EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 1


1. En el nombre del Divino Maestro, el mundo espiritual de luz saluda a sus hermanos.
2. El Señor, en este tercer tiempo anunciado por los profetas y por el mismo Divino Maestro en el segundo tiempo, ha manifestado Su Espíritu y ha permitido que su mundo espiritual de luz también manifestáramos nuestro humilde espíritu ante la humanidad, para que podáis contemplar los planos que aguardan a vuestro espíritu, la evolución que os espera y el trabajo que requiere vuestro espíritu para alcanzar la meta de la espiritualidad.
3. Viene el mundo espiritual de luz en ayuda de los labriegos de la obra del Señor en este tiempo, y venimos en delicada misión entre vosotros; profetizado estaba que en este tiempo, el Señor vendría en la nube rodeado de sus huestes espirituales, de ejércitos innumerables de ángeles, y ved, la profecía ha sido cumplida.
4. El Divino Maestro os enseñó y os dijo: "Yo en el segundo tiempo, fui el Hijo del Hombre", y ahora, hermanos, muchos corazones se han preguntado ¿como puede el mismo Verbo Divino haber sido el Hijo del Hombre?
5. El maestro no os confunde con su palabras, y yo como ser espiritual, os aseguro que en todo lo que El nos revela solo existe verdad; Jesús, el casto, fue el Mesías prometido y fue en cuanto Dios, Dios mismo, mas en cuanto hombre, fue nacido del genero humano.
6. ¿Que quiere decir esto? ¿No habéis leído en las Escrituras, que cuando el Padre creó al hombre, varón y varona lo creó?
7. Así, hermanos, el hombre es el genero humano en su integridad, masculina y femenina, y Jesús, al nacer de María, nació verdaderamente del hombre,pues en la femineidad de la Madre Santísima, se halla también el hombre.
8. He aquí la explicación de algo que ha dividido a los hombres, algunos de los cuales no logran comprender con su pobre entendimiento, cómo pudo haber nacido el Mesías de la Virgen, sin necesidad de ser engendrado de varón.
9. En el cuerpo de Jesús, no intervino el hombre entendido como varón, fue necesaria tan solo la carne purísima de María, y en cuanto Dios, fue el mismo Dios con su germen divino en las entrañas de la naturaleza perfecta de María, que fue un santuario donde se ocultó el Espíritu del Verbo, para de ahí brotar en el momento preciso, como la carne purísima de Jesús, en quien encarnara el Mesías.
10. Mirad hermanos, como María no perdió su virginidad ni antes ni después de haber concebido a Jesús, así como tampoco el cuerpo del Divino Maestro pudo ser retenido por la loza fría del sepulcro.
11. No debe ya la humanidad desgarrar el manto celestial de María con sus dudas.
12. Es este el Tercer Tiempo cuando los misterios están siendo revelados al hombre, y nuevas páginas del libro de la Vida Verdadera que nunca habían sido abiertas ni a los seres del más allá ni a los moradores de la tierra, se abren ante vuestra mirada espiritual.
13. El Señor ha permitido que Su palabra sea escrita, y Su voluntad es que estas cosas se difundan con prudencia, con amor, sin hacer alarde, para que vayan de corazón a corazón, de congregación en congregación, para que todos puedan conocer lo que El ha derramado sobre vosotros.
14. Aún cuando no hay todavía entre el pueblo de Israel el orden verdadero y la disciplina que ya deberían existir, llegara el tiempo en que estéis preparados para hacer llegar la palabra del Padre a todos aquéllos que no conocieron Su manifestación en este
tiempo.
15. Delicada es la misión del labriego, así como delicada es la misión de todo el pueblo de Israel, por que el que el que entrega y el que recibe son igualmente responsables; el uno, responsable de la limpidez de lo que entrega, responsable del trabajo espiritual y del cuidado para que su preparación pueda alcanzar la idea espiritual, el sentimiento y la inspiración; el otro, es responsable para reconocer en lo que recibe, la intención, el fondo y el sentido que hay en lo que se le ha entregado.
16. Por lo tanto, preparaos todos por igual, para unir vuestro espíritu y elevarlo al Señor, pidiéndole que permita una vez más la manifestación del mundo espiritual de luz, para que así podamos entregar nosotros y recibir vosotros con toda perfección.
17. Cada una de las palabras que vertemos a través del entendimiento, tiene un significado, una razón.
18. No hemos venido a hablar por hablar, o por cumplir con un trabajo que se nos ha impuesto, no, hermanos: nuestro anhelo ferviente es el de espiritualizar al pueblo de Israel, cumpliendo con la misión que el Señor nos ha concedido, que es la de hablar al mundo en forma clara así como la de dar ejemplo.
19. Vosotros podéis hacer lo que hace el mundo espiritual de luz: podéis amar en igual forma, podéis manifestar fe, podéis dar a conocer la verdad, caminando con pasos firmes en la rectitud y el cumplimiento; todo lo que nos veáis hacer, vosotros podéis imitar.
20. ¿Porqué sentiros torpes, porqué sentiros inferiores o incapaces de hacer lo que nosotros hacemos?
21. En vuestro espíritu como en el nuestro, el Señor puso grandeza, puso luz, puso la semilla de la perfección; lo único que os falta, es educar a vuestra materia para que os permita manifestar todos vuestros dones; cultivad entonces vuestra materia con amor, cultivad su sensibilidad para que podáis manifestar vuestros sentimientos más delicados y nobles, que son los más grandes que ella posee.
22. En vuestro espíritu hay inteligencia, hay sensibilidad, hay gracia; manifestad entonces estos atributos a través de la materia que el Señor os ha confiado, por que no os la confió El para que se convirtiera en vuestro lazo o en vuestra cárcel.
23. Cuando analizáis vuestros sentimientos y vuestros pasos, os decís: "mi materia es imperfecta, es reacia e incomprensiva, no sabe oír la voz de la conciencia y sólo quiere guiarse por el libre albedrío"; mas vosotros que sois el espíritu y la guía, cuidad a esa materia, preparadla para que sea instrumento dócil del espíritu, para que sea portavoz amable de los sentimientos y dones espirituales que hay en cada uno de vosotros.
24. Si sabéis que sois parte del Espíritu Divino ,si poseéis la inteligencia y la verdad del Padre, todo éste en vuestra conciencia, ¿porqué habrías de conduciros por otras sendas alejadas del camino verdadero?
25. Estáis recibiendo la Doctrina del Padre, en forma clara y en vuestro propio idioma, y se os da, además, la explicación suficiente para que comprendáis mejor estas cosas.
26. Israel, el espíritu de la humanidad está hambrienta de luz, esperando ver aparecer en sus caminos a aquéllos que han de venir con la buena nueva en sus labios y en su corazón.
27. El espíritu del hombre tiene que luchar contra la reaciedad de su materia, preparándola para que escuche la voz de la conciencia, para que reciba la luz que ha sido derramada en este tercer tiempo, para que aprenda las cosas pertenecientes a este tiempo, el de la Doctrina del Espíritu Santo.
28. A éso vino en el Segundo Tiempo el Hijo del Hombre, vino a mostrar al hombre que sí puede derrotar al mundo y a la carne, que puede triunfar el espíritu sobre la fragilidad de la carne; fue el ejemplo vivo y perfecto que prepararía al espíritu de la humanidad para este Tercer Tiempo.
29. Delicada es la misión de maestro, de pastor o padre de familia en la tierra; el Señor entrega a los corazones cual tierra virgen, para que sean preparados en la mejor forma esperando la labranza.
30. Todas las misiones en la tierra han sido confiadas por el Señor, sea la misión de maestro, de médico, de padre de familia o pastor, de guía o educador.
31. Todos los espíritus tienen misiones espirituales que cumplir, unos de una forma, otros de otra; mas si no se preparan, y se dejan guiar por ideas adversas y extrañas ¿qué podrán dar? ¿como podrán influir positivamente en el corazón y el entendimiento de quienes han sido confiados a su cuidado?.
32. Preparaos, hermanos, este es tiempo de enseñanzas y meditación.


LA PAZ DEL MAESTRO SEA CON MIS HERMANOS.

EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 2


1. El espiritualista, cuando la prueba se presenta en su vida, sabe comportarse como un discípulo del Maestro, no dejándose sorprender por ella.
2. Israel no es un pueblo de espíritus tímidos ante las pruebas de los hombres, ni cobarde ante el dolor; mientras el mundo exclama y blasfema, Israel permanece sereno y en el fondo de su corazón, prepara el santuario que es la morada del Señor.
3. Es en medio de la prueba, cuando Israel se muestra como el fuerte de Dios, como barquilla de salvación en la tempestad, como luz que rompe el caos.
4. Todas las pruebas humanas que llegan a vuestra vida, que sacuden vuestro espíritu y golpean con fuerza vuestro corazón, no son más que el cincel amigo que os forja, el crisol amoroso donde vuestro espíritu se purifica, porque el Maestro no ha de enviaros al mundo con la palabra divina en vuestros labios y con Su inspiración en vuestra mente, mientras sigáis siendo frágiles o estando materializados, paralizados espiritual y moralmente por el dolor; en verdad, El os ha dicho: "No os enviaré a sembrar en roca, y menos aún si ésta es vuestro propio corazón".
5. El Padre no quiere entre su pueblo científicos de Su Obra, filósofos de Su Doctrina, teólogos de Sus enseñanzas; solo quiere discípulos que estudien con amor su Doctrina pues ella es de amor, hombres y mujeres que encuentren en Sus divinas palabras toda la esencia por medio del espíritu, y que sea el espíritu quien ilumine a la mente, y que no suceda lo contrario, pues así ¿cómo se puede sensibilizar el corazón?
6. Que vuestro espíritu sea el que penetre paso a paso en los arcanos que le sean lícitos por la voluntad divina para entrar, y ya ahí, el espíritu que tiene mirada más profunda que la inteligencia humana, que posee sensibilidad más fina que el corazón humano, que tiene una razón superior a la de la mente humana, pueda descubrir en el más allá las grandezas de la vida espiritual, los secretos y misterios que encierra esa vida, sus caminos, la sabiduría y la luz que ahí se encierra, para que vuestro espíritu, tomando la palabra del Maestro como una escala, se conduzca por ella y así penetre en el corazón mismo del Padre, no con el ansia de saber por saber, sino de saber para sentir, para amar, para derramar y enseñar a los demás.
7. No busquéis pues, mis hermanos, al Padre por el camino de la ciencia, buscadlo a El que es Espíritu, por el sendero espiritual y ahí le encontrará el espíritu vuestro.
8. Así como en materia enseñáis a leer a los pequeños, primero mostrándoles las letras, después las sílabas, después las palabras hasta llegar a comprender ideas, y de ahí capacitarles para leer grandes libros y apreciar a través de los textos, la belleza de vuestros poetas y las máximas de vuestros hombres de ciencia, en el espíritu debéis entrar poco a poco a terrenos cada vez más profundos, cada vez más elevados, reconociendo el sentido figurado, las parábolas y simbolismos mediante los cuales aprenderéis mejor las letras espirituales, para pasar después a comprender las profundas lecciones y maravillosas bellezas que contiene la sabiduría del Padre Celestial.

9. El verdadero propósito de la comunicación por el entendimiento humano, es el de prepararos para la verdadera comunicación, que es la de espíritu a Espíritu.
10. La comunicación de espíritu a Espíritu ha existido siempre: cuando sólo existía la creación espiritual, cuando todavía no creaba el Padre el universo material y no encarnaba ningún ser, la comunicación de espíritu a Espíritu era la manera que los seres utilizaban para comunicarse entre sí así como para hacerlo con su Señor.
11. Encuéntrese el espíritu en donde se encuentre, sin importar el plano o el nivel espiritual en que esté, desde allí se comunicará de espíritu a Espíritu con su Creador.
12. Empero, morando la humanidad a través del tiempo en la faz de la tierra, ya encarnado el espíritu, se ha ido materializando por las necesidades del mismo mundo, por las pasiones de la carne, por los placeres, por las cosas gratas que brinda esta tierra; y al ir tomando el espíritu el camino de la ciencia y de las tentaciones, se ha ido alejando y ausentando cada vez más de la Fuente de la Vida, de esa Fuente de salud espiritual que es la Divinidad.
13. Por todo esto, el Padre ha debido materializar Su comunicación con los hombres a través del tiempo, haciendo encarnar a espíritus luminosos, enviados y emisarios de su Divinidad, a los cuales ha protegido para evitarles la contaminación con el pecado que es el ambiente reinante de esta humanidad, dotándoles de fortaleza tanto en su espíritu como en su materia, para entregar el mensaje que siempre ha sido una exhortación a la oración, una invitación a la regeneración y a la espiritualidad.
14. Y esos enviados han cumplido entregando su mensaje, y son aquéllos que conocéis como profetas del Altísimo.
15. Y a veces la humanidad ha respondido a esos mensajes, y preparada y despierta por la voz de los enviados, creyéndoles, se ha elevado y penetrado en oración sintiendo la presencia del Padre, ya sea por pruebas de amor, toques de justicia, por intuición o por los prodigios que contempla en su vida.
16. Cuando esto sucede, el Padre asciende a Su Solio, y allí espera la comunicación de los espíritus preparados, y de esta forma ha ido haciendo avanzar al espíritu humano, de Tiempo en Tiempo, de Era en Era, de Revelación en Revelación, acercando más y más el Padre los espíritus a El.
17. Mas la mayor parte de los espíritus que habitan este plano son frágiles, pues se dejan dominar por el mundo y por la carne, y en vez de elevarse por sobre todas las cosas materiales y de fortalecerse a sí mismo para encontrar a su Señor, en la oración y en las grandes pruebas de la vida, el espíritu materializado crea sus propias religiones, intentando materializar a su Dios para sentirle más cerca, materializando su culto y siente que le abandonan sus fuerzas y convierte a su Dios en un ídolo, en un objeto al cual venera y unge, le hace sagrado y acaba postrándose ante él.
18. Pero aún así, el espíritu sigue desarrollándose; de tiempo en tiempo se sigue desenvolviendo, y aunque aparentemente sea más idólatra y más material, aunque parezca más perdido, de edad en edad sigue avanzando, capacitándose cada vez más para vencer las flaquezas de la carne, para derrotar el ambiente maligno que le rodea, y vencer las pasiones y obstáculos que encuentre a su paso.
19. Por eso, es en este Tercer Tiempo que el espíritu del hombre, después de tantas caídas y de tantas luchas se encuentra capacitado para emprender su vuelo, extender sus alas espirituales y comunicarse de espíritu a Espíritu con su Dios y Señor.
20. Vosotros, Israel, tendréis que llevar al mundo la buena nueva del Espiritualismo, llevándole esta Doctrina sublime libre de fanatismo, de cultos materiales, de ídolos y ritos, libre de toda falsedad.
21. Tendréis que sorprender al mundo con el Espiritualismo, con la verdad de esta Doctrina, con la comunicación de espíritu a Espíritu y ¿como lo haréis si no comenzáis en vosotros mismos la práctica a fondo de la espiritualidad y de la comunicación espiritual que vais a enseñar?
22. No penséis, hermanos, que en la comunicación de espíritu a Espíritu vais a escuchar la voz materializada del Padre, no; no deberán escuchar vuestros oídos materiales lo espiritual, sino que oiréis con vuestro oído espiritual la voz verdadera del Padre, y la oiréis manifestada en ideas, inspiraciones, presentimientos, intuiciones y sueños.
23. Sabréis que verdaderamente estaréis comunicándoos con el Espíritu Santo, cuando doctrinando a las multitudes, desarrollado de manera notable vuestro don de palabra, lleguen los incrédulos a intentar sorprenderos y a someteros a pruebas, y desborden vuestros labios sabiduría de tal manera perfecta, que os asombre incluso a vosotros mismos, pues hablaréis de cosas elevadas que ignora vuestro espíritu y con mayor razón vuestra mente humana; así daréis testimonio de que la comunicación de espíritu a Espíritu es en vosotros una realidad.
24. En vuestra oración, sentiréis cómo vuestro espíritu sin
hacerse ajeno a la materia, se desprende de ella y sentiréis cómo vuestro pensamiento se eleva y atraviesa el infinito y llega a vuestro Señor, y lleno el espíritu de respeto, amor y humildad, sin necesidad de palabras o frases formadas por vuestro pensamiento humano, sentirá el abrazo del Padre, la fuerza de su Señor, la luz del Espíritu Santo vibrando en la mente espiritual.
25. Es en esa instancia cuando contemplará con claridad todo aquello que desea interrogar, sentirá el espíritu que sus males, sus penalidades y sus sufrimientos son sanados al instante con el bálsamo del Doctor de los Doctores, y el porvenir que se mostraba incierto para él, se iluminará con la luz del Divino Maestro, y sabrá pedir para los demás, para después poder iluminarles el camino.
26. La comunicación de espíritu a Espíritu es un don infinito.
27. La comunicación de espíritu a Espíritu es el mejor de los lenguajes, el mejor de los idiomas, es el lenguaje que llega a Dios pues es el idioma del amor y la humildad; es la voz que no se detiene en las bóvedas de vuestro mundo, es la voz que traspasando el tiempo y la distancia llega y resuena en la Gloria, y allá eco en el corazón de vuestro Padre; es entonces cuando sentís un gozo inefable en vuestro espíritu, y cuando este desciende a la carne, encuentra los ojos anegados por el llanto, el corazón en paz y todas las fibras de vuestro cuerpo fortalecidas, porque desde el más allá vuestro espíritu se comunicó también con la esencia de vuestra materia.
28. ¿Pensáis por un momento, que todos estos bienes pueden encontrarse en lo material y en lo bajo? Vuestro espíritu encuentra las cosas superiores solamente en el infinito valle espiritual, es por esto que el Padre os ha buscado a través de tiempos y edades, ha sido el peregrino que ha salido a buscar en todos los caminos a los perdidos, bendiciéndoles en todo momento, dándoles complacencias y beneficios, como prueba de que el Espíritu Universal del Padre vive por siempre y para siempre, por todos y para todos.
29. Después de 1950, vuestro espíritu deberá elevarse por medio de la espiritualidad, de la limpidez, de la pureza y de los buenos actos, entregarse a la buena practica de la Doctrina y la Ley con celo y dedicación, y a medida que vayáis avanzando en todo ello, la comunicación de espíritu a Espíritu será cada vez más perfecta, y mayores y más puras las revelaciones que recibiréis tanto del Padre como del mundo espiritual de luz.
30. No seréis vosotros, los que habéis gozado de la comunicación por el entendimiento humano, quienes habréis de llevar a su máximo desarrollo la comunicación de espíritu a Espíritu, no; serán las nuevas generaciones, vuestros hijos, quienes han de alcanzar las supremas comunicaciones: vosotros deberéis prepararles el camino con responsabilidad, con las enseñanzas de un Dios en el infinito, un santuario en el corazón, un culto altamente espiritual y con el anhelo de la comunicación de espíritu a Espíritu.
31. Vuestro hijos ya no sabrán de símbolos materiales, de ritos y ceremonias, y los hijos de vuestros hijos tendrán un culto espiritual todavía más depurado, y así de generación en generación, iréis acercándoos más y más a la perfecta comunicación de espíritu a Espíritu.
32. Largo es el camino que desde Moisés ha recorrido Israel para acercarse a la verdadera comunicación.
33. Cuando en el Primer Tiempo, Moisés congregó a su pueblo, que es este mismo que ahora se halla mayormente congregado en esta nación, e instalado Israel a faldas del monte Sinaí, Moisés se encamino a la cima, pues sabía que allá en la soledad de la cúspide de aquel monte, podía más fácilmente entrar en comunicación directa con su Señor; y Moisés, como ejemplo de humildad y de amor, en señal de respeto, no osó levantar su faz para intentar verle figura alguna al Señor.
34. El guía de Israel cerraba sus ojos, tapaba sus oídos para que no llegara a él el mundo con sus impurezas, y de esta manera era la voz del Padre la única que escuchaba Moisés, era la luz del Padre la única que veían sus ojos cerrados.
35. Era tan imponente esa manifestación de la fuerza divina, que aún un hombre con la fortaleza espiritual de Moisés, tenía que postrarse en tierra, y era tan solo la obediencia de ese humilde espíritu el que lograba retenerle ante tan grandiosa manifestación, y la voz del Padre era escuchada por el espíritu y la materia de Moisés: a tal punto se materializaba la voz de Dios que era semejante al estruendo de la tempestad, al zumbar de los vientos poderosos en la mar, pero en medio de aquel estruendo portentoso, de aquel fragor, claramente se oía la voz de Jehová humanizada y materializada que así le hablaba a Moisés.
36. En este Tercer Tiempo, os toca a vosotros, como antes a Moisés, escalar la cima del monte donde el Padre os espera con los brazos abiertos, mas ese monte ya no será el Sinaí material, sino el monte espiritual, y ya ahí no escucharéis la voz materializada como antaño cuando Moisés así la escuchara, sino la voz espiritual de vuestro Señor.
37. No sabéis si habéis escalado poco o mucho para llegar a la cima espiritual, no sabéis a la altura espiritual a la que os encontráis, solo sabéis que debéis seguir ascendiendo paso a paso por medio del cumplimiento del amor que se encuentra en la Ley Divina.
38. La perfecta comunicación de espíritu a Espíritu será cuando vosotros hayáis llegado hasta el seno mismo del Padre, cuando ya vuestro espíritu haya recorrido toda la senda y tenga la comprensión de lo que es su Padre, cuando tenga el conocimiento pleno de sí mismo, conozca el porque de su destino y sepa todo lo que su espíritu tenga que saber por la voluntad de Dios.
39. La comunicación de espíritu a Espíritu comienza o da principio con la oración, continua con la meditación, y de ahí pasa a la acción: oración, meditación y acción que es practica y cumplimiento, con eso alcanzaréis la espiritualidad y seréis el fuerte Israel, como os enseñara el Maestro.
40. Después del año de 1950, el Señor continuará manifestándose, así como también lo continuará haciendo su mundo espiritual de luz, mas ya no a través de portavoces o facultades, sino de espíritu a Espíritu, y esta comunicación no esperará para darse el año de 1951, pues vosotros ya la practicáis cuando apartáis vuestros sentidos de todo lo que pertenece al mundo y eleváis vuestro pensamiento y vuestro espíritu al Señor.
41. Pensad, ¿acaso os estáis comunicando de materia a Espíritu? No, os estáis comunicando con Dios de espíritu a Espíritu, sea en el rincón de vuestra alcoba, en el camino o en la soledad de los campos.
42. Sin tener delante de vuestros ojos ninguna imagen, ningún símbolo, sin pronunciar vuestros labios ninguna palabra, se desprende vuestro pensamiento, se eleva vuestro espíritu, apartándose de la carne y del mundo, y se comunica con su Señor.
43. Y esto ya lo habéis hecho en otros tiempos, no con la amplitud y desarrollo con la que lograréis hacerlo después de 1950, ni con la conciencia con que a partir de ese tiempo lo haréis.
44. ¡Cuantos dones que todavía tenéis guardados y latentes habréis de desarrollar! pero precisamente será la necesidad espiritual, después del año de 1950, la que os obligue a desarrollar muchos dones que aún se encuentran desconocidos por vosotros.
45. Nosotros, vuestros protectores y amigos, hemos sensibilizado vuestro espíritu para que no se detenga en su desarrollo después de 1950, para que se encuentre preparado para la comunicación de espíritu a Espíritu.
46. Sonando como trompeta se encuentra la Voz del Señor, y a todos despertará y a todos levantará; a unos con su palabra de amor y a otros, los sordos y reacios, con el dolor, pero a todos levantará.
47. Preparaos, hermanos, preparaos, para que cuando en el momento final descienda el Padre como Juez a sentarse en su Tribunal para juzgar a las naciones y a juzgar el cumplimiento de Israel, al mundo material y al espiritual de este plano, os encuentre a vosotros, labradores de la campiña divina, unidos en un solo propósito, una sola comprensión, un solo fin: la unificación espiritual que el Maestro ha venido pidiendo a Israel en todos los tiempos.

La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 3


1. Cuando en el futuro os interroguen acerca de como se lleve a cabo la manifestación tanto del Padre como del mundo espiritual a través del entendimiento humano, y pretendan confundirlas con prácticas espíritas, les responderéis, que aunque limitada y materializada, la comunicación por el entendimiento humano no dejó por ello de ser espiritual y elevada.
2. Nuestros espíritus, los de vuestros protectores, no se posesionan de la carne como sucede en el espiritismo; nuestro espíritu trasmite, envía su luz espiritual que es inteligencia, que es idea, que es razón superior a vuestra inteligencia; nuestros sentimientos espirituales buscan los sentimientos que anidan en vuestra conciencia, y es ahí, hermanos, donde descargamos nuestra luz, nuestra fuerza, nuestra influencia espiritual.
3. Por tanto, para que podáis asimilaros perfectamente con el mundo espiritual de luz, tenéis que elevaros de gran manera y esa elevación es el éxtasis, que siendo más interior que exterior, es totalmente diferente al trance, porque el trance espírita es más posesión que comunicación.
4. ¿Que es la posesión espírita? Es el estado de trance en que un espíritu en tiniebla se impone sobre el espíritu del poseído, y la posesión es absoluta, le transforma, le domina, le hace actuar como es su voluntad.
5. En cambio, nosotros no venimos a dominar vuestra carne, ni a imponernos con nuestra fuerza espiritual sobre vuestra materia: ¿para que?
6. Si de antemano os habéis preparado para entregaros de lleno al cumplimiento, despojando a vuestra materia de bajas pasiones, de todas las ligas terrestres ¿que necesidad tenemos de materializarnos, de dominar vuestra carne si esa tarea vosotros la sabéis desempeñar?
7. Vosotros y nosotros nos comunicamos por medio de vuestro entendimiento y de vuestra conciencia que es común en todos, y sirviéndonos de ese estado de elevación y de pureza que alcanzáis en los momentos de vuestro éxtasis.
8. Así elevados y extasiados, las ideas e inspiraciones del mundo espiritual de luz las traducís en palabra humana que brota de vuestros labios.
9. Este es el verdadero éxtasis y la verdadera comunicación del mundo espiritual a través de la facultad espiritualista, espiritualista os digo, no espírita.
10. ¿Porqué permitió el Padre la aparición del espiritismo científico? Porque aún siendo atrasado, vino a sacudir el escepticismo, la duda y la incredulidad de un mundo ajeno a toda manifestación de un más allá que muchos consideraban una patraña o una teoría.
11. Pero la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana es diferente.
12. Dentro de esta Obra, estáis sujetos a una voluntad superior, a la Voluntad Divina; dentro de esta Obra, no sólo el mundo espiritual se ha manifestado, sino la propia Divinidad, limitándose en un rayo de luz.
13. Hemos venido a manifestarnos entre vosotros únicamente aquellos espíritus que el Padre ha designado, y hemos llegado como protectores o enviados solamente cuando el Señor lo ha permitido; como veis, todo se da en la obediencia y el acatamiento a la Voluntad divina.
14. El Señor no ha permitido ni tolerado que espíritus en tinieblas se acerquen a vosotros impostándose como maestros o conductores: en esta Obra, en esta Doctrina, tenéis la garantía de que es el Padre quien os enseña, quien os inspira, quien os ha autorizado y revelado estas cosas, y es el mismo Espíritu Divino quien os está preparando.
15. La única posesión que deberá haber entre vosotros es la de vuestro celo y la de vuestra dedicación espiritual, poseídos por el anhelo de elevaros, de extasiaros en un mundo superior, vibrante de ideas y pensamientos de luz, difícilmente podrá nadie confundir a una facultad espiritualista con un médium espírita.
16. Haced vuestra elevación con mayor preparación y pureza, para que la inspiración que recibáis seas divina y espiritual, para que todo lo que viene del más allá, aunque parezca brotar de vosotros mismos, se derrame en palabras.
17. Que las ideas no se corten, que mientras más inspiración reciba vuestro espíritu, mayor vaya siendo vuestra elevación, y así, llegaréis al verdadero éxtasis, a la verdadera inspiración; en ese momento la carne dejará de tener importancia para vosotros, dejaréis de sentir vuestra materialidad, y solamente percibiréis a través de vuestra conciencia, ese es el momento culminante de la verdadera inspiración espiritual.
18. Este estado de éxtasis es distinto a cuanto se ha conocido en la Tierra, mas tiene punto de contacto con el éxtasis que aquéllos han alcanzado alto grado de espiritualidad a través del tiempo, aunque no haya sido semejante del todo.
19. No debéis usar el nombre de "médium" que los espíritas dan a aquellos por quienes se ha manifestado el mundo espiritual de no mucha luz, sino que debéis usar el término "facultad" que describe mejor lo que vosotros usáis para vuestros trabajos espirituales.
20. Tampoco es exacto el término de "trance" para describir el estado de éxtasis interior de la facultad espiritualista, y esto debe desaparecer de entre vosotros para no provocar a confusión a nadie, pues es exacto el término de "éxtasis" para ello.
21. Nosotros destruiremos todos los titubeos, todas las dudas para que vuestros pasos sean firmes, dados dentro de la mayor espiritualidad a vuestro alcance, para que no os dejéis atormentar por ellos.
22. En los tiempos pasados, nos concedió el Señor hacernos sentir en la materia de nuestros protegidos tal y como ellos lo pedían, porque eran los principios, los balbuceos de una manifestación que siendo tan espiritual a tantos les parecía extraña, y por ello, a aquél que pedía una posesión completamente material se la dábamos , siempre con la autorización y la benevolencia del Padre.
23. Al que quería penetrar en un sueño extraño, así como al que quería sentirse turbado en los labios o en sus movimientos corporales, se lo concedíamos; al que quería sentir en su espíritu o en su materia alguna sensación que le hiciera saber que nos estábamos comunicando a través suyo, también la sentía.

24. La misma materia por la que me comunico así lo pidió, así lo necesitó en los tiempos pasados y tuve que complacerla; mas a medida que ha ido comprendiendo qué es lo que el Padre pide a la facultad espiritualista, y qué es lo que el mundo espiritual necesita de sus protegidos, esta misma materia me ha ido permitiendo manifestarme con mayor elevación.
25. Mirad cómo aquellas complacencias no tienen más razón de ser, mirad cómo vuestro éxtasis es más sublime, más sutil, más espiritual.
26. Vuestras sensaciones no son ya las de la carne, ahora son del corazón, de la mente y del espíritu, las sentís en la parte más elevada de vuestro propio ser.
27. El espiritismo ha sido permitido por el Padre, y no me refiero con esto a las manifestaciones de espíritus atrasados, sino al alto espiritismo científico que ha tendido hacia la espiritualidad de una manera noble, y bien podemos considerarlo como un movimiento precursor del verdadero espiritualismo, porque en el seno de aquellos centros y a través de tantos médiums donde han existido seriedad y respeto, el mundo espiritual vino a destruir el escepticismo, la duda y la incredulidad de muchos hombres, dando testimonio de su supervivencia y a explicar muchas cosas del más allá.
28. Pero esta Obra, hermanos míos, es algo muy diferente.
29. Porque en esta Obra habéis estado sujetos a una voluntad superior, y en esta Obra, no sólo se ha manifestado el mundo espiritual de luz, sino se ha manifestado la misma Divinidad, limitada en un rayo de luz: esto no ha acontecido con el espiritismo, ni mucho menos en el seno de ninguna secta, filosofía o religión.
30. Esperamos que estas explicaciones no sean solamente para unos cuantos, sino que las compartáis con todas las congregaciones de labriegos, para que todos estéis en una sola línea de progreso, adelanto y espiritualidad.

La paz del Señor sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 4


1. Buscad el verdadero conocimiento sobre los símbolos, para que la esencia de éstos penetre en el corazón y en el espíritu, y una vez que el significado y el sentido que son eternos vivan ahí, dejan de tener razón de ser los símbolos materializados, porque los objetos no son más que una representación de la verdad que es esencial y espiritual.
2. Tomad, por ejemplo, el símbolo de la cruz: la cruz material donde Jesús expiró ya no existe, mas la cruz espiritual, ésa si existe porque es eterna, y qué simboliza la cruz? Simboliza el sacrificio divino, el amor por la entrega; el madero horizontal, simboliza vuestra vida material, el madero vertical simboliza vuestra vida espiritual que, enclavada en la tierra se eleva a los
espacios, y cuando ambas vidas se entrecruzan, el amor se vuelve sacrificio y renunciación.
3. La escala que soñara Jacob, es el camino del progreso del espíritu, el camino de la evolución espiritual, que principia con el hombre y termina en Dios, comienza en el plano terrestre y termina en el seno del Padre.
4. El símbolo del Triángulo existe en Dios mismo, representando tres potencias de la Divinidad, Ley, Amor y Sabiduría, que forman un solo Dios, una sola razón, un solo Espíritu; también en el hombre ha puesto el Señor una imagen de su Trinidad, formando al hombre unido a una chispa divina que le ilumina la conciencia, junto con otras dos potencias, el espíritu y la materia.
5. Con esta pequeña lección, hermanos amados, podéis discernir lo esencial de lo material de cualquier símbolo que en el pasado o en el futuro, pueda utilizar el Señor para hablaros en un lenguaje más comprensible a vosotros, porque lo altamente espiritual es demasiado elevado para vuestros pobres idiomas terrestres.
6. Esta preparación es importante, porque llegarán a vosotros los hombre del ocultismo, quienes querrán desgarraros con su falsa ciencia, tomando el Espiritualismo como si fuese una teoría misteriosa entregada a unos cuantos.
7. Hay muchas clases de ocultismos sobre la Tierra, en un país se practica de una forma, en otro de otra manera, pero todos tomarán parte para enjuiciar la Obra del Señor.
8. El espiritismo y la religiones os querrán llamar religión también, y bajo ese concepto os interrogarán , os someterán a prueba;los hombres de ciencia harán a su vez sus propias investigaciones, ya sea sobre la comunicaciones del mundo espiritual, ya sobre los trabajos que hicimos junto a vosotros, buscando en la parte física la realidad de todo cuanto aconteció, escudriñando con sus aparatos, hurgando con sus conocimientos y su ciencia.
9. La religiones traerán a sus teólogos, a sus estudiosos materializados que, citando de memoria, párrafo tras párrafo de lo que los diferentes enviados legaran al hombre, creerán que acallarán a los labriegos del Señor, por verles rudos y torpes, escasos de instrucción material.

10. Los componentes de este pueblo, los israelitas por el espíritu, podrán ser en su mayoría ignorantes, pobres de materia, faltos de cultura y educación científica, y a pesar de ello ser grandes espiritualmente, y ser grandes practicadores del verdadero culto, concibiendo con mayor pureza y profundidad las virtudes del Señor, por lo que son capaces de recibir con limpidez las grandes revelaciones e inspiraciones del Padre.
11. Vendrán muchos de los caminos del ocultismo, de la idolatría y del fanatismo científico, y no pudiendo despojarse de esas tendencias, intentarán incorporarlas a la Obra del Señor, y es vuestro deber hacer que vuestras prácticas no se contaminen con ello, conservando la sencillez y el mayor grado de espiritualidad que os sea posible.
12. Estad alertas para las pruebas que provengan del exterior, pero también estad alertas para las que surjan en el seno mismo de Israel; los que mayormente hayan profundizado en el sentido de las divinas enseñanzas, enseñen a su vez a aquellos a los que les haga falta un poco de evolución o un poco de estudio, y que éstos escuchen con respeto y atención a los primeros.
13. Tiempo es éste de identificaros los unos con los otros, perdonando toda ofensa; pugnad porque vuestros corazones se encuentren llenos de la mejor fraternidad, luchad porque no os alegre el fracaso de ninguno, de vuestros hermanos, sintiendo su tristeza y aún más, que buscándole en el camino donde haya tropezado y tendiéndole la mano, le levantéis.
14. Demostrad que sois espiritualistas, sirviendo a todos vuestros hermanos, incluso a los que más os hubiesen ofendido.
15. ¿Porqué el mundo espiritual os habla en esta forma? Porque es ésta la Doctrina verdadera de Dios, ésta es su Ley y es necesario que así la cumpláis en cada uno de vuestros pasos y de vuestros actos.
16. Necesitáis esta preparación, tal vez sea un sacrificio para vuestro corazón y vuestra carne, pero para el espíritu es una prueba de gozo.
17. En el Segundo Tiempo, Los discípulos dijeron al Maestro: "Maestro, dura es tu palabra, dura es tu enseñanza", acostumbrados como estaban a la ley de Moisés; y el Maestro les contemplaba con ternura, pues todavía llevaban en su corazón la ley del Talión, aquélla del "ojo por ojo, diente por diente".
18. Todavía imperaba en ellos la ley del más fuerte y por ello era necesaria la ley del temor, para que los fuertes no abusaran de los débiles, no por un acto de amor sino por temor al terrible castigo.
19. Por eso, al escuchar al Divino Maestro enseñar que, al que les diere la bofetada en el carrillo derecho, le pusiesen el izquierdo ¡cuán impracticable les pareció esa enseñanza!
20. Y si eso enseñara el Maestro en el Segundo Tiempo ¿qué no os dirá el espíritu Santo en este Tercer Tiempo?
21. Contemplamos la división entre el pueblo, las murmuraciones y los juicios de unos contra otros; el espíritu de crítica impera en Israel.
22. Mas después de 1950, este espíritu de crítica cederá ante el espíritu de fraternidad y reconciliación, y el amor y el perdón reinarán en israel, para que así el pueblo de Dios pueda esparcirse como el polvo de la tierra, por todos los ámbitos de este mundo, por todos los sitios, caminos y lugares, como profetizara el Señor.
23. Que cada uno de vosotros sea un soldado, pero un soldado firme, un soldado manso que no haga alarde ante los demás de adelanto y espiritualidad, un soldado, en fin, de humildad, que entregue todo lo bueno que exista en su espíritu, un soldado del bien.
24. 144,000 son los espíritus que el Padre ha escogido para que colaboren en Su Obra universal del Tercer Tiempo y ¿no podrá ese número de espíritus prepararse, unirse y elevarse para recibir la voluntad del Señor y llevar a cabo obra tan grandiosa?
25. Sois espíritus evolucionados y ha mucho tiempo que estáis trabajando en las cosas del espíritu.
26. Habéis venido a la Tierra por voluntad divina de tiempo en tiempo, para colaborar con El en la obra de redención, y es en este tiempo, el tiempo del espíritu, en que debe éste levantarse para ser ejemplo y cumplir la Ley de Dios, cuando debéis levantaros vosotros primero.
27. El Señor os ha dicho que vendrá un tiempo en que esta semilla quedaría aparentemente perdida en la Tierra, porque vendrán tantos enemigos en contra de ella queriendo perderla para siempre, que los hombres mirarán a esta Doctrina estacionada por un tiempo.
28. Mas después, esta semilla que ha sido sembrada en el corazón germinará, crecerá y dará flores y frutos, y no se perderá jamás. porque es semilla de vida eterna y de luz espiritual.
29. Por un instante callaréis por un momento detendréis vuestro paso, mas después, la fuerza vendrá a vosotros y os levantaréis en grandes misiones sobre la Tierra; velad y orad, y no olvidéis estas palabras que el Divino Maestro os ha entregado.
30. Mucho os habló el Divino Maestro en los tiempos pasados, escribiendo la historia que hoy estáis contemplando, ya estáis viviendo estos tiempos.
31. Quienes recuerdan la palabra del Señor dada en pasadas décadas, recuerdan también que entonces se decían: "Todo lo anunciado por el Maestro se ha cumplido".
32. ¿Quién es aquél que oyó atentamente hablar a los profetas y guarda en su corazón sus palabras? ¿Quién es aquél que recuerda que la palabra del Señor en aquellos años era profética de la primera sílaba hasta la final?
33. Cuán pocos han retenido en su memoria esa palabra y han contemplado su cumplimiento y se han dicho: "Esto anunciado estaba".
34. Al pasar los años, cuando volváis vuestra mirada atrás, contemplaréis cuánta perfección hubo en la palabra del Señor, cuán hermoso fue ese tiempo y cuánta grandeza vino a revelarle al hombre.
35. Entonces, embargado vuestro espíritu con lo incomprensible y extensa de Su Obra, le pediréis al Padre os conceda seguir cumpliendo en espíritu con mayor afán, después de haber terminado en esta vida material que El os da.
36. El trayecto del espíritu no se detiene jamás, es un camino que señala siempre hacia un horizonte infinito.
37. Siempre encontraréis un camino a seguir, un cumplimiento por hacer, un trabajo que realizar; la faz del Señor os anima con Su amor y con Su bondad que siempre os hacen mirar hacia adelante.
38. Así como en todos los tiempos El ha manifestado Su grandeza, Su espíritu que no tiene limites, Sus virtudes, así en este tiempo el dejará escrita esa página con la sabiduría más perfecta y la intención mas sublime, con Su amor universal que todo lo envuelve y todo lo vivifica.
39. La palabra del Señor, además de sencilla es perfecta y es menester que la estudiéis con preparación de espíritu para poder comprenderla.
40. Formad esos estudios en medio de vuestras congregaciones, donde la preparación a todos os ayudará.
41. Formad un resumen de la palabra que el Señor os ha venido a entregar, así como de los acontecimientos espirituales que se han verificado en medio de vosotros y buscad en el fondo de esas palabras sencillas aparentemente torpes, la verdad, la grandeza y la belleza de la esencia divina.
42. Penetrad en el estudio profundo, en el análisis detenido y en la comprensión de la Obra del Señor.
43. Hoy, el Maestro es el mismo Señor; mañana, vosotros quedaréis en Su lugar.
44. Muchos querrán llamaros maestro, mas vosotros les diréis: "Maestro sólo hay uno y es el Señor, es El quien nos legó la Ley, quien nos dió Su enseñanza, Sus revelaciones y Sus consejos".
45. Que nunca penetre la vanidad en vosotros, nunca os dejéis seducir por tan bajo sentimiento, para que así seáis los humildes y los mansos de corazón.
46. Cuando habéis dado vuestro amor a otro corazón, cuando habéis hecho una obra en la que hayáis puesto el espíritu, presto habéis mirado el fruto de vuestros afanes y aquella semilla que habéis sembrado con amor, sigue creciendo y dando fruto.
47. Por esta Obra espiritual los hombres llegarán a la igualdad, al amor y a la caridad, todos formarán una sola familia y lo de uno será del otro, todos os reconoceréis como hermanos, porque veréis en vuestro prójimo al Señor, a Su Obra y a Su voluntad y os amaréis y respetaréis los unos a los otros.
48. ¡Cuánto podéis practicar desde ahora, hermanos, en el seno de vuestro hogar y en vuestro camino!
49. Practicad, llevad en vuestro corazón la buena voluntad, el deseo de servir y de ayudar a los demás.
50. No os dividáis ni levantéis fronteras, abrid vuestro corazón a toda la humanidad, para que puede penetrar en vuestro interior y conocer todo lo que habéis recibido, todo lo que habéis practicado y pueda así, al contemplar vuestro claro ejemplo, imitaros.
La paz del Padre quede con vosotros.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 5


1. Desde 1866, el Padre ha derramado enseñanzas sobre su pueblo, primero a través del precursor, Roque Rojas, y a partir de Damiana Oviedo a través de gran número de pedestales, hombres y mujeres preparados por la Divinidad para ser sus portavoces.
2. Muchas de esas palabras han sido escritas, otras grabadas en el corazón de Israel y otra gran parte se ha volatilizado; lo escrito se ha sepultado, lo que se ha guardado en el corazón no se ha explicado y lo que se ha volatilizado pareciera haberse perdido y así va caminando este pueblo, hablando de grandes prodigios y de grandes enseñanzas, mas si alguno escudriñara a cada uno de los discípulos, encontraría muchos errores e imperfecciones, desde el primero hasta el postrero.
3. Y si les preguntáis cómo han de enfrentarse a los grandes hombres del saber humano que han de venir a escudriñar esta Obra, os dirán: "en el momento de la prueba el Maestro hablará por mis labios".
4. Grave error, hermanos, si pensáis esto, porque si tan sólo por gracia del Espíritu Santo habríais de responder las interrogantes de los incrédulos, ¿qué necesidad tenía el maestro de entregar durante tanto tiempo y a través de tantos portavoces sus enseñanzas, si bastaría vuestra intención para tener todas las respuestas y toda la preparación?
5. Si en cinco minutos de vuestro tiempo, el hombre pudiese prepararse para hacer frente al mundo y para manifestar lo divino ¡en vano hojeó el Padre página por página el libro de Su sabiduría a través de los tiempos!
6. Esto no es así, pues, el Maestro ha querido estar en medio de Su pueblo, sujetándose a ofensas y a profanaciones, todo con el fin de preparar a Israel, de doctrinarlo, de llenarlo de sabiduría, de pulimentarlo en lo espiritual y en lo moral, para convertirlo en ejemplo y espejo de los demás, para que,pasado el tiempo, Israel pudiese hacer frente al mundo, a la humanidad, a pruebas y adversidades.
7. Es mucho lo que hay que trabajar todavía, mucho lo que queda por aprender, mucho por vivir antes de que llegue la hora señalada por el Padre en que este pueblo sea el baluarte, el fuerte en tiempo de confusiones sin encerrar este mensaje en el fondo de vosotros mismos, pues ésta ha sido una de las causas de desunión del pueblo.
8. Aquellos que más hayan comprendido la esencia de los mensajes divinos, deben compartir sus análisis con sus hermanos, proponiéndoles sus conocimientos, sin llegar por ello a la disputa o al acalorado debate; no deben existir entre vosotros grandes conocedores de la palabra que oculten sus conocimientos a sus hermanos, como sucede en el seno de las religiones donde hay jerarquías, con una organización férrea, un clero bien organizado y una diferencia extremadamente marcada entre sacerdotes y ministros estudiados e instruidos, y una gran masa de adeptos ignorantes y por lo mismo desprotegidos.
9. ¿Es esto justo ante la Divinidad, que es quien, como dijera el Divino Maestro, " hace salir el sol lo mismo sobre justos que sobre pecadores"?
10. No, hermanos míos, aquel clero guarda las escrituras, las analiza, se profundiza a su manera en su significado, penetra por los caminos de la filosofía y de la ciencia teosófica para poseer ellos solos el conocimiento, la explicación y el porqué de las cosas, y sólo le entregan migajas a la humanidad para poder subyugarla, dominar la consciencia del espíritu humano, y hacerse a sí mismos, seres superiores, imágenes vivientes de Dios; y ahí tenéis las consecuencias, en una humanidad que diciéndose cristianas, vive en tinieblas, en el retraso espiritual, envuelta en prejuicios, en la debilidad, el hambre y la sed del espíritu.
11. Que no exista tal cosa en el seno de Israel, hermanos, que en vosotros no existan jamás jerarquías, ni mayores ni menores, sólo un pueblo de labriegos, iguales en anhelos, iguales en derechos.
12. Estáis recibiendo del Divino Maestro y de Su mundo espiritual de luz los grandes mensajes que deberán ser trasmitidos por vosotros a toda la humanidad; no almacenéis nada, no os hagáis de esta causa delante del Señor.
13. Llenos de fraternidad, despojados de todo egoísmo, participad a través de vuestro arduo trabajo, a todos vuestros hermanos de los beneficios del Señor.
14. De las cátedras del Señor, extractad párrafos, fragmentos o frases para formar con ellos álbumes, a los que les podréis dar lectura en el seno de vuestras congregaciones o de vuestros hogares, estudiándolos y analizándolos con toda elevación y respeto.
15. Parte de esta enseñanza es para la posteridad, mas otra parte muy importante de ella es para ponerse ya en práctica.
16. Con el debido análisis, os será fácil extraer todas aquellas partes de la enseñanza que os serán útiles desde ahora, como también aquéllas que lo serán después de 1950, cuando cese la manifestación del Maestro y de Su mundo espiritual de luz en la forma que hasta ahora habéis conocido.
17. En el seno de vuestras congregaciones no dejéis lugar a la política, ésa dejadla en manos de los materializados que se conforman con el poder terrenal; vosotros aspirad, por el contrario, al verdadero poder, ése que manifestara pendiente de un madero el Mesías prometido, el poder del amor y el perdón.

18. Caminad siempre bajo un mismo compás, a un mismo paso, y aunque sea tiempo de lucha, de perturbación, de tentaciones y de pruebas, donde haya disolución aportad armonía, donde haya dos labriegos, que haya acuerdo, donde tres, también.
19. Os insistimos en la oración, como arma de espiritualidad para manteneros unidos y combatir con ella las redes invisibles de la disolución, siendo firmes el hoy como el mañana, para que no dudéis mañana de lo que creéis hoy, para que lo que ahora veis con toda claridad, después no lo veáis envuelto en tiniebla.
20. Es menester que al llegar ante vosotros esta humanidad sedienta de conocimiento, se encuentre con los que han recibido una fuente inagotable de enseñanzas y revelaciones.
21. Y cuando lleguen a combatiros los obstinados en el vicio, los hombre de la justicia humana, los teólogos y los científicos, no les mostraréis una Obra mediocre, una Obra magnífica envuelta en pobre disfraz, sino una Obra divina y pura que puede creerse, amarse y practicarse.
22. No se os pide santidad ni perfección, simplemente purificación moral y adelanto realmente espiritual.
23. Habéis tenido la luz a torrentes, habéis tenido explicaciones suficiente, tenéis la Ley en la mano, el entendimiento preparado y las facultades en vuestro espíritu y mientras más recibís, mayor es vuestro compromiso; no mostréis por tanto, una Obre mediocre, sino dejad que la Obra grandiosa del Padre, se refleje limpiamente en vosotros.
24. Grande es vuestra responsabilidad para que mañana seáis los grandes analizadores de la palabra del Padre, para que conociendo el fondo y el sentido de ella, lo compartáis con vuestra hermana humanidad.
25. Levantad al hermano caído, apartad la duda para que todos podáis comprender la palabra del Señor, y así todos preparados llevéis adelante su Obra y realicéis el plan divino, y si por momentos os sentís débiles, el Señor os mostrará Su brazo fuerte, y todo aquello que esté fuera de vuestro alcance por estar limitados, el Señor lo hará con suma sabiduría, amor y caridad.
26. Que vuestro espíritu se sienta siempre humilde, pequeño y manso ante su Señor; y ante vuestros semejantes, ante vuestros iguales, no os sintáis nunca superiores.
27. Si os reconocéis más elevados que otros, pensad que ellos también estarán algún día a vuestra altura, y que posiblemente escalen aún más alto que vosotros.
28. No siempre existirá el retraso, la ignorancia no será eterna; las tinieblas algún día se han de convertir en luz.
29. Si ahora, como en todos los tiempos, han existido los que son más elevados que los demás, el instante llegará en que la igualdad espiritual sea en todos y la familia universal del Padre se encuentre toda en la misma elevación espiritual, toda ella reunida en suma perfección.
30. El que sabe más que los demás, hermanos míos, mayor es su responsabilidad y más delicado es su deber; tiene obligación contraída ante el Padre , de participar del conocimiento que posee a todo aquel que no lo tiene; recordad, el Padre os ha dicho que no quiere que seáis los ricos avaros ni en lo material ni en lo espiritual.
31. Así como os prevenimos de que no caigáis en soberbia o afán de superioridad, os advertimos que no caigáis tampoco en falsa modestia porque ésta lleva en sí mentira; reconoced con humildad y sencillez vuestros logros espirituales, mas estad prestos también a reconocer los de los demás,
32. Para que el ejemplo de Israel sea fecundo entre la humanidad, y para que vuestras humildes obras conmuevan a los hombre, tenéis que afirmar vuestros pasos en la senda de la verdadera justicia.
33. ¿Quién de vosotros puede dudar de si mismo? ¿quién de vosotros podrá sentirse incapacitado para desempeñar su misión.
34. Aquél que así se sienta, será porque no ha reconocido sus dones, será porque no ha penetrado en sí mismo y porque no ha estudiado la palabra del Divino Maestro.

35. Todo aquel que tiene fe es porque comprende la magnitud de los dones que Dios ha depositado en él, ése no puede desconfiar de lo que él es; ése sabe que con amor y preparación, con elevación de espíritu, puede lanzarse a los caminos que el Señor le señale, revestido de mansedumbre, de humildad y de entera consciencia para dejar con su ejemplo, una huella de paz y de luz ente los hombres.
36. La Obra que Dios realiza en todos los mundos, en todas las regiones y en todos los valles de este universo para vosotros incomprensible, es grandiosa; el espíritu divino no descansa, es el Ser infatigable que lucha por la perfección de Sus criatura, es el Ser que es amor, creación y vida para todos Sus hijos.
37. Y en esta magnífica Obra universal, Dios os da una pequeña parte, para que en la lucha seáis semejantes a El, para que llevéis en vuestro espíritu un átomo de maestro, de creador, de padre, de redentor y de guía, para que os hagáis en todo semejantes a ese Espíritu divino, a ese Ser todo amor, todo luz, todo bondad.
38. Así, cuando vuestro espíritu haya pasado de esta Tierra a otros valles, será digno de habitar regiones más elevadas, escalas más altas, donde el Padre le revele nuevas y más bellas cosas que ni siquiera alcanzáis a imaginar.
39. Cuando la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana haya realizado su misión en este mundo, entonces, hermanos queridos, veréis que todos los hombres habrán penetrado por el camino del amor y de la justicia, y el orden será restaurado tanto en lo espiritual como en lo humano.
40. Seréis entonces testigos de la llegada a este planeta de grandes espíritus que manifestarán dones extraordinarios, espíritus que ya no se perderán en el ambiente reinante de este tiempo.
41. Veréis cómo ellos no tuercen su destino ni su misión, y veréis cómo los dones del Padre han estado siempre en la humanidad; los dones de justicia, de sabiduría espiritual, de curación espiritual y tantos otros, hoy profanados y tergiversados, le veréis florecer en las naciones y en los hombres.
42. Todavía por un tiempo más, los hombre seguirán penetrando por el camino de la ciencia para arrancarle sus secretos, y Dios le revelará muy grandes cosas a los hombres cuando su ciencia sea aplicada al servicio del amor y del bien, en beneficio de toda la humanidad.
43. El Espíritu Santo abrirá Su Arcano de luz, y les mostrará grandes cosas, y cuando esos hombre profundicen más y más, llegará el instante en que lleguen a la meta de espiritualidad, en donde las ciencias materiales desaparecen para fundirse como luz, como principio y meta en lo espiritual.
44. Entonces veréis que ellos proclamarán entre los hombres el desarrollo de las facultades espirituales, despertando en la humanidad el interés en el anhelo de los conocimientos del espíritu.
45. Muchas ciencias desaparecerán y los frutos amargos que las malas ciencias han dado a los hombre, también desaparecerán; será entonces el espíritu el que revele a la mente de los hombres sabios la verdad y la luz que traerá a este mundo la paz, la fraternidad y la elevación espiritual.
46. En este mundo donde pareciera no haber ya cabida para la caridad, la piedad y el amor, aquí mismo tendrán cabida el amor, la luz y la paz de Dios; habiendo la humanidad ya pasado por el crisol de dolores, experiencias y evolución, vendrá la identificación de los unos con los otros.
47. Vendrá la fusión de creencias, de ideas, de religiones y de espíritus y en la guerra de ideas que ha de venir, el Señor quiere que vosotros, Su pueblo escogido de Israel, llevéis la antorcha en las manos para decirle al mundo: "He aquí la luz", para que le abráis los ojos del espíritu para que pueda contemplar la luz del Padre.
48. Después del año de 1950, el desarrollo de vuestros dones continuará cada vez más, siendo mayor aún de lo que ha sido hasta ahora; después, serán desatados plenamente todos los dones del espíritu en el pueblo de Israel, y este pueblo saldrá de las casas de enseñanza donde ha recibido tantas lecciones, para ir a la humanidad.
49. Hoy habéis vivido bajo un techo en la nación mexicana, donde reunidos habéis sido doctrinados por el mismo Padre, ha sido la alta voluntad del Padre manifestar la Obra del Tercer Tiempo en esta nación; habéis sido protegidos de las guerras y calamidades que asuelan a otras naciones, y en esta paz del corazón habéis aprendido lo que el Señor os ha hablado.
50. Pero después, hermanos, tendréis que salir de vuestros hogares para ir a otros hogares y a otras comarcas, quizás a otras naciones; para ello todos debéis estar preparados y dispuestos.
51. No esperéis que el Señor descienda a tomaros de la mano para guiaros en vuestros caminos materiales; será vuestra intuición despierta la que os diga a dónde deberéis dirigir vuestros pasos, dónde hay un corazón que os espera con ansia, y dónde debéis sembrar la enseñanza.
52. Para ese entonces, habréis sido más probados, os habréis conocido más a vosotros mismos, habréis experimentado más en el camino, estaréis más fuertes que ahora; estaréis dispuestos para esa gran misión y esa gran jornada que el Padre tanto os ha anunciado, y que no habéis emprendido todavía porque el tiempo aún no es llegado.
53. Hoy, aprended y cultivad vuestro entendimiento; dejad que vuestro espíritu se emancipe y se libere de toda influencia impura; haced que vuestro corazón tenga un concepto amplio y bueno de todas las cosas.
54. Los tiempos han cambiado; estáis todos en un camino de progreso y de evolución, y habéis visto cómo vuestras prácticas han evolucionado, porque la Obra del Padre no se detiene: tampoco os detengáis vosotros.
55. El desarrollo de la humanidad ha de continuar, el desarrollo de los espíritus también, y el Libro que el Señor abrió en el año de 1866, lo deja El en vuestras manos para que lo estudiéis página a página; El seguirá escribiendo en ese Libro pues la vida del hombre no ha de detenerse en 1950.
56. Todo aquél que quiera leer en ese libro perfecto, el Libro de la Vida Verdadera, ha de prepararse espiritualmente para contemplar con claridad y leer en él, no los caracteres materiales escritos, sino en el propio Espíritu del Señor, porque El le inspirará, El le hablará doquiera que el discípulo respetuoso hojee ese Libro portentoso.

La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 6


1. Ha dicho el Padre: "Antes pasarán el cielo y la Tierra, que una sola de mis palabras dejara de cumplirse"; y el Señor ha profetizado acontecimientos que prestos debéis estar a ver cumplidos.
2. El Divino Maestro, con palabra profética ha anunciado a Su pueblo, a través de todos los portavoces, grandes pruebas.
3. Ha dicho que el mundo juzgará y escudriñará Su Obra y Su palabra, que Sus labriegos serán sometidos a prueba para los hombre, que Su Ley será discutida, que ante el mundo espiritual vendrán filósofos y los científicos, y que el mismo Divino Maestro será juzgado una vez más por los hombres.
4. Todo esto hermanos míos no ha llegado todavía, pero Su palabra se cumplirá, y para ese tiempo os debéis de preparar, y desde ahora se irán presentando casos, personas y situaciones en las cuales podéis hacer labor, labor de paz, de unificación, de espiritualidad y de alerta, pues el Padre os envía esto como preparación para los tiempos difíciles, tiempos de peligro, de caos y confusión.
5. Evitemos ese caos y esa confusión en el pueblo del Señor, trabajando y uniendo nuestra mano sincera, noble, a la de cada hermano que laborando se encuentre en la Obra del Padre.
6. ¿Qué labriego, qué discípulo o párvulo ignora las profecías del Señor?
7. ¿Quién del pueblo de Israel podrá alegar que no fue alertado y preparado?
8. Mirad el letargo y el estancamiento en que muchos han caído la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana no es una rutina, y una Obra tan grandiosa no tiene límites, no tiene principio y no tiene fin, y por lo mismo, no puede caber en una preparación mediocre, sino en una preparación que busque el progreso, y que tampoco tenga limites.
9. Si siendo escasa la preparación del pueblo, habéis recibido mensajes tan elevados y llenos de luz, imaginad como sería la manifestación del Rayo Divino si fuese mayor vuestra preparación.
10. Todo está anunciado por el Señor; grandes lideres vendrán a conocer la Obra, grandes espíritus de entre la humanidad, que al reconocer al Padre a través de una manifestación perfecta y clara, se levantarán fervientes, fuertes, a sembrar en sus porciones esta verdad; pero de lo contrario, si ven confusión y caos, tendrán que levantarse como enemigos de esta Obra, levantando también en contra a sus multitudes, a las porciones que les siguen.
11. ¿Quiénes son esos lideres, esos espíritus? No lo sabéis, pero el Padre nos ha concedido detener el avance de ellos hasta no encontraros preparados, mas algún día que no sabéis cuando será, llegarán; el Señor profetizó, y debéis creerlo, llegarán.
12. Aprovechad, pues, el tiempo.
13. Es tiempo de análisis, pasando por encima de vuestra personalidad, de vuestro propio yo, pues siendo labriegos no os habéis desprendido del amor propio, al que habéis puesto por encima de todos los demás amores: de ahí vuestro retraso y vuestra poca preparación.
14. Quien debe estar por encima de todas las cosas, no es vuestro ego ni vuestra personalidad, es la Obra del Padre quien debiera ser la primera en vuestros afectos y la primera en vuestras preferencias.
15. No os preocupéis tanto por vuestra reputación, ni por vuestro honor, que no hay mayor honor que el ser labriego del Señor, pero un labriego humilde, callado y olvidado de si mismo.
16. No contempléis vuestras vestiduras ni juzguéis el adelanto de vuestro espíritu por la clase social a la que pertenezcáis en la Tierra, ni juzguéis vuestra evolución espiritual por la ilustración que hayáis tenido en el mundo, ni mucho menos limitéis el desarrollo de vuestro espíritu considerando que sois torpes o rudos, escasos de elocuencia o pobres de inspiración.
17. El más torpe debe luchar por borrar su torpeza, y el más ignorante tiene obligación a dejar su ignorancia en la luz del Maestro.
18. El que se considere indigno por su pasado y aún por su presente, tiene delante de él la Fuente en la cual puede purificarse en un instante de atrición, con un verdadero propósito de regeneración dignificándose esta manera para poseer los dones del Espíritu Santo, para participarle de ellos a los demás,
19. No os abandonéis los unos a los otros en los momentos de prueba; que la prueba de uno también sea para los demás.
20. No os abandonéis en vuestro llanto o en vuestros sufrimientos.
21. Aquel que llegue a tener una caída o a cometer un error, que sea perdonado por los demás; poned siempre a contribución caridad y comprensión, porque es la voluntad del Padre que vayáis formando la verdadera familia espiritualista, aquélla que sea unidad en la comunicación espiritual con el Padre, encontrando en el seno de sí misma fortaleza, calor y vida.
22. Que vuestra amistad vaya más allá de una simple amistad, para que vaya al espíritu y se convierta en fraternidad espiritual.
23. Visitaos los unos a los otros, comunicaos vuestras penas y vuestras alegrías, acordaos en vuestras oraciones los unos de los otros, para que cuando los tiempos pasen, y la palabra del Divino Maestro se haya levantado, no vayáis a experimentar frialdad, distanciamiento ni vacío que os hagan caer en la soledad, el aislamiento y la flaqueza.
24. Si hoy, por las vicisitudes y circunstancias de la vida os encontráis alejados en lo material, en vuestra oración , vuestra intención y vuestros deseos, id siempre juntos los unos con los otros.
25. Resistid los juicios de los demás, los ataques, las críticas, los golpes; resistid todo ello con serenidad, con comprensión, con bondad procurando poner en práctica el perdón que el Maestro os enseñó en forma tan hermosa, cuando traspasada la carne perfecta de Jesús por la burla, el escarnio y la mofa, simplemente dijo: "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen".
26. En pocas palabras, hermanos: contemplaos con amor.

27. Abandonad toda rutina, porque si no lo hacéis, vendría el estancamiento.
28. Voy a daros un humilde consejo que en todos los tiempos podéis aplicar, consejo que está inspirado en la palabra del Señor: Cuando conozcáis la falta de alguno de vuestros semejantes, antes de intentar juzgarla, serenad vuestro ánimo y colocaos en el lugar de aquél que faltó, y entonces juzgaos a vosotros mismo y pensad: ¿que habrías determinado hacer si se os presentara la misma situación que obligó a faltar a vuestro hermano?, ¿no pasaría al menos por vuestro pensamiento el hacer lo mismo que él acabó por hacer?
29. Os aseguro que si actuáis así, podréis juzgar benévolamente, justamente; cuando no conozcáis el fin o el móvil que obligó a vuestro hermano a faltar, no tendréis ningún derecho a juzgar ni para bien ni para mal.
30. No hagáis juicio anticipado de nadie.
31. No anticipéis conclusiones, ni adelantéis acontecimientos; no provoquéis luchas que no podáis después apaciguar.
32. Alejad de vuestras congregaciones, al menos, el gusano roedor de la intriga y el espíritu de crítica que durante eras ha caracterizado a Israel.
33. La tentación acecha para seduciros, desviaros y debilitaros en vuestro propósito de unificación y armonía.
34. Tened esto continuamente presente, para que no permitáis nunca que la crítica, el prejuicio, el fanatismo y la envidia penetren en el seno de vuestras congregaciones y de vosotros mismos.
35. Que vuestra enseñanza y vuestra corrección sean como una dulce conversación, como un consejo, como una caricia espiritual, como un lenitivo para todo dolor; solamente así podréis llevar hasta los espíritus la Obra del Señor en toda su pureza.
36 ¡Cuánto deberéis todavía pulimentar vuestro carácter, para que a pesar de las pruebas o de los triunfos, nunca se exalte y sepáis permanecer serenos y firmes a través de vuestras luchas y tropiezos!
37. En todos los tiempos Dios ha enviado entre los hombres, espíritus de paz encarnando donde hacen falta, ahí donde se levantan la violencia y la discordia; difícil es la misión de esos enviados, mas ¡cuán llena de comprensión y galardones cuando han concluido su cumplimiento!
38. Cuántos hombres cuya historia virtuosa es admirada fueron precisamente eso espíritus de paz, que supieron ser fuertes en medio de las grandes tormentas, que supieron vencer las contiendas, que supieron perdonar las miserias humanas, que supieron sufrir bebiendo en silencio su cáliz de amargura, bendiciendo, perdonando y viviendo para los demás, luchando por la paz de sus semejantes.
39. Y cuántos otros cuyo nombre nunca pasó a la historia, han pasado secretamente, calladamente entre la humanidad, alcanzando de Dios Su bendición y Su galardón después de haber cumplido su misión
tan delicada y a veces tan amarga.
40. Esos espíritus de paz que han llegado entre vosotros en todos los tiempos, los podéis hallar aún hoy en vuestro camino.
41. En una misma familia humana coexisten hermanos carnales que viven en guerra al lado de esos espíritus de paz encarnados, quienes con su consejo, su paciencia y fortaleza mantienen la unidad y la paz en esa familia.
42. Habéis contemplado matrimonios donde uno de los componentes, de carácter violento y a veces hasta cruel, está al lado de un ángel de paz, tolerante, humilde y fuerte.
43. Esos espíritus de paz son puertos de salvación para los caracteres violentos, para los espíritus débiles, faltos de educación espiritual, faltos de dominio sobre la carne y sus pasiones.
44. En las grandes instituciones humanas brillan también esos espíritus de paz; en las naciones poderosas esos hombres se levantan también, porque los enviados de paz del Señor han estado siempre entre los hombres que rinden culto a la guerra humana, a la discordia y a la división.
45. ¿Estáis dispuestos a ser en el seno de Israel y en el seno de esta humanidad esos espíritus de paz? A eso estáis llamados hermanos, para eso habéis sido enviados.
46. Sed, entonces, espíritus de paz; educad vuestro carácter, educad vuestro espíritu, sabed ser dueños de vosotros mismo, dominad toda pasión, toda violencia.
47. Entonces, emanará de vuestro ser la influencia sana y poderosa que venza las grandes contiendas que se agiten en torno vuestro.
48. Meditad en esto que os dice el mundo espiritual de luz, para que la llevéis presente en vuestra conciencia.
49. Cuántos que ayer fuisteis los violentos, los débiles, los irresponsables, os habéis convertido ante la palabra dulce del Divino Maestro, para ser guardianes de la paz, y logrando convertir también vuestro hogar en institución de paz y de virtud.
50. Esa es la simiente y el ósculo divino: la paz, ese don precioso, el tesoro más valioso que el espíritu puede recoger en este valle de lágrimas, de sangre y de guerra.
Que esa paz sea con vosotros.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 7


1. La Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana no es una religión.
2. Las religiones son simplemente ramas del Árbol de la Vida, y la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana es el mismo Árbol de la Vida.
3. En las religiones, todos sus adeptos caminan bajo un mismo sendero, lo entiendan o no, siguen a los mismo líderes, siguen una organización; Israel, ni siquiera en el Primer Tiempo en que tuvo como guía a Moisés o como rey a David, ha seguido el mismo sendero: cada quien sigue su camino sin querer depender de nadie, ni estar de acuerdo con nadie.
4. Israel se distingue de los adeptos de las religiones, en que en uso de su libertad de conciencia, decide seguir a su Señor, a veces de buen grado y a veces renuentemente, sin que nadie le amenace ni le obligue.
5. La Obra del Padre ha estado siempre por encima de las religiones.
6. La Ley que en el Primer Tiempo Jehová nuestro Padre entregó a Moisés, no fue una religión, fue la Ley divina que se le envió al hombre, el espíritu encarnado; Jesús en el Segundo Tiempo, vino a confirmar la Ley y a darle cumplimiento, y vosotros sabéis que no enseñó ritos ni cultos exteriores o materiales y mucho menos liturgias, sólo dijo: "Practicad mi enseñanza y llevad la buena nueva a las naciones, Yo soy el camino, la verdad y la vida" queriendo decir con esto, que no eran menester templos materiales ni sacerdotes.
7. Y en este Tercer Tiempo en que ha venido el Padre comunicándose por el entendimiento humano, no ha venido a crear una nueva religión pues El mismo ha dicho que ya demasiadas tiene el hombre.
8. Si analizáis profundamente la Ley y Doctrina del Padre y la comparáis con cada una de las religiones que ha habido y hay en la Tierra, no podréis establecer un punto verdadero de comparación, porque la Ley y la Doctrina del Padre se encuentran en lo sublime, en lo eterno, en lo infinito y las religiones, por el contrario, las encontraréis atadas a lo humano, a lo temporal, sobre bases materiales y cimientos humanos, tomando su fuerza precisamente de lo humano y nunca de lo espiritual.
9. Las religiones que son poderosas, lo son por su organización, por el dinero y por la ciencia y no por el espíritu, pues tienen su cimiento en el mundo; la Obra del Padre, por el contrario, nunca ha tenido su base en este mundo; ¿no dijo Jesús: "Mi Reino no es de este mundo"?
10. Los cimientos de esta Obra están claramente en el más allá, en lo divino, en lo espiritual, ahí están la fuente y las
raíces de ese Árbol portentoso que da vida y da salud.
11. La Obra del Padre, cuando se ha manifestado en este mundo, no ha precisado ni del culto exterior ni de los metales ni de las galas terrestres.
12. Por éso os decimos, que la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana no es una religión.
13. Mas ¡cuidado! Vosotros, como discípulos de esta Doctrina, no entréis en contradicción, convirtiendo un culto espiritual interior en una manifestación exterior, rebajando el concepto que los demás se forjen de la Obra del Padre, al ver que vosotros la tomáis como una religión más, incoporándole ritos y ceremonias, que nada tienen que ver con la pureza de esta Obra, que os repito, no es una religión.
14. La fuerza imperiosa de las costumbres, de las tradiciones y el materialismo, el exceso de temor al hombre, y la rutina, así como la desobediencia, hacen que el pueblo espiritualista trinitario mariano pase por encima de la palabra del Padre, por encima de la misma Ley y convierta lo sagrado en profano, lo divino en humano.
15. Los obedientes, los limpios de corazón y entendimiento no tomarán jamás la Obra del Padre para hacer de ella una nueva religión.
16. Entonces, no importará en que forma llegue la humanidad a enfrentar al pueblo de Dios, pues sea en forma bélico, filosófico o científico, sabrá el pueblo espiritualista enfrentar cualquier situación, cualquier prueba, cualquier desafío, y lo hará, a pesar de su pobreza material, con ese tesoro de valor incalculable que es la palabra de Dios.
17. Así, el pueblo de Israel escuchará todas las necedades, todas las interrogantes, soportará todas las persecuciones y todas las críticas, atenderá todos los llamados con amor, esclareciendo todas las dudas y descorriendo todos los velos del misterio.
18. Desterrad de vuestro corazón el obsoleto concepto de templo que tienen todas las religiones, recordad que el verdadero templo está en vuestro corazón y en el seno de vuestra armonía, sea en vuestro hogar o en vuestras congregaciones.
19. La Obra Espiritualista Trinitaria Mariana no es religión, no es una rama, es la misma Ley y Doctrina del Padre Eterno manifestada en tres tiempos, resumida en una sola Ley y que se encuentra sobre toda doctrina, toda religión, teoría o ciencia.
20. No son los sitios materiales los que os dan albergue en los momentos en que, congregados, recibís la enseñanza espiritual del Divino Maestro; es el más allá el que os cobija, esa morada espiritual adonde estáis aprendiendo a penetrar por medio de la elevación de vuestro espíritu.
21. Ese es el sitio de reunión al cual os ha convocado el Espíritu Santo en este tiempo; por éso, el Padre no os ha permitido que edifiquéis los grandes edificios que llamáis iglesias o santuarios, no ha querido el Padre que invirtáis vuestro tiempo y vuestros recursos materiales en cosas que resulten superfluas para el espíritu.
22. Ha sido voluntad del Maestro el que os reunáis en diferentes sitios materiales, sencillos y humildes, que sirven tan sólo de refugio a vuestra materia, mas no penséis que estos sitios son los lugares que dan albergue a vuestro espíritu para que reciba las emanaciones y manifestaciones del más allá.
23. Sabed que el valle espiritual de donde nosotros venimos, es adonde asciende vuestro espíritu por medio de la oración verdadera, del alto ideal y del ahínco.
24. Ya comenzáis a ver con indiferencia las galas de esta Tierra, y el espíritu de vosotros va llegando a la comprensión de que sólo lo verdadero, lo positivo y lo sincero es lo que llega al Señor.
25. El sentido de adoración es innato al espíritu, y por razón natural en el hombre.
26 La humanidad, desde su principio, ha poseído el sentido de la oración, ha sentido el deseo y la inclinación de adorar lo desconocido por medio de lo conocido, lo sobrenatural por medio de lo natural, y todo esto por medio de los sentidos materiales.
27. La humanidad primitiva se multiplicó en pueblos, tribus y razas, y cada porción de la humanidad siguió conservando el sentido de la adoración y la siguió desarrollando, aunque cada pueblo y cada raza, de diferente manera.
28. Todas esas primitivas formas de adoración, fueron recibidas por el Padre, porque el sentir y la intención era una sola en todas: adorarle.
29. Mas el Padre, que es perfecto y que puso una chispa de Su perfección en cada una de Sus criaturas, ha querido siempre que sus hijos le adorasen y amasen conscientemente, y con esa finalidad, envió el Señor a cada pueblo, a cada tribu y raza emisarios de Su Divinidad, espíritus elevados que exhortaran a la humanidad para que ésta pudiera dar un paso más adelante en la senda espiritual.
30. Estos espíritus, con sus enseñanzas, sus ejemplos de abnegación, de elevación y amor y con su celo por las cosas divinas, revelaron al hombre formas superiores de elevación.
31. Y entre los pueblos de la Tierra, surgió uno el cual por medio de su amor, su elevación espiritual, sus virtudes y sus méritos, se hizo acreedor a las revelaciones del Padre, revelaciones y manifestaciones que otros pueblos no habían recibido en ese entonces.
32. Ese pueblo, bien lo sabéis, es Israel.
33. Israel es el pueblo que desde su principio tuvo la clara intuición del Dios invisible, del Dios espiritual, por ese desarrollo, esa fe y esa obediencia, el Padre tubo que manifestársele más cerca y con mayor claridad que los demás pueblos, y pudo El ser sentido y comprendido como no podía serlo por los otros pueblos de aquellos tiempos.
34. Mas precisamente por éso, ese pueblo se hizo de mayor responsabilidad espiritual, porque fue desde ese tiempo el hijo de la luz, el pueblo que más allá de los ritos y de los símbolos, y más allá de los cultos externos sentía palpitar y vibrar a su Señor en todas las cosas.
35. Y desde entonces, comenzó la lucha de este pueblo: tuvo que enfrentarse al Egipto idólatra, y ser ahí esclavo, esclavo en la vida humana pero libre en el espíritu, dando ejemplo de fortaleza espiritual, paciencia y mansedumbre.
36. Más tarde, se enfrentó al paganismo de otros pueblos, a la sensualidad y carnalidad de otros más, y así como Moisés se levantara ante el Faraón para luchar contra su idolatría, Elías se levantó después delante de los pueblos gentiles para demostrarles la falsedad de sus dioses y exaltar la verdad del Dios viviente y espiritual.
37. En otras épocas, el mismo pueblo tuvo que hacer frente a la persecución, al materialismo, a la carnalidad de los pueblos paganos, derramando como testimonio su propia sangres.
38. Esa es la historia y la lucha de Israel, con sus precursores, sus guías, sus patriarcas, sus profetas y sus apóstoles: abriendo en todos los tiempos una brecha a la humanidad, sembrando un camino de luz y de sacrificio que conduce a los espíritus hacia la eternidad.
39. Ese pueblo, que en tiempos pasados formara una raza aparte de las demás razas de la Tierra, es hoy, ante la Obra espiritual del Padre, una legión de espíritus, una familia espiritual sin distinción de raza o de nacionalidad; mas sigue ostentando el nombre de Israel porque son los mismos espíritus que en conjunto formaron aquel pueblo de antaño, y que sigue reconociendo al Dios verdadero entre los demás pueblos de la Tierra,
40. En este tiempo en que el Señor ha venido a comunicarse por el entendimiento humano, os ha encontrado diseminados por el mundo, y habéis perdido la cohesión, la fuerza y la unidad espiritual; habéis caído por momento, en las costumbres paganas de los demás, y os encontró el Padre practicando el rito y el culto externo a similitud de la generalidad de los pueblos de la Tierra.
41. Mas el Padre os hizo el llamado, comenzó a congregaros nuevamente en torno a su manifestación espiritual, y comenzó a daros la espiritualidad y el conocimiento pleno del más allá.
42. Abrió el Padre ante vosotros el Libro de los Siete Sellos, revelándoos que os encontráis en el Sexto y os reveló los grandes misterios; os descubrió una vez más que sois Su mismo pueblo, que sois aquellos que os habéis disgregado y volvisteis a ser reunidos por El, para volver a ser, por medio de vuestra unión, los fuertes en el espíritu, los plenos de luz del Espíritu Santo, el pueblo del cual surgirán, una vez más, los profetas, los guías, los patriarcas y los apóstoles.
43. Y os ha hablado el Maestro, en un recinto y en otro, con una misma palabra, una misma esencia, con un mismo fin: la fraternidad universal.
44. Os ha anunciado también que después El partirá, cuando cese Su palabra a través de los hombre y mujeres que ha dado a este pueblo como portavoces, y que después de este tiempo, se iniciará para vosotros una nueva época, un nuevo capitulo en el libro de las manifestaciones divinas.
45. Y será entonces cuando vuestro culto alcance su máxima elevación, cuando vuestra adoración alcance su plenitud en esta tierra.
46. Ese sentido de adoración innato al espíritu y natural al hombre, que ha tenido un camino muy largo de evolución, desde su principio en la adoración de las cosas más materiales hasta llegar a la adoración del Creador por medio del espíritu, llegará a esa máxima adoración cuando rindáis culto al Señor de espíritu a Espíritu, con esa adoración que, brotando desde lo más profundo, noble y limpio de vuestro espíritu, sea como una ofrenda sutil y exquisita, como una flor fragante de esencia desconocida en el valle de la Tierra, y cuyos perfumes lleguen al Creador.
47. Esa es la adoración a la que tenéis que llegar, hermanos, es ésa la adoración verdadera.
48. Si llevasteis en el Primer Tiempo delante de Egipto vuestra fortaleza espiritual, no renegando nunca de vuestro Dios verdadero, dando testimonio entre paganos e idólatras del amor al Dios invisible de Israel; si mostrasteis en la Roma orgullosa y sensual del Segundo Tiempo vuestra abnegación, vuestro sacrificio y vuestro reconocimiento a ese mismo Señor oculto en aquel Maestro humilde de Galilea, en este Tercer Tiempo os esperan nuevamente los pueblos idólatras y gentiles, a los cuales deberéis despertar.
49. Llenaos de fortaleza y levantaos a cumplir que no estaréis solos; no lucharéis solamente con la fuerza de vuestro espíritu o con la elocuencia de vuestra palabra.
50. Recordad que no estuvisteis solos en Egipto porque ahí los elementos, como un eco, respondieron a las palabras de Moisés, palabras que se convirtieron en hechos, obras y acontecimientos maravillosos que conmovieron a aquel pueblo gentil, endurecido en el espíritu y en la carne.
51. En el Segundo Tiempo, los grandes milagros y acontecimientos surgieron de los discípulos del Señor, quienes levantándose en medio de pueblos incrédulos llevaron la semilla del Divino Maestro, sorprendiendo a sus mismos detractores y perseguidores, convirtiendo con esos hechos prodigiosos a muchos de ellos.
52. Por eso os decimos que en este tiempo no estaréis solos, hermanos; el tiempo de los prodigios, volverá, el tiempo de los h
hechos regresará, pero todo esto se dará en espíritu y en verdad.
53. ¡Cuán pocos sois, hermanos! Pero estos pocos que, como las vírgenes prudentes de la parábola, han velado y orado, serán los encargados de despertar a los demás, serán quienes tengan que buscar la regeneración en el seno de Israel, para que, una vez alcanzado esto, se levanten todos a la redención de los pueblos de la Tierra.
54. Hasta hoy, ha sido Israel el que, desde su principio, ha sido la legión espiritual responsable en todos los tiempo entre los pueblos de la Tierra; mas cuando la redención y la igualdad espiritual sean en todos, esa misión habrá sido concluída, y entonces, se fundirá este pueblo con todas las multitudes de espíritus iguales en desarrollo y en espiritualidad, para rendirle al Señor la glorificación y la adoración perfectas.
55. Si Israel conoció la tierra de promisión en este planeta, la tierra que manaba leche y miel, la Nueva Jerusalem, la Tierra Prometida al espíritu, es la tierra de promisión para todos los hijos del Padre.
56. Israel ha sido el primero, pero también ha de ser el postrero; sí, porque aún yendo adelante, será el ultimo en llegar, así como el pastor va delante de las ovejas señalándoles el camino hacia el aprisco, caminando el detrás para cuidar a su rebaño del lobo hambriento, así Israel ha caminado adelante, vigilando que la oveja no se descarríe.
57. Una vez que el Universo tome su paso hacia el aprisco divino, caminando por la senda espiritual, entonces este pueblo, que ha sido el primero, será el postrero, en cumplimiento a la palabra del Señor.
La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 8


1. Después de la partida del Señor, terminado 1950, cuando las enseñanzas divinas ya no resuenen por labios humanos, la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana tendrá que pasar por su gran crisis espiritual.
2. Forjándose paso a paso se encuentra ese peligro en el corazón mismo del pueblo espiritualista.
3. Mas tened confianza en que todo se resolverá, no es nada nuevo, ya en los tiempos pasados algo similar aconteció.
4. El Cristianismo, después de la partida de Jesús, atravesó por grandes luchas, por grandes pruebas, por etapas de frialdad, etapas en las que aparentemente el Cristianismo había muerto; pareciera que esa semilla que había germinado en tantos corazones y les había levantado a una nueva vida, hubiese perecido; mas bastaba que una sola de aquellas semillas que tenían la virtud de germinar, surgiera, para florecer en el momento menos esperado y volver a levantar simiente y volver a dar luz y vida entre los corazones.
5. La gran crisis del Cristianismo se manifestó cuando, entre los mismos cristiano hubo guerras, no sólo de ideas o palabras, sino guerras fratricidas; y para sostener cada quién su propio concepto de la fe, no dudaban en tomar las armas homicidas, y lanzarse pueblo contra pueblo, país contra país y trataban de imponer cada quién su verdad por medio de la espada y de la sangre.
6. Vosotros no sabéis si veréis en materia la culminación de la etapa de lucha, de frialdad, de resurgimiento y finalmente de triunfo de la Obra del Señor, no sabéis si estaréis presentes cuando llegue el establecimiento universal de la Obra.
7. Os digo todo esto, para que comprendáis correctamente todo el camino que el pueblo de Dios ha tenido que recorrer, sus esfuerzos, sus luchas, sus tropiezos, hasta llegar finalmente a dejar establecido este mensaje y esta Doctrina en el corazón y en el espíritu de la humanidad.
8. El espiritualismo que hoy se agita, que se mueve y vibra en el seno de una congregación muy pequeña, tiene una gran misión en el Universo.
9. Cuando superadas las etapas de zozobra y desconsuelo, de frialdad y lucha, esta congregación haya dado pasos firmes en la elevación y en el amor de los unos a los otros, abrirá entonces completamente sus ojos a la Obra, no contemplará horizonte alguno, pues en todas partes encontrará infinidad, eternidad y luz; será cuando reconozca que esta Obra es verdaderamente sublime, grandiosa y eterna,
10. Entonces comprenderéis, hermanos míos, que la Obra Divina no debe mistificarla el hombre, que no puede complicarla nadie pues es Ley Divina y esta Doctrina que explica la Ley, no debe el hombre convertirla en una secta o en una religión, pues traspasa todos los limites de lo humano, todas las fronteras que haya impuesto el hombre con su pensamiento o con su esfuerzo.
11. Hoy, el pueblo de Israel es espiritual; ayer Israel habitó en el seno del pueblo judío, pueblo material que siempre se sintió el primero, el mimado y el único ante el Señor; así como los cristianos creen que su Dios es cristiano y los musulmanes que el suyo es musulmán, los judíos creen que Dios es judío, y en este tiempo el Padre mismo ha venido a destruir esa idea errónea, esa idea de superioridad, de distinción y de falsa grandeza que ha existido en el que se dice pueblo escogido de Dios, escogido en el Primer Tiempo.
12. Dios escogió en el Primer Tiempo al pueblo hebreo para hacer encarnar en medio de él a Israel, su pueblo espiritual, porque de entre todos los demás pueblos de ese entonces, era el único que poseía la idea del Dios único, y una idea aunque vaga, de un Dios invisible, de un Dios de justicia, mientras que los demás pueblos que eran sus contemporáneos, tenían multiplicidad de dioses guerreros, paganos, gentiles y humanos, dioses visibles que podían ser vengativos, rencorosos, soberbios e imperfectos.
13. El concepto que de aquel Dios invisible tenía el pueblo hebreo era radicalmente diferente, pues creía íntimamente en un Dios que no se veía pero que estaba en todas partes, en un Dios pleno de justicia que ordenaba el bien y abominaba de lo malo.
14. Con esto quiero decir, hermanos amados, que entre todas las razas humanas, sujetas todas a evolución física y espiritual, era la hebrea la que en aquellos momentos había alcanzado un poco más de avance en la senda espiritual; tan simple es la razón por la cual el Padre escogió a esa raza, para que a través de la espiritualidad de ese pueblo pudieran surgir los patriarcas, hombres rectos, hombres de enorme fortaleza espiritual, de conciencia recta, de los cuales el Señor se servía para manifestarse a sus familias, a sus tribus y a Su pueblo.
15. Mas tarde surgieron los profetas, hombres de gran sensibilidad espiritual, espíritus de mayor desarrollo espiritual que el común de los hombre, y fueron estos profetas quienes alcanzaron la comunicación directa con el Padre y podían así trasmitir mensajes Divinos a la humanidad; pero esos dones, esas enseñanzas no eran tan sólo para el pueblo hebreo, eran para todos, y quedaron como patrimonio de la humanidad.
16. En este Tercer Tiempo, no fue el pueblo hebreo el escogido por el Padre para hacer encarnar a su pueblo Israel; no, hermanos, no fue ya la raza judía la elegida para a través de ella manifestar el mensaje del Tercer Tiempo, no fue Palestina la que una vez más habría de ver nacer en su suelo a los profetas y labriegos de Israel.
17. El Señor escogió a la nación mexicana de entre las demás naciones, por su vocación mariana, por su entrega al concepto de la Madre Universal, protectora e intercesora de los débiles y desamparados, e hizo encarnar enmedio de este pueblo humilde, olvidado en el concierto de las naciones poderosas, a su pueblo espiritual, a Israel.
18. Pero no cometáis el pecado de soberbia del pueblo judío, porque no únicamente en la nación mexicana han encarnado los espíritus israelitas, sino en todo el planeta; simplemente, fue en este trozo de tierra donde se abrió la manifestación del Tercer Tiempo, pero como antaño, es ésta patrimonio de la humanidad entera.
19. La idea de ser el pueblo escogido prevalece en el pueblo espiritualista, y cuando el Padre anuncia que llegarán los vendavales, las tormentas, los temblores pavorosos de tierra y la Gran Prueba Universal, Israel se confía y se duerme en los brazos de su Padre, olvidándose de su tarea, que es la de ayudar a la salvación de sus hermanos.
20. Cuando el Padre dice que las plagas se desatarán, que extrañas enfermedades contagiosas aparecerán y que ellas respetarán al pueblo escogido del Señor, Israel se goza en sí mismo y dice: "esto es porque soy escogido del Padre, el mimado del Señor", sin pensar este pueblo que todos los privilegios son para que los comparta con los demás, para que este pueblo sea el que testifique, sea el fuerte y siendo salvación sepa ser pan, vida, bálsamo y sostén para todos los demás.
21. Os vemos almacenar la enseñanza del Padre, reservándoos los prodigios, os vemos encerraros en vosotros mismo y decís: "cuando las pruebas se levanten en contra de nosotros, nos ocultaremos, huiremos, guardaremos silenciosamente lo que el Padre nos ha entregado", y ésta, hermanos, no es la enseñanza que el Maestro ha entregado.
22. Si el Padre os ha hecho este llamado, no es porque os distinga o porque seáis superiores a vuestros hermanos, no sois más mimados vosotros que los demás, lo que sucede es que habéis despertado y abierto los ojos y dado un paso adelante en el camino; es por ello que el Padre en Su infinita caridad ha decidido hacer uso de vosotros para despertar a los demás, para que las revelaciones que de entre vosotros surjan, las enseñanzas que por inspiración recibáis en el futuro, las compartáis con vuestros hermanos para despertarles del letargo de siglos, y que vuestra mayor alegría sea la de haber despertado otro corazón, aunque se muestre distante a vosotros o sea vuestro enemigo.
23. Habrá para Israel, pruebas individuales y pruebas generales y muchos corazones se disgregarán y se apartarán de sus lugares.
24. ¿Cuál será entonces vuestra misión? Volverles a su lugar, con vuestro valor, con vuestra preparación, con la fortaleza que estáis adquiriendo para que esos hermanos que cayeron por flaqueza, por debilidad, por falta de estímulo y conocimiento,retomen su sitio en la lucha, llenos de fortaleza, de valor y conocimiento.
25. Sois responsables de que ningún hermano espiritualista se quede tirado en el camino, que no haya un solo corazón que vuelva las espaldas hacia la necesidad del otro; alimentad al disgregado para que no desfallezca en el camino, y no tengáis para ellos palabras hirientes, sino la palabra serena, palabra que sea la confirmación de vuestra elevación, y todo lo bueno y lo noble que hagáis por ellos, bajo vuestra conciencia y vuestra preparación, será recibido por el Padre, será simiente fértil, que tarde o temprano habrá de germinar y florecer en el corazón de los más débiles.
26. Los mensajes de la Divinidad no se os entregaron para ser sepultados en el secreto y en el silencio; estas mismas lecciones y explicaciones que nosotros, humilde mundo espiritual de luz, os damos, después de 1950 las atesoraréis como palabras gratas al espíritu, plenas de consejo y de bienandanza.
27. El libro que forméis en el futuro, con el cúmulo de revelaciones divinas, el Libro de la Vida Verdadera, será una espada de trabajo, un escudo para la defensa, un alimento en momentos de necesidad espiritual, un baluarte en tiempos de lucha y desfallecimiento, un Libro digno de presentarse en cualquier sitio, en cualquier lugar, en el seno mismo de los doctores de la Ley, de los teólogos y de los hombres de ciencia.
28. Para que permitáis que en el futuro, el Padre se manifieste entre vosotros con todo Su esplendor, debéis formar con vuestros espíritus y corazones, el ambiente sano, propicio a la elevación de todos los componentes de la congregación, sin temores, sin restricciones, sin influencias maléficas, libremente.
29. Hoy sólo sois elementos pasivos, contemplativos, pero esa actividad que se encuentra en vuestro espíritu y en vuestro corazón deberá manifestarse en transformación y progreso espiritual, y entonces seréis los elementos activos, quedando así todos y cada uno de vosotros, capacitados para la lucha.
30. Grandes y sublimes ejemplos os ha dado a conocer en Su camino el Señor, para que vosotros os guiéis , y si habéis sido torpes y no habéis comprendido, tenéis el deber de estudiar día a día la palabra del Señor, y de esa manera vuestro paso será recto y firme, para que cuando el Padre os entregue vuestra misión, os levantéis seguros y obedientes, mansos y humildes a cumplir los mandatos del Señor; todos estos ejemplos de los que os hablo, escritos están en vuestra conciencia.
31. Gran lección se os ha entregado en vuestro propio idioma, temas profundos que hombres torpes en el hablar han podido comprender; no quiere el Señor que ninguno de Sus hijos se quede sumergido en la ignorancia, y cumpliendo Su promesa de regresar a vuestro mundo cuando éste se encontrase en la tercera altura de perversidad, cuando los padres desconocieran a sus hijos y éstos a sus padres, ya veis como el Padre está uniendo corazón con corazón, espíritu con espíritu, atrayendo a las generaciones descarriadas, congregando a Sus hijos para dejar como heredad la esencia de Su palabra y la salvación de vuestro espíritu.
32. No sabéis de que medio se valga el Señor para unificar a Su pueblo, por ello debéis estar conformes en vuestras pruebas porque a través de ellas, bien puede el Señor estaros unificando.
33. El Padre os formó como espíritus puros, y vosotros os habéis manchado a lo largo de vuestros diversos caminos, a pesar de gozar de distintas reencarnaciones, mas vuestro espíritu debe despertar y colocarse en el plano que le corresponde, porque todavía no encontráis vuestro lugar en este planeta cuando sentís que la carne es una prisión, que no permite a vuestro verdadero ser batir sus alas en los espacios para emprender el vuelo al lugar que verdaderamente le pertenece, el lugar donde nació y al que tendrá que retornar.
34. Para remediar los males de este mundo que os aquejan y no os permiten tener paz, el Padre con todo amor ha puesto un antídoto en cada uno de vosotros, un antídoto que os liberta, que os aparta de los abismo de la vida, que os fortifica y os defiende: ese antídoto maravilloso es Su palabra.
35. Llevad la verdadera razón en vuestro corazón y os posaréis a la diestra infinita del Padre.
36. Esta Doctrina no está en el seno de ninguna nación, está en el seno de Israel e Israel es espiritual.
37. Después de la partida del Padre, en 1950, cuando se levante la comunicación por el entendimiento humano ¿quiénes serán los defensores de esta Doctrina, los defensores del Espiritualismo? Vosotros seréis los que le defenderéis con las armas de la verdad, del amor y del perdón, y haréis entrar a los hombres en razón a pesar de ser befados y calumniados; y el que pretenda oponerse a vosotros caerá vencido por la verdad que lleváis, y sabrán entonces que no contendieron con un pueblo solitario, sino con la sabiduría del Padre, contra el mismo Dios, quien no levantará Su Reino sobre vencidos sino sobre vencedores, pues todos Sus hijos, al final serán vencedores, siendo los vencidos la ignorancia, el odio y el mal.
38. El Divino Maestro dijo a sus apóstoles en el segundo tiempo: "Id a tierra de paganos, y penetrad en tierra de gentiles", no queriendo El decir con esto, que se hicieran gentiles o paganos, sino que, sin traicionar los principios de la doctrina que llevaban, penetraran en paz en los corazones de los gentiles para prepararles con palabras de verdad, sin tratar de romper violentamente con los usos y costumbres de esos lugares y esas épocas.
39. Os aconsejo, hermanos, que a nadie digáis que lo que cree es mentira, sencillamente decidles que vuestra doctrina es la última revelación del Padre, que si otros llevan el primero y el segundo testamentos, vosotros lleváis los tres.
40. Decidles que este es el ultimo de los tres tiempos para la humanidad, y que estáis en el cumplimiento de las profecías; si así procedéis, ¿quien podrá en justicia desconoceros y desgarraros?
41. La Doctrina que amáis no se defiende con palabra hiriente, ni por defenderla debéis destruir ni taladrar a vuestro hermano.
42. Si alguno os preguntara que obra estas practicando o que religión lleváis, decidles el nombre de esta doctrina, que es Espiritualista Trinitaria Mariana; si os preguntaran los hombres de las biblias, los de los evangelios, los romanos o cristianos de diferentes denominaciones, o los judíos acerca de que si vuestra Doctrina es distinta a la de cualquiera de ellos, decidles que no, decidles que es la misma, aunque mas elevada en grado, de mayor espiritualidad.
43. De ese modo a nadie heriréis, y no convertiréis así a la humanidad en vuestro enemigo, sino en un amigo doctrinado.
44. Son estos mis humildes consejos; analizadlos, y tratad de vivirlos.

Que la paz del Maestro sea con mis hermanos.

EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 9


1. El Padre se ha manifestado por el entendimiento del hombre en este tiempo, es Dios único de amor y justicia, es perfecto y universal, es calor y vida.
2. Mas como Juez, es inexorable, y Su justicia ha sido desafiada por este pueblo ignorante, quien no se ha dado cuenta que cada prueba que a él llega no es sino un aviso del Padre, una advertencia.
3. Y nosotros, seres espirituales, contemplamos como el pueblo duerme en la rutina, y creyendo cumplir no ve lo infinito de esta Obra, pues sus dones de intuición y de revelación los tiene aletargados, confinados al olvido.
4. Sí, hermanos, aún en estos tiempos de lucha espiritual, de depuración, de recuperación de los tiempos perdidos y de reconstrucción, este pueblo reacio, en vez de dedicarse al estudio y al análisis que le llevarían a su adelanto y progreso en todos los órdenes de su vida, se entrega su egoísmo, viviendo únicamente para su personalidad, vibrando de amor a sí mismo, defendiendo sólo su dignidad, su razón y su palabra.
5. ¡Cómo anhelamos nosotros, el mundo espiritual de luz, que nuestra voz resonará con estruendo en los espacios para hacerse oír, y que nuestra humilde voz espiritual, profética y sutil, llegara hasta lo más profundo del espíritu de nuestros hermanos, para levantarle de su marasmo, despertarle del profundo sueño de la materialidad en que vive!
6. Las pruebas que vosotros atravesaste, nos afectan también a nosotros, vuestros protectores y consejeros, son dardos que nos hieren en lo más sensible de nuestro espíritu, pero ¡qué importan esos dardos cuando contemplamos las heridas que hay en el corazón bondadoso del Padre!
7. ¿Qué es nuestro dolor comparado con ese dolor del Padre?
8. Os comunicamos esto, para que comprendáis que mucho podéis hacer con vuestra preparación y vuestra dedicación; no sois los únicos mimados del Maestro, aunque mayor es vuestra responsabilidad porque poseéis mayor enseñanza.
9. Debéis ser como aquellos profetas del Primer Tiempo, que provocaban la risa de los pueblos, el temor de muchos y hasta las sanciones de los reyes, porque aquellos profetas por mandato de Dios, no toleraban jamás la maldad ni las manchas contra la Ley de Dios; con sus lenguas como de fuego y arrojando flamas de justicia, iban hablando por las calles, plazas y plazuelas hasta encontrar la muerte en el seno de su propio pueblo.
10. Hermanos, no sois jueces de nadie, sois simplemente siervos del Señor, vigilando a este pueblo, alertándole para que, trabajando activos en la obre del Padre, os reunáis en espíritu, en pensamiento y en Obra.
11. No sabéis si por vuestra práctica o por vuestro desarrollo, os toque visitar las comarcas, atravesar los caminos, conduciros a otras naciones.
12. El desarrollo de los dones, hermanos míos, no se obtiene completamente en tan sólo unos cortos instantes, es una preparación que debéis llevar con la oración y la inspiración.
13. Si lleváis ya algo de esa preparación, el Señor por Su propia mano irá poniendo en vuestro sendero a aquellos hermanos a quienes podéis ayudar, no dejéis escapar esas oportunidades de practicar los dones.
14. Os recomendamos discreción, tolerancia, paciencia y fortaleza, para que antes de que vuestros labios se abran para entregar vuestro humilde mensaje, estéis dispuestos a ser juzgados, y si sois mal juzgados, perdonad, resistid como una prueba del Señor todo mal juicio que se hiciera de vosotros, y una vez que hayáis dejado hablar a vuestros hermanos y que ellos hayan expuesto sus pensamientos y sus sentimientos, hasta entonces hablad con mesura para esclarecer toda duda y dejar en su corazón y en su espíritu la verdad, la verdad del pueblo de Israel.
15. Si miráis que por virtud de vuestra labranza, otros hermanos despiertan más que vosotros y llevan a cabo obras mejores que las vuestras, alegraos en el fondo de vuestro corazón y recordad lo que os enseñara el Maestro: "Lo que hiciese la diestra, no lo sepa la siniestra" y por tanto no digáis: "Esto lo hice yo, o esto se hizo por mí".
16. Que vuestra labor sea oculta, aunque el resultado sea magnífico, y el que vuestros nombres no sean reconocidos no debe importaros, por el contrario, pensad que así agradáis al Maestro.
17. Pensad que vuestra mayor satisfacción no será el agradecimiento hacia vuestra persona, ni los honores terrestres que le hagan a vuestro nombre, sino que la mayor gloria vuestra será el haber hecho el bien en un mundo rodeado de tinieblas, de pasiones, de miserias y perversidad.
18. Sed entonces, hermanos, un clarín, una antorcha entre los demás hombres.
19. Los dones de Obra tan grandiosa, están un poco más arriba de Israel: por lo mismo, no se asimilan fácilmente ni crean raíces profundas en los corazones por el materialismo y por el letargo de éstos.
20. El ambiente que prevalece en vuestro planeta es adverso, es completamente opuesto a las inspiraciones del espíritu, a la práctica de las cosas espirituales, el ambiente en que vivís, es un obstáculo, una cadena, una prisión, no sólo para vosotros, espiritualistas, sino para todo vuestro orbe, por eso la moral no adelanta, toda buena intención se ahoga, todo grito que sale de lo profundo del corazón para pregonar el bien, se pierde en el silencio, todo espíritu que se levanta teniendo como misión el sembrar el bien en los caminos de este mundo, es muerto moral y corporalmente.
21. Aún los hombres que han traído la misión de haceros felices en vuestro mundo con su talento, y con esto me refiero a los genios de las bellas artes, también son envueltos por las tinieblas, por el materialismo, por las ciegas ambiciones, por el odio y por la dureza de corazón; envueltos por todo esto, no alcanzan a manifestar con plenitud tan bellos dones, y cuando lo llegan a hacer, nadie los comprende.
22. Si todos esos espíritus que tienen como misión traer el bien, la alegría y el sano esparcimiento a los corazones de este mundo, se unieran en espíritu, en pensamiento y en corazón, podrían combatir con éxito el ambiente reinante en este planeta; pero se encuentran diseminados, separados e indiferentes los unos de los otros, y no tienen la luz que posee el pueblo de Israel, ni tienen los divinos resplandores que el Espíritu Santo ha derramado sobre el pueblo escogido en esta nación.
23. Todavía hasta el día de hoy ha podido más el ambiente de tinieblas, pasiones y materialismo que impera en el mundo, que la luz que el Señor ha derramado sobre Su pueblo espiritualista.
24. Esta depresión, es influencia penetra en los corazones, en los espíritus, en lo más profundo de la vida de cada uno de los escogidos del Señor en este tiempo.
25. Por eso dice el Señor que ésta es la hora de las tinieblas.
26. Ahí tenéis, hermanos míos, como estando unidos en materia estáis separados en espíritu; por eso vuestros ideales, vuestros análisis y vuestras inspiraciones tropiezan y se confunden, contaminados de tinieblas y de mal.
27. Por eso no sois como cálices abiertos, ansiosos de recibir hasta la última sílaba de las enseñanzas del Maestro, al hacer vuestra materia dócil, doblegada para acercarla a recibir la fuerza de las inspiraciones y sensaciones espirituales, convertida la materia en instrumento dúctil.
28. Os contemplamos llegar a reuniros con vuestros hermanos en los días de trabajo espiritual, pensando en vuestra vida material, en las tolerancias hacia vuestro cuerpo, en las penas que agobian a los vuestros, en los conflictos del hogar o del trabajo material, en las ambiciones insatisfechas y en todo lo que pertenece a lo material, y es todo esto como un pesado fardo sobre el corazón de todo el pueblo.
29. No os decimos que ya deba existir en vosotros perfección, pero sí un alto grado espiritualidad y preparación, porque sois un pueblo doctrinado por el mismo Divino Maestro, en el lapso contenido entre el año de 1866 hasta el de 1950.
30. Para daros cuenta claramente del origen del mal, id día a día dando muerte a ese severo juez interno que no juzga los actos propios sino los ajenos, y así vuestro pensamiento será sereno y podréis ver con tal diafanidad todo aquello que hayáis practicado mal dentro de la Obra del Señor.
31. Si no aprendéis a juzgar rectamente, podíais confundiros cayendo en malos juicios y entonces estaríais impedidos de hacer la labor debida.
32. No exijáis de vuestros hermanos un cumplimiento que no veáis en vosotros, y aún si así fuese, no exijáis, tened caridad.
33. De los que intuíais que pueden entregaros más, no les exijáis, pero sí pedidles que compartan de lo bueno que lleven y del conocimiento que dentro de la Obra hayan alcanzado.
34. Todo aquél que sienta que en él aletea y vibra su espíritu, luchando por manifestar los dones, no debe dejar que la materia se interponga o el temor al ridículo le frene, pues el Señor ha dicho que no quiere que entre Su pueblo existan plantas parásitas, sino plantas productivas, que den flores, frutos y simiente espiritual.
35. Nosotros, el mundo espiritual, contemplamos que en el seno de todas las congregaciones existen hermanos estacionados, elementos pasivos que bien podrían ya estar activos y estar dando en este tiempo gran cosecha espiritual.
36. La Obra del Señor no está sujeta al tiempo como lo estáis vosotros; mañana, los que ahora descansan se levantarán a trabajar, y los que no han practicado, cumplirán.
37. Por éso, el mundo espiritual, desde este humilde conducto os envía este mensaje de amor, de paz y de buena voluntad, invitándoos a que tengáis criterio amplio en el entendimiento y conocimiento vasto en vuestro espíritu.
38. Luchemos juntos, hermanos, para que se forme en el seno del pueblo de Israel, el verdadero ambiente, y hacedlo no para ofrecérselo a la Divinidad, sino para beneficio de vuestras materias y espíritus, para que podáis explayaros y actuéis de acuerdo con vuestras inspiraciones; logrado esto, habréis preparado el santuario para la Divinidad, y atenderá el Padre la voz de un pueblo obediente que le llama, para recrear su espíritu con la palabra divina, saturándose de las emanaciones de la perfección y practicando la regeneración, la consciencia de sí mismo.
39. Ya no seréis un pueblo que llegue con sus lacras, unido en el mismo mal, la misma úlcera, sino unido en la voluntad de dejar atrás toda miseria humana para decirle al Padre: Señor, venimos a Tí para aprender e imitarte en algo.
40. No todo es trabajar, sino trabajar bien dentro de la Obra del Padre, y no según la voluntad particular de cada quién.
41. El Maestro quiere encontrar a un pueblo preparado, y que la Nueva Jerusalem, la ciudad blanca, esté abierta con sus doce puertas en espera de los forasteros, de los peregrinos de los desiertos, de los náufragos de los mares; ¿dónde está esa ciudad blanca, la Ciudad Santa, sino en la elevación del espíritu y en la moral de todos los actos de vuestra vida? ¿cuáles son las doce puertas de tan maravillosa ciudad, sino las puertas de los corazones de las doce tribus de Israel, que se abren para recibir en lo más profundo a la humanidad, para calmar su sed y hambre de verdad y de amor?
La paz del Maestro sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 10


1. ¿Estáis dispuestos a la espiritualidad y a la lucha, hermanos míos?
2. Tenéis la ayuda de vuestro Padre y del mundo espiritual de luz; no desmayéis en la lucha, que no os atemorice el no tener el pan, ni el contagio de las enfermedades por muy repugnantes que os pudieran parecer, no se os pide que derraméis vuestra sangre ni que paséis hambre.
3. ¿Que es entonces lo que os puede amedrentar?
4. No temáis de los demás, temed de vosotros mismo, porque es en vosotros donde se puede esconder la traición, donde se puede gestar la flaqueza de espíritu.
5. Preparaos más y más, para que no sean vuestras inspiraciones, vuestro amor y vuestro anhelo traicionados por vosotros mismos, traición a la que os puede llevar una palabra vuestra, un juicio insano o una mala interpretación.
6. Hablad con amor a todo aquél que se cruce en vuestro camino, hablad ampliamente, llegad con buena intención a las fibras sensibles, buscando en cada corazón no su falsedad sino su necesidad.
7. Esclarecedles la verdad tal como es, para despertarles y revivirles a la vida de la gracia, porque no sabéis si ese corazón al que habéis dado nueva vida, logre mover a todo un pueblo.
8. Cuando estéis labrando en los corazones de vuestros hermanos, dejad los problemas domésticos en vuestro hogar, alejad de vuestra mente todo conflicto o sufrimiento terrestre para que en ese momento, sólo os ocupéis de lo elevado, de los dones del espíritu, de la entrega de la buena nueva de la enseñanza del Señor en este Tercer Tiempo.
9. Sólo os debe preocupar el obtener de la Divinidad y del mundo espiritual de luz las armas espirituales de amor con las cuales derrotar, no a la humanidad, sino al pecado en que ésta se encuentra prisionera, luchando contra todo lo superfluo, contra toda impostura.
10. En Jesús, el Unigénito de María, el mismo Dios descendió de Su Solio, se hizo hombre y vino a morar y a convivir con los hombres, pero ese acontecimiento fue y es indescriptibles, inescrutable e inexplicable aún para el lenguaje de nosotros, los seres espirituales.
11. Dios no dejó Su Solio para venir a curar las enfermedades corporales del hombre; no vino a curar la lepra, a darle vista al ciego, a darle movimiento al paralítico ni a darle habla al mudo; ésa no era la finalidad por la que el Verbo tomó carne, aunque tuvo que curar a los enfermos de la materia para así poder ser creído, pues el mundo y la humanidad sólo cree en el prodigio exterior, en el milagro que impresiona los sentidos y no en la maravilla espiritual de una enseñanza de amor.
12. Ahora, hermanos míos, ha llegado el Tercer Tiempo y el Señor permitió que su mundo espiritual descendiese a la materia, hacia la materialización mas grande, pero el pueblo abusó de esta gracia, pues en busca de alivio a sus sufrimientos corporales, llegó hasta la profanación.
13. Por todo esto, en una cátedra del Señor, (nuestro Padre Eterno, con un solo golpe de Su justicia, con palabra que es Ley,) ordenó la supresión de las curaciones materializadas, porque desde Su Solio contempló como la falta de respeto hacia el mundo espiritual había llegado al límite.
14. La curación, atenuante o definitiva de la materia, según el Señor lo disponga, sólo podrá ser alcanzada por medio de la purificación, por la palabra del Señor, y por la regeneración y cumplimiento de la materia.
15. Si el pueblo no hubiese desaprovechado el tiempo en abusar de las complacencias materiales que el Señor le concedió, bien podría haber aprendido de nosotros los conocimientos materiales para sanar el cuerpo, escuchando nuestras explicaciones sobre las facultades curativas de las plantas, las bondades de una vida más acorde a lo natural, conociendo los secretos sobre la naturaleza y los elementos.
16. El mundo espiritual habría preparado de tal manera al pueblo, que lo hubiera puesto en contacto más íntimo con todos los elementos: el sol, el aire, el agua, las plantas y el campo.
17. El conocimiento fundamental de la vida natural, sencilla, sin complicaciones, hubiese sido aprendido por vosotros para trasmitirlo a los demás, mas ese tiempo se desaprovechó, exigiéndole el pueblo espiritualista al mundo espiritual de luz su materialización.
18. Los hombre se han apartado de la esencia que es vida y se ocultan a los conocimiento que, aplicados a su vida material, harían ésta más sana y más amena.
19. Y ahí los tenéis tomando alimentos impropios, ignorando los beneficios que aporta al balance del cuerpo el tomar agua simple, sin regular sus horas de trabajo y de descanso, entregándose en demasía a los placeres de la materia, dejándose arrastrar de las bajas pasiones, y dejándose dominar por las preocupaciones materiales que muchas veces no tienen la importancia que ellos le dan.
20. El desaseo, el desorden, la falta de higiene moral y corporal, la pereza, la negligencia y la inmoralidad, son los que le han traído al hombre como consecuencia las enfermedades.
21. Los hombres de ciencia no aciertan a curar tanto mal; las enfermedades se hacen más y más complicadas, y se convierten en un caos para la ciencia médica.
22. Si comprendieseis que son vuestras malas costumbres y vuestra indolencia por espiritualizar vuestra vida material, las que os acarrean males y enfermedades de toda índole, no exigiríais que os entregáramos medicamentos materiales; no ha existido en vosotros la preparación para que podamos entregar el fluído espiritual que sanaría todos esos males.
23. El Divino Maestro, en reciente cátedra dominical, os anunció que estaba muy próximo el tiempo en que habría una renovación de costumbres en toda la humanidad, y no se refirió El tan sólo a lo espiritual, sino también a la parte moral de la humanidad en todos sus aspectos, y profetizó el Señor que este movimiento lo iniciaría el pueblo de Israel.
24. He ahí la responsabilidad de este pueblo, la de demostrarle al mundo cómo cumplir la ley divina viviéndola en lo humano, y "dándole al Cesar lo que es de César, y as Dios lo que es de Dios", como os enseñara el Divino Maestro en el Segundo Tiempo.
25. A Dios se le debe entregar el cumplimiento de amor, de caridad y de buena voluntad, con el respeto de los unos a los otros; y a las leyes naturales el orden, la limpieza, el cumplimiento de las leyes materiales, y todo lo que concierna el mejoramiento y a la salud de vuestro cuerpo.
26. El Señor ha puesto en Su Creación, todos los elementos necesarios para la vida y para la salud; mas como hace unos instantes os dije este humilde ser espiritual, el mundo se aparta del camino del bien, camino donde se encuentran la vida y la salud.
27. Es, por lo tanto, hermanos míos, imperativo enseñar a este mundo reconocer las virtudes que encierran los elementos, para que recupere la salud en esa fuente inagotable que es el amor divino presente en toda la Creación, para que recupere esa salud que es la naturaleza, el sol, el agua, el campo, los alimentos naturales y sencillos, el trabajo saludable, el ejercicio moderado, las buenas costumbre, el afecto, y todos esos placeros propios del espíritu, tanto interiores como exteriores.
28. Si esto enseñáis a la humanidad, veréis a un hombre renovado, que retornando al camino del bien, retornará a la vida y a la salud.
29 Enseñadle a cada quien, hermanos míos, a ser doctor de sí mismo, por medio de la oración espiritual para que obtengan la comunicación directa con el Divino Espíritu que es el Doctor de los Doctores, para que en los momentos de prueba sepa encontrarle y pedirle consejo y remedio para todos sus males, tanto del espíritu como de la materia.
30. ¿Qué puedan pedir los hijos que sea para su bien, que el Padre no les conceda? Esto os ha dicho el Señor, y os decimos también nosotros lo mismo ¿qué nos podréis pedir en beneficio vuestro, que no os concedamos?
31. Revestidos de paciencia y de amor por el Padre, por ese amor y por condescendencia hemos siempre entregado aquello que nuestros hermanos para su bien nos han solicitado.
32. ¿Creéis que el pedir la materialización del mundo espiritual de luz, y que al solicitar complacencias materiales sean el bien para vosotros?
33. He ahí el porqué de la orden irrevocable del Padre de cesar todas las complacencias materiales que no sólo os son ya innecesarias, sino que ya en este tiempo, os serían perjudiciales; y nosotros obedeceremos la orden del Señor, antes que cualquier orden humana.
34. Al lograr la verdadera espiritualidad y pureza en vuestros trabajos, ni la ciencia de los hombres, ni los hombres de la justicia humana, ni las religiones podrán nada contra vosotros.
35. ¡Oh, labriegos, que sois los doctores de la humanidad en lo espiritual y aún en lo material! recordad que la sanación de los enfermos depende de la voluntad divina, de vuestra preparación y de vuestra fe.
36. La Obra del Señor no tiene en este Tercer Tiempo, como no la tuvo en el segundo, la finalidad de venir a curar la materia; éso se da por añadidura, como bien lo explicara el Divino Maestro.
37. De todas maneras, la finalidad que el Señor se propuso se cumplirá, y el pueblo de Israel, como buen discípulo, al espiritualizarse resolverá el problema de las enfermedades materiales y no será sorprendido por enfermedades extrañas, sus males serán pasajeros y no tendrá necesidad de buscar un recurso y otro y otro más, ni de llamar a ninguna puerta en busca del bálsamo que cure sus males físicos, pues le bastarán la oración y la intuición, para darle el conocimiento suficiente; y si los males fueran mayores, no exhalaría queja alguna ante su Señor, sino que esperaría con serenidad, con resignación y calma en el espíritu el momento de su sanación, y mientras el dolor fuere sobre de él, estaría meditando, sería fuerte y conforme con la Divina voluntad.
38. El don espiritual de curación no está fuera del alcance de vosotros, pues el Señor os ha traído una Doctrina y una enseñanza accesibles, practicables y comprensibles; mas para desarrollar tanto el don de curación como los demás dones del espíritu precisáis de buena voluntad, fe y amor.
39. Recordad que en la orden que el Señor dió referente a las curaciones, os dijo que las curaciones materializadas con ramas, hojas de plantas y fuego no se verificarían más en los recintos donde el se comunica.
40. De inmediato comprendisteis que El se refería a esas prácticas indignas que llamáis "desalojamientos" o "limpias", y para que no haya confusiones ni desorientaciones a ese respecto, voy a daros una corta explicación.
41. No os confunda el hecho de que, mediante estas limpias y desalojamientos se hayan logrado efectos sorprendentes; mas ¿cuál es el contenido y la potestad de estas cosas? Veamos.
42. Las limpias no son cosa nueva, son una práctica antiquísima que desde hace siglos es conocida; en el Africa, entre tribus salvajes existieron y existen aún la intuición, el conocimiento y la fe en un mundo espiritual en el que hay espíritus en tinieblas a los que llaman demonios, que postran y enferman a las personas.
43. Esas tribus, desde los tiempos más remotos, han practicado las limpias por medio de yerbas, de plantas que se dan en esas regiones, y han acostumbrado hacer una hoguera para después, al compás de instrumentos musicales típicos de ellos, hacer un cuadro en el suelo para que penetren los enfermos o poseídos, los que eran despojados así de las influencias malignas.
44. A pueblos más avanzados en el tiempo y en la cultura humana, todas esas escenas pueden parecerles extrañas, pero aunque esto así lo parezca, ha sido el modo por el cual siempre han ahuyentado los pueblos primitivos a las influencias malévolas.
45. Y esto se ha dado también en otros países, como lo son China, partes de Sudamérica, en el norte de vuestro país o sea el sur de Estados Unidos, así como en otras regiones de vuestro país; disculpad que me materialice tanto, pero es beneficioso para vosotros.
46. En todas estas partes que he mencionado, se practican los desalojamientos por medio del fuego y de las plantas, y esto, aunque muchos así lo quieran creer, en el fondo no tiene nada de hechicería, y todo obedece a razones materiales y espirituales.
47. Ya vuestra ciencia médica se va acercando al conocimiento de las virtudes curativas de las plantas, las cuales tienen el poder, al penetrar en el organismo humano, de abrir los poros, extrayendo del organismo enfermo los más recónditos tumores y toxinas, desalojando de esa manera el mal que ha postrado a ese cuerpo.
48. Hay plantas también que poseen un poder muy grande sobre los bacilos, microbios o bacterias, apartándolos en grandes cantidades mediante la capacidad de absorción que tienen esas plantas; una vez saturadas las hojas de ese vegetal con esos elementos dañinos, es arrojada el fuego, donde es purificado el ambiente al quemarse el origen material del mal.
49. Esto, hermanos, como bien podéis comprender, no tiene nada de brujería, y las personas que creen en esas supersticiones, es porque no comprenden el porqué de estas cosas; muchas tribus que han vivido lejos y fuera de las civilizaciones, han descubierto por intuición estos medios hasta cierto punto sobrenaturales, porque se hallan más allá de la ciencia, porque actúa sobre de ellos el mundo espiritual.
50. El mundo espiritual en tinieblas, los espíritus enfermos, los espíritus obsesores, están saturados de influencias maléficas, influencias malsanas que depositan en los seres encarnados, enfermándoles a su vez.
51. Esos espíritus que han sido tradicionalmente espíritus enfermos, manejan a su antojo a las materias que enferman, y ejercen un efecto de sugestión sobre aquéllos que les han dado cabida, a través de los hilos fluídicos que todo espíritu posee.
52. Al ser tan de bajo nivel esas influencia, por fuerza deben materializarse, por lo cual sí ejercen sobre ellas efectos curativos las plantas materiales, pues interrumpen los fluídos ya materializados de esos seres que siendo espirituales se han materializado también, y por eso las plantas medicinales tienen influencias sobre esos seres.
53. Dentro del Espiritualismo así como dentro del espiritismo, han sido aún más efectivos estos desalojamientos, porque no sólo se interrumpen esos fluídos del mal, extirpándose las enfermedades materiales o los gérmenes dañinos, sino que también se llega hasta el ser espiritual obsesor o posesionador, se le sujeta y se le entrega luz, para que no continúe haciendo daño.
54 Mas estos trabajos se hacen también fuera del Espiritualismo, aunque no con la caridad, con el reconocimiento fraternal y la espiritualidad con los que se hacen aquí entre vosotros.
55. Todos sabéis que hay personas dotadas de facultad curativa, que por no haber tenido en el camino a nadie que les hiciera el llamado, han desarrollado con toda liberalidad sus dones, y al reconocerlos los han explotado.
56. Esas personas se anuncian ostentosamente, hacen trabajos que rayan en el ocultismo y el bajo espiritismo, hacen desalojamientos con fuego y sin él, hacen curaciones materiales de múltiples formas, y lucran con todo ello.
57. El Señor no quiere que el mundo os confunda con los demás, y no quiere que Su mundo espiritual de luz se materialice aún más, para que no imitéis a aquellos salvajes, para que no os convirtáis en traumaturgos o charlatanes .
58. Lo que el Señor quiere es que, cuando ese mundo doliente, necesitado hambriento, enfermo y destrozado por las guerras se acerque a vosotros, encuentre una fuente de aguas cristalinas que calme su sed.
59. Porque también a vosotros han de llegar los hombres que han vivido y conocido mucho, y si en vosotros encuentran titubeos o rasgos de tan primitivas prácticas, se mofarán de vosotros y se levantarán en contra vuestra, acusándoos de ser traumaturgos, ocultistas, brujos o hechiceros.
60. El Ojo Avizor de nuestros Padre viene en defensa de Su pueblo, de Su Obra y de Sus hijos, para ponerlos en el camino firme, el camino verdadero, en el camino en donde no estarán expuestos a las caídas ni a la muerte.
La paz del Padre quede con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 11


1. En ninguno de los tres Tiempos Israel ha admitido con mansedumbre las amonestaciones de su Padre, ni ha aceptado Su corrección ni escuchado Sus reclamos.
2. En todos los tiempos, Israel se ha hecho señor, engrandeciéndose a sí mismo, abusando de las complacencias del Padre.
3. Desde el Primer Tiempo, el Padre, celoso de Su pueblo y pendiente de Sus hijos, al contemplar que el pueblo profanaba la Ley, degenerando moral y espiritualmente, le enviaba profetas para amonestarle y corregirle y para que aquellos enviados llevaran a cabo en medio de él obra de depuración.
4. Aquellos hombres traían la misión espiritual de profetizar, de prevenir a aquel pueblo soberbio para que, arrepintiéndose de sus faltas se espiritualizará y volviera al seno de la Ley y de su Señor, porque de no hacerlo, atraería sobre sí purificaciones, el cáliz de amargura, la esclavitud y las guerras.
5. Mas el pueblo acallaba esas bocas, se levantaba en contra de los profetas, les arrojaba de su seno, los desconocía, les apedreaba públicamente y les daba muerte.
6. Así Jeremías, el profeta, fue juzgado por el pueblo como un hombre que había perdido la razón, pues su actitud les parecía extraña; lo que sucedía es que aquel espíritu veía claramente el porvenir del pueblo escogido del Señor, veía que debido a la indolencia, al pecado, al materialismo y a las profanaciones de aquel pueblo, estaban próximos los grandes dolores, y la esclavitud se anunciaba tremenda.
7. Jeremías, amando profundamente a ese pueblo, lloraba, llevando sus lamentaciones por calles, plazas y plazuelas, arrastrando tras de sí cadenas, para dramatizarle al pueblo incrédulo el dolor que le esperaba.
8. Y ese pueblo necio se mofó, no creyó aquellas profecías, no quiso escuchar aquella voz que le llamaba a oración, depuración y purificación.
9. Aquel Profeta del Altísimo, fue perseguido, vilipendiado y muerto por los mismo que él pretendiera salvar.
10. En el Segundo Tiempo surgió, como los profetas de antes, Juan el Bautista, el profeta que se levantara delante de los mercaderes de la Obra del Señor, delante de los publicanos y de los fariseos, censurándoles sus actos, arrancándoles el antifaz de hipocresía conque cubrían su miseria: era el profeta precursor que llamaba a purificación con las aguas simbólicas del Jordán, para preparar el camino al Enviado, al Unigénito, al Mesías verdadero.
11. Juan perdió la vida ante el poder humano que no toleraba escuchar su voz recia clamando por justicia y arrepentimiento.
12. El mismo Maestro, el mismo Mesías, padeció lo que todos los profetas de Israel antes de El: Sus palabras de amor, de humildad, de perdón, de fraternidad, de sinceridad y de pureza le hicieron encontrar a Sus jueces, a Sus verdugos que le enviaron al Gólgota y a Su Pasión, consumando en Su sacrificio todo lo que los profetas habían anunciado de El.
13. En este tercer Tiempo Israel rechaza una vez más la voz que le invita al progreso, que le exhorta a la elevación y a la verdadera paz, que le propone la liberación de la conciencia, del espíritu y aún de su misma carne.
14. Una vez más el Señor ha hecho llegar Sus profetas al seno de Israel y ¿qué ha sucedido?; que como antes, el pueblo les da muerte, muerte en espíritu y muerte en el corazón, porque no le agrada lo que esa voz tiene que decirles en nombre del Señor; los nuevos profetas son escarnecidos y burlados, y se les niega que hablen en nombre de la Divinidad cuando hablan de limpidez, de honradez y de mansedumbre.
15. La voz profética es acallada por la murmuración y por la duda; muchas veces los mismos que se levantan para silenciar a los nuevos profetas son aquéllos que interiormente reconocen que han faltado a la Ley del Padre.
16. ¡Profetas del Tercer Tiempo! Aunque ya las turbas no os apedreen para daros muerte material, todavía tenéis que soportar las heridas y el desconocimiento del pueblo que tanto amáis, mas vuestra fe es grande, el aceite no ha faltado en vuestras lámparas, la flama arde porque sois la voz que llama a unificación, a obediencia, a concordia.
17. Cumplid vuestra misión con entereza y esfuerzo, para que Israel primero, y la humanidad después, reciba estos mensajes con toda limpidez y pureza espiritual.
18. Si al llegar 1950, no os presentáis ante el Ojo de la Divinidad con la simiente en la mano, pueblo espiritualista que nos escucháis, después tendréis que seguir luchando hasta que existan entre vosotros orden, disciplina y organización; sólo así lograréis rechazar la impostura y la mistificación, la impureza o profanación, para que no veáis surgir del seno de Israel, ningún falso profeta que os traiga falsos mensajes o falsos espiritualismo.
19. ¡Ay! de vosotros en ese tiempo, porque para entonces los espíritus estarán más fuertes, tanto para lo bueno como para lo malo, y las luchas espirituales serán terribles.
20. No os espante la lucha, pero para ello es menester que sigan estudiando y analizando la palabra del Señor, pues no deberéis en ese tiempo ser jueces o espectadores, sino soldados activos, labriegos, hermanos y amigos.
21. ¡Grande es vuestra misión, profetas del Tercer Tiempo!
22. Preferible siempre es ser el herido y no el heridor, preferible es ser el que muera y no el que mate, preferible es ser el ofendido y no el ofensor, preferible es enjugar lágrimas que el hacerlas brotar.
23. No hay Doctrina más grande ni se ha impartido jamás enseñanza más elevada que ésta que el Padre ha venido una vez más a confiaros en este Tercer Tiempo.
24. Lo más grande en el hombre, y lo sabéis porque el Divino Maestro así os lo enseñó, es saber perdonar.
25 Habéis aprendido a darle al que injuria una bendición, al que blasfema e insulta una caricia, y es el perdón el antídoto que endulza la amargura de aquéllos que os quieren quitar la paz o aún la vida.
26. Cuán grande es aquél que está siempre dispuesto a perdonar y a conservar la paz, dominando toda violencia.
27. Dispensaos vuestros errores los unos a los otros, porque habéis visto el mal efecto que la violencia y la ira producen; sed pues, dóciles y mansos de corazón, armónicos en vuestro vivir, puros en el sentir, limpios en el hablar, nobles y elevados en todos los actos de vuestra vida humana, y así los demás os verán como maestros.
28. A aquéllos que gustan de lamentar los acontecimientos, enseñadles a no lamentarse, a aceptar con alegría los hechos y sucesos de cada día, porque en cada uno de ellos se encuentra una nueva lección que aprender, una tarea que cumplir.
29. No pongáis piedras en el sendero de nadie, porque piedras son la vanidad, la violencia y el orgullo, porque con vuestros actos dejáis el sello de lo que sois, no de lo que decís.
30. Pensad en que la vanidad y el orgullo deben quemarse en el fuego de la sabiduría.
31. Sed sencillos cual palomas, glorificad al Creador, quien hace adeptos con Su divino ejemplo; seguid Sus huellas, marcadas con la luz de las buenas obras.
32. No confundáis la humildad del espíritu con los harapos de la materia.
33. No quedaréis en la Tierra como jueces; a Dios toca juzgar a los hombres a través de vosotros mismos, a través de vuestras virtudes, que al verla vuestros hermanos, sentirán como un reclamo en la conciencia.
34. Seréis testigos, hermanos, de grandes, muy grandes injusticias y profanaciones; mas vosotros no señalaréis con el índice la imperfección de vuestros hermanos, os bastará cumplir y practicar esta Obra con la pureza con que el Maestro os la ha enseñado, y con eso hablaréis más, y tocaréis más las conciencias que si a voz en cuello os pusieseis a gritar por las calles, plazas y plazuelas las imperfecciones y pecados de la humanidad.
35. Mas mientras no estéis capacitados para dar un ejemplo de verdad entre los hombre, no habréis alcanzado el derecho de levantaros a entregar dicho ejemplo.
36. Como primer paso, tendréis que vencer y que triunfar sobre vosotros mismos; y cuando Israel alcance ese triunfo, entonces el Padre dirá: "Tu triunfo es mi victoria".
37. Doquiera que estéis, sentid la presencia real y verdadera del Padre con vosotros, que si a un cadalso fuereis llevados, y en la noche solos os encontraseis, ahí sentiréis la presencia de vuestro hermano y antes que nada, la presencia de vuestro Padre y la de vuestros hermanos espirituales de luz.
38. Así, este pueblo que es tan pequeño en relación al número que representa la humanidad, podrá dispersarse, no en grupos, sino en corazones, diseminarse para llevar esta semilla por todo el Orbe.
39. El Padre no os pidió en otros tiempos la espiritualidad que ahora os pide, porque en los tiempos pasados el espíritu de la humanidad no tenía el desarrollo que ahora tiene, y el espíritu se encuentra preparado ya.
40. La humanidad, a pesar de su materialismo, de su ciencia, de su forma de vida, de su pecado y del ambiente en que vive, está próxima ya a alcanzar la preparación necesaria para recibir la revelación del Espíritu Santo.
41. El Padre os ha dicho que no ha venido a entregaros una religión, os ha dicho que no es esta Su Obra bendita creación humana ni idea de hombre; ésta es Su Ley, es Su Doctrina y está por encima de todo culto exterior.
42. Lo que vale para El, es el cumplimiento de dos de los más grandes proverbios universales, uno, entregado en el Primer Tiempo y otro en el Segundo Tiempo.
43. El primero: "Amaras a Dios antes que a todo lo creado", y el segundo: "Amaos los unos a los otros".
44. Fuera de Esto, hermanos míos, todo es vano, nada tiene valor.
45. Sin el cumplimiento de estas dos grandes leyes de la Divinidad, todo es inútil y estéril.
46. Ante la justicia divina, ante la Perfección, no cuentan los distintos nombres de sectas o religiones, no cuentan teologías o teosofías; lo que cuenta ante la perfección divina es el amor hacia El y el amor de los unos a los otros.
47. Es ése el verdadero cumplimiento, ésa la verdad, he ahí la clave: en el amor.
48. Por el amor, adquirís las grandes revelaciones.
49. Por el amor, tenéis el desarrollo de vuestro espíritu en la senda del bien.
50. Por el amor podéis tener la mirada profunda para contemplar y comprender el sentido de la vida espiritual y de la vida humana.
51. Por el amor podéis alcanzar a recordar vuestro pasado, por lejano que sea, contemplar vuestro presente y mirar con visión clara vuestro futuro.
52. Dios es amor.
53. Volved al amor de Dios, al Amor de los Amores, volved a vuestro primer amor, al amor del cual habéis brotado, al amor de la verdad, de la luz, de la justicia y de la virtud.
54. El mundo espiritual de luz, clama al Padre: "¡Padre, Padre! ¿Cómo es posible que los hombre de la Tierra vivan tan lejos de Tu luz, de Tu misericordia y de la virtud.
55. Si vosotros sabéis amar a vuestra madre y a vuestro padre cuando niños, y les habéis amado desde el primer ósculo ¿cómo es posible que os olvidéis de vuestro Padre celestial?
56. Si a la madre le entregáis de niños todas las sonrisas y después los suspiros de vuestro pecho ¿qué no le habréis de entregar a ese Dios que tanto os ama?
57. ¿Cómo es posible que cuando llegáis a hombre, olvidéis la oración que cuando niños elevabais al Padre?
58. ¿Será posible que le digáis al Padre: "acuérdate del niño, mas del hombre olvídate?"
59. El os enseño la oración perfecta, os legó en Jesús el "Padre Nuestro", donde os enseño a llamarle ¡Padre, Padre mío!
60. Antes de crearos, El ya os amaba y una imagen de ese amor lo tenéis en la madre en la tierra, que ama a su hijo en el seno, antes de que éste nazca.
61. El mueve los cielos, los soles y los mundos todos, os hace vivir con el hálito de Su propia vida, como el niño vive antes de nacer en el cáliz materno por la propia vida de la madre, así todos vivís por la vida de Dios, y aún así le olvidáis ¡oh, hombres!
62. Si llevaseis en el corazón el sentimiento del amor espiritual, comprenderíais, ¡oh, hombres! el mandato divino, la Ley que os pide amar a Dios antes que todo lo creado; viviríais Sus mandamiento y los haríais vivir a los demás, tratando al prójimo como a vosotros mismos, y veríais a Dios en toda criatura y en todo ser, veríais en vuestro prójimo a Dios y comprenderías el sublime mandato de amaros los unos a los otros, porque en unos y en otros vive Dios.
La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 12


1. Organización, orden y disciplina es lo que ha faltado en el seno del pueblo de Israel.
2. No se ha preparado este pueblo para la lucha, como Moisés preparara a su pueblo en aquel Primer Tiempo.
3. Estudiad, para que os sirva de lección y ejemplo, la lucha de Moisés con su pueblo a través del desierto, la conquista ardua de la Tierra Prometida y la jornada y esfuerzo de ese pueblo para lograr la unificación, para así poseer la paz.
4. Moisés, con todo y lo grande que era en espíritu, con toda la fuerza que había en él, no era un hombre elocuente o de palabra fácil, no era florido su verbo, pues recordad que mucho tiempo había vivido como pastor en los desiertos y el los agrestes montes; pero Moisés tenía un hermano quien sí tenía preparación material, y que era hombre de conocimientos docto en ciencia y por tanto, era hombre de palabra fluida.
5. Moisés aprovechaba esas dotes de Aarón, su hermano, y lo utilizaba en los momentos precisos, en los momentos de gran prueba, expresando a través de su hermano, lo que él con sus torpes labios no podía hablar.
6. Comprended que aunque grande la misión de Moisés, no toda la labor le había sido confiada a él, y que estando al frente de todo un pueblo y llevando una responsabilidad tan grande, era manso y humilde, no se enseñoreaba, no se creía único y jamás pasó por su mente coronarse rey de su pueblo, o convertirse en dictador o verdugo de los suyos, era simplemente el guía y el legislador de Israel.
7. Habiendo el pueblo atravesado los desiertos, y habiendo recibido a través de su líder la Ley y las órdenes del Señor, así como mandatos estrictos, Moisés le organizó de manera casi perfecta: las Tablas de la Ley fueron guardadas celosamente en una urna de oro, urna que conocéis como el Arca de la Alianza, misma que al llevar en su fondo dichas Tablas, representaba el pacto de alianza con el Señor que en el Monte Sinaí jurara todo el pueblo.
8. Y al cuidado de ese Tabernáculo, de esa Arca, de esa Ley, puso Moisés a la tribu de Leví, tribu a la que él y sus hermanos pertenecían.
9. Era la tribu de Leví la encargada del cumplimiento y del culto espiritual a El Señor, a continuación, escogió Moisés a la tribu de Judá para que, pertrechada con armas materiales, fuese la defensora del pueblo y marchara al frente del pueblo.
10. Era fuerte la tribu de Judá, era aguerrida y temible en la lucha, por ello Moisés puso en su diestra la espada y en la siniestra el escudo, mandándole que permaneciera al frente.
11. Como veis, la tribu de Leví era elevada, sabía entregarse a la oración y al estudio de las cosas del Señor, era fuerte en lo espiritual; Judá era abnegada, valerosa y por tanto, fuerte en lo material.
12. Todas las tribus recibieron de Moisés diversas asignaciones de acuerdo con sus facultades y dones; así, una recibieron la misión de ser artesanas, otras la de ser libertadores, otras la de proveer los alimentos, y de esta manera, todos y cada uno de los componentes de ese pueblo tuvo una tarea, y desempeñó un cargo durante las largas jornadas de Israel en el desierto, epopeya que como sabéis, duró cuarenta años.
13. Lucharon contra los pueblos que se oponían a su paso, desafiando a los enemigos, derribando todos los obstáculos, muriendo los ancianos y tomando en su lugar las nuevas generaciones, hasta que al llegar ese pueblo a puertas de la Tierra Prometida, ya no era aquél que salió de la esclavitud.
14. Era un pueblo distinto, un pueblo nuevo que ya había olvidado los hábitos y costumbres de los paganos, alejado ya de la idolatría de los egipcios.
15. Si analizáis, fácilmente deduciréis que esos cuarenta años de travesía por el desierto, fueron para Israel una purificación, una desfanatización, un renacer moral y espiritual, y por lo tanto, una bendición.
16. Cuando el pueblo entró finalmente en la Tierra Prometida, en Canaán, era un pueblo que creía y amaba a Jehová, cumpliendo fielmente la Ley única, la misma que a través de Moisés entregara el Señor en el Sinaí.
17. Y por su organización, orden y disciplina manifestados en su unificación, en su fraternidad, en su cohesión en momentos de prueba, por lo que este pueblo obtuvo su galardón, la tierra donde manaba lecha y miel.
18. Y le fue concedido a cada uno de los componentes de ese pueblo, Israel, el progreso, la paz, la abundancia, la tranquilidad, la espiritualidad y el afecto de los unos por los otros.
19. Su comunicación con Dios era constante: para ellos, el Padre, era una realidad con la que se levantaban por la mañana y se iban a dormir por la noche.
20. ¡Días benditos, días felices los de un pueblo viviendo para su Dios!
21. Hoy, Israel se encuentra otra vez en el mundo, y este pueblo y aquél son el mismo, pero en este tiempo Israel no ha sabido organizarse, ordenarse ni disciplinarse y por ello no ha sabido unirse, y no atribuyáis estos defectos al hecho de no tener una guía como la de Moisés porque de mayor guía habéis gozado en este tiempo, y aunque no escuchéis la voz de Aarón transmitiendo las órdenes de Moisés, tenéis a los portavoces que os trasmiten directamente los consejos y los mandatos de vuestro Padre Eterno, el mismo Dios de Moisés, el mismo Señor que os entregara la Ley en aquel monte.
22. Hoy, os encontráis a las faldas del nuevo Monte y os preguntamos ¿dónde están, Israel, tu unificación, tu unión en momentos de prueba, tu brazo fuerte en la lucha?
23. Desde el más allá, una sola voz, una sola orden, una sola Ley es la que os dice: "Amarás a Dios antes que a todo lo creado", "amaos los unos a los otros formando un solo cuerpo, una sola voluntad" y estas frases, hermanos míos, resuenan en la Eternidad.
24. Los tiempos han cambiado, ya no necesita la tribu de Leví del culto material, ni Judá empuñar las armas para defender al pueblo del Señor, las tribus materiales han desaparecido y el Padre fundió en un solo pueblo a todas las familias, y a todos los espíritus en un solo conjunto.
25. Debéis entonces, Israel, levantaros como un solo pueblo, como un solo hombre, una sola voluntad, para seguir a la voz que guía a todos, la voz de vuestro Padre.
26. Unidos fraternalmente, todos los espiritualistas debéis formar un solo cuerpo para legislar, ordenar y organizar a vuestro pueblo.
27. No por ellos debéis crear jerarquías, recordad el ejemplo de humildad de Moisés.
28. Próximo se encuentra el día en que la voz del Padre, que ha sido una en su esencia, una en su Ley y en su fondo, deje de escucharse a través del entendimiento humano, y después de esa hora, pensad ¿quién va a unificar toda conciencia, todo pensamiento, todo corazón de Israel? ¿cuál es la voz que este pueblo ha de seguir, a través de ese desierto que no ha terminado de transitar?
29. ¿Que espíritu se encuentra fuerte, presto a conducir a este pueblo sin permitir que se disgregue, para que en el seno de él no surjan los cismas, las divisiones o las confusiones?
30. Ese corazón no existe, pues el único que ha de uniros en espíritu y en verdad es el mismo Espíritu Santo.
31. Vuestro deber es el de prepararos a vosotros mismos y a los demás por medio de la labor incesante de la oración, del análisis de la palabra del Señor, del estudio de los mensajes divinos, y entonces comprenderéis que ya no será un corazón ni un hombre quien os guíe a través del desierto de ese páramo que es la vida humana, sino que será vuestra propia conciencia la que, como Moisés, os saque del Egipto que es la materialidad, para conduciros a la Tierra Prometida, que son la libertad y la espiritualidad que se encuentran en el seno de vuestro Creador.
32. Hoy vivís envueltos en un ambiente de discordias, el egoísmo es universal, y aunque la semilla del mal ha fructificado en este planeta en todos los tiempos, en este Tercer Tiempo su cosecha es rotunda.
33. Mas la tentación el Padre le pedirá cuentas en breve, y la tentación llevará su cosecha que es grande, que ha sido fructífera y abundante en este tiempo; no hay lugar en vuestro mundo donde la simiente de la tentación no esté sembrada, no hay sitio alguno en donde pongáis vuestro pie que esté limpio y sin huella, y ese ambiente os envuelve a todos.
34. Por instantes, hermanos, os sentís agobiados por el peso de la tentación, porque fuerzas invisibles para unos aunque no desconocidas, porque el Padre de ellas os ha hablado, os rodean, os envuelven y os persiguen.
35. ¡Cuántas veces esas fuerzas, a vuestro contacto, se tornan en luz y paz, y cuántas veces que os habéis sentido vencidos, la mano del Señor viene en vuestra ayuda y Su mundo espiritual de luz viene en vuestra ayuda y Su mundo espiritual de luz en vuestra protección!
36. ¡Cuántas veces olvidáis las enseñanzas del Padre, y por ello las fuerzas del mal, de la tentación y las tinieblas os agobian! y todo cuanto os rodea no es por el acaso, sino que Dios lo ha permitido para probaros en vuestra vigilia, vuestra oración y vuestra fortaleza.
37. No os olvidéis, hermanos míos, de las acechanzas, no olvidéis al lobo que en la vera del camino siempre acecha, no durmáis en la confianza de que vuestros hermanos protectores velamos por vosotros.
38. El hombre siempre ha llevado, a la diestra, el consejero del bien, y a la siniestra, la voz que le aconseja el camino torcido; son ésas las dos fuerzas que siempre combaten en el interior del hombre, en su espíritu, en su mente y en su carne.
39. Entregaos, eso sí, confiados a la protección de los ideales del bien, mas velad para que en vuestro corazón no anide nunca el egoísmo y para que, si algo de él existe tengáis la fuerza suficiente para rechazar todo lo malo y todo lo superfluo.
40. Estáis viviendo en el tiempo de pruebas tan anunciado en la palabra del Señor de otros tiempos; El siempre os decía, en los primeros años, en que había de venir el tiempo de las pruebas, el tiempo en que la luz habría de disipar toda tiniebla, en que las pruebas del Señor serían palpables para pulimentar los corazones, y ese tiempo ha llegado.
41. El Padre, con Sus advenimientos, siempre os ha sorprendido, por siempre habéis esperado de otra forma el cumplimiento de la palabra del Señor, mas el mundo espiritual de luz os dice: que no os sorprenda el torbellino de ideas que surge; en el tiempo presente, brotarán la luz, la espiritualidad y el deseo de elevación: lo único que necesitáis es paciencia y perseverancia en la lucha, para llevarla adelante a pesar de todo.
42. La Doctrina del Señor enseña los principios del bien, de la moral, de la espiritualidad y de la verdad; es menester que seáis el pueblo obediente, recto, que someta siempre a juicio todas sus determinaciones.
43. Sed prudentes, y en vuestra prudencia encontraréis los prodigios del Señor.
44. Reconoced lo que hay dentro de vosotros, y amadlo y respetadlo para que lo deis a conocer a los demás; no vais a conducir el destino de los hombres sino el de los espíritus, y esto, hermanos míos, es mucho más delicado.
45. Tenéis el conocimiento de que el Señor ha venido en este Tercer Tiempo a hablar a la humanidad por conducto del hombre; cuando tengáis la oportunidad de comunicar esto, deberéis hacerlo, no debéis ocultar estas cosas, hermanos.
46. Hay muchos corazones impacientes que esperan esta bendita noticia, esta Buena Nueva; a ellos habladles cuando sea el momento propicio indicado por vuestra intuición o por su necesidad, dejad que hable vuestro espíritu, dejad que vuestro corazón se exprese de manera sencilla y convincente, divulgando lo que vosotros habéis visto y oído.
47. Se acerca rápidamente el tiempo de la publicación de todas estas cosas; por hoy, es todavía menester esperar un poco, mas preparaos, porque están ya a las puertas los hombres de la ciencia, los hombres de los cultos religiosos; mas también a la puerta están los grandes espíritus con los dones latentes para recibir esta luz, para que puedan adherirse a vosotros, cumplir su delicada misión y luchar por vuestra misma causa.
48. Hasta hoy el pueblo no ha recibido los escritos donde pueda estudiar o analizar detenidamente la palabra del Señor, tan sólo tiene las lecciones del Divino Maestro que han quedado grabadas en su memoria.
49. Es necesario que os entreguéis a la meditación para que el Señor os ilumine y podáis así comprender lo que Su palabra significa, lo que quieren decir Sus órdenes y preceptos.
50. No alcanzáis todavía a comprender cuanto encierra la palabra del Señor, mas llegará el momento del estudio y del sereno análisis cuando esta palabra cese, en que recurráis a los escritos y entonces sí estudiaréis cuidadosamente cada sílaba, cada concepto de la palabra divina, y encontraréis en ella un mundo nuevo de luz, de sabiduría y de grandeza.
51. Hermanos, es necesario que vuestra memoria esté al servicio de vuestro espíritu; cuántos hay que necesitan de una frase o de un concepto para darlo a conocer a sus hermanos, y aquéllos escapan de su frágil memoria.
52. Mas una vez que tengáis los escritos que contengan la palabra del Señor, no os familiaricéis con ellos, y os dediquéis a leerlos durante horas en vez de analizarlos; más os vale leer una sola frase del Divino Maestro, aprovechándola y comprendiéndola, que repasar durante días y días estas enseñanzas sin que éstas lleguen al corazón.
53. El Señor os contempla con amor, y mira a Su pueblo humilde transitando pacientemente el camino por El señalado, pasando por todos los obstáculos que a vuestro paso se interponen.
54. El Señor lleva adelante Su plan divino, Su Obra continúa su curso, nada le detiene; el Señor trabaja en cada corazón y gobierna en todo espíritu.
55. El Padre os alienta con prodigios, con caridad y con Su amor que ha derramado a raudales sobre vuestro espíritu y sobre vuestras vidas.
56. Nosotros, vuestros hermanos espirituales de luz, nos interpondremos entre la tentación y vosotros, para que no os haga caer y para que sigáis con paso firme al Señor, y dándoos la mano en todos los momentos de vuestra vida.
La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 13


1. En el Segundo Tiempo llegado el momento Jesús debía comenzar Su predicación, emprendió el camino y halló a Su paso al hombre que bautizaba con las aguas del río Jordán, a Juan el Bautista, y ante ese hombre, humildemente el Maestro se inclinó, para demostrar así a los espíritus que el primer paso para iniciarse en el camino del cumplimiento, del amor y del sacrificio, se da por medio de la humildad y mansedumbre.
2. Sin pregonar Su pureza perfecta ni Su absoluta limpidez, inclinóse ante el Bautista, como si en El existiera alguna mancha, como si fuese uno más de los pecadores, y con toda humildad recibió esas aguas.
3. Después de entregarle a la humanidad tal prueba de humildad y mansedumbre, internóse en los desiertos, donde se entregó al más completo de los ayunos y a la oración, y pasando 40 albas con sus noches, regresó entre los hombres.
4. ¿Qué quiso el Divino Maestro demostrar con aquella soledad? ¿Acaso fue buscando desprenderse de tendencias materiales?
5. No, hermanos, si El actuó así fué para enseñanza de los discípulos y de todos los espíritus que habían de seguirle en los distintos tiempos, mostrando con ello que para levantarse a laborar en una Obra tan magna como es la espiritual, antes hay que retirarse a la meditación, a la espiritualidad, a la verdadera vigilia, al ayuno de las tentaciones de la carne, para después, emprender la caminata fortalecido con un ideal, con un plan y con una senda trazados, con el espíritu alimentado con la oración, para poder de este modo soportar todas las vicisitudes.
6. Terminado Su ayuno en el desierto, el Maestro retornó entre los hombres y fue cuando encontró a aquellos pescadores a la orilla del mar, les llamó y les convirtió en Sus párvulos, y aquellos hombres rudos despertaron; eran sencillos como lo podéis ser vosotros, ignorantes y rudos en sus costumbre, en su entendimiento y en su corazón, pero evolucionados en el espíritu, iluminados y fortalecidos como también vosotros lo podéis ser.
7. Y aquellos rudos hombres, siguieron al Maestro en Sus peregrinaciones, en las pruebas a las que El mismo quiso someterse para mostrarle al mundo Su sabiduría, Su poder y Su amor.
8. Durante tres años le acompañaron por valles y montañas, por caminos y ciudades, tres años durante los cuales escucharon Sus palabras, hablándoles en sentido figurado y en parábola, contemplándole realizar prodigios espirituales y materiales, siendo testigos de las obras poderosas que hizo, y de las enseñanzas de saber y de amor que mostró.
9. Solamente tres años fueron los que ellos convivieron con su Maestro, tomando de El Su enseñanza perfecta, asimilando en su espíritu y en su corazón aquella sabiduría y aquellos ejemplos.
10. A similitud de aquellos tres años, son estos años, de 1948 a 1950, en que culminará la estancia del Divino Maestro con Su pueblo, años en los que veréis prodigios espirituales como nunca la humanidad ha visto, develándose todos aquellos misterios que por vuestra escasa preparación no se os pudieron descubrir antes.
11. Habrá señales, prodigios y obras tanto entre la humanidad como entre vosotros, para que, concluída la etapa de la manifestación del Espíritu Divino por el entendimiento del hombre, os levantéis firmes y seguros para continuar adelante, adentrándoos en la etapa de la comunicación de espíritu a Espíritu.
12. Aquellos de vosotros que habéis escuchado la Divina palabra durante tantos, años, deberéis estar al frente, porque mucho habéis convivido con El.
13. Después de 1950, la Obra del Padre no cambiará, pues es inmutable, tan sólo desaparecerá la faz exterior que le habéis querido contemplar, mas el fondo siempre será el mismo; ya no será vuestra materia la que palpe, ni vuestros sentidos corporales los que perciban, en esa transformación que todos deberéis sufrir, no deben quedar en vosotros resentimientos ni nostalgias por el tiempo pasado, para que, preparados, cuando llegue ese temido día del adiós del Padre en cuanto a esta manifestación, podáis decir: "No, Padre, no es Tu adiós, es simplemente el adiós de Tu palabra por el entendimiento humano, porque Tu voz seguirá vibrando en nuestras conciencias, en nuestra inspiraciones, y Tu comunicación espiritual será más real, más profunda y verdadera.
14. Y cuando el mundo espiritual os diga también adiós en esta forma, no queremos ver lágrimas en vuestros ojos ni dolor en vuestro corazón, y sabremos que habremos cumplido a satisfacción nuestra misión, porque vuestros hermanos espirituales, vuestros amigos, vuestros consejeros y protectores no nos iremos, seguiremos vibrando sobre vosotros, acudiendo a vuestro llamado y continuaremos velando vuestros pasos.
15. Esa es la Obra verdadera del Padre.
16. Estad alertas, porque aquellos que no se preparen no podrán entender todo esto que os explicamos, y serán los que confundan a la humanidad, porque no podrán resistir el cambio, no se someterán a la voluntad perfecta del Padre y no podrán aceptar la ausencia de la Palabra manifestada en esta forma.
17. Surgirán entonces las profanaciones, las invocaciones prohibidas al Rayo Universal del Padre y al mundo espiritual, y entonces será peligro el que os aceche en el camino.
18. Queridos hermanos: con vuestra preparación, seguid ayudando a los seres espirituales a recibir del Infinito todo aquello que ha de sernos revelado, porque no creáis que sólo vosotros os encontráis bajo las nuevas revelaciones.
19. Aún nosotros, el mundo espiritual de luz, nos encontramos bajo esas revelaciones, porque aún habiendo muchas cosas que el Padre nos ha revelado ya, hay muchas más que nos serán reveladas en el mañana; comprended que si todo lo supiéramos, estuviéramos ya en la Escala de Perfección, y no, todavía estamos nosotros en ese camino que es la Escala de Jacob.
20. La sabiduría de Dios es infinita, y eternamente nos estará revelando el Padre nuevas cosas que encierra Su Divinidad, cosas todas que provienen del amor, cosas de sabiduría infinita, cosas para el provecho de Sus hijos, para la verdadera grandeza y progreso de los espíritus.
21. Unámonos pues, hermanos, en oración y luchemos unidos contra todos los elementos que se opongan a la verdad, a la luz y a la Ley del Padre, mas luchemos con la espada de amor y de verdad plena.
22. El año de 1950 no será sólo de justicia para vosotros, pueblo de Israel, sino que también será de justicia para el universo entero, porque esa hora sonará en todos los ámbitos, y veréis también cómo en ese año las religiones se prepararán, se escudriñarán a sí mismas y sentirán sobre de sus cabezas la justicia y el reclamo divinos.
23. ¿Con qué palabras pudiésemos interesar a vuestro espíritu y corazón para ese día? ¿con qué palabras pudiéramos levantar al espíritu de todo el pueblo de Israel a esa preparación?
24. El Padre ha retenido Su brazo justiciero por causa de María, la Madre Universal, que derrama Su manto espiritualmente sobre vosotros y os envuelve en Su caricia maternal.
25. ¿No sentís, Israel, que el momento de justicia próximo está? ¿os creéis perfectos?
26. No, hermanos; por éso el mundo espiritual de luz os pregunta: ¿cómo podemos hacer llegar nuestra voz hasta el último corazón, hasta el último recinto?
27. Sed vosotros la voz nuestra, sed vosotros los emisarios del mundo espiritual de luz, los mensajeros del Padre, sed vosotros los verdaderos hermanos que den ejemplo de actividad, de celo y de preocupación por el momento en que vivís.
28. Sed la voz que cunda de corazón a corazón, y no hagáis caso del desgarro, de la intriga y de los juicios malsanos en contra vuestra; tan sólo contemplad los corazones y los espíritus que no se levantan porque dormidos están.
29. Pequeña porción, mucho os hemos preparado para que la intriga no penetre en vuestro corazón, para que le juicio no brote de vuestros labios, y para que la espada de dos filos no sea jamás esgrimida por vosotros.
30. Antes que hacer éso, antes de ofender a vuestro espíritu y mancharle, levantaos a trabajar activamente, desoyendo todo aquello que sea bajeza o mezquindad, oyendo tan sólo el clamor de un pueblo que pide verdad, que pide preparación y que pide cumplimiento.
31. La vida avanza, hermanos, los días pasan uno tras otro con sus lecciones, sus pruebas vicisitudes y trabajos.
32. Nadie puede ya alegar, ante la palabra del Padre, ignorancia o inocencia; muy de cerca habéis oído Sus lecciones y advertencias, y en estos momentos en que asoma la tentación, y aparecen brotes de la profanación que muchos han de hacer, intentando pasar encima de la voluntad divina, es cuando debéis poner de vuestra parte toda la espiritualidad y preparación que hayáis adquirido hasta ahora.
33. Después del año de 1950, no volverá el Señor a comunicarse por el entendimiento del hombre, porque la palabra de Dios es una sola, es inmutable, es palabra de Rey Universal.
34. Su mano no ha escrito más que una sola Ley, de donde derivan todos los caminos y todas las naturalezas, y esa Ley es la del amor, de la justicia y de la verdad.
35. Estas leyes son inmutables porque son la base en la cual cimentó El Padre toda Su Creación, porque es el principio del amor con el que El ha dotado a todas las cosas por El creadas.
36. No existe otro poder superior al del Padre, no hay nada que pueda hacer variar un sólo átomo de la voluntad divina.
37. Por eso, hermanos tomad la fecha del 1o. de Septiembre de 1866 como la señalada por el Creador para manifestarse a Su pueblo a través de pedestales humanos, revelándole a los hombres en este Tercer Tiempo Su Ley, explicada en 22 preceptos y para abrir, desde ese momento, al espíritu de la humanidad el capítulo del Sexto Sello del Gran Libro de la Vida.
38. También por éso, mis hermanos, debéis tomar el 31 de Diciembre de 1950 como el último día de la manifestación del Padre a través de los pedestales humanos; deberéis tomar, con todo respeto, humildad y conformidad, esa fecha como la marcada por Dios para dar la última de Sus palabras por conducto del hombre.
39. Después, terminado 1950 ¡cuántas palabras que el Maestro os ha hablado, aparentemente olvidadas por vosotros, retornarán frescas y poderosas a vuestra memoria! ¡cuántas manifestaciones incomprendidas aún para vosotros, comprenderéis después con suma facilidad, una vez partido el Verbo de entre vosotros!
40. Será entonces cuando, por el estudio y el análisis, la meditación serena y consciente de la palabra divina, vuestra interpretación coincida en un solo punto, en una sola verdad, para que podáis levantaros unidos en el camino del cumplimiento, llenos de fraternidad, con un principio de orden, disciplina y educación espiritual, fortalecidos en Dios y en vuestra hermandad.
41. En el tiempo que aún falta para que se levante de entre vosotros la palabra del Padre a través de conductos humanos, y en cumplimiento a la orden divina, dará amplias direcciones y consejos que os han de servir en los tiempos por venir, para que después de la partida del Señor no os sorprendan esos tiempos.
42. Os levantaréis de nuevo, hermanos, delante de este mundo el cual va a oponer resistencia espiritual, esgrimiendo sus armas para luchar contra vuestras ideas, combatiendo la Ley que el Padre os ha confiado y os anunciamos que esa lucha, grande ha de ser.
43. El Padre ha ofrecido protegeros con Sus legiones espirituales, y grandes espíritus, como ángeles protectores, velarán por cada uno de vuestros pasos, y antes de que siquiera la espada de vuestra palabra haya traspasado con su luz y amor en el corazón de uno de vuestros hermanos, el mundo espiritual de luz habrá preparado ya vuestro camino, disponiendo con anticipación el encuentro de unos con otros.
44. Mucho también habréis de aprender de los hombres; la palabra del Padre mucho os ha preparado, mas la práctica, los campos de labranza y de lucha os esperan y os prepararán; ahí ejercitaréis todo cuanto hayáis aprendido en este tiempo de enseñanzas espirituales.
45. Por medio de la intuición, vuestro corazón y mente recibirán proveniente de vuestro espíritu, imágenes, impresiones y sensaciones que habéis recogido en las luchas de los tiempos pasados; con esa intuición, vuestra parte humana se fortalecerá, se levantará y se fundirá con el espíritu en un solo cuerpo y una sola voluntad.
La Paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 14


1. Somos soldados y siervos del Señor, unos en espíritu y otros morando en la materia humana.
2. A unos y otros, nos ha escogido el Señor de entre las grandes multitudes de espíritus, para desempeñar una misión que desde el principio de los tiempos nos ha confiado, y ved cómo nos encontramos en la misma senda, en las mismas encrucijadas del camino, nos palpamos los unos a los otros, estrechándonos de las manos espiritualmente, latiendo nuestros corazones cerca el uno del otro.
3. Son los tiempos en que los Cielos se acercarían a la Tierra, y son los tiempos de lucha.
4. El espíritu es la joya preciosa para el Padre, joya que no tiene los límites ni las dimensiones o capacidades de vuestra materia, es infinitamente más grande, y vuestra materia es insignificante al lado de lo que representa vuestro verdadero ser, vuestro espíritu.
5. Contemplad esa creación material que es maravillosa, mas pensad que vuestro espíritu es mayor en su perfección y lo que le hace empequeñecer son lo imperfecto de sus obras, lo escaso de su desarrollo y la poca comprensión de sus dones.
6. Vuestro espíritu es grande desde el instante mismo que es chispa de luz del Padre; es él quien posee como atributos la inteligencia, la razón y la voluntad.
7. Mas no debe esto llenaros de soberbia, porque ésta es ignorancia que antes os hizo enfrentaros a la misma Divinidad.
8. No hay un espíritu que haya sido creado superior a otro.
9. Pensad en vuestro espíritu como una semilla, simiente divina, que cultivada con amor, con dedicación y esmero, crece y se multiplica para convertirse en el árbol que es capaz de dar vida y frutos por toda la eternidad.
10. Entre el pueblo de Israel, no debe haber pequeños ni mayores, sabios ni ignorantes, ricos ni desheredados, ni deben existir organizaciones materiales entre vosotros; por eso, el Padre le ha hablado al primero y al postrero, al presente y al ausente.
11. El Saber del Padre es un tesoro de valor incalculable que no se debe ocultar en unos cuantos, el Libro de la Vida Verdadera no debe empolvarse en rincones ocultos, ni encerrarse en las catacumbas.
12. Todo espíritu necesita de esta luz, porque el Espíritu Divino es la luz de la verdad, y Su amor resplandece sobre todo espíritu, y mientras más rudo sea éste, mientras más tiniebla e ignorancia viva, más necesita de esa luz.
13. El Padre lo ha explicado: "el sabio no necesita del maestro, el sano no precisa del médico; el ignorante si necesita de la enseñanza, el enfermo de la salud".
14. No hagáis lo que hacen las diferentes religiones que quieren conservar para sí mismos su sabiduría, las altas filosofías y las revelaciones, dándoles a sus congregaciones únicamente el vacío de los ritos y la pobreza de un culto exterior.
15. No os amedrente la magnitud de esta Obra, porque os decimos que no descansa en vuestros hombros, y si alguno de vosotros se acobarda al escuchar los reclamos y misiones que el Padre os confía, es que ese espíritu no se ha reconocido a sí mismo, no sabe quién es, y por su misma ignorancia no quiere acogerse a la verdadera fuerza del Padre, no sabe asirse a la barquilla salvadora y prefiere entregarse al ambiente de este mundo, a las flaquezas de la carne, a la esclavitud y al dolor que se abate sobre todos los caminos de esta humanidad.
16. Pero el espíritu que se reconoce a sí mismo, es fuerte para resistir las tentaciones y salir avante en las pruebas que se le presentan en esta contienda, se acoge a la Obre, se entrega a la Ley, se arroja en los brazos de su Padre y ansía cumplir con su misión para colocarse por sobre todas las miserias y vicisitudes humanas.
17. Por tanto, no temáis, no creáis que por cumplir las órdenes del Padre va a sentir hambre vuestra materia y que por seguir vuestra misión habréis de cubrir de harapos vuestro cuerpo, y que por impartir la caridad tengáis que abandonar a los vuestros, no.
18. Ved cuán grande es la misericordia del Padre, daos cuenta de todas las facilidades que El os brinda para hacer partícipe a vuestro espíritu de Sus gracias y así hacerlo digno de pertenecer al pueblo de Israel.
19. El Señor no os exige vuestra sangre ni vuestra vida humana.
20. Pensad en aquellos labriegos del Segundo Tiempo, que por cumplir su misión todo tuvieron que dejarlo: su esposa, sus hijos, su vida.
21. Pensad en los doce que siguieron al Maestro en Su peregrinar por este mundo: tenían sobre sus cabezas el cielo azul de Galilea, un sol esplendoroso, campiñas fecundas, un mar tranquilo que les brindaba sustento y paz, una choza humilde donde la esposa y los hijos les daban el calor y la caricia, una vida sencilla, sana, buena y amable.
22. Mas llegado el momento, todo lo dejaron, pues sus espíritus reconocieron que había llegado Aquél al que tanto tiempo habían esperado, Aquél que les prometía dar más de lo que dejaban y por ese Algo infinito, todo lo dejaron; mas no os confundáis, no lo dejaron en el abandono sino en los brazos del Señor, con la fe puesta en su Señor, con esa confianza de que todo lo que tenían en este mundo quedaba a Su cuidado.
23. Así, cuando cumpliendo su destino, iban por los caminos y recibían noticias de los suyos, siempre sabían que estaban bien y bendiciéndoles, pues nada faltaba en el corazón y en la mesa, ni dentro ni fuera del hogar.
24. Ahora no ha venido el Padre a exigiros, hasta este momento, tales cosas.
25. No os ha pedido dejar, como aquéllos, vuestro hogar y vuestros afectos para enviaros de comarca en comarca; no os ha pedido que abandonéis las herramientas del trabajo para seguirle, le han bastado unos instantes de cumplimiento a Su enseñanza para recibir de El, y otros instantes para entregar a los demás lo que de El habéis recibido.
26. Comprended que os ha sido fácil cumplir con el César, pues Dios os ha permitido que os quedéis al lado de los que amáis y que os aman, sean vuestros padres, vuestros hermanos, vuestros esposos o vuestros hijos.
27. Es este el tiempo en que vuestro espíritu sepa tener vida espiritual dentro de la vida humana, y vuestro corazón sepa hacer una vida plenamente humana dentro de los principios espirituales.
28. En la iniciación de todo camino se cometen tropiezos; vosotros, en cuanto seres humanos, cuando habéis comenzado a aprender a andar cuando niños en la Tierra, a fuerza de golpes y tropiezos habéis enseñado a vuestra materia.
29. Así también sucede con el espíritu; en el sendero espiritual que se encuentra lleno de encrucijadas, de pruebas y de enseñanzas, vuestro espíritu ha tropezado, mas después de golpes y caídas va elevándose, irguiéndose fuerte en el camino.
30. Hoy, ante vuestros ojos espirituales se abre la misma senda, pero con mayor enseñanza y fortaleza en vuestro espíritu, podéis ir dejando atrás los yerros, los tropiezos y titubeos,
31. Cuando la vida que tenéis por delante, cambie, no os sorprendáis, seguid en el sendero espiritual con la misma firmeza y con el mismo valor conque lo seguís ahora, sin concederle importancia a los obstáculos y con la mirada espiritual de la fe puesta en la meta a donde debéis llegar, para que vuestro espíritu no se detenga y no se estacione en el camino.
32. Cuando este tiempo de preparación y de enseñanzas haya pasado, no quedaréis envueltos en caos espiritual ni material, sino que tendréis que despojaros de todo lo superfluo, listos y aptos para la lucha; mas para que eso suceda, cosas tendrán que acontecer.
33. La mayoría de vosotros está ya sujeto a pruebas, y el pueblo de Israel se pregunta en su corazón "¿Será acaso castigo del Señor?", y una vez más os decimos: Dios no castiga, El simplemente corrige permitiendo que aquél que comete una falta, conozca el resultado de la misma, y esto hermanos, es sencillamente justicia.
34. Comprended, hermanos, que para que el pueblo encuentre dentro de su vida humana su verdadero cause y acomodo, es menester que sufra y sienta el dolor; mas después de ello, florecerá la sonrisa de nuevo en vuestra faz, y después de las tormentas y torbellinos, el iris de paz iluminará vuestra vida, no para deciros: descansad eternamente, no, sino que esa luz os dirá: levantaos, habéis alcanzado lo indispensable para ostentar dignamente el nombre que el Padre os ha dado, la señal que ha puesto en vuestro espíritu y la misión que os ha confiado.
35. Ese iris de paz, con su luz, llegará con grandes resplandores espirituales, con grandes acontecimientos en el seno del pueblo de Israel y en todo el mundo, invitándoos al cumplimiento; y vosotros sabréis a dónde conducir vuestros pasos.
36. Las porciones y grupos habrán entonces desaparecido, para formar todos un solo pueblo, una sola multitud, y este pueblo no tendrá más guía que la conciencia y la humanidad no tendrá más guía que el mismo espíritu de Dios que vibra en el espíritu de todos.
37. Todos los componentes del pueblo de Israel estamos en el mismo sendero, en la senda de evolución espiritual; ni vosotros ni nosotros hemos llegado todavía a la escala final.
38. Estamos todos en el camino de ascención, unos más arriba que otros, pero todos en ese camino que nos llevará a los brazos del Padre, y para que allá podamos llegar, vivamos unidos espiritualmente en el nombre de ese Padre, unidos en esta Obra, en esta Ley Divina.
39. Sigamos así, paso a paso, hasta vernos en la misma escala, en donde podremos estrecharnos fraternalmente, con el mismo amor, la misma comprensión y con la misma conciencia, sin tener por medio un mundo, un tiempo o un espacio.
40. Marchemos hacia allá, hermanos, como soldados unidos en una sola fuerza, bajo una sola Ley y alentados a la conquista de la verdadera Tierra Prometida ¿y cual es esa Tierra? El seno del Padre, el lugar glorioso que se encuentra preparado para recibir a los espíritus que han de morar para siempre en paz y en gloria.
La Paz del Señor quede con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 15


1. Vosotros que lleváis el nombre de espiritualistas porque habéis recibido la manifestación en esta era del Espíritu Santo, sois los mismos que antes, en el Primer Tiempo, recibisteis la Ley de Jehová, aquella Ley dividida en Diez Mandamientos y en diversos preceptos, los cuales fueron reconocidos y practicados entonces por vosotros, tiempo aquél que ahora conocéis como la Era Mosaica, aunque Moisés no fué quien dictó la Ley sino que Esta viene del Padre; Moisés tan sólo la recibió y la transmitió, y por haber sido él enviado y representante del Padre en el Primer Tiempo, y por haberlo seguido, vosotros fuisteis los mosaicos en ese tiempo.
2. Después vino el Mesías entre Su pueblo encarnando el Cristo, y os convirtió a Su Doctrina, doctrina que no borró la Ley del Padre dada a través de Moisés en el Primer Tiempo, sino que llegó el Cristo a confirmar la Ley, a darle cumplimiento en cuanto hombre en Jesús, y a enseñaros cómo debíais practicarla, y a la vez, trayéndole al espíritu de la humanidad nuevas revelaciones, descifrando misterios, abriendo nuevos y más amplios horizontes espirituales, y entonces, pasasteis de ser mosaicos a ser cristianos, sin por ello desconocer la Ley del Padre entregada por conducto de Moisés; esa era la conocéis como la Era Cristiana.
3. Y ahora, hermanos míos, que el Padre os ha hecho regresar una vez más a la Tierra en este tiempo de las revelaciones del Espíritu Santo, pasáis a ser, de los cristianos que fuisteis, a los espiritualistas que sois, sin desconocer por ello la Ley que el Padre os entregó por conducto de Moisés en el Primer Tiempo, ni la Doctrina que el Padre por conducto del Cristo os entregó en el Segundo.
4. Por eso lleváis el nombre de Trinitarios, porque habéis sido los depositarios de las grandes revelaciones de Dios en los tres Tiempos, bajo tres formas distintas, proviniendo todas ellas de un solo Dios.
5. El nombre de Espiritualistas os ha de distinguir de todos los que practican otras doctrinas, teorías y sectas, mas no sólo habréis de llevar el nombre, eso sería muy fácil, sino la práctica del verdadero Espiritualismo que proviene del Espíritu Perfecto de Dios y que está sobre todo materialismo, por sobre toda carnalidad y por sobre toda tendencia humana.
6. Espiritualismo es la Doctrina del espíritu, que le eleve y le acerca a la Divinidad.
7. Espiritualismo es la Doctrina que le enseña al espíritu el culto perfecto hacia el Espíritu Santo de Dios.
8. Espiritualismo es la Doctrina que desmaterializa al espíritu y despoja a la carne de todo lo superfluo, innecesario e impuro.
9. Espiritualismo es la revelación más elevada que Dios le ha entregado al hombre.
10. Y a través de las eras, edades y tiempos, el Padre os ha venido preparando, permitiendo que vuestro espíritu se acrisole, se forje, se fortalezca y crezca en el camino, a través de todo el cúmulo de pruebas y de sufrimientos.
11. Vuestro espíritu, por voluntad divina, ha caminado un largo sendero y en él ha encontrado grandeza humana pero también humillaciones, ha llegado a poseer grandes cosas y después se ha visto desnudo y mezquino.
12. Habéis sabido de dulzura y amargura, de luz y tiniebla, de amor y odio, de paz y guerra, de abundancia y escasez.
13. En vuestra vida humana, de todo habéis sabido.
14. En este tiempo los espíritus se encuentran preparados después de su larga jornada; su experiencia espiritual, su evolución y su capacidad son ya muy grandes.
15. Hoy, comprendéis mejor que antes.
16. Hoy, vuestro espíritu se encuentra mejor capacitado para comprender a Dios que en los tiempos pasados.
17. Habéis gozado el privilegio de tener, en este tiempo, la manifestación del Espíritu Santo a través del entendimiento humano, y siendo tan grande, es tan sólo la preparación para la verdadera comunicación: la comunicación de espíritu a Espíritu.
18. A eso ha tendido la comunicación del Padre, es ésa la meta y la finalidad del Señor, porque ése será el triunfo y el galardón vuestro, porque a través de esa comunicación sentiréis el abrazo sublime de la Divinidad, escucharéis Su lenguaje y lo entenderéis, percibiréis claramente las emanaciones del Espíritu Divino.
19. Y no sólo con el Padre habréis de tener esta comunicación, sino con todos los hermanos espirituales encarnados y desencarnados.
20. Podréis comunicaros entonces de un espíritu a otro, de un mundo a otro cuando esos tiempos lleguen.
21. Cuando la capacidad de los espíritus, discípulos del Padre en el planeta Tierra, haya alcanzado la verdadera espiritualidad, las distancias habrán terminado, la muerte no existirá, el presente, el futuro y el pasado se fundirán, y todos los espíritus se reconocerán, todos se acercarán y podrán mirarse y abrazarse en el amor mismo del Padre.
22. Espiritualismo, es en fin, hermanos míos, esencia espiritual, y a vosotros os toca propagarlo.
23. Será el Espiritualismo contra el materialismo, porque en su nombre sublime que abarca un infinito, y que no ha sido cabalmente comprendido por este pueblo, se encierra toda una lección, toda una enseñanza.
24. Cuando desaparezcan los templos de cantera, las flores se hayan marchitado, enmudezcan las gargantas y se apaguen las lámparas de aceite, sabréis que ha comenzado el triunfo de la Obra verdadera del Padre, que siempre será Verdad y Ley.
25. El Espiritualismo no debe representarse con cosas materiales, porque siendo esencia divina, el materializarla de cualquier manera, constituye profanación.
26. Las cátedras que el Espíritu Divino ha impartido a través del entendimiento humano, debéis estudiarlas profundamente haciendo tres divisiones de ella: la primera, la parte que debéis practicar antes de la partida del Señor en 1950; la segunda, la que tenéis que practicar después de la partida del Señor, y la tercera, la que pertenece a los tiempos futuros, que muchos de vosotros, que me escucháis en este año, 1948, no alcanzaréis a practicar en materia, en los cuales el Espíritu Santo se derramará entregando más elevadas revelaciones a través de la comunicación de espíritu a Espíritu.
27. Esta Obra os ha enseñado las cosas profundas de esta vida, y habéis comprendido que cada uno de vosotros tiene una delicada misión que cumplir en la Tierra, y habéis tomado vuestros deberes con más amor y con más afán.
28. Estáis viviendo de cerca la Obra del Tercer Tiempo que es grandiosa, otros la contemplarán tan sólo a través de la historia o de las noticias que a ellos llegarán, y verán la grandeza de este
tiempo de gracia en que el Señor ha descendido a los hombre para enseñarles que El ha venido como Espíritu Santo a reunir los Tres Testamentos, los tres libros que ha abierto delante de la humanidad, para formar con ellos uno solo.
29. Aprovechad las pruebas presentes para perfeccionar vuestro corazón; si encontráis ocasión de perdonar, perdonad, para que saboreéis cuán dulces el perdón y la reconciliación son; si encontráis en el camino la oportunidad de enseñar, enseñad, y veréis cuán hermoso es dar un poco de luz a quien no la tiene.
30. Dad caridad en la palabra, y cuantas veces tengáis ocasión de amar, amad, amad cuanto podáis y vuestros méritos serán muy grandes.
31. Así pondréis los cimientos de una obra, y para que ésta sea fuerte y hermosa, poned los cimientos verdaderos y fuertes en la conciencia, en el espíritu, cimientos del amor que haya en vuestro corazón.
32. Si, por el contrario, edificáis sobre cimientos de duda y de imperfección, vuestro corazón no tendrá valor en los tiempos de prueba para seguir edificando; os sería más fácil dejar derrumbar vuestra obra que el continuarla edificando sobre falsos cimientos.
33. Mirad qué es lo que estáis haciendo: poniendo los cimientos de esta Obra bendita, cimientos en lo humano, porque los cimientos espirituales ésos los ha puesto el Padre; El es el dueño y señor de Su Obra, es Él el Autor de tan magna Obra celestial, mas a vosotros os ha dado a hacer una parte.
34. El Señor ha querido que vosotros seáis colaboradores en esta gran Obra, y por éso os ha llamado de diversos caminos y os ha preparado, por largos años ha estado entre vosotros y Su enseñanza ha sido amplia, clara, sencilla y pura para que la pudieseis comprender.
35. Se acerca para todos una gran revolución espiritual, una gran contienda, una inmensa y tremenda batalla espiritual, y en ella, hermanos de Israel, tenéis vosotros que desempeñar un papel altísimo, una misión muy digna y elevada como os lo ordena la Obra del Padre, como lo manda la Ley.
36. La mano del Señor se encuentra tocando el seno de todas las congregaciones espirituales y religiosas de la Tierra.
37. La justicia del Señor se hace sentir, porque El se encuentra preparando ya las tierras; vosotros poseéis la semilla, la herramienta y el agua, mas aún os hace falta el conocimiento completo para cultivar esas tierras; el valor para hacer frente a las vicisitudes y el temple necesario para no amedrentarse ante las tempestades, ante los fracasos y las persecuciones.
38. Si esta Doctrina no la predicáis con el ejemplo, entonces de nada servirá, porque aunque sus palabras encierren tanto fondo y digan tanto, sin vuestro testimonio y vuestros hechos esas palabras nada significarán.
39. ¿Por ventura, no es la Doctrina cristina dada a través de los evangelios, grandiosa?
40. Esa palabra, que nuestro amado Maestro habló en el Segundo Tiempo y que fuera escrita para la posteridad por cuatro de Sus discípulos, y que la humanidad todavía en este Tercer Tiempo lleva en la mano y en papiros ¿no es grandiosa?
41. ¿No es sublime acaso la Obra cristiana?
42. Sí, hermanos, y mucho; mas ¿porqué entonces el mundo no le da la importancia que esa Palabra y esa Obra tienen? ¿porqué parecieran no tener efecto en el corazón de los hombres?
43. Porque los que son hoy los encargados de llevarla, de enseñarla e introducirla en el corazón de los pueblos de la Tierra, no dan testimonio de ella con sus ejemplos, no la testifican con sus hechos, no predican con el ejemplo, y así, esa palabra en boca de ellos no tiene esencia, no tiene vida.
44. Si vosotros queréis que cuanto el Padre os ha enseñado y revelado lleve esencia y vida, que sane enfermos, levante muertos, regenere y convierta pecadores, entonces esa palabra deberá llevar la esencia y vida que el Padre ha puesto en vuestro espíritu, porque no ha venido El ha escribir con Su mano esta palabra en papel o libros humanos, sino que la ha venido a esculpir en vuestra conciencia, en la carne misma de vuestro corazón, y lo ha hecho con la sangre espiritual de Su Cuerpo divino.
45. Los escritos papel son, y la esencia y la vida que contienen no están en la letra, sino en su cumplimiento.
46. Podrán el día de mañana desaparecer de vuestros ojos y del haz de la Tierra, todos los libros, todas las escrituras que llamáis sagradas, toda la palabra escrita podrá desaparecer, pero ¿cómo podrá desaparecer esa palabra de vuestra conciencia, de vuestro espíritu y de vuestro corazón? ¿quién la podrá borrar?
47. Estando la palabra en vuestra conciencia, la Ley en vuestro espíritu y la Doctrina en vuestro corazón, estarán escritas donde son eternamente indelebles, y de donde no podrán borrarse jamás.
48. Que todo cuanto digan vuestros labios y todo cuanto toquen vuestras manos, lleve esencia y vida; no permitáis que ni por un solo instante la Obra del Padre se estanque o debilite en vuestro corazón.
49. La palabra que el Padre os ha entregado es inolvidable; pensad que El se quedó para siempre en vuestro corazón, y de que la Obra que El os ha legado la poseéis por entero.
50. Los Tres Testamentos que El os ha dejado y los dones que os entregó, son inmortales en vosotros.
51. ¿No es justo entonces, mis hermanos, que esa esencia y vida que El depositó en vosotros, brote ya de lo más profundo de vuestro ser y se exteriorice, que salga a vuestra faz en todos los actos de vuestra vida?
52. Que vuestros hechos sean hechos de amor; id por la vida perdonando, enseñando, resistiendo con valor y elevación las pruebas que la voluntad de Dios os envíe, llevando con paciencia vuestra misión y el desempeño de vuestro cumplimiento.
53. Poned amor en vuestros actos, en vuestras oraciones, en vuestros hogares, en vuestros caminos, en vuestra vida.
54. Así iréis poniendo vuestra simiente, vuestro granito de arena en esta Obra divina; poned tan siquiera una partícula de comprensión, de buena voluntad y de paz en el seno de la humanidad.
La paz del Maestro quede con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 16


1. Hoy, hermanos, os explicaremos lo que significa ser Mariano.
2. Es menester detenernos con todo amor y respeto en la explicación de lo que es la Madre Universal.
3. ¿Quién es la Madre, quién es María?
4. El espíritu de María ha estado siempre en Dios pues es la ternura divina, es el amor maternal que existe en la Divinidad, es la parte femenina universal de Dios.
5. Quiso el Padre, que esa parte femenina del Espíritu Divino encarnara en el Segundo Tiempo , haciéndose mujer para que cumpliese en la humanidad un destino sublime, mujer que iba a atravesar el camino humano de todas las mujeres, desde niña a doncella, a desposada y a madre, llegando a los umbrales de la ancianidad, y por medio de su vida humana así dejara un ejemplo a las mujeres de todos los tiempos, brotando de ella el hijo que habría de albergar al Verbo del Padre, y ese hijo fué Jesús.
6. Desde los primeros tiempos había sido anunciada la venida de María, del eterno femenino que existe en Dios, mas la maldad tomó como instrumento a la mujer para tentar al hombre, despertando en él las pasiones, para doblegarle y hacerle caer en múltiples formas.
7. El Señor, justiciero y amoroso, reveló que si el hombre era frágil ante la mujer y en su senda tropezaba y caía por causa de ella, habría de venir una mujer cuya planta quebrantase la cabeza de la maldad.
8. Esta mujer era María, la que cautivó en Su corta vida terrestre el corazón de aquellos que la conocieron, ya que era capaz de hacer estremecer de ternura cuanto corazón se presentase ante Ella, por muy duro que fuese.
9. María no era una mujer común, no fué una mujer más, fue la mujer perfecta, y Ella desde Su más tierna edad, asombraba a todos por Su amor, por Su elevación, de espíritu, por Su ternura y Su calor para cuantos la rodeaban.
10. Presentían todos que un gran destino le esperaba a aquella dulce doncella, y cuando le fué anunciado que había de ser madre del Mesías, fueron plenas en Ella la elevación, la fortaleza y la humildad.
11. Sabiendo quién era Ella, cuál era Su destino y quién habría de brotar de su seno, jamás lo dijo, jamás hizo ostentación de esa gracia.
12. Cuando al fin el fruto fué en Su regazo y vió que la palabra del Padre se cumplía, aquella mujer, toda virtud, toda amor y elevación espiritual, no osó levantar la vista para contemplar a los hombres.
13. Ella sabía quién era su hijo, y sabía que aquel fruto iba a ser devorado por la humanidad, que aquella sangre la habían de beber los hombres; que aquel cuerpo iba a ser lacerado en mil formas, que el Espíritu Divino había de ser traspasado con el dolor que la humanidad le habría de inferir; pero no había protesta en Su corazón maternal, no había rebeldía, sólo había mansedumbre y amor.
14. Cuando Jesús creció entre los hombres y comenzó a dar grandes pruebas de Su misión entre la humanidad, era la Madre quien ayudaba a los hombres a comprender la palabra de Su hijo, era María la que acercaba a los enfermos al Doctor de los Doctores, era quien enjugaba las lágrimas de las viudas y acariciaba a los niños.
15. Cuando el Maestro estaba ausente, era Ella la que colmaba de paciencia a todos, diciéndoles: "esperad, esperad, que El ha de retornar y si no lo hiciese, donde mi Hijo esté, desde allá os enviará la salud"; y Ella en esta forma, secreta y calladamente, obraba milagros de amor y ternura entre la humanidad.
16. ¿Quién ha publicado la vida de María, quién recuerda o conoce esa santa vida de amor maternal, que se manifestó a través de una mujer?
17. Cuando llegó el momento de la pasión de Jesús, el hijo amado, Ella, con sumisión, dejó que la voluntad divina se hiciera.
18. Sólo cuando vió el dolor del Maestro, cuando miró que Su carne se abría y manaba sangre, que a través de Sus heridas y de Sus llagas se contemplaban los huesos, fue que se hizo muy grande Su dolor.
19. Estando el Divino Maestro pendiente de Su cruz, escuchaba María aquellas palabras que venían de lo infinito derramándose entre los hombre, y no hubo en el corazón de la Madre un reproche para la humanidad, sólo contempló que el fruto de Sus entrañas, aquel cuerpo bendito, presto se encontraba a expirar.
20. Pero aquel cuerpo que había alimentado, estaba unido al Espíritu Divino inmutable y por ello, no sólo el cuerpo sino también Su divino Espíritu apuró el cáliz de hiel y vinagre, sangrando en espíritu y carne, sintiendo todo el dolor, todas las tinieblas, todo el pecado, toda la ignorancia y todo el materialismo de la humanidad que caían sobre El y Su cruz.
21. Jesús como hombre perdonó a la humanidad, e invocó ante Dios el perdón para todas las criaturas, y dirigiendo desde la cruz una mirada a María, le dijo: "Madre, he ahí a tu hijo", señalándole a Juan el apóstol, y a él le dijo: "Hijo, he ahí a tu Madre".
22. Desde ese instante dejó el Padre entre la humanidad el conocimiento de la existencia de la Madre Universal, que está en Dios mismo, que existe siempre y que siempre será, la Madre que es esencia desde el principio de los tiempos, Aquélla que habría de quebrantar la cabeza de la maldad con Su pureza, con Su ternura, con Su amor y que había de quedar como Madre Universal a los pies de la cruz.
23. Después de la Ascención del Divino Maestro en la nube de Betania cuando sus discípulos quedaron solos en el mundo, tomaron como hogar y santuario, como su lugar de reunión, a la Madre, a María; todos salían por distintos caminos a cumplir su misión, y el lugar de retorno era María y en Ella contemplaban la faz de su amado Maestro, en la caricia de la Madre sentían la caricia del añorado Maestro, y en la presencia de Ella se confortaron hasta el día de su partida, en que Dios la llamó a su Seno, dejando a Su espíritu irradiando luz sobre el Universo.
24. María no es la madre de Dios, María mujer es la madre de Jesús y parte espiritual de María es, como hemos explicado, el amor maternal y universal que vive en el Espíritu Divino, es la feminidad que existe en el Espíritu Universal, porque Dios está en todos los elementos, como El lo ha dicho, está en todas las naturalezas y en todas las cosas, es el Alfa y la Omega, el Amor de los Amores.
25. Por eso sois Marianos, porque sabéis sentir el calor de María espiritualmente, esa ternura que se acerca a vosotros, y que es caricia maternal que os inspira una gran confianza para arrepentiros ante el Juez Supremo, purificándoos con ese amor sublime y maternal, para poder presentaros dignamente ante los Ojos del Señor.
26. Ese amor maternal ha estado en todos los tiempos, mas no ha sido reconocido ni aceptado por todos los hombres, ni por todos los pueblos, sectas y religiones.
27. Ella es mirada por unos de una forma, por otros de otra, pero vosotros, Espiritualistas Trinitarios Marianos, lleváis ese nombre porque sois los que habéis amado a vuestra Madre Celestial, sintiéndola a través de los tiempos, y porque supisteis recibir en vuestro espíritu, al pié del Calvario, aquella ternura, aquel calor.
28. En la Anunciación se le dice a Ella que va a ser madre de Jesús, en quien hablaría el Verbo del Padre; queda entonces ungida por el Señor, y es llamada "bendita entre todas las mujeres" por el Ángel del Señor, y más tarde, a los pies de la cruz, donde agoniza aquel Hijo amadísimo que el Padre le confiara, escucha aquellas palabras que son un testamento para Ella, porque recibe en esos precisos instantes a la humanidad como herencia de amor, como a Su familia universal.
29. Fue necesario que aquel acto se realizara delante de una multitud para que hubiese testigos de aquellas palabras.
30. Ese fue el tiempo propicio para que Dios revelase a la humanidad la existencia de esa ternura espiritual que llamáis María y a quien le dais la forma corpórea de aquella santa mujer, pero que en realidad no tiene forma alguna, y que, además debéis saber que ha sido siempre en Dios.
31. Preparaos, porque habréis de ser combatidos en esta fe, mas no temáis, que si vuestros labios fuesen torpes para expresar lo que concibe y cree vuestro espíritu, tomad las palabras de la Anunciación y las que Cristo dedica desde la cruz a María, y habréis tomado como armas invencibles los fundamentos de esta fe.
32. Vuestro hermano espiritual brevemente ha tratado de daros una explicación sobre la Madre Universal, explicación que confío ha de traeros alguna luz, es ése el deseo del mundo espiritual de luz.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 17


1. El Señor os ha revelado que, después de 1950, empezará la lucha, para el pueblo de Israel.
2. Hasta ahora, habéis sido párvulos y discípulos del Divino Maestro, y es El quien ha habado y dado testimonio de Sí Mismo, y cuando no habéis sido creídos en vuestros caminos, ha sido El quien ha hablado por vosotros.
3. Mas después de este tiempo, seréis vosotros quienes deberéis hablar por El, dando testimonio de El al mostrar esta Obra a la humanidad.
4. El mundo que os conoce y las personas que os rodean, os han visto practicar una doctrina espiritual que es extraña o desconocida para ellos, y la han visto desatarse en esta nación.
5. Dentro del medio que habitáis, el círculo donde vivís o en el camino que andáis, representáis, para todos los que os ven o conocen , la Obre del Señor, y todo juicio que hagan de ella, será consecuencia de vuestros actos. ¡Ved cuán delicada es vuestra tarea!
6. Si queréis que esta Doctrina sublime se extienda y sea reconocida, trabajad y enmendaos, preparándoos de tal modo que siempre podáis dar el buen ejemplo con vuestros actos.
7. Pero antes que nada, trabajad dentro de vosotros mismos, pues tenéis todavía mucho que hacer en vuestro interior, más aún que en vuestro exterior.
8. Todavía hay partes de vuestro corazón y de vuestro entendimiento que no han sido pulimentadas ni preparadas.
9. Cuando sintáis dentro de vosotros la espiritualidad, cuando hayáis despojado a vuestro corazón de todas las costumbres imperfectas, entonces hablad.
10. Hablad y poned en vuestras palabras todo vuestro espíritu, para que al ser sembradas y al caer en el corazón de vuestros hermanos, puedan encontrar cabida, y sea el corazón de la humanidad, campo fecundo que guarde y cultive esta semilla.
11. Si queréis conoceros, si queréis tener una gran fe para con ella lanzaros a la lucha, examinaos cada días, penetrando en el fondo de vosotros mismos, y ahí, en el fondo de vuestro ser, tendréis las respuestas.
12. De esta manera, sabréis si estáis ya preparados y capacitados para esa lucha, y si descubrís que todavía no lo estáis, haced un esfuerzo más, preparaos con mayor anhelo, pidiéndole a nuestro Padre Su ayuda, misma que es con todos.
13. A pesar de los obstáculos y vicisitudes que la vida trae consigo, sentid cómo sobre vosotros flota la inspiración que el Señor ha dejado en este tiempo.
14. No importa que sea frágil vuestro corazón y que pequeñas sean vuestra mente y vuestra memoria, pues vuestro espíritu sabe guardar lo que el Señor le ha confiado.
15. Por ello, cuando sintáis un vacío dentro de vosotros mismos, buscad en vuestro propio espíritu, y ahí, encontraréis todo cuanto necesitáis, ya que el Padre os lo ha dado todo desde vuestro principio, tanto los dones espirituales como todo lo necesario para la jornada, ese gran viaje en que El os ha enviado por un tiempo; así pues, el Señor no os preparó en un día, o en una era: El os ha preparado desde el principio.
16. Mas siendo frágil la materia, aunque el espíritu es fuerte, vuestro cuerpo necesita renovarse cada día, acumular fuerzas para enfrentar nuevo amanecer.
17. El espíritu, en cambio, tiene vida eterna, y tiene en sí, en forma sempiterna sus dones y su preparación.
18. Siendo libre, no está sujeto a tiempo, ni espacio; la materia, por el contrario, está sujeta a días y a horas, a confinarse a un solo lugar, a un solo espacio.
19. Pensad que es el espíritu la fuente donde el Señor se ha derramado, y de esa fuente podéis beber; en ella, se encuentran todos los dones que necesitáis para desempeñar vuestra delicada misión.
20. Por lo tanto, aprended a penetrar en vosotros mismos, ahí encontraréis Al Señor, y ahí podéis rendirle culto perfecto a El, ahí encontraréis la voz del Maestro, la voz del Amigo que siempre os aconseja y siempre enseña.
21. Ved la grandeza de esta Obra, que sin tener símbolos materiales, sin tener nada exterior, nada visible para los ojos del cuerpo, lo reúne todo en el espíritu.
22. Todo ha sido puesto en el espíritu del hombre, donde se encuentran el principio y la fuente de vida que el Señor ha preparado; ahí se encuentran la inteligencia, la voluntad, los dones de memoria y entendimiento, las facultades y las potencias.
23. Y sabiendo que el Señor ha dejado todo eso ahí, en vuestro espíritu, formaréis el Templo, el lugar invisible e intocable para los demás.
24. En ese Templo verdadero, podréis amarle con toda la pureza y la fuerza que poseéis en vosotros, y ahí no podrá llegar la planta del hombre a manchar nada, ni con el pensamiento ni con los ojos impuros, y vuestro Templo permanecerá inmaculado, pues ni aún vosotros osaréis faltar ante tan límpido altar.
25. Cuando ya dispuestos a aceptar esa preparación inminente desde vuestro principio, alcancéis mayor espiritualidad, sentiréis un gran respeto por vosotros mismos, y un gran culto por la Obra que el Señor ha hecho en cada uno de vosotros, y así sentir por vuestro prójimo el mismo respeto, el mismo respeto, el mismo amor y culto, porque también es él la Obra del Padre.
26. Y cuando se establezcan en la Tierra ese amor, ese respeto, esa consideración del uno para el otro, entonces, hermanos míos, estará reinando el Espíritu del Padre en esta Tierra; entonces será este un mundo de paz, una morada de perfeccionamiento y alegría.
27. Mas cuán ardua será vuestra lucha en este tiempo, para apartar del seno de la humanidad todas las imperfecciones que han arraigado en ella, despojándola de todos los malos principios, los malos hábitos, el mal entendimiento e interpretación de las cosas espirituales, mismos que han llevado al hombre a rendirle un culto equivocado al Padre.
28. Durante cuántos siglos los seres humanos se han sometido a sacrificios inútiles, creyendo con ello ganar los favores de la Divinidad, cuántos castigos han infringido a sus materias creyendo que eso era hacer el bien, que era éso lo que el Padre deseaba y a El agradaba.
29. No hagáis penitencia como en los tiempos pasado, hermanos, no caigáis jamás en sacrificios estériles; el Padre no ha querido jamás que sufráis inútilmente, ni mucho menos castigaros u obligaros a que sigáis la senda del bien; El es amor.
30. Lo que El os pide es que os abstengáis de pecar, y para ello debéis examinar día a día vuestra conciencia no desoigáis esa voz de vuestro juez interno, no paséis por alto vuestras faltas, aprended a penetrar en el fondo de vosotros mismos para encontrar ahí en vuestro espíritu, la presencia eterna del Señor.
31. ¡Cuántas cosas tendréis todavía que aprender, hermanos!
32. Mas no penséis que estaréis solos en la lucha de este tiempo, no: el Señor lucha a vuestro lado con Su Sabiduría, con Su potestad; y después de vosotros, vendrán los segundos y después los terceros, y ellos seguirán trabajando en esta Obra.
33. A que triunféis en esa lucha tiende esta Doctrina, ésa es la finalidad de esta Obra, pues ¿cómo podría El establecer Su reinado en esta Tierra enmedio de tanta impureza? ¿Como podría continuar creciendo el mal en este mundo y habitando en él al mismo tiempo que el Bien?
34. El bien tiene que desterrar al mal, pues esa es su naturaleza, la luz tiene que disipar toda tiniebla.
35. La Obra del Padre seguirá avanzando a grandes pasos, los espíritus continuarán siendo iluminados y llegará para todos el despertar, y estarán alertas a la conciencia; vendrá el momento en que todos los espíritus lleguen al convencimiento, al conocimiento de la misión que han traído a esta Tierra; será entonces, cuando llegue el instante de comprensión para esta humanidad.
36. Es Elías en este tiempo, quien ha venido a limpiar el corazón de la humanidad, en misión divina, preparando los caminos del Señor e impidiendo que el mal siga creciendo.
37. En este tiempo será, que el Padre detenga el avance del mal y el Bien encuentre campo amplio donde desarrollarse y cultivarse; el mal, presto encontrará diques y murallas que le detengan.
38. Será entonces cuando la Obra del Señor, la obra espiritual, vaya buscando su cauce y sea como un torrente que, cayendo de un alto monte, no encuentre impedimento alguno a su paso, bañando las comarcas inundando las aldeas y todo lugar; de esta manera se desbordarán la luz del Padre, Su inspiración, Su amor y Su sabiduría.
39. Mucho ha pecado la humanidad y mucho ha faltado, y le es llegado el tiempo en que se convierta, y ved la caridad infinita del Padre, que a pesar de ser tanto el pecado y tantas las manchas de los hombres, no les ha condenado.
40. El Señor le ha dado a la humanidad nuevas oportunidades para purificarse y cumplir, le ha concedido tiempo al espíritu para su cumplimiento y restitución.
41. Mas todo volverá a su cauce, todo tomará de nuevo su orden, todo regresará a su origen.
42. Abierta se encuentra la puerta del tiempo final, en que el Padre ha de venir a cimentar Su Obra en el espíritu y en el corazón de todos los hombres, sin faltar ninguno.
43. Luchad con todas las fuerzas de vuestro espíritu y colaborad con el Padre; que sea cada uno de vosotros, un siervo de buena voluntad que eleve en sus obras el mandato y sepa cumplirlo a través de su camino.
44. No esperéis, a cambio de vuestro esfuerzo, pago alguno en esta Tierra, no pidáis nada a cambio de vuestro trabajo y vuestra lucha.
45. Si el Señor es quien os enviado a trabajar, y es El quien os ha dado su mandato divino, volved al Padre con vuestra cosecha en las manos, y El os dará lo que sea que sea Su voluntad y ésta es perfecta.
46. Nunca pongáis precio a vuestro trabajo, y si recibís el desprecio, la incomprensión o la burla, callad y seguid adelante, pensando que aquellos que así os hagan, no saben lo que hacen, y no saben que lo que hay en vuestro corazón es muy grande para ellos poder comprenderlo; perdonadles y tendedles la mano, porque ¡cuán pequeños son ante el divino mandato y la obra que lleváis dentro de vosotros!
47. Paso a paso, iréis haciéndoos más y más responsables a ese cargo sublime que es como una dulce cruz, una cruz salvadora, pues es ella el precio de vuestra salvación.
48. Si llegáis al final de vuestro cumplimiento con la cruz a cuestas, habiéndola llevado con paciencia y apurando vuestro cáliz de amargura, dolores y riesgos, no temáis, será el mismo Señor quien venga a descargaros de vuestro peso, dándoos la paz, sacudiendo el polvo de vuestras vestiduras y renovándolas; será El quien os llene de fortaleza si estáis fatigados, y al ser El quien reciba todo de vosotros, también será El quien os lo entregue todo.
49. Si lleváis esta certeza en vuestro espíritu y en vuestro pensamiento, todo os será más suave, nada lastimará vuestro corazón ni podrá heriros vuestro hermano, las penalidades y los dolores os serán leves; pensad que el Padre es quien juzgará vuestra obra, y que siendo el Padre de toda bondad, ha sido El quien os confiara tan delicada misión.
50. Si aprendéis a escuchar al Padre cuando os habla, y obedecéis cada uno de Sus mandatos y atendéis cada una de Sus palabras, cumpliendo con discreción Sus órdenes sin que nadie pueda ver vuestra obra mas que vosotros y El mismo, nada habréis de temer, pues seréis fortalecidos; El Padre a cada instante os llenará en el espíritu de Su luz y de Su gracia.
51. El mundo espiritual os invita nuevamente a orar y velar en cada día, uniendo vuestro pensamiento al de todo el pueblo de Israel, para ayudar a la humanidad en las grandes pruebas de este tiempo, difundiendo vuestro pensamiento como bálsamo y caridad; ésta es vuestra misión.
La paz del Padre sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 18


1. Sois los párvulos que venís, ávidos de conocimiento espiritual, ansiosos de espiritualidad y de progreso; a través del tiempo, habéis buscado al Padre dejando, para ello las cosas de este mundo, lo más querido para afirmar vuestra planta con firmeza en el sendero espiritual, y el Señor como galardón os envía Su mundo espiritual, para ayudaros a analizar esta Obra grandiosa y sublime, Obra que comenzara desde el momento mismo que brotasteis del seno amoroso de vuestro Padre.
2. La Obra que amáis y practicáis, no data de 1866, ni comenzó con la llegada del Mesías en el Segundo Tiempo, ni tuvo su principio cuando la promulgación de la Ley sobre el Monte Sinaí en el Primer Tiempo.
3. La Ley, el Verbo, el Camino, la Vida y la Sabiduría que son la esencia de esta Obra que tanto amáis, ha estado siempre en el Padre, desde el principio, por lo tanto es eterna y no tiene fin.
4. La mayoría del pueblo de Israel, no ha entendido la enorme trascendencia que reviste la partida de la palabra del Señor a través del entendimiento humano, al final del año de 1950, y por lo mismo, no ha alcanzado a prepararse para después de la partida de esa manifestación.
5. No alcanza, la generalidad del pueblo del Señor, a imaginarse la lucha y las pruebas que a grandes pasos se avecina, y es que el pueblo tiene una gran confianza en su Padre, diciendo que el Señor estará antes y después del año de 1950 con su pueblo.
6. Todo estaría muy bien, a no ser porque no basta tener confianza y aún fe, sino que se precisan preparación, espiritualidad y fortaleza, y de no ser adquiridas éstas para cuando sea llegado el momento que parta el Padre con Su palabra a través del entendimiento humano ¡ay! de este pueblo, porque no sabrá que hacer, a dónde acudir, o cómo elevar su culto al Padre, porque carecerá de la noción de cómo ha de ser la comunicación verdaderamente espiritual, y no sabrá conducirse ni organizarse para la lucha, y no sabrá trabajar este pueblo hablarle a los hombre, ni sabrá cómo solucionar los grandes conflictos.
7. Anhelamos nosotros, el mundo espiritual de luz, que el pueblo en su conjunto despierte y esté preparado y fortalecido, y así logre despojarse de su gran vanidad; cada quien de vosotros, siente ser grande, dueño de sí mismo, y cree ser un señor en el camino, poseedor de amplio conocimiento y por lo mismo, cree haber alcanzado ya la perfección.
8. Contemplamos diversidad de criterio, de forma de trabajar y de interpretación de las cosas de la Obra.
9. Contemplamos innumerables errores, y con los tiempos tocando ya a su fin, ¿cuál es el cumplimiento, que unos en espíritu y otros en materia vamos a entregar al Padre?
10. Hermanos, os exhortamos a prepararos y a no caer más en el letargo; no temáis al hombre temed la justicia divina, temed cometer un error o tener un tropiezo.
11. En la Obra grandiosa del Padre, gran labor han cumplido las Plumas de oro, porque no todo aquello que desciende del más allá a través de las facultades queda grabado indeleblemente en el corazón y la mente material del pueblo, y los escritos, siendo más fieles que vuestra memoria, quedarán como un testimonio para la posteridad, y las palabras del Señor, recogidas en ellos, podrán repasarse una y mil veces.
12. Es por esto, que el Padre permitió las Escrituras del Primer Tiempo para que fueran un testamento para el pueblo de Israel; los Evangelios, escritos por cuatro de los discípulos del Señor, fueron el testamento del Segundo Tiempo, aquél que conocéis por Nuevo Testamento, y ahora, el tercero de los testamentos, escrito por las Plumas de Oro de este tiempo y conocido por vosotros como el Libro de la Vida Verdadera y el Tercer Testamento, queda entre vosotros para su estudio, comprensión y análisis.
13. Estos tres Testamentos habrán de unirse, para después desaparecer, formándose con ellos, el solo Testamento de Dios a los hombres y cuando la esencia, la luz y la gracia de dicho Testamento haya penetrado profundamente en el espíritu de la humanidad, entonces, los libros perderán la razón de ser, por lo cual desaparecerán y solamente será la luz del Espíritu Santo la que brille y vibre en todo espíritu.
14. ¿Cuando vendrá el tiempo en que los Tres Testamentos se unan? No lo sabéis, pero ese tiempo, ciertamente llegará.
15. ¿Y cuándo llegará el tiempo en que los libros desaparezcan de la humanidad? Tampoco lo sabéis, pero el tiempo tendrá que venir, en que los espíritus sean verdaderos siervos en la comunicación con el Espíritu Santo.
16. Este es el tiempo en el cual se cumplirá aquella profecía del Padre entregada a Joel, y que os dice: "En aquellos días, derramaré mi Espíritu sobre toda carne y sobre todo espíritu, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros ancianos tendrán sueños y vuestros jóvenes verán visiones".
17. Puede decirse que el vidente tiene un don especial, ya que no precisa desencarnar para contemplar lo espiritual, y su espíritu encarnado puede desprenderse para llegar hasta lo espiritual para recibir los mensajes divinos, los mensajes del más allá, a través de formas y figuras simbólicas, de cosas que le son familiares y que representan grandes cosas divinas, grandes acontecimientos.
18. El vidente, que es llamado justamente profeta, por medio de su elevación penetra en la eternidad, en donde el pasado, el presente y el futuro se funden en un solo tiempo y en un solo instante; y es en la eternidad donde Dios, que está en todos los tiempos y en todas las cosas, le revela al vidente el futuro que los hombres desconocen, y le descubre el porvenir que los demás no alcanzan a presentir.
19. Aunque debo deciros que la forma en que el vidente contempla a la Divinidad es muy limitada; nunca ningún profeta o vidente, ha alcanzado a contemplar al Divino Espíritu en toda Su magnitud,
20. Por éso, el Espíritu Divino se simboliza a Sí mismo ya en una paloma que representa el Espíritu Santo, ya en la forma humana de Jesús, ya en una cruz como símbolo de redención, ya en un cordero símbolo de sacrificio y mansedumbre.
21. Todas Estas son formas alegóricas que aparecen ante los ojos espirituales, formas en las que el Espíritu Divino se limita para poder ser contemplado por los videntes.

22. Mas no es la videncia la única forma de contemplar las cosas divinas y espirituales.
23. Dios ha dicho que "todo ojo pecador y no pecador" le verá, por tanto el Espíritu Divino será visto en múltiples formas y por diversas sendas.
24. El espíritu posee muchas potencias y facultades, y a través de todas ellas puede contemplar a Dios.
25. La fe puede ver a Dios, el amor también, el saber le contempla y los sentidos corporales le pueden ver porque, no porque la materia sea humana deja de ser criatura divina, y palpita, siente y vive, tiene atributos dignos de un ser animado e inteligente, ella también es criatura del Señor, y el ser humano también le verá.
26. No os asombre esto: la materia, así como el espíritu del hombre siempre han visto a su Señor, lo que sucede es que, por falta de consciencia de sí mismo, ha ignorado cuanto le ha visto.
27. Y la materia que en tiempos pasados ha visto al Señor sin darse cuenta de ello, en los tiempos futuros si le verá y sabrá que le ha visto.
28. Y ¿cómo será esto? Comprendiendo el amor del Padre, comprendiendo y sintiendo Su caridad, Su sabiduría, Su perfección y Su luz, reconociendo el espíritu en si mismo la grandeza y la perfección con que fue creado, estimando en todo su valor la vida y todo cuanto el Padre ha sembrado en la senda de Sus hijos.
29. En ese momento, la parte humana también despertará, abrirá sus ojos y contemplará el esplendor del Padre, y será entonces cuando se cumpla la palabra del Señor y todo ojo pecador y no pecador le vea.
30. ¡Cuántos hay que antes de alcanzar la purificación, en su dolor, en su desesperación y en su llanto, contemplarán por medio de sus sentidos corporales y de sus potencias espirituales el Espíritu Universal del Padre, porque tanto el espíritu como la carne humana han llegado a un gran adelanto y a un grado de evolución!
31. Hoy, el hombre, tanto en su parte espiritual, como en la mental y en la sensitiva espiritual, está capacitado para sentir, para comprender y para amar a su Señor.
32. Los dones que el Padre os ha entregado, hermanos, no tienen limites; mas reconoced que no únicamente el pueblo de Israel ostenta esos dones espirituales, porque todos los espíritus, sin excepción, han sido dotados por el Señor desde el instante mismo en que brotaron de El.
33. En el seno de otras doctrinas, en otros caminos, los espíritus descubren en sí mismo los dones espirituales y buscan desarrollarlos, porque el espíritu tiende a avanzar, sin que pueda detenerlo el que se halle en el seno de una religión o en el de otra.
34. Muchas facultades se manifiestan en la Tierra, muchos videntes y clarividentes, así como hombres con don de presentimiento se encuentran en vuestro planeta; mas vosotros sabéis lo que ellos ignoran, y toca a Israel guiar al espíritu humano en este Tercer Tiempo, revelándole al espíritu del hombre todo cuanto el Padre le ha revelado.
35. Vosotros ya sabéis quiénes sois, de dónde habéis venido y a dónde vais, sabéis cuáles dones el Padre os ha confiado para su desarrollo, y qué es lo que no debéis tomar por ser ello prohibido.
36. Tenéis la responsabilidad de enseñarle a los hombres, de revelar a los espíritus las grandezas que el Padre os ha revelado; con ello impediréis que, al despertar todos los espíritus, surjan entre la humanidad las malas ciencias espirituales, las teorías equivocadas, las nuevas religiones donde todo sería confusión, hipótesis y superstición.
37. El Señor os ha hablado muchas veces de estas cosas, advirtiéndoos de que viene un tiempo para la humanidad en que el espíritu del hombre se interese por las cosas espirituales y por el más allá, tiempo en el cual hasta el más escéptico tendrá acontecimientos palpables, y a través de esas manifestaciones espirituales tenga la certeza de la existencia del espíritu.
38. En ese tiempo, grandes materializaciones de lo espiritual se llevarán a efecto, que le darán al mundo, por medio de su materialidad, pruebas evidentes que tendrán un profundo sentido espiritual, y que llevarán a los hombres a volver su espíritu hacia el más allá; entonces, un gran interés se despertará en todos, y de ese interés vendrá, hermanos, el que se formen centros, sociedades investigadoras de lo espiritual, religiones y sectas con nombres y propósitos espirituales.
39. Como fácilmente podéis comprender, hermanos, al enfrentarse la humanidad de golpe a esos hechos, al descubrirse repentinamente ante sus ojos materializados la Obra del Padre, el más allá y el espíritu mismo tendrá que experimentar grandes confusiones, grandes desequilibrios; ante todo esto, vosotros no deberéis permanecer insensibles, vuestro espíritu deberá lanzarse a la lucha, vuestros labios se abrirán, y vuestra mente desbordará pensamientos e ideas, y por medio de la oración, vuestro espíritu clamará por la sabiduría, inspiración y revelaciones para ir en pos de aquéllos que confundidos se encontrasen y hablarles.
40. Pediréis luz y fortaleza por ellos y por vosotros mismos; es delicada la misión de Israel, hermanos, es muy delicada.
41. Vuestro espíritu, Israel, ha caminado largamente en el sendero espiritual, y no es injusto que el Padre os haya fijado tan alto destino y haya puesto cargos tan grandes en vosotros.
42. Sois vosotros, en vuestra humildad y en vuestra pobreza materiales, el pueblo capacitado para llevar el peso de la cruz del cumplimiento espiritual, para llevar sobre de sí la responsabilidad de la Obra en el Tercer Tiempo, de esta revelación del Espíritu Santo que habréis de llevar a los hombres para resucitarles a la vida de la gracia.
43. Tendréis vuestros Lázaros en el camino, levantaréis a vuestros muertos, daréis vista a los ciegos, libertaréis a los poseídos, abriréis brecha a todos los espíritus para que sigan el camino que, llevándolo en sí mismos, no han podido contemplar; con el perdón hacia aquéllos que os ofendieran, convertiréis a muchos, dándoles ejemplo y fortaleza para emprender todas las luchas en su vida humana, moral y espiritual.
44. Grande es la cruz, sí, mas grande también es, Israel, vuestro espíritu.
45. Es éste el consejo y la explicación que viene a dejaros en esta alba de gracia, el mundo espiritual de luz.

Que la paz del Padre quede con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 19


1. Todos los días debéis orar, todos los días debéis estar preparados.
2. No solamente debéis dedicaros en un día específico, previamente fijado y señalado por vuestro libre albedrío, al consuelo de los enfermos, porque la enfermedad no espera.
3. La humanidad está enferma del espíritu y de la materia y ¿le pediréis acaso al enfermo, o al doliente, que esperan hasta el día señalado por vosotros, para que le deis una gota de bálsamo, o un rocío de consuelo con vuestras oraciones?
4. En cualquier día o instante debéis estar prestos a trabajar, porque poseéis en vosotros los dones del espíritu.
5. La caridad ha sido siempre un don que ha estado en el espíritu, mas este tiempo la humanidad no ha querido despertarla; en verdad, la caridad duerme en el fondo de cada hombre, y es esta Obra bendita, la que viene una vez más, a enseñaros la práctica de la caridad y del amor en todas sus formas.
6. Vosotros, espiritualistas, hermanos nuestros en esta Obra, habéis sentido dentro de vuestro corazón ese sentimiento precioso que es la caridad.
7. Habéis aprendido a sentir un gozo inefable cuando podéis dar a los demás algo de lo que poseéis, y al sentir el dolor de los demás, ya no dais la espalda sino que habéis aprendido a compartir con ellos los dones espirituales que habéis desarrollado.
8. Habéis practicado la caridad en vuestro camino, y el mundo espiritual dice: por el desarrollo de este don, llegaréis a encontrar amplios horizontes, por él lograréis espiritualizaros cada vez más, y por él encontraréis el verdadero sentido que tiene vuestra existencia, que es el de amaros los unos a los otros, desprendiéndoos de las cosas propias para entregarlas a los demás, como os enseñara el Divino Maestro desde el Segundo Tiempo.
9. El Señor ha venido a pediros algo más que el despojaros de las cosas materiales en provecho verdadero de los demás, os ha enseñado la caridad espiritual, el amor y el perdón.
10. El que sabe más, dé de su luz al que sabe menos; así, enseñando, también podéis practicar la caridad.
11. Os ha dicho el Señor: "Amaos, consolaos en vuestras penalidad ya que el mundo se encuentra sumergido en el dolor"; calmad con vuestra oración, con vuestra ayuda moral y vuestras palabras, a tantos seres que os rodean, encarnados y desencarnados, y que llevan el dolor profundo, el desengaño, la falta de fe y esperanza, que carecen de luz, de instrucción, de saber; cada uno de esos seres lleva en el fondo de sí mismo, una amargura por no haber encontrado el camino seguro, esa barquilla de salvación que es la espiritualidad, porque pusieron su mirada y su meta en las cosas materiales, esperando del mundo mucho, y el mundo nada les puede dar.
12. ¡En cuántas y diversas formas podéis practicar la caridad! ¡Podéis hacer tanto con los dones que lleváis, y que habéis despertado en el seno de esta Obra bendita!
13. Todo vuestro ser ha sido preparado, habéis sido ungidos, y de cada una de vuestras miradas, palabras o pensamientos, puede desprenderse una obra benéfica, una obra salvadora.
14. Vuestra misión entre la humanidad es muy grande y delicada.
15. Mirad esta Obra tan perfecta, manifestada a través de seres humanos pequeños e imperfectos; por ello, bien hacéis en dejar pasar con indiferencia los errores de vuestros hermanos, dándole al Padre lo que es de El y al mundo lo que a él pertenece; todo lo imperfecto que encontréis, atribuídlo a vosotros mismos, y lo perfecto, lo sabio y lo grande al Señor.
16. Está escrito, que según fuese la preparación de Israel, así se comunicaría el Padre a través de él; y mucho más allá de la comunicación por el entendimiento humano os ha hablado el Padre, pues El no sólo usa el lenguaje humano para comunicarse con vosotros, El tiene muchas formas de comunicarse con los espíritus que se han preparado.
17. El lenguaje divino es infinito, y se trasmite de acuerdo a la fe y elevación de cada espíritu.
18. Muchas veces os habéis elevado en oración, pidiéndole al Padre aparte de vosotros la confusión en el instante de la prueba, para que vuestro espíritu pudiese salir avante y no se turbase en este mundo, y habéis salido victoriosos, y no sólo no decayó vuestro espíritu ante la prueba, sino antes bien, se fortaleció y la fe creció.
19. Israel, muchos prodigios y pruebas de amor habéis tenido del Señor.
20. Sin embargo, gran lucha os espera en el seno mismo de Israel, en las mismas congregaciones que hoy escuchan al Señor en su manifestación por el entendimiento humano; la lucha será primero en el interior de vuestro pueblo, y os toca depuraros los unos a los otros, y esto debéis hacer con toda caridad y prudencia; después, iréis en busca de aquéllos que no han oído al Divino Maestro, que no han escuchado al mundo espiritual de luz, los cuales han de recibir por vuestro conducto la enseñanza divina, pues todos sois herederos de este legado de amor, todos recibiréis la luz y la comprensión de los dones espirituales.
21. Vosotros sois los que habéis sido llamado primero, y el Señor os confió en las manos esta Obra para que la llevéis al mundo.
22. Habéis sido protegidos y guardados por El, permaneciendo en esta gran familia para recibir los consejos de un sólo Padre, las lecciones de un sólo Maestro para que, cuando preparados ya estéis, el Señor os envíe fuera de este círculo, de esta familia que tanto tiempo os ha cobijado, para que luchéis por todos los demás.
23. En unos, encontraréis presta la comprensión, y en otros tendréis que luchar en gran manera, y otros más no querrán escucharos pues su tiempo no ha llegado y su espíritu está dormido; mas vosotros, lucharéis sin descanso, porque para esto habéis sido doctrinados por el mismo Padre durante largo tiempo.
24. Sois instrumentos de la Voluntad divina, instrumentos que el Señor mucha ha preparado, desprendiendo de vosotros el apego a las cosas materiales para así poder alcanzar las revelaciones y mensajes divinos,
25. Esta obra, por hoy queda en manos vuestras, y la habréis de trasmitir a las generaciones venideras, a vuestros hijos, y a quienes habrán de sucederos en el cumplimiento de esta delicada misión; esta Obra no os pertenece a vosotros nada más, os atañe a todos y es para todos los tiempos.
26. Si bien esta Obra os sorprendió en medio de un gran materialismo, vuestro espíritu estaba preparado desde un principio, y supo despojarse de toda vestidura imperfecta para poder oír, comprendiéndola, la enseñanza del Padre y poder cumplir así Su voluntad.
27. El Divino Maestro os ha ocultado de las miradas escudriñadoras y de los corazones de mala voluntad, os ha cubierto con Su manto, y en este tiempo, protegidos y en silencio, habéis sido preparados; no habéis precisado de ir a las montañas, ni el Señor os ha hecho abandonar la ciudad para conduciros a través del desierto y llevaros a una tierra diferente para ahí enseñaros y alimentaros, no ha sido ésa la voluntad del Padre.
28. En medio de vuestros empleos, de la sociedad en donde vivís, habéis sido enseñados y preparados, y de ahí habéis sido transportados al más allá para recibir mensajes y comunicaciones espirituales; habéis entrado a altas regiones, despojados de todo materialismo, y vuestro espíritu se ha desprendido, ansioso por habitar, aunque fuese un breve instante, en ese valle que es su morada, y ya ahí, habéis recogido paz, os habéis iluminado y recreado con mirajes; después de alimentaros así, habéis vuelto a la materia y a vuestro mundo, y con el recuerdo de esas regiones, de ese valle, habéis formado en el seno de vuestro hogar, un mundo diferente a aquél en que viven los demás.
29. Habéis sembrado la paz cuanto habéis podido, sabiendo que la paz perfecta no podréis saborearla en esta Tierra.
30. Y habéis luchado, usando vuestros dones, para esparcir e impregnar en el seno de vuestro hogar, algo semejante a la enseñanza que habéis escuchado, intentando practicarla con los vuestros, y la habéis llevado a cabo con sanos propósitos que os habéis hecho al oír la palabra del Divino Maestro.
31. Cuando así habéis obrado, vuestro espíritu lleno de espiritualidad y energía se ha levantado, transformándoos a vosotros y a vuestra vida, paso a paso.
32. ¡Cuántos malos hábitos, cuántas malas costumbres habéis abandonado!
33. Hoy sabéis darle valor a vuestro espíritu, hoy sabéis que las cosas del mundo son pasajeras, y así las tomáis, no queriendo arraigaros más en esta morada que no es la definitiva, pues ya comprendéis la gran misión que os espera.
34. Os habéis libertado de las viejas ataduras, y esta libertad no la cambiáis ya por nuevas ataduras, para poder cumplir y para llevar a buen término todo lo que el Señor os ha confiado.
35. "Muchos son los llamados, pocos los escogidos" y de entre esas grandes multitudes que en este tiempo habéis mirado acudir a los diversos recintos, una parte pequeña es la que ha quedado a la Diestra de su Maestro, sintiendo Su presencia y creyendo en El; esa pequeña porción es la que recibirá el gran legado, ese Libro de la Vida Verdadera que es herencia de toda la humanidad; y sois vosotros, porción amada del Padre, quien ha de saber interpretar la Palabra escrita en ese Libro, esa Palabra que el Divino Maestro ha derramado por conducto de Sus portavoces.
36. Vosotros, pequeña parte, alcanzaréis los grandes análisis y os los comunicaréis los unos a los otros, análisis que alcanzaréis virtud a vuestros esfuerzos, dedicación y preparación.
37. Ese tiempo sigue a éste, pues viene la etapa en que habrá grandes estudios, grandes propósitos de establecer esta Doctrina en el corazón de la humanidad.
38. Llegará el momento en que no os ocultéis de la mirada de los demás para practicar la Doctrina que amáis, porque vuestras prácticas serán sencillas, más espiritualizadas, pues será innecesario el éxtasis exterior para recibir las comunicaciones del mundo espiritual de luz.
39. Vuestro espíritu y entendimiento quedarán preparados, para recibir del más allá la inspiración, inspiración que llegará a vosotros en el momento propicio, en el momento de la prueba; esa inspiración, provendrá tanto del Padre como de Su mundo espiritual.
40. Todo lo que analizaseis, el mañana practicaréis y comprobaréis.
41. Lleváis como escudo la fe, fuerte e inquebrantable.
42. Mucho habéis sido probados por el Señor y vuestra fe ha permanecido siempre grande; pues bien, esa fe habréis de llevar a la humanidad, fe tan inquebrantable como la de aquellos discípulos del Segundo Tiempo, tan avasalladora que, a pesar de las grandes pruebas a que fueron sometidos nunca debilitaron, pues después de la partida de su Maestro, cada uno de ellos fué como piedra fundamental en el camino en que cada uno se estableció.
43. Aquellos discípulos del Divino Maestro tuvieron, a su vez discípulos, que siguieron sembrando y cultivando la semilla que con tanta fe, cumplimiento y dedicación sembraron y cultivaran los primeros; así, sucediéndose los unos a los otros, extendióse la Doctrina cristiana, y también así, crecerá y se extenderá el Espiritualismo, la Obra del Tercer Tiempo, la Palabra del Espíritu Santo.
44. Os invitamos a la lucha, y nos acercamos a vosotros, para explicaros todo aquello de la enseñanza del Divino Maestro, que por su elevación, sabiduría y profundidad no podéis fácilmente entender, y escuchando nuestra humilde palabra espiritual, os serán más comprensibles las grandes cosas que el Señor ha venido a enseñaros.
45. Amémonos en el Señor, comuniquémonos, pues tenéis el don de comunicaros con nosotros, pues ya habéis aprendido la comunicación espiritual; os comunicáis con el Padre, así como os comunicáis con nosotros y vuestros hermanos materiales.
46. Si alguno ha desarrollado más sus dones, no cifre en ello vanidad o superioridad alguna sobre los demás, miraos todos en igualdad, comunicándoos vuestros sentimientos, vuestras revelaciones, vuestra intuición, vuestros análisis, en fin, todo lo que recibáis del Señor; hacedlo con humildad, para que continuéis la Obra, llenos de armonía y plenos de paz.
47. ¿Queréis ver en corto tiempo, establecida en esta Tierra la Obra del Padre? ¿Anhelas que todos vuestros hermanos reciban en su espíritu esta luz?
48. Pues entonces, amaos con gran fraternidad, amaos los unos a los otros como el Señor os enseña, corregíos y aconsejáos con caridad.
49. Hoy, es la Palabra del Divino Maestro la que ha unificado al pueblo de Israel, y por eso, las congregaciones mantienen hasta cierto punto, cierta armonía y fraternidad, mas después de este tiempo ¿quién vendrá a unificaros? ¿Podréis permanecer obedientes a los mandatos? ¿Creéis que seguiréis respirando este ambiente de fraternidad y armonía? ¿Osaréis romper estas cosas?
50. Velad, hermanos, velad por la paz, por la fraternidad y armonía del pueblo de Israel.
51. Os advertimos, hermanos, que algunos de los que se encuentran entre vosotros, han de desertar y querer introducir ideas extrañas, influyendo al pueblo con ideas que no pertenecen a la Obra del Señor, pretendiendo cambiar con ello, el corazón de este pueblo, que ha sido preparado por el Divino Maestro con tanta sencillez y gracia; el Señor os previene para que estéis alerta.
52. Sed prudentes, pero sabed defender con toda energía los principios de esta Obra, la Palabra del Divino Maestro, todas Sus recomendaciones y mandatos, todo lo perfecto y sabio que El ha vertido en vosotros.
53. Por ello tenéis que velar, esa es una de las grandes misiones que tenéis; por éso os digo una vez más que la lucha deberá ser primero en el seno de Israel.
54. Todos sabéis que debéis orar por el mundo, es vuestra obligación, mas el mundo espiritual os aconseja: cada día orad por las naciones, por las grandes cabezas que tienen en su puño los destinos de sus pueblos, estad a su lado con vuestros pensamientos de fraternidad, de espiritualidad y luz, para que podáis ser defensores y colaboradores en la gran Obra del Padre.
Que la paz del Señor sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 20


1. Os saludo, en representación del mundo espiritual de luz.
2. No está reunido en su totalidad el pueblo de Israel, por lo tanto, aquéllos que han reconocido al Señor en este tiempo, tiene que trabajar por todos los que aún no han acudido a Su llamado.
3. Por eso, el mundo espiritual de luz os dice que tenéis que multiplicaros en preparación, en conocimiento y en trabajo.
4. La lucha que os espera es muy grande, y os hemos anunciado estas cosas desde hace ya tiempo, pues el Señor nos concede ver el futuro de la humanidad, y os preguntáis: ¿cuál será esa lucha y en que tiempo habremos de tenerla?
5. El tiempo se acerca, hermanos; el Señor os ha concedido vivir en relativa paz durante este tiempo. Después de Su partida, El os ha prometido una etapa, una tregua, para estudiar y analizar, para que pueda, cada uno de vosotros, formarse un plan de cumplimiento y ya estando preparado, entrar al tiempo de la lucha.
6. No será el tiempo de la lucha antes de que Israel se encuentre preparado, desmaterializado, desengañado de las cosas del mundo, para que sea capaz de apreciar esta fe y sólo viva para el cumplimiento.
7. Todos vosotros habéis sido preparados por el Señor con gran esmero, derramándose El en palabras y beneficios para que cada uno de vosotros fuese testigo de Sus mandatos.
8. El Padre os ha dicho que abráis los ojos espirituales y palpéis, no con los sentidos de la materia sino con los dones del espíritu, la grandeza de Su Obra.
9. Quien sólo piensa y no ama, no puede comprender las cosas espirituales; al que ama, aún cuando su mente humana muchas veces no alcance a comprender las grandes lecciones, su espíritu, que está por sobre de esa mente, le revela al corazón las grandes cosas del más allá.
10. Que no haya en vosotros ignorancia ni titubeo, para que vuestra fe sea tan grande que pueda envolverlo todo, y deis pruebas de ella con la fuerza con que lo hicieron los discípulos del Segundo Tiempo.
11. Donde fuere la voluntad del Señor que plantéis vuestro hogar en los tiempos venideros, sed piedra fundamental, y sea vuestra vida un testimonio eterno de cuanto habéis oído y recibido.
12. Así podréis, desde vuestro corazón, iluminar y enseñar a todo el que se acerque a vosotros, y que sean dentro de la Ley vuestros pensamientos, palabras y obras, sin perturbaciones ni tentaciones que os hagan caer.
13. Difícil es vuestra misión si la veis desde el punto de vista humano, pero si os eleváis y dejáis que sea vuestro espíritu quien hable, sabréis que vuestro deber es muy grande, y que el encargo que el Señor os ha hecho es sublime.
14. Vosotros, como discípulos del Padre, tenéis que hacer todo para que esa Palabra se cumpla en vosotros, para que podáis iros de este mundo con la satisfacción de haber cumplido.
15. Después, vuestros hijos y los que os hayan contemplado trabajar y mirado de cerca vuestra, podrán seguir adelantando en el camino, con mayor elevación y evolución, acordes con el tiempo en que les toque vivir.
16. No penséis que porque la palabra del Padre va a cesar, esta Obra se ha de estancar; el Señor seguirá Su trabajo con la misma intensidad, y el mundo espiritual de luz continuará vigilando sobre Israel como lo ha hecho hasta ahora.
17. Nuestra inspiración seguirá con vosotros siempre, y seguiréis guiando vuestros pasos con nuestro sano consejo.
18. La obra del Señor continuará adelante, siempre adelante, porque no tiene fin, y los tiempos venideros habrán de traer un cúmulo de sorpresas, de alegría y satisfacción para vuestro espíritu.
19. ¿Quién que se haya sacrificado por esta Obra no ha de recoger el fruto de su sacrificio?. ¿Quién que haya entregado algo que le ha pertenecido no le ha de ser recompensado? ¿Quién se ha desprendido de algo muy querido para darlo a los demás, sin que el Señor no lo haya mirado y escrito su nombre en el Libro de la Vida para devolvérselo cono creces?
20. La Obra en la que trabajáis es divina, y toda obra que tenga principio de amor, de caridad, de paz o humildad, será juzgada por el Padre que es todo perfección, para que cada quién reciba en su camino los frutos amables de su trabajo.
21. Habéis sido enviados a la Tierra en los tiempos más difíciles, y éstos están en plena culminación en el instante en que el pecado llega su mayor altura; ved como a cada instante tropezáis con la maldad, y tenéis que luchar para que vuestro espíritu permanezca limpio y para que la consciencia no se enturbie en ningún momento; os vemos luchar con las tentaciones que os asechan por doquier, logrando que esta luz brille en vosotros, para que así como las olas embravecidas de la mar van a romperse contra las rocas, se estrelle el pecado en vuestro espíritu, fuerte cual roca invulnerable.
22. Vuestra conciencia jamás será blanda ante el pecado, y si la atendéis no permitirá que os inclinéis ante la perversidad que os rodea, antes bien, seréis vosotros quien la doblegue, convirtiendo el mal en bien, las tinieblas en luz, los malos sentimientos en amor y bondad, para que así seáis los discípulos del Señor.
23. Tenéis que formar un sólo pueblo, un sólo apostolado, una sola fe.
24. Vosotros, con toda táctica, con toda inteligencia, sabréis entregar la enseñanza que habéis recibido, para que sin lastimar a nadie, luchéis contra el fanatismo reinante, ese fanatismo que el Señor ha querido extirpar.
25. El Señor ha dicho en Su palabra, que es menester que deje de hablaros a través del entendimiento humano, para ser comprendido y para que Su enseñanza sea estudiada, llegando así el pueblo de Israel a su unificación.
26. Muchos, después de la partida del Señor, van a llorar mares al sentir un vacío inmenso que nadie ni nada podrá llenar, y si el Señor acerca esos corazones al vuestro, que sea vuestro regazo como el regazo del Padre.
27. Si os preparáis, vuestras palabras serán de esencia, y los que heridos se encuentren, recibirán vuestras palabras como un bálsamo, y todos los temores y angustias se apartarán.
28. Los estudiosos que carecen de la explicación de los asuntos divinos, buscarán a los labriegos que tienen esta enseñanza, y vosotros que habéis sido de los que recibieron grandes revelaciones del Señor, abriréis vuestro libro, que es vuestro corazón, para tomar de ahí todo cuando ellos no supieron recibir.
29. Os hablamos del futuro, de lo que va a acontecer, para que, estando prevenidos, veléis y oréis.
30. No creáis que al cesar esta manifestación, signifique el que éstas han de ser todas las enseñanzas que habrías de recibir, pues si el Señor os ha ofrecido que se seguirá comunicando de Espíritu a espíritu con vosotros, es porque ha de continuar entregando Sus enseñanzas, por conducto de todo aquél que se prepare para recibirle de este modo.
31. Seguid reuniéndoos después de la partida del Padre, seguid congregándoos como siempre, hasta tener vosotros el conocimiento necesario; entonces sí, cuando os sintáis seguros de vuestra fe y de que es el momento del llamado y de tomar vuestro camino, hacedlo llenos de comprensión,, sabiendo que la que os espera no es una misión material, sino que ésta es profundamente espiritual.
32. Y vosotros, los que os habéis sentido torpes para hablar de las cosas espirituales, si os preparáis, tendréis el verbo inagotable en vuestros labios, vuestra palabra será de esencia, conteniendo ella toda la verdad y sabiduría que necesitan los corazones para creer.
33. Todos los corazones que fuera de Israel, se han sentido defraudados en su fe por los diversos caminos donde transitan, buscarán el apoyo en el pueblo escogido del Señor, y vendrán en busca de vosotros, desengañados heridos del corazón, porque aquellos que les guiaban no supieron justificar su fe.
34. A todos recibirá el pueblo de Israel, éste que es la familia del Señor, éste que es el hogar preparado con las doce puertas que viera Juan en su miraje, puertas abiertas para dar acceso a todos los peregrinos, a todas las naciones, a todo espíritu encarnado y desencarnado.
35. Vosotros que, siendo parte del pueblo de Israel y de esta generación que ha sido marcada en la frente, habitáis en la Tierra, pronto habréis de partir al más allá, y los que han de quedar no sentirán la ausencia de vosotros, porque todos han de recibir la misma enseñanza, y no sabéis si el Señor quiera nombrar en sucesión vuestra a vuestros hijos..
36. Sí, los espíritus que b roten de vosotros, podrían pertenecer también a ese inmenso pueblo que no está compuesto únicamente por 144,000 espíritus, pues este número es simbólico, sino que es mucho más grandes.
37. La casa de Jacob no está en la Tierra, el seno de Abraham está en el más allá, de donde fluyen inspiraciones, bendiciones, abundancia en conocimientos y sabiduría; de ese seno seréis alimentados vosotros y los que han de venir después de vosotros.
38. ¿Podrían esos grandes espíritus, mismos que son el tronco de vuestro linaje, abandonar a su pueblo, el pueblo del Señor? ¿Podría el pueblo sentirse alejando de la Gracia, si ha sido alimentado por la palabra del mismísimo Señor y de Su mundo espiritual, por la de todos estos seres que son potencias espirituales? En verdad os digo que no.
39. El Señor ha descendido en este tiempo, de la Escala de Perfección a la de Jacob, y de ahí, ha enviado su Rayo Universal al cerebro del hombre; el pueblo de Israel se ha elevado hasta esa escala, la de Jacob, y por ella seguirá evolucionando, recibiendo inspiraciones.
40. Espíritus evolucionados que nunca se habían comunicado por el cerebro del hombre, han descendido en este tiempo para custodiar a aquéllos que guían al pueblo de Israel; grandes espíritus, que son todo luz, han venido en este tiempo en infinito número para combatir contra las fuerzas del mal, y el Señor tiene tantos siervos a quienes mandar y los espíritus tenemos tanto regocijo en obedecer al Padre y en estar a Su servicio, que aquí nos tenéis, comunicándonos a través del entendimiento humano como el Padre ordenara.
41. El espíritu del mal os tienta a cada instante, los principios del bien en vosotros, también han sido tocados por esa tentación; bendito aquél que ha permanecido firme en su fe, en su bondad, en su moralidad, porque ése ha dado testimonio del espíritu que lleva en sí, y del gran espíritu que está junto a él guiándole y ayudándole, como uno más de los grandes espíritus protectores y guardianes que sirven al Señor para llevar adelante Su Obra.
42. ¿Acaso han regresado los grandes espíritus que en otro tiempo habitaron en los profetas? No lo sabéis.
43. ¿Quienes han llegado entre vosotros, ya sea encarnados o en espíritu? Tampoco lo sabéis, mas si el Padre ha venido en espíritu, permitiendo que Su Rayo Universal se comunicase por el cerebro del hombre, y permitiendo que los grandes enviados como Elías vengan en este tiempo pues entonces, ¿cuántos más espíritus grandes habrán venido y nos los habéis reconocido?
44. Todos los espíritus nos reconocemos los unos a los otros, entre nosotros no hay diferencias con el que está encarnado, todos sentimos pertenecer a un mismo Padre y tener las mismas grandes gracias, mas ha sido la voluntad del Padre servirse de todos los espíritus en este tiempo para la gran lucha final, para la Gran Batalla profetizada, y el Señor os ha anunciado que esta lucha no sólo será del mundo que habitáis, sino que en otros mundos se está dando esta lucha, pugnando el Bien contra el mal y viceversa.
45. Mas sabed que será el Bien quien triunfe al final, venciendo la luz sobre la tiniebla, sabed que el amor triunfará sobre el odio y las bajas pasiones, que será establecido el Reino de Paz y que la humanidad dará grandes pasos hacia su adelanto en todos los órdenes, evolucionando de gran manera en corto tiempo, porque la conciencia en todos despertará; para ello, el pueblo de Israel habrá de llegar a las naciones llevándoles la buena nueva, enseñándoles la oración espiritual y derramando la Palabra del Padre.
46. Será en ese tiempo, que los espíritus se levanten comprendiendo muchas cosas y dejando tras de sí todo su pasado.
47. Inmensa lucha, tremenda batalla, mas no la libraréis vosotros solos; nosotros estaremos a diestra y siniestra y nuestras armas, que son poderosas, vencerán y las vuestras, que son vuestra oración, vuestra fe y vuestra fortaleza, deberán ser grandes pues en ello reside vuestra salvación.
48. Venid al Señor, en El sanaréis vuestras llagas, en El encontraréis descanso para vuestras fatigas; retornad siempre a El después de caminar por el largo camino que hayáis emprendido, porque siempre encontraréis Su regazo paterno lleno de calor, de amor espiritual.
49. Sabed que en El está vuestro verdadero refugio, y conoceréis que El es el principio y el fin de vuestra vida.
50. Alimentaos de El en cada día, levantándoos en el amanecer para que en Su Nombre vayáis a las pequeñas luchas cotidianas, y retornad a El por la noche después del trabajo, dándole gracias por cuanto os ha concedido, y El os preparará y vuestro bálsamo será inacabable así como lo será la caridad que brote de vuestro corazón.
51. Vuestros labios serán el manantial inagotable de palabras que mucho habrán de enseñar y mucho habrán de confortar.
52. Decidle a todos que trabajáis en el nombre del Padre, pues no llevarais distinta enseñanza, mas decidlo con humildad, sin alarde en vosotros, y si fuese preciso callar, callaréis.
53. Haced todo el bien que podáis, en el nombre bendito del Padre, con el corazón lleno de desinterés, pues el único interés que tendréis será el de servir a vuestra hermana humanidad, levantándola a través de los dones que habéis recibido.
54. Teneos por dichosos, Israel, mas no por ellos sintáis superioridad alguna; miraos todos como hermanos, pues lo sois, y si veis a los aparentemente desheredados ignorar los dones que en ellos se encuentran, acercáos, enseñadles y decidles que no han sido olvidados ni desheredados, que todos los espíritus han sido enviados a la lucha con los mismo grandes dones para defenderse y para buscar su galardón.
55. Acercáos aún a aquéllos que en medio de los grandes vicios y materialismo puedan estar sumergidos, trabajad en ellos con vuestro mayor afán, porque son ellos quienes más necesitan; recordad que el Señor os dijo que "el sano no necesita al médico", es el enfermo quien necesita de todos los cuidados.
56. Buscad entonces a los espíritus más alejados del camino, a los que han caído en las mayores faltan, para levantarlos y ayudarles a regresar al buen camino.
57. No seréis vosotros quienes tengáis que hacer toda la obra de redención, el Señor os lo ha dicho; es sólo una pequeña parte la que os toca hacer, lo demás es labor de El y Su mundo espiritual; y aunque sea pequeña vuestra participación es tan digna Obra, y pequeño sea vuestro círculo, trabajad, pero trabajad con consciencia y afán,
58. Pensad que si vosotros habéis sido doctrinados por la Divina Palabra, tenéis entonces en vosotros toda la luz y la fuerza necesarias para que trabajéis; sentid la fortaleza interior que lleváis, sentid elevación que el Señor ha dejado en todos y cada uno de vosotros.
59. Sois discípulos del Divino Maestro, y por tanto, es a El a quien debéis imitar.
60. Orad, hermanos, orad por el mundo; sed como un manto cono todas las criaturas, grandes dolores que no conocéis abaten a la humanidad, y aunque no os sea dado acudir con todos los dolientes y enfermos, sí podéis orar por ellos aunque no los conozcáis, y en vuestra oración estarán el bálsamo, la fortaleza y la paz que tanto necesitan.
61. Por tanto, orad, hermanos, para derramar en todos los corazones los dones que habéis recibido.
62. Cuanto más pura sea vuestra oración, cuanto mayor sea el amor que sintáis por la humanidad, mayores gracias os concederá el Señor.
La paz del Señor sea con vosotros.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 21


1. Sabed, hermanos, que cuando el Divino Maestro levante Su palabra, al finalizar 1950, también nos habrá prohibido a nosotros, Su mundo espiritual de luz, volver a tomar cerebro.
2. La forma curativa que habéis practicado, tendrá que desaparecer, pues la forma en que cura el mundo espiritual a través de las facultades espiritualistas ha sido muy material, en una congregaciones más que en otras.
3. No todos habéis practicado la curación de la misma manera, mas para después de 1950, tanta diversidad de formas deberá desaparecer.
4. El pueblo espiritualista, acostumbrado a cierta materialización del mundo espiritual de luz, tendrá que extrañarse y se desorientará ante la nueva forma que las prácticas tomarán para entonces; tanto el Señor como Su mundo espiritual, queremos evitar esta extrañeza, esta confusión y desorientación y ¿cómo lo podremos evitar?: anticipándole al pueblo las cosas por venir, encaminándole a dar pasos de espiritualidad, sin importar el sacrificio para ello, y así alcanzar la gracia del Señor y las emanaciones del mundo espiritual.
5. Cuando suene la hora solemne y temida por vosotros, no deberéis tener nada que resentir ni extrañar, sino por el contrario, el júbilo, la paz, la serenidad, la confianza y la fe en vuestro futuro espiritual deberán esplender en vuestro espíritu y corazón.
6. Sí, lamentamos profundamente que esta etapa no sea bien aprovechada, pero después, hermanos, el amor, el ahínco y el esfuerzo de este pueblo enmendará sus errores, lavará sus manchas y repondrá los tiempos perdidos.
7. El Padre nos concedió llegar hasta un límite en la materialización, el fin de tomaros de la mano y llevaros desde el principio del camino hasta el final, entresacándoos del abismo en donde os encontrabais y de ahí, llevaros paso a paso hasta la cima.
8. Por razones el Padre, en Su complacencia, en Su divina paciencia, en Su amor sin límites, nos permitió descender hasta el plano de materialismo en que todos vivís y ya en él, doctrinaros.
9. Cada uno de vosotros puede ser un doctor de sí mismo y de los demás, al tener una intuición, un conocimiento y una espiritualidad amplios, para resolver todos los casos difíciles y todas las enfermedades.
10. La curación espiritual debe ser ampliamente comprendida por todo el pueblo espiritualista.
11. Hay casos en que simplemente el fluído espiritual puede sanar al enfermo; en otros en que os veis obligados a recurrir a medicamentos materiales y a los hombres de ciencia, y cuando lo hacéis, muchas veces creéis que es éso una profanación, una ofensa a la Obra del Padre
12. El mundo espiritual de luz os dice: No, hermanos, el pensar que éso sea profanación u ofenda al Padre es ignorancia y fanatismo, fanatismo que se manifiesta cuando pensáis que al acudir al médico humano es prueba de poca fe.
13. ¡Cuántas veces ha flaqueado ese mal concepto de la fe, y acabáis acudiendo a hurtadillas a aquél que antes no quisisteis buscar sin que nadie os vea, al no haber logrado alcanzar del mundo espiritual, por vuestra escasa preparación, lo que habéis deseado!
14. Oíd: el Padre ha enviado a Su mundo espiritual, saturado de bálsamo de curación, de emanaciones puras y saludables, de luz, y habéis atestiguado muchos milagros, curaciones maravillosas, realizadas solamente por nuestro fluído espiritual; quienes así han sanado, se han levantado a la vida de la fe.
15. Dios ha sembrado el Universo y el camino con elementos que ayudan al hombre a resolver problemas, a mitigar penas, sanar males y acallar congojas en su jornada, ha puesto el Señor vida y salud en todos sus elementos, desde el astro rey con su fuego, su luz, sus rayos y emanaciones que son vida, energía que llegando a vosotros, os satura, os levanta y os conserva, hasta el agua que os vivifica y el aire que os sustenta.
16. En este planeta en el que vivís, b rotan manantiales y plantas de sus entrañas, corren los ríos, se agitan suavemente los mares, brindándoos salud para que cuando los males físicos sorprendan a la materia, podáis tener a vuestro alcance dicha salud así como recreo y alimento.
17. ¿Y cómo podéis descubrir en donde están los elementos que os alivian y curan los males si no sois hombre de ciencia?
18. El sentido común y la intuición son dones que el Señor ha confiado a todas las criaturas.
19. Ved cómo en el seno de todos los pueblos de la Tierra, sin importar si son grandes civilizaciones o tribus atrasadas, ha puesto el Señor el conocimiento intuitivo de las cosas.
20. ¿Será entonces ilícito que cuando sintáis un mal corporal, acudáis a esos elementos, a esos recreos materiales? No, hermanos, no es ilícito.
21. Dios ha puesto la intuición en todos Sus hijos, y espiritualmente sabéis que este don es un camino que os revela las grandes cosas superiores, inspirando a las mentes y a las inteligencias,; entre las criaturas humanas surgen los enviados de Dios, con dones especiales, con misiones muy grandes en beneficio de la humanidad y entre esos misiones, están los hombres de la ciencia médica
22. ¿Han cumplido todos estos hombres con su misión? No soy yo quien deba juzgarles, pero ellos han sido iluminados pues son enviados del Padre, los unos transitando por la senda que el Señor les ha trazado, los otros torciendo su destino y poniendo al servicio propio los dones y gracias con que han sido revestidos, pero los unos y los otros tienen luz en su conciencia, y tienen bálsamo de curación para las dolencias del cuerpo.
23. Y si hay casos dispuestos por Dios que tienen que resolverse por medios científicos, al buscar esos medios ¿habréis incurrido en profanación?
24. No, hermanos, abandonad el fanatismo y ese criterio tan reducido, pues debéis ser de espíritu amplio y grande.
25. Muchas veces, habéis tenido que recurrir a esos hombres de ciencia aún continuaréis haciéndolo, mas si queréis recibir a través de ellos el verdadero bálsamo, y que con su inteligencia os entreguen algo limpio y puro que ataque directamente vuestro mal, penetrad en oración elevándoos al Padre, invocad al mundo espiritual en nombre del Señor y pedid que la luz de la Divinidad ilumine aquella inteligencia, que resplandezca sobre la mente de ese hombre de ciencia, para que vosotros y todos entreguen lo que sea la voluntad divina.
26. Cuántos de vosotros ha mucho tiempo que no habéis tenido necesidad de recurrir a los hombres de ciencia, y cuántos os habéis ido retirando cada vez más de los medicamentos materiales y no volveréis a presentar enfermedad corporal alguna a ningún médico material.
27. Mas, ¡cuántos todavía tendrán que recurrir a la ciencia humana, a los de los conocimientos, ya sea solicitando el consejo a los hombres de ciencia!
28. Pero cuanto más sea la espiritualidad en esta humanidad así como su regeneración y su enmienda espiritual y humana, mayor irá siendo su emancipación de todas esas cosas, y se irá acercando a los principios de los tiempos, en los cuales no se había desarrollado tanto la ciencia médica porque no era necesaria, ya que no eran frecuentes las enfermedades, las dolencias físicas no aquejaban todavía al género humano.
29. Ahora tenéis nuevas y grandes enfermedades que son producto de la complicación en vuestras costumbres y en vuestra vida, y son prueba de la degeneración a que ha llegado la raza humana.
30. La salud espiritual y física serán, por el contrario, signo de regeneración.
31. No creáis que al llevar vuestra forma de vivir de acuerdo como la llevasteis en un principio sea muestra de retroceso, recordad que el Padre os dice: "Yo soy vuestro Alfa y vuestro Omega, vuestro principio y vuestro final" y que profetizado estaba que Elías había de regresar en este tiempo, a "devolver las cosas a su principio".
32. Cuando levantéis vuestra planta en los caminos de los hombres, transitando vuestro espíritu por la senda del Señor, tendréis que llevar el bálsamo a la humanidad y os preguntáis: ¿tendremos entonces que recomendar a los hombres en ciertos casos, el que acudan a la ciencia humana? Hermanos, el verdadero bálsamo lo lleváis en el espíritu.
33. No serán vuestras manos las que unjan al enfermo, será vuestro corazón el que lo haga cuando en él se encuentren los sentimientos elevados del amor.
34. Y si el mundo espiritual de luz os dice que es vuestro espíritu quien debe ungir al enfermo, voy a citar un caso que unos habéis experimentado y practicado, aunque quizás otros no.
35. Quién de vosotros no ha encontrado en su camino a un enfermo sea anciano, joven o niño, al que no le haya hablado o extendido la mano para hacerle una caricia, sin que hubiese sido menester llevar consigo un medicamento o una moneda?
36. En ese instante, habéis sentido el corazón destrozado de dolor al contemplar al necesitado; íntimamente habéis llorado, sintiendo en el corazón el dolor de vuestro hermano, y habéis sentido el deseo profundo de aliviar aquella pena; entonces, elevando vuestro espíritu habéis orado diciendo: "Padre mío, derrama una gota de Tu bálsamo en este enfermo, mi hermano".
37. Y el enfermo cruzó por vuestro camino, alejándose, y no lo habéis vuelto a ver jamás, y quedó en vuestro corazón el dolor de pensar que nada pudisteis hacer por él, de que nada le pudisteis dar, mas el enfermo se alivió sin vosotros saberlo; si era anciano irguióse nuevamente, si joven dejó de llorar y afligirse con amargura, si niño sonrió y sanó.
38. ¿y Cómo se operó este prodigio? Porque habéis ungido al enfermo, porque vuestro espíritu se transportó, alejándose de todo egoísmo, de todo materialismo, y vuestros brazos espirituales estrecharon a ese enfermo, ungiéndole y apartando de él su dolor, para beberlo vosotros en vuestro propio cáliz; y aunque vuestros ojos nada de esto vieron, el Padre si lo vió y ahora nos permite deciros todo esto para que tengáis confianza en El y en vosotros.
39. Así, muchos enfermos tendréis que sanar y muchos problemas que resolver pero no todo lo haréis con el pensamiento; habrá también muchos casos, en que vuestros labios deberán abrirse para dejar caer el bálsamo, ocasiones en que tendréis que ir de un hogar a otro, de comarca en comarca, de nación en nación, atravesando mares y grandes distancias, para llevar el bálsamo del espíritu a través de vuestra materia, y de esta manera vuestra misión será más amplia, sin límites.
40. Donde vuestra materia encuentre un tropiezo, vuestro espíritu lo salvará, donde vuestras manos nada puedan, vuestros ojos y labios se abrirán con poder, y si éstos nada logran, vuestra mente entonces, y vuestro espíritu en oración después, en comunicación de espíritu a Espíritu y transportados a lo elevado, lograrán el prodigio y vuestra petición será atendida por vuestro Padre y Señor.
41. Siempre tendrá el espíritu ocasión de cumplimiento, en cada día podéis hacer grandes cosas, cada día está sembrado de oportunidades y lecciones que debéis aprovechar ejercitando vuestros dones, desarrollando vuestro espíritu y vuestras facultades.
42. Sabed que el desarrollo de vuestro espíritu no terminará sino hasta que hayáis llegado a la perfección espiritual y estéis en el seno del Padre.
43. El desarrollo espiritual se da a través de vuestro cuerpo físico y después de la muerte de él, se da en otros mundos: así, de escala en escala continuaréis hasta que moréis en el seno del Padre cuando hayáis alcanzado la perfección que como espíritus os corresponde.
44. Muchos os preguntáis: ¿si somos esencia divina, si brotamos de la perfección, porqué estamos en este mundo y porqué somos tan imperfectos?
45. Hermanos, ¿es acaso el niño igual al hombre? ¿son idénticos la semilla y el árbol? Ciertamente que no, porque el niño es hombre únicamente en potencia, y en el hombre crecido se hallan desarrolladas esas potencias que tuvo cuando niño; no cambia su esencia, lo que sucede es que ha creído y se ha desarrollado.
46. La semilla lleva en sí la perfección del árbol, más no por ello es árbol; hay cosas que en su pequeñez, son perfectas, mas hay otras, que precisan de crecer y desarrollarse para hallar en su grandeza la perfección.
47. El espíritu se sirve de lo grande para manifestar su grandeza, como se sirve también de lo pequeño para manifestar lo menor.
48. Todo progresa, todo aumenta, todo crece y se multiplica; si esto así no fuese, sería la negación misma de la Ley de Evolución, ley que gobierna a todos los seres y a todo lo creado.
49. El único ser que no precisa de esa Ley, es el Ser Supremo, pues al ser El la perfección, es, por lo mismo, inmutable.
50. Hay muchos espíritus elevados que han venido a dar luz en el sendero de los hombres, y que han venido a dejaros amor, consuelo y misericordia; es tan grande el amor de esos seres, que se han ido perfeccionando unificando en sí mismo, el poder, el amor y la sabiduría.
51. Debéis saber que el verdadero poder surge del amor y de la sabiduría; cuando el hombre se perfeccione, llegará a tener estas tres perfecciones que le convertirán en maestro.
52. Ha dicho el Padre que vuestro espíritu llegará a tal desarrollo en sus virtudes y en sus dones, que no podríais siquiera imaginar que en vosotros exista, desde vuestro principio, tanta perfección, tanta belleza y tanta grandeza.
53. La excelsitud del amor y la grandeza de la sabiduría os darán el poder, y con ese poder equilibraréis las cosas, y con vuestra voluntad, todo lo noble y lo bueno que existe en las alturas conquistaréis.
54. Llegaréis a ser los grandes maestros, seréis las potencias que rijan universos, seréis faros resplandecientes de la sublime verdad, y manifestaréis la Magna Grandeza: la del Padre Celestial.
55. Aunque los espíritus se encuentran hoy detenidos en la escala de perfeccionamiento espiritual, por no practicar la verdadera oración y las relaciones fraternales verdaderas y por no practicar el amor en sus diferentes formas, de todos modos el espíritu del hombre se ha desarrollado, desarrollando también su intuición y presiente que algo grande está a punto de suceder, presiente que el estado actual de cosas no puede durar mucho tiempo ya, que un cambio radical y profundo en el Universo está por verificarse, y esa esperanza renace todos los días en el espíritu de los hombres.
56. Unos saben por las profecías, que los tiempos cambiarán, que Dios ha hecho promesas a los hombre y que El vendrá; otros no lo saben, y otros más lo han olvidado, pero en el fondo de su corazón presienten que algo se acerca, que algo viene a este mundo, que algo está preparándoles y que una luz ilumina la senda de todos, diciéndoles: ¡Alerta!, ¡Alerta!, ¡preparaos porque la llegada del Señor a todos se acerca, porque el Reino del Padre paso a paso se acerca y debéis estar preparados!
57. Por todo esto, el mundo espiritual de luz lamenta vuestros tiempos perdidos, Israel.
58. En el seno de vosotros, también habrá cambios, habrá quienes se levantarán tratando de entorpecer vuestros pasos de espiritualidad, no temáis, que de ellos se encargará el Señor; habrá quienes os ataquen y os critiquen, combatiéndoos, mas tampoco temáis.
59. Revestid vuestro espíritu y corazón de comprensión, de respeto y paciencia, de verdadera virtud, aunque ésta sea en vosotros un átomo solamente, y de este modo iréis inspirando confianza en los demás, quienes acudirán entre vosotros, convencidos de que no estáis profanando la Obra del Señor, sino que pugnais por glorificar el nombre del Padre a través de prácticas mejores, y así desagraviarlo de lo mucho que se le ha ofendido.
60. No juzguéis los actos de los demás, no juzguéis sus trabajos, no sois jueces de nadie, solamente Dios es el Juez Perfecto, El es el que se encarga de ir tocando espíritu por espíritu, labriego por labriego, es El es quien en forma perfecta, hace estremecer el corazón y la consciencia de Sus escogidos, para que éstos se levanten contemplando el cumplimiento de Su palabra.
61. Todos los labriegos que de buena voluntad se levantan a trabajar, va hallando el camino abierto, las oportunidades preparadas de antemano, y se han sorprendido de esta preparación.
62. Cuántos al oír mis humildes palabras han de mofarse, cuántos las pondrán en tela de juicio, pero vosotros los párvulos y avanzados en el Camino no os burláis, sabéis bien cuál es vuestra misión y por eso recibís con respeto todo cuanto os llega del mas allá, porque reconocéis que son explicaciones y enseñanzas que os facilitarán la jornada, haciéndoos más liviana la cruz.
63. Muchos de vosotros no deberéis discutir con los hombres, vuestra carga ha sido aligerada, y algunos no combatiréis, vuestra lucha será tranquila, y vais a enseñar que sobre Dios y las cosas espirituales debe hablarse con respeto, elevación, amor y paz, la verdadera luz.
64. Para que vuestro espíritu, corazón y mente no se exalten ante los impulsos de los violentos y las burlas de la humanidad, y para que vuestro temperamento permanezca controlado y sin exaltarse, tenéis que desarrollar y practicar cuanto antes os enseñamos, y aún cuando ya todo esto conocéis e incluso habéis practicado, muchas veces habéis caído en la discusión, en el fanatismo, en el acaloramiento de las pasiones y finalmente, en la tiniebla.
65. No quiere decir esto, que rehuyáis a aquel que venga preguntándoos algo y discutiendo sobre de ello: dejadlo hablar, oídlo, respetad sus ideas y después, en calma, exponed la Doctrina del Padre y al exponerla, poneos por sobre todas las pasiones y miserias humanas, sobre todas las conveniencias sociales y religiosas, y así, elevados espiritualmente, con un criterio amplio y elevado, veréis cómo finalmente los hombre os escuchan atentamente, y no les quedará más que inclinarse ante la Verdad que el Padre ha puesto en vosotros.
66. Y si encontraseis a otros, que sin llamarse a si mismos Espiritualistas Trinitarios Marianos, llevasen la misma verdad que vosotros, reconocedles; el Padre os ha revelado que, cuando el Universo entero se convierta a su Obra y transite por Su camino verdadero, no existirán nombres sobre los espíritus, ya no habrá mosaicos ni cristianos ni espiritualistas, los diferentes "ismos" habrán terminado porque todos serán los siervos del Señor, los hijos y discípulos del Espíritu Santo.
67. ¡Qué hermoso tiempo, mis hermanos! ¿Cuándo llegará? No podemos daros una fecha exacta en términos materiales, solo os podemos predecir una fecha espiritual: esto sucederá cuando todos nos amemos en el amor del Padre.
Que la paz del Padre sea con mis hermanos.

EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 22


1. El mundo espiritual de luz quisiera contemplar seguridad en sí mismo en todo el pueblo espiritualista, esa seguridad consciente lograda por medio de la perseverancia en analizar y practicar la palabra del Divino Maestro.
2. No queremos ver en vosotros la seguridad aparente, esa confianza ficticia que da el fanatismo, porque esa seguridad y confianza falsas desaparecen en el momento de la prueba, desvaneciéndose.
3. El Padre os ha probado en distintas formas, para que estéis seguros de El y de vosotros mismos.
4. Vuestro espíritu sabe que esta etapa por medio del entendimiento humano, llega a su sabio y justo final, y que por este medio la Divinidad os ha dicho todo cuanto debía deciros, para que fuertes de espíritu y materia, estéis preparados a recibir las postreras palabras que el Verbo Divino os entregue por conducto de esta comunicación.
5. Es muy natural que sintáis que la tristeza os invada, que haya nostalgia en el corazón; los mismos apóstoles del Señor en el Segundo Tiempo, se sintieron embargados de tristeza al escuchar las postreras palabras de su amado Maestro, aún sabiendo que se volverían a reunir con El, ya que les había hecho la promesa de que algún día El volvería, y sin embargo, la hora era grave y triste.
6. Mas no sería justo, discípulos del Tercer Tiempo, que llegada la hora temida por vosotros, de la postrera comunicación del Padre por el entendimiento humano, le presentaseis al Maestro desesperación, reniego, exigencias o peticiones de que continúe hablando entre vosotros.
7. Si después de que el Verbo Divino haya cesado de hablar por conducto del hombre, y a pesar de vuestra elevación espiritual, de vuestra ferviente oración y de vuestro mejor esfuerzo por elevar el mejor culto posible al Padre, no recibís en los primeros días grandes pruebas de Su permanencia espiritual con vosotros, y no parecéis percibir Su presencia, no desesperéis.
8. El momento os dejará por unos momentos a prueba, pero más tarde, al pasar los años, vendrá a daros grandes alicientes para que prosigáis en el camino, alentándoos en la caminata con manifestaciones palpables en lo espiritual, manifestaciones que harán que este pueblo permanezca unido, lleno de ahínco en su cumplimiento, y siempre en estado de alerta.
9. Nosotros, los huestes espirituales del Señor, hemos convivido con vuestro espíritu en las regiones espirituales, y hemos logrado una gran asimilación con las multitudes, mismas que el Señor ha sensibilizado con su Doctrina espiritual, ya que habéis sentido nuestra presencia, atendido nuestra inspiración y recibido nuestras emanaciones.
10. El mucho tiempo que habéis estado en contacto con el mundo espiritual de luz, os ha dado desarrollo, conocimiento y sensibilidad así como la elevación para estar cerca de nosotros, vuestros hermanos espirituales.
11. Si en los primeros tiempos de nuestra comunicación por el entendimiento humano con vosotros, nos tocó a nosotros hacer la mayor parte, teniendo que llegar a la materialización para poder ser sentidos y comprendidos, en estos últimos días de nuestra comunicación, sois vosotros quienes habéis venido a nosotros con vuestra elevación y nuestro encuentro se ha dado en las regiones elevadas del espíritu.
12. Por todo esto, vais a seguir con p aso firme en el camino, con la certeza plena de que os comunicáis con el Divino Maestro y que estaréis en comunicación perpetua con el mundo espiritual de luz, de que nada podrá desunirnos ya, de que grande es vuestra evolución.
13. Por muy grandes confusiones que lleguen a la Tierra, por grandes cataclismo o hecatombes de índole espiritual o material que vinieran a este planeta, nada os logrará confundir, porque habéis llegado a reconocer el Árbol por su fruto.
14. De ahora en adelante, sin temor podéis probar todos los frutos, pues ya sabéis distinguir cuál es el que lleva verdadera vida y cuál es el que lleva el veneno.
15. Si en el pasado, tuvisteis decepciones o tropiezos en este camino, ya no los tendréis más.
16. En la hora de las tinieblas, vuestros ojos contemplarán los profundos abismos donde han caído los hombre, donde sus conciencias y espíritus yacen sepultados, y ahí vuestra mano les llevará la salvación.
17. Vuestra palabra llevará la esencia que el Maestro ha vertido en vosotros, y esa palabra será de vida para los que han muerto espiritualmente, seguid tomando de esta Fuente inagotable de enseñanza todo cuanto necesita vuestro espíritu para que continúe fortaleciéndose, llenándose de luz y valor, porque todo esto necesitaréis mañana, como arma que esgrimáis para combatir en contra de la adversidad.
18. Cuando el cerebro de las facultades espiritualistas se haya cerrado para estas manifestaciones, no permitáis que el tiempo os dé la impresión de que estamos ausentes, de que estamos distantes de vosotros, de que hemos quedado lejos; no, hermanos míos, que esta sensación, esta frialdad y este olvido no lleguen, porque no podríais en el futuro, colaborar con vuestros protectores.
19. Queremos seguir siendo con vosotros una sola voluntad, una sola fuerza y un solo soldado; no olvidéis que con la ayuda de estos seres espirituales habéis atravesado las grandes batallas de la vida así como las del espíritu, y hemos sido escudo que os protegió de lo dardos envenenados, hemos sido espada en vuestra diestra para combatir a vuestros adversarios, hemos sido consejeros, doctores, amigos y hermanos.
20. No olvidéis nunca que hemos venido entre vosotros a explicaros los misterios del Señor, según ha sido la voluntad del Padre y hasta donde El nos lo ha permitido por medio de nuestros protegidos; en el mañana, seguiréis asimilados al mundo espiritual de luz, sintiendo nuestra presencia, recibiendo nuestras inspiraciones y palpando los prodigios que, para alentaros en el camino, ha de realizar el Padre por conducto nuestro durante vuestra jornada.
21. No penséis en que los seres espirituales elevados habitan en regiones muy distantes, pues en lo espiritual no se pueden medir distancias, éstas pertenecen sólo a lo material.
22. Hoy no comprendéis el alcance del pensamiento, la irradiación que puede emanar el fluído de un ser, la penetración de la visión espiritual; hay cosas que ni aún nosotros podemos expresar en el lenguaje humano y que solamente podemos dejar entrever o presentir por medio de nuestras explicaciones, cosas que llegaréis a comprender, los unos, cuando vuestro desarrollo espiritual halla alcanzado gran elevación, y los otros, cuando hayáis penetrado, después de la muerte corporal, en el más allá.
23. No penséis tampoco que, si estamos ocupados en las misiones importantes que el Padre nos confía, no podremos venir a vosotros a atenderos en alguna pequeña aflicción, pues nosotros estamos atentos a las pequeñas y grandes cosas de vuestra vida, siempre alerta y llenos de fraternidad; en muchas ocasiones, ni siquiera nos es necesario que os deis cuenta de nuestra presencia, y así, hay muchas cosas que el mundo espiritual de luz lleva a cabo entre los hombres sin que éstos detecten su presencia.
24. Queremos que siempre tengáis confianza en estos siervos del Señor, que gustosamente nos convertimos en siervos vuestros también, ya que en nuestro espíritu no existe la fatiga, el dolor que llevamos no es por nosotros mismos y no hay un reloj que nos marque la hora de trabajar, de reposar o de alimentarnos; estamos fuera de todo ello, nuestro espíritu no experimenta más necesidad que la de calmar el sufrimiento a los que lo padecen, no hay otro ideal en nosotros más que el de agradar a nuestro Padre y a nuestros hermanos.
25. Los tiempos seguirán su curso, cambiando; el aspecto de vuestra vida cambiará por completo, la faz de esta tierra tendrá que transformarse y esta transformación será dolorosa.
26. Habrá una transición moral y espiritual en la humanidad, y esa transición, como todas, tendrá que ser dura para los hombre, sufrirá la humanidad grandes crisis, sostendrá grandes combates aferrándose a falsas verdades que mas tarde negará.
27. Y todo eso contemplaréis con vuestros propios ojos, seréis testigos de todas estas cosas, mis hermanos, porque el Divino Maestro lo ha profetizado, porque estos tiempos que ahora vivís son preludio e indicio de los que siguen; en esas horas de prueba, vais a experimentar la necesidad de que el mundo espiritual de luz se manifieste entre vosotros, y tendréis momentos de duda, la incertidumbre muchas veces os invadirá y recordaréis entonces con dolor, con nostalgia, los tiempos aquellos en que invocabais a un ser espiritual, y éste tenía el permiso de comunicarse materialmente a través de las facultades espiritualistas.
28. Recordaréis los tiempos que en estos seres os resolvían vuestros conflictos, aún los más nimios; mas os aseguramos ahora, que en las horas de incertidumbre por venir no nos mostraremos ajenos, sordos o insensibles: estaremos cerca, dentro de lo espiritual, para que vosotros, llenos de esta seguridad y confianza en nuestra inspiración y en vuestro éxtasis, bastando vuestra invocación y elevación, recibáis con toda claridad, con total fluidez nuestro consejo espiritual.
29. Vuestro corazón latirá apresuradamente, emocionado con la certeza de que habrá recibido la voz del mundo espiritual de luz, os maravillaréis de la comunicación de espíritu a espíritu, y así confortados, daréis infinitas gracias al Padre por haberos concedido la enseñanza y gracia para estas cosas.
30. Entonces, tendréis la convicción absoluta de que la comunicación del Rayo Divino y del mundo espiritual de luz por medio de las facultades espiritualistas, tuvo su tiempo y su razón de ser, diese lugar a una nueva etapa, a un nuevo paso en el camino de evolución espiritual.
31. Entre vosotros surgirán, cuando esta manifestación haya cesado y como en todos los tiempos, aquellos que quieran darse importancia a sí mismos, queriendo sobresalir haciéndose superiores; y entre los ignorantes, entre los que no supieron aprovechar las enseñanzas del Divino Maestro, no faltarán quienes se digan ministros de lo alto, sacerdotes de lo eterno.
32. Ante la falta de la palabra humanizada del Señor, muchas cosas extrañas surgirán, ¡oh! hermanos, y el mundo espiritual de luz quiere deciros a vosotros que podéis tomar grandes iniciativas, que podéis en futuro dar los grandes pasos que ahora no habéis dado, y en la palabra del Divino Maestro, al profundizaros en las lecciones, encontraréis lo que ahora ni siquiera presentís.
33. Mas cuidad de no adulterar en lo fundamental la Obra, porque los cimientos de ella son inmutables, y los preceptos de la Ley eternamente perfectos.
34. Cuando veáis surgir de entre la congregación espiritualistas a aquéllos que se digan profetas sin serlo, y que ávidos de adulación y renombre se aprovechen de la ignorancia de las multitudes, descubridlos sin traicionarles, corregidlos pero hacedlo dentro de las enseñanzas que os ha legado el Divino Maestro, recordad que no tenéis derecho a delatar públicamente a nadie, pues no deberéis ser jueces ni tener reos.
35. He aquí porqué a veces es difícil para los seres humanos, el cumplimiento de la Doctrina espiritual, porque requiere verdadera elevación, amor, perdón y caridad; quedad como guardianes de este tesoro espiritual, no adulterando ni permitiendo que nadie adultere la pureza de esta Doctrina.
36. No adoptéis ni toleréis formas imperfectas; la Obra espiritual debe ser mostrada en toda la pureza que el Señor os ha enseñado; perdonad los errores, pero id siempre en busca de la esencia verdadera, inmortal y perfecta de aquel Ser todo perfección.
37. El Divino Maestro siempre ha enseñado a Sus discípulos el respeto mutuo, aquel antiguo espíritu de crítica que había en vosotros para juzgar los actos religiosos de los demás, ha desaparecido; ahora ya sabéis que todos los espíritus en el Universo se encuentran caminando por la escala que conduce a Dios, y que cada espíritu se encuentra en un peldaño diferente de esa escala que es infinita.
38. Deberéis sentir respeto siempre por el compás con que los demás van caminando en esa escala, porque será la prueba de que habéis comprendido lo que es la espiritualidad, respetando el grado de adelanto o de retraso que según vuestro criterio lleve cada uno de vuestros hermanos.
39. Ahora que, ese respeto no debéis esperarlo de las religiones y de las sectas, respeto que no tienen ni por vosotros ni por los demás que no piensan como ellos.
40. Cuando recibáis en vuestro corazón y en vuestra vida el anatema, el escarnio, la crítica, la burla, la persecución y aún la calumnia, será una prueba para vosotros de que el Padre os ha colocado espiritualmente por encima de esas miserias humanas, y de que la ignorancia que demuestran otros, ha mucho tiempo que cayó de vuestro espíritu, como cae de vuestro cuerpo una vestidura que ya no sirve.
41. En el seno de Israel existe justicia y ecuanimidad al observar las religiones, y sabemos descubrir en el seno de esta humanidad y de las diversas creencias, a los espíritus virtuosos y elevados; muchos de ellos aún dentro de la idolatría, de las tradiciones religiosas atrasadas y de cultos muy distintos al que el Padre enseña, saben practicar la Divina enseñanza y saben vivir en la virtud.
42. A esos espíritus deberéis encontrar, porque en el fondo se estrecharán fraternalmente con el vuestro; las diferencias de forma son superficiales, y no debéis permitir que estas diferencias produzcan choque entre vuestro corazón y el de ellos; penetrad serenamente, con caridad y amor en esos corazones y ellos abrirán la puerta para daros la bienvenida.
43. Les llevaréis enseñanzas pero, atended esto, mis hermanos, estad prestos a recibirlas muy grandes de ellos.
44. Mucho se ha derramado el Espíritu Santo en vosotros, pero no podéis decir con justicia que sois los primeros en practicar las enseñanzas; sabéis si en el seno de otros ideologías o religiones, haya hermanos vuestros que ya estén practicando la caridad y la espiritualidad con mayor perfección que vosotros mismos.
45. Tened siempre un espíritu amplio para mirar, juzgar y comprender.
46. No tengáis prejuicios jamás, y entonces llegará el día en que en vuestro corazón ya no entren las ofensas y no se albergue el odio, y en que no pueda formarse en él ningún egoísmo, porque habréis sabido abrirlo, tanto a las inspiraciones y a la luz divinas, como a la esencia para amar a vuestros hermanos.
47. Pasaréis entre la humanidad humilde y calladamente, sin ostentación, seréis uno más entre los hombres; así os quiere contemplar el Padre, como verdaderos espiritualistas que llevéis en lo más profundo el santuario, y que ahí, desde lo más elevado de vuestro espíritu, derraméis en los necesitados los dones que poseéis.
48. Si hoy os faltan oportunidades, es porque el tiempo todavía no llega en plenitud a vosotros para vuestros hechos, mas ese tiempo llegará y sentiréis en vuestro propio espíritu la necesidad imperiosa de hablar, de enseñar, de derramar caridad en los corazones, de aconsejar a los necesitados, de abrir brechas de luz entre la humanidad, de anunciar al mundo que el Espíritu Santo habló y que es Quien os inspira incesantemente.
49. Hoy no experimentáis todavía esa necesidad, pero cuando vuestro espíritu se encuentre pletórico de la gracia, desearéis fervientemente que el momento oportuno se presente, para que sea la hora en que os levantéis a la lucha; aprovechad, pues, el tiempo; sed incasables como siervos del Señor.
50. Vuestro camino nunca estará sembrado de imposibles, a pesar de todas las dificultades que vosotros, en la Obra del Señor, tengáis que vencer en este Tercer Tiempo.
51. Todo venceréis, hermanos; con la oración, la conformidad y la elevación todo lo habréis de rebasar; venceréis aún a la misma muerte, que podría ser el obstáculo mayor, pues la muerte no es vuestra enemiga, es aliada de la vida eterna, por tanto, nada debéis temer de ella; ella, a su tiempo llegará a vosotros, no la retardéis ni la llaméis, dejadla llegar a su tiempo, porque siempre trae un mensaje el Padre, mismo que debe entregar a cada uno de vosotros, entonces veréis que la puerta de la Eternidad se abre ante vosotros, y con paso firme y seguro daréis los últimos pasos en el camino que os conduce a esa Eternidad.
52. Son estas las últimas oportunidades que tendremos para comunicarnos con vosotros por medio del entendimiento humano, y la tristeza que nos invade no es por el hecho de que dejemos de comunicarnos por vuestro conducto, sino que esta tristeza que siendo tan grande, no la podéis comprender, obedece a otras causa: una, el contemplar al pueblo del Señor dividido, llevando frío en el corazón, ayuno de amor de los unos a los otros, y otra, al contemplar la falta de preparación de este pueblo y su escasa consciencia ante el momento trascendental que se acerca, el del día en el que el Señor levante Su palabra por este medio.
53. La inspiración del Señor en muchos casos no es atendida, Sus llamados a la fraternidad y a la unificación han sido desoídos, y Sus correcciones y reclamos nunca se han atribuido a Su justicia, sino a la tendencia de los portavoces.
54. Os vemos sumergidos en la rutina y el letargo, acumulando lágrimas para derramarlas el día en que el Maestro diga adiós a los hombre por conducto de los mismos, y la tristeza que hay en el mundo espiritual de luz, porque la humanidad no ha sabido aprovechar este tiempo.
55. El Juicio del Padre es lo que espera esta humanidad para despertar, y entonces, el hombre sabrá que hay una Mano Fuerte que es invencible, porque no es mano de hombre, y que hay una Potencia más grande que él, y que esta potencia no es de la Tierra; entonces tendrá que elevar su mirada a lo alto y ahí, contemplará al Todopoderoso.
56. Se acerca el día en que conmemoráis la llegada del Mesías, día de conmemoración en que la humanidad olvida su edad; los jóvenes y los ancianos se sienten niños, y los niños se sienten ángeles.
57. El Espíritu del Maestro y el recuerdo de Su Advenimiento invade todos los corazones y les mueve a elevación, a fraternidad y paz.
58. Velad para que en ese día, en esas horas de recordación, los hombres dejen que la luz del Padre penetre hasta el fondo de ellos, para hacerles sentir el espíritu de la Natividad del Señor, y en esa elevación, los hombres comprendan, se perdonen y se amen. La paz de nuestro Padre quede con nuestros hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 23


1. Dios os ha hablado a través de los tiempos, por medio de alegorías, parábolas y del sentido figurado.
2. Esta vida material es en sí, una gran parábola, una enseñanza, un libro que os revela la vida del más allá; es un reflejo de lo que es la vida espiritual en los planos superiores, en los mundos que están muy encima de éste.
3. Cada prueba que llegue a vosotros, tomadla como una ocasión de perfeccionamiento y adelanto, que os hace desarrollar vuestra voluntad y vuestra fortaleza, y por tanto, no debe ser desperdiciada esa prueba por más dolorosa que sea.
4. De ninguna manera es una prueba una amargura inútil; toda prueba que venga a vuestra vida, por pequeña que sea, reporta siempre un beneficio a vuestro espíritu, siempre y cuando la sepáis aceptar.
5. Que sirvan estas comunicaciones del mundo espiritual de luz, para ampliar vuestro criterio y vuestros conocimientos, para que en el seno de vuestras congregaciones, siempre habléis con la verdad y así, después, cuando tengáis que enfrentaros al mundo, no os amedrentéis.
6. Vendrá una lucha de palabras, de pensamientos, de ideas, de análisis y de conceptos acerca de la Ley y de la Obra del Padre, lucha que se dará entre vosotros; esta lucha ya ha comenzado para muchos que se han levantado, enfrentándose a las pruebas y a las ideas, en una labor de paz, de luz y de buena voluntad.
7. Esta lucha la ha permitido el Maestro, para que se forje vuestro espíritu y se desarrollen el don de palabra y el de intuición, se temple vuestro espíritu y corazón para soportar los agravios y las vicisitudes con calma, para que aprendáis a escuchar.
8. Si aprendéis a escuchar, podréis entregar la enseñanza que lleváis en el momento oportuno, apoyados siempre en los principios de verdad y de amor, y también sabréis, cuales de las armas que tenéis dentro de esta Doctrina, usaréis para combatir y abolir el fanatismo, la idolatría, la superstición y la ignorancia.
9. Una vez que haya triunfado la depuración entre vosotros, misma que os traerá como recompensa la elevación de vuestros espíritus, ya tendréis el temple, la experiencia y la fortaleza espiritual necesarios para enfrentaros al mundo, que es idólatra e ignorante de las cosas espirituales.
10. Ved cómo este mundo que habiendo tenido tantos adelantos en la ciencias humanas, en los descubrimientos materiales, se encuentra en el fondo aletargado; ved cómo es de imperfecto su culto a la Divinidad, pues el concepto que de lo divino y de la Ley tienen, difiere no sólo de pueblo a pueblo, sino de corazón a corazón, de espíritu a espíritu.
11. Y si vosotros, para alcanzar en vuestro seno la unificación de vuestro conocimiento, culto y preparación espirituales, tenéis que luchar tanto, ¿qué será cuando Israel tenga que enfrentarse al mundo, a las grandes religiones cuyas raíces han profundizado tanto en los espíritus, a las grandes doctrinas materialistas que avanzan devorándolo todo a su paso, ante las grandes ideas y conceptos de los teólogos y de los filósofos respecto a lo que es la vida eterna y de lo que es la Divinidad?
12. Cuán grande tendrán que ser vuestro temple y vuestra fortaleza espiritual, para derrumbar el espíritu de la humanidad todos los ídolos, todo el fanatismo y las tinieblas, hasta no dejar de todo esto ni piedra sobre piedra, y dejar así concluída vuestra obra, vuestro destino de israelitas en el espíritu, para poder decirle al Padre: ¡Señor, hemos cumplido!
13. La Obra del Padre, de la que tanto El os ha hablado, es la eterna, la divina, la magna, la espiritual, es el camino perfecto que El ha trazado a los espíritus, todos los cuales brotaron de Su seno amantísimo.
14. La Obra del Padre es Ley que rige a los espíritus, es el camino de evolución, mostrado en Sus revelaciones a los espíritus, Sus hijos.
15. La Obra del Padre es esta Doctrina, entregada en cada una de Sus manifestaciones entre los hombres, en cada una de Sus palabras de verdad y vida, en cada una de Sus enseñanzas.
16. La Obra del Padre es vida eterna, y contiene en sí las pruebas, todos los dones, todo lo espiritual.
17. Y esta Obra, siendo divina, no comenzó en 1866, ni en Su venida en cuanto Mesías en el Segundo Tiempo, ni cuando Moisés entregó la Ley al mundo escrita en unas tablas; la Obra ha sido siempre, y su Obra de Padre, de Maestro y de Dios, comenzó en cada uno de nosotros en el instante mismo de haber brotado del seno de Dios.
18. Por lo tanto esta Obra que conocéis como Espiritualista Trinitaria Mariana, es eterna, es infinita e inmutable, y está en el mismo Dios.
19. Cuando escuchéis al Padre hablar de Su Obra, no penséis en estos recintos, en la pequeña congregación que formáis ni en el conjunto de manifestaciones y ceremonias que se verifican entre vosotros.
20. Pensad que cuando el Padre os habla de su Obra, os habla del Camino, de la Ley, de Su amor, de Su misión paternal divina y sublime para con cada uno de nosotros, para con todos los espíritus que forman la familia espiritual del Padre.
21. Cuando seáis vosotros los que habléis de la Obra del Padre, no penséis solamente en los tres Tiempos de esta humanidad, pensad en todos los tiempos y de lo que El, el amoroso Padre, ha hecho en vosotros en medio de la eternidad.
22. El concepto que tenéis de lo que es el Templo, es muy reducido.
23. El mundo espiritual de luz, en vez de usar la palabra "templo" para denominar estas casas de oración, prefiere usar el término "recinto", pues no son otra cosa más que éso.
24. El verdadero Templo no son estas cuatro paredes en que os reunís, que os defienden de la intemperie, ocultándoos de las miradas profanas; si estas cuatro paredes fueran el verdadero Templo de Dios, entonces quienes le edificaron serían los más grandes ante la mirada divina y ¿quiénes fueron éstos?: unos artesanos, quienes al edificar este humilde recinto con sus manos, no tenían la consciencia ni el conocimiento de que para qué estaban destinadas estas cuatro paredes y esta techumbre..
25. El Templo de Dios está en vuestro espíritu, que es donde El busca la verdadera adoración, la verdadera lámpara que es vuestra fe, la verdadera ofrenda que son vuestros méritos espirituales, el verdadero altar que es el amor de vuestro espíritu hacia El, el santuario que es Su morada, en donde pueden existir el recogimiento y el silencio interior.
26. Cuando os halláis ante la manifestación de la Palabra divina a través del entendimiento humano, vuestro espíritu se eleva, el Espíritu del Padre desciende, y el encuentro de ambos se verifica mas allá del materialismo del mundo, de todas las cosas de esta tierra, y sólo quedan vuestros cuerpos en recogimiento, en éxtasis, dentro de estas casas materiales, esperando el mensaje que el espíritu recibe en ese mas allá.
27. ¿Porqué no aprendéis a preparar el santuario doquiera os encontréis, ya sea en la intimidad de vuestra alcoba, en calles o plazas, ya sea en el desierto, los mares o la campiña?
28. Doquiera se encuentre vuestro espíritu, sea que esté afligido o sea que desee glorificar a su Padre ¿porqué no penetráis de puntillas en ese santuario interior, para ahí presentarle vuestra lámpara encendida, y vuestro altar adornado con fragantes flores?
29. Mientras el pueblo sienta necesidad de congregarse para unificar su espíritu, seguirán existiendo estas casas de oración; después de 1950, será necesario todavía que os sigáis congregando en las albas dominicales, o en los días que sea la voluntad del Padre.
30. Esto tendrá que ser así, para que no venga el distanciamiento de los unos hacia los otros, y porque para ese tiempo, Israel aún no sabrá comunicarse en pensamiento y en espíritu.
31. Mas después, pasaréis a hacer reuniones en vuestros hogares, dando lectura a las cátedras del Maestro, hablando de todo lo que El dijo, y de este modo os prepararéis para recibir las inspiraciones.
32. Deberéis organizaros para que os levantéis en misiones, a entregar el bálsamo, la palabra, la buena nueva de la comunicación del Padre en el Tercer Tiempo, y así combatir las tinieblas que envuelven a los hombres; os levantaréis para hacer labor de espiritualidad, de amor y paz.
33. Y cuando llegue el momento de que vuestra elevación y unificación sean verdaderas, cuando llegue el momento en que todos vuestros espíritus vibren al unísono en un mismo amor, bajo el mismo conocimiento y la misma luz, entonces sí podréis estar distantes el uno del otro, cada quien en su choza o en su comarca, o en diferentes naciones, pero siempre unidos en la oración, en la Ley y en la Obra del Padre porque todos estaréis con la planta en el Templo del Señor.
34. Cuando sea el tiempo en que os tengáis que levantar ya como maestros, a penetrar entre las religiones de los hombres a entregar la Doctrina del Espíritu Santo, ellos os hablarán de su concepto de iglesia, y desde ahora el mundo espiritual de luz os previene y os prepara.
35. Cuando ellos pretendan sorprenderos con la palabra "iglesia", vosotros deberéis conocer el verdadero sentido y esencia de esa palabra.
36. Os dirán que Cristo fundó Su Iglesia; y vosotros ¿qué contestaréis cuando tal cosa os digan? Si lo negaseis, mal haríais, pues ciertamente, el Señor así habló, pues Jesús dijo que El venía a fundar Su iglesia.
37. Mas, ¿cuál era esa iglesia a la que se refería el Señor? ¿Se refería acaso a esa organización creada por los hombres, pasado el tiempo de los apóstoles? ¿Se refería acaso a la organización clerical de sacerdotes, de ministros, de ritos y liturgias? ¿Es ésa acaso la iglesia de Cristo?
38. No, hermanos; la iglesia a la cual se refirió el Divino Maestro en el Segundo Tiempo, es El mismo, El es su iglesia, El es el Templo, el santuario.
39. Y sí, sí dejó a sus discípulos de ese tiempo como encargados de Su iglesia, pero no de una sinagoga, ni de recinto material alguno, les dejó al cuidado de la Doctrina y la Ley divinas, para que velasen y esa luz no se apagara en el corazón de los hombres, y para que levantasen el verdadero altar en el corazón de la humanidad, con su amor y su sacrificio.
40. El Templo de la Divinidad no necesita de ministros o sacerdotes, lo que necesita son apóstoles, espíritus llenos de abnegación y de elevación, de amor, de caridad y desinterés, es éso lo que requiere la Obra del Padre, no sólo dentro del Espiritualismo Trinitario Mariano, sino dentro de cualquier religión o secta.
41. ¡CuAntos van por el mundo sin ostentar religión alguna, y son verdaderamente apóstoles de Dios! ¿Porqué es esto? Porque practican la caridad y la elevación, reconociendo que Dios les ha enviado para amar al Padre y al semejante, y si les preguntaseis qué religión profesan, os dirían: "Ninguna, pero creo en Dios y obedezco sus mandatos."
42. Esos son más apóstoles que aquéllos que ostentan títulos y cargos diciendo que son discípulos del Señor; el apostolado se da en la abnegación, en el sacrificio, en el amor y la renunciación.
43. ¿Cuantos de vosotros penetraréis de lleno en ese apostolado después de 1950?
44. ¡Cuántos hombres se desvelarán estudiando las Escrituras de los tiempos pasados! Muchos dejarán sus quehaceres, sus ideales humanos y sus empresas para interiorizarse en las cosas del espíritu.
45. ¡Cuántas criticas habrá entonces para el Espiritualismo, cuántas persecuciones, cuántas delaciones y calumnias se lanzarán sobre de él! mas el Espiritualismo llevado por los apóstoles del Señor, debidamente practicado por ellos, irá sembrando la verdad e irá despertando a los que duermen en su profundo letargo, no de días, no de años, sino de siglos.
46. Y algunos que me escucháis, que seréis para entonces parte de esos apóstoles, iréis posando sobre aquellos pobres espíritus dormidos y muertos que se encuentran en diversas religiones, la luz y el conocimiento necesarios para resucitarlos, sacándoles de debajo de los escombros, de debajo de sus ídolos, levantándoles a la vida del espíritu, a la libertad que ofrece la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana.
47. ¡Qué tiempos de lucha y de revolución le esperan a Israel y la humanidad, hermanos! Todo entonces será hablar de espíritu, de Dios y de Ley; los hombres discutirán, se desgarrarán y profanarAn, mas vosotros no participaréis de ello, pueblo, pues ya mucho discutisteis, desgarrasteis y profanasteis, y ese tiempo ya habrá pasado para vosotros.
48. Ya nunca volveréis a pronunciar el nombre de Dios y la Ley sin respeto, y siempre que lo hagáis será con veneración y en su debido tiempo; entonces seréis los verdaderos apóstoles, los labriegos de la Obra Divina, los sembradores del Espiritualismo y de la espiritualidad, de la paz, y se conmoverán las naciones, los pueblos e instituciones.
49. Cuando el astro rey ilumine el haz de este mundo en un nuevo día que ya no pertenecerá a 1950, y en el cual la manifestación del Padre por conducto humano ya no esté, sentiréis la ausencia y un dolor profundo y no sabréis cómo ni cuándo empezar vuestra labor; pero os hemos hablado a tiempo de estas cosas, para que éso no suceda, para que desde ahora se prepare el pueblo de Israel.
50. Si vuestros ojos derraman lágrimas, que sea en silencio, pero no os entreguéis a la desesperación por ningún motivo, porque eso acusaría vuestra falta de espiritualidad, vuestra carencia de elevación y conocimiento, ese conocimiento fundamental de que El ha de seguir siempre entre vosotros, aún más profundamente que ahora.
La Paz del Padre sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 24


1. El que la Divinidad haya venido a comunicarse a través del hombre en este Tercer Tiempo, es para Dios un hecho natural, mas para el hombre es un hecho extraordinario.
2. La sola presencia del Rayo Divino, del Verbo manifestado por el entendimiento del hombre, bastaba para atraer a los hombres de todo el mundo en este tiempo; la sola presencia de Su palabra, será suficiente para conmover los corazones más duros, para hacer estremecer a los espíritus más distanciados de la luz.
3. Pero este pueblo no lo comprendió, y juzgando que la presencia Maestro y de Su palabra no tienen el poder ni el atractivo suficientes para acercar a las multitudes, creyó necesario levantar altares, encender lámparas, erigir imágenes y crear ritos y ceremonias, dándoles a la Obra del Padre forma de religión, y ya con todo esto, hermanos míos, el pueblo invitó a los hombres a conocer la manifestación del Padre en este tiempo.
4. ¿Acaso el Padre vino a invitar a los hombres en el Tercer Tiempo a penetrar en una religión? ¿Necesitaba el Padre para Su Venida en este Tiempo, llegar entre una organización como las que acostumbran crear los hombres?
5. No, hermanos míos, el Maestro no trajo altares materiales, ni vino Su Mano a encender lámparas ni antorchas de fuego material, no vino a pedir a los hombres sus ofrendas florales, ni tributos en forma de moneda, ni mucho menos el pago material a todos Sus prodigios y beneficios.
6. Vino el Señor en espíritu, en Verbo, en Rayo de Luz, simplemente así a manifestar una vez más entre los hombres Su Doctrina, Su Ley, Su Obra. ¿Porqué pensáis que sea necesario ocultar esta luz, adornando la presencia del Padre con casas materiales, si es El la belleza de bellezas, la Música divina, el Concierto espiritual, y es El armonía y perfección, Dueño de todos los atributos y de todas las perfecciones que ha manifestado a través del entendimiento humano, aún siendo éste tan limitado?
7. ¡Qué poco valor le habéis dado a la presencia del Padre, y cuán poco se estima la Obra del Señor! Israel ha recurrido al fanatismo y a la idolatría, y al servirse de ellos, ha materializado al mundo espiritual de luz, materializando también el bálsamo divino, mezclándolo con la ciencia egoísta de los hombres, para poder con éso atraer a los enfermos y dolientes.
8. No ha tenido Israel la fe y el valor en sí mismo, en la presencia del Padre y en sus propios dones, para llamar a los enfermos del espíritu y del cuerpo, para sanarlas con la palabra y las emanaciones del mundo espiritual de luz.
9. Después de la partida del Maestro en 1950, si seguís adoleciendo de fanatismo e idolatría ¿con qué derecho podréis penetrar en las religiones y señalarles como defectos las mismas prácticas que entre vosotros lleváis?
10. Con las manos manchadas de metal, y con el corazón contaminado por las monedas ¿con qué derecho podría este pueblo corregir ese defecto que adolecen todas las religiones?
11. No debe haber discusiones en el seno de las congregaciones, acerca del hecho de suprimir todos los objetos y prácticas materiales con que se ha contaminado el culto de Israel, pues ya debería existir el criterio unánime para abolir lo innecesario, que son fanatismo e idolatría.
12. Que los hombres contemplen en vosotros, un respeto absoluto a la Divinidad, que vean en vosotros espiritualidad, energía, celo y amor; que contemplen en vosotros, si os escudriñan llegando aún a penetrar en vuestra intimidad, una vida virtuosa, sencilla y moral en lo humano una vida honrada y recta en lo espiritual y una práctica y un culto espiritual elevados.
13. Que os contemplen tratar a la multitud siempre con amor, con energía sólo cuando fuese indispensable, sin confundirla jamás con la crueldad o con la injusticia, usando ese amor y esa energía bien entendida, para encauzar a los hombres al buen sendero.
14. Vosotros, los que habéis sido portavoces de la Divinidad, no seréis, después de 1950, glorificados en la Tierra, ni seréis ensalzados por las multitudes, ni habrán de consideraros los hombres como cosa sagrada.
15. Vosotros huiréis del fanatismo, huiréis de la idolatría, y así como el Maestro, cuando se comunicó por medio de vosotros, dijo que venía a comunicarse con materias pecadoras, así deberéis seguir diciendo al mundo, diciéndole que no sois justos, que habéis sido imperfectos, pero que habiendo sido escogidos por el Padre, os esforzáis por mejorar vuestra condición tanto espiritual como humana.
16. El pueblo espiritualista debe ser aquél que sea siempre un juez hacia sí mismo, hacia sus propios trabajos, pues vosotros no debéis estar conformes con lo que habéis hecho.
17. Dad siempre más a aquél que más humilde se acerque a vosotros, y al más torpe e insignificante dadle vuestro mejor fruto; no reservéis las mejores palabras para aquéllos que lleguen con buenas vestiduras materiales, con mayor cultura o con representación en su persona, no.
18. Dadle a todos por igual, no distingáis a nadie y entre labriego y labriego, teneos caridad y armonía los unos para con los otros.
19. Pensad hermanos, que entre los seres espirituales de luz que os protegemos, existe una armonía perfecta, una fraternidad verdadera, pues nos amamos con el mismo amor con que nuestro Padre nos ama, y respetamos la misión y los trabajos de los demás, no somos jueces los unos de los otros, antes bien, en espíritu nos ayudamos, nos facilitamos el trabajo, nos unimos en las grandes luchas y estamos siempre amándonos.
20. Si un enfermo se acercase a este humilde ser y me dijese: "Hermano, otro ser espiritual me ha dado tratamiento y no he sentido ningún alivio, vengo a que seas tú quien me trate", ¿sería propio que yo le dijese que aquel tratamiento no fue el correcto? ¿Sería justo que yo, ante aquel inocente, ante ese enfermo, pusiese en evidencia a un hermano espiritual y en duda los trabajo de otro labriego?
21. No, hermanos míos, mas cuántas veces hemos contemplado que, acercándose a los enfermos a varios hermanos en busca de bálsamo, al no encontrarlo siguen buscándolo hasta encontrarlo en otro labriego, y éste, envanecido dice: "He aquí, que lo que no pudieron hacer los demás, lo que no lograron otros labriegos, lo hice yo."
22. Esto es indigno que suceda en la hermandad de labriegos.
23. Cuando un ser espiritual se encuentre entregando el consejo, no se le interrogue ni se corte su palabra; cuántas veces se nos causa esta herida, cuando estamos sanando a un enfermo con la virtud de la palabra; se nos dice: "Lo que este hermano necesita es curación, no palabras", cuando la curación se la estamos dando con la palabra, porque son enfermos que se encuentran sedientos de verdad y amor, y su enfermedad, más que tónicos materiales, lo que necesita es fortaleza moral y estímulo espiritual.
24. ¡Cuántos enfermos hay que no es una substancia material la que necesitan, sino la esencia vertida en ternura, caridad y amor! ¡cuántos seres confundidos, cuántos seres turbados y obsesionados, solamente necesitan un rayo de luz para desalojar las malas influencias que les invaden!
25. ¿Porqué entonces, pedirnos que entreguemos lo que el enfermo no necesita?
26. Lo más importante en la curación espiritual, que habéis aprendido en esta Obra, es la buena palabra y el fluído espiritual, todo lo demás es secundario; los medicamentos materiales son secundarios, pues cualquier médico humano los puede recetar, ésa es su misión, el alivio del cuerpo; nosotros venimos con misión distinta, en pos del Maestro, a sanar primero el espíritu con nuestro fluído espiritual y con la palabra de verdad, siendo esto lo importante, ya que después sanará su cuerpo por añadidura.
27. ¿De qué le sirve al cuerpo estar lleno de falso saber, de vanidad, de materialismo, de riqueza material? ¿de qué le sirve tener grandeza material y el cuerpo aparentemente sano, si su espíritu se encuentra enfermo?
28. Dejadnos, entonces, que impartamos la caridad en este mundo; ved cuántos se acercan a nosotros con sus lacras, con su lepra, con sus grandes sufrimiento, y ved cómo, al escuchar nuestras palabras de verdad, mojan el polvo de la tierra con su llanto, siendo cada lágrima un torrente de dolor , un caudal inmenso de sufrimientos.
29. Dejad que los ojos de los hombre lloren, dejad que las fuentes del dolor de la humanidad se desborden por sus ojos, para que descanse su corazón, para que se limpie de tanto dolor, para que se libere de ese peso que le agobia.
30. Ved cómo se levantan llenos de gratitud esos corazones que se han desahogado con el mundo espiritual de luz, el que tiene como máximo ideal la salvación y felicidad de ellos; vedlos ir de plácemes por su camino, con la esperanza de nuevo en su faz, erguidos otra vez con optimismo y fe para enfrentarse a la lucha del mundo.
31. Seguiremos sanando por medio de la palabra, hasta que suene la hora en que el Padre en Su justicia inexorable nos diga:
32. ¡Ay de aquéllas facultades que, después de 1950, nos invoquen porque jamás acudiremos, porque no hemos de ser nosotros quienes contradigamos las órdenes perfectas del Padre, no seremos nosotros quienes confundamos a las multitudes.
33. Si vuestro cerebro, cerrado para entonces por la mano del Padre, lo abrís, ¿sabéis a lo que os exponéis, labriegos de Israel? ¿imagináis acaso quiénes serán los que se aprovechen de vuestra desobediencia?. ¿quiénes serán los que penetren a través de las puertas de vuestro entendimiento?
34. ¡Ah, hermanos labriegos! Meditad profundamente en lo que os advertimos, y formaos el propósito firme de obediencia y de espiritualidad.
35. Deberéis dejar buenos ejemplos en las nuevas generaciones, sois responsables de ellas, por esos doctrinadles y no dejéis que lleven fanatismo o idolatría, que ya no observen en vosotros lacras o desunión.
36. ¿Cómo les enseñaréis la verdadera espiritualidad? Practicando la oración espiritual en el seno de vuestro hogar, en los momentos de peligro, en los casos de gran aflicción para vosotros, en las pruebas; les enseñaréis la comunicación de espíritu a espíritu si la practicáis, dándole importancia a sus sueños, a su inspiración, dejándoles hablar de las cosas del Señor.
37. Leed en medio de los vuestros, los escritos de las cátedras y mensajes del mundo espiritual de luz, trayéndoles la palabra del Divino Maestro y acercándoles a todo lo espiritual, mas hacedlo con tacto, porque la niñez tiende a ser indiferente a las cosas espirituales por su corta edad, e igual sucede con la juventud debido a sus ilusiones y ambiciones humanas.
38. Usad el tacto para no cansarles o aburrirles, pero no por éso dejéis de vigilarles y conducirles, velando por ellos y encausándoles en el camino.
39. Pero recordad que así como vosotros sois responsables, pues mucho habéis oído al Señor, también esos pequeños que escuchan al Divino Maestro a través de vuestras palabras y de los escritos, tienen gran responsabilidad, y siendo ellos los espíritus de gran elevación, los grandes profetas, los grandes apóstoles, gran responsabilidad tienen, y no permitáis que se envanezcan o que se crean superiores.
40. Recordad, y así enseñadle a vuestros hijos, que para ser grandes en el espíritu tendréis que ser pequeños en la materia.
42. Todo esto y aún más, tendréis que enseñar a esas nuevas generaciones porque ellos serán responsables de esta Obra y del Espiritualismo en los tiempos por venir.
La paz del Señor sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 25


1. El tiempo es propicio para que se cumpla la divina parábola, aquélla que os dice "el trigo y la cizaña hay que dejarles crecer juntos, para segarles cuando ambos se encuentren en sazón, pues es peligros, cuando todavía el trigo no está maduro, intentar arrancar la cizaña, porque podría cortarse también el trigo."
2. Y esto es lo que ha acontecido: el trigo es vuestra fortaleza espiritual, vuestro adelanto y progreso, vuestra firmeza en el camino, vuestra fe en el Espiritualismo y el desarrollo, aunque sea relativo, de vuestros dones y facultades espirituales; la cizaña es la reaciedad, el materialismo, todo lo superfluo, la ignorancia, el tradicionalismo, las costumbres que son ajenas a la Doctrina del Señor, el fanatismo y la idolatría.
3. Todo ha crecido junto, pero he aquí que el Señor ha llegado con la hoz de Su justicia en la mano segando al trigo y la cizaña por igual; el trigo lo posará a su Diestra y la cizaña la arrojará al fuego inextinguible.
4. Mirad, hermanos, cómo ese tiempo ha llegado, y despertarán unos y otros ante la Hoz divina, y no será el ser humano, ni siquiera el mundo espiritual de luz, quien haga esta obra.
5. Sed los que pongáis en este tiempo los buenos cimientos, el camino aparejado, el ejemplo digno de ser seguido e imitado por las futuras generaciones; sed los precursores del Espiritualismo y de la Doctrina del Espíritu Santo; sed en las comarcas y en las naciones, apóstoles y maestros humildes, que no haya entre vosotros alarde alguno, para que así vayáis enseñando con una sola palabra y con vuestra vida, esta sublime enseñanza de moral por todos los senderos.
6. ¡Adelante , hermanos míos! la Obra del Padre os promete grandes cosas; vendrán nuevas generaciones que ya no escucharán la voz del Padre por medio de conductos humanos y que, sin embargo, por vuestro ejemplo, por medio de los escritos y de la comunicación de espíritu a Espíritu, llevarán la evolución espiritual aún más adelante.
7. Y después de esas generaciones, vendrán otras, y otras más, hasta que el Reino de Dios, el Reino de los Cielos viva verdaderamente en el corazón de los hombres; ese será el día de gracia, como ha dicho el Padre, el día de la paz y del Bien, será el día en que el hombre, por méritos propios, por su esfuerzo espiritual, por el cumplimiento de su destino y de su restitución, por la regeneración espiritual y material, alcance a hacer que este planeta ascienda hasta los mundos de mayor luz.
8. Esta Tierra ya no será más el valle de lágrimas ni de destierro, sino que será un mundo habitado por espíritus elevados, invencibles, y a este planeta habrán entonces de llegar espíritus retrasados para ser convertidos, espíritus turbados para encontrar aquí la luz.
9. En ese tiempo este mundo será una escala para los espíritus.
10. Tenéis una misión muy importante que desempeñar sobre el haz de la Tierra, y por ello debéis meditar serena y profundamente en lo que estáis haciendo y en lo que vais a hacer.
11. De vuestro destino no podéis huir, no podéis desconocer la misión que el Padre os ha confiado, porque vosotros mismos sois esos dones y ese destino y ¿acaso podéis huir de vosotros mismos? Nadie puede apartarse de sí mismo, por lo tanto, meditad este destino espiritual es la fase más bella de vuestra existencia, es la misión más alta y noble de cuantas el Señor os ha confiado, y es a la vez, la gracia, la dicha y la satisfacción más real e infinita que el Padre ha creado para vosotros..
12. Entonces, ¿porqué huir de tanta gracia, de tanto amor y de tanta vida.
13. ¿Porqué preferís los caminos inciertos del mundo, los engañosos placeres de la tierra, la rutina, la inercia, la monotonía de esta vida que más que vida es muerte?
14. ¡Hay que tomar la cruz! esa cruz que es de amor y paz, que es vida y sustento, que es la gloria de cada uno de vosotros, tomad vuestro lugar, vuestra misión, vuestro cargo con todo el amor que hay en vuestro espíritu, y entonces estudiad y meditad profundamente en la Obra del Padre.
15. Penetrad con el análisis espiritual en cada una de Sus enseñanzas y de Sus palabras, estudiando detenidamente cada una de las fases de la Obra del Señor; juzgad con calma todo cuanto veáis en el seno de vuestras congregaciones, para que así asimiléis lo bueno, lo perfecto, y todo aquello que sea imperfecto e impuro, desechadlo para que seáis los maestro y el ejemplo de la humanidad, dando testimonio no únicamente con la palabra, sino también con vuestros hechos.
16. Practicad en el seno de vuestros hogares, practicad con vuestros hijos, con vuestros padres, con vuestros hermanos; poned en práctica la Obra del Padre en los momentos aflictivos de vuestra existencia, en las pruebas y en cada una de ellas meditad antes de entregaros a la desesperación, al desasosiego, a la angustia y a la desesperanza; no permitáis que todo esto se apodere de vuestro corazón.
17. Meditad, y en esa meditación reconoceréis que tenéis que orar, que tenéis que poneros en contacto con Aquél que todo lo puede, con Aquél que es la sabiduría y el amor, con Aquél que es el brazo fuerte y el camino, y entonces, a través de la oración, alcanzaréis la gran iluminación para vuestro espíritu y para vuestra materia; si seguís este consejo, el camino incierto se tornará en llano y luminoso, las pruebas más amargas se endulzarán, y los conflictos y problemas que parecían sin solución, se resolverán.
18. Por tanto, hermanos, poned en practica esta enseñanza con vuestros amigos, en el seno de vuestra sociedad, en vuestro trabajo humano, en fin, en todos los caminos de vuestra vida, y veréis cuán grande es, cuánto valor os da y cuánto adelantaréis en el sendero.
19. Poned la enseñanza en práctica en este camino, porque es yunque y cincel, es la oportunidad para acrisolaros que el Padre os brinda, y cuando las turbas, las multitudes que el Señor ha anunciado, llamen a las puertas de la Nueva Jerusalén, los moradores de ella, los Espiritualistas Trinitarios Marianos, los discípulos del Espíritu Santo, estarán firmes en sus puestos, con sus palabras plenas de fuerza y potestad porque su corazón sabrá responder a cada una de las pruebas, siendo como manantial de caridad y de amor.
20. El hogar de cada uno de vosotros, será un templo, un pequeño santuario en donde no reinen el prejuicio, la ignorancia, el fanatismo o la idolatría. Las costumbres más puras y sencillas serán las que reinen en los hogares de los hijos de Israel, y ahí, el reconocimiento de los unos a los otros será verdadero.
21. Entonces será, cuando el hambre y la sed de la humanidad podrán ser calmadas en el seno de vosotros, porque los hombres tendrán el buen ejemplo y el estímulo al contemplar el cumplimiento de vosotros.
22. Demostraréis al mundo la espiritualidad, y le mostraréis la Obra del Padre, la revelación del Espíritu Santo, el Libro del Tercer Tiempo; vuestra misión es muy grande, ya que por medio de vosotros, que sois los apóstoles del Tercer Tiempo y el pueblo doctrinado, el Espiritualismo será extendido hasta llegar a todos los confines de la Tierra.
23. El Espiritualismo, hermanos, cuando se haya establecido en la Tierra, demostrará a la humanidad, que la mano del hombre no puede erigir el Templo del Señor, ya que doquiera que el hombre se encuentre, ahí está ese Templo.
24. Sabrán entonces los hombres, que todas las criaturas del Señor viven, moran, existen dentro del Templo de Dios, ya que éste es Su Creación, es el orbe infinito dentro del cual se hallan todas las naturalezas, todas las cosas hechas por la mano del Señor.
25. Todas las cosas hechos por el Padre son sagradas; el polvo que los hombres pisan es sagrado, las cosas que los ojos de los hombres miran son sagradas, todo lo que se halla en vuestro mundo, todo cuanto os rodea es sagrado, lo que se halla encima y debajo de vosotros es sagrado, vosotros mismos sois sagrados.
26. Todas las cosas son altares que se levantan como un homenaje, el holocausto, una ofrenda al Creador; todas las cosas hablan y cantan la gloria del Señor, y cuando el hombre llegue a la verdadera comprensión de todo esto, no podrá ya, en ningún camino, en ningún lugar o momento, cometer faltas al amor, a la Doctrina del Padre.
27. En este tiempo, todavía penetran los hombres en recintos en los cuales dicen practicar su credo, su religión; dentro de ese recinto están con recogimiento, descubiertos y la faz inclinada, la mirada posada en el suelo, la cerviz doblegada, el arrepentimiento a flor de labio, el respeto en todo su ser; pero todo es salir de ese recinto, para que cada quien se sienta libre y lejos de la mirada del Señor, y entonces se sienta con derecho a faltar y a pecar.
28. Mas llegará el tiempo, hermanos míos, en que esta Obra se haya establecido sobre todo el haz de la Tierra, y en el cual todos los hombres, virtud a esta enseñanza, vengan a la espiritualidad, y al orar, analizar y comprender, descubrirán las grandes cosas espirituales que les recrearán y les elevarán, apartándose por siempre y para siempre de los caminos de la ignorancia y de los falsos cultos.
29. La humanidad ha atravesado hasta yo, por etapas de gran dolor, dolor que al ser tan inmenso, hace que la humanidad no conciba dolores mayores ni pruebas más grandes, mas el mundo espiritual de luz os dice: hay todavía cálices más amargos, pruebas más grandes, todavía le esperan al hombre exclamaciones de dolor más profundas que las que han brotado de su corazón hasta ahora.
30. Es menester prepararos, para que no seáis vosotros del número de los que habrán de apurar cálices tan amargos, y así no tengáis que blasfemar y mesar en desesperación vuestros cabellos, para que no seáis de los que perezcan de hambre y de frío, de sed y de dolor.
31. Pero llegado ese temible tiempo, y sintiéndoos protegidos dentro de esta Doctrina, no vayáis a permanecer indiferentes ante el dolor universal y la prueba tan grande que espera a la humanidad, sino que por vuestro desarrollo, por vuestra comprensión y espiritualidad, hagáis sensibles todas las fibras de vuestro espíritu y corazón, para amar a los hombres, para que oréis y lloréis por ellos, y para que con serenidad y fe les sostengáis en el camino del dolor, trabajando incesantemente como buenos labriegos, luchando como buenos soldados para traerles la paz y desterrar la guerra, la peste y la muerte.
Que la paz del Señor sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 26


1. Vosotros, hermanos, como escogidos del Padre en los tres tiempos, como espíritus responsables de un pacto hecho con la Divinidad, ha mucho tiempo que poseéis gran luz en vuestro espíritu.
2. Esa luz espiritual no es como la luz material; la luz material ilumina y descubre las cosas terrenas, la luz del espíritu esclarece las cosas espirituales profundas, ilumina la inteligencia y los sentimientos del espíritu.
3. Por lo tanto, la luz de vuestro espíritu no es precisamente una flama, una llamarada o una chispa como contempláis que se da el fuego o la luz en lo material.
4. La luz espiritual es inteligencia, es razón, es virtud, paz, amor; y cuando esa paz, ese amor, esa virtud y esa fuerza llegan a un espíritu necesitado de ellas, son en él iluminación, como una alborada, como un relámpago, porque en ese momento invade a aquel espíritu la luz de la razón y de la vida espiritual, la luz de la paz y del consuelo.
5. Esa luz existe en vosotros de manera muy grande, hermanos míos, pero esa luz la poseen todos los espíritus en mayor o menor grado, sin excepción alguna, sean encarnados o desencarnados; mas esa luz llega a empañarse por el pecado, por las bajas pasiones, por falta de cumplimiento a las leyes espirituales, por la ignorancia y por el ambiente adverso en que el espíritu penetra, pero dentro del espíritu, siempre existe la flama de luz espiritual.
6. En todos los tiempos, ha existido en el más allá un número infinito de espíritus en diversas escalas, con diferentes grados de espiritualidad; los que se han encontrado en la parte más baja de la escala debido a su confusión, han tendido siempre a buscar a los seres humanos, porque tienden siempre a buscar a los seres humanos, porque tienden siempre más a lo de abajo y no a lo de arriba, abrumados por el peso de su propio materialismo.
7. Dios ha permitido que esos espíritus que necesitan de los hombres desciendan entre ellos para experimentar y comprender muchas cosas, para restituir y hacer restituir a los demás.
8. Una gran parte de esos espíritus, viene en busca de consuelo, en busca de luz, de una mano que les ayude, de un afecto de un corazón, de un interés.
9. Esos espíritus materializados, necesitados y turbados han rodeado siempre a la humanidad, más aún en este tiempo del Espíritu Santo, en que El, con Su divina llave de amor y de luz, ha abierto las puertas del más allá para dar paso a la comunicación entre espíritus encarnados y desencarnados, para la comunicación de espíritus entre sí, y entre ellos y su Creador.
10. Los espíritus necesitados, se manifiestan en este tiempo a las naciones, a los pueblos, a los hogares, invadiendo las comarcas, rodeando a los hombres, a los niños y a todo ser viviente, y según sea lo que ellos contemplen y escuchen, será lo que reciban de la humanidad.
11. Si donde penetran es un antro de vicio, su turbación es mayor y no reciben la luz; si donde penetran es un ambiente de dolor y sufrimiento, no pueden recibir consuelo alguno.
12. Mas, por el contrario, si ellos se acercan a una persona con un corazón de buenos sentimientos, con alguna espiritualidad o con algunas virtudes manifiestas, esos espíritus van perdiendo su materialismo, sus malas tendencia y reciben la luz que emana de aquel espíritu encarnado.
13. Si los espíritus en tinieblas penetran en un ambiente de espiritualidad, de fraternidad, de oración y de fe, ahí reciben luz, razón, paz y fortaleza.
14. Esos espíritus, en este Tercer Tiempo, saben, porque se han dado cuenta, de que en el seno de la humanidad vive Israel, el pueblo de Dios, aquél que ha llevado la marca del Padre en los tres tiempos, el sello trinitario de luz, la luz del Espíritu Santo; esas enormes legiones acuden presurosas entre vosotros para rodearos, no siempre con buena intención, no siempre con el deseo de recibir luz.
15. Entre ellos, como sucede con los seres humanos, hay espíritus de índole diversa, y la misión que el Padre le ha confiado a Israel en este Tercer Tiempo, es la de dar luz a todos los espíritus, no la luz material, sino la luz espiritual que es razón, paz, consuelo, verdad y fuerza: en una palabra, la luz del amor.
16. ¿Habéis practicado de una manera correcta tan delicada misión, hermanos míos?
17. Israel tiene el deber, en todos los tiempos, de dar luz a sus hermanos, hasta que el último de los espíritus haya recibido plenamente la luz en su ser.
18. Os vemos derramar las aguas que llamáis benditas en vuestras alcobas, en vuestros hogares y en vuestros caminos, intentando dar luz a esos seres turbados.
19. ¿Qué luz podrá recibir un espíritu de parte vuestra si no sentís la caridad que debéis impartir a ese necesitado? ¿qué podréis entregar, si en el momento de practicar vuestra misión, no se ha sensibilizado vuestro corazón ni elevado vuestro espíritu, si no habéis meditado en lo que estáis haciendo, si os halláis materializados o dominados por las tendencias humanas?
20. En vez de hablar con amor a esos espíritus, tomáis en vuestras manos esas aguas y las esgrimís como látigos, y tomáis el nombre de Dios Todopoderoso para azotar a diestra y siniestra a esos espíritus.
21. Y si tomáis en vuestras manos un manojo de hierbas para azotar los rincones de vuestra alcoba, donde creéis erróneamente que habitan esos espíritus ¿pensáis que así puedan recibir algo de vosotros?
22. ¡Ah, hermanos míos! Lo único que lográis con todo esto, es excitarlos más en su tiniebla, porque se les ofende, y ellos toman éso como un desafío, y por su misma turbación, no son capaces de perdonar las ofensas, y entonces, se levantan contra de vosotros, aún con más saña en su persecución.
23. En vez de entregar luz, habréis entregado confusión que es tiniebla.
24. Os repetimos, la luz del espíritu es amor, paz, caridad, consuelo y fortaleza.
25. Cuando os encontréis rodeados de espíritus de tiniebla, sea en vuestro hogar, en vuestros caminos o en vuestra propia persona ¿como entregar en forma efectiva la luz a esos espíritus?
26. Les entregaréis la luz a través de vuestra oración espiritual, después, a través de vuestra caridad, y más tarde, practicando la virtud, los buenos modales y la moral en vuestra vida, y ellos, que habitan con vosotros y que os miran incesantemente, al contemplar que sois mas fuertes por la virtud que ellos por el mal, se irán doblegando, deponiendo sus malas inclinaciones, convirtiéndose al asimilar vuestras virtudes al recibir vuestra luz.
27. No les deis con la puerta en la faz, no les arrojéis de vuestra alcoba o de vuestra vida en el nombre de Dios; aún os digo más, cuando fuese posible atraedles, pero hacedlo con vuestro amor, con la caridad y la paz, y entonces formarías en torno a vosotros, un ambiente de verdadera espiritualidad.
28. Y esos seres, que se acercaron para probar vuestra fuerza, para poner a prueba vuestro espíritu y la Doctrina que practicáis, al verse iluminados por la luz de vuestro amor y de vuestra caridad, se convertirán en la barrera que os proteja, serán vuestro escudo, vuestros defensores y amigos en la vida humana; y cuando vuestro espíritu traspase los umbrales del más allá y penetre en aquellos valles espirituales, se encontrará rodeado, seguido y bendecido por grandes legiones de espíritus que le recibirán con amor y paz, y vuestro espíritu se sorprenderá al contemplarlos tan llenos de luz, la luz que vosotros supisteis darles.
29. La mayor parte de los seres espirituales turbados, lo son porque todavía no se han dado cuenta de que se hallan ya en estado espiritual, conservan la creencia de que son personas materiales, y persisten en querer vivir como vivieron cuando eran seres humanos, y ellos juran que lo son.
30. Estando en el valle espiritual, insisten en sostener que son seres humanos, porque la impresión que la carne dejó en su espíritu fue muy profunda, fue intensa, debido a que vivieron sumergidos en materialismo, en sus intereses materiales, en las pasiones, en el pecado y en el fanatismo.
31. La ignorancia que tuvieron en su vida terrestre, les envolvió el espíritu, y éste no tuvo las fuerzas, al llegar la transición que llamáis muerte material, para despojarse de esa pesada carga, de ese pesado fardo y todo ello es por la materia.
32. Esos espíritus son dignos de la más grande caridad, porque no están plenamente en el valle material, como estáis vosotros, ni tampoco plenamente en el valle espiritual, como estamos nosotros.
33. Son esos seres que vagan en una situación muy triste, mas aún dentro de esa tristeza, el espíritu experimenta grandes cosas, también evoluciona, también alcanza a comprender; su postración no puede ser eterna, y esa turbación se puede apartar si se acercan a un espíritu y a un corazón obediente de la Ley, a un labriego del Señor.
34. Cuando un espíritu turbado se acerca a una de vuestras congregaciones y se asoma a la enseñanza del Padre, una tempestad tiene lugar en su mente espiritual que tanto tiempo estuvo turbada, porque en un instante aprende el control de sí mismo, y se entera que es un espíritu que pertenece a otra vida, y desde ese momento se pone obedientemente bajo la conducción del mundo espiritual de luz.
35. No todos los espíritus alcanzan a perder su turbación en una sola ocasión, hay algunos que se turban todavía más, y tienen que regresar una vez más a aprender de vosotros todo cuanto habéis oído del Padre, y así regresarán cuantas veces sea necesario.
36. Mas estad alerta, para que el hecho de que tengan que regresar varias veces entre vosotros a aprender y a despejar su turbación, sea por causa de ellos mismos y no por vuestra falta de preparación; si es por su propia causa, bien está, que recibirán la caridad cuantas veces sea necesario, pero vosotros debéis estar preparados, para que sepan a través vuestro, que la Obra del Padre es grandiosos, que Su caridad es inconmensurable, y que es amorosísimo Su mandato de dar luz a los espíritus en tiniebla.
37. Después de 1950, proseguiremos entregando la luz en nuestros caminos espirituales, vosotros en materia, entregando la luz espiritual tanto a los seres materiales como a los espirituales, nosotros desde le más allá entregándola a los necesitados tanto en el valle espiritual como en el material.
38. Y ¿en qué forma habremos de entregar la luz para entonces? Os volvemos a decir: con nuestro amor, con nuestra virtud, con la caridad y con la luz que el Señor ha depositado en nuestro espíritu.
39. ¡Adelante, hermanos! Es preciso que vosotros sepáis en lo venidero, ir atrayendo más y más corazones para que escuchen la Doctrina del Señor; aprended primero vosotros, para que podáis después, explicar las grandes cosas del espíritu.
40. Id poniendo en práctica los dones que el Padre os ha confiado: el don de la palabra, el don de la intuición y de la inspiración, el de la oración de espíritu a Espíritu, el de trasladar vuestro espíritu a otras regiones llevando siempre el mensaje de paz, de amor y de fraternidad para con los demás.
Que la paz del Padre sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 27


1. Esta nación tiene una misión muy delicada que cumplir entre las naciones de la Tierra, porque ha sido escogida por el Padre para hacer surgir de su seno, a Su pueblo bendito de Israel, Su pueblo fuerte, este pueblo que hará estremecer a los hombres una vez más.
2. Mirad, hermanos, cómo aquellas tierras que el Padre os confiara en los tiempos pasados, se bañan en estos momento de sangre y de luto.
3. Palestina, la tierra de Canaán, la tierra prometida por la cual Moisés y las tribus de su pueblo hicieron prodigios y méritos en los desiertos, esa tierra donde se hiciera hombre nuestro amado Maestro, el Unigénito del Padre, la tierra donde El levantara su semilla, donde los apóstoles del Señor fueron testigos de la sublime Doctrina y de Sus enseñanzas, la tierra que contemplara la divina Pasión del Redentor, hoy se enluta, se encuentra profanada, hermanos.
4. En esa tierra tienden a desaparecer los últimos vestigios, hasta la última huella material del paso del Señor y de los enviados de El; así como el magnífico Templo de Salomón desapareciera, sin quedar de él piedra sobre piedra, así desaparecerá el sepulcro que albergó tan brevemente el cuerpo del Maestro, sepulcro que ha sido objeto de guerras, de discordias, de ambiciones entre los pueblos.
5. ¿Creen los hombre, venerar y respetar así los lugares que ellos llaman santos?
6. Todos estos sitios desaparecerán de la faz de la Tierra, y los restos del pueblo judío que mora en esa tierra, serán apartados de ahí, pues en vano creen ser los poseedores de ella, ya que no han entendido que la Tierra Prometida es una alegoría, una parábola, y que la tierra de Canán iba a ser suya solamente en sentido figurado.
7. El verdadero Israel sois vosotros, y no sois judíos por la materia, porque sois israelitas por el espíritu, sois del linaje de Abraham, de Isaac y Jacob; de ese tronco lleno de savia y fuerza espiritual brotaron vuestros espíritus.
8. El pueblo israelita ha sido convocado por el Padre para reunirse en esta nación, nación que no es la Tierra Prometida, y solamente servirá de albergue temporal para las doce tribus de Israel reencarnadas en el Tercer Tiempo, para que este pueblo cumpla su gran misión en esta tierra, para que aquí se congregue para recibir la presencia del Padre, en cumplimiento de la promesa del Maestro de venir sobre la nube para enviar Su Rayo, rodeado de ángeles.
9. Una vez cumplida su misión, dejaréis esta tierra y este planeta, dejaréis lo que poseéis e iréis, si os fuera posible, por caminos espirituales, y si así no fuera, por desiertos espirituales, siempre en pos de la verdadera tierra, la Tierra Prometida al espíritu, la patria que os espera eternamente: el Reino del Señor, el Seno del Padre.
10. Si son sagradas las misiones terrestres, los compromisos de este mundo y las responsabilidades o cargos que se contraen con la sociedad, con la familia o con vuestros gobiernos, comprended entonces lo sagrado y lo sublime de un cargo contraído con la Divinidad y la humanidad, de lo delicado de una responsabilidad ante vosotros mismos.
11 Vosotros tenéis un espíritu del cual no sois dueños, porque el dueño de El es vuestro Señor, y por lo tanto, no sólo debéis de tratar de hacer vuestra voluntad con vuestro espíritu, sino que debéis tratar de agradarle a El, estar en paz y conciliados con vosotros mismos, respetándoos y haciéndoos progresar a vosotros mismos.
12. ¿Como se logra esto? Sirviendo a Dios y a la humanidad; Dios todo lo tiene, nada necesita de vosotros, pero vuestros semejantes, vuestros hermanos, en tiempo de dolor y pruebas, en tiempo de vicisitudes, confusión y caos, sí que necesitan de vosotros.
13. No se ha levantado sobre la faz de la Tierra ninguna religión con la suficiente pureza, con la suficiente fuerza para dar la mano salvadora a la humanidad; todas las religiones hablan del Bien, y aunque todas son veredas que conducen al mismo fin, unas de una manera menos imperfecta que otras, en este tiempo de perversidad, de dudas y de caos universal, las sombras y las tinieblas han envuelto a todas esas religiones.
14. Y en medio del caos y de la confusión, se levanta, humilde, ignorada y pobre en lo material, la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana, la Obra que tiene el profundo sentido del verdadero culto a la Divinidad y que os enseña el verdadero cumplimiento a la Ley de Dios.
15. Y aún sin contar con numerosos adeptos, en medio de esta Obra, y a pesar de la imperfección de los espiritualistas, surge la Palabra del Señor, y en lo más profundo de esa palabra, brilla la esencia del Señor como luz purísima de verdad, que levanta a los espíritus dormidos, fortalece a la materia débil, que vivifica a los muertos, que regenera a los pecadores y que llena de ideales y anhelos a los muertos a la vida de la gracia.
16. No podéis apartaros de la enorme responsabilidad que habéis contraído, tiempo ha, con el Padre, vuestro Señor; dentro o fuera de este lugar, de esta Doctrina, cumpliendo o no, no podéis apartaros de la responsabilidad, porque descansa en vosotros, en vuestra conciencia y es parte de vuestro ser.
17. ¿Quién de vosotros puede apartar de sí mismo la voluntad del entendimiento o la memoria? ¿Qué espíritu puede renunciar a serlo?. Nadie, nada de eso podéis apartar de vosotros; tampoco, entonces, podéis apartar el cargo, la misión, la responsabilidad porque es parte de vuestro ser.
18. ¿Creéis que podéis disminuir esa responsabilidad, hacerla menos grave o pesada? ¿Cómo creéis que os sea más fácil cumplirla, en el camino o fuera de él?
19. Desde luego que os parecerá menos pesada esa responsabilidad, si vais dentro del Camino, porque es aquí donde está el Cirineo que os ayudará a llevar el peso de vuestra cruz, que os dará luz y fortaleza.
20. Si permanecéis en el Camino, esa responsabilidad descansa en la Obra, en la congregación, en la unificación de pensamientos y trabajos, porque no estaréis solos con ese peso, con esa carga.
21. Mientras cada uno de vosotros, disperso, vaya por su propio camino con su propia voluntad, temiendo penetrar al Camino de cumplimiento, la responsabilidad pesará sobre la conciencia como un severo juez, que no os dejará saborear ninguno de los momentos plácidos y buenos de vuestra vida.
22. Mirad cuánto descansa vuestro espíritu en los instantes de recogimiento y de emancipación de todo lo terrestre, de ejercicio y tranquilidad espiritual, donde os apartáis de lo pecaminoso y de los superfluo, y todo esto lo lográis con vuestro cumplimiento.
23. En medio de vuestro cumplimiento vuestra vida os parecerá mejor, y ese gozo no sólo lo tendréis en esta vida sino también en la otra.
24. Después de analizar estas explicaciones, contemplaréis de una manera diferente el azul del cielo, las cosas de vuestro mundo y hasta la luz del mismo astro rey, y esto será porque habréis escalado, elevando vuestro espíritu a un plano superior, y desde ahí, debido a la tranquilidad de vuestra conciencia que os traerá el cumplimiento, vais a saborear verdaderamente la vida, apreciar lo bello y lo hermoso de todo cuanto el Padre ha puesto en el camino de todas Sus criaturas.
25. Sin ser poetas os habéis inspirado, y sin saber cantar, habéis cantado; así, sin saber amar habréis de amar al Padre, con ese amor sublime que no podréis jamás encontrar en los afectos humanos.
26. El Señor aparta de vosotros toda baja pasión que os pudiera ser perjudicial, tanto en vuestros sentimientos, como en vuestra moral, vuestro espíritu o la misión que tenéis, y esto es porque vuestra propia conciencia trabaja por la Ley, por la Obra bendita del Señor.
27. ¿Porqué os habéis decidido a servir al Padre? Existe una sola causa, una sola razón, un solo motivo y éste es el amor, y vuestra entrega a la obra y la renunciación a las cosas materiales deben tener por base el amor a la Divinidad.
28. Si habéis llegado a esta Obra por que estáis cansados de la vida, decepcionados por los golpes del camino, y si pensáis entregaros a este servicio con la esperanza de recibir beneficios materiales del Señor, cuán equivocados estaréis y cuán poco habréis comprendido.
29. Si heridos del corazón os encontráis, porque no habéis encontrado lo que habéis buscado, y venís a reclinaros en el amoroso corazón del Padre, esperando solamente vuestro consuelo, estáis equivocados.
30. No vengáis a esta obra por encontrar aquí el consuelo para vosotros mismos, sino que debéis prepararos para entregar ese consuelo a los demás, despojándoos de todo egoísmo y de todo interés personal.
31. Hermanos, mirad, si alguno de vosotros, debido a su humildad material o a su negligencia en la vida terrestre, quiere encontrar aquí en la viña del Señor honores, representatividad, títulos, grandezas o halagos para satisfacer su propia vanidad, se ha equivocado, porque dentro del Camino y de esta Obra, se debe ser el último, el más humilde.
32. Por el contrario, quien ha puesto el pie en este Camino de cumplimiento por amor, despojándose de todo interés por el futuro y aún de todo interés por su galardón en el más allá, y pensando únicamente en servir y agradar a su Señor, y en servir y entregarle a la humanidad sin esperar ningún pago, ése es el que ha acertado.
33. Todos decís amar al Padre y a la Obra del Señor; todos tenéis ese átomo de amor suficiente para amar al Padre, todos tenéis el átomo de sensibilidad suficiente para experimentar el dolor ajeno; con esto busca para principiar en la senda de desarrollo de vuestras facultades espirituales, porque mucho tiempo ha, habéis desarrollado en el camino humano vuestros atributos materiales.
34. La oración es la base y el principio fundamental del pueblo espiritualista, porque de la buena oración parten todas las cosas necesarias para que os despojéis de la materialidad, esto siempre os lo ha enseñado el Divino Maestro y el mundo espiritual después de El.
35. Con la oración llegan la limpidez del corazón y de la mente, la buena concentración, la elevación del espíritu, y la comunicación con la Divinidad, necesaria para poder recibir la inspiración del Señor.
36. ¿Como debe ser la oración? Espiritual, espontánea, brotada de lo más profundo y verdadero de vuestra consciencia; cuando oráis, si no sentís en vuestro corazón una impresión y un latido de amor hacia la Divinidad, no le digáis que le adoráis y que le amáis, pues en ese momento es infiel vuestro corazón y mentiríais.
37. Cuando oréis, tan sólo concentraos en vosotros mismos, poniendo vuestro pensamiento en El, y veréis cómo pasados unos cortos momentos, sentiréis como vuestra conciencia trabaja, preparando vuestros sentidos y vuestros sentimientos, y que ésta os dice: ¿Porqué estáis frío si estáis ante la mirada del Señor? ¿Porque permanecéis impasible, si lo habéis invocado? y estas reflexiones, harán que en vuestro corazón despierte, se enternezca y se prepare, brotando de él un acto de contrición en el que diréis: "Perdona, Señor, mi frialdad, mas ahora siento que te amo verdaderamente, ahora siento que quiero entregarme a tí, soy pecador, perdóname."
38. Ese es el acto de contrición sincero, basado en pensamiento, no en palabras pronunciadas por los labios, basado en inspiraciones verdaderas para el amor, el arrepentimiento y el temor a ofender a Dios.
39. Esa es la oración que le llega al Padre, porque le habláis en el lenguaje del corazón, el idioma del espíritu, que es el que El escucha con agrado, porque las palabras de los hombre, las palabras de los labios y de la mente, no llegan a Dios.
40. El lenguaje divino es el del amor, y donde no hay amor está la muerte, y donde está la muerte no está Dios; en cambio, donde lata un corazón con amor, con arrepentimiento, ahí está la vida, ahí están el fuego, la fe, la esperanza, y por tanto, está la presencia del Señor.
41. Practicad entonces, hermanos, la oración espiritual en todos vuestros caminos, dentro y fuera de vuestros recintos.
42. La oración espiritual es la precursora de la comunicación de espíritu a Espíritu.
43. No tenéis porque entrar en trance espírita ni en estado cataléptico que son la inmovilidad e insensibilidad completas, y esos estados no son dignos de una facultad espiritualista, quien debe quedar inspirada, elevada y extasiada ante la fuerza del mundo espiritual de luz, dominada por las ideas y pensamientos de las legiones del bien, saturada por la inteligencia, la voluntad y los sentimientos que le llegan del más allá.
44. El cuerpo, como es natural, queda entonces sujeto en todos sus sentidos a tan alta circunstancia, y todas las potencias de la mente y el corazón se concentran para trabajar con y por el espíritu.
45. No busquéis ni exijáis, como en tiempos ya pasados, la manifestación vulgar y materializada del mundo superior de luz, no nos pidáis una descarga mayor de nuestro fluído espiritual sobre vuestras partes intelectual y sentimental.
46. Ya no debe darse el penoso espectáculo de facultades espiritualistas estremecidas por el éxtasis material, porque los espíritus de alta elevación no tienen porque manifestarse de manera tan burda.
47. Sed obedientes y conformes con lo que sea la voluntad divina que derramemos a vosotros, a través de la inspiración y la intuición; ya no esperéis señales materiales exteriores, indignas de una facultad espiritualista.
48. Con nuestro trabajo espiritual y nuestras explicaciones, nosotros, vuestros hermanos protectores, luchamos para que mane agua cristalina de la roca endurecida, que es vuestro entendimiento y vuestro corazón.
49. Que la paz, la unión y la buena voluntad reinen entre vosotros, es el deseo de este humilde ser espiritual, sirviendo primeramente al Señor y después a mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 28


1. Israel no tendrá que hablarle de misterios a la humanidad; de ignorancia y de misterios se encuentra harto el espíritu del hombree, porque mucho ha vagado entre la duda y la vacilación, mucho ha caminado en la incertidumbre.
2. Vosotros, el pueblo de Dios, el Hijo de la Luz, no tenéis porque aumentar las tinieblas que cubren a la humanidad, hablándole de misterios ni enseñando la ignorancia.
3. Vais a llegar con la antorcha del saber, de la fe, del conocimiento y de la revelación a iluminar todo aquello que el espíritu sólo ha visto envuelto en tinieblas, cubierto por un manto de ignorancia que ellos llaman "misterio."
4. Existen muchas cosas que el Señor le ha revelado a los hombres, cosas que El no ha deseado envolver en misterio.
5. A vosotros mismos, a los que El ha hablado con palabra viva en la que os revela grandes cosas de Su Espíritu, os acontece algo similar a lo que le sucede a los hombres que ven en todo un misterio, quienes por falta de oración, de análisis, de espiritualidad, de profundizar en el estudio de la Doctrina y las enseñanzas del Señor, no alcanzan la comprensión de las revelaciones que El siempre ha hecho, y con las cuales el Padre destruye la ignorancia y la superstición, disipa los misterios y aclara lo turbio.
6. El espíritu del hijo, jamás podría llegar a poseer la sabiduría del Padre en toda su plenitud.
7. El espíritu del hijo, jamás podría llegar a tener las dimensiones del Espíritu Universal del Padre, ni llegará nunca a agotar los Arcanos de la Divinidad.
8. Mas el Padre le ha reservado al hijo, un caudal de sabiduría, de amor, de gracia, de comprensión y de concepción, y es ese caudal de tal magnitud, que no bastaría la eternidad para llegar al final de la senda concedida por Dios a vuestro espíritu.
9. Infinito es vuestro camino, como infinito es vuestro destino; y si no alcanzáis siquiera a vislumbrar el final de vuestro camino, ¿cómo pretendéis llegar a conocer los Arcanos profundos que sólo Dios sabe y conoce?
10. Sentid en vuestro espíritu, el estímulo del gozo inefable de que nunca llegaréis a un "hasta aquí", de que eternamente estaréis conociendo, por revelación y voluntad divinas lecciones nuevas y bellas que os asombrarán y que siempre serán en beneficio de vuestro espíritu.
11. Todo esto conoceréis, virtud al amor del Padre y a vuestro méritos propios.
12. No habréis de llegar ante la humanidad diciendo que la venida del Padre en este tiempo es un misterio, sin poder explicar porqué ha venido, sin saber quiénes sois vosotros, sin saber porqué sois Israel, sin conocer el sentido de la marca, sin comprender el misterio de la Trinidad, de los Siete Sellos y de la promesa de Su venida.
13. Antes de dar de comer el fruto a los demás, ya lo habréis probado vosotros, y ese fruto es esta Enseñanza, esta Palabra divina.
14. No por ello os convirtáis en los teólogos, sed siempre de espíritu sencillo; los teólogos no han arribado nunca a las máximas verdades, han sido los espíritus sencillos los que las han recibido por revelación.
15. Oíd y aprended, sed buenos discípulos del Padre; interrogad al Arcano con respeto, con temor, con amor y recibid del Espíritu Santo lo que sea Su voluntad; no queráis ir más allá de lo que vuestro espíritu necesita, porque vais recibiendo del PaDRE CONFORME OS PREPARÁIS Y OS CAPACITÁIS.
16. Si no fuese así, no hubiesen habido tres tiempos para vuestro desarrollo y vuestra comprensión; un solo tiempo habría bastado para entregarle al espíritu humano todo cuanto iba a necesitar en su jornada; mas no siendo así, el Padre entregó en el Primer Tiempo hasta donde el alcance del espíritu humano le permitía recibir, y lo mismo sucedió en el Segundo Tiempo.
17. Después de la partida del Divino Maestro en ese tiempo, comenzó para la humanidad una lucha muy grande, surgiendo la discusión, la deliberación, las dudas y las interrogaciones acerca de si Jesús había sido una divinidad o simplemente un enviado.
18. Se preguntaban los hombres si el espíritu de Jesús o de Cristo era el mismo Espíritu de Jehová o el de un hombre como todos, y el análisis se complicaba para aquellos espíritus, cuando pensaban que Jesús les habló de la venida del Espíritu Santo.
19. La confusión se hizo mayor, y los hombres se preguntaban: ¿quién es Jehová? ¿quién fué Jesús? ¿quién es el Espíritu Santo del que El nos habló? ¿que relación existe entre uno y otro ¿son tres dioses? ¿tres personas? o ¿acaso todas forman un solo Dios?
20. Y en cada una de las ramas que brotaron del Cristianismo surgieron todas estas discusiones, y al no llegar al esclarecimiento de estas cosas, les llamaron "misterio", y cuando la humanidad hambrienta de explicaciones les interrogaba, callaban las preguntas de los hombres diciéndoles: "esto es un misterio".
21. Mas el espíritu de la humanidad habría de seguir caminando evolucionando, y por lo mismo, habría de seguir preguntando, inconforme con aquella conclusión y con aquella definición.
22. Los altos ministros de las religiones convocaban sus grandes concilios, sus solemnes asambleas privadas, en las cuales los teólogos, los que se sentían mayormente capacitados para discutir sobre la Divinidad y las cosas relacionadas con ella, se reunían para deliberar y exponer sus razones, sus análisis y concepciones; hecho esto, llegaban finalmente a una conclusión definitoria, y esa conclusión se la impusieron a la humanidad como un dogma.
23. Olvidaron ellos, que el Espíritu Santo estaba por venir, en cumplimiento de la promesa entregada por Jesús, y que era El quien vendría a aclarar los misterios y a dar la verdadera definición de tan profundas cosas.
24. Debido a ese dogma, hace mucho tiempo que la humanidad camina llevando en su fondo un concepto erróneo, una idea equivocada firmemente arraigada de lo que es la Trinidad y la Divinidad de Cristo.
25. Mas he aquí, amados hermanos, que ha llegado el Tercer Tiempo y que se ha cumplido la profecía, y el Espíritu Santo ha derramado a raudales Su luz sobre todo espíritu y sobre toda carne, sobre todas las criaturas y sobre todas las cosas; esa luz, ha hecho el portento de que todos los espíritus existentes se levanten, despierten, interrogando a los Arcanos, al infinito y a la Divinidad.
26. De nuevo, han surgido las discusiones entre las religiones y sectas sobre el misterio de la Trinidad; cada quien, cree poseer la definición perfecta de estas cosas.
27. Cada teólogo y cada religión, cree poseer de forma absoluta la verdad y unos comparan su concepción, su análisis, su razonamiento con los de otros, y de ninguna manera resultan iguales.
28. Unos miran la Divinidad de una forma, y los otros de otra; y ¿quién, de entre todos ellos, tiene la razón?
29. El Maestro os ha nombrado Trinitarios, y como tales amáis a Dios como Padre, como Hijo y como Espíritu Santo, pero le buscáis más como Hijo, le buscáis más como Maestro, porque sabéis que el Cristo es amor, es enseñanza, es sacrificio y es ternura; no buscáis frecuentemente a Dios como Padre porque tenéis el concepto de El como Juez, y por ello le teméis a Su reclamo y a Su Justicia inexorable; y tampoco le invocáis como Espíritu Santo, porque estáis materializados por vuestra vida humana, preocupándoos más las cosas morales y materiales que la luz, la elevación, la pureza y la perfección, el Arcano y la sabiduría, todo lo cual pertenece al Espíritu Santo.
30. Dios es un sólo Espíritu, es un solo Ser.
31. Aquél que os habló en el Primer Tiempo y os entregó la Ley, es el mismo que se hizo hombre en el Segundo Tiempo y fué a la cruz a consumar Su sacrificio de amor por la humanidad, y es el mismo que hoy, a través del entendimiento del hombre, os prepara en corto tiempo para que os podáis comunicar, ya por siempre, de espíritu a Espíritu con Su divinidad.
32. En el mismo Dios, en el mismo Espíritu, viven el Cristo, el Maestro, el Espíritu Santo, el Creador.
33. Jesús fue el Hijo de Dios en cuanto hombre únicamente, no en cuanto Dios.
34. El Espíritu Santo no es algo que esté independiente, aparte o distante de Jehová o de Cristo; todo es la misma luz, la misma Ley.
35. Os han dicho y así lo habéis aprendido, que la Trinidad está compuesta de tres personas distintas y un solo Dios verdadero, mas debéis saber que no existen tres personas en Dios y mucho menos podrían ser distintas; es un solo Espíritu que se ha manifestado al hombre en tres tiempos bajo tres formas diferentes: un mismo Padre, un mismo Maestro, un mismo Espíritu Santo.
36. ¿Alguno de vosotros podrá decir que Jehová, Aquél que nos entregara la Ley sobre el Monte Sinaí en el Primer Tiempo, no es el mismo Espíritu Santo que en este tiempo os habla, y que no sea también el mismo Verbo que se hiciera hombre en Jesús en el Segundo Tiempo?
37. Este es el tiempo en que habríais de conocer verdaderamente a vuestro Padre, a vuestro Dios, el tiempo en que habríais de saber cuál es la verdadera Trinidad de El y porqué sois los Trinitarios.
38. Os voy a recordar una parábola que, ha mucho tiempo, os diera el Maestro, y brevemente la voy a recapitular para vosotros.
39. Había una vez un padre de familia, y aquel hombre tenía un hijo, un tierno infante, y el padre al contemplarle tan pequeño, le rodeaba de mimos, de ternuras y cuidados; jugueteaba con él, y no le importaba a ese amoroso padre descender hasta la pequeñez de su vástago, para así fortalecerle en sus primeros pasos.
40. Transcurrió el tiempo, y el tierno infante se tornó en un hombre joven, y el padre, como es natural, tuvo que cambiar su proceder para con él; los tiernos mimos dieron paso a las palabras de enseñanza, de amor y de preparación, y cuando el hijo cometía algún error, ya el padre no podía tener con él las complacencias que había tenido para con el niño, y cuando le corregía con celo y energía, el hijo se sorprendía por momento, y en la soledad de su alcoba y en el silencio de la noche, llegaba a pensar si aquel padre que de tal manera le enseñaba, había sido el mismo que le mimó en su niñez, y había instantes en que le parecía que su padre ya no era el mismo.
41. La vida continuó, y el joven se convirtió en un hombre maduro y entonces el padre le reveló los grandes misterios de la vida; en la niñez le había mimado y complacido, en la juventud le había preparado y guiado y ya en edad madura, depositaba en él un caudal de experiencias, hablándole de padre a hijo.
42. El hijo, ya en su edad madura, se asombraba de la sabiduría de su Padre, se azoraba al encontrar en el corazón y la mente de su padre tantas cosas y se preguntaba cómo había guardado tanto tiempo todo aquello que ahora le enseñaba; ¿quién le hubiera dicho en su niñez y en su juventud, que su padre atesoraba tan grandes caudales de sabiduría y experiencia?
43. Yendo a su padre, el hijo intrigado le interrogó "Padre, ¿porqué en los tiempos que pasé contigo no me habías enseñado y entregado tantas cosas?" y el padre, sonriendo con ternura le respondió: "porque tu edad no te había capacitado para entenderme".
44. Yo os pregunto en estos momentos, mis hermanos, ¿el padre de la parábola, era una sola persona o fueron tres? ¿acaso fueron tres padres? no, mis hermanos, creo estaréis de acuerdo conmigo de que fue un solo corazón, un solo amor, un solo padre, mas en las tres edades de aquel hijo, tuvo que ir depositando su sabiduría, su enseñanza y ejemplos según la capacidad de aquel hijo para entenderle.
45. Vosotros, Israel, sois el hijo de la parábola y ese Padre amoroso es vuestro Señor, y las tres edades del hijo son los tres tiempos en que ha venido el Padre a Su hijo escogido.
46. En el Primer Tiempo, Israel estaba en su infancia espiritual y el Padre se derramaba en complacencias, materializándose para ser creído y seguido firmemente por aquellos espíritus que se encontraban en su niñez; fue menester que grabara el Padre Su Ley en la roca, que hiciera grandes prodigios con la naturaleza material, para que aquellos espíritus despertaran y comprendieran.
47. Tuvo el Señor que abrir las aguas del mar para que su pueblo pasara, tuvo que hacer brotar agua de la roca en el desierto,, tuvo que hacer llover el maná de los cielos para que el pueblo comiese pan donde no había alimento, tuvo que detener la luz del día para que Israel triunfara en una batalla.
48. Y así, el Padre se materializó ante la pequeñez espiritual de Su pueblo; Israel se encontraba en su infancia espiritual.
49. Después, al llegar el Segundo Tiempo, Dios, se hizo hombre, humanizando Su verbo, mas Jesús ya no tuvo que repetir los milagros del Primer Tiempo, porque el pueblo se encontraba en su juventud espiritual, y al estar más capacitado en espíritu hacia las cosas espirituales, el Padre habría de darle una enseñanza superior.
50. El Espíritu del Padre se humanizó para dar el ejemplo viviente de lo que debía ser la vida espiritual del hombre sobre este planeta, para poder así tocar las fibras más sensibles del hombre, y ser obedecido no sólo por el temor y el miedo a la justicia divina, sino que Su Espíritu de Padre fuese amado con el amor con que El mismo amaba a sus criaturas.
51. El Espíritu Divino entregaba así la lección perfecta, desde el nacimiento hasta la muerte de Jesús, a través de Su vida, Sus palabras y de Su ejemplo, un ejemplo palpable como nunca antes lo tuvo el hombre , y como nunca después lo tendrá: el mismo Dios hecho hombre, en un rasgo de amor divino.
52. La Obra que El llevó a cabo, aún siendo una lección y un ejemplo para que los imitase la humanidad de todos los tiempos, fue inigualable para ese pueblo, porque el nacimiento, las obras poderosas, la palabra, la muerte de Jesús son inigualables; pueden imitarse pero nunca igualarse.
53. La Obra de Jesús es una obra sobrehumana, es obra divina, está más allá del alcance del hombre, porque Jesús no fue simplemente un enviado, un profeta o un iluminado, fue el Verbo Divino que encarnó.
54. Aquella envoltura, aquella carne, fue simplemente el instrumento empleado por el mismo Dios, para tener unas humildes plantas para pisar el mundo, unas benditas manos para acariciar y sanar, una sabia boca para hablar incansablemente de amor y vida eterna a los hombre, y unos ojos humanos para contemplar con amor y perdón infinitos a la humanidad; un instrumento nada más, pero vibrando sobre de esa materia preparada en forma perfectísima, desde el más allá, el único Dios, el único Espíritu Divino, la única Potencia Universal.
55. Los apóstoles que El dejara en ese tiempo, Sus escogidos de entonces para que continuaran aquella Obra tan sublime, en los cuales depositó Su esencia, Su sabiduría y Su amor, y que supieron regar la semilla que Jesús sembró, honrando con su vida y con su muerte el ejemplo de su Maestro, ellos no solo pueden ser imitados, sino ser igualados por vosotros, siendo espíritus elevados, no residía en ellos la Divinidad, era espíritus encarnados que vinieron entre la humanidad a cumplir una alta misión, que era demostrar al mundo que la Doctrina de Jesús el Cristo, podía ser imitada, aunque nunca igualada.
56. Hoy estáis en el Tercer Tiempo, el Tiempo del Espíritu Santo, y muchos creéis que mientras el Espíritu Santo habla, el Padre y el Hijo callan, y es esto un grave error, porque donde Jehová se comunica, se comunica el Verbo y el Espíritu Santo; donde se comunica el Verbo, se comunican Jehová y el Espíritu Santo, y donde se comunica el Espíritu Santo, se comunican Jehová y el Verbo.
57. No son tres personas, os repito, es un solo Espíritu Divino y así en este tiempo en que os habla el Espíritu Santo, os habla el Padre y os habla el Maestro, el Verbo.
58. Hoy estáis en la edad espiritualmente madura, edad en la que el Padre os viene a revelar los grandes misterios, aquéllos que en los tiempos pasados no alcanzasteis a entender, debido a que vuestra evolución no os lo permitía.
59. Ahora, virtud a las pruebas y tiempos de lucha, ya estáis capacitados para comprender al Padre, sois ya los espíritus en plena comprensión y concepción espirituales, y éste el tiempo del Espíritu Santo, en el que el Padre no viene a materializarse como en el Primer Tiempo, ni a humanizarse como en el Segundo.
60. Ya no viene Dios a repetir los prodigios y señales del Primer Tiempo, ni los milagros del Segundo, porque ya no los necesitáis, y viene El como Espíritu Santo, buscando el celo y la comunicación directa de vuestro espíritu con el Suyo, sin símbolos ni tradiciones, sino la comunicación pura, simple y sencilla de espíritu a Espíritu.
61. Vendrá nuevamente la confusión a los hombres, mas en esa confusión vosotros no tomaréis parte; vendrán la lucha de ideas, las discusiones entre las diversas doctrinas y teorías de los hombre, pero sobre vosotros estará brillando la luz del Espíritu Santo que ha sido siempre, que es Jehová y Cristo, el Dios único que ha sido y será en todos los tiempos.
62. Estará presente El en vosotros, inspirándoos, hablando por vuestro conducto, disipando las tinieblas de los hombres, destruyendo las deliberaciones y las discusiones, esclareciendo a los grandes teólogos de una manera llana y sencilla, la verdad de la Trinidad de Dios.
63. Para ello, sed sencillos, no caigáis jamás en la falta de respeto hacia la Divinidad, abrid vuestro espíritu con la sencillez conque se abren las corolas de las flores al rocío matutino, para que recibáis en él, el rocío divino que es la luz y la inspiración del Espíritu Santo.
64. No tendréis que quemar vuestras pestañas con los grandes libros, ni calentar vuestras cabezas con ideas humanas; no deberéis entrar en conciliábulos ni en discusiones: la verdad de vuestra vida limpia, el cumplimiento de las leyes tanto divinas como humanas, vuestra oración y la comunicación de espíritu a Espíritu con la Divinidad, serás más que suficientes para que gocéis siempre de la gracia divina de recibir la inspiración del Espíritu Santo.
65. De un espíritu a otro que pueblan el Universo, existen hilos fluídicos que no pueden romperse jamás, que nada puede destruir, ni las distancias de un pueblo de la Tierra a otro, ni la distancia entre el mundo material y el valle espiritual, ni las guerras ni el odio.
66. Nada, hermanos, puede destruirnos; la muerte no existe y las distancias las acorta el espíritu, todos nos encontramos unidos, todos necesitamos de los demás, nadie puede labrarse un lugar por sí sólo, y la morada final en el Padre, tenemos que labrárnosla ayudando y siendo ayudados por los demás, amando y siendo amado por los demás, amándonos todos en el amor del Padre.
67. La meta final es, cuando todos los espíritus, en perfecta armonía, se amen entre sí en el amor del Padre.
68. Ese final, al que llegaremos por la bondad infinita del Padre y por nuestros esfuerzo y nuestro amor, es la perfección.
69. Llegará el instante en que todo pecado, toda tiniebla y todo mal quede destruido, y todos los espíritus, entonando el mismo himno, reconociéndonos con el mismo amor, con la misma luz, sentiremos en lo más profundo de nuestro ser la presencia perfecta de nuestro Padre, y podamos contemplar y vivir la verdadera vida eterna que El preparo y deparó en la Eternidad para Sus criaturas espirituales.
70. Esta hora tremenda es decisiva para la humanidad; hay conmoción universal, porque todos los mundos, todas las moradas habitadas por las criaturas del Padre se encuentran a prueba, enfrascados en la lucha universal por alcanzar, a través de los méritos propios, un plano más elevado en la Escala de Perfección.
71. Después de 1950, no seréis vosotros los que le habléis de misterios a los hombres, porque lo que envuelto entre sombras se halle para vosotros, esclarecido será y la luz del Espíritu Santo estará sobre todo Israel; el conocimiento de lo que vais a hablar estará en vosotros, seréis los humildes maestros del Espiritualismo, seréis los que no pregonarán en los caminos, los que no harán alarde, los que no llevarán vestidura que les distinga de los demás, los que no vestirán hábitos, ni habitarán en catacumbas para ser ocultados, sino que seréis los fuertes, los libres, los sencillos: en una palabra, los verdaderos discípulos del Espíritu Santo.
La paz del Padre sea cono vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 29


1. Queridos hermanos, vamos a hablar en esta alba de gracia, de un punto muy importante, de algo que, pronunciándolo vuestros labios, no todos entienden y por ello os lo debemos esclarecer.
2. Con todo el respeto que nuestro Padre merece, este humilde ser espiritual va a explicaros el tema de los Siete Sellos.
3. Hermanos, no pretende mi espíritu dar la explicación perfecta y absoluta de ese gran misterio, misma que ha de estar esclarecido dentro de Israel, sino que simplemente os quiero dar una humilde explicación que sirva de base para vuestra comprensión, y para el análisis y desarrollo que tendréis dentro del futuro hacia este conocimiento de los Siete Sellos.
4. En el Segundo Tiempo, el Divino Maestro no se refirió concretamente a los Siete Sellos, en el Primero, Moisés tampoco os habló de ello, así como los profetas y patriarcas del Primer Tiempo no hablaron nunca de los Siete Sellos.
5. Sin embargo, en todos los tiempos, en todas las eras, en todas las edades de la humanidad, ha estado presente el significado, el sentido de los Siete Sellos, aunque en forma simbólica.
6. En el para vosotros lejano Primer Tiempo, Israel tuvo una gran prueba durante su esclavitud en Egipto, y durante siete años gozó Israel, y con él el pueblo egipcio, de una gran abundancia a la que siguieron siete años de escasez y plagas.
7. El que Esto sucediera, había sido revelado por Dios a través de sueños al Rey de Egipto, sueños que fueron interpretados por José, uno de los hijos de Jacob, tronco de Israel; aquellos primero siete años de abundancia y los otros siete de esterilidad, fueron una figura simbólica del misterio de los Siete Sellos.
8. Siete grandes profetas tuvo después el pueblo de Israel, ya avanzado el Primer Tiempo.
9. Cuando el Maestro se hallaba entre vosotros, dió las siete grandes parábolas del Reino, y estando El pendiente del madero en que la incomprensión le crucificó, os legó, como lo Ultimo de Su testamento divino, las siete palabras.
10. Ved cómo siempre, desde el Primero de los Tiempos hasta el último, el símbolo de los Siete Sellos ha estado presente y latente en el espíritu de la humanidad, y más aún en Israel.
11. Cuando se hubieron quedado los once discípulos sin su Maestro, el cual había ascendido a Su Reino, a Su Trono celestial, extendieron aquellos hombre sobre el haz de la Tierra la semilla que El les había confiado, la semilla del amor; y ellos, en sus largas travesías por el Asia, fundaron siete iglesias, siete recintos que fueron alimentados por los apóstoles, siete congregaciones que eran visitadas personalmente por ellos, y cuando esto no les era posible, las alimentaban a través de escritos doctrinales.
12. Esas Siete Iglesias del Asia, fueron también, una imagen, una figura de los Siete Sellos.
13. Más tarde, uno de los doce discípulos de Jesús,, habiendo salido indemne de las persecuciones e ileso del cadalso que la humanidad le preparara, en la ancianidad a la que la voluntad divina le permitió llegar, ausentóse a una isla, para penetrar en ella dentro del aislamiento, en la comunicación perfecta con el Padre.
14. Grande fue la elevación de ese espíritu, y ahí, lejos la materialidad de la humanidad, en la soledad, en sus éxtasis espirituales desarrollaba la elevación de espíritu, acercándose más y más a la comunicación con el Padre, hasta llegar el instante en que pudo escuchar las voces de lo espiritual y asomarse en contemplación al más allá.
15. Mas siendo las revelaciones espirituales y la naturaleza divina tan grandes, tan infinitas y superiores a todo lo humano, tuvo Dios que mostrarle a aquel espíritu humilde las cosas a través de símbolos, porque a pesar de tener ese espíritu grandeza y elevación espiritual, no alcanzaba a contemplar en toda su plenitud verdadera la Divinidad y las revelaciones divinas.
16. El Padre tuvo que limitar lo eterno y lo infinito, así como las profecías que habían de ser, para presentarlas a los ojos de aquel espíritu en figuras simbólicas, como sucede actualmente con los videntes del pueblo de Israel, quienes tampoco pueden contemplar el Reino del Espíritu Divino en toda Su plenitud.
17. Juan, que así se llamaba ese discípulo, contempló a Aquél que se encuentra sentado en el Trono, teniendo a Su Diestra un gran libro sellado con Siete Sellos.
18. Delante de Juan, había también un ángel, el que le decía que ni en los cielos ni en la Tierra, había un ser digno de desatar aquellos Sellos ni de abrir aquel libro, y Juan, al escuchar estas palabras, lloraba con gran desconsuelo.
19. Mas entonces vió que un cordero se acercaba, y era quien abría aquel libro, desatando para ello, desde el primero hasta el último de sus Sellos.
20. Así comenzó la visión de Juan, aquello\a que llamáis Apocalipsis; fue Juan el primero que habló a la humanidad de los Siete Sellos, Juan el apóstol, el profeta, el espíritu de gran
elevación, el discípulo de Jesús, el discípulo adelantado del Espíritu Santo, escribió lo que vió y oyó, lo cual fue entregado en símbolos y figuras.
21. Hagamos entonces, hermanos míos, el análisis de estas revelaciones para que os sirvan de base a vuestro desarrollo en el conocimiento de los Siete Sellos, hasta donde alcance vuestra capacidad de comprensión y hasta donde os revele vuestro Dios.
22. El libro sellado con Siete Sellos es la sabiduría del Espíritu Santo, y en él se encuentra escrito el destino de todos los espíritus y el destino del pueblo de Dios, Israel.
23. Ese libro estaba cerrado, su contenido era un misterio; ni los más altos profetas, ni los más grandes teólogos ni los justos de los primeros tiempos, conocían la existencia de ese libro, ni su nombre, y menos aún su contenido.
24. ¿Quién, entonces, podía abrir ese libro que es la propia sabiduría de Dios, que es el principio y el fin, el origen de todos los espíritus, y en el que viene escrita la jornada de evolución, lucha y perfeccionamiento de todos los espíritus?
25. ¿Quién podía tener la capacidad espiritual para abrir ese libro y mostrarlo como luz del Universo?
26. Nadie, sólo el propio Dios, el Cordero Inmolado, Jesús el Mesías, en quien encarnó el propio Dios para hacerse hombre en el Segundo Tiempo, y acercar así el Reino de los Cielos a los hombres, para hacerles sentir a su Padre más íntimamente, más cercano y accesible; de esta manera mostraba Dios al hombre, que el amor del Padre está antes que todo, que el Espíritu Divino es el Amor Universal, mismo que rige y da vida a todas las cosas.
27. El amor de Dios tomó carne, humanizándose, para entablar una comunicación por medio de ese amor, entre el corazón del hijo y el del Padre, para que el mundo, en su pequeñez, aprendiera a no censurar a su Dios.
28. Dios, no pudiendo llorar ni sentir las ofensas de criaturas tan pequeñas, se hizo semejante a los hombres para sentir como tal, para llorar como hombre, para sangrar como humano, para mostrarle a la humanidad de todos los tiempos lo infinito de Su amor, y para que el espíritu del hombre supiera que su Dios se ocupa de todos, amándoles siempre, sufriendo por ellos, ya que los espíritus, los hombres y toda la creación, son para el Padre algo precioso.
29. El valor de un espíritu para Dios, es infinito, valor que El le dió. Y ¿cuál es el precio de ese valor? El precio de Su sangre, esa sangre con la que El rescató de las tinieblas a los espíritus, redimiéndoles de su carnalidad, de la destrucción y de la perdición.
30. Ese precio, esa sangre divina, cayó en todos y cada uno de Sus hijos para que desde ese instante, todos fuesen en El.
31. Al ser consumado el sacrificio, vivida Su pasión, y darse esa prueba perfectísima del amor de un Ser por los demás seres, fue lo que logró abrir Su propio espíritu y Su Corazón Divino, Su Sabiduría y Sus más altos misterios al espíritu de Sus hijos.
32. De este modo, Jesús el Cristo, el Cordero inmolado, el propio Dios hecho hombre en el Segundo Tiempo, preparó el espíritu de la humanidad, para que al llegar el Tercer Tiempo, recibiera la luz del Espíritu Santo, la luz de los Siete Sellos.
33. Cada uno de los Siete Sellos representa una de las siete etapas del camino espiritual por el que han de transitar todos los espíritus para llegar a su destino que es Dios.
34. La escala de perfeccionamiento espiritual que conduce a los espíritus al seno de Dios, tiene un número infinito de peldaños, pero son siete los más importantes, los de mayor trascendencia; esas siete etapas que tiene que atravesar el espíritu en su jornada de lucha, de evolución, de pruebas y crisol para su perfeccionamiento, tiene un reflejo y un ejemplo clarísimo dentro de la vida humana de los espíritus encarnados.
35. Aquí en vuestro propio planeta, sin importar raza o cultura, todos los hombres se rigen por períodos de tiempo material de siete días, y en vuestra historia humana, habéis tenido una jornada y una existencia espiritual, desde los primeros que tuvieron el conocimiento del Dios verdadero, el Dios Viviente, el Dios creador, hasta estos momentos de este siglo XX, de la que llamáis Era Cristiana.
36. En cátedra dada por el Maestro a través del entendimiento humano os señaló cada una de las siete etapas que la humanidad ha atravesado durante los tres tiempos; cada una de esas etapas ha estado presidida por un enviado del Padre, y cada uno de esos enviados ha sido luz para la humanidad, luz que ha sido como un candelero encendido entre las tinieblas que han envuelto a la humanidad en todos los tiempos.
37. Cada uno de esos candeleros son figuras simbólicas que fueron contempladas también por Juan.
38. Tened en cuenta que, si vuestro espíritu ha atravesado y tendrá que atravesar estas siete etapas dentro de la vida humana, una sola vida humana no es capaz de darle al espíritu toda la perfección que necesita para poder sentarse a la Diestra del Padre.
39. Estas siete etapas son un reflejo, una imagen, de las siete etapas que vuestro espíritu tiene que atravesar en la eternidad, mas los méritos, la experiencia y la evolución que adquiráis dentro de estas siete etapas o Siete Sellos, os serán tomadas en cuenta por el Padre.
40. Con esos logros, tendréis en vuestro espíritu la fuerza para remontar el vuelo a los espacios espirituales y no volver ya más a encarnar, no volver ya, una vez vividas estas etapas, a tomar materia, y entonces vuestro espíritu morará en el valle espiritual, en un camino más próximo a su Padre.
41. Ahí, cada uno de vuestros pasos os irá descubriendo las grandezas de la senda espiritual, y vuestro espíritu irá perdiendo el materialismo y la pesada vestidura que por mucho tiempo ha poseído, liberándose espiritualmente y perfeccionándose cada vez más; entonces, vuestro espíritu irá contemplando y conociendo cuáles son esos siete peldaños, esos siete escalones de la escala que Jacob contemplara en sueños: la Escala de Perfección de los espíritus.
42. Después de escuchar estas humildes explicaciones, ya sabéis que el libro del destino universal, del destino eterno y del camino de lucha y evolución de todos los espíritus, se encontraba sellado, que era un misterio impenetrable para la humanidad; ya sabéis que el Padre, desde el Segundo Tiempo, os preparó con Su amor, para que en este Tercer Tiempo, Su Mano Divina, la única digna de desatar los Sellos de este libro, lo abriese plenamente ante los ojos de Israel y de la humanidad.
43. Este es el libro que el Padre os viene a entregar; cuántas veces en sus cátedras os dice: "Vengo a entregaros una página más del Libro, vengo a enseñaros a deletrear palabra por palabra, sílaba tras sílaba del Gran Libro de la Vida Verdadera."
44. Recordad a vuestros profetas que os dan testimonio de que en sus mirajes han contemplado simbólicamente ese Libro, y de lo que no lo ven cerrado sino abierto, el mismo libro que Juan contemplara cerrado con Siete Sellos, mismos que se han desatado para despedir su luz, su sabiduría y su amor para así dilucidar el misterio del Espíritu Santo sobre todo espíritu y sobre toda carne.
45. Hoy, todavía el mundo no habla de los Siete Sellos, ellos permanecen en la oscuridad y en el silencio entre los hombres, y si vosotros, que tenéis la palabra viva del Padre aún cuando sea ésta a través del hombre, no habéis esclarecido aún tan altas revelaciones, ¿cómo esperáis que el mundo alcance a comprenderlas?
46. Los teólogos de las grandes religiones cristianas, ni tan siquiera se ocupan de estos temas, las ocultan y las esconde, para no tener que explicarlas porque no alcanzan a comprenderlas, y por ello hacen que permanezcan en el misterio.
47. Mas entre ellos se levantan ramas del Cristianismo, los evangelistas, quienes preocupados por las profecías y las señales, se dedican al estudio, al análisis y viene la luz en ellos.
48. Hay algunos que tiene ya una visión más o menos acertada de la verdad; otros se han perdido por los caminos de las tinieblas, confundiéndose, y así externan su criterio, su concepto sobre los Siete Sellos en forma errónea.
49. Pero llegará el tiempo en que en todo el orbe se hable de los marcados, de Israel, de las tribus del pueblo de Dios, de los Siete Sellos, de las señales de la venida del Espíritu Santo, del regreso del Verbo.
50. El Maestro viene en este tiempo en espíritu a comunicarse por el entendimiento humano, usando todavía una forma materializada para la comunicación del Espíritu Divino con los hombres, para que la humanidad puede penetrar con esta preparación con paso firme en el tiempo de la gracia, en el tiempo de la plenitud del Espíritu Santo, en la séptima etapa.
51. No se ha valido el Señor de los ministros de las religiones ni de los teólogos, ni de los filósofos que han discutido sobre el misterio de los Siete Sellos, no; El ha buscado a los ignorantes, a los que ni siquiera conocían la existencia de estas profecías, y es por esto que el Maestro os ha dicho: "He venido a servirme del pecador, del torpe y del ignorante para sorprender al mundo en su incredulidad".
52. Es a vosotros a quienes el Padre ha abierto horizontes infinitos y os está preparando un tiempo de revelaciones espirituales, de gran paz y de gran conocimiento, un tiempo de verdadero culto y verdadera comunicación con el Creador.
53. Ese será el tiempo en que "todo ojo le verá, todo oído le escuchará y todo espíritu le presentirá".
54. Muchos de vosotros tendréis la misión de recibir a los que llamáis extranjeros, a los que vendrán de pueblos extraños y desconocidos, a los distantes, para darles albergue moral, material y espiritual; ésta es la misión que habéis tenido en todos los tiempos ¡oh, pueblo de Israel!
55. Otros, tendréis la misión de levantaros por los caminos, de atravesar los mares, los desiertos y los montes para llevar el conocimiento del Espíritu Santo, las revelaciones del Tercer Tiempo, que le servirán a la humanidad como preparación para entrar a la séptima etapa, y así pueda hacer frente a las grandes pruebas y a los grandes sufrimientos que se avecinan.
56. ¡Ah, hermanos míos! Si desde tiempo atrás estas cosas hubiesen preocupado a los hombres, si las generaciones que recibieron las profecías de Juan hubiesen entendido aquella gran preparación que el Padre por conducto del apóstol legó a la humanidad, todos hubiesen velado y orado, pidiéndole al Padre la luz, la iluminación para sentir su llegada, y para prepararse para las grandes calamidades que se venían.
57. Dios que es amor, ¡con cuánto amor hubiera inspirado aún a aquéllos que se dicen ministros de Su Ley sin serlo!
58. Mas todo quedó oculto, escondido a la mirada de los hombres, apartado del hambre y la sed de justicia de la humanidad, y entonces, aquellos líderes de las religiones han contemplado el cumplimiento de las profecías, el cumplimiento de las palabras de Juan, de las visiones que el Señor le confiara en su aislamiento al discípulo amado.
59. Ahora, hermanos, se acercan nuevas calamidades, nuevas y grandes hecatombes y cataclismos, pruebas enormes para la humanidad, nuevos ayes de dolor, aún más grandes cálices de amargura que el mundo ha de beber.
60. ¡ Ah! si el mundo se hubiese preparado,, no sería tan dolorosa su caída ni tan grandes sus tinieblas, no habría imprecaciones ni blasfemias contra Dios.
61. Por todo esto ¡preparaos! para que llegado el momento decisivo en el que el Padre lo ordene, levantéis vuestra planta y preparéis al mundo, diciéndole que se espiritualice, que se despoje del fanatismo, del egoísmo y del falso culto, destruyendo su gran idolatría, doblegando su vanidad para que se amen los unos a los otros.
62. Así cono amor, virtud y perdón, encontraría el hombre la senda del desarrollo de sus dones, para poder tener caridad de sí mismo y de los demás.
63. Como al principio de mi explicación os dije, es el Padre el único que puede hojear página tras página del Libro de los Siete Sellos; este humilde ser espiritual, solamente os ha dado una base para vuestra futura comprensión y desarrollo en el conocimiento de los Siete Sellos.
La paz del Padre sea con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 30


1. Fortaleceos, hermanos, porque la Palabra de El Padre provocará entre vosotros revolución de ideas, provocará reacciones en vuestro entendimiento y en vuestro espíritu; mas después de todo ello, la luz esplenderá en cada uno de vosotros.
2. La Palabra de Dios es como el torbellino que azota fuertemente los árboles, haciendo caer de sus ramas los malos frutos y las hojas secas, y ese viento barre con ellos y les arroja lejos, dejando los árboles y los campos limpios.
3. Así sois azotados vosotros en vuestro espíritu y en vuestra carne con la Palabra Divina, y El Padre arrancará de vosotros, con sabiduría y amor, todo lo que sea imperfección, todo lo que sea error o ignorancia, y os dejará debidamente preparados para la lucha que os espera el mañana.
4. Esta obra es juzgada por algunos como ciencia espírita, como ocultismo o como una teoría extravagante y exótica, una más de las que invaden la Tierra, porque han contemplado labriegos que van por los caminos, tomando el nombre de la Obra y practicando la impostura, los malos trabajos, las ciencias ocultas y el bajo espiritismo, materializando a los seres espirituales y explotando a las multitudes, especulando con ellas.
5. El corazón y el espíritu de la humanidad han tropezado ante todo esto, y al no ver límpidas y cristalinas las aguas, no han podido ver la Obra de El Padre, ni encontrar la verdad ni el Libro abierto.
6. Son pocos los que han podido atravesar, con la luz y la intuición de su espíritu, tantas impurezas, para poder encontrar detrás de ellas la verdad de El Padre.
7. En alba pasada, y con el debido respeto espiritual, tuvimos como tema la Trinidad de Dios; hoy os quiero ampliar esa explicación, con toda humildad y respeto.
8. La preparación que Jehová nos entregó en el Primer Tiempo, no fué para que encontrásemos el camino que conduce al espíritu al más allá; no, sino que esa preparación fué para que Su pueblo pudiera recibirle cuando El se hiciera hombre entre vosotros.
9. En ese Primer Tiempo, Israel solamente sentía temor ante Jehová en vez de amarle, y El Padre no quería ser temido sino amado, y en Su sed de amor, se hizo hombre para habitar entre vosotros, para acercarse hasta vuestro corazón y así enseñaros el amor que debe existir entre unos y otros, para enseñaros la verdadera caridad, el perdón y todas las virtudes del espíritu.
10. La preparación que El Padre, a través de Jesús, os dió en el Segundo Tiempo, fué para poderle conocer en este Tercer Tiempo, en Su venida como Espíritu Santo.
11. La Suprema Máxima de El Padre en el Primer Tiempo fué: "Amarás a Dios de todo tu corazón y de todo tu espíritu con todas tus fuerzas, y a tu prójimo como a tí mismo", y la suprema máxima de Jesús en el Segundo Tiempo fué: "Amaos los unos a los otros", mas ya en ese Segundo Tiempo, el Divino Maestro habló de la venida de El Espíritu Santo, El Consolador prometido a través de los tiempos, que habría de venir a revelar grandes enseñanzas.
12. La preparación que cristo dió con Su ejemplo, con Su venida, con Su cruz y Su pasión, fué para que pudiésemos, después de un tiempo, conocerle como Espíritu Santo.
13. Y ahora, en este Tercer Tiempo, en el que El Espíritu Santo, que es el mismo Jehová y el mismo Cristo, viene en su plenitud espiritual entre vosotros, os habla y os prepara para el camino y la senda que conduce al más allá.
14. Esa preparación se os da a través de la Palabra que os habla de la vida eterna, y de la comunicación de espíritu a Espíritu.
15. La Ley del Primer Tiempo fué de justicia, para que ésta existiese en el mundo; la Doctrina que se os confió en el Segundo Tiempo fué la del amor, para que no solamente existiese justicia sino también amor en esta Tierra, que es un reino pasajero, una semejanza apenas de la Tierra Prometida en el más allá; y ahora, El Padre, manifestándose como Espíritu Santo, os invita a acercaros a la Fuente de La Gracia, a la verdadera Tierra Prometida, a vuestra patria espiritual, a través de la sabiduría que ha contenido Su palabra de todos los tiempos.
16. Así tenéis, hermanos míos, a un mismo Dios que os ha visitado, a un sólo Dios que ha venido a manifestarse entre vosotros en tres tiempos, bajo tres fases diferentes, como Justicia, Amor y Sabiduría.
17. Voy a dar ahora, hermanos míos, una pequeña explicación sobre la marca y el bautismo.
18. En la cátedra próxima-pasada de El Padre, escuchasteis y contemplasteis algo nuevo y diferente para muchos que estuvisteis presentes: El Divino Maestro, al ungir o entregar el bautismo a dos de sus pequeñas, no usó aguas materiales que fuesen simbólicas, sino que las ungió con Su Palabra, explicando que el Segundo Tiempo, Juan bautizaba con agua a los pecadores que se acercaban a él, para simbolizar con ello que eran limpios de sus pecados, y poder recibir así al que próximo se encontraba a llegar, El Mesías prometido.
19. Juan enseñaba en las riberas del Jordán que el Reino de los Cielos se encontraba muy cercano y que deberían los hombres limpiarse para ser dignos de recibirle, mas ¿qué o quién era ese Reino? El Reino de los Cielos era Dios, Su Verbo encarnado en Jesús, quien se acercaba para hablarle a los hombres de Su Doctrina Celestial.
20. Juan, el precursor, el profeta, preparaba a las multitudes, despertando a los hombres, y les bañaba en las aguas del Jordán, en una ceremonia que, siendo necesaria para esa época, era símbolo de purificación.
21. Mas Juan advertía a sus discípulos y a las muchedumbres que le escuchaban atentamente, diciéndoles: "Yo os bautizo con agua, que es símbolo de arrepentimiento, pero presto viene Uno que os bautizará con el fuego del Espíritu, y de quien Yo no soy digno de atar la correa de Su sandalia".
22. Pasadas las albas, estas mismas palabras repitió Jesús a Sus discípulos, diciéndoles: "Juan bautizaba con agua, mas de cierto os digo, que Yo os bautizo con el fuego del Espíritu Santo".
23. Fuera del sentido figurado, ¿ qué significa esto, mis hermanos ? La explicación es muy sencilla, y es ésta: tanto las aguas como el fuego son figuras simbólicas; el sentido de la figura de las aguas era el de que éstas lavaban los pecados de los hombres, purificando su espíritu y corazón para poder recibir en ellos la Palabra de Dios.
24. El fuego calcina, extingue, funde, y así el amor de Dios extingue todo lo malo, todo lo impuro, todo lo frágil, y funde en su fuego de amor el amor de Sus hijos; el fuego produce flamas, las flamas luz, y ésa es la luz del Espíritu Santo con que Dios unge a todos los espíritus.
25. El bautismo de Juan era un símbolo que no ha sido comprendido debidamente, y el fuego del Espíritu Santo con el que El unge y bautiza los espíritus, no ha sido comprendido tampoco.
26. No hay necesidad de ritos entre vosotros, y debéis comprender que en la marca que vosotros recibís de manera todavía muy material, está la unción del Espíritu Santo, y al recibirla a través del pedestal, no señala el instante de vuestro bautismo y unción espirituales, puesto que ese instante sólo Dios lo sabe, ya que se dió en el momento de haber brotado vuestro espíritu del Seno de El Padre.
27. En ese momento nuestro espíritu recibió su destino, sus dones, sus atributos; el instante de la marca en la materia es, simplemente, una confirmación.
28. Los dones son poseídos por todos los espíritus, mas existen también misiones especiales y con la marca, cada uno de vosotros reconoce tanto sus dones como sus misiones espirituales.
29. Los dones que todo espíritu posee son, entre otros, la paz, la luz, la fuerza perpetua, la curación; son dones que todos los espíritus poseen sin distinción alguna; no ha brotado del Seno de El Padre ningún espíritu sin heredad, sin luz, que no lleve en sí la paz de El Padre o que no lleve fuerza.
30. ¿ Cómo podría esto suceder si cada espíritu es una chispa, una partícula de El Padre, y siendo El todo fuerza y amor, todo luz y paz, cómo podría una partícula de El carecer de estos atributos?
31. Id al mar, y tomad de él una sola gota, analizadla con vuestra ciencia y encontraréis que contiene todo lo que el mar a su vez contiene; así, es a imagen y semejanza de lo que el Espíritu Divino contiene, y esto lo posee desde que broto del Padre, vuestro espíritu es a semejanza de la gota, y vuestro Padre a semejanza del mar.
32. La marca, además de ser la confirmación de vuestros dones, os sirve para que conozcáis alguna misión especial que no hayáis logrado conocer por intuición o por revelación.
33. Misiones especiales han sido en este tiempo, por ejemplo, las que conocéis como la de guía de multitudes, de piedra fundamental, de pedestal, de facultad curativa o consejera, de columna, de vidente, de pluma de Oro; hay otras misiones especiales, pero enumero éstas por el momento, aunque por la marca, sabréis cuál va a ser, dentro de la senda espiritual, vuestra misión.
34. En el instante de la confirmación de vuestra marca, el Espíritu Santo os unge, os llena de Su Espíritu y de Su luz, os envuelve en su fuego de amor, exterminando todo pecado de vosotros; ya sabéis cómo Él os dice que todo vuestro pasado os es perdonado en ese instante, y preparado queda vuestro camino en una nueva vida.
35. Al purificaros en ese instante, el fuego de Su Espíritu Divino os deja preparados y ungidos para Su servicio, pues deposita en vosotros Su Triángulo, la insignia del Trinitario, el sello y señal con que el Espíritu Santo viene señalando a Sus 144,000 en este tiempo, a esos mismos que le han seguido durante los Tres Tiempos.
36. En ese Triángulo habéis recibido vuestro bautismo; es ahí donde conocéis el nombre de vuestra Tribu, es cuando reconocéis vuestro pasado, y donde Él os hace reconocer ante el pueblo como Sus soldados, Sus discípulos y Sus siervos; en una próxima alba, abundaré más sobre el significado simbólico del Triángulo divino.
37. Todos vosotros, los marcados, sin necesidad ya de las aguas simbólicas del bautismo, tomad la marca material como la confirmación de vuestro bautismo espiritual, como la unción que el Espíritu Santo ha derramado sobre vosotros con Su fuego de amor y luz.
38. Todos los marcados han recibido ese bautismo, y cuántos que sin pasar por la marca material, han sido ungidos por el Espíritu Santo con ese fuego de amor y luz en el más allá, y se encuentran diseminados por los diversos pueblos y naciones de este tiempo.
39. Una vez que 1950 haya trascurrido, vosotros, que estáis acostumbrados a ritos y ceremonias y que solamente creéis que habéis recibido la confirmación de vuestros dones cuando habéis pasado por aquéllos ¿qué vais a hacer con los hijos de vuestros hijos en ese tiempo, cuando ya la Divinidad no se materialice y no existan más los pedestales y no contempléis ningún ministro en el seno de vuestra congregación?
40. ¿Cómo váis a recibir esa unción del Espíritu Santo sobre el espíritu vuestros hijos?
41. Ved ahí el porqué el Padre con su Palabra está causando revolución entre vosotros; por eso Él, con Su palabra, os despierta día a día, cátedra tras cátedra; mas no temáis, pues no habrá problema después de 1950, porque el Padre os prepara desde ahora para la comunicación de espíritu a Espíritu, os llama a la verdadera espiritualidad.
42. Cuando esta forma de comunicación ya no exista, y Su mundo espiritual de luz ya no se presente por el entendimiento del hombre, tomaréis a vuestros hijos, elevando vuestro espíritu al Señor, en busca de Su Espíritu Santo, y teniendo a vuestro lado a los videntes y a los que se comuniquen de espíritu a Espíritu con el Padre, veréis cuánta grandeza, cuánta esencia y cuánta verdad hay en la promesa del Padre, porque los videntes, para quienes se reserva un tiempo de gran preparación y lucha, os darán testimonio de la presencia del Espíritu Santo entre vosotros.
43. Sin necesidad de rito ni ceremonia alguna, sin óleo o aguas, elevaréis vuestro espíritu y esperaréis humildemente que la Gracia del Espíritu Santo descienda entre vosotros.
44. El Espiritualismo es, hermanos míos, la suprema sencillez, la suprema simplicidad, lo espiritual no es, ni debe ser, complicado; se complica cuando se materializa, como habéis hecho vosotros con la Obra de Dios en todos los tiempos, y la habéis complicado tanto, hermanos, que la habéis hecho incomprensible para muchos.
45. Luchad por alcanzar la sencillez, la simplicidad espiritual, y llegará el instante en que no sean las manos del hombre las que unjan al espíritu, sino que será el Espíritu del Señor el que unja a Sus criaturas, en un acto de elevación suprema, en un acto de verdadera comunicación de espíritu a Espíritu.
46. Así como sucederá con el bautismo verdadero, así será el matrimonio, y veréis cuánto gozo habrá en vosotros, cuánta inspiración y palabra llegará a vuestras mentes, cuánta luz y mirajes llegarán a los ojos espirituales de los videntes, quienes han de dar testimonio de estas cosas a la humanidad, la que también habrá de llegar a dar estos pasos en la espiritualidad.
47. "Pueblo, despójate de tus antiguas costumbres!", "Pueblo, espiritualízate", "Pueblo, avanza con paso lento, no con vertiginosa carrera" ¡Cuánto os ha repetido el Padre estas frases en todos vuestros recintos!
48. Os dice el Padre: "despojáos de todo cuanto os sea superfluo, de todo lo inútil, de todo lo innecesario para el espíritu, de toda práctica que sea indigna de vuestro espíritu", porque no solamente adquiristeis costumbres en los caminos que atravesasteis antes de penetrar en la Obra del Señor, sino que aún en este camino habéis adoptado hábitos impropios, tradiciones que ha creado el pueblo, al traerlas de sus antiguas creencias.
49. Hoy, estáis en calma, vuestra tarea es pequeña, mas llegará el momento en que habréis de levantar vuestra planta, plenamente despierto el espíritu, lleno de amor, de ideales y de cumplimiento al Señor.
50. Sí, os habréis levantar el mañana por los caminos, llevando su estandarte de paz, Su palabra de buena voluntad y Su espada de luz por comarcas y aldeas.
51. Y cuando esos tiempos de lucha sean llegados, os asombraréis de vosotros mismos al ver cuanta fuerza os impartió el Padre con Sus enseñanzas, y recordaréis estos tiempos en que simplemente erais los párvulos de la Divinidad, tiempos en que humildemente os sentíais incapacitados para servir al Señor y para llevar a cabo una obra digna de Él.
52. Todavía tendréis que vivir sobre el haz de la Tierra, todavía os tendréis que alimentar con el pan de cada día, todavía tendréis que cumplir con vuestros deberes en este mundo; un tiempo sufriréis aún en esta Tierra por causa del mundo y de la carne.
53. Pero también, mucho habréis de gozar en este mundo, porque esta vida material todo os lo da para crisol del espíritu: victorias y fracasos, cumbres y abismos, luz y tinieblas, risas y llantos; todo esto encierra esta vuestra vida para evolución de vuestro espíritu.
54. Si habéis llorado mucho, mucho reiréis, si os habéis turbado, todavía habrá de llegar a vosotros la paz, a similitud de los caminantes por los desiertos, los cuales de pronto encuentran en su paso un oasis donde descansar.
55. Después, penetraréis en la senda espiritual, y todo estará a favor de vuestro espíritu, contemplaréis que todo se inclina ante él, que todo se le ofrece para su adelanto, para su perfeccionamiento y para su elevación.
56. Muy pocos son los hombres que ansían la vida espiritual, es por eso que Dios ayuda con el dolor y las pruebas a vuestro espíritu, porque si esta vida material no se hubiera amargado como se ha amargado, vuestro espíritu no estaría atrapado entre la vida espiritual y la material, siempre en lucha consigo mismo, oscilando entre la atracción de la vida espiritual y las tentaciones de la vida material.
57. Mas ahora, merced a la enseñanza del Padre, ¡con qué facilidad se despoja vuestro espíritu de las cosas de este mundo, de los más caros afectos, de las grandes posesiones materiales y de todo aquello que más sufrimientos y lágrimas os haya costado conquistar!
58. Es tan amarga esta vida, tan amargo el cáliz que apuráis en este mundo para alcanzarlo todo, que ya vuestro espíritu no echa raíces en esta Tierra, vuestro amor por el mundo cede lugar a la comprensión de las ideas divinas, rompiendo con la oración los lazos que atan a vuestro espíritu a la materia, y atándole con lazos eternos al más allá, debido al desenvolvimiento de sus ideales espitiruales.
59. Vuestro espíritu siente ya el deseo de acercarse a su Creador, el anhelo de desatarse de la pesada carne para extender las alas y remontarse a los espacios espirituales.
60. En vuestro espíritu se despierta el amor puro a la Divinidad, y va sintiendo el anhelo de pisar aquel mundo de perfección y de bellezas que no alcanza a imaginar, pero donde sabe que ha de encontrar a los grandes espíritus de luz que le esperan para seguirle conduciendo por la senda espiritual siempre adelante, siempre hacia arriba por la Escala de Jacob hasta llegar a la Escala de Perfección, donde continuará su evolución y adelanto.
61. La vida en este mundo todavía os ofrece ideales y placeres, todavía afrontáis empresas; bien está, hermanos míos, después de todo, sois seres humanos que cumpliréis vuestros deberes materiales hasta el final, mas la vida humana se amargará aún más, y muchos partiréis al más allá en plena amargura, pero otros no conoceréis tanta amargura humana, y cuando estéis en espíritu, daréis gracias al Señor por su bondad.
62. Otros tendréis que atravesar todo ese tiempo, porque la etapa de gran amargura humana aunque no es larga es muy intensa, y no obstante no ser prolongada, la sentirán eterna los corazones, pero el Padre, en Su caridad, hará que pase pronto ese ¡ay! que es el último toque de la Justicia divina a la soberbia humana, al orgullo del hombre, a su ingratitud, a su falta de espiritualidad y de fraternidad, y a su falta de razón.
63. Con ese toque, el espíritu del hombre despertará, no sin antes pasar por un período en que se sentirá aletargado, aparentemente muerto, tanto para el espíritu como para la materia, con su razón quebrantada, su corazón insensible, sus sentidos muertos; mas pasado ese letargo, comenzará el despertar espiritual.
64. Así como los espíritus materializados penetran a las tumbas adheridos a sus cuerpos que se pudren, y horrorizados ante la podredumbre de su cuerpo comienzan a desmaterializarse, así la humanidad, horrorizada de sí misma, de su obra, de tanta muerte y exterminio, de tanta perversidad y ofensa a Dios y a sus semejantes, se levantará huyendo de todo lo que ha hecho para purificarse en su Señor, buscándole en el más allá, para implorar Su perdón y alcanzar Su clemencia.
65. ¿Quiénes de vosotros viviréis esos tiempos? ¿quiénes lograréis atravesar con fortaleza espiritual y corporal los tiempos del ¡ay! y del dolor?
66. ¿Quiénes resistirán las tempestades y hecatombes en este mundo?
67. Señalados estáis por la mano del Padre los que vais a atravesar esto, y en esos tiempos seréis firmes.
68. Los elementos desencadenados, la peste, la muerte, y los frutos de las guerras no os amedrentarán,las enfermedades más horrendas no os contagiarán; vosotros viviréis libres, inmunes, limpios, siempre y cuando tengáis caridad: esa es la misión que os espera.
69. No habréis de estar siempre recibiendo en estos lugares enseñanza, no vais a estar siempre recreándoos como discípulos, sino ha de llegar el tiempo en que habréis de convertiros en los maestros abnegados, los buenos hermanos, los amigos humildes, aunque también habréis de ser víctimas de la ingratitud y de la incomprensión, de la ignorancia, del fanatismo y la persecución, recibiéndolo todo con el espíritu fortalecido y con gozo en el corazón.
70. Cada espina irá formando vuestra corona de dolor, de sacrificio y de méritos, corona que os hará dignos y semejantes al Dios que se hiciera hombre, no para venir como Rey sino como siervo, presto a inmolarse en vuestras propias manos por amor a vosotros.
71. No llegaréis a la perfección en este mundo, hermanos míos, pero sí haréis los grandes hechos en el nombre del Padre, y por las grandes obras y testimonios que deis entre la humanidad, los hombres se convertirán al Espiritualismo, se despojarán de sus pasadas costumbres, de las formas impropias con que han amado a la Divinidad, y se olvidarán de sus cultos imperfectos; se despojarán de sus falsas vestiduras para adoptar vestidura del espiritualista trinitario mariano.
72. Ellos os imitarán si vosotros imitáis a vuestro amado a Maestro.
73. La paz del Padre sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 31


1. Mucho os preguntáis hermanos, si estando rodeados por hombres que dentro de sus creencias, practican ritos y ceremonias, debéis o no participar en ellos en las ocasiones en que, por requerimientos de vuestra sociedad, os inviten a sus templos.
2. El Divino Maestro os ha dicho en algunas de Sus Cátedras, que Él no ha venido a oficiar cual si fuese un ministro, que Él no ha venido a practicar ningún rito, ni celebrar ceremonia alguna.
3. Él os ha recordado que, en el Segundo Tiempo, dió ejemplo al mundo no erigiendo altares, no encendiendo lámparas ni elevando cánticos.
4. Cuando escogió a Sus doce discípulos no usó óleo o cosa alguna para ungirles, simplemente al contemplar la preparación de ellos y ver que le reconocían, les dijo "seguidme" y eso fué suficiente.
5. Los discípulos de Jesús tampoco practicaron ritos ni ceremonias, hablaban lo mismo en una plazuela que en el pórtico de un edificio que en un camino, la ribera de un río o en el desierto; el lugar les era indiferente, porque ellos sabían que el espíritu doquiera que se encuentre, está dentro del templo de Dios, que el Santuario Divino es el Universo, que el templo interior es el corazón y para ellos, todo era templo, todo era santuario, todo era camino.
6. Pues si en aquél tiempo se practicó de tal forma la enseñanza y la Ley Divina, ¿ por qué ahora que ella ostenta el nombre de Espiritualismo, no se le honra con prácticas verdaderamente espirituales ?
7. ¿ Por qué volvéis atrás ? ¿ por qué os desviáis del camino?
8. Tiempo es de analizar cosa por cosa, práctica por práctica, paso por paso y acto por acto, para descubrir todo aquello donde se haya hecho mal en las prácticas espirituales y así ir corrigiéndolas.
9. Hay cosas que pueden corregirse de una vez, otras, necesitan de un tiempo y de explicación continua y paciente a las multitudes, para que logren asimilar el conocimiento hasta alcanzar la espiritualidad.
10. No forcéis a nadie a dar pasos más grandes de los que pueda dar, tened caridad y comprensión, y cada paso que deis, antes explicadlo detalladamente, minuciosamente, con testimonios y pruebas con las que el Padre y el mundo espiritual de luz os estamos hablando.
11. Jesús en el Segundo Tiempo, no bautizó jamás con agua, ese rito del bautismo Él dijo: "Yo os vengo a bautizar con el fuego de mi Espíritu, con el fuego del Espíritu Santo".
12. Si eso dijo Jesús en el Segundo Tiempo, pues ahora que os encontráis en la plenitud del Tercer Tiempo, en la era del Espíritu Santo, debéis comprender que todos recibís la unción con el fuego de Su Espíritu, fuego de que es amor, vida y luz.
13. Ya no os sometáis a ritos, ni pidáis al Maestro que oficie como si fuera ministro o sacerdote.
14. Que los hombres, vuestros hermanos, en sus diferentes religiones o sectas oficien y practiquen ritos es tolerable, porque ofician delante de Dios y necesitan ceremonias y figuras simbólicas para dar a comprender que en aquel acto ha estado la presencia de Dios, Pero el Espíritu Divino, cuando se presenta por medio de Su Rayo Universal, no viene a oficiar delante de otro más grande, porque Él es el Primero y el único.
15. El Padre viene a entregar Su palabra, y en ella están la vida, el fluido, la esencia, la bendición, la verdad, el pan y el todo.
16. Por lo tanto, hermanos míos, haced que en lo venidero, vuestros actos sean sencillos y dejad las ceremonias y los ritos para convertirlos en prácticas sumamente espiritualizadas, mediante las cuales os comuniquéis de espíritu a Espíritu con vuestro Padre.
17. Cuando se trate de un matrimonio, eximíos del vestuario ostentoso y tradicional, dando con ello testimonio de vuestro adelanto en la Obra espiritual del Padre, no llevéis en las manos ningún objeto para simbolizar esa unión, reconociendo esa pareja que el Padre les contempla y les entrega lo que sea Su Voluntad, sin necesidad de cosas materiales, sin que nada se interponga en acto tan solemne.
18. El Padre con Su palabra, todo lo entrega, todo lo dice, todo lo explica.
19. Cuando el Padre le dice a la pareja que contrae matrimonio: "Os uno con el lazo del amor, y este lazo con que unís vuestros destinos y vuestras vidas, Yo lo bendigo" ¿qué tiene más significado en ese instante, un lazo material que es sólo un objeto, o la Divina Palabra llena de esencia?
20. Pues así como esto, las sortijas, las aguas, las monedas -perdonad que llegue mi espíritu a tanta materialización, pero es necesario - deben ser cosas del pasado, para que le rindáis al Padre un culto que se acerque a la espiritualidad, y que vuestros actos dentro de la Obra divina sean prácticas que puedan llamarse espirituales.
21. Cuando el Señor bendiga un matrimonio concediéndole ser padres, si queréis hacer presente al pequeño al Padre, podéis hacerlo, y si queréis tener a corazones que puedan sustituir en casos necesarios a los padres, también podéis hacerlo, pero hacedlo de espíritu a Espíritu, o sea en forma espiritual, a través de la oración, haciendo todos un pacto entre la Divinidad y aquella criatura, y ese nombre que los padres hayan escogido para su hijo, quedará, al ser bendecido por el Padre, no solamente en la mente de los suyos, sino escrito también el Libro de la Eternidad.
22. En albas venideras, os haremos más recomendaciones; meditad con calma en todo lo que os he dicho, mirad que no hay imposibles.
23. Estáis capacitados para rendir ese culto elevado a la Divinidad; vuestro espíritu, en este Tercer Tiempo, no necesita más de las ceremonias para darle valor a un acto, sino que basta que penetréis en oración y de espíritu a Espíritu pactéis con el Padre, para que vuestra conciencia y vuestro sentido de responsabilidad os digan que no debéis profanar aquella palabra que habéis empeñado.
24. No os son necesarios testigos ni ritos, ni actos de orden material para darle fuerza a esos compromisos de vuestra vida.
25. Son estos mis humildes consejos en esta alba de gracia, y que yo deposito, en el nombre del Señor, en el corazón de mis hermanos.
26. En futuras albas, hablaremos más extensamente de los dones que en la marca el Padre os ha concedido, según la inspiración que el Espíritu Santo derrame sobre sus siervos espirituales.
27. Abundaremos sobre la explicación de los Siete Sellos, para que tengáis un claro concepto de estas cosas, una esencia, una correcta explicación y de ello, le enseñéis a los hombres, vuestros hermanos, porque sois los emisarios del Señor.
28. Los hombres han hablado y escrito sobre todo esto, profundizándose en los misterios, unos penetrando en ellos con paso firme, otros no, pero ¡cuántas cosas los hombres tendrán que modificar!
29. ¡Cuántos conceptos y cuántos dogmas tendrán los teólogos que cambiar por las revelaciones del Espíritu Santo!
30. Porque no serán los hombres quienes revelen a la humanidad todos los misterios, sino el Espíritu Santo, el Espíritu de Verdad quien se los revele al hombre, como prometiera el Divino Maestro en el Segundo Tiempo.
31. Me retiro, deseando que la paz, el amor y la buena voluntad no se aparten de vuestro corazón.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 32


1. Regocijáos, hermanos míos, porque en este tiempo vais dando pasos de firmeza en la senda espiritual, porque conocéis ahora lo que en tiempos pasados ignorasteis.
2. La misión del mundo espiritual de luz tiende a esclarecer por completo, la enseñanza que hasta ahora el Divino Maestro os ha entregado, para que no la contempléis a través de formas imperfectas o impropias, sino que miréis clara y ampliamente la verdad de esta Obra Divina.
3. Muchos corazones que se han acercado a los recintos, no han podido reconocer esta verdad, porque han mirado la Obra del Padre a través de cultos imperfectos, de prácticas extrañas y actos
impropios de una Obra tan pura y tan sublime.
4. Con vuestro ejemplo, con vuestra sincera y verdadera espiritualidad, con vuestro culto limpio, exento de toda mancha, seréis, a la partida del Maestro y de Su mundo espiritual, imán poderoso que atraiga a los espíritus, no hacia vuestro propio espíritu, sino hacia el corazón del Padre, hacia el Camino, hacia la Ley.
5. Dios confió el don de la palabra para que se comuniquen entre sí Sus hijos, y así os comunicáis vosotros de persona a persona, y Dios le confió al espíritu el den del pensamiento para que se comunique con su Creador, y este don es el de la comunicación de espíritu a Espíritu.
6. Las palabras salen sobrando en la verdadera comunicación.
7. ¿Porqué hablarle entonces, a Aquél que es todo Espíritu Perfectísimo, toda pureza, con los labios materiales e inmundos?
8. ¿Porqué pronunciar palabras que el corazón no siente o que el espíritu no comprende?
9. Lo que el Padre recibe es lo que hay en lo más profundo del espíritu de Sus hijos, ya sea regocijo, ya sean necesidades, dolor, arrepentimiento o ignorancia.
10. Si todos vosotros, labriegos, habéis sido escogidos por la misma Mano, si todos habéis sido donados de igual forma, si habéis recibido la misma caricia y participado del mismo festín ¿porqué unos han logrado caminar en este sendero más que otros? ¿porqué unos han desarrollado más que otros?
11. Hermanos míos, quién mejor que cada uno de vosotros puede contestarse esas preguntas a sí mismo.
12. Bien sabéis que para desarrollar, adelantar y hacer progresos en este sendero tan delicado y tan sublime, son factores indispensables el amor, la humildad, la obediencia, el celo, el ahínco: en pocas palabras, escuchar la voz de la conciencia.
13. Es natural que al faltar alguno de esos factores, el desarrollo y el adelanto puedan sufrir algunos tropiezos.
14. Algunos de mis hermanos tienen más carácter que otros para abrirse paso, logrando vencer las dificultades y los diversos escollos, al profundizar estudiando y analizando la Divina Palabra, comprendiendo así cuál es su cargo y cuál su misión; de esta manera, logran salir de la vulgaridad, adquieren fuerza para su espíritu y resisten las pruebas, las tentaciones y las perturbaciones que se presentan actualmente en los caminos de los escogidos del Señor.
15. A otros, la falta de temple en su carácter espiritual, les dificulta vencer el sinnúmero de escollos que se presentan a su paso, y cuando las pruebas y dificultades, o las murmuraciones, las envidias y las mismas adulaciones se acumulan en su sendero, vienen el desfallecimiento y la desmoralización y por lo mismo, el estancamiento.
16. Cuando esto sucede, esos espíritus caen en estados de estacionamiento, y al dejarle el peso de las responsabilidades y de la lucha a los demás, llegan a resignarse a mantenerse en el plano que ocupan, pasando así sobre de ellos los días, después los meses y de ahí los años.
17. Dejan pasar, al continuar en ese estado de sopor espiritual, oportunidades de adelanto y progreso, dejan pasar sus mejores tiempos, tiempos que debían haber dedicado al desarrollo de sus facultades espirituales.
18. A todos los que formamos parte de los elegidos del Señor, nos ha sonado una hora trascendental, pues no sólo se presenta el caos en la Tierra y en la materia, también en los espacios espirituales la guerra es inmensa; podéis siquiera imaginar lo que sucede en el más allá, pues el Señor ha dicha que este es el tiempo de la guerra de la luz contra la tiniebla.
19. En todos los valles, en todos los mundos, en todos los senderos, es la guerra de la luz contra la tiniebla, del bien contra el mal, de la verdad contra la impostura.
20. Esta es la era de la luz, y todo aquél que la ha recibido ya sea por gracia, por añadidura o por méritos, es un soldado, un luchador y por ello, no puede dar un paso atrás, ni apagar su lámpara, sino llevarla encendida siempre hacia adelante.
21. No temáis, despertad en lo más profundo de vosotros el sentido alto de responsabilidad: si alguien sintiera dentro de sí, que se ha estacionado, que salga presto de ese estacionamiento, siempre es oportuno el tiempo pues el Maestro os espera y el mundo espiritual de luz presuroso acude en vuestra ayuda.
22. No os preocupe el que vuestros frutos todavía no sean perfectos, basta con que los deis conscientemente y que ellos sean puros y buenos.
23. Recordad que en Sus parábolas, el Divino Maestro os ha dicho: "Yo recibo tres granillos de vuestra cosecha, pero que éstos sean bien cultivados, y así los preferiré a una fanega de trigo contaminado".
24. Buscad, entonces, lo sencillo, lo puro, porque así es vuestro Señor, puro y sencillo.
25. No entréis al terreno de lo complicado, de los términos científicos o de las teologías elaboradas, pues ahí no podrías competir con los hombres del saber humano, para ello tendríais que penetrar en sus universidades para aprender sus ciencias, sus filosofías, sus letras; ahí, vuestro lenguaje se asemejaría al de ellos, alejándolos de la sencillez y de la pureza de la enseñanza divina.
26. No, hermanos, no caigáis en tales prácticas, aquí está precisamente el milagro, el prodigio de la Divinidad, he ahí porqué el Maestro os ha dicho que Su Obra no es una ciencia.
27. Así como Jesús en su niñez sorprendió en el Segundo Tiempo a los doctores de la Ley con Su palabra humilde y sencilla, así también vosotros, aún en vuestra torpeza, en vuestra ignorancia, en vuestra falta de cultura e instrucción humanas, podéis sorprender, dentro de vuestro éxtasis espiritual, a los hombres, sean quienes sean, sea su ciencia o saber el que fuere.
28. Muchos de mis hermanos pierden la confianza en sí mismos al interrogarse: ¿cómo he de sorprender a un hombre de ciencia con mis palabras tan humildes?, poniendo en la balanza de su criterio su propio trabajo, su propio desarrollo, acobardándose con ello, enfriándose su fe, y aún cuando él estuviera dentro de los soldados del Señor, puede decirse que ha desertado de la causa de Aquél que se la confió.
29. El que confía en sí mismo, y estudia y analiza, ése no tiene que buscar en los libros del saber humano ni acudir a las universidades de los hombres, porque toda sabiduría y todo conocimiento lo encuentra en la Obra del Padre, en la palabra de su Señor, en las explicaciones del mundo espiritual de luz, en los consejos y guía del Pastor, y en sí mismo, porque la inspiración está en todos y cada uno de los seres humanos en este tiempo.
30. Evitad las compañías que os sean insanas, evitad las controversias, las discusiones y todo aquello que os pueda confundir y herir, y entonces, forjad un criterio amplio y firme, un criterio formado con vuestra fe, con vuestro amor a la Obra y con vuestro estudio, y así seréis inconmovibles como la roca, no habrá nada que os haga mella, ni dentro ni fuera de vuestras prácticas.
31. La lucha que se avecina es muy grande, y aunque el mandato del Señor os ha hecho invisibles a la mirada escudriñadora de los hombres, porque Él ha contemplado vuestra debilidad, la lucha os espera y está próxima.
32. Aún cuando el Maestro os nombre discípulos, todavía no podéis ostentar ese nombre, sois los tiernos parvulillos, que aún cuando parecieran haber aprendido la lección, ésta todavía no ha sido comprendida.
33. Os digo esto, no con afán de superioridad, soy un ser limitado como también lo sois vosotros, pero mañana estaréis en espíritu y nos veremos todos iguales; os aclaro esto, porque nosotros tenemos la delicada obligación de instruiros en estas cosas, y no ocultaros el peligro que acecha.
34. Hay tres fuerzas que vendrán sobre vosotros: la primera, las religiones; la segunda, la ciencia humana y la tercera, los hombres del poder, o sea, las autoridades terrenales con sus leyes.
35. Estas fuerzas están siendo afectadas en lo material por vuestro cumplimiento y por la Doctrina que el Señor está impartiendo por vuestro conducto.
36. Las religiones que tienen más adeptos y más poder en la Tierra son y se sienten afectadas por vosotros, y encabezando esas religiones están las que se nombran católica y protestante.
37. Después, la ciencia médica y todos aquéllos que producen medicamentos, se ven afectados en sus intereses y por ello vendrán en contra de vosotros, al ver que entregáis curación espiritual,
sin necesidad de medicinas o recetas materiales.
38. Finalmente, los gobiernos y las autoridades terrenales, porque a los gobernantes siempre les ha convenido que en el seno de sus pueblos no haya idealismo o diferencia de ideas o bandos, y lo que se está originando con esta Obra, es una verdadera revolución de ideas, de un modo en que todavía no podéis comprender.
39. Hace tiempo que actuáis y que trabajáis, desempeñando el papel de labriegos en la viña del Señor, y sólo unos cuantos han sido sometidos a prueba delante de la ciencia humana, de los hombres del saber y de los hombres de la ley terrenal, mas el pueblo en su conjunto no ha sido tocado todavía.
40. Tenéis el deber ineludible de prepararos para que, cuando llegue el mundo a escudriñaros, no encuentre nada malo, nada perjudicial, nada que pueda ser sancionado o que infrinja sus leyes materiales y morales.
41. Para que eso sea así, es menester apegarse a la Ley Divina y a la conciencia, para que no solamente no se mofe el mundo, sino para que no vengan los hombres a extorsionaros y a destruir todo lo que vosotros habréis construido y edificado a través del tiempo, con tanto sacrificio, con tanta oración y con tanta lucha.
42. Purificad y depurad aún más vuestro cumplimiento, vuestras prácticas y vuestro trabajo, para que no vengan los sacerdotes de las religiones a burlarse de vosotros, a censuraros y a tener la razón al ver vuestros defectos.
43. Si han de perseguiros, si han de calumniaros, que sea sin tener ellos la razón; no permitáis que tengan razón al burlarse de la Obra a través de vuestros actos, no dejéis que nadie censure la Obra divina por vuestros errores.
44. La verdad se os ha entregado a vosotros sin adulteraciones, sin las mistificaciones que las religiones le han atribuido; es vuestro deber conservarla así, en su espiritualidad natural.
45. Tenéis frente a vosotros, grandes religiones, entre ellas la Católica Apostólica Romana que tiene raíces muy profundas en muchos pueblos de la Tierra, que tiene una cantidad innumerable de templos y capillas, de misioneros, de sacerdotes de diversos rangos, jerarquías y nombramientos; de sus millones y millones de adeptos, reciben no tan sólo apoyo espiritual y moral, sino también económico, es decir, el dinero, que llega en grandes cantidades a sus arcas.
46. El poder de esa organización religiosa es tremendo, influyendo en los asuntos políticos de las naciones, influyendo en lo moral y en lo social, esa influencia se deja sentir en todas partes; vosotros no sabéis, en el fondo de las guerras que desgarran a la humanidad en estos tiempos, cuánto ha tenido que ver esa influencia.
47. Y yo os pregunto, hermanos míos ¿cuál es vuestro caudal? ¿dónde está vuestra fuerza terrenal? ¿cuáles con vuestras influencias, vuestras amistades y compromisos con los grandes de la Tierra? ¿cuál es la influencia que tenéis sobre los pueblos de la Tierra?
48. No tenéis todavía ningún apoyo terrenal, el único apoyo que tenéis humanamente es la adhesión de una parte de este pueblo de Israel, y aún así, no de todo el pueblo, porque no todo es fiel ni leal.
49. No gozáis de apoyo económico alguno ¿dónde están entonces vuestro apoyo y vuestra fuerza?: en el más allá, porque nuestro Padre ha buscado a los pobres de espíritus y de cuerpo para derramarse.
50. Por tanto, no busquéis influencias ni amistades en los grandes de la Tierra, amad a todos, servid a todos, obedeced a vuestros gobernantes cuanto sea necesario, no busquéis la salvación de la Tierra con el poder del metal, pues ese poder le pertenece a las entrañas de la Tierra, y ahí debe quedarse.
51. Si queréis ser salvos, si queréis llevar la frente levantada y sonreír no por vanidad sino por tranquilidad de conciencia, cumplidle al Padre con toda honradez, con toda sinceridad y con todo amor, sintiendo el dolor de los demás, y os aseguro que entonces seréis verdaderamente invencibles; tres de vosotros seréis invencibles ante mil.
52. Vuestro poder procederá de la fuerza que el Padre está entregando a Su pueblo, para que él se levante sin alarde, sin fanatismo sin vanidades.
53. No desafiéis a nadie, porque el tiempo no es llegado.
54. No pregonéis para que no prevariquéis; difundid la enseñanza que habéis recibido, mansamente, de corazón a corazón, de uno a otro por medio de escritos, los que han de servir de alimento para las religiones.
55. Por ahora, concretaos a invitar solamente a los que lleguen a vosotros, sin tratar de propagar de otro modo lo que sabéis.
56. Que lo que sea material, superfluo e innecesario no intervenga o se mezcle entre vosotros; que nunca tengáis que hacer uso de cosas científicas o de adelanto de este tiempo para extender la Doctrina, haced en cambio, uso de lo más indispensable, para que esta Obra y vuestro cumplimiento los manifestéis de la manera más pura posible.
57. Llegará el tiempo en que esas fuerzas de las que antes os hablé, tengan que enfrentarse a vosotros, mirad que tendrá que llegar el momento en que estas cosas deban ser discutidas; pensad que es grande el cargo que lleváis, que ese Dios Creador, el Dueño de todo, el Santo, Aquél que glorifican todas las religiones y sectas, Aquél al que todos buscan, Aquél en que todos creen y no han podido ver, ese Todopoderoso, comunicándose está por vuestro entendimiento y habla por vuestros labios.
58. Parece imposible, le parece mentira a los humanos, pero para la Divinidad, nada hay imposible.
59. Tomad una flor en vuestra mano, y si la miráis, profundizando en ella, veréis cuánta grandeza, cuántos abismos, cuántos universos encierra; si tomáis un pequeño insecto que trabajosamente va caminando por la tierra, y le seguís en su camino, sin importar que sea mil veces más pequeño que vosotros, veréis cómo tiene un hogar, cómo se reproduce, cómo también se labra a sí mismo el pan nuestro de cada día, y cómo le sirve al Creador amando a los suyos, cumpliendo con Sus leyes, y comprenderéis qué abismos contiene aquella criatura tantas veces despreciada y contemplada con indiferencia por los humanos.
60. Pues si el Señor ha puesto un universo, una vida, un destino en cosas tan pequeñitas ¿cómo no habría de ponerlos en cada una de Sus palabras entregadas por vuestro conducto? ¿cómo no habría de impregnar cada frase, cada parábola con justicia, amor y sabiduría si en todo está presente la magnificencia divina?
61. Todo es cuestión de prepararse debidamente, tanto espiritual como materialmente, llevando esa preparación a lo largo de una vida serena, con un firme criterio y un sistema nervioso controlado por vuestro buen carácter, con calma para recibirlo y juzgarlo todo, con vuestro buen cumplimiento para con los vuestros, con vuestro trabajo, con vuestra sociedad, con vuestros amigos, respetándolos a todos y con acatamiento para con vuestros gobernantes.
62. Ponedle freno a vuestras pasiones, hermanos, la fuerza del espíritu está con vosotros para que ejerzáis siempre el control sobre vuestros sentimientos y emociones, con la mente despejada y la claridad en vuestra conciencia, para que en los momentos críticos no estéis atormentados por remordimientos o por la duda.
63. Estas han sido mis humildes explicaciones en esta alba de gracia; confío en que os sean de utilidad para vuestra mejor comprensión de las cosas espirituales.

Que la paz de nuestro Padre sea con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 33


1. La oración debe brotar en vosotros como brotan las florecillas en el campo, naturalmente.
2. La oración aprendida de memoria y que se hace maquinalmente, es un acto de fanatismo.
3. Al orar en espíritu y verdad, eleváis tranquilamente vuestro espíritu y vuestro pensamiento, y de ese modo, iréis poco a poco adquiriendo el éxtasis.
4. No confundáis el éxtasis verdadero con el vulgar trance, porque podéis estar en éxtasis sin estar por ello poseídos o tomados por un ser espiritual, mas sí puede estarse en trance, sin haber penetrado en éxtasis.
5. Por ello, cuando veáis a personas que practican el espiritismo entrar en trance mediúmnico, no les atribuyáis por ello el haber entrado en éxtasis .
6. En ocasiones pasadas, en estos humildes consejos, os decía que en todos los tiempos han tenido el éxtasis hombres, mujeres y niños, porque el éxtasis puede ser espiritual y carnal.
7. El éxtasis verdadero, el espiritual, se logra por medio del amor, de la elevación, de la oración hacia la Divinidad, hasta llegar a quedar el espíritu en estado de beatitud.
8. El éxtasis material, es aquel que se puede lograr mediante los afectos, por ejemplo, el que se da entre dos amantes o de madre a hijo, en fin, vosotros me comprendéis: es ése que se logra en que aquellos dos, en verdadera comunión de corazones y de cuerpos, se olvidan por completo de todo lo que existe y les rodea, penetrando así en un éxtasis semejante al espiritual.
9. Vosotros, buscad el éxtasis verdadero que es el espiritual, para que en el momento en que como pueblo os reunáis, se eleve no solo vuestro corazón, sino vuestro espíritu al Señor, invitándole, rogándole que venga a Su pueblo, en el momento en que éste con toda la fuerza de su espíritu, le invoca y le llama.
10. Estudiad lo que os he dicho, entresacad de estas humildes palabras más de lo que os pudiera yo decir, para que escuchéis más y más a vuestra conciencia; recordad siempre, que después de la oración debe llegar el éxtasis, ese estado de verdadera espiritualidad, en que dejáis por un momento de ser hombres para ser semejantes a los ángeles en los cielos.
11. Cuando alcanzáis ese grado de espiritualidad, ese estado de amor y de vida verdadera, el Divino Maestro derrama Su Verbo que es inspiración, delicadeza, que es lo más fragante, lo más puro y hermoso, llenando de luz vuestro espíritu y entendimiento, y esa luz se convierte en ideas, en palabras, en frases, en parábolas y en cátedras perfectas y dignas de Él.
12. Practicad entonces el éxtasis espiritual, practicadlo porque dais los primeros pasos en lograr aquel cumplimiento que el Señor os pide.
13. Vosotros sois los indicados para presentarle al mundo una Obra limpia y verdadera; el Señor os ha dicho: "Mucho tendré que corregir, mucho tendré que limpiar en el seno de mi pueblo", para que cuando lleguen los escudriñadores, los hombres de ciencia, los teólogos, os encuentren llenos de paz y de recogimiento, y al veros dirán: "Aquí existe la verdad, aquí hay tanta espiritualidad y tanto respeto a la Divinidad que ésta debe ser la Obra del Señor".
14. Así veréis, hermanos, surgir de entre ellos a los Nicodemos, a aquellos que defenderán la causa del Señor, a similitud de aquel Nicodemo, de aquel sacerdote que en el Segundo Tiempo se apartaba de los demás sacerdotes, para ir a conversar con el Divino Maestro en las altas horas de la noche, porque sabía que Jesús no dormía, que estaba solo, ya que sus discípulos, agotados por las caminatas del día, se encontraban inmersos en profundo sueño.
15. Cuando Nicodemo llegaba a buscar a Jesús, no le encontraba encerrado en ninguna alcoba, le encontraba siempre fuera, sea en un camino, en un pueblito cercano o en una colina; hasta ahí llegaba ese sacerdote, con todo respeto y amor y le decía: "Maestro Divino, en el nombre del Altísimo, yo te saludo"; Jesús le contestaba con una dulcísima mirada, y ambos se sentaban a conversar.
16. Grandes y profundas preguntas le hacía Nicodemo, y Jesús, el Maestro amoroso, contemplando la buena voluntad, el hambre y la sed espirituales de aquel hombre, de aquel espíritu, le ilustraba y le enseñaba; después, Nicodemo se marchaba sin decirle nada a nadie.
17. Mas llegado el momento en que Jesús fue apresado, burlado, escarnecido, sentenciado y llevado a su cadalso, Nicodemo lloraba y mesaba sus cabellos, y con toda la fuerza de su voz gritaba que aquel hombre era inocente, y los acusadores de Jesús acallaron la boca de Nicodemo y le encerraron también.
18. El tiempo pasó, y ese hombre, abandonando las costumbres del palacio y de príncipe de su iglesia, fue uno más de los cristianos, uno más de aquéllos que se levantaron pregonando por doquier que Jesús era el Hijo de Dios.
19. Ved entonces, hermanos, que si vosotros presentáis cosas puras y sencillas, se levantarán muchos Nicodemos, los defensores, los que han de decir a los demás: "Esta obra es verdad, lo que ese hombre o mujer hace, es verdad".
20. Si, por el contrario, vosotros dejáis que la Obra siga por caminos inciertos, empujándola con vuestros rencores, vuestros agravios y vuestras calumnias, no podréis salir avante; muchos labriegos caerán en el camino, las multitudes se dividirán, se abrirán muchos ojos, y muchos de los que fueron vuestros adeptos, os volverán la espalda, señalando y divulgando vuestros defectos.
21. Nosotros no queremos que suceda éso, por eso en estas reuniones espirituales os hemos hablado con toda claridad.
22. Estudiad y analizad, hablad todos, deliberad, aprovechad los tiempos.
23. Hay un punto muy importante que tiempo ha dilucidó el Señor, corrigiéndoos: es el de las doce tribus de Israel, que como vosotros debéis saber, es un punto tan importante, ya que tendréis muchas pruebas, dificultades y discusiones con el mundo.
24. Vosotros tendréis que sembrar, y la cosecha no sabéis cuándo se deba levantar, porque en los altos juicios del Señor, sólo Él interviene; no sois vosotros solos quienes habréis de redimir al mundo, no, la redención del mundo no se logrará en unos cuantos años.
25. Recordad cómo en el Segundo Tiempo vino Él, vivió, murió y dejó a Sus discípulos; ellos, a su vez, vivieron, trabajaron y murieron y no redimieron al mundo, pero por la sangre de ellos, por su cumplimiento, después el mundo se redimió.
26. Vosotros sois el pueblo de Israel reencarnado, mas hay otro pueblo que se llama a sí mismo Israel, y es el de los judíos.
27. Todos los que descienden de la raza hebrea son judíos, y muchos de los judíos practican la religión mosaica, ellos no reconocen la venida del Mesías, ellos no reconocen a Jesús como tal, ni a Sus palabras ni a la Doctrina que Él entregó, lo reconocen sólo como un profeta, un iluminado, como un enviado de Dios al pueblo de Israel que en aquel tiempo anunció la venida del Mesías.
28. Por éso, ese pueblo materializado, espera todavía la llegada del Mesías, conserva los ritos tradicionales de la época de Moisés, se dice el pueblo elegido, el pueblo mimado de Dios.
29. En verdad dentro de esa raza hay hombres muy sagaces, muy hábiles para acumular riquezas y caudales de este mundo, y entre ellos se encuentran los hombres más poderosos del planeta, y son ellos los principales móviles de estas hecatombes mundiales, de estas guerras comerciales, porque las guerras actuales, no son guerras morales ni espirituales, son guerras comerciales donde cada nación quiere tomar y poseer más, y muchos de los hombres de los cuales se valen estas naciones como instrumentos son de origen judío.
30. Son millones los que practican la religión mosaica, y fuera de ellos, no pueden concebir a otro pueblo de Israel y cuando ellos os conozcan, se mofarán de Israel, el verdadero.
31. Ellos todo lo que llevan es la sangre de la raza hebrea, pero la esencia de Jacob, su simiente y su espíritu israelita lo tenéis vosotros; en la sangre, bien no podéis llevar nada de hebreos, y vuestra sangre puede ser el resultado de la mezcla de europeo e indígena, pero éso nada tiene que ver, es cosa aparte.
32. Vosotros sois israelitas por el espíritu, vuestro linaje es éste, el de Jacob.
33. Claro que esto visto a través de tanta pequeñez e ignorancia como hay en estos tiempos, es para causar risa a unos y enojo a otros, o confusión a los demás, mas para que vosotros podáis sostener firmemente esta fe, es menester que estéis percatados de lo que esto significa.
34. Mirad cuántos años han pasado en los que el Señor os ha dicho: "Sois el mismo pueblo de Israel, sois éstos, aquéllos y los mismos, y todavía se abren ante tí, pueblo mío, las puertas del escarnio y de la mofa".
35. Como vosotros sabéis, Jacob fue el tronco de Israel, y a él le fueron confiados doce hijos varones, además de varias hijas, y el Señor le prometió, en una revelación, entregar por su medio a la humanidad un linaje, un pueblo tan extenso "como el polvo de la tierra y como las arenas de la mar", y al compararlo así el Señor, quería significar que el número de ese pueblo sería infinito.
36. A Jacob le concedió el Padre doce hijos; cada uno de esos hijos formó una familia, y cada una de esas familias una tribu, llevando cada una de ellas el nombre de su progenitor.
37. Esto no es un sermón, esto que os voy a decir, juzgadlo conscientemente, pues es la verdad.
38. Los hijos de Jacob fueron doce: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Dan, Neftalí, Gad, Aser, Isacar, Zabulón, José y Benjamín.
39. Hay quienes pronuncian mal estos nombres, mas éso no tiene importancia, porque esto es cosa de traducción de una lengua a la otra, porque esto ha sucedido al pasar del hebreo al griego y al latín, y de ahí al castellano, y a través de tantas traducciones, se han deformado los nombres en su sonido original.
40. Lo que os di, son los nombres auténticos de los doce hijos de Jacob, adaptados a vuestro lenguaje; vosotros habéis notado, como dentro de los recintos, al marcar el Señor a Sus hijos, por ejemplo, los nombra hijos de Isacar, y eso es correcto, y aunque os suene extraño, no tiene importancia.
41. Lo grave es, cuando por ignorancia o impreparación de los portavoces, al entregar el Señor Su marca a través de los diversos pedestales, muchos que comienzan a dar sus primeros pasos como conductos de la Divinidad, llega a su entendimiento la letra inicial o la primera sílaba del nombre de la tribu, por ejemplo, Dan, y entonces la materia interpreta incorrectamente y pronuncia Daniel, cuando que en Dan.
42. A veces pronuncian Salomón cuando debían decir Zabulón, o dicen: "Marco en tí una jota" y dicen que es de Jeremías, cuando es la letra j inicial de Judá o José.
43. Corregid estos errores, para que cuando los judíos de la religión mosaica, los evangelistas y los bíblicos, así como los pastores y ministros de las religiones y sectas lleguen a escudriñaros, no encuentren tales imperfecciones dentro del pueblo de Israel.
44. Como os decía, Jacob tuvo doce hijos; ¿quiénes fueron entonces Daniel, David, Salomón, Jeremías y todos aquéllos con los que luego, por escasa preparación, confunden los pedestales a los hijos de Jacob?; fueron ellos hijos también de esas tribus, tanto David y Salomón que fueron reyes, como Daniel y Jeremías que fueron profetas, mas ellos vivieron siglos y siglos después de los doce hijos de Jacob.
45. Todos ellos pertenecieron a tribus de Israel; por ejemplo, David y Salomón son de la tribu de Judá, y también Jeremías lo fue.
46. Sed celosos de la verdad, enérgicos para defenderla, para que en todo tiempo forméis un pueblo fuerte, firme y verdaderamente preparado con espiritualidad.
47. De este modo seréis invencibles, y cualquier manifestación del Espíritu Santo, cualquier palabra que salga de vosotros, tendrá que dejar satisfechos a todos.
48. El mundo espiritual de luz muy cerca está de vosotros, mirad que para estar así hemos debido descender a vuestro plano, y aunque nos materializamos para hacernos comprender de vosotros, esa materialización no es mala, porque hay materializaciones lícitas pero también las hay ilícitas.
49. El Señor nos fija un límite para nuestra materialización, y nuestra conciencia y nuestra dignidad espiritual nos impiden materializarnos de maneras indignas.
50. En una ocasión, un hermano espiritual dió un consejo muy profundo, y para ser entendido, tuvo que materializarse en grado extremo, mas le advirtió a su auditorio: "El Señor no me juzgará por materializarme yo para que vosotros os espiritualicéis"; ved cuán hermosas palabras, y cuánto amor hay en ellas; pues bien, lo mismo hacemos los demás seres espirituales obedientes al Señor, cuidándonos de la mala e indigna materialización.
51. Nosotros no caemos en la vulgaridad de la mala materialización, porque somos seres que tenemos luz; si eso hiciéramos, nos perderíais el respeto y la consideración, y así no podríamos ayudaros.

Que la paz de nuestro Padre sea con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 34


1. Todos los humanos sois débiles por naturaleza, todos estáis expuestos a caer, en el momento menos pensado, en el más grande de los errores terrenales.
2. Pero si sois débiles, es porque vuestra materia también lo es, mas debéis llevar delante de vosotros la fe en vuestro Padre, pensando que es Él quien os da la fortaleza a cada instante.
3. Si las cadenas del pecado arrastran por un momento a vuestra envoltura hacia la debilidad, pensad que vuestro espíritu es más fuerte que cualquier tentación, y que debéis contrarrestar los instantes en que los seres en tinieblas se acercan a vosotros, para haceros caer y perder vuestra preparación.
4. Por todo esto, meditad, hermanos, que cuando la necedad y el capricho se levanten a vuestro paso, que cuando alguien ha faltado, no es ése el momento propicio para abrir vuestros labios y hacer de su conocimiento lo que lleva consigo.
5. No, hermanos, cerrad entonces vuestros labios, y usad sólo la oración, que es poderosa, porque el Padre le ha dado potestad a la oración de Israel, gracia que por añadidura en este tiempo se os confió.
6. Desde los tiempos en que el espíritu bélico anidó en las naciones, dejándolas convertidas en escombros y en miseria, el Padre prometió a Su pueblo, a Israel, que si oraba y velaba por los demás, ese espíritu bélico se levantaría y no causaría más destrucción y miseria en las naciones.
7. A Israel le pareció entonces imposible que, con sólo su oración, fuese suficiente para que el Padre volviese Sus ojos misericordiosos a aquellos Pueblos, perdonando las faltas de los pecadores, mas así sucedió, y no fue un imposible.
8. El Padre os enseñó, diciéndoos: "Israel, es el tiempo en que cierres tus labios y tus ojos a la iniquidad y culpa de tus semejantes; cierra tus ojos para no ver las faltas de los demás, y tus labios para que no les levantes juicio, porque no quiero escuchar más el pedimento verbal, enséñate a orar y a pedir espiritualmente".
9. También eso os pareció imposible, por encontraros en un alto grado de materialidad.
10. Pero paso a paso, se fué despejando el camino, para que encontraseis la ruta más directa y espiritual hacia el Corazón divino, y hacerle todo pedimento al Padre en silencio.
11. Era esa la única forma en que podíais hacer presente al Señor vuestras necesidades y sufrimientos, y muchos de los que ahora me oís, fuisteis testigos de que el Señor contestaba vuestras peticiones.
12. El Señor, día a día, fue enseñándoos, permitiendo que practicaseis la oración espiritual, que es un paso trascendente que todos habréis de dar, para acercaros al camino que mañana, todos tendréis que transitar, porque todos estáis llamados a un mismo fin.
13. No hay ninguno que no tenga que pasar por ese camino de espiritualidad, que es el único que conduce a Dios.
14. Sabéis que cada uno de vosotros es un siervo de la Divinidad, sabéis que la humanidad ha de ser redimida por vuestro conducto, y como el Señor os ha dicho, esa redención pesa sobre vuestro corazón y sobre vuestra conciencia, y bien sabéis que cada uno de vosotros tiene que convertirse en guía de una multitud.
15. Sabéis que cada uno de vosotros es un seno en el cual tienen que penetrar tantos y tantos necesitados; el Señor os ha advertido, diciéndoos: "Cuando a tí llegue el postrero, no le preguntes quién es y de dónde viene, tu deber es recibirle y darle
calor y caridad, y enseñarle a amaros los unos a los otros".
16. Esa es vuestra misión, Israel, propagar con verdadero amor la Obra que el Padre vino a entregaros en este tiempo de infinita bondad y gracia.
17. Sabéis que tenéis que convertiros en fieles consejeros de la humanidad, en los doctores de los enfermos; sabéis que tenéis que ser fuente inagotable de caridad, sea cual fuere el cargo que el Padre dió a conocer a vuestro espíritu.
18. Este es el sendero de todos, ¿quién de vosotros puede decir: "nada tendré que hacer el mañana en el sendero espiritual"? Nadie puede dudar de lo que ha de hacer el mañana.
19. Vuestras reuniones tendrán que continuar con mayor acercamiento, con mayor voluntad y fervor, con el propósito de la unificación espiritual y material, unificación en el pensamiento, en las ideas, en la voluntad.
20. El Señor os está preparando, os está advirtiendo los sucesos del mañana para que viváis alerta; y cuando se acerquen a vosotros esas cosas que el Padre os ha anunciado, no les deis cabida ni en vuestros corazones ni en vuestros hogares.
21. Estudiaréis con afán, como verdaderos discípulos del Maestro, para que seáis, como siempre os ha dicho el Padre, propagadores de Su Doctrina divina.
22. No sabéis para cuántos de vosotros serán preparados los caminos, para cruzar los mares y las fronteras y llevar la buena nueva a todo el que no la conozca, para llevar los mensajes de paz y amor de los cuales el Señor os ha hecho poseedores, para enseñar la Doctrina y sembrar la simiente que el Señor ha dejado entre vosotros, para unir sus corazones al vuestro y no dejar así que los huracanes lleguen a sorprenderles.
23. Vosotros les alentaréis, y les estrecharéis en vuestros brazos fraternalmente, como a semejantes, como hijos del mismo Padre, para que ellos palpen que vosotros sois verdaderos siervos del Señor, y que Él no se equivocó al haberos escogido y nombrado siervos de Su Divinidad.
24. Siervos de Su Divinidad, ¿sabéis lo que encierra esa palabra? ¿Habéis pesado la responsabilidad de este nombre que el Padre ha dado a cada uno de vosotros?
25. ¿Sabéis lo que es un siervo? Es un servidor fiel, sumiso y leal, que no debe quebrantar el juramento de seguir esta Verdad infinita que ha llegado a vosotros; un siervo es aquel servidor fuerte y firme que no quebranta los mandatos divinos que le han sido confiados, es aquél que no puede volver la espalda jamás, pues lleva en su conciencia la gran responsabilidad del compromiso contraído con su Señor.
26. Él os escogió, aún siendo vosotros pecadores en la Tierra, porque hijos de Él sois todos, hermanos míos, Él os llamó y os congregó, y de esta gran congregación señaló a unos y a otros con el índice de Su mano bendita para que fueseis Sus siervos.
27. Vosotros aceptasteis Sur órdenes, os arrojasteis a Sus brazos para ser lo que Él quisiese que fueseis, y si habéis sentido la disposición y la buena voluntad de seguirle, entonces ¿porqué no sostenerlas para hacer siempre lo que prometisteis hacer, a través de toda esta vida material y en la vida espiritual que os espera?
28. El juramento que hicisteis fue ante la Divinidad, y por lo tanto, inquebrantable; hoy, no os resta más que la sumisión y la obediencia, ahora sólo os toca subordinar a vuestra carne que tiende al pecado para que podáis redimir a vuestro espíritu, y a través de esa redención, alcanzar la unificación de vuestro espíritu con el Espíritu divino.
29. De su seno brotasteis, Él os formó de un átomo de Su amor, mas os habéis manchado y a través de las reencarnaciones que el Señor os ha confiado y habrá de confiaros, tenéis que limpiar el espíritu, prepararlo y depurarlo para poder, ya limpios, llegar nuevamente a Él.
30. Pasajeros en esta tierra sois, y cada uno de los pasos que vais dando en esta vida, haced que sea dentro de la Ley, dentro de la Voluntad divina, sometiendo vuestro espíritu a los divinos Mandamientos que el Señor ha dejado instituidos entre el pueblo de Israel.
31. Sabéis que un gran caos va a desatarse en el Universo, y entonces sentiréis verdaderamente la ausencia de la palabra del Padre entre este pueblo, porque os sentiréis alejados de Él y sin refugio alguno y ¿quién habrá de guiaros, quién habrá de deciros lo que tenéis que hacer para salir de esa situación?
32. Mirad que ya el Padre os ha hablado y os ha dicho lo que habréis de hacer; por eso, preparaos, Él os ha dicho que seréis testigos de grandes acontecimientos terrenales, que vuestros ojos verán con pavor esos sucesos, pero ¿qué queréis?, escrito está y la palabra del Padre se cumple a través de los tiempos.
33. Sed fuertes para que con vuestra oración os libertéis vosotros y a los que prestos están a perecer, unid vuestra oración a vuestra fe, y pedid al Padre que en todo momento manifieste Su piedad y clemencia al Universo, que nosotros, vuestros hermanos espirituales, estaremos prestos a pedir también por todos nuestros hermanos, por aquellos que supieron abrir su corazón a nuestros humildes consejos, como también por aquellos que jamás tuvieron la oportunidad de escuchar una palabra de aliento, como son las que venimos a dejar en vosotros los seres del más allá.
34. La Divina Presencia no se alejará, porque siempre ha dicho el Padre que "más lejos tenéis las pestañas de vuestras pupilas", como tampoco nos alejaremos nosotros en espíritu; lo que os falta es la comprensión de que al cesar la manifestación del Padre por el entendimiento humano, más cerca aún lo podréis sentir, si aprendéis a comunicaros con la Divinidad de espíritu a Espíritu.
35. Mirad cuánto habéis hecho descender al Padre, y ahora, por medio de vuestra preparación, elevación y espiritualidad, tenéis que buscarle, y vuestro espíritu tiene que luchar en los espacios contra toda fuerza maléfica que se os interponga, para poder encontrar al Padre.
36. El Padre os está diciendo que estáis en plena lucha espiritual, que tenéis que luchar con fuerzas materiales y espirituales, porque no alcanzáis a imaginaros lo que se encuentra en el valle espiritual: los ejércitos que luchan contra vosotros, ejércitos de las tinieblas, y las cavernas de oscuridad que se levantan para impedir vuestro cumplimiento.
37. Estáis en el Tercer Tiempo, en el que tendréis que hacer presente al Padre vuestra espiritualidad, y no olvidéis que con vuestra preparación y oración, podéis vencer a esos ejércitos invisibles y desvanecer toda mala voluntad de vuestros hermanos que en este camino se encuentren, porque al final de la lucha tenéis que ser una sola familia.
38. La humanidad os espera; el Divino Maestro os ha preparado para que seáis guías de multitudes, para que vayáis delante de ellas iluminando su sendero.
39. El mundo ha tenido juicio, el mundo expía sus faltas en este tiempo pero también ha tenido la enseñanza del Divino Maestro, pues Él se ha derramado sobre todo espíritu y sobre toda carne, como estaba profetizado.
40. Y si muchos en su ignorancia han padecido, su espíritu despertará y entonces sabrán el porqué de los sufrimientos, el porqué de tantas tribulaciones.
41. Las palabras del Rabí de Galilea, de Jesús el Divino Maestro, se han olvidado, los corazones no saben recibirlas, sus fibras se encuentran endurecidas, mas el Señor prepara a esos corazones que ha de entregar a vosotros para su cultivo.
42. Cuando penetréis en las tierras así preparadas, os recrearéis contemplando cómo reciben con avidez la semilla divina, y la espiritualidad que llevéis ha de ser el riego benefactor que ha de cultivar esas tierras.
43. Cada uno de vosotros será a imagen del Divino Maestro; si sabéis trabajar, si le imitáis, si practicáis verdaderamente Su enseñanza, cuánto vais a gozar, y al fundirse vuestro espíritu con el Espíritu del Padre, cuánto vais a uniros a Él, pidiéndole por esta humanidad, contemplando sus necesidades, contemplando sus ansias de espiritualidad, y le seréis agradables al Divino Maestro, quien con sumo amor os dará la fortaleza y la gracia necesarias para que vuestras palabras lleven vida y caridad a todos los corazones.
44. Cuán cerca está el Padre de los hombres, Él jamás os ha abandonado y cuando la humanidad se ha encontrado en este mundo como en un desierto, la Voz ha aparecido, la conciencia se ha iluminado, y un nuevo camino se ha abierto, con la invitación para todos a caminar en el camino perfecto, pues es Él quien vela eternamente por la humanidad.
45. Los hombres que llevan en la Tierra el cargo de juez, de padre o maestro, son tan sólo una débil imagen del Padre, de Aquél que es el Todo.
46. Aún si esta humanidad se dispersara, si perdiera por un instante los principios del amor, el Padre buscaría nuevos medios para comunicarse con los hombres, tan grande es Su amor por Sus hijos, mas ya está dada Su enseñanza y Su Obra sigue adelante.
47. Doctrinad, preparad los corazones, pues así como vosotros habéis sentido hambre y sed de amor verdadero, de espiritualidad, de paz, así la humanidad está hambrienta y sedienta, busca y no sabe qué es lo que busca, nada logra satisfacer a su espíritu, solamente el amor divino puede llenar ese vacío.
48. Ved cuán vasta es la humanidad, cuánto tiempo ha pasado y ella aún permanece en medio del desierto.
49. Después de 1950, muchos que no han podido comprender esta Obra van a quedar desorientados, y cuando cese la palabra del Señor de esta manera, no van a encontrar el alimento, la paz, la forma de seguir practicando lo que se les ha enseñado.
50. Los espíritus van a ir de una congregación a la otra, buscando un poco de paz, buscando una palabra de aliento que les señale el camino; pues bien, que cada uno de vosotros sea esa palabra, esa voz que aliente y reanime a los corazones.
51. Vosotros, invitad y preparad a esos corazones, para que su fe no se extinga, para que no debilite su lámpara, para que sigáis todos orando y velando, unidos para que el Señor continúe derramando sobre vosotros Su inspiración, Su luz y Su amor.
52. Seguid escuchando al mundo espiritual de luz, seguid escuchando al Divino Maestro, hermanos del pueblo de Israel, para que llenéis vuestro corazón de esa esencia.
53. Dejad que vuestro espíritu sea una llama ardiente que pueda confundirse con el fuego de amor del Padre, para que llenos de ese amor, podáis difundirlo entre la humanidad.
54. Amor es lo que necesita la humanidad para convertirse, para conmoverse, para apartarse de los malos caminos, amor es lo que el Divino Maestro ha enseñado en todos los tiempos, y de esa virtud el mundo se ha alejado, siento ése el origen de tantas vicisitudes.
55. Retornad entonces al amor, practicadlo en todas sus formas y tendréis dentro de vosotros la paz, viviréis cerca del Maestro Divino, comprenderéis cabalmente Su enseñanza, porque Él os ha dicho que a través del amor podréis develar los grandes misterios de la vida, que por el amor tendréis vida, y podréis con ese conocimiento aconsejar y hablar sobre grandes cosas y podréis convertir a los corazones.
56. Amad así todos, como os enseña el Divino Maestro.
57. Israel, Él espera los frutos vuestros.
58. Oíd nuestros consejos, recordadlos y practicadlos; estamos cerca de la humanidad y nos causa dolor ver la obstinación en el pecado, lamentamos los errores que Israel ha cometido, pero el Señor os ha dado un tiempo para la enmienda, para que todas vuestras faltas sean reparadas y la Obra pueda brillar entre la humanidad como lo que es, Obra divina.
59. Vosotros habéis sido de los primeros discípulos, de aquellos que han oído la palabra viva; después de vosotros, llegarán los discípulos postreros, y después, toda la humanidad será discípula del Divino Maestro; Su palabra, Sus enseñanzas escritas en el espíritu de vosotros serán transmitidas a los hombres, y vosotros contemplaréis entonces el valor incalculable de esa Palabra, sentiréis que habéis sido llenos de esa esencia y de esa vida, y una sola de vuestras palabras bastará para iluminar el espíritu de vuestros hermanos.
60. Orad y velad por el mundo, hermanos míos, que todo lo que hagáis por los demás, el Señor lo hará por vosotros.

Que la paz del Señor sea con la humanidad.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 35


1. Cuando el mañana sepáis compartir el dolor de la humanidad, cuando ya sintáis la prueba de vuestro hermano, cuando ya os despojéis de vuestro ego, de vuestra personalidad, entonces podréis decir que sois los fuertes de la humanidad, que sois los Espiritualistas Trinitarios Marianos, los que el Padre, en este Tercer tiempo, vino a preparar para bien de la humanidad.
2. Asombráos, hermanos míos, y sentid regocijo de que no habéis tenido que hacer uso de los libros de los hombres para dar testimonio de que el Padre está entre vosotros, y para que deis a comprender a los demás que lleváis una sabiduría espiritual en el corazón.
3. Es el Maestro quien, en cierta forma y por breve tiempo, ha prohibido los libros materiales a Su pueblo de Israel, vosotros sabéis que el Padre ha dicho a Su pueblo: "No toméis los libros de los hombres, Yo soy vuestro Libro, el Maestro, Yo soy vuestra enseñanza".
4. ¿Porqué ha habido esta especie de prohibición por parte de la Divinidad hacia estas cosas?
5. Ha habido dos grandes motivos: si vosotros, en este tiempo, tomaseis los libros de las Escrituras de los tiempos pasados, los libros filosóficos y científicos ¿podría el mundo, tan incrédulo, creer verdaderamente en la comunicación del Padre por vuestro conducto?, ¿podría el mundo desconfiado en todos los tiempos atribuir la palabra que brota de los labios del portavoz o de la facultad, a la Divinidad o a Su mundo espiritual? No, lo atribuiría a vuestros conocimientos, adquiridos en esos libros, los adjudicaría al saber de los hombres.
6. El otro motivo es que, las Escrituras tanto del Primero como del Segundo Tiempo, no han llegado a vuestras manos en un estado de absoluta verdad, pues se han ido falseando a través de las diversas traducciones, así, muchas cosas se han borrado, se han omitido o se han añadido, y ¿quién de vosotros puede descubrir en dónde falta una palabra, o en dónde está una de más?, ¿quién de vosotros puede descubrir un error en la traducción?
7. He aquí el porqué el Padre, en cierto modo, os ha prohibido estas cosas en esta época, porque ni vuestro criterio ni vuestro conocimiento han alcanzado todavía, el desarrollo y la firmeza necesarios para poder apartar, como os dice siempre el Padre, la paja del trigo, la impostura de la verdad.
8. Tiempos llegarán en que vuestro desarrollo, conocimiento, capacidad espiritual y mental os harán reconocer en todas las cosas lo que es verdad y lo que no lo es; tendréis la capacidad de distinguir la esencia y luz divinas de las falsas luces.
9. Poseéis los dones de intuición, sensibilidad espiritual, revelación y perspicacia espiritual, y son estos dones divinos, los que alcanzarán un alto grado de evolución y desarrollo en el futuro; entonces no habrá quien os engañe u os haga tropezar, porque llegará la tentación disfrazada de mil maneras y con ninguna de ellas os hará caer, porque sois los hijos de la luz, los discípulos del Espíritu Santo.
10. Hoy todavía caéis y tropezáis porque dudáis, hoy aún llegáis a confundiros; si llega un libro a vuestras manos con cierta frase o palabra confusa, os provoca incertidumbre y llega a hacer estremecer vuestro criterio y vuestra fe; escucháis el verbo de algún hombre preparado, y si aquella palabra contradice o desmiente algo que hay dentro de vuestra creencia, sentís por un momento un golpe, un estremecimiento, que es el dardo de la duda.
11. Pronto dejaréis de sentir todo éso, cuando alcancéis más desarrollo espiritual, entonces sí podrá el mundo blasfemar sobre vosotros, descargar su mala voluntad, su odio, su creencia y sus dardos sobre el Espiritualismo, sin que vuestro espíritu ni vuestro corazón preparados tan siquiera se conmuevan.
12. Mas, a pesar de haber prohibido de algún modo el Padre los libros entre Su pueblo, ¿a quién de vosotros han hecho falta? ¿quién ha sentido la ausencia o la necesidad de esas cosas? ¿quién ha sentido dolor por esa relativa prohibición? Nadie, porque el Padre mismo os ha hablado de todas estas cosas, con un conocimiento y una esencia superiores a toda filosofía, con Su palabra llena de potestad, que os ha capacitado para comprender la obra de los hombres de ciencia, hablándoos de lo que está en las Escrituras de tiempos pasados, refiriéndose Él en múltiples ocasiones a hechos de otras eras para enseñaros su sentido, así como la esencia de los grandes ejemplos, que tanto Él como sus enviados os han dejado escritos con vida, con sangre y con amor.
13. No habéis venido a esta Obra a aprender historia, sino a adquirir el verdadero conocimiento de las cosas pasadas, presentes y futuras, y el Padre, citando con perfecta precisión todos los hechos del Primero y Segundo Tiempos, citando nombres y lugares, os ha hecho poseedores de todos esos conocimientos, así como el sentido de esos ejemplos y de todas aquellas cosas.
14. No debéis desconocer el libro abierto de los tiempos pasados que el Padre hojea para vosotros en Sus cátedras, y no me refiero con esto a los libros materiales como son las Biblias o los Evangelios de tinta y papel, sino al libro espiritual, el Libro de la Vida, donde están contenidos los ejemplos, los hechos y las enseñanzas.
15. Ese es el libro que el Padre hojea para vosotros en cada una de Sus cátedras para recordaros las cosas que no deben borrarse de vuestro corazón, porque son esencia de vida para vuestro espíritu; por éso no habéis tenido necesidad de grandes volúmenes de papel, de libros materiales porque poseéis el libro espiritual maravilloso de la palabra del Señor.
16. Gran parte de los corazones que forman la congregación espiritualista, no ha comprendido la importancia que tiene el hecho de que el Divino Maestro se detenga a explicar y a recordaros los hechos del Primer Tiempo, así como las enseñanzas y ejemplos del Segundo.
17. En gran número de recintos donde, por la impreparación del portavoz, el Maestro no ha mencionado las cosas del Primero y Segundo Tiempos más que vagamente, permanecen las multitudes en la ignorancia y en el letargo, porque tienen un conocimiento muy débil de lo que es la Obra en este Tercer Tiempo, y una noción menor aún de lo que es la Obra en su conjunto a través de los tiempos.
18. Aquéllos que no saben relacionar el Primer Tiempo con el Segundo, y éste con el Tercero, desconociendo las cosas de los tiempos pasados, son ignorantes y adormecidos, porque les parece que todo esto pertenece a los libros materiales, y unos son los libros y otros los ejemplos sublimes del Padre, con Sus enseñanzas en el Primero y Segundo Tiempos.
19. Los libros materiales son cosa pasajera que se vuelve polvo, mas los ejemplos son eternos, y esos ejemplos no pueden morir, sino que vivirán eternamente en el corazón del espiritualista trinitario mariano.
20. ¿Cómo podríais explicarle al mundo el porqué sois espiritualistas trinitarios marianos, el porqué de vuestro nombre, el porqué de vuestra marca espiritual y del hecho de que seáis Israel, si ignoráis el origen de todas estas cosas, y por tanto, ignoráis su final.
21. ¡Ah! ¡cuánto se ha hecho callar a la voz divina! ¡cuánto se ha impedido, en el transcurso del tiempo, que la Divinidad desborde Su Arcano sobre Su pueblo, por la ignorancia, la incomprensión y el fanatismo!
22. ¡Cuántas veces al escuchar el pueblo del pedestal una palabra simple que no toca ninguno de aquellos puntos, satisfecho se recrea y dice: "¡Cuánta esencia!", sin darse cuenta de que es muy poco cuanto ha aprendido y mucho lo que ha evitado en aquella pobre manifestación.
23. El tiempo es corto y debéis aprovecharlo, tenéis que acumular los grandes conocimientos para que, con ellos en el espíritu, corazón y mente, podáis enfrentaros al mundo, para que podáis impartir una verdadera caridad espiritual, y podáis entregar una luz verdadera, clara y limpia.
24. No llevéis al mundo una confusión más, una ceguera más, una doctrina más, sino llevad la solución a todas las confusiones espirituales, una luz para todas las tinieblas, un pan para toda hambre, un agua para toda sed, mas hacedlo no de una manera limitada, sino en forma absoluta, definitiva, universal.
25. El Espiritualismo que es la Doctrina que viene del Espíritu Santo a iluminar al Universo en este Tercer Tiempo, no tiene limites, es Obra universal, es Doctrina y luz infinitas.
26. Necesitáis tener consciencia amplia de lo que es la Obra y del papel que vais a desempeñar, para que entreguéis al mundo la Obra del Espíritu Santo, el Espiritualismo, sin mancha alguna, exenta de idolatría, fanatismo y superstición, libre de malas prácticas, de ciencias ocultas, limpia de toda imperfección, y mostrar así el verdadero amor, unificación y fraternidad.
27. Nunca ocultéis, por temor al hombre, ninguna de las partes de esta Obra sublime, mostradla a todos en forma absoluta.
28. En el Segundo Tiempo, después de la partida del Maestro, en el tiempo en que los apóstoles del Señor iban cayendo uno tras otro en las garras de la humanidad, ofrendando su vida, su corazón y su espíritu en aras del amor divino, de entre las multitudes incrédulas y paganas surgieron los que reconocieron la luz, convirtiéndose unos por las pruebas al recibir el alivio espiritual o corporal, y otros, aún sin haber recibido tales pruebas, por que eran simplemente espíritus que estaban en tiempo de reconocer esa luz, reconociendo a Dios a través de Cristo, la imagen perfecta de Dios en el hombre.
29. Los cristianos aumentaban y vivían en el seno de los gentiles y paganos, los que se aferraban a sus antiguas tradiciones; ¡qué cruenta era la vida de los cristianos! Se les negaba la palabra y el saludo, se les negaba la libertad, se les desterraba, se les privaba de la vida, se les perseguía encarnizadamente y se les hacía desaparecer, despojando a sus familias de sus posesiones.
30. Pero ellos vivían y morían dando siempre testimonio de Su Maestro, y por aquel testimonio sellado con sangre y con dolor, el Cristianismo se extendió.
31. La vida de cada uno de ellos dió vida a enormes porciones de gente, la muerte de cada uno de ellos se tradujo en vida para los demás, la sangre de ellos caía y daba vida a los corazones; así, la fe crecía día tras día, de pueblo en pueblo, y aquella fe salió de Palestina a todo el Asia, penetrando en Roma y en Grecia, y todos los que pronunciaban el nombre de Cristo tenían que apurar el cáliz de la amargura y la persecución.
32. Pero todos ellos se sentían iluminados, sentían la chispa de amor hacia Aquél que vino a darlo todo como prueba de amor divino, y no sentían dolor ni experimentaban agonía alguna.
33. Hermanos míos, ¿ acaso sabéis si esos días vendrán de nuevo para vosotros ?, ¿ acaso sabéis si tendréis que imitar a aquéllos ?
34. Cierto es, las costumbres no son las mismas, pero sí es igual la crueldad humana, igual la ingratitud.
35. Ya no tendréis que buscar las catacumbas en las entrañas de la Tierra como aquéllos, ni iréis a los circos a perecer en las fauces de las fieras, mas la fiera humana se levantará de nuevo, preparando el cadalso para daros muerte espiritual.
36. Y sí, tendréis que buscar el desierto moral y la soledad, el aislamiento, apartándoos los espiritualistas en pequeñas congregaciones para pasar desapercibidos, no para huir de la lucha, sino para prepararos, fortaleceros y estar siempre en pie, en espera del momento oportuno para hablar, para dar prueba y testimonio, luchando contra todo lo que sea perversidad, mentira, vanidad, egoísmo y tiniebla, tanto dentro como fuera de vosotros.
37. Los enemigos serán poderosos; unos, preparados por medio de los libros en Teología y Filosofía, profundizados en los hechos de los tiempos pasados, saturados de esa palabra y de esas profecías; otros, con preparación científica y con el poder que dan las leyes materiales; otros más, simplemente poseídos por la necedad, por la tiniebla y la maldad que emanan del fanatismo y la idolatría.
38. Esas fuerzas se unirán para venir en contra del pueblo de El Señor, porque el nombre de esta Obra tendrá que resonar, y aunque ha permanecido hasta ahora en aparente silencio, desarrollándose paulatina y humildemente sin que el mundo le dé importancia, y sin provocar debido a ello recelos pronto les habrá de despertar y entonces, ¡ ay ! de los espiritualistas, porque vendrá la persecución.
39. En ese tiempo, la familia donde exista un espiritualista será desconocida, y las puertas le serán cerradas, faltándole el trabajo.
40. Muchas cosas vendrán sobre el pueblo del Señor, pero todo esto que os dice el mundo espiritual de luz, hermanos míos, que no sea para que se enfríe vuestro espíritu o se acobarde vuestro corazón, que peores cosas está pasando el mundo sin alcanzar el provecho espiritual que vosotros extraeréis de todos esos acontecimientos.
41. La prueba que pasará el pueblo todo, será pasajera, y según sean vuestra fuerza y vuestra unificación en esos días dolorosos y en esos momentos difíciles, así será como la prueba pase; después, cantaréis victoria, mas esa victoria será espiritual, porque será el regocijo de contemplar en paz al mundo, será la alegría de ver cómo las mismas manos que edificaron ídolos se encargarán de derribarlos, y de ver que los que edificaron santuarios de fanatismo, se congregan para derribar toda idolatría y todo fanatismo de esta Tierra.
42. Vuestra victoria vendrá cuando contempléis que todo el mondo se levanta en busca de espiritualidad, en busca de El Maestro de espíritu a Espíritu, vuestra victoria vendrá cuando contempléis la paz, la salud espiritual y corporal, y la bienandanza espiritual en todos los corazones y en todas las naciones; vuestra victoria vendrá cuando contempléis que el Espiritualismo es reconocido, amado y respetado de pueblo en pueblo, de nación en nación.
43. Ese tiempo de victoria y acercamiento del Reino del Espíritu Santo a este mundo sí será largo, y compensará al pueblo de Israel de todas sus tribulaciones.
44. Fortaleceos entonces, y en los días más difíciles no llevaréis angustia reflejada en el rostro, sino que llevaréis en él la sonrisa de la paz,y cuando os reunáis en vuestra pequeña congregación o en el seno de vuestro hogar a compartir vuestra migaja que os parecerá un manjar, daréis gracias a vuestro Padre Eterno, y os diréis, asombrados: "¿Cómo es que no siento dolor? ¿por qué es que no me falta la paz, y siento la fuerza en mi espíritu y la confianza en mi corazón?", y eso será porque El Maestro y Su Mundo Espiritual estaremos de lleno con el amado pueblo de Israel.

Que la paz del Padre quede con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 36


1. Como en el alba anterior os prometiera, ahora, hermanos míos, me extenderé un poco más en el tema del Triángulo Divino, que como símbolo, os ha sido señalado en vuestro frontal, siendo el triángulo invisible, ese triángulo espiritual, la marca de vosotros en este Tercer Tiempo.
2. Con ese triángulo hermanos, se os da a entender que no es ésta la primera vez que habéis sido escogidos o señalados para un destino, para una misión.
3. Ese triángulo os habla de las tres venidas del Padre entre vosotros, de los tres tiempos, de las tres revelaciones, razón por la cual Él os ha nombrado los Trinitarios.
4. Hablemos, entonces, de cómo ha sido esa marca que El Padre os ha entregado en los tiempos pasados, hasta llegar a este tiempo, en que de nuevo fueseis señalados con el Triángulo Divino.
5. En el Primer Tiempo, vivía Jacob con sus hijos en la tierras de Canaán, mas las necesidades materiales y la escasez de alimentos hizo emigrar a aquella familia al Egipto.
6. En Egipto reinaban reyes llamados Faraones, quienes practicaban cultos idolátricos, siendo el pueblo egipcio idólatra y pagano, pues al no tener el conocimiento de la verdadera Divinidad, no concebía aún la existencia de un Dios invisible, y por lo mismo, rendían culto y entregaban su adoración a todo aquello que encontraban maravilloso, misterioso o con algo de sobrenatural.
7. Erigían templos al sol y a la luna, templos que eran enormes y magnificentes, y adoraban también a algunas bestias y a los elementos.
8. Jacob y sus hijos, siendo creyentes del Dios verdadero, conociendo al Dios invisible y amándole, tuvieron que ir a vivir al seno de aquel país pagano y gentil.
9. De los doce hijos de Jacob brotó la simiente, surgiendo familias, que a su vez se convirtieron en tribus, y estas tribus se hicieron muy numerosas a través de los años y de los siglos; así, en el seno del pueblo egipcio, creció el pueblo de Israel.
10. Este pueblo conservó su fe original, su creencia en el Dios invisible y sutil, en el Dios de justicia, en el Supremo Creador, pero debido a su convivencia con el pueblo egipcio, llegaron a contaminarse con las prácticas y costumbres egipcias.
11. Habiendo crecido tan enormemente el pueblo de Israel en el seno de los egipcios, un Faraón temió una sublevación, y entonces le convirtió en su esclavo, cargándole de pesadas cadenas, de las faenas más cruentas, de las labores más pesadas, las cuales fueron adjudicadas a los israelitas, empleando a éstos en la construcción de templos dedicados al culto idólatra.
12. Mas Israel, a pesar de su dolor y su esclavitud, habiendo permanecido fiel a su Dios, tuvo que alcanzar la clemencia de aquel Dios todo justicia.
13. Llegó el tiempo de la liberación, y para ello, dentro del mismo pueblo escogido, Dios hizo brotar a un escogido, Su enviado, y ese enviado fué Moisés, espíritu de enormes proporciones, de inmensa luz, con una misión sublime con las que dejó, no sólo en la memoria de Israel, sino en el espíritu y la memoria de la humanidad, un ejemplo de cumplimiento al Padre, de celo a la Ley Divina y a las leyes humanas, un ejemplo de amor, de fe y de obediencia.
14. Moisés, en aquel tiempo, fué un vivo reflejo del Padre, y ese hombre dotado de espíritu tan grande y fuerte, fué el destinado por Dios para libertar al pueblo de Israel.
15. Grande fué la lucha de Moisés contra el Faraón, pues aquél solicitaba que éste autorizara la salida del pueblo de Dios hacia la Tierra Prometida, a la tierra de Canaán, y al serle negada la petición, Moisés profetizó grandes purificaciones, que en forma de calamidades y plagas caerían sobre Egipto, si el Faraón no permitía la salida de su pueblo.
16. Así sucedió en efecto y, finalmente, vencido el duro corazón de aquel hombre y derrotada la reaciedad de ese espíritu todavía en tinieblas, dió el Faraón la orden de que el pueblo de Israel saliese en seguimiento de Moisés.
17. La última noche que el pueblo de Israel estuvo en Egipto, fué éste ampliamente preparado por su guía y legislador, Moisés, quien había sido inspirado de Espíritu a espíritu acerca de cómo debía ser aquella salida, y de cómo debía el pueblo penetrar en preparación.
18. Moisés preparó esa noche a su pueblo, diciéndole: "Arrepiéntete, Israel, de todas las ofensas que le has hecho a tu Dios, perdona a los que te han oprimido; no has de dormir esta noche, y coloca en tus pies las sandalias como si fueses a un largo viaje, toma el cayado o báculo en tu diestra en señal de viaje, y por alimento solamente has de tomar yerbas amargas cocidas y sin sal; escoge de entre tus rebaños un cordero macho y virgen, y sacrificándolo, has de comer su carne asada y sin sal, y con su sangre, has de señalar la puerta de tu casa, porque toda casa de Israel que no estuviese señalada con la sangre del cordero primogénito, macho y virgen, esta noche será tocada por la Justicia Divina".
19. El pueblo, obediente, que creía en Moisés como representante del Padre, cumplió fielmente aquellas órdenes, y cuando la medianía de la noche fué sobre Egipto, los egipcios se sorprendieron al ver enrojecidas las puertas de las casas de Israel.
20. Esa, hermanos míos, fué la primera marca con que el Padre señaló a Su pueblo, para distinguirle de los idólatras, para apartarle, no de los humanos, sino de la muerte, de la esclavitud, de las guerras, de la tentación, del paganismo, de la idolatría, en fin, de la ignorancia.
21. Esa marca fué simbólica, mas el sentido de ella es inmenso y profético; era más pura e inocente la sangre de aquel corderillo material, que la de cualquiera de los israelitas, porque todos habían pecado con conocimiento de causa, y aquella sangre inocente y limpia, era una anticipación, una figura, de la sangre purísima que habría de derramar el Cordero Divino, el Mesías, en el Segundo Tiempo.
22. El pueblo de Israel recordó siempre aquella noche de vigilia, de oración y de preparación.
23. Sabía Israel que le esperaba un largo viaje, y que solamente la fe en Dios podía hacerle llegar a su meta, a su destino.
24. Sabía el pueblo, que para llegar a la tierra que manaba leche y miel, era menester pasar por un tiempo de tribulación y privaciones, de luchas, peligros y acechanzas, que era necesario atravesar el desierto, el cual le iba a abrir sus brazos para envolverlo por un largo tiempo.
25. Todo esto lo supo el pueblo aquella larga noche de preparación y de vigilia, noche en la que El Espíritu Divino del Padre señaló a Su pueblo, no con la sangre material de los corderos, sino con la luz y la sangre de Su Amor Divino.
26. Israel salió de Egipto, y penetró en el desierto, comenzando su largo tránsito por él, y cada año, en conmemoración de aquella fecha, celebró la fiesta de la Pascua, que quiere decir en hebreo paso, simbolizando con esa palabra el paso del ángel del Señor que habría de marcar el principio de la liberación; en cada conmemoración, el pueblo volvía a preparar la mesa, a poner cordero inmolado en ella, a comer sólo yerbas amargas y sin sal, y a colocar las sandalias en sus pies, en memoria de aquella noche.
27. Después, ya penetrado Israel en la tierra prometida de Canaán, siguió conmemorando aquello como tradición, como una fiesta espiritual; así estaba permitido en esos tiempos, y el pueblo seguía sacrificando corderos, recordando y enseñando a las nuevas generaciones, que en una noche bendita de liberación, el Padre rescató a Su pueblo de las cadenas de la esclavitud, de las tinieblas y de la idolatría, y que por estar sus hogares señalados con la sangre del cordero inocente, por ostentar aquella señal divina, fueron liberados también de la justicia divina, y sabiéndolo ellos, guardaron aquella señal en todo el Primer Tiempo.
28. Cuando el Segundo Tiempo llegó para los hombres, surgió el Mesías, Jesús el Cristo entre la humanidad, y en Su enseñanza decía a las multitudes: "No olvidéis la Ley por las tradiciones, no por cumplir con estas tradiciones olvidéis la práctica de la Ley del Padre".
29. Cuando Él, por amor al mundo, se dejó inmolar, con Su sacrificio detuvo el derramamiento de sangre de criaturas inocentes, de seres que no podían, en forma alguna, limpiar los pecados de los hombres, porque por muy grande que sea el dolor de los seres inferiores, éste es siempre inconsciente.
30. Quiso el Padre demostrar a Su pueblo, que sólo un dolor espiritual, un dolor consciente, un dolor por amor, era el que podía darle la vida eterna, no la vida pasajera de este mundo y por eso Él se dejó inmolar por el mundo, por eso se le llamó el Cordero Inmolado, el Cordero Pascual; porque, no fue ya el cordero material como aquella noche en Egipto, quien fuera sacrificado, sino que fue el Cordero Divino quien fuera inmolado en una fiesta de Pascua, cuando Israel se encontraba celebrando en Jerusalén aquella tradición.
31. El divino Maestro ascendió a la cruz, para derramar Su sangre sobre todos, y esa sangre del Divino Cordero, esa sangre divina, no la sangre humana que puede verterse en tierra, sino la que es vida espiritual, esencia y eternidad, la verdadera sangre, quedó depositada en todos los espíritus de la humanidad.
32. Cada una de las gotas de sangre que virtió aquel cuerpo, fue un símbolo del caudal infinito de amor, que en aquel instante, brotara del Espíritu del Padre para la humanidad, y como símbolo de aquel sacrificio quedó la cruz, aquel madero en el cual expirara como hombre, aquel madero al cual ascendió para abrir Sus brazos y para abrazar, perdonar y amar a todo el Universo.
33. Con esa figura, con ese símbolo, con esa señal, el cristiano se levantó y cruzó los caminos, abriendo brechas de luz y combatiendo contra las tinieblas y la ignorancia, abriendo camino hacia la espiritualidad.
34. Los cristianos también, cuando la muerte llegaba a ellos, abrían sus brazos imitando a Su Maestro, formando con sus brazos una cruz, en un abrazo que significa vida eterna y perdón.
35. La primera señal, la sangre del cordero, significa liberación, la marca de la libertad; la segunda, la del Cordero Divino, significa redención.
36. Esas señales de los dos tiempos, esas dos marcas, las ostentáis vosotros, porque sabéis que sois el mismo pueblo, el que estuvo en Egipto y que siguió a Moisés, el pueblo que poseyó la Tierra Prometida, reflejo de la patria espiritual, el pueblo que volvió a la Tierra a recibir a su Señor en Su segunda venida, en la persona de Jesús, para recibir también de Él su sangre, su señal; esos sois vosotros, hermanos, que una vez más habéis llegado a este planeta en el Tercer Tiempo, tiempo en que Dios vino pleno y en Espíritu, a entregaros la tercera señal, porque anunciado estaba.
37. Ahora el Padre no os ha encontrado reunidos en un solo pueblo, no estáis ya en las doce tribus formando una sola nación, como sucediera en los tiempos anteriores; en este tiempo, ha encontrado el Padre a Su pueblo disperso por todos los puntos de la tierra, multiplicado hasta el infinito en el orbe como "el polvo de la tierra, como las arenas de la mar, como las estrellas del cielo", tal como estaba profetizado.
38. En este pueblo se encuentran un número de escogidos que tienen gran responsabilidad, pues son destinados para un cumplimiento, y ese número, anunciado desde el Segundo Tiempo por Juan, el apóstol del Señor, es de doce mil señalados de cada tribu, que en conjunto suman 144,000 señalados.
39. De ese número formáis parte vosotros, que llegáis de distintos puntos de la tierra, encarnados vuestros espíritus en materias pertenecientes a diferentes razas, pronunciando distintas lenguas, mas sois todos espíritus hermanos de un mismo pueblo, de las tribus benditas multiplicadas por el Padre.
40. Y habéis llegado a esta Obra bendita, al seno de estos humildes recintos, pequeños sitios materiales donde se manifiesta el Rayo del Señor a través del entendimiento humano, por portavoces y pedestales pertenecientes al mismo pueblo de Israel, por los cuales habéis recibido la marca trinitaria, ya no la sangre material del cordero del Primer Tiempo, ni la sangre vertida por el Verbo que se hiciera hombre en el Segundo Tiempo, sino la marca espiritual, invisible a la mirada material.
41. Esta marca, esta señal, no está puesta en vuestro frontal material, sino en vuestro espíritu, es ahí donde está la luz que el Padre os entregó en el Primer Tiempo como Ley, en el Segundo Tiempo como amor, y en este Tercer Tiempo como sabiduría, formando con ello el Triángulo Divino, que es símbolo espiritual.
42. He aquí las tres marcas que habéis recibido, he aquí las tres señales con que habéis sido distinguidos a través de los tiempos y de los caminos de la vida, he aquí la señal y la potestad con que el Padre os ha donado para que los elementos, los espíritus y las cosas todas os reconozcan como el pueblo primogénito, responsable de la paz y de la elevación espiritual del mundo.
43. Por eso sois Trinitarios, por el Triángulo que el Padre depositó en vosotros en esa marca, mas tened presente que los dones, la misión, el destino, los cargos y facultades que cada uno de vosotros lleva, fueron entregados por el Padre en el instante mismo en que cada uno brotó del seno de Él, instante en que formó vuestro espíritu, dotándole de todo lo necesario para su desarrollo, evolución y salvación.
44. No habéis recibido dones en este tiempo que antes no estuvieran en vosotros, sino que el Padre os ha revelado, descubierto, cuánto os ha donado desde el principio, y la marca, es simplemente la ratificación de ellos, para que tengáis el conocimiento y la certeza de lo que poseéis, y de como debéis utilizarlo en vuestro camino.
45. Si queréis poseer la paz en vuestro espíritu, y si queréis contemplarla en todos, si queréis evitar el dolor y la destrucción, y anheláis mirar sólo la redención, la dicha, la espiritualidad y el conocimiento en todos, tenéis que luchar y obedecer las leyes divinas, formando un solo pueblo, y honrando la señal con que Dios os ha marcado, señal de amor y de justicia, señal que no puede borrarse jamás del espíritu porque ha sido hecha con la sangre del amor de Dios.
46. Esa marca no está en la materia, porque la materia se confundirá con la tierra, se volverá polvo; el espíritu, en cambio, seguirá ostentando siempre esa señal que el Padre por amor os dió, para que fueseis reconocidos como escogidos, emisarios, como enviados del Padre, como ejemplo y mensajeros del Señor.
47. Este pueblo ya no ha de levantarse dando muerte a los profetas, o desafiando la justicia divina, ya no dará muerte al amor del Padre ni mal ejemplo a la humanidad.
48. No comprendéis aún cómo el Padre ha venido en los últimos tiempos borrando las fronteras, borrando los linderos que en los tiempos pasados os distanciaban.
49. Ya no poseéis aquella tierra de Canaán, no sois dueños de ella, no tenéis nada en este mundo; por lo que lucháis en este tiempo, es por conquistar un lugar de bendiciones en la tierra espiritual, en la patria prometida en el más allá.
50. Hoy, las doce tribus de Israel se encuentran mezcladas, y en una misma familia puede haber cinco o más espíritus que pertenecen a distintas tribus; hay matrimonios en que los dos pertenecen a distintas tribus, amigos que son de diferente tribu, hijos que pertenecen los unos a una tribu y los otros a otra; así lo ha querido el Padre, para acabar, con Su amor, con el cisma tradicional en Israel, dando así origen a la unificación de Su pueblo.
51. Mas vosotros todavía os dividís en bandos, en recintos, donde el uno juzga al otro, y esos linderos también se han de borrar, para formar todos los espíritus del pueblo de Israel, una sola porción, un solo pueblo bajo un mismo mandato y bajo un mismo guía que es nuestro Padre.
52. Cuando esa unidad se alcance, cuando hayáis conseguido esa fraternidad y os améis verdaderamente los unos a los otros, entonces habréis alcanzado un alto grado de espiritualidad, y se abrirán las puertas de la Nueva Jerusalén, para que a ella lleguen los hombres de distintas naciones y diferentes razas, para que se acerquen a vosotros los mundos espirituales, para que alcancen de vosotros un ejemplo, una enseñanza, una palabra redentora, una caricia y una gota de bálsamo.
53. Será entonces cuando vosotros, así como fuisteis reconocidos en aquel Primer Tiempo entre los demás pueblos, como fuisteis reconocidos en el Egipto como el pueblo señalado por el Dios invisible, como fuisteis respetados por los elementos, por los mares, por el astro rey, por los desiertos, como fuisteis temidos y respetados por faraones y reyes, como fuisteis reconocidos en el Segundo Tiempo por el nombre del Maestro y de la señal de la cruz, como fuisteis reconocidos en todos los caminos y en todas las naciones, en este tiempo también os abriréis brecha, para que después de ser combatidos como otros tiempos, el mundo sienta y reconozca vuestra presencia.
54. Reconocerá el mundo que vosotros sois la paz, la luz, y que en el seno de vosotros surgen la inspiración y la profecía, reconocerá también que vosotros ostentáis la señal del Espíritu Santo, Su Triángulo Divino, que sois los moradores, por gracia del Padre, de la Santa Ciudad, espiritualmente, en este Tercer Tiempo, como antes los fuisteis materialmente en el Primero y en el Segundo Tiempos.
55. Será entonces cuando se cumpla la palabra del Señor, de que en Su pueblo, Israel, serán benditas todos los pueblos y naciones, todas las generaciones de esta humanidad, porque daréis al mundo un claro testimonio y un ejemplo innegable de verdadera espiritualidad.
56. Guardad estas humildes explicaciones, y así veréis cómo tendréis mayor comprensión de las cátedras del Divino Maestro, porque podréis penetrar con mayor profundidad en su sentido, y espero que podáis alcanzar la convicción de que los ejemplos y los hechos que el Padre ha consumado en los tiempos pasados, no pueden ser olvidados ni desconocidos por vosotros. Porque son los testamentos que el Padre os ha legado, y porque son los hechos que vosotros habéis escrito con vuestros propios pasos en los tiempos anteriores.
57. ¿Sabéis acaso quiénes fuisteis en otros tiempos? ¿Recordáis acaso o sabéis por intuición espiritual cuál fue vuestra obra y vuestra labor en el Primero y Segundo Tiempo? No lo sabéis.
58. Por eso es bueno que no os turbéis, y que tengáis siempre respeto y amor por las cosas que el Padre os reveló en aquellos tiempos, sea directamente o por conducto de Sus enviados.
59. Relacionad todas estas cosas, y formad dentro de vuestro espíritu un solo libro de sabiduría, un solo conocimiento, para que sepáis ser, para la humanidad, el buen maestro de las cosas espirituales.
60. No habréis de enseñar simplemente historia, no habréis de ser ricos en conocimientos materiales, versados en fechas, nombres o lugares de aquellos tiempos, sino que vuestra riqueza espiritual consistirá en el verdadero conocimiento, porque poseeréis el sentido, el análisis y la comprensión de las cosas que el Padre os ha enseñado y revelado, cosas que no han sido comprendidas por la humanidad.
61. Habéis permanecido adormecidos y aletargados durante mucho tiempo, y el Maestro ha seguido caminando, el Pastor ha seguido transitando, y ahora para que vosotros les alcancéis en el camino, mucho tendréis que apresurar vuestro paso, pero no os entristezcáis, porque habréis de llegar en la hora fijada por el Padre, ni antes ni después: y no es que el Padre quiera haceros caminar de prisa, es que os habéis detenido por mucho tiempo.
62. Para servir primeramente a Dios, y después a vosotros, el mundo espiritual de luz desea que quedéis con la paz del Señor en vuestro espíritu.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 37


1. En el nombre altísimo del Divino Maestro, yo saludo a mis hermanos, y muy grande es mi regocijo, al poder comunicarme con vosotros, así sea por breves momentos.
2. Mas no nos concretamos solamente a venir a este valle para dar la mano al mortal, al ser humano, al espíritu encarnado, no; en todos los caminos, en todos los valles, en todos los mundos, existe este movimiento que es muy grande, porque es el tiempo del juicio, el tiempo de la lucha tremenda entre la luz y la tiniebla, entre la verdad y la ignorancia.
3. La mirada perspicaz de Dios está sobre vosotros, y también lo están los ojos de la humanidad.
4. Mirad que el ser humano, hambriento de verdad, de cosas divinas, hambriento de milagros y de algo inesperado que le solucione sus grandes conflictos, al saber que vosotros sois los portavoces del Dios único y verdadero, al conocer que sois los que dais la palabra del Divino Maestro, os escudriñarán y estarán pendientes de vuestros actos.
5. Prevaricador es aquél que dice una cosa y con sus hechos no lo corrobora, prevaricador es aquél que hace todo lo contrario de lo que pregona con los labios.
6. Por tanto, para que el mundo no pueda nunca sancionaros de prevaricadores, y para que no abráis una puerta a la censura, debéis dar cumplimiento y testificar con vuestros hechos, con vuestra seriedad, con vuestra preparación, lo que la Divinidad está hablando por conducto vuestro.
7. Mirar que el mundo va a venir a cerciorarse si es que vivís como santos, si es que sois justos, y si es que vivís de acuerdo con lo que predicáis que es grande y sublime.
8. ¿que hacer entonces, para que la mirada del hombre y sus convicciones queden satisfechas? ¿qué hacer, amados hermanos?
9. ¿Acaso deberéis llegar al misticismo, llegar a una santidad que no puede ser pura en este mundo en que vivís, y que por lo mismo, sería sólo aparente?
10. No, hermanos, el secreto está en llevar una vida sencilla y sana, exenta de malas costumbres, excluyendo de ellas todos los problemas que perjudican vuestra vida y vuestro cumplimiento, eliminando de vuestra vida toda preocupación que no tenga porqué anidar en vosotros, rechazando toda baja pasión que no tiene razón de ser en vosotros.
11. Aceptad únicamente, dentro de vuestra vida material, de vuestro criterio y vuestra vida social, en lo profundo de vuestra vida privada íntima, aquello que os sea lícito, justo y necesario; de este modo llevaréis una vida sin fanatismo, sin complicaciones, sin grandes preocupaciones.
12. Así, si se presentare una enfermedad en vuestro hogar, que no sea una preocupación mayor a lo que debe ser, igualmente si se presenta una defunción entre los vuestros, tomadlo como se debe tomar, con consciencia, con conocimiento, con humildad, con resignación, conformidad y elevación de espíritu.
13. Si una empresa vuestra en lo material fracasa, tomadlo como una prueba, como una lección, y esperad el momento en que el Señor os ilumine para que sepáis porqué fue, pero sin desesperar, sin blasfemar, sin perder la paciencia, sino que debéis esperar y confiar, porque sabéis por experiencia que después de una prueba, si sois conformes, viene la compensación de aquello, y sabéis que después de la prueba, tendréis la explicación clara del porqué de ella.
14. No hagáis cosas que os compliquen la vida y que perjudiquen vuestro cumplimiento, porque hay causas que no merecen una lágrima de vuestros ojos, y cuántas veces es el cúmulo de pequeñeces, de naderías, el que os aparta de vuestro cumplimiento y os tiene entristecidos.
15. Poned siempre en primer lugar vuestros deberes espirituales, en segundo lugar las obligaciones con los vuestros, y en último lugar vuestros deberes sociales.
16. Haciendo una vida así, que es la que os recomendamos el mundo espiritual de luz, cuando la humanidad llegue a escudriñaros no encontrará lo que quisieran encontrar en vosotros; quizás no encuentren en vosotros la santidad o la mistificación, mas tampoco hallará impureza, ni nada que desmienta lo que vuestros labios van entregando.
17. Al veros vivir sencilla y sanamente, muchos se convertirán por vuestros actos, y dirán: "Estos no son ministros ni sacerdotes, no ostentan títulos ni altos nombramientos, éstos, por los que el Maestro habla, no pregonan su cargo, ni hacen ostentación de falsa santidad y pureza, son hombres y mujeres sencillos y humildes, de corazón hasta cierto punto espiritualizado que se encuentran entregados a esta Obra y solamente viven para hacer el bien".
18. No dejéis que vuestro espíritu, por vuestra falta de cumplimiento, se vea atormentado por la conciencia, de este modo vuestra oración será limpia, y vuestro éxtasis espiritual consistente, amplio y verdadero, y no os presentéis ante el Padre, en vuestra oración, con los ojos arrasados de lágrimas, con el remordimiento en la conciencia, sino que lleguéis diciendo al Señor: "Padre mío, soy indigno de estar ante Tí, pero haz en mí Tu voluntad".
19. Para que recibáis las inspiraciones e intuiciones que os vienen de lo alto, debéis tener el corazón limpio, mas si en él existe una pena, una congoja, un rencor o una baja pasión, ¡ah! qué difícil os será rechazar todo aquello, y cuánta fuerza de voluntad necesitaréis para olvidar, aunque fuere por un momento, todo aquello que traéis, y que habrá dejado una huella tan profunda en vuestro ser, que os influye y os impide recibir esas inspiraciones e intuiciones con la limpidez que debiera ser.
20. Si en vuestro entendimiento, en vuestra mente, tenéis una idea fija, obsesiva, que ha tomado cuerpo en vuestro cerebro y no tenéis la fuerza suficiente para alejarla de vosotros, será como una sombra que se proyecte sobre la luz, será algo que os estorbe y que contamine la limpidez de lo que recibís de las regiones altas del espíritu.
21. Pensad que no habéis nacido con esta carne que tenéis, pensad en que venís de muy lejos, de un lugar que está en el infinito y que a ese lugar habréis de regresar.
22. Esta vida material no es vuestra gloria, ni es vuestra patria, es tan sólo un paso transitorio y fugaz, aunque en ella haya mucho que saborear y experimentar, tomad esta vida en una forma más espiritualizada, pues si sabéis que desde el principio habéis sido destinados para llegar al seno del Padre ¿quién, aún deseándolo, podrá huir de su propio destino? ¿quién puede dejar de ser hijo de Dios? ¿quién puede renunciar a su conciencia?
23. Ved a los suicidas, que en su turbación, logran arrancarse la vida material, mas ¿quién tiene el poder para arrancar de sí la vida espiritual?
24. Reconoced que cada uno de vosotros tiene un don desarrollado, que posee algo por lo que pueda significarse y presentarse ante los Ojos del Señor, algo que puede entregar a la humanidad.
25. A unos, Dios les entregó el desarrollo del don de la palabra, a otros, el de la profecía, a éstos el del mandato, a aquéllos el de las leyes, a los de acá, el de la sabiduría, a los de allá el de la ternura y el amor, y a los de acullá, el de bálsamo y curación.
26. Cuidad de el don que habéis desarrollado, no busquéis en otra parte de lo que de sobra tenéis, y llegará el momento en que os halléis a vosotros mismos, y al reconocer lo que el Señor os ha dado, vendrá un desarrollo aún más amplio de vuestros dones, sin retención, sin frontera.
27. Pero para desarrollar vuestros dones, habéis de desarrollar vuestro estudio, vuestra consciencia y vuestra práctica continuada del bien.
28. Comprended la importancia del estudio y análisis profundos de la palabra del Señor, por que sin esta palabra, vosotros sois nada; la Luz Divina, es inteligencia, amor, es razón, es verdad, caridad, virtud, y todos estos atributos, todas estas cualidades divinas, todas estas verdades, se convierten en palabra, palabra que os llega en vuestro propio idioma, a través de vuestros oídos y vuestros ojos, a través de vuestro propio corazón, para que de ahí pase al espíritu que es donde la palabra se acrisola.
29. El principio de esta luz, es Dios, por eso es Luz Divina; y esta luz que Él entrega, el fin que busca es llegar a vuestro espíritu, para que éste lo busque a Él.
30. Los que han desarrollado poco en el seno de las congregaciones, ha sido por lo escaso de su estudio, por la falta de ideal, de progreso, porque se conforman con lo primero que a ellos llega, pues muchos, aunque en verdad han dado un paso importante al penetrar en la Obra del Señor, esto sólo les ha bastado y les parece suficiente, y éso no debe ser.
31. Así los veis que vienen, cierran sus ojos tratando de elevar su corazón y se suceden los días, las semanas y los años, sin estudiar, sin progresar, sin evolucionar, dejan pasar los tiempos y como es natural, vienen el estancamiento, la atrofia de sus facultades y el endurecimiento de las fibras más sensibles del espíritu y de la carne.
32. Muchos se preguntan: "¿Porqué me escogió el Señor, si soy tan torpe? ¿Cómo podría yo hacer lo que otros con más facilidad de palabra y con mayor ilustración?" ¡Qué error y que ignorancia tan grandes, mis hermanos! Porque es precisamente por esos humildes, por los que ha venido el Señor a sorprender a los sabios, a los teólogos y a los científicos.
33. Si os habéis preguntado el porqué os escogió el Señor, sabed que fue por vuestra rudeza, por vuestra humildad, por vuestra ignorancia, para dar con ello, prueba a muchos.
34. Mas el Señor no sólo ha buscado a los torpes y rudos, no solamente ha buscado a los ignorantes, pues hay otros que han evolucionado y sus ojos están más despiertos, y también a ellos ha escogido el Señor, porque también hay otros muchos a los que el Señor les ha de dar pruebas de esta manera.
35. El Señor no se equivoca, y aún las piedras hablarían si a Él le placiera; por eso, no digáis nunca: "¿Porqué, si soy tan torpe, me ha escogido el Señor?", no, hermanos, tened fe.
36. Lo mismo han pensado y dicho los portavoces del Padre: "Si yo no puedo doblegar ni dominar mis bajas pasiones, ¿porqué el Señor puso Sus ojos en mí?"; pues precisamente por éso, para darles pruebas de que Su amor y Su luz son más fuertes que el pecado, y que a través de ellos, va a darle pruebas a los que han visto el abismo, para dar testimonio al mundo.
37. En este tiempo, Israel tendrá que hacer esfuerzos para depurarse, regenerarse y convertirse plenamente a la Obra, porque es el pueblo evolucionado y capacitado para llevar a cabo grandes sacrificios, para mover montañas con su fe, y para llevar a término la redención del mundo.
38. Ya no es el tiempo en que el Señor venga a hacer méritos por vosotros, a hacer milagros aún sin contar con la voluntad del hombre, como lo hiciera en el Segundo Tiempo; los tiempos han cambiado, ahora El sigue cumpliendo, pero también espera del discípulo su voluntad, sus potencias, sus fuerzas, para que haga méritos, porque sin méritos no conquistará la Diestra de Dios, ni llegará al Reino de los Cielos.
39. No llegaremos a la Diestra del Padre solamente porque Él derramó su sangre, todos deberemos derramar la nuestra, mas, ¿qué es esa sangre? Es vida y es amor, por lo que tendremos todos que derramarla para hacernos dignos de estar a la Diestra del Padre.
40. Hermanos míos, no mistifiquéis la Obra; si queréis honores en el mundo, buscadlos en otro camino, si queréis gozar de las comodidades de la tierra, buscadlas en otro camino y por otro medio, si queréis llenar vuestras alforjas con las riquezas materiales, trabajad en cualquier cosa menos en ésta.
41. Mas si lo que queréis es conocimiento espiritual, divino y humano, si queréis sentir la paz del Señor en vuestro espíritu y vuestro cuerpo, si queréis mejorar la condición de vuestro espíritu, si queréis hacer el bien a la humanidad, y si queréis, después de vuestra muerte, pisar firme en el camino de justicia que os conduce a no sabéis dónde, entonces tendréis que luchar y apartaros de todo lo que sean pasiones humanos, de todo lo que os separe de vuestro cumplimiento y de vuestra práctica en lo espiritual.
42. Esta Obra es un tesoro, y lo que el Señor os ha confiado es tan puro, que debéis apartarlo de todo cuanto sea mezquino y superfluo.

Que la paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 38


1. Os quiero hablar en esta alba de gracia, de un tema concreto que mucho ha preocupado a la humanidad de todos los tiempos, y es el tema de la muerte.
2. Muchos tenéis temor de llegar al más allá sin estar preparados, más despejad ese miedo y llenad vuestro espíritu y corazón de un anhelo de escalar en el camino de paz, en el sendero de luz.
3. Si persistís en vuestras materialidades, en vez del cumplimiento y la elevación espirituales, podrías llegar a tener tormento en vuestra agonía, y después de vuestra muerte corporal, vuestro espíritu podría encontrarse retrasado, y al contemplar el tiempo desaprovechado, llegaré a creer que el valle espiritual es triste, cuando, en verdad, de triste nada tiene.
4. El espíritu retrasado, encuentra que la impresión de su materia aún es muy fuerte en su ser, y es un peso muy grave sobre el cual ejerce su atracción el mundo, así como se atraen entre sí los cuerpos materiales por la ley de gravedad, cuando solamente el más allá debería ejercer su atracción sobre ese espíritu.
5. El espíritu preparado, una vez desprendido de la carne, no puede dominar la ansiedad de remontar el vuelo, dejando sin dolor esta tierra, y todo cuanto en ella le perteneció.
6. Pensad en estas cosas, y nunca las olvidéis, para que no seáis fatalistas, pues no debéis vivir pensando en la muerte, pues de todos modos de ella nadie puede escapar, tened presente esto, nadie puede evitar esa transición de la vida terrenal a la vida espiritual.
7. Oíd, espiritualistas, pedestales, labriegos, porque nadie sabe su hora, lo mismo puede llegar a quien estuviere en la niñez como al que se esté en la ancianidad, y hay que saber aguardarla, con preparación y con respeto, para que vuestra sandalia no lleve el polvo inmundo del pecado.
8. Si así recibís vuestra hora final en cuanto humanos, podréis retirar vuestra calza de esta tierra, y la planta de vuestro pie, ungida por el Señor como apóstoles que sois de Su Doctrina, podrá pisar el valle espiritual que nadie con mancha ha hollado, porque los espíritus manchados, aquéllos que se han rodeado de sombras y malas influencias, no han llegado a ese valle divino, no han mancillado esa morada sacrosanta que es el Santuario del Señor.
9. Esos espíritus vagan entre la esfera y la tierra, como en sentido figurado os ha dicho el Señor, o vagan en otras mansiones, de acuerdo con la evolución de su espíritu y de acuerdo con la preparación que han tenido.
10. Recordad que el Divino Maestro dijo a Sus discípulos en el Segundo Tiempo: "En la casa de mi Padre, hay muchas moradas"; esto no fue comprendido, y ni los mismos teólogos lo comprenden todavía, y por eso los teólogos hacen estas clasificaciones de las moradas espirituales:
Tierra.- La morada pasajera de los espíritus. Limbo.- Lugar donde van los espíritus de los que murieron sin pecar, como es el caso de los niños. Purgatorio.- Adonde van todos aquellos, según esos teólogos, que tienen que lavar alguna falta pero que después, llegan a la Diestra de Dios. Infierno.- Adonde llegan los espíritus que por sus malas obras, según ellos, eternamente tendrán que soportar los tormentos del fuego.
11. Hermanos míos, ¿qué más podría esperarse de ellos? Concedámosles, hasta cierto punto razón, hasta cierto punto están en lo cierto, aunque no totalmente en lo justo; ellos no han tenido comunicación directa con la Divinidad, ni tampoco con el mundo espiritual de luz, como vosotros que gozáis de las comunicaciones espirituales.
12. Vosotros habéis tenido la revelación perfecta y amplia de estas cosas, y, ¿qué es para vosotros la morada Tierra? Efectivamente, es una morada pasajera para el espíritu, un valle de pruebas.
13. ¿Qué es para vosotros el limbo? Poco o nada se ha hablado de esto, pero ciertamente existe en lo espiritual una situación, una circunstancia, no un lugar, para aquellos espíritus, que, por una causa u otra, vinieron a encarnarse, y unos por accidente o por descuido, tuvieron que volver al valle espiritual para volver a encarnar pronto, y existen otros espíritus, los cuales están ya únicamente esperando el momento preciso para encarnar, que tienen así su morada especial.
14. Y ¿qué es para vosotros el purgatorio? Para vosotros es el valle espiritual en donde, por un tiempo, se restituye, sea en esta tierra, sea en el más allá, sea a través de la materia en distintas formas, sea solamente como espíritu, también en diferentes formas, en el más allá.
15. Y el infierno, hermanos míos, ¿existe para los espiritualistas trinitarios marianos? Seguro estoy de que todos decís en vuestro corazón y en vuestro espíritu que no, y yo os digo: tenéis razón, hermanos, no existe el infierno.
16. Dios que es amor, amor y solamente amor, nunca ha creado un tal lugar para castigar a Sus hijos; Dios, que es todo amor porque es El Padre, nunca ha negado Su perdón a criatura alguna, por grave y grande que sea la ofensa inferida a Su Divinidad, y si Él somete a Sus hijos, por un tiempo, al dolor y al juicio, éstos nunca son eternos.
17. ¿Cuánto, pues, podrían durar el juicio, la sentencia y el dolor para un espíritu? Según la magnitud de su falta, y según el tiempo que tarde en llegar a escuchar la voz de la conciencia, y de ahí al arrepentimiento y a la reparación de su falta.
18. Si Dios no le concediera al pecador la oportunidad de reparar su error, de arrepentirse, de purificarse por sí mismo, no sería perfecto como Dios, pues tampoco sería perfecto como Juez.
19. Aquel que sienta tener sobre sí una restitución y un juicio tremendos, es que no alcanza a comprender hasta donde fue la magnitud de su ofensa, y no es que Dios le castigue, ni mucho menos, no es que Dios se esté vengando de aquél, es que Dios quiere que reflexione, que sienta lo que ha hecho que reconozca su gran error, su degeneración, y esto es amor, pues si aquel no recogiera las consecuencias de sus faltas, no podría comprender sus errores, e iría de mal en peor hasta caer en el abismo.
20. Mas en el camino de los pecadores, se presenta el dolor que es licor que purifica, que es bálsamo; y cuántas veces ese dolor cruento que hace blasfemar a los hombres es salvación, es la mano que le aleja del abismo, el dedo que cierra sus labios a la imprecación, y es la balanza que le pesa para enseñarle la medida.
21. Nunca debe existir entre vosotros la idea del infierno, porque Dios eternamente está esperando a que la conciencia del hijo despierte, que el arrepentimiento sea en el pecador, que la reparación de la falta se lleve a cabo para que, entonces, aquél pueda llegar como el hijo pródigo de la parábola, a recibir la mejor caricia de su Padre.
22. Si alguien os dijera que sí existe el infierno, respondedle que, en tal caso, todos los hombres deberíais estar en ese infierno porque ¿quién puede saber todo lo que ha hecho? ¿quién puede saber la magnitud de sus faltas ante el Señor?
23. Mirad cuán diferente es para vosotros esa noción, ese infierno, ese perdón negado y ¿qué es lo que el Señor os ha confiado?: la reencarnación del espíritu.
24. Cuando todos los hombres, los teólogos y los sacerdotes incluso, reconozcan y acepten esta idea, que más que idea, es Ley justa de perdón y amor, entonces podrán responderse muchas preguntas, aclararse muchas dudas e ignorancias, solucionarse muchos problemas.
25. Ved cómo se obstinan en no aceptar la reencarnación del espíritu, cuando ésta ha existido desde los primeros tiempos; si la aceptaran, no estuvieran esperando un lugar de dolor, en donde carecen de la oportunidad de limpiarse, de alcanzar el progreso, lugar a donde un día habrían de caer, no reencarnando, en un lugar muy lejos del Señor, que es lo que ellos conciben para los que no saben esta enseñanza.
26. Pero Dios, en Su infinita justicia, ha entregado esta Ley que se manifestó claramente en algunos casos, desde el Primer Tiempo, después en el Segundo, y ahora plenamente en el Tercero, a través del espiritualismo, y a través de, ¿porqué no decirlo?, el espiritismo.
27. Hemos llegado al final de esta pequeña explicación; ahora bien, hablemos un poco de la división que es tradicional en Israel, y de la potencia del mal, la tentación.
28. Es tiempo de que se levante este pueblo amado del Señor para estrecharse las manos con verdadero amor, que haya entre unos y otros la verdadera fraternidad, que unos respeten los cargos y el desarrollo de los otros, porque donde existe el rencor, donde germinen la envidia y el afán de superioridad, creed, hermanos míos, que allí está el tentador dividiendo a las fuerzas espirituales.
29. Mirad que en todas las sectas y religiones que han surgido con buena intención, al instante va sobre de ellos el tentador sembrando la semilla de la vanidad, de la superioridad, de la envidia, y cuando esto sucede, ellos pierden su fuerza.
30. En las grandes sectas y religiones hace acto de presencia esta potencia con gran fuerza y potestad, causando el mal, aunque sea pasajeramente, pero tiene gran poder; hay que dominarlo, hay que vencerlo.
31. En este momento me está escuchando, pero sabe que hablo en el Nombre del Señor, y mi palabra es espada que desafía a la suya, venid pues, hermanos, a mí, y todos vayamos con el Señor; ¿y quién o qué es ese tentador del cual os hablo, sino la fuerza del mal que durante siglos ha brotado de la ignorancia y de los vicios? Comprended que no os hablo de una persona, porque el Señor ha dicho que no existe ninguna criatura en todo el Universo que tenga como misión o como destino hacer el mal.
32. El Señor es el Gran Guerrero que ha puesto Su espada en manos de Israel, para vencer a esta gran potencia que a cada momento se presenta entre vosotros, para dividiros, para confundiros, para haceros caer en el desaliento, en la vanidad, influyendo en algunos falsa inspiración y falsa sabiduría, hermanos míos, tendiendo lazos en cada momento, es la luz aparente, el labio que no se muestra, pero que en cada instante escuchando está.
33. Rechazad esa potencia del mal de vuestro corazón, id fundiendo vuestros lazos los unos con los otros, para que, llevando paz en vuestro interior deis los pasos necesarios con firmeza.
34. Muchas cosas os quedan por conocer del Arcano del Señor, mucho todavía habremos de deciros, y mucho aún existe que debéis comprender.
35. Estos tiempos serán de gran cumplimiento, id, por lo tanto, resolviendo vuestro camino material, pues desde el año de 1866 el Señor os espera.
36. Después de 1950, se abrirá ese Arcano para entregaros, de espíritu a Espíritu, grandes y nuevas revelaciones; ¿cuáles serán éstas? ni siguiera nosotros, el mundo espiritual de luz, lo sabemos, porque en los altos juicios del Señor sólo Él.
37. Todo aquello que podáis corregir del pueblo, corregidlo, mas hacedlo con caridad, con amor, pero con insistencia; haced que desaparezcan hábitos y costumbres superfluos.
38. Dentro de la Obra Espiritualista, bien lo sabéis, hermanos, se usan muchos actos que nada significan y que no son necesarios en lo más mínimo, uno de ellos es el santiguarse, costumbre que os llegó de las religiones; aquí, el Divino Maestro a lo que os enseña es a orar, no a hacer la señal de la cruz, y os enseña a orar como enseñó a sus discípulos del Segundo Tiempo; para ello les llevó al huerto, a la mar, al desierto, a los valles, donde les enseñó a orar de espíritu a Espíritu.
39. No es necesario que juntéis las manos para orar, porque la oración es espiritual, y la posición del cuerpo o de cualquiera de sus partes es totalmente indiferente, tampoco extendáis las manos hacia arriba cuando sentís recibir algo de lo alto, porque no es la materia la que recibe, es el espíritu quien lo hace y éste ¿qué manos tiene?
40. Eliminad todo lo superfluo e innecesario, porque si persistís en las prácticas que traéis de las religiones y sectas de donde prevenís, cuando lleguen los hombres a escudriñaros, no les quedará más remedio que decir que esta Obra es una mezcla de espiritismo, de evangelismo y de catolicismo.
41. Si estas prácticas logramos desterrar de vosotros, el Espiritualismo brillará en todo su esplendor, y cuando esos hombres vengan a vosotros, tendrán que decir: "Grande es esta Obra, y su grandeza es espiritual".
42. Debéis uniros, venciendo vuestra división, para que todos defendáis esta Causa bendita, no os defenderéis a vosotros mismos, ni vuestra vida, ni vuestra sangre, porque todos unidos, defenderéis la Obra y la Ley divina.
43. El hombre es sagaz, tiene como armas las leyes humanas, la justicia de la Tierra, la ciencia y muchos otros medios; tendré que materializarme para decirlo: tienen la imprenta, los escritos, los periódicos, tienen muchas armas para combatiros, y otros medios que todavía desconocéis, medios de propagación, de combate, de persecución y de difamación.
44. En fin, para evitar muchas cosas, que vuestras palabras sean mesuradas, que sea fruto de una buena preparación, para que, cuando una de vuestras palabras o una de las palabras del Señor, ande en los labios o en los papiros, sea justa y no deis con ella, motivo justo de mofa o desgarro hacia esta Obra bendita.
45. Esta Obra estará salva por la unión de Israel, y si vosotros queréis la paz de los pueblos, Israel lo conseguirá.
46. Las malas influencias se han apoderado de todas las mentes, de todas las vidas, el cerebro humano ha dado cabido a miradas de espíritus oscuros.
47. Imaginad la lucha, actualmente no hay una sola religión, una sola secta donde se le entregue luz a esas enormes legiones de espíritu turbados, sólo Israel, con sus millares de cerebros preparados, está en pie para controlar a ese mundo espiritual que se debate en el caos, que es como un ejército de tiniebla que lucha, que combate, que piensa, que siente y vibra, y vosotros estáis contrarrestando esa tiniebla con vuestra luz, con vuestro ideal, con vuestra oración.
48. Ellos se convertirán si ven en vosotros una verdad, una consciencia y una mente verdaderamente limpias, si ven que entre vuestra hermandad no existe desacuerdo, envidia o mala voluntad, porque si ellos encontraran esto, tendréis que recibir las malas vibraciones y ser víctimas de todo ello.
49. Cuando unidos, elevéis un himno de fraternidad y de paz, cuando el Señor contemple que su pueblo tanto tiempo desunido, desobediente y falto de hermandad, se une y se perdona, entonces el mundo espiritual de malas influencias desatadas en contra de la humanidad, recibirá la luz, todo se tornará en paz y amor, el mundo cambiará, y la razón vencerá.
50. Mirad la fuerza que tenéis, cuando unos cuantos hombres os levantáis a poner todo esto en práctica, y cuántos odios y deseos de guerra se interponen a vuestro cumplimiento, para que el caos siga su marcha.
51. Cuán grande es vuestra responsabilidad, Israel, el momento es trascendental y nadie debe dormir, todos debéis estar en vuestros puestos; el mundo espiritual de luz os da la voz de alerta.

Que la paz del Padre quede con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 39


1. Queridos hermanos, el día de hoy lo ha designado el Señor, para que estos humildes seres os demos la explicación de cómo han de efectuarse las manifestaciones en el seno de vuestras congregaciones, durante la Semana de Conmemoración, aquélla que conocéis como Semana Santa.
2. Este día debe ser aprovechado por el mundo espiritual de luz, para hacer algunas aclaraciones, aún llegando a materializarnos, si eso fuese necesario para la mejor comprensión de las cosas.
3. Todos sabéis que, en todas las religiones y en todas las sectas que son ramas del Cristianismo, se conmemora la Pasión de nuestro Señor, del Divino Maestro, y que desde hace muchos siglos, año tras año, se hace la conmemoración con el fin de revivir en el corazón de los hombres, aquella pasión sagrada, llamando a la humanidad a la penitencia, a la meditación y al recogimiento espiritual.
4. Pero también sabéis, que la conmemoración de ese divino acontecimiento, de esa obra divina, que hacen las sectas y religiones, no está dentro del respeto, de la espiritualidad que cabría esperar en fechas tan significadas; en el seno de muchas instituciones religiosas, esta conmemoración ha degenerado, hasta el grado de convertirse en una profanación.
5. Tratando de ser una representación de aquellos hechos divinos, han caído las religiones y las sectas en el fanatismo, en muy grandes faltas de respeto, en idolatría, en representaciones teatrales que son una verdadera farsa.
6. En otras religiones, simplemente se dicen sermones o explicaciones alrededor de aquellos acontecimientos que forman la Pasión de Jesús , los unos profundizándose, los otros únicamente dando lectura a las escrituras que narran ese pasaje.
7. Y bien, hermanos, ¿qué es lo que en todo esto os toca hacer a vosotros, los espiritualistas, los discípulos del Espíritu Santo? ¿cuáles deben ser vuestras prácticas? ¿cuál es la forma perfecta de conmemoración de la Pasión divina del Señor en estos días?
8. Entre vosotros, se han hecho también múltiples prácticas y manifestaciones referentes a la Pasión del Señor; hay recintos espiritualistas en donde tienen acceso multitud de espíritus de aquéllos que estuvieron con el Divino Maestro en el Segundo Tiempo; en otros recintos, se ha hecho la representación de aquellos pasajes de la Pasión del Señor que hablan de la entrada en Jerusalem, ostentando el pueblo en sus manos las palmas y los olivos, recordando el Jueves aquél, haciendo la representación del Cenáculo con una mesa, panes y vino materiales, y dando acceso a los espíritus de lo apóstoles del Señor, y en representación del Viernes que habéis llamado de Dolores, haciendo uso del Rayo de la Divinidad para representar la Crucifixión de Jesús, la vía dolorosa y las Siete palabras en el momento de expirar Jesús en el madero.
9. En fin, hermanos, más que una conmemoración espiritual, lo que ha hecho es representar aquellos sucesos, y cabe aquí decir, que es imposible para un ser humano, penetrar en una representación que se acerque a la realidad.
10. Todas estas prácticas pertenecen a los tiempos pasados, a vuestros inicios, cuando no teníais todavía un concepto definido de lo que es la comunicación de Dios a través del entendimiento humano, y de cuál es la finalidad de la Divinidad al comunicarse de esta manera; mas habéis llegado a las postrimerías de esta comunicación, y es justo que esta conmemoración sea en la forma correcta.
11. Para conmemorar en forma debida esos acontecimientos, debéis penetrar en penitencia, no en el ayuno de la materia, sino en la mayor preparación espiritual, para que al comunicaros con el Padre de espíritu a Espíritu, si alcanzáis una preparación verdaderamente espiritual, en la palabra del Divino Maestro estará su Pasión revivida, Su Pasión invisible a los ojos materiales, pero palpable, vívida, para el espíritu de vosotros.
12. Si llegáis a mucho en la preparación de vuestro espíritu, sentiréis el gotear de aquella sangre divina sobre vuestro propio corazón, sentiréis la caricia de aquella mano de amor y perdón posándose en vuestra frente, sentiréis la esencia de aquella palabra de espíritu a Espíritu y os sentiréis bañados en la luz de esa Mirada.
13. Todo lo tendréis en la palabra del Divino Maestro, y la Pasión del Señor será para vosotros inspiración.
14. Entonces no será menester que participéis más en representaciones materializadas para percibir cómo, al encontrarse vuestros espíritus concentrados en la comunión verdadera, el Maestro caminará por entre Su pueblo, sanando a los enfermos, perdonando a la mujer adúltera, sorprendiendo a fariseos y publicanos, regenerando a los pecadores; así, el Maestro estará con vosotros como en el Segundo Tiempo, sólo que será espiritualmente.
15. No se haga más, entre vosotros, la representación material de aquellas cosas; que el pueblo, una vez alcanzada la preparación espiritual, sienta y viva verdaderamente la Pasión del Maestro, dando un paso muy grande en la senda de progreso espiritual en estas albas de conmemoración.
16. Que no haya palmas ni olivos, que no haya aguas ni panes ni vinos materiales, que no haya representaciones del Via Crucis con actos materializados, no, hermanos míos, abolid de entre vosotros todo materialismo, y como buenos espiritualistas, como buenos discípulos del Espíritu Santo, penetrad por la senda del Espiritualismo Trinitario Mariano.
17. Mirad, hermanos, que vosotros habréis de practicar, después de 1950, estas cosas con la mayor sencillez, con la mayor espiritualidad.
18. Conmemorad la Pasión divina con la mayor espiritualidad, es ésta la exhortación del mundo espiritual de luz.
19. No sabéis lo que el Divino Maestro os tenga reservado en Sus arcanos, no sabéis las grandes revelaciones, las grandes cosas que os inspire a través de vuestro propio espíritu, por medio de la comunicación de espíritu a Espíritu, por medio del don de videncia, del presentimiento, de la intuición, de la revelación, de la sensibilidad de todas vuestras fibras.
20. Hermanos, vuestra espiritualidad no terminará después de 1950.
21. El camino, la jornada vuestra, seguirá porque es infinita; caminad, entonces, con paso firme y pensad que, en corto tiempo, seréis estímulo para las religiones, seréis ejemplo para los fanáticos, para los idólatras, para los confundidos, para los que enmedio de su ignorancia profanan, manchan y ofenden las cosas divinas.
22. Las religiones y sectas, estimuladas por vuestro ejemplo, penetrarán por la senda de la espiritualidad.
23. ¡Qué dicha para los verdaderos apóstoles del Espiritualismo el contemplar cómo despiertan las religiones, el contemplar cómo las multitudes van clamando por espiritualidad, exigiendo de sus pastores pureza, espiritualidad, depuración y sinceridad de espíritu!
24. Vosotros, desde vuestros humildes lugares, contemplaréis con placer espiritual infinito, el despertar de los hombres, el despertar de los espíritus.
25. Qué importa, hermanos, que los hombres ostenten pertenecer a religiones o sectas, si en el fondo practican el amor y la espiritualidad, y por ello van obteniendo el conocimiento de las cosas espirituales; superficialmente, podrán ostentar cualquier nombre de religión, pero en el fondo serán espiritualistas, siervos del Espíritu Santo y es esto lo que importa.
26. Sabed, hermanos, que llegará el día para todos los espíritus que habitan en este plano, en que no os distinguiréis los unos de los otros con nombres, como son el de israelita, cristiano, espiritualistas, musulmanes, etc., sino que sin necesidad de ostentar ningún nombre, todos seáis en verdad, hijos de Dios, los siervos obedientes a la Ley divina, los hermanos que se aman los unos a los otros.
27. Mas todavía hoy ostentáis el nombre de espiritualistas trinitarios marianos, porque tendréis que levantaros ante las turbas que forman la humanidad, esa humanidad que a pesar de su materialismo, reconoce la existencia del Dios verdadero, esa humanidad que en su materialismo practica alguna norma o precepto espiritual, esa humanidad que se encuentra dividida en sectas y religiones.
28. Entre esa humanidad penetraréis para abrir paso, y aunque en esa humanidad también os encontraréis con sectas y sociedades espiritualistas, no sólo os distinguiréis por vuestro nombre de espiritualistas trinitarios marianos, sino que por vuestras prácticas espirituales también lo haréis.
29. Mas que el nombre que ostentéis, importan las obras, y a través de ellas, el testimonio que deis de Dios con vuestros actos, pensamientos y palabras.
30. He aquí el secreto del cumplimiento de las leyes de Dios, he aquí la clave para la salvación del espíritu, para que a través de su jornada, camine por el sendero de evolución que conduce al seno del Padre.
31. Los hombres faltan al respeto a sus propias religiones, traicionando sus propias convicciones; vedlos pisotear interiormente lo que dicen amar y respetar.
32. ¿Y porqué es esto, mis hermanos? Porque han visto, a su vez, que los encargados de la Ley, los representantes de la Ley divina en todos los caminos, en toda secta y religión, han llegado hasta la degeneración espiritual más absoluta, a la profanación, al fanatismo, a la idolatría, a la impostura.
33. La humanidad no encuentra ya aliciente ni estímulo en sus antiguas prácticas, no encuentra el consuelo ni el bálsamo en su culto espiritual o en su imperfecto culto religioso, confía tan sólo en sus propias fuerzas, y cuando fracasa porque éstas son escasas, reniega entonces y se levanta blasfemando delante de su Dios.
34. ¿De qué sirve a los judíos llamarse mosaicos, si no cumplen con la Ley que Dios entregara a través de Moisés? ¿de qué sirve a los cristianos o evangelistas llevar estos nombres, si no cumplen con la enseñanza de Cristo contenida en los Evangelios? y, finalmente, ¿de qué puede serviros el nombre de discípulos del Espíritu Santo, o de israelitas, o de espiritualistas, si no cumplís con la Ley?
35. ¿De que sirven tantos nombres de sectas, religiones o formas de pensar, si no se honra tales nombres con la práctica de las leyes que esos nombres dicen significar?
36. Una gran misión tiene la Divinidad reservada para Su pueblo en este Tercer Tiempo, y es la de ser como un espejo del Espíritu Santo, la de ser el pueblo que refleje la luz del Espíritu Santo.
37. ¡Qué fácil es decirlo, y cuán difícil es practicarlo!
38. He ahí el porqué, cuando el Padre ha pedido absoluta espiritualidad, muchos de Sus hijos se han rebelado, y muchos de Sus discípulos no conciben que pueda llegarse a tal grado de espiritualidad, porque les parece difícil.
39. La práctica del Espiritualismo verdadero, hermanos, requiere abnegación, sacrificio, renunciación, gran fuerza de voluntad, dominio sobre la carne, amor, paciencia, humildad y muchas virtudes más, por lo que muchos, al no alcanzar a concebir esto, se han rebelado.
40. Los que, por el contrario, han comprendido todo esto, tratan de penetrar por el camino verdadero, porque el verdadero espiritualismo todavía no es conocido por el pueblo de Israel, y por lo mismo, todavía no es llevado a la práctica.
41. Que os sirva de consuelo y aliciente el saber que, tanto el tiempo de la comunicación del Espíritu Divino y de Su Mundo Espiritual de luz por el entendimiento del hombre, como el tiempo de la comunicación de espíritu a Espíritu, han servido y servirán para que, aún sin que lleguéis a la suprema perfección, tengáis la preparación que el propio Dios, la Divinidad misma, en un rasgo de humildad y mansedumbre divinas, han venido a daros comunicándose por el entendimiento del hombre pecador.
42. Tiempo de preparación también ha sido éste, por parte del mundo espiritual de luz que ha descendido entre vosotros para ayudaros, explicándoos muchas cosas, a escalar, a comprender y a prepararos, y esa ayuda os la hemos brindado con nuestro espíritu, nuestra palabra y nuestra protección espiritual.
43. Mas después de la partida del señor, no podréis decir que continuáis en los tiempos de preparación, sino que habréis de dejar de ser los discípulos y los párvulos, para convertiros en los maestros.
44. Después del año de 1950, no os espera un tiempo de concesiones, de complacencias, no; los titubeos y balbuceos serán inoportunos en aquellos días, y ya no sería justo que existan entre vosotros ignorancia, división, diferencias de criterio, de prácticas u cultos, como tampoco sería justo que os encontráseis discutiendo por esto o por aquello.
45. El tiempo venidero será el tiempo de la práctica; tendréis que entrar de lleno en la práctica espiritual, sin debilidad o incertidumbre, sino con firmeza, con absoluta conciencia, sabiendo lo que váis a hacer y a hablar, y sabiendo lo que debéis pensar de todo y de todos.
46. Sí, hermanos, cada paso deberá ser una ascención, un progreso espiritual, en los cuales no podréis deteneros ni estacionaros, ni mucho menos caer en rutina.
47. Vuestra conciencia, despierta plenamente, os irá reclamando siempre el avance en el camino, en el adelanto, en el progreso, no os dejará detener un sólo momento; por eso, aprovechad estos tiempos.
48. Meditad, y procurad con esa meditación, con la oración y la práctica, ir descubriendo en vosotros mismos, dentro de vuestro propio espíritu, el Espiritualismo, la Obra del Señor.
49. El Señor os ha enseñado que Él está en cada uno de vosotros, que ha posado una chispa de Su Espíritu Divino en cada espíritu.
50. Si en el seno de vosotros mora El Padre, hermanos, entonces ¿por qué no penetrar hacia vuestro interior, dentro de vosotros mismos, interrogando el arcano que se esconde en el seno de cada uno de vosotros, para que ese arcano responda vuestras preguntas, y para que el espíritu vuestro, iluminado siempre por la luz de su Creador, os revele las grandes cosas que en sus comunicaciones espirituales ha recogido de la fuente divina de sabiduría que es Dios ?
51. Mas para que podáis alcanzar las grandes inspiraciones penetrando en el fondo de vosotros mismos, es menester buscar mayor limpidez, mayor espiritualidad, y así veréis cuántas cosas os revela El Padre a través de vuestro espíritu.
52. ¿No habéis escuchado frases a través de vuestro pensamiento? ¿no habéis escuchado cátedras perfectas que os llegan por medio de vibraciones a vuestro pensamiento? ¿no llegan, por instantes, resplandores y reflejos de luz, frases de gran sabiduría a través de vosotros mismos, de manera que quedáis muchas veces sorprendidos, emocionados, dudando de vosotros porque pensáis que es muy torpe y pequeña vuestra materia para haber alcanzado a concebir aquella frase, o a percibir tanta sabiduría.
53. ¿Y quién ha podido revelaros tan grandes cosas? Vuestro espíritu, es él quien recibe directamente del Padre la luz, la inspiración y la comunicación.
54. No hay uno de vosotros que no haya gozado de algún instante similar, todos lo habéis sentido, unos más, otros menos, según el desarrollo de cada uno, y también acorde con el ahínco y el amor con que busquéis esa comunicación.
55. Continuad, por lo tanto, penetrando dentro de vosotros mismos, mis hermanos, seguid practicando esa concentración en vuestro espíritu, en vuestro pensamiento, porque será ése vuestro baluarte en los tiempos por venir, y vuestro espíritu habrá de revelaros las grandes cosas que recoja y reciba directamente del Señor, de Espíritu a espíritu.
56. En el rincón de vuestra alcoba, cuando el silencio sea absoluto a vuestro derredor, escucharéis cada vez con mayor claridad, la voz divina del Señor, así como las voces del mundo espiritual de luz, voces que os hablarán, os inspirarán y os aconsejarán, para convertiros en ese instante en profetas, en portavoces de la palabra divina, en mensajeros del mundo espiritual de luz, en emisarios de la voluntad del Señor.
57. Y no sólo sucederá esto en los momentos de vuestra meditación, no, también cuando tengáis que doctrinar multitudes recibiréis la inspiración del Señor, cuando vuestro espíritu se comunique con el Suyo, cuando penetréis interiormente en vosotros mismos, para que vuestro espíritu, a través de vuestros labios, hable desbordando de todo aquello que la luz de Dios derrame sobre vuestro espíritu.
58. Después del año de 1950, cambiará mucho vuestra situación espiritual, pues no contando el pueblo con el aliciente, con la poderosa atracción de la presencia del Señor en la palabra, se dispersarán los unos, se enfriarán los otros, y muchos labriegos se irán alejando del cumplimiento; habrá muchos desorientados, habrá muchos que dejen por un tiempo la práctica de las cosas espirituales, y lo que es aún más doloroso: habrá quienes retrocedan en busca de los caminos que dejaron tiempo ha.
59. Cuán pocos sois los que os encontráis preparados para soportar tales pruebas, y muchos no han despertado con la preparación suficiente, y por ello, muchos recibirán ese golpe mortal.
60. ¿Puede culparse de esto a la Divinidad? ¿puede culparse de esto al mundo espiritual de luz? No, hermanos míos, son muchos años ya, desde 1866 hasta el presente, en los que el Padre ha hablado, sin retener Su palabra, sin privar de ella a Su pueblo, sin castigarle con la retención de Su comunicación, sin negarle la presencia de Su mundo espiritual.
61. Pacientemente, lleno de respeto hacia Sus promesas, ha venido entre Su pueblo día tras día, año tras año, generación tras generación, sin contemplar si el pueblo está preparado hoy y mañana no, derramando siempre Su luz, caridad y sabiduría, pidiendo a Su pueblo unificación espiritual, pidiendo el respeto y el amor de los unos a los otros, pidiendo a Su pueblo espiritualidad, y que abandone sus pasadas costumbres, arrancando del corazón del pueblo todo materialismo, a través de Su Obra limpia como el copo de nieve, pura e inmaculada.
62. Pero el pueblo, a fuerza de oír al Maestro, se ha familiarizado con Su palabra; cuando llega el postrero, el párvulo, teme éste, obedece y se espiritualiza, mas después, contaminado por el ambiente de los demás, contaminado con esas malas prácticas de las que tanto os hemos advertido, va cayendo en la rutina, en el letargo, en la familiarización, en costumbre, hasta llegar el instante en que ya no hace mella al espíritu el reclamo del divino Juez.
63. Ya no hacen mella en el corazón del pueblo los reclamos, las palabras de amor del Divino Maestro; y en las postrimerías de la comunicación por el entendimiento humano, he aquí un pueblo familiarizado, acostumbrado a complacencias, a perdones y mimos, un pueblo que no quiere atender la corrección del Maestro, el reclamo del Juez o la enseñanza del Padre.
64. Este pueblo se ha enseñoreado, se ha ensoberbecido, y cuando escucha la voz de justicia, no se la atribuye a la Divinidad, sino al hombre por el cual el Señor se comunica, y sólo cuando esa voz es de amor, de perdón y alabanza, la aceptan los corazones diciendo: "Señor, me halagas, me entregas porque estoy cumpliendo".
65. Entre este pueblo, se levantan los enemigos de la espiritualidad, los que no están dispuestos a sacrificarse un poco más, los que no están dispuestos a ciertas renunciaciones, a la abnegación, a la practica de las virtudes que el Maestro enseña, como son la humildad, el perdón y la caridad.
66. En estas albas de conmemoración, que el Maestro encuentre en el cenáculo espiritual, no doce, sino gran número de apóstoles en este Tercer Tiempo, y que todos ellos coman y beban del cuerpo y la sangre invisibles, espiritual del Señor, que está en la palabra que El amorosamente ha vertido sobre vuestro espíritu, como antes vertiera para limpiarles, en los pies de sus amados discípulos, el agua purificadora en esa noche bendita.
67. En vuestro corazón, en vuestro recuerdo, en vuestra conmemoración espiritual, esta El con vosotros; sentid Su dolor, el dolor del Espíritu Divino.
68. En estos días de conmemoración, guardad el más profundo respeto, formad con los corazones de Israel un santuario, donde penetre el Señor, para que, a similitud de aquel sepulcro en la roca, sea vuestro corazón el que guarde, no el cuerpo de Jesús, sino el Espíritu Divino del Maestro, como se guarda un tesoro, una Joya de valor incalculable.
69. Que el día que llamáis sábado de Gloria os reunáis para dar gracias al Señor, para recibir de su Espíritu lo que sea su voluntad, formando todos, encarnados y desencarnados, un solo pueblo, una sola familia que reciba la luz del Señor en este Su bendito Advenimiento.
70. En el día en que celebráis la resurrección del Maestro, meditad y orad, reunidos en armonía fraternal, pidiéndole al Padre por el universo todo, para que resucite en el corazón apagado de la humanidad, el anhelo por el bien, el amor y el perdón.
71. Días de conmemoración espiritual los que, si os preparáis estarán llenos de luz, espiritualidad e inspiración, para recreo y regocijo espiritual del pueblo de Israel.

La paz del Padre quede con mis hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 40


1. El mundo espiritual de luz, en cumplimiento a su misión, desciende hasta vosotros para explicaros ampliamente las revelaciones del Espíritu Santo.
2. Las revelaciones del Espíritu Santo son joyas preciosas que no tienen valor en lo humano, mas no habéis querido ese tesoro, sino que habéis preferido las complacencias materiales, vuestra personalidad, vuestro yo, la dignidad propia, las posesiones terrenales, las comodidades, los honores, la grandeza y la vanidad.
3. Es por esto que el mundo espiritual de luz, en cumplimiento a nuestro deber espiritual, con nuestra fraternidad os ponemos alerta, enviando a vosotros este mensaje para que meditéis, no para que juzguéis la Palabra del Padre, no para que juzguéis las enseñanzas del mundo espiritual de luz, ni para que juzguéis los actos de vuestros hermanos, sino para que meditéis en lo profundo de vuestra conciencia y reconozcáis plenamente el pacto que con el Padre habéis contraído.
4. Vosotros vivís el presente, mas debéis vivir también el pasado y el futuro, debéis vivir todos los tiempos en vuestro espíritu, porque la eternidad pertenece a él.
5. Nosotros, desde el más allá, sí contemplamos vuestro pasado, presente y futuro, y os preguntamos ¿después de 1950, cuáles han de ser vuestros pasos en esta senda? ¿Cuál va a ser el pan y el alimento con el que sustentaréis a los primeros y a los postreros, cuando la Palabra del Maestro ya no resuene por el entendimiento humano?
6. ¿Cómo vais a desempeñar la misión que el Padre os confía en este Tercer Tiempo, que es la de extender Su Obra entre la humanidad?, porque ciertamente es ése el papel, la labor y el destino del Espiritualismo en el Universo: extender su luz, su espiritualidad, su justicia, su amor y su redención.
7. Y ¿cómo vais a hacerlo, si vosotros mismos no os habéis unido, no os habéis amado, no os habéis sabido conducir los unos con los otros, si no habéis practicado limpiamente entre vosotros la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana?
8. ¿Qué le vais a presentar al mundo? ¿Qué tranquilidad podréis tener en vuestra conciencia allá en vuestro retiro, sea en el desierto o en las entrañas de la tierra, cuando la muerte os sorprenda?
9. ¿Qué será, hermanos, de vuestro espíritu en el más allá, cuando la conciencia se abra plenamente ante la interrogación del Supremo Juez, ante la luz de Justicia, ante la misión que debíais haber desempeñado, y que se presentará clara y cierta ante vuestros ojos espirituales?
10. No es que juzguemos imperfecta vuestra misión, pues sabemos que grandes méritos tenéis ante el Padre, pero es vuestra responsabilidad el mostrar esta Obra en toda su pureza y perfección.
11. Para ello, es menester que os despojéis de todo lo malo, de todo lo superfluo, de todo lo material, de todo cuanto tenéis en esta tierra y que no podréis llevar con vuestro espíritu cuando sea el momento de marchar más allá.
12. Ninguno de vosotros contempla lo que nosotros contemplamos desde el espíritu, porque desde el espíritu, que está libre del tiempo y el espacio, es más fácil contemplar el pasado, el presente y el futuro, y es por ello que venimos, sin importar obstáculos o escollos, a comunicarnos con nuestros hermanos para prevenirles, para hacerles llegar a través de la intuición y del don de revelación, el futuro próximo, decisivo, que a pasos agigantados se acerca a este pueblo de Israel.
13. Las pruebas que hieren al pueblo de Israel, afectan también al mundo espiritual de luz, son dardos que laceran a nuestros espíritus, pero ¿qué importancia tienen esos dardos cuando contemplamos las heridas que hay en el Corazón todo amoroso del Padre?
14. ¿Qué es nuestro dolor comparado con el dolor del Padre?
15. Regid con energía vuestro yo, no cuidéis tanto vuestro nombre y vuestra personalidad, olvidaos de vosotros mismos para pensar en el Padre y en vuestros hermanos.
16. Así, por medio de vuestra humildad, de vuestra espiritualidad, de vuestro reconocimiento y vuestra renunciación, podréis obtener las divinas complacencias espirituales a cambio de perder las pequeñas complacencias materiales.
17. Grandes torbellinos han azotado a cada uno de vuestros corazones, y es que el Divino Maestro viene derribando piedra tras piedra todo aquello que no haya sido construído sobre cimientos de amor, de espiritualidad y de fraternidad.
18. El, con Sus pruebas, Sus palabras y con los torbellinos que os han azotado en los últimos tiempos, le revela a vuestro espíritu que es el tiempo de uniros con amor y espiritualidad, para formar los cimientos fuertes del Santuario espiritualista trinitario mariano, santuario que debe levantarse en el espíritu mismo de Israel como el verdadero Templo de Dios, para rendirle al Señor el culto perfecto de espíritu a Espíritu, culto que hasta este tiempo, el hombre no ha podido entregarle a su Dios.
19. Es éste Espiritualismo Trinitario Mariano la Doctrina del Espíritu el que viene a enseñaros el culto perfecto de Dios, pues sus máximas ennoblecen y elevan, sus enseñanzas desmaterializan el espíritu, despojan a la materia de todo vicio y de toda práctica superflua, innecesaria o impura.
20. Con certeza podéis decir que el Espiritualismo es la revelación más elevada que Dios a hecho al hombre, porque para confiaros este conocimiento, antes el Padre os hizo vivir dos Eras en las cuales os fue preparando para ésta en que vivís.
21. El Espiritualismo está destinado por el Padre para extenderse por toda la Tierra, porque la evolución de la humanidad le permitirá comprenderlo, es la luz que el mundo está necesitando, es la lección que, sin conocerla, anhela todo espíritu.
22. Por todo esto os decimos, hermanos, que si no podéis aún llegar a la perfección, sí podéis hacer un esfuerzo mayor al que habéis hecho, para acercaros a la perfección, para alcanzar aunque fuere un átomo más de pureza, porque Israel es responsable de presentar al mundo la Obra del Espíritu Santo, no la obra del hombre, no una religión.

23. Así como el masoquismo en el Primer Tiempo y el cristianismo en el Segundo no fueron una religión, el Espiritualismo Trinitario Mariano no es, en el Tercer Tiempo, una religión.
24. Es Dios Quien ha entregado Su Ley en el Primer Tiempo, Su Doctrina de amor en el Segundo Tiempo, y Sus inspiraciones y revelaciones en este Tercer Tiempo, y es el hombre quien ha creado religiones, quien ha tomado la Ley y la Doctrina divinas para darles forma materializada.
25. El hombre ha cortado ramas del gran Árbol corpulento que es la caridad divina, para cultivarle a su modo y a su alcance.
26. Vosotros debéis saber que la Obra Espiritualista es trinitaria, porque encierra la esencia y la sabiduría de la enseñanza que Dios en los tres tiempos le ha confiado a la humanidad, y que vosotros sois los responsables de manifestar ante la humanidad, la Obra Trinitaria dentro de esta fase del Espíritu Santo.
27. Esta Doctrina, hermanos míos, está sobre toda secta, por sobre toda religión, por sobre toda teoría o idea; su esencia, su vida misma, es universal y no se sujeta a reglamentos o a teorías, es amplia e infinita y todo aquél que la profesa y la sigue, debe manifestarla con esa amplitud.
28. El Maestro irá posando en el camino de cada uno de vosotros, las oportunidades y ocasiones en que debáis de hablar con suma claridad, con tacto, con perspicacia, para llegar con vuestra palabra inspirada por El, a lo más profundo del corazón de vuestros hermanos.
29. Vosotros no sabéis, si cada corazón que vosotros así despertáis, despierte él a su vez a dos o más corazones, y no sabéis, si en ese corazón que habéis despertado, se encierre un guía que ha de levantarse guiando a un pueblo a la regeneración, a la libertad y a la espiritualidad.
30. Recordad, cuando os encontréis ante el corazón de la humanidad, que ni el más empedernido criminal es perverso o malo en esencia, y que todos los seres y todas las criaturas que pueblan el Universo, tienen algo bueno y noble dentro de sí, porque todo proviene del mismo origen: el seno todo bondad y amor del Padre.
31. Y vosotros, que lleváis una Causa sagrada, y a los que el Señor ha dignado nombrar guías de multitudes ¿cuánto mas noble no ha de ser vuestro corazón y más buena el alma que lleváis en vuestra ser?
32. Amor es una palabra abstracta que es espiritual, es un concepto que no veis o tentáis, el amor no toma formas materiales, sino que se manifiesta en sentimientos, en hechos, en palabras.
33. El amor, hermanos, es abnegación.
34. Cuando en una criatura hay amor, por ese amor todo se dispensa, todo se perdona, todo se sufre y se sacrifica, sea el amor de la mujer por el hombre o del hombre por la mujer, del amigo por el amigo, del hermano por el hermano, en ese amor se manifiesta, entre ellos, la dispensación, la caridad, el sacrificio; nada se percibe con fealdad, todo se embellece y todo se ennoblece.

35. ¡Cuán bellas formas de manifestarse tiene el amor!
36. El amor, hermanos, es Divino, es espiritual.
37. Y el espíritu de luz, el espíritu iluminado, todo él es amor, conocimiento y sabiduría, y por ello, en el espíritu de luz todo es dispensación, sacrificio, renunciación y bondad.
38. Así son los espíritus de los seres que, como protectores y amigos, por orden de nuestro bendito Padre, se acercan a vosotros para aconsejaros, para confortaros, para amaros.
39. Cuando la buena voluntad se apacenta entre vosotros, y os tratáis con cariño y afecto, aparece la sonrisa en vuestros labios, vuestras miradas son tiernas e ingenuas, vuestras palabras son sencillas y dulces, se dibuja en vuestro rostro alegría, y os dais la mano con amor, conversando el uno y el otro, y es porque ahí, en medio de vosotros, se encuentra un espíritu protector, un espíritu de luz; es entonces cuando sentís que os embarga un amor desinteresado, abnegado, capaz de entregar el bien a la humanidad, y hay en vosotros, por influencia del mundo espiritual de luz, dispensación, caridad y sacrificio hacia vuestros hermanos.
40. Pero, ¡ah! cuánta tristeza hay en nosotros, vuestros protectores y custodios, cuando caéis presa de la envidia, la ambición, la avaricia y la materialidad; entonces, comienza a trastocarse en vosotros tanta belleza espiritual, aquellos bellos sentimientos se convierten en odio y mala voluntad, ya no sentís la necesidad de vuestro hermano, vuestro corazón, de ser un cesto milagroso de donde brote el pan y la bendición, se transforma en un nido de víboras, huye de vuestro rostro la sonrisa y la sana alegría, y adaptáis el rictus del mal.
41. ¿Qué traba así el fluir límpido de vuestra conciencia? ¿qué sentimientos del mal brotan del alma? ¿qué os lleva a traicionaros a vosotros mismos?
42. Toda causa tiene su efecto, y todo efecto obedece a una causa, esta es la ley de la causa y efecto; por esta ley, cuando permitís que vuestra mente se ocupe con malos pensamientos, cuando dejáis que de vuestro corazón surjan los malos sentimientos ¿qué podéis esperar de ello, sino los frutos del mal?
43. ¿Creéis acaso que puedan surgir flores de las piedras, o dulzura de lo amargo?
44. ¿Qué buenas vibraciones, qué buenas palabras de amor, qué buenos sentimientos podrán brotar de un corazón corrompido?
45. Si creéis en el bien, entonces pensad en el bien, haced el bien, vivid el bien.
46. Desterrad el mal de vuestra mente y corazón, alejadlo de vuestra vida: contáis para ello, con las armas espirituales que el Señor, a través de Su enseñanza, os ha proporcionado.
47. En próximas albas, por voluntad del Padre, os entregamos más amplias explicaciones acerca de cómo dar luz a seres en tinieblas.
48. Tomad mi humilde consejo, y con perdón de mis hermanos, me retiro.
Que la paz del Padre sea con mis hermanos.

EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 41


1. En el nombre altísimo del Divino Maestro, saludo a mis queridos hermanos que morando se encuentran este mundo material, para así servir, primeramente a la Divinidad y después a vosotros.
2. Este humilde ser espiritual os explica y os aconseja acerca de todas esas cosas que el Padre ha tenido a bien confiaros, para que alcanzando la buena preparación podáis entresacar más, y llegar más profundamente, a la palabra del Padre.
3. En todos los recintos espiritualistas se ha practicado una forma de dar luz al mundo espiritual en tinieblas, a esos seres turbados y necesitados que moran en el espacio, vagando entre vosotros por no haber logrado alcanzar aún los nidos espirituales de elevación.
4. Esta forma que habéis practicado hasta ahora, no es la única ni la más acertada, pero el Maestro os ha dispensado de muchas cosas, permitiéndoos prácticas no muy depuradas para que, llegado el tiempo que se os ha profetizado, sepáis distinguir qué pertenece a Su Obra y qué no.
5. Antes de dar paso a mis humildes explicaciones, os quiero decir que si la forma que tenéis de dar luz a los seres turbados fuera la adecuada, el Maestro no tendría porque cerrar, después de 1950, los cerebros de las facultades a esas comunicaciones.
6. ¿Cuál es, entonces, la forma verdadera de entregar luz al mundo espiritual que vaga en turbación y en la tiniebla?
7. Es a través de la oración, de la unificación de pensamientos, de la práctica de la Doctrina del Señor en todos vuestros caminos, de la caridad espiritual para con todos los seres, de vuestro ejemplo, de vuestros buenos pensamientos, del buen trato a esos seres aunque sean invisibles o intangibles.
8. Si no habéis practicado de esta manera el dar luz a esos seres, a pesar de que han transcurrido tantos años, es porque no habéis analizado con detenimiento las cátedras del Padre.
9. La práctica que ahora tenéis ha provenido del espiritismo; como vosotros sabéis, en el espiritismo se acostumbra la materialización de los seres espirituales en el seno de sus centros espíritas.
10. Los seres espirituales turbados encuentran así, una oportunidad de manifestarse y de comunicarse con vosotros.
11. En el espiritismo, sin importar la índole de los seres espirituales o su grado de materialización, se permiten estas manifestaciones sin restricción o precaución alguna.
12. Mas la forma más elevada, más efectiva, de entregar luz a los seres espirituales turbados, se encuentra en esta Obra Espiritualista, aunque bien está que, en casos excepcionales, permita el Señor que los seres espirituales tomen materia para recibir una prueba del estado en que se encuentran, para despojarles de su materialidad y apartarles de sus preocupaciones, pero os repito, esos son casos excepcionales.
13. La generalidad de los espíritus llega en legiones entre vosotros y en el seno de vuestra reuniones ellos pueden contemplar, escuchar y palpar un ambiente espiritualizado, y abren sus ojos a la luz espiritual, despojándose de su materialismo; entonces, no sólo contemplan el plano material, sino que su vista espiritual logra remontarse, elevándose y profundizando en la vida que a ellos pertenece, la senda luminosa que les aguarda, el camino que han perdido y en el que a partir de ese momento han de proseguir.
14. Siempre que acudís a una reunión espiritual, con vosotros acude una porción de espíritus necesitados, espíritus que han llegado hasta vosotros no por casualidad, sino por vuestra restitución, porque ése es vuestro destino y vuestra misión, porque sois Israel, para que a través de vuestra elevación y unificación, de vuestra verdadera comunión con la Divinidad, esas legiones reciban luz.
15. En los días que os reunís para comunicaros con el mundo espiritual de luz, también encuentran esas legiones ocasión propicia para recibir luz.
16. Comienzan esos seres por escuchar, en sus espíritus materializados, la voz dominante de los espíritus consejeros a través de la materia de nuestros protegidos, y más tarde, cuando esos seres se van elevando por medio de la luz que así han recibido, ya no es entonces la voz dominante que resuena por la materia de las facultades la que ellos escuchan, no, sino que es nuestra voz espiritual la que, de espíritu a espíritu van recibiendo.
17. Es entonces cuando, ya no escuchan la voz del Divino Maestro humanizada a través de los pedestales, sino que es la luz del Espíritu Santo que derramándose sobre su espíritu, les ilumina y les eleva.
18. Si Dios y sus enviados espirituales, que somos nosotros, nos comunicamos por el entendimiento del hombre, es para que, esta comunicación, en estos tiempos de gran materialización, sirva al hombre y a esos espíritus para recibir la enseñanza a través de la materia, y a medida que ellos se eleven, vayan colocándose en el plano espiritual que les corresponde, donde reciban la luz del Espíritu Santo y la comunicación con sus hermanos espirituales de luz de espíritu a espíritu.
19. No todos los seres espirituales turbados se convierten o se doblegan al mismo tiempo, pues así como sucede en la Tierra, donde existen en la vida humana hermanos de diversa índole y de diferente carácter, así entre los espíritus también existen diferencias emanadas del libre albedrío de cada quien: los hay reacios, los hay dóciles, los hay fáciles de convencer y fáciles de confundirse, los hay perezosos en sus cumplimientos, los hay endurecidos de sus sentimientos espirituales, los hay ligeramente turbados como también los hay con enormes turbaciones.
20. Por eso, hermanos míos, muchos de los que os han seguido y os han rodeado, acompañándoos a través de vuestra jornada, muy especialmente en estos tiempo en que sois los Espiritualistas, se han elevado y ya no están con vosotros, ya no os siguen, porque, por vuestra preparación, por vuestra firmeza en el camino verdadero, por vuestra práctica de la Doctrina del Señor, por vuestro ejemplo, han alcanzado finalmente la luz.
21. Pero también existen otros, los reacios, quienes os siguen acompañando y que quisieran conducir vuestros pasos por otras sendas, y son quienes van poniendo tropiezos en vuestro camino, que van nublando vuestras facultades mentales, que os ofuscan, os tientan y os hacen caer.
22. Mas aquellos de vosotros que sepáis hacer uso de la oración, que sepáis imponeros a todas las circunstancias invisibles o visibles, aunque estas fueran con fuerza, seréis invencibles para ellos, y esos seres, al verse siempre vencidos por vuestra paz, al ver que sus armas y redes no dan el resultado que ellos desean, que vuestra luz es más poderosa que la de ellos, que vuestra mente no se turba porque es más fuerte que la de ellos, y que vuestra frente es inquebrantable, entonces, tarde o temprano, el espíritu turbado se eleva, teniendo que ceder, porque os dijo, aún el más obstinado en el mal, el más empeñado en sus bajos instintos, acaba por ceder.
23. Hay algunos de estos seres que, ante su fracaso, se alejan de vosotros mas luego retornan, porque son vuestra porción, y al retornar y ver que continuáis vuestro camino con paso firme, su turbación se calma, viendo la tranquilidad en vuestra conciencia, la paz en vuestro corazón, el regocijo en vuestra vida al ir practicando el bien.
24. Es entonces cuando, ese espíritu que en lo más recóndito de su ser ha llevado la turbación, se transforma, y cae de su espíritu la pesada vestidura del materialismo, quedando desnudo ese espíritu para poder después vestirse con la vestidura de luz y verdad que a él corresponde.
25. Esta es la forma perfecta y espiritual de entregar la luz a esos seres materializados.
26. Cuántos seres hay, hombres y mujeres, que no se nombran espiritualistas, y que sin embargo, llevan una vida virtuosa, y que hacen oración por los seres materiales y desencarnados sin tener los conocimientos que vosotros tenéis, y a través de su intuición, también entregan la luz.
27. Cuántos espíritus turbados se han convertido, se han elevado, se han desmaterializado en este mundo, contemplando a los hombres practicar el bien, sin que, para poder recibir esa luz, deban tomar cerebro o posesionar una materia.
28. Unid vuestros pensamientos llenos de amor, de caridad y espiritualidad, y entonces haréis la verdadera obra de luz en ese mundo espiritual tan necesitado de ella.
29. Despojad vuestro corazón y espíritu del miedo a los seres espirituales en tinieblas, ese miedo, ese temor no deben existir en vosotros; dejad que sea el ignorante o el supersticioso, o aquél que no desarrolle sus dones, quien sienta miedo a la presencia del mundo espiritual turbado, eso es entendible y perdonable.
30. Mas entre vosotros que tenéis armas, que estáis donados con facultades, no sólo para defenderos, sino para entregarles la caridad y darles el consuelo que mitigue sus penas, ese miedo y temor es imperdonable.
31. No es justo que huyáis de ellos, que les olvidéis, pensad que siempre estáis rodeados y seguidos por ellos, que muchas miradas espirituales están fijas en vuestros actos, y que son vuestros actos precisamente los que les dan luz a esos espíritus, son los que les levantan en el camino y les convierten.
32. En vez de sentir temor pro esos pobres seres en tinieblas, sentid caridad, porque por muy turbados o materializados que ellos se encuentren, son dignos de la mayor y alta atención, del mejor trato espiritual por parte de vosotros.
33. Es tan grande la necesidad de esos seres, que no pueden conformarse con pequeñeces, pues precisan de la prueba espiritual para poder creer, para poder palpar.
34. Que sean vuestra fraternidad, vuestro amor y vuestra caridad lo que ellos contemplen, y que no sea vuestra materialidad la que les ofusque.
35. Así veréis cómo esas legiones, que en el seno de Israel han permanecido retrasadas y estancadas por carecer de reconocimiento y espiritualidad, se levantan a la luz, al conocimiento y la depuración de sí mismos, y una vez lograda la emancipación del materialismo, una vez libres de sus cadenas, despertando a la vida espiritual a través de vuestra espiritualidad, se unen a Israel, convirtiendo su tiniebla en luz, su mal en bien, su materialismo en espiritualidad, para pasar a ser soldados que a vuestra vera, os ayuden, acompañen y protejan, engrandeciendo las filas del pueblo del Señor.
36. Ved, hermanos, que vuestra tarea no sea concreta únicamente a la redención del género humano, sino que vuestra misión, por ser misión que Dios os ha confiado en el Tercer Tiempo, sobrepasa los límites de lo humano, para elevarse hasta el valle espiritual, abriéndose para vuestra misión, altos horizontes en lo infinito y en lo eterno.
37. Vuestro campo de labranza no se reduce al corazón de los hombres, vuestras tierras no están sólo en la humanidad, vuestro espíritu es un labriego, lo mismo en este mundo que en el valle espiritual o en otros mundos; doquiera que vuestro espíritu encuentre tiniebla, dolor o necesidad, ahí habrá la tierra propicia para el cultivo, ahí habrá ocasión para trabajar y para cumplir vuestra misión.
38. Después de 1950 continuaréis entregando luz al mundo material y al mundo espiritual, no en la forma en que lo habéis hecho hasta ahora, sino en forma más elevada, más espiritual, sin tener vuestro cerebro de por medio, porque él se cerrará para esta manifestación.
39. ¿Por ventura dejarán de haber seres turbados entre vosotros? ¿dejarán de ser las legiones de espíritus en tinieblas alrededor de vosotros? No, hermanos míos, por el contrario, vienen tiempos de mayores acontecimientos espirituales para vosotros vienen tiempos en que esos seres espirituales den testimonio a los hombres de su existencia y de su presencia entre la humanidad y entre las naciones.
40. En verdad, siempre han dado ellos testimonio, siempre han aparecido, se han materializado, mas ¿qué han recibido ellos de la humanidad? De unos, incredulidad, de otros, temor, ignorancia, curiosidad o la materialización.
41. Lo único que han logrado ellos, en su necesidad y en su dolor al llamar a las puertas de la caridad de los hombres, ha sido despertar la curiosidad y el deseo de investigar lo sobrenatural.

42. Y cuando han llamado a la puerta de las religiones, de los ministros, de los pastores y los teólogos, cuando han llamado a las puertas de aquellos corazones que se dicen piadosos y considerados de las cosas espirituales, al no recibir de ellos ninguna luz, han permanecido en su turbación y lo único que los ha despertado, ha sido la magnitud de su inmenso dolor, de su restitución, porque de esos hombres nada han podido recibir.
43. Cuán pocos son este tiempo los espíritus turbados que, al contemplar la virtud de los hombres en la Tierra, reciben las escasas oraciones espirituales y el amor y la caridad que los hombres, sus hermanos, elevan por ellos.
44. Es por esto que esas legiones han aumentado, de una manera inimaginables para vosotros, al contemplar tantas guerras fratricidas, tanta destrucción, tantos homicidios, tanta falta de caridad y de preparación espiritual entre los hombres.
45. No os vamos a decir que tendréis que convertir a todos esos seres a la luz, no, pero tenéis en el seno de ellos, una gran misión que desempeñar, porque se os han hecho en este Tercer Tiempo grandes revelaciones, porque ya habéis despertado para las cosas espirituales, mediante la Obra que el Padre os ha confiado.
46. No hagáis obra espírita, ni obra de investigación científica, no intentéis darles de ese modo luz a esos seres espirituales, no hermanos, porque el espiritismo no ha logrado realizar obra de luz en el valle espiritual.
47. Recordad: lo que hace luz en los espíritus turbados, es el amor, la caridad, el verdadero conocimiento de Aquél que sabe, y que tiene respuesta para toda pregunta.
48. El espiritista interroga al más allá, pregunta y escudriña, y vosotros no vais a preguntar porque ya sabéis, vais a entregar la luz porque ya conocéis, y es el Maestro el que os ha entregado Su luz divina, Sus revelaciones, Su gran enseñanza.
49. Los espíritus que vengan de algún mundo espiritual, si llegan con turbación, tinieblas y menesterosidad, tendrán que preguntaros a vosotros y tendréis que responder y vuestra respuesta será de luz, de amor, de caridad, porque las preguntas de ellos siempre serán manifestación de sed, de hambre espiritual, de ansiedad por conocer la verdad.
50. Esos seres vendrán siempre con el dolor que les causa la impresión de sus cadenas, cadenas que no son otra cosa que la tiniebla, el reclamo de la conciencia por las faltas cometidas y la materialización del espíritu.
51. Si esas grandes legiones de seres que vagan por el universo, que se acercan a vuestro mundo, rodeando a los hombres y pidiendo explicación, luz y caridad, no encuentran ni en el seno de las religiones, ni en el espiritismo, ni en la vida de los hombres amor, luz y caridad, haced que en vosotros sí encuentren cuanto han necesitado.
52. Que esas grandes legiones, al acercarse a vosotros, no se estanquen ni estacionen, sino que al penetrar en vuestras reuniones, en vuestra vida espiritual, en vuestro ambiente, en vuestro seno, contemplen la práctica de las leyes divinas, la práctica del amor.
53. Que al llegar esos espíritus a vosotros, encuentren en vosotros la luz del conocimiento espiritual, que escuchen de vosotros la verdadera oración que se eleva al seno de Dios.
54. Al contemplar esos seres que vosotros no queréis conocer sus pecados, sus iniquidades o sus faltas para juzgarles, al mirar que en vosotros no encuentran jueces ni curiosos, al contemplar que entre vosotros no encuentran burla sino sólo caridad y preparación espiritual, ellos se convertirán.
55. Entonces, los espíritus de luz que tienen por misión detener a esas legiones, abrirán las puertas, descorrerán los cerrojos y dejarán que las grandes legiones pasen un instante entre vosotros, instante que les bastará a esos seres para que, al contemplar vuestra luz y paz, puedan recibir.
56. Para después de 1950, vuestra elevación espiritual será luz para los espíritus en tinieblas, y donde piséis, dejaréis huella de luz y paz; vuestras manos espirituales esgrimirán vuestra espada espiritual e irán abriendo brecha entre las tinieblas, e irán abriendo los ojos de los espíritus a la luz.
57. El valle espiritual continuará poblándose, y será mayor en los tiempos venideros, y al llegar a él tantos espíritus desencarnados sin preparación espiritual, y tropezar con tantos seres que vagan en las tinieblas, vendrán los enfrentamientos, y los enemigos se volverán a encontrar, formándose bandos y ejércitos, levantándose en guerra los unos contra los otros en el más allá.
58. Mas he aquí que los ejércitos espirituales de luz preparados nos encontramos, y con la ayuda de vosotros contra todos ellos lucharemos, porque esa es la lucha universal y la gran batalla que Juan, el discípulo del Divino Maestro contemplara en sus mirajes.
59. Esa gran batalla se acerca, esa gran contienda universal, de la cual ninguno de vosotros debe permanecer ignorante o indiferente, será la lucha en la que penetrará cada uno de vosotros como un soldado lleno de valor, de preparación, lleno de espiritualidad.
60. Será la guerra que libren el amor y la luz con la elevación y sus armas espirituales, contra el odio y las tinieblas.
61. No debéis ser indiferentes porque, ¡ay! de los impreparados, ¡ay! de aquéllos que no hayan alcanzado la espiritualidad en esos tiempos que tan cerca de vosotros se encuentran, porque quedarían a merced de los elementos desatados tanto en el espíritu como en la materia, y no tendrían firme sus pasos, pues su mente estaría turbada, y todas sus determinaciones irían al fracaso.
62. Seguid analizando y meditando en lo que el mundo espiritual de luz, en el nombre del Señor, os dice y veréis a cuántas conclusiones llegáis, cuántas cosas el Espíritu Santo os revelará, cuánto recibiréis por medio de vuestros dones espirituales.
63. Meditando e inspirándoos en el más allá, en lo divino y en lo espiritual, recibiréis cátedra, inspiración, ideas, pensamientos de elevación divina, y conversará la Divinidad con vosotros, y el mundo espiritual de luz lo hará también.
64. Voy a retirarme de entre vosotros, deseando que la paz sean en el Universo, para servir al Señor primeramente y a vosotros después, os dice este humilde ser espiritual.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 42


1. En el alto Nombre de nuestro Señor, saludo a mis hermanos.
2. No sois nuevos en el camino del Señor, aunque vuestro corazón y vuestra mente sí se han sorprendido en este Tercer Tiempo ante la presencia y la revelación de esta Obra, vuestro espíritu no ha sido sorprendido porque él se encontraba preparado por la promesa del Padre hecha a él en tiempos pasados, y preparado por el camino que ha tenido que recorrer.
3. Vuestro espíritu viene de la eternidad, y su principio está en lo infinito; nadie puede recordar el momento en que su espíritu brotó del seno del Padre, pero os repito, no sois nuevos en el camino.
4. La esencia y el fondo de esta Obra bendita no cambiará jamás, no, hermanos, ella es inmutable porque es perfecta; lo que ha de cambiar, después del año de 1950 tan temido por muchos de vosotros, es tan sólo su faz, su forma, su parte exterior, todo aquello que os han mostrado vuestros sentidos materiales.
5.-Esta faz que habéis contemplado durante tanto tiempo, cambiará, y después, sólo contemplaréis por medio de vuestro espíritu, la faz espiritual de la Obra del Padre.
6. Venimos a daros preparación, para que no resintáis en vuestra mente, vuestro corazón o en vuestro espíritu, esa transformación, ese cambio, para que no vayáis a caer en confusión o en el desaliento.
7. Cuando hayáis alcanzado esa preparación, y el Padre se presente entre vosotros el día en que os de Su adiós, en el fondo de vuestro corazón le estaréis diciendo: "Padre, este no es Tu adiós, es simplemente el adiós de Tu palabra a través de los portavoces, porque Tu palabra seguirá vibrando en nuestras conciencias, en nuestras inspiraciones y en lo más profundo de nuestro espíritu".
8. La comunicación de espíritu a Espíritu será más real, más verdadera, con una profundidad tal como no la ha tenido nunca el hombre, y la Presencia del Señor será más íntima y verdadera en vosotros.
9. En estos tiempos, hermanos, ya no sois los inocentes de antaño, porque bien sabéis lo que hacéis, y por ello no debéis dar lugar a que vuestros hermanos levanten juicio en contra vuestra; mostradles los buenos ejemplos para que os imiten.
10. Mirad que a los que os rodean podéis librar de las grandes epidemias que se desatarán sobre la Tierra, pues para vosotros no será necesario el acudir a la ciencia médica, a la ciencia de los hombres, porque lleváis en vuestras manos el bálsamo de curación, pudiendo con él sanaros a vosotros mismos y a los enfermos que a vuestro paso encontréis.
11. Dentro y fuera de vuestros hogares podéis ejercer gracia, la misericordia que el Señor ha puesto en vosotros, y con fe, lograréis grandes cosas.
12. Que todo esto quede como un testimonio guardado dentro de vuestro corazón, porque no debéis hacer alarde ante vuestros hermanos de todo cuanto os donó el Padre; cerrad vuestros labios a toda jactancia, y si el Señor tanto os ha hablado, callados vuestros labios, contemplad cómo la caricia del Señor se derrama sobre los corazones afligidos.
13. Todo lo podéis hacer si entregáis la buena palabra, no habrá pena que no podáis aliviar, sencillamente orad en silencio y suplicadle a mi Padre, pidiéndole a El que es la misericordia, que permita que vuestros labios abran para darle consuelo al que sufre.
14. No olvidéis que el Padre os ha dejado sometidos a pruebas, y que os ha dicho: "Vuestra fe os salvará, y por esa fe, alcanzará hasta la séptima generación"; mirad cuanta palabra tan llena de ternura y potestad ha dejado el Señor entre vosotros, y ahora también os digo que por vuestra fe, la humanidad se salvará.
15. Sí, hermanos, estas palabras podéis poner a prueba, y el mundo espiritual de luz os dice que grandes pruebas han pasado por vosotros, y debido a vuestra fe han pasado sin hacer mella en vuestro corazón.
16. María, la Madre Universal os ha dicho que si queréis que el Universo se encuentre en paz, os toca velar y orar por él, y tiempo ha que venís poniendo a prueba el poder de vuestra oración, y habéis contemplado la siembra y saboreado el fruto que habéis cultivado por vuestro camino.
17. Habéis sembrado oración en el camino, habéis recogido paz.
18. Buscad siempre un plano espiritual más elevado, más lleno de luz, avanzad siempre hacia la verdad, no retengáis vuestro paso por temor a lo desconocido, a eso que está más allá.
19. Ese temor es de vuestra materia, porque ignoráis que vuestro espíritu conoce ese más allá porque ha estado cerca del Padre, y en vuestra conciencia permanece ese recuerdo.
20. El corazón del espíritu late a cada instante por algo que es inmutable y más fuerte que todo lo material, late por el amor que lleva hacia su Dios y Señor, y espera pacientemente que brille ese arco iris de hermandad y fe, y en tener otra vez la comunicación directa con su Creador.
21. No juzguéis a aquel vuestro hermano que haya delinquido, no, hermanos, sino que elevad vuestro espíritu para pedirle al Señor Su fortaleza para aquellos que han equivocado los caminos, para aquellos desobedientes que se han levantado con orgullo tras de la grandeza material; mas no les juzguéis, pedid los unos por los otros.
22. Y ¿cómo habréis de pedir? ¿Cómo habréis de orar?
23. El mundo espiritual de luz quiere enseñar a sus hermanos espiritualistas a orar, pero para ello, primero hay que enseñarles a hacer su concentración para que ésta, les aleje de la materialidad que les circunda, para de ahí llegar a la preparación, ese estado en el que la disposición del espíritu corresponde a la de la materia; naturalmente, después llega la elevación, cuando el espíritu penetra en las regiones de luz, que es donde debéis de formular vuestra oración verdaderamente espiritual.
24. Mucho habéis materializado vuestras prácticas, y dentro de ello mucho habéis materializado al mundo espiritual de luz que el Señor os ha enviado como consejeros y protectores.
25. Para el mundo espiritual de luz no es necesario echar mano de medicinas para sanar las materias enfermas de sus hermanos encarnados, a nosotros nos bastaría la curación fluídica para sanar a las envolturas enfermas, a través de los dones y la caridad del Señor que El ha puesto en nuestras manos espirituales.
26. ¿Por qué esto no sucede así? Por el grado de materialización que habéis hecho de las cosas espirituales, y ahí tenéis la razón del atraso y el estancamiento del pueblo trinitario mariano, perjudicándose con ello a la humanidad toda, misma que no es rescatada del pecado y la maldad.
27. Cuando todos os preparéis como os he explicado, preparándoos para hacer el bien, podréis hacer la salud en el espíritu y en la materia, y cuando lleguen los hombres de ciencia de la Tierra, bien pronto se darán cuenta de la luz del Señor depositada en vuestras manos, y verán que son muy pequeños frente a la Ciencia del Hacedor del Universo, de Quien vosotros sois los escogidos y formáis el pueblo de Israel.
28. Se recrea vuestro espíritu cuando siente el ambiente espiritual de luz, cuando siente la emanación de fuerza y de paz cada vez que cada uno de vosotros crea a su rededor un ambiente de gran espiritualidad y de vibraciones del bien, capaces de conmover a los espíritus reacios, tanto encarnados como desencarnados.
29. Debéis hacer plena conciencia de esto, para que en el futuro, vuestras reuniones espirituales tengan la finalidad de sanar, de fortalecer, de lavar o regenerar a aquéllos que entre vosotros penetren.
30. Sabéis que muchas veces no habéis podido extender vuestra mano para ungir a un enfermo, que en muchos casos no habéis podido abrir vuestros labios para depositar la palabra de consuelo o de luz en el necesitado; pues entonces, al menos dejad que cuando aquéllos penetren entre vosotros, puedan participar de esa influencia divina con que el Señor os ha saturado.
31. Ningún signo exterior indicará que vosotros estáis espiritualmente ungiendo al enfermo, o que estáis en comunicación con el Padre; vuestro trabajo será muchas veces invisible al ojo humano, pero estaréis siempre conscientes y con plena confianza en las potencias que Dios ha depositado en cada uno de vosotros, poniéndolas en prácticas y desarrollo.
32. Recordad que en el Segundo Tiempo, el Espíritu Santo se manifestó en una forma definitiva y absoluta sobre los Apóstoles, estando ellos unidos e identificados en el amor de su Maestro; por aquel respeto mutuo, por aquella espiritualidad, por aquel amor que todos se profesaron, el Padre les transfiguró y les elevó espiritualmente, y les envió a sorprender a los hombres.
33. Para ellos no hubo flaqueza después de aquella unción, para ellos no hubo dudas ni titubeos, para ellos no existieron ya el dolor o la muerte.
34. Pensad, hermanos, que lo que habéis recibido del Divino Maestro a través del entendimiento humano, no ha sido todo lo que el Padre os ha de entregar, porque en los tiempos venideros El ha de venir a sorprenderos y premiar vuestra unificación, por eso, no os distanciéis.
35. Pasado el año de 1950, en los primeros tiempos, influirá mucho el que vuestros ojos materiales se contemplen, el que os miréis y escuchéis lo unos a los otros, dándoos mutuamente vida, ánimo y valor en la lucha y en las pruebas.
36. Después, cuando hayáis alcanzado cierto grado de espiritualidad, podrán distanciarse vuestros cuerpos, podrán latir muy lejos el uno del otro vuestros corazones, pero nada de eso importará, porque estarán muy cerca vuestros espíritus.
37. Así sucedió con aquéllos once apóstoles en el Segundo Tiempo; en un principio, se reunían materialmente para estudiar juntos al cargo, la misión que habían recibido; entonces fueron iluminados de lleno, y cuando todo lo que parecía misterio quedó esclarecido y fue comprendido por ellos, se abrieron los caminos, se prepararon las sendas y cada uno tomó su ruta, mas sus corazones vibraron y latieron siempre unidos, la lucha y el sacrificio les unieron en un solo espíritu, en un solo corazón.
38. Así también estaréis vosotros, permaneciendo reunidos en los primeros días después de la partida del Señor, para que venga el Espíritu Santo, ya no comunicándose por el entendimiento humano sino directamente por vuestros espíritus, para depositar en vosotros grandes cosas que el pueblo, por ahora, no alcanza a presentir.
39. Pero para eso tendréis que hacer méritos, mis hermanos, tendréis que meditar mucho, que profundizaros en la palabra del Padre, tendréis que penetrar en vigilia y en oración; entonces, el Padre os estimulará, dándoos pruebas fehacientes de que nunca os abandona, y enseñándoos que la Era del Espíritu Santo estará precedida por El, y cada uno de Sus nuevos apóstoles irá siendo guiado por Aquél que le envió.
40. Si dais a conocer esta Doctrina bajo vuestra división y falta de entendimiento, provocaréis guerra entre vosotros y confusión en los demás; el conocimiento y el establecimiento del Espiritualismo en la Tierra tendría que retardarse, y vendrían grandes crisis y grandes etapas de dolor para vosotros.
41. Está bien que el Espiritualismo, hermanos, para penetrar en el corazón del hombre, tenga que pasar por grandes combates: los apóstoles del Segundo Tiempo, aún amándose, y reconociendo su perfección y con plena conciencia su misión, aún siendo obedientes sufrieron la burla, la incredulidad, las persecuciones y la muerte, mas todo esto no lo provocaron ellos con sus errores, con faltas o imperfecciones, no, y bien sabéis que el mismo Maestro que les enseñó y que os ha enseñado a todos, siendo El la perfección, fue burlado, puesto en duda, perseguido y sacrificado.
42. No provoquéis la burla entre los hombres, que no sean vuestros errores ni vuestras faltas e imperfecciones las que confundan hagan dudar a la humanidad, porque entonces vuestra responsabilidad sería enorme ante el Juez Supremo.
43. No os amedrenten mis palabras, hermanos, porque sabéis que el Padre no ha venido en este tiempo a pediros la suma perfección, mas lo que os pide no es un imposible ni cosa difícil.
44. Si en vidas pasadas, habéis sembrado males, de este tiempo en adelante vuestro espíritu no volverá jamás a caer en los abismos; que de tiempo en tiempo, todavía habréis de ofender al Padre, bien lo sabéis, mas sin embargo día a día vuestras faltas serán más leves.
45. No tratéis de atenuar las pruebas que en el futuro puedan sorprenderos, no tembléis pensando en que en aquellas pruebas podrías flaquear; el mundo espiritual os dice: Israel atravesó ya en tiempos pasados por las más grandes pruebas, y lo que vuestros hermanos están pasando es ésta y otras naciones, ya lo habéis conocido antes, y el cáliz de amargura ya no os debe hacer estremecer, porque ya lo habéis bebido, porque conocéis todos los dolores y sufrimientos que hoy atraviesa la humanidad.
46. Vuestra restitución en este tiempo ya no es de sangre, ya no es de muerte corporal, ni de peste ni de hambre; con la práctica de esta Doctrina tendréis que restituírle a vuestro espíritu su pureza, su primitiva inocencia, y restituiréis con amor, inundando los caminos de paz, sembrando la semilla del amor, esparciendo por doquier la caridad, abriéndole al espíritu humano la puerta que le conduce y le lleva al más allá, a la vida de perfección que los hombres no conocen, a esa vida elevada a la cual se puede penetrar aún siendo humano.
47. Esa es vuestra restitución, espíritus de Israel, la que debéis aceptar con toda conformidad, con gratitud, sin esperar que vuestra desobediencia y vuestra incredulidad rechacen esta gracia del Maestro, y que hagan recaer sobre vosotros la restitución que pesa sobre la humanidad.
48. El Maestro os ha dicho: "Quiero que me reconozcáis por el amor, no por el dolor".
49. Y es por el dolor que el duro corazón del hombre se está acercando hasta un punto en cual va abrir lo ojos del espíritu para contemplar la justicia del Juez Supremo.
50. Si no os revestís de sumisión y obediencia, si no reconocéis que habéis venido a cumplir una delicada misión, no podréis presentaros ante el Padre, porque primero debéis terminar vuestro cumplimiento; por eso es muy claro el ejemplo que el Mesías os dejó en el Segundo Tiempo, pues ¿podría acaso haber llegado El ante el Espíritu del Padre sin hacerle presente Su sacrificio, sacrificio, que los hombres le preparan?
51. Siendo el Cristo el mismo Espíritu Divino, Uno con el Padre, ¿no podría, de haberlo deseado, haber apartado ese sacrificio?
52. Escrito estaba, y por tanto, tenía que cumplirse, y así como el Padre tenía escrito ese sacrificio para el espíritu de Jesús, así también vuestros espíritus traen consigo escrita la Ley, y es ése el cumplimiento que tenéis que hacer presente al Padre.
53. Mirad, hermanos míos, que el Espíritu del Padre siendo toda perfección, no estaba sujeto a la ley de restitución, en cambio, el vuestro sí lo está, porque habéis escrito con vuestra propia mano las faltas y las ofensas que habéis hecho a la Ley y al Padre, y con vuestro cumplimiento borráis tales faltas, con la oportunidad que el Padre os da para restituir y llegar así a El.
54. La restitución es el crisol del espíritu, es la purificación por la que debe el espíritu atravesar para poder ser limpio de nuevo, para poder llegar ante la presencia del Señor.
55. La envoltura que tenéis, la vida que lleváis, son oportunidad para restituir, porque a través de ellas depuráis vuestro espíritu y borráis vuestras manchas, mas contemplamos que por instantes llega el cansancio a vuestro espíritu, y quisieseis llegar a la diestra del Padre en un abrir y cerrar de ojos, pero eso no puede ser.
56. Si esta vida se os hace pesada, aligerad entonces el paso, para que no sintáis más el cansancio en vuestro espíritu y en vuestra envoltura ¿y cómo aligeraréis ese paso, abreviando vuestro tránsito por este mundo lleno de vicisitudes y peligros, sino a través de vuestra sumisión, obediencia y cumplimiento hacia la Ley y los mandatos divinos?
57. Ved como el espíritu de la humanidad va transitando bajo un manto de tiniebla que no le permite contemplar la verdad, y vosotros tenéis la oportunidad de darles a conocer esta Obra, de entregarles la revelación del Espíritu Santo en ese Tercer Tiempo.
58. Vuestro espíritu se ha prestado para ser el siervo del Señor, mas he aquí que vuestra envoltura se interpone como barrera, pero debéis vencerla, no cediendo a sus exigencias y apetito de lo que no os es lícito, no permitiendo que la materia venza la buena intención de que está revestido vuestro espíritu, sino que sea éste el fuerte que ha de vencer a la duda y a la materialidad, para alcanzar la caridad del Padre.
59. Cuando analicéis las enseñanzas del Señor, ya sea a través de escritos o a través de la palabra viva que se derrama por labios de los inspirados por el Espíritu, haced que vuestro pensamiento entre en recogimiento, apacentad vuestro espíritu, y no permitáis que vuestra mente se ocupe en cosas del mundo, distrayendo la atención de vuestro espíritu, porque ya es mucho el tiempo que habéis perdido.
60. Dad a vuestro espíritu la oportunidad de que se embargue y sature de la palabra del Padre, pensad sólo en el Padre y Su presencia, para que El recoja en sus manos vuestro espíritu, para hacerle digno de recibir Su gracia y Su potestad.
61. La esencia que brota de la palabra del Padre es el alimento indispensable para vuestro espíritu.
62. Voy a retirarme de entre vosotros, para no cansar a vuestras materias, ya que éstas son débiles, mas vuestros espíritus tienen el deseo incansable de que quedan estas palabras grabadas en ellos.
Que la paz del Padre sea con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 43


1.- En el alto y poderoso nombre de mi Padre, saludo a mis hermanos en esta alba de gracia, en que me apacentó entre vosotros para servir primeramente a nuestro Dios y Señor, y después a vosotros.
2. El Maestro os ha dicho: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios", y en verdad, es del pan espiritual que os habéis saciado, y a cada uno de vosotros El os ha dado el pan de vida, pero, os advierte este vuestro hermano espiritual, no os convirtáis en el avaro que guarda para sí lo que se le ha entregado; vuestro deber es entregar y compartir lo que tenéis con el menesteroso, para extender de esta manera la caridad que el Padre ha derramado sobre de vosotros.
3. No sabéis si en ese menesteroso, ese necesitado que os pide, se esconda una prueba en la cual debáis demostrar que sabéis dar la dádiva que el Maestro ha depositado en vuestro espíritu.
4. Ya no sois los idólatras de antes, mas todavía falta mucho para que os convirtáis en los verdaderos espiritualistas trinitarios marianos, mucho falta aún para que le entreguéis al Padre lo que tanto ha deseado de vosotros.
5. Amor y más amor ha sido y sigue siendo entre vosotros, y si hubieseis adelantado ya un poco más, contemplaríais cuán grande es la misericordia que en este tiempo el Padre os ha entregado.
6. El Padre, que es perdón perfecto, os contempla, y si vosotros no sabéis entregar vuestro perdón, ¿qué haréis con aquél que os hirió? ¿podríais convertiros en el labriego que disculpe la ofensa? ¿seríais capaces de seguir el ejemplo del Divino Maestro en el Segundo Tiempo, Quien implorara y otorgara el perdón aún a aquéllos que fueron sus verdugos?
7. ¿Hasta cuándo, Israel, podrá el Padre contemplar que no os desgarréis los unos a los otros, y que sabéis ofrecer el otro carrillo a aquel hermano que os abofeteó?
8. Recordad que el Padre os dijo: "Dejaré a mi pueblo bendito de Israel como espejo en que su dolor ha pulimentado, para que no se empañe con la iniquidad".
9. El Divino maestro ha abierto Su Arcano para ofrecérselo a Su pueblo, y ése Arcano es universal, porque el amor de Su Espíritu también lo es.
10. Mas ese Arcano se desborda sobre toda criatura, sobre cada ser del Universo, y cada quien tomará su parte, cada espíritu recibirá su heredad.
11. Todas las cosas y todos los seres serán juzgados, y así, el pueblo de Israel tomará del Arcano del Padre la parte que a él corresponde, esa parte que el Maestro tiempo ha os prometiera, oh, discípulos del Espíritu Santo.
12. Conservad vuestra preparación, para ello, velad y orad, hermanos míos, para que el Padre encuentre en vosotros un santuario; no hagáis que sea El Quien tenga que venir a purificar y a limpiar el templo de vuestro corazón y de vuestro espíritu, no hagáis que tenga que venir El ha reclamaros.
13. Que sea vuestra conciencia la que os dicte todo aquello que tenéis que hacer para presentaros limpios y dignos ante la Divinidad, por lo tanto, estad atentos con todo vuestro corazón y con todo vuestro ser a la voz de vuestra conciencia.
14. Si veláis y oráis, no caeréis, por un lado en la falta, ni por el otro en el fanatismo, sino que seguiréis en una ruta de virtud, de fortaleza, con responsabilidad y con la guía certera de la conciencia, haciendo en vuestro camino los méritos suficientes para que el Padre no cese de manifestarse entre vosotros, para que el Maestro se complazca en manifestarse a perfección con Sus discípulos en los tiempos por venir, de espíritu a Espíritu.
15. Meditad, hermanos míos, y mirad que ya no sois los párvulos, que en este tiempo debéis ser ya los discípulos, y que como tales, no debéis elevar al Padre preguntas necias o peticiones superfluas, indignas de un ser espiritualizado, ya no es el tiempo en que podéis llegar a Su presencia, anteponiendo lo material a lo espiritual.
16. Cuando os asoméis al valle espiritual de luz, traed limpio vuestro espíritu, traedlo pleno de fuerza y ahínco, con la preparación para recibir del Padre lo que sea Su voluntad.
17. El Maestro, que tiene en Su mirada la perspicacia y la profundidad infinita, y que alberga en Su corazón el amor más profundo y perfecto, contemplará, más allá de vuestro sacrificio, de vuestra renunciación y de vuestras privaciones y cumplimiento, vuestras necesidades materiales, vuestras flaquezas humanas y vuestra pequeñez terrestre, porque El contempla todo éso que forma vuestra vida humana, todo aquello que es vuestra posesión temporal.
18. Nada escapa a Su mirada, por lo tanto, hermanos dejad atrás vuestra carga humana y el fardo de vuestras materialidades cuando le busquéis a El, sea de espíritu a Espíritu en el rincón de vuestra alcoba, sea a través de Su palabra contenida en escritos, venid a El con el espíritu limpio, porque El todo lo contempla y El todo lo entrega.
19. No podéis adivinar o presentir el anhelo que existe en el mundo espiritual de luz para desbordarse en vosotros; ¿podríais imaginar entonces el amor con que nos presentamos a vosotros, y la responsabilidad que sentimos ante el Padre y ante vosotros mismos?
20. Es ésta una oportunidad maravillosa, una etapa llena de gracia que el Padre no ha brindado, mas este tiempo toca a su fin, y los últimos instantes deber ser aprovechados, para que, después de la sublime impresión que el Padre deje en Sus discípulos, el mundo espiritual de luz deje entre vosotros el recuerdo que viva presente en vuestro espíritu por siempre.
21. El mundo espiritual de luz desea que ese recuerdo que dejemos en vosotros sea un ejemplo, y que ese recuerdo sea el de nuestro amor a vosotros y el respeto hacia el Maestro, que quede indeleble en vuestro espíritu el recuerdo de nuestro amor fraternal y espiritual, de nuestro ejemplo de humildad y constancia.
22. Mas debéis también recordar que no nos ausentaremos jamás, que sólo han de desaparecer de vuestras pupilas, una forma de manifestación, no la verdadera comunicación espiritual entre un mundo y el otro.
23. La comunicación del Padre con vuestro espíritu y la de vuestros espíritus con el nuestro, tendrá que continuar y eternizarse, porque esta comunicación quedará fundida y acrisolada en la eternidad, yendo cada vez a más, hasta llegar a la suma perfección.
24. No han sido los filósofos ni los hombres de ciencia quienes os han entregado esta revelación, sino que ha sido el Padre Quien, a través de Sus escogidos y a pesar de la rudeza de éstos, ha entregado Su enseñanza clara, explícita, amplia, entre Su pueblo y entre la humanidad.
25. La manifestación de la Divinidad a través del entendimiento humano ha sido rotunda, sobrenatural y llena de esencia, pasando esa esencia sobre las imperfecciones de los elegidos del Padre; así lo habéis comprendido, y así lo comprenderán las generaciones venideras.
26. La comunicación es este tiempo de la Divinidad así como de Su mundo espiritual, no sólo ha sido autorizada por el Padre sino que ha sido guiada por Su mano providente.
27. El mundo espiritual se ha comunicado con los hombres desde el principio de los tiempos; las manifestaciones de índole espírita se remontan a los primeros tiempos del género humano, y en todos los pueblos de la Tierra, en todos los tiempos y en todas las esferas humanas ha habido manifestaciones del más allá entre los hombres.
28. Mas esas manifestaciones, habiendo sido toleradas por la Divinidad, han sido más o menos libres, tanto para la humanidad como para el mundo espiritual; pero la comunicación preparada y autorizada por el Divino Maestro, ha sido ésta, que es la manifestación del Tercer Tiempo, misma que se ha dado entre vosotros, el pueblo de Israel.
29. Bien sabéis que fué el año de 1866 el que marcara la primera de estas comunicaciones, abriéndose con ella una etapa de luz para la humanidad, una etapa de desarrollo espiritual para los escogidos del Maestro.
30. La era de la comunicación por el entendimiento humano de la Divinidad y de Su mundo espiritual, fué preparada por Su mano, por Su luz, por Su sabiduría, potestad y gracia, y Su mundo espiritual le ha secundado en la tarea hasta el final de esta etapa, final al que estamos ya llegando, hermanos.
31. Cuando cese esta etapa, quedaréis como maestros, porque al cesar la manifestación del Maestro por los labios humanos, será vuestro espíritu el que se manifieste ante la humanidad, desbordando todo aquello que recibiera de manos de su Señor.
32. En ese tiempo, hermanos, todos seréis iguales, desaparecerán los nombramientos que por ahora todavía conserváis, todos los dones se identificarán, las misiones se fundirán y seréis un solo pueblo, formarías una sola Obra y una sola fuerza espiritual entre la humanidad, porque aún cuando del destino de cada quien sea diferente al de los demás, tendréis la unidad de todos vuestros dones y de vuestras fuerzas espirituales.
33. ¿Y en dónde encontraréis, cuando ese tiempo sea llegado, el aliciente que en estos tiempos ha sido para vosotros la presencia del Maestro y de su mundo espiritual? ¿a quién habrá de acudir la humanidad menesterosa, hambrienta de lo sobrenatural, de lo espiritual, y tan necesitada de la verdad? A vosotros, hermanos míos, y vosotros acudiréis a vuestra unificación, y unidos acudiréis todos ante el Padre, quien estará presente en vuestro propio espíritu y en vuestras obras, eternamente acompañándoos en vuestra jornada, eternamente animándoos en vuestros pasos, levantándoos de vuestras caídas y salvándoos de todos los riesgos.
34. La palabra del Maestro siempre os aconseja unificación, siempre os conduce hacia ella, siempre os inspira la fraternidad, y continuamente os recuerda aquella máxima grandiosa: "Amaos los unos a los otros", máxima en la que se encierra la felicidad de los seres humanos y la redención de todos los espíritus.
35. Id, pues, en pos de esa redención, en pos de esa felicidad.
36. Aprovechad este tiempo en el que el Padre ha venido a romper las cadenas que os habían atado, ha venido el Señor a disipar las tinieblas, a brindaros ocasión de acercamiento, a daros oportunidad de perdonaros y de amaros los unos a los otros. 37. Estas oportunidades no solamente las encontraréis en la senda espiritual, no: en la senda moral y en el camino material de cada uno de los seres que sentís distantes, encontraréis ocasión de acercamiento, sea en el seno de los hogares, sea entre esposos, sea entre parientes o entere pueblos, sea entre naciones y aún entre mundos; es éste, tiempo de transcendencia espiritual.
38. Colocaos por encima del tiempo material, y penetrad en la eternidad, y ante la Justicia divina, ante lo justo de ese Dios que con amor os reclama, mirad vuestro mundo, vuestro pasado, vuestro presente y vuestro futuro, contemplad a esta humanidad que se debate entre las tinieblas, y mirad cómo la luz divina pugna por disipar esas tinieblas, contemplad la lucha entre el Bien y el mal, la lucha de la justicia en contra de todos los males reinantes en vuestra Tierra, y entonces exclamaréis ante El: "Soy tu siervo, revísteme Señor de Tu fuerza para colaborar Contigo en esta Obra magna de redención y unificación".
39. Así, os convertiréis en los soldados de la paz y de la buena voluntad, y seréis como guardianes que firmes velen mientras los demás duermen; seréis los que sepáis despertar a los que neciamente se entregan al letargo, cuando es ya el tiempo en que el espíritu debería vivir alerta como nunca lo ha estado, porque las turbaciones de toda índole, acechan por doquier.
40. ¿Llegaréis, como labriegos, a la suma perfección, llegaréis a servir plenamente a la Divinidad? Sí, hermanos, sí podéis, llegando a los límites de vuestra capacidad humana, cumplir la finalidad de vuestra misión mas esa meta, cuán lejana está.
41. Con un instante de profunda meditación, podéis alcanzar un gran nivel de consciencia, de elevación y de amor; con un instante de profunda preparación, sin necesidad de caer en fanatismo o en misticismo, y a través de una vida de sencillez, virtud y moralidad, podéis llegar a acercaros verdaderamente al Padre, y el Maestro se derramará por vosotros, y todas las promesas hechas a Sus discípulos se cumplirán por conducto vuestro.
42. ¡Adelante, hermanos! Cada quien ha tenido su tiempo, cada quien tuvo a su medida la oportunidad de servir al Señor, cada quien tuvo concedida la ocasión de trabajar espiritualmente, de acuerdo al peldaño de escalidad en que se encuentra su espíritu.
43. Adelante, os digo, porque cada uno de vosotros podrá, con empeño, entusiasmo y buena voluntad, pulimentar el granito de arena con que ha de colaborar en esta magna Obra divina.
44. Este tiempo ha sido solamente de desarrollo, ésta ha sido la forma material de la comunicación de la Divinidad con vosotros, mas cesada esta manifestación, terminado el año de 1950, seguirá el desarrollo de vuestros dones, buscando día a día mayor acercamiento con la Divinidad, mayor claridad en la inspiración, y mayor perfección en la trasmisión de las ideas superiores.
45. Esta sublime causa hoy se desenvuelve en el silencio y en la humildad, pero mañana, brillará en todo el Orbe con luz que hoy ni siquiera imagináis.
46. Y vendrán otros después de vosotros, y contemplarán que esta Obra es más grande y más sublime que lo que vosotros habéis logrado contemplar, vendrán otros que descubrirán en el seno de esta Doctrina, cosas que vosotros ni siquiera habéis presentido.
47. Llegarán aquellos que con amor, con ahínco e interés espiritual, escudriñaran en todos los rincones, interrogarán a todos los que formaron parte de estar congregaciones, para conocer todo acerca de cómo fue la comunicación del Maestro con vosotros, y cómo el mundo espiritual vino entre vosotros, y querrán saber qué os dejó el Padre como principio o como enseñanza, y cómo empezó y culminó esta etapa de comunicación de la Divinidad por el entendimiento humano.
48. Os preguntarán en qué forma desarrollasteis y aplicasteis vuestros dones, y cuál es el fruto de vuestro cumplimiento.
49. Llegarán de distintos puntos de la Tierra, y entonces, en el corazón y en el espíritu de ellos, esplenderá la luz, luz que iluminará todos los caminos del Orbe, y así se cumplirá la profecía del Maestro, y Su nombre será pronunciado con reverencia por todos los labios, al encaminarse la humanidad hacia la espiritualidad, hacia el Espíritu Santo que es El.
50. En la primera cátedra de este año de 1950, os dijo el Padre que, a través de Su primera facultad, de su primer pedestal, Damiana Oviedo, El profetizó a los escasos congregantes de aquellos días, que Su obra, al llegar este año de 1950, se habría extendido en esta nación, multiplicándose los recintos, multiplicándose también Sus portavoces, así como lo harían los labriegos, los guías y las multitudes.
51. Aquellos primeros párvulos, al escuchar estas palabras proféticas, en duda las ponían; les parecía tan extraña la forma de comunicación escogida por la Divinidad, que no concebían que tal obra se multiplicase, que fuese conocida en las distintas provincias, en las grandes capitales y aún afuera de las fronteras de esta nación.
52. Es que les parecía a ellos imposible el que un pueblo como el vuestro, con profundas raíces religiosas, con arraigado fanatismo, con grandes prejuicios y temores, pudiese aceptar en su espíritu y en su corazón, la revelación del Tercer Tiempo.
53. Mas el Padre, inmutable, continuaba entregando Sus enseñanzas, y os decía que El estaba fertilizando las tierras, que el mismo dolor doblegaría a las multitudes y que entre esas multitudes estarían Sus escogidos.
54. Y así sucedió.
55. La fama de los milagros, de las maravillas hechas en el seno de tan humildes congregaciones, comenzó a cundir de un corazón a otro, penetrando en los hogares hasta llegar a las grandes mansiones.
56. Hombres y mujeres de todas las clases sociales comenzaron a llegar a la Obra del Señor, comenzaron a acudir al llamado divino, en busca de paz espiritual, de caridad y de bálsamo material.
57. De entre ellos, el Maestro comenzó a entresacar a unos, donándoles, convirtiéndoles en labriegos, en guías, en facultades y columnas.
58. Así han transcurrido los años, multiplicándose el pueblo y aumentando en número los adeptos, los labriegos, las muchedumbres.
59. 1950 ha llegado y el Padre ha cumplido.
60. Y en este tiempo, ya cumplida esa primera profecía, el Señor os ha entregado una nueva profecía: de que, para el año 2000, el Espiritualismo habrá cundido en toda la Tierra.
61. No solamente se concretó el Padre a anunciaros esto, sino que descendió hasta vuestra pequeñez, explicándoos cómo la humanidad llegará al Espiritualismo, y os digo que a vosotros os tocaba una grande lucha.
62. ¿Quiénes de vosotros que me escucháis llegaréis a vivir ese tiempo?
63. Tal vez vuestros jóvenes, vuestros niños o las próximas generaciones futuras, las generaciones que os sucederán inmediatamente, sean quienes vivan con plenitud ese tiempo.
64. He ahí vuestra gran responsabilidad: el dejar a esas generaciones, como herencia y como el mejor de los testimonios, vuestro ejemplo de cumplimiento y de respeto.
65. De entre esas generaciones futuras se levantarán los grandes espíritus que llevan sobre sí el peso y la responsabilidad del Espiritualismo del Tercer Tiempo, el Espiritualismo del Espíritu Santo, para darlo a conocer sin rodeos al mundo como la Verdad, como la luz sin sombra, como cielo transparente sin nubes ni tempestades.
66. Estad alertas, porque el Señor anunció también: "muchos espiritualismos surgirán", y esos movimientos se inspirarán en la revelación del Espíritu Santo, porque será el espíritu humano que despertará, que se agitará en sí mismo, buscando su emancipación, buscando su libertad, buscando amplios horizontes donde desenvolverse y extenderse sus alas, buscando la luz y poseer la luz y poseer la verdad.
67. Del seno de todas las religiones y sectas, brotarán porciones y cuerpos de creyentes, hombres y mujeres con el ideal de espiritualidad, con el ideal de depuración del culto exterior, con el ideal de un culto superior y perfecto hacia la Divinidad.
68. Del seno mismo de las religiones surgirán los soldados que combatan el fanatismo y la idolatría, brotarán los profetas que anuncien la caída de las faltas doctrinas, y esos profetas serán de todas las edades y de todos los géneros, lo mismo niños que jóvenes, hombres o mujeres.
69. El Padre todo esto os ha advertido, para que cuando veáis el cumplimiento de estas señales, se regocije vuestro corazón.
70. Y si les veis en grandes errores, no les condonéis, pues ¿no habéis vosotros caído en ellos también?
71. La Obra del Padre es tan profunda y tan grandiosa, que no puede explicarla la palabra humana, ni concebirse con la mente del hombre, la que no puede imaginar el adelanto y la grandeza que puede ostentar el espíritu.
72. Pensad, si vosotros tan llenos de enseñanza y de preparación por el mismo Divino Maestro, habéis caído en tantos y tan grandes errores, ¿qué será de esos pueblos, se esas muchedumbres, sorprendidos en su letargo por la luz del Espíritu Santo, por esa voz que les llamará a liberación y redención?
73. Os ha preparado el Padre para que sepáis distinguir los verdaderos idealistas de los falsos profetas, porque en medio del caos, muchos espíritus encarnados querrán aprovechar para enseñorearse, para comportarse como si fuesen seres superiores, para ser personas dominantes entre las multitudes, y a ellos debéis descubrir sin traicionarles ante los demás, para que con vuestra oración les hagáis caer de su falso pedestal.
74. Después de 1950, de entre vosotros partirán al extranjero misiones, enviaréis misivas hacia otras naciones, y seréis a vuestra vez visitados por misiones que vengan de otros pueblos, mas no les miréis como extranjeros, sino con la misma hermandad con que os veis entre vosotros, el pueblo del Señor, todo esto sucederá cuando os hayáis acrisolado.
75. Las distancias acortaréis, y comprenderéis que estando unidos, seréis siempre fuertes porque vuestra unión será bendecida y fortalecida por el Maestro, y aún cuando la contienda llegaré a ser terrible, jamás seréis vencidos.
76. Seréis muy combatidos, seréis objetos de mofa y burla, pero jamás será vencida o abatida la luz que el Señor ha puesto en vosotros, y la verdad tendrá que brillar y triunfar por sobre el materialismo, las falsas ciencias, el egoísmo, la vanidad y la soberbia.
77. No veáis vuestra misión como un imposible, no estaréis abandonados nunca, ni tan siquiera por un instante, pues el Señor estará siempre con vosotros; seréis, eso sí, probados grandemente por la Divinidad, mas Sus pruebas no son para haceros caer, sino para que de esas pruebas os levantéis con mayor sabiduría y fortaleza, siempre dispuestos a cumplir con la parte que os corresponda, y así, la parte de cada quien, unida con la de los demás, realizará una labor muy grande, una labor cuya trascendencia no podéis imaginar.
78. Vosotros cumplid vuestra misión, que el Señor, como en todos los tiempos, hará los demás.
79. Elevad, hermanos, cinco minutos de oración espiritual, y en ellos, llegad la corazón de la humanidad; pensad, hermanos míos, que se ha iniciado ya en el seno de la humanidad, un tiempo de acontecimientos espirituales, de manifestaciones sorprendentes para este mundo tan materializado, unas, que brotan del espíritu encarnado, y otras que provienen del más allá.
80. Seréis testigos de todo cuanto os digo, noticias de ello os llegarán.
81. Estad preparados, para que no seáis los malos jueces, y aún cuando contempléis la exaltación de las grandes religiones, las excitativas que hagan los ministros a sus pueblos, no temáis, todo os estuvo dicho y todo está bien; simplemente, contemplad en el fondo de todo ello el hambre, la sed, la desnudez espiritual de la humanidad.
82. Por eso, en vuestra oración, pedid por esa humanidad, si la veis entregada a actos de fanatismo, perdonadle, no le juzguéis mal, son las tierras del Señor, y el Divino Sembrador salió a sembrar en ellas, fortaleciéndolas, estremeciéndolas, preparándolas para que después lleguen a ellas los labriegos.
83. Estudiad, comprended, velad y orad, tened caridad y amor a vuestros semejantes; no seáis indiferentes ni permanezcáis distantes en esa contienda que ya ha comenzado.
84. Si antes vuestra oración por el mundo y por vuestros hermanos fue débil, que ahora sea fuerte, y si antes fue fuerte en la intención, que ahora sea más fuerte y profunda por vuestros méritos.
85. Estos son los consejos y explicaciones que vuestro hermano, humilde ser espiritual, os ha dado en nombre del mundo espiritual de luz, y antes que nada, en nombre de nuestro amado Maestro.
86. Me retiro de entre vosotros, deseando que la paz del Padre quede con todos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 44


1. Me apacentó entre vosotros, hermanos míos, para entregaros mi humilde consejo en esta alba de gracia.
2. La Ley Divina es sagrada, es algo que se le ha entregado al hombre por la gracia, por la persuasión, y por la humildad, nunca por necedad o por imposición, y es ella lo más sagrado que debéis defender.
3. Grande es vuestra responsabilidad para esa Ley y para la Doctrina del Espíritu Santo, a ellas debéis prestar un gran estudio, una gran dedicación y darle vuestro tiempo de manera serena.
4. Repartid vuestro tiempo, distribuid sabiamente vuestras horas, dedicando unas al cumplimiento de vuestros deberes materiales, y otras a vuestro cumplimiento espiritual.
5. Mas tened siempre presente que no hay ley más grade y sagrada que la Ley Divina; que debéis cumplir con el César, está bien, pero primero debéis cumplir con los preceptos y mandatos que emana de la Ley de Dios.
6. Mirad, hermanos, que si hasta ahora no habíais poseído en la Tierra principios morales, intelectuales y espirituales, ahora los adquiriréis porque se encuentran aquí, en el seno de esta Doctrina Espiritualista Mariana, y en la palabra sacrosanta del Padre se encuentra la enseñanza para poder ser todo lo que habéis anhelado ser, siempre dentro del bien, del amor y de la perfección.
7. Las pruebas son muy grandes y grande es la lucha, y a veces tenéis tanto qué pensar y qué resolver antes de dar un paso, que os aconsejo que consultéis en esos momentos, a los hermanos que os han ido por delante, y así caminaréis con firmeza.
8. Bien está que muchas cosas vosotros solos las resolváis, pero siempre buscad la armonía y la unificación con vuestros hermanos; aquél que prefiera disgregarse y buscar su propio camino, tendrá que afrontar las consecuencias de su separación.
9. El Maestro ha venido ha sembrar el amor, alimentando la fraternidad entre vosotros, mas el tentador se interpone y siembra la discordia por doquier; vosotros, limpiad vuestros caminos con la hoz de la unificación para que los que vengan detrás vuestro no encuentren tropiezo, así como los que os precedieron os salvaron de muchos obstáculos.
10. Hay pruebas que se acercan, hermanos, y los lobos fuertes acechan; por eso os es necesaria la unificación.
11. La unidad que ahora contempláis en las grandes religiones no fue lograda en poco tiempo, sino que ha sido la obra de siglos, y mucha sangre de mártires fue por ello derramada, y mucha tinta corrió sobre el papel, mucho se ha hablado y mucho se ha prevaricado, pero finalmente llegaron a su unificación.
12. Hasta hoy, no ha sido posible la unificación del pueblo espiritualista trinitario mariano, porque cada quien se cree su propio guía y su propio señor.
13. En los tiempos pasados, bastó un solo guía para conducir al pueblo de Israel; Moisés fue la única voz que el pueblo siguió y entendió en aquel Primer Tiempo, pues era tanto el dolor y tanta la esclavitud que el pueblo ansiaba una voz, un grito para lanzarse tras de él, y esa voz y ese grito fue Moisés, quien animó al pueblo, confiado, le siguió.
14. Ahora ya no es sólo un pueblo, es toda una humanidad la que se encuentra postrada, a pesar de encontrarse más evolucionada; los entendimientos, los espíritus y los corazones han evolucionado en la ciencia, en la filosofía y en las distintas creencias y doctrinas.
15. Este mundo científico, filosófico, materialista, pagano y sensual, es el que ha formado el Faraón de este Tercer Tiempo, es el enemigo contra el que tendréis que luchar.
16. Lucharéis en contra de la mente, el espíritu y el corazón del hombre, mas dentro de esa mente, ese espíritu y ese corazón, hay una fibra que Dios ha creado y que se encuentra intacta en la conciencia, es luz que nada puede empañar, es gota de agua cristalina que no se puede contaminar, pues aún el criminal más obcecado y más lleno de tinieblas posee esa luz, que brilla en el fondo de sí mismo, y sabe, por la conciencia, que ha obrado mal.
17. Esa chispa, esa luz, esa fibra, es la que debéis buscar en todas las mentes, en todos los espíritus, en todos los corazones.
18. No temáis a las sectas y religiones, porque ninguna se compara siquiera a lo que el Divino Maestro os ha entregado día tras día, y ha sido Él Quien al entregar Su enseñanza, ha debilitado la fuerza de todas las religiones, sin faltar ninguna, y éstas no tienen ya la fuerza del ayer, porque la fuerza proviene de la gracia, y quien no cumple con Dios, pierde la gracia y por ende es débil.
19. El Divino Maestro os llena de humildad, porque siendo primeros por Su amor, seáis los últimos por vuestra humildad.
20. No hagáis alarde de la gracia que el Señor ha depositado en vosotros, no humilléis a nadie con lo que conocéis, no le digáis a nadie de la grandeza que encerráis.
21. Cada uno de vosotros ha de tener encuentros con hombres del saber, con hombres de leyes, con enviados de los gobiernos, con escudriñadores, con los publicanos y fariseos del Tercer Tiempo, hombres que muchas veces os ocultan su personalidad tras de un disfraz de hipocresía, poniéndoos a prueba; pensad que en cada una de esas ocasiones, el Divino Maestro presto está a hablar por vuestros labios, presto está a derramar su luz en esos corazones para que, a través de vuestra preparación, reconozcan la Ley y la Obra del Padre.
22. Mucho debéis prepararos para no caer en error o en aberraciones, y para ello, debéis vivir analizando, velando y orando para que las pruebas jamás os sorprendan.
23. Dice el Señor: "No basta orar si no hay vigilia, porque si oráis y os recostáis a dormir, el enemigo puede sorprenderos dormidos".
24. No pretendáis nunca vencer la incredulidad de los que os escudriñen usando la exaltación, no, hermanos; como espiritualistas, debéis aprender a permanecer serenos, calmados, prudentes y humildes.
25. Aprender a oír, para que cuando tengáis oportunidad del hablar, seáis a vuestra vez escuchados, dejad que el mundo hable para que así conozcáis sus tendencias, y cuando las hallas conocido, entonces hablad, pero sabed lo que decís.
26. ¡Cuántas veces el Divino Maestro, en el Segundo Tiempo, dejó hablar a los necios, a los fariseos y pecadores! no porque precisara conocer lo que ellos pensaban y sentían, pues Él de sobra lo conocía, sino para enseñarles a Sus discípulos la virtud de escuchar a los demás.
27. Así vosotros, en este tiempo, dejad que hablen los necios, y cuando hayan saciado su curiosidad, y os hayan dirigido todas sus interrogantes, habladles, desempeñad vuestro trabajo, pero que esta labor sea de amor, de persuasión, de genuino interés hacia ellos.
28. Si os hicieren una pregunta de la que ignoráis la respuesta, humildemente callad; si vuestra preparación y oración os habiliten para contestar, aprovechad la inspiración porque de ella también aprenderéis vosotros, mas si la inspiración no llegaré, más os vale callar a decir una cosa por otra, o a inducir a vuestros hermanos a error o confusión.
29. Si no supisteis contestar la pregunta que vuestros hermanos os hicieron, estudiad aún más y prepararos mejor para que esto no vuelva a suceder.
30. Como espiritualistas debéis respetar toda doctrina, teoría, idea o religión que tenga por base el amor a nuestro Padre Eterno Gran Jehová, al Espíritu Santo a nuestra Santísima Madre Virgen María y a Elías, nuestro Pastor Espiritual; también habréis de respetar toda aquella religión, doctrina o secta que crea en la inmortalidad y supervivencia del espíritu.
31. Respetad la religión mosaica, la israelita o judía, la Católica Apostólica Romana, el Protestantismo, el Evangelismo, y aún el mismo espiritismo, pues todas estas religiones y formas de pensar tienen su parte buena, así como errores e imperfecciones.
32. Reconoced y respetad la parte buena de todas ellas, y distinguid su parte defectuosa para que podáis luchar y hablar en contra de ello, sin caer en error o necedad, para que no os expongáis a la crítica, a la burla y al desgarro.
33. ¿Por qué debéis respetar la religión mosaica, la que llamáis judía?
34. Porque Moisés fue el primer enviado del Padre Eterno entre Su pueblo escogido para libertarle, y por conducto de él entregó la Ley, formando los hombres con esta Doctrina y esta Ley, pasados los siglos, la religión mosaica.
35. Cuando vino el Divino Maestro en el Segundo Tiempo, cumplió Él mismo con esa Ley y con todos sus requisitos, muestra de ello lo tenéis cuando a los cuarenta días del nacimiento de Jesús, la Santísima Virgen María lo presentó ante el altar del Templo de Jerusalem, cumpliendo con los preceptos israelitas, y Jesús, cada año, cumplía en la Pascua con las ceremonias y tradiciones propias de aquel tiempo y de aquel pueblo.
36. Cuando Jesús creció, y comenzara a entregar Su divina y santa palabra a las multitudes, dijo a los fariseos, escribas y sacerdotes: "Yo no vengo a abolir la Ley sino a cumplirla", y al decir y vivir esto, unió la Ley que el Padre entregara a través de Moisés, con la Obra del Hijo del Hombre.
37. El Divino Maestro escribía de esta manera, una nueva página en el Libro de la Vida, escribiéndola con Su nacimiento, Su sacrificio, Su vida y Su muerte, anunciándola a Sus apóstoles y a la humanidad, que nuevamente estaría entre los hombres para la salvación eterna de Su pueblo elegido que es todo el género humano.
38. Casi dos mil años abarca la Obra de la Segunda Persona de la Trinidad, el Hijo, y en esa era la humanidad erigió iglesias, cundió el nombre del Divino Maestro de nación a nación, de comarca en comarca, y apoderándose de la sangre vertida por aquellos que siguieron a su Maestro amándoles de verdad, los hombres comenzaron a engrandecerse a sí mismos, despertando su ambición y su codicia, adulterando la palabra del Señor, y han llegado a sentirse dioses en la Tierra.
39. Han formado religiones materialistas, no espiritualistas, porque sus templos e iglesias son de piedra, sus campanas son de bronce, sus dioses tanto de madera como de metal, e inclusive llegaron a adoptar un lenguaje desconocido para la mayoría, el latín un idioma en el que nunca podríais haber entendido la palabra de Dios.
40. Yo no censuro, solamente explico, porque mis hermanos de las diferentes religiones cristianas han ocultado la palabra del Señor, negando el pan del espíritu, y han querido que el hombre viva del símbolo del pan material, como si el espíritu del hombre pudiera sustentarse del pan material.
41. Han instituido la confesión de los pecados y la comunión materializada, usurpando el lugar del Divino Maestro y del Juez Supremo, porque abren sin preparación su puerta para escuchar las intimidades de los hombres, contemplan la deshonra moral de la mujer.
42. Si a vosotros os causa vergüenza mostrar vuestro cuerpo desnudo a la miradas humanas ¿cuánta más vergüenza no ha de causar mostrar la desnudez del espíritu y del corazón? Ellos sí lo han comprendido, y penetran, sin respeto ni preparación, en los rincones más íntimos y sagrados de la humanidad.
43. Jesús no instituyó estas cosas, lo que Jesús instituyó fueron la confesión, la comunión y la extremaunción espirituales, y esa confesión os la dejó implantada por medio de la oración, y en el Padre Nuestro os enseñó la verdadera confesión, para que el hombre, de espíritu a Espíritu, se sincerase ante su Creador, demostrándole la humildad al Todopoderoso para alcanzar el perdón.
44. Os enseñó la comunión espiritual a través de conocer, analizar y cumplir Su palabra.
45. Y la extremaunción, la última unción, es la preparación para todo espíritu que va a partir al más allá; en este tiempo, el Divino Maestro nos ha permitido que nosotros, como espíritus, derramemos la extremaunción a los moribundos, y es tanta la gracia del Señor, que hoy el Espíritu Santo a cada momento os entrega el óleo de su amor, os unge con el sagrado óleo de Su Divinidad, para haceros dignos de pasar al más allá.
46. Contemplad, hermanos, a las multitudes que penetran en las iglesias y en los templos, no pueden desprender su espíritu, no pueden elevarlo más allá, porque atraen su mirada las obras de arte, las tentaciones, los altares bruñidos de plata y oro, los ritos, los festines, y es todo esto lo que ata a su espíritu y le impide elevarse.
47. También distrae el oído de esas multitudes la música que llaman la más inspirada, la música sacra, la que han dado los hombres de la Tierra, mezclando estas cosas materiales a las cosas del espíritu, para acallar la voz de la conciencia y empañar el espíritu del hombre.
48. Mas no porque veáis errores creáis que todo es malo; descubrid en el fondo de la religión católica-apostólica-romana el legado de Moisés, la profecía de los profetas, la palabra entregada por el Divino Maestro a Sus apóstoles y a las multitudes, y el misterio de la pureza virginal de María.
49. Los evangelistas han tomado como lección los Evangelios, o sea la Obra de Jesús dada en el Segundo Tiempo, la han extendido, han publicado papiros y libros con los cuales han bañado al Orbe, pero escrito estaba que en este tiempo todas las naciones conocerían el nombre del Maestro y Su Enseñanza; mas estos hermanos han caído en errores, tomando como medio de lucro la publicación de la palabra del Divino Maestro.
50. Esta cizaña debe ser exterminada porque el mundo le puede faltar al respeto a la palabra del Señor, porque han expuesto la palabra del Maestro a la vulgaridad, he ahí su gran error, porque no han sabido esparcir, entregar y extender la palabra de una manera humilde y digna.
51. Han llenado su mente de aquellas palabras, recitadas de memoria, sin penetrar en su análisis, y sin análisis no puede haber práctica.
52. Así como estos errores que os he mencionado, existen muchos más en las diversas sectas y religiones, mas si os he hablado de eso es para que no repitáis esas faltas, no para que les juzguéis por ellas.
53. El Espiritualismo Trinitario Mariano no debe provocar rencillas, ni el pueblo de Israel debe ser un pueblo juzgador, sino debe ser un pueblo lleno de enseñanza, de calma, de amor, de ternura.
54. Debéis respetar a todos para convencer al mundo entero de que estáis revestidos de enseñanza y de la gracia del Señor; estudiad y analizad mucho, para que no caigáis en necedad, conoced y comprended a las sectas, religiones, doctrinas, teorías e ideas.
55. El espiritualismo debe respetar al espiritismo, porque por conducto de él se manifestó el mundo espiritual, por conducto del espiritismo se manifestaron las cosas del más allá.
56. El Señor le reclama al espiritismo por haberse intercalado en Sus altos juicios, faltándole el respeto al mundo espiritual de luz, atrayendo con sus prácticas seres que no ha sido la voluntad del Señor se comuniquen con el hombre; han penetrado los médiums en regiones donde no le está permitido entrar a la mente humana, dando acceso entre los hombres a seres desencarnados en tinieblas.
57. Mas también en el seno del espiritismo hay hombres y mujeres de buena voluntad y de buena intención, hay médiums espíritas que sólo permiten pasar a través de ellos seres que hagan el bien, y en algunos centros espíritas se encuentra el bien.
58. Mas ya no es tiempo de esas prácticas, porque es éste tiempo en que el Divino Maestro se encuentra desatando con Su palabra al mundo espiritual, con autoridad y con mandatos, para que venga a calmar los dolores y vicisitudes de la humanidad.
59. El Divino Maestro os ha dicho que ha sido necesario que se extendieran las religiones, sectas y doctrinas porque no todos los espíritus se encuentran en el mismo grado de evolución; por eso, hay quienes al llegar a una secta, ahí se han encontrado satisfechos, porque no todos los espíritus comprenden y conciben lo mismo.
60. Mas he aquí que ha llegado el Tercer Tiempo, la consumación de los siglos, en los cuales se unirán por medio de esta Doctrina, de esta Obra perfectísima, la Ley y las enseñanzas del Primero, Segundo y Tercer Tiempo para iluminar plenamente la Tierra.
61. El Padre ha venido en tres tiempos entre la humanidad, para entregar Su enseñanza, para hacer reconocer a los hombres sus errores, para hacerles saber de su adulterio y de la mistificación que han hecho de Su palabra.
Que la paz del Padre quede con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 45


1. En esta alba de gracia, en que por mandato del Padre me aposento entre vosotros, voy a entrar en la explicación del nombre de Cristo, para que sepáis a qué ateneros.
2. ¿De dónde proviene el nombre de Cristo? ¿Quién bautizó de esta manera al Divino Maestro?
3. ¿Creéis acaso que hayan sido los apóstoles o las religiones cristianas quienes le dieron ese nombre?
4. No, hermanos, los profetas anunciaron la venida del Mesías, y durante muchos siglos antes de Su advenimiento le llamaban el Cristo.
5. Cristo es la traducción griega de la palabra hebrea Meschian, Mesías en castellano, que quiere decir ungido o sagrado.
6. En los tiempos antiguos, era costumbre en Israel que cuando a alguien se quería conferir un grado especial, un nombramiento o un cargo superior, se le derramara en la cabeza aceite de primera calidad, ungiéndole de esta manera; esta unción era pues, una consagración.
7. ¿Sabéis lo que significa la palabra Jesús en hebreo?
8. Jesús es la latinización de la palabra hebrea Jeshouah, que quiere decir Jehová es nuestra salvación; por tanto, entended la palabra Jesús con su significado de salvador.
9. ¿Y si Cristo quiere decir ungido, quién fue el que le ungió? Nuestro Padre eterno Gran Jehová, fue Quien le ungió y le dió el nombre a nuestro Maestro; en cuanto a hombre, la Virgen María fue quien le diera el nombre de Jesús, como se lo indicara el Ángel del Señor, al anunciarle hermosas palabras que iba a ser madre; María se sorprendió y nada contestó, y el Ángel viendo turbada a la Virgen le dijo: "No temas, en voluntad de mi Padre Dios y Señor que des a luz, porque concebirás por obra y gracia del Espíritu Santo, y el fruto de tu vientre se llamará Jesús".
10. La Virgen, la doncella que era todo inocencia, no alcanzaba a conocer los altos juicios del Señor, mas con las palabras del Angel se sintió confortada, y le comunicó todo a José, Su esposo; pero aunque era casada, no había conocido nunca varón, y entre Ella y su esposo no había habido unión carnal.
11. Bien sabía Ella cuando dió a luz un varón, que el fruto de su vientre era el Mesías, no había en Ella la menor duda, pero era tan humilde que nunca se lo dijo a nadie, y la Virgen era toda pureza.
12. Los escribas y fariseos no comprendieron cómo una virgen podía haber dado a luz un hombre, y mucho menos alcanzaban a comprender que ese hombre fuera el Hijo de Dios, mas todo estaba escrito, y la Virgen lo sabía porque el Angel se lo había anunciado, y sabía también que el Espíritu Santo era Su Casto Esposo, y que el fruto de Su vientre era el salvador del mundo.
13. Cuando el tiempo fue llegado, cumpliendo las leyes mosaicas, le presentó ante el Altar del Templo, y ahí le dió el nombre de Jesús.
14. El nombre de Cristo está en el Arcano del Espíritu Divino, y el nombre de Jesús fue dado para el hombre, porque era el Dios hecho hombre en la Tierra, el Emmanuel que anunciara Isaías, palabra que quiere decir Dios con nosotros.
15. Esta es la explicación exacta y correcta de los nombres sagrados, Cristo y Jesús; pasados los tiempos, el Cristianismo fundió los dos nombres para que ninguno de los dos se perdiera, y vinieron a formar con ello el nombre Jesucristo.
16. Dos nombres con los que conocéis al Divino Maestro, el primero en cuanto a Dios, Cristo, y el segundo en cuanto hombre, Jesús.
17. Lo mismo sucedió en el caso de Jacob, el tronco de donde descendéis vosotros, hermanos espiritualistas; Jacob fué nombrado así por Isaac, su padre material, y fue el escogido del Señor para entregarle una gran familia, una gran simiente.
18. Una noche, en que caminaba Jacob de una tierra a otra, llevando su familia y sus posesiones terrenas, el Señor le envió un ángel para probarle, mas en las tinieblas de la noche le pareció a Jacob que ese mensajero de Dios era un hombre, y pensando que era su enemigo, desenvainó su espada y salió en defensa de la honra y de la vida de sus hijos.
19. Luchó Jacob toda la noche, esgrimiendo su brazo fuerte la espada a diestra y siniestra, sin desmayar, y aquel que le pareció ser un enemigo resultó invencible y éste le descoyuntó la cadera derecha.
20. Cuando se hizo la aurora del nuevo día, Jacob contempló que su enemigo había desaparecido, y comprendió entonces que era un ángel del Señor en contra de quien había luchado toda la noche.
21. Jacob no fue vencido, y el Señor le llenó de complacencias, y por haber pasado animosamente por tan gran prueba, el Padre Eterno le nombró Israel, diciéndole: "Tú eres Israel, el fuerte de Dios".
22. Ese nombre, Israel, quedó en el espíritu de Jacob para todos los tiempos; los dos nombres, a similitud de los del Maestro, son el uno, espiritual y el otro material.
23. Así en este tiempo, en que Elías se comunicó a través del entendimiento de Roque Rojas, lleváis en vuestra memoria y en vuestro corazón los dos nombres, el uno espiritual, y el otro material.
24. Ahora bien, en esta etapa de la comunicación del Señor y de Su mundo espiritual de luz a través del entendimiento humano, habéis tenido por costumbre el darnos un nombre material para sentirnos más cercanos y más vuestros.
25. Ya no es menester que nos hagamos reconocer entre vosotros bajo los nombres con que habéis conocido a estos humildes siervos del Señor, porque cuando uno solo de nosotros se presenta, viene en representación de todos los demás.
26. Ha mucho tiempo hemos querido hacer desaparecer los nombres que vosotros nos dais, nombres que no existen en nuestro espíritu porque son materiales, nombres con los que vosotros nos distinguís, pero nosotros, cuando nos referimos a nuestros consiervos espirituales, simplemente os decimos "el mundo espiritual" sin señalar uno u otro nombre.
27. Después de 1950, no solo deberán desaparecer esos nombres conque nos diferenciáis, sino que deben desaparecer vuestros propios nombres, para que aparezcáis delante de la humanidad solamente como siervos del Señor.
28. Ved que los nombres no tienen importancia, nosotros no tenemos títulos, hemos venido como seres ignorados; nada os hemos hablado de nuestros pasado, no os hemos relatado la historia de cuanto hemos hecho en la Tierra, no, hermanos, no hemos venido a eso.
29. Por lo mismo, todos estos hombres, después del año de 1950, no aparecerán; no diréis entonces: "Este hermano, o este siervo me dijo esto o aquello", sino que diréis: "el mundo espiritual, los mensajeros del Señor, los emisarios espirituales nos explicaron o aconsejaron tal cosa".
30. Hermanos, los nombres que nos habéis dado son parte de un error que habéis cometido en esta Obra, los nombres pertenecientes a tribus que habitaron en esta o aquella tierra, no debían haber aparecido jamás, porque en el mundo espiritual de luz, no usamos nombres en esta forma; esto que os dice el mundo espiritual de luz, estudiadlo y comprendedlo.
31. No pertenecemos nosotros a ninguna nacionalidad, por lo tanto, nuestro nombre no puede ser material.
32. Formamos parte del mundo espiritual de luz, de ese mundo que habita tan lejos y tan cerca del vuestro: tan lejos, porque hemos dejado las cosas de la materia hace tanto tiempo, que no queda en nuestro espíritu un solo reflejo de ellas; y tan cerca, porque todos vuestros actos son mirados por nosotros, mas no temáis que nuestra mirada no es de juez, simplemente os acompañamos en la senda de vuestro cumplimiento, por eso os digo que estamos cerca de vosotros.
33. El Señor nos ha dado la misión, no sólo de acompañaros, sino de aconsejar, inspirar e influenciar en la mente y en el corazón de todos vosotros, hermanos.
34. Es esa nuestra lucha, ahí está nuestro trabajo, ahí está siempre la luz del Señor, Su Divino Espíritu, luchando en la mente y el corazón de los hombres.
35. Vuestra responsabilidad es muy grande, hermanos míos, es mayor que la de los ministros de las diversas creencias y de las religiones, mayor aún que la de los maestros materiales, porque vosotros habéis sido enseñados y preparados por la Palabra divina, porque habéis visto el cumplimiento de todo cuanto se dijo en tiempos pasados, porque vosotros conocéis la realidad, y conocéis la Obra que el Padre ha desatado en este Tercer Tiempo.
36. No durmáis un solo instante; hasta hoy, Él ha hablado por vosotros cuando no habéis sido creído en vuestros caminos, mas mañana seréis vosotros los que habéis de hablar por Él, dando testimonio de esta Obra bendita.
37. El Señor ha cumplido.
38. El Señor, como lo prometiera, ha depositado Su Doctrina en las manos de Su pueblo, perdonándole sus errores, sin delatar a nadie, sin señalar ni juzgar delante de los demás a los que han faltado.
39. Como a los Tomás de este tiempo, Él os ha mostrado, ya no Sus llagas y la herida de su costado, sino Su perfección, para vencer vuestra incredulidad, para enseñaros, para que tengáis presente siempre cómo actuó Él en este tiempo, para que sepáis en cada caso que se os presente cómo habéis de cumplir, de trabajar y de mostrar la Obra.
40. ¿Veis este mundo endurecido y frío a las cosas del espíritu, veis cuan grande es su materialismo en este tiempo en el que difícilmente penetra un rayo de luz enterneciendo los corazones? Pues llegará el momento en que cese en su dureza y en su frialdad, y el corazón del hombre sea blando y espiritual, y de cabida a ese torrente de inspiración divina, a ese caudal de enseñanzas y sabiduría que lleváis en el fondo de vuestro ser, y que pronto habréis de esparcir por los caminos.
41. La Obra del Padre es inmutable, Su Doctrina y Su Ley no evolucionan, han sido, son y serán siempre perfectísimas; mas la práctica de los discípulos dentro de esta Obra, esa sí está sujeta a evolución, y el camino siempre os invita al progreso espiritual y es eso lo que el Padre os ha venido pidiendo: adelanto, progreso y espiritualidad.
42. Sea en palabra clara y llana, sea en sentido figurado o en parábola, el Maestro os ha dado a comprender que se han mezclado cosas impuras y superfluas a Su Obra; recordad aquella parábola en la que os habló de los siete labriegos que cultivando trigo, dejaron crecer también la ortiga y la mala hierba.
43. En las postrimerías de la comunicación del Maestro a través del hombre, todavía este pueblo practica la Obra como en los tiempos de Damiana Oviedo, como en aquellos primeros días en que los primeros congregantes no alcanzaban a definir ni esclarecer la comprensión de la Obra en toda su magnitud.
44. Todavía el día de hoy se pueden contemplar en el seno de los diversos recintos ritos, ceremonias, tradiciones y fiestas que, más que espirituales, son profanos.
45. Todavía acostumbráis cosas que el Padre, en Su infinita caridad toleró, y que Su complacencia divina dispensó, en aquellos albores del Espiritualismo, porque eran los primeros pasos de un pueblo que no podía despojarse en un instante, de todas sus tradiciones y de todas aquellas cosas que le eran necesarias para elevarse, para poder espiritualizarse y creer en el Padre.
46. ¿Es justo que después de tantos años de manifestaciones divinas, de tantos años de doctrinaros el Padre con su palabra, os encontréis en el mismo grado de evolución que los primeros, y que continuéis presentando la Obra del Señor en la forma imperfecta e indefinida de aquellos lejanos días?
47. ¿Dónde ha estado el estudio profundo, el análisis en este tiempo de la Palabra del Señor?
48. Y no os hablo del análisis independiente, sino del análisis conjunto, el análisis en medio de la comunidad del pueblo, para marchar todos al compás para unificar vuestro criterio en la Obra.
49. Ese análisis no lo habéis practicado hasta ahora, cada quien ha estudiado separada e independientemente la palabra del Señor, creyendo cada cual profundizar más que los otros, creyendo cada cual haber alcanzado la verdad, y cuando se os habla de unificación, surge lo inevitable: la confusión, el desgarro, la crítica, el dolor, y el distanciamiento de los unos a los otros; en una palabra, surge la división.
50. Si hace tiempo hubiese existido en el seno de vosotros, no ya la gran unificación sino aunque fuese una pequeña, no habrían tantos recintos caídos en la rutina y el estancamiento, hundiendo al pueblo en la ignorancia, en la esclavitud de conciencia y de espíritu.
51. Debido a vuestra división, ninguno ha podido levantarse con una nueva iniciativa dentro de la Obra y dentro de la Ley, porque los demás se opondrían a ella; así, se sometió al pueblo en masa a la ley de la rutina, alejándole de la ley del progreso y la evolución.
52. El Maestro no ha venido para ver estancado a Su pueblo, sino para hacerle progresar siempre, llevándole al adelanto.
53. Es vuestra obligación hacer vuestro mayor esfuerzo por purificaros, por depurar vuestras prácticas, por alcanzar mayor espiritualidad, por llegar al máximo de vuestra comprensión y de preparación.
54. Así, sólo así, podréis entregar al Padre un digno cumplimiento, una obra vuestra que sea digna de la Obra perfectísima de Él, para quedar preparados, fuertes y espiritualizados, unidos en una sola intención, en una sola Ley, en un solo propósito, unidos por el amor, por la Obra divina, por esta Doctrina que es amor y ley universal.

Que la paz del Padre sea con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 46


1. El Padre envía a vosotros Su mundo espiritual, con un mensaje para que vosotros podáis recibir más luz y podáis miraros a salvo en este mar anchuroso de pasiones y confusiones.
2. Esta Obra está por sobre todas las cosas humanas, y por ser revelación del Espíritu Santo ostenta el nombre de Espiritualismo.
3. Esta Obra viene en este Tercer Tiempo a manifestarse en plena perfección, porque si el Padre en el Primero y Segundo Tiempos tuvo que representar Su Obra aún con cosas materiales, ahora, en el tiempo del Espíritu Santo, en el tiempo de la luz, ya no es menester que el Padre la represente de esa manera.
4. En el Primer Tiempo el Padre os habló por medio de la Naturaleza; el mar que se abrió, el desierto, el agua que brotó de la roca, la lucha de Israel contra sus adversarios para llegar a poseer la Tierra Prometida, fueron todas estas cosas parábolas, ejemplos materiales que encerraban un sentido espiritual profundo.
5. Grandes acontecimientos, fenómenos, señales y manifestaciones dió el Señor en aquel Primer Tiempo valiéndose de los elementos, de los hombres y de todas las cosas.
6. Era esa la primera lección, la primera gran parábola para Su pueblo.
7. En el Segundo Tiempo realizó el Señor otra clase de milagros, pero más que los milagros que dieron vista al ciego, movimiento al paralítico, voz al mudo y vida al muerto, fue la palabra de Jesús entregada en parábola, lo verdaderamente esencial de aquel tiempo.
8. Él no materializó Su palabra; al momento de ser escuchada, no se comprendía su profundidad, mas el corazón y el espíritu la sentían, llegándose después a la comprensión.
9. Para formar Sus divinas parábolas, el Señor se inspiraba en un campo de trigo, en una higuera, en la mar, en un río, en un niño, en un rico avaro o en la montaña, tomaba Él las cosas de la Naturaleza y de los seres humanos, para darle forma a Sus metáforas, que eran lecciones divinas, revelaciones profundas para todos los hombres.
10. En este tiempo, el Maestro ha venido a entregar Su palabra sin tomar ya a Su pueblo para enviarle al desierto, para probarle en la forma en que le probó en el Primer Tiempo, pues esa lección ya fue entregada.
11. Ahora ha venido el Padre a entregar Su palabra de una manera clara y llana a Su pueblo, y a entregarle la tercera lección, lección que le hará comprender las anteriores, y que le llevará a la meta de la espiritualidad.
12. No vino a hacerse hombre en este tiempo, sino que vino en espíritu, porque esta Obra que se manifiesta en plenitud en este Tercer Tiempo es espiritual.
13. Os envió espíritus, ángeles protectores, consejeros y curativos que viniesen a convivir con vosotros, no envío criaturas humanas, sino seres del más allá que llegan a vosotros por breves instantes para dejaros su mensaje, su simiente y su caridad, para después retornar al valle espiritual.
14. Entresacó el Padre a Su pueblo de Israel de los distintos caminos, para unirle en una sola familia, para señalarle una vez más, y para depositar en su espíritu la luz, la marca invisible del Espiritualismo Trinitario Mariano, insignia que por vuestra palabra, por vuestras obras y vuestra espiritualidad, es visible y reconocible para todos los espíritus y aún para los elementos.
15. Vino el Padre y depositó en vosotros un estandarte, no el estandarte material sino el espiritual, y si ese estandarte no existe en lo material, ¿entonces qué cosa es?
16. Es un símbolo, es el estandarte de paz, unión y buena voluntad formado por vuestras obras, virtudes, pensamientos y palabras en la senda del cumplimiento, el estandarte que por órdenes del Padre ha de llevar Israel, el escogido del Señor, para bendición y paz de todos los pueblos de la Tierra.
17. Israel es el soldado del Señor, y como tal, ha recibido sus armas, que son una espada para su diestra y un escudo para su siniestra; la espada es símbolo del amor, y el escudo es símbolo de la verdad.
18. Y el Padre os convirtió también en labriegos, confiándoos las tierras, dándoos el agua, la semilla, el azadón, y la pala; no habéis materializado estos símbolos, porque habéis comprendido desde que fuisteis párvulos, que las tierras simbolizan el corazón humano, que la semilla es la palabra de Dios, que el azadón y la pala son la buena palabra, la oración y el trabajo, que el agua es la fragancia que brota de vuestro corazón, y el cuidado con el que cultivéis los corazones de vuestros hermanos, celo con que veláis por aquéllos donde habéis sembrado para que vuestra labranza no se pierda.
19. Mas si algunos de los símbolos que el Padre os ha revelado, no los materializasteis, existen otros que sí habéis materializado.
20. Por ejemplo, habéis materializado la cruz, ese madero en el que el Redentor fuera sacrificado en el segundo Tiempo, madero que era destinado a los ladrones y criminales, la muerte en la cruz era la pena destinada a ellos, y los enemigos del Señor quisieron dársela a Él por más afrentosa, para que muriera como ladrón.
21. Mas Él, con Su mansedumbre, con Su amor y Su humildad, aceptó esa muerte que era deshonra en Israel en ese tiempo, e hizo a ese madero símbolo, no de degeneración o de maldad, sino de redención, santificándole con Su muerte, con Su sacrificio, con su perdón y Su caridad, y ahí, en esa cruz donde murieran tantos asesinos blasfemando y renegando, fue donde el Maestro abrió Sus brazos, para abrazar simbólicamente al Universo en un abrazo de infinito amor.
22. Y permitió que Su costado se abriera para que de él manase el agua cristalina de Su espíritu, con la que habría de calmar la sed espiritual de todos los hombres.
23. Donde los otros maldecían, Él bendijo, perdonó, y desde ese instante quedó la cruz como símbolo de la sangre divina, que es vida eterna, y ese símbolo quedó impreso en el corazón de todo Su pueblo y de la humanidad.
24. ¿Quién podrá borrar ese símbolo de vosotros? Nadie.
25. Pero el madero material donde Él expirara como hombre, por su voluntad, desapareció, nadie supo donde quedó, y las entrañas de la tierra se abrieron para envolver el objeto que había sido tan sólo una representación del sacrificio divino.
26. Os hacemos una vez más estas aclaraciones, hermanos, para que en vuestro corazón y en vuestra mente vaya penetrando cada vez más el conocimiento de la verdad, y entonces sepáis distinguir los símbolos espirituales revelados por Dios, de los símbolos materiales hechos por la mano del hombre, que son una mera representación o materialización de los verdaderos símbolos que se dan en lo espiritual.
27. El Divino Maestro os ha puesto como meta inmediata la depuración de vuestras prácticas y costumbres dentro de la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana.
28. Es menester estudiar a fondo el sentido de la palabra "depuración", para poder llegar al triunfo, para tener éxito en las órdenes que el Padre os ha dado.
29. ¿Qué necesitáis entonces? Explicaciones, eso es lo que necesita el pueblo de Israel, pues enseñanzas ha tenido muchas, mas falta el estudio de ellas, ha faltado análisis y comprensión de la palabra del Señor.
30. El pueblo necesita aclaraciones, análisis y estudio, para que por convicción, por conocimiento se vaya despojando de todo cuanto sea innecesario y superfluo, y adquiera así todo lo que a él corresponde, lo que debe llevar no en la carne sino en el espíritu.
31. Y ¿cuál es verdadero conocimiento de la Obra del Señor?
32. Ese conocimiento os lo da el sentido de responsabilidad, la consciencia de vuestra tarea, la limpidez en las prácticas, el saber lo que se ha de hacer y de lo que no se ha de hacer en la Obra del Padre, el dar el verdadero sentido a los símbolos, y el verdadero culto a la Divinidad.
33. Si vosotros sois de los que ya comprendéis estas cosas, id corrigiendo a vuestros hermanos, mas hacedlo con caridad, idlos estimulando, impulsando e inspirando con vuestro buen ejemplo, para que ellos den cada día un mejor cumplimiento.
34. Corregidlos discretamente, separados de los demás, para que no delatéis públicamente a nadie, pero hacedles comprender sus errores; nunca mencionéis el nombre de nadie en público, porque ninguno de vosotros tiene como misión el juzgar a Sus hermanos.
35. Corregid, sí, en términos generales, enseñad y depurad en lo general, hablad en porción, no particularicéis vuestra corrección ante la congregación, y si fuese necesario hablarle a uno solo, hacedlo privadamente, porque entre los veintidós preceptos de Moisés, Jesús y Elías se encuentra aquél que os dice: "No hablarás mal de tu hermano en público causando su deshonra".
36. No solamente os concretéis a hablar de la Ley, es ya el tiempo de tomarla para practicarla, para poder triunfar en estos tiempos de caos y de lucha, y veréis como los unos y los otros, iréis avanzando, saliendo de la rutina y del estancamiento; y en el futuro, cuando volváis vuestra mirada atrás, y veáis donde estabais y donde os encontráis, vuestra conciencia estará más tranquila y vuestro corazón estará más ardiente por entregar su cumplimiento espiritual al Maestro.
37. Os dijo el Divino Maestro en una de Sus cátedras, que en el Segundo Tiempo escogió doce hombres a los que convirtió en Sus discípulos; a ellos les hablaba con palabra tan alta y tan profunda, que las más de las veces no acertaban a comprender lo que Él les decía.
38. Se reunían los discípulos a solas para deliberar acerca de qué cosa les quería enseñar el Maestro con tales cosas, y el Maestro les iluminaba, haciendo que a través de sus deliberaciones llegaran a la comprensión.
39. Mas he aquí, hermanos, que en los últimos días de Su estancia entre ellos, dejó el Maestro el sentido figurado y la parábola para hablarles claramente, y ellos, llenos de júbilo y de sorpresa le decían: "Señor, finalmente has hablado claramente y entendemos mejor todo cuanto nos dices".
40. Pero después de la partida del Señor, tanto lo que Él les hablara en sentido figurado y en parábola, así como lo que les hablara claramente los últimos días, fue comprendido por Sus discípulos; recordaron fielmente todo aquello, porque con palabras de luz y fuego de amor, había todo quedado escrito en la conciencia y en el espíritu de cada uno.
41. Así acontecerá entre vosotros en estos últimos tiempos, donde el maestro os hablará claramente sin necesidad de materializar ni vulgarizar Su palabra, pero sí con una claridad que aún el postrero más rudo alcanzará a comprender.
42. Después, a muchos les bastará una sola cátedra entregada en estos últimos tiempos, para llegar al conocimiento, a fe y a la comprensión de la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana, y todo lo que no comprendieron los primeros discípulos que han estado en la Obra, en las últimas cátedras lo comprenderán.
43. Evitad en el seno de vosotros todo lo que sea discusión, riña, crítica, burla o desgarro; si otros os desconocen y os desgarran, dejad la causa al Padre, que no os importen las pequeñeces, si os llegaran a delatar en público o a calumniar, u os niegan el saludo, no temáis, dejad la causa al Señor.
44. Es hora de perdonar de todo corazón, es tiempo de dejar de lado toda crítica e inútil palabrerío, todo aquello que ha sido causa del fracaso, la caída y la desunión del pueblo de Israel.
45. Es tiempo de respetar la palabra del Padre, palabra que ha sido tan profanada y mancillada, es tiempo para que vengan ya los hechos y para que venga el perdón.
46. Mirad que el juicio se acerca, Dios viene en Su potencia y en plenitud a juzgar a Su pueblo, y si el rigor de Su justicia ha sido inexorable para con el mundo que no ha conocido su palabra, ¿qué os espera a vosotros, pueblo, si os presentáis desunidos y sin amor ante Él?
47. ¿Qué va a ser de vosotros, espiritualistas, si os presentáis sin espiritualidad?
48. ¿Le presentaréis acaso, un culto tan imperfecto como el de las religiones, en vez de presentarle el culto espiritual que es el cumplimiento dentro de Su Obra?
49. ¿Llegaréis uno cuantos como discípulos y los demás como párvulos? ¿Creéis que el Señor recibirá a unos sí y a otros no?
50. Reconoced que en este momento todos tenéis errores, todos sois impuros, todos sois humanos e imperfectos, porque ninguno de vosotros ha alcanzado la verdadera espiritualidad.
51. Así, mientras unos oyen no comprenden, mientras otros comprenden no practican, y otros más, oyen y comprenden mas no sienten; y aunque algunos ya comenzáis a practicar, ninguno ha llegado a la meta, todos estáis en el camino de lucha, mas haced que vuestra lucha sea de amor, porque si en unos y en otros existen el odio y la mala voluntad, más os vale iros preparando para el juicio, id preparando vuestras fuerzas para resistir y soportar la prueba de Dios cuando Él os juzgue por última vez.
52. Aquéllos de vosotros que se levanten con el estandarte de la espiritualidad, pregonado la depuración, pugnando por el adelanto del pueblo de Israel y buscando su unificación, tienen una responsabilidad muy grande ante Dios y ante sus hermanos, porque tienen que sentir lo que hablan, y deben comprenderlo también, porque solamente así hará Dios que florezcan sus obras y sus palabras.
53. El que sólo comprenda y no sienta, no llevará esencia en su palabra, no tendrán vida sus obras, y es precisamente eso lo que el Padre os pide: vida y esencia, porque de vuestro espíritu es de donde Él espera que brote la fraternidad que traerá la unificación del pueblo de Israel.
54. Perdonadme si os hablo con cierta crudeza, pero todo aquel que se levante a conciencia en estos tiempos, ha de regocijarse que así le hable el mundo espiritual de luz, como en el Primer Tiempo os regocijabais con los profetas, cuando ellos se levantaban por las plazas y las calles gritando a voz en cuello, amonestando a Israel, exhortándole a la penitencia, al arrepentimiento, a la espiritualidad y a volverse a Dos; su palabra era aparentemente dura, pero ¡cuánto amor había en el fondo de esas palabras!
55. ¿Porqué permitió el Padre que Sus profetas hablaran con aquellas palabras cortantes y crudas? porque solamente así se estremece el hombre, sólo así se conmueve la fibra más dura del pueblo, y ved ahora, en este tiempo, cuánto reclamo hay en el Padre Eterno, cuánta justicia encontráis en Su palabra.
56. Aún ante la amenaza de los tiempos venideros, Israel no se conmueve; al escuchar la palabra de justicia del Padre, el pueblo llora tan sólo por un instante, para después sumergirse de nuevo en su rutina.
57. ¿Dónde quedó 1866, y dónde los años de Damiana Oviedo? Lejos, muy lejos; ve que 1950 ya está con vosotros.
58. En aquellos tiempos estabais muy débiles, no comprendíais la realidad de la Obra del Padre, y por ello se practicaba el materialismo, y había fanatismo y mezcla de muchas cosas en la Obra del Señor.
59. Si analizáis, encontraréis en muchas de vuestras prácticas influencia del evangelismo, del espiritismo, del catolicismo y de muchas otras sectas; y ahora que ya está cerca la partida del Señor, si vais de recinto en recinto, de labriego en labriego, de corazón en corazón, encontraréis que no habéis dado un solo paso en la depuración de vuestras prácticas, y de que el pueblo no ha llegado al conocimiento uniforme de la verdad en la Obra del Padre.
60. Gran parte del pueblo de Israel duerme, y aquí está el mundo espiritual de luz para deciros que estamos unidos los unos con los otros, que todos somos labriegos dentro de la misma santa causa, que nosotros también, cuando cese esta etapa de comunicación por el entendimiento humano, habremos de rendir cuentas en ese instante, y no queremos llorar, hermanos, no queremos que el reclamo del Padre sea con nosotros, así como tampoco queremos que sea con vosotros.
61. Nuestro deseo es que lleguemos unidos como un solo compañero, como un solo labriego, trayendo en nuestras manos el trigo mejor, el trigo salido de la buena siembra, de esa siembra que el Divino Sembrador, por amor a vosotros, os confiara en vuestras manos espirituales en este Tercer Tiempo.
62. Todos somos espíritu dentro de esta campiña, uno en materia y otros en espíritu, todos somos iguales, somos todos labriegos de la misma causa, de la misma Obra, y caminamos en la misma senda, y todos hemos de luchar intensamente con nuestro mejor esfuerzo en los tiempos últimos de esta humanidad.
63. Me retiro de entre vosotros, hermanos, y en estos instantes en que mi espíritu ascienda al más allá, elevad vuestra oración de espíritu a Espíritu, para que en comunión con el Señor, alcancéis el perdón para todos, el perdón por vuestras faltas y errores, la luz para los que se encuentran confundidos y la fuerza para aquellos que se han levantado en plena lucha por la espiritualidad.
64. Por medio de vuestro cumplimiento, la clemencia del Señor tocará a las naciones, mas es injusto pedirle al Señor que tenga clemencia, pues quien no ha tenido clemencia del mundo ha sido Israel; el Padre os pregunta: "¿Le pediréis acaso clemencia a la Clemencia?".
65. Es a este pueblo a quien el Padre le ha entregado la promesa de hacer la paz universal a cambio de su unificación, de su espiritualidad, de su regeneración y de su cumplimiento en Su Doctrina.

Que la paz del Señor que con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 47


1. He aquí al mundo espiritual de luz, haciéndose presente ante los hombres por medio de esta comunicación, misma se lleva a cabo por mandato divino.
2. La hermandad espiritual ha venido en busca de vuestro espíritu para estrecharlo, para hacerle sentir nuestra presencia y nuestra caricia, a través de esta comunicación perfecta y maravillosa que Dios ha preparado para unir a los seres que habitan en diferentes mundos.
3. Muchas veces habéis sometido a prueba los dones que el Señor depositara en vosotros, y habéis quedado defraudados cuando al tratar de detener el avance de los elementos desencadenados, ellos, como si fueran criaturas sordas a vuestro mandato, os han desoído, y habéis dudado entonces de vuestros dones, sin deteneros a pensar que son vuestra falta de preparación y vuestra ausencia de verdadera fe, las que os han hecho fracasar.
4. Otras ocasiones, habéis tratado de enviar vuestro espíritu a lejanas regiones portando una misiva de paz o un mensaje de luz sobre alguna mente, y cuando después constatáis que nada efectivo habéis logrado con ello, ponéis en duda la verdad de la transportación de vuestro espíritu, y dudáis si él, estando vosotros en carne, pueda atravesar las extensas regiones para comunicarse con los seres distantes.
5. Ya no es tiempo, hermanos, de que estas dudas vivan en vuestro corazón; si las dudas se albergan en vuestra mente, destruídlas con el estudio y con la profunda penetración en las enseñanzas del Señor, poneos en vuestra meditación en contacto con el Maestro, y Él en ese instante, enviará hacia vosotros a los grandes espíritus para que vengan a iluminar vuestro pobre entendimiento, guiando vuestros pasos y ayudándoos a comprender todo aquello que habéis estudiado.
6. Entonces, cuando sea llegado el momento en que pongáis nuevamente en práctica los dones que el Padre os ha confiado, obtendréis victorias espirituales, y en cada una de vuestras obras haréis maravillas que recreen vuestro espíritu y conviertan a la verdad a los que todavía duden.
7. Pero esto únicamente se os concederá, hasta que hayáis alcanzado la espiritualidad y la fe verdadera, cuando para vosotros sea lo espiritual lo más consistente y lo más verdadero.
8. Llevad en vuestro corazón impresas nuestras palabras de hermanos espirituales, de seres que habiendo venido de otro mundo, de regiones superiores a la vuestra, no nos hemos enseñoreado ni hemos mostrado superioridad alguna sobre vosotros.
9. Sabed que cuando el Padre nos franqueó la puerta que conduce a vuestro mundo material, cuando Él con potente voz nos ordenó que viniésemos entre vosotros, una alegría indescriptible y una dicha espiritual inefable invadió nuestro ser, y nos apresuramos acudir hasta vosotros, preparando a las facultades espiritualistas con los medios que Él nos concedió, para de este modo comunicarnos con los habitantes de este planeta.
10. Viendo las vicisitudes que vosotros pasabais en esta Tierra, contemplando que habíais penetrado espiritualmente en una nueva era no comprendida aún por los hombres, y sabiendo que erais los escogidos del Señor, nos apresuramos a secundar la palabra y la Obra del Divino Maestro con nuestros humildes consejos.
11. Vimos que el ambiente de la Tierra os había materializado, que el fanatismo religioso os envolvía, que había dureza en vuestra carne y dureza en vuestro espíritu para comprender tan alta Obra y tan sublime mensaje, y por ello, por amor a vosotros, descendimos a la materialización, hasta llegar a planos muy por debajo del nuestro.
12. Sabíamos que, materializándonos dentro de los límites que el Padre ha dispuesto, podrías vosotros espiritualizaros, y así haceros comprender la verdad de esta Obra.
13. Mas he aquí que os habéis acostumbrado a materializar al mundo espiritual de luz, y no habéis permitido que nosotros, los seres del más allá, nos manifestemos entre vosotros de forma más elevada, y hemos tenido que luchar contra el letargo de las facultades, con el estancamiento de las multitudes y con el materialismo de todo pueblo espiritualista.
14. Debido a vuestra materialidad, no nos habéis dado ocasión de restituir cosas que pesan sobre nuestra conciencia y sobre vuestro espíritu.
15. Mas aún encima de todo esto, hemos sentido vuestro amor, vuestro respeto y vuestra identificación con nosotros, y esto ha enlazado, hermanos, y ya nada podrá distanciarnos.
16. Cuando esta manifestación haya cesado, no vayáis a olvidarnos, porque aunque ya no llamemos a las puertas de vuestro cerebro, y nuestras corrientes fluídicas no busquen la sensibilidad de vuestra materia, nuestros encuentros se verificarán en el más allá, y ese más allá será accesible a vosotros como nunca, mediante la oración y la elevación que alcanzaréis en el instante en que vosotros así lo deseéis.
17. ¿Qué dudas pueden quedar entre vosotros? ¿Qué misterios pueden quedar todavía entre sombras?
18. Todo os la ha esclarecido el Padre, hasta donde podéis comprender y saber en este tiempo.
19. Mucho es lo que Él os ha revelado y enseñado, y podéis estar seguros que esta etapa llega a su fin en su preciso y verdadero momento, podéis estar convencidos de que el Padre no corta Su palabra antes de tiempo.
20. A los que habéis adelantado y evolucionado en el seno de esta Obra, os decimos, sin adulación alguna, que habéis sido los justos discípulos para tan justo Maestro.
21. De entre vosotros, porción amada del Señor, no ha habido ninguno que le formule la petición de que el Padre espere un tiempo más antes de levantar Su manifestación, mansamente estáis esperando ese último día en que Él os dé Sus cátedras.
22. En ese momento supremo, en ese instante final de esta etapa de gracia y de complacencias; el Padre bendecirá a todos Sus discípulos, y algo dejará en vuestro corazón por haber sido los mansos y los humildes, por haber sido obedientes a Sus mandatos.
23. Mas en esa gracia que Él, como ósculo de paz y de despedida, deposite en vuestro espíritu, descansará también la responsabilidad de luchar entre aquéllos que con desobediencia, profanación, e ignorancia, persistan en pretender que continúe la comunicación de la Divinidad a través del entendimiento humano.
24. Velad y orad, hermanos, pues es el peligro real el que os acecha, y esa tentación llegará a todo el pueblo; y cuando viereis que todas estas cosas suceden, luchad con vuestra oración, aprestad vuestra espada, porque vuestra palabra será palabra de verdad.
25. Si lucháis con vuestras obras y cumplimiento, veréis cómo aquellos brotes de impostura no tendrán larga vida.
26. Al dispersarse desengañadas las multitudes de los lugares de la desobediencia, en donde repercutirá una palabra que no es la de Él, tocarán de puerta en puerta, hasta llamar al corazón de los verdaderos discípulos, de aquéllos que con verdadera obediencia dejaron que la mano del Padre cerrara con broche de oro una etapa y abriera una nueva.
27. Y esas multitudes, los espíritus ansiosos de verdad y espiritualidad, hallarán el oasis que busca el caminante en el desierto; ahí, reposarán su cansancio bajo la sombra bienhechora del árbol espiritual, y una vez recobradas las fuerzas, se levantarán para convertirse en los nuevos labriegos.
28. Podéis hacer vuestras reuniones espirituales, lo mismo en vuestros hogares que en los recintos que hasta ahora os han cobijado, porque no son las paredes, el piso o la techumbre lo que el Padre busca, sino los corazones unidos de Sus hijos.
29. Reuníos, porque tendréis más fuerza estando unidos que estando separados, y formad congregaciones donde el Maestro hable, recreándose y alimentándose vuestro espíritu con la misma esencia que brota de la Fuente de la Gracia, aprendiendo unidos la misma lección, y caminando todos al mismo compás.
30. Si las circunstancias terrenas o los deberes y obligaciones materiales os llevan a lejanas comarcas, emprended el camino sabiendo que desde ahí estaréis en comunicación espiritual los unos a los otros.
31. Los que en esta tierra permanezcáis, hacedlo unidos en espíritu y aún en materia, para que os deis fuerza los unos a los otros, y abráis las puertas para que lleguen aquellos que el Padre os anunciara desde ha mucho tiempo, porque aún no llegan las grandes muchedumbres, las caravanas de extranjeros que han de venir a esta tierra que tenéis ahora por patria, y en la cual tienen que verificarse grandes acontecimientos.
32. La Obra del Padre tiene reservado un destino muy alto para Su pueblo en esta nación después, al borrarse fronteras y linderos, la Obra del Padre estará por todos los confines del planeta.
33. Mas para que todo esto suceda, antes deberéis unificaros, para que se levanten aquellas turbas, aquellas multitudes que el Padre os anunciara, cruzando desiertos, mares y montañas, atendiendo el divino llamando hasta llegar a vuestro seno, en donde deben encontrar moral, verdad y espiritualidad.
34. Cuando lleguen esas muchedumbres, no deben encontrar en vosotros ni tan siquiera rastros de vuestra pasada idolatría, de vuestro fanatismo, adulterio y materialismo, sino el culto a las cosas divinas, sencillo, puro y simple, y el culto a vuestro cumplimiento humano también saturado de sencillez y virtud.
35. La complicación no le va bien a las cosas espirituales; vosotros como humanos, tendéis a complicarlo todo, mas lo espiritual tiende a simplificarlo todo, y es esto lo que tendréis que enseñar a la humanidad.
36. Dejad que la humanidad contemple que no son las campanas de bronce las que llaman a vuestro espíritu, que vuestros ojos no ven ningún altar material, que vuestro espíritu no necesita sensibilizarse a través de las notas musicales ni de los ritos, que vuestro templo está en lo más profundo de vuestro ser, porque es ahí donde escucháis el verdadero himno y concierto de Dios.
37. Muchos se acercarán por causas aparentemente materiales, pero esto será para que tengan contacto con vosotros, los espiritualistas, para beber de vuestro seno enseñanza y con ella despierten; después, habrán de retornar a los puntos distintos de la Tierra, y os serán precursores dentro de sus pueblos.
38. Para que ellos puedan dar buen testimonio de cuanto de vuestros labios oyeron y de vuestro corazón recibieron, es menester entregarles con pureza y gracia lo que recibisteis de manos del Señor, así, cuando lleguéis a otros pueblos, miréis otros rostros y escuchéis otras lenguas, la vida no os será difícil, porque ya para entonces vuestros precursores habrán limpiado y allanado vuestro camino, y de este modo, los hermanos en la Obra del Padre, sin importar nacionalidad o raza, se ayudarán los unos a los otros en la redención de este mundo.
39. Grandezas y maravillas tendréis todavía que contemplar, hermanos que me escucháis, y vuestros hijos mayores las verán, y los hijos de vuestros hijos aún mayores las contemplarán.
40. De vuestros hijos sois precursores, y a ellos estáis heredando un caudal de inapreciable valor; llevadles con mano firme por esta senda, para que puedan ellos apreciar la Obra que el Padre os ha legado y así, cuando vosotros moréis en el valle espiritual, no sean las obras de vuestros hijos las que hagan llorar y estremecer de dolor a vuestro espíritu.
41. Vosotros, como ángeles guardianes de la paz de los que habéis dejando en la Tierra, deberéis seguirles conduciendo espiritualmente, para que dejen sobre la tierra una huella mayor de espiritualidad que la que vosotros habéis dejado impresa.
42. De esta manera, de generación en generación, mayores profetas, más grandes apóstoles y más grandes enviados seguirán llegando a este mundo, para estremecer a la humanidad en lo más profundo de su ser, para conmover a las grandes instituciones, y para abolir alas falsas doctrinas que invaden, como el fuego invade a los bosques, a esta humanidad.
43. Unid diariamente vuestra oración, hermanos míos, y en esa oración no pidáis por vosotros; ¡si tan sólo os pudieseis dar cuenta espiritualmente, de cuán revestidos de gracia y cuán protegidos por el Señor os encontráis, y de cuánta es la desnudez, la miseria, y el dolor que asuelan a la humanidad, nada pediríais para vosotros! ¡Cuánto se conmovería vuestro corazón por muy duro que fuese!
44. Pedid por vuestros hermanos, aunque no les conozcáis, aunque no sepáis quiénes son y vuestros ojos no les hayan visto jamás, pedid por ellos con todo vuestro amor y vuestra caridad, y si vuestros ojos derraman lágrimas que broten del corazón, esas lágrimas en vez de caer inútilmente en tierra, serán depositadas como bálsamo de salvación, de alivio verdadero para aquéllos que sufren y lloran.
45. Rogad porque vuestro espíritu se convierta en paz, y unidos todos en pensamientos del bien y en ese grandioso ideal, envolved a vuestro mundo bajo la sombra de vuestras alas protectoras.
46. Rechazad con vuestra oración las tentaciones, iluminad con la luz de vuestra oración a aquéllos que necesitan fuerza en su conciencia y en su voluntad para vencer los grandes obstáculos, para salir victoriosos en los grandes combates que se encuentran librando.
47. ¡Cuánta potestad ha puesto el Padre en vuestro espíritu para hacer prodigios por medio de vuestra oración!
48. Unificaos, penetrad en profundas meditaciones para que toméis el camino del cumplimiento, para llevar la verdadera luz al corazón de los hombres; unificaos, para que lo que una boca diga, otra lo confirme porque ambas habrán hablado la verdad, para que lo que un labriego siembre otro lo cultive.
49. Unificaos, como el Padre os lo ha pedido, para que podáis palpar en este mundo donde hoy moráis y nuestra palabra resuena, el cumplimiento de las grandes cosas que el Señor os ha anunciado y prometido, cosas que no habéis visto cumplirse hasta ahora, por falta de vuestro propio cumplimiento.
50. Sed humildes, nunca creáis saber más que nadie, así vuestra ignorancia no se verá sorprendida, y nunca intentéis ocupar el lugar preferente, porque es sobre los humildes donde el Padre derrama Sus complacencias, multiplicadas en prodigios y milagros.
51. Mucha es la necesidad del mundo, porque se encuentra huérfano, hambriento y sangrante, y vosotros poseéis, ¡oh, hermanos espiritualistas!, todo aquello que le puede aliviar, que le puede calmar tantos y tantos sufrimientos.
52. Benditos los que habéis despertado, porque los que no han despertado seguirán siendo tocados por la mano de Dios, mas benditos todos sois en el camino del Señor.
53. Estas son mis humildes palabras que he venido a entregaros en representación de todo el mundo espiritual de luz, formando un solo espíritu y una sola voluntad, reflejados en este mensaje inspirado por el Señor para hacerlo llegar hasta vosotros.

Que la paz del Padre sea con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 48


1. En el altísimo nombre del Divino Maestro, saludo a mis hermanos, para servir a la Divinidad y también a vosotros, y lo hago en representación del mundo espiritual de luz.
2. Hemos venido a enseñaros cómo debéis desarrollar vuestros dones, a enseñaros cómo podéis sanar a los enfermos, y es el Señor quien nos ha entregado esta delicada misión y nos ha permitido, por conducto del entendimiento humano, desempeñar nuestro cargo.
3. Principiemos por recordar algunos de los ejemplos que el Divino Maestro, en cuanto hombre, nos diera en el Segundo Tiempo, para que esa rememoración sea como principio de la enseñanza de este día.
4. Y ¿qué mejor punto de partida, qué mejor tema espiritual y qué mejor modelo podría haber que los ejemplos perfectos de la Divinidad?
5. Pues bien, recordemos entonces a Jesús sanando a los enfermos.
6. En aquel Segundo Tiempo, la fama de Jesús crecía por virtud de Sus milagros; el nombre de Jesús como doctor maravilloso, corría de boca en boca y de corazón en corazón, desde el harapiento hasta el príncipe, todos tenían noticia de los grandes prodigios de Jesús.
7. Acudían a Él enfermos y necesitados de todas las clases sociales; los desahuciados, los desesperados que arrastraban las cadenas de sufrimientos largos y cruentos, iban en busca de aquel hombre maravilloso, de aquel hombre extraño, con la esperanza de encontrar en Él el bálsamo que aliviara sus males, y de ese Espíritu todo recibían.
8. Al entrar en contacto con las emanaciones divinas que brotaban de aquel hombre, todo corazón, toda materia y todo espíritu recibía bálsamo, todos los males desaparecían, toda pena se tornaba en consuelo, toda aflicción en alegría, toda incertidumbre en confianza y en seguridad, toda tiniebla en luz, y todo pecado se convertía, por el arrepentimiento, en regeneración.
9. Aquel Divino Doctor tenía caridad de todos y a todos comprendía, y sabía que para que aquellos enfermos envueltos en el vicio, el fanatismo y la tiniebla pudieran despertar, era menester que contemplaran el prodigio material, la maravilla exterior, el milagro materializado, para así poder creer, ver y sentir al Maestro.
10. Lo mismo sanaba a un espíritu con la luz de una palabra, que sanaba a un leproso tocándole o permitiendo que éste le tocase, lo mismo regeneraba a un pecador con la luz de una de Sus miradas, que producía arrepentimiento en el más obcecado o empedernido con una de Sus caricias.
11. A todos sanaba Jesús, no había mal que por Él no fuera vencido, no había enfermedad por Él desconocida, no había problema sin solución, no existía pecado sin perdón y no había aflicción sin consuelo, todo se hallaba en ese manantial de amor, en aquel Doctor Divino que todo lo cura, todo lo sanaba con un solo remedio, con un solo bálsamo, con una sola medicina: Su amor.
12. ¿Acaso vio alguien preparar a Jesús medicamentos materiales? ¿Por ventura necesitaba Él ungir a los enfermos con Sus manos? No, hermanos míos, de aquel ser perfectísimo brotaban emanaciones de salud que destruían todo principio de mal, toda enfermedad y toda aflicción.
13. Porque el amor divino es fuente de vida, fuente de salud, es manantial de bienes y caridades.
14. Y esa facultad depositó Él en Sus discípulos, los cuales después de Su partida, lograron prodigios maravillosos, curaciones sorprendentes y milagrosas, tanto en lo material como en lo espiritual.
15. En donde el mal existiese, ahí llegaba el bálsamo divino, el bálsamo espiritual que hacía sentir su milagroso efecto.
16. Pues bien, hermanos míos, vosotros ya no vivís en el Segundo Tiempo, mas sois discípulos de ese mismo Doctor, de ese mismo Maestro, sois también continuadores de aquellos discípulos del Segundo Tiempo, y en vuestras manos espirituales, en vuestro espíritu y en todo vuestro ser, se ha derramado la Divinidad como se derramara en aquéllos que siguieran a Jesús en aquel tiempo.
17. Muchos prodigios ha hecho el Señor entre vosotros, muchas obras poderosas ha realizado entre Su pueblo escogido, mas los tiempos han cambiado; no ha venido Él ha repetir los milagros de ese lejano Segundo Tiempo, porque aquélla fue una lección que ya pasó.
18. Hoy ha venido a deciros: "Vengo a darle vista al ciego, movimiento al paralítico, oído al sordo y vida al muerto", mas Él se refiere a los espíritus; en aquel buscó a los enfermos del cuerpo para despertar a los espíritus, hoy viene en busca de los espíritus para que se levanten y despierten a los demás.
19. Ved cómo los ciegos para la luz espiritual han abierto los ojos a la luz del Tercer Tiempo, ved cómo los que llenos se encontraban de la lepra del pecado y de los vicios se han limpiado al escuchar la Divina palabra; los privados del movimiento en su camino espiritual, y que sólo podían moverse en su vida humana y dentro de las pasiones humanas, hoy se han liberado para trabajar y para luchar, extendiendo sus alas en la senda espiritual; los que habían muerto a la vida de la gracia, hoy han contemplado la brecha abierta por el Espíritu Santo, que os invita a la espiritualidad, a la luz y a la perfección.
20. Mas el Divino Maestro, al derramar su bálsamo sobre toda la enfermedad, no ha olvidado las dolencias materiales, no ha cerrado Sus ojos a las dolencias físicas y a los males que afligen a las pequeñas envolturas, que son el báculo en el que se sostiene y con el que camina vuestro espíritu en esta jornada terrenal.
21. A esos malos materiales también ha entregado Él Su bálsamo y consuelo, según sea la restitución de cada quien, permitiendo que en este tiempo el mundo espiritual de luz tome materia, para llegar un poco más cerca de vosotros, acercándonos a vuestros males físicos, a vuestros problemas humanos; ésta ha sido la gracia que el Padre ha otorgado a Su pueblo, y éste pueblo, en su ignorancia, en su confusión y en su materialismo, ha hecho que el mundo espiritual de luz se materialice aún más.
22. Y así ha sido, hermanos, ciertamente nos hemos materializado hablándoos con vuestro propio lenguaje, escuchando hasta la más mínima de vuestras quejas, explicándoos con palabra sencilla, humana y llana vuestros conflictos y difíciles situaciones, y todavía más: la ignorancia de unos, la inocencia de otros, y la exigencia de algunos más, nos han obligado a materializaciones indignas de la Obra del Padre, indignas de Su mundo espiritual.
23. Pero el tiempo de las profanaciones, el tiempo de contemplaciones y concesiones hacia vosotros por parte de la Divinidad, ha llegado a su término, y por virtud de la palabra del Divino Maestro, y de las explicaciones del mundo espiritual de luz, estáis en la situación de poder dar pasos en la senda espiritual, pasos de adelanto y progreso.
24. ¿Por qué persistir entonces, en prácticas materializadas pasadas e imperfectas? ¿por qué os obstináis en el retraso y en el materialismo si sabéis que esta Obra es todo espíritu, todo pureza, luz y elevación?
25. Analizad profundamente la divina palabra, para poder descubrir en su fondo todas las perfecciones que el Padre os pide, para encontrar en ella todos los pasos que el Maestro quiere que deis.
26. Ya es tiempo de que las curaciones espirituales tiendan a la simplicidad, a la sencillez y a la espiritualidad, para que con eso agradéis al Señor, deis su lugar al mundo espiritual de luz, practiquéis la Obra en forma más espiritual y así evitéis la crítica.
27. Os vamos a hablar ahora, de la curación fluídica, esa curación que a través de las facultades espiritualistas hemos practicado durante estos años, y comenzaremos por preguntaros: ¿qué cosa es ese fluido espiritual que cura a los enfermos? 28. El fluido espiritual, hermanos míos, que brota de nuestros espíritus y se funde con el fluido de las facultades espiritualistas para derramarse en curación, en beneficio y salud para los enfermos, no es otra cosa que el fluido universal que viene de la misma Divinidad.
29. Os hemos dicho que Dios es la fuente de salud, que de Su Espíritu emana todo bien, todo bienestar, toda paz, toda salud; y de estos atributos nos ha colmado, tanto a los seres espiritualistas como a las criaturas humanas.
30. De nuestro espíritu y de vuestro ser brotan emanaciones espirituales que son en su origen benéficas, pero hay que saber algo, hermanos: según la índole y la tendencia del espíritu, según los sentimientos de su corazón así son las emanaciones que broten de él.
31. Si el espíritu es bueno, si ha permanecido en él su principio que es el bien, que es Dios, de ese espíritu brotará emanación de paz, de luz, de salud y bienestar, si por el contrario, ese espíritu por los tropiezos del camino, por las tentaciones, por las tempestades y por las pasiones se tornase en espíritu en tinieblas, en un espíritu al servicio del mal, entonces de él sólo podrán emanar la enfermedad espiritual, la turbación, la mala influencia y la tiniebla.
32. Sucede en el espíritu justamente lo que acontece en la materia: de una materia enferma brota el contagio para las sanas, de un ser humano sano brota y emana salud, porque no solo transmitís la enfermedad, también se transmite la salud, y ésta es más poderosa que la enfermedad, y aunque pasajeramente pueda ser vencida la salud, al final acaba ella por vencer.
33. La salud es inmortal, porque es un bien que brota del Espíritu Divino.
34. Vosotros gozáis del don bendito del fluido que está en todo vuestro ser y que es vuestro principio vital: la fuerza de vuestro espíritu; con él, podéis sanar a los enfermos, pues con las emanaciones de vuestro espíritu podéis levantar a los desahuciados, a todos aquéllos que envueltos están por enfermedades extrañas e incomprensibles para la ciencia humana.
35. Mas ese don no ha encontrado todavía su máximo desarrollo, y vuestro don curativo ha encontrado muchos obstáculos debido a que no tenéis fe, a que carecéis de la confianza absoluta en ese don.
36. Si os entregaseis con fe y absoluta confianza, con amor y espiritualidad al desarrollo de ese don, contemplaríais como en breve tiempo se realizan ante vuestros ojos los verdaderos prodigios profetizados y prometidos por el Padre.
37. El desarrollo de los dones espirituales requiere de vosotros esfuerzo, aún más abnegación y sacrificio, mayor entrega, espiritualidad y preparación, porque si no contribuís vosotros de esa manera, no podréis alcanzar un buen desarrollo de esos dones que latentes se encuentran dentro de vosotros.
38. Para que el don curativo florezca, se desenvuelva y se manifieste ampliamente entre vosotros sin necesidad de recursos materiales o de acudir a la ciencia humana, tendréis que poner más espíritu, más corazón: en una palabra, más amor.
39. Haced que en el momento de vuestro trabajo espiritual, cuando vayáis a impartir bálsamo a los enfermos, vuestra conciencia sea clara, vuestra mente despejada y vuestro corazón se limpie y se llene de buenos sentimientos, para que sintáis toda la ternura, caridad y preocupación por el semejante enfermo, por el hermano caído, por el hermano que sufre, sangra y llora.
40. Si queréis que en vosotros se desborde el don de curación, es menester que vuestro corazón sienta el dolor de los demás, y que vuestro espíritu se despoje de todo egoísmo, despojando a la vez de pasiones a su materia, consciente de que lleváis un don precioso.
41. Identificaos con nosotros, y el mundo espiritual de luz llegará por medio de vuestra inspiración, como emisarios del Doctor de los Doctores, para hacer sentir en los enfermos, la emanación limpia y pura, llena de consuelo y luz que brote de nuestros espíritus, las cuales fundidas con propias emanaciones saludables y benéficas, obrarán el prodigio en los necesitados. 42. Muchos enfermos han sanado sin necesitar más que el fluido espiritual, mas esos casos no han abundado; es vuestro deber hacer que esos casos se multipliquen, para que todo enfermo que se acerque a vosotros, tenga la dicha de experimentar en su espíritu y en su materia el verdadero fluido espiritual, para sentirse saturado de esas emanaciones.
43. No tenéis necesidad alguna de recurrir a prácticas atrasadas que el pueblo espiritualista debía ya haber abandonado, que todavía algunos, sea por ignorancia, por falta de estudio en la Obra o por falta de desarrollo, continúan practicando.
44. Lo que necesitáis, para poder derramar ese fluido verdadero en los enfermos, es mayor preparación espiritual, mayor desarrollo de vuestros sentimientos y de vuestros y vuestras virtudes.
45. Mientras más se limpie vuestro espíritu, mientras más se sature de amor, mientras más adquiera el conocimiento verdadero de las cosas espirituales, más sanas, saludables y benéficas serán vuestras emanaciones.
46. Analizad, hermanos, que si el fluido benéfico verdadero brota del espíritu, él, entonces, buscará al espíritu, no a la materia del enfermo; ni tan siquiera os es necesario que vuestras manos materiales toquen o unjan a los enfermos.
47. El fluido espiritual bien puede darse en una mirada, en un pensamiento de amor, o en una palabra de consuelo; la forma más material de entregar la curación fluídica es tocando al enfermo, y es más espiritual usar la palabra, palabra que contenga esencia, consuelo y bálsamo.
48. Son los espíritus los que se encuentran enfermos por el pecado, por el vicio, por el fanatismo y las tinieblas, por los desengaños, por las ambiciones; es ahí, en el espíritu enfermo, donde deben caer la gota de bálsamo y el fluido curativo, y es en vuestra oración y en vuestra palabra donde irá vuestro fluido como rocío que envuelva a esos espíritus y a sus materias.
49. Comprended, hermanos míos, que lo que la humanidad necesita, que lo que esas turbas de enfermos que se aglomeran a vuestras puertas más requieren, es de la palabra de consuelo, luz, de perdón, de esperanza y de fe: la palabra de la Verdad.
50. Hay hombres y mujeres que arrastran enfermedades incurables, que han buscado el alivio en manos de muchos médicos, que han llamado a muchas puertas, que han ido de comarca en comarca, de puerta en puerta y no han encontrado la vida que se les va; lo que esos enfermos necesitan no es otra cosa que la regeneración espiritual y moral, que les proporcione orden en su vida y paz, porque las lacras que están en sus espíritus, se manifiestan en enfermedades físicas.
51. El origen de las enfermedades del cuerpo se encuentra oculto en lo profundo del espíritu, ahí donde los hombres de ciencia no han podido penetrar, y donde el mundo espiritual de luz penetra a cada instante y en donde vosotros podéis aprender a penetrar.
52. Cuando esos hombres y mujeres enfermos, descubran a través de vuestra palabra el origen de sus males, cuando se regeneren, se espiritualicen, se moralicen, ordenen sus vidas y se eleven sobre el camino firme de la verdad y del bien, como girones caerán de sus espíritus y de sus cuerpos todas las dolencias, todas las miserias y todas las lacras.
53. Ya podrán verter sobre de ellos los hombres del saber humano medicina tras medicina, que no encontrarán su salud.
54. ¿Veis cómo entonces, en vosotros se encuentra el secreto de la salud de vuestros hermanos así como de la vuestra propia?
55. En vuestras manos espirituales ha depositado el Señor, con Su palabra y con Su Doctrina, la fuente de salud, el gran milagro, el gran don, la maravilla, el don precioso que vosotros todavía no habéis desarrollado y que se encuentra latente en vosotros; desarrolladlo, ponedlo en práctica y experimentad, que muy pronto obtendréis los grandes frutos.
56. Cuando vayas a experimentar al alcance de vuestro don curativo, iniciad vuestro trabajo sobre una conciencia y una caridad sentidas y profundas, que vuestro corazón se encuentre vibrando de ternura y compasión para todos los enfermos, ausentes y presentes, sin distinción alguna, y pensad también, en aquellos enfermos que no tienen materia, en las legiones de seres confundidos que vagan por los espacios, para que a ellos llegue también el bálsamo que brota de vuestro espíritu, porque os encontraréis entregando curación no por vuestra materia, sino por vuestro espíritu.
57. Espera mi humilde espíritu, que las explicaciones que os di en este día, sean comprendidas por cada uno de vosotros, y que después de analizarlas, cada uno de vosotros se sienta capacitado y con el ánimo suficiente para dar mayores pasos en su cumplimiento.

Voy a retirarme de entre vosotros, deseando que la paz del Divino Maestro reine en el corazón de Israel.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 49


1. Venimos a establecer la comunicación fraternal, y el Señor lo ha permitido para probar a la humanidad que en el Universo que El ha creado, no hay distancias ni fronteras para el espíritu, y para enseñarle que los que se aman, pueden estar unidos, aunque unos habiten en un mundo y otros en otro.
2. Hemos venido a explicaros la palabra del Señor, para que la encontréis comprensible y al alcance de vuestro entendimiento.
3. Después de este tiempo de enseñanzas, vendrá el tiempo de estudio y meditación, para que comencéis a practicar a través de esa práctica adquiráis mayor fortaleza.
4. Mientras mayor sea vuestra consciencia, vuestro trabajo y vuestro amor, mayor será el desatamiento de vuestros dones.
5. No temáis a ese tiempo, no temáis a la humanidad, no temáis a los juicios de los hombres; pensad en que sois los discípulos del Divino Maestro y en que lo que El os ha enseñado es perfecto.
6. ¿Quién puede atribuir imperfección alguna a la Obra Divina?
7. Podréis caer todos en errores, e interpretar mal la enseñanza que habéis recibido, pero la Obra Divina no variará jamás, siempre será perfecta y siempre estará sobre todos, inspirando a los hombres.
8. Muchos habéis sido los privilegiados en este tiempo, muchos millares de seres han escuchado la divina palabra, no ha sido privilegio de unos cuantos, el pueblo de Israel está compuesto de millares y millares de seres, y éstos serán dispersos por todo el mundo, después de la terminación de este tiempo.
9. Conocéis la historia de los tiempos Primero y Segundo, ya sabéis bien a cuántos tropiezos se enfrentarán los labriegos y los sembradores de la simiente perfecta, ya sabéis cuántos dolores habéis de padecer y cuántos sacrificios habréis de atravesar a fin de dar testimonio de las cosas que se han verificado, y que se han manifestado en este mundo.
10. Tendréis que luchar con todas las fuerzas de vuestro espíritu, para lograr que esta Doctrina quede establecida y esta semilla sea conocida.
11. Hasta hoy, esta Doctrina ha permanecido oculta, porque el Señor así lo ha permitido para que en paz podáis ser doctrinados por la Divinidad, mas después llegará el tiempo de lucha, el tiempo en el que ya no callaréis, sino que vuestra voz hablará para dar constante testimonio de cuanto habéis visto y oído.
12. Para triunfar en esta lucha, tenéis que vivir en paz y armonía, para que el testimonio de un labriego sea idéntico al de otro labriego, aún encontrándose ellos en distintas naciones o en distintos continentes.
13. La humanidad, al escuchar esta buena nueva manifestada de la misma manera a través de todos los labriegos, se estremecerá y conmoverá ante un mismo testimonio, ante una misma palabra y una misma práctica.
14. Para ello, es necesario que después de cesar la comunicación por el entendimiento humano tanto de la Divinidad como de Su mundo espiritual, forméis acuerdo entre vosotros, preparando y disponiendo todas las cosas para uniros en espíritu y en verdad.
15. ¿No os sentís dichosos por haber sido vosotros los escogidos de entre tantas criaturas que pueblan la Tierra?
16. Sois Israel, vuestro espíritu es el mismo que en el Primer Tiempo atravesara el desierto, oyendo la palabra de enseñanza a través de Moisés, porque fue él el portavoz de Jehová, y sois los mismos que en el Segundo Tiempo escuchasteis a Jesús,, el Verbo de Dios que se hizo hombre entre vosotros, vosotros fuisteis testigos de Su jornada.
17. Hoy, en este Tercer Tiempo, volvéis a la Tierra para que se cumpliera lo que escrito está, porque os estaba anunciado vuestro retorno.
18. Cada vez que el Señor manifiesta Su amor y abre Su arcano para que el Reino de los Cielos se acerque a este mundo, el pueblo de Israel ha habitado en él para recibir a Su Padre y Señor.
19. Ha sido Israel Su confidente y depositario, para que después de recibir de El Su palabra y el caudal de Sus bendiciones, lo envíe el Señor al mundo para participar de todo eso a todas las criaturas.
20. Así en este tiempo seréis dispersados por todo el mundo, según voluntad del Señor.
21. No sabéis cuando será vuestro tiempo cumplido, pero habréis de llevar esta semilla por todos los caminos del mundo; cada uno de vosotros deberá estar dispuesto, preparado y atento para cuando la hora os sea anunciada, y será vuestra propia intuición la que os haga reconocer cuando sea llegado el momento.
22. Aparentemente serán las causas materiales las que os hagan ir, pero bien sabéis que será verdaderamente la mano del Señor la que os guiará hasta donde sois esperados.
23. Iréis como sembradores, como representantes de esta Obra en aquellas comarcas o naciones donde fuese la voluntad del Señor establecer vuestra planta.
24. Cuando reflexionáis en todo esto, os sentís muy pequeños e incapaces de poder llevar esta enseñanza para transmitirla a vuestros hermanos, y pedís ayuda desde el fondo de vuestro corazón pidiendo que vuestro destino podáis cumplir.
25. NO dudéis en que ese destino vuestro se cumplirá, hermanos míos, mas cuanto mayor sea vuestra preparación, más corto el camino os será, y presto llegaréis al cumplimiento de vuestra misión, porque transitaréis por el camino recto, por el que alcanzaréis en corto tiempo al fin de vuestra jornada.
26. Ignoráis todavía lo que hay dentro de vosotros mismos, porque no habéis mirado hacia adentro y no conocéis vuestro interior, mas la práctica de las enseñanzas del Señor os dará a conocer todo lo que habéis recibido, todo de lo que sois capaces, porque es El quien os ha preparado.
27. ¿Creéis acaso que el Señor, conociéndoos como os conoce, os diese una misión superior a vuestras fuerzas? ¿Creéis que El os mandase un imposible? no, hermanos; El conoce vuestro espíritu de una manera que no podéis concebir, y El que en el momento en que necesitéis resolución, convencimiento y fe plena, habréis de hacer obras grandes y admirables.
28. Y lo haréis, porque lleváis el espíritu del Padre, porque habéis sido Sus discípulos en todos los tiempos, porque tenéis Su herencia y Su simiente divina, todo esto lleváis en vosotros.
29. Caminad con confianza, sabiendo que nosotros os acompañamos y somos invencibles en la lucha, y que somos incansables para que en unión con nosotros, realicemos la obra que será para engrandecer la Obra del Padre; todo sea siempre para honra y gloria suya.
30. En este tiempo, El se ha servido de entendimientos rudos, ha tomado El, el corazón todavía imperfecto de los hombres para derramar su palabra que ha encerrado sabiduría y esencia divinas.
31. El ha hecho este prodigio y después de este tiempo, cuando tengáis la comunicación directa con El, contemplaréis cómo Sus inspiraciones son aún mayores.
32. El libro de la Sabiduría continuará abierto, El seguirá mostrando a vosotros una a una sus páginas, según sea vuestra elevación, porque la inspiración jamás se agotará.
33, Hermanos, ya debíais ser los limpios y puros de corazón, mas sin afán de crítica el mundo espiritual de luz contempla que no habéis limpiado el ambiente de vuestras chozas, en donde ha faltado paz y unificación; es voluntad divina que vuestros hogares sean ejemplo para la humanidad.
34. No es suficiente el que preparéis ese ambiente en el instante en que os vayáis a reunir para recibir o estudiar la palabra espiritual, es menester que sepáis darle solución a vuestros conflictos materiales para que no giman vuestros corazones, y podáis así estar preparados para cumplir espiritualmente con su Señor en todo instante.
35. El Padre os formO desde un principio con un fin divino, un fin perfecto y espiritual, os formó El por amor y os ha enviado a este planeta en una nueva vida por amor, y por amor tendréis que cumplir, para que por ese amor, podáis regresar a El.
36. Limpiad vuestro paso, vuestro camino para que la humanidad os contemple siempre plenos de luz y de potestad.
37. En esta Era bendita, habéis sido los llamados, los escogidos y el Padre os ha dado el nombre de Espiritualistas Trinitarios Marianos, y este nombre os ha sido confiado para que podáis llegar a la perfección, perseverando en este camino hasta el final de vuestra jornada, cuando os reunáis con el Divino Padre.
38. No consiste vuestro deber únicamente en consolar a la humanidad en sus pruebas, también tenéis que darle valor y potestad para que salga avante de ellas; vosotros deberéis hacer uso de vuestra potestad para detener muchas de esas pruebas y poner a salvo a vuestros hermanos, mas ¡ay! de vosotros si por vuestra falta de preparación no sabéis detener esas pruebas, porque entonces seréis vosotros quienes apuréis el cáliz de amargura que no supisteis retirar de los labios de la humanidad.
39. Preparaos, porque también tendréis que detener el avance de los elementos desatados que azotarán a la humanidad, y si os creéis débiles o insignificantes nada podréis hacer.
40. Contemplad cómo el Padre os ha llenado de Su divina potestad, y según sea vuestra preparación así será lo que habréis de entregar a la humanidad.
41. No olvidéis que para depuraros, seréis tocados uno a uno por la mano del Padre, mas ¿cuándo os llegarán las pruebas? ¿serán benignas entre vosotros, no lo sabéis, por ello preparaos y preparad vuestros hogares.
42. Con llanto contemplamos que cuando el corazón menesteroso se os acerca, no le podéis dar ejemplo de paz, humildad, caridad y unión, y todas estas virtudes debéis ya poner en práctica, para que el Padre contemple que no le habéis dejado hablando en el desierto en esta Tercer Era de Su comunicación.
43. Mirad hermanos, que el Padre ya no descenderá más a este planeta, que deberéis vosotros, por vuestra elevación, iros acercando a El, saturándoos de Su sabiduría y de Su divina esencia, que quedarán en lo más profundo de vuestros espíritus..
44. Para que vosotros os elevéis, es necesario que El parta, para que vosotros adelantéis en el camino, es menester que El deje de comunicarse a través del entendimiento humano, para que de este modo, no pudiendo ya encontrarle en materia, le busquéis con vuestro espíritu en el infinito espiritual, y así esté dentro y fuera de vosotros.
45. El Maestro ahora, como en el Segundo Tiempo, habla a Sus discípulos incesantemente de Su próxima partida, de Su partida inevitable porque escrito está que así habría de suceder.
46. El hombre no puede ponerse al voluntad divina, porque ni la humanidad ni el pueblo de Israel entero, podrán hacer que el Maestro permanezca un tiempo más doctrinando, porque no existe fuerza humana ni espiritual que pase sobre lo escrito, sobre lo destinado por el Creador, por el Juez Divino, por el Padre Universal.
47. Mas si algunos osaren, después de la partida del Señor, caer en tan grande sacrilegio, se harían acreedores a una sanción espiritual que sólo el Juez Divino les podrá dictar.
48. Sería su falta de una magnitud tal, que equivaldría a que los Apóstoles del Segundo Tiempo hubiesen intentado extraer del sepulcro el cuerpo de su Maestro, para levantarlo delante de los hombres con el fin de que continuase hablando.
49. La palabra de Dios es inmutable, no varia jamas, es eterna; Dios no cambia nunca de parecer, y su ley esta escrita por siempre y para siempre.
50. 1950, hermanos míos, es ineludible, inmutable, e inevitablemente, el último año en que la humanidad reciba la comunicación de la Divinidad y de Su mundo espiritual a través del entendimiento humano.
51. ¿Podría el Padre faltar a Su propia palabra, entregada a través de innumerables pedestales en múltiples recintos durante tantos años? ¿Podría el Rayo Divino universal descender de nuevo en forma material como lo hiciera en esta etapa, cerrada por Su propia voluntad el último día de 1950?
52. No, hermanos, esto no sucederá.
53. Todos habéis sido doctrinados por un solo Maestro, todos habéis recibido órdenes, enseñanza y palabra de un solo Dios, un solo Señor, mas no todos habéis estudiado ni todos habéis comprendido.
54. Una cosa es escuchar y otra es comprender, hermanos míos, una cosa es conocer la palabra del Padre, y otra muy diferente es guardar esa palabra, sin dejar que escape o se pierda en el desierto.
55.-Enseñanza no os ha faltado, lo que os ha faltado es estudio, análisis y comprensión; no viene el mundo espiritual de luz a enseñaros nuevas cosas, simplemente, secundamos al Padre explicando las cosas entregadas muchas veces, durante mucho tiempo, en tantos y tantos recintos.
56. Y e Padre tiene absoluta razón y derecho para reclamar a vosotros, la falta de depuración de Su pueblo en la práctica de Su Doctrina, pues El nada confuso o impuro os dejará cuando sea llegada Su partida, porque El ama al mundo, y El redimirá a todas las naciones a través de vosotros, mas para eso, deberéis llevar Su doctrina espiritual pura y libre de toda mancha e imperfección humana.
57. Vosotros, espíritus israelitas, sois quienes debéis doctrinar a esta humanidad, aún siendo corto el número de corazones que el Señor con Su amor está formando, mas el mañana llegarán corazones a engrosar vuestras filas, ansiosos y con gran anhelo de cumplimiento al Señor.
58. El mundo espiritual de luz os circundará siempre, y estará alerta en vuestro cumplimiento; no permitáis que os sorprenda nada de lo que vais encontrar en vuestro camino.
59. Seguiremos ayudándoos en vuestra faena porque aún necesitaréis la ayuda del mundo espiritual de luz, por eso hemos pedido al Padre el no apartarnos de vosotros en los momentos en que practicáis cuanto se os ha entregado, en cumplimiento a Su palabra bendita, Sus profecías y Sus promesas.
60. Vuestros espíritus se recrean ante la presencia de estos humildes seres espirituales, saturándose con la esencia de nuestras humildes explicaciones y del mensaje espiritual que el Señor os ha enviado a través de nuestro humilde conducto.
La Paz del Señor reine en vuestros corazones.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 50


1. Con el permiso de mi Padre, voy a entregar a mis hermanos una enseñanza que os servirá para mejor analizar Su palabra, y para mejor comprender la esencia que de ella emana.
2. Como sabéis porque lo habéis leído en Génesis, la Creación fue hecha por nuestro Padre para entregarle al espíritu del ser humano, cuanto le fuera menester.
3. Y en el Génesis, habéis leído que el mundo, este planeta, fue hecho en siete días.
4. Esto, hermanos míos, es únicamente un símbolo, una expresión, una metáfora, porque ¿qué tiene qué ver el tiempo material con lo espiritual? Nada, y lo que a vosotros en la Tierra os parecen eternidades, son tan sólo instantes para el espíritu.
5. Esta Creación tuvo evolución, ha conocido varias etapas, y este humilde siervo espiritual os dice que en verdad todo fue hecho por la mano de Dios, porque todo estaba estudiado, planeado y en el orden de Su caridad.
6. Retrocedamos hasta antes de que comenzaran los tiempos, hermanos míos: nuestro Padre, en el más allá, estaba circundado por los arcángeles, y vosotros habéis dado el nombre de Luzbel a uno de aquellos seres, porque esa de una belleza extraordinaria, de una luz hermosa.
7. Mas este ángel, viendo su propia hermosura, dejó que se infiltrara en él el orgullo acompañado de la soberbia, y ya no quiso ser menos que Dios; anheló un Universo que regir, donde ser poderoso y ser el rey.
8. Al contemplar el Padre tal soberbia, en Su infinito amor hacia esa criatura, creóle un universo, y aquel espíritu tomó carne en el primer hombre de la Tierra, Adán.
9. Leed en vuestra Biblia la parábola de cómo fue la formación del cuerpo del hombre, y a aquella forma el Padre le dotó de movimiento, mas le faltaba lo principal, el espíritu, el santo aliento; y el aliento que el Señor insufló en el primer hombre fue la encarnación del espíritu de Luzbel.
10. Mas para cumplir la voluntad divina de que todo tuviera progreso, todo tuviera adelanto y evolución, dándole a aquel espíritu la oportunidad de restituir y reconocer su falta para retornar limpio al Seno de Dios, dotó a la Creación de alma.
11. El alma, hermanos míos, como el espíritu, también precisa de la evolución, porque si analizáis correctamente, veréis cómo en la parábola de los siete días de la Creación contenida en el Génesis, primero es dado el reino mineral, después el reino vegetal, y finalmente el reino animal, para formar, de las almas evolucionadas de los tres reinos, el alma humana.
12. Así, virtud a la unidad de estos dos polos, espíritu y alma, es que la restitución del espíritu está unido a la evolución de las cosas materiales, para que el espíritu reinara sobre todo lo material que el Padre había creado para él.
13. El Padre púsole al hijo una tierra a sus pies, para que reinara y ejerciera su voluntad.
14. Mas para sujetar al espíritu a lo material, puso el espíritu unido al alma, y ésta a su vez unida al cuerpo.
15. El hombre está hecho a semejanza de Dios, Él lo ha revelado en Su palabra, sois a imitación de Dios, en vosotros están tres potestades, y estas potestades están en vosotros a semejanza de los tres tiempos.
16. Así tenéis la potestad del cuerpo, ese cuerpo que brotó del lodo y que, cumplida su misión debe rendir tributo a la tierra de donde surgió; mas ese cuerpo posee un vibrar, un ejecutar, un pensar y luchar, y esto es por el alma, que en su potestad se asemeja al Segundo Tiempo en que Cristo tomara cuerpo material para dar la enseñanza viva y el vivo ejemplo a la humanidad.
17. Y toda la lucha y trabajo del alma, está iluminada por la luz suprema, que es la luz del espíritu, luz que llevan todos los hijos de Dios y que llevan todos los seres humanos, y esta potestad está representada en el Tercer Tiempo.
18. De Dios habéis brotado, y la chispa divina os ilumina, os entrega el poder y la fuerza para que, en unión del alma, transite vuestro espíritu en esta Tierra en su envoltura.
19. Mas no confundáis el espíritu con el alma: el espíritu es esencia y el alma es sustancia.
20. Espíritu es el hálito del Padre, soplo esencial, y alma es la forma sutil por la cual el espíritu se manifiesta en el Universo material.
21. Aún siendo tan etérea y diáfana el alma, ¿creéis que existía antes de la Creación material? El espíritu es el que ha existido desde antes de los tiempos, y no ha precisado entonces de más sustancia que el pensamiento divino de donde brotó.
22. Antes de que el mundo fuera, esa partícula esencial y divina, el espíritu, ya estaba en el Seno Supremo, esperando descender para continuar su evolución, hasta el plano de las almas y al reino de la forma.
23. He aquí la explicación de la creación del hombre, desde el lodo del que brotara, hasta que su alma animal evolucionada tomara elevación, fuerza y calor a través del tiempo, aunque previa a la llegada del espíritu a la Tierra, tuviera esa alma que pasar por encarnaciones en diversos animalillos, desde el más elemental hasta el más avanzado.
24. Hojead el libro de las enseñanzas del Señor, y recordad aquella ocasión en que el Maestro, siendo niño en esta Tierra, formara con arena y agua una paloma, a la que dió vida con Su aliento, asombrando a cuantos le vieron obrar ese prodigio, prodigio realizado por el amor y el poder divinos.
25. Esta Tierra fue el paraíso formado por la mano de Dios, fue verdadero recreo para Adán y su compañera Eva, un jardín donde los frutos estaban entregados en sus manos, y toda la creación tributaba y entregaba esa pareja humana, la tierra les entregaba todo para su manutención y para lo que les fuera menester en la vida.
26. Y llegó de nuevo la tentación al espíritu ya encarnado, mas no os confundáis, hermanos míos, porque muchas consejas os dicen que la tentación era Luzbel y no, hermanos queridos, Luzbel es el símbolo del ángel caído por la desobediencia, por la soberbia, y ese ángel caído os simboliza a todos vosotros, los seres humanos.
27. Ved cómo la tentación no es únicamente para el espíritu, la tentación está en el deseo carnal que se introduce en los corazones de la humanidad y este deseo carnal completamente materializado que os llega de las más bajas esferas, ha penetrado cada vez más en la humanidad, y todo cuanto el Padre puso en este paraíso, lo habéis perdido por haberle dado aposento a la tentación y a la desobediencia.
28. Recordad cómo en Génesis se os relata que la advertencia de no tomar fruto prohibido estaba dada a Adán y Eva, y el fruto prohibido es símbolo de la ciencia que el hombre nunca debió haber probado, y la serpiente es símbolo de la tentación y de las bajas inclinaciones de la carne.
29. Y así sucedió, hermanos: la serpiente, la tentación, os presentó ese fruto lleno de veneno, lleno de bajezas, y al probarle, el hombre perdió el paraíso que le había entregado el Padre para recreo y evolución.
30. Y esa tentación ha sido vuestro enemigo, hermanos, porque debéis saber que en hebreo enemigo se dice "a-Satán", y Satanás, ese nombre con que muchos han querido personalizar al mal, es el símbolo de vuestra perdición, porque habéis llegado a perder el paraíso debido a la tentación, a vuestro enemigo.
31. Os insisto una vez más, hermanos, no confundáis esa tentación, ese enemigo con Luzbel, el espíritu que encarnara en Adán.
32. No podéis leer en ninguno de vuestros libros de el arrepentimiento tan grande de Adán, porque todavía en ese tiempo primigenio, los primeros hombres escuchaban y contemplaban la faz del Señor.
33. Grande fue el arrepentimiento de Adán, y grande fue su restitución, porque en el momento en que equivocara el camino por la desobediencia y por caer en la red de la tentación carnal, descendió el plano en que él se encontraba.
34. Y la simiente de Adán fueron Caín y Abel, engendrado Caín por la tentación carnal, y Abel, engendrado por la caridad de Dios a través del arrepentimiento de Adán, porque la compasión del Padre fue en él, y el Señor le dió un hijo engendrado en la luz del Espíritu Santo.
35. He aquí, hermanos, explicado el principio del mundo, y desde ese principio encontraréis los dos caminos, el camino del bien y el camino del mal; el camino del bien, engendrado por el amor de Dios con todas la virtudes y representado por Abel, y el camino del mal, representado por Caín, convirtiendo todas las virtudes en pecado.
36. Al contemplar Caín que su hermano Abel era iluminado y mimado por Dios, dejó que en su corazón penetrara el odio, la envidia, la soberbia y la mala voluntad, y esperó la primera oportunidad para dar muerte traicioneramente a su hermano.
37. Después de consumado su crimen, y al escuchar al voz del Padre que le preguntaba: "Caín, Caín, ¿dónde está tu hermano?", la mentira estuvo en los labios del fratricida, opacando con su mentira otra de las virtudes, la verdad, al contestarle a su Señor: "¿Soy acaso yo el guardián de mi hermano?".
38. La misericordia de Dios es infinita, como bien lo sabéis vosotros, hermanos amados, y por ella, de aquel hijo soberbio y pecador fueron engendradas la generaciones humanas, y de su simiente surgió un hombre con el nombre de Enoch, y en este hombre fueron las complacencias del Padre.
39. En Enoch se manifestaron con amplitud las virtudes, y de la simiente de él así como la de otros de sus hermanos, fueron fecundadas las tierras, poblándose el mundo, mas siempre combatiendo el mal al bien.
40. Al ver al Señor que en esa lucha era mayor el mal que el bien en Sus hijos, hijos a los que había entregado un átomo de Sí mismo, grade fue Su celo y Su justicia, enviando Dios el Diluvio Universal al mundo,
41. Mas el Padre permitió que Noé, el justo, se salvara junto con su familia y toda especie de animalitos, y de esa salvación ha brotado toda la generación que hasta hoy puebla vuestro mundo.
42. Fueron tres los hijos que engendró Noé, y de estos tres hijos fue sembrada la tierra con su semilla, tal y como el Padre se los había anunciado, esparciéndose por todo el planeta en diversas razas, colores y credos.
43. Pasados los cuarenta simbólicos días del Diluvio, puso el Señor como señal de reconciliación con la humanidad el arco iris en el cielo, simbolizando con siete colores las siete virtudes que son los siete espíritus que rodean al Padre, y que son las formas en las cuales se ha manifestado Dios en la Tierra; ese arco iris es señal de paz y cordialidad entre el cielo y la Tierra.
44. La Creación fue el primer pacto, que es el del amor, y lo hizo el Padre para dar oportunidad al espíritu del ángel caído, Luzbel, de tener su propio reinado dándole por reino la Tierra.
45. El segundo pacto, hermanos míos, es decir, la segunda virtud que se hizo sentir en la Tierra, fue la misericordia, porque al contemplar como las aguas exterminaban a Sus hijos rebeldes, gran misericordia brotó del corazón del Padre, prometiéndole a Sus hijos, que ya nunca permitiría Él la prueba del exterminio total, y que no tocaría más Su justicia a la Madre Tierra, porque en ella reinaría la misericordia divina.
46. He aquí la explicación del principio de la humanidad, he aquí el porqué de vuestra restitución espiritual.
47. Estudiad y analizad, hermanos, para que comprendáis mejor las razones de vuestra presencia en este plano, en este mundo, que ha sido vuestro paraíso perdido, mismo que lograréis recobrar merced a la revelación del Espíritu Santo.

Que la paz de mi Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 51


1. Me allego a vosotros por medio de este entendimiento que el Señor me ha confiado, para luchar y trabajar cumpliendo Su voluntad, y le he solicitado Su santísimo y divino permiso para hablaros de cosas que el Maestro no os puede decir, porque no sería justo que se materializara aún más.
2. He pedido el permiso a mi Padre, no porque Él ignore lo que vosotros necesitáis, sino porque es natural a todo espíritu plegarse al mandato del Padre.
3. Mirad que después de cesada estas manifestaciones por el entendimiento humano, han de transcurrir otros cincuenta años hasta que el mundo reciba en todo su esplendor a la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana, y mirad que Sus órdenes divinas las ha entregado desde antaño.
4. Y el mandato que Él os ha entregado es el de desfanatizaros, abandonando todos los objetos idólatras que habéis incorporado a la Doctrina del Señor; Él os ha entregado Su palabra para que no dejéis pasar los tiempos en vano.
5. El Padre os ha dicho: "Quiero que os elevéis de espíritu a Espíritu hacia Mí, que se en el rincón de vuestra alcoba os eleváis, ahí recibiréis lo que me pedís"; Su palabra ha sido cumplida, y por eso os pide Él espiritualidad.
6. Tenéis que suprimir los cantos y los rezas, porque vuestra oración debe ser espiritual, para poder elevarse hasta el Solio de Señor, donde no llegan los sonidos y las figuras materiales con que intentáis dar culto a la Divinidad.
7. Él no quiere que vosotros, los espiritualistas, seáis los prevaricadores que mentís cuando creyendo hacer oración, ocupáis vuestra mente con pensamientos materiales.
8. Tenéis que dar ejemplo de cumplimiento a los que como parvulillos se acerquen a esta Obra, para que sea en vosotros la unión en el pensamiento y en la elevación de espíritu a Espíritu.
9. Ya no ocupéis más el lugar de los prevaricadores, hipócritas y fariseos, hay que demostrar a la humanidad que estáis a la defensa de la Doctrina pura y perfecta del Divino Maestro.
10. Recordad que el Padre os ha dicho: "No todo el que me dice ¡Padre, Padre! me ama, sino aquél que cumple Mi voluntad"; analizad y no os hagáis acreedores a que en el mañana tengáis que lamentaros.
11. Sabed que quienes suprimen los coros y las antorchas lo hacen por fe, y que al hacer oración, en vuestro corazón sintáis el fuego porque encendida está la antorcha de vuestra fe, para esperar a vuestro amado Maestro.
12. En otras ocasiones el Señor os ha dicho: "Las vírgenes necias durmieron en profundo letargo, no mantuvieron sus lámparas encendidas", y eso quiere decir, hermanos, que no tuvieron fe, que no esperaron con paciencia y conformidad al Amado para llegar a Su festín.
13. El Señor quiere que seáis espejo limpio ante las multitudes, que sepáis seguir la huella que Él deja para que dejéis una igual a vuestros semejantes, para que al transitar por ella puedan llegar a la escalidad que vosotros os hayáis labrado.
14. Las palabras del Maestro son tan claras que no son difíciles de analizar.
15. Suprimid entonces los ritos y símbolos entre vosotros, no por temor a la justicia de los hombres, sino por mandato del Padre, sed obedientes a la palabra del Padre, como lo somos nosotros los espíritus que poblamos el espacio.
16. A aquéllos que no estén conformes en seguir los mandatos del Padre, os advertimos que aunque levantéis vuestra planta de este camino, en corto tiempo habréis de retornar a buscar el lugar que habéis abandonado, porque las pruebas que encontréis en vuestro camino, pues tendréis dentro de vuestro espíritu la conciencia que os reclamará, exigiéndoos que cumpláis el juramento espiritual que tiempo atrás habéis hecho.
17. Por otra parte, quedan suprimidas las "limpias" que hasta ahora se efectuaban en medio de vosotros, porque todo despojo y limpia de los espíritus necesitados debe ser a través del fluido espiritual; suficientemente os hemos explicado en qué consiste éste.
18. No recetéis imitando a los médicos de la Tierra, ¿acaso el Señor necesitó de recetarios para curar a los enfermos, en Su tránsito de 33 años por este mundo, en ese Segundo Tiempo.
19. Todo en vosotros debe ser espiritual, y debéis dar el primer paso porque el tiempo ha sido llegado y no nos resta más que cumplir.
20. Por eso os digo, en el nombre del Señor: cumplid Sus órdenes, retirad vuestras "limpias", la escala, los cuadros, las recetas, vuestros rezos y cánticos, porque tenéis lleno el bálsamo, la fuerza, la luz, la palabra del Señor, el mandato divino y Su enseñanza.
21. Cual flor que abre su corola, abrid así vuestros corazones y preparad vuestro espíritu, para que como la flor que se endereza para recibir la brisa y tener vida, así abrid el cáliz de vuestro cumplimiento para elevar al Señor el perfume que sube hasta Su Solio Divino.
22. Vuestras flores materiales aquí en la Tierra se han de quedar, porque han brotado de la Naturaleza, no así el perfume que exhale vuestro corazón, ése ascenderá hasta el infinito.
23. No perdáis más el tiempo, hermanos míos, en distanciamientos y vano palabrerío.
24. El Padre siempre os ha enseñado a no deteneros en el camino, a no conformaros con lo primero, ved cómo en vuestro espíritu ha despertado Él un ideal, que es el de llegar a Su diestra.
25. La hoja del árbol no se mueve sin la voluntad del Padre, y los elementos son Sus siervos, y ellos se agitan, se desencadenan y vuelven a encadenarse a Su voluntad.
26. El Padre, por medio de los elementos desatados en este tiempo, va tocando comarca tras comarca, hombre tras hombre, para despertar a la humanidad de su profundo letargo, para hacerle meditar, para que ya no caiga en las bajas pasiones y en los placeres ilegítimos, para ayudarle a despojarse de las cosas materiales, y para que rompa día tras día las cadenas que atan su espíritu a esta Tierra.
27. Cada día este mundo se hace más difícil al hombre, se hace menos dócil, como si rechazara a los espíritus con el dolor, la guerra, la muerte y los elementos desencadenados, con epidemias y con el ambiente envenenado y contaminado de todo mal, mas esto no es así, no: esta Tierra la creó el Padre como morada de bendiciones para el hombre, pero éste la ha amado más que a lo divino.
28. El hombre no ha tomado este mundo como morada pasajera, sino que ha encadenado su espíritu, su vida eterna y todo a las cosas de la Tierra, en donde ha formado su trono, su reinado y su hogar.
29. Y en sus bajas pasiones, su pecado, en su degeneración espiritual y corporal, ha encontrado el hombre el dolor, la restitución, los sufrimientos y el cáliz de amargura; todo esto constituye la creación que el hombre ha hecho para sí mismo.
30. Y todas las penas, todo el cúmulo de vicisitudes de todos los tiempos, se han reunido en el cáliz del Tercer Tiempo que la humanidad está apurando, es el fruto cultivado por el hombre, el fruto del mal y de la ciencia puesta al servicio de la vanidad humana.
31. Ese fruto es el que hace que el espíritu se sienta rechazado en este planeta que le fué dado primigeniamente como paraíso, haciéndole que ponga su mirada en el más allá donde está la vida de donde proviene, haciéndole elevar sus ojos al Padre y que contemple que todas las grandezas terrenas y toda la obra del hombre son tan sólo vanidad y falsedad.
32. Lo firme, lo consistente y lo real, en lo humano, es lo que labra el espíritu para beneficio de sí mismo y de los demás.
33. Hoy, os encontráis en el tiempo de mayor iniquidad, de mayor perversidad y maldad en la humanidad, mas fué en este tiempo cuando estaba anunciado que llegaría el Espíritu Santo a esclareceros los misterios, y así ha sucedido: en medio de vosotros se ha manifestado la Palabra del Padre y este privilegio del que vosotros gozáis, ninguna religión o secta os lo puede ofrecer.
34. Ayer os encontrabais en una vida material, caminando entre tinieblas y alimentando vuestro corazón con la mala voluntad y el odio.
35. Hoy, os encontráis apacentados en el camino del amor, en el camino de la caridad, de la comprensión y de la hermandad.
36. Dejad que esta hermandad se manifieste en vuestros hogares, dejad que esta hermandad toque todos los corazones que os rodean.
37. Prosigamos hablando sobre el fanatismo, hermanos míos, para que comprendáis con toda claridad cuanto os queremos decir vuestros protectores y consejeros, nosotros, el mundo espiritual de luz.
38. Sabéis bien que lo primero entre vosotros debe ser la palabra del Padre, así como su ley y Su Santo Nombre, y sabéis con toda seguridad, que después de esto, todo lo demás es secundario e irrelevante.
39. Si el Padre permitió durante los tiempos la materialización de los símbolos, fué solo para daros oportunidad de comprender el sentido profundo y la explicación de las enseñanzas que Él os ha traído en todos los tiempos.
40. Así, por ejemplo, en el Primer Tiempo os permitió construir el Tabernáculo material que contenía el Arca que guardaba la Ley escrita en piedra, en el Segundo Tiempo tuvisteis la cruz de madera que os recordara el sacrificio de Jesús, y en este Tercer Tiempo os permitió la materialización de los símbolos espirituales como son la escala, el velo y las antorchas.
41. Mas ese permiso divino, en ningún momento os dió derecho a adorar tales cosas y mucho menos rendirles culto en vez de rendirselo a la Divinidad que es Espíritu.
42. Y si vosotros habéis comprendido esa lección, si habéis encontrado el sentido espiritual verdadero de los símbolos, ¿qué caso tiene continuar con el fanatismo, qué necesidad tenéis ahora de esas cosas?
43. Una vez más os advierte el mundo espiritual de luz, del inminente peligro que arrostráis de continuar en el seno del Espiritualismo con la adoración de las cosas materiales.
44. ¿Cómo podréis combatir el fanatismo y la idolatría de las religiones si no depuráis entre vosotros mismos vuestras prácticas y no arrasáis hasta el último vestigio de materialidad en el seno de Israel?
45. Por eso somos incansables, secundando al Divino Maestro en esta gran tarea de desfanatización y de destrucción de todo lo que sea idolatría; precisamente, es por esta tarea, que vosotros ampliaréis vuestros conocimientos y vuestro criterio, para ya limpios poder levantaros a combatir el fanatismo de las sectas y religiones.
46. Desfanatizaos, despojaos de todo culto material e idólatra porque si no fuese así, ¿con qué derecho podríais señalar el fanatismo y idolatría que encontraseis en vuestros hermanos de las distintas religiones?
47. Si os limpiáis de esta manera, podréis entonces presentaros ante el Padre, sin llevar nada en vuestras manos materiales pero sí llevando en vuestro espíritu el adelanto, la preparación y el conocimiento espiritual.
48. Vuestra comunicación de espíritu a Espíritu, sin necesidad de lo material, abrirá brecha en los corazones de la humanidad y será la que derrumbe ídolos, sane enfermos y libere a los poseídos.
49. Es ésa la promesa del Padre, para que después no tengáis que recurrir a nada que sea impropio de vuestras prácticas para sanar a los enfermos, pues existe también el peligro de la materialización de las curaciones.
50. Después de l950, ya no invocaréis al mundo espiritual de luz en la forma como lo habéis hecho hasta ahora, sino que cada uno, haciendo uso de los dones espirituales y de la facultad curativa que el Señor le ha dado, elevados hacia la Divinidad a través de la comunicación de espíritu a Espíritu, derramará en los enfermos el fluido espiritual de sanación.
51. Mas persiste el peligro de continuar con las prácticas impuras e imperfectas, donde se ha mezclado lo espiritual con hechicerías, materializaciones y con el afán de lucro, y no os extrañe que, después de l950, tales errores prosigan, de no desterrarse del pueblo esa ignorancia, esa curación imperfecta e incompleta.
52. ¡Cuántas veces se ha confiado más en el medicamento material que en el don curativo espiritual que el Señor os ha confiado! ¡cuántas veces se ha confiado más en la ciencia médica humana que en el fluido espiritual que desciende del más allá!
53. De continuar todo esto, es natural que en medio de vosotros no se operen los prodigios.
54. Por el contrario, cuando todas estas impurezas e imperfecciones desaparezcan de entre vosotros, entonces vuestros dones se encontrarán libres, desarrollándose ampliamente la curación fluídica inspirada en la caridad y en el amor divino.
55. Cuando así practique Israel la curación espiritual, la humanidad exclamará: "¡El tiempo de los milagros ha regresado!", y los hombres de ciencia se asombrarán y vosotros sentiréis una confianza plena y se hará en vosotros cuanto habéis anhelado.
56. Luchemos incansablemente, hermanos, pues esta lucha es noble, es espiritual y es caridad.
57. Nuestra labor, por voluntad del Padre, es de corrección, y la hacemos señalando los defectos sin delatar ni juzgar a nadie, ni mencionar el nombre de ninguno; esta es una enseñanza general, os atañe a todos porque ninguno es perfecto.
58. Y cuando estas lecciones hayáis comprendido, llevadlas con amor a vuestros hermanos, recordad que el Padre os ha dicho: "Todo aquel que despierte, tiene el deber de despertar a los demás".
59. Recordad también que la redención de los demás ha sido, es y será siempre la misión de Israel, y tiempo de cumplimiento es éste, tiempo en el que ya no tendréis ritos ni cultos materializados, tiempo en el cual desde la Tierra alabaréis y serviréis a Dios como si estuvieseis en espíritu.


Pedid y velad por todos, y que la paz del Señor sea en todos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 52


1. En el nombre del Divino Maestro os saludo, hermanos.
2. Un siervo más, un hermano más que pertenece al mundo espiritual viene a vosotros; grande es la familia espiritual de luz que ha venido en el Tercer Tiempo a acompañar al pueblo de Israel en su travesía por este mundo.
3. No podéis imaginar el número de estos siervos, tan sólo os decimos: el mundo vuestro se encuentra lleno de nuestra influencia, y el mundo mucho ha alcanzado por la mediación y por la lucha de estos siervos, obedeciendo el mandato que el Señor nos ha dado en este tiempo.
4. Mas nuestra misión no termina en este año de l950, y debéis saber que nosotros seguiremos trabajando en unión vuestra por la humanidad, y no descansaremos hasta que brille la luz en la razón de todos los hombres.
5. Nuestro afán es, como debe ser el vuestro, contemplar que el hombre despierte a la vida de la gracia, renaciendo para encontrarse en el seno mismo del Padre.
6. Inmensa es la lucha, hermanos, pero no todo lo haremos nosotros, la mayor parte la hará Él, el Señor únicamente nos confía una parte de Su Obra.
7. Comprended, hermanos, el amor del Padre, comprended Su entrega a vosotros, Su sacrificio, Su anhelo, Su espera; Él confía en vosotros porque sabe que vuestro principio está en Él y Su Espíritu en vosotros, mas también hay dolor en el Padre, y ese dolor divino es por no haber sido comprendido por todos, porque teniéndole tan cerca, muchos espíritus no le han sentido.
8. El Padre ha cumplido Su promesa, Él ha venido como os lo había prometido a comunicarse con el hombre y derramar en él Su inmenso caudal de amor.
9. La humanidad será redimida por el amor, y su Obra del Padre ha sido de amor, mas para que la humanidad comprenda el amor divino, tendrá todavía que pasar por grandes pruebas, porque todavía su corazón no se ha acrisolado y precisa del sufrimiento para despertar, y aunque es esto doloroso, no es una sentencia.
10. Es que la humanidad ha caminado tanto tiempo por caminos tortuosos, que para poder regresar a su principio, para rehacer su vida espiritual y para borrar todas las faltas que ha cometido, necesita sufrir, necesita ser tocada en medio de su corazón en lo más querido , a través de la fibra más delicada, no porque el Señor así lo haya querido porque bien sabéis que el Padre es amor antes de todo, sino porque el hombre se ha labrado su infelicidad a sí mismo, y es justo que ahora recoja las consecuencias de sus faltas y de su desobediencia.
11. El mundo se encuentra expiando todas las faltas que ha cometido desde el principio de los tiempos, desde que el hombre fue enviado a la Tierra; de tiempo en tiempo el Señor desata Su justicia para que la Tierra sea renovada.
12 Los elementos naturales han purificado muchas veces al hombre, y por medio de ellos ha sido cortada de raíz la mala hierba.
13. Hoy, es el propio hombre quien se levanta en contra de él mismo para desconocerse y darse muerte, y en esta obra de destrucción, en esta obra dolorosa encuentra su propio castigo.
14. Sólo hay una Voz de justicia, sólo el Señor es quien lo contempla y lo dispone todo, y la voluntad del hombre ya no podrá oponerse para que el Señor lleve a cabo Sus altos designios.
15. Es Él quien desatará en este tiempo los elementos a Su servicio para conducir al hombre al camino del bien.
16. Aparentemente el hombre va hacia su muerte, aparentemente las pruebas presentes y futuras acabarán con todo, pero el Señor sabe a qué fin conducen Sus planes, a dónde conduce Él a la humanidad, y sabe Él que esa muerte y esas pruebas son la única forma de purificarlo todo, de renovarlo y volverlo a su principio, para que la Era de paz anunciada por el Señor, venga a los hombres.
17. Pero antes de esa paz, tendrá que sobrevenir el caos, la destrucción en todos los tiempos, así han visto los profetas de Israel estas cosas en todos los tiempos.
18. Mirad las profecías de Joel, ahí encontraréis anunciado este tiempo y el que está por venir.
19. Mirad las profecías de Juan, y contemplaréis que ahí todo escrito está, y veréis porqué su espíritu se llenaba de pavor al contemplar estas cosas, mas el Espíritu del Señor le decía: "No temas Juan, porque cuando la humanidad atraviese por esas grandes pruebas, yo estaré con ella, la guiaré y seré su consuelo", y el espíritu de Juan se consolaba con estas palabras dulcísimas que el Padre le inspiraba.
20. Hoy miráis estas cosas y no todos comprendéis el porqué de ellas; todo estaba escrito, y la palabra del Señor se ha cumplido y Él está con vosotros, envolviendo a las naciones con Su manto de amor.
21. El Padre le está dando esperanza, fuerza y fe a los corazones de todos Sus hijos para que no desmayen el la Gran prueba que ha de venir, y si en esa prueba perece la envoltura, el espíritu quedará con vida, ya no la vida falsa del mundo sino la vida verdadera de la gracia, para penetrar en la senda de la Ley con la comprensión de que el amor del Padre dispuso todas estas cosas, porque revestido el espíritu por la envoltura, no pudo regenerarse.
22. Vosotros que conocéis estas cosas, temed si gustáis, porque los juicios del Señor son grandes, pero también llenaos de confianza y de fe porque Él está con vosotros, acompañándoos siempre, y es Él quien os deja velando y orando por la humanidad, llamando a vuestro espíritu en vuestra diaria oración que elevéis, para daros fortaleza, para reforzar vuestra memoria para que no olvidéis Su palabra.
23. Es el Señor quien os señala el cumplimiento que debéis hacer en cada día.
24. Benditos vosotros que le habéis oído y que practicáis la comunicación espiritual con Él.
25. Benditos aquellos que habéis desarrollado vuestros dones, porque la intuición vuestra habla ya claramente al corazón, y sabéis razonar y analizar para no confundiros en las más grandes pruebas; ante ellas vuestro espíritu se hará más fuerte, y no le doblegarán ni el dolor ni el trabajo, mucho menos la incredulidad de los demás.
26. Y cada prueba os será útil, porque acrisolará aún más vuestra fe, y ya nada ni nadie podrá deteneros en el camino, porque estaréis llenos del Espíritu del Padre.
27. Doquiera poséis vuestra planta, sabréis que no será por el azar sino porque lleváis una misión que cumplir, y no será la casualidad la que os lleve a ningún lado, sino que es la mano del Señor la que os guía.
28. Donde fuera necesaria vuestra presencia, hasta ahí os conducirá el Señor, y ahí encontraréis a los corazones anhelosos de recibir una palabra que caiga como simiente en sus hambrientos espíritus.
29. ¡Cuánto vais a recrearos como labriegos del Señor si sabéis comprender vuestra misión! Luchad con la tenacidad que el Señor ha usado con vosotros.
30. Así como habéis visto que Él ha venido día a día a doctrinar vuestro corazón, así vosotros debéis perseverar en la lucha con los diversos corazones; a unos les encontraréis blandos, a otros duros y tardos de entendimiento, sed pacientes con éstos y presurosos con aquéllos.
31. El Señor os ha anunciado que va a convertiros en maestros y ¿cuándo se cumplirá éso, hermanos? ¿cuándo podréis hablar con toda la luz y todo el juicio para que os llamen maestros de esta Doctrina? No lo sabéis, pero para a para iréis convirtiéndoos en maestros.
32. Siempre sentíos como siervos y como discípulos porque nunca alcanzaréis a conocerlo todo, siempre habrá algo diferente y más elevado qué conocer.
33. El espíritu posee grandes facultades y potencias, mas la mente del hombre es muy limitada, pero todo lo que no alcancéis a comprender por medio de vuestra mentalidad, lo alcanzará vuestro espíritu, y cuando ya no piséis más esta Tierra porque estaréis en otro mundo, vuestro espíritu seguirá inspirando a los vuestros, seguirá cultivando la simiente que hayáis dejado en la Tierra, pues vuestra misión es grande y no sabéis cuándo terminará.
34. Cultivad vuestro corazón, hermanos, dejad que sea como un vaso en el cual podáis contener toda la sabiduría y toda la esencia que el Señor ha venido entregando, para que, llagado el momento, podáis levantaros a hablar porque el Señor os ha dicho: "De la abundancia del corazón hablarán los labios", y vuestros labios serán incansables hablando, diciendo cosas desconocidas para vosotros mismos, y esto sucederá cuando estéis preparados y llenos del Espíritu del Señor.
35. ¿Veis cómo hablan los portavoces, incansablemente? pues así hablaréis vosotros, porque el Señor transmitirá Su palabra a través de vuestra inspiración e intuición.
36. Cuando estéis preparados, hermanos, cuando hayáis alcanzado la comunicación espiritual con el Señor y vuestro entendimiento haya sido debidamente preparado, el Padre os iluminará, haciendo brotar de vosotros ideas, conceptos y enseñanzas elevadas mayores que todas las conocidas en la Tierra hasta ahora, porque todos vosotros seréis maestros en la enseñanza espiritual.
37. No mezcléis esta Obra con la ciencia de los hombres, no le añadáis ningún concepto extraño por muy elevado que os parezca, presentad la Doctrina de una manera clara y pura, porque es así como el Maestro os la ha venido a entregar en este tiempo.
38. Cuanto más depuréis vuestras prácticas, corrigiendo vuestros pasos, más adelantaréis en el camino de la espiritualidad.
39. Corregid vuestro corazón, vuestra mente y vuestro espíritu, y la influencia espiritual estará muy cerca de vosotros en los tiempos futuros.
40. Así como en este tiempo los labriegos que se han preparado han dejado que esta influencia les sature, así el mañana todo el pueblo de Israel sentirá la influencia del mundo espiritual de luz, de estos hermanos vuestros que os protegemos por la voluntad del Señor, y aún más os digo, hermanos, será la misma influencia divina, la cercanía del Espíritu Santo la que os sature a cada instante.
41. Recordad siempre que Elías es el precursor en todos los caminos, y antes de que iniciéis una obra, invocad ese espíritu bendito para que os abra el camino y prepare y disponga todas las cosas, para que podáis pasar sin tropezar.
42. Hermosa es la misión de Elías, Él ha trabajado en todos los tiempos, no sólo en éste, y Su espíritu luchador siempre ha estado cerca de los hombres, Él os ha dado ha conocer Su misión en este tiempo, porque se ha comunicado también por conducto de los portavoces.
43. Vosotros cerca le tenéis, y seguirá siendo vuestro guía espiritual, y seguirá preparando los caminos del Señor, pues antes de que llegue la buena nueva a un pueblo o a una nación, Elías habrá previamente preparado a los espíritus de todos aquéllos que hayan de despertar, preparándoles para cuando el Señor haga Su entrada en ese pueblo o esa nación.
44. Cuando el Señor os envíe a esas naciones, el espíritu de Elías irá delante de vosotros, y palparéis cómo todo ha sido preparado y dispuesto por el Espíritu Divino.
45. Por eso no temáis, no midáis vuestras fuerzas ni vuestras posibilidades materiales, mirad que la Obra que váis a desarrollar es divina y que por ello tendréis los elementos necesarios, mirad que nada os hará falta y que si el Señor os enviara a una comarca, os dará lo necesario para ir a ella a desempeñar vuestra misión.
46. Cuando os sea fácil desprenderos de las cosas terrenales, entonces, hermanos, os será también fácil todo para vuestro espíritu, podréis allanar los caminos y vencer todos los tropiezos, todo lo haréis con vuestro amor y vuestra fe, haréis prodigios y vosotros mismos encontraréis profundo recreo en lo que el Señor os conceda.
47. Todo está preparado, todo se desarrollará en el tiempo propicio; "no os preocupéis por el mañana porque éste se resolverá por sí mismo" como os enseñara el Maestro en el Segundo Tiempo, no penséis en disponer las cosas desde ahora; esperad el tiempo, perseverad en la oración y en el estudio de esta Doctrina, para que cuando vayáis a esas comarcas, vuestro corazón sea como un arcano, y vuestro entendimiento esté lleno de luz para desbordarse.
48. No permitáis nunca que se enfríe vuestro corazón, vivid siempre alerta, siempre pendientes de lo que el Señor ha de mandaros y ha de ordenaros.
49. Vuestra intuición despierta os dirá qué es lo que debéis de hacer y a dónde deberéis ir, no temáis; no es menester que la palabra del Señor os señale el tiempo o la ruta que váis a tomar, vosotros sabréis íntimamente cuál es el tiempo propicio y cuál la ruta adecuada.
50. Que vuestro cuidado no se detenga en saber de antemano cuándo y dónde deberéis ir, el Señor todo lo tiene dispuesto: Él tan sólo quiere contemplar en Sus labriegos fortaleza y amor para que se haga Su voluntad.
51. Si por esta divina Causa atravesáis pruebas o conocéis vicisitudes en la vida, no temáis, pensad que vuestro espíritu está labrando su paz y su felicidad, y que las cosas de la tierra son pasajeras, y bien podéis prescindir de ellas o aún descuidarlas, porque sabéis que vuestro espíritu estará alcanzando los méritos necesarios para su salvación.
52. Preparaos, hermanos, para oír las últimas enseñanzas del Divino Maestro, y recordad que os hemos dicho que aunque será el fin de esta etapa, el Libro seguirá eternamente abierto; vosotros, con vuestros ojos espirituales, seguiréis leyendo en él, pues su contenido es infinito y no alcanzaréis jamás a conocerlo todo.
53. A medida que os preparéis, iréis leyendo y aprendiendo más del Libro de la sabiduría universal.
54. Orad y velad por el mundo.
55. Velad por Israel, unificad vuestro espíritu al de todos los escogidos.
56. Borrad de vuestro corazón toda ofensa que hayáis recibido, reconciliáos los unos con los otros, haceos buenos propósitos y purificáos, para que lleguéis, al final de este año y de la etapa de la comunicación por el entendimiento humano, con toda preparación.
Son éstas mis humildes palabras que dejo entre vosotros, y que la paz del Señor sea con todos mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 53


1. Venimos a ayudaros en vuestra preparación y a alegrar vuestro corazón en los días de prueba.
2. Ya véis cómo en la práctica de esta Doctrina, habéis alcanzado a descubrir tantas virtudes que se encontraban dormidas en el fondo de vosotros mismos.
3. Todos podéis elevaros al orar, y por ese don podéis alcanzar nuevas enseñanzas en los tiempos venideros, y podéis analizar mejor con vuestro entendimiento; vuestra intuición despertará con esa elevación y así podréis comprender más y más la palabra del Divino Maestro.
4. El Señor os ha hecho reconocer que Su Templo es el Espíritu y ¿cómo podríais penetrar en el Templo de Dios si no hubieseis sido limpios antes? ¿cómo podríais hablarle a Él si no habéis preparado vuestro espíritu?
5. Al Padre Celestial sólo llegan la buena oración, el buen ofrecimiento, los buenos actos, lo limpio y lo puro; por tanto, cuando emprendáis el viaje en el camino de la elevación espiritual hacia Él, cuidad siempre de estar preparados, sabiendo que váis en busca de ese Padre que es todo perfección.
6. Si así os preparáis, no faltaréis ni infringiréis en ese camino, pues cuando habéis querido presentaros ante Él sin haberos preparado, ya sea para hacer una petición o recibir una gracia ¡cuánto dolor y cuánto peso han caído sobre vuestra conciencia, avergonzándoos por no haberos sabido preparar!
7. Nunca caigáis en fanatismo ni hagáis actos de ignorancia, ni practiquéis la elevación como rutina.
8. Para elevar vuestro pensamiento al Señor, para orar ante Él, tenéis que prepararos, y ya sabéis que en un instante podéis hacerlo, pues Él no os ha pedido un largo tiempo para la oración, sino un instante tan sólo; mas con la limpidez, el amor y la fe que Él os ha pedido en vuestra preparación, un sólo instante bastará para alcanzarlo todo.
9. Si vuestro ánimo no estuviese dispuesto y no os hubieseis preparado, esperad entonces, esperad, pues llegará el momento en que seáis inspirados y podáis emprender el camino de la elevación espiritual.
10. ¡Cuántos enemigos se interponen en ese camino! ¡cuántas perturbaciones y tentaciones se os atraviesan! La mente y el corazón de los hombres son frágiles, son débiles; mas el espíritu es fuerte y debe sobreponerse a todas estas cosas.
11. Ya véis cómo cuando habéis estado preparados habéis sabido abandonar todas las cosas terrenales para ir en busca de las espirituales, y ¡cómo se ha extasiado el espíritu en su contemplación!
12. Mucho habéis incursionado en esa mansión donde moran los espíritus, y os invitamos día a día a llegar ahí, es ahí a donde os llevamos cuando descansa vuestra materia, tomamos vuestro espíritu para remontarle a la región espiritual que le pertenece y ya ahí, conversamos y oramos juntos, y le transmitimos a vuestro espíritu enseñanza y revelaciones.
13. Por eso os aconsejamos que busquéis la elevación espiritual en la última hora de vuestro día, para que vuestro espíritu pueda desprenderse de las cosas terrenales y penetrar en el más allá.
14. Ahí podréis alcanzar muchas cosas, porque lo que no podéis lograr por medio de la materia, lo haréis espiritualmente y ¡cuánto bien podéis hacer!; podéis visitar al enfermo, consolar a muchas corazones, transportaros de esta tierra a otras naciones, y también en el más allá podéis visitar a seres espirituales con los que tenéis vínculos y lazos.
15. Por eso el Señor os dice que para el espíritu no hay día ni noche, que él puede trabajar siempre, así como nosotros trabajamos incansablemente porque el espíritu tiene la facultad de transportarse abandonando la materia en un desprendimiento parcial, sin por ello dejar de alimentarla; vosotros bien podéis alimentar la materia que os ha sido confiada, y sin embargo, estar cumpliendo misiones, sea en el valle espiritual o en este mundo.
16. Mas todo esto practicadlo por el bien y para el bien, con todo cuidado y espiritualidad.
17. Nunca pretendáis hacer cosas fuera de la Ley, nunca toméis malas costumbres, no caigáis jamás en supersticiones o en malas prácticas, todo hacedlo bajo la Ley con la mayor espiritualidad, para que vuestras prácticas puedan ser buenas, agradables y provechosas para vosotros.
18. Cuántas veces, hermanos míos, los espíritus débiles no saben gobernar su propia materia, dejándose llevar por sus tendencias, cometiendo entonces actos reprobables, y cuando la materia descansa, el espíritu se aleja para hacer actos que puedan levantarle de ese materialismo en el que cae durante las horas del día.
19. El pueblo espiritualista debe ser fuerte, debe saber gobernar a su materia, dominando las pasiones y usando todas las facultades espirituales para llevar una vida recta, moral, espiritual y elevada.
20. No pretendáis jamás penetrar en la ciencia humana para conocer cosas; si os preparáis, el Señor os revelará todo aquello que sea vuestro bien y para el de los demás.
21. El pensamiento es una arma poderosa, y si sabéis usarlo, si sabéis enviarlo con mensajes de paz y de buena voluntad, grandes obras podréis hacer en este mundo.
22. El Señor os ha dicho que tenéis que desarrollar todas las facultades dormidas desde hace mucho tiempo en el fondo de vuestro espíritu, y grande es vuestra potestad.
23. Usad, hermanos, todas vuestras facultades, empezad a darles desarrollo, dejad que vuestro entendimiento y corazón sean sensibles y tiernos, para que sepan recibir las cosas espirituales, así como para que sepan penetrar en el corazón humano comprendiéndolo, y así podáis en corto tiempo convertiros en maestros de la humanidad.
24. Dad principio a estas prácticas en vosotros y en el seno de vuestro hogar; con los vuestros podéis empezar a desarrollar vuestros dones y a practicar la enseñanza del Divino Maestro, pues es en vuestro hogar donde tenéis grandes motivos para perfeccionar vuestro espíritu, ahí es donde encontráis las grandes pruebas que le forjan.
25. Luchad contra la guerra, no fomentéis jamás la división.
26. Sed prudentes, sed tolerantes cuando sea menester, y sed enérgicos cuando sea necesaria la energía.
27. Lleváis en vuestra diestra una espada de luz y de amor, y debéis aprender a usarla en cada uno de vuestros actos.
28. Donde sea necesaria la corrección, corregid con amor, con perseverancia y con caridad.
29. Ahí donde sea necesaria la tolerancia para el corazón, sed tolerantes, sed dulces y tiernos si sabéis que de esta manera ganáis el corazón de uno de los vuestros.
30. No pretendáis conocer el pensamiento de vuestro hermano, ahí solamente la mirada del Padre puede penetrar sin lastimar jamás, porque siempre es mirada de vida, mirada de amor; a vosotros sólo os está concedido penetrar por intuición hasta cierto punto, para conocer las necesidades y dolores de la humanidad, mas no para escudriñarla o juzgarla.
31. Si os ha sido encomendado el espíritu de los hombres para su enseñanza y su adelanto, debéis aprender a conocer el grado de retraso o adelanto en que el espíritu de los que os rodean se encuentra, para enseñarles con vuestras palabras y vuestros actos.
32. He aquí vuestra lucha; ¿cómo podréis convertir a la humanidad a esta Doctrina, si no habéis logrado convertir a los vuestros? ¿cómo habréis de levantaros a predicar el amor, la unión y la paz si todavía no la habéis practicado con vosotros mismos y con los vuestros?
33. Empezad por vosotros, practicando el amor y la caridad, que vuestro espíritu y envoltura mucho les necesitan.
34. He aquí que tenéis el libre albedrío, tenéis la libre voluntad y por esa causa padecéis. ¡Cuántas veces quisieseis estar sometidos a leyes inexorables, a leyes fijas como lo están los seres inferiores a vosotros! No, hermanos míos, precisamente en subordinar vuestro libre albedrío a la Ley, y vuestra razón a la conciencia, es donde está el mérito; se os concedió el libre albedrío y la voluntad para que seáis semejantes a el Señor.
35. Él os ha señalado el camino de cumplimiento; ya sabéis lo que la Ley os enseña, tenéis así mismo la conciencia, sabéis cuándo habéis hecho el bien y cuándo el mal.
36. Guiáos entonces por la conciencia y por vuestro espíritu y no temáis, porque en la conciencia es donde está la luz de Dios y nunca os guiará por mal camino, mas dejad que esa voz os hable desde el fondo del corazón como voz amiga, como voz hermana, como si fuera vuestra propia madre, porque en ella está la voz del Señor, Su mirada y Su Justicia bendita.
37. Aquél que se sujeta a la voz de la conciencia, ése no puede cometer grandes o graves errores, porque la conciencia siempre os aconseja el bien.
38. Y ¿qué podéis temer si tenéis la voluntad de trabajar y de cumplir, obedeciendo los mandatos del Señor? Nada temáis, seguid adelante e iréis encontrando en cada día más vasto el horizonte, más grande la Obra del Señor, más amplio vuestro entendimiento, más extenso el campo donde podéis trabajar.
39. Aún teniendo vuestro cumplimiento y trabajo límites, es muy vasto en donde podéis desempeñarlos, y en verdad, no habéis llegado siquiera a la mitad del camino en esta etapa terrenal, mucho tenéis que recorrer todavía para llegar al límite que marcado le está al hombre.
40. Estáis penetrando, hermanos, en la Obra infinita del Padre; atrás quedó la obra que tan reducida os presentaran en los tiempos pasados los hombres, pues ellos tan sólo os enseñaron ritos, costumbres y prácticas limitadas, y ahora tenéis el espíritu despierto, y presto para penetrar en el más allá.
41. El Señor es Quien ha reunido en una sola enseñanza, en un sólo libro y un sólo testamento, todo lo dicho en tiempos pasados y en el presente para que vosotros, como Sus hijos trinitarios, pudieseis reunirlo y conocerlo todo.
42. Él os ha anunciado que Su Obra habrá de extenderse y que vosotros, por Su mandato, habréis de ir a las distintas naciones y comarcas llevando la buena nueva; así será, hermanos, podéis estar seguros de ello, pero estas cosas han de desarrollarse a su debido tiempo, y es el Señor quien las prepara, y para enviaros Él quiere que seáis los fuertes creyendo en Su Obra.
43. Si poseéis escasa enseñanza y todavía os asalta la duda, ¿cómo podríais ir a impartir fe? Por esta razón, vuestra planta ha sido retenida todavía y el Maestro sigue doctrinando a Su pueblo y congregándolo.
44. Mas llegará el momento de que os entregue Sus últimas palabras y quedaréis preparados; todo aquél que se disponga a trabajar, mirará el desatamiento de sus dones en el fondo de sí mismo.
45. Vuestros labios sabrán hablar, vuestro entendimiento sabrá explicarse muchas cosas para expresarlas y así iréis, unos con poca ilustración, otros con mayor cultura, y aún con diferentes planos en la comprensión de la enseñanza, todos habéis recibido el mismo alimento espiritual y eso os coloca finalmente en el mismo plano.
46. Lo mismo hablarán los labios de los torpes que los de aquéllos que han cultivado su mente, porque será el espíritu quien hable, será la fe viva y ardiente de vosotros la que dé testimonio, porque será el tiempo propicio en que habréis de desarrollar vuestros dones, en cumplimiento de la palabra del Señor.
47. Contemplamos señalado el camino de cada quien, porque no váis a permanecer todos en esta nación, y nosotros estamos bien preparados para que, llegado el tiempo, nuestro espíritu, por mandato del Señor, guíe vuestros pasos ahí donde sea la voluntad del Se&nti