EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 1


1. En el nombre del Divino Maestro, el mundo espiritual de luz saluda a sus hermanos.
2. El Señor, en este tercer tiempo anunciado por los profetas y por el mismo Divino Maestro en el segundo tiempo, ha manifestado Su Espíritu y ha permitido que su mundo espiritual de luz también manifestáramos nuestro humilde espíritu ante la humanidad, para que podáis contemplar los planos que aguardan a vuestro espíritu, la evolución que os espera y el trabajo que requiere vuestro espíritu para alcanzar la meta de la espiritualidad.
3. Viene el mundo espiritual de luz en ayuda de los labriegos de la obra del Señor en este tiempo, y venimos en delicada misión entre vosotros; profetizado estaba que en este tiempo, el Señor vendría en la nube rodeado de sus huestes espirituales, de ejércitos innumerables de ángeles, y ved, la profecía ha sido cumplida.
4. El Divino Maestro os enseñó y os dijo: "Yo en el segundo tiempo, fui el Hijo del Hombre", y ahora, hermanos, muchos corazones se han preguntado ¿como puede el mismo Verbo Divino haber sido el Hijo del Hombre?
5. El maestro no os confunde con su palabras, y yo como ser espiritual, os aseguro que en todo lo que El nos revela solo existe verdad; Jesús, el casto, fue el Mesías prometido y fue en cuanto Dios, Dios mismo, mas en cuanto hombre, fue nacido del genero humano.
6. ¿Que quiere decir esto? ¿No habéis leído en las Escrituras, que cuando el Padre creó al hombre, varón y varona lo creó?
7. Así, hermanos, el hombre es el genero humano en su integridad, masculina y femenina, y Jesús, al nacer de María, nació verdaderamente del hombre,pues en la femineidad de la Madre Santísima, se halla también el hombre.
8. He aquí la explicación de algo que ha dividido a los hombres, algunos de los cuales no logran comprender con su pobre entendimiento, cómo pudo haber nacido el Mesías de la Virgen, sin necesidad de ser engendrado de varón.
9. En el cuerpo de Jesús, no intervino el hombre entendido como varón, fue necesaria tan solo la carne purísima de María, y en cuanto Dios, fue el mismo Dios con su germen divino en las entrañas de la naturaleza perfecta de María, que fue un santuario donde se ocultó el Espíritu del Verbo, para de ahí brotar en el momento preciso, como la carne purísima de Jesús, en quien encarnara el Mesías.
10. Mirad hermanos, como María no perdió su virginidad ni antes ni después de haber concebido a Jesús, así como tampoco el cuerpo del Divino Maestro pudo ser retenido por la loza fría del sepulcro.
11. No debe ya la humanidad desgarrar el manto celestial de María con sus dudas.
12. Es este el Tercer Tiempo cuando los misterios están siendo revelados al hombre, y nuevas páginas del libro de la Vida Verdadera que nunca habían sido abiertas ni a los seres del más allá ni a los moradores de la tierra, se abren ante vuestra mirada espiritual.
13. El Señor ha permitido que Su palabra sea escrita, y Su voluntad es que estas cosas se difundan con prudencia, con amor, sin hacer alarde, para que vayan de corazón a corazón, de congregación en congregación, para que todos puedan conocer lo que El ha derramado sobre vosotros.
14. Aún cuando no hay todavía entre el pueblo de Israel el orden verdadero y la disciplina que ya deberían existir, llegara el tiempo en que estéis preparados para hacer llegar la palabra del Padre a todos aquéllos que no conocieron Su manifestación en este
tiempo.
15. Delicada es la misión del labriego, así como delicada es la misión de todo el pueblo de Israel, por que el que el que entrega y el que recibe son igualmente responsables; el uno, responsable de la limpidez de lo que entrega, responsable del trabajo espiritual y del cuidado para que su preparación pueda alcanzar la idea espiritual, el sentimiento y la inspiración; el otro, es responsable para reconocer en lo que recibe, la intención, el fondo y el sentido que hay en lo que se le ha entregado.
16. Por lo tanto, preparaos todos por igual, para unir vuestro espíritu y elevarlo al Señor, pidiéndole que permita una vez más la manifestación del mundo espiritual de luz, para que así podamos entregar nosotros y recibir vosotros con toda perfección.
17. Cada una de las palabras que vertemos a través del entendimiento, tiene un significado, una razón.
18. No hemos venido a hablar por hablar, o por cumplir con un trabajo que se nos ha impuesto, no, hermanos: nuestro anhelo ferviente es el de espiritualizar al pueblo de Israel, cumpliendo con la misión que el Señor nos ha concedido, que es la de hablar al mundo en forma clara así como la de dar ejemplo.
19. Vosotros podéis hacer lo que hace el mundo espiritual de luz: podéis amar en igual forma, podéis manifestar fe, podéis dar a conocer la verdad, caminando con pasos firmes en la rectitud y el cumplimiento; todo lo que nos veáis hacer, vosotros podéis imitar.
20. ¿Porqué sentiros torpes, porqué sentiros inferiores o incapaces de hacer lo que nosotros hacemos?
21. En vuestro espíritu como en el nuestro, el Señor puso grandeza, puso luz, puso la semilla de la perfección; lo único que os falta, es educar a vuestra materia para que os permita manifestar todos vuestros dones; cultivad entonces vuestra materia con amor, cultivad su sensibilidad para que podáis manifestar vuestros sentimientos más delicados y nobles, que son los más grandes que ella posee.
22. En vuestro espíritu hay inteligencia, hay sensibilidad, hay gracia; manifestad entonces estos atributos a través de la materia que el Señor os ha confiado, por que no os la confió El para que se convirtiera en vuestro lazo o en vuestra cárcel.
23. Cuando analizáis vuestros sentimientos y vuestros pasos, os decís: "mi materia es imperfecta, es reacia e incomprensiva, no sabe oír la voz de la conciencia y sólo quiere guiarse por el libre albedrío"; mas vosotros que sois el espíritu y la guía, cuidad a esa materia, preparadla para que sea instrumento dócil del espíritu, para que sea portavoz amable de los sentimientos y dones espirituales que hay en cada uno de vosotros.
24. Si sabéis que sois parte del Espíritu Divino ,si poseéis la inteligencia y la verdad del Padre, todo éste en vuestra conciencia, ¿porqué habrías de conduciros por otras sendas alejadas del camino verdadero?
25. Estáis recibiendo la Doctrina del Padre, en forma clara y en vuestro propio idioma, y se os da, además, la explicación suficiente para que comprendáis mejor estas cosas.
26. Israel, el espíritu de la humanidad está hambrienta de luz, esperando ver aparecer en sus caminos a aquéllos que han de venir con la buena nueva en sus labios y en su corazón.
27. El espíritu del hombre tiene que luchar contra la reaciedad de su materia, preparándola para que escuche la voz de la conciencia, para que reciba la luz que ha sido derramada en este tercer tiempo, para que aprenda las cosas pertenecientes a este tiempo, el de la Doctrina del Espíritu Santo.
28. A éso vino en el Segundo Tiempo el Hijo del Hombre, vino a mostrar al hombre que sí puede derrotar al mundo y a la carne, que puede triunfar el espíritu sobre la fragilidad de la carne; fue el ejemplo vivo y perfecto que prepararía al espíritu de la humanidad para este Tercer Tiempo.
29. Delicada es la misión de maestro, de pastor o padre de familia en la tierra; el Señor entrega a los corazones cual tierra virgen, para que sean preparados en la mejor forma esperando la labranza.
30. Todas las misiones en la tierra han sido confiadas por el Señor, sea la misión de maestro, de médico, de padre de familia o pastor, de guía o educador.
31. Todos los espíritus tienen misiones espirituales que cumplir, unos de una forma, otros de otra; mas si no se preparan, y se dejan guiar por ideas adversas y extrañas ¿qué podrán dar? ¿como podrán influir positivamente en el corazón y el entendimiento de quienes han sido confiados a su cuidado?.
32. Preparaos, hermanos, este es tiempo de enseñanzas y meditación.


LA PAZ DEL MAESTRO SEA CON MIS HERMANOS.

EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 2


1. El espiritualista, cuando la prueba se presenta en su vida, sabe comportarse como un discípulo del Maestro, no dejándose sorprender por ella.
2. Israel no es un pueblo de espíritus tímidos ante las pruebas de los hombres, ni cobarde ante el dolor; mientras el mundo exclama y blasfema, Israel permanece sereno y en el fondo de su corazón, prepara el santuario que es la morada del Señor.
3. Es en medio de la prueba, cuando Israel se muestra como el fuerte de Dios, como barquilla de salvación en la tempestad, como luz que rompe el caos.
4. Todas las pruebas humanas que llegan a vuestra vida, que sacuden vuestro espíritu y golpean con fuerza vuestro corazón, no son más que el cincel amigo que os forja, el crisol amoroso donde vuestro espíritu se purifica, porque el Maestro no ha de enviaros al mundo con la palabra divina en vuestros labios y con Su inspiración en vuestra mente, mientras sigáis siendo frágiles o estando materializados, paralizados espiritual y moralmente por el dolor; en verdad, El os ha dicho: "No os enviaré a sembrar en roca, y menos aún si ésta es vuestro propio corazón".
5. El Padre no quiere entre su pueblo científicos de Su Obra, filósofos de Su Doctrina, teólogos de Sus enseñanzas; solo quiere discípulos que estudien con amor su Doctrina pues ella es de amor, hombres y mujeres que encuentren en Sus divinas palabras toda la esencia por medio del espíritu, y que sea el espíritu quien ilumine a la mente, y que no suceda lo contrario, pues así ¿cómo se puede sensibilizar el corazón?
6. Que vuestro espíritu sea el que penetre paso a paso en los arcanos que le sean lícitos por la voluntad divina para entrar, y ya ahí, el espíritu que tiene mirada más profunda que la inteligencia humana, que posee sensibilidad más fina que el corazón humano, que tiene una razón superior a la de la mente humana, pueda descubrir en el más allá las grandezas de la vida espiritual, los secretos y misterios que encierra esa vida, sus caminos, la sabiduría y la luz que ahí se encierra, para que vuestro espíritu, tomando la palabra del Maestro como una escala, se conduzca por ella y así penetre en el corazón mismo del Padre, no con el ansia de saber por saber, sino de saber para sentir, para amar, para derramar y enseñar a los demás.
7. No busquéis pues, mis hermanos, al Padre por el camino de la ciencia, buscadlo a El que es Espíritu, por el sendero espiritual y ahí le encontrará el espíritu vuestro.
8. Así como en materia enseñáis a leer a los pequeños, primero mostrándoles las letras, después las sílabas, después las palabras hasta llegar a comprender ideas, y de ahí capacitarles para leer grandes libros y apreciar a través de los textos, la belleza de vuestros poetas y las máximas de vuestros hombres de ciencia, en el espíritu debéis entrar poco a poco a terrenos cada vez más profundos, cada vez más elevados, reconociendo el sentido figurado, las parábolas y simbolismos mediante los cuales aprenderéis mejor las letras espirituales, para pasar después a comprender las profundas lecciones y maravillosas bellezas que contiene la sabiduría del Padre Celestial.

9. El verdadero propósito de la comunicación por el entendimiento humano, es el de prepararos para la verdadera comunicación, que es la de espíritu a Espíritu.
10. La comunicación de espíritu a Espíritu ha existido siempre: cuando sólo existía la creación espiritual, cuando todavía no creaba el Padre el universo material y no encarnaba ningún ser, la comunicación de espíritu a Espíritu era la manera que los seres utilizaban para comunicarse entre sí así como para hacerlo con su Señor.
11. Encuéntrese el espíritu en donde se encuentre, sin importar el plano o el nivel espiritual en que esté, desde allí se comunicará de espíritu a Espíritu con su Creador.
12. Empero, morando la humanidad a través del tiempo en la faz de la tierra, ya encarnado el espíritu, se ha ido materializando por las necesidades del mismo mundo, por las pasiones de la carne, por los placeres, por las cosas gratas que brinda esta tierra; y al ir tomando el espíritu el camino de la ciencia y de las tentaciones, se ha ido alejando y ausentando cada vez más de la Fuente de la Vida, de esa Fuente de salud espiritual que es la Divinidad.
13. Por todo esto, el Padre ha debido materializar Su comunicación con los hombres a través del tiempo, haciendo encarnar a espíritus luminosos, enviados y emisarios de su Divinidad, a los cuales ha protegido para evitarles la contaminación con el pecado que es el ambiente reinante de esta humanidad, dotándoles de fortaleza tanto en su espíritu como en su materia, para entregar el mensaje que siempre ha sido una exhortación a la oración, una invitación a la regeneración y a la espiritualidad.
14. Y esos enviados han cumplido entregando su mensaje, y son aquéllos que conocéis como profetas del Altísimo.
15. Y a veces la humanidad ha respondido a esos mensajes, y preparada y despierta por la voz de los enviados, creyéndoles, se ha elevado y penetrado en oración sintiendo la presencia del Padre, ya sea por pruebas de amor, toques de justicia, por intuición o por los prodigios que contempla en su vida.
16. Cuando esto sucede, el Padre asciende a Su Solio, y allí espera la comunicación de los espíritus preparados, y de esta forma ha ido haciendo avanzar al espíritu humano, de Tiempo en Tiempo, de Era en Era, de Revelación en Revelación, acercando más y más el Padre los espíritus a El.
17. Mas la mayor parte de los espíritus que habitan este plano son frágiles, pues se dejan dominar por el mundo y por la carne, y en vez de elevarse por sobre todas las cosas materiales y de fortalecerse a sí mismo para encontrar a su Señor, en la oración y en las grandes pruebas de la vida, el espíritu materializado crea sus propias religiones, intentando materializar a su Dios para sentirle más cerca, materializando su culto y siente que le abandonan sus fuerzas y convierte a su Dios en un ídolo, en un objeto al cual venera y unge, le hace sagrado y acaba postrándose ante él.
18. Pero aún así, el espíritu sigue desarrollándose; de tiempo en tiempo se sigue desenvolviendo, y aunque aparentemente sea más idólatra y más material, aunque parezca más perdido, de edad en edad sigue avanzando, capacitándose cada vez más para vencer las flaquezas de la carne, para derrotar el ambiente maligno que le rodea, y vencer las pasiones y obstáculos que encuentre a su paso.
19. Por eso, es en este Tercer Tiempo que el espíritu del hombre, después de tantas caídas y de tantas luchas se encuentra capacitado para emprender su vuelo, extender sus alas espirituales y comunicarse de espíritu a Espíritu con su Dios y Señor.
20. Vosotros, Israel, tendréis que llevar al mundo la buena nueva del Espiritualismo, llevándole esta Doctrina sublime libre de fanatismo, de cultos materiales, de ídolos y ritos, libre de toda falsedad.
21. Tendréis que sorprender al mundo con el Espiritualismo, con la verdad de esta Doctrina, con la comunicación de espíritu a Espíritu y ¿como lo haréis si no comenzáis en vosotros mismos la práctica a fondo de la espiritualidad y de la comunicación espiritual que vais a enseñar?
22. No penséis, hermanos, que en la comunicación de espíritu a Espíritu vais a escuchar la voz materializada del Padre, no; no deberán escuchar vuestros oídos materiales lo espiritual, sino que oiréis con vuestro oído espiritual la voz verdadera del Padre, y la oiréis manifestada en ideas, inspiraciones, presentimientos, intuiciones y sueños.
23. Sabréis que verdaderamente estaréis comunicándoos con el Espíritu Santo, cuando doctrinando a las multitudes, desarrollado de manera notable vuestro don de palabra, lleguen los incrédulos a intentar sorprenderos y a someteros a pruebas, y desborden vuestros labios sabiduría de tal manera perfecta, que os asombre incluso a vosotros mismos, pues hablaréis de cosas elevadas que ignora vuestro espíritu y con mayor razón vuestra mente humana; así daréis testimonio de que la comunicación de espíritu a Espíritu es en vosotros una realidad.
24. En vuestra oración, sentiréis cómo vuestro espíritu sin
hacerse ajeno a la materia, se desprende de ella y sentiréis cómo vuestro pensamiento se eleva y atraviesa el infinito y llega a vuestro Señor, y lleno el espíritu de respeto, amor y humildad, sin necesidad de palabras o frases formadas por vuestro pensamiento humano, sentirá el abrazo del Padre, la fuerza de su Señor, la luz del Espíritu Santo vibrando en la mente espiritual.
25. Es en esa instancia cuando contemplará con claridad todo aquello que desea interrogar, sentirá el espíritu que sus males, sus penalidades y sus sufrimientos son sanados al instante con el bálsamo del Doctor de los Doctores, y el porvenir que se mostraba incierto para él, se iluminará con la luz del Divino Maestro, y sabrá pedir para los demás, para después poder iluminarles el camino.
26. La comunicación de espíritu a Espíritu es un don infinito.
27. La comunicación de espíritu a Espíritu es el mejor de los lenguajes, el mejor de los idiomas, es el lenguaje que llega a Dios pues es el idioma del amor y la humildad; es la voz que no se detiene en las bóvedas de vuestro mundo, es la voz que traspasando el tiempo y la distancia llega y resuena en la Gloria, y allá eco en el corazón de vuestro Padre; es entonces cuando sentís un gozo inefable en vuestro espíritu, y cuando este desciende a la carne, encuentra los ojos anegados por el llanto, el corazón en paz y todas las fibras de vuestro cuerpo fortalecidas, porque desde el más allá vuestro espíritu se comunicó también con la esencia de vuestra materia.
28. ¿Pensáis por un momento, que todos estos bienes pueden encontrarse en lo material y en lo bajo? Vuestro espíritu encuentra las cosas superiores solamente en el infinito valle espiritual, es por esto que el Padre os ha buscado a través de tiempos y edades, ha sido el peregrino que ha salido a buscar en todos los caminos a los perdidos, bendiciéndoles en todo momento, dándoles complacencias y beneficios, como prueba de que el Espíritu Universal del Padre vive por siempre y para siempre, por todos y para todos.
29. Después de 1950, vuestro espíritu deberá elevarse por medio de la espiritualidad, de la limpidez, de la pureza y de los buenos actos, entregarse a la buena practica de la Doctrina y la Ley con celo y dedicación, y a medida que vayáis avanzando en todo ello, la comunicación de espíritu a Espíritu será cada vez más perfecta, y mayores y más puras las revelaciones que recibiréis tanto del Padre como del mundo espiritual de luz.
30. No seréis vosotros, los que habéis gozado de la comunicación por el entendimiento humano, quienes habréis de llevar a su máximo desarrollo la comunicación de espíritu a Espíritu, no; serán las nuevas generaciones, vuestros hijos, quienes han de alcanzar las supremas comunicaciones: vosotros deberéis prepararles el camino con responsabilidad, con las enseñanzas de un Dios en el infinito, un santuario en el corazón, un culto altamente espiritual y con el anhelo de la comunicación de espíritu a Espíritu.
31. Vuestro hijos ya no sabrán de símbolos materiales, de ritos y ceremonias, y los hijos de vuestros hijos tendrán un culto espiritual todavía más depurado, y así de generación en generación, iréis acercándoos más y más a la perfecta comunicación de espíritu a Espíritu.
32. Largo es el camino que desde Moisés ha recorrido Israel para acercarse a la verdadera comunicación.
33. Cuando en el Primer Tiempo, Moisés congregó a su pueblo, que es este mismo que ahora se halla mayormente congregado en esta nación, e instalado Israel a faldas del monte Sinaí, Moisés se encamino a la cima, pues sabía que allá en la soledad de la cúspide de aquel monte, podía más fácilmente entrar en comunicación directa con su Señor; y Moisés, como ejemplo de humildad y de amor, en señal de respeto, no osó levantar su faz para intentar verle figura alguna al Señor.
34. El guía de Israel cerraba sus ojos, tapaba sus oídos para que no llegara a él el mundo con sus impurezas, y de esta manera era la voz del Padre la única que escuchaba Moisés, era la luz del Padre la única que veían sus ojos cerrados.
35. Era tan imponente esa manifestación de la fuerza divina, que aún un hombre con la fortaleza espiritual de Moisés, tenía que postrarse en tierra, y era tan solo la obediencia de ese humilde espíritu el que lograba retenerle ante tan grandiosa manifestación, y la voz del Padre era escuchada por el espíritu y la materia de Moisés: a tal punto se materializaba la voz de Dios que era semejante al estruendo de la tempestad, al zumbar de los vientos poderosos en la mar, pero en medio de aquel estruendo portentoso, de aquel fragor, claramente se oía la voz de Jehová humanizada y materializada que así le hablaba a Moisés.
36. En este Tercer Tiempo, os toca a vosotros, como antes a Moisés, escalar la cima del monte donde el Padre os espera con los brazos abiertos, mas ese monte ya no será el Sinaí material, sino el monte espiritual, y ya ahí no escucharéis la voz materializada como antaño cuando Moisés así la escuchara, sino la voz espiritual de vuestro Señor.
37. No sabéis si habéis escalado poco o mucho para llegar a la cima espiritual, no sabéis a la altura espiritual a la que os encontráis, solo sabéis que debéis seguir ascendiendo paso a paso por medio del cumplimiento del amor que se encuentra en la Ley Divina.
38. La perfecta comunicación de espíritu a Espíritu será cuando vosotros hayáis llegado hasta el seno mismo del Padre, cuando ya vuestro espíritu haya recorrido toda la senda y tenga la comprensión de lo que es su Padre, cuando tenga el conocimiento pleno de sí mismo, conozca el porque de su destino y sepa todo lo que su espíritu tenga que saber por la voluntad de Dios.
39. La comunicación de espíritu a Espíritu comienza o da principio con la oración, continua con la meditación, y de ahí pasa a la acción: oración, meditación y acción que es practica y cumplimiento, con eso alcanzaréis la espiritualidad y seréis el fuerte Israel, como os enseñara el Maestro.
40. Después del año de 1950, el Señor continuará manifestándose, así como también lo continuará haciendo su mundo espiritual de luz, mas ya no a través de portavoces o facultades, sino de espíritu a Espíritu, y esta comunicación no esperará para darse el año de 1951, pues vosotros ya la practicáis cuando apartáis vuestros sentidos de todo lo que pertenece al mundo y eleváis vuestro pensamiento y vuestro espíritu al Señor.
41. Pensad, ¿acaso os estáis comunicando de materia a Espíritu? No, os estáis comunicando con Dios de espíritu a Espíritu, sea en el rincón de vuestra alcoba, en el camino o en la soledad de los campos.
42. Sin tener delante de vuestros ojos ninguna imagen, ningún símbolo, sin pronunciar vuestros labios ninguna palabra, se desprende vuestro pensamiento, se eleva vuestro espíritu, apartándose de la carne y del mundo, y se comunica con su Señor.
43. Y esto ya lo habéis hecho en otros tiempos, no con la amplitud y desarrollo con la que lograréis hacerlo después de 1950, ni con la conciencia con que a partir de ese tiempo lo haréis.
44. ¡Cuantos dones que todavía tenéis guardados y latentes habréis de desarrollar! pero precisamente será la necesidad espiritual, después del año de 1950, la que os obligue a desarrollar muchos dones que aún se encuentran desconocidos por vosotros.
45. Nosotros, vuestros protectores y amigos, hemos sensibilizado vuestro espíritu para que no se detenga en su desarrollo después de 1950, para que se encuentre preparado para la comunicación de espíritu a Espíritu.
46. Sonando como trompeta se encuentra la Voz del Señor, y a todos despertará y a todos levantará; a unos con su palabra de amor y a otros, los sordos y reacios, con el dolor, pero a todos levantará.
47. Preparaos, hermanos, preparaos, para que cuando en el momento final descienda el Padre como Juez a sentarse en su Tribunal para juzgar a las naciones y a juzgar el cumplimiento de Israel, al mundo material y al espiritual de este plano, os encuentre a vosotros, labradores de la campiña divina, unidos en un solo propósito, una sola comprensión, un solo fin: la unificación espiritual que el Maestro ha venido pidiendo a Israel en todos los tiempos.

La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 3


1. Cuando en el futuro os interroguen acerca de como se lleve a cabo la manifestación tanto del Padre como del mundo espiritual a través del entendimiento humano, y pretendan confundirlas con prácticas espíritas, les responderéis, que aunque limitada y materializada, la comunicación por el entendimiento humano no dejó por ello de ser espiritual y elevada.
2. Nuestros espíritus, los de vuestros protectores, no se posesionan de la carne como sucede en el espiritismo; nuestro espíritu trasmite, envía su luz espiritual que es inteligencia, que es idea, que es razón superior a vuestra inteligencia; nuestros sentimientos espirituales buscan los sentimientos que anidan en vuestra conciencia, y es ahí, hermanos, donde descargamos nuestra luz, nuestra fuerza, nuestra influencia espiritual.
3. Por tanto, para que podáis asimilaros perfectamente con el mundo espiritual de luz, tenéis que elevaros de gran manera y esa elevación es el éxtasis, que siendo más interior que exterior, es totalmente diferente al trance, porque el trance espírita es más posesión que comunicación.
4. ¿Que es la posesión espírita? Es el estado de trance en que un espíritu en tiniebla se impone sobre el espíritu del poseído, y la posesión es absoluta, le transforma, le domina, le hace actuar como es su voluntad.
5. En cambio, nosotros no venimos a dominar vuestra carne, ni a imponernos con nuestra fuerza espiritual sobre vuestra materia: ¿para que?
6. Si de antemano os habéis preparado para entregaros de lleno al cumplimiento, despojando a vuestra materia de bajas pasiones, de todas las ligas terrestres ¿que necesidad tenemos de materializarnos, de dominar vuestra carne si esa tarea vosotros la sabéis desempeñar?
7. Vosotros y nosotros nos comunicamos por medio de vuestro entendimiento y de vuestra conciencia que es común en todos, y sirviéndonos de ese estado de elevación y de pureza que alcanzáis en los momentos de vuestro éxtasis.
8. Así elevados y extasiados, las ideas e inspiraciones del mundo espiritual de luz las traducís en palabra humana que brota de vuestros labios.
9. Este es el verdadero éxtasis y la verdadera comunicación del mundo espiritual a través de la facultad espiritualista, espiritualista os digo, no espírita.
10. ¿Porqué permitió el Padre la aparición del espiritismo científico? Porque aún siendo atrasado, vino a sacudir el escepticismo, la duda y la incredulidad de un mundo ajeno a toda manifestación de un más allá que muchos consideraban una patraña o una teoría.
11. Pero la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana es diferente.
12. Dentro de esta Obra, estáis sujetos a una voluntad superior, a la Voluntad Divina; dentro de esta Obra, no sólo el mundo espiritual se ha manifestado, sino la propia Divinidad, limitándose en un rayo de luz.
13. Hemos venido a manifestarnos entre vosotros únicamente aquellos espíritus que el Padre ha designado, y hemos llegado como protectores o enviados solamente cuando el Señor lo ha permitido; como veis, todo se da en la obediencia y el acatamiento a la Voluntad divina.
14. El Señor no ha permitido ni tolerado que espíritus en tinieblas se acerquen a vosotros impostándose como maestros o conductores: en esta Obra, en esta Doctrina, tenéis la garantía de que es el Padre quien os enseña, quien os inspira, quien os ha autorizado y revelado estas cosas, y es el mismo Espíritu Divino quien os está preparando.
15. La única posesión que deberá haber entre vosotros es la de vuestro celo y la de vuestra dedicación espiritual, poseídos por el anhelo de elevaros, de extasiaros en un mundo superior, vibrante de ideas y pensamientos de luz, difícilmente podrá nadie confundir a una facultad espiritualista con un médium espírita.
16. Haced vuestra elevación con mayor preparación y pureza, para que la inspiración que recibáis seas divina y espiritual, para que todo lo que viene del más allá, aunque parezca brotar de vosotros mismos, se derrame en palabras.
17. Que las ideas no se corten, que mientras más inspiración reciba vuestro espíritu, mayor vaya siendo vuestra elevación, y así, llegaréis al verdadero éxtasis, a la verdadera inspiración; en ese momento la carne dejará de tener importancia para vosotros, dejaréis de sentir vuestra materialidad, y solamente percibiréis a través de vuestra conciencia, ese es el momento culminante de la verdadera inspiración espiritual.
18. Este estado de éxtasis es distinto a cuanto se ha conocido en la Tierra, mas tiene punto de contacto con el éxtasis que aquéllos han alcanzado alto grado de espiritualidad a través del tiempo, aunque no haya sido semejante del todo.
19. No debéis usar el nombre de "médium" que los espíritas dan a aquellos por quienes se ha manifestado el mundo espiritual de no mucha luz, sino que debéis usar el término "facultad" que describe mejor lo que vosotros usáis para vuestros trabajos espirituales.
20. Tampoco es exacto el término de "trance" para describir el estado de éxtasis interior de la facultad espiritualista, y esto debe desaparecer de entre vosotros para no provocar a confusión a nadie, pues es exacto el término de "éxtasis" para ello.
21. Nosotros destruiremos todos los titubeos, todas las dudas para que vuestros pasos sean firmes, dados dentro de la mayor espiritualidad a vuestro alcance, para que no os dejéis atormentar por ellos.
22. En los tiempos pasados, nos concedió el Señor hacernos sentir en la materia de nuestros protegidos tal y como ellos lo pedían, porque eran los principios, los balbuceos de una manifestación que siendo tan espiritual a tantos les parecía extraña, y por ello, a aquél que pedía una posesión completamente material se la dábamos , siempre con la autorización y la benevolencia del Padre.
23. Al que quería penetrar en un sueño extraño, así como al que quería sentirse turbado en los labios o en sus movimientos corporales, se lo concedíamos; al que quería sentir en su espíritu o en su materia alguna sensación que le hiciera saber que nos estábamos comunicando a través suyo, también la sentía.

24. La misma materia por la que me comunico así lo pidió, así lo necesitó en los tiempos pasados y tuve que complacerla; mas a medida que ha ido comprendiendo qué es lo que el Padre pide a la facultad espiritualista, y qué es lo que el mundo espiritual necesita de sus protegidos, esta misma materia me ha ido permitiendo manifestarme con mayor elevación.
25. Mirad cómo aquellas complacencias no tienen más razón de ser, mirad cómo vuestro éxtasis es más sublime, más sutil, más espiritual.
26. Vuestras sensaciones no son ya las de la carne, ahora son del corazón, de la mente y del espíritu, las sentís en la parte más elevada de vuestro propio ser.
27. El espiritismo ha sido permitido por el Padre, y no me refiero con esto a las manifestaciones de espíritus atrasados, sino al alto espiritismo científico que ha tendido hacia la espiritualidad de una manera noble, y bien podemos considerarlo como un movimiento precursor del verdadero espiritualismo, porque en el seno de aquellos centros y a través de tantos médiums donde han existido seriedad y respeto, el mundo espiritual vino a destruir el escepticismo, la duda y la incredulidad de muchos hombres, dando testimonio de su supervivencia y a explicar muchas cosas del más allá.
28. Pero esta Obra, hermanos míos, es algo muy diferente.
29. Porque en esta Obra habéis estado sujetos a una voluntad superior, y en esta Obra, no sólo se ha manifestado el mundo espiritual de luz, sino se ha manifestado la misma Divinidad, limitada en un rayo de luz: esto no ha acontecido con el espiritismo, ni mucho menos en el seno de ninguna secta, filosofía o religión.
30. Esperamos que estas explicaciones no sean solamente para unos cuantos, sino que las compartáis con todas las congregaciones de labriegos, para que todos estéis en una sola línea de progreso, adelanto y espiritualidad.

La paz del Señor sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 4


1. Buscad el verdadero conocimiento sobre los símbolos, para que la esencia de éstos penetre en el corazón y en el espíritu, y una vez que el significado y el sentido que son eternos vivan ahí, dejan de tener razón de ser los símbolos materializados, porque los objetos no son más que una representación de la verdad que es esencial y espiritual.
2. Tomad, por ejemplo, el símbolo de la cruz: la cruz material donde Jesús expiró ya no existe, mas la cruz espiritual, ésa si existe porque es eterna, y qué simboliza la cruz? Simboliza el sacrificio divino, el amor por la entrega; el madero horizontal, simboliza vuestra vida material, el madero vertical simboliza vuestra vida espiritual que, enclavada en la tierra se eleva a los
espacios, y cuando ambas vidas se entrecruzan, el amor se vuelve sacrificio y renunciación.
3. La escala que soñara Jacob, es el camino del progreso del espíritu, el camino de la evolución espiritual, que principia con el hombre y termina en Dios, comienza en el plano terrestre y termina en el seno del Padre.
4. El símbolo del Triángulo existe en Dios mismo, representando tres potencias de la Divinidad, Ley, Amor y Sabiduría, que forman un solo Dios, una sola razón, un solo Espíritu; también en el hombre ha puesto el Señor una imagen de su Trinidad, formando al hombre unido a una chispa divina que le ilumina la conciencia, junto con otras dos potencias, el espíritu y la materia.
5. Con esta pequeña lección, hermanos amados, podéis discernir lo esencial de lo material de cualquier símbolo que en el pasado o en el futuro, pueda utilizar el Señor para hablaros en un lenguaje más comprensible a vosotros, porque lo altamente espiritual es demasiado elevado para vuestros pobres idiomas terrestres.
6. Esta preparación es importante, porque llegarán a vosotros los hombre del ocultismo, quienes querrán desgarraros con su falsa ciencia, tomando el Espiritualismo como si fuese una teoría misteriosa entregada a unos cuantos.
7. Hay muchas clases de ocultismos sobre la Tierra, en un país se practica de una forma, en otro de otra manera, pero todos tomarán parte para enjuiciar la Obra del Señor.
8. El espiritismo y la religiones os querrán llamar religión también, y bajo ese concepto os interrogarán , os someterán a prueba;los hombres de ciencia harán a su vez sus propias investigaciones, ya sea sobre la comunicaciones del mundo espiritual, ya sobre los trabajos que hicimos junto a vosotros, buscando en la parte física la realidad de todo cuanto aconteció, escudriñando con sus aparatos, hurgando con sus conocimientos y su ciencia.
9. La religiones traerán a sus teólogos, a sus estudiosos materializados que, citando de memoria, párrafo tras párrafo de lo que los diferentes enviados legaran al hombre, creerán que acallarán a los labriegos del Señor, por verles rudos y torpes, escasos de instrucción material.

10. Los componentes de este pueblo, los israelitas por el espíritu, podrán ser en su mayoría ignorantes, pobres de materia, faltos de cultura y educación científica, y a pesar de ello ser grandes espiritualmente, y ser grandes practicadores del verdadero culto, concibiendo con mayor pureza y profundidad las virtudes del Señor, por lo que son capaces de recibir con limpidez las grandes revelaciones e inspiraciones del Padre.
11. Vendrán muchos de los caminos del ocultismo, de la idolatría y del fanatismo científico, y no pudiendo despojarse de esas tendencias, intentarán incorporarlas a la Obra del Señor, y es vuestro deber hacer que vuestras prácticas no se contaminen con ello, conservando la sencillez y el mayor grado de espiritualidad que os sea posible.
12. Estad alertas para las pruebas que provengan del exterior, pero también estad alertas para las que surjan en el seno mismo de Israel; los que mayormente hayan profundizado en el sentido de las divinas enseñanzas, enseñen a su vez a aquellos a los que les haga falta un poco de evolución o un poco de estudio, y que éstos escuchen con respeto y atención a los primeros.
13. Tiempo es éste de identificaros los unos con los otros, perdonando toda ofensa; pugnad porque vuestros corazones se encuentren llenos de la mejor fraternidad, luchad porque no os alegre el fracaso de ninguno, de vuestros hermanos, sintiendo su tristeza y aún más, que buscándole en el camino donde haya tropezado y tendiéndole la mano, le levantéis.
14. Demostrad que sois espiritualistas, sirviendo a todos vuestros hermanos, incluso a los que más os hubiesen ofendido.
15. ¿Porqué el mundo espiritual os habla en esta forma? Porque es ésta la Doctrina verdadera de Dios, ésta es su Ley y es necesario que así la cumpláis en cada uno de vuestros pasos y de vuestros actos.
16. Necesitáis esta preparación, tal vez sea un sacrificio para vuestro corazón y vuestra carne, pero para el espíritu es una prueba de gozo.
17. En el Segundo Tiempo, Los discípulos dijeron al Maestro: "Maestro, dura es tu palabra, dura es tu enseñanza", acostumbrados como estaban a la ley de Moisés; y el Maestro les contemplaba con ternura, pues todavía llevaban en su corazón la ley del Talión, aquélla del "ojo por ojo, diente por diente".
18. Todavía imperaba en ellos la ley del más fuerte y por ello era necesaria la ley del temor, para que los fuertes no abusaran de los débiles, no por un acto de amor sino por temor al terrible castigo.
19. Por eso, al escuchar al Divino Maestro enseñar que, al que les diere la bofetada en el carrillo derecho, le pusiesen el izquierdo ¡cuán impracticable les pareció esa enseñanza!
20. Y si eso enseñara el Maestro en el Segundo Tiempo ¿qué no os dirá el espíritu Santo en este Tercer Tiempo?
21. Contemplamos la división entre el pueblo, las murmuraciones y los juicios de unos contra otros; el espíritu de crítica impera en Israel.
22. Mas después de 1950, este espíritu de crítica cederá ante el espíritu de fraternidad y reconciliación, y el amor y el perdón reinarán en israel, para que así el pueblo de Dios pueda esparcirse como el polvo de la tierra, por todos los ámbitos de este mundo, por todos los sitios, caminos y lugares, como profetizara el Señor.
23. Que cada uno de vosotros sea un soldado, pero un soldado firme, un soldado manso que no haga alarde ante los demás de adelanto y espiritualidad, un soldado, en fin, de humildad, que entregue todo lo bueno que exista en su espíritu, un soldado del bien.
24. 144,000 son los espíritus que el Padre ha escogido para que colaboren en Su Obra universal del Tercer Tiempo y ¿no podrá ese número de espíritus prepararse, unirse y elevarse para recibir la voluntad del Señor y llevar a cabo obra tan grandiosa?
25. Sois espíritus evolucionados y ha mucho tiempo que estáis trabajando en las cosas del espíritu.
26. Habéis venido a la Tierra por voluntad divina de tiempo en tiempo, para colaborar con El en la obra de redención, y es en este tiempo, el tiempo del espíritu, en que debe éste levantarse para ser ejemplo y cumplir la Ley de Dios, cuando debéis levantaros vosotros primero.
27. El Señor os ha dicho que vendrá un tiempo en que esta semilla quedaría aparentemente perdida en la Tierra, porque vendrán tantos enemigos en contra de ella queriendo perderla para siempre, que los hombres mirarán a esta Doctrina estacionada por un tiempo.
28. Mas después, esta semilla que ha sido sembrada en el corazón germinará, crecerá y dará flores y frutos, y no se perderá jamás. porque es semilla de vida eterna y de luz espiritual.
29. Por un instante callaréis por un momento detendréis vuestro paso, mas después, la fuerza vendrá a vosotros y os levantaréis en grandes misiones sobre la Tierra; velad y orad, y no olvidéis estas palabras que el Divino Maestro os ha entregado.
30. Mucho os habló el Divino Maestro en los tiempos pasados, escribiendo la historia que hoy estáis contemplando, ya estáis viviendo estos tiempos.
31. Quienes recuerdan la palabra del Señor dada en pasadas décadas, recuerdan también que entonces se decían: "Todo lo anunciado por el Maestro se ha cumplido".
32. ¿Quién es aquél que oyó atentamente hablar a los profetas y guarda en su corazón sus palabras? ¿Quién es aquél que recuerda que la palabra del Señor en aquellos años era profética de la primera sílaba hasta la final?
33. Cuán pocos han retenido en su memoria esa palabra y han contemplado su cumplimiento y se han dicho: "Esto anunciado estaba".
34. Al pasar los años, cuando volváis vuestra mirada atrás, contemplaréis cuánta perfección hubo en la palabra del Señor, cuán hermoso fue ese tiempo y cuánta grandeza vino a revelarle al hombre.
35. Entonces, embargado vuestro espíritu con lo incomprensible y extensa de Su Obra, le pediréis al Padre os conceda seguir cumpliendo en espíritu con mayor afán, después de haber terminado en esta vida material que El os da.
36. El trayecto del espíritu no se detiene jamás, es un camino que señala siempre hacia un horizonte infinito.
37. Siempre encontraréis un camino a seguir, un cumplimiento por hacer, un trabajo que realizar; la faz del Señor os anima con Su amor y con Su bondad que siempre os hacen mirar hacia adelante.
38. Así como en todos los tiempos El ha manifestado Su grandeza, Su espíritu que no tiene limites, Sus virtudes, así en este tiempo el dejará escrita esa página con la sabiduría más perfecta y la intención mas sublime, con Su amor universal que todo lo envuelve y todo lo vivifica.
39. La palabra del Señor, además de sencilla es perfecta y es menester que la estudiéis con preparación de espíritu para poder comprenderla.
40. Formad esos estudios en medio de vuestras congregaciones, donde la preparación a todos os ayudará.
41. Formad un resumen de la palabra que el Señor os ha venido a entregar, así como de los acontecimientos espirituales que se han verificado en medio de vosotros y buscad en el fondo de esas palabras sencillas aparentemente torpes, la verdad, la grandeza y la belleza de la esencia divina.
42. Penetrad en el estudio profundo, en el análisis detenido y en la comprensión de la Obra del Señor.
43. Hoy, el Maestro es el mismo Señor; mañana, vosotros quedaréis en Su lugar.
44. Muchos querrán llamaros maestro, mas vosotros les diréis: "Maestro sólo hay uno y es el Señor, es El quien nos legó la Ley, quien nos dió Su enseñanza, Sus revelaciones y Sus consejos".
45. Que nunca penetre la vanidad en vosotros, nunca os dejéis seducir por tan bajo sentimiento, para que así seáis los humildes y los mansos de corazón.
46. Cuando habéis dado vuestro amor a otro corazón, cuando habéis hecho una obra en la que hayáis puesto el espíritu, presto habéis mirado el fruto de vuestros afanes y aquella semilla que habéis sembrado con amor, sigue creciendo y dando fruto.
47. Por esta Obra espiritual los hombres llegarán a la igualdad, al amor y a la caridad, todos formarán una sola familia y lo de uno será del otro, todos os reconoceréis como hermanos, porque veréis en vuestro prójimo al Señor, a Su Obra y a Su voluntad y os amaréis y respetaréis los unos a los otros.
48. ¡Cuánto podéis practicar desde ahora, hermanos, en el seno de vuestro hogar y en vuestro camino!
49. Practicad, llevad en vuestro corazón la buena voluntad, el deseo de servir y de ayudar a los demás.
50. No os dividáis ni levantéis fronteras, abrid vuestro corazón a toda la humanidad, para que puede penetrar en vuestro interior y conocer todo lo que habéis recibido, todo lo que habéis practicado y pueda así, al contemplar vuestro claro ejemplo, imitaros.
La paz del Padre quede con vosotros.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 5


1. Desde 1866, el Padre ha derramado enseñanzas sobre su pueblo, primero a través del precursor, Roque Rojas, y a partir de Damiana Oviedo a través de gran número de pedestales, hombres y mujeres preparados por la Divinidad para ser sus portavoces.
2. Muchas de esas palabras han sido escritas, otras grabadas en el corazón de Israel y otra gran parte se ha volatilizado; lo escrito se ha sepultado, lo que se ha guardado en el corazón no se ha explicado y lo que se ha volatilizado pareciera haberse perdido y así va caminando este pueblo, hablando de grandes prodigios y de grandes enseñanzas, mas si alguno escudriñara a cada uno de los discípulos, encontraría muchos errores e imperfecciones, desde el primero hasta el postrero.
3. Y si les preguntáis cómo han de enfrentarse a los grandes hombres del saber humano que han de venir a escudriñar esta Obra, os dirán: "en el momento de la prueba el Maestro hablará por mis labios".
4. Grave error, hermanos, si pensáis esto, porque si tan sólo por gracia del Espíritu Santo habríais de responder las interrogantes de los incrédulos, ¿qué necesidad tenía el maestro de entregar durante tanto tiempo y a través de tantos portavoces sus enseñanzas, si bastaría vuestra intención para tener todas las respuestas y toda la preparación?
5. Si en cinco minutos de vuestro tiempo, el hombre pudiese prepararse para hacer frente al mundo y para manifestar lo divino ¡en vano hojeó el Padre página por página el libro de Su sabiduría a través de los tiempos!
6. Esto no es así, pues, el Maestro ha querido estar en medio de Su pueblo, sujetándose a ofensas y a profanaciones, todo con el fin de preparar a Israel, de doctrinarlo, de llenarlo de sabiduría, de pulimentarlo en lo espiritual y en lo moral, para convertirlo en ejemplo y espejo de los demás, para que,pasado el tiempo, Israel pudiese hacer frente al mundo, a la humanidad, a pruebas y adversidades.
7. Es mucho lo que hay que trabajar todavía, mucho lo que queda por aprender, mucho por vivir antes de que llegue la hora señalada por el Padre en que este pueblo sea el baluarte, el fuerte en tiempo de confusiones sin encerrar este mensaje en el fondo de vosotros mismos, pues ésta ha sido una de las causas de desunión del pueblo.
8. Aquellos que más hayan comprendido la esencia de los mensajes divinos, deben compartir sus análisis con sus hermanos, proponiéndoles sus conocimientos, sin llegar por ello a la disputa o al acalorado debate; no deben existir entre vosotros grandes conocedores de la palabra que oculten sus conocimientos a sus hermanos, como sucede en el seno de las religiones donde hay jerarquías, con una organización férrea, un clero bien organizado y una diferencia extremadamente marcada entre sacerdotes y ministros estudiados e instruidos, y una gran masa de adeptos ignorantes y por lo mismo desprotegidos.
9. ¿Es esto justo ante la Divinidad, que es quien, como dijera el Divino Maestro, " hace salir el sol lo mismo sobre justos que sobre pecadores"?
10. No, hermanos míos, aquel clero guarda las escrituras, las analiza, se profundiza a su manera en su significado, penetra por los caminos de la filosofía y de la ciencia teosófica para poseer ellos solos el conocimiento, la explicación y el porqué de las cosas, y sólo le entregan migajas a la humanidad para poder subyugarla, dominar la consciencia del espíritu humano, y hacerse a sí mismos, seres superiores, imágenes vivientes de Dios; y ahí tenéis las consecuencias, en una humanidad que diciéndose cristianas, vive en tinieblas, en el retraso espiritual, envuelta en prejuicios, en la debilidad, el hambre y la sed del espíritu.
11. Que no exista tal cosa en el seno de Israel, hermanos, que en vosotros no existan jamás jerarquías, ni mayores ni menores, sólo un pueblo de labriegos, iguales en anhelos, iguales en derechos.
12. Estáis recibiendo del Divino Maestro y de Su mundo espiritual de luz los grandes mensajes que deberán ser trasmitidos por vosotros a toda la humanidad; no almacenéis nada, no os hagáis de esta causa delante del Señor.
13. Llenos de fraternidad, despojados de todo egoísmo, participad a través de vuestro arduo trabajo, a todos vuestros hermanos de los beneficios del Señor.
14. De las cátedras del Señor, extractad párrafos, fragmentos o frases para formar con ellos álbumes, a los que les podréis dar lectura en el seno de vuestras congregaciones o de vuestros hogares, estudiándolos y analizándolos con toda elevación y respeto.
15. Parte de esta enseñanza es para la posteridad, mas otra parte muy importante de ella es para ponerse ya en práctica.
16. Con el debido análisis, os será fácil extraer todas aquellas partes de la enseñanza que os serán útiles desde ahora, como también aquéllas que lo serán después de 1950, cuando cese la manifestación del Maestro y de Su mundo espiritual de luz en la forma que hasta ahora habéis conocido.
17. En el seno de vuestras congregaciones no dejéis lugar a la política, ésa dejadla en manos de los materializados que se conforman con el poder terrenal; vosotros aspirad, por el contrario, al verdadero poder, ése que manifestara pendiente de un madero el Mesías prometido, el poder del amor y el perdón.

18. Caminad siempre bajo un mismo compás, a un mismo paso, y aunque sea tiempo de lucha, de perturbación, de tentaciones y de pruebas, donde haya disolución aportad armonía, donde haya dos labriegos, que haya acuerdo, donde tres, también.
19. Os insistimos en la oración, como arma de espiritualidad para manteneros unidos y combatir con ella las redes invisibles de la disolución, siendo firmes el hoy como el mañana, para que no dudéis mañana de lo que creéis hoy, para que lo que ahora veis con toda claridad, después no lo veáis envuelto en tiniebla.
20. Es menester que al llegar ante vosotros esta humanidad sedienta de conocimiento, se encuentre con los que han recibido una fuente inagotable de enseñanzas y revelaciones.
21. Y cuando lleguen a combatiros los obstinados en el vicio, los hombre de la justicia humana, los teólogos y los científicos, no les mostraréis una Obra mediocre, una Obra magnífica envuelta en pobre disfraz, sino una Obra divina y pura que puede creerse, amarse y practicarse.
22. No se os pide santidad ni perfección, simplemente purificación moral y adelanto realmente espiritual.
23. Habéis tenido la luz a torrentes, habéis tenido explicaciones suficiente, tenéis la Ley en la mano, el entendimiento preparado y las facultades en vuestro espíritu y mientras más recibís, mayor es vuestro compromiso; no mostréis por tanto, una Obre mediocre, sino dejad que la Obra grandiosa del Padre, se refleje limpiamente en vosotros.
24. Grande es vuestra responsabilidad para que mañana seáis los grandes analizadores de la palabra del Padre, para que conociendo el fondo y el sentido de ella, lo compartáis con vuestra hermana humanidad.
25. Levantad al hermano caído, apartad la duda para que todos podáis comprender la palabra del Señor, y así todos preparados llevéis adelante su Obra y realicéis el plan divino, y si por momentos os sentís débiles, el Señor os mostrará Su brazo fuerte, y todo aquello que esté fuera de vuestro alcance por estar limitados, el Señor lo hará con suma sabiduría, amor y caridad.
26. Que vuestro espíritu se sienta siempre humilde, pequeño y manso ante su Señor; y ante vuestros semejantes, ante vuestros iguales, no os sintáis nunca superiores.
27. Si os reconocéis más elevados que otros, pensad que ellos también estarán algún día a vuestra altura, y que posiblemente escalen aún más alto que vosotros.
28. No siempre existirá el retraso, la ignorancia no será eterna; las tinieblas algún día se han de convertir en luz.
29. Si ahora, como en todos los tiempos, han existido los que son más elevados que los demás, el instante llegará en que la igualdad espiritual sea en todos y la familia universal del Padre se encuentre toda en la misma elevación espiritual, toda ella reunida en suma perfección.
30. El que sabe más que los demás, hermanos míos, mayor es su responsabilidad y más delicado es su deber; tiene obligación contraída ante el Padre , de participar del conocimiento que posee a todo aquel que no lo tiene; recordad, el Padre os ha dicho que no quiere que seáis los ricos avaros ni en lo material ni en lo espiritual.
31. Así como os prevenimos de que no caigáis en soberbia o afán de superioridad, os advertimos que no caigáis tampoco en falsa modestia porque ésta lleva en sí mentira; reconoced con humildad y sencillez vuestros logros espirituales, mas estad prestos también a reconocer los de los demás,
32. Para que el ejemplo de Israel sea fecundo entre la humanidad, y para que vuestras humildes obras conmuevan a los hombre, tenéis que afirmar vuestros pasos en la senda de la verdadera justicia.
33. ¿Quién de vosotros puede dudar de si mismo? ¿quién de vosotros podrá sentirse incapacitado para desempeñar su misión.
34. Aquél que así se sienta, será porque no ha reconocido sus dones, será porque no ha penetrado en sí mismo y porque no ha estudiado la palabra del Divino Maestro.

35. Todo aquel que tiene fe es porque comprende la magnitud de los dones que Dios ha depositado en él, ése no puede desconfiar de lo que él es; ése sabe que con amor y preparación, con elevación de espíritu, puede lanzarse a los caminos que el Señor le señale, revestido de mansedumbre, de humildad y de entera consciencia para dejar con su ejemplo, una huella de paz y de luz ente los hombres.
36. La Obra que Dios realiza en todos los mundos, en todas las regiones y en todos los valles de este universo para vosotros incomprensible, es grandiosa; el espíritu divino no descansa, es el Ser infatigable que lucha por la perfección de Sus criatura, es el Ser que es amor, creación y vida para todos Sus hijos.
37. Y en esta magnífica Obra universal, Dios os da una pequeña parte, para que en la lucha seáis semejantes a El, para que llevéis en vuestro espíritu un átomo de maestro, de creador, de padre, de redentor y de guía, para que os hagáis en todo semejantes a ese Espíritu divino, a ese Ser todo amor, todo luz, todo bondad.
38. Así, cuando vuestro espíritu haya pasado de esta Tierra a otros valles, será digno de habitar regiones más elevadas, escalas más altas, donde el Padre le revele nuevas y más bellas cosas que ni siquiera alcanzáis a imaginar.
39. Cuando la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana haya realizado su misión en este mundo, entonces, hermanos queridos, veréis que todos los hombres habrán penetrado por el camino del amor y de la justicia, y el orden será restaurado tanto en lo espiritual como en lo humano.
40. Seréis entonces testigos de la llegada a este planeta de grandes espíritus que manifestarán dones extraordinarios, espíritus que ya no se perderán en el ambiente reinante de este tiempo.
41. Veréis cómo ellos no tuercen su destino ni su misión, y veréis cómo los dones del Padre han estado siempre en la humanidad; los dones de justicia, de sabiduría espiritual, de curación espiritual y tantos otros, hoy profanados y tergiversados, le veréis florecer en las naciones y en los hombres.
42. Todavía por un tiempo más, los hombre seguirán penetrando por el camino de la ciencia para arrancarle sus secretos, y Dios le revelará muy grandes cosas a los hombres cuando su ciencia sea aplicada al servicio del amor y del bien, en beneficio de toda la humanidad.
43. El Espíritu Santo abrirá Su Arcano de luz, y les mostrará grandes cosas, y cuando esos hombre profundicen más y más, llegará el instante en que lleguen a la meta de espiritualidad, en donde las ciencias materiales desaparecen para fundirse como luz, como principio y meta en lo espiritual.
44. Entonces veréis que ellos proclamarán entre los hombres el desarrollo de las facultades espirituales, despertando en la humanidad el interés en el anhelo de los conocimientos del espíritu.
45. Muchas ciencias desaparecerán y los frutos amargos que las malas ciencias han dado a los hombre, también desaparecerán; será entonces el espíritu el que revele a la mente de los hombres sabios la verdad y la luz que traerá a este mundo la paz, la fraternidad y la elevación espiritual.
46. En este mundo donde pareciera no haber ya cabida para la caridad, la piedad y el amor, aquí mismo tendrán cabida el amor, la luz y la paz de Dios; habiendo la humanidad ya pasado por el crisol de dolores, experiencias y evolución, vendrá la identificación de los unos con los otros.
47. Vendrá la fusión de creencias, de ideas, de religiones y de espíritus y en la guerra de ideas que ha de venir, el Señor quiere que vosotros, Su pueblo escogido de Israel, llevéis la antorcha en las manos para decirle al mundo: "He aquí la luz", para que le abráis los ojos del espíritu para que pueda contemplar la luz del Padre.
48. Después del año de 1950, el desarrollo de vuestros dones continuará cada vez más, siendo mayor aún de lo que ha sido hasta ahora; después, serán desatados plenamente todos los dones del espíritu en el pueblo de Israel, y este pueblo saldrá de las casas de enseñanza donde ha recibido tantas lecciones, para ir a la humanidad.
49. Hoy habéis vivido bajo un techo en la nación mexicana, donde reunidos habéis sido doctrinados por el mismo Padre, ha sido la alta voluntad del Padre manifestar la Obra del Tercer Tiempo en esta nación; habéis sido protegidos de las guerras y calamidades que asuelan a otras naciones, y en esta paz del corazón habéis aprendido lo que el Señor os ha hablado.
50. Pero después, hermanos, tendréis que salir de vuestros hogares para ir a otros hogares y a otras comarcas, quizás a otras naciones; para ello todos debéis estar preparados y dispuestos.
51. No esperéis que el Señor descienda a tomaros de la mano para guiaros en vuestros caminos materiales; será vuestra intuición despierta la que os diga a dónde deberéis dirigir vuestros pasos, dónde hay un corazón que os espera con ansia, y dónde debéis sembrar la enseñanza.
52. Para ese entonces, habréis sido más probados, os habréis conocido más a vosotros mismos, habréis experimentado más en el camino, estaréis más fuertes que ahora; estaréis dispuestos para esa gran misión y esa gran jornada que el Padre tanto os ha anunciado, y que no habéis emprendido todavía porque el tiempo aún no es llegado.
53. Hoy, aprended y cultivad vuestro entendimiento; dejad que vuestro espíritu se emancipe y se libere de toda influencia impura; haced que vuestro corazón tenga un concepto amplio y bueno de todas las cosas.
54. Los tiempos han cambiado; estáis todos en un camino de progreso y de evolución, y habéis visto cómo vuestras prácticas han evolucionado, porque la Obra del Padre no se detiene: tampoco os detengáis vosotros.
55. El desarrollo de la humanidad ha de continuar, el desarrollo de los espíritus también, y el Libro que el Señor abrió en el año de 1866, lo deja El en vuestras manos para que lo estudiéis página a página; El seguirá escribiendo en ese Libro pues la vida del hombre no ha de detenerse en 1950.
56. Todo aquél que quiera leer en ese libro perfecto, el Libro de la Vida Verdadera, ha de prepararse espiritualmente para contemplar con claridad y leer en él, no los caracteres materiales escritos, sino en el propio Espíritu del Señor, porque El le inspirará, El le hablará doquiera que el discípulo respetuoso hojee ese Libro portentoso.

La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 6


1. Ha dicho el Padre: "Antes pasarán el cielo y la Tierra, que una sola de mis palabras dejara de cumplirse"; y el Señor ha profetizado acontecimientos que prestos debéis estar a ver cumplidos.
2. El Divino Maestro, con palabra profética ha anunciado a Su pueblo, a través de todos los portavoces, grandes pruebas.
3. Ha dicho que el mundo juzgará y escudriñará Su Obra y Su palabra, que Sus labriegos serán sometidos a prueba para los hombre, que Su Ley será discutida, que ante el mundo espiritual vendrán filósofos y los científicos, y que el mismo Divino Maestro será juzgado una vez más por los hombres.
4. Todo esto hermanos míos no ha llegado todavía, pero Su palabra se cumplirá, y para ese tiempo os debéis de preparar, y desde ahora se irán presentando casos, personas y situaciones en las cuales podéis hacer labor, labor de paz, de unificación, de espiritualidad y de alerta, pues el Padre os envía esto como preparación para los tiempos difíciles, tiempos de peligro, de caos y confusión.
5. Evitemos ese caos y esa confusión en el pueblo del Señor, trabajando y uniendo nuestra mano sincera, noble, a la de cada hermano que laborando se encuentre en la Obra del Padre.
6. ¿Qué labriego, qué discípulo o párvulo ignora las profecías del Señor?
7. ¿Quién del pueblo de Israel podrá alegar que no fue alertado y preparado?
8. Mirad el letargo y el estancamiento en que muchos han caído la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana no es una rutina, y una Obra tan grandiosa no tiene límites, no tiene principio y no tiene fin, y por lo mismo, no puede caber en una preparación mediocre, sino en una preparación que busque el progreso, y que tampoco tenga limites.
9. Si siendo escasa la preparación del pueblo, habéis recibido mensajes tan elevados y llenos de luz, imaginad como sería la manifestación del Rayo Divino si fuese mayor vuestra preparación.
10. Todo está anunciado por el Señor; grandes lideres vendrán a conocer la Obra, grandes espíritus de entre la humanidad, que al reconocer al Padre a través de una manifestación perfecta y clara, se levantarán fervientes, fuertes, a sembrar en sus porciones esta verdad; pero de lo contrario, si ven confusión y caos, tendrán que levantarse como enemigos de esta Obra, levantando también en contra a sus multitudes, a las porciones que les siguen.
11. ¿Quiénes son esos lideres, esos espíritus? No lo sabéis, pero el Padre nos ha concedido detener el avance de ellos hasta no encontraros preparados, mas algún día que no sabéis cuando será, llegarán; el Señor profetizó, y debéis creerlo, llegarán.
12. Aprovechad, pues, el tiempo.
13. Es tiempo de análisis, pasando por encima de vuestra personalidad, de vuestro propio yo, pues siendo labriegos no os habéis desprendido del amor propio, al que habéis puesto por encima de todos los demás amores: de ahí vuestro retraso y vuestra poca preparación.
14. Quien debe estar por encima de todas las cosas, no es vuestro ego ni vuestra personalidad, es la Obra del Padre quien debiera ser la primera en vuestros afectos y la primera en vuestras preferencias.
15. No os preocupéis tanto por vuestra reputación, ni por vuestro honor, que no hay mayor honor que el ser labriego del Señor, pero un labriego humilde, callado y olvidado de si mismo.
16. No contempléis vuestras vestiduras ni juzguéis el adelanto de vuestro espíritu por la clase social a la que pertenezcáis en la Tierra, ni juzguéis vuestra evolución espiritual por la ilustración que hayáis tenido en el mundo, ni mucho menos limitéis el desarrollo de vuestro espíritu considerando que sois torpes o rudos, escasos de elocuencia o pobres de inspiración.
17. El más torpe debe luchar por borrar su torpeza, y el más ignorante tiene obligación a dejar su ignorancia en la luz del Maestro.
18. El que se considere indigno por su pasado y aún por su presente, tiene delante de él la Fuente en la cual puede purificarse en un instante de atrición, con un verdadero propósito de regeneración dignificándose esta manera para poseer los dones del Espíritu Santo, para participarle de ellos a los demás,
19. No os abandonéis los unos a los otros en los momentos de prueba; que la prueba de uno también sea para los demás.
20. No os abandonéis en vuestro llanto o en vuestros sufrimientos.
21. Aquel que llegue a tener una caída o a cometer un error, que sea perdonado por los demás; poned siempre a contribución caridad y comprensión, porque es la voluntad del Padre que vayáis formando la verdadera familia espiritualista, aquélla que sea unidad en la comunicación espiritual con el Padre, encontrando en el seno de sí misma fortaleza, calor y vida.
22. Que vuestra amistad vaya más allá de una simple amistad, para que vaya al espíritu y se convierta en fraternidad espiritual.
23. Visitaos los unos a los otros, comunicaos vuestras penas y vuestras alegrías, acordaos en vuestras oraciones los unos de los otros, para que cuando los tiempos pasen, y la palabra del Divino Maestro se haya levantado, no vayáis a experimentar frialdad, distanciamiento ni vacío que os hagan caer en la soledad, el aislamiento y la flaqueza.
24. Si hoy, por las vicisitudes y circunstancias de la vida os encontráis alejados en lo material, en vuestra oración , vuestra intención y vuestros deseos, id siempre juntos los unos con los otros.
25. Resistid los juicios de los demás, los ataques, las críticas, los golpes; resistid todo ello con serenidad, con comprensión, con bondad procurando poner en práctica el perdón que el Maestro os enseñó en forma tan hermosa, cuando traspasada la carne perfecta de Jesús por la burla, el escarnio y la mofa, simplemente dijo: "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen".
26. En pocas palabras, hermanos: contemplaos con amor.

27. Abandonad toda rutina, porque si no lo hacéis, vendría el estancamiento.
28. Voy a daros un humilde consejo que en todos los tiempos podéis aplicar, consejo que está inspirado en la palabra del Señor: Cuando conozcáis la falta de alguno de vuestros semejantes, antes de intentar juzgarla, serenad vuestro ánimo y colocaos en el lugar de aquél que faltó, y entonces juzgaos a vosotros mismo y pensad: ¿que habrías determinado hacer si se os presentara la misma situación que obligó a faltar a vuestro hermano?, ¿no pasaría al menos por vuestro pensamiento el hacer lo mismo que él acabó por hacer?
29. Os aseguro que si actuáis así, podréis juzgar benévolamente, justamente; cuando no conozcáis el fin o el móvil que obligó a vuestro hermano a faltar, no tendréis ningún derecho a juzgar ni para bien ni para mal.
30. No hagáis juicio anticipado de nadie.
31. No anticipéis conclusiones, ni adelantéis acontecimientos; no provoquéis luchas que no podáis después apaciguar.
32. Alejad de vuestras congregaciones, al menos, el gusano roedor de la intriga y el espíritu de crítica que durante eras ha caracterizado a Israel.
33. La tentación acecha para seduciros, desviaros y debilitaros en vuestro propósito de unificación y armonía.
34. Tened esto continuamente presente, para que no permitáis nunca que la crítica, el prejuicio, el fanatismo y la envidia penetren en el seno de vuestras congregaciones y de vosotros mismos.
35. Que vuestra enseñanza y vuestra corrección sean como una dulce conversación, como un consejo, como una caricia espiritual, como un lenitivo para todo dolor; solamente así podréis llevar hasta los espíritus la Obra del Señor en toda su pureza.
36 ¡Cuánto deberéis todavía pulimentar vuestro carácter, para que a pesar de las pruebas o de los triunfos, nunca se exalte y sepáis permanecer serenos y firmes a través de vuestras luchas y tropiezos!
37. En todos los tiempos Dios ha enviado entre los hombres, espíritus de paz encarnando donde hacen falta, ahí donde se levantan la violencia y la discordia; difícil es la misión de esos enviados, mas ¡cuán llena de comprensión y galardones cuando han concluido su cumplimiento!
38. Cuántos hombres cuya historia virtuosa es admirada fueron precisamente eso espíritus de paz, que supieron ser fuertes en medio de las grandes tormentas, que supieron vencer las contiendas, que supieron perdonar las miserias humanas, que supieron sufrir bebiendo en silencio su cáliz de amargura, bendiciendo, perdonando y viviendo para los demás, luchando por la paz de sus semejantes.
39. Y cuántos otros cuyo nombre nunca pasó a la historia, han pasado secretamente, calladamente entre la humanidad, alcanzando de Dios Su bendición y Su galardón después de haber cumplido su misión
tan delicada y a veces tan amarga.
40. Esos espíritus de paz que han llegado entre vosotros en todos los tiempos, los podéis hallar aún hoy en vuestro camino.
41. En una misma familia humana coexisten hermanos carnales que viven en guerra al lado de esos espíritus de paz encarnados, quienes con su consejo, su paciencia y fortaleza mantienen la unidad y la paz en esa familia.
42. Habéis contemplado matrimonios donde uno de los componentes, de carácter violento y a veces hasta cruel, está al lado de un ángel de paz, tolerante, humilde y fuerte.
43. Esos espíritus de paz son puertos de salvación para los caracteres violentos, para los espíritus débiles, faltos de educación espiritual, faltos de dominio sobre la carne y sus pasiones.
44. En las grandes instituciones humanas brillan también esos espíritus de paz; en las naciones poderosas esos hombres se levantan también, porque los enviados de paz del Señor han estado siempre entre los hombres que rinden culto a la guerra humana, a la discordia y a la división.
45. ¿Estáis dispuestos a ser en el seno de Israel y en el seno de esta humanidad esos espíritus de paz? A eso estáis llamados hermanos, para eso habéis sido enviados.
46. Sed, entonces, espíritus de paz; educad vuestro carácter, educad vuestro espíritu, sabed ser dueños de vosotros mismo, dominad toda pasión, toda violencia.
47. Entonces, emanará de vuestro ser la influencia sana y poderosa que venza las grandes contiendas que se agiten en torno vuestro.
48. Meditad en esto que os dice el mundo espiritual de luz, para que la llevéis presente en vuestra conciencia.
49. Cuántos que ayer fuisteis los violentos, los débiles, los irresponsables, os habéis convertido ante la palabra dulce del Divino Maestro, para ser guardianes de la paz, y logrando convertir también vuestro hogar en institución de paz y de virtud.
50. Esa es la simiente y el ósculo divino: la paz, ese don precioso, el tesoro más valioso que el espíritu puede recoger en este valle de lágrimas, de sangre y de guerra.
Que esa paz sea con vosotros.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 7


1. La Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana no es una religión.
2. Las religiones son simplemente ramas del Árbol de la Vida, y la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana es el mismo Árbol de la Vida.
3. En las religiones, todos sus adeptos caminan bajo un mismo sendero, lo entiendan o no, siguen a los mismo líderes, siguen una organización; Israel, ni siquiera en el Primer Tiempo en que tuvo como guía a Moisés o como rey a David, ha seguido el mismo sendero: cada quien sigue su camino sin querer depender de nadie, ni estar de acuerdo con nadie.
4. Israel se distingue de los adeptos de las religiones, en que en uso de su libertad de conciencia, decide seguir a su Señor, a veces de buen grado y a veces renuentemente, sin que nadie le amenace ni le obligue.
5. La Obra del Padre ha estado siempre por encima de las religiones.
6. La Ley que en el Primer Tiempo Jehová nuestro Padre entregó a Moisés, no fue una religión, fue la Ley divina que se le envió al hombre, el espíritu encarnado; Jesús en el Segundo Tiempo, vino a confirmar la Ley y a darle cumplimiento, y vosotros sabéis que no enseñó ritos ni cultos exteriores o materiales y mucho menos liturgias, sólo dijo: "Practicad mi enseñanza y llevad la buena nueva a las naciones, Yo soy el camino, la verdad y la vida" queriendo decir con esto, que no eran menester templos materiales ni sacerdotes.
7. Y en este Tercer Tiempo en que ha venido el Padre comunicándose por el entendimiento humano, no ha venido a crear una nueva religión pues El mismo ha dicho que ya demasiadas tiene el hombre.
8. Si analizáis profundamente la Ley y Doctrina del Padre y la comparáis con cada una de las religiones que ha habido y hay en la Tierra, no podréis establecer un punto verdadero de comparación, porque la Ley y la Doctrina del Padre se encuentran en lo sublime, en lo eterno, en lo infinito y las religiones, por el contrario, las encontraréis atadas a lo humano, a lo temporal, sobre bases materiales y cimientos humanos, tomando su fuerza precisamente de lo humano y nunca de lo espiritual.
9. Las religiones que son poderosas, lo son por su organización, por el dinero y por la ciencia y no por el espíritu, pues tienen su cimiento en el mundo; la Obra del Padre, por el contrario, nunca ha tenido su base en este mundo; ¿no dijo Jesús: "Mi Reino no es de este mundo"?
10. Los cimientos de esta Obra están claramente en el más allá, en lo divino, en lo espiritual, ahí están la fuente y las
raíces de ese Árbol portentoso que da vida y da salud.
11. La Obra del Padre, cuando se ha manifestado en este mundo, no ha precisado ni del culto exterior ni de los metales ni de las galas terrestres.
12. Por éso os decimos, que la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana no es una religión.
13. Mas ¡cuidado! Vosotros, como discípulos de esta Doctrina, no entréis en contradicción, convirtiendo un culto espiritual interior en una manifestación exterior, rebajando el concepto que los demás se forjen de la Obra del Padre, al ver que vosotros la tomáis como una religión más, incoporándole ritos y ceremonias, que nada tienen que ver con la pureza de esta Obra, que os repito, no es una religión.
14. La fuerza imperiosa de las costumbres, de las tradiciones y el materialismo, el exceso de temor al hombre, y la rutina, así como la desobediencia, hacen que el pueblo espiritualista trinitario mariano pase por encima de la palabra del Padre, por encima de la misma Ley y convierta lo sagrado en profano, lo divino en humano.
15. Los obedientes, los limpios de corazón y entendimiento no tomarán jamás la Obra del Padre para hacer de ella una nueva religión.
16. Entonces, no importará en que forma llegue la humanidad a enfrentar al pueblo de Dios, pues sea en forma bélico, filosófico o científico, sabrá el pueblo espiritualista enfrentar cualquier situación, cualquier prueba, cualquier desafío, y lo hará, a pesar de su pobreza material, con ese tesoro de valor incalculable que es la palabra de Dios.
17. Así, el pueblo de Israel escuchará todas las necedades, todas las interrogantes, soportará todas las persecuciones y todas las críticas, atenderá todos los llamados con amor, esclareciendo todas las dudas y descorriendo todos los velos del misterio.
18. Desterrad de vuestro corazón el obsoleto concepto de templo que tienen todas las religiones, recordad que el verdadero templo está en vuestro corazón y en el seno de vuestra armonía, sea en vuestro hogar o en vuestras congregaciones.
19. La Obra Espiritualista Trinitaria Mariana no es religión, no es una rama, es la misma Ley y Doctrina del Padre Eterno manifestada en tres tiempos, resumida en una sola Ley y que se encuentra sobre toda doctrina, toda religión, teoría o ciencia.
20. No son los sitios materiales los que os dan albergue en los momentos en que, congregados, recibís la enseñanza espiritual del Divino Maestro; es el más allá el que os cobija, esa morada espiritual adonde estáis aprendiendo a penetrar por medio de la elevación de vuestro espíritu.
21. Ese es el sitio de reunión al cual os ha convocado el Espíritu Santo en este tiempo; por éso, el Padre no os ha permitido que edifiquéis los grandes edificios que llamáis iglesias o santuarios, no ha querido el Padre que invirtáis vuestro tiempo y vuestros recursos materiales en cosas que resulten superfluas para el espíritu.
22. Ha sido voluntad del Maestro el que os reunáis en diferentes sitios materiales, sencillos y humildes, que sirven tan sólo de refugio a vuestra materia, mas no penséis que estos sitios son los lugares que dan albergue a vuestro espíritu para que reciba las emanaciones y manifestaciones del más allá.
23. Sabed que el valle espiritual de donde nosotros venimos, es adonde asciende vuestro espíritu por medio de la oración verdadera, del alto ideal y del ahínco.
24. Ya comenzáis a ver con indiferencia las galas de esta Tierra, y el espíritu de vosotros va llegando a la comprensión de que sólo lo verdadero, lo positivo y lo sincero es lo que llega al Señor.
25. El sentido de adoración es innato al espíritu, y por razón natural en el hombre.
26 La humanidad, desde su principio, ha poseído el sentido de la oración, ha sentido el deseo y la inclinación de adorar lo desconocido por medio de lo conocido, lo sobrenatural por medio de lo natural, y todo esto por medio de los sentidos materiales.
27. La humanidad primitiva se multiplicó en pueblos, tribus y razas, y cada porción de la humanidad siguió conservando el sentido de la adoración y la siguió desarrollando, aunque cada pueblo y cada raza, de diferente manera.
28. Todas esas primitivas formas de adoración, fueron recibidas por el Padre, porque el sentir y la intención era una sola en todas: adorarle.
29. Mas el Padre, que es perfecto y que puso una chispa de Su perfección en cada una de Sus criaturas, ha querido siempre que sus hijos le adorasen y amasen conscientemente, y con esa finalidad, envió el Señor a cada pueblo, a cada tribu y raza emisarios de Su Divinidad, espíritus elevados que exhortaran a la humanidad para que ésta pudiera dar un paso más adelante en la senda espiritual.
30. Estos espíritus, con sus enseñanzas, sus ejemplos de abnegación, de elevación y amor y con su celo por las cosas divinas, revelaron al hombre formas superiores de elevación.
31. Y entre los pueblos de la Tierra, surgió uno el cual por medio de su amor, su elevación espiritual, sus virtudes y sus méritos, se hizo acreedor a las revelaciones del Padre, revelaciones y manifestaciones que otros pueblos no habían recibido en ese entonces.
32. Ese pueblo, bien lo sabéis, es Israel.
33. Israel es el pueblo que desde su principio tuvo la clara intuición del Dios invisible, del Dios espiritual, por ese desarrollo, esa fe y esa obediencia, el Padre tubo que manifestársele más cerca y con mayor claridad que los demás pueblos, y pudo El ser sentido y comprendido como no podía serlo por los otros pueblos de aquellos tiempos.
34. Mas precisamente por éso, ese pueblo se hizo de mayor responsabilidad espiritual, porque fue desde ese tiempo el hijo de la luz, el pueblo que más allá de los ritos y de los símbolos, y más allá de los cultos externos sentía palpitar y vibrar a su Señor en todas las cosas.
35. Y desde entonces, comenzó la lucha de este pueblo: tuvo que enfrentarse al Egipto idólatra, y ser ahí esclavo, esclavo en la vida humana pero libre en el espíritu, dando ejemplo de fortaleza espiritual, paciencia y mansedumbre.
36. Más tarde, se enfrentó al paganismo de otros pueblos, a la sensualidad y carnalidad de otros más, y así como Moisés se levantara ante el Faraón para luchar contra su idolatría, Elías se levantó después delante de los pueblos gentiles para demostrarles la falsedad de sus dioses y exaltar la verdad del Dios viviente y espiritual.
37. En otras épocas, el mismo pueblo tuvo que hacer frente a la persecución, al materialismo, a la carnalidad de los pueblos paganos, derramando como testimonio su propia sangres.
38. Esa es la historia y la lucha de Israel, con sus precursores, sus guías, sus patriarcas, sus profetas y sus apóstoles: abriendo en todos los tiempos una brecha a la humanidad, sembrando un camino de luz y de sacrificio que conduce a los espíritus hacia la eternidad.
39. Ese pueblo, que en tiempos pasados formara una raza aparte de las demás razas de la Tierra, es hoy, ante la Obra espiritual del Padre, una legión de espíritus, una familia espiritual sin distinción de raza o de nacionalidad; mas sigue ostentando el nombre de Israel porque son los mismos espíritus que en conjunto formaron aquel pueblo de antaño, y que sigue reconociendo al Dios verdadero entre los demás pueblos de la Tierra,
40. En este tiempo en que el Señor ha venido a comunicarse por el entendimiento humano, os ha encontrado diseminados por el mundo, y habéis perdido la cohesión, la fuerza y la unidad espiritual; habéis caído por momento, en las costumbres paganas de los demás, y os encontró el Padre practicando el rito y el culto externo a similitud de la generalidad de los pueblos de la Tierra.
41. Mas el Padre os hizo el llamado, comenzó a congregaros nuevamente en torno a su manifestación espiritual, y comenzó a daros la espiritualidad y el conocimiento pleno del más allá.
42. Abrió el Padre ante vosotros el Libro de los Siete Sellos, revelándoos que os encontráis en el Sexto y os reveló los grandes misterios; os descubrió una vez más que sois Su mismo pueblo, que sois aquellos que os habéis disgregado y volvisteis a ser reunidos por El, para volver a ser, por medio de vuestra unión, los fuertes en el espíritu, los plenos de luz del Espíritu Santo, el pueblo del cual surgirán, una vez más, los profetas, los guías, los patriarcas y los apóstoles.
43. Y os ha hablado el Maestro, en un recinto y en otro, con una misma palabra, una misma esencia, con un mismo fin: la fraternidad universal.
44. Os ha anunciado también que después El partirá, cuando cese Su palabra a través de los hombre y mujeres que ha dado a este pueblo como portavoces, y que después de este tiempo, se iniciará para vosotros una nueva época, un nuevo capitulo en el libro de las manifestaciones divinas.
45. Y será entonces cuando vuestro culto alcance su máxima elevación, cuando vuestra adoración alcance su plenitud en esta tierra.
46. Ese sentido de adoración innato al espíritu y natural al hombre, que ha tenido un camino muy largo de evolución, desde su principio en la adoración de las cosas más materiales hasta llegar a la adoración del Creador por medio del espíritu, llegará a esa máxima adoración cuando rindáis culto al Señor de espíritu a Espíritu, con esa adoración que, brotando desde lo más profundo, noble y limpio de vuestro espíritu, sea como una ofrenda sutil y exquisita, como una flor fragante de esencia desconocida en el valle de la Tierra, y cuyos perfumes lleguen al Creador.
47. Esa es la adoración a la que tenéis que llegar, hermanos, es ésa la adoración verdadera.
48. Si llevasteis en el Primer Tiempo delante de Egipto vuestra fortaleza espiritual, no renegando nunca de vuestro Dios verdadero, dando testimonio entre paganos e idólatras del amor al Dios invisible de Israel; si mostrasteis en la Roma orgullosa y sensual del Segundo Tiempo vuestra abnegación, vuestro sacrificio y vuestro reconocimiento a ese mismo Señor oculto en aquel Maestro humilde de Galilea, en este Tercer Tiempo os esperan nuevamente los pueblos idólatras y gentiles, a los cuales deberéis despertar.
49. Llenaos de fortaleza y levantaos a cumplir que no estaréis solos; no lucharéis solamente con la fuerza de vuestro espíritu o con la elocuencia de vuestra palabra.
50. Recordad que no estuvisteis solos en Egipto porque ahí los elementos, como un eco, respondieron a las palabras de Moisés, palabras que se convirtieron en hechos, obras y acontecimientos maravillosos que conmovieron a aquel pueblo gentil, endurecido en el espíritu y en la carne.
51. En el Segundo Tiempo, los grandes milagros y acontecimientos surgieron de los discípulos del Señor, quienes levantándose en medio de pueblos incrédulos llevaron la semilla del Divino Maestro, sorprendiendo a sus mismos detractores y perseguidores, convirtiendo con esos hechos prodigiosos a muchos de ellos.
52. Por eso os decimos que en este tiempo no estaréis solos, hermanos; el tiempo de los prodigios, volverá, el tiempo de los h
hechos regresará, pero todo esto se dará en espíritu y en verdad.
53. ¡Cuán pocos sois, hermanos! Pero estos pocos que, como las vírgenes prudentes de la parábola, han velado y orado, serán los encargados de despertar a los demás, serán quienes tengan que buscar la regeneración en el seno de Israel, para que, una vez alcanzado esto, se levanten todos a la redención de los pueblos de la Tierra.
54. Hasta hoy, ha sido Israel el que, desde su principio, ha sido la legión espiritual responsable en todos los tiempo entre los pueblos de la Tierra; mas cuando la redención y la igualdad espiritual sean en todos, esa misión habrá sido concluída, y entonces, se fundirá este pueblo con todas las multitudes de espíritus iguales en desarrollo y en espiritualidad, para rendirle al Señor la glorificación y la adoración perfectas.
55. Si Israel conoció la tierra de promisión en este planeta, la tierra que manaba leche y miel, la Nueva Jerusalem, la Tierra Prometida al espíritu, es la tierra de promisión para todos los hijos del Padre.
56. Israel ha sido el primero, pero también ha de ser el postrero; sí, porque aún yendo adelante, será el ultimo en llegar, así como el pastor va delante de las ovejas señalándoles el camino hacia el aprisco, caminando el detrás para cuidar a su rebaño del lobo hambriento, así Israel ha caminado adelante, vigilando que la oveja no se descarríe.
57. Una vez que el Universo tome su paso hacia el aprisco divino, caminando por la senda espiritual, entonces este pueblo, que ha sido el primero, será el postrero, en cumplimiento a la palabra del Señor.
La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 8


1. Después de la partida del Señor, terminado 1950, cuando las enseñanzas divinas ya no resuenen por labios humanos, la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana tendrá que pasar por su gran crisis espiritual.
2. Forjándose paso a paso se encuentra ese peligro en el corazón mismo del pueblo espiritualista.
3. Mas tened confianza en que todo se resolverá, no es nada nuevo, ya en los tiempos pasados algo similar aconteció.
4. El Cristianismo, después de la partida de Jesús, atravesó por grandes luchas, por grandes pruebas, por etapas de frialdad, etapas en las que aparentemente el Cristianismo había muerto; pareciera que esa semilla que había germinado en tantos corazones y les había levantado a una nueva vida, hubiese perecido; mas bastaba que una sola de aquellas semillas que tenían la virtud de germinar, surgiera, para florecer en el momento menos esperado y volver a levantar simiente y volver a dar luz y vida entre los corazones.
5. La gran crisis del Cristianismo se manifestó cuando, entre los mismos cristiano hubo guerras, no sólo de ideas o palabras, sino guerras fratricidas; y para sostener cada quién su propio concepto de la fe, no dudaban en tomar las armas homicidas, y lanzarse pueblo contra pueblo, país contra país y trataban de imponer cada quién su verdad por medio de la espada y de la sangre.
6. Vosotros no sabéis si veréis en materia la culminación de la etapa de lucha, de frialdad, de resurgimiento y finalmente de triunfo de la Obra del Señor, no sabéis si estaréis presentes cuando llegue el establecimiento universal de la Obra.
7. Os digo todo esto, para que comprendáis correctamente todo el camino que el pueblo de Dios ha tenido que recorrer, sus esfuerzos, sus luchas, sus tropiezos, hasta llegar finalmente a dejar establecido este mensaje y esta Doctrina en el corazón y en el espíritu de la humanidad.
8. El espiritualismo que hoy se agita, que se mueve y vibra en el seno de una congregación muy pequeña, tiene una gran misión en el Universo.
9. Cuando superadas las etapas de zozobra y desconsuelo, de frialdad y lucha, esta congregación haya dado pasos firmes en la elevación y en el amor de los unos a los otros, abrirá entonces completamente sus ojos a la Obra, no contemplará horizonte alguno, pues en todas partes encontrará infinidad, eternidad y luz; será cuando reconozca que esta Obra es verdaderamente sublime, grandiosa y eterna,
10. Entonces comprenderéis, hermanos míos, que la Obra Divina no debe mistificarla el hombre, que no puede complicarla nadie pues es Ley Divina y esta Doctrina que explica la Ley, no debe el hombre convertirla en una secta o en una religión, pues traspasa todos los limites de lo humano, todas las fronteras que haya impuesto el hombre con su pensamiento o con su esfuerzo.
11. Hoy, el pueblo de Israel es espiritual; ayer Israel habitó en el seno del pueblo judío, pueblo material que siempre se sintió el primero, el mimado y el único ante el Señor; así como los cristianos creen que su Dios es cristiano y los musulmanes que el suyo es musulmán, los judíos creen que Dios es judío, y en este tiempo el Padre mismo ha venido a destruir esa idea errónea, esa idea de superioridad, de distinción y de falsa grandeza que ha existido en el que se dice pueblo escogido de Dios, escogido en el Primer Tiempo.
12. Dios escogió en el Primer Tiempo al pueblo hebreo para hacer encarnar en medio de él a Israel, su pueblo espiritual, porque de entre todos los demás pueblos de ese entonces, era el único que poseía la idea del Dios único, y una idea aunque vaga, de un Dios invisible, de un Dios de justicia, mientras que los demás pueblos que eran sus contemporáneos, tenían multiplicidad de dioses guerreros, paganos, gentiles y humanos, dioses visibles que podían ser vengativos, rencorosos, soberbios e imperfectos.
13. El concepto que de aquel Dios invisible tenía el pueblo hebreo era radicalmente diferente, pues creía íntimamente en un Dios que no se veía pero que estaba en todas partes, en un Dios pleno de justicia que ordenaba el bien y abominaba de lo malo.
14. Con esto quiero decir, hermanos amados, que entre todas las razas humanas, sujetas todas a evolución física y espiritual, era la hebrea la que en aquellos momentos había alcanzado un poco más de avance en la senda espiritual; tan simple es la razón por la cual el Padre escogió a esa raza, para que a través de la espiritualidad de ese pueblo pudieran surgir los patriarcas, hombres rectos, hombres de enorme fortaleza espiritual, de conciencia recta, de los cuales el Señor se servía para manifestarse a sus familias, a sus tribus y a Su pueblo.
15. Mas tarde surgieron los profetas, hombres de gran sensibilidad espiritual, espíritus de mayor desarrollo espiritual que el común de los hombre, y fueron estos profetas quienes alcanzaron la comunicación directa con el Padre y podían así trasmitir mensajes Divinos a la humanidad; pero esos dones, esas enseñanzas no eran tan sólo para el pueblo hebreo, eran para todos, y quedaron como patrimonio de la humanidad.
16. En este Tercer Tiempo, no fue el pueblo hebreo el escogido por el Padre para hacer encarnar a su pueblo Israel; no, hermanos, no fue ya la raza judía la elegida para a través de ella manifestar el mensaje del Tercer Tiempo, no fue Palestina la que una vez más habría de ver nacer en su suelo a los profetas y labriegos de Israel.
17. El Señor escogió a la nación mexicana de entre las demás naciones, por su vocación mariana, por su entrega al concepto de la Madre Universal, protectora e intercesora de los débiles y desamparados, e hizo encarnar enmedio de este pueblo humilde, olvidado en el concierto de las naciones poderosas, a su pueblo espiritual, a Israel.
18. Pero no cometáis el pecado de soberbia del pueblo judío, porque no únicamente en la nación mexicana han encarnado los espíritus israelitas, sino en todo el planeta; simplemente, fue en este trozo de tierra donde se abrió la manifestación del Tercer Tiempo, pero como antaño, es ésta patrimonio de la humanidad entera.
19. La idea de ser el pueblo escogido prevalece en el pueblo espiritualista, y cuando el Padre anuncia que llegarán los vendavales, las tormentas, los temblores pavorosos de tierra y la Gran Prueba Universal, Israel se confía y se duerme en los brazos de su Padre, olvidándose de su tarea, que es la de ayudar a la salvación de sus hermanos.
20. Cuando el Padre dice que las plagas se desatarán, que extrañas enfermedades contagiosas aparecerán y que ellas respetarán al pueblo escogido del Señor, Israel se goza en sí mismo y dice: "esto es porque soy escogido del Padre, el mimado del Señor", sin pensar este pueblo que todos los privilegios son para que los comparta con los demás, para que este pueblo sea el que testifique, sea el fuerte y siendo salvación sepa ser pan, vida, bálsamo y sostén para todos los demás.
21. Os vemos almacenar la enseñanza del Padre, reservándoos los prodigios, os vemos encerraros en vosotros mismo y decís: "cuando las pruebas se levanten en contra de nosotros, nos ocultaremos, huiremos, guardaremos silenciosamente lo que el Padre nos ha entregado", y ésta, hermanos, no es la enseñanza que el Maestro ha entregado.
22. Si el Padre os ha hecho este llamado, no es porque os distinga o porque seáis superiores a vuestros hermanos, no sois más mimados vosotros que los demás, lo que sucede es que habéis despertado y abierto los ojos y dado un paso adelante en el camino; es por ello que el Padre en Su infinita caridad ha decidido hacer uso de vosotros para despertar a los demás, para que las revelaciones que de entre vosotros surjan, las enseñanzas que por inspiración recibáis en el futuro, las compartáis con vuestros hermanos para despertarles del letargo de siglos, y que vuestra mayor alegría sea la de haber despertado otro corazón, aunque se muestre distante a vosotros o sea vuestro enemigo.
23. Habrá para Israel, pruebas individuales y pruebas generales y muchos corazones se disgregarán y se apartarán de sus lugares.
24. ¿Cuál será entonces vuestra misión? Volverles a su lugar, con vuestro valor, con vuestra preparación, con la fortaleza que estáis adquiriendo para que esos hermanos que cayeron por flaqueza, por debilidad, por falta de estímulo y conocimiento,retomen su sitio en la lucha, llenos de fortaleza, de valor y conocimiento.
25. Sois responsables de que ningún hermano espiritualista se quede tirado en el camino, que no haya un solo corazón que vuelva las espaldas hacia la necesidad del otro; alimentad al disgregado para que no desfallezca en el camino, y no tengáis para ellos palabras hirientes, sino la palabra serena, palabra que sea la confirmación de vuestra elevación, y todo lo bueno y lo noble que hagáis por ellos, bajo vuestra conciencia y vuestra preparación, será recibido por el Padre, será simiente fértil, que tarde o temprano habrá de germinar y florecer en el corazón de los más débiles.
26. Los mensajes de la Divinidad no se os entregaron para ser sepultados en el secreto y en el silencio; estas mismas lecciones y explicaciones que nosotros, humilde mundo espiritual de luz, os damos, después de 1950 las atesoraréis como palabras gratas al espíritu, plenas de consejo y de bienandanza.
27. El libro que forméis en el futuro, con el cúmulo de revelaciones divinas, el Libro de la Vida Verdadera, será una espada de trabajo, un escudo para la defensa, un alimento en momentos de necesidad espiritual, un baluarte en tiempos de lucha y desfallecimiento, un Libro digno de presentarse en cualquier sitio, en cualquier lugar, en el seno mismo de los doctores de la Ley, de los teólogos y de los hombres de ciencia.
28. Para que permitáis que en el futuro, el Padre se manifieste entre vosotros con todo Su esplendor, debéis formar con vuestros espíritus y corazones, el ambiente sano, propicio a la elevación de todos los componentes de la congregación, sin temores, sin restricciones, sin influencias maléficas, libremente.
29. Hoy sólo sois elementos pasivos, contemplativos, pero esa actividad que se encuentra en vuestro espíritu y en vuestro corazón deberá manifestarse en transformación y progreso espiritual, y entonces seréis los elementos activos, quedando así todos y cada uno de vosotros, capacitados para la lucha.
30. Grandes y sublimes ejemplos os ha dado a conocer en Su camino el Señor, para que vosotros os guiéis , y si habéis sido torpes y no habéis comprendido, tenéis el deber de estudiar día a día la palabra del Señor, y de esa manera vuestro paso será recto y firme, para que cuando el Padre os entregue vuestra misión, os levantéis seguros y obedientes, mansos y humildes a cumplir los mandatos del Señor; todos estos ejemplos de los que os hablo, escritos están en vuestra conciencia.
31. Gran lección se os ha entregado en vuestro propio idioma, temas profundos que hombres torpes en el hablar han podido comprender; no quiere el Señor que ninguno de Sus hijos se quede sumergido en la ignorancia, y cumpliendo Su promesa de regresar a vuestro mundo cuando éste se encontrase en la tercera altura de perversidad, cuando los padres desconocieran a sus hijos y éstos a sus padres, ya veis como el Padre está uniendo corazón con corazón, espíritu con espíritu, atrayendo a las generaciones descarriadas, congregando a Sus hijos para dejar como heredad la esencia de Su palabra y la salvación de vuestro espíritu.
32. No sabéis de que medio se valga el Señor para unificar a Su pueblo, por ello debéis estar conformes en vuestras pruebas porque a través de ellas, bien puede el Señor estaros unificando.
33. El Padre os formó como espíritus puros, y vosotros os habéis manchado a lo largo de vuestros diversos caminos, a pesar de gozar de distintas reencarnaciones, mas vuestro espíritu debe despertar y colocarse en el plano que le corresponde, porque todavía no encontráis vuestro lugar en este planeta cuando sentís que la carne es una prisión, que no permite a vuestro verdadero ser batir sus alas en los espacios para emprender el vuelo al lugar que verdaderamente le pertenece, el lugar donde nació y al que tendrá que retornar.
34. Para remediar los males de este mundo que os aquejan y no os permiten tener paz, el Padre con todo amor ha puesto un antídoto en cada uno de vosotros, un antídoto que os liberta, que os aparta de los abismo de la vida, que os fortifica y os defiende: ese antídoto maravilloso es Su palabra.
35. Llevad la verdadera razón en vuestro corazón y os posaréis a la diestra infinita del Padre.
36. Esta Doctrina no está en el seno de ninguna nación, está en el seno de Israel e Israel es espiritual.
37. Después de la partida del Padre, en 1950, cuando se levante la comunicación por el entendimiento humano ¿quiénes serán los defensores de esta Doctrina, los defensores del Espiritualismo? Vosotros seréis los que le defenderéis con las armas de la verdad, del amor y del perdón, y haréis entrar a los hombres en razón a pesar de ser befados y calumniados; y el que pretenda oponerse a vosotros caerá vencido por la verdad que lleváis, y sabrán entonces que no contendieron con un pueblo solitario, sino con la sabiduría del Padre, contra el mismo Dios, quien no levantará Su Reino sobre vencidos sino sobre vencedores, pues todos Sus hijos, al final serán vencedores, siendo los vencidos la ignorancia, el odio y el mal.
38. El Divino Maestro dijo a sus apóstoles en el segundo tiempo: "Id a tierra de paganos, y penetrad en tierra de gentiles", no queriendo El decir con esto, que se hicieran gentiles o paganos, sino que, sin traicionar los principios de la doctrina que llevaban, penetraran en paz en los corazones de los gentiles para prepararles con palabras de verdad, sin tratar de romper violentamente con los usos y costumbres de esos lugares y esas épocas.
39. Os aconsejo, hermanos, que a nadie digáis que lo que cree es mentira, sencillamente decidles que vuestra doctrina es la última revelación del Padre, que si otros llevan el primero y el segundo testamentos, vosotros lleváis los tres.
40. Decidles que este es el ultimo de los tres tiempos para la humanidad, y que estáis en el cumplimiento de las profecías; si así procedéis, ¿quien podrá en justicia desconoceros y desgarraros?
41. La Doctrina que amáis no se defiende con palabra hiriente, ni por defenderla debéis destruir ni taladrar a vuestro hermano.
42. Si alguno os preguntara que obra estas practicando o que religión lleváis, decidles el nombre de esta doctrina, que es Espiritualista Trinitaria Mariana; si os preguntaran los hombres de las biblias, los de los evangelios, los romanos o cristianos de diferentes denominaciones, o los judíos acerca de que si vuestra Doctrina es distinta a la de cualquiera de ellos, decidles que no, decidles que es la misma, aunque mas elevada en grado, de mayor espiritualidad.
43. De ese modo a nadie heriréis, y no convertiréis así a la humanidad en vuestro enemigo, sino en un amigo doctrinado.
44. Son estos mis humildes consejos; analizadlos, y tratad de vivirlos.

Que la paz del Maestro sea con mis hermanos.

EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 9


1. El Padre se ha manifestado por el entendimiento del hombre en este tiempo, es Dios único de amor y justicia, es perfecto y universal, es calor y vida.
2. Mas como Juez, es inexorable, y Su justicia ha sido desafiada por este pueblo ignorante, quien no se ha dado cuenta que cada prueba que a él llega no es sino un aviso del Padre, una advertencia.
3. Y nosotros, seres espirituales, contemplamos como el pueblo duerme en la rutina, y creyendo cumplir no ve lo infinito de esta Obra, pues sus dones de intuición y de revelación los tiene aletargados, confinados al olvido.
4. Sí, hermanos, aún en estos tiempos de lucha espiritual, de depuración, de recuperación de los tiempos perdidos y de reconstrucción, este pueblo reacio, en vez de dedicarse al estudio y al análisis que le llevarían a su adelanto y progreso en todos los órdenes de su vida, se entrega su egoísmo, viviendo únicamente para su personalidad, vibrando de amor a sí mismo, defendiendo sólo su dignidad, su razón y su palabra.
5. ¡Cómo anhelamos nosotros, el mundo espiritual de luz, que nuestra voz resonará con estruendo en los espacios para hacerse oír, y que nuestra humilde voz espiritual, profética y sutil, llegara hasta lo más profundo del espíritu de nuestros hermanos, para levantarle de su marasmo, despertarle del profundo sueño de la materialidad en que vive!
6. Las pruebas que vosotros atravesaste, nos afectan también a nosotros, vuestros protectores y consejeros, son dardos que nos hieren en lo más sensible de nuestro espíritu, pero ¡qué importan esos dardos cuando contemplamos las heridas que hay en el corazón bondadoso del Padre!
7. ¿Qué es nuestro dolor comparado con ese dolor del Padre?
8. Os comunicamos esto, para que comprendáis que mucho podéis hacer con vuestra preparación y vuestra dedicación; no sois los únicos mimados del Maestro, aunque mayor es vuestra responsabilidad porque poseéis mayor enseñanza.
9. Debéis ser como aquellos profetas del Primer Tiempo, que provocaban la risa de los pueblos, el temor de muchos y hasta las sanciones de los reyes, porque aquellos profetas por mandato de Dios, no toleraban jamás la maldad ni las manchas contra la Ley de Dios; con sus lenguas como de fuego y arrojando flamas de justicia, iban hablando por las calles, plazas y plazuelas hasta encontrar la muerte en el seno de su propio pueblo.
10. Hermanos, no sois jueces de nadie, sois simplemente siervos del Señor, vigilando a este pueblo, alertándole para que, trabajando activos en la obre del Padre, os reunáis en espíritu, en pensamiento y en Obra.
11. No sabéis si por vuestra práctica o por vuestro desarrollo, os toque visitar las comarcas, atravesar los caminos, conduciros a otras naciones.
12. El desarrollo de los dones, hermanos míos, no se obtiene completamente en tan sólo unos cortos instantes, es una preparación que debéis llevar con la oración y la inspiración.
13. Si lleváis ya algo de esa preparación, el Señor por Su propia mano irá poniendo en vuestro sendero a aquellos hermanos a quienes podéis ayudar, no dejéis escapar esas oportunidades de practicar los dones.
14. Os recomendamos discreción, tolerancia, paciencia y fortaleza, para que antes de que vuestros labios se abran para entregar vuestro humilde mensaje, estéis dispuestos a ser juzgados, y si sois mal juzgados, perdonad, resistid como una prueba del Señor todo mal juicio que se hiciera de vosotros, y una vez que hayáis dejado hablar a vuestros hermanos y que ellos hayan expuesto sus pensamientos y sus sentimientos, hasta entonces hablad con mesura para esclarecer toda duda y dejar en su corazón y en su espíritu la verdad, la verdad del pueblo de Israel.
15. Si miráis que por virtud de vuestra labranza, otros hermanos despiertan más que vosotros y llevan a cabo obras mejores que las vuestras, alegraos en el fondo de vuestro corazón y recordad lo que os enseñara el Maestro: "Lo que hiciese la diestra, no lo sepa la siniestra" y por tanto no digáis: "Esto lo hice yo, o esto se hizo por mí".
16. Que vuestra labor sea oculta, aunque el resultado sea magnífico, y el que vuestros nombres no sean reconocidos no debe importaros, por el contrario, pensad que así agradáis al Maestro.
17. Pensad que vuestra mayor satisfacción no será el agradecimiento hacia vuestra persona, ni los honores terrestres que le hagan a vuestro nombre, sino que la mayor gloria vuestra será el haber hecho el bien en un mundo rodeado de tinieblas, de pasiones, de miserias y perversidad.
18. Sed entonces, hermanos, un clarín, una antorcha entre los demás hombres.
19. Los dones de Obra tan grandiosa, están un poco más arriba de Israel: por lo mismo, no se asimilan fácilmente ni crean raíces profundas en los corazones por el materialismo y por el letargo de éstos.
20. El ambiente que prevalece en vuestro planeta es adverso, es completamente opuesto a las inspiraciones del espíritu, a la práctica de las cosas espirituales, el ambiente en que vivís, es un obstáculo, una cadena, una prisión, no sólo para vosotros, espiritualistas, sino para todo vuestro orbe, por eso la moral no adelanta, toda buena intención se ahoga, todo grito que sale de lo profundo del corazón para pregonar el bien, se pierde en el silencio, todo espíritu que se levanta teniendo como misión el sembrar el bien en los caminos de este mundo, es muerto moral y corporalmente.
21. Aún los hombres que han traído la misión de haceros felices en vuestro mundo con su talento, y con esto me refiero a los genios de las bellas artes, también son envueltos por las tinieblas, por el materialismo, por las ciegas ambiciones, por el odio y por la dureza de corazón; envueltos por todo esto, no alcanzan a manifestar con plenitud tan bellos dones, y cuando lo llegan a hacer, nadie los comprende.
22. Si todos esos espíritus que tienen como misión traer el bien, la alegría y el sano esparcimiento a los corazones de este mundo, se unieran en espíritu, en pensamiento y en corazón, podrían combatir con éxito el ambiente reinante en este planeta; pero se encuentran diseminados, separados e indiferentes los unos de los otros, y no tienen la luz que posee el pueblo de Israel, ni tienen los divinos resplandores que el Espíritu Santo ha derramado sobre el pueblo escogido en esta nación.
23. Todavía hasta el día de hoy ha podido más el ambiente de tinieblas, pasiones y materialismo que impera en el mundo, que la luz que el Señor ha derramado sobre Su pueblo espiritualista.
24. Esta depresión, es influencia penetra en los corazones, en los espíritus, en lo más profundo de la vida de cada uno de los escogidos del Señor en este tiempo.
25. Por eso dice el Señor que ésta es la hora de las tinieblas.
26. Ahí tenéis, hermanos míos, como estando unidos en materia estáis separados en espíritu; por eso vuestros ideales, vuestros análisis y vuestras inspiraciones tropiezan y se confunden, contaminados de tinieblas y de mal.
27. Por eso no sois como cálices abiertos, ansiosos de recibir hasta la última sílaba de las enseñanzas del Maestro, al hacer vuestra materia dócil, doblegada para acercarla a recibir la fuerza de las inspiraciones y sensaciones espirituales, convertida la materia en instrumento dúctil.
28. Os contemplamos llegar a reuniros con vuestros hermanos en los días de trabajo espiritual, pensando en vuestra vida material, en las tolerancias hacia vuestro cuerpo, en las penas que agobian a los vuestros, en los conflictos del hogar o del trabajo material, en las ambiciones insatisfechas y en todo lo que pertenece a lo material, y es todo esto como un pesado fardo sobre el corazón de todo el pueblo.
29. No os decimos que ya deba existir en vosotros perfección, pero sí un alto grado espiritualidad y preparación, porque sois un pueblo doctrinado por el mismo Divino Maestro, en el lapso contenido entre el año de 1866 hasta el de 1950.
30. Para daros cuenta claramente del origen del mal, id día a día dando muerte a ese severo juez interno que no juzga los actos propios sino los ajenos, y así vuestro pensamiento será sereno y podréis ver con tal diafanidad todo aquello que hayáis practicado mal dentro de la Obra del Señor.
31. Si no aprendéis a juzgar rectamente, podíais confundiros cayendo en malos juicios y entonces estaríais impedidos de hacer la labor debida.
32. No exijáis de vuestros hermanos un cumplimiento que no veáis en vosotros, y aún si así fuese, no exijáis, tened caridad.
33. De los que intuíais que pueden entregaros más, no les exijáis, pero sí pedidles que compartan de lo bueno que lleven y del conocimiento que dentro de la Obra hayan alcanzado.
34. Todo aquél que sienta que en él aletea y vibra su espíritu, luchando por manifestar los dones, no debe dejar que la materia se interponga o el temor al ridículo le frene, pues el Señor ha dicho que no quiere que entre Su pueblo existan plantas parásitas, sino plantas productivas, que den flores, frutos y simiente espiritual.
35. Nosotros, el mundo espiritual, contemplamos que en el seno de todas las congregaciones existen hermanos estacionados, elementos pasivos que bien podrían ya estar activos y estar dando en este tiempo gran cosecha espiritual.
36. La Obra del Señor no está sujeta al tiempo como lo estáis vosotros; mañana, los que ahora descansan se levantarán a trabajar, y los que no han practicado, cumplirán.
37. Por éso, el mundo espiritual, desde este humilde conducto os envía este mensaje de amor, de paz y de buena voluntad, invitándoos a que tengáis criterio amplio en el entendimiento y conocimiento vasto en vuestro espíritu.
38. Luchemos juntos, hermanos, para que se forme en el seno del pueblo de Israel, el verdadero ambiente, y hacedlo no para ofrecérselo a la Divinidad, sino para beneficio de vuestras materias y espíritus, para que podáis explayaros y actuéis de acuerdo con vuestras inspiraciones; logrado esto, habréis preparado el santuario para la Divinidad, y atenderá el Padre la voz de un pueblo obediente que le llama, para recrear su espíritu con la palabra divina, saturándose de las emanaciones de la perfección y practicando la regeneración, la consciencia de sí mismo.
39. Ya no seréis un pueblo que llegue con sus lacras, unido en el mismo mal, la misma úlcera, sino unido en la voluntad de dejar atrás toda miseria humana para decirle al Padre: Señor, venimos a Tí para aprender e imitarte en algo.
40. No todo es trabajar, sino trabajar bien dentro de la Obra del Padre, y no según la voluntad particular de cada quién.
41. El Maestro quiere encontrar a un pueblo preparado, y que la Nueva Jerusalem, la ciudad blanca, esté abierta con sus doce puertas en espera de los forasteros, de los peregrinos de los desiertos, de los náufragos de los mares; ¿dónde está esa ciudad blanca, la Ciudad Santa, sino en la elevación del espíritu y en la moral de todos los actos de vuestra vida? ¿cuáles son las doce puertas de tan maravillosa ciudad, sino las puertas de los corazones de las doce tribus de Israel, que se abren para recibir en lo más profundo a la humanidad, para calmar su sed y hambre de verdad y de amor?
La paz del Maestro sea con mis hermanos.


EXPLICACIÓN DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 10


1. ¿Estáis dispuestos a la espiritualidad y a la lucha, hermanos míos?
2. Tenéis la ayuda de vuestro Padre y del mundo espiritual de luz; no desmayéis en la lucha, que no os atemorice el no tener el pan, ni el contagio de las enfermedades por muy repugnantes que os pudieran parecer, no se os pide que derraméis vuestra sangre ni que paséis hambre.
3. ¿Que es entonces lo que os puede amedrentar?
4. No temáis de los demás, temed de vosotros mismo, porque es en vosotros donde se puede esconder la traición, donde se puede gestar la flaqueza de espíritu.
5. Preparaos más y más, para que no sean vuestras inspiraciones, vuestro amor y vuestro anhelo traicionados por vosotros mismos, traición a la que os puede llevar una palabra vuestra, un juicio insano o una mala interpretación.
6. Hablad con amor a todo aquél que se cruce en vuestro camino, hablad ampliamente, llegad con buena intención a las fibras sensibles, buscando en cada corazón no su falsedad sino su necesidad.
7. Esclarecedles la verdad tal como es, para despertarles y revivirles a la vida de la gracia, porque no sabéis si ese corazón al que habéis dado nueva vida, logre mover a todo un pueblo.
8. Cuando estéis labrando en los corazones de vuestros hermanos, dejad los problemas domésticos en vuestro hogar, alejad de vuestra mente todo conflicto o sufrimiento terrestre para que en ese momento, sólo os ocupéis de lo elevado, de los dones del espíritu, de la entrega de la buena nueva de la enseñanza del Señor en este Tercer Tiempo.
9. Sólo os debe preocupar el obtener de la Divinidad y del mundo espiritual de luz las armas espirituales de amor con las cuales derrotar, no a la humanidad, sino al pecado en que ésta se encuentra prisionera, luchando contra todo lo superfluo, contra toda impostura.
10. En Jesús, el Unigénito de María, el mismo Dios descendió de Su Solio, se hizo hombre y vino a morar y a convivir con los hombres, pero ese acontecimiento fue y es indescriptibles, inescrutable e inexplicable aún para el lenguaje de nosotros, los seres espirituales.
11. Dios no dejó Su Solio para venir a curar las enfermedades corporales del hombre; no vino a curar la lepra, a darle vista al ciego, a darle movimiento al paralítico ni a darle habla al mudo; ésa no era la finalidad por la que el Verbo tomó carne, aunque tuvo que curar a los enfermos de la materia para así poder ser creído, pues el mundo y la humanidad sólo cree en el prodigio exterior, en el milagro que impresiona los sentidos y no en la maravilla espiritual de una enseñanza de amor.
12. Ahora, hermanos míos, ha llegado el Tercer Tiempo y el Señor permitió que su mundo espiritual descendiese a la materia, hacia la materialización mas grande, pero el pueblo abusó de esta gracia, pues en busca de alivio a sus sufrimientos corporales, llegó hasta la profanación.
13. Por todo esto, en una cátedra del Señor, (nuestro Padre Eterno, con un solo golpe de Su justicia, con palabra que es Ley,) ordenó la supresión de las curaciones materializadas, porque desde Su Solio contempló como la falta de respeto hacia el mundo espiritual había llegado al límite.
14. La curación, atenuante o definitiva de la materia, según el Señor lo disponga, sólo podrá ser alcanzada por medio de la purificación, por la palabra del Señor, y por la regeneración y cumplimiento de la materia.
15. Si el pueblo no hubiese desaprovechado el tiempo en abusar de las complacencias materiales que el Señor le concedió, bien podría haber aprendido de nosotros los conocimientos materiales para sanar el cuerpo, escuchando nuestras explicaciones sobre las facultades curativas de las plantas, las bondades de una vida más acorde a lo natural, conociendo los secretos sobre la naturaleza y los elementos.
16. El mundo espiritual habría preparado de tal manera al pueblo, que lo hubiera puesto en contacto más íntimo con todos los elementos: el sol, el aire, el agua, las plantas y el campo.
17. El conocimiento fundamental de la vida natural, sencilla, sin complicaciones, hubiese sido aprendido por vosotros para trasmitirlo a los demás, mas ese tiempo se desaprovechó, exigiéndole el pueblo espiritualista al mundo espiritual de luz su materialización.
18. Los hombre se han apartado de la esencia que es vida y se ocultan a los conocimiento que, aplicados a su vida material, harían ésta más sana y más amena.
19. Y ahí los tenéis tomando alimentos impropios, ignorando los beneficios que aporta al balance del cuerpo el tomar agua simple, sin regular sus horas de trabajo y de descanso, entregándose en demasía a los placeres de la materia, dejándose arrastrar de las bajas pasiones, y dejándose dominar por las preocupaciones materiales que muchas veces no tienen la importancia que ellos le dan.
20. El desaseo, el desorden, la falta de higiene moral y corporal, la pereza, la negligencia y la inmoralidad, son los que le han traído al hombre como consecuencia las enfermedades.
21. Los hombres de ciencia no aciertan a curar tanto mal; las enfermedades se hacen más y más complicadas, y se convierten en un caos para la ciencia médica.
22. Si comprendieseis que son vuestras malas costumbres y vuestra indolencia por espiritualizar vuestra vida material, las que os acarrean males y enfermedades de toda índole, no exigiríais que os entregáramos medicamentos materiales; no ha existido en vosotros la preparación para que podamos entregar el fluído espiritual que sanaría todos esos males.
23. El Divino Maestro, en reciente cátedra dominical, os anunció que estaba muy próximo el tiempo en que habría una renovación de costumbres en toda la humanidad, y no se refirió El tan sólo a lo espiritual, sino también a la parte moral de la humanidad en todos sus aspectos, y profetizó el Señor que este movimiento lo iniciaría el pueblo de Israel.
24. He ahí la responsabilidad de este pueblo, la de demostrarle al mundo cómo cumplir la ley divina viviéndola en lo humano, y "dándole al Cesar lo que es de César, y as Dios lo que es de Dios", como os enseñara el Divino Maestro en el Segundo Tiempo.
25. A Dios se le debe entregar el cumplimiento de amor, de caridad y de buena voluntad, con el respeto de los unos a los otros; y a las leyes naturales el orden, la limpieza, el cumplimiento de las leyes materiales, y todo lo que concierna el mejoramiento y a la salud de vuestro cuerpo.
26. El Señor ha puesto en Su Creación, todos los elementos necesarios para la vida y para la salud; mas como hace unos instantes os dije este humilde ser espiritual, el mundo se aparta del camino del bien, camino donde se encuentran la vida y la salud.
27. Es, por lo tanto, hermanos míos, imperativo enseñar a este mundo reconocer las virtudes que encierran los elementos, para que recupere la salud en esa fuente inagotable que es el amor divino presente en toda la Creación, para que recupere esa salud que es la naturaleza, el sol, el agua, el campo, los alimentos naturales y sencillos, el trabajo saludable, el ejercicio moderado, las buenas costumbre, el afecto, y todos esos placeros propios del espíritu, tanto interiores como exteriores.
28. Si esto enseñáis a la humanidad, veréis a un hombre renovado, que retornando al camino del bien, retornará a la vida y a la salud.
29 Enseñadle a cada quien, hermanos míos, a ser doctor de sí mismo, por medio de la oración espiritual para que obtengan la comunicación directa con el Divino Espíritu que es el Doctor de los Doctores, para que en los momentos de prueba sepa encontrarle y pedirle consejo y remedio para todos sus males, tanto del espíritu como de la materia.
30. ¿Qué puedan pedir los hijos que sea para su bien, que el Padre no les conceda? Esto os ha dicho el Señor, y os decimos también nosotros lo mismo ¿qué nos podréis pedir en beneficio vuestro, que no os concedamos?
31. Revestidos de paciencia y de amor por el Padre, por ese amor y por condescendencia hemos siempre entregado aquello que nuestros hermanos para su bien nos han solicitado.
32. ¿Creéis que el pedir la materialización del mundo espiritual de luz, y que al solicitar complacencias materiales sean el bien para vosotros?
33. He ahí el porqué de la orden irrevocable del Padre de cesar todas las complacencias materiales que no sólo os son ya innecesarias, sino que ya en este tiempo, os serían perjudiciales; y nosotros obedeceremos la orden del Señor, antes que cualquier orden humana.
34. Al lograr la verdadera espiritualidad y pureza en vuestros trabajos, ni la ciencia de los hombres, ni los hombres de la justicia humana, ni las religiones podrán nada contra vosotros.
35. ¡Oh, labriegos, que sois los doctores de la humanidad en lo espiritual y aún en lo material! recordad que la sanación de los enfermos depende de la voluntad divina, de vuestra preparación y de vuestra fe.
36. La Obra del Señor no tiene en este Tercer Tiempo, como no la tuvo en el segundo, la finalidad de venir a curar la materia; éso se da por añadidura, como bien lo explicara el Divino Maestro.
37. De todas maneras, la finalidad que el Señor se propuso se cumplirá, y el pueblo de Israel, como buen discípulo, al espiritualizarse resolverá el problema de las enfermedades materiales y no será sorprendido por enfermedades extrañas, sus males serán pasajeros y no tendrá necesidad de buscar un recurso y otro y otro más, ni de llamar a ninguna puerta en busca del bálsamo que cure sus males físicos, pues le bastarán la oración y la intuición, para darle el conocimiento suficiente; y si los males fueran mayores, no exhalaría queja alguna ante su Señor, sino que esperaría con serenidad, con resignación y calma en el espíritu el momento de su sanación, y mientras el dolor fuere sobre de él, estaría meditando, sería fuerte y conforme con la Divina voluntad.
38. El don espiritual de curación no está fuera del alcance de vosotros, pues el Señor os ha traído una Doctrina y una enseñanza accesibles, practicables y comprensibles; mas para desarrollar tanto el don de curación como los demás dones del espíritu precisáis de buena voluntad, fe y amor.
39. Recordad que en la orden que el Señor dió referente a las curaciones, os dijo que las curaciones materializadas con ramas, hojas de plantas y fuego no se verificarían más en los recintos donde el se comunica.
40. De inmediato comprendisteis que El se refería a esas prácticas indignas que llamáis "desalojamientos" o "limpias", y para que no haya confusiones ni desorientaciones a ese respecto, voy a daros una corta explicación.
41. No os confunda el hecho de que, mediante estas limpias y desalojamientos se hayan logrado efectos sorprendentes; mas ¿cuál es el contenido y la potestad de estas cosas? Veamos.
42. Las limpias no son cosa nueva, son una práctica antiquísima que desde hace siglos es conocida; en el Africa, entre tribus salvajes existieron y existen aún la intuición, el conocimiento y la fe en un mundo espiritual en el que hay espíritus en tinieblas a los que llaman demonios, que postran y enferman a las personas.
43. Esas tribus, desde los tiempos más remotos, han practicado las limpias por medio de yerbas, de plantas que se dan en esas regiones, y han acostumbrado hacer una hoguera para después, al compás de instrumentos musicales típicos de ellos, hacer un cuadro en el suelo para que penetren los enfermos o poseídos, los que eran despojados así de las influencias malignas.
44. A pueblos más avanzados en el tiempo y en la cultura humana, todas esas escenas pueden parecerles extrañas, pero aunque esto así lo parezca, ha sido el modo por el cual siempre han ahuyentado los pueblos primitivos a las influencias malévolas.
45. Y esto se ha dado también en otros países, como lo son China, partes de Sudamérica, en el norte de vuestro país o sea el sur de Estados Unidos, así como en otras regiones de vuestro país; disculpad que me materialice tanto, pero es beneficioso para vosotros.
46. En todas estas partes que he mencionado, se practican los desalojamientos por medio del fuego y de las plantas, y esto, aunque muchos así lo quieran creer, en el fondo no tiene nada de hechicería, y todo obedece a razones materiales y espirituales.
47. Ya vuestra ciencia médica se va acercando al conocimiento de las virtudes curativas de las plantas, las cuales tienen el poder, al penetrar en el organismo humano, de abrir los poros, extrayendo del organismo enfermo los más recónditos tumores y toxinas, desalojando de esa manera el mal que ha postrado a ese cuerpo.
48. Hay plantas también que poseen un poder muy grande sobre los bacilos, microbios o bacterias, apartándolos en grandes cantidades mediante la capacidad de absorción que tienen esas plantas; una vez saturadas las hojas de ese vegetal con esos elementos dañinos, es arrojada el fuego, donde es purificado el ambiente al quemarse el origen material del mal.
49. Esto, hermanos, como bien podéis comprender, no tiene nada de brujería, y las personas que creen en esas supersticiones, es porque no comprenden el porqué de estas cosas; muchas tribus que han vivido lejos y fuera de las civilizaciones, han descubierto por intuición estos medios hasta cierto punto sobrenaturales, porque se hallan más allá de la ciencia, porque actúa sobre de ellos el mundo espiritual.
50. El mundo espiritual en tinieblas, los espíritus enfermos, los espíritus obsesores, están saturados de influencias maléficas, influencias malsanas que depositan en los seres encarnados, enfermándoles a su vez.
51. Esos espíritus que han sido tradicionalmente espíritus enfermos, manejan a su antojo a las materias que enferman, y ejercen un efecto de sugestión sobre aquéllos que les han dado cabida, a través de los hilos fluídicos que todo espíritu posee.
52. Al ser tan de bajo nivel esas influencia, por fuerza deben materializarse, por lo cual sí ejercen sobre ellas efectos curativos las plantas materiales, pues interrumpen los fluídos ya materializados de esos seres que siendo espirituales se han materializado también, y por eso las plantas medicinales tienen influencias sobre esos seres.
53. Dentro del Espiritualismo así como dentro del espiritismo, han sido aún más efectivos estos desalojamientos, porque no sólo se interrumpen esos fluídos del mal, extirpándose las enfermedades materiales o los gérmenes dañinos, sino que también se llega hasta el ser espiritual obsesor o posesionador, se le sujeta y se le entrega luz, para que no continúe haciendo daño.
54 Mas estos trabajos se hacen también fuera del Espiritualismo, aunque no con la caridad, con el reconocimiento fraternal y la espiritualidad con los que se hacen aquí entre vosotros.
55. Todos sabéis que hay personas dotadas de facultad curativa, que por no haber tenido en el camino a nadie que les hiciera el llamado, han desarrollado con toda liberalidad sus dones, y al reconocerlos los han explotado.
56. Esas personas se anuncian ostentosamente, hacen trabajos que rayan en el ocultismo y el bajo espiritismo, hacen desalojamientos con fuego y sin él, hacen curaciones materiales de múltiples formas, y lucran con todo ello.
57. El Señor no quiere que el mundo os confunda con los demás, y no quiere que Su mundo espiritual de luz se materialice aún más, para que no imitéis a aquellos salvajes, para que no os convirtáis en traumaturgos o charlatanes .
58. Lo que el Señor quiere es que, cuando ese mundo doliente, necesitado hambriento, enfermo y destrozado por las guerras se acerque a vosotros, encuentre una fuente de aguas cristalinas que calme su sed.
59. Porque también a vosotros han de llegar los hombres que han vivido y conocido mucho, y si en vosotros encuentran titubeos o rasgos de tan primitivas prácticas, se mofarán de vosotros y se levantarán en contra vuestra, acusándoos de ser traumaturgos, ocultistas, brujos o hechiceros.
60. El Ojo Avizor de nuestros Padre viene en defensa de Su pueblo, de Su Obra y de Sus hijos, para ponerlos en el camino firme, el camino verdadero, en el camino en donde no estarán expuestos a las caídas ni a la muerte.
La paz del Padre quede con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 11


1. En ninguno de los tres Tiempos Israel ha admitido con mansedumbre las amonestaciones de su Padre, ni ha aceptado Su corrección ni escuchado Sus reclamos.
2. En todos los tiempos, Israel se ha hecho señor, engrandeciéndose a sí mismo, abusando de las complacencias del Padre.
3. Desde el Primer Tiempo, el Padre, celoso de Su pueblo y pendiente de Sus hijos, al contemplar que el pueblo profanaba la Ley, degenerando moral y espiritualmente, le enviaba profetas para amonestarle y corregirle y para que aquellos enviados llevaran a cabo en medio de él obra de depuración.
4. Aquellos hombres traían la misión espiritual de profetizar, de prevenir a aquel pueblo soberbio para que, arrepintiéndose de sus faltas se espiritualizará y volviera al seno de la Ley y de su Señor, porque de no hacerlo, atraería sobre sí purificaciones, el cáliz de amargura, la esclavitud y las guerras.
5. Mas el pueblo acallaba esas bocas, se levantaba en contra de los profetas, les arrojaba de su seno, los desconocía, les apedreaba públicamente y les daba muerte.
6. Así Jeremías, el profeta, fue juzgado por el pueblo como un hombre que había perdido la razón, pues su actitud les parecía extraña; lo que sucedía es que aquel espíritu veía claramente el porvenir del pueblo escogido del Señor, veía que debido a la indolencia, al pecado, al materialismo y a las profanaciones de aquel pueblo, estaban próximos los grandes dolores, y la esclavitud se anunciaba tremenda.
7. Jeremías, amando profundamente a ese pueblo, lloraba, llevando sus lamentaciones por calles, plazas y plazuelas, arrastrando tras de sí cadenas, para dramatizarle al pueblo incrédulo el dolor que le esperaba.
8. Y ese pueblo necio se mofó, no creyó aquellas profecías, no quiso escuchar aquella voz que le llamaba a oración, depuración y purificación.
9. Aquel Profeta del Altísimo, fue perseguido, vilipendiado y muerto por los mismo que él pretendiera salvar.
10. En el Segundo Tiempo surgió, como los profetas de antes, Juan el Bautista, el profeta que se levantara delante de los mercaderes de la Obra del Señor, delante de los publicanos y de los fariseos, censurándoles sus actos, arrancándoles el antifaz de hipocresía conque cubrían su miseria: era el profeta precursor que llamaba a purificación con las aguas simbólicas del Jordán, para preparar el camino al Enviado, al Unigénito, al Mesías verdadero.
11. Juan perdió la vida ante el poder humano que no toleraba escuchar su voz recia clamando por justicia y arrepentimiento.
12. El mismo Maestro, el mismo Mesías, padeció lo que todos los profetas de Israel antes de El: Sus palabras de amor, de humildad, de perdón, de fraternidad, de sinceridad y de pureza le hicieron encontrar a Sus jueces, a Sus verdugos que le enviaron al Gólgota y a Su Pasión, consumando en Su sacrificio todo lo que los profetas habían anunciado de El.
13. En este tercer Tiempo Israel rechaza una vez más la voz que le invita al progreso, que le exhorta a la elevación y a la verdadera paz, que le propone la liberación de la conciencia, del espíritu y aún de su misma carne.
14. Una vez más el Señor ha hecho llegar Sus profetas al seno de Israel y ¿qué ha sucedido?; que como antes, el pueblo les da muerte, muerte en espíritu y muerte en el corazón, porque no le agrada lo que esa voz tiene que decirles en nombre del Señor; los nuevos profetas son escarnecidos y burlados, y se les niega que hablen en nombre de la Divinidad cuando hablan de limpidez, de honradez y de mansedumbre.
15. La voz profética es acallada por la murmuración y por la duda; muchas veces los mismos que se levantan para silenciar a los nuevos profetas son aquéllos que interiormente reconocen que han faltado a la Ley del Padre.
16. ¡Profetas del Tercer Tiempo! Aunque ya las turbas no os apedreen para daros muerte material, todavía tenéis que soportar las heridas y el desconocimiento del pueblo que tanto amáis, mas vuestra fe es grande, el aceite no ha faltado en vuestras lámparas, la flama arde porque sois la voz que llama a unificación, a obediencia, a concordia.
17. Cumplid vuestra misión con entereza y esfuerzo, para que Israel primero, y la humanidad después, reciba estos mensajes con toda limpidez y pureza espiritual.
18. Si al llegar 1950, no os presentáis ante el Ojo de la Divinidad con la simiente en la mano, pueblo espiritualista que nos escucháis, después tendréis que seguir luchando hasta que existan entre vosotros orden, disciplina y organización; sólo así lograréis rechazar la impostura y la mistificación, la impureza o profanación, para que no veáis surgir del seno de Israel, ningún falso profeta que os traiga falsos mensajes o falsos espiritualismo.
19. ¡Ay! de vosotros en ese tiempo, porque para entonces los espíritus estarán más fuertes, tanto para lo bueno como para lo malo, y las luchas espirituales serán terribles.
20. No os espante la lucha, pero para ello es menester que sigan estudiando y analizando la palabra del Señor, pues no deberéis en ese tiempo ser jueces o espectadores, sino soldados activos, labriegos, hermanos y amigos.
21. ¡Grande es vuestra misión, profetas del Tercer Tiempo!
22. Preferible siempre es ser el herido y no el heridor, preferible es ser el que muera y no el que mate, preferible es ser el ofendido y no el ofensor, preferible es enjugar lágrimas que el hacerlas brotar.
23. No hay Doctrina más grande ni se ha impartido jamás enseñanza más elevada que ésta que el Padre ha venido una vez más a confiaros en este Tercer Tiempo.
24. Lo más grande en el hombre, y lo sabéis porque el Divino Maestro así os lo enseñó, es saber perdonar.
25 Habéis aprendido a darle al que injuria una bendición, al que blasfema e insulta una caricia, y es el perdón el antídoto que endulza la amargura de aquéllos que os quieren quitar la paz o aún la vida.
26. Cuán grande es aquél que está siempre dispuesto a perdonar y a conservar la paz, dominando toda violencia.
27. Dispensaos vuestros errores los unos a los otros, porque habéis visto el mal efecto que la violencia y la ira producen; sed pues, dóciles y mansos de corazón, armónicos en vuestro vivir, puros en el sentir, limpios en el hablar, nobles y elevados en todos los actos de vuestra vida humana, y así los demás os verán como maestros.
28. A aquéllos que gustan de lamentar los acontecimientos, enseñadles a no lamentarse, a aceptar con alegría los hechos y sucesos de cada día, porque en cada uno de ellos se encuentra una nueva lección que aprender, una tarea que cumplir.
29. No pongáis piedras en el sendero de nadie, porque piedras son la vanidad, la violencia y el orgullo, porque con vuestros actos dejáis el sello de lo que sois, no de lo que decís.
30. Pensad en que la vanidad y el orgullo deben quemarse en el fuego de la sabiduría.
31. Sed sencillos cual palomas, glorificad al Creador, quien hace adeptos con Su divino ejemplo; seguid Sus huellas, marcadas con la luz de las buenas obras.
32. No confundáis la humildad del espíritu con los harapos de la materia.
33. No quedaréis en la Tierra como jueces; a Dios toca juzgar a los hombres a través de vosotros mismos, a través de vuestras virtudes, que al verla vuestros hermanos, sentirán como un reclamo en la conciencia.
34. Seréis testigos, hermanos, de grandes, muy grandes injusticias y profanaciones; mas vosotros no señalaréis con el índice la imperfección de vuestros hermanos, os bastará cumplir y practicar esta Obra con la pureza con que el Maestro os la ha enseñado, y con eso hablaréis más, y tocaréis más las conciencias que si a voz en cuello os pusieseis a gritar por las calles, plazas y plazuelas las imperfecciones y pecados de la humanidad.
35. Mas mientras no estéis capacitados para dar un ejemplo de verdad entre los hombre, no habréis alcanzado el derecho de levantaros a entregar dicho ejemplo.
36. Como primer paso, tendréis que vencer y que triunfar sobre vosotros mismos; y cuando Israel alcance ese triunfo, entonces el Padre dirá: "Tu triunfo es mi victoria".
37. Doquiera que estéis, sentid la presencia real y verdadera del Padre con vosotros, que si a un cadalso fuereis llevados, y en la noche solos os encontraseis, ahí sentiréis la presencia de vuestro hermano y antes que nada, la presencia de vuestro Padre y la de vuestros hermanos espirituales de luz.
38. Así, este pueblo que es tan pequeño en relación al número que representa la humanidad, podrá dispersarse, no en grupos, sino en corazones, diseminarse para llevar esta semilla por todo el Orbe.
39. El Padre no os pidió en otros tiempos la espiritualidad que ahora os pide, porque en los tiempos pasados el espíritu de la humanidad no tenía el desarrollo que ahora tiene, y el espíritu se encuentra preparado ya.
40. La humanidad, a pesar de su materialismo, de su ciencia, de su forma de vida, de su pecado y del ambiente en que vive, está próxima ya a alcanzar la preparación necesaria para recibir la revelación del Espíritu Santo.
41. El Padre os ha dicho que no ha venido a entregaros una religión, os ha dicho que no es esta Su Obra bendita creación humana ni idea de hombre; ésta es Su Ley, es Su Doctrina y está por encima de todo culto exterior.
42. Lo que vale para El, es el cumplimiento de dos de los más grandes proverbios universales, uno, entregado en el Primer Tiempo y otro en el Segundo Tiempo.
43. El primero: "Amaras a Dios antes que a todo lo creado", y el segundo: "Amaos los unos a los otros".
44. Fuera de Esto, hermanos míos, todo es vano, nada tiene valor.
45. Sin el cumplimiento de estas dos grandes leyes de la Divinidad, todo es inútil y estéril.
46. Ante la justicia divina, ante la Perfección, no cuentan los distintos nombres de sectas o religiones, no cuentan teologías o teosofías; lo que cuenta ante la perfección divina es el amor hacia El y el amor de los unos a los otros.
47. Es ése el verdadero cumplimiento, ésa la verdad, he ahí la clave: en el amor.
48. Por el amor, adquirís las grandes revelaciones.
49. Por el amor, tenéis el desarrollo de vuestro espíritu en la senda del bien.
50. Por el amor podéis tener la mirada profunda para contemplar y comprender el sentido de la vida espiritual y de la vida humana.
51. Por el amor podéis alcanzar a recordar vuestro pasado, por lejano que sea, contemplar vuestro presente y mirar con visión clara vuestro futuro.
52. Dios es amor.
53. Volved al amor de Dios, al Amor de los Amores, volved a vuestro primer amor, al amor del cual habéis brotado, al amor de la verdad, de la luz, de la justicia y de la virtud.
54. El mundo espiritual de luz, clama al Padre: "¡Padre, Padre! ¿Cómo es posible que los hombre de la Tierra vivan tan lejos de Tu luz, de Tu misericordia y de la virtud.
55. Si vosotros sabéis amar a vuestra madre y a vuestro padre cuando niños, y les habéis amado desde el primer ósculo ¿cómo es posible que os olvidéis de vuestro Padre celestial?
56. Si a la madre le entregáis de niños todas las sonrisas y después los suspiros de vuestro pecho ¿qué no le habréis de entregar a ese Dios que tanto os ama?
57. ¿Cómo es posible que cuando llegáis a hombre, olvidéis la oración que cuando niños elevabais al Padre?
58. ¿Será posible que le digáis al Padre: "acuérdate del niño, mas del hombre olvídate?"
59. El os enseño la oración perfecta, os legó en Jesús el "Padre Nuestro", donde os enseño a llamarle ¡Padre, Padre mío!
60. Antes de crearos, El ya os amaba y una imagen de ese amor lo tenéis en la madre en la tierra, que ama a su hijo en el seno, antes de que éste nazca.
61. El mueve los cielos, los soles y los mundos todos, os hace vivir con el hálito de Su propia vida, como el niño vive antes de nacer en el cáliz materno por la propia vida de la madre, así todos vivís por la vida de Dios, y aún así le olvidáis ¡oh, hombres!
62. Si llevaseis en el corazón el sentimiento del amor espiritual, comprenderíais, ¡oh, hombres! el mandato divino, la Ley que os pide amar a Dios antes que todo lo creado; viviríais Sus mandamiento y los haríais vivir a los demás, tratando al prójimo como a vosotros mismos, y veríais a Dios en toda criatura y en todo ser, veríais en vuestro prójimo a Dios y comprenderías el sublime mandato de amaros los unos a los otros, porque en unos y en otros vive Dios.
La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 12


1. Organización, orden y disciplina es lo que ha faltado en el seno del pueblo de Israel.
2. No se ha preparado este pueblo para la lucha, como Moisés preparara a su pueblo en aquel Primer Tiempo.
3. Estudiad, para que os sirva de lección y ejemplo, la lucha de Moisés con su pueblo a través del desierto, la conquista ardua de la Tierra Prometida y la jornada y esfuerzo de ese pueblo para lograr la unificación, para así poseer la paz.
4. Moisés, con todo y lo grande que era en espíritu, con toda la fuerza que había en él, no era un hombre elocuente o de palabra fácil, no era florido su verbo, pues recordad que mucho tiempo había vivido como pastor en los desiertos y el los agrestes montes; pero Moisés tenía un hermano quien sí tenía preparación material, y que era hombre de conocimientos docto en ciencia y por tanto, era hombre de palabra fluida.
5. Moisés aprovechaba esas dotes de Aarón, su hermano, y lo utilizaba en los momentos precisos, en los momentos de gran prueba, expresando a través de su hermano, lo que él con sus torpes labios no podía hablar.
6. Comprended que aunque grande la misión de Moisés, no toda la labor le había sido confiada a él, y que estando al frente de todo un pueblo y llevando una responsabilidad tan grande, era manso y humilde, no se enseñoreaba, no se creía único y jamás pasó por su mente coronarse rey de su pueblo, o convertirse en dictador o verdugo de los suyos, era simplemente el guía y el legislador de Israel.
7. Habiendo el pueblo atravesado los desiertos, y habiendo recibido a través de su líder la Ley y las órdenes del Señor, así como mandatos estrictos, Moisés le organizó de manera casi perfecta: las Tablas de la Ley fueron guardadas celosamente en una urna de oro, urna que conocéis como el Arca de la Alianza, misma que al llevar en su fondo dichas Tablas, representaba el pacto de alianza con el Señor que en el Monte Sinaí jurara todo el pueblo.
8. Y al cuidado de ese Tabernáculo, de esa Arca, de esa Ley, puso Moisés a la tribu de Leví, tribu a la que él y sus hermanos pertenecían.
9. Era la tribu de Leví la encargada del cumplimiento y del culto espiritual a El Señor, a continuación, escogió Moisés a la tribu de Judá para que, pertrechada con armas materiales, fuese la defensora del pueblo y marchara al frente del pueblo.
10. Era fuerte la tribu de Judá, era aguerrida y temible en la lucha, por ello Moisés puso en su diestra la espada y en la siniestra el escudo, mandándole que permaneciera al frente.
11. Como veis, la tribu de Leví era elevada, sabía entregarse a la oración y al estudio de las cosas del Señor, era fuerte en lo espiritual; Judá era abnegada, valerosa y por tanto, fuerte en lo material.
12. Todas las tribus recibieron de Moisés diversas asignaciones de acuerdo con sus facultades y dones; así, una recibieron la misión de ser artesanas, otras la de ser libertadores, otras la de proveer los alimentos, y de esta manera, todos y cada uno de los componentes de ese pueblo tuvo una tarea, y desempeñó un cargo durante las largas jornadas de Israel en el desierto, epopeya que como sabéis, duró cuarenta años.
13. Lucharon contra los pueblos que se oponían a su paso, desafiando a los enemigos, derribando todos los obstáculos, muriendo los ancianos y tomando en su lugar las nuevas generaciones, hasta que al llegar ese pueblo a puertas de la Tierra Prometida, ya no era aquél que salió de la esclavitud.
14. Era un pueblo distinto, un pueblo nuevo que ya había olvidado los hábitos y costumbres de los paganos, alejado ya de la idolatría de los egipcios.
15. Si analizáis, fácilmente deduciréis que esos cuarenta años de travesía por el desierto, fueron para Israel una purificación, una desfanatización, un renacer moral y espiritual, y por lo tanto, una bendición.
16. Cuando el pueblo entró finalmente en la Tierra Prometida, en Canaán, era un pueblo que creía y amaba a Jehová, cumpliendo fielmente la Ley única, la misma que a través de Moisés entregara el Señor en el Sinaí.
17. Y por su organización, orden y disciplina manifestados en su unificación, en su fraternidad, en su cohesión en momentos de prueba, por lo que este pueblo obtuvo su galardón, la tierra donde manaba lecha y miel.
18. Y le fue concedido a cada uno de los componentes de ese pueblo, Israel, el progreso, la paz, la abundancia, la tranquilidad, la espiritualidad y el afecto de los unos por los otros.
19. Su comunicación con Dios era constante: para ellos, el Padre, era una realidad con la que se levantaban por la mañana y se iban a dormir por la noche.
20. ¡Días benditos, días felices los de un pueblo viviendo para su Dios!
21. Hoy, Israel se encuentra otra vez en el mundo, y este pueblo y aquél son el mismo, pero en este tiempo Israel no ha sabido organizarse, ordenarse ni disciplinarse y por ello no ha sabido unirse, y no atribuyáis estos defectos al hecho de no tener una guía como la de Moisés porque de mayor guía habéis gozado en este tiempo, y aunque no escuchéis la voz de Aarón transmitiendo las órdenes de Moisés, tenéis a los portavoces que os trasmiten directamente los consejos y los mandatos de vuestro Padre Eterno, el mismo Dios de Moisés, el mismo Señor que os entregara la Ley en aquel monte.
22. Hoy, os encontráis a las faldas del nuevo Monte y os preguntamos ¿dónde están, Israel, tu unificación, tu unión en momentos de prueba, tu brazo fuerte en la lucha?
23. Desde el más allá, una sola voz, una sola orden, una sola Ley es la que os dice: "Amarás a Dios antes que a todo lo creado", "amaos los unos a los otros formando un solo cuerpo, una sola voluntad" y estas frases, hermanos míos, resuenan en la Eternidad.
24. Los tiempos han cambiado, ya no necesita la tribu de Leví del culto material, ni Judá empuñar las armas para defender al pueblo del Señor, las tribus materiales han desaparecido y el Padre fundió en un solo pueblo a todas las familias, y a todos los espíritus en un solo conjunto.
25. Debéis entonces, Israel, levantaros como un solo pueblo, como un solo hombre, una sola voluntad, para seguir a la voz que guía a todos, la voz de vuestro Padre.
26. Unidos fraternalmente, todos los espiritualistas debéis formar un solo cuerpo para legislar, ordenar y organizar a vuestro pueblo.
27. No por ellos debéis crear jerarquías, recordad el ejemplo de humildad de Moisés.
28. Próximo se encuentra el día en que la voz del Padre, que ha sido una en su esencia, una en su Ley y en su fondo, deje de escucharse a través del entendimiento humano, y después de esa hora, pensad ¿quién va a unificar toda conciencia, todo pensamiento, todo corazón de Israel? ¿cuál es la voz que este pueblo ha de seguir, a través de ese desierto que no ha terminado de transitar?
29. ¿Que espíritu se encuentra fuerte, presto a conducir a este pueblo sin permitir que se disgregue, para que en el seno de él no surjan los cismas, las divisiones o las confusiones?
30. Ese corazón no existe, pues el único que ha de uniros en espíritu y en verdad es el mismo Espíritu Santo.
31. Vuestro deber es el de prepararos a vosotros mismos y a los demás por medio de la labor incesante de la oración, del análisis de la palabra del Señor, del estudio de los mensajes divinos, y entonces comprenderéis que ya no será un corazón ni un hombre quien os guíe a través del desierto de ese páramo que es la vida humana, sino que será vuestra propia conciencia la que, como Moisés, os saque del Egipto que es la materialidad, para conduciros a la Tierra Prometida, que son la libertad y la espiritualidad que se encuentran en el seno de vuestro Creador.
32. Hoy vivís envueltos en un ambiente de discordias, el egoísmo es universal, y aunque la semilla del mal ha fructificado en este planeta en todos los tiempos, en este Tercer Tiempo su cosecha es rotunda.
33. Mas la tentación el Padre le pedirá cuentas en breve, y la tentación llevará su cosecha que es grande, que ha sido fructífera y abundante en este tiempo; no hay lugar en vuestro mundo donde la simiente de la tentación no esté sembrada, no hay sitio alguno en donde pongáis vuestro pie que esté limpio y sin huella, y ese ambiente os envuelve a todos.
34. Por instantes, hermanos, os sentís agobiados por el peso de la tentación, porque fuerzas invisibles para unos aunque no desconocidas, porque el Padre de ellas os ha hablado, os rodean, os envuelven y os persiguen.
35. ¡Cuántas veces esas fuerzas, a vuestro contacto, se tornan en luz y paz, y cuántas veces que os habéis sentido vencidos, la mano del Señor viene en vuestra ayuda y Su mundo espiritual de luz viene en vuestra ayuda y Su mundo espiritual de luz en vuestra protección!
36. ¡Cuántas veces olvidáis las enseñanzas del Padre, y por ello las fuerzas del mal, de la tentación y las tinieblas os agobian! y todo cuanto os rodea no es por el acaso, sino que Dios lo ha permitido para probaros en vuestra vigilia, vuestra oración y vuestra fortaleza.
37. No os olvidéis, hermanos míos, de las acechanzas, no olvidéis al lobo que en la vera del camino siempre acecha, no durmáis en la confianza de que vuestros hermanos protectores velamos por vosotros.
38. El hombre siempre ha llevado, a la diestra, el consejero del bien, y a la siniestra, la voz que le aconseja el camino torcido; son ésas las dos fuerzas que siempre combaten en el interior del hombre, en su espíritu, en su mente y en su carne.
39. Entregaos, eso sí, confiados a la protección de los ideales del bien, mas velad para que en vuestro corazón no anide nunca el egoísmo y para que, si algo de él existe tengáis la fuerza suficiente para rechazar todo lo malo y todo lo superfluo.
40. Estáis viviendo en el tiempo de pruebas tan anunciado en la palabra del Señor de otros tiempos; El siempre os decía, en los primeros años, en que había de venir el tiempo de las pruebas, el tiempo en que la luz habría de disipar toda tiniebla, en que las pruebas del Señor serían palpables para pulimentar los corazones, y ese tiempo ha llegado.
41. El Padre, con Sus advenimientos, siempre os ha sorprendido, por siempre habéis esperado de otra forma el cumplimiento de la palabra del Señor, mas el mundo espiritual de luz os dice: que no os sorprenda el torbellino de ideas que surge; en el tiempo presente, brotarán la luz, la espiritualidad y el deseo de elevación: lo único que necesitáis es paciencia y perseverancia en la lucha, para llevarla adelante a pesar de todo.
42. La Doctrina del Señor enseña los principios del bien, de la moral, de la espiritualidad y de la verdad; es menester que seáis el pueblo obediente, recto, que someta siempre a juicio todas sus determinaciones.
43. Sed prudentes, y en vuestra prudencia encontraréis los prodigios del Señor.
44. Reconoced lo que hay dentro de vosotros, y amadlo y respetadlo para que lo deis a conocer a los demás; no vais a conducir el destino de los hombres sino el de los espíritus, y esto, hermanos míos, es mucho más delicado.
45. Tenéis el conocimiento de que el Señor ha venido en este Tercer Tiempo a hablar a la humanidad por conducto del hombre; cuando tengáis la oportunidad de comunicar esto, deberéis hacerlo, no debéis ocultar estas cosas, hermanos.
46. Hay muchos corazones impacientes que esperan esta bendita noticia, esta Buena Nueva; a ellos habladles cuando sea el momento propicio indicado por vuestra intuición o por su necesidad, dejad que hable vuestro espíritu, dejad que vuestro corazón se exprese de manera sencilla y convincente, divulgando lo que vosotros habéis visto y oído.
47. Se acerca rápidamente el tiempo de la publicación de todas estas cosas; por hoy, es todavía menester esperar un poco, mas preparaos, porque están ya a las puertas los hombres de la ciencia, los hombres de los cultos religiosos; mas también a la puerta están los grandes espíritus con los dones latentes para recibir esta luz, para que puedan adherirse a vosotros, cumplir su delicada misión y luchar por vuestra misma causa.
48. Hasta hoy el pueblo no ha recibido los escritos donde pueda estudiar o analizar detenidamente la palabra del Señor, tan sólo tiene las lecciones del Divino Maestro que han quedado grabadas en su memoria.
49. Es necesario que os entreguéis a la meditación para que el Señor os ilumine y podáis así comprender lo que Su palabra significa, lo que quieren decir Sus órdenes y preceptos.
50. No alcanzáis todavía a comprender cuanto encierra la palabra del Señor, mas llegará el momento del estudio y del sereno análisis cuando esta palabra cese, en que recurráis a los escritos y entonces sí estudiaréis cuidadosamente cada sílaba, cada concepto de la palabra divina, y encontraréis en ella un mundo nuevo de luz, de sabiduría y de grandeza.
51. Hermanos, es necesario que vuestra memoria esté al servicio de vuestro espíritu; cuántos hay que necesitan de una frase o de un concepto para darlo a conocer a sus hermanos, y aquéllos escapan de su frágil memoria.
52. Mas una vez que tengáis los escritos que contengan la palabra del Señor, no os familiaricéis con ellos, y os dediquéis a leerlos durante horas en vez de analizarlos; más os vale leer una sola frase del Divino Maestro, aprovechándola y comprendiéndola, que repasar durante días y días estas enseñanzas sin que éstas lleguen al corazón.
53. El Señor os contempla con amor, y mira a Su pueblo humilde transitando pacientemente el camino por El señalado, pasando por todos los obstáculos que a vuestro paso se interponen.
54. El Señor lleva adelante Su plan divino, Su Obra continúa su curso, nada le detiene; el Señor trabaja en cada corazón y gobierna en todo espíritu.
55. El Padre os alienta con prodigios, con caridad y con Su amor que ha derramado a raudales sobre vuestro espíritu y sobre vuestras vidas.
56. Nosotros, vuestros hermanos espirituales de luz, nos interpondremos entre la tentación y vosotros, para que no os haga caer y para que sigáis con paso firme al Señor, y dándoos la mano en todos los momentos de vuestra vida.
La paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 13


1. En el Segundo Tiempo llegado el momento Jesús debía comenzar Su predicación, emprendió el camino y halló a Su paso al hombre que bautizaba con las aguas del río Jordán, a Juan el Bautista, y ante ese hombre, humildemente el Maestro se inclinó, para demostrar así a los espíritus que el primer paso para iniciarse en el camino del cumplimiento, del amor y del sacrificio, se da por medio de la humildad y mansedumbre.
2. Sin pregonar Su pureza perfecta ni Su absoluta limpidez, inclinóse ante el Bautista, como si en El existiera alguna mancha, como si fuese uno más de los pecadores, y con toda humildad recibió esas aguas.
3. Después de entregarle a la humanidad tal prueba de humildad y mansedumbre, internóse en los desiertos, donde se entregó al más completo de los ayunos y a la oración, y pasando 40 albas con sus noches, regresó entre los hombres.
4. ¿Qué quiso el Divino Maestro demostrar con aquella soledad? ¿Acaso fue buscando desprenderse de tendencias materiales?
5. No, hermanos, si El actuó así fué para enseñanza de los discípulos y de todos los espíritus que habían de seguirle en los distintos tiempos, mostrando con ello que para levantarse a laborar en una Obra tan magna como es la espiritual, antes hay que retirarse a la meditación, a la espiritualidad, a la verdadera vigilia, al ayuno de las tentaciones de la carne, para después, emprender la caminata fortalecido con un ideal, con un plan y con una senda trazados, con el espíritu alimentado con la oración, para poder de este modo soportar todas las vicisitudes.
6. Terminado Su ayuno en el desierto, el Maestro retornó entre los hombres y fue cuando encontró a aquellos pescadores a la orilla del mar, les llamó y les convirtió en Sus párvulos, y aquellos hombres rudos despertaron; eran sencillos como lo podéis ser vosotros, ignorantes y rudos en sus costumbre, en su entendimiento y en su corazón, pero evolucionados en el espíritu, iluminados y fortalecidos como también vosotros lo podéis ser.
7. Y aquellos rudos hombres, siguieron al Maestro en Sus peregrinaciones, en las pruebas a las que El mismo quiso someterse para mostrarle al mundo Su sabiduría, Su poder y Su amor.
8. Durante tres años le acompañaron por valles y montañas, por caminos y ciudades, tres años durante los cuales escucharon Sus palabras, hablándoles en sentido figurado y en parábola, contemplándole realizar prodigios espirituales y materiales, siendo testigos de las obras poderosas que hizo, y de las enseñanzas de saber y de amor que mostró.
9. Solamente tres años fueron los que ellos convivieron con su Maestro, tomando de El Su enseñanza perfecta, asimilando en su espíritu y en su corazón aquella sabiduría y aquellos ejemplos.
10. A similitud de aquellos tres años, son estos años, de 1948 a 1950, en que culminará la estancia del Divino Maestro con Su pueblo, años en los que veréis prodigios espirituales como nunca la humanidad ha visto, develándose todos aquellos misterios que por vuestra escasa preparación no se os pudieron descubrir antes.
11. Habrá señales, prodigios y obras tanto entre la humanidad como entre vosotros, para que, concluída la etapa de la manifestación del Espíritu Divino por el entendimiento del hombre, os levantéis firmes y seguros para continuar adelante, adentrándoos en la etapa de la comunicación de espíritu a Espíritu.
12. Aquellos de vosotros que habéis escuchado la Divina palabra durante tantos, años, deberéis estar al frente, porque mucho habéis convivido con El.
13. Después de 1950, la Obra del Padre no cambiará, pues es inmutable, tan sólo desaparecerá la faz exterior que le habéis querido contemplar, mas el fondo siempre será el mismo; ya no será vuestra materia la que palpe, ni vuestros sentidos corporales los que perciban, en esa transformación que todos deberéis sufrir, no deben quedar en vosotros resentimientos ni nostalgias por el tiempo pasado, para que, preparados, cuando llegue ese temido día del adiós del Padre en cuanto a esta manifestación, podáis decir: "No, Padre, no es Tu adiós, es simplemente el adiós de Tu palabra por el entendimiento humano, porque Tu voz seguirá vibrando en nuestras conciencias, en nuestra inspiraciones, y Tu comunicación espiritual será más real, más profunda y verdadera.
14. Y cuando el mundo espiritual os diga también adiós en esta forma, no queremos ver lágrimas en vuestros ojos ni dolor en vuestro corazón, y sabremos que habremos cumplido a satisfacción nuestra misión, porque vuestros hermanos espirituales, vuestros amigos, vuestros consejeros y protectores no nos iremos, seguiremos vibrando sobre vosotros, acudiendo a vuestro llamado y continuaremos velando vuestros pasos.
15. Esa es la Obra verdadera del Padre.
16. Estad alertas, porque aquellos que no se preparen no podrán entender todo esto que os explicamos, y serán los que confundan a la humanidad, porque no podrán resistir el cambio, no se someterán a la voluntad perfecta del Padre y no podrán aceptar la ausencia de la Palabra manifestada en esta forma.
17. Surgirán entonces las profanaciones, las invocaciones prohibidas al Rayo Universal del Padre y al mundo espiritual, y entonces será peligro el que os aceche en el camino.
18. Queridos hermanos: con vuestra preparación, seguid ayudando a los seres espirituales a recibir del Infinito todo aquello que ha de sernos revelado, porque no creáis que sólo vosotros os encontráis bajo las nuevas revelaciones.
19. Aún nosotros, el mundo espiritual de luz, nos encontramos bajo esas revelaciones, porque aún habiendo muchas cosas que el Padre nos ha revelado ya, hay muchas más que nos serán reveladas en el mañana; comprended que si todo lo supiéramos, estuviéramos ya en la Escala de Perfección, y no, todavía estamos nosotros en ese camino que es la Escala de Jacob.
20. La sabiduría de Dios es infinita, y eternamente nos estará revelando el Padre nuevas cosas que encierra Su Divinidad, cosas todas que provienen del amor, cosas de sabiduría infinita, cosas para el provecho de Sus hijos, para la verdadera grandeza y progreso de los espíritus.
21. Unámonos pues, hermanos, en oración y luchemos unidos contra todos los elementos que se opongan a la verdad, a la luz y a la Ley del Padre, mas luchemos con la espada de amor y de verdad plena.
22. El año de 1950 no será sólo de justicia para vosotros, pueblo de Israel, sino que también será de justicia para el universo entero, porque esa hora sonará en todos los ámbitos, y veréis también cómo en ese año las religiones se prepararán, se escudriñarán a sí mismas y sentirán sobre de sus cabezas la justicia y el reclamo divinos.
23. ¿Con qué palabras pudiésemos interesar a vuestro espíritu y corazón para ese día? ¿con qué palabras pudiéramos levantar al espíritu de todo el pueblo de Israel a esa preparación?
24. El Padre ha retenido Su brazo justiciero por causa de María, la Madre Universal, que derrama Su manto espiritualmente sobre vosotros y os envuelve en Su caricia maternal.
25. ¿No sentís, Israel, que el momento de justicia próximo está? ¿os creéis perfectos?
26. No, hermanos; por éso el mundo espiritual de luz os pregunta: ¿cómo podemos hacer llegar nuestra voz hasta el último corazón, hasta el último recinto?
27. Sed vosotros la voz nuestra, sed vosotros los emisarios del mundo espiritual de luz, los mensajeros del Padre, sed vosotros los verdaderos hermanos que den ejemplo de actividad, de celo y de preocupación por el momento en que vivís.
28. Sed la voz que cunda de corazón a corazón, y no hagáis caso del desgarro, de la intriga y de los juicios malsanos en contra vuestra; tan sólo contemplad los corazones y los espíritus que no se levantan porque dormidos están.
29. Pequeña porción, mucho os hemos preparado para que la intriga no penetre en vuestro corazón, para que le juicio no brote de vuestros labios, y para que la espada de dos filos no sea jamás esgrimida por vosotros.
30. Antes que hacer éso, antes de ofender a vuestro espíritu y mancharle, levantaos a trabajar activamente, desoyendo todo aquello que sea bajeza o mezquindad, oyendo tan sólo el clamor de un pueblo que pide verdad, que pide preparación y que pide cumplimiento.
31. La vida avanza, hermanos, los días pasan uno tras otro con sus lecciones, sus pruebas vicisitudes y trabajos.
32. Nadie puede ya alegar, ante la palabra del Padre, ignorancia o inocencia; muy de cerca habéis oído Sus lecciones y advertencias, y en estos momentos en que asoma la tentación, y aparecen brotes de la profanación que muchos han de hacer, intentando pasar encima de la voluntad divina, es cuando debéis poner de vuestra parte toda la espiritualidad y preparación que hayáis adquirido hasta ahora.
33. Después del año de 1950, no volverá el Señor a comunicarse por el entendimiento del hombre, porque la palabra de Dios es una sola, es inmutable, es palabra de Rey Universal.
34. Su mano no ha escrito más que una sola Ley, de donde derivan todos los caminos y todas las naturalezas, y esa Ley es la del amor, de la justicia y de la verdad.
35. Estas leyes son inmutables porque son la base en la cual cimentó El Padre toda Su Creación, porque es el principio del amor con el que El ha dotado a todas las cosas por El creadas.
36. No existe otro poder superior al del Padre, no hay nada que pueda hacer variar un sólo átomo de la voluntad divina.
37. Por eso, hermanos tomad la fecha del 1o. de Septiembre de 1866 como la señalada por el Creador para manifestarse a Su pueblo a través de pedestales humanos, revelándole a los hombres en este Tercer Tiempo Su Ley, explicada en 22 preceptos y para abrir, desde ese momento, al espíritu de la humanidad el capítulo del Sexto Sello del Gran Libro de la Vida.
38. También por éso, mis hermanos, debéis tomar el 31 de Diciembre de 1950 como el último día de la manifestación del Padre a través de los pedestales humanos; deberéis tomar, con todo respeto, humildad y conformidad, esa fecha como la marcada por Dios para dar la última de Sus palabras por conducto del hombre.
39. Después, terminado 1950 ¡cuántas palabras que el Maestro os ha hablado, aparentemente olvidadas por vosotros, retornarán frescas y poderosas a vuestra memoria! ¡cuántas manifestaciones incomprendidas aún para vosotros, comprenderéis después con suma facilidad, una vez partido el Verbo de entre vosotros!
40. Será entonces cuando, por el estudio y el análisis, la meditación serena y consciente de la palabra divina, vuestra interpretación coincida en un solo punto, en una sola verdad, para que podáis levantaros unidos en el camino del cumplimiento, llenos de fraternidad, con un principio de orden, disciplina y educación espiritual, fortalecidos en Dios y en vuestra hermandad.
41. En el tiempo que aún falta para que se levante de entre vosotros la palabra del Padre a través de conductos humanos, y en cumplimiento a la orden divina, dará amplias direcciones y consejos que os han de servir en los tiempos por venir, para que después de la partida del Señor no os sorprendan esos tiempos.
42. Os levantaréis de nuevo, hermanos, delante de este mundo el cual va a oponer resistencia espiritual, esgrimiendo sus armas para luchar contra vuestras ideas, combatiendo la Ley que el Padre os ha confiado y os anunciamos que esa lucha, grande ha de ser.
43. El Padre ha ofrecido protegeros con Sus legiones espirituales, y grandes espíritus, como ángeles protectores, velarán por cada uno de vuestros pasos, y antes de que siquiera la espada de vuestra palabra haya traspasado con su luz y amor en el corazón de uno de vuestros hermanos, el mundo espiritual de luz habrá preparado ya vuestro camino, disponiendo con anticipación el encuentro de unos con otros.
44. Mucho también habréis de aprender de los hombres; la palabra del Padre mucho os ha preparado, mas la práctica, los campos de labranza y de lucha os esperan y os prepararán; ahí ejercitaréis todo cuanto hayáis aprendido en este tiempo de enseñanzas espirituales.
45. Por medio de la intuición, vuestro corazón y mente recibirán proveniente de vuestro espíritu, imágenes, impresiones y sensaciones que habéis recogido en las luchas de los tiempos pasados; con esa intuición, vuestra parte humana se fortalecerá, se levantará y se fundirá con el espíritu en un solo cuerpo y una sola voluntad.
La Paz del Padre sea con mis hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 14


1. Somos soldados y siervos del Señor, unos en espíritu y otros morando en la materia humana.
2. A unos y otros, nos ha escogido el Señor de entre las grandes multitudes de espíritus, para desempeñar una misión que desde el principio de los tiempos nos ha confiado, y ved cómo nos encontramos en la misma senda, en las mismas encrucijadas del camino, nos palpamos los unos a los otros, estrechándonos de las manos espiritualmente, latiendo nuestros corazones cerca el uno del otro.
3. Son los tiempos en que los Cielos se acercarían a la Tierra, y son los tiempos de lucha.
4. El espíritu es la joya preciosa para el Padre, joya que no tiene los límites ni las dimensiones o capacidades de vuestra materia, es infinitamente más grande, y vuestra materia es insignificante al lado de lo que representa vuestro verdadero ser, vuestro espíritu.
5. Contemplad esa creación material que es maravillosa, mas pensad que vuestro espíritu es mayor en su perfección y lo que le hace empequeñecer son lo imperfecto de sus obras, lo escaso de su desarrollo y la poca comprensión de sus dones.
6. Vuestro espíritu es grande desde el instante mismo que es chispa de luz del Padre; es él quien posee como atributos la inteligencia, la razón y la voluntad.
7. Mas no debe esto llenaros de soberbia, porque ésta es ignorancia que antes os hizo enfrentaros a la misma Divinidad.
8. No hay un espíritu que haya sido creado superior a otro.
9. Pensad en vuestro espíritu como una semilla, simiente divina, que cultivada con amor, con dedicación y esmero, crece y se multiplica para convertirse en el árbol que es capaz de dar vida y frutos por toda la eternidad.
10. Entre el pueblo de Israel, no debe haber pequeños ni mayores, sabios ni ignorantes, ricos ni desheredados, ni deben existir organizaciones materiales entre vosotros; por eso, el Padre le ha hablado al primero y al postrero, al presente y al ausente.
11. El Saber del Padre es un tesoro de valor incalculable que no se debe ocultar en unos cuantos, el Libro de la Vida Verdadera no debe empolvarse en rincones ocultos, ni encerrarse en las catacumbas.
12. Todo espíritu necesita de esta luz, porque el Espíritu Divino es la luz de la verdad, y Su amor resplandece sobre todo espíritu, y mientras más rudo sea éste, mientras más tiniebla e ignorancia viva, más necesita de esa luz.
13. El Padre lo ha explicado: "el sabio no necesita del maestro, el sano no precisa del médico; el ignorante si necesita de la enseñanza, el enfermo de la salud".
14. No hagáis lo que hacen las diferentes religiones que quieren conservar para sí mismos su sabiduría, las altas filosofías y las revelaciones, dándoles a sus congregaciones únicamente el vacío de los ritos y la pobreza de un culto exterior.
15. No os amedrente la magnitud de esta Obra, porque os decimos que no descansa en vuestros hombros, y si alguno de vosotros se acobarda al escuchar los reclamos y misiones que el Padre os confía, es que ese espíritu no se ha reconocido a sí mismo, no sabe quién es, y por su misma ignorancia no quiere acogerse a la verdadera fuerza del Padre, no sabe asirse a la barquilla salvadora y prefiere entregarse al ambiente de este mundo, a las flaquezas de la carne, a la esclavitud y al dolor que se abate sobre todos los caminos de esta humanidad.
16. Pero el espíritu que se reconoce a sí mismo, es fuerte para resistir las tentaciones y salir avante en las pruebas que se le presentan en esta contienda, se acoge a la Obre, se entrega a la Ley, se arroja en los brazos de su Padre y ansía cumplir con su misión para colocarse por sobre todas las miserias y vicisitudes humanas.
17. Por tanto, no temáis, no creáis que por cumplir las órdenes del Padre va a sentir hambre vuestra materia y que por seguir vuestra misión habréis de cubrir de harapos vuestro cuerpo, y que por impartir la caridad tengáis que abandonar a los vuestros, no.
18. Ved cuán grande es la misericordia del Padre, daos cuenta de todas las facilidades que El os brinda para hacer partícipe a vuestro espíritu de Sus gracias y así hacerlo digno de pertenecer al pueblo de Israel.
19. El Señor no os exige vuestra sangre ni vuestra vida humana.
20. Pensad en aquellos labriegos del Segundo Tiempo, que por cumplir su misión todo tuvieron que dejarlo: su esposa, sus hijos, su vida.
21. Pensad en los doce que siguieron al Maestro en Su peregrinar por este mundo: tenían sobre sus cabezas el cielo azul de Galilea, un sol esplendoroso, campiñas fecundas, un mar tranquilo que les brindaba sustento y paz, una choza humilde donde la esposa y los hijos les daban el calor y la caricia, una vida sencilla, sana, buena y amable.
22. Mas llegado el momento, todo lo dejaron, pues sus espíritus reconocieron que había llegado Aquél al que tanto tiempo habían esperado, Aquél que les prometía dar más de lo que dejaban y por ese Algo infinito, todo lo dejaron; mas no os confundáis, no lo dejaron en el abandono sino en los brazos del Señor, con la fe puesta en su Señor, con esa confianza de que todo lo que tenían en este mundo quedaba a Su cuidado.
23. Así, cuando cumpliendo su destino, iban por los caminos y recibían noticias de los suyos, siempre sabían que estaban bien y bendiciéndoles, pues nada faltaba en el corazón y en la mesa, ni dentro ni fuera del hogar.
24. Ahora no ha venido el Padre a exigiros, hasta este momento, tales cosas.
25. No os ha pedido dejar, como aquéllos, vuestro hogar y vuestros afectos para enviaros de comarca en comarca; no os ha pedido que abandonéis las herramientas del trabajo para seguirle, le han bastado unos instantes de cumplimiento a Su enseñanza para recibir de El, y otros instantes para entregar a los demás lo que de El habéis recibido.
26. Comprended que os ha sido fácil cumplir con el César, pues Dios os ha permitido que os quedéis al lado de los que amáis y que os aman, sean vuestros padres, vuestros hermanos, vuestros esposos o vuestros hijos.
27. Es este el tiempo en que vuestro espíritu sepa tener vida espiritual dentro de la vida humana, y vuestro corazón sepa hacer una vida plenamente humana dentro de los principios espirituales.
28. En la iniciación de todo camino se cometen tropiezos; vosotros, en cuanto seres humanos, cuando habéis comenzado a aprender a andar cuando niños en la Tierra, a fuerza de golpes y tropiezos habéis enseñado a vuestra materia.
29. Así también sucede con el espíritu; en el sendero espiritual que se encuentra lleno de encrucijadas, de pruebas y de enseñanzas, vuestro espíritu ha tropezado, mas después de golpes y caídas va elevándose, irguiéndose fuerte en el camino.
30. Hoy, ante vuestros ojos espirituales se abre la misma senda, pero con mayor enseñanza y fortaleza en vuestro espíritu, podéis ir dejando atrás los yerros, los tropiezos y titubeos,
31. Cuando la vida que tenéis por delante, cambie, no os sorprendáis, seguid en el sendero espiritual con la misma firmeza y con el mismo valor conque lo seguís ahora, sin concederle importancia a los obstáculos y con la mirada espiritual de la fe puesta en la meta a donde debéis llegar, para que vuestro espíritu no se detenga y no se estacione en el camino.
32. Cuando este tiempo de preparación y de enseñanzas haya pasado, no quedaréis envueltos en caos espiritual ni material, sino que tendréis que despojaros de todo lo superfluo, listos y aptos para la lucha; mas para que eso suceda, cosas tendrán que acontecer.
33. La mayoría de vosotros está ya sujeto a pruebas, y el pueblo de Israel se pregunta en su corazón "¿Será acaso castigo del Señor?", y una vez más os decimos: Dios no castiga, El simplemente corrige permitiendo que aquél que comete una falta, conozca el resultado de la misma, y esto hermanos, es sencillamente justicia.
34. Comprended, hermanos, que para que el pueblo encuentre dentro de su vida humana su verdadero cause y acomodo, es menester que sufra y sienta el dolor; mas después de ello, florecerá la sonrisa de nuevo en vuestra faz, y después de las tormentas y torbellinos, el iris de paz iluminará vuestra vida, no para deciros: descansad eternamente, no, sino que esa luz os dirá: levantaos, habéis alcanzado lo indispensable para ostentar dignamente el nombre que el Padre os ha dado, la señal que ha puesto en vuestro espíritu y la misión que os ha confiado.
35. Ese iris de paz, con su luz, llegará con grandes resplandores espirituales, con grandes acontecimientos en el seno del pueblo de Israel y en todo el mundo, invitándoos al cumplimiento; y vosotros sabréis a dónde conducir vuestros pasos.
36. Las porciones y grupos habrán entonces desaparecido, para formar todos un solo pueblo, una sola multitud, y este pueblo no tendrá más guía que la conciencia y la humanidad no tendrá más guía que el mismo espíritu de Dios que vibra en el espíritu de todos.
37. Todos los componentes del pueblo de Israel estamos en el mismo sendero, en la senda de evolución espiritual; ni vosotros ni nosotros hemos llegado todavía a la escala final.
38. Estamos todos en el camino de ascención, unos más arriba que otros, pero todos en ese camino que nos llevará a los brazos del Padre, y para que allá podamos llegar, vivamos unidos espiritualmente en el nombre de ese Padre, unidos en esta Obra, en esta Ley Divina.
39. Sigamos así, paso a paso, hasta vernos en la misma escala, en donde podremos estrecharnos fraternalmente, con el mismo amor, la misma comprensión y con la misma conciencia, sin tener por medio un mundo, un tiempo o un espacio.
40. Marchemos hacia allá, hermanos, como soldados unidos en una sola fuerza, bajo una sola Ley y alentados a la conquista de la verdadera Tierra Prometida ¿y cual es esa Tierra? El seno del Padre, el lugar glorioso que se encuentra preparado para recibir a los espíritus que han de morar para siempre en paz y en gloria.
La Paz del Señor quede con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 15


1. Vosotros que lleváis el nombre de espiritualistas porque habéis recibido la manifestación en esta era del Espíritu Santo, sois los mismos que antes, en el Primer Tiempo, recibisteis la Ley de Jehová, aquella Ley dividida en Diez Mandamientos y en diversos preceptos, los cuales fueron reconocidos y practicados entonces por vosotros, tiempo aquél que ahora conocéis como la Era Mosaica, aunque Moisés no fué quien dictó la Ley sino que Esta viene del Padre; Moisés tan sólo la recibió y la transmitió, y por haber sido él enviado y representante del Padre en el Primer Tiempo, y por haberlo seguido, vosotros fuisteis los mosaicos en ese tiempo.
2. Después vino el Mesías entre Su pueblo encarnando el Cristo, y os convirtió a Su Doctrina, doctrina que no borró la Ley del Padre dada a través de Moisés en el Primer Tiempo, sino que llegó el Cristo a confirmar la Ley, a darle cumplimiento en cuanto hombre en Jesús, y a enseñaros cómo debíais practicarla, y a la vez, trayéndole al espíritu de la humanidad nuevas revelaciones, descifrando misterios, abriendo nuevos y más amplios horizontes espirituales, y entonces, pasasteis de ser mosaicos a ser cristianos, sin por ello desconocer la Ley del Padre entregada por conducto de Moisés; esa era la conocéis como la Era Cristiana.
3. Y ahora, hermanos míos, que el Padre os ha hecho regresar una vez más a la Tierra en este tiempo de las revelaciones del Espíritu Santo, pasáis a ser, de los cristianos que fuisteis, a los espiritualistas que sois, sin desconocer por ello la Ley que el Padre os entregó por conducto de Moisés en el Primer Tiempo, ni la Doctrina que el Padre por conducto del Cristo os entregó en el Segundo.
4. Por eso lleváis el nombre de Trinitarios, porque habéis sido los depositarios de las grandes revelaciones de Dios en los tres Tiempos, bajo tres formas distintas, proviniendo todas ellas de un solo Dios.
5. El nombre de Espiritualistas os ha de distinguir de todos los que practican otras doctrinas, teorías y sectas, mas no sólo habréis de llevar el nombre, eso sería muy fácil, sino la práctica del verdadero Espiritualismo que proviene del Espíritu Perfecto de Dios y que está sobre todo materialismo, por sobre toda carnalidad y por sobre toda tendencia humana.
6. Espiritualismo es la Doctrina del espíritu, que le eleve y le acerca a la Divinidad.
7. Espiritualismo es la Doctrina que le enseña al espíritu el culto perfecto hacia el Espíritu Santo de Dios.
8. Espiritualismo es la Doctrina que desmaterializa al espíritu y despoja a la carne de todo lo superfluo, innecesario e impuro.
9. Espiritualismo es la revelación más elevada que Dios le ha entregado al hombre.
10. Y a través de las eras, edades y tiempos, el Padre os ha venido preparando, permitiendo que vuestro espíritu se acrisole, se forje, se fortalezca y crezca en el camino, a través de todo el cúmulo de pruebas y de sufrimientos.
11. Vuestro espíritu, por voluntad divina, ha caminado un largo sendero y en él ha encontrado grandeza humana pero también humillaciones, ha llegado a poseer grandes cosas y después se ha visto desnudo y mezquino.
12. Habéis sabido de dulzura y amargura, de luz y tiniebla, de amor y odio, de paz y guerra, de abundancia y escasez.
13. En vuestra vida humana, de todo habéis sabido.
14. En este tiempo los espíritus se encuentran preparados después de su larga jornada; su experiencia espiritual, su evolución y su capacidad son ya muy grandes.
15. Hoy, comprendéis mejor que antes.
16. Hoy, vuestro espíritu se encuentra mejor capacitado para comprender a Dios que en los tiempos pasados.
17. Habéis gozado el privilegio de tener, en este tiempo, la manifestación del Espíritu Santo a través del entendimiento humano, y siendo tan grande, es tan sólo la preparación para la verdadera comunicación: la comunicación de espíritu a Espíritu.
18. A eso ha tendido la comunicación del Padre, es ésa la meta y la finalidad del Señor, porque ése será el triunfo y el galardón vuestro, porque a través de esa comunicación sentiréis el abrazo sublime de la Divinidad, escucharéis Su lenguaje y lo entenderéis, percibiréis claramente las emanaciones del Espíritu Divino.
19. Y no sólo con el Padre habréis de tener esta comunicación, sino con todos los hermanos espirituales encarnados y desencarnados.
20. Podréis comunicaros entonces de un espíritu a otro, de un mundo a otro cuando esos tiempos lleguen.
21. Cuando la capacidad de los espíritus, discípulos del Padre en el planeta Tierra, haya alcanzado la verdadera espiritualidad, las distancias habrán terminado, la muerte no existirá, el presente, el futuro y el pasado se fundirán, y todos los espíritus se reconocerán, todos se acercarán y podrán mirarse y abrazarse en el amor mismo del Padre.
22. Espiritualismo, es en fin, hermanos míos, esencia espiritual, y a vosotros os toca propagarlo.
23. Será el Espiritualismo contra el materialismo, porque en su nombre sublime que abarca un infinito, y que no ha sido cabalmente comprendido por este pueblo, se encierra toda una lección, toda una enseñanza.
24. Cuando desaparezcan los templos de cantera, las flores se hayan marchitado, enmudezcan las gargantas y se apaguen las lámparas de aceite, sabréis que ha comenzado el triunfo de la Obra verdadera del Padre, que siempre será Verdad y Ley.
25. El Espiritualismo no debe representarse con cosas materiales, porque siendo esencia divina, el materializarla de cualquier manera, constituye profanación.
26. Las cátedras que el Espíritu Divino ha impartido a través del entendimiento humano, debéis estudiarlas profundamente haciendo tres divisiones de ella: la primera, la parte que debéis practicar antes de la partida del Señor en 1950; la segunda, la que tenéis que practicar después de la partida del Señor, y la tercera, la que pertenece a los tiempos futuros, que muchos de vosotros, que me escucháis en este año, 1948, no alcanzaréis a practicar en materia, en los cuales el Espíritu Santo se derramará entregando más elevadas revelaciones a través de la comunicación de espíritu a Espíritu.
27. Esta Obra os ha enseñado las cosas profundas de esta vida, y habéis comprendido que cada uno de vosotros tiene una delicada misión que cumplir en la Tierra, y habéis tomado vuestros deberes con más amor y con más afán.
28. Estáis viviendo de cerca la Obra del Tercer Tiempo que es grandiosa, otros la contemplarán tan sólo a través de la historia o de las noticias que a ellos llegarán, y verán la grandeza de este
tiempo de gracia en que el Señor ha descendido a los hombre para enseñarles que El ha venido como Espíritu Santo a reunir los Tres Testamentos, los tres libros que ha abierto delante de la humanidad, para formar con ellos uno solo.
29. Aprovechad las pruebas presentes para perfeccionar vuestro corazón; si encontráis ocasión de perdonar, perdonad, para que saboreéis cuán dulces el perdón y la reconciliación son; si encontráis en el camino la oportunidad de enseñar, enseñad, y veréis cuán hermoso es dar un poco de luz a quien no la tiene.
30. Dad caridad en la palabra, y cuantas veces tengáis ocasión de amar, amad, amad cuanto podáis y vuestros méritos serán muy grandes.
31. Así pondréis los cimientos de una obra, y para que ésta sea fuerte y hermosa, poned los cimientos verdaderos y fuertes en la conciencia, en el espíritu, cimientos del amor que haya en vuestro corazón.
32. Si, por el contrario, edificáis sobre cimientos de duda y de imperfección, vuestro corazón no tendrá valor en los tiempos de prueba para seguir edificando; os sería más fácil dejar derrumbar vuestra obra que el continuarla edificando sobre falsos cimientos.
33. Mirad qué es lo que estáis haciendo: poniendo los cimientos de esta Obra bendita, cimientos en lo humano, porque los cimientos espirituales ésos los ha puesto el Padre; El es el dueño y señor de Su Obra, es Él el Autor de tan magna Obra celestial, mas a vosotros os ha dado a hacer una parte.
34. El Señor ha querido que vosotros seáis colaboradores en esta gran Obra, y por éso os ha llamado de diversos caminos y os ha preparado, por largos años ha estado entre vosotros y Su enseñanza ha sido amplia, clara, sencilla y pura para que la pudieseis comprender.
35. Se acerca para todos una gran revolución espiritual, una gran contienda, una inmensa y tremenda batalla espiritual, y en ella, hermanos de Israel, tenéis vosotros que desempeñar un papel altísimo, una misión muy digna y elevada como os lo ordena la Obra del Padre, como lo manda la Ley.
36. La mano del Señor se encuentra tocando el seno de todas las congregaciones espirituales y religiosas de la Tierra.
37. La justicia del Señor se hace sentir, porque El se encuentra preparando ya las tierras; vosotros poseéis la semilla, la herramienta y el agua, mas aún os hace falta el conocimiento completo para cultivar esas tierras; el valor para hacer frente a las vicisitudes y el temple necesario para no amedrentarse ante las tempestades, ante los fracasos y las persecuciones.
38. Si esta Doctrina no la predicáis con el ejemplo, entonces de nada servirá, porque aunque sus palabras encierren tanto fondo y digan tanto, sin vuestro testimonio y vuestros hechos esas palabras nada significarán.
39. ¿Por ventura, no es la Doctrina cristina dada a través de los evangelios, grandiosa?
40. Esa palabra, que nuestro amado Maestro habló en el Segundo Tiempo y que fuera escrita para la posteridad por cuatro de Sus discípulos, y que la humanidad todavía en este Tercer Tiempo lleva en la mano y en papiros ¿no es grandiosa?
41. ¿No es sublime acaso la Obra cristiana?
42. Sí, hermanos, y mucho; mas ¿porqué entonces el mundo no le da la importancia que esa Palabra y esa Obra tienen? ¿porqué parecieran no tener efecto en el corazón de los hombres?
43. Porque los que son hoy los encargados de llevarla, de enseñarla e introducirla en el corazón de los pueblos de la Tierra, no dan testimonio de ella con sus ejemplos, no la testifican con sus hechos, no predican con el ejemplo, y así, esa palabra en boca de ellos no tiene esencia, no tiene vida.
44. Si vosotros queréis que cuanto el Padre os ha enseñado y revelado lleve esencia y vida, que sane enfermos, levante muertos, regenere y convierta pecadores, entonces esa palabra deberá llevar la esencia y vida que el Padre ha puesto en vuestro espíritu, porque no ha venido El ha escribir con Su mano esta palabra en papel o libros humanos, sino que la ha venido a esculpir en vuestra conciencia, en la carne misma de vuestro corazón, y lo ha hecho con la sangre espiritual de Su Cuerpo divino.
45. Los escritos papel son, y la esencia y la vida que contienen no están en la letra, sino en su cumplimiento.
46. Podrán el día de mañana desaparecer de vuestros ojos y del haz de la Tierra, todos los libros, todas las escrituras que llamáis sagradas, toda la palabra escrita podrá desaparecer, pero ¿cómo podrá desaparecer esa palabra de vuestra conciencia, de vuestro espíritu y de vuestro corazón? ¿quién la podrá borrar?
47. Estando la palabra en vuestra conciencia, la Ley en vuestro espíritu y la Doctrina en vuestro corazón, estarán escritas donde son eternamente indelebles, y de donde no podrán borrarse jamás.
48. Que todo cuanto digan vuestros labios y todo cuanto toquen vuestras manos, lleve esencia y vida; no permitáis que ni por un solo instante la Obra del Padre se estanque o debilite en vuestro corazón.
49. La palabra que el Padre os ha entregado es inolvidable; pensad que El se quedó para siempre en vuestro corazón, y de que la Obra que El os ha legado la poseéis por entero.
50. Los Tres Testamentos que El os ha dejado y los dones que os entregó, son inmortales en vosotros.
51. ¿No es justo entonces, mis hermanos, que esa esencia y vida que El depositó en vosotros, brote ya de lo más profundo de vuestro ser y se exteriorice, que salga a vuestra faz en todos los actos de vuestra vida?
52. Que vuestros hechos sean hechos de amor; id por la vida perdonando, enseñando, resistiendo con valor y elevación las pruebas que la voluntad de Dios os envíe, llevando con paciencia vuestra misión y el desempeño de vuestro cumplimiento.
53. Poned amor en vuestros actos, en vuestras oraciones, en vuestros hogares, en vuestros caminos, en vuestra vida.
54. Así iréis poniendo vuestra simiente, vuestro granito de arena en esta Obra divina; poned tan siquiera una partícula de comprensión, de buena voluntad y de paz en el seno de la humanidad.
La paz del Maestro quede con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 16


1. Hoy, hermanos, os explicaremos lo que significa ser Mariano.
2. Es menester detenernos con todo amor y respeto en la explicación de lo que es la Madre Universal.
3. ¿Quién es la Madre, quién es María?
4. El espíritu de María ha estado siempre en Dios pues es la ternura divina, es el amor maternal que existe en la Divinidad, es la parte femenina universal de Dios.
5. Quiso el Padre, que esa parte femenina del Espíritu Divino encarnara en el Segundo Tiempo , haciéndose mujer para que cumpliese en la humanidad un destino sublime, mujer que iba a atravesar el camino humano de todas las mujeres, desde niña a doncella, a desposada y a madre, llegando a los umbrales de la ancianidad, y por medio de su vida humana así dejara un ejemplo a las mujeres de todos los tiempos, brotando de ella el hijo que habría de albergar al Verbo del Padre, y ese hijo fué Jesús.
6. Desde los primeros tiempos había sido anunciada la venida de María, del eterno femenino que existe en Dios, mas la maldad tomó como instrumento a la mujer para tentar al hombre, despertando en él las pasiones, para doblegarle y hacerle caer en múltiples formas.
7. El Señor, justiciero y amoroso, reveló que si el hombre era frágil ante la mujer y en su senda tropezaba y caía por causa de ella, habría de venir una mujer cuya planta quebrantase la cabeza de la maldad.
8. Esta mujer era María, la que cautivó en Su corta vida terrestre el corazón de aquellos que la conocieron, ya que era capaz de hacer estremecer de ternura cuanto corazón se presentase ante Ella, por muy duro que fuese.
9. María no era una mujer común, no fué una mujer más, fue la mujer perfecta, y Ella desde Su más tierna edad, asombraba a todos por Su amor, por Su elevación, de espíritu, por Su ternura y Su calor para cuantos la rodeaban.
10. Presentían todos que un gran destino le esperaba a aquella dulce doncella, y cuando le fué anunciado que había de ser madre del Mesías, fueron plenas en Ella la elevación, la fortaleza y la humildad.
11. Sabiendo quién era Ella, cuál era Su destino y quién habría de brotar de su seno, jamás lo dijo, jamás hizo ostentación de esa gracia.
12. Cuando al fin el fruto fué en Su regazo y vió que la palabra del Padre se cumplía, aquella mujer, toda virtud, toda amor y elevación espiritual, no osó levantar la vista para contemplar a los hombres.
13. Ella sabía quién era su hijo, y sabía que aquel fruto iba a ser devorado por la humanidad, que aquella sangre la habían de beber los hombres; que aquel cuerpo iba a ser lacerado en mil formas, que el Espíritu Divino había de ser traspasado con el dolor que la humanidad le habría de inferir; pero no había protesta en Su corazón maternal, no había rebeldía, sólo había mansedumbre y amor.
14. Cuando Jesús creció entre los hombres y comenzó a dar grandes pruebas de Su misión entre la humanidad, era la Madre quien ayudaba a los hombres a comprender la palabra de Su hijo, era María la que acercaba a los enfermos al Doctor de los Doctores, era quien enjugaba las lágrimas de las viudas y acariciaba a los niños.
15. Cuando el Maestro estaba ausente, era Ella la que colmaba de paciencia a todos, diciéndoles: "esperad, esperad, que El ha de retornar y si no lo hiciese, donde mi Hijo esté, desde allá os enviará la salud"; y Ella en esta forma, secreta y calladamente, obraba milagros de amor y ternura entre la humanidad.
16. ¿Quién ha publicado la vida de María, quién recuerda o conoce esa santa vida de amor maternal, que se manifestó a través de una mujer?
17. Cuando llegó el momento de la pasión de Jesús, el hijo amado, Ella, con sumisión, dejó que la voluntad divina se hiciera.
18. Sólo cuando vió el dolor del Maestro, cuando miró que Su carne se abría y manaba sangre, que a través de Sus heridas y de Sus llagas se contemplaban los huesos, fue que se hizo muy grande Su dolor.
19. Estando el Divino Maestro pendiente de Su cruz, escuchaba María aquellas palabras que venían de lo infinito derramándose entre los hombre, y no hubo en el corazón de la Madre un reproche para la humanidad, sólo contempló que el fruto de Sus entrañas, aquel cuerpo bendito, presto se encontraba a expirar.
20. Pero aquel cuerpo que había alimentado, estaba unido al Espíritu Divino inmutable y por ello, no sólo el cuerpo sino también Su divino Espíritu apuró el cáliz de hiel y vinagre, sangrando en espíritu y carne, sintiendo todo el dolor, todas las tinieblas, todo el pecado, toda la ignorancia y todo el materialismo de la humanidad que caían sobre El y Su cruz.
21. Jesús como hombre perdonó a la humanidad, e invocó ante Dios el perdón para todas las criaturas, y dirigiendo desde la cruz una mirada a María, le dijo: "Madre, he ahí a tu hijo", señalándole a Juan el apóstol, y a él le dijo: "Hijo, he ahí a tu Madre".
22. Desde ese instante dejó el Padre entre la humanidad el conocimiento de la existencia de la Madre Universal, que está en Dios mismo, que existe siempre y que siempre será, la Madre que es esencia desde el principio de los tiempos, Aquélla que habría de quebrantar la cabeza de la maldad con Su pureza, con Su ternura, con Su amor y que había de quedar como Madre Universal a los pies de la cruz.
23. Después de la Ascención del Divino Maestro en la nube de Betania cuando sus discípulos quedaron solos en el mundo, tomaron como hogar y santuario, como su lugar de reunión, a la Madre, a María; todos salían por distintos caminos a cumplir su misión, y el lugar de retorno era María y en Ella contemplaban la faz de su amado Maestro, en la caricia de la Madre sentían la caricia del añorado Maestro, y en la presencia de Ella se confortaron hasta el día de su partida, en que Dios la llamó a su Seno, dejando a Su espíritu irradiando luz sobre el Universo.
24. María no es la madre de Dios, María mujer es la madre de Jesús y parte espiritual de María es, como hemos explicado, el amor maternal y universal que vive en el Espíritu Divino, es la feminidad que existe en el Espíritu Universal, porque Dios está en todos los elementos, como El lo ha dicho, está en todas las naturalezas y en todas las cosas, es el Alfa y la Omega, el Amor de los Amores.
25. Por eso sois Marianos, porque sabéis sentir el calor de María espiritualmente, esa ternura que se acerca a vosotros, y que es caricia maternal que os inspira una gran confianza para arrepentiros ante el Juez Supremo, purificándoos con ese amor sublime y maternal, para poder presentaros dignamente ante los Ojos del Señor.
26. Ese amor maternal ha estado en todos los tiempos, mas no ha sido reconocido ni aceptado por todos los hombres, ni por todos los pueblos, sectas y religiones.
27. Ella es mirada por unos de una forma, por otros de otra, pero vosotros, Espiritualistas Trinitarios Marianos, lleváis ese nombre porque sois los que habéis amado a vuestra Madre Celestial, sintiéndola a través de los tiempos, y porque supisteis recibir en vuestro espíritu, al pié del Calvario, aquella ternura, aquel calor.
28. En la Anunciación se le dice a Ella que va a ser madre de Jesús, en quien hablaría el Verbo del Padre; queda entonces ungida por el Señor, y es llamada "bendita entre todas las mujeres" por el Ángel del Señor, y más tarde, a los pies de la cruz, donde agoniza aquel Hijo amadísimo que el Padre le confiara, escucha aquellas palabras que son un testamento para Ella, porque recibe en esos precisos instantes a la humanidad como herencia de amor, como a Su familia universal.
29. Fue necesario que aquel acto se realizara delante de una multitud para que hubiese testigos de aquellas palabras.
30. Ese fue el tiempo propicio para que Dios revelase a la humanidad la existencia de esa ternura espiritual que llamáis María y a quien le dais la forma corpórea de aquella santa mujer, pero que en realidad no tiene forma alguna, y que, además debéis saber que ha sido siempre en Dios.
31. Preparaos, porque habréis de ser combatidos en esta fe, mas no temáis, que si vuestros labios fuesen torpes para expresar lo que concibe y cree vuestro espíritu, tomad las palabras de la Anunciación y las que Cristo dedica desde la cruz a María, y habréis tomado como armas invencibles los fundamentos de esta fe.
32. Vuestro hermano espiritual brevemente ha tratado de daros una explicación sobre la Madre Universal, explicación que confío ha de traeros alguna luz, es ése el deseo del mundo espiritual de luz.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 17


1. El Señor os ha revelado que, después de 1950, empezará la lucha, para el pueblo de Israel.
2. Hasta ahora, habéis sido párvulos y discípulos del Divino Maestro, y es El quien ha habado y dado testimonio de Sí Mismo, y cuando no habéis sido creídos en vuestros caminos, ha sido El quien ha hablado por vosotros.
3. Mas después de este tiempo, seréis vosotros quienes deberéis hablar por El, dando testimonio de El al mostrar esta Obra a la humanidad.
4. El mundo que os conoce y las personas que os rodean, os han visto practicar una doctrina espiritual que es extraña o desconocida para ellos, y la han visto desatarse en esta nación.
5. Dentro del medio que habitáis, el círculo donde vivís o en el camino que andáis, representáis, para todos los que os ven o conocen , la Obre del Señor, y todo juicio que hagan de ella, será consecuencia de vuestros actos. ¡Ved cuán delicada es vuestra tarea!
6. Si queréis que esta Doctrina sublime se extienda y sea reconocida, trabajad y enmendaos, preparándoos de tal modo que siempre podáis dar el buen ejemplo con vuestros actos.
7. Pero antes que nada, trabajad dentro de vosotros mismos, pues tenéis todavía mucho que hacer en vuestro interior, más aún que en vuestro exterior.
8. Todavía hay partes de vuestro corazón y de vuestro entendimiento que no han sido pulimentadas ni preparadas.
9. Cuando sintáis dentro de vosotros la espiritualidad, cuando hayáis despojado a vuestro corazón de todas las costumbres imperfectas, entonces hablad.
10. Hablad y poned en vuestras palabras todo vuestro espíritu, para que al ser sembradas y al caer en el corazón de vuestros hermanos, puedan encontrar cabida, y sea el corazón de la humanidad, campo fecundo que guarde y cultive esta semilla.
11. Si queréis conoceros, si queréis tener una gran fe para con ella lanzaros a la lucha, examinaos cada días, penetrando en el fondo de vosotros mismos, y ahí, en el fondo de vuestro ser, tendréis las respuestas.
12. De esta manera, sabréis si estáis ya preparados y capacitados para esa lucha, y si descubrís que todavía no lo estáis, haced un esfuerzo más, preparaos con mayor anhelo, pidiéndole a nuestro Padre Su ayuda, misma que es con todos.
13. A pesar de los obstáculos y vicisitudes que la vida trae consigo, sentid cómo sobre vosotros flota la inspiración que el Señor ha dejado en este tiempo.
14. No importa que sea frágil vuestro corazón y que pequeñas sean vuestra mente y vuestra memoria, pues vuestro espíritu sabe guardar lo que el Señor le ha confiado.
15. Por ello, cuando sintáis un vacío dentro de vosotros mismos, buscad en vuestro propio espíritu, y ahí, encontraréis todo cuanto necesitáis, ya que el Padre os lo ha dado todo desde vuestro principio, tanto los dones espirituales como todo lo necesario para la jornada, ese gran viaje en que El os ha enviado por un tiempo; así pues, el Señor no os preparó en un día, o en una era: El os ha preparado desde el principio.
16. Mas siendo frágil la materia, aunque el espíritu es fuerte, vuestro cuerpo necesita renovarse cada día, acumular fuerzas para enfrentar nuevo amanecer.
17. El espíritu, en cambio, tiene vida eterna, y tiene en sí, en forma sempiterna sus dones y su preparación.
18. Siendo libre, no está sujeto a tiempo, ni espacio; la materia, por el contrario, está sujeta a días y a horas, a confinarse a un solo lugar, a un solo espacio.
19. Pensad que es el espíritu la fuente donde el Señor se ha derramado, y de esa fuente podéis beber; en ella, se encuentran todos los dones que necesitáis para desempeñar vuestra delicada misión.
20. Por lo tanto, aprended a penetrar en vosotros mismos, ahí encontraréis Al Señor, y ahí podéis rendirle culto perfecto a El, ahí encontraréis la voz del Maestro, la voz del Amigo que siempre os aconseja y siempre enseña.
21. Ved la grandeza de esta Obra, que sin tener símbolos materiales, sin tener nada exterior, nada visible para los ojos del cuerpo, lo reúne todo en el espíritu.
22. Todo ha sido puesto en el espíritu del hombre, donde se encuentran el principio y la fuente de vida que el Señor ha preparado; ahí se encuentran la inteligencia, la voluntad, los dones de memoria y entendimiento, las facultades y las potencias.
23. Y sabiendo que el Señor ha dejado todo eso ahí, en vuestro espíritu, formaréis el Templo, el lugar invisible e intocable para los demás.
24. En ese Templo verdadero, podréis amarle con toda la pureza y la fuerza que poseéis en vosotros, y ahí no podrá llegar la planta del hombre a manchar nada, ni con el pensamiento ni con los ojos impuros, y vuestro Templo permanecerá inmaculado, pues ni aún vosotros osaréis faltar ante tan límpido altar.
25. Cuando ya dispuestos a aceptar esa preparación inminente desde vuestro principio, alcancéis mayor espiritualidad, sentiréis un gran respeto por vosotros mismos, y un gran culto por la Obra que el Señor ha hecho en cada uno de vosotros, y así sentir por vuestro prójimo el mismo respeto, el mismo respeto, el mismo amor y culto, porque también es él la Obra del Padre.
26. Y cuando se establezcan en la Tierra ese amor, ese respeto, esa consideración del uno para el otro, entonces, hermanos míos, estará reinando el Espíritu del Padre en esta Tierra; entonces será este un mundo de paz, una morada de perfeccionamiento y alegría.
27. Mas cuán ardua será vuestra lucha en este tiempo, para apartar del seno de la humanidad todas las imperfecciones que han arraigado en ella, despojándola de todos los malos principios, los malos hábitos, el mal entendimiento e interpretación de las cosas espirituales, mismos que han llevado al hombre a rendirle un culto equivocado al Padre.
28. Durante cuántos siglos los seres humanos se han sometido a sacrificios inútiles, creyendo con ello ganar los favores de la Divinidad, cuántos castigos han infringido a sus materias creyendo que eso era hacer el bien, que era éso lo que el Padre deseaba y a El agradaba.
29. No hagáis penitencia como en los tiempos pasado, hermanos, no caigáis jamás en sacrificios estériles; el Padre no ha querido jamás que sufráis inútilmente, ni mucho menos castigaros u obligaros a que sigáis la senda del bien; El es amor.
30. Lo que El os pide es que os abstengáis de pecar, y para ello debéis examinar día a día vuestra conciencia no desoigáis esa voz de vuestro juez interno, no paséis por alto vuestras faltas, aprended a penetrar en el fondo de vosotros mismos para encontrar ahí en vuestro espíritu, la presencia eterna del Señor.
31. ¡Cuántas cosas tendréis todavía que aprender, hermanos!
32. Mas no penséis que estaréis solos en la lucha de este tiempo, no: el Señor lucha a vuestro lado con Su Sabiduría, con Su potestad; y después de vosotros, vendrán los segundos y después los terceros, y ellos seguirán trabajando en esta Obra.
33. A que triunféis en esa lucha tiende esta Doctrina, ésa es la finalidad de esta Obra, pues ¿cómo podría El establecer Su reinado en esta Tierra enmedio de tanta impureza? ¿Como podría continuar creciendo el mal en este mundo y habitando en él al mismo tiempo que el Bien?
34. El bien tiene que desterrar al mal, pues esa es su naturaleza, la luz tiene que disipar toda tiniebla.
35. La Obra del Padre seguirá avanzando a grandes pasos, los espíritus continuarán siendo iluminados y llegará para todos el despertar, y estarán alertas a la conciencia; vendrá el momento en que todos los espíritus lleguen al convencimiento, al conocimiento de la misión que han traído a esta Tierra; será entonces, cuando llegue el instante de comprensión para esta humanidad.
36. Es Elías en este tiempo, quien ha venido a limpiar el corazón de la humanidad, en misión divina, preparando los caminos del Señor e impidiendo que el mal siga creciendo.
37. En este tiempo será, que el Padre detenga el avance del mal y el Bien encuentre campo amplio donde desarrollarse y cultivarse; el mal, presto encontrará diques y murallas que le detengan.
38. Será entonces cuando la Obra del Señor, la obra espiritual, vaya buscando su cauce y sea como un torrente que, cayendo de un alto monte, no encuentre impedimento alguno a su paso, bañando las comarcas inundando las aldeas y todo lugar; de esta manera se desbordarán la luz del Padre, Su inspiración, Su amor y Su sabiduría.
39. Mucho ha pecado la humanidad y mucho ha faltado, y le es llegado el tiempo en que se convierta, y ved la caridad infinita del Padre, que a pesar de ser tanto el pecado y tantas las manchas de los hombres, no les ha condenado.
40. El Señor le ha dado a la humanidad nuevas oportunidades para purificarse y cumplir, le ha concedido tiempo al espíritu para su cumplimiento y restitución.
41. Mas todo volverá a su cauce, todo tomará de nuevo su orden, todo regresará a su origen.
42. Abierta se encuentra la puerta del tiempo final, en que el Padre ha de venir a cimentar Su Obra en el espíritu y en el corazón de todos los hombres, sin faltar ninguno.
43. Luchad con todas las fuerzas de vuestro espíritu y colaborad con el Padre; que sea cada uno de vosotros, un siervo de buena voluntad que eleve en sus obras el mandato y sepa cumplirlo a través de su camino.
44. No esperéis, a cambio de vuestro esfuerzo, pago alguno en esta Tierra, no pidáis nada a cambio de vuestro trabajo y vuestra lucha.
45. Si el Señor es quien os enviado a trabajar, y es El quien os ha dado su mandato divino, volved al Padre con vuestra cosecha en las manos, y El os dará lo que sea que sea Su voluntad y ésta es perfecta.
46. Nunca pongáis precio a vuestro trabajo, y si recibís el desprecio, la incomprensión o la burla, callad y seguid adelante, pensando que aquellos que así os hagan, no saben lo que hacen, y no saben que lo que hay en vuestro corazón es muy grande para ellos poder comprenderlo; perdonadles y tendedles la mano, porque ¡cuán pequeños son ante el divino mandato y la obra que lleváis dentro de vosotros!
47. Paso a paso, iréis haciéndoos más y más responsables a ese cargo sublime que es como una dulce cruz, una cruz salvadora, pues es ella el precio de vuestra salvación.
48. Si llegáis al final de vuestro cumplimiento con la cruz a cuestas, habiéndola llevado con paciencia y apurando vuestro cáliz de amargura, dolores y riesgos, no temáis, será el mismo Señor quien venga a descargaros de vuestro peso, dándoos la paz, sacudiendo el polvo de vuestras vestiduras y renovándolas; será El quien os llene de fortaleza si estáis fatigados, y al ser El quien reciba todo de vosotros, también será El quien os lo entregue todo.
49. Si lleváis esta certeza en vuestro espíritu y en vuestro pensamiento, todo os será más suave, nada lastimará vuestro corazón ni podrá heriros vuestro hermano, las penalidades y los dolores os serán leves; pensad que el Padre es quien juzgará vuestra obra, y que siendo el Padre de toda bondad, ha sido El quien os confiara tan delicada misión.
50. Si aprendéis a escuchar al Padre cuando os habla, y obedecéis cada uno de Sus mandatos y atendéis cada una de Sus palabras, cumpliendo con discreción Sus órdenes sin que nadie pueda ver vuestra obra mas que vosotros y El mismo, nada habréis de temer, pues seréis fortalecidos; El Padre a cada instante os llenará en el espíritu de Su luz y de Su gracia.
51. El mundo espiritual os invita nuevamente a orar y velar en cada día, uniendo vuestro pensamiento al de todo el pueblo de Israel, para ayudar a la humanidad en las grandes pruebas de este tiempo, difundiendo vuestro pensamiento como bálsamo y caridad; ésta es vuestra misión.
La paz del Padre sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 18


1. Sois los párvulos que venís, ávidos de conocimiento espiritual, ansiosos de espiritualidad y de progreso; a través del tiempo, habéis buscado al Padre dejando, para ello las cosas de este mundo, lo más querido para afirmar vuestra planta con firmeza en el sendero espiritual, y el Señor como galardón os envía Su mundo espiritual, para ayudaros a analizar esta Obra grandiosa y sublime, Obra que comenzara desde el momento mismo que brotasteis del seno amoroso de vuestro Padre.
2. La Obra que amáis y practicáis, no data de 1866, ni comenzó con la llegada del Mesías en el Segundo Tiempo, ni tuvo su principio cuando la promulgación de la Ley sobre el Monte Sinaí en el Primer Tiempo.
3. La Ley, el Verbo, el Camino, la Vida y la Sabiduría que son la esencia de esta Obra que tanto amáis, ha estado siempre en el Padre, desde el principio, por lo tanto es eterna y no tiene fin.
4. La mayoría del pueblo de Israel, no ha entendido la enorme trascendencia que reviste la partida de la palabra del Señor a través del entendimiento humano, al final del año de 1950, y por lo mismo, no ha alcanzado a prepararse para después de la partida de esa manifestación.
5. No alcanza, la generalidad del pueblo del Señor, a imaginarse la lucha y las pruebas que a grandes pasos se avecina, y es que el pueblo tiene una gran confianza en su Padre, diciendo que el Señor estará antes y después del año de 1950 con su pueblo.
6. Todo estaría muy bien, a no ser porque no basta tener confianza y aún fe, sino que se precisan preparación, espiritualidad y fortaleza, y de no ser adquiridas éstas para cuando sea llegado el momento que parta el Padre con Su palabra a través del entendimiento humano ¡ay! de este pueblo, porque no sabrá que hacer, a dónde acudir, o cómo elevar su culto al Padre, porque carecerá de la noción de cómo ha de ser la comunicación verdaderamente espiritual, y no sabrá conducirse ni organizarse para la lucha, y no sabrá trabajar este pueblo hablarle a los hombre, ni sabrá cómo solucionar los grandes conflictos.
7. Anhelamos nosotros, el mundo espiritual de luz, que el pueblo en su conjunto despierte y esté preparado y fortalecido, y así logre despojarse de su gran vanidad; cada quien de vosotros, siente ser grande, dueño de sí mismo, y cree ser un señor en el camino, poseedor de amplio conocimiento y por lo mismo, cree haber alcanzado ya la perfección.
8. Contemplamos diversidad de criterio, de forma de trabajar y de interpretación de las cosas de la Obra.
9. Contemplamos innumerables errores, y con los tiempos tocando ya a su fin, ¿cuál es el cumplimiento, que unos en espíritu y otros en materia vamos a entregar al Padre?
10. Hermanos, os exhortamos a prepararos y a no caer más en el letargo; no temáis al hombre temed la justicia divina, temed cometer un error o tener un tropiezo.
11. En la Obra grandiosa del Padre, gran labor han cumplido las Plumas de oro, porque no todo aquello que desciende del más allá a través de las facultades queda grabado indeleblemente en el corazón y la mente material del pueblo, y los escritos, siendo más fieles que vuestra memoria, quedarán como un testimonio para la posteridad, y las palabras del Señor, recogidas en ellos, podrán repasarse una y mil veces.
12. Es por esto, que el Padre permitió las Escrituras del Primer Tiempo para que fueran un testamento para el pueblo de Israel; los Evangelios, escritos por cuatro de los discípulos del Señor, fueron el testamento del Segundo Tiempo, aquél que conocéis por Nuevo Testamento, y ahora, el tercero de los testamentos, escrito por las Plumas de Oro de este tiempo y conocido por vosotros como el Libro de la Vida Verdadera y el Tercer Testamento, queda entre vosotros para su estudio, comprensión y análisis.
13. Estos tres Testamentos habrán de unirse, para después desaparecer, formándose con ellos, el solo Testamento de Dios a los hombres y cuando la esencia, la luz y la gracia de dicho Testamento haya penetrado profundamente en el espíritu de la humanidad, entonces, los libros perderán la razón de ser, por lo cual desaparecerán y solamente será la luz del Espíritu Santo la que brille y vibre en todo espíritu.
14. ¿Cuando vendrá el tiempo en que los Tres Testamentos se unan? No lo sabéis, pero ese tiempo, ciertamente llegará.
15. ¿Y cuándo llegará el tiempo en que los libros desaparezcan de la humanidad? Tampoco lo sabéis, pero el tiempo tendrá que venir, en que los espíritus sean verdaderos siervos en la comunicación con el Espíritu Santo.
16. Este es el tiempo en el cual se cumplirá aquella profecía del Padre entregada a Joel, y que os dice: "En aquellos días, derramaré mi Espíritu sobre toda carne y sobre todo espíritu, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, vuestros ancianos tendrán sueños y vuestros jóvenes verán visiones".
17. Puede decirse que el vidente tiene un don especial, ya que no precisa desencarnar para contemplar lo espiritual, y su espíritu encarnado puede desprenderse para llegar hasta lo espiritual para recibir los mensajes divinos, los mensajes del más allá, a través de formas y figuras simbólicas, de cosas que le son familiares y que representan grandes cosas divinas, grandes acontecimientos.
18. El vidente, que es llamado justamente profeta, por medio de su elevación penetra en la eternidad, en donde el pasado, el presente y el futuro se funden en un solo tiempo y en un solo instante; y es en la eternidad donde Dios, que está en todos los tiempos y en todas las cosas, le revela al vidente el futuro que los hombres desconocen, y le descubre el porvenir que los demás no alcanzan a presentir.
19. Aunque debo deciros que la forma en que el vidente contempla a la Divinidad es muy limitada; nunca ningún profeta o vidente, ha alcanzado a contemplar al Divino Espíritu en toda Su magnitud,
20. Por éso, el Espíritu Divino se simboliza a Sí mismo ya en una paloma que representa el Espíritu Santo, ya en la forma humana de Jesús, ya en una cruz como símbolo de redención, ya en un cordero símbolo de sacrificio y mansedumbre.
21. Todas Estas son formas alegóricas que aparecen ante los ojos espirituales, formas en las que el Espíritu Divino se limita para poder ser contemplado por los videntes.

22. Mas no es la videncia la única forma de contemplar las cosas divinas y espirituales.
23. Dios ha dicho que "todo ojo pecador y no pecador" le verá, por tanto el Espíritu Divino será visto en múltiples formas y por diversas sendas.
24. El espíritu posee muchas potencias y facultades, y a través de todas ellas puede contemplar a Dios.
25. La fe puede ver a Dios, el amor también, el saber le contempla y los sentidos corporales le pueden ver porque, no porque la materia sea humana deja de ser criatura divina, y palpita, siente y vive, tiene atributos dignos de un ser animado e inteligente, ella también es criatura del Señor, y el ser humano también le verá.
26. No os asombre esto: la materia, así como el espíritu del hombre siempre han visto a su Señor, lo que sucede es que, por falta de consciencia de sí mismo, ha ignorado cuanto le ha visto.
27. Y la materia que en tiempos pasados ha visto al Señor sin darse cuenta de ello, en los tiempos futuros si le verá y sabrá que le ha visto.
28. Y ¿cómo será esto? Comprendiendo el amor del Padre, comprendiendo y sintiendo Su caridad, Su sabiduría, Su perfección y Su luz, reconociendo el espíritu en si mismo la grandeza y la perfección con que fue creado, estimando en todo su valor la vida y todo cuanto el Padre ha sembrado en la senda de Sus hijos.
29. En ese momento, la parte humana también despertará, abrirá sus ojos y contemplará el esplendor del Padre, y será entonces cuando se cumpla la palabra del Señor y todo ojo pecador y no pecador le vea.
30. ¡Cuántos hay que antes de alcanzar la purificación, en su dolor, en su desesperación y en su llanto, contemplarán por medio de sus sentidos corporales y de sus potencias espirituales el Espíritu Universal del Padre, porque tanto el espíritu como la carne humana han llegado a un gran adelanto y a un grado de evolución!
31. Hoy, el hombre, tanto en su parte espiritual, como en la mental y en la sensitiva espiritual, está capacitado para sentir, para comprender y para amar a su Señor.
32. Los dones que el Padre os ha entregado, hermanos, no tienen limites; mas reconoced que no únicamente el pueblo de Israel ostenta esos dones espirituales, porque todos los espíritus, sin excepción, han sido dotados por el Señor desde el instante mismo en que brotaron de El.
33. En el seno de otras doctrinas, en otros caminos, los espíritus descubren en sí mismo los dones espirituales y buscan desarrollarlos, porque el espíritu tiende a avanzar, sin que pueda detenerlo el que se halle en el seno de una religión o en el de otra.
34. Muchas facultades se manifiestan en la Tierra, muchos videntes y clarividentes, así como hombres con don de presentimiento se encuentran en vuestro planeta; mas vosotros sabéis lo que ellos ignoran, y toca a Israel guiar al espíritu humano en este Tercer Tiempo, revelándole al espíritu del hombre todo cuanto el Padre le ha revelado.
35. Vosotros ya sabéis quiénes sois, de dónde habéis venido y a dónde vais, sabéis cuáles dones el Padre os ha confiado para su desarrollo, y qué es lo que no debéis tomar por ser ello prohibido.
36. Tenéis la responsabilidad de enseñarle a los hombres, de revelar a los espíritus las grandezas que el Padre os ha revelado; con ello impediréis que, al despertar todos los espíritus, surjan entre la humanidad las malas ciencias espirituales, las teorías equivocadas, las nuevas religiones donde todo sería confusión, hipótesis y superstición.
37. El Señor os ha hablado muchas veces de estas cosas, advirtiéndoos de que viene un tiempo para la humanidad en que el espíritu del hombre se interese por las cosas espirituales y por el más allá, tiempo en el cual hasta el más escéptico tendrá acontecimientos palpables, y a través de esas manifestaciones espirituales tenga la certeza de la existencia del espíritu.
38. En ese tiempo, grandes materializaciones de lo espiritual se llevarán a efecto, que le darán al mundo, por medio de su materialidad, pruebas evidentes que tendrán un profundo sentido espiritual, y que llevarán a los hombres a volver su espíritu hacia el más allá; entonces, un gran interés se despertará en todos, y de ese interés vendrá, hermanos, el que se formen centros, sociedades investigadoras de lo espiritual, religiones y sectas con nombres y propósitos espirituales.
39. Como fácilmente podéis comprender, hermanos, al enfrentarse la humanidad de golpe a esos hechos, al descubrirse repentinamente ante sus ojos materializados la Obra del Padre, el más allá y el espíritu mismo tendrá que experimentar grandes confusiones, grandes desequilibrios; ante todo esto, vosotros no deberéis permanecer insensibles, vuestro espíritu deberá lanzarse a la lucha, vuestros labios se abrirán, y vuestra mente desbordará pensamientos e ideas, y por medio de la oración, vuestro espíritu clamará por la sabiduría, inspiración y revelaciones para ir en pos de aquéllos que confundidos se encontrasen y hablarles.
40. Pediréis luz y fortaleza por ellos y por vosotros mismos; es delicada la misión de Israel, hermanos, es muy delicada.
41. Vuestro espíritu, Israel, ha caminado largamente en el sendero espiritual, y no es injusto que el Padre os haya fijado tan alto destino y haya puesto cargos tan grandes en vosotros.
42. Sois vosotros, en vuestra humildad y en vuestra pobreza materiales, el pueblo capacitado para llevar el peso de la cruz del cumplimiento espiritual, para llevar sobre de sí la responsabilidad de la Obra en el Tercer Tiempo, de esta revelación del Espíritu Santo que habréis de llevar a los hombres para resucitarles a la vida de la gracia.
43. Tendréis vuestros Lázaros en el camino, levantaréis a vuestros muertos, daréis vista a los ciegos, libertaréis a los poseídos, abriréis brecha a todos los espíritus para que sigan el camino que, llevándolo en sí mismos, no han podido contemplar; con el perdón hacia aquéllos que os ofendieran, convertiréis a muchos, dándoles ejemplo y fortaleza para emprender todas las luchas en su vida humana, moral y espiritual.
44. Grande es la cruz, sí, mas grande también es, Israel, vuestro espíritu.
45. Es éste el consejo y la explicación que viene a dejaros en esta alba de gracia, el mundo espiritual de luz.

Que la paz del Padre quede con mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 19


1. Todos los días debéis orar, todos los días debéis estar preparados.
2. No solamente debéis dedicaros en un día específico, previamente fijado y señalado por vuestro libre albedrío, al consuelo de los enfermos, porque la enfermedad no espera.
3. La humanidad está enferma del espíritu y de la materia y ¿le pediréis acaso al enfermo, o al doliente, que esperan hasta el día señalado por vosotros, para que le deis una gota de bálsamo, o un rocío de consuelo con vuestras oraciones?
4. En cualquier día o instante debéis estar prestos a trabajar, porque poseéis en vosotros los dones del espíritu.
5. La caridad ha sido siempre un don que ha estado en el espíritu, mas este tiempo la humanidad no ha querido despertarla; en verdad, la caridad duerme en el fondo de cada hombre, y es esta Obra bendita, la que viene una vez más, a enseñaros la práctica de la caridad y del amor en todas sus formas.
6. Vosotros, espiritualistas, hermanos nuestros en esta Obra, habéis sentido dentro de vuestro corazón ese sentimiento precioso que es la caridad.
7. Habéis aprendido a sentir un gozo inefable cuando podéis dar a los demás algo de lo que poseéis, y al sentir el dolor de los demás, ya no dais la espalda sino que habéis aprendido a compartir con ellos los dones espirituales que habéis desarrollado.
8. Habéis practicado la caridad en vuestro camino, y el mundo espiritual dice: por el desarrollo de este don, llegaréis a encontrar amplios horizontes, por él lograréis espiritualizaros cada vez más, y por él encontraréis el verdadero sentido que tiene vuestra existencia, que es el de amaros los unos a los otros, desprendiéndoos de las cosas propias para entregarlas a los demás, como os enseñara el Divino Maestro desde el Segundo Tiempo.
9. El Señor ha venido a pediros algo más que el despojaros de las cosas materiales en provecho verdadero de los demás, os ha enseñado la caridad espiritual, el amor y el perdón.
10. El que sabe más, dé de su luz al que sabe menos; así, enseñando, también podéis practicar la caridad.
11. Os ha dicho el Señor: "Amaos, consolaos en vuestras penalidad ya que el mundo se encuentra sumergido en el dolor"; calmad con vuestra oración, con vuestra ayuda moral y vuestras palabras, a tantos seres que os rodean, encarnados y desencarnados, y que llevan el dolor profundo, el desengaño, la falta de fe y esperanza, que carecen de luz, de instrucción, de saber; cada uno de esos seres lleva en el fondo de sí mismo, una amargura por no haber encontrado el camino seguro, esa barquilla de salvación que es la espiritualidad, porque pusieron su mirada y su meta en las cosas materiales, esperando del mundo mucho, y el mundo nada les puede dar.
12. ¡En cuántas y diversas formas podéis practicar la caridad! ¡Podéis hacer tanto con los dones que lleváis, y que habéis despertado en el seno de esta Obra bendita!
13. Todo vuestro ser ha sido preparado, habéis sido ungidos, y de cada una de vuestras miradas, palabras o pensamientos, puede desprenderse una obra benéfica, una obra salvadora.
14. Vuestra misión entre la humanidad es muy grande y delicada.
15. Mirad esta Obra tan perfecta, manifestada a través de seres humanos pequeños e imperfectos; por ello, bien hacéis en dejar pasar con indiferencia los errores de vuestros hermanos, dándole al Padre lo que es de El y al mundo lo que a él pertenece; todo lo imperfecto que encontréis, atribuídlo a vosotros mismos, y lo perfecto, lo sabio y lo grande al Señor.
16. Está escrito, que según fuese la preparación de Israel, así se comunicaría el Padre a través de él; y mucho más allá de la comunicación por el entendimiento humano os ha hablado el Padre, pues El no sólo usa el lenguaje humano para comunicarse con vosotros, El tiene muchas formas de comunicarse con los espíritus que se han preparado.
17. El lenguaje divino es infinito, y se trasmite de acuerdo a la fe y elevación de cada espíritu.
18. Muchas veces os habéis elevado en oración, pidiéndole al Padre aparte de vosotros la confusión en el instante de la prueba, para que vuestro espíritu pudiese salir avante y no se turbase en este mundo, y habéis salido victoriosos, y no sólo no decayó vuestro espíritu ante la prueba, sino antes bien, se fortaleció y la fe creció.
19. Israel, muchos prodigios y pruebas de amor habéis tenido del Señor.
20. Sin embargo, gran lucha os espera en el seno mismo de Israel, en las mismas congregaciones que hoy escuchan al Señor en su manifestación por el entendimiento humano; la lucha será primero en el interior de vuestro pueblo, y os toca depuraros los unos a los otros, y esto debéis hacer con toda caridad y prudencia; después, iréis en busca de aquéllos que no han oído al Divino Maestro, que no han escuchado al mundo espiritual de luz, los cuales han de recibir por vuestro conducto la enseñanza divina, pues todos sois herederos de este legado de amor, todos recibiréis la luz y la comprensión de los dones espirituales.
21. Vosotros sois los que habéis sido llamado primero, y el Señor os confió en las manos esta Obra para que la llevéis al mundo.
22. Habéis sido protegidos y guardados por El, permaneciendo en esta gran familia para recibir los consejos de un sólo Padre, las lecciones de un sólo Maestro para que, cuando preparados ya estéis, el Señor os envíe fuera de este círculo, de esta familia que tanto tiempo os ha cobijado, para que luchéis por todos los demás.
23. En unos, encontraréis presta la comprensión, y en otros tendréis que luchar en gran manera, y otros más no querrán escucharos pues su tiempo no ha llegado y su espíritu está dormido; mas vosotros, lucharéis sin descanso, porque para esto habéis sido doctrinados por el mismo Padre durante largo tiempo.
24. Sois instrumentos de la Voluntad divina, instrumentos que el Señor mucha ha preparado, desprendiendo de vosotros el apego a las cosas materiales para así poder alcanzar las revelaciones y mensajes divinos,
25. Esta obra, por hoy queda en manos vuestras, y la habréis de trasmitir a las generaciones venideras, a vuestros hijos, y a quienes habrán de sucederos en el cumplimiento de esta delicada misión; esta Obra no os pertenece a vosotros nada más, os atañe a todos y es para todos los tiempos.
26. Si bien esta Obra os sorprendió en medio de un gran materialismo, vuestro espíritu estaba preparado desde un principio, y supo despojarse de toda vestidura imperfecta para poder oír, comprendiéndola, la enseñanza del Padre y poder cumplir así Su voluntad.
27. El Divino Maestro os ha ocultado de las miradas escudriñadoras y de los corazones de mala voluntad, os ha cubierto con Su manto, y en este tiempo, protegidos y en silencio, habéis sido preparados; no habéis precisado de ir a las montañas, ni el Señor os ha hecho abandonar la ciudad para conduciros a través del desierto y llevaros a una tierra diferente para ahí enseñaros y alimentaros, no ha sido ésa la voluntad del Padre.
28. En medio de vuestros empleos, de la sociedad en donde vivís, habéis sido enseñados y preparados, y de ahí habéis sido transportados al más allá para recibir mensajes y comunicaciones espirituales; habéis entrado a altas regiones, despojados de todo materialismo, y vuestro espíritu se ha desprendido, ansioso por habitar, aunque fuese un breve instante, en ese valle que es su morada, y ya ahí, habéis recogido paz, os habéis iluminado y recreado con mirajes; después de alimentaros así, habéis vuelto a la materia y a vuestro mundo, y con el recuerdo de esas regiones, de ese valle, habéis formado en el seno de vuestro hogar, un mundo diferente a aquél en que viven los demás.
29. Habéis sembrado la paz cuanto habéis podido, sabiendo que la paz perfecta no podréis saborearla en esta Tierra.
30. Y habéis luchado, usando vuestros dones, para esparcir e impregnar en el seno de vuestro hogar, algo semejante a la enseñanza que habéis escuchado, intentando practicarla con los vuestros, y la habéis llevado a cabo con sanos propósitos que os habéis hecho al oír la palabra del Divino Maestro.
31. Cuando así habéis obrado, vuestro espíritu lleno de espiritualidad y energía se ha levantado, transformándoos a vosotros y a vuestra vida, paso a paso.
32. ¡Cuántos malos hábitos, cuántas malas costumbres habéis abandonado!
33. Hoy sabéis darle valor a vuestro espíritu, hoy sabéis que las cosas del mundo son pasajeras, y así las tomáis, no queriendo arraigaros más en esta morada que no es la definitiva, pues ya comprendéis la gran misión que os espera.
34. Os habéis libertado de las viejas ataduras, y esta libertad no la cambiáis ya por nuevas ataduras, para poder cumplir y para llevar a buen término todo lo que el Señor os ha confiado.
35. "Muchos son los llamados, pocos los escogidos" y de entre esas grandes multitudes que en este tiempo habéis mirado acudir a los diversos recintos, una parte pequeña es la que ha quedado a la Diestra de su Maestro, sintiendo Su presencia y creyendo en El; esa pequeña porción es la que recibirá el gran legado, ese Libro de la Vida Verdadera que es herencia de toda la humanidad; y sois vosotros, porción amada del Padre, quien ha de saber interpretar la Palabra escrita en ese Libro, esa Palabra que el Divino Maestro ha derramado por conducto de Sus portavoces.
36. Vosotros, pequeña parte, alcanzaréis los grandes análisis y os los comunicaréis los unos a los otros, análisis que alcanzaréis virtud a vuestros esfuerzos, dedicación y preparación.
37. Ese tiempo sigue a éste, pues viene la etapa en que habrá grandes estudios, grandes propósitos de establecer esta Doctrina en el corazón de la humanidad.
38. Llegará el momento en que no os ocultéis de la mirada de los demás para practicar la Doctrina que amáis, porque vuestras prácticas serán sencillas, más espiritualizadas, pues será innecesario el éxtasis exterior para recibir las comunicaciones del mundo espiritual de luz.
39. Vuestro espíritu y entendimiento quedarán preparados, para recibir del más allá la inspiración, inspiración que llegará a vosotros en el momento propicio, en el momento de la prueba; esa inspiración, provendrá tanto del Padre como de Su mundo espiritual.
40. Todo lo que analizaseis, el mañana practicaréis y comprobaréis.
41. Lleváis como escudo la fe, fuerte e inquebrantable.
42. Mucho habéis sido probados por el Señor y vuestra fe ha permanecido siempre grande; pues bien, esa fe habréis de llevar a la humanidad, fe tan inquebrantable como la de aquellos discípulos del Segundo Tiempo, tan avasalladora que, a pesar de las grandes pruebas a que fueron sometidos nunca debilitaron, pues después de la partida de su Maestro, cada uno de ellos fué como piedra fundamental en el camino en que cada uno se estableció.
43. Aquellos discípulos del Divino Maestro tuvieron, a su vez discípulos, que siguieron sembrando y cultivando la semilla que con tanta fe, cumplimiento y dedicación sembraron y cultivaran los primeros; así, sucediéndose los unos a los otros, extendióse la Doctrina cristiana, y también así, crecerá y se extenderá el Espiritualismo, la Obra del Tercer Tiempo, la Palabra del Espíritu Santo.
44. Os invitamos a la lucha, y nos acercamos a vosotros, para explicaros todo aquello de la enseñanza del Divino Maestro, que por su elevación, sabiduría y profundidad no podéis fácilmente entender, y escuchando nuestra humilde palabra espiritual, os serán más comprensibles las grandes cosas que el Señor ha venido a enseñaros.
45. Amémonos en el Señor, comuniquémonos, pues tenéis el don de comunicaros con nosotros, pues ya habéis aprendido la comunicación espiritual; os comunicáis con el Padre, así como os comunicáis con nosotros y vuestros hermanos materiales.
46. Si alguno ha desarrollado más sus dones, no cifre en ello vanidad o superioridad alguna sobre los demás, miraos todos en igualdad, comunicándoos vuestros sentimientos, vuestras revelaciones, vuestra intuición, vuestros análisis, en fin, todo lo que recibáis del Señor; hacedlo con humildad, para que continuéis la Obra, llenos de armonía y plenos de paz.
47. ¿Queréis ver en corto tiempo, establecida en esta Tierra la Obra del Padre? ¿Anhelas que todos vuestros hermanos reciban en su espíritu esta luz?
48. Pues entonces, amaos con gran fraternidad, amaos los unos a los otros como el Señor os enseña, corregíos y aconsejáos con caridad.
49. Hoy, es la Palabra del Divino Maestro la que ha unificado al pueblo de Israel, y por eso, las congregaciones mantienen hasta cierto punto, cierta armonía y fraternidad, mas después de este tiempo ¿quién vendrá a unificaros? ¿Podréis permanecer obedientes a los mandatos? ¿Creéis que seguiréis respirando este ambiente de fraternidad y armonía? ¿Osaréis romper estas cosas?
50. Velad, hermanos, velad por la paz, por la fraternidad y armonía del pueblo de Israel.
51. Os advertimos, hermanos, que algunos de los que se encuentran entre vosotros, han de desertar y querer introducir ideas extrañas, influyendo al pueblo con ideas que no pertenecen a la Obra del Señor, pretendiendo cambiar con ello, el corazón de este pueblo, que ha sido preparado por el Divino Maestro con tanta sencillez y gracia; el Señor os previene para que estéis alerta.
52. Sed prudentes, pero sabed defender con toda energía los principios de esta Obra, la Palabra del Divino Maestro, todas Sus recomendaciones y mandatos, todo lo perfecto y sabio que El ha vertido en vosotros.
53. Por ello tenéis que velar, esa es una de las grandes misiones que tenéis; por éso os digo una vez más que la lucha deberá ser primero en el seno de Israel.
54. Todos sabéis que debéis orar por el mundo, es vuestra obligación, mas el mundo espiritual os aconseja: cada día orad por las naciones, por las grandes cabezas que tienen en su puño los destinos de sus pueblos, estad a su lado con vuestros pensamientos de fraternidad, de espiritualidad y luz, para que podáis ser defensores y colaboradores en la gran Obra del Padre.
Que la paz del Señor sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 20


1. Os saludo, en representación del mundo espiritual de luz.
2. No está reunido en su totalidad el pueblo de Israel, por lo tanto, aquéllos que han reconocido al Señor en este tiempo, tiene que trabajar por todos los que aún no han acudido a Su llamado.
3. Por eso, el mundo espiritual de luz os dice que tenéis que multiplicaros en preparación, en conocimiento y en trabajo.
4. La lucha que os espera es muy grande, y os hemos anunciado estas cosas desde hace ya tiempo, pues el Señor nos concede ver el futuro de la humanidad, y os preguntáis: ¿cuál será esa lucha y en que tiempo habremos de tenerla?
5. El tiempo se acerca, hermanos; el Señor os ha concedido vivir en relativa paz durante este tiempo. Después de Su partida, El os ha prometido una etapa, una tregua, para estudiar y analizar, para que pueda, cada uno de vosotros, formarse un plan de cumplimiento y ya estando preparado, entrar al tiempo de la lucha.
6. No será el tiempo de la lucha antes de que Israel se encuentre preparado, desmaterializado, desengañado de las cosas del mundo, para que sea capaz de apreciar esta fe y sólo viva para el cumplimiento.
7. Todos vosotros habéis sido preparados por el Señor con gran esmero, derramándose El en palabras y beneficios para que cada uno de vosotros fuese testigo de Sus mandatos.
8. El Padre os ha dicho que abráis los ojos espirituales y palpéis, no con los sentidos de la materia sino con los dones del espíritu, la grandeza de Su Obra.
9. Quien sólo piensa y no ama, no puede comprender las cosas espirituales; al que ama, aún cuando su mente humana muchas veces no alcance a comprender las grandes lecciones, su espíritu, que está por sobre de esa mente, le revela al corazón las grandes cosas del más allá.
10. Que no haya en vosotros ignorancia ni titubeo, para que vuestra fe sea tan grande que pueda envolverlo todo, y deis pruebas de ella con la fuerza con que lo hicieron los discípulos del Segundo Tiempo.
11. Donde fuere la voluntad del Señor que plantéis vuestro hogar en los tiempos venideros, sed piedra fundamental, y sea vuestra vida un testimonio eterno de cuanto habéis oído y recibido.
12. Así podréis, desde vuestro corazón, iluminar y enseñar a todo el que se acerque a vosotros, y que sean dentro de la Ley vuestros pensamientos, palabras y obras, sin perturbaciones ni tentaciones que os hagan caer.
13. Difícil es vuestra misión si la veis desde el punto de vista humano, pero si os eleváis y dejáis que sea vuestro espíritu quien hable, sabréis que vuestro deber es muy grande, y que el encargo que el Señor os ha hecho es sublime.
14. Vosotros, como discípulos del Padre, tenéis que hacer todo para que esa Palabra se cumpla en vosotros, para que podáis iros de este mundo con la satisfacción de haber cumplido.
15. Después, vuestros hijos y los que os hayan contemplado trabajar y mirado de cerca vuestra, podrán seguir adelantando en el camino, con mayor elevación y evolución, acordes con el tiempo en que les toque vivir.
16. No penséis que porque la palabra del Padre va a cesar, esta Obra se ha de estancar; el Señor seguirá Su trabajo con la misma intensidad, y el mundo espiritual de luz continuará vigilando sobre Israel como lo ha hecho hasta ahora.
17. Nuestra inspiración seguirá con vosotros siempre, y seguiréis guiando vuestros pasos con nuestro sano consejo.
18. La obra del Señor continuará adelante, siempre adelante, porque no tiene fin, y los tiempos venideros habrán de traer un cúmulo de sorpresas, de alegría y satisfacción para vuestro espíritu.
19. ¿Quién que se haya sacrificado por esta Obra no ha de recoger el fruto de su sacrificio?. ¿Quién que haya entregado algo que le ha pertenecido no le ha de ser recompensado? ¿Quién se ha desprendido de algo muy querido para darlo a los demás, sin que el Señor no lo haya mirado y escrito su nombre en el Libro de la Vida para devolvérselo cono creces?
20. La Obra en la que trabajáis es divina, y toda obra que tenga principio de amor, de caridad, de paz o humildad, será juzgada por el Padre que es todo perfección, para que cada quién reciba en su camino los frutos amables de su trabajo.
21. Habéis sido enviados a la Tierra en los tiempos más difíciles, y éstos están en plena culminación en el instante en que el pecado llega su mayor altura; ved como a cada instante tropezáis con la maldad, y tenéis que luchar para que vuestro espíritu permanezca limpio y para que la consciencia no se enturbie en ningún momento; os vemos luchar con las tentaciones que os asechan por doquier, logrando que esta luz brille en vosotros, para que así como las olas embravecidas de la mar van a romperse contra las rocas, se estrelle el pecado en vuestro espíritu, fuerte cual roca invulnerable.
22. Vuestra conciencia jamás será blanda ante el pecado, y si la atendéis no permitirá que os inclinéis ante la perversidad que os rodea, antes bien, seréis vosotros quien la doblegue, convirtiendo el mal en bien, las tinieblas en luz, los malos sentimientos en amor y bondad, para que así seáis los discípulos del Señor.
23. Tenéis que formar un sólo pueblo, un sólo apostolado, una sola fe.
24. Vosotros, con toda táctica, con toda inteligencia, sabréis entregar la enseñanza que habéis recibido, para que sin lastimar a nadie, luchéis contra el fanatismo reinante, ese fanatismo que el Señor ha querido extirpar.
25. El Señor ha dicho en Su palabra, que es menester que deje de hablaros a través del entendimiento humano, para ser comprendido y para que Su enseñanza sea estudiada, llegando así el pueblo de Israel a su unificación.
26. Muchos, después de la partida del Señor, van a llorar mares al sentir un vacío inmenso que nadie ni nada podrá llenar, y si el Señor acerca esos corazones al vuestro, que sea vuestro regazo como el regazo del Padre.
27. Si os preparáis, vuestras palabras serán de esencia, y los que heridos se encuentren, recibirán vuestras palabras como un bálsamo, y todos los temores y angustias se apartarán.
28. Los estudiosos que carecen de la explicación de los asuntos divinos, buscarán a los labriegos que tienen esta enseñanza, y vosotros que habéis sido de los que recibieron grandes revelaciones del Señor, abriréis vuestro libro, que es vuestro corazón, para tomar de ahí todo cuando ellos no supieron recibir.
29. Os hablamos del futuro, de lo que va a acontecer, para que, estando prevenidos, veléis y oréis.
30. No creáis que al cesar esta manifestación, signifique el que éstas han de ser todas las enseñanzas que habrías de recibir, pues si el Señor os ha ofrecido que se seguirá comunicando de Espíritu a espíritu con vosotros, es porque ha de continuar entregando Sus enseñanzas, por conducto de todo aquél que se prepare para recibirle de este modo.
31. Seguid reuniéndoos después de la partida del Padre, seguid congregándoos como siempre, hasta tener vosotros el conocimiento necesario; entonces sí, cuando os sintáis seguros de vuestra fe y de que es el momento del llamado y de tomar vuestro camino, hacedlo llenos de comprensión,, sabiendo que la que os espera no es una misión material, sino que ésta es profundamente espiritual.
32. Y vosotros, los que os habéis sentido torpes para hablar de las cosas espirituales, si os preparáis, tendréis el verbo inagotable en vuestros labios, vuestra palabra será de esencia, conteniendo ella toda la verdad y sabiduría que necesitan los corazones para creer.
33. Todos los corazones que fuera de Israel, se han sentido defraudados en su fe por los diversos caminos donde transitan, buscarán el apoyo en el pueblo escogido del Señor, y vendrán en busca de vosotros, desengañados heridos del corazón, porque aquellos que les guiaban no supieron justificar su fe.
34. A todos recibirá el pueblo de Israel, éste que es la familia del Señor, éste que es el hogar preparado con las doce puertas que viera Juan en su miraje, puertas abiertas para dar acceso a todos los peregrinos, a todas las naciones, a todo espíritu encarnado y desencarnado.
35. Vosotros que, siendo parte del pueblo de Israel y de esta generación que ha sido marcada en la frente, habitáis en la Tierra, pronto habréis de partir al más allá, y los que han de quedar no sentirán la ausencia de vosotros, porque todos han de recibir la misma enseñanza, y no sabéis si el Señor quiera nombrar en sucesión vuestra a vuestros hijos..
36. Sí, los espíritus que b roten de vosotros, podrían pertenecer también a ese inmenso pueblo que no está compuesto únicamente por 144,000 espíritus, pues este número es simbólico, sino que es mucho más grandes.
37. La casa de Jacob no está en la Tierra, el seno de Abraham está en el más allá, de donde fluyen inspiraciones, bendiciones, abundancia en conocimientos y sabiduría; de ese seno seréis alimentados vosotros y los que han de venir después de vosotros.
38. ¿Podrían esos grandes espíritus, mismos que son el tronco de vuestro linaje, abandonar a su pueblo, el pueblo del Señor? ¿Podría el pueblo sentirse alejando de la Gracia, si ha sido alimentado por la palabra del mismísimo Señor y de Su mundo espiritual, por la de todos estos seres que son potencias espirituales? En verdad os digo que no.
39. El Señor ha descendido en este tiempo, de la Escala de Perfección a la de Jacob, y de ahí, ha enviado su Rayo Universal al cerebro del hombre; el pueblo de Israel se ha elevado hasta esa escala, la de Jacob, y por ella seguirá evolucionando, recibiendo inspiraciones.
40. Espíritus evolucionados que nunca se habían comunicado por el cerebro del hombre, han descendido en este tiempo para custodiar a aquéllos que guían al pueblo de Israel; grandes espíritus, que son todo luz, han venido en este tiempo en infinito número para combatir contra las fuerzas del mal, y el Señor tiene tantos siervos a quienes mandar y los espíritus tenemos tanto regocijo en obedecer al Padre y en estar a Su servicio, que aquí nos tenéis, comunicándonos a través del entendimiento humano como el Padre ordenara.
41. El espíritu del mal os tienta a cada instante, los principios del bien en vosotros, también han sido tocados por esa tentación; bendito aquél que ha permanecido firme en su fe, en su bondad, en su moralidad, porque ése ha dado testimonio del espíritu que lleva en sí, y del gran espíritu que está junto a él guiándole y ayudándole, como uno más de los grandes espíritus protectores y guardianes que sirven al Señor para llevar adelante Su Obra.
42. ¿Acaso han regresado los grandes espíritus que en otro tiempo habitaron en los profetas? No lo sabéis.
43. ¿Quienes han llegado entre vosotros, ya sea encarnados o en espíritu? Tampoco lo sabéis, mas si el Padre ha venido en espíritu, permitiendo que Su Rayo Universal se comunicase por el cerebro del hombre, y permitiendo que los grandes enviados como Elías vengan en este tiempo pues entonces, ¿cuántos más espíritus grandes habrán venido y nos los habéis reconocido?
44. Todos los espíritus nos reconocemos los unos a los otros, entre nosotros no hay diferencias con el que está encarnado, todos sentimos pertenecer a un mismo Padre y tener las mismas grandes gracias, mas ha sido la voluntad del Padre servirse de todos los espíritus en este tiempo para la gran lucha final, para la Gran Batalla profetizada, y el Señor os ha anunciado que esta lucha no sólo será del mundo que habitáis, sino que en otros mundos se está dando esta lucha, pugnando el Bien contra el mal y viceversa.
45. Mas sabed que será el Bien quien triunfe al final, venciendo la luz sobre la tiniebla, sabed que el amor triunfará sobre el odio y las bajas pasiones, que será establecido el Reino de Paz y que la humanidad dará grandes pasos hacia su adelanto en todos los órdenes, evolucionando de gran manera en corto tiempo, porque la conciencia en todos despertará; para ello, el pueblo de Israel habrá de llegar a las naciones llevándoles la buena nueva, enseñándoles la oración espiritual y derramando la Palabra del Padre.
46. Será en ese tiempo, que los espíritus se levanten comprendiendo muchas cosas y dejando tras de sí todo su pasado.
47. Inmensa lucha, tremenda batalla, mas no la libraréis vosotros solos; nosotros estaremos a diestra y siniestra y nuestras armas, que son poderosas, vencerán y las vuestras, que son vuestra oración, vuestra fe y vuestra fortaleza, deberán ser grandes pues en ello reside vuestra salvación.
48. Venid al Señor, en El sanaréis vuestras llagas, en El encontraréis descanso para vuestras fatigas; retornad siempre a El después de caminar por el largo camino que hayáis emprendido, porque siempre encontraréis Su regazo paterno lleno de calor, de amor espiritual.
49. Sabed que en El está vuestro verdadero refugio, y conoceréis que El es el principio y el fin de vuestra vida.
50. Alimentaos de El en cada día, levantándoos en el amanecer para que en Su Nombre vayáis a las pequeñas luchas cotidianas, y retornad a El por la noche después del trabajo, dándole gracias por cuanto os ha concedido, y El os preparará y vuestro bálsamo será inacabable así como lo será la caridad que brote de vuestro corazón.
51. Vuestros labios serán el manantial inagotable de palabras que mucho habrán de enseñar y mucho habrán de confortar.
52. Decidle a todos que trabajáis en el nombre del Padre, pues no llevarais distinta enseñanza, mas decidlo con humildad, sin alarde en vosotros, y si fuese preciso callar, callaréis.
53. Haced todo el bien que podáis, en el nombre bendito del Padre, con el corazón lleno de desinterés, pues el único interés que tendréis será el de servir a vuestra hermana humanidad, levantándola a través de los dones que habéis recibido.
54. Teneos por dichosos, Israel, mas no por ellos sintáis superioridad alguna; miraos todos como hermanos, pues lo sois, y si veis a los aparentemente desheredados ignorar los dones que en ellos se encuentran, acercáos, enseñadles y decidles que no han sido olvidados ni desheredados, que todos los espíritus han sido enviados a la lucha con los mismo grandes dones para defenderse y para buscar su galardón.
55. Acercáos aún a aquéllos que en medio de los grandes vicios y materialismo puedan estar sumergidos, trabajad en ellos con vuestro mayor afán, porque son ellos quienes más necesitan; recordad que el Señor os dijo que "el sano no necesita al médico", es el enfermo quien necesita de todos los cuidados.
56. Buscad entonces a los espíritus más alejados del camino, a los que han caído en las mayores faltan, para levantarlos y ayudarles a regresar al buen camino.
57. No seréis vosotros quienes tengáis que hacer toda la obra de redención, el Señor os lo ha dicho; es sólo una pequeña parte la que os toca hacer, lo demás es labor de El y Su mundo espiritual; y aunque sea pequeña vuestra participación es tan digna Obra, y pequeño sea vuestro círculo, trabajad, pero trabajad con consciencia y afán,
58. Pensad que si vosotros habéis sido doctrinados por la Divina Palabra, tenéis entonces en vosotros toda la luz y la fuerza necesarias para que trabajéis; sentid la fortaleza interior que lleváis, sentid elevación que el Señor ha dejado en todos y cada uno de vosotros.
59. Sois discípulos del Divino Maestro, y por tanto, es a El a quien debéis imitar.
60. Orad, hermanos, orad por el mundo; sed como un manto cono todas las criaturas, grandes dolores que no conocéis abaten a la humanidad, y aunque no os sea dado acudir con todos los dolientes y enfermos, sí podéis orar por ellos aunque no los conozcáis, y en vuestra oración estarán el bálsamo, la fortaleza y la paz que tanto necesitan.
61. Por tanto, orad, hermanos, para derramar en todos los corazones los dones que habéis recibido.
62. Cuanto más pura sea vuestra oración, cuanto mayor sea el amor que sintáis por la humanidad, mayores gracias os concederá el Señor.
La paz del Señor sea con vosotros.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 21


1. Sabed, hermanos, que cuando el Divino Maestro levante Su palabra, al finalizar 1950, también nos habrá prohibido a nosotros, Su mundo espiritual de luz, volver a tomar cerebro.
2. La forma curativa que habéis practicado, tendrá que desaparecer, pues la forma en que cura el mundo espiritual a través de las facultades espiritualistas ha sido muy material, en una congregaciones más que en otras.
3. No todos habéis practicado la curación de la misma manera, mas para después de 1950, tanta diversidad de formas deberá desaparecer.
4. El pueblo espiritualista, acostumbrado a cierta materialización del mundo espiritual de luz, tendrá que extrañarse y se desorientará ante la nueva forma que las prácticas tomarán para entonces; tanto el Señor como Su mundo espiritual, queremos evitar esta extrañeza, esta confusión y desorientación y ¿cómo lo podremos evitar?: anticipándole al pueblo las cosas por venir, encaminándole a dar pasos de espiritualidad, sin importar el sacrificio para ello, y así alcanzar la gracia del Señor y las emanaciones del mundo espiritual.
5. Cuando suene la hora solemne y temida por vosotros, no deberéis tener nada que resentir ni extrañar, sino por el contrario, el júbilo, la paz, la serenidad, la confianza y la fe en vuestro futuro espiritual deberán esplender en vuestro espíritu y corazón.
6. Sí, lamentamos profundamente que esta etapa no sea bien aprovechada, pero después, hermanos, el amor, el ahínco y el esfuerzo de este pueblo enmendará sus errores, lavará sus manchas y repondrá los tiempos perdidos.
7. El Padre nos concedió llegar hasta un límite en la materialización, el fin de tomaros de la mano y llevaros desde el principio del camino hasta el final, entresacándoos del abismo en donde os encontrabais y de ahí, llevaros paso a paso hasta la cima.
8. Por razones el Padre, en Su complacencia, en Su divina paciencia, en Su amor sin límites, nos permitió descender hasta el plano de materialismo en que todos vivís y ya en él, doctrinaros.
9. Cada uno de vosotros puede ser un doctor de sí mismo y de los demás, al tener una intuición, un conocimiento y una espiritualidad amplios, para resolver todos los casos difíciles y todas las enfermedades.
10. La curación espiritual debe ser ampliamente comprendida por todo el pueblo espiritualista.
11. Hay casos en que simplemente el fluído espiritual puede sanar al enfermo; en otros en que os veis obligados a recurrir a medicamentos materiales y a los hombres de ciencia, y cuando lo hacéis, muchas veces creéis que es éso una profanación, una ofensa a la Obra del Padre
12. El mundo espiritual de luz os dice: No, hermanos, el pensar que éso sea profanación u ofenda al Padre es ignorancia y fanatismo, fanatismo que se manifiesta cuando pensáis que al acudir al médico humano es prueba de poca fe.
13. ¡Cuántas veces ha flaqueado ese mal concepto de la fe, y acabáis acudiendo a hurtadillas a aquél que antes no quisisteis buscar sin que nadie os vea, al no haber logrado alcanzar del mundo espiritual, por vuestra escasa preparación, lo que habéis deseado!
14. Oíd: el Padre ha enviado a Su mundo espiritual, saturado de bálsamo de curación, de emanaciones puras y saludables, de luz, y habéis atestiguado muchos milagros, curaciones maravillosas, realizadas solamente por nuestro fluído espiritual; quienes así han sanado, se han levantado a la vida de la fe.
15. Dios ha sembrado el Universo y el camino con elementos que ayudan al hombre a resolver problemas, a mitigar penas, sanar males y acallar congojas en su jornada, ha puesto el Señor vida y salud en todos sus elementos, desde el astro rey con su fuego, su luz, sus rayos y emanaciones que son vida, energía que llegando a vosotros, os satura, os levanta y os conserva, hasta el agua que os vivifica y el aire que os sustenta.
16. En este planeta en el que vivís, b rotan manantiales y plantas de sus entrañas, corren los ríos, se agitan suavemente los mares, brindándoos salud para que cuando los males físicos sorprendan a la materia, podáis tener a vuestro alcance dicha salud así como recreo y alimento.
17. ¿Y cómo podéis descubrir en donde están los elementos que os alivian y curan los males si no sois hombre de ciencia?
18. El sentido común y la intuición son dones que el Señor ha confiado a todas las criaturas.
19. Ved cómo en el seno de todos los pueblos de la Tierra, sin importar si son grandes civilizaciones o tribus atrasadas, ha puesto el Señor el conocimiento intuitivo de las cosas.
20. ¿Será entonces ilícito que cuando sintáis un mal corporal, acudáis a esos elementos, a esos recreos materiales? No, hermanos, no es ilícito.
21. Dios ha puesto la intuición en todos Sus hijos, y espiritualmente sabéis que este don es un camino que os revela las grandes cosas superiores, inspirando a las mentes y a las inteligencias,; entre las criaturas humanas surgen los enviados de Dios, con dones especiales, con misiones muy grandes en beneficio de la humanidad y entre esos misiones, están los hombres de la ciencia médica
22. ¿Han cumplido todos estos hombres con su misión? No soy yo quien deba juzgarles, pero ellos han sido iluminados pues son enviados del Padre, los unos transitando por la senda que el Señor les ha trazado, los otros torciendo su destino y poniendo al servicio propio los dones y gracias con que han sido revestidos, pero los unos y los otros tienen luz en su conciencia, y tienen bálsamo de curación para las dolencias del cuerpo.
23. Y si hay casos dispuestos por Dios que tienen que resolverse por medios científicos, al buscar esos medios ¿habréis incurrido en profanación?
24. No, hermanos, abandonad el fanatismo y ese criterio tan reducido, pues debéis ser de espíritu amplio y grande.
25. Muchas veces, habéis tenido que recurrir a esos hombres de ciencia aún continuaréis haciéndolo, mas si queréis recibir a través de ellos el verdadero bálsamo, y que con su inteligencia os entreguen algo limpio y puro que ataque directamente vuestro mal, penetrad en oración elevándoos al Padre, invocad al mundo espiritual en nombre del Señor y pedid que la luz de la Divinidad ilumine aquella inteligencia, que resplandezca sobre la mente de ese hombre de ciencia, para que vosotros y todos entreguen lo que sea la voluntad divina.
26. Cuántos de vosotros ha mucho tiempo que no habéis tenido necesidad de recurrir a los hombres de ciencia, y cuántos os habéis ido retirando cada vez más de los medicamentos materiales y no volveréis a presentar enfermedad corporal alguna a ningún médico material.
27. Mas, ¡cuántos todavía tendrán que recurrir a la ciencia humana, a los de los conocimientos, ya sea solicitando el consejo a los hombres de ciencia!
28. Pero cuanto más sea la espiritualidad en esta humanidad así como su regeneración y su enmienda espiritual y humana, mayor irá siendo su emancipación de todas esas cosas, y se irá acercando a los principios de los tiempos, en los cuales no se había desarrollado tanto la ciencia médica porque no era necesaria, ya que no eran frecuentes las enfermedades, las dolencias físicas no aquejaban todavía al género humano.
29. Ahora tenéis nuevas y grandes enfermedades que son producto de la complicación en vuestras costumbres y en vuestra vida, y son prueba de la degeneración a que ha llegado la raza humana.
30. La salud espiritual y física serán, por el contrario, signo de regeneración.
31. No creáis que al llevar vuestra forma de vivir de acuerdo como la llevasteis en un principio sea muestra de retroceso, recordad que el Padre os dice: "Yo soy vuestro Alfa y vuestro Omega, vuestro principio y vuestro final" y que profetizado estaba que Elías había de regresar en este tiempo, a "devolver las cosas a su principio".
32. Cuando levantéis vuestra planta en los caminos de los hombres, transitando vuestro espíritu por la senda del Señor, tendréis que llevar el bálsamo a la humanidad y os preguntáis: ¿tendremos entonces que recomendar a los hombres en ciertos casos, el que acudan a la ciencia humana? Hermanos, el verdadero bálsamo lo lleváis en el espíritu.
33. No serán vuestras manos las que unjan al enfermo, será vuestro corazón el que lo haga cuando en él se encuentren los sentimientos elevados del amor.
34. Y si el mundo espiritual de luz os dice que es vuestro espíritu quien debe ungir al enfermo, voy a citar un caso que unos habéis experimentado y practicado, aunque quizás otros no.
35. Quién de vosotros no ha encontrado en su camino a un enfermo sea anciano, joven o niño, al que no le haya hablado o extendido la mano para hacerle una caricia, sin que hubiese sido menester llevar consigo un medicamento o una moneda?
36. En ese instante, habéis sentido el corazón destrozado de dolor al contemplar al necesitado; íntimamente habéis llorado, sintiendo en el corazón el dolor de vuestro hermano, y habéis sentido el deseo profundo de aliviar aquella pena; entonces, elevando vuestro espíritu habéis orado diciendo: "Padre mío, derrama una gota de Tu bálsamo en este enfermo, mi hermano".
37. Y el enfermo cruzó por vuestro camino, alejándose, y no lo habéis vuelto a ver jamás, y quedó en vuestro corazón el dolor de pensar que nada pudisteis hacer por él, de que nada le pudisteis dar, mas el enfermo se alivió sin vosotros saberlo; si era anciano irguióse nuevamente, si joven dejó de llorar y afligirse con amargura, si niño sonrió y sanó.
38. ¿y Cómo se operó este prodigio? Porque habéis ungido al enfermo, porque vuestro espíritu se transportó, alejándose de todo egoísmo, de todo materialismo, y vuestros brazos espirituales estrecharon a ese enfermo, ungiéndole y apartando de él su dolor, para beberlo vosotros en vuestro propio cáliz; y aunque vuestros ojos nada de esto vieron, el Padre si lo vió y ahora nos permite deciros todo esto para que tengáis confianza en El y en vosotros.
39. Así, muchos enfermos tendréis que sanar y muchos problemas que resolver pero no todo lo haréis con el pensamiento; habrá también muchos casos, en que vuestros labios deberán abrirse para dejar caer el bálsamo, ocasiones en que tendréis que ir de un hogar a otro, de comarca en comarca, de nación en nación, atravesando mares y grandes distancias, para llevar el bálsamo del espíritu a través de vuestra materia, y de esta manera vuestra misión será más amplia, sin límites.
40. Donde vuestra materia encuentre un tropiezo, vuestro espíritu lo salvará, donde vuestras manos nada puedan, vuestros ojos y labios se abrirán con poder, y si éstos nada logran, vuestra mente entonces, y vuestro espíritu en oración después, en comunicación de espíritu a Espíritu y transportados a lo elevado, lograrán el prodigio y vuestra petición será atendida por vuestro Padre y Señor.
41. Siempre tendrá el espíritu ocasión de cumplimiento, en cada día podéis hacer grandes cosas, cada día está sembrado de oportunidades y lecciones que debéis aprovechar ejercitando vuestros dones, desarrollando vuestro espíritu y vuestras facultades.
42. Sabed que el desarrollo de vuestro espíritu no terminará sino hasta que hayáis llegado a la perfección espiritual y estéis en el seno del Padre.
43. El desarrollo espiritual se da a través de vuestro cuerpo físico y después de la muerte de él, se da en otros mundos: así, de escala en escala continuaréis hasta que moréis en el seno del Padre cuando hayáis alcanzado la perfección que como espíritus os corresponde.
44. Muchos os preguntáis: ¿si somos esencia divina, si brotamos de la perfección, porqué estamos en este mundo y porqué somos tan imperfectos?
45. Hermanos, ¿es acaso el niño igual al hombre? ¿son idénticos la semilla y el árbol? Ciertamente que no, porque el niño es hombre únicamente en potencia, y en el hombre crecido se hallan desarrolladas esas potencias que tuvo cuando niño; no cambia su esencia, lo que sucede es que ha creído y se ha desarrollado.
46. La semilla lleva en sí la perfección del árbol, más no por ello es árbol; hay cosas que en su pequeñez, son perfectas, mas hay otras, que precisan de crecer y desarrollarse para hallar en su grandeza la perfección.
47. El espíritu se sirve de lo grande para manifestar su grandeza, como se sirve también de lo pequeño para manifestar lo menor.
48. Todo progresa, todo aumenta, todo crece y se multiplica; si esto así no fuese, sería la negación misma de la Ley de Evolución, ley que gobierna a todos los seres y a todo lo creado.
49. El único ser que no precisa de esa Ley, es el Ser Supremo, pues al ser El la perfección, es, por lo mismo, inmutable.
50. Hay muchos espíritus elevados que han venido a dar luz en el sendero de los hombres, y que han venido a dejaros amor, consuelo y misericordia; es tan grande el amor de esos seres, que se han ido perfeccionando unificando en sí mismo, el poder, el amor y la sabiduría.
51. Debéis saber que el verdadero poder surge del amor y de la sabiduría; cuando el hombre se perfeccione, llegará a tener estas tres perfecciones que le convertirán en maestro.
52. Ha dicho el Padre que vuestro espíritu llegará a tal desarrollo en sus virtudes y en sus dones, que no podríais siquiera imaginar que en vosotros exista, desde vuestro principio, tanta perfección, tanta belleza y tanta grandeza.
53. La excelsitud del amor y la grandeza de la sabiduría os darán el poder, y con ese poder equilibraréis las cosas, y con vuestra voluntad, todo lo noble y lo bueno que existe en las alturas conquistaréis.
54. Llegaréis a ser los grandes maestros, seréis las potencias que rijan universos, seréis faros resplandecientes de la sublime verdad, y manifestaréis la Magna Grandeza: la del Padre Celestial.
55. Aunque los espíritus se encuentran hoy detenidos en la escala de perfeccionamiento espiritual, por no practicar la verdadera oración y las relaciones fraternales verdaderas y por no practicar el amor en sus diferentes formas, de todos modos el espíritu del hombre se ha desarrollado, desarrollando también su intuición y presiente que algo grande está a punto de suceder, presiente que el estado actual de cosas no puede durar mucho tiempo ya, que un cambio radical y profundo en el Universo está por verificarse, y esa esperanza renace todos los días en el espíritu de los hombres.
56. Unos saben por las profecías, que los tiempos cambiarán, que Dios ha hecho promesas a los hombre y que El vendrá; otros no lo saben, y otros más lo han olvidado, pero en el fondo de su corazón presienten que algo se acerca, que algo viene a este mundo, que algo está preparándoles y que una luz ilumina la senda de todos, diciéndoles: ¡Alerta!, ¡Alerta!, ¡preparaos porque la llegada del Señor a todos se acerca, porque el Reino del Padre paso a paso se acerca y debéis estar preparados!
57. Por todo esto, el mundo espiritual de luz lamenta vuestros tiempos perdidos, Israel.
58. En el seno de vosotros, también habrá cambios, habrá quienes se levantarán tratando de entorpecer vuestros pasos de espiritualidad, no temáis, que de ellos se encargará el Señor; habrá quienes os ataquen y os critiquen, combatiéndoos, mas tampoco temáis.
59. Revestid vuestro espíritu y corazón de comprensión, de respeto y paciencia, de verdadera virtud, aunque ésta sea en vosotros un átomo solamente, y de este modo iréis inspirando confianza en los demás, quienes acudirán entre vosotros, convencidos de que no estáis profanando la Obra del Señor, sino que pugnais por glorificar el nombre del Padre a través de prácticas mejores, y así desagraviarlo de lo mucho que se le ha ofendido.
60. No juzguéis los actos de los demás, no juzguéis sus trabajos, no sois jueces de nadie, solamente Dios es el Juez Perfecto, El es el que se encarga de ir tocando espíritu por espíritu, labriego por labriego, es El es quien en forma perfecta, hace estremecer el corazón y la consciencia de Sus escogidos, para que éstos se levanten contemplando el cumplimiento de Su palabra.
61. Todos los labriegos que de buena voluntad se levantan a trabajar, va hallando el camino abierto, las oportunidades preparadas de antemano, y se han sorprendido de esta preparación.
62. Cuántos al oír mis humildes palabras han de mofarse, cuántos las pondrán en tela de juicio, pero vosotros los párvulos y avanzados en el Camino no os burláis, sabéis bien cuál es vuestra misión y por eso recibís con respeto todo cuanto os llega del mas allá, porque reconocéis que son explicaciones y enseñanzas que os facilitarán la jornada, haciéndoos más liviana la cruz.
63. Muchos de vosotros no deberéis discutir con los hombres, vuestra carga ha sido aligerada, y algunos no combatiréis, vuestra lucha será tranquila, y vais a enseñar que sobre Dios y las cosas espirituales debe hablarse con respeto, elevación, amor y paz, la verdadera luz.
64. Para que vuestro espíritu, corazón y mente no se exalten ante los impulsos de los violentos y las burlas de la humanidad, y para que vuestro temperamento permanezca controlado y sin exaltarse, tenéis que desarrollar y practicar cuanto antes os enseñamos, y aún cuando ya todo esto conocéis e incluso habéis practicado, muchas veces habéis caído en la discusión, en el fanatismo, en el acaloramiento de las pasiones y finalmente, en la tiniebla.
65. No quiere decir esto, que rehuyáis a aquel que venga preguntándoos algo y discutiendo sobre de ello: dejadlo hablar, oídlo, respetad sus ideas y después, en calma, exponed la Doctrina del Padre y al exponerla, poneos por sobre todas las pasiones y miserias humanas, sobre todas las conveniencias sociales y religiosas, y así, elevados espiritualmente, con un criterio amplio y elevado, veréis cómo finalmente los hombre os escuchan atentamente, y no les quedará más que inclinarse ante la Verdad que el Padre ha puesto en vosotros.
66. Y si encontraseis a otros, que sin llamarse a si mismos Espiritualistas Trinitarios Marianos, llevasen la misma verdad que vosotros, reconocedles; el Padre os ha revelado que, cuando el Universo entero se convierta a su Obra y transite por Su camino verdadero, no existirán nombres sobre los espíritus, ya no habrá mosaicos ni cristianos ni espiritualistas, los diferentes "ismos" habrán terminado porque todos serán los siervos del Señor, los hijos y discípulos del Espíritu Santo.
67. ¡Qué hermoso tiempo, mis hermanos! ¿Cuándo llegará? No podemos daros una fecha exacta en términos materiales, solo os podemos predecir una fecha espiritual: esto sucederá cuando todos nos amemos en el amor del Padre.
Que la paz del Padre sea con mis hermanos.

EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 22


1. El mundo espiritual de luz quisiera contemplar seguridad en sí mismo en todo el pueblo espiritualista, esa seguridad consciente lograda por medio de la perseverancia en analizar y practicar la palabra del Divino Maestro.
2. No queremos ver en vosotros la seguridad aparente, esa confianza ficticia que da el fanatismo, porque esa seguridad y confianza falsas desaparecen en el momento de la prueba, desvaneciéndose.
3. El Padre os ha probado en distintas formas, para que estéis seguros de El y de vosotros mismos.
4. Vuestro espíritu sabe que esta etapa por medio del entendimiento humano, llega a su sabio y justo final, y que por este medio la Divinidad os ha dicho todo cuanto debía deciros, para que fuertes de espíritu y materia, estéis preparados a recibir las postreras palabras que el Verbo Divino os entregue por conducto de esta comunicación.
5. Es muy natural que sintáis que la tristeza os invada, que haya nostalgia en el corazón; los mismos apóstoles del Señor en el Segundo Tiempo, se sintieron embargados de tristeza al escuchar las postreras palabras de su amado Maestro, aún sabiendo que se volverían a reunir con El, ya que les había hecho la promesa de que algún día El volvería, y sin embargo, la hora era grave y triste.
6. Mas no sería justo, discípulos del Tercer Tiempo, que llegada la hora temida por vosotros, de la postrera comunicación del Padre por el entendimiento humano, le presentaseis al Maestro desesperación, reniego, exigencias o peticiones de que continúe hablando entre vosotros.
7. Si después de que el Verbo Divino haya cesado de hablar por conducto del hombre, y a pesar de vuestra elevación espiritual, de vuestra ferviente oración y de vuestro mejor esfuerzo por elevar el mejor culto posible al Padre, no recibís en los primeros días grandes pruebas de Su permanencia espiritual con vosotros, y no parecéis percibir Su presencia, no desesperéis.
8. El momento os dejará por unos momentos a prueba, pero más tarde, al pasar los años, vendrá a daros grandes alicientes para que prosigáis en el camino, alentándoos en la caminata con manifestaciones palpables en lo espiritual, manifestaciones que harán que este pueblo permanezca unido, lleno de ahínco en su cumplimiento, y siempre en estado de alerta.
9. Nosotros, los huestes espirituales del Señor, hemos convivido con vuestro espíritu en las regiones espirituales, y hemos logrado una gran asimilación con las multitudes, mismas que el Señor ha sensibilizado con su Doctrina espiritual, ya que habéis sentido nuestra presencia, atendido nuestra inspiración y recibido nuestras emanaciones.
10. El mucho tiempo que habéis estado en contacto con el mundo espiritual de luz, os ha dado desarrollo, conocimiento y sensibilidad así como la elevación para estar cerca de nosotros, vuestros hermanos espirituales.
11. Si en los primeros tiempos de nuestra comunicación por el entendimiento humano con vosotros, nos tocó a nosotros hacer la mayor parte, teniendo que llegar a la materialización para poder ser sentidos y comprendidos, en estos últimos días de nuestra comunicación, sois vosotros quienes habéis venido a nosotros con vuestra elevación y nuestro encuentro se ha dado en las regiones elevadas del espíritu.
12. Por todo esto, vais a seguir con p aso firme en el camino, con la certeza plena de que os comunicáis con el Divino Maestro y que estaréis en comunicación perpetua con el mundo espiritual de luz, de que nada podrá desunirnos ya, de que grande es vuestra evolución.
13. Por muy grandes confusiones que lleguen a la Tierra, por grandes cataclismo o hecatombes de índole espiritual o material que vinieran a este planeta, nada os logrará confundir, porque habéis llegado a reconocer el Árbol por su fruto.
14. De ahora en adelante, sin temor podéis probar todos los frutos, pues ya sabéis distinguir cuál es el que lleva verdadera vida y cuál es el que lleva el veneno.
15. Si en el pasado, tuvisteis decepciones o tropiezos en este camino, ya no los tendréis más.
16. En la hora de las tinieblas, vuestros ojos contemplarán los profundos abismos donde han caído los hombre, donde sus conciencias y espíritus yacen sepultados, y ahí vuestra mano les llevará la salvación.
17. Vuestra palabra llevará la esencia que el Maestro ha vertido en vosotros, y esa palabra será de vida para los que han muerto espiritualmente, seguid tomando de esta Fuente inagotable de enseñanza todo cuanto necesita vuestro espíritu para que continúe fortaleciéndose, llenándose de luz y valor, porque todo esto necesitaréis mañana, como arma que esgrimáis para combatir en contra de la adversidad.
18. Cuando el cerebro de las facultades espiritualistas se haya cerrado para estas manifestaciones, no permitáis que el tiempo os dé la impresión de que estamos ausentes, de que estamos distantes de vosotros, de que hemos quedado lejos; no, hermanos míos, que esta sensación, esta frialdad y este olvido no lleguen, porque no podríais en el futuro, colaborar con vuestros protectores.
19. Queremos seguir siendo con vosotros una sola voluntad, una sola fuerza y un solo soldado; no olvidéis que con la ayuda de estos seres espirituales habéis atravesado las grandes batallas de la vida así como las del espíritu, y hemos sido escudo que os protegió de lo dardos envenenados, hemos sido espada en vuestra diestra para combatir a vuestros adversarios, hemos sido consejeros, doctores, amigos y hermanos.
20. No olvidéis nunca que hemos venido entre vosotros a explicaros los misterios del Señor, según ha sido la voluntad del Padre y hasta donde El nos lo ha permitido por medio de nuestros protegidos; en el mañana, seguiréis asimilados al mundo espiritual de luz, sintiendo nuestra presencia, recibiendo nuestras inspiraciones y palpando los prodigios que, para alentaros en el camino, ha de realizar el Padre por conducto nuestro durante vuestra jornada.
21. No penséis en que los seres espirituales elevados habitan en regiones muy distantes, pues en lo espiritual no se pueden medir distancias, éstas pertenecen sólo a lo material.
22. Hoy no comprendéis el alcance del pensamiento, la irradiación que puede emanar el fluído de un ser, la penetración de la visión espiritual; hay cosas que ni aún nosotros podemos expresar en el lenguaje humano y que solamente podemos dejar entrever o presentir por medio de nuestras explicaciones, cosas que llegaréis a comprender, los unos, cuando vuestro desarrollo espiritual halla alcanzado gran elevación, y los otros, cuando hayáis penetrado, después de la muerte corporal, en el más allá.
23. No penséis tampoco que, si estamos ocupados en las misiones importantes que el Padre nos confía, no podremos venir a vosotros a atenderos en alguna pequeña aflicción, pues nosotros estamos atentos a las pequeñas y grandes cosas de vuestra vida, siempre alerta y llenos de fraternidad; en muchas ocasiones, ni siquiera nos es necesario que os deis cuenta de nuestra presencia, y así, hay muchas cosas que el mundo espiritual de luz lleva a cabo entre los hombres sin que éstos detecten su presencia.
24. Queremos que siempre tengáis confianza en estos siervos del Señor, que gustosamente nos convertimos en siervos vuestros también, ya que en nuestro espíritu no existe la fatiga, el dolor que llevamos no es por nosotros mismos y no hay un reloj que nos marque la hora de trabajar, de reposar o de alimentarnos; estamos fuera de todo ello, nuestro espíritu no experimenta más necesidad que la de calmar el sufrimiento a los que lo padecen, no hay otro ideal en nosotros más que el de agradar a nuestro Padre y a nuestros hermanos.
25. Los tiempos seguirán su curso, cambiando; el aspecto de vuestra vida cambiará por completo, la faz de esta tierra tendrá que transformarse y esta transformación será dolorosa.
26. Habrá una transición moral y espiritual en la humanidad, y esa transición, como todas, tendrá que ser dura para los hombre, sufrirá la humanidad grandes crisis, sostendrá grandes combates aferrándose a falsas verdades que mas tarde negará.
27. Y todo eso contemplaréis con vuestros propios ojos, seréis testigos de todas estas cosas, mis hermanos, porque el Divino Maestro lo ha profetizado, porque estos tiempos que ahora vivís son preludio e indicio de los que siguen; en esas horas de prueba, vais a experimentar la necesidad de que el mundo espiritual de luz se manifieste entre vosotros, y tendréis momentos de duda, la incertidumbre muchas veces os invadirá y recordaréis entonces con dolor, con nostalgia, los tiempos aquellos en que invocabais a un ser espiritual, y éste tenía el permiso de comunicarse materialmente a través de las facultades espiritualistas.
28. Recordaréis los tiempos que en estos seres os resolvían vuestros conflictos, aún los más nimios; mas os aseguramos ahora, que en las horas de incertidumbre por venir no nos mostraremos ajenos, sordos o insensibles: estaremos cerca, dentro de lo espiritual, para que vosotros, llenos de esta seguridad y confianza en nuestra inspiración y en vuestro éxtasis, bastando vuestra invocación y elevación, recibáis con toda claridad, con total fluidez nuestro consejo espiritual.
29. Vuestro corazón latirá apresuradamente, emocionado con la certeza de que habrá recibido la voz del mundo espiritual de luz, os maravillaréis de la comunicación de espíritu a espíritu, y así confortados, daréis infinitas gracias al Padre por haberos concedido la enseñanza y gracia para estas cosas.
30. Entonces, tendréis la convicción absoluta de que la comunicación del Rayo Divino y del mundo espiritual de luz por medio de las facultades espiritualistas, tuvo su tiempo y su razón de ser, diese lugar a una nueva etapa, a un nuevo paso en el camino de evolución espiritual.
31. Entre vosotros surgirán, cuando esta manifestación haya cesado y como en todos los tiempos, aquellos que quieran darse importancia a sí mismos, queriendo sobresalir haciéndose superiores; y entre los ignorantes, entre los que no supieron aprovechar las enseñanzas del Divino Maestro, no faltarán quienes se digan ministros de lo alto, sacerdotes de lo eterno.
32. Ante la falta de la palabra humanizada del Señor, muchas cosas extrañas surgirán, ¡oh! hermanos, y el mundo espiritual de luz quiere deciros a vosotros que podéis tomar grandes iniciativas, que podéis en futuro dar los grandes pasos que ahora no habéis dado, y en la palabra del Divino Maestro, al profundizaros en las lecciones, encontraréis lo que ahora ni siquiera presentís.
33. Mas cuidad de no adulterar en lo fundamental la Obra, porque los cimientos de ella son inmutables, y los preceptos de la Ley eternamente perfectos.
34. Cuando veáis surgir de entre la congregación espiritualistas a aquéllos que se digan profetas sin serlo, y que ávidos de adulación y renombre se aprovechen de la ignorancia de las multitudes, descubridlos sin traicionarles, corregidlos pero hacedlo dentro de las enseñanzas que os ha legado el Divino Maestro, recordad que no tenéis derecho a delatar públicamente a nadie, pues no deberéis ser jueces ni tener reos.
35. He aquí porqué a veces es difícil para los seres humanos, el cumplimiento de la Doctrina espiritual, porque requiere verdadera elevación, amor, perdón y caridad; quedad como guardianes de este tesoro espiritual, no adulterando ni permitiendo que nadie adultere la pureza de esta Doctrina.
36. No adoptéis ni toleréis formas imperfectas; la Obra espiritual debe ser mostrada en toda la pureza que el Señor os ha enseñado; perdonad los errores, pero id siempre en busca de la esencia verdadera, inmortal y perfecta de aquel Ser todo perfección.
37. El Divino Maestro siempre ha enseñado a Sus discípulos el respeto mutuo, aquel antiguo espíritu de crítica que había en vosotros para juzgar los actos religiosos de los demás, ha desaparecido; ahora ya sabéis que todos los espíritus en el Universo se encuentran caminando por la escala que conduce a Dios, y que cada espíritu se encuentra en un peldaño diferente de esa escala que es infinita.
38. Deberéis sentir respeto siempre por el compás con que los demás van caminando en esa escala, porque será la prueba de que habéis comprendido lo que es la espiritualidad, respetando el grado de adelanto o de retraso que según vuestro criterio lleve cada uno de vuestros hermanos.
39. Ahora que, ese respeto no debéis esperarlo de las religiones y de las sectas, respeto que no tienen ni por vosotros ni por los demás que no piensan como ellos.
40. Cuando recibáis en vuestro corazón y en vuestra vida el anatema, el escarnio, la crítica, la burla, la persecución y aún la calumnia, será una prueba para vosotros de que el Padre os ha colocado espiritualmente por encima de esas miserias humanas, y de que la ignorancia que demuestran otros, ha mucho tiempo que cayó de vuestro espíritu, como cae de vuestro cuerpo una vestidura que ya no sirve.
41. En el seno de Israel existe justicia y ecuanimidad al observar las religiones, y sabemos descubrir en el seno de esta humanidad y de las diversas creencias, a los espíritus virtuosos y elevados; muchos de ellos aún dentro de la idolatría, de las tradiciones religiosas atrasadas y de cultos muy distintos al que el Padre enseña, saben practicar la Divina enseñanza y saben vivir en la virtud.
42. A esos espíritus deberéis encontrar, porque en el fondo se estrecharán fraternalmente con el vuestro; las diferencias de forma son superficiales, y no debéis permitir que estas diferencias produzcan choque entre vuestro corazón y el de ellos; penetrad serenamente, con caridad y amor en esos corazones y ellos abrirán la puerta para daros la bienvenida.
43. Les llevaréis enseñanzas pero, atended esto, mis hermanos, estad prestos a recibirlas muy grandes de ellos.
44. Mucho se ha derramado el Espíritu Santo en vosotros, pero no podéis decir con justicia que sois los primeros en practicar las enseñanzas; sabéis si en el seno de otros ideologías o religiones, haya hermanos vuestros que ya estén practicando la caridad y la espiritualidad con mayor perfección que vosotros mismos.
45. Tened siempre un espíritu amplio para mirar, juzgar y comprender.
46. No tengáis prejuicios jamás, y entonces llegará el día en que en vuestro corazón ya no entren las ofensas y no se albergue el odio, y en que no pueda formarse en él ningún egoísmo, porque habréis sabido abrirlo, tanto a las inspiraciones y a la luz divinas, como a la esencia para amar a vuestros hermanos.
47. Pasaréis entre la humanidad humilde y calladamente, sin ostentación, seréis uno más entre los hombres; así os quiere contemplar el Padre, como verdaderos espiritualistas que llevéis en lo más profundo el santuario, y que ahí, desde lo más elevado de vuestro espíritu, derraméis en los necesitados los dones que poseéis.
48. Si hoy os faltan oportunidades, es porque el tiempo todavía no llega en plenitud a vosotros para vuestros hechos, mas ese tiempo llegará y sentiréis en vuestro propio espíritu la necesidad imperiosa de hablar, de enseñar, de derramar caridad en los corazones, de aconsejar a los necesitados, de abrir brechas de luz entre la humanidad, de anunciar al mundo que el Espíritu Santo habló y que es Quien os inspira incesantemente.
49. Hoy no experimentáis todavía esa necesidad, pero cuando vuestro espíritu se encuentre pletórico de la gracia, desearéis fervientemente que el momento oportuno se presente, para que sea la hora en que os levantéis a la lucha; aprovechad, pues, el tiempo; sed incasables como siervos del Señor.
50. Vuestro camino nunca estará sembrado de imposibles, a pesar de todas las dificultades que vosotros, en la Obra del Señor, tengáis que vencer en este Tercer Tiempo.
51. Todo venceréis, hermanos; con la oración, la conformidad y la elevación todo lo habréis de rebasar; venceréis aún a la misma muerte, que podría ser el obstáculo mayor, pues la muerte no es vuestra enemiga, es aliada de la vida eterna, por tanto, nada debéis temer de ella; ella, a su tiempo llegará a vosotros, no la retardéis ni la llaméis, dejadla llegar a su tiempo, porque siempre trae un mensaje el Padre, mismo que debe entregar a cada uno de vosotros, entonces veréis que la puerta de la Eternidad se abre ante vosotros, y con paso firme y seguro daréis los últimos pasos en el camino que os conduce a esa Eternidad.
52. Son estas las últimas oportunidades que tendremos para comunicarnos con vosotros por medio del entendimiento humano, y la tristeza que nos invade no es por el hecho de que dejemos de comunicarnos por vuestro conducto, sino que esta tristeza que siendo tan grande, no la podéis comprender, obedece a otras causa: una, el contemplar al pueblo del Señor dividido, llevando frío en el corazón, ayuno de amor de los unos a los otros, y otra, al contemplar la falta de preparación de este pueblo y su escasa consciencia ante el momento trascendental que se acerca, el del día en el que el Señor levante Su palabra por este medio.
53. La inspiración del Señor en muchos casos no es atendida, Sus llamados a la fraternidad y a la unificación han sido desoídos, y Sus correcciones y reclamos nunca se han atribuido a Su justicia, sino a la tendencia de los portavoces.
54. Os vemos sumergidos en la rutina y el letargo, acumulando lágrimas para derramarlas el día en que el Maestro diga adiós a los hombre por conducto de los mismos, y la tristeza que hay en el mundo espiritual de luz, porque la humanidad no ha sabido aprovechar este tiempo.
55. El Juicio del Padre es lo que espera esta humanidad para despertar, y entonces, el hombre sabrá que hay una Mano Fuerte que es invencible, porque no es mano de hombre, y que hay una Potencia más grande que él, y que esta potencia no es de la Tierra; entonces tendrá que elevar su mirada a lo alto y ahí, contemplará al Todopoderoso.
56. Se acerca el día en que conmemoráis la llegada del Mesías, día de conmemoración en que la humanidad olvida su edad; los jóvenes y los ancianos se sienten niños, y los niños se sienten ángeles.
57. El Espíritu del Maestro y el recuerdo de Su Advenimiento invade todos los corazones y les mueve a elevación, a fraternidad y paz.
58. Velad para que en ese día, en esas horas de recordación, los hombres dejen que la luz del Padre penetre hasta el fondo de ellos, para hacerles sentir el espíritu de la Natividad del Señor, y en esa elevación, los hombres comprendan, se perdonen y se amen. La paz de nuestro Padre quede con nuestros hermanos.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 23


1. Dios os ha hablado a través de los tiempos, por medio de alegorías, parábolas y del sentido figurado.
2. Esta vida material es en sí, una gran parábola, una enseñanza, un libro que os revela la vida del más allá; es un reflejo de lo que es la vida espiritual en los planos superiores, en los mundos que están muy encima de éste.
3. Cada prueba que llegue a vosotros, tomadla como una ocasión de perfeccionamiento y adelanto, que os hace desarrollar vuestra voluntad y vuestra fortaleza, y por tanto, no debe ser desperdiciada esa prueba por más dolorosa que sea.
4. De ninguna manera es una prueba una amargura inútil; toda prueba que venga a vuestra vida, por pequeña que sea, reporta siempre un beneficio a vuestro espíritu, siempre y cuando la sepáis aceptar.
5. Que sirvan estas comunicaciones del mundo espiritual de luz, para ampliar vuestro criterio y vuestros conocimientos, para que en el seno de vuestras congregaciones, siempre habléis con la verdad y así, después, cuando tengáis que enfrentaros al mundo, no os amedrentéis.
6. Vendrá una lucha de palabras, de pensamientos, de ideas, de análisis y de conceptos acerca de la Ley y de la Obra del Padre, lucha que se dará entre vosotros; esta lucha ya ha comenzado para muchos que se han levantado, enfrentándose a las pruebas y a las ideas, en una labor de paz, de luz y de buena voluntad.
7. Esta lucha la ha permitido el Maestro, para que se forje vuestro espíritu y se desarrollen el don de palabra y el de intuición, se temple vuestro espíritu y corazón para soportar los agravios y las vicisitudes con calma, para que aprendáis a escuchar.
8. Si aprendéis a escuchar, podréis entregar la enseñanza que lleváis en el momento oportuno, apoyados siempre en los principios de verdad y de amor, y también sabréis, cuales de las armas que tenéis dentro de esta Doctrina, usaréis para combatir y abolir el fanatismo, la idolatría, la superstición y la ignorancia.
9. Una vez que haya triunfado la depuración entre vosotros, misma que os traerá como recompensa la elevación de vuestros espíritus, ya tendréis el temple, la experiencia y la fortaleza espiritual necesarios para enfrentaros al mundo, que es idólatra e ignorante de las cosas espirituales.
10. Ved cómo este mundo que habiendo tenido tantos adelantos en la ciencias humanas, en los descubrimientos materiales, se encuentra en el fondo aletargado; ved cómo es de imperfecto su culto a la Divinidad, pues el concepto que de lo divino y de la Ley tienen, difiere no sólo de pueblo a pueblo, sino de corazón a corazón, de espíritu a espíritu.
11. Y si vosotros, para alcanzar en vuestro seno la unificación de vuestro conocimiento, culto y preparación espirituales, tenéis que luchar tanto, ¿qué será cuando Israel tenga que enfrentarse al mundo, a las grandes religiones cuyas raíces han profundizado tanto en los espíritus, a las grandes doctrinas materialistas que avanzan devorándolo todo a su paso, ante las grandes ideas y conceptos de los teólogos y de los filósofos respecto a lo que es la vida eterna y de lo que es la Divinidad?
12. Cuán grande tendrán que ser vuestro temple y vuestra fortaleza espiritual, para derrumbar el espíritu de la humanidad todos los ídolos, todo el fanatismo y las tinieblas, hasta no dejar de todo esto ni piedra sobre piedra, y dejar así concluída vuestra obra, vuestro destino de israelitas en el espíritu, para poder decirle al Padre: ¡Señor, hemos cumplido!
13. La Obra del Padre, de la que tanto El os ha hablado, es la eterna, la divina, la magna, la espiritual, es el camino perfecto que El ha trazado a los espíritus, todos los cuales brotaron de Su seno amantísimo.
14. La Obra del Padre es Ley que rige a los espíritus, es el camino de evolución, mostrado en Sus revelaciones a los espíritus, Sus hijos.
15. La Obra del Padre es esta Doctrina, entregada en cada una de Sus manifestaciones entre los hombres, en cada una de Sus palabras de verdad y vida, en cada una de Sus enseñanzas.
16. La Obra del Padre es vida eterna, y contiene en sí las pruebas, todos los dones, todo lo espiritual.
17. Y esta Obra, siendo divina, no comenzó en 1866, ni en Su venida en cuanto Mesías en el Segundo Tiempo, ni cuando Moisés entregó la Ley al mundo escrita en unas tablas; la Obra ha sido siempre, y su Obra de Padre, de Maestro y de Dios, comenzó en cada uno de nosotros en el instante mismo de haber brotado del seno de Dios.
18. Por lo tanto esta Obra que conocéis como Espiritualista Trinitaria Mariana, es eterna, es infinita e inmutable, y está en el mismo Dios.
19. Cuando escuchéis al Padre hablar de Su Obra, no penséis en estos recintos, en la pequeña congregación que formáis ni en el conjunto de manifestaciones y ceremonias que se verifican entre vosotros.
20. Pensad que cuando el Padre os habla de su Obra, os habla del Camino, de la Ley, de Su amor, de Su misión paternal divina y sublime para con cada uno de nosotros, para con todos los espíritus que forman la familia espiritual del Padre.
21. Cuando seáis vosotros los que habléis de la Obra del Padre, no penséis solamente en los tres Tiempos de esta humanidad, pensad en todos los tiempos y de lo que El, el amoroso Padre, ha hecho en vosotros en medio de la eternidad.
22. El concepto que tenéis de lo que es el Templo, es muy reducido.
23. El mundo espiritual de luz, en vez de usar la palabra "templo" para denominar estas casas de oración, prefiere usar el término "recinto", pues no son otra cosa más que éso.
24. El verdadero Templo no son estas cuatro paredes en que os reunís, que os defienden de la intemperie, ocultándoos de las miradas profanas; si estas cuatro paredes fueran el verdadero Templo de Dios, entonces quienes le edificaron serían los más grandes ante la mirada divina y ¿quiénes fueron éstos?: unos artesanos, quienes al edificar este humilde recinto con sus manos, no tenían la consciencia ni el conocimiento de que para qué estaban destinadas estas cuatro paredes y esta techumbre..
25. El Templo de Dios está en vuestro espíritu, que es donde El busca la verdadera adoración, la verdadera lámpara que es vuestra fe, la verdadera ofrenda que son vuestros méritos espirituales, el verdadero altar que es el amor de vuestro espíritu hacia El, el santuario que es Su morada, en donde pueden existir el recogimiento y el silencio interior.
26. Cuando os halláis ante la manifestación de la Palabra divina a través del entendimiento humano, vuestro espíritu se eleva, el Espíritu del Padre desciende, y el encuentro de ambos se verifica mas allá del materialismo del mundo, de todas las cosas de esta tierra, y sólo quedan vuestros cuerpos en recogimiento, en éxtasis, dentro de estas casas materiales, esperando el mensaje que el espíritu recibe en ese mas allá.
27. ¿Porqué no aprendéis a preparar el santuario doquiera os encontréis, ya sea en la intimidad de vuestra alcoba, en calles o plazas, ya sea en el desierto, los mares o la campiña?
28. Doquiera se encuentre vuestro espíritu, sea que esté afligido o sea que desee glorificar a su Padre ¿porqué no penetráis de puntillas en ese santuario interior, para ahí presentarle vuestra lámpara encendida, y vuestro altar adornado con fragantes flores?
29. Mientras el pueblo sienta necesidad de congregarse para unificar su espíritu, seguirán existiendo estas casas de oración; después de 1950, será necesario todavía que os sigáis congregando en las albas dominicales, o en los días que sea la voluntad del Padre.
30. Esto tendrá que ser así, para que no venga el distanciamiento de los unos hacia los otros, y porque para ese tiempo, Israel aún no sabrá comunicarse en pensamiento y en espíritu.
31. Mas después, pasaréis a hacer reuniones en vuestros hogares, dando lectura a las cátedras del Maestro, hablando de todo lo que El dijo, y de este modo os prepararéis para recibir las inspiraciones.
32. Deberéis organizaros para que os levantéis en misiones, a entregar el bálsamo, la palabra, la buena nueva de la comunicación del Padre en el Tercer Tiempo, y así combatir las tinieblas que envuelven a los hombres; os levantaréis para hacer labor de espiritualidad, de amor y paz.
33. Y cuando llegue el momento de que vuestra elevación y unificación sean verdaderas, cuando llegue el momento en que todos vuestros espíritus vibren al unísono en un mismo amor, bajo el mismo conocimiento y la misma luz, entonces sí podréis estar distantes el uno del otro, cada quien en su choza o en su comarca, o en diferentes naciones, pero siempre unidos en la oración, en la Ley y en la Obra del Padre porque todos estaréis con la planta en el Templo del Señor.
34. Cuando sea el tiempo en que os tengáis que levantar ya como maestros, a penetrar entre las religiones de los hombres a entregar la Doctrina del Espíritu Santo, ellos os hablarán de su concepto de iglesia, y desde ahora el mundo espiritual de luz os previene y os prepara.
35. Cuando ellos pretendan sorprenderos con la palabra "iglesia", vosotros deberéis conocer el verdadero sentido y esencia de esa palabra.
36. Os dirán que Cristo fundó Su Iglesia; y vosotros ¿qué contestaréis cuando tal cosa os digan? Si lo negaseis, mal haríais, pues ciertamente, el Señor así habló, pues Jesús dijo que El venía a fundar Su iglesia.
37. Mas, ¿cuál era esa iglesia a la que se refería el Señor? ¿Se refería acaso a esa organización creada por los hombres, pasado el tiempo de los apóstoles? ¿Se refería acaso a la organización clerical de sacerdotes, de ministros, de ritos y liturgias? ¿Es ésa acaso la iglesia de Cristo?
38. No, hermanos; la iglesia a la cual se refirió el Divino Maestro en el Segundo Tiempo, es El mismo, El es su iglesia, El es el Templo, el santuario.
39. Y sí, sí dejó a sus discípulos de ese tiempo como encargados de Su iglesia, pero no de una sinagoga, ni de recinto material alguno, les dejó al cuidado de la Doctrina y la Ley divinas, para que velasen y esa luz no se apagara en el corazón de los hombres, y para que levantasen el verdadero altar en el corazón de la humanidad, con su amor y su sacrificio.
40. El Templo de la Divinidad no necesita de ministros o sacerdotes, lo que necesita son apóstoles, espíritus llenos de abnegación y de elevación, de amor, de caridad y desinterés, es éso lo que requiere la Obra del Padre, no sólo dentro del Espiritualismo Trinitario Mariano, sino dentro de cualquier religión o secta.
41. ¡CuAntos van por el mundo sin ostentar religión alguna, y son verdaderamente apóstoles de Dios! ¿Porqué es esto? Porque practican la caridad y la elevación, reconociendo que Dios les ha enviado para amar al Padre y al semejante, y si les preguntaseis qué religión profesan, os dirían: "Ninguna, pero creo en Dios y obedezco sus mandatos."
42. Esos son más apóstoles que aquéllos que ostentan títulos y cargos diciendo que son discípulos del Señor; el apostolado se da en la abnegación, en el sacrificio, en el amor y la renunciación.
43. ¿Cuantos de vosotros penetraréis de lleno en ese apostolado después de 1950?
44. ¡Cuántos hombres se desvelarán estudiando las Escrituras de los tiempos pasados! Muchos dejarán sus quehaceres, sus ideales humanos y sus empresas para interiorizarse en las cosas del espíritu.
45. ¡Cuántas criticas habrá entonces para el Espiritualismo, cuántas persecuciones, cuántas delaciones y calumnias se lanzarán sobre de él! mas el Espiritualismo llevado por los apóstoles del Señor, debidamente practicado por ellos, irá sembrando la verdad e irá despertando a los que duermen en su profundo letargo, no de días, no de años, sino de siglos.
46. Y algunos que me escucháis, que seréis para entonces parte de esos apóstoles, iréis posando sobre aquellos pobres espíritus dormidos y muertos que se encuentran en diversas religiones, la luz y el conocimiento necesarios para resucitarlos, sacándoles de debajo de los escombros, de debajo de sus ídolos, levantándoles a la vida del espíritu, a la libertad que ofrece la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana.
47. ¡Qué tiempos de lucha y de revolución le esperan a Israel y la humanidad, hermanos! Todo entonces será hablar de espíritu, de Dios y de Ley; los hombres discutirán, se desgarrarán y profanarAn, mas vosotros no participaréis de ello, pueblo, pues ya mucho discutisteis, desgarrasteis y profanasteis, y ese tiempo ya habrá pasado para vosotros.
48. Ya nunca volveréis a pronunciar el nombre de Dios y la Ley sin respeto, y siempre que lo hagáis será con veneración y en su debido tiempo; entonces seréis los verdaderos apóstoles, los labriegos de la Obra Divina, los sembradores del Espiritualismo y de la espiritualidad, de la paz, y se conmoverán las naciones, los pueblos e instituciones.
49. Cuando el astro rey ilumine el haz de este mundo en un nuevo día que ya no pertenecerá a 1950, y en el cual la manifestación del Padre por conducto humano ya no esté, sentiréis la ausencia y un dolor profundo y no sabréis cómo ni cuándo empezar vuestra labor; pero os hemos hablado a tiempo de estas cosas, para que éso no suceda, para que desde ahora se prepare el pueblo de Israel.
50. Si vuestros ojos derraman lágrimas, que sea en silencio, pero no os entreguéis a la desesperación por ningún motivo, porque eso acusaría vuestra falta de espiritualidad, vuestra carencia de elevación y conocimiento, ese conocimiento fundamental de que El ha de seguir siempre entre vosotros, aún más profundamente que ahora.
La Paz del Padre sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 24


1. El que la Divinidad haya venido a comunicarse a través del hombre en este Tercer Tiempo, es para Dios un hecho natural, mas para el hombre es un hecho extraordinario.
2. La sola presencia del Rayo Divino, del Verbo manifestado por el entendimiento del hombre, bastaba para atraer a los hombres de todo el mundo en este tiempo; la sola presencia de Su palabra, será suficiente para conmover los corazones más duros, para hacer estremecer a los espíritus más distanciados de la luz.
3. Pero este pueblo no lo comprendió, y juzgando que la presencia Maestro y de Su palabra no tienen el poder ni el atractivo suficientes para acercar a las multitudes, creyó necesario levantar altares, encender lámparas, erigir imágenes y crear ritos y ceremonias, dándoles a la Obra del Padre forma de religión, y ya con todo esto, hermanos míos, el pueblo invitó a los hombres a conocer la manifestación del Padre en este tiempo.
4. ¿Acaso el Padre vino a invitar a los hombres en el Tercer Tiempo a penetrar en una religión? ¿Necesitaba el Padre para Su Venida en este Tiempo, llegar entre una organización como las que acostumbran crear los hombres?
5. No, hermanos míos, el Maestro no trajo altares materiales, ni vino Su Mano a encender lámparas ni antorchas de fuego material, no vino a pedir a los hombres sus ofrendas florales, ni tributos en forma de moneda, ni mucho menos el pago material a todos Sus prodigios y beneficios.
6. Vino el Señor en espíritu, en Verbo, en Rayo de Luz, simplemente así a manifestar una vez más entre los hombres Su Doctrina, Su Ley, Su Obra. ¿Porqué pensáis que sea necesario ocultar esta luz, adornando la presencia del Padre con casas materiales, si es El la belleza de bellezas, la Música divina, el Concierto espiritual, y es El armonía y perfección, Dueño de todos los atributos y de todas las perfecciones que ha manifestado a través del entendimiento humano, aún siendo éste tan limitado?
7. ¡Qué poco valor le habéis dado a la presencia del Padre, y cuán poco se estima la Obra del Señor! Israel ha recurrido al fanatismo y a la idolatría, y al servirse de ellos, ha materializado al mundo espiritual de luz, materializando también el bálsamo divino, mezclándolo con la ciencia egoísta de los hombres, para poder con éso atraer a los enfermos y dolientes.
8. No ha tenido Israel la fe y el valor en sí mismo, en la presencia del Padre y en sus propios dones, para llamar a los enfermos del espíritu y del cuerpo, para sanarlas con la palabra y las emanaciones del mundo espiritual de luz.
9. Después de la partida del Maestro en 1950, si seguís adoleciendo de fanatismo e idolatría ¿con qué derecho podréis penetrar en las religiones y señalarles como defectos las mismas prácticas que entre vosotros lleváis?
10. Con las manos manchadas de metal, y con el corazón contaminado por las monedas ¿con qué derecho podría este pueblo corregir ese defecto que adolecen todas las religiones?
11. No debe haber discusiones en el seno de las congregaciones, acerca del hecho de suprimir todos los objetos y prácticas materiales con que se ha contaminado el culto de Israel, pues ya debería existir el criterio unánime para abolir lo innecesario, que son fanatismo e idolatría.
12. Que los hombres contemplen en vosotros, un respeto absoluto a la Divinidad, que vean en vosotros espiritualidad, energía, celo y amor; que contemplen en vosotros, si os escudriñan llegando aún a penetrar en vuestra intimidad, una vida virtuosa, sencilla y moral en lo humano una vida honrada y recta en lo espiritual y una práctica y un culto espiritual elevados.
13. Que os contemplen tratar a la multitud siempre con amor, con energía sólo cuando fuese indispensable, sin confundirla jamás con la crueldad o con la injusticia, usando ese amor y esa energía bien entendida, para encauzar a los hombres al buen sendero.
14. Vosotros, los que habéis sido portavoces de la Divinidad, no seréis, después de 1950, glorificados en la Tierra, ni seréis ensalzados por las multitudes, ni habrán de consideraros los hombres como cosa sagrada.
15. Vosotros huiréis del fanatismo, huiréis de la idolatría, y así como el Maestro, cuando se comunicó por medio de vosotros, dijo que venía a comunicarse con materias pecadoras, así deberéis seguir diciendo al mundo, diciéndole que no sois justos, que habéis sido imperfectos, pero que habiendo sido escogidos por el Padre, os esforzáis por mejorar vuestra condición tanto espiritual como humana.
16. El pueblo espiritualista debe ser aquél que sea siempre un juez hacia sí mismo, hacia sus propios trabajos, pues vosotros no debéis estar conformes con lo que habéis hecho.
17. Dad siempre más a aquél que más humilde se acerque a vosotros, y al más torpe e insignificante dadle vuestro mejor fruto; no reservéis las mejores palabras para aquéllos que lleguen con buenas vestiduras materiales, con mayor cultura o con representación en su persona, no.
18. Dadle a todos por igual, no distingáis a nadie y entre labriego y labriego, teneos caridad y armonía los unos para con los otros.
19. Pensad hermanos, que entre los seres espirituales de luz que os protegemos, existe una armonía perfecta, una fraternidad verdadera, pues nos amamos con el mismo amor con que nuestro Padre nos ama, y respetamos la misión y los trabajos de los demás, no somos jueces los unos de los otros, antes bien, en espíritu nos ayudamos, nos facilitamos el trabajo, nos unimos en las grandes luchas y estamos siempre amándonos.
20. Si un enfermo se acercase a este humilde ser y me dijese: "Hermano, otro ser espiritual me ha dado tratamiento y no he sentido ningún alivio, vengo a que seas tú quien me trate", ¿sería propio que yo le dijese que aquel tratamiento no fue el correcto? ¿Sería justo que yo, ante aquel inocente, ante ese enfermo, pusiese en evidencia a un hermano espiritual y en duda los trabajo de otro labriego?
21. No, hermanos míos, mas cuántas veces hemos contemplado que, acercándose a los enfermos a varios hermanos en busca de bálsamo, al no encontrarlo siguen buscándolo hasta encontrarlo en otro labriego, y éste, envanecido dice: "He aquí, que lo que no pudieron hacer los demás, lo que no lograron otros labriegos, lo hice yo."
22. Esto es indigno que suceda en la hermandad de labriegos.
23. Cuando un ser espiritual se encuentre entregando el consejo, no se le interrogue ni se corte su palabra; cuántas veces se nos causa esta herida, cuando estamos sanando a un enfermo con la virtud de la palabra; se nos dice: "Lo que este hermano necesita es curación, no palabras", cuando la curación se la estamos dando con la palabra, porque son enfermos que se encuentran sedientos de verdad y amor, y su enfermedad, más que tónicos materiales, lo que necesita es fortaleza moral y estímulo espiritual.
24. ¡Cuántos enfermos hay que no es una substancia material la que necesitan, sino la esencia vertida en ternura, caridad y amor! ¡cuántos seres confundidos, cuántos seres turbados y obsesionados, solamente necesitan un rayo de luz para desalojar las malas influencias que les invaden!
25. ¿Porqué entonces, pedirnos que entreguemos lo que el enfermo no necesita?
26. Lo más importante en la curación espiritual, que habéis aprendido en esta Obra, es la buena palabra y el fluído espiritual, todo lo demás es secundario; los medicamentos materiales son secundarios, pues cualquier médico humano los puede recetar, ésa es su misión, el alivio del cuerpo; nosotros venimos con misión distinta, en pos del Maestro, a sanar primero el espíritu con nuestro fluído espiritual y con la palabra de verdad, siendo esto lo importante, ya que después sanará su cuerpo por añadidura.
27. ¿De qué le sirve al cuerpo estar lleno de falso saber, de vanidad, de materialismo, de riqueza material? ¿de qué le sirve tener grandeza material y el cuerpo aparentemente sano, si su espíritu se encuentra enfermo?
28. Dejadnos, entonces, que impartamos la caridad en este mundo; ved cuántos se acercan a nosotros con sus lacras, con su lepra, con sus grandes sufrimiento, y ved cómo, al escuchar nuestras palabras de verdad, mojan el polvo de la tierra con su llanto, siendo cada lágrima un torrente de dolor , un caudal inmenso de sufrimientos.
29. Dejad que los ojos de los hombre lloren, dejad que las fuentes del dolor de la humanidad se desborden por sus ojos, para que descanse su corazón, para que se limpie de tanto dolor, para que se libere de ese peso que le agobia.
30. Ved cómo se levantan llenos de gratitud esos corazones que se han desahogado con el mundo espiritual de luz, el que tiene como máximo ideal la salvación y felicidad de ellos; vedlos ir de plácemes por su camino, con la esperanza de nuevo en su faz, erguidos otra vez con optimismo y fe para enfrentarse a la lucha del mundo.
31. Seguiremos sanando por medio de la palabra, hasta que suene la hora en que el Padre en Su justicia inexorable nos diga:
32. ¡Ay de aquéllas facultades que, después de 1950, nos invoquen porque jamás acudiremos, porque no hemos de ser nosotros quienes contradigamos las órdenes perfectas del Padre, no seremos nosotros quienes confundamos a las multitudes.
33. Si vuestro cerebro, cerrado para entonces por la mano del Padre, lo abrís, ¿sabéis a lo que os exponéis, labriegos de Israel? ¿imagináis acaso quiénes serán los que se aprovechen de vuestra desobediencia?. ¿quiénes serán los que penetren a través de las puertas de vuestro entendimiento?
34. ¡Ah, hermanos labriegos! Meditad profundamente en lo que os advertimos, y formaos el propósito firme de obediencia y de espiritualidad.
35. Deberéis dejar buenos ejemplos en las nuevas generaciones, sois responsables de ellas, por esos doctrinadles y no dejéis que lleven fanatismo o idolatría, que ya no observen en vosotros lacras o desunión.
36. ¿Cómo les enseñaréis la verdadera espiritualidad? Practicando la oración espiritual en el seno de vuestro hogar, en los momentos de peligro, en los casos de gran aflicción para vosotros, en las pruebas; les enseñaréis la comunicación de espíritu a espíritu si la practicáis, dándole importancia a sus sueños, a su inspiración, dejándoles hablar de las cosas del Señor.
37. Leed en medio de los vuestros, los escritos de las cátedras y mensajes del mundo espiritual de luz, trayéndoles la palabra del Divino Maestro y acercándoles a todo lo espiritual, mas hacedlo con tacto, porque la niñez tiende a ser indiferente a las cosas espirituales por su corta edad, e igual sucede con la juventud debido a sus ilusiones y ambiciones humanas.
38. Usad el tacto para no cansarles o aburrirles, pero no por éso dejéis de vigilarles y conducirles, velando por ellos y encausándoles en el camino.
39. Pero recordad que así como vosotros sois responsables, pues mucho habéis oído al Señor, también esos pequeños que escuchan al Divino Maestro a través de vuestras palabras y de los escritos, tienen gran responsabilidad, y siendo ellos los espíritus de gran elevación, los grandes profetas, los grandes apóstoles, gran responsabilidad tienen, y no permitáis que se envanezcan o que se crean superiores.
40. Recordad, y así enseñadle a vuestros hijos, que para ser grandes en el espíritu tendréis que ser pequeños en la materia.
42. Todo esto y aún más, tendréis que enseñar a esas nuevas generaciones porque ellos serán responsables de esta Obra y del Espiritualismo en los tiempos por venir.
La paz del Señor sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 25


1. El tiempo es propicio para que se cumpla la divina parábola, aquélla que os dice "el trigo y la cizaña hay que dejarles crecer juntos, para segarles cuando ambos se encuentren en sazón, pues es peligros, cuando todavía el trigo no está maduro, intentar arrancar la cizaña, porque podría cortarse también el trigo."
2. Y esto es lo que ha acontecido: el trigo es vuestra fortaleza espiritual, vuestro adelanto y progreso, vuestra firmeza en el camino, vuestra fe en el Espiritualismo y el desarrollo, aunque sea relativo, de vuestros dones y facultades espirituales; la cizaña es la reaciedad, el materialismo, todo lo superfluo, la ignorancia, el tradicionalismo, las costumbres que son ajenas a la Doctrina del Señor, el fanatismo y la idolatría.
3. Todo ha crecido junto, pero he aquí que el Señor ha llegado con la hoz de Su justicia en la mano segando al trigo y la cizaña por igual; el trigo lo posará a su Diestra y la cizaña la arrojará al fuego inextinguible.
4. Mirad, hermanos, cómo ese tiempo ha llegado, y despertarán unos y otros ante la Hoz divina, y no será el ser humano, ni siquiera el mundo espiritual de luz, quien haga esta obra.
5. Sed los que pongáis en este tiempo los buenos cimientos, el camino aparejado, el ejemplo digno de ser seguido e imitado por las futuras generaciones; sed los precursores del Espiritualismo y de la Doctrina del Espíritu Santo; sed en las comarcas y en las naciones, apóstoles y maestros humildes, que no haya entre vosotros alarde alguno, para que así vayáis enseñando con una sola palabra y con vuestra vida, esta sublime enseñanza de moral por todos los senderos.
6. ¡Adelante , hermanos míos! la Obra del Padre os promete grandes cosas; vendrán nuevas generaciones que ya no escucharán la voz del Padre por medio de conductos humanos y que, sin embargo, por vuestro ejemplo, por medio de los escritos y de la comunicación de espíritu a Espíritu, llevarán la evolución espiritual aún más adelante.
7. Y después de esas generaciones, vendrán otras, y otras más, hasta que el Reino de Dios, el Reino de los Cielos viva verdaderamente en el corazón de los hombres; ese será el día de gracia, como ha dicho el Padre, el día de la paz y del Bien, será el día en que el hombre, por méritos propios, por su esfuerzo espiritual, por el cumplimiento de su destino y de su restitución, por la regeneración espiritual y material, alcance a hacer que este planeta ascienda hasta los mundos de mayor luz.
8. Esta Tierra ya no será más el valle de lágrimas ni de destierro, sino que será un mundo habitado por espíritus elevados, invencibles, y a este planeta habrán entonces de llegar espíritus retrasados para ser convertidos, espíritus turbados para encontrar aquí la luz.
9. En ese tiempo este mundo será una escala para los espíritus.
10. Tenéis una misión muy importante que desempeñar sobre el haz de la Tierra, y por ello debéis meditar serena y profundamente en lo que estáis haciendo y en lo que vais a hacer.
11. De vuestro destino no podéis huir, no podéis desconocer la misión que el Padre os ha confiado, porque vosotros mismos sois esos dones y ese destino y ¿acaso podéis huir de vosotros mismos? Nadie puede apartarse de sí mismo, por lo tanto, meditad este destino espiritual es la fase más bella de vuestra existencia, es la misión más alta y noble de cuantas el Señor os ha confiado, y es a la vez, la gracia, la dicha y la satisfacción más real e infinita que el Padre ha creado para vosotros..
12. Entonces, ¿porqué huir de tanta gracia, de tanto amor y de tanta vida.
13. ¿Porqué preferís los caminos inciertos del mundo, los engañosos placeres de la tierra, la rutina, la inercia, la monotonía de esta vida que más que vida es muerte?
14. ¡Hay que tomar la cruz! esa cruz que es de amor y paz, que es vida y sustento, que es la gloria de cada uno de vosotros, tomad vuestro lugar, vuestra misión, vuestro cargo con todo el amor que hay en vuestro espíritu, y entonces estudiad y meditad profundamente en la Obra del Padre.
15. Penetrad con el análisis espiritual en cada una de Sus enseñanzas y de Sus palabras, estudiando detenidamente cada una de las fases de la Obra del Señor; juzgad con calma todo cuanto veáis en el seno de vuestras congregaciones, para que así asimiléis lo bueno, lo perfecto, y todo aquello que sea imperfecto e impuro, desechadlo para que seáis los maestro y el ejemplo de la humanidad, dando testimonio no únicamente con la palabra, sino también con vuestros hechos.
16. Practicad en el seno de vuestros hogares, practicad con vuestros hijos, con vuestros padres, con vuestros hermanos; poned en práctica la Obra del Padre en los momentos aflictivos de vuestra existencia, en las pruebas y en cada una de ellas meditad antes de entregaros a la desesperación, al desasosiego, a la angustia y a la desesperanza; no permitáis que todo esto se apodere de vuestro corazón.
17. Meditad, y en esa meditación reconoceréis que tenéis que orar, que tenéis que poneros en contacto con Aquél que todo lo puede, con Aquél que es la sabiduría y el amor, con Aquél que es el brazo fuerte y el camino, y entonces, a través de la oración, alcanzaréis la gran iluminación para vuestro espíritu y para vuestra materia; si seguís este consejo, el camino incierto se tornará en llano y luminoso, las pruebas más amargas se endulzarán, y los conflictos y problemas que parecían sin solución, se resolverán.
18. Por tanto, hermanos, poned en practica esta enseñanza con vuestros amigos, en el seno de vuestra sociedad, en vuestro trabajo humano, en fin, en todos los caminos de vuestra vida, y veréis cuán grande es, cuánto valor os da y cuánto adelantaréis en el sendero.
19. Poned la enseñanza en práctica en este camino, porque es yunque y cincel, es la oportunidad para acrisolaros que el Padre os brinda, y cuando las turbas, las multitudes que el Señor ha anunciado, llamen a las puertas de la Nueva Jerusalén, los moradores de ella, los Espiritualistas Trinitarios Marianos, los discípulos del Espíritu Santo, estarán firmes en sus puestos, con sus palabras plenas de fuerza y potestad porque su corazón sabrá responder a cada una de las pruebas, siendo como manantial de caridad y de amor.
20. El hogar de cada uno de vosotros, será un templo, un pequeño santuario en donde no reinen el prejuicio, la ignorancia, el fanatismo o la idolatría. Las costumbres más puras y sencillas serán las que reinen en los hogares de los hijos de Israel, y ahí, el reconocimiento de los unos a los otros será verdadero.
21. Entonces será, cuando el hambre y la sed de la humanidad podrán ser calmadas en el seno de vosotros, porque los hombres tendrán el buen ejemplo y el estímulo al contemplar el cumplimiento de vosotros.
22. Demostraréis al mundo la espiritualidad, y le mostraréis la Obra del Padre, la revelación del Espíritu Santo, el Libro del Tercer Tiempo; vuestra misión es muy grande, ya que por medio de vosotros, que sois los apóstoles del Tercer Tiempo y el pueblo doctrinado, el Espiritualismo será extendido hasta llegar a todos los confines de la Tierra.
23. El Espiritualismo, hermanos, cuando se haya establecido en la Tierra, demostrará a la humanidad, que la mano del hombre no puede erigir el Templo del Señor, ya que doquiera que el hombre se encuentre, ahí está ese Templo.
24. Sabrán entonces los hombres, que todas las criaturas del Señor viven, moran, existen dentro del Templo de Dios, ya que éste es Su Creación, es el orbe infinito dentro del cual se hallan todas las naturalezas, todas las cosas hechas por la mano del Señor.
25. Todas las cosas hechos por el Padre son sagradas; el polvo que los hombres pisan es sagrado, las cosas que los ojos de los hombres miran son sagradas, todo lo que se halla en vuestro mundo, todo cuanto os rodea es sagrado, lo que se halla encima y debajo de vosotros es sagrado, vosotros mismos sois sagrados.
26. Todas las cosas son altares que se levantan como un homenaje, el holocausto, una ofrenda al Creador; todas las cosas hablan y cantan la gloria del Señor, y cuando el hombre llegue a la verdadera comprensión de todo esto, no podrá ya, en ningún camino, en ningún lugar o momento, cometer faltas al amor, a la Doctrina del Padre.
27. En este tiempo, todavía penetran los hombres en recintos en los cuales dicen practicar su credo, su religión; dentro de ese recinto están con recogimiento, descubiertos y la faz inclinada, la mirada posada en el suelo, la cerviz doblegada, el arrepentimiento a flor de labio, el respeto en todo su ser; pero todo es salir de ese recinto, para que cada quien se sienta libre y lejos de la mirada del Señor, y entonces se sienta con derecho a faltar y a pecar.
28. Mas llegará el tiempo, hermanos míos, en que esta Obra se haya establecido sobre todo el haz de la Tierra, y en el cual todos los hombres, virtud a esta enseñanza, vengan a la espiritualidad, y al orar, analizar y comprender, descubrirán las grandes cosas espirituales que les recrearán y les elevarán, apartándose por siempre y para siempre de los caminos de la ignorancia y de los falsos cultos.
29. La humanidad ha atravesado hasta yo, por etapas de gran dolor, dolor que al ser tan inmenso, hace que la humanidad no conciba dolores mayores ni pruebas más grandes, mas el mundo espiritual de luz os dice: hay todavía cálices más amargos, pruebas más grandes, todavía le esperan al hombre exclamaciones de dolor más profundas que las que han brotado de su corazón hasta ahora.
30. Es menester prepararos, para que no seáis vosotros del número de los que habrán de apurar cálices tan amargos, y así no tengáis que blasfemar y mesar en desesperación vuestros cabellos, para que no seáis de los que perezcan de hambre y de frío, de sed y de dolor.
31. Pero llegado ese temible tiempo, y sintiéndoos protegidos dentro de esta Doctrina, no vayáis a permanecer indiferentes ante el dolor universal y la prueba tan grande que espera a la humanidad, sino que por vuestro desarrollo, por vuestra comprensión y espiritualidad, hagáis sensibles todas las fibras de vuestro espíritu y corazón, para amar a los hombres, para que oréis y lloréis por ellos, y para que con serenidad y fe les sostengáis en el camino del dolor, trabajando incesantemente como buenos labriegos, luchando como buenos soldados para traerles la paz y desterrar la guerra, la peste y la muerte.
Que la paz del Señor sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 26


1. Vosotros, hermanos, como escogidos del Padre en los tres tiempos, como espíritus responsables de un pacto hecho con la Divinidad, ha mucho tiempo que poseéis gran luz en vuestro espíritu.
2. Esa luz espiritual no es como la luz material; la luz material ilumina y descubre las cosas terrenas, la luz del espíritu esclarece las cosas espirituales profundas, ilumina la inteligencia y los sentimientos del espíritu.
3. Por lo tanto, la luz de vuestro espíritu no es precisamente una flama, una llamarada o una chispa como contempláis que se da el fuego o la luz en lo material.
4. La luz espiritual es inteligencia, es razón, es virtud, paz, amor; y cuando esa paz, ese amor, esa virtud y esa fuerza llegan a un espíritu necesitado de ellas, son en él iluminación, como una alborada, como un relámpago, porque en ese momento invade a aquel espíritu la luz de la razón y de la vida espiritual, la luz de la paz y del consuelo.
5. Esa luz existe en vosotros de manera muy grande, hermanos míos, pero esa luz la poseen todos los espíritus en mayor o menor grado, sin excepción alguna, sean encarnados o desencarnados; mas esa luz llega a empañarse por el pecado, por las bajas pasiones, por falta de cumplimiento a las leyes espirituales, por la ignorancia y por el ambiente adverso en que el espíritu penetra, pero dentro del espíritu, siempre existe la flama de luz espiritual.
6. En todos los tiempos, ha existido en el más allá un número infinito de espíritus en diversas escalas, con diferentes grados de espiritualidad; los que se han encontrado en la parte más baja de la escala debido a su confusión, han tendido siempre a buscar a los seres humanos, porque tienden siempre a buscar a los seres humanos, porque tienden siempre más a lo de abajo y no a lo de arriba, abrumados por el peso de su propio materialismo.
7. Dios ha permitido que esos espíritus que necesitan de los hombres desciendan entre ellos para experimentar y comprender muchas cosas, para restituir y hacer restituir a los demás.
8. Una gran parte de esos espíritus, viene en busca de consuelo, en busca de luz, de una mano que les ayude, de un afecto de un corazón, de un interés.
9. Esos espíritus materializados, necesitados y turbados han rodeado siempre a la humanidad, más aún en este tiempo del Espíritu Santo, en que El, con Su divina llave de amor y de luz, ha abierto las puertas del más allá para dar paso a la comunicación entre espíritus encarnados y desencarnados, para la comunicación de espíritus entre sí, y entre ellos y su Creador.
10. Los espíritus necesitados, se manifiestan en este tiempo a las naciones, a los pueblos, a los hogares, invadiendo las comarcas, rodeando a los hombres, a los niños y a todo ser viviente, y según sea lo que ellos contemplen y escuchen, será lo que reciban de la humanidad.
11. Si donde penetran es un antro de vicio, su turbación es mayor y no reciben la luz; si donde penetran es un ambiente de dolor y sufrimiento, no pueden recibir consuelo alguno.
12. Mas, por el contrario, si ellos se acercan a una persona con un corazón de buenos sentimientos, con alguna espiritualidad o con algunas virtudes manifiestas, esos espíritus van perdiendo su materialismo, sus malas tendencia y reciben la luz que emana de aquel espíritu encarnado.
13. Si los espíritus en tinieblas penetran en un ambiente de espiritualidad, de fraternidad, de oración y de fe, ahí reciben luz, razón, paz y fortaleza.
14. Esos espíritus, en este Tercer Tiempo, saben, porque se han dado cuenta, de que en el seno de la humanidad vive Israel, el pueblo de Dios, aquél que ha llevado la marca del Padre en los tres tiempos, el sello trinitario de luz, la luz del Espíritu Santo; esas enormes legiones acuden presurosas entre vosotros para rodearos, no siempre con buena intención, no siempre con el deseo de recibir luz.
15. Entre ellos, como sucede con los seres humanos, hay espíritus de índole diversa, y la misión que el Padre le ha confiado a Israel en este Tercer Tiempo, es la de dar luz a todos los espíritus, no la luz material, sino la luz espiritual que es razón, paz, consuelo, verdad y fuerza: en una palabra, la luz del amor.
16. ¿Habéis practicado de una manera correcta tan delicada misión, hermanos míos?
17. Israel tiene el deber, en todos los tiempos, de dar luz a sus hermanos, hasta que el último de los espíritus haya recibido plenamente la luz en su ser.
18. Os vemos derramar las aguas que llamáis benditas en vuestras alcobas, en vuestros hogares y en vuestros caminos, intentando dar luz a esos seres turbados.
19. ¿Qué luz podrá recibir un espíritu de parte vuestra si no sentís la caridad que debéis impartir a ese necesitado? ¿qué podréis entregar, si en el momento de practicar vuestra misión, no se ha sensibilizado vuestro corazón ni elevado vuestro espíritu, si no habéis meditado en lo que estáis haciendo, si os halláis materializados o dominados por las tendencias humanas?
20. En vez de hablar con amor a esos espíritus, tomáis en vuestras manos esas aguas y las esgrimís como látigos, y tomáis el nombre de Dios Todopoderoso para azotar a diestra y siniestra a esos espíritus.
21. Y si tomáis en vuestras manos un manojo de hierbas para azotar los rincones de vuestra alcoba, donde creéis erróneamente que habitan esos espíritus ¿pensáis que así puedan recibir algo de vosotros?
22. ¡Ah, hermanos míos! Lo único que lográis con todo esto, es excitarlos más en su tiniebla, porque se les ofende, y ellos toman éso como un desafío, y por su misma turbación, no son capaces de perdonar las ofensas, y entonces, se levantan contra de vosotros, aún con más saña en su persecución.
23. En vez de entregar luz, habréis entregado confusión que es tiniebla.
24. Os repetimos, la luz del espíritu es amor, paz, caridad, consuelo y fortaleza.
25. Cuando os encontréis rodeados de espíritus de tiniebla, sea en vuestro hogar, en vuestros caminos o en vuestra propia persona ¿como entregar en forma efectiva la luz a esos espíritus?
26. Les entregaréis la luz a través de vuestra oración espiritual, después, a través de vuestra caridad, y más tarde, practicando la virtud, los buenos modales y la moral en vuestra vida, y ellos, que habitan con vosotros y que os miran incesantemente, al contemplar que sois mas fuertes por la virtud que ellos por el mal, se irán doblegando, deponiendo sus malas inclinaciones, convirtiéndose al asimilar vuestras virtudes al recibir vuestra luz.
27. No les deis con la puerta en la faz, no les arrojéis de vuestra alcoba o de vuestra vida en el nombre de Dios; aún os digo más, cuando fuese posible atraedles, pero hacedlo con vuestro amor, con la caridad y la paz, y entonces formarías en torno a vosotros, un ambiente de verdadera espiritualidad.
28. Y esos seres, que se acercaron para probar vuestra fuerza, para poner a prueba vuestro espíritu y la Doctrina que practicáis, al verse iluminados por la luz de vuestro amor y de vuestra caridad, se convertirán en la barrera que os proteja, serán vuestro escudo, vuestros defensores y amigos en la vida humana; y cuando vuestro espíritu traspase los umbrales del más allá y penetre en aquellos valles espirituales, se encontrará rodeado, seguido y bendecido por grandes legiones de espíritus que le recibirán con amor y paz, y vuestro espíritu se sorprenderá al contemplarlos tan llenos de luz, la luz que vosotros supisteis darles.
29. La mayor parte de los seres espirituales turbados, lo son porque todavía no se han dado cuenta de que se hallan ya en estado espiritual, conservan la creencia de que son personas materiales, y persisten en querer vivir como vivieron cuando eran seres humanos, y ellos juran que lo son.
30. Estando en el valle espiritual, insisten en sostener que son seres humanos, porque la impresión que la carne dejó en su espíritu fue muy profunda, fue intensa, debido a que vivieron sumergidos en materialismo, en sus intereses materiales, en las pasiones, en el pecado y en el fanatismo.
31. La ignorancia que tuvieron en su vida terrestre, les envolvió el espíritu, y éste no tuvo las fuerzas, al llegar la transición que llamáis muerte material, para despojarse de esa pesada carga, de ese pesado fardo y todo ello es por la materia.
32. Esos espíritus son dignos de la más grande caridad, porque no están plenamente en el valle material, como estáis vosotros, ni tampoco plenamente en el valle espiritual, como estamos nosotros.
33. Son esos seres que vagan en una situación muy triste, mas aún dentro de esa tristeza, el espíritu experimenta grandes cosas, también evoluciona, también alcanza a comprender; su postración no puede ser eterna, y esa turbación se puede apartar si se acercan a un espíritu y a un corazón obediente de la Ley, a un labriego del Señor.
34. Cuando un espíritu turbado se acerca a una de vuestras congregaciones y se asoma a la enseñanza del Padre, una tempestad tiene lugar en su mente espiritual que tanto tiempo estuvo turbada, porque en un instante aprende el control de sí mismo, y se entera que es un espíritu que pertenece a otra vida, y desde ese momento se pone obedientemente bajo la conducción del mundo espiritual de luz.
35. No todos los espíritus alcanzan a perder su turbación en una sola ocasión, hay algunos que se turban todavía más, y tienen que regresar una vez más a aprender de vosotros todo cuanto habéis oído del Padre, y así regresarán cuantas veces sea necesario.
36. Mas estad alerta, para que el hecho de que tengan que regresar varias veces entre vosotros a aprender y a despejar su turbación, sea por causa de ellos mismos y no por vuestra falta de preparación; si es por su propia causa, bien está, que recibirán la caridad cuantas veces sea necesario, pero vosotros debéis estar preparados, para que sepan a través vuestro, que la Obra del Padre es grandiosos, que Su caridad es inconmensurable, y que es amorosísimo Su mandato de dar luz a los espíritus en tiniebla.
37. Después de 1950, proseguiremos entregando la luz en nuestros caminos espirituales, vosotros en materia, entregando la luz espiritual tanto a los seres materiales como a los espirituales, nosotros desde le más allá entregándola a los necesitados tanto en el valle espiritual como en el material.
38. Y ¿en qué forma habremos de entregar la luz para entonces? Os volvemos a decir: con nuestro amor, con nuestra virtud, con la caridad y con la luz que el Señor ha depositado en nuestro espíritu.
39. ¡Adelante, hermanos! Es preciso que vosotros sepáis en lo venidero, ir atrayendo más y más corazones para que escuchen la Doctrina del Señor; aprended primero vosotros, para que podáis después, explicar las grandes cosas del espíritu.
40. Id poniendo en práctica los dones que el Padre os ha confiado: el don de la palabra, el don de la intuición y de la inspiración, el de la oración de espíritu a Espíritu, el de trasladar vuestro espíritu a otras regiones llevando siempre el mensaje de paz, de amor y de fraternidad para con los demás.
Que la paz del Padre sea con vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 27


1. Esta nación tiene una misión muy delicada que cumplir entre las naciones de la Tierra, porque ha sido escogida por el Padre para hacer surgir de su seno, a Su pueblo bendito de Israel, Su pueblo fuerte, este pueblo que hará estremecer a los hombres una vez más.
2. Mirad, hermanos, cómo aquellas tierras que el Padre os confiara en los tiempos pasados, se bañan en estos momento de sangre y de luto.
3. Palestina, la tierra de Canaán, la tierra prometida por la cual Moisés y las tribus de su pueblo hicieron prodigios y méritos en los desiertos, esa tierra donde se hiciera hombre nuestro amado Maestro, el Unigénito del Padre, la tierra donde El levantara su semilla, donde los apóstoles del Señor fueron testigos de la sublime Doctrina y de Sus enseñanzas, la tierra que contemplara la divina Pasión del Redentor, hoy se enluta, se encuentra profanada, hermanos.
4. En esa tierra tienden a desaparecer los últimos vestigios, hasta la última huella material del paso del Señor y de los enviados de El; así como el magnífico Templo de Salomón desapareciera, sin quedar de él piedra sobre piedra, así desaparecerá el sepulcro que albergó tan brevemente el cuerpo del Maestro, sepulcro que ha sido objeto de guerras, de discordias, de ambiciones entre los pueblos.
5. ¿Creen los hombre, venerar y respetar así los lugares que ellos llaman santos?
6. Todos estos sitios desaparecerán de la faz de la Tierra, y los restos del pueblo judío que mora en esa tierra, serán apartados de ahí, pues en vano creen ser los poseedores de ella, ya que no han entendido que la Tierra Prometida es una alegoría, una parábola, y que la tierra de Canán iba a ser suya solamente en sentido figurado.
7. El verdadero Israel sois vosotros, y no sois judíos por la materia, porque sois israelitas por el espíritu, sois del linaje de Abraham, de Isaac y Jacob; de ese tronco lleno de savia y fuerza espiritual brotaron vuestros espíritus.
8. El pueblo israelita ha sido convocado por el Padre para reunirse en esta nación, nación que no es la Tierra Prometida, y solamente servirá de albergue temporal para las doce tribus de Israel reencarnadas en el Tercer Tiempo, para que este pueblo cumpla su gran misión en esta tierra, para que aquí se congregue para recibir la presencia del Padre, en cumplimiento de la promesa del Maestro de venir sobre la nube para enviar Su Rayo, rodeado de ángeles.
9. Una vez cumplida su misión, dejaréis esta tierra y este planeta, dejaréis lo que poseéis e iréis, si os fuera posible, por caminos espirituales, y si así no fuera, por desiertos espirituales, siempre en pos de la verdadera tierra, la Tierra Prometida al espíritu, la patria que os espera eternamente: el Reino del Señor, el Seno del Padre.
10. Si son sagradas las misiones terrestres, los compromisos de este mundo y las responsabilidades o cargos que se contraen con la sociedad, con la familia o con vuestros gobiernos, comprended entonces lo sagrado y lo sublime de un cargo contraído con la Divinidad y la humanidad, de lo delicado de una responsabilidad ante vosotros mismos.
11 Vosotros tenéis un espíritu del cual no sois dueños, porque el dueño de El es vuestro Señor, y por lo tanto, no sólo debéis de tratar de hacer vuestra voluntad con vuestro espíritu, sino que debéis tratar de agradarle a El, estar en paz y conciliados con vosotros mismos, respetándoos y haciéndoos progresar a vosotros mismos.
12. ¿Como se logra esto? Sirviendo a Dios y a la humanidad; Dios todo lo tiene, nada necesita de vosotros, pero vuestros semejantes, vuestros hermanos, en tiempo de dolor y pruebas, en tiempo de vicisitudes, confusión y caos, sí que necesitan de vosotros.
13. No se ha levantado sobre la faz de la Tierra ninguna religión con la suficiente pureza, con la suficiente fuerza para dar la mano salvadora a la humanidad; todas las religiones hablan del Bien, y aunque todas son veredas que conducen al mismo fin, unas de una manera menos imperfecta que otras, en este tiempo de perversidad, de dudas y de caos universal, las sombras y las tinieblas han envuelto a todas esas religiones.
14. Y en medio del caos y de la confusión, se levanta, humilde, ignorada y pobre en lo material, la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana, la Obra que tiene el profundo sentido del verdadero culto a la Divinidad y que os enseña el verdadero cumplimiento a la Ley de Dios.
15. Y aún sin contar con numerosos adeptos, en medio de esta Obra, y a pesar de la imperfección de los espiritualistas, surge la Palabra del Señor, y en lo más profundo de esa palabra, brilla la esencia del Señor como luz purísima de verdad, que levanta a los espíritus dormidos, fortalece a la materia débil, que vivifica a los muertos, que regenera a los pecadores y que llena de ideales y anhelos a los muertos a la vida de la gracia.
16. No podéis apartaros de la enorme responsabilidad que habéis contraído, tiempo ha, con el Padre, vuestro Señor; dentro o fuera de este lugar, de esta Doctrina, cumpliendo o no, no podéis apartaros de la responsabilidad, porque descansa en vosotros, en vuestra conciencia y es parte de vuestro ser.
17. ¿Quién de vosotros puede apartar de sí mismo la voluntad del entendimiento o la memoria? ¿Qué espíritu puede renunciar a serlo?. Nadie, nada de eso podéis apartar de vosotros; tampoco, entonces, podéis apartar el cargo, la misión, la responsabilidad porque es parte de vuestro ser.
18. ¿Creéis que podéis disminuir esa responsabilidad, hacerla menos grave o pesada? ¿Cómo creéis que os sea más fácil cumplirla, en el camino o fuera de él?
19. Desde luego que os parecerá menos pesada esa responsabilidad, si vais dentro del Camino, porque es aquí donde está el Cirineo que os ayudará a llevar el peso de vuestra cruz, que os dará luz y fortaleza.
20. Si permanecéis en el Camino, esa responsabilidad descansa en la Obra, en la congregación, en la unificación de pensamientos y trabajos, porque no estaréis solos con ese peso, con esa carga.
21. Mientras cada uno de vosotros, disperso, vaya por su propio camino con su propia voluntad, temiendo penetrar al Camino de cumplimiento, la responsabilidad pesará sobre la conciencia como un severo juez, que no os dejará saborear ninguno de los momentos plácidos y buenos de vuestra vida.
22. Mirad cuánto descansa vuestro espíritu en los instantes de recogimiento y de emancipación de todo lo terrestre, de ejercicio y tranquilidad espiritual, donde os apartáis de lo pecaminoso y de los superfluo, y todo esto lo lográis con vuestro cumplimiento.
23. En medio de vuestro cumplimiento vuestra vida os parecerá mejor, y ese gozo no sólo lo tendréis en esta vida sino también en la otra.
24. Después de analizar estas explicaciones, contemplaréis de una manera diferente el azul del cielo, las cosas de vuestro mundo y hasta la luz del mismo astro rey, y esto será porque habréis escalado, elevando vuestro espíritu a un plano superior, y desde ahí, debido a la tranquilidad de vuestra conciencia que os traerá el cumplimiento, vais a saborear verdaderamente la vida, apreciar lo bello y lo hermoso de todo cuanto el Padre ha puesto en el camino de todas Sus criaturas.
25. Sin ser poetas os habéis inspirado, y sin saber cantar, habéis cantado; así, sin saber amar habréis de amar al Padre, con ese amor sublime que no podréis jamás encontrar en los afectos humanos.
26. El Señor aparta de vosotros toda baja pasión que os pudiera ser perjudicial, tanto en vuestros sentimientos, como en vuestra moral, vuestro espíritu o la misión que tenéis, y esto es porque vuestra propia conciencia trabaja por la Ley, por la Obra bendita del Señor.
27. ¿Porqué os habéis decidido a servir al Padre? Existe una sola causa, una sola razón, un solo motivo y éste es el amor, y vuestra entrega a la obra y la renunciación a las cosas materiales deben tener por base el amor a la Divinidad.
28. Si habéis llegado a esta Obra por que estáis cansados de la vida, decepcionados por los golpes del camino, y si pensáis entregaros a este servicio con la esperanza de recibir beneficios materiales del Señor, cuán equivocados estaréis y cuán poco habréis comprendido.
29. Si heridos del corazón os encontráis, porque no habéis encontrado lo que habéis buscado, y venís a reclinaros en el amoroso corazón del Padre, esperando solamente vuestro consuelo, estáis equivocados.
30. No vengáis a esta obra por encontrar aquí el consuelo para vosotros mismos, sino que debéis prepararos para entregar ese consuelo a los demás, despojándoos de todo egoísmo y de todo interés personal.
31. Hermanos, mirad, si alguno de vosotros, debido a su humildad material o a su negligencia en la vida terrestre, quiere encontrar aquí en la viña del Señor honores, representatividad, títulos, grandezas o halagos para satisfacer su propia vanidad, se ha equivocado, porque dentro del Camino y de esta Obra, se debe ser el último, el más humilde.
32. Por el contrario, quien ha puesto el pie en este Camino de cumplimiento por amor, despojándose de todo interés por el futuro y aún de todo interés por su galardón en el más allá, y pensando únicamente en servir y agradar a su Señor, y en servir y entregarle a la humanidad sin esperar ningún pago, ése es el que ha acertado.
33. Todos decís amar al Padre y a la Obra del Señor; todos tenéis ese átomo de amor suficiente para amar al Padre, todos tenéis el átomo de sensibilidad suficiente para experimentar el dolor ajeno; con esto busca para principiar en la senda de desarrollo de vuestras facultades espirituales, porque mucho tiempo ha, habéis desarrollado en el camino humano vuestros atributos materiales.
34. La oración es la base y el principio fundamental del pueblo espiritualista, porque de la buena oración parten todas las cosas necesarias para que os despojéis de la materialidad, esto siempre os lo ha enseñado el Divino Maestro y el mundo espiritual después de El.
35. Con la oración llegan la limpidez del corazón y de la mente, la buena concentración, la elevación del espíritu, y la comunicación con la Divinidad, necesaria para poder recibir la inspiración del Señor.
36. ¿Como debe ser la oración? Espiritual, espontánea, brotada de lo más profundo y verdadero de vuestra consciencia; cuando oráis, si no sentís en vuestro corazón una impresión y un latido de amor hacia la Divinidad, no le digáis que le adoráis y que le amáis, pues en ese momento es infiel vuestro corazón y mentiríais.
37. Cuando oréis, tan sólo concentraos en vosotros mismos, poniendo vuestro pensamiento en El, y veréis cómo pasados unos cortos momentos, sentiréis como vuestra conciencia trabaja, preparando vuestros sentidos y vuestros sentimientos, y que ésta os dice: ¿Porqué estáis frío si estáis ante la mirada del Señor? ¿Porque permanecéis impasible, si lo habéis invocado? y estas reflexiones, harán que en vuestro corazón despierte, se enternezca y se prepare, brotando de él un acto de contrición en el que diréis: "Perdona, Señor, mi frialdad, mas ahora siento que te amo verdaderamente, ahora siento que quiero entregarme a tí, soy pecador, perdóname."
38. Ese es el acto de contrición sincero, basado en pensamiento, no en palabras pronunciadas por los labios, basado en inspiraciones verdaderas para el amor, el arrepentimiento y el temor a ofender a Dios.
39. Esa es la oración que le llega al Padre, porque le habláis en el lenguaje del corazón, el idioma del espíritu, que es el que El escucha con agrado, porque las palabras de los hombre, las palabras de los labios y de la mente, no llegan a Dios.
40. El lenguaje divino es el del amor, y donde no hay amor está la muerte, y donde está la muerte no está Dios; en cambio, donde lata un corazón con amor, con arrepentimiento, ahí está la vida, ahí están el fuego, la fe, la esperanza, y por tanto, está la presencia del Señor.
41. Practicad entonces, hermanos, la oración espiritual en todos vuestros caminos, dentro y fuera de vuestros recintos.
42. La oración espiritual es la precursora de la comunicación de espíritu a Espíritu.
43. No tenéis porque entrar en trance espírita ni en estado cataléptico que son la inmovilidad e insensibilidad completas, y esos estados no son dignos de una facultad espiritualista, quien debe quedar inspirada, elevada y extasiada ante la fuerza del mundo espiritual de luz, dominada por las ideas y pensamientos de las legiones del bien, saturada por la inteligencia, la voluntad y los sentimientos que le llegan del más allá.
44. El cuerpo, como es natural, queda entonces sujeto en todos sus sentidos a tan alta circunstancia, y todas las potencias de la mente y el corazón se concentran para trabajar con y por el espíritu.
45. No busquéis ni exijáis, como en tiempos ya pasados, la manifestación vulgar y materializada del mundo superior de luz, no nos pidáis una descarga mayor de nuestro fluído espiritual sobre vuestras partes intelectual y sentimental.
46. Ya no debe darse el penoso espectáculo de facultades espiritualistas estremecidas por el éxtasis material, porque los espíritus de alta elevación no tienen porque manifestarse de manera tan burda.
47. Sed obedientes y conformes con lo que sea la voluntad divina que derramemos a vosotros, a través de la inspiración y la intuición; ya no esperéis señales materiales exteriores, indignas de una facultad espiritualista.
48. Con nuestro trabajo espiritual y nuestras explicaciones, nosotros, vuestros hermanos protectores, luchamos para que mane agua cristalina de la roca endurecida, que es vuestro entendimiento y vuestro corazón.
49. Que la paz, la unión y la buena voluntad reinen entre vosotros, es el deseo de este humilde ser espiritual, sirviendo primeramente al Señor y después a mis hermanos.



EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 28


1. Israel no tendrá que hablarle de misterios a la humanidad; de ignorancia y de misterios se encuentra harto el espíritu del hombree, porque mucho ha vagado entre la duda y la vacilación, mucho ha caminado en la incertidumbre.
2. Vosotros, el pueblo de Dios, el Hijo de la Luz, no tenéis porque aumentar las tinieblas que cubren a la humanidad, hablándole de misterios ni enseñando la ignorancia.
3. Vais a llegar con la antorcha del saber, de la fe, del conocimiento y de la revelación a iluminar todo aquello que el espíritu sólo ha visto envuelto en tinieblas, cubierto por un manto de ignorancia que ellos llaman "misterio."
4. Existen muchas cosas que el Señor le ha revelado a los hombres, cosas que El no ha deseado envolver en misterio.
5. A vosotros mismos, a los que El ha hablado con palabra viva en la que os revela grandes cosas de Su Espíritu, os acontece algo similar a lo que le sucede a los hombres que ven en todo un misterio, quienes por falta de oración, de análisis, de espiritualidad, de profundizar en el estudio de la Doctrina y las enseñanzas del Señor, no alcanzan la comprensión de las revelaciones que El siempre ha hecho, y con las cuales el Padre destruye la ignorancia y la superstición, disipa los misterios y aclara lo turbio.
6. El espíritu del hijo, jamás podría llegar a poseer la sabiduría del Padre en toda su plenitud.
7. El espíritu del hijo, jamás podría llegar a tener las dimensiones del Espíritu Universal del Padre, ni llegará nunca a agotar los Arcanos de la Divinidad.
8. Mas el Padre le ha reservado al hijo, un caudal de sabiduría, de amor, de gracia, de comprensión y de concepción, y es ese caudal de tal magnitud, que no bastaría la eternidad para llegar al final de la senda concedida por Dios a vuestro espíritu.
9. Infinito es vuestro camino, como infinito es vuestro destino; y si no alcanzáis siquiera a vislumbrar el final de vuestro camino, ¿cómo pretendéis llegar a conocer los Arcanos profundos que sólo Dios sabe y conoce?
10. Sentid en vuestro espíritu, el estímulo del gozo inefable de que nunca llegaréis a un "hasta aquí", de que eternamente estaréis conociendo, por revelación y voluntad divinas lecciones nuevas y bellas que os asombrarán y que siempre serán en beneficio de vuestro espíritu.
11. Todo esto conoceréis, virtud al amor del Padre y a vuestro méritos propios.
12. No habréis de llegar ante la humanidad diciendo que la venida del Padre en este tiempo es un misterio, sin poder explicar porqué ha venido, sin saber quiénes sois vosotros, sin saber porqué sois Israel, sin conocer el sentido de la marca, sin comprender el misterio de la Trinidad, de los Siete Sellos y de la promesa de Su venida.
13. Antes de dar de comer el fruto a los demás, ya lo habréis probado vosotros, y ese fruto es esta Enseñanza, esta Palabra divina.
14. No por ello os convirtáis en los teólogos, sed siempre de espíritu sencillo; los teólogos no han arribado nunca a las máximas verdades, han sido los espíritus sencillos los que las han recibido por revelación.
15. Oíd y aprended, sed buenos discípulos del Padre; interrogad al Arcano con respeto, con temor, con amor y recibid del Espíritu Santo lo que sea Su voluntad; no queráis ir más allá de lo que vuestro espíritu necesita, porque vais recibiendo del PaDRE CONFORME OS PREPARÁIS Y OS CAPACITÁIS.
16. Si no fuese así, no hubiesen habido tres tiempos para vuestro desarrollo y vuestra comprensión; un solo tiempo habría bastado para entregarle al espíritu humano todo cuanto iba a necesitar en su jornada; mas no siendo así, el Padre entregó en el Primer Tiempo hasta donde el alcance del espíritu humano le permitía recibir, y lo mismo sucedió en el Segundo Tiempo.
17. Después de la partida del Divino Maestro en ese tiempo, comenzó para la humanidad una lucha muy grande, surgiendo la discusión, la deliberación, las dudas y las interrogaciones acerca de si Jesús había sido una divinidad o simplemente un enviado.
18. Se preguntaban los hombres si el espíritu de Jesús o de Cristo era el mismo Espíritu de Jehová o el de un hombre como todos, y el análisis se complicaba para aquellos espíritus, cuando pensaban que Jesús les habló de la venida del Espíritu Santo.
19. La confusión se hizo mayor, y los hombres se preguntaban: ¿quién es Jehová? ¿quién fué Jesús? ¿quién es el Espíritu Santo del que El nos habló? ¿que relación existe entre uno y otro ¿son tres dioses? ¿tres personas? o ¿acaso todas forman un solo Dios?
20. Y en cada una de las ramas que brotaron del Cristianismo surgieron todas estas discusiones, y al no llegar al esclarecimiento de estas cosas, les llamaron "misterio", y cuando la humanidad hambrienta de explicaciones les interrogaba, callaban las preguntas de los hombres diciéndoles: "esto es un misterio".
21. Mas el espíritu de la humanidad habría de seguir caminando evolucionando, y por lo mismo, habría de seguir preguntando, inconforme con aquella conclusión y con aquella definición.
22. Los altos ministros de las religiones convocaban sus grandes concilios, sus solemnes asambleas privadas, en las cuales los teólogos, los que se sentían mayormente capacitados para discutir sobre la Divinidad y las cosas relacionadas con ella, se reunían para deliberar y exponer sus razones, sus análisis y concepciones; hecho esto, llegaban finalmente a una conclusión definitoria, y esa conclusión se la impusieron a la humanidad como un dogma.
23. Olvidaron ellos, que el Espíritu Santo estaba por venir, en cumplimiento de la promesa entregada por Jesús, y que era El quien vendría a aclarar los misterios y a dar la verdadera definición de tan profundas cosas.
24. Debido a ese dogma, hace mucho tiempo que la humanidad camina llevando en su fondo un concepto erróneo, una idea equivocada firmemente arraigada de lo que es la Trinidad y la Divinidad de Cristo.
25. Mas he aquí, amados hermanos, que ha llegado el Tercer Tiempo y que se ha cumplido la profecía, y el Espíritu Santo ha derramado a raudales Su luz sobre todo espíritu y sobre toda carne, sobre todas las criaturas y sobre todas las cosas; esa luz, ha hecho el portento de que todos los espíritus existentes se levanten, despierten, interrogando a los Arcanos, al infinito y a la Divinidad.
26. De nuevo, han surgido las discusiones entre las religiones y sectas sobre el misterio de la Trinidad; cada quien, cree poseer la definición perfecta de estas cosas.
27. Cada teólogo y cada religión, cree poseer de forma absoluta la verdad y unos comparan su concepción, su análisis, su razonamiento con los de otros, y de ninguna manera resultan iguales.
28. Unos miran la Divinidad de una forma, y los otros de otra; y ¿quién, de entre todos ellos, tiene la razón?
29. El Maestro os ha nombrado Trinitarios, y como tales amáis a Dios como Padre, como Hijo y como Espíritu Santo, pero le buscáis más como Hijo, le buscáis más como Maestro, porque sabéis que el Cristo es amor, es enseñanza, es sacrificio y es ternura; no buscáis frecuentemente a Dios como Padre porque tenéis el concepto de El como Juez, y por ello le teméis a Su reclamo y a Su Justicia inexorable; y tampoco le invocáis como Espíritu Santo, porque estáis materializados por vuestra vida humana, preocupándoos más las cosas morales y materiales que la luz, la elevación, la pureza y la perfección, el Arcano y la sabiduría, todo lo cual pertenece al Espíritu Santo.
30. Dios es un sólo Espíritu, es un solo Ser.
31. Aquél que os habló en el Primer Tiempo y os entregó la Ley, es el mismo que se hizo hombre en el Segundo Tiempo y fué a la cruz a consumar Su sacrificio de amor por la humanidad, y es el mismo que hoy, a través del entendimiento del hombre, os prepara en corto tiempo para que os podáis comunicar, ya por siempre, de espíritu a Espíritu con Su divinidad.
32. En el mismo Dios, en el mismo Espíritu, viven el Cristo, el Maestro, el Espíritu Santo, el Creador.
33. Jesús fue el Hijo de Dios en cuanto hombre únicamente, no en cuanto Dios.
34. El Espíritu Santo no es algo que esté independiente, aparte o distante de Jehová o de Cristo; todo es la misma luz, la misma Ley.
35. Os han dicho y así lo habéis aprendido, que la Trinidad está compuesta de tres personas distintas y un solo Dios verdadero, mas debéis saber que no existen tres personas en Dios y mucho menos podrían ser distintas; es un solo Espíritu que se ha manifestado al hombre en tres tiempos bajo tres formas diferentes: un mismo Padre, un mismo Maestro, un mismo Espíritu Santo.
36. ¿Alguno de vosotros podrá decir que Jehová, Aquél que nos entregara la Ley sobre el Monte Sinaí en el Primer Tiempo, no es el mismo Espíritu Santo que en este tiempo os habla, y que no sea también el mismo Verbo que se hiciera hombre en Jesús en el Segundo Tiempo?
37. Este es el tiempo en que habríais de conocer verdaderamente a vuestro Padre, a vuestro Dios, el tiempo en que habríais de saber cuál es la verdadera Trinidad de El y porqué sois los Trinitarios.
38. Os voy a recordar una parábola que, ha mucho tiempo, os diera el Maestro, y brevemente la voy a recapitular para vosotros.
39. Había una vez un padre de familia, y aquel hombre tenía un hijo, un tierno infante, y el padre al contemplarle tan pequeño, le rodeaba de mimos, de ternuras y cuidados; jugueteaba con él, y no le importaba a ese amoroso padre descender hasta la pequeñez de su vástago, para así fortalecerle en sus primeros pasos.
40. Transcurrió el tiempo, y el tierno infante se tornó en un hombre joven, y el padre, como es natural, tuvo que cambiar su proceder para con él; los tiernos mimos dieron paso a las palabras de enseñanza, de amor y de preparación, y cuando el hijo cometía algún error, ya el padre no podía tener con él las complacencias que había tenido para con el niño, y cuando le corregía con celo y energía, el hijo se sorprendía por momento, y en la soledad de su alcoba y en el silencio de la noche, llegaba a pensar si aquel padre que de tal manera le enseñaba, había sido el mismo que le mimó en su niñez, y había instantes en que le parecía que su padre ya no era el mismo.
41. La vida continuó, y el joven se convirtió en un hombre maduro y entonces el padre le reveló los grandes misterios de la vida; en la niñez le había mimado y complacido, en la juventud le había preparado y guiado y ya en edad madura, depositaba en él un caudal de experiencias, hablándole de padre a hijo.
42. El hijo, ya en su edad madura, se asombraba de la sabiduría de su Padre, se azoraba al encontrar en el corazón y la mente de su padre tantas cosas y se preguntaba cómo había guardado tanto tiempo todo aquello que ahora le enseñaba; ¿quién le hubiera dicho en su niñez y en su juventud, que su padre atesoraba tan grandes caudales de sabiduría y experiencia?
43. Yendo a su padre, el hijo intrigado le interrogó "Padre, ¿porqué en los tiempos que pasé contigo no me habías enseñado y entregado tantas cosas?" y el padre, sonriendo con ternura le respondió: "porque tu edad no te había capacitado para entenderme".
44. Yo os pregunto en estos momentos, mis hermanos, ¿el padre de la parábola, era una sola persona o fueron tres? ¿acaso fueron tres padres? no, mis hermanos, creo estaréis de acuerdo conmigo de que fue un solo corazón, un solo amor, un solo padre, mas en las tres edades de aquel hijo, tuvo que ir depositando su sabiduría, su enseñanza y ejemplos según la capacidad de aquel hijo para entenderle.
45. Vosotros, Israel, sois el hijo de la parábola y ese Padre amoroso es vuestro Señor, y las tres edades del hijo son los tres tiempos en que ha venido el Padre a Su hijo escogido.
46. En el Primer Tiempo, Israel estaba en su infancia espiritual y el Padre se derramaba en complacencias, materializándose para ser creído y seguido firmemente por aquellos espíritus que se encontraban en su niñez; fue menester que grabara el Padre Su Ley en la roca, que hiciera grandes prodigios con la naturaleza material, para que aquellos espíritus despertaran y comprendieran.
47. Tuvo el Señor que abrir las aguas del mar para que su pueblo pasara, tuvo que hacer brotar agua de la roca en el desierto,, tuvo que hacer llover el maná de los cielos para que el pueblo comiese pan donde no había alimento, tuvo que detener la luz del día para que Israel triunfara en una batalla.
48. Y así, el Padre se materializó ante la pequeñez espiritual de Su pueblo; Israel se encontraba en su infancia espiritual.
49. Después, al llegar el Segundo Tiempo, Dios, se hizo hombre, humanizando Su verbo, mas Jesús ya no tuvo que repetir los milagros del Primer Tiempo, porque el pueblo se encontraba en su juventud espiritual, y al estar más capacitado en espíritu hacia las cosas espirituales, el Padre habría de darle una enseñanza superior.
50. El Espíritu del Padre se humanizó para dar el ejemplo viviente de lo que debía ser la vida espiritual del hombre sobre este planeta, para poder así tocar las fibras más sensibles del hombre, y ser obedecido no sólo por el temor y el miedo a la justicia divina, sino que Su Espíritu de Padre fuese amado con el amor con que El mismo amaba a sus criaturas.
51. El Espíritu Divino entregaba así la lección perfecta, desde el nacimiento hasta la muerte de Jesús, a través de Su vida, Sus palabras y de Su ejemplo, un ejemplo palpable como nunca antes lo tuvo el hombre , y como nunca después lo tendrá: el mismo Dios hecho hombre, en un rasgo de amor divino.
52. La Obra que El llevó a cabo, aún siendo una lección y un ejemplo para que los imitase la humanidad de todos los tiempos, fue inigualable para ese pueblo, porque el nacimiento, las obras poderosas, la palabra, la muerte de Jesús son inigualables; pueden imitarse pero nunca igualarse.
53. La Obra de Jesús es una obra sobrehumana, es obra divina, está más allá del alcance del hombre, porque Jesús no fue simplemente un enviado, un profeta o un iluminado, fue el Verbo Divino que encarnó.
54. Aquella envoltura, aquella carne, fue simplemente el instrumento empleado por el mismo Dios, para tener unas humildes plantas para pisar el mundo, unas benditas manos para acariciar y sanar, una sabia boca para hablar incansablemente de amor y vida eterna a los hombre, y unos ojos humanos para contemplar con amor y perdón infinitos a la humanidad; un instrumento nada más, pero vibrando sobre de esa materia preparada en forma perfectísima, desde el más allá, el único Dios, el único Espíritu Divino, la única Potencia Universal.
55. Los apóstoles que El dejara en ese tiempo, Sus escogidos de entonces para que continuaran aquella Obra tan sublime, en los cuales depositó Su esencia, Su sabiduría y Su amor, y que supieron regar la semilla que Jesús sembró, honrando con su vida y con su muerte el ejemplo de su Maestro, ellos no solo pueden ser imitados, sino ser igualados por vosotros, siendo espíritus elevados, no residía en ellos la Divinidad, era espíritus encarnados que vinieron entre la humanidad a cumplir una alta misión, que era demostrar al mundo que la Doctrina de Jesús el Cristo, podía ser imitada, aunque nunca igualada.
56. Hoy estáis en el Tercer Tiempo, el Tiempo del Espíritu Santo, y muchos creéis que mientras el Espíritu Santo habla, el Padre y el Hijo callan, y es esto un grave error, porque donde Jehová se comunica, se comunica el Verbo y el Espíritu Santo; donde se comunica el Verbo, se comunican Jehová y el Espíritu Santo, y donde se comunica el Espíritu Santo, se comunican Jehová y el Verbo.
57. No son tres personas, os repito, es un solo Espíritu Divino y así en este tiempo en que os habla el Espíritu Santo, os habla el Padre y os habla el Maestro, el Verbo.
58. Hoy estáis en la edad espiritualmente madura, edad en la que el Padre os viene a revelar los grandes misterios, aquéllos que en los tiempos pasados no alcanzasteis a entender, debido a que vuestra evolución no os lo permitía.
59. Ahora, virtud a las pruebas y tiempos de lucha, ya estáis capacitados para comprender al Padre, sois ya los espíritus en plena comprensión y concepción espirituales, y éste el tiempo del Espíritu Santo, en el que el Padre no viene a materializarse como en el Primer Tiempo, ni a humanizarse como en el Segundo.
60. Ya no viene Dios a repetir los prodigios y señales del Primer Tiempo, ni los milagros del Segundo, porque ya no los necesitáis, y viene El como Espíritu Santo, buscando el celo y la comunicación directa de vuestro espíritu con el Suyo, sin símbolos ni tradiciones, sino la comunicación pura, simple y sencilla de espíritu a Espíritu.
61. Vendrá nuevamente la confusión a los hombres, mas en esa confusión vosotros no tomaréis parte; vendrán la lucha de ideas, las discusiones entre las diversas doctrinas y teorías de los hombre, pero sobre vosotros estará brillando la luz del Espíritu Santo que ha sido siempre, que es Jehová y Cristo, el Dios único que ha sido y será en todos los tiempos.
62. Estará presente El en vosotros, inspirándoos, hablando por vuestro conducto, disipando las tinieblas de los hombres, destruyendo las deliberaciones y las discusiones, esclareciendo a los grandes teólogos de una manera llana y sencilla, la verdad de la Trinidad de Dios.
63. Para ello, sed sencillos, no caigáis jamás en la falta de respeto hacia la Divinidad, abrid vuestro espíritu con la sencillez conque se abren las corolas de las flores al rocío matutino, para que recibáis en él, el rocío divino que es la luz y la inspiración del Espíritu Santo.
64. No tendréis que quemar vuestras pestañas con los grandes libros, ni calentar vuestras cabezas con ideas humanas; no deberéis entrar en conciliábulos ni en discusiones: la verdad de vuestra vida limpia, el cumplimiento de las leyes tanto divinas como humanas, vuestra oración y la comunicación de espíritu a Espíritu con la Divinidad, serás más que suficientes para que gocéis siempre de la gracia divina de recibir la inspiración del Espíritu Santo.
65. De un espíritu a otro que pueblan el Universo, existen hilos fluídicos que no pueden romperse jamás, que nada puede destruir, ni las distancias de un pueblo de la Tierra a otro, ni la distancia entre el mundo material y el valle espiritual, ni las guerras ni el odio.
66. Nada, hermanos, puede destruirnos; la muerte no existe y las distancias las acorta el espíritu, todos nos encontramos unidos, todos necesitamos de los demás, nadie puede labrarse un lugar por sí sólo, y la morada final en el Padre, tenemos que labrárnosla ayudando y siendo ayudados por los demás, amando y siendo amado por los demás, amándonos todos en el amor del Padre.
67. La meta final es, cuando todos los espíritus, en perfecta armonía, se amen entre sí en el amor del Padre.
68. Ese final, al que llegaremos por la bondad infinita del Padre y por nuestros esfuerzo y nuestro amor, es la perfección.
69. Llegará el instante en que todo pecado, toda tiniebla y todo mal quede destruido, y todos los espíritus, entonando el mismo himno, reconociéndonos con el mismo amor, con la misma luz, sentiremos en lo más profundo de nuestro ser la presencia perfecta de nuestro Padre, y podamos contemplar y vivir la verdadera vida eterna que El preparo y deparó en la Eternidad para Sus criaturas espirituales.
70. Esta hora tremenda es decisiva para la humanidad; hay conmoción universal, porque todos los mundos, todas las moradas habitadas por las criaturas del Padre se encuentran a prueba, enfrascados en la lucha universal por alcanzar, a través de los méritos propios, un plano más elevado en la Escala de Perfección.
71. Después de 1950, no seréis vosotros los que le habléis de misterios a los hombres, porque lo que envuelto entre sombras se halle para vosotros, esclarecido será y la luz del Espíritu Santo estará sobre todo Israel; el conocimiento de lo que vais a hablar estará en vosotros, seréis los humildes maestros del Espiritualismo, seréis los que no pregonarán en los caminos, los que no harán alarde, los que no llevarán vestidura que les distinga de los demás, los que no vestirán hábitos, ni habitarán en catacumbas para ser ocultados, sino que seréis los fuertes, los libres, los sencillos: en una palabra, los verdaderos discípulos del Espíritu Santo.
La paz del Padre sea cono vosotros.


EXPLICACION DEL MUNDO ESPIRITUAL No. 29


1. Queridos hermanos, vamos a hablar en esta alba de gracia, de un punto muy importante, de algo que, pronunciándolo vuestros labios, no todos entienden y por ello os lo debemos esclarecer.
2. Con todo el respeto que nuestro Padre merece, este humilde ser espiritual va a explicaros el tema de los Siete Sellos.
3. Hermanos, no pretende mi espíritu dar la explicación perfecta y absoluta de ese gran misterio, misma que ha de estar esclarecido dentro de Israel, sino que simplemente os quiero dar una humilde explicación que sirva de base para vuestra comprensión, y para el análisis y desarrollo que tendréis dentro del futuro hacia este conocimiento de los Siete Sellos.
4. En el Segundo Tiempo, el Divino Maestro no se refirió concretamente a los Siete Sellos, en el Primero, Moisés tampoco os habló de ello, así como los profetas y patriarcas del Primer Tiempo no hablaron nunca de los Siete Sellos.
5. Sin embargo, en todos los tiempos, en todas las eras, en todas las edades de la humanidad, ha estado presente el significado, el sentido de los Siete Sellos, aunque en forma simbólica.
6. En el para vosotros lejano Primer Tiempo, Israel tuvo una gran prueba durante su esclavitud en Egipto, y durante siete años gozó Israel, y con él el pueblo egipcio, de una gran abundancia a la que siguieron siete años de escasez y plagas.
7. El que Esto sucediera, había sido revelado por Dios a través de sueños al Rey de Egipto, sueños que fueron interpretados por José, uno de los hijos de Jacob, tronco de Israel; aquellos primero siete años de abundancia y los otros siete de esterilidad, fueron una figura simbólica del misterio de los Siete Sellos.
8. Siete grandes profetas tuvo después el pueblo de Israel, ya avanzado el Primer Tiempo.
9. Cuando el Maestro se hallaba entre vosotros, dió las siete grandes parábolas del Reino, y estando El pendiente del madero en que la incomprensión le crucificó, os legó, como lo Ultimo de Su testamento divino, las siete palabras.
10. Ved cómo siempre, desde el Primero de los Tiempos hasta el último, el símbolo de los Siete Sellos ha estado presente y latente en el espíritu de la humanidad, y más aún en Israel.
11. Cuando se hubieron quedado los once discípulos sin su Maestro, el cual había ascendido a Su Reino, a Su Trono celestial, extendieron aquellos hombre sobre el haz de la Tierra la semilla que El les había confiado, la semilla del amor; y ellos, en sus largas travesías por el Asia, fundaron siete iglesias, siete recintos que fueron alimentados por los apóstoles, siete congregaciones que eran visitadas personalmente por ellos, y cuando esto no les era posible, las alimentaban a través de escritos doctrinales.
12. Esas Siete Iglesias del Asia, fueron también, una imagen, una figura de los Siete Sellos.
13. Más tarde, uno de los doce discípulos de Jesús,, habiendo salido indemne de las persecuciones e ileso del cadalso que la humanidad le preparara, en la ancianidad a la que la voluntad divina le permitió llegar, ausentóse a una isla, para penetrar en ella dentro del aislamiento, en la comunicación perfecta con el Padre.
14. Grande fue la elevación de ese espíritu, y ahí, lejos la materialidad de la humanidad, en la soledad, en sus éxtasis espirituales desarrollaba la elevación de espíritu, acercándose más y más a la comunicación con el Padre, hasta llegar el instante en que pudo escuchar las voces de lo espiritual y asomarse en contemplación al más allá.
15. Mas siendo las revelaciones espirituales y la naturaleza divina tan grandes, tan infinitas y superiores a todo lo humano, tuvo Dios que mostrarle a aquel espíritu humilde las cosas a través de símbolos, porque a pesar de tener ese espíritu grandeza y elevación espiritual, no alcanzaba a contemplar en toda su plenitud verdadera la Divinidad y las revelaciones divinas.
16. El Padre tuvo que limitar lo eterno y lo infinito, así como las profecías que habían de ser, para presentarlas a los ojos de aquel espíritu en figuras simbólicas, como sucede actualmente con los videntes del pueblo de Israel, quienes tampoco pueden contemplar el Reino del Espíritu Divino en toda Su plenitud.
17. Juan, que así se llamaba ese discípulo, contempló a Aquél que se encuentra sentado en el Trono, teniendo a Su Diestra un gran libro sellado con Siete Sellos.
18. Delante de Juan, había también un ángel, el que le decía que ni en los cielos ni en la Tierra, había un ser digno de desatar aquellos Sellos ni de abrir aquel libro, y Juan, al escuchar estas palabras, lloraba con gran desconsuelo.
19. Mas entonces vió que un cordero se acercaba, y era quien abría aquel libro, desatando para ello, desde el primero hasta el último de sus Sellos.
20. Así comenzó la visión de Juan, aquello\a que llamáis Apocalipsis; fue Juan el primero que habló a la humanidad de los Siete Sellos, Juan el apóstol, el profeta, el espíritu de gran
elevación, el discípulo de Jesús, el discípulo adelantado del Espíritu Santo, escribió lo que vió y oyó, lo cual fue entregado en símbolos y figuras.
21. Hagamos entonces, hermanos míos, el análisis de estas revelaciones para que os sirvan de base a vuestro desarrollo en el conocimiento de los Siete Sellos, hasta donde alcance vuestra capacidad de comprensión y hasta donde os revele vuestro Dios.
22. El libro sellado con Siete Sellos es la sabiduría del Espíritu Santo, y en él se encuentra escrito el destino de todos los espíritus y el destino del pueblo de Dios, Israel.
23. Ese libro estaba cerrado, su contenido era un misterio; ni los más altos profetas, ni los más grandes teólogos ni los justos de los primeros tiempos, conocían la existencia de ese libro, ni su nombre, y menos aún su contenido.
24. ¿Quién, entonces, podía abrir ese libro que es la propia sabiduría de Dios, que es el principio y el fin, el origen de todos los espíritus, y en el que viene escrita la jornada de evolución, lucha y perfeccionamiento de todos los espíritus?
25. ¿Quién podía tener la capacidad espiritual para abrir ese libro y mostrarlo como luz del Universo?
26. Nadie, sólo el propio Dios, el Cordero Inmolado, Jesús el Mesías, en quien encarnó el propio Dios para hacerse hombre en el Segundo Tiempo, y acercar así el Reino de los Cielos a los hombres, para hacerles sentir a su Padre más íntimamente, más cercano y accesible; de esta manera mostraba Dios al hombre, que el amor del Padre está antes que todo, que el Espíritu Divino es el Amor Universal, mismo que rige y da vida a todas las cosas.
27. El amor de Dios tomó carne, humanizándose, para entablar una comunicación por medio de ese amor, entre el corazón del hijo y el del Padre, para que el mundo, en su pequeñez, aprendiera a no censurar a su Dios.
28. Dios, no pudiendo llorar ni sentir las ofensas de criaturas tan pequeñas, se hizo semejante a los hombres para sentir como tal, para llorar como hombre, para sangrar como humano, para mostrarle a la humanidad de todos los tiempos lo infinito de Su amor, y para que el espíritu del hombre supiera que su Dios se ocupa de todos, amándoles siempre, sufriendo por ellos, ya que los espíritus, los hombres y toda la creación, son para el Padre algo precioso.
29. El valor de un espíritu para Dios, es infinito, valor que El le dió. Y ¿cuál es el precio de ese valor? El precio de Su sangre, esa sangre con la que El rescató de las tinieblas a los espíritus, redimiéndoles de su carnalidad, de la destrucción y de la perdición.
30. Ese precio, esa sangre divina, cayó en todos y cada uno de Sus hijos para que desde ese instante, todos fuesen en El.
31. Al ser consumado el sacrificio, vivida Su pasión, y darse esa prueba perfectísima del amor de un Ser por los demás seres, fue lo que logró abrir Su propio espíritu y Su Corazón Divino, Su Sabiduría y Sus más altos misterios al espíritu de Sus hijos.
32. De este modo, Jesús el Cristo, el Cordero inmolado, el propio Dios hecho hombre en el Segundo Tiempo, preparó el espíritu de la humanidad, para que al llegar el Tercer Tiempo, recibiera la