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TOMO 7 |
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ENSEÑANZA
No. 175 07-175.01
La luz de mi espíritu ha venido a revelaros todos los dones que existen en
vuestro ser, todo lo que desde vuestro origen habéis llevado con vosotros
sin presentirlo. Os he hecho saber que ya es tiempo de que os conozcáis
verdaderamente, de que os encontréis a vosotros mismos y sepáis cuál es
vuestra heredad, para que seáis grandes de espíritu. 07-175.02
De tiempo en tiempo os he hecho revelaciones; primero fue la ley, más tarde
mi doctrina y finalmente el conocimiento pleno de vuestra misión espiritual.
07-175.03
Decís que Yo he estado tres veces con los hombres, mas lo cierto es que
siempre he estado con vosotros; Yo soy aquel Padre que en el Primer Tiempo
reveló su ley de justicia a la humanidad, que en el Segundo hizo encarnar su
Verbo en Jesús, su Hijo, y que ahora se manifiesta espiritualmente al mundo,
y os he dado con ello una parábola divina a través de las eras, cuyo
sentido os habla de vuestra evolución espiritual y os hace saber que quien
os ha hablado a través de los tiempos ha sido un solo Dios, un solo Espíritu
y un solo Padre. 07-175.04
¿Me preguntáis qué pretendo al manifestarme espiritualmente a la humanidad
de este tiempo? Yo os contesto, que lo que busco es vuestro despertar a la
luz, vuestra espiritualidad y vuestra unificación, ya que en todos los
tiempos habéis estado divididos, porque mientras unos han buscado los
tesoros del espíritu, otros se han consagrado a amar las riquezas del mundo.
Espiritualismo y materialismo en pugna constante, espiritualistas y
materialistas que nunca han podido entenderse entre sí. 07-175.05
Recordad que Israel estando en espera del Mesías, cuando lo tuvo frente a
sus ojos se dividió en creyentes y en negadores de mi verdad. La explicación
es sencilla: creyeron los que me esperaban con el espíritu y me negaron los
que me esperaban con los sentidos de la materia. 07-175.06.
Nuevamente esas dos fuerzas habrán de enfrentarse, hasta que de esa lucha
surja la verdad. La lucha será enconada porque a medida que los tiempos
pasan, los hombres aman más lo terrenal, en virtud de que su ciencia y sus
descubrimientos los hacen sentirse en un reino propio, en un mundo creado por
ellos. 07-175.07
Los hombres de ahora han extendido sus dominios, señorean y cruzan toda la
tierra; ya no hay continentes, tierras, ni mares ignorados; han trazado
caminos por tierra, por mar, por aire, y no conformes con lo que en su
planeta poseen como heredad, sondean y escrutan el firmamento en busca de
mayores dominios. 07-175.08
Yo bendigo en mis hijos el anhelo de saber y me es infinitamente grata su
ambición de ser sabios, grandes y fuertes; mas lo que no aprueba mi
justicia, es la vanidad en que muchas veces fincan sus ambiciones o la
finalidad egoísta que en ocasiones persiguen. 07-175.09
Yo no vengo a impedir que los hombres aumenten sus conocimientos, ni vengo a
ocultarles la luz de la ciencia. Cuando deposité en la tierra la semilla
humana y le ordené crecer y multiplicarse, también le dije que enseñoreara
la tierra, es decir, que el hombre fuera entre todas las criaturas que habían
de rodearle, el ser consciente, conocedor de las leyes humanas y de justicia
divina y cultivador de virtudes, en torno al cual girasen armoniosamente
todos los seres y los elementos. 07-175.10
¡Cuán lejos de la armonía ha vivido el hombre desde que inició su tránsito
sobre la tierra! De ello dan prueba sus incesantes tropiezos, el inagotable cáliz
de sufrimientos que ha padecido, su falta de paz. 07-175.11
Os estoy dando la nueva lección, que será para todos los hombres. No todos
han orado esperando mi llegada, pero el dolor les ha mantenido alerta y les
ha preparado para recibirme. La humanidad ya tiene la experiencia que desde
el Segundo Tiempo le dejó el pueblo de Israel, para que nadie intente
desafiar a la divina justicia. ¿Acaso no sabéis que a los pobres de espíritu
que anhelaban la venida del Señor para recibir de Él la luz de la esperanza
y del saber, les fueron dados los dones de la profecía, de la ciencia divina
y del poder espiritual? Si me preguntáis por el paradero de aquellos espíritus,
os diré que están habitando moradas donde todo lo que existe de grande en
este planeta, es ante ellos como simple polvo de la tierra. Mas si me preguntáis
qué fue de los que nada aceptaron de mi reino porque les pareció pobre mi
palabra y mis promesas, os diré que ellos son de los que encarnan y
reencarnarán hasta la completa evolución de su espíritu, porque pidieron
oro, poder y en justicia y para su restitución espiritual, les fue concedido
el mundo con sus mezquinas riquezas y su falso poder. Han sido tocados por la
justicia divina, pero nunca desechados del camino de salvación que lleva al
reino de verdad; por eso, ahora que os envío a raudales la luz de mi Espíritu,
a ellos les buscaré afanosamente para hacerles comprender que ya es
suficiente el tiempo de prueba que les fue asignado, haciéndoles comprender
que éste es el Tercer Tiempo, precisamente aquél en el que se consuman los
tiempos, de los que hablé al referirme al juicio del pueblo judío. 07-175.12
Todos tenéis una cita Conmigo y os habréis de reunir para escucharme,
porque todos tendréis que oírme. 07-175.13
Todo será puesto en la balanza de mi justicia, donde serán pesadas todas
las obras que estén sin juzgar. Mi presencia y mi poder se harán sentir
cual nunca se habían manifestado, porque después del caos, todo tenderá a
volver a su cauce. 07-175.14
¡Orad y velad continuamente para que no seáis sorprendidos, oh pueblo; mas
de cierto os digo, que si velaseis y oraseis por el mundo, habrá un manto
invisible que os protegerá, porque supisteis amar a vuestros hermanos y
sentir como propio su dolor! 07-175.15
Os repito que voy a hacer sentir mi presencia, mi poder y mi justicia. Si he
permitido que el hombre en su maldad profane cuanto de sagrado existe en la
vida, voy a ponerle límite a su maldad; si lo he dejado caminar por la senda
de su libre albedrío, voy a probarle que todo en él tiene un hasta aquí;
si lo he dejado colmar sus ambiciones de poderío y de grandeza en el mundo,
voy a detenerle en el camino, a hacerle mirar su obra a través de su
conciencia, para que pueda responder a mis preguntas. 07-175.16
He permitido que el dolor, la destrucción y la muerte se dejen sentir en
vuestra vida, para que esos frutos tan amargos os hagan comprender la clase
de árbol que cultivasteis; mas también Yo haré que el dolor desaparezca y
deje que el espíritu descanse y medite, porque de él tendrá que surgir el
himno de amor a su Creador. Dicho está y también escrito, que ese día
llegará, cuando los hombres hayan ataviado su espíritu con la vestidura
blanca de la elevación, cuando se amen los unos a los otros. 07-175.17
Todos serán salvos, todos serán perdonados, todos serán consolados. ¿Dónde
está la muerte, dónde la condena eterna y el infierno sin fin? 07-175.18
Yo no creé la muerte ni el infierno, porque al concebir mi Espíritu la idea
de la creación, sólo sentía amor y de mi seno sólo brotó vida; si la
muerte y el infierno existiesen, entonces tendrían que ser obras humanas,
por pequeñas; y ya sabéis que nada de lo humano es eterno. 07-175.19
En verdad os digo, que en los instantes en que mi palabra se escucha a través
del portavoz, no sólo el espíritu de este pueblo se estremece, sino todos
aquellos seres que en el valle espiritual también necesitan de la luz
divina. 07-175.20
No llega a ellos el sonido de la palabra humana, pero sí la esencia y la
inspiración de mis mensajes, porque mi voz es universal y su eco alcanza a
todos los mundos y moradas donde habite un hijo de Dios. 07-175.21
Yo envío a cada mundo un rayo de mi luz; a vosotros os he hecho llegar esta
luz en forma de palabra humana, a otras mansiones les llega por medio de
inspiración. 07-175.22
En la luz de ese rayo divino se irán uniendo todos los espíritus, haciendo
de él una escala que les conduzca hacia el reino espiritual prometido a
todos los que sois partícula espiritual de mi Divinidad. 07-175.23
Imaginaos el regocijo de todos aquellos seres que en la tierra tuvieron vínculos
materiales con vosotros y que hoy habitan el más allá de vuestro mundo,
cuando saben que la voz que ellos escuchan, también la oyen en la tierra.
Ellos no se han alejado de vosotros, no os olvidan, ni dejan de rogar por los
que se quedaron unos instantes más en el valle terrenal. Su caricia y sus
bendiciones son continuamente sobre vosotros. 07-175.24
Allí habitan los que fueron vuestros padres, hijos, hermanos, esposos,
amigos o benefactores, los que en espíritu son simplemente hermanos
vuestros, pero su amor por vosotros es el mismo o aún mayor, así como su
potestad para ayudaros y protegeros. 07-175.25
Orad por ellos, pueblo, no vayáis, a dejar de amarles y recordadles, porque
vuestro recuerdo y vuestras oraciones son un dulce consuelo en su lucha.
Nunca los imaginéis turbados o habitando entre tinieblas, porque sería
tanto como si vosotros os sintieseis capacitados para dictaminar un juicio y
una sentencia sobre ellos; y si aquí en la tierra los humanos suelen ser tan
imperfectos e injustos para juzgar las causas de sus semejantes, ¿Qué será
tratándose de juicios sobre algún espíritu? 07-175.26
Os digo nuevamente, que a vosotros sólo os toca ayudarles con vuestra oración
y con vuestras buenas obras en el mundo. 07-175.27
No sintáis la necesidad de que ellos se manifiesten en alguna forma material
en vuestra vida, ya sea tomando un cerebro o de alguna otra manera, porque
negaríais la espiritualidad, que, os he enseñado. Tampoco tengáis
determinado día del año para invocarles, no; meditad en que lo espiritual
vive, fuera del tiempo material y por lo tanto, todo instante podrá ser
propicio para aproximaros a ellos a través de la oración espiritual. 07-175.28
Cuántos de esos seres a quienes muchas veces habéis imaginado sufriendo
turbaciones, son precisamente los que han luchado por acercaros a este camino
de luz que ellos no pudieron encontrar cuando estuvieron en la tierra. No
lloréis entonces por ellos y mucho menos tengáis luto porque partieron al
valle espiritual; no han muerto, simplemente se adelantaron unos instantes al
momento en que vosotros habréis de partir; así fue dispuesto por Mí, para
que os preparasen el camino. 07-175.29
Pueblo: ¿Creéis que sea necesario que os diga, que nada tenéis que hacer
en los cementerios y que las lágrimas que sobre las tumbas derraméis, son
las lágrimas de la ignorancia, de la materialidad y el fanatismo? 07-175.30
El espíritu del que lloráis, vive y os obstináis en darle por muerto en
aquel cuerpo que desapareció bajo la tierra. Les dais por perdidos, mientras
que ellos, llenos de amor os están esperando para daros testimonio de la
verdad y de la vida. Les creéis lejanos o insensibles y sordos ante vuestras
luchas y penalidades y no sabéis cuántos pedruscos van apartando de vuestro
paso y de cuántos riesgos os van librando. 07-175.31
La ignorancia os obliga a ser ingratos y hasta crueles con vosotros mismos y
con los demás, aunque debo deciros: ¿Quién puede ser ignorante después de
haber escuchado alguna de mis cátedras? 07-175.32
Mi palabra es el rayo de luz que ha de envolveros a todos para que quedéis
fundidos en el fuego de mi amor; si después de oírla, la creéis y la ponéis
en práctica, quedaréis desde ese instante unidos a todos los que me aman,
me creen y glorifican. 07-175.33
Os he dicho en mis enseñanzas, que la vida es la vía dolorosa del espíritu
y el término de su existencia en la tierra es su calvario, para que procuréis
imitarme, poniendo, en práctica mis ejemplos. 07-175.34
Dichosos los espíritus que saben llegar con fe y virtud hasta la cima,
porque en el instante de desprenderse de la materia, experimentan la caricia
del Padre como premio a su fortaleza y a su amor. Esos son los que penetran
sin tropiezo en la eternidad. 07-175.35
Mi palabra en este tiempo ayudará a los hombres a comprender el sentido de
mi ley y mi doctrina. El cumplimiento que a ellos dé la humanidad, le
proporcionará la felicidad, felicidad del corazón y paz del espíritu,
porque la dicha perfecta sólo la encontrará el espíritu en la morada a que
él pertenece. ¡Cuántas oportunidades tenéis de ser buenos y útiles a
Vuestros semejantes! Cada hogar es un campo propicio para sembrar mi semilla;
cada ciudad y cada pueblo son como tierra sedienta de caridad y amor y Yo
vengo a convertiros en sembradores para que reguéis de amor y consuelo el
mundo y lo sembréis de paz. 07-175.36
Obras, palabras, oraciones, son los medios que debéis y podréis emplear
para cumplir con la misión de servir y amar a Vuestros hermanos. 07-175.37
Os he enseñado la oración perfecta, la que es verdadero idioma del espíritu,
la que pone al hombre en comunicación directa conmigo. 07-175.38
Os he dado el don de la palabra que es expresión de la luz que hay en el espíritu
y del amor que atesora el corazón. 07-175.39
Pueblo que me escucháis: No digáis que os estoy pidiendo demasiado, cuando
Yo sé mejor que vosotros mismos de lo que sois capaces. Hoy os sentís débiles,
torpes, impotentes e indignos, porque examináis vuestro interior y descubrís
muchas flaquezas, muchas necesidades que no os dejan sentir el dolor ajeno,
pero primero os voy a sanar, a haceros sentir mi paz, a fortalecer vuestro
corazón, a limpiar vuestro camino, y entonces no sentiréis timidez ni tendréis
dudas, ni os sentiréis incapaces. 07-175.40
Por eso os he dejado un tiempo escuchándome, fortaleciéndoos poco a poco en
mi palabra, sin enviaros aún a las comarcas a cumplir vuestra misión; mas
cuando vuestro espíritu se encuentre saturado de mi esencia, no esperará
pruebas ni señales para levantarse, porque sabrá recibir por inspiración
cuanto deba hacer. 07-175.41
Orad, pueblo y mientras oráis, Yo derramaré mi paz en todos los pueblos de
la tierra, bendeciré Vuestros hogares e iluminaré Vuestros caminos. 07-175.42
Os daré una prueba de que es verdad cuanto os he prometido. ¿Qué prueba
será esa? La que veáis realizarse en vuestra vida algo que hace tiempo estáis
esperando, algo que para algunos es imposible obtener. A unos les llegará
pronto lo ofrecido por Mí; a otros les haré esperar; mas en verdad os digo,
que no habrá uno que no reciba mi prueba de amor. Cuando esa, gracia llegue
a cada uno de vosotros, recordaréis mi palabra y aumentará vuestra fe. 07-175.43
No desesperéis, no derraméis vuestro llanto, sabed esperar esa hora
practicando mi enseñanza, orando y velando. 07-175.44
¿Veis cómo en estos instantes en que eleváis vuestro espíritu, os olvidáis
de vuestras penas y os llenáis de mi paz? Procurad estar siempre delante de
Mí, practicad mí doctrina y veréis prevalecer mi paz y mi luz sobre
vuestras vicisitudes y trabajos. 07-175.45
Comprended que vuestras penas no son inútiles, que tenéis la misión de
templaros espiritual y corporalmente para que podáis formar parte del número
de mis sembradores. 07-175.46
Los que van a llevar consuelo a los hombres, los que van a levantar a los que
han caído, los que van a dar fuerzas a los débiles, tienen que estar
iluminados por la luz de la experiencia y tienen que estar fortalecidos en la
lucha y en las pruebas. Que no les amedrente ningún cuadro de dolor, que no
tiemblen ante la desgracia de un semejante, que no huyan del dolor cuando las
manos de sus hermanos se tiendan hacia ellos en demanda de caridad. 07-175.47
Allí, entre los que se han endurecido en el vicio y en el dolor, vais a ver
surgir a muchos hacia la luz, buscando la regeneración y la espiritualidad;
mas para que esa inspiración llegue a ellos, tenéis que depositar en su
corazón una verdadera prueba de fraternidad, una acción que sea el rayo de
luz que ilumine las tinieblas de aquel ser. 07-175.48
Comprended entonces, que el dolor que os ha acompañado en muchas formas, ha
sido el cincel que interiormente ha estado modelando a vuestro espíritu para
el desempeño de una delicada misión. 07-175.49
La lección que en este Tercer Tiempo he venido a daros, es un nuevo
testamento que quedará unido a los de los tiempos pasados, porque los tres
forman una sola revelación. 07-175.50
Mi luz iluminará el entendimiento de los hombres destinados a unir en un
solo libro todas mis enseñanzas. 07-175.51
Mis siervos espirituales guiarán la mano de mis elegidos para que en ese
libro no exista mancha alguna. 07-175.52
Las diferencias que entre este pueblo han existido, sus discusiones y su
desunión, desaparecerán cuando os profundicéis en el análisis de ese
libro y lleguéis a comprender la verdad de mi obra. 07-175.53
Hoy no os dais cuenta aún de las consecuencias que vuestra desunión, va a
ocasionaros, pero en verdad os digo que mañana vais a llorar a causa de
ello. ¡Cuántas veces os he pedido la unificación de pensamientos, de prácticas,
de espíritus; otras tantas han sido las que habéis desoído mi divino
consejo! 07-175.54
Os he inspirado para que forméis un pueblo, dándoos el nombre de el nuevo
Israel; os he dado misiones y cargos diversos, para que en vuestra jornada y
en vuestras luchas contéis con todos los elementos necesarios, como aconteció
en Israel en el Primer Tiempo, cuando cruzó por el desierto en pos de la
"tierra prometida" mas no habéis tratado de comprender hasta ahora
mis mandatos, ni habéis querido observar el ejemplo de unión que aquel
pueblo dejó escrito, ejemplo imborrable porque fueron su armonía y su unión
las que lo hicieron vencer las vicisitudes que en su camino encontró. 07-175.55
Una nueva "tierra de promisión" os espera a vosotros, pero aún os
encontráis distantes de ella. Vais cruzando ya el extenso desierto,
dejasteis atrás la esclavitud del Faraón y ya recibisteis la ley; sin
embargo no habéis abandonado por completo la idolatría y sin daros cuenta
adoráis al "becerro de oro". 07-175.56
Tendrán que llegar hasta vosotros las pruebas, los obstáculos y las
persecuciones para que despertéis de vuestro sueño. Entonces si estaréis
dispuestos para cumplir mis mandatos y seréis celosos para velar por la obra
que os he revelado, como en aquel tiempo los israelitas construyeron el
tabernáculo y el arca para guardar la ley, porque las pruebas les habían
despertado a la luz. 07-175.57
Ahora vuestro espíritu será vuestro tabernáculo y vuestra arca la
conciencia. Allí estará mi ley iluminando la senda del pueblo del Señor. 07-175.58
No ha surgido en este tiempo un hombre que, imitando a Moisés, camine
delante de este pueblo, alentando con prodigios su fe, pero con un poco de
preparación podríais sentir la presencia espiritual de Elías, que es quien
os guía, os alienta e inspira en esta jornada. 07-175.59
Están llorando las multitudes que me escuchan. Sólo Yo sé el porqué de
sus quejas, sólo Yo conozco todos los obstáculos y dificultades que a su
paso han encontrado y que les van deteniendo. 07-175.60
Perseverad, multitudes, sedme fieles y veréis abatidos los obstáculos. Orad
y trabajad cada vez con mayor verdad, pureza y perfección, para que en el
desempeño de vuestra misión encontréis el consuelo y la fuerza necesaria
para sobrellevar las vicisitudes de la vida. Sí así camináis, cuando menos
penséis miraréis despejado el sendero y desaparecidos los tropiezos. 07-175.6l
Vosotros sois mis campos donde por ahora crece juntamente el trigo y la cizaña.
No es aún la hora de segar; pero cuando llegue, serán juzgadas las obras de
cada uno de vosotros; entonces dejaré en la tierra a los buenos discípulos
y levantaré de este mundo a quienes no hayan dado frutos de unificación y
espiritualidad. 07-175.62
Velad y tened en cuenta mi palabra; no por haber recibido de Mí cargos y
misiones muy grandes, os confiéis, creyendo que mi justicia nunca puede
llegar hasta vosotros. Recordad a David y a Salomón, quienes habiendo sido
grandes delante de su pueblo; se durmieron en su grandeza, faltaron a la ley
y vieron llegar sobre ellos mi divina justicia, inexorable y sabia, cuando
creían que por ser tan amados del Padre, jamás serían tocados por Él. 07-175.63
Pensad, oh pueblo, en las generaciones nuevas. Pensad en Vuestros hijos como
lo hicieron los patriarcas, quienes prepararon a sus pueblos para que
supiesen recibir la llegada del Mesías. 07-175.64
Orad por los que vienen, Preparadles con caridad y amor el camino, comprended
que ellos tendrán que cumplir misiones aún más elevadas que las vuestras y
que será bueno que encuentren una huella de espiritualidad por donde
caminar. 07-175.65
¿Cuál será esa huella? La de vuestra vida, la de vuestras obras. 07-175.66
Todo espíritu tiene una gran deuda con su Padre. Mi amor por vosotros y mi
justicia, os han ofrecido en la tierra esta nueva oportunidad de justificaros
delante de Mí, de restituir espiritualmente y de purificaros para que podáis
pasar a la siguiente morada. 07-175.67
¡Oh bendito Tercer Tiempo, eres el portador de todo cuanto el mundo necesita
para salvarse de su esclavitud! ¡Bienaventurados quienes aprovechen tu luz
porque ellos serán salvos!. 07-175.68
A lo largo de vuestra jornada espiritual Yo os he guiado, os he probado y
preparado para la revelación de este tiempo. No serán los hombres quienes
organicen al nuevo pueblo de Israel; seré Yo quien lo forme, lo depure, lo
eleve y lo envíe al mundo a cumplir su misión. Mientras este pueblo va
creciendo y se va preparando. Yo le voy limpiando los caminos, abriendo las
puertas y derribando los obstáculos para que pase. Así lo hice con Israel
cuando lo saqué de Egipto y lo llevé por el mar y por el desierto. 07-175.69
Este pueblo trae la misión de despertar espiritualmente a la humanidad; mas
cuando haya cumplido y los hombres se den cuenta del tiempo en que viven, veréis
surgir de su corazón un anhelo de luz y de su espíritu un ideal de elevación,
que conmoverá la vida humana hasta sus raíces y transformará al mundo. 07-175.70
La conciencia será escuchada y obedecida; los llamados del espíritu serán
entendidos; los anhelos espirituales serán tomados en cuenta y respetados y
en todas partes brillará el deseo ferviente de conocer a Dios, de sentirlo,
de acercarse a EI de sembrar su verdad. 07-175.71
Estas profecías habrán de cumplirse entre los hombres, cuando el hambre y
la sed espiritual les hayan llevado hasta los límites de su resistencia,
cuando, abatida su soberbia, se confiesen delante de su Señor; cuando
desciendan de sus tronos, de sus tribunas y de sus sítiales, desde donde han
tratado de ignorarme, desde dónde me han juzgado y negado y arrepentidos de
sus errores vuelvan sus ojos hacia Mí y me hablen como hijos a un Padre que
les ha estado esperando por siglos y siglos. 07-175.72
¡Hasta dónde se ha hundido el hombre en su materialismo, llegando a negar a
quien todo lo ha creado! ¿Cómo ha podido la mente humana ofuscarse a tal
grado? ¿Cómo ha podido vuestra ciencia negarme y profanar la vida y la
naturaleza, como lo ha hecho? 07-175.73
En cada obra que vuestra ciencia descubre, está mi presencia; en cada obra
se manifiesta mi ley y se deja escuchar mi voz. ¿Cómo es que estos hombres
no sienten, ni ven, ni escuchan? ¿Por Ventura es una prueba de adelanto y de
civilización el negar mi existencia, mi amor y mí justicia? No estáis
entonces más adelantados que los hombres primitivos, que supieron descubrir
en cada elemento y en cada maravilla de la naturaleza la obra de un ser
divino, superior, sabio, justo y poderoso, al que atribuyeron todo bien en
todo lo existente y por eso lo adoraron. 07-175.74
A través de una inteligencia naciente, trataban de comprender lo que sus
sentidos corporales recibían; ¿Qué culto perfecto podían ofrecerme? ¿Qué
comprensión podían tener de la verdad? Sin embargo, su asombro, su fe y su
culto eran recibidos por Mí como las primicias de un extenso campo que mi
Espíritu habría de cultivar a través de las eras. 07-175.75
Desde entonces hasta ahora, ¡Cuántas lecciones he dado a la humanidad! ¡Y
cuántas revelaciones le he hecho! Sin embargo, cuando esta humanidad ya
debiera haber alcanzado la cumbre de la comprensión y cuando su culto
debiera ser perfecto, es cuando su ciencia egoísta, soberbia e inhumana se
ha levantado para negarme y cuando los cultos que existen viven en el letargo
de la rutina y de las tradiciones. 07-175.76
Yo os di el don del libre albedrío y he respetado esa bendita libertad
concedida a mis hijos; pero también puse en vuestro ser la luz divina de la
conciencia, para que guiados por ella encaucéis Vuestros dones; y Yo os digo
que en la lucha del espíritu y la materia, ha sufrido el espíritu una
derrota, una caída dolorosa, que poco a poco lo ha ido alejando más y más
de la fuente de la verdad. 07-175.77
Mas su derrota no es definitiva, es pasajera, porque del fondo del abismo se
levantará cuando ya no pueda soportar su hambre, su sed, su desnudez y sus
tinieblas. Mas el dolor será su salvación, y oyendo la voz de su conciencia
se levantará fuerte y luminoso, ferviente e inspirado, tomando nuevamente
sus dones, pero ya no con aquella libertad de aplicarlos al bien o al mal,
sino consagrándolos tan sólo al cumplimiento de las leyes divinas, que es
el mejor culto que podéis ofrecer a vuestro Padre que tanto os ama. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 176 07-176.01
Sed fuertes ante las tentaciones del mundo y de la materia. Cuando os encontréis
ante los dolores de una prueba, recordad mis lecciones del Segundo Tiempo y
seguid mi ejemplo. 07-176.02
¿Me preguntáis cómo fue posible que a Jesús le tocasen las tentaciones
del mundo? A lo que Yo os contesto, que no fueron tentaciones bajas las que
tocaron el corazón de vuestro Maestro. 07-176.03
El cuerpo que tuve en el mundo fue humano y sensible, era el instrumento que
utilizó mi Espíritu para entregar mis lecciones a la humanidad. Sabía la
prueba que le esperaba porque mi Espíritu se lo revelaba y aquella materia
sufrió por el dolor que lo aguardaba. 07-176.04
Quise que aquel cuerpo os diese aquellas muestras de humanidad para que
quedaseis convencidos de que mi dolor fue real y mi sacrificio en cuanto
hombre, verdadero. 07-176.05
De no haber sido así, mi sacrificio no hubiese tenido mérito ante los
hombres. Por eso tres veces invocó Jesús la fuerza de mi Espíritu que era
quien le animaba, para vencer en la dura prueba. La primera vez fue en el
desierto, la segunda en el huerto de los olivos, la tercera en la cruz. 07-176.06
Menester fue hacerme hombre y entregaros mi cuerpo y sangre para que en ese
cuerpo hiciese mella el dolor que la humanidad le infiriese. Si hubiese
venido en Espíritu, ¿Qué sacrificio hubiera hecho por vosotros? ¿A qué
hubiese renunciado y qué dolor podríais haberme hecho sentir? 07-176.07
El Espíritu Divino es inmortal, el dolor no llega a Él, mas la carne es
sensible al dolor, es limitada en sus potencias, es mortal por naturaleza;
por eso elegí ese medio para manifestarme al mundo y ofrecerle mi sacrificio
verdadero, para enseñaros el camino de vuestra salvación. 07-176.08
Mientras seáis pecadores, tenedme presente en aquella pasión y recordad
aquella sangre, para que, arrepintiéndoos de vuestras faltas, os purifiquéis
y tratéis de imitarme en aquel ejemplo de amor infinito que os di. 07-176.09
Mientras seáis hombres, recordadme en aquella cruz, perdonando, bendiciendo
y sanando a mis verdugos, para que vosotros a lo largo de vuestro pesado
camino, también bendigáis a quienes os ofenden y hagáis todo el bien
posible a quienes os hubiesen causado algún mal. Quien obre en esa forma,
será mi discípulo y en verdad os digo, que su dolor será siempre breve,
porque Yo le haré sentir mi fuerza en los instantes de su prueba. 07-176.10
Muy pocos son los que anhelan enseñar a sus hermanos con los ejemplos del
Maestro. Lo mismo entre este pueblo que en la mayoría de las religiones, se
da la enseñanza con palabras que carecen de fuerza, porque les falta ser
confirmadas con obras y ejemplos de amor. 07-176.11
Ahora tenéis oportunidad de escuchar la explicación de mi doctrina, la que
irá puliendo vuestro corazón hasta dejarlo preparado para desempeñar la
misión que a vuestro espíritu he confiado. 07-176.12
No temáis seguir mis pasos porque a ninguno le exigiré que me iguale en mi
sacrificio: También debo deciros que sólo aquel cuerpo apuró el cáliz que
mi Espíritu le ofreció; otro hombre no lo hubiese apurado, porque mi cuerpo
tomó vida en la virtud y se fortaleció en la pureza de Aquélla que ofreció
su seno para concebirle: María. 07-176.13
Meditad, pueblo y aprovechad este bendito silencio en que penetráis al
escuchar mis enseñanzas. En verdad os digo, que en estos instantes de
recogimiento y espiritualidad, mi semilla germinará en vuestro corazón. 07-176.14
Alcanzáis en este día la unión y la paz dentro de vuestro corazón, para
presentaros ante Mí como un solo ser consciente del acto que va a presenciar
al oír mi palabra por medio de un portavoz. Y Yo recibo a vuestro espíritu.
Todo lo que me ofrecéis limpio y sencillo en vuestra oración y en vuestras
prácticas, lo tomo como el justo tributo de los hijos hacia su Padre
Celestial. 07-176.15
La más ferviente petición que hacéis, es la de que haya paz en este mundo,
que vuelva a los hombres la vida patriarcal de otros tiempos y Yo os digo que
esa paz volverá cuando vosotros, mis nuevos discípulos, hayáis puesto los
cimientos de un mundo nuevo, para lo cual os estoy preparando. 07-176.16
Cuando miréis en cada semejante un hermano, cuando hagáis desaparecer la
diferencia entre unos y otros y me améis en ellos, estaréis mirando los
albores de un nuevo tiempo. Y la vida será risueña para el hombre y Yo seré
reconocido y amado como Padre. 07-176.17
Mi palabra de este tiempo es la misma que os di en Jesús. Es la misma
corriente cristalina que bañó vuestro espíritu cuando me seguisteis por
las tierras de Palestina. Su esencia os es conocida, su sabor no lo podréis
confundir jamás, porque quedó impreso en vuestro espíritu su sello divino.
Y ahora, que he descendido para comunicarme por medio de estos hombres y
mujeres y oís la palabra que brota por sus labios, reconocéis que sólo
puede venir de Mí y me preguntáis por qué no elegí otra forma para hacer
llegar a la humanidad mi mensaje de este tiempo. 07-176.18
Me decís que no hay entre vosotros hombres de acrisolada virtud, capaces de
servirme. No está Moisés, ni los profetas del primer Tiempo, tampoco está
Pedro ni Juan, pero en verdad os digo, que en todos los tiempos he enviado
espíritus virtuosos y entre ellos están éstos que me han servido con
humildad; amadlos y ayudadlos, porque su cargo es muy grande. He conservado
su mente y corazón como una fuente limpia, y muchas veces ha sido el dolor
el mejor medio para purificarlos. Su vida es semejante a la de mis enviados
de otros tiempos. Yo los bendigo. ¡Bienaventurados los que así me han
seguido y han sentido toda la importancia del cargo que Yo les he dado! 07-176.19
Os invito a penetrar a mi reino, oh pueblo amado. Así estoy llamando a todas
las naciones de la tierra sin distinción alguna, mas sé que no todos me
escucharán. La humanidad ha apagado su lámpara y camina entre tinieblas,
pero ahí donde sólo se advierte confusión, surgirá un iluminado mío que
hará luz en derredor suyo, un guardián espiritual que vele y espere mi señal
para dar la voz de alerta que despierte y conmueva a sus hermanos. Dejad que
sea el amor de esos enviados semilla fructífera en vuestro corazón; no los
desconozcáis si se presentan ante vosotros con la pobreza material; oídlos
porque van en nombre mío a entregaros un poder que ahora no conocéis. Os
enseñarán la oración perfecta, os librarán de los lazos de materialismo
con que estáis atados, para daros la libertad espiritual y podáis elevaros
a Mí. 07-176.20
Vosotros que me oís, esperáis ansiosamente el cumplimiento de todas mis
palabras. Anheláis ver a la humanidad convertida en mi discípulo, me pedís
ser de aquellos a quienes Yo envié con difíciles misiones a otras tierras y
en verdad os digo que antes debéis prepararos, porque la lucha que os espera
será grande. Mas no todos los enviados de quienes os hablo, están entre
vosotros, ni todos habrán oído mi palabra a través de portavoces; muchos
de ellos hablarán intuitivamente, porque Yo los he preparado
espiritualmente, los he distribuido sabiamente, para hacer llegar mi luz a
todos vuestros hermanos. 07-176.21
¿Cómo podéis creer que mientras he descendido a vosotros, pudiese
descuidar a otras naciones, si todos sois mis hijos? ¿Creéis que alguien
está lejos o fuera de Mí, si mi Espíritu es universal y comprende todo lo
creado? Todo vive y se alimenta de Mí. Por eso mi rayo universal ha
descendido sobre todo el orbe y el espíritu ha recibido mi influencia en
este y en otros mundos, porque he venido a salvar a todas mis criaturas. 07-176.22
No quiero que desperdiciéis este tiempo, que paséis por el mundo sin dejar
huella de vuestro paso, sino que seáis verdaderos cultivadores de la semilla
que os confío y que cuando abandonéis este mundo, sigáis trabajando hasta
hacer florecer vuestra siembra en el espíritu de vuestros hermanos. 07-176.23
No vengo a ataros a mis mandatos, sólo os inspiro, porque no recibiré otro
cumplimiento que no sea el que haya nacido de vuestro espíritu consciente y
preparado. Sed libres dentro de mis leyes, pero llevad por hábito la
obediencia. Dad cumplimiento a las dos leyes que rigen al hombre, que en
esencia, forman una sola, porque ambas proceden de Mí. 07-176.24
Orad por todos los seres, anhelad la armonía y comprensión de todos hacia Mí
y que vuestra oración se eleve como un canto, como un himno ferviente que
levante a los espíritus y les señale el camino por el cual llegarán al
final de su destino. 07-176.25
Mi doctrina desarrolla al hombre en todas sus fases, sensibiliza y ennoblece
al corazón, despierta y profundiza a la mente y perfecciona y eleva al espíritu.
07-176.26
Haced de mi doctrina un profundo estudio que os permita comprender la forma
justa, de practicar mis enseñanzas, con el fin de que vuestro desarrollo sea
armonioso; que no sólo deis desenvolvimiento a la mente sin preocuparos por
los ideales del espíritu que debéis alentar. 07-176.27
Todas las potencias de vuestro ser, pueden encontrar en mi palabra la senda
luminosa por donde podrán crecer y perfeccionarse hasta lo infinito. 07-176.28
Os he dado tiempo suficiente para asimilar y comprender mis enseñanzas; tan
ha sido así, que muchos de vosotros que llegasteis niños, sois ahora jóvenes,
así como otros que llegaron jóvenes, sois ahora ancianos. Unos han nacido
en este camino y forman parte del número de mis labriegos y otros han
exhalado el último suspiro ocupando su lugar entre mis escogidos. 07-176.29
He concedido tiempo suficiente a este pueblo para que en él nazca una fe
firme y verdadera y para que en su espíritu llegue a tener un profundo
conocimiento de mi obra. Mi palabra os prepara para cuando dejéis de
escuchar esta voz y tengáis que concentraros en el fondo de vuestro corazón
para, sentir mi presencia y recibir mi inspiración. 07-176.30
Mi lección está escrita en vuestra conciencia; ahí está el arca que mejor
guarda mi ley, para que cuando los tiempos pasen y estas horas de recreo
espiritual que tuvisteis con vuestro Maestro queden distantes, la esencia de
mi palabra vibre llena de vida en vuestro espíritu, palpitante de amor y de
sabiduría. 07-176.31
En todas mis lecciones encontraréis que a cada paso os digo que alcancéis
la espiritualidad, porque será lo que os haga distinguiros en la tierra. Sin
espiritualidad no daréis a vuestros hermanos el testimonio que les debéis
dar. 07-176.32
No temáis al día en que Yo haga cesar mi palabra entre vosotros; mi obra no
decaerá, ni vuestro espíritu desmayará. Tengo dispuestos en el valle
espiritual algunos seres que habrán de llegar a la tierra a encarnar para
ser guías y profetas de los pueblos, seres de luz, que os enseñarán a dar
un paso hacia adelante en la senda trazada por mi palabra. 07-176.33
Hoy quiero deciros que así como aquí necesitáis que vengan del valle
espiritual los seres de luz que os ayuden en la jornada, también hay moradas
espirituales que están necesitando que algunos de vosotros lleguéis a ellas
con el mensaje de mi enseñanza. No sabéis quiénes de los que en estos
instantes me escuchan, tendrán que partir presto en cumplimiento de una misión
espiritual. Esa es la razón por la que hace tiempo se están purificando
muchos corazones y por la que a cada día que pasa, sienten su espíritu más
iluminado por la luz de mi doctrina. 07-176.34
Quiero que os unifiquéis con mis huestes espirituales para que con vuestro
amor hacia todos vuestros hermanos, trabajéis por la salvación de todos los
seres que caminan fuera del sendero de la vida y la verdad. 07-176.35
Guardad en vuestro espíritu esta palabra, que podrá serviros de preparación
en el instante supremo de abandonar esta existencia para liberaros
espiritualmente. 07-176.36
¡Comprended cuán hermoso tiempo de revelaciones ha sido éste, pueblo
amado! ¡Tiempo de luz que eleva a los espíritus! Bienaventurados los que se
preparan, porque ellos reciben mi luz en plenitud. 07-176.37
Mas pensad que son apenas los principios de una era, que no os ha sido
revelado todo cuanto este tiempo reserva a los hombres, ni todo lo que habéis
recibido ha sido comprendido por vosotros. 07-176.38
Días, años y siglos transcurrirán, en los que esta humanidad será testigo
de maravillosas luces y de revelaciones espirituales jamás conocidas por su
espíritu. 07-176.39
Esos tiempos ya se acercan y por eso vosotros debéis preparar el camino a
quienes vendrán a ocupar vuestros lugares; debéis bendecir la senda con
vuestras buenas obras; entonces habréis iniciado la construcción del templo
verdadero, que otros se encargarán de continuar y más tarde otros vendrán
a concluir. 07-176.40
Os he mirado luchar con vuestra materia para doblegar su reaciedad; habéis
tenido que sostener grandes batallas con vuestro corazón para imponerle
obediencia y sumisión. Su naturaleza se rebela a los dictados de la
conciencia, pero si perseveráis en la oración, si veláis, haréis de ella
la mejor colaboradora en el cumplimiento espiritual. Esa lucha forma parte de
vuestra restitución en este tiempo. 07-176.41
Todos vuestros atributos han estado en vosotros desde el momento en que
fuisteis creados; la inteligencia, la sensibilidad, la razón han iluminado a
vuestro espíritu para que pudieseis librar la batalla final. Cuando hayáis
vencido sobre el mal y vuestro espíritu sea el piloto que guíe a la
materia, estaréis en condiciones de ir en busca de vuestros hermanos,
llevando un ejemplo claro, de cómo lograr la evolución del espíritu; sin
hacer alarde de fortaleza y de dominio, mostraréis vuestras obras y ellas
revelarán obediencia y acatamiento a mi ley. 07-176.42
Cuando no oigáis ya mi palabra a través de los portavoces y vuestro espíritu
se sienta ansioso de practicar lo que Yo os enseñé en este tiempo, cada uno
de mis discípulos deberá tomar el grupo que se le sea señalado, como a su
propia familia, para enseñarle y guiarle. Emplead siempre la caridad,
corregid con amor y sabiduría, haced sentir un ambiente de paz como el que
habéis formado hoy y mi Espíritu se hará presente para inspirar y bendecir
a todos. 07-176.43
No preguntéis a nadie de dónde viene ni por que me busca; Elías los
conducirá y su hora habrá sido llegada. Desde hoy preparo a los que han de
llegar y llamo bienaventurados a los que creen en esta palabra que os he dado
por el entendimiento humano. 07-176.44
Os estoy enseñando para que seáis el buen sabor de la tierra, para que vayáis
a endulzar la vida de los hombres con la buena nueva de que el Maestro ha
tomado a ellos en este tiempo de dolores y ha dejado su palabra como una
herencia para que todos se sustenten y vivan eternamente. 07-176.
45. No os encargo a vosotros la transformación completa de esta humanidad;
llevad con celo mi palabra a los corazones y ella hará prodigios entre
vuestros hermanos. ¡Cuánto consuelo recibirán en sus días de prueba si
saben oír e interpretar mi enseñanza, y vosotros cómo adoraréis estas
horas que vivisteis cerca de Mí, bebiendo esta esencia divina, sintiéndoos
niños para recibir de vuestro Padre toda su ternura y su amor! 07-176.46
La humanidad es hoy como campo fecundo para trabajar. Son muy extensas las
tierras y escasos los labriegos. ¿Cómo vais a presentarme esta generación
convertida a mi enseñanza, si no trabajáis? ¡Tenéis un tiempo limitado y
es mucho lo que debéis trabajar! ¡La hora es propicia! ¡Reedificar los
templos que se han derrumbado en el interior de los corazones! ¡Ayudad a
reconstruir hogares, predicad espiritualmente a vuestro paso con
pensamientos, palabras y obras! 07-176.47
Velad para que la virtud torne a los seres, y los niños sean fuerte lazo
entre el padre y la madre y los jóvenes, cimiento fuerte de nuevas
generaciones, el esposo y la esposa, imagen de Dios y su creación, y todos
unidos a los ángeles guardianes que os acompañan, formen Conmigo la armonía
perfecta. 07-176.48
Vuestras peticiones llegan a Mí, la luz que he derramado ilumina vuestro
ser. Todas vuestras obras están presentes y podéis juzgar vuestros méritos.
Los dolores que vivís ahora pasarán y la paz brillará en el universo. 07-176.49
Orad por las naciones que se debaten en guerra, Compartid vuestro pan y
vuestro vestido con aquellos que han caído en desgracia. Abrid vuestros
graneros y dadles de comer. Demostrad vuestra fraternidad en esta hora de
angustia para el mundo. Practicad la caridad con los enfermos, preparad al
espíritu que ha de partir al mas allá, levantad la fe de los tristes,
llevad la paz a todos vuestros hermanos. Pedid y Yo haré prodigios entre la
humanidad. 07-176.50
Vuestro mundo está lleno de esclavos, esa es la causa de que en cada hombre
aliente un profundo anhelo de libertad; pero no debéis culpar de ello a las
leyes del espíritu, ni a las humanas, sino a vosotros mismos, porque la
verdadera ley, ya sea divina o humana, debe conducir, guiar, enseñar y
proteger, pero nunca encadenar. 07-176.51
Comprended que no sois libres espiritualmente, porque alejados de la esencia
divina, de la ley de amor a vuestro Dios sobre todo lo creado, y de amaros
los unos a los otros como hermanos en el Creador, os habéis hecho esclavos
al fanatismo religioso, de la idolatría y de la superstición. 07-176.52
Tampoco sois libres dentro de las leyes humanas, porque éstas, que deberían
impartir la justicia entre la humanidad, han sido contaminadas por el egoísmo
de los pueblos, por la injusticia y por la mentira. 07-176.53
Los que gobiernan y los que están encargados de conducir a los espíritus,
son también hijos de mi Divinidad; las leyes que unos y otros aplican deben
ser hermanas y, sin embargo, cuán distantes caminan y viven unos de otros. 07-176.54
¿Cuándo podrá llegar la humanidad a "dar a Dios lo que es de Dios y
al Cesar, lo que es del Cesar?" 07-176.55
Mientras unos se concretan a cumplir únicamente con las normas del mundo,
desconociendo toda ley divina, otros buscan la elevación del espíritu a
través de los caminos que les marcan las diversas religiones, a pesar de
llevar la rebeldía en su corazón, evitando el someterse a las leyes de la
tierra. 07-176.56
En verdad os digo, que ni uno ni otro están cumpliendo con su deber. 07-176.57
¿Veis el astro rey que aparece por el oriente cada día, cómo alumbra y
calienta a todos por igual, sin distinción de ninguna criatura? 07-176.58.
Así es el amor del Padre para cada uno de sus hijos, y así debería ser
vuestro amor Y vuestra justicia, para que en esa forma fueran aplicadas mis
leyes sobre la humanidad. 07-176.59
¿No contempláis la perfecta armonía que existe entre lo divino y todo lo
que ha sido creado por vuestro Señor? Entonces, ¿Por qué entre los humanos
que son hijos de Dios, no puede haber armonía perfecta? 07-176.60
Bienaventurado el que escuche este llamado y reconozca la era de luz en que
vive, porque podrá continuar caminando en la senda de evolución espiritual.
07-176.61
Estáis ya en los últimos años en que escucharéis mi palabra, que ha sido
en vuestra vida como un destello de mi sabiduría. 07-176.62.
Esta enseñanza quedará grabada en libros y ella y los discípulos que en
verdad se preparen y lleven fe inquebrantable en su corazón, serán el
testimonio viviente que deje, cuando llegue la hora de mi partida, a los que
no me oyeron en este Tercer Tiempo. 07-176.63
Bienaventurados los que permanezcan fieles a pesar de las pruebas porque
ellos alcanzarán sabiduría y paz. 07-176.64
Para que cada quien pueda cumplir con la misión que ha recibido, debéis
uniros en una sola voluntad, apartar la pereza de vuestra materia para las
enseñanzas espirituales, dejar de concentrar vuestra atención tan sólo en
lo que toca a vuestra vida material, para pensar ya en vuestro espíritu. 07-176.65
Yo soy la vida eterna; si queréis alcanzarla, sólo tendréis que dar
cumplimiento a mi ley. 07-176.66
Que este recogimiento que tenéis dentro de mi recinto al escuchar mi
palabra, lo sepáis conservar después, y sea en vuestra vida orden, respeto,
disciplina, humildad. 07-176.67
Estoy iluminando a vuestro espíritu, a vuestra mente y corazón, estoy
encauzando vuestra vida. 07-176.68
Quiero que mi enseñanza eche raíces en vuestro corazón para que no podáis
olvidarla, porque no sabéis cuánta falta os hará en los tiempos de la
lucha, ni conocéis el tiempo que tengáis que permanecer en esta tierra. Por
eso haced el bien a través de mi doctrina, para que cuando el Padre os haga
el llamado, ese llamado no os sorprenda, sino que os encuentre trabajando
como el buen labriego. 07-176.69
De cierto os digo, que esta enseñanza restablecerá la moral de este mundo,
ya que será un paso hacia la espiritualidad, porque ella despertará los
corazones a la fraternidad. 07-176.70
En este tiempo aún sigo siendo el incomprendido, porque mientras los
humildes, en su ignorancia me ofrecen cultos fanáticos, los que pasan por
sabios o poderosos, dicen bastarse a sí mismos. 07-176.71
¡Cuán pocos me siguen! 07-176.72
Pueblo amado: Dejad que mi palabra os siga preparando. 07-176.73
Yo doy paz a vuestro corazón, paz a vuestro hogar y libertad a vuestro espíritu
en los instantes en que la materia se halle entregada al sueño. 07-176.74
Conservad esta gracia y tomad mi bendición. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 177 07-177.01
Humanidad, que estáis representada en este instante por este pueblo que se
postra contrito y temeroso ante la presencia de su Señor: ¿Con qué podréis
saldar vuestra deuda de amor y agradar verdaderamente al Espíritu de vuestro
Padre? 07-177.02
Yo voy a deciros la forma de hacerlo: Luchad por vuestra paz y elevación
espiritual; así lograréis lavar vuestras culpas y elevar vuestro espíritu.
07-177.03
Os confío un tiempo, para que dentro de él colméis el anhelo de vuestro
espíritu; surge la nueva era ante vosotros, como un día esplendoroso lleno
de promesas y revelaciones. Con su luz os viene diciendo: ¡Luchad! Y en esa
palabra está contenido el mandato del Padre. Luchad por la paz, por la
regeneración, por el triunfo de la espiritualidad. 07-177.04
En vuestra conciencia vengo a grabar estas palabras, para que sea ella, la
que a cada paso que deis os las repita. 07-177.05
Haced de cuenta que mi amor es una ciudad que tenéis que conquistar; existen
muchos obstáculos y son muchos los enemigos que tenéis que vencer; os
presentarán batalla para deteneros, pero en vuestras manos luce una espada
invencible si la sabéis esgrimir, esa espada es de amor. Luchad, combatid
con ella y no dudéis, porque al fin veréis caer rendida a la ciudad, porque
vuestro amor habrá conquistado al Padre. 07-177.06
Yo he querido crear en vuestro seno una familia unida, fraternal y
hospitalaria, para que las caravanas de viajeros buscadores de paz y caridad
penetren en vuestro hogar deseosos de compartir el amor que en vosotros he
derramado. Pero vuestra preparación ha sido lenta, os habéis retrasado y
las caravanas de viajeros se han detenido en el desierto al contemplar que la
estrella que guiaba sus pasos detuvo su trayectoria. Eso es debido a que no
quiero que los hombres os encuentren durmiendo, o que si estáis despiertos,
os encuentren pecando, porque entonces no lograréis testificar mi nueva
venida, sino que habréis traicionado a vuestro Maestro. 07-177.07
Os estoy dando tiempo para que os arrepintáis de vuestras faltas y
reconstruyáis vuestra vida. Que el padre de familia que ha faltado a sus
deberes abandonando a los suyos, vaya en su busca y vuelva a reconstruir el
hogar. 07-177.08
Que aquellos que han rodado por las pendientes del vicio, se levanten
venciendo las flaquezas de la materia, imponiendo la voluntad y la fuerza de
su espíritu hasta ponerse a salvo. Que todos los que son servidores de esta
obra, se unan en espíritu, se amen y ayuden los unos a los otros; entonces
la estrella que se había detenido en la ruta, estacionando con ello a las
grandes caravanas en el desierto, reanudarán su marcha señalando a aquellas
multitudes el camino que conduce a la tierra de paz. 07-177.09
Aquellos hombres que venían huyendo de la guerra, de la muerte y de la
destrucción, trayendo en su corazón la visión del odio y del crimen, al
penetrar en el seno de un pueblo, en donde en cada hogar se levanta un
santuario al verdadero amor, donde en cada matrimonio resplandezca la luz de
mi ley, donde los padres amen a los hijos y los hijos amen y respeten a sus
padres, donde la niñez sea conducida con ternura y sabiduría y donde la
vejez sea respetada, ¿No creéis que ellos al ver tantas muestras de respeto
a mi ley, confesarán que en ese pueblo ha habido un milagro, sólo
atribuible a la caridad del Padre? 07-177.10
Oh pueblo, que hasta ahora habéis sido duro e ingrato, no he venido a
pediros sacrificios ni a exigiros imposibles; si a veces, os parece difícil
cumplir con mi doctrina, se debe a vuestra falta de amor. Para el que ama, no
hay obstáculos ni abismos, ni imposibles, porque; el amor es la fuerza
divina que todo lo anima, que todo lo mueve. 07-177.11
Venid a mis tierras, oh multitudes. La campiña os espera para recibir de
vuestro amor la simiente y más tarde premiar vuestros trabajos con el dulce
fruto que brotará de su seno. 07-177.12
Uníos fuertemente con los lazos de fraternidad, porque la tentación está
al acecho de mi pueblo, la guerra anda en busca de una puerta, en donde el
guardián duerma, para que penetren al seno de esa nación la peste, el
hambre y las enfermedades con nuevas modalidades extrañas. 07-177.13
Yo os he dado la ciencia de la tierra para combatir estas calamidades y
alejar esas amarguras, pero os he enseñado una ciencia que es superior; ante
la cual se rinden todos los enemigos de la luz, todos los destructores de la
salud y de la paz. Esa ciencia es la virtud del amor, la cual se fortalece
con la oración. 07-177.14
Meditad en estas palabras, oh pueblo, y escuchad luego lo que vuestra
conciencia os aconseja. 07-177.15.
Mi Espíritu os envía su paz, la cual no siempre sabéis retener. ¿Hasta cuándo
aprenderéis a llevarme con vosotros sin que ninguna de vuestras acciones o
pensamientos me rechace? 07-177.16
Nadie se turbe cuando le digo que quiero que me llevéis con vosotros, en lo
más íntimo de vuestro corazón, porque es mi luz y mí paz las que quiero
que habiten en vosotros. 07-177.17
Mi voz de juez es la que os reclama en este día vuestra falta de
cumplimiento, vuestra falta de amor para esta obra que os he confiado y que
es la que representa vuestro destino. Es la voz divina la que ahora llega a
través de la conciencia haciendo estremecer a vuestro corazón al
preguntaros: ¿Qué habéis hecho con todo lo que he venido a revelar y a
enseñaros en este Tercer Tiempo? 07-177.18
Por instantes os dais cuenta de esa responsabilidad, que ha llegado hasta
vuestro espíritu; pero la comprensión es como una ráfaga de luz que pasa
fugazmente por vosotros y volvéis a caer en debilidad creyéndoos siempre
pequeños, enfermos y menesterosos, cuando en realidad tenéis a vuestro
alcance un tesoro de dones divinos. 07-177.19
Si en mi palabra encontráis un reclamo, éste es de amor. No me llamaréis
injusto, porque si en realidad lo fuera y si en Mí encontraseis la ira, como
llegáis a decir, ha mucho tiempo que mi justicia os hubiese exterminado; mas
Yo no destruyo mis propias obras, os pongo en el camino de la evolución,
para que en él encontréis vuestro perfeccionamiento. 07-177.20
Yo os digo, que el verdadero concepto de Dios no es conocido aún en la
tierra, a pesar de haber enviado a Jesús para que a través de Él me
pudierais conocer. Comprended que si Yo supiese que el hombre no había de
salvarse, no vendría a él con el amor con que siempre le he buscado. Mi
presencia entre vosotros es la prueba evidente de que llegaréis a Mí,
porque el Padre sí conoce el futuro y el destino de todos sus hijos. 07-177.21
Yo haré que la palabra que he venido a entregaros en este tiempo sea escrita
con claridad, para que en ese libro encuentre la humanidad la explicación de
muchas de las enseñanzas que no había comprendido y la interpretación
justa de mi doctrina. Surgirá entonces de ese conocimiento el verdadero
temor, no el temor al castigo divino, sino la pena de llegar a mancharse con
el pecado, la de ofender al Creador, la de retornar al Padre en el más allá
con el espíritu manchado, sin haber conseguido dar un paso hacia adelante en
el sendero de la espiritualidad y del verdadero saber. 07-177.22
¿Con qué podréis saldar la deuda de amor que tenéis con vuestro Padre? ¿Con
qué podréis pagar a Aquél qué a cada instante perdona vuestras ofensas y
vuestras ingratitudes? Yo os lo diré: Haciendo obras dignas de mi Divinidad,
sirviéndoos y amándoos los unos a los otros. 07-177.23
Ante vosotros se presenta un nuevo año, y del que acaba de pasar no le pido
cuenta a la naturaleza ni a sus elementos; Yo me presento en vuestra
conciencia a preguntaros qué habéis hecho dentro de vuestra misión y qué
uso habéis hecho del tiempo y de los dones que os he confiado. 07-177.24
El año que termina me habló de vuestras luchas, de vuestras lágrimas, de
esfuerzos, de trabajos, también de luto, sangre, ruinas y odios. Ese saldo
doloroso es el que arrojó ante mi presencia el año que terminó. 07-177.25
Un nuevo año os concedo, ante vuestra mirada se presenta corno un horizonte
de luz que enciende vuestra esperanza en el futuro. Esa luz es la voz que os
dirá en cada día: ¡Luchad! 07-177.26
Sí, humanidad: ¡Luchad por la paz, luchad por la regeneración, luchad por
la justicia! 07-177.27
Cuatro años solamente os daré ya mi palabra a partir de este día; sabed
aprovechar éste tiempo precioso. Mi obra no terminará en 1950, porque ella
pertenece a la eternidad, ni vuestra misión concluirá para ese tiempo;
antes bien, entonces comenzará vuestra lucha, porque en el tiempo de mi
comunicación habéis estado sólo en preparación. 07-177.28
Sabed unir en una sola ley la misión espiritual y la material, para que podáis
ofrecer al padre un buen cumplimiento. 07-177.29
No sólo os enseño a darme lo que a Mí pertenece; también os enseño a dar
al Cesar lo que es del Cesar. 07-177.30
El mundo pronto sabrá de vosotros y por vosotros sabrán de mi venida, de
mis prodigios y de mis enseñanzas. Los hombres escudriñarán estos recintos
y juzgarán vuestra vida. Entre ellos vendrán hombres del poder, ministros
de sectas y religiones, científicos y aquellos que escrutan el más allá.
Yo deseo que en el seno de vuestras reuniones y en el seno de vuestro hogar
mostréis, si no la perfección, sí la misma armonía, la moral, el respeto,
la caridad de los unos para los otros, la espiritualidad. 07-177.31
¿Qué pensarían los que vienen en pos de una verdad, sí entre vosotros
encuentran fanatismo en vuestras prácticas espirituales, y en, vuestra vida
privada descubriesen a los esposos distanciados o a los hijos abandonados,
porque sus padres no han sabido cumplir con sus deberes? 07-177.32
Mirad las aves que cuelgan sus nidos en las ramas de los árboles y tomad
ejemplo de ellas cuando lo necesitéis; no me preguntéis a Mí cómo deben
amarse los que en matrimonio se unen y cómo deben amar a sus hijos. Asomaos
a esos nidos y allí encontraréis una lección de fidelidad y de ternura. ¡Si
así se amasen todos los humanos! 07-177.33
Velad y luchad para que al finalizar 1950 podáis ofrecer al Padre frutos
dignos de Él, porque si para entonces no estuvieseis preparados, habrá gran
dolor entre las multitudes en el instante de mi partida. 07-177.34
Si no os preparaseis para resistir la ausencia de mi palabra, cuan doloroso
será para vosotros mi adiós y el que os dé también mi mundo espiritual. 07-177.35
En este día en que mi Espíritu os ha llenado de paz y bendiciones, ¿Qué más
podréis pedirme? 07-177.36
Ahora soy Yo quien os pide, quien llama a las puertas de vuestro corazón
para pediros que os améis los unos a los otros. 07-177.37
Orad sinceramente por la paz de las naciones, sentid profundamente el dolor
de la humanidad. 07-177.38
En verdad os digo, que la peste y la muerte merodean vuestra nación;
vosotros no tenéis medios científicos para detener el avance de las plagas
y las calamidades, pero haced uso de la oración y en ella encontraréis
armas Y fuerza para combatir esas calamidades. Orad y unid a vuestra oración
las buenas obras, y habréis hecho verdaderos méritos ante vuestro Señor
que es Todopoderoso, quien os concederá por vuestra humildad prodigios
capaces de asombrar al mundo. 07-177.39
Cuando los elementos se desencadenen dando muestras de justicia, orad,
permaneced serenos y no lloréis por vosotros, sino por los demás; mas a
quien os buscare, secadle su llanto, escuchad su queja y dadle el bálsamo. 07-177.40
Humanidad muy amada: No creáis que si he vuelto en este tiempo, ha sido para
reclamaros mi sangre derramada en el Segundo Tiempo; no, aquella esencia ha
quedado depositada en vuestro espíritu. Esa sangre hablará en cada uno de
vosotros cuando sea llegado el caso; mientras tanto, muchos están esperando
que vuelva el Hijo de Dios, para pedirle una vez más su sangre. En cada
corazón de mis hijos estoy viviendo mi pasión divina. 07-177.41
Nazco en él, en su inocencia, cuando él nace a la fe. Padezco en él cuando
sus pasiones se desencadenan y le azotan. Cargo la pesada cruz de sus
pecados, de sus ingratitudes y de su orgullo. Muero en su corazón, cuando me
desconoce, declarando que no tiene más señor, ni más rey que el mundo. Y
allí en lo más profundo y oscuro de su ser encuentro mi tumba. 07-177.42
De vez en cuando, aquel corazón escucha, como si fuera un eco distante, la
voz del maestro, de Aquél a quien diera muerte en sí mismo para que no le
presentara obstáculos en su camino. Es la voz de su conciencia, la que logra
vencer la muralla de materialismo que envuelve aquel corazón, hasta llegar a
hacerse oír. 07-177.43
Así como he encontrado en cada corazón de la humanidad una cruz y una
tumba, de cierto os digo, que en todos habrá un tercer día, en el cual he
de resucitar lleno de luz y de gloria. 07-177.44
Hoy se encuentran estériles las sementeras; queréis algunas veces
dignificar vuestra vida sembrando el bien en alguna de sus formas, mas luego
abandonáis llorando vuestra empresa, porque en vez de tierra que os
permitiera hacer la siembra, sólo habéis encontrado rocas. Es porque no habéis
comprendido que, antes de emprender la siembra, debéis de reconocer las
tierras en donde pretendéis hacerla. Recorredlas, preparadlas, limpiadlas y
fertilizadlas; y esto, hijos míos, aún no lo sabéis hacer; es por eso que
vuestros buenos propósitos, ideas e inspiraciones, han fracasado muchas
veces. Pero no por eso desmayéis en vuestra lucha, porque mucho bien podéis
hacer despertando a vuestros hermanos, abriendo sus ojos a la verdad y a la
luz de este tiempo, para que los hombres se den cuenta que todo el dolor que
como un cáliz de amargura está obligada a beber la humanidad, es la hoz
justiciera que viene a cortar de raíz la mala hierba; es la justicia sabia e
inexorable que remueve y prepara las tierras porque luego hará despertar a
los hombres, a los pueblos y a las naciones y ya no será necesario que el
dolor venga a lavar todas las faltas, porque en su lugar quedará el
arrepentimiento, la reflexión y la regeneración de los que logren alcanzar
el mismo fin, que es el de la purificación. Mas cuando hayáis logrado
alcanzarla, vendrá un tiempo en que se escuchará esta palabra en todo el
mundo, como un canto de amor y de retorno a la paz. 07-177.45
Hoy os contemplo ajenos a todo lo que se avecina, porque reina una completa
ignorancia y confusión entre la humanidad. 07-177.46
La mayor parte de los hombres se dicen cristianos y sin embargo, con su vida
y con sus hechos, la mayoría de las veces prueban lo contrario. 07-177.47
Si llegan a hacer un bien, lo publican y se envanecen de ello y si cuando han
cometido un error se arrepienten de él y me piden perdón, lo hacen en tal
forma que demuestran con ello que ignoran hasta en lo que consiste mi perdón.
07-177.48
Ya podéis decir al mundo, oh pueblo, que oís esta palabra, que mi luz ha
venido de nuevo entre los hombres, ya que también les podéis anunciar que
la humanidad está próxima a salir de su letargo. 07-177.49
No volveré a daros sangre humana para salvaros del pecado. Si mi sangre
divina derramada en aquel Segundo Tiempo os habló de amor divino e infinito,
de perdón sublime y de vida eterna, comprenderéis que esa sangre no ha
cesado de derramarse ni por un instante sobre vosotros, sobre vuestro ser,
para trazar con su huella el camino de vuestra evolución. 07-177.50
Nadie me debe esperar ni debe buscarme humanizado porque si Yo accediese a
cumpliros ese deseo, tal manifestación estaría fuera de tiempo y vosotros
debéis comprender que el Maestro no hará nunca nada que esté fuera de la
perfección, porque sus enseñanzas son siempre perfectas, porque La enseña
lo perfecto. 07-177.51
Del mismo modo, cuando esta forma de comunicarme que ahora he usado con
vosotros llegue a su término, no habrá petición ni súplica que me
convenza de no cumplir con lo que os he anunciado; ella cesará para siempre,
porque su tiempo habrá concluido y su misión estará terminada. 07-177.52
Pronto se cumplirán dos mil años desde que estuve como hombre entre
vosotros y la sangre que os legara como una prueba de mi amor, es la herencia
que aún está fresca. 07-177.53
Sin embargo, el mundo está pidiendo una vez más mi sangre y voy a dársela,
pero no aquélla que vivifica el cuerpo, sino la que le da vida eterna al espíritu.
En mi luz enviaré vida y salud a los hombres, ella será como un sol que hará
llegar su calor a los fríos corazones de esta humanidad. 07-177.54
Sobre todos se extenderá mi misericordia como si fuesen las alas de una
alondra que estuviera cubriendo a sus hijos. Mi amor será más clemente y
hermoso que el firmamento azul que tanto admiran vuestros ojos; sentiréis mi
aliento cual si fuese una brisa celestial que sólo vuestro espíritu podrá
percibir. Yo soy el tiempo, la vida y también la eternidad. Yo soy la
primavera y el verano, el otoño y el invierno de vuestra vida, y cada una de
esas fases es una lección palpitante y vívida que el Divino maestro entrega
a sus hijos. 07-177.55
Dejad que el rocío divino penetre en vuestro espíritu para que pueda vivir
una eterna primavera. Dejad que el corazón se agote bajo el sol candente de
la lucha, pero que en lo íntimo de vuestro ser se conserven frescas las
flores de la virtud, de la fe y del amor. 07-177.56
¿Por qué estáis tristes? No lo sabéis. Yo si sé que os agobia la
tristeza porque habéis dejado que vuestro espíritu enfermara junto con la
materia, y cuando el huracán de las pasiones o las pruebas os azotan o la
nieve del invierno os hiela, entonces perdéis toda esperanza y anhelo de
vivir. 07-177.57
También mi Espíritu experimenta tristeza que proviene de ver siempre
llorando a esta humanidad que no quiere despertar y darse cuenta de que esta
tierra sigue siendo un paraíso terrenal; os veo perecer de hambre estando
rodeados de fecundidad y de vida. Es a esta humanidad a la que me refiero
cuando os digo: "Tienen ojos y no ven". 07-177.58
Tras de la ciencia han marchado los hombres locamente, y muchas son las
maravillas que han descubierto, pero aquélla que da la paz, la salud y la
dicha verdadera, ésa no la han encontrado entre todos los bienes de la
tierra, porque está más allá de lo humano, precisamente donde el hombre no
ha querido llegar. Esa ciencia divina la enseñó Jesús cuando os dijo:
"Amaos los unos a los otros". 07-177.59
Buscad el reino de Jesús que no está en este mundo y en él encontraréis
la luz y la paz, necesarias para endulzar y hacer llevadera esta jornada. 07-177.60
Ahora venís a recibir el mandato divino. Os contemplo dispuestos a obedecer
mi ley, tratando de seguir la huella trazada por Jesús. 07-177.61
Ha mucho tiempo estuve entre vosotros y aún vengo a llamar a la puerta de
vuestros corazones para que os améis. 07-177.62
Bienaventurado el que se ha sabido preparar para recibir en su corazón al
Padre Celestial, porque Él le da a cada instante la forma de cumplir,
contemplando que el discípulo quiere estar cerca de su Maestro. 07-177.63
Si en este año que para vosotros principia encontráis la prueba, sed
fuertes y no flaqueéis; entonces podréis demostrar a vuestros hermanos la
fuerza que existe en vuestro espíritu; ellos querrán conocer, la fuente de
donde habéis bebido y encontrarán que la fuente soy yo, Cristo, de quien
tanto se han alejado. 07-177.64
En verdad os digo, que a esta fuente vendrán hombres de todas las razas y
religiones, porque la espiritualidad será en todos los cultos que los
hombres me rinden y al final se hallarán todos próximos a la verdad, a la
unificación. 07-177.65
Discípulos: Ha habido instantes en que habéis sentido mi justicia, y os, he
visto confesaros con humildad ante mi Espíritu Divino; entonces he apartado
mi mirada de vuestros pecados para contemplar sólo que sois mis hijos a
quienes amo y perdono. Así os enseño a amar y a perdonar a vuestros
semejantes. 07-177.66
No dejéis pasar el tiempo sin aprovecharlo, porque nadie sabe los instantes
que le quedan de vida en este mundo. Por eso os digo: No esperéis un tiempo
más propicio que el presente para levantaros a trabajar; no sea que
esperando tiempos mejores, os sorprenda la muerte sin cosecha ni
cumplimiento. 07-177.67
Se acerca el año de 1950 en el cual os diré mi adiós a través de esta
comunicación y ese adiós será sentido por vosotros, como lo sintieron mis
discípulos del Segundo Tiempo, cuando les anuncié que la hora de Mí
partida había llegado. 07-177.68
Si aquellos tuvieron el consuelo de contemplarme después de mi muerte, fue
para grabar con fuego en su espíritu la verdad de la vida espiritual. Mas
entre vosotros sólo algunos contemplarán la forma humanizada de Jesús y
los demás le sentirán profundamente y esa será la forma de comunicarse
conmigo de espíritu a Espíritu. 07-177.69
Velad y orad por la paz de la tierra, para que cesen tantas calamidades,
porque en ella se encuentra la simiente de las nuevas generaciones. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 178 07-178.01
Pueblo: cada vez que se inicia un nuevo año, escucho vuestras preguntas en
esta forma: Señor, ¿Este año será también de prueba para nosotros? A lo
cual os contesto que la vida es una continua prueba, pero que no debéis
estar temerosos, porque si sabéis velar y orar, lograréis salir avante en
vuestra restitución hasta llegar al fin de vuestro destino. 07-178.02
Esas pruebas en las que vive la humanidad, son el fruto que viene a cosechar,
es el resultado de su propia siembra, cosecha que a veces es la consecuencia
de la semilla sembrada el año anterior y en otras ocasiones el fruto de lo
que sembró años atrás o en otras encarnaciones. 07-178.03
¿Un nuevo año empieza? Pues haced lo que hacen los buenos sembradores, que
previamente limpian su simiente en espera del tiempo propicio para
depositarla en tierra fértil. Así vosotros limpiad previamente vuestro
corazón, para que de vuestras buenas obras recojáis mañana una buena
cosecha de paz, amor y satisfacciones. 07-178.04
¿Habéis visto la armonía en la que vive toda la creación? ¿No os parece
como si en todo lo que existe se amasen unas criaturas a otras? Mirad al sol;
parece un padre que estuviera abriendo sus brazos para abarcar en ellos a
todas las criaturas en un abrazo de vida y de amor, de luz y de energía, las
aves trinan y los seres trabajan, ofreciendo su tributo de agradecido amor al
astro rey. 07-178.05
Es un hermoso ejemplo de cómo debéis armonizar con todo lo que os rodea en
esta naturaleza y con todo lo espiritual. 07-178.06
De la comprensión que alcancen los hombres en estas enseñanzas y de su
obediencia para con las leyes que rigen el universo, depende su felicidad,
que algunos creen que no existe en la tierra y que otros llegan a pensar que
sólo Yo atesoro, pero que sí se manifiesta en la paz de vuestro espíritu. 07-178.07
Ahora sabéis, oh pueblo, que vuestra felicidad está en vosotros mismos para
que enseñéis a los hombres que en el fondo de su ser, donde creen que sólo
llevan amarguras, odios y rencores, remordimientos y lágrimas, existe una
luz que nada puede apagar y que es la del espíritu. 07-178.08
Por torcidos caminos ha encauzado sus pasos la humanidad, heredando una
generación de errores de generaciones anteriores y aumentando sus yerros a
medida que el tiempo va pasando sobre vosotros. Esta humanidad está ahora
recogiendo el fruto de la simiente de dolor que ayer sembró en el mundo, así
como las generaciones venideras recogerán el fruto de lo que hoy sembréis. 07-178.09
¿Por qué no encauzar vuestras creencias, luchas, ciencias, ideales y
anhelos por el único sendero de justicia, que os señala mi doctrina? ¿Cuándo
llegarán los hombres a reconocer la verdad de mi palabra? 07-178.10
Mi ley, inmutable y eterna, se levanta delante de los hombres, señalándoles
el camino de la verdadera felicidad, camino que conduce a los campos donde
sembrando el bien, se recoge la cosecha de paz. 07-178.11
Benditos sean los que han sentido mi llamado en el fondo de su corazón y han
acudido a escuchar la divina lección, porque con su esencia aumentarán su
saber; serán baluarte entre los suyos y sabrán sostenerse con la fe en las
pruebas. 07-178.12
Vengo a apartar todo lo que sea vano en vosotros, para que vuestras obras
sean gratas ante el Padre. 07-178.13
En esta escuela de Cristo muchos han sido los iniciados que ante el Maestro
de toda sabiduría han dicho al llegar: Señor, si Vos sois Cristo el que
enseña este camino y descubre en cada uno de nosotros la misión y los dones
que posee, concedednos la realización de nuestro destino, para llegar a Vos.
07-178.14
Entonces Yo os he señalado vuestra heredad, os he dado mandatos y os he
convertido en labriegos. Mas en verdad os digo que no tengo privilegiados
entre mis hijos, porque todo aquél que a Mí se acerque con el deseo de
servirme, recibirá mi gracia en su corazón. Pero también llegará el
instante en que todo cuanto hayáis hecho con los dones que os fueron
confiados, será juzgado por Mí y vosotros me tendréis que responder. 07-178.15
Ahora no vengo a pediros cuentas todavía, porque estáis tratando de aplicar
mi ley a las obras de vuestra vida y sois aún pequeños para resistir el
juicio. Pero sed cada uno de vosotros un celoso guardián de mi enseñanza,
que ese cumplimiento no impedirá que atendáis también las obligaciones de
vuestro mundo. Ved a los que han despreciado esta heredad; existe en ellos
tristeza y vacío, pero mi misericordia es grande y se manifiesta perdonándolos.
07-178.16
El que ha cumplido, justo es que sienta mi paz, y al que no, lo tocó a través
de su conciencia para mantenerlo despierto, para que el instante supremo de
la muerte no sorprenda al espíritu desnudo de obras buenas, porque sin ellas
no podría elevarse. 07-178.17
Llevad de corazón en corazón mi enseñanza; al recibirla vuestros hermanos,
unos dirán: Esta palabra encierra profecía; otros la juzgarán como una
enseñanza de escasa importancia, y mientras, unos la juzguen adelantada,
otros la juzgaran muy atrasada. Cada cual la interpretará según su
capacidad espiritual y la limpidez de sus obras. 07-178.18
Sed humildes, para que seáis un ejemplo vivo ante la humanidad y mi obra sea
reconocida. 07-178.19
Mas no os mostréis humildes tan sólo en el instante en que me escucháis,
sino en toda vuestra vida, a fin de que podáis persuadir a vuestros
hermanos, porque la sola palabra no convencerá. Preparaos para el ejemplo y
aun para el sacrificio. 07-178.20
Si me amáis, id y perdonad a quien os haya ofendido. Si me amáis, id junto
al lecho del enfermo o al calabozo del presidiario, consoladles y orad con
ellos. Entonces vuestro amor abatirá todo orgullo que pudieseis albergar. 07-178.21
Mi palabra es voz de alerta, porque mientras estáis Conmigo, sois como
mansos corderos, pero cuando volvéis a vuestros caminos os desgarráis y os
negáis el perdón. 07-178.22
El tiempo de las complacencias ha pasado y tendréis que salir de vuestro
estancamiento, para alcanzar mayor evolución de vuestro espíritu. 07-178.23
Recuperad la vestidura blanca de la espiritualidad, para que cuando habléis
de mi palabra a los hombres, lo hagáis con la inocencia del niño. Entonces
no tendréis temor de hablar de obra, porque vuestras obras y vuestra vida
hablará por vosotros. 07-178.24
Mi palabra a través de los portavoces esencialmente es la misma; a cada
congregación le hablo según su comprensión y capacidad. 07-178.25
Hoy que principia un año, desde sus primeras horas habéis reunido vuestras
fuerzas para continuar en la lucha. Así me lo habéis manifestado. Vuestro
propósito es levantaros como el buen sembrador que deposita la semilla en el
surco preparado, con el deseo de recoger abundante cosecha al final de la
faena. 07-178.26
Esa semilla es la palabra de luz que vais a sembrar en el corazón de
vuestros hermanos. 07-178.27
Tendréis que enfrentaros al mundo, a la sabiduría del hombre, porque
aquellos que se han preparado, os presentarán lucha y si vosotros no
estuvieseis firmes en Vuestra fe, saldríais derrotados. 07-178.28
Yo no he venido a llenar de ciencia vuestro entendimiento para haceros
contender con los científicos. He venido a iluminar vuestro espíritu, para
que él penetre en lo insondable por medio de la elevación e inspiración.
Nadie podrá decir que lo que habéis recibido en este tiempo ya lo conocíais,
porque muchas de las lecciones que os he dado en este tiempo por medio del
entendimiento humano, son las nuevas revelaciones. 07-178.29
Vais a hablar del espíritu, de su inmortalidad, porque a él se le ha
concedido la vida eterna. Mas para que vosotros habléis de estas
revelaciones, antes tendréis qué sentirlas; entonces ya podréis llamaros
mis discípulos. 07-178.30
Espiritualista no es el que penetra en estos recintos dónde os doy mi
palabra, espiritualista es el qué ora espiritualmente y se eleva desde
cualquier sitio; espiritualista es el que lucha por el perfeccionamiento de
su espíritu y también aquél que vive para mitigar el dolor ajeno. 07-178.31
Comprended que el espiritualista puede encontrarse en todas partes. Será
conocido más por sus actos que por su palabra; por eso siempre os digo: Sed
ejemplo de amor, de humildad y caridad. 07-178.32
Mirad que no todo el que se dice espiritualista lo es. 07-178.33
Yo he simplificado vuestra práctica y vuestro culto sin entregaros nuevas
leyes. 07-178.34
Os hice comprender que la adoración a mi Divinidad por medio de imágenes
era imperfecta y que debíais abandonar todo fanatismo. 07-178.35
¿Acaso ignoráis que la fuerza de vuestro Dios se limita para llegar hasta
vosotros? ¿No os he dicho que cuando oráis, Yo desciendo a vuestro corazón
para darle vida? ¿No os he enseñado, que cuando estáis limpios de corazón
y espíritu, vengo a morar dentro de vosotros? 07-178.36
Esta era de luz no podríais haberla vivido antes, porque la poca evolución
que teníais no os lo hubiera permitido, mas ahora que la vivís y la
contempláis, os parece lo más natural palpar el cumplimiento de las profecías.
07-178.37
El mismo hombre de ciencia ha descubierto maravillas y ha realizado adelantos
que antes creíais imposibles. 07-178.38
¿Por qué no habíais de comprender que todas esas grandezas se deben a la
gracia de su Señor? 07-178.39
El espiritualismo enseña e invita a los hombres a encontrarme en sus propios
caminos, porque Yo estoy manifestado en todo como Creador, como fuerza, como
vida, perfección y armonía. ¿Y quién puede mantener esa armonía en el
universo sino Dios? Ese Dios no tiene forma ya no lo debéis imaginar a través
de figuras limitadas, porque al dejar este mundo, os encontraríais con una
realidad que no podríais comprender. 07-178.40
Mi enseñanza no es solamente conocimiento; es caricia y es también
consuelo; mi caridad se extiende a todos los que sufren, a los que van
derramando lágrimas, a los que van soportando injusticias. Ella conforta a
la madre y a la esposa, cuida de la doncella, fortalece al mancebo y sostiene
al anciano; viene a encender la luz de esperanza en esa dicha inefable que os
aguarda a todos. 07-178.41
En esta era derramo mi gracia en vosotros, para que sigáis en el sendero de
luz, y nunca sean el dolor ni las flaquezas bastante fuertes para apartaros
de él. 07-178.42
En vuestro espíritu ya existe ansiedad por llegar a su verdadera patria, al
mundo de paz de vuestro Padre. Aquí os habéis purificado en el crisol de la
lucha, en las vicisitudes y pruebas, mas Yo os digo: Llegad con firmeza y
resignación hasta el fin, porque si no existiese paciencia en vosotros, haréis
más larga la jornada. 07-178.43
Por mucho que dure esta existencia, es transitoria y fugaz al lado de la vida
espiritual que es imperecedera. 07-178.44
Presentid la grandeza de la vida que os prometo, para que no temáis perder
esa materia que tanto amáis. 07-178.45
Yo haré que todos los seres que habitaron esta tierra se reconozcan en el más
allá, se amen y vivan en paz. Entonces comprenderéis el porqué de la
existencia que dejasteis con todas sus amarguras y pruebas a veces
incomprensibles para el hombre. 07-178.46
Está tan cerca de vosotros la vida espiritual, que a veces os basta cerrar
los ojos del cuerpo y abrir los del espíritu para poder contemplar las
maravillas de aquel reino. 07-178.47
Estáis tan cerca del valle espiritual, que puede bastaros un instante para
pasar de este mundo a aquél. En todo tiempo he hablado de estas revelaciones
a los hombres por medio de mis profetas, quienes han testificado mi verdad;
en este tiempo os hablo del único camino que conduce a mi reino y lo hago
por medio de hombres y mujeres preparados por mi caridad. 07-178.48
Ved que no estáis solos en esta vida; si vivieseis con espiritualidad, podríais
contemplar y sentir al mundo espiritual muy cerca de vosotros. Dejad que la
verdad y la grandeza de ese mundo se reflejen en todos los actos de vuestra
vida. 07-178.49
Dedicad siempre los instantes de vuestro pensamiento más puro al Padre que
está en los cielos, para que lleguéis con firmeza e iluminados por la luz
de vuestra conciencia al tiempo en que penetréis en comunión directa con mi
Espíritu, que será después de 1950, cuando ya no me escuchéis en esta
forma. 07-178.50
Sin elevación no podréis alcanzar esa comunión de vuestro espíritu con
vuestro Creador. Haced vuestro el anhelo de elevaros a Mí y también
consagradme algo del tiempo que aún viváis en la tierra, para que sea fácil
a vuestro espíritu el paso de transición al más allá. 07-178.51
Ved cómo oyéndome han llegado a armonizar vuestros sentidos, corazón y espíritu.
Materia y espíritu han meditado profundamente en el futuro la una conoce y
acepta su final, el otro se regocija contemplando el horizonte sin fin que se
presenta ante su vista. Mas, ¿Quién puede medir la distancia espiritual que
tiene que recorrer para llegar a Mí, que soy la meta de vuestra perfección?
¿Quién puede saber por lo menos la hora marcada en el reloj de la eternidad
para dejar su cuerpo en la tierra? 07-178.52
Vivid preparados, velad y orad. Acumulad méritos y no tendréis turbaciones,
porque al dejar la materia, vuestro espíritu batirá sus alas y sabrá
volar, como las avecillas cuando abandonan el nido para emprender el primer
vuelo. 07-178.53
No debéis entristeceros pensando en las renunciaciones. Sólo el
materialista añora y sufre recordando las satisfacciones de esta vida. No seáis
materialistas, preocupaos de lo que toca a vuestro espíritu, sin abandonar
las atenciones que debéis a vuestra parte humana. 07-178.54
Comprended que todo está preparado para vuestro recreo. El que quiera comer
este manjar de amor, siéntese a mi mesa y saboréelo al igual que los ángeles.
07-178.55
No habéis venido por el azar, habéis sido conducidos por Mí para
presenciar mis manifestaciones. A muchos os he encontrado muertos a la vida
espiritual y mi palabra os ha resucitado; hoy respiráis vida y hay en
vuestro corazón esperanza. A todos recibo, a los que tienen fe y a los incrédulos.
A los hombres de diversas religiones y sectas les digo: Bienaventurados los
que creen en mi palabra. 07-178.56
Si queréis percibir mi inspiración y traducirla en pensamientos y en
palabras, preparaos; todos podréis ser mis intérpretes. El Padre quiere ser
comprendido por sus hijos y por eso ha venido a invitaros a penetrar en el
templo espiritual. 07-178.57
Buscadme con el corazón limpio, oyendo siempre la voz de vuestra conciencia
y en verdad os digo que muy pronto me encontraréis; antes de que vuestro espíritu
levante el vuelo, habré venido a vosotros para llevaros a esa mansión de
paz que os tengo prometida; mas es menester que conozcáis la senda que
conduce a Mí; vuestro camino está trazado hacia la espiritualidad. Para
escalar la cima, debéis orar y trabajar. No contemplo aún entre los pueblos
de la tierra la santa aspiración de espiritualizarse. El materialismo no ha
llegado al límite permitido por Mí; pero está cerca el fin de esa etapa.
Después buscaréis con ansiedad retornar a la práctica del amor y la
caridad para labrar con méritos la elevación de vuestro espíritu. 07-178.58
Las tinieblas que forman el pecado y la confusión, serán disipadas y la
verdadera ley iluminará a todos los seres. 07-178.59
Os estoy concediendo grandes mirajes que os hablan del futuro, para que lleguéis
a analizarlos y estéis preparados. Dad testimonio de esto a vuestros
hermanos; mas llegará el momento en que los hombres de distintas razas y de
diversos pueblos vean en el infinito mis señales y ello será consuelo para
unos y feliz cumplimiento para otros que en ello verán el cumplimiento de mi
palabra. 07-178.60
Mi enseñanza contiene todos los conocimientos espirituales que pudieseis
desear. En vuestro espíritu encontraréis las experiencias que habéis
recogido a través de vuestro camino de evolución y ellas os servirán para
encontrar el progreso espiritual si sabéis prepararos. 07-178.61
Eleváis con vuestra oración un cántico que llega hasta Mí. Me ofrecéis
vuestra lucha en mi obra y esperáis que la simiente que habéis cultivado
sea buena y agradable a Mí y os bendigo: Vais esparciendo mi simiente en las
tierras benditas, porque sabéis que los bienes que os he dado no son tan sólo
para vosotros, sino que también pertenecen a vuestros hermanos. En esa lucha
no os he pedido sacrificios, sólo cumplimiento a la ley, que viváis como
hijos míos y manifestéis las virtudes de las cuales os he hecho poseedores.
Sed vasos limpios por dentro y por fuera, para que seáis colmados de la
perfección divina. 07-178.62
Algunas veces he contemplado en vosotros protestas e inconformidades con
vuestro destino; la vida temporal que tenéis en la tierra no os satisface, y
el Maestro os dice: La morada verdadera del espíritu está en el más allá.
Hoy transitad pacientes, apurad las pruebas con fortaleza y cumplid con mi
ley dentro de esa etapa. Haced que los malos tiempos sean buenos y cuando oigáis
rumores de guerra y destrucción, orad y no os mezcléis en ellas, no hagáis
división. Estas y muchas calamidades están desatadas, haciendo obra de
depuración entre la humanidad, mas ello es para el bien y evolución de los
espíritus; después de esta gran batalla que el espíritu libra, una tierra
mejor os espera y habréis alcanzado una escala superior en donde descansaréis
de vuestra fatiga. 07-178.63
Abrid vuestros ojos espirituales y contemplad el tiempo en que estáis
viviendo y así podréis confirmar mis palabras del Segundo Tiempo, que
anunciaban grandes pruebas a la humanidad. 07-178.64
Todo se ha cumplido conforme estaba escrito. Elevaos, practicad con Pureza mi
doctrina y no olvidéis que os he dicho que la contienda es universal, que no
sólo en la tierra lucha el espíritu, sino también en otros valles. Ayudad
con vuestros ejemplos a esas legiones de espíritus desencarnados que viven
materializados. Sentid cómo se acercan en demanda dé oración y de
consejos; no les rechacéis, hacedles salir de su estado de turbación,
influid en ellos con vuestra caridad antes que ellos influyan en vosotros. Y
aquellos que por vuestro amor alcancen la luz de mi enseñanza, llenos de
gratitud, se convertirán en abogados vuestros y os ayudarán en vuestro
cumplimiento. Todo se desarrollará dentro de mis leyes de amor y justicia.
Amaos todos en Mí, aunque habitéis distintos planos espirituales. Perdonaos
también. 07-178.65
Luchad con todas las fuerzas de vuestro espíritu por llegar al cumplimiento
de vuestro destino; según sea vuestra decisión, así permitiréis que se
manifieste vuestra virtud y podréis probar vuestra fe con palabras y obras
de amor. 07-178.66
En esta era, como en el Segundo Tiempo, el Maestro se presenta entre sus discípulos,
y al ver entre ellos tanta sencillez y humildad, les concede la gracia de
escuchar su palabra. 07-178.67
Recordad, que toda obra llegará a Mí cuando esté cimentada en mi ley. 07-178.68
Mi ley es la buena simiente que de Mí habéis recibido, la cual depositaréis
en el corazón de vuestros hermanos y en el corazón de vuestros hijos. Hay
corazones que ante mi llamado se han encendido cual antorchas de fe y
perseveran en mi obra. 07-178.69
En vuestras luchas habéis vencido muchas veces a la tentación, alentados
por el ideal de que mi doctrina florezca entre la humanidad. 07-178.70
Vengo a iluminar a vuestro espíritu con mi sabiduría, para que cuando
encontréis al que no crea en vuestra fe, le deis pruebas convincentes de que
conocéis la verdad y a la vez le ayudéis a creer. 07-178.71
Os Preguntarán si os consideráis profetas y si tenéis potestad sobre el
espíritu y os someterán a prueba como a Elías en el Primer Tiempo.
Vosotros les daréis pruebas; mas para ello será indispensable que en esa
hora tengáis fe, cumpláis con mi ley y os sometáis a mi voluntad. 07-178.72
He aquí al Maestro hablando a través de la mente humana, que es imagen de
la inteligencia divina, don que he puesto en la criatura más perfecta que
habita en la tierra: El hombre. ¿Cómo dudar que me comunique en esta forma,
si manifestado estoy en cada uno de vosotros? La sabiduría que emana de esta
palabra, es el horizonte infinito que abro ante el espíritu para que conozcáis
la verdad y por ella sintáis la suprema dicha. 07-178.73
Quien abra sus ojos no podrá buscarme más a través de las formas creadas
por su propia mano, porque será aquél que por medio de su elevación se
inspire y se comunique con mi Divinidad 07-178.74
Es menester que el hombre aprenda a desprenderse de la materia en el momento
de su elevación, para que los instantes que su espíritu pase en el más allá
le sirvan para iluminarse y fortalecerse; así podrá encontrar siempre el
camino de evolución y marcárselo a quien no lo conozca. Yo vengo a
facultaros para que deis testimonio de estas revelaciones. 07-178.75
Hoy os digo que no debéis luchar tan sólo por salvar vuestro espíritu sino
también el de vuestros hermanos, con lo cual la humanidad contemplará
cumplida mi palabra, que os enseña a amaros los unos a los otros. 07-178.76
¡Mucho de lo que me pedís os concedo! Mas si me pidieseis que cambiara
vuestro destino, de cierto os digo, que eso no os lo concedería, porque
vuestro destino, aquel que os habla de virtud, de perfección, de amor, está
escrito por Mí. 07-178.77
El que fue creado para ser labriego en mis tierras, tendrá que sembrar en
ellas y la semilla será de fe, de amor y de buena voluntad. 07-178.78
Bebed de esta fuente, oh espíritus sedientos que andáis buscando la luz sin
encontrarla. Sentid esta dulce paz que no conoce vuestro corazón y cuando la
hayáis sentido, deducid quién es el que os está hablando ya no tendréis
necesidad de preguntar por qué he venido nuevamente hacia los hombres,
porque la respuesta la llevaréis en vosotros mismos. 07-178.
79 Si en el mundo no hubiese ignorancia, si no corriese la sangre, si no
existiese el dolor y la miseria, no habría razón para que mi Espíritu se
materializara haciéndose perceptible a vuestros sentidos; pero me necesitáis,
sé que sólo mi amor puede en estos instantes salvaros, y por eso he venido.
07-178.80
Si no os amase, ¿Qué importaría que os perdieseis y qué importaría
vuestro dolor? Mas soy vuestro Padre, un Padre que siente en sí el dolor del
hijo, porque cada hijo es una partícula suya; por eso vengo a daros en cada
una de mis palabras e inspiraciones, la luz de la verdad que representa la
vida para el espíritu. 07-178.81
Late apresuradamente vuestro corazón escuchando esta palabra y habéis
estado a punto de gritar para bendecir mi nombre, mas no ha sido necesario
que vuestros labios expresasen la emoción que embarga a vuestro espíritu,
porque antes ya sabía Yo del gozo que ibais a tener al oírme 07-178.82
Soy vuestro Maestro, el mismo a quien el mundo inmolara en el Segundo Tiempo
y que ahora viene hacia los hombres con el mismo amor; soy Aquél que
agonizando en la cruz sintió sed infinita de amor y en vez de agua, que
hubiese sido una forma o una prueba de caridad por parte de los hombres,
recibió en sus labios hiel y vinagre, como manifestación de desprecio, de
burla y de ignorancia. 07-178.83
Mas nada vengo a reprochar a la humanidad; por el contrario, le traigo un
nuevo mensaje que habrá de elevarla, haciéndole sentir la paz tan necesaria
del espíritu. 07-178.84
"Sed tengo", dije en aquella hora. Sed tengo, vuelvo a deciros, sed
de vuestro amor, sed de sentiros cerca de mi Espíritu, sed de que os améis
los unos a los otros. 07-178.85
También vosotros tenéis sed; el dolor quema vuestro corazón y necesitáis
con angustia de la frescura del agua espiritual, necesitáis que la fe, la
esperanza, el consuelo y la paz, vengan a mitigar vuestra sed del espíritu,
del corazón y de la mente. 07-178.86
¿Pedís fuerza? Llevadla. ¿Necesitáis bálsamo? Recibidlo. ¿Tenéis un
grave problema? Yo os concedo la solución. ¿Me presentáis vuestra pobreza?
Llevad las llaves del trabajo y el pan de cada día. ¿Tenéis amargura?
Llorad y enjugad en mi manto vuestras lágrimas, sentid mi caricia y
levantaos a la vida con nuevas fuerzas. 07-178.87
Desde este día comenzad una nueva vida; Yo gozaré con vuestros triunfos y
os ayudaré a vencer los obstáculos. Nuevamente os digo: Yo soy el camino,
la verdad y la vida. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 179 07-179.01
Estoy hablando al mundo por conducto de mis escogidos. Benditos sean los que
se han inspirado en Mí, porque su verbo se ha desatado, ha habido esplendor
en él y Yo he manifestado mi sabiduría Y mi voluntad. 07-179.02
En el principio de los tiempos el hombre, dotado de inteligencia y de razón,
empezó a discernir, a formar ideas y a elevar su culto a su Señor. Su espíritu
fue forjándose, y cuando hubo evolucionado, después de grandes
experiencias, envié a Abraham, a Isaac y a Jacob, para que fuesen ejemplo y
tronco de un árbol espiritual, padres de una numerosa familia, cuyo linaje
había de perdurar a través de los tiempos, que se multiplicaría y se
extendería sobre el haz de la tierra. De ahí brotaron las doce tribus,
llenas de fuerza y potestad para llevar a las naciones la misión de enseñar
el verdadero culto al Creador y abolir el pecado. Yo encomendé esta tarea al
pueblo de Israel porque contemplé en la primera edad del hombre muchos
balbuceos y malas interpretaciones a mi ley. El culto espiritual, sencillo y
puro que pedí a mis hijos, degeneraba en idolatría, en actos materiales y
abominaciones. Teniéndome cerca de ellos, me sentían muy distante, y
creyendo cumplir con la ley, pecaban. Cuando envié profetas a la humanidad,
les desconocieron y al oír su palabra llena de celo y rectitud, me decían:
No podemos seguiros Señor, el camino es muy estrecho. Y el Padre que es amor
y que vivifica y acompaña a todos sus hijos, ha esperado su reconocimiento. 07-179.03
Hoy vivís en el Tercer Tiempo, pueblo escogido y os he enviado con la misma
misión de despertar y aconsejar al mundo. Si os preparáis, vuestra
inspiración será inagotable, y después de 1950 dejaréis manifestar a través
de vuestras palabras la enseñanza como discípulos Míos y con ella mi
voluntad, mis revelaciones y mi caridad. Vuestro amor a la humanidad hará
prodigios, Y penetraréis en una vida de trabajo y solicitud constante; y
cuando hayáis dado pasos de espiritualidad, no deberéis sentir superioridad
sobre aquellos vuestros hermanos, cuyos espíritus no alcancen todavía la
capacidad vuestra. 07-179.04
Elevaos y si es menester que descendáis para salvar a su espíritu, hacedlo,
así corno el pastor desciende hasta el abismo donde su oveja ha caído, para
rescatarla y reunirla con las demás que forman su rebaño. Sed buenos
pastores aprended a cultivar el corazón de vuestros hermanos con esta enseñanza
que es vida, elevación y grandeza. 07-179.05
Jamás cerréis vuestro corazón al amor y sabréis conocer a través de él
la obra infinita de vuestro Padre. 07-179.06
Sed clementes con las faltas de vuestros semejantes, ¡oh discípulos amados!
07-179.07
Bienaventurados los que no juzgan las faltas de sus hermanos y evitan que el
escándalo sea en torno de ellos, por que manifiestan limpidez en su corazón
y saben, practicar la caridad. 07-179.08
Sólo tendrá derecho a juzgar Aquél que sepa hacerlo y que además, sepa
corregir y enseñar con verdadero amor. En las actuales pruebas en que se
encuentra la humanidad, puedo deciros que Yo soy el único que tiene derecho
a juzgar, porque entre todos los hombres no veo a un justo que tenga derecho
de hacerlo. 07-179.09
Cuando améis la virtud y os duelan los errores de los demás, cuando lleguéis
a consagrar toda vuestra vida para el mejoramiento de vuestro espíritu,
lograréis dar el verdadero ejemplo y si con obras, palabras y pensamientos
vais enseñando y haciendo luz en el sendero de vuestros hermanos, habréis
logrado asemejaros al Divino Maestro, el que cuando estuvo en la tierra os
demostró cómo se puede ser un juez perfecto. 07-179.10
Yo dejaba que Llegaran ante mi presencia los grandes pecadores, hombres o
mujeres; dejaba que en mi camino se cruzaran los grandes hipócritas, permití
que me sometieran a prueba, que me interrogaran, que se burlasen o tratasen
de humillarme. Yo bien sabía qué mi juicio no lo resistirían y que todos
llegarían a sentir mi divina presencia. En algunas ocasiones bastó sólo
una frase para llegar a conmover a un hombre; en otras era suficiente una
mirada o simplemente el silencio pero debéis, saber que en mi actitud había
humildad, dignidad, amor, piedad. 07-179.11
La humildad, la dulzura y el amor, eran la esencia de la justicia de Jesús y
sin embargo la humanidad no tuvo juez tan inexorable. ¿Quién podrá
resistir al verdadero amor, a la absoluta pureza, a la luz divina? 07-179.12
En verdad os digo, no existe fuerza que podáis oponer a mi amor. Los
enemigos resultan pequeños, las fuerzas contrarias son débiles, las armas
que han tratado en contra de la verdad y de la justicia siempre han sido frágiles.
07-179.13
La lucha que las fuerzas del mal han sostenido en contra de la divina
justicia, os ha parecido una contienda interminable, y sin embargo, ante la
eternidad, será como un instante y las faltas cometidas durante el tiempo de
imperfección de vuestro espíritu quedarán como una débil mancha que
vuestra virtud y mi amorosa justicia se encargarán de borrar para siempre. 07-179.14
Todo el que tomare de mi palabra, que es como el agua cristalina, sed no
volverá a tener. Todo el que me reconociere en el Tercer Tiempo en estas
lecciones que vengo a entregar, será fuerte en las grandes pruebas que se
acercan a la humanidad y no perecerá. 07-179.15
Vengo a prepararos para que no seáis sorprendidos. Encended vuestra fe y aun
cuando el huracán sople y quiera apagar vuestra lámpara velad guardadla
celosamente y no quedaréis en tiniebla. 07-179.16
Hoy ya no sonríe el mundo al oír mis lecciones; el espíritu sabe que está
atravesando por el gran día del Señor, en el que han de ser juzgadas todas
sus obras, y en el que mi mirada penetrará hasta lo más profundo de su ser;
sabe que su cosecha está mezclada con la mala simiente cuyos frutos van a
darle amargura. Su conciencia le dice que no ha cumplido las órdenes
divinas, que se ha apartado del camino de sumisión y obediencia y que por
eso su cruz es muy pesada. Yo, he dado a todos los seres un cáliz para que
lo llenen de amor y buenas obras y me presentáis sólo amargura y veneno;
queréis apartarlo porque sentís morir y buscáis el antídoto, y Yo os
digo: Venid a Mí, que aún podéis recobrar la vida; oídme y trabajad. 07-179.17
Amad, desechad el odio, dejad detrás de vosotros las antiguas costumbres que
apartan vuestros pasos de la senda del bien. Iluminad vuestro sendero con mi
palabra de todos los tiempos; buscad la herencia divina en el fondo de
vuestro espíritu y recordad mis máximas que os fueron entregadas por
conducto de Moisés, mi palabra y ejemplos a través de Jesús; reconoced mis
revelaciones que como Espíritu Santo he venido haceros en el Tercer tiempo y
sabréis porque lloráis. Mas Yo aparto de vosotros el cáliz y os ofrezco mi
paz. 07-179.18
En mi palabra de este tiempo encontraréis la misma esencia de aquélla con
la que os doctrinó Jesús, la misma verdad que en los diez mandamientos os
entregué en el Sinaí. Todo aquel que quiera servirme, conozca antes que mi
camino es de sacrificio y de entrega por amor a sus semejantes. Mas también
os digo, que Yo tomaré en cuenta todos vuestros méritos para llevaros a la
verdadera vida. 07-179.19
Sentid mi amor y venid a Mí, hombres de buena voluntad, levantad vuestra faz
y mirad a Cristo que ha vuelto entre los hombres cumpliendo su promesa. 07-179.20
Penetro en lo profundo de vuestro corazón y ahí recibo el homenaje sencillo
de vuestro espíritu que me habla por medio de la oración y me presenta su
propósito de seguirme, de practicar mis enseñanzas, de ser fuerte y
mostrarse sereno ante las pruebas. 07-179.21
La respuesta a esa oración sentida y humilde, es la de ofreceros que siempre
estaré con vosotros y que esta presencia os la haré sentir más clara en
las horas difíciles por las que atraveséis. 07-179.22
La luz de esta era viene rasgando el velo de oscuridad que envolvía al espíritu
de los hombres; viene rompiendo las cadenas que lo tenían sujeto, impidiéndole
llegar al verdadero camino. En verdad os digo que no penséis que mi doctrina
prohíbe la investigación de todas las ciencias. Si Yo soy quien despierta
vuestro interés, vuestra admiración y vuestra curiosidad; por eso a vuestro
espíritu le he dado el don del pensamiento para que se traslade libremente a
donde quiera. Os he dado la luz de la inteligencia para que comprendáis lo
que miréis a vuestro paso; por eso os digo: Investigad, escudriñad, mas
procurad que vuestra forma de penetrar en mis arcanos sea respetuosa y
humilde, porque entonces, será verdaderamente lícita. 07-179.23
No os he prohibido que conozcáis los libros que los hombres han escrito, mas
debéis estar preparados para que no tropecéis y os confundáis. Entonces
sabréis cómo empezó el hombre su vida y su lucha y a dónde ha llegado; y
cuando esto sea tendréis que buscar mi fuente de enseñanzas y revelaciones
para que Yo os muestre el futuro y el fin que os espera. 07-179.24
Prepárese cada cual en la forma en que su conciencia le dicte. Comprended
que llegará el momento de la lucha y que no vais a buscar entonces las
sombras de un claustro para meditar, sino que daréis la cara al mundo y a
las tentaciones y no rehuiréis un solo instante esa lucha. 07-179.25
Si no os preparáis, si no analizáis mi doctrina, mañana podrá surgir
entre la humanidad una teoría que aunque falsa, tenga visos de verdad, y no
es mi voluntad que os dejen en el camino como impostores, porque tratarán de
demostramos que no fue verdad mi venida en este tiempo. 07-179.26
Aprovechad vuestra propia fuerza para prepararos y no la desperdiciáis
juzgando las obras de los demás. 07-179.27
Muchas veces os he dicho: Unificaos, mas cuando os hablo de unificación,
comprended que no hablo solamente de vuestros recintos, sino que esa palabra
abarca todo el universo. 07-179.28
Ved que no he venido a inspiraros rito alguno. Ni en el Segundo Tiempo ni en
éste he venido a buscar trono o sitial dentro de los recintos que a mi culto
habéis destinado. Hoy vengo a deciros que no me ofrezcáis tesoros de la
tierra ni vanidades humanas, porque estaréis haciendo lo que el tentador con
Jesús en el desierto: Ofrecerle su reino a cambio del mío. Ya sabéis que
mi reino no está en este mundo. Por eso me hice hombre naciendo y viviendo
en la humildad, para demostraros que para conquistar el "reino de los
cielos", no son necesarios el poder y las grandezas de la tierra. 07-179.29
Mas, ¿por qué habéis de ofrecerme las riquezas materiales si de antemano
sabéis que todo es mío? Dadme lo que no poseo aún: vuestro amor. 07-179.30
Es vuestro espíritu al que vengo a buscar, porque es parte del mío y a Mí
tiene que tornar; mas para rescatarlo tuve que descender hasta él. Hoy será
vuestro espíritu el que tendrá que elevarse por la virtud hasta llegar a mi
seno. 07-179.31
Discípulos míos: Buscáis dentro de vosotros los pensamientos y las obras
que sean agradables a Mí para alcanzar mi gracia y Yo que conozco vuestro
amor y esfuerzo, os concedo lo que solicitáis. No son bienes terrenales los
que me pedís, no ambicionáis tanto los goces perecederos como los que son
perdurables; vais camino de la vida eterna, en donde descansaréis de vuestra
lucha. 07-179.32
Saturaos de la esencia contenida en mi palabra y si hay dolor en vosotros,
consolaos pensando que en él encontraréis una luz que siempre os estará señalando
el de la vida eterna. Ese mismo dolor no permitirá que el espíritu duerma o
se envanezca, será como rocío que refresque y vivifique el corazón. 07-179.33
En todos los tiempos os he hablado de la vida eterna, de ese camino que el
espíritu recorre y que no tiene fin, en el cual se desarrolla, se
perfecciona y llega a su Señor. Para que tuvieseis un ejemplo que palpar y
seguir, vine Yo en el Segundo Tiempo. Me limité en Jesús, nací y viví
como hombre, cumplí con las leyes divinas y humanas, sentí los rigores de
esta vida, trabajé para labrar el pan; pero sobre estos cumplimientos
entregué al mundo mi mensaje de amor y de ternura. 07-179.34
Cuando hubo llegado el tiempo de la predicación y de los hechos, consagré
mi Espíritu al cumplimiento de esa misión. 07-179.35
No todos han sabido comprender que el espíritu es antes que la carne. Y de
esa doctrina de amor que os entregué, muy pocos frutos me habéis
presentado. ¡Cuán frágil es vuestro corazón! Muchos dicen amarme y
desconocen los beneficios de mi enseñanza. 07-179.36
En aquel tiempo, cuando Yo revelé a mis discípulos que volvería entre, los
hombres, me preguntaron cuándo sería la realización de mis profecías y Yo
les dije: Velad y orad y las contemplaréis. Muchos me esperaban muy pronto,
y es hasta este tiempo que he venido como juez, para preparar el camino de
todos los seres. Si abriesen sus ojos espirituales me contemplarían
descender sobre la nube blanca y desde ahí enviar sobre la tierra
innumerables rayos de luz. 07-179.37
¿Quién podrá analizar la esencia de mi Espíritu, si soy luz, amor divino,
si en Mí no hay forma material? He venido a vosotros en medio de la
humildad; la virtud que os enseño, es la misma que prediqué en el Segundo
Tiempo. Quiero acercar a mí a vuestro corazón y que reconozcáis mi nueva
manifestación. 07-179.38
Hay muchos que por temor o falta de estudio, no han evolucionado y practican
sólo la ley de Moisés, sin reconocer la venida del Mesías, y otros que
creyendo en Jesús, no han esperado al Espíritu Consolador prometido; y Yo
he descendido por tercera vez y no me han esperado. 07-179.39
Los ángeles han anunciado estas revelaciones y su voz ha llenado el espacio.
¿Les habéis reconocido? Es el mundo espiritual que ha venido entre vosotros
a dar testimonio de mi presencia. Todo lo que ha sido escrito, se cumplirá.
La destrucción que se ha desatado, vencerá el orgullo y la vanidad del
hombre y éste, humilde, me buscará para llamarme Padre. Amadme y me
reconoceréis. Así brotará de vuestro corazón la súplica por la paz de
las naciones. A todos os amo y cuando ya preparados tornéis a Mí, haré
pacto de alianza con los hombres y habrá gozo en el Padre y en los hijos. 07-179.40
Aquellos que me esperaban, no se han sorprendido de mi palabra dada a través
del hombre. Los demás han negado que el Maestro haya vuelto a manifestarse
en esta forma al mundo. Mas Yo os digo: Orad y analizad, estudiad las profecías,
escuchad la voz de la conciencia en el fondo de vosotros mismos y sabréis
responder a toda pregunta que os hagan. 07-179.41
Yo os bendigo, pueblo. Os he dado vida y os estoy alentando en el camino de
evolución, porque os amo. Al hombre y a los seres inferiores les he dado los
elementos necesarios para vivir. Todos vivís dentro de Mí y estáis sujetos
a mi voluntad. Os he dicho que "la hoja del árbol no se mueve sin mi
voluntad". Para vivir tenéis el aire que respiráis, el sol que
calienta vuestro cuerpo, las aguas y los frutos que os alimentan; mas a
vosotros que estáis dotados de espíritu, os concedo penetrar en mis arcanos
para que conozcáis todo lo necesario para vuestra elevación espiritual.
Vuestro espíritu no morirá, mientras que la naturaleza material hoy existe
y mañana ya no será, porque la he formado para que sea sierva del hombre y
después de cumplir su destino, desaparecerá. 07-179.42
La tierra, las plantas, los animales, pagan un tributo de gratitud a su Dios.
Toda la creación se inclina y se somete a las leyes. Las fieras en la selva
se aman, no matan a seres de su especie y si lo hacen es para alimentarse,
respetan a la compañera, no se multiplican antes de tiempo, no se censuran.
Y vosotros, hombres, hacéis todo lo contrario, porque tenéis libre albedrío
y voluntad; mas Yo os he dado la conciencia y la ley para iluminar vuestro
sendero. Despertad, abrid vuestros ojos a la luz de mi enseñanza, y si habéis
de llegar a Mí, ¿por qué retardáis vuestro paso? No hagáis dolorosa la
jornada. Dejad que el espíritu me busque, me ame y me comprenda y en su
oración y práctica se fortalezca y se reanime. 07-179.43
Os preparo para que cumpláis con celo mi ley, y así podáis enseñar y ser
báculo de vuestros hermanos. 07-179.44
Quiero que me améis como Padre y me miréis en la obra perfecta de mi creación.
En el agua cristalina de los arroyuelos, en el verdor de los campos, en el
aire que acaricia vuestras mejillas, en el firmamento sembrado de estrellas,
no me neguéis, no me deis ese dolor. 07-179.45
Ved que me estoy derramando en esencia para alimentar vuestro espíritu;
estoy sanando a los leprosos del cuerpo y del espíritu, porque así como el
cuerpo necesita alimento para vivir, el espíritu necesita sustento
espiritual, necesita amor, la comunicación con su Padre, el cumplimiento de
los deberes. En esta armonía podréis vivir felices hoy en la tierra y mañana
en la mansión espiritual. 07-179.46
Mi amor es con vosotros. Mi inspiración se traduce en palabra por medio de
la mente de estas criaturas preparadas. Son mis intérpretes y Yo me
manifiesto según su preparación y capacidad espiritual. Todos podríais ser
mis portavoces. El hombre es muy pequeño para recibir la potencia de mi
Divinidad, mas Yo envío al entendimiento un rayo limitado, Para hacerme
comprender y que mi Verbo sea pronunciado por sus labios y os digo: Venid a
recibir el amor de vuestro Maestro y la enseñanza para mitigar vuestra sed
de saber. Algunos sentís temor y os pregunto: ¿Por qué albergáis ese
temor, si siempre he estado con todos mis hijos, si me tenéis en vuestro
corazón? 07-179.47
Mi amor ha sido grande para vosotros y por eso os he escogido de distintas
comarcas y naciones, porque mucho me necesitáis. Tenéis contraído un
compromiso conmigo Porque en tiempos pasados no cumplisteis con vuestra misión
y es menester apresurar el paso para que podáis llegar a Mí limpios y
puros, así como brotasteis de Mí. 07-179.48
Todavía no os habéis perfeccionado y ya estáis en la consumación de los
tiempos. Ha mucho que en esta era os hablo por conducto del hombre. Os he
hablado en parábola y si leéis los escritos en donde mi palabra está
impresa y fue transmitida por los primeros portavoces, apreciaréis mí
paciencia y sentiréis dolor por vuestra negligencia. En todas las
congregaciones en donde el pueblo sé reúne, he derramado mi esencia y os he
dicho: Estudiaos a vosotros mismos, para que comprendáis a vuestros
hermanos. Sentid su dolor, amadlos como os amo Yo.
07-179.49
He venido en busca de esa parte de mi Espíritu que está en vosotros y que
me pertenece, para rescatarla. Vengo a declarar la guerra, pero no a la
humanidad, sino al pecado, al mal. En esa lucha que ya es entre vosotros, debéis
permanecer fuertes. Poned en práctica vuestros dones, para que a medida que
entreguéis el bien, ellos se multipliquen y sean inagotables. Si os hablo de
regeneración, es porque habéis perdido la gracia y pureza con que os
engalanó y que debíais haber conservado a través de los tiempos. 07-179.50
Os dije que vendría en la nube y que vendrían también mis ángeles. Y ¿acaso
estas profecías no se han cumplido? ¿Mi mundo espiritual no os ha hablado
corroborando todas mis palabras? Grandes pruebas vendrán y conmoverán la
tierra. Para entonces, no quiero que me busquéis como juez; buscadme como
Padre y Maestro Yo os enseñaré el verdadero camino de la vida, el amor y la
humildad, para que no busquéis corona ni cetro. Si queréis ser grandes, sed
humildes. 07-179.51
Quiero que estéis unidos, porque después de 1950 no oiréis la palabra de
vuestro Padre a través de los portavoces y vuestro espíritu buscará un
aliciente para continuar en este sendero, y muchos de vosotros seréis débiles
como Pedro, y otros dudaréis como Tomás, mas, ¿quién imitará a Juan? En
verdad os digo, que si me amáis como ese discípulo predilecto, me veréis
en todo mi esplendor y os diré: Venid a Mí, corazones afligidos; soy Padre
y siento el dolor de todos mis hijos. Orad y sentiréis muy cerca al cirineo
ayudándoos a cargar vuestra cruz. Conformaos y sed fuertes en las pruebas y
vuestras penas serán ligeras. 07-179.52
He preparado a esta nación y sus moradores para manifestar mi doctrina, para
que el pueblo pueda elevar su espíritu y contemplar en el más allá la
segunda Jerusalén, la tierra espiritual prometida en donde han de reunirse
con los patriarcas al final de los tiempos. Mi voluntad es que en esta nación
se mezclen las diferentes razas, que encuentren paz aquellos que cansados de
guerras y discordias busquen un lugar para meditar sobre mi enseñanza y los
hambrientos de espiritualidad tengan la manifestación de mi Espíritu que
les llene de luz y de consuelo, para que desde el valle material puedan
contemplar los umbrales de la vida superior donde el espíritu debe morar y
ver el cumplimiento de mi palabra. 07-179.53
Yo daré esplendor a esta nación. No sólo se elevará espiritualmente, sino
materialmente alcanzará poder. Sus tierras serán fructíferas, en sus
moradores habrá energía y fuerza moral y el espíritu preparado por Mí dará
prueba de elevación y conocimiento de mi ley. 07-179.54
Y cuando el hombre del mundo se acerque y contemple en vosotros mi obra,
sentirá el anhelo de enmendar su vida y buscará los principios naturales,
que lo ayuden en su restitución; meditará en la ley, buscará mi palabra y
su espíritu volverá a estar en contacto conmigo. Yo le hablaré secreta y
amorosamente y lo pondré, en el principio del camino y de esta etapa empezará
a subir para escalar el monte en donde yo le espero. 07-179.55
No todos oirán mi palabra en este tiempo en la misma forma en la que os
hablo a vosotros, mis discípulos; mas sabed que todo el que me busque, me
encontrará. Mi inspiración estará en todo aquél que me ame y de ello daréis
testimonio. Si vosotros os habéis levantado al cumplimiento antes que ellos,
preparad su camino dando ejemplo de amor y de humildad. 07-179.56
Estad, cerca de mí. Dejad que los ojos de vuestro espíritu se abran y que
vuestro corazón perciba mi amor, que todo lo que oigáis y sintáis sea
guardado en vuestro ser, para que mañana recordando y analizando mi palabra
podáis enseñar a vuestros hermanos. 07-179.57
No desperdiciéis estas lecciones que son páginas del libro de la sabiduría
que ahora os doy para vuestra salvación. 07-179.58
Yo os recibo y en vosotros recibo a todos mis hijos. Mi sabiduría desciende
sobre todos mis discípulos que han sabido preparar su entendimiento y su
corazón. 07-179.59
Vengo como luz y fortaleza, como paz y amor a vuestros corazones, para que no
sintáis debilidad ante los hombres. 07-179.60
Os revestís de paciencia sabiendo que habéis venido a cumplir la noble misión
de establecer la fraternidad y la paz en el mundo; porque sabéis que tenéis
que velar para que sea cumplida la voluntad del Padre Celestial. Debéis ser
como centinelas que velen por ese mandato no cumplido aún. 07-179.61
Mi voz incesantemente llama al hombre al camino de la ley, y vosotros, que
fuisteis los primeros en recibir mis revelaciones en este tiempo, habéis
venido a ser los postreros, para que contempléis cómo llegan a Mí las
multitudes; mas como sois de aquellos que primero me reconocieron, estáis
obligados a ser un ejemplo dentro de mi enseñanza, a ser como un báculo
para vuestros hermanos. 07-179.62
Siendo tan grande vuestra misión veo que aún os falta valor y fe para ser
los apóstoles del Tercer Tiempo. Aún tenéis en vuestra vida instantes de
flaqueza, de desesperación y de lucha con vosotros mismos. Venced todas las
barreras. Vuestro corazón ya ha sentido la grandeza de mi obra habéis
comprobado que mi palabra es alentadora. En mi enseñanza habéis aprendido a
orar para libraros de la tentación. 07-179.63
No quiere el Maestro que sigáis desaprovechando el tiempo, ved cómo la
humanidad en algunos sentidos ha alcanzado adelanto, pero Yo quiero que su
progreso sea completo, que la vida humana y la espiritual armonicen. 07-179.64
Esta vida es una hermosa oportunidad que se presenta a vuestro espíritu para
progresar. Caminad, creced, evolucionad, mirad cómo todo en la creación
evoluciona y se transforma. Fuisteis en el principio semejante al átomo en
vuestra pequeñez; pero por la inteligencia de que os doté, habéis llegado
a tomar en vuestras manos los elementos que la naturaleza posee, para
serviros de ellos. Desde que llegasteis a morar la tierra, ya se encontraba
en ella la ley esperándoos, y el Padre desde entonces os ha estado revelando
la vida espiritual, encaminándoos a la morada a donde habéis de llegar a
descansar y a gozar de paz después de la lucha, para alcanzar vuestra
purificación. 07-179.65
Oíd siempre la voz de vuestra conciencia para que ella os diga si habéis o
no cumplido con la ley. PARÁBOLA
07-179.66
Oíd: "Encontrábase un varón sobre una montaña, Conocía los montes,
los bosques y los caminos, por donde se internaba en busca del sustento para
los suyos. Cierta ocasión, en medio de su soledad, escuchó una voz que decía:
Yo te contemplo, varón y veo tu lucha; por eso vengo a ti, porque Yo soy la
vida que palpita en todo lo creado, mas escucha: Levántate, ve y únete a
los que te pertenecen y diles lo que has escuchado y lo que sintiendo no has
podido ver, y cuando estén persuadidos de lo que tú ya crees, forma con
ellos el principio de un pueblo, levántales en pos del cumplimiento de la
promesa de una tierra que les tengo preparada". Aquel varón, al oír
esa voz, sintió palpitar su corazón con fuerza y no se atrevió a levantar
su faz para contemplar al que así le hablaba. Sintió que una fuerza
desconocida penetraba en su ser, como si una luz celestial inundara de valor
su espíritu. Cuando aquella voz calló, sintió que la fatiga de su cuerpo
se apartaba, a la vez que sobre su espíritu experimentaba el de una
responsabilidad. Enseguida partió en busca de los suyos para testificar lo
sucedido y como era hombre recto, todos creyeron en su palabra. Él varón
decía: "Aquella voz que escuché, me habló de un camino, mas de todos
los que conozco, no sé cuál sea; acaso exista uno que conduzca a alguna
gran ciudad o tal vez lleve a una extensa tierra de viñedos". Una
noche, al encontrarse recostado en su lecho, oyó la voz en su conciencia, ya
no en sus sentidos, que le decía: "El camino no lo conocen tus ojos,
porque él sólo es visible a la conciencia es el camino de mi ley". Y
entonces escuchó los preceptos de ella que hablaban de amar a Dios sobre
todo lo creado, de no adorarlo a través de figuras creadas por la imaginación
o el fanatismo y oyó hablar también del amor de los unos para los otros.
Ese era el camino, el del amor y el bien. Cuando despertó el varón,
comprendió que todo aquello había sido una revelación divina hecha a su
espíritu. Nuevamente dio testimonio a su familia de lo que había recibido
en sueños y lleno de fe y obediencia reunió a todos los suyos, para que con
su unión formasen la simiente de un pueblo fuerte y grande. 07-179.67
Es mi parábola de este día en que os hablo de Moisés aquel espíritu con
quien tienen semejanza los guías de este tiempo. Aquél que oraba en
silencio y se comunicaba con su Padre, aquél que condujo a su pueblo en
larga jornada través del desierto, el mismo que ante la debilidad de las
multitudes rompió contra el suelo las tablas de la ley. 07-179.68
Tres eras han pasado y hoy os pregunto: ¿Quién de vosotros conoce el
camino? ¿Quién es aquel que de verdad se prepara para escuchar la voz del
Eterno? Dónde están los que puedan decirme, como lo hicieran hermanos
vuestros en otros tiempos: Señor, si es menester el sacrificio de mi
existencia en bien de tu obra, hágase en mí tu voluntad. 07-179.69
Hoy no encuentro quien hable así a su Maestro. ¿Cómo vais a dar a conocer
al mundo mi palabra en este tiempo? Es menester qué os unáis, para que mi
obra de amor y de pureza sea reconocida. Si la presentaseis a través de
ritos, símbolos o creencias, no lograréis estremecer el espíritu de
vuestros hermanos; en cambio, si con vuestras obras dais él ejemplo de amor,
mi ley será conocida y respetada. 07-179.70
Estudiad mi palabra, porque en ella escucharán la voz del Padre, quien a
través de vuestra conciencia os señalará siempre el camino y os hará
contemplar la perfección que vayáis alcanzando en él. 07-179.71
Así como escudriñáis y os maravilláis ante la vista del cuerpo humano que
es tan sólo la forma exterior del hombre, así abismaos en la contemplación
y en el estudio del espíritu, porque sólo así conoceréis su grandeza. 07-179.72
Luchad y aunque vuestra lucha sea intensa, no os canséis de testificar mi
verdad. Haced el bien aunque tengáis que llegar hasta el sacrificio. Tenéis
la misión de salvar a vuestros hermanos. 07-179.73
Yo os doy mi bendición y mi perdón. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 180 (Dada
durante la 2a. guerra mundial) 07-180.01
Os doy la luz para que analicéis mi palabra y comprendáis mi lección, discípulos
amados. 07-180.02
Sigue el labriego cultivando la tierra y abriendo el surco en donde ha de
depositar la semilla con la fe y el anhelo de levantar abundante cosecha, y
el Maestro os dice: Tened cuidado de elegir la tierra que sea propicia, para
que no se malogre la simiente y siempre recogeréis frutos de acuerdo con el
amor con que hayáis cultivado vuestra tierra. 07-180.03
Todos podéis ser labriegos en mis tierras, pero antes es preciso sentir y
comprender esta misión. El objeto de esta lección es apartar la venda de
oscuridad del ignorante y hacer andar al paralítico, mostrándole que Yo soy
el único Dios a quien deben servir. Por eso os digo. Os estoy preparando,
para mostraros a los demás como un ejemplo, ya que supisteis abrir vuestros
ojos a la luz y confesar con humildad que erais ignorantes. Yo, a través de
vosotros, también sembraré y recogeré los frutos de mi caridad. 07-180.04
Os preguntarán vuestros hermanos, cómo habéis recibido esta enseñanza, cuáles
han sido mis manifestaciones y por qué seguís este camino; a toda pregunta
responderéis con absoluta verdad. Porque si no procedéis con la verdad, no
seréis fuertes y saldréis derrotados; entonces, la semilla no germinará. 07-180.05
No quiero que miréis vacía vuestra mano, ni que al final de vuestra lucha
quedéis sin levantar cosecha, después de haberos apartado del mundo por
seguir mi camino y de haber sido nombrados mis discípulos. No sería justo
que recogieseis desengaños y amarguras sólo por no haber sabido aprender a
defender mi obra, estudiándola y analizándola para adquirir fuerza,
serenidad y conocimientos suficientes para hacer frente a las pruebas. 07-180.06
Mi enseñanza es una sola lección dicha en muchas formas, para que podáis
comprenderla y a la que nada tengáis que añadir. Y aunque es ley, no vengo
a imponérosla porque caeríais en hipocresía, aparentando exteriormente su
cumplimiento, mientras que vuestro corazón se encontraría infringiendo. 07-180.07
He puesto a la conciencia en vuestro ser, para que ella esté presente en
todos vuestros pasos, ya que la conciencia sabe distinguir el bien del mal y
lo justo de lo que no lo es. Guiados por esa luz, no podréis ser engañados,
ni llamados ignorantes. ¿Cómo podría el espiritualista engañar a su
propio semejante o tratar de engañarse a sí mismo, si lleva en su propio
ser la luz de su Creador? 07-180.08
En aquel tiempo se acercó un rico mancebo a Jesús y díjole: "Maestro,
creo merecer el reino que prometes, porque practico la enseñanzas" Jesús
le preguntó: 07-180.09
"¿Cumples con la ley?" Y el mancebo contestó: Sí Señor, yo
ayuno, trato bien a mis hermanos, no hago mal a nadie y doy una parte de mi
hacienda para ayuda del templo. Entonces Jesús le dijo: "Si queréis
seguirme, dejad todo lo que poseéis y ven en pos del Maestro"; mas era
tanto lo que en el mundo poseía el mancebo, que no queriendo abandonar sus
riquezas, prefirió apartarse del Señor. Creía estar cumpliendo con mi ley
y se engañaba a sí mismo. 07-180.10
¡Cuántas veces os he dicho: Practicad la caridad, manifestad esta virtud,
mas no hagáis ostentación de ello porque dejará de ser caridad y os engañaréis
07-180.11
Discípulos: Si no queréis sufrir equivocaciones o errores, analizad
vuestros actos a la luz de vuestra conciencia, y si hay algo que la empañe,
examinaos a fondo y encontraréis la mancha, para que podáis corregirla.
Dentro de vosotros existe un espejo donde podréis miraros y ver si estáis
limpios o no. 07-180.12
El espiritualista deberá ser reconocido por sus actos, los cuales para que
sean limpios, tendrán que haber sido dictados por la conciencia. Quien así
practique, se sentirá con derecho a llamarse mi discípulo. 07-180.13
¿Quién podrá engañarme a Mí? Nadie. Yo no vengo a juzgaros por lo que
hacéis, sino por la intención con que lo hacéis. Estoy en vuestra
conciencia y más allá de ella. ¿Cómo podéis pensar que Yo pueda ignorar
vuestros actos y el móvil de ellos? 07-180.14
Preparaos para la lucha, para que mi obra no sea atacada por causa de
vuestras malas obras, porque en muchos casos dependerá de vosotros el
reconocimiento o desconocimiento que de mi obra tenga la humanidad. 07-180.15
¿Qué puede perder mi obra si es la misma verdad, si es pureza impecable?
Mas vosotros sí perderéis ocasiones para hacer méritos y elevar el espíritu.
07-180.16
Si alguien ignora mi verdad, es porque no ha sabido acercarse a beber de esta
fuente que desborda sus aguas cristalinas para todo labio sediento de amor. 07-180.17
La verdad que revelé a los patriarcas, a los profetas y a los justos, es la
misma que hoy os estoy mostrando, porque mi doctrina que hoy recibís es la
ley de todos los tiempos, con la que os he señalado el camino de evolución
para que continuéis vuestra jornada hasta el fin. En mi doctrina nunca os he
dicho algo que no tenga una explicación apegada a la verdad; mas si vosotros
dieseis explicaciones distintas y en forma complicada, si modificáis mi enseñanza
o entregáis análisis defectuosos a los que necesitan explicación de ella,
mala cosecha recogeréis. 07-180.18
Mirad cómo entregáis y cómo habláis; comprended que sois responsables de
un don muy grande. 07-180.19
Yo soy el dueño de la simiente, vosotros los labriegos; si alguno es
perezoso y no cumple con su misión, si hay quien se pierda del sendero, no
me culpéis a Mí, que por doquier os llamo. Reconoced que algún esfuerzo
tiene que hacer aquél que quiere salvarse. 07-180.20
Ved que vengo a vuestro corazón para que, sintiéndome, podáis decir:
Maestro, yo os seguiré. 07-180.21
Escuchad: En todos los tiempos el Padre ha manifestado su amor a la humanidad
por medio de mensajes a través de sus enviados; ese amor que hasta este
instante estáis tratando de comprender y de sentir es el mismo que os ha
acariciado siempre. 07-180.22
Quiero que os saturéis de esa luz, porque sin amor no llegaréis a Mí; sin
esa virtud no podréis comprender mi grandeza. 07-180.23
Mi palabra viene a tocar las fibras más sensibles de vuestro corazón para
que despertéis al amor, haciéndoos comprender que si sólo vivís
preocupados por adquirir las riquezas del mundo y no dejáis espacio ni
tiempo para que el corazón y el espíritu desarrollen sus dones éstos no
tendrán desenvolvimiento en su jornada. 07-180.24
No dejéis engreír vuestro corazón, porque él simboliza el fuego de la
eternidad del que todo brotó y donde todo se vivifica. 07-180.25
El espíritu se sirve del corazón para amar a través de la materia. Si amáis
sólo por la ley de la materia, vuestro amor será pasajero, porque ella es
limitada, mas cuando amáis espiritualmente, ese sentimiento se asemeja al
del Padre, que es eterno, perfecto e inmutable. 07-180.26
Toda la vida y todo lo creado están relacionados con el espíritu, porque él
posee vida eterna. No os limitéis, amadme y amaos, ya que poseéis esa
chispa del Ser que no tiene límites para amar, que es Dios mismo. 07-180.27
Comprended que todo lo que existe es para vosotros, así como todo, en su
destino, es un perpetuo tributo y homenaje al Creador. 07-180.28
De todos los seres recibo su fruto, mas todo recibe de Mí la fuerza
vivificadora. 07-180.29
Os esclarezco todas las lecciones, para que vuestro espíritu deje de ser
prisionero de vuestros sentidos para que cuando vayáis a sembrar mi enseñanza,
deis a conocer que el espíritu, como todo lo creado, está sujeto a la ley
de evolución. 07-180.30
Evolución: palabra que estará en los labios de la humanidad cuando se ocupe
de su espíritu, porque significa progreso, elevación, transformación y
perfeccionamiento. 07-180.31
¿Cuándo quedará libre el hombre de prejuicios para que ya no vaya en busca
de formas, ni vea todo lo que le rodea más grande que él? Cuando alcance la
libertad de espíritu. 07-180.32
Ahora podréis comprender que si siempre me he manifestado en sabiduría a
los hombres, ha sido para libertar a los espíritus aprisionados por
entendimientos limitados. 07-180.33
Aún existe en esta era mentes entorpecidas y faltas de inspiración. Cuando
los hombres ya deberían poseer una mente lúcida y despejada por su evolución,
todavía muchos piensan y viven como en las épocas primitivas. Otros han
alcanzado un gran adelanto en la ciencia, encerrándose en su vanidad y egoísmo,
creyendo haber alcanzado la cima del saber; se han estancado en el camino de
su adelanto espiritual. 07-180.34
A vosotros que me habéis escuchado en este tiempo y que habéis oído que en
mi enseñanza se repite constantemente la palabra espíritu, os digo que la
grandeza y la luz que encierra esa palabra conmoverá a esta humanidad cuando
la comprenda. 07-180.35
Seguid haciéndoos dignos de esta gracia por medio de la humildad bien
entendida. Humildad no quiere decir miseria ni pobreza material. 07-180.36
Conservad la fuerza moral, porqué os habéis templado como el acero en el
crisol con los sufrimientos de esta vida. 07-180.37
Os veo conformes con vuestro destino. Si vuestro fue tormentoso, no volváis
los ojos a él; olvidadlo y vivid en paz el presente. No temáis al porvenir,
porque el mañana soy Yo. 07-180.38
Todas mis profecías se cumplirán y ésta vuestra pequeña nación será
vista por la humanidad como la "tierra de promisión". Yo dejaré
que en ella sientan paz los corazones y se iluminen los espíritus. A ella
vendrán altos mandatarios de otros pueblos y en su seno se inspirarán para
gobernar con amor. 07-180.39
Las tribus perdidas de Israel vendrán a congregarse y a sentir mi paz en
esta tierra preparada por mi caridad. 07-180.40
Vosotros debéis estar preparados porque vuestros hermanos se acercarán, no
sabéis cómo o cuándo, pero mi palabra quedará cumplida. 07-180.41
Por eso os pido que os unifiquéis, para que aquellos hermanos vuestros
sientan que han llegado al seno del pueblo del Señor, donde recibirán lo
que sea mi voluntad. 07-180.42
Os estoy previniendo para todos los acontecimientos del futuro y en lo que
toca a esas tribus, os digo que vendrán movidos por mi sabiduría a recibir
la heredad que vosotros habéis recibido. No llegarán por casualidad, pero
es menester que vosotros estéis unidos para que veáis cumplirse mi palabra.
07-180.43
En el Segundo Tiempo, cuando Cesar gobernaba la Palestina, ésta se
encontraba dividida entre sí. El pueblo de Israel era esclavo de los
gentiles y sobre sus hombros sentía el peso del yugo de la tiranía. 07-180.44
Fue entonces cuando llegó entre los hombres el Hijo de Dios. 07-180.45
¡Cuánto dolor había en aquel pueblo y qué grande el egoísmo de los
hombres! Pero se escuchó mi palabra y fue como bálsamo en todas las heridas
de aquel pueblo desheredado. Yo mitigué su sed de amor, y por eso, los que
creían en Mí decían: Sólo el Nazareno sabe amar. Y sin embargo fui
desconocido. Cuando los hombres me llevaron a cumplir el sacrificio, me
preguntaban: Jesús, ¿En dónde están los que te seguían? En ese instante
contemplé a Jerusalén y dije: "No es tiempo aún de que la semilla
germine, mas el tiempo llegará y la humanidad conocerá su fruto". Y en
verdad, después de mi partida, mis discípulos se levantaron dando a conocer
mi palabra. 07-180.46
Ahora os digo a vosotros: En el año de 1950 se levantarán los que
desobedecerán mi palabra y me llevarán a consumar nuevamente el sacrificio,
que será la desobediencia y desconocimiento entre vosotros mismos. Entonces
diré como en aquel tiempo: "Yo deposité la simiente en estos corazones
y ella florecerá y de sus frutos comerán las naciones, que conocerán mi
palabra conservada en los escritos". 07-180.47
Este legado es para vosotros. Recordad que siempre tendréis que sembrar en
vuestro camino. 07-180.48
Se acercan los días en que el mundo cristiano se concentra en su corazón,
para recordar el drama que tuvo lugar en el Gólgota hace cerca de dos mil años.
Es entonces cuando algunos recapacitan, para analizar, si los actos de su
vida están de acuerdo con su conciencia, o si han sido débiles ante la
tentación. 07-180.49
Y este pueblo que ahora me escucha, siente que no le hace falta contemplar la
imagen del Crucificado, porque comprende que aquella sangre derramada en el
calvario vibra aún en el corazón de la humanidad, porque fue regada para
enseñarle cómo se cumple una misión. El pueblo espiritualista no necesita
revivir aquel drama; ha aprendido a elevarse hasta sentir y contemplar las
grandezas que hay en el espíritu. A quien ha dudado cual Tomás, le he
permitido hundir sus dedos en la herida de Jesús y ver mi sangre que aún
está fresca y que como fuente inagotable se sigue derramando en amor y
fortaleza sobre todo espíritu. 07-180.50
Os he dicho que me encuentro tan cerca de vosotros, que conozco hasta lo más
íntimo de vuestros pensamientos; que doquiera que os encontréis, ahí me
encuentro Yo, porque soy omnipresente. Soy la luz que ilumina vuestra mente
con inspiraciones o ideas de luz. 07-180.51
Yo estoy en vosotros, porque soy el Espíritu que os anima, la conciencia que
os juzga. Estoy en vuestros sentidos y en vuestra materia, porque Yo soy toda
la creación. 07-180.52
Sentidme más y más en vosotros y en todo cuanto os rodea, para que llegado
el momento de abandonar este mundo, penetréis de lleno en la vida
espiritual, y que no haya perturbaciones en vuestro espíritu por las
impresiones que os pudiera dejar la materia y os acerquéis un paso más a Mí,
que es la fuente de pureza infinita en la que beberéis eternamente. 07-180.53
¡No sabéis cuánto tiempo os falta para dar ese paso! Por eso velad, porque
la tentación intentará haceros flaquear. Yo os preparo, y os prometo que mi
caridad estará dispuesta para libraros del huracán. Os ofreceré mi ayuda
cuando estéis a punto de caer, porque para Mí no existe uno que sea más,
ni otro que sea menos. Soy el Padre y siempre que ante Mí lleguéis
arrepentidos, os recibiré y os entregaré vuestro galardón de acuerdo con
vuestros méritos. 07-180.54
Meditad. Y haced un examen de vuestra vida, iluminaos por la luz de vuestra
conciencia; Yo os haré conocer vuestro progreso espiritual. 07-180.55
Interpretad debidamente mi palabra, sabiendo que no es la forma de ella la
que debe de analizarse, sino la esencia que va en ella y el fin que os señala.
Mis portavoces son susceptibles de errores, mas lo que viene de Dios, puro es
y no puede ser manchado. 07-180.56
Os he entregado una simiente de la que debéis recoger abundante cosecha. Id
a imitación mía derramando en el camino el amor y la caridad entre vuestros
hermanos, y la humanidad reconocerá la fe y la fortaleza que habéis
adquirido. 07-180.57
Tratad de comprender el significado de mi obra, como la comprendieron e
interpretaron los que me siguieron hasta el fin. 07-180.58
Si habéis preparado vuestro corazón como un santuario en el cual esperáis
la visita de vuestro Padre, para que en él sienta el calor de vuestro amor,
de cierto podréis decir que la alondra ha estado con vosotros. Me circundan
los hombres, mujeres y niños y todos son como polluelos en el árbol de la
vida. 07-180.59
Habéis caminado incesantemente buscando en las entrañas de la tierra las raíces
de ciertos árboles para juzgar sus frutos, y muchas veces encontrasteis en
aquellas raíces el gusano roedor. Después me buscasteis por montes y valles
con la esperanza de escuchar una voz paternal, o al menos una voz amiga que
os librase de la incredulidad y os condujese hacia el camino de la verdad.
Ahora que estáis ante mi palabra, me dais gracias por haberos concedido oír
mi enseñanza que viene a prepararos para una comunicación espiritual más
perfecta que la que ahora tenéis. Hoy tengo que limitar mi luz para ser
comprendido por vosotros, mas llegará el instante en que vuestro espíritu y
vuestra mente puedan soportar directamente mi sabiduría. Hoy les basta a
muchos un poco de luz y de paz en su corazón, a los niños una caricia, a
los ancianos cansados la dulce mirada de sus hijos porque con ello sienten un
rayo de luz en su corazón fatigado y triste, mas luego todos se levantarán
anhelando una luz que ilumine el sendero de su vida. 07-180.60
Si ahora les preguntasen a muchos de mis hijos si desearían oír mis enseñanzas,
contestarían que son indignos, y Yo os digo que ninguno de mis hijos es
indigno de escucharme. Todos necesitan de mi palabra; los justos para
recrearse con ella, escuchando a su Dios; los ignorantes para aprender y
alcanzar la elevación de su espíritu con las lecciones del Maestro; los
pecadores para regenerarse con su arrepentimiento escuchando al Padre. 07-180.61
Una voz llega a Mí y me dice: "Venid, mirad cuán débil soy en la
tierra, cuán manchado se halla mi espíritu. Yo sé que vos me amáis y podéis
perdonarme, que sois guía en mis tinieblas al amparo en mi soledad,
Socorredme, porque en las pruebas de esta hora siento el dolor de la agonía".
07-180.62
¿Quién me habla así? ¿Quién hace llegar de está manera sus voces hasta
Mí en demanda de clemencia? ¿Acaso un corazón? No, pueblo, es la
humanidad, que no ha olvidado que soy amor, reconoce su mancha y pide redención.
07-180.63
Yo lloré vuestra partida desde el instante en que dejasteis la morada
espiritual para ir a la tierra. Desde entonces han sido mis lágrimas y mi
sangre las que os han perdonado vuestros pecados, y mi voz dulce y serena no
ha dejado de aconsejaros en vuestra jornada. Mi sombra os ha seguido por
todos los caminos. Yo soy quien en verdad os ha extrañado, vosotros no,
porque cuando partisteis os sentíais fuertes y creíais que ya no necesitaríais
de mi apoyo. Vuestro camino fue el libre albedrío, vuestros sentidos se
dilataron para aspirar y palpar todo cuanto os rodeaba, y fue necesario que
cayeseis muy abajo para que volvierais vuestros ojos nuevamente hacia Mí.
Hasta entonces recordasteis que teníais un Padre a cuya mesa os sentabais.
Entonces clamasteis a vuestro Señor, mas antes ya os había llamado Yo y
estaba reclamando en mi mesa vuestra presencia. Os había buscado, como el
padre que vio partir a su hijo llevando la inocencia en su corazón y
desconociendo el camino. 07-180.64
Si analizáis mi palabra comprenderéis que la intención del Padre al
enviaros al mundo a recorrer sus caminos llenos de peligros y acechanzas, no
fue para que os perdierais en ellos, porque habían sido preparados de
antemano para que en ellos encontraseis las lecciones necesarias para la
evolución del espíritu, para daros la experiencia de que carecíais y
finalmente para volveros a Mí llenos de luz. Vuestro espíritu al brotar de
Mí fue como una chispa a la cual los vientos habían de convertir en flama
para que al retornar a Mí, vinieseis a fundir vuestra luz en la de la
Divinidad. 07-180.65
Os hablo desde la cumbre del nuevo monte, ahí os espero y en verdad os digo:
el día de vuestra llegada habrá fiesta en este reino. Venís por el camino
del dolor lavando vuestras faltas, camino que Yo no tracé y que el hombre ha
labrado por ese sendero me hicisteis caminar; mas desde entonces, el camino
del sacrificio y del dolor fue glorificado por mi sangre. 07-180.66
Oíd en el infinito el eco de mi voz, como oís el eco de una campana. 07-180.67
Mirad que es tiempo de justicia, porque en verdad os digo, toda falta será
expiada. La misma tierra reclamará el mal uso que de ella y de sus elementos
haya hecho el hombre. Todo lo que haya sido destruido os reclamará, haciendo
reconocer a los hombres que fueron hechos por el Creador con fines de amor, y
que esa voluntad única que podía destruirles es la que les cuida, les
protege y les bendice. 07-180.68
¿Podrá partir tranquilamente de este planeta un espíritu, cuando lo que
profanó y destruyó le está llamando para reclamarle? Esos son los que han
tenido que formar un mundo en el que los remordimientos, el materialismo y el
resultado de una vida de desobediencia a mi ley son como tinieblas entre la
luz para que empiecen a restaurar todo lo que destruyeron. 07-180.69
Para socorrerlos les digo: He aquí de nuevo al Maestro entre sus discípulos.
07-180.70
Hoy vengo a encender la fe en quienes por instantes desfallecen. 07-180.71
Si he venido a vosotros, también vendré a todo aquel que a Mí se eleve. Mi
amor, mi luz, son para todos. 07-180.72
Cuando la comunicación del Señor se establece con sus discípulos, sentís
infinito gozo en vuestro espíritu y aunque mi manifestación sea breve, os
dais por satisfechos. 07-180.73
Quiero que esa paz y esa alegría que experimentáis al escucharme, podáis
sentirla cuando en la oración me busquéis, para que cuando logréis esa
elevación, vuestro pensamiento sea como un fecundo rocío que descienda
sobre campos estériles. 07-180.74
Mientras el mundo se agita, la sombra del caos aparece sobre las naciones y
la guerra estremece a la humanidad; escucho a los que decís: Si para Dios no
hay imposibles ¿Por qué, no detiene la guerra y crea un mundo nuevo lleno
de paz? Y Yo os digo que así como en el hombre está la guerra también está
la paz. Cada hombre posee una conciencia severa y sabia y por ella sabrá
escoger el camino que le conviene. 07-180.75
Ya se ha desatado en el mundo una nueva contienda. Naciones enteras luchan
con el afán de vencer a sus enemigos, otros buscan la superioridad para
avasallar pueblos y tener esclavos, y otros para que su raza demuestre que es
la más elevada entre todas, y no comprenden en su ceguedad el abismo que a
todos espera. 07-180.76
Dentro de ese ambiente de tinieblas y turbación, haced penetrar vuestro
pensamiento como un rayo de luz; con ello ayudaréis a vuestros hermanos a
pensar con claridad en sus momentos de prueba. De esta manera cumpliréis con
la misión que os he encomendado. 07-180.77
Sed fuertes para dominar vuestras pasiones y así no os inclinéis hacia un
bando u otro. Es menester que vuestro corazón se inflame de caridad y
fraternidad por todos, participando interiormente de las penas y miserias que
afligen a esta humanidad. Así vuestro corazón latirá al compás del mío.
Todo el bien que hagáis tendrá su recompensa, ¿No consideráis que será
una compensación para vuestras oraciones la llegada de la paz entre los
hombres? 07-180.78
Ved que no es un sacrificio el que os pido. No os estoy enviando a predicar
entre aquellas turbas desenfrenadas, ahora sólo basta que limpiéis vuestro
pensamiento para qué iluminéis con él la senda de vuestros hermanos. 07-180.79
Luchad, orad, velad, para que la tentación que tiene poder para presentarse
a vuestro paso, revestida de las formas más atractivas, no vaya a desviaros
de vuestras buenas intenciones y os aparte del cumplimiento. Aprended a
luchar con ella y a vencerla; no durmáis porque ella luchará hasta el fin. 07-180.80
Vuestra lucha es más grande de lo que podáis imaginar, porque ese
adversario es invisible, porque muchas veces buscándolo en muchas partes lo
lleváis en vosotros mismos, oculto en vuestros sentimientos y en vuestras
pasiones. Para esa lucha no existe mejor arma que la oración. 07-180.81
Os ha dado el Padre sus consejos. Si cada cátedra es diferente su esencia,
su propósito, son los mismos: entregaros mi amor y enseñaros el camino de
perfección que os dará la salvación. 07-180.82
En los días de recordación, hasta el corazón más duró siente mi
presencia. En el infinito vibra incesantemente el eco de la campana divina
que anuncia la manifestación de este nuevo tiempo; pero, ¡Cuán sordo es el
corazón de esta humanidad! 07-180.83
Cuando despierten los hombres y vengan en busca de mi palabra, ya será
tarde, porque habré partido; entonces tendrán que recibir tan sólo
testimonio de mi manifestación. Muchos se lamentarán de no haberme buscado
en los lugares en donde me manifesté y no haber oído su voz. 07-180.84
En este tiempo, grandes pruebas afligen a la humanidad. De todos los lugares
del mundo se eleva el llanto; es que han venido los espíritus a la tierra a
recoger el fruto de lo que en otro tiempo sembraron, porque nadie escapa a mi
justicia. Dejaría de ser perfecto, si no os la mostrara, si no os dejase
cosechar el fruto de vuestras obras; mas también me encuentro preparando a
los hombres con la luz de este mensaje. A todo oído llegará el rumor de mi
venida, de las lecciones que dejé a la humanidad. Irán mis discípulos a
llevar el bálsamo a los enfermos, serán cirineos de aquellos a quienes
encuentren agobiados bajo el peso de su cruz. Os repito mucho estas
lecciones, para que no las olvidéis después de mi partida. 07-180.85
Velad y orad para que estéis fuertes; pero orad con el espíritu, para que
lleguéis a alcanzar y a gozar la comunicación perfecta con el Señor.
Cuando miréis que se ha realizado lo que recibisteis por inspiración en los
instantes en que orabais, esa será la prueba de que tuvisteis un momento, de
comunicación espiritual con el Maestro. 07-180.86
Llevad a la perfección vuestra forma de buscarme, de orar. Mirad que cuando
mi palabra ya no se escuche en el interior de vuestros recintos, se levantarán
los hombres de las religiones queriendo reconquístalas, tratando de recóbralas.
¿Seréis entonces capaces de cerrar vuestros ojos a esta luz y hacer a un
lado la misión que habéis recibido, para conformaros con la práctica de un
rito? 07-180.87
No temáis si a veces os hablo de que seréis calumniados y perseguidos; Yo sólo
os digo, que si estáis cumpliendo con mi ley divina y si cumplís con las
leyes de la tierra nada tenéis que temer. 07-180.88
Demostrad desde ahora que no en vano habéis oído hablar a Jesús en este
tiempo; que si Yo os nombré discípulos, sabréis llevar ese título con
dignidad. Ante la verdad y limpidez de vuestros actos, el más reacio se
doblegará. Y cuando sea en el mundo el tiempo de luchas entre doctrinas e
ideas religiosas, cuando los hombres se opongan más a la propagación de mi
doctrina espiritual, mayores serán los prodigios que os conceda y esas
pruebas harán estremecer al mundo. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 181 07-181.01
Multitudes: Venid a la luz, cerrad por unos instantes los ojos del cuerpo y
mirad con el espíritu el esplendor de mi presencia que llega hasta vosotros;
es la luz divina del amor y de la sabiduría la que vengo a daros como
vestidura; es la luz que viene a disipar las tinieblas de la ignorancia, del
fanatismo y la maldad. 07-181.02
Estoy dándoos mi lección en este día que habéis dedicado al descanso
material y al culto del espíritu. Es el séptimo día, en el que reposáis
de la fatiga de la semana, en que recogéis el fruto de vuestro trabajo y
acumuláis fuerzas para proseguir en vuestro camino 07-181.03
Tomad este día como la representación de la séptima etapa de vuestra
evolución, aquella en la que habrá de abrirse el último sello, en la que
reposaréis después de la extensa jornada 07-181.04
Muchos creen que sólo desciende mi luz en estos lugares donde se manifiesta
mi palabra, pero la verdad es que mi presencia espiritual es con todos por
ello he llamado a la luz que os envío: rayo universal, porque en el preciso
instante de vibrar a través de los portavoces, la sienten todas las
criaturas bajo distintas formas; sí pueblo, siendo Omnipotente y
Omnipresente, me estoy manifestando en varias formas, todas ellas
espirituales. Si en el Segundo Tiempo me visteis hecho hombre, fue porque
vine buscando vuestro corazón; mas ahora me veis venir espiritualmente
porque es a vuestro espíritu al que vengo iluminando. 07-181.05.
Salvador me llamasteis y Salvador me seguiréis llamando, porque vengo a
rescataros de las malas sendas 07-181.06.
No maldigáis las pruebas que os agobian a vosotros y a todo el género
humano, no digáis que son castigo, ira o venganza de Dios, porque blasfemáis;
os digo que esas pruebas son precisamente las que están acercando a la
humanidad al puerto de salvación 07-181.07
Llamadles justicia, expiación, lecciones y estaréis en lo cierto y en lo
justo. La ira y la venganza son pasiones humanas, propias de seres distantes
todavía de la serenidad, de la armonía y de la perfección; no es justo que
a mi amor por vosotros, que es el que preside todas mis obras, le apliquéis
el vulgar nombre de castigo o el nombre indigno de venganza. 07-181.08
Pensad que voluntariamente habéis penetrado en sendas espinosas o en abismos
tenebrosos y que no habéis acudido a mi llamado amoroso, ni habéis
escuchado la voz de vuestra conciencia, por lo que habéis necesitado que el
dolor viniese en vuestra ayuda para despertaros para deteneros, haceros
reflexionar y regresar al camino verdadero. 07-181.09
Ha sido menester dejar que el dolor habite en las tinieblas y que la paz more
en la luz para que podáis elegir libremente el estado espiritual al que
aspiréis. 07-181.10
Cuando veo que os dejáis vencer por el dolor y que en vez de extraer de él
la luz que cada prueba encierra, os concretáis a llorar, a maldecir, o
simplemente a esperar la muerte como el fin de vuestros sufrimientos, es
cuando me aproximo a llamar dulcemente a vuestro corazón, dándole, consuelo
y esperanza, fortaleciéndole, para que se sobreponga a sí mismo, a su
debilidad y falta de fe y pueda triunfar de las pruebas, porque en ese
triunfo está la paz y la felicidad espiritual que es la felicidad verdadera.
07-181.11
A esto he venido, pueblo, a apartar la noche interminable que os cubría y
daros un nuevo día lleno de esplendor. Mi palabra hará el milagro de fundir
el hielo de vuestro corazón para que comience a sentir lo espiritual y a
latir para todo lo bueno; mi palabra abrirá los cerrojos de la cárcel en
que vuestro espíritu se ha visto aprisionado; mas, a vosotros toca hacer el
otro milagro, el de alcanzar la paz y la elevación por medio de los méritos
de vuestras obras. 07-181.12
¡Cuán distantes quedarán entonces los senderos donde heristeis vuestros
pies dejando marcada vuestra huella con sangre y con lágrimas y donde
bebisteis hasta el fondo el cáliz de amargura! 07-181.13
Mi divino anhelo es el de salvaros y llevaros a un mundo de luz, de bellezas
y de amor, donde vibréis por la elevación del espíritu, por la nobleza de
los sentimientos, por el ideal de perfección; mas, ¿No descubrís en ese
divino anhelo mi amor de Padre? Ciertamente, quien no lo comprenda así, debe
estar ciego. 07-181.14
Algunos pretenden abarcarme con vuestra mente, creyendo así poder
comprenderme; otros, más pequeños y materiales, quisieran verme en forma
humana para creer en Mí, sin pensar que existe en su ser un sentido
superior, a través del cual puede comprenderme, sentir mi presencia y
mirarme; pero ese sentido sólo puede manifestarse a través de la fe y de la
espiritualidad. 07-181.15
¡Cuánto gozo dan a mi Espíritu los discípulos que verdaderamente buscan
la elevación, porque ellos, aun siendo pequeños y torpes para el mundo,
saben sentir mi presencia en su corazón, saben interpretar o comprender mis
inspiraciones y aceptar lo que mi voluntad les concede! 07-181.16
Sed así, para que todos me sintáis y gocéis de mis bienes, porque Yo soy
de todos. Ved que después de haber preparado los caminos con mi doctrina,
dirijo mi mirada a vosotros, corto número de corazones que sois de los discípulos
llamados en este tiempo para seguir mi huella. 07-181.17
Esta palabra de luz que os entrego, es el pan espiritual con que os alimento
en el Tercer Tiempo. Todos mis hijos, a través de sus credos, buscan ese
sustento, unos en la forma y otros en la esencia. Yo a todos recibo con amor
y a todos entrego mi gracia. 07-181.18
Dije a mis apóstoles durante el santo cenáculo: "Tomad el pan, es mi
cuerpo. Tomad el vino, que es mi sangre y después de mi partida recordaréis
esta lección". 07-181.19
Ahora os digo a vosotros: Tomad mi palabra que es de vida eterna y guardad su
esencia, y después de 1950, cuando ya no sea escuchada, recordadla y
sustentaos de ella. Y así como mis discípulos supieron normar su vida por
mi enseñanza y con humildad la esparcieron, así sed vosotros, para que llevéis
este pan del espíritu a todos los hambrientos, porque escrito está que mi
palabra no se perderá y será escuchada por toda la humanidad. 07-181.20
Os he dicho: Escuchad mi palabra y en su esencia encontraréis el pan de la
gracia. Os, he dicho: Buscad el amor del Padre, porque lo necesario para
vuestra vida en la tierra os será dado por añadidura. 07-181.21
De esta semilla tendréis que responderme, ya que en todos los tiempos os la
he confiado. ¿Quién puede decir que ha cumplido y que se encuentra libre de
toda mancha? 07-181.22
Practicar la caridad es la misión más alta de vuestro destino; derramadla
en obras, en palabras y aun en pensamientos, porque un pensamiento, dirigido
con amor, lleva consuelo a vuestros hermanos. 07-181.23
Quiero que aprendáis a perdonar; os invito tomar mi cruz de amor y a
seguirme. Escucho y recibo al que interiormente me dice: Señor, yo quiero
seguir tus pasos. 07-181.24
Y a la vez os pregunto: ¿Quién será el que me entregue en este Tercer
Tiempo? Escudriñaos y me responderéis cuando el tiempo sea llegado. 07-181.25
El que no cumpla con mi ley, el que me desconozca, el que en alguna forma
profane o manche mi obra, ése será el que me entregue a la chusma, ése,
será el que con sus obras grite: ¡Crucificadle! Porque sus hechos harán
que la humanidad se pregunte: ¿Estos son los discípulos del Maestro? ¿Estos
son: los que escucharon su palabra? 07-181.26
Amad a la humanidad, no publiquéis vuestra caridad y bastará con esto para
que seáis los apóstoles del Tercer Tiempo. 07-181.27
Hoy estoy presente ante el mundo, presente ante el hombre y le digo: ¿De qué
me acusáis? He hablado la verdad, he aconsejado el bien, he venido a cumplir
mi promesa de volver. No vengo a desmentir lo que os dije en el Segundo
Tiempo, porque soy el ejemplo de verdad. Sigo llevando la pesada cruz y es el
hombre el que hiere mi cuerpo. 07-181.28
Recordad que El Hijo de Dios se acercó en aquel tiempo a los hombres y ellos
no le comprendieron, más ahora ya podéis comprenderme. 07-181.29
Aún estoy crucificado, porque me encuentro dividido en partículas en cada
uno de vosotros. Decidme, ¿Acaso no puedo Yo sentir vuestros propios
dolores? Entonces, ¿Por qué vosotros no me sentís? 07-181.30
Voy nuevamente al sacrificio. En este tiempo, ¿Quiénes me crucificarán?,
¿Quiénes me gritarán: Sigue adelante y no te detengas? 07-181.31
Mi mirada es penetrante y al mismo tiempo dulce; si de ella se desprende una
lágrima, ésta no cae al suelo, sino que penetra en vuestro espíritu. Yo
estaré siempre con vosotros; el mundo aún me necesita. 07-181.32
Tiempo llegará en que la fraternidad sea sentida entre vosotros cuando
penetréis en el santuario de mis pensamientos. 07-181.33
De donde vengo y a donde voy, vosotros no podéis ir por ahora; mas vendrá
un día en que llegaréis a mi presencia y por esta palabra me reconoceréis.
Veréis entonces al vencedor de la muerte, al que con su sacrificio os dio
vida eterna, porque soy la resurrección y la vida, soy el consuelo que busca
a todo espíritu afligido para darle la paz. 07-181.34
Esta luz que ahora derramo sobre vosotros, que sea paz y moral en las
generaciones venideras. 07-181.35
En verdad una vez más os digo, que Yo sufro en todos los que sufren, que el
hambre y la sed de amor de los hombres es hambre y sed de mi Espíritu. En
ellos sufro y en ellos estoy enclavado, mas mi amor os dice: Discípulos, sed
fuertes, porque se acercarán a vosotros los hipócritas, los fariseos y los
gentiles para preguntaros si me habéis reconocido y si me amáis; ante esas
preguntas sentiréis temor y sí sois débiles, diréis como aquel apóstol:
"Nunca conocí yo a ese Galileo" 07-181.36
No olvidéis que vuestra recompensa no está en este mundo. Si por estar
Conmigo os hiriesen, no desmayéis, perdonad y amad, sed mis discípulos. 07-181.37
No hagáis el símbolo de la cruz materialmente, puesto que me encuentro
crucificado en vosotros mismos. 07-181.38
Yo me haré sentir en la conciencia de todos los que festejan mi divina pasión
con fiestas paganas y profanas, haciendo que sientan contrición y que su
corazón palpite y llore. Recibiré su arrepentimiento, porque nunca será
tarde para abrir los ojos a la verdad. 07-181.39
Purificaos del pecado y amaos los unos a los otros, para que desenclavéis el
cuerpo de Jesús y vuestro corazón sea su morada. 07-181.40
He aquí cumplida mi promesa: Destruido, fue el templo y Yo lo edifiqué en
tres días. Construido está el santuario espiritual en donde habita el Señor.
07-181.41
He encontrado a la mujer piadosa y al verla llorar le he preguntado: ¿Por qué
habéis llorado? Y ella ha dicho como en aquel tiempo: "Lloro porque el
Maestro ha desaparecido, he ido a buscar su cuerpo y no está". Entonces
Yo le he dicho: Mirad hacia arriba y contemplad que El Maestro está cerca de
vos. 07-181.42
Id y decid a vuestros hermanos, que se reúnan porque el Maestro los
sorprenderá, y que aquel que sepa sentirme por su fe, Yo le mostraré la
vida eterna. 07-181.43
Discípulos amados: Me estáis contemplando con la mirada de vuestra fe,
porque estoy transfigurado en la esencia de esta palabra, en la inspiración
del hombre; pero también descubro a Tomás, aquél que hundió sus dedos en
mis heridas para poder creer. Hoy no podéis tocar mi cuerpo porque soy
intangible, no es ya el tiempo en que podíais tocarme. 07-181.44
He venido a vosotros en Espíritu y tiempo llegará en que abracéis mi
doctrina con el corazón y con el espíritu. Yo, el vencedor de la materia,
de la tentación y de la muerte, he penetrado hasta los antros de oscuridad y
he hecho luz en los espíritus de los que habitaron este mundo y pasaron a
otra vida; presos entre cadenas de remordimientos y turbaciones, les he hecho
ver la luz de mi gloria y los he liberado, porque lo mismo habito en la luz,
que desciendo a los abismos, donde se purifican los espíritus, porque Yo soy
resurrección para todos. 07-181.45
Sed testigos fieles de estas manifestaciones; sentidlas y recordadlas con
veneración, para que podáis depositar su simiente en tierra fértil. 07-181.46
En verdad os digo que no pasará esta generación sin que mi enseñanza haya
sido conocida. 07-181.47
Seréis desconocidos y censurados, mas Yo os digo: No temáis a la burla, ni
aún a la muerte de la materia. Nadie podrá mataros, porque Yo estoy con
vosotros. Después de esta lucha, el mundo conocerá la alegría espiritual
de la comunicación con el Padre. Vendrá la paz a los pueblos, porque ellos
en su convencimiento practicarán mi enseñanza. Sed lo fieles discípulos,
mirad que os he dado tiempo y ocasiones para conocer el mundo. ¿Qué podéis
desear de él? 07-181.48 Si
sois débiles en materia, en cambio sois fuertes en espíritu. Habéis
comprendido el sentido de la vida humana y ahora tratáis de comprender el
sentido de la vida espiritual ¿Quién de vosotros no ha sentido en sí los
dones que Yo le he entregado? Tened fe en Mí para que podáis penetrar en lo
invisible y sosteneros, porque aún contra vosotros mismos tendréis que
luchar. 07-181.49
Os he resucitado, porque estabais muertos; os he abierto mi gloria, he
engalanado a vuestro espíritu con la luz de mi palabra; conservad esta
gracia y sentid que llega a vosotros la vida verdadera. 07-181.50
Ahora perdonad y amad a los que os hayan ofendido y pensad que no ha sido
para vosotros la ofensa sino para Mí, que estoy en cada uno de mis hijos. Si
Yo perdono a todos, ¿Por qué vosotros no podéis perdonar? ¡Por el egoísmo
y la vanidad de la materia! ¿Mas a dónde va vuestra materia? A confundirse
con los reinos de que fue formada, mientras vuestro espíritu perdurará para
responder de todos sus actos realizados a través de su envoltura, en tanto
que la luz infinita del creador lo espera para confundirse en un abrazo de
amor con el hijo. 07-181.51
¿Quién no querrá en ese instante ser digno de aquel galardón? 07-181.52
Discípulos: Yo quiero que en este tiempo sintáis el gozo que experimentaron
aquellos que vieron elevarme en la bóveda celeste. Mi manifestación ante
mis discípulos fue para cumplir la promesa que les hice un día antes del
sacrificio. Yo les doctriné acerca de la vida del espíritu y lo que
significaba la muerte del cuerpo; ellos no comprendieron y tuve que
anunciarles que vendría en Espíritu a comunicarles cuanto les había dicho.
Cuando ya en Espíritu estuve entre los discípulos y uno de ellos hundió
sus dedos en mis heridas frescas, les dije: "Yo estaré siempre con
vosotros y vendré como luz del Espíritu Santo". Cuando aquellos
intentaron reclinar su cabeza en el pecho del Maestro, la silueta de Jesús
desapareció, porque la prueba que de mi verdad les di, ya era bastante. Si
prometí volver a los hombres sobre la nube, ellos han visto desde su morada
espiritual el cumplimiento de mi palabra, y vosotros habéis visto realizarse
aquella promesa en vuestro mundo. Esta es la resurrección que os he
manifestado en este tiempo. 07-181.53
Os dejo mi paz; guardad mi enseñanza y guiaros por ella para que no os perdáis
entre tinieblas. Después dé 1950 penetraréis en el santuario de mi
inspiración divina para que os levantéis a enseñar esta buena nueva, como
hicieron vuestros hermanos, mis apóstoles en el Segundo Tiempo. Veréis
florecer mi doctrina limpia y pura de ritos, tradiciones y vanidades, porque
Yo no busco templos materiales, sino el corazón de mis hijos, para
transformarlo en un verdadero santuario, donde more el amor de Jehová. 07-181.54
¿Qué me hacéis presente en este día? ¿Por qué lloráis, si os he dado
mi paz y os he hecho sentir mi amor y mi ternura? Calláis ante mi
interrogación. Os he llenado de gracia Y sentís que no habéis sabido
aprovecharla, por eso ay dolor en vuestro corazón. Mas, ¿Qué es lo que os
aleja del cumplimiento? El mundo que habitáis es un crisol, y cuando más os
purifiquéis, os sentiréis más libres; vuestras deudas pasadas no pesarán
sobre vuestro espíritu y podréis elevaros espiritualmente. No temáis a la
pobreza; si el mundo os despoja de vuestros bienes, si os pide lo que tenéis,
cededlo y nada habréis perdido. Temed al que quiere quitaros la paz, al que
intente apagar vuestra fe, porque estos dones no sólo son vuestro tesoro,
sino que pertenecen a vuestra porción; es el medio por el cual os daré la
salvación, junto con la de los seres que he confiado a vuestro cuidado. 07-181.55
Llega hasta Mí la intercesión de María, la dulce y abnegada Madre, y el
pastor me hace presente al pueblo. Velan por vosotros eternamente la ternura
divina, el pastor y vuestros protectores. Mas Yo, el Padre, conozco y siento
vuestro dolor y mi caridad es con vosotros. Salvaos, pueblo, y salvad a la
humanidad. Os he enseñado el camino, y si queréis la paz, sed hombres de
buena voluntad, desechad el egoísmo y dad de lo que haya en vuestro corazón.
Hoy no os amáis en espíritu unos a otros, mas llegará el tiempo, en que
miréis en cada hermano un representante mío, una imagen de mi Divinidad y
ese amor disipará el dolor. 07-181.56
Comprended que todos me pertenecéis; el precio de vuestro rescate es el
ejemplo trazado con mi sangre, mi sacrificio por amor y es preciso que
reconozcáis que vengo por vuestro espíritu para llevarlo hasta las puertas
de la "tierra prometida". Mi palabra no os abandonará antes del
tiempo señalado y después cuando os hayáis preparado, Por vosotros y por
mis enviados en distintas naciones se conocerá la buena nueva. Mi palabra
será escudriñada y al fin será estudiada y comprendida. Cerca del año
2000 empezarán a manifestarse los dones espirituales de la humanidad, dando
testimonio de mi palabra. 07-181.57.
Preparaos y en corto tiempo reconoceréis vuestros dones. Todos poseéis una
heredad desde el momento de vuestra formación, por lo tanto todos podéis
trabajar y ser mis labriegos 07-181.58
Las tierras están preparadas esperando la semilla y el cultivo, No os detengáis,
iniciad el cumplimiento de vuestra misión, El tiempo es propicio, y vuestra
oración y práctica en la ley llenarán de paz vuestro espíritu. 07-181.59
Sólo unos instantes han transcurrido desde que recordasteis concentrados en
vuestro espíritu la hora en que visteis al Hijo de Dios crucificado. 07-181.60
He venido para deciros que los instantes que han pasado han sido provechosos
para la humanidad. He venido para dar testimonio de mi amor y estaré con
vosotros muy cerca, para manifestarme a todo espíritu, a todo corazón y a
toda materia, porque es la era de la luz, el tiempo del Espíritu Santo. 07-181.61
Tomad ejemplo en mis enseñanzas y llevadlas a la práctica, mas no juzguéis
que esto significa un sacrificio para vosotros; si así fuere, indicarían
que vuestro espíritu no se ha preparado y por ello no experimenta goce. 07-181.62
Si queréis seguir a Jesús, tendréis que sufrir; pero en el fondo de aquel
dolor estará la dicha de sufrir por el bien de vuestros semejantes. Ahora no
será de sangre vuestro sacrificio, porque los tiempos han cambiado y la
humanidad ha evolucionado, será de amor 07-181.63.
Vuestro espíritu arrastra pesadamente una cadena formada por las vidas que
os he brindado como oportunidad para perfeccionaros y que no habéis
aprovechado, cada existencia forma un eslabón. Mas si normáis vuestra vida
dentro de mis enseñanzas, si os apegáis a mi ley, ya no vendréis a sufrir
a este mundo. 07-181.64
Si dejáis pasar el tiempo sin estudiar mi palabra Yo, que soy el tiempo, os
sorprenderé. Estudiad, para que podáis ocupar en mi obra el lugar que os
corresponde. 07-181.65
Quiero que cesen la incomprensión y las diferentes creencias sobre mi
Divinidad; comprended que todos brotasteis de un solo Dios. 07-181.66
Os seguiré señalando el camino único que conduce a mi seno; es estrecho,
es áspero, en él existe una huella de sangre, pero al final de la jornada,
encontraréis flores de exquisito perfume y frutos de buen sabor. 07-181.67
Algunos añoráis el tiempo en que tuvisteis felicidad y paz. Yo os digo: No
suspiréis. Os he traído nuevamente felicidad y paz y estas gracias perduran
hasta la eternidad. 07-181.68
Cuando os digo: "Pedid, que se os dará" me pedís para la materia.
En verdad: ¡Qué poco me pedís! ¡Pedidme ante todo lo que beneficie a
vuestro espíritu! No atesoréis en la tierra, porque aquí se encuentra el
que hurta; atesorad en el reino del Padre, porque ahí vuestro caudal se
encontrará seguro y será para la felicidad y paz de vuestro espíritu. 07-181.69
Los tesoros de la tierra son las riquezas, el poder y los títulos de falsa
grandeza. Los tesoros del espíritu son las buenas obras. 07-181.70
No vengo a desconocer el saber y la ciencia que los hombres han alcanzado;
por el contrario, vengo a iluminar su talento, para que sus obras tengan un
fin noble y elevado, porque entonces sí alcanzarán la verdadera grandeza. 07-181.71
En el Segundo Tiempo mostré, al mundo lo que el hombre podía hacer por
medio de la fe. Levanté al que muerto estaba, al ciego le di vista, al
leproso lo dejé limpio, al paralítico lo hice caminar. 07-181.72
Yo bendigo la ciencia del hombre, que ha sanado y rescatado de la muerte al
que estaba al borde del sepulcro. 07-181.73
Ahora he venido a mostraros una vez más mi sabiduría que se encuentra más
allá de todas las ciencias y os digo: El mundo conocerá al Consolador del
Tercer Tiempo; pero mientras vosotros sabéis que me encuentro nuevamente
entre los hombres, ellos aún me esperan, cuando ya está cercana mi partida.
07-181.74
En mi palabra del Segundo Tiempo os hice saber que nuevamente vendría Yo a
vosotros, que descenderían mis huestes espirituales Conmigo, pero la
humanidad no ha comprendido ni interpretado debidamente el sentido de mi
palabra, por eso cada religión me espera, en su seno, por eso esperan
contemplarme con sus ojos mortales; y quienes así me esperan ahora son los
mismos que en aquel tiempo negaron que Jesús fuese el Mesías y le juzgaron
como un soñador. 07-181.75
Vosotros, mientras tengáis fe, veréis iluminado vuestro camino. 07-181.76
He venido en este tiempo a edificar mi templo. El templo de vuestro corazón,
que habíais destruido, Yo lo reedificaré en tres días. 07-181.77
Todos guardáis preparación y así os presentáis a Mí. Siempre que abrís
vuestro corazón para recibir mi palabra, habéis experimentado la paz. ¿Quién
de vosotros que me haya buscado con amor, no ha tenido comunicación Conmigo?
Y si vosotros habéis alcanzado esta caridad, ¿Por qué no la enseñáis a
vuestros hermanos? Si en la práctica del amor encontráis vida, amad
desinteresadamente. Si el cumplimiento de los deberes os llena de salud, sed
incansables trabajando. 07-181.78
Quiero encontraros dignos de Mí. Quiero contemplar en vuestro hogar la paz y
a cada uno de vosotros cultivando y fomentando el bien, para que podáis
vivir cerca de Mí e identificaros con vuestros hermanos. PARÁBOLA
07-181.79
"Encontrábase un humilde Maestro dando enseñanza a sus párvulos.
Entre ellos estaban los corazones que llenos de fe se mostraban impacientes
por levantarse a cumplir su misión. Después de un corto tiempo de recibir
sus lecciones, preguntaron a su Maestro: Tú que eres sabio y enseñas el
amor puro y la emancipación del espíritu, dinos, ¿Cuándo podremos partir
para enseñar en el nombre de nuestro Padre, lo que hemos aprendido? Y el
Maestro contestó: Oh pequeños, ¿Ya queréis entregar mi enseñanza?, ¿Ya
os habéis saturado de ella?, ¿No teméis los peligros, no os arredra la
incredulidad?, ¿Ya estáis fuertes? Y el párvulo insiste: Maestro: Nos habéis
dado un antídoto, nos sentimos fuertes y queremos practicar vuestra enseñanza.
Aquel Maestro, lleno de ternura y de bondad, bendice a sus discípulos, les
da potestad y les deja partir. Y va el párvulo por los caminos cultivando
corazones, dándoles de aquella gran enseñanza. Muchos le buscan y al oír
su palabra se convierten a su doctrina y le siguen; mas después de haber
preparado a aquellos nuevos adeptos, el labriego dice a la multitud que le
sigue: Tendréis que presentaros ante Aquél que me enseñó, para recibir la
última lección, porque ese Maestro va a partir y quiere dejaros llenos de
su sabiduría. ¿Queréis venir en pos de mí? 07-181.80
En caravana llegaron ante aquel Maestro y tuvieron la sorpresa de ver que era
el Maestro de maestros, él Dios infinito, el Hacedor de todo lo creado.
Entonces se postraron, penetrando en contrición y su espíritu hizo comunión
con Él y la paz inundó el corazón de los párvulos. 07-181.81
Hoy digo a vosotros, discípulos: Llegará el momento en que me veréis en
todo mi esplendor. Para ese tiempo, la tierra y sus moradores habrán sido
purificados, y restauradas la virtud y la gracia del espíritu. Desaparecerá
el dolor y todo será dicha, será un día infinito, interminable para
vosotros. ¿No queréis contemplar estas maravillas? ¿No queréis que
vuestros hijos se comuniquen con mi Espíritu y libres del pecado puedan
formar un mundo de paz? 07-181.82
Os he entregado los dones para que practiquéis mi enseñanza. Sed
perseverantes en el bien. Si vuestra decisión es grande, venceréis lo
infranqueable y el mundo, que no ha creído en mi venida en este tiempo, me
amará y será salvo. 07-181.83
Pueblo: Vos gozaréis contemplando mis manifestaciones cada día más
espirituales. Venid a Mí por amor, no por temor. 07-181.84
Sed fuertes, porque las pruebas se acercan y tenéis que atravesarlas con
serenidad. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 182 07-182.01
Pedid por la humanidad antes que por vosotros mismos. Ella es como un náufrago
en medio de un mar de tinieblas y turbaciones, que en su confusión no
encuentra el faro que ha de iluminarla para ponerse a salvo 07-182.02
Todo el que cree en Mí y observa mis preceptos, está dentro de un arca
salvadora donde quiera que se encuentre, ya en el valle espiritual o en el
mundo. El que ama en espíritu y en verdad, está Conmigo. Toda criatura
tiene en sí misma los medios para salvarse y ellos son: La luz de la
conciencia y la intuición del bien que palpita en el espíritu; son
atributos que Yo os he concedido. 07-182.03
La oración es consuelo y báculo para el corazón en las horas de prueba.
Para ser fuertes, debéis unificaros en mi ley y aun cuando os encontréis en
distintos caminos, si practicáis mi doctrina espiritualmente, llegaréis a
amaros y a comprenderos. 07-182.04.
No todos los que han oído mi palabra creen en ella, y no todos los que dicen
amarme, me aman en verdad. Para llamaros mis discípulos, tendréis que
practicar mi ley y seguir mi huella. 07-182.05
Mi amor es igual para todos. ¿No habéis mirado que a nadie he negado la
luz, el calor y el pan? Aun cuando las pruebas del espíritu sean grandes, mi
protección no os abandonará jamás. 07-182.06
¿Queréis verme materializado para creer en Mí y sentirme cerca? Penetrad
en la esencia y vida de este universo que habitáis, y me contemplaréis
manifestado en todos los seres que lo componen. 07-182.07
A todos os he dado el pan, sin embargo, a unos los contemplo satisfechos y
otros están hambrientos; es porque no compartís el fruto de vuestro trabajo
ni vuestro hogar con los demás. 07-182.08
Os he puesto en el principio de vuestra evolución, para que todos lleguéis
a Mí. Mi amor que recibís en estas manifestaciones es para todos mis hijos;
llegad a Mí, buscadme con vuestro espíritu preparado y Yo seré con
vosotros. Todos podéis sentir mi presencia y alimentamos de Mí. 07-182.09
Las grandes obras espirituales se llevan a cabo practicando la humildad, la
limpidez de espíritu y la palabra de luz que sale por vuestros labios. Mas
no habléis de vuestras obras, hablad de la obra divina y dejad que Yo os
juzgue y premie vuestro esfuerzo. 07-182.10
No olvidéis la oración por la paz del mundo, porque grandes desastres lo
amenazan. Mas no queráis penetrar en mis altos juicios; dejad que Yo, con
sabiduría, corte de raíz los malos árboles y toque con rigor las
instituciones. 07-182.11
Vosotros orad y tan sólo ayudad a cuantos podáis. Ese tiempo está cercano
y Yo os prevengo para que viváis alerta y contempléis el cumplimiento de
estas profecías. 07-182.12
Cuando hayáis comprendido mi palabra, seréis todos como un rebaño y Yo,
vuestro Dios, cual pastor, os guiaré hasta la fuente de la vida eterna, en
la cual no volveréis a tener sed. 07-182.13
El Maestro es entre vosotros y me encuentro deseoso de dejaros preparados
para el instante propicio. 07-182.14
Vengo a doctrinaros en este instante en que el mundo se encuentra en aparente
quietud. 07-182.15
El hombre se ha entregado al materialismo y sólo por momentos piensa en el
ejemplo que le dejó el Hijo de Dios, para luego volver a la lucha de su
mundo y a lo que atañe a su vida material. No está preparado para la
espiritualidad. 07-182.16
La humanidad tiene fechas señaladas para recordar la pasión de Jesús y es
entonces cuando logra conmoverse su corazón. 07-182.17
Mas vosotros, que habéis escuchado mi palabra, comprendéis que no existe
hora ni día determinados para recordar o practicar aquellas enseñanzas que
os diera el Divino Maestro. Habéis llegado a comprender que en todo instante
podéis hacer obras en beneficio de vuestros semejantes, inspirados en aquel
ejemplo de amor y caridad divinos. 07-182.18
Esta lección que estáis aprendiendo quiero que la transmitáis a vuestros
hermanos. Sólo necesitáis que vuestro corazón esté dispuesto para sembrar
y entonces, la primera cosecha os llenará de gozo y de ánimo para seguir en
la jornada. 07-182.19
Cuando mi palabra llegue a todos mis hijos, en los hombres de ciencia
confundidos será como un rayo de luz que ilumine su mente. Y cuando
descubran la alianza que existe entre Dios y el hombre, la relación entre la
ciencia humana y el misterio de la creación, habrán dado un paso de
adelanto que será en beneficio de las nuevas generaciones, porque todo
marchará en perfecta armonía. Hombres y acontecimientos evolucionan hacia
la perfección sin detener su marcha. 07-182.20
En el presente siglo alcanzó gran desarrollo la ciencia dé los hombres, por
lo que lo llamaron el siglo de la luz, sin saber que también para el espíritu
se abrió este tiempo como el tiempo de la luz. Ellos ignoraban que el Santo
Espíritu está manifestándose e iluminando a todos los seres, en
cumplimiento de las profecías. 07-182.21
En las grandes obras humanas está la influencia y la labor de seres
espirituales elevados que trabajan y vibran continuamente en los
entendimientos, inspirando o revelando lo desconocido a sus hermanos
encarnados. 07-182.22
Por eso en todo tiempo diré a los sabios y a los científicos: No podéis
jactaros de lo que comprendéis ni de lo que hacéis, porque no todo es obra
vuestra ¡Cuántas veces sólo servís de instrumento a aquellos espíritus
de quienes os hablo! ¿No os habéis sorprendido muchas veces del alcance de
vuestros descubrimientos? ¿No os habéis confesado interiormente impotentes
e incapaces de intentar lo que ya habéis realizado? Pues ahí tenéis la
contestación. Entonces, ¿Por qué os engrandecéis? Sabed que vuestra labor
es guiada por seres superiores. Nunca tratéis de modificar sus
inspiraciones, porque ellas siempre van encaminadas al bien. 07-182.23
Infinita y profunda es mi enseñanza; en ella existe la esencia de que se
sustentan todas las religiones. En mi doctrina Yo os hago hermanos de todos,
sin distinción de credos. Nunca os encerréis en una celda para orar, porque
será como apartaros de la humanidad y como huir de las tentaciones,
temerosos de caer. Jesús os enseñó a hacer frente a toda lucha; Jesús sabía
que Él era la verdad y que ella, como la luz, no puede ocultarse. Desde
entonces os enseñé la forma de seguir mi huella. 07-182.24
Fui juzgado, fui calumniado, pero nunca se me pudo descubrir alguna
imperfección. Así como perfecta es la naturaleza, como obra confiada a
vosotros, ¿Quién podrá encontrar defecto o imperfección en esa obra hecha
por Mí? ¿Quién podrá imitarla? 07-182.25
Cuándo no comprendáis mi palabra, elevaos en oración antes de que quedéis
confundidos, porque, ¿Cómo podéis pensar que Yo os entregue, una idea que
no encierre razón o verdad? Elevaos para que vuestros pensamientos alcancen
el efluvio divino. 07-182.26
Enseñaréis mi doctrina sin añadirle tendencias vuestras, porque no podréis
engañar a nadie; la mentira tarde o temprano es derrumbada por la verdad. 07-182.27
Si sois sinceros con vosotros mismos, conoceréis la verdad, porque la
encontraréis dentro de vosotros y en vuestros hermanos, si los amáis, si
existe dulzura en vuestra mirada, si ponéis caridad en la palabra y en las
obras. No veáis con sencillez la fe, con ese abandono y esa seguridad de que
por fuerza se realizará el milagro. Recordad que tenéis que haceros dignos
de tales beneficios. 07-182.28
La convicción de mi palabra y la fuerza de vuestra oración os preparan para
alcanzar la fe y realizar grandes obras. 07-182.29
Os estoy dando la luz y la explicación del misterio en que muchas profecías
permanecieron durante siglos. 07-182.30
Pedid luz, que se os dará; quiero que haya comunión entre vuestro espíritu
y el mío. 07-182.31
Esta gracia que derramo en cada una de mis palabras, será la que os conforte
para cuando ya no me manifieste a través del entendimiento humano. Por esta
gracia seréis maestros entre vuestros hermanos, porque sabréis conduciros
dentro de mi ley. 07-182.32
Nada habrá que os confunda, ni ideas ni doctrinas os harán perderos del
camino, porque todo cuanto de Mí aprendisteis lo llevaréis grabado con
fuego en el espíritu. 07-182.33
En todas las religiones le presentan al hombre dos caminos: uno, el del
descanso espiritual y el otro, el del castigo eterno. Por más que ha luchado
por conocer la realidad, sólo encuentra misterios donde se confunde su
mente. 07-182.34
¡Y vosotros, sencillos discípulos que no habéis conocido las ciencias, en
cambio habéis recibido mi inspiración y mi palabra sabia con la cual se
descorrió el velo del misterio y supisteis que después de esta vida, después
de la lucha, de los combates y la purificación, el descanso y la paz que
deseáis, os esperan a todos! 07-182.35
Vosotros, que ya conocéis esta realidad, sabréis revelarla a quienes no la
conozcan. 07-182.36
Seréis el profeta que da a conocer mi voluntad; entonces vuestros hermanos
podrán comprobar que hablasteis con verdad cuando contemplen que lo que
anunciaron vuestros labios se realizó. 07-182.37.
La paz no está en las naciones; aparentemente existe quietud en las mentes
de los hombres, pero la guerra está amenazando al oriente. En verdad la
guerra se desatará y el mundo se encontrará en desolación. Esto pronto
acontecerá. 07-182.38
Mis elementos se desatarán y asolarán comarcas. Los hombres de ciencia
descubrirán un nuevo planeta y una lluvia de estrellas alumbrará vuestro
mundo, pero esto no acarreará desastres para la humanidad, sólo anunciará
a los hombres la llegada de un nuevo tiempo. 07-182.39
Vengo a daros a conocer estas profecías para que no os sorprendan cuando
acontezcan. 07-182.40
Aun con mis elementos tendréis que identificaros, porque ellos también son
mis servidores e instrumentos de mi justicia. Grandes desastres se verán en
el mundo, que preocuparán a los hombres de ciencia, quienes buscarán la
causa de todo ello en la misma naturaleza. Es el científico que busca su
existencia en las células, desconociendo lo esencial, o sea, el reino del
espíritu, fuente primera y única de donde procede todo lo que existe. 07-182.41
Mucho os revelaré estando aún vosotros en este mundo, mas cuando cerréis
vuestros ojos corporales a esta vida y se abran los del espíritu para
contemplar el infinito, reconoceréis que existe más claridad y luz en la
vida del espíritu. La voluntad, la inteligencia y la razón no os abandonarán
porque son dones innatos al espíritu. 07-182.42
En las religiones reconocen el poder del mal y lo han personificado en forma
humana, le atribuyen un reino poderoso y le han dado diversos nombres.
Sienten temor los hombres cuando creen tenerlo cerca, sin saber que la
tentación está en las pasiones, en las flaquezas. Que lo mismo se agita en
el interior del hombre el bien y el mal. El mal predomina en este tiempo en
el mundo y ha creado una fuerza, un poder que se manifiesta en todo. Y en lo
espiritual existen legiones de espíritus imperfectos, turbados, inclinados
al mal y a la venganza, cuya fuerza se une a la maldad humana para formar el
reino del mal. 07-182.43
Ese poder se rebeló ante Jesús en el Segundo Tiempo y le mostró su reino.
Mi carne sensible a todo, fue tentada, pero mi fortaleza espiritual venció a
la tentación. Porque Yo había de ser el vencedor del mundo, de la carne, de
la tentación y de la muerte. Porque fui el Maestro que descendió entre los
hombres para dar ejemplo de fortaleza. 07-182.44
Jesús, después de exhalar el último aliento en la cruz, resucitó de entre
los muertos, descendió a los antros de oscuridad donde se encuentran los espíritus
turbados, para conducirles a la luz, y volvió en Espíritu ante los apóstoles
para mostrarles la vida superior del espíritu. 07-182.45
Os he dicho en este tiempo: No alberguéis la idea que existe entre la
humanidad acerca del infierno, porque no hay más infierno en este mundo, que
la vida que habéis creado con vuestras guerras y odios, y en el más allá
no existe más fuego que el remordimiento del espíritu, cuando la conciencia
le muestra sus errores. 07-182.46
Mi doctrina hablará al teólogo, al filósofo, al científico y encontrarán
que mi obra es manantial inagotable de revelaciones. 07-182.47
El hombre con su regeneración apagará su infierno y cuando penetre su espíritu
en el más allá, sólo encontrará luz, armonía y gracia, porque en la
morada del espíritu no puede existir lo que sólo la superstición humana ha
forjado. 07-182.48
Preparaos, aquietad vuestra mente porque vais a recibir la luz que os envío.
Sensibilizad vuestro corazón y no me digáis sólo con vuestros labios que
me amáis. Amadme en verdad, porque quiero que viváis en armonía Conmigo.
Haced que brille esa señal que lleváis en vuestro espíritu y que habíais
opacado. Quiero que os sintáis poseedores de mis dones eternos y que deis
testimonio de Mí. 07-182.49
He tenido para vosotros infinita paciencia, he esperado vuestro
reconocimiento y aún me decís que no turbe vuestro sueño, que no queréis
vivir en la realidad; pero estaba dicho que Yo había de venir a levantar a
mi pueblo escogido y a darle armas para combatir las tinieblas. ¿Cómo es
que despreciáis la luz si estáis destinados a llevarla a la humanidad? Muy
pronto os convertiréis en soldados de la paz, de la verdad y del amor. Las
pruebas que os envío, pulimentarán vuestro corazón y lo acercarán al
camino. Estáis a punto de tomar vuestro cargo para dar principio a la
jornada. Otros se levantarán al cumplimiento cuando estén en espíritu
habitando otros valles 07-182.50
No quiero contemplar entre vosotros un solo discípulo que traicione a su
Maestro, que cambie sus dones por la falsa riqueza, porque volverán a
abrirse mis heridas para manar agua de compasión y sangre para lavar la
mancha del discípulo amado. 07-182.51
Los que habéis acudido a mi llamado, benditos seáis. Recibiréis pruebas de
amor y seréis fortalecidos para el tiempo de lucha que se avecina; vuestras
penas serán llevaderas y tendréis paz en el espíritu 07-182.52.
Si me pedís mandatos, buscad en el libro que os entrego y encontraréis en
cada palabra un mandato, una ley inmutable que habla a vuestro espíritu de
la morada que debe conquistar. Cuando sintáis que es llegada la hora de
trabajar, miraréis con sorpresa y alegría, cuán vastas son las tierras que
os he confiado y cuán abundante y rica la semilla. 07-182.53
Lo que os he enseñado, quiero que sea transmitido con pureza a quienes no
oirán en este tiempo mi palabra. En la virtud de vuestra vida encontraréis
lo necesario para guiar, aconsejar y consolar a la humanidad. Yo espero
recibir en este tiempo del corazón humano la comprensión, la cosecha que no
he recibido en tiempos pasados, para ayudaros a escalar el alto monte donde
me encuentro esperando a todos mis hijos. 07-182.54
Humanidad: ¿Qué habéis hecho de la simiente que os traje como presente de
amor en el Segundo Tiempo? Os decís cristianos, mas de hecho no lo sois,
porque no encuentro amor entre los hombres, ni caridad, ni justicia. Sin
daros cuenta estáis amando a otro dios y habéis forjado otro mundo; allí
tenéis vuestros afectos, ambiciones, posesiones, ideales y riquezas; fuera
de todo esto nada existe para vosotros. ¿En dónde está vuestra fe?, ¿Dónde
está la práctica verdadera de mis enseñanzas? Sólo las lleváis en
vuestra mente como una más de vuestras teorías. Cuántos de vosotros pensáis
que esto que digo es una exageración y cuántos que mañana conozcan estas
palabras, tendrán que hacer escándalo en torno de ellas; mas de cierto os
digo que Elías en este Tercer Tiempo os probará que estáis adorando a un
falso dios, aunque creáis estarme amando a Mí; como en el Primer Tiempo
sorprendí al pueblo de Israel adorando a Baal y con la potestad que Dios había
dado a su profeta, éste probó a aquel pueblo caído en tinieblas que se
encontraba en un error, vuelvo a deciros que Elías en este tiempo descargará
el rayo de Dios sobre los espíritus, haciendo que vuestros ídolos caigan
por tierra. ¿Cuáles son vuestros ídolos? El mundo, la carne, la ciencia,
el fanatismo religioso, los vicios, el dinero. 07-182.55
Cuando la luz se haga en todo espíritu, comprenderéis que el mundo y la
ciencia no pueden ser el fin a que aspiráis, ni pueden ser la suma perfección,
que sólo son medios que Dios ha puesto en vuestra senda para que vayáis de
peldaño en peldaño hacia El, que es el Espíritu perfecto. 07-182.56
Elías es el precursor, el profeta, el enviado; Yo soy la luz, que a través
de Elías, probaré de nuevo a los hombres que con su ciencia creen mover el
mundo y poderlo todo, pero que llegado el instante de la prueba, cuando la
desolación se extienda por doquier, Elías dirá a los sabios y científicos:
Invocad vuestra ciencia y contened el avance de los elementos desatados,
haced uso de vuestro poder y apaciguad la furia de una tempestad; si lo hacéis,
Yo reconoceré vuestra fuerza y sabiduría. Mas Yo vengo a inspiraros un
poder y un saber superiores a vuestra ciencia y ese poder es el de la oración.
07-182.57
Ese es el momento en que el índice de Elías os señale, pueblo, y su voz os
llame para probar al mundo a través de los nuevos discípulos la verdad de
la oración y el poder de la espiritualidad. 07-182.58
Bajo una forma espiritual viviréis las pruebas que recibieron los hombres de
la antigüedad, el pueblo de Israel, porque el sentido de aquellas lecciones,
el fondo que había en aquellos llamados que el Señor hacía a sus hijos, aún
no ha sido interpretado debidamente. 07-182.59
Cierto es que los hombres se convencerían de sus errores y se arrepentirían
atemorizados por la injusticia divina, pero no llegaban al fondo de la
verdadera sabiduría al espíritu. 07-182.60
Os he dicho que en este tiempo de luz serán comprendidas e interpretadas
justamente todas las revelaciones divinas de los tiempos pasados, porque el
espíritu de la humanidad, atravesando el extenso desierto de su peregrinaje
y recorriendo los caminos interminables de la experiencia, ha alcanzado la
madurez para ponerse en contacto con lo espiritual, armonizar con su
conciencia y comprender el sentido real de su existencia. 07-182.61
El hombre está próximo a salir de su sueño, para levantarse haciendo las
grandes obras a que fue destinado, obras inspiradas por el espíritu,
dictadas por la conciencia y reflejadas en los sentimientos. 07-182.62
Cuando la multitud de espiritualistas llegue a formar un pueblo unido y
fuerte, su paso por la tierra irá dejando una huella de luz. Será para la
humanidad como un hermano mayor cuya mano se extienda generosamente para
ayudar a levantarse a su hermano menor. 07-182.63
Con palabra amorosa he venido hablándoos, para que vuestro corazón se
dulcifique y suavice las asperezas de vuestro carácter, porque mañana seréis
vosotros los que tendréis que hacer conocer mi obra a vuestros hermanos; y
si queréis conmover las fibras de aquellos corazones, tendréis que usar una
gran dulzura e impregnaros de amor y caridad en todas vuestras obras. 07-182.64
Aprended a comunicaros conmigo de espíritu a Espíritu, con la oración sin
palabras, la oración que es pensamiento, que es sentimiento; ésa es la que
os acercará más ante mi presencia divina. Mirad que mañana tendréis que
enseñar todas estas lecciones y ya es necesario que mis nuevos discípulos
practiquen desde ahora lo que les ha venido enseñando mi doctrina. Si llegáis
a enseñar con vuestras obras y a predicar con vuestros ejemplos, la
humanidad se sentirá estimulada a imitaros y dejará de adorar dioses sordos
y sin vida, para llegar a buscar al verdadero Dios viviente y eterno que sólo
habita en lo espiritual. 07-182.65
La oración es la barca salvadora de todos los náufragos en este mar
tempestuoso, porque el que llega a orar bien, se fortalece, se llena de fe,
se siente superior a todas las pruebas y sabe esperar confiado la llegada de
la paz. 07-182.66
Muchas de las lecciones que os he dado, están basadas en preveniros de los
peligros que os acechan en los tiempos de mayor amargura, porque formaréis
parte de mis huestes de seres espirituales. Por cada uno de vosotros irá una
multitud de seres invisibles que serán los guardianes y los protectores. La
misión de unos y de otros será la de unirse para alcanzar el ideal supremo
de lograr la paz universal; y desde ahora os digo, que de esta armonía
espiritual entre todos mis siervos, nacerá una fuerza que hará invencible a
este pueblo. 07-182.67
Los pobres de espíritu se verán inspirados; los torpes de palabra y de
entendimiento tendrán en su boca un torrente de palabras saturadas de verdad
y de vida. 07-182.68
Ya os he advertido que habrá tropiezos en el camino, pero también os digo
que el que se prepare podrá salvarlos. Sólo los que ahora duermen mientras
Yo les estoy hablando, serán los que tropezarán, caerán y por fin llegarán
a retroceder, juzgando que los escollos que a su marcha se presentan son
insuperables. 07-182.69
Oración, meditación, serenidad y elevación, son bienes que ya deben de
incorporarse a vuestra vida diaria como parte esencial de ella, para que así
nada pueda sorprendemos. 07-182.70
Comprended por qué a través de todos los tiempos transcurridos os he venido
repitiendo: "Velad y orad" 07-182.71
Ahora os ofrezco el pan que ha de alimentaros, es sin levadura, es de vida
eterna. 07-182.72
Antes de ilustraros en mis enseñanzas, quiero sanar vuestro corazón y
aliviar vuestro espíritu; os invito a elevaros a mi mansión de paz y ahí
confesadme todos vuestros pecados; Yo sabré oíros. Respetaré vuestro dolor
y no os juzgaré con rigor. Si ese dolor os lo causan los remordimientos, no
temáis, que he venido a buscar precisamente a los que no habéis encontrado
clemencia ni comprensión en vuestros hermanos. Vengo a salvaros para que
presto lleguéis Conmigo. 07-182.73
Preparo vuestro entendimiento, vuestros labios, para que no os sintáis
torpes para hablar y testificar mi obra. Si sentís amor, podréis hablar; si
tenéis fe, podéis hacer grandes obras en mi nombre. 07-182.74
Os doy una página blanca para que escribáis vuestra vida y la conciencia os
hablará con claridad; por ella sabréis cuándo habéis honrado a vuestro
Padre y cuándo lo habéis desobedecido. 07-182.75
Me pedís en este día y ¿Qué necesitáis que no esté en mi amor el
concederos? Mas si bebéis un cáliz amargo como restitución por vuestras
faltas, no me reclaméis, no me preguntéis por qué no os he dado a beber el
cáliz de leche y miel, ya que pertenecéis al pueblo escogido. Está en
vosotros alcanzar la paz; Yo os concedí el libre albedrío para que escojáis
el camino y os elevéis por vuestros méritos hasta Mí. ¿Por qué no imitáis
a los buenos discípulos? ¿Por qué no lleváis la vida de los patriarcas?
Porque no me glorificáis todavía con vuestras obras. 07-182.76
Dad, siempre tenéis algo que dar. No imitéis a los ricos avaros; no arrojéis
a los enfermos, a los menesterosos, juzgándolos imprudentes. No despreciéis
a los hambrientos. Si sabéis penetrar en su corazón, descubriréis su dolor
y sentiréis piedad de ellos. Yo os he dado en el amor el bálsamo para curar
todos los males. ¿Teméis ser censurados porque al hacer caridad me imitáis?
¿Qué teméis de esta humanidad injusta y egoísta que nada sabe de Mí?
Venid y refugiaos en mis leyes inmutables, bebed mi esencia y sentíos llenos
del Espíritu de Verdad 07-182.77
La verdad es mi reino de amor, de luz y de justicia, verdad que enseña la
ley que os he revelado. Verdad es la huella trazada con mi amor para que
lleguéis a ser grandes, felices, perfectos e inmortales. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 183 07-183.01
Guardad mi palabra, discípulos, porque ya se acercan a esta nación hombres
de distintas creencias que han de pediros pruebas de que recibisteis mi enseñanza.
07-183.02
Estoy apartando de vosotros penas y enfermedades, para que aprendáis a
consolar y hagáis con vuestros hermanos la caridad en la misma forma que Yo
la hago con vosotros. 07-183.03
Mi enseñanza llenará de gozo al que la reciba con preparación; será agua
cristalina en los labios sedientos, pan para los hambrientos, quietud y paz
para el espíritu cansado y para todos fortaleza y luz. 07-183.04
Yo estoy iluminando a este pueblo, desde los gobernantes hasta el más pequeño,
para que abran sus brazos a esas porciones que vendrán en busca del Maestro.
07-183.05
Llegarán a Mí contritos unos, temerosos otros, porque el dolor habrá sido
muy dentro de ellos y su conciencia hablará diciéndoles que el juicio ha
llegado para cada espíritu. Mas para todos tengo una nueva oportunidad de
salvación. El espíritu recibirá la confirmación de todos sus dones y si
su fe despierta, por ella conocerá por qué ha venido una vez más entre los
hombres y cuánto los amo. 07-183.06
No vengo con mi palabra de este tiempo a borrar lo que dije en el Segundo
Tiempo; antes bien, os lo vengo a recordar, porque lo habéis olvidado y a
explicarlo, porque no lo habéis comprendido. Os estoy revelando lo que
entonces no os dije y que tenía reservado para vosotros en el tiempo
presente en que vuestro espíritu está más evolucionado. 07-183.07
Los que escribieron mi palabra con amor, con sangre y lágrimas, obedecieron
a su memoria y a su inspiración, ellos fielmente interpretaron mi voluntad;
mas después vinieron otros y mi palabra fue adulterada, su esencia se ha
perdido entre ideas y prácticas que no pertenecen a mi doctrina. Y en este
tiempo la luz viene a romper todo velo, para dejar ver la pureza de mi
verdad. 07-183.08
Vengo a enseñaros a que no os desconozcáis por causa de mi obra, que no
discutáis injustamente. Mas también os prevengo con estas revelaciones:
Falsos maestros y profetas aparecerán, aun en el seno del pueblo de Israel. 07-183.09
Muchos que hoy comen el pan en mi mesa, mañana buscarán sólo su bienestar
material, su reinado y alabanza y debéis cuidaros de ser confundidos. 07-183.10
Grande se presenta vuestra lucha, fieles discípulos que velaréis por esta
causa. Voy a dejar preparados ciento cuarenta y cuatro mil, en quienes
descansará esta responsabilidad, y entre ellos están los que han de darme
la espalda, los que han de tomar mi nombre para decir: He aquí al Maestro y
los que no hayan calmado su sed y los que no quisieron oírme en el tiempo
propicio, a ellos se acercarán sedientos de verdad y se confundirán 07-183.11
Practicad la humildad y no aduléis a vuestros hermanos ni permitáis que os
adulen; apartaos de aquellos que queriendo haceros bien, provoque vuestra
vanidad y os pierdan. 07-183.12
No deis oído a la tentación. La potestad que os he entregado es para que la
empleéis en obras espirituales, en obras de amor y caridad. 07-183.13
No lucréis jamás con mi doctrina. 07-183.14
Yo os protejo, pueblo, os estoy ocultando a las miradas de vuestros hermanos,
para que escuchéis en paz mi palabra hasta el año de 1950; si por creer en
mi venida en este tiempo os desgarran, Yo os defenderé; si fuereis reducidos
a prisión, Yo abriré las puertas y seréis salvos. Sólo os digo, cumplid
con mi ley, no caigáis en lucro y mistificación. Cuando seáis llamados
para curar al enfermo, practicad la caridad y cuidad de que vuestras obras
sean espirituales. 07-183.15
En el Segundo Tiempo, después de mi partida, quedó vuestra Madre Celestial
fortaleciendo y acompañando a mis discípulos. Ellos, después del dolor y
la prueba, encontraron abrigo en el dulce corazón de María, su palabra
siguió alimentándolos, y ellos alentados por la que seguía enseñándoles
en representación del Divino Maestro, prosiguieron su camino, y cuando Ella
partió, comenzó su lucha y cada uno tomó el camino que le estaba señalado.
En este Tercer Tiempo tendréis muy cerca de vuestro corazón el amor de María,
aliviando y fortaleciendo vuestro ánimo en todas vuestras pruebas. 07-183.16
Vais abriendo vuestro corazón para sentirme y para amarme, mas os digo: Oíd
mis órdenes y sabed practicar. No sólo me améis a Mí, amad a vuestros
hermanos. No os juzguéis injustamente unos a otros. Toda causa justa o
injusta dejadla a mi justicia, porque sólo Yo conozco el por qué de ella y
a Mí toca juzgar. A los que no han cumplido con mi ley, les estoy invitando
a penetrar en ese camino y pronto llegarán a Mí y les diré: No es una ley
nueva la que en este tiempo os presento, es la misma que escribí en la
conciencia del primer hombre y que después di a conocer, clara y precisa,
por conducto de Moisés. 07-183.17
No os dejéis llevar por la palabra de vuestros hermanos si ella no está
basada en mi ley y creyendo estar en el camino de la luz, estéis pisando el
de tinieblas. El lenguaje florido no es el que me agrada. Yo os he hablado
siempre con sencillez; mas si en aquellas palabras encontráis verdad,
extraed la esencia, lo que haya de amor, de caridad y paz, que pertenece a Mí,
y podéis tomarlo e interpretarlo debidamente. Os he dado un juez que no
miente jamás y está dentro de vosotros; es la conciencia; para oír su voz
necesitáis penetrar en vuestro interior, orar y meditar y ella hablará con
verdadera sabiduría y elevación. 07-183.18
El mundo os ha desengañado y hoy que oís mi palabra manifestarse por
criaturas tan humildes, en sencillos recintos, reconocéis que no necesitáis
levantar palacios para ofrecerlos al culto espiritual, que no debéis limitar
mi doctrina, ni representarla con imágenes materiales.
07-183.19
Para traer esta misión al mundo en el Tercer Tiempo, os fue ordenado
encarnar nuevamente como espíritus de luz llenos de potestad, y por estas
gracias vuestros hermanos os han desconocido; han mirado mal vuestra fe y
confianza en Mí, sin saber que a nadie he distinguido y que a todos atiendo
y protejo. Y vosotros que habéis llegado a Mí llenos de contrición, cuán
cerca me tenéis y por vuestro arrepentimiento os hacéis dignos de llevar mi
presente de amor y caridad a los enfermos, a los pobres de espíritu. Vuestra
fe hablará y llenará de energías a los que se han debilitado y su espíritu
se levantará a una nueva vida. Muchos "hijos pródigos" llegarán
a mi regazo en este tiempo y Yo haré fiesta por su retorno, y la oración de
la familia israelita se elevará para seguir atrayendo corazones. 07-183.20
Cuando viereis que uno de mis discípulos por su consagración a Mí se eleva
en sabiduría, no lo envidiéis, ayudadlo aún más, porque por él
manifestaré prodigios y el beneficio será para todos vosotros. 07-183.21
La envidia mancha el corazón y enferma el espíritu. Es mi voluntad que
todos os elevéis y hagáis comunión perfecta Conmigo y viváis en armonía.
07-183.22
Haced uso de vuestra razón para que comprendáis cuánta justicia hay en el
destino de todas las criaturas. 07-183.23
No viváis inútilmente; aun las más pequeñas y extrañas pruebas encierran
una finalidad que Yo he determinado. 07-183.24
Deliberad y estudiad mi ley. Dejad que vuestro espíritu por medio de la
oración llegue a Mí para que sea lleno de mi unción al escuchar mi palabra
y reciba el bálsamo para sanar vuestro cuerpo enfermo. 07-183.25
Si os preparáis, el mundo tomará nuevos derroteros. La guerra amenazadora
huirá y habrá paz; mas si hacéis mal, ese mal repercutirá en vosotros
mismos. Una vez más os digo: "Con la vara que midiereis, seréis
medidos”. 07-183.26
Venid y alimentaos con el manjar de mi palabra y cuando hayáis comido, no
olvidéis a los hambrientos y llevadles el sustento. Aprended a extraer de mi
palabra la esencia y de ella tomad, fortificaos y compartid con vuestros
hermanos. 07-183.27
Presentís desde vuestra morada la mansión de paz que os he prometido. A
cada momento me pedís que os deje mirar las luces de esa "tierra
bendita" y Yo os digo que no estáis lejos, que estáis en el camino que
conduce a ella y que no pasará mucho tiempo para que os encontréis llamando
a sus puertas 07-183.28
El camino es mi ley; si la observáis podéis estar seguro de que llegaréis
a la ciudad prometida y allí encontraréis todo lo que os he ofrecido. Sed
fuertes y virtuosos en esta travesía, iluminaos con la fe para que hagáis
dulce y llevadera vuestra jornada. 07-183.29
Habéis conocido las vicisitudes; a veces tiritáis de frío sintiendo el egoísmo
y la falta de amor de la humanidad y me mostráis desnudo vuestro espíritu;
mas no habéis desesperado, sino que confiáis sabiendo que Yo velo por
vosotros y que María vuestra Madre es estrella en la noche que atravesáis y
así os sentís fortalecidos. 07-183.30
En este instante de comunión me presentáis en silencio el corazón de
vuestros hijos afligidos y necesitados de paz y Yo quiero haceros
depositarios de mis beneficios para que los llevéis a los vuestros a todos
vuestros hermanos, para que aprendáis a dar siendo mensajeros míos e
intercesores de vuestros semejantes. 07-183.31.
Si sois recibidos por vuestros hermanos y aceptan vuestro presente,
bendecidlos. Si no saben tomar lo que Yo les envío, bendecidlos también y
dejad que Yo, con paciencia infinita, siga puliendo y despertando su espíritu
hasta convertirlos en corazones ardientes y crédulos. Esta es mi voluntad. 07-183.32.
Bienvenidos los que creen en mi presencia, bienvenidos también los que dudan
porque han venido atraídos por su propio espíritu, porque también en ellos
será la fe. 07-183.33.
¡Ay de los que en este tiempo no luchan por encender su lámpara, porque se
perderán! He aquí que siendo este tiempo el de la luz, imperan las sombras
por doquiera. Vosotros sabéis por mi palabra, que escogí esta nación, para
manifestarme en mi tercera venida, mas el por qué, lo ignoráis; ha sido un
misterio para vosotros, el Maestro, que no quiere tener, secretos para sus
discípulos; viene a revelaros todo lo que debéis saber, para que contestéis
con certeza a quienes os interroguen. He visto que los moradores de este rincón
de la tierra siempre me han buscado y amado y aun cuando su culto no ha sido
siempre perfecto, su intención y su amor los he recibido como una flor de
inocencia, de sacrificio y de dolor. Sobre el altar de mi Divinidad siempre
ha estado presente esa flor llena de fragancia. Fuisteis preparados para
cumplir en el Tercer Tiempo esta gran misión. Hoy sabéis que en vuestro
seno he hecho reencarnar al pueblo de Israel, porque Yo os lo he revelado.
Sabéis que la simiente que alienta en vuestro ser y la luz interior que os
guía es la misma que derramé desde el Primer Tiempo sobre la casa de Jacob.
07-183.
34 Sois israelitas por el espíritu, poseéis espiritualmente la simiente de
Abraham, de Isaac y de Jacob. Sois ramas de aquel árbol bendito que darán
sombra y fruto a la humanidad. 07-183.35
He aquí por qué os nombro primogénitos y porque os he buscado en este
tiempo para manifestar en vosotros mi tercera revelación al mundo. Es mi
voluntad que el pueblo de Israel resurja espiritualmente entre la humanidad,
para que ella contemple la verdadera resurrección de la carne 07-183.36
Sí, discípulos, el espíritu no muere, sólo vuela al más allá, al
espacio, cuando ha llegado el término a su cuerpo. La carne tampoco muere,
se desintegra y se confunde en los elementos de la naturaleza, de donde la
hago brotar nuevamente para dotarla de espíritu. 07-183.37
Así resurge o resucita la carne, así vuelven a aparecer en la tierra los
espíritus encarnados convertidos en hombres; así haré surgir a Israel
sobre el haz de la tierra, mas no le ofreceré tierras en este mundo, ni le
dividiré en tribus; por el contrario, haré de todos sus miembros una sola
familia para borrar el cisma tradicional en él. Formaré matrimonios y
familias con hijos de Rubén, con los de Judá, los de Aser y Zabulón, con
los de Neftalí o Benjamín. Así hago desaparecer toda división, porque ésa
no es semilla de Dios. 07-183.38
¿Quién podría llevar a cabo estas obras, sino Yo? ¿A quién se le podía
confiar la misión de persuadir al pueblo escogido del Señor, de que Canaán
no era la patria eterna sino sólo un símbolo? A Mí, que fui quien ocultó
a vuestro espíritu en otra raza o en otra tierra, que fui quien os dijo:
Vosotros sois aquellos; mas si os he enviado nuevamente, es para que concluyáis
en la tierra, la grande y delicada misión que desde el principio os fue
confiada. Esa es vuestra cruz. 07-183.39
También habéis vuelto para lavar manchas, reparar yertos y saldar deudas ya
no volveréis a caer en flaquezas ni en idolatría como en los tiempos
pasados, siendo el pueblo que conocía al Dios verdadero y tenía la ley. Mas
el dolor os ha hecho buscar la luz y la paz. Así en aquel Primer Tiempo
cuando escaseó el trigo y por lo mismo el pan en vuestra tierra, emigrasteis
hacia el poderoso Egipto; más tarde, esclavo del Faraón, os levantasteis
desafiando las penalidades del desierto, buscando la "tierra de promisión",
porque ansiabais libertad. En este tiempo habéis desafiado la burla y la ira
de vuestros hermanos, porque me estáis buscando bajo esta forma, porque
vuestro espíritu está sediento de elevación y espiritualidad. 07-183.40
Sois el "hijo pródigo" que siempre que vuelve a la casa de vuestro
Padre, halla sus brazos abiertos para estrecharlo y la mesa servida para
sentarlo al festín. 07-183.41
Llegasteis cansados por la larga jornada, manchado vuestro espíritu y débil
vuestro cuerpo; pero sorprendidos contemplasteis desde lejos que las puertas
de la ciudad se encontraban abiertas, esperando que llegaseis para daros mi
amor, mis enseñanzas y la caridad de mi nuevo advenimiento. 07-183.42
No fue mi voluntad manifestarme ahora en Canaán, que fue vuestra patria en
los tiempos pasados, porque ya no es el tiempo de Moisés ni el de Cristo, es
la Era del Espíritu Santo. Estáis escuchando mi divina palabra y en verdad
os digo: Aquel maná del Primer Tiempo que encendió vuestra fe en Mí y
aquel pan que os ofrecí en la mesa del Segundo Tiempo con el cual os enseñé
el camino de vuestra redención, es el sustento que ofrezco en este tiempo
para que vuestro espíritu alcance la paz y la luz eternas y hambre no vuelva
a sentir jamás. 07-183.43
Aprovechando esta sencillez espiritual que conserváis, vengo a entresacar de
entre vosotros a mis portavoces, a mis nuevos profetas y a mis discípulos,
como en otro tiempo hice surgir de entre este pueblo a patriarcas, profetas,
enviados y apóstoles. Ahora os explico mi Ley por medio de mi doctrina, os
enseño cómo debéis orar en este tiempo, cómo me serviréis y cómo viviréis
para ser verdaderos hermanos de la humanidad e hijos de Dios. 07-183.44
Cuando mis nuevos discípulos se encuentren fuertes, la segunda Jerusalén
descenderá de mi reino, sobre los hombres y en sus muros invulnerables se
estrellará la maldad, la idolatría, la mentira y todas las tinieblas que de
la mente y del corazón humano han brotado. 07-183.45
Recordad que vuestro Padre, por medio de un sueño, prometió a Jacob
bendecir en sus hijos a todas las naciones, Reconoced que si procedéis de
aquel tronco, vuestro destino es el de atraer mi paz y llevarla al corazón
de vuestros hermanos. 07-183.46
Pueblo: En este tiempo hay quienes aún practican la ley de Moisés, otros
que viven la era cristiana; no todos presienten o desean la presencia de una
nueva era. Es que no todos avanzan ni evolucionan en la misma forma. Por eso
os digo: Conoced estas lecciones para que seáis los buenos labriegos que
imiten al buen pastor y buen sembrador, mirad a los que cultivan la tierra;
ellos siembran en mi nombre; si la época fue buena y su siembra fructificó,
elevan sus preces y acciones de gracias al Creador; si el tiempo fue
inclemente y la siembra se malogra, esperan con ilusión el siguiente año,
para volver a sembrar con el mismo ahínco hasta reponer y multiplicar la
primera simiente. Si vosotros aprovecháis este tiempo y os levantáis llenos
de esperanza y de fe a sembrar en el corazón de la humanidad, el rocío de
mi gracia fertilizará los Campos, las tierras fértiles con mi poder, y
vuestra semilla sembrada con cariño y buena voluntad germinará; Yo protegeré
vuestra siembra y el sol radiante de mi Espíritu dorará las espigas para
que vuestra cosecha sea recogida entre himnos de gloria y alabanzas a vuestro
Señor. 07-183.47
Daos cuenta de que Yo soy quien vela por esta nación para protegerla de las
tempestades. Yo la conservo en paz, porque en mis altos designios la tengo
destinada para que cumpla en este tiempo una gran misión en lo humano y en
lo espiritual. 07-183.48
El caos vendrá, porque mientras existan poderes y reinos en la tierra,
existirán ambiciones, odios y guerras y no habrá paz. 07-183.49
No existe caridad entre los hombres, mi ley no es practicada. No existen
verdaderos hermanos, ni padres, ni hijos y por eso el caos amenaza a la
humanidad. 07-183.50
Yo sólo os anuncio esto, porque de Mí no puede brotar el mal; el caos sólo
está en la impreparación del hombre, cuya conciencia ha desoído y se ha
dejado conducir por las malas inspiraciones, mas vosotros, ¿Esperáis que
sucedan todas estas pruebas para que se conmueva vuestro duro corazón? No,
mis hijos, desde ahora orad, trabajad incansablemente, haced méritos y
regeneraos. Esa es vuestra misión. Velad por la paz del mundo, atraed con
vuestras oraciones mis bendiciones y conservaos fieles a mi ley para ejemplo
de vuestros hermanos. 07-183.51
Todo el que esté dispuesto a seguirme participará de mis enseñanzas y será
llamado párvulo o discípulo. 07-183.52
El conjunto de espíritus que me rodean forma parte del pueblo de Israel. De
su obediencia depende el resurgimiento de las virtudes en la humanidad. Hoy
he tomado a este pueblo como mi intérprete para hablar con los hombres, y he
recibido de él los primeros frutos de su cumplimiento. 07-183.53
Sois vosotros los primeros que he preparado como luchadores de mi obra, los
que tenéis que trabajar con entusiasmo para poner sobre la tierra firme las
primeras piedras de la gran ciudad; tenéis que apoyaros en la fe y en la
confianza en Mí. Os hablaré incansablemente hasta el último día de 1950
por conducto de mis portavoces y después quedaréis entre la humanidad para
dar pruebas de vuestra potestad. 07-183.54
Yo enviaré entre vosotros a aquellos hombres de ciencia que se hayan
desvelado queriendo penetrar en los misterios de la vida espiritual sin
conseguirlo. Os buscarán sabiendo que os habéis establecido en esta nación,
que poseéis mis revelaciones y que habéis sido ungidos por Mí; en vosotros
beberán con ansia mi palabra y sabréis por intuición cómo debéis de
conduciros ante ellos sin alarde, mansamente, como corresponde a mis discípulos,
como predicó Pedro o como habló Juan, así hablaréis si os preparáis, y
si os eleváis buscando mi ayuda, Yo hablaré por vosotros y llegaré a su
corazón. En su afán de conocer los lugares y las personas que me sirvieron
os buscarán, y vosotros sólo les daréis a conocer la esencia de mi
doctrina. Muchos de ellos se convertirán y formarán parte de este pueblo
por la verdad de vuestras palabras. 07-183.55
El camino de este pueblo ha sido largo; en su seno he enviado siempre espíritus
fuertes, celosos, que señalen la meta y sean defensores de la ley. Y este
pueblo forjado en tres tiempos, a través de pruebas, vicisitudes y luchas,
unas veces fuerte y otras débil, unas veces libre y otras cautivo, ya
incomprendido y después amado y reconocido, ha poseído siempre mis
privilegios. 07-183.56
Sólo Yo os he hecho justicia; habéis tenido la prueba de amor más sublime
en el calvario y también el rigor de mi justicia cuando así lo habéis
merecido. Habéis sido predestinado para recibirme en los tres tiempos, Hoy,
como en el Segundo Tiempo, he buscado a los humildes, a los desheredados y a
los hambrientos de justicia y he elevado a su espíritu haciéndolo ocupar el
lugar de discípulo o de apóstol. 07-183.57
Estáis viviendo un tiempo en que la humanidad evolucionada materialmente, se
enorgullece con su saber y me desconoce; olvida su misión espiritual y
desprecia la naturaleza que he puesto a su servicio, al alcance de su
entendimiento para vida y recreo de su cuerpo y elevación de su espíritu.
Opaca lo que hay de más valor en ella y por lo que he venido siempre, que es
su espíritu el que me pertenece. Mas así como la faz de la tierra ha de
cambiar, el hombre también me reconocerá. Sus ideales que hoy todavía son
materiales, se tomarán en anhelos espirituales. Todos los seres han sido
sometidos a pruebas y en ellas se acrisola y se doblega el espíritu. 07-183.58
Desde el año de 1866 la humanidad ha penetrado en un nuevo tiempo, en el que
he ido preparando a los escogidos. Este pueblo ha recibido cargos, le he
confirmado sus dones, le he revelado a cada criatura la tribu a que pertenece
y cuál es su misión especial. He reunido a mis huestes espirituales, unas
en materia y otras en espíritu, como estaba escrito. 07-183.59
Nombré guías para que hubiera un representante delante de cada congregación
y les manifesté, que es mi voluntad que todos estén unidos entre sí, para
que el pueblo sea fuerte. 07-183.60
Di la misión de portavoces a criaturas preparadas por Mí para manifestarme
a la humanidad en palabra humana y multipliqué el número de ellos, para que
mi enseñanza se extendiera. Formé el cuerpo de labriegos para que el mundo
espiritual viniera a comunicarse con los hombres, manifestando su caridad,
curando y aconsejando. 07-183.61
Fue mi voluntad nombrar piedra fundamental a aquél que había de ser en cada
recinto el sostén del guía, medianero entre éste y los que llevan cargos y
también intermediario del pueblo. 07-183.62
Nombré videntes y los preparé para que recibiesen mirajes que fuesen
analizados por el pueblo para que éste viviese alerta. 07-183.63
Di el cargo de pluma de oro a aquellos que habían de escribir, preparé su
mente y envié a su custodia seres espirituales que en otros tiempos también
han velado por los escritos, para que mi palabra fuese impresa y quedara para
todos los tiempos. 07-183.64
Preparé guardianes para que velasen por el orden del pueblo, nombrándoles
columnas. 07-183.65
A todas estas criaturas las he iluminado y mi inspiración se derrama en
ellas. Ahora pregunto a todos los que han recibido estos cargos, si han
comprendido lo que ellos encierran. 07-183.66
Tres años más os concedo para vuestra preparación; después, estos cargos
formarán uno solo y todos seréis llamados labriegos, en la campiña divina
y os serán confiados todos aquellos que no oyeron mi palabra para que los
enseñéis; dejaréis de ser discípulos para convertiros en maestros. ENSEÑANZA
No. 184 07-184.01
Humanidad: Os habéis hundido en las tinieblas, mas ha llegado la hora en que
salgáis a la luz. 07-184.02
Os envío a Elías que él os libre del letargo, ¿Cómo podríais sentir mi
presencia si no estuvieseis despiertos? 07-184.03
No esperéis que venga a vuestro mundo en cuanto hombre; aquella lección pasó;
sin embargo, aunque sólo vais a tenerme en Espíritu, os voy a probar que es
una forma más elevada que aquéllas, a través de las cuales me he
manifestado hasta ahora; es la prueba de que os considero espiritualmente más
aptos que a los hombres de los tiempos pasados. 07-184.04
No necesitaré de un cuerpo para habitar entre vosotros, ni será
indispensable que mi voz se humanice para poder ser escuchada, y sin embargo
me tendréis en plenitud como Maestro, como Juez, como Doctor. 07-184.05
Muchos dones y sentidos tiene vuestro espíritu, para que por medio de ellos
recibáis mis mensajes; mas como hasta ahora ignoráis esas potencias que
existen en vuestro ser, creéis que sólo con los ojos del cuerpo podréis
mirarme y con vuestros oídos podréis escucharme. Ya os probaré lo
infundado de esa creencia, cuando en el silencio de vuestra alcoba sintáis
mi presencia y en los instantes de vuestra oración os sintáis bañados por
la luz de la inspiración. 07-184.06
Aún sois espíritus sin luz, mas haré que de vosotros salgan destellos en
forma de inspiraciones, de ideas elevadas, de sentimientos nobles y buenas
obras. 07-184.07
Sois como Lázaro en el sepulcro, muertos a la vida espiritual; pero ante mi
voz os levantaréis para seguirme y dar testimonio de mi verdad. 07-184.08
Esos acontecimientos que a diario estremecen a los pueblos de la tierra, son
voces de justicia que os llaman al arrepentimiento, a la oración, la
regeneración y purificación; mas este tiempo de pruebas se prolongará
hasta que la reaciedad y necedad de los hombres se dobleguen, hasta que
abandonen su orgullo y su impiedad. No todo el tiempo serán voces de
justicia las que se escuchen en la tierra, porque después, cuando la
humanidad haya sido purificada, serán muy diferentes los acontecimientos que
vengan a estremecer a los hombres; serán inspiraciones divinas y
manifestaciones espirituales, serán revelaciones de la naturaleza, unas para
perfeccionamiento de vuestro espíritu, otras en bien de vuestra vida en el
mundo. 07-184.09
¿Sabéis cuál es el don o la virtud por medio de la cual pueden alcanzar
los hombres más gracia? La caridad, porque ella ennoblecerá sus corazones,
dará ocasión al espíritu para desbordarse en sus hermanos y será la que más
semilla de fe recoja, porque los campos y las tierras están llenos de
miseria, de dolor, pobreza y enfermedad, tierras hambrientas de amor, que sólo
esperan una semilla y un poco de riego para florecer. 07-184.10
Si a los que predican mi palabra en la tierra, les parece ya imposible
contener el avance del pecado, el desbordamiento de odios y pasiones, para Mí
no es imposible, ni siquiera difícil el retorno de los hombres al bien y a
la justicia 07-184.11
¿Veis a esos hombres que gobiernan grandes pueblos? ¿Conocéis la fuerza de
sus leyes y de sus doctrinas? ¿Miráis a los hombres de ciencia penetrando
insensata y temerariamente en los arcanos de la naturaleza? En verdad os digo
que con ese orgullo, ese poder y toda su ciencia, vendrán a postrarse
humildemente ante Mí, porque toda obra humana se está acercando a su límite,
en donde los hombres por sí solos deberán abrir los ojos a la realidad,
reconociendo la trascendencia de cada uno de sus obras, la gravedad de sus
faltas y la magnitud de sus errores. 07-184.12
No quiero deciros que todo cuanto ellos han hecho es imperfecto; no, pero es
tan poco el bien, que procuran a sus semejantes, tan poco lo bueno que hacen,
que es mejor que mi ley juzgue, lo impuro y malo, que es lo que más pesa en
la balanza de la justicia. 07-184.13
Un corto tiempo le es concedido a la humanidad, para que en él consuma su
obra y responda al juez divino, cuando le llame a cuentas. 07-184.14
Mientras, mi luz avanza, se difunde y penetra en todas partes y en todo espíritu.
07-184.15
Era mi voluntad que cuando llegase este tiempo de mi comunicación, todos mis
señalados estuviesen ya preparados, velando y orando, esperando la hora de
mi venida, formando un solo cuerpo y una sola voluntad, para oír lo que Yo
os revelase; mas no he encontrado entre vosotros la verdadera fraternidad. 07-184.16
Este pueblo que ha recibido mi enseñanza, preparará a sus hermanos,
convirtiéndose en maestro de ellos. 07-184.17
Mas en verdad os digo, que no he venido a iluminar sólo a vosotros que moráis
la tierra, sino que he llamado a todos los espíritus que han perdido el
camino, en otros valles desconocidos para vosotros. 07-184.18
¡Cuánta sumisión he contemplado en los seres espirituales para cumplir mis
mandatos a su espíritu, libre de la materia, le ha sido más fácil
disponerse para cumplir su misión en este tiempo! 07-184.19
¡Cuántos de ellos me esperaban limpios de errores y faltas, después de una
larga expiación, y al revelarles esta parte del "libro de los siete
sellos" que corresponde a la sexta etapa, se ha elevado su espíritu y
en su elevación os han impulsado, han apartado obstáculos de vuestro paso y
os han colocado en el digno lugar de discípulos! 07-184.20
Para llegar a comprender las enseñanzas divinas, es menester regenerarse y
analizar la ley; por ella llegaréis a comprender mi palabra y recibiréis
grandes revelaciones que por medio de la ciencia humana no podríais
alcanzar. Llegará el día en que el hombre doblegará su cerviz y amará a
su Padre con el respeto y amor que os estoy reclamando. Mi manifestación es
comprensible a todos. He hablado conforme a la capacidad de vuestro cerebro,
porque no podríais comprender toda mi sabiduría. A esta palabra sencilla
con la que os he dado a conocer mis lecciones, no le añadáis nada de
vuestra mente al traducirla a otros idiomas, dejad que persista su esencia
divina. 07-184.21
Preparaos para que vuestro cerebro sea como un espejo limpio que deje
reflejar mi luz en toda su pureza, cuando os encontréis ocupados en esta
delicada misión. 07-184.22
Vivid cerca de Mí. Yo soy la vida, principio y fin de todo lo creado. Si he
puesto en vosotros una misión semejante a la mía, es porque os amo y quiero
que me imitéis. 07-184.23
Redimid corazones, haced prodigios, amaos los unos a los otros. 07-184.24
Cuando sintáis la fe y el temple necesarios para tomar la cruz, id a los
hogares y llevad mi palabra, cruzad las comarcas y surcad los mares; delante
de vosotros iré Yo preparando el camino. 07-184.25
Estad alertas, porque vendrán a vosotros muchos lobos con piel de oveja y
querrán sorprendemos para alejaros del camino, mas velad y sabréis
descubrir las intenciones de su corazón. 07-184.26
Si llegan vuestros hermanos sufriendo y quieren que enjuguéis su llanto,
hacedlo, dad todo el bien que haya en vosotros y más tarde, en el más allá,
recibiréis caridad mayor que la que hayáis hecho en este mundo. 07-184.27
Pueblo amado: Vuestra oración se eleva hacia Mí como en el Primer Tiempo se
elevaban vuestros salmos en el templo; mas ha pasado el tiempo y vuestro espíritu
ha evolucionado. Ya no existe el gran templo de Jerusalén, porque mi palabra
se cumplió y de su estructura material no quedó ni piedra sobre piedra. 07-184.28
Ya no está el arca, ni las tablas de la Ley sobre el altar. Vuestro espíritu
hoy busca la verdad más allá de las formas y símbolos que antaño le
sirvieron para llegar a creer y a comprender enseñándole a adorarme; pero
ahora comprende que éstos ya carecen de objeto, puesto que su sentido ha
sido comprendido por el espíritu. Los símbolos fueron sólo objetos
materiales de los que se sirvió el Señor para explicar al hombre las
divinas lecciones. 07-184.29
Por eso, cuando el párvulo ha llegado a comprender la enseñanza elemental,
debe olvidar las prácticas antiguas, para elevarse en busca de más altas
inspiraciones y de un culto más espiritual. 07-184.30
Pensad que mientras necesitéis tener algún símbolo delante de vuestros
ojos que me represente, no podréis comunicaros directamente con el Espíritu
Divino, y ved que todos estáis llamados a emplear esa comunicación de espíritu
a Espíritu. 07-184.31
Todo lo que os rodea y os envuelve en esta vida, es una imagen de la vida
eterna, es una profunda lección explicada con formas y objetos materiales,
para que pueda ser comprendida. 07-184.32
Aún no habéis llegado al fondo de esa maravillosa lección, y ha vuelto el
hombre a equivocarse, porque ha tomado la vida que lleva en la tierra como si
fuera la eternidad. Se ha conformado con tomar de ella las formas,
renunciando a todo lo que, encierra de revelación divina, lo que es esencia
y verdad que se encuentra en toda la creación. 07-184.33
También, cuando este libro haya dejado su luz en los espíritus y haya sido
entendida hasta la última página, el hombre dejará la tierra y su espíritu
pasará a una nueva morada donde sabrá y pondrá en práctica todo lo que le
enseñó a su paso la vida humana. Entonces llegará a comprender muchas
lecciones que a través de lo material le fueron reveladas. 07-184.34
Estudiad estas palabras que con tanto amor os ha dedicado vuestro Maestro,
para que con su luz podáis juzgar vuestras obras, y si comprendéis que os
habéis quedado estacionados, analicéis cuáles han sido las causas que lo
han motivado, para que en lo sucesivo las evitéis y prosigas vuestro camino
de evolución siempre hacia delante. 07-184.35
La misión que he encomendado a mi pueblo en la tierra, es grande y muy
delicada; por eso lo he buscado en cada era, para inspirarle con mí palabra
y revelarle algo más del contenido de la ley. 07-184.36
La ley de amor, de bien y de justicia, ha sido la herencia; espiritual que en
todos los tiempos le he traído. De lección en lección he llevado a la
humanidad a la comprensión de que la ley se puede resumir en un solo
mandamiento: Amor. Amad al Padre, que es el autor de la vida, amad al
hermano, que es parte del Padre, amad a todo cuanto ha creado y ordenado el
Señor. 07-184.37
El amor es causa, principio, simiente de sabiduría, de grandeza, de fuerza,
de elevación y de vida. Ese es el verdadero camino que ha trazado el Creador
al espíritu, para que de peldaño en peldaño y de morada en morada vaya
sintiendo cada vez más el acercamiento a Mí. 07-184.38
Si el hombre desde el principio de los tiempos hubiese hecho del amor
espiritual un culto, en lugar de caer en ritos idólatras y en el fanatismo
religioso, este mundo, hoy convertido en valle de lágrimas por la angustia y
miseria de los hombres, sería un valle de paz, en el cual los espíritus
vendrían a hacer méritos, para alcanzar después de esta vida aquellas
moradas espirituales a donde el espíritu en su camino de elevación debe
penetrar. 07-184.39
En verdad os digo, que en ninguna época de la vida humana ha carecido el
hombre del conocimiento de mi ley, porque de la chispa divina que es su
conciencia, jamás le ha faltado un destello en el espíritu, una intuición
en su mente o un presentimiento, en su corazón; sin embargo, vuestro espíritu
ha vuelto hacia el más allá con una venda de oscuridad y Yo os digo, que
quien no se aprovecha de la lección que encierra la vida en este mundo, en
este valle de pruebas, tiene que volver a el para terminar su restitución y
sobre todo, para aprender. 07-184.40
Errónea es la idea que tenéis de lo que significa la vida en la tierra, de
lo que es el espíritu y de lo que es el valle espiritual. La mayoría de los
creyentes piensa que viviendo con cierta rectitud, o que, arrepintiéndose en
el postrer instante de la vida de las faltas cometidas, tiene asegurada la
gloria para su espíritu; y ese falso concepto que priva al hombre no te
permite perseverar durante toda su vida en el cumplimiento de la ley y hace
que su espíritu, cuando abandona este mundo y llega a la mansión
espiritual, se encuentre con que ha llegado a un sitio en el que no contempla
las maravillas que se había imaginado, ni siente la dicha suprema a la que
creía tener derecho. 07-184.41
¿Sabéis qué es lo que sucede a esos seres que tenían la seguridad de
llegar al cielo y que en lugar de ello sólo encontraron confusión? Al no
seguir habitando en la tierra, porque les faltó el punto de apoyo de su
envoltura material y no poder elevarse a las alturas en que se encuentran las
moradas de la luz espiritual, crearon para sí, sin darse cuenta de ello, un
mundo que ni es humano ni es profundamente espiritual. Entonces es cuando se
preguntan los espíritus: ¿Esta es la gloria? ¿Esta es la morada destinada
por Dios a los espíritus, después de tanto caminar en la tierra? 07-184.42
No, dicen otros, éste no puede ser el seno del Señor, donde sólo la luz,
el amor y la pureza es lo que puede existir. 07-184.43
Lentamente, por la meditación y el dolor, llega el espíritu a la comprensión.
Comprende la divina justicia e iluminado por la luz de su conciencia juzga
sus obras pasadas y las encuentra que fueron pequeñas e imperfectas, que no
eran dignas de merecer lo que él había creído. Entonces, con esta
preparación, aparece la humildad y nace el deseo de retornar a los caminos
que dejó para borrar las manchas, reparar los yertos y hacer verdaderos méritos
ante su Padre. 07-184.44
Es menester esclarecer a la humanidad estos misterios, para que comprenda que
la vida en la materia es una ocasión para que el hombre haga méritos para
su espíritu, méritos que lo elevarán hasta merecer habitar en una morada
de espiritualidad superior, en donde nuevamente deberá hacer méritos para
no estacionarse y seguir escalando de peldaño en peldaño, porque "en
la casa del Padre hay muchas moradas". 07-184.45
Estos méritos los haréis a través del amor como os lo ha enseñado la ley
eterna del Padre. Y así de peldaño en peldaño, por la escala de perfección,
irá vuestro espíritu conociendo el sendero que conduce a la gloria, a la
verdadera gloria, que es la perfección del espíritu. 07-184.46
Bienvenidos seáis los que venís a Mí tratando de encontrar los caminos de
paz y de amor. A estos hombres les doy la bienvenida y les hago comprender
que una misión espiritual les está aguardando. 07-184.47
Discípulos: Lucharéis Conmigo, trabajaréis junto a vuestro Maestro y así
recorreremos el sendero que os conduzca a la cima de la montaña. Llegaréis
ante Mí, llenos de humildad, sin pedir que vuestro Padre os conceda éste o
aquel don, sino a recibir mansamente lo que Él tenga destinado para cada uno
de sus hijos. 07-184.48
Tenéis luz en vuestro espíritu y además ya habéis transitado mucho por el
camino de las pruebas que ha hecho fructificar vuestra existencia y por ello
ya no os dejaréis dominar por la vanidad de querer ser grandes para ser
admirados y servidos. 07-184.49
¿Quién que no sea Yo, será capaz de reinar en los espíritus y regir su
destino? Nadie; es por eso que quien ha intentado usurpar el lugar de su Señor
queriendo reinar, crea para sí un reino de acuerdo con sus inclinaciones,
caprichos, ambiciones y vanidades, reino de materia, de bajas pasiones e
innobles sentimientos. 07-184.50
A la conciencia no podéis imponeros, porque en ella está la justicia
perfecta. En los espíritus sólo la pureza tiene poder sobre las fibras
nobles, sólo el bien las conmueve; en una palabra, el espíritu sólo se
alimenta con la verdad y el bien. 07-184.51
Por eso, oh discípulos, aunque lleguéis a veros colmados de dones comprendáis
que tenéis un beneficio que no todos poseen, no por ello os creáis
superiores a nadie; poned al servicio de mi causa, todo cuanto tengáis,
porque ella es de amor y le debéis dedicar toda vuestra vida para así ser
útiles a vuestros hermanos. 07-184.52
Destruid el reino de vanidades que habéis formado, dominad las pasiones
humanas y dejad que vuestro espíritu se manifieste en su esencia, pleno de
amor y de la luz que le dé la sabiduría. Tratad en todos los actos de
vuestra vida de imitar a Jesús. El no fue enviado a la tierra para expiar
una falta o recibir el juicio de su Padre. Cristo, que hoy viene a hablaros
nuevamente, descendió al corazón de los hombres, para crear en ellos su
reino de amor, de justicia y de verdad. El no trajo a los hombres doctrinas
materiales, ni leyes injustas. El no vino a tentar la codicia de la
humanidad, ni a alimentar sus pasiones. Él trajo la doctrina del amor, que
es la moral del espíritu; por eso dijo a las multitudes: "Mi reino no
es de este mundo". 07-184.53
Me preguntáis en lo más íntimo de vuestro corazón, cómo puede ser
posible que espíritus grandes lleguen a ser rebeldes y quieran obrar en
contra de Dios, y Yo os digo que quienes se levantan en mi contra, no han
llegado aún a ser grandes; son espíritus imperfectos que han logrado
desarrollar una parte de sus potencias y descuidado el adelanto de otras; su
inteligencia ha sido desarrollada, pero no los sentimientos nobles de su espíritu.
07-184.54
Por eso es que en aquel tiempo os advertí, que "no sólo de pan vive el
hombre"; porque además de las enseñanzas materiales que la tierra le
brinda, necesita para su completo perfeccionamiento la luz del espíritu, que
sólo puede obtener en mi enseñanza. 07-184.55
Humanidad: Muchos siglos habéis errado por la tierra, siempre doblegada bajo
el peso de vuestras pasiones; mas ha llegado el fin; ya estáis en la era de
vuestra liberación espiritual, en la cual el espíritu reinará en la
materia que será su sierva y tendrá por morada el infinito. 07-184.56
Pronto sabréis de dónde vinisteis y hacia dónde camináis, para que sepáis
dar al mundo el lugar que debe ocupar en vuestra vida y concedáis al espíritu
el sitio que debe tener en vuestra existencia. 07-184.57
Estas palabras que os entrego, son de profecía, para que tengáis un
aliciente, para que luchéis y contéis con una luz de esperanza en vuestro
futuro. 07-184.58
Los que van por el mundo llorando sus dolores, no deben pensar que los he
abandonado. Estoy probando su paciencia y sólo espero que alcancen su
purificación para que aumenten el número de mis seguidores. 07-184.59
Vendrá a los hombres la espiritualidad disipando sus dudas, volviéndoles al
camino certero, haciéndoles contemplar la luz de la verdad. Será entonces
cuando los hombres digan: La palabra del Señor se ha cumplido, cuando nos
dijo: "Todo ojo me verá". 07-184.60
Es menester que sepáis que el dolor de este tiempo es muy grande, porque el
espíritu de la humanidad ha venido a saldar deudas que vuestro corazón
ignora y a borrar manchas que por mucho tiempo han estado en vosotros. Ignoráis
quiénes sois y cuáles han sido vuestras obras en el largo camino que habéis
recorrido; mas ahora los que conozcáis esta revelación, debéis revestiros
de paciencia y resignación, porque ello os elevará y os ayudará a obtener
vuestra purificación. 07-184.61
Yo os aseguro que por ahora no es menester que conozcáis vuestro pasado; que
os baste tener la intuición o el presentimiento de que en otros tiempos habéis
cometido errores que ahora es preciso que reparéis. En cambio Yo quiero que
a través de mi palabra conozcáis mucho de vuestro futuro, porque esa luz
hará surgir en vuestro corazón la esperanza de alcanzar una vida de paz y
de luz en que el espíritu y la materia se eleven, porque vendrán tiempos en
que habrá armonía entre lo material y lo espiritual. 07-184.62
Mi luz iluminará todos los senderos y las sectas y religiones verán ante sí
una sola senda, una sola ley: La ley de amor del Espíritu Divino. Esa será
la doctrina universal que unificará a todos los espíritus. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 185 07-185.01
Yo os bendigo, porque tenéis fe en que es Mi Espíritu quien os entrega esta
enseñanza, a pesar de que estáis escuchando mis lecciones a través del
entendimiento humano. 07-185.02
Dejáis pasar inadvertidas las imperfecciones del portavoz, interesados en
comprender tan sólo la esencia divina. Los que estudian mi palabra en esta
forma, son los que van encontrando la verdad. Ellos serán los discípulos,
que se levanten mañana a explicar a la humanidad mi doctrina. Harán
comprender a quienes se han confundido interpretando las escrituras de los
tiempos pasados, que para descubrir la verdad de mis revelaciones es menester
no detenerse en el significado material de las palabras, sino buscar el
sentido espiritual que es la esencia, que es la verdad y la vida. 07-185.03
Por eso he sometido a este pueblo a una prueba, que es al mismo tiempo una
profunda lección, dándole mi palabra por conducto de un entendimiento
humano, y enseñándole que no debe detenerse ante la forma exterior de la
palabra, sino que debe penetrar en su fondo para encontrar la esencia. Con
esta lección quedará capacitado este pueblo para explicar a los que buscan
la interpretación de mis pasados mensajes, la forma de descubrir
espiritualmente la esencia de cada enseñanza, pasaje o ejemplo, la verdad
que es una sola. 07-185.04
Contemplo también entre este pueblo a los que han llegado a comprender, que
mientras mayor sea la preparación de su espíritu y la de su materia, más
abundante y clara será mi enseñanza a través del portavoz. ¡Ah, si todas
estas multitudes buscasen verdaderamente la forma de hacerse dignas de mi
gracia, cuan grande y perfecta sería mi manifestación! Pero aún veo que
muchos corazones buscan el culto exterior para poder creer en mi presencia,
sin comprender que en vez de dejar que su espíritu se eleve libremente, lo
detienen ante un altar material, lo distraen con inútiles ceremonias y lo
aletargan en la rutina de las tradiciones. En verdad os digo que para
vosotros ya ha pasado ese tiempo. Mucho recreasteis vuestros sentidos ante el
esplendor de las religiones, mucho admirasteis las obras de arte de vuestros
hermanos; ahora debéis ir más allá de todo ello para que vuestro espíritu
se encuentre ante la vida maravillosa que a él le pertenece, se sature de
luz en ella en los instantes de su oración y transmita a su materia todos
los deleites e inspiraciones que recoja durante su éxtasis. Entonces os daréis
cuenta de cuan pequeñas y burdas han sido las formas con las que el mundo ha
querido representar lo divino. 07-185.05
Vuestro espíritu ha pasado de la infancia a la juventud, y por lo tanto debe
operarse un cambio en su vida 07-185.06
En los tiempos pasados recibí de vuestro espíritu todas las ofrendas que me
presentó, aun cuando en ellas hubiese mucho de ignorancia y de imperfección.
Ahora sólo lo que sea puro, sincero, verdadero, podrá llegar a Mí. 07-185.07
¿Miráis cuan bellas son esas flores de vuestros huertos, que a veces me
ofrecéis, De cierto os digo que ni esa ofrenda debo recibir en este tiempo,
porque esas, flores no son obra vuestra, sino mía y lo que a Mí debéis
ofrecer, son las flores espirituales de vuestro corazón, es decir, vuestras
buenas obras, vuestras oraciones limpias, vuestras virtudes? 07-185.08
No os engañéis más, ya no tratéis de suplir con lo exterior lo que debe
ser profundamente espiritual. No temáis, derribar el cerco, no temáis
enfrentaros a la verdad la gloria es sólo de los valerosos y fervientes. 07-185.09
Cuando destruyáis todo fanatismo y toda idolatría en vuestro corazón y
aprendáis a orar de espíritu a Espíritu, habréis llegado ante el
verdadero altar del Señor, aquel que "no es de este mundo". En ese
altar podréis depositar vuestra ofrenda, que será la de vuestras buenas
obras, y que ante Mí será más hermosa que las flores de vuestros jardines,
porque las buenas obras de vuestro espíritu nunca se marchitarán. 07-185.10
Multitudes: Abrid vuestro corazón, para derramar en él el rocío de mi
gracia; quiero que este pueblo se asemeje a un inmenso huerto, donde luzcan
las flores más bellas del pensamiento, del corazón y del espíritu, que son
las que vengo a cultivar. 07-185.11
Pueblo: Cuando os hablo de cultos y de ofrendas, con la claridad con que
manifiesto mi palabra, ¿Sentís dolor porque os aparto de vuestras pasadas
creencias? No, Maestro me decís. 07-185.12
Es que en mi palabra existe un bálsamo y una luz que no deja que en ningún
entendimiento surja alguna confusión ni se lastime ningún corazón. 07-185.13
Así quiero que habléis a vuestros hermanos, cuando tratéis que abran sus
ojos a la luz; hacedlo con la claridad y el amor que Yo he empleado con
vosotros y no dejaréis dolor en los corazones sino más bien paz y luz. 07-185.14
Cumpliendo con una promesa divina, he venido a comunicarme con vosotros en
este tiempo. En la esencia que existe en el fondo de esta palabra me habéis
tenido en plenitud. El que ha encontrado esa esencia, me ha sentido; en
cambio, quienes se han detenido a juzgar lo superficial de mi manifestación,
no han podido encontrar la verdad. 07-185.15
Mientras unos se han maravillado al escuchar mis lecciones, otros no han
sentido el menor estremecimiento, ni se han dado cuenta de mi presencia y de
que me han oído. 07-185.16
Cuando mi palabra cese de escucharme a través de estos entendimientos, habrá
muchos corazones que lloren la terminación de este tiempo, como también
habrá quienes, aun habiéndome escuchado, no se den cuenta del bien que
tuvieron y que perdieron, porque no lo supieron aprovechar. 07-185.17
Tiempos vendrán en que esta palabra sea extendida por muchos lugares, pero
entonces será por medio de los testimonios de quienes la escucharon, la
comprendieron y la creyeron, y seréis testigos de que muchos de los que
nunca tuvieron la gracia de oír mis enseñanzas, sabrán descubrir la
esencia divina que ellas atesoran y exclamarán convencidos y llenos de fe:
Es la palabra del Maestro 07-185.18
Vosotros veréis llorar de gozo a vuestros hermanos, enternecidos ante mi
mensaje y les veréis lamentarse de no haber sido de mis escogidos; entonces
sentiréis remordimientos por haberme tenido por tanto tiempo entre vosotros
sin que vuestro corazón hubiese mostrado la fe y el amor que tan sólo por
vuestro testimonio veréis surgir en vuestros hermanos. 07-185.19
Entre aquellas multitudes encontraréis a los hombres intuitivos de lo
espiritual, a los inspirados, a los que presienten la comunicación de espíritu
a Espíritu, a los videntes y a los que poseen dones y poderes del espíritu
en pleno desarrollo 07-185.20
¿Creíais acaso que Yo iba a entregar mi palabra a todos los pueblos de la
tierra? No, también en esto mi nueva manifestación es semejante a la de los
tiempos pasados, en que habiéndome manifestado a un solo pueblo éste tuvo
la misión de levantarse a extender la buena nueva y a sembrar la simiente
que en mi mensaje recibió. 07-185.21
Recordad cómo germinó mi semilla con más fuerza en otros pueblos, tan sólo
por el testimonio de mis apóstoles. 07-185.22
Reconoced, pueblo amado, que si otros pueblos creyeron en aquellos
testimonios, fue porque quienes los entregaron supieron hacerlo con todo el
amor y la verdad de que sus corazones fueron capaces. Os digo esto, porque si
queréis que el mundo me crea en vosotros, debéis preparamos e imitar a
aquellos apóstoles en su amor, en su humildad, en su espiritualidad y en su
fe. Entonces el mundo tomará esta doctrina como una verdad y mi palabra será
sagrada para los hombres. Entonces veréis a vuestros hermanos leer con
avidez los escritos que de mi palabra se hagan y les veréis traducirla a
diferentes lenguas con el fin de que todos los pueblos la conozcan. 07-185.23
Esta palabra, con la que tanto se ha familiarizado este pueblo, que tan
profanada ha sido por quienes más la han oído, veréis cómo mañana será
el oasis para los que mucho sufren en la tierra; veréis cómo será bálsamo
y vida, sustento y luz en la vida de los que tienen hambre y sed de verdad,
de amor y de justicia. 07-185.24
Varones y mujeres que por mucho tiempo habéis escuchado mi palabra y que
además habéis contraído cargos dentro de esta obra, dejad que mis frases
toquen vuestro corazón, dejad que la conciencia hable en el fondo de vuestro
ser. Mucho habéis comido del fruto del árbol de la vida, mas, ¿Qué habéis
hecho de la semilla? ¿Por qué no todo lo que sembráis es de la simiente
que Yo os he dado? Veo que también tenéis vuestra propia, semilla, la cual
vais mezclando a la que he confiado a vuestros cuidados. ¿Quién es aquél
que no entiende lo que en estos instantes estoy diciendo?
07-185.25
No vengo a reprobar cuantas obras hacéis lo que vengo a deciros, es que al
bien que practiquéis, no le mezcléis impureza alguna, porque entonces ya no
estaréis sembrando mi verdad como Yo os la he revelado, y es natural que mañana
cuando llegue la hora de que vuestro espíritu recoja el fruto de su siembra,
se encuentre con que ese fruto es justamente lo que en su camino sembró.
07-185.26
Yo soy la esencia de todo lo creado. Todo vive por mi poder infinito. Estoy
en todo cuerpo y en toda forma. Estoy en cada uno de vosotros, pero es
menester que os preparéis y os sensibilicéis para que podáis sentirme y
encontrarme. 07-185.27
Yo soy el aliento para todos los seres, porque soy la vida. Por eso he hecho
comprender, que si me tenéis presente en todas vuestras obras, no hace falta
que forjéis en barro o en mármol mi imagen para adorarme o sentirme próximo
a vosotros. Esa incomprensión sólo ha servido para conducir a la humanidad
a la idolatría. 07-185.28
A través de mi palabra presentís la armonía que existe entre el Padre y
todo lo creado, comprendéis que Yo soy la esencia que alimenta todos los
seres, y que vosotros sois parte de Mí mismo. 07-185.29
A medida que comprendáis el sentido de vuestra vida, el destino del espíritu
y él por qué de la evolución, insensiblemente vais penetrando en la vida
espiritual. Así vais olvidando las formas que me atribuisteis, bajo las
cuales me buscasteis, y de vosotros se van borrando las falsas creencias y
conceptos erróneos en los que por tantos siglos ha caminado la humanidad. 07-185.30
El espíritu, por sus dones, podrá elevarse hasta alcanzar su
perfeccionamiento. Pero Yo soy el Maestro que siempre he venido a ayudaros en
vuestra jornada para que vuestra vida no sea estéril. 07-185.31
Si llegáis a ser hombres de buena voluntad, vuestra vida llegará a
armonizar con la perfección de toda la creación, alcanzaréis la luz del
verdadero conocimiento y el fruto de vuestras obras os servirá de eterna
paz. Vuestra parte física es sustancia que vendrá a diluirse en átomos en
la creación. Esto lo habéis palpado, pero es incomprensible para muchos la
vida inmortal del espíritu; comprenden tan sólo aquello que sus ojos ven o
su ciencia comprueba. ¿Dónde están los que moraron con vosotros en esta
vida? No lo sabéis. Si acaso, podéis imaginaros que están morando en una
mansión de luz, a lo que el Maestro os dice: Muchos de ellos están cerca de
vosotros. El espíritu tiene potencia, tanto para ocupar el lugar que el
Padre le ha asignado en el más allá, como para desempeñar al mismo tiempo
una misión junto a vosotros. He ahí la fuerza del espíritu. 07-185.32
Estas lecciones no las habéis comprendido aún, mas para alcanzar el
desarrollo de esa facultad, sería necesario que en vosotros se cumpla
aquello que os dije en el Segundo Tiempo: "Es menester que el hombre,
para que alcance mi gracia, se asemeje al niño en su pureza". 07-185.33
Mas ya no os sintáis solos. En toda obra que el hombre realice está la
intervención de un espíritu de luz. El mundo espiritual trabaja en las
mentes humanas y las guía. Aquel mundo es mayor y más hermoso que éste que
con vuestros ojos contempláis. Es un mundo de luz y armonía perfecta. Sus
moradores están Conmigo, ellos velan en unión mía por la creación. 07-185.34
Y conociendo y teniendo fe en estas enseñanzas, ¿Podréis seguir lamentando
que los seres que amasteis en el mundo hayan partido al más allá, cuando
sabéis que están velando por vosotros? ¿Por qué les recordáis en su
forma humana, si ellos ahora sólo son esencia espiritual? 07-185.35
Hoy os he hablado sobre lo que vosotros llamáis el misterio de la otra vida.
07-185.36
Sólo Yo puedo revelaros estas lecciones; los hombres no lo pueden hacer
porque ellos no han penetrado en el arcano. 07-185.37
He tenido ha prepararos para que podáis penetrar en mi santuario a escuchar
una más de mis lecciones, porque veo que estáis necesitando impresionar
primero vuestros sentidos, para que vuestro espíritu pudiera elevarse
buscaban vuestros ojos la imagen que pudiera hablaros de mi presencia,
vuestros oídos estaban en espera de las notas musicales de los himnos para
despojar al corazón de las preocupaciones terrenales, y hasta el incienso y
el aroma de las flores os eran necesarios para poder pensar en Mí, aunque
fuera por unos instantes. Mas como el conjunto de toda esa liturgia sólo la
encantabais en el interior de los templos dedicados a ese culto, fuera de
ellos os encontrabais incapacitados para concebir o siquiera sentir mi
presencia. En cambio ahora, vuestra preparación espiritual, en lugar de
empezar por desarrollar los sentidos de vuestra materia, ha empezado por el
despertar de vuestro espíritu, para venir a terminar en lo que se refiere a
la materia. 07-185.38
Ya no son vuestros ojos los que vienen en busca de una imagen que para
vosotros pueda representar a la Divinidad; ya no son vuestros oídos los que
vienen en pos de esas notas musicales que necesitabais para haceros olvidar
momentáneamente las atracciones del mundo; ya no esperáis asistir a la
celebración de un rito, para llegar a creer que sólo en aquel acto y en
aquel lugar estoy Yo presente. 07-185.39
Lo único que hoy os preocupa, es cómo despejar vuestra mente, cómo limpiar
vuestro corazón para poder recibir, sentir y comprender la esencia divina de
mi palabra; y sabéis que para ello no hay mejor medio que la meditación y
la oración. 07-185.40
Hoy llegaría a estorbaros cualquier objeto que se pusiera delante de
vuestros ojos, y la mejor música os parecería demasiado pobre junto al
concierto celestial de mi palabra, y en vez de que os ayudaran en vuestra
elevación, podrían llegar a perturbaros. Nada necesitáis ni queréis de lo
exterior, por eso es que vuestros ojos han acostumbrado cerrarse durante el
tiempo en que estáis recibiendo mi manifestación, porque el espíritu, en
el supremo anhelo de elevarse, quisiera despojarse de todo contacto con lo
material. 07-185.41
Ayer estaba fuera de vosotros el altar que habíais elevado a mi Divinidad,
ahora lo habéis levantado dentro del corazón. Vuestra ofrenda, que por
mucho tiempo había sido material, ahora la habéis cambiado por una
manifestación espiritual. Sabéis que ante mi vista es más hermoso vuestro
amor que la flor más bella de vuestros huertos, y que el perdón que le
otorguéis a un semejante, tiene ante Mí más valor que el tributo con el
que antes creíais lavar vuestras manchas 07-185.42
Yo os escucho en el silencio, no necesito que tengáis que mover vuestros
labios. No soy el pecador que está escuchando a otro pecador. Estoy en Espíritu,
y es a vuestro espíritu al que estoy escuchando, y es él quien trata de
elevarse y comunicarse Conmigo. 07-185.43
Muchos han escuchado en este tiempo mi palabra, pero no todos la han tenido
como una verdad. Ciertamente que no todos han llegado en el momento en que
puedan entender esta doctrina. En todos los tiempos han sido muchos los
llamados y pocos han llegado a ser escogidos, por esa causa que hoy os
recuerdo; es por lo que sólo los que están a tiempo de comprender, de
sentir o de creer, son los que se han quedado y se preparan para seguirme. A
veces veis que llegan hermanos vuestros con la apariencia de estar muy
adelantados espiritualmente y comprenden mi doctrina de amor; luego veis que
no aceptaron como verdad la que recibieron de mi palabra, y es que la
inteligencia humana no es la que puede descubrirme primero, es el espíritu
cuando en él existe el amor. No confundáis la una con el otro. En cambio,
otras veces veis llegar ante mi manifestación a algunos de vuestros
hermanos, que parecen rudos y demasiado materializados, de los cuales no
abrigáis ni remotamente una esperanza de que pueden llegar a sentir mi
palabra, y os habéis quedado maravillados de su sensibilidad y de la
Comprensión que veis que han alcanzado; es que ellos, en lo exterior, en lo
humano, son torpes, pero en cambio han logrado un desarrollo espiritual muy
grande en su interior. 07-185.44
No siempre los que han creído, han despertado al primer instante a la fe.
Casi todos han luchado interiormente. Yo he sorprendido en su corazón éstas
ó parecidas preguntas: ¿Será verdad? ¿Será posible que aquí encuentre
la presencia del Señor? ¿Será posible que aquí encuentre alivio para mis
males por tanto tiempo considerados como incurables y cuando han recibido el
milagro, todavía algunos me han preguntado: ¿Seria Él quien me sanó? Pero
también ha habido muchos que desde el primer instante en que llegaron a oír
mi voz, han creído y aun ha habido quienes desde antes de escuchar mi
palabra ya creían en ella. 07-185.45.
Lo que más ha torturado la mente de muchos hombres, es la pobreza, la
humildad en que he venido a manifestarme, porque estaban acostumbrados a lo
fastuoso de los ritos y a la riqueza derrochada en los templos materiales;
mas Yo os digo, que así como en aquel tiempo vine a juzgar la vanidad de los
hombres haciéndoles presente mi humildad, ahora huyendo de los falsos
esplendores, he querido aparecer no solo entre pobres, sino entre pecadores. 07-185.46
Mañana cuando Ya en calma los hombres estudien la forma de mi manifestación
y la comparen con las profecías contenidas en las escrituras y analicen el
medio en el que me presenté y en el que se desarrolló mi manifestación, la
nación que escogí y el pueblo a quien llamé, llegarán a la comprensión
absoluta de que todo fue hecho a la perfección y que en todo se fueron
cumpliendo fielmente las profecías 07-185.47
Aquí estoy hablando nuevamente a los hombres, hablándoles con mi esencia
divina, pero con palabras y conceptos al alcance de su entendimiento, y
mientras unos creen en Mí tan sólo por la esencia divina que encuentran en
mi palabra, otros necesitan de aquellos que vosotros llamáis milagros, para
llegar a creer. Por ello os digo que sois el mismo pueblo, aquel del Segundo
Tiempo que me presentaba a sus enfermos sin curación humana posible, a fin
de poner a prueba mi poder. 07-185.48
Os encuentro, a unos ciegos, a otros paralíticos, leprosos a muchos y a
otros poseídos por espíritus turbados. A todos os voy a sanar, y en verdad
os digo que ninguno perecerá, mas también debo de advertiros que debéis
estar preparados, porque los milagros de este tiempo, más que en el cuerpo,
vengo a hacerlos en vuestro espíritu elevado. 07-185.49
Lázaro no será el único por quien os haga conocer la resurrección; Yo
resucitaré a todos los muertos. 07-185.50
Multitudes: Aquí tenéis mi palabra; podéis creer o no creer en ella,
amarme o no amarme, pero en verdad os digo, que este tiempo ya no volverá,
que estas lecciones de sabiduría, estas prácticas divinas, ya no las volveréis
a oír en esta forma. Después de 1950, si queréis escucharme, penetraréis
en espíritu al más allá. Recordad que os dije: "Mi reino no es de
este mundo". ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 186 07-186.01
Bienvenidos sean todos aquellos discípulos que se acercan a Mí para
aumentar sus conocimientos. Felices y bienaventurados sean todos los que
quieran ver con claridad la verdad de mis enseñanzas. Hacéis bien en querer
rasgar el velo que cubre vuestros ojos espirituales. Hay gran responsabilidad
en todos aquellos que no hacen ningún esfuerzo por penetrar más
profundamente en los misterios de mi arcano. 07-186.02
¿Cuándo llegarán al completo hastío de los placeres que la carne les ha
venido proporcionando? ¿Hasta cuándo llegarán a darse cuenta de que esos
placeres les han estado impidiendo deleitarse con las gracias del espíritu?
Son vasallos del reino del pecado, son esclavos de sus pasiones y van por el
mundo semejantes a los sordos, a los ciegos, a los paralíticos y leprosos
sin darse cuenta de sus errores. Cuando alguno llega a comprender que está
enfermo su espíritu, no sabe buscar el bálsamo en la luz que irradia de mi
Espíritu. 07-186.03
Los ciegos van guiando a los ciegos; es así como veo a muchas de las
naciones del mundo, a bastantes pueblos de la tierra. Se ha debilitado la
virtud y se han perdido los buenos sentimientos; el corazón humano que debe
ser quien inspire todos los sentimientos nobles y todo pensamiento elevado,
hoy se ha convertido en fuente de egoísmo, de vicios y de errores. 07-186.04
¿Qué de extraño tiene que vuestro Señor, que os ama infinitamente, llegue
ahora hasta vosotros para daros las armas con las que deberéis combatir el
mal que está imperando en todos los seres? 07-186.05
Ciertamente que mi doctrina es un arma, una espada de luz que toca el corazón
y llega hasta lo más sensible del hombre. Voluntad para vencer el mal es lo
que necesitáis, y esa fortaleza para vuestro espíritu viene a dárosla mi
palabra. La batalla más grande y noble, en la que quiero veros vencedores,
es la que vais a sostener en contra de vosotros mismos, para llegar a dominar
vuestras pasiones, el egoísmo y la voluptuosidad. De potencia a potencia y
en vuestro interior será donde se libre esa gran batalla. 07-186.06
De un lado están la buena voluntad, la razón, la justicia y la caridad; del
otro se alzarán las insanas pasiones humanas; será la luz la que triunfará
sobre las tinieblas; si Yo supiera que no habría de ser así, no os permitiría
que os empeñaseis en una lucha inútil y estéril para vuestro espíritu. 07-186.07
Cuando penséis en los patriarcas, en los profetas o en mis apóstoles, no
les juzguéis como seres extraordinarios, porque todos ellos fueron formados
de la misma esencia con la que vosotros fuisteis creados, pero aquellos
fueron seres que se esforzaron por permanecer en el sendero de la luz, por
ajustarse a la verdad, respetando siempre mi ley y por vivir en el bien; su
voluntad no llegó a debilitarse, por eso dejaron obras que son ejemplo para
sus hermanos. 07-186.08
¿Veis esa humanidad que corre tras los placeres, las comodidades o
simplemente tras el pan de cada día, indiferente a los dones del espíritu,
insensible a las verdades que os revelan la vida eterna? Después las veréis
correr afanosamente en pos del santuario espiritual, para convertirse en
trabajadores del verdadero templo. 07-186.09
En mi divina palabra es en donde los hombres encontrarán la luz que les enseñe
a usar la fuerza que guarda el espíritu y a caminar con firmeza por el
sendero de pruebas que es la vida. El que mira mi luz, nunca pisa en falso ni
tropieza. 07-186.10
Es menester que analicéis mi palabra, porque si no lo hacéis, veréis
misterios en donde el Maestro os habló con claridad y perfección. Dios no
tiene misterios para el hombre. Lo que ha sucedido es que unas veces no habéis
querido penetrar a la luz y otras, deseáis conocer las revelaciones antes de
su debido tiempo. El cieno en que el hombre ha caído es el motivo de que
muchas de mis enseñanzas no las haya sabido interpretar debidamente, a pesar
de ser ya tiempo de que las comprendiera. 07-186.11
¿Qué habéis aprendido de vuestras religiones? ¿De qué os sirve decir que
profesáis ésta o aquella, si vuestra vida no se sujeta al cumplimiento de
las máximas que ella aconseja, ni tratáis de acercaros a Mí por medio de
ellas? 07-186.12
Si queréis saber si estáis cumpliendo con la ley divina, preguntaos si vais
recogiendo por el mundo una cosecha de amor. 07-186.13
Tengo mucho de que hablaros en este tiempo, para que comprendáis que estoy
presto a entregaros mi gloria; mas para ello debéis liberar vuestro espíritu
porque él será quien me reciba. Entonces me veréis y me sentiréis. 07-186.14
Se hará una alianza de paz entre los hombres de buena voluntad, mas os
advierto que no esperéis estar en la mansión espiritual para hacer esa
alianza. El mérito está en que aquí, en donde el mundo recibió la sangre
del Cordero como semilla de amor, ofrezcáis a vuestro Padre el tributo de
gratitud y su mejor prenda: vuestra obediencia, amándoos los unos a los
otros. 07-186.15
Creed en la inmortalidad del espíritu. Os digo esto, porque hay quienes
creen que la muerte, en los que se obstinan en el pecado, destruirá su
existencia y los proscribirá de la vida eterna, dejándolos sujetos al
castigo también eterno. 07-186.16
Los que tal concepto se forman, son los que han interpretado erróneamente
algunas de mi revelaciones, equivocándolas en su sentido. Si eso fuera
cierto y posible, sería tanto como declarar la derrota del amor, del bien y
de la justicia. ¿Qué objeto hubiera tenido entonces que me hubiera
humanizado, mi pasión, mi muerte y mi presencia en cuanto hombre entre
vosotros? No olvidéis que Yo vine por los pecadores, por los enfermos, por
los esclavos, por los hambrientos, por los perdidos. 07-186.17
Vuestro espíritu posee la vida eterna que le fue transmitida por el Espíritu
Divino, y lo único que en él morirá será la envoltura, la carne, la cual
dejará para poder elevarse. También verá morir al pecado, si es que lo
lleva consigo y las tinieblas de la ignorancia caerán de él como fruto sin
vida; mas el espíritu, después de cada una de esas muertes que experimentará
en sí, sin morir él, se levantará más fuerte, más consciente, más
luminoso y puro. 07-186.18
¿Habéis experimentado en vuestra vida alguna pasión material que hubiese
abrazado todo vuestro ser, privándoos de escuchar la voz de la conciencia,
de la moral y la razón? Es cuando ha caído el espíritu más bajo, porque
es entonces cuando las tentaciones y la fuerza de la bestia del mal que
habita en la carne, lo han dominado. ¿Y acaso no es cierto que habéis
experimentado un gozo y una paz profunda cuando lograsteis libertaros de
aquella pasión y vencisteis su influencia? 07-186.19
Esa paz y esa alegría, se deben al triunfo del espíritu Sobre la
materia, triunfo logrado a costa de una inmensa lucha, de una cruenta batalla
interior; mas bastó que el espíritu cobrase fuerza y se irguiese inducido y
aconsejado por la conciencia, que al sujetar los impulsos de la carne se
librase de seguir dejándose arrastrar hacia el abismo. Ahí, en esa lucha,
en esa renunciación, en esa batalla en contra de vosotros mismos, visteis
morir algo que habitaba en vuestro interior, sin que fuese él vuestra vida;
era tan sólo una insana pasión. 07-186.20
Comprended entonces, que cuando el hombre llegue a guiarse por la inspiración
de la conciencia y sujete todos sus actos al mandato superior, será como si
naciera dentro de él un hombre nuevo, aquel para quien no exista la muerte,
porque a la materia tan sólo la considerará como la necesaria envoltura
para su espíritu y cuando éste deba ir a habitar a su verdadera morada, el
cuerpo tendrá que descender al seno de la tierra para ir a fundirse con
ella. 07-186.21
Os digo que la muerte eterna no existe, mucho menos podría existir la
expiación eterna. Muere sólo lo que es superfluo, lo inútil, lo malo y la
expiación debe cesar cuando se ha logrado la purificación. Ya os dije en
aquel tiempo, que nada en mi obra se perdería, os dije también que no se
perdería ninguno de mis pequeños y además os revelé la inmortalidad del
espíritu diciéndoos: "Yo soy la vida, quien crea en Mí, no morirá
jamás. 07-186.22
Pueblo amado: Cerrad vuestros ojos humanos y sentid mi presencia sobre la
nube. Escucháis una voz de hombre, es la que transmite el portavoz del cual
me estoy sirviendo para haceros llegar mi vibración; mas si os eleváis
espiritualmente, sentiréis mi presencia espiritual. ¡Oh Tercer Tiempo
bendito, en el que todo ojo podrá contemplar a su Señor! La idolatría caerá
por tierra y los hombres llegarán a conocer la verdad en toda su plenitud. 07-186.23
Para iniciar este tiempo he querido comunicarme por vuestro propio
entendimiento, para que me sintáis más próximo, más íntimamente, más
vuestro. También en el Segundo Tiempo me acerqué a los hombres viniendo a
nacer junto a ellos, viviendo a su lado, compartiendo sus dolores y sufriendo
ante su vista. 07-186.24
Hoy despiertan las multitudes ante mi nueva palabra y forman entre sí un
pueblo. En su mayoría lo forman los pobres de la tierra, aquellos a los que
nombráis desheredados, pero que en realidad no carecen de ninguno de los
dones que os ha otorgado el Espíritu Santo. Ante mi doctrina, esos hombres
han despertado de su letargo y se han dado cuenta de cuánto llevan en sí.
Entonces ha comenzado en ellos un desarrollo espiritual y su rudeza ha
comenzado a desaparecer, la intuición ha surgido iluminando su ser; la
inspiración ha acariciado su mente, la videncia ha iluminado su vista en el
momento de su oración, dejándoles descorrer el velo de lo espiritual y
revelándoles también algo de lo que encierra el futuro. El don de curar, ya
sea con la simple palabra, con la unción o aun con el pensamiento, ha
brotado desde lo más íntimo de su corazón y muchos dones más se han
puesto de manifiesto en los humildes discípulos de esta obra. 07-186.25
Es que ellos, no poseyendo nada en la tierra, al sentirse heredados por su
Padre, han puesto todo su corazón y su entusiasmo al servicio de esta causa,
descubriendo de esta manera muchas de las gracias que su ser atesoraba y que
ellos ignoraban. 07-186.26
¿Cómo habían de descubrir los hombres los dones que su espíritu poseía,
si su corazón estaba ansioso de poseer tan sólo las riquezas de la tierra? 07-186.27
Si los hombres hubiesen sabido orar si hubiesen comprendido que Yo conozco el
lenguaje del corazón, que entiendo las necesidades de su espíritu, que sé
comprender hasta su más mínimo deseo, que sé interpretar su pensamiento,
por confuso que éste parezca, habrían elevado su oración al Creador; Pero
el hombre es mundano y ha materializado su culto y su evolución espiritual;
mas, ¿cómo hacer comprender a la humanidad sus errores? Enviándole un
pueblo que esté espiritualizado, cuyos hijos vivan en esa moral superior que
es la que enseña mi doctrina. 07-186.28
La humanidad con su ciencia, con su pecado, con sus guerras, con sus
doctrinas y materialismo, ha desafiado a la justicia divina, y cuando sus
ofensas han sido mayores, sólo el castigo podía esperar; Pero mirad cómo
he respondido, enviando a los hombres mi luz divina, que es consuelo,
revelación, perdón y paz, para que los ilumine y los ayude en su evolución.
07-186.29
El hombre ha llenado de amargura un cáliz que más tarde deberá beber y de
cierto os digo que por ese dolor obtendrá la luz; pero Yo traigo a vuestro
corazón una luz que llegará dulcemente a vosotros, que convencerá a
vuestro espíritu por medio del amor y de la verdadera sabiduría. 07-186.30
Multitudes que os encontráis oyendo esta voz, recreaos pensando que fuisteis
destinadas a contemplar mi luz en este tiempo de grandes luchas espirituales.
07-186.31
No durmáis, porque no sólo os estoy hablando por medio de estos portavoces.
Os hablo en cualquier instante en que tengáis vuestro espíritu en paz y
pueda elevarse en comunión Conmigo. 07-186.32
Para que podáis serviros de vuestro corazón como guía, dejad que antes lo
pulimente para que recibáis de sus sentimientos la inspiración divina. 07-186.33
No sólo vosotros me invocáis, también vuestros hermanos a través de
distintas religiones están llamando a su Dios. No sólo vengo a vosotros;
Yo, el Espíritu Consolador, vengo a dar paz a todo corazón y espíritu
afligido. 07-186.34
El hombre forjó en su mente una imagen del amor de Jesús y la trazó en un
lienzo, dándole la forma humana, ya que no podría representar al Espíritu
del Creador. 07-186.35
De todos los hombres, de todos los pueblos a través de las eras, he recibido
siempre su culto, sus holocaustos, ritos y sacrificios, porque es la intención
y no el hecho lo que vale para Mí. 07-186.36
Ciertamente son imperfectas las imágenes que de Mí han hecho los hombres,
mas no me detengo a contemplar la figura por la cual me reconocen, sino la
intención de su propósito es la que llega a Mí. 07-186.37
Sin embargo, cuán grato será para el Padre contemplar a la humanidad
practicando la espiritualidad, como este pueblo que principia a dar sus
primeros pasos, despojándose de lo superficial y exterior para sentir que en
verdad me lleváis en vuestro corazón, que estoy en vuestro propósito
cuando intentáis hacer una obra buena. Que estoy en vuestro pensamiento
cuando tratáis de comunicaros Conmigo. 07-186.38
¿Quién podrá dudar al escuchar esta voz, que la grandeza de Dios se está
manifestando en la pequeñez de un cuerpo humano? ¿Será más grato a Dios,
manifestarse en un pan, que es materia inanimada, que por medio de sus
propios hijos, del hombre creado a mi imagen y semejanza y considerado como
el ser más perfecto de la creación? ¿Cómo no ha de manifestarse la luz,
el Espíritu Divino, por medio de la criatura predilecta hecha a su imagen y
semejanza? Nada tiene de extraño que Dios pueda manifestarse por la mente
del hombre. Mas esta humanidad es incrédula y desconfiada, porque muchas
veces ha sido herida en sus más sagrados sentimientos. Por eso sólo oye y
no escucha. 07-186.39
Es menester cincelar nuevamente el corazón humano con el cincel del amor,
para que de él broten sentimientos de fraternidad y nobleza. 07-186.40
Se ha endurecido tanto el corazón humano, que no se conmueve ante el dolor o
la desgracia de un semejante y necesita sentir el dolor ajeno y comprender
por qué sufre, para que logre adelantar en su camino de evolución. 07-186.41
Cuando el hombre se limita a juzgar a su hermano, sólo se confunde, mas
cuando trate de comprender el porqué de su pena con el noble propósito de
darle ayuda, le será revelado el origen oculto de aquel dolor que entonces
podrá calmar. 07-186.42
¡Cuántos hacen insufrible su vida por falta de fe espiritual, porque
piensan que el mundo físico es el único que existe y dudan que haya espíritu,
porque para ellos nada puede comprobarlo! Estas y otras tristes reflexiones
los llevan a la desesperación y aun a la muerte. 07-186.43
Sobre esta enseñanza descansará la primera lección que deis a vuestros
futuros discípulos. Les daréis oportunidad de escalar desde el primer peldaño
de su camino de evolución. Les revelaréis que el Padre, en su amor infinito
y en su justicia perfecta, concede a cada espíritu tantas existencias
materiales, como le sean necesarias para su perfeccionamiento; que algunas
materias sufrirán más que otras, que habrá vidas plenas de bienestar y
otras de amargura y expiación. 07-186.44
Esas materias que viven sin dolores ni grandes pruebas, son las que han dado
lugar a que muchos ignorantes e inconformes me llamen injusto. 07-186.45
Estos casos abundarán en vuestro camino y vosotros seréis los encargados de
dar la aclaración. Os preguntarán si es cierto que existe el premio o
castigo después de esta vida, a lo cual contestaréis que mientras el espíritu
no haya alcanzado la elevación suficiente para morar en el valle espiritual,
tendrá que encarnar en esta tierra, recorriendo cada existencia de acuerdo
con el adelanto de la anterior; a veces será para recoger una buena cosecha,
otras para saldar alguna deuda o concluir una obra empezada. 07-186.46
Y cuando el espíritu haya recorrido todo el camino señalado a él como su
destino en la tierra, podrá elevarse a la mansión espiritual donde
encontrará la continuación del camino que lo conducirá a la gracia eterna,
al seno del Señor. 07-186.47
No dejaréis, puntos oscuros ni confusos. No convenceréis a todos, pero
hasta por la duda de los incrédulos os guiaréis, conociendo sus
pensamientos para combatir a otros que más tarde encontraréis. 07-186.48
Y en verdad os digo que mi enseñanza será para la humanidad como el
despertar en una mañana de primavera, como el rocío que fertiliza los
campos, hoy que el mundo es un campo de muerte, árido y seco. 07-186.49
Llegad a todos en mi nombre. ¿Quién podrá, negar el dulce nombre de Jesús
si por todos fue mi sacrificio? 07-186.50
Haced sentir a vuestros hermanos que os encontráis al pie de la montaña
esperando la enseñanza vivificadora de vuestro Maestro, porque mi palabra es
vida para vuestro espíritu. 07-186.51
Yo preparo la mesa con blancos manteles y en ella poso los frutos del árbol
de la vida, para que vuestro espíritu se fortifique. 07-186.52
La luz del Espíritu Santo viene a librar de las tinieblas a vuestro espíritu,
porque habéis extraviado el camino, estáis confundidos y habéis muerto a
la vida de la gracia. 07-186.53
Caísteis en idolatría, oh pueblo amado, en la desobediencia y en la
ingratitud; dejasteis la luz para penetrar en la tiniebla, os despojasteis de
la blanca vestidura, y bebisteis en lugar del agua cristalina las aguas
turbias y con ellas os envenenasteis. 07-186.54
En el Segundo Tiempo vine a hacerme hombre para enseñaros a amar y a
perdonar, vine a daros ejemplo de humildad y mansedumbre. Cual Maestro os di
mi enseñanza. Mas han pasado los tiempos y caísteis en confusión. 07-186.55
¡Oh pueblo, a quien he entresacado de entre toda la humanidad! Vine a
buscaros y os encontré en las catacumbas, os encontré en el desierto
alimentando los siete pecados. Hoy vengo cual buen pastor buscándoos por
todos los caminos y veredas, salvándoos del precipicio. Y vosotros me habéis
escuchado y me habéis sentido y habéis recibido de Mí todo lo que a
vuestro espíritu hacía falta. Os he dado pruebas de amor, os he iluminado y
del libro de mi enseñanza os he entregado en abundancia. | ||||||