendero y os puedo decir como en el Segundo Tiempo en el templo de Salomón: "No vengo a abolir la Ley sino a darle cumplimiento", porque contemplé que los Doctores de la Ley no la comprendían y por eso estaban interpretando mal mi palabra. 06-158.14 Yo, el verbo, encarné en Jesús para enseñar a la humanidad una Doctrina de amor y de justicia, que partía de la Ley entregada por el Padre a la humanidad en tiempos atrás; y la enseñanza de espiritualidad que os estoy revelando en este tiempo, es para enseñaros el cumplimiento de la Doctrina de Cristo, para que el espíritu escale las cimas del conocimiento y la verdad espiritual. 06-158.15 La humanidad, espiritualmente, se encuentra dividida en religiones, sectas, doctrinas e ideologías y Yo demostraré el poder de mi palabra uniendolas. Aunque ya os he dicho que antes que esto sea, el mundo se depurará y los espíritus se estremecerán como los bosques al soplo del huracán. Velad, porque vosotros aunque ignorados y humildes, poseéis la luz con la cual podréis librar de las tinieblas a los que entre ellas caminan como ciegos, mostrándoles un cielo despejado y un futuro mejor. 06-158.16 Dejad de ser los conservadores de tradiciones y ritos fanáticos. Practicad mi palabra con pureza, porque os he dicho que ella será el eslabón espiritual que unificará a los pueblos y a las razas, porque mi palabra de amor es Ley universal. 06-158.17 Por amor a vosotros y para que comprendáis hasta dónde os hago dignos de mí, me comunico por vuestro entendimiento, mas llegará el instante en que ya no sea necesaria esta forma de comunicación y entonces la fuerza de vuestra elevación acercará vuestro espíritu al del Padre para que oigáis de El su divino concierto, aquel que empieza por deciros: "Amaos los unos a los otros". 06-158.18 Hoy os digo: Venid a mí y encontraréis la paz. He preparado estos recintos para que sean como árboles que os den sombra y bajo ellos sigáis mi palabra. En el Segundo Tiempo me escuchásteis en los valles, a la orilla de los ríos y en las montañas; en el templo de la Naturaleza os extasiábais y hacíais comunión Conmigo. Hoy también buscaréis esos lugares y ahí, lejos del mundo que peca y me niega, sentiréis el ambiente puro, saturado de esencia, donde todo habla de Mí y ya libre vuestro espíritu vendrá a unirse con el Padre en una comunión perfecta. 06-158.19 Muchos espíritus me están buscando en diversas religiones, sectas y filosofías y me han pedido la luz para encontrar el camino verdadero, el más corto; y no saben que he venido a manifestarme en esta nación, bajo esta forma que vosotros conocéis. Y Yo os estoy conduciendo a todos a la luz, porque mi amor no distingue razas ni naciones. Vosotros que me oís, preparáos, transformáos, para que seáis instrumentos míos en la obra de amor, de pacificación y de elevación del espíritu. 06-158.20 Por vosotros saldrá la palabra profética, la palabra que sana y conforta. ¿Queréis servir a la humanidad? Las leyes fundamentales que os he dado son: El amor a quien os ha creado y el amor de los unos a los otros. Todas las virtudes tienen por principio el amor a Dios y al semejante. 06-158.21 Todos habéis brotado de Mí, con iguales dones. No he distinguido a unos de otros. Cada espíritu tiene las facultades y dones para labrar su propia elevación. 06-158.22 Sed fuertes, aceptad vuestra restitución y colaborad en la Obra del Tercer Tiempo, para que podáis mirar el establecimiento de mi Reino en el espíritu de los hombres. Escalad, para que lleguéis a habitar en mundos superiores a éste, en donde no hay sufrimientos, hasta que os hayáis perfeccionado y lleguéis a Mí. Si esta morada os ofrece tantas satisfacciones y encierra belleza y gracia, pensad en la vida espiritual que os espera y desde hoy acercáos a ella. Yo os concederé contemplar desde este valle, por medio de mirajes, esa vida maravillosa plena de paz, de amor y de armonía. 06-158.23 Os digo una vez más, que en Mí será salva toda la humanidad. Aquella sangre derramada en el Calvario es vida para todo espíritu, mas no es la sangre en sí, puesto que ella cayó en el polvo de la tierra, sino el amor divino que en ella está representado. Cuando os hable de mi sangre, ya sabéis cuál es y qué significado tiene. 06-158.24 Muchos hombres han derramado su sangre al servicio de su Señor y por el amor a sus hermanos; mas ella no ha representado el amor divino, sólo al espiritual, al humano. 06-158.25 La sangre de Jesús sí representa el amor divino, porque no hay ninguna mancha en ella, en el Maestro nunca hubo un pecado y de su sangre os dió hasta la última gota, para haceros comprender que Dios es todo para sus criaturas, que a ellas se entrega completamente, sin reservas, porque las ama infinitamente. 06-158.26 Si el polvo de la tierra bebió aquel líquido que fue vida en el cuerpo del Maestro, fue para que comprendiéseis que mi Doctrina habría de fecundar la vida de los hombres con el divino riego de su amor, de su sabiduría y de su justicia. 06-158.27 El mundo, incrédulo y escéptico de las palabras y ejemplos del Maestro, combate mi enseñanza diciendo que Jesús derramó su sangre por salvar del pecado a la humanidad y que a pesar de ello, el mundo no se ha salvado; que peca más cada día a pesar de estar más evolucionado. 06-158.28 ¿En dónde está el poder de aquella sangre de redención? Se preguntan los hombres, mientras los que deberían enseñar los verdaderos conceptos de mi Doctrina, no saben satisfacer las preguntas de los hambrientos de luz y sedientos de conocer la verdad. 06-158.29 Os digo que en este tiempo, tienen más fondo y mayor sentido las preguntas de los que no saben, que las respuestas y explicaciones que a ellas dan los que dicen conocer la verdad; mas Yo he venido nuevamente a hablaros y he aquí mis palabras para los que piensan que aquella sangre alcanzó el rescate de los pecadores ante la justicia divina, de todos aquellos que estaban perdidos y condenados al suplicio. Yo os digo que si el Padre que todo lo sabe hubiera creído que la humanidad no iba a aprovechar y entender toda la enseñanza que en sus palabras y obras les dió Jesús, de cierto que nunca lo hubiese enviado, porque el Creador nunca ha hecho nada inútil, nada que no esté destinado a dar su fruto; mas si El le envió a nacer, crecer, padecer y morir entre los hombres, es porque sabía que aquella vida radiante y fecunda del Maestro, quedaría marcando con sus obras un camino inborrable, como huella indeleble, para que todos sus hijos encontraran el sendero que los llevara al verdadero amor y que cumpliendo con su Doctrina los condujera a la mansión en la que los esperaba su Creador. 06-158.30 También sabía que aquella sangre que hablaba de pureza, de amor infinito, al derramarse hasta la última gota, enseñaría a la humanidad a cumplir con fe en su Creador la misión que la elevara hasta la Tierra Prometida, donde al presentar su cumplimiento pueda decirme: "Señor, todo está consumado". 06-158.31 Ahora puedo deciros que no fue la hora en que se derramó mi sangre en la cruz, la que marcara la hora de la redención humana. Mi sangre aquí quedó, en el mundo presente, viva, fresca, trazando con la huella sangrienta de mi pasión, el sendero de vuestra restitución que os llevará a conquistar la morada que os tiene prometida vuestro Padre. 06-158.32 Os he dicho: Yo soy la fuente de la vida, venid a lavaros de vuestras manchas para que caminéis libres y salvos hacia vuestro Padre y Creador. 06-158.33 Mi fuente es de amor, inagotable e infinita, de eso es de lo que os habla mi sangre derramada en aquel tiempo, ella selló mi palabra, ella rubricó mi Doctrina. 06-158.34 También en el desierto entregue a mi pueblo un símbolo: el maná, a pesar de que le confiaba mi Ley. 06-158.35 En este tiempo tenéis otro maná, no es el mismo que alimentó materialmente al pueblo. Tenéis también mi sangre, aunque no sea aquella que brotara de las heridas de Jesús. 06-158.36 Estoy en espíritu y vosotros en espíritu me estáis oyendo. Os sustentáis con mi palabra, que es el pan de vida eterna y os purificáis llevando a la práctica mis enseñanzas. Ahora comprended que para alcanzar vuestra salvación, debéis de poner también la parte que os corresponde, que es amor y caridad hacia vuestros hermanos. 06-158.37 Os he dado mi sangre, sabed recibirla. Si con el solo hecho de que os la hubiera dado, os bastara para alcanzar la salvación, de cierto os digo que ya nadie pecaría, que ya no sería necesaria la Tierra para la expiación de los pecados, porque entonces ya todos los hombres estarían habitando en la Gloria. 06-158.38 Yo quiero que os hagáis dignos de llegar al Señor, por vuestros propios méritos, porque siendo seres conscientes, merecéis gozar de la infinita gracia, de la dicha inefable de haber llegado al seno del Padre, porque le supísteis amar y también amásteis sus criaturas, que son vuestros hermanos. 06-158.39 Sobre mis méritos fundad los vuestros. Ellos os trazan el camino, os conducen a lo más alto del espíritu, allí en donde existe la luz, la paz, la vida verdadera. 06-158.40 He aquí al maestro, quien viene a dar luz a vuestro entendimiento con sus divinas lecciones, porque estáis en el tiempo de la luz. 06-158.41 Acudís con presteza a mi llamado demostrando conformidad ante mi Ley, porque habéis confirmado que practicándola os dignificáis ante vuestro Señor. Es la Ley Universal de amor que conocerá y vivirá la humanidad, ella cambiará la faz del mundo, transformando a los hombres turbados en hombres de alta moral. 06-158.42 Me estoy sirviendo de los mismos pecadores aprovechando de ellos su voluntad de regenerarse para dar ejemplos al mundo. No os sorprendáis de que me comunique por medio del pecador, ya que no he venido a ver su pecado, sino su anhelo de salvación. 06-158.43 Si miráis que me encuentro hasta en los más pequeños seres de la Naturaleza, ¿Cómo he de desconoceros y apartarme de vosotros, sólo porque tenéis imperfecciones, si es entonces cuando más me necesitáis? 06-158.44 Yo soy la vida y en todos estoy, por eso nada puede morir. Analizad, para que no quedéis atados a la forma; aquietad vuestros sentidos y encontradme en la esencia. 06-158.45 Desde ahora, en que aún estáis encarnados, quiero que conozcáis las facultades del espíritu para que sepáis amarme, que vuestro culto sea digno de Mí, así me sentiréis dentro y fuera de vosotros. 06-158.46 Existen muchas doctrinas, religiones y sectas; todas tienden a buscarme, mas Yo os digo: el camino por donde todos podrían hallarme es aquel por donde menos me buscan: el del amor, que quiere decir verdad, caridad, elevación. 06-158.47 Cada vez uso menos del sentido figurado y de la parábola, porque es el tiempo de que me comprendáis a través de esta palabra humilde y sencilla. No es todavía la luz de vuestra fe la que os alumbra el camino, aun cuando así debiera ser; es la explicación de mis revelaciones y misterios la que os hace distinguir el bien del mal. Pero la luz de la fe se encenderá en vosotros y os hará mirar con claridad. Recordad que os he dicho que tendréis que salvar a muchos de vuestros hermanos. No temáis al mañana, el mañana soy Yo y en él también me encontraréis. 06-158.48 ¿Quién mejor que vosotros para comprender y aliviar las penas de vuestros hermanos, si son las mismas que trajísteis delante de Mí y de las que os estáis purificando? Yo os dejaré preparados para consuelo de los corazones atribulados. 06-158.49 Mirad cómo os he ayudado a comprender y a desempeñar la delicada misión que desde la eternidad recibísteis de vuestro Padre. 06-158.50 No temáis, que si en Mí creéis y en Mí confiáis, saldréis avante. Recordad a aquel varón que a Mí se acercó en el Segundo Tiempo, para decirme: "Señor, yo creo en vos, y vengo a pediros que déis la salud a mi padre, que moribundo se encuentra. Yo sé que si vos lo decís, él sanará". Entonces el Maestro, viendo tanta fe en aquél, le dijo: "Id, que cuando lleguéis a vuestra morada, vuestro padre sano saldrá a vuestro encuentro". Y así fué. 06-158.51 Así quiero que sea vuestra fe, y que cuando contempléis el prodigio, volváis al Padre para darle gracias. 06-158.52 No conocéis ni la paz, ni el amor verdadero, y Yo quiero que conozcáis mi paz y que llevéis en vuestro corazón mi amor. 06-158.53 Todos los que anheláis obtener una vida mejor, todos los que vivís atormentados por la confusión que reina en el mundo, uníos en oración, para que comencéis a atraer mi paz hacia la Tierra. Tratad de ir poniendo en práctica mi Doctrina, para que mi palabra os haga sentir cómo empieza a llegar de nuevo el amor a los corazones. Id preparándoos para la llegada de mi Reino entre vosotros; sed como emisarios y precursores de mi paz. 06-158.54 El mal, que es el conjunto de todos los pecados humanos, de los vicios y de la ignorancia, ha imperado por mucho tiempo sobre los hombres, mas es mi voluntad que ahora, ellos mismos destruyan ese poder. Para ello Yo les ayudaré, les prestaré mi espada, para que con ella venzan al mal. Ese poder caerá destrozado, su influencia será rechazada de todos los corazones, sus voces serán desoídas y sus indicaciones ya no serán obedecidas. El espíritu se emancipará y estará sobre el pecado, la materia se doblegará por fin y las pasiones llegarán a ser contenidas. 06-158.55 La experiencia, la persuación, la luz y la serenidad, como frutos de la evolución espiritual de los hombres, serán la tierra fértil donde descienda mi simiente. 06-158.56 Yo reinaré entonces; pero será en vuestro corazón. Os será encomendada la paz de los pueblos y Yo os inspiraré desde el infinito. Las diferencias de razas comenzarán a desaparecer; los obstáculos, hasta hoy considerados como insuperables, serán al fin vencidos con la razón; la equidad y el buen juicio estarán en las obras humanas y cada hombre vivirá en vigilia para que no se trastorne la paz del mundo. 06-158.57 La amargura y el dolor dejarán un recuerdo imborrable en los espíritus y ese dolor, ese recuerdo, será como un fantasma al que temerán los hombres, como hasta hoy le han temido a la muerte. 06-158.58 Pero la humanidad quiere aún más pruebas y éstas llegarán. De estas pruebas saldrán limpios muchos corazones y libres muchos de los espíritus. La guerra de ideas, no la habéis sufrido aún, es menester que surja y que se extienda, para que los dormidos despierten y los que se hallan estacionados, salgan de su rutina y avancen por el camino de la restitución. Mi nombre y mi palabra, serán tomadas como armas y con ellas se herirán los hombres; mas os digo que, no serán mi nombre ni mi palabra las que hieran o las que den muerte, sino que serán las intenciones con las que los hombres las esgriman. 06-158.59 Al final, todos seréis vencidos por mi Doctrina, por mi amor, porque de mi palabra brotará la luz que necesita el mundo, para creer, para saber y para salvarse. 06-158.60 Preparáos, porque la responsabilidad de los que han recibido mi palabra en este tiempo es muy grande. 06-158.61 Extraño os parece todo lo que entre vosotros está pasando en este tiempo; los hombres y las mujeres sienten el despertar de sus dones que estaban dormidos; oyen voces del más allá, contemplan visiones espirituales, tienen sueños proféticos, se estremecen bajo la influencia de fuerzas desconocidas, sienten que su mente antes torpe, se aclara y pueden analizar las lecciones profundas; los pobres de verbo, se recrean con la luz de la inspiración, los poseídos se libertan de su carga y descubren que poseen el don de la comunicación con el mundo espiritual, la voz del Señor, se hace oir de los más preparados, otros logran prodigios con los enfermos a los cuales les dan la salud por misericordia divina. 06-158.62 Ante todos estos prodigios ha habido gozo entre todas estas multitudes que se creían abandonadas por mi caridad y de pronto han descubierto que su espíritu estaba lleno de dones. Ha tiempo que se os anunció por la boca de un profeta que llegaría esta era. 06-158.63 Ha llegado el tiempo que os profetizó Joel; mas debo advertiros, que esos dones que ahora habéis visto surgir de vuestro ser, no os fueron dados hasta ahora, han venido sufriendo una transformación junto con vosotros desde el principio de vuestro espíritu y ahora, en este tiempo, Yo os envié a la Tierra a recoger el fruto de vuestra evolución. 06-158.64 El espíritu de Elías vino a abrir esta era tocando con el rayo de luz que en él existe, el entendimiento del hombre, puerta por la cual vendría más tarde a pasar mi luz hecha palabra, para dar amplia enseñanza a las multitudes y dejar mi palabra como testamento y camino para un nuevo tiempo. 06-158.65 Elías fue quien primero se hizo oir a través del portavoz humano, para anunciaros la proximidad de mi presencia espiritual entre vosotros y de que él quedaría como vuestro Pastor Espiritual, aun después de que mi comunicación hubiera cesado. Menester es que Elías os siga conduciendo, porque no todo lo que vengo a enseñaros lo alcanzaréis a entender por vosotros mismos. 06-158.66 Elías restituirá a su verdadero sentido la enseñanza que os entregué desde los primeros tiempos; él os iluminará para que encontréis la verdadera interpretación a mis revelaciones; tocará todo espíritu y todo corazón, para despertarles a la luz de este nuevo amanecer; también él os purificará de todas las manchas y errores que hayáis mezclado a los dones que habéis manifestado, porque no debéis pensar que habéis obrado con perfección y que toda vuestra labor ha estado apegada a la verdad. 06-158.67 Os he marcado el año de 1950 para la terminación de esta forma de comunicación por el entendimiento humano, pero ello no señalará la terminación del desarrollo de los distintos dones que poseéis, por el contrario, después, ante la ausencia de mi palabra, vuestro espíritu buscará mi luz, mi presencia y mi inspiración, se esforzará por alcanzarla, perfeccionandose más cada día. 06-158.68 Dad testimonio de mí, con vuestros dones, aplicándolos al cumplimiento de la virtud, al adelantado espiritual, a conseguir la paz para vuestros hermanos. Velad, porque un instante de flaqueza, un paso dado sin meditación, una prueba que os haga flaquear, podrá desviaros del camino recto, de la senda de la verdad, para hacer que os perdáis por caminos de aparente luz que os vayan apartando de vuestro cumplimiento. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 159 06-159.01. Multitudes: vuestro espíritu se llena de júbilo por haber tenido la gracia de ver la aurora del nuevo tiempo que os fuera anunciado por los profetas y por el Señor vuestro Dios. Estad pendientes de todo cuanto pasa por el mundo, porque no es solamente a vosotros a quienes me estoy manifestando. 06-159.02 He venido a sorprender a los hombres en su materialismo, para que se den cuenta del tiempo que están viviendo y reconozcan como señales divinas, muchos de los acontecimientos que han visto con indiferencia, por haberlos atribuído a otras causas. 06-159.03 En los tiempos pasados, hubo épocas en que el pueblo de dios supo interpretar espiritualmente todo cuanto pasaba a su alrededor, porque era el pueblo que vivía dentro de la Ley, que me amaba, y que hacía una vida sencilla y virtuosa; las fibras de su corazón aún eran sensibles, así como también lo era su espíritu. Aquel pueblo vivía en continua comunicación espiritual con su Señor. Escuchaba la voz humanizada de su Creador, sabía recibir mensajes del mundo espiritual, de aquellos seres a quienes llamaba ángeles; y en el reposo de la noche, en la paz de su corazón, y por medio del don de los sueños, recibía mensajes, avisos y profecías, a los cuales daba crédito y obediencia. 06-159.04 Dios no sólo estaba en sus bocas, también se albergaba en su corazón; la Ley no era para ellos sólo un escrito, sino que era vivida por los hombres; era natural que su existencia estuviese llena de prodigios que ahora ya no contempláis. 06-159.05 Esos son los ejemplos dignos de imitarse que aquel pueblo dejó escritos con su vida, y que ahora deben ser el camino y la simiente para las generaciones que les han sucedido. 06-159.06 Entended que, si por su sencillez y elevación aquellos hombres sintieron cerca de sí lo espiritual, natural es que el materialismo y la falta de fe de los hombres de este tiempo, hayan alejado de sí aquellas manifestaciones; mas os digo que ya basta de la vida pobre, infecunda y miserable que vive esta humanidad; que por eso os he buscado, llamando al corazón de los que duermen, dando la vista a los ciegos que no aciertan a contemplar la verdad, y tocando las fibras escondidas de los hombres para hacerlos sensibles a mi presencia. 06-159.07 ¿Creéis difícil que este mundo científico y materialista vuelva a sentir inclinación por la espiritualidad? Os digo que no es nada difícil, porque mi poder es infinito. La elevación, la fe, la luz y el bien, son para el espíritu una necesidad más imperiosa que lo que es para vuestro cuerpo el comer, beber y dormir. 06-159.08 Si los dones, facultades y atributos del espíritu han estado adormecidos mucho tiempo; despertarán ante mi llamado y harán que vuelva entre los hombres la espiritualidad con todos sus prodigios, porque ahora estáis más capacitados para comprenderlos. 06-159.09 Debo decir a los hombres de este tiempo y de los tiempos venideros, que no esperen contemplar las mismas señales o manifestaciones que vieron los primeros, porque debéis comprender que ahora estáis viviendo en una nueva era, que habéis caminado y evolucionado lo bastante, para intuir, comprender y sentir de una manera completamente diferente. Por lo tanto, no pidáis manifestaciones exteriores que sólo vengan a impresionar vuestros sentidos, para fundar en ellas vuestra creencia. Yo os tengo reservadas en número infinito, señales, manifestaciones y prodigios, los cuales veréis más con vuestra mirada espiritual que con la de la materia. 06-159.10 Estudiad y analizad lo que la historia os dice; pero entended que este es otro tiempo, que es otra era la que estáis viviendo y que si en vuestro espíritu existe mayor evolución que en aquellos días, la forma en que ahora os estoy presentando mis lecciones no es la misma, aun cuando su sentido sea el mismo porque es eterno. 06-159.11 En este día en que habéis esperado con una oración a vuestro Maestro, desciendo en verdad a vuestro corazón. Recibidme ahí pueblo, que Yo os recibo en mi Espíritu de Padre. 06-159.12 Encuentro paz en vuestro espíritu y armonía en vuestros sentidos. Esa paz la esparce vuestro ser y esa preparación interior invita a mi Espíritu a descender en su irradiación divina. Tened preparadas todas vuestras potencias para que podáis analizar mi enseñanza. 06-159.13 No os hablo en este instante de los sentidos corporales sino de los del espíritu que ha tiempo están en él, pero que vosotros no los habéis comprendido porque sólo aceptáis las formas y rechazáis la esencia. 06-159.14 Os estáis acercando a la vida imperecedera y os digo: Sois aún pequeños, porque las inclinaciones de vuestra materia desarmonizan con vuestro espíritu. Mas Yo os he dejado la fortaleza y el valor para que venzáis los instintos con la meditación y la oración. 06-159.15 Mi palabra entregada a través del portavoz se ha hecho cada vez más clara, profunda y perfecta, haciendo que los corazones endurecidos se conviertan en sencillos y nobles. 06-159.16 ¿Quién es aquél que no ha tenido un calvario y quién no ha sufrido en la vida? Nadie, porque todos lleváis una cruz a imitación de Cristo. Os contemplo caminar sumisos y obedientes, sin rebelaros a las leyes naturales ni a los elementos, y al ver que no habéis quebrantado dichas leyes os he dicho: Sóis dignos del Padre y del Maestro, habéis llegado a comprender que no es el sacrificio de la materia con lo que debéis rendir pleitesía al Creador y habéis comprendido la forma de ensalzarle con el espíritu, dejando así de ser los paganos. 06-159.17 Estáis morando en la Tierra y tenéis que serviros de los elementos de la Naturaleza para vivir, mas como todos se encuentran bajo una Ley, tomadlos dentro de esa misma Ley, así daréis al espíritu lo de él, y a vuestro cuerpo lo que a él corresponde. Nada os prohibo porque nada contraría mis designios divinos, mas tomadlo con moderación. 06-159.18 Si conocéis la Ley del Padre, nada tendréis que temer, porque sabréis tomar lo que os corresponde dentro de mi Ley. 06-159.19 Cumplid con lo que os ordena mi palabra, porque quiero hacer de vosotros un pueblo de paz y progreso, porque sois el pueblo que busco; sois Israel, en el cual se encuentra Leví al que he acrisolado para que en este tiempo me sirva. 06-159.20 En el Primer Tiempo el Padre ungió a Leví para que de él brotaran los servidores del culto divino y fueran los intérpretes de mi inspiración y de mi Ley; por eso veis que entre los novicios busco a mis servidores, a aquellos que han de caminar hacia otras naciones a cumplir mi mandato. Esto acontecerá después de 1950, porque mi Obra será reconocida universalmente. 06-159.21 Hoy sois el discípulo ávido de saber, porque reconocéis que aún no podéis consideraros maestros y entonces acudís a oir la palabra del que todo lo sabe. 06-159.22 Preparad vuestro espíritu, corazón y mente y llegaréis a ser maestros que os recreéis con vuestros discípulos. 06-159.23 Yo recibo vuestra oración en la que me pedís que derrame gracia en vosotros, para poder comprender mi palabra. 06-159.24 Ved que no siempre os hablo en parábolas, lo hago con toda claridad para que podáis comprender. 06-159.25 Alimentad y fortaleced vuestro espíritu en mi Doctrina para que pueda evolucionar. 06-159.26 La lección del Maestro comienza siempre en la misma forma, porque encierra el mismo amor. Principia en amor y termina en caridad, dos palabras dentro de las cuales se encierra toda mi enseñanza. Esos sentimientos elevados son los que dan fuerza al espíritu para alcanzar las regiones de la luz y la verdad. 06-159.27 Ved en que forma os vengo haciendo comprender y cumplir mi voluntad; no como una orden, porque Yo, como sabiduría infinita, sé que si os inspiro y os despierto para el amor, de vosotros mismos nacerá la voluntad de obedecer mi Ley, Mi amor os ilumina y os deja en libertad. Mi caridad sólo os señala el camino de perfección por donde debéis caminar. El camino de que tanto os hablo, es aquel que va más allá de la muerte del cuerpo, porque debéis de estar siempre preparados para ese momento de transición. ¿Acaso vuestra intuición o vuestra conciencia, no os dice que hay algo que persiste sobre la materia y que ese algo es el espíritu? Siempre he venido a enseñaros ese camino y a prepararos para pasar la encrucijada, para que vuestro espíritu al pasar de la vida pasajera del mundo al valle espiritual donde está la vida eterna, no se sorprenda, no se turbe ante el infinito. 06-159.28 Sólo os toca cumplir aquí con vuestro destino y Yo os prometo, por el buen cumplimiento de vuestras misiones y deberes, una jornada dichosa en la vida espiritual. Cuando así sea, no volveréis a mancharos en el lodo de la maldad de este mundo. Vuestro espíritu no volverá a obscurecerse con las bajas pasiones de la materia. 06-159.29 En verdad os digo que para que lleguéis a la completa limpidez, aún tendrá vuestro espíritu que purificarse mucho en este mundo y en el valle espiritual. 06-159.30 Cuantas veces os sea necesario tendréis que volver a este planeta y mientras más desaprovechéis las oportunidades que vuestro Padre os concede, tanto más retardaréis vuestra definitiva entrada en la vida verdadera y prolongaréis más vuestra estancia en el valle de lágrimas. 06-159.31 Todo espíritu debe demostrar en cada existencia terrestre el adelanto y los frutos de su evolución, dando en cada vez un paso firme hacia adelante. 06-159.32 Tened presente que el único bien que redunda en beneficio propio, es aquel que se hace por verdadero amor y caridad con los demás, aquel que, además, se hace desinteresadamente. 06-159.33 Cuando un espíritu llega a ser dócil y sumiso a la voluntad de su Señor, es porque en El confía, no se rebela para dejar una materia y volver al más allá, porque no teme al juicio, ni se resiste en volver a la Tierra donde le esperan los peligros y las tentaciones, porque sabe que de ese crisol saldrá más puro. 06-159.34 El que venza las tentaciones de fuera y las de sí mismo, será llamado por los demás, iluminado y escogido del Señor. Además, tendrá a su lado a un ser espiritual o ángel de luz, que velará por él y unidos trabajarán hasta que se cumpla mi voluntad. 06-159.35 Por eso, no temáis que vuestros ojos no lleguen a contemplar el cumplimiento de estas profecías en esta vida. Yo concederé a vuestro espíritu no sólo mirar sino hasta recoger el fruto que él haya sembrado en tiempos pasados, ya sean próximos o lejanos. 06-159.36 Viene el tiempo de controversias en el que los hombres pondrán de manifiesto su inteligencia y su elocuencia, de la que llegarán hasta el alarde y la vanidad. Volverá a ponerse a discusión mi palabra del Segundo Tiempo, y también se discutirán las diversas interpretaciones que a ella se han dado. En verdad os digo: De ese torbellino surgirá la luz y muchos velos quedarán descorridos y la hipocresía será abatida por la verdad. 06-159.37 Es mi divino deseo que los hombres lleguen a la unificación de ideas y de culto espiritual, porque algo tengo reservado para ellos cuando ésto sea. 06-159.38 Estudiad, asimilad y vivir mis enseñanzas, para que nada tengáis que temer de los sabios, de los científicos y de los letrados. 06-159.39 Orad para que de vuestra boca emane la sabiduría infinita. 06-159.40 Pueblo: ¿Teméis llegar ante mi presencia y encontrarme como Juez? En verdad os digo, que también como Juez soy perfecto, por lo cual no debéis temer injusticia alguna de mi parte. 06-159.41 Basta que recordéis el caso de la mujer adúltera, a quien ya sus jueces habían sentenciado; ella quedó a salvo por las palabras de Cristo, el mismo que en estos instantes os habla. 06-159.42 Yo no puedo daros sentencia mayor al peso de vuestras faltas, por lo cual os digo que de Mi nada debéis temer, sino de vosotros mismos. 06-159.43 Sólo Yo sé la gravedad, la magnitud y la importancia de vuestras faltas; los hombres constantemente se dejan llevar de las apariencias, y es que ellos no logran penetrar en el corazón de sus semejantes. Yo sí penetro en los corazones y puedo deciros que han llegado hombres delante de Mí, acusándose de graves faltas y llenos de pesar por haberme ofendido y Yo les he encontrado limpios; por el contrario, otros han venido para decirme que nunca han hecho mal a nadie y Yo sé que mienten, porque, aunque sus manos no se hayan manchado con sangre de su hermano, sobre su espíritu ha caído la sangre de sus víctimas, a quienes han mandado quitar la vida; ellos son los que lanzan la piedra y esconden la mano. Cuando en mi palabra he llegado a pronunciar las palabras de: "cobarde", "falso" o "traidor", todo su ser se ha estremecido y muchas veces se han ausentado de la cátedra porque han sentido sobre ellos una mirada que los ha estado juzgando. 06-159.44 Porque la justicia humana es imperfecta, vuestros presidios están llenos de víctimas y los patíbulos se han manchado con sangre de inocentes. ¡A cuántos criminales veo gozar de libertad y de respeto en el mundo y a cuántos perversos habéis levantado monumentos para venerar su memoria! 06-159.45 ¡Si pudiéseis contemplar a esos seres cuando ya habitando en el valle espiritual se ha hecho la luz en su espíritu! En vez de insensatos e inútiles homenajes, les enviaríais una oración para consolarles en su remordimiento. 06-159.46 Yo vengo a establecer un Reino de paz entre los hombres, y, aunque ésto mueva a risa a algunos, seguiré adelante hasta probaros la fuerza del amor y de la justicia, fuerzas que no conocéis porque muy poco uso habéis hecho de ellas. 06-159.47 No será sobre escombros ni sobre cadáveres donde Yo levante este Reino, será sobre tierras fértiles, fecundas por la experiencia y abonadas con el dolor, allí florecerá mi simiente, allí veréis brillar mi justicia. 06-159.48 A esta humanidad toca regenerar y purificar su envoltura, para que deje buena herencia a los que vendrán después, que, por lo que toca a los espíritus que habrán de venir a encarnar para esos tiempos, ya los tengo preparados y escogidos. 06-159.49 Comprended vuestro destino, pueblo, analizad esta palabra para que lleguéis a conocer vuestra misión; no quiero que intentéis hacer más de lo que en verdad os corresponde, ni que hagáis menos de lo que os he confiado, por que entonces vuestra obra no será firme. 06-159.50 Algunos de vosotros en vuestro corazón me decís: Maestro ¿Por qué a veces en vuestra palabra nos hacéis responsables de la paz de la humanidad? Y Yo os digo que no seréis vosotros quienes salvéis al genero humano en este tiempo, porque es obra sobrehumana, mas si sois el principio de una nueva forma de vivir, el principio de una humanidad espiritual y este principio sí tendrá que influir en la salvación y liberación de los pueblos y de las naciones. 06-159.51 Es necesario que una vez más os diga que este pueblo que estáis formando en torno a mi manifestación, no es un pueblo al que el Padre distinga con su amor sobre los demás pueblos de la Tierra, si el Señor ha puesto su mirada en él, es porque lo ha formado con espíritus que han estado en el mundo siempre que ha descendido una nueva revelación divina. Son hijos espirituales de aquel pueblo de Israel: pueblo de profetas, de enviados, de videntes y patriarcas. 06-159.52 ¿Quiénes mejor que ellos podrían recibirme en este tiempo, comprender la nueva forma de mi manifestación y testificar el cumplimiento de mis promesas? 06-159.53 Os digo ésto, que solamente Yo podía revelaros, porque estaba escrito que sólo el Cordero podría abrir el Libro de los Siete Sellos; os lo hago saber para que comprendáis la responsabilidad que volvéis a contraer con los demás pueblos del mundo, ante los cuales debéis ser como un espejo que refleje mi Ley. 06-159.54 Para este pueblo sólo un Dios ha existido y sabe que Cristo fué el Verbo a través del cual habló el Padre a los hombres. Ni Moisés, ni Abraham, ni Salomón, ni Elías, ninguno de los profetas fue visto por él como Divinidad; en cambio, ¡Cuántos enviados del Señor han sido divinizados en otros pueblos, olvidando o desconociendo con ello al Dios verdadero! 06-159.55 Cuando hablo de mi "pueblo de Israel", del "pueblo del Señor", me refiero a los que han traído misión espiritual a la Tierra, a los que dieron a conocer mi Ley, a los que me anunciaron, a los que me fueron fieles, a los que proclamaron la existencia del Dios viviente, a los que perpetuaron la semilla del amor y a los que supieron reconocer en el Hijo, la presencia y la palabra del Padre. Esos son los que forman el pueblo de Dios, ese es Israel, el fuerte, el fiel, el prudente Israel; esa es mi legión de soldados fieles a la Ley, fieles a la verdad. 06-159.56 Los que persiguieron a mis profetas, los que laceraron el corazón de mis enviados; los que volvieron la espalda al Dios verdadero para inclinarse delante de los ídolos; los que me negaron y me burlaron y pidieron mi sangre y mi vida, ésos, aunque por la raza se nombrasen israelitas, no eran del pueblo escogido, no eran del pueblo de los profetas, de la legión de iluminados, de los soldados fieles; porque Israel es nombre espiritual que indebidamente fue tomado para dominar una raza. 06-159.57 También debéis saber que todo aquel que aspire a formar parte de mi pueblo, puede lograrlo con su amor, su caridad, con su celo y su fidelidad en la Ley. 06-159.58 Mi pueblo no tiene tierras ni ciudades determinadas en el mundo, mi pueblo no tiene raza, sino que está en todas las razas, entre toda la humanidad. Esta porción de hombres que escuchan mi palabra y reciben las nuevas revelaciones, son sólo una parte de mi pueblo, otra parte está diseminada por la Tierra y otra, la mayor, habita en el valle espiritual. 06-159.59 Ese es mi pueblo: el que me reconoce y me ama, el que me obedece y me sigue. 06-159.60 Delante del pueblo, marchan como guías ciento cuarenta y cuatro mil escogidos, unos están en materia y los otros en espíritu, detrás de ellos, caminan grandes legiones, lo mismo de espíritus que de hombres que tratan de conquistar la luz para llamarse dignamente "hijos del pueblo de Israel". 06-159.61 Los hijos de este pueblo siempre dieron pruebas de tener potestad sobre los elementos de la Naturaleza, su paso por el mundo dejó huella de grandes maravillas que asombraron a la humanidad de aquellos tiempos. Esa potestad debe seguirla demostrando Israel al mundo, porque ella habla de la superioridad del espíritu sobre la materia. 06-159.62 Cuando alguno de vuestros hermanos os muestre el poder de sus ciencias ocultas, no temáis, ni os asombréis, que mayores maravillas os he enseñado. Tampoco vayáis a juzgar mal a nadie, porque cada pueblo ha buscado la verdad acerca de la vida espiritual, según su capacidad y creencia. 06-159.63 De todo os hablo para que todo sepáis y nada os sorprenda; os doy ampliamente mi enseñanza para que no vayáis a caer en ciencias que llamáis ocultas, en misticismo o en muda o inútil contemplación. 06-159.64 La espiritualidad es claridad, es sencillez, es culto al amor y es lucha por alcanzar la perfección del espíritu. 06-159.65 Cuando este pueblo, surja y se extienda entre la humanidad doctrinando con palabra y con obras, será combatido por religiones, sectas y ciencias; unas encontrarán una parte que atacar, otras conceptos que combatir; para entonces ya estará fuerte el pueblo, ya la fe y el conocimiento serán un fruto maduro en su corazón. 06-159.66 ¿Quiénes de los hijos de este pueblo, serán los que lleven esta semilla hasta los confines de la Tierra? No lo sabéis, pero sí os revelo que vosotros sois el principio de la siembra en este tiempo. 06-159.67 Juan, el discípulo, habló mucho para vosotros; sus inspiraciones son luz para vuestro camino, son respuesta a vuestras interrogaciones y tema para vuestro estudio. En su revelación vió la lucha espiritual de este tiempo, cuyas guerras fraticidas sólo son un reflejo de la Gran Batalla que en el espacio espiritual y en este mundo se está librando. 06-159.68 Ciego está el hombre ante la verdad de lo que ocurre y necesita de esta revelación para conocer el por qué de la lucha y del caos que reina en el mundo; también necesita adquirir espiritualidad para tener armas para su defensa en medio del combate. 06-159.69 Bienaventurados los que crean en mi palabra y se preparen, porque serán salvos, ¡Ay de los que escuchen con indiferencia mis amonestaciones porque ellos serán sorprendidos por el torbellino en completa impotencia! 06-159.70 Antes pasarían los Cielos y la Tierra, que mi palabra no se cumpliese. Ya veis: hace muchos siglos os fue anunciado este tiempo y llegó, porque Yo lo había profetizado. 06-159.71 Vosotros debéis orar, multitudes, porque la oración limpiará el camino de los que más tarde se levanten como sembradores. Sabed que en el instante de vuestra comunicación Conmigo, desde lo infinito desciende mi luz como rocío de gracia sobre aquellos por quienes estéis orando. 06-159.72 Comprended vuestra misión para que cada uno de vosotros sea un digno hijo de Israel, el pueblo de Dios. 06-159.73 Os estoy preparando para que imitéis a aquellos apóstoles que me siguieron en el Segundo Tiempo y que supieron con su ejemplo trazar un camino de mansedumbre, obediencia y humildad. Seréis mensajeros de esta buena nueva y a cada paso escucharéis la voz de vuestra conciencia, que os hará comprender si váis dejando en el camino el buen ejemplo con vuestras obras. He de mostraros las extensas sementeras donde habrá de caer mi simiente divina, ya mi caridad lo está preparando y disponiendo todo. 06-159.74 Sobre todo espíritu y toda carne he derramado la luz de mi Espíritu, para que todos me sintáis y me contempléis, para que todo el mundo dé testimonio de mi verdad. 06-159.75 El hombre está despierto, se ha preparado y ha desarrollado su mente, pero ha dejado aletargados los dones del espíritu que son esenciales para su perfeccionamiento. 06-159.76 El hombre ha equivocado el camino, porque estas guerras que ha promovido, son frutos de su mala ciencia que no ha querido purificar ante la luz de su conciencia. Cuando la mente humana evolucione al par que los sentidos iluminados por la luz divina, veréis a los hombres descubrir y crear maravillas con su ciencia, cuando estén inspirados en el amor a sus semejantes. 06-159.77 Sólo mi voz puede guiaros enmedio de esta confusión en la que ya nadie sabe lo que es verdad, ni alcanza a distinguir el bien del mal, ni la luz de la tiniebla. 06-159.78 A vosotros que me escucháis, os digo: vuestra heredad en este tiempo es la misma de los tiempos anteriores: llevar la luz de mi mensaje a las naciones. 06-159.79 No sólo mi palabra ha venido a prepararos, también las pruebas que a cada paso habéis ido encontrando, han formado parte de mi divina lección; a veces habéis sabido entender y aprovechar las pruebas, otras, habéis permanecido insensibles y sordos a la voz del Maestro. 06-159.80 Un ser que parte de vuestro lado para llevarlo a morar al valle espiritual; algo de que os despoje en la Tierra; una enfermedad que os retenga en el lecho purificándoos con el dolor, son pruebas que sabiamente llegan a vuestra vida para ayudaros a cumplir con vuestro destino, que es el de amaros los unos a los otros. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA Nº 160 06-160.01 El fruto de vida, el fruto dulce y agradable al espíritu, es el que vengo a daros en mi palabra, Comed y sentid que os encontráis en torno a la mesa del Señor. ¡Oh profetas del Tercer Tiempo! Preparáos para que miréis lo que sólo a los señalados les es dado contemplar. Mientras que muchos de los que forman estas multitudes, no sienten mi presencia en su corazón y espíritu, vosotros podéis dar testimonio de vuestros mirajes, un testimonio lleno de luz y de verdad, tanto en el contenido como en la forma: De cierto os digo que cuando uno de vosotros se prepara, el espíritu penetra en la luz de la vida espiritual, donde se satura y se inspira para poder después explicar su visión a quienes están esperando su testimonio. 06-160.02 Cuando este pueblo se espiritualice y aprenda a sentir mi presencia, dejará de tener necesidad de que el vidente le dé pruebas de que ha sido una verdad mi manifestación. Entonces podré decirles: "Bienaventurados los que sin ver han creído". 06-160.03 Delicada y grave es la responsabilidad del vidente, porque en muchos casos, de su palabra depende la fe de muchos corazones débiles que buscan pruebas para creer. 06-160.04 Grande debe ser la intuición que desarrolle el vidente para comprender si lo que ve en espíritu, es fruto de una buena preparación, o no; si lo que ha contemplado debe ser testificado a sus hermanos, o si debe callarlo, pero ¡Cuán pocos de los que han recibido este don, han sabido cultivarlo con el amor, el celo y la espiritualidad que requiere! 06-160.05 Es el don de la videncia uno de los más delicados, por lo que os digo, que sin espiritualidad nunca podrá penetrar la mirada del vidente en la región espiritual. 06-160.06 Espiritualidad quiere decir elevación de los sentimientos, pureza en la vida, fe, amor a los demás, caridad, humildad ante Dios y respeto profundo a los dones recibidos. Cuando lográis alcanzar alguna de estas virtudes, comenzáis a penetrar con vuestra mirada espiritual en la mansión del amor y la perfección. Así, cuando alcancéis la espiritualidad, desde la Tierra podréis decir que habitáis, aunque sea solamente en los instantes de vuestra oración, en el valle espiritual, y al mismo tiempo recibiréis la luz que os revele hechos que pertenecen al futuro, ya que para el espíritu, cuando comienza a elevarse, va dejando de ser un misterio el porvenir. 06-160.07 Sí, discípulos. Sólo en la vida humana, el hombre ignora lo que pasará en el futuro, lo que vendrá el mañana; desconoce su destino, ignora el camino que tendrá que recorrer y cuál será su fín. 06-160.08 El hombre no podría resistir el conocimiento de todas las pruebas por las que en su existencia habrá de pasar, y en mi caridad por él he tendido ese velo de misterio entre su presente y su futuro, impidiendo asíque su mente se extraviase contemplando o sabiendo todo lo que habrá de vivir y sentir. 06-160.09 En cambio el espíritu, un ser revestido de fuerza y creado para la eternidad, tiene en sí la facultad de conocer su futuro, el don de conocer su destino y la fortaleza para comprender y aceptar cuantas pruebas le esperen, porque sabe que al final del camino, cuando éste se ha recorrido dentro de la obediencia a la Ley, tendra que llegar a la Tierra de promisión, paraíso del espíritu, que es el estado de evolución, pureza y perfección, que al fín habrá alcanzado. 06-160.10 Para vuestra espiritualidad, tomadme a Mí como ejemplo, porque para eso me hice hombre en aquel tiempo. Cada una de mis obras quedó como una lección para los hombres. Mas si mis obras fueron una enseñanza para la humanidad, debéis imitarlas, para que logréis vuestra evolución y el desarrollo de los dones del espíritu y de las facultades humanas y os aproximéis más y más al ejemplo que con mi vida, mis obras y palabras os dí. 06-160.11 Recordad que Yo, en cuanto hombre, siempre supe cuál era mi destino en el mundo, conocía el futuro y de ello dí testimonio desde mi niñez. A través de Jesús hablé a mis discípulos sobre todo lo que acontecería en los últimos días de mi estancia en la Tierra, cómo sería mi pasión y mi sacrificio. Revele a la humanidad el futuro espiritual de los hombres; anticipé lo que habría de acontecer en las naciones, desde las de aquellos tiempos hasta las que existirían en el tiempo que señalé para mi nueva manifestación, a la que llamáis "la nueva venida". 06-160.12 La espiritualidad del cuerpo de Jesús le permitía conocer su destino, porque mi Espíritu se lo revelaba, y esa misma espiritualidad le daba fuerza para aceptar con amor y humildad absolutas la voluntad del Padre. 06-160.13 No podéis alcanzar el grado de espiritualidad de vuestro Maestro para poder saber lo que os reserva vuestro destino, lo que os tiene deparado el futuro, pero por medio de vuestra elevación os haré presentir la proximidad de algún acontecimiento. 06-160.14 Ese presentimiento, esa videnca sobre el futuro, ese conocimiento sobre vuestro destino, sólo lo iréis logrando conforme vuestro ser, formado de cuerpo y espíritu, se vaya elevando por el camino de la espiritualidad, que vuelvo a deciros, es fe, es pureza,es amor de vida, es amor y caridad para vuestros semejantes, es humildad y amor ante vuestro Señor. 06-160.15 Para ayudaros en la purificación de vuestro ser, os estoy transmitiendo mis pensamientos que los recibís convertidos en palabra a través del entendimiento de mis portavoces, y que os señala un camino de luz. Yo bendigo al que cree en esta verdad, como bendigo también al que duda, porque todos sois mis discípulos, mis hijos muy amados. 06-160.16 Mis lecciones a través de esta comunicación dejarán entre las multitudes una estela de espiritualidad, que recordará a mis discípulos que estuve con ellos bajo una nueva forma, para cumplirles mi promesa. 06-160.17 Este es el nuevo día al que han saludado con sus trinos las alondras, para anunciar a la humanidad la presencia del Tercer Tiempo. 06-160.18 Mi nueva manifestación estaba anunciada que habría de coincidir con el tiempo de la lucha entre la elevación del espíritu y la materialidad de la envoltura, de la guerra entre la verdad y la mentira, de la batalla entre el bien y el mal entre la luz y la sombra. 06-160.19 Contemplad a vuestros hermanos, a los que se llaman poderosos; quieren triunfar matando, quieren levantar su nuevo reino sobre escombros, ruinas y cadáveres. 06-160.20 A vosotros os digo que estáis a tiempo de sembrar la semilla de la luz y de la paz, en las tierras que habéis fertilizado con vuestro amor. 06-160.21 Por eso busco el corazón de los hombres, para salvarlo de su tribulación y liberarlo de su confusión, porque Yo triunfaré dándoos vida eterna, para poder reinar al final sobre vivos. 06-160.22 Mis huestes espirituales se encuentran en plena lucha por la salvación de sus hermanos en la Tierra, y en verdad os digo, que no retornarán derrotadas, sino por el contrario llegarán entonando himnos triunfales. 06-160.23 Vengo a redimiros a través del pensamiento, sin que haya necesidad de que mi Verbo encarne nuevamente para habitar entre vosotros. ¿Qué de extraño tiene que mi Espíritu se comunique con el vuestro a través del pensamiento? ¿Qué de extraño tiene que el Pastor busque a sus ovejas extraviadas? 06-160.24 En verdad os digo que desde antes que existiéseis, Yo os amaba, y conociendo vuestro destino ya había pensado en vuestra salvación. Por eso fue mi voluntad convivir humanamente con los hombres, porque con mi amor quería enseñaros el camino de la luz que os llevase algún día a morar en la eternidad, en mi seno paternal. 06-160.25 En la Tierra manifesté mi divino poder a través de Jesús: resucité Lázaros, convertí Magdalenas, devolví la luz a los ciegos del cuerpo y del espíritu, inundé de fé y de esperanza los corazones, abrí un nuevo camino a los espíritus estacionados, y finalmente, regué la tierra con mi sangre y os entregue mi cuerpo, en prueba de que estuve entre vosotros por amor, para darme todo a quienes mucho amo. 06-160.26 Ahora, como en aquel tiempo, vengo a darme en espíritu a la humanidad, a salvaros haciéndoos útiles, porque la semilla que os he traído para que la sembréis, es la semilla de la utilidad que hará que dejéis de ser estériles de espíritu y parásitos de la vida. 06-160.27 ¿Tardaréis aún en practicar? Si, mis hijos, pero lo que para vosotros son años y siglos, para Mí son instantes. Yo me sirvo del tiempo para que madure en las mentes, en los corazones y en los espíritus el fruto del amor. 06-160.28 Este es el tiempo en que la luz divina brillará en plenitud en mis seguidores, los cuales manifestarán los dones del espíritu, demostrando que no necesitan de los bienes terrenales ni de las ciencias materiales para hacer la caridad y obrar prodigios. Ellos curarán en mi nombre, sanarán a los enfermos desahuciados, convertirán el agua en bálsamo y levantarán de su lecho a los muertos. Su oración tendrá la potestad de aplacar los vientos, de apaciguar los elementos y combatir las epidemias y las malas influencias. 06-160.29 Los poseídos se libertarán de sus obsesiones, de sus perseguidores y opresores, ante la palabra, la oración y la potestad de mis nuevos discípulos. 06-160.30 Mas en verdad os digo que, cuando vea a mi pueblo preparado, le haré conocer la hora en que deberá levantarse a la lucha de la luz contra la tiniebla. Y si sois desconocidos, pensad con serenidad que no es la primera vez que el hombre repudia mi semilla. Desde los primeros tiempos, el hombre ha cortado ramas al Arbol, para plantarlas según ha sido su voluntad, desconociendo después cuál fué su origen, y Yo quiero que sepáis que en esencia ese árbol soy Yo, en mi Obra sobre la cual el hombre no debe ejercer ninguna influencia, sino recibir tan solo sus beneficios y propagar su simiente. 06-160.31 La lucha del bien contra el mal, existe no tan sólo en vuestro mundo, también la podéis encontrar en el valle espiritual, hay grandes batallas y su influencia llega hasta vosotros, traduciéndose en guerras. No permitáis que el mundo espiritual que os ha venido protegiendo, pueda ser reemplazado por seres de escasa luz; velad por vuestros pasos e invocad constantemente la paz para este mundo en que habitáis. 06-160.32 Orad y trabajad. Espiritualizáos, para que podáis vencer en todas las pruebas. Recordad las lecciones que os dió aquel pueblo llamado Israel que supo levantarse al llamado de su Señor. Fue llevado al desierto, para aprender una gran lección, conoció allí la Ley, aprendió a comunicarse con su Padre, dejó que despertaran los dones espirituales; aprendió a obedecer los dictados divinos, a inspirarse en la Ley y a caminar unido, con armonía y fraternidad. 06-160.33 Aquella obediencia lo libró de peligros y de tropiezos; su unión lo hizo fuerte delante de sus adversarios; su orden, le hizo llevadera y muchas veces feliz, su travesía; su perseverancia y su fe lo llevaron a alcanzar la victoria y a lograr ver el cumplimiento de la promesa divina. Cuando los hombres de este tiempo repasan la historia de aquel pueblo, se maravillan de tanta fe de aquellos hombres y se asombran de tantos prodigios que en su camino sembró el Señor y cuando escuchó que vuestro pecho suspira ante aquella fe y espiritualidad, os digo que en el hombre está el que aquellos prodigios retornen. Cuando les contemple preparados, Yo me manifestaré en ellos. 06-160.34 Ahora os corresponde a todos los que ya estéis preparados y despiertos, el anunciar la liberación del mundo. Recordad que Elías, el prometido para este tiempo, lo está preparando todo para rescatar del domino del Faraón a las naciones de la Tierra, esclavizadas por el materialismo, como en aquel tiempo lo hiciera Moisés en Egipto con las tribus de Israel. 06-160.35 Decid a vuestros hermanos, que ya se manifestó Elías por el entendimiento humano, que su presencia ha sido en espíritu, y que seguirá iluminando el camino a todos los pueblos que en adelante lleguen. 06-160.36 Vuestro Pastor tiene por misión restituir a todas las criaturas a su verdadero sendero, ya sea éste de orden espiritual, moral o material, por lo cual os digo que serán bienaventuradas las naciones que reciban el llamado de su Señor, a través de Elías, porque ellas quedarán unidas por la Ley de justicia y de amor, la cual les traerá la paz como fruto de su comprensión y de su fraternidad. Así unidas, serán llevadas al campo de la lucha donde combatirán contra la maldad, el materialismo y la mentira. En esa lucha, verán los hombres de este tiempo los nuevos milagros y entenderán el sentido espiritual de la vida, aquel que les habla de inmortalidad y de paz. Dejarán de matarse entre sí, reconociendo que lo que deben destruir es su ignorancia, su egoísmo y las pasiones insanas, de las cuales han provenido sus tropiezos y miserias, tanto materiales como espirituales. 06-160.37 ¿De dónde proviene la idolatría y el fanatismo religioso, sino de la ignorancia de las leyes que rigen el espíritu? ¿Cuál es la causa de las guerras que siembran la confusión entre los pueblos, destruyendo a sus hombres, sino la codicia desmedida o el odio irrefrenable? 06-160.38 Cocluíd entendiendo que el combate final no será de hermanos en contra de sus propios hermanos, sino del bien en contra del mal. Yo pondré mi espada en la diestra del hombre, para que se venza a sí mismo y llegue a las puertas de la Tierra de Promisión; más no esperéis que esa Tierra sea un determinado país que recibáis como heredad, porque esta nueva Tierra Prometida, la encontraréis dentro de vuestro espíritu, en medio de la paz; contemplaréis la transformación de vuestro mundo, antes incierto, hostil y miserable, en una tierra pródiga y acogedora. Viviréis una existencia donde haya espiritualidad, justicia y amor, ésto traerá a los hombres progreso, como resultado de haberse alimentado del verdadero saber. La vida humana será más elevada y al manifestarse mi Espíritu entre los hombres preparados del futuro, vendrán un tiempo de revelaciones en todos los órdenes y se verán cumplidos los prodigios y las maravillas, los cuales os profetizaron las generaciones pasadas. 06-160.39 Cuando el mundo alcance su nueva liberación y guiado por la luz de Elías, penetre en esa vida justa y buena, tendréis aquí en la Tierra un reflejo de la vida espiritual, que os aguarda más allá de esta vida para gozar eternamente de la paz y de la luz de vuestro Padre, mas si os preguntáis ¿Cómo se llegarán a unir todas las naciones en un solo pueblo, como lo estaban aquellas tribus que integraron el pueblo de Israel? Yo os digo: No temáis, porque una vez llevadas todas al desierto, las unirán las pruebas, y cuando ésto sea, un nuevo maná descenderá del cielo a cada uno de los corazones necesitados. 06-160.40 Gozad con mi presencia, pueblo amado, haced fiesta en vuestro corazón, vibrad de alegría, porque al fín habéis visto llegar este día del Señor.Temíais que llegara este día porque aún pensábais como los antiguos, creíais que el corazón de vuestro Padre era vengativo, que guardaba rencor por las ofensas recibidas y que por lo tanto traería preparada la hoz, el látigo y el cáliz de amargura, para ejercer una venganza sobre los que tanto y tan repetidas veces lo habían ofendido; pero grande ha sido vuestra sorpresa al comprobar que en el Espíritu de Dios no puede existir la ira, ni el furor, ni el aborrecimiento, y que si el mundo solloza y se lamenta como nunca, no se debe a que su Padre le haya dado a comer ese fruto, ni a beber de ese cáliz, sino que se debe a que es la cosecha que por sus obras va recogiendo la humanidad. 06-160.41 Ciertamente que todas las calamidades que se han desatado en este tiempo os fueron anunciadas; mas no por haberos sido anunciadas, penséis que os las trajo vuestro Señor como un castigo; todo lo contrario, en todos los tiempos Yo os he prevenido en contra del mal, en contra de las tentaciones y os he ayudado a levantar de vuestras caídas; además he puesto a vuestro alcance todos los medios que os son necesarios para que podáis salvaros; pero también debéis reconocer que siempre habéis sido sordos e incrédulos a mis llamados. 06-160.42 Hoy mismo os estoy diciendo: tomad mi Obra como si fuese un arca y penetrad en ella para que seáis salvos de las tempestades que se avecinan; pero veréis cómo muchos no van a querer dar cédito a mi aviso, y no se van a preparar; y cuando la prueba llegue y los azotes, entonces empezarán a decir que me he vengado en ellos y que les he castigado. 06-160.43 Oid mi palabra, oh pueblo, y saboread su dulzura; abrid vuestro corazón y sentiréis la visita de vuestro Padre. Confesáos espiritualmente delante de Mí, y sentiréis una paz que os hará desear no perderla ya nunca más. 06-160.44 ¿Cómo es posible que me estuviéseis esperando, si estábais llenos de violencia y si mi venida os a causado terror en lugar de una infinita alegría? Vuelvo a deciros que de Mí nada debéis temer, en cambio, de vosotros mismos, todos los males os pueden llegar. Cuidáos entonces, de la restitución que os podéis acarrear a causa de vuestras faltas. 06-160.45 Celoso si soy, inexorable, pero justo, recto y puro. Si de Mi brotásteis limpios, creo que es justo que en esa misma forma debéis de retornar. Os he enseñado que lo manchado no puede llegar a Mí, antes debe de purificarse y eso es lo que está aconteciendo en el mundo en este tiempo. 06-160.46 En Jesús, el mundo miró a su Dios humanizado, de él sólo recibieron los hombres lecciones de amor, enseñanzas de infinita sabiduría, pruebas de justicia perfecta, pero nunca una palabra de violencia, un acto o una demostración de rencor; en cambio, mirad cómo fue ofendido y escarnecido, El tenía potestad y todo el poder en su mano, cual no lo tiene el mundo entero, pero era menester que el mundo conociese a su Padre en su verdadera esencia, justicia y caridad. 06-160.47 En Jesús, el mundo vió a un Padre que todo lo da por sus hijos, sin pedir en cambio, nada para él. Un Padre que perdona con infinito amor las peores ofensas, sin ejercer nunca venganza, y un Padre que, antes de quitarle la vida a los hijos que le ofenden, les perdona, trazando con su sangre el camino de su redención espiritual. 06-160.48 ¿Cómo había de ser posible que en este tiempo en que me manifiesto a los hombres en espíritu, viniese Yo a borrar de sus corazones el concepto que tienen del Padre amoroso y justo, que de Mí se han formado a través de su vida en la Tierra? 06-160.49 Debéis de prepararos, porque traigo justicia para todos. Prepararos, porque la majestad con la que me presento no debe causaros miedo en vuestro corazón, sino que debe ser motivo de gozo y de alegría. 06-160.50 Velad y orad, para que en la batalla que se aproxima, podáis estar a mi lado. 06-160.51 Contemplad cómo mi luz viene a rasgar las tinieblas de vuestro mundo. Ciertamente que Yo vengo a combatir a los hombres; pero solamente para borrar todo lo malo que en sus corazones alienta. Yo pondré la luz y la fuerza de mi amor en los que fielmente me sigan y entonces éstos dirán: Vamos a buscar al dragón que nos acecha, a la bestia que nos induce a pecar y a ofender al Señor. La buscarán en los mares, en el desierto, en los montes y en las selvas, en lo invisible y no la hallarán, porque ella vive en el corazón de los hombres, él es el que la ha engendrado y ahí ha crecido, hasta llegar a dominar la Tierra. 06-160.52 Cuando los reflejos de mi espada de luz hieran el corazón de cada hombre, la fuerza que procede del mal se irá debilitando hasta morir, entonces diréis: "Señor, con la fuerza divina de vuestra caridad he vencido al dragón, aquel que yo creía que acechaba desde lo invisible, sin llegar a pensar que lo llevaba dentro del corazón. 06-160.53 Cuando la sabiduría brille en todos los hombres, ¿Quién se atreverá a tornar el bien en mal? ¿Quién dará lo eterno por lo pasajero? Nadie, en verdad os digo, porque todos seréis fuertes en la sabiduría divina. 06-160.54 El pecado procede de la ignorancia y de la debilidad. 06-160.55 Por eso os estoy invitando a que penetréis a mi cátedra divina, para que seáis verdaderamente hijos de la luz. 06-160.56 Una nueva era se ha abierto ante la humanidad; mientras el mundo duerme sin darse cuenta de la luz que le está iluminando, en lo espiritual hay gozo y fiesta. Sobre todo espíritu y sobre toda carne, se ha derramado mi Espíritu en este tiempo. 06-160.57 Está diseminada la nueva simiente de Abraham y es menester reunirla para darle mi nueva lección espiritual. No han bastado las guerras, la destrucción, el caos y la muerte, para hacer comprender a la humanidad que mi justicia ha descendido a hacerle un llamado al camino de mi Ley. Los emisarios que he enviado duermen, y en el mundo sólo van en pos de comodidades, bienestar y posesiones terrestres; el ideal de eternidad espiritual lo han escondido. La voz de la conciencia les ha hablado y su grito se ha perdido en el materialismo de la mente y del corazón humano. Yo he dejado que todo el dolor, la amargura, el odio y la impiedad se desborden, pero al mismo tiempo he recordado a los hombres mi Ley de amor y de justicia, haciéndoles reconocer que en un tiempo como éste estaba pronosticada mi venida. 06-160.58 Un humilde rincón de la Tierra fue elegido por Mí para mi manifestación; hombres y mujeres humildes fueron escogidos en este tiempo para que me sirviesen de medio para mi comunicación y tuvieran la dicha de ser los que escucharan por primera vez mis divinas palabras en este Tercer Tiempo. Pacientemente y en virtud de la esencia de esta palabra y de los prodigios que he hecho entre mis hijos, aquel primer grupo se convirtió en multitud y más tarde en un pueblo. 06-160.59 Ha luchado mi palabra por apartar a estos corazones de las complicaciones materiales, del egoísmo y de la hipocresía, también en alejarlo de los vicios y de la ignorancia, esa es la única cruz que sobre sus hombros he posado; pero esos son los primeros pasos. He dicho a este pueblo, que llegará el día en que con su mirada, con su palabra o con su pensamiento, lleve a cabo obras sorprendentes. ¿Cuándo serán estos acontecimientos? Cuándo haya espiritualidad entre vosotros. 06-160.60 Los pensamientos unificados de una multitud serán capaces de abatir las malas influencias y derribar a los ídolos de sus pedestales. 06-160.61 Hoy todavía os sentís estremecer bajo la influencia de la guerra, ante la furia de los elementos y teméis al juicio de los hombres. Es que aún os sentís pequeños y torpes por la falta de desarrollo de vuestros dones. 06-160.62 Bienaventurado el que se prepare porque estando dentro de esta batalla, será el soldado fuerte que al final salga victorioso. ¿Cuáles creéis que son las fuerzas que van a contener? Me contestáis con razonamientos humanos, Yo os digo que serán las fuerzas del bien y del mal las que han de enfrentarse en la lucha decisiva. ¿Cuál de esas fuerzas creéis que vencerá? Me decís: Indudablemente la fuerza del bien, Maestro. Y en verdad el bien vencerá en vosotros al mal, cuando os améis los unos a los otros. 06-160.63 Os enseñé en aquel tiempo a vencer las tentaciones del mundo y a la muerte, haciendo que el amor y la verdad salieran triunfantes. Ahora quiero que me imitéis, que arrojéis de vuestro corazón las pasiones, para que ahí, en vuestro interior, se aloje la paz del Espíritu Divino y me invitéis a tener en vosotros mi santuario. Mas cuando hayáis vencido el mal, os sorprenderéis al comprender que la tentación la habíais formado con vuestras pasiones, tendencias, debilidades y pecados y que cuando las vencísteis, dísteis muerte en vosotros a aquella influencia dominante. 06-160.64 Haced méritos para alcanzar la paz, pueblo, mas no me pidáis esa paz, sin antes haber luchado para merecerla. Los tiempos han pasado, vuestro espíritu ha crecido y él tendrá que labrarse cuanto anhele y necesite. Su niñez, aquella edad en que el Padre tenía que proveer de todo a sus pequeños, ha pasado. 06-160.65 Voy a probar a la humanidad que sus problemas no se resolverán por la fuerza y que mientras haga uso de armas destructoras y homicidas, por terribles y fuertes que ellas parezcan, éstas no serán capaces de hacer la paz entre los hombres; al contrario, traerán como consecuencia mayores odios y deseos de venganza. Sólo la conciencia, la razón y los sentimientos de caridad podrán ser los cimientos sobre los cuales se asiente la era de paz, mas para que esa luz brille en el interior de los hombres, es menester que antes beban hasta la última gota del cáliz de amargura. 06-160.66 No | ||||||