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TOMO 8 |
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ENSEÑANZA
No.
208 08-208.01
Os habéis despertado con el eco de mi palabra y habéis venido de lejanas
naciones, pueblos y comarcas, por un largo camino de vicisitudes, con el
anhelo de encontrar al Maestro, y habéis logrado la finalidad de vuestras
luchas y sacrificios, por que habéis llegado a mi presencia. Es el primer
paso que dais en el camino que os conducirá a la cumbre de la montaña a
donde me adelanté a esperaros. 08-208.02
Habéis abierto vuestro corazón como un libro en limpio, para que en él
escriba esta enseñanza. Algunos me han presentado su entendimiento, en el
cual también he escrito mi palabra, en espera de que el corazón se
sensibilice, porque esta luz penetrará hasta el espíritu, en donde
encontrará una morada de la cual no volverá a salir. 08-208.03
Jamás había sido tan clara y extensa mi palabra, como en este Tercer
Tiempo, en que he venido a humanizarla. Mi palabra os hace comprender lo que
os entregué en las dos eras pasadas. Toda mi Doctrina se encierra en dos
preceptos que os legué desde el principio “AMARAS A DIOS CON TODO TU
CORAZON Y ESPIRITU” Y “AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO”. Más tarde
Jesús os vino a decir: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS” y ahora vengo a
continuar mis enseñanzas, para dejar consumada mi Obra entre vosotros, en
cumplimiento a mi promesa de volver. 08-208.04
No aparecí en este tiempo en el seno de ninguna iglesia, porque vine en
busca de mi templo que existe en vuestro corazón. La solemnidad de las
liturgias, el esplendor de los ritos religiosos no son los que atraen mi Espíritu
ni significan mi Iglesia. 08-208.05
En el Segundo Tiempo, los príncipes y los sacerdotes esperaban el nacimiento
del Mesías en el seno de la iglesia, sin embargo, no nací entre ellos,
porque encontré más limpio el establo de Belén, hallé más amor entre los
pastores y más clemencia en el crudo invierno. He ahí por qué los teólogos
de aquel tiempo se confundieron y por qué los reyes me persiguieron desde mi
nacimiento hasta mi muerte. 08-208.06
Hoy vuelven a confundirse los teólogos ante mi nueva venida, porque las
profecías y anuncios de ella no han sido interpretados con acierto. 08-208.07
Desde un principio ha sido puesta en duda mi venida a pesar de que os he dado
pruebas, testificándome a mí mismo, y en esta forma he levantado la fe en
el corazón de mi pueblo. 08-208.08
Grandes muchedumbres de discípulos han surgido en este tiempo, pero con ser
tan grandes, no alcanzan a poseer la fe y la fuerza que tuvieron aquellos
doce que me siguieron en el Segundo Tiempo. Y ¿Qué vais a hacer después de
mi partida? Todos sabéis que os estoy hablando, dentro de los últimos tres
años de la enseñanza que recibiréis a través del entendimiento humano. Si
me comprendieseis en verdad, tendríais la certeza de que eternamente estoy
con vosotros, de que eternamente os hablo. Mas ¿Quienes son aquellos que se
están preparando para sentir mi presencia divina y para oír mi voz? ¿Quién
alcanzará para 1950, tiempo marcado para mi partida, la espiritualidad
suficiente para comunicarse con el Maestro sin necesidad de pedestal? 08-208.09
No me sentiré ofendido si no me ofrecéis altares ni flores o
si no me encendéis lámparas, porque lo que he buscado todo tiempo en el
corazón del hombre, es el altar espiritual. 08-208.10
Las flores son las ofrendas de los huertos y de los valles, cuya fragancia y
perfume, llega hasta Mí como un tributo de amor. No usurpéis entonces a los
valles y a los huertos sus ofrendas. No encendáis más lámparas que la de
la fe en mi Divinidad, porque de nada os servirá encender lamparillas de
aceite si está en tinieblas vuestro corazón. 08-208.11
No habéis alcanzado a comprender, y menos a practicar la Doctrina perfecta
que os he revelado, y cuyo nombre de Espiritualismo Trinitario Mariano, lo
dice todo: elevación espiritual, reconocimiento de la Trinidad de
manifestaciones divinas y culto a María, la Ternura Divina. 08-208.12
Antes de iniciarse el año de 1948, os dije a través de numerosos
portavoces: “Preparaos porque reformaré vuestras prácticas
espirituales”, porque no quiero que el mundo os juzgue como los malos discípulos,
que han atraído a su Maestro a participar de sus costumbres superfluas. Os
he confiado mi Obra perfecta, la cual no debéis de desmentir con vuestros
hechos, todo aquél que se levante a seguirme, cargará su cruz y entregará
la verdad con todo su ser, hasta donde le sea posible y sus potencias lo
permitan. No siempre estáis preparados, mas ojalá siempre lo estuvieseis,
porque en el momento menos esperado puede presentarse la prueba o el
necesitado y ahí debéis estar al instante. 08-208.13
Para los padres de familia es grave el peso de la cruz, porque habiendo traído
al mundo a las nuevas generaciones, ha comprendido que eso no les basta para
dar por terminada su misión. La Ley del Padre para los primeros fue esta:
“Creced y multiplicaos” y en el tiempo actual, en que encuentro gran
evolución en el espíritu humano, os vuelvo a decir: “Creced y
multiplicaos”, pero no solamente lo hagáis en materia sino en espíritu,
en virtudes, en amor. Esta es la Ley del principio y del fin a la que daréis
cumplimiento, para que podáis llegar satisfechos ante mi presencia y podáis
decirme: Señor, he aquí mi cumplimiento espiritual y humano, he aquí el
fruto. 08-208.14
Pueblo amado: los tiempos no os permiten el estacionamiento; los elementos,
el dolor, la guerra, los conflictos y el caos, os dicen a cada instante: ¡Despertad
y trabajad! ...Dejad que vuestro corazón se llene de este vino, que es la
sangre del Maestro, para que se desborde en vida y en amor sobre vuestros
hermanos. 08-208.15
Mirad que mi palabra viene de un Padre que os busca, que os ama
y corrige, que os levanta cuando tropezáis y os sana cuando estáis
enfermos. Ni siquiera he venido en este día a ordenaros, simplemente a
acariciaros. Voy a señalar todos vuestros actos delante de vuestra
conciencia, no a unos delante de otros, porque Yo soy el velo que os defiende
de vuestros enemigos, para que escuchéis en el silencio la voz del Juez
interior y recordéis que los discípulos de Jesús han de glorificar con sus
obras el nombre de su Maestro. 08-208.16
Os hablo con frecuencia de mi partida, como lo hice con mis apóstoles en el
Segundo Tiempo: “Encontrábase Jesús rodeado de sus discípulos, todos
eran mayores en edad que el Maestro, mientras unos se hallaban en la
Madurez de la vida, otros se encontraban ya en la ancianidad. Sólo había
uno menor que Jesús, era Juan. El Maestro solía hablarles de su próxima
partida y ante aquel anuncio, aquellos hombres se preguntaban: ¿Como habla
de su próxima partida si nosotros estamos mas cerca del final? Y es que los
discípulos no alcanzaban a comprender como aquel hombre, toda vida, todo
amor y fuerzas, podía morir para el mundo. No podían concebir que Aquél
que vino del Padre, pudiera dejar de vivir. Pero Jesús seguía hablando de
su partida, seguía dando su adiós, haciendo que aquellos corazones se
acostumbraran a la idea de la separación y comprendieran que debían
aprovechar el tiempo y almacenar aquella preciosa semilla en el corazón.
Entonces alguno dijo a su Maestro: Señor, si alguien intenta tocarte,
nosotros lo impediremos, a lo que Jesús contestó: “Lo que escrito está,
tendrá que ser y la voluntad del Padre se consumará, pues antes desaparecerían
los Cielos y la Tierra que dejar de cumplirse su palabra”. 08-208.17
Y los discípulos, cabizbajos y tristes, escuchaban e interiormente se
preguntaban ¿Qué podrían hacer cuando El ya no se encontrara entre ellos?
¿Cómo podrían luchar solos entre la humanidad? ¿Cómo podrían dar luz al
ciego, limpiar al leproso, resucitar al muerto y convertir al pecador? El
Maestro leía sus pensamientos y en una ocasión les dijo: Vosotros quedaréis
en mi lugar, como ovejas entre lobos, pero si creéis en Mí y permanecéis
en el camino no pereceréis. 08-208.18
Mi pasión se consumó: mi palabra se cumplió y mis apóstoles sintieron
flaquear en su ánimo y en su fe; cuando miraron a Jesús sudar sangre en el
Huerto de los Olivos, cual si tuviera temor de los hombres, El, que tenía el
poder en su mano, ante la gritería de las turbas, pensaban ellos que el
Maestro les podría enmudecer, ya que a los mismos poseídos había hecho
callar. Y cuando las impías manos cayeron sobre el Rabí para aprehenderlo,
los discípulos atónitos interrogaban: Señor, ¿Por qué te has dejado
aprehender como cualquier malhechor, si en Ti no hay pecado alguno? Entonces
se ocultaron abandonando a su Señor. Pero Cristo seguía enseñando en
cuanto Dios y en cuanto hombre, porque quiso ser hombre para dar el ejemplo
perfecto y para sentir el dolor humano y en El fueron todas las angustias,
toda la soledad: recibió sobre su cuerpo todas las ingratitudes y las
blasfemias y llegó la última hora. 08-208.19
Desde lo alto del madero, sus ojos buscaron entre la multitud a sus amigos, a
los discípulos, aquellos que habían vivido con él y que le amaban y seguían
por los caminos; pero aquellos no estaban, en el último instante, sus ojos
corporales no los vieron, sólo Juan, el más pequeño, se encontraba
presente acompañando a la Madre del Maestro. Al discípulo le entregó su último
mensaje, y a María la consagró en ese instante, ante la humanidad, como la
Madre Universal. 08-208.20
Todo fue consumado. 08-208.21
Los discípulos, unidos por el llanto y el luto, buscaban el consuelo en María.
Mas el Maestro ya espíritu, se hizo visible. Visitó a la Madre y a las
santas mujeres, quienes dieron testimonio a los apóstoles de lo cual ellos
dudaron. Pero Jesús, queriendo demostrarles que El seguía entre ellos,
también los buscó para manifestarse. 08-208.22
Encontrábanse en cierta ocasión los apóstoles en una casa, Tomás no
estaba entre ellos. Mientras aquellos hombres se encontraban entregados a los
recuerdos, el Maestro penetró a través de los muros, en la alcoba, diciéndoles:
“Mi paz sea con vosotros”. El asombro de los discípulos fue
indescriptible, al reconocer el acento de aquella voz única para ellos. 08-208.23
Ausentose la silueta de Jesús, y los apóstoles llenos de fortaleza y alegría,
comunicaron a Tomás la nueva, mas aquél se mofó de sus hermanos, y
mientras negaba el testimonio, hallándose cerrada la puerta del aposento,
Jesús nuevamente se presentó saludándoles así: “La paz sea con
vosotros”. Tomás, ante el prodigio, temeroso primero y arrepentido después,
contempló la silueta de Jesús, pero la duda le atormentó. Entonces el
Maestro le dijo: “Acércate. Tomás, hunde tus dedos en la herida de mi
costado”; y el discípulo incrédulo y material, los hundió y pudo
contemplar a través de aquella herida, la Tierra Prometida. Tomás,
entonces, cayó a los pies de su Maestro y preso de dolor y arrepentimiento
confesó: “Señor, Señor, eres Tú”. “Si, Tomás, confiesas que soy
Yo. Porque has visto. Bienaventurados los que sin ver creen”. 08-208.24
Pueblo: todo aquello lo estáis viendo ahora. Os estoy anunciando a cada
instante mi partida. Os estoy desmaterializando para que después no seáis
los incrédulos, los ignorantes o confundidos. 08-208.25
En el último día de mi estancia entre vosotros, no quiero contemplaros
mesar vuestros cabellos, no quiero que vuestras bocas vayan a exclamar
¿Por qué te vas, Maestro? 08-208.26
Quiero en el momento final, veros envueltos en un manto de espiritualidad, de
serenidad, de recogimiento, llenos de confianza en que Yo no he partido, de
que Yo estoy mas cerca de vosotros. 08-208.27
Os he dicho que todo ojo pecador y no pecador me contemplará; unos verán
espiritualmente la silueta de Jesús, otros sentirán mi presencia en su
corazón; otros percibirán mi luz en su entendimiento y otros verán
maravillas a su paso. Me manifestaré en la oración y en las pruebas. Mas no
será menester que contempléis la forma humana de Jesús sino que me sintáis
en el espíritu y en el corazón. Y no habrá luto, no existirá vació, ni
soledad, no habrá congoja ni sollozos. 08-208.28
Quiero que al partir os unifiquéis, para que reunáis todas vuestras fuerzas
espirituales y con ellas podáis suplir lo que el Maestro os daba con su
palabra. 08-208.29
Cuando se haga la verdadera unificación entre vosotros, habrá señales en
el Cielo y en la Tierra y las naciones lo reconocerán. 08-208.30
Esta es mi cátedra, ésta ha sido mi palabra de amor y de enseñanza: Una
perpetua caricia. 08-208.31
Debéis prepararos más y más a medida que se aproxima el instante en que
deje de hablaros a través del entendimiento humano. Vais buscando saturaros
de la fuerza espiritual que imparte mi palabra. El materialismo está en su
plenitud; hasta ahora ha vivido el mundo sin sentirme ni escucharme. Son muy
pocos los que viven con espiritualidad, los que contemplan mi luz y progresan
en su camino; pero cuantos se encuentran en tinieblas. Hay quienes están en
espera de mi nueva venida, en ellos existe la creencia de que Cristo volverá
a hacerse hombre. 08-208.32
Discípulos que me habéis escuchado: ante vosotros se muestra clara la misión
que tenéis que desempeñar: anunciar a los hombres la buena nueva de mí
venida en este tiempo y comunicarles mis revelaciones y enseñanzas. Sois los
testigos que sabéis que he vuelto entre vosotros en la misma forma en que
fui contemplado por última vez en el Segundo Tiempo; en espíritu. 08-208.33
Mas antes que lleguéis a comunicaros de espíritu a Espíritu con vuestro Señor,
he querido comunicarme por el entendimiento del hombre humilde, pero
agraciado por Mí, para que esta comunicación os sirviera de base o
preparación, para vuestra futura elevación. 08-208.34
La ciencia humana con su desarrollo, es una prueba de que el espíritu ha
evolucionado y aunque es otro el camino, en cada era ha ido dejando la huella
de su adelanto. Día llegará en que las mismas ciencias colaboren al
progreso del espíritu, porque todo está destinado a ese fin. Os digo, que
el verdadero hombre de ciencia, es aquel que por amor a sus semejantes busca
en las entrañas de la Creación sus secretos, hasta encontrar la luz divina.
Quién así trabaje, nunca se envanecerá de su obra, tan sólo se considerará
un instrumento del Creador; por lo mismo, nunca negará la existencia de la
Divinidad. 08-208.35
También vendrá un tiempo, en que los religiosos recluidos en sus celdas,
salgan de ellas, convencidos de la inutilidad de su retiro y de su
misticismo; lucharán entre la humanidad, para cumplir con el fin para el
cual fueron creados, en una palabra: darán fin al estacionamiento
espiritual, para emprender el camino del progreso. 08-208.36
La semilla de la espiritualidad es la semilla del Tercer Tiempo, la cual
vengo sembrando entre vosotros. Ella dará a la humanidad el secreto para
alcanzar una vida mejor. 08-208.37
Ved como por la falta de espiritualidad, la humanidad se desconoce y se
divide, ella misma ha ido creando diferentes caminos que han apartado a los
unos de los otros. Sois testigos de esa incomprensión. 08-208.38
Nuevamente os digo que la guerra entre los hombres no ha terminado; porque
vendrá la guerra de ideas, de credos y religiones, de filosofías y
doctrinas, cada quién queriendo ser el único poseedor de la verdad, cada
quien buscando superioridad sobre los demás. 08-208.39
Mi sacrificio del Segundo Tiempo aún no ha sido comprendido por esta
humanidad. Diciendo los mas reconocer a Cristo, no han sabido reconocerse en
Mí ¿Por qué buscarme por caminos torcidos, cuando Yo sólo transito por el
camino de la mansedumbre, de la caridad y la justicia? 08-208.40
Para llegar a Mi, es indispensable amar a vuestros hermanos. 08-208.41
Hoy todavía habéis menester de ministros, de jueces y maestros, mas cuando
vuestras condiciones espirituales y morales se hayan elevado, no necesitaréis
ya de esos báculos, ni de esas voces, en cada hombre estará un juez, un guía,
un maestro y un altar. 08-208.42
Quiero contemplar un pueblo sin ritos, reglamentos ni dogmas, que sepa
conducirse por el camino recto y que viva mi Doctrina de amor. 08-208.43
Esta libertad os doy en este tiempo; porque ya no estaréis sujetos a formas
determinadas. No es este un nuevo derrotero, sino una parte del mismo camino
que os había trazado; pero que no conocíais. Estudiad, penetrad en mis
palabras y reconoceréis que en ellas existe la verdad. 08-208.44
Soy amor, y como amor me doy a vosotros sin imponeros condición alguna. En
los momentos que estáis viviendo necesitáis de este aliciente, de este amor
que se encuentra por sobre todo afecto humano. 08-208.45
Para lograr esa elevación que os pone en comunicación con mi Divinidad, ya
no necesitáis estimular vuestros sentidos, mediante la armonía de unas
notas musicales, ni exaltaros ante la contemplación de ritos o de objetos
materiales, porque a vuestro espíritu sólo le estremece lo que es
profundamente espiritual. Siempre que abráis vuestro corazón para elevar
vuestro espíritu hacía Mí, experimentáis esa sensación de paz que
desciende del infinito. 08-208.46
¿Cómo es posible que exista quien nada haga por su progreso espiritual? ¿Cómo
pueden existir seres humanos que lleguen a descender más bajo que los seres
inferiores o irracionales? El ser irracional no peca, porque él tan solo se
limita a seguir sus propias leyes. En cambio, el hombre sí peca porque lleva
en sí un espíritu de luz, una conciencia y un don de intuición. 08-208.47
Entre los llamados a luchar en esta obra, están también los que por
instantes se olvidan del camino que tienen que seguir; olvidan la marca
espiritual con que el Señor les ha señalado para que en su senda, sólo
dejen huellas de paz y bendición. ¿Cómo podéis descender de la escala en
que os he colocado? He aquí por qué desciendo continuamente a hablaros,
para que mi palabra, cual fino cincel pulimente las asperezas de vuestro
corazón. Para haceros comprender que la comunión con Dios, no podéis
realizarla si no os alejáis de lo impuro. Entonces, cuando logréis
sobreponer vuestro pensamiento a todo lo superfluo y me busquéis en el
infinito, sentiréis una extraña sensación de gloria. Por eso reconoceréis
que si así me buscáis, no tarda la caridad del Padre en manifestarse en
vuestro espíritu. 08-208.48
De cierto en esos momentos no os encontráis en el mundo material, aunque
vuestro cuerpo se encuentre en la Tierra. El espíritu se ha elevado apartándose
de todo contacto material, para penetrar en una vida y en un espacio
distintos; ahí es donde el amor del Padre es sentido, donde la paz y la
beatitud de su reino, es presentida. 08-208.49
Para despertar en los reacios ese anhelo, me convierto en el necio peregrino,
hasta hacerles sentir el bien dentro de su corazón, ese sentimiento que los
hará realizar obras que los acercarán a Mí. Cuando han llegado a dar ese
paso, han contemplado la inmensidad del campo que se extiende ante su vista,
invitándoles al trabajo y a la lucha. ¡Cuánta dicha sienten en su corazón,
al comprender todo aquello que viendo no miraban y oyendo no escuchaban,
porque todo era confuso, y no se daban cuenta que estaban llamados a desempeñar
una noble y delicada misión! 08-208.50
Os digo a todos: Cuando lleguéis a identificaros con el Maestro, llegaréis
a sentir como vuestra la miseria de los demás y a tratar de hacer con
vuestros hermanos, lo que visteis que Yo hice con vosotros. Si por instantes
os llegaseis a considerar indignos o torpes, bastará que sintáis la caridad
y me busquéis, para que Yo haga lo que no podáis hacer vosotros. Todo es
principiar, aunque de pronto parezca imposible la tarea, luego vendrá el
prodigio y la fe se encenderá. Entonces comenzarán a llegar a vuestra
puerta los hambrientos, los leprosos, los harapientos y los perdidos. La
necesidad en todas sus formas. Mas debéis velar y orar, porque la tentación
y las seducciones os acecharán, ofreciéndoos el mundo a cambio de vuestra
espiritualidad; también llegarán los que traten de confundiros con palabras
e ideas aparentemente grandes. Los placeres tentarán a vuestra materia
tratando de que ella haga debilitar a vuestro espíritu. Vosotros tendréis
que hacer frente a todo, unas veces solos, otras en unión de vuestros
hermanos. Vuestras armas serán la preparación, la fe, el fin que lleváis,
el conocimiento que del Maestro vais adquiriendo. 08-208.51
Así, de ser los vencidos de la vida, habréis quedado convertidos en
soldados fuertes. Habréis penetrado preparados, al tiempo de lucha que estáis
viviendo. Vuestro espíritu no se acobardará, porque sentirá que necesita
esa lucha para purificarse y elevarse. En verdad os digo que todo aquél que
pueda presentarme su obra consumada ella será tomada como vuestro último
trabajo dentro de la materia. 08-208.52
Entonces, mientras vuestro cuerpo está convirtiéndose en polvo, y vuestro
espíritu ya despojado de su último vestido humano haya empezado su trabajo
espiritual, contemplará la escala por donde ascenderá, etapa por etapa, los
siete peldaños, hasta llegar al seno del Padre, que es poder, gracia y luz. 08-208.53
Mirad como habiendo descendido a tanta imperfección, recorriendo los caminos
del mundo en diferentes materias conociendo el fango y la impureza, fuisteis
dignos de mi caridad; pero toda esa larga jornada fue la experiencia que
vuestro espíritu recogió, para poder aquilatar el valor que encierran mis
leyes y el valor que tiene lo espiritual; para comprender que en la evolución
del espíritu existe la grandeza y la satisfacción perfecta. Por eso siempre
invito a los hombres a este camino, porque mientras no lleguen a él, les
seguirá tocando el sufrimiento y los falsos placeres les seguirán azotando.
08-208.54
Lo que os estoy enseñando es en beneficio de todo el que abraza mi Doctrina,
para que sus actos lo conviertan en el maestro del mañana, de aquel que
comparta mi fuerza y mi luz que han de dominar la perversidad del mundo. 08-208.55
La maldad en estos tiempos ha abierto ante los hombres abismos de desesperación.
08-208.56
Muchas obras existen entre los hombres, aparentemente grandes y buenas, por
eso os digo: Velad, para que podáis combatir toda impostura, reconociendo
que en vosotros lleváis una grandeza incomparable y cierta. 08-208.57
¿Qué mayor grandeza que el bien compartido y practicado? ¿Qué mayor
grandeza que el amor que puede prodigarse a los semejantes, cuya luz e
influencia pueden contribuir para que también ellos penetren en el camino de
perfección? ¿Qué mayor goce para su espíritu, que poder vencer las
flaquezas de su materia para elevarse del nivel en que se encuentra? 08-208.58
Desde el Segundo Tiempo os hablé de la vida espiritual y vuestro espíritu
comprendió parte de lo que Yo hablaba y del fin a que él está destinado.
Ahora que os contemplo nuevamente rodeándome, os revelo y os aclaro todo lo
que era confuso para vuestra mente. Y os digo nuevamente: el que quiera
seguirme tome su cruz y sígame, que mi cruz no será de muerte, sino de amor
y abnegación, de sacrificio de los bienes superfluos en beneficio del espíritu.
08-208.59
Discípulos: dejad que en la niñez de hoy se infiltre mi Doctrina. Todo
aquel que haya comprendido mi palabra, debe preparar a sus pequeños con
ideas elevadas y apartar toda maldad del corazón. Sembrad en ellos la
semilla del bien que es espiritualidad y así, cuando esta niñez tenga la
capacidad suficiente para comprender la fuerza de mi Doctrina, no vacilará
en su camino, antes bien, su paso será firme y nadie le podrá engañar. 08-208.60
Como un sol radiante de vida, de luz y de calor me he desbordado en todos,
mas cada quien alcanzará según su evolución o preparación. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 209 08-209.01
A medida que se acerca el tiempo señalado para que esta forma de entregaros
mi enseñanza termine, vais penetrando más y más en mi divino mensaje. 08-209.02
Sabéis que mientras os he estado entregando mi palabra, el mundo ha vivido
sin sentirme ni escucharme. 08-209.03
Pocos son los que han sabido de mi venida, el resto de la humanidad se
encuentra esperando que cuando yo vuelva según mi promesa, lo haga en
materia, o sea que me haga hombre nuevamente. 08-209.04
Sólo vosotros sabéis que ya os encontráis en el Tercer Tiempo, en el cual
he venido a hablar a vuestro espíritu a través de los escogidos para
portavoces de mi palabra. 08-209.05
Si la ciencia humana os da muestras de su desarrollo, reconoced que ello
revela también evolución espiritual. El hombre en cada Era ha ido dejando
su huella de progreso que van asimilando los que vienen después. 08-209.06
La ciencia es luz de mi sabiduría que inspira y revela sus misterios a los
hombres. El científico que posea un espíritu elevado, no me buscará a través
de ritos, porque su don de ciencia a cada instante lo acerca al Padre que es
la ciencia Divina. Ese hombre no deberá de envanecerse nunca de su obra,
porque es aquel que mientras más descubre, más pequeño se siente. Tampoco
podrá negar mi existencia porque a cada paso contemplará en la naturaleza
la huella del Creador. 08-209.07
Discípulos: También en vosotros he depositado dones que debéis de
desarrollar, para que podáis ser los que con palabra sencilla pero llena de
verdad, cimentéis esta Doctrina en el corazón de vuestros hermanos. 08-209.08
La semilla de la espiritualidad, que siempre he sembrado en el mundo, es la
que una vez más dejaré en este tiempo. Esa semilla encierra el secreto de
una vida mejor. 08-209.09
Si hoy la humanidad combate entre sí, sí está dividida en creencias, en
clases y en razas; si los hombres no se aman, ni se comprenden, ni tienen
caridad, es porque en su corazón no germina mi semilla de amor, mas en este
tiempo en que vengo como rocío de gracia sobre los campos, mi semilla
guardadla en el corazón de toda criatura humana, germinará y fructificará.
08-209.10
Así como en el Segundo Tiempo os anuncié mi venida, así ahora os anuncio
la guerra de credos, de ideas y de religiones, como el anuncio precursor del
establecimiento de mi reino de espiritualidad entre los hombres. 08-209.11
Mi palabra, como espada de fuego destruirá el fanatismo que ha envuelto por
siglos a los hombres, descorrerá el velo de su ignorancia y mostrará el
camino blanco, luminoso, que conduce a Mí. 08-209.12
Cuando la humanidad por su regeneración, sea sensible a lo espiritual, no sólo
en el espíritu sino aún en la materia, no habrá menester del rigor de las
leyes, ni de la justicia de la Tierra para conducirse bien, porque entonces
cada hombre podrá ser su propio guía y su propio juez. 08-209.13
Mi Doctrina no establece dogmas, ni ritos, sólo inspira el bien. Mi Doctrina
espiritual no sujeta a nadie a formas determinadas, ella es una perpetua
invitación al camino de la verdad. 08-209.14
Llegáis bajo la sombra del árbol corpulento, donde sabéis que está Aquél
que os ofrece el pan de Vida Eterna. Ese alimento que os da fuerza para
resistir la jornada. 08-209.15
Ha venido el verbo entre vosotros para abrir una nueva Era. 08-209.16
Siempre os he enviado mensajes espirituales invitándoos a la elevación,
porque la materia, como pesado eslabón, encadena al espíritu a la Tierra. 08-209.17
En vuestra evolución, habéis llegado a comprender que vuestro destino no
depende de la materia sino de mi voluntad. 08-209.18
No siempre está conforme el hombre con mis designios y me muestra su
inconformidad y su desobediencia. Muchas veces me ha llamado injusto y ha
tratado de penetrar en mis altos juicios. Otros, al no conseguir de Mí lo
que solicitan, dudan de mi poder y después, cuando lo han logrado, lo
atribuyen sólo su esfuerzo. De ahí que lleguen a creerse dioses y reyes,
olvidando a Aquél, que puso espíritu en el hombre y lo rodeó de una
Naturaleza maravillosa. 08-209.19
¿Podría el hombre con toda su ciencia crear algo de lo que Yo he formado?
No, pueblo. 08-209.20
La ciencia humana tiene su límite y Dios Creador no lo tiene. La ciencia es
luz, pero en manos de muchos hombres se convierte en tinieblas. En cambio, en
el Universo todo habla de Mí. Todos los elementos elevan un canto de vida y
de amor. Y no obstante que voy diciéndoos a través de todo lo creado: Aquí
estoy, vais buscando mi imagen en obras imperfectas hechas por manos de
hombres. Entonces sí, ante ellas os inclináis y las adoráis impidiendo a
vuestro espíritu toda elevación. 08-209.21
Vengo a daros amor, porque no encuentro un hombre cuyo corazón se entreabra
para hacer suyo el sufrimiento ajeno. Aquellos a quienes confío riquezas y
poderes para servir a sus semejantes, van negando toda caridad, y aun los que
dicen representarme en la Tierra, rodeados de su opulencia y vestidos como
reyes, cierran su oído y su corazón al lamento del que va en pos de amor y
caridad. 08-209.22
Esos no son mis caminos. El sendero que Yo he trazado es el del bien, por eso
una vez más os digo: Mi palabra es mi camino, porque siempre os habla de
virtud, de moral y de amor. 08-209.23
Estoy haciendo sensible a vuestro corazón para grabar en él mis enseñanzas
y para que os sintáis en verdad alimentados por el pan de la vida eterna. 08-209.24
Amo a todos por igual, sin embargo no todos me escucharán en esta era. Como
en el Primero y Segundo Tiempo, he escogido un lugar de la Tierra para
congregar en él a los que han de oírme. 08-209.25
En cada religión se levantan al frente de ellas hombres que se dicen mis
enviados, mis escogidos, mis predilectos, mas Yo no contemplo un solo justo
por el cual pueda redimirse la humanidad. No hay labios que puedan hablar
como Yo en Jesús os hablé en aquel tiempo. 08-209.26
En medio de un torbellino se agitan los seres humanos y en medio de su caos,
sufren y gimen ante la amenaza de la guerra. 08-209.27
Podían aquellos pueblos haberse sustentado espiritualmente, mientras Yo
tornaba, con mi palabra del Segundo Tiempo, pero aquel pan ha sido ocultado o
se ha adulterado. Y ahí tenéis a los hombres, caminando libres unos,
indiferentes otros, fanáticos e ingratos los más. 08-209.28
¿Cuándo logrará el rico acaudalado, saber repartir su riqueza entre los
pobres? 08-209.29
¿Cuándo sabrá el hombre regiamente ataviado despojarse de sus vestiduras
para cubrir al desnudo? La humanidad está hambrienta de ejemplos y
necesidades de justicia y caridad. 08-209.30
Es que se han olvidado que Yo he renunciado a mi Reino para habitar con
vosotros y daros todo cuanto hay en Mí. ¿Dónde están mis representantes
los que en verdad me imiten? 08-209.31
A vosotros os digo: Os he llamado para heredaros nuevamente, concediéndoos
potestad para sanar a los enfermos con el bálsamo de mi amor que es mi
propia sangre. 08-209.32
¡Conoceos a vosotros mismos, para que comprendáis que aún sin mérito, os
he hecho dignos de mi gracia y contemplad esos seres que cual oveja perdida
elevan su queja! Ved a los hombres llegar al hogar con sus manos vacías, oíd
la voz del dolor y de la desolación. 08-209.33
Mirad vuestra mano y en ella hallaréis potestad y consuelo para remediar
esas penas. ¿Porque dudáis de esta gracia? Dejad que arda en vuestro corazón
la lámpara de la fe, que ella se convierta en antorcha; no cerréis vuestro
corazón, porque entonces os convertiréis también en ricos avaros. Ved que
tenéis que testificarme y hablar de Mí, mas si no lo hicieseis, las piedras
darán testimonio de Mí. 08-209.34
Yo soy poder y justicia, pero no queráis que os demuestre estas lecciones
por medio del dolor o de los elementos desatados. Esperad que sea mi efluvio
divino el que os envuelva y mi amor el que siempre os bendiga. 08-209.35
Mi Espíritu Divino se presenta para mitigar vuestros sufrimientos, porque
muy probados habéis sido en vuestro camino. Y el Maestro de la humildad
desciende a traeros su lección y su consuelo. 08-209.36
A veces os reclamo vuestra falta de cumplimiento a mi Ley, porque hace mucho
tiempo que os la di, marcándoos con ella el sendero perfecto. 08-209.37
Ya no es tiempo que ocultéis mi Doctrina en vuestro corazón, aprended a
mirarme y a sentirme, para que no os confundáis. 08-209.38
Os he hecho poseedores de infinitas grandezas, pero de ellas no sabéis
participar a vuestros hermanos. 08-209.39
Ha sido menester repetir mucho la lección que vengo dándoos desde 1866,
para que ésta pudiera grabarse en vosotros, y por ella sabéis que jamás os
conduzco hacia el retraso. Amorosamente os ayudo para llevaros por el camino
verdadero. Os he hablado con suma sencillez dentro de vuestro idioma, para
hacerme comprender y para que podáis analizar mi palabra. 08-209.40
Contemplo que os habéis detenido en la mitad del camino y que vuestra
elevación es escasa, mas, volved vuestra faz y mirad al mundo que llora, al
incrédulo que se mofa de mi palabra; contemplad también al sediento de amor
y de luz. Mas vosotros, discípulos, no podéis decir que sois ignorantes, ni
enfermos, ni menesterosos o débiles, porque sería negar cuanto os he dado.
Entonces tendréis que recordar aquellas palabras que vertí “¡Ah,
hombres, de poca fe!” 08-209.41
Son pocos los corazones que han sabido elevarse y que escuchan mi palabra en
donde ella está. Y son muchos los que en vez de acercar su espíritu hacia Mí,
vienen sólo a presentarme su vida terrenal con sus miserias y necesidades.
He ahí el por qué de vuestra debilidad y de la falta de unión entre el
pueblo. ¿Cuándo vais a olvidaros de vosotros para pedirme por el mundo? 08-209.42
Lloran las madres porque su consejo no es oído por los hijos; la ciudad
desolada me presenta el vacío de su vida. La esposa me muestra su corazón
incomprendido por su compañero y todos olvidáis que ése es el camino que
conduce a la Tierra Prometida: el del sacrificio. “En el hueco de mi mano
existe el destino de cada uno de vosotros.” 08-209.43
Sed conformes y si mucho sufrís, Yo estoy con vosotros. 08-209.44
No aumentéis vuestro dolor, juzgando a vuestra manera aquello que solamente
Yo puedo juzgar. 08-209.45
Pensad que os amo, no soy insensible a vuestras penas y que os comprendo en
verdad. Mirad cómo estando vosotros tan cerca de Mí, aún cometéis tantas
faltas, mas Yo os perdono. 08-209.46
Hay quienes ante el peso de las pruebas, dudan de mi presencia, se apartan
del camino y buscan aquél que dejaron, con la esperanza de encontrar lo que
creen haber perdido, pero vuelven sus miradas a mi Obra, cuando contemplan
vacías sus manos y su espíritu impotente ante los grandes dolores
universales, la peste y la muerte, que toca a las puertas de las naciones y
os amenazan también, porque el presagio de una nueva guerra les conmueve. 08-209.47
No imitéis en su incredulidad a los que me piden pruebas para creer en mi
existencia, a los que me dicen: “Haz que cese la guerra en un instante,
derrama el pan en todas las mesas y creeré en Ti” 08-209.48
Os digo una vez más que sólo os restan tres años, para que finalice esta
comunicación con vosotros y debéis aprovechar los instantes para que podáis
invitar al mundo, con sus sectas y religiones al camino de la luz y de la
espiritualidad, en donde todos podrán penetrar en comunión conmigo, de espíritu
a Espíritu. 08-209.49
Esto será cuando el fanatismo y la idolatría sean arrancados del corazón
de los pueblos. 08-209.50
Estaréis entonces como navegantes en medio de un mar embravecido, confiando
en la barca salvadora. 08-209.51
Aún tendré que hacer el llamado a todos aquéllos que perteneciendo a las
Tribus de Israel, dispersos pueden encontrarse, para que den también
cumplimiento a su misión. Entonces la humanidad oirá mi voz y contemplará
la luz resplandeciente de la aurora, alumbrando a los que moran en esta
Tierra. 08-209.52
No os familiaricéis con mi palabra y al oírla no miréis por cuál portavoz
os la estoy transmitiendo. Penetrad en ella y buscad su esencia para que
vuestro análisis sea perfecto. 08-209.53
La esencia es el sabor de lo divino. 08-209.54
Lo que vais a oír y a contemplar no es la ceremonia rutinaria, ni el rito
que impresiona vuestros sentidos, porque la solemnidad de esta manifestación
está en el interior de vuestro espíritu. 08-209.55
En estos instantes no estáis dentro de las cuatro paredes de este recinto,
antes, Yo he esperado vuestra elevación para que logréis la comunicación
con mi Divinidad en el verdadero culto interior. Os he permitido la
construcción de estos recintos, para que en ellos encontréis el
recogimiento, el silencio y la unificación de vuestros pensamientos, por
medio de lo cual atraeréis a mi Rayo Divino. Mas estas cuatro paredes no son
mi templo. Estos recintos son lugares destinados para vuestras reuniones,
porque el verdadero templo, mi santuario, está en vuestro corazón. 08-209.56
Me preguntáis si después de 1950 desaparecerán estos recintos y os
contesto: No, vosotros no sabéis por cuánto tiempo os concedo estos
lugares. Porque mientras no exista en el pueblo el conocimiento de mi Obra,
la elevación y la firmeza en mi Ley, no podréis prescindir de ellos. Después
de mi partida, en el día consagrado al descanso, os reuniréis, no como una
tradición o conmemoración, sino para recordar y analizar mi palabra y la
del Mundo Espiritual; para que os deis unos a otros testimonios verdaderos de
mis prodigios en vuestro camino; para que sigáis unidos amándome rindiéndome
culto agradable y no vaya a enfriarse vuestro corazón ni a caer en hastío,
en fanatismo o en materialismo. 08-209.57
No sabéis el tiempo que aún os conceda a estos lugares, porque después de
1950, todavía se seguirán fundando nuevos recintos, no para que en ellos
resuene mi palabra a través del portavoz, ni para que se presente el Mundo
Espiritual, porque esos tiempos habrán pasado, sino para que en ellos se
entregue mi palabra y mi Doctrina limpia y pura cual Yo os la he entregado. Y
en aquel ambiente de paz estará mi presencia, la de María, la presencia de
Elías y la del Mundo Espiritual. Ahí sanará el enfermo, abrirá el ciego
sus ojos a la luz, el profano conocerá el respeto, el pecador se redimirá y
todos alcanzarán según sus necesidades, para que siga esparciéndose el
agua cristalina, el buen fruto y la buena simiente. 08-209.58
No sabéis si en la presente encarnación llegaréis a conocer el verdadero
Templo de mi Divinidad, pero tenéis la misión de preparar el camino. Si no
alcanzáis la meta, por lo menos dejad el camino preparado para vuestros
hijos o para que los hijos de ellos lleguen a penetrar en el Templo de mi
Divinidad y entonces llegaréis a comprender que no sólo en estos recintos
se encuentra mi presencia; que no sólo en ellos debéis postrar vuestro espíritu,
y reconoceréis que el Templo de la Divinidad es el Universo, vuestro corazón
el altar, vuestra fe la lámpara y la ofrenda. La creación también es
templo: Hasta el polvo que vuestras plantas pisan. Los montes son altares que
se elevan hacia Mí. Los valles con su césped y sus flores me entregan su
ofrenda. El astro rey, todos los luminares y planetas, son mundos que me
rinden su tributo de amor y doquiera que piséis o miréis, ahí está mi Espíritu
Divino, como Padre. Entonces reconoced que vosotros eternamente vivís dentro
del templo. 08-209.59
Cada quien lleva en su interior un templo y también vuestro hogar es
santuario, porque en él mora la familia humana que es semejante a la familia
espiritual. Ahí en el seno del hogar está mi mejor templo. 08-209.60
Más hoy contemplo que la verdadera luz no es comprendida por los hombres que
caminan distantes del sendero. Contemplo que el único sitio en donde se
elevan a Mí, es el Templo material. 08-209.61
Veo el caos entre la humanidad, el desconocimiento hacia las leyes humanas y
divinas. Mi Doctrina ha sido ocultada en este tiempo y se ha tomado como algo
que pertenece al pasado; por eso los hombres sucumben, las instituciones se
dividen y hacen mofa de lo más sagrado. Así encuentro a la humanidad
desconociéndose, destruyéndose, dándose muerte; confundiendo al espíritu
con la materia, lo divino con lo humano, y la luz con la tiniebla. 08-209.62
En este tiempo de confusiones y maldades he escogido una Nación desconocida
y menospreciada; la Nación Mexicana, para hacer el llamado hacia ella a los
escogidos que se encuentran morando en otras naciones, para reunirlos en
torno mío, pulimentarlos con el cincel de mi palabra, entregarles cargos y
ya preparados y llenos de amor, enviarlos como emisarios de mi Obra por todo
el Orbe. 08-209.63
Esta es la responsabilidad que pesa sobre las multitudes que escuchan mi
divina palabra. 08-209.64
Vengo depurando a mi pueblo y apartando sus imperfecciones, pero esta
depuración no será solamente en vuestras prácticas espirituales; penetrará
también en vuestros hogares. Yo he surgido como un torbellino y su fuerza
hace caer todos los malos frutos, quedando entre el follaje del árbol
espiritual y del árbol humano, solamente los buenos frutos, porque se acerca
el tiempo de prueba en que la humanidad venga a escudriñaros. 08-209.65
Mi obra será vista como una nueva secta, los hombres os escudriñarán en
vuestra vida interior, en el hogar, en el trabajo, en todos vuestros deberes,
y si no estáis preparados para dar testimonio de Mí, si mi palabra no la
confirmáis con vuestros hechos, seréis como aquellos fariseos hipócritas
que bajo la impecable túnica escondían la podredumbre de su corazón. 08-209.66
El juicio de vuestro Señor será en el último año de mi estancia;
principalmente el día de mi partida será sentido por todos y contemplado
por todo ojo pecador y no pecador. A todos preparo para que seáis los
verdaderos portadores de mi palabra, de la palabra que en este tiempo os
entregó el Espíritu Santo. 08-209.67
Conservad calma y serenidad porque habéis penetrado en el tiempo de la lucha
que hace mucho os anuncié. Esta lucha será entre vosotros mismos; en ella
esgrimiréis las mismas armas. Los que me comprenden y me aman, esgrimirán
sus armas en pro de mi causa; los que no me han comprendido las pondrán al
servicio de su propia causa. Más al final, la verdad triunfará. Ha tiempo
que os dije: recordad una parábola del Segundo Tiempo. “Dejad creced
juntos el trigo y la cizaña y segad hasta que ambos hayan fructificado, para
poder apartar el trigo y arrojar al fuego la cizaña” Yo, el Buen Labriego,
he dejado crecer en vuestro corazón el trigo de mi palabra junto a la cizaña
del pecado, mas ha llegado el tiempo de segar con la hoz de mi justicia para
que en el corazón de mis labriegos y en el seno de sus hogares quede
solamente la semilla de la verdad y del amor. 08-209.68
No analizáis mi enseñanza y por eso las pruebas os sorprenden como
inesperadas. Esta es la causa por la que os dividís y no os comprendéis,
porque al cumplirse mi palabra, no estabais preparados. Aún os preparo para
que tengáis serenidad y paz y dejéis que el torbellino arranque todos los
frutos malos; porque todo lo que no dé vida, fruto o sombra, morirá. Bajo
la fuerza del vendaval muchos árboles caerán, muchos labriegos volverán la
espalda, muchos guías querrán devolverme la misión a ellos encomendada mas
mi voluntad es que os corrijáis. 08-209.69
Llegará el tiempo en que todos aquellos que hayan vuelto la espalda,
despierten y contritos retornen diciéndome: “Maestro, cuán limpia es
vuestra Obra”. 08-209.70
Lo que hoy acontece en el seno de este pueblo, también acontece en todas las
naciones del mundo. Yo me he hecho presente a todos con mi espada de justicia
y no sólo en este Orbe: también en el Mundo Espiritual y en todo sitio
donde mora un espíritu imperfecto para iluminarlo, purificarlo y
perfeccionarlo. El mismo que os habla en este instante, os habló en el
Segundo Tiempo y de todas las muchedumbres que me escucharon por la Galilea,
a sólo doce escogí y por ellos extendí mi Doctrina por el mundo, a través
de largos caminos. En aquellos tiempos a muchos pareció fantasía la palabra
de Jesús; tampoco faltan ahora quienes piensan lo mismo del Espíritu de
Verdad. Más antes pasarán los cielos y la Tierra que dejar de cumplirse mi
palabra. 08-209.71
¿Quién podrá perseguiros o acusaros de prevaricadores o lanzaros calumnias
si cumplís con mi Doctrina? Mas sólo enseñaréis lo que os he enseñado:
El amor, el culto interior, el conocimiento del verdadero templo de mi
Divinidad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 210 08-210.01
Vengo a libraros del tormento en que os ha hundido vuestro materialismo,
entregándoos la lámpara con la que podáis alumbrar el sendero. 08-210.02
Sois los hombres del Tercer Tiempo, aquéllos que habrán de conocer
verdaderamente el porqué de su vida, y Yo vengo a ayudaros a obtener ese
conocimiento por medio de mis revelaciones. 08-210.03
Sois los hombres del Nuevo Tiempo en el cual mi Reino busca vuestro corazón
para levantarse en él, en el que haréis del bien vuestro ideal espiritual y
aprenderéis que la mejor oración es la de vuestras obras. 08-210.04
El amor y la verdad corresponden al espíritu, de él es la sabiduría porque
fue creado para amar y conocer a su Padre. 08-210.05
Yo, el Maestro, vengo a estremeceros con los recuerdos de vuestro pasado
espiritual, que vuestro corazón no conoce porque pertenecen al espíritu,
cuando éste vivía su verdadera existencia, cuando era otra vuestra morada y
no habitabais aún en este cuerpo que ahora tenéis, que es crisol, yunque y
lección para el espíritu. 08-210.06
Os traigo recuerdos de la vida espiritual, oculta tras el velo de vuestra
materialidad, para deciros que esa vida os espera nuevamente, para que vengáis
a gozarla en plenitud después de vuestro peregrinaje, de vuestra experiencia
y de vuestra evolución. 08-210.07
Cuando estéis de retorno en la morada infinita y sintáis el gozo de
habitarla, no os cansaréis de bendecir este mundo de lágrimas adonde
vinisteis a aprender a apreciar la felicidad, la paz, la luz. 08-210.08
Mi nueva venida, ahora en Espíritu, tiene por fin recordaros el camino de la
Ley que os unirá con el absoluto, que os hará penetrar en la armonía
universal y cuando forméis parte de esa armonía divina, cuando os alimentéis
ya del pan de mi sabiduría, sabréis verdaderamente quiénes sois. 08-210.09
¿Qué podrá haceros llorar en el mundo cuando estéis por sobre las pequeñeces
de la vida humana? Ni los sufrimientos, ni las necesidades, ni las pruebas
morales, ni los elementos, nada podrá venceros o abatiros cuando hayáis
alcanzado verdadera espiritualidad. 08-210.10
Vuestros sufrimientos serán por los demás, vuestras preocupaciones serán
por la salvación de todos los hombres, y cada vez que contempléis la
salvación de un ser, sentiréis la luz del Padre alumbrando vuestro interior
y estaréis bendiciendo el día en que disteis el primer paso firme en el
sendero. 08-210.11
Mi palabra es el camino espiritual al que debéis penetrar con todos vuestros
sentidos, con todo vuestro entendimiento y todo vuestro amor, si queréis
saber de dónde habéis venido y hacia dónde camináis. 08-210.12
Nadie se conoce aún. Si no conocéis todavía vuestro cuerpo, ¿Cómo creéis
conocer vuestro espíritu? Pero llegaréis a conoceros a medida que vayáis
practicando mis divinas enseñanzas. 08-210.13
Yo os enseño con la palabra, porque ella lo contiene todo, puesto que
procede de Mí que soy el Verbo. Vosotros aprended a hablar de lo espiritual
en tal forma, que cada palabra que deis a los demás pase de vuestro corazón
al corazón de vuestro hermano como si fuese una perla, una joya de infinito
valor. 08-210.14
Aprended a hablar a los espíritus, enseñadles a oír la voz de su
conciencia, sensibilizad sus sentimientos con mis enseñanzas. 08-210.15
Mirad cómo todas mis frases van por el sendero que orienta, y aunque por
ahora las miréis superficialmente, mañana, cuando podáis penetrar en un
plano superior, encontraréis sólo esencia en mi palabra. 08-210.16
Yo no desciendo, pueblo; cuando os digo que he descendido hasta vosotros, es
en sentido figurado, porque mi comunicación es a través de una inspiración
que se hace ideas en la mente de estos portavoces. Como sé que al instante
de escuchar estos mensajes no podéis comprenderlos, ni siquiera retenerlos
en la memoria, he ordenado que escribáis mis palabras, para que lo que ahora
no comprendéis, mañana poco a poco, lo vayáis entendiendo. 08-210.17
Muy pobre es en apariencia mi manifestación de este tiempo, porque su
esplendor es espiritual, mas, ya sentiréis la grandeza con que he venido a
vosotros y veréis a esta Doctrina obrar el milagro de salvar a la humanidad
por la espiritualidad. 08-210.18
El templo espiritual construido con amor por los hijos del Señor, será
sostenido por muchas columnas, cada una de las cuales será uno de los que
con firmeza permanezcan en el camino de mi Ley. 08-210.19
¿No lo creéis posible? Es que no tenéis fe en vosotros todavía, mas Yo sí
tengo fe en todos, siempre la he tenido y por eso a través de los tiempos he
venido a confiaros nuevas y mayores revelaciones. De cierto os digo que no
está lejano el día en que deis enseñanzas de profunda sabiduría a
vuestros hermanos, mas no con la palabra que se estudia sino con aquella que
brota del venero del espíritu cuando se está en comunión con el Divino
Maestro. 08-210.20
¿Por qué no ha de ser posible que de corazones estériles broten los buenos
sentimientos? ¿Por qué no ha de ser posible que del corazón del que ha
pecado, brote agua de gracia para aplacar la sed de los que sufren? 08-210.21
No sólo sois mentes que hoy piensan y mañana no; no sois sólo carnes que
hoy palpitan y pronto dejan de existir; para Mí, ante todo sois espíritus
eternos, hijos de Dios y por eso os trazo el camino que en verdad os
corresponde. 08-210.22
No vengo a privaros de nada de lo que en esta Naturaleza he depositado para
la conservación, la salud, el sustento, el bienestar y el goce de mis hijos;
por el contrario, os digo que así como ofrezco el pan del espíritu y os
invito a aspirar esencias divinas y a saturaros de efluvios espirituales, no
desconozcáis ni os alejéis de cuanto os brinda la Naturaleza, ya que así
lograréis la armonía, la salud, la energía, y por lo tanto, el buen
cumplimiento a las leyes de la vida. 08-210.23
Sabéis que soy vuestro guía, pueblo, mas decidme: si soy vuestro guía ¿Ya
me sentís en vuestro corazón, ya me obedecéis, ya acatáis mis
mandamientos y mis leyes? Si soy vuestro guía ¿Hasta qué punto me obedecéis?
08-210.24
La voz de la conciencia es quien contesta desde vuestro interior, diciéndome
que todavía vuestra entrega no es absoluta, que vuestra obediencia no es
constante. 08-210.25
No olvidéis ni un momento que en mi palabra os digo que quien obedece mis
leyes conoce mi paz. Por eso los que conocen mi palabra no se sienten solos
ni tristes, porque para ellos las palabras “desgracia”, “condenación”
y “muerte”, no les acechan como una amenaza o como una sombra sobre la
paz de su espíritu; a ellos les preocupa conocer la verdad, vivir en la luz,
conquistar para siempre la salud, la paz y la sabiduría. 08-210.26
Los que vienen a Mí por el sendero de mi enseñanza, saben que no pueden
perderse porque una luz divina les conduce, es aquella luz que les da la
certeza del fin y del verdadero objeto de la vida. 08-210.27
Mi camino es el sendero del bien, discípulos. Venid por él, paso a paso,
sembrándolo de buenas obras, de buenos pensamientos, y de buenas palabras;
pero jamás llevéis cuenta de vuestros buenos hechos, en cambio sí os
aconsejo que toméis cuenta minuciosa de vuestras malas obras, palabras y
pensamientos, para que vayáis dejando de cometer yerros. 08-210.28
A Mí dejadme la buena semilla recogida y vosotros tomad la semilla vana;
escudriñadla para que conozcáis la causa de vuestra flaqueza, cuidad de que
ella no se mezcle entre los buenos granos y después exterminadla. 08-210.29
Sólo la bondad puede dar paz, alegría, salud, saber; por lo tanto, el que
sea abundante en amor, tendrá que ser grande en espíritu. 08-210.30
Esto es lo que vine a enseñaros cuando habité en el mundo con vosotros, y
esto vengo ahora a recordaros. Si a través de Jesús, tocando con mi mano
sané a los enfermos, también en este tiempo vengo a tocarlos para
devolverles la salud y hacerlos entrar de nuevo en el milagro de la vida. 08-210.31
Hoy no tengo manos para tocar vuestro cuerpo enfermo, porque vengo en Espíritu,
mas el espíritu también puede tocaros con su amor y haceros sentir su
presencia. 08-210.32
Los hombres ciegos de aquel tiempo, ciegos del espíritu, derramaron la
sangre del Maestro y clavaron las manos que sanaban tocando, que acariciaban,
y bendecían; mas no pudieron destrozar mi Espíritu, ni aprisionarlo, ni
clavarlo; El se levantó por sobre la pequeñez de los hombres, prometiendo
volver, ya que en aquellos instantes no era reconocido, ni comprendida su
palabra como la Suprema Verdad. 08-210.33
Aquí me tenéis cumpliendo mi promesa y esperando que la humanidad me
reconozca. 08-210.34
Más, si Yo os preguntase: ¿Qué fue de aquel cuerpo bendito en el que habitó
Cristo? ¿Sabríais contestarme? Debo ser Yo mismo quien os diga que aquel
cuerpo que fue instrumento del Amor Divino, una vez concluida su jornada, una
vez que sus labios se cerraron para siempre y sus ojos también, bajó a la
tierra para terminar de cumplir su misión en cuanto hombre, pero en cuanto
la tierra le envolvió en su seno, aquel cuerpo, cuyas células sólo
vibraron para amar, se esparcieron en el infinito para caer después como
lluvia de vida sobre los mismos seres que habían rechazado la vida que el
Redentor les trajo. Cuando pensáis que Dios mismo se hizo hombre para
habitar con vosotros, llegáis a sentir la vanidad de ser tan amados por el
Padre y entonces pensáis también en que sois la obra maestra del Señor.
Mas, de cierto os digo que no existe una obra del Padre que no sea maestra y,
además, debéis saber que existen espíritus cuya perfección, belleza y
elevación ni siquiera podéis imaginar. 08-210.35
Más allá de vosotros, hay obras más grandes que las que aquí conocéis y
también obras de hermanos vuestros, superiores a las obras de los hombres. 08-210.36
¿Por qué creer que el hombre sea lo más grande que hoy existe dentro de
las obras del Señor? Sólo sois pequeñas criaturas que vais por un largo
camino en pos de la verdadera grandeza. 08-210.37
Grandes y perfectos sois en cuanto a que sois obra mía, pero en cuanto a
vuestras obras, sois todavía muy pequeños e imperfectos, por eso vengo a
manifestarme como Maestro ante vosotros, para enseñaros nuevas revelaciones
que os lleven a la cumbre del bien, del saber, del amor y os unáis
armoniosamente con todo lo perfecto. 08-210.38
¿Cómo va a existir perfección en vuestro mundo si existe el dolor, si hay
menesterosos, viciosos, lisiados, oprimidos, si hay soberbios y egoístas y
también fratricidas? 08-210.39
La felicidad es el patrimonio de las moradas elevadas y en vuestro mundo aún
no contemplo la felicidad. 08-210.40
Hoy vengo a dejaros en esta palabra mi nuevo mensaje para que surjáis a una
nueva vida. 08-210.41
Construid vuestra paz, construid vuestro mundo de felicidad, empleando para
ello la virtud de mis enseñanzas. 08-210.42
Ciertamente habéis luchado mucho para procuraros comodidades, placeres y
adelantos, mas vuestros ideales muchas veces encierran egoísmo, maldad,
ambición desmedida; entonces en vez de lograr felicidad o paz, recogéis
dolor, guerra y destrucción, que es lo que estáis recogiendo en estos
momentos que vivís. 08-210.43
¿Cómo van a ser perfectas vuestras obras en la Tierra, cuando os veo
enemistados con los elementos de la Naturaleza que son los mismos de los que
tomáis vida? 08-210.44
Mi Doctrina no viene a prohibiros que utilicéis los elementos y fuerzas de
la Naturaleza, pero viene a ordenaros y a enseñaros a emplearlos para fines
buenos. 08-210.45
Los elementos de la Naturaleza en vuestras manos, pueden convertirse, de
amigos y hermanos, en jueces que os castiguen severamente. 08-210.46
Ya era tiempo de que los hombres recogiesen el fruto de la experiencia para
que no provocaran más las fuerzas de los elementos, porque con toda su
ciencia no serán capaces de contenerlos. 08-210.47
¡Oh humanidad, siempre alejada de Mí! A pesar de vuestro olvido, mi
recuerdo no se separa de vos, mundo regado con mi sangre: Yo os traigo de
nuevo mi amor. 08-210.48
¿Recordáis mis ejemplos del Segundo Tiempo? Escuchad: 08-210.49
Encontrándome en las afueras de una aldea, llegó ante Mí el emisario de un
poderoso, quien me dijo: Señor: ¡Cuánto he tenido que andar para llegar
hasta vos! Yo le dije: “Bienaventurados el que me busca, porque siempre me
hallará”. 08-210.50
“¿Delante de quién os encontráis?” Le pregunté. -Delante de Aquél
que sana con su poder todos los males. ¿No sois acaso el Hijo de Dios? Yo le
dije entonces: “Yo soy el principio y el fin, soy la resurrección y la
vida, soy Aquél que ha bajado de los cielos al mundo para salvaros. ¿Veis a
estos hombres que me siguen por comarcas, provincias y aldeas? Así, vos, me
seguiréis mañana, dejando vuestra regia capa y confundiéndoos entre los
humildes y los pobres. En verdad os digo que habéis venido a llamarme en
nombre de vuestro amo, quien desea que lo limpie de su lepra. ¿No es verdad?
Aquel hombre, sorprendido, se sintió sobrecogido de temor, mas Yo le dije:
“no temáis, que sólo he dicho la verdad, porque a eso he venido al
mundo”. 08-210.51
Entonces, el siervo aquél, me dijo: “Señor, ya que lo sabéis, venid a la
casa de mi señor, quien llamándoos está”. 08-210.52
“¡Oh varón, le dije, decid a vuestro señor que me basta que haya creído
en Mí, que cuando vos lleguéis, él estará limpio!” 08-210.53
Aquel hombre se alejó y pronto sus ojos testificaron llenos de gozo la
palabra de Jesús. En eso Mateo vino hacia Mí y me dijo: Maestro, una mujer
viene a buscaros. “Ya lo sé le contesté, es María, la Magdalena, quien
viene a buscarme para que la liberte de las influencias de los espíritus que
la poseen”. El discípulo quedó sorprendido de que Yo lo supiese todo. 08-210.54
Iba Yo por un camino hacia una aldea, cuando vi a María que venía hacia Mí.
¡Oh, Hijo amado, sé que tus labios han anunciado tu próxima partida, y
aunque mi corazón ya lo sabía no puedo menos que decirte que sufro
infinitamente por la humanidad! “Sí, escrito está, le contesté, y así
debe de cumplirse; es menester mi sacrificio, es necesario que la semilla
muera en las entrañas de la tierra para que fructifique y se multiplique.
Esta sangre de vuestro hijo, que al derramarse hará sentir dolor muy intenso
a vuestro corazón, será como un raudal de vida para los hombres, a quienes
dejaré como vuestros hijos. Mi muerte será la vida y ni por un instante
estaremos distantes vos y Yo”. 08-210.55
“Ahora voy a la casa de Lázaro, porque él en breve irá a la tumba, mas
de ella Yo le haré volver, para que el nombre de mi Padre sea
glorificado”: 08-210.56
“Id también vos, para que vuestra presencia conforte a aquellas mujeres,
porque su dolor pronto va a ser grande y en vuestro amor encontrarán muy
dulce consuelo. 08-210.57
Volví a reunirme con mis discípulos, eran ya los últimos días de mi
permanencia entre ellos. Así se los hacía comprender para que no fueran a
verse sorprendidos. Pedro lloraba y recibía en silencio mis órdenes; Juan
oprimía mis manos entre las suyas, al serle anunciado que él quedaría
acompañado de mi Madre para que ambos se consolasen en las horas de prueba. 08-210.58
Tadeo sufría ya la separación del Maestro y Yo aún estaba entre ellos. El
instante era tierno y doloroso, más que los labios, hablaban los espíritus.
Mas yo era el Verbo y mi palabra debía calmar el dolor inmenso acumulado en
aquellos corazones. 08-210.59
Hablé como el Padre a los hijos, como el hermano a los hermanos, como el
maestro a los párvulos: “¡Oh, discípulos, que habéis bebido conmigo el
agua del peregrino sediento, que habéis soportado la fatiga de los largos
caminos por ir en pos de mi palabra y de mis obras, en verdad os digo que
aunque parta de vuestra vista, no os abandonaré y que si queréis llevarme
en vuestro corazón os resignéis con mi muerte, para que Yo viva en vosotros
y hable por vuestras bocas”. 08-210.60
Escuchad, mis discípulos, hasta la última de mis palabras; entonces llegó
ante mi presencia una mujer regiamente ataviada, era Magdalena, quien me
buscaba hacía tiempo para encontrar en mis ojos la luz que podía salvarla.
En sueños había visto al Nazareno libertándola de su inmundo fardo y venía
hacia Mí, impulsada por su espíritu ansioso de luz y redención. 08-210.61
Cayó a mis pies, ante el asombro de todos los presentes, y cuando esperaban
que de ella me apartase o que al menos tuviese una frase de reproche, le
dije: “¿Por qué lloráis? Lloráis de pena y de gozo, mas Yo os perdono
mucho, ya que mucho habéis pecado”. 08-210.62
En aquel instante cayeron de aquella criatura todas las cadenas que al mundo
la ataban y una vez libre, siguió mi huella como el más fiel de mis discípulos.
08-210.63
Aquella mujer, que había sido vergüenza y mancha de su hogar y abismo en la
senda de los hombres, quedó transformada ante una palabra de perdón en la
sierva más humilde del Maestro y más tarde en el dulce báculo de María,
cuando la hora del dolor a todos cubrió. 08-210.64
Yo, que escucho la voz de los espíritus, oía que aquella mujer me
preguntaba: Señor, ¿Será posible que yo, con todo mi pecado sea digna de
estar con Vos en esa hora postrera que anunciáis? ¿Será posible que yo
llegue a serviros verdaderamente? “¡Oh, mujer! -Le dije- ¡Levantaos que
ya estáis limpia, cubríos con el manto de la humildad y volved al seno de
los vuestros, id en busca de mi Madre y seguidla!” 08-210.65
Luego, viendo en todos los semblantes la sorpresa retratada, dije: “Yo soy
la luz del Mundo, que ha venido a iluminar el camino del perdido entre
tinieblas; Yo soy el libertador que viene a romper las cadenas de los
cautivos. Habéis contemplado lo que os faltaba por ver y lo habéis visto, más
se acerca el instante en que todos sintáis vibrar mi vida en vuestro ser”.
08-210.66
Salí de aquella estancia seguido de mis discípulos, mas deteniéndome bajo
la sombra de un árbol, les dije: “Ya se aproxima el instante, pero aún
podéis saborear el fruto de mi palabra. Ciertamente quedaréis como ovejas
entre lobos, mas no sucumbiréis porque mi manto os cubrirá. Mirad cuán
grandes son las multitudes; a ellas alimentaréis como Yo lo hice en el
desierto y sabréis multiplicar el pan como Yo os lo enseñé”. 08-210.67
Así os hablé a través de Jesús y acaricié a cada uno de mis discípulos
mientras sus ojos desbordaban en llanto y en su corazón me expresaban
sentimientos llenos de ternura y me hacían innumerables promesas de
seguirme. 08-210.68
Hoy no quiero recordaros los últimos tres días que en el mundo pasé, esto
será en otra ocasión, pueblo bendito, en la que os hable del Cenáculo, de
mi última visita al Huerto, donde me retiraba a orar y finalmente os hablaré
de mi sacrificio. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 211 08-211.01
Mi sabiduría y mi amor las transformo en palabra humana para hacerlas llegar
a vuestro corazón. 08-211.02
Vengo a vos, pueblo, para que viváis unos instantes bajo el efluvio
espiritual de mi palabra, para que viváis por unos momentos en el Reino de
la vida espiritual. 08-211.03
Tomad y comed el pan de mi palabra que es fuerza y vida, para que no vayáis
a desfallecer en las pruebas. 08-211.04
Algunos de mis nuevos discípulos tendrán su Gólgota en donde consumarán
su misión en la Tierra, pero esa cumbre sólo la alcanzarán los que sean
todo espíritu, elevación y amor. 08-211.05
Por ahora, descansad y escuchad mi palabra, confortaos, que mañana tomaréis
vuestra cruz, mas no temáis, pueblo, que quien tomare esa cruz, lo hará
porque su corazón se desbordará en amor hacia la humanidad. 08-211.06
¿Quién protestará por tener que cumplir con esta misión cuando todo su
ser esté poseído de una inmensa caridad y de una gran ternura? 08-211.07
Todo el que sea espíritu fuerte en esta era de la espiritualidad, sabrá
tomar la cruz con amor y llevarla con mansedumbre. 08-211.08
Esa cruz pertenece a los grandes por el espíritu, a los que llegan a
sentirse saturados por el fuego del verdadero amor. 08-211.09
Un fuego está consumiendo ahora a esta humanidad, pero no es el mío, el
fuego con el cual se están destruyendo hermanos con hermanos, proviene del
incendio de sus violencias, pasiones, odios, de su desmedida codicia,
venganzas y materialismo. 08-211.10
Ese fuego en que se consume la humanidad, no es el que nace del Espíritu
Santo, sino de ese infierno que los hombres han creado con sus pecados. 08-211.11
Mi fuego divino es vida que despide luz para todos los seres, no destrucción
ni muerte. 08-211.12
Mi fuego es la luz que purifica y ennoblece, que alumbra y fortalece, mas
nunca el fuego que atormenta sin fin o que extermine la vida del espíritu,
él es vida, no muerte. 08-211.13
Si os he llamado en este tiempo para que me escuchéis, pensad que ha sido
para ofreceros una oportunidad más para que surjáis a la luz, en una edad
espiritual propicia al florecimiento de la semilla que he traído para el
mundo. 08-211.14
Estoy depositando dentro de vuestro espíritu mi sabiduría y mi amor, este
torrente de espiritualidad que es vida, salud, alegría y paz. 08-211.15
Derramad sobre la humanidad la palabra de verdad, no solamente la que os
dejaré escrita, sino aquella que brota del espíritu. 08-211.16
Quiero que surjáis en este tiempo y mientras unos sean como estrellas que guíen
a los caminantes por las distintas veredas del mundo, otros sean faros que
envíen su luz sobre los mares tempestuosos de las pasiones humanas
desatadas, iluminando la ruta del náufrago. Quiero que sepáis llevar en
vuestros labios mi enseñanza, para que la palabra de Dios, que es el pan de
la vida eterna, sea extendida por toda la Tierra. 08-211.17
Entended que he venido a renovar a este mundo, a purificarlo, a cambiar todo.
08-211.18
En estos momentos de recordación, hago que todo el espacio esté lleno de mi
luz; que todo el que esté en pie se detenga un instante ante el recuerdo del
Maestro y medite; que todo el que agoniza en esta hora me contemple con la
mirada de su espíritu, para que no tema pasar más allá de este mundo. 08-211.19
Yo soy el sembrador de amor, vosotros sois mis tierras ¿Quién puede dudar
de mi poder para haceros fructificar en amor? 08-211.20
No podéis saber el caudal de semilla que os traigo; si vosotros no podéis
tomarla toda, la seguiré guardando para los que vengan, y si aquellos
tampoco la pudiesen aprovechar, quedará para las futuras generaciones, hasta
que no exista tierra por cultivar ni simiente por sembrar. 08-211.21
Entended mi mensaje para que podáis desarrollarlo en vuestro camino; abrid
vuestros ojos para que os deis cuenta de las obras que cada día estoy
haciendo. 08-211.22
¿Veis esos hombres que quieren ser poderosos por la fuerza? Muy pronto vais
a mirarlos convencidos de su error. 08-211.23
Voy a demostrarles que sólo por la bondad, que es emanación del amor, se
puede ser grande y poderoso verdaderamente. 08-211.24
Pero mientras unos y otros ignoren lo que es el amor, Yo tendré que seguir
enseñando al mundo. 08-211.25
El verbo derrama sobre vosotros su luz, para enseñaros a esparcirla en
aquellos que vienen tras de vosotros y Yo estaré velando por todos. 08-211.26
Yo soy el Eterno Sembrador, aun antes de venir a la Tierra y ser llamado Jesús
por los hombres, ya era el Sembrador, ya me conocían los que estaban más
allá de la materialidad, de la turbación o la ignorancia, aquellos que
habitaron regiones y moradas espirituales que aún no conocéis ni podéis
imaginaros. 08-211.27
De aquellos que me conocían antes de que viniese a la Tierra, os envié a
muchos para dar testimonio de Mí en el mundo, a anunciar la llegada de
Cristo, el amor y el Verbo del Padre. Aquellos fueron profetas unos,
precursores otros y apóstoles otros más. 08-211.28
No es este mundo el único que sabe de la huella de mi paso; doquiera que ha
sido menester de un Redentor, allí ha sido mi presencia, pero debo deciros
que mientras en otras moradas mi cruz y mi cáliz me fueron apartados por la
regeneración y el amor de vuestros hermanos, aquí, en este mundo, después
de muchos siglos, aún me tenéis coronado de espinas, atormentado en la cruz
de vuestras imperfecciones y bebiendo siempre el cáliz de hiel y vinagre. 08-211.29
Como mi Obra de amor encierra la redención para toda la humanidad, os espero
con infinita paciencia; y os he concedido no una, sino muchas oportunidades a
cada ser para su elevación y esperando muchas eras el despertar de todos los
que duermen en profundo letargo. 08-211.30
Ahora os encontráis en un tiempo, en el que podéis elevaros llenos de luz y
plenos de vida; he venido a desatar un sello más del libro de la vida y la
sabiduría, para que conozcáis un capítulo más de esta Obra. 08-211.31
Vengo a daros con justa medida hasta donde podáis recibir y sólo lo que podáis
comprender y conservar. 08-211.32
Los hombres en su evolución crecerán, y a medida que sea su desarrollo
espiritual y su elevación, en mayor abundancia les daré mi sabiduría. 08-211.33
Quiero que vuestro espíritu sea como un cáliz capaz de contener las
grandezas reservadas por el Padre a vuestro espíritu; entended que sólo lo
grande se derrama en lo grande y que lo pequeño no podrá satisfacer lo
grande. 08-211.34
La voluntad de vuestro Padre es que seáis útiles dentro del plan de la
Creación, que seáis notas armoniosas en medio del concierto de la paz. 08-211.35
Yo sé que el que sienta la iluminación interior del amor, tomará
voluntariamente la cruz, e irá paso a paso en busca de su calvario sabiendo
que ello significa elevación y aproximación hacia el Padre; si es necesario
os dejaréis crucificar, porque sabéis que en aquella renunciación, en
aquella entrega os levantaréis como el Maestro, gloriosamente de entre los
muertos para ascender hasta el Reino del Espíritu, donde existe la vida en
plenitud y perfección. 08-211.36
Humanidad: Aquí me tenéis, Yo he venido a salvaros de la miseria; esa mano
suave que ha tocado al que es duro de corazón, ha sido la mía; ese dulce médico
que ha penetrado en vuestro corazón para sanaros, he sido Yo. 08-211.37
Humanidad enferma y triste, con vos estuve y no supisteis conocer quién os
visitaba; no supisteis mirar en mis ojos la luz del Cielo. ¡Oh humanidad,
que no comprendisteis el contenido y significado de cada gota de mi sangre
derramada por vos! No sois felices, porque no habéis querido regar vuestras
tierras con el agua de gracia que Yo vine a daros. 08-211.38
Venid hasta aquí a escuchar el concierto cuyas notas hablan de amor perfecto
y armonía sin fin para vuestro espíritu. 08-211.39
Dejad que la luz divina penetre a vuestro corazón, como alumbró aquella
noche de mi última oración en el Huerto de Getsemaní. 08-211.40
¿Recordáis cuando me entregué a la turba, que iba en busca mía para
juzgarme? 08-211.41
Muy grande era la lección que en aquel instante el Maestro daba a todos,
pero nadie la entendió. 08-211.42
Aquella entrega era una ofrenda de acatamiento, de humildad, de amor; era un
ejemplo vivo para la humanidad, porque todo aquel que se entregue a los
hombres por amor, se hará digno de entregarse después a Dios. 08-211.43
Pueblo amado: Mi vida fue un libro abierto para que en él aprendieseis a
amar, pero no habéis sabido leer en él. Aquí
08-211.44 Tengo piedad por vuestra pequeñez que manifiesta la poca fuerza
que hay en vosotros; mas Yo soy fuerte y grande para suplir vuestra debilidad
y pequeñez y amoroso para suprimir vuestra ausencia de amor. 08-211.45
Me aproximo a vosotros y os enseño a ser limpios, a purificaros en el dolor
resignado y elevado, que es arrepentimiento sincero y verdadero. 08-211.46
La purificación es necesaria para la perfección del espíritu. Acerca de la
purificación y de la perfección, no os confundáis, porque un espíritu
perfecto es más grande que un espíritu solamente limpio. 08-211.47
Pronto podréis estar limpios, mas para lograr la perfección, no sabéis cuánto
tiempo y cuántas pruebas tendrá que pasar vuestro espíritu. 08-211.48
Es necesario que ya sepáis mucho de la vida espiritual para que no os turbéis
al pasar de esta existencia a la otra. Cuántos hombres, por tener en la
Tierra caudales, comodidades y satisfacciones, se consideran felices y no
pueden concebir que algún día llegue a ellos el dolor, y menos en el espíritu;
cuando dejan la carne en la Tierra y con ella todo cuanto poseyeron, pasan
entonces a ser los seres más desdichados, los errantes sin paz, sin alegría
y sin la luz del conocimiento. Son como sombras que vagan sin descanso; no
lloran como se llora en el mundo, pero sus sufrimientos, aunque ya no físicos,
son infinitamente más intensos que los que se experimentan en el cuerpo,
puesto que el espíritu se ha quedado a solas con el juez de su conciencia. 08-211.49
En aquellas regiones hasta donde lograron ir con la escasa fuerza de su espíritu,
se han convertido en menesterosos, han sabido lo que es miseria, soledad,
olvido, necesidad. En su existencia triste sólo conservan un leve destello
de esperanza que llegue el instante en que aparezca la luz y llegue el
descanso. 08-211.50
Preferid ser pobres en la Tierra, sabiendo que estáis logrando algo en
beneficio de vuestro espíritu; preferid ser menesterosos, necesitados,
enfermos, pequeños, pero no en la morada donde se encuentra la vida
verdadera, porque el dolor en el mundo espiritual es incomparablemente mayor
que el de la vida material. 08-211.51
Bendito aquel que reconociendo las enseñanzas de mi Doctrina pase de la
soberbia a la humildad, porque él poseerá el Reino de la Paz. 08-211.52
Vosotros no sois menesterosos aunque llevéis vestiduras materiales humildes,
comprendedlo así para que lleguéis a ser grandes más allá de vuestro
mundo. ¿Qué os preocupan las miserias de ese valle de lágrimas? Es mil
veces más triste no tener paz, ni ser fuerte, ni grande en espíritu. Los
espíritus grandes se sobreponen a todo, logran la serenidad ante las pruebas
y viven la verdadera vida que está llena de luz y de paz. 08-211.53
No llegáis a conocer la verdad porque no queréis disponeros a ello: sólo
el sencillo y el humilde de corazón puede conocerla. 08-211.54
Los que no contemplan la luz de la verdad, a cada paso me dicen que fue estéril
mi palabra, porque siguen alimentando la perversidad; me dicen que fue inútil
el camino del Calvario y el sacrificio en la cruz, los prodigios que llevé a
cabo, mi enseñanza de amor, mi piedad, mis últimas palabras y el postrer
suspiro, que fue una invocación de perdón para mis perseguidores y
verdugos. 08-211.55
¿Qué saben de todo esto los que no conocen la verdad? Quien se levanta por
sobre el abismo y ora por sus verdugos y bendice a sus calumniadores, éste
alumbra con su espíritu más que la luz del sol. 08-211.56
Para los que piensan que toda aquella vida, pasión y obras fueron inútiles,
les digo que no habrá uno que no reciba a su tiempo aquella luz y por ella
se salve. 08-211.57
Mas no todos piensan como éstos; hay quienes aun estando en las sombras de
un presidio pagando la culpa de un crimen, tienen momentos en que ponen su
pensamiento en Mí y en una balbuciente oración me dicen: “Señor, si
aquel pecador que ante tu presencia llegó arrepentido halló salvación en
Ti, ¿Por qué no he de esperar que en el postrer momento como a Dimas, me
des tu mano y me apartes de las tinieblas para llevarme a la luz?” 08-211.58
¡Cuántos que aún no han logrado arrojar al príncipe de las tinieblas que
llevan en su carne, tienen momentos de fe, de iluminación, de
arrepentimiento y de esperanza en el Salvador! ¡Cuántos, desechando de su
corazón la idea de un nuevo y mayor castigo en el más allá, prefieren
pensar y creer que Jesús les espera para librarles de su tortura y angustia!
08-211.59
Esos son los que llamáis escoria de vuestra sociedad y ved cómo hay
momentos en que presienten la verdad, y vosotros que gozáis de libertad de
aceptación, de confianza en el mundo, y que creéis muchas veces saberlo
todo, porque todo lo juzgáis y comentáis, no tenéis ni un instante de
iluminación que os haga mirar frente a frente la verdad, por el contrario,
os envolvéis en dudas y sombras. 08-211.60
La semilla que con mi palabra, mi pasión y mi sangre sembré en los espíritus,
no siempre florece en la plenitud de la vida de un hombre, de un pueblo o de
un mundo; muchas veces florece hasta el instante en que el hombre va al
encuentro de la muerte y presiente la vida que le aguarda, cuando aquél que
fue soberbio y orgulloso en su fuerza, de pronto cae abatido y vencido en el
lecho del dolor; allí medita, se purifica y se ennoblece pensando en Mí,
juzgándose a sí mismo a través de mis ejemplos, entonces llora y se
transforma, porque ha llegado a él en un instante la verdad. 08-211.61
También los pueblos soberbios, cuando se han hallado en el esplendor de su
poder material y sus hombres han estado entregados febrilmente a sus
pasiones, falsa e hipócritamente han estado cumpliendo para con Dios a través
de religiones, porque toda su atención y su amor están bajo el dominio de
sus ambiciones; pero cuando ha llegado la derrota y la destrucción, cuando
han visto desmoronarse sus sueños de grandeza y la realidad ha llegado para
despertarles, entonces han vuelto sus ojos a Mí para decirme: “Señor, tenéis
razón, sólo para los hombres de buena voluntad puede ser la paz y
ciertamente vuestro Reino y el nuestro no son de este mundo”. 08-211.62
¿Veis cómo mi semilla no está perdida? A vosotros que dudáis de ello, os
digo que busquéis con la meditación esa semilla, sin esperar a que sea el
dolor el que os ponga frente a la verdad. 08-211.63
Este mundo está lleno de mi palabra, es mentira que mi huella se haya
borrado, doquiera que vayáis, encontraréis señales mías y ecos de mi voz
que resuenen eternamente en las conciencias. 08-211.64
Yo estoy presente en todas partes e incesantemente os hablo, porque aún no
he terminado de daros mi mensaje. 08-211.65
Pueblo mío: ¿Por qué a veces aún queréis volver a poner a prueba a
vuestro Maestro? 08-211.66
Sí, ya sé que también hay quienes no conciben por qué Cristo si era el
hijo de Dios, se entregó a sus perseguidores y no pudo escapar a la muerte.
Si no hubiese querido el sacrificio, muy fácil me hubiera sido desaparecer
para no entregarme a los que me buscaban, y sus ojos, asombrados ante una
desaparición milagrosa e incomprensible, les hubiese hecho exclamar: ¡Verdaderamente
era el hijo de Dios! Pero no era esa la lección que venía Yo a dar, porque
ella no hubiese enseñado el amor. Además, Yo venía a deciros que el que
hace su voluntad y ésta no es la del Padre, no está unido a Él. 08-211.67
Es menester os intereséis por comprender todas estas explicaciones,
porque si no entendéis lo que es de este tiempo, ¿Cómo podréis intuir o
presentir lo que ha de venir? Quiero anticiparos algunas revelaciones para
que os sirvan de preparación, de promesa y profecía. 08-211.68
Yo, El Maestro, os digo que cuando el hombre sea grande y elevado por el
cumplimiento de la Ley y viva verdaderamente unido y en armonía con el espíritu,
dejarán de existir para él las dos vidas que ahora dividen su existencia y
que son la humana en la tierra y la espiritual en el mundo universal e
infinito del espíritu. 08-211.69
Entonces no contemplará más que una existencia, porque en su ser sólo habrá
una voluntad; ya no existirá lucha entre la carne y la conciencia y se
sentirá fundido a la vida universal. Habitará en lo espiritual o en la
Tierra y doquiera esté, se sentirá en la casa de su Padre; en todo sitio
gozará de la presencia del Señor y en todas partes estará cumpliendo
consciente y obedientemente su misión. La muerte de la materia dejará
entonces de significar lo que ahora significa. Esos serán los que venciendo
la muerte, penetren en la vida eterna. 08-211.70
Después de que os he dicho que fue mi voluntad entregarme aquella noche a
mis perseguidores me preguntáis: Señor, ¿Entonces Judas no fue culpable? Y
Yo os digo: no lo juzguéis, porque para juzgarlo como lo hago Yo, necesitaríais
tener piedad en vuestro corazón. Era tan pequeño y humano como vosotros y
en su debilidad dejó que los hombres penetraran en su ser para traicionar a
su Maestro. 08-211.71
¿Creéis que aquel discípulo ya hubiese venido destinado por Dios para
traicionar a su Maestro? No, pueblo no era necesario que nadie me entregara,
la hora había llegado, los perseguidores acechaban mi paso, el cadalso me
esperaba. 08-211.72
Aquel varón, como todos los demás que me siguieron, había sido escogido
también para sembrar la semilla del amor, flaqueó en el momento decisivo al
volverle la espalda al que tanto le había amado, para ponerse del lado de
los que querían la vida del Maestro; sólo porque comprobó que Jesús no
era Rey de la Tierra, sino de un mundo desconocido y el corazón del discípulo
todavía soñaba con la riqueza de este mundo. 08-211.73
¡Cuán grande fue el arrepentimiento de Judas cuando escuchó en su
conciencia una a una las frases que había aprendido de Jesús, cuán grande
su dolor al pensar para lo que había sido llamado y cuál era su obra! 08-211.74
Os digo todo esto para que si alguno de vosotros me traicionase en este
tiempo, no quiera disculparse diciendo que tal vez para eso había venido
destinado. 08-211.75
Nadie ha sido destinado para traicionar; todos habéis sido llamados para
redimiros con mi amor. 08-211.76
Yo era el que estaba destinado a morir en una cruz para luego florecer en una
tumba y mostraros el triunfo de la vida sobre la muerte. 08-211.77
Ahora digo a mis nuevos discípulos: cuando se trate de cumplir con mi Obra,
no améis el dinero, porque es la falsa moneda del espíritu, su valor es
negativo y representa falsos valores para la vida eterna. El dinero puede
desviaros del sendero de la verdadera caridad, de la humildad que todo apóstol
mío debe llevar. 08-211.78
Debo deciros que de antemano yo sabía lo que Judas iba a hacer, y de ello
pruebas os di cuando dije que uno de los doce había de entregarme. Cada uno
de aquellos discípulos dio lo que tenía que dar, cada uno de ellos fue como
una nota en el concierto que entregué al mundo. 08-211.79
Si uno dio la nota de pureza y elevación; otro la dio de fe y fortaleza;
otro de elocuencia y persuasión, otro la de humildad y de mansedumbre, así
cada uno dio lo que traía, lo que había tomado del Maestro y lo que sentía.
Hubo uno débil y su flaqueza también sirvió de lección a la humanidad
para que no se le imite, más no para ser su juez. 08-211.80
Discípulos: elevad vuestro pensamiento en esta noche, para que estéis en la
Cena conmigo. Venid a alimentaros con mi luz, venid a beber el vino de mi
palabra, en ella encontraréis el libro abierto para su lectura y al mismo
tiempo os encontraréis a vosotros en espíritu. 08-211.81
Acercaos a la mesa en la que sentiréis vibrar el divino amor, en la que
palpita también la angustia, en donde se mezcla la dulzura de la esperanza
con la amargura de la despedida y con el beso de la traición. 08-211.82
Aquí es donde mejor podréis oír la voz de la conciencia, la cual os dirá
si habéis también traicionado, si habéis mentido, si habéis besado sin
amor. 08-211.83
Antes de sentaros a la mesa, lavaos en las aguas límpidas de la oración;
lavad la mente y el corazón, para que dejéis que sea el espíritu el que
asista a esta Cena espiritual. 08-211.84
¿Ya estáis preparados? Sentaos en torno mío y escuchad en el más profundo
silencio y recogimiento de vuestro corazón. 08-211.85
¿Ya está todo preparado, ya estáis aquí para la fiesta, dispuestos y
ataviados? Yo he querido que en estos instantes vuestro espíritu no sea
menos nítido que los manteles de esta mesa espiritual. 08-211.86
Dejad fuera el torbellino de la vida material, las pequeñeces y miserias
humanas. Venid espíritus encarnados y también los que habitáis en espíritu.
Humanidad, venid a aprender a hablar conmigo para que dejéis de ser esclavos
en la Tierra, porque el que habla de espíritu a Espíritu con el Maestro,
ese ha conquistado la libertad plena sobre la carne, el mundo, las tinieblas
de la ignorancia, sobre todo yugo. 08-211.87
Comed el pan de mi palabra profundamente para que sepáis cual fue la lucha
de Jesús en aquellas horas de agonía y cómo venció a la muerte. 08-211.88
Ahora os digo: Orad en el Huerto del silencio y de la espiritualidad para que
dejéis saturar de fuerza todo vuestro ser y seáis capaces de resistir el
peso de la cruz hasta el punto más alto de la montaña. 08-211.89
Orad para que miréis alumbrada vuestra escala interior: la del
perfeccionamiento espiritual. 08-211.90
Serenaos para que sigáis sin desmayo en el sendero de vuestra misión y no
temeréis ver rotas vuestras vestiduras, ni a los hombres que os persigan
buscando culpas o errores en vosotros para acusaros. 08-211.91
Olvidaos de vuestras tristezas y aún de vuestras alegrías materiales y
atraed las del espíritu. 08-211.92
Son pocos los que saben orar para gozar, pero son más los que oran para
llorar, a éstos digo: haced con todas las tristezas de la Tierra un canto,
pero elevadlo con tal fe y esperanza en Mí, que podáis de pronto
sorprenderos al oíros entonando un himno profundo y vibrante de amor y de
paz. 08-211.93
Os hablo de alegría espiritual, y sin embargo no podéis apartar de vuestro
corazón las horas que se acercan y que seguirán siendo de recordación. 08-211.94
Sí, pueblo: triste miraréis el sol en el nuevo día cuando sean las tres de
la tarde, y triste estará todo aquél que se recoja en sí mismo y me
recuerde. 08-211.95
El sol se esconderá entre crespones como aquel día se ocultó tras las
tinieblas para no contemplar la ingratitud del pueblo. 08-211.96
Delante de cada una de las imperfecciones humanas vino Cristo el Maestro a
dar su lección. 08-211.97
¿Se burlaban? El Maestro tomaba la burla para dar una enseñanza. ¿Le
interrogaban con malicia? El contestaba con amor y sabiduría, pues para eso
había venido. ¿Le traicionaron? El, ante aquella traición dio su lección
de perdón. ¿Le pidieron su vida? El aceptó y dio la vida. Era necesario
aceptarlo todo para poder salvar y convencer. 08-211.98
Ahora decidme, amados discípulos: Cuando seáis traicionados por vuestros
hermanos ¿No os revelaréis, ni protestaréis? Sabed que para ganar un corazón
a veces es necesario dejarse traicionar; no es la violencia la que gana las
batallas del espíritu, es el verdadero amor. 08-211.99
Discípulos míos: el libro ha quedado abierto para este tiempo, dejad que en
estos instantes Jesús camine en vuestro pensamiento, para que en vuestras
meditaciones y evocaciones traigáis a vuestra mente todos los instantes de
mi pasión que bien conocéis; el que de una manera elevada y espiritual me
recordase, recibirá la luz que en inspiración le haga descubrir el sentido
de muchas lecciones ignoradas. 08-211.100
Dejad que camine con mi cruz a cuestas por las calles de vuestro pensamiento;
dejad que Jesús, olvidando sus dolores, camine pensando en sus hijos y
perdonando sus ofensas. Dejad que me extienda sobre mi cruz y que desde ahí
clame perdón para los que no me han conocido. Dejadme estar en vosotros
hasta que miréis el triunfo del amor, de la vida y de la justicia. 08-211.101
Multitudes: ¿Cómo queréis estar conmigo, como amigos o discípulos? ¿O
acaso formando vosotros mi cruz: Vais a hacer como los clavos que taladraron
mis manos y mis pies? ¿Queréis ser las espinas de mi corona o la lanza que
abrió mi costado? 08-211.102
Lloráis, pueblo, y entre sollozos de dolor, me decís que queréis estar
conmigo como estuvo Juan: a los pies del Maestro en la cruz; y Yo os digo que
así quiero que estéis conmigo como aquel discípulo en quien fuisteis todos
representados cuando os dejé bajo el manto de amor de María, como sus
hijos. 08-211.103
Mi amor os dejo y mi bendición. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No 212 08-212.01
Bienaventurado el que acude a Mí, el que busca al Maestro, el que busca el
perdón, el que toma la cruz, porque en Mí encontrará la luz que le guíe y
el perdón de sus pecados. 08-212.02
El Maestro os recibe con amor en este día de conmemoración. La huella de su
pasión que dejó en la humanidad, se renueva en este día. 08-212.03
Si la sangre de aquel cuerpo se evaporó, su esencia quedó en el espíritu
de todos los hombres. Ella es imborrable en vuestra conciencia, porque me
recordáis cuando sentís por momentos el peso de la cruz o la pesada cuesta
del calvario. 08-212.04
Desde que Jesús trazó con sangre de amor el camino, todo hombre que aspira
a la salvación o al perfeccionamiento del espíritu, busca las huellas que
dejé en la Tierra, para seguirlas. Ese camino es el que os estoy trazando en
este tiempo y por el cual llegaréis a la vida espiritual, donde no existen
tinieblas ni dolor. 08-212.05
El mundo cristiano adoptó como símbolo la cruz, porque en aquel madero Jesús
derramó su sangre y expiró en cuanto hombre, consumando en ella su obra de
redención. Desde entonces, la cruz quedó como símbolo de amor y de perdón
divino. Ella ha sido estandarte de luchas de ideas entre la humanidad; y
ahora que ha pasado una Era desde aquel sacrificio, me presento nuevamente en
el mundo, ya no como hombre sino en Espíritu y en verdad os digo que ya no
es necesaria para Mí esa cruz. Ya no la cargaré sobre mis hombros, ya no
veréis al Rabí ensangrentado y coronado de espinas, con su cuerpo
flagelado, mojando con su sangre los pedruscos del camino. Ya no contemplaréis
sus ojos abatidos por el sufrimiento, inspirando piedad a unos y terror a
otros. No le veréis llegar a la cima del monte, para ser clavado en su cruz
entre los malhechores. 08-212.06
La cruz, que era afrenta y vergüenza para el que en ella moría, quedó
convertida en el símbolo del sacrificio por amor. Esto no lo imaginaron
siquiera quienes me persiguieron y escogieron para Mí la muerte mas
ignominiosa, para dejar satisfecha su crueldad, porque las turbas necesitaban
acusar y condenar al que nada había hecho contra ellas, a quien fue para
todos bondad, consuelo y perdón. El hombre estaba en un abismo desde el cual
no concebía el bien, el amor que Yo vine a mostrarle con mi sacrificio. 08-212.07
En este tiempo no he venido como hombre, y no será sobre Mí la cruz, ahora
soy Yo quien coloca sobre vuestro corazón, una cruz de amor para que sigáis
mis pasos. 08-212.08
Ya habéis sentido el grave peso de esa cruz, ya habéis sentido flageladas
vuestras carnes, cuando el dolor ha llegado hasta el espíritu; ya habéis
sentido también, lo que es caer en el camino. Las penas de vuestra vida han
sido golpes de látigo, y las burlas, cuando por vuestra manera de buscarme
os han juzgado faltos de razón, como al mismo Jesús, han sido como la lanza
que abrió el costado del Redentor. 08-212.09
He aquí vuestra vida como un calvario, discípulos. Todo aquél que quiera
imitarme, seguirme y llegar hasta Mí, tendrá que vivir con pasión y beber
el cáliz de hiel y de vinagre. 08-212.10
Habéis llamado bien a esta Tierra Valle de lágrimas, a ella habéis venido
a conocer el bien y el mal, porque nadie ha nacido perfecto en conocimiento y
méritos. Entonces, os he concedido el libre albedrío para elegir el camino,
para que vuestro espíritu sea quien por su esfuerzo alcance alturas
superiores. 08-212.11
Mas, quien elige el mal camino, es menester que en él conozca el dolor, para
que al sentir que se aleja de la gracia y de la luz, se lave y fortalezca en
el arrepentimiento y así aprenda a vencer las tentaciones. 08-212.12
Cuán meritorio es ante Dios el esfuerzo de aquél que lucha contra las
tentaciones que se hacen más insistentes, a medida que busca más su
regeneración. 08-212.13
Mi sacrificio no fue inútil, pueblo, porque tanto los que aman, como los que
me niegan, tendrán que seguir mis huellas. Aquella obra prevalecerá en el
libro de los tiempos y dará fruto siempre. 08-212.14
Vosotros no podéis saber por qué el peso de vuestra cruz, o sean las
responsabilidades y sufrimientos, son más ligeros en unos que en otros.
Todos en esta tierra ignoráis vuestro pasado, nadie sabe el instante en que
su espíritu recibió la luz. Ante esto, tomad con resignación la cruz que
quien así me siguiere, sobrevivirá a la misma muerte. 08-212.15
Mi voz en este día es de ley y de justicia, es la misma voz que escuchasteis
en el Sinaí. Hoy, como en aquel día, contemplo la incredulidad de muchos.
Os di entonces mi Ley grabada en piedra por primera y segunda vez, porque la
primera la rompió Moisés exasperado ante vuestra idolatría y vuestra
fragilidad; más ahora que vengo a escribirla en vuestra conciencia; ¿Qué
vais a hacer de ella? ¿Vais a hacer que Elías, el enviado de este tiempo os
reclame el cumplimiento de mi Ley? 08-212.16
En el fondo de vuestro corazón me decís: Señor, ha mucho tiempo que
nuestra ingratitud hizo que las tablas de vuestra Ley fueran rotas por la ira
de Moisés; ¿Cómo seriamos capaces en este tiempo de desconocer vuestra Ley
nuevamente? Y el Padre os dice: es menester que estéis velando, porque en el
Segundo Tiempo vino Jesús a traeros la Ley de amor y le hicisteis derramar
hasta la última gota de su sangre y no lo reconocisteis. 08-212.17
Os pregunto a vos, pueblo, y a vos, humanidad: ¿En dónde está la Ley que
os di en el Sinaí? ¿En dónde está el pan de vida eterna que Jesús os dio
después? Cabizbajos escucháis mis preguntas, porque reconocéis que andáis
fuera del camino. 08-212.18
En el Primer Tiempo erais un pueblo formado de doce tribus, mas Israel,
haciendo a un lado todo temor a mi justicia, se dividió en varios pueblos.
Hoy estáis nuevamente en la Tierra, mas, ¿Cómo podríais dividiros en
pueblos o tribus, cuando una sola familia está formada por hijos de
distintas tribus y los matrimonios han sido formados también por elementos
de las doce tribus? ¿Quién ha concebido este plan? Yo soy quien os ha
entresacado y reunido. He aquí porqué hay quienes se estremecen al escuchar
esta voz sin saber por qué, es que son los que me escucharon en los tiempos
pasado. 08-212.19
Aquí tenéis la Tercera Era acercándose a su culminación, en ella estáis
recibiendo el maná del desierto, la sangre de Jesús y la luz del Espíritu
Santo. Cuando es necesaria vuestra purificación tenéis a María, vuestra
Madre Universal, quien os lava con sus lágrimas de amor y os cubre con su
manto de piedad. 08-212.20
Nuevamente el Padre dice a su pueblo: Unificaos, pues estoy contemplando que
mientras unos hacen el propósito de cumplir mis mandatos, otros se están
oponiendo a ello. No os dividáis, porque con ello abriréis la puerta a la
tentación. Mi palabra es para todos, no importa que haya entre las
multitudes quienes no inclinen su cerviz ante mi voz, dominados por la duda
que les produce verme comunicado por medio de un entendimiento rudo, torpe y
humilde. 08-212.21
¡Cuántos de los que me han perseguido y burlado en los tiempos pasados, hoy
han venido a vivir llenos de paz, la cual Yo les he dado en prueba de mi amor
que todo lo perdona, pero al escuchar que he venido nuevamente, su espíritu
se ha sentido sobrecogido por el temor y han venido cautelosamente a
comprobar si es verdad lo de mi comunicación; entonces al escucharme se han
estremecido, porque se han sentido llamados por mi voz! 08-212.22
Este es el pueblo que Yo elegí para que llevase la luz y la paz a las
naciones, el cual se había diseminado y ocultado entre la humanidad; pero mi
mirada perspicaz y penetrante sabía en donde estaba cada uno de mis siervos
para hacerles el llamado y señalarles su misión y por cuyo cumplimiento aún
les sigo esperando. 08-212.23
El mundo vio con indiferencia el paso de María por la Tierra, mas en verdad
os digo, que hoy conoceréis su voz de Madre, su dulce voz que es arrullo,
consuelo, esperanza y bálsamo. Unos la reconocen, otros la niegan, sin
embargo, Ella, tierna y amorosa, extiende su divino manto sobre el Universo,
y bajo él da calor y protección a todas sus criaturas. Ella también salva
y redime, es el arca Celestial que encierra sus misterios por revelar. Si en
cuanto a mujer, su vientre fue el arca donde estuvo depositado el cuerpo de
Jesús, ¡Cuánto no guardará su espíritu para todos sus hijos! 08-212.24
¡Cuán profundo ha sido el dolor que el mundo ha clavado en el corazón de
su Madre y con cuánta ternura ella esconde sus lágrimas, para mostraros tan
sólo la dulzura de su sonrisa y lo amoroso de sus caricias! Siempre entre mi
justicia inexorable y los pecados de los hombres se levanta la intercesión y
la ternura de María, vuestra Madre Celestial. 08-212.25
Desde la nube os estoy hablando e invitando a que vengáis a Mí. 08-212.26
Aún os contemplo estudiando la primera página del libro y el tiempo de mi
enseñanza ya es corto. 08-212.27
Quiero que cuando lleguéis a Mí, podáis decirme: “He aquí, Señor, el
fruto de mi cosecha: la regeneración de algunos de mis hermanos por medio de
mi ejemplo”. Porque si no cumplís con vuestra misión, no podréis entrar
a mi Reino. 08-212.28
En tres tiempos he venido a ofreceros la salvación espiritual y habéis
permanecido sordos a mi Voz. Este es el último llamado que os hago; por eso
os pido que me escuchéis; que os revistáis de humildad, que descendáis de
vuestra grandeza y arrojéis todo odio de vuestro corazón. 08-212.29
Mi palabra no es florida, es sencilla para que la comprendáis todos y no le
deis diversas interpretaciones. 08-212.30
No puede haber ignorantes entre mi pueblo, porque os he inundado de sabiduría.
08-212.31
En todos los árboles contemplo frutos buenos y otros vanos, mas de estos últimos
no quiero que me presentéis. Vosotros sois los indicados para escoger los
frutos agradables que habéis de mostrarme. Ya sois conscientes de todas
vuestras obligaciones. Ayer transitabais tropezando por el mundo, porque un
velo de obscuridad cubría vuestras pupilas, mas vine Yo como un rayo en la
noche para iluminar vuestras sendas. Desde entonces sabéis donde andáis. 08-212.32
Habéis aprendido a consultar vuestra conciencia antes de dar un paso. 08-212.33
Hoy, que os encontráis reunidos, sed obedientes ante mis enseñanzas, porque
se acercan las grandes pruebas. 08-212.34
El Maestro una vez más está con vosotros, en este día he venido a mimaros,
a levantaros con mi palabra de amor, a entregaros mi ósculo de paz y a
preguntaros que me hacéis presente en vuestro corazón. 08-212.35
No he venido a juzgaros, pero sí a pediros que tengáis el verdadero amor y
caridad en vuestros actos, que escuchéis la voz de vuestra conciencia. 08-212.36
En todos los tiempos he venido a derramar mi sangre por vosotros, unas veces
delante de la mirada material del hombre y otras intangiblemente; a cada
instante me encuentro velando por vosotros, para que no sufráis en este
mundo y para que después de vuestra vida material alcancéis en el más allá
la vida eterna en vuestro espíritu; pero no me habéis comprendido, no habéis
hecho caso de mi palabra y por eso en este tiempo he venido desde la nube
blanca a echar a vuelo mi campana sonora y a pediros que os congreguéis y os
améis los unos a los otros. 08-212.37
Empezáis a estudiar, pero no habéis comprendido ni la primera página de mi
libro sabiendo que ya es corto el tiempo en que os entregue mi lección. Tenéis
que estudiar y analizar mi enseñanza y levantaros fuertes en el camino,
porque no os recibiré sin que antes vosotros hayáis estudiado lo que os he
entregado en este tiempo. 08-212.38
Me habéis hecho llorar y derramar sangre y ya quiero que lleguéis a Mí y
ante mi planta me digáis: “Maestro, he aquí la enseñanza, he aquí la
cosecha, he aquí el buen ejemplo que he dado a la humanidad; allí está la
humanidad regenerada”. Quiero que me hagáis presente al hombre y a la
mujer que hayáis convertido, porque sin este cumplimiento no entraréis a mi
Arcano. Tres veces he venido a este mundo, para brindaros distintas
oportunidades de salvación de vuestro espíritu, mas vosotros habéis dejado
pasar desapercibidas mis palabras y habéis desobedecido mis mandatos, por
eso os digo que ésta es la última de esas oportunidades y vosotros debéis
poner en práctica lo que os estoy entregando revistiéndoos de humildad,
descendiendo del pedestal de vuestra falsa grandeza, desechando la mala
voluntad y el odio para vuestros hermanos, unificándoos, porque esto es lo
que os estoy pidiendo, para que el cetro de mi justicia no caiga sobre la
humanidad. 08-212.39
Ya nos sois los ignorantes, porque he derramado en vosotros mi enseñanza y
os pregunto: ¿Por qué contemplo que mis discípulos no me han querido
comprender y van interpretando mis palabras y mis órdenes en diferentes
formas y según su propia voluntad? ¿Acaso no he venido a hablaros en
vuestro propio idioma, con palabras sencillas para que todos vosotros me
comprendáis?...No estoy hablando en forma diferente a unos y otros, por eso
no quiero que mañana me digáis: Maestro, no supimos comprenderte; no
entendimos tus órdenes y por ello no las cumplimos. No, Israel, es menester
que desechéis la ponzoña que ahora alberga vuestro corazón: debéis
comprender bien esta Ley, porque ella no tiene la culpa de vuestro pecado y
no es justo que mi Obra pague estas ingratitudes, ¿Por qué los hombres no
han sabido apreciarla si Yo os la estoy entregando tan blanca y pura como
copa de nieve? 08-212.40
Velad y orad, porque a cada instante contemplo las divisiones de los unos y
los otros. Contemplo que queréis apartar de mi Ley, unos volviéndome la
espalda, y los otros levantando su planta para caminar según su propia
voluntad, dando traspiés y prefiriendo encontrar el espino antes que
transitar con rectitud en el camino que he venido a trazaros. Por doquier
de los lugares crecen árboles brindando a la humanidad un fruto
diferente al que estoy entregando, mas contemplo que también se encuentra
mezclado el fruto bueno y por ello os digo: sacad el fruto vano y dejad el
bueno, escogedlo y hacedme presente tan sólo la semilla limpia y el trigo
dorado. Ya no sois los hijos de las tinieblas como lo erais ayer, porque Yo
he venido entre vosotros como un rayo luminoso, para alumbrar vuestro camino,
para daros a saber cuál es el sendero de la verdad. Ya podéis ver y caminar
por él, porque he venido a daros fuerzas y a tomaros de la mano para que
deis los primeros pasos y después podáis transitar solos, pero firmemente,
sin caer en el dolor ni en el pecado y sin dejaros conducir por la maldad que
existe en este mundo. 08-212.41
Hoy ya no sois inocentes niños, hoy sabéis cómo habéis de avanzar, qué
actos vais a desarrollar y cuáles son los buenos y los malos caminos, porque
os he entregado corazón y conciencia para que los consultéis. Por ello, ha
tiempo que os estoy pidiendo que no comáis el fruto prohibido, que no
desenvainéis vuestra espada de dos filos para dar muerte civil a vuestro
hermano; que os deis cuenta de la pureza y perfección de mi Ley que ha sido
una a través de todos los tiempos, para que os levantéis con la comprensión
y la buena voluntad cumpliendo con mis mandatos celestiales, para que la paz
sea en el Universo y el exterminio no siga arrancando vidas; no quiero
contemplaros llorando y con la amargura en vuestro paladar. En este día
también Yo voy a entregaros mi caridad divina. 08-212.42
Bienaventurado aquél que se encuentre preparado, porque él contemplará la
paz en su camino y mi caridad derramada en su espíritu y materia. Desde la
Gloria derramo las aguas cristalinas para que os levantéis fuertes en este
tiempo. Yo os entrego mi amor a torrentes, para que sigáis adelante y os
deis cuenta de que soy incansable, para que vosotros me imitéis el mañana,
despojándoos de todo materialismo, de toda vanidad y llevando con vosotros sólo
las buenas nuevas obras, seáis el espejo limpio en que se pueda contemplar
esta humanidad. 08-212.43
Siempre he venido en pos de los descarriados, para levantarlos del pecado y
ponerlos en el camino de salvación, mañana vendrán las grandes pruebas y
es mi voluntad dejaros como el soldado fuerte de Jesús que pueda luchar y
salir avante de ellas. 08-212.44
En presencia, potencia y esencia, he estado en esta alba entre vosotros, os
entrego el pan de cada día y el bálsamo, os bendigo a vosotros, a vuestros
hijos, a las madres afligidas y a la ancianidad, a todos entrego mi paz, mi
amor y mi luz. 08-212.45
Amad, humanidad, amad con el más puro amor que os pueda llevar a la verdad,
y entonces sabréis lo que quiero deciros con estas palabras; la fuerza que
movió los labios de Jesús cuando estuvo con vosotros, fue la del amor, esa
voz por eso os dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. 08-212.46
No hay potencia mayor que la del amor, es también fuego que purifica y agua
de gracia que limpia. 08-212.47
A pesar de cuanto os hablo, hay discípulos que hoy creen y mañana no,
porque tienen sus horas para creer y sus horas para dudar. 08-212.48
Veo en vosotros un pueblo cansado de su vida humana e intensamente
preocupado, y de ello resulta un pueblo que diciéndose espiritualista, vive
muy apegado a las cosas terrenas. 08-212.49
Y Yo os he dicho: Despertad a la verdad y no hagáis lo que los escribas y
fariseos que limpian el vaso sólo por fuera, o que cuando tratan de hacer
caridades piensan que “no deben darlo todo, porque se quedarían pobres y
sin un pan que llevar a sus labios”. 08-212.50
¡Ah cuánto tendréis que vagar como sombras los que penséis así! Naceréis
y volveréis a nacer, mientras no aprendáis a dar el amor que Yo os enseño.
08-212.51
No quiero que eternamente seáis niños, ¿es acaso justo que este pueblo sea
el que en su oración me diga: Señor, os amo y después en su camino no haga
una sola obra de caridad? ¿Por qué aún os sorprendo engañando? ¿Por qué
no hacéis la verdadera caridad y cuando la hacéis es para que os vean y os
oigan? 08-212.52
Os confundís, y a veces hacéis alarde de fe cuando vuestra fe se ha
enfriado; entonces os encuentro fríos también en la caridad, en la lealtad
y en la pureza. 08-212.53
En verdad os digo que nadie pasará por la puerta de la cruz si no aprende a
ser leal. 08-212.54
Amados discípulos: Yo os digo que si a veces os hablo con palabra dura, no
llega a ser tan justiciera como la que merecéis conforme a vuestros hechos. 08-212.55
Sólo vengo a lavaros de imperfecciones con mi palabra ¿En donde están las
blancas vestiduras que os preparasteis para estar conmigo en esta fiesta? 08-212.56
Quiero penetrar en vuestro interior para contemplar mi santuario, ¡oh espíritus
de hombres que os creéis nacidos ayer y tiempo ha que brotasteis de Aquél
que en sí lleva el amor de padre y el amor de madre, porque de Él brotan
todas las formas del amor perfecto! 08-212.57
Así como veis desarrollarse el cuerpo del hombre, también en él se va
desarrollando el espíritu; mas el cuerpo encuentra un límite a su
desarrollo mientras el espíritu requiere muchas materias y la eternidad para
alcanzar su perfección. 08-212.58
Esa es la causa de vuestras reencarnaciones. Nacisteis de la mente paterna y
materna de Dios, puros, sencillos y limpios, semejantes a una semilla, mas no
os confundáis porque no es lo mismo ser puros y sencillos a ser grandes y
perfectos. 08-212.59
Podéis hacer la comparación de un niño que acaba de nacer, con un hombre
de experiencia que enseña a niños. 08-212.60
Ese será vuestro destino a través de las edades, cuando vuestro espíritu
esté desarrollado. Pero, ¡Cuán lento avanza vuestro espíritu! 08-212.61
Hace ya casi dos mil años en que con pocas palabras os enseñé la manera de
encontrar el Reino de Dios. “Amaos los unos a los otros”, os dije. Habéis
vivido muchas veces, sin materia o con ella, en este valle y en otros, y no
habéis podido aprender la lección. 08-212.62
Mucho andaréis aún hasta que se haga realidad en vuestro espíritu aquella
sublime enseñanza. 08-212.63
Este mundo está llamado a espiritualizarse con sus moradores y terminar así
con los sufrimientos y vicisitudes. 08-212.64
El fuego de mi amor viene a fundir la nieve de vuestro corazón, y aunque
pasen los siglos Yo seguiré enseñando, y vosotros llegaréis a aprender y
amar. 08-212.65
¿Recordáis a María Magdalena? ¿No habéis entendido el símbolo que ella
encierra? 08-212.66
La mente del hombre no sabe comprender mis símbolos, se estaciona ante el
misterio y se conforma con el símbolo. 08-212.67
Los símbolos son imágenes caídas que ya no deben existir en el culto de la
humanidad en su edad de luz. 08-212.68
María Magdalena la pecadora, como el mundo la ha llamado, fue merecedora de
mi ternura y de mi perdón. 08-212.69
Pronto logró su redención, lo que no sucede con otros que piden débilmente
el perdón por sus pecados; mientras ella encontró pronto lo que buscaba,
otros no lo logran. 08-212.70
Magdalena se hizo perdonar sin hacer alarde de su arrepentimiento, ella había
pecado como vosotros pecáis, más había amado mucho; el que ama podrá
tener equivocaciones en su conducta humana, pero el amor es la ternura que
rebosa del corazón; si vosotros queréis ser perdonados como ella, volved
vuestros ojos a Mí llenos de amor y confianza, y seréis como ella,
absueltos de toda mancha. 08-212.71
Aquella mujer no volvió a pecar, el amor que de su corazón rebosaba lo
consagró a la Doctrina del Maestro. 08-212.72
Fue perdonada aunque había cometido errores, pero en su corazón llevaba el
fuego que purifica, y por aquel perdón que recibió la pecadora, ya no se
apartó un instante de Jesús, más bien mis discípulos me dejaron solo en
las horas más cruentas que aquella pequeña; María no se apartó de Mí, no
me negó, no temió ni se avergonzó. 08-212.73
Por ello le fue concedido llorar a los pies de mi cruz y sobre mi sepulcro,
su espíritu pronto se redimió por lo mucho que amó; en su corazón llevaba
también espíritu de apóstol; su conversión resplandece como luz de la
verdad; había sabido humillarse ante mi planta para decirme: “Señor, si tú
lo quieres yo seré salva del pecado”. 08-212.74
Mientras vosotros, cuántas veces quisierais convencerme de vuestra inocencia
cubriendo vuestras faltas con largas oraciones. 08-212.75
No, discípulos, aprended de ella, amad en verdad a vuestro Señor en cada
uno de vuestros hermanos, amad mucho y os serán perdonados vuestros pecados.
Grandes seréis cuando hagáis florecer en vuestro corazón esa verdad. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 213 08-213.01
La luz de mi Espíritu es con vosotros, Cristo es sobre vuestro espíritu y a
través de labios humanos manifiesta la palabra de vida y verdad como un
camino que conduce hasta Mí. 08-213.02
Abrid las puertas de vuestro santuario para que Yo penetre a lo más puro de
vuestro ser. 08-213.03
Domingo de Resurrección llamáis a este día porque en él evocáis los
acontecimientos que vivió Jesús a su paso por la Tierra. 08-213.04
Descorred ya el velo del misterio para que penetréis en el santuario de la
verdad. En esta cátedra os revelo grandes enseñanzas para que desaparezcan
de vosotros las tinieblas del misterio con que ayer envolvíais mi luz.
Escuchad: Sólo el que muere puede resucitar ¿Creéis que Jesús haya muerto
en aquel tiempo? ¿Habéis podido imaginar muerto a vuestro Maestro? 08-213.05
La muerte es sólo un símbolo, la muerte existe para aquellos que aún no
alcanzan el conocimiento de la verdad; para ellos la muerte sigue siendo un
aspecto tras el cual está el misterio o la nada; a vosotros os digo: Abrid
vuestros ojos y comprended que tampoco moriréis; os separaréis de la
materia, mas eso no quiere decir que moriréis; vosotros, como vuestro
Maestro, tenéis vida eterna. 08-213.06
Cuando dejé mi cuerpo, mi Espíritu hizo su entrada en el mundo de los espíritus
para hablarles con la palabra de verdad como a vosotros, les hablé del amor
divino porque ese es el verdadero conocimiento de la vida. 08-213.07
En verdad os digo que el espíritu de Jesús no estuvo un solo instante en la
tumba, tenía en otros mundos muchas caridades que hacer; mi mente infinita
tenía para aquellos, como para vosotros, muchas revelaciones que manifestar.
08-213.08
También hay mundos donde los seres en espíritu no saben amar, moran en la
obscuridad y ansían la luz; hoy los hombres saben que donde hay desamor y
egoísmo existe obscuridad, que la guerra y las pasiones son la llave que
cierra la puerta del camino que conduce al Reino de Dios. 08-213.09
El amor, en cambio, es la llave con que se abre el Reino de la luz que es la
verdad. 08-213.10
Aquí me he comunicado a través de materias, allá me he comunicado
directamente con los espíritus elevados, para que ellos instruyan a los que
no están capacitados para recibir directamente mi inspiración. 08-213.11
Y esos seres elevados, luminosos, son como aquí para vosotros, los
portavoces. 08-213.12
Hoy sabréis el porqué de mi venida a este mundo y el porqué de mi visita a
aquellos mundos. 08-213.13
Yo había dicho a los espíritus: “volveréis a nacer”, y antes de expiar
en cuerpo limpiaréis vuestro espíritu de toda impresión superflua para que
en vuestro nuevo nacimiento seáis como antorchas encendidas. 08-213.14
Los hombres que llevan en sí la luz de mi Espíritu Santo, son como
antorchas encendidas; los que no quieren conocer la verdad, son como
antorchas apagadas, lámparas que no arden porque no se han encendido en el
fuego de mi sabiduría. 08-213.15
Yo no quiero que seáis antorchas apagadas, porque no podréis cumplir con
vuestro destino, o sea con la misión de vuestro espíritu. 08-213.16
En verdad os digo que en los instantes en que vibra mi palabra por el
entendimiento del hombre, millares y millares de seres desencarnados están
aquí presenciando mi manifestación y escuchando mi voz; el número de ellos
es siempre mayor al de los que se presentan en materia. Como vosotros, van
saliendo lentamente de la tiniebla para penetrar en el Reino de la Luz. 08-213.17
Sois inmortales, os he dicho. Si la célula de vuestra materia no muere, no
tiene por qué morir el espíritu. 08-213.18
Este día de recordación y meditaciones, es el símbolo de la gloria del espíritu,
de la resurrección de la luz de vuestra lámpara. 08-213.19
Me ha placido manifestarme entre vosotros en estos días de conmemoración,
para despertar en vuestro corazón sentimientos de fe, de piedad, de
espiritualidad; he aprovechado estas horas para lavar y purificar vuestros
corazones. 08-213.20
¿Por qué os habéis manchado? Porque no os habéis dejado conducir por el
poder del espíritu, cuya fuerza la habéis confundido con la de vuestra
voluntad humana, vuestras vanidades y caprichos. 08-213.21
Es necesario que penetréis en vuestro corazón, en vuestro interior, para
que sepáis en qué grado os encontráis para la voz de la conciencia, en qué
estado de amor estáis para con vuestros semejantes; entonces sabréis hasta
qué punto sois antorchas encendidas o flamas apagadas. 08-213.22
Yo os digo que de acuerdo con vuestro amor, así será la fuerza, la bondad y
la luz que poseáis. 08-213.23
También vosotros tendréis vuestro día de liberación y vuestro día de
gloria. ¿Cuál será ese día? Aquel en que venzáis en el campo de batalla
de vuestra vida. 08-213.24
La Tierra es campo de lucha, mucho hay allí que aprender; si así no fuese,
os bastarían unos años de vida sobre este planeta y no seríais enviados
una vez tras otra a reencarnar. No hay tumba más lóbrega y obscura para el
espíritu, que su propio cuerpo, si éste lleva en sí escoria y
materialismo. 08-213.25
Mi palabra os levanta de esa tumba y luego os da alas para que remontéis el
vuelo a las regiones de paz y luz espiritual. 08-213.26
Conforme vuestro espíritu va triunfando de las tinieblas y va salvando obstáculos,
en él va apareciendo la luz; por ello, unos recorreréis en mayor tiempo que
otros el camino. 08-213.27
Grande será el que siga la huella del progreso espiritual, y pasando sobre
él las edades y las eras adquiera la luz, la experiencia y la evolución. 08-213.28
Y después de esa lucha, esfuerzos y lágrimas, tendréis vuestra liberación
y vuestra gloria, aquella en que surjáis brillando en plenitud con la luz de
la conciencia. 08-213.29
La gloria no es un lugar determinado, la gloria es el final de la evolución
del espíritu; no siendo esa gloria un lugar fijo, es necesario que comprendáis
por qué los que dudan de la existencia del Espíritu dicen: “yo moriré”
y piensan en la muerte como en el fin; y en cambio quienes creen en la vida
eterna dicen: “yo siempre viviré”. 08-213.30
El que materializa su fe y su culto imagina y busca a Dios en forma limitada.
08-213.31
El espiritualista sabe que el Omnipotente está en todo, que el mundo, el
Universo y el infinito, están saturados de mi esencia y mi presencia. 08-213.32
El que así me reconozca y me conciba, es templo viviente de Dios y no
materializará ya las manifestaciones del espíritu con símbolos o formas. 08-213.33
No digáis ya que hay solamente un Cielo y una Tierra, y que éstos son
lugares determinados, existen millares de mundos; no olvidéis que dije en
Jesús: “hay muchas moradas en la casa de mi Padre”. 08-213.34
Bien está que en la vida material os apeguéis a las leyes de vuestra
Naturaleza, mas también comprended que dichas leyes no son eternas. 08-213.35
Yo he venido una vez más a los humildes porque son los que entienden mejor
estas palabras; recordad que dije: “el que ha sido humillado, será
ensalzado”. En este día que llamáis de Resurrección, espiritualizaos
para que digáis: “Yo soy el templo y la lámpara, yo soy la ofrenda”.
Amaos, sí, pueblo, porque el que ama lleva en sí la gloria. Pueblo bendito,
espíritus de las doce tribus de Israel encarnados en este tiempo para formar
el escudo de la humanidad, os estoy preparando en espíritu y en materia para
hacer de vosotros un instrumento dócil y llevaros por esta senda que os
trazo, para que dejéis vuestro ejemplo a las nuevas generaciones. 08-213.36
Entre vosotros están los descendientes de Rubén, de Dan, de Judá y Leví,
de Isacaar y Zabulón, y de todos los patriarcas de las tribus, y como espíritus
fuertes que sois, debéis seguir manifestando esa fortaleza y fe en vuestro
Dios. 08-213.37
El nombre de Israel no puede borrarse, y aunque ha sido codiciado, probado y
perseguido, este pueblo no morirá porque es la simiente de vuestros primeros
padres, que fueron tronco y vida de muchas generaciones. Hoy miráis esa raza
decadente y en alto grado de degeneración, que ha amado más a su carne que
a su espíritu y se ha envanecido con sus dones; por eso a vosotros os he
hecho encarnar en otra tierra, en otra raza, para que no cayeseis en aquellos
errores. 08-213.38
La espiritualidad os ha sido inspirada desde el principio de los tiempos, es
una semilla que os fue dada para que la cultivéis con esmero, y os encomendé
la tarea de transmitirla a todos los pueblos sin distinción de razas. Hoy en
la plenitud de los tiempos vengo a vosotros para pediros cuenta de esa
simiente. 08-213.39
Todos los hombres lleváis esa semilla porque antes que materias, habéis
sido espíritus, y la espiritualidad es el camino que os está señalado por
lo cual llegaréis a perfeccionaros. 08-213.40
Sois el pueblo más agraciado y a pesar de ello no habéis sabido usar
vuestros dones, no habéis querido interpretar mi voluntad. Este mundo que he
preparado para recreo, desarrollo y bendición de vuestro espíritu, lo habéis
amado como si fuese vuestra morada eterna, y habéis echado en él profundas
raíces; olvidáis la vida espiritual y no preparáis vuestra entrada en ese
valle que os espera. 08-213.41
Mirad, esa morada se encuentra poblada de espíritus escasos de méritos por
su falta de espiritualidad, de preparación, y cuánto dolor los embarga, cuánto
arrepentimiento. Vosotros no debéis habitar ese mundo, sin antes hacer
progresar a esos espíritus que ya sea por ignorancia o rebeldía no supieron
labrar su elevación. 08-213.42
Lo que la humanidad llama progreso, no lo es para los espíritus, porque si
estuviesen elevados me amarían sobre todo lo creado y habría paz y armonía
entre los hombres, ellos sólo me presentan su desnudez e ignorancia
espiritual. 08-213.43
Cuán dura es la humanidad para convertirse al bien. No estáis conformes con
mis leyes y no queréis modificar vuestra vida, os lastima mi palabra cuando
os hablo de regeneración ¿Cómo queréis que calle si no estáis a salvo? 08-213.44
Sed fuerte, Israel, luchad contra el mal; id aun en contra de vosotros mismos
si lleváis huellas de maldad. Preparad el ambiente que respiráis, venced
toda influencia extraña, haced uso de vuestras facultades y potencias, velad
y orad. 08-213.45
Cimentad la fe de la humanidad y construid con ella una torre tan alta, que
llegue a lo celestial cuya base sea inconmovible. 08-213.46
Con vuestra oración y con obras espirituales podéis detener el avance de
los elementos de destrucción, porque serán desatados con mayor fuerza que
ahora después de 1950; la humanidad se purificará para que pueda recibir la
buena nueva y después de su gran dolor verá brillar el iris de la paz y
sentirá mi llamado que le invita a penetrar en una nueva vida. 08-213.47
Hoy que habéis vuelto a la Tierra, venís a testificar mi presencia, es una
de las misiones que siempre habéis tenido y os sorprendéis cuando os hablo
en esta forma, porque creéis no tener conocimiento del pasado de vuestro espíritu.
Pero es tan profunda esa huella, que no podréis ni vosotros ni el tiempo,
borrar vuestra historia. 08-213.48
Os estoy enseñando para que más tarde prediquéis mi enseñanza, y los que
hayan de oíros se sorprenderán de vuestras palabras y os tendrán por los
nuevos profetas y apóstoles, entonces os amarán. Haced que vuestra obra sea
fructífera. No sembréis en tierra estéril, no expongáis mi Obra a la
burla. Sed prudente y complaced a los que os soliciten y perdonad a quienes
no sepan recibiros. 08-213.49
Mi palabra ha encontrado eco en la unión de vuestros pensamientos y se
deleita mi Espíritu de Maestro enseñando a mis nuevos discípulos. 08-213.50
Si meditáis profundamente, encontraréis que Yo he estado siempre con
vosotros y que desde la primera revelación, mi mensaje encaminó a los
hombres a la espiritualidad. Es natural que después de algunos miles de años
de habitar espíritus en esta Tierra, Yo os traiga una Doctrina de mayor
elevación de la que ahora tenéis. 08-213.51
Mi Doctrina, que es en todo tiempo la explicación de la Ley, ha venido a
vosotros como camino de luz, como brecha segura para el espíritu; sin
embargo, los hombres empleando el libre albedrío de que fueron dotados,
queriendo seguir un camino para su vida, han elegido siempre el camino fácil
de la materialidad, desoyendo algunos de manera absoluta los llamados de la
conciencia que siempre encaminan hacia lo espiritual; y otros, creando cultos
y ritos para creer que van con paso firme por la senda espiritual, cuando en
verdad son tan egoístas como aquéllos que han excluido de su vida mi nombre
y mi palabra. 08-213.52
Si pudieseis contemplar desde aquí el valle espiritual donde habitan los
seres materializados, aquéllos que nada han labrado para la jornada
espiritual después de esta vida, quedaríais anonadados; pero ni por un
instante diríais: ¡Cuán terrible es la justicia de Dios! No, en cambio
exclamaríais: ¡Qué ingratos, qué injustos y crueles somos con nosotros
mismos! ¡Qué indiferentes para con nuestro espíritu y qué fríos hemos
sido como discípulos de Jesús! 08-213.53
Por eso el Padre ha permitido que aquellos seres se manifiesten a veces en
vuestra vida y os den el mensaje doloroso, angustioso, de su vida oscura y
sin paz. Son moradores de un mundo que no tiene la luz radiante de las
moradas espirituales, ni las bellezas de la tierra que habitaron. 08-213.54
Aquel extenso valle, lleno de turbación, de remordimientos, de dolor, de
tristeza y desesperación, sólo es iluminado por la luz de la conciencia que
va despertando uno a uno a aquellos seres y cuando esa luz llega a invadir
todo el espíritu, éste reconoce su camino, arroja la vestidura de
materialidad que conservaba y vuelve a sentir que vive, que ha sido
resucitado, que una voz le llama desde lo infinito, y que esa voz es la del
Padre, quien desde el principio de los tiempos le trazó el sendero de luz y
felicidad. 08-213.55
Nadie de vosotros quiera ir a habitar en las tinieblas de la turbación, ni a
beber el cáliz de los remordimientos. 08-213.56
Para evitaros aquella infinita amargura, tened caridad de vuestro espíritu,
haced obras verdaderas de amor, no obras superficiales con las cuales tratéis
de engañaros a vosotros mismos. 08-213.57
Mi Doctrina imparte espiritualidad, y la espiritualidad quiere decir verdad,
pureza, luz, sinceridad y amor. 08-213.58
Esta es mi senda, la única, aquella que desde los principios os fue trazada
y quedó escrita en toda conciencia. 08-213.59
Mi voz, que resuena nuevamente en lo recóndito de vuestro ser, viene a
llamaros hacia el camino perdido, hacia el sendero olvidado, para que acumuléis
méritos, que serán luz, satisfacciones y elevación para vuestro espíritu,
cuando él tenga que traspasar el velo que existe entre lo material y lo
espiritual. 08-213.60
Os hablo de ese velo, porque vuestra pequeña elevación espiritual aún no
os permite unir en una sola todas las moradas existentes, y así como en la
Tierra, vuestra falta de fraternidad os ha dividido en pueblos y naciones, en
el Universo, los seres pequeños se han visto divididos por mundos, moradas y
espacios. 08-213.61
Tiempo llegará en que las fronteras de este mundo sean borradas por el amor
y en que los mundos se acerquen unos a otros por espiritualidad. 08-213.62
Mientras, seguirá la lucha entre la conciencia y el libre albedrío, del
cual toma y se aprovecha el hombre para hacer de su vida lo que le place. 08-213.63
La lucha entre esas dos fuerzas llegará a su culminación y el triunfo se
inclinará de parte del espíritu, el cual, en una entrega absoluta de amor
hacia su Padre, le dirá: “Señor, renuncio a mi libre albedrío, hágase
en mí solo vuestra voluntad”. 08-213.64
Yo bendeciré al que así llegue delante de Mí y lo envolveré en mi luz,
mas le haré saber que esa bendita libertad de que fue dotado, nunca se la
quitaré, pues el que hace la voluntad de su Padre, el que es fiel y
obediente, es digno de la confianza de su Señor. 08-213.65
¿Verdad que habéis entendido lo que os he hablado de la vida espiritual?
Ved como lo espiritual es simple y diáfano, al contrario de las doctrinas y
enseñanzas vuestras que todo lo complican. 08-213.66
Meditad, discípulos. 08-213.67
Mi Arcano se abre y algo de él dejo manifestar a los hombres a través del
portavoz. 08-213.68
En el año de 1866 brilló una estrella como aquella que anunció el
nacimiento del Mesías. Pocos la contemplaron porque el mundo estaba
durmiendo. 08-213.69
Esa estrella fue Elías, y con su manifestación a través del entendimiento
de Roque Rojas se abrió una nueva era espiritual. Con su luz vino a iluminar
el camino para guiar a los hombres y anunciarles un tiempo de grandes
revelaciones. Mas como Elías es mi profeta y mi precursor, a través de su
espíritu profeticé el tiempo de mi comunicación en esa misma forma. 08-213.70
Los primeros oyentes, los primeros testigos de esa manifestación, se
sorprendieron al escuchar que la palabra que Roque Rojas pronunciaba, no era
de él sino que venía del Más Allá; que era una palabra llena de consuelo,
de promesas y de esperanza. 08-213.71
El corto número de párvulos creció, convirtiéndose en multitud, la cual
al recibir más tarde la presencia del Maestro a través de nuevos
portavoces, reconoció en la palabra un fruto con sabor divino y esencia
espiritual, que era el único que podía apagar su sed y mitigar su hambre. 08-213.72
Un nuevo apostolado surgió de entre ese pueblo, formado por corazones
sencillos y humildes, pero llenos de amor y de fe para seguirme. No podía
faltar entre ellos un nuevo Tomás que necesitase ver para creer en mi
presencia; un nuevo Pedro que creyendo en Mí, me negase por temor a la
humanidad y un nuevo Judas Iscariote que me traicionase, cambiando mi palabra
y mi verdad por monedas y halagos. 08-213.73
Las multitudes que forman este pueblo siguieron aumentando y ramificándose
por ciudades, comarcas y aldeas, y fueron surgiendo de este pueblo apóstoles
de la verdad y la rectitud, labriegos abnegados y llenos de celo en la
Doctrina de su Señor y profetas limpios de corazón que han hablado la
verdad. 08-213.74
Ante una inmensa e invisible mesa espiritual les siento para que coman mi pan
celestial y mi vino de eternidad, para que nunca les falte la fortaleza en su
misión. Mientras hay quienes escuchándome, permanecen aletargados
espiritualmente, hay también quienes me interrogan a cada instante, porque
se hallan ávidos de saber. Estos me preguntan: ¿Por qué me manifiesto a la
humanidad bajo esa forma; por qué Elías vino antes; quién es Elías y quién
Roque Rojas y quién desató los Siete Sellos? 08-213.75
Yo a todos contesto y enseño con el amor del perfecto Maestro. Si algunos se
confunden porque no vengo entre regios altares o suntuosas ceremonias, la
espiritualidad que otros tienen les dice que Jesús nunca buscó galas ni
vanidades sino corazones. 08-213.76
Siempre he venido en pos de vuestro espíritu, no de vuestro cuerpo; porque
la materia pertenece a la Tierra donde su seno la reclama, mientras el espíritu
a través de su conciencia, estará oyendo siempre la voz divina que le
llama. 08-213.77
Extenso ha sido el tiempo de mi predicación en mi última venida, abarca
desde 1866 hasta 1950. 08-213.78
Los primeros frutos de mi enseñanza deben ser los de vuestra regeneración
espiritual y material, abandonando idolatría, fanatismo, superstición, erróneas
interpretaciones y también egoísmo, malas voluntades, vicios y toda lacra;
cuando eso sea, podréis hablar de mi Ley sin confundir a nadie; no imprimiréis
en mi Doctrina vuestros errores, ni trataréis tampoco de ocultarla reservándola
sólo para vosotros. 08-213.79
Elevad vuestro espíritu a través de un culto más perfecto y elevad vuestro
corazón por medio de una vida virtuosa y seréis como el principio para un
nuevo mundo, una nueva humanidad que supo levantarse sobre los cimientos de
espiritualidad que os traje en mi revelación del Tercer Tiempo. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 214 08-214.01
A través de los labios humanos os entrego mi palabra, porque los mensajes
que instante por instante envío a los hombres, ni siquiera los percibís.
Esa es la razón por la cual he tenido que comunicarme por el entendimiento
del hombre. No es que Yo necesite de aparatos humanos para manifestarme, sois
vosotros los que lo habéis necesitado. 08-214.02
Mi Ley amorosa sólo ha venido a apartar abrojo por abrojo del sendero, para
que podáis llegar ante Mí. 08-214.03
Para el Padre nada es imposible ni difícil, así es que del mismo hombre
hice el instrumento de mi comunicación y con ello os demostré mi caridad
hacia vosotros, perdonando vuestras imperfecciones y no reparando en vuestras
manchas; también os di pruebas de mi poder al entregaros una palabra sabia,
dulce, divina, a través de un pobre entendimiento y de unos impuros y torpes
labios. 08-214.04
Ese milagro todos lo habéis visto, cuando habéis sentido que desaparece la
materia del portavoz y percibís la presencia del Maestro. Entonces habéis
gozado con la divina palabra, os habéis sentido transportados a un mundo de
luz y os habéis deleitado en la paz espiritual del éxtasis. 08-214.05
¿Cuánto tiempo duró hablándoos el Maestro? ¿Cuánto tiempo estuvisteis
dentro de aquella elevación? No lo podríais decir, porque en aquella hora
estuvisteis más allá del tiempo. 08-214.06
Después, cuando la cátedra ha cesado, habéis sentido deseos infinitos de
llegar a vuestro hogar para repetir mis palabras, habéis tenido nobles
deseos de encontraros en el camino con alguien que os hubiese ofendido para
perdonarlo, o con algún necesitado para darle la buena nueva de mi
presencia. 08-214.07
Cuando al fin encontráis a alguien, a quien relatarle lo que oísteis, sentís
que vuestros labios son torpes para expresar aquella divina lección y
entonces comprendéis que verdaderamente es profunda esta palabra y que también
la forma en que trabajan estos portavoces es digna de vuestra atención. 08-214.08
Dice el Maestro a los que sufren considerándose torpes para expresar la
divina palabra: No temáis, que poco a poco vuestros dones se irán
desarrollando hasta que llegue el día en que ni siquiera necesitéis de la
comunicación a través de los portavoces, porque el mensaje que os envíe,
lo recibiréis directamente a través de la comunicación perfecta “de espíritu
a Espíritu”. 08-214.09
Cuando alcancéis a dar ese paso, fijaos bien en lo que os digo: la vida
surgirá ante vuestro espíritu, ante vuestros sentidos y ante vuestra mente,
como un torrente de sabiduría, como un canto de amor, como una escala que os
eleva hacia el Creador. 08-214.10
Llegad pronto a esa altura, pueblo, para que viváis en forma elevada,
espiritual y en verdadera armonía con todo lo creado. 08-214.11
Ahora sois apenas los tiernos párvulos de una Doctrina infinita en poder y
sabiduría, más, el que os la enseña es el Maestro de maestros. Dejaos
conducir dócilmente por El y miraréis cómo su amor irá apartando del
sendero toda espina y todo tropiezo. 08-214.12
Mi palabra en este Tercer Tiempo viene a llenar el inmenso vacío que existe
en el espíritu de la humanidad, vacío que los hombres jamás han podido
llenar con amor humano, con riquezas del mundo, con ritos o cultos
materiales. 08-214.13
Ha llegado entre vosotros el mensaje deseado, bendiciendo a quienes lo
esperaron y despertando a quienes dormían. Mi mensaje es para todos y todos
le conocerán conforme la hora vaya llegando a cada corazón, a cada pueblo y
a cada nación. 08-214.14
Mi palabra es luz de verdad y justicia que brilla en las tinieblas de esta
humanidad. Habla a vuestro espíritu invitándolo a meditar para que conozca
el porqué de mi venida y la explicación de todo misterio. 08-214.15
Para que la humanidad pueda entonar un himno de paz, necesita amar y
perdonar. No alimentéis más el egoísmo ni el rencor, el odio o la ofuscación,
porque estáis deteniendo a mi Espíritu que quiere llegar al vuestro para
formar entre los hombres su reinado de paz. 08-214.16
Si, pueblo, vos que sois una pequeña parte de la humanidad, sabéis de la
destrucción moral y material que existe, veis su miseria y su escasez, su
tristeza y desolación, esa miseria y ese dolor lo sufre no sólo la materia
sino también el espíritu que ha debilitado por falta de méritos. 08-214.17
Sed guías de vuestros hermanos, sed mis precursores; sentid mi amor y amad
plena y desinteresadamente; iluminaos y llevad por el mundo esta luz,
inspiraos en la verdad y profundizaos en las grandes revelaciones que os he
hecho a través de los tiempos y llevad este conocimiento a los que saben
menos que vosotros. 08-214.18
Penetrad con esta luz en vosotros mismos y descubrid el poder con que Yo he
dotado a vuestro espíritu y cuando aprovechéis el valor de esos dones, sabréis
amar la vida, y desde este valle que habitáis amaréis y conoceréis la vida
eterna. 08-214.19
Amad y perdonad mucho si queréis llamaros mis apóstoles. Pensad en Mí, y
vuestra pena se disipará. No sintáis dolor si os ofenden, bendecid y
dejadme vuestra causa; entonces os sentiréis más dichosos que aquéllos que
se creen ricos por sus caudales, porque habéis perdonado; no sabéis si ese
perdón sea el precio de vuestra salvación y con esa obra podréis iluminar
el espíritu de aquél que os hizo sufrir y con ello lo hayáis rescatado
también. 08-214.20
Amad todo, hasta el aire que respiráis, porque en él está mi amor como está
en toda la Creación. Amad el tiempo y la hora en que vivís, porque en todo
está manifestado mi Espíritu. ¿No sentís cómo esta Naturaleza que os
rodea pide paz y amor? Volveré a su cauce todos los elementos; restauraré
todas las criaturas, mas el hombre tendrá que sufrir todas las consecuencias
de sus faltas que han dado origen a la destrucción. 08-214.21
Este pan que os estoy dando es el alimento que necesita la humanidad, el único
que puede sustentarla. Recibidlo con amor y con él haceos fuertes para que
estéis dentro del cumplimiento. 08-214.22
Vivid ampliamente vuestra vida, vivid serena y pacientemente para que demostréis
vuestra fe. Nada temáis, Yo estoy con vosotros. Si sois fuertes, podréis
ver caer vuestra ciudad piedra tras piedra y no os amedrentaréis, porque
dentro de vosotros está el poder divino, esa parte de mi Espíritu que hay
en vosotros y con él podréis construir grandes obras en el corazón de
vuestros hermanos. Podéis dar alegría a los tristes, enjugar lágrimas,
levantar el ánimo caído; la obra que edifiquéis con fe y con amor será
grande e indestructible. 08-214.23
Dejaos conducir por mi amor a la vida eterna. Abrid vuestros ojos y
participad de las grandezas y bellezas que he creado para la felicidad de
todos mis hijos. Mi bendición llega a todos, creyentes e increyentes. Limpio
de espinas el camino para que no lastiméis más vuestra planta y sigáis
adelante siempre firmes, obedientes a vuestro Padre Celestial. 08-214.24
En mi palabra os traigo curación para vuestras dolencias; en vuestra palabra
vengo a depositar bálsamo para los enfermos; pero comprended, pueblo, que
este bálsamo no es tan sólo para el cuerpo, sino también para el espíritu,
no sólo para el que vive en el mundo, también para el que está en espíritu.
08-214.25
A veces, cuando os estoy hablando por medio de estos portavoces, contemplo
que venís rodeados los unos, poseídos otros y perseguidos otros más, por
seres turbados que dominan vuestra voluntad, perturban vuestra mente o
enferman vuestro cuerpo; entonces les hablo con el lenguaje del espíritu y
les aparto de vuestro camino; pero no todo ha de hacerlo el Maestro; Yo
quiero que sepáis cuál es la causa de que esos seres, hermanos vuestros,
penetren en vuestra vida material y qué es lo que debéis hacer para
libraros de sus malas influencias, haciendo al mismo tiempo, luz en aquellos
espíritus dignos de vuestra caridad. 08-214.26
Esos espíritus que no pertenecen ya a la vida humana, llegan a los hombres y
aún conviven con ellos: de esto os di muchas lecciones en el Segundo Tiempo
aprovechando los casos en que me eran presentados algunos poseídos; pero
aquel pueblo y sus sacerdotes no supieron comprender el sentido de aquellas
revelaciones y me juzgaron según su mala fe. 08-214.27
Ahora vengo a ampliar mi lección para que seáis poseedores de este
conocimiento y a daros armas para que luchéis y venzáis la confusión. 08-214.28
Discípulos: La causa que motiva la presencia de los espíritus turbados, sin
paz y sin luz, entre vosotros, son los malos pensamientos, las malas
palabras, las bajas pasiones, las malas costumbres, los vicios; todo ello es
como una fuerza que atrae a todos aquéllos que, por no haberse purificado,
tienen que buscar moradas impuras en donde habitar. Son seres ya sin cuerpo,
que en su turbación buscan cuerpos ajenos para expresarse a través de
ellos, pero por su turbación y su influencia lo único que logran es
perturbar la paz, nublar la mente o enfermar a aquéllos a quienes se
acercan. 08-214.29
Esos espíritus son el símbolo de la enfermedad, los habitantes de las
sombras, los que no saben ni lo que es vida ni lo que es muerte. 08-214.30
Yo, que soy la luz del espíritu, busco uno tras otro a los perdidos, uno
tras otro a los muertos a la vida espiritual, para rescatarles de su tormento
y hacerles sentir la paz, aquella paz que viene de la comprensión. Mas,
vuelvo a deciros que no sólo el Maestro, sino los discípulos también deben
saber hacer luz en aquellos seres que, aunque invisibles al sentido de
vuestra vista material, son perceptibles a la sensibilidad de quien sepa
prepararse. 08-214.31
La forma de luchar contra las malas influencias de aquel mundo más numeroso
y fuerte que el vuestro, es la de orar, la de permanecer fieles a los
dictados de mi Doctrina y la firmeza en el bien. El que lucha con estas armas
no sólo a sí mismo se liberta, sino también salva y liberta a sus
hermanos. 08-214.32
¿Cómo podréis ser espiritualistas si ignoraseis esta enseñanza? ¿Cómo
podía haber sido completa la curación que practicaba Jesús, si no hubiese
revelado la curación de los poseídos? 08-214.33
Estudiad profundamente mis palabras y no tratéis de hacer ciencias de mis
enseñanzas, ni a valeros de lo que Yo he enseñado, para libraros sin amar a
los que llegasen a perturbaros, porque caeréis junto con ellos en las
tinieblas. 08-214.34
¿Cuándo haréis con vuestras buenas obras de esta Tierra un mundo en el
cual todo aquél que pase turbado, después se marche lleno de luz? ¿Cuándo
dejaréis de ser habitación propicia para la presencia de aquel mundo de
malas influencias? 08-214.35
Si no llegáis a conocer esta realidad, nunca podréis libraros de aquellas
asechanzas, ni podréis hacer nada en beneficio de los grandes necesitados;
seréis unos y otros enfermos que continuamente se contagien sus males. 08-214.36
Pensad entonces en la finalidad de mis enseñanzas, en el sentido de mi nueva
venida, en todo lo que abarca mi palabra con su luz, para que dejéis de
imaginaros como únicos habitantes de esta morada. Mirad cuánto os rodea y
llegad a ser verdaderamente los hijos de la luz. 08-214.37
Oídme, analizad mi palabra y os aseguro que presto os convertiréis en discípulos
del Maestro de todos los siglos y de todas las eras. 08-214.38
Pueblo de Israel, que habéis sido forjado en muchas luchas a través de los
tiempos, vos que sabéis de los sinsabores de la esclavitud, de la persecución,
de las largas jornadas, descansad y ahora sed libres en esta Tierra que os
doy como morada pasajera. En este tiempo no iréis en busca de tierras que
manen leche y miel, ni os encaminaréis a Samaria, sino buscaréis mi reino
espiritual, vendréis a este inmenso valle al cual os invito a respirar la
paz, a envolveros en la luz de mi sabiduría y a recobrar vuestras fuerzas
perdidas. 08-214.39
Desenvolved vuestro espíritu porque vivís en un nuevo tiempo y como el hijo
primogénito del Padre, habéis venido a iniciar entre la humanidad esta
etapa de espiritualidad que os corresponde. 08-214.40
Antes de dar principio a vuestra misión, oíd y aprended de Mí; mi palabra
es el libro, y cuando hayáis comprendido sus lecciones, id a vuestros
hermanos, predicad y unid a vuestras palabras vuestras obras. Orad y poneos
en contacto conmigo y con vuestros ángeles guardianes, para que vuestra
inspiración sea fecunda. Yo os invito a penetrar en una vida de
recogimiento, para que podáis concentrar en vuestro cumplimiento, todas
vuestras fuerzas y en corto tiempo veréis la transformación de vuestro ser.
Miraréis con claridad vuestro destino y seréis como un faro que iluminará
el sendero de vuestros hermanos. 08-214.41
No temeréis al futuro porque sabéis que Yo soy vuestro guía y que he
dispuesto todo con justicia. Llegará el momento en que os sentiréis
inspirados por Mí, e impulsados por vuestro espíritu, iréis en busca de
los enfermos y en ellos derramaréis el consuelo, buscaréis a los que tienen
hambre y sed de conocimientos verdaderos y a ellos les daréis la palabra que
es luz, y también llegaréis a los desheredados, a los humildes y a ellos
también tenderéis vuestra mano y pronto os encontraréis convertidos en
consejeros, en guías e intermediarios de la humanidad. 08-214.42
Mientras más grande sea el abismo en que hayan caído vuestros hermanos,
mayor deberá ser vuestra paciencia y vuestra caridad para ellos. 08-214.43
Sabéis que todos en vuestro principio habéis sido puros y que en vuestro
final volveréis a serlo. No desconozcáis vuestro origen y apresuraos en el
camino para que presto retornéis a Mí. 08-214.44
La humanidad se ha multiplicado en número y la Tierra se encuentra henchida
de esta simiente; el hombre ha cumplido mi mandato que le di en el principio
de los tiempos, mas hay muchas leyes que no ha sabido cumplir. No es el amor
el que lo mueve a emprender grandes obras. No es la razón por la cual ha
luchado. Su espíritu ha descendido mucho y en su caída ha perdido el
equilibrio. Mas Yo vengo a detenerlo y a hacerlo volver al plano que le
corresponde. Son tan grandes las virtudes que he puesto en su espíritu, que
si hubiese sabido hacer uso de ellas, estaría en una escala muy alta y el
dolor no se hubiese enseñoreado para hacerlo sufrir. 08-214.45
Aún podéis recobrar lo que habéis perdido, por eso he venido a vosotros y
os doy todos los medios de alcanzar vuestra elevación. 08-214.46
¡Venid a Mí, humanidad, pedidme y os daré! mis complacencias no han
acabado, la fuente está rebosante de gracia para todo el que las solicite.
Yo os perdono y os dejo limpios para que deis principio a vuestro
cumplimiento. 08-214.47
Bienvenidos seáis a la fuente de inspiración, donde venís a mitigar la sed
y a dejar la fatiga. En Mí existe esa agua cristalina que apaga la sed de
amor de los espíritus. 08-214.48
En este tiempo, el camino de vuestra vida se ha hecho azaroso y la jornada
dura. Por eso he venido, para iluminar vuestra caminata con la luz de mi
palabra que es esperanza. En mi enseñanza no ceso de animaros a proseguir y
os recuerdo siempre que no olvidéis lo transitorio de vuestra existencia,
detrás de la cual está un más allá esperándoos para envolveros en su
paz. 08-214.49
Sois en verdad, los peregrinos del desierto que os alimentáis con la esencia
de mi palabra, y animados por la fe de vuestro espíritu vais en pos de la
meta que habréis de alcanzar. 08-214.50
La fe es una fuerza que levanta, que transforma e ilumina, por ella puede el
hombre remontarse hasta su Creador, porque su luz ilumina el camino de la
Ley, por donde se llega al Padre. 08-214.51
Así, con esta fe venís caminando, aceptando con toda conformidad de espíritu
y materia, los tropiezos y vicisitudes propios de este tiempo. Mas llegará
el día en que habléis y testifiquéis de Mí, de la forma en que he estado
con vosotros, de cómo me habéis oído y contemplado y también de cómo habéis
recibido mi inspiración. Yo os anuncio que encontraréis preparada a la
humanidad para comprender la enseñanza de la espiritualidad. Hoy no podéis
pregonar que el Maestro está entre vosotros porque no os creerían y os
juzgarían faltos de razón. 08-214.52
Ved en la historia cómo siempre los inspirados de Dios han sido
desconocidos, porque los hombres, cubiertos de materialismo, no pueden
contemplar la verdad. 08-214.53
Igual os pasará a vosotros al hablar de mi Obra, cuando tropecéis con los
que sumidos en el fanatismo, en la ignorancia y en el materialismo se
encuentran. Ante ellos expondréis mi doctrina y cada quien la tomará según
su desenvolvimiento espiritual, mas al final brillará esta verdad, porque la
verdad soy Yo. 08-214.54
Cuando los hombres hayan alcanzado la paz, será el tiempo en que el Maestro
os revele grandes enseñanzas para el espíritu, revelaciones que serán
comprendidas por las generaciones venideras, quienes tendrán una evolución
mayor. 08-214.55
Vosotros estáis conmigo, aprendiendo a sembrar, sabiendo que el fruto lo
saborearán los que vengan detrás de vosotros. Aunque ellos no tropezarán
con los obstáculos que vosotros encontrasteis, pero sí juzgarán vuestras
obras; por eso dejad en el camino una huella de amor y de caridad, para que
podáis tener en espíritu, la satisfacción de haber cumplido la Ley que os
enseñé. Analizad mi palabra y dejad que os juzgue Yo, mientras, mejorad
vuestra vida y vuestras obras. 08-214.56
Si queréis que vuestros hermanos descubran que sois mis discípulos, daos a
conocer por la nobleza de vuestro corazón. Dejad que la humildad se refleje
en vuestros actos, que el que es manso de corazón, lo es también de espíritu.
El soberbio y vanidoso aparenta ser fuerte, más en realidad es pobre de espíritu.
08-214.57
El espiritualismo viene a destruir costumbres y tradiciones impuestas por los
hombres las que han retrasado al espíritu. Espiritualismo es evolución y
elevación incesante del espíritu, el que por medio de sus dones y atributos
se purifica y se perfecciona hasta llegar a su Creador. El espiritualismo señala
la forma en que el espíritu expresa, siente y recibe a su Señor. El
espiritualismo liberta al espíritu y lo desarrolla. 08-214.58
Lo espiritual es fuerza y luz universal que está en todo y de todos es. A
nadie le serán extrañas mis enseñanzas. 08-214.59
Los atributos del espíritu son inmutables porque son virtudes de mi
divinidad, son fuerzas eternas. Mas comprended que, según hayáis vivido, así
será mayor o menor la pureza que podáis demostrar. 08-214.60
Cuando habéis puesto manchas sobre la pureza de vuestro espíritu y él
escucha el reclamo de la conciencia, se acoge a lo divino que es fuente de
purificación, de redención y de perdón. 08-214.61
Mi doctrina, como un libro, se abre nuevamente delante de esta humanidad,
para que se bañe en las aguas puras de esta enseñanza y transforme su vida,
se aparte de las tendencias materialistas y tienda a elevarse en busca de la
vida eterna. 08-214.62
Cuando se conozca la vida superior, sin desconocer esta en que vivís, sabréis
poner aquella antes que todas las vanidades y se apartarán los hombres de
todo lo superfluo e inútil. Ello será señal de que esta humanidad comienza
a sentir anhelo por alcanzar las regiones espirituales. 08-214.63
Mi Doctrina hará que en este mundo exista un concepto más perfecto de la
vida. 08-214.64
Desde que llegasteis a este mundo, pesa sobre vosotros un mandato, que es la
cruz de vuestro destino, con la cual llegaréis hasta la cumbre del monte. 08-214.65
Comprendedme y no desmayéis, que la Doctrina que vais a predicar no es una
fantasía, porque lo espiritual vibra en todos los hombres, puesto que todos
tienen espíritu. 08-214.66
De cierto os digo, que cuando el Espiritualismo reine en el mundo, los
hombres habrán puesto los cimientos de su verdadera paz. 08-214.67
No contemplaréis desde esta Tierra esa Era, pero la estáis preparando y
cuando se encuentre en plenitud, también habrá paz y gozo en vuestro espíritu.
08-214.68
Será la fructificación de la Semilla que Cristo sembró en el Segundo
Tiempo, en las tierras preparadas desde la Primera Era. 08-214.69
Hoy se encuentra todavía mezclado el Trigo con la cizaña, mas cuando ésta
sea exterminada y el trigo brote en doradas espigas, llegará la Era esperada
por la humanidad. 08-214.70
Yo soy el camino, transitad por él y estaréis en Mí. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 215 08-215.01
Mis palabras son como gotas de rocío que descienden a vuestro corazón para
resucitarle, porque lo encuentro marchito, es que habíais olvidado mi
promesa de volver y os sentíais muertos a la vida espiritual. 08-215.02
Cuando la débil flama de vuestra esperanza se extinguió, oísteis llamar a
la puerta de vuestro corazón; al abrir y verme no me reconocisteis porque me
habíais olvidado. Fue necesario mostraros la herida de mi costado y deciros:
“hundid ahí vuestros dedos”, para que supieseis quién era el que
llamaba a vuestra puerta. 08-215.3.
Sois como los caminantes de Emmaús, quienes llevándome a su lado no podían
reconocerme; os parecéis a Tomás que creyó hasta ver y palpar mis heridas.
08-215.4.
Ya que me habéis pedido pruebas de mi presencia, y os las he dado, sabed que
he venido a rescataros de la idolatría, a haceros volver al culto sencillo,
a la fe libre de complicaciones, a la práctica de la caridad entre vosotros.
08-215.5.
Os he encontrado adorando dioses sordos, ciegos, e inmóviles, practicando
ritos fuera de vuestro tiempo e impropios de la evolución espiritual que hoy
tenéis y practicando lo que Yo nunca instituí. 08-215.6.
Nadie más que Yo podía deciros la verdad sobre vuestros errores sin heriros
y ofreceros al mismo tiempo una luz, un sustento y un aliciente que al
instante viniese a llenar el vacío de vuestro corazón. 08-215.7.
Nunca más seréis deslumbrados por falsos y superficiales esplendores, ni os
sentiréis seducidos por la palabra que sólo llega a la mente, pero jamás
puede penetrar hasta el espíritu. De ahora en adelante, el que en verdad
haya saboreado la esencia de esta palabra, no podrá alimentarse con otro pan
que no sea el Divino. 08-215.8.
¿Qué hombre os había hablado como Yo lo he hecho a través de estos
hombres humildes que son mis portavoces? ¿Quién os había hablado de
espiritualidad como en esta palabra habéis oído? ¿Quién os ha dado en
vuestra vida pruebas que fueran la confirmación de una revelación divina?
Nadie, pueblo. 08-215.9.
Mi palabra, como una campana echada a vuelo, llama a los hombres a congregación
y ellos van llegando en caravanas, en multitudes. 08-215.10.
Es breve el tiempo en que me tendréis comunicado en esta forma y quiero que
sean muchos los que reciban la luz de mi palabra para que al concluir el año
de 1950, todo el pueblo, consciente de mi mandato, se someta mansamente a mi
voluntad de Padre. 08-215.11.
Aun es tiempo para que el pueblo llegue preparado para ese día y cuando se
reúna, ya no sea para escuchar mi palabra a través de pedestal, sino para
estudiar la lección que recibió, sienta en su entendimiento mi inspiración
y diga convencido: “El Señor está con nosotros”. 08-215.12.
Así quiero contemplaros: como buenos discípulos. 08-215.13.
Al principio de mi cátedra os decía que he traído el culto sencillo, aquel
que no tiene ritos ni ceremonias y que sin embargo se eleva más allá del
humo del incienso, más allá del eco de los cánticos: el culto del amor, de
la caridad, de la fraternidad. 08-215.14.
Es necesario que hagáis un minucioso examen de vuestras prácticas para que
vayáis destruyendo todo vestigio de idolatría, de fanatismo religioso, de
supersticiones y creencias impropias de esta obra. 08-215.15.
Si creéis en Cristo y amáis todas su obras reconoced que ésta sencillez y
espiritualidad que ahora vengo a inspiraros, es la misma que de palabra y con
obras prediqué en el Segundo Tiempo, ¿Por qué entonces os habéis apartado
tanto de aquella sencillez sin la cual no puede existir la espiritualidad? 08-215.16.
Ved en cuántas confusiones ha caído esta humanidad, pero ha llegado la luz
de un nuevo día y con ella nada podrá ocultarse ni empañarse. 08-215.17.
He ahí porqué me encuentro preparando todos los caminos de la Tierra, para
que los discípulos y apóstoles del Espiritualismo, se extiendan por el
mundo anunciando mi buena nueva. 08-215.18.
Antes de enviaros a otras tierras, quiero que todo el que se nombre discípulo
de esta Doctrina, sea espiritual en su vida y en sus obras, para que su
testimonio sea verdadero y por lo tanto, creído. 08-215.19.
Alcanzando la espiritualidad, es fácil el camino, la cuesta no se hará
pesada estando alentados por el ideal de ascender, las tentaciones ya no os
harán caer en las profundidades del abismo, haciéndoos retroceder, ya sabréis
tomar de este mundo lo estrictamente justo, lo lícito e indispensable, dando
con ello libertad a vuestro espíritu para soñar con un mundo mejor y
dejarlo luchar por alcanzarlo. 08-215.20.
Mi luz baña vuestro espíritu y es guía para todos vuestros pasos, esa luz
ha descendido sobre todos los hombres sin distinción de razas o creencias. 08-215.21.
Israel ha vuelto en este tiempo y está diseminado por todo el mundo para
cumplir su misión espiritual. Es el pueblo más antiguo, el primogénito y
por lo mismo el primero en comunicarse conmigo. Su espíritu ha evolucionado
conforme a la Ley que fue dada a todo espíritu al ser enviado a la Tierra.
08-215.22.
En el Primer Tiempo, en mi primera venida, sorprendí a la humanidad en su
inocencia e ignorancia, vivía en un bajo nivel moral y Yo le hablé desde la
cumbre de la montaña para darle mi primera lección. En el Segundo Tiempo
descendí, después de una larga era en que os concedí pruebas para que
vuestro espíritu afirmara su fe y viviera en la observancia de mi Ley, y os
encontré más despiertos, más desarrollados, pero distantes del verdadero
cumplimiento que os había pedido, porque no supisteis poner vuestros dones
al servicio del espíritu. 08-215.23.
Vine en ese tiempo a deciros cómo se toma la Ley para darle cumplimiento, cómo
se honra al Padre y cómo se testifica la verdad. Me tuvisteis en Jesús para
que todo vuestro espíritu me palpara y me sintiera, y os dejé preparados
con mi palabra. Después, os concedí el tiempo suficiente para que vuestro
espíritu aprovechara mis enseñanzas y viviera imitándome, seguisteis
evolucionando y despertando, mas para alcanzar vuestra elevación, no habéis
preparado vuestro camino para acercaros a Mí. Vuestra luz es débil, vuestra
fe frágil y no presentisteis que mi tercera venida ya estaba cerca. En el año
de 1866, en el preciso instante en que mi palabra y las profecías me habían
anunciado, he llegado entre vosotros para dejar en vuestro espíritu un
caudal de sabiduría, en las nuevas enseñanzas que os prometí para este
tiempo. 08-215.24.
Cuán pocos han estado velando y esperando mi venida. La humanidad dormía
cuando fue abierta esta nueva era. 08-215.25.
Mi voluntad ha sido que vivieseis alerta en todos los tiempos, esperando la
hora, para que en ninguna de mis venidas fueseis sorprendidos y Yo
contemplase vuestro adelanto y reconocimiento. 08-215.26.
Habéis andado por muchos caminos para llegar a Mí y en ellos os habéis
perdido; fue menester que el Pastor apareciese buscando a sus ovejas para
reunirlas en un sólo aprisco, porque no hay hombre sobre la Tierra a quien
Yo le pudiera confiar este cargo, porque no encuentro a uno solo que esté
preparado. 08-215.27.
Estoy iluminando y preparando en todas las naciones a hombres de buena
voluntad para que hablen de mi venida en espíritu y del tiempo de gracia que
ya se acerca. Cada uno de ellos tiene un delicado cargo y por conducto suyo
estoy despertando en los demás sanos ideales; estoy dando vida a su espíritu
e inspirando amor y confianza en mi Ley, para que ello les dé fuerza en su
lucha por la redención y progreso espiritual de la humanidad. 08-215.28.
Evitad que por causa de mi Doctrina se dividan los pueblos. No hagáis
guerra, ni sintáis superioridad unos sobre otros. Yo estoy inspirando a
todos por igual, la espiritualidad que es paz, amor y respeto al semejante;
haced caer el fanatismo religioso, perfeccionad las prácticas, elevad el
culto de vuestros hermanos, esa es mi voluntad y cuando os encontréis unos y
otros, reconoceos, amaos y testificadme. 08-215.29.
Vosotros que oís esta palabra, someted a vuestro espíritu y estudiad mi
enseñanza. No toméis en cuenta a los portavoces, ni atribuyáis a ellos
esta luz, sólo son mis instrumentos por quienes doy a conocer mi voluntad.
Elevaos más allá de vuestra mente para que podáis sentirme con vuestro espíritu.
08-215.30.
Cuán pequeño es el hombre para realizar una manifestación de esta
magnitud, cuya etapa actual comenzó en 1866 y terminará en 1950. Aprended
de este Maestro que os ha enseñado en todos los tiempos y también sentid
que sois juzgados, porque es Padre y Maestro, mas también es juez. El
cumplimiento que os he señalado es para ahora que habitáis en la Tierra;
después, cuando estéis en espíritu, recibiréis nuevos mandatos; vuestra
lucha es grande, inmortal, porque sois mis hijos. ¿Cómo queréis
perfeccionaros en la corta vida que tiene vuestra envoltura, y con ella
pretendéis llegar a Mí para descansar en paz, si es tan vasto el campo de
labranza que ha de preparar cada espíritu? Libraos ya de vuestra restitución,
tened caridad de vosotros y haced los méritos suficientes para saldar
vuestra deuda pasada ante mi Ley. 08-215.31.
Quiero que dejéis de ser párvulos para convertiros en discípulos. Sed
siempre humildes para que no os pida pruebas superiores a vuestra capacidad.
Revelad en vuestra vida, caridad y paciencia, cuando hayáis ganado la
confianza de vuestros hermanos, revelando mi obra, hablad de mi venida como
Espíritu Consolador y despertad el espíritu de los hombres para que vivan
en un nivel mejor y se interesen por iluminarse y elevarse por el
cumplimiento espiritual. Su corazón es tierra fecunda en donde podéis
depositar la semilla divina. 08-215.32.
Cuando estéis preparados, seréis diseminados por el mundo y pisaréis todos
los caminos. ¿Dónde tendréis que ir? No lo sabéis, iréis por causas
aparentemente materiales, pero en el fondo estará mi voluntad que os guía
al lugar destinado. 08-215.33.
Llevad luz y bendición a las comarcas, bálsamo y paz para que seáis
reconocidos como mis enviados, verdaderos discípulos del amor y la caridad,
velad por vuestros pasos, porque seréis juzgados en vuestra vida. 08-215.34.
Oídme, porque estoy previniendo y descubriendo vuestro porvenir. No profanéis
mi Obra con vuestros actos, ni opaquéis la luz de vuestro espíritu. 08-215.35.
Escalad la montaña y llegad a la cumbre de la espiritualidad. No echéis raíces
en este mundo, si Yo os he dicho que éste no es mi Reino, vosotros como mis
discípulos, tampoco lo encontraréis aquí. Desmaterializaos y penetrad en
vuestro interior para que conozcáis todo lo que hay de valor en vuestro espíritu.
08-215.
36. El tiempo de mí comunicación a través del entendimiento humano llega a
su fin y no sabéis lo que acontecerá después a la humanidad, no presentís
las pruebas que vendrán sobre ella, porque no habéis desarrollado vuestros
dones. La intuición no es clara en vuestro espíritu y no os habéis
preparado para contrarrestar las fuerzas de los elementos, que se desatarán
con gran fuerza para agobiar a los hombres, os he dado poder en la oración
para que detengáis el mal, el pecado, la enfermedad y las calamidades, sin
que hasta hoy hayáis hecho uso de esos dones. 08-215.37.
¡Oh Tomás del Tercer Tiempo que no me habéis comprendido! ¿En donde están
vuestros dones? ¿Dónde los habéis sepultado? ¿Por qué los habéis
olvidado? No lo sabéis, pero yo os lo diré: Esos dones están latentes,
vibran en vosotros y no los sentís porque estáis materializados; no debéis
vivir inactivos, debéis de manifestarlos en todas formas y hacer con ellos
grandes prodigios para que testifiquéis a vuestro Padre y a vosotros mismos.
08-215.38.
Trabajad, Israel, para que alcancéis la posesión de la Tierra de paz, la
tierra espiritual de promisión que os espera. 08-215.39.
Recibo vuestra confesión, vuestra gratitud en este día en que venís a
recibir la ratificación de vuestros dones, preparaos y oíd: después de
1950, sólo os presentaréis espiritualmente, así recibirán vuestros niños
y los postreros que han de llegar. No habrá intermediarios, y vuestra fe os
dirá que he descendido plenamente para recibir y agraciar a todos mis hijos.
08-215.40.
Todos seréis preparados y guiados por Mí en los tiempos venideros y mis
lecciones de hoy serán amplias y claras cuando las recordéis o paséis
vuestros ojos sobre los libros que hayan quedado escritos. 08-215.41.
Mi amor es con vosotros ¡Oh discípulos míos! La luz del Espíritu Santo se
derrama eternamente en vosotros, esa luz viene a encender vuestra lámpara de
fe. 08-215.42.
Vosotros, que sentís la necesidad de los dones del espíritu, que tratáis
de limpiar vuestra vida, vuestra mente y vuestro corazón en las aguas del
arrepentimiento y la regeneración; vosotros, que anheláis conocer la verdad
y la reclamáis, oíd mi voz que os llega como una caricia, para que os llenéis
de mi luz. En este tiempo se oculta la verdad y reina la fantasía, por eso
vengo a daros mi esencia divina que es verdad y sustenta al espíritu. 08-215.43.
Cuanto más entendáis mi verdad, más fácil será vuestro progreso, por
medio del desarrollo de vuestras facultades espirituales, que son a semejanza
de vuestros sentidos materiales. ¿No sentís que vuestro espíritu anhela
acercarse a una fuente de aguas cristalinas, o sea una doctrina sencilla, sin
complicaciones, ni ritos, ni formas? Pues esta Doctrina que os traigo, es
grande y luminosa, es la que buscáis. Sus firmes cimientos los respeta el
tiempo, porque en ellos está mi voluntad. Para los que aman la verdad, mi
Doctrina será la de siempre, la del amor, la sabiduría y la justicia. 08-215.44.
Lo que es de Dios viene al hombre en virtud del amor del Padre hacia el hijo,
sólo espero que éste se disponga a recibirme. Quiere el Padre que su
sabiduría, que en vosotros está como átomo, se desarrolle y se manifieste.
Aquí estoy para animaros. Yo tan sólo espero que atendáis mis palabras,
para que recibáis los secretos que os está dado a conocer. 08-215.45.
En vuestro mundo en tiempos pasados dejé la Doctrina del amor con mi
ejemplo; ahora sigo dándoos la Doctrina espiritual, que tiene el poder de
iluminar al mundo, disipar las tinieblas de la mente, facilitar el camino,
evitar sufrimientos inútiles, confusiones y lágrimas. Para tanta hiel
derramada, está la dulzura de mi Doctrina y para tanta sombra de guerra y de
miseria, está la luz de mis revelaciones. 08-215.46.
El templo del Universo tiene por columna y sostén mi Doctrina, porque en
ella está la potencia divina y creadora que enseña, que redime, que
persuade y da vida. 08-215.47.
Os hablo a través de labios humanos, mas mi amor transforma en palabras
materiales mis pensamientos, para que podáis escucharme y os salvéis y viváis
en Dios. Yo soy el Maestro de esta escuela de amor que nunca defrauda al
corazón noble que anhela progresar. Vengo a hacer de cada hombre un párvulo,
luego un discípulo y más tarde un maestro que enseñe la verdad. De cada
hombre haré una potente luz, que ilumine el sendero de muchos espíritus
extraviados, y cada ser será un instrumento de mi voluntad sin que ellos
pierdan la propia, porque mientras mayor sea vuestra espiritualidad, mejor
armonizaréis con la voluntad del Padre. 08-215.48.
Muchas amarguras habéis tenido por vuestro libre albedrío, mas quiero que
sepáis que nunca os he abandonado. No deis tantas vueltas para llegar a la
verdad, amadla, que ella llegará a vosotros, cuando abráis las puertas de
vuestro amor. Amad la verdad sencilla y quitaos de teorías y complicaciones.
Esa luz alumbrará el camino en el desierto de vuestra vida y no llegaréis
cansados ni demasiado tarde. Los materialistas no descubren la verdad, porque
ella está en el amor, porque ella es luz, sabiduría, revelación; por
tanto, el amor es un verdadero Maestro. 08-215.49.
Vendrán a vosotros los materialistas, los profanos de siempre, diciendo:
tenemos el cerebro cansado de ideas, de libros, de ciencia, ayudadnos a
encontrar la verdad, entonces vosotros, con sabiduría, disiparéis las nubes
que empañan su mente. 08-215.50.
Escuchad en el infinito las preguntas y las respuestas como el rumor de los
mares, como el eco del viento; escuchad la sabiduría, que torna la
ignorancia en luz, descanso y ternura; escuchad ese dulce coloquio de amor,
que hace grata la existencia en el conocimiento de la vida y de la muerte, de
los grandes arcanos, de las leyes de Dios en el hombre, de la eternidad y de
la luz, ¡Escuchad! 08-215.51.
No habéis llegado a haceros amar, ni habéis llegado a haceros perdonar;
porque sois pequeños aún, y, ¿Sois vosotros los que venís a analizar para
poder creer? Nadie tiene todavía luz espiritual para juzgar con perfección
mi palabra o mi obra. Yo he puesto a prueba a filósofos, a sabios, a
doctrinarios y pensadores y también a los de la eterna duda, que siempre están
preguntando: ¿Será en verdad el Padre? Y a todos he dicho: “El árbol por
su fruto es reconocido; mi palabra dice quién soy; mi palabra seguirá
sorprendiendo a filósofos y a rudos”. A vosotros os digo: Sólo por el
amor sabréis quién soy y quienes sois vosotros, ya que a través de él,
lograréis ver mi faz. No os demoréis, no deis tantas vueltas sobre la
eterna pregunta, en el amor encontraréis las respuestas y en el amplio
horizonte de la verdad, encontraréis la verdadera vida. 08-215.52.
Id por esta senda y los cielos estarán de fiesta y en vuestra existencia
resplandecerá la luz, porque habréis cambiado la tristeza de vuestro corazón,
por la dulce y sana alegría de vivir. 08-215.53.
¿Creéis acaso que contemplando al mundo y a sus moradores en la altura de
perversidad en que se encuentran y necesitándome como me necesitan, los
abandonase? Pensad en esto, porque os he sorprendido hablando y pensando así.
08-215.54.
Yo soy el Redentor, el Maestro que viene al pecador caído para levantarle,
para espiritualizarle y enseñarle a amar. 08-215.55.
El mundo se transformará cuando escuche a su Redentor y conozca y cumpla sus
leyes. 08-215.56.
Tomad esta palabra que es Doctrina para el espíritu y disponeos a recibir lo
que el Consolador Prometido os dé para vuestro progreso espiritual, porque
habréis de llegar a comunicaros de espíritu a Espíritu con vuestro Señor.
08-215.57.
No olvidéis mi palabra cuando la emoción de haberme escuchado os haya
abandonado. 08-215.58.
La caridad y el amor del Padre os reciben. 08-215.59.
Los brazos del Padre se abren para estrecharos y para que descanséis en
ellos. Consolaos en vuestras cuitas y escuchad esta palabra que viene a
endulzar vuestra existencia. 08-215.60.
Con cuánto gozo desciende mi Espíritu, entre vosotros, sin detenerme a
juzgar vuestros pecados. Vengo a hablaros de amor y en esta palabra se lava
el que lleva alguna mancha, se redime el pecador y despierta al que duerme. 08-215.61.
El reloj de la eternidad, con su campana sonora se deja oír en todo el Orbe,
para hacer comprender a la humanidad el tiempo en que vive. 08-215.62.
Vengo a buscaros porque me pertenecéis, y como os amo, no quiero que os
extraviéis más. Sois chispa de mi luz divina y en Mí tendréis que
fundiros. Es la eternidad la que vengo a ofreceros, para que podáis admirar
todo su esplendor. 08-215.63.
Vengo hablándoos con palabra clara y sencilla para que entendáis su sentido
y no vayáis más tarde a quejaros de que os hablé con palabra
incomprensible. 08-215.64.
Si en el Segundo Tiempo os di mis lecciones en parábolas, muchas de las
cuales no alcanzasteis a comprender, ahora vengo a hacer la aclaración de
todas las enseñanzas con la luz vibrante del Espíritu Santo. 08-215.65.
Comprended que todas las penalidades de esta vida que vivís, son
consecuencias de las faltas humanas, porque Yo que os amo, no podía
ofreceros un cáliz tan amargo. Os he revelado desde los primeros tiempos la
Ley como un camino donde podéis preservaros de las caídas, del abismo y de
la muerte. 08-215.66.
Para todos tendrá que llegar el instante en que os pida cuenta de mi Ley y
de los dones con los que os he agraciado. 08-215.67.
Vais por el camino de vuestra vida llevando a cuestas unos la cruz del deber
y del dolor, otros llevan la cruz de su pecado, mas si me llamáis, Yo seré
vuestro cirineo para ayudaros a llegar a Mí. 08-215.68.
Cumplid con mis enseñanzas y al instante os sentiréis aliviados de vuestra
carga, os sentiréis tranquilos y una suave frescura mitigará vuestra
fatiga. 08-215.69.
Abrid vuestros ojos, penetrad con la mirada espiritual y contemplad mi
esplendor. Mirad cómo se abre la puerta que ha de dejar pasar a los siete
espíritus que he confiado a la humanidad; son siete virtudes que quiero
alienten siempre en vosotros, ellas son: El amor, la humildad, la paciencia,
el orden, la serenidad, la perseverancia y la caridad. Dejad que estas
virtudes aniden en vuestro corazón y experimentaréis la felicidad. 08-215.70.
En esta forma mi Espíritu se acerca al vuestro para saturarlo de luz y
decirle: este cuerpo que hoy poseéis, como vestidura pasajera, es el
instrumento por el cual alcanzaréis gran purificación y elevación
espiritual. 08-215.71.
Si os presentase en vuestro paso al enfermo de lepra ¿Os apartaríais de él
llenos de horror? ¿Seréis incapaces de tocarlo con vuestra mano? ¿Acaso
teméis contagiaros? No, mis discípulos, porque en vez de contemplar la
miseria de aquél cuerpo, debéis contemplar su espíritu, que es vuestro
propio hermano, que es mi hijo quien espera vuestra caridad. ¡Cuánto tenéis
que aprender aún! 08-215.72.
Bienaventurado el corazón humano que se arrepiente de sus flaquezas y hace
propósito de enmienda, porque además de ser perdonado alcanza mi luz. Yo he
de hacer de los pecadores mis discípulos amados. 08-215.73.
Yo soy la resurrección y la vida, venid a Mí y viviréis eternamente,
porque en Mí encontraréis la paz. 08-215.74.
La luz de mi Espíritu Santo está derramada en todo el Universo. Por los
dones de intuición, de revelación y videncia, despiertan los hombres al
nuevo tiempo. 08-215.75.
Vibra mi Espíritu lleno de justicia y penetra hasta lo más profundo de la
conciencia para ayudarla a apartar a los espíritus del pecado, atar la cizaña
en gavillas y arrojarla al fuego. 08-215.76.
Para que vosotros podáis decir al mundo: “He aquí, al Padre que está
entre vosotros” mucho tendréis que prepararos. 08-215.77.
Muchas naciones están asoladas por el hambre, hambre del pan de la tierra y
del pan celestial. 08-215.78.
A través de religiones, filosofías y sectas, me buscan los hombres, son
caminos por los que algún día, me hallarán. 08-215.79.
Mientras vosotros caminéis por el sendero estrecho que conduce directamente
a mi corazón, aunque tengáis que recorrer distancias, escalar montañas y
salvar abismos, sentiréis en cada uno de vuestros pasos, que vais escalando
en la senda espiritual, desde donde podréis contemplar la silueta de la
Tierra Prometida. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 216 08-216.01.
Discípulos: cumplid mis mandatos para que no lloréis el tiempo perdido.
Profundizaos en el estudio de mi palabra para que sepáis qué es lo que os
corresponde cumplir y cuál es la parte que les toca hacer a los que han de
venir después de vosotros. 08-216.02.
He revelado a vosotros los humildes, esta Obra Espiritualista, antes que a
los científicos, porque he encontrado pureza e inocencia entre vosotros, fe
y buena voluntad para seguir mis enseñanzas, disposición para llevar esta
semilla al corazón de vuestros hermanos. Por eso os he escogido, porque sois
los pobres que han sentido la tristeza, los que no han buscado la comodidad
en la Tierra, ni sus placeres; porque sabéis que más allá de este mundo
existe la verdadera paz espiritual, el bien y la alegría y no os habéis
dejado engañar por la falsa grandeza, no habéis ambicionado el poder
temporal, los goces que sólo duran un instante. Aspiráis a más de todo lo
que puede ofreceros este mundo, me amáis y confiáis en que he de haceros
retornar al hogar que os espera, al seno de donde habéis salido y en donde
habréis de poseer mi reino. 08-216.03.
Esta esperanza os hace fuertes en las tribulaciones e invencibles en vuestra
lucha. Si seguís fieles en vuestro cumplimiento pronto alcanzaréis el
triunfo del espíritu sobre la carne, porque habréis permitido que sea
vuestro Dios quien influya en vuestra vida. En la sencillez de vuestra vida,
podéis percibir mejor mis enseñanzas, os dejaréis iluminar por ellas y
experimentaréis goces insospechados por los demás. 08-216.04.
Por eso me seguís y ya nada podrá apartaros de Mí. Os sentís amados por
el amor perfecto y estáis dichosos. Me amáis y en ello fundáis vuestra
alegría. En verdad os digo, que así me amaron mis discípulos del Segundo
Tiempo y todos aquéllos que me han seguido; por lo mismo no os hiere la duda
o la burla de vuestros hermanos; el dolor, que es crisol para el espíritu,
no os hace retroceder; sabéis que vivís una vida transitoria y buscáis
hacer méritos para llegar al fin que sabéis que os espera. 08-216.05.
Preparaos, porque voy a dejaros como guardianes de la humanidad. Vuestros
dones están latentes, para que hagáis buen uso de ellos. Todos estaréis
presentes con vuestra obra y con vuestros dones para el último día del año
de 1950, para ser juzgados por Mí. Unos en espíritu y otros en materia
estaréis ante Mí para recibir mis últimos mandatos. Después quedarán
abiertos ante vosotros, los caminos por donde habréis de ser diseminados,
para llevar la buena nueva y dejar en el corazón de la humanidad el
testimonio de mí venida en este tiempo. 08-216.06.
No os pido sacrificios, ni obras superiores a vuestras fuerzas, sólo os pido
vuestro amor, del cual Yo os he revestido, humildad y paciencia para
que sepáis llevar a cabo el cumplimiento de vuestra misión. 08-216.07.
Mi manifestación cesará el último día de 1950, para dejar paso a los discípulos
en quienes he derramado mis complacencias; el Maestro estará presidiendo
vuestras obras y no cesaré en mi afán de llevaros hasta el cumplimiento de
todos mis mandatos. 08-216.08.
Discípulos; Yo os prevengo, ¡Cuántas veces veréis a los científicos
negar esta Obra! pero vosotros les perdonaréis y continuaréis vuestra
jornada. Si así obráis, Yo sorprenderé a la humanidad al concederos que a
través de vuestro espíritu, descubráis lo que los hombres con toda su
ciencia no han podido encontrar. 08-216.09.
Discípulos os llamo a cada instante para estimularos en la lucha, para
apartar de vuestro corazón esa idea de inferioridad que en vosotros ha
dejado la pobreza y las humillaciones, quiero haceros grandes en el
conocimiento de lo espiritual, para que despertéis a los hombres a una vida
superior, a una vida perfecta, en la que se enlacen armoniosamente la ley del
espíritu con las que rigen la vida material. 08-216.10.
No sois los únicos depositarios de mis secretos, ni los únicos dignos de
una herencia espiritual, os digo esto para que nunca alardeéis de ser los más
dignos o los más amados, y para que nunca germine en vuestro corazón la
vanidad; si dejaseis que estos sentimientos creciesen en vuestro ser, estaríais
en peligro de veros despojados de la gracia adquirida. 08-216.11.
Humanidad: vuestro celo y amor os hará poseedores eternos de los dones del
espíritu, quiero que seáis siempre humildes, celosos del bien, de la Ley y
de la verdad, bondadosos, con la bondad del espíritu, que es superior a la
del corazón. 08-216.12.
Mi Doctrina es la luz de donde parten todas las sabidurías, conocimientos,
revelaciones y ciencias, ella lo revela todo en forma sencilla. Cuando sea el
espíritu el que guíe los pasos de la humanidad podréis comprobar que
aquello que los hombres de ciencia lograron descubrir después de largo
tiempo de estudio y de grandes sacrificios y tribulaciones, por la elevación
espiritual, por la oración, por la meditación en Dios y por la inspiración
en el bien, os serán revelados los secretos y abiertos los arcanos, en los
que por otros medios, jamás hubiese podido penetrar el hombre. 08-216.13.
Mucho de lo que en este tiempo os he hablado, es profecía que se refiere a
tiempos próximos a veces, y a veces a tiempos del futuro, por eso muchos
hombres no querrán dar importancia a este mensaje divino, en cambio, esta
palabra surgirá llena de luz entre la humanidad de los tiempos venideros,
que verán y encontrarán en ella grandes revelaciones, cuya exactitud y
perfección dejarán maravillados a los hombres de ciencia. 08-216.14.
Esa es la causa de que os haya ordenado escribir mi palabra, para que cuando
vosotros paséis de ésta a otra vida, o cuando este pueblo llegue a olvidar
mis enseñanzas, quede escrita fiel e indeleblemente en un libro. 08-216.15.
Para vos, pueblo, ya es el tiempo propicio en que os levantéis dando pruebas
de esta verdad, haciendo prodigios en vuestros hermanos con los dones que os
he descubierto. 08-216.16.
No vayáis a dormir esperando que lleguen aquellos tiempos de que os he
hablado para levantaros y decir a la humanidad: “Esto que veis ya estaba
dicho”, no, pueblo, es indispensable que lo anunciéis con anticipación,
que lo profeticéis, que preparéis el camino para la llegada de todo lo que
os he pronosticado y prometido, y entonces habréis cumplido vuestra misión
de precursores de la espiritualidad en la Tierra. Así cuando comiencen a
surgir prodigios en el mundo y el Espíritu del Señor os hable a través de
acontecimientos nunca vistos y el espíritu de la humanidad empiece a
manifestar dones y potencias nunca presentidos, veréis removerse todas las
creencias, las teorías, las normas, las instituciones y las ciencias y
entonces la humanidad confesará que aquéllos que desde su humildad
predicaban una Doctrina en apariencia extraña, tenían razón porque sus
palabras tuvieron confirmación al cumplirse. 08-216.17.
Veréis entonces a los pueblos de la Tierra, interesados en la enseñanza
espiritual, a los teólogos comparando las enseñanzas de Cristo con las
nuevas revelaciones, y veréis a muchos que habían sido siempre indiferentes
para lo espiritual, interesarse vivamente por el estudio de las revelaciones
de éste y de pasados tiempos. 08-216.18.
Ahora no podéis aunque quisierais, mirar el cumplimiento de todo cuanto os
anuncio, pero si en verdad creéis en mi palabra, con la mirada de vuestra fe
podréis contemplar muchos acontecimientos del futuro, y si estáis
preparados, vuestros sueños, vuestros mirajes e inspiraciones, no os engañarán.
08-216.19.
Escuchadme con profunda atención: Cuando cese de hablaros en esta forma,
recoged con amor mi palabra que grabasteis en escritos, para legarla, como
testimonio de lo que os hablé en este tiempo a las generaciones venideras. 08-216.20.
Considerad mi palabra como una semilla para que no dejéis que se le mezcle
la menor impureza. 08-216.21.
Las tierras, que serán los corazones de esta humanidad, pronto se encontrarán
limpias y preparadas para la siembra, y ¿Sería justo que encontrándose
ellas limpias, la semilla no lo estuviese? 08-216.22.
Meditad en mi palabra, amados discípulos, en ella os iréis transformando y
depurando para el buen desempeño de vuestra misión. 08-216.23.
Ahora he vuelto entre los hombres para acompañarlos en sus pruebas
presentes, El Maestro os dice: Después de 1950, no os inquietéis cuando miréis
aparecer las señales de mi venida en plenitud, antes bien regocijaos, porque
os he permitido palpar estas revelaciones. 08-216.24.
Así como en el Segundo Tiempo, después del sacrificio, me presenté en espíritu
a Magdalena y ella sorprendida y al mismo tiempo llena de gozo exclamó:
“Señor, loado y glorificado seas por siempre”; Hoy he aparecido ante
vosotros, cuando creíais que el Maestro se encontraba ausente o indiferente
a vuestras penalidades y después de vuestra sorpresa me habéis bendecido.
Habéis recibido en vuestro espíritu mi luz, y después de recibir tanta
gracia, habéis recordado a vuestros hermanos y habéis intercedido por ellos
diciendo: Yo tengo la dicha de escuchar vuestra palabra, mientras otros
ignoran estas enseñanzas; y el Maestro os dice: Yo he manifestado mi Espíritu
en todas las naciones en diferentes formas, los que se han preparado
reconocen que están viviendo un tiempo de gracia y de justicia y han sentido
mi presencia. 08-216.25.
Así como perdone a Magdalena, os perdono a vosotros, mas quiero que como
ella os hagáis dignos de Mí. 08-216.26.
¡Cuántos ejemplos para ser imitados podéis recoger de vuestros hermanos de
otros tiempos! Su obra es como un libro abierto. Y vosotros, ¿No queréis
dejar escrito vuestro ejemplo? Yo tomaré de vuestras obras las que encuentre
dignas, para presentarlas a vuestros descendientes, mas vosotros no recogeréis,
hoy que vivís en materia, gloria ni veneración. Sed humildes y dejad que
otros valoricen vuestras obras. 08-216.27.
En la gran jornada que os espera, Yo seré vuestro Cirineo. Mi Doctrina
causará grandes revoluciones en el mundo, habrá grandes transformaciones en
las costumbres e ideas y hasta en la naturaleza habrá cambios, todo esto señalará
la entrada de una nueva era para la humanidad, y los espíritus, que en breve
tiempo enviaré a la Tierra, hablarán de estas profecías para ayudar a la
restauración y elevación de este mundo, explicarán mi palabra y analizarán
los hechos. 08-216.28.
Venid y escuchadme, concentraos en el fondo de vuestro corazón y os aseguro
que por escasa que sea vuestra fe en mi presencia, me sentiréis. 08-216.29.
No vengo a juzgar vuestra falta de fe, por el contrario, vengo a perdonarla
porque no estabais preparados para recibirme; hacía muchos siglos que la
humanidad dormía en un profundo letargo, embriagada de fanatismo e idolatría
y de materialismo.
08-216.30
¿Quién os había recordado que Yo había anunciado volver y que, por tanto,
habríais de velar para esperarme? ¿Por ventura vuestros padres? ¿Acaso
vuestros ministros? ¿Quiénes os mantuvieron alerta? 08-216.31.
Pocos estuvieron en espera de los acontecimientos, deseosos de que la nube
simbólica de mi promesa apareciera en el horizonte, iluminando vuestro espíritu,
fortaleciendo vuestra materia y revelándoos que mi nueva venida es en Espíritu.
08-216.32.
Por eso vuestra lucha ha sido tan grande para comprender mi presencia en este
tiempo y habéis tenido que salvar muchos obstáculos para llegar hasta Mí;
pero todo esto es meritorio, os lo tomo en cuenta y en verdad os digo que
ninguna de las amarguras que hayáis tenido por seguirme por este camino, se
quedará sin un galardón. 08-216.33.
¡Cuál creéis que sea la compensación a vuestra paciencia por sufrir
burlas y desprecios aun dentro de vuestra familia? La conversión de los
vuestros; mas, ya que habéis tenido paciencia para resistir sus
incomprensiones, tenedla también para esperar el instante en que su fe se
encienda, para alcanzar esto, mucho tendréis que luchar con obras, con
palabras y pensamientos, pero al fin veréis realizado el prodigio. 08-216.34.
A vosotros os daré la misión de anunciar a vuestros hermanos mi nueva
venida; os confío el mensaje o buena nueva de mi comunicación espiritual
con la humanidad. Gozad pensando que sois los portadores de tan precioso
mensaje y dejad que ese gozo sirva de bálsamo para las heridas que en el
camino de la lucha recibáis. 08-216.35.
Unos han llegado ante la manifestación de mi palabra con la inocencia de
aquellos pastores de Belén, su fe sencilla fue la ofrenda humilde de sus
corazones; otros han venido pidiéndome pruebas para creer, eran los
enfermos, los que por mucho tiempo y de puerta en puerta habían buscado la
salud sin encontrarla; otros vienen a semejanza de los escribas y de los
fariseos a escudriñarme, a interrogarme y a ponerme a prueba, temiendo
siempre que la verdad ponga a descubierto su hipocresía y su falsedad; a
todos he recibido, para todos he tenido una caricia, una demostración de mi
poder, una prueba de mi verdad. 08-216.36.
También debo deciros que todos éstos que os he mencionado, muchos se han
quedado para seguirme, porque su corazón ha sabido latir de gratitud y su
espíritu se ha iluminado con la luz de mi palabra en un anhelo de aprender a
sembrar y cultivar la verdad. 08-216.37.
De un pequeño grupo que vino a reunirse para escuchar mis primeras lecciones
ya os habéis convertido en multitudes que forman un pueblo, mas, por ahora
no todos sabrán convertirse en los verdaderos apóstoles de este mensaje de
espiritualidad. 08-216.38.
Entre estas multitudes hay hombres de toda índole y condición, así como
hay entre ellas espíritus de diversa evolución; y para que esta revelación
divina, para que este mensaje que en mi palabra he traído, llegue a
esclarecerse y a definirse entre el pueblo que presencia mis manifestaciones,
muchas pruebas tendrá que pasar, muchas luchas interiores tendrá que
sostener y muchos crisoles en qué fundirse, hasta salir limpio de ellos como
un verdadero discípulo del Espiritualismo. 08-216.39.
No será la primera vez que los hombres luchen por definir una revelación
divina o por alcanzar claridad en algo que a sus ojos se presenta como un
misterio. Ya en el Segundo Tiempo, después de mi predicación en el mundo,
los hombres deliberaron sobre la personalidad de Jesús, queriendo saber si
era o no divino, si era Uno con el Padre o era una persona diferente;
juzgaron y escudriñaron en todas formas mi Doctrina. 08-216.40.
Ahora volveré a ser objeto de análisis, de discusiones, de luchas, de
escrutinio. 08-216.41.
Se juzgará si al presentarse el Espíritu de Cristo, éste se encontraba
independiente del Espíritu del Padre, y habrá otros que digan que es el Espíritu
Santo el que ha hablado y no el Padre ni el Hijo. 08-216.42.
Mas lo que llamáis Espíritu Santo, es la luz de Dios y lo que llamáis el
Hijo es su Verbo; por tanto, cuando escuchéis esta palabra, cuando toméis
de mi Doctrina del Segundo Tiempo o penséis en la Ley y revelaciones del
Primer Tiempo, sabed que estáis ante la presencia del Dios único,
escuchando su Verbo y recibiendo la luz de su Espíritu. 08-216.43.
Es tiempo de que estudiéis esta revelación, para que cuando seáis
interrogados y puestos a prueba, sepáis contestar con palabras de verdadera
luz, dejando paz y regocijo en todo corazón en que depositaseis la esencia
de mi palabra y la luz de vuestro análisis. 08-216.44.
Tengo hambre y sed de vuestro amor, pueblo, dejadme estar con vosotros por
unos instantes, porque algo tengo que deciros. 08-216.45.
¿Por qué me buscáis tan sólo cuando os agobian vuestras penas? ¿No os
agradaría ofrecerme también vuestras alegrías, vuestros triunfos y
satisfacciones? 08-216.46.
En el Segundo Tiempo vine a inspiraros amor y confianza para que supieseis
acercaros sin temor a Mí. ¿Por qué entonces dudáis a veces de mi amor o
de mi perdón? ¡Ah hijos pródigos que teméis retornar a la casa paternal!
Yo sabía que a pesar de las pruebas de infinito amor que os di en aquel
tiempo, era necesario volver a buscaros, no para que me contemplaseis
humanizado sino para que me sintieseis dentro, muy dentro de vuestro espíritu.
08-216.47.
Volved a rodearme como mis discípulos en aquel tiempo, volved a seguirme
como lo hicieron las grandes multitudes, que Yo, a mi vez os haré escuchar
el concierto celestial de mi palabra, al mismo tiempo que haré aquellas
obras de amor que vosotros llamáis milagros. 08-216.48.
Vengo como Padre para que en Mí encuentren el divino calor todos los que en
el mundo han carecido de amor, de afecto, de ternura. 08-216.49.
Vengo como doctor para que depositéis en Mi vuestras dolencias, vuestras
cuitas y todos los sufrimientos recónditos que han enfermado a vuestro espíritu
y a la vez al cuerpo. 08-216.50.
Vengo como amigo para que me confiéis vuestros más íntimos secretos,
luchas y anhelos, y me dejéis andar en vuestra compañía. 08-216.51.
Vengo como Maestro, porque quiero abrir ante vosotros el libro de la sabiduría
y de la vida. 08-216.52.
Vengo como juez a juzgar a vivos y muertos según decís vosotros; a
encarnados y desencarnados, digo Yo, sin que pase desapercibida para mi
justicia la más pequeña de vuestras obras. 08-216.53.
Entre estas muchedumbres que se reúnen en los humildes recintos para
escucharme, hay muchos que entienden y sienten esta palabra. Son los espíritus
evolucionados en los largos senderos de la lucha, de las pruebas, de la
experiencia, y purificados en las grandes jornadas de dolor. Ellos me
entienden y no vienen a pedirme bienes para el mundo; saben que en su espíritu
existe un libro de saber y sólo esperan del Maestro aquella divina lección,
por la que podrán conocer la forma de desbordar la luz que el espíritu
trae, sobre los necesitados de experiencia y de enseñanza. 08-216.54.
Aquí están también los que sin haber andado mucho, tomarán mi palabra
como camino para no perderse, y su amor les ahorrará infinitos sufrimientos
a su espíritu. 08-216.55.
Estas multitudes traen en su corazón una sola oración: la de su dolor,
vienen todos a decirme que su carga es muy pesada y demasiado amargo su cáliz;
vienen a presentarme soledad, desengaños, fatiga, flaquezas, miseria,
enfermedades, luto y muchas penas más; pero no sólo ellas sufren, el dolor
está en toda la humanidad. No saben que éste es el tiempo de la purificación
en la que espíritus y hombres lavan sus manchas para después dar un paso
hacia adelante, hacia la cumbre de la montaña. Cuando esas manchas hayan
sido borradas, entonces ya no experimentaréis ni un instante más de dolor,
porque el bálsamo de la regeneración os habrá devuelto aquella salud que
el Señor depositó en sus criaturas cuando brotaron de su seno. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
Nº 217 08-217.01.
Venid a Mí, discípulos amados, descansad en mi casa y sentaos a mi mesa
ahora que aún estoy con vosotros, porque estos tiempos no volverán. Vendrá
para vosotros un nuevo tiempo en el cuál daréis un paso hacia adelante en
el sendero de vuestra evolución. 08-217.02.
Sois aún niños que vivís bajo la custodia del Padre, quien no os deja
alejaros mucho de la casa paterna, para que no encontréis tropiezos ni vayáis
a caer en un abismo. Pero pronto estaréis fuertes y preparados para recorrer
todas las sendas. 08-217.03.
Haced de vuestro corazón un cofre en el que guardéis mis palabras cual
joyas. 08-217.04.
He vuelto a vosotros, conociendo la incredulidad de los hombres. Vengo a
recordad y a vivir mi pasión. Hoy os recuerdo el instante en el cual el
Maestro que os habla, ascendió al solio Divino para ser eternamente en el
Padre. Fue después, de haber concluido Jesús su misión sobre la Tierra,
cuando llegó como manso cordero a la presencia del Eterno. 08-217.05.
Dios se manifestó desde los primeros tiempos a los hombres y sus enseñanzas
fueron escuchadas. La voz del Señor se hizo humana y comprensible a las
criaturas primitivas. En ellas, la conciencia que es la sabiduría divina,
les enseñó a conocer el bien y el mal. En los buenos actos sentían la paz
y cuando obraban mal, experimentaban el dolor. Eran las primeras lecciones,
las primeras manifestaciones de la conciencia. 08-217.06.
En el transcurso de los tiempos, cuando la humanidad ha desoído esa voz, he
enviado hombres toda virtud y sabiduría que le ordenaran con sus palabras y
ejemplos a seguir el buen camino. 08-217.07.
Recordad que en los primeros tiempos Yo envíe a un justo Abel, cuyo
holocausto de amor a mi Divinidad, fue precursor de la oración y del culto
perfecto. 08-217.08.
Os envié a Noé, el ferviente, que desoyó las burlas, atendió sólo al
cumplimiento de un mandato divino, de construir el Arca de salvación para
los hombres de buena fe. 08-217.09.
Fueron entre vosotros Abraham, Isaac y Jacob, los cuales formaron el tronco
de un árbol del que salieron ramas, follajes y frutos y el ejemplo de
aquellos patriarcas quedó escrito con la fe inquebrantable de Abraham, la
obediencia de Isaac y la fidelidad y fuerza espiritual de Jacob. Y un fruto
de ése árbol fue Moisés, representante de mi Ley, e imagen de mi justicia.
En él pudisteis ver un reflejo de mi Majestad. 08-217.10.
De tiempo en tiempo he ido penetrando en la sensibilidad de la humanidad y
por eso hube de hacerme hombre, para penetrar más en vuestro corazón. Mas
para venir al mundo fue menester anunciarme por medio de los profetas. 08-217.11.
Vine a vivir entre los hombres haciendo de mi vida un ejemplo, un libro. Yo
supe de todos los dolores, de las pruebas y de las luchas, de la pobreza, del
trabajo y de las persecuciones; supe del desconocimiento de los parientes, de
la ingratitud y de la traición; de las largas jornadas, de la sed y del
hambre, de la burla, de la soledad y de la muerte. Dejé que todo el peso del
pecado humano, cayera sobre Mí. Permití que el hombre escudriñara mi Espíritu
en mi palabra y en mi cuerpo taladrado, donde podía contemplarse
hasta el último de mis huesos. Siendo Dios, quedé convertido en rey de
burlas, en un despojo y aún tuve que cargar la cruz de la ignominia y
escalar el montículo donde los ladrones morían. Ahí cesó mi vida humana,
como una prueba de que Yo, no solamente soy el Dios de la palabra, sino el
Dios de las obras. 08-217.12.
En 1866, mi caridad abrió las puertas a una nueva Era: la del Espíritu
Santo. ¿Sabrá toda la humanidad el tiempo en que se encuentra? Sólo lo
sabe el pueblo espiritualista que estoy congregando bajo la sombra de estos
árboles, Mi Obra será reconocida en el mundo después de grandes batallas y
acontecimientos, después de guerras de doctrinas y de ideas, para que los
hombres se levanten afirmando que una nueva Era ha surgido. 08-217.13.
Ha tiempo que partió de esta Tierra aquél por quien me comuniqué por vez
primera en este tiempo: Roque Rojas, el enviado, cuyos pasos fueron guiados
por el espíritu de Elías, el precursor. Así desaté el sexto sello,
abriendo la brecha infinita del espiritualismo. 08-217.14.
Y desde Roque hasta este día, mucho habéis luchado, ¡Oh Espiritualistas
Trinitarios Marianos! dejando en la lucha, fuerzas, juventud y vida y todo
cuanto poseías, por seguirme y honrar esta Obra. Callada y humildemente habéis
trabajado, para dar a conocer a los hombres la nueva venida del Señor. 08-217.15.
No vino mi verbo a encarnarse nuevamente. Estoy en este tiempo sobre la nube,
símbolo del Más Allá, de donde brota mi Rayo que ilumina la mente del
portavoz. 08-217.16.
Me ha placido comunicarme con el hombre y mi determinación es perfecta.
Conozco al hombre porque Yo lo he creado. Puedo servirme de él porque para
eso lo formé, y puedo manifestar mi gloria por su conducto, porque lo creé
para glorificarme en él. 08-217.17.
¡El hombre! He ahí mi imagen porque él es inteligencia, vida, conciencia,
voluntad, porque posee algo de todos mis atributos y su espíritu pertenece a
la eternidad. 08-217.18.
Muchas veces, sois más pequeños de lo que habéis creído y otras, sois más
grandes de lo que podéis imaginar. 08-217.19.
El envanecido cree ser grande sin serlo, y es pequeño el que se conforma con
las riquezas superfluas de esta vida, sin descubrir los verdaderos valores
del corazón y del espíritu. Cuán pequeños son sus deseos, sus amores, sus
ideales ¡Con qué poco se conforman! 08-217.20.
Mas el que sabe vivir, es aquél que ha aprendido a dar a Dios lo que es de
Dios y al mundo lo que es del mundo. Aquél que sabe recrearse en el seno de
la Naturaleza, sin convertirse en esclavo de la materia, ése sabe vivir, y
aunque aparentemente nada posea, es dueño de los bienes de esta vida y está
en camino de poseer las riquezas del reino. 08-217.21.
Lo que os digo en este tiempo, no os lo enseñé en los tiempos pasados. Este
es mi nuevo testamento, Soy el necio peregrino que llama incesantemente a
vuestra puerta y no os deja dormir. Soy la sombra que os sigue por doquier,
¿Qué queréis? Mi amor es infinito. 08-217.22.
Ya se acerca la hora de mi partida. Mi visita en este tiempo, ha sido larga,
desde 1866 hasta 1950. 08-217.23.
De cierto os digo que si alguno dijere que mi palabra no os ha hecho algún
bien, tampoco os ha ocasionado ningún mal. Pero recordad que no quiero que
seáis como las plantas parásitas; que no quiero os conforméis con no hacer
el mal, sino que estéis satisfechos de hacer el bien. Porque el que no lo
practica, pudiéndolo hacer, ése ha hecho más mal que aquél que no
pudiendo hacer ningún bien, sólo hace el mal, porque es lo único que puede
dar, de acuerdo con su grado de evolución espiritual. 08-217.24.
Os hice el llamado a este sendero porque os contemplé tristes en vuestro espíritu.
Buscabais en los distintos ritos mi luz, ibais en pos de milagros para dar fe
de Mí, y cuando me crucé en vuestro camino para preguntaros si estabais
satisfechos, respondisteis: he comido, pero no he sustentado mi corazón ni
mi espíritu. 08-217.25.
Mientras, el Árbol de la vida ha estado esperando al caminante para
brindarle sus frutos, y la fuente de aguas cristalinas ha esperado rebosante
al peregrino sediento, como una promesa de paz. Yo el divino hortelano que
esperaba triste, contemplando el paso de las estaciones sobre los campos. 08-217.26.
Ahora han llegado las grandes turbas de sedientos de amor, de paz, de verdad
y de trabajo, Habéis llevado el fruto a vuestros labios y después de haber
calmado el hambre y la sed, habéis tomado las herramientas de labranza, para
convertiros en hortelanos. 08-217.27.
Ya no existen entre vosotros riquezas temporales. ¿En donde están vuestros
bienes? No lo recordéis ni lamentéis haberlos perdido, porque hoy habéis
recobrado el tesoro espiritual de mi verdad, que está en mi palabra, en esta
palabra que vengo a daros a través del hijo humilde, por que si os hablara
por conducto de un sabio, o de un filósofo, no me creeríais. 08-217.28.
Hombres de todas clases llegan a Mí, mas dichas clases desaparecen ante el
Maestro, no todos los que han venido a oírme, se han quedado conmigo:
“Muchos son los llamados y pocos los escogidos”. Muchos vendrán y no
todos me seguirán, pero en verdad os digo: en todos he sembrado mi palabra y
la semilla de Cristo no muere jamás. Mi simiente no es vana y el corazón
del hombre, infecundo por un instante, será fértil y fructificará. 08-217.29.
Mujeres que regáis el camino de este mundo con vuestras lágrimas, y que con
sangre marcáis vuestro paso por esta vida: descansad en Mí para que cobréis
nuevas fuerzas y sigáis siendo el nido de amor, el fuego del hogar, el
cimiento fuerte de la casa, que en la Tierra os he confiado. Para que sigáis
siendo la alondra, cuyas alas envuelvan al esposo y a los hijos, Yo os
bendigo. 08-217.30.
Yo enaltezco al varón y el lugar de la mujer a la diestra del hombre.
Santifico el matrimonio y bendigo la familia. 08-217.31.
En este tiempo vengo con espada de amor a colocar todas las cosas en su sitio
ya que antes fueron puestas por el hombre fuera de él. 08-217.32.
Discípulos de mi Divinidad: heme aquí entre vosotros, mostrándoos una página
más del libro de mis enseñanzas. 08-217.33.
Es el pan sin levadura el que coméis en este instante. Y el agua que bebéis
es de aquella que quien la tomare, sed no volverá a sentir. 08-217.34.
Sois como extranjeros en esta Tierra, porque es otra vuestra verdadera
patria. Os estoy señalando un camino, es aquel que conduce a la Tierra de
Promisión. Mi palabra os lleva por el camino del progreso, soy el Maestro
incansable, que os prepara para que después de mi partida alcancéis la
comunicación perfecta con mi divinidad. 08-217.35.
Hoy, el cincel de mi palabra de amor, pule y da forma a vuestro corazón. 08-217.36.
Como en el primer tiempo, vais atravesando el desierto de las vicisitudes. Más
no pereceréis de hambre ni de sed en la jornada. De vuestro propio corazón,
endurecido como la roca, haré brotar el agua cristalina del arrepentimiento
y del amor que calma la sed del espíritu. Y cuando el hambre de justicia y
de verdad se apodere del pueblo, mi palabra, a semejanza del maná del
desierto, caerá sobre vosotros para que os alimentéis. 08-217.37.
Llegará el instante en que todos volváis a Mí, mas por ahora quedaos entre
la humanidad para que la enseñéis a caminar por la senda de la verdad. Os
esparciréis por diferentes caminos, sin que llevéis doble alforja,
confiando en Mí, pero trabajaréis en silencio, humildemente, sin alarde, y
Yo os acompañaré en la lucha y os confortaré en vuestra oración ya sea
que me llaméis en el rincón de vuestra alcoba o bajo la sombra de un árbol.
Llegará el día en que seréis reconocidos en Mí. 08-217.38.
Es necesario que comprendáis que está cercana mi partida, que abráis
vuestro corazón y elevéis vuestro espíritu para que podáis contemplarme. 08-217.39.
Por conducto de muchos portavoces me he manifestado, para que no dudéis de Mí.
Los he escogido sin distinguir clase, condiciones ni raza, Y por boca de
todos ellos os he dado vuestra heredad, para que en la ausencia de mi palabra
no vayáis a sentiros huérfanos, ni abandonados. 08-217.40.
Si os preparáis en verdad, seréis el árbol, la fuente, y la mesa para el
festín que reciba a todos los hijos pródigos que se ausentaron de la casa
del Padre. Entonces las naciones no se inclinarán ante vosotros, pero os
reconocerán y ante Mí se postrarán. 08-217.41.
En todos los tiempos, os ha parecido mi Ley demasiado inflexible para
cumplirla y por eso habéis creado sectas y ritos al alcance, según
vosotros, de vuestra capacidad espiritual. 08-217.42.
Si hubieseis cumplido con mis órdenes del Primer Tiempo, habríais
reconocido a Jesús y no le hubieseis sacrificado. Si la humanidad hubiese
vivido mi Doctrina del Segundo Tiempo, no estaría dudando de mi comunicación
a través del entendimiento del hombre. 08-217.43.
No seréis vosotros quienes juzguéis a las naciones, pero Yo, según escrito
está, sí juzgaré en vosotros a las naciones y a las religiones. Este
pueblo será ejemplo de celo, limpidez y espiritualidad. 08-217.44.
Sube hasta Mí el clamor de la humanidad. Es el llanto de los niños, es la
juventud que clama justicia, es la ancianidad que eleva su invocación de
paz. 08-217.45.
Es que los hombres han perdido la semilla de amor que, sin saberlo, llevan en
lo más puro de su corazón, tan dentro que ellos mismos no alcanzan a
descubrir. 08-217.46.La
simiente del amor, ha quedado ahogada por el odio, la vanidad y las bajas
pasiones. Y el cáliz de amargura se llena una vez más, para ser bebido
hasta las heces. 08-217.47.
Mientras el mundo naufraga en medio de la tempestad, vosotros, desde la
barquilla, tranquilamente contempláis el desastre. 08-217.48.
Estáis en el regazo del Padre, sin pensar en los que lloran, y ellos en
medio de las vicisitudes, celebran cultos dedicados a Mí, los cuales, aunque
estén envueltos en fanatismo e idolatría, se los recibo porque soy Padre,
mas les hago comprender que mi corazón está abierto al culto perfecto. 08-217.49.
De altar en altar, de rito en rito, y de secta en secta, van los hombres en
busca del Pan de la Vida, sin encontrarlo, y ante el desengaño, se tornan en
blasfemos para tomar caminos sin rumbo y vivir sin Dios y sin Ley. ¡Y
pensad, pueblo que entre ellos están los grandes espíritus, que entre ellos
descubro a los profetas y a los discípulos del Espíritu Santo! 08-217.50.
Los espíritus de luz que vibran en lo espiritual, ya preparan sendas por
planicies, mares, montes y desiertos, para que aquellas razas, aquellos
pueblos, en caravanas y muchedumbres se levanten en pos de esta nación,
donde ha resonado mi palabra y se han visto mis prodigios. 08-217.51.
Cuando aquellos hombres llamen a vuestras puertas ¿Qué vais a ofrecerles?
No les vais a ofrecer imperfecciones, porque de ello harto se encuentran.
Ellos vienen en busca de verdad, de caridad y de amor. Ellos vendrán a
aprender a elevar un culto tan puro como el perfume de las flores. 08-217.52.
Hoy os digo que enseñéis siempre a los postreros el cumplimiento de mi Ley,
en ella se encierran mis enseñanzas de los tres tiempos. 08-217.53.
Inspiraos para orar en la oración del huerto Yo os enseñé como es la oración
perfecta. 08-217.54.
En tanto no estéis preparados, los caminos permanecerán cerrados por Mí y
no haré el llamado a las multitudes. 08-217.55.
No quiero partir de entre vosotros en medio de vuestra desunión, de la
desobediencia y la incomprensión. 08-217.56.
Veo que ya estáis preparando mi cruz, para el momento de mi partida, cruz de
ingratitud. 08-217.57.
Todavía es tiempo de que redobléis vuestro ahínco, para que la hora no os
sorprenda y digáis: ¡El Padre ha partido! Porque sólo dejaréis de
escucharme a través del portavoz, pero Yo estaré presente y de ello los
videntes darán testimonio. Oiréis mi voz por inspiración, y cuando estéis
doctrinando en los hogares y en las comarcas, no serán vuestros labios los
que hablen sino Yo. 08-217.58.
La comunicación de espíritu a Espíritu, alcanzará su esplendor en esos
tiempos y mi presencia será sentida con mayor claridad, de tiempo en tiempo
y de generación en generación. 08-217.59.
Ante estas revelaciones, nadie deberá lamentar la ausencia de mi palabra y
aquél que llorase, será porque su conciencia le reclama no haber
aprovechado el tiempo de mi estancia con vosotros, y se siente por ello débil,
y torpe para proseguir el camino. 08-217.60.
Quiero que vosotros quedéis como testigos de que estuvisteis conmigo. Que
mostréis a los hombres los libros de oro que os he concedido formar. 08-217.61.
Entre este pueblo no habrá sacerdotes ni ministros. Habrá sólo servidores.
Estos recintos serán lugares de reunión y de estudio, donde los guías
velarán por el cumplimiento del pueblo. 08-217.62.
El reinado de muchas doctrinas, será muy corto, porque toda aquella que no
tuviese simiente de verdad, de justicia y de amor, destruida será. 08-217.63.
Mas mi Obra de amor será reconocida, Vendrá el forastero y llamará a
vuestra puerta. Dejadle pasar. Preparadle el lecho para que descanse, mas si
quiere ir antes a la mesa, dejadle. Cuando se haya hartado, si duerme, velad
por su sueño. Mas cuando despierte y contemple la luz, repasará ante su
conciencia sus hechos pasados y hasta su última mancha será lavada con sus
lágrimas. Yo le daré entonces vestidura blanca, y le sentaré entre los que
han estado junto a Mí. 08-217.64.
Es la Tercera Era, y aún me encuentro dando mi enseñanza a la humanidad,
porque en aquellos mensajeros que os he enviado, no habéis confiado. 08-217.65.
Mientras las criaturas humanas discuten mi Divinidad, mi existencia y mi
Doctrina, existen muchos mundos en donde soy amado con perfección. 08-217.66.
En el mismo tiempo en que unos han alcanzado la máxima limpidez espiritual,
vuestro planeta, moral y espiritualmente vive un tiempo de gran perversidad.
08-217.67.
Mas vosotros que me escucháis, sabed que os he enviado entre la humanidad
para dar ejemplo de humildad y obediencia a mi Ley. Envié a vuestro espíritu
revestido de mi gracia, envuelto en mi luz y portando en su conciencia la
Ley. 08-217.68.
Si por un instante caísteis en el abismo, penetrasteis en las tinieblas y
sucumbisteis en las flaquezas, Yo os levanté con mi voz, demostrando a la
humanidad que de la misma escoria puedo Yo entresacar a mis discípulos. 08-217.69.
Soy la bondad divina que se manifiesta a cada paso. Si no queréis elevaros
buscándome espiritualmente y preferís deteneros a contemplar la Naturaleza,
ahí en ella, también me encontraréis: El astro rey, cuyos rayos de luz,
vida y calor, hablan de Mí, el aire que os da vida y que es mi propio
aliento. 08-217.70.
Mas cuando os elevéis espiritualmente a Mí, en vuestras obras o en la oración,
percibís la gracia que existe en el más allá y un camino de luz que
promete maravillas y revelaciones en el arcano celestial del Padre. 08-217.71.
Vosotros tenéis conocimiento de estas bellezas que encierra la vida en el más
allá, y por eso trabajáis con afán en la viña del Señor. 08-217.72.
Quiero que exista amor entre los labriegos, que exista caridad. 08-217.73.
No es pesado el madero que sobre vuestros hombros he puesto, no es imposible
que podáis cumplir con la misión confinada a vuestro espíritu. Si confiáis
en mi poder, contemplaréis lo imposible hecho posible a vuestro paso y
comprobaréis que quien vive en obediencia a mis enseñanzas, cerca de Mí se
encuentra. 08-217.74.
A todo labriego que alcance preparación, le enviaré a las comarcas de la
Tierra, para que lleve la buena nueva. 08-217.75.
Vuestro espíritu hoy sostiene gran lucha con la materia; ha desenvainado su
espada para enfrentarse a la tentación, a la cual en mi nombre vencerá. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No 218 08-218.01.
Pueblo bendito: venís al encuentro de este Maestro que os llama
incesantemente a congregación, para alimentaros con su amor y fortaleceros
en los tiempos de prueba. Venís abandonando todo por oírme. Los padres
dejan a sus hijos, la madre al pequeño en la cuna, ansiosa de recibir
consuelo para ella y para los suyos; la juventud apartándose de los placeres
terrestres; los ancianos olvidando el peso de sus pruebas y todos dejando
tras de sí lo que es miseria humana, enfermedades, angustias, para
presentarse delante de Mí y decirme: Maestro, hemos orado a temprana hora y
elevado nuestro espíritu, y Elías, nuestro pastor, nos ha preparado para oír
la divina palabra; recibidnos. 08-218.02.
Os reunís bajo la sombra de este árbol, que ha extendido sus ramas hasta
los confines de esta nación escogida por Mí, y escucháis bajo sus múltiples
ramas la misma palabra, la misma esencia, el mismo fruto que durante tanto
tiempo os he entregado. 08-218.03.
Con todos vosotros he formado un pueblo que es primogénito entre todos los
pueblos de la Tierra, escogido en todos los tiempos, mas no el único en mi
amor, porque Yo amo y he amado en todos los tiempos a los pueblos del mundo;
pero éste, mi escogido, me ha amado de singular manera y se ha hecho
acreedor a mis complacencias. Mas esos favores que Yo le he concedido, no han
sido sólo para él y el pueblo todo lo ha tomado para sí y se ha convertido
en el rico avaro y ha dicho: Yo soy el más amado, el escogido, superior a
los demás, el más cercano al Espíritu del Señor; los demás han de
inclinarse ante mí, porque en mí el Padre ha derramado su Ley, sus
complacencias; y Yo os digo: No os envanezcáis. Me ha complacido donaros en
los tres tiempos; a través de tres largas eras me he derramado sobre vuestro
espíritu en las distintas envolturas que habéis poseído, para que me
imitaseis y participaseis de mis dones, y llenos de amor para con vuestros
hermanos, fueseis como un árbol cuya sombra y fruto sean para todos los
caminantes. 08-218.04.
Y ahora en esta era, iluminados por mi Espíritu, vais comprendiendo lo que
el Padre os entregó en los primeros tiempos, lo que Jesús os enseñó en el
Segundo y Yo os digo: No volváis a ser como ricos avaros, sed como este
Maestro que se entrega a los discípulos por amor, y al presentaros a otros
pueblos hermanos, no os sintáis superiores, ni digáis que sólo vosotros
poseéis los tres testamentos y que de ellos sois dueños, que habéis poseído
el arca de la alianza, el tabernáculo y los símbolos. No pueblo. Quiero que
digáis a vuestros hermanos de diferentes razas, que todos podéis llegar a
ser el pueblo escogido del Señor, de esa familia bendita, porque todos habéis
brotado de un solo Espíritu, de un solo Padre. 08-218.05.
Entonces habréis comprendido vuestra misión y podréis ser la salvación
del mundo. Ya no permitiréis que sea el Padre quien venga a materializarse,
para hacerse comprender de los hijos que no saben elevarse espiritualmente, y
me diréis en vuestra oración de espíritu a Espíritu: Padre, permanece en
tu solio, has descendido ya por mucho tiempo, has sufrido por nuestra
materialización y pecado; todavía en el Tercer Tiempo has tenido que
hablarnos en una y mil formas para enseñarnos y ya has derramado tu fuerza y
tus virtudes entre éste pueblo, que es tu discípulo; déjanos como
responsables de la humanidad. 08-218.06.
En todos los tiempos os ha parecido demasiado difícil de cumplir mi
Ley, siendo vosotros seres humanos; y por eso desde los primeros tiempos habéis
formado distintas religiones, y habéis practicado de manera imperfecta. Si
en el Primer Tiempo hubieses cumplido con mis leyes entregadas por conducto
de Moisés, no hubiese sido necesario que Jesús, el Verbo del Padre, viniese
entre vosotros, ¿Por qué padeció aquel Maestro? Porque el pueblo de Judá
le desconoció, le arrojó de su seno y le sacrificó, sin haber mirado ni
sentido quien era. 08-218.07.
Ese pueblo no se había preparado, no había cumplido con las leyes divinas,
de éstas y de los preceptos había hecho sus propias leyes, en las que creía
cumplir. Y el Divino Maestro se hizo hombre y con su nacimiento, su vida y su
pasión, escribió una página más del libro de la sabiduría divina, en la
que cada palabra era conformada por obras poderosas, palabras y obras
selladas con sangre; así recibisteis el Segundo Testamento, y si vosotros
hubieseis cumplido con esos dos testamentos ¿Habría tenido que comunicarme
en este tiempo por el conducto humano, por medio de entendimientos
imperfectos y perecederos? Si hubieseis practicado mis mandamientos y mi
Doctrina que con tanto amor os he dado, no me estaríais juzgando, ni dudando
de Mí porque me comunico por el entendimiento humano. 08-218.08.
Reunid los tres testamentos y no adulteréis ni mistifiquéis mi palabra. Es
la herencia que dejo a la humanidad. La luz de mi Espíritu os ilumina y
vuestro espíritu, que sabe quien es, recuerda su pasado y sabe por qué he
venido en este tiempo y puede comprender mi enseñanza. 08-218.09.
Sólo así conoceréis la pureza y perfección de mi Obra dada en los tres
tiempos, que está sobre las religiones e ideas humanas. Es el camino, la
vida, el principio y el fin de todo espíritu, lo que encierra el libro de mi
sabiduría. 08-218.10.
¿Por qué no me reconocen las sectas y religiones, y muestran tanta
incomprensión? Vosotros que me oís, no juzguéis a nadie; Yo juzgaré, como
está escrito, a todas las naciones y a todas las religiones. 08-218.11.
Si cumplís con humildad, el mundo os creerá. Ese mundo cansado de palabras
y de ritos, necesita ejemplos. Vos, Israel, que en todos los tiempos habéis
recibido la simiente pura ¿A quién podréis imitar? ¿Qué religión de las
que han brotado, han velado por el cumplimiento de todos mis preceptos?
Ninguna, mas puedo deciros: si en ellas encontráis hombres celosos,
imitadles; si encontráis amor, imitad su amor; si miráis en ellos respeto a
Mí, también imitadles, para que sepáis apreciar la virtud y deis a cada
quien lo que corresponde en justicia; mas lo imperfecto, lo censurable, jamás
lo imitéis. Si no sabéis qué es lo justo y qué lo censurable, orad, oíd
mi palabra y dejad que vuestra conciencia os aconseje. 08-218.12.
El clamor de la humanidad llega hasta Mí, la angustia de la niñez, de la
juventud, de los hombres y mujeres de edad madura y de los ancianos, se
eleva; es la voz que clama justicia, es una invocación de paz, de
misericordia que el espíritu hace, porque la simiente de amor en este mundo
se ha perdido y ¿Sabéis en donde está el amor? En lo más profundo del
corazón humano, tan dentro que no alcanza a descubrirlo, porque el odio, las
ambiciones, la ciencia y la vanidad han ahogado la simiente y no hay
espiritualidad, ni misericordia; el cáliz de amargura va llenándose y el
mundo lo bebe hasta las heces. 08-218.13.
Y vos pueblo, contempláis en paz desde la barquilla la tempestad que se ha
desatado, llenos de confianza en el Padre. Mientras aquellas naciones
envueltas en guerras blasfeman en contra de mi Espíritu unos, y otros
practican cultos imperfectos, vosotros me estáis glorificando. Más todos
despertaréis en este tiempo de pruebas y llegaréis a unificaros por el amor
y el conocimiento espiritual. 08-218.14.
Discípulos: Yo os recibo y estoy presto a perdonaros. Quiero sentirme amado
por vosotros y también anhelo que viváis en armonía los unos con los
otros. Que el hijo ausente retorne a mi regazo, y si se ha distanciado de Mí
por incomprensión o ignorancia, no tema que le reproche su proceder. Quiero
acariciar a vuestro espíritu y devolverle lo que ha perdido, su paz, su
alegría y esperanza. Es mi deseo que toméis de esta vida su dulzura, que
sepáis recibir sus sinsabores, que viváis mansa y pacientemente, que trabajéis
por vuestra elevación. ¿Quién podrá alejarme de vosotros, o qué poder
existe que impida que Yo os ame y os proteja? 08-218.15.
En cambio, vosotros sí sabéis alejaros de Mí e imitar a el hijo pródigo;
y sólo cuando el dolor hiere vuestro corazón, recordáis que hay un Padre
que os ama y está presto a socorreros, a libraros de todo peligro que os
aceche. 08-218.16.
Yo siempre os he inspirado confianza para que veáis en Mí a un Padre
amoroso, a un amigo leal, a un confidente. 08-218.17.
Recordad la parábola del hijo pródigo, vosotros que lleváis el peso de una
gran falta, y pensad que ante todo soy amor y perdón. Debéis tomar en
cuenta que estáis destinados para llegar a Mí perfeccionados, libres de
errores, limpios; y si hoy estáis dentro de esa oportunidad de modelar
vuestro corazón y hacer grandes obras espirituales, debéis aprovechar estos
tiempos y hacer breves los días de vuestro destierro. 08-218.18.
Si ya tenéis la experiencia de las eras pasadas y sabéis que existe la ley
de restitución ¿Por qué volvéis a caer en los errores de ayer en vez de
dar un gran paso adelante de vuestro camino? 08-218.19.
Mirad a la humanidad restituyendo sus faltas y lavando sus manchas; está
sujeta a grandes transformaciones a fin de purificar y restablecer todo lo
que ha mancillado. 08-218.20.
Mi palabra se cumple; habéis visto gran parte de mis profecías cumplidas
ante vuestra incredulidad. Muchas otras están por ser vistas, y de esto daréis
testimonio. Mi juicio está abierto como lo anuncié para estos tiempos. 08-218.21.
El caos envuelve a las naciones; mientras unos cuantos velan y saben el por
qué de sus penalidades, muchos duermen y se contentan con vivir sin hacer un
esfuerzo por conocer la causa de todas estas pruebas. Vosotros sí sabéis el
por qué, habéis leído en el libro de la sabiduría y mi palabra os ha
preparado, nada puede sorprenderos. Más sois todavía pequeños para dar la
voz de alerta a la humanidad, aún no os habéis fortalecido y vuestros pasos
son vacilantes. Habéis oído mi palabra y no alcanzáis a comprenderla, o
cuando la habéis comprendido no la lleváis a la práctica. Os dividís
sabiendo que sois un mismo pueblo, y los cargos que os he dado sentís que
pesan sobre vosotros como un fardo insoportable. Os pregunto ¿Por qué no
habéis llegado al fondo de esta enseñanza si os he iluminado con luz de
verdad? Por qué no sois fuertes si os he alimentado con este pan de vida
eterna, del cual es suficiente una migaja para dar vida al hambriento? Es que
os habéis familiarizado con mi palabra y la habéis tomado sin aprovecharla;
mirad, mientras vosotros estáis hartos de ella, hay muchos hambrientos que
ansían tomarla para alimentarse. 08-218.22.
Se acerca el tiempo en que esta palabra cesará, entonces habrá quedado en
el corazón de mis discípulos y estará grabada en libros para ser dada a
conocer a la humanidad. Después de 1950 quiero que conservéis la mayor
pureza en vuestras prácticas y la obediencia a mis órdenes y mandatos, con
ello testificaréis que Yo estuve con vosotros. 08-218.23.
Todos vuestros cargos os han sido dados según vuestra capacidad y fortaleza
porque conozco y sé vuestra virtud. Trabajad por amor, no por temor, mirad
en el fondo de mis enseñanzas, mi amor de Padre y mi perdón manifestarse
siempre sobre todos mis hijos. 08-218.24.
¡Cuánta dicha descubro en vuestro corazón mientras estáis escuchando mi
palabra! Yo soy la infinita paciencia, que aguarda en el instante en que os
levantéis de lleno a la lucha. Yo os he revelado vuestro futuro. 08-218.25.
¡Cuán grande va a ser vuestra jornada después de mi partida, ni siquiera
lo habéis presentido! Para entonces tengo algunos secretos que revelaros,
para que podáis persuadir a los hombres. 08-218.26.
Os sorprendí como a aquellos pescadores del Segundo Tiempo, a quienes
encontré entregados a sus faenas y deberes, diciéndoles: “Seguidme, desde
ahora seréis pescadores de hombres. Les concedí la virtud de sanar al
enfermo, les di el don de la palabra, les iluminé con mis revelaciones y les
enseñé a libertar a los poseídos. Y ya preparados y confortados, les señalé
los caminos y les ofrecí las comarcas para que pusiesen en práctica mi
Doctrina de redención. 08-218.27.
En este tiempo no habéis sido doce los escogidos; sois una porción numerosa
que he consagrado y doctrinado bajo la sombra de diversos arbustos. Vosotros
seréis quienes infundáis valor a la humanidad, en las grandes pruebas que
amenazan al mundo. 08-218.28.
Pronto dejará de comunicarse el Mundo Espiritual, y quiero que desarrolléis
vuestros dones, para que no titubéis. 08-218.29.
Quiero que viváis alerta para que escuchéis en intuición o en sueños la
voz del Más Allá, cuando os diga: ¡Levantaos! y entonces encaminaréis
vuestros pasos a los hogares y a las comarcas donde la enfermedad o la furia
de los elementos hayan sembrado la desolación. Y cuando tengáis que ir en
pos de países remotos, escuchéis la orden del Padre indicándoos el
instante y señalándoos el camino. 08-218.30.
De las sectas y religiones vendrán a observaros, pondrán a prueba vuestra
potestad. Habrá quienes, convencidos de vuestros dones, os tienten por medio
del dinero para utilizaros con fines materiales. No olvidéis que todo aquél
que convierta mi Obra en mercadería perderá mi gracia. 08-218.31.
Voy a dejar de hablaros por el conducto humano por que escrito está, pero no
os abandonaré. Yo os daré la inspiración y os haré sentir mi presencia. Y
la tranquilidad de vuestra conciencia, no dejará que el tiempo marque
profundas huellas en vuestro cuerpo. 08-218.32.
Toda casa de oración y recinto donde mi Doctrina no se practique con pureza,
desaparecerá y sólo quedarán aquellas que sean un refugio y una barca de
salvación para el necesitado. 08-218.33.
Después de mi partida, vendrá la depuración en este pueblo; será en pleno
tiempo de luchas y contiendas mundiales, después de las cuales vendrá la
paz y huirá la miseria. 08-218.34.
Sed fuertes, porque en el tiempo de la lucha seréis perseguidos y
hostilizados. Os será negado el trabajo y el pan. Pero entonces manifestaré
mi misericordia y mi poder en vosotros, pues hambre no sentiréis, vuestro
rostro jamás se verá demudado, ni llegaréis a ser menesterosos. Entonces
vuestro espíritu hará reminiscencias del camino a la Tierra prometida a
través del desierto como en el Primer Tiempo; y recordará que ante su sed
se abrió la roca, para ofrecerle la frescura de las aguas; cuando el sol
calcinante del desierto os quemaba, las nubes, como manto os cubrieron y
cuando el hambre y la escasez amenazaban, descendió el maná como un mensaje
de amor de vuestro Padre. 08-218.35.
De todo os prevengo, para que mañana no digáis que no os preparé. 08-218.36.
En forma clara os explico mi Doctrina, para que no vayáis a caer en tentación,
ni os dejéis sorprender. 08-218.37.
Quiero contemplaros siempre preparados, para que seáis comprensivos y
respetuosos de mi voluntad. Si sois los primeros que habéis recibido mi enseñanza
y habéis tenido en vosotros mismos las pruebas que Yo he descendido para
comunicarme con el hombre, debéis de esforzaros para dejar un buen ejemplo a
los que vengan después de vosotros. Debéis conocer vuestro origen
espiritual, vuestros deberes y las misiones que os haya confiado, para que
veléis por vuestro espíritu y sepáis conservaros en la virtud. 08-218.38.
Mientras habéis evolucionado, viniendo a la Tierra una y otra vez en
diferentes encarnaciones, miráis que mi Obra permanece inmutable,
inalterable a través de los tiempos que han transcurrido. Siempre os
manifiesto los mismos atributos, os hago sentir mi amor de Padre, mi
paciencia sin límites, mis obras que redimen, y a pesar de todas estas
pruebas no me reconocéis. Es necesario que despertéis y os deis cuenta del
tiempo que os he dado para que en él labréis vuestra salvación, se acerca
el momento de que partáis al más allá, y no os habéis apresurado para que
lleguéis en el preciso momento en que os llame, para que me mostréis
vuestra cosecha y que esa cosecha sea de simiente cultivada con la oración,
estando además vuestro espíritu en la mejor posición de arrepentimiento y
elevación. 08-218.39.
Pensad que si sois parte de mi Espíritu, poseéis la vida y la gracia al
igual que Yo. Sois puros en cuanto a vuestro principio y así es como debéis
llegar a Mí, en vuestro retorno. Por eso debéis de luchar sin descanso en
este tiempo, para que podáis volver a vuestra primitiva pureza y perfección.
08-218.40.
Tened caridad de vuestros hermanos y de vosotros mismos, ya que formáis una
sola familia, un solo espíritu. Sobre de vosotros hay seres que están
trabajando por vuestra salvación, cruzando el espacio, esparciendo caridad,
convertidos en vuestros protectores. ¿Qué sería de vosotros, sin su ayuda?
porque vosotros no habéis sabido interpretar mi voluntad y caéis en errores
a cada instante. 08-218.41.
Pensad en la lucha de vuestros protectores espirituales y ayudadles haciendo
que su labor sea menos dolorosa. No sembréis de cardos su camino, no desoigáis
su voz que siempre os previene del peligro, su consejo que orienta vuestros
pasos y su luz que os guía. Vivid con ellos en armonía y lograréis estar
en perfecta comunión conmigo. 08-218.42.
No os distinguiréis de vuestros hermanos por insignia o señal alguna
material, distinguíos por vuestras obras, de las cuales serán vuestros
propios hermanos los que den testimonio. Así lograréis ganar la confianza
de los que os rodean y convertiréis en amigos a vuestros enemigos. 08-218.43.
No todos habéis despertado, pero Yo me valdré de la preparación de un solo
corazón en cada recinto, para despertar a los demás; para que en la hora
del llamado, en la hora de la justicia del Señor, todos me entregeis un solo
fruto, siempre igual en las manos de todos mis labriegos. Para que el Padre
haga el llamado a la humanidad y todos los pueblos de la Tierra tengan acceso
en vuestra Nación; para que vengan a tomar no sólo la palabra que dejo
escrita, sino también vuestro ejemplo. 08-218.44.
Y así mi Doctrina se abrirá paso entre todas las doctrinas. Porque ella
vencerá y prevalecerá, al fin, entre todas las demás. 08-218.45.
Toda doctrina que no sea confirmada con hechos y con ejemplos, ha dictado su
sentencia de muerte. Mas toda doctrina que sea confirmada con hechos, esa
prevalecerá. Mis ejemplos, mi sacrificio en el Segundo Tiempo, os hablan
mucho; y ahora os digo: Aquel que sella su palabra con su sangre y su vida,
está dando ejemplo de verdad y de fortaleza. 08-218.46.
En ese tiempo no sellaréis con sangre ni con la vida vuestras palabras. El
mundo no tiene hambre de vuestra vida ni sed de vuestra sangre. El hombre
tiene sed de verdad, de amor y de caridad; y cuando os hayáis preparado y
espiritualizado, sin caer en ningún fanatismo, cuando sepáis practicar mis
leyes divinas y las leyes humanas sinceramente, como el Padre os ha enseñado,
entonces, daréis al mundo el secreto de la paz y de la redención en todos
los caminos. 08-218.47.
Porque mi Obra no viene en contra de la ciencia, ni de las instituciones
humanas, no viene en contra del matrimonio, ni de la familia; no viene en
contra de nada que encierre justicia y amor. 08-218.48.
Si en otros tiempos el hombre se ha levantado como ministro de mi Divinidad
en contra de la ciencia, de cierto os digo: Ese ministro no me ha honrado, no
me ha comprendido ni me ha seguido; porque Yo, siendo el principio de toda
espiritualidad, soy el principio también de toda ciencia; y si muchas veces
habéis oído que el Padre abomina las ciencias humanas, no son de las
ciencias en su principio, sino del fin que el hombre les ha dado. Yo abomino
las malas ciencias que han llevado a la humanidad a su destrucción, a las
ciencias que el hombre ha puesto al servicio del mal, para la destrucción de
la vida y de los principios; eso es lo abominable de las ciencias delante de
Mí. Más todo hombre científico que se halla convertido en benefactor de la
humanidad, aunque vosotros no lo hayáis nombrado santo, Yo lo tengo en lugar
selecto en el plano espiritual. 08-218.49.
Esto os dice el Maestro en este día, para que no caigáis en fanatismo,
porque en verdad vosotros estáis participando del fruto de la ciencia,
porque Yo he inspirado a los hombres con mi luz para que encontraran los
elementos de vida a su paso. Si no hubiera sido mi voluntad que el hombre
tomara la ciencia para su provecho, no hubiera Yo creado los elementos, ni
hubiera puesto en las entrañas de la Tierra ni en los espacios, todo cuanto
el hombre ha tomado para su adelanto y evolución; pero hice todo para
recreo, beneficio y progreso del espíritu y de la materia también. 08-218.50.
Desde los primeros tiempos a los primeros moradores les entregué la Tierra,
diciéndoles: Yo la dejo a vuestro cuidado, es vuestro tesoro, vuestro
huerto, vuestra morada y vuestro hogar. ¡Creced y multiplicaos! Y esa frase
no os la dije sólo como humanos para la multiplicación de la especie, sino
también como espíritus y como inteligencias; pues Yo os multiplicaré en
todos los caminos y en todos los órdenes, en espíritu y en verdad. 08-218.51.
En este tiempo vengo en contra de todo lo superfluo e innecesario, de todo lo
malo, de todo lo perjudicial, de toda mala semilla. A través de mi Doctrina
Espiritual combatiré a todos los que han puesto la ciencia al servicio del
mal; combatiré todas las malas ciencias, hasta que el hombre despierte a mi
verdad. Entonces esta Doctrina penetrará, como la luz del día, en todos los
lugares y a todos despertará. Por eso preparaos y reconoced vuestra misión,
vuestro cargo y responsabilidad entre los hombres. 08-218.52.
Mirad lo que os enseña mi Obra. Mirad los horizontes que os abre mi Doctrina
y mi palabra y mirad qué grande es el espíritu y qué cortas son las
distancias. El que ha orado con amor, sintiendo el dolor de su hermano, se ha
desprendido, se ha transportado desde aquí hasta lejanos sitios y ha
depositado su amor, su bálsamo y su caricia en los que sufren. 08-218.53.
Por esta oración de mi pueblo de Israel, que se eleva hasta Mí en todos los
recintos, Yo bendigo al Universo y le entrego mi luz y mi caricia paternal;
ya que ellos no se recrean con mi palabra, hago que mi esencia llegue a todos
los corazones, que todos ellos me sientan, que se levanten en busca de mi
verdad, en busca del camino porque a todos estoy preparando para que lleguen
a Mí. ¡MI
PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 219 08-219.01.
Os doy en este instante mi bálsamo, mi fuerza y mi caricia. 08-219.2.
Yo soy vuestro cirineo, ya que en la Tierra cuando el peso de mi cruz se hizo
agobiante, hubo un hombre con piedad en su corazón que me ayudó a compartir
mi carga. 08-219.03.
Aquí me tenéis, presto a acudir en vuestro auxilio cuando caigáis en el
camino, para dar fuerza a vuestro espíritu y levantarlo a continuar la
jornada. 08-219.04.
Paso a paso os vais acercando al Calvario de vuestra vida en la Tierra, donde
vuestro espíritu habrá de decirme: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu,
ya todo está consumado”. 08-219.05.
Bienaventurados los que al llegar esa hora y pronunciar esas palabras, hayan
dejado concluida su misión, porque será grande su paz y su gozo. 08-219.06.
Quiero que todos alcancéis esa cumbre, no importa que lleguéis destrozados
y sin bienes materiales, allí sentiréis como nunca lo habíais sentido mi
presencia y mi misericordia. 08-219.07.
Allí espero al hombre, allí espero a la mujer, a los padres, a las madres,
a todos los que al mundo llegaron con misiones qué cumplir. 08-219.08.
¿Queréis llegar a la cima? Confiad en Mí que soy vuestro destino, aceptad
con amor las pruebas, acatad mi voluntad sea cual fuere, con la sonrisa en
los labios, con la fe y la resignación en vuestro corazón. 08-219.09.
No olvidéis que soy Omnipotente y Omnipresente, para que la duda o la
debilidad no vayan a haceros caer en tentación. 08-219.10.
A veces, cuando lloráis en el mundo y pensáis que Yo habito en el Cielo
donde todo es felicidad del espíritu, dudáis de mi amor, porque no concebís
que el Padre goce, mientras millones de sus criaturas sufren hasta la muerte
en la Tierra. Es que no queréis comprender que mi dicha no será absoluta
hasta que el último de mis hijos se halle en la tierra de salvación. 08-219.11.
Si soy vuestro Padre, pensad que necesariamente tengo que sentir lo que lo
hijos sientan, sólo así comprenderéis que mientras cada uno de vosotros
sufre y siente su propio dolor, el Espíritu Divino sufre con el dolor de
todas sus criaturas. 08-219.12.
Como una prueba de esta verdad vine al mundo a hacerme hombre y a cargar una
cruz que representó todo el dolor y el pecado del mundo. Y si en cuanto
hombre cargué sobre mis hombros el peso de vuestras imperfecciones, y si
sentí todo vuestro dolor, ¿Podría en cuanto Dios mostrarme insensible ante
las penas de mis hijos? 08-219.13.
En mi Espíritu existe un himno cuyas notas nadie ha escuchado, nadie lo
conoce en el Cielo, ni en la Tierra. Ese canto será escuchado en todo el
Universo cuando el dolor, la miseria, las tinieblas y el pecado hayan quedado
extinguidos. Aquellas divinas notas encontrarán eco en todos los espíritus,
uniéndose el Padre y los hijos en ese canto de armonía y felicidad. Yo os
digo en verdad, que hasta las piedras hablarán cuando esa armonía ilumine
la vida de mis hijos muy amados. 08-219.14.
Seguid acrisolando vuestro espíritu, seguid evolucionando y perfeccionándolo,
llevando siempre vuestra fe encendida como flama inextinguible. 08-219.15.
Debo deciros que mientras habitéis en la Tierra, debéis luchar por hacer lo
más amable posible vuestra existencia en ella, no es forzoso llorar, padecer
y sangrar infinitamente para poder merecer la paz en el más allá. 08-219.16.
Si pudieseis transformar esta Tierra, de valle de lágrimas en un mundo de
felicidad, donde os amaseis los unos a los otros, donde os preocupaseis por
practicar el bien y vivir dentro de mi Ley, en verdad os digo que esa vida
sería ante Mí, más meritoria aún y más elevada que una existencia de
sufrimientos, vicisitudes y lágrimas por mucha conformidad que tengáis para
sufrirla. ¿Cuándo llegaréis a unir la vida espiritual con la vida humana,
de tal manera que no miréis límites entre una y otra? ¿Cuándo haréis de
vuestra existencia, una sola vida, apartando la idea de la muerte, para
penetrar en la eternidad? Esa luz será en los hombres hasta que la
espiritualidad florezca en el mundo. 08-219.17.
La luz de mi palabra viene en este tiempo a salvaros de las tinieblas del
materialismo en que se han sepultado los espíritus, tinieblas que no les
dejan mirar la verdad aunque la tengan cerca y la lleven dentro. 08-219.18.
El Tercer Tiempo es con vosotros y de ello pruebas y señales está dando a
los hombres y aún mayores las seguirá dando, como si fuese una inmensa
campana echada a vuelo para despertar a vivos y a muertos. 08-219.19.
Orad, observad, meditad, dejad que mi inspiración os guíe, la reconoceréis
siempre que os sintáis impulsados al bien y a la elevación, cuando de
vuestro espíritu se eleve la salutación a su Creador. 08-219.20.
“Gloria a Dios en las alturas y paz en la Tierra a los hombres de buena
voluntad”. 08-219.21.
Pueblo bendito, escogido por mi caridad; Yo os he entresacado en estos
tiempos de perversidad, de confusión y de dolor, para reuniros en una
familia y formar entre los pueblos de la Tierra el pueblo de paz. 08-219.22.
Vivís tiempos de caos. Solamente aquéllos que logran espiritualizarse en
estos tiempos de prueba, pueden sobrevivir al dolor, a la confusión, a la
tempestad que se avecina. Sólo aquéllos que se elevan por encima de todas
las vanidades materiales, de las miserias humanas, podrán resistir con
serenidad y calma el caos universal y serán como náufragos en medio del océano
que logren asirse a un madero, que será la fe en mi amor. 08-219.23.
Para ese tiempo os estoy preparando. Por eso os estoy enseñando a imitarme,
mas es mi voluntad que no seáis los únicos que practiquéis mi Doctrina,
quiero que las virtudes de vuestro corazón, vuestras palabras y obras,
atraigan a todos los corazones que han de llegar a Mí para recibir mi enseñanza
en este tiempo, para que el pueblo se multiplique en número, en fuerza y en
elevación entre la humanidad. 08-219.24.
Mas ¿Cuál es ese caos, esa tempestad, esa prueba que se avecina? Son las
heces del cáliz de amargura que no ha bebido aún la humanidad. Es menester
que el hombre, que ha preparado ese cáliz con sus hechos a través de los
tiempos, lo apure hasta la última gota, para que conozca su propia obra y su
fruto. 08-219.25.
Pueblo bendito: Esos hombres que se levantan llenos de grandeza y predominio
en las naciones, en los pueblos de la Tierra, son grandes espíritus
revestidos de potestad y poseedores de grandes misiones. No se hallan al
servicio de mi Divinidad; no han puesto su grandeza y sus dones al servicio
del amor y de la caridad; han formado su mundo, su ley y su trono; sus
vasallos, sus dominios y todo cuanto ellos pueden ambicionar. Mas cuando
sienten que el trono se estremece ante las pruebas, cuando sienten que se
acerca la invasión de un enemigo poderoso, cuando contemplan en peligro sus
caudales y sus nombres, se levantan con toda su fuerza, llenos de grandeza,
de vanidad terrestre, de odio y mala voluntad y se lanzan en contra del
enemigo, no importándoles si su obra, su idea, va dejando tras de sí tan sólo
la huella del dolor, de la destrucción y del mal. Buscan solamente la
destrucción del enemigo, erigir un trono mayor, para tener mayor dominio
sobre los pueblos, sobre las riquezas, sobre el pan de cada día y sobre la
misma vida de los hombres. 08-219.26.
Yo os estoy preparando para que seáis mis soldados, mas no los que causen la
destrucción ni el mal, no soldados del odio y la perversidad, de las
tinieblas ni de la codicia, sino soldados de la espiritualidad, de la
fraternidad, del amor, de la mansedumbre y de la caridad. Os levantaréis
llenos de fuerza y de confianza en Mí, que soy vuestro ideal, llenos de
confianza en vuestras armas que son la verdad y la justicia. Yo os estoy
preparando para que desde ahora podáis luchar contra aquel enemigo, que
también es poderoso, pero que no lo es más que vosotros. 08-219.27.
El día en que despertéis a la espiritualidad, llegaréis a la comprensión
de que las tinieblas son débiles ante la luz, el odio es un átomo frente a
la fuerza irresistible del amor y ese átomo se desvanece al contacto de la
verdadera caridad. El materialismo se empequeñece ante los dones del espíritu.
Lo material es pasajero y lo espiritual tiene vida eterna. 08-219.28.
Vosotros estáis formando el pueblo espiritualizado y capacitado para apartar
la confusión del mundo, para desmaterializarlo y desfanatizarlo, con vuestro
buen ejemplo, con los buenos pensamientos, palabras y obras que desde ahora
estáis practicando. 08-219.29.
Si los hombres os preguntan acerca de enseñanzas que no habéis oído de Mí,
o que no habéis alcanzado a comprender, Yo hablaré por vuestro conducto y
sorprenderé a los hombres, a los sabios, a los teólogos, al engrandecido,
al mandatario y al juez, a los maestros de la Tierra. 08-219.30.
Haré que mi Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana, penetre por doquier,
como el aire penetra en todo lugar, como la luz disipa toda tiniebla, para
iluminar al mundo. Así se esparcirá mi Obra, así se extenderá mi
Doctrina: penetrará en toda secta, en toda institución, en toda congregación
humana, en todo corazón y en todo hogar. Cruzará por los caminos, atravesará
los desiertos y mares, y llenará este mundo porque el Tercer Tiempo, la era
de la luz, ha llegado para toda la humanidad. 08-219.31.
En todos los tiempos he humanizado mis manifestaciones. Recordad que en el
Primer Tiempo escogí a Moisés para comunicarme con vosotros. El fue mi
portavoz y mi emisario, le llamé al Monte y le dije: “Moisés, inclina tu
faz porque no podrás mirarme, ve y di a tu pueblo que Yo soy su Señor y su
Dios; que soy el Dios de sus padres y es mi voluntad se limpien por dentro y
por fuera, para que sean dignos de recibir mis mandatos, mi ley, mis
preceptos”. Por conducto de Moisés me manifesté como Padre, como Ley y
como Justicia. Por su conducto me comuniqué con mi pueblo escogido. Por
aquel varón hice llegar mis mandatos a todo corazón. 08-219.32.
En el Segundo Tiempo, quise estar más cerca de vosotros. No fue mi voluntad
divina que aquel pueblo me tomara solamente como un Juez inexorable. Quise
sentir la caricia de mis hijos, de las criaturas hechas a mi imagen y
semejanza. Y en un acto de amor y mansedumbre, el Padre se hizo hombre para
enseñar la humildad que es grandeza del espíritu, el verdadero cumplimiento
de las leyes, la vida dentro del amor; enseñar al hombre a luchar por un
ideal justo, eterno y verdadero. 08-219.33.
La Doctrina de Jesús, entregada como ejemplo, como un libro abierto para que
la humanidad lo estudiara, no ha encontrado ningún otro pueblo de la Tierra,
en ninguna generación, en ninguna raza, nada semejante. Porque aquellos que
se han levantado entregando preceptos de justicia o doctrinas de caridad, han
sido enviados por Mí a la Tierra como precursores, como emisarios, mas no
como Divinidad. Sólo Cristo vino entre vosotros como Divinidad. El vino a
entregaros la lección más clara y más grande que ha recibido el corazón
del hombre. 08-219.34.
Y ahora en este tiempo, pueblo amado, no he venido a hacerme hombre como en
aquel Segundo Tiempo, pero me ha placido comunicarme con todas mis criaturas
a través del entendimiento del hombre. Y aun en el valle espiritual y en los
espacios infinitos han sentido mi presencia divina. Porque en la Escala de
Perfección hay muchos peldaños, en el valle espiritual y en los espacios
sin fin, hay muchos mundos. Y en verdad os digo: Siempre me he comunicado con
todos; y según sea la escala espiritual, el mundo en que se encuentren, así
ha sido mi manifestación entre ellos. 08-219.35.
Hay quien me pregunta: ¿Por qué es que el Padre se comunica por el
entendimiento del hombre, si el hombre es pecador, impuro y alberga bajas
pasiones? Y el Maestro os dice: Mi Rayo bendito es toda pureza y perfección,
y aunque el Padre no se escandaliza del pecado del hombre, no puede entrar en
contacto con lo impuro. Yo llego hasta la conciencia del pedestal y es la
conciencia la que transmite mi luz, mi palabra y mi enseñanza al
entendimiento del portavoz. Ya el pedestal, de antemano se ha elevado a Mí
en un acto de amor, de temor, de preparación, para no mezclar las bajas
pasiones y las tendencias de la carne, con la perfección de mis lecciones. 08-219.36.
Más pronto dejaré de comunicarme por el entendimiento humano, porque llegará
el instante en que podáis hacerlo de espíritu a Espíritu. Entonces llegará
también mi rayo divino hasta vuestra conciencia y allí escucharéis mi voz,
recibiréis mis inspiraciones, mis profecías y mis mandatos. Hacia ello os
voy conduciendo. 08-219.37.
Yo os seguiré enseñando y perdonando, para que en los últimos instantes de
mi comunicación por el entendimiento humano, podáis decirme: “Señor, cuán
grande es nuestro pecado y nuestra maldad; lo hemos reconocido a tiempo, nos
hemos depurado por dentro y por fuera, en nuestra vida espiritual y en
nuestra vida humana, y ahora llegamos ante vuestra misericordia infinita amándonos
los unos a los otros, amando todo lo creado, formando un solo cuerpo y una
sola voluntad. 08-219.38.
Si a eso llegáis en 1950, el ojo pecador y no pecador me contemplará en
todo mi esplendor, porque será el momento en que deis principio al
cumplimiento de la Ley que el Padre os ha confiado. 08-219.39.
Sed firmes en el camino, pueblo, porque vuestro espíritu está cumpliendo
una delicada misión en este planeta. Solamente el que se purifique por el
amor, el que practique mis leyes, puede dejar de venir a reencarnar en este
planeta; mas aquél que en su última reencarnación deje huella de sangre o
de maldad, ése tiene que tornar a esta Tierra a reparar yerros, a
reconstruir lo destruido, a dar vida a lo que dejó inerte, a perdonar a los
que no perdonó. En una palabra: a restituir, por eso mi amor infinito os
dice: ¡Oh peregrino incansable que ha tiempo venís caminando con la
amargura en vuestro corazón! He aquí al que viene a consolaros, al que
viene a fortaleceros, para que prosigáis la jornada hasta el fin. 08-219.40.
Ha mucho tiempo que habéis iniciado este viaje y no es la primera vez que
vengo a manifestarme en vuestro sendero. Mi caridad ha levantado al caído,
sanado al enfermo y ha devuelto la vida al muerto. Mi voz de Padre, ha
despertado al que duerme. 08-219.41.
Con la luz que irradia mi Espíritu sobre vosotros, se ilumina vuestro espíritu
y contempla su pasado como el largo camino de expiación y evolución
espiritual. También comprendéis la responsabilidad contraída con vuestro
Maestro de ser los testigos fieles de mi enseñanza. Os he dicho que llegará
el día en que de las sectas y religiones vengan a interrogaros y escudriñaros
y no quiero que os sorprendan torpes. Os encontrarán humildes, pero
manifestando dentro de vuestra humildad mi sabiduría. 08-219.42.
La humanidad os necesitará y vosotros que formáis espiritualmente el pueblo
más antiguo de la Tierra, no ocultaréis los dones que os he dado, mostraréis
el libro que he abierto ante vosotros. 08-219.43.
En cada tiempo, y desde el principio de la Creación, he hecho pacto con
vosotros. Lo ofrecido por Mí os lo he cumplido fielmente, pero en verdad os
digo: mi pueblo ha faltado siempre a sus promesas. 08-219.44.
Seis veces he renovado este pacto con vosotros porque os amo y quiero vuestra
salvación. 08-219.45.
En los doce que escogí en el Segundo Tiempo, están representadas las
virtudes y las flaquezas humanas. De sus virtudes me serví para ejemplo y
estímulo de la humanidad y aproveché sus imperfecciones para daros grandes
enseñanzas. La incredulidad de Tomás, representa al positivista, el que
cree tan sólo en lo que palpa y ve. 08-219.46.
Pedro representa al temeroso de los juicios de los hombres y Judas a los que
ponen precio a los bienes del espíritu. 08-219.47.
En este tiempo no vengo a daros las riquezas terrestres, ya os las di en
otros tiempos. Ahora vengo a colmaros de Sabiduría. 08-219.48.
En todos los tiempos los hombres de ciencia han desmentido y combatido mis
revelaciones y manifestaciones espirituales. Más Yo no combato la ciencia,
porque Yo soy la Ciencia. Soy quien la inspira al hombre para el bien y
recreo de él mismo. En verdad os digo que quien toma la ciencia para causar
males, ése no ha sido inspirado por Mí. 08-219.49.
Reconoced por su esencia mi palabra, Yo soy la vid, de ella estáis bebiendo
el vino. 08-219.50.
¿Qué necesitáis para poder seguirme? Yo todo os lo daré. Edificando estoy
un santuario en vuestro corazón para morar siempre en él, pues mi palabra a
través del portavoz humano dejará de escucharse y sólo vuestro espíritu
la sentirá vibrar en lo infinito. 08-219.51.
Bienaventurados aquellos que tengan espiritualidad, porque sentirán mi
presencia y serán los que, caminando entre miseria y lágrimas, lleven el
consuelo y la salvación a esta humanidad. 08-219.52.
Mi rayo universal ilumina vuestro entendimiento y en esa luz que os baña, os
sentís llenos de mi presencia. Los videntes contemplan con regocijo y palpan
esa luz que envuelve a todo espíritu. Han visto un gran libro, que muestro a
Israel, en el que está contenida la lección y está abierto en el sexto capítulo.
08-219.53.
Habéis sentido muy cerca de vosotros el reino que os fuera prometido al oír
mi palabra y ya presentís la dicha que os espera. Todos vuestros temores se
disipan, porque empezáis a reconocerme como Padre; y al contemplar el
cumplimiento de mis promesas que fueran dadas en otro tiempo al pueblo de
Israel, al pueblo escogido, os llenáis de esperanza y empezáis a formar
grandes propósitos de enmienda y acatamiento a mi Ley. 08-219.54.
En mi nuevo advenimiento, me acompañan espíritus de gran luz, seres que os
están anunciando la proximidad de mi Reino y preparando el corazón humano. 08-219.55.
Vuestro mundo se ha iluminado con mi presencia; pronto penetraréis en una
era de renacimiento espiritual que os ha de llevar al resurgimiento de todas
las virtudes y que ha de colocaros en planos superiores; mas así como he
venido a vosotros, he llegado a otros mundos, donde lucha y se perfecciona el
espíritu y restituye con dolor. Entre esos mundos y el vuestro he venido a
establecer alianza. Quiero que enlacéis vuestro pensamiento con los seres
que los habitan, que dediquéis una oración que consuele e ilumine al espíritu
atribulado de vuestros hermanos. 08-219.56.
Así lograréis comprender que vuestra misión no está reducida tan sólo a
ayudar a vuestros hermanos visibles, sino que hay seres que no conocéis, que
no podéis palpar desde vuestra actual morada y que, sin embargo, están
necesitados de vosotros. 08-219.57.
Este mundo que hoy es vuestro hogar, donde habéis tenido mi manifestación
clara, es propicio para que intervengáis ante Mí rogando por esos seres de
que os hablo. 08-219.58.
En cada era me he manifestado lleno de sabiduría, de esencia, de amor.
Vosotros habéis sido testigos de mis manifestaciones. ¿Quién ignora que
Yo, Jehová, hablé al mundo desde sus primeros días? ¿Quién no sabe que
vine en Jesús a daros mi enseñanza? Quiero que la Humanidad sepa que hoy he
venido a esclarecer y a explicar toda palabra y todo misterio que hubiese
contenido el libro de la sabiduría eterna. 08-219.59.
En vuestro continuo tránsito habéis sido protegidos por Mí; sois eternos
viajeros y no sabéis el futuro que os espera. No adivináis cuándo se
acerca la tempestad, ni cuándo aparecerá el iris de la paz. Sólo Yo, que
soy el que velo por vosotros, os anuncio, cuando estáis preparados, lo que
ha de venir. Este valle, que en algunas ocasiones ha sido propicio y amable
para vosotros, también os ha sido hostil y os ha hecho derramar abundantes lágrimas,
con las cuales habéis lavado y purificado vuestro espíritu. 08-219.60.
Venid a Mí; estáis cansados del camino; venid bajo la sombra de este árbol,
el cual se presenta ante vosotros lleno de misericordia y amor para todos sus
hijos; y cuando hayáis descansado y todas vuestras penas se hayan aliviado,
pensad en los que sufren y abogad por ellos. Mirad que Yo todo les puedo dar
sin vuestra mediación, pero me place que se manifieste en el hijo el amor,
la caridad y la misericordia, para llegar a compartir el dolor o la dicha de
sus hermanos. 08-219.61.
Vuestra existencia no tiene límite, el final de la carne no es el del espíritu,
porque cuando ella baje a la tierra, éste le sobrevive y encuentra en su
nueva vida infinitos motivos para luchar y seguir escalando. Es entonces
cuando el espíritu, libre de la materia que lo ha estado oprimiendo, se
liberta y encuentra un campo vasto donde aplicar sus dones y las virtudes que
posee. 08-219.62.
Cuando Jesús expiró en la cruz, se borró de vuestra mente la figura del
hombre y me concebisteis infinito, capaz de penetrar en todas las moradas,
para abarcar con mi amor al Universo. 08-219.63.
Contemplaos todos como iguales, amaos fraternalmente, porque después de 1950
desaparecerán de entre vosotros los cargos, no habrá guías ni portavoces,
columnas o videntes, facultades o plumas de oro, ni piedra fundamental, ya no
habrá distinciones; para ser grandes me basta veros preparados aun cuando no
hayáis tenido cargos, para que Yo derrame mi inspiración por vuestro
conducto y por ella os guiéis. 08-219.64.
No sólo los que han llevado esos cargos son los que están capacitados para
desempeñar grandes misiones. Quiero que todos sirváis a esta causa y que en
cada uno de vosotros lleguen a estar encerrados todos los cargos, para que os
sintáis responsables de mi Obra. 08-219.65.
Mi palabra dejará de materializarse y con ello alcanzaréis mayor
espiritualidad, porque entonces me buscaréis en el infinito, elevando
vuestro pensamiento, buscaréis agradarme ejecutando obras meritorias, y eso
os dará mayor progreso espiritual. 08-219.66.
Quiero que os sintáis como verdaderos hermanos, que viváis unidos, para que
lleguéis a sentiros más próximos los unos a los otros, para que estéis más
cerca de Mí. Los que hayáis alcanzado mayor comprensión de mi Obra, enseñad
a vuestros hermanos, a todos aquellos que van dando sus primeros pasos. Daos
la mano, protegeos los unos a los otros. Esta es mi voluntad. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 220 08-220.01.
Bienvenidos seáis ante Mí, discípulos. 08-220.02.
He aquí al Maestro que cumple su promesa del Segundo Tiempo, viniendo como
Espíritu Santo a iluminar con su luz al Universo. 08-220.03.
Ante Mí se encuentran los que dudaron, los que blasfemaron en contra mía,
pero que ahora vienen arrepentidos a pedir perdón y a convertirse en mis
siervos. 08-220.04.
Antes de que Yo llegara, ha sido Elías con vosotros, para disipar la noche y
traeros la luz, para acercaros a la fuente de gracia y sabiduría que soy Yo.
08-220.05.
Os he encontrado preparados y os he hecho sentar a mi mesa, para que saboreéis
mis manjares. 08-220.06.
Espiritualmente estoy derramando mi sangre gota a gota, para trazaros el
sendero de restitución, para que nunca más os alejéis del camino. 08-220.07.
Mi amor se desborda sobre vosotros, mas no todos sois sensibles a él.
Mientras unos lo sienten en su corazón, otros permanecen aletargados. Sin
embargo, a ninguno aparto de mi mesa porque la resurrección espiritual será
en todos mis hijos. 08-220.08.
Los que en verdad han sentido mi presencia en esta comunicación, me dan
gracias por el consuelo que mi palabra ha traído a su corazón, que se sentía
solo y abandonado. 08-220.09.
Este recinto no es la casa del Padre; mi altar se encuentra en vuestro corazón,
vuestra fe es el cirio encendido a Mí, y vuestra conciencia es esa luz
superior que brilla en vuestro sendero, que os aparta de los malos caminos,
que os advierte de los abismos, que os alienta al bien. 08-220.10.
Sabéis que Yo hice la luz, como hice todo lo creado, para que esa luz que
llamasteis día, os descubriese las grandezas de la Creación y tuvieseis
conocimiento de mi amor y mi poder. 08-220.11.
Os formé a imagen y semejanza mía, y si Yo soy Trino y Uno, en vosotros
existe también la trinidad. 08-220.12.
Vuestro cuerpo material representa a la Creación, por su formación y armonía
perfecta. Vuestro espíritu encarnado es una imagen del Verbo que se hizo
hombre para trazar en el mundo de los hombres una huella de amor, y vuestra
conciencia es una chispa radiante de la luz divina del Espíritu Santo. 08-220.13.
Siempre que el hombre se ha apartado de mi Ley, desoyendo la voz de su
conciencia ha penetrado en la noche de la tentación, de las tinieblas y del
pecado, entonces he tenido que juzgar sus actos y ante mi justicia ha
experimentado dolor. Pero siempre le he concedido ocasión para el
arrepentimiento y le he dado tiempo para su restitución. Ante mi justicia se
ha doblegado el pecador, pero más tarde al recibir mi perdón y mis
complacencias, ha reincidido en su pecado. Para mostraros el sendero de
vuestra restitución vino a materializarse entre vosotros vuestro Dios y la
Madre Universal hubo de hacerse mujer para redimiros con su ternura. 08-220.14.
Espiritualmente habéis recorrido un largo camino y ahora os asombráis ante
la intuición y el desarrollo que manifiestan las nuevas generaciones desde
su más tierna infancia; porque son espíritus que han vivido mucho y que
ahora vuelven, para caminar delante de la humanidad, unos por las sendas del
espíritu y otros por los caminos del mundo, según sus dones y su misión.
Mas en todos ellos, la humanidad encontrará la paz. Esos seres de que os
hablo serán vuestros hijos. 08-220.15.
Ya no es tiempo de que transitéis por desiertos, ni de que os ocupéis en
misiones vánales. Pensad en el futuro, y preparad a la humanidad del mañana,
porque al hablar de mi Doctrina y al derramar mi bálsamo de curación, los
hombres sorprendidos os preguntarán ¿De quién habéis recibido tan gran
lección y quién os ha dado tan extraño poder de sanar las enfermedades?
Entonces la humanidad verá mi poder en las obras de amor de mis labriegos. 08-220.16.
Al espíritu le están concedidas siete etapas para su evolución y
perfeccionamiento en varias reencarnaciones, para su progreso y expiación,
mas no le está dado recordar las reencarnaciones anteriores; la materia es
como un denso velo que las cubre. Sólo la conciencia os da la intuición de
que debéis caminar hacia adelante por el camino de la luz, que es el de la
perfección. 08-220.17.
Ese camino, es la escala con siete peldaños que conducirá al espíritu a mi
seno, donde quedará irradiando eternamente su luz sobre los que queden en
los peldaños más bajos. 08-220.18.
Ese es mi plan divino y eterno; vosotros sois mis colaboradores y llegaréis
a reinar conmigo, cuando hayáis roto las cadenas del materialismo. 08-220.19.
¡Apresuraos! ¡Todo cuanto podáis hacer ahora, hacedlo! Practicad mi Enseñanza
y experimentaréis mi paz aun en medio del caos de este mundo. 08-220.20.
¡La Fe, la Esperanza y la Caridad, como ángeles, quedan flotando sobre
vuestro espíritu!. 08-220.21.
Os ilumino el corazón, el espíritu y la mente, para que en este tiempo de
mi comunicación, comprendáis la sabiduría de mi palabra. Este tiempo dejará
su huella en las generaciones venideras para que comprendan la era que van a
vivir. 08-220.22.
He venido como faro de luz a iluminar vuestro espíritu, a fortalecerlo, y he
sido resurrección para todos aquellos que escuchándome, han creído; porque
al conocer la paz de la vida superior, se han levantado formando propósitos
de enmienda y haciendo renunciación de los bienes superfluos. Si logran
sostenerse en las pruebas, formarán mi ejército de soldados de buena
voluntad. Irán a enfrentarse al mundo de maldad, poblado de mentes turbadas
que sirviéndose de lo que Yo he creado, aún me niegan, a un mundo
convertido en desierto cuyas arenas candentes requeman las plantas del
caminante, y en ese desierto inclemente, vendavales de ideas les azotarán
sin piedad. 08-220.23.
Oídme: Preparaos y no temáis, que si en vosotros hay fe y lleváis como
ideal mi Obra, tendréis en la jornada mi fuerza como báculo que os sostendrá.
08-220.24.
Dejad que en vuestro corazón se acrisole el amor y la fe, porque de ellos
brotará el perdón para quien os ofendiere. En verdad os digo, que ante esa
muralla siempre se ha detenido la maldad. Tendréis que beber cálices
amargos, oh discípulos muy amados. 08-220.25.
La lucha comenzará después de mi partida, cuando haya dejado de ser vuestro
consejero a través del entendimiento humano, y sólo encontréis mi palabra
en los escritos que os dejaré. 08-220.26.
Mi palabra os ha explicado todo lo que antes fuera un misterio para vosotros,
para que nada ignoréis y sepáis enfrentaros serena y valerosamente a las
pruebas. 08-220.27.
Habéis tenido a través de mis lecciones, un tiempo de alegrías
imborrables. Vuestro espíritu que anhelaba goces elevados, quedará
satisfecho, porque pudo contemplar en la esencia de mis manifestaciones, la
luz de la verdad, la vida del espíritu que os espera; aquella vida donde
nada se limita, donde todo es hermoso y perfecto, de la que con sólo su
reflejo podríais purificar vuestro espíritu. 08-220.28.
Al presentir aquella existencia, vuestro espíritu siente el goce de la
eternidad, vuestra materia se reanima y se levanta, porque sabe que todos sus
dolores, sus combates y sus renunciaciones encontrarán la más justa de las
compensaciones para el espíritu: La Paz. 08-220.29.
Esto que estáis adquiriendo, es espiritualidad, porque espiritualidad es
también conocimiento de la vida eterna, mas si llegáis a armonizar con la
Creación, habréis encontrado una forma más de la espiritualidad, porque
estaréis viviendo dentro de mis leyes. Si antes era para vosotros el
declinar del cuerpo como el fin del camino, hoy sabéis que ahí es donde
principia la senda. La materia es tan sólo una fugaz vestidura. Ya reconocéis
que no sólo sois substancia sin también esencia, porque sabéis que donde
termina el hombre, no es el final en el camino del espíritu. 08-220.30.
Y preguntáis: Maestro, ¿Entonces es posible que lo que es esencia se mezcle
con lo que es materia? Y Yo os digo: Sí, mis hijos, porque el Padre que es
omnipotente y omnipresente, está en todo lo creado para que tenga vida. 08-220.31.
Escuchad siempre la verdad, ella es como el agua cristalina que deja ver todo
cuanto hay en su fondo. Sabedme encontrar en vuestra propia inspiración. 08-220.32.
Sencilla es mi palabra aun cuando hable de grandes revelaciones, pues así
como en forma clara y comprensible os he explicado cómo es el camino que
conduce al verdadero Cielo, así también os digo que con mi palabra, aboliré
en este tiempo el infierno que los hombres a través de religiones y erróneas
interpretaciones, han forjado para inspirar temor y poner una venda de
ignorancia a la humanidad. 08-220.33.
Mi palabra es como un libro, he abierto ante vosotros sus páginas para
mostraros la sencillez del más allá. Los tiempos en que los hombres cumplían
en forma religiosa, olvidándose de la Ley pasarán, porque aquello era
prevaricar. 08-220.34.
Yo no he venido a infundiros temor; he venido a inspiraros amor. 08-220.35.
Os he enseñado que Yo no os castigo, que sólo dejo que vayáis a recoger
frutos de vuestra siembra, los cuales si son dulces, serán vuestra felicidad
y vuestra salvación, y si son amargos, os despertarán al arrepentimiento y
al deseo de perfeccionaros. 08-220.36.
Para ayudaros en vuestra lucha, he preparado un nuevo día lleno de luz y de
gracia, para que os recreéis con mi palabra, pueblo de Israel. 08-220.37.
Desde vuestra niñez, en vuestra juventud, en la edad madura y en la
ancianidad, me habéis buscado, habéis llegado a Mí, en distintas edades.
Contemplo en las congregaciones que forman el pueblo de Israel, desde el niño
recién nacido hasta el anciano. 08-220.38.
El anciano me dice: tarde llego ante Vos, oh Padre mío, y muy poco tiempo
gozaré de vuestra palabra, beneficios y caridad. Y el Padre le dice:
Anciano, sed conmigo, nunca más os apartéis de Mí. Seguidme hoy, y cuando
vuestro espíritu llegue a los umbrales del valle espiritual, y sea en la
nueva vida, no tendréis edad. Seréis siempre joven y fuerte. No lamentéis
haber llegado ahora que vuestro cuerpo está cansado y enfermo, a conocer la
luz de mi Doctrina. Mirad que he llamado a los niños y en el seno de mi Obra
han crecido, y hoy que se encuentran convertidos en hombres y mujeres, se han
alejado, se han cansado de mi palabra y han ido en busca de nuevos senderos,
olvidando mis consejos y mis caricias. Mas Yo los atraeré nuevamente y en la
hora final, todos serán conmigo porque Yo estoy en todos los planos en los
que el espíritu habita. 08-220.39.
Cuando el hombre se aleja de la senda del bien, por la falta de oración y de
buenas prácticas, pierde su fortaleza moral, su espiritualidad y queda
expuesto a la tentación, y en su debilidad, da cabida a los pecados, y éstos
enferman el corazón. Mas Yo, he venido como Doctor al lecho del enfermo y he
puesto en él todo mi amor y mi cuidado. Mi luz ha sido como agua cristalina
en los labios abrazados por la fiebre y al sentir mi bálsamo sobre su
frente, me ha dicho: Señor, sólo vuestra caridad puede salvarme. Me
encuentro gravemente enfermo del espíritu y la muerte llegará muy pronto a
Mí. Y Yo le he dicho: No moriréis, porque Yo, que soy la vida, he llegado y
todo lo que habéis perdido, os será devuelto. 08-220.40.
Id al cumplimiento de vuestros deberes y todo el mal que habéis hecho,
convertidlo en bien. Yo os doy la fortaleza para que llevéis a cabo esta
gran obra de regeneración, porque tengo para vos una gran misión. 08-220.41.
Así os encuentro en el Tercer Tiempo, conozco vuestro mal y vuestra
angustia, mas todos seréis salvos, porque en vosotros está el principio de
la vida eterna. 08-220.42.
Preparaos, para que al haceros dignos de Mí, podáis presentarme vuestro
corazón como un vaso limpio por dentro y por fuera, en el que Yo deposite mi
palabra y con la luz que os entrego podáis analizarla. De cada una de mis
palabras, formad frases y con ellas grandes libros. Preparo vuestro
entendimiento, para que habléis a vuestros hermanos y calméis el hambre de
verdad y de justicia que siente la humanidad. 08-220.43.
Apreciad mi palabra, para que no digáis de mi partida: “Cuan grande era el
privilegio que tenía, y no supe comprenderlo”. 08-220.44.
No quiero que seáis como los hijos que, teniendo a su lado un Padre
bondadoso y amante, lo desprecian, y cuando éste ha cerrado los ojos para
este mundo y lo hago ocupar un lugar en el valle espiritual, entre los hijos
predilectos por su virtud; entonces aquéllos, lloran su falta de amor y de
gratitud para aquel Padre y reconocen tarde el bien que tenían y que no
supieron apreciar. 08-220.45.
Trabajad ahora que me tenéis con vosotros, para que podáis decir al mundo:
El Señor está hablando y dando pruebas de su presencia. Acercad a Mí a los
que me buscan, pues ellos creerán. Mañana tendréis que prepararos para
llegar a convencer a vuestros hermanos. 08-220.46.
A cada instante llegan a vosotros penalidades que os hacen llorar y me decís:
Maestro; ¿Por qué me pruebas, si me has prometido la paz? y Yo os digo: Es
que gracias a esas pruebas el espíritu permanece alerta. En medio de la
tranquilidad, la luz de vuestra fe se apaga y os detenéis en el camino de
lucha y perfeccionamiento. Si vuestro cuerpo os duele, o las penas afligen
vuestro corazón, conformaos, porque habéis recobrado hoy en mi Obra la paz
y la salud del espíritu. 08-220.47.
Llegará el día en que vosotros ya preparados, vayáis a la humanidad con
vuestras pupilas abiertas y vuestra intuición desarrollada, para penetrar
con respeto en el interior de los corazones y descubrir su dolor, su pobreza
espiritual y con mi enseñanza podréis calmar su necesidad y alentar a su
espíritu. 08-220.48.
Siempre que pongáis en práctica mi palabra, contemplaréis prodigios. Ella
no os defraudará jamás. Si os preparáis debidamente iréis cumpliendo con
vuestra misión y con mi voluntad. 08-220.49.
A cada recinto le he dado una misión determinada: a unos los he preparado
como arca salvadora para todos aquellos que no han encontrado comprensión en
sus hermanos, para el desarrollo de sus dones. A otros como fuente de luz, en
donde he derramado mi sabiduría. En otros me he manifestado como amor,
derramando ternura y caridad. Aún surgirán nuevos recintos y nuevos
labriegos, pues estoy preparando a los postreros. Estos serán como un báculo
para los primeros. Hoy son pequeños párvulos, mas se convertirán en mis
discípulos, y más tarde, serán los maestros de las nuevas generaciones. 08-220.50.
Para ser reconocidos, tenéis que vivir en la virtud, en el cumplimiento de
todos mis preceptos. En mi Obra todos sois iguales, primeros y postreros. Los
últimos han tenido que prepararse en menos tiempo para instruirse en mi enseñanza.
08-220.51.
A los labriegos les digo: Preparaos, para que el Mundo Espiritual se
manifieste con perfección a través de vuestro entendimiento, y la palabra
que brota por vuestros labios, sea pura y tenga esencia espiritual. No permitáis
que mi inspiración al pasar por vuestro entendimiento, se empañe. Si es muy
grande vuestra responsabilidad, también será grande vuestra recompensa. La
alegría y la paz que disfrutaréis, cuando hayáis cumplido, no la habéis
presentido. Vuestros dones son de gran valor y os llevarán a la felicidad
verdadera. 08-220.52.
Espíritus desencarnados, de distintas condiciones se acercan a los labriegos
en busca de caridad, y cuando han encontrado cerrada la puerta de vuestro
corazón y no les habéis dado consuelo, se ha quebrantado vuestro cerebro y
han dejado su influencia de dolor y de inquietud entre vosotros. 08-220.53.
El cumplimiento os espera. Sed caritativos. Israel ha sido preparado para
llevar la luz y la paz a los espíritus necesitados y en tanto no cumpláis,
sentiréis sobre vosotros pesar una gran cruz de deberes, que no os dejará
hasta que hayáis trabajado. 08-220.54.
Yo os prometo mi paz como galardón precioso. 08-220.55.
Os encontráis purificados en vuestro pensamiento y en disposición de
escucharme. Incansablemente me presento entre vosotros para repetir mis
divinas manifestaciones, para que lleguéis a destruir la duda que aún
pudiera existir en vuestro corazón. 08-220.56.
He manifestado mi presencia y mi esencia para que nadie pueda negar que he
estado entre este pueblo. 08-220.57.
Esta sabiduría que derramo a través del pedestal, no ha sido tomada de los
libros, no es el acopio de los conocimientos que el hombre haya podido
adquirir a través de los tiempos; tampoco os estoy haciendo historia como lo
hace la humanidad. 08-220.58.
Yo vengo a manifestar mi luz a través de un hombre igual a vosotros, con
conocimientos semejantes a los que vosotros lleváis, y lo único que busco,
es la limpidez del entendimiento y la pureza del espíritu del que va a
convertirse por un instante en un instrumento y portavoz de la Divinidad,
como también la preparación y recogimiento espiritual de los que van a
escucharme. Cuando esta unión de pensamientos y voluntades se realiza, la
luz de mi Espíritu viene a vosotros, porque en esos instantes vuestro espíritu
se ha despojado del materialismo y vuestro corazón comprende el bien; porque
todo vuestro ser siente la necesidad de acercarse al Padre, convencidos de
que no sois capaces de realizar sin mi ayuda, grandes acciones, ya sea en lo
espiritual o en lo material. 08-220.59.
Llegasteis a Mí con el corazón destrozado por las dudas, porque hacía
mucho tiempo que buscabais la verdad sin encontrarla y al escuchar mi
palabra, de pronto dudasteis; mas luego llegó la fe y quisisteis saber lo
que existe aparte de vuestro cuerpo y de la vida material; quisisteis
comprender esos dones y os convencisteis de que, cuando el cuerpo que ahora
poseéis quede inerte bajo la tierra, vuestro espíritu seguirá viviendo,
porque una voz os dice que no sois únicamente materia. 08-220.60.
Y os preguntáis: -¿Qué es el espíritu? ¿En qué forma vive? ¿Cómo
debemos prepararlo para que penetre en el mundo en que ha de habitar
eternamente? ¿Qué evolución deberá alcanzar? ¿Y qué relación tendrá
con los demás seres espirituales y aun con la misma Divinidad? 08-220.61.
Todas estas preguntas os habéis hecho; el interés os atrae; ese interés más
tarde se ha ido convirtiendo en una necesidad espiritual, reconociendo que lo
que habéis escuchado de labios del portavoz ha conmovido profundamente
vuestro corazón. 08-220.62.
Habéis venido sin ser obligados por nadie, tampoco habéis venido engañados.
No ha sido la ostentación o el esplendor lo que os ha deslumbrado, ya que
habéis encontrado estos lugares pobres y humildes; ha sido la luz
resplandeciente de mi palabra. 08-220.63.
No os entristezcáis cuando recordéis que desde el Segundo Tiempo os dije:
Muchos son los llamados y pocos los escogidos; porque en verdad no soy Yo el
que escojo. Yo llamo a todos y Conmigo quedan los que me aman y quieren
seguirme. Si vosotros que habéis sido llamados queréis ser de los que me
sigan, perseverad. 08-220.64.
Mi palabra y mis revelaciones son para todos; unos llegarán primero a la
comprensión, otros más tarde, pero todos llegarán. 08-220.65.
El hombre, por el libre albedrío de que goza, es quien voluntariamente
escoge el camino que le agrada, el que comprende o el que más fácil le es
de seguir. A todos hago el llamado, pero aquél que más preparado se
encuentra, es el que escoge mejor camino. Así, aquél que viene a escuchar
mi palabra y ha sido sensible al llamado y se ha estremecido al oír mi lección,
encontrará en ella la verdad que busca y ya no se apartará. Estos serán
los que no necesiten de la ostentación y grandeza de los templos edificados
por los hombres, porque no les inspiran ya ni devoción ni fe. Saben que esos
templos serán innecesarios cuando el hombre haya logrado la espiritualidad;
su preparación será un llamado a la perfección; y es mi Divinidad quien se
acercará a él para purificarle. Así habitaré en su corazón y estableceré
entre él y mi Espíritu la verdadera comunión espiritual. 08-220.66.
Si por un instante pudieseis desprenderos totalmente de vuestra parte
material, se llenaría de gozo vuestro espíritu al sentirse envuelto en la
luz del Más Allá. Esa luz es la que llega a vosotros en forma limitada a
través de mi rayo divino. Me limito para haceros sentir mi presencia, porque
siendo Yo fuerza universal, creación, poder, luz y vida, no podría venir a
vosotros en toda mi potencia. 08-220.67.
Así como tomáis del sol que os alumbra solamente los rayos necesarios para
vivir, también os digo, si abusaseis de esa fuerza, os dañaríais porque
ella es demasiado grande y fuerte para criaturas como vosotros. 08-220.68.
Lo mismo acontece con lo espiritual. Tenéis que tomar de la Divinidad la
parte necesaria a vuestro espíritu, sabiendo que en esa chispa que recibís
tendréis toda la fuerza para sentir la inspiración que mueva las fibras de
vuestro corazón, la luz que os dé entendimiento y comprensión para cumplir
vuestra misión. En ella encontraréis esa armonía que debe existir entre
Dios y el hombre. 08-220.69.
Os hablo así para ayudaros a comprender esta manifestación, para que elevéis
la parte espiritual y vuestra mente reciba la inspiración del más allá, el
consejo elevado que os enseñe la forma en que debéis vivir. Entonces
comprenderéis que la parte más pequeña de vosotros, es la materia que por
envoltura tenéis. 08-220.70.
Yo soy como un sol, vosotros sois como una chispa de él. Fuisteis creados
pequeños para que crecieseis por vuestros méritos desarrollando vuestros
dones. Fuisteis puros en un principio, pureza que más tarde manchasteis en
las pruebas y en el pecado, porque fuisteis puestos en un camino donde os
levantaseis por el esfuerzo de vuestra voluntad, para que en él hicierais méritos
y levantaseis cosecha. ¿Qué esfuerzo hubierais hecho por elevaros, si
siempre hubieseis habitado en las alturas? ¿Qué anhelo de desarrollaros
podría haber en vosotros, si desde el principio hubieseis sido grandes? ¿De
qué méritos podría haberos Yo recompensado, si siempre hubieseis sido
perfectos? Pero llegasteis a la Tierra y en ella encontrasteis el sentimiento
opuesto a la perfección, al bien. Encontrasteis la tentación que induce al
mal, la debilidad de la carne, las asechanzas del mundo. Allí comenzó la
lucha del espíritu dentro de la envoltura cuya naturaleza era diferente a la
suya. El espíritu, desorientado en un principio por el mundo y la Naturaleza
de que se veía rodeado, cayó en el letargo, dejando que la materia creciese
y obrase de acuerdo con sus condiciones terrenales, con sus pasiones
materiales. 08-220.71.
Fue necesario que el espíritu viniese entonces a la Tierra a encarnar
nuevamente, una vez tras otra, en diferentes materias, más perfectas unas
que otras, unas con vida más larga que otras, todas de diferentes
inclinaciones, para que el espíritu se formase un concepto de sí mismo,
para que adquiriese conocimiento y elevación. Así, paso a paso, pudo llegar
el tiempo presente en que pudiera no sólo comprender, sino aun conocer su
futuro entre la Humanidad y también la vida espiritual que le espera. Quien
llega a adquirir amplio conocimiento a través de su lucha, no necesitará
para su evolución de nuevas materias, porque estará capacitado para habitar
en las moradas espirituales. Así irá escalando peldaño por peldaño la
escala de perfección hasta llegar a Mí. 08-220.72.
Si es tan grande vuestro destino y vuestro espíritu es semejante a Mí, ¿Cómo
podéis caer en idolatría y hacer con vuestras manos una imagen para
adorarme en ella? ¿Por qué no me admiráis mejor a través de esta
Naturaleza, ya que no sabéis ir hasta lo espiritual, y os inspiráis en la
contemplación de su magnificencia, en la vida que brota y palpita a cada
paso que dais, en el sin número de bellezas y maravillas, con que he
adornado vuestra morada, en el firmamento donde brillan millares de mundos
desconocidos para vosotros y que os hablan de vida, de ley y de obediencia,
para que forméis vuestra oración de amor, vuestra acción de gracias y
vuestra confesión? 08-220.73.
Este es vuestro tiempo ¡Oh espíritus! ¡Despertad, levantaos, venid a Mí! ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No 221 08-221.01.
Pueblo, voy a tocar vuestras fibras más sensibles para prepararos y haceros
dignos de recibir mi enseñanza. 08-221.02.
Voy a hablaros de la Madre divina, de ese espíritu que encarnó en el
Segundo Tiempo para cumplir un elevado destino. 08-221.03.
María fue enviada para manifestar su virtud, su ejemplo y divinidad
perfecta. No fue una mujer más entre la humanidad. Fue una mujer distinta y
el mundo contempló su vida, conoció su manera de pensar y de sentir, supo
de la pureza y gracia de su espíritu y cuerpo. Ella es ejemplo de sencillez,
de humildad, abnegación y amor. Y a pesar de que su vida ha sido conocida
por el mundo de aquel tiempo y de las siguientes generaciones, hay muchos que
desconocen su virtud, su virginidad. No se explican el hecho de que haya sido
virgen y madre y es que el hombre es incrédulo por naturaleza y no ha sabido
juzgar las obras divinas con el espíritu preparado. Si estudiara las
escrituras y analizara la encarnación de María y la vida de sus
antecesores, llegaría a saber quién es Ella. 08-221.04.
María es esencialmente divina, su espíritu es uno con el Padre y con el
hijo, ¿Por qué juzgarla humana, si fue la hija predilecta, anunciada a la
humanidad desde el principio de los tiempos como la criatura en quien se
encarnaría el Verbo Divino? 08-221.05.
Entonces ¿Por qué blasfema el hombre y duda de mi poder y escudriña sin
respeto mis obras? Es que no ha profundizado en mi enseñanza divina, no ha
meditado en lo que hablan las escrituras, ni acepta mi voluntad. 08-221.06.
Hoy, en el Tercer Tiempo, también duda de que Ella venga a comunicarse con
los hombres y Yo os digo que tiene participación en todas mis obras porque
es la representación del amor más tierno que se alberga en mi Espíritu
Divino. 08-221.07.
Os he dado pruebas de esta verdad y he permitido que los profetas de todos
los tiempos testifiquen a María como la Madre Universal; hoy los que poseen
este don, también han visto manifestarse en símbolos o alegorías que la
representan; habéis sentido su influencia maternal que os acaricia, su
fortaleza y consuelo aliviando vuestras penas, y también presentís que su
intercesión os ha salvado de muchos peligros; en este tiempo en el que va el
mundo transitando por diversos caminos conducidos por la ciencia en
vertiginosa carrera, en el que la materialización, la vanidad y los placeres
le han alejado del verdadero camino. 08-221.08.
Por eso vengo a llamar al corazón de mi pueblo para doctrinarlo y enviarlo
después como emisario de esta buena nueva. 08-221.09.
Siempre han sido desconocidos mis enviados, mas no temáis que el
Todopoderoso está con sus siervos. Yo mismo fui desconocido, ya que no todos
supieron ver en Cristo, la presencia de Dios y sólo alcanzaron a ver en El,
a un profeta, o a un iluminado. 08-221.10.
Tuve que dar testimonio de Mí mismo, con mi vida, mis obras y mi muerte
sobrehumanas. Y ante aquella verdad se levantaron muchos con la fe ardiente
en su corazón, que testificaron mi Doctrina. 08-221.11.
Aun muerto no os abandoné, porque después del sacrificio me manifesté
espiritualmente en plenitud de vida. Llegué entre mi pueblo del valle
espiritual y ahí le preparé, le envolví en mi luz, le atavié con la
blanca vestidura de la pureza y le envié al mundo a encarnarse nuevamente.
Mas llegó el tiempo de reunir las tribus de mi pueblo y les hice el llamado
hacia este jirón de tierra. Porque sois en verdad el pueblo de Israel, mas
no por la sangre sino por el espíritu. Mi reino no es de este mundo ni
vuestra morada eterna está en la Tierra. 08-221.12.
Ved a vuestro Rey y Señor, cómo desciende entre la maldad humana lleno de
humildad y amor para hacer llegar sus enseñanzas a los muertos a la luz del
Tercer Tiempo. 08-221.13.
Ya no me busquéis en cultos idólatras. Ya no es tiempo de que me améis con
fanatismo. Desde los primeros tiempos he combatido estas malas inclinaciones
entre vosotros y os he revelado la comunicación directa con mi Espíritu,
por medio de la oración. 08-221.14.
Las escrituras de los tiempos pasados podrían revelaros lo que hoy os
repito, pero el hombre se ha atrevido a falsear mis verdades para difundirlas
adulteradas. Y ahí tenéis una humanidad espiritualmente enferma, cansada y
sola. 08-221.15.
Por eso mi voz de ¡Alerta! se deja escuchar a través del portavoz, porque
no quiero que encontréis la confusión. 08-221.16.
Por el camino que os estoy trazando, podréis encontrar el que os enseñé en
los tiempos pasados, porque todos son uno mismo. 08-221.17.
Van los hombres caminando con ansiedad, en busca de justicia, de verdad, de
caridad y amor. Van tropezando y cayendo ante la indiferencia humana. Más
los que han oído esta voz en el Tercer Tiempo, han sentido mi presencia y en
mi esencia han calmado hambre, sed y dolor. Sin embargo, entre los que han
sido testigos de mi manifestación, existen aquellos que la niegan, creyendo
imposible que Dios se digne comunicarse a través del hombre pecador. Al incrédulo
le digo que la luz purísima de la Divinidad no se empañara con el pecado
humano, porque mi luz es infinitamente superior a las obras buenas o malas de
los hombres y además he venido a dar luz al que se encuentre entre sombras. 08-221.18.
Hay un placer divino en llegar hasta el pecador, confortar su corazón,
hacerle sentir el calor del Padre, y darle a conocer el sabor del pan de vida
eterna. 08-221.19.
Vosotros que me oís y que sabéis que formáis el pueblo del Señor,
comprended que hasta ahora no habéis cumplido la misión que el Padre os
asignó desde el principio de los tiempos, que habéis ocultado la Ley y habéis
sembrado los caminos de dolor; pero la amargura y las vicisitudes os han
hecho conocer el dolor para que podáis comprender y amar a vuestra hermana
humanidad. 08-221.20.
Mi palabra es universal, mas si no es escuchada por todo el mundo es por su
materialismo, que cual venda de obscuridad cubre sus ojos, y su oído
espiritual ha perdido la sensibilidad para escuchar al Verbo Divino. 08-221.21.
Tiempos de peligro se acercan. La guerra con su caudal de dolor, miseria y
luto hará estremecer una vez más a los hombres. Se turbarán las mentes y
los espíritus, y todo ello hablará a la humanidad de su falta de obediencia
a mis leyes de amor y de justicia. Más Yo como Padre de amor, me interpondré
ante el caos y haré brillar mi luz en el firmamento como una aurora de paz y
redención. 08-221.22.
Os estoy preparando para que seáis mañana la luz del mundo, que seáis vida
y pan, caridad y amor entre vuestros hermanos. 08-221.23.
Penetrad en mi palabra y en su esencia me hallaréis. 08-221.24.
Mi palabra, es luz y paz para el espíritu, desciende en estos instantes a
vuestro corazón. Busca mi luz a ese pueblo que en los tres tiempos ha
recibido mis divinas lecciones. 08-221.25.
Dormía Israel, cuando de pronto las señales de mi llegada comenzaron a
despertarle y a inquietarle. Me presenté entre los hombres y abrí para
ellos una nueva era. 08-221.26.Traje
en mis nuevas lecciones mayores enseñanzas que las de los tiempos pasados,
porque encontré más capacidad en las mentes y mayor evolución en los espíritus.
08-221.27.
No toméis como una distinción el hecho de haber escogido un pueblo de la
Tierra entre los demás; Yo amo igual a todos mis hijos y a los pueblos que
ellos han formado. 08-221.28.
Cada pueblo trae una misión a la Tierra, y el destino que Israel ha traído
es el de ser entre la humanidad el profeta de Dios, el faro de la fe y el
camino de perfección. 08-221.29.
Mis profecías y revelaciones que desde los primeros tiempos os he hecho, no
tuvieron una justa interpretación porque no había llegado aún la hora en
que la humanidad las comprendiese. 08-221.30.
Ayer, Israel era un pueblo de la Tierra, hoy, es una multitud diseminada en
el mundo; mañana, el pueblo de Dios estará formado por todos los espíritus,
los cuales en perfecta armonía, formarán junto con su Padre, la familia
divina. 08-221.31.
Mi palabra es el libro de la sabiduría que hará penetrar al hombre en una
vida desconocida, más elevada y más bella, conocerá su esencia y a través
de su espíritu comprenderá las revelaciones que antes le parecían arcanos
insondables y que el Padre estaba dispuesto a revelárselas cuando la hora
fuese llegada. 08-221.32.
Buscaréis y amaréis las enseñanzas espirituales, y al ir en pos de ese
ideal, sentiréis que se hace ligero vuestro tránsito en la Tierra. Cada
hora que pasa, cada día y cada año que transcurren, os aproximan a la
culminación de ese tiempo. 08-221.33.
Estoy derramando a raudales mi palabra para que cuando cese de oírse, no
caigáis en confusiones. No quiero que ese día sorprenda impreparados a los
primeros ni a los postreros. ¡Con cuanta confianza podréis entregaros después
a vuestro cumplimiento si sabéis comprender y obedecer mis mandatos! 08-221.34.
Falta que os despojéis de muchas prácticas que todavía empañan vuestra
vida y vuestro culto. Debéis de interesaros por elevar más vuestra
existencia, para que lleguéis a leer en el libro divino que hay en Mí. 08-221.35.
Hablo al espíritu más que al corazón, porque es el que puede concebir lo
que quiere decir elevación y eternidad. Y a los que han hecho de esta Tierra
su mansión eterna y en ella buscan su gloria, honores, placeres y poder, les
digo: mirad vuestro mundo estremecido de dolor, poblado de miseria y desolación
e iluminado por las falsas luces de una ciencia egoísta y vanidosa. 08-221.36.
Toda la vida y las obras de los hombres son juzgados en estos instantes;
hasta la Naturaleza por medio de sus elementos toca a los espíritus y habla
a los corazones. 08-221.37.
A cada criatura le preguntaré cuál es el fruto de su ambición. ¿Cuál será
su repuesta ante el Eterno? ¿Y vosotros, multitudes que habéis oído mi voz
en este tiempo y sabéis que en cada palabra mía habéis recibido un
mandato, qué responderéis llegada la hora? 08-221.38.
De cierto os digo, que a unos y a otros les estoy concediendo el tiempo
necesario para que no se presenten desnudos delante de Mí, manchados o
miserables. Os quiero fuertes para que sepáis enfrentaros a las vicisitudes,
a las grandes lecciones de la vida, a las tentaciones. 08-221.39.
En verdad os digo que sois más fuertes de lo que creéis, pero que os falta
penetrar más en mi Doctrina para que sepáis descubrir en vuestro interior
el tesoro espiritual con que está donada cada criatura. 08-221.40.
Vosotros podéis solucionar conflictos, disipar tinieblas y hacer luz, alejar
el mal y atraer el bien. 08-221.41.
Soldados de Dios serán llamados los que sepan esgrimir sus armas y vencer
con ellas toda adversidad. Los espíritus más evolucionados intuitivamente
protegerán a sus hermanos más débiles, y éstos a su vez, presentirán
cerca de cuál corazón se sentirán más seguros. 08-221.42.
La grandeza del hombre no se la darán sus posesiones terrestres, ni sus títulos,
ni su atavío; en el pobre podrá estar un espíritu elevado por su evolución
y espiritualidad, y entre ellos están muchos que manifestarán a la
humanidad la verdad eterna. 08-221.43.
En esta hora en que os reunís conmigo, es para vosotros un momento de gozo
espiritual, porque os disponéis para recibir mi inspiración y mis mandatos.
Vuestro espíritu se ha purificado para recibir la esencia de esta enseñanza
y comprenderla. 08-221.44.
Unos habéis sido dóciles y habéis estado dispuestos a escucharme, otros se
han obstinado en desconocerme y Yo espero paciente el despertar de estos discípulos.
He venido como guerrero y me he lanzado a la conquista de los espíritus,
porque son mis hijos. No será el rigor el que venza su reaciedad, sino mi
amor y mi paciencia. Quiero que me miréis, que me reconozcáis, para que podáis
amarme y sepáis que vivís dentro del Universo que Yo gobierno celosamente,
y que debéis seguir el camino de rectitud que os he trazado. 08-221.45.
Os he dado la Ley y he esperado vuestro cumplimiento basado en lo que os dice
vuestra conciencia; no os he impuesto mi voluntad, puesto que os he dado
voluntad propia, libre albedrío, facultades, para haceros semejantes a Mí,
Mas si queréis saber mi anhelo, os diré que ya quiero veros caminar
celosamente dentro de mis leyes de justicia, libres de errores, para que dejéis
a vuestros descendientes, una simiente buena, un ejemplo claro, un sendero
luminoso. 08-221.46.
La lección que hoy os dejo para vuestro perfeccionamiento forma parte del
libro de mi palabra, en el cual está contenida mi sabiduría para que sea
estudiado y sentido más con el espíritu que con la mente o el corazón. 08-221.47.
Hay mucha pobreza en el espíritu de los hombres por su escasa
espiritualidad, de ahí nace la tristeza, la orfandad, el hambre. Esta
humanidad que amo tanto, necesita alimentarse de sabiduría, de esencia pura
y sólo la palabra divina la fortificará. Para que la humanidad tenga el
testimonio del pueblo que me ha oído, aún tendrá que esperar vuestra
preparación y entrega al cumplimiento de vuestra misión. 08-221.48.
Os he enseñado a trabajar con el espíritu, para que vuestra obra sea pródiga
en beneficios. Os he dicho que ahí donde vuestra planta no pueda ir, porque
no podáis salvar las distancias, vuestro espíritu puede llevar vuestro
mensaje y preparar el ambiente de pueblos y naciones que se encuentren en
peligro, de hogares que hayan sido invadidos por la pena, o de enfermos que
invoquen la caridad. Todo esto podéis hacer en mi nombre, os lo permito para
que podáis presentarme mayores méritos. 08-221.49.
Para el espíritu no hay distancia que no pueda salvar. Podéis llevar
vuestra oración o un buen deseo a vuestros hermanos, y no encontraréis obstáculo
que os detenga en vuestro afán de enviar a los demás vuestro mensaje de
buena voluntad. 08-221.50.
Vuestro espíritu presiente que ya está cercano el tiempo en que ha de
penetrar en una etapa de mayor elevación, en la que ha de alcanzar la
comprensión de sus dones en toda su significación. 08-221.51.
No quiero que vayáis a quedaros sin recibir hasta la última de las
lecciones que he de entregaros. Os daré a conocer mi Obra de este tiempo
desde la primera hasta la última parte, para que os sintáis capacitados
para presentar a la humanidad el testimonio de mi palabra con vuestras obras
de amor. 08-221.52.
Os he enseñado a orar, para que aprendáis a estar en comunicación conmigo
y podáis recibir mi inspiración que vendrá a iluminaros en los momentos de
prueba, porque los hombres se hundirán en un caos mayor que aquel por el que
están atravesando y es menester que oréis por todos vuestros hermanos. 08-221.53.
Estoy escribiendo la historia de la humanidad, en ese libro quedará impreso
todo lo que en el mundo hicisteis. ¿Queréis presentar ejemplos de
mansedumbre y de paciencia, o preferís dejar una herencia de desobediencia y
rebeldía? 08-221.54
Muchos de vosotros ya no tendréis una nueva oportunidad de venir a la
Tierra, a reparar en ella vuestras faltas, no poseeréis ese instrumento que
hoy lleváis y que es vuestro cuerpo, en el que os apoyáis. Es menester que
comprendáis que el venir al mundo es un privilegio para el espíritu, que
nunca es un castigo; por tanto, debéis aprovechar esta gracia. 08-221.55
Después de esta vida iréis a otros mundos a recibir nuevas lecciones y allí
encontraréis nuevas oportunidades para seguir escalando y perfeccionándoos.
Si habéis cumplido vuestros deberes como hombres, dejaréis este mundo con
satisfacción por la misión cumplida, llevando en vuestro espíritu la
tranquilidad. 08-221.56.
En este tiempo os he enviado no sólo para que vosotros os salvéis, sino que
os he confiado una legión de seres encarnados unos y desencarnados otros,
para los cuales debéis ser guías y guardianes. 08-221.57.
A todos debéis llevarles mi palabra con la misma pureza con que os la he
dado, sencilla en su exterior y profunda en su fondo, sustanciosa, plena de
revelaciones para todos, lo mismo se trate de entendidos que de rudos. Y
después de las grandes luchas que en el mundo se van a librar en busca de la
verdad, triunfará mi Doctrina, prevalecerá una sola idea; el culto de los
hombres a la Divinidad se simplificará para hacerse espiritual. Habréis
conocido todos los caminos y habréis elegido el más corto para llegar a Mí.
08-221.58.
Mi obra vendrá a coronar el esfuerzo de todos aquellos que han vivido en
vigilia, esperando mi retorno. Esclarecerá muchos de los misterios que el
hombre aún no ha logrado comprender, será un arma poderosa en manos de
aquellos que aman el bien y la justicia, llenando de alegría los corazones. 08-221.59.
Veréis convertirse a mi enseñanza a los grandes príncipes y dejar su
reinado, su poder temporal para alcanzar el del espíritu, aquél que no se
acaba jamás. Así veréis derrumbarse iglesias que antes lucieron fuertes en
su soberbia y vanidad, para seguir mi huella de humildad. Los hambrientos
buscarán con avidez hasta en la última de mis palabras al Espíritu de
Verdad, al Consolador, al Maestro que regresa triunfante para restablecer su
Reinado en el espíritu de los hombres. 08-221.60.
Antes que todo esto suceda, toda impostura y falsedad será señalada, no
permitiréis más adulteraciones. Los libros en los que no esté encerrada la
Verdad, desparecerán y sólo quedará el único libro que Yo he confiado a
los hombres y que ha sido escrito desde el principio de los tiempos en su
propio espíritu. 08-221.61.
Siempre que la humanidad se ha encontrado en peligro, he llegado para
salvarla. Hoy estoy preparando a mi pueblo para que sea baluarte de esta
humanidad que se ha empeñado en tantas luchas, que ha caído en un caos del
cual no ha podido levantarse. Cuando esta prueba haya pasado, brillará el
iris de la paz. 08-221.62.
¿Quiénes de vosotros estaréis en la Tierra para ese tiempo? ¿Quienes verán
esa era de paz? En verdad os digo que no está lejano ese día y entonces
este mundo será una imagen de la Tierra de Promisión que existe en el más
allá. 08-221.63.
El amor, que es el principio y la razón de ser de vosotros, estará en todos
los corazones de los que se elevará un culto sencillo y puro que llegará Mí.
08-221.64.
No habéis pensado en el mañana y esperáis tranquilos los acontecimientos.
Estáis confiados en que el Maestro saldrá en defensa de su Obra y debéis
de recordar que con mi Obra es al hombre a quien he venido a rescatar; Yo
siempre he venido en contra de sus enemigos, éstos son su vanidad, su egoísmo,
su amor al mundo, su materialismo; y Yo quiero que en esa lucha seáis los
soldados invencibles para que detengáis y extingáis al mal que hoy habita
en vosotros. 08-221.65.
El arrepentimiento, como agua purificadora, está lavando a los espíritus y
en ellos está penetrando la luz, el reconocimiento a mis mandatos, han
comenzado a germinar los buenos propósitos. 08-221.66.
Yo bendigo todas las obras y buenos pensamientos de mis hijos. 08-221.67.
Vengo a concederos lo que os hace falta, ¿Qué pueden daros estas criaturas
por quienes me comunico para alimentar a vuestro espíritu? Aunque son como
vosotros, imagen mía y llevan mis virtudes, no están capacitados para
ofreceros el pan del espíritu, miradlos sólo como mis instrumentos para
esta comunicación que he establecido con el hombre. 08-221.68.
El espíritu de Israel ha evolucionado y aún así no ha alcanzado la
completa espiritualidad, y ha sido menester que Yo, a través del
entendimiento humano, os entregue mis enseñanzas en lenguaje material para
hacerme comprender de vosotros. 08-221.69.
Los tiempos en que Jesús, mi Verbo encarnado se manifestó a los hombres,
han pasado; El es ejemplo para los portavoces de hoy, y si éstos lo imitan,
alcanzarán grandes inspiraciones y los seguirán grandes multitudes. 08-221.70.
No todos han comprendido mi Obra escrita con letras imborrables a través de
los tiempos; por eso me acerco a vosotros para ayudaros a analizar mi lección
de los tiempos pasados y a estudiar las presentes revelaciones. Libertaos,
pueblo, no más esclavitud ni cautiverio, sed libres para amar, creer,
pensar, y trabajar por el bien universal. 08-221.71.
Buscad y reconoced en vosotros la semejanza que tenéis conmigo, para que hagáis
obras poderosas y dejéis ver mi imagen en vuestras obras de amor hacia
vuestros hermanos. Si por el contrario, os apartáis del camino, os alejaréis
de vuestro Creador y no permitiréis que mi Espíritu se manifieste en
vuestras obras, estaréis limitando las virtudes con las que os he donado,
perderéis la ruta y no sabréis de donde habéis venido adónde vais y cuándo
será vuestro retorno a Mí. 08-221.72.
El espíritu de los hombres está hambriento, busca en religiones, ideas o
doctrinas, el alimento que le hace falta; siente el llamado de su Padre y no
sabe dónde encontrarlo. Yo hablé a su espíritu desde la montaña, para que
aprenda a elevarse y alcance la comunicación directa con mi Espíritu. 08-221.73.
A todos invito a mi mansión, he hecho palpables mis manifestaciones; como
buen Pastor estoy señalando el aprisco que es mi seno, para hacer descansar
en él a los espíritus. 08-221.74.
Todo os lo entregaré para ese viaje de retorno a Mí. Analizad la esencia de
mi palabra, y en ella tendréis el conocimiento y la fortaleza necesaria. 08-221.75.
No distingáis a nadie, en todos los caminos hay hombres de buena voluntad,
espíritus que me aman y que saben recibir mis dones. Llevad presente mi
precepto que os dice: “Amaos los unos a los otros” ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No 222 08-222.01.
Miráis muy cercana la partida del Maestro, y por eso lloráis en silencio
porque os habéis acostumbrado a mi dulce palabra. Mas os digo: No partiré
sin antes haberos dado mi última lección y así no seréis torpes al
transmitir mi enseñanza. 08-222.02.
Se avecinan grandes pruebas de dolor, y vuestra oración mucho podrá lograr
en esas horas de amargura. Uníos en vuestro trabajo espiritual, acatad mis
órdenes, porque no quiero que en el Libro de Oro queden impresas vuestras
faltas y desobediencias. 08-222.03.
En este tiempo ha sido grande el número de los llamados; cada vez que me
presento entre vosotros, llegan nuevos corazones a engrosar estas filas; los
cuales se asemejan a las tumbas, pues guardan en su interior a un muerto, que
es su propio corazón. 08-222.04.
Mas el dolor purifica a los espíritus, por eso muchos no volverán a
encarnar. Irán a otros mundos a ocuparse en las misiones que les señale su
Padre. 08-222.05.
Vengo a ayudaros en vuestra regeneración, para que al desprenderos de este
mundo, no tengáis que expiar vuestras faltas sino que lleguéis ante el
Supremo Juez, limpios de toda mancha. 08-222.06.
Comprended que todo cuanto hagáis a vuestros hermanos me lo hacéis a Mí,
porque todos sois parte de Mí mismo. No lo olvidéis, para que podáis mirar
en cada uno de vuestros semejantes a vuestro Padre. 08-222.07.
Llegan los hombres a sentir placer en causar dolor, pero tarde o temprano
llega también el remordimiento como juez inexorable, a juzgaros y a lavaros.
08-222.08.
Si en este tiempo cumplís vuestra alta misión de regeneraros y ponéis a
salvo a vuestros hermanos, mañana vuestro nombre y el de mi pueblo, serán
pronunciados con respeto y gratitud, aun en las más lejanas comarcas. 08-222.09.
No os perdáis de sentir la satisfacción de poderos llamar dignamente mis
discípulos después de mi partida, pero debéis de estar preparados para
presentaros en las comarcas, villas y aldeas a enseñar la Buena Nueva de mi
Tercer Testamento, dando testimonio con vuestras obras. 08-222.10.
En este tiempo han triunfado aparentemente algunas doctrinas humanas y
existen diversidad de ideologías; mas se acerca la hora en que una sola idea
prevalezca, en que la humanidad se unifique en una sola Doctrina y ésta será
el Espiritualismo. 08-222.11.
Los elementos de la Naturaleza se encargarán de despertar a los hombres y
siempre que traten de tergiversar mi verdad, aquellas fuerzas hablarán de mi
justicia. 08-222.12.
llegará mi Obra a los ministros, a los reyes y señores de la Tierra, y
vosotros les contemplaréis postrados ante mi Divinidad. Entonces muchos
libros desaparecerán en el fuego y surgirá el libro que mis plumas de oro
escribieron bajo mi dictado, para conocimiento de las generaciones venideras.
08-222.13.
Este libro lo estudiarán y a él se asomarán los hombres curiosos de
conocer el futuro, porque el gran caos será presentido por la humanidad. 08-222.14.
¡Perseverad todos en la esperanza, porque será muy grande la paz después
de ese caos! Y será muy grande la bonanza, la misma Naturaleza que a veces
os parece hostil, la veréis amable en sus distintas estaciones. Los montes
valles y collados, ostentarán exuberancia y belleza. Los árboles se cargarán
de buenos frutos y la salud, el bienestar y la paz, envolverán la vida
humana. 08-222.15.
Hoy la tierra se limpia de toda impureza, hasta alcanzar nueva virginidad. 08-222.16.
Cuando estén próximas a desatarse las plagas, Yo os daré el presentimiento
y os hablaré en sueños para que estéis prevenidos y oréis por los demás.
08-222.17.
No habéis contemplado aún el principio de la lucha contra mi Obra y debéis
despertar porque la combatirán hombres preparados. 08-222.18.
Dejad de pensar demasiado en las necesidades del cuerpo y pensad en el futuro
espiritual de toda la humanidad. 08-222.19.
Mi Doctrina se extenderá por todo el Orbe, pero no la darán a conocer los
prevaricadores, serán mis nuevos apóstoles de la humildad y la
espiritualidad, los que testifiquen con sus obras la caridad y el amor de su
Creador. 08-222.20.
No dejéis que la humanidad vea que sois débiles y que nada habéis
aprendido de Mí; ved que los hombres mucho tendrán que aprender de
vosotros. No imitéis a aquellos que diciendo: “Señor, hágase en mí tu
voluntad”, y en el momento de la prueba son inconformes y aún se atreven a
atribuirme imperfecciones. 08-222.21.
Os hablo sencillamente, en vuestro idioma, porque no quiero dejar nada en
misterio. En estos últimos años de mi estancia entre vosotros, muchas
lecciones os daré a conocer. Oh pueblo bendito de Israel, que como
peregrinos incansables vais atravesando el desierto, deteneos por un momento
para oír mi palabra. Mi casa abre sus puertas para todos los caminantes que
llamen a ellas con humildad. Calmad vuestra hambre y sed y ya no volveréis a
ser los hambrientos ni los sedientos. 08-222.22.
Estáis atravesando días de prueba, tiempos de purificación y de restitución
mas Yo estoy cerca de vosotros, para ayudaros a que no desfallezcáis en la
prueba. No penséis ni por un momento en que sois débiles, afirmaos en la
certidumbre de que sois el mismo pueblo de los tiempos pasados. Pueblo
fuerte, valerosos, barquilla salvadora para el náufrago, buen compañero de
viaje, amigo, hermano y ejemplo. La misión que ahora os he confiado es la de
amar. El amor es la simiente que he sembrado en vosotros, porque ella, es el
principio y la razón de todas sus criaturas. 08-222.23.
Si vosotros contempláis que Yo soy la Sabiduría, esa sabiduría brota del
amor. Si me reconocéis como juez, esa justicia se basa en el amor. Si me tenéis
por poderoso, mi poder está fincado en el amor. Si sabéis que soy eterno,
mi eternidad proviene del amor, porque éste es vida y la vida, hace
inmortales a los espíritus. El amor es luz, es vida y saber. Y esa semilla
os la he dado desde el principio de los tiempos, la única que Yo, como
labrador perfecto, he sembrado en las tierras que son vuestros corazones. 08-222.24.
Hoy, en el Tercer Tiempo, una vez más os levantáis en las tierras del Señor,
para ir sembrando esa simiente que habéis encontrado, pero habéis visto que
no todas las tierras son fáciles de sembrar, habéis visto además, que unas
fructifican pronto y otras son tardías. A unas las habéis encontrado tan
duras como si fueran rocas, otras han estado cubiertas de cizaña y de mala
hierba y muy pocas son las que han estado limpias y preparadas. Mucho es lo
que habéis tenido que trabajar para limpiar aquellas tierras, y después de
sembrarlas, mas cuando habéis sido pacientes y las habéis regado con el
agua de vuestra fe, habéis podido contemplar en las tierras antes
infecundas, que la simiente ha germinado y crecido y con ellos os habéis
regocijado. Esas tierras que parecía que os rechazaban a cada instante, hoy
son vuestra alegría, vuestra esperanza y han traído paz a vuestro espíritu.
Ahí está vuestra obra, vuestro afán y vuestros desvelos, ya no podéis
apartaros de ellos. 08-222.25.
Seguid velando y orando por esas parcelas, porque del fruto que recojáis os
podréis alimentar eternamente; más para que este fruto os dé el buen sabor
y os alcance la verdadera vida, lo tenéis que cultivar con esmero, para que
la simiente se convierta en planta y ésta en árbol corpulento con extensos
ramajes que le brindan al caminante la sombra acogedora y los frutos
abundantes que dan la vida a las grandes multitudes. Y después, esa simiente
debe volver al corazón de la tierra; para allí seguir naciendo, creciendo y
fructificando hasta la consumación de los tiempos. 08-222.26.
Qué grande es mi gozo al encontrarme entre mis discípulos en estos momentos
de verdadera comunión espiritual. Es el instante feliz en que el Padre
siente el amor de sus hijos y ellos reciben el ósculo paternal que les
ofrece. Es el momento en que al venir me decís: Padre, hemos trabajado según
tus enseñanzas; mas como no somos perfectos, venimos a Ti, como párvulos
llenos de mansedumbre y humildad, a mostrarte nuestra siembra tal como se
encuentra este día y para que Tú, Divino Maestro, con tu amor y sabiduría,
nos enseñes, nos corrijas y nos digas cómo hemos de seguir. Señaladnos lo
que hayamos hecho mal, para enmendarlo con vuestra ayuda y ya preparados por
vuestra caridad mostremos a la humanidad la Obra, sin añadirle ni restarle mérito
alguno. 08-222.27.
Yo os contesto: Benditos seáis porque confiáis en Mí, sabéis que no venís
ante un verdugo o ante un juez injusto, sino que estáis ante un Padre que es
todo amor y enseñanza. 08-222.28.
Os doy una lección más, para que os preparéis y aprovechéis hasta el último
momento mis palabras, para que quedéis después de 1950, como maestros, y guías
de la humanidad. 08-222.29.
El mundo está sujeto a prueba, las naciones sienten todo el peso de mi
justicia que cae sobre ellas. Y mi luz, mi voz que os llama, se deja sentir
en toda la humanidad. Los hombres sienten mi presencia, perciben mi rayo
universal que desciende y descansa sobre ellos; y elevan hacía Mí su espíritu
para preguntarme: Señor ¿En qué tiempo nos encontramos? ¿Estas pruebas y
amarguras que han llegado a los hombres, qué significan, Padre?¿Acaso no
escucháis el clamor de este mundo? Tú dijiste que volverías. ¿Hasta cuándo
vas a venir oh Señor? Y en cada secta y religión, se eleva el espíritu de
mis hijos y me buscan, me invocan, me preguntan y me esperan. Y cuando ellos,
por su impreparación no llegan a sentirme, se debilita su fe, se confunden y
blasfeman. Y os digo que ya era tiempo que vuestros emisarios estuvieran
traspasando las fronteras de vuestra nación y hubieran llegado a ellos, como
precursores de mi enseñanza dando la buena nueva, ayudándoles a comprender
el significado de las pruebas, el por qué del caos en que vive la humanidad.
08-222.30.
Habéis dormido, pueblo, dejando que los tiempos transcurran y os habéis
concretado tan sólo a saborear la dulzura de mi palabra, a recibir mis
prodigios, a escuchar mi perdón que os acariciaba a cada instante, sin
recordar que en esos mismos momentos en que vosotros estabais gozando de la
paz, existen millones de hermanos vuestros, que se confunden y se pierden en
su fe; que caminan sin Dios y sin Ley, que carecen del pan de cada día y del
alimento espiritual. 08-222.31.
Mientras que vosotros os reunís con vuestros hermanos, con vuestros hijos,
esposas o esposos en torno a vuestra mesa a saborear vuestros manjares, hay
millares de familias dispersas, que ven destruidos sus hogares por las
guerras que han encendido las pasiones y la ambición humanas. Muchos padres
se han quedado sin hijos, muchas madres no tienen sustento para sus
pequeños, hay muchos huérfanos que desde hace mucho tiempo están privados
de contemplar la faz querida de sus padres; viudas que han enloquecido de
dolor, multitudes de hombres que han sido aprisionados, que se encuentran
apurando un cáliz de amargura, comiendo tan sólo un mendrugo de pan que no
les alcanza para alimentar su cuerpo. 08-222.32.
Y si es cruento el dolor material que apuran las naciones, considerad cuánto
más grande será lo que está sufriendo el espíritu. En verdad os digo, que
están bebiendo ya las heces del cáliz más amargo. 08-222.33.
Levantaos, oh pueblo, preparaos en oración, para que vayáis con vuestro
pensamiento, como alondras de paz a esas naciones y abráis las puertas de la
luz, de la razón y de la justicia a esos pueblos. Os estoy preparando, pero
antes he querido purificaros. Recordad que para llegar a Mí, ¡Cuántas
pruebas tuvisteis que atravesar y cuánta amargura azotó a vuestro espíritu
y a vuestra materia! La enfermedad en unos, la miseria en otros, el
desconocimiento de los seres queridos, su abandono o su partida. El dolor en
todas sus formas, como un cáliz muy amargo fue bebido por vosotros para
lograr purificaros. Vuestro corazón se abrió en medio del dolor que os
estaba purificando para llegar a reconocerme y amarme. 08-222.34.
Cuando llegasteis a Mí, conducidos por Elías, el buen Pastor, llegasteis
muy humildes a preguntarme qué iba a hacer con vosotros, porque humildemente
me pedíais que hiciera en vosotros mi voluntad. Y mi voluntad ha sido enseñaros
el amor, el perdón y la caridad en todas sus formas. Para ellos os he dado
dones, facultades y gracias. 08-222.35.
Aún permanezco entre vosotros, porque todavía no habéis aprovechado y
asimilado mi divina enseñanza. Todavía no habéis llegado a comprender la
grandeza de mi enseñanza divina en toda su magnitud. Todavía no estáis
preparados para la lucha y es por eso que continuaré hablándoos hasta el
final de 1950. 08-222.36.
Esta Doctrina no tan sólo ha venido a salvar a mi pueblo escogido, sino a
todas las naciones de la Tierra. Yo salvaré a mis hijos de toda esclavitud o
cautiverio para que se sientan dueños de sí mismos y no vuelvan a caer en
el cautiverio de la ignorancia o del fanatismo, y cuando hayan alcanzado la
absoluta liberación, puedan ir a salvar a sus hermanos. Hoy estáis
depurando vuestras costumbres y prácticas tanto espirituales como humanas;
después iréis a ejecutar la misma obra con la humanidad, mas debo
advertiros que lo debéis de hacer con humildad, sin hacer alarde de elevación
espiritual, con mansedumbre que revele la pureza de vuestros propósitos, con
verdadero amor en vuestras obras. 08-222.37.
Id a cumplid vuestra misión llenos de firmeza y de confianza en Mí, y haced
todo aquello que no habíais hecho en tiempos pasados, para que dejéis
concluida vuestra obra y podáis llegar por fin al cumplimiento espiritual
que os aguarda. 08-222.38.
Si este mundo ha sido hasta ahora un valle de lágrimas, se debe a que el
hombre se ha apartado de mi Ley, Yo formé para él un paraíso e hice que
muchos de los primeros espíritus encarnaran en las primeras materias, sin
dejar de ser ángeles. Quise que al venir a la Tierra, no perdiesen su gracia
y viviesen en paz y conformidad; mas el hombre, no lo quiso así y su
debilidad e ingratitud, su falta de espiritualidad dieron origen a un mundo
de dolores y de luchas. 08-222.39.
El hombre ha sufrido para labrar el pan de cada día y la mujer le ha acompañado
en su camino de dolores y de vicisitudes. Mas este mundo que ha sido el valle
de lágrimas durante tantas eras, se convertirá en un valle de paz, cuando
vosotros, mis primeros discípulos, os hayáis redimido y vayáis doquiera
dando testimonio de Mí, con vuestras buenas obras. 08-222.40.
Este planeta que ha recibido espíritus en diferentes grados de elevación,
la mayor parte retrasados, recibirá en su seno, seres de gran elevación,
que podrán comunicarse conmigo, de espíritu a Espíritu. Y cada generación
que vaya pasando, vivirá con mayor pureza, hasta que el reino de los Cielos
quede establecido en el corazón de los hombres. 08-222.41.
Para alcanzar todo esto, tendréis que luchar dentro de vuestro propio hogar
para que hagáis de él un templo de amor y de enseñanza de mi Ley, en donde
los padres sean para sus hijos mis representantes en la Tierra y los hijos
sean para sus padres, joyas de gran valor, tiernas plantas que deberán de
ser cultivadas con amor. Que el hombre en su campo de labranza, en el trabajo
que se le haya asignado, lleve por estandarte el cumplimiento de su misión
con fortaleza; que la mujer sea la compañera amorosa del hombre y la madre
abnegada, para que ambos, en unión de sus hijos, bendigan el pan que les de
el sustento. 08-222.42.
Quiero que por doquiera que vayáis, llevéis el pan de mi enseñanza y
prediquéis con humildad, porque habrá quienes al contemplar vuestra vida,
intrigados se pregunten: ¿Quiénes serán estos que saben vivir con tanto
amor y sencillez? ¿Quiénes son éstos que saben ser felices con un mendrugo
de pan y que a pesar de su escasez se muestran sanos y fuertes y no necesitan
recurrir a los hombres de ciencia en busca de sus consejos o de la salud? Y
cuando lleguen a preguntaros quién os ha enseñado, les diréis: El Divino
Maestro en Espíritu, que ha llegado a nosotros en el Tercer Tiempo, en
cumplimiento a su promesa hecha en los Tiempos pasados. Quiero que deis
testimonio de Mí con vuestros hechos, porque la humanidad está hastiada de
palabras. Ahí tenéis a muchos de vuestros hermanos que se afanan en
predicar el Evangelio y a pesar de que es la palabra que os di en el Segundo
Tiempo, no han logrado salvar a la humanidad de este Tercer Tiempo, porque
les ha faltado la práctica de las buenas obras, el ejemplo. Por esas mismas
palabras dieron sus vidas mis apóstoles, pero ellos sí supieron imitarme y
sellaron con su sangre su cumplimiento. 08-222.43.
Hoy no vengo a pediros vuestra sangre, ni que sacrifiquéis vuestra vida; lo
que os pido es amor, sinceridad, verdad, desinterés. 08-222.44.
Así os doctrino y os enseño, preparando con ellos a los discípulos de mi
divinidad en este Tercer Tiempo, porque os veo contemplar indiferentemente la
marcha del mundo, y es que no sabéis penetrar en el corazón de la
humanidad, en donde hay tanta miseria y tanto dolor. Existe gran desigualdad,
pues veo señores a quienes sólo falta la corona para nombrarse reyes y
contemplo súbditos que son verdaderos esclavos. De ahí que se haya
encendido la lucha. Entre esos señores enriquecidos en el mundo hay muchos
que se dicen cristianos, mas Yo os digo que apenas si conocen mi nombre. 08-222.45.
Quienes no ven en los demás a su prójimo, quienes acumulan riquezas y se
apoderan de lo que es de otros, esos no son cristianos, porque no conocen la
caridad. Vendrá la lucha entre lo espiritual y lo material, en esa lucha
entrará la humanidad y para que el triunfo de la justicia llegue, ¡Cuántas
amarguras tendrá que sufrir! 08-222.46.En
medio de esa contienda de doctrinas e ideas, surgirá mi enseñanza, como
aparece la luz del faro en medio de la tormenta. Comprended a través de mi
palabra la situación que agobiará a la humanidad y entonces sabréis juzgar
con mejor tino y sabréis lo que debéis hacer para no permanecer inactivos. 08-222.47.
Comprended que el único tesoro espiritual por el que debéis de luchar, es
el de mi Ley. Habéis sacrificado los símbolos a través de los cuales ayer
me rendíais culto, para dar paso a una idea más perfecta. Sin embargo, ved
cómo aún en este tiempo se levantan pueblos disputándose la posesión de
aquella tierra y aquellos lugares donde en los tiempos pasados me manifesté.
Muchos símbolos he hecho desaparecer, pero a los hombres no les faltan
motivos para su idolatría y fanatismo. Os digo que antes de que las
generaciones venideras se inclinen ante los ídolos de hoy, mi justicia les
destruirá y las únicas columnas que resistan el poder de mi justicia, serán
aquellas que sostengan los santuarios levantados en el fondo de vuestro corazón:
Santuarios de la fe; de paz y de fraternidad, porque lo espiritual es
indestructible. 08-222.48.
Mi Doctrina espiritual en el Tercer Tiempo, cuando la Tierra ya se encuentre
preparada, llegará mansamente al corazón de la humanidad, su triunfo no se
logrará con sangre ni con ofensas. El Espiritualismo se establecerá
mediante la comprensión de unos y otros. Nadie que trate de imponer mi
Doctrina por medio de la fuerza será soldado de la Verdad; porque no viene
mi Doctrina en son de conquista material, pues si en el Segundo Tiempo en que
vine a prepararos para reinar en vuestro corazón os dije que mi Reino no
estaba en este mundo, Hoy que vengo a elevar vuestro espíritu para reinar en
él, ¿Cómo podría deciros lo contrario? Mi Doctrina descansa sobre
cimientos de amor, pero lo habéis olvidado y por eso os he dicho que era
menester que volviera entre los hombres a recordarles la Ley olvidada,
aquella que amaron vuestros antepasados y por la que murieron muchos mártires
y apóstoles pensando en vosotros. 08-222.49.
No bastó mi sacrificio de aquel tiempo y aquí me tenéis nuevamente. Se
necesitan nuevos apóstoles y pronto les enviaré con la semilla divina. Como
los vientos que van de un extremo al otro de la Tierra, así se esparcirá mi
Doctrina. No irán solos mis enviados, un mundo de seres invisibles como ejércitos
de luz, les acompañará para hacer más prodigioso su paso y en verdad serán
escuchados por todos. 08-222.50.
Discípulos, aprended de Mí, mientras llega el instante en que tengáis que
levantaros a enseñar mi lección a vuestros hermanos Sabed desde ahora que
pasado el año de 1950. No volveréis a penetrar en éxtasis para hablar, que
para entonces os bastará elevar vuestro pensamiento a Mí, con esa preparación
que os he enseñado para que por vuestros labios salgan palabras de luz.
Desarrollad vuestros dones para que vayáis sabiendo recibir mi inspiración.
08-222.51.
Os doy esta lección, para que la estudiéis detenidamente y analicéis su
esencia la cual os será útil mañana, cuando tengáis que doctrinar a
vuestros hermanos, con mi doctrina de amor. ¡
MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No 223 08-223.01.
He descendido hasta vosotros a buscaros, porque ha mucho tiempo que camináis
alejados del sendero y nada hacéis por encontrar el verdadero camino. 08-223.02.
Mi presencia de Maestro os hacía falta, y por eso me he presentado entre
vosotros a daros valor, fuerza y fe para luchar por vuestra salvación. 08-223.03.
Una gran ignorancia espiritual envuelve a la Humanidad; no se da cuenta de su
destino ni de su responsabilidad en la Tierra, y por eso ha perdido la senda.
08-223.04.
El hombre ignora quién es, por lo que no sabe cuánto atesora en su espíritu.
Se ha concretado a desarrollar sus facultades humanas, pero las del espíritu
las ha ignorado por su falta de interés en lo que es elevado y noble. 08-223.05.
¿Cómo podría la Humanidad descubrir las potencias que en sí lleva? 08-223.06.
Ha sido menester que me aproxime a vuestro corazón para despertaros del
profundo letargo espiritual en que estabais sumidos y recordaros que no sois
tan sólo materia, que no sois pequeños y menos parias. 08-223.07.
Al escuchar mi palabra, llenos de gozo me habéis dicho: Señor, ¿Es posible
que existan tantos dones en nuestro ser? Entonces habéis comenzado a
comprender algo de lo que sois y de lo que significáis en el Universo. 08-223.08.
A veces ponéis en duda los dones de los que os he dicho que sois poseedores,
y Yo os digo que vuestra duda proviene de que no los habéis desarrollado,
por lo que no pueden manifestarse en la forma que vosotros quisierais. 08-223.09.
Es cierto que hay casos en que con sólo la fe podéis realizar obras
sorprendentes, pero debéis saber que fue mi amor el que os concedió aquel
prodigio para alentar vuestra fe, aun cuando todavía no os encontraseis
capacitados para llevar a cabo aquella obra. 08-223.10.
Largo es el desarrollo de las potencias del espíritu, tanto que una sola
materia no le es bastante, ni una sola existencia en la Tierra le es
suficiente. Pero mi providencia, que en todo está, va preparando a cada espíritu
nuevos cuerpos en que pueda continuar su desarrollo, ayudándole en su
perfeccionamiento para que pueda llegar al lugar que le está destinado. Os
lo digo, porque os he sorprendido pensando que es muy poco lo que habéis
logrado en comparación con lo que se os ha dicho que poseéis; entonces
surgen en vuestro corazón dudas y os invade el decaimiento. 08-223.11.
Con lo que ahora os he dicho, podréis ya comprender que no os será posible,
en una sola existencia, desarrollar en toda su capacidad los dones de que está
formado vuestro espíritu, porque siendo ellos parte de un ser que pertenece
a lo eterno, que es parte de lo infinito, es natural que en una vida tan efímera,
como es la vida del hombre en la Tierra, no alcancéis a mirar el desarrollo
completo de algunos de vuestros dones. 08-223.12.
Sin embargo, debo aclararos que no por saber que en la presente existencia no
podréis alcanzar el máximo desarrollo de vuestros dones, vayáis a flaquear
en vuestro ahínco de lograr vuestra evolución. Por el contrario, pensad que
si en una sola existencia pudieseis contemplar el desarrollo completo de
vuestros dones espirituales, éstos serían muy pequeños. 08-223.13.
Sólo os pido que deis un paso en cada encarnación, pero que sea un paso
firme hacia la perfección; entonces será vuestro espíritu el que advierta
su adelanto, manifestándose cada vez con mayor sabiduría a través de
aquellos cuerpos que le vayan siendo confiados. 08-223.14.Ahora
os encontráis en preparación: ya os fueron revelados por mi palabra todos
los dones que poseéis y se os ha dado a conocer la misión que en vuestro
trayecto espiritual tendréis que cumplir. 08-223.15.
Ya fuisteis probados con las pruebas a que un espíritu debe ser sometido
para recibir un mensaje o una revelación divina; os resta tan sólo iniciar
vuestro desarrollo, en la confianza de que vuestra senda estará iluminada
con la luz de la conciencia, que siempre os dirá que es lo que debéis
hacer. 08-223.16.
Quisierais que vuestra comunicación de espíritu a Espíritu fuese perfecta,
que el don de la videncia se hubiese manifestado en plenitud, que el poder
curativo os permitiera realizar un prodigio en cada caso y que el don de la
palabra floreciese en vuestros labios desbordándose en consuelo, en sabiduría
y en profecías; mas cuando os convencéis de que distáis aún de alcanzar
esas alturas, os entristecéis y os tornáis callados y taciturnos; ¿Por qué,
discípulos? ¿No comprendéis que mucho de lo que anheláis alcanzar depende
de vuestra preparación? 08-223.17.
Bien sabéis cuál es la preparación que debe tener el discípulo para poder
recrearse con el fruto de su espiritualidad y que es la de llevar una vida
limpia, el estar prestos a la oración, a servir a vuestros semejantes, a
resistir las tentaciones, a fin de que en el instante de necesitar vuestra
fuerza espiritual y vuestros dones para llevar a cabo alguna obra de amor,
encontréis dispuesto vuestro ser, y así tengáis la satisfacción de ver
hecho realidad el prodigio que en vuestra oración solicitasteis de vuestro
Padre. 08-223.18.
Entonces podréis ver las primeras luces del Gran Día anunciado por profetas
y enviados tiempo ha; podréis sentir cómo desciendo en Espíritu a hablaros
de la vida eterna que a todos os espera, porque todos estáis destinados a
ella. 08-223.19.
Hasta la intimidad de vuestro ser penetro, para probaros que para Mi no
existen barreras ni obstáculos que impidan a mi luz llegar al fondo de
vuestro espíritu. 08-223.20.
Vengo a decir a los hombres, que ya que han caminado por la vida material,
desentendiéndose de los deberes y de la misión de su espíritu, les envío
este mensaje de sabiduría para que se preparen y sepan penetrar a la vida
espiritual cuando a cada uno se le haga el llamado. 08-223.21.
Vengo a decirles que, ya que aquí en la Tierra han cerrado el paso al espíritu,
al menos dejen que él se prepare para cuando no tenga ya necesidad de la
materia. 08-223.22.
¿Creéis que la vida se concreta a vuestra existencia en la Tierra? ¿Creéis
que mi Ley y mi Doctrina sólo iluminan vuestra vida en el mundo? No,
multitudes que escucháis mi palabra, la Ley divina no la di a vuestro
cuerpo; vine a iluminar con ella vuestro espíritu. 08-223.23.
Yo sé por qué os hablo en esta forma, porque mi mirada descubre entre las
turbas a aquellos hombres que necesitan que así les hable. 08-223.24.
Son los materialistas, los que no ven más allá de donde alcanzan sus ojos a
mirar, sin creer que más allá de su mente y de sus sentidos es donde
comienza la eternidad, la verdad, la sabiduría. 08-223.25.
No necesitan que les hable así a los que ya comienzan a dejar que sea el espíritu
el que gobierne en sus obras, en sus pensamientos y en toda su vida; aquellos
que ya empiezan a desprender su espíritu de cuanto los ataba al mundo. Ellos
llegaron materializados ante la manifestación de mi palabra, sin saber lo
que oían, sin comprender su sentido, y también les toqué en lo que más
amaban en su vida. 08-223.26.
El Reino del Espíritu es infinito y para alcanzar la elevación que os
permita gozarlo y vivirlo, es menester conocer el camino y tener luz para
ascender por él; pero no creáis que menosprecio vuestra vida material, no,
discípulos, ¿Por qué había de menospreciarla, si Yo la preparé para
vosotros? Comprended que la vida en el mundo material también forma parte de
la vida en el Reino espiritual, infinito y eterno. 08-223.27.
Precisamente la finalidad que mi palabra viene a cumplir entre vosotros, es
la de mostraros el camino certero por donde debéis transitar para alcanzar
la espiritualidad. 08-223.28.
Cuando os hablo de la vida espiritual, no me refiero concretamente a la
existencia de espíritus desencarnados, sino que os hago comprender que la
vida espiritual está en todas partes, porque todo procede de ella. 08-223.29.
Sólo la luz de esa vida podrá revelaros la verdad, sólo en ella podrán
los hombres comprender cuanto desean y necesitan saber. 08-223.30.
Quienes se empeñen en ignorar la vida del espíritu, sólo serán pobres
seres que vivirán en la Tierra caminando sin rumbo, tropezando y cayendo,
sin darse cuenta de que en el fondo de su ser tienen la llave de la puerta de
la eternidad y llevan también la lámpara que puede iluminarles el camino
que conduce a la paz, a la sabiduría y a la felicidad. 08-223.31.
Mas mi caridad viene a despertarlos de su letargo, viene a levantar a los
postreros, para que ayuden a los primeros en la lucha de este tiempo contra
el materialismo, en todo lo que ellos no hayan podido hacer. 08-223.32.
El mundo se halla preparado y acrisolado por el dolor, esperando a los discípulos
del Divino Maestro. La humanidad está atravesando una hora de prueba. 08-223.33.
Comprended lo grande de vuestra misión. 08-223.34.
Yo iluminaré vuestro sendero cuando por instantes se opaque su luz, para que
vuestro espíritu no tropiece ni se confunda, porque sois los emisarios de la
paz, los poseedores de una revelación eterna. 08-223.35.
No volverá a contaminarse vuestro culto de influencias extrañas, ni volveréis
a caer en la esclavitud espiritual. 08-223.36.
No vendrán los hombres a poner delante de vuestros ojos la imagen de su Señor,
porque mi verdadera imagen no la han sabido encontrar aún, a pesar de
llevarla en sí mismos. 08-223.37.
En cada hombre se encuentra un más allá, un arcano, un infinito, un
misterio. Ahí está el santuario en donde mora el Padre, cuya puerta está
cerrada, porque no habéis sabido penetrar en vuestro interior. No ha sabido
el hombre encontrar el verdadero santuario que consigo lleva. Sólo ve hacia
afuera y siente lo exterior. Es materia y sentidos corporales. 08-223.38.
Este es un tiempo en que espiritualmente toda la humanidad duerme. No existe
una sola religión que eleve a su Dios el verdadero culto. Vosotros os
levantaréis a dar mi palabra, dando testimonio de Mí con vuestro ejemplo.
Sin obras de amor, no tendrá fuerza mi Doctrina en vuestros labios. 08-223.39.
Os enviaré a las naciones cuando os contemple preparados, cuando exista
verdad en vuestro espíritu y en vuestra materia. Entonces podréis
solucionar los grandes conflictos; podréis atravesar grandes torbellinos sin
dejaros arrebatar; podréis resistir tormentas y atravesar espesas nieblas,
porque ya estaréis abriendo los ojos a una luz superior a toda ciencia
humana. 08-223.40.
Siendo vosotros humildes, estáis destinados a descorrer muchos velos ante
filósofos y sabios; para todos seréis paz, consuelo y redención. 08-223.41.En
todos los pueblos de la Tierra estoy dando señales de mi nueva manifestación
a través de la intuición y de los sueños. El eco de mis pasos ya se
escucha cercano. 08-223.42.
Comprended cuánto os amo ¿Por qué teméis? Quién esté dentro de mi Ley,
nada tiene que temer de Mí. 08-223.43.
Estáis escuchándome con respeto y preparación y sin embargo me teméis: Es
porque vuestra conciencia os dice que no hacéis aún obras perfectas. 08-223.44.
Cumplid para con vuestro Dios y para con vuestros semejantes, pagad vuestra
deuda de gratitud y todos seréis recibidos por el Señor. 08-223.45.
Si en el camino se detuviesen algunos por torpeza, falta de estudio, falta de
espiritualidad o ignorancia, que los demás no se detengan, pero dadle
vuestra ayuda al que cayere y despertad al que duerma. 08-223.46.
En verdad os digo que los primeros no llegarán al verdadero cumplimiento en
esta Tierra, ni vosotros, aun cuando avancéis en el camino. Vendrán otros
después, quienes darán un paso más hacia adelante; después de ellos,
otros que avancen más y así sucesivamente. Pero mientras éstos estén
adelantando en su evolución, ya vosotros en espíritu habréis escalado
espiritualmente. Por lo que os digo que siempre los primeros han de limpiar
el camino a los postreros. 08-223.47.
Pronto dejaréis esta materia y al penetrar en el mundo espiritual os
convenceréis de que no fue estéril vuestra jornada en esta Tierra y que el
conocimiento del Espiritualismo os permitió, al desprenderos de la materia,
extender las alas del espíritu para llegar cerca de vuestro Padre. 08-223.48.
Alentad la esperanza de esa nueva vida y os consolaréis en las vicisitudes
que ahora padecéis en este valle de lágrimas, de sangre y muerte. 08-223.49.
Convertid a vuestros hermanos en mis discípulos, mirad cómo el postrero
comprende que no podréis ofrecerle un mal fruto. 08-223.50.
La humanidad está llegando a cierta madurez espiritual para comprender mi
Obra. 08-223.51.
Después de 1950, está Doctrina no decaerá, antes bien florecerá, el
trabajo se intensificará y los libros de oro serán abiertos para que de
ellos brote la sabiduría y lleguéis a comprender lo que antes no
comprendisteis. Los escritos conteniendo mis máximas y mis parábolas, serán
llevados de comarca en comarca, de hogar en hogar y de corazón en corazón. 08-223.52.
Entonces veréis cómo muchos os darán buena acogida y os recibirán con los
brazos abiertos, porque su espíritu se encontrará ansioso de contemplar al
Padre en su verdadero altar. 08-223.53.
Daréis mis enseñanzas tomando ejemplos y preceptos de Moisés, recordando
la palabra de Jesús y lo que en este Tercer Tiempo os he revelado, uniendo
todo en una sola obra. 08-223.54.
Surgirá en el mundo una guerra de ideas y doctrinas, mas Yo haré que ese
movimiento os conduzca a la luz. 08-223.55.
Mi luz es en toda la Tierra. En toda ella levantaré hombres y mujeres por
los cuales me manifestaré. 08-223.56.
Esta nación que habitáis cumplirá con una gran misión en este tiempo y en
tiempos venideros. En el mayor dolor y en las grandes pruebas, será
baluarte, dará luz y paz y será sustento para otros pueblos. Su corazón se
despojará de egoísmo y conveniencias, convirtiéndose en caritativo y
fraternal. 08-223.57.
Todas las religiones serán juzgadas y las más poderosas serán las más
tocadas. No sabéis cuáles de ellas tomen a cuestas su trono de grandeza
para trasladarlo a otras tierras, huyendo de mi justicia. 08-223.58.
Hoy quiero deciros que entre vosotros no se erigirán templos materiales, ni
altares de fanatismo; el rito y la tradición desaparecerán. No se levantarán
ante vosotros sacerdotes ni ministros. 08-223.59.
No tendréis autoridad o potestad alguna para dar títulos de santidad a ningún
ser humano. 08-223.60.
Los que alcancen gran comunicación espiritual con mi Divinidad, serán los más
humildes. 08-223.61.
Ha llegado el tiempo en que del culto imperfecto no quede ni piedra sobre
piedra, en que el único templo esté en el interior del hombre, el altar en
su corazón, la ofrenda en sus obras, la lámpara en su fe y la campana en su
voz que despierte a los espíritus dormidos. 08-223.62.
Vengo a hablaros con amor para que me reconozcáis por ese amor. 08-223.63.
Sois pequeñas criaturas a quienes conduzco por la senda de la elevación
espiritual y a los que perdono por sus faltas para que aprendan a perdonar a
sus semejantes. 08-223.64.
Analizad mi palabra sílaba por sílaba, para que seáis fuertes de espíritu
y podáis ser como un báculo entre la Humanidad. 08-223.65.
Os he dado de mi luz con la que podréis iluminar a vuestros hermanos. Con
esa potestad desataréis, a imitación de Jesús, a los espíritus en
tiniebla que encadenados y turbados se encuentran poblando el Universo. 08-223.66.
Mi luz todo lo abarca y envuelve, porque todos habéis brotado de mi Espíritu,
me pertenecéis y a Mí habréis de volver. 08-223.67.
No penséis que vengo solamente en pos del pueblo de Israel. Ciertamente, en
vos he depositado desde los principios, leyes, cargos y órdenes, para
convertiros en mis discípulos que han de doctrinar a la Humanidad, los que
han de ser la luz del ciego, el báculo del paralítico, el bálsamo para el
leproso; por tanto, sólo os he dejado como hermanos mayores. Más quiero que
comprendáis también que al referirme a esas penalidades, hablo de ceguedad
del espíritu, de falta de movimiento o libertad espiritual y de la lepra que
es vicio y pecado. Sabed que es a vuestro espíritu a quien vengo a salvar,
aunque también vuestra materia es digna de mi caridad, mas a ella le entrego
por añadidura. 08-223.68.
En vuestro espíritu existe una gran potestad curativa que no se ha
manifestado en toda su plenitud, por vuestra falta de fe y confianza en ese
don. 08-223.69.
El espíritu está revestido de mi gracia, mas tropieza con la flaqueza de la
carne. Luchad por la armonía y unificación entre vuestro espíritu y
vuestra materia, para que podáis hacer mi voluntad. 08-223.70.
Mi palabra es agua cristalina que os ofrezco, para que sed no volváis a
sentir en este mundo. 08-223.71.La
humanidad a través de sus religiones y sectas, me busca y me ama, y ella
recibe mi caricia y mi luz. 08-223.72.En
diferentes peldaños de la escala se encuentran los espíritus, pero a todos
les amo en forma igual y les doy los medios de llegar a la cima. De igual
manera debéis amar a vuestros hermanos, sin importaros el grado de elevación
espiritual que posean. 08-223.73.
Quiero que abráis plenamente vuestro corazón, para hacer en él mi morada y
encender ahí la antorcha de la fe. Quiero enseñaros a sentir el dolor ajeno
como si fuese propio. 08-223.74.
Las tribus de este pueblo se unificarán espiritualmente, antes que lleguen
las grandes penalidades pronosticadas. 08-223.75.
Ahora tenéis que hacer méritos para que el mundo alcance luz en su sendero
y espiritualmente combatáis al egoísmo y al odio que se han apoderado
nuevamente del corazón de la humanidad. 08-223.76.
¡Bienaventurado el que me escuche y abra las puertas de su corazón, porque
él será mi buen discípulo! 08-223.77.
Dad albergue en vuestro corazón a la fe, la esperanza y la caridad, para que
exista confianza absoluta en vuestro Señor, para que no sintáis fatiga en
el camino, ni os detengáis, y para que hagáis obras de piedad entre los que
sufren. 08-223.78.
Esta es la simiente que siempre he venido a confiaros, mas si vosotros no habéis
hecho obras perfectas como vuestro Padre, es porque aún estáis a la mitad
del camino y vuestra carne aún peca. Todo esto lo sé, y por eso os busco
con paciencia infinita. 08-223.79.
Así lección tras lección, estoy formando el libro de sabiduría que dejaré
delante de vuestros ojos y cuando levante mi palabra, y en él encontréis
las lecciones que os animarán a seguir caminando en el sendero de vuestro
cumplimiento, llenos de esperanza, en pos de la tierra que os he ofrecido, la
cual es mi propio seno. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 224 08-224.01.
Estoy escribiendo en el libro de la elevación espiritual, cada una de
vuestras obras. Y para que no ignoréis vuestra misión en la Tierra, he
venido a despertar los dones espirituales que os he confiado desde el
principio de los tiempos 08-224.02.
Habéis brotado de Mí y desde ese instante, habéis sido preparados y al
enviaros a la Tierra que es morada de lucha y perfeccionamiento, os he dado
la Ley, que os enseña el amor a vuestro Padre y que también os dice: Amaos
los unos a los otros, para que estéis en armonía con todos los seres que he
creado. Delante de Mí, todos sois grandes, dignos. Yo he formado a todos con
el mismo amor y para Mí no hay diferencia entre unos y otros. 08-224.03.
Ha mucho tiempo que espero el retorno del hijo. Si al escuchar mi palabra, no
se conmueve vuestro corazón, si no derramáis lágrimas de atrición, es que
no habéis velado y esperado el cumplimiento de mi promesa hecha a vosotros
en el Segundo Tiempo. He venido ahora a derramar beneficios espirituales y
materiales. Mi palabra, que es el fruto del Árbol de la Vida, viene a calmar
vuestra hambre. Traigo para los hombres de buena voluntad, la paz, que es el
galardón que os concedo en la Tierra, mediante el cumplimiento de mis
preceptos. 08-224.04.
Elevad vuestro espíritu, limpiad vuestro corazón y en un acto de amor a Mi
Divinidad, penetrad en comunión espiritual conmigo. Yo derramaré mis
complacencias sobre vosotros. 08-224.05.
Orad y vuestra oración convertirá a los pecadores, y convencerá de su
error al que por ignorancia ha pecado y no sabe cuánto ha faltado delante de
Mí. Yo aparto el germen de maldad y os hago conocer los beneficios de la
regeneración y del cumplimiento. 08-224.06.
Para cada una de vuestras buenas obras, tengo una bendición, para vuestros
problemas una solución y para vuestros dolores un bálsamo. Y cuando sanos y
fuertes os encontréis, enseñad a vuestros hermanos, inspirad el bien y sed
ejemplo, para que no sean sólo las palabras las que hablen de Mí, sino
vuestros actos, los que testifiquen de que sois mis discípulos y que me estáis
imitando. 08-224.07.
Voy a hablar al mundo cristiano y al que no ha creído en Cristo; al Pueblo
de Israel o sea a los mosaicos, en todos derramaré mi luz, y mi caricia.
Esta luz, disipará la confusión y la ignorancia; y la fe en Mí unificará
a todos los espíritus y los hará semejantes unos a otros. 08-224.08.
Después de gran lucha, la paz vendrá a los hombres. Hoy encontráis
enemigos para vuestra fe, espiritualidad y buenas prácticas, porque el
ambiente que reina es impuro y no habéis podido detener el avance del mal, y
en verdad sois vosotros los encargados de transformar este mundo devolviéndole
la salud, la paz y la fe que ha perdido. 08-224.09.
En vuestra lucha, no estaréis solos. Vuestro Dios lucha antes y siempre. Las
fuerzas del mal, serán atadas, la humanidad será libre y rehará su vida y
la fe volverá a su corazón. 08-224.10.
Si en el ejercicio de vuestros dones, tuvieseis grandes triunfos, no os
envanezcáis, no hagáis que vuestra materia sea admirada, tan sólo por
haber sido el instrumento del cual me serví para hablar a los hombres. 08-224.11.
Pensad que he perdonado vuestras faltas y he apartado vuestras
imperfecciones. Me he servido de entendimientos sencillos, rudos e
ignorantes, que he pulimentado para llevar a cabo mis designios. 08-224.12.
Mi palabra quedará escrita. Ese libro será guía y enseñanza del Pueblo.
Si no estáis preparados para comprender mis nuevas inspiraciones, seguid
estudiando mi palabra. Yo estoy preparando los corazones de los discípulos
que han de formar este libro. En él, encontraréis mi esencia y mi
presencia. Será la herencia que legaré a la humanidad y los hombres
inspirados en Mí, dictarán leyes de amor, preceptos sabios, pensamientos y
máximas que conocerá el mundo, pues mi palabra encontrará corazones
ansiosos, dispuestos a recibirla en todos los pueblos de la Tierra. 08-224.13.
Aquellas naciones que han pasado por los rigores de la guerra, esperan a los
emisarios que confirmen su creencia de que Yo he venido una vez más a
establecer mi Reino en el espíritu del hombre y hacer con él un pacto de
amor y de justicia, como estaba escrito. 08-224.14.
He dejado a vuestra diestra un ángel guardián, que conoce vuestra vida. El
tiene la misión de guiaros, de libraros de los peligros. Es el mundo
espiritual que os acompaña, cumpliendo una gran misión de amor. Tenéis a
Elías, abnegado Pastor que guía vuestro espíritu, encarnado o
desencarnado. 08-224.15.
Su nombre no es conocido por toda la humanidad, tampoco su misión, mas
pronto sabrá que él es mi precursor en todos los tiempos. María es dulzura
y consuelo vuestro, en todas las tribulaciones a que el espíritu está
sometido. Ella vela por vosotros y en este tiempo de rigores os acompaña
para daros valor en la prueba. Es la intercesora entre el hijo y el Padre. Y
el Maestro que os habla, ha venido para enseñaros y dejaros preparados como
sucesores míos cuando Yo parta. 08-224.16.
Vuelvo a vos, humanidad, a través del entendimiento humano, para depositar
en vuestro espíritu mi enseñanza y en vuestro corazón mi esencia. Vuelvo a
vos como antorcha de luz celestial para guiar a los hombres por el sendero de
la espiritualidad, que es el camino de la vida eterna. 08-224.17.
La luz de mis enseñanzas os ilumina para que brilléis entre las sombras de
este mundo. 08-224.18.
Recibid este mensaje que Cristo os envía, para que lleguéis a comunicaros
por medio del pensamiento con vuestro Padre Celestial, que El amorosamente os
contestará a través del mismo pensamiento. 08-224.19.
Bienvenidos seáis, humanidad triste, cansada de sufrir. Venid y descansad en
mi amor. Soy la paz y la serenidad, y eso mismo vengo a dejar en vuestro espíritu.
Yo soy vuestro Cirineo y vuestra esperanza. ¡Alegraos y fortaleceos, Yo
estoy con vosotros! 08-224.20.
En los instantes en que escuchéis mi palabra, sentíos felices. En mi Divino
Espíritu hay paz al sentirme escuchado por vosotros, y esa emoción os la
quiero transmitir. Tiempo ha que esperabais mi retorno. 08-224.21.
Guardad mi palabra que es trigo dorado, y no la perdáis. Es menester que
conozcáis el significado inmenso de la caridad, porque entonces sabréis las
maravillas que hace el amor, ¡Cuán triste es que alguno de mis hijos no
sienta en el corazón la alegría que experimenta su espíritu! Quiero veros
consolando, amando, curando, ya sea el cuerpo o el espíritu del que sufre.
El que ama, no conoce el odio que amarga la vida. El que ama, no conoce el
rencor que destroza el corazón y entristece el espíritu. El que ama tiene
dulzura en su palabra, en su mirada y en sus obras, su vida es dulce y su
muerte corporal tendrá que ser apacible. 08-224.22.
Eternamente mi espíritu está consolando al vuestro con su palabra paternal,
mas cuando sufrís hondamente y en medio de vuestro dolor me llamáis, creéis
que vuestra voz no ha sido escuchada por Mí. Dudáis porque no estáis en
condiciones de sentirme, porque llevándome dentro de vosotros no lo sabéis,
ni lo creéis. ¿Cuándo he dejado de deciros que os amo? Si supieseis
escucharme, cuán felices seríais. Cada hombre sería un sembrador en mi
campiña, un cultivador en mis vergeles, y su semilla de amor sería regada
por Mí. 08-224.23.
Estáis materializados y por eso os encontráis perdidos y os sentís
distantes de Mí, mas Yo os daré la espiritualidad que os acerque a esta
fuente de sabiduría y revelación. Hay muchos que viven sobre las páginas
de mi evangelio sin practicar ni vivir mis enseñanzas, ¿De que les sirve
repetir mis palabras? En cambio, quienes me sigan por el camino del corazón,
del sentimiento, se acercarán a su Maestro. 08-224.24.
En verdad os digo: Venid a Mí, humanidad, pero que sea por la escala del
amor, del pensamiento elevado. Empezad ya, para que vayáis deteniendo
vuestro sufrir, para que dejéis de llorar y despertéis de ese sueño en el
cual os encontráis sumergidos. 08-224.25.
¡Hay tantas formas de servirme y de ser útiles a vuestros semejantes!
Diseminad mi semilla para consuelo de los que sufren. Resistid con fe las
pruebas de dolor que a vuestro paso halléis. La fe no conoce imposibles
porque es don divino; unida al amor será vuestro baluarte contra las
tempestades de este mundo, ¿Qué seréis sin las prácticas del bien en la
vida? Aprovechad esta existencia, porque si así no fuese, no reconoceréis
la salud del espíritu porque él toma su fuerza sólo en la bondad. Haced
que vuestros pensamientos sean blancos como los lirios, que vuestras obras
tengan la fragancia de las flores. 08-224.26.
Levantaos, humanidad, y venid a Mí porque os estoy esperando. Venid por el
camino del corazón y por él llegaréis y aunque pasen siglos Yo os seguiré
esperando. 08-224.27.No
seáis como pequeñas aves que mueren en sus nidos antes de haber aprendido a
volar. 08-224.28.
Os hablo a través del pensamiento, el cual en el momento de preparación es
de Dios, aun cuando esté interpretado por labios humanos. Mi presencia viene
a vosotros, os acaricia y os despierta. Entonces no esperéis el mañana para
entregar vuestra caricia a los que a su vez os esperan. No quiero escucharos
diciéndome: mañana me levanto al cumplimiento, porque si no aprovecháis
vuestra vida, quedaréis llorando y Yo esperando. Sois mi semilla amada, la
que promete dar bellas flores y buenos frutos bajo mi cultivo. 08-224.29.
Allá en la eternidad se encuentran los espíritus de los que en el mundo
fueron grandes por el amor, por la caridad. Allá se reúnen después de que
terminan su misión en la Tierra y desde allí prestan su ayuda a los seres débiles
y a los espíritus tímidos que aún cruzan por el mundo y siguen derramando
su amor sobre la humanidad. Allá no hay separaciones, ni distancias como en
vuestro mundo en el que los hombres no se aman ni se entienden, porque sus
credos y dogmas religiosos los separan. Sabed que las religiones son simples
caminos temporales que conducen a los espíritus a la luz, donde todos
brillarán por igual unidos por la ley del amor. 08-224.30.
Por eso os digo que el amor debiera ser la piedra fundamental de toda religión,
porque ésa luz está fuera de toda teoría, ciencia o filosofía, y es
sentida y contemplada por todos los seres. 08-224.31.
Entre las muchedumbres que escuchan mi palabra en este tiempo, están los de
espíritu fuerte y adelantado que vienen en busca de lo espiritual huyendo de
las ceremonias, de los ritos y de las formas. Vienen en busca de Dios como
amor y como sabiduría, al que adoran por encima de la materia y una vez
libres sienten que ya no necesitan sacerdotes, ni maestros, ni doctores. Esos
son como antorchas que iluminan el camino a los demás. 08-224.32.
Muchos que hoy habitan el valle espiritual os trazaron el sendero de evolución
con su huella indeleble de fe, caridad, sabiduría y amor. Son seres
elevados, brillantes, a los cuales encontraréis cuando retornéis al más
allá, porque ellos unirán a todos en el amor infinito del Padre, con
el que debieran estar unidos en la Tierra todas las religiones. Los mensajes
que aquellos seres, envían a este mundo, vienen como blancas aves a posarse
en la mente de los hombres preparados con amor e inspiración. Cuántos de
esos pensamientos, inspiraciones o mensajes que en forma de ángeles han
llegado entre los hombres, han tenido que volver al más allá, porque no
supieron recibirlos. Ahí, en mi seno esperarán a que los corazones humanos
se preparen para volver a enviarlos como una brisa de amor. 08-224.33.
¡Preparad la morada, oh humanidad! Ya no cerréis vuestro corazón cuando el
mensaje retorne a vos, como veis que vuelven las olas, como vuelve el canto
de las aves con la aurora, como vuelve la esperanza a los corazones cansados
de sufrir y de esperar. 08-224.34.
Amad, el que no ama lleva en sí una tristeza profunda: la de no poseer, de
no sentir lo más bello y elevado de la vida. 08-224.35.
Eso fue lo que Jesús vino a enseñaros con su vida y con su muerte, y lo que
os legó en su divina palabra condensada en la frase de “Amaos los unos a
los otros, con ese amor que Yo os he enseñado”. 08-224.36.
Día llegará en que los que no han amado, despojándose de su amargura y sus
prejuicios vengan y descansen en Mí, donde volverán a la vida escuchando mi
palabra dulce, de infinita ternura. En verdad os digo: que en el amor está
mi fuerza, mi sabiduría y mi verdad. Es como una escala infinita que se
presenta bajo distintas formas desde las inferiores de los humanos, hasta las
más elevadas de los espíritus que han alcanzado la perfección. Amad,
aunque sea a vuestra manera, pero amad siempre. No odiéis, porque el odio
deja un caudal de muerte, mientras que por amor se perdona y se borra todo
rencor. 08-224.37.
Estudiad mi palabra, quiero escucharos hablando de las facultades del espíritu,
del amor, de la caridad. 08-224.38.
Sabed también que por los sentimientos del corazón se adquiere sabiduría.
Esos sentimientos se transforman en palabras que contienen profundas
lecciones, sublimes ideas que dicta el amor. 08-224.39.Os
doy esta luz para que vuestra vida se eleve y se transforme, para que deis
esa luz a los enfermos, a los niños, a los necesitados, porque este camino
no os cansará. 08-224.40.
Convertíos en apóstoles del bien, y vuestra faz espiritual se hará de tal
manera hermosa, que ésta se reflejará en vuestras obras. 08-224.41.
Si por escuchar mis cátedras habéis creído que obtenéis la gloria, estáis
en un error. Sólo alcanzarán la gloria aquél que practique mis enseñanzas.
Si creéis que con asistir a los ritos de las diversas religiones, el espíritu
tendrá el descanso necesario, de cierto os digo que no, el espíritu
descansa sólo cuando la conciencia nada le reclama. 08-224.42.
Mi amor siempre busca a quien más falta le hace. Así en aquel tiempo me
hice hombre para venir en pos de un pueblo, ese pueblo oyó mi palabra, mas a
pesar de haber escuchado la verdad, me desconoció, culminando su ceguedad al
derramar la sangre inocente del cordero. 08-224.43.
¡Jerusalén! ¡Jerusalén! Tierra donde se consumó mi predicación y mi
sacrificio, no seréis la única en el dolor y en la guerra, sin embargo estáis
grandemente afligida; pero habrá guerra en otros lugares, porque los hombres
la están forjando con la mente y en ella tendrá que terminar. 08-224.44.Si
la humanidad lleva la guerra en el pensamiento, es porque no tiene amor en su
corazón. Y Yo os pregunto:¿Por qué no podéis amar, ni perdonar? ¿Acaso
creéis que Yo amo menos a los que me sacrificaron, que a los que lloraron
por Mí? Sabed que me estáis crucificando con vuestra falta de amor y
comprensión. 08-224.45.
Jerusalén es ahora tierra de dolor y os digo: cuidad de no derramar sangre
inocente ni injuriar a mis enviados, porque vuestros hijos verterán muchas lágrimas
por cada una que vosotros arranquéis, y grandes dolores, por uno solo que a
un inocente causéis. No será mi castigo, sino el fruto de vuestra siembra. 08-224.46.
Llorad, humanidad, si no sabéis amar; llorad si no sabéis perdonar; llorad
con la amargura del que llora su propia muerte, porque quien no ama, no puede
llegar a Mí. Por eso os digo: llorad, conmoveos, porque si sentís es que aún
tenéis vida y podéis lavaros en vuestro arrepentimiento. 08-224.47.
En todos los tiempos he buscado a los hijos de mi pueblo, para recordarles el
pacto de alianza que hicieron con el Padre y decirle que son los emisarios de
mi paz entre esta humanidad extraviada en los caminos del pecado. 08-224.48.
Mi luz ha iluminado siempre el sendero de Israel, para que en él haga obras
agradables a los ojos de su Señor. 08-224.49.
La luz de mi divinidad siempre ha descendido sobre el pueblo, pero cuando se
ha creído solo, ha perdido su espiritualidad y su fe, y ha caído en idolatría.
08-224.50.
Por eso ha sido lento su avance espiritual. Si este pueblo desde los primeros
tiempos se hubiese despojado de egoísmo, y hubiese entregado en los pueblos
de la Tierra todo cuanto Yo le di y le revelé, mi Ley y mi Doctrina serían
respetadas por toda la humanidad. Pero mirad al mundo caminando sin mi Ley,
apurando un cáliz muy amargo y sufriendo de hambre y dolor. 08-224.51.
No supo mi pueblo impedir que la Tierra se empapara de sangre humana. La paz
nunca se ha hecho porque los emisarios de ella la han guardado para sí en su
corazón, porque han dudado de ser capaces de obrar ese prodigio. Os parecéis
a Tomás, mi discípulo, quien os dio un doloroso ejemplo al mostraros a un
Apóstol mío dudando de mi verdad. También entre vosotros se encuentran los
que dudan. 08-224.52.
Hay hijos de este pueblo cuyo corazón se ha envanecido hasta creerse
absolutos en la Tierra. Son espíritus dominados por el materialismo del
mundo y las ambiciones del corazón. 08-224.53.
Son los que han olvidado mi justicia y la inmortalidad del espíritu, al que
han puesto una venda de obscuridad que le impide contemplar la claridad de mi
luz. Y es mi justicia y mi amor los que descienden en este tiempo a los
componentes de este pueblo, quienes han encarnado nuevamente en la Tierra por
mi voluntad, para decirles cómo deben esparcir mi paz y mis bendiciones
entre la humanidad. Entre este pueblo están los que envié en este tiempo
para que diesen fe de mi nueva manifestación entre vosotros y para que después
diesen testimonio de ello a vuestros hermanos. Sentís ahora un profundo
dolor cuando contempláis que aun estando cerca de vuestro Señor, no os amáis,
no os habéis reconocido unos a otros y tenéis momentos en que os sentís
menesterosos de la paz. 08-224.54.
No me veréis encarnado en este tiempo y a pesar de no verme con vuestros
ojos, creeréis en mi comunicación. Tendréis que reconocer el tiempo en que
os encontráis espiritualmente y la misión que os he confiado. 08-224.55.
Este tiempo de responsabilidad pesa sobre vosotros. Para que salgáis avante
en la lucha, analizad antes mi palabra, sintiendo que escucháis al Maestro
en la ribera del río. En este tiempo, vuestro espíritu, por la regeneración,
alcanzará gran limpidez, haciéndose digno de compartir sus dones con los
demás y digno de ser ante mi presencia. 08-224.56.
Cuando el mundo se entere de que me tuvisteis entre vosotros y me
escuchasteis, buscará en este pueblo virtudes, ejemplos y enseñanzas
capaces de persuadirle. 08-224.57.
No solamente vosotros haréis caridad con los demás; Yo soy quien prepara
los corazones para que os hagan la caridad cuando de ella necesitéis. Y
vosotros que sois sensibles, sabréis a quién atribuir esa caridad. 08-224.58.
Pero no será mi voluntad la que ponga el abrojo en vuestro camino, porque en
verdad os amo, sólo iréis encontrando lo que vosotros mismos sembrasteis en
el camino y si ello es dolor, si es ingratitud, si son lágrimas, no reclaméis
a vuestro Dios, ni menos blasfeméis, porque sois los hijos de la luz. 08-224.59.
Comprended que todos sois herederos de mi reino, mas para conquistarlo,
grandes méritos tendréis que hacer. 08-224.60.
Practicad mi Ley en vuestra vida y ella, cual estrella refulgente, os llevará
hasta las puertas de la Tierra prometida. 08-224.61.
Sed en el mundo la luz, el camino, el saber, invitad a vuestros hermanos a
venir a mi mesa que os espera, en ella os deleitaréis con el pan de la vida
eterna. 08-224.62.
Comed ricos y pobres, porque nada os costará este banquete, pero debéis
mezclaros los unos con los otros, para que la verdadera alegría reine en
este festín. 08-224.63.
Venid a escuchar esta palabra porque pronto ya no la oiréis. 08-224.64.
Algunos, cuando hablo de que el fin de esta manifestación se aproxima, no
alcanzáis a comprender porqué no permito que ella siga indefinidamente
entre la humanidad, a lo que Yo os contesto que ninguna de las formas en que
Dios ha hablado a los hombres a través de los tiempos, ha sido eterna,
siempre ha tenido que materializarse vuestro Padre y que humanizarse para
poder ser oído, visto y sentido por vosotros; por lo tanto, la comunicación
material no será nunca la forma más elevada y perfecta de vuestra
comunicación con el Señor. 08-224.65.
Cuando hayáis logrado por medio de la espiritualidad la elevación de
vuestra vida, cuando la justicia, el amor y la luz que existen en mi Doctrina
sean la norma de vuestras obras y el culto que me ofrezcáis sea
absolutamente espiritual, entonces estaréis en el tiempo de la comunicación
de espíritu a Espíritu, de la comunicación perfecta; cuando el Padre ya no
tenga necesidad de grabar su Ley en una piedra para hacerse comprender y
obedecer; cuando ya no tenga que hacer encarnar su Divino Verbo, para hablar
a los hombres a través de labios humanos; cuando ya no tenga que emplear el
entendimiento rudo de los portavoces, en quienes he concedido mi inspiración
en este Tercer Tiempo. 08-224.66.
Mi ley grabada en piedra, en esencia si es eterna, pero su forma exterior fue
pasajera, hice desaparecer las tablas donde fueron grabados los mandamientos.
Lo que vuestro Padre quería era que la Ley quedase escrita en los corazones.
También os digo que ni Jesús el prometido, el ungido, el hijo de Dios, fue
eterno en la Tierra; su palabra, su Doctrina, sus obras, y su vida ejemplar,
si fueron perdurables, tuvieron esencia de eternidad; pero su vida humana fue
breve en el mundo, porque habiéndose desbordado en sabiduría, en amor y en
piedad, no tenía porque permanecer un instante más, una vez consumada su
obra ejemplar. La voz de Cristo que es el verbo del Padre, vibró y vibrará
eternamente en todos los espíritus. 08-224.67.
Lo mismo sucederá en este tiempo, pueblo; esta forma de comunicarme con
vosotros a través de los portavoces, pronto tendrá su final, porque no es
la más perfecta; en cambio, la esencia que emana de la palabra vertida por
los labios de los portavoces, esa, será eterna, ya que es la misma esencia
de la palabra que antaño os traje y la misma esencia que contiene la Ley que
os entregué en el Primer Tiempo. 08-224.68.Analizad
serenamente como buenos discípulos y veréis que las formas exteriores, la
parte humanizada o material de cada una de las manifestaciones de vuestro
Padre, no pueden ser eternas entre vosotros, porque si así sucediera, jamás
saldríais de vuestro estancamiento, nunca evolucionaríais, y debéis
comprender que vuestro destino espiritual, es subir, alcanzar, conquistar,
saber. 08-224.69.La
parte exterior de aquella revelación del Padre en el Sinaí, fue la piedra
que sirvió como medio para que en ella se grabara la divina Ley. 08-224.70.
Lo exterior en la comunicación de Dios con los hombres a través de Jesús,
fue la envoltura, la forma humana de Cristo, y en este tiempo, la parte
exterior de mi comunicación ha sido el portavoz, por lo que esta forma, como
la de los tiempos pasados, tendrá su fin. 08-224.71.
Entended que sois los hijos del pueblo Espiritualista, el que no deberá
alimentarse de formas, sino de esencia, si comprendéis bien mi palabra,
nunca más caeréis en idolatría, ni os aferraréis a las prácticas
exteriores, a las formas, a lo pasajero, porque iréis siempre en pos de lo
esencial, de lo eterno. 08-224.72.
Ved cómo vivís aferrados en todo, a lo material, Yo os he visto cuando uno
de vuestros seres queridos parte de este mundo, abrazaros a su cuerpo inerte
queriendo darle nueva vida o retenerle, ignorando que no es aquel cuerpo,
aquella forma a la que debéis ataros, sino al espíritu de aquél que desde
ese instante os contempla desde una mansión de más luz, sin apartarse de
vuestro lado, sin desconoceros ni olvidaros, sin romper los lazos eternos con
que todos estáis atados. 08-224.73.
El que llora la muerte de la carne creyendo ver ahí el final de un ser
amado, es un muerto que vela a otro muerto, es un ser ignorante y sin luz que
ha cerrado su corazón a aquél que desde la luz le contempla. 08-224.74.
Si en vez de complicadas religiones, la humanidad se concretase a estudiar y
vivir cumpliendo con las enseñanzas de mi Doctrina, en vuestro mundo habría
mas luz, habría paz en los espíritus. 08-224.75.
Grande es el testamento que Dios ha puesto en vuestras manos; pero no sabéis
aún lo que poseéis, por eso vuestro planeta sigue siendo valle de lágrimas.
08-224.76.
Si en vez de soñar en encontrar el arca que contenía las tablas de la Ley y
querer perpetuar la forma del Divino Maestro en imágenes diversas, se
concretasen los hombres a penetrar en el sentido de la Ley Divina y de la
Doctrina, verdaderamente se unirían y se haría la paz. 08-224.77.
Os digo todo esto, porque vosotros que habéis recibido en este tiempo una de
las grandes revelaciones, estáis en peligro de aferraros a la parte exterior
o sea a la forma, para tratar de retenerla siempre con vosotros; quienes así
lo hicieren; serán muertos velando a sus muertos porque todas las formas
pasan y sólo queda de ella lo esencial, lo espiritual, lo eterno. 08-224.78.
Emplead vuestro entendimiento a fin de que comprendáis y haced uso de
vuestra voluntad para que practiquéis. ¡
MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 225 08-225.01.
Discípulos amados: mi amor y mi paz son con vosotros. Vengo a enseñaros con
mi divina lección a olvidar los bienes de la Tierra, para que se desprenda
vuestro espíritu y se comunique en el más allá con el Maestro. 08-225.02.
Hay en cada corazón una cuita, una queja que tratáis de ocultar a mi
mirada; venís a aprender de Mí y no queréis mostrarme vuestra amargura,
pero estáis delante de mi mirada perspicaz que penetra hasta el fondo de
vuestro corazón y siente vuestra pena. 08-225.03.
Antes de daros mi enseñanza, quiero derramar mi bálsamo en vuestra herida,
llenar de paz vuestro espíritu. Quiero veros fuertes, sentiros cerca de Mí,
que los lazos que existen entre vosotros y el Padre, sean más estrechos cada
día, para que las cadenas que atan a vuestro corazón a la Tierra se rompan
y vuestro espíritu se liberte. Os he enseñado a dar cumplimiento justo a
las leyes espirituales y a las humanas, con lo cual no caeréis en
materialismo ni en fanatismo espiritual. 08-225.04.Habéis
sufrido mucho para llegar a contemplar mi tercera manifestación y oír
nuevamente mi palabra. Entre vosotros se encuentran los que a pesar de
haberme oído, no están exentos de penas, porque su espíritu no se ha
podido librar de las miserias humanas, mas vengo como Maestro paciente y
amoroso para ayudaros con mi lección para que los párvulos adelanten en su
caminata. Las pruebas de la vida forman parte de mi enseñanza, ellas van
forjando y dando temple a vuestro espíritu para resistir las nuevas pruebas
que han de venir. El dolor ha sido el medio por el cual habéis llegado a Mí.
Lo mismo sucedió en el Segundo Tiempo. Fueron los ciegos, los leprosos, los
paralíticos, los poseídos, los sordomudos, los que llevaban lacras no
solamente en el cuerpo sino también en el corazón, los que dieron
testimonio de Mí. 08-225.05.
Las obras de amor y de caridad que hice entre vosotros y que llamasteis
milagros, encendieron la fe de aquellos corazones, y por ellos, otros muchos
llegaron a Mí. Fue mi voluntad hacer aquellas obras, para estremecer las
fibras más profundas del corazón y del espíritu para que palpara la
humanidad el poder de Jesús. Aquel hombre sobrenatural que hizo obras
imposibles de realizar por los demás hombres; obras superiores a la ciencia
y a todo lo que habían hecho en tiempos pasados los enviados del Señor. No
era aún la culminación de los tiempos y por eso el Padre, siendo Espíritu,
descendió entre los hombres, oculto en la carne de Jesús para que todas sus
obras y sus palabras, fuesen visibles y palpables. 08-225.06.
Por eso en muchas ocasiones sané antes a los enfermos del cuerpo, para que
la prueba fuese patente a los ojos del mas incrédulo y materializado, porque
si aquellos prodigios, los hubiese verificado solamente en el espíritu, no
hubiesen sido contemplados ni creídos por el pueblo. 08-225.07.
Los tiempos han cambiado. Si no fueseis los mismos, repetiría entre vosotros
aquellos milagros para dar testimonio de Mí, pero vosotros fuisteis mis
testigos en aquel tiempo, no sólo vivisteis, sino también recibisteis mi
caridad. ¡Cuántos de vosotros sentisteis la caricia de Jesús, el dulce
peso de su mano sobre vuestra cabeza; cuántos escuchasteis el eco de aquella
palabra, que saturaba con su bálsamo y su amor vuestro cuerpo y vuestro espíritu.
08-225.8.
Hoy vengo directamente a vuestro espíritu, porque lo he encontrado ciego en
unos, privado de movimiento en otros, sordos a mi voz divina otros más y
algunos leprosos por el pecado y por el vicio. Entonces os he hecho el
llamado, para que lleguéis a Mí dóciles y en paz, pero habéis sido duros
de corazón, hasta que el dolor ha sido muy acerbo os habéis levantado en mi
busca. Antes llamasteis puerta tras puerta, en busca de paz, de salud o de
consuelo, y no encontrando estas bendiciones en parte alguna, doblegasteis la
cerviz humildemente para venir ante mi presencia. Todos habéis llegado así.
No ha venido ante Mí un solo corazón o un espíritu que no necesite de mi
caridad, por lo que os digo nuevamente que por el dolor habéis llegado al
camino. 08-225.9.
Algunos en su incredulidad me exigieron un milagro para creer, entonces Yo
les puse a prueba no concediéndoles el prodigio que pedían porque el que
crea en Mí y me ame, jamás pondrá condiciones al Padre. Otros a pesar de
su falta de fe, perseveraron escuchando mis enseñanzas hasta que su corazón
se doblegó, realizándose en ellos el milagro. Cuando abrieron los ojos
llenos de fe en su Señor, contemplaron con infinita alegría, que habían
recobrado la salud y la paz; y otros más que perseveraron también oyendo mi
palabra, olvidaron su dolor corporal y fueron elevando su espíritu, hasta
llegar a bendecir sus propios sufrimientos, porque fueron los que les
acercaron a Mí. 08-225.10.
Benditos seáis porque habéis reconocido que así he probado vuestra fe y
amor y que por vuestro anhelo de redención habéis alcanzado mi caridad y
mis dones. 08-225.11.
He sido Maestro, he sido Padre, Doctor y Juez. Yo soy el amor de los amores.
Buscadme siempre como Padre y como Maestro. No enferméis para que no me
busquéis como Doctor, ni desafiéis mi justicia para que no me tengáis como
Juez. 08-225.12.
La práctica de la moral, de la virtud y de la espiritualidad os librará de
las enfermedades de la materia y del reclamo de la conciencia. 08-225.13.
Os digo nuevamente que ahora no he llegado ante la humanidad a repetir los
milagros del Segundo Tiempo, porque he venido en busca de vuestro espíritu,
aunque sin olvidar a vuestra materia, porque ella es también mi criatura. Me
he acercado para llenar de paz vuestro corazón y hacer sonreír vuestra faz
en medio de las vicisitudes y dolores de este tiempo. 08-225.14.He
venido a encender vuestro corazón con la luz de un ideal que es una
realidad, porque ese ideal soy Yo, la meta del camino, a lo largo del cual
tendréis mi presencia, mi compañía. En él seré voz de alerta, amigo,
doctor y guardián que vele vuestro sueño. 08-225.15.
Vuestro espíritu está encontrando su mundo, aun morando en la Tierra; está
conociendo su santuario, ha encontrado el camino y desde él contempla en el
horizonte su verdadera patria. En vuestro corazón me preguntáis quiénes
llegarán a ella y Yo os contesto: todos. Pero en el futuro no será el dolor
el que os conduzca, ni las pruebas las que os obliguen, será vuestro amor,
la luz que os guíe hasta Mí. Las pruebas del camino son solamente para
despertaros de vuestro materialismo. 08-225.16.
Cuando las tempestades y los torbellinos hayan pasado, la calma y la paz serán
en vuestro corazón y entonces lograréis vuestra unificación y el Padre os
dará, ya estáis preparados, pensad ahora en los demás, ya tenéis derecho
de enseñar a vuestros hermanos, porque ya podéis dar un buen ejemplo. 08-225.17.
La nueva Jerusalén abrirá sus puertas, dentro de ella quedarán los
guardianes y de ella saldrán los emisarios en pos de las naciones para
llevar la bienandanza y el testimonio. 08-225.18.
Vuestra palabra derrumbará de sus pedestales a los ídolos y la luz que de
vosotros emane, disipará las tinieblas. 08-225.19.
Aunque os parezca demasiada responsabilidad os digo que podéis cumplir esta
misión porque vuestro espíritu ha tiempo que inició su camino de evolución.
08-225.20.
En el Primer Tiempo; Israel guardó el Arca para sí solo, pero cuando Jesús
predicó en la Tierra, borró las fronteras de la Judea y envió sus apóstoles
a otras naciones para extender la semilla del amor. 08-225.21.
Hoy vengo como Espíritu Santo y mi Doctrina Universal abarca a todos sin
distinguir razas, sabios o ignorantes, ricos o pobres. Esta Doctrina es para
el espíritu. En ella se unirán todos los moradores que en número infinito
de mundos habitan el Universo. 08-225.22.
De este pueblo surgirá el templo espiritual donde moraré eternamente.
Templo interior, en el que se levante un altar de amor a mi Divinidad,
santuario que no será construido con piedras, sino con oraciones, obras de
caridad y testimonios verdaderos. En ese templo estará mi imagen, no la que
ha hecho la mano del hombre, sino la que he hecho Yo a semejanza Mía: el ser
humano dotado de espíritu e iluminado por la luz de la conciencia. 08-225.23.
En vos tenéis un reflejo de lo divino, me lleváis en verdad. La
inteligencia, la voluntad, las potencias, sentidos y virtudes que poseéis,
hablan de la esencia superior a la que pertenecéis y son un testimonio
viviente del Padre de quien brotasteis. 08-225.24.
A veces la imagen que de Mí lleváis en vuestro ser, la llegáis a manchar y
a profanar con la desobediencia y el pecado, entonces no os asemejáis a Mí,
porque no basta tener un cuerpo humano y un espíritu para ser imagen del
Creador; la verdadera semejanza conmigo, está en vuestra luz y en vuestro
amor para todos vuestros semejantes. 08-225.25.
“Creced y multiplicaos”, digo a vuestro espíritu en este Tercer Tiempo,
como dije a los padres de la especie humana, cuando se les ordenó “Henchir
la Tierra de criaturas humanas”. Creced y multiplicaos, pueblo amado, pero
creced en espiritualidad y multiplicaos en virtudes. 08-225.26.
Sed lámpara entre tanta tiniebla que reina en este tiempo. Sed oración y
maná, sed bálsamo y caricia, entonces estaréis armonizando con los seres
que me aman, con los espíritus que me rinden culto. 08-225.27.
En la Tierra tenéis un refugio que es vuestro hogar, esa institución que es
imagen del Universo, para que en su seno toméis fuerza para luchar. 08-225.28.
Haced porque vuestro hogar tenga algo de templo, que sea un pequeño reino,
un oasis en el desierto árido y hostil de vuestra vida. Velad por la virtud
de vuestro hogar, mas no por un exceso de celos vayáis a caer en egoísmo,
porque entonces dejará de asemejarse al Universo por su falta de
hospitalidad, amor, y caridad. Dejad que vuestro techo sea hospitalario y que
vuestra mesa sea fraternal. 08-225.29.
Sólo por el camino del amor llegaréis a Mí y me conoceréis, por eso os he
enseñado cómo caminar dentro de esta Doctrina, porque ella os inspira el
verdadero amor. 08-225.30.
Mi palabra será vuestra guía en este Tercer Tiempo y os abrirá brecha por
entre obstáculos, abismos y tinieblas, porque en ella están mis mandatos. 08-225.31.
Recordad que solo Yo soy vuestra salvación. En los tiempos pasados, en los
presentes y en los venideros, mi Ley fue, y será el camino y guía de
vuestro espíritu. 08-225.32.
Benditos sean los que confíen en mi Ley porque jamás se perderán en las
encrucijadas del camino. Llegarán a la Tierra Prometida y entonarán el
himno del triunfo. 08-225.33.
Pueblo amado: cada paso de adelanto que dais en el camino Yo lo bendigo,
llenando de paz y de confianza vuestro espíritu, como un aliciente para que
no os detengáis ni os aletarguéis como hicisteis en los tiempos pasados. 08-225.34.
No os conforméis ni quedéis satisfechos con vuestras primeras obras, tened
presente que la meta aún se encuentra distante y que para alcanzarla necesitáis
caminar todavía mucho, hacer nuevos méritos y esforzaros por lograr vuestra
elevación. 08-225.35.
El perfeccionamiento del espíritu no puede sujetarse a plazos en la Tierra,
así sean siglos o eras. El perfeccionamiento y la evolución del espíritu
tiene por campo la eternidad, pero no porque tengáis por delante la
eternidad menospreciéis los días o los minutos de vuestra vida terrestre,
pensando que si los perdéis tenéis muy amplia oportunidad de reponerlos.
Vosotros no os habéis dado cuenta de lo que vuestro espíritu sufre cuando
ha perdido un paso en su jornada o cuando se ha retrasado un instante. Es
menester que conozcáis el valor que tiene cada uno de los instantes de
vuestra existencia para que viváis alerta, aprovechándolos en beneficio de
vuestro mejoramiento material y espiritual. 08-225.36.
Sé que no todos podéis venir con el mismo paso por esta senda, por eso les
digo a los que ya han logrado caminar con seguridad y firmeza: No os olvidéis
de los que tras de vosotros vienen, ved que unos llegan fatigados, otros se
han estacionado, y otros pierden por momentos la fe. 08-225.37.
Os doy la misión de que veléis por los que vienen tropezando y cayendo en
el camino, para que encontréis la ocasión de practicar vuestra fraternidad
y de probar lo que hayáis comprendido de mis enseñanzas. 08-225.38.
Si alguno intentase reservar para sí sus conocimientos, su fe y sus dones,
temiendo que otros aprovechen y gocen de lo que él ha labrado, ése llegará
solo y con las manos vacías ante Mí, me presentará su semilla, pero no su
cosecha porque nunca sembró, ya que se concretó a recibir simiente y
tomarla para sí. 08-225.39.
El que se olvide de sí mismo por dar a sus hermanos de lo que en su espíritu
lleva y su goce más grande sea el de ayudar a sus semejantes a elevarse
hacia la cumbre del monte donde se encuentra la meta espiritual¸ ése llegará
seguido de muchedumbres¸ bendecido por sus hermanos, con el espíritu lleno
de luz en el cumplimiento de su misión. 08-225.40.
Venid a Mí, discípulos, párvulos y postreros. Llamo discípulos a los que
habéis estudiado mi enseñanza, desde el momento en que os revelé que es ya
el Tercer Tiempo, en el que el espíritu del hombre debe elevarse y colocarse
a gran altura para armonizar con el Padre. Y vosotros que os sentís párvulos,
en verdad os digo que no es ésta la primera lección que recibís de Mí; ha
mucho tiempo, en otras eras, he conversado con vosotros y desde entonces
conocéis mi Ley, y también desde ese tiempo, he esperado vuestro
cumplimiento. A los que he llamado postreros, os digo que no os sorprendáis
que venga a manifestarme entre vosotros, porque estaba profetizado que Yo
volvería entre los hombres. 08-225.41.
Oídme todos y preparad vuestro espíritu, porque voy a daros el alimento
espiritual, el pan sin levadura, como os dije en el Segundo Tiempo. Sólo de
Mí podéis recibir este pan, que es esencia y amor de mi Espíritu para toda
criatura. Desde hoy alimentaos con él, que no le falte a ninguno de mis
hijos este sustento; no muráis de hambre porque Yo, el Padre, vengo a
deciros que nunca me habéis tenido tan cerca de vosotros como ahora. 08-225.42.
Os he prometido sosteneros y daros protección, porque sois mis hijos. No dudéis
más, no os sintáis hambrientos o huérfanos de este amor y en cualquier
escala en donde os encontréis, sentid mi presencia. 08-225.43.
Quiero que conozcáis el sabor de este fruto que os ofrezco, para que no os
dejéis engañar; porque se acerca el final de mi comunicación y después de
ese tiempo habrá peligros y acechanzas para el pueblo escogido. Aquellos que
no hagan el análisis de la enseñanza que reciben, podrán caer en tentación.
Sólo los discípulos que permanezcan velando y orando se verán libres de
error y llevarán la simiente pura y sabrán transmitirla a sus hermanos. 08-225.44.
Yo he marcado el tiempo que han durado mis manifestaciones en las tres Eras.
Desde el primer hombre hasta el nacimiento de Jesús fue el tiempo que
comprendió la Primera Era de la humanidad. Fue una larga etapa de pruebas,
de combates y experiencias para vuestro espíritu que se encontraba en plena
evolución. Jesús marcó el principio de la Segunda Era y el hombre estudió
la lección que con su ejemplo le dio y se conmovió al sentir cerca de sí
al Verbo, al Enviado del Padre. Su estancia en este mundo fue breve; un corto
tiempo y tornó al Padre, de donde había venido, después de preparar y
disponer a los elegidos para que su palabra fuese llevada hasta los confines
de la Tierra. De ese tiempo hasta el año 1866 en que aparecieron las señales
que daban a conocer el principio de una nueva Era, fue lo que abarcó la
segunda etapa. Después de ese tiempo, se ha abierto un nuevo ciclo para la
humanidad, el tercero, y mi Espíritu en plenitud ha venido a enseñaros a
pasar de una etapa a otra y a tomar la simiente, la luz y la gracia que
corresponden a este tiempo, para que conozcáis en qué grado de evolución
os encontráis y os acerquéis paso a paso a la espiritualidad. 08-225.45.
El tiempo en que os entregué mi enseñanza por conducto del hombre, está señalado
y como toda orden mía, ha de cumplirse. Después vuestra fe, intuición y
confianza en Mí, os dirán que estoy cerca de vosotros, y me sentiréis muy
dentro de vuestro espíritu, guiando vuestros pasos y señalando siempre la
cumbre del monte, ayudando a mis hijos a que alcancen la perfección que es
la meta que espera a los espíritus. 08-225.46.
Mujeres benditas: también vosotras formáis parte de mi apostolado. Entre el
espíritu del varón y el vuestro no existe diferencia, aunque físicamente
seáis distintos y también diferente la misión del uno y de la otra. 08-225.47.
Tomad como Maestro de vuestro espíritu a Jesús y seguidle por la senda
trazada por su amor; haced vuestra su palabra y abrazaos a su cruz. 08-225.48.
Estoy hablando a vuestro espíritu con la misma palabra con que le hablo a
los hombres, porque espiritualmente sois iguales. Sin embargo, cuando vuestro
corazón de mujer busque un modelo a quien imitar; cuando necesitéis de
ejemplos perfectos en qué apoyaros para perfeccionaros en la vida, recordad
a María, observadla a lo largo de su jornada en la Tierra. 08-225.49.
Fue la voluntad del Padre que la vida humilde de María, quedara escrita por
mis discípulos, quienes la conocieron a través de sus obras y conversaron
con ella. 08-225.50.
Aquella vida, humilde para quien la conozca, fue luminosa desde su nacimiento
hasta su final en el mundo. Muchas páginas de amorosa enseñanza escribió
María con su humildad de espíritu, con su infinita ternura, con la pureza
de su corazón, con su amor a la humanidad, que expresó con silencio, más
que con palabras, ya que Ella sabía que quien venía a hablar a los hombres,
era Cristo. 08-225.51.
El espíritu de María era la misma ternura emanada del Padre para dar a la
humanidad el ejemplo perfecto de humildad, de obediencia y mansedumbre. Su
paso por el mundo fue estela de luz. Su vida fue sencilla, elevada y pura, en
Ella se cumplían las profecías que anunciaban que el Mesías nacería de
una virgen. 08-225.52.
Sólo Ella podía haber llevado en su seno la semilla de Dios; solo Ella era
digna de quedar después de quedar cumplida su misión ante Jesús, como
Madre espiritual de la humanidad. 08-225.53.
Por ello es María vuestro modelo perfecto, mujeres, pero buscadla e imitadla
en su silencio, en sus obras de humildad, de infinita renunciación por amor
a los necesitados; en su dolor callado, en su ternura que todo lo perdona y
en su amor que es intercesión, consuelo y dulce compañía. 08-225.54.
Doncellas, esposas, madres, huérfanas o viudas, mujeres solas que tenéis el
corazón traspasado por el dolor, nombrad a María vuestra dulce y solícita
Madre, llamadla con el pensamiento, recibidla con el espíritu y sentidla con
el corazón. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 226 08-226.01.
El maestro os bendice, pueblo. Os preparo para que os recreéis con mi
presencia y recibáis fortaleza, para resistir las pruebas espirituales,
morales y materiales que están ya entre vosotros. 08-226.02.
Mucho os he hablado de las pruebas que habrían de afligir al mundo en este
tiempo. Si observáis, contemplaréis que se han manifestado ya; mañana
vendrán otras aún mayores. Vosotros, que tenéis el antídoto, podréis ser
respetados. Si cumplís mis mandatos, podréis ordenar a los elementos que se
detengan y no hagan daño a los vuestros, y ellos como siervos sumisos
obedecerán. Vuestra potestad alcanzará no sólo a una pequeña porción,
sino comarcas y naciones recibirán un atenuante en su aflicción por la
oración del pueblo de Israel. Mas ¡Ay! de vosotros si no permanecéis
orando y velando, porque entonces vuestra falta de cumplimiento pesará sobre
vuestro espíritu y os sentiréis frágiles para hacer frente a las
vicisitudes. 08-226.03.
En este tiempo de meditación y de cumplimiento debéis prepararos para
concluir la misión comenzada en tiempos pasados. Reparad yerros, restituid
con amor su limpidez a vuestro espíritu. Vuestra deuda es grande, porque no
habéis entregado como emisarios míos todo lo que os he confiado para la
Humanidad. 08-226.04.
Bendito sea el que tiene fe, mas también bendigo al que viene a Mí, pidiéndome
ese precioso don. “La fe os salvará,”, os he dicho siempre. En los
trances difíciles, en las grandes pruebas, todo el que ore y confíe será
salvo. ¿Porqué caéis a veces en el abismo de la desesperación y de la
desconfianza, sabiendo que os amo y que tenéis toda mi protección? Si no
habéis practicado la fe, buscadla en vosotros mismos, y cuando la hayáis
encontrado la llevaréis como una lámpara para iluminar vuestro camino.
Entonces seréis fuertes, pacientes y conformes con vuestro destino. 08-226.05.
Yo os he enseñado a orar, y en esa oración hemos conversado. Me habéis
llamado en vuestros sufrimientos y en vuestras horas de paz; también cuando
habéis pecado, habéis buscado mi presencia para llorar Conmigo vuestras
faltas y tranquilizar así a vuestro espíritu. Mi amor y mi paciencia son
infinitas y se manifiestan a cada instante entre vosotros. 08-226.06.
La fecha señalada para mi partida se acerca. Mi palabra cesará, mas Yo
quedaré en Espíritu en el corazón de mis discípulos. Para ese tiempo habréis
aprendido a buscarme en el templo interior de vuestro ser, la grandeza de él,
estará en la fe, en el amor y elevación del espíritu. Nadie podrá
destruir ese santuario, si lo habéis edificado con firmeza. Perseverad en mi
Doctrina, para que podáis conocer la misión que he confiado a vuestro espíritu,
en todos los tiempos. 08-226.07.
Buscadme en el infinito con la sensibilidad de vuestro espíritu, mas no
pretendáis mirarme. Vuestros ojos no podrán mirar a mi Espíritu. Juan, mi
discípulo del Segundo Tiempo, no contempló en su gran visión a mi Espíritu
en toda su magnitud. Sólo presenté a su pupila espiritual, símbolos que
encerraban un gran misterio, que él con toda su elevación no alcanzó a
interpretar. Él me dio gracias por lo que Yo le había concedido y escribió
lo que vio y oyó en ese gran miraje, para las generaciones futuras. 08-226.08.
Profetas de este tiempo: Penetrad con respeto en el infinito y Yo os concederé
por vuestra preparación hermosos mirajes que alienten al pueblo y le
anuncien los acontecimientos que han de suceder; los niños darán testimonio
de lo que han visto. Yo les concederé grandes videncias; la luz de mi
sabiduría descenderá entre vosotros. 08-226.09.
La palabra que el Maestro ha venido a transmitir en este tiempo, tiene la
gracia de manifestar las enseñanzas ignoradas por los hombres, por medio del
hombre preparado que cumple con verdadera comprensión su misión de
portavoz. Y esta gracia, a la vez, os enseña a comprender a través de mis
manifestaciones, la evolución que el espíritu ha alcanzado en el Tercer
Tiempo. 08-226.10.
Mi luz es la que os ha hecho mirar con claridad esta verdad, ella se infiltra
en todo vuestro ser; es, para el espíritu fatigado, agua cristalina para
calmar su sed; para el corazón es fortaleza en la lucha contra la miseria y
las tentaciones con las que tenéis que enfrentaros día tras día. Ese
conocimiento es la fuerza que os alienta, es la gracia que reviste a mis discípulos.
08-226.11.
Para llegar a conocer algo más del espíritu y de la vida que os rodea, habéis
tenido que desarrollaros a través de varias existencias. Habéis penetrado
en la Era de la Luz, que os permite contemplar las lecciones de mi Doctrina
en su verdadero sentido, ya no en la forma en que la imaginabais. Y eso os
permite distinguir el camino que conduce a la vida eterna. Por esta luz, ¡Cuántas
revelaciones conocerá el hombre y cuántos pasados errores tendrá que
lamentar al descubrirlos! Porque es la hora del despertar, es la era de la
libertad del espíritu y del pensamiento. 08-226.12.
Todas las costumbres superfluas que como cadenas arrastró el hombre,
desaparecerán de él al libertarse del materialismo con su nueva preparación.
08-226.13.
Tendréis que levantar vuestra voz para que la escuche el mundo. Vosotros seréis
los portavoces de esta Buena Nueva, como testigos verdaderos que sepan
explicar lo que sus oídos escucharon y su entendimiento recibió, confirmándolo
con vuestras obras de amor y caridad. 08-226.14.
Si hasta ahora no existe perfección en vuestros actos es porque no habéis
querido transformaros dentro de mi Doctrina; os ha faltado voluntad, abnegación
y esfuerzo, pero vuestro espíritu quiere elevarse ansioso de acercarse a Mí
y de cumplir su misión. 08-226.15.
Si los hombres de ciencia proclaman la grandeza de su sabiduría, es porque
se encuentran convencidos de ello. Para que vosotros podáis hablar de mi
Obra, también tendréis que profundizaros en ella hasta estar ciertos de su
verdad. 08-226.16.
De lo que no conocéis, comprended que no podéis hablar ni afirmar, por
temor a caer en mentira o error; cuando haya en vosotros preparación,
conocimiento y fe profunda, poseeréis la luz de la verdad. 08-226.17.
Mirad que mi enseñanza no se limita a vuestros conceptos y vuestra capacidad
de comprensión. Mi sabiduría divina no tiene fin. No hay quien pueda decir
que alguna de mis revelaciones la tuvo o la concibió antes de que Yo se la
revelase. 08-226.18.
Mientras los científicos tratan de explicarlo todo a través de sus
conocimientos materiales, Yo revelo a los humildes la vida espiritual, la
vida esencial, en la cual está el porqué, la razón y la explicación de
todo lo que existe. 08-226.19.
Del conocimiento que impartáis, surgirá el concepto que de mi Obra se
formen los hombres. Muchos por falta de comprensión, juzgarán mi Doctrina
por vuestra humildad, como en el Segundo Tiempo fue juzgado Jesús el Cristo
por su apariencia humilde y su vestidura pobre, y porque también aquéllos
doce que le seguían mostraban la humildad de su indumentaria. Yo os digo en
verdad, que no estaban cubiertos de andrajos y que solamente habían
renunciado a las vanidades materiales, porque a través de mi enseñanza habían
comprendido cuáles eran los verdaderos valores del espíritu. 08-226.20.
Os digo, discípulos: Cuando los hombres se levanten a estudiar mi Obra y os
busquen e interroguen, no vayáis a caer en tentación creyéndoos superiores
por el conocimiento que de Mí habéis recibido. Cuanto más humildes os
mostréis, más nobles y dignos de confianza os contemplarán. 08-226.21
Así, de hombre en hombre, irá penetrando la luz que disipe el fanatismo y
liberte al espíritu. Y los que se nombraron cristianos sin serlo, conocerán
e interpretarán las verdaderas enseñanzas de Cristo a través de esta luz,
porque ella les dará un elevado concepto de la vida espiritual, de la que
Jesús habló en sus enseñanzas. 08-226.22.
Discípulos: Oídme, porque Aquél que os enseñó la humildad y en su amor
os llamó hermanos, es el mismo que hoy viene a hablaros en este tiempo. 08-226.23.
Mi Arcano se abre ante los discípulos para convertirlos en maestros.
Escuchadme y estudiad mi palabra para que pueda enviaros a las comarcas y
pueblos a esparcir mis enseñanzas. 08-226.24.
En este tiempo os hablo desde mi Solio y mi voz se escucha en vuestro mundo a
través del hombre donado por Mí. 08-226.25.
Así como en el Primer Tiempo fue anunciada la venida del Mesías, así también
anuncié mi nueva venida, y ¡Aquí me tenéis! 08-226.26.
En 1866, por conducto de Roque Rojas, se manifestó el espíritu de Elías,
el profeta y precursor, para preparar los caminos del Señor, para encender
una lámpara en el corazón de los primeros, anunciarles mi próxima llegada
y preparar a los portavoces por los cuales habría de manifestarse mi Espíritu
Santo, hombres y mujeres carentes de ilustración material. 08-226.27.
Por esos conductos me he venido a comunicar para que mi palabra se escuche
aun por los nombrados ministros de Dios en la Tierra, para que todo aquél
que en alguna forma infrinja mis leyes, se exima de seguirlas profanando y se
levante enseñando a los hombres el camino verdadero que conduce a Mí. 08-226.28.
Nuevamente se levantarán los escribas y los fariseos para juzgarme y
someterme a prueba; ahora será en vosotros, mas os digo: Sed humildes, con
esta humildad que os vengo enseñando, para que ellos os reconozcan como mis
discípulos. 08-226.29.
No se encuentra reunido aún el pueblo de Israel, porque mientras unos están
en espíritu, otros aún tienen materia; mientras unos se hallan salvos,
otros se encuentran al borde del abismo. Entre éstos están los que creyendo
amar al Padre, a quien adoran es al becerro de oro. Mas se acerca el instante
en que este pueblo se encuentre reunido y preparado. 08-226.30.
Vosotros que me estáis escuchando y que formáis parte de ese pueblo, sois
los que habéis acudido a la voz de mi llamado, que cual campana sonora toca
a vuelo y la recompensa de vuestra sumisión y buena voluntad la tenéis al
escuchar al Verbo Divino, al mismo que os habló en Jesús, el Rabí de
Galilea. 08-226.31.
Yo os enseño a no censurar las creencias y prácticas de vuestros hermanos
en sus diferentes religiones. Mi Doctrina, que es universal, os enseña el
respeto a toda creencia. Sabéis que estoy en todos, lo mismo en el que está
limpio, como en el que se encuentra manchado por el pecado. 08-226.32.
Yo a todos amo y a nadie castigo; es mi justicia la que corrige y perfecciona
a los espíritus. 08-226.33.
El Espíritu Divino está lleno de amor; en El no existe la ira, creed que si
el Padre, ante vuestras ofensas y faltas, por un instante se sintiese airado,
ese instante bastaría para exterminaros. 08-226.34.
Por eso he venido sobre la nube blanca para haceros oír mi palabra,
apartando vuestra maldad, abriendo a la verdad vuestros ojos espirituales y
presentándome en el desierto de vuestra vida como una palmera, bajo cuya
sombra habéis descansado. 08-226.35.
No he venido a daros riquezas materiales, porque si necesitándolo todo llegáis
a volverme la espalda, ¿Qué haríais si os convirtiese en acaudalados? Pero
de cierto os digo que lo que os estoy entregando es más que una joya, es un
tesoro. 08-226.36.
¿Adónde van los espíritus después de la muerte corporal? Vuestro corazón
no lo sabe, él no conoce aquellas moradas. Pero debéis de elevaros en el
sendero de vuestra evolución espiritual para que vuestro espíritu no vaya a
penetrar en el valle en tinieblas. 08-226.37.
Levantaos a vivir una nueva vida, una vida de paz, quiero que veléis y que
oréis ahora que la destrucción amenaza a la humanidad. 08-226.38.
Hay quienes no creen en mi presencia porque juzgan la pobreza y humildad de
estos recintos y la insignificancia de los portavoces por quienes me
comunico, pero si los que así dudan estudiaran la vida de Cristo, verían
que El nunca buscó galas, ni honores, ni riquezas. 08-226.39.
Tan pobres y humildes pueden ser estos lugares, como el establo y la paja en
que nací en aquel tiempo. 08-226.40.
Discípulos: habéis estado en mi mesa celestial y en ella habéis comido el
pan y bebido el vino de mi amor. 08-226.41.
Desde mi solio envío mi rayo para deleitaros con el concierto de mi palabra.
08-226.42.
Esperaba, como en los tiempos pasados, vuestra llegada. 08-226.43.
Sentaos a mi mesa y rodeadme. Si tenéis hambre y sed, he aquí los manjares;
tomad y comed. Si os sentís tristes o enfermos, he aquí mi presencia para
daros salud y consuelo. 08-226.44.
Alentad siempre la esperanza de que llegaréis a morar conmigo eternamente.
Si os he cumplido mis promesas para el mundo, os cumpliré también mis
promesas para la vida espiritual. 08-226.45.
Haced méritos en la Tierra y no perderéis jamás el camino que os conduce a
Mí. 08-226.46.
En este tiempo, estáis atravesando un nuevo desierto, en el cual no habéis
perecido de hambre, porque en él se ha hecho el milagro de mi palabra, que
ha sustentado a vuestro espíritu, como os alimentasteis con el maná en la
soledad del desierto y después comisteis de los panes y de los peces del
milagro de Jesús, también en un desierto. 08-226.47.
Ahora no es el desierto de candentes arenas el que atravesáis ni es el pan
de la Tierra el que os estoy ofreciendo. Ahora vais hacia la cumbre de la
montaña y os alimenta el pan de vida eterna. Vuestro espíritu comprende
perfectamente el sentido figurado en que os hablo, porque vuestra evolución
espiritual os permite penetrar en el fondo de mi enseñanza. 08-226.48.
Vais escalando paso a paso la montaña bajo el peso de vuestra cruz. Cuando
os canséis, llamadme y presto el Maestro, cual Cirineo, os ayudará con
vuestra carga, para que podáis proseguir hasta el fin de vuestra restitución.
Todos lleváis cargos y deberes, por eso soy con todos, lo mismo con el niño,
que con el joven y con el anciano. Mas si soy Yo quien os ha trazado el
destino y confiado la cruz, es porque sé que podéis cumplir para con
vuestro Padre. 08-226.49.
Nadie podrá determinar su grado de evolución espiritual, ni el plano en que
su hermano se encuentre, esto sólo Yo lo puedo juzgar. 08-226.50.
He venido a romper las cadenas que os atan al mundo para daros la libertad
espiritual de elevaros en busca de la luz que es la verdad. 08-226.51.
Nadie quiere ser el último, todos quisierais ser primeros. Pues haced méritos,
trabajad; regad con amor las tierras, dejadlas fecundas y en ellas sembrad la
semilla del Maestro, y las generaciones que vengan detrás de vosotros
reconocerán, por vuestra huella, que fuisteis doctrinados por vuestro Padre.
08-226.52.
Defended vuestras tierras con la espada de luz que os he dado, para que la
tentación no llegue a malograr vuestros cultivos. 08-226.53.
Os he ofrecido la gloria como premio para vuestro trabajo espiritual y en
ella seréis con vuestro Creador, que en esta era viene a vosotros como Padre
y Maestro para confortaros e iluminaros; he aquí mi enseñanza en la que veréis
manifestado mi amor, mi rectitud, mi justicia y también mi consejo con el
cual quiero llevaros a la sabiduría. 08-226.54.
En todos los tiempos me he manifestado al hombre, en una forma sencilla para
que pudiera comprenderme, siempre lo he hecho al alcance de vuestro
entendimiento y de vuestro corazón. He descendido hasta vosotros para daros
con ello un ejemplo de humildad llegando hasta vuestra vida humilde para
levantaros a una vida mejor. 08-226.55.
Os he preguntado en qué forma preferíais que os hablara y me habéis
contestado que en cualquiera en que lo hiciera, llegaríais a reconocerme. No
me sometáis a prueba, lo que debéis hacer es tratar de espiritualizaros
para que interpretéis mejor mis manifestaciones y con ellos testifiquéis
plenamente mi Doctrina con obras de verdadero amor. 08-226.56.
Siempre os he traído la luz y os he señalado el camino ascendente. Hoy
vengo a prepararos para que penetréis con vuestra oración en un éxtasis
mayor, y podáis contemplar de cerca la vida espiritual y miréis a vuestro
Padre en todo su esplendor sobre sus criaturas. 08-226.57.
Mi Espíritu está llamando a cada espíritu, entendimiento y corazón para
alimentaros de Mí, porque estáis hambrientos. No habéis sabido sustentaros
con mi palabra, no habéis aprovechado las enseñanzas que os he dado en los
tiempos pasados; el Libro de la Vida, en el cual está mi Ley y los mandatos,
se encuentra guardado, olvidado por el mundo presente. 08-226.58.
He venido en Espíritu y mi presencia os ha conmovido. Mi luz ha llegado a
vosotros y vuestra conciencia os ha recordado todas vuestras obras. 08-226.59.
Yo os invito a penetrar en una vida nueva y conquistar una mayor elevación
espiritual. He permitido vuestra evolución espiritual a través de los
tiempos, para que hoy comprendáis mis revelaciones, y después de haberme oído,
abarquéis con vuestro espíritu toda la responsabilidad que os corresponde y
abracéis con amor vuestra misión. 08-226.60.
¿Cómo lograréis invitar a la humanidad a que alcance la espiritualidad en
una época de tanta materialidad y confusión? Pensad que es difícil vuestro
trabajo, que para poder cumplir con él, tenéis que ser fuertes y pacientes
en la lucha. Debéis trabajar mucho para corregir la errónea interpretación
que se ha dado a mi Ley y también la forma imperfecta en que me ofrecéis
vuestro culto, pero debéis de considerar que no podréis hacer variar en un
instante sus conceptos y sus prácticas, sino que para lograrlo debéis
revestiros de paciencia y de buena voluntad y dar ejemplo de amor con
vuestras obras. 08-226.61.
En el primer tiempo, vuestras ofrendas fueron materiales. Vuestros tributos
fueron seres inocentes, corderos o aves, semillas y frutos de los campos con
los cuales creísteis agradarme. Erais muy pequeños y no podíais mirar más
allá de vuestro mundo. Yo os concedí tiempo tras tiempo, siempre en espera
de vuestro despertar. 08-226.62.
En el Segundo Tiempo recibisteis mi palabra a través de Jesús y El os enseñó
el amor más perfecto que un hijo puede ofrecer a su Padre, y con su palabra,
abrió un mundo nuevo al espíritu de los hombres, os legó un caudal de
sabiduría que aún no habéis llegado a comprender. Hoy, en el Tercer
Tiempo, os estoy abriendo el Libro de la Vida y os estoy mostrando nuevas
lecciones que os hablan de la proximidad de mi Espíritu, de la era de paz
que espera al hombre después de su purificación y elevación espiritual. 08-226.63.
Todas estas lecciones viven en lo más profundo de vuestro espíritu. Ahora
os enseño para que mañana seáis guías y maestros de las nuevas
generaciones y veléis por su espíritu para que en él no arraiguen
tradiciones inútiles o falso conocimiento. Llevad en vuestro espíritu la
Ley y mi palabra, con ella instruid y llevad por el camino certero a esta
humanidad que empieza a vivir. 08-226.64.
No he enviado a Moisés ni a los profetas a traeros este mensaje, he venido
Yo mismo a prepararos para haceros dar un paso decisivo en la senda
espiritual. 08-226.65.
Velad y orad, meditad siempre y practicad mi enseñanza para que podáis
conocer la magnitud de esta revelación del Tercer Tiempo. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 227 08-227.01.
¡Oh pueblo amado: una vez más me tenéis escuchando vuestra oración, en la
que me pedís os conforte porque vais atravesando duras pruebas, que os hacen
derramar lágrimas! 08-227.02.
Contemplo envolturas doblegadas prematuramente, sienes encanecidas a temprana
edad, rostros envejecidos de niños y jóvenes; en el corazón no contemplo
alegría, ni paz en el espíritu de los hombres. 08-227.03.
Vos mismo, que sois el pueblo escogido no tenéis la dicha perfecta, porque
vosotros antes que los demás, sabéis que vivís en un mundo de luchas, de
expiación y de pruebas, que la paz reina en otros valles superiores a éste
y que para escalar es preciso hacer méritos. 08-227.04.
He concedido a esta humanidad pequeñas treguas en medio de su lucha, para
que cobre fuerzas y descanse por un momento en su jornada. 08-227.05.
En vano busca el hombre bienestar, la paz, el dominio y la grandeza
terrestre. A través de los tiempos sólo ha encontrado el tropiezo, el
desengaño, el dolor. 08-227.06.
Ah, si supiese aceptar con humildad su destino y comprendiese su condición
de espíritu dotado de fuerza y potestad, su lucha sería diferente y su
conquista real, su aspiración elevada y sus triunfos verdaderos. 08-227.07.
No creáis por esto que os digo, que esa humanidad de la cual formáis parte,
se encuentre en un abismo. Yo la llevo paso a paso hacia la luz, hacia la
salvación, porque todos han sido destinados para morar en mi diestra y Yo
soy su guía. 08-227.08.
Esta humanidad es tierra hambrienta y sedienta de conocimiento y
espiritualidad. En verdad os digo, que el pecado no prevalecerá y en cambio
el bien reinará y será establecida la paz en la Tierra. 08-227.09.
El espíritu de los hombres se ha acrisolado en el dolor, en las pruebas, y
está a tiempo de oírme, de mirarme y comprenderme. 08-227.10.
A muchos de vosotros os parece mi Doctrina imposible de practicar, es porque
os habéis materializado y confundido, pero los que sois humildes, los que
habéis permitido que el dolor os pulimente y habéis reclinado ante Mí
vuestra cerviz y no poseéis más que vuestro anhelo de elevaros a Mí, habéis
creído posible la práctica de mi palabra y habéis mirado con alegría los
primeros frutos de vuestra siembra. 08-227.11.
Venís de distintos caminos, pero no os distingo por clases, títulos o
razas. Estáis todos reunidos como discípulos formando una sola congregación.
Descubro entre vosotros a grandes espíritus ocultos en una envoltura pobre e
insignificante y si no son reconocidos es porque son humildes y carecen de
ilustración; pero me aman, me testifican y comprenden. Quiero formar mi
nuevo apostolado con todos los que han creído en mi palabra de este tiempo y
probar a esta humanidad que mi Doctrina es para todos los tiempos, que mi
enseñanza es eterna. 08-227.12.
En el Segundo Tiempo no fui reconocido por todos. Cuando aparecí en el seno
del pueblo judío, el cual ya me esperaba porque veía cumplidas las señales
dadas por los profetas, mi presencia confundió a muchos que no habían
sabido interpretar las profecías, y esperaban ver a su Mesías como un príncipe
poderoso que abatiera a sus enemigos, que humillara a los reyes, a los
opresores y concediera posesiones y bienes terrestres a los que le esperaban.
08-227.13.
Cuando ese pueblo contempló a Jesús, pobre y sin calza, cubriendo con
humilde túnica su cuerpo; cuando lo vio nacer en un establo y después
trabajar como humilde artesano, no pudo creer que El fuera el enviado del
Padre, el prometido. Fue menester que el Maestro hiciera prodigios y obras
palpables para que le creyeran y comprendiesen su divino mensaje. 08-227.14.
En verdad os digo que no sólo descendí para dar vista a los ciegos, ni
limpiar a los leprosos, o resucitar a los que habían muerto. Mi Obra fue la
de un Dios todo sabiduría y eternidad, que vino en busca del espíritu
adormecido de los hombres, para levantarlos a la verdadera vida espiritual. 08-227.15.
Aquellos prodigios fueron solamente pruebas de que lo que Yo ejecutaba, no lo
podían hacer los demás y de esa manera conmover y hacer un llamado a los
espíritus que habían caído en profundo sueño. 08-227.16.
¿Quiénes me reconocieron en aquel tiempo? Los pecadores a quienes perdoné;
los hambrientos y sedientos de justicia, los ansiosos de verdad, de
espiritualidad y eternidad. 08-227.17.
¿Quiénes no me reconocieron? Los poderosos, los teólogos, los fariseos y
para muchos que no creyeron, mi palabra fue causa de confusión. 08-227.18.
Muchos dijeron: “Lo que este hombre predica es imposible de cumplirse”.
Pero vosotros sabéis que doce me siguieron de cerca y aprendieron de Mí y a
ellos les dije: Guardad mis enseñanzas, practicad y enseñad. Yo pronto
partiré, mas no estaré lejos, me tendréis en vuestro corazón y he de
seguir dando testimonio de Mí. Lo que Yo he hecho con vosotros, hacedlo con
vuestros hermanos. 08-227.19.
Y aquel pueblo preparado por los profetas, no supo comprenderme. Mas mi
semilla ya estaba sembrada y era llevada por aquellos doce discípulos a las
naciones y comarcas, y mientras el pueblo escogido los rechazaba, perseguía
y juzgaba en sus tribunales, en las naciones paganas y gentiles recibían mi
semilla y ésta fructificaba. 08-227.20.
La Roma pagana recibió a mis discípulos y con ellos la semilla de mi
Doctrina, esa nación fertilizada por el dolor, hastiada por los placeres,
abrazó mi enseñanza y fue fuerte espiritualmente; de ahí surgieron nuevos
apóstoles que llevaron mi Doctrina a otros pueblos. 08-227.21.
Aquel pueblo que no supo seguirme, que juzgó imposible de practicar mi enseñanza
¿En dónde está? Os digo que nuevamente se encuentra en la Tierra dividido
en porciones; unos engrandecidos por el poder terrenal moviendo los destinos
de este mundo; otros conmigo, siendo testigos de mi nueva manifestación, y
los demás esperándome encarnado una vez más. 08-227.22.
Vosotros representáis a aquel pueblo que me siguió, compuesto por los
enfermos, los pecadores, los hambrientos de justicia. 08-227.23.
Hoy no sólo he venido a repetir mi enseñanza del Segundo Tiempo, sino a
daros una lección más para haceros dar un paso adelante. La semilla que
sembré en vosotros, vengo a cultivarla para después recoger el fruto. 08-227.24.
Llenaos de espiritualidad y seguid recibiendo mis beneficios para que podáis
llevar a la humanidad el fruto de mis enseñanzas. Sentid mi presencia. Vengo
a vosotros como un rayo de luz que se convierte en pan, en consuelo y caricia
al llegar a vuestro corazón. 08-227.25.
No me presento cual juez para descubrir vuestras faltas ante los ojos de
vuestro hermano. Mi palabra de amor es la que corrige y pule los corazones. 08-227.26.
No existe en la Tierra nadie que enseñe mi Doctrina con la verdad con que Yo
la revelé, más si existen los que la han ocultado. Por eso he descendido a
este mundo bajo esta forma de comunicación, para que la humanidad contemple
de nuevo la estrella refulgente, para que los náufragos descubran la
barquilla salvadora. 08-227.27.
He venido a heredar a los parias, he sanado a los enfermos y los he
convertido luego en doctores, para que mostrasen mi poder al mundo, porque
ante estos hechos, aun el mismo hombre de ciencia tendrá que despertar, dándose
cuenta del tiempo en que vive. 08-227.28.Os
estoy enseñando a doblegar vuestra materia, haciéndola sumisa colaboradora
en vuestra misión espiritual, pero también estoy enseñando a vuestro espíritu
a desprenderse de la envoltura cuando la contemple cansada, para que bata sus
alas y libre de sus cadenas, trabaje lleno de amor en el valle espiritual,
trayendo de retorno al corazón un mensaje de esperanza y fortaleza. 08-227.29.
Por eso os digo que seréis la luz del Mundo siendo apóstoles del
espiritualismo; pero aprovechad mi estancia entre vosotros porque 1950 se
acerca. Yo cesaré de hablaros en esta forma y aún no os veo preparados. 08-227.30.
Mi Ley y mi palabra de este Tercer Tiempo, con sus revelaciones, sus profecías
y sus dones, forman el arca de la Nueva Alianza en la que se identificará y
se unirá el espíritu de la humanidad, pero antes tendrá que ser
desconocida y combatida. 08-227.31.
Vosotros seréis quienes defiendan el Nuevo Tabernáculo, los nuevos soldados
de mi causa que no debilitarán en la lucha porque mi presencia y mi palabra
os ha fortalecido. 08-227.32.
No os ocultaréis en los días de prueba, porque no será justo que habiendo
venido Yo a entregaros mi sabiduría y potestad, vayáis a esconder vuestros
dones ante aquellos a quienes hace falta vuestra caridad. 08-227.33.
Ved al Maestro una vez más rodeado de sus discípulos. Vengo a manifestarme
en sabiduría y vuestro espíritu debe estremecerse, porque habiendo pasado
él por las pruebas a que le he sometido, siente el anhelo de saturarse de
luz y fortalecerse. Es un rayo de mi luz el que llega al cerebro por el cual
me comunico, es una inspiración por la cual os hago llegar mi mensaje. Así
vengo a revelaros la vida espiritual, así os ilumino nuevamente el camino
que trazó Jesús en su Doctrina. 08-227.34.
A medida que vais escuchando mi palabra, dentro de vuestro ser se va haciendo
la luz y se va calmando la sed de justicia; entonces vuestra conciencia os
ilumina el camino y quedáis preparados para ofrecerme actos que estén de
acuerdo con mi Ley. 08-227.35.
Al acercaros a Mí, no sólo buscáis la salud del espíritu sino también la
de la materia y el Padre al contemplar vuestro esfuerzo, os va concediendo
beneficios para el uno y para la otra, según su voluntad. 08-227.36.
El espíritu es la parte de vuestro ser cuya vida no tiene término; él ha
existido antes que vuestra materia. Al espíritu le he venido a hablar,
porque pertenece a otro mundo; sin embargo, también hablo a la materia y la
acaricio porque habiendo paz y tranquilidad en su corazón, sabrá recibirme
mejor. 08-227.37.
Cuando os preocupáis demasiado por las necesidades materiales, distraéis a
vuestro espíritu y muchas veces lo alejáis de sus deberes. 08-227.38.
Aún hay quienes escuchándome se preguntan: ¿Será verdad que el Maestro se
está comunicando por medio del hombre, que Dios, siendo potencia, creación,
venga a comunicarse por un cerebro indigno de transmitir su grandeza en un
humilde recinto? Yo os digo: No contempléis la riqueza o la pobreza de estos
recintos para formaros una idea de vuestro Dios. ¿Será menester que siempre
tengáis que buscar el falso esplendor de los ritos para creer en mi
presencia? No olvidéis el ejemplo de humildad y pobreza material que Jesús
os enseñó, desde el lugar en que nació el Mesías hasta el lugar en que
expiró. Ahí está la grandeza de vuestro Maestro, en la humildad. El Reino
de Dios se finca en lo verdaderamente eterno, no en el alarde de poder.
Comprended mi verdadera grandeza, humildad y misericordia, para que no os
sorprendáis más de que venga a comunicarme por un entendimiento que juzgáis
indigno, en un recinto que no reviste importancia material, ni juzguéis la
importancia de esta Obra por el corto número de los que hoy me rodean,
porque esto que os he revelado, a su tiempo tendrá cumplimiento y asombrará
al mundo. 08-227.39.
En verdad os digo que vuestra vida y vuestros actos serán los que
testifiquen que sois mis discípulos. 08-227.40.
Amadme a través de todo lo creado por Mí y desechad la idea de que Dios
pueda estar limitado en alguna forma. La Humanidad ha hecho mi imagen bajo
diversas formas para sentir que estoy con ella. ¿Porqué no me buscáis a
través de mis obras? Yo he dejado que todos podáis contemplar las
maravillas que os rodean para que en ellas miréis mi poder, desde las
criaturas menos perceptibles hasta el majestuoso astro rey. Más no os digo
que Yo soy la Naturaleza ni que ella es Dios. No os digo tampoco que el sol
es mi Espíritu Divino, porque ellos son apenas átomos en la Obra del
Creador. 08-227.41.
Si limitaseis vuestra mente a esas creencias, imitaríais a vuestros
antepasados, aquéllos que me adoraron a través del sol. Pero no debéis
juzgar mal a vuestros antepasados, porque el hombre de entonces apenas
alcanzaba a concebir en esa fuerza el poder de Dios, porque en ella
encontraba calor, luz y vida; pensad que no estaban muy lejos de la verdad. 08-227.42.
Cuando vengo a comunicarme por conducto humano, Yo no digo que este hombre es
vuestro Dios; ciertamente tengo que limitarme sólo para que podáis
recibirme y escuchar la esencia de mi palabra que es la misma en todos los
portavoces, aunque la forma de expresión cambie. Un solo entendimiento no
basta para manifestar cuanto tengo que revelaros. 08-227.43.
En esta forma sencilla he venido a daros mi Doctrina, para que encontréis el
camino que conduzca a vuestro espíritu a la paz y perfección a la que él
aspira; para ello os aconsejo despojaros de vanidades y malas inclinaciones.
Os enseño a amar e impartir caridad a vuestros hermanos con verdadera
fraternidad y conocimiento de vuestros deberes para con ellos. 08-227.44.
Os he enseñado que vuestra materia se desintegrará y que sólo sobrevivirá
vuestro espíritu; el cual se elevará después de esta vida hasta donde sus
méritos le conduzcan. De allí seguirá luchando por elevarse más y más
por acercarse a la perfección, que es acercarse a Dios. 08-227.45.
Para lograrlo, os estoy enseñando cómo debéis orar y buscarme y así como
Yo os estoy enseñando, quiero que enseñéis a vuestros hermanos con
verdadera caridad. 08-227.46.
Así como Yo no he venido a juzgar vuestras imperfecciones, tampoco quiero
que juzguéis las de vuestros hermanos. 08-227.47.
Mostradles tan sólo lo que os he enseñado; quien se encuentre preparado será
el que os comprenda. 08-227.48.
Sembrad, aunque aquí no recojáis la cosecha. 08-227.49.
Analizad mi palabra, mis hijos, porque en estos tres últimos años en que me
escucharéis todavía, de párvulos os convertiréis en discípulos. 08-227.50.
Venís por el sendero perfecto que os conduce a vuestro Redentor. Y una vez más,
como en los tiempos pasados, Israel viene delante de la humanidad. Estáis en
posición del conocimiento de la vida espiritual y sois responsables de la
Ley. 08-227.51.
El descanso y la pereza han pasado; os habéis levantado a cumplir vuestra
misión; cerrando vuestro corazón a las tentaciones del mundo. 08-227.52.
Os encontráis en una nueva reencarnación o sea en nueva envoltura, para que
vuestro espíritu concluya su destino sobre la Tierra y pueda llegar
purificado a Mí, a recibir lo que para él tengo preparado en el Más Allá.
08-227.53.
Vosotros sois los nuevos discípulos, los que como aquellos doce del Segundo
Tiempo, que a veces se ausentaban del Maestro, para poner a prueba los dones
y enseñanzas recibidas; y que luego retornaban tristes, porque no habían
obrado milagros por su falta de fe o caridad. 08-227.54.
Era entonces cuando les enseñaba la parábola del grano de mostaza y cuando
les decía que la fe puede cambiar de lugar una montaña, Me vieron resucitar
a los muertos, libertar a los poseídos de espíritus turbados; me vieron
sanar a los incurables y salvar a los pecadores; y después de que el Maestro
partió, despertaron a la verdadera fe en sus dones, para llevar con perfección
la Doctrina que habían aprendido y enseñar con amor a sus hermanos. 08-227.55.
También vosotros estáis ahora esperando mi partida, para levantaros a dar
la Buena Nueva. 08-227.56.
Analizad mi palabra, aprended de Mí, para que presto seáis el buen apóstol
que dé testimonio del Espíritu Santo con sus obras de caridad. 08-227.57.
Sobre la cima de la montaña me encuentro; os estoy hablando desde ahí y
grabando en vuestro corazón mis palabras, esperando que sepáis hacer uso de
vuestro libre albedrío, para que renunciéis a las vanidades del mundo y hagáis
conscientemente mi voluntad que es perfecta. 08-227.58.
No tratéis de comprender mi palabra tan sólo con la inteligencia, desoyendo
la voz de vuestra conciencia, en la cual se manifiesta la sabiduría del
Arcano. 08-227.59.
He llamado a los pecadores para convertirlos en seres virtuosos. Mi misión
de Maestro es enseñar continuamente, hasta que los espíritus se hayan
perfeccionado. Muchos de vuestros hermanos se disponen a seguiros, a
imitaros, sabiendo que sois mis discípulos. ¿Ya estáis preparados para
recibirme? ¿Ya habéis aprendido de Mí? Os digo que sólo el cumplimento de
vuestros deberes espirituales y materiales os harán acreedores a llamaros
discípulos míos. 08-227.60.
Si trabajáis por la regeneración de la humanidad, llegaréis a contemplar
el principio de un nuevo día y sentiréis mi paz. 08-227.61.
Mi palabra os enseña, mas no os obliga; os he dado el libre albedrío para
que os sintáis dueños de vuestros actos y cumpláis la Ley por convicción,
para que vuestros méritos sean legítimos. 08-227.62.
Una vez más la Tierra se ha teñido de sangre, la guerra ha ensombrecido el
espíritu de la humanidad, el ambiente está cargado de luto, de amargura y
zozobra y en medio de ese caos, he aparecido Yo, y me he hecho visible para
unos y de otros me hecho oír. Del dolor que el mundo apura, está lleno mi cáliz
eso es lo que me ofrecéis en este tiempo y Yo lo acepto. 08-227.63.
Mi Doctrina viene a hacer luz en todo espíritu. Yo os propongo la paz, la
concordia. No desoigáis mi voz que es la de un Padre que os ama. 08-227.64.
Guardad mi palabra porque ya se acerca el año de 1950 y es mi voluntad que
en ese tiempo mis enseñanzas queden impresas para que sean alimento para
vuestro espíritu; entonces os prepararéis para darles lectura y recordaréis
estos momentos de dicha que vivisteis escuchando al Maestro. 08-227.65.
Luchadores del Tercer Tiempo, que vais entregando mi palabra: Sed
incansables. Os apresuráis a prepararos a medida que se acerca el instante
en que os deje sin mi palabra. Poco a poco os habéis ido saturando de la
fuerza que hay en mi Doctrina. 08-227.66.
No todos los que me escucharon en el Segundo Tiempo tuvieron fe en Mí; ha
sido menester retornar al mundo, para daros nuevas pruebas. Y en este tiempo,
no todos los que me escucharon me han creído. La materia como un espeso
velo, impide al espíritu recibir la luz divina. Mas ese velo se desvanece al
analizar mis lecciones, para dar paso a los impulsos del espíritu por
librarse del materialismo y acercarse a su Creador. Si algunos escuchándome
no habéis sentido esta elevación en vuestro ser, os digo que tiempo llegará
en que contemplaréis esa luz. Otros escuchándome con fe, no han alcanzado
el conocimiento de las revelaciones espirituales, porque les ha faltado
preparación para comprender la enseñanza. 08-227.67.
Si en el mundo muchos seres se han estancado en su evolución, es porque van
confundidos en la idolatría de sus creencias; no pueden concebir ideas
elevadas por haber atrofiado su capacidad espiritual. En mi Obra habéis
sentido que lo superior se acerca a vosotros para rodearos de un ambiente de
paz; de esa paz hasta vuestra materia ha participado, puesto que también es
criatura del Señor, hecha con perfección. Perfecto es tanto lo espiritual
como lo material. Así podéis contemplar, hasta en el átomo y en la célula,
manifestada la omnipotencia divina, y si estudiáis el espíritu, descubriréis
en él su naturaleza simple, como el átomo de una vida superior. Entonces
veréis que nada existe que se encuentre desligado de lo divino. 08-227.68.
Todo en mi Creación es movimiento, armonía y orden que conducen a la
perfección. Para que el hombre pueda despertar y la voz de su conciencia lo
lleve a la realidad, no debe mirar la Creación sólo en su apariencia,
desconociendo la esencia de ella. El hombre sin fe en la vida espiritual caerá
en materialismo, porque contemplará como única vida la de este mundo; mas
si llegara a hastiarse de sus placeres o a desesperarse en sus amarguras, ¿Qué
acontecerá con él? Unos perderán su equilibrio mental, otros atentarán
contra su existencia. 08-227.69.
No todos los hombres se encuentran en un mismo nivel de comprensión:
mientras unos se maravillan a cada paso, otros todo lo contemplan imperfecto,
mientras unos sueñan con la paz como la cúspide de la espiritualidad y la
moral del mundo, otros proclaman que son las guerras las que hacen
evolucionar a los hombres. 08-227.70.
Sobre esto os digo: Las guerras no son necesarias para la evolución del
mundo; si los hombres las utilizan para sus fines ambiciosos y egoístas, es
por el estado de materialidad en que se encuentran quienes las promueven; y
entre ellos hay quienes creen en la existencia en este mundo solamente, pues
ignoran o niegan la vida espiritual y son tenidos por sabios entre la
Humanidad; por eso es menester que esta revelación sea conocida por todos. 08-227.71.
Los que en su fanatismo religioso sólo esperan en el Más Allá el castigo
del infierno, mientras abriguen esa creencia ellos mismos forjarán su
infierno, porque la turbación del espíritu es semejante a la de la mente
humana, aunque más poderosa. Vosotros preguntáis: Maestro, ¿Para aquéllos
hay salvación? Yo os digo: Hay salvación para todos, pero la paz y la luz
llegarán a aquel espíritu hasta que las tinieblas de la turbación se
aparten. ¿Habéis sentido vosotros alguna vez piedad ante un hombre cuya razón
extraviada le hace contemplar lo que no existe? ¡Cuánto mayor sería
vuestro dolor si contemplaseis en el Más Allá a aquellos seres turbados que
están mirando su infierno imaginario! 08-227.72.
¿Quién que tenga noción de lo que es la muerte corporal y la verdadera
expiación, sería capaz de atraer la turbación en aquella hora suprema? 08-227.73.
Mi Doctrina de amor y sabiduría perfecta no es sólo de este tiempo, ni data
de la Segunda Era. En todos los tiempos os he hablado de estas lecciones,
pero la errónea interpretación de las revelaciones es la que ha hecho caer
al hombre en fanatismo y en turbación. 08-227.74.
Cuando el dolor del mismo materialismo se haga insufrible para el espíritu
turbado, ese dolor le despertará a la luz, y entonces aquél lamentará
profundamente su error. 08-227.75.
Enseñad mi Doctrina ante vuestros hermanos, para que nazca en los hombres el
anhelo de buscar un mundo de perfección, donde los espíritus al
perfeccionarse lleguen al seno del Padre. 08-227.76.
Yo soy la luz que viene a uniros a todos en Mí. Para daros esta palabra
estoy sirviéndome de uno de vosotros, tan falto de méritos como todos; he
ahí mi amor y mi caridad. 08-227.77.
El año de 1950 se acerca y al final de él os daré mi adiós. Habrá dolor
y mi palabra os hará falta, pero ella quedará impresa y allí encontrarán
todos la lección del Maestro. Entonces diréis: ¡Cuán dulce era su enseñanza!
Para aquel tiempo Yo prepararé entendimientos y labios que os hablen por
inspiración; otros darán lectura a mis cátedras y volveréis a sentir la
esencia que recibisteis cuando Yo me manifestaba; así estaré entre
vosotros, en vuestro espíritu y entendimiento, en medio de la armonía y la
fraternidad. 08-227.78.
Os he dado a todos más luz para vuestra vida, si en cada paso encontráis
una espina, porque el camino del hombre es doloroso, orad, y vuestra fe os
sostendrá anhelando la vida eterna. ¡
MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 228 08-228.01.
Sobre la cima de la montaña, donde se encuentra el Maestro, también está
María, la Madre Universal; Aquella que se hizo mujer en el Segundo Tiempo
para que se realizara el prodigio de la encarnación del Verbo Divino. 08-228.02.
Mucho ha juzgado y escudriñado el hombre a María y también la forma en que
Jesús vino al mundo, y esos juicios han desgarrado la vestidura de pureza
del Espíritu Maternal, cuyo corazón ha derramado su sangre sobre el mundo. 08-228.03.
Yo he venido en este tiempo a descorrer los velos de lo desconocido, para
alejar la duda del incrédulo y darle el conocimiento de las enseñanzas
espirituales. 08-228.04.
De mi verdad, que es como un camino, los hombres han hecho muchas veredas en
las cuales, las más de las veces, se pierden. Y mientras unos buscan la
intercesión de la Madre Celestial y otros la desconocen, su manto de amor y
de ternura envuelve a todos eternamente. 08-228.05.
Desde el principio de los tiempos revelé la existencia de la Madre
Espiritual, de la que hablaron los profetas antes que Ella viniese al mundo. 08-228.06.
A veces os reclamo en mi palabra, mas mi reclamo encierra luz, pueblo. No sería
Yo Maestro perfecto si no os diera a conocer todo lo que debéis saber. No
sería Padre si no os hiciese saber cuando habéis equivocado el camino. 08-228.07.
Yo no quiero que se manche vuestro espíritu ni que encuentre la muerte a la
vida verdadera. Por eso os toco con mi justicia cuando os encuentro
entregados a los goces y placeres insanos. Vuestro espíritu ha de llegar
limpio a mi seno, como salió de él. 08-228.08.Todos
los que dejan un cuerpo en las entrañas de la Tierra y se desprenden de este
mundo en estado de confusión, al contemplar mi presencia, manifestada en la
luz del infinito que ilumina las conciencias, despiertan de su profundo sueño,
en medio del llanto y de la desesperación del remordimiento. Mientras dura
el dolor en el hijo para librarse de sus penas, también sufre el Padre. 08-228.09.
No dudéis que me estoy comunicando por el entendimiento humano, para que los
postreros, al oír el eco de la campana y el llamado del Señor, contemplen
la luz del Espíritu Santo que les dará la salvación. 08-228.10.
No busqué en este tiempo iglesias ni sinagogas. Si en el Segundo Tiempo nací
bajo el techo de un establo, hoy me presento a través del hombre aunque sea
pecador. El medio en que me presento es de pobreza y humildad, mas no os
extrañéis por ello, si recordáis que en aquel tiempo, conviví con los
pobres y hasta en mi vestidura manifesté mi humildad. 08-228.11.
En mi amor por los hombres que no saben buscarme, por los perdidos y por
todos los que necesitan de Mí, en mi tarea divina de amaros, he buscado la
forma de acercarme a vosotros para que me miréis, me escuchéis y me sintáis.
08-228.12.
Hoy os doy mi palabra bajo el techo humilde de estas casas que son una imagen
de los sitios en que os reuní en aquel tiempo; las riberas del río, la
montaña o el desierto. 08-228.13.
Mas si los hechos se repiten, ¿Habréis de llevarme nuevamente a la cruz,
clavando el dolor en el corazón de María con siete dagas? 08-228.14.
Cuando Jesús expiraba en el madero, por un instante fue envuelto por
tinieblas y por una soledad infinita. En la misma hora, María sintió una
inmensa soledad en su corazón de Madre. Es que en ese instante el hijo se
sentía incomprendido por los hombres. 08-228.15.
Venís a Mí, humanidad soy el camino, la verdad y la vida, soy el Maestro
del amor que transforma al hombre en espíritu. Humanidad enferma y cansada,
Yo os recibo y os bendigo y al bendeciros, mitigo vuestro dolor. 08-228.16.Veníd
llenos de ternura para que descanséis en Mí y toméis la enseñanza que
necesitáis. Soy aquél que viene a vuestro encuentro para animar a vuestro
corazón. El espacio está poblado de quejas, de ayes de dolor y de amargura
de ayer y de ahora. 08-228.17.
Los que escucháis esta palabra, o los que la repaséis mañana, al recibir
su esencia, dejad todos vuestros problemas, debilidades y deseos, para
entregaros a la meditación sobre lo divino que vengo a entregaros. 08-228.18.
También el espíritu tiene problemas, y es menester que os preocupéis por
resolverlos: ¿Cómo? Dando oportunidad a que la sabiduría penetre en
vosotros, esa semilla que con mí cuidado y vuestros esfuerzos germinará y
se desarrollará, hasta convertirse en árbol de vida eterna. Entonces daréis
buenos frutos al mundo que tan necesitado está de ellos. Esa será la
realización de mi Obra entre vosotros. 08-228.19.
He venido a deciros: “Levántate y anda”, pero ahora lo he dicho con
palabra sencilla a vuestro espíritu, mostrándole el camino que conduce al
verdadero paraíso, a la eternidad. 08-228.20.
Quiero despertaros de vuestro triste letargo, para que sepáis todo lo que al
espíritu le está reservado y a enseñaros además a poseerlo. Han pasado años,
eras y edades sobre este planeta, y la humanidad sigue sin conocer la verdad,
aún niega a Cristo; porque para los hombres sólo la vida aparente de
cuerpos y formas materiales es la que existe, sólo a ellas les da
importancia, dejando pasar desapercibidas las facultades del espíritu sin
querer percatarse de ellas. 08-228.21.
El hombre, estando formado de espíritu y materia, olvida la importancia de
la vida del espíritu que para él debiera ser primordial, y sólo atiende la
parte humana, busca en lo material su felicidad, sus deleites, sus
satisfacciones y pasiones, y cuando le hablo del espíritu llega a decir que
esas enseñanzas son simplemente un conocimiento más; ésa es la causa por
la cual queda aletargado en su sendero. 08-228.22.
En cambio, el hombre que anhele espiritualizarse, limpia su corazón y su
mente, se lava en las aguas del arrepentimiento, se desprende de las
ambiciones materiales y siente que los pasos de su vida están iluminados con
la luz de Dios. Ese hombre sabe que los que alcanzaron grandeza en el espíritu,
se modelaron en el crisol de sus sufrimientos, llegando a ser guías de la
humanidad en la Tierra, y más tarde, seres luminosos en el espacio
espiritual, protectores de los hombres, inspiradores y guardianes. Esos espíritus
están ligados a los hombres por el amor y así brillan en un firmamento, más
allá de lo visible, en la dulce vida espiritual, iluminando con su luz a
esta humanidad sin abandonarla nunca. 08-228.23.
Es necesario que despertéis para que vuestro espíritu realice los anhelos
de manifestarse a través de su cuerpo material. Sabed que por vuestras
obras, podéis mostrar el grado de evolución de vuestro espíritu; empezad
por ser tolerantes con las flaquezas ajenas, pensad que si ya pasasteis por
senderos escabrosos ya habéis corregido vuestros errores, hay otros que aún
no los han transitado, y por lo tanto, debéis ser comprensivos para con
vuestros semejantes ayudándoles a levantarse de sus tropiezos y dándoles la
luz de vuestra experiencia. 08-228.24.
En verdad os digo, que hermanos mayores vuestros que recorrieron antes el
camino por donde ahora transitáis, escalaron la altura espiritual, porque
vivieron para amar a sus semejantes siendo en la Tierra benefactores, médicos
y maestros. Por eso os digo, que si obedecieseis los impulsos de vuestro espíritu,
estaríais en mejor lugar, y que si no aprovecháis lo que en esta Doctrina
vengo a ofreceros, más tarde, en el mundo espiritual os reclamaré vuestra
falta de cumplimiento. No desperdiciéis, por tanto, esta ocasión, trabajad
llenos de amor y confianza en mi palabra. 08-228.25.
El que niega amor a sus hermanos, niega a Cristo. Si veis que vuestro
semejante sufre y llora y necesita de vos, ¿Por qué no le servís? Es que
habéis materializado hasta lo más noble y sutil de vuestros sentimientos. 08-228.26.
Transformad vuestro ser y vuestra vida, desmaterializad lo que habéis
materializado; espiritualizad vuestros sentimientos, pensamientos y obras,
sed cada vez más conscientes de la misión del espíritu y con esa
transformación dejaréis de ser inútiles para haceros útiles y vuestra
vida dará testimonio de mi verdad. 08-228.27.
Para todos llegará el momento en que el espíritu sienta deseo ferviente de
triunfar sobre la materia, aniquilando el egoísmo para manifestar el amor
que del Padre recibió, y la sabiduría y poder con que fue heredado. Cuando
el espíritu tome su verdadero sitio en el hombre, éste tendrá semejanza
con Cristo. Decir Cristo, es decir amor, poder y sabiduría, verdad y vida. 08-228.28.
Más pasarán algunas generaciones en este mundo sin que la humanidad
comprenda el gran significado de Cristo. Cristo desapareció como hombre y ha
aparecido como espíritu triunfante, sin materia, todo amor; es la revelación
constante de la misericordia divina delante de la humanidad. 08-228.29.
Sabed que me place veros útiles y serviciales con vuestros hermanos; Me
agrada veros a la cabecera de los enfermos, me recreo viéndoos sembrar la
semilla de mi Doctrina, acariciando, consolando, socorriendo a los
menesterosos. Recordad que cuando estuve en el mundo, dejé establecida mi
Doctrina sobre los cimientos de esta máxima: ¡Amaos los unos a los otros! Y
han pasado los siglos y sigo esperando que sintáis en vuestro corazón ese
mandamiento. 08-228.30.
Preparad vuestro corazón, vuestro entendimiento y vuestro espíritu porque
vais a escuchar mi palabra celestial. 08-228.31.No
debéis confundiros, porque os estoy hablando con perfecta claridad y a través
de diferentes portavoces. 08-228.32.
Vengo también a escudriñar vuestro corazón para contemplar lo que habéis
analizado de mi enseñanza, vengo a buscar la lámpara de vuestra fe. 08-228.33.
Oíd la voz de vuestra conciencia. Meditad, para que lleguéis a cumplir
cuanto habéis prometido a vuestro Padre. 08-228.34.
Mi Ley ha sido mancillada en esta Tierra y a vosotros siempre os he encargado
de cuidar de ella y defenderla. 08-228.35.
No manchéis la Ley, no durmáis, no materialicéis vuestros espíritus. ¡Trabajad!
08-228.36.
Pensad que vuestro espíritu es el mismo que en otros tiempos no dio
cumplimiento a los mandatos del Padre, y que ahora está ante una nueva
oportunidad de redención que por amor le brinda vuestro Señor. 08-228.37.
Yo sé, Israel, que a pesar de tanto como os amo, se levantarán las
multitudes como en el Segundo Tiempo a herirme y a burlarse de Mí. Sé que
entre vosotros se oculta el Iscariote, pero no será inútil mi comunicación
a través del entendimiento del hombre, no será en vano que Yo haya desatado
el Sexto Sello. 08-228.38.
Mi advenimiento entre vosotros ha sido para salvaros por la regeneración y
la enmienda, apartándoos de la escoria y de la iniquidad, ofreciéndoos a
cambio el camino de paz y bienandanza. 08-228.39.
Bienaventurado el que se purifique y se prepare porque él triunfará en las
pruebas. 08-228.40.
Los elementos de la guerra y del exterminio se encuentran desatados. El
hambre y la peste con sus extrañas e incurables enfermedades, os amenazan.
Por eso, velad y orad. Trabajad en vuestra misión y la prueba pasará. 08-228.41.
Soy Cristo, el mismo que se manifestó en Jesús en el Segundo Tiempo. En
esta forma me ha placido manifestarme a vosotros. 08-228.42.
En este tiempo, todos los pueblos de la Tierra me han de sentir. 08-228.43.
Mi palabra es el libro de la enseñanza que he puesto en vuestras manos para
que estudiéis. Se levantarán sectas contra sectas, religiones en guerra con
otras religiones y doctrinas contra doctrinas. Ante ese caos de espíritus,
quiero que deis ejemplo y seáis baluarte. 08-228.44.
No por ser mis escogidos vayáis a envaneceros. Después de haber adquirido
esta responsabilidad no os vayáis a dormir, porque entonces volveréis a
caer en los abismos que dejasteis y al encontrar en vuestro camino la miseria
y el dolor, os preguntaréis ¿Cómo es posible que habiendo sido de los que
escuchamos la enseñanza del Maestro, tengamos que apurar un cáliz tan
amargo? 08-228.45.
Recordad mis ejemplos y aprended a amar lo espiritual sobre lo material, y
preocupaos en verdad por el bienestar de vuestro espíritu después de la
vida terrestre, labrad para él desde ahora una vida de luz y de paz; porque
hasta ahora os ha importado más el bienestar de vuestra materia, sus
vanidades y sus galas, que el espíritu que sucumbe de hambre y de sed, y
cuya vestidura se encuentra desgarrada. 08-228.46.
No os equivoquéis. La materia es el vestido del espíritu y el espíritu es
el que ha de ascender hasta Mí. El cuerpo es polvo y al polvo retornará
junto con sus posesiones terrenales. Dejad que vuestro espíritu alcance las
riquezas espirituales porque ésas sí las llevará consigo a la eternidad. 08-228.47.
Para los ricos de los bienes de la Tierra, no existo Yo, su caudal lo es
todo. No se acuerdan de Mí. ¿Qué les importa la miseria y el dolor del
mundo? ¿Qué les importa el luto ajeno? Han cerrado sus oídos a la voz de
la conciencia que en cada caso les juzga y en cada paso les habla de mí
poder. 08-228.48.
En verdad os digo: Así desafían mi justicia. 08-228.49.
Mas todo cambiará, las complacencias cesarán y ese poder que a ciertos
hombres he concedido para que hagan bien y mal a la humanidad, será sometido
a juicio 08-228.50.
¡Cuántos hubieran ya conocido mi Obra si os hubieseis levantado invitando a
los necesitados a comer del pan de mi mesa! 08-228.51.
Recordad que lo que os he dado, es para vuestros hermanos. 08-228.52.
“Amaos los unos a los otros” os enseñé desde aquel tiempo. Han pasado
los siglos y os sigo hablando de la misma enseñanza y aún no sentís en
vuestro corazón aquel sublime mandamiento. 08-228.53.
Yo os pregunto para que os contestéis interiormente: ¿Quién puede amar a
los egoístas? Entended que os hablo de aquellos que sólo piensan en sí
mismos, que no hacen un servicio ni dan un pan, ni ofrecen a nadie un
consuelo. Sólo Yo que entiendo sus debilidades puedo amarlos y
comprenderlos. 08-228.54.
Cuando comprendáis que habéis venido a este mundo a recoger experiencias y
a poner en práctica la divina Ley del amor y de la caridad para con vuestros
semejantes, habréis penetrado en la armonía de esta vida; ya sabéis por
mis revelaciones que quien no acate mi Ley tendrá que volver a este mundo. 08-228.55.
Sois semejantes a los árboles milenarios, que muestran el sinnúmero de sus
grietas como huella de su lucha contra el tiempo y los huracanes; aún no
brilla de lleno en el hombre la luz de su espíritu. Os amo mucho, sin
embargo, la furia de los elementos seguirá azotando a la humanidad porque ésta
los ha desafiado y sus efectos serán destructores. Es la guerra que desatará
el hombre materialista y esto traerá desolación entre los pueblos, los
cuales llorarán amargamente y ¿Quién podrá consolarlos? Escuchad: La
Humanidad recibirá un alerta después de otro, los elementos desatados vendrán
sobre el planeta y arrasarán lugares enteros; entonces os daréis cuenta de
que no habéis cumplido con la Obra espiritual, que nada habéis hecho; hablo
a todo el mundo cristiano. 08-228.56.
La humanidad llorará sobre vuestro pecho y éste lo tenéis duro como el
granito y frío como la lápida del sepulcro, ¿Cómo le vais a consolar? 08-228.57.
Si fueseis tierra fértil, la semilla ya hubiese germinado, mas sois tierra
estéril que no da frutos. La humanidad pondrá en vosotros su mirada y ¿Cómo
vais a darle la ternura que necesita cuando de vuestro corazón sólo emanan
desprecios, reproches y dureza? ¿Quién va a escuchar conmovido los ayes de
los hombres? ¿Quién será el amparo de los que sufren? Tendré que ser Yo a
través de mis intérpretes quien consuele al que sufre. A pesar de ello,
digo al mundo cristiano: Abrid vuestro corazón, para que al menos recibáis
el llanto de la humanidad. Haced un esfuerzo para contrarrestar los efectos
de las guerras y de las calamidades, porque en verdad lo que hasta ahora ha
sucedido es poco para lo que falta por venir. El dolor humano no ha llegado aún
a su mayor grado y vosotros debéis, como cristianos que decís ser,
demostrar lo que sois. Si ahora no tratáis de serlo, ¿Cuándo vais a
levantaros a cumplir vuestra misión? 08-228.58.
En el espacio, resuenan los ecos desesperados del dolor, de vuestros
hermanos. Si contemplaseis lo que hasta allí llega, os arrepentiríais de
vuestra falta de cumplimiento y entonces haríais algo en bien de vuestros
semejantes. Hay seres en el valle espiritual que lloran y suplican por los
hombres que se encuentran cegados por su egoísmo y también porque se calme
la tempestad que se cierne sobre este mundo. A semejanza de ellos, quiero
veros convertidos en bálsamo, en caricia, en luz, en piedad. Quitad de
vuestro corazón la indiferencia que os aleja de la familia humana y observad
que por este mundo está pasando la muerte que arrasará a la mayor parte de
sus moradores. Reina la enfermedad del espíritu y del cuerpo. Hay cuerpos
que sanan con medicinas materiales, otros que no pueden curarse porque el espíritu
es el que está enfermo. 08-228.59.
Discípulos: ¿No deseáis sanar las enfermedades del espíritu así como las
de la materia? De cierto os digo que podéis hacerlo, mas, ¿Cuándo va a
comenzar vuestra actividad? ¿Cuándo pondréis punto final a vuestro
materialismo? ¿Cuándo vais a la nueva vida plena de espiritualidad? 08-228.60.
Transformaos bajo mi enseñanza, sentíos hombres nuevos, practicad mis
virtudes e irá apareciendo la luz en vuestro espíritu y Cristo se
manifestará en vuestro camino. 08-228.61.
Mis mensajes son la fuerza que anima la Tierra, son como un sol que da calor
y vida, son agua que riega. Hablo de la tierra de vuestro corazón la cual a
pesar de mis continuas manifestaciones permanece estéril. 08-228.62.
Humanidad, humanidad: levantaos el tiempo apremia y si no lo hacéis en este
día, no despertaréis en esta existencia. ¿Vais a permanecer adormecidos a
pesar de mi mensaje? ¿Queréis que os despierte la muerte de la carne, con
el fuego voraz del arrepentimiento de vuestro espíritu sin materia? 08-228.63.
Sed sinceros, poneos en el caso de encontraros en la vida espiritual frente a
frente a la verdad, donde nada podrá disculpar vuestro materialismo, donde
os miraréis con vuestros harapos verdaderos, manchados, sucios y
destrozados, que será lo que por vestidura traiga vuestro espíritu. En
verdad os digo que ahí, al contemplar vuestra miseria y sentir tanta vergüenza,
experimentaréis el inmenso deseo de lavaros en las aguas del más profundo
arrepentimiento sabiendo que sólo limpios podréis ir a la fiesta del espíritu.
Contemplaos más allá del egoísmo humano con todas sus lacras que ahora son
vuestro orgullo, vuestra satisfacción, y decidme si alguna vez os ha
preocupado el dolor de la Humanidad, si en vuestro corazón encuentran eco
las quejas de los hombres, los sollozos de las mujeres o el llanto de los niños;
entonces decidme: ¿Qué habéis sido para la Humanidad? ¿Habéis sido vida?
08-228.64.
Después de haber hecho un examen ante la luz de vuestra conciencia ¿No estáis
dispuestos a que mi Espíritu Divino aparezca libertándoos de las cadenas
que con vuestros errores formasteis? Resolveos a lograr la espiritualidad
para que caigan de vuestro espíritu los andrajos. Os estoy ayudando a
conoceros interiormente tal como sois. 08-228.65.
Y vosotros, los que con gran interés leeréis los escritos que llevarán la
esencia de mi palabra, os enterneceréis porque sabréis que os amo como a
todos los que ahora me están escuchando. 08-228.66.
Tiempo ha os espera el Maestro en el camino de la vida y aunque pasen las
edades os seguiré esperando. Tened presente que nadie llega al Padre si no
es por el camino que Cristo os trazó; mas ahora venid aunque estéis
manchados, harapientos y sucios. Yo limpiaré vuestra mente y corazón,
renovaré vuestra vestidura y os conduciré a la estancia donde celebro una
fiesta espiritual; ahí encontraréis los exquisitos manjares de la sabiduría
y del amor, ahí escucharéis el himno armonioso que eleva hacia Mí todo el
Universo. 08-228.67.
Quiero que aprendáis a amar, que vuestro amor convertido en piedad os lleve
a los enfermos y os haga buscar a los que han perdido la fe. Quiero que todo
lo bendigáis sin que haya nada que no podáis bendecir, para que poco a poco
os acerquéis por vuestra espiritualidad y perfección a la comprensión de
lo sublime. 08-228.68.
Ha sido el egoísmo materialista el que se ha enseñoreado de la mayor parte
de la humanidad, y el espíritu, siglos y siglos ha estado en espera de
oportunidades para manifestarse. En verdad os digo: que si fuese permitido,
las piedras conmovidas ante la esencia de mi palabra se moverían para
demostrar vuestra falta de espiritualidad y veríais cómo ellas levantándose
exclamarían: “Cristo tiene razón”. Más llegaré a venceros con el
amor. Sabed, humanidad, que todos los pecadores caben dentro de mi amor.
Aunque el mundo se avergüence de vosotros, Yo no me apartaré de vuestro
lado; si os juzgasen despiadadamente, os defenderé y en vuestras caídas os
levantaré. 08-228.69.
Hay en vosotros parte de materia que es de la Tierra, y parte espiritual que
es del cielo. Tiempo hay en que el humano se siente materia y tiempo en que
se siente espíritu. Cuando dejéis esta materia y paséis al estado
espiritual, comprenderéis lo que ahora no habíais comprendido. Vuestro
cuerpo aquí quedará, porque pertenece a la Tierra, mas vuestro espíritu
volará a elevadas regiones donde seguiréis viviendo para continuar vuestra
evolución espiritual. 08-228.70.
“Bienaventurados los que sufren, porque de ellos es el Reino de los
Cielos” “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán
consolados”. Ahora añado: “Bienaventurados los que comprenden lo oculto
y lo sencillo de las grandes frases, porque de ellos será la sabiduría”. 08-228.71.
Todo el que ame será rico, porque se sentirá amado; amad, aunque no seáis
amados; sed a semejanza de Jesús. El amor está por encima de las pequeñeces.
08-228.72.
Yo podía haber dejado de padecer entre vosotros, mas os digo que mi amor está
ligado a vuestro destino. Sabía que me necesitabais y vine a vosotros, mas
nunca os dije: Amadme para que os ame Yo. 08-228.73.
¿Sabéis que hay quienes son amados sin merecerlo? Así os amo Yo. Dadme
vuestra cruz, dadme vuestras tristezas, dadme vuestras esperanzas que han
fracasado, dadme la pesada carga que lleváis, Yo puedo con todos los
dolores. Sentíos libres de vuestro fardo para que seáis felices, penetrad
en el santuario de mi amor y guardad silencio ante el altar del Universo,
para que vuestro espíritu pueda conversar con el Padre en el más hermoso de
los lenguajes: el del amor. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 229 08-229.01.
Discípulos amados: Me presento dentro de vuestro santuario, en la morada del
Maestro que se ha abierto en vuestro espíritu con vuestra elevación. 08-229.02.
Algunos de vosotros me han escuchado mucho, otros por vez primera escuchan mi
palabra y se sorprenden, aunque en verdad os digo: unos y otros oísteis ya
esta voz en otro tiempo. 08-229.03.
Soy el Verbo de Amor que viene a consolar al que sufre, al turbado, al que
llora, al pecador y al que me ha buscado. Y es mi palabra en esos corazones,
el río de la vida donde calman su sed y limpian sus impurezas, es también
el camino que conduce a la morada eterna del descanso y la paz. 08-229.04.
¿Cómo podéis imaginar que la lucha en la vida, sus sacrificios,
vicisitudes y pruebas terminen con la muerte sin hallar una justa compensación
en la eternidad? Por eso mi Ley y mi Doctrina con sus revelaciones y promesas
son en vuestro corazón el aliciente, la caricia y el bálsamo en la jornada.
Sólo cuando os apartáis de mis enseñanzas os sentís hambrientos y débiles.
08-229.05.
Os alimento de amor para que os sintáis hartos de él y lo llevéis como la
semilla perfecta a los corazones que están durmiendo y a los que sientan
hambre de ella. 08-229.06.
Habrá paz en vosotros, cuando os améis. Recordad que Yo soy el Espíritu de
la paz. 08-229.07.
Espiritualmente sois el pueblo escogido en todos los tiempos, para señalar
la ruta a la humanidad. Ahora he venido a deciros: Vosotros seréis la
salvación de vuestros hermanos. Grande es el peso de vuestra cruz, oh
pueblo, que ayer estuvisteis formado por tribus y ahora formáis una familia
espiritual. Yo, cual peregrino, incansable llamo a vuestra puerta, para daros
la fortaleza, para que podáis dar cumplimiento a vuestro destino, y podáis
ser el ejemplo ante la humanidad, a quien amo igual que a vosotros. 08-229.08.
Vosotros sois el primogénito entre los pueblos de la Tierra; el que nació
primero a la luz del Espíritu Santo. 08-229.09.
No sintáis temor ni duda ante vuestra responsabilidad, porque siendo ricos
de espíritu os sentiríais menesterosos si llegáis a dudar. 08-229.10.
En este tiempo como en los pasados, la humanidad tiene comunicación con mi
Divinidad, por vuestro conducto. A través de vosotros trazo el camino a los
demás, y mañana vendrán por él, una a una todas las sectas y religiones.
Los hombres llegarán a unificarse espiritualmente, porque sólo un Dios
existe y en El seréis todos. 08-229.11.
En diferentes planos espirituales se encuentran los hombres, pero el grado de
evolución de cada uno, sólo Yo puedo saberlo. 08-229.12.
Todos han venido a expiar sus faltas y a lograr su elevación por sus méritos,
para todos tengo luz, porque a todos amo. 08-229.13.
Hoy os encontráis en un oasis, mas no sabéis qué caminos habéis
transitado. 08-229.14.
No volváis a dividiros, recordad que en otros tiempos, de un varón formé
vuestro pueblo, y ese varón, en el que hallé gracia, fue Jacob, llamado el
fuerte Israel por Mí. En su corazón había un santuario para mi Divinidad y
le premié dándole doce hijos que habían de ser los patriarcas del pueblo
del Señor, el tronco de este pueblo que me ha seguido en todos los tiempos. 08-229.15.
No quiero que os perdáis más, ved que lleváis mi luz como un sello en
vuestro espíritu, es el pacto que hicisteis conmigo de seguir mi luz
siempre, de serme fieles. 08-229.16.
He aquí mi mesa, a la que vengo a sentar a todos sin distinguir linajes ni
razas. A todos les vengo ofreciendo del mismo pan. 08-229.17.
Así vengo a despertaros como a Lázaro, cuando le dije: “Levántate, no
duermas más”. 08-229.18.
Este es el camino del progreso en el que no debéis deteneros jamás, pues
cuando el peso de vuestra cruz os agobia, el Divino Cirineo viene en vuestra
ayuda diciéndoos: “No os detengáis” 08-229.19.
Así como me manifiesto a vuestro espíritu, dejo que vuestra materia palpe
mi presencia en la Naturaleza, para que ambos formando un solo ser, asciendan
hasta la cima de la montaña. 08-229.20.
De Mí salisteis y tendréis que retornar a mi Seno. Yo soy el principio y el
fin, el alfa y la omega. 08-229.21.
No os importe la humildad de vuestra condición humana si sabéis que tenéis
a vuestro alcance la grandeza espiritual, cual joya de incalculable valor. 08-229.22.
No cerréis vuestra mano ante el necesitado, ni le juzguéis indigno de
vuestra caridad, porque sea malvado. Mirad mi mesa en este tiempo; me rodean
muchos que ayer en el fango se encontraban; hoy son mis discípulos. 08-229.23.
Así os ha hablado el Maestro en este Día. Yo os perdono y bendigo. 08-229.24.
La luz de mi sabiduría es con vosotros. Vengo a apagar la sed de vuestro espíritu
con el agua cristalina de mi amor que es consuelo y bálsamo. Soy perdón,
quien hiciere un firme propósito de enmienda, experimentará la dulzura de
mi perdón al instante de reconciliarse con su propia conciencia. El mundo
tiene sed de conocimiento espiritual, prueba de ello es que la humanidad se
encuentra investigando el misterio de la Creación. Desnudo de perfecciones
se encuentra el espíritu, es por ello que busca la presencia de Dios para
purificarse en El. 08-229.25.
El espíritu despierto es el que busca la luz y el camino sin que muchas
veces se dé cuenta de ello su parte humana, siendo entonces la materia, la
que se rebela contra el espíritu, la que se interpone en su camino de
evolución espiritual. Por eso os aclaro los misterios a través de mis
revelaciones y los dejo al alcance del ser humano, manifestándome con
claridad y hablando a sus propios sentidos; y aún así, muchas veces el
hombre se resiste a aceptar lo que es claro como la luz. 08-229.26.
¡Cuánto ha tenido que luchar el espíritu con la rebeldía de la materia!
El hombre, alcanzando muchas veces gran desarrollo y adelanto en las ciencias
y en la vida humana, espiritualmente no tiene ningún adelanto. Y de ese
letargo espiritual no lo despiertan las religiones en las que sólo encuentra
mistificaciones y fanatismo. 08-229.27.
Entonces se niega el entendimiento a penetrar en lo espiritual, por temor a
romper el misterio que le revele el motivo de su atraso espiritual y crea
para sí una forma de acallar los llamados de su conciencia tratando de
ajustar la Ley a sus conveniencias, a sus creencias, a su vida. Así se
siente tranquilo y justificado en sus actos. Así, podrá aparentar amor al
prójimo, piedad y caridad, aunque esté muy lejos de sentirla. Podrá
presentarse ante los altares ostentosos que ha forjado el hombre y fingir un
amor y una fe que ni siquiera conoce. 08-229.28.
Vengo en el Tercer Tiempo a dar la luz al mundo, y a vosotros, discípulos,
en verdad os digo: No caigáis en fanatismo en mi Doctrina, ved que he venido
a prepararos, librando a vuestro espíritu de antiguas tradiciones para
hacerlo evolucionar. Adquirid la responsabilidad de corregir los errores de
vuestros hermanos. Apartad de vuestro corazón y de vuestros labios toda crítica,
para que juzguéis serenamente todo lo que contempléis en vuestro camino. 08-229.29.
Encontraréis que los hombres aún creen en la santidad de los lugares en
donde se reúnen para celebrar sus ritos, y que hasta los objetos que allí
existen los llegan a considerar sagrados, y que sus representantes creen ser
superiores y justos. 08-229.30.
Más os digo: ¿Acaso porque me estáis oyendo de viva voz y porque os he
revestido de dones, ya estáis muy cerca de Mí? ¿Por ventura vais a
sentiros superiores a vuestros hermanos? Hasta ahora sólo habéis dejado que
vuestro entendimiento se aclare para comprender mi palabra; una vez que la
hayáis comprendido, podréis labrar el adelanto de vuestro espíritu,
reconociendo que todo aquello que hagáis por el bien y para el bien de
vuestros semejantes, será mérito para vosotros y contribuirá para el
desarrollo de vuestro espíritu. 08-229.31.
Mi Doctrina os prepara para que viváis desarrollando eternamente ese ser de
luz que está en vosotros creado con perfección y sabiduría, que es el espíritu,
para que las manchas que en él hayan dejado las pasiones terrestres, las
purifique y limpie una a una, hasta alcanzar la limpidez original. 08-229.32.
De cierto os digo, que antes de mi partida, habrá tanta luz en vuestro
entendimiento, que veréis con claridad lo que antes os era difícil de
comprender. Entonces, vuestro conocimiento y vuestra fe serán mayores y habréis
aprendido a manifestar el poder de vuestro Padre por medio de la elevación
espiritual en la oración. No dudaréis y no os mostraréis inconformes como
lo hacéis algunas veces en que me habéis dicho: Maestro, me he preparado,
he orado, he depositado el bálsamo en el necesitado y no he logrado lo que
he pedido. A lo que Yo os puedo decir: ¿Por qué dudáis? ¿No es acaso
vuestra fe la que debe salvaros? ¿No os he enseñado que no todo lo que
solicitáis es lo que os conviene? Ni siquiera conocéis la naturaleza
material de vuestros hermanos. ¿Qué vais a saber de su naturaleza
espiritual? ¿Qué sabéis de lo que necesita aquel espíritu para su
desarrollo, para su expiación y perfeccionamiento? 08-229.33.
Yo vengo a enseñaros a simplificar las enseñanzas; amad, tened caridad,
orad y pedid por vuestros hermanos y entonces, dejadme hacer mi voluntad,
vosotros ya cumplisteis. Así aprenderéis a recibir todo como un beneficio,
aun aquello que antes considerabais contrario a vuestra salud o a vuestra fe.
08-229.34.
No será solo la resignación la que os acompañe, sino el conocimiento de
que todo cuanto de Mí recibáis, es para vuestro bien, mas cuando Yo os
conceda según vuestra petición porque así os convenga, llenaos de alegría
y encended más vuestra fe. 08-229.35.
Soy el Maestro de siempre, el que hoy nuevamente os enseña. Cristo vino como
Espíritu perfecto a manifestarse entre los hombres, su caridad fue infinita,
puesto que se hizo hombre y llegó al sacrificio por amor a la humanidad. Jesús
es ejemplo de caridad, imitadle, no olvidéis que toda criatura trae una misión
que cumplir, por causa de la cual apurará una prueba que debéis aceptar con
la humildad con que Jesús aceptó la amargura. 08-229.36.
Discípulos amados: Ahora que habéis penetrado en el tiempo de la preparación,
comprended que se acerca el instante trascendental del final de mi palabra,
en esta forma. 08-229.37.
El Maestro no duerme, vosotros, tampoco durmáis, porque estoy preparando el
final de mi manifestación a través del cerebro humano. Mi Espíritu no se
alejará de vosotros, antes bien, me sentiréis más próximo por vuestra
espiritualidad. 08-229.38.
El que no se prepare y deje pasar mi enseñanza, sin analizarla, se sentirá
huérfano después de mi partida y me sentirá ausente. 08-229.39.
Los buenos discípulos no llevarán luto ni tristeza, porque tendrán amplia
comprensión de mis órdenes y contemplarán entonces cómo se abre ante su
espíritu un horizonte en el infinito desde donde recibirán grandes
inspiraciones del Padre, las cuales ya no se limitarán al pasar por el
portavoz, porque vendrán directamente del Espíritu Santo. 08-229.40.
Después del día marcado por mi Divinidad, no escucharéis más mi palabra,
pero ella habrá quedado impresa en vuestra conciencia, en vuestro corazón y
en los libros. 08-229.41.
Quien se levante como portavoz invocando mi Rayo, no sabe la sentencia que
está arrojando sobre sí mismo. Os advierto para que no prestéis oído a
los falsos profetas, falsos portavoces y falsos cristos. Os despierto para
que evitéis a tiempo la confusión e impidáis el acceso de espíritus en
tinieblas entre vosotros. Velad, porque de estas enseñanzas me responderéis
si no estáis preparados. 08-229.42.
El que desde ahora se disponga, gozará de gran inspiración, se comunicará
conmigo y se deleitará escuchándome a través de la lectura de mis Cátedras
que os dejaré como herencia. Su camino no será incierto; el desempeño de
su misión será liviano, sentirá mi presencia en las pruebas. 08-229.43.
Entonces comprenderéis que habéis dado un paso adelante. 08-229.44.
Será cuando comencéis a demostrar la pureza y elevación de mi Doctrina,
porque no admitiréis entre vosotros cultos exteriores, fanatismo ni idolatría.
08-229.45.
Con el pensamiento, la palabra y la acción, daréis testimonio de mi Obra
Espiritual. 08-229.46.
Mientras no comprendáis mi Doctrina, y no os hayáis preparado de corazón y
espíritu, no podré utilizaros como emisarios de Buena Nueva, y veréis ante
vuestros pasos el obstáculo que se interpone. Mas cuando el discípulo viva
y sienta mi Obra en el espíritu, Yo abriré caminos y acercaré a él
caminantes necesitados para que les dé a conocer mi enseñanza. 08-229.47.
Recreaos, porque la Voz que os despierta es mi palabra de amor, pero velad,
no sea que otra voz venga a despertaros y mañana esa voz sea la justicia de
la Tierra. 08-229.48.
Tendrán los hombres que fijarse en vosotros, serán los hombres de la
justicia y las leyes, los teólogos y teósofos, los científicos, vendrán
animados de diversas intenciones, pero os escudriñarán y os someterán a
prueba. No vais a ocultar vuestra vida y vuestras obras presentándoles sólo
mi Ley, no vais a escudar vuestras imperfecciones con la perfección de mi
palabra escrita en vuestros libros. 08-229.49.
Si en la historia de la humanidad existen malos ejemplos no los imitéis
vosotros. 08-229.50.
No os hablé así en los tiempos pasados. En el Primer Tiempo, la Ley iluminó
al espíritu humano; en el Segundo Tiempo, Cristo iluminó con la luz del
amor el corazón del hombre. Hoy la luz del Espíritu Santo ilumina vuestro
espíritu para elevarlo por sobre todo lo humano. 08-229.51.
De un sólo Dios habéis recibido estos tres mensajes y entre uno y otro ha
transcurrido una era, tiempo necesario para la evolución del espíritu, para
que él pudiera recibir el nuevo mensaje o nueva lección. 08-229.52.
Ahora podéis comprender por qué os he llamado discípulos del Espíritu
Santo. 08-229.53.
Todo lo creado me rinde culto, desde el átomo hasta el astro de mayores
dimensiones; desde la criatura humana más retrasada, hasta el espíritu más
evolucionado. Vosotros que palpáis todo cuanto existe en vuestro mundo, miráis
como cada ser y cada materia desempeña una misión y cumple con un destino,
en ese cumplimiento me rinden culto; es el tributo de su armonía con el
todo; en verdad os digo que todas las criaturas se recrean en sí mismas, aun
la roca que por su dureza e inmovilidad os parece insensible o muerta, porque
el Espíritu de Dios que está en todo lo creado por El, es la vida. 08-229.54.
Mirad como el astro rey envía su luz, que es energía, vida y calor hasta
donde alcanza su potencia. Es su calor el que levanta las aguas de los mares
para llevarlas por el viento, convertidas en nubes y dejarlas caer en
fertilizante lluvia sobre los campos áridos que después se cubrirán de
verdor, de flores, árboles y frutos; follajes cuyas ramas sirven de hogar a
las aves; que en su idioma elevan al infinito sus cánticos; mientras todo
germina, todo crece y se multiplica, todo se engalana en un constante tributo
al Padre. El Creador se recrea con su obra y deja que todas las criaturas se
recreen en El. 08-229.55.
Y vosotros ¿Qué sois en medio de la creación? Sois también criaturas que
cumplen una misión, pero que a más de pertenecer a la Naturaleza material,
estáis dotados de espíritu, el cual posee la conciencia, la intuición, la
inteligencia, la revelación, la voluntad, la libertad, la razón y los
sentimientos. Por este motivo, sois entre todas las criaturas de este
planeta, seres superiores que tenéis todo a vuestro alcance como
instrumentos, como siervos, como sustento, recreo y elemento para vuestro
progreso espiritual y humano. 08-229.56.
Si vuestro espíritu en su evolución, os hace superiores, pensad que vuestro
culto también tiene que ser superior y ese culto que es del espíritu, Yo os
lo he venido a revelar en todos los tiempos. 08-229.57.
La humanidad, desde sus principios, ha buscado la forma de rendirme culto
espiritual; la intuición de mi existencia la ha inducido a buscarme y a
penetrar en el más allá, y cuando he contemplado en el hombre esa
inquietud, he venido a manifestarme ante él. Y lo que he venido a revelarle
es el camino espiritual que conduce al espíritu a la perfección. Mas para
que esta humanidad llegue a la espiritualidad que no ha alcanzado aún, he
tenido que veros pasar por los grandes errores y por las más grandes
confusiones, por largos caminos de sufrimiento y pruebas, por tiempos de luz
y tiempos de tinieblas, hasta llegar a las puertas del tiempo del espíritu,
que es éste en el cual estáis viviendo. 08-229.58.
El culto que debía ofrecerme vuestro espíritu en forma elevada y pura, se
materializó en vuestro corazón, al ofrecérmelo vuestro cuerpo, forjándose
la oración en la mente, y pronunciándola los labios; ofreciéndome los
frutos de la naturaleza como si fuesen obras vuestras; recreando vuestros
sentidos con el brillo de las ceremonias, mientras vuestro espíritu se
presentaba ante Mí, desnudo, hambriento, mudo y torpe, porque la misión que
a él le correspondía la había usurpado la materia. 08-229.59.
En el Tercer Tiempo, mi Doctrina espiritual dará al espíritu la libertad
para extender sus alas y elevarse al Padre para consagrarle el verdadero
culto. 08-229.60.
Mas también el hombre en cuanto humano, tiene un culto que rendir al Creador
y ese tributo consiste en dar cumplimiento a sus deberes en la Tierra,
practicando las leyes humanas, teniendo moral y buen juicio en sus actos;
cumpliendo con los deberes de padre, de hijo, de hermano, de amigo, de señor
y de siervo. 08-229.61.
El que viva de esta manera, me habrá honrado en la Tierra y dará ocasión a
que su espíritu se eleve para glorificarme. 08-229.62.
El amor del espíritu no deberá concretarse a vuestros hijos y hermanos
materiales; el amor espiritual debe ser universal, para que ame sin distinción
de clase, ni de planos de evolución espiritual. 08-229.63.
El espíritu debe ser fuerte ante las flaquezas de la materia, que es la que
lo induce al fanatismo y a la idolatría; deberá despojarse de prejuicios y
pasiones para que sepa conceder la razón al que la posea y aceptar la verdad
en donde ésta se encuentre. 08-229.64.
Entonces seréis hombres de paz que con vuestra vida deis cumplimiento a la
frase mía de dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César;
no dando al Padre lo que pertenezca al mundo, ni ofreciendo al mundo lo que
pertenece a Dios; sino sabiendo armonizar todas las leyes, para llegar a un
cumplimiento justo de ellas, reconociendo que toda Ley divina de amor y de
justicia ha brotado de Mí. 08-229.65.
En el Segundo Tiempo, Jesús os habló con suma perfección, ahora vengo a
hablaros con suma claridad y sencillez, pero mucho de lo que en este tiempo
os he revelado, no os lo dije en aquel porque no estabais capacitados para
comprenderlo. 08-229.66.
Todo el que ha sido llamado ante mi Cátedra y ha sido señalado para una
misión, es porque está a tiempo de comprender estas lecciones. Y una ves más
os digo que no es la primera vez que vuestro espíritu cruza por este
planeta, ni es la primera vez que recibe la luz de una revelación divina;
mas su pasado momentáneamente se oculta tras el velo de la materia; vuestro
espíritu sabe esto y al oír mi palabra, despierta y siente que en verdad
viene de muy lejos, por un largo, muy largo camino en cual ha contemplado y
vivido mucho. 08-229.67.
A fin de que pudieseis oír estas enseñanzas habéis tenido que andar mucho,
pero vuestro espíritu no ha decaído, no ha envejecido, porque la vejez, la
decadencia y la muerte, no son con el espíritu; antes bien, la evolución,
la experiencia y el desarrollo que dan la lucha y las pruebas, le dan madurez
y le acercan a la plenitud de la vida eterna. 08-229.68.
Habéis tenido existencias de bienestar y complacencias, de esplendor y
placeres, otras de vicisitudes y fracasos. Unas han servido de expiación,
otras de experiencia, algunas para el desarrollo de la mente; otras para el
de los sentimientos, y ésta que ahora tenéis es para la elevación del espíritu.
08-229.
69. Todo lo habéis conocido y todo lo habéis poseído, por eso si hoy miráis
que no tenéis riquezas, ni esplendores ni títulos, no lo lamentéis
pensando que para caminar con firmeza en este tiempo y alcanzar la
espiritualidad, tuvisteis que perder todo lo superfluo e innecesario para
adquirir vuestro progreso espiritual. 08-229.70.
Siendo vosotros los portadores de una Doctrina esencialmente espiritual, no
podréis presentarla al mundo bajo formas de culto exterior, porque con
vuestra contradicción sólo provocaríais la desconfianza y la mofa. 08-229.71.
El Reino de paz se acerca y aun cuando no sabéis cuanto falta para que ese
tiempo llegue, Yo ya he comenzado mi Obra de reconstrucción moral y
espiritual. Entonces este mundo que hasta ahora ha sido valle de expiación y
lágrimas, será morada de espíritus adelantados. 08-229.72.
Estad serenos, que aún estoy con vosotros; confiad en Mí, ya que aún no
podéis confiar mucho de vosotros mismos. pero perseverad hasta lograr esa
preparación espiritual que os pido para que os tengáis confianza. 08-229.73.
Pronto veréis a la humanidad interesada en los dones espirituales,
interrogando a unos mientras otros discuten. 08-229.74.
Os doy mi caricia y mi bálsamo. ¡
MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 230 08-230.01.
Os contemplo llegar de distintos lugares, venís a recrearos bajo la sombra
del techo paterno. Os habéis unido y hay gozo por ello en el corazón del
Padre, pues basta que dos corazones se reconcilien para que Yo haga fiesta. 08-230.02.
Estáis atravesando un tiempo de pruebas, cuya trascendencia no habéis
llegado a comprender, aun teniendo la luz de mi palabra. Mas como el tiempo
es un tesoro que no quiero que malgastéis, vengo como Maestro a enseñaros a
aprovecharlo, dándoos a conocer vuestro destino y vuestra misión. 08-230.03.
Aprovechad estos instantes, porque pronto partiré de entre vosotros. Mi
divina palabra que por tantos años os he dado a través del entendimiento
humano cesará para siempre. 08-230.04.
Aún resta un corto tiempo en el cual os daré toda mi enseñanza y escribiré
todo mi libro. 08-230.05.
Por eso llego presuroso a las puertas de vuestro corazón, para decir al hijo
que tanto se ha acostumbrado a mi palabra, que despierte de su profundo sueño,
que empuñe el azadón y la pala, que cave y cultive las tierras y las ame
como a su propia vida; que sepa compartir sus tierras y sus aguas con sus
hermanos; que sus ojos miren con bondad, su diestra se extienda en prueba de
amistad y su corazón se encuentre libre de egoísmo, para que sea el
verdadero labriego de las tierras del Señor. 08-230.06.
No esperéis que el corazón de los hombres se conmueva para hacer la paz en
la Tierra. ¡Levantaos y trabajad! No deseéis la caída de unos y el triunfo
de otros para obtener la paz y la libertad; la que debe triunfar es la
justicia, la fraternidad, el amor. 08-230.07.
No serán los hombres los que establezcan la verdadera paz en la Tierra; la
paz vendrá de mi Reino a este mundo, cuando hayáis alcanzado verdadera
preparación espiritual. 08-230.08.
La luz que os ilumina en este tiempo es la luz del Sexto Sello y si alguno
dijera que es otro sello el que se encuentra abierto, está en un error. El
sexto candelero está ardiendo como lámpara inextinguible, iluminando con
sus revelaciones a vivos y a muertos y despertando con sus nuevas profecías
a los espíritus. Mas no creáis que esta luz sólo ilumina al que oye esta
palabra, porque os digo de cierto, que los científicos y los teólogos se
encuentran también bajo esta luz. 08-230.09.
¿Por qué no os desveláis estudiando mi Doctrina, para que el Maestro no
tenga que materializarse explicando lo que por análisis debéis comprender? 08-230.10.
Llegad a unir los frutos de la ciencia con los frutos de amor del espíritu y
llevaréis a vuestro paladar el buen sabor. 08-230.11.
Descansad caminantes, gozad de la frescura de este árbol y comed sus frutos.
08-230.12.
Es ante vosotros el Padre que siempre se ha presentado en vuestro camino. 08-230.13.
Os recibo como representantes de toda la humanidad y os contemplo preparados
para recibir y sentir mi presencia espiritual. 08-230.14.
Siempre habéis buscado a mi Divinidad; cuando creíais no haberme
encontrado, acudisteis a las imágenes forjadas por vuestras manos para
sentirme cerca. Así vive gran parte de la humanidad en este tiempo, buscándome
y adorándome en las imágenes, mientras Yo me encuentro hablando al mundo en
la plenitud del tiempo de esta comunicación. 08-230.15.
Por medio de sueños estoy despertando a la humanidad, sueños simbólicos y
proféticos, a los cuales los hombres no prestan atención ni análisis por
falta de fe y de preparación y así olvidan aquella visión sin saber que es
un mensaje divino. 08-230.16.
¡Cuán alejada del verdadero camino se encuentra la humanidad! Vive el mundo
gobernándose por su libre albedrío y va en pos del placer y de las pasiones
de la materia. 08-230.17.
El espíritu duerme, la inteligencia no ha despertado aún a la luz que es la
verdad, ni presiente la vida verdadera. 08-230.18.
Todavía la humanidad no ha dado ocasión a que su conciencia hable y juzgue.
Aún hay quienes se creen infalibles y limpios de errores, llevando tinieblas
en el corazón. 08-230.19.
Pero ya están cansados los hombres y por eso vengo acercándome a ellos para
señalarles el sendero, para llenar de luz a su espíritu; haciéndoles
comprender sus equivocaciones y el tiempo perdido, y entablar en el interior
del hombre un combate entre la luz y la tiniebla. 08-230.20.
En muchas formas me manifiesto a mis hijos, siempre con infinito amor para
que su espíritu no se pierda. 08-230.21.
Si vosotros habéis penetrado en estas humildes casas de oración, no ha sido
por vuestra voluntad. Ha sido mi caridad la que os ha llamado para daros el
sustento espiritual y señalaros el camino de redención por el cuál podéis
llegar a mi presencia, no llegaréis cabizbajos, tampoco altivos, pero sí
dignos y humildes. 08-230.22.
Os estoy ofreciendo la paz eterna como os ofrecí en el Primer Tiempo las
tierras de Canaán. No podéis perderos del camino porque él está trazado
con mi sangre. Mi sangre es verdad, es amor y eternidad. Velad, porque mi
verdad revelada en mi Doctrina, ha sido falseada por los hombres y algunas
revelaciones han sido ocultas. 08-230.23.
Mi ejemplo y el de mis apóstoles no ha sido imitado por todos los que han
tratado de seguirme. Muchos se han convertido en señores en vez de ser
servidores, han llenado su corazón de superioridad y orgullo y sólo han
perseguido la riqueza, la pompa y los honores, olvidando las necesidades de
los pobres, haciéndose indiferentes e insensibles a la miseria y al
sufrimiento de los demás. Por eso los hombres van de una religión a otra en
busca de verdad. De ahí la necesidad espiritual que experimentan de crear
nuevas sectas para buscarme libremente. 08-230.24.
Aquéllos que ayer fueron vistos como santos y semidioses, hoy son
desconocidos por una humanidad desengañada. 08-230.25.
Los hombres van dejando de buscar al confesor que les absuelva de sus faltas,
porque lo encuentran indigno. Y la amenaza del infierno con su fuego eterno
ya no impresiona ni estremece el corazón del pecador. 08-230.26.
Aprovechando esta desorientación espiritual, el lobo acecha tras de la
maleza. 08-230.27.
Todo ministro de mi Divinidad y todo representante, tiene la misión de hacer
la paz entre los hombres y es lo contrario lo que se encuentran haciendo en
este tiempo. Cada quien se cree primero, cada quien quiere ser el más
fuerte, olvidando que el único fuerte que soy Yo, está en todos. 08-230.28.
Ahora podéis explicaros porqué en el Segundo Tiempo os prometí volver.
Ahora podéis comprender porqué he venido a doctrinaros nuevamente. Porque sólo
mi palabra puede apartar la venda de obscuridad del espíritu, sólo mi amor
es capaz de redimiros de vuestros pecados. 08-230.29.
Vosotros habéis sido llamados y escogidos para que deis ejemplo de fe en mi
venida y de confianza y obediencia en mi palabra, pero no esperéis a que los
postreros sean los que os den el ejemplo del buen cumplimiento en mi Ley,
porque muy grande será vuestro dolor. Y cuando les veáis marchar, atravesar
fronteras y penetrar en las naciones como emisarios de mi palabra, comprenderéis
vuestra negligencia e ingratitud. 08-230.30.
Recapacitad y si queréis ser creídos, empezad por dar buen ejemplo en
vuestro hogar. Quiero que si ayer os desconocisteis por la diferencia de
tribus, ahora os améis como una sola familia. 08-230.31.
He aquí mi palabra clara; si os viniese a hablar en otro idioma, sería
injusto. 08-230.32.
Vengo a preparar vuestro corazón para poder morar en él. El mundo también
se preparará, en las mentes de los hombres germinara la semilla de la paz y
vosotros, que la habréis esparcido por todos los rincones de la Tierra,
estaréis de plácemes al contemplar el fruto de vuestro trabajo, porque
caminando a imitación del Maestro, enseñasteis el buen vivir y orasteis por
todos. 08-230.33.
En todas las naciones se hablará de reconciliación, de fraternidad y paz; y
ello será un principio de unificación. 08-230.34.
Yo os he venido preparando y os he preguntado si ya estáis dispuestos a
levantaros en pos de los caminos, en busca de vuestros hermanos para
mostrarles la sabiduría que en inspiración os he dado y a contestar
satisfactoriamente a sus interrogaciones. A nadie le parezca imposible
cumplir este cargo, mirad que los conocimientos que os he dado, os permiten
comprender vuestra misión. 08-230.35.
No será indispensable que todos tengáis que visitar las naciones que llamáis
extranjeras, para extender mi Doctrina, os bastará elevar vuestro
pensamiento en oración y limpiar vuestro corazón, para que vuestro espíritu
se manifieste y se identifique con vuestros hermanos por distantes que estos
se encuentren. Y aquéllos serán puestos alerta por los seres de luz. 08-230.36.
Os uniréis al mundo espiritual, formando con él una barrera que impida
nuevas guerras y nuevos sufrimientos. Continuaréis orando por aquéllos que
pretenden realizar por medio de la fuerza el dominio espiritual. Os
sorprenderéis y el mundo se sorprenderá, cuando los hombres vean que la
fuerza no ha dominado a la razón, la fraternidad y la justicia 08-230.37.
Cuidaos de entregar una caridad aparente, llevando en vuestro corazón el egoísmo.
Haced cuanto bien podáis sin interés personal alguno. Hacedlo por amor, que
es la Ley que os he enseñado y habréis acumulado méritos para vuestro espíritu.
Mostrad mi enseñanza como Yo os la he entregado; es la misma que enseñé a
mis profetas y a mis apóstoles de otros tiempos. 08-230.38.
El hombre, en su materialismo, ha encontrado la conveniencia de modificar la
palabra que os di en tiempos pasados. Mas mi Obra es perfecta y no radica en
palabras materiales. Preparaos y descubriréis siempre mi verdad; entonces
encontraréis que mi semilla os la he dado en abundancia en todos los
tiempos, para que vosotros también la entreguéis en esa forma. 08-230.39.
No será menester que impresionéis a nadie haciendo uso de ritos o de formas
exteriores; el templo de vuestro corazón se hará visible y en él
contemplarán vuestros hermanos su lámpara y su altar. 08-230.40.
Aprended desde ahora a sentirme, lo mismo en vuestras obras, que cuando estéis
luchando para dejar el fango cuando habéis caído. 08-230.41.
Yo os he enseñado a buscar la verdad en la sencillez. ¡Cuán pobre es aún
la mente humana al buscar la verdad en las doctrinas complicadas que ella
misma se forja! ¿Por qué buscarme tan lejos llevándome consigo? ¿Quién
ignora que está creado a semejanza del Padre, dotado de atributos divinos
como son la conciencia, la inteligencia y la voluntad? 08-230.42.
Yo vine a vivir con los hombres en el Segundo Tiempo, compartí vuestro pan y
vuestro techo, mas la grandeza de Cristo radica en su humildad. 08-230.43.
Así os enseño para que sepáis desprenderos de lo material en aras de
vuestro amor al prójimo; pero antes debéis purificaros, porque es ley que
evolucionéis, y si es ley que todo evolucione, no deben maravillaros los
acontecimientos que están por suceder. Lo que contemplen vuestros ojos sólo
os llenará de regocijo al comprobar que todo lo rige una Ley perfectísima,
y que lo que hoy acontece no pudo haber acontecido antes, porque todo marcha
hacia su perfección. 08-230.44.
No sólo en la Tierra se trabaja por el adelanto de la humanidad; desde otro
mundo también piden y ayudan por su salvación y su progreso; es el mundo
espiritual, por eso os digo que la simiente espiritualista fructificará en
el seno de todas las religiones, después de las grandes luchas, y cuando los
hombres digan que es una nueva religión que viene a sembrar la división,
vosotros contestaréis que el Espiritualismo es una doctrina, que es la misma
que la primera y la única que ha regido a los espíritus; pero esa voz saldrá
de vuestro corazón que es donde radican vuestros sentimientos. Ellos se
manifestarán cuando lloréis por el dolor ajeno, también cuando lloréis de
alegría por la de vuestros semejantes; porque eso es lo que os he enseñado
siempre. 08-230.45.
Os hablo por medio del entendimiento humano, mi luz y mi gracia se infiltran
en él y se traducen en palabras, esa palabra que traza el único camino para
llegar a Mí: El de perfección y el de pureza de sentimientos. 08-230.46.
Humanidad muy amada de Jesús: Necesitáis grandes pruebas de espiritualidad
para que pueda renacer vuestra fe y fortalecerse vuestra esperanza. Necesitáis
de la palabra clara, para levantaros de ese letargo en que os encontráis. Ha
sido menester que se manifestara mi Divino Espíritu en esta forma, para que
sintierais que el Padre jamás os abandona, que desde el Reino de verdad os
guía. 08-230.47.
¿No os convencéis ante esta prueba de amor? Mi pensamiento es luz que
desciende a avivar la luz mortecina de vuestra lámpara. Os dice el Maestro,
que por el hombre espiritualizado se manifestará la verdad del Universo,
porque sabrá vibrar armoniosamente en este mundo, al cual viene a aprender
lecciones provechosas para su evolución. Este mundo no es eterno, ni se
necesita que lo sea. Cuando esta morada deje de tener la razón que ahora
tiene para existir, desaparecerá. Cuando vuestro espíritu ya no necesite
las lecciones que da esta vida, porque otras más elevadas le esperan en otro
mundo, entonces, con la luz adquirida en esta lucha, dirá: Con cuánta
claridad comprendo ahora que todas las vicisitudes de esta vida sólo fueron
experiencia y lecciones que Yo necesitaba para comprender mejor. Cuán larga
me parecía esa jornada cuando los sufrimientos me agobiaban; en cambio
ahora, que todo ha pasado, cuán breve y fugaz me parece ante la eternidad. 08-230.48.
El hombre está llamado a engrandecer su espíritu, está llamado a
espiritualizar su existencia a medida que se eleve en busca de perfección. 08-230.49.
Esta materia que poseéis, también está llamada a alcanzar espiritualidad,
cuando eso sea, las condiciones de vida de la humanidad, cambiarán, de ella
brotarán facultades espirituales, hoy desconocidas por los moradores del
mundo. 08-230.50.
Necesitáis de esta Doctrina que viene a alentar vuestra esperanza, de ese
manantial de sabiduría inagotable y verdadera, donde calmar vuestra sed. Mi
luz desciende a las tinieblas de la mente de aquél que dice que no ama al
espíritu por que no lo conoce, en cambio ama la riqueza material, la
hermosura física que halague su vanidad, la inteligencia que sea causa de
admiración, el nombre, los títulos, eso es lo que ama y eso es amar al no
ser. El humano no es la materia, ni sus riquezas. El humano sólo vale y
existe por su espíritu. Os digo de nuevo, que el hombre está llamado a ser
quien manifieste la verdad del Universo, de los cielos y de los mundos. Aún
hoy no lo logra, porque su materialidad no le permite desarrollar los dones
sutiles del espíritu. Cuando este materialismo desaparezca, se convertirá
en vidente que gozará contemplando las maravillas de la vida espiritual.
Entonces comprenderá la conversión de Saulo en Pablo, la transformación
del hombre a tal grado que fue menester el cambio de nombre. Con su nombre
anterior, desaparece el recuerdo de sus pasiones y se convierten en cenizas
la materia y las maldades que ella provocó. Si el espíritu comprende que
está evolucionado, que le falta elevación, o que lo que tenía que aprender
y desarrollar en el mundo material está por terminar, entonces tiende a
unirse a la luz de la divinidad porque el espíritu es luz que hacia la luz
va. 08-230.51.
Alegraos, humanidad, pensad que sois aves de paso en este mundo lleno de lágrimas,
de pobrezas y sufrimientos. Alegraos porque no es vuestra morada para la
eternidad. Mejores mundos os esperan, así, cuando os despidáis de esta
Tierra, lo haréis sin amargura y aquí quedarán los ayes de dolor, los
trabajos, las lágrimas. Diréis adiós a este mundo y os elevaréis hacia
aquellos que en las alturas os esperan. Desde ahí veréis la Tierra como un
punto en el espacio a la cual recordaréis con amor. 08-230.52.
No estéis tristes, porque día llegará en que os alejaréis de este valle
de lágrimas en el que tanto habéis sufrido y al que mañana amaréis
reconociendo que en él, adquiristeis la luz que anhelaba vuestro espíritu. 08-230.53.
Sed felices amando a vuestros semejantes, curando a los enfermos, consolando
a los tristes, animando a los pobres, y entonces llegarán a vosotros las
bendiciones de los cielos. ¿Queréis espiritualizaros? Cristo os ayudará
para que alcancéis esa gracia. 08-230.54.
En verdad os digo: que si hoy los hombres son más materia que espíritu, mañana
serán más espíritu que materia. Los hombres han tratado de materializar
absolutamente a su espíritu, mas esa completa materialización no la lograrán;
porque el espíritu es como un brillante y un brillante nunca dejará de
serlo, aun cuando haya caído en el cieno. 08-230.55.
La humanidad no conoce la felicidad del espíritu perfecto, porque no ha
llegado a la altura de la perfección. Cuando limpie su corazón y en su espíritu
guarde mi verdad para ponerla en práctica, descubrirá una paz y una
felicidad que antes no conoció. Esa será la vida que simboliza el árbol de
la primera parábola revelada a la humanidad cuyos frutos maduros calmarán
el hambre del espíritu. Perfeccionaos, elevaos por encima de la Tierra y no
sufráis por la ingratitud o la incomprensión de los demás. 08-230.56.
El amor es la escala que conduce a Dios que os ama, y a María, la Madre
espiritual que también os ama, así como a vuestros hermanos espirituales,
quienes también os aman. 08-230.57
De la mente divina, se desprende un torrente de mensajes, guardad de ellos
cuanto agrade a vuestro corazón. 08-230.58.
Dadme las tinieblas de vuestros sufrimientos, Yo las convertiré en claridad
de paz; dadme vuestros sollozos y lágrimas. Cuando Yo visite vuestro corazón
en el silencio penetraré como un rayo de sol para iluminarlo. 08-230.59.
Cátedra de amor os he dado, para que sintáis en vuestro corazón esta
esencia. He aquí mi bálsamo consolador derramándose en cada una de
vuestras aflicciones, vuestros espíritus se fortalecen. 08-230.60.
Yo os digo, benditos seáis vosotros que os acercáis a Mí con vuestro corazón
preparado, porque mi palabra se hace bálsamo y caricia que aviva la llama de
vuestra fe. 08-230.61.
Mi reino desciende sobre la humanidad doliente y mi palabra resuena a través
de los escogidos de este tiempo, para que aquéllos que me escuchen, se
conviertan en el consuelo de los humanos. 08-230.62.
En todos los tiempos he tenido intermediarios entre los hombres y mi
Divinidad; han sido los mansos y humildes de corazón de los que me he
servido. Estoy preparando a los nuevos mensajeros de mis enseñanzas para que
esta buena nueva sea entre los hombres el despertar a la vida espiritual. 08-230.63.
¡Cuántos de los que se encuentran capacitados para desempeñar una noble
misión espiritual, están durmiendo diseminados por el mundo! Ellos
despertarán, y su adelanto espiritual lo manifestarán al transformarse en
seres útiles a sus semejantes, en la nobleza de sus sentimientos. Serán
humildes y nunca harán alarde de superioridad. 08-230.64.
La vanidad, que ha sido flaqueza manifestada desde el primer hombre, será
combatida por medio de la espiritualidad. Es la lucha que siempre ha existido
entre el espíritu y la materia; pues mientras el espíritu tiende a lo
eterno y elevado en busca de la esencia del Padre, la materia busca tan sólo
lo que le satisface y halaga, aun cuando sea en perjuicio del espíritu. Esta
lucha que en cada humano se presenta, es una fuerza originada en el mismo
hombre por la influencia que del mundo recibe, porque lo que es material
busca todo lo que se relaciona con su naturaleza. Si el espíritu logra
dominar y encauzar esa fuerza, habrá armonizado en su propio ser sus dos
naturalezas y alcanzará su progreso y elevación. Si por el contrario, se
deja dominar por la fuerza de la materia, entonces se verá inducido hacia el
mal, será una barca sin timón en medio de una tempestad. 08-230.65.
Vosotros que me oís, sentís el deseo se apartaros de todo lo superfluo para
liberar vuestro espíritu, estáis en plena lucha por lo que os digo: Seguid
velando y orando para que llegue el tiempo en que vuestro espíritu se
identifique y armonice con su cuerpo. Hoy sufrís todavía la atracción del
mundo y os sentís débiles para resistir a la tentación. Por intuición la
humanidad presiente una era de perfeccionamiento, mas no sabe el tiempo en
que será. 08-230.66.
Por diferentes senderos irán los hombres en pos de esa meta, pero a ella
llegarán los que luchen por el progreso del espíritu. Los que se aferren en
el fanatismo religioso, no evolucionarán y los que se dediquen todo el
tiempo al estudio de lo material sólo obtendrán resultados materiales. 08-230.67.
La espiritualidad será la que lleve al hombre a la perfección, mas no
confundáis la práctica de la verdadera espiritualidad que es comunión y
acercamiento al Creador por medio del amor, de la caridad y del culto
interior, con la práctica de aquellas ciencias por medio de las cuales
profanan y materializan los hombres a los seres del Más Allá. He aquí mi
Doctrina que viene a apartar el velo de ignorancia que oculta la verdad a los
hombres. 08-230.68.
Mi Doctrina de amor os preparó en este tiempo para que recibieseis en
vuestro seno la presencia de mi mundo espiritual, para que él os ayudase a
comprender mi palabra, tiempo que toca ya a su fin. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 231 08-231.01.
Mi mirada perspicaz penetra en vosotros, y contemplo que formáis con
vuestros corazones un ramillete de flores para hacerlo presente a mi
Divinidad. 08-231.02.
Veo vuestros sufrimientos y los alivio con mi caricia paternal, para que
alentados por mi palabra lleguéis a ser un pueblo fuerte en las pruebas. 08-231.03.
Siempre que habéis venido a Mí para presentarme vuestras debilidades o para
pedirme ayuda en las tormentas que atravesáis, siempre que habéis estado en
peligro de caer bajo el peso de la cruz y me habéis buscado, os he librado
de vuestra carga y de vuestro dolor, convirtiéndoos en espíritus fuertes.
Entonces os he dicho: ¡Adelante! no volváis vuestra faz, porque se llenará
de temor vuestro espíritu al contemplar su pasado. 08-231.04.
Yo vine a sacaros del abismo para llevaros al puerto de salvación, que es
donde ahora os encontráis saboreando este pan. Habéis descansado en mi
regazo de paz. He sido un rayo de luz en las tinieblas de vuestra existencia
para ayudaros a caminar sin tropiezos. 08-231.05.
Si estos conductos o portavoces por quienes me comunico, hablasen por sí
mismos, no serían capaces de enseñaros el camino de la verdad, mas si sus
bocas vierten palabras de luz, es porque Yo me comunico por su entendimiento
y Yo os he dicho que soy el Camino. 08-231.06.
Habéis visto como muchos se sorprenden ante estas enseñanzas y se preguntan
si será verdad que el Rabí es quién está hablando, si será cierto que el
Verbo ha vuelto a este mundo que crucificó a Jesús. 08-231.07.
Vosotros sabéis que os lo prometí, sabéis que soy perdón y que estoy
cumpliendo mi divina misión, levantando a los muertos, sanando a los
enfermos y devolviendo al ciego la luz. Vosotros conocéis la razón de mi
retorno y la forma en que he venido, pero todo esto el mundo lo discutirá y
mucho dudarán. 08-231.08.
Os he dicho por qué en vez de buscar al sabio, al teólogo o al científico,
busqué al humilde, al rudo y sencillo, para manifestarme por él, porque el
testimonio del humilde sorprenderá al mundo. 08-231.09.
Si vosotros observáis profundamente, os convenceréis de que en todos los
tiempos me he comunicado con la humanidad a través de hombres, y siempre
fueron humildes y sencillos. 08-231.10.
Varias existencias os he concedido en la Tierra para que testifiquéis estas
manifestaciones y lleguéis a dar cumplimiento a vuestra misión. 08-231.11.
Es menester que aprovechéis mis enseñanzas para que penetréis en los
secretos del Más Allá, que el Padre tiene a bien revelaros. Mi arcano no se
ha ocultado a vuestra mirada, pues de otra manera nunca podríais penetrar en
la vida eterna. 08-231.12.
Estudiad, analizad, porque hay quienes se confunden pensando que si vuestro
espíritu es partícula de mi Divinidad ¿Cómo es posible que sufra? Y que
si la luz del espíritu es chispa de la luz del Espíritu Santo ¿Cómo puede
verse por instantes envuelto en tinieblas? Reconoced que esta jornada es para
hacer méritos suficientes ante Dios, con los que podáis convertir vuestro
espíritu, de inocente y sencillo, en gran espíritu de luz a la diestra del
Padre. 08-231.13.
Venid a Mí y oíd una vez más mi palabra que es sustento para vuestro espíritu.
Esta palabra que os he entregado a través del entendimiento humano en este
Tercer Tiempo, ha obrado el milagro de unificaros, de levantaros llenos de ahínco
y de fe en mi Divinidad, al manifestarse ésta, plena de verdad y de enseñanza.
Porque vuestro espíritu se sentía cansado de las doctrinas terrestres;
vuestra planta fatigada de recorrer los caminos en busca de la paz, del amor
y la verdad. Vuestras manos también se encontraban fatigadas de trabajar las
tierras, sin llegar a recoger una cosecha que diera satisfacción a vuestro
espíritu. 08-231.14.
Así fue mi voluntad, oh pueblo, que recorrierais los senderos, que probaseis
los frutos, que llamaseis a distintas puertas, y que conocierais el corazón
de los hombres de distintas razas y linajes; que entresacarais del contenido
de los libros las distintas filosofías, doctrinas y teorías; que llegarais
a conocer la vida humilde de la Tierra con toda su miseria y dolor. Que
supierais de la falsa opulencia de este mundo con sus placeres y su grandeza
engañosa, que oyerais la voz de los hombres y conocierais su inspiración,
que recogierais lo bueno y lo malo que ellos os han brindado a través de los
tiempos; para que después de esta jornada, llegarais a encontrarme como el
postrero que llega a las puertas de vuestro corazón, como el último que
cruza en vuestro camino, el último de los peregrinos que pasa a vuestro lado
y os pregunta: ¿A dónde vais? ¿De dónde venís y qué es lo que buscáis?
Y que entonces vosotros, sin soberbia y sin grandeza, doblegados por el dolor
y fortalecidos por la experiencia, iluminados y templados por la lucha, al
instante me reconocierais, me abrierais vuestro corazón confesando vuestra
pequeñez, manifestándome que sólo Yo puedo comprender vuestro dolor,
vuestros fracasos y también vuestros anhelos. 08-231.15.
He aquí la razón por la cual la mayor parte de los que vienen a Mi, al
escuchar mi palabra se sienten cautivados por esta esencia, sienten que les
contemplo hasta el fondo de su corazón y experimentan mi amor que les
envuelve. Y es que me estabais esperando, sabías que después de las grandes
luchas, de los grandes combates de la existencia, después de esa noche
tenebrosa en la cual habéis vivido, había de surgir la luz de un nuevo día.
Sabíais que después de apurar hasta las heces vuestro cáliz de amargura,
vendría alguien que lo había de llenar de dulzura; porque la esperanza, la
confianza en mis promesas que en otros tiempos os hice, no se había
extinguido en vuestro espíritu, la flama se había conservado en vuestro
corazón y aun aquellos que han negado que sea Yo el que se comunica en este
tiempo, no lo han hecho con su espíritu sino con su materia, ignorante e
insensible a las manifestaciones espirituales, que no sabe de Mí. Mas Yo que
conozco a todos les he dado a esos incrédulos, a los reacios de cerviz, un
tiempo más, porque sé que no es su espíritu el que me niega, y lleno de mi
luz ha de levantarse y libertarse de las cadenas de su propia envoltura, para
que pueda mirarme y sentirme, y exclamar como Pedro, en el Segundo Tiempo:
“En verdad, Tú eres el hijo del Dios vivo”. 08-231.16.
De párvulos os estoy convirtiendo en discípulos, porque después de haberme
oído os confiaré un Libro de Sabiduría, para que con él enseñéis a
vuestros hermanos y llevéis la buena nueva a los moradores de vuestra nación
y después a las demás naciones. Si aprendéis de Mí, seréis mansos y
humildes, no os limitaréis a sólo analizar mi palabra, ni a hablar con
palabra elocuente para con ella sorprender a las multitudes, si no que
vuestras inspiraciones y análisis, vuestras palabras claras y profundas serán
confirmadas con obras que serán el fruto de vuestra comprensión. No quiero
que esas obras broten tan sólo de vuestro entendimiento, sino que sean
dictadas por vuestra conciencia a vuestro corazón, que es donde se encuentra
sembrada la simiente de amor. 08-231.17.
Entonces sí lograréis convertir a la humanidad, porque después de
encontrarse hastiada de palabras huecas, enferma y cansada por la falsedad de
las diversas doctrinas e ideas, buscará una enseñanza que le hable del
verdadero amor, de caridad y de paz; que haga luz en las tinieblas y derrame
bálsamo en donde exista el dolor, que transforma a los que llevan en su ser
degeneración espiritual o moral. Entonces si triunfará mi Doctrina y crecerá
el número de los que me siguen llevando su estandarte de paz, unión y buena
voluntad. 08-231.18.
Quiero que aprovechéis debidamente este tiempo, que el espíritu enseñe y
estimule a la envoltura, que la doblegue y llegue a convertirla en su propio
instrumento, en su sierva humilde; que no sea la carne la que venga a
rendirme el culto que debe ofrecerme el espíritu; que no se interponga entre
vuestro espíritu y el Mío, porque entonces la purificación será continua
y lo que siente la materia llegará al espíritu, porque éste no sabe
sobreponerse todavía al dolor y a las flaquezas. Espiritualizaos sin llegar
a caer en fanatismo y veréis cuanta paz experimentareis, cuanta fortaleza
impartiréis a vuestro corazón y cuan fuertes seréis ante las acechanzas
del dolor, de la vejez y las enfermedades. 08-231.19.
Esta es mi enseñanza. ¿Quién de vosotros no alcanza a comprenderla? Es
clara como la luz del día y esa luz todos podéis mirarla. Os estoy
entregando esta lección para que la grabéis indeleblemente en vuestro espíritu,
porque ella os dará fuerza mañana, cuando las pruebas se ciernan sobre
vosotros. 08-231.20.
En esta Tierra siempre ha existido la lucha entre los hombres, la guerra, la
discusión, la división. Desde los primeros tiempos siempre se han levantado
las ideas de unos en contra de las de los otros; y así miráis que en contra
de la virtud, se ha levantado la maldad; ante la justicia, la injusticia;
ante la voz del espíritu, la de la carne; ante un conocimiento, otro más, Y
aquéllos que han propagado mi Doctrina espiritual desde los primeros
tiempos, han encontrado como adversarios a los hombres de ciencia. Todavía
en este Tercer Tiempo contemplo estas luchas entre los hombres, pero ha
llegado el día en que Yo diga la última palabra. 08-231.21.
Toda sabiduría, conocimiento o ciencia ha brotado de Mí. Yo preparé este
planeta para que fuese morada de espíritus encarnados, y antes de enviaros
preparé este mundo con gracia, con amor y sabiduría. Deposité en las entrañas,
en la superficie, en todo, los elementos necesarios para vuestra vida, para
la conservación, el placer y la satisfacción de mis hijos. Para que
descubrieseis en el seno de esta Naturaleza todas las fuentes de vida, todo
lo que se encontraba envuelto en el misterio o guardado en profundo arcano;
os di talento, os iluminé y os entregué el don de la ciencia, para que
mediante ese talento y conforme a vuestras necesidades, evolución y pruebas,
fueseis la fuente inagotable de vida y de sabiduría. 08-231.22.
Todos habéis gozado de ese don de la ciencia, pero he escogido a algunos
para darles grandes misiones, para que descubriesen todo aquello que hiciere
bien al espíritu y entonces os ofreciesen del agua inagotable de esa fuente
y os ayudaran en vuestra vida y dicha terrestre. A esos escogidos les confié
también la intuición de la vida espiritual, de aquella que se encuentra más
allá de las ciencias, por encima de esta Naturaleza terrestre, y por eso
desde los primeros tiempos el hombre me ha rendido culto y ha presentido la
existencia de un ser universal, de un Dios poderoso, omnipotente y Creador,
que os tiene reservada una vida elevada, que está más allá de este mundo;
una vida en la que brillará la conciencia, el amor, la luz y la razón,
porque todo esto forma parte de vuestro espíritu. Y aunque todos tenéis esa
intuición que os habla incesantemente de estas facultades, fue menester que
enviase entre vosotros a espíritus de gran potestad para que viniesen a
revelaros los más grandes misterios; que abriesen brecha a los espíritus y
los condujesen a Mí por los más cortos y certeros caminos. Ellos son los
profetas, los patriarcas y los enviados de todos los tiempos. 08-231.23.
He aquí, que trayendo unos la misión de dar luz a los espíritus, y otros
de dar a conocer la ciencia, se han levantado unos en contra de otros a través
de los tiempos, sin pensar que no son misiones opuestas, sino que ambas se
complementan. Mi luz ha sido derramada en todos los seres para que comprendáis
vuestra misión y toméis respetuosamente la parte que os corresponde. 08-231.24.
Si habéis oído de Mí que censuro la obra de los científicos, que reclamo
a la ciencia, eso se debe a que esa fuente de vida, esas revelaciones que les
he hecho, algunos no las han utilizado para el bien y el adelanto de la
humanidad, sino que las han puesto al servicio del mal y de la destrucción.
Mas todos aquellos que hayan cumplido su misión, que hayan penetrado con
humildad, elevación y respeto para descubrir lo que haya sido mi voluntad
revelarles, en ellos me he derramado, me he complacido y mirad cuántas obras
benéficas han hecho. 08-231.25
Vuestra vida material ha evolucionado; ya no es la misma de los tiempos
pasados, y a medida que vuestros pasos os han ido llevando por el camino de
la evolución, habéis encontrado los frutos de la ciencia concedidos a todos
los que han cumplido su misión. A los que han equivocado mi mandato y
penetrado en mis arcanos para descubrir los misterios de la Naturaleza, a los
que han tomado la fuerza de los elementos tan sólo para utilizarla en obras
de destrucción y de muerte, les censuro y les hago un llamado, porque he
venido a ordenar y a encauzar a todos los elementos, y todo debe ser
restaurado y vuelto a su lugar. 08-231.26.
Llegará un tiempo en que la Humanidad sabrá distinguir la luz divina, la
sabiduría permitida por Mí, y llegará a reconocer que Yo soy la fuente de
donde han brotado todas las naturalezas, que en Mí se encuentra la simiente
y el fruto, y que de todo esto os he participado para que hagáis una vida
digna de vuestro espíritu y de mi Divinidad. 08-231.27.
Y es en ese tiempo de espiritualidad, que ahora os anuncio, en el que los
hombres pondrán su fuerza mental al servicio del espíritu, y la misma
ciencia se inclinará ante su luz. ¿Cuándo llegará ese día? Vosotros estáis
preparando el camino para que la Humanidad pueda llegar a esa meta, porque la
obra que os he encomendado tiene una misión universal. 08-231.28.
Los hombres, sin apartarse de sus deberes, de sus misiones en el mundo, pondrán
al servicio de mi causa divina su ciencia, su fortaleza, su talento y su
corazón. Buscarán los goces sanos, los que sean saludables para su espíritu
y su materia. Lucharán por su regeneración y por su libertad, no se
contaminarán, no tomarán lo que no les sea necesario. Será entonces cuando
desaparezca de la Tierra la maldad, la frivolidad; entonces el espíritu habrá
alcanzado el dominio absoluto sobre su envoltura, y habitando todavía en una
materia hará una vida espiritual de amor, de fraternidad y de paz. 08-231.29.
Ese será el tiempo en que las guerras desaparecerán, cuando haya respeto y
caridad de unos a otros, cuando reconozcáis que ya no podéis disponer de la
vida de un semejante, ni de la propia; sabréis entonces que no sois dueños
de vuestra vida, ni de la de vuestros hijos y esposos, ni de esta Tierra,
sino que Yo soy el dueño de toda la Creación; pero que siendo vosotros mis
hijos muy amados, sois también poseedores de todo lo que es Mío. Y siendo
el dueño y poseedor de todo lo creado, soy incapaz de dar muerte a mis
criaturas, de herir o causar dolor a nadie; ¿Por qué, entonces, los que no
son dueños de la vida han tomado lo que no es suyo para disponer de ello? 08-231.30.
Cuando esta enseñanza sea comprendida por los hombres habrán escalado en su
evolución espiritual y este mundo será una morada de espíritus
adelantados. No sabéis si después de este tiempo volveréis a habitar este
planeta. Yo señalaré a aquéllos que habrán de mirar esos tiempos de
gracia, a los que habrán de venir a contemplar este valle que en otra época
fuera un valle de lágrimas, de destrucción y de muerte. Esos mares, montes
y campos que fueran testigos de tanto dolor, después estarán convertidos en
una morada de paz, en una imagen del Más Allá. Yo os he anunciado que
cuando las luchas cesen, mi Reino estará ya cerca de vosotros y que vuestro
espíritu florecerá en virtudes; mi Doctrina estará presente en todos los
espíritus y por conducto de hombres y mujeres me manifestaré. 08-231.31.
Los dones espirituales se desarrollarán; el don de palabra, de curación y
de comunicación de espíritu a Espíritu llegarán a ser asombrosos en los
hombres de esos tiempos. 08-231.32.
La ciencia no se detendrá en su camino, y el científico penetrará en mi
Doctrina para estudiarla y se maravillará con mis revelaciones, e inspirado
por ellas hará obras benéficas que llevarán al adelanto y al progreso, no
sólo a la Humanidad, sino al espíritu de encarnados y desencarnados. 08-231.33.
Si en los tiempos pasados y en los presentes ha gozado mi Espíritu
contemplando las obras de mis hijos, ya sean estas espirituales o materiales,
obras bellas que han brotado del corazón, de la sensibilidad o de la
inteligencia, cuán grande será mi gozo cuando no sean tan sólo unos
cuantos los que se encuentren con su espíritu elevado, sino que sea la
Humanidad en su conjunto la que esté practicando el amor. Entonces ya no
habrá lágrimas, luto ni orfandad en los hogares por causa de las guerras, y
sólo será la fe, la salud, la fuerza y la armonía las que persistirán en
la vida de los seres humanos en esos tiempos de dicha reservados a este
planeta. 08-231.34.
Vosotros sois las primeras generaciones que han recibido la Buena Nueva de
este Tercer Tiempo y debéis ser los que preparen el camino para todos aquéllos
que habrán de venir después de vosotros. Allanad los abismos, apartad las
piedras del camino para que dejéis como herencia la buena voluntad, la
fortaleza, los buenos principios. 08-231.35.
No sois los que vais a llevar mi Obra a su culminación. No está entre
vosotros aquél que ha de unificar al pueblo de Israel. El establecimiento de
mi Doctrina en todo el mundo no lo contemplaréis en lo material. Esa obra la
haré Yo, porque si entre vosotros se llegara a levantar alguno que doblegara
la reacia cerviz de mi pueblo y lograse su unificación, ese hombre se
engrandecería o no soportaría las pruebas que sobre él vendrían. 08-231.36.
Más Yo, el fuerte, el que ama y perdona, os uniré a los unos con los otros.
Prueba tras prueba os enviaré, a fin de que ellas os pulimenten y os
identifiquen en el mismo ideal espiritual. 08-231.37.
No quiero que mi pueblo prepare una nueva cruz para Mí, un cadalso o un
tribunal. Quiero morar en su santuario interior, quiero ocupar mi trono en el
espíritu de mi pueblo, para comunicarme a cada instante con él y esperarlo
en mi morada eterna, en mi trono universal de humildad, en mi sitial de Padre
amoroso; cuando ya todos llenos de méritos, de cumplimiento, fortalecidos
por la lucha y acrisolados por la virtud, lleguéis a Mí, dignamente, para
recibir vuestro galardón. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 232 08-232.01.
Pueblo escogido, que estáis escuchando mi palabra a través del
entendimiento del hombre, que habéis sido preparado a través de los tiempos
para marchar delante de la humanidad: todo os ha sido concedido por mi
gracia. He descendido a vosotros porque os amo y vengo a confiaros la tercera
parte del Libro, en el que están contenidos los mandatos, la Ley para
vosotros y para la humanidad. 08-232.02.
El mundo se agita en medio de una tempestad y ha perdido el rumbo. No se ha
levantado a buscar el camino certero, se ha conformado con vivir, buscando lo
necesario para el sustento de su cuerpo y ha olvidado en el fondo de su ser
al espíritu, a quien he confiado una misión muy alta. Yo he aparecido entre
vosotros y os he sorprendido viviendo en medio del caos, y mi palabra os ha
dicho: Deteneos, volved al cumplimiento, tomad vuestra cruz, seguidme y la
paz será entre vosotros. 08-232.03.
En este tiempo os he preparado derramando a raudales mi luz en vuestro
entendimiento. Desde vuestros primeros pasos habéis sido firmes, y esa fe,
ese amor a mi Obra, os anima para hablar en mi nombre a vuestros hermanos.
Muchos os escucharán y vendrán a Mí, hambrientos y sedientos de amor;
otros se acercarán en busca de alivio a sus males; otros acudirán llevados
tan sólo por su curiosidad, y Yo os prometo que todos alcanzarán, a todos
concederé una prueba, porque Yo me complazco, en entregar al hijo una señal
de que he escuchado su petición. 08-232.04.
Después de mi partida, seguiréis preparando los corazones; los apartaréis
de la ignorancia, de las creencias erróneas, del fanatismo. Mas ¿Cómo podréis
ser maestros de vuestros hermanos? ¿Cómo podréis alcanzar la humildad, la
justicia y la rectitud? Orando y cumpliendo con mi Ley. No aparentéis ser
hombres justos, porque justos todavía no lo sois. Mostraos como párvulos o
como discípulos míos, que lucháis por perfeccionaros cada día. Y cuando
llenos de abnegación en el cumplimiento os contemple, acercaré a vosotros a
multitud de hermanos vuestros señalados por Mí, para recibir el
conocimiento de mis últimas lecciones. 08-232.05.
Voy a escoger de las sectas que los hombres han formado, que son ramas
desprendidas del Árbol de la Vida, a los ansiosos de espiritualidad, a los
que me buscan en forma imperfecta, pero que me aman; a los que pronuncian con
unción mi nombre y me presentan actos de amor, de humildad y reconocimiento.
Vengo como el buen pescador en busca de corazones, y si hoy el número de los
que me siguen es corto, mañana se multiplicarán. Ya se acerca la hora en
que las pruebas convencerán al mundo de que Yo he venido a dejaros mis
legados de amor y vosotros como testigos de estas revelaciones, hablaréis
con justicia. 08-232.06.
No hagáis distinción alguna entre vuestros hermanos; en el ideal espiritual
se unirán todas las razas y condiciones humanas. 08-232.07.
Presentadme las necesidades de vuestros hermanos. Cuanto más pecadores, son
más dignos de mi amor y caridad. Ya se acerca el tiempo en que mi Doctrina
se extienda y los labriegos vayan a distintas comarcas. Ellos se establecerán
por mi voluntad en los lugares donde mi palabra ha de derramarse en los
corazones que Yo he preparado como tierra fecunda dispuesta a recibir en su
seno la simiente divina. Ahí está vuestro trabajo. Yo os hago responsables
de una porción que he de poner a vuestro cuidado, cuando os contemple
fuertes y dispuestos. 08-232.08.
La buena nueva llegará a los hombres de toda doctrina o secta. Todos sabrán
de mi venida en el Tercer Tiempo como Espíritu Santo. Llegará el tiempo en
el que estas revelaciones serán manifestadas plenamente y por esta causa harán
guerra en contra de vosotros; mas no temáis, mi luz no será opacada. Será
entonces cuando brille con mayor esplendor mi palabra de este tiempo. 08-232.09.
Os preparo como afanosos labriegos en la campiña. El verbo será abundante
en vuestros labios. Hablaréis muchas veces de lecciones desconocidas para
vosotros; serán las nuevas inspiraciones que vendrán de mi Espíritu a
vuestro corazón preparado. Vuestros hechos corroborarán siempre vuestras
palabras. Que todos vuestros actos sean sinceros para que seáis creídos. Yo
os contemplaré y juzgaré vuestras obras. 08-232.10.
Recordad las costumbres puras de Israel de los primeros tiempos y volved a
ellas. Su salud y su fuerza provenían de su obediencia y acatamiento a mi
Ley. De ese pueblo brotaron hombres ejemplares, patriarcas y profetas. Ahí
tenéis a Abraham, a Isaac y a Jacob que son el tronco de vuestro linaje.
Ellos fueron probados en su espíritu y en su materia y la fuerza no les
abandonó. Era menester que aquellos que habían de dar vida al pueblo de
Israel, diesen un ejemplo de fortaleza y amor a todos sus descendientes.
Vosotros reconoceréis vuestra fuerza y virtud en la hora de las grandes
pruebas. 08-232.11.
Estoy preparando a los espíritus que han de seguir inspirando al pueblo
después de mi partida. Ellos velarán por las enseñanzas fundamentales de
mi Obra, y vosotros les oiréis y respetaréis. 08-232.12.
Cumplid en la presente etapa vuestra misión y después las generaciones
venideras continuarán vuestra obra. Siempre enviaré a la Tierra seres de
grande elevación para que velen por la Ley, por la esencia de mi Doctrina. 08-232.13.
Sed conformes con vuestras obras. El que no ha alcanzado lo que me pide y
cree que es para su bien, Yo le digo; sé vuestro destino y eso que me pedís,
no hará vuestra felicidad, sólo os dará amargura. Pensad en vuestra
restitución; en la Tierra no saborearéis la paz perfecta, sólo el
cumplimiento os dará tranquilidad hoy; y mañana, cuando os encontréis en
la vida espiritual, me diréis: Padre, supisteis guiarme como convenía a mi
espíritu, pues si me hubieses concedido los que os pedía, me hubiese
desviado, o hubiese retardado mi llegada a Ti. 08-232.14.
Os he dado en este tiempo la luz de mi palabra, para que luchéis por la paz
del mundo y para que vuestro espíritu escale un paso más en el camino de
perfección. Os he hecho comprender los dones que posee vuestro espíritu,
para que domine todos los obstáculos y adversidades que se crucen a su paso.
Os he hecho comprender que este tiempo de amarguras que vivís, es tiempo de
expiación, que cual cáliz debéis apurar con conformidad y fe. 08-232.15.
Así he venido de lo infinito a libraros de las cadenas que os oprimían. 08-232.16.
En esta Tercera Era, he reunido a todos los que recibieron en los tiempos
pasados la misión de dar a conocer mi verdad a la humanidad, para que ésta
alcance mis bendiciones. 08-232.17.
Para esto os he dado nuevas revelaciones. 08-232.18.
Asimilad mis enseñanzas, para que las podáis practicar, mas cuando salgáis
de estos recintos que son como árboles para los caminantes y bajo los cuales
oísteis trinar la alondra, no os encaminéis en pos de placeres superfluos,
en vez de buscar el recogimiento para meditar, porque la esencia espiritual
que del Maestro recibisteis, se esfumará de vuestro corazón. 08-232.19.
Las pasiones como aires huracanados son las que arrebatan de vuestro espíritu
esa gracia con la que vengo a revestiros y al despojaros de ella, dejáis que
la debilidad y las enfermedades se apoderen de vuestro ser. 08-232.20.
Elevad la oración de vuestro espíritu al infinito, para que forméis un
ambiente de paz en torno a la humanidad. Cuando contempléis a vuestros
hermanos bajo el peso de mi justicia, haced méritos y su pena será
acortada. Orad por el mundo cuando escuchéis la voz de los elementos, no
busquéis el refugio solamente para vosotros; si os preocupáis por vuestros
hermanos en la hora de aflicción, olvidándoos de vosotros mismos, Yo os
protegeré. Vosotros proteged con vuestra oración y vuestra caridad a la
humanidad. 08-232.21.
Creed en la fuerza de la oración, mas debéis saber que para que ella llegue
a Mí, debe ser ante todo sentida. 08-232.22.
Si ya tuvieseis una fe grande y verdadera, estaríais haciendo prodigios.
Apresuraos, porque llegará la hora en que os debéis levantar a llevar el
conocimiento de esta Obra por los caminos de la Tierra. Para entonces no debéis
temer a la justicia de los hombres, ni deberá preocuparos la calumnia. 08-232.23.
Habéis avanzado en la senda, volved vuestra faz y mirad vuestro pasado. Atrás
quedó el materialismo, el orgullo, las bajas pasiones, la idolatría, la
ignorancia, el pecado. 08-232.24.
Mas perseverad en el camino, para que alcancéis mayores progresos
espirituales; entonces experimentaréis en vuestro corazón la paz de la
Tierra Prometida. 08-232.25.
Este es el día en que el espíritu del pueblo escogido recibe la inspiración
y su entendimiento se ilumina para poder comprender las lecciones que estaban
guardadas en el gran Libro de la Vida que Yo había de mostrarle según mi
palabra dada en los tiempos pasados. 08-232.26.
Y vosotros para venir a Mí, habéis dejado el mundo, os habéis purificado y
ya preparados, habéis orado para recibir mi rayo universal; él ha bañado
vuestro espíritu y bajo su influencia han despertado vuestras facultades y
han vibrado las fibras más sensibles de vuestro ser. Habéis visto surgir
desde el fondo de vuestro corazón, muchos sentimientos que hasta hoy os eran
desconocidos, que os han hecho mirar esta vida de una manera diferente. Y una
vez que habéis sido ya capaces de darle paso al amor y a la caridad, os sentís
fuertes para abarcar grandes obras y comprender a grandes multitudes de
hermanos vuestros. Queréis multiplicar vuestros cuidados con los necesitados
y enviar con vuestro pensamiento mensajes de luz a los que están distantes
de vosotros. Todo eso lo podéis hacer, porque he descubierto ante vuestro
espíritu un vasto campo en donde podéis trabajar. 08-232.27.
Vuestros dones no tienen límites, no se agotarán aun cuando lleguéis a
suponer que ya habéis entregado todo vuestro caudal. Cuanto más deis a los
demás, más se multiplicará vuestra heredad. Vuestra misión en todos los
tiempos ha consistido en laborar por la paz e interceder por el mundo. 08-232.28.
Os he probado para que tengáis confianza en vosotros mismos, para que sepáis
de lo que sois capaces. En cuantas ocasiones en que habéis estado indecisos,
o que os ha faltado la fe, o en aquellas en que habéis desconfiado de
vuestra fortaleza, os he enviado la prueba que necesitáis y por ella habéis
obtenido la respuesta. Prueba tras prueba os he hecho pasar, mas antes os he
preparado, porque nunca he querido sorprender a nadie. 08-232.29.
Estoy dirigiendo vuestros pasos, os estoy rodeando de un ambiente de paz, en
el cual podáis estudiar y profundizaros en mi Doctrina. Y cuando ya estéis
preparados, quedaréis al frente del pueblo que ha de resurgir en este
tiempo. Hoy aún no brillan vuestras obras; pero mi pueblo ha de fortalecerse
en la virtud, ha de luchar en contra del materialismo, para ayudar a la
humanidad a encontrar el camino seguro que la ha de conducir a Mí. 08-232.30.
Ya habéis gozado de la paz de mi Espíritu, cuando os habéis elevado
haciendo comunión conmigo; pero la paz perdurable aún no es de vosotros.
Estáis en el principio del camino y sólo vuestros méritos os darán la
inefable alegría de acercaros a Mí, Yo multiplicaré vuestros frutos, y
acortaré la senda, para que lleguéis pronto a Mí. 08-232.31.
Habéis sido de los primeros en recibir este mensaje divino y quiero que sepáis
transmitirlo a los demás. Esta humanidad que hoy duda y desconfía, creerá.
Le he dado bastantes pruebas en este tiempo y todas ellas le hablan de Mí. Aún
permanecerá sorda unos instantes más, después oirá el llamado que le
hago, se sentirá atraída por mi enseñanza, querrá descubrir lo que le
espera al espíritu después de esta vida y la respuesta la encontrará en el
Libro que a todos dejo: El Libro de la Vida. Todos llegarán a poseer la luz,
porque ésta es patrimonio divino, es la herencia que os pertenece y que a
nadie le será negada. A todos los enseñaré, lo mismo al que sabe cumplir e
interpretar justamente mis mandatos como a los que me desobedecen. 08-232.32.
Cuando habéis escudriñado vuestras obras, y llorado al ver el escaso fruto
que habéis conquistado, aflige al espíritu darse cuenta de lo distante que
estáis aún del final que os tengo destinado, y recordáis aquella profecía
que os fue dada en la que se os decía: “Si Israel no trabaja por su
unificación, se hará sentir una nueva guerra, y una vez más llorará la
mujer y derramará su sangre el hombre, y habrá luto, necesidad y hambre en
los hogares y el espíritu sufrirá”. 08-232.33.
Por eso os digo que no os desconozcáis unos a otros, no hagáis obras de
división. Mi enseñanza tiende a unificar a todos los espíritus, a
acercarlos, para que podáis identificaros y reconocerme todos como vuestro
Padre. 08-232.34.
Dejad por ahora vuestro fardo de pesares, venid a Mí sin dudas ni temores,
confiad plenamente y dejad que haga en vosotros mi voluntad. Yo sé lo que
pasa en vuestro interior y os doy la fortaleza que necesitáis. 08-232.35.
Yo soy el principio y el fin de todo lo creado. Por mi voluntad habéis
venido a este mundo y por mi voluntad lo dejaréis. 08-232.36.
Vengo cual Padre cariñoso a daros mi perdón porque aún sois débiles. 08-232.37.
Esta vida os ha sido confiada como una oportunidad para que vuestro espíritu
haga méritos, por lo tanto, todos los pensamientos y actos humanos debieran
ser dentro de mi Ley de amor y justicia; pero los hombres se han apartado del
camino que les señala mi Ley, y ha sido necesario volver a ellos para recordárselos;
con ese fin he venido a comunicarme con vosotros en este tiempo. El objeto de
que vengáis a escuchar mi palabra, es el de que profundicéis en mi Doctrina
y os preparéis para la vida espiritual. No vengáis por curiosidad, por
obligación o porque así creáis cumplir. Venid con el anhelo de encontrar
en cada nueva lección una revelación más, una enseñanza más. Aprovechad
mi presencia, así estaréis más preparados para cumplir vuestra misión. 08-232.38.
Si habéis sido sanos de cuerpo, si habéis tenido satisfacciones y
comodidades o si habéis soportado enfermedades, vicisitudes y pobrezas, todo
eso queda aquí en la Tierra, donde termina la jornada humana y principia la
vida del espíritu. Por la elevación del espíritu habéis luchado y habéis
tenido que sufrir y sujetar vuestra materia. Por eso os digo: Escuchad bien,
interpretad mejor y analizaos a vosotros mismos para que encontréis la
verdad. 08-232.39.
Y cuando encontréis a los que digan que estáis practicando una nueva
doctrina, les diréis que únicamente habéis dejado las prácticas
religiosas que pertenecen al culto externo y que os habéis apartado del
fanatismo. 08-232.40.
Mi obra será reconocida en todo el mundo, porque así como en otros tiempos
envié profetas para anunciar mi venida, así en este tiempo enviaré mis
nuevos profetas a dar a conocer mi enseñanza y anunciar el reino que se
aproxima a todos los hombres de buena voluntad. 08-232.41.
Cada revelación ha sido de acuerdo con la capacidad espiritual de la
humanidad y con el tiempo en que ha vivido. Hoy he venido en esta forma, mañana
os hablaré en forma más elevada. Esta manifestación está por terminar,
cesará al finalizar 1950; entonces se levantarán mis discípulos como
maestros, los cuales no se sentirán solos porque en la luz de su conciencia,
esa parte de mi Divinidad que hay en cada uno de vosotros, estoy Yo para
hablar, para perdonar, para amar y enseñar. 08-232.42.
Dentro de esa conciencia será libre vuestro espíritu, pues ni de recintos
necesitará para entregar mi Doctrina. Hablaréis donde la ocasión se
presente y vuestra vida será el santuario donde me rindáis culto con la
pureza de vuestras obras. 08-232.43.
Aún cuando en el presente os parezca imposible cimentar la paz entre la
Humanidad, Yo os digo que la paz se hará y aún más, que el hombre
practicará la espiritualidad. 08-232.44.
Muchas calamidades sufrirá el mundo antes del establecimiento de ese tiempo;
pero esos sufrimientos serán para bien de la Humanidad, tanto en lo material
como en lo espiritual; serán como un "hasta aquí" a la carrera
desenfrenada de maldades, egoísmos y lujuria de los hombres. Así vendrá un
equilibrio, porque las fuerzas del mal no podrán prevalecer sobre las
fuerzas del bien. La purificación tiene apariencia de castigo sin serlo,
porque viene siempre a tocar lo más sensible, lo más delicado y querido;
pero en realidad es medio de salvación para el espíritu alejado o perdido
del camino. Quien juzga materialmente, no puede encontrar nada útil en el
dolor; quien juzga que lleva consigo un espíritu que vive eternamente,
extrae, del mismo dolor, luz, experiencia, temple y regeneración. 08-232.45.
Si pensáis espiritualmente, ¿Cómo podéis creer que el dolor sea un mal
para la Humanidad, si viene de un Dios que es todo amor? 08-232.46.
El tiempo pasa y llegará un instante en que esas grandes pruebas comiencen a
aparecer y huya del mundo hasta el último resto de paz, que no retornará
hasta que la Humanidad haya encontrado el camino de mi Ley, escuchando esa
voz interior que le dirá a cada momento: ¡Dios existe! ¡Dios está en
vosotros! ¡Reconocedlo, sentidlo, reconciliaos con Él! 08-232.47.
Será entonces cuando el orden de vuestra vida cambie, desaparecerá el egoísmo
y cada quien será útil a los demás. En mi justicia se inspirarán los
hombres para hacer nuevas leyes y gobernar con amor a los pueblos. 08-232.48.
Llevad pronto mi mensaje a la Humanidad, para que aproveche mis enseñanzas y
advertencias; el hombre reconocerá que esta palabra en verdad fue una profecía,
y que Yo todo lo tenía previsto. 08-232.49.
Cuando ese mar revuelto haya aquietado sus aguas y se hayan calmado los
vientos; cuando ya no existan epidemias que azoten a los pueblos y las plagas
hayan sido exterminadas, entonces principiará la era de paz para la
Humanidad. 08-232.50.
Vosotros oraréis y pediréis por este mundo, que habrá de pasar la más
grande de sus pruebas y tendrá que apurar un cáliz muy amargo. 08-232.51.
¡Cuántos que hoy creen tener fe, al contemplar aquellas calamidades temblarán!
¡Cuántos que os creéis fuertes, iréis a ocultar vuestra cobardía! Os
estoy preparando para que estéis conscientes de vuestros actos, llegada la
hora, y podáis cumplir la misión que os he confiado. 08-232.52.
Todo misterio os ha sido esclarecido en este tiempo, aun el de la Trinidad de
manifestaciones de mi Divinidad, que en breves palabras repetiré. 08-232.53.
El Padre, Dios, no tiene figura, no tiene límite, ni principio ni fin, lección
que no llegaríais a comprender, pues cuando más decís: Dios es el Creador
de Todo, la luz, la fuerza que sostiene al Universo, la vida que palpita en
todos los seres. 08-232.54.
¿Y el hijo? El Hijo es el Verbo, es la potencia de Dios, que se limitó en
un hombre perfecto: Jesús, para que en El habitara el amor del Padre. 08-232.55.
Si el Espíritu Divino fue en Jesús, éste fue hombre y fue Dios; hombre por
su naturaleza material, Dios por su naturaleza espiritual. En cuanto hombre
tuvo manifestaciones propias del ser humano: sentía y sufría como hombre;
mas el conocimiento que tenía de su propia misión y su fortaleza
espiritual, le hacían sobreponerse a las necesidades materiales y a las
tentaciones. Todo lo que no estaba en armonía con su misión, era desdeñado
por El. Así a través de aquel varón justo y puro, pudo manifestarse Dios
como hombre. 08-232.56.
Habiendo concluido Jesús su misión, retornó al Espíritu Divino llevando
en sí la huella de la vida humana, las pruebas a que se sometió a sí mismo
en cuanto hombre, por eso es que el hijo siendo el amor del Padre, tiene algo
de cada uno de vosotros y os sentís comprendidos sabiendo que vivió en
vuestro mundo y pisó el mismo polvo que vosotros pisáis. 08-232.57.
Mas el Padre y el Maestro son un mismo Dios. 08-232.58.
Y el Espíritu Santo, puedo deciros que es la forma más elevada en que ese
mismo Ser se manifiesta a todos los hombres, quienes poseen en su conciencia
una chispa de la misma naturaleza del Creador. 08-232.59.
Entonces, el Espíritu Santo, el Padre, y el hijo, son una misma potencia,
una sola voluntad, no tres personas, sino un solo ser divino que ha tenido
que manifestarse bajo diversas formas a sus hijos para llegar a ser
comprendido. 08-232.60.
Ved cuánto amor hay en vuestro Dios, que siendo toda omnipotencia, no se
detiene para limitarse, para que podáis sentirlo y contemplarlo. Que se
multiplica para mostraros que no sólo es vuestro Hacedor y Juez, sino al
mismo tiempo vuestro Padre, vuestro Amigo, vuestro Hermano, vuestro Maestro. 08-232.61.
Vosotros decís: ¿Cómo es posible todo esto? Sois aun pequeñas criaturas
ante las cuales vengo a limitar mis explicaciones poniéndolas al alcance de
vuestro entendimiento. 08-232.62.
Yo os perdono y os doy mi bendición. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 233 08-233.01.
La luz de mi Espíritu sea con vosotros. 08-233.02.
Discípulos, que venís luchando con vosotros mismos, que aspiráis a la
eternidad espiritual, que no estáis satisfechos de vuestras obras;
preparaos, porque si bien es cierto que no habéis alcanzado lo que vuestro
espíritu anhela, ni habéis contemplado el fruto de vuestra labor, Yo os
digo que habéis logrado elevación y adelanto. Esto vais a confirmarlo en
aquella vida que os espera, en la que tendréis pleno conocimiento de vuestro
progreso espiritual. Ahí será donde sintáis que el amor del Maestro en
verdad se ha infiltrado en vuestro ser y que el sentimiento de caridad hacia
los que sufren, se ha acrisolado en vuestro espíritu. Esa será la cosecha
recogida por vosotros después de las diferentes reencarnaciones que habéis
tenido. 08-233.03.
El valle espiritual se poblará de espíritus de luz, cuyas virtudes estarán
al servicio del bien y del progreso de la humanidad. 08-233.04.
Quienes en este mundo realmente se preparen y lleven su misión con verdadera
caridad y amor, no aspirarán a contemplar la realización de su obra para
escuchar el clamor del triunfo, porque el que a esto aspire, aún tiene mucho
de materia y muy poco de espíritu. 08-233.05.
Si os he dicho que deis a vuestra materia la importancia y el lugar que tiene
en vuestro destino, me he referido a que sepáis conducirla para que ella sea
instrumento para vuestro perfeccionamiento; porque es vuestro espíritu el
que tiene que llegar a Mí. 08-233.06.
Ved cuan simple es mi Doctrina en todas sus fases, por eso os digo que nunca
busquéis complicarla. Mirad cómo os facilito la forma de cumplir con ella,
más, a medida que veo que os compenetráis de mi enseñanza, os hago sentir
la responsabilidad que con ello adquirís. Cuanto más ignorante de mi enseñanza
se encuentre un hombre, menor es su responsabilidad. 08-233.07.
¿Por qué hay quienes habiendo estado conmigo me abandonan? ¿Por qué
llegan a cambiarme por satisfacciones que hacen daño a su espíritu? Y
cuando les alcanzo en su camino y les llamo, llegan en su ingratitud a
decirme que nunca me han visto ni me han sentido. Qué pronto han creído
haber olvidado al que marcha con ellos paso a paso, al que les ha acompañado
en las horas de prueba y en las vicisitudes; al que ha llevado en esos
instantes el corazón atormentado, la armonía celestial de mi caricia y de
mi paz divina que le dice: Venid a Mí, descansad en Mí; seguidme, Yo soy el
Cielo que buscáis. En ese instante, aquél corazón se ha sentido embargado
de emoción porque ha comprobado que el hombre no está sólo en su camino y
ha brotado de él una oración de amor que es acción de gracias al Maestro.
¿Es posible que alguien pueda olvidar estas pruebas de mi amor? ¿Es posible
que después de recibirlas haya quien niegue haberme sentido? 08-233.08.
Vosotros que me estáis oyendo, me preguntáis: Maestro ¿Cómo puedo saber
lo que es bueno y lo que es malo? A lo cual os respondo: Yo soy la justicia
divina y como justicia me manifiesto en cada uno de vosotros por medio de la
conciencia que es luz de mi Espíritu Divino. Esa es la voz de Dios dentro
del hombre, y como en el hombre existen facultades que lo capacitan para
interpretar y entender esa voz, sus llamadas y sus juicios, no podrá
justificar que no conoce el camino del bien, que es la Ley del amor y la
justicia. ¿Cuáles son esas facultades o atributos que permiten al hombre
escuchar la voz de su propio guía y juez? La intuición, la razón, los
sentimientos. 08-233.9.
Por eso es que quien obra mal, no es que carezca de oídos para escuchar esa
voz, es que los ha cerrado para no escuchar su propio juicio. No es que no
tenga ojos para contemplar el buen camino, es que voluntariamente se hace
ciego para caminar por el sendero que ha creado bajo su propia voluntad. 08-233.10.
Os digo a vosotros: ¿Por qué callar la voz dulce y armoniosa de Dios que os
habla a través de vuestra conciencia, si ella siempre os guía con certeza
por la senda del bien? 08-233.11.
Es la carne muchas veces la que como un denso velo no os deja mirar la luz de
la verdad, por eso os digo, que escuchareis aquella voz con toda claridad
cuando os encontréis libres ya de la materia. Y aquel instante puede ser el
de la suprema felicidad para el espíritu, que llegó al cumplimiento de su
misión en la Tierra o también el de infinito dolor, al comprobar sus faltas
y ver sus manchas, que le harán desear una nueva materia, como una
oportunidad para empezar el camino. Ahí la justicia del Padre, que tiene
como principio el amor, se manifiesta en poder, concediendo al espíritu un
cuerpo humano más, donde cumplir su destino. 08-233.12.
Como ésa, cuántas oportunidades os he confiado a cada quien para que al
cabo del tiempo lleguéis a Mí, ya que como hijos me pertenecéis. Más no
quiero que sólo por mi caridad y amor lleguéis a Mí, sino que también sea
por vuestros méritos para que os hagáis dignos de poseer y contemplar toda
la grandeza de mi Obra. 08-233.13.
En verdad os digo que hay más alegría en el Cielo a la llegada de un
pecador convertido que si en él penetrasen cien justos. Es el triunfo del
bien contra el mal, cuando el espíritu caído en tinieblas recobra su
grandeza. 08-233.14.
Vengo a hablaros en esta forma para destruir en vosotros todas aquellas
creencias fanáticas que entorpecían vuestro camino de evolución
espiritual, pues mi Doctrina no os había sido expuesta con claridad por sus
intérpretes. 08-233.15.
Pueblo: sed fuerte ante el dolor y cuando lleguéis a la comprensión, me daréis
gracias por haberos probado. 08-233.16.
Acercaos a Mí y oídme, que en mi palabra os sustentaré espiritualmente. 08-233.17.
Mi enseñanza en este tiempo ha obrado el milagro de levantaros en multitudes
ávidas de luz. 08-233.18.
En el silencio de vuestro corazón habéis escuchado al Maestro y ante El habéis
descansado de los largos caminos, de los cuales traéis como cosecha vuestra
fatiga y vuestros dolores. 08-233.19.
De lo que el mundo está hambriento, es de amor, de paz, de verdad. 08-233.20.
Llevad la unión donde reine la discordia, la luz donde exista la confusión,
la moral en donde habite el pecado y el bálsamo en donde haya dolor. 08-233.21.
Entonces seréis el espejo limpio, espejo que es vuestra conciencia, donde se
refleje mi divina lección y donde la humanidad contemple sus imperfecciones.
08-233.22.
Grande es vuestro destino entre la humanidad, por eso he venido a enseñar
para que no tengáis tropiezo alguno que fuera causa de que os juzgasen
vuestros hermanos. 08-233.23.
Haced de vuestro cuerpo un siervo humilde que jamás se interponga entre
vuestro espíritu y el Mío; que sepa rendirme el culto que a él toca y deje
a vuestro espíritu elevarme el culto que le corresponde. 08-233.24.
La espiritualidad bien entendida os dará fuerza y salud. 08-233.25.
Desde el principio de los tiempos, los emisarios de la Ley y la Doctrina del
espíritu, han encontrado como adversario al hombre de ciencia. Y entre unos
y otros se han entablado grandes luchas; y ha llegado el tiempo en que os
diga algo sobre estas controversias. 08-233.26.
Yo hice este mundo para que sirviese de morada pasajera a espíritus
encarnados, pero antes de que ellos viniesen a poblarlo, los preparé con los
dones de la conciencia, del entendimiento y de la voluntad. Y Yo, de antemano
sabía el destino y la evolución de mis criaturas, deposité en la Tierra,
en sus entrañas, en su superficie y en su atmósfera, todos los elementos
necesarios para la conservación, para el sustento, el desarrollo y aun el
recreo del ser humano. Mas para que el hombre pudiera descubrir los secretos
de la Naturaleza cual fuente de vida, Yo permití que su inteligencia
despertara. 08-233.27.
Y así le fue revelado al hombre el principio de las creencias, cuyo don
todos poseéis, aunque han existido siempre hombres de mayor capacidad, cuya
misión ha sido la de arrancar a la Naturaleza el secreto de sus fuerzas y
elementos para bienestar y regocijo de la humanidad 08-233.28.
También he enviado grandes espíritus a la Tierra para que os revelasen la
vida sobrenatural, aquella que se encuentra sobre esta Naturaleza, más allá
de la ciencia. Y por medio de esas revelaciones ha sido presentida la
existencia de un ser universal poderoso, creador, omnipotente y omnipresente,
quien reserva una existencia al hombre después de su muerte; la vida eterna
del espíritu. 08-233.29.
Mas trayendo unos misiones espirituales y otros misiones científicas, se han
levantado en pugna unos contra otros en todos los tiempos, siempre como
enemigos, las religiones y la ciencia. 08-233.30.
Hoy os digo que materia y espíritu no son fuerzas opuestas, entre ambas debe
existir armonía. Luz son mis revelaciones espirituales y luz son también
las revelaciones y descubrimientos de la ciencia. Mas si habéis oído de Mí,
que mucho censuro la obra de los científicos, es porque muchos de ellos, han
tomado de la Naturaleza, su energía, sus elementos y fuerzas antes
desconocidas, para fines perversos de destrucción, de odios y venganzas, de
dominio terrestre y desmedida ambición. 08-233.31.
Os debo decir que, en aquéllos que han desempeñado con amor y buenos fines
su misión, en aquéllos que respetuosa y humildemente han penetrado en mis
arcanos, me he complacido revelándoles grandes misterios en beneficio de mi
hija la humanidad. 08-233.32.
La ciencia, desde el principio del mundo, ha hecho caminar a la humanidad por
el sendero del progreso material, en cuyo camino y a cada paso el hombre ha
ido encontrando los frutos de la ciencia, dulces unos amargos otros. 08-233.33.
Este es el tiempo en que debéis comprender que toda luz pertenece a mi Espíritu,
todo lo que sea vida es de mi Divinidad, porque Yo soy el arcano, la fuente y
el principio de toda la creación. 08-233.34.
Esas pugnas de lo espiritual contra lo científico, desaparecerán de los
hombres, hasta el grado de unir la espiritualidad a la ciencia en una sola
luz que ilumine el sendero del hombre hasta lo infinito. 08-233.35.
Vosotros comenzáis a preparar ese tiempo, porque el espiritualismo tiene una
misión universal que desempeñar, él será el que revele a todos los
hombres la verdadera vida. 08-233.36.
Concebid una humanidad que consagre su ciencia, su talento, al servicio de
ella misma, que sin fanatismo ni idolatría, rinda culto agradable a Dios;
que aun los placeres sean saludables y sus goces sanos al cuerpo y al espíritu
y tendréis un mundo nuevo, moral, científico y espiritualmente elevado. Se
respetará la vida del semejante y no se dispondrá de la propia, porque
comprenderán aquellos hombres que no son dueños de sí mismos y que el único
dueño de todo soy Yo. 08-233.37.
Señalados están aquéllos que tengan que morar en el mundo en esos tiempos
de gracia; y lo que fue valle de lágrimas, campo de destrucción y de
muerte, será convertido en un valle de paz. 08-233.38.
Será tiempo propicio para el desarrollo y florecimiento de los dones del espíritu.
Entonces la ciencia no se impondrá al avance del espíritu, mas sí les
concederé penetrar aún más en mis arcanos, donde les revelaré grandes
misterios para beneficio de la humanidad. 08-233.39.
Mi Espíritu se recreará como siempre, con las obras buenas de mis hijos, ya
sean espirituales, ya científicas o frutos de su sensibilidad a la belleza. 08-233.40.
Este pueblo preparará el camino, pero vosotros, con los ojos de vuestro
cuerpo, no contemplaréis aquel tiempo. 08-233.41.
De entre vosotros no surgirá ningún llamado redentor, ni siquiera
unificador de este pueblo, será mi palabra la que os una y redima. 08-233.42.
Al finalizar mi comunicación en 1950, quiero presentarme en vuestro
santuario; ahí en vuestro corazón, será para Mí, el trono de amor que mi
pueblo me prepare. No queráis que me presente en una cruz, en un cadalso o
en un tribunal. 08-233.43.
No dejéis que el tiempo borre estas palabras para que podáis formar con
ellas, el Gran Álbum de sabiduría de vuestro Padre. 08-233.44.
Orad, hablándome con el espíritu, ya que la voz de vuestra materia no
resuena en la Gloria. 08-233.45.
Mientras unos se presentan en espíritu, porque no pudieron venir junto con
su materia, otros me presentan sólo a su envoltura, ya que su espíritu anda
lejos, ocupado en la materialidad y Yo os he dicho que para oírme es
necesario prepararse; mas quiero que mi luz, como un maná espiritual,
descienda en todas partes donde se encuentren mis hijos. 08-233.46.
Prepararé para este día un festín, para que con él se recreen los que
viven en la Tierra y aquellas grandes multitudes de espíritus que viven en
el Más Allá. 08-233.47.
Vengo a recibiros ante la luz del Libro de los Siete Sellos. Elías en este
tiempo preparó el entendimiento humano para mi comunicación; desde entonces
habéis venido descubriendo en mi Obra una nueva revelación. Unos dieron una
justa interpretación a mi enseñanza, otros torcieron su sentido y cuando
llegó la hora de que el pueblo se ramificara en congregaciones o recintos,
cada uno obró de la manera en que había sido enseñado por los que iban
adelante. 08-233.48.
Cuando comenzasteis a oír mi palabra, era corto el número de mis oyentes,
entre ellos había hombres y mujeres, adultos y niños. Aquella pequeña
reunión creció y se convirtió en un pueblo y entonces le revelé que
espiritualmente era Israel el cual se encontraba oculto y diseminado por el
mundo. Pasó el tiempo y las multitudes se multiplicaron, entonces las llamé
a congregación porque había descubierto que sus corazones vivían
distanciados, que no había entre ellos unión ni armonía. 08-233.49.
Mi palabra se manifestó gloriosa y mi corazón se abrió como un arca donde
brotaba la Ley y las promesas; ante ella inclinó su cerviz el pueblo y
levantando su diestra juró seguir al Padre, juró unificarse. Imborrable fue
mi palabra de ese día, porque quedó escrita en la conciencia del pueblo, así
como la promesa de este pueblo fue tomada como un nuevo pacto ante el Espíritu
Divino. 08-233.50.
Desde entonces venís luchando por vuestra unión, para que una sola luz y un
solo culto sea en los corazones; pero este pacto, no todos lo respetaron, no
todos hicieron suyo el ideal de unión y espiritualidad, y eso ha provocado
torbellinos y huracanes sobre este pueblo, haciéndolo a veces debilitar. Hoy
veo que mientras unos pugnan por conservar la limpidez, pureza y sencillez de
esta Doctrina, otros no comprendiendo esta pureza por falta de
espiritualidad, la han ido contaminando con ritos extraños y con influencias
de diversas religiones. 08-233.51.
Yo traje a los discípulos de este tiempo una Doctrina cuyo contenido es la
esencia de lo que enseñó Moisés, de lo que Jesús derramó en la humanidad
y lo que mi Espíritu viene a revelaros, mas he contemplado cómo ha habido
entre vosotros quienes han ocultado mi verdad para poderse levantar como señores
y reyes delante de sus pueblos. Si ellos pudiesen, llevarían corona en su
cabeza, manto sobre sus hombros y cetro en su diestra; pero a falta de ello,
humillan a sus hermanos y gustan de recibir tributos, adulaciones y
alabanzas. 08-233.52.
Los hombres llegan a mis recintos día tras día; nuevas multitudes y discípulos
postreros van acrecentando este pueblo; si ellos llegan a un recinto donde
mis hijos se preocupan por mostrar la bondad y pureza de mi Obra, se llenan
de luz y me glorifican, mas si llegan a donde la vanidad y las pasiones
anidan, se confunden y así confundidos prosiguen su camino. ¿Cómo podrán
detener el avance caótico de esos labriegos, quienes van delante de las
multitudes? ¿Cómo podrán demostrar al mundo que no se trata de una secta o
de una nueva religión, sino de la Ley eterna, la luz del Espíritu Divino
hecha Doctrina para conducir a los hombres a la perfección de su espíritu? 08-233.53.
Si desde un principio hubieseis comprendido la esencia de mi Doctrina y su
finalidad, no hubiese tantos confundidos en el camino. Creísteis que
vuestros dones eran para vuestras satisfacciones terrenales y dejasteis que
la luz de mi palabra se apagara al llegar a los corazones. Los portavoces han
transmitido mi palabra desde el primero hasta el último de los recintos,
haciendo enronquecer su garganta, para que al menos la intensidad de su voz,
despertara e impresionara vuestro endurecido corazón. 08-233.54.
Habéis visto a las congregaciones desconocerse por su diversidad de
criterios y de conceptos y habéis permanecido insensibles, sin intentar nada
para evitar esa división. A veces queréis levantaros reclamando a vuestros
pueblos para darles enseñanza, mas ¿Qué podéis enseñarles si nada sabéis?
08-233.55.
Sé que los que han sufrido y luchado por demostrar mi Doctrina con toda
limpidez, están llorando en estos momentos al escuchar estas palabras. Ellos
me piden perdón y fortaleza para seguir en la brecha y Yo a todos doy perdón,
fortaleza y luz. Bendigo a los humildes, mas a los que no lo son, les digo:
sed humildes, no olvidéis que os he comparado con el hijo pródigo de mi parábola,
quien después de derrochar su herencia lejos de la casa paterna, cuando vio
sus manos vacías y su cuerpo exhausto y desnudo, retornó al hogar en busca
de los brazos de su Padre. El le recibió e hizo fiesta por la dicha de
tenerlo nuevamente con él. Entonces aquel hijo tornase en humilde, en
obediente y amoroso para con su Padre, porque el dolor de sus faltas habían
hecho luz en su corazón; mas a vosotros, a quienes he dicho que he recibido
en este tiempo como al hijo pródigo, ¿Creéis que sea justo que después de
haber hecho fiesta a vuestra llegada, de haberos sentado a mi mesa y de
haberos colmado de gracias, os llenéis de vanidad y os enseñoreéis de mi
casa? 08-233.56.
Mi palabra ha logrado conmover vuestro corazón y en él forman los unos el
propósito de mejorar sus obras y los otros el propósito de enmienda.
Entonces os dice el Maestro: el tiempo de la depuración ha llegado, id al
seno de vuestras congregaciones y desenvolved los dones con que he agraciado
a cada uno de vosotros. Es mi deseo que cesen tantas imperfecciones y
profanaciones, si no queréis veros privados de mi palabra antes del tiempo
marcado por mi Divinidad. 08-233.57.
Analizad mis palabras, meditad en ellas y luego levantaos con el propósito
firme de enmendar yerros, corregir imperfecciones y depurar prácticas. Orad
y velad, aun es tiempo de exterminar la mala semilla, de sembrar la buena y
de recoger su fruto. ¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS! ENSEÑANZA
No. 234 08-234.01.
Habéis dejado unos instantes el mundo para estar conmigo. Habéis pasado
prueba tras prueba, adquiriendo en vuestro espíritu la luz, porque mi amor
ha estado con vosotros en las horas difíciles, recordándoos mis palabras de
consuelo y fortaleza. 08-234.02.
La Doctrina Espiritualista es el Arca de la Nueva Alianza, donde la humanidad
encontrará la luz y el consuelo en estos tiempos. 08-234.03.
Cuando contempléis que estos recintos son insuficientes para dar cabida a
las multitudes, os haré el llamado a los valles, a los campos, a la montaña,
y ahí manifestaré mi Espíritu entre vosotros. 08-234.04.
En general, la humanidad no ha escuchado en este tiempo mi palabra, su
letargo espiritual es profundo, por eso no encuentra la paz. 08-234.05.
Vosotros habéis tenido por Maestro al Espíritu Santo, a ello se debe que os
haga responsables de la paz. 08-234.06.
Esta enseñanza divina requiere profundo análisis para que podáis descubrir
toda la verdad que contiene. Es la estrella que ilumina el camino de la
salvación del espíritu. 08-234.07.
El Tercer Tiempo sorprendió al mundo en un abismo de odios, pecados y
fanatismo. No estuvo preparado para sentir la llegada del nuevo tiempo, el
despuntar de la nueva aurora. Y aún tendrá que soportar sus cadenas por un
tiempo más, hasta que la regeneración y el arrepentimiento las rompan, para
elevarse moral y espiritualmente. 08-234.08.
No creáis que sólo con vosotros estoy. En todo el Orbe existen religiones
en las que la humanidad refugia su espíritu, y en el interior de cada hombre
existe una morada que Yo visito para manifestarme en ella: la conciencia. 08-234.09.
Mi amor llama a todas las puertas con una promesa de paz. Desde el hombre del
poder, el envanecido en su gloria terrestre y el que ha alcanzado sabiduría,
hasta el paria o el más obscuro ser, tienen la visita de su Señor. 08-234.10.
He venido en este tiempo a preparar un pueblo, cuya voz sonora se deberá oír
en toda la Tierra. Le he confiado un puñado de trigo para que se convierta
en su cultivador. Antes, le he sentado a mi mesa y le he dado a beber el jugo
de la vid, para que se fortalezca y pueda resistir la caminata. En mis sabios
consejos, le he enseñado a conocer los falsos caminos, para que de ellos se
aparte. Le he mostrado el verdadero santuario para que en él penetre y
sienta mi presencia en todas partes. Lo he liberado; no he querido que en
este tiempo sintiesen sus pies o sus manos el peso de las cadenas. Más si le
vengo dando grandes virtudes y cargos, no es para que se ciegue y se
envanezca creyéndose rey, dios o juez, porque si mucho vengo derramando
sobre su espíritu, es para que se revista de humildad y consagre su vida a
ser útil a sus hermanos y a servir a la humanidad. 08-234.11.
Quiero que cuando se presente ante mi Divinidad, sea para ofrecerme el fruto
de su siembra y no para pedirme perdón por sus faltas. Vos sois el pueblo
espiritualista que estoy preparando; hoy aún cometéis errores a pesar de
hallaros bajo mis enseñanzas, porque sois parte de esta triste humanidad que
se arrastra sobre la Tierra porque no ha sabido elevarse. 08-234.12.
He puesto delante de vosotros un pastor, Elías, para que os conduzca hacia
el aprisco de salvación, cuyo cerco no intentéis saltar. 08-234.13.
Mi Obra, que descansa en parte sobre vosotros, pesará como una cruz de
responsabilidades, de renunciaciones y sacrificios, pero tendréis en cada
paso y en cada caída, un Cirineo lleno de amor, que os levantará con toda
caridad. 08-234.14.
Hasta ahora ha sido vuestro paso torpe, incierto, titubeante y a causa de
vuestra imperfección, habéis recogido amargura y habéis derramado lágrimas;
pero es que aún sois párvulos, mañana, cuando os envíe a los caminos que
conducen a las comarcas, caminaréis con seguridad y fe en el camino. 08-234.15.
En este día, os digo: formad en vuestro corazón y espíritu el propósito
de seguirme en paz, unión y buena voluntad, y así esperaréis lo que el
Eterno tiene decretado para 1950. 08-234.16.
Ved que en estos instantes perdono vuestras faltas para que caminéis libres
de esa carga, mas no volváis a llevar el pesado fardo del pecado, sobre
vuestro espíritu. 08-234.17.
He aquí, que cuando os doy mi palabra de perdón, se hace la luz en las
tinieblas. 08-234.18.
Discípulos: aunque todos venís por el mismo camino, vuestro destino es
diferente y vuestra misión distinta también. Antes de llegar el espíritu a
la Tierra, ha contemplado el sendero, y ese conocimiento se ha traducido en
experiencia e intuición una vez encarnado, con lo cual se ha librado de
abismos y tropiezos. En estas lecciones vengo derramando mi sabiduría,
porque sois mis discípulos que venís a preparar el camino a los maestros
que enviaré a la humanidad. Ese camino de preparación está erizado de
peligros y tentaciones. Velad para que podáis sorprender al lobo entre la
maleza, entonces esgrimiréis la espada de amor, a la que no resistirá
vuestro adversario, y los campos cubiertos de cardos y espinos, se convertirán
en floridos valles. 08-234.19.
Si vosotros habéis escuchado esta palabra de luz, no sería justo que mañana
cayeseis en los falsos caminos. 08-234.20.
Practicad el amor, practicad la caridad que es hija del amor, y estaréis a
salvo. No escondáis el pan que os he confiado. 08-234.21.
No seáis indiferentes al dolor de vuestros hermanos, porque no sembraréis
fe en mi Doctrina; penetrad en el interior de cualquier espíritu y veréis
que todos buscan la luz, que es la verdad. La carne, pocas veces manifiesta
las luchas del espíritu. 08-234.22.
Preparaos, porque mientras estéis aprendiendo la lección, claman caridad y
ternura los menesterosos. 08-234.23.
Discípulos: Aprovechad este tiempo que es precioso. Vais a convertiros en
labriegos de las tierras del Señor que son el corazón de la humanidad.
Penetraréis incansablemente en comarcas y hogares, porque el tiempo de
dormir ha pasado. 08-234.24.
En verdad os sorprenderéis y gozaréis al mirar que el corazón de vuestro
hermano ya se encontraba preparado para recibiros. 08-234.25.
Espíritus de luz que descienden de lo espiritual velan y trabajan en el
sendero de los hombres, lo mismo en los grandes que en los humildes. 08-234.26.
Instante de gracia es éste para los que moran en la Tierra y para los que
han dejado de vivir en ella, porque oyendo están mi voz, la cual se escuchó
por vez primera bajo esta forma en 1866. 08-234.27.
Los primeros en escucharme tomaron como árbol mi Obra, cortando de él las
primeras ramas para plantarlas en diferentes comarcas. Unos interpretaron
bien mis enseñanzas, otros equivocaron el camino. 08-234.28.
Pequeñas eran las porciones que se reunían bajo la sombra de los humildes
recintos, mas cuando éstos se multiplicaron las multitudes crecieron, les
llamé a unificación, para que todos se reconocieran como discípulos de un
solo Maestro y todos practicasen la lección en la misma forma, para que la
semilla fuese sembrada, no bajo el libre albedrío de los labriegos, sino
bajo la voluntad divina. 08-234.29.
Ante el Arca Espiritual de la Nueva Alianza, las multitudes prometieron
sumisión, obediencia y buena voluntad, pero cuando los huracanes y los
torbellinos soplaron con fuerza y azotaron las ramas del Árbol, hubo quienes
debilitaron mientras otros impasibles, siguieron firmes enseñando a los
nuevos labriegos a cultivar las tierras. Hay quienes, reconociendo la
grandeza de esta revelación, han intentado penetrar en mis arcanos, más allá
de donde es mi voluntad, con el fin de adueñarse de un saber y de una
potestad que les haga superiores a los demás, mas no han tardado en
encontrarse ante mi justicia. 08-234.30.
Otros, no sabiendo descubrir la grandeza de esta Obra en la pureza, en la
sencillez, han copiado de sectas y religiones, ritos, símbolos y ceremonias,
creyendo con ello darle solemnidad a mis manifestaciones. 08-234.31.
Yo os he nombrado el pueblo fuerte, porque os habéis sustentado con mi
divina palabra que es verdadero libro de sabiduría no escrito por mano de
hombre. Cada palabra de él es una página, cada página un volumen.
Analizad, no os concretéis a grabar mis inspiraciones en vuestra memoria y,
entonces, este libro habrá quedado guardado en vuestro corazón. 08-234.32.
Al acercarse el tiempo en que deje de hablaros, vengo a corregiros de todo
aquello que los primeros no supieron corregir, porque no quiero entre los
discípulos, párvulos que no comprendan mi enseñanza, ni labriegos que no
sepan sembrar. 08-234.33.
La Doctrina que vengo a enseñaros no es nueva, no digáis que con mi venida
ha surgido una nueva religión en la Tierra; mi comunicación en esta Era,
viene a señalaros el mismo camino que os trazó desde el principio de los
tiempos, y mi palabra os explica y revela los misterios de la Ley y la
Doctrina que antes no habíais recibido. 08-234.34.
Aquellos a quienes llamáis extranjeros, han sido entre vosotros, pasando a
engrosar vuestra filas y a convertirse en discípulos de mi Divinidad; mirad
a todos como verdaderos hermanos. No deis malos ejemplos. No toméis a
hurtadillas nombramientos o responsabilidades antes de tiempo o que no os
correspondan, porque veréis secarse las plantas que cultivéis. Esto
ocasionará grande dolor a vuestro corazón. 08-234.35.
Preparaos, porque ya os he dicho que a vuestra puerta llamarán vuestros
hermanos de distintas religiones unos para reclamaros lo que creen les habéis
hurtado; otros para pediros la explicación de muchos misterios; otros,
buscando refugio y consuelo en vuestro corazón. Preparaos para que deis
albergue al necesitado y satisfactoria respuesta al que os interrogue. 08-234.36.
Dejad que entren al camino los grandes y los humildes, los sabios y los
torpes de entendimiento, pero no permitáis que a mi Obra se introduzcan o
mezclen mistificaciones, ni permitáis las profanaciones. 08-234.37.
Mi Doctrina ha de transformar a los hombres persuadiéndoles con su amor, su
dulzura y su justicia y les traerá la regeneración y la paz. Los reyes,
humildemente bajarán de sus tronos; las guerras fratricidas cederán el paso
al perdón y la concordia; se refrenarán las malas pasiones, y esa sed de
sangre, comparable a la de las bestias que se dan muerte para satisfacer sus
instintos, dará paso a los sentimientos de humanidad. 08-234.38.
Este pueblo será el sabor de la Tierra, sabor de paz y de bendiciones. 08-234.39.
Discípulos amados: Está con vosotros mi enseñanza, la cual no consta aún
en libros materiales. 08-234.40.
Os sorprendí en este tiempo al haceros oír mi palabra a través de
entendimientos humildes y sencillos. Más no es la primera vez que vengo a
servirme del humilde o del ignorante para sorprender al sabio con mi poder. 08-234.41.
Vosotros que me oís, no podéis decir que por esta causa os encontráis
todos a la misma altura; pues el espíritu que es activo en esta senda,
evoluciona más pronto que el indolente y que aquél que, deleitándose con
los frutos, se aletarga en su egoísmo. 08-234.42.
Aún cuando es vuestro espíritu a quien he venido a buscar, preparándole de
esta manera para que pronto pueda comunicarse directa y espiritualmente
conmigo, volverá la humanidad sus ojos al Dios vivo y verdadero, olvidando
efigies e imágenes. Mas os digo, que nunca os ha faltado mi Ley como luz de
salvación espiritual; porque ha mucho tiempo fue inspirada a Moisés, en la
cual existen dos preceptos que si fuesen practicados por los hombres, estarían
dando fe de toda mi Doctrina, estarían cumpliendo con toda la Ley y estarían
a un paso de la perfección; son aquellos que os hablan de amor a Dios de
todo corazón y espíritu y amar a vuestros hermanos como a vosotros mismos. 08-234.43.
No se practica mi Ley entre los hombres, prueba de ello es que existe la
injusticia. Ved al rico humillando al pobre, el fuerte dominando al débil,
el que goza, sin importarle el que sufre. Por eso he querido en este tiempo
hacer justicia, donando a los pobres, a los débiles y a los que sufren para
que sus corazones se dulcifiquen y sus labios pronuncien palabras de amor y
de perdón, para aquellos por quienes fueron ofendidos. Así os descubro la
forma de llegar a poseer los tesoros del reino. 08-234.44.
Pronto os levantaré por comarcas, aldeas, ciudades y pueblos, esparciendo la
caridad, para que esta humanidad alcance a purificar sus manchas y obtenga su
salvación o ¿Queréis que este mundo siga siendo indefinidamente sitio de
expiación? Yo quiero que sintáis en esta Tierra la paz de mi Espíritu, una
paz precursora de la que habéis de gozar en mi Seno. 08-234.45.
Ved cuan perseverante e incansable he sido desde que en 1866 comencé a
hablaros en esta forma, porque quiero dejaros preparados y unidos después de
que se suspenda mi palabra y se inicie entre vosotros el tiempo de la
comunicación directa de mi Espíritu con el vuestro, o sea la comunicación
del Cielo con la Tierra, Mas Yo seguiré desbordando mi Verbo desde la nube
en intuición, videncia e inspiración. 08-234.46.
Vendrán los teólogos de este tiempo a escudriñar mi palabra y las nuevas
escrituras y preguntarán:¿Quién eres tú, que así has hablado? Como se
levantaron los escribas y los fariseos de aquel tiempo diciéndome: ¿Quién
eres tú, que vienes a desconocer y a cambiar la Ley de Moisés? Entonces les
haré comprender que las tres revelaciones son la Ley única que siempre he
venido a enseñar y a darle cumplimiento. 08-234.47.
Muchos de los que me juzguen en esta etapa, son de los que dudaron en el
Segundo Tiempo, mas Yo les he conservado y les he enviado a la Tierra
nuevamente para que contemplen el triunfo de mi Ley y abran sus ojos a la
luz. 08-234.48.
Discípulos: en verdad habéis bebido leche y miel en mi palabra. Preparad
vuestro corazón para conversar con vuestro Maestro. Elías os conduce a Mí,
invitando a vuestro espíritu a elevarse a las regiones de la paz. El os hace
olvidar las vanidades de la Tierra, para que podáis estar a mi diestra y
saborear mi palabra. 08-234.49.
Os he llamado de distintas comarcas y naciones para reuniros en un solo
pueblo; y en estas humildes casas os reúno, para haceros oír mi Enseñanza.
Habéis sentido mi presencia y habéis seguido mis pasos, porque vosotros,
seréis los fieles testigos de esta Obra que muchos no conocerán sino hasta
después de 1950. Más bendito sea aquél que cumpla mis mandatos, porque él
estará preparado para todos los tiempos. 08-234.50.
Yo os daré a conocer en la esencia de mi Palabra, el porqué de mi venida en
este Tercer Tiempo y de mis manifestaciones, para que no os confundáis jamás;
porque os digo que después de mi partida, van a levantarse falsos profetas y
a ellos no los debéis oír. No me busquéis después de este tiempo en la
forma en que hoy he venido a hablaros, porque cometeríais grave falta
delante de Mí, después de que os he prevenido. 08-234.51.
Sólo me buscaréis espiritualmente, me presentaréis vuestra fe y los
progresos que hagáis en vuestras practicas, y trabajaréis por la unificación.
Atraeréis a vuestras reuniones a los nuevos discípulos, porque este pueblo
se multiplicará en ésta y en otras naciones. 08-234.52.
El camino que os trazo es de amor, de renunciación y sacrificio. Para llegar
a Mi, muchas veces tendréis que sacrificar lo más querido. Vuestro corazón,
que se encuentra atado a las satisfacciones terrestres, tendrá que apartarse
para entregarse al estudio y análisis de mi Doctrina. 08-234.53.
En el Segundo Tiempo mi palabra fue escuchada por multitud de seres, de entre
ellos escogí doce a quienes convertí en mis discípulos. Fueron
aleccionados por mi palabra. Mi amor, como un cincel, pulimentó en todas
formas su corazón. Ellos vivieron cerca de Mí, presintieron la grandeza de
aquellas manifestaciones divinas; leyeron en mis ejemplos mi destino de amor
y redención; sufrieron por mi causa, y cuando me ausenté, se convirtieron
en apóstoles míos. Todo lo dejaron por seguir mis pasos. La calumnia o
falso testimonio, no los hizo retroceder. En ellos habitaba sólo el amor y
la lealtad. Lo que Yo había sembrado en su espíritu, había fructificado, y
antes y después de mí partida me dieron a probar sus frutos, que encontré
llenos de dulzura y sumisión, y les dije: Seguid oyéndome y después,
hablaré por vuestra boca de grandes revelaciones desconocidas para vosotros
mismos. El Verbo será inagotable y la inspiración fecunda, que se desbordará
en muchas formas por vuestro conducto. Todos seréis un presente para la
humanidad, presente que Yo le hago como testimonio de mi verdad. 08-234.54.
Mis discípulos prometieron imitarme en todos sus actos y hacer con la
humanidad lo que Yo hice con ellos. Llevaron a cabo su obra y su ejemplo es
imperecedero. 08-234.55.
Así, con el mismo amor, os preparo a vosotros en el Tercer Tiempo y os digo:
¿Estáis dispuestos a recibir las pruebas que fuere mi voluntad enviaros
para perfeccionar vuestro espíritu? Sí, me decís en el fondo de vuestro
corazón. Os amamos y queremos serviros, mas esperamos toda vuestra ayuda. Yo
os digo: Mi fortaleza no os abandonará jamás. Os guiaré para que mi luz os
señale siempre vuestros deberes, y vuestras obras sean siempre dentro de mis
leyes. 08-234.56.
Os habéis elevado, pueblo, y vislumbráis ya la vida espiritual; sentís por
momentos la paz del reino que os espera, habéis conocido la satisfacción
del cumplimiento y me decís: Maestro, examinad la semilla que os hago
presente, y decidme si he cumplido o he faltado. Y Yo os digo: He recibido
vuestro amor, y buenos propósitos; no temáis, tenéis una gran potestad
para vencer en las pruebas y un antídoto contra todo mal. Usad todos
vuestros dones para que miréis cuan fuertes sois. Yo cultivaré vuestras
virtudes, las haré crecer y de ellas me serviré, porque grandes frutos habéis
de dar a la humanidad y entonces os miraréis llenos de mis complacencias y
beneficios. 08-234.57.
Cuando así os encontréis, no miréis con indiferencia a los que sufren, no
despreciéis a los pobres, impartid la caridad, dejad que mi luz ilumine su
vida, que el amor que he depositado en vosotros, llegue a ellos y les dé
calor, aliento y esperanza. 08-234.58.
Amad espiritualmente con un amor puro y desinteresado. Amadme como Yo os amo,
amad a vuestros hermanos, porque en cada uno de ellos estoy Yo. 08-234.59
Sed humildes entre los más humildes, sed siervos de todos como Yo soy
vuestro siervo; he recibido muchas veces vuestras órdenes y os he obedecido
para enseñaros. No desciende el que sirve sino que se dignifica. Y a cambio
de vuestro servicio no pidáis pago alguno. No hay en la Tierra quien pueda
apreciar vuestro trabajo. Yo os daré con justicia según vuestros
merecimientos. 08-234.60.
Dejad en Mí todas vuestras causas y Yo sabré juzgaros con benevolencia. Si
contemplo que vuestro propósito fue hacer el bien, que luchasteis
defendiendo los principios que os he dado para vuestra salvación, que
supisteis oírme y obedecerme, tomaré vuestras obras y por ellas no sólo os
salvaréis vosotros, sino la porción espiritual a la que estáis atados por
los lazos fraternales y los que forman vuestra familia. Y vuestro ejemplo
repercutirá no sólo en el mundo en que habitáis, sino en otros valles, y
será como una semilla que se multiplicará infinitamente a través de los
tiempos. Y vosotros, en unión mía, recogeréis los frutos y con ellos os
alimentaréis eternamente. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 235 08-235.01.
Llego a vosotros como un nuevo día, disipando amorosamente con mi luz
vuestra incomprensión y vuestra duda. 08-235.02.
Venid al banquete preparado por Mí, para que llevéis a vuestros labios el
buen manjar que os llenará de fortaleza y de gracia. 08-235.03.
Os invito a disfrutar de la paz de haberos rescatado del mar embravecido y os
señalo nuevamente el sendero de la fraternidad y del amor, porque quiero que
lleguéis a ser ejemplo de virtud y cumplimiento. 08-235.04.
Los peligros acechan y amenazan a vuestro espíritu; pero mi luz os pone
alerta y vuestra oración os hará vencer. Contempláis a este mundo sembrado
de maldades y egoísmo; al hombre y a la mujer hiriéndose y sembrando de
abrojos y espinos el sendero. Sentís tristeza cuando contempláis a la niñez
perdiéndose en los caminos torcidos. Es ahí donde hacen falta los emisarios
de la luz, del consuelo y la paz. 08-235.05.
Mientras las tempestades azotan a la humanidad, Yo sigo hojeando ante vuestro
espíritu el Libro de la Vida para convertiros en soldados de paz. 08-235.06.
Mi Espíritu os habla a través del entendimiento humano. No ha encarnado el
verbo en este tiempo y por eso os puedo decir nuevamente: Bienaventurado el
que sin verme ha creído en Mí, porque él conocerá muchas enseñanzas de
mi arcano. 08-235.07.
Pensad, discípulos, en lo próximo que está el fin de esta forma de
comunicación. El año de 1950 se acerca y más adelante ya no escucharéis
esta palabra. Si no veláis, la tentación os sorprenderá y el falso cristo
se presentará a través de labriegos que hoy están a mi servicio y mañana
por su flaqueza negarán que mi palabra ha sido levantada. Ellos pondrán una
venda de obscuridad en los ojos de sus hermanos y conducirán a las
multitudes por el camino del dolor y las tinieblas, pondrán cadenas de
ignorancia a los espíritus y ante ellos abrirán abismos de soledad y
amargura. Entonces, los que hayan caído en esa confusión se volverán
blasfemos contra Mí para juzgarme, olvidando que el Maestro os previno a
tiempo para que no cayeseis en tentación. 08-235.08.
Conoced el camino, ved que con su sabiduría el Espíritu Santo desde la cima
del monte os llama para daros el descanso, para haceros oír la voz
celestial, bendiciendo la llegada de vuestro espíritu que supo vencer la
debilidad de la materia y las acechanzas del mundo. 08-235.09.
Dejad que vuestro espíritu beba el vino que le ofrezco, dejad que siga
sustentándose de mi amor; el enfermo recobrará la salud y el ciego verá mi
luz, porque estos corazones se abrirán como una flor cuyo perfume llegará
hasta el Padre. 08-235.10.
Que la caridad de mi Divino Espíritu anime a vuestro cuerpo y espíritu,
discípulos amados. 08-235.11.
Os recibo como a parvulitos para daros una lección a través del
entendimiento humano. 08-235.12.
Acercaos a Mí, oídme y retened cada una de mis frases, analizadlas porque
con su esencia podréis olvidar vuestros dolores, tristezas y pesares.
Olvidad por un instante el pasado y vivid el momento presente. Yo soy el
camino, la verdad y la vida. 08-235.13.
Consagrad este instante elevando vuestro pensamiento limpio, porque quiero
llegar hasta lo más íntimo de vuestro corazón. 08-235.14.
Cuando por medio de mi palabra lleguéis a comprender y a vivir mi Doctrina,
y hayáis desarrollado las potencias de vuestro espíritu, habréis llenado
vuestro corazón de las aguas de esta fuente divina con las cuales podréis
apagar la sed de los necesitados. 08-235.15.
La finalidad de mi Doctrina es la salvación moral y espiritual de la
humanidad. Para ayudaros en vuestra elevación, mi Espíritu se encuentra
irradiando esta luz. Ese es el objeto de mi mensaje. 08-235.16.
En verdad os digo que la regeneración humana deberá empezar por la mujer,
para que sus frutos, que serán los hombres del mañana, se encuentren
limpios de las manchas que los han llevado a la degeneración. 08-235.17.
Y luego al hombre corresponderá hacer su parte en esta obra de reconstrucción,
porque todo aquél que haya pervertido a una mujer, deberá regenerarla. 08-235.18.
Pensad, varones, que muchas veces habéis sido vosotros los que habéis hecho
caer en vuestras redes a mujeres virtuosas, buscando en ellas las fibras
sensibles y débiles. Y esos espejos que fueron limpios y que hoy se
encuentran empañados, debéis hacer que reflejen nuevamente la claridad y la
belleza de su espíritu. 08-235.19.
¿Por qué hoy despreciáis a las mismas que ayer indujisteis a la perdición?
¿Por qué os quejáis de la degeneración de la mujer? Comprended que si
vosotros la hubieseis conducido por el camino de mi Ley, que es ley del corazón
y de la conciencia, del respeto y de la caridad, amándola con el amor que
eleva y no con la pasión que envilece, no tendríais por qué llorar y
quejaros y ellas no hubieran caído. 08-235.20.
El hombre busca y exige en la mujer virtudes y hermosura, mas ¿Por qué exigís
lo que no merecéis? Veo que os creéis aún con grandes méritos, a pesar de
estar escasos de ellos. Reconstruid con vuestras obras, palabras y
pensamientos lo que habéis destruido, dando a la honestidad, a la moral y a
la virtud el valor que tienen. 08-235.21.
Si así lucháis varones, habréis ayudado a Jesús en su obra de salvación
y vuestro corazón gozará cuando contempléis los hogares honrados por
buenas esposas y dignas madres. Vuestra alegría será grande cuando miréis
que la virtud retorna a aquéllas que la habían perdido. 08-235.22.
La redención es para todos. ¿Por qué no ha de redimirse hasta el más
pecador? Por eso os digo, varones: trabajad conmigo para salvar a las que habéis
llevado a la perdición, alentándolas con la luz de mi Doctrina; haced
llegar a su mente y corazón mis pensamientos amorosos; llevadles mis
mensajes hasta las mismas prisiones y hospitales, aun a los lugares del
fango, por que ahí, ellas llorarán de arrepentimiento y de dolor por no
haber sido fuertes cuando el mundo con sus tentaciones las arrastró hacia la
perversión. 08-235.23.
Toda mujer fue niña, toda mujer fue virgen, por lo tanto podríais llegar a
su corazón por el camino de la sensibilidad. 08-235.24.
De los hombres que no han mancillado esas virtudes, me serviré para
confiarles esta tarea, recordad que os he dicho: “Por vuestras obras seréis
reconocidos” 08-235.25.
Dejad que el espíritu hable a través de la materia. 08-235.26. Más a quienes no han sabido respetar las gracias depositadas por Mí en ese ser, les digo: ¿Por qué decís que amáis, cuando no es amor lo que sentís? ¿Por qué procuráis que caigan otras y nada os detiene? Pensad, ¿Qué sentiría vuestro corazón si lo que hacéis con esas flores deshojadas lo hiciesen con vuestra madre, con vuestra hermana o con la mujer amada y, por lo tanto, respetada? ¿Habéis pensado alguna vez en las heridas que causasteis a los padres de aquéllas a quienes cultivaban con tanto amor? 08-235.27.
Preguntad a vuestro corazón en un recto examen a la luz de la conciencia, si
se puede recoger lo que no se ha sembrado. 08-235.28.
¿Cómo preparáis vuestra vida futura si estáis hiriendo a vuestros
semejantes? ¿Cuántas serán vuestras víctimas? ¿Cuál será vuestro
final? En verdad os digo que tenéis muchas víctimas sacrificadas en el
torbellino de vuestras pasiones, algunas que pertenecen a vuestro presente y
las otras a vuestro pasado. 08-235.29.
Quiero que el corazón y los labios que han sido un nido de perfidias y
mentira, se conviertan en nido de verdad y de casto amor. 08-235.30.
Iluminad el camino de los demás con la palabra y el ejemplo, para que podáis
ser los salvadores de la mujer caída. ¡Ah si cada uno de vosotros redimiese
siquiera una! No os expreséis mal de esa mujer, porque la palabra ofensiva
que hiere a una, herirá a todas las que la escuchan, porque desde ese
instante también aquellas tendrán que convertirse en malos jueces. Los
actos y secretos de los demás, respetadlos, porque no os corresponde
juzgarlos. Yo prefiero hombres caídos en el pecado para levantarlos, que hipócritas
que aparentan pureza y sin embargo pecan. Prefiero un gran pecador pero
sincero, a la pretensión de una falsa virtud. Si queréis engalanaros, que
sea con las galas de la sinceridad. 08-235.31.
Si encontráis una mujer virtuosa, de sentimientos elevados y os sentís
indignos de llegar a ella aunque la améis, si luego la rebajáis y la
despreciáis y si después de haber sufrido y haber comprendido vuestro error
la buscáis para encontrar consuelo, en vano llamaréis a su puerta. 08-235.32.
Si todas las mujeres que han pasado por la vida de un solo hombre, hubiesen
recibido de él la palabra y el sentimiento de amor, de respeto y comprensión.
Vuestro mundo no se encontraría a la altura de pecado en que está. 08-235.33.
No tratéis mal a vuestra esposa, tened caridad, ella es parte de vosotros
mismos, os he dicho “Amaos los unos a los otros”, empezad por vuestra
propia familia porque así amaréis y comprenderéis a los demás. 08-235.34.
El Maestro del amor y de la paz, os ha estremecido con su palabra llena de
ternura pero también de justicia, porque si siempre os hablase con
mansedumbre, mi Obra no sería completa. A veces soy brisa de primavera que
acaricia y a veces vendaval de otoño que azota. Y es que por momentos os
sentís demasiado grandes, os sentís amados y admirados y en verdad sois
vanidosos, egoístas y crueles. No conocéis vuestra miseria que sólo Yo os
he venido a descubrir para que contempléis vuestra pequeñez. 08-235.35.
Empezad a pensar, a obrar y a vivir; la humanidad necesita de hombres y
mujeres nuevos que vengan con el ejemplo de sus buenas obras a mostrarle el
camino de redención. 08-235.36.
¡Humanidad, humanidad que vais tropezando los unos con los otros! Yo os he
encontrado negando vuestra iniquidad y haciendo alarde de lo que creéis que
es grandeza, mientras escondéis vuestras lacras. Y Yo os digo que el hombre
que halagado cree en su aparente grandeza, es un pobre de espíritu. Y a los
que a falta de virtudes murmuran de los defectos de los demás y juzgan las
faltas ajenas, debo decirles que son hipócritas y están muy lejos de la
justicia y de la verdad. 08-235.37.
No sólo asesinan los que quitan la vida del cuerpo, también los que
destrozan el corazón con el engaño. Los que matan los sentimientos del
corazón, la fe, el ideal, son asesinos del espíritu. Y cuántos de estos
van libres, sin presidio y sin cadenas. 08-235.38.
No sorprendáis que así os hable, porque contemplo entre vosotros hogares
destrozados, porque desatendiendo vuestros deberes, os habéis creado fuera
de ellos nuevas obligaciones sin importaros el dolor y el abandono de los
vuestros. Ved por doquiera, cuantos hogares destruidos, cuántas mujeres en
el vicio y cuantos niños sin padre. ¿Cómo podrán existir en esos
corazones, la ternura y el amor? ¿No juzgáis que quien ha dado muerte a la
felicidad de esos seres y ha destruido lo que era sagrado, es un criminal? 08-235.39.
Os habéis familiarizado en tal forma con la maldad, que aun a los hombres
que inventan esas nuevas armas de muerte, les llamáis grandes, porque en un
instante pueden destruir millones de seres. Y aun les llamáis sabios. ¿En dónde
esta vuestra razón? Grande sólo se puede ser por el espíritu y sabio sólo
el que va por el camino de la verdad. 08-235.40.
No confundáis a los agitadores con los grandes genios, para que no deis
vuestra admiración a quienes sólo maldad llevan en el espíritu, aunque por
fuera aparentan una dignidad que no tienen. Si por un instante escuchasen la
voz de la razón y de la conciencia, ella los derribaría de su pedestal, mas
al perverso no le agrada conocerse tal cual es, y cuando por un instante
contempla al hombre miserable que lleva dentro, prefiere dirigir su
pensamiento a otro punto, no le agrada contemplar y valorizar sus errores. 08-235.41.
¡Ah, hombres de la Tierra, hasta cuándo escucharéis el mensaje de esa voz
interior de la conciencia que a cada paso se levanta para reprochar vuestros
actos indignos! 08-235.42.
Me escucháis estremecidos y es que cuando la verdad de Cristo habla, el
hombre enmudece reconociendo sus culpas. 08-235.43.
Hoy os he inspirado para que salvéis a la mujer que en su camino ha
tropezado, y cuando me presentéis a la que habéis salvado, Yo le daré una
flor, una bendición y una paz muy grande para que no vuelva a caer. 08-235.44.
Si así cumplieseis esta misión, esos seres heridos por el mundo sentirán
penetrar en su corazón el amor de Jesús. 08-235.45.
Yo escucharé cuando en su oración me digan: Padre mío, no veáis mi
pecado, ved tan sólo mi dolor; no juzguéis mi ingratitud, ved sólo mi
sufrimiento. En instante descenderá a aquel corazón atribulado mi consuelo
y se purificará con el llanto. ¡Si supieras que la oración del pecador es
más sentida que la del vanidoso que se cree justo y limpio! 08-235.46.
Entre las multitudes que escuchan mi palabra están esas mujeres de quien os
he hablado. Mi mano las ha protegido de vuestras miradas y vuestros juicios,
porque también las he sentado en el gran banquete del espíritu. 08-235.47.
Vosotros llamadlas a esta fiesta de amor y de perdón, para que en mi
presencia sientan el amor que buscaban y que nunca sintieron ni encontraron
entre los hombres. 08-235.48.
En esos corazones tristes descenderá mi ternura a hablarles y sabrán
sentirme y creerme. 08-235.49.
Entonces veréis cual es la obra que mancha y cuál la que redime, veréis
las maravillas que hace el verdadero amor y así habréis ayudado a vuestro
Señor a reconstruir lo que vosotros mismos destruisteis; lo que
ensuciasteis, Yo lo purificaré. Y aquellas florecitas caídas volverán a
adornar con su virtud y su fragancia el altar del Universo. 08-235.50.
Mirad como vengo a dar redención a pecadores por labios también de
pecadores. 08-235.51.
Y vosotras mujeres que os consideráis de clases superiores y os avergonzáis
de acercaros a aquellas que han pecado, ¡Ay de vosotras si os sentís
ofendidas por ello, porque no habéis comprendido que espiritualmente todos
sois iguales! ¡Cuántas de vosotras no habéis pecado materialmente, mas sí
con el pensamiento y cuántas otras habéis sabido ocultar vuestras caídas!
Entonces, sí habéis pecado ¿Por qué os escandalizáis? Yo os digo que
tanto las doncellas, como esposas y madres, deberán también luchar por la
noble idea que en este día os he inspirado. 08-235.52.
Esta es la enseñanza que el Maestro os da con palabra que lleva esencia y
amor para vosotros. Trabajad y amad para que a vuestro corazón llegue la paz
y la felicidad espiritual de que os hablé en el que llamasteis Sermón de la
Montaña. 08-235.53.
No soy Yo el que descienda, sino vosotros los que os elevéis hasta la nube
para oír mi voz. 08-235.54.
En el Tercer Tiempo el Verbo Divino no se ha hecho hombre, ha venido a
vosotros en forma espiritual. Y esta parte de la Tierra en que vivís, ha
sido ahora la destinada para recibir el cumplimiento de mis promesas y
designios. Aquí estoy escribiendo el tercero de mis testamentos, y aquí os
reuní para que me esperaseis, porque vosotros sois los mismos de los tiempos
pasados. Así como en este tiempo me estuvisteis esperando y vuestra espera
fue dolorosa, llena de ansiedad, sólo animada por la luz de mi promesa de
volver, así en el Primer Tiempo, cuando crujían las cadenas de vuestra
esclavitud, soportasteis las penalidades del destierro, alentados por la
esperanza en mi promesa hecha a vuestros padres. Probé vuestra fe, hicisteis
méritos de paciencia, y al fin lograsteis como recompensa, la posesión de
la Tierra Prometida. 08-235.55.
Y encontrasteis una nueva vida, olvidó el pueblo su pasada esclavitud;
quedaron lejos los falsos dioses; terminó la opresión y la servidumbre, y
cada hijo de Israel abrió los ojos para contemplar que el sol era suyo, los
hijos suyos, las tierras propias, que el pan le era agradable y los frutos
abundantes. Gran progreso alcanzasteis mientras estuvisteis dentro de mi Ley.
La fama de vuestro esplendor llegó a otros reinos despertando su codicia, y
cuando la división surgió entre las tribus del pueblo, otros pueblos
cayeron sobre vosotros, para convertiros nuevamente en siervos y tributarios
de reinos e imperios. 08-235.56.
Mi justicia os arrebató aquella tierra, pero rescaté al mismo tiempo
vuestro espíritu, para acrisolarle y enviarle en busca de este girón de
Tierra semejante a aquél que poseísteis y cuyo seno virginal os ha dado
leche y miel y ha sido pródigo en bendiciones. 08-235.57.
En ella he venido a buscaros. Aquí está nuevamente mi presencia con
vosotros iluminándoos y fortaleciéndoos, para que no volváis a ser
esclavos del mundo, ni de las bajas pasiones. Las cadenas que rompisteis no
deben volver a caer sobre vosotros, y aún cuando sintieseis oprimida vuestra
vida humana, vuestro espíritu vibrará libre de cadenas, para que os elevéis
y contempléis mi verdad. 08-235.58.
Tomad todas vuestras amarguras y calamidades como el crisol que os purifica o
como el yunque que os forja, para ser fuertes en el camino de la ascensión y
purificación de vuestro espíritu. 08-235.59.
Sé que sufrís, porque pruebo vuestro pan de cada día y lo encuentro
amargo, penetro en vuestro hogar y no siento paz en él; os busco en el rincón
de vuestra alcoba y os sorprendo llorando, entonces os hago sentir mi
presencia y os doy mi fuerza para que no sucumbáis bajo el peso del dolor.
Vais con el ¡Ay! angustioso y Universal, pero de vuestros labios no saldrá
nunca la blasfemia. 08-235.60.
Cuando hayan pasado los días de prueba, os sorprenderéis de haber salido
avante de ellas y reconoceréis que Yo estuve siempre con vosotros. 08-235.61.
Os he llamado en este tiempo para brindaros una nueva ocasión de
cumplimiento a vuestra misión, porque vosotros participaréis de vuestra
heredad a todos vuestros hermanos, ya que Yo a todos amo por igual. 08-235.62.
La paz perfecta para vuestro espíritu la hallaréis al terminar vuestra
lucha en el valle espiritual. Ahora sois soldados que combatís por esta
causa y no dormiréis. 08-235.63.
Este pueblo espiritualista vive ignorado. El mundo no conoce vuestra
existencia, los grandes no reparan en vosotros, pero se acerca la lucha entre
espiritualistas y cristianos, entre espiritualistas y judíos. Esa lucha es
necesaria para el establecimiento de mi Doctrina en toda la Humanidad.
Entonces se unirán en una sola esencia al antiguo Testamento con el Segundo
y el Tercero. 08-235.64.
A muchos os parecerá esto imposible; para Mí es lo más natural, justo y
perfecto. 08-235.65.
Cuando viví en cuanto hombre con vosotros, la iglesia de Moisés estaba
establecida y representada por príncipes, sacerdotes y escribas, quienes
poseyendo las profecías y sabiendo la llegada del Mesías, no abrieron sus
ojos para contemplar mis señales, ni abrieron su corazón para sentir mi
presencia, mas cuando escuchaban mi palabra, bajaban sus ojos, porque su
conciencia les decía que estaban delante del juez, pero no estando
preparados no sabían explicarse mi presencia en aquella forma, y dudando de
Mí hicieron dudar al pueblo. 08-235.66.
¡Cuán pocos me sintieron! ¡Cuán pocos confesaron, al mirarme, que Yo era
el Hijo de Dios! 08-235.67.
Después de mi sacrificio se entabló la lucha; la persecución fue grande
sobre los que me siguieron por el camino del dolor, de la calumnia y del
presidio, hasta la muerte. Fueron arrojados de su propia tierra y caminaron
por naciones extranjeras sembrando mi semilla, que encontró tierras
fecundas, en las cuales germinó, floreció y dio frutos. 08-235.68.
Cuando los discípulos de la Doctrina de Cristo se hallaron fuertes, buscaron
la unificación con los primeros, haciéndoles reconocer que el Dios que
entregó la Ley por conducto de Moisés, fue el mismo que habló por boca de
Jesús. 08-235.69.
La lucha fue intensa y quedó sellada con sangre. Mas al final de ella, mi
voluntad se cumplió al unirse en una sola obra los testamentos del Primero y
Segundo Tiempos. 08-235.70.
Por eso os digo a vosotros que, antes que la revelación del Tercer Tiempo se
una a los testamentos anteriores, tendréis que atravesar por la gran batalla
espiritual que está anunciada. 08-235.71.
No os extrañe que la fusión de los tres testamentos no se lleve a cabo en
la nación señalada en el Tercer Tiempo para estas revelaciones; tampoco la
unión del Primer Testamento con el Segundo se verificó en Judea. Recordad
que ni Yo fui profeta en mi Tierra. 08-235.72.
No queráis que se repitan los milagros de los tiempos pasados, penetrad en
el fondo de mis enseñanzas, para que descubráis que en todos los tiempos he
venido con el único fin de redimiros. 08-235.73.
Os digo una vez más: no olvidéis la Ley por las tradiciones. Yo borré
muchas tradiciones, mas enseñé a dar cumplimiento a la Ley y si en las últimas
horas que como hombre pasé con vosotros, bendije el pan y el vino transformándoles
en mi Cuerpo y en mi sangre, para que por medio de ellos me recordaseis y me
llevaseis en vuestro corazón, debéis reconocer que en este Tercer Tiempo,
ya no habéis menester de símbolos, porque mi Cuerpo y mi Sangre que son mi
amor, os lo estoy ofreciendo espiritualmente en mi enseñanza. 08-235.74.
Ahora quiero que vuestro corazón, sea pan y vino para vuestro hermano, amándolo,
iluminándolo, resucitándolo a la verdad y al amor. 08-235.75.
En ningún tiempo he venido como ministro, nunca he celebrado ritos ante
vosotros. Yo sólo he sido el Maestro que os ha dado sus lecciones en sentido
figurado. 08-235.76.
Hoy la Humanidad va penetrando en preparación espiritual; los grandes de la
Tierra van doblegándose lentamente al comprender su obra. Mas todavía no es
tiempo de que el dolor se levante de este mundo, porque los hombres volverían
a levantarse en contra mía, tomando como instrumentos de venganza a la
ciencia y a los elementos. Por eso, el cáliz de amargura será bebido un
tiempo más. 08-235.77.
Y cuando esté la Humanidad preparada, mi voz vibrará en toda conciencia, y
los hombres verán que no existe otro poder, otra justicia y otra sabiduría
como la mía. 08-235.78.
Larga es la historia de este mundo, larga también la jornada de la
Humanidad, con la lucha de sus pueblos por alcanzar el cenit, tras del cual
ha venido el descenso y el derrumbe. ¡Cuánta sangre derramada por mis hijos
con la cual se ha enrojecido la tierra, cuántas lágrimas de hombres,
mujeres y niños! ¡Cuántos pecados y errores! pero también, ¡Cuántas
pruebas de amor he recibido y cuánta virtud he contemplado! Y después de
tanto vivir, aún no habéis alcanzado la meta de paz y redención. 08-235.79.
Todavía faltan los últimos combates con sus amarguras y los últimos
torbellinos. Falta aún que todas las fuerzas se agiten y los átomos se
remuevan en un caos para que, después de todo ello, venga un letargo, una
fatiga, una tristeza y un hastío que aparenten la muerte; y ésa será la
hora en que se escuche en lo sublime de las conciencias el eco vibrante de un
clarín que, desde el Más Allá, os anuncie que el Reino de la vida y de la
paz se acerca entre los hombres de buena voluntad. Y ante esa voz, los
muertos resucitarán, derramando lágrimas de arrepentimiento y a ellos
recibirá el Padre como a los hijos pródigos cansados por la gran jornada y
fatigados por la gran lucha, para sellar sus espíritus con el ósculo de
amor. 08-235.80.
Desde ese día, el hombre abominará la guerra, arrojará de su corazón el
odio y el rencor, perseguirá al pecado y comenzará una vida de restauración
y de reconstrucción. Muchos se sentirán inspirados por una luz que antes no
contemplaron y se levantarán a crear un mundo de paz. 08-235.81.
Será sólo el principio del tiempo de gracia, de la Era de paz. 08-235.82.
La edad de piedra está distante ya. La era de la ciencia pasará y luego
vendrá a florecer entre los hombres la Era del Espíritu. 08-235.83.
La fuente de la vida revelará grandes misterios, para que los hombres
edifiquen un mundo fuerte en la ciencia del bien, en la justicia, en el amor.
¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 236 08-236.01.
Bienvenido sea ante Mí el cansado, el afligido, el triste, el enfermo, el
pecador; porque Yo vengo a consolaros, a sanaros y a perdonaros, Lo mismo
tengo caridad del ferviente que del incrédulo. 08-236.02.
Al cansado le digo: Venid, que voy a libraros del pesado fardo que lleváis,
para que carguéis en su lugar la cruz que llevaréis por este camino trazado
con mi amor. 08-236.03.
Al enfermo que ha perdido toda esperanza de salud, le sanaré y lo levantaré
a la vida verdadera. 08-236.04.
Espíritus y materias, os vengo sanando, porque mi caridad desciende a sanar
todos los males. 08-236.05.
Siempre os he buscado, y en los instantes de prueba claramente me he
manifestado. Recordad que en el desierto solitario cuando el hambre amenazaba
al pueblo, os envié el maná cual mensaje de amor; si la sed abrazó al
pueblo, Yo hice que la roca se abriese y que de sus entrañas brotara un
manantial, para encender la fe en los duros corazones. 08-236.06.
¿No creéis que esa necesidad de amor, de paz y de verdad que me presentáis
ahora, es hambre y sed del espíritu? y ¿No creéis, que mi palabra en este
tiempo, es el maná y el agua cristalina que os envío para encender vuestra
fe y alentar a vuestro corazón en esta jornada que os recuerda el desierto
del Primer Tiempo? 08-236.07.
Aun palpando mis pruebas de amor, muchos permanecen con su corazón
endurecido y por eso es para ellos más larga y pesada la caminata. 08-236.08.
Comprended que quien no sepa recibir mi caridad, tampoco podrá ni sabrá
hacerla en su camino. Y Yo os he enviado a la Tierra, no sólo para que recibáis
mis beneficios, sino para que llevéis mi caridad al corazón de vuestros
semejantes. 08-236.09.
Bienaventurados los que son sorprendidos por la muerte corporal en la práctica
de la caridad, porque su espíritu encontrará su morada, puesto que en esta
Tierra sois extranjeros. 08-236.10.
Si al llegar ante mi presencia, me mostráis vuestra espada mellada o rota,
Yo os bendeciré porque luchasteis con denuedo. Unos llegarán antes, otros
después, pero el ir y venir de los espíritus continuará hasta que el último
llegue a su mansión de paz eterna, habiendo cumplido su misión. 08-236.11.
Ahora me encuentro probando a los que no volverán más a esta Tierra.
Mientras, el mundo seguirá siendo morada para hombres, mujeres, ancianos y
niños que se purifican y acrisolan para acercarse un paso más a la perfección
para que se encuentren preparados en el instante del llamado. 08-236.12.
Sentid mi caricia, vosotros que habéis elevado vuestro espíritu para oírme
en el infinito. 08-236.13.
Una vez más mi comunicación es con vosotros. 08-236.14.
Un mensaje de amor envío al mundo, un mensaje de perdón para esta humanidad
que se desconoce. Quiero que los hombres se amen con el amor puro del Padre. 08-236.15.
A vosotros, que estáis aprendiendo de Mí, os nombraré mensajeros de este
amor, porque sabréis dejar a vuestro paso una huella de caridad y
fraternidad entre vuestros semejantes. 08-236.16.
Cada espíritu brotó de un pensamiento puro de la Divinidad, por eso los espíritus
son obra perfecta del Creador. 08-236.17.
Luego que la obra material quedó consumada y la tierra os dio albergue, envié
a los primeros espíritus a encarnar en seres humanos. Si por instantes el
espíritu se ha perdido en las encrucijadas y en los abismos del mundo
material, como se pierde una perla en las profundidades del mar, el Padre,
que no aparta de ninguno de sus hijos su caridad, extiende su ayuda para
rescatarle, poniendo en su camino los medios necesarios para que logre su
elevación. 08-236.18.
Vosotros habéis sido rescatados, y en este tiempo en que la humanidad se
encuentra perdida en el abismo, haré llegar a los hombres por vuestro
conducto, este mensaje de esperanza y de fe en la salvación. 08-236.19.
Vuestra palabra imitará a la mía, que ha sido como un fino cincel, incapaz
de herir a vuestro corazón. Ella ha sido caricia; por eso, a medida que más
la oís, sentís que os va devolviendo la brillantez perdida, porque cada vez
sois más comprensivos y más espirituales. 08-236.20.
Esta Doctrina que por revelar lo espiritual se llama espiritualista, es el
camino trazado al hombre, por el cual llegará a conocer, servir y amar a su
Creador. Es el libro que enseña a los hombres a amar al Padre en sus propios
semejantes. El Espiritualismo es una ley que dicta lo bueno, lo puro, lo
perfecto. 08-236.21.
El deber de acatar esta ley, es de todos, sin embargo, no obliga a nadie a
cumplirla, porque cada espíritu goza de libertad en su voluntad, para que su
lucha y todos sus actos, al juzgarse, puedan ser tomados en cuenta como méritos
propios. 08-236.22.
Ved entonces que esta Doctrina es la llama del amor divino que ha iluminado y
dado calor desde el primero hasta el último de mis hijos. 08-236.23.
Para que lleguéis a comprender, a sentir y a vivir estas enseñanzas, he
esperado a que vuestro espíritu y aun vuestro entendimiento, tuvieran toda
la lucidez necesaria para interpretar mis revelaciones de este tiempo. 08-236.24.
Hoy vuestra evolución espiritual es grande, así como la capacidad de
vuestra mente. De no ser así, no os habría llamado, porque al no
comprenderme, os confundiríais. He dado a vuestros labios el poder y el don
de la palabra, para que sepan expresar e interpretar el conocimiento
espiritual y la inspiración. 08-236.25.
En la grandeza de mi Doctrina, no ha intervenido jamás la mente humana. Así
como en este tiempo en que os hablo por boca del portavoz humano, la esencia
de la palabra que brota de sus labios, no pertenece al hombre. 08-236.26.
El camino del espíritu comienza y termina en Mí, ése es el que el Maestro
viene a enseñaros nuevamente. 08-236.27.
Quien haya alcanzado alguna espiritualidad por su perseverancia, evolución y
amor a las lecciones del Padre, será espiritualista aunque sus labios no lo
digan. 08-236.28.
Quien tenga fe, y elevación en sus actos, tendrá que reflejar lo que su espíritu
posee. 08-236.29.
Este mundo que se agita en un torbellino, llegará a su máximo de confusión
y después entrará poco a poco, en una era de perfección. 08-236.30.
Antes de que termine el año de 1950, muchos acontecimientos habréis
contemplado. Naciones empeñadas en guerras, nuevas doctrinas, conflictos y
calamidades. Sabéis que todas ellas son las señales que marcan la partida
de mi palabra, señales que después serán reconocidas por la humanidad,
como el indicio de que el Maestro estuvo entre los hombres en el tiempo
anunciado. Y esta palabra de la que os he hecho depositarios trascenderá,
llegará a muchos corazones; porque la verdad, lo perfecto de ella, no podrá
pasar desapercibida. Ella desatará un tiempo de evolución y renacimiento
espiritual en el mundo. 08-236.31.
Si el hombre fuese débil para anunciar ese tiempo, la naturaleza con sus
voces testificará y despertará a los aletargados; mas en todo aquel que se
prepare, será la voz del espíritu la que hablará de una era que está próxima
a llegar entre la humanidad. 08-236.32.
Entonces los que se creyeron hombres fuertes en el mundo, se sentirán débiles.
El poderosos verá perder su poderío, y los que por su humildad se tuvieron
por débiles, serán los fuertes por la fortaleza de su espíritu; por su
capacidad y comprensión, porque lo espiritual será entonces lo que
predomine. 08-236.33.
Comprended mi palabra que Yo os doy mi luz para que lleguéis al final. 08-236.34.
Llego a vosotros por el camino preparado por Elías, a iluminar con mi luz al
hijo amado que es la humanidad. No vengo a juzgar vuestras faltas ni a
contemplar vuestras manchas. Sólo vengo a convertir al ignorante en mi párvulo
y al párvulo en mi discípulo, para que en el mañana todos lleguéis a ser
maestros. 08-236.35.
Teniendo vosotros una misión tan delicada entre la humanidad, no podéis
caminar como ciegos, ni permanecer ignorantes, ni demostrar debilidad.
Meditad y podréis comprender vuestra responsabilidad. Preparaos porque
vuestro espíritu tendrá que mostrar al Padre el fruto de su misión, pero
serenad vuestro corazón y seguid oyéndome mientras me encuentro hablando a
través del entendimiento humano. 08-236.36.
Yo envié a la Tierra a vuestro espíritu a cumplir esta misión, grabando mi
Ley indeleblemente en su conciencia y aún le vine a buscar para revelarle
grandes lecciones y darle ejemplo de amor y de humildad, para que supiera ir
al encuentro de sus hermanos, a darles la buena nueva y a hacerles partícipes
de mi luz. 08-236.37.
Mi palabra es semejante a un banquete al cual invito a todos a comer y beber;
porque no están ante Mí solamente espíritus encarnados, no; también los
moradores del valle espiritual se recrean con el concierto divino de mis enseñanzas,
porque mi Doctrina es universal. 08-236.38.
Al oír mi voz, unos y otros se sienten aliviados de sus faltas y se levantan
para seguir mis huellas cargando su cruz. Y cuando habéis experimentado esta
paz y este descanso en mi seno, es cuando habéis vuelto vuestra mirada a esa
humanidad, para comprender su tragedia. 08-236.39.
Comiendo vosotros el pan de vida eterna en mi mesa, pensáis en el hambre
espiritual de vuestros hermanos. Sintiendo la frescura y la sombra de este árbol,
habéis considerado a los que van atravesando el desierto, abrasados por el
sol, el hambre y la sed, engañándose a veces con el espejismo de falsos
oasis. 08-236.40.
Yo os bendigo porque sentís la aflicción ajena. Orad y trabajad, que en
vosotros existe lo necesario para aliviar penas y sanar males. 08-236.41.
No es menester jurar que vais a seguirme. Prometeos a vosotros mismos serme
fieles, constantes y obedientes y cumplid vuestros propósitos. 08-236.42.
Mi verbo se hace caricia para hacer comprender al discípulo que ha sonado la
hora de levantarse a practicar lo que ha aprendido. 08-236.43.
Que mi palabra, como un rayo de luz, llegue a vuestro entendimiento, oh
pueblo amado; iluminando vuestro sendero. 08-236.44.
Sabed concentraros en el fondo de vuestro corazón, por que no sentirá mi
presencia quien no se prepare; escuchará la voz del pedestal, mas no recibirá
la esencia divina que os envío. 08-236.45.
Haced de vuestro corazón una fuente limpia donde recibáis el torrente de
agua purísima que es mi sabiduría. 08-236.46.
Este es un día de recordación; en una fecha como ésta, consagré a mis
primeros portavoces para dar a conocer a través de ellos mis nuevos
mandamientos y mis nuevas revelaciones. El espíritu de Elías vibraba a través
de Roque Rojas, para recordaros el camino que es la Ley de Dios. 08-236.47.
El instante fue solemne, el espíritu de los presentes se estremeció de
temor y de gozo, como se estremeció el corazón de Israel, en el Monte Sinaí,
cuando fue promulgada la Ley. Como se estremecieron los discípulos que en el
Monte Tabor contemplaron la transfiguración de Jesús, cuando Moisés y Elías
aparecieron espiritualmente a la diestra y siniestra del Maestro. 08-236.48.
Ese primero de septiembre de 1866, fue el nacimiento de una nueva era, la
aurora de un nuevo día: El Tercer Tiempo que se abría ante la humanidad. 08-236.49.
Desde aquel instante y sin cesar, se han estado cumpliendo muchas profecías
y muchas promesas hechas por Dios a los hombres hace miles de años. En
vosotros se han venido a cumplir, hombres y mujeres que habitáis el mundo en
este tiempo. ¿Quiénes de vosotros habréis estado en la Tierra cuando
fueron dichas aquellas profecías y cuando fueron hechas aquellas promesas? Sólo
Yo lo sé, mas lo importante, es que sepáis que os lo prometí y que lo
estoy cumpliendo. 08-236.50.
¿Sabéis de aquella nube sobre la cual me vieron ascender mis discípulos la
última vez que a ellos me manifesté? Pues en verdad quedó escrito que
sobre la nube vendría nuevamente y lo he cumplido. El primero de septiembre
de 1866, mi Espíritu vino sobre la nube simbólica a prepararos para recibir
la nueva lección. Después en 1884, principié a daros mi enseñanza. No
llegué en cuanto hombre, sino espiritualmente limitado en un rayo de luz
para posarlo sobre el entendimiento humano. Ese es el medio elegido por mi
voluntad para hablaros en este tiempo y Yo tomaré en cuenta la fe que en
esta palabra depositéis, porque no será Moisés quién os guíe a través
del desierto en pos de la Tierra prometida, ni Cristo hecho hombre el que os
haga oír su palabra de vida como un camino de salvación y libertad; es
ahora la voz humana de estas criaturas la que llega a vuestros oídos y es
menester espiritualizarse para encontrar la esencia divina en donde estoy
presente, por eso os digo que tiene mérito que creáis en esta palabra
porque es dada a través de seres imperfectos. 08-236.51.
El mérito será mayor que el de los que creyeron en Mí en el Segundo Tiempo
o el de los que siguieron a Moisés por el desierto; pero no os faltará guía
un sólo instante, ya que mi palabra no ha sido vaga o imprecisa, sino una
Doctrina definida y perfecta; además, sobre vosotros velará siempre el espíritu
de Elías, quien vino en este tiempo a despertar al mundo y a aparejar los
caminos para que el espíritu de la humanidad llegare ante mi presencia
espiritual. 08-236.52.
Pueblo bendito: que este instante de recordación sea de gozo para vuestro
espíritu y sea también de meditación en todas estas lecciones que vengo a
daros. Preparad vuestro entendimiento y abrid vuestro corazón, para que en
ellos pueda Yo depositar mi gracia. Olvidad por un instante las vanidades del
mundo y acercaos espiritualmente a Mí. 08-236.53.
Vais a escuchar una vez más mi palabra a través de un portavoz humano, que
aunque escogido por Mí, no es superior a vosotros ni tiene nada de divino.
Son los portavoces de mi palabra, criaturas imperfectas todavía, aunque la
elevación de su espíritu les permita penetrar en comunicación con el
Padre. Oíd la cátedra con fino oído para que pase con claridad a vuestro
cerebro, dejad que después cruce como un rayo de luz por vuestro corazón y
la esencia divina llegará hasta vuestro espíritu como pan de vida eterna. 08-236.54.
Si os preparáis de esta manera, sentiréis que en verdad he estado con
vosotros. 08-236.55.
No quiero que seáis tradicionalistas, pero sí es mi voluntad que recordéis
todos aquellos acontecimientos por medio de los cuales me manifesté con
vosotros y os di ejemplos y enseñanzas. Haced por medio del recuerdo un festín
dentro de vuestro corazón y vuestros pasos serán más firmes en la senda. 08-236.56.
En 1866 promulgué la Ley nuevamente entre mi pueblo, abriendo una nueva era
espiritual, cumpliendo así una promesa mía hecha a vosotros en tiempos
pasados. Desde entonces vibra mi Espíritu Santo desde la nube, a través de
mi rayo y también las voces de mis ángeles se dejan oír en la Tierra. 08-236.57.
Este es el Tercer Tiempo, en el que he venido a fundir en una sola Ley los
mandamientos que os di por medio de Moisés, la Doctrina de amor que como Jesús
os di en el Segundo Tiempo, que fue una confirmación de la primera. Y en
este tiempo os doy esta Doctrina como faro luminoso, como una barca
salvadora, como una escala de perfeccionamiento para que alcancéis la
evolución de vuestro espíritu. 08-236.58.
Os doy mi enseñanza con gran sencillez y claridad para que, como buenos
espiritualistas, sepáis contestar a los que os pregunten si sois mosaicos o
cristianos. 08-236.59.
Antes de que os fuese revelada la Ley en el Primer Tiempo, vivisteis en la
ley natural, alentados por hombres por quienes os aconsejé la virtud, por
quienes manifesté mi verdad y mi justicia, hombres por los cuales me
manifesté como el Dios del bien y del amor. 08-236.60.
Ese pueblo que supo mantenerse en el temor del Dios verdadero, y que supo
conservar la institución de un Dios de justicia y de bondad, es el pueblo de
Israel. Pero una ley concreta y definida no conoció ese pueblo hasta que,
contemplándolo el Padre en peligro de caer en el gentilismo y en la idolatría,
de su propio seno hice surgir un varón fuerte de espíritu para entregar por
su conducto la Ley de Dios para los hombres, escrita en roca viva. El varón
fue Moisés, libertador y legislador, quien con fe inquebrantable y gran amor
al Señor y a su pueblo, condujo a las muchedumbres a una Tierra propicia
para construir un santuario y elevar un culto grato al dios viviente e
invisible. 08-236.61.
Mirad cómo desde los primeros tiempos os he inspirado la espiritualidad. Con
la promulgación de la Ley sobre el Sinaí, culminó ante la humanidad el
Primer Tiempo. Aquel primer enviado fue como una estrella en el desierto, fue
el índice que guía, fue consejero y legislador, fue pan, cuando el hambre
se dejó sentir y agua que calmó la sed. Fue amable compañía en la soledad
de los desiertos y conductor del pueblo, hasta las puertas mismas de la
Tierra deseada. 08-236.62.
Cuando Cristo apareció entre la humanidad, en el seno de ese mismo pueblo,
habían transcurrido muchos siglos desde Moisés. 08-236.63.
Fue la nueva alborada para el pueblo que esperaba la llegada del Maestro
Divino, que venía a nacer y vivir entre los hombres para enseñarles la
segunda parte del libro de la vida. 08-236.64.
Habíais conocido al Dios de Justicia y ahora, El venía a mostrarse como
Dios de Amor, preparando con su palabra y sus obras un nuevo tiempo, una
nueva vida para el espíritu. El Segundo Tiempo y todo cuanto os enseñé con
mi palabra, milagros y ejemplos, hasta culminar con mi pasión, fue la hoja
de la Ley de Amor que escribí para vosotros. 08-236.65.
Ahora, en el Tercer Tiempo, Elías manifiesta su espíritu, como Enviado y
Precursor del Espíritu Santo, diciendo a través del entendimiento humano:
“He aquí a Elías, el profeta del Primer Tiempo, el mismo que después
apareció sobre el Monte Tabor junto a Moisés y Jesús en la transfiguración
de Cristo ante los discípulos”. 08-236.66.
Elías tiene la llave con que se ha abierto la Tercera Era, el nuevo tiempo. 08-236.67.
Ahora podréis comprender lo que ni los mismos apóstoles alcanzaron a
comprender de algunas de mis revelaciones. 08-236.68.
Elías es el rayo de Dios, con cuya luz viene a disipar vuestras tinieblas y
a libertaros también de la esclavitud de este tiempo que es la del pecado, y
quién guiará vuestro espíritu a través del desierto hasta llegar a la
Tierra Prometida en el seno de Dios. 08-236.69.
He ahí los tres enviados por los cuales habéis recibido la Ley y las máximas
revelaciones. 08-236.70.
Tiempo de luz para vosotros ha sido este, en el que habéis tenido explicadas
las revelaciones de los tiempos pasados y anunciadas las profecías de lo que
ha de ser. 08-236.71.
Más este tiempo de mí comunicación por medio del entendimiento del
portavoz, pronto pasará y vendrá un tiempo de gracia y espiritualidad en el
cual aquél que se prepare, podrá conversar conmigo en forma espiritual. 08-236.72.
Y cuando mi Reino se haya establecido en el corazón de la humanidad, cuando
la tentación haya sido destronada y el hombre me ame sobre todo lo creado,
este mundo será morada de grandes espíritus, donde los hombres se amen en
verdad y sepan recibir con caridad a espíritus necesitados para regenerarlos
y llenarlos de sabiduría. 08-236.73.
No sabéis ahora en qué forma me manifieste a todo el Orbe, desde 1950 en
adelante, mas os dejo alerta, porque veréis que los dones y potencias del
espíritu se impondrán a los sentidos del cuerpo, y la humanidad sentirá
que está viviendo el nuevo tiempo, el tiempo de la comunicación de espíritu
a Espíritu. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 237 08-237.01.
Bienvenidos seáis discípulos y párvulos. Sois perseverantes en recibir mi
enseñanza. Vuestro Maestro viene a vosotros, porque es el tiempo anunciado
en que os he llamado para ayudaros a dar los primeros pasos en el camino de
la espiritualidad. Vosotros habéis conocido las primeras luces de esta etapa
que dio principio en el año de 1866 y no sabéis cuando terminará. 08-237.02.
En el año de 1950, cesará mi palabra a través del entendimiento humano,
mas Yo seguiré enseñándoos en un lenguaje superior: el del espíritu. 08-237.03.
Si cumplís vuestra misión, pueblo de Israel, dejaréis un ejemplo y después
de vosotros vendrán los que han de continuar esta Obra. Enseñaréis la
oración verdadera, predicaréis el amor y lo testificaréis con vuestras
obras. Las naciones al oír vuestras palabras, penetrarán en meditación y
profunda oración, para encontrar la solución a sus grandes conflictos. Y Yo
el Padre, descenderé sobre todos, para fortalecer y vivificar a todos mis
hijos. 08-237.04.
¡Oh humanidad que os encontráis hambrienta y sedienta de mi palabra,
mientras el pueblo de Israel está harto de ella! Vos no habéis contemplado
descender al Espíritu Santo entre los hombres. He venido a iluminar vuestro
espíritu y os llamo por tercera vez. Quiero que abráis vuestro corazón y
dejéis penetrar a este viajero, para dejar en todos, lo que os hace falta.
Abrid vuestros oídos, y mi palabra caerá en vuestro corazón, como un bálsamo.
Sentiréis mi paz y mi luz iluminará vuestro camino y podréis contemplar el
porvenir. 08-237.05.
Yo os acompaño en las grandes y pequeñas pruebas. 08-237.06.
Estoy preparando el valle donde he de reunir a todos mis hijos para el Gran
Juicio Universal. Yo juzgaré con perfección, mi amor y caridad envolverán
a la Humanidad y en ese día encontraréis salvación y bálsamo para todos
vuestros males. Si hoy expiáis vuestras faltas, dejad que el espíritu se
purifique, así estaréis preparados para recibir de Mí, la herencia que
tengo destinada para cada uno de vosotros. 08-237.07.
Si he llamado antes al pueblo de Israel y lo he preparado como el hijo primogénito,
es porque él siempre ha traído un mensaje de mi divinidad a los hombres. Es
mi emisario que lleva en sus labios mi esencia y en su corazón mi verdad. 08-237.08.
Vais a conocer vuestros errores, sabréis por qué tropezabais, pues mi luz
iluminará vuestro ser; y vuestro corazón, que se había cerrado para Mí,
volverá a abrirse y de él brotará un torrente de agua cristalina. 08-237.09.
Yo os hablo desde el Más Allá. Si eleváis vuestro espíritu podréis
contemplarme. Todavía os falta recorrer un espacio del camino de vuestra
evolución para que llegue el día de vuestro retorno a Mí. Yo, vuestro
Padre, endulzaré vuestros días, os daré paz para que podáis atravesar la
última gran prueba que os espera. 08-237.10.
Las profecías correspondientes a este tiempo se están cumpliendo. Los que
han dormido, se han sorprendido al contemplar los acontecimientos. Es que no
habéis leído en el libro de los profetas, en el libro de vuestro Dios, mas
Yo haré de vosotros mis discípulos que sepan interpretar mi palabra de
todos los tiempos. 08-237.11.
La humanidad despierta lentamente. Todos esperan la luz de un nuevo día, la
aurora que ha de aparecer trayendo para ella paz, comprensión y luz que todo
lo ilumine. Una fuerza que haga volver al orden a todo lo que ha sido
cambiado en su principio. Espera también al guía que ha de corregir las
imperfecciones, que ha de darle la salud a los enfermos y la resurrección a
los muertos. 08-237.12.
Esa luz ya ha sido entre los hombres, os dice el Maestro, y no habéis sabido
reconocerla. 08-237.13.
Yo vengo a ayudaros en la restauración de todo lo que habéis profanado. 08-237.14.
En el tiempo cercano de la propagación de mi palabra, no adulteréis, no
compliquéis esta enseñanza. Si os preparáis en espíritu y en verdad,
tendréis para los que os interroguen, buena respuesta, mostraréis un mundo
infinito de luz. Hablaréis de la simplicidad de mi enseñanza, en la cual se
refleja mi pureza, mi sabiduría y mi verdad. 08-237.15.
Les diréis que con mi venida en este tiempo se cumplen las profecías y mis
promesas dadas en tiempos pasados. 08-237.16.
Que Elías vino antes que Yo a preparar el sendero por donde había de pasar
mi Divinidad. 08-237.17.
Que él llamo a los espíritus a oración y congregación, anunciando que era
llegado el tiempo del Espíritu Santo. 08-237.18.
Todas estas lecciones con las cuales os habéis familiarizado, serán para
vuestros hermanos gran revelación, y conmoverán las fibras más sensibles
de su ser. 08-237.19.
La comunicación de mi Espíritu por conducto del hombre, la venida de Elías,
la presencia del Mundo Espiritual aconsejando. Todo esto lo testificaréis y
ellos, a su vez, habrán sido testigos de otras manifestaciones espirituales,
con las cuales confirmarán mi palabra. 08-237.20.
No os conforméis con lo que hasta hoy habéis alcanzado, seguid estudiando
siempre. Cuánto más podáis ensanchar el conocimiento de mi Doctrina
practicando virtudes. Siempre os revelaré nuevas lecciones para alentar
vuestro espíritu en la senda de evolución. 08-237.21.
Reposad unos instantes pueblo amado, escuchad y analizad la palabra del
Maestro. 08-237.22.
Preparándoos estáis para llegar al final. Presurosos se encuentran los que
han recibido en su entendimiento la gracia de transmitir mi palabra, atentos
a mi enseñanza los discípulos que han tenido comprensión para el
Espiritualismo, para esta Doctrina que hará de quien la abrace, un hombre
nuevo. 08-237.23.
Sois aún mis discípulos a quienes todavía no puedo llamar maestros; por lo
tanto, seguid interpretando mi enseñanza, tomando como principio su esencia
y su sencillez. No la compliquéis a través de vuestro análisis, y trabajad
porque sea uniforme en este pueblo la interpretación, para que no aparezca
entre vosotros la división. 08-237.24.
Vais a encontrar en el camino a los que, sabiendo que sois los discípulos
del Espíritu de Verdad, os hagan la siguiente pregunta, muy natural en quien
desea saber más de lo que conoce: ¿Cómo es el Más Allá? Les explicaréis
la transformación que el espíritu sufre al dejar de vivir en un cuerpo
humano, para habitar en las regiones espirituales. Nadie conoce aún aquella
vida en toda su plenitud. Esa ha sido siempre una idea que ha preocupado al
hombre, una interrogación sin respuesta que los intriga. De esa necesidad
espiritual de saber y comprender, cuántos se han valido para lucrar con la
ignorancia, sembrando su semilla de falsedad en corazones de buena fe. Nadie
puede decir con toda certeza cómo es el Más Allá; nadie puede decir
justamente cómo es el espíritu y en qué forma viven en otros mundos. 08-237.25.
Aún es limitada la mente humana para concebir lo que sólo el espíritu
elevado puede conocer y penetrar. Limitaos, por ahora, a comprender y
explicar hasta donde os ha revelado mi enseñanza, que encierra infinita luz
y sirve de firme cimiento a vuestro futuro espiritual. No dejéis libre a
vuestra imaginación para que ella dé la explicación de aquellos misterios,
porque parecerán a la humanidad extrañas teorías, y mi Doctrina se funda
en la verdad. 08-237.26.
Cada revelación os la aclaro para que no haya nada que no sea debidamente
comprendido por vosotros. Por ahora no necesitáis conocer más de lo que os
he revelado, porque si alcanzáis a comprender de la vida espiritual más de
lo manifestado por Mí, perderíais el interés por esta vida, caeríais en
misticismo o en fanatismo; viviríais en una inútil contemplación y dejaríais
de desempeñar la importante misión que en el mundo tenéis que cumplir. 08-237.27.
Muchos han intentado sondear la morada del espíritu sin lograr mirar más
allá de lo que está permitido. Mas a quién pregunta: ¿Cómo se comunica
el mundo espiritual a través de un entendimiento humano? Yo le contesto así:
Haciendo uso de vuestras facultades de entendimiento y de intuición, tal
como lo hace vuestro propio espíritu. 08-237.28.
Mi Doctrina en éste como en el Segundo Tiempo, conmoverá a la humanidad.
Los hipócritas tendrán que enfrentarse a la sinceridad. La falsedad dejará
caer su máscara y la verdad brillará. La verdad se impondrá sobre la
mentira que envuelve a este mundo. 08-237.29.
El hombre estará capacitado para comprender y reconocer todo aquello que
encierra razón y verdad, mas todo lo que se le obligó a creer aunque no lo
comprendiese, él mismo lo rechazará, por eso mi Doctrina cundirá, porque
desborda luz de la cual los hombres están necesitados. A vosotros toca una
gran parte de esta obra, revelando a vuestros hermanos su principio y su fin.
08-237.30.
Guardaos bien de no adulterarla, porque ella es un tesoro que os he confiado
y que me tenéis que devolver. Vuestra responsabilidad es grande, no así la
de los que no han escuchado directamente mi palabra, porque mientras ellos
obran con ignorancia, vosotros lo hacéis con absoluta seguridad, porque sabéis
qué es lo que debéis aceptar y lo que debéis rechazar. Si presentís un
peligro y en tentación caéis, es por vuestra voluntad, con todo
conocimiento de lo que estáis haciendo. Ya en vosotros no existe justificación
para obrar mal. 08-237.31.
Ahí donde la materia quiere hacer su voluntad, demostrad la fuerza y
superioridad de vuestro espíritu. ¿De qué os serviría adquirir
conocimientos si no practicáis? Tenéis ante vuestros ojos un libro de
sabiduría que os explica lo que debéis hacer en cada paso que el espíritu
dé. Si ese libro lo cerraseis egoístamente y de su conocimiento no tomaseis
para dominaros o conduciros ¿Cómo podríais después predicar sus verdades
si vuestras obras demuestran lo contrario de lo que vais enseñando? ¿Cómo
podréis servir de báculo a vuestro hermano si vais cayendo en el camino? ¿Cómo
levantar al caído si no tenéis fuerzas para levantaros a vosotros mismos?
Tened presente que si queréis ejercer en vuestros hermanos una benéfica
influencia, tenéis que adelantaros a dar ejemplo. 08-237.32.
No olvidéis que en vosotros debe siempre imperar la verdad. 08-237.33.
Para llegar al final del camino, tenéis que encontrar muchos tropiezos. El
que más méritos tenga, será aquél que haya vencido la tentación. 08-237.34.
El trabajo en mis tierras es duro pero lleno de satisfacciones. 08-237.35.
No vayáis a cerrar vuestros oídos a la voz de la conciencia, porque podría
abrirse un precipicio ante vuestros pies y ya puestos en la pendiente es difícil
retroceder. 08-237.36.
Recoged el maná espiritual que desciende sobre vosotros, para que os alimentéis
a lo largo del desierto que estáis cruzando. 08-237.37.
Aquí está el oasis, caminantes; descansad unos instantes bajo esta palmera
y recobrad las fuerzas perdidas; mirad que aún queda mucho por andar y
necesitáis energías para llegar hasta el final. 08-237.38.
¿Qué puede deteneros en vuestro camino? ¿Qué temores abrigáis? Orad y
destruiréis obstáculos; tened fe en la oración y lo imposible lo veréis
hecho posible. 08-237.39.
Necesitáis ser un pueblo fuerte para que triunféis y nada os dará mayor
fuerza, que el cumplimiento a mi Ley. 08-237.40.
Muchas tentaciones, persecuciones y acechanzas vendrán sobre vosotros; habrá
quienes se complazcan en sembrar de abrojos vuestro camino, pero de todo ello
saldréis triunfantes si confiáis en Mí, si permanecéis unidos y si
perseveráis en el cumplimiento de mi enseñanza. 08-237.41.
Este pueblo irá aumentando día a día, mas si ahora os parecen grandes las
multitudes que acuden a escuchar mi palabra, en verdad os digo que resultarán
pequeñas cuando las comparéis con las que habrán de congregarse después
de mi partida, en el tiempo de vuestro testimonio. 08-237.42.
Más debo deciros que el rumor del Nuevo Pueblo del Señor, cundirá hasta
que por vuestra unión y fraternidad os hagáis merecedores de los grandes
prodigios y pruebas de poder que tengo reservadas a mi pueblo. 08-237.43.
No exijo de vosotros ningún sacrificio, no exijo de vosotros la suma
perfección, sólo espero el propósito inquebrantable de obedecer mis
mandatos y un poco de caridad hacia vosotros y hacia vuestros hermanos, lo
demás lo hago Yo; mas cuando hayáis dado con firmeza ese paso, entonces os
pediré que deis uno mayor para que no os detengáis en el desierto, porque
allí no es vuestra morada. Ya sabéis que en su evolución encontrará
vuestro espíritu la Tierra bendita de promisión, que es hacia donde dirijo
vuestros pasos. 08-237.44.
Nunca vayáis a decir: Yo he luchado mucho y nadie ha visto mis esfuerzos y
mis sacrificios. No olvidéis que Yo estoy viendo cada uno de vuestros pasos
y anotando cada una de vuestras obras. No esperéis recompensas del mundo ni
una comprensión o justicia completa por parte de vuestros semejantes.
Confiad en Mí, porque en verdad os digo, que jamás me quedaré con lo que
en justicia os corresponde como galardón. 08-237.45.
Tampoco penséis que forzosamente tenéis que morir para recoger vuestra
cosecha, no, algunos frutos os serán dados en esta vida, como premio a
vuestros méritos dentro de la vida humana, en cambio aquellos méritos que
hayan sido espirituales, sí tendrán que aguardar el instante en que estéis
en el Más Allá. 08-237.46.
Hágase la luz en vuestro entendimiento, oh pueblo, para que podáis
comprender y mas tarde practicar la divina inspiración. 08-237.47.
¡Discípulos amados! Venís a Mí, habiendo limpiado vuestro corazón, como
un vaso al que limpiáis por dentro y por fuera, para recibir mi palabra.
Todo lo que brota de Mí es puro; y si vosotros queréis conocerme, tenéis
que prepararos con limpidez, para que podáis recoger la esencia y comprendáis
el sentido de mi palabra y la llevéis después a la práctica. 08-237.48.
Amaos y respetaos unos a otros, sea cual fuere vuestra creencia, ideal y
condición espiritual. Practicad la unión. Perdonad también. No toméis las
causas ajenas para juzgarlas. Mas si queréis interceder, hacedlo, y día
llegará en que os uniréis e iréis en pos de un ideal. 08-237.49.
He probado vuestra caridad. He acercado a vosotros al enfermo, al afligido y
al debilitado por los grandes dolores de este tiempo. He enviado en el seno
de vuestra familia innumerables pruebas para que tengáis ocasión de aplicar
mi enseñanza. Habéis sufrido por los vuestros y llenos de fervor, me pedís
por ellos y Yo os digo: Pedidme también por los ajenos, por todos los que
crucen en vuestro camino, como lo habéis hecho por vuestros padres o por
vuestros hijos, para que practiquéis la verdadera caridad. 08-237.50.
El dolor ha sensibilizado los corazones y en su afán de encontrar consuelo,
me buscan. Yo dirijo sus pasos y sé el momento propicio en que han de
penetrar en mi Obra. Hay muchos que no están preparados todavía para oírme,
y a ellos retardaré su paso, hasta que puedan encontrarse dispuestos a
recibir mis revelaciones. 08-237.51.
Para creer en mi Obra, necesitáis fe. Todo en ella es espiritual. No os he
entregado manifestaciones materiales. Sólo os he pedido que os elevéis para
llegar a mi presencia y sentir mi amor y mi caridad que os envuelven. 08-237.52.
He preparado los ojos del espíritu, los ojos de la fe, para que podáis
mirarme; y he guardado puros los sentimientos de vuestro corazón, para
servirme de ellos. Vuestros dones están latentes y mi palabra viene a
despertarlos, para que deis principio al cumplimiento de vuestra misión. 08-237.53.
Todo lo que he puesto en vuestro derredor, es perfecto y grato, y aun así,
contemplo que no sois felices, que no estáis conformes con vuestro destino.
Es que no habéis analizado la vida, ni habéis comprendido vuestra verdadera
misión. No seré Yo quien enumere los beneficios que os concedo, sino seréis
vosotros los que por gratitud reconozcáis el amor que profeso a cada uno y
el bien que os entrego. 08-237.54.
Os he enviado a restituir, porque os amo y quiero contemplaros limpios y
dignos de Mí. Habéis encontrado el camino sembrado de espinos, como Jesús
en el Segundo Tiempo, y es que quiero que me imitéis, que aprendáis a
luchar para que en cada victoria que obtengáis, seáis mas fuertes. Todo lo
he preparado para vuestro beneficio. Todo está hecho según mi amor y mi
justicia porque soy Padre y Juez inexorable, que no vuelve atrás en sus
determinaciones. 08-237.55.
Pueblo amado, dejadme hacer mi voluntad. Someteos a mi Ley y Yo os llevaré a
la paz y gloria espiritual. Este es el Destino de todas mis criaturas. Tomad
vuestra cruz y seguidme. 08-237.56.
Estáis llenos de dones, poseéis la inteligencia, la voluntad y la razón,
para llevar a cabo vuestra obra. Vuestro tránsito es largo por qué os detenéis
a cada paso; si tomaseis el recto camino, el de la abnegación y
cumplimiento, seríais dichosos, apreciaríais la vida, sabríais amar,
conoceríais el valor de vuestros dones espirituales y no desearíais lo que
otros poseen. 08-237.57.
Mi obra es de libertad. Vengo a iluminar a vuestro espíritu, para que podáis
conocerme. Sois la criatura predilecta, a quien he formado a imagen y
semejanza mía y en vosotros he puesto mis complacencias. 08-237.58.
La escala por la cual ascenderéis es grande y no sabéis en que grado de
evolución os encontráis. Según vuestra evolución, así os ha sido marcado
el camino que hoy atravesáis, pues todo está relacionado y sujeto a leyes
invariables y eternas. 08-237.59.
El templo del cual os hablo en sentido figurado, es espiritual. No es la casa
fincada con canteras, sino el templo de amor, la fe del hombre que quiere
elevarse hasta llegar a Mí. Sobre los buenos cimientos que vosotros pongáis,
las siguientes generaciones edificarán. 08-237.60.
Grande será la alegría de los postreros, cuando Yo les presente mi Obra, mi
palabra. ¡Cuánto me han buscado! ¡Cuánto han sufrido por llegar a Mí! Su
ideal es uno solo: encontrar el camino espiritual, llegar a la fuente, donde
poder sustentar y perfeccionar su espíritu. ¡Y como adelantarán en sus prácticas!
Ellos darán testimonio de lo que han recorrido buscando mi palabra y
vosotros, de que les esperabais; porque Yo os anuncié estas profecías. Os
he confiado una parte de mi Obra para su cumplimiento y cuando hayáis
concluido, sonreiréis de satisfacción por haber colaborado con vuestro
Dios. 08-237.61.
Descansad, dejad que se alimente vuestro espíritu. Dejad que vuestro corazón
al sentir mi presencia, lata apresuradamente. 08-237.62.
Vengo a alentaros en el camino, para que no detengáis vuestro paso, Yo soy
aquél que sabe quién ha aprovechado el tiempo y las oportunidades; quien ha
perdido el tiempo y quien camina perezosamente en la senda de evolución
espiritual. 08-237.63.
Vosotros podéis daros cuenta de vuestro adelanto o retraso, sólo cuando os
encontréis en espíritu. 08-237.64.
Todo lo preparé para que en este tiempo, al venir vosotros nuevamente a
morar en la Tierra, encontraseis al Maestro comunicándose por medio del
hombre, para recordaros vuestra misión de trazar una huella de buenos
ejemplos, para que por ella llegaran al camino los que vivieron en la
ignorancia, en la idolatría y en el fanatismo religioso. 08-237.65.
Os preparé para que vuestros labios humildes, sorprendieran a la humanidad
con la luz, la profundidad y verdad de sus palabras. Sois mis testigos, mis
emisarios y aun mis precursores. 08-237.66.
Si por instantes os corrijo y aun llego a reclamaros, es porque las pasiones,
los torbellinos o las vicisitudes llegan a empañar momentáneamente la luz
de vuestro entendimiento y os hacen caer en faltas, en materialismo o en
frialdad. 08-237.67.
Mi caridad os va guiando por el camino de salvación, y ha apartado toda
venda de ignorancia de vuestros ojos, para que contempléis las luces de esta
jornada. Recordad que todo ojo pecador y no pecador me contemplará. 08-237.68.
¿Os habéis preguntado si existe verdadera fe en vuestro corazón? ¿Habéis
sentido el calor de esa flama? 08-237.69.
Voy a deciros cual es la prueba de que existe fe verdadera: 08-237.70.
Cuando el corazón no zozobra en la hora de la prueba. Cuando la paz inunda
al espíritu en los trances supremos. Aquél que tiene fe, está en armonía
conmigo, porque Yo soy la vida, la salud y la salvación; quien busca de
verdad este puerto y este faro, no perece. 08-237.71.
Quien posee esta virtud, hace prodigios fuera de toda ciencia humana y da
testimonio del espíritu y de la vida superior. 08-237.72.
No podrá haceros desfallecer el incrédulo si vosotros creéis en Mí, ni
podrá heriros la calumnia. 08-237.73.
Yo he alentado la fe en vosotros, con pruebas os he fortalecido para seguir
haciendo el llamado a las multitudes que se alimentarán con vuestra fe. 08-237.74.
Os he dicho en este tiempo: No me busquéis en las materias por las cuales os
hablo, porque tropezaréis con sus imperfecciones y atribuiríais estas
faltas a mi Obra; penetrad al fondo de la palabra que vierten esos labios, y
en su sentido, en su esencia, encontraréis al Maestro. 08-237.75.
No vayáis a caer en idolatría con éstos por quienes me comunico, porque
entonces serían los que ocuparan el lugar que ayer tuvieron en vuestro corazón
las imágenes grabadas en lienzos o esculpidas en piedra y seguiríais
hundidos en ese materialismo y en ese fanatismo religioso que no ha permitido
al Padre poseer plenamente vuestro espíritu. 08-237.76.
Guardad la esencia del Verbo, para que cuando ya no escuchéis esta enseñanza,
sintáis que en lo más profundo de vuestro corazón resuena la palabra
celestial que eleva e invita a penetrar en comunión directa con vuestro Señor.
ENSEÑANZA
No. 238 08-238.01.
Pueblo amado, os dice el Maestro: Vengo en busca de mi pueblo, del santuario
que existe en vuestro corazón. Aquellos que lo hayan cerrado para Mí, es
tiempo que lo abran a la espiritualidad; quien lo haya destruido, reconstrúyalo
y dele firmeza; quien lo tenga en tinieblas, debe iluminarlo con la luz de la
fe, mas en verdad os digo, que no vayáis a perder vuestro tiempo
construyendo templos materiales, pensando que la devoción, la gracia y el
arte que en ellos pongáis sean el mejor homenaje que me presentéis. Tan sólo
os concedo que preparéis humildes lugares en donde os pongáis a cubierto de
la intemperie o de las miradas indiscretas; a esos recintos destinados tan sólo
para vuestras reuniones, no les llaméis templos porque podría suceder que
el ignorante llegara a adorar esos lugares como si fueran sagrados. 08-238.02.
No introduzcáis en vuestras prácticas, ritos o ceremonias, con ello podríais
apartaros de la misión que os he confiado, que es la de sembrar la caridad y
el amor. 08-238.03.
Sencillez y humildad, tanto en lo exterior como en lo interior, es lo que os
pido, y con ello tendréis mi presencia llena de esplendor en vuestro espíritu.
08-238.04.
Estoy en los corazones y vibro en vuestro espíritu. ¿Para qué habíais de
representarme con objetos materiales, si estáis sintiendo mi divina
presencia en lo más íntimo de vuestro ser? ¿No creéis que si Yo buscase
el esplendor mundano, en lugar de haber nacido en cuanto hombre en un
establo, hubiera nacido en el interior del templo de Sión? ¿Qué obstáculo
hubiera impedido mi nacimiento en ese lugar, si sabéis que María era
conocida en el templo y fue sumisa y obediente a todos los mandatos divinos? 08-238.05.
Meditad en mi palabra y pensad que nunca he buscado el culto externo en los
hombres, que sólo he venido a pedirles su amor, su elevación, su fe y todo
lo que sea fruto de su espíritu. 08-238.06.
Por un tiempo más conservaréis estos lugares dedicándolos a celebrar en
ellos vuestras reuniones, porque aún son necesarios para que vengáis a
escuchar la palabra que os he dejado, a analizarla y a tratar de ponerla en
práctica; pero el tiempo de doctrinaros, el tiempo de vuestra preparación
pasará y entonces dejaréis de necesitarlos. 08-238.07.
La flama de la fe se encenderá más y más en el espíritu de mis discípulos,
cada corazón será un altar, el amor por sus semejantes será para ellos un
culto, y en cada hogar habrá un santuario. Haréis comprender a vuestros
hermanos que con su oración se eleva su espíritu por encima de todo lo
superfluo y de toda miseria terrestre, y ellos lograrán contemplar que el
Templo del Señor es universal, es infinito y que está en todas partes, lo
mismo en el espíritu del hombre, que en su cuerpo, en lo visible que en lo
invisible; comprenderán que así como pasó el tiempo en que me ofrecían
sacrificios de sangre, también el culto por medio de ritos o de ceremonias
exteriores deberán pasar. La espiritualidad vendrá a purificar vuestro
ambiente y mi Doctrina llegará a ser comprendida. 08-238.08.
Surgirá la verdadera oración, el culto elevado espiritual, agradable ante
mi mirada divina; la penitencia bien entendida, aquella que es
arrepentimiento, enmienda y reparación de las faltas cometidas. Aparecerá
en los hombres el amor verdadero basado en la limpidez del corazón y llegarán
a comprender que para orar son suficientes breves momentos, pero que para
cumplir su misión, que es la de hacer la caridad entre sus hermanos,
necesitan emplear todos los instantes de su vida. 08-238.9.
Meditad en mis lecciones, oh discípulos, analizadlas, y encontraréis en su
fondo más, mucho más de lo que las palabras expresan. Yo os ayudaré y os
iluminaré para que conozcáis todo aquello que en mi palabra haya quedado
oculto, porque la mente del portavoz no la haya llegado a traducir. 08-238.10.
Hoy os doy la bienvenida, sentaos a mi mesa, lo mismo recibo al que me ama,
que al que me niega, a todos os acaricio por igual porque todos sois mis
hijos. 08-238.11.
Me presento entre pecadores. ¿Acaso hay un justo en la Tierra? Vengo a
ofreceros los bienes de mi Reino y a poner a vuestro alcance los medios para
lograrlos. Si mi gloria me pedís, os la daré, porque os está prometida
desde el principio de los tiempos. Vosotros, los hijos del Señor, sois los
herederos del reino, ¡Cuántos méritos tendréis que hacer para conquistar
la Tierra Prometida! Unos la alcanzarán con una lucha larga y penosa, otros
en cambio, darán grandes pasos en el camino y pronto se acercarán al reino
de la Luz. ¿Recordáis lo que prometí a Dimas, mientras se hallaba en agonía,
al ver su arrepentimiento, su fe y su humildad? Le ofrecí que ese mismo día
sería conmigo en el Paraíso. 08-238.12.
Humanidad, Yo os pregunto tomando a este pueblo como representante vuestro:
¿Hasta cuando vais a levantaros amándoos unos a otros y perdonándoos
mutuamente vuestros agravios? ¿Hasta cuándo queréis que sea la paz en
vuestro planeta? 08-238.13.
El perdón que proviene del amor, sólo mi Doctrina lo enseña y él posee
una fuerza poderosa para convertir, regenerar y transformar al malo en bueno,
al pecador en virtuoso. 08-238.14.
Aprender a perdonar y tendréis en vuestro mundo el principio de la paz. Si
mil veces fuese necesario perdonar, mil veces debéis hacerlo. ¿No os dais
cuenta de que una reconciliación oportuna, evita que apuréis un cáliz de
amargura? 08-238.15.
Os hablo del dolor al que os hacéis acreedores, el que habéis ido
acumulando y que se desbordará llegada la hora. Yo nunca ofrecería
semejante cáliz a mis hijos, pero en mi justicia sí puedo permitir que
recojáis el fruto de vuestra maldad, soberbia e insensatez, para que volváis
arrepentidos a Mí. 08-238.16.
Los hombres han desafiado mi poder y mi justicia al profanar con su ciencia
el templo de la Naturaleza en la que todo es armonía, y su juicio va a ser
inexorable. 08-238.17.
Se desatarán los elementos, se conmoverá el Cosmos y se estremecerá la
Tierra. Entonces habrá pavor en los hombres y querrán huir, mas no habrá a
dónde encaminar sus pasos; querrán detener las fuerzas desencadenadas, y no
podrán, porque se sentirán responsables, y tardíamente arrepentidos de su
temeridad e imprudencia, buscarán la muerte para escapar al castigo. 08-238.18.
Vos, pueblo, que no ignoráis estas profecías, sois responsables de cuanto
acontezca si no veláis ni trabajáis para conservar la paz que os he
confiado. 08-238.19.
Preparad vuestro cayado y vuestra alforja, porque voy a enviaros como
profetas y como emisarios a amonestar a los pueblos. 08-238.20.
Unos irán por el Oriente, otros hacia el Occidente y otros por los demás
puntos y caminos de la Tierra. 08-238.21.
No os llenéis de vanidad pensando que habéis sido los privilegiados, en
quienes he depositado mis mandatos en este tiempo para haceros mis discípulos;
pero también os digo: No os conforméis con ser los llamados, haced méritos
para que seáis de los escogidos. 08-238.22.
Desechad toda vanidad para que no imitéis al gusano que se hincha con la
humedad de la tierra para después convertirse en nada. 08-238.23.
No durmáis, confiándoos en que os amo mucho, para evitar que tengáis
tropiezos. Ciertamente sois muy amados, pero también por lo mismo, sois muy
probados. 08-238.24.
Tres cuartas partes del haz de la Tierra desaparecerán y sólo una parte
quedará salva para ser refugio de los que sobrevivan al caos. Vosotros veréis
el cumplimiento de muchas profecías. 08-238.25.
Vos, pueblo, cumplid mis mandatos y Yo os cumpliré lo prometido. 08-238.26.
Orad, velad, sembrad amor, extended la luz, dejad huella de caridad, y estaréis
en paz con vuestra conciencia y en armonía con el Creador. 08-238.27.
Oíd con atención esta palabra, para que después la analicéis y la sembréis
en el corazón de vuestros hermanos; no os conforméis con entenderla;
hablad, dad ejemplo y enseñad con vuestras obras. Sed intuitivos, para que
conozcáis cuál es el instante propicio para hablar y cuál es el momento
oportuno para que vuestros hechos den testimonio de mi Doctrina. 08-238.28.
Un solo idioma os doy para que extendáis mi palabra, y ese idioma es el amor
espiritual, el cual será entendido por todos los hombres. Un idioma dulce al
oído y al corazón de la Humanidad que irá derribando piedra por piedra la
torre de Babel que en su corazón ha levantado; entonces mi justicia cesará,
porque todos se entenderán como hermanos. 08-238.29.
Las tierras son propicias y fértiles, pueblo, preparaos verdaderamente en
espíritu y materia y estaréis en condiciones de levantaros a sembrar la
semilla de esta revelación, preparando a la vez el camino a las nuevas
generaciones. 08-238.30.
Os he prometido enviar a morar entre vosotros a los espíritus de grande luz,
que esperan tan sólo el momento de acercarse a la Tierra para encarnar y
cumplir una gran misión de restauración, cuando aquellos seres habiten este
mundo, ¿qué tendréis que enseñarles? Nada, de cierto os digo, porque
ellos vendrán a enseñar, no a aprender. Os maravillaréis de escucharles
desde la infancia hablando de enseñanzas profundas, sosteniendo
conversaciones con los hombres de ciencia y con los teólogos, asombrando con
su experiencia a los ancianos y aconsejando la buena senda a la juventud y a
la niñez. 08-238.31.
Bienaventurado el hogar que recibiese en su seno a uno de estos espíritus.
¡Cuán graves serán los cargos que se hagan a quienes traten de impedir el
cumplimiento de mis enviados! 08-238.32.
Ved ahora por qué quiero que os vayáis purificando y regenerando, para que
de generación en generación vuestros frutos vayan siendo más y más
limpios. 08-238.33.
¿Por ventura será vuestro hogar el que reciba la presencia de aquellos
seres de luz? Si estáis preparados os elegiré; si no lo estáis, buscaré
corazones dispuestos y ahí les enviaré. 08-238.34.
Vosotros creéis en mis profecías, pero habrá muchos que nieguen mis
palabras de este tiempo como han negado las revelaciones pasadas; mas no temáis,
que al cumplirse mis palabras, ellos serán los primeros en inclinar su faz,
avergonzados de su incredulidad. 08-238.35.
Toda revelación divina que ha sido negada por los hombres, reconocida y creída
será; todo lo que ha sido olvidado u ocultado por religiones y sectas, a la
luz saldrá. 08-238.36.
Enseñaréis al mundo con vuestro ejemplo a penetrar con espiritualidad y
respeto en las enseñanzas de lo revelado por el Padre y a no tratar de ir más
allá de lo concedido por El Amor, humildad, respeto; eso tendréis que enseñar
a una humanidad que sin preparación espiritual ha intentado siempre
interrogar los arcanos del Señor. 08-238.37.
¿No respetáis la alcoba de vuestros padres? Pues respetad más los secretos
de vuestro Padre Celestial. Es tanto lo que os he descubierto y lo que os he
mostrado, que no habéis terminado aún de conocerlo y ya queréis nuevos
arcanos en qué penetrar. 08-238.38.
A vosotros, discípulos de una ciencia superior, de una sabiduría que
pertenece a una vida más elevada que la vida humana, os digo que no queráis
saber más de lo que Yo os revele, porque caeríais pronto en confusión. Os
he enseñado muchas lecciones y todavía tengo mas que entregaros por
conducto del entendimiento del hombre. Muchas nuevas revelaciones conoceréis
y comprenderéis más de lo que habéis imaginado. 08-238.39.
Mi palabra, que es la divina lección, vendrá siempre acompañada de pruebas
y acontecimientos en vuestra vida, para que esta Doctrina se vaya afirmando
en vuestro corazón y no seáis los discípulos teóricos, sino los discípulos
que deis testimonio de mi verdad con vuestras obras. 08-238.40.
¿No es verdad que muchas veces comprendéis alguna de mis palabras sólo
hasta que habéis pasado una prueba? 08-238.41.
Hablándoos en ocasiones sobre la inmortalidad del espíritu, sobre los erróneos
conceptos que tenéis de la vida y de la muerte, no me habéis comprendido al
instante de escuchar mi lección, pero ha llegado la prueba en el seno de
vuestro hogar, habéis visto partir de este mundo a un ser querido y vuestros
ojos se han abierto a la realidad, a la luz de la verdad y me habéis dado
gracias por haber puesto tanta perfección en todas mis obras y por haberos
sacado de vuestra ignorancia y de vuestra confusión. 08-238.42.
Penetrad con la mente y con el espíritu en mi palabra. Unificaos en el fondo
de vuestro ser para que entre el espíritu y la materia sólo exista una
voluntad, de esta manera comprenderéis más fácilmente mi Doctrina y
atravesaréis con mayor elevación las pruebas. 08-238.43.
Benditos sean los menesterosos de los bienes del mundo que vienen a tomar el
pan de mi palabra con el anhelo de ser grandes, porque en mi camino lo lograrán.
Bienaventurados los que siendo ricos en el mundo, dejen sus comodidades por
venir a aprender de Mí, porque conocerán la riqueza verdadera. 08-238.44.
Hoy desciende mi Espíritu en un rayo de luz sobre la humanidad, en un tiempo
en el que no existe el temor a mi justicia, ni el amor de los unos a los
otros. 08-238.45.
Sois un pueblo humilde, testigo de mi presencia y también de mi palabra, mas
en este pueblo falta amor y no contemplo respeto a mi manifestación, porque
se ha familiarizado con ellas. Esa es la razón por la que a veces os
reclamo, tocando con mi palabra llena de justicia, la indiferencia de vuestro
corazón. 08-238.46.
Pensad, oh discípulos, que si no tenéis ahora respeto a esta Obra divina,
no podréis ser mas tarde los que vayáis por el camino del cumplimiento como
labriegos obedientes en la Obra de vuestro Maestro. 08-238.47.
Ese instante es de prueba para la humanidad, los grandes pueblos del mundo
están haciendo preparativos para lanzarse unos en contra de otros como
fieras sedientas de sangre y ciegas de odio. Los pueblos pequeños se
encuentran temerosos ante el presagio de la guerra, que es luto y destrucción.
Los hogares se ensombrecen, los corazones laten llenos de terror y los
amantes de la paz y de la justicia se atormenta ante el fantasma de la guerra
que amenaza la paz de los hombres. 08-238.48.
¡Cuántos sueños de progreso se van desvaneciendo en estos momentos! ¡Cuántas
ilusiones se ven extinguidas y cuántas vidas están ya sentenciadas! Esta es
la hora de iniciar trabajo, de hacer sentir vuestra presencia en el mundo, oh
pueblo. Este es el instante propicio para orar. 08-238.49.
Orad haciendo sentir vuestra fe, uniendo vuestro corazón al de todos los que
en esta hora de angustia me invocan y ruegan porque la paz se haga en el
mundo. Orad por todos los que se han apartado de toda práctica del espíritu
y que sólo viven en la persecución de una meta material que por sus
ambiciones, por sus odios se han trazado. 08-238.50.
Llenad el espacio de pensamientos puros y que cada uno de ellos, sea como una
espada que en lo invisible, ahí en donde vibran los pensamientos de los
hombres, vaya luchando por lograr la destrucción de las tinieblas que
amenazan invadir al mundo; mas tened fe en la fuerza de la oración, porque
si pensáis que ella se pierde en el infinito, no tendrá la potestad
necesaria para llegar hasta la mente de vuestros hermanos. 08-238.51.
Hasta Mí llegan siempre vuestros pensamientos, por imperfectos que sean y
escucho vuestras oraciones aunque carezcan de la fe que siempre debéis poner
en ellas. Es que mi Espíritu capta la vibración y los sentimientos de todos
los seres; pero los hombres que se encuentran distanciados entre sí por su
egoísmo, alejados de la vida espiritual por el materialismo en que hoy se
han dejado envolver, no están preparados para lograr comunicarse unos con
otros por medio de sus pensamientos. Sin embargo, Yo os digo que es menester
que empecéis a educar a vuestro espíritu; para lograrlo, hablad a los espíritus
aunque no tengáis contestación aparente de ellos. Mañana, cuando todos
hayan aprendido a dar, comenzarán a tener indicios de una comunicación
espiritual jamás presentida por los hombres. 08-238.52.
Vuelvo a deciros que Yo capto todo pensamiento y plegaria, en cambio el mundo
no sabe recibir mi inspiración ni se ha preparado para dejar brillar en su
mente mis divinos pensamientos ni oye mi voz cuando contesto a su llamado.
Pero Yo tengo fe en vosotros, creo en vosotros, porque os he formado y os he
dotado de un espíritu que es un destello del mío y de una conciencia que es
imagen mía. 08-238.53.
Si os dijera que no espero que lleguéis a perfeccionaros, sería tanto como
si declarase haber fracasado en la obra más grande que de mi voluntad divina
ha brotado, y eso no puede ser. 08-238.54.
Sé que estáis en el tiempo en el que vuestro espíritu saldrá victorioso
de todas las tentaciones que ha encontrado a su paso, después de lo cual
surgirá pleno de luz a una nueva existencia. 08-238.55.
En esta comunicación que hoy he tenido con vosotros, os he entregado tan sólo
una lección que servirá para daros una idea de lo que será en el futuro
vuestra comunicación con el Padre, y también con vuestros hermanos a través
del pensamiento. Esa es la meta que debéis alcanzar, mas debéis cuidaros de
no llegar a ella empleando medios impropios de una obra tan pura como es ésta.
08-238.56.
Analizad, practicad, sed perseverante e insensiblemente llegaréis a alcanzar
la comunicación de espíritu a Espíritu. 08-238.57.
Hoy venís bajo la sombra del árbol, donde escucháis la voz que os habla en
el Tercer Tiempo, la voz del Espíritu santo. 08-238.58.
Vuestra elevación en este día ha sido grande porque la prueba ha sido en
vuestro camino. 08-238.59.
El temor se apoderó de vuestro corazón en las últimas albas y habeos
velado. Los aletargados despertaron y los débiles se levantaron en busca del
árbol donde se halla la fuerza para resistir los torbellinos. 08-238.60.¿Por
qué teméis, pueblo, si os encontráis bajo la protección de mi
misericordia? Que no os falte la fe, cumplid mis mandatos, recordad que
siempre que confiáis en Mí, mi palabra es en vuestra boca, mi luz en
vuestro entendimiento, entonces habréis asombrado a la humanidad. No olvidéis
que siempre que vuestra desconfianza os ha apartado de Mí, habéis visto
huir de vosotros toda potestad. 08-238.61.
Mucho teme vuestro espíritu la esclavitud, porque ya la conoce; mucho teméis
al yugo del faraón. Amáis la libertad en el mundo y a través de ella vais
en pos de la paz. No queréis guerra, sangre ni dolor, buscáis hacer méritos
para que vuestros hijos no penetren en el caos y oráis para tener lucidez,
para regeneraros y tener un átomo de limpidez. 08-238.62.
Sólo Yo puedo daros la paz porque sólo en Mí existe. 08-238.63.
Penetrad en el seno de la religiones buscando esa paz y no la encontraréis.
Escuchad a los llamados príncipes de la palabra y os convenceréis de que su
palabra no tiene esencia de paz. Buscadla desde las regias mansiones hasta
las más humildes chozas y no la encontrareis, porque en este tiempo se ha
apartado de la Tierra. 08-238.64.
¿Por qué cuando creyentes e increyentes escuchan mi palabra en estos
humildes recintos, sus corazones se sienten inundados de paz? ¿Verdad que
este sólo hecho podría bastar para probaros que mi Espíritu Divino es
quien se comunica con vosotros? 08-238.65.
Es la tercera vez que vengo para traeros mi paz, para llenaros de valor, de
fe y fortaleza; a recordaros que estáis destinados a llevar bendiciones y
paz al corazón de los hombres. Ya la humanidad espera y ansía que lleguen
aquéllos que le tiendan su mano con verdadera caridad, y la tierra ya está
fecunda para sembrar en ella la semilla de amor; la peste avanza de comarca
en comarca; las enfermedades extrañas aparecen sin que la ciencia las pueda
combatir; la confusión de ideas y la degeneración moral ha llevado al mundo
al abismo. Y mis emisarios no han llegado aún para mitigar aquellas penas y
hacer luz en aquellas tinieblas, porque muy lentamente se preparan. 08-238.66.
Si alguno titubea porque se juzga menesteroso y contempla sus vestiduras raídas
o pobres, es porque se encuentra falto de fe y sin darse cuenta está
blasfemando ante mi Divinidad. 08-238.67.
¿Aún os inclináis delante de los grandes de la Tierra? ¿Aún os
sorprenden las riquezas humanas? No, mi pueblo, lo único grande y de
verdadero valor en la vida del hombre es la elevación espiritual y hacia
ella os conduce mi palabra. 08-238.68.
¡Cuán menesterosos llegan ante mi puerta celestial los que fueron grandes y
poderosos en la Tierra, porque se olvidaron de las joyas espirituales y del
camino de la vida eterna! Mientras la verdad de mi Reino le es revelada a los
humildes, se les oculta a los sabios y entendidos, porque harían de la
sabiduría espiritual lo mismo que han hecho de la ciencia material, buscarían
en esta luz tronos para su vanidad y armas para sus guerras. 08-238.69.
¿Quienes sois vosotros a los que he abierto este arcano? Sólo conocéis que
ya habéis sido antes, pero no sabéis quienes fuisteis, por lo cual ignoráis
quiénes sois y quienes seréis y de donde habéis venido, o a dónde iréis.
Por eso he venido a vosotros como Maestro para enseñaros cuánto ignoráis. 08-238.70.
En el Primer Tiempo Jacob y su familia reconocían al Dios verdadero y al
contemplar el Padre que aquellos hombres conservaban la simiente de la fe en
su Divinidad, los envió a habitar en el seno de un pueblo pagano e idólatra
para dar ahí testimonio de su existencia y de su poder. 08-238.71.
Ahí se multiplicó la familia del patriarca, sus hijos formaron nuevas
familias y éstas se convirtieron en tribus. Mas he aquí que el rey de
aquella comarca sintió temor de aquél pueblo que bajo su reinado crecía,
le quitó la libertad y lo hizo su esclavo cargándolo de cadenas y trabajos.
08-238.72.
La prueba fue grande, larga y penosa. Los hombres trabajaban y sucumbían
bajo el látigo, y el llanto y la amargura era en el corazón de las mujeres.
Sobre aquel pueblo fue la humillación y la miseria, para probar su fe y
fortaleza ante los gentiles. Mas el Padre, conmovido por el dolor de su
pueblo y queriendo manifestar al faraón su poder, llamó a un varón llamado
Moisés a quien preparó e inspiró para que libertase a su pueblo. Díjole
así: “Id y manifestad mi justicia y poder ante el Faraón y ante mi
pueblo, porque han flaqueado hasta los míos, me han olvidado y han dejado
que su corazón se contamine con las costumbres y creencias de los gentiles.
A vos, que habéis sido fiel, os doy esta orden para que encendáis en los
vuestros el ideal de libertad y convenzáis al Faraón de que deje marchar a
Israel hacia Canaán, la Tierra Prometida, para que sirva a su Dios. Haced
que el pueblo ore, que vele y reconozca que su libertad no la conseguirá por
medio de las armas fratricidas”. 08-238.73.
Aquél varón se presentó varias veces ante el Faraón para pedir la
libertad del pueblo, la cual una y otra vez le fue negada. El Señor
entonces, hizo sentir su justicia y sobre el Egipto se desataron las plagas y
las calamidades, llegando el dolor y el exterminio a tal grado, que el rey
llamó a Moisés y le concedió saliera de sus tierras con su pueblo. 08-238.74.
Cuando Israel marchaba en pos de su libertad, el Faraón reconoció que aquel
hombre realmente tenía potestad Divina. 08-238.75.
Moisés alentaba la fe de su pueblo para que soportara las privaciones y
sufrimientos de la jornada. La travesía fue larga y azarosa, muchos cayeron
en el camino agobiados por la fatiga o la ancianidad, sin poder contemplar la
Tierra de Promisión, pero sus hijos llegaron a la Tierra que manaba leche y
miel y que esperaba al pueblo de Israel. 08-238.76.
Como un nuevo paraíso se ofrecía esa tierra a aquellos que la habían
conquistado. Allí había paz, fertilidad y abundancia, extensos valles, agua
cristalina y hermosos cielos, y en ella se multiplicó aquel pueblo, ahí
floreció su culto hacia el Dios verdadero, mas no fue eterna aquella paz y
aquella dicha, porque aquel pueblo cayó en tentación, en idolatría y en
división en el seno mismo de aquella tierra de bendición. Perdió su vigor
y volvió a ser dominado por pueblos paganos y ambiciosos. Cuando oró y me
buscó fue fuerte, mas cuando me olvidó por los placeres y vanidades, se
despojó de mi gracia. 08-238.77.
Recordad la sabiduría de Salomón y la inspiración de David, grande fue el
esplendor de sus reinados, mas cuando cayeron en tentación todo lo
perdieron. 08-238.78.
Volvió aquel pueblo a ser vasallo de pueblos extranjeros y más tarde súbdito
del César. El pueblo había olvidado su pacto con Jehová y era menester que
el Padre lo renovara para que se cumpliera la palabra de los profetas, por la
cual se le había prometido un Salvador, un Mesías al pueblo. Y el Mesías
se hizo hombre para venir a salvar a todo perdido y enseñar al mundo el
camino que conduce a la mansión espiritual, al reino de los Cielos, la
verdadera Tierra de Promisión. 08-238.79.
El nuevo libertador era Cristo, quien venía a enseñaros la mansedumbre y
que encontrando a su pueblo como esclavo, le enseñaba a dar al César lo del
César y a Dios lo de Dios, libertando de esta manera al espíritu. 08-238.80.
Si Moisés no penetró en la Tierra Prometida y sólo contempló su silueta
desde lo alto de un monte, Cristo desde la cruz contempló el Reino de los
Cielos, en donde había de esperar a todos sus hijos. 08-238.81.
¡Cuánto padecieron los que me siguieron! Por comarcas, provincias y reinos
fueron buscados y perseguidos; el látigo, el martirio y el cadalso se
levantaron en el camino de aquéllos, y muchos, para poder orar y pronunciar
sin temor mi nombre, buscaron las entrañas de la tierra, mas ¿Cuántas
veces tembló la mano del verdugo delante de un cristiano al contemplar su
entereza y su fe! ¡Cuántas veces los mismos reyes se estremecieron ante la
presencia de aquéllos, o al escuchar la palabra inspirada de sus víctimas
que morían pronunciando el nombre de su Maestro. 08-238.82.
La huella de Jesús fue de Sangre y ése fue el camino que siguieron los apóstoles
y los mártires. Mas la lucha cesó cuando al fin se hizo luz en el espíritu
de la humanidad vencida y abrumada por tantos milagros de fe y tantos
sacrificios de amor. 08-238.83.
Mi palabra resonó en las naciones y mi Doctrina penetró en los corazones, y
hubo un tiempo en que la paz del reino de Dios se sintió en la Tierra.
Cristo era amado lo mismo de los reyes que de los pobres, y su presencia era
sentida en los corazones. Los pueblos se acercaron unos a otros y muchos
odios desaparecieron. Mi nombre fue entonces pronunciado con amor por todas
las lenguas. 08-238.84.
Mas ¿En dónde está aquel pueblo que venció al faraón y resistió las
pruebas del Desierto? ¿En donde están también aquellos que, después con
su sacrificio vencieron imperios y reinados llevando como arma, la palabra de
Jesús? En verdad os digo que están en la Tierra, pero nuevamente he sido
olvidado y mi Ley y mi Doctrina adulteradas. Entonces, a los espíritus que
han sido fieles, humildes y abnegados, les he enviado nuevamente a la Tierra
para que den testimonio de mi venida y de mis palabras; mas a este pueblo, en
este tiempo, no lo he formado con una sola raza, ni en una sola nación,
porque os he dicho que Israel, el pueblo de Dios, no está en la carne sino
en el espíritu. 08-238.85.
Yo soy el único que puede aclarar quiénes sois y os lo vengo a decir. Vengo
a revelaros a qué habéis venido y a señalaros el punto a donde debéis de
ir; Vosotros sois simiente de aquel pueblo fuerte y habéis venido a esta
vida a luchar por alcanzar el reino de paz del espíritu y llevar la luz al
mundo, como en otro tiempo vencisteis las amarguras del desierto por alcanzar
la Tierra Prometida. 08-238.86.
Por eso os señalo vuestra heredad y os revelo vuestros dones para que ellos
sean las herramientas con que labréis las tierras y las armas con que luchéis.
08-238.87.
¿Por qué teméis entonces? ¿Queréis seguir siendo esclavos? No, me dice
vuestro corazón. 08-238.88.
Os anuncié por distintos portavoces, grande caos en la Tierra y mientras
unos creyeron aunque durmieron, otros dudaron y fue menester que el rumor de
la guerra llegase a ellos para que despertasen, fue necesario que vuestros
hijos fueran llamados a las armas para que creyeseis en mi palabra al ver su
cumplimiento. 08-238.89.Velad
y orad y no temáis por vuestros hijos que Yo a ellos les haré soldados de
paz entre las multitudes. 08-238.90.
Elías es delante de vosotros y de las naciones, abriendo camino y libertando
a los espíritus con la luz de la verdad. 08-238.91.
Sabed juzgar mi palabra y analizadla para que sepáis descubrir su esencia
divina. 08-238.92.
Os revisto de fortaleza y os dejo mi bendición. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 239
08-239.01.
Sentidme, porque en verdad me encuentro muy cerca de vosotros. Quién está
convencido de mi presencia me siente muy dentro de su corazón. 08-239.02.
Sin embargo, una vez más os digo: Nadie os obliga a creer ni a seguirme, la
luz de la fe se encenderá por sí misma y ella hará brotar vuestro amor. 08-239.03.
Sois la criatura predilecta en este valle, a quien he dotado del don de la
razón y a quién he puesto en medio de un vasto mundo lleno de obras, de
criaturas y manifestaciones de mi poder, que son testimonio de quien le dio
la vida es Todopoderoso. 08-239.04.
Yo concedí al hombre desde un principio libertad de pensar, mas siempre ha
sido esclavo, a veces por el fanatismo y otras ocasiones de las falsas
creencias del Faraón y del César. He aquí por qué en este tiempo, ante la
libertad que el espíritu está logrando y ante la claridad que a sus ojos se
presenta, se deslumbra, porque su mente no estaba acostumbrada a esa
libertad. 08-239.05.
El hombre había reducido la fuerza de su entendimiento para lo espiritual y
por eso cayó en fanatismo, caminó por senderos torcidos y fue como una
sombra de la voluntad de los demás. 08-239.06.
Había perdido su libertad, no era dueño de sí mismo ni de sus
pensamientos. 08-239.07.
Mas ha llegado la era de la luz, el tiempo en que habéis de romper las
cadenas y extender las alas para volar libremente hacia el infinito en busca
de la verdad. 08-239.08.
Espiritualidad es libertad; por eso los que me escuchan ahora y han
comprendido el sentido de esta Doctrina libertadora, ven abrirse delante de
ellos ese extenso valle en el que lucharán y darán testimonio de que llegó
el tiempo en que Dios, Creador Omnipotente, ha venido a establecer comunicación
entre El y el hombre. 08-239.09.
Aquella comunión directa que los hombres creyeron que sería imposible entre
un Dios todo fuerza, sabiduría y perfección y la criatura humana tan llena
de pobreza, de ignorancia y pecado, Yo la he realizado. Yo soy quien he
venido a vosotros. 08-239.10.
¿Quién llegó a imaginarse que el hombre podría comunicarse con su Señor?
Pensabais que esto sólo había sido privilegio de los justos y de los
profetas, de aquellos que caían deslumbrados ante sus propios mirajes y
después anunciaban la venida del Mesías; de aquellos cuya oración era tan
profunda y ferviente que llegaban al éxtasis y podían contemplar lo divino.
08-239.11.
Ahora hay dureza en los corazones, mucha incredulidad en lo espiritual y los
hombres se limitan a creer tan sólo en aquello que logran comprender, y lo
que no, lo rechazan a pesar de que en su interior nunca dejan de presentir la
vida que les espera más allá de la muerte. 08-239.12.
Os entrego esta enseñanza valiéndome de un entendimiento humano como el
vuestro, para que sintáis más cerca de vosotros esta palabra. ¿Qué
importa que Yo venga a comunicarme por medio del hombre pecador, si él sabe
prepararse para recibirme? 08-239.13.
¿Qué de extraño tiene que así me comunique si también con vosotros hablo
a través de vuestros sueños; si doquiera que vais, cuando mas me necesitáis,
llego a tocar con mi amor vuestro corazón? Hay algo en vosotros que os eleva
del mundo en que vivís. ¿Qué puede ser sino el espíritu que es un reflejo
de lo divino? 08-239.14.
Despertad, pueblo, comprendedme. Ocupaos de mi enseñanza y de vuestro espíritu.
08-239.15.
Como Maestro y como Padre, vengo a vosotros. Cada lección que os doy os
fortalece para la jornada que se aproxima, porque es mi voluntad que en medio
del caos de ideas y de doctrinas, vosotros permanezcáis serenos, y seáis
los que deis la justa interpretación a mi Doctrina. 08-239.16.
Hay quienes se han sorprendido porque me comunico por conducto del hombre, y
no aciertan a comprender si ha sido por voluntad del Padre o por voluntad
humana. Mas Yo os digo: Fue el Maestro quien sorprendió a la humanidad: El
Casto esposo, que ha encontrado dormidas a las vírgenes y apagadas sus lámparas.
08-239.17.
Hay religiones que intentan prepararse para mi nueva venida, sin saber que
estoy ya despidiéndome. 08-239.18.
A todos llamé, y en verdad que mi llamado y el rumor de que me estoy
comunicando con los hombres, llegó a todos los rincones de la tierra, acompañado
de testimonios y pruebas que hablan de Mí, pecadores regenerados,
increyentes convertidos, muertos que resucitan, desahuciados que sanan y poseídos
que se libertan de su mal. 08-239.19.
Pero encontré sordos a muchos, a otros envanecidos en su gloria terrestre y
a otros temerosos para dar a conocer mi manifestación como Espíritu de
Verdad. Yo recibí y doctriné a cuantos a Mí llegaron confiando en mi amor.
08-239.20.
Al llegar a esta fuente, todos os habéis lavado del polvo que habíais
recogido del mundo, para que fueseis dignos de tomar el pan de la mesa y para
que no manchaseis la página de mi Ley. 08-239.21.
Se acerca la hora en que el juicio en plenitud se haga sentir en el mundo.
Toda obra, palabra y pensamiento serán juzgados. Desde los grandes de la
Tierra que gobiernan a los pueblos, hasta los más pequeños serán pesados
en mi balanza divina. 08-239.22.
Más no confundáis justicia con venganza, ni restitución con castigo,
porque Yo sólo permito que recojáis los frutos de vuestra siembra y los comáis
para que conozcáis por su sabor y su efecto si son buenos o nocivos, si
sembrasteis bien o mal. 08-239.23.
La inocente sangre derramada por la maldad humana, el luto y el llanto de
viudas y huérfanos, el paria que sufre miseria y hambre claman justicia; y
mi justicia perfecta y amorosa, pero inexorable, desciende sobre todos. 08-239.24.
Vengo a quitar al hombre sus tronos, su orgullo con que me desafía, su
poder; vengo a persuadirlo de que es mi hijo y que quiero que sea humilde,
porque de los humildes es mi reino y Yo vengo a heredarlo. Recordad que os
dije: “Es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un
rico avaro penetre en el reino de los Cielos”. 08-239.25.
Estad siempre conmigo y tendréis siempre mi paz. 08-239.26.
Labriegos: Contemplad cómo desciendo a recoger el fruto que habéis
cosechado en mi campiña. 08-239.27.
Aunque contemplo fríos a algunos, otros me interrogan con interés y hay
quienes me dan gracias porque el regocijo brota de su corazón. 08-239.28.
En verdad os digo que la lucha que hoy tenéis al cultivar tierras que ayer
eran estériles, dará paz y alegría a vuestro espíritu. 08-239.29.
Cuánta paz ha experimentado vuestro corazón después de haber recibido en
vuestros brazos al cansado y después de haberle dado la luz de la razón al
que turbado de sus facultades mentales se encontraba. 08-239.30.
Ciertamente habéis necesitado mucho tiempo para desarrollar vuestras
potencias y dones, porque esa evolución no se inició en vuestra presente
vida material. Todavía os detiene el temor o la falta de fe para caminar con
mayor firmeza, aunque entre vosotros hay multitud de espíritus que pueden
llamarse primogénitos entre la humanidad. 08-239.31.
Ahora estáis viviendo la Tercera Era en la cual me he comunicado por el
entendimiento humano, comunicación que toca ya a su fin, pero después de la
cual no me perderéis, porque Yo soy aquél que está cerca de quien sabe
buscarme y esperarme. 08-239.32.
Cuando en aquel tiempo me retiré al desierto, no me ausenté de la
humanidad, antes bien, pensé en ella y sufrí por ella. Más tarde, cuando
la tierra se abrió para ser sepulcro de mi cuerpo, tampoco me aparté de mis
hijos, porque detrás de la muerte que me disteis, se levantó mi Espíritu
para ser en todos cual luz de redención. 08-239.33.
Cuando os digo que al final de 1950 cesará mi palabra y dejará de hablaros
mi Mundo Espiritual, entended que tanto el Padre como sus siervos
espirituales seguirán velando por vuestra vida y vibrando en pos de la
humanidad y de todo espíritu errante y necesitado de luz. 08-239.34.
He aquí que os estoy legando un Nuevo Testamento, el cual no sufrirá
adulteración porque lo dejo guardado en el templo de vuestro corazón donde
habito Yo. ¿Cómo podréis entonces perderme si me lleváis dentro de
vosotros? 08-239.35.
Estudiaréis mis lecciones en las que encontraréis justicia en unas, sabiduría
y enseñanza en otras, consuelo y bálsamo en otras más y en algunas también
profecía. Mi palabra es Ley y mandato, es camino y meta, es amor. Velad,
porque en los tiempos de lucha las tentaciones acecharán vuestro paso, y
cuando mayor sea vuestro propósito de regeneración y vuestra consagración
en mis enseñanzas, más fuertes serán las voces y llamados que traten de
apartaros del camino, mas templad vuestro espíritu para que lleguéis a
tener el vigor y la fuerza de los buenos soldados. 08-239.36.
Sentid todos mi ósculo de amor y de paz. 08-239.37.
Descansad junto al Maestro, discípulos amados. Recread vuestro espíritu y
fortaleced vuestro cuerpo. 08-239.38.
Vengo a derramar mi luz en todos sin distinción de razas o clases, así como
en todos los tiempos y a todos los pueblos he enviado grandes espíritus a
encarnar, por medio de quienes ha recibido la humanidad mis divinos mensajes,
La Ley, las profecías, las revelaciones. 08-239.39.
En mi amor por vosotros también me hice hombre para que me sintieseis más
próximo, y aun cuando muchos no me reconocieron en Jesús, más tarde se
hizo la luz en ellos, comprendieron su error y me amaron. 08-239.40.
Nuevamente vengo a daros mi enseñanza, pero ahora en vez de hacerme hombre,
me he venido a comunicar a través de él. 08-239.41.
Os encuentro espiritualmente desviados del camino, débiles y enfermos,
cansados e indiferentes, dentro de un mundo cuya ciencia os ha dado una falsa
grandeza, y al reconocer vosotros que en medio de los esplendores de vuestro
siglo, no poseéis la paz, ni conocéis aún lo espiritual, ni encontráis
sustento para el corazón; volvéis los ojos al infinito interrogándole
sobre cuándo vendrán a la Tierra los nuevos apóstoles de la paz y del
amor. 08-239.42.
He aquí por qué a los que he llamado para escucharme les hago responsables
de la paz, porque han sido preparados por Mí como guardianes. 08-239.43.
Cuando la humanidad eleve su mirada a su Creador en busca de perdón y de
consuelo, se cumplirá una de las profecías del Segundo Tiempo; entonces los
hombres verán mi luz cual estrella salvadora que conducirá sus pasos hacia
la nueva Jerusalén donde encontrarán el pan de la vida. 08-239.44.
La campana sonora ha tiempo llama sin descanso, invitando a reunión. 08-239.45.
Veo tristeza en vuestro corazón porque habéis tropezado con la
incredulidad, con la indiferencia y con la mofa, que como abrojos y espinos
habéis sentido clavarse en vuestro corazón, pues este dolor lo habéis
recibido de los mismos vuestros, de los propios hermanos y también del
enemigo. 08-239.46.
No temáis, os dice Jesús, porque no estáis solos; Yo llamaré a la puerta
de aquellos corazones y ellos más tarde llamarán a la vuestra, sólo quiero
que no guardéis amargura ni rencor, que veléis y estéis preparados. 08-239.47.
Vuestro espíritu es invitado a mi mesa para que venga a comer el manjar de
vida eterna. Aquí en esta mesa, no existe ni primero ni último en sus
lugares, todos los sitios que podéis ocupar están junto al Maestro. Más
tarde, cuando vosotros vayáis en pos de hombres a quienes enseñar, también
tendréis dentro de vuestro corazón un sólo lugar para recibir y amar a
vuestros hermanos. Esa hora llegará y tendréis que levantaros para tomar
los caminos que conducen a los grandes pueblos de la Tierra, así como a las
humildes comarcas y pequeñas aldeas, veréis como en todas partes encontraréis
el hambre y la sed del espíritu como tierra propicia para recibir vuestra
simiente. 08-239.48.
1950, el año señalado para mi partida se acerca, y cuando él haya pasado,
se iniciará entre vosotros el tiempo de preparación para que luego empecéis
a caminar. Yo marcaré a cada quien la hora. Quiero que al comenzar vuestra
misión, hayáis alcanzado un poco de madurez espiritual, que estéis fuertes
en la fe y sepáis perseverad en la virtud. En vuestra jornada os acompañará
mi inspiración la cual recibiréis de Espíritu a espíritu. ¡Veréis
entonces cuántos os estaban esperando! 08-239.49.
Inmensa caridad derramé en la humanidad en este Tercer Tiempo con mi
comunicación y la del mundo espiritual por vuestro entendimiento. Mas ya había
hablado en el Primer Tiempo por boca de mis profetas y en el segundo por
conducto de mis apóstoles. 08-239.50.
Hoy de nuevo me hallo entre vosotros. He venido a recoger la hoja olvidada de
la Doctrina que en otro tiempo os traje. 08-239.51.
Vengo a recordaros mi pasada lección y a enseñaros a interpretarla. 08-239.52.
Yo soy el libro, el cual he abierto en este tiempo en su Sexto Capítulo,
para revelar a la humanidad una lección más de la sabiduría que debe
poseer para llamaros dignamente: hijos de la luz. 08-239.53.
Sólo comprendiendo el contenido de este mensaje podréis decir con entereza
al mundo, que fue mi voz la que escuchasteis; que fue mi palabra la que os
doctrinó; que la luz que visteis fue la que irradiaba el Sexto sello. 08-239.54.
Tiempo por tiempo y etapa por etapa me he ido mostrando más y más ante
vuestro espíritu. ¿Podrían los hijos amar a su Padre si no lo conociesen?
Entended por qué os muestro mi amor, os hago sentir mi presencia y os hago
escuchar mi voz. 08-239.55.
Hasta ahora no ha sido espontáneo vuestro impulso por buscarme para
encontrar la verdad, la paz, la elevación. 08-239.56.
Habéis tenido que penetrar en el gran desierto espiritual para conocer la
sed, la soledad, las necesidades, las vicisitudes, el hambre, la debilidad.
Ha sido entonces cuando os habéis levantado en busca del agua que da vida,
en busca del oasis, en pos de alguna huella que os llevase a tierras de paz. 08-239.57.
¡Cuántas lecciones os ha revelado el desierto de vuestra vida! ¡Cuánto
habéis aprendido en la lucha y cuánto os habéis fortalecido en el dolor!
Mañana, cuando hayáis penetrado en la Tierra Prometida del espíritu y las
puertas de la nueva Jerusalén se abran para recibiros en su seno de paz,
bendeciréis el tiempo de vuestra restitución, que fue la de vuestra travesía
por el extenso desierto de las pruebas y de la purificación. 08-239.58.
Moisés sostuvo espiritualmente a su pueblo a través del desierto y Josué
hizo penetrar a las multitudes en la Tierra de Promisión, tierra que fue sólo
un símbolo o imagen de la mansión eterna y verdadera que ha sido prometida
a vuestro espíritu. 08-239.59.
Ahora es Elías, quien invisiblemente marcha al frente del Pueblo, cien veces
multiplicado, para llevaros paso a paso por el desierto sendero hasta el fin
de vuestro peregrinaje que será la mansión de los justos, de los espíritus
llenos de verdadero amor y verdadera sabiduría. 08-239.60.
¿Sabéis que será lo que os acerque a aquel Reino prometido? Vuestras obras
de amor, de caridad, de humildad. 08-239.61.
Ahora mi pueblo no sabe quién es, ni en dónde se encuentra, ni qué es lo
que va hacer, pero cuando surjan por todo el mundo los espiritualistas,
predicando con palabras y dando testimonio con sus obras de luz que les
inspira mi Doctrina, todos se identificarán se reconocerán y finalmente se
unirán formando así el nuevo Pueblo de Israel, que será baluarte de la
espiritualidad y el verdadero interprete de la Ley del Padre. 08-239.62.
Con mi luz vengo a marcar a todos aquellos que en este tiempo me sigan. Mi
luz descenderá de Espíritu a espíritu. 08-239.63.
En el Segundo Tiempo fue la sangre de mi sacrificio, la que se derramó en
los corazones para iluminar a los espíritus. 08-239.64.
En el Primer Tiempo, el acto simbólico de marcar la puerta del hogar con la
sangre de un inocente cordero, fue el mandato del Padre para aquél pueblo,
al cual desde ese instante ponía en el camino de las divinas revelaciones. 08-239.65.
En los tres tiempos el Señor ha señalado de cierta manera a los que han de
seguirle; aunque os digo que siempre el sello de mi amor está indeleblemente
impreso en todo espíritu. 08-239.66.
Oíd y meditad en mi lección, discípulos ha quienes ha tocado la gracia de
escucharme en este tiempo, porque más tarde tendréis que explicar a la
humanidad mis enseñanzas. 08-239.67.
No creáis que mi palabra a través del portavoz humano tenga que ser
escuchada en todas las naciones, no discípulos; se acerca el instante de
hacer callar mi comunicación por estos conductos, mas quedará de testigo un
pueblo, a través de cuyas obras y palabras me oirá la humanidad. Este
testimonio y esa explicación que deis de mi doctrina, será la preparación
que los hombres reciban para iniciar la comunicación de espíritu a Espíritu.
08-239.68.
Ved a muchas gentes en este tiempo escudriñando las escrituras de los
tiempos pasados, meditando sobre los profetas y tratando de penetrar en las
promesas que Cristo hiciera de volver. 08-239.69.
Oídles como dicen: “El Maestro está cerca”, “El Señor ya está” o
“no tarda en llegar”, y añaden: “Las señales de su regreso son claras
y palpables”. 08-239.70.
Unos me buscan y me llaman, otros sienten mi presencia, otros más presienten
mi venida en Espíritu. 08-239.71.
¡Ah, sí en todos fuese ya esa sed de conocimientos, si todos tuvieran ese
anhelo de conocer la suprema verdad! 08-239.72.
Muchos ignoran que he venido al mundo, que estoy comunicándome con los
hombres por medio del entendimiento humano, y si no saben que he estado con
vosotros, menos podrán saber que está ya próxima la partida de mi palabra.
08-239.73.
Mas vuelvo a deciros, que este pueblo saldrá de la oscuridad a la luz para
dar testimonio de mi venida. 08-239.74.
Hoy no quiero que la humanidad descubra todavía a este pueblo, porque sus
obras pequeñas e imperfectas, en vez de levantar fe en los hombres, serían
delante de ellos la negación de la espiritualidad que mi Doctrina proclama. 08-239.75.
¿Cómo os juzgaría el mundo si contemplase vuestra ingratitud? ¿Cómo os
juzgarían esos hambrientos y sedientos del espíritu si mirasen vuestra
negligencia y egoísmo? Pero aún confío en vosotros y os sigo dando mi enseñanza.
08-239.76.
Días vendrán en que de este pueblo se levanten emisarios, misioneros y apóstoles,
sembrando esta simiente por pueblos, comarcas, aldeas, ciudades y naciones, y
en ellos revelaré al buen discípulo de Jesús. 08-239.77.
Hombres fuertes de espíritu serán los que lleven el testimonio de mi
verdad, nada podrá detenerles en el camino y Yo a través de ellos, daré
grandes pruebas de mi poder. 08-239.78.
Ante el testimonio de amor de uno de mis labriegos, se levantarán hombres de
fe extendiendo mi mensaje, caminando hacía otras tierras, para llevar la luz
y también ellos conquistarán corazones y pueblos, con su fe, su amor y
espiritualidad. 08-239.79.
La lucha será grande, intensa, pero fructífera; porque la tierra es fértil
en este tiempo. Antes será removida para que cuando la simiente llegue a
ella, se encuentre preparado. 08-239.80.
Os digo esto, pueblo, porque antes de que os levantéis con vuestro
testimonio, tendréis que contemplar la guerra de ideas, la pugna entre
religiones, la lucha entre las doctrinas. Allí estará mi justicia y
entonces escucharéis en medio de tanta confusión, a los que preguntan: ¿En
donde está la verdad? ¿En dónde está la luz? 08-239.81.
Esas preguntas angustiosas serán las que marquen el instante oportuno de
vuestra llegada, pueblo. 08-239.82.
Llegaréis revestidos de humildad, plenos de conocimientos para responder a
toda interrogación, llenos de confianza en el triunfo de la verdad; no
pensando en salvar vuestra vida, ni en salir avante en los trances difíciles,
sino pensando tan sólo en los corazones que mi Doctrina gane con vuestras
palabras y obras de amor. 08-239.83.
No temáis por vuestra vida, discípulos, porque debo deciros que en este
tiempo no será con vuestra vida o con vuestra sangre con lo que deis a la
humanidad el mejor testimonio de mi verdad. 08-239.84.
Los tiempos pasan, las costumbres cambian, los hombres evolucionan; ahora os
pedirán amor, sinceridad y caridad como pruebas para creer en la verdad de
la Doctrina que vais a predicar. 08-239.85.
Los tiempos en que sólo dando la vida o sellando con sangre la palabra
pronunciada era creída, han pasado, por lo cual os digo, que más que
disponeros a morir sacrificados por quienes os persiguen, os preparéis para
dar testimonio de la verdad con vuestra vida en obras, palabras y ejemplos. 08-239.86.
Tiempo ha viene caminando este pueblo bajo mi caridad divina, animado por la
esencia de mi palabra, avanzando paso a paso en el sendero, y el Maestro,
viendo que sus discípulos no pueden aún ser los maestros, les ha ocultado
con su manto de caridad de las miradas indiscretas, diciéndoles: “Venid
cerca de Mí, aprended mi lección para que apartéis vuestras faltas, dejad
que aquí, junto a mi corazón de Padre se ennoblezcan y purifiquen vuestros
sentimientos y podáis amar con limpidez a vuestros hermanos. 08-239.87.
Si, pueblo, no queráis que sea el mundo quien os corrija o despierte, porque
los hombres cuando se convierten en jueces son crueles, inhumanos e
inflexibles. 08-239.88.
La piedad y la misericordia no están con los hombres, ¿Qué justicia podéis
esperar de vuestros hermanos? Sólo os queda prepararos en verdad y en espíritu
y confiar en Mí, en vuestro señor, en quien sí existe misericordia y por
lo tanto, justicia. 08-239.89.
Ved cómo o preparo para después de este tiempo de mi comunicación por el
entendimiento del hombre, porque será cuando os encaminéis por vuestro
propio paso hacia la plenitud del tercer Tiempo. Será cuando os acerquéis a
la comunicación perfecta entre mi espíritu y el vuestro, comunicación que
nunca había alcanzado la humanidad. No será la voz que escuchó Moisés
sobre el Monte, voz materializada en el fragor del trueno; tampoco será la
voz humanizada que escucharon los hombres a través de Jesús, ni la forma
que ahora tenéis, escuchándome por medio de un hombre en éxtasis, porque
también pronto pasará, como pasaron aquellas formas o medios que el Señor
empleó en otros tiempos para hablar a sus hijos. 08-239.90.
Ahora viene hacia vosotros la comunicación directa con vuestro Padre, cuando
vuestro espíritu haya aprendido a desprenderse de su materia, cuando ya
conozca e interprete el idioma divino, cuando su corazón sea verdaderamente
un santuario donde existe el culto puro, sencillo y elevado hacia Dios. 08-239.91.
Pueblo: esta gracia de comunicaros de Espíritu a espíritu, no será sólo
vuestra, es necesario que comprendáis que se trata de un don que pertenece
al espíritu, el cual, desarrollado, acerca al hombre a Dios poniéndole en
comunicación con lo espiritual. Hoy aún os parece difícil o imposible
aquella comunicación; pero de cierto os digo que cuando hayáis logrado la
preparación que da la espiritualidad, veréis cómo es la forma de
comunicarse con el Padre y con el mundo espiritual es la más sencilla y la más
fácil de cuantas habéis practicado. 08-239.92.
La comunicación de Espíritu a espíritu tiene un sentido amplio, infinito;
dentro de ella está el desarrollo de todas vuestras potencias y de todos
vuestros dones. 08-239.93.
En ella encontraréis el libro de la eterna sabiduría; en la oración os
sentiréis iluminados por grandes inspiraciones; la intuición será una brújula
en vuestra vida y el bálsamo curativo llegará a vuestras manos directamente
del Más Allá. Todos los dones, adormecidos hasta ahora, despertarán de su
letargo y florecerán en el corazón del hombre; y cuando la espiritualidad
sea una realidad entre vosotros, vuestra mano podrá ser como fue la de mi apóstol
Juan, y escribiréis en la hora de vuestra inspiración, todo aquello que la
voz divina os dicte a través de la conciencia. En ese mensaje recibiréis
todo lo que el portavoz en su pequeñez no haya podido transmitir, así como
también sentiréis llegar a vuestra mente la profecía clara y luminosa,
para señalar el sendero a las generaciones que habrán de suceder a los que
inicien el tiempo de la espiritualidad. 08-239.94.
Cuando lleguen estos tiempos y os encontréis hablando a grandes multitudes,
no digáis que estáis hablando bajo la inspiración del Espíritu Santo,
dejaréis que sean los hombres los que descubran la verdad en el fondo de
aquella inspiración. 08-239.95.
Recordad. Cuando Yo hablaba a las multitudes no faltaba quien, asombrado de
la sabiduría de mi palabra o de la justicia de mis obras, se aproximase para
preguntarme: “¿Eres Tú el Hijo de Dios, eres el Mesías?” A lo cual Yo
contestaba simplemente: “Tu lo has dicho.”. 08-239.96.
Mi comunicación, si la analizáis a fondo, no cesará en 1950, sino que
seguirá, porque el Verbo de Dios es eterno y nunca ha cesado de iluminar a
sus hijos; mas esta forma de comunicación por medio de un portavoz humano, sí
dejará de ser en la hora fijada por mi voluntad, para dar paso al tiempo en
que habré de comunicarme a través de vuestra conciencia. 08-239.97.
Nadie diga que voy a ausentarme, ni crea que el Mundo Espiritual que se ha
manifestado entre este pueblo va a su descanso, porque estaríais muy lejos
de la verdad. Sabed desde ahora, y tened fe en lo que os digo, que será en
los días en que ya no escuchéis esta palabra cuando comencéis a sentir en
vuestro interior la presencia del Maestro, cuando comprendáis la preparación
que deberéis conservar para haceros dignos de alguna gracia y cuando busquéis
la forma de no alejaros de aquellos benditos seres que son como
faros o estrellas que iluminan el camino de vuestra vida. 08-239.98.
Yo os prometo que en cada una de vuestras reuniones os daré pruebas de mi
presencia, siempre que también vosotros me deis pruebas de vuestra elevación.
08-239.99.
Velad, pueblo, porque también entre vosotros, entre este pueblo, se levantarán
los impreparados como falsos profetas; aquéllos que no han sabido penetrar
en el fondo de mi palabra diciendo que se comunica de espíritu a Espíritu y
que el Padre ordena esto o que el Maestro ordena aquello, no siendo verdad. 08-239.100.
Alerta, discípulos, ninguno de los que oís estas palabras vayáis a caer en
tales errores, ni vayáis a permitir que en vuestro seno surja la mentira o
ciegue a alguno la vanidad. Yo a todos he enseñado a distinguir el fruto
bueno del malo, a distinguir la verdad de la impostura. 08-239.101.
Id dando a vuestros hermanos lo que vayáis logrando merced a vuestra evolución
y a vuestros méritos; pero nunca tratéis de dar lo que no hayáis alcanzado
todavía. 08-239.102.
Yo os digo que aquellos que profeticen con falsedad, que mientan por hacerse
grandes entre sus hermanos o sentirse profetas sin serlo, serán más tarde
señalados por las multitudes y muchas lágrimas tendrán que derramar para
reintegrarse entre los celosos y amantes de la verdad. 08-239.103.
¡Alerta, os digo, pueblo, porque tiempos peligrosos para vosotros se
acercan! 08-239.104.
También seréis escudriñados por hermanos vuestros a quienes parecerán
extrañas vuestras prácticas y después de observaros, os juzgarán; porque
no tenéis altar, porque no tenéis imágenes o símbolos, ceremonias ni
ritos; mas, no temáis, pueblo amado. Vosotros hablaréis diciendo que
vuestro culto es espiritual, que el santuario o templo lo estáis
construyendo en vuestro corazón; que la ofrenda, es toda aquella obra que
lleváis a cabo en la vida y que vuestra conciencia os dice si es digna de
ofrecérsela a Dios y que vuestra oración es de espíritu a Espíritu. 08-239.105.
Si habláis con claridad, dejaréis absortos a vuestros escudriñadores y
ellos os dejarán en paz, comprendiendo que habéis hablado una verdad y que
no hay error por donde atacaros. 08-239.106.
Los que defiendan en esta forma mi Doctrina, serán llamados discípulos del
Espiritualismo, porque con sus obras estarán confirmando sus palabras; no
serán de los que dicen una cosa y con sus obras la contradicen. Yo contemplo
a muchos que se dicen espiritualistas, que pasan su vida adorando objetos a
los que llaman símbolos, ¿Qué pensarán de ellos los hombres que descubran
semejante contradicción? Yo aún les estoy dando tiempo para que
reflexionen, para que depuren sus prácticas y regeneren su vida. Unos serán
dóciles a mi llamado, otros serán rebeldes porque su fanatismo les ha
cegado. 08-239.107.
Yo bendeciré a los que se aparten de sus errores para venir por la senda de
la espiritualidad. Bendeciré a los que renuncien a sus ídolos y a los que,
habiendo danzado en torno al becerro de oro, dejen su materialidad y tomen la
cruz de la espiritualidad. 08-239.108.
¡Oh pueblo!, os dice vuestro Maestro: Velad por la inocencia de vuestros
hijos, orad por los niños. No quiero que esas generaciones vayan a heredar
restos de vuestro pasado fanatismo. Sed sus maestros, mirad que todavía el
espíritu no ha revelado a la materia su misión, porque espera que primero
les encaucéis por el camino de la luz. ¿Qué quiere decir con esto el
Maestro? Que vosotros, padres de familia, tenéis el deber de formar el corazón
de vuestros hijos, para que sirva de cimiento a las obras del espíritu. 08-239.109.
Vuestra ternura y vuestra inteligencia para conducirles, vuestra sabiduría
para guiarles y corregirles, vuestro amor para dulcificar sus pasiones, serán
el cincel que pulimente y dé forma a la parte moral e intelectual de esas
generaciones. 08-239.110.
Vuestra mejor y más rica herencia para vuestros hijos será aquella que les
permita formar un pueblo fuerte, una familia unida, saludable, fraternal y útil
a todos, mas, para que eso sea, esforzaos en dejarles un bello ejemplo, amándoos
los unos a los otros. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 240 08-240.01.
Preparaos, porque en este día os digo: el que cree en María, debe creer en
su pureza, porque ella fue escogida entre todas las mujeres, para ser el símbolo
de la inmaculada perfección como mujer y como Madre. Ella había de ser en
el mundo el ejemplo de ternura, del amor, de la mansedumbre y la castidad. 08-240.02.
Ella es el modelo perfecto para toda mujer, porque la misión de todas ellas
es delicada, noble y abnegada hasta el sacrificio. Su seno debe albergar los
mejores sentimientos, en él se forma el hombre. La mujer despierta el corazón
del niño al amor, encauza los sentimientos del hijo por la senda del bien,
enjuga sus lágrimas cuando llora y lo consuela cuando sufre. Es la madre
quien enseña al hombre la primera oración y le revela la existencia del
Creador. Hasta el final de la jornada terrestre, la sombra de la madre acompaña
al hombre, así como María, a los pies de la cruz, asistió al sacrificio
del hijo amadísimo, y recibió en su regazo los despojos del que dio la vida
por amor a los hombres. 08-240.03.
Es grande la misión espiritual de la mujer, es delicado su corazón, su
mente, su seno, todas sus fibras son delicadas. Sólo así puede ser capaz de
desempeñar su misión tan alta y beber su cáliz tan amargo. 08-240.04.
Corporalmente son distintos el hombre y la mujer, pero espiritualmente son
iguales. Todos son espíritus que luchan por su perfección. 08-240.05.
Yo he colocado a la mujer a la diestra del hombre para endulzar su
existencia, para llenarla de encanto. 08-240.06.
Es el hombre en la vida de la mujer, escudo, guardián; su señor, porque en
él he puesto mi luz, mi Ley, mi fuerza. 08-240.07.
Así os he unido en este mundo, trazándoos el camino que debéis seguir. 08-240.08.
Conoceos a vosotros mismos y entonces podréis dar ejemplos y enseñanzas a
vuestros hermanos. 08-240.09.
Estáis frente a los hombres de diferentes creencias, conviviendo con ellos
en el mismo mundo, mas no queráis levantaros a dar enseñanza si antes no
estáis practicando mi Doctrina. Primero llegad al convencimiento de lo que
habéis aprendido para que podáis ser los maestros. No os engañéis a
vosotros mismos, ni os forjéis complicaciones. 08-240.10.
Llevad en vuestro espíritu mis revelaciones fundamentales para que ellas os
sirvan de norma en vuestra vida. 08-240.11.
Obtened a través de esta enseñanza espiritual, el conocimiento necesario
para la vida del espíritu. Estad alerta porque en vuestro camino encontraréis
muchas versiones sobre el espiritualismo y debéis estar preparados para no
seguir un camino equivocado. 08-240.12.
Conservad la debida preparación para que en cualquier momento de vuestra
vida os encontréis dispuestos a dejar este mundo. 08-240.13.
Sabed que el espíritu no podrá por su inmediata presencia en el mundo
espiritual, gozar esa dicha eterna con que soñáis. Así como tampoco sufrirá
eternamente por sus culpas, porque ya conocéis la base de mi Doctrina que es
el amor. Por lo tanto cada quién recibirá de acuerdo con sus actos y
arrepentimientos, y esto despertará en el espíritu aún más grande su
ideal de perfeccionamiento. 08-240.14.
Tampoco creáis que en el transcurso de la vida material, es donde el espíritu
goza la dicha o recibe el castigo. 08-240.15.
El espíritu se purifica y perfecciona, porque su intuición y mi revelación
le dicen que él proviene de la Divinidad y a ella tendrá que tornar. 08-240.16.
Por eso concedo al espíritu cuanta oportunidad necesita para obtener su
desarrollo y alcanzar su felicidad eterna en Mí. 08-240.17.
El Espiritualismo es la revelación que os descubre y enseña todo cuanto
poseéis y lleváis dentro. Os hace reconocer que sois obra de Dios, que no
sois únicamente materia, que hay algo sobre vuestra carne que os eleva sobre
el nivel de la naturaleza que os cubre y sobre lo inmundo de vuestras
pasiones. 08-240.18.Cuando
los hombres lleguen a la espiritualidad, todo precepto y toda máxima formará
parte de la luz de su conciencia. Aunque su memoria no retenga una sola frase
o una sola palabra de mi enseñanza, llevará su esencia dentro de su ser,
porque la ha comprendido, porque la siente y la practica. 08-240.19.
El espiritualista ha de ser el cristiano puro, el que reconoce y practica la
Doctrina de Cristo, el Divino Maestro, que redimió a los hombres en su
incansable afán de legar a la humanidad su propio Reino de amor, para ser de
ellos una gran familia. 08-240.20.
Ahora en el Tercer Tiempo, iluminados por la luz del Espíritu Santo, reconocéis
que la Doctrina que os he dado en los tres tiempos, ha tenido los mismos
principios y que sólo la forma exterior de mis manifestaciones es la que ha
cambiado de un tiempo a otro. 08-240.21.
Así, en el Primer Tiempo, había tal sencillez en vuestra vida y en vuestro
corazón, estabais tan cerca de la naturaleza, que de acuerdo con todo ello
me manifesté. En la Naturaleza radiante visteis y sentisteis mi presencia y
absorto quedó vuestro espíritu en la contemplación de las maravillas a
través de las cuales comprendisteis la voluntad de vuestro Señor. 08-240.22.
En el Segundo Tiempo, cuando el egoísmo ya había germinado en el corazón
de la humanidad y el entendimiento de los hombres había despertado para lo
malo, viene a nacer en el seno de vosotros para haceros comprender que lo que
estabais practicando como culto a la Divinidad y las obras que manifestabais
de los unos para los otros, no eran lo que os había ordenado y por lo tanto
no os llevaría a vuestra salvación. Que lo que hacíais era sólo un
cumplimiento aparente ante los hombres, pero escondíais en el corazón la
hipocresía y el egoísmo. 08-240.23.
Fue preciso que Jesús os mostrara los principios que debíais seguir y de
los que os habíais apartado. 08-240.24.
Os mostré toda mi mansedumbre, mi amor, mi sabiduría y caridad, y apuré
ante vosotros el cáliz del dolor, para que vuestro corazón se conmoviera y
vuestro entendimiento despertara. Era necesario que los corazones nacieran al
bien, y el dolor de verme crucificado por amor a ellos, fue como una espina
que les recordase que todos debéis sufrir por amor para llegar al Padre. Mi
promesa para todo aquél que quisiera tomar su cruz y seguirme; fue la paz
eterna, el supremo bienestar que no tiene fin en el espíritu. 08-240.25.
Mi promesa en este tiempo está en pié, es la misma, pero la disfrutaréis
en verdad hasta que estéis purificados. 08-240.26.
Del tiempo en que escribí con mi sangre en vuestra conciencia mi Ley de amor
y justicia al presente en que vivís, encuentro evolucionado vuestro espíritu;
su capacidad y comprensión es mayor, sus facultades y potencias están a
punto de recibir mis nuevas revelaciones. 08-240.27.
Hoy, por vosotros mismo, sabéis apartar las falsas creencias de las
verdaderas. Sin embargo, es tiempo de prueba para el espíritu, porque de
todas partes han surgido ideas, teorías, doctrinas, religiones y ciencias,
cuya fuerza hace flaquear a veces el ánimo del débil que no sabe que camino
seguir. 08-240.28.
Este tiempo es decisivo, porque los hombres darán pasos definitivos en la
senda espiritual. 08-240.29.
Caerán muchas vendas de oscuridad, desaparecerán el fanatismo y la idolatría,
se borrarán muchas visiones del pasado y se desarraigarán las tradiciones.
Entonces, se abandonará todo lo que es transitorio. 08-240.30.
Mis hijos: Sed conformes con vuestra posición, no sintáis envidia de aquéllos
que vivan mejor que vosotros. Pensad que en la humildad os acordáis más de
Mí y me servís mejor. 08-240.31.
Ved bien hacia donde vais, en qué forma tomáis la vida y qué hacéis de
los bienes que pongo a vuestro alcance. 08-240.32.
Os doy mi amor. Mi amor es con vosotros. 08-240.33.
Quien duda de Cristo manifestado en este Tercer Tiempo, dudará también de
Jesús como hombre en el Segundo Tiempo, porque mi amor y mi esencia son las
mismas. Si queréis tener una mayor comprensión del legado que el Divino
Maestro os dejó entonces, debéis observar cómo a medida que la evolución
de vuestro espíritu lo ha ido permitiendo, mi sabiduría y mis revelaciones
se han ido manifestando en vuestra vida con mayor claridad. 08-240.34.
Si queréis penetrar en el misterio de la enseñanza que Yo quiero que conozcáis,
destruid en vosotros el temor a lo desconocido, preparaos con espiritualidad,
que es respeto y humildad, y Yo mucho, os revelaré. Cuando los ojos de
vuestro espíritu se abran, veréis a ahí a Cristo recorriendo las calles de
dolor de los necesitados, cargando aún su cruz de amor y derramando su
sangre sobre tantas miserias de esta humanidad. Veréis al Maestro derramando
su caridad en unos y otros, descubriréis que también en lo espiritual se
rodea de discípulos que ansiosos escuchan su palabra, su cátedra, con cuya
inspiración se iluminan para enviar después su luz a los que viven en
tinieblas. 08-240.35.
Así le veréis si sabéis penetrar en lo espiritual. Así conoceréis un
poco más a vuestro Señor. Si tratáis de saber cómo es el Espíritu Santo,
lo encontraréis en la luz de la sabiduría que brota del Verbo Divino. Allí
le conoceréis como inteligencia infinita, como gracia espiritual que a la
vez os ilumina, os consuela y os salva. 08-240.36.
Por eso cuando oís esta palabra os digo que busquéis su sentido, porque en
él existe la esencia de mi Doctrina. 08-240.37.
Cuando hayáis penetrado en la palabra que Cristo en cuanto hombre y en
cuanto espíritu os ha dado, habréis alcanzado el conocimiento de lo que es
vuestro Dios, de la Trinidad de manifestaciones y entonces en verdad lo amaréis,
creeréis en El en todas las formas en que a vosotros ha venido. 08-240.38.
Cuando hayáis alcanzado esa elevación, seréis como esos espíritus
elevados que como maestros, invisiblemente vienen a iluminar los
entendimientos de los hombres para conducirlos por el camino del bien. No os
manifestaréis tomando cerebros humanos, mas ejerceréis buena influencia
sobre todos los que se preparen en este mundo. Los iluminaréis e inspiraréis.
Vuestra comunicación será de espíritu a Espíritu y cuando hayáis
cumplido esa misión, ante vosotros se presentará un peldaño más que
escalar. Así, por ese camino, es como los espíritus llegan al seno del
Padre, purificándose, perfeccionándose hasta poder confundirse en la luz
purísima del Espíritu divino. 08-240.39.
Yo os preparo desde ahora para el siguiente peldaño que vais a escalar, no
os hablo de otros, porque no los comprenderíais. Basta que sepáis que son
siete etapas o peldaños los que tenéis que recorrer. En cada uno de ellos
encontraréis una gracia para vuestro espíritu que os servirá para ayudaros
a dar el siguiente paso, hasta llegar a la presencia de Dios y al
cumplimiento de mis promesas a quien me siga hasta el fin. 08-240.40.
Vuestro pensamiento no alcanza a comprender toda esta lección, porque todavía
cuando pensáis que me vais a ver, me imagináis como un ser semejante a
vosotros por la forma material. Mas nadie espere unirse a su cuerpo material
para habitar eternamente en mi seno. Esa no es la resurrección en la carne
de la que os hablaron los apóstoles; sólo el espíritu conocerá la
eternidad después de haber surgido una y otra vez en la Tierra a través de
diferentes materias y luego de haber recorrido espiritualmente el camino
hasta el final. 08-240.41.
El Juicio Final, como lo ha interpretado la Humanidad, es un error; mi juicio
no será de una hora ni de un día; ha tiempo que él pesa sobre vosotros,
mas en verdad os digo que los cuerpos muertos, muertos están y han ido a
confundirse en su propia naturaleza, porque lo que es de la tierra, a la
tierra volverá, así como lo espiritual buscará su morada que es mi seno. Más
también os digo que en vuestro juicio, vosotros seréis vuestros propios
jueces, porque vuestra conciencia, conocimiento e intuición, os dirán hasta
qué punto sois dignos y en qué morada espiritual debéis habitar.
Claramente contemplaréis el camino que deberéis seguir, porque al recibir
la luz de mi Divinidad, reconoceréis vuestros actos y juzgaréis vuestros méritos.
08-240.42.
En el valle espiritual existen muchos seres confundidos y turbados; a ellos
llevad mi mensaje y mi luz cuando penetréis en él. 08-240.43.
Desde ahora podéis practicar esa forma de caridad, por medio de la oración,
con la cual podéis establecer comunicación con ellos. Vuestra voz resonará
donde ellos habitan y los hará despertar de su profundo sueño. Les hará
llorar y lavarse con el llanto del arrepentimiento. En ese instante habrán
recibido un rayo de luz, porque entonces comprenderán sus pasadas vanidades,
sus errores, sus pecados. 08-240.44.
¡Qué grande es el dolor del espíritu cuando la conciencia le despierta! ¡Cómo
se humilla entonces ante la mirada del Supremo Juez! ¡Cuán humildes brotan
de lo más íntimo de su ser las peticiones de perdón, las promesas, las
bendiciones para mi nombre! ¡Allí reconoce el espíritu que no puede
acercarse a la perfección del Padre y, dirigiendo su mirada a la Tierra,
donde no supo aprovechar el tiempo y las pruebas que fueron oportunidad para
aproximarse a la meta, pide una materia más, para expiar faltas y desempeñar
misiones no cumplidas! 08-240.45.
¿Quién hizo justicia entonces? ¿No fue el mismo espíritu quien formó su
juicio? 08-240.46.
Mi Espíritu es un espejo en el que tenéis que contemplaros y Él os dirá
el estado de pureza que guardéis. 08-240.47.
En cuanto os encontréis en espíritu ante vosotros mismos, vuestra
conciencia os iluminará, se despejará vuestra memoria y recordaréis lo
olvidado. ¿Por qué entonces teméis a mi justicia, si no vais a recibir más
de lo que merecéis? ¿Por qué no temer desde ahora a vuestros actos? Ved
con cuánta bondad dejo que vuestro entendimiento comprenda el misterio de lo
que es vuestro juicio. 08-240.48.
Alejaos del fanatismo, qué está muy lejos de la verdad. Meditad en mis enseñanzas
que encierran una Doctrina de paz, de luz y bendición. 08-240.49.
Si vosotros llegáis a olvidaros de los que han pasado al valle espiritual,
el Maestro de ninguno se olvida. 08-240.50.
También en lo espiritual hay quienes duermen, quienes han cerrado sus ojos a
la luz de la verdad y los que van errantes arrastrando cadenas de
remordimientos, turbaciones y dolor. 08-240.51.
Os he llamado para deciros que no sólo podéis hacer el bien al sanar al
enfermo y señalar el camino a vuestros hermanos que habitan con vosotros en
la Tierra, sino también a los seres que moran en el más allá; entre ellos
están los enfermos, los perdidos, los necesitados de amor y de consuelo. Son
los que se purifican en el dolor para llegar limpios a mi presencia, pero
vosotros podéis ayudarles en su expiación con vuestras oraciones, con
vuestra caridad y nobles pensamientos y les acortaréis el tiempo de
amarguras. 08-240.52.
Mi Doctrina de amor universal unirá y acercará a todos los espíritus sin
distinción de mundos y hará que los seres se amen con amor espiritual. 08-240.53.
Llegan entre la humanidad legiones de seres en tinieblas como nubes de
tempestad, ocasionando trastornos, turbando las mentes y ofuscando el corazón
de los hombres. Y teniendo esta humanidad armas para defenderse de estas
acechanzas, no saben esgrimirlas unos, y otros ni siquiera presienten
tenerlas. 08-240.54.
En las guerras, en el homicidio y en las bajas pasiones, está la influencia
de esas fuerzas. Vosotros que habéis abierto los ojos a la luz y que conocéis
las armas espirituales de amor y de justicia que os he confiado, orad por el
mundo y por el mundo espiritual, reconciliad a los que se odian, enseñad a
amar, a perdonar y a orar. 08-240.55.
Mas tened en cuenta que las obras buenas que en la Tierra hagáis, serán las
que iluminen a los espíritus turbados, y vuestras oraciones serán para
ellos bálsamo que os alivie de su turbación. Luchad contra las tentaciones
y las malas inspiraciones para que experimentéis el triunfo de la luz. 08-240.56.
Preparaos, que el mensaje que habréis de llevar a la humanidad, será para
que conozca sus atributos y potencias desconocidas unas y sin desarrollo
otras. 08-240.57.
Con buenas obras enseñaréis, devolviendo la salud al desahuciado de la
ciencia y salvando al espíritu que los hombres habían dicho condenar al
castigo eterno. Unos y otros verán el esplendor de mi Obra y de sus ojos
caerá la venda de oscuridad. 08-240.58.
Es el tiempo en que me dejaré mirar, en que me haré sentir en todos y en
que hablaré al mundo. 08-240.59.
Os digo en este día: benditos sean los que van siguiendo en su camino el
ejemplo de María, llevando la pureza en su espíritu. María es la pureza y
la ternura; el que la ame, imítela en esto. De nada os servirá repetir su
nombre o decir que la amáis, si vuestros actos no corresponden a esas
palabras. 08-240.60.
Reconoced los verdaderos valores humanos y espirituales; no os dejéis
seducir del falso esplendor de las glorias terrestres. Ya vuestra luz os
puede descubrir todo lo que es falso. Ved que hay muchas obras que
aparentando pureza, sólo encierran tinieblas y os llevan por caminos oscuros
que aparentemente brillan. 08-240.61.
Comprended entonces vosotros, la responsabilidad que habéis contraído de
mostrar en vuestra vida, en vuestra conducta y en vuestras pruebas, un
proceder digno de las palabras que vierten vuestros labios. El pueblo tiene
fijos sus ojos en vosotros, esperando que en vuestras acciones mostréis
elevación espiritual. Debéis ser como un espejo limpio, porque si los actos
de quienes no me han escuchado en este tiempo y se nombran siervos de Dios,
no siempre son lícitos, el mundo los ve sin sorprenderse, pero si estos
mismos actos ilícitos, los ve en vosotros, si habrá sorpresa en quienes os
observen, porque no concebirán que llevando esta gracia en vosotros, aún
podáis hacer acciones contrarias a la Doctrina que habéis recibido. El
Maestro os dice: Desde el momento en que habéis hecho el propósito de
seguirme, guardaos del escándalo, mirad que vuestro espíritu desde día ha
renunciado a todo cuanto pueda dañarlo. Tenéis que perseverar en el camino
del bien, sintiendo toda vuestra responsabilidad. Si me estáis sirviendo, si
os habéis abandonado a mi voluntad, es que me habéis reconocido, es que estáis
plenamente ciertos de la verdad de mi comunicación y no existe una duda en
vosotros. 08-240.62.
Cuando os he visto entregados en esta forma a mi servicio, os he dicho que
estáis haciendo una gran obra de caridad en vuestros hermanos. Ya os he
dicho que este cumplimiento espiritual no os impide el cumplimiento de
ninguno de los deberes humanos. Nadie intente complicar la sencillez de mi
Doctrina. Vosotros entregad la esencia de mi enseñanza y dejad que en ella
se inspiren los hombres. 08-240.63.
¡Cuán extraordinario os parece que mi voluntad divina se haya unificado con
vuestro entendimiento! A lo que Yo os digo, que es lo más natural, tratándose
de Dios que es Espíritu y del hombre, quien por su espíritu es semejante a
su Creador. Quisierais penetrar en muchos misterios que todavía no podéis
saber y sólo os digo que no será la ciencia la que os los revele sino el
espíritu por el amor a su Creador. 08-240.64.
Manifestad mi Obra con la misma sencillez con que Yo os la he entregado y
vuestros hermanos la entenderán merced a la evolución que han alcanzado, y
cuando vuestros actos puedan manifestar que sois dignos de las grandezas que
recibís, vuestra obra será maravillosa y el hombre creerá en Mí, por
vosotros. 08-240.65.
Recibo en Mí a vuestro espíritu para que deje su fatiga y los sinsabores
del mundo. 08-240.66.
De distintos puntos venís en busca de mi lección y de mi paz. Al escuchar
mi palabra sentís el calor paternal y se quieta vuestro corazón. 08-240.67.
No falta quien quisiera seguiros hacia el recinto donde os entrego mi
palabra, pero el temor al mundo le detiene; en cambio otros miran con
desprecio, aun oyendo como una voz interior que les dice que es seguro el
camino por donde vais, y que es el que conduce a la verdad aun escuchando las
voces de los elementos desencadenados y de los acontecimientos
extraordinarios que pregonan que un nuevo tiempo ha llegado: el tiempo del
juicio, el precursor del tiempo de la gracia. En todos los lugares de la
Tierra y en todos los corazones, me he manifestado, Les hablo por inspiración,
por intuición y por sueños o revelaciones. 08-240.68.
Estoy preparando a las futuras generaciones, las cuales no vacilarán entre
la duda y la fe, y las que darán su verdadero valor e interpretación a las
escrituras de los libros que os dejaré. 08-240.69.
Ellos anunciarán el cumplimiento de las profecías de los primeros tiempos. 08-240.70.
Los escritos de este tiempo los dejaré bajo vuestra responsabilidad, para
que los deis a conocer a todos aquellos que no escucharon mi palabra. Vuestra
verdadera lucha vendrá después. 08-240.71.
Mi Doctrina, vuestro culto y vuestras prácticas, serán juez para todos
aquellos que de sectas y religiones os viniesen a escudriñar; no será
menester que vosotros les señaléis sus errores, por el contrario, les daréis
la bienvenida con sinceridad y amor, mostrándoles mi Obra en todas sus
partes. ¡ MI PAZ SEA CON VOSOTROS ! ENSEÑANZA
No. 241 08-241.01.
Yo os recibo, pueblo, que venís a alimentaros con la palabra divina que es
el pan del espíritu. Vengo a vosotros por el amor que os tengo. ¡Ah
humanidad que sólo vais en busca de dolores, de sangre y angustias; las
sombras del materialismo han empañado la mirada de los hombres y no pueden
contemplar el camino de restitución! 08-241.02.
Al menos vosotros que me oís, regocijaos con mi palabra y consolaos en Mí,
porque esta humanidad ha extraviado su mente y sus sentimientos, ya que en
vez de ir en pos de la verdad, va en pos de confusión. Las grandes
inteligencias humanas florecen hoy en el crimen, y de ellos hacen su ideal,
por eso ha mucho que os he dicho a los que he nombrado mis discípulos, que
desempeñando ellos esta misión que les he confiado, su ejemplo influirá en
la vida, en el pensar y hablar de los demás, al grado que puedan decir: hoy
me encuentro utilizando mi espíritu que antes creía inútil. 08-241.03.
Discípulos: Cuando el espíritu de la humanidad se levante, se libere y
trabaje en los campos que le pertenecen, terminará el cáliz del dolor que
apura este mundo; cuando en la mente y en el corazón del hombre florezca la
espiritualidad, habrá florecimiento en todas las sendas de vuestra vida.
Estoy hablando a los que aspiran a ser mis discípulos y en los que encuentro
sensibilidad al escucharme. 08-241.04.
Pueblo mío: haced que no se pierda un sólo instante de vuestra vida, amaos
unos a otros y sentid el dolor de no haberlo hecho antes. Meditad
profundamente en los principales actos buenos y malos de vuestro pasado,
porque de esa meditación obtendréis buenos frutos y entonces pensad en el
futuro. Preguntaos: ¿Qué tengo preparado para los tiempos venideros?
Comprenderéis que algo tenéis que decir a la humanidad, que algo tendréis
que hacer para despertarla de ese sueño que no la deja contemplar el manto
con que la muerte la está cubriendo y acechando a cada instante, que algo
tenéis que hacer para que despierte y escuche la voz de la conciencia. 08-241.05.
¡Ah humanas vanidades! ¡Ah hombres que buscáis vuestro florecimiento y
vuestra glorificación en esta Tierra! 08-241.06.
Para decir palabras que matan habéis llegado a haceros un trono, desde cuál
hacéis oír vuestras órdenes de guerra, de invocación a la destrucción y
a la muerte. 08-241.07.
¿Qué es la inteligencia humana, si ésta no va unida a la espiritualidad
que es conciencia, justicia y caridad? ¿Con qué palabras responderán ante
Dios los hombres que con su luz han inventado las grandes armas destructoras?
¿Con qué saldarán la deuda que están contrayendo? ¿Cómo recogerán la
cosecha de su gran siembra? 08-241.08.
Y a todos los que hablan de Mí y se nombran mis discípulos y ministros les
pregunto: ¿Qué hacéis en estos instantes y qué tenéis preparado para
proteger al mundo? 08-241.09.
¡Oh pequeños que me escucháis en este tiempo! Trabajad en mi Obra de amor,
apresuraos a consagrar esa parte de vuestra vida que os pido en beneficio de
vuestros semejantes, que a la vez será en beneficio vuestro 08-241.10.
Mi Obra necesita soldados, ¿Por qué no dar la vida en este frente
espiritual, cuando la dais sin provecho alguno en los campos de batalla? 08-241.11.
Esa parte de tiempo que os pido, utilizadla enseñando, dad cátedra de amor
y de saber, enterneced y despertad a los corazones; mirad mi existencia
divina consagrada a amaros, a cuidaros y a daros salvación. Recordad que
también Yo, en cuanto hombre, os dediqué toda mi vida. No os conforméis
con recoger poca semilla. ¿Cuál será el regalo o presente que depositéis
en mi mano cuando penetréis en lo que llamáis el Más Allá? Os doy
raudales de agua de mi fuente y, ¿Vais a devolverme sólo unas cuantas
gotas? Testificad con vuestras buenas obras. 08-241.12.
Los dones espirituales que en vosotros se han manifestado en este tiempo, han
sido para ayudaros a desbordar esas aguas cristalinas sobre el espíritu de
vuestros hermanos. Aprended de vuestro Maestro, que se ha mostrado siempre
como un venero de amor para vosotros, como una dádiva perpetua, como una lámpara
encendida para iluminar el corazón del que sufre. ¿No es acaso cada una de
mis palabras como una antorcha de luz en el camino del viajero que va en
busca de la meta de su destino? ¿No es acaso este mensaje una nueva revelación
que os acerca a Dios? 08-241.13.
Sólo el que sienta y viva mi Doctrina y mi Ley, podrá llamarse maestro en
mi Obra. Ahí os conduce esta palabra para que conozcáis lo elevado y lo
profundo, porque al espíritu que quiere ser grande sólo las obras grandes
le interesan, el espíritu pequeño anda sólo en torno de lo pequeño, y
para creer, tiene que despojarse de lo superfluo con dolor y fortalecerse con
el amor de su Padre. 08-241.14.
El espíritu grande sacrifica hasta lo que podéis considerar más querido,
en aras de su ideal elevado, o en aras de su misión de amor. 08-241.15.
¿Os extrañáis de que mis discípulos del Segundo Tiempo todo lo hayan
dejado por seguirme, todo os lo hayan dado por amaros? 08-241.16.
A todos invita mi palabra a volver al camino del amor, ahí se avergonzarán
muchos de haber sentido odios o rencores por sus hermanos, de haberles dejado
de amar; y entonces, con el dolor y a la vez con el gozo del arrepentimiento,
les volverán a estrechar con el corazón. Entonces aparece la espiritualidad
y desaparece la materialidad. 08-241.17.
Aún más os diré sobre los espíritus grandes; ellos no son sensibles a las
ofensas, ni débiles ante los golpes, ven con indiferencia esas miserias y
ven con piedad a los que las llevan, ellos están por sobre esas pequeñeces
y van solamente a lo que es grande. 08-241.18.
Todos vosotros tendréis que atravesar grandes pruebas, necesitáis ser muy
fuertes para no desmayar y con ello evitar la vergüenza de vuestra flaqueza.
Vosotros que habéis escuchado esta palabra, y que habéis venido a la mesa
de los buenos manjares y os habéis alimentado de mi sabiduría, sed fuertes
y alentad a vuestros hermanos con vuestro amor. 08-241.19.
El que practique el bien, es apóstol de Cristo, mas no necesitará títulos
que lo acrediten como tal, ni será menester que haga alarde de ello. 08-241.20.
¿Qué me decía al revelaros los sucesos dolorosos del futuro? ¿Qué podréis
ofrecer a los profanos que vengan a vosotros en busca de consuelo? 08-241.21.
Sólo os digo: sembrad mi semilla. Esta Doctrina es vuestro legado, si sabéis
penetrar en las profundidades de vuestro espíritu, ahí encontraréis al Mesías
que vuelve a cada instante a vuestro corazón para iluminarlo con su luz. 08-241.22.
De los que han de venir mañana a saber de mi venida, pueden hacerse dos
grupos: Unos que vendrán dudando y saldrán creyentes y enternecidos, porque
les tocó el amor de mi palabra; y otros que viniendo increyentes, así
seguirán insatisfechos, porque son mas materia que espíritu, mas necedad
que reflexión; mas a vosotros que habéis sido nombrados mis nuevos discípulos
y que habéis sido señalados por el Espíritu Santo, os digo: ¿Cuándo
empezáis a iluminar al mundo con el ejemplo de vuestras obras de amor? 08-241.23.
Escuchad: Cuando Yo estuve en la Tierra con vosotros, los hombres llegaban a
Mí en caravanas, hombres de altos puestos, cubiertos de vanidad, gobernantes
que secretamente me buscaban para escucharme. Unos me admiraron, pero no lo
confesaron por temor, otros me negaron. Hasta Mí llegaron multitudes
formadas por hombres, mujeres y niños, y me escuchaban por la mañana, por
la tarde, por la noche, y siempre encontraban dispuesto al Maestro a
entregarles la palabra de Dios. Ellos contemplaban al Maestro olvidado de sí
mismo y no sabían a que hora se alimentaba para que su cuerpo no decayera,
ni se debilitara su voz y es que no sabían que Jesús tomaba fuerzas de su
propio espíritu y en sí mismo encontraba el sustento. 08-241.24.
Así vosotros, algún día sabréis que aquél que inspirado por el amor
divino, consagre su existencia a consolar, a sustentar y a amar a sus
hermanos, encontrará en su propio espíritu fuerza y alimentos desconocidos
que le sostendrán sin decaer un instante en la lucha. 08-241.25.
Así me manifesté en aquél pueblo, que es este mismo de ahora y que mañana
formará un sólo conglomerado en el mundo entero; el pueblo de Dios. 08-241.26.
Aprended de Mí y aprovechad vuestros dones para que saldéis la gran deuda
que con vosotros y con la humanidad tenéis; aceptad gustosos vuestra
restitución, y no queráis pagar esa deuda con algo que, a la vez que os
agrade, no os incomode, porque muchas veces tendréis que llegar al
sacrificio o a la renunciación. 08-241.27.
No os pido vuestra vida, sólo unas horas, sólo una parte de vuestro tiempo.
08-241.28.
Recordad que Jesús, por estar con vosotros, dejaba a su Madre, aquella dulcísima
Madre que fue lo único que tuvo en la Tierra. De ella se ausentó en la
vida, y sólo se entregó en sus brazos cuando ya exánime fue desprendido de
la cruz; a vosotros no os pido tanto, sólo una pequeña parte de lo que os
di y enseñé. 08-241.29.
Dad vuestra vida consolando al triste, sanando al enfermo y salvando al
perdido, mas no os dejéis matar tan sólo por demostrar que sabéis morir
por Mí. 08-241.30.
En mi Doctrina no debe haber acusados ni acusadores, ofendidos ni ofensores;
en ella sólo deben existir los que aspiren a elevarse por la práctica de
mis enseñanzas. 08-241.31.
Todo lo poseéis para llegar a Mí; el mundo es una escuela, la vida es un
libro, mi inspiración es una luz; el Maestro soy Yo, los hombres son mis
discípulos; he aquí porque os llamo incesantemente y os digo: todos cabéis
en mi amor. 08-241.32.
No me dejéis solo con mis enseñanzas; no seáis fríos ante este amor que
os estoy manifestando, mirad que a través de unos labios humanos, la palabra
de mi Espíritu os alumbra. 08-241.33.
Si en la Tierra decís que Yo con mi Doctrina, con mi Ley, os he traído
religiones, Yo os digo: que ante Mí sólo existe un culto que es el del
amor, el amor al Padre, a los semejantes o hermanos, y a todo cuanto ha
brotado del Creador. 08-241.34.
Aquella divina máxima de amarse los unos a los otros, será la Ley que una a
todos los hombres, que les ilumine para que se sientan hermanos, se amparen,
se ayuden, se defiendan de las tentaciones y se reconozcan sin detenerse en
diferencias de razas o credos. 08-241.35.
Imaginad un mundo así y lo imaginaréis en paz, como una sola familia regida
por las leyes del amor, el respeto y la justicia. 08-241.36.
Estas profecías se realizarán porque vuestro mundo no está condenado a ser
eternamente un valle de tinieblas y pecados. 08-241.37.
Brillará la virtud en el corazón de los hombres como las flores en los
huertos, porque Yo os digo: las flores son en su belleza, semejantes a las
ideas e inspiraciones que brotan de Dios para salvar a los pecadores. 08-241.38.
Venid, éste es vuestro camino, aquí está el pan de los pobres y el
consuelo de los tristes, venid y nada temáis 08-241.39.
Pueblo bendito de Israel, el Padre os dice: Escuchad la voz de vuestra
conciencia, preparad vuestro entendimiento, porque voy a dejar escrita
imborrablemente mi palabra en cada uno de vosotros. Escuchad la palabra viva
que estoy derramando, que brota de la fuente de sabiduría, que es mi Espíritu.
08-241.40.
He abierto todos los caminos, para que lleguen a Mí, todos mis hijos, es el
tiempo del despertar, en que mostraré con claridad mi palabra de los tiempos
pasados y las nuevas revelaciones que os haré y que son el complemento, la
tercera parte del Libro del cual seréis poseedores. 08-241.41.
He venido a descorrer ante vosotros el velo que ocultaba la grandeza de mi
Doctrina. Os di en el Segundo Tiempo la semilla para que la sembraseis y
cultivaseis, y en el tiempo propicio me la hicierais presente. 08-241.42.
Mas he pedido el fruto a los encargados de esparcirla y he recogido escasos
granos, después de una larga era. Ya os había dicho: nuevas generaciones
vendrán a la Tierra y ella recibirán mi último mensaje. Yo estoy preparándolas
y os digo: llegó el tiempo en que dio principio esta nueva era. 08-241.43.
El precursor inició a los primeros labriegos de mi Obra, y después el
maestro abrió el Libro para mostrar todo su contenido que es luz, sabiduría,
salvación para la humanidad. Así llegó para vosotros ese momento de
gracia. Reuní a hombres y mujeres de distintas creencias e ideas. Penetré
en su corazón y sólo contemplé amargura, desengaño; y ellos al oír mi
palabra, no la rechazaron, no cerraron su corazón, no la discutieron, sino
la acogieron con amor y con respeto. 08-241.44.
Yo hice que se consagraran a estudiar cada una de las manifestaciones de mi
Divinidad, y ellos las encontraron ciertas, llenas de gran trascendencia y su
corazón se fortaleció. Más llegó el momento en que les dije: os he
arrullado, os habéis deleitado con mis caricias y ahora ya es tiempo de
luchar. Y los labios que antes habían sido torpes o mudos, hablaron con el
verbo Divino. Derramé mi palabra por ellos mismos y fueron mis portavoces. A
otros que encontré llenos de fe, los convertí en guías y les dije: Atraed
a los corazones y con ellos formad multitudes. Preparaos con fortaleza,
porque vais a tropezar con la dureza de la humanidad. Vais a luchar con los
incrédulos, porque la semilla de Tomás está regada y ha germinado en los
corazones. Más Yo cortaré de raíz esta simiente y os ayudaré en vuestra
labor. Cada uno de vosotros será como una antorcha que ilumine el camino de
vuestros hermanos. Y cuando este tiempo de mi comunicación llegue a su término
y vosotros sólo os comuniquéis conmigo de espíritu a Espíritu, seguiréis
enseñando. Y los hombres se sorprenderán y preguntarán en dónde habéis
aprendido y vosotros mostraréis el libro de vuestro corazón, en donde estará
grabada mi enseñanza y del cual brotarán nuevas inspiraciones. 08-241.45.
Yo lucharé hasta dejaros preparados para después de mi partida. Poe eso
marqué un largo tiempo, para que en él tuvieseis grandes oportunidades de
comprender mi Obra. Más no he sido visible para los ojos materiales. He
dicho que en este tiempo todo ojo pecador y no pecador me verá, mas no han
de ser los ojos de la materia, sino la mirada espiritual la que me contemple,
iluminados por la conciencia; y el espíritu, como un santuario, el que me
sienta. 08-241.46.
He preparado labriegos en muchas comarcas, para manifestar mi Obra.
Escuchando mi enseñanza, ¡Cuántos momentos de dicha ha tenido vuestro espíritu!
¡Cómo habéis gozado con los prodigios que os he concedido! Para que me
reconozcáis, os he dado innumerables pruebas, pues quiero que vosotros ya
preparados, recibáis a los que están señalados por Mí, para llegar al
conocimiento de esta enseñanza. Como hermanos mayores vosotros estaréis
cerca de los corazones que sufren para sostenerles y servirles de báculo.
Volved al redil a las ovejas descarriadas, aliviad penas, salvad a vuestros
hermanos. 08-241.47.
Yo os ayudaré con vuestra cruz, cuando os encontréis cansados, y os enseñaré
a encumbrar la montaña del cumplimiento. ¿Qué podríais esperar si no
cumplieseis? ¿Cómo sentiréis fortaleza, cómo podréis vivir si después
de haberme oído no dais testimonio de estas lecciones? 08-241.48.
Sed fuertes, amaos unos a otros y mi bendición caerá sobre vosotros como
rocío para alentaros siempre. 08-241.49.
Cuando sentís los goces de la vida, atribuís al mundo este placer y Yo os
digo: Os quiero alegres, por eso envía a vosotros esos momentos de
felicidad, porque cuando el hijo sonríe, sonríe también el Padre. Buscad
los goces sanos que no perturban al espíritu y en ellos me encontraréis.
Mas si podéis sonreír en medio de vuestros sufrimientos, ¡bienaventurados
seáis! 08-241.50.
Mi mirada de Padre se posa en vuestro corazón, oh hijos amados, y contemplo
vuestro recogimiento. Habéis olvidado lo que pertenece a vuestra vida
material y venís a alimentaros con mi palabra, a llenaros de su esencia y a
sentir profundamente mi presencia en vosotros mismos. Vengo a manifestarme a
vosotros porque os amo y quiero que comprendáis mi anhelo; vosotros, llenos
de reconocimiento, me mostráis con humildad vuestro corazón y me decís:
Maestro, leed en él como en un libro abierto y haced en nosotros vuestra
voluntad, seremos conformes con lo que ordenaseis en vosotros. 08-241.51.
Contemplo vuestra fe y confianza en mi Divinidad. Sabéis que os amo y os
concedo todo lo que es justo y es para vuestro bien. Por eso confiáis y me
pedís ayuda. Es un tiempo de restitución el que vivís, en que no tendréis
goces perfectos ni paz perdurable. Esta Tierra no es vuestra patria. Sois
pasajeros moradores de ella y sólo estáis labrando una vida mejor, superior
a ésta según sean vuestros méritos. 08-241.52.
En la Tierra sentiréis, cuando estéis preparados, la paz de mi espíritu,
esa paz que habéis saboreado y que el resto del mundo desconoce; esa dulzura
que se derrama en mi palabra, esa grandeza que habéis experimentado cuando
os encontráis elevados en comunión conmigo. El mundo no tiene ese aliciente
y lo necesita, lo espera, porque sabe que ha de venir y algunos se preparan
presintiendo que se acerca el momento de que Yo llegue a ellos. Mas os digo:
todos seréis dueños de esta paz, todos conocerán la luz de la verdad. Mi
palabra se extenderá, e irá de labio en labio, de hogar en hogar y de una
nación a otra, por medio de labriegos. Pero he contemplado en ellos y en el
pueblo su lento caminar, su temor; y mi Obra no ha ido más allá de los
pequeños límites en que la han encerrado y ésa no es mi voluntad. 08-241.53.
Labriegos; os he pedido unión para que forméis un sólo espíritu, una sola
mente y corazón, para que doquier que vuestros hermanos os encuentren,
escuchen de vosotros una misma palabra, el mismo testimonio en todos y vean
reflejado en vosotros mi amor divino. 08-241.54.
Os he enseñado el amor, la paciencia, la humildad, para que llevéis vuestra
misión como una dulce cruz. La obra de regeneración, depuración y
espiritualidad de la humanidad, es obra de tiempo, una generación transmitirá
a la siguiente el mismo espíritu de lucha y elevación espiritual, hasta que
el mundo, a través de los tiempos, se perfeccione y llegue al cumplimiento
de su misión. 08-241.55.
No temáis el mañana. No temáis tampoco ir demasiado adelante y perder el
camino. Es tan larga la jornada que no llegaréis al fin en corto tiempo. Yo
estoy en cada uno de vuestros pasos. Lo mismo delante que tras de vosotros, a
vuestra diestra y siniestra. La fuerza de mi Espíritu os reviste; esa fuerza
interior que os anima a luchar sin cansancio, no os abandonará. Los unos habéis
luchado año tras año, y habéis contemplado la alborada de cada día como
la primera en que vais a trabajar por mi Obra. 08-241.56.
Buscad en Mí toda perfección, mas no exijáis absoluta justicia y perfección
de los labriegos; son humanos y están expuestos a caer en debilidad; ellos
también están luchando por su redención. Esa perfección que vuestro espíritu
anhela contemplar, buscadla en los espíritus que habitan altas escalas
espirituales, donde todo es amor, belleza y luz. 08-241.57.
Vuestro corazón se acrisola en el cumplimiento. Cada uno adelanta según su
amor, su ahínco y afán de servir. Mi palabra ha sido la misma para todos, y
sin embargo, he encontrado labriegos dando grandes pasos de espiritualidad y
otros retrasados en su evolución. 08-241.58.
Para conocer el fondo de mi enseñanza, necesitáis practicar. Si sólo oís
mis lecciones y después las olvidáis, no podréis conservar ni impartir esa
deliciosa esencia que encierra mi enseñanza; es tan sencilla que podéis
practicarla desde el primer momento en que la oís. El amor es la primera Ley
que os he dado a conocer, y de la cual brotan todas las demás leyes y
preceptos. 08-241.59.
Os he dicho que he formado a todos por igual y a todos amo. ¿Por qué
vosotros no amáis sin distinción de razas, clases o creencias? ¿Por qué
amáis a unos y desconocéis a otros? No sólo améis a los que os hacen
bien, buscad a todos y estrechad lazos de amor. Practicad el amor universal
que abarca todo y amad a vuestros hermanos materiales y espirituales. Mi Obra
coloca en el mismo plano a todos los espíritus. Yo quiero contemplar a todos
formando mi familia que se ame y haga la paz universal, que pacte con mi
Divinidad para que sea cada uno de vosotros, mi representante doquiera que os
encontréis. 08-241.60.
Preparaos para que seáis cada uno de vosotros un fruto del Gran Árbol, y
ese fruto se multiplique infinitamente. 08-241.61.
Orad por el mundo y que esa oración sea como un manto que proteja a la
humanidad, como un antídoto contra la guerra, que a cada instante se
aproxima y hace caer al hombre. 08-241.62.
Yo bendigo a todas mis criaturas y las dejo unidas en estrecho abrazo. 08-241.63.
Venid a Mí los que llorando os encontráis, Yo soy el consuelo. El amor se
acerca a vosotros porque sois las criaturas que en su destierro necesitan la
caricia del Padre para levantarse. 08-241.64.
Todos lleváis a cuestas una cruz para que imitéis en ello al Maestro, pero
esa cruz no quiero verla en insufrible o molesto fardo por vuestra falta de
comprensión y elevación. 08-241.65.
Las vicisitudes azotan como huracanes vuestra vida, pero ese amor al Padre y
la confianza que habéis depositado en El os dan tranquilidad en las pruebas
y os hacen salir triunfantes de ella. 08-241.66.
Quien confíe en Mí verdaderamente, no quedará defraudado jamás. 08-241.67.
El dolor sensibiliza el duro corazón, él será el que haga brotar de las
rocas agua cristalina. Las pruebas mantienen despierto al espíritu. 08-241.68.
Os habéis levantado en pos de mi palabra, porque reconocéis la voz del
divino Pastor a quien siguiendo venís tiempo ha. 08-241.69.
No ha sido el deber el que os ha impulsado a seguirme por este camino, ni ha
sido el temor, sino el anhelo de ser útiles a vuestros semejantes para
agradar al Señor. 08-241.70.
Así se preparan los nuevos discípulos, para ser las antorchas que iluminen
al mundo. Bienaventurados los que me comprendan y crean en mi palabra, porque
ellos no sentirán hambre ni sed en el espíritu. 08-241.71.
No quiero que mañana vuestro corazón se llene de vanidad y grandeza al
palpar los prodigios realizados por medio de vuestros dones, pero tampoco
quiero veros tímidos, porque no sabríais despertar confianza en vuestros
hermanos, tened firmeza en lo que habléis y hagáis. 08-241.72.
Tendréis que aumentar vuestra preparación y perfeccionar vuestros pasos,
para que seáis reconocidos después de mi partida. 08-241.73.
A todos os he confiado el don de curación, con el que podéis hacer milagros
entre los enfermos del cuerpo y del espíritu. 08-241.74.
iréis en busca del perdido, aún al mismo fango, para darle la mano
salvadora. Si creéis que ahí no germina mi semilla, os equivocáis. Yo
puedo demostraros que del fango pueden brotar flores tan blancas como el ampo
de la nieve. Mientras más perdido se encuentre un espíritu, más amor se
requiere para ir a buscarlo y él, al sentir la caricia o el bálsamo, sentirá
penetrar un rayo de luz y será de los más fervientes. Su gratitud será muy
grande, porque le será perdonada su deuda que también era muy grande. 08-241.75.
A estos buscaréis como Yo siempre os he venido a buscar. No olvidéis que
los justos ya están conmigo. ¡
MI PAZ SEA CON VOSOTROS !
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