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TOMO 8 |
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ENSEÑANZA
No.
208 08-208.01
Os habéis despertado con el eco de mi palabra y habéis venido de lejanas
naciones, pueblos y comarcas, por un largo camino de vicisitudes, con el
anhelo de encontrar al Maestro, y habéis logrado la finalidad de vuestras
luchas y sacrificios, por que habéis llegado a mi presencia. Es el primer
paso que dais en el camino que os conducirá a la cumbre de la montaña a
donde me adelanté a esperaros. 08-208.02
Habéis abierto vuestro corazón como un libro en limpio, para que en él
escriba esta enseñanza. Algunos me han presentado su entendimiento, en el
cual también he escrito mi palabra, en espera de que el corazón se
sensibilice, porque esta luz penetrará hasta el espíritu, en donde
encontrará una morada de la cual no volverá a salir. 08-208.03
Jamás había sido tan clara y extensa mi palabra, como en este Tercer
Tiempo, en que he venido a humanizarla. Mi palabra os hace comprender lo que
os entregué en las dos eras pasadas. Toda mi Doctrina se encierra en dos
preceptos que os legué desde el principio “AMARAS A DIOS CON TODO TU
CORAZON Y ESPIRITU” Y “AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO”. Más tarde
Jesús os vino a decir: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS” y ahora vengo a
continuar mis enseñanzas, para dejar consumada mi Obra entre vosotros, en
cumplimiento a mi promesa de volver. 08-208.04
No aparecí en este tiempo en el seno de ninguna iglesia, porque vine en
busca de mi templo que existe en vuestro corazón. La solemnidad de las
liturgias, el esplendor de los ritos religiosos no son los que atraen mi Espíritu
ni significan mi Iglesia. 08-208.05
En el Segundo Tiempo, los príncipes y los sacerdotes esperaban el nacimiento
del Mesías en el seno de la iglesia, sin embargo, no nací entre ellos,
porque encontré más limpio el establo de Belén, hallé más amor entre los
pastores y más clemencia en el crudo invierno. He ahí por qué los teólogos
de aquel tiempo se confundieron y por qué los reyes me persiguieron desde mi
nacimiento hasta mi muerte. 08-208.06
Hoy vuelven a confundirse los teólogos ante mi nueva venida, porque las
profecías y anuncios de ella no han sido interpretados con acierto. 08-208.07
Desde un principio ha sido puesta en duda mi venida a pesar de que os he dado
pruebas, testificándome a mí mismo, y en esta forma he levantado la fe en
el corazón de mi pueblo. 08-208.08
Grandes muchedumbres de discípulos han surgido en este tiempo, pero con ser
tan grandes, no alcanzan a poseer la fe y la fuerza que tuvieron aquellos
doce que me siguieron en el Segundo Tiempo. Y ¿Qué vais a hacer después de
mi partida? Todos sabéis que os estoy hablando, dentro de los últimos tres
años de la enseñanza que recibiréis a través del entendimiento humano. Si
me comprendieseis en verdad, tendríais la certeza de que eternamente estoy
con vosotros, de que eternamente os hablo. Mas ¿Quienes son aquellos que se
están preparando para sentir mi presencia divina y para oír mi voz? ¿Quién
alcanzará para 1950, tiempo marcado para mi partida, la espiritualidad
suficiente para comunicarse con el Maestro sin necesidad de pedestal? 08-208.09
No me sentiré ofendido si no me ofrecéis altares ni flores o
si no me encendéis lámparas, porque lo que he buscado todo tiempo en el
corazón del hombre, es el altar espiritual. 08-208.10
Las flores son las ofrendas de los huertos y de los valles, cuya fragancia y
perfume, llega hasta Mí como un tributo de amor. No usurpéis entonces a los
valles y a los huertos sus ofrendas. No encendáis más lámparas que la de
la fe en mi Divinidad, porque de nada os servirá encender lamparillas de
aceite si está en tinieblas vuestro corazón. 08-208.11
No habéis alcanzado a comprender, y menos a practicar la Doctrina perfecta
que os he revelado, y cuyo nombre de Espiritualismo Trinitario Mariano, lo
dice todo: elevación espiritual, reconocimiento de la Trinidad de
manifestaciones divinas y culto a María, la Ternura Divina. 08-208.12
Antes de iniciarse el año de 1948, os dije a través de numerosos
portavoces: “Preparaos porque reformaré vuestras prácticas
espirituales”, porque no quiero que el mundo os juzgue como los malos discípulos,
que han atraído a su Maestro a participar de sus costumbres superfluas. Os
he confiado mi Obra perfecta, la cual no debéis de desmentir con vuestros
hechos, todo aquél que se levante a seguirme, cargará su cruz y entregará
la verdad con todo su ser, hasta donde le sea posible y sus potencias lo
permitan. No siempre estáis preparados, mas ojalá siempre lo estuvieseis,
porque en el momento menos esperado puede presentarse la prueba o el
necesitado y ahí debéis estar al instante. 08-208.13
Para los padres de familia es grave el peso de la cruz, porque habiendo traído
al mundo a las nuevas generaciones, ha comprendido que eso no les basta para
dar por terminada su misión. La Ley del Padre para los primeros fue esta:
“Creced y multiplicaos” y en el tiempo actual, en que encuentro gran
evolución en el espíritu humano, os vuelvo a decir: “Creced y
multiplicaos”, pero no solamente lo hagáis en materia sino en espíritu,
en virtudes, en amor. Esta es la Ley del principio y del fin a la que daréis
cumplimiento, para que podáis llegar satisfechos ante mi presencia y podáis
decirme: Señor, he aquí mi cumplimiento espiritual y humano, he aquí el
fruto. 08-208.14
Pueblo amado: los tiempos no os permiten el estacionamiento; los elementos,
el dolor, la guerra, los conflictos y el caos, os dicen a cada instante: ¡Despertad
y trabajad! ...Dejad que vuestro corazón se llene de este vino, que es la
sangre del Maestro, para que se desborde en vida y en amor sobre vuestros
hermanos. 08-208.15
Mirad que mi palabra viene de un Padre que os busca, que os ama
y corrige, que os levanta cuando tropezáis y os sana cuando estáis
enfermos. Ni siquiera he venido en este día a ordenaros, simplemente a
acariciaros. Voy a señalar todos vuestros actos delante de vuestra
conciencia, no a unos delante de otros, porque Yo soy el velo que os defiende
de vuestros enemigos, para que escuchéis en el silencio la voz del Juez
interior y recordéis que los discípulos de Jesús han de glorificar con sus
obras el nombre de su Maestro. 08-208.16
Os hablo con frecuencia de mi partida, como lo hice con mis apóstoles en el
Segundo Tiempo: “Encontrábase Jesús rodeado de sus discípulos, todos
eran mayores en edad que el Maestro, mientras unos se hallaban en la
Madurez de la vida, otros se encontraban ya en la ancianidad. Sólo había
uno menor que Jesús, era Juan. El Maestro solía hablarles de su próxima
partida y ante aquel anuncio, aquellos hombres se preguntaban: ¿Como habla
de su próxima partida si nosotros estamos mas cerca del final? Y es que los
discípulos no alcanzaban a comprender como aquel hombre, toda vida, todo
amor y fuerzas, podía morir para el mundo. No podían concebir que Aquél
que vino del Padre, pudiera dejar de vivir. Pero Jesús seguía hablando de
su partida, seguía dando su adiós, haciendo que aquellos corazones se
acostumbraran a la idea de la separación y comprendieran que debían
aprovechar el tiempo y almacenar aquella preciosa semilla en el corazón.
Entonces alguno dijo a su Maestro: Señor, si alguien intenta tocarte,
nosotros lo impediremos, a lo que Jesús contestó: “Lo que escrito está,
tendrá que ser y la voluntad del Padre se consumará, pues antes desaparecerían
los Cielos y la Tierra que dejar de cumplirse su palabra”. 08-208.17
Y los discípulos, cabizbajos y tristes, escuchaban e interiormente se
preguntaban ¿Qué podrían hacer cuando El ya no se encontrara entre ellos?
¿Cómo podrían luchar solos entre la humanidad? ¿Cómo podrían dar luz al
ciego, limpiar al leproso, resucitar al muerto y convertir al pecador? El
Maestro leía sus pensamientos y en una ocasión les dijo: Vosotros quedaréis
en mi lugar, como ovejas entre lobos, pero si creéis en Mí y permanecéis
en el camino no pereceréis. 08-208.18
Mi pasión se consumó: mi palabra se cumplió y mis apóstoles sintieron
flaquear en su ánimo y en su fe; cuando miraron a Jesús sudar sangre en el
Huerto de los Olivos, cual si tuviera temor de los hombres, El, que tenía el
poder en su mano, ante la gritería de las turbas, pensaban ellos que el
Maestro les podría enmudecer, ya que a los mismos poseídos había hecho
callar. Y cuando las impías manos cayeron sobre el Rabí para aprehenderlo,
los discípulos atónitos interrogaban: Señor, ¿Por qué te has dejado
aprehender como cualquier malhechor, si en Ti no hay pecado alguno? Entonces
se ocultaron abandonando a su Señor. Pero Cristo seguía enseñando en
cuanto Dios y en cuanto hombre, porque quiso ser hombre para dar el ejemplo
perfecto y para sentir el dolor humano y en El fueron todas las angustias,
toda la soledad: recibió sobre su cuerpo todas las ingratitudes y las
blasfemias y llegó la última hora. 08-208.19
Desde lo alto del madero, sus ojos buscaron entre la multitud a sus amigos, a
los discípulos, aquellos que habían vivido con él y que le amaban y seguían
por los caminos; pero aquellos no estaban, en el último instante, sus ojos
corporales no los vieron, sólo Juan, el más pequeño, se encontraba
presente acompañando a la Madre del Maestro. Al discípulo le entregó su último
mensaje, y a María la consagró en ese instante, ante la humanidad, como la
Madre Universal. 08-208.20
Todo fue consumado. 08-208.21
Los discípulos, unidos por el llanto y el luto, buscaban el consuelo en María.
Mas el Maestro ya espíritu, se hizo visible. Visitó a la Madre y a las
santas mujeres, quienes dieron testimonio a los apóstoles de lo cual ellos
dudaron. Pero Jesús, queriendo demostrarles que El seguía entre ellos,
también los buscó para manifestarse. 08-208.22
Encontrábanse en cierta ocasión los apóstoles en una casa, Tomás no
estaba entre ellos. Mientras aquellos hombres se encontraban entregados a los
recuerdos, el Maestro penetró a través de los muros, en la alcoba, diciéndoles:
“Mi paz sea con vosotros”. El asombro de los discípulos fue
indescriptible, al reconocer el acento de aquella voz única para ellos. 08-208.23
Ausentose la silueta de Jesús, y los apóstoles llenos de fortaleza y alegría,
comunicaron a Tomás la nueva, mas aquél se mofó de sus hermanos, y
mientras negaba el testimonio, hallándose cerrada la puerta del aposento,
Jesús nuevamente se presentó saludándoles así: “La paz sea con
vosotros”. Tomás, ante el prodigio, temeroso primero y arrepentido después,
contempló la silueta de Jesús, pero la duda le atormentó. Entonces el
Maestro le dijo: “Acércate. Tomás, hunde tus dedos en la herida de mi
costado”; y el discípulo incrédulo y material, los hundió y pudo
contemplar a través de aquella herida, la Tierra Prometida. Tomás,
entonces, cayó a los pies de su Maestro y preso de dolor y arrepentimiento
confesó: “Señor, Señor, eres Tú”. “Si, Tomás, confiesas que soy
Yo. Porque has visto. Bienaventurados los que sin ver creen”. 08-208.24
Pueblo: todo aquello lo estáis viendo ahora. Os estoy anunciando a cada
instante mi partida. Os estoy desmaterializando para que después no seáis
los incrédulos, los ignorantes o confundidos. 08-208.25
En el último día de mi estancia entre vosotros, no quiero contemplaros
mesar vuestros cabellos, no quiero que vuestras bocas vayan a exclamar
¿Por qué te vas, Maestro? 08-208.26
Quiero en el momento final, veros envueltos en un manto de espiritualidad, de
serenidad, de recogimiento, llenos de confianza en que Yo no he partido, de
que Yo estoy mas cerca de vosotros. 08-208.27
Os he dicho que todo ojo pecador y no pecador me contemplará; unos verán
espiritualmente la silueta de Jesús, otros sentirán mi presencia en su
corazón; otros percibirán mi luz en su entendimiento y otros verán
maravillas a su paso. Me manifestaré en la oración y en las pruebas. Mas no
será menester que contempléis la forma humana de Jesús sino que me sintáis
en el espíritu y en el corazón. Y no habrá luto, no existirá vació, ni
soledad, no habrá congoja ni sollozos. 08-208.28
Quiero que al partir os unifiquéis, para que reunáis todas vuestras fuerzas
espirituales y con ellas podáis suplir lo que el Maestro os daba con su
palabra. 08-208.29
Cuando se haga la verdadera unificación entre vosotros, habrá señales en
el Cielo y en la Tierra y las naciones lo reconocerán. 08-208.30
Esta es mi cátedra, ésta ha sido mi palabra de amor y de enseñanza: Una
perpetua caricia. 08-208.31
Debéis prepararos más y más a medida que se aproxima el instante en que
deje de hablaros a través del entendimiento humano. Vais buscando saturaros
de la fuerza espiritual que imparte mi palabra. El materialismo está en su
plenitud; hasta ahora ha vivido el mundo sin sentirme ni escucharme. Son muy
pocos los que viven con espiritualidad, los que contemplan mi luz y progresan
en su camino; pero cuantos se encuentran en tinieblas. Hay quienes están en
espera de mi nueva venida, en ellos existe la creencia de que Cristo volverá
a hacerse hombre. 08-208.32
Discípulos que me habéis escuchado: ante vosotros se muestra clara la misión
que tenéis que desempeñar: anunciar a los hombres la buena nueva de mí
venida en este tiempo y comunicarles mis revelaciones y enseñanzas. Sois los
testigos que sabéis que he vuelto entre vosotros en la misma forma en que
fui contemplado por última vez en el Segundo Tiempo; en espíritu. 08-208.33
Mas antes que lleguéis a comunicaros de espíritu a Espíritu con vuestro Señor,
he querido comunicarme por el entendimiento del hombre humilde, pero
agraciado por Mí, para que esta comunicación os sirviera de base o
preparación, para vuestra futura elevación. 08-208.34
La ciencia humana con su desarrollo, es una prueba de que el espíritu ha
evolucionado y aunque es otro el camino, en cada era ha ido dejando la huella
de su adelanto. Día llegará en que las mismas ciencias colaboren al
progreso del espíritu, porque todo está destinado a ese fin. Os digo, que
el verdadero hombre de ciencia, es aquel que por amor a sus semejantes busca
en las entrañas de la Creación sus secretos, hasta encontrar la luz divina.
Quién así trabaje, nunca se envanecerá de su obra, tan sólo se considerará
un instrumento del Creador; por lo mismo, nunca negará la existencia de la
Divinidad. 08-208.35
También vendrá un tiempo, en que los religiosos recluidos en sus celdas,
salgan de ellas, convencidos de la inutilidad de su retiro y de su
misticismo; lucharán entre la humanidad, para cumplir con el fin para el
cual fueron creados, en una palabra: darán fin al estacionamiento
espiritual, para emprender el camino del progreso. 08-208.36
La semilla de la espiritualidad es la semilla del Tercer Tiempo, la cual
vengo sembrando entre vosotros. Ella dará a la humanidad el secreto para
alcanzar una vida mejor. 08-208.37
Ved como por la falta de espiritualidad, la humanidad se desconoce y se
divide, ella misma ha ido creando diferentes caminos que han apartado a los
unos de los otros. Sois testigos de esa incomprensión. 08-208.38
Nuevamente os digo que la guerra entre los hombres no ha terminado; porque
vendrá la guerra de ideas, de credos y religiones, de filosofías y
doctrinas, cada quién queriendo ser el único poseedor de la verdad, cada
quien buscando superioridad sobre los demás. 08-208.39
Mi sacrificio del Segundo Tiempo aún no ha sido comprendido por esta
humanidad. Diciendo los mas reconocer a Cristo, no han sabido reconocerse en
Mí ¿Por qué buscarme por caminos torcidos, cuando Yo sólo transito por el
camino de la mansedumbre, de la caridad y la justicia? 08-208.40
Para llegar a Mi, es indispensable amar a vuestros hermanos. 08-208.41
Hoy todavía habéis menester de ministros, de jueces y maestros, mas cuando
vuestras condiciones espirituales y morales se hayan elevado, no necesitaréis
ya de esos báculos, ni de esas voces, en cada hombre estará un juez, un guía,
un maestro y un altar. 08-208.42
Quiero contemplar un pueblo sin ritos, reglamentos ni dogmas, que sepa
conducirse por el camino recto y que viva mi Doctrina de amor. 08-208.43
Esta libertad os doy en este tiempo; porque ya no estaréis sujetos a formas
determinadas. No es este un nuevo derrotero, sino una parte del mismo camino
que os había trazado; pero que no conocíais. Estudiad, penetrad en mis
palabras y reconoceréis que en ellas existe la verdad. 08-208.44
Soy amor, y como amor me doy a vosotros sin imponeros condición alguna. En
los momentos que estáis viviendo necesitáis de este aliciente, de este amor
que se encuentra por sobre todo afecto humano. 08-208.45
Para lograr esa elevación que os pone en comunicación con mi Divinidad, ya
no necesitáis estimular vuestros sentidos, mediante la armonía de unas
notas musicales, ni exaltaros ante la contemplación de ritos o de objetos
materiales, porque a vuestro espíritu sólo le estremece lo que es
profundamente espiritual. Siempre que abráis vuestro corazón para elevar
vuestro espíritu hacía Mí, experimentáis esa sensación de paz que
desciende del infinito. 08-208.46
¿Cómo es posible que exista quien nada haga por su progreso espiritual? ¿Cómo
pueden existir seres humanos que lleguen a descender más bajo que los seres
inferiores o irracionales? El ser irracional no peca, porque él tan solo se
limita a seguir sus propias leyes. En cambio, el hombre sí peca porque lleva
en sí un espíritu de luz, una conciencia y un don de intuición. 08-208.47
Entre los llamados a luchar en esta obra, están también los que por
instantes se olvidan del camino que tienen que seguir; olvidan la marca
espiritual con que el Señor les ha señalado para que en su senda, sólo
dejen huellas de paz y bendición. ¿Cómo podéis descender de la escala en
que os he colocado? He aquí por qué desciendo continuamente a hablaros,
para que mi palabra, cual fino cincel pulimente las asperezas de vuestro
corazón. Para haceros comprender que la comunión con Dios, no podéis
realizarla si no os alejáis de lo impuro. Entonces, cuando logréis
sobreponer vuestro pensamiento a todo lo superfluo y me busquéis en el
infinito, sentiréis una extraña sensación de gloria. Por eso reconoceréis
que si así me buscáis, no tarda la caridad del Padre en manifestarse en
vuestro espíritu. 08-208.48
De cierto en esos momentos no os encontráis en el mundo material, aunque
vuestro cuerpo se encuentre en la Tierra. El espíritu se ha elevado apartándose
de todo contacto material, para penetrar en una vida y en un espacio
distintos; ahí es donde el amor del Padre es sentido, donde la paz y la
beatitud de su reino, es presentida. 08-208.49
Para despertar en los reacios ese anhelo, me convierto en el necio peregrino,
hasta hacerles sentir el bien dentro de su corazón, ese sentimiento que los
hará realizar obras que los acercarán a Mí. Cuando han llegado a dar ese
paso, han contemplado la inmensidad del campo que se extiende ante su vista,
invitándoles al trabajo y a la lucha. ¡Cuánta dicha sienten en su corazón,
al comprender todo aquello que viendo no miraban y oyendo no escuchaban,
porque todo era confuso, y no se daban cuenta que estaban llamados a desempeñar
una noble y delicada misión! 08-208.50
Os digo a todos: Cuando lleguéis a identificaros con el Maestro, llegaréis
a sentir como vuestra la miseria de los demás y a tratar de hacer con
vuestros hermanos, lo que visteis que Yo hice con vosotros. Si por instantes
os llegaseis a considerar indignos o torpes, bastará que sintáis la caridad
y me busquéis, para que Yo haga lo que no podáis hacer vosotros. Todo es
principiar, aunque de pronto parezca imposible la tarea, luego vendrá el
prodigio y la fe se encenderá. Entonces comenzarán a llegar a vuestra
puerta los hambrientos, los leprosos, los harapientos y los perdidos. La
necesidad en todas sus formas. Mas debéis velar y orar, porque la tentación
y las seducciones os acecharán, ofreciéndoos el mundo a cambio de vuestra
espiritualidad; también llegarán los que traten de confundiros con palabras
e ideas aparentemente grandes. Los placeres tentarán a vuestra materia
tratando de que ella haga debilitar a vuestro espíritu. Vosotros tendréis
que hacer frente a todo, unas veces solos, otras en unión de vuestros
hermanos. Vuestras armas serán la preparación, la fe, el fin que lleváis,
el conocimiento que del Maestro vais adquiriendo. 08-208.51
Así, de ser los vencidos de la vida, habréis quedado convertidos en
soldados fuertes. Habréis penetrado preparados, al tiempo de lucha que estáis
viviendo. Vuestro espíritu no se acobardará, porque sentirá que necesita
esa lucha para purificarse y elevarse. En verdad os digo que todo aquél que
pueda presentarme su obra consumada ella será tomada como vuestro último
trabajo dentro de la materia. 08-208.52
Entonces, mientras vuestro cuerpo está convirtiéndose en polvo, y vuestro
espíritu ya despojado de su último vestido humano haya empezado su trabajo
espiritual, contemplará la escala por donde ascenderá, etapa por etapa, los
siete peldaños, hasta llegar al seno del Padre, que es poder, gracia y luz. 08-208.53
Mirad como habiendo descendido a tanta imperfección, recorriendo los caminos
del mundo en diferentes materias conociendo el fango y la impureza, fuisteis
dignos de mi caridad; pero toda esa larga jornada fue la experiencia que
vuestro espíritu recogió, para poder aquilatar el valor que encierran mis
leyes y el valor que tiene lo espiritual; para comprender que en la evolución
del espíritu existe la grandeza y la satisfacción perfecta. Por eso siempre
invito a los hombres a este camino, porque mientras no lleguen a él, les
seguirá tocando el sufrimiento y los falsos placeres les seguirán azotando.
08-208.54
Lo que os estoy enseñando es en beneficio de todo el que abraza mi Doctrina,
para que sus actos lo conviertan en el maestro del mañana, de aquel que
comparta mi fuerza y mi luz que han de dominar la perversidad del mundo. 08-208.55
La maldad en estos tiempos ha abierto ante los hombres abismos de desesperación.
08-208.56
Muchas obras existen entre los hombres, aparentemente grandes y buenas, por
eso os digo: Velad, para que podáis combatir toda impostura, reconociendo
que en vosotros lleváis una grandeza incomparable y cierta. 08-208.57
¿Qué mayor grandeza que el bien compartido y practicado? ¿Qué mayor
grandeza que el amor que puede prodigarse a los semejantes, cuya luz e
influencia pueden contribuir para que también ellos penetren en el camino de
perfección? ¿Qué mayor goce para su espíritu, que poder vencer las
flaquezas de su materia para elevarse del nivel en que se encuentra? 08-208.58
Desde el Segundo Tiempo os hablé de la vida espiritual y vuestro espíritu
comprendió parte de lo que Yo hablaba y del fin a que él está destinado.
Ahora que os contemplo nuevamente rodeándome, os revelo y os aclaro todo lo
que era confuso para vuestra mente. Y os digo nuevamente: el que quiera
seguirme tome su cruz y sígame, que mi cruz no será de muerte, sino de amor
y abnegación, de sacrificio de los bienes superfluos en beneficio del espíritu.
08-208.59
Discípulos: dejad que en la niñez de hoy se infiltre mi Doctrina. Todo
aquel que haya comprendido mi palabra, debe preparar a sus pequeños con
ideas elevadas y apartar toda maldad del corazón. Sembrad en ellos la
semilla del bien que es espiritualidad y así, cuando esta niñez tenga la
capacidad suficiente para comprender la fuerza de mi Doctrina, no vacilará
en su camino, antes bien, su paso será firme y nadie le podrá engañar. 08-208.60
Como un sol radiante de vida, de luz y de calor me he desbordado en todos,
mas cada quien alcanzará según su evolución o preparación. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 209 08-209.01
A medida que se acerca el tiempo señalado para que esta forma de entregaros
mi enseñanza termine, vais penetrando más y más en mi divino mensaje. 08-209.02
Sabéis que mientras os he estado entregando mi palabra, el mundo ha vivido
sin sentirme ni escucharme. 08-209.03
Pocos son los que han sabido de mi venida, el resto de la humanidad se
encuentra esperando que cuando yo vuelva según mi promesa, lo haga en
materia, o sea que me haga hombre nuevamente. 08-209.04
Sólo vosotros sabéis que ya os encontráis en el Tercer Tiempo, en el cual
he venido a hablar a vuestro espíritu a través de los escogidos para
portavoces de mi palabra. 08-209.05
Si la ciencia humana os da muestras de su desarrollo, reconoced que ello
revela también evolución espiritual. El hombre en cada Era ha ido dejando
su huella de progreso que van asimilando los que vienen después. 08-209.06
La ciencia es luz de mi sabiduría que inspira y revela sus misterios a los
hombres. El científico que posea un espíritu elevado, no me buscará a través
de ritos, porque su don de ciencia a cada instante lo acerca al Padre que es
la ciencia Divina. Ese hombre no deberá de envanecerse nunca de su obra,
porque es aquel que mientras más descubre, más pequeño se siente. Tampoco
podrá negar mi existencia porque a cada paso contemplará en la naturaleza
la huella del Creador. 08-209.07
Discípulos: También en vosotros he depositado dones que debéis de
desarrollar, para que podáis ser los que con palabra sencilla pero llena de
verdad, cimentéis esta Doctrina en el corazón de vuestros hermanos. 08-209.08
La semilla de la espiritualidad, que siempre he sembrado en el mundo, es la
que una vez más dejaré en este tiempo. Esa semilla encierra el secreto de
una vida mejor. 08-209.09
Si hoy la humanidad combate entre sí, sí está dividida en creencias, en
clases y en razas; si los hombres no se aman, ni se comprenden, ni tienen
caridad, es porque en su corazón no germina mi semilla de amor, mas en este
tiempo en que vengo como rocío de gracia sobre los campos, mi semilla
guardadla en el corazón de toda criatura humana, germinará y fructificará.
08-209.10
Así como en el Segundo Tiempo os anuncié mi venida, así ahora os anuncio
la guerra de credos, de ideas y de religiones, como el anuncio precursor del
establecimiento de mi reino de espiritualidad entre los hombres. 08-209.11
Mi palabra, como espada de fuego destruirá el fanatismo que ha envuelto por
siglos a los hombres, descorrerá el velo de su ignorancia y mostrará el
camino blanco, luminoso, que conduce a Mí. 08-209.12
Cuando la humanidad por su regeneración, sea sensible a lo espiritual, no sólo
en el espíritu sino aún en la materia, no habrá menester del rigor de las
leyes, ni de la justicia de la Tierra para conducirse bien, porque entonces
cada hombre podrá ser su propio guía y su propio juez. 08-209.13
Mi Doctrina no establece dogmas, ni ritos, sólo inspira el bien. Mi Doctrina
espiritual no sujeta a nadie a formas determinadas, ella es una perpetua
invitación al camino de la verdad. 08-209.14
Llegáis bajo la sombra del árbol corpulento, donde sabéis que está Aquél
que os ofrece el pan de Vida Eterna. Ese alimento que os da fuerza para
resistir la jornada. 08-209.15
Ha venido el verbo entre vosotros para abrir una nueva Era. 08-209.16
Siempre os he enviado mensajes espirituales invitándoos a la elevación,
porque la materia, como pesado eslabón, encadena al espíritu a la Tierra. 08-209.17
En vuestra evolución, habéis llegado a comprender que vuestro destino no
depende de la materia sino de mi voluntad. 08-209.18
No siempre está conforme el hombre con mis designios y me muestra su
inconformidad y su desobediencia. Muchas veces me ha llamado injusto y ha
tratado de penetrar en mis altos juicios. Otros, al no conseguir de Mí lo
que solicitan, dudan de mi poder y después, cuando lo han logrado, lo
atribuyen sólo su esfuerzo. De ahí que lleguen a creerse dioses y reyes,
olvidando a Aquél, que puso espíritu en el hombre y lo rodeó de una
Naturaleza maravillosa. 08-209.19
¿Podría el hombre con toda su ciencia crear algo de lo que Yo he formado?
No, pueblo. 08-209.20
La ciencia humana tiene su límite y Dios Creador no lo tiene. La ciencia es
luz, pero en manos de muchos hombres se convierte en tinieblas. En cambio, en
el Universo todo habla de Mí. Todos los elementos elevan un canto de vida y
de amor. Y no obstante que voy diciéndoos a través de todo lo creado: Aquí
estoy, vais buscando mi imagen en obras imperfectas hechas por manos de
hombres. Entonces sí, ante ellas os inclináis y las adoráis impidiendo a
vuestro espíritu toda elevación. 08-209.21
Vengo a daros amor, porque no encuentro un hombre cuyo corazón se entreabra
para hacer suyo el sufrimiento ajeno. Aquellos a quienes confío riquezas y
poderes para servir a sus semejantes, van negando toda caridad, y aun los que
dicen representarme en la Tierra, rodeados de su opulencia y vestidos como
reyes, cierran su oído y su corazón al lamento del que va en pos de amor y
caridad. 08-209.22
Esos no son mis caminos. El sendero que Yo he trazado es el del bien, por eso
una vez más os digo: Mi palabra es mi camino, porque siempre os habla de
virtud, de moral y de amor. 08-209.23
Estoy haciendo sensible a vuestro corazón para grabar en él mis enseñanzas
y para que os sintáis en verdad alimentados por el pan de la vida eterna. 08-209.24
Amo a todos por igual, sin embargo no todos me escucharán en esta era. Como
en el Primero y Segundo Tiempo, he escogido un lugar de la Tierra para
congregar en él a los que han de oírme. 08-209.25
En cada religión se levantan al frente de ellas hombres que se dicen mis
enviados, mis escogidos, mis predilectos, mas Yo no contemplo un solo justo
por el cual pueda redimirse la humanidad. No hay labios que puedan hablar
como Yo en Jesús os hablé en aquel tiempo. 08-209.26
En medio de un torbellino se agitan los seres humanos y en medio de su caos,
sufren y gimen ante la amenaza de la guerra. 08-209.27
Podían aquellos pueblos haberse sustentado espiritualmente, mientras Yo
tornaba, con mi palabra del Segundo Tiempo, pero aquel pan ha sido ocultado o
se ha adulterado. Y ahí tenéis a los hombres, caminando libres unos,
indiferentes otros, fanáticos e ingratos los más. 08-209.28
¿Cuándo logrará el rico acaudalado, saber repartir su riqueza entre los
pobres? 08-209.29
¿Cuándo sabrá el hombre regiamente ataviado despojarse de sus vestiduras
para cubrir al desnudo? La humanidad está hambrienta de ejemplos y
necesidades de justicia y caridad. 08-209.30
Es que se han olvidado que Yo he renunciado a mi Reino para habitar con
vosotros y daros todo cuanto hay en Mí. ¿Dónde están mis representantes
los que en verdad me imiten? 08-209.31
A vosotros os digo: Os he llamado para heredaros nuevamente, concediéndoos
potestad para sanar a los enfermos con el bálsamo de mi amor que es mi
propia sangre. 08-209.32
¡Conoceos a vosotros mismos, para que comprendáis que aún sin mérito, os
he hecho dignos de mi gracia y contemplad esos seres que cual oveja perdida
elevan su queja! Ved a los hombres llegar al hogar con sus manos vacías, oíd
la voz del dolor y de la desolación. 08-209.33
Mirad vuestra mano y en ella hallaréis potestad y consuelo para remediar
esas penas. ¿Porque dudáis de esta gracia? Dejad que arda en vuestro corazón
la lámpara de la fe, que ella se convierta en antorcha; no cerréis vuestro
corazón, porque entonces os convertiréis también en ricos avaros. Ved que
tenéis que testificarme y hablar de Mí, mas si no lo hicieseis, las piedras
darán testimonio de Mí. 08-209.34
Yo soy poder y justicia, pero no queráis que os demuestre estas lecciones
por medio del dolor o de los elementos desatados. Esperad que sea mi efluvio
divino el que os envuelva y mi amor el que siempre os bendiga. 08-209.35
Mi Espíritu Divino se presenta para mitigar vuestros sufrimientos, porque
muy probados habéis sido en vuestro camino. Y el Maestro de la humildad
desciende a traeros su lección y su consuelo. 08-209.36
A veces os reclamo vuestra falta de cumplimiento a mi Ley, porque hace mucho
tiempo que os la di, marcándoos con ella el sendero perfecto. 08-209.37
Ya no es tiempo que ocultéis mi Doctrina en vuestro corazón, aprended a
mirarme y a sentirme, para que no os confundáis. 08-209.38
Os he hecho poseedores de infinitas grandezas, pero de ellas no sabéis
participar a vuestros hermanos. 08-209.39
Ha sido menester repetir mucho la lección que vengo dándoos desde 1866,
para que ésta pudiera grabarse en vosotros, y por ella sabéis que jamás os
conduzco hacia el retraso. Amorosamente os ayudo para llevaros por el camino
verdadero. Os he hablado con suma sencillez dentro de vuestro idioma, para
hacerme comprender y para que podáis analizar mi palabra. 08-209.40
Contemplo que os habéis detenido en la mitad del camino y que vuestra
elevación es escasa, mas, volved vuestra faz y mirad al mundo que llora, al
incrédulo que se mofa de mi palabra; contemplad también al sediento de amor
y de luz. Mas vosotros, discípulos, no podéis decir que sois ignorantes, ni
enfermos, ni menesterosos o débiles, porque sería negar cuanto os he dado.
Entonces tendréis que recordar aquellas palabras que vertí “¡Ah,
hombres, de poca fe!” 08-209.41
Son pocos los corazones que han sabido elevarse y que escuchan mi palabra en
donde ella está. Y son muchos los que en vez de acercar su espíritu hacia Mí,
vienen sólo a presentarme su vida terrenal con sus miserias y necesidades.
He ahí el por qué de vuestra debilidad y de la falta de unión entre el
pueblo. ¿Cuándo vais a olvidaros de vosotros para pedirme por el mundo? 08-209.42
Lloran las madres porque su consejo no es oído por los hijos; la ciudad
desolada me presenta el vacío de su vida. La esposa me muestra su corazón
incomprendido por su compañero y todos olvidáis que ése es el camino que
conduce a la Tierra Prometida: el del sacrificio. “En el hueco de mi mano
existe el destino de cada uno de vosotros.” 08-209.43
Sed conformes y si mucho sufrís, Yo estoy con vosotros. 08-209.44
No aumentéis vuestro dolor, juzgando a vuestra manera aquello que solamente
Yo puedo juzgar. 08-209.45
Pensad que os amo, no soy insensible a vuestras penas y que os comprendo en
verdad. Mirad cómo estando vosotros tan cerca de Mí, aún cometéis tantas
faltas, mas Yo os perdono. 08-209.46
Hay quienes ante el peso de las pruebas, dudan de mi presencia, se apartan
del camino y buscan aquél que dejaron, con la esperanza de encontrar lo que
creen haber perdido, pero vuelven sus miradas a mi Obra, cuando contemplan
vacías sus manos y su espíritu impotente ante los grandes dolores
universales, la peste y la muerte, que toca a las puertas de las naciones y
os amenazan también, porque el presagio de una nueva guerra les conmueve. 08-209.47
No imitéis en su incredulidad a los que me piden pruebas para creer en mi
existencia, a los que me dicen: “Haz que cese la guerra en un instante,
derrama el pan en todas las mesas y creeré en Ti” 08-209.48
Os digo una vez más que sólo os restan tres años, para que finalice esta
comunicación con vosotros y debéis aprovechar los instantes para que podáis
invitar al mundo, con sus sectas y religiones al camino de la luz y de la
espiritualidad, en donde todos podrán penetrar en comunión conmigo, de espíritu
a Espíritu. 08-209.49
Esto será cuando el fanatismo y la idolatría sean arrancados del corazón
de los pueblos. 08-209.50
Estaréis entonces como navegantes en medio de un mar embravecido, confiando
en la barca salvadora. 08-209.51
Aún tendré que hacer el llamado a todos aquéllos que perteneciendo a las
Tribus de Israel, dispersos pueden encontrarse, para que den también
cumplimiento a su misión. Entonces la humanidad oirá mi voz y contemplará
la luz resplandeciente de la aurora, alumbrando a los que moran en esta
Tierra. 08-209.52
No os familiaricéis con mi palabra y al oírla no miréis por cuál portavoz
os la estoy transmitiendo. Penetrad en ella y buscad su esencia para que
vuestro análisis sea perfecto. 08-209.53
La esencia es el sabor de lo divino. 08-209.54
Lo que vais a oír y a contemplar no es la ceremonia rutinaria, ni el rito
que impresiona vuestros sentidos, porque la solemnidad de esta manifestación
está en el interior de vuestro espíritu. 08-209.55
En estos instantes no estáis dentro de las cuatro paredes de este recinto,
antes, Yo he esperado vuestra elevación para que logréis la comunicación
con mi Divinidad en el verdadero culto interior. Os he permitido la
construcción de estos recintos, para que en ellos encontréis el
recogimiento, el silencio y la unificación de vuestros pensamientos, por
medio de lo cual atraeréis a mi Rayo Divino. Mas estas cuatro paredes no son
mi templo. Estos recintos son lugares destinados para vuestras reuniones,
porque el verdadero templo, mi santuario, está en vuestro corazón. 08-209.56
Me preguntáis si después de 1950 desaparecerán estos recintos y os
contesto: No, vosotros no sabéis por cuánto tiempo os concedo estos
lugares. Porque mientras no exista en el pueblo el conocimiento de mi Obra,
la elevación y la firmeza en mi Ley, no podréis prescindir de ellos. Después
de mi partida, en el día consagrado al descanso, os reuniréis, no como una
tradición o conmemoración, sino para recordar y analizar mi palabra y la
del Mundo Espiritual; para que os deis unos a otros testimonios verdaderos de
mis prodigios en vuestro camino; para que sigáis unidos amándome rindiéndome
culto agradable y no vaya a enfriarse vuestro corazón ni a caer en hastío,
en fanatismo o en materialismo. 08-209.57
No sabéis el tiempo que aún os conceda a estos lugares, porque después de
1950, todavía se seguirán fundando nuevos recintos, no para que en ellos
resuene mi palabra a través del portavoz, ni para que se presente el Mundo
Espiritual, porque esos tiempos habrán pasado, sino para que en ellos se
entregue mi palabra y mi Doctrina limpia y pura cual Yo os la he entregado. Y
en aquel ambiente de paz estará mi presencia, la de María, la presencia de
Elías y la del Mundo Espiritual. Ahí sanará el enfermo, abrirá el ciego
sus ojos a la luz, el profano conocerá el respeto, el pecador se redimirá y
todos alcanzarán según sus necesidades, para que siga esparciéndose el
agua cristalina, el buen fruto y la buena simiente. 08-209.58
No sabéis si en la presente encarnación llegaréis a conocer el verdadero
Templo de mi Divinidad, pero tenéis la misión de preparar el camino. Si no
alcanzáis la meta, por lo menos dejad el camino preparado para vuestros
hijos o para que los hijos de ellos lleguen a penetrar en el Templo de mi
Divinidad y entonces llegaréis a comprender que no sólo en estos recintos
se encuentra mi presencia; que no sólo en ellos debéis postrar vuestro espíritu,
y reconoceréis que el Templo de la Divinidad es el Universo, vuestro corazón
el altar, vuestra fe la lámpara y la ofrenda. La creación también es
templo: Hasta el polvo que vuestras plantas pisan. Los montes son altares que
se elevan hacia Mí. Los valles con su césped y sus flores me entregan su
ofrenda. El astro rey, todos los luminares y planetas, son mundos que me
rinden su tributo de amor y doquiera que piséis o miréis, ahí está mi Espíritu
Divino, como Padre. Entonces reconoced que vosotros eternamente vivís dentro
del templo. 08-209.59
Cada quien lleva en su interior un templo y también vuestro hogar es
santuario, porque en él mora la familia humana que es semejante a la familia
espiritual. Ahí en el seno del hogar está mi mejor templo. 08-209.60
Más hoy contemplo que la verdadera luz no es comprendida por los hombres que
caminan distantes del sendero. Contemplo que el único sitio en donde se
elevan a Mí, es el Templo material. 08-209.61
Veo el caos entre la humanidad, el desconocimiento hacia las leyes humanas y
divinas. Mi Doctrina ha sido ocultada en este tiempo y se ha tomado como algo
que pertenece al pasado; por eso los hombres sucumben, las instituciones se
dividen y hacen mofa de lo más sagrado. Así encuentro a la humanidad
desconociéndose, destruyéndose, dándose muerte; confundiendo al espíritu
con la materia, lo divino con lo humano, y la luz con la tiniebla. 08-209.62
En este tiempo de confusiones y maldades he escogido una Nación desconocida
y menospreciada; la Nación Mexicana, para hacer el llamado hacia ella a los
escogidos que se encuentran morando en otras naciones, para reunirlos en
torno mío, pulimentarlos con el cincel de mi palabra, entregarles cargos y
ya preparados y llenos de amor, enviarlos como emisarios de mi Obra por todo
el Orbe. 08-209.63
Esta es la responsabilidad que pesa sobre las multitudes que escuchan mi
divina palabra. 08-209.64
Vengo depurando a mi pueblo y apartando sus imperfecciones, pero esta
depuración no será solamente en vuestras prácticas espirituales; penetrará
también en vuestros hogares. Yo he surgido como un torbellino y su fuerza
hace caer todos los malos frutos, quedando entre el follaje del árbol
espiritual y del árbol humano, solamente los buenos frutos, porque se acerca
el tiempo de prueba en que la humanidad venga a escudriñaros. 08-209.65
Mi obra será vista como una nueva secta, los hombres os escudriñarán en
vuestra vida interior, en el hogar, en el trabajo, en todos vuestros deberes,
y si no estáis preparados para dar testimonio de Mí, si mi palabra no la
confirmáis con vuestros hechos, seréis como aquellos fariseos hipócritas
que bajo la impecable túnica escondían la podredumbre de su corazón. 08-209.66
El juicio de vuestro Señor será en el último año de mi estancia;
principalmente el día de mi partida será sentido por todos y contemplado
por todo ojo pecador y no pecador. A todos preparo para que seáis los
verdaderos portadores de mi palabra, de la palabra que en este tiempo os
entregó el Espíritu Santo. 08-209.67
Conservad calma y serenidad porque habéis penetrado en el tiempo de la lucha
que hace mucho os anuncié. Esta lucha será entre vosotros mismos; en ella
esgrimiréis las mismas armas. Los que me comprenden y me aman, esgrimirán
sus armas en pro de mi causa; los que no me han comprendido las pondrán al
servicio de su propia causa. Más al final, la verdad triunfará. Ha tiempo
que os dije: recordad una parábola del Segundo Tiempo. “Dejad creced
juntos el trigo y la cizaña y segad hasta que ambos hayan fructificado, para
poder apartar el trigo y arrojar al fuego la cizaña” Yo, el Buen Labriego,
he dejado crecer en vuestro corazón el trigo de mi palabra junto a la cizaña
del pecado, mas ha llegado el tiempo de segar con la hoz de mi justicia para
que en el corazón de mis labriegos y en el seno de sus hogares quede
solamente la semilla de la verdad y del amor. 08-209.68
No analizáis mi enseñanza y por eso las pruebas os sorprenden como
inesperadas. Esta es la causa por la que os dividís y no os comprendéis,
porque al cumplirse mi palabra, no estabais preparados. Aún os preparo para
que tengáis serenidad y paz y dejéis que el torbellino arranque todos los
frutos malos; porque todo lo que no dé vida, fruto o sombra, morirá. Bajo
la fuerza del vendaval muchos árboles caerán, muchos labriegos volverán la
espalda, muchos guías querrán devolverme la misión a ellos encomendada mas
mi voluntad es que os corrijáis. 08-209.69
Llegará el tiempo en que todos aquellos que hayan vuelto la espalda,
despierten y contritos retornen diciéndome: “Maestro, cuán limpia es
vuestra Obra”. 08-209.70
Lo que hoy acontece en el seno de este pueblo, también acontece en todas las
naciones del mundo. Yo me he hecho presente a todos con mi espada de justicia
y no sólo en este Orbe: también en el Mundo Espiritual y en todo sitio
donde mora un espíritu imperfecto para iluminarlo, purificarlo y
perfeccionarlo. El mismo que os habla en este instante, os habló en el
Segundo Tiempo y de todas las muchedumbres que me escucharon por la Galilea,
a sólo doce escogí y por ellos extendí mi Doctrina por el mundo, a través
de largos caminos. En aquellos tiempos a muchos pareció fantasía la palabra
de Jesús; tampoco faltan ahora quienes piensan lo mismo del Espíritu de
Verdad. Más antes pasarán los cielos y la Tierra que dejar de cumplirse mi
palabra. 08-209.71
¿Quién podrá perseguiros o acusaros de prevaricadores o lanzaros calumnias
si cumplís con mi Doctrina? Mas sólo enseñaréis lo que os he enseñado:
El amor, el culto interior, el conocimiento del verdadero templo de mi
Divinidad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 210 08-210.01
Vengo a libraros del tormento en que os ha hundido vuestro materialismo,
entregándoos la lámpara con la que podáis alumbrar el sendero. 08-210.02
Sois los hombres del Tercer Tiempo, aquéllos que habrán de conocer
verdaderamente el porqué de su vida, y Yo vengo a ayudaros a obtener ese
conocimiento por medio de mis revelaciones. 08-210.03
Sois los hombres del Nuevo Tiempo en el cual mi Reino busca vuestro corazón
para levantarse en él, en el que haréis del bien vuestro ideal espiritual y
aprenderéis que la mejor oración es la de vuestras obras. 08-210.04
El amor y la verdad corresponden al espíritu, de él es la sabiduría porque
fue creado para amar y conocer a su Padre. 08-210.05
Yo, el Maestro, vengo a estremeceros con los recuerdos de vuestro pasado
espiritual, que vuestro corazón no conoce porque pertenecen al espíritu,
cuando éste vivía su verdadera existencia, cuando era otra vuestra morada y
no habitabais aún en este cuerpo que ahora tenéis, que es crisol, yunque y
lección para el espíritu. 08-210.06
Os traigo recuerdos de la vida espiritual, oculta tras el velo de vuestra
materialidad, para deciros que esa vida os espera nuevamente, para que vengáis
a gozarla en plenitud después de vuestro peregrinaje, de vuestra experiencia
y de vuestra evolución. 08-210.07
Cuando estéis de retorno en la morada infinita y sintáis el gozo de
habitarla, no os cansaréis de bendecir este mundo de lágrimas adonde
vinisteis a aprender a apreciar la felicidad, la paz, la luz. 08-210.08
Mi nueva venida, ahora en Espíritu, tiene por fin recordaros el camino de la
Ley que os unirá con el absoluto, que os hará penetrar en la armonía
universal y cuando forméis parte de esa armonía divina, cuando os alimentéis
ya del pan de mi sabiduría, sabréis verdaderamente quiénes sois. 08-210.09
¿Qué podrá haceros llorar en el mundo cuando estéis por sobre las pequeñeces
de la vida humana? Ni los sufrimientos, ni las necesidades, ni las pruebas
morales, ni los elementos, nada podrá venceros o abatiros cuando hayáis
alcanzado verdadera espiritualidad. 08-210.10
Vuestros sufrimientos serán por los demás, vuestras preocupaciones serán
por la salvación de todos los hombres, y cada vez que contempléis la
salvación de un ser, sentiréis la luz del Padre alumbrando vuestro interior
y estaréis bendiciendo el día en que disteis el primer paso firme en el
sendero. 08-210.11
Mi palabra es el camino espiritual al que debéis penetrar con todos vuestros
sentidos, con todo vuestro entendimiento y todo vuestro amor, si queréis
saber de dónde habéis venido y hacia dónde camináis. 08-210.12
Nadie se conoce aún. Si no conocéis todavía vuestro cuerpo, ¿Cómo creéis
conocer vuestro espíritu? Pero llegaréis a conoceros a medida que vayáis
practicando mis divinas enseñanzas. 08-210.13
Yo os enseño con la palabra, porque ella lo contiene todo, puesto que
procede de Mí que soy el Verbo. Vosotros aprended a hablar de lo espiritual
en tal forma, que cada palabra que deis a los demás pase de vuestro corazón
al corazón de vuestro hermano como si fuese una perla, una joya de infinito
valor. 08-210.14
Aprended a hablar a los espíritus, enseñadles a oír la voz de su
conciencia, sensibilizad sus sentimientos con mis enseñanzas. 08-210.15
Mirad cómo todas mis frases van por el sendero que orienta, y aunque por
ahora las miréis superficialmente, mañana, cuando podáis penetrar en un
plano superior, encontraréis sólo esencia en mi palabra. 08-210.16
Yo no desciendo, pueblo; cuando os digo que he descendido hasta vosotros, es
en sentido figurado, porque mi comunicación es a través de una inspiración
que se hace ideas en la mente de estos portavoces. Como sé que al instante
de escuchar estos mensajes no podéis comprenderlos, ni siquiera retenerlos
en la memoria, he ordenado que escribáis mis palabras, para que lo que ahora
no comprendéis, mañana poco a poco, lo vayáis entendiendo. 08-210.17
Muy pobre es en apariencia mi manifestación de este tiempo, porque su
esplendor es espiritual, mas, ya sentiréis la grandeza con que he venido a
vosotros y veréis a esta Doctrina obrar el milagro de salvar a la humanidad
por la espiritualidad. 08-210.18
El templo espiritual construido con amor por los hijos del Señor, será
sostenido por muchas columnas, cada una de las cuales será uno de los que
con firmeza permanezcan en el camino de mi Ley. 08-210.19
¿No lo creéis posible? Es que no tenéis fe en vosotros todavía, mas Yo sí
tengo fe en todos, siempre la he tenido y por eso a través de los tiempos he
venido a confiaros nuevas y mayores revelaciones. De cierto os digo que no
está lejano el día en que deis enseñanzas de profunda sabiduría a
vuestros hermanos, mas no con la palabra que se estudia sino con aquella que
brota del venero del espíritu cuando se está en comunión con el Divino
Maestro. 08-210.20
¿Por qué no ha de ser posible que de corazones estériles broten los buenos
sentimientos? ¿Por qué no ha de ser posible que del corazón del que ha
pecado, brote agua de gracia para aplacar la sed de los que sufren? 08-210.21
No sólo sois mentes que hoy piensan y mañana no; no sois sólo carnes que
hoy palpitan y pronto dejan de existir; para Mí, ante todo sois espíritus
eternos, hijos de Dios y por eso os trazo el camino que en verdad os
corresponde. 08-210.22
No vengo a privaros de nada de lo que en esta Naturaleza he depositado para
la conservación, la salud, el sustento, el bienestar y el goce de mis hijos;
por el contrario, os digo que así como ofrezco el pan del espíritu y os
invito a aspirar esencias divinas y a saturaros de efluvios espirituales, no
desconozcáis ni os alejéis de cuanto os brinda la Naturaleza, ya que así
lograréis la armonía, la salud, la energía, y por lo tanto, el buen
cumplimiento a las leyes de la vida. 08-210.23
Sabéis que soy vuestro guía, pueblo, mas decidme: si soy vuestro guía ¿Ya
me sentís en vuestro corazón, ya me obedecéis, ya acatáis mis
mandamientos y mis leyes? Si soy vuestro guía ¿Hasta qué punto me obedecéis?
08-210.24
La voz de la conciencia es quien contesta desde vuestro interior, diciéndome
que todavía vuestra entrega no es absoluta, que vuestra obediencia no es
constante. 08-210.25
No olvidéis ni un momento que en mi palabra os digo que quien obedece mis
leyes conoce mi paz. Por eso los que conocen mi palabra no se sienten solos
ni tristes, porque para ellos las palabras “desgracia”, “condenación”
y “muerte”, no les acechan como una amenaza o como una sombra sobre la
paz de su espíritu; a ellos les preocupa conocer la verdad, vivir en la luz,
conquistar para siempre la salud, la paz y la sabiduría. 08-210.26
Los que vienen a Mí por el sendero de mi enseñanza, saben que no pueden
perderse porque una luz divina les conduce, es aquella luz que les da la
certeza del fin y del verdadero objeto de la vida. 08-210.27
Mi camino es el sendero del bien, discípulos. Venid por él, paso a paso,
sembrándolo de buenas obras, de buenos pensamientos, y de buenas palabras;
pero jamás llevéis cuenta de vuestros buenos hechos, en cambio sí os
aconsejo que toméis cuenta minuciosa de vuestras malas obras, palabras y
pensamientos, para que vayáis dejando de cometer yerros. 08-210.28
A Mí dejadme la buena semilla recogida y vosotros tomad la semilla vana;
escudriñadla para que conozcáis la causa de vuestra flaqueza, cuidad de que
ella no se mezcle entre los buenos granos y después exterminadla. 08-210.29
Sólo la bondad puede dar paz, alegría, salud, saber; por lo tanto, el que
sea abundante en amor, tendrá que ser grande en espíritu. 08-210.30
Esto es lo que vine a enseñaros cuando habité en el mundo con vosotros, y
esto vengo ahora a recordaros. Si a través de Jesús, tocando con mi mano
sané a los enfermos, también en este tiempo vengo a tocarlos para
devolverles la salud y hacerlos entrar de nuevo en el milagro de la vida. 08-210.31
Hoy no tengo manos para tocar vuestro cuerpo enfermo, porque vengo en Espíritu,
mas el espíritu también puede tocaros con su amor y haceros sentir su
presencia. 08-210.32
Los hombres ciegos de aquel tiempo, ciegos del espíritu, derramaron la
sangre del Maestro y clavaron las manos que sanaban tocando, que acariciaban,
y bendecían; mas no pudieron destrozar mi Espíritu, ni aprisionarlo, ni
clavarlo; El se levantó por sobre la pequeñez de los hombres, prometiendo
volver, ya que en aquellos instantes no era reconocido, ni comprendida su
palabra como la Suprema Verdad. 08-210.33
Aquí me tenéis cumpliendo mi promesa y esperando que la humanidad me
reconozca. 08-210.34
Más, si Yo os preguntase: ¿Qué fue de aquel cuerpo bendito en el que habitó
Cristo? ¿Sabríais contestarme? Debo ser Yo mismo quien os diga que aquel
cuerpo que fue instrumento del Amor Divino, una vez concluida su jornada, una
vez que sus labios se cerraron para siempre y sus ojos también, bajó a la
tierra para terminar de cumplir su misión en cuanto hombre, pero en cuanto
la tierra le envolvió en su seno, aquel cuerpo, cuyas células sólo
vibraron para amar, se esparcieron en el infinito para caer después como
lluvia de vida sobre los mismos seres que habían rechazado la vida que el
Redentor les trajo. Cuando pensáis que Dios mismo se hizo hombre para
habitar con vosotros, llegáis a sentir la vanidad de ser tan amados por el
Padre y entonces pensáis también en que sois la obra maestra del Señor.
Mas, de cierto os digo que no existe una obra del Padre que no sea maestra y,
además, debéis saber que existen espíritus cuya perfección, belleza y
elevación ni siquiera podéis imaginar. 08-210.35
Más allá de vosotros, hay obras más grandes que las que aquí conocéis y
también obras de hermanos vuestros, superiores a las obras de los hombres. 08-210.36
¿Por qué creer que el hombre sea lo más grande que hoy existe dentro de
las obras del Señor? Sólo sois pequeñas criaturas que vais por un largo
camino en pos de la verdadera grandeza. 08-210.37
Grandes y perfectos sois en cuanto a que sois obra mía, pero en cuanto a
vuestras obras, sois todavía muy pequeños e imperfectos, por eso vengo a
manifestarme como Maestro ante vosotros, para enseñaros nuevas revelaciones
que os lleven a la cumbre del bien, del saber, del amor y os unáis
armoniosamente con todo lo perfecto. 08-210.38
¿Cómo va a existir perfección en vuestro mundo si existe el dolor, si hay
menesterosos, viciosos, lisiados, oprimidos, si hay soberbios y egoístas y
también fratricidas? 08-210.39
La felicidad es el patrimonio de las moradas elevadas y en vuestro mundo aún
no contemplo la felicidad. 08-210.40
Hoy vengo a dejaros en esta palabra mi nuevo mensaje para que surjáis a una
nueva vida. 08-210.41
Construid vuestra paz, construid vuestro mundo de felicidad, empleando para
ello la virtud de mis enseñanzas. 08-210.42
Ciertamente habéis luchado mucho para procuraros comodidades, placeres y
adelantos, mas vuestros ideales muchas veces encierran egoísmo, maldad,
ambición desmedida; entonces en vez de lograr felicidad o paz, recogéis
dolor, guerra y destrucción, que es lo que estáis recogiendo en estos
momentos que vivís. 08-210.43
¿Cómo van a ser perfectas vuestras obras en la Tierra, cuando os veo
enemistados con los elementos de la Naturaleza que son los mismos de los que
tomáis vida? 08-210.44
Mi Doctrina no viene a prohibiros que utilicéis los elementos y fuerzas de
la Naturaleza, pero viene a ordenaros y a enseñaros a emplearlos para fines
buenos. 08-210.45
Los elementos de la Naturaleza en vuestras manos, pueden convertirse, de
amigos y hermanos, en jueces que os castiguen severamente. 08-210.46
Ya era tiempo de que los hombres recogiesen el fruto de la experiencia para
que no provocaran más las fuerzas de los elementos, porque con toda su
ciencia no serán capaces de contenerlos. 08-210.47
¡Oh humanidad, siempre alejada de Mí! A pesar de vuestro olvido, mi
recuerdo no se separa de vos, mundo regado con mi sangre: Yo os traigo de
nuevo mi amor. 08-210.48
¿Recordáis mis ejemplos del Segundo Tiempo? Escuchad: 08-210.49
Encontrándome en las afueras de una aldea, llegó ante Mí el emisario de un
poderoso, quien me dijo: Señor: ¡Cuánto he tenido que andar para llegar
hasta vos! Yo le dije: “Bienaventurados el que me busca, porque siempre me
hallará”. 08-210.50
“¿Delante de quién os encontráis?” Le pregunté. -Delante de Aquél
que sana con su poder todos los males. ¿No sois acaso el Hijo de Dios? Yo le
dije entonces: “Yo soy el principio y el fin, soy la resurrección y la
vida, soy Aquél que ha bajado de los cielos al mundo para salvaros. ¿Veis a
estos hombres que me siguen por comarcas, provincias y aldeas? Así, vos, me
seguiréis mañana, dejando vuestra regia capa y confundiéndoos entre los
humildes y los pobres. En verdad os digo que habéis venido a llamarme en
nombre de vuestro amo, quien desea que lo limpie de su lepra. ¿No es verdad?
Aquel hombre, sorprendido, se sintió sobrecogido de temor, mas Yo le dije:
“no temáis, que sólo he dicho la verdad, porque a eso he venido al
mundo”. 08-210.51
Entonces, el siervo aquél, me dijo: “Señor, ya que lo sabéis, venid a la
casa de mi señor, quien llamándoos está”. 08-210.52
“¡Oh varón, le dije, decid a vuestro señor que me basta que haya creído
en Mí, que cuando vos lleguéis, él estará limpio!” 08-210.53
Aquel hombre se alejó y pronto sus ojos testificaron llenos de gozo la
palabra de Jesús. En eso Mateo vino hacia Mí y me dijo: Maestro, una mujer
viene a buscaros. “Ya lo sé le contesté, es María, la Magdalena, quien
viene a buscarme para que la liberte de las influencias de los espíritus que
la poseen”. El discípulo quedó sorprendido de que Yo lo supiese todo. 08-210.54
Iba Yo por un camino hacia una aldea, cuando vi a María que venía hacia Mí.
¡Oh, Hijo amado, sé que tus labios han anunciado tu próxima partida, y
aunque mi corazón ya lo sabía no puedo menos que decirte que sufro
infinitamente por la humanidad! “Sí, escrito está, le contesté, y así
debe de cumplirse; es menester mi sacrificio, es necesario que la semilla
muera en las entrañas de la tierra para que fructifique y se multiplique.
Esta sangre de vuestro hijo, que al derramarse hará sentir dolor muy intenso
a vuestro corazón, será como un raudal de vida para los hombres, a quienes
dejaré como vuestros hijos. Mi muerte será la vida y ni por un instante
estaremos distantes vos y Yo”. 08-210.55
“Ahora voy a la casa de Lázaro, porque él en breve irá a la tumba, mas
de ella Yo le haré volver, para que el nombre de mi Padre sea
glorificado”: 08-210.56
“Id también vos, para que vuestra presencia conforte a aquellas mujeres,
porque su dolor pronto va a ser grande y en vuestro amor encontrarán muy
dulce consuelo. 08-210.57
Volví a reunirme con mis discípulos, eran ya los últimos días de mi
permanencia entre ellos. Así se los hacía comprender para que no fueran a
verse sorprendidos. Pedro lloraba y recibía en silencio mis órdenes; Juan
oprimía mis manos entre las suyas, al serle anunciado que él quedaría
acompañado de mi Madre para que ambos se consolasen en las horas de prueba. 08-210.58
Tadeo sufría ya la separación del Maestro y Yo aún estaba entre ellos. El
instante era tierno y doloroso, más que los labios, hablaban los espíritus.
Mas yo era el Verbo y mi palabra debía calmar el dolor inmenso acumulado en
aquellos corazones. 08-210.59
Hablé como el Padre a los hijos, como el hermano a los hermanos, como el
maestro a los párvulos: “¡Oh, discípulos, que habéis bebido conmigo el
agua del peregrino sediento, que habéis soportado la fatiga de los largos
caminos por ir en pos de mi palabra y de mis obras, en verdad os digo que
aunque parta de vuestra vista, no os abandonaré y que si queréis llevarme
en vuestro corazón os resignéis con mi muerte, para que Yo viva en vosotros
y hable por vuestras bocas”. 08-210.60
Escuchad, mis discípulos, hasta la última de mis palabras; entonces llegó
ante mi presencia una mujer regiamente ataviada, era Magdalena, quien me
buscaba hacía tiempo para encontrar en mis ojos la luz que podía salvarla.
En sueños había visto al Nazareno libertándola de su inmundo fardo y venía
hacia Mí, impulsada por su espíritu ansioso de luz y redención. 08-210.61
Cayó a mis pies, ante el asombro de todos los presentes, y cuando esperaban
que de ella me apartase o que al menos tuviese una frase de reproche, le
dije: “¿Por qué lloráis? Lloráis de pena y de gozo, mas Yo os perdono
mucho, ya que mucho habéis pecado”. 08-210.62
En aquel instante cayeron de aquella criatura todas las cadenas que al mundo
la ataban y una vez libre, siguió mi huella como el más fiel de mis discípulos.
08-210.63
Aquella mujer, que había sido vergüenza y mancha de su hogar y abismo en la
senda de los hombres, quedó transformada ante una palabra de perdón en la
sierva más humilde del Maestro y más tarde en el dulce báculo de María,
cuando la hora del dolor a todos cubrió. 08-210.64
Yo, que escucho la voz de los espíritus, oía que aquella mujer me
preguntaba: Señor, ¿Será posible que yo, con todo mi pecado sea digna de
estar con Vos en esa hora postrera que anunciáis? ¿Será posible que yo
llegue a serviros verdaderamente? “¡Oh, mujer! -Le dije- ¡Levantaos que
ya estáis limpia, cubríos con el manto de la humildad y volved al seno de
los vuestros, id en busca de mi Madre y seguidla!” 08-210.65
Luego, viendo en todos los semblantes la sorpresa retratada, dije: “Yo soy
la luz del Mundo, que ha venido a iluminar el camino del perdido entre
tinieblas; Yo soy el libertador que viene a romper las cadenas de los
cautivos. Habéis contemplado lo que os faltaba por ver y lo habéis visto, más
se acerca el instante en que todos sintáis vibrar mi vida en vuestro ser”.
08-210.66
Salí de aquella estancia seguido de mis discípulos, mas deteniéndome bajo
la sombra de un árbol, les dije: “Ya se aproxima el instante, pero aún
podéis saborear el fruto de mi palabra. Ciertamente quedaréis como ovejas
entre lobos, mas no sucumbiréis porque mi manto os cubrirá. Mirad cuán
grandes son las multitudes; a ellas alimentaréis como Yo lo hice en el
desierto y sabréis multiplicar el pan como Yo os lo enseñé”. 08-210.67
Así os hablé a través de Jesús y acaricié a cada uno de mis discípulos
mientras sus ojos desbordaban en llanto y en su corazón me expresaban
sentimientos llenos de ternura y me hacían innumerables promesas de
seguirme. 08-210.68
Hoy no quiero recordaros los últimos tres días que en el mundo pasé, esto
será en otra ocasión, pueblo bendito, en la que os hable del Cenáculo, de
mi última visita al Huerto, donde me retiraba a orar y finalmente os hablaré
de mi sacrificio. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 211 08-211.01
Mi sabiduría y mi amor las transformo en palabra humana para hacerlas llegar
a vuestro corazón. 08-211.02
Vengo a vos, pueblo, para que viváis unos instantes bajo el efluvio
espiritual de mi palabra, para que viváis por unos momentos en el Reino de
la vida espiritual. 08-211.03
Tomad y comed el pan de mi palabra que es fuerza y vida, para que no vayáis
a desfallecer en las pruebas. 08-211.04
Algunos de mis nuevos discípulos tendrán su Gólgota en donde consumarán
su misión en la Tierra, pero esa cumbre sólo la alcanzarán los que sean
todo espíritu, elevación y amor. 08-211.05
Por ahora, descansad y escuchad mi palabra, confortaos, que mañana tomaréis
vuestra cruz, mas no temáis, pueblo, que quien tomare esa cruz, lo hará
porque su corazón se desbordará en amor hacia la humanidad. 08-211.06
¿Quién protestará por tener que cumplir con esta misión cuando todo su
ser esté poseído de una inmensa caridad y de una gran ternura? 08-211.07
Todo el que sea espíritu fuerte en esta era de la espiritualidad, sabrá
tomar la cruz con amor y llevarla con mansedumbre. 08-211.08
Esa cruz pertenece a los grandes por el espíritu, a los que llegan a
sentirse saturados por el fuego del verdadero amor. 08-211.09
Un fuego está consumiendo ahora a esta humanidad, pero no es el mío, el
fuego con el cual se están destruyendo hermanos con hermanos, proviene del
incendio de sus violencias, pasiones, odios, de su desmedida codicia,
venganzas y materialismo. 08-211.10
Ese fuego en que se consume la humanidad, no es el que nace del Espíritu
Santo, sino de ese infierno que los hombres han creado con sus pecados. 08-211.11
Mi fuego divino es vida que despide luz para todos los seres, no destrucción
ni muerte. 08-211.12
Mi fuego es la luz que purifica y ennoblece, que alumbra y fortalece, mas
nunca el fuego que atormenta sin fin o que extermine la vida del espíritu,
él es vida, no muerte. 08-211.13
Si os he llamado en este tiempo para que me escuchéis, pensad que ha sido
para ofreceros una oportunidad más para que surjáis a la luz, en una edad
espiritual propicia al florecimiento de la semilla que he traído para el
mundo. 08-211.14
Estoy depositando dentro de vuestro espíritu mi sabiduría y mi amor, este
torrente de espiritualidad que es vida, salud, alegría y paz. 08-211.15
Derramad sobre la humanidad la palabra de verdad, no solamente la que os
dejaré escrita, sino aquella que brota del espíritu. 08-211.16
Quiero que surjáis en este tiempo y mientras unos sean como estrellas que guíen
a los caminantes por las distintas veredas del mundo, otros sean faros que
envíen su luz sobre los mares tempestuosos de las pasiones humanas
desatadas, iluminando la ruta del náufrago. Quiero que sepáis llevar en
vuestros labios mi enseñanza, para que la palabra de Dios, que es el pan de
la vida eterna, sea extendida por toda la Tierra. 08-211.17
Entended que he venido a renovar a este mundo, a purificarlo, a cambiar todo.
08-211.18
En estos momentos de recordación, hago que todo el espacio esté lleno de mi
luz; que todo el que esté en pie se detenga un instante ante el recuerdo del
Maestro y medite; que todo el que agoniza en esta hora me contemple con la
mirada de su espíritu, para que no tema pasar más allá de este mundo. 08-211.19
Yo soy el sembrador de amor, vosotros sois mis tierras ¿Quién puede dudar
de mi poder para haceros fructificar en amor? 08-211.20
No podéis saber el caudal de semilla que os traigo; si vosotros no podéis
tomarla toda, la seguiré guardando para los que vengan, y si aquellos
tampoco la pudiesen aprovechar, quedará para las futuras generaciones, hasta
que no exista tierra por cultivar ni simiente por sembrar. 08-211.21
Entended mi mensaje para que podáis desarrollarlo en vuestro camino; abrid
vuestros ojos para que os deis cuenta de las obras que cada día estoy
haciendo. 08-211.22
¿Veis esos hombres que quieren ser poderosos por la fuerza? Muy pronto vais
a mirarlos convencidos de su error. 08-211.23
Voy a demostrarles que sólo por la bondad, que es emanación del amor, se
puede ser grande y poderoso verdaderamente. 08-211.24
Pero mientras unos y otros ignoren lo que es el amor, Yo tendré que seguir
enseñando al mundo. 08-211.25
El verbo derrama sobre vosotros su luz, para enseñaros a esparcirla en
aquellos que vienen tras de vosotros y Yo estaré velando por todos. 08-211.26
Yo soy el Eterno Sembrador, aun antes de venir a la Tierra y ser llamado Jesús
por los hombres, ya era el Sembrador, ya me conocían los que estaban más
allá de la materialidad, de la turbación o la ignorancia, aquellos que
habitaron regiones y moradas espirituales que aún no conocéis ni podéis
imaginaros. 08-211.27
De aquellos que me conocían antes de que viniese a la Tierra, os envié a
muchos para dar testimonio de Mí en el mundo, a anunciar la llegada de
Cristo, el amor y el Verbo del Padre. Aquellos fueron profetas unos,
precursores otros y apóstoles otros más. 08-211.28
No es este mundo el único que sabe de la huella de mi paso; doquiera que ha
sido menester de un Redentor, allí ha sido mi presencia, pero debo deciros
que mientras en otras moradas mi cruz y mi cáliz me fueron apartados por la
regeneración y el amor de vuestros hermanos, aquí, en este mundo, después
de muchos siglos, aún me tenéis coronado de espinas, atormentado en la cruz
de vuestras imperfecciones y bebiendo siempre el cáliz de hiel y vinagre. 08-211.29
Como mi Obra de amor encierra la redención para toda la humanidad, os espero
con infinita paciencia; y os he concedido no una, sino muchas oportunidades a
cada ser para su elevación y esperando muchas eras el despertar de todos los
que duermen en profundo letargo. 08-211.30
Ahora os encontráis en un tiempo, en el que podéis elevaros llenos de luz y
plenos de vida; he venido a desatar un sello más del libro de la vida y la
sabiduría, para que conozcáis un capítulo más de esta Obra. 08-211.31
Vengo a daros con justa medida hasta donde podáis recibir y sólo lo que podáis
comprender y conservar. 08-211.32
Los hombres en su evolución crecerán, y a medida que sea su desarrollo
espiritual y su elevación, en mayor abundancia les daré mi sabiduría. 08-211.33
Quiero que vuestro espíritu sea como un cáliz capaz de contener las
grandezas reservadas por el Padre a vuestro espíritu; entended que sólo lo
grande se derrama en lo grande y que lo pequeño no podrá satisfacer lo
grande. 08-211.34
La voluntad de vuestro Padre es que seáis útiles dentro del plan de la
Creación, que seáis notas armoniosas en medio del concierto de la paz. 08-211.35
Yo sé que el que sienta la iluminación interior del amor, tomará
voluntariamente la cruz, e irá paso a paso en busca de su calvario sabiendo
que ello significa elevación y aproximación hacia el Padre; si es necesario
os dejaréis crucificar, porque sabéis que en aquella renunciación, en
aquella entrega os levantaréis como el Maestro, gloriosamente de entre los
muertos para ascender hasta el Reino del Espíritu, donde existe la vida en
plenitud y perfección. 08-211.36
Humanidad: Aquí me tenéis, Yo he venido a salvaros de la miseria; esa mano
suave que ha tocado al que es duro de corazón, ha sido la mía; ese dulce médico
que ha penetrado en vuestro corazón para sanaros, he sido Yo. 08-211.37
Humanidad enferma y triste, con vos estuve y no supisteis conocer quién os
visitaba; no supisteis mirar en mis ojos la luz del Cielo. ¡Oh humanidad,
que no comprendisteis el contenido y significado de cada gota de mi sangre
derramada por vos! No sois felices, porque no habéis querido regar vuestras
tierras con el agua de gracia que Yo vine a daros. 08-211.38
Venid hasta aquí a escuchar el concierto cuyas notas hablan de amor perfecto
y armonía sin fin para vuestro espíritu. 08-211.39
Dejad que la luz divina penetre a vuestro corazón, como alumbró aquella
noche de mi última oración en el Huerto de Getsemaní. 08-211.40
¿Recordáis cuando me entregué a la turba, que iba en busca mía para
juzgarme? 08-211.41
Muy grande era la lección que en aquel instante el Maestro daba a todos,
pero nadie la entendió. 08-211.42
Aquella entrega era una ofrenda de acatamiento, de humildad, de amor; era un
ejemplo vivo para la humanidad, porque todo aquel que se entregue a los
hombres por amor, se hará digno de entregarse después a Dios. 08-211.43
Pueblo amado: Mi vida fue un libro abierto para que en él aprendieseis a
amar, pero no habéis sabido leer en él. Aquí
08-211.44 Tengo piedad por vuestra pequeñez que manifiesta la poca fuerza
que hay en vosotros; mas Yo soy fuerte y grande para suplir vuestra debilidad
y pequeñez y amoroso para suprimir vuestra ausencia de amor. 08-211.45
Me aproximo a vosotros y os enseño a ser limpios, a purificaros en el dolor
resignado y elevado, que es arrepentimiento sincero y verdadero. 08-211.46
La purificación es necesaria para la perfección del espíritu. Acerca de la
purificación y de la perfección, no os confundáis, porque un espíritu
perfecto es más grande que un espíritu solamente limpio. 08-211.47
Pronto podréis estar limpios, mas para lograr la perfección, no sabéis cuánto
tiempo y cuántas pruebas tendrá que pasar vuestro espíritu. 08-211.48
Es necesario que ya sepáis mucho de la vida espiritual para que no os turbéis
al pasar de esta existencia a la otra. Cuántos hombres, por tener en la
Tierra caudales, comodidades y satisfacciones, se consideran felices y no
pueden concebir que algún día llegue a ellos el dolor, y menos en el espíritu;
cuando dejan la carne en la Tierra y con ella todo cuanto poseyeron, pasan
entonces a ser los seres más desdichados, los errantes sin paz, sin alegría
y sin la luz del conocimiento. Son como sombras que vagan sin descanso; no
lloran como se llora en el mundo, pero sus sufrimientos, aunque ya no físicos,
son infinitamente más intensos que los que se experimentan en el cuerpo,
puesto que el espíritu se ha quedado a solas con el juez de su conciencia. 08-211.49
En aquellas regiones hasta donde lograron ir con la escasa fuerza de su espíritu,
se han convertido en menesterosos, han sabido lo que es miseria, soledad,
olvido, necesidad. En su existencia triste sólo conservan un leve destello
de esperanza que llegue el instante en que aparezca la luz y llegue el
descanso. 08-211.50
Preferid ser pobres en la Tierra, sabiendo que estáis logrando algo en
beneficio de vuestro espíritu; preferid ser menesterosos, necesitados,
enfermos, pequeños, pero no en la morada donde se encuentra la vida
verdadera, porque el dolor en el mundo espiritual es incomparablemente mayor
que el de la vida material. 08-211.51
Bendito aquel que reconociendo las enseñanzas de mi Doctrina pase de la
soberbia a la humildad, porque él poseerá el Reino de la Paz. 08-211.52
Vosotros no sois menesterosos aunque llevéis vestiduras materiales humildes,
comprendedlo así para que lleguéis a ser grandes más allá de vuestro
mundo. ¿Qué os preocupan las miserias de ese valle de lágrimas? Es mil
veces más triste no tener paz, ni ser fuerte, ni grande en espíritu. Los
espíritus grandes se sobreponen a todo, logran la serenidad ante las pruebas
y viven la verdadera vida que está llena de luz y de paz. 08-211.53
No llegáis a conocer la verdad porque no queréis disponeros a ello: sólo
el sencillo y el humilde de corazón puede conocerla. 08-211.54
Los que no contemplan la luz de la verdad, a cada paso me dicen que fue estéril
mi palabra, porque siguen alimentando la perversidad; me dicen que fue inútil
el camino del Calvario y el sacrificio en la cruz, los prodigios que llevé a
cabo, mi enseñanza de amor, mi piedad, mis últimas palabras y el postrer
suspiro, que fue una invocación de perdón para mis perseguidores y
verdugos. 08-211.55
¿Qué saben de todo esto los que no conocen la verdad? Quien se levanta por
sobre el abismo y ora por sus verdugos y bendice a sus calumniadores, éste
alumbra con su espíritu más que la luz del sol. 08-211.56
Para los que piensan que toda aquella vida, pasión y obras fueron inútiles,
les digo que no habrá uno que no reciba a su tiempo aquella luz y por ella
se salve. 08-211.57
Mas no todos piensan como éstos; hay quienes aun estando en las sombras de
un presidio pagando la culpa de un crimen, tienen momentos en que ponen su
pensamiento en Mí y en una balbuciente oración me dicen: “Señor, si
aquel pecador que ante tu presencia llegó arrepentido halló salvación en
Ti, ¿Por qué no he de esperar que en el postrer momento como a Dimas, me
des tu mano y me apartes de las tinieblas para llevarme a la luz?” 08-211.58
¡Cuántos que aún no han logrado arrojar al príncipe de las tinieblas que
llevan en su carne, tienen momentos de fe, de iluminación, de
arrepentimiento y de esperanza en el Salvador! ¡Cuántos, desechando de su
corazón la idea de un nuevo y mayor castigo en el más allá, prefieren
pensar y creer que Jesús les espera para librarles de su tortura y angustia!
08-211.59
Esos son los que llamáis escoria de vuestra sociedad y ved cómo hay
momentos en que presienten la verdad, y vosotros que gozáis de libertad de
aceptación, de confianza en el mundo, y que creéis muchas veces saberlo
todo, porque todo lo juzgáis y comentáis, no tenéis ni un instante de
iluminación que os haga mirar frente a frente la verdad, por el contrario,
os envolvéis en dudas y sombras. 08-211.60
La semilla que con mi palabra, mi pasión y mi sangre sembré en los espíritus,
no siempre florece en la plenitud de la vida de un hombre, de un pueblo o de
un mundo; muchas veces florece hasta el instante en que el hombre va al
encuentro de la muerte y presiente la vida que le aguarda, cuando aquél que
fue soberbio y orgulloso en su fuerza, de pronto cae abatido y vencido en el
lecho del dolor; allí medita, se purifica y se ennoblece pensando en Mí,
juzgándose a sí mismo a través de mis ejemplos, entonces llora y se
transforma, porque ha llegado a él en un instante la verdad. 08-211.61
También los pueblos soberbios, cuando se han hallado en el esplendor de su
poder material y sus hombres han estado entregados febrilmente a sus
pasiones, falsa e hipócritamente han estado cumpliendo para con Dios a través
de religiones, porque toda su atención y su amor están bajo el dominio de
sus ambiciones; pero cuando ha llegado la derrota y la destrucción, cuando
han visto desmoronarse sus sueños de grandeza y la realidad ha llegado para
despertarles, entonces han vuelto sus ojos a Mí para decirme: “Señor, tenéis
razón, sólo para los hombres de buena voluntad puede ser la paz y
ciertamente vuestro Reino y el nuestro no son de este mundo”. 08-211.62
¿Veis cómo mi semilla no está perdida? A vosotros que dudáis de ello, os
digo que busquéis con la meditación esa semilla, sin esperar a que sea el
dolor el que os ponga frente a la verdad. 08-211.63
Este mundo está lleno de mi palabra, es mentira que mi huella se haya
borrado, doquiera que vayáis, encontraréis señales mías y ecos de mi voz
que resuenen eternamente en las conciencias. 08-211.64
Yo estoy presente en todas partes e incesantemente os hablo, porque aún no
he terminado de daros mi mensaje. 08-211.65
Pueblo mío: ¿Por qué a veces aún queréis volver a poner a prueba a
vuestro Maestro? 08-211.66
Sí, ya sé que también hay quienes no conciben por qué Cristo si era el
hijo de Dios, se entregó a sus perseguidores y no pudo escapar a la muerte.
Si no hubiese querido el sacrificio, muy fácil me hubiera sido desaparecer
para no entregarme a los que me buscaban, y sus ojos, asombrados ante una
desaparición milagrosa e incomprensible, les hubiese hecho exclamar: ¡Verdaderamente
era el hijo de Dios! Pero no era esa la lección que venía Yo a dar, porque
ella no hubiese enseñado el amor. Además, Yo venía a deciros que el que
hace su voluntad y ésta no es la del Padre, no está unido a Él. 08-211.67
Es menester os intereséis por comprender todas estas explicaciones,
porque si no entendéis lo que es de este tiempo, ¿Cómo podréis intuir o
presentir lo que ha de venir? Quiero anticiparos algunas revelaciones para
que os sirvan de preparación, de promesa y profecía. 08-211.68
Yo, El Maestro, os digo que cuando el hombre sea grande y elevado por el
cumplimiento de la Ley y viva verdaderamente unido y en armonía con el espíritu,
dejarán de existir para él las dos vidas que ahora dividen su existencia y
que son la humana en la tierra y la espiritual en el mundo universal e
infinito del espíritu. 08-211.69
Entonces no contemplará más que una existencia, porque en su ser sólo habrá
una voluntad; ya no existirá lucha entre la carne y la conciencia y se
sentirá fundido a la vida universal. Habitará en lo espiritual o en la
Tierra y doquiera esté, se sentirá en la casa de su Padre; en todo sitio
gozará de la presencia del Señor y en todas partes estará cumpliendo
consciente y obedientemente su misión. La muerte de la materia dejará
entonces de significar lo que ahora significa. Esos serán los que venciendo
la muerte, penetren en la vida eterna. 08-211.70
Después de que os he dicho que fue mi voluntad entregarme aquella noche a
mis perseguidores me preguntáis: Señor, ¿Entonces Judas no fue culpable? Y
Yo os digo: no lo juzguéis, porque para juzgarlo como lo hago Yo, necesitaríais
tener piedad en vuestro corazón. Era tan pequeño y humano como vosotros y
en su debilidad dejó que los hombres penetraran en su ser para traicionar a
su Maestro. 08-211.71
¿Creéis que aquel discípulo ya hubiese venido destinado por Dios para
traicionar a su Maestro? No, pueblo no era necesario que nadie me entregara,
la hora había llegado, los perseguidores acechaban mi paso, el cadalso me
esperaba. 08-211.72
Aquel varón, como todos los demás que me siguieron, había sido escogido
también para sembrar la semilla del amor, flaqueó en el momento decisivo al
volverle la espalda al que tanto le había amado, para ponerse del lado de
los que querían la vida del Maestro; sólo porque comprobó que Jesús no
era Rey de la Tierra, sino de un mundo desconocido y el corazón del discípulo
todavía soñaba con la riqueza de este mundo. 08-211.73
¡Cuán grande fue el arrepentimiento de Judas cuando escuchó en su
conciencia una a una las frases que había aprendido de Jesús, cuán grande
su dolor al pensar para lo que había sido llamado y cuál era su obra! 08-211.74
Os digo todo esto para que si alguno de vosotros me traicionase en este
tiempo, no quiera disculparse diciendo que tal vez para eso había venido
destinado. 08-211.75
Nadie ha sido destinado para traicionar; todos habéis sido llamados para
redimiros con mi amor. 08-211.76
Yo era el que estaba destinado a morir en una cruz para luego florecer en una
tumba y mostraros el triunfo de la vida sobre la muerte. 08-211.77
Ahora digo a mis nuevos discípulos: cuando se trate de cumplir con mi Obra,
no améis el dinero, porque es la falsa moneda del espíritu, su valor es
negativo y representa falsos valores para la vida eterna. El dinero puede
desviaros del sendero de la verdadera caridad, de la humildad que todo apóstol
mío debe llevar. 08-211.78
Debo deciros que de antemano yo sabía lo que Judas iba a hacer, y de ello
pruebas os di cuando dije que uno de los doce había de entregarme. Cada uno
de aquellos discípulos dio lo que tenía que dar, cada uno de ellos fue como
una nota en el concierto que entregué al mundo. 08-211.79
Si uno dio la nota de pureza y elevación; otro la dio de fe y fortaleza;
otro de elocuencia y persuasión, otro la de humildad y de mansedumbre, así
cada uno dio lo que traía, lo que había tomado del Maestro y lo que sentía.
Hubo uno débil y su flaqueza también sirvió de lección a la humanidad
para que no se le imite, más no para ser su juez. 08-211.80
Discípulos: elevad vuestro pensamiento en esta noche, para que estéis en la
Cena conmigo. Venid a alimentaros con mi luz, venid a beber el vino de mi
palabra, en ella encontraréis el libro abierto para su lectura y al mismo
tiempo os encontraréis a vosotros en espíritu. 08-211.81
Acercaos a la mesa en la que sentiréis vibrar el divino amor, en la que
palpita también la angustia, en donde se mezcla la dulzura de la esperanza
con la amargura de la despedida y con el beso de la traición. 08-211.82
Aquí es donde mejor podréis oír la voz de la conciencia, la cual os dirá
si habéis también traicionado, si habéis mentido, si habéis besado sin
amor. 08-211.83
Antes de sentaros a la mesa, lavaos en las aguas límpidas de la oración;
lavad la mente y el corazón, para que dejéis que sea el espíritu el que
asista a esta Cena espiritual. 08-211.84
¿Ya estáis preparados? Sentaos en torno mío y escuchad en el más profundo
silencio y recogimiento de vuestro corazón. 08-211.85
¿Ya está todo preparado, ya estáis aquí para la fiesta, dispuestos y
ataviados? Yo he querido que en estos instantes vuestro espíritu no sea
menos nítido que los manteles de esta mesa espiritual. 08-211.86
Dejad fuera el torbellino de la vida material, las pequeñeces y miserias
humanas. Venid espíritus encarnados y también los que habitáis en espíritu.
Humanidad, venid a aprender a hablar conmigo para que dejéis de ser esclavos
en la Tierra, porque el que habla de espíritu a Espíritu con el Maestro,
ese ha conquistado la libertad plena sobre la carne, el mundo, las tinieblas
de la ignorancia, sobre todo yugo. 08-211.87
Comed el pan de mi palabra profundamente para que sepáis cual fue la lucha
de Jesús en aquellas horas de agonía y cómo venció a la muerte. 08-211.88
Ahora os digo: Orad en el Huerto del silencio y de la espiritualidad para que
dejéis saturar de fuerza todo vuestro ser y seáis capaces de resistir el
peso de la cruz hasta el punto más alto de la montaña. 08-211.89
Orad para que miréis alumbrada vuestra escala interior: la del
perfeccionamiento espiritual. 08-211.90
Serenaos para que sigáis sin desmayo en el sendero de vuestra misión y no
temeréis ver rotas vuestras vestiduras, ni a los hombres que os persigan
buscando culpas o errores en vosotros para acusaros. 08-211.91
Olvidaos de vuestras tristezas y aún de vuestras alegrías materiales y
atraed las del espíritu. 08-211.92
Son pocos los que saben orar para gozar, pero son más los que oran para
llorar, a éstos digo: haced con todas las tristezas de la Tierra un canto,
pero elevadlo con tal fe y esperanza en Mí, que podáis de pronto
sorprenderos al oíros entonando un himno profundo y vibrante de amor y de
paz. 08-211.93
Os hablo de alegría espiritual, y sin embargo no podéis apartar de vuestro
corazón las horas que se acercan y que seguirán siendo de recordación. 08-211.94
Sí, pueblo: triste miraréis el sol en el nuevo día cuando sean las tres de
la tarde, y triste estará todo aquél que se recoja en sí mismo y me
recuerde. 08-211.95
El sol se esconderá entre crespones como aquel día se ocultó tras las
tinieblas para no contemplar la ingratitud del pueblo. 08-211.96
Delante de cada una de las imperfecciones humanas vino Cristo el Maestro a
dar su lección. 08-211.97
¿Se burlaban? El Maestro tomaba la burla para dar una enseñanza. ¿Le
interrogaban con malicia? El contestaba con amor y sabiduría, pues para eso
había venido. ¿Le traicionaron? El, ante aquella traición dio su lección
de perdón. ¿Le pidieron su vida? El aceptó y dio la vida. Era necesario
aceptarlo todo para poder salvar y convencer. 08-211.98
Ahora decidme, amados discípulos: Cuando seáis traicionados por vuestros
hermanos ¿No os revelaréis, ni protestaréis? Sabed que para ganar un corazón
a veces es necesario dejarse traicionar; no es la violencia la que gana las
batallas del espíritu, es el verdadero amor. 08-211.99
Discípulos míos: el libro ha quedado abierto para este tiempo, dejad que en
estos instantes Jesús camine en vuestro pensamiento, para que en vuestras
meditaciones y evocaciones traigáis a vuestra mente todos los instantes de
mi pasión que bien conocéis; el que de una manera elevada y espiritual me
recordase, recibirá la luz que en inspiración le haga descubrir el sentido
de muchas lecciones ignoradas. 08-211.100
Dejad que camine con mi cruz a cuestas por las calles de vuestro pensamiento;
dejad que Jesús, olvidando sus dolores, camine pensando en sus hijos y
perdonando sus ofensas. Dejad que me extienda sobre mi cruz y que desde ahí
clame perdón para los que no me han conocido. Dejadme estar en vosotros
hasta que miréis el triunfo del amor, de la vida y de la justicia. 08-211.101
Multitudes: ¿Cómo queréis estar conmigo, como amigos o discípulos? ¿O
acaso formando vosotros mi cruz: Vais a hacer como los clavos que taladraron
mis manos y mis pies? ¿Queréis ser las espinas de mi corona o la lanza que
abrió mi costado? 08-211.102
Lloráis, pueblo, y entre sollozos de dolor, me decís que queréis estar
conmigo como estuvo Juan: a los pies del Maestro en la cruz; y Yo os digo que
así quiero que estéis conmigo como aquel discípulo en quien fuisteis todos
representados cuando os dejé bajo el manto de amor de María, como sus
hijos. 08-211.103
Mi amor os dejo y mi bendición. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No 212 08-212.01
Bienaventurado el que acude a Mí, el que busca al Maestro, el que busca el
perdón, el que toma la cruz, porque en Mí encontrará la luz que le guíe y
el perdón de sus pecados. 08-212.02
El Maestro os recibe con amor en este día de conmemoración. La huella de su
pasión que dejó en la humanidad, se renueva en este día. 08-212.03
Si la sangre de aquel cuerpo se evaporó, su esencia quedó en el espíritu
de todos los hombres. Ella es imborrable en vuestra conciencia, porque me
recordáis cuando sentís por momentos el peso de la cruz o la pesada cuesta
del calvario. 08-212.04
Desde que Jesús trazó con sangre de amor el camino, todo hombre que aspira
a la salvación o al perfeccionamiento del espíritu, busca las huellas que
dejé en la Tierra, para seguirlas. Ese camino es el que os estoy trazando en
este tiempo y por el cual llegaréis a la vida espiritual, donde no existen
tinieblas ni dolor. 08-212.05
El mundo cristiano adoptó como símbolo la cruz, porque en aquel madero Jesús
derramó su sangre y expiró en cuanto hombre, consumando en ella su obra de
redención. Desde entonces, la cruz quedó como símbolo de amor y de perdón
divino. Ella ha sido estandarte de luchas de ideas entre la humanidad; y
ahora que ha pasado una Era desde aquel sacrificio, me presento nuevamente en
el mundo, ya no como hombre sino en Espíritu y en verdad os digo que ya no
es necesaria para Mí esa cruz. Ya no la cargaré sobre mis hombros, ya no
veréis al Rabí ensangrentado y coronado de espinas, con su cuerpo
flagelado, mojando con su sangre los pedruscos del camino. Ya no contemplaréis
sus ojos abatidos por el sufrimiento, inspirando piedad a unos y terror a
otros. No le veréis llegar a la cima del monte, para ser clavado en su cruz
entre los malhechores. 08-212.06
La cruz, que era afrenta y vergüenza para el que en ella moría, quedó
convertida en el símbolo del sacrificio por amor. Esto no lo imaginaron
siquiera quienes me persiguieron y escogieron para Mí la muerte mas
ignominiosa, para dejar satisfecha su crueldad, porque las turbas necesitaban
acusar y condenar al que nada había hecho contra ellas, a quien fue para
todos bondad, consuelo y perdón. El hombre estaba en un abismo desde el cual
no concebía el bien, el amor que Yo vine a mostrarle con mi sacrificio. 08-212.07
En este tiempo no he venido como hombre, y no será sobre Mí la cruz, ahora
soy Yo quien coloca sobre vuestro corazón, una cruz de amor para que sigáis
mis pasos. 08-212.08
Ya habéis sentido el grave peso de esa cruz, ya habéis sentido flageladas
vuestras carnes, cuando el dolor ha llegado hasta el espíritu; ya habéis
sentido también, lo que es caer en el camino. Las penas de vuestra vida han
sido golpes de látigo, y las burlas, cuando por vuestra manera de buscarme
os han juzgado faltos de razón, como al mismo Jesús, han sido como la lanza
que abrió el costado del Redentor. 08-212.09
He aquí vuestra vida como un calvario, discípulos. Todo aquél que quiera
imitarme, seguirme y llegar hasta Mí, tendrá que vivir con pasión y beber
el cáliz de hiel y de vinagre. 08-212.10
Habéis llamado bien a esta Tierra Valle de lágrimas, a ella habéis venido
a conocer el bien y el mal, porque nadie ha nacido perfecto en conocimiento y
méritos. Entonces, os he concedido el libre albedrío para elegir el camino,
para que vuestro espíritu sea quien por su esfuerzo alcance alturas
superiores. 08-212.11
Mas, quien elige el mal camino, es menester que en él conozca el dolor, para
que al sentir que se aleja de la gracia y de la luz, se lave y fortalezca en
el arrepentimiento y así aprenda a vencer las tentaciones. 08-212.12
Cuán meritorio es ante Dios el esfuerzo de aquél que lucha contra las
tentaciones que se hacen más insistentes, a medida que busca más su
regeneración. 08-212.13
Mi sacrificio no fue inútil, pueblo, porque tanto los que aman, como los que
me niegan, tendrán que seguir mis huellas. Aquella obra prevalecerá en el
libro de los tiempos y dará fruto siempre. 08-212.14
Vosotros no podéis saber por qué el peso de vuestra cruz, o sean las
responsabilidades y sufrimientos, son más ligeros en unos que en otros.
Todos en esta tierra ignoráis vuestro pasado, nadie sabe el instante en que
su espíritu recibió la luz. Ante esto, tomad con resignación la cruz que
quien así me siguiere, sobrevivirá a la misma muerte. 08-212.15
Mi voz en este día es de ley y de justicia, es la misma voz que escuchasteis
en el Sinaí. Hoy, como en aquel día, contemplo la incredulidad de muchos.
Os di entonces mi Ley grabada en piedra por primera y segunda vez, porque la
primera la rompió Moisés exasperado ante vuestra idolatría y vuestra
fragilidad; más ahora que vengo a escribirla en vuestra conciencia; ¿Qué
vais a hacer de ella? ¿Vais a hacer que Elías, el enviado de este tiempo os
reclame el cumplimiento de mi Ley? 08-212.16
En el fondo de vuestro corazón me decís: Señor, ha mucho tiempo que
nuestra ingratitud hizo que las tablas de vuestra Ley fueran rotas por la ira
de Moisés; ¿Cómo seriamos capaces en este tiempo de desconocer vuestra Ley
nuevamente? Y el Padre os dice: es menester que estéis velando, porque en el
Segundo Tiempo vino Jesús a traeros la Ley de amor y le hicisteis derramar
hasta la última gota de su sangre y no lo reconocisteis. 08-212.17
Os pregunto a vos, pueblo, y a vos, humanidad: ¿En dónde está la Ley que
os di en el Sinaí? ¿En dónde está el pan de vida eterna que Jesús os dio
después? Cabizbajos escucháis mis preguntas, porque reconocéis que andáis
fuera del camino. 08-212.18
En el Primer Tiempo erais un pueblo formado de doce tribus, mas Israel,
haciendo a un lado todo temor a mi justicia, se dividió en varios pueblos.
Hoy estáis nuevamente en la Tierra, mas, ¿Cómo podríais dividiros en
pueblos o tribus, cuando una sola familia está formada por hijos de
distintas tribus y los matrimonios han sido formados también por elementos
de las doce tribus? ¿Quién ha concebido este plan? Yo soy quien os ha
entresacado y reunido. He aquí porqué hay quienes se estremecen al escuchar
esta voz sin saber por qué, es que son los que me escucharon en los tiempos
pasado. 08-212.19
Aquí tenéis la Tercera Era acercándose a su culminación, en ella estáis
recibiendo el maná del desierto, la sangre de Jesús y la luz del Espíritu
Santo. Cuando es necesaria vuestra purificación tenéis a María, vuestra
Madre Universal, quien os lava con sus lágrimas de amor y os cubre con su
manto de piedad. 08-212.20
Nuevamente el Padre dice a su pueblo: Unificaos, pues estoy contemplando que
mientras unos hacen el propósito de cumplir mis mandatos, otros se están
oponiendo a ello. No os dividáis, porque con ello abriréis la puerta a la
tentación. Mi palabra es para todos, no importa que haya entre las
multitudes quienes no inclinen su cerviz ante mi voz, dominados por la duda
que les produce verme comunicado por medio de un entendimiento rudo, torpe y
humilde. 08-212.21
¡Cuántos de los que me han perseguido y burlado en los tiempos pasados, hoy
han venido a vivir llenos de paz, la cual Yo les he dado en prueba de mi amor
que todo lo perdona, pero al escuchar que he venido nuevamente, su espíritu
se ha sentido sobrecogido por el temor y han venido cautelosamente a
comprobar si es verdad lo de mi comunicación; entonces al escucharme se han
estremecido, porque se han sentido llamados por mi voz! 08-212.22
Este es el pueblo que Yo elegí para que llevase la luz y la paz a las
naciones, el cual se había diseminado y ocultado entre la humanidad; pero mi
mirada perspicaz y penetrante sabía en donde estaba cada uno de mis siervos
para hacerles el llamado y señalarles su misión y por cuyo cumplimiento aún
les sigo esperando. 08-212.23
El mundo vio con indiferencia el paso de María por la Tierra, mas en verdad
os digo, que hoy conoceréis su voz de Madre, su dulce voz que es arrullo,
consuelo, esperanza y bálsamo. Unos la reconocen, otros la niegan, sin
embargo, Ella, tierna y amorosa, extiende su divino manto sobre el Universo,
y bajo él da calor y protección a todas sus criaturas. Ella también salva
y redime, es el arca Celestial que encierra sus misterios por revelar. Si en
cuanto a mujer, su vientre fue el arca donde estuvo depositado el cuerpo de
Jesús, ¡Cuánto no guardará su espíritu para todos sus hijos! 08-212.24
¡Cuán profundo ha sido el dolor que el mundo ha clavado en el corazón de
su Madre y con cuánta ternura ella esconde sus lágrimas, para mostraros tan
sólo la dulzura de su sonrisa y lo amoroso de sus caricias! Siempre entre mi
justicia inexorable y los pecados de los hombres se levanta la intercesión y
la ternura de María, vuestra Madre Celestial. 08-212.25
Desde la nube os estoy hablando e invitando a que vengáis a Mí. 08-212.26
Aún os contemplo estudiando la primera página del libro y el tiempo de mi
enseñanza ya es corto. 08-212.27
Quiero que cuando lleguéis a Mí, podáis decirme: “He aquí, Señor, el
fruto de mi cosecha: la regeneración de algunos de mis hermanos por medio de
mi ejemplo”. Porque si no cumplís con vuestra misión, no podréis entrar
a mi Reino. 08-212.28
En tres tiempos he venido a ofreceros la salvación espiritual y habéis
permanecido sordos a mi Voz. Este es el último llamado que os hago; por eso
os pido que me escuchéis; que os revistáis de humildad, que descendáis de
vuestra grandeza y arrojéis todo odio de vuestro corazón. 08-212.29
Mi palabra no es florida, es sencilla para que la comprendáis todos y no le
deis diversas interpretaciones. 08-212.30
No puede haber ignorantes entre mi pueblo, porque os he inundado de sabiduría.
08-212.31
En todos los árboles contemplo frutos buenos y otros vanos, mas de estos últimos
no quiero que me presentéis. Vosotros sois los indicados para escoger los
frutos agradables que habéis de mostrarme. Ya sois conscientes de todas
vuestras obligaciones. Ayer transitabais tropezando por el mundo, porque un
velo de obscuridad cubría vuestras pupilas, mas vine Yo como un rayo en la
noche para iluminar vuestras sendas. Desde entonces sabéis donde andáis. 08-212.32
Habéis aprendido a consultar vuestra conciencia antes de dar un paso. 08-212.33
Hoy, que os encontráis reunidos, sed obedientes ante mis enseñanzas, porque
se acercan las grandes pruebas. 08-212.34
El Maestro una vez más está con vosotros, en este día he venido a mimaros,
a levantaros con mi palabra de amor, a entregaros mi ósculo de paz y a
preguntaros que me hacéis presente en vuestro corazón. 08-212.35
No he venido a juzgaros, pero sí a pediros que tengáis el verdadero amor y
caridad en vuestros actos, que escuchéis la voz de vuestra conciencia. 08-212.36
En todos los tiempos he venido a derramar mi sangre por vosotros, unas veces
delante de la mirada material del hombre y otras intangiblemente; a cada
instante me encuentro velando por vosotros, para que no sufráis en este
mundo y para que después de vuestra vida material alcancéis en el más allá
la vida eterna en vuestro espíritu; pero no me habéis comprendido, no habéis
hecho caso de mi palabra y por eso en este tiempo he venido desde la nube
blanca a echar a vuelo mi campana sonora y a pediros que os congreguéis y os
améis los unos a los otros. 08-212.37
Empezáis a estudiar, pero no habéis comprendido ni la primera página de mi
libro sabiendo que ya es corto el tiempo en que os entregue mi lección. Tenéis
que estudiar y analizar mi enseñanza y levantaros fuertes en el camino,
porque no os recibiré sin que antes vosotros hayáis estudiado lo que os he
entregado en este tiempo. 08-212.38
Me habéis hecho llorar y derramar sangre y ya quiero que lleguéis a Mí y
ante mi planta me digáis: “Maestro, he aquí la enseñanza, he aquí la
cosecha, he aquí el buen ejemplo que he dado a la humanidad; allí está la
humanidad regenerada”. Quiero que me hagáis presente al hombre y a la
mujer que hayáis convertido, porque sin este cumplimiento no entraréis a mi
Arcano. Tres veces he venido a este mundo, para brindaros distintas
oportunidades de salvación de vuestro espíritu, mas vosotros habéis dejado
pasar desapercibidas mis palabras y habéis desobedecido mis mandatos, por
eso os digo que ésta es la última de esas oportunidades y vosotros debéis
poner en práctica lo que os estoy entregando revistiéndoos de humildad,
descendiendo del pedestal de vuestra falsa grandeza, desechando la mala
voluntad y el odio para vuestros hermanos, unificándoos, porque esto es lo
que os estoy pidiendo, para que el cetro de mi justicia no caiga sobre la
humanidad. 08-212.39
Ya nos sois los ignorantes, porque he derramado en vosotros mi enseñanza y
os pregunto: ¿Por qué contemplo que mis discípulos no me han querido
comprender y van interpretando mis palabras y mis órdenes en diferentes
formas y según su propia voluntad? ¿Acaso no he venido a hablaros en
vuestro propio idioma, con palabras sencillas para que todos vosotros me
comprendáis?...No estoy hablando en forma diferente a unos y otros, por eso
no quiero que mañana me digáis: Maestro, no supimos comprenderte; no
entendimos tus órdenes y por ello no las cumplimos. No, Israel, es menester
que desechéis la ponzoña que ahora alberga vuestro corazón: debéis
comprender bien esta Ley, porque ella no tiene la culpa de vuestro pecado y
no es justo que mi Obra pague estas ingratitudes, ¿Por qué los hombres no
han sabido apreciarla si Yo os la estoy entregando tan blanca y pura como
copa de nieve? 08-212.40
Velad y orad, porque a cada instante contemplo las divisiones de los unos y
los otros. Contemplo que queréis apartar de mi Ley, unos volviéndome la
espalda, y los otros levantando su planta para caminar según su propia
voluntad, dando traspiés y prefiriendo encontrar el espino antes que
transitar con rectitud en el camino que he venido a trazaros. Por doquier
de los lugares crecen árboles brindando a la humanidad un fruto
diferente al que estoy entregando, mas contemplo que también se encuentra
mezclado el fruto bueno y por ello os digo: sacad el fruto vano y dejad el
bueno, escogedlo y hacedme presente tan sólo la semilla limpia y el trigo
dorado. Ya no sois los hijos de las tinieblas como lo erais ayer, porque Yo
he venido entre vosotros como un rayo luminoso, para alumbrar vuestro camino,
para daros a saber cuál es el sendero de la verdad. Ya podéis ver y caminar
por él, porque he venido a daros fuerzas y a tomaros de la mano para que
deis los primeros pasos y después podáis transitar solos, pero firmemente,
sin caer en el dolor ni en el pecado y sin dejaros conducir por la maldad que
existe en este mundo. 08-212.41
Hoy ya no sois inocentes niños, hoy sabéis cómo habéis de avanzar, qué
actos vais a desarrollar y cuáles son los buenos y los malos caminos, porque
os he entregado corazón y conciencia para que los consultéis. Por ello, ha
tiempo que os estoy pidiendo que no comáis el fruto prohibido, que no
desenvainéis vuestra espada de dos filos para dar muerte civil a vuestro
hermano; que os deis cuenta de la pureza y perfección de mi Ley que ha sido
una a través de todos los tiempos, para que os levantéis con la comprensión
y la buena voluntad cumpliendo con mis mandatos celestiales, para que la paz
sea en el Universo y el exterminio no siga arrancando vidas; no quiero
contemplaros llorando y con la amargura en vuestro paladar. En este día
también Yo voy a entregaros mi caridad divina. 08-212.42
Bienaventurado aquél que se encuentre preparado, porque él contemplará la
paz en su camino y mi caridad derramada en su espíritu y materia. Desde la
Gloria derramo las aguas cristalinas para que os levantéis fuertes en este
tiempo. Yo os entrego mi amor a torrentes, para que sigáis adelante y os
deis cuenta de que soy incansable, para que vosotros me imitéis el mañana,
despojándoos de todo materialismo, de toda vanidad y llevando con vosotros sólo
las buenas nuevas obras, seáis el espejo limpio en que se pueda contemplar
esta humanidad. 08-212.43
Siempre he venido en pos de los descarriados, para levantarlos del pecado y
ponerlos en el camino de salvación, mañana vendrán las grandes pruebas y
es mi voluntad dejaros como el soldado fuerte de Jesús que pueda luchar y
salir avante de ellas. 08-212.44
En presencia, potencia y esencia, he estado en esta alba entre vosotros, os
entrego el pan de cada día y el bálsamo, os bendigo a vosotros, a vuestros
hijos, a las madres afligidas y a la ancianidad, a todos entrego mi paz, mi
amor y mi luz. 08-212.45
Amad, humanidad, amad con el más puro amor que os pueda llevar a la verdad,
y entonces sabréis lo que quiero deciros con estas palabras; la fuerza que
movió los labios de Jesús cuando estuvo con vosotros, fue la del amor, esa
voz por eso os dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. 08-212.46
No hay potencia mayor que la del amor, es también fuego que purifica y agua
de gracia que limpia. 08-212.47
A pesar de cuanto os hablo, hay discípulos que hoy creen y mañana no,
porque tienen sus horas para creer y sus horas para dudar. 08-212.48
Veo en vosotros un pueblo cansado de su vida humana e intensamente
preocupado, y de ello resulta un pueblo que diciéndose espiritualista, vive
muy apegado a las cosas terrenas. 08-212.49
Y Yo os he dicho: Despertad a la verdad y no hagáis lo que los escribas y
fariseos que limpian el vaso sólo por fuera, o que cuando tratan de hacer
caridades piensan que “no deben darlo todo, porque se quedarían pobres y
sin un pan que llevar a sus labios”. 08-212.50
¡Ah cuánto tendréis que vagar como sombras los que penséis así! Naceréis
y volveréis a nacer, mientras no aprendáis a dar el amor que Yo os enseño.
08-212.51
No quiero que eternamente seáis niños, ¿es acaso justo que este pueblo sea
el que en su oración me diga: Señor, os amo y después en su camino no haga
una sola obra de caridad? ¿Por qué aún os sorprendo engañando? ¿Por qué
no hacéis la verdadera caridad y cuando la hacéis es para que os vean y os
oigan? 08-212.52
Os confundís, y a veces hacéis alarde de fe cuando vuestra fe se ha
enfriado; entonces os encuentro fríos también en la caridad, en la lealtad
y en la pureza. 08-212.53
En verdad os digo que nadie pasará por la puerta de la cruz si no aprende a
ser leal. 08-212.54
Amados discípulos: Yo os digo que si a veces os hablo con palabra dura, no
llega a ser tan justiciera como la que merecéis conforme a vuestros hechos. 08-212.55
Sólo vengo a lavaros de imperfecciones con mi palabra ¿En donde están las
blancas vestiduras que os preparasteis para estar conmigo en esta fiesta? 08-212.56
Quiero penetrar en vuestro interior para contemplar mi santuario, ¡oh espíritus
de hombres que os creéis nacidos ayer y tiempo ha que brotasteis de Aquél
que en sí lleva el amor de padre y el amor de madre, porque de Él brotan
todas las formas del amor perfecto! 08-212.57
Así como veis desarrollarse el cuerpo del hombre, también en él se va
desarrollando el espíritu; mas el cuerpo encuentra un límite a su
desarrollo mientras el espíritu requiere muchas materias y la eternidad para
alcanzar su perfección. 08-212.58
Esa es la causa de vuestras reencarnaciones. Nacisteis de la mente paterna y
materna de Dios, puros, sencillos y limpios, semejantes a una semilla, mas no
os confundáis porque no es lo mismo ser puros y sencillos a ser grandes y
perfectos. 08-212.59
Podéis hacer la comparación de un niño que acaba de nacer, con un hombre
de experiencia que enseña a niños. 08-212.60
Ese será vuestro destino a través de las edades, cuando vuestro espíritu
esté desarrollado. Pero, ¡Cuán lento avanza vuestro espíritu! 08-212.61
Hace ya casi dos mil años en que con pocas palabras os enseñé la manera de
encontrar el Reino de Dios. “Amaos los unos a los otros”, os dije. Habéis
vivido muchas veces, sin materia o con ella, en este valle y en otros, y no
habéis podido aprender la lección. 08-212.62
Mucho andaréis aún hasta que se haga realidad en vuestro espíritu aquella
sublime enseñanza. 08-212.63
Este mundo está llamado a espiritualizarse con sus moradores y terminar así
con los sufrimientos y vicisitudes. 08-212.64
El fuego de mi amor viene a fundir la nieve de vuestro corazón, y aunque
pasen los siglos Yo seguiré enseñando, y vosotros llegaréis a aprender y
amar. 08-212.65
¿Recordáis a María Magdalena? ¿No habéis entendido el símbolo que ella
encierra? 08-212.66
La mente del hombre no sabe comprender mis símbolos, se estaciona ante el
misterio y se conforma con el símbolo. 08-212.67
Los símbolos son imágenes caídas que ya no deben existir en el culto de la
humanidad en su edad de luz. 08-212.68
María Magdalena la pecadora, como el mundo la ha llamado, fue merecedora de
mi ternura y de mi perdón. 08-212.69
Pronto logró su redención, lo que no sucede con otros que piden débilmente
el perdón por sus pecados; mientras ella encontró pronto lo que buscaba,
otros no lo logran. 08-212.70
Magdalena se hizo perdonar sin hacer alarde de su arrepentimiento, ella había
pecado como vosotros pecáis, más había amado mucho; el que ama podrá
tener equivocaciones en su conducta humana, pero el amor es la ternura que
rebosa del corazón; si vosotros queréis ser perdonados como ella, volved
vuestros ojos a Mí llenos de amor y confianza, y seréis como ella,
absueltos de toda mancha. 08-212.71
Aquella mujer no volvió a pecar, el amor que de su corazón rebosaba lo
consagró a la Doctrina del Maestro. 08-212.72
Fue perdonada aunque había cometido errores, pero en su corazón llevaba el
fuego que purifica, y por aquel perdón que recibió la pecadora, ya no se
apartó un instante de Jesús, más bien mis discípulos me dejaron solo en
las horas más cruentas que aquella pequeña; María no se apartó de Mí, no
me negó, no temió ni se avergonzó. 08-212.73
Por ello le fue concedido llorar a los pies de mi cruz y sobre mi sepulcro,
su espíritu pronto se redimió por lo mucho que amó; en su corazón llevaba
también espíritu de apóstol; su conversión resplandece como luz de la
verdad; había sabido humillarse ante mi planta para decirme: “Señor, si tú
lo quieres yo seré salva del pecado”. 08-212.74
Mientras vosotros, cuántas veces quisierais convencerme de vuestra inocencia
cubriendo vuestras faltas con largas oraciones. 08-212.75
No, discípulos, aprended de ella, amad en verdad a vuestro Señor en cada
uno de vuestros hermanos, amad mucho y os serán perdonados vuestros pecados.
Grandes seréis cuando hagáis florecer en vuestro corazón esa verdad. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 213 08-213.01
La luz de mi Espíritu es con vosotros, Cristo es sobre vuestro espíritu y a
través de labios humanos manifiesta la palabra de vida y verdad como un
camino que conduce hasta Mí. 08-213.02
Abrid las puertas de vuestro santuario para que Yo penetre a lo más puro de
vuestro ser. 08-213.03
Domingo de Resurrección llamáis a este día porque en él evocáis los
acontecimientos que vivió Jesús a su paso por la Tierra. 08-213.04
Descorred ya el velo del misterio para que penetréis en el santuario de la
verdad. En esta cátedra os revelo grandes enseñanzas para que desaparezcan
de vosotros las tinieblas del misterio con que ayer envolvíais mi luz.
Escuchad: Sólo el que muere puede resucitar ¿Creéis que Jesús haya muerto
en aquel tiempo? ¿Habéis podido imaginar muerto a vuestro Maestro? 08-213.05
La muerte es sólo un símbolo, la muerte existe para aquellos que aún no
alcanzan el conocimiento de la verdad; para ellos la muerte sigue siendo un
aspecto tras el cual está el misterio o la nada; a vosotros os digo: Abrid
vuestros ojos y comprended que tampoco moriréis; os separaréis de la
materia, mas eso no quiere decir que moriréis; vosotros, como vuestro
Maestro, tenéis vida eterna. 08-213.06
Cuando dejé mi cuerpo, mi Espíritu hizo su entrada en el mundo de los espíritus
para hablarles con la palabra de verdad como a vosotros, les hablé del amor
divino porque ese es el verdadero conocimiento de la vida. 08-213.07
En verdad os digo que el espíritu de Jesús no estuvo un solo instante en la
tumba, tenía en otros mundos muchas caridades que hacer; mi mente infinita
tenía para aquellos, como para vosotros, muchas revelaciones que manifestar.
08-213.08
También hay mundos donde los seres en espíritu no saben amar, moran en la
obscuridad y ansían la luz; hoy los hombres saben que donde hay desamor y
egoísmo existe obscuridad, que la guerra y las pasiones son la llave que
cierra la puerta del camino que conduce al Reino de Dios. 08-213.09
El amor, en cambio, es la llave con que se abre el Reino de la luz que es la
verdad. 08-213.10
Aquí me he comunicado a través de materias, allá me he comunicado
directamente con los espíritus elevados, para que ellos instruyan a los que
no están capacitados para recibir directamente mi inspiración. 08-213.11
Y esos seres elevados, luminosos, son como aquí para vosotros, los
portavoces. 08-213.12
Hoy sabréis el porqué de mi venida a este mundo y el porqué de mi visita a
aquellos mundos. 08-213.13
Yo había dicho a los espíritus: “volveréis a nacer”, y antes de expiar
en cuerpo limpiaréis vuestro espíritu de toda impresión superflua para que
en vuestro nuevo nacimiento seáis como antorchas encendidas. 08-213.14
Los hombres que llevan en sí la luz de mi Espíritu Santo, son como
antorchas encendidas; los que no quieren conocer la verdad, son como
antorchas apagadas, lámparas que no arden porque no se han encendido en el
fuego de mi sabiduría. 08-213.15
Yo no quiero que seáis antorchas apagadas, porque no podréis cumplir con
vuestro destino, o sea con la misión de vuestro espíritu. 08-213.16
En verdad os digo que en los instantes en que vibra mi palabra por el
entendimiento del hombre, millares y millares de seres desencarnados están
aquí presenciando mi manifestación y escuchando mi voz; el número de ellos
es siempre mayor al de los que se presentan en materia. Como vosotros, van
saliendo lentamente de la tiniebla para penetrar en el Reino de la Luz. 08-213.17
Sois inmortales, os he dicho. Si la célula de vuestra materia no muere, no
tiene por qué morir el espíritu. 08-213.18
Este día de recordación y meditaciones, es el símbolo de la gloria del espíritu,
de la resurrección de la luz de vuestra lámpara. 08-213.19
Me ha placido manifestarme entre vosotros en estos días de conmemoración,
para despertar en vuestro corazón sentimientos de fe, de piedad, de
espiritualidad; he aprovechado estas horas para lavar y purificar vuestros
corazones. 08-213.20
¿Por qué os habéis manchado? Porque no os habéis dejado conducir por el
poder del espíritu, cuya fuerza la habéis confundido con la de vuestra
voluntad humana, vuestras vanidades y caprichos. 08-213.21
Es necesario que penetréis en vuestro corazón, en vuestro interior, para
que sepáis en qué grado os encontráis para la voz de la conciencia, en qué
estado de amor estáis para con vuestros semejantes; entonces sabréis hasta
qué punto sois antorchas encendidas o flamas apagadas. 08-213.22
Yo os digo que de acuerdo con vuestro amor, así será la fuerza, la bondad y
la luz que poseáis. 08-213.23
También vosotros tendréis vuestro día de liberación y vuestro día de
gloria. ¿Cuál será ese día? Aquel en que venzáis en el campo de batalla
de vuestra vida. 08-213.24
La Tierra es campo de lucha, mucho hay allí que aprender; si así no fuese,
os bastarían unos años de vida sobre este planeta y no seríais enviados
una vez tras otra a reencarnar. No hay tumba más lóbrega y obscura para el
espíritu, que su propio cuerpo, si éste lleva en sí escoria y
materialismo. 08-213.25
Mi palabra os levanta de esa tumba y luego os da alas para que remontéis el
vuelo a las regiones de paz y luz espiritual. 08-213.26
Conforme vuestro espíritu va triunfando de las tinieblas y va salvando obstáculos,
en él va apareciendo la luz; por ello, unos recorreréis en mayor tiempo que
otros el camino. 08-213.27
Grande será el que siga la huella del progreso espiritual, y pasando sobre
él las edades y las eras adquiera la luz, la experiencia y la evolución. 08-213.28
Y después de esa lucha, esfuerzos y lágrimas, tendréis vuestra liberación
y vuestra gloria, aquella en que surjáis brillando en plenitud con la luz de
la conciencia. 08-213.29
La gloria no es un lugar determinado, la gloria es el final de la evolución
del espíritu; no siendo esa gloria un lugar fijo, es necesario que comprendáis
por qué los que dudan de la existencia del Espíritu dicen: “yo moriré”
y piensan en la muerte como en el fin; y en cambio quienes creen en la vida
eterna dicen: “yo siempre viviré”. 08-213.30
El que materializa su fe y su culto imagina y busca a Dios en forma limitada.
08-213.31
El espiritualista sabe que el Omnipotente está en todo, que el mundo, el
Universo y el infinito, están saturados de mi esencia y mi presencia. 08-213.32
El que así me reconozca y me conciba, es templo viviente de Dios y no
materializará ya las manifestaciones del espíritu con símbolos o formas. 08-213.33
No digáis ya que hay solamente un Cielo y una Tierra, y que éstos son
lugares determinados, existen millares de mundos; no olvidéis que dije en
Jesús: “hay muchas moradas en la casa de mi Padre”. 08-213.34
Bien está que en la vida material os apeguéis a las leyes de vuestra
Naturaleza, mas también comprended que dichas leyes no son eternas. 08-213.35
Yo he venido una vez más a los humildes porque son los que entienden mejor
estas palabras; recordad que dije: “el que ha sido humillado, será
ensalzado”. En este día que llamáis de Resurrección, espiritualizaos
para que digáis: “Yo soy el templo y la lámpara, yo soy la ofrenda”.
Amaos, sí, pueblo, porque el que ama lleva en sí la gloria. Pueblo bendito,
espíritus de las doce tribus de Israel encarnados en este tiempo para formar
el escudo de la humanidad, os estoy preparando en espíritu y en materia para
hacer de vosotros un instrumento dócil y llevaros por esta senda que os
trazo, para que dejéis vuestro ejemplo a las nuevas generaciones. 08-213.36
Entre vosotros están los descendientes de Rubén, de Dan, de Judá y Leví,
de Isacaar y Zabulón, y de todos los patriarcas de las tribus, y como espíritus
fuertes que sois, debéis seguir manifestando esa fortaleza y fe en vuestro
Dios. 08-213.37
El nombre de Israel no puede borrarse, y aunque ha sido codiciado, probado y
perseguido, este pueblo no morirá porque es la simiente de vuestros primeros
padres, que fueron tronco y vida de muchas generaciones. Hoy miráis esa raza
decadente y en alto grado de degeneración, que ha amado más a su carne que
a su espíritu y se ha envanecido con sus dones; por eso a vosotros os he
hecho encarnar en otra tierra, en otra raza, para que no cayeseis en aquellos
errores. 08-213.38
La espiritualidad os ha sido inspirada desde el principio de los tiempos, es
una semilla que os fue dada para que la cultivéis con esmero, y os encomendé
la tarea de transmitirla a todos los pueblos sin distinción de razas. Hoy en
la plenitud de los tiempos vengo a vosotros para pediros cuenta de esa
simiente. 08-213.39
Todos los hombres lleváis esa semilla porque antes que materias, habéis
sido espíritus, y la espiritualidad es el camino que os está señalado por
lo cual llegaréis a perfeccionaros. 08-213.40
Sois el pueblo más agraciado y a pesar de ello no habéis sabido usar
vuestros dones, no habéis querido interpretar mi voluntad. Este mundo que he
preparado para recreo, desarrollo y bendición de vuestro espíritu, lo habéis
amado como si fuese vuestra morada eterna, y habéis echado en él profundas
raíces; olvidáis la vida espiritual y no preparáis vuestra entrada en ese
valle que os espera. 08-213.41
Mirad, esa morada se encuentra poblada de espíritus escasos de méritos por
su falta de espiritualidad, de preparación, y cuánto dolor los embarga, cuánto
arrepentimiento. Vosotros no debéis habitar ese mundo, sin antes hacer
progresar a esos espíritus que ya sea por ignorancia o rebeldía no supieron
labrar su elevación. 08-213.42
Lo que la humanidad llama progreso, no lo es para los espíritus, porque si
estuviesen elevados me amarían sobre todo lo creado y habría paz y armonía
entre los hombres, ellos sólo me presentan su desnudez e ignorancia
espiritual. 08-213.43
Cuán dura es la humanidad para convertirse al bien. No estáis conformes con
mis leyes y no queréis modificar vuestra vida, os lastima mi palabra cuando
os hablo de regeneración ¿Cómo queréis que calle si no estáis a salvo? 08-213.44
Sed fuerte, Israel, luchad contra el mal; id aun en contra de vosotros mismos
si lleváis huellas de maldad. Preparad el ambiente que respiráis, venced
toda influencia extraña, haced uso de vuestras facultades y potencias, velad
y orad. 08-213.45
Cimentad la fe de la humanidad y construid con ella una torre tan alta, que
llegue a lo celestial cuya base sea inconmovible. 08-213.46
Con vuestra oración y con obras espirituales podéis detener el avance de
los elementos de destrucción, porque serán desatados con mayor fuerza que
ahora después de 1950; la humanidad se purificará para que pueda recibir la
buena nueva y después de su gran dolor verá brillar el iris de la paz y
sentirá mi llamado que le invita a penetrar en una nueva vida. 08-213.47
Hoy que habéis vuelto a la Tierra, venís a testificar mi presencia, es una
de las misiones que siempre habéis tenido y os sorprendéis cuando os hablo
en esta forma, porque creéis no tener conocimiento del pasado de vuestro espíritu.
Pero es tan profunda esa huella, que no podréis ni vosotros ni el tiempo,
borrar vuestra historia. 08-213.48
Os estoy enseñando para que más tarde prediquéis mi enseñanza, y los que
hayan de oíros se sorprenderán de vuestras palabras y os tendrán por los
nuevos profetas y apóstoles, entonces os amarán. Haced que vuestra obra sea
fructífera. No sembréis en tierra estéril, no expongáis mi Obra a la
burla. Sed prudente y complaced a los que os soliciten y perdonad a quienes
no sepan recibiros. 08-213.49
Mi palabra ha encontrado eco en la unión de vuestros pensamientos y se
deleita mi Espíritu de Maestro enseñando a mis nuevos discípulos. 08-213.50
Si meditáis profundamente, encontraréis que Yo he estado siempre con
vosotros y que desde la primera revelación, mi mensaje encaminó a los
hombres a la espiritualidad. Es natural que después de algunos miles de años
de habitar espíritus en esta Tierra, Yo os traiga una Doctrina de mayor
elevación de la que ahora tenéis. 08-213.51
Mi Doctrina, que es en todo tiempo la explicación de la Ley, ha venido a
vosotros como camino de luz, como brecha segura para el espíritu; sin
embargo, los hombres empleando el libre albedrío de que fueron dotados,
queriendo seguir un camino para su vida, han elegido siempre el camino fácil
de la materialidad, desoyendo algunos de manera absoluta los llamados de la
conciencia que siempre encaminan hacia lo espiritual; y otros, creando cultos
y ritos para creer que van con paso firme por la senda espiritual, cuando en
verdad son tan egoístas como aquéllos que han excluido de su vida mi nombre
y mi palabra. 08-213.52
Si pudieseis contemplar desde aquí el valle espiritual donde habitan los
seres materializados, aquéllos que nada han labrado para la jornada
espiritual después de esta vida, quedaríais anonadados; pero ni por un
instante diríais: ¡Cuán terrible es la justicia de Dios! No, en cambio
exclamaríais: ¡Qué ingratos, qué injustos y crueles somos con nosotros
mismos! ¡Qué indiferentes para con nuestro espíritu y qué fríos hemos
sido como discípulos de Jesús! 08-213.53
Por eso el Padre ha permitido que aquellos seres se manifiesten a veces en
vuestra vida y os den el mensaje doloroso, angustioso, de su vida oscura y
sin paz. Son moradores de un mundo que no tiene la luz radiante de las
moradas espirituales, ni las bellezas de la tierra que habitaron. 08-213.54
Aquel extenso valle, lleno de turbación, de remordimientos, de dolor, de
tristeza y desesperación, sólo es iluminado por la luz de la conciencia que
va despertando uno a uno a aquellos seres y cuando esa luz llega a invadir
todo el espíritu, éste reconoce su camino, arroja la vestidura de
materialidad que conservaba y vuelve a sentir que vive, que ha sido
resucitado, que una voz le llama desde lo infinito, y que esa voz es la del
Padre, quien desde el principio de los tiempos le trazó el sendero de luz y
felicidad. 08-213.55
Nadie de vosotros quiera ir a habitar en las tinieblas de la turbación, ni a
beber el cáliz de los remordimientos. 08-213.56
Para evitaros aquella infinita amargura, tened caridad de vuestro espíritu,
haced obras verdaderas de amor, no obras superficiales con las cuales tratéis
de engañaros a vosotros mismos. 08-213.57
Mi Doctrina imparte espiritualidad, y la espiritualidad quiere decir verdad,
pureza, luz, sinceridad y amor. 08-213.58
Esta es mi senda, la única, aquella que desde los principios os fue trazada
y quedó escrita en toda conciencia. 08-213.59
Mi voz, que resuena nuevamente en lo recóndito de vuestro ser, viene a
llamaros hacia el camino perdido, hacia el sendero olvidado, para que acumuléis
méritos, que serán luz, satisfacciones y elevación para vuestro espíritu,
cuando él tenga que traspasar el velo que existe entre lo material y lo
espiritual. 08-213.60
Os hablo de ese velo, porque vuestra pequeña elevación espiritual aún no
os permite unir en una sola todas las moradas existentes, y así como en la
Tierra, vuestra falta de fraternidad os ha dividido en pueblos y naciones, en
el Universo, los seres pequeños se han visto divididos por mundos, moradas y
espacios. 08-213.61
Tiempo llegará en que las fronteras de este mundo sean borradas por el amor
y en que los mundos se acerquen unos a otros por espiritualidad. 08-213.62
Mientras, seguirá la lucha entre la conciencia y el libre albedrío, del
cual toma y se aprovecha el hombre para hacer de su vida lo que le place. 08-213.63
La lucha entre esas dos fuerzas llegará a su culminación y el triunfo se
inclinará de parte del espíritu, el cual, en una entrega absoluta de amor
hacia su Padre, le dirá: “Señor, renuncio a mi libre albedrío, hágase
en mí solo vuestra voluntad”. 08-213.64
Yo bendeciré al que así llegue delante de Mí y lo envolveré en mi luz,
mas le haré saber que esa bendita libertad de que fue dotado, nunca se la
quitaré, pues el que hace la voluntad de su Padre, el que es fiel y
obediente, es digno de la confianza de su Señor. 08-213.65
¿Verdad que habéis entendido lo que os he hablado de la vida espiritual?
Ved como lo espiritual es simple y diáfano, al contrario de las doctrinas y
enseñanzas vuestras que todo lo complican. 08-213.66
Meditad, discípulos. 08-213.67
Mi Arcano se abre y algo de él dejo manifestar a los hombres a través del
portavoz. 08-213.68
En el año de 1866 brilló una estrella como aquella que anunció el
nacimiento del Mesías. Pocos la contemplaron porque el mundo estaba
durmiendo. 08-213.69
Esa estrella fue Elías, y con su manifestación a través del entendimiento
de Roque Rojas se abrió una nueva era espiritual. Con su luz vino a iluminar
el camino para guiar a los hombres y anunciarles un tiempo de grandes
revelaciones. Mas como Elías es mi profeta y mi precursor, a través de su
espíritu profeticé el tiempo de mi comunicación en esa misma forma. 08-213.70
Los primeros oyentes, los primeros testigos de esa manifestación, se
sorprendieron al escuchar que la palabra que Roque Rojas pronunciaba, no era
de él sino que venía del Más Allá; que era una palabra llena de consuelo,
de promesas y de esperanza. 08-213.71
El corto número de párvulos creció, convirtiéndose en multitud, la cual
al recibir más tarde la presencia del Maestro a través de nuevos
portavoces, reconoció en la palabra un fruto con sabor divino y esencia
espiritual, que era el único que podía apagar su sed y mitigar su hambre. 08-213.72
Un nuevo apostolado surgió de entre ese pueblo, formado por corazones
sencillos y humildes, pero llenos de amor y de fe para seguirme. No podía
faltar entre ellos un nuevo Tomás que necesitase ver para creer en mi
presencia; un nuevo Pedro que creyendo en Mí, me negase por temor a la
humanidad y un nuevo Judas Iscariote que me traicionase, cambiando mi palabra
y mi verdad por monedas y halagos. 08-213.73
Las multitudes que forman este pueblo siguieron aumentando y ramificándose
por ciudades, comarcas y aldeas, y fueron surgiendo de este pueblo apóstoles
de la verdad y la rectitud, labriegos abnegados y llenos de celo en la
Doctrina de su Señor y profetas limpios de corazón que han hablado la
verdad. 08-213.74
Ante una inmensa e invisible mesa espiritual les siento para que coman mi pan
celestial y mi vino de eternidad, para que nunca les falte la fortaleza en su
misión. Mientras hay quienes escuchándome, permanecen aletargados
espiritualmente, hay también quienes me interrogan a cada instante, porque
se hallan ávidos de saber. Estos me preguntan: ¿Por qué me manifiesto a la
humanidad bajo esa forma; por qué Elías vino antes; quién es Elías y quién
Roque Rojas y quién desató los Siete Sellos? 08-213.75
Yo a todos contesto y enseño con el amor del perfecto Maestro. Si algunos se
confunden porque no vengo entre regios altares o suntuosas ceremonias, la
espiritualidad que otros tienen les dice que Jesús nunca buscó galas ni
vanidades sino corazones. 08-213.76
Siempre he venido en pos de vuestro espíritu, no de vuestro cuerpo; porque
la materia pertenece a la Tierra donde su seno la reclama, mientras el espíritu
a través de su conciencia, estará oyendo siempre la voz divina que le
llama. 08-213.77
Extenso ha sido el tiempo de mi predicación en mi última venida, abarca
desde 1866 hasta 1950. 08-213.78
Los primeros frutos de mi enseñanza deben ser los de vuestra regeneración
espiritual y material, abandonando idolatría, fanatismo, superstición, erróneas
interpretaciones y también egoísmo, malas voluntades, vicios y toda lacra;
cuando eso sea, podréis hablar de mi Ley sin confundir a nadie; no imprimiréis
en mi Doctrina vuestros errores, ni trataréis tampoco de ocultarla reservándola
sólo para vosotros. 08-213.79
Elevad vuestro espíritu a través de un culto más perfecto y elevad vuestro
corazón por medio de una vida virtuosa y seréis como el principio para un
nuevo mundo, una nueva humanidad que supo levantarse sobre los cimientos de
espiritualidad que os traje en mi revelación del Tercer Tiempo. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 214 08-214.01
A través de los labios humanos os entrego mi palabra, porque los mensajes
que instante por instante envío a los hombres, ni siquiera los percibís.
Esa es la razón por la cual he tenido que comunicarme por el entendimiento
del hombre. No es que Yo necesite de aparatos humanos para manifestarme, sois
vosotros los que lo habéis necesitado. 08-214.02
Mi Ley amorosa sólo ha venido a apartar abrojo por abrojo del sendero, para
que podáis llegar ante Mí. 08-214.03
Para el Padre nada es imposible ni difícil, así es que del mismo hombre
hice el instrumento de mi comunicación y con ello os demostré mi caridad
hacia vosotros, perdonando vuestras imperfecciones y no reparando en vuestras
manchas; también os di pruebas de mi poder al entregaros una palabra sabia,
dulce, divina, a través de un pobre entendimiento y de unos impuros y torpes
labios. 08-214.04
Ese milagro todos lo habéis visto, cuando habéis sentido que desaparece la
materia del portavoz y percibís la presencia del Maestro. Entonces habéis
gozado con la divina palabra, os habéis sentido transportados a un mundo de
luz y os habéis deleitado en la paz espiritual del éxtasis. 08-214.05
¿Cuánto tiempo duró hablándoos el Maestro? ¿Cuánto tiempo estuvisteis
dentro de aquella elevación? No lo podríais decir, porque en aquella hora
estuvisteis más allá del tiempo. 08-214.06
Después, cuando la cátedra ha cesado, habéis sentido deseos infinitos de
llegar a vuestro hogar para repetir mis palabras, habéis tenido nobles
deseos de encontraros en el camino con alguien que os hubiese ofendido para
perdonarlo, o con algún necesitado para darle la buena nueva de mi
presencia. 08-214.07
Cuando al fin encontráis a alguien, a quien relatarle lo que oísteis, sentís
que vuestros labios son torpes para expresar aquella divina lección y
entonces comprendéis que verdaderamente es profunda esta palabra y que también
la forma en que trabajan estos portavoces es digna de vuestra atención. 08-214.08
Dice el Maestro a los que sufren considerándose torpes para expresar la
divina palabra: No temáis, que poco a poco vuestros dones se irán
desarrollando hasta que llegue el día en que ni siquiera necesitéis de la
comunicación a través de los portavoces, porque el mensaje que os envíe,
lo recibiréis directamente a través de la comunicación perfecta “de espíritu
a Espíritu”. 08-214.09
Cuando alcancéis a dar ese paso, fijaos bien en lo que os digo: la vida
surgirá ante vuestro espíritu, ante vuestros sentidos y ante vuestra mente,
como un torrente de sabiduría, como un canto de amor, como una escala que os
eleva hacia el Creador. 08-214.10
Llegad pronto a esa altura, pueblo, para que viváis en forma elevada,
espiritual y en verdadera armonía con todo lo creado. 08-214.11
Ahora sois apenas los tiernos párvulos de una Doctrina infinita en poder y
sabiduría, más, el que os la enseña es el Maestro de maestros. Dejaos
conducir dócilmente por El y miraréis cómo su amor irá apartando del
sendero toda espina y todo tropiezo. 08-214.12
Mi palabra en este Tercer Tiempo viene a llenar el inmenso vacío que existe
en el espíritu de la humanidad, vacío que los hombres jamás han podido
llenar con amor humano, con riquezas del mundo, con ritos o cultos
materiales. 08-214.13
Ha llegado entre vosotros el mensaje deseado, bendiciendo a quienes lo
esperaron y despertando a quienes dormían. Mi mensaje es para todos y todos
le conocerán conforme la hora vaya llegando a cada corazón, a cada pueblo y
a cada nación. 08-214.14
Mi palabra es luz de verdad y justicia que brilla en las tinieblas de esta
humanidad. Habla a vuestro espíritu invitándolo a meditar para que conozca
el porqué de mi venida y la explicación de todo misterio. 08-214.15
Para que la humanidad pueda entonar un himno de paz, necesita amar y
perdonar. No alimentéis más el egoísmo ni el rencor, el odio o la ofuscación,
porque estáis deteniendo a mi Espíritu que quiere llegar al vuestro para
formar entre los hombres su reinado de paz. 08-214.16
Si, pueblo, vos que sois una pequeña parte de la humanidad, sabéis de la
destrucción moral y material que existe, veis su miseria y su escasez, su
tristeza y desolación, esa miseria y ese dolor lo sufre no sólo la materia
sino también el espíritu que ha debilitado por falta de méritos. 08-214.17
Sed guías de vuestros hermanos, sed mis precursores; sentid mi amor y amad
plena y desinteresadamente; iluminaos y llevad por el mundo esta luz,
inspiraos en la verdad y profundizaos en las grandes revelaciones que os he
hecho a través de los tiempos y llevad este conocimiento a los que saben
menos que vosotros. 08-214.18
Penetrad con esta luz en vosotros mismos y descubrid el poder con que Yo he
dotado a vuestro espíritu y cuando aprovechéis el valor de esos dones, sabréis
amar la vida, y desde este valle que habitáis amaréis y conoceréis la vida
eterna. 08-214.19
Amad y perdonad mucho si queréis llamaros mis apóstoles. Pensad en Mí, y
vuestra pena se disipará. No sintáis dolor si os ofenden, bendecid y
dejadme vuestra causa; entonces os sentiréis más dichosos que aquéllos que
se creen ricos por sus caudales, porque habéis perdonado; no sabéis si ese
perdón sea el precio de vuestra salvación y con esa obra podréis iluminar
el espíritu de aquél que os hizo sufrir y con ello lo hayáis rescatado
también. 08-214.20
Amad todo, hasta el aire que respiráis, porque en él está mi amor como está
en toda la Creación. Amad el tiempo y la hora en que vivís, porque en todo
está manifestado mi Espíritu. ¿No sentís cómo esta Naturaleza que os
rodea pide paz y amor? Volveré a su cauce todos los elementos; restauraré
todas las criaturas, mas el hombre tendrá que sufrir todas las consecuencias
de sus faltas que han dado origen a la destrucción. 08-214.21
Este pan que os estoy dando es el alimento que necesita la humanidad, el único
que puede sustentarla. Recibidlo con amor y con él haceos fuertes para que
estéis dentro del cumplimiento. 08-214.22
Vivid ampliamente vuestra vida, vivid serena y pacientemente para que demostréis
vuestra fe. Nada temáis, Yo estoy con vosotros. Si sois fuertes, podréis
ver caer vuestra ciudad piedra tras piedra y no os amedrentaréis, porque
dentro de vosotros está el poder divino, esa parte de mi Espíritu que hay
en vosotros y con él podréis construir grandes obras en el corazón de
vuestros hermanos. Podéis dar alegría a los tristes, enjugar lágrimas,
levantar el ánimo caído; la obra que edifiquéis con fe y con amor será
grande e indestructible. 08-214.23
Dejaos conducir por mi amor a la vida eterna. Abrid vuestros ojos y
participad de las grandezas y bellezas que he creado para la felicidad de
todos mis hijos. Mi bendición llega a todos, creyentes e increyentes. Limpio
de espinas el camino para que no lastiméis más vuestra planta y sigáis
adelante siempre firmes, obedientes a vuestro Padre Celestial. 08-214.24
En mi palabra os traigo curación para vuestras dolencias; en vuestra palabra
vengo a depositar bálsamo para los enfermos; pero comprended, pueblo, que
este bálsamo no es tan sólo para el cuerpo, sino también para el espíritu,
no sólo para el que vive en el mundo, también para el que está en espíritu.
08-214.25
A veces, cuando os estoy hablando por medio de estos portavoces, contemplo
que venís rodeados los unos, poseídos otros y perseguidos otros más, por
seres turbados que dominan vuestra voluntad, perturban vuestra mente o
enferman vuestro cuerpo; entonces les hablo con el lenguaje del espíritu y
les aparto de vuestro camino; pero no todo ha de hacerlo el Maestro; Yo
quiero que sepáis cuál es la causa de que esos seres, hermanos vuestros,
penetren en vuestra vida material y qué es lo que debéis hacer para
libraros de sus malas influencias, haciendo al mismo tiempo, luz en aquellos
espíritus dignos de vuestra caridad. 08-214.26
Esos espíritus que no pertenecen ya a la vida humana, llegan a los hombres y
aún conviven con ellos: de esto os di muchas lecciones en el Segundo Tiempo
aprovechando los casos en que me eran presentados algunos poseídos; pero
aquel pueblo y sus sacerdotes no supieron comprender el sentido de aquellas
revelaciones y me juzgaron según su mala fe. 08-214.27
Ahora vengo a ampliar mi lección para que seáis poseedores de este
conocimiento y a daros armas para que luchéis y venzáis la confusión. 08-214.28
Discípulos: La causa que motiva la presencia de los espíritus turbados, sin
paz y sin luz, entre vosotros, son los malos pensamientos, las malas
palabras, las bajas pasiones, las malas costumbres, los vicios; todo ello es
como una fuerza que atrae a todos aquéllos que, por no haberse purificado,
tienen que buscar moradas impuras en donde habitar. Son seres ya sin cuerpo,
que en su turbación buscan cuerpos ajenos para expresarse a través de
ellos, pero por su turbación y su influencia lo único que logran es
perturbar la paz, nublar la mente o enfermar a aquéllos a quienes se
acercan. 08-214.29
Esos espíritus son el símbolo de la enfermedad, los habitantes de las
sombras, los que no saben ni lo que es vida ni lo que es muerte. 08-214.30
Yo, que soy la luz del espíritu, busco uno tras otro a los perdidos, uno
tras otro a los muertos a la vida espiritual, para rescatarles de su tormento
y hacerles sentir la paz, aquella paz que viene de la comprensión. Mas,
vuelvo a deciros que no sólo el Maestro, sino los discípulos también deben
saber hacer luz en aquellos seres que, aunque invisibles al sentido de
vuestra vista material, son perceptibles a la sensibilidad de quien sepa
prepararse. 08-214.31
La forma de luchar contra las malas influencias de aquel mundo más numeroso
y fuerte que el vuestro, es la de orar, la de permanecer fieles a los
dictados de mi Doctrina y la firmeza en el bien. El que lucha con estas armas
no sólo a sí mismo se liberta, sino también salva y liberta a sus
hermanos. 08-214.32
¿Cómo podréis ser espiritualistas si ignoraseis esta enseñanza? ¿Cómo
podía haber sido completa la curación que practicaba Jesús, si no hubiese
revelado la curación de los poseídos? 08-214.33
Estudiad profundamente mis palabras y no tratéis de hacer ciencias de mis
enseñanzas, ni a valeros de lo que Yo he enseñado, para libraros sin amar a
los que llegasen a perturbaros, porque caeréis junto con ellos en las
tinieblas. 08-214.34
¿Cuándo haréis con vuestras buenas obras de esta Tierra un mundo en el
cual todo aquél que pase turbado, después se marche lleno de luz? ¿Cuándo
dejaréis de ser habitación propicia para la presencia de aquel mundo de
malas influencias? 08-214.35
Si no llegáis a conocer esta realidad, nunca podréis libraros de aquellas
asechanzas, ni podréis hacer nada en beneficio de los grandes necesitados;
seréis unos y otros enfermos que continuamente se contagien sus males. 08-214.36
Pensad entonces en la finalidad de mis enseñanzas, en el sentido de mi nueva
venida, en todo lo que abarca mi palabra con su luz, para que dejéis de
imaginaros como únicos habitantes de esta morada. Mirad cuánto os rodea y
llegad a ser verdaderamente los hijos de la luz. 08-214.37
Oídme, analizad mi palabra y os aseguro que presto os convertiréis en discípulos
del Maestro de todos los siglos y de todas las eras. 08-214.38
Pueblo de Israel, que habéis sido forjado en muchas luchas a través de los
tiempos, vos que sabéis de los sinsabores de la esclavitud, de la persecución,
de las largas jornadas, descansad y ahora sed libres en esta Tierra que os
doy como morada pasajera. En este tiempo no iréis en busca de tierras que
manen leche y miel, ni os encaminaréis a Samaria, sino buscaréis mi reino
espiritual, vendréis a este inmenso valle al cual os invito a respirar la
paz, a envolveros en la luz de mi sabiduría y a recobrar vuestras fuerzas
perdidas. 08-214.39
Desenvolved vuestro espíritu porque vivís en un nuevo tiempo y como el hijo
primogénito del Padre, habéis venido a iniciar entre la humanidad esta
etapa de espiritualidad que os corresponde. 08-214.40
Antes de dar principio a vuestra misión, oíd y aprended de Mí; mi palabra
es el libro, y cuando hayáis comprendido sus lecciones, id a vuestros
hermanos, predicad y unid a vuestras palabras vuestras obras. Orad y poneos
en contacto conmigo y con vuestros ángeles guardianes, para que vuestra
inspiración sea fecunda. Yo os invito a penetrar en una vida de
recogimiento, para que podáis concentrar en vuestro cumplimiento, todas
vuestras fuerzas y en corto tiempo veréis la transformación de vuestro ser.
Miraréis con claridad vuestro destino y seréis como un faro que iluminará
el sendero de vuestros hermanos. 08-214.41
No temeréis al futuro porque sabéis que Yo soy vuestro guía y que he
dispuesto todo con justicia. Llegará el momento en que os sentiréis
inspirados por Mí, e impulsados por vuestro espíritu, iréis en busca de
los enfermos y en ellos derramaréis el consuelo, buscaréis a los que tienen
hambre y sed de conocimientos verdaderos y a ellos les daréis la palabra que
es luz, y también llegaréis a los desheredados, a los humildes y a ellos
también tenderéis vuestra mano y pronto os encontraréis convertidos en
consejeros, en guías e intermediarios de la humanidad. 08-214.42
Mientras más grande sea el abismo en que hayan caído vuestros hermanos,
mayor deberá ser vuestra paciencia y vuestra caridad para ellos. 08-214.43
Sabéis que todos en vuestro principio habéis sido puros y que en vuestro
final volveréis a serlo. No desconozcáis vuestro origen y apresuraos en el
camino para que presto retornéis a Mí. 08-214.44
La humanidad se ha multiplicado en número y la Tierra se encuentra henchida
de esta simiente; el hombre ha cumplido mi mandato que le di en el principio
de los tiempos, mas hay muchas leyes que no ha sabido cumplir. No es el amor
el que lo mueve a emprender grandes obras. No es la razón por la cual ha
luchado. Su espíritu ha descendido mucho y en su caída ha perdido el
equilibrio. Mas Yo vengo a detenerlo y a hacerlo volver al plano que le
corresponde. Son tan grandes las virtudes que he puesto en su espíritu, que
si hubiese sabido hacer uso de ellas, estaría en una escala muy alta y el
dolor no se hubiese enseñoreado para hacerlo sufrir. 08-214.45
Aún podéis recobrar lo que habéis perdido, por eso he venido a vosotros y
os doy todos los medios de alcanzar vuestra elevación. 08-214.46
¡Venid a Mí, humanidad, pedidme y os daré! mis complacencias no han
acabado, la fuente está rebosante de gracia para todo el que las solicite.
Yo os perdono y os dejo limpios para que deis principio a vuestro
cumplimiento. 08-214.47
Bienvenidos seáis a la fuente de inspiración, donde venís a mitigar la sed
y a dejar la fatiga. En Mí existe esa agua cristalina que apaga la sed de
amor de los espíritus. 08-214.48
En este tiempo, el camino de vuestra vida se ha hecho azaroso y la jornada
dura. Por eso he venido, para iluminar vuestra caminata con la luz de mi
palabra que es esperanza. En mi enseñanza no ceso de animaros a proseguir y
os recuerdo siempre que no olvidéis lo transitorio de vuestra existencia,
detrás de la cual está un más allá esperándoos para envolveros en su
paz. 08-214.49
Sois en verdad, los peregrinos del desierto que os alimentáis con la esencia
de mi palabra, y animados por la fe de vuestro espíritu vais en pos de la
meta que habréis de alcanzar. 08-214.50
La fe es una fuerza que levanta, que transforma e ilumina, por ella puede el
hombre remontarse hasta su Creador, porque su luz ilumina el camino de la
Ley, por donde se llega al Padre. 08-214.51
Así, con esta fe venís caminando, aceptando con toda conformidad de espíritu
y materia, los tropiezos y vicisitudes propios de este tiempo. Mas llegará
el día en que habléis y testifiquéis de Mí, de la forma en que he estado
con vosotros, de cómo me habéis oído y contemplado y también de cómo habéis
recibido mi inspiración. Yo os anuncio que encontraréis preparada a la
humanidad para comprender la enseñanza de la espiritualidad. Hoy no podéis
pregonar que el Maestro está entre vosotros porque no os creerían y os
juzgarían faltos de razón. 08-214.52
Ved en la historia cómo siempre los inspirados de Dios han sido
desconocidos, porque los hombres, cubiertos de materialismo, no pueden
contemplar la verdad. 08-214.53
Igual os pasará a vosotros al hablar de mi Obra, cuando tropecéis con los
que sumidos en el fanatismo, en la ignorancia y en el materialismo se
encuentran. Ante ellos expondréis mi doctrina y cada quien la tomará según
su desenvolvimiento espiritual, mas al final brillará esta verdad, porque la
verdad soy Yo. 08-214.54
Cuando los hombres hayan alcanzado la paz, será el tiempo en que el Maestro
os revele grandes enseñanzas para el espíritu, revelaciones que serán
comprendidas por las generaciones venideras, quienes tendrán una evolución
mayor. 08-214.55
Vosotros estáis conmigo, aprendiendo a sembrar, sabiendo que el fruto lo
saborearán los que vengan detrás de vosotros. Aunque ellos no tropezarán
con los obstáculos que vosotros encontrasteis, pero sí juzgarán vuestras
obras; por eso dejad en el camino una huella de amor y de caridad, para que
podáis tener en espíritu, la satisfacción de haber cumplido la Ley que os
enseñé. Analizad mi palabra y dejad que os juzgue Yo, mientras, mejorad
vuestra vida y vuestras obras. 08-214.56
Si queréis que vuestros hermanos descubran que sois mis discípulos, daos a
conocer por la nobleza de vuestro corazón. Dejad que la humildad se refleje
en vuestros actos, que el que es manso de corazón, lo es también de espíritu.
El soberbio y vanidoso aparenta ser fuerte, más en realidad es pobre de espíritu.
08-214.57
El espiritualismo viene a destruir costumbres y tradiciones impuestas por los
hombres las que han retrasado al espíritu. Espiritualismo es evolución y
elevación incesante del espíritu, el que por medio de sus dones y atributos
se purifica y se perfecciona hasta llegar a su Creador. El espiritualismo señala
la forma en que el espíritu expresa, siente y recibe a su Señor. El
espiritualismo liberta al espíritu y lo desarrolla. 08-214.58
Lo espiritual es fuerza y luz universal que está en todo y de todos es. A
nadie le serán extrañas mis enseñanzas. 08-214.59
Los atributos del espíritu son inmutables porque son virtudes de mi
divinidad, son fuerzas eternas. Mas comprended que, según hayáis vivido, así
será mayor o menor la pureza que podáis demostrar. 08-214.60
Cuando habéis puesto manchas sobre la pureza de vuestro espíritu y él
escucha el reclamo de la conciencia, se acoge a lo divino que es fuente de
purificación, de redención y de perdón. 08-214.61
Mi doctrina, como un libro, se abre nuevamente delante de esta humanidad,
para que se bañe en las aguas puras de esta enseñanza y transforme su vida,
se aparte de las tendencias materialistas y tienda a elevarse en busca de la
vida eterna. 08-214.62
Cuando se conozca la vida superior, sin desconocer esta en que vivís, sabréis
poner aquella antes que todas las vanidades y se apartarán los hombres de
todo lo superfluo e inútil. Ello será señal de que esta humanidad comienza
a sentir anhelo por alcanzar las regiones espirituales. 08-214.63
Mi Doctrina hará que en este mundo exista un concepto más perfecto de la
vida. 08-214.64
Desde que llegasteis a este mundo, pesa sobre vosotros un mandato, que es la
cruz de vuestro destino, con la cual llegaréis hasta la cumbre del monte. 08-214.65
Comprendedme y no desmayéis, que la Doctrina que vais a predicar no es una
fantasía, porque lo espiritual vibra en todos los hombres, puesto que todos
tienen espíritu. 08-214.66
De cierto os digo, que cuando el Espiritualismo reine en el mundo, los
hombres habrán puesto los cimientos de su verdadera paz. 08-214.67
No contemplaréis desde esta Tierra esa Era, pero la estáis preparando y
cuando se encuentre en plenitud, también habrá paz y gozo en vuestro espíritu.
08-214.68
Será la fructificación de la Semilla que Cristo sembró en el Segundo
Tiempo, en las tierras preparadas desde la Primera Era. 08-214.69
Hoy se encuentra todavía mezclado el Trigo con la cizaña, mas cuando ésta
sea exterminada y el trigo brote en doradas espigas, llegará la Era esperada
por la humanidad. 08-214.70
Yo soy el camino, transitad por él y estaréis en Mí. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 215 08-215.01
Mis palabras son como gotas de rocío que descienden a vuestro corazón para
resucitarle, porque lo encuentro marchito, es que habíais olvidado mi
promesa de volver y os sentíais muertos a la vida espiritual. 08-215.02
Cuando la débil flama de vuestra esperanza se extinguió, oísteis llamar a
la puerta de vuestro corazón; al abrir y verme no me reconocisteis porque me
habíais olvidado. Fue necesario mostraros la herida de mi costado y deciros:
“hundid ahí vuestros dedos”, para que supieseis quién era el que
llamaba a vuestra puerta. 08-215.3.
Sois como los caminantes de Emmaús, quienes llevándome a su lado no podían
reconocerme; os parecéis a Tomás que creyó hasta ver y palpar mis heridas.
08-215.4.
Ya que me habéis pedido pruebas de mi presencia, y os las he dado, sabed que
he venido a rescataros de la idolatría, a haceros volver al culto sencillo,
a la fe libre de complicaciones, a la práctica de la caridad entre vosotros.
08-215.5.
Os he encontrado adorando dioses sordos, ciegos, e inmóviles, practicando
ritos fuera de vuestro tiempo e impropios de la evolución espiritual que hoy
tenéis y practicando lo que Yo nunca instituí. 08-215.6.
Nadie más que Yo podía deciros la verdad sobre vuestros errores sin heriros
y ofreceros al mismo tiempo una luz, un sustento y un aliciente que al
instante viniese a llenar el vacío de vuestro corazón. 08-215.7.
Nunca más seréis deslumbrados por falsos y superficiales esplendores, ni os
sentiréis seducidos por la palabra que sólo llega a la mente, pero jamás
puede penetrar hasta el espíritu. De ahora en adelante, el que en verdad
haya saboreado la esencia de esta palabra, no podrá alimentarse con otro pan
que no sea el Divino. 08-215.8.
¿Qué hombre os había hablado como Yo lo he hecho a través de estos
hombres humildes que son mis portavoces? ¿Quién os había hablado de
espiritualidad como en esta palabra habéis oído? ¿Quién os ha dado en
vuestra vida pruebas que fueran la confirmación de una revelación divina?
Nadie, pueblo. 08-215.9.
Mi palabra, como una campana echada a vuelo, llama a los hombres a congregación
y ellos van llegando en caravanas, en multitudes. 08-215.10.
Es breve el tiempo en que me tendréis comunicado en esta forma y quiero que
sean muchos los que reciban la luz de mi palabra para que al concluir el año
de 1950, todo el pueblo, consciente de mi mandato, se someta mansamente a mi
voluntad de Padre. 08-215.11.
Aun es tiempo para que el pueblo llegue preparado para ese día y cuando se
reúna, ya no sea para escuchar mi palabra a través de pedestal, sino para
estudiar la lección que recibió, sienta en su entendimiento mi inspiración
y diga convencido: “El Señor está con nosotros”. 08-215.12.
Así quiero contemplaros: como buenos discípulos. 08-215.13.
Al principio de mi cátedra os decía que he traído el culto sencillo, aquel
que no tiene ritos ni ceremonias y que sin embargo se eleva más allá del
humo del incienso, más allá del eco de los cánticos: el culto del amor, de
la caridad, de la fraternidad. 08-215.14.
Es necesario que hagáis un minucioso examen de vuestras prácticas para que
vayáis destruyendo todo vestigio de idolatría, de fanatismo religioso, de
supersticiones y creencias impropias de esta obra. 08-215.15.
Si creéis en Cristo y amáis todas su obras reconoced que ésta sencillez y
espiritualidad que ahora vengo a inspiraros, es la misma que de palabra y con
obras prediqué en el Segundo Tiempo, ¿Por qué entonces os habéis apartado
tanto de aquella sencillez sin la cual no puede existir la espiritualidad? 08-215.16.
Ved en cuántas confusiones ha caído esta humanidad, pero ha llegado la luz
de un nuevo día y con ella nada podrá ocultarse ni empañarse. 08-215.17.
He ahí porqué me encuentro preparando todos los caminos de la Tierra, para
que los discípulos y apóstoles del Espiritualismo, se extiendan por el
mundo anunciando mi buena nueva. 08-215.18.
Antes de enviaros a otras tierras, quiero que todo el que se nombre discípulo
de esta Doctrina, sea espiritual en su vida y en sus obras, para que su
testimonio sea verdadero y por lo tanto, creído. 08-215.19.
Alcanzando la espiritualidad, es fácil el camino, la cuesta no se hará
pesada estando alentados por el ideal de ascender, las tentaciones ya no os
harán caer en las profundidades del abismo, haciéndoos retroceder, ya sabréis
tomar de este mundo lo estrictamente justo, lo lícito e indispensable, dando
con ello libertad a vuestro espíritu para soñar con un mundo mejor y
dejarlo luchar por alcanzarlo. 08-215.20.
Mi luz baña vuestro espíritu y es guía para todos vuestros pasos, esa luz
ha descendido sobre todos los hombres sin distinción de razas o creencias. 08-215.21.
Israel ha vuelto en este tiempo y está diseminado por todo el mundo para
cumplir su misión espiritual. Es el pueblo más antiguo, el primogénito y
por lo mismo el primero en comunicarse conmigo. Su espíritu ha evolucionado
conforme a la Ley que fue dada a todo espíritu al ser enviado a la Tierra.
08-215.22.
En el Primer Tiempo, en mi primera venida, sorprendí a la humanidad en su
inocencia e ignorancia, vivía en un bajo nivel moral y Yo le hablé desde la
cumbre de la montaña para darle mi primera lección. En el Segundo Tiempo
descendí, después de una larga era en que os concedí pruebas para que
vuestro espíritu afirmara su fe y viviera en la observancia de mi Ley, y os
encontré más despiertos, más desarrollados, pero distantes del verdadero
cumplimiento que os había pedido, porque no supisteis poner vuestros dones
al servicio del espíritu. 08-215.23.
Vine en ese tiempo a deciros cómo se toma la Ley para darle cumplimiento, cómo
se honra al Padre y cómo se testifica la verdad. Me tuvisteis en Jesús para
que todo vuestro espíritu me palpara y me sintiera, y os dejé preparados
con mi palabra. Después, os concedí el tiempo suficiente para que vuestro
espíritu aprovechara mis enseñanzas y viviera imitándome, seguisteis
evolucionando y despertando, mas para alcanzar vuestra elevación, no habéis
preparado vuestro camino para acercaros a Mí. Vuestra luz es débil, vuestra
fe frágil y no presentisteis que mi tercera venida ya estaba cerca. En el año
de 1866, en el preciso instante en que mi palabra y las profecías me habían
anunciado, he llegado entre vosotros para dejar en vuestro espíritu un
caudal de sabiduría, en las nuevas enseñanzas que os prometí para este
tiempo. 08-215.24.
Cuán pocos han estado velando y esperando mi venida. La humanidad dormía
cuando fue abierta esta nueva era. 08-215.25.
Mi voluntad ha sido que vivieseis alerta en todos los tiempos, esperando la
hora, para que en ninguna de mis venidas fueseis sorprendidos y Yo
contemplase vuestro adelanto y reconocimiento. 08-215.26.
Habéis andado por muchos caminos para llegar a Mí y en ellos os habéis
perdido; fue menester que el Pastor apareciese buscando a sus ovejas para
reunirlas en un sólo aprisco, porque no hay hombre sobre la Tierra a quien
Yo le pudiera confiar este cargo, porque no encuentro a uno solo que esté
preparado. 08-215.27.
Estoy iluminando y preparando en todas las naciones a hombres de buena
voluntad para que hablen de mi venida en espíritu y del tiempo de gracia que
ya se acerca. Cada uno de ellos tiene un delicado cargo y por conducto suyo
estoy despertando en los demás sanos ideales; estoy dando vida a su espíritu
e inspirando amor y confianza en mi Ley, para que ello les dé fuerza en su
lucha por la redención y progreso espiritual de la humanidad. 08-215.28.
Evitad que por causa de mi Doctrina se dividan los pueblos. No hagáis
guerra, ni sintáis superioridad unos sobre otros. Yo estoy inspirando a
todos por igual, la espiritualidad que es paz, amor y respeto al semejante;
haced caer el fanatismo religioso, perfeccionad las prácticas, elevad el
culto de vuestros hermanos, esa es mi voluntad y cuando os encontréis unos y
otros, reconoceos, amaos y testificadme. 08-215.29.
Vosotros que oís esta palabra, someted a vuestro espíritu y estudiad mi
enseñanza. No toméis en cuenta a los portavoces, ni atribuyáis a ellos
esta luz, sólo son mis instrumentos por quienes doy a conocer mi voluntad.
Elevaos más allá de vuestra mente para que podáis sentirme con vuestro espíritu.
08-215.30.
Cuán pequeño es el hombre para realizar una manifestación de esta
magnitud, cuya etapa actual comenzó en 1866 y terminará en 1950. Aprended
de este Maestro que os ha enseñado en todos los tiempos y también sentid
que sois juzgados, porque es Padre y Maestro, mas también es juez. El
cumplimiento que os he señalado es para ahora que habitáis en la Tierra;
después, cuando estéis en espíritu, recibiréis nuevos mandatos; vuestra
lucha es grande, inmortal, porque sois mis hijos. ¿Cómo queréis
perfeccionaros en la corta vida que tiene vuestra envoltura, y con ella
pretendéis llegar a Mí para descansar en paz, si es tan vasto el campo de
labranza que ha de preparar cada espíritu? Libraos ya de vuestra restitución,
tened caridad de vosotros y haced los méritos suficientes para saldar
vuestra deuda pasada ante mi Ley. 08-215.31.
Quiero que dejéis de ser párvulos para convertiros en discípulos. Sed
siempre humildes para que no os pida pruebas superiores a vuestra capacidad.
Revelad en vuestra vida, caridad y paciencia, cuando hayáis ganado la
confianza de vuestros hermanos, revelando mi obra, hablad de mi venida como
Espíritu Consolador y despertad el espíritu de los hombres para que vivan
en un nivel mejor y se interesen por iluminarse y elevarse por el
cumplimiento espiritual. Su corazón es tierra fecunda en donde podéis
depositar la semilla divina. 08-215.32.
Cuando estéis preparados, seréis diseminados por el mundo y pisaréis todos
los caminos. ¿Dónde tendréis que ir? No lo sabéis, iréis por causas
aparentemente materiales, pero en el fondo estará mi voluntad que os guía
al lugar destinado. 08-215.33.
Llevad luz y bendición a las comarcas, bálsamo y paz para que seáis
reconocidos como mis enviados, verdaderos discípulos del amor y la caridad,
velad por vuestros pasos, porque seréis juzgados en vuestra vida. 08-215.34.
Oídme, porque estoy previniendo y descubriendo vuestro porvenir. No profanéis
mi Obra con vuestros actos, ni opaquéis la luz de vuestro espíritu. 08-215.35.
Escalad la montaña y llegad a la cumbre de la espiritualidad. No echéis raíces
en este mundo, si Yo os he dicho que éste no es mi Reino, vosotros como mis
discípulos, tampoco lo encontraréis aquí. Desmaterializaos y penetrad en
vuestro interior para que conozcáis todo lo que hay de valor en vuestro espíritu.
08-215.
36. El tiempo de mí comunicación a través del entendimiento humano llega a
su fin y no sabéis lo que acontecerá después a la humanidad, no presentís
las pruebas que vendrán sobre ella, porque no habéis desarrollado vuestros
dones. La intuición no es clara en vuestro espíritu y no os habéis
preparado para contrarrestar las fuerzas de los elementos, que se desatarán
con gran fuerza para agobiar a los hombres, os he dado poder en la oración
para que detengáis el mal, el pecado, la enfermedad y las calamidades, sin
que hasta hoy hayáis hecho uso de esos dones. 08-215.37.
¡Oh Tomás del Tercer Tiempo que no me habéis comprendido! ¿En donde están
vuestros dones? ¿Dónde los habéis sepultado? ¿Por qué los habéis
olvidado? No lo sabéis, pero yo os lo diré: Esos dones están latentes,
vibran en vosotros y no los sentís porque estáis materializados; no debéis
vivir inactivos, debéis de manifestarlos en todas formas y hacer con ellos
grandes prodigios para que testifiquéis a vuestro Padre y a vosotros mismos.
08-215.38.
Trabajad, Israel, para que alcancéis la posesión de la Tierra de paz, la
tierra espiritual de promisión que os espera. 08-215.39.
Recibo vuestra confesión, vuestra gratitud en este día en que venís a
recibir la ratificación de vuestros dones, preparaos y oíd: después de
1950, sólo os presentaréis espiritualmente, así recibirán vuestros niños
y los postreros que han de llegar. No habrá intermediarios, y vuestra fe os
dirá que he descendido plenamente para recibir y agraciar a todos mis hijos.
08-215.40.
Todos seréis preparados y guiados por Mí en los tiempos venideros y mis
lecciones de hoy serán amplias y claras cuando las recordéis o paséis
vuestros ojos sobre los libros que hayan quedado escritos. 08-215.41.
Mi amor es con vosotros ¡Oh discípulos míos! La luz del Espíritu Santo se
derrama eternamente en vosotros, esa luz viene a encender vuestra lámpara de
fe. 08-215.42.
Vosotros, que sentís la necesidad de los dones del espíritu, que tratáis
de limpiar vuestra vida, vuestra mente y vuestro corazón en las aguas del
arrepentimiento y la regeneración; vosotros, que anheláis conocer la verdad
y la reclamáis, oíd mi voz que os llega como una caricia, para que os llenéis
de mi luz. En este tiempo se oculta la verdad y reina la fantasía, por eso
vengo a daros mi esencia divina que es verdad y sustenta al espíritu. 08-215.43.
Cuanto más entendáis mi verdad, más fácil será vuestro progreso, por
medio del desarrollo de vuestras facultades espirituales, que son a semejanza
de vuestros sentidos materiales. ¿No sentís que vuestro espíritu anhela
acercarse a una fuente de aguas cristalinas, o sea una doctrina sencilla, sin
complicaciones, ni ritos, ni formas? Pues esta Doctrina que os traigo, es
grande y luminosa, es la que buscáis. Sus firmes cimientos los respeta el
tiempo, porque en ellos está mi voluntad. Para los que aman la verdad, mi
Doctrina será la de siempre, la del amor, la sabiduría y la justicia. 08-215.44.
Lo que es de Dios viene al hombre en virtud del amor del Padre hacia el hijo,
sólo espero que éste se disponga a recibirme. Quiere el Padre que su
sabiduría, que en vosotros está como átomo, se desarrolle y se manifieste.
Aquí estoy para animaros. Yo tan sólo espero que atendáis mis palabras,
para que recibáis los secretos que os está dado a conocer. 08-215.45.
En vuestro mundo en tiempos pasados dejé la Doctrina del amor con mi
ejemplo; ahora sigo dándoos la Doctrina espiritual, que tiene el poder de
iluminar al mundo, disipar las tinieblas de la mente, facilitar el camino,
evitar sufrimientos inútiles, confusiones y lágrimas. Para tanta hiel
derramada, está la dulzura de mi Doctrina y para tanta sombra de guerra y de
miseria, está la luz de mis revelaciones. 08-215.46.
El templo del Universo tiene por columna y sostén mi Doctrina, porque en
ella está la potencia divina y creadora que enseña, que redime, que
persuade y da vida. 08-215.47.
Os hablo a través de labios humanos, mas mi amor transforma en palabras
materiales mis pensamientos, para que podáis escucharme y os salvéis y viváis
en Dios. Yo soy el Maestro de esta escuela de amor que nunca defrauda al
corazón noble que anhela progresar. Vengo a hacer de cada hombre un párvulo,
luego un discípulo y más tarde un maestro que enseñe la verdad. De cada
hombre haré una potente luz, que ilumine el sendero de muchos espíritus
extraviados, y cada ser será un instrumento de mi voluntad sin que ellos
pierdan la propia, porque mientras mayor sea vuestra espiritualidad, mejor
armonizaréis con la voluntad del Padre. 08-215.48.
Muchas amarguras habéis tenido por vuestro libre albedrío, mas quiero que
sepáis que nunca os he abandonado. No deis tantas vueltas para llegar a la
verdad, amadla, que ella llegará a vosotros, cuando abráis las puertas de
vuestro amor. Amad la verdad sencilla y quitaos de teorías y complicaciones.
Esa luz alumbrará el camino en el desierto de vuestra vida y no llegaréis
cansados ni demasiado tarde. Los materialistas no descubren la verdad, porque
ella está en el amor, porque ella es luz, sabiduría, revelación; por
tanto, el amor es un verdadero Maestro. 08-215.49.
Vendrán a vosotros los materialistas, los profanos de siempre, diciendo:
tenemos el cerebro cansado de ideas, de libros, de ciencia, ayudadnos a
encontrar la verdad, entonces vosotros, con sabiduría, disiparéis las nubes
que empañan su mente. 08-215.50.
Escuchad en el infinito las preguntas y las respuestas como el rumor de los
mares, como el eco del viento; escuchad la sabiduría, que torna la
ignorancia en luz, descanso y ternura; escuchad ese dulce coloquio de amor,
que hace grata la existencia en el conocimiento de la vida y de la muerte, de
los grandes arcanos, de las leyes de Dios en el hombre, de la eternidad y de
la luz, ¡Escuchad! 08-215.51.
No habéis llegado a haceros amar, ni habéis llegado a haceros perdonar;
porque sois pequeños aún, y, ¿Sois vosotros los que venís a analizar para
poder creer? Nadie tiene todavía luz espiritual para juzgar con perfección
mi palabra o mi obra. Yo he puesto a prueba a filósofos, a sabios, a
doctrinarios y pensadores y también a los de la eterna duda, que siempre están
preguntando: ¿Será en verdad el Padre? Y a todos he dicho: “El árbol por
su fruto es reconocido; mi palabra dice quién soy; mi palabra seguirá
sorprendiendo a filósofos y a rudos”. A vosotros os digo: Sólo por el
amor sabréis quién soy y quienes sois vosotros, ya que a través de él,
lograréis ver mi faz. No os demoréis, no deis tantas vueltas sobre la
eterna pregunta, en el amor encontraréis las respuestas y en el amplio
horizonte de la verdad, encontraréis la verdadera vida. 08-215.52.
Id por esta senda y los cielos estarán de fiesta y en vuestra existencia
resplandecerá la luz, porque habréis cambiado la tristeza de vuestro corazón,
por la dulce y sana alegría de vivir. 08-215.53.
¿Creéis acaso que contemplando al mundo y a sus moradores en la altura de
perversidad en que se encuentran y necesitándome como me necesitan, los
abandonase? Pensad en esto, porque os he sorprendido hablando y pensando así.
08-215.54.
Yo soy el Redentor, el Maestro que viene al pecador caído para levantarle,
para espiritualizarle y enseñarle a amar. 08-215.55.
El mundo se transformará cuando escuche a su Redentor y conozca y cumpla sus
leyes. 08-215.56.
Tomad esta palabra que es Doctrina para el espíritu y disponeos a recibir lo
que el Consolador Prometido os dé para vuestro progreso espiritual, porque
habréis de llegar a comunicaros de espíritu a Espíritu con vuestro Señor.
08-215.57.
No olvidéis mi palabra cuando la emoción de haberme escuchado os haya
abandonado. 08-215.58.
La caridad y el amor del Padre os reciben. 08-215.59.
Los brazos del Padre se abren para estrecharos y para que descanséis en
ellos. Consolaos en vuestras cuitas y escuchad esta palabra que viene a
endulzar vuestra existencia. 08-215.60.
Con cuánto gozo desciende mi Espíritu, entre vosotros, sin detenerme a
juzgar vuestros pecados. Vengo a hablaros de amor y en esta palabra se lava
el que lleva alguna mancha, se redime el pecador y despierta al que duerme. 08-215.61.
El reloj de la eternidad, con su campana sonora se deja oír en todo el Orbe,
para hacer comprender a la humanidad el tiempo en que vive. 08-215.62.
Vengo a buscaros porque me pertenecéis, y como os amo, no quiero que os
extraviéis más. Sois chispa de mi luz divina y en Mí tendréis que
fundiros. Es la eternidad la que vengo a ofreceros, para que podáis admirar
todo su esplendor. 08-215.63.
Vengo hablándoos con palabra clara y sencilla para que entendáis su sentido
y no vayáis más tarde a quejaros de que os hablé con palabra
incomprensible. 08-215.64.
Si en el Segundo Tiempo os di mis lecciones en parábolas, muchas de las
cuales no alcanzasteis a comprender, ahora vengo a hacer la aclaración de
todas las enseñanzas con la luz vibrante del Espíritu Santo. 08-215.65.
Comprended que todas las penalidades de esta vida que vivís, son
consecuencias de las faltas humanas, porque Yo que os amo, no podía
ofreceros un cáliz tan amargo. Os he revelado desde los primeros tiempos la
Ley como un camino donde podéis preservaros de las caídas, del abismo y de
la muerte. 08-215.66.
Para todos tendrá que llegar el instante en que os pida cuenta de mi Ley y
de los dones con los que os he agraciado. 08-215.67.
Vais por el camino de vuestra vida llevando a cuestas unos la cruz del deber
y del dolor, otros llevan la cruz de su pecado, mas si me llamáis, Yo seré
vuestro cirineo para ayudaros a llegar a Mí. 08-215.68.
Cumplid con mis enseñanzas y al instante os sentiréis aliviados de vuestra
carga, os sentiréis tranquilos y una suave frescura mitigará vuestra
fatiga. 08-215.69.
Abrid vuestros ojos, penetrad con la mirada espiritual y contemplad mi
esplendor. Mirad cómo se abre la puerta que ha de dejar pasar a los siete
espíritus que he confiado a la humanidad; son siete virtudes que quiero
alienten siempre en vosotros, ellas son: El amor, la humildad, la paciencia,
el orden, la serenidad, la perseverancia y la caridad. Dejad que estas
virtudes aniden en vuestro corazón y experimentaréis la felicidad. 08-215.70.
En esta forma mi Espíritu se acerca al vuestro para saturarlo de luz y
decirle: este cuerpo que hoy poseéis, como vestidura pasajera, es el
instrumento por el cual alcanzaréis gran purificación y elevación
espiritual. 08-215.71.
Si os presentase en vuestro paso al enfermo de lepra ¿Os apartaríais de él
llenos de horror? ¿Seréis incapaces de tocarlo con vuestra mano? ¿Acaso
teméis contagiaros? No, mis discípulos, porque en vez de contemplar la
miseria de aquél cuerpo, debéis contemplar su espíritu, que es vuestro
propio hermano, que es mi hijo quien espera vuestra caridad. ¡Cuánto tenéis
que aprender aún! 08-215.72.
Bienaventurado el corazón humano que se arrepiente de sus flaquezas y hace
propósito de enmienda, porque además de ser perdonado alcanza mi luz. Yo he
de hacer de los pecadores mis discípulos amados. 08-215.73.
Yo soy la resurrección y la vida, venid a Mí y viviréis eternamente,
porque en Mí encontraréis la paz. 08-215.74.
La luz de mi Espíritu Santo está derramada en todo el Universo. Por los
dones de intuición, de revelación y videncia, despiertan los hombres al
nuevo tiempo. 08-215.75.
Vibra mi Espíritu lleno de justicia y penetra hasta lo más profundo de la
conciencia para ayudarla a apartar a los espíritus del pecado, atar la cizaña
en gavillas y arrojarla al fuego. 08-215.76.
Para que vosotros podáis decir al mundo: “He aquí, al Padre que está
entre vosotros” mucho tendréis que prepararos. 08-215.77.
Muchas naciones están asoladas por el hambre, hambre del pan de la tierra y
del pan celestial. 08-215.78.
A través de religiones, filosofías y sectas, me buscan los hombres, son
caminos por los que algún día, me hallarán. 08-215.79.
Mientras vosotros caminéis por el sendero estrecho que conduce directamente
a mi corazón, aunque tengáis que recorrer distancias, escalar montañas y
salvar abismos, sentiréis en cada uno de vuestros pasos, que vais escalando
en la senda espiritual, desde donde podréis contemplar la silueta de la
Tierra Prometida. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 216 08-216.01.
Discípulos: cumplid mis mandatos para que no lloréis el tiempo perdido.
Profundizaos en el estudio de mi palabra para que sepáis qué es lo que os
corresponde cumplir y cuál es la parte que les toca hacer a los que han de
venir después de vosotros. 08-216.02.
He revelado a vosotros los humildes, esta Obra Espiritualista, antes que a
los científicos, porque he encontrado pureza e inocencia entre vosotros, fe
y buena voluntad para seguir mis enseñanzas, disposición para llevar esta
semilla al corazón de vuestros hermanos. Por eso os he escogido, porque sois
los pobres que han sentido la tristeza, los que no han buscado la comodidad
en la Tierra, ni sus placeres; porque sabéis que más allá de este mundo
existe la verdadera paz espiritual, el bien y la alegría y no os habéis
dejado engañar por la falsa grandeza, no habéis ambicionado el poder
temporal, los goces que sólo duran un instante. Aspiráis a más de todo lo
que puede ofreceros este mundo, me amáis y confiáis en que he de haceros
retornar al hogar que os espera, al seno de donde habéis salido y en donde
habréis de poseer mi reino. 08-216.03.
Esta esperanza os hace fuertes en las tribulaciones e invencibles en vuestra
lucha. Si seguís fieles en vuestro cumplimiento pronto alcanzaréis el
triunfo del espíritu sobre la carne, porque habréis permitido que sea
vuestro Dios quien influya en vuestra vida. En la sencillez de vuestra vida,
podéis percibir mejor mis enseñanzas, os dejaréis iluminar por ellas y
experimentaréis goces insospechados por los demás. 08-216.04.
Por eso me seguís y ya nada podrá apartaros de Mí. Os sentís amados por
el amor perfecto y estáis dichosos. Me amáis y en ello fundáis vuestra
alegría. En verdad os digo, que así me amaron mis discípulos del Segundo
Tiempo y todos aquéllos que me han seguido; por lo mismo no os hiere la duda
o la burla de vuestros hermanos; el dolor, que es crisol para el espíritu,
no os hace retroceder; sabéis que vivís una vida transitoria y buscáis
hacer méritos para llegar al fin que sabéis que os espera. 08-216.05.
Preparaos, porque voy a dejaros como guardianes de la humanidad. Vuestros
dones están latentes, para que hagáis buen uso de ellos. Todos estaréis
presentes con vuestra obra y con vuestros dones para el último día del año
de 1950, para ser juzgados por Mí. Unos en espíritu y otros en materia
estaréis ante Mí para recibir mis últimos mandatos. Después quedarán
abiertos ante vosotros, los caminos por donde habréis de ser diseminados,
para llevar la buena nueva y dejar en el corazón de la humanidad el
testimonio de mí venida en este tiempo. 08-216.06.
No os pido sacrificios, ni obras superiores a vuestras fuerzas, sólo os pido
vuestro amor, del cual Yo os he revestido, humildad y paciencia para
que sepáis llevar a cabo el cumplimiento de vuestra misión. 08-216.07.
Mi manifestación cesará el último día de 1950, para dejar paso a los discípulos
en quienes he derramado mis complacencias; el Maestro estará presidiendo
vuestras obras y no cesaré en mi afán de llevaros hasta el cumplimiento de
todos mis mandatos. 08-216.08.
Discípulos; Yo os prevengo, ¡Cuántas veces veréis a los científicos
negar esta Obra! pero vosotros les perdonaréis y continuaréis vuestra
jornada. Si así obráis, Yo sorprenderé a la humanidad al concederos que a
través de vuestro espíritu, descubráis lo que los hombres con toda su
ciencia no han podido encontrar. 08-216.09.
Discípulos os llamo a cada instante para estimularos en la lucha, para
apartar de vuestro corazón esa idea de inferioridad que en vosotros ha
dejado la pobreza y las humillaciones, quiero haceros grandes en el
conocimiento de lo espiritual, para que despertéis a los hombres a una vida
superior, a una vida perfecta, en la que se enlacen armoniosamente la ley del
espíritu con las que rigen la vida material. 08-216.10.
No sois los únicos depositarios de mis secretos, ni los únicos dignos de
una herencia espiritual, os digo esto para que nunca alardeéis de ser los más
dignos o los más amados, y para que nunca germine en vuestro corazón la
vanidad; si dejaseis que estos sentimientos creciesen en vuestro ser, estaríais
en peligro de veros despojados de la gracia adquirida. 08-216.11.
Humanidad: vuestro celo y amor os hará poseedores eternos de los dones del
espíritu, quiero que seáis siempre humildes, celosos del bien, de la Ley y
de la verdad, bondadosos, con la bondad del espíritu, que es superior a la
del corazón. 08-216.12.
Mi Doctrina es la luz de donde parten todas las sabidurías, conocimientos,
revelaciones y ciencias, ella lo revela todo en forma sencilla. Cuando sea el
espíritu el que guíe los pasos de la humanidad podréis comprobar que
aquello que los hombres de ciencia lograron descubrir después de largo
tiempo de estudio y de grandes sacrificios y tribulaciones, por la elevación
espiritual, por la oración, por la meditación en Dios y por la inspiración
en el bien, os serán revelados los secretos y abiertos los arcanos, en los
que por otros medios, jamás hubiese podido penetrar el hombre. 08-216.13.
Mucho de lo que en este tiempo os he hablado, es profecía que se refiere a
tiempos próximos a veces, y a veces a tiempos del futuro, por eso muchos
hombres no querrán dar importancia a este mensaje divino, en cambio, esta
palabra surgirá llena de luz entre la humanidad de los tiempos venideros,
que verán y encontrarán en ella grandes revelaciones, cuya exactitud y
perfección dejarán maravillados a los hombres de ciencia. 08-216.14.
Esa es la causa de que os haya ordenado escribir mi palabra, para que cuando
vosotros paséis de ésta a otra vida, o cuando este pueblo llegue a olvidar
mis enseñanzas, quede escrita fiel e indeleblemente en un libro. 08-216.15.
Para vos, pueblo, ya es el tiempo propicio en que os levantéis dando pruebas
de esta verdad, haciendo prodigios en vuestros hermanos con los dones que os
he descubierto. 08-216.16.
No vayáis a dormir esperando que lleguen aquellos tiempos de que os he
hablado para levantaros y decir a la humanidad: “Esto que veis ya estaba
dicho”, no, pueblo, es indispensable que lo anunciéis con anticipación,
que lo profeticéis, que preparéis el camino para la llegada de todo lo que
os he pronosticado y prometido, y entonces habréis cumplido vuestra misión
de precursores de la espiritualidad en la Tierra. Así cuando comiencen a
surgir prodigios en el mundo y el Espíritu del Señor os hable a través de
acontecimientos nunca vistos y el espíritu de la humanidad empiece a
manifestar dones y potencias nunca presentidos, veréis removerse todas las
creencias, las teorías, las normas, las instituciones y las ciencias y
entonces la humanidad confesará que aquéllos que desde su humildad
predicaban una Doctrina en apariencia extraña, tenían razón porque sus
palabras tuvieron confirmación al cumplirse. 08-216.17.
Veréis entonces a los pueblos de la Tierra, interesados en la enseñanza
espiritual, a los teólogos comparando las enseñanzas de Cristo con las
nuevas revelaciones, y veréis a muchos que habían sido siempre indiferentes
para lo espiritual, interesarse vivamente por el estudio de las revelaciones
de éste y de pasados tiempos. 08-216.18.
Ahora no podéis aunque quisierais, mirar el cumplimiento de todo cuanto os
anuncio, pero si en verdad creéis en mi palabra, con la mirada de vuestra fe
podréis contemplar muchos acontecimientos del futuro, y si estáis
preparados, vuestros sueños, vuestros mirajes e inspiraciones, no os engañarán.
08-216.19.
Escuchadme con profunda atención: Cuando cese de hablaros en esta forma,
recoged con amor mi palabra que grabasteis en escritos, para legarla, como
testimonio de lo que os hablé en este tiempo a las generaciones venideras. 08-216.20.
Considerad mi palabra como una semilla para que no dejéis que se le mezcle
la menor impureza. 08-216.21.
Las tierras, que serán los corazones de esta humanidad, pronto se encontrarán
limpias y preparadas para la siembra, y ¿Sería justo que encontrándose
ellas limpias, la semilla no lo estuviese? 08-216.22.
Meditad en mi palabra, amados discípulos, en ella os iréis transformando y
depurando para el buen desempeño de vuestra misión. 08-216.23.
Ahora he vuelto entre los hombres para acompañarlos en sus pruebas
presentes, El Maestro os dice: Después de 1950, no os inquietéis cuando miréis
aparecer las señales de mi venida en plenitud, antes bien regocijaos, porque
os he permitido palpar estas revelaciones. 08-216.24.
Así como en el Segundo Tiempo, después del sacrificio, me presenté en espíritu
a Magdalena y ella sorprendida y al mismo tiempo llena de gozo exclamó:
“Señor, loado y glorificado seas por siempre”; Hoy he aparecido ante
vosotros, cuando creíais que el Maestro se encontraba ausente o indiferente
a vuestras penalidades y después de vuestra sorpresa me habéis bendecido.
Habéis recibido en vuestro espíritu mi luz, y después de recibir tanta
gracia, habéis recordado a vuestros hermanos y habéis intercedido por ellos
diciendo: Yo tengo la dicha de escuchar vuestra palabra, mientras otros
ignoran estas enseñanzas; y el Maestro os dice: Yo he manifestado mi Espíritu
en todas las naciones en diferentes formas, los que se han preparado
reconocen que están viviendo un tiempo de gracia y de justicia y han sentido
mi presencia. 08-216.25.
Así como perdone a Magdalena, os perdono a vosotros, mas quiero que como
ella os hagáis dignos de Mí. 08-216.26.
¡Cuántos ejemplos para ser imitados podéis recoger de vuestros hermanos de
otros tiempos! Su obra es como un libro abierto. Y vosotros, ¿No queréis
dejar escrito vuestro ejemplo? Yo tomaré de vuestras obras las que encuentre
dignas, para presentarlas a vuestros descendientes, mas vosotros no recogeréis,
hoy que vivís en materia, gloria ni veneración. Sed humildes y dejad que
otros valoricen vuestras obras. 08-216.27.
En la gran jornada que os espera, Yo seré vuestro Cirineo. Mi Doctrina
causará grandes revoluciones en el mundo, habrá grandes transformaciones en
las costumbres e ideas y hasta en la naturaleza habrá cambios, todo esto señalará
la entrada de una nueva era para la humanidad, y los espíritus, que en breve
tiempo enviaré a la Tierra, hablarán de estas profecías para ayudar a la
restauración y elevación de este mundo, explicarán mi palabra y analizarán
los hechos. 08-216.28.
Venid y escuchadme, concentraos en el fondo de vuestro corazón y os aseguro
que por escasa que sea vuestra fe en mi presencia, me sentiréis. 08-216.29.
No vengo a juzgar vuestra falta de fe, por el contrario, vengo a perdonarla
porque no estabais preparados para recibirme; hacía muchos siglos que la
humanidad dormía en un profundo letargo, embriagada de fanatismo e idolatría
y de materialismo.
08-216.30
¿Quién os había recordado que Yo había anunciado volver y que, por tanto,
habríais de velar para esperarme? ¿Por ventura vuestros padres? ¿Acaso
vuestros ministros? ¿Quiénes os mantuvieron alerta? 08-216.31.
Pocos estuvieron en espera de los acontecimientos, deseosos de que la nube
simbólica de mi promesa apareciera en el horizonte, iluminando vuestro espíritu,
fortaleciendo vuestra materia y revelándoos que mi nueva venida es en Espíritu.
08-216.32.
Por eso vuestra lucha ha sido tan grande para comprender mi presencia en este
tiempo y habéis tenido que salvar muchos obstáculos para llegar hasta Mí;
pero todo esto es meritorio, os lo tomo en cuenta y en verdad os digo que
ninguna de las amarguras que hayáis tenido por seguirme por este camino, se
quedará sin un galardón. 08-216.33.
¡Cuál creéis que sea la compensación a vuestra paciencia por sufrir
burlas y desprecios aun dentro de vuestra familia? La conversión de los
vuestros; mas, ya que habéis tenido paciencia para resistir sus
incomprensiones, tenedla también para esperar el instante en que su fe se
encienda, para alcanzar esto, mucho tendréis que luchar con obras, con
palabras y pensamientos, pero al fin veréis realizado el prodigio. 08-216.34.
A vosotros os daré la misión de anunciar a vuestros hermanos mi nueva
venida; os confío el mensaje o buena nueva de mi comunicación espiritual
con la humanidad. Gozad pensando que sois los portadores de tan precioso
mensaje y dejad que ese gozo sirva de bálsamo para las heridas que en el
camino de la lucha recibáis. 08-216.35.
Unos han llegado ante la manifestación de mi palabra con la inocencia de
aquellos pastores de Belén, su fe sencilla fue la ofrenda humilde de sus
corazones; otros han venido pidiéndome pruebas para creer, eran los
enfermos, los que por mucho tiempo y de puerta en puerta habían buscado la
salud sin encontrarla; otros vienen a semejanza de los escribas y de los
fariseos a escudriñarme, a interrogarme y a ponerme a prueba, temiendo
siempre que la verdad ponga a descubierto su hipocresía y su falsedad; a
todos he recibido, para todos he tenido una caricia, una demostración de mi
poder, una prueba de mi verdad. 08-216.36.
También debo deciros que todos éstos que os he mencionado, muchos se han
quedado para seguirme, porque su corazón ha sabido latir de gratitud y su
espíritu se ha iluminado con la luz de mi palabra en un anhelo de aprender a
sembrar y cultivar la verdad. 08-216.37.
De un pequeño grupo que vino a reunirse para escuchar mis primeras lecciones
ya os habéis convertido en multitudes que forman un pueblo, mas, por ahora
no todos sabrán convertirse en los verdaderos apóstoles de este mensaje de
espiritualidad. 08-216.38.
Entre estas multitudes hay hombres de toda índole y condición, así como
hay entre ellas espíritus de diversa evolución; y para que esta revelación
divina, para que este mensaje que en mi palabra he traído, llegue a
esclarecerse y a definirse entre el pueblo que presencia mis manifestaciones,
muchas pruebas tendrá que pasar, muchas luchas interiores tendrá que
sostener y muchos crisoles en qué fundirse, hasta salir limpio de ellos como
un verdadero discípulo del Espiritualismo. 08-216.39.
No será la primera vez que los hombres luchen por definir una revelación
divina o por alcanzar claridad en algo que a sus ojos se presenta como un
misterio. Ya en el Segundo Tiempo, después de mi predicación en el mundo,
los hombres deliberaron sobre la personalidad de Jesús, queriendo saber si
era o no divino, si era Uno con el Padre o era una persona diferente;
juzgaron y escudriñaron en todas formas mi Doctrina. 08-216.40.
Ahora volveré a ser objeto de análisis, de discusiones, de luchas, de
escrutinio. 08-216.41.
Se juzgará si al presentarse el Espíritu de Cristo, éste se encontraba
independiente del Espíritu del Padre, y habrá otros que digan que es el Espíritu
Santo el que ha hablado y no el Padre ni el Hijo. 08-216.42.
Mas lo que llamáis Espíritu Santo, es la luz de Dios y lo que llamáis el
Hijo es su Verbo; por tanto, cuando escuchéis esta palabra, cuando toméis
de mi Doctrina del Segundo Tiempo o penséis en la Ley y revelaciones del
Primer Tiempo, sabed que estáis ante la presencia del Dios único,
escuchando su Verbo y recibiendo la luz de su Espíritu. 08-216.43.
Es tiempo de que estudiéis esta revelación, para que cuando seáis
interrogados y puestos a prueba, sepáis contestar con palabras de verdadera
luz, dejando paz y regocijo en todo corazón en que depositaseis la esencia
de mi palabra y la luz de vuestro análisis. 08-216.44.
Tengo hambre y sed de vuestro amor, pueblo, dejadme estar con vosotros por
unos instantes, porque algo tengo que deciros. 08-216.45.
¿Por qué me buscáis tan sólo cuando os agobian vuestras penas? ¿No os
agradaría ofrecerme también vuestras alegrías, vuestros triunfos y
satisfacciones? 08-216.46.
En el Segundo Tiempo vine a inspiraros amor y confianza para que supieseis
acercaros sin temor a Mí. ¿Por qué entonces dudáis a veces de mi amor o
de mi perdón? ¡Ah hijos pródigos que teméis retornar a la casa paternal!
Yo sabía que a pesar de las pruebas de infinito amor que os di en aquel
tiempo, era necesario volver a buscaros, no para que me contemplaseis
humanizado sino para que me sintieseis dentro, muy dentro de vuestro espíritu.
08-216.47.
Volved a rodearme como mis discípulos en aquel tiempo, volved a seguirme
como lo hicieron las grandes multitudes, que Yo, a mi vez os haré escuchar
el concierto celestial de mi palabra, al mismo tiempo que haré aquellas
obras de amor que vosotros llamáis milagros. 08-216.48.
Vengo como Padre para que en Mí encuentren el divino calor todos los que en
el mundo han carecido de amor, de afecto, de ternura. 08-216.49.
Vengo como doctor para que depositéis en Mi vuestras dolencias, vuestras
cuitas y todos los sufrimientos recónditos que han enfermado a vuestro espíritu
y a la vez al cuerpo. 08-216.50.
Vengo como amigo para que me confiéis vuestros más íntimos secretos,
luchas y anhelos, y me dejéis andar en vuestra compañía. 08-216.51.
Vengo como Maestro, porque quiero abrir ante vosotros el libro de la sabiduría
y de la vida. 08-216.52.
Vengo como juez a juzgar a vivos y muertos según decís vosotros; a
encarnados y desencarnados, digo Yo, sin que pase desapercibida para mi
justicia la más pequeña de vuestras obras. 08-216.53.
Entre estas muchedumbres que se reúnen en los humildes recintos para
escucharme, hay muchos que entienden y sienten esta palabra. Son los espíritus
evolucionados en los largos senderos de la lucha, de las pruebas, de la
experiencia, y purificados en las grandes jornadas de dolor. Ellos me
entienden y no vienen a pedirme bienes para el mundo; saben que en su espíritu
existe un libro de saber y sólo esperan del Maestro aquella divina lección,
por la que podrán conocer la forma de desbordar la luz que el espíritu
trae, sobre los necesitados de experiencia y de enseñanza. 08-216.54.
Aquí están también los que sin haber andado mucho, tomarán mi palabra
como camino para no perderse, y su amor les ahorrará infinitos sufrimientos
a su espíritu. 08-216.55.
Estas multitudes traen en su corazón una sola oración: la de su dolor,
vienen todos a decirme que su carga es muy pesada y demasiado amargo su cáliz;
vienen a presentarme soledad, desengaños, fatiga, flaquezas, miseria,
enfermedades, luto y muchas penas más; pero no sólo ellas sufren, el dolor
está en toda la humanidad. No saben que éste es el tiempo de la purificación
en la que espíritus y hombres lavan sus manchas para después dar un paso
hacia adelante, hacia la cumbre de la montaña. Cuando esas manchas hayan
sido borradas, entonces ya no experimentaréis ni un instante más de dolor,
porque el bálsamo de la regeneración os habrá devuelto aquella salud que
el Señor depositó en sus criaturas cuando brotaron de su seno. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 217 08-217.01.
Venid a Mí, discípulos amados, descansad en mi casa y sentaos a mi mesa
ahora que aún estoy con vosotros, porque estos tiempos no volverán. Vendrá
para vosotros un nuevo tiempo en el cuál daréis un paso hacia adelante en
el sendero de vuestra evolución. 08-217.02.
Sois aún niños que vivís bajo la custodia del Padre, quien no os deja
alejaros mucho de la casa paterna, para que no encontréis tropiezos ni vayáis
a caer en un abismo. Pero pronto estaréis fuertes y preparados para recorrer
todas las sendas. 08-217.03.
Haced de vuestro corazón un cofre en el que guardéis mis palabras cual
joyas. 08-217.04.
He vuelto a vosotros, conociendo la incredulidad de los hombres. Vengo a
recordad y a vivir mi pasión. Hoy os recuerdo el instante en el cual el
Maestro que os habla, ascendió al solio Divino para ser eternamente en el
Padre. Fue después, de haber concluido Jesús su misión sobre la Tierra,
cuando llegó como manso cordero a la presencia del Eterno. 08-217.05.
Dios se manifestó desde los primeros tiempos a los hombres y sus enseñanzas
fueron escuchadas. La voz del Señor se hizo humana y comprensible a las
criaturas primitivas. En ellas, la conciencia que es la sabiduría divina,
les enseñó a conocer el bien y el mal. En los buenos actos sentían la paz
y cuando obraban mal, experimentaban el dolor. Eran las primeras lecciones,
las primeras manifestaciones de la conciencia. 08-217.06.
En el transcurso de los tiempos, cuando la humanidad ha desoído esa voz, he
enviado hombres toda virtud y sabiduría que le ordenaran con sus palabras y
ejemplos a seguir el buen camino. 08-217.07.
Recordad que en los primeros tiempos Yo envíe a un justo Abel, cuyo
holocausto de amor a mi Divinidad, fue precursor de la oración y del culto
perfecto. 08-217.08.
Os envié a Noé, el ferviente, que desoyó las burlas, atendió sólo al
cumplimiento de un mandato divino, de construir el Arca de salvación para
los hombres de buena fe. 08-217.09.
Fueron entre vosotros Abraham, Isaac y Jacob, los cuales formaron el tronco
de un árbol del que salieron ramas, follajes y frutos y el ejemplo de
aquellos patriarcas quedó escrito con la fe inquebrantable de Abraham, la
obediencia de Isaac y la fidelidad y fuerza espiritual de Jacob. Y un fruto
de ése árbol fue Moisés, representante de mi Ley, e imagen de mi justicia.
En él pudisteis ver un reflejo de mi Majestad. 08-217.10.
De tiempo en tiempo he ido penetrando en la sensibilidad de la humanidad y
por eso hube de hacerme hombre, para penetrar más en vuestro corazón. Mas
para venir al mundo fue menester anunciarme por medio de los profetas. 08-217.11.
Vine a vivir entre los hombres haciendo de mi vida un ejemplo, un libro. Yo
supe de todos los dolores, de las pruebas y de las luchas, de la pobreza, del
trabajo y de las persecuciones; supe del desconocimiento de los parientes, de
la ingratitud y de la traición; de las largas jornadas, de la sed y del
hambre, de la burla, de la soledad y de la muerte. Dejé que todo el peso del
pecado humano, cayera sobre Mí. Permití que el hombre escudriñara mi Espíritu
en mi palabra y en mi cuerpo taladrado, donde podía contemplarse
hasta el último de mis huesos. Siendo Dios, quedé convertido en rey de
burlas, en un despojo y aún tuve que cargar la cruz de la ignominia y
escalar el montículo donde los ladrones morían. Ahí cesó mi vida humana,
como una prueba de que Yo, no solamente soy el Dios de la palabra, sino el
Dios de las obras. 08-217.12.
En 1866, mi caridad abrió las puertas a una nueva Era: la del Espíritu
Santo. ¿Sabrá toda la humanidad el tiempo en que se encuentra? Sólo lo
sabe el pueblo espiritualista que estoy congregando bajo la sombra de estos
árboles, Mi Obra será reconocida en el mundo después de grandes batallas y
acontecimientos, después de guerras de doctrinas y de ideas, para que los
hombres se levanten afirmando que una nueva Era ha surgido. 08-217.13.
Ha tiempo que partió de esta Tierra aquél por quien me comuniqué por vez
primera en este tiempo: Roque Rojas, el enviado, cuyos pasos fueron guiados
por el espíritu de Elías, el precursor. Así desaté el sexto sello,
abriendo la brecha infinita del espiritualismo. 08-217.14.
Y desde Roque hasta este día, mucho habéis luchado, ¡Oh Espiritualistas
Trinitarios Marianos! dejando en la lucha, fuerzas, juventud y vida y todo
cuanto poseías, por seguirme y honrar esta Obra. Callada y humildemente habéis
trabajado, para dar a conocer a los hombres la nueva venida del Señor. 08-217.15.
No vino mi verbo a encarnarse nuevamente. Estoy en este tiempo sobre la nube,
símbolo del Más Allá, de donde brota mi Rayo que ilumina la mente del
portavoz. 08-217.16.
Me ha placido comunicarme con el hombre y mi determinación es perfecta.
Conozco al hombre porque Yo lo he creado. Puedo servirme de él porque para
eso lo formé, y puedo manifestar mi gloria por su conducto, porque lo creé
para glorificarme en él. 08-217.17.
¡El hombre! He ahí mi imagen porque él es inteligencia, vida, conciencia,
voluntad, porque posee algo de todos mis atributos y su espíritu pertenece a
la eternidad. 08-217.18.
Muchas veces, sois más pequeños de lo que habéis creído y otras, sois más
grandes de lo que podéis imaginar. 08-217.19.
El envanecido cree ser grande sin serlo, y es pequeño el que se conforma con
las riquezas superfluas de esta vida, sin descubrir los verdaderos valores
del corazón y del espíritu. Cuán pequeños son sus deseos, sus amores, sus
ideales ¡Con qué poco se conforman! 08-217.20.
Mas el que sabe vivir, es aquél que ha aprendido a dar a Dios lo que es de
Dios y al mundo lo que es del mundo. Aquél que sabe recrearse en el seno de
la Naturaleza, sin convertirse en esclavo de la materia, ése sabe vivir, y
aunque aparentemente nada posea, es dueño de los bienes de esta vida y está
en camino de poseer las riquezas del reino. 08-217.21.
Lo que os digo en este tiempo, no os lo enseñé en los tiempos pasados. Este
es mi nuevo testamento, Soy el necio peregrino que llama incesantemente a
vuestra puerta y no os deja dormir. Soy la sombra que os sigue por doquier,
¿Qué queréis? Mi amor es infinito. 08-217.22.
Ya se acerca la hora de mi partida. Mi visita en este tiempo, ha sido larga,
desde 1866 hasta 1950. 08-217.23.
De cierto os digo que si alguno dijere que mi palabra no os ha hecho algún
bien, tampoco os ha ocasionado ningún mal. Pero recordad que no quiero que
seáis como las plantas parásitas; que no quiero os conforméis con no hacer
el mal, sino que estéis satisfechos de hacer el bien. Porque el que no lo
practica, pudiéndolo hacer, ése ha hecho más mal que aquél que no
pudiendo hacer ningún bien, sólo hace el mal, porque es lo único que puede
dar, de acuerdo con su grado de evolución espiritual. 08-217.24.
Os hice el llamado a este sendero porque os contemplé tristes en vuestro espíritu.
Buscabais en los distintos ritos mi luz, ibais en pos de milagros para dar fe
de Mí, y cuando me crucé en vuestro camino para preguntaros si estabais
satisfechos, respondisteis: he comido, pero no he sustentado mi corazón ni
mi espíritu. 08-217.25.
Mientras, el Árbol de la vida ha estado esperando al caminante para
brindarle sus frutos, y la fuente de aguas cristalinas ha esperado rebosante
al peregrino sediento, como una promesa de paz. Yo el divino hortelano que
esperaba triste, contemplando el paso de las estaciones sobre los campos. 08-217.26.
Ahora han llegado las grandes turbas de sedientos de amor, de paz, de verdad
y de trabajo, Habéis llevado el fruto a vuestros labios y después de haber
calmado el hambre y la sed, habéis tomado las herramientas de labranza, para
convertiros en hortelanos. 08-217.27.
Ya no existen entre vosotros riquezas temporales. ¿En donde están vuestros
bienes? No lo recordéis ni lamentéis haberlos perdido, porque hoy habéis
recobrado el tesoro espiritual de mi verdad, que está en mi palabra, en esta
palabra que vengo a daros a través del hijo humilde, por que si os hablara
por conducto de un sabio, o de un filósofo, no me creeríais. 08-217.28.
Hombres de todas clases llegan a Mí, mas dichas clases desaparecen ante el
Maestro, no todos los que han venido a oírme, se han quedado conmigo:
“Muchos son los llamados y pocos los escogidos”. Muchos vendrán y no
todos me seguirán, pero en verdad os digo: en todos he sembrado mi palabra y
la semilla de Cristo no muere jamás. Mi simiente no es vana y el corazón
del hombre, infecundo por un instante, será fértil y fructificará. 08-217.29.
Mujeres que regáis el camino de este mundo con vuestras lágrimas, y que con
sangre marcáis vuestro paso por esta vida: descansad en Mí para que cobréis
nuevas fuerzas y sigáis siendo el nido de amor, el fuego del hogar, el
cimiento fuerte de la casa, que en la Tierra os he confiado. Para que sigáis
siendo la alondra, cuyas alas envuelvan al esposo y a los hijos, Yo os
bendigo. 08-217.30.
Yo enaltezco al varón y el lugar de la mujer a la diestra del hombre.
Santifico el matrimonio y bendigo la familia. 08-217.31.
En este tiempo vengo con espada de amor a colocar todas las cosas en su sitio
ya que antes fueron puestas por el hombre fuera de él. 08-217.32.
Discípulos de mi Divinidad: heme aquí entre vosotros, mostrándoos una página
más del libro de mis enseñanzas. 08-217.33.
Es el pan sin levadura el que coméis en este instante. Y el agua que bebéis
es de aquella que quien la tomare, sed no volverá a sentir. 08-217.34.
Sois como extranjeros en esta Tierra, porque es otra vuestra verdadera
patria. Os estoy señalando un camino, es aquel que conduce a la Tierra de
Promisión. Mi palabra os lleva por el camino del progreso, soy el Maestro
incansable, que os prepara para que después de mi partida alcancéis la
comunicación perfecta con mi divinidad. 08-217.35.
Hoy, el cincel de mi palabra de amor, pule y da forma a vuestro corazón. 08-217.36.
Como en el primer tiempo, vais atravesando el desierto de las vicisitudes. Más
no pereceréis de hambre ni de sed en la jornada. De vuestro propio corazón,
endurecido como la roca, haré brotar el agua cristalina del arrepentimiento
y del amor que calma la sed del espíritu. Y cuando el hambre de justicia y
de verdad se apodere del pueblo, mi palabra, a semejanza del maná del
desierto, caerá sobre vosotros para que os alimentéis. 08-217.37.
Llegará el instante en que todos volváis a Mí, mas por ahora quedaos entre
la humanidad para que la enseñéis a caminar por la senda de la verdad. Os
esparciréis por diferentes caminos, sin que llevéis doble alforja,
confiando en Mí, pero trabajaréis en silencio, humildemente, sin alarde, y
Yo os acompañaré en la lucha y os confortaré en vuestra oración ya sea
que me llaméis en el rincón de vuestra alcoba o bajo la sombra de un árbol.
Llegará el día en que seréis reconocidos en Mí. 08-217.38.
Es necesario que comprendáis que está cercana mi partida, que abráis
vuestro corazón y elevéis vuestro espíritu para que podáis contemplarme. 08-217.39.
Por conducto de muchos portavoces me he manifestado, para que no dudéis de Mí.
Los he escogido sin distinguir clase, condiciones ni raza, Y por boca de
todos ellos os he dado vuestra heredad, para que en la ausencia de mi palabra
no vayáis a sentiros huérfanos, ni abandonados. 08-217.40.
Si os preparáis en verdad, seréis el árbol, la fuente, y la mesa para el
festín que reciba a todos los hijos pródigos que se ausentaron de la casa
del Padre. Entonces las naciones no se inclinarán ante vosotros, pero os
reconocerán y ante Mí se postrarán. 08-217.41.
En todos los tiempos, os ha parecido mi Ley demasiado inflexible para
cumplirla y por eso habéis creado sectas y ritos al alcance, según
vosotros, de vuestra capacidad espiritual. 08-217.42.
Si hubieseis cumplido con mis órdenes del Primer Tiempo, habríais
reconocido a Jesús y no le hubieseis sacrificado. Si la humanidad hubiese
vivido mi Doctrina del Segundo Tiempo, no estaría dudando de mi comunicación
a través del entendimiento del hombre. 08-217.43.
No seréis vosotros quienes juzguéis a las naciones, pero Yo, según escrito
está, sí juzgaré en vosotros a las naciones y a las religiones. Este
pueblo será ejemplo de celo, limpidez y espiritualidad. 08-217.44.
Sube hasta Mí el clamor de la humanidad. Es el llanto de los niños, es la
juventud que clama justicia, es la ancianidad que eleva su invocación de
paz. 08-217.45.
Es que los hombres han perdido la semilla de amor que, sin saberlo, llevan en
lo más puro de su corazón, tan dentro que ellos mismos no alcanzan a
descubrir. 08-217.46.La
simiente del amor, ha quedado ahogada por el odio, la vanidad y las bajas
pasiones. Y el cáliz de amargura se llena una vez más, para ser bebido
hasta las heces. 08-217.47.
Mientras el mundo naufraga en medio de la tempestad, vosotros, desde la
barquilla, tranquilamente contempláis el desastre. 08-217.48.
Estáis en el regazo del Padre, sin pensar en los que lloran, y ellos en
medio de las vicisitudes, celebran cultos dedicados a Mí, los cuales, aunque
estén envueltos en fanatismo e idolatría, se los recibo porque soy Padre,
mas les hago comprender que mi corazón está abierto al culto perfecto. 08-217.49.
De altar en altar, de rito en rito, y de secta en secta, van los hombres en
busca del Pan de la Vida, sin encontrarlo, y ante el desengaño, se tornan en
blasfemos para tomar caminos sin rumbo y vivir sin Dios y sin Ley. ¡Y
pensad, pueblo que entre ellos están los grandes espíritus, que entre ellos
descubro a los profetas y a los discípulos del Espíritu Santo! 08-217.50.
Los espíritus de luz que vibran en lo espiritual, ya preparan sendas por
planicies, mares, montes y desiertos, para que aquellas razas, aquellos
pueblos, en caravanas y muchedumbres se levanten en pos de esta nación,
donde ha resonado mi palabra y se han visto mis prodigios. 08-217.51.
Cuando aquellos hombres llamen a vuestras puertas ¿Qué vais a ofrecerles?
No les vais a ofrecer imperfecciones, porque de ello harto se encuentran.
Ellos vienen en busca de verdad, de caridad y de amor. Ellos vendrán a
aprender a elevar un culto tan puro como el perfume de las flores. 08-217.52.
Hoy os digo que enseñéis siempre a los postreros el cumplimiento de mi Ley,
en ella se encierran mis enseñanzas de los tres tiempos. 08-217.53.
Inspiraos para orar en la oración del huerto Yo os enseñé como es la oración
perfecta. 08-217.54.
En tanto no estéis preparados, los caminos permanecerán cerrados por Mí y
no haré el llamado a las multitudes. 08-217.55.
No quiero partir de entre vosotros en medio de vuestra desunión, de la
desobediencia y la incomprensión. 08-217.56.
Veo que ya estáis preparando mi cruz, para el momento de mi partida, cruz de
ingratitud. 08-217.57.
Todavía es tiempo de que redobléis vuestro ahínco, para que la hora no os
sorprenda y digáis: ¡El Padre ha partido! Porque sólo dejaréis de
escucharme a través del portavoz, pero Yo estaré presente y de ello los
videntes darán testimonio. Oiréis mi voz por inspiración, y cuando estéis
doctrinando en los hogares y en las comarcas, no serán vuestros labios los
que hablen sino Yo. 08-217.58.
La comunicación de espíritu a Espíritu, alcanzará su esplendor en esos
tiempos y mi presencia será sentida con mayor claridad, de tiempo en tiempo
y de generación en generación. 08-217.59.
Ante estas revelaciones, nadie deberá lamentar la ausencia de mi palabra y
aquél que llorase, será porque su conciencia le reclama no haber
aprovechado el tiempo de mi estancia con vosotros, y se siente por ello débil,
y torpe para proseguir el camino. 08-217.60.
Quiero que vosotros quedéis como testigos de que estuvisteis conmigo. Que
mostréis a los hombres los libros de oro que os he concedido formar. 08-217.61.
Entre este pueblo no habrá sacerdotes ni ministros. Habrá sólo servidores.
Estos recintos serán lugares de reunión y de estudio, donde los guías
velarán por el cumplimiento del pueblo. 08-217.62.
El reinado de muchas doctrinas, será muy corto, porque toda aquella que no
tuviese simiente de verdad, de justicia y de amor, destruida será. 08-217.63.
Mas mi Obra de amor será reconocida, Vendrá el forastero y llamará a
vuestra puerta. Dejadle pasar. Preparadle el lecho para que descanse, mas si
quiere ir antes a la mesa, dejadle. Cuando se haya hartado, si duerme, velad
por su sueño. Mas cuando despierte y contemple la luz, repasará ante su
conciencia sus hechos pasados y hasta su última mancha será lavada con sus
lágrimas. Yo le daré entonces vestidura blanca, y le sentaré entre los que
han estado junto a Mí. 08-217.64.
Es la Tercera Era, y aún me encuentro dando mi enseñanza a la humanidad,
porque en aquellos mensajeros que os he enviado, no habéis confiado. 08-217.65.
Mientras las criaturas humanas discuten mi Divinidad, mi existencia y mi
Doctrina, existen muchos mundos en donde soy amado con perfección. 08-217.66.
En el mismo tiempo en que unos han alcanzado la máxima limpidez espiritual,
vuestro planeta, moral y espiritualmente vive un tiempo de gran perversidad.
08-217.67.
Mas vosotros que me escucháis, sabed que os he enviado entre la humanidad
para dar ejemplo de humildad y obediencia a mi Ley. Envié a vuestro espíritu
revestido de mi gracia, envuelto en mi luz y portando en su conciencia la
Ley. 08-217.68.
Si por un instante caísteis en el abismo, penetrasteis en las tinieblas y
sucumbisteis en las flaquezas, Yo os levanté con mi voz, demostrando a la
humanidad que de la misma escoria puedo Yo entresacar a mis discípulos. 08-217.69.
Soy la bondad divina que se manifiesta a cada paso. Si no queréis elevaros
buscándome espiritualmente y preferís deteneros a contemplar la Naturaleza,
ahí en ella, también me encontraréis: El astro rey, cuyos rayos de luz,
vida y calor, hablan de Mí, el aire que os da vida y que es mi propio
aliento. 08-217.70.
Mas cuando os elevéis espiritualmente a Mí, en vuestras obras o en la oración,
percibís la gracia que existe en el más allá y un camino de luz que
promete maravillas y revelaciones en el arcano celestial del Padre. 08-217.71.
Vosotros tenéis conocimiento de estas bellezas que encierra la vida en el más
allá, y por eso trabajáis con afán en la viña del Señor. 08-217.72.
Quiero que exista amor entre los labriegos, que exista caridad. 08-217.73.
No es pesado el madero que sobre vuestros hombros he puesto, no es imposible
que podáis cumplir con la misión confinada a vuestro espíritu. Si confiáis
en mi poder, contemplaréis lo imposible hecho posible a vuestro paso y
comprobaréis que quien vive en obediencia a mis enseñanzas, cerca de Mí se
encuentra. 08-217.74.
A todo labriego que alcance preparación, le enviaré a las comarcas de la
Tierra, para que lleve la buena nueva. 08-217.75.
Vuestro espíritu hoy sostiene gran lucha con la materia; ha desenvainado su
espada para enfrentarse a la tentación, a la cual en mi nombre vencerá. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No 218 08-218.01.
Pueblo bendito: venís al encuentro de este Maestro que os llama
incesantemente a congregación, para alimentaros con su amor y fortaleceros
en los tiempos de prueba. Venís abandonando todo por oírme. Los padres
dejan a sus hijos, la madre al pequeño en la cuna, ansiosa de recibir
consuelo para ella y para los suyos; la juventud apartándose de los placeres
terrestres; los ancianos olvidando el peso de sus pruebas y todos dejando
tras de sí lo que es miseria humana, enfermedades, angustias, para
presentarse delante de Mí y decirme: Maestro, hemos orado a temprana hora y
elevado nuestro espíritu, y Elías, nuestro pastor, nos ha preparado para oír
la divina palabra; recibidnos. 08-218.02.
Os reunís bajo la sombra de este árbol, que ha extendido sus ramas hasta
los confines de esta nación escogida por Mí, y escucháis bajo sus múltiples
ramas la misma palabra, la misma esencia, el mismo fruto que durante tanto
tiempo os he entregado. 08-218.03.
Con todos vosotros he formado un pueblo que es primogénito entre todos los
pueblos de la Tierra, escogido en todos los tiempos, mas no el único en mi
amor, porque Yo amo y he amado en todos los tiempos a los pueblos del mundo;
pero éste, mi escogido, me ha amado de singular manera y se ha hecho
acreedor a mis complacencias. Mas esos favores que Yo le he concedido, no han
sido sólo para él y el pueblo todo lo ha tomado para sí y se ha convertido
en el rico avaro y ha dicho: Yo soy el más amado, el escogido, superior a
los demás, el más cercano al Espíritu del Señor; los demás han de
inclinarse ante mí, porque en mí el Padre ha derramado su Ley, sus
complacencias; y Yo os digo: No os envanezcáis. Me ha complacido donaros en
los tres tiempos; a través de tres largas eras me he derramado sobre vuestro
espíritu en las distintas envolturas que habéis poseído, para que me
imitaseis y participaseis de mis dones, y llenos de amor para con vuestros
hermanos, fueseis como un árbol cuya sombra y fruto sean para todos los
caminantes. 08-218.04.
Y ahora en esta era, iluminados por mi Espíritu, vais comprendiendo lo que
el Padre os entregó en los primeros tiempos, lo que Jesús os enseñó en el
Segundo y Yo os digo: No volváis a ser como ricos avaros, sed como este
Maestro que se entrega a los discípulos por amor, y al presentaros a otros
pueblos hermanos, no os sintáis superiores, ni digáis que sólo vosotros
poseéis los tres testamentos y que de ellos sois dueños, que habéis poseído
el arca de la alianza, el tabernáculo y los símbolos. No pueblo. Quiero que
digáis a vuestros hermanos de diferentes razas, que todos podéis llegar a
ser el pueblo escogido del Señor, de esa familia bendita, porque todos habéis
brotado de un solo Espíritu, de un solo Padre. 08-218.05.
Entonces habréis comprendido vuestra misión y podréis ser la salvación
del mundo. Ya no permitiréis que sea el Padre quien venga a materializarse,
para hacerse comprender de los hijos que no saben elevarse espiritualmente, y
me diréis en vuestra oración de espíritu a Espíritu: Padre, permanece en
tu solio, has descendido ya por mucho tiempo, has sufrido por nuestra
materialización y pecado; todavía en el Tercer Tiempo has tenido que
hablarnos en una y mil formas para enseñarnos y ya has derramado tu fuerza y
tus virtudes entre éste pueblo, que es tu discípulo; déjanos como
responsables de la humanidad. 08-218.06.
En todos los tiempos os ha parecido demasiado difícil de cumplir mi
Ley, siendo vosotros seres humanos; y por eso desde los primeros tiempos habéis
formado distintas religiones, y habéis practicado de manera imperfecta. Si
en el Primer Tiempo hubieses cumplido con mis leyes entregadas por conducto
de Moisés, no hubiese sido necesario que Jesús, el Verbo del Padre, viniese
entre vosotros, ¿Por qué padeció aquel Maestro? Porque el pueblo de Judá
le desconoció, le arrojó de su seno y le sacrificó, sin haber mirado ni
sentido quien era. 08-218.07.
Ese pueblo no se había preparado, no había cumplido con las leyes divinas,
de éstas y de los preceptos había hecho sus propias leyes, en las que creía
cumplir. Y el Divino Maestro se hizo hombre y con su nacimiento, su vida y su
pasión, escribió una página más del libro de la sabiduría divina, en la
que cada palabra era conformada por obras poderosas, palabras y obras
selladas con sangre; así recibisteis el Segundo Testamento, y si vosotros
hubieseis cumplido con esos dos testamentos ¿Habría tenido que comunicarme
en este tiempo por el conducto humano, por medio de entendimientos
imperfectos y perecederos? Si hubieseis practicado mis mandamientos y mi
Doctrina que con tanto amor os he dado, no me estaríais juzgando, ni dudando
de Mí porque me comunico por el entendimiento humano. 08-218.08.
Reunid los tres testamentos y no adulteréis ni mistifiquéis mi palabra. Es
la herencia que dejo a la humanidad. La luz de mi Espíritu os ilumina y
vuestro espíritu, que sabe quien es, recuerda su pasado y sabe por qué he
venido en este tiempo y puede comprender mi enseñanza. 08-218.09.
Sólo así conoceréis la pureza y perfección de mi Obra dada en los tres
tiempos, que está sobre las religiones e ideas humanas. Es el camino, la
vida, el principio y el fin de todo espíritu, lo que encierra el libro de mi
sabiduría. 08-218.10.
¿Por qué no me reconocen las sectas y religiones, y muestran tanta
incomprensión? Vosotros que me oís, no juzguéis a nadie; Yo juzgaré, como
está escrito, a todas las naciones y a todas las religiones. 08-218.11.
Si cumplís con humildad, el mundo os creerá. Ese mundo cansado de palabras
y de ritos, necesita ejemplos. Vos, Israel, que en todos los tiempos habéis
recibido la simiente pura ¿A quién podréis imitar? ¿Qué religión de las
que han brotado, han velado por el cumplimiento de todos mis preceptos?
Ninguna, mas puedo deciros: si en ellas encontráis hombres celosos,
imitadles; si encontráis amor, imitad su amor; si miráis en ellos respeto a
Mí, también imitadles, para que sepáis apreciar la virtud y deis a cada
quien lo que corresponde en justicia; mas lo imperfecto, lo censurable, jamás
lo imitéis. Si no sabéis qué es lo justo y qué lo censurable, orad, oíd
mi palabra y dejad que vuestra conciencia os aconseje. 08-218.12.
El clamor de la humanidad llega hasta Mí, la angustia de la niñez, de la
juventud, de los hombres y mujeres de edad madura y de los ancianos, se
eleva; es la voz que clama justicia, es una invocación de paz, de
misericordia que el espíritu hace, porque la simiente de amor en este mundo
se ha perdido y ¿Sabéis en donde está el amor? En lo más profundo del
corazón humano, tan dentro que no alcanza a descubrirlo, porque el odio, las
ambiciones, la ciencia y la vanidad han ahogado la simiente y no hay
espiritualidad, ni misericordia; el cáliz de amargura va llenándose y el
mundo lo bebe hasta las heces. 08-218.13.
Y vos pueblo, contempláis en paz desde la barquilla la tempestad que se ha
desatado, llenos de confianza en el Padre. Mientras aquellas naciones
envueltas en guerras blasfeman en contra de mi Espíritu unos, y otros
practican cultos imperfectos, vosotros me estáis glorificando. Más todos
despertaréis en este tiempo de pruebas y llegaréis a unificaros por el amor
y el conocimiento espiritual. 08-218.14.
Discípulos: Yo os recibo y estoy presto a perdonaros. Quiero sentirme amado
por vosotros y también anhelo que viváis en armonía los unos con los
otros. Que el hijo ausente retorne a mi regazo, y si se ha distanciado de Mí
por incomprensión o ignorancia, no tema que le reproche su proceder. Quiero
acariciar a vuestro espíritu y devolverle lo que ha perdido, su paz, su
alegría y esperanza. Es mi deseo que toméis de esta vida su dulzura, que
sepáis recibir sus sinsabores, que viváis mansa y pacientemente, que trabajéis
por vuestra elevación. ¿Quién podrá alejarme de vosotros, o qué poder
existe que impida que Yo os ame y os proteja? 08-218.15.
En cambio, vosotros sí sabéis alejaros de Mí e imitar a el hijo pródigo;
y sólo cuando el dolor hiere vuestro corazón, recordáis que hay un Padre
que os ama y está presto a socorreros, a libraros de todo peligro que os
aceche. 08-218.16.
Yo siempre os he inspirado confianza para que veáis en Mí a un Padre
amoroso, a un amigo leal, a un confidente. 08-218.17.
Recordad la parábola del hijo pródigo, vosotros que lleváis el peso de una
gran falta, y pensad que ante todo soy amor y perdón. Debéis tomar en
cuenta que estáis destinados para llegar a Mí perfeccionados, libres de
errores, limpios; y si hoy estáis dentro de esa oportunidad de modelar
vuestro corazón y hacer grandes obras espirituales, debéis aprovechar estos
tiempos y hacer breves los días de vuestro destierro. 08-218.18.
Si ya tenéis la experiencia de las eras pasadas y sabéis que existe la ley
de restitución ¿Por qué volvéis a caer en los errores de ayer en vez de
dar un gran paso adelante de vuestro camino? 08-218.19.
Mirad a la humanidad restituyendo sus faltas y lavando sus manchas; está
sujeta a grandes transformaciones a fin de purificar y restablecer todo lo
que ha mancillado. 08-218.20.
Mi palabra se cumple; habéis visto gran parte de mis profecías cumplidas
ante vuestra incredulidad. Muchas otras están por ser vistas, y de esto daréis
testimonio. Mi juicio está abierto como lo anuncié para estos tiempos. 08-218.21.
El caos envuelve a las naciones; mientras unos cuantos velan y saben el por
qué de sus penalidades, muchos duermen y se contentan con vivir sin hacer un
esfuerzo por conocer la causa de todas estas pruebas. Vosotros sí sabéis el
por qué, habéis leído en el libro de la sabiduría y mi palabra os ha
preparado, nada puede sorprenderos. Más sois todavía pequeños para dar la
voz de alerta a la humanidad, aún no os habéis fortalecido y vuestros pasos
son vacilantes. Habéis oído mi palabra y no alcanzáis a comprenderla, o
cuando la habéis comprendido no la lleváis a la práctica. Os dividís
sabiendo que sois un mismo pueblo, y los cargos que os he dado sentís que
pesan sobre vosotros como un fardo insoportable. Os pregunto ¿Por qué no
habéis llegado al fondo de esta enseñanza si os he iluminado con luz de
verdad? Por qué no sois fuertes si os he alimentado con este pan de vida
eterna, del cual es suficiente una migaja para dar vida al hambriento? Es que
os habéis familiarizado con mi palabra y la habéis tomado sin aprovecharla;
mirad, mientras vosotros estáis hartos de ella, hay muchos hambrientos que
ansían tomarla para alimentarse. 08-218.22.
Se acerca el tiempo en que esta palabra cesará, entonces habrá quedado en
el corazón de mis discípulos y estará grabada en libros para ser dada a
conocer a la humanidad. Después de 1950 quiero que conservéis la mayor
pureza en vuestras prácticas y la obediencia a mis órdenes y mandatos, con
ello testificaréis que Yo estuve con vosotros. 08-218.23.
Todos vuestros cargos os han sido dados según vuestra capacidad y fortaleza
porque conozco y sé vuestra virtud. Trabajad por amor, no por temor, mirad
en el fondo de mis enseñanzas, mi amor de Padre y mi perdón manifestarse
siempre sobre todos mis hijos. 08-218.24.
¡Cuánta dicha descubro en vuestro corazón mientras estáis escuchando mi
palabra! Yo soy la infinita paciencia, que aguarda en el instante en que os
levantéis de lleno a la lucha. Yo os he revelado vuestro futuro. 08-218.25.
¡Cuán grande va a ser vuestra jornada después de mi partida, ni siquiera
lo habéis presentido! Para entonces tengo algunos secretos que revelaros,
para que podáis persuadir a los hombres. 08-218.26.
Os sorprendí como a aquellos pescadores del Segundo Tiempo, a quienes
encontré entregados a sus faenas y deberes, diciéndoles: “Seguidme, desde
ahora seréis pescadores de hombres. Les concedí la virtud de sanar al
enfermo, les di el don de la palabra, les iluminé con mis revelaciones y les
enseñé a libertar a los poseídos. Y ya preparados y confortados, les señalé
los caminos y les ofrecí las comarcas para que pusiesen en práctica mi
Doctrina de redención. 08-218.27.
En este tiempo no habéis sido doce los escogidos; sois una porción numerosa
que he consagrado y doctrinado bajo la sombra de diversos arbustos. Vosotros
seréis quienes infundáis valor a la humanidad, en las grandes pruebas que
amenazan al mundo. 08-218.28.
Pronto dejará de comunicarse el Mundo Espiritual, y quiero que desarrolléis
vuestros dones, para que no titubéis. 08-218.29.
Quiero que viváis alerta para que escuchéis en intuición o en sueños la
voz del Más Allá, cuando os diga: ¡Levantaos! y entonces encaminaréis
vuestros pasos a los hogares y a las comarcas donde la enfermedad o la furia
de los elementos hayan sembrado la desolación. Y cuando tengáis que ir en
pos de países remotos, escuchéis la orden del Padre indicándoos el
instante y señalándoos el camino. 08-218.30.
De las sectas y religiones vendrán a observaros, pondrán a prueba vuestra
potestad. Habrá quienes, convencidos de vuestros dones, os tienten por medio
del dinero para utilizaros con fines materiales. No olvidéis que todo aquél
que convierta mi Obra en mercadería perderá mi gracia. 08-218.31.
Voy a dejar de hablaros por el conducto humano por que escrito está, pero no
os abandonaré. Yo os daré la inspiración y os haré sentir mi presencia. Y
la tranquilidad de vuestra conciencia, no dejará que el tiempo marque
profundas huellas en vuestro cuerpo. 08-218.32.
Toda casa de oración y recinto donde mi Doctrina no se practique con pureza,
desaparecerá y sólo quedarán aquellas que sean un refugio y una barca de
salvación para el necesitado. 08-218.33.
Después de mi partida, vendrá la depuración en este pueblo; será en pleno
tiempo de luchas y contiendas mundiales, después de las cuales vendrá la
paz y huirá la miseria. 08-218.34.
Sed fuertes, porque en el tiempo de la lucha seréis perseguidos y
hostilizados. Os será negado el trabajo y el pan. Pero entonces manifestaré
mi misericordia y mi poder en vosotros, pues hambre no sentiréis, vuestro
rostro jamás se verá demudado, ni llegaréis a ser menesterosos. Entonces
vuestro espíritu hará reminiscencias del camino a la Tierra prometida a
través del desierto como en el Primer Tiempo; y recordará que ante su sed
se abrió la roca, para ofrecerle la frescura de las aguas; cuando el sol
calcinante del desierto os quemaba, las nubes, como manto os cubrieron y
cuando el hambre y la escasez amenazaban, descendió el maná como un mensaje
de amor de vuestro Padre. 08-218.35.
De todo os prevengo, para que mañana no digáis que no os preparé. 08-218.36.
En forma clara os explico mi Doctrina, para que no vayáis a caer en tentación,
ni os dejéis sorprender. 08-218.37.
Quiero contemplaros siempre preparados, para que seáis comprensivos y
respetuosos de mi voluntad. Si sois los primeros que habéis recibido mi enseñanza
y habéis tenido en vosotros mismos las pruebas que Yo he descendido para
comunicarme con el hombre, debéis de esforzaros para dejar un buen ejemplo a
los que vengan después de vosotros. Debéis conocer vuestro origen
espiritual, vuestros deberes y las misiones que os haya confiado, para que
veléis por vuestro espíritu y sepáis conservaros en la virtud. 08-218.38.
Mientras habéis evolucionado, viniendo a la Tierra una y otra vez en
diferentes encarnaciones, miráis que mi Obra permanece inmutable,
inalterable a través de los tiempos que han transcurrido. Siempre os
manifiesto los mismos atributos, os hago sentir mi amor de Padre, mi
paciencia sin límites, mis obras que redimen, y a pesar de todas estas
pruebas no me reconocéis. Es necesario que despertéis y os deis cuenta del
tiempo que os he dado para que en él labréis vuestra salvación, se acerca
el momento de que partáis al más allá, y no os habéis apresurado para que
lleguéis en el preciso momento en que os llame, para que me mostréis
vuestra cosecha y que esa cosecha sea de simiente cultivada con la oración,
estando además vuestro espíritu en la mejor posición de arrepentimiento y
elevación. 08-218.39.
Pensad que si sois parte de mi Espíritu, poseéis la vida y la gracia al
igual que Yo. Sois puros en cuanto a vuestro principio y así es como debéis
llegar a Mí, en vuestro retorno. Por eso debéis de luchar sin descanso en
este tiempo, para que podáis volver a vuestra primitiva pureza y perfección.
08-218.40.
Tened caridad de vuestros hermanos y de vosotros mismos, ya que formáis una
sola familia, un solo espíritu. Sobre de vosotros hay seres que están
trabajando por vuestra salvación, cruzando el espacio, esparciendo caridad,
convertidos en vuestros protectores. ¿Qué sería de vosotros, sin su ayuda?
porque vosotros no habéis sabido interpretar mi voluntad y caéis en errores
a cada instante. 08-218.41.
Pensad en la lucha de vuestros protectores espirituales y ayudadles haciendo
que su labor sea menos dolorosa. No sembréis de cardos su camino, no desoigáis
su voz que siempre os previene del peligro, su consejo que orienta vuestros
pasos y su luz que os guía. Vivid con ellos en armonía y lograréis estar
en perfecta comunión conmigo. 08-218.42.
No os distinguiréis de vuestros hermanos por insignia o señal alguna
material, distinguíos por vuestras obras, de las cuales serán vuestros
propios hermanos los que den testimonio. Así lograréis ganar la confianza
de los que os rodean y convertiréis en amigos a vuestros enemigos. 08-218.43.
No todos habéis despertado, pero Yo me valdré de la preparación de un solo
corazón en cada recinto, para despertar a los demás; para que en la hora
del llamado, en la hora de la justicia del Señor, todos me entregeis un solo
fruto, siempre igual en las manos de todos mis labriegos. Para que el Padre
haga el llamado a la humanidad y todos los pueblos de la Tierra tengan acceso
en vuestra Nación; para que vengan a tomar no sólo la palabra que dejo
escrita, sino también vuestro ejemplo. 08-218.44.
Y así mi Doctrina se abrirá paso entre todas las doctrinas. Porque ella
vencerá y prevalecerá, al fin, entre todas las demás. 08-218.45.
Toda doctrina que no sea confirmada con hechos y con ejemplos, ha dictado su
sentencia de muerte. Mas toda doctrina que sea confirmada con hechos, esa
prevalecerá. Mis ejemplos, mi sacrificio en el Segundo Tiempo, os hablan
mucho; y ahora os digo: Aquel que sella su palabra con su sangre y su vida,
está dando ejemplo de verdad y de fortaleza. 08-218.46.
En ese tiempo no sellaréis con sangre ni con la vida vuestras palabras. El
mundo no tiene hambre de vuestra vida ni sed de vuestra sangre. El hombre
tiene sed de verdad, de amor y de caridad; y cuando os hayáis preparado y
espiritualizado, sin caer en ningún fanatismo, cuando sepáis practicar mis
leyes divinas y las leyes humanas sinceramente, como el Padre os ha enseñado,
entonces, daréis al mundo el secreto de la paz y de la redención en todos
los caminos. 08-218.47.
Porque mi Obra no viene en contra de la ciencia, ni de las instituciones
humanas, no viene en contra del matrimonio, ni de la familia; no viene en
contra de nada que encierre justicia y amor. 08-218.48.
Si en otros tiempos el hombre se ha levantado como ministro de mi Divinidad
en contra de la ciencia, de cierto os digo: Ese ministro no me ha honrado, no
me ha comprendido ni me ha seguido; porque Yo, siendo el principio de toda
espiritualidad, soy el principio también de toda ciencia; y si muchas veces
habéis oído que el Padre abomina las ciencias humanas, no son de las
ciencias en su principio, sino del fin que el hombre les ha dado. Yo abomino
las malas ciencias que han llevado a la humanidad a su destrucción, a las
ciencias que el hombre ha puesto al servicio del mal, para la destrucción de
la vida y de los principios; eso es lo abominable de las ciencias delante de
Mí. Más todo hombre científico que se halla convertido en benefactor de la
humanidad, aunque vosotros no lo hayáis nombrado santo, Yo lo tengo en lugar
selecto en el plano espiritual. 08-218.49.
Esto os dice el Maestro en este día, para que no caigáis en fanatismo,
porque en verdad vosotros estáis participando del fruto de la ciencia,
porque Yo he inspirado a los hombres con mi luz para que encontraran los
elementos de vida a su paso. Si no hubiera sido mi voluntad que el hombre
tomara la ciencia para su provecho, no hubiera Yo creado los elementos, ni
hubiera puesto en las entrañas de la Tierra ni en los espacios, todo cuanto
el hombre ha tomado para su adelanto y evolución; pero hice todo para
recreo, beneficio y progreso del espíritu y de la materia también. 08-218.50.
Desde los primeros tiempos a los primeros moradores les entregué la Tierra,
diciéndoles: Yo la dejo a vuestro cuidado, es vuestro tesoro, vuestro
huerto, vuestra morada y vuestro hogar. ¡Creced y multiplicaos! Y esa frase
no os la dije sólo como humanos para la multiplicación de la especie, sino
también como espíritus y como inteligencias; pues Yo os multiplicaré en
todos los caminos y en todos los órdenes, en espíritu y en verdad. 08-218.51.
En este tiempo vengo en contra de todo lo superfluo e innecesario, de todo lo
malo, de todo lo perjudicial, de toda mala semilla. A través de mi Doctrina
Espiritual combatiré a todos los que han puesto la ciencia al servicio del
mal; combatiré todas las malas ciencias, hasta que el hombre despierte a mi
verdad. Entonces esta Doctrina penetrará, como la luz del día, en todos los
lugares y a todos despertará. Por eso preparaos y reconoced vuestra misión,
vuestro cargo y responsabilidad entre los hombres. 08-218.52.
Mirad lo que os enseña mi Obra. Mirad los horizontes que os abre mi Doctrina
y mi palabra y mirad qué grande es el espíritu y qué cortas son las
distancias. El que ha orado con amor, sintiendo el dolor de su hermano, se ha
desprendido, se ha transportado desde aquí hasta lejanos sitios y ha
depositado su amor, su bálsamo y su caricia en los que sufren. 08-218.53.
Por esta oración de mi pueblo de Israel, que se eleva hasta Mí en todos los
recintos, Yo bendigo al Universo y le entrego mi luz y mi caricia paternal;
ya que ellos no se recrean con mi palabra, hago que mi esencia llegue a todos
los corazones, que todos ellos me sientan, que se levanten en busca de mi
verdad, en busca del camino porque a todos estoy preparando para que lleguen
a Mí. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 219 08-219.01.
Os doy en este instante mi bálsamo, mi fuerza y mi caricia. 08-219.2.
Yo soy vuestro cirineo, ya que en la Tierra cuando el peso de mi cruz se hizo
agobiante, hubo un hombre con piedad en su corazón que me ayudó a compartir
mi carga. 08-219.03.
Aquí me tenéis, presto a acudir en vuestro auxilio cuando caigáis en el
camino, para dar fuerza a vuestro espíritu y levantarlo a continuar la
jornada. 08-219.04.
Paso a paso os vais acercando al Calvario de vuestra vida en la Tierra, donde
vuestro espíritu habrá de decirme: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu,
ya todo está consumado”. 08-219.05.
Bienaventurados los que al llegar esa hora y pronunciar esas palabras, hayan
dejado concluida su misión, porque será grande su paz y su gozo. 08-219.06.
Quiero que todos alcancéis esa cumbre, no importa que lleguéis destrozados
y sin bienes materiales, allí sentiréis como nunca lo habíais sentido mi
presencia y mi misericordia. 08-219.07.
Allí espero al hombre, allí espero a la mujer, a los padres, a las madres,
a todos los que al mundo llegaron con misiones qué cumplir. 08-219.08.
¿Queréis llegar a la cima? Confiad en Mí que soy vuestro destino, aceptad
con amor las pruebas, acatad mi voluntad sea cual fuere, con la sonrisa en
los labios, con la fe y la resignación en vuestro corazón. 08-219.09.
No olvidéis que soy Omnipotente y Omnipresente, para que la duda o la
debilidad no vayan a haceros caer en tentación. 08-219.10.
A veces, cuando lloráis en el mundo y pensáis que Yo habito en el Cielo
donde todo es felicidad del espíritu, dudáis de mi amor, porque no concebís
que el Padre goce, mientras millones de sus criaturas sufren hasta la muerte
en la Tierra. Es que no queréis comprender que mi dicha no será absoluta
hasta que el último de mis hijos se halle en la tierra de salvación. 08-219.11.
Si soy vuestro Padre, pensad que necesariamente tengo que sentir lo que lo
hijos sientan, sólo así comprenderéis que mientras cada uno de vosotros
sufre y siente su propio dolor, el Espíritu Divino sufre con el dolor de
todas sus criaturas. 08-219.12.
Como una prueba de esta verdad vine al mundo a hacerme hombre y a cargar una
cruz que representó todo el dolor y el pecado del mundo. Y si en cuanto
hombre cargué sobre mis hombros el peso de vuestras imperfecciones, y si
sentí todo vuestro dolor, ¿Podría en cuanto Dios mostrarme insensible ante
las penas de mis hijos? 08-219.13.
En mi Espíritu existe un himno cuyas notas nadie ha escuchado, nadie lo
conoce en el Cielo, ni en la Tierra. Ese canto será escuchado en todo el
Universo cuando el dolor, la miseria, las tinieblas y el pecado hayan quedado
extinguidos. Aquellas divinas notas encontrarán eco en todos los espíritus,
uniéndose el Padre y los hijos en ese canto de armonía y felicidad. Yo os
digo en verdad, que hasta las piedras hablarán cuando esa armonía ilumine
la vida de mis hijos muy amados. 08-219.14.
Seguid acrisolando vuestro espíritu, seguid evolucionando y perfeccionándolo,
llevando siempre vuestra fe encendida como flama inextinguible. 08-219.15.
Debo deciros que mientras habitéis en la Tierra, debéis luchar por hacer lo
más amable posible vuestra existencia en ella, no es forzoso llorar, padecer
y sangrar infinitamente para poder merecer la paz en el más allá. 08-219.16.
Si pudieseis transformar esta Tierra, de valle de lágrimas en un mundo de
felicidad, donde os amaseis los unos a los otros, donde os preocupaseis por
practicar el bien y vivir dentro de mi Ley, en verdad os digo que esa vida
sería ante Mí, más meritoria aún y más elevada que una existencia de
sufrimientos, vicisitudes y lágrimas por mucha conformidad que tengáis para
sufrirla. ¿Cuándo llegaréis a unir la vida espiritual con la vida humana,
de tal manera que no miréis límites entre una y otra? ¿Cuándo haréis de
vuestra existencia, una sola vida, apartando la idea de la muerte, para
penetrar en la eternidad? Esa luz será en los hombres hasta que la
espiritualidad florezca en el mundo. 08-219.17.
La luz de mi palabra viene en este tiempo a salvaros de las tinieblas del
materialismo en que se han sepultado los espíritus, tinieblas que no les
dejan mirar la verdad aunque la tengan cerca y la lleven dentro. 08-219.18.
El Tercer Tiempo es con vosotros y de ello pruebas y señales está dando a
los hombres y aún mayores las seguirá dando, como si fuese una inmensa
campana echada a vuelo para despertar a vivos y a muertos. 08-219.19.
Orad, observad, meditad, dejad que mi inspiración os guíe, la reconoceréis
siempre que os sintáis impulsados al bien y a la elevación, cuando de
vuestro espíritu se eleve la salutación a su Creador. 08-219.20.
“Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena
voluntad”. 08-219.21.
Pueblo bendito, escogido por mi caridad; Yo os he entresacado en estos
tiempos de perversidad, de confusión y de dolor, para reuniros en una
familia y formar entre los pueblos de la Tierra el pueblo de paz. 08-219.22.
Vivís tiempos de caos. Solamente aquéllos que logran espiritualizarse en
estos tiempos de prueba, pueden sobrevivir al dolor, a la confusión, a la
tempestad que se avecina. Sólo aquéllos que se elevan por encima de todas
las vanidades materiales, de las miserias humanas, podrán resistir con
serenidad y calma el caos universal y serán como náufragos en medio del océano
que logren asirse a un madero, que será la fe en mi amor. 08-219.23.
Para ese tiempo os estoy preparando. Por eso os estoy enseñando a imitarme,
mas es mi voluntad que no seáis los únicos que practiquéis mi Doctrina,
quiero que las virtudes de vuestro corazón, vuestras palabras y obras,
atraigan a todos los corazones que han de llegar a Mí para recibir mi enseñanza
en este tiempo, para que el pueblo se multiplique en número, en fuerza y en
elevación entre la humanidad. 08-219.24.
Mas ¿Cuál es ese caos, esa tempestad, esa prueba que se avecina? Son las
heces del cáliz de amargura que no ha bebido aún la humanidad. Es menester
que el hombre, que ha preparado ese cáliz con sus hechos a través de los
tiempos, lo apure hasta la última gota, para que conozca su propia obra y su
fruto. 08-219.25.
Pueblo bendito: Esos hombres que se levantan llenos de grandeza y predominio
en las naciones, en los pueblos de la Tierra, son grandes espíritus
revestidos de potestad y poseedores de grandes misiones. No se hallan al
servicio de mi Divinidad; no han puesto su grandeza y sus dones al servicio
del amor y de la caridad; han formado su mundo, su ley y su trono; sus
vasallos, sus dominios y todo cuanto ellos pueden ambicionar. Mas cuando
sienten que el trono se estremece ante las pruebas, cuando sienten que se
acerca la invasión de un enemigo poderoso, cuando contemplan en peligro sus
caudales y sus nombres, se levantan con toda su fuerza, llenos de grandeza,
de vanidad terrestre, de odio y mala voluntad y se lanzan en contra del
enemigo, no importándoles si su obra, su idea, va dejando tras de sí tan sólo
la huella del dolor, de la destrucción y del mal. Buscan solamente la
destrucción del enemigo, erigir un trono mayor, para tener mayor dominio
sobre los pueblos, sobre las riquezas, sobre el pan de cada día y sobre la
misma vida de los hombres. 08-219.26.
Yo os estoy preparando para que seáis mis soldados, mas no los que causen la
destrucción ni el mal, no soldados del odio y la perversidad, de las
tinieblas ni de la codicia, sino soldados de la espiritualidad, de la
fraternidad, del amor, de la mansedumbre y de la caridad. Os levantaréis
llenos de fuerza y de confianza en Mí, que soy vuestro ideal, llenos de
confianza en vuestras armas que son la verdad y la justicia. Yo os estoy
preparando para que desde ahora podáis luchar contra aquel enemigo, que
también es poderoso, pero que no lo es más que vosotros. 08-219.27.
El día en que despertéis a la espiritualidad, llegaréis a la comprensión
de que las tinieblas son débiles ante la luz, el odio es un átomo frente a
la fuerza irresistible del amor y ese átomo se desvanece al contacto de la
verdadera caridad. El materialismo se empequeñece ante los dones del espíritu.
Lo material es pasajero y lo espiritual tiene vida eterna. 08-219.28.
Vosotros estáis formando el pueblo espiritualizado y capacitado para apartar
la confusión del mundo, para desmaterializarlo y desfanatizarlo, con vuestro
buen ejemplo, con los buenos pensamientos, palabras y obras que desde ahora
estáis practicando. 08-219.29.
Si los hombres os preguntan acerca de enseñanzas que no habéis oído de Mí,
o que no habéis alcanzado a comprender, Yo hablaré por vuestro conducto y
sorprenderé a los hombres, a los sabios, a los teólogos, al engrandecido,
al mandatario y al juez, a los maestros de la Tierra. 08-219.30.
Haré que mi Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana, penetre por doquier,
como el aire penetra en todo lugar, como la luz disipa toda tiniebla, para
iluminar al mundo. Así se esparcirá mi Obra, así se extenderá mi
Doctrina: penetrará en toda secta, en toda institución, en toda congregación
humana, en todo corazón y en todo hogar. Cruzará por los caminos, atravesará
los desiertos y mares, y llenará este mundo porque el Tercer Tiempo, la era
de la luz, ha llegado para toda la humanidad. 08-219.31.
En todos los tiempos he humanizado mis manifestaciones. Recordad que en el
Primer Tiempo escogí a Moisés para comunicarme con vosotros. El fue mi
portavoz y mi emisario, le llamé al Monte y le dije: “Moisés, inclina tu
faz porque no podrás mirarme, ve y di a tu pueblo que Yo soy su Señor y su
Dios; que soy el Dios de sus padres y es mi voluntad se limpien por dentro y
por fuera, para que sean dignos de recibir mis mandatos, mi ley, mis
preceptos”. Por conducto de Moisés me manifesté como Padre, como Ley y
como Justicia. Por su conducto me comuniqué con mi pueblo escogido. Por
aquel varón hice llegar mis mandatos a todo corazón. 08-219.32.
En el Segundo Tiempo, quise estar más cerca de vosotros. No fue mi voluntad
divina que aquel pueblo me tomara solamente como un Juez inexorable. Quise
sentir la caricia de mis hijos, de las criaturas hechas a mi imagen y
semejanza. Y en un acto de amor y mansedumbre, el Padre se hizo hombre para
enseñar la humildad que es grandeza del espíritu, el verdadero cumplimiento
de las leyes, la vida dentro del amor; enseñar al hombre a luchar por un
ideal justo, eterno y verdadero. 08-219.33.
La Doctrina de Jesús, entregada como ejemplo, como un libro abierto para que
la humanidad lo estudiara, no ha encontrado ningún otro pueblo de la Tierra,
en ninguna generación, en ninguna raza, nada semejante. Porque aquellos que
se han levantado entregando preceptos de justicia o doctrinas de caridad, han
sido enviados por Mí a la Tierra como precursores, como emisarios, mas no
como Divinidad. Sólo Cristo vino entre vosotros como Divinidad. El vino a
entregaros la lección más clara y más grande que ha recibido el corazón
del hombre. 08-219.34.
Y ahora en este tiempo, pueblo amado, no he venido a hacerme hombre como en
aquel Segundo Tiempo, pero me ha placido comunicarme con todas mis criaturas
a través del entendimiento del hombre. Y aun en el valle espiritual y en los
espacios infinitos han sentido mi presencia divina. Porque en la Escala de
Perfección hay muchos peldaños, en el valle espiritual y en los espacios
sin fin, hay muchos mundos. Y en verdad os digo: Siempre me he comunicado con
todos; y según sea la escala espiritual, el mundo en que se encuentren, así
ha sido mi manifestación entre ellos. 08-219.35.
Hay quien me pregunta: ¿Por qué es que el Padre se comunica por el
entendimiento del hombre, si el hombre es pecador, impuro y alberga bajas
pasiones? Y el Maestro os dice: Mi Rayo bendito es toda pureza y perfección,
y aunque el Padre no se escandaliza del pecado del hombre, no puede entrar en
contacto con lo impuro. Yo llego hasta la conciencia del pedestal y es la
conciencia la que transmite mi luz, mi palabra y mi enseñanza al
entendimiento del portavoz. Ya el pedestal, de antemano se ha elevado a Mí
en un acto de amor, de temor, de preparación, para no mezclar las bajas
pasiones y las tendencias de la carne, con la perfección de mis lecciones. 08-219.36.
Más pronto dejaré de comunicarme por el entendimiento humano, porque llegará
el instante en que podáis hacerlo de espíritu a Espíritu. Entonces llegará
también mi rayo divino hasta vuestra conciencia y allí escucharéis mi voz,
recibiréis mis inspiraciones, mis profecías y mis mandatos. Hacia ello os
voy conduciendo. 08-219.37.
Yo os seguiré enseñando y perdonando, para que en los últimos instantes de
mi comunicación por el entendimiento humano, podáis decirme: “Señor, cuán
grande es nuestro pecado y nuestra maldad; lo hemos reconocido a tiempo, nos
hemos depurado por dentro y por fuera, en nuestra vida espiritual y en
nuestra vida humana, y ahora llegamos ante vuestra misericordia infinita amándonos
los unos a los otros, amando todo lo creado, formando un solo cuerpo y una
sola voluntad. 08-219.38.
Si a eso llegáis en 1950, el ojo pecador y no pecador me contemplará en
todo mi esplendor, porque será el momento en que deis principio al
cumplimiento de la Ley que el Padre os ha confiado. 08-219.39.
Sed firmes en el camino, pueblo, porque vuestro espíritu está cumpliendo
una delicada misión en este planeta. Solamente el que se purifique por el
amor, el que practique mis leyes, puede dejar de venir a reencarnar en este
planeta; mas aquél que en su última reencarnación deje huella de sangre o
de maldad, ése tiene que tornar a esta Tierra a reparar yerros, a
reconstruir lo destruido, a dar vida a lo que dejó inerte, a perdonar a los
que no perdonó. En una palabra: a restituir, por eso mi amor infinito os
dice: ¡Oh peregrino incansable que ha tiempo venís caminando con la
amargura en vuestro corazón! He aquí al que viene a consolaros, al que
viene a fortaleceros, para que prosigáis la jornada hasta el fin. 08-219.40.
Ha mucho tiempo que habéis iniciado este viaje y no es la primera vez que
vengo a manifestarme en vuestro sendero. Mi caridad ha levantado al caído,
sanado al enfermo y ha devuelto la vida al muerto. Mi voz de Padre, ha
despertado al que duerme. 08-219.41.
Con la luz que irradia mi Espíritu sobre vosotros, se ilumina vuestro espíritu
y contempla su pasado como el largo camino de expiación y evolución
espiritual. También comprendéis la responsabilidad contraída con vuestro
Maestro de ser los testigos fieles de mi enseñanza. Os he dicho que llegará
el día en que de las sectas y religiones vengan a interrogaros y escudriñaros
y no quiero que os sorprendan torpes. Os encontrarán humildes, pero
manifestando dentro de vuestra humildad mi sabiduría. 08-219.42.
La humanidad os necesitará y vosotros que formáis espiritualmente el pueblo
más antiguo de la Tierra, no ocultaréis los dones que os he dado, mostraréis
el libro que he abierto ante vosotros. 08-219.43.
En cada tiempo, y desde el principio de la Creación, he hecho pacto con
vosotros. Lo ofrecido por Mí os lo he cumplido fielmente, pero en verdad os
digo: mi pueblo ha faltado siempre a sus promesas. 08-219.44.
Seis veces he renovado este pacto con vosotros porque os amo y quiero vuestra
salvación. 08-219.45.
En los doce que escogí en el Segundo Tiempo, están representadas las
virtudes y las flaquezas humanas. De sus virtudes me serví para ejemplo y
estímulo de la humanidad y aproveché sus imperfecciones para daros grandes
enseñanzas. La incredulidad de Tomás, representa al positivista, el que
cree tan sólo en lo que palpa y ve. 08-219.46.
Pedro representa al temeroso de los juicios de los hombres y Judas a los que
ponen precio a los bienes del espíritu. 08-219.47.
En este tiempo no vengo a daros las riquezas terrestres, ya os las di en
otros tiempos. Ahora vengo a colmaros de Sabiduría. 08-219.48.
En todos los tiempos los hombres de ciencia han desmentido y combatido mis
revelaciones y manifestaciones espirituales. Más Yo no combato la ciencia,
porque Yo soy la Ciencia. Soy quien la inspira al hombre para el bien y
recreo de él mismo. En verdad os digo que quien toma la ciencia para causar
males, ése no ha sido inspirado por Mí. 08-219.49.
Reconoced por su esencia mi palabra, Yo soy la vid, de ella estáis bebiendo
el vino. 08-219.50.
¿Qué necesitáis para poder seguirme? Yo todo os lo daré. Edificando estoy
un santuario en vuestro corazón para morar siempre en él, pues mi palabra a
través del portavoz humano dejará de escucharse y sólo vuestro espíritu
la sentirá vibrar en lo infinito. 08-219.51.
Bienaventurados aquellos que tengan espiritualidad, porque sentirán mi
presencia y serán los que, caminando entre miseria y lágrimas, lleven el
consuelo y la salvación a esta humanidad. 08-219.52.
Mi rayo universal ilumina vuestro entendimiento y en esa luz que os baña, os
sentís llenos de mi presencia. Los videntes contemplan con regocijo y palpan
esa luz que envuelve a todo espíritu. Han visto un gran libro, que muestro a
Israel, en el que está contenida la lección y está abierto en el sexto capítulo.
08-219.53.
Habéis sentido muy cerca de vosotros el reino que os fuera prometido al oír
mi palabra y ya presentís la dicha que os espera. Todos vuestros temores se
disipan, porque empezáis a reconocerme como Padre; y al contemplar el
cumplimiento de mis promesas que fueran dadas en otro tiempo al pueblo de
Israel, al pueblo escogido, os llenáis de esperanza y empezáis a formar
grandes propósitos de enmienda y acatamiento a mi Ley. 08-219.54.
En mi nuevo advenimiento, me acompañan espíritus de gran luz, seres que os
están anunciando la proximidad de mi Reino y preparando el corazón humano. 08-219.55.
Vuestro mundo se ha iluminado con mi presencia; pronto penetraréis en una
era de renacimiento espiritual que os ha de llevar al resurgimiento de todas
las virtudes y que ha de colocaros en planos superiores; mas así como he
venido a vosotros, he llegado a otros mundos, donde lucha y se perfecciona el
espíritu y restituye con dolor. Entre esos mundos y el vuestro he venido a
establecer alianza. Quiero que enlacéis vuestro pensamiento con los seres
que los habitan, que dediquéis una oración que consuele e ilumine al espíritu
atribulado de vuestros hermanos. 08-219.56.
Así lograréis comprender que vuestra misión no está reducida tan sólo a
ayudar a vuestros hermanos visibles, sino que hay seres que no conocéis, que
no podéis palpar desde vuestra actual morada y que, sin embargo, están
necesitados de vosotros. 08-219.57.
Este mundo que hoy es vuestro hogar, donde habéis tenido mi manifestación
clara, es propicio para que intervengáis ante Mí rogando por esos seres de
que os hablo. 08-219.58.
En cada era me he manifestado lleno de sabiduría, de esencia, de amor.
Vosotros habéis sido testigos de mis manifestaciones. ¿Quién ignora que
Yo, Jehová, hablé al mundo desde sus primeros días? ¿Quién no sabe que
vine en Jesús a daros mi enseñanza? Quiero que la Humanidad sepa que hoy he
venido a esclarecer y a explicar toda palabra y todo misterio que hubiese
contenido el libro de la sabiduría eterna. 08-219.59.
En vuestro continuo tránsito habéis sido protegidos por Mí; sois eternos
viajeros y no sabéis el futuro que os espera. No adivináis cuándo se
acerca la tempestad, ni cuándo aparecerá el iris de la paz. Sólo Yo, que
soy el que velo por vosotros, os anuncio, cuando estáis preparados, lo que
ha de venir. Este valle, que en algunas ocasiones ha sido propicio y amable
para vosotros, también os ha sido hostil y os ha hecho derramar abundantes lágrimas,
con las cuales habéis lavado y purificado vuestro espíritu. 08-219.60.
Venid a Mí; estáis cansados del camino; venid bajo la sombra de este árbol,
el cual se presenta ante vosotros lleno de misericordia y amor para todos sus
hijos; y cuando hayáis descansado y todas vuestras penas se hayan aliviado,
pensad en los que sufren y abogad por ellos. Mirad que Yo todo les puedo dar
sin vuestra mediación, pero me place que se manifieste en el hijo el amor,
la caridad y la misericordia, para llegar a compartir el dolor o la dicha de
sus hermanos. 08-219.61.
Vuestra existencia no tiene límite, el final de la carne no es el del espíritu,
porque cuando ella baje a la tierra, éste le sobrevive y encuentra en su
nueva vida infinitos motivos para luchar y seguir escalando. Es entonces
cuando el espíritu, libre de la materia que lo ha estado oprimiendo, se
liberta y encuentra un campo vasto donde aplicar sus dones y las virtudes que
posee. 08-219.62.
Cuando Jesús expiró en la cruz, se borró de vuestra mente la figura del
hombre y me concebisteis infinito, capaz de penetrar en todas las moradas,
para abarcar con mi amor al Universo. 08-219.63.
Contemplaos todos como iguales, amaos fraternalmente, porque después de 1950
desaparecerán de entre vosotros los cargos, no habrá guías ni portavoces,
columnas o videntes, facultades o plumas de oro, ni piedra fundamental, ya no
habrá distinciones; para ser grandes me basta veros preparados aun cuando no
hayáis tenido cargos, para que Yo derrame mi inspiración por vuestro
conducto y por ella os guiéis. 08-219.64.
No sólo los que han llevado esos cargos son los que están capacitados para
desempeñar grandes misiones. Quiero que todos sirváis a esta causa y que en
cada uno de vosotros lleguen a estar encerrados todos los cargos, para que os
sintáis responsables de mi Obra. 08-219.65.
Mi palabra dejará de materializarse y con ello alcanzaréis mayor
espiritualidad, porque entonces me buscaréis en el infinito, elevando
vuestro pensamiento, buscaréis agradarme ejecutando obras meritorias, y eso
os dará mayor progreso espiritual. 08-219.66.
Quiero que os sintáis como verdaderos hermanos, que viváis unidos, para que
lleguéis a sentiros más próximos los unos a los otros, para que estéis más
cerca de Mí. Los que hayáis alcanzado mayor comprensión de mi Obra, enseñad
a vuestros hermanos, a todos aquellos que van dando sus primeros pasos. Daos
la mano, protegeos los unos a los otros. Esta es mi voluntad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 220 08-220.01.
Bienvenidos seáis ante Mí, discípulos. 08-220.02.
He aquí al Maestro que cumple su promesa del Segundo Tiempo, viniendo como
Espíritu Santo a iluminar con su luz al Universo. 08-220.03. Ante Mí se encuentran los que dudaron, los que blasfemaron en contra mía, pero que ahora vi | ||||||