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DonRafadeAcapulco
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Re: Datos Biograficos de: Roque Jacinto Rojas Esparza...
B I O G R A F Í A
HERMANO ROQUE JACINTO ROJAS ESPARZA
Para principiar este expediente se dan algunos datos sobre la personalidad del Señor Roque Rojas Esparza.
Los padres del Sr. Roque Jacinto Rojas Esparza, fueron los señores Manuel Rojas Sifuentes, criollo y la señora Doña Dolores Isabel Esparza de Rojas, india Otomí. El Señor Don Manuel Rojas, fue nativo de la ciudad de México. La señora Doña Isabel Esparza fue nativa de un pueblo llamado San Francisco Magú del Estado de México.
Casaron en la Ciudad de México, en el año de 1810, en el Templo de San Felipe de Jesús. Tuvo este matrimonio, dos hijos; un varón y una mujer. La mujer fue la señora Doña Engracia Rojas de González, que casó en el pueblo de Zumpango de la Laguna con el señor Don Casimiro Gonzáles. El varón fue el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza. Nació el día 16 de agosto de 1812, en día domingo en la calle del Indio Triste No. 8 de la Ciudad de México.
La señora Dolores Isabel, dijo y aseguró que antes de haber nacido Roque Jacinto Rojas Esparza tres veces le lloró en el vientre en distintas ocasiones.
La madre de Don Roque Jacinto Rojas Esparza fue descendiente de un Sacerdote del Templo del Sol de la raza Otomí, cuyo sacerdote tenía la promesa de que en sus descendientes nacería el salvador de la raza pálida y esclavizada por los blancos, es decir: los indios que fueron esclavizados por los españoles.
El padre de Don Roque Jacinto Rojas Esparza, fue descendiente de españoles y judíos. Fue bautizado en el Templo de la Soledad de Sta. Cruz de Acatlán de la Ciudad de México. “La comadrona” (o partera) que atendió a la madre de Roque Jacinto Rojas Esparza en su alumbramiento, fue la señora Doña Flora Gómez. Sus padrinos de bautismo fueron los señores Don Juan López Montiel y su esposa Doña Carmen Ortiz de López Montiel.
El cura párroco que lo bautizó, fue el sacerdote Don Filogonio Quezada; al bautizar al niño Roque Jacinto Rojas Esparza unas palomas volaron y se posaron sobre él cantando. De pocos meses de nacido desapareció y reapareció por medio de unos ángeles.
A la edad de cinco años adivinaba y decía ya cosas maravillosas; vaticinó la muerte de los niños de los esposos Romero, de la Vega, amiga de su madre; dijo el paradero de una niña llamada Andrea, cuya niña había sido raptada y secuestrada por unos bandoleros en el cerro del Tesoro, Roque Rojas Esparza dijo el paradero a donde se encontraban; catorce años de edad tenía cuando murió su madre de pleuresía, la señora Doña Dolores Isabel Esparza de Rojas.
Siendo huérfano de madre, su padre y su padrino de bautismo lo metieron al Seminario de México, pues deseaban que fuese sacerdote. Tres años nada más estudió las órdenes sacerdotales, sin llegar a ordenarse. Su doctor y maestro en los tres años que duró en el seminario fue Fray Antonio Vázquez. Teniendo tres años en el seminario, murió su padrino de bautismo que era quien le sostenía los estudios y aunque Fray Antonio Vázquez; quiso que siguiera en el seminario no fue posible por las intrigas de otro fraile, Fray Luis Gonzaga de la Cruz.
Volvió con su padre Don Manuel Rojas, y al lado de él comenzó a trabajar para satisfacer sus necesidades y a las de su padre, y cosa maravillosa, aprendió veintidós oficios a la perfección; impresor, grabador, carpintero, ebanista, relojero, pintor, etc. Trabajó en distintos años en las imprentas de Murguía y del señor Don Joaquín Abadiano.
Casó en el pueblo de Zumpango de la Laguna, Estado de México, con la señorita Doña Guadalupe Arias Malanco, que fue hija del señor Don Miguel Arias y de la señora María Malanco de Arias; conoció a la familia Arias por medio de sus primos Doña Refugio, Doña Laura, Don Juan y Don Trinidad González. La familia Arias era originaria de Cuatitlán y la familia Malanco de Zumpango.
De su matrimonio tuvo sólo dos hijos. El niño Delfino Rojas Arias, que murió de pocos meses de nacido. Y la señora Carolina Rojas de Ortiz. Esta señora sólo tuvo dos hijos que fueron el joven Don Delfino Ortíz Rojas y la niña María de Jesús Elizástegui. El padrino de bautismo de la señora Arias, esposa de Don Roque Jacinto Rojas Esparza, fue el Arzobispo Labastida, y la bautizaron en el pueblo de Tizayuca; pues en dicho lugar estuvieron sus padres el Dr. Don Miguel Arias y Doña María Malanco de Arias una temporada. Los hermanos de la Señora Arias, era una de ellas llamada Doña Pepita, que hacía con sus propias manos, un nacimiento cuyas figuras las hacía ella misma, y dicho nacimiento se hizo muy célebre en esos tiempos en el pueblo de Zumpango de la Laguna. El señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza fue juez del Registro Civil del pueblo de Ixtapalapa habiendo obtenido ese puesto, por conducto del señor Don Adrián Guerra, hermano de Doña María Guerra en los años de 1860 a 1861. El Arcángel Gabriel le habló tres veces en distintas ocasiones antes que Dios.
La noche del día memorable del 23 al 24 de junio de 1861, a las doce de la noche el Dios Todopoderoso, le habló en el Pueblo de Ixtapalapa y le dijo: que era el “Elías” Prometido para estos tiempos. Consagró y ungió al sacerdocio 24 miembros, 12 sacerdotes y 12 sacerdotisas, habiéndolos consagrado el día 24 de diciembre de 1863 en la ciudad de México. A los sacerdotes les dio escapularios cafés, con filetes blancos. A las sacerdotisas les dio estolas cafés con filos blancos, Escapularios y Estolas con escudo y letras doradas.
Los doce Sacerdotes fueron:
1. Señor Don Andrés Tello.
2. Señor Don Tomás Tello.
3. Señor Don Antonio B. Mendoza.
4. Señor Don Eduardo Ducois.
5. Señor Don José María Vergara Lope
6. Señor Don Ismael Corona.
7. Señor Don Vicente Pérez.
8. Señor Don Carlos Bravo.
9. Señor Don Francisco Oyogui.
10. Señor Don Manuel González.
11. Señor Don Pablo González.
12. Señor Don Tomás González.
Las doce sacerdotisas fueron: Siete sacerdotisas Vírgenes, para cada uno de los sellos:
1. Srita. Doña Carolina Rojas Arias, para el Sello Primero.
2. Srita. María de Jesús Mena Buendía, para el Segundo Sello.
3. Srita. Doña Guadalupe Robalo Santillán, para el Sello Tercero.
4. Srita. Doña María De Jesús Oviedo Suárez, para el Sello Cuarto.
5. Srita. Doña María De Jesús Vergara Lope, para el Sello Quinto.
6. Srita. Doña Damiana Oviedo Suárez, para el Sello Sexto.
7. Srita. Doña Dolores Arriaga Lopezcano, para el Sello Séptimo.
Estas fueron las siete sacerdotisas vírgenes consagradas para las siete iglesias.
8. Sra. Doña Guadalupe Arias de Rojas.
9. Sra. Refugio González Jácome, viuda de Lopezcano.
10. Sra. Doña Luz Escobar de Tello.
11. Sra. Luisa Oviedo Suárez de Mendoza.
12. Sra. Doña Guadalupe Suárez, viuda de Oviedo.
Estas fueron las veinticuatro personas que formaron el sacerdocio original fundada por el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza.
El primer varón que marcó el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, fue el Señor Joaquín Abadiano, al cual después consagró, dándole la representación de Él, haciéndole entrega del Sello Supremo de la Jefatura de las siete Iglesias y su sagrada arca.
Y la primera mujer marcada por él fue la señora Doña Guadalupe Arias, su propia esposa.
El día domingo de Resurrección de 1869, entregó los Siete Sellos en la ciudad de México, a las siguientes personas.
Sello 1°.- Al Señor Don Andrés Tello.
Sello 2°.- A la señora María Refugio González, viuda de Lopezcano.
Sello 3°.- Al Señor Don Tomás Tello.
Sello 4°.- Al Señor Don Antonio B. Mendoza.
Sello 5°.- Al Señor Don José María Vergara Lope.
Sello 6°.- A la señora Guadalupe Suárez Vda. De Oviedo.
Sello 7°.- Al Señor Tirso Pagola.
Aparte del sacerdocio original que fueron doce sacerdotes y doce sacerdotisas, consagró y ungió a las personas, que a continuación se nombran; Señora Doña Rosa Trejo, del oratorio Patriarcal de Abraham. Señora Doña Macaria Abadiano de Arizmendi (del oratorio de Moisés). Señor Don Lucas de Martínez, (del oratorio de la Luz). Señora Doña Margarita Espinoza de los Monteros Vda. De la Cortina (Oratorio de la Misericordia). Señora Doña Dorotea Arizpe de Jiménez, (Oratorio de la Redención). Señorita Doña Fernanda Trejo Jácome (Oratorio de las Calles de Mina No. 18).
Todas estas personas recibieron una arca que correspondía a cada una de las doce tribus para que formasen las doce Arcas de las tribus, con excepción de la Señora Doña Rosa Trejo, que recibió “El Arca Patriarcal de Abraham”, que es de la jefatura del Sello Séptimo.
El Señor Don Porfirio Lopezcano Santillán, fue consagrado en la casa de su cuñada, Doña Refugio González, Vda. Lopezcano, y recibió de manos del señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, el Arca Rabínica de la Paz que es; de la jefatura del Sello Segundo.
El señor Don Carlos Cortina Espinoza de los Monteros, fue también consagrado por el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza y recibió el Arca Levítica de Sión (de la jefatura del Sello Cuarto).
El señor Lic. Don Gregorio Baldemero Valadez, fue consagrado como sacerdote por el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, sin haber recibido este señor ninguna arca.
La Señorita Doña Fernanda Trejo Jácome, fue consagrada para ocupar el lugar de la señorita Doña Dolores Arriaga Lopezcano, que murió en el año de mil ochocientos sesenta y nueve, y el día veintidós de mayo de mil ochocientos setenta, ella ocupó el lugar de la fallecida señorita Arriaga Lopezcano.
A la señorita Dolores Arriaga Lopezcano, el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, le hizo entrega de la Sagrada Arca de la Dolorosa.
El día primero de septiembre de mil ochocientos sesenta y seis, depositó el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, el Espíritu Divino en el Arcano en el Arca de la Alianza, haciendo el pacto de Dios con el hombre, para la tercera era de la humanidad, y habiéndose efectuado esto, en la calle de la puerta de Falsa de Santo Domingo, No. 10 de la Ciudad de México.
Los Veintidós Preceptos de Elías el hijo del hombre, fueron dados por Dios Todopoderoso, a su enviado Divino, el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, la noche del día veintitrés, al veinticuatro de diciembre de mil ochocientos sesenta y dos, en el callejón del Horno de la Ciudad de México.
Fueron dadas las oraciones sagradas, al enviado Roque Jacinto Rojas Esparza el día dos de julio de mil ochocientos sesenta y uno y terminadas hasta mil ochocientos sesenta y nueve.
La protesta de Amor le fue dada el tres de julio de mil ochocientos sesenta y uno.
La protesta de Fe le fue dada el día cuatro de julio de mil ochocientos sesenta y uno.
La protesta de Confianza le fue dada el día cinco de julio de mil ochocientos sesenta y uno.
El Acto de Contrición le fue dado el día veintidós de mayo de mil ochocientos sesenta y dos.
El Ave María le fue dada el día treinta de mayo del año de mil ochocientos sesenta y dos.
El Credo le fue dado el día treinta de mayo de mil ochocientos sesenta y tres.
Las preces Sagradas le fueron dadas el día primero de junio de mil ochocientos sesenta y siete.
El Cántico lo recibió el día tres de junio de mil ochocientos sesenta y siete, a las doce treinta de la tarde.
El Te Deus, lo recibió el día primero de enero de mil ochocientos sesenta y seis.
La Constitución la recibió el día primero de junio de mil ochocientos sesenta y seis.
El Reglamento lo recibió el día ocho de septiembre de mil ochocientos sesenta y seis.
Las Siete Representaciones de los Siete Sellos los recibió el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y seis.
Las catorce atribuciones de los Siete Sellos las recibió el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y siete.
Los Quince Dones de la Sagrada Arca, los recibió el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y uno.
Las Siete Señales para los Siete Sellos le fueron dadas el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y seis.
La Significación simbólica de los Siete Sellos, le fue dada el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y ocho a las doce del día.
Las denominaciones de los Siete Sellos dentro de las Siete Iglesias, en todo tiempo, las recibió el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y seis.
Tres años curó y sanó enfermos incurables el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, pues Dios le ordenó que tres años extendiera en la tierra el don de Sanidad. Curó un leproso, hizo hablar a una muda de nacimiento, de la familia de Dona Petra Ortiz, volvió la vida a D. Onofre Martínez, hermano de don Lucas Martínez, al igual que al Juez de San Andrés, lo hizo andar; muchas curaciones hizo sumamente maravillosas; pero entre ellas; está el haber resucitado después de dos días de muerta a la señora Doña Refugio Valverde, esposa del señor Don Porfirio Lopezcano Santíllán.
El treinta y uno de mayo de mil ochocientos sesenta y tres, en la calle del Ciprés y las flores de la ciudad de México, celebró el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, la marca y regeneración del Lic. Don Benito Juárez en la casa de la señora Doña Refugio González viuda de Lopezcano. Ante el cabildo de la ciudad de México, hizo caminar una enorme mesa con sólo aplicar el crucifijo que él llevaba, habiendo partido en dos el mármol de dicha mesa.
En el pueblo de San Ángel, con sólo haber aplicado su crucifico sobre la tierra, hizo que ésta se abriera ante los atónitos y estupefactos ojos del Arzobispo Labastida.
En el cerro de la Estrella de Ixtapalapa, durante la intervención francesa, cuando le perseguían, para matarle, se escondió en una cueva y persiguiéndole dos franceses al salir a la entrada de dicho lugar, pasando frente a los dos franceses vieron que todo el Señor Roque Jacinto Rojas Esparza, se transformó en un sol radioso, cayendo éstos arrodillados a sus pies.
En cierta ocasión que hizo el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza un viaje de la ciudad de México, a la ciudad de Pachuca, fue asaltada la diligencia en la que él viajaba en compañía de otras personas, por unos bandoleros; amagados por los fascinerosos el señor Roque Jacinto Rojas Esparza presentó al capitán de ellos el crucifijo y dijo “JACINTO ESPARZA” que era su segundo nombre y apellido, y como así se llamaba el capitán de bandoleros, éste y los suyos huyeron despavoridos, sin haberle ocasionado ningún daño.
En el pueblo del Chico Estado de Hidalgo, demostró el poder divino que tenía ante el cura pbro. Hiedra, de ese lugar, y el Sr. Don Tirso Pagola, cuyas dos personas antes mencionadas violaron y mancillaron el Sello Séptimo, en la casa del segundo ante la presencia de la señora Doña Desideria Tello de Pagola, esposa de Don Tirso.
Hizo brotar el agua de la población de San Miguel Regla, Estado de Hidalgo, y lo bautizó, llamándole: “EL NUEVO JORDAN”.
En el pueblo de Atizapán de Zaragoza, Distrito de Tlanepantla Estado de México, también hizo brotar el agua y lo bautizó llamándolo: “EL POZO DE SAMARIA”.
Demostró ante tres canónigos enviados del Arzobispo a él con puntos teologales muy profundos: que la SMA. TRINIDAD, no es ningún misterio como lo dice el dogma romano.
Cuando fue detenido por alguaciles del imperio y llevado a la presencia de MAXIMILIANO DE HABSBURGO Y CARLOTA AMALIA DE BELGICA, les dijo a los emperadores; que México sería un país de libertad, un HABSBURGO regaría su sangre en el pueblo mexicano, y viendo los emperadores que no era un peligro para ellos, lo dejaron libre.
Entregó, la sagrada Arca, principesca de la Iglesia del Sello Primero a la señora Doña Luz Escobar de Tello, el día primero de noviembre de mil ochocientos sesenta y nueve en la ciudad de México.
Entregó la Sagrada Arca Rabínica, de la Paz del Sello Segundo al Sr. Don Porfirio Lopezcano Santillán, en la calle del Ciprés y las Flores de la ciudad de México. En la casa de la señora Doña María Refugio González Jácome Vda. De Lopezcano cuyo esposo de esta señora fue el señor Don Gustavo Lopezcano, hermano de Don Porfirio del mismo apellido.
La Sagrada Arca Suma Sacerdotal del Sello Tercero la entregó al Sr. Don Eduardo Ducois, en la calle del puente Quebrado de la ciudad de México.
La Sagrada Arca Levítica de Sión del Sello Cuarto, la entregó al Señor Don Carlos de la Cortina Espinoza de los Monteros, en la calle de Tacuba.
El Arca Profética, Purificadora del Sello Quinto, la entregó al Señor Don Iñigo Blas Martínez, en el callejón del Ratón No. 8 de la ciudad de México.
El Arca Guiadora de Redención, del Sello Sexto, la entregó al Sr. Don Ismael Corona, en el callejón de la Olla, en la casa de la señora Doña Marcela Zepeda, de la ciudad de México.
El Arca Patriarcal de Abraham del Sello Séptimo, se la entregó a la señora Doña Rosa Trejo, suegra de Don Porfirio Lopezcano Santillán de la ciudad de México.
El Sello Supremo del Dios Vivo, de la jefatura de las Siete Iglesias, su Sagrada Arca del Gran Hijo del Sol, los entregó al Señor Don Joaquín Abadiano.
El Arca del Oratorio Central, que Don Roque Jacinto Rojas Esparza usaba personalmente, a su muerte se le quedó a su propia esposa, la señora Doña Guadalupe Arias Malanco Vda. De Rojas. Muchas y muy grandes maravillas dio este hombre divino, demostrando en todo tiempo el poder sagrado que Dios había depositado en él. Se terminan estos cortos y ligeros datos biográficos y documentales sobre el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, quien murió el día DIECIOCHO DE MAYO DE MIL OCHOCIENTOS SETENTA Y NUEVE, en la calle del niño perdido de la ciudad de México, en la casa marcada con el número 18 de la muy y buena señora Isabel Viveros de García.
Respetuosamente, con mucho Amor, Comprensión y Tolerancia, en Pro de la Superación Espiritual del Nuevo Pueblo de Israel y de la Humanidad, en el nuevo Tiempo de Cumplimiento Espiritual dentro de la Grandiosa Tercera Era de Luz.
Atte.: Su hermano: Rafael de Acapulco Gro.
HERMANO ROQUE JACINTO ROJAS ESPARZA
Para principiar este expediente se dan algunos datos sobre la personalidad del Señor Roque Rojas Esparza.
Los padres del Sr. Roque Jacinto Rojas Esparza, fueron los señores Manuel Rojas Sifuentes, criollo y la señora Doña Dolores Isabel Esparza de Rojas, india Otomí. El Señor Don Manuel Rojas, fue nativo de la ciudad de México. La señora Doña Isabel Esparza fue nativa de un pueblo llamado San Francisco Magú del Estado de México.
Casaron en la Ciudad de México, en el año de 1810, en el Templo de San Felipe de Jesús. Tuvo este matrimonio, dos hijos; un varón y una mujer. La mujer fue la señora Doña Engracia Rojas de González, que casó en el pueblo de Zumpango de la Laguna con el señor Don Casimiro Gonzáles. El varón fue el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza. Nació el día 16 de agosto de 1812, en día domingo en la calle del Indio Triste No. 8 de la Ciudad de México.
La señora Dolores Isabel, dijo y aseguró que antes de haber nacido Roque Jacinto Rojas Esparza tres veces le lloró en el vientre en distintas ocasiones.
La madre de Don Roque Jacinto Rojas Esparza fue descendiente de un Sacerdote del Templo del Sol de la raza Otomí, cuyo sacerdote tenía la promesa de que en sus descendientes nacería el salvador de la raza pálida y esclavizada por los blancos, es decir: los indios que fueron esclavizados por los españoles.
El padre de Don Roque Jacinto Rojas Esparza, fue descendiente de españoles y judíos. Fue bautizado en el Templo de la Soledad de Sta. Cruz de Acatlán de la Ciudad de México. “La comadrona” (o partera) que atendió a la madre de Roque Jacinto Rojas Esparza en su alumbramiento, fue la señora Doña Flora Gómez. Sus padrinos de bautismo fueron los señores Don Juan López Montiel y su esposa Doña Carmen Ortiz de López Montiel.
El cura párroco que lo bautizó, fue el sacerdote Don Filogonio Quezada; al bautizar al niño Roque Jacinto Rojas Esparza unas palomas volaron y se posaron sobre él cantando. De pocos meses de nacido desapareció y reapareció por medio de unos ángeles.
A la edad de cinco años adivinaba y decía ya cosas maravillosas; vaticinó la muerte de los niños de los esposos Romero, de la Vega, amiga de su madre; dijo el paradero de una niña llamada Andrea, cuya niña había sido raptada y secuestrada por unos bandoleros en el cerro del Tesoro, Roque Rojas Esparza dijo el paradero a donde se encontraban; catorce años de edad tenía cuando murió su madre de pleuresía, la señora Doña Dolores Isabel Esparza de Rojas.
Siendo huérfano de madre, su padre y su padrino de bautismo lo metieron al Seminario de México, pues deseaban que fuese sacerdote. Tres años nada más estudió las órdenes sacerdotales, sin llegar a ordenarse. Su doctor y maestro en los tres años que duró en el seminario fue Fray Antonio Vázquez. Teniendo tres años en el seminario, murió su padrino de bautismo que era quien le sostenía los estudios y aunque Fray Antonio Vázquez; quiso que siguiera en el seminario no fue posible por las intrigas de otro fraile, Fray Luis Gonzaga de la Cruz.
Volvió con su padre Don Manuel Rojas, y al lado de él comenzó a trabajar para satisfacer sus necesidades y a las de su padre, y cosa maravillosa, aprendió veintidós oficios a la perfección; impresor, grabador, carpintero, ebanista, relojero, pintor, etc. Trabajó en distintos años en las imprentas de Murguía y del señor Don Joaquín Abadiano.
Casó en el pueblo de Zumpango de la Laguna, Estado de México, con la señorita Doña Guadalupe Arias Malanco, que fue hija del señor Don Miguel Arias y de la señora María Malanco de Arias; conoció a la familia Arias por medio de sus primos Doña Refugio, Doña Laura, Don Juan y Don Trinidad González. La familia Arias era originaria de Cuatitlán y la familia Malanco de Zumpango.
De su matrimonio tuvo sólo dos hijos. El niño Delfino Rojas Arias, que murió de pocos meses de nacido. Y la señora Carolina Rojas de Ortiz. Esta señora sólo tuvo dos hijos que fueron el joven Don Delfino Ortíz Rojas y la niña María de Jesús Elizástegui. El padrino de bautismo de la señora Arias, esposa de Don Roque Jacinto Rojas Esparza, fue el Arzobispo Labastida, y la bautizaron en el pueblo de Tizayuca; pues en dicho lugar estuvieron sus padres el Dr. Don Miguel Arias y Doña María Malanco de Arias una temporada. Los hermanos de la Señora Arias, era una de ellas llamada Doña Pepita, que hacía con sus propias manos, un nacimiento cuyas figuras las hacía ella misma, y dicho nacimiento se hizo muy célebre en esos tiempos en el pueblo de Zumpango de la Laguna. El señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza fue juez del Registro Civil del pueblo de Ixtapalapa habiendo obtenido ese puesto, por conducto del señor Don Adrián Guerra, hermano de Doña María Guerra en los años de 1860 a 1861. El Arcángel Gabriel le habló tres veces en distintas ocasiones antes que Dios.
La noche del día memorable del 23 al 24 de junio de 1861, a las doce de la noche el Dios Todopoderoso, le habló en el Pueblo de Ixtapalapa y le dijo: que era el “Elías” Prometido para estos tiempos. Consagró y ungió al sacerdocio 24 miembros, 12 sacerdotes y 12 sacerdotisas, habiéndolos consagrado el día 24 de diciembre de 1863 en la ciudad de México. A los sacerdotes les dio escapularios cafés, con filetes blancos. A las sacerdotisas les dio estolas cafés con filos blancos, Escapularios y Estolas con escudo y letras doradas.
Los doce Sacerdotes fueron:
1. Señor Don Andrés Tello.
2. Señor Don Tomás Tello.
3. Señor Don Antonio B. Mendoza.
4. Señor Don Eduardo Ducois.
5. Señor Don José María Vergara Lope
6. Señor Don Ismael Corona.
7. Señor Don Vicente Pérez.
8. Señor Don Carlos Bravo.
9. Señor Don Francisco Oyogui.
10. Señor Don Manuel González.
11. Señor Don Pablo González.
12. Señor Don Tomás González.
Las doce sacerdotisas fueron: Siete sacerdotisas Vírgenes, para cada uno de los sellos:
1. Srita. Doña Carolina Rojas Arias, para el Sello Primero.
2. Srita. María de Jesús Mena Buendía, para el Segundo Sello.
3. Srita. Doña Guadalupe Robalo Santillán, para el Sello Tercero.
4. Srita. Doña María De Jesús Oviedo Suárez, para el Sello Cuarto.
5. Srita. Doña María De Jesús Vergara Lope, para el Sello Quinto.
6. Srita. Doña Damiana Oviedo Suárez, para el Sello Sexto.
7. Srita. Doña Dolores Arriaga Lopezcano, para el Sello Séptimo.
Estas fueron las siete sacerdotisas vírgenes consagradas para las siete iglesias.
8. Sra. Doña Guadalupe Arias de Rojas.
9. Sra. Refugio González Jácome, viuda de Lopezcano.
10. Sra. Doña Luz Escobar de Tello.
11. Sra. Luisa Oviedo Suárez de Mendoza.
12. Sra. Doña Guadalupe Suárez, viuda de Oviedo.
Estas fueron las veinticuatro personas que formaron el sacerdocio original fundada por el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza.
El primer varón que marcó el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, fue el Señor Joaquín Abadiano, al cual después consagró, dándole la representación de Él, haciéndole entrega del Sello Supremo de la Jefatura de las siete Iglesias y su sagrada arca.
Y la primera mujer marcada por él fue la señora Doña Guadalupe Arias, su propia esposa.
El día domingo de Resurrección de 1869, entregó los Siete Sellos en la ciudad de México, a las siguientes personas.
Sello 1°.- Al Señor Don Andrés Tello.
Sello 2°.- A la señora María Refugio González, viuda de Lopezcano.
Sello 3°.- Al Señor Don Tomás Tello.
Sello 4°.- Al Señor Don Antonio B. Mendoza.
Sello 5°.- Al Señor Don José María Vergara Lope.
Sello 6°.- A la señora Guadalupe Suárez Vda. De Oviedo.
Sello 7°.- Al Señor Tirso Pagola.
Aparte del sacerdocio original que fueron doce sacerdotes y doce sacerdotisas, consagró y ungió a las personas, que a continuación se nombran; Señora Doña Rosa Trejo, del oratorio Patriarcal de Abraham. Señora Doña Macaria Abadiano de Arizmendi (del oratorio de Moisés). Señor Don Lucas de Martínez, (del oratorio de la Luz). Señora Doña Margarita Espinoza de los Monteros Vda. De la Cortina (Oratorio de la Misericordia). Señora Doña Dorotea Arizpe de Jiménez, (Oratorio de la Redención). Señorita Doña Fernanda Trejo Jácome (Oratorio de las Calles de Mina No. 18).
Todas estas personas recibieron una arca que correspondía a cada una de las doce tribus para que formasen las doce Arcas de las tribus, con excepción de la Señora Doña Rosa Trejo, que recibió “El Arca Patriarcal de Abraham”, que es de la jefatura del Sello Séptimo.
El Señor Don Porfirio Lopezcano Santillán, fue consagrado en la casa de su cuñada, Doña Refugio González, Vda. Lopezcano, y recibió de manos del señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, el Arca Rabínica de la Paz que es; de la jefatura del Sello Segundo.
El señor Don Carlos Cortina Espinoza de los Monteros, fue también consagrado por el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza y recibió el Arca Levítica de Sión (de la jefatura del Sello Cuarto).
El señor Lic. Don Gregorio Baldemero Valadez, fue consagrado como sacerdote por el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, sin haber recibido este señor ninguna arca.
La Señorita Doña Fernanda Trejo Jácome, fue consagrada para ocupar el lugar de la señorita Doña Dolores Arriaga Lopezcano, que murió en el año de mil ochocientos sesenta y nueve, y el día veintidós de mayo de mil ochocientos setenta, ella ocupó el lugar de la fallecida señorita Arriaga Lopezcano.
A la señorita Dolores Arriaga Lopezcano, el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, le hizo entrega de la Sagrada Arca de la Dolorosa.
El día primero de septiembre de mil ochocientos sesenta y seis, depositó el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, el Espíritu Divino en el Arcano en el Arca de la Alianza, haciendo el pacto de Dios con el hombre, para la tercera era de la humanidad, y habiéndose efectuado esto, en la calle de la puerta de Falsa de Santo Domingo, No. 10 de la Ciudad de México.
Los Veintidós Preceptos de Elías el hijo del hombre, fueron dados por Dios Todopoderoso, a su enviado Divino, el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, la noche del día veintitrés, al veinticuatro de diciembre de mil ochocientos sesenta y dos, en el callejón del Horno de la Ciudad de México.
Fueron dadas las oraciones sagradas, al enviado Roque Jacinto Rojas Esparza el día dos de julio de mil ochocientos sesenta y uno y terminadas hasta mil ochocientos sesenta y nueve.
La protesta de Amor le fue dada el tres de julio de mil ochocientos sesenta y uno.
La protesta de Fe le fue dada el día cuatro de julio de mil ochocientos sesenta y uno.
La protesta de Confianza le fue dada el día cinco de julio de mil ochocientos sesenta y uno.
El Acto de Contrición le fue dado el día veintidós de mayo de mil ochocientos sesenta y dos.
El Ave María le fue dada el día treinta de mayo del año de mil ochocientos sesenta y dos.
El Credo le fue dado el día treinta de mayo de mil ochocientos sesenta y tres.
Las preces Sagradas le fueron dadas el día primero de junio de mil ochocientos sesenta y siete.
El Cántico lo recibió el día tres de junio de mil ochocientos sesenta y siete, a las doce treinta de la tarde.
El Te Deus, lo recibió el día primero de enero de mil ochocientos sesenta y seis.
La Constitución la recibió el día primero de junio de mil ochocientos sesenta y seis.
El Reglamento lo recibió el día ocho de septiembre de mil ochocientos sesenta y seis.
Las Siete Representaciones de los Siete Sellos los recibió el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y seis.
Las catorce atribuciones de los Siete Sellos las recibió el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y siete.
Los Quince Dones de la Sagrada Arca, los recibió el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y uno.
Las Siete Señales para los Siete Sellos le fueron dadas el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y seis.
La Significación simbólica de los Siete Sellos, le fue dada el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y ocho a las doce del día.
Las denominaciones de los Siete Sellos dentro de las Siete Iglesias, en todo tiempo, las recibió el día dieciséis de agosto de mil ochocientos sesenta y seis.
Tres años curó y sanó enfermos incurables el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, pues Dios le ordenó que tres años extendiera en la tierra el don de Sanidad. Curó un leproso, hizo hablar a una muda de nacimiento, de la familia de Dona Petra Ortiz, volvió la vida a D. Onofre Martínez, hermano de don Lucas Martínez, al igual que al Juez de San Andrés, lo hizo andar; muchas curaciones hizo sumamente maravillosas; pero entre ellas; está el haber resucitado después de dos días de muerta a la señora Doña Refugio Valverde, esposa del señor Don Porfirio Lopezcano Santíllán.
El treinta y uno de mayo de mil ochocientos sesenta y tres, en la calle del Ciprés y las flores de la ciudad de México, celebró el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, la marca y regeneración del Lic. Don Benito Juárez en la casa de la señora Doña Refugio González viuda de Lopezcano. Ante el cabildo de la ciudad de México, hizo caminar una enorme mesa con sólo aplicar el crucifijo que él llevaba, habiendo partido en dos el mármol de dicha mesa.
En el pueblo de San Ángel, con sólo haber aplicado su crucifico sobre la tierra, hizo que ésta se abriera ante los atónitos y estupefactos ojos del Arzobispo Labastida.
En el cerro de la Estrella de Ixtapalapa, durante la intervención francesa, cuando le perseguían, para matarle, se escondió en una cueva y persiguiéndole dos franceses al salir a la entrada de dicho lugar, pasando frente a los dos franceses vieron que todo el Señor Roque Jacinto Rojas Esparza, se transformó en un sol radioso, cayendo éstos arrodillados a sus pies.
En cierta ocasión que hizo el señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza un viaje de la ciudad de México, a la ciudad de Pachuca, fue asaltada la diligencia en la que él viajaba en compañía de otras personas, por unos bandoleros; amagados por los fascinerosos el señor Roque Jacinto Rojas Esparza presentó al capitán de ellos el crucifijo y dijo “JACINTO ESPARZA” que era su segundo nombre y apellido, y como así se llamaba el capitán de bandoleros, éste y los suyos huyeron despavoridos, sin haberle ocasionado ningún daño.
En el pueblo del Chico Estado de Hidalgo, demostró el poder divino que tenía ante el cura pbro. Hiedra, de ese lugar, y el Sr. Don Tirso Pagola, cuyas dos personas antes mencionadas violaron y mancillaron el Sello Séptimo, en la casa del segundo ante la presencia de la señora Doña Desideria Tello de Pagola, esposa de Don Tirso.
Hizo brotar el agua de la población de San Miguel Regla, Estado de Hidalgo, y lo bautizó, llamándole: “EL NUEVO JORDAN”.
En el pueblo de Atizapán de Zaragoza, Distrito de Tlanepantla Estado de México, también hizo brotar el agua y lo bautizó llamándolo: “EL POZO DE SAMARIA”.
Demostró ante tres canónigos enviados del Arzobispo a él con puntos teologales muy profundos: que la SMA. TRINIDAD, no es ningún misterio como lo dice el dogma romano.
Cuando fue detenido por alguaciles del imperio y llevado a la presencia de MAXIMILIANO DE HABSBURGO Y CARLOTA AMALIA DE BELGICA, les dijo a los emperadores; que México sería un país de libertad, un HABSBURGO regaría su sangre en el pueblo mexicano, y viendo los emperadores que no era un peligro para ellos, lo dejaron libre.
Entregó, la sagrada Arca, principesca de la Iglesia del Sello Primero a la señora Doña Luz Escobar de Tello, el día primero de noviembre de mil ochocientos sesenta y nueve en la ciudad de México.
Entregó la Sagrada Arca Rabínica, de la Paz del Sello Segundo al Sr. Don Porfirio Lopezcano Santillán, en la calle del Ciprés y las Flores de la ciudad de México. En la casa de la señora Doña María Refugio González Jácome Vda. De Lopezcano cuyo esposo de esta señora fue el señor Don Gustavo Lopezcano, hermano de Don Porfirio del mismo apellido.
La Sagrada Arca Suma Sacerdotal del Sello Tercero la entregó al Sr. Don Eduardo Ducois, en la calle del puente Quebrado de la ciudad de México.
La Sagrada Arca Levítica de Sión del Sello Cuarto, la entregó al Señor Don Carlos de la Cortina Espinoza de los Monteros, en la calle de Tacuba.
El Arca Profética, Purificadora del Sello Quinto, la entregó al Señor Don Iñigo Blas Martínez, en el callejón del Ratón No. 8 de la ciudad de México.
El Arca Guiadora de Redención, del Sello Sexto, la entregó al Sr. Don Ismael Corona, en el callejón de la Olla, en la casa de la señora Doña Marcela Zepeda, de la ciudad de México.
El Arca Patriarcal de Abraham del Sello Séptimo, se la entregó a la señora Doña Rosa Trejo, suegra de Don Porfirio Lopezcano Santillán de la ciudad de México.
El Sello Supremo del Dios Vivo, de la jefatura de las Siete Iglesias, su Sagrada Arca del Gran Hijo del Sol, los entregó al Señor Don Joaquín Abadiano.
El Arca del Oratorio Central, que Don Roque Jacinto Rojas Esparza usaba personalmente, a su muerte se le quedó a su propia esposa, la señora Doña Guadalupe Arias Malanco Vda. De Rojas. Muchas y muy grandes maravillas dio este hombre divino, demostrando en todo tiempo el poder sagrado que Dios había depositado en él. Se terminan estos cortos y ligeros datos biográficos y documentales sobre el Señor Don Roque Jacinto Rojas Esparza, quien murió el día DIECIOCHO DE MAYO DE MIL OCHOCIENTOS SETENTA Y NUEVE, en la calle del niño perdido de la ciudad de México, en la casa marcada con el número 18 de la muy y buena señora Isabel Viveros de García.
Respetuosamente, con mucho Amor, Comprensión y Tolerancia, en Pro de la Superación Espiritual del Nuevo Pueblo de Israel y de la Humanidad, en el nuevo Tiempo de Cumplimiento Espiritual dentro de la Grandiosa Tercera Era de Luz.
Atte.: Su hermano: Rafael de Acapulco Gro.
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DonRafadeAcapulco
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Re: Quiero saber mas de ustedes y resolver dudas Soy Nuevo
"EN MEXICO NACIO LA LUZ"
Memorias de Don ROQUE ROJAS:
En la ciudad de México, en la calle de Indio Triste No. 8, nació el 16 de agosto de 1812, Roque Rojas: "Roca Fuerte", Piedra Fundamental de la Nueva Iglesia; el Verdadero Hijo del Sol, llamado el Hijo del Hombre "El Elías" Prometido para este Tiempo.
Fue Fundador de "La Obra Elías", conocida por "Espiritualista". Años después, el Domingo de Resurrección, del año de 1869, entregaba los "Siete Sellos", en el Ex-Convento de San Diego de esta Ciudad.
Con extraordinaria aptitud consagró su Privilegiada Inteligencia y su indomable voluntad: al Servicio de Dios y de la humanidad. Cuánto hizo por proveernos de la Verdadera Espiritualidad.
Defendió con mucho ahínco la Facultad Espiritual, que al mundo le pareció una novedad; pero estaban equivocados, pues este concepto en el hombre, forma parte esencial de sus cualidades y es fundamento de toda Moral. Luchó por garantizar la libertad del espíritu, aun con muchos trabajos por las oposiciones, lo hizo por la Libertad de Creer, por la Fe, que es un Don Divino, al igual que la Gracia del Amor; luchó por la Verdadera Sabiduría que tiene por Base la Libertad del Pensamiento.
Supo aceptar la Responsabilidad bajo la voluntad de su propio Ser, que es el de comprender hasta que punto el hombre puede por medio de su facultad espiritual, responder a las necesidades y obligaciones cuando tiene a su cargo una Misión que cumplir y desempeñar, ante Dios y ante la humanidad.
Mostró siempre una actitud desinteresada y humilde, ante la indignación y la mofa de las gentes, el rechazo del mundo y del análisis de la mente del hombre, porque consideran que la formación espiritual y su desarrollo sólo depende del estudio de Filosofías y Dogmas y sin conocer el destino de los espíritus, eligen a los hombres del Porvenir, ignorando su posición y su cultura y los amoldan a sus escasas aptitudes de Orientación Espiritual.
Transcurrieron los años y los gérmenes de su semilla perfecta evolucionaron, germinando en los corazones, aumentando como el grano de mostaza y la realidad de los hechos, son tan claros que no queda más que decir: Que la Bondadosa Intervención de Dios nos ha dado el premio, la Felicidad de las felicidades, al venir a convivir con nosotros.
Reconociendo que esta Sublime Paz la debemos a ese Gran ser, por cuya Virtud, Elevación y Abnegación mereció la inmensa Responsabilidad de Fundar la más Clara y Limpia de todas las Doctrinas, el Non Plus Ultra en el Progreso de los Espíritus; pedimos que esa Aurora Boreal que nació en esta Tierra de ensueños y dichas, para los que nos toca vivir en el Cielo Infinito, sea..., una Eterna mañana de Primavera.
¡Qué nunca acabe! ¡Qué jamás termine! Este Trofeo de Inmortalidad para los espíritus que buscan a Dios y que quieren morar bajo los auspicios de una Fe Razonada y Entendida, sin engaños, sin falsedades y sin tropiezos; por eso demos gracias a Dios y roguemos para que no nos permita ir por el camino sin Luz y sin Esperanza de llegar a vivir en Su Eterna Mansión.
Ya que recibimos esta Doctrina y con Ella, la Paz y Sanidad de nuestros espíritus, Luchemos contra nuestras debilidades y con nuestras malas interpretaciones y merezcamos por nuestro bien ganado, el Eterno Amor de Dios y la Suprema Felicidad, hasta que nos Diluyamos en los éteres que forman la esplendorosa Aurora de este Siglo y nos fundamos en lo Infinito de los Cielos, para Ser Uno con Dios, como somos Uno con nuestro espíritu.
Historia de los abuelos de Don Roque Rojas:
Capítulo No. 1
Yo, Gregorio Baldomero, oriundo de la Ciudad de Monterrey, estado de Nuevo León; casado con la Sra. Dolores Olvera, nativa de Cuernavaca, estado de Morelos. Doy testimonio de lo que en estas Memorias lego para los hijos de la Séptima Iglesia, es decir del Sello Séptimo.
Fui consagrado Ministro de la Iglesia "Elías", el día 22 de mayo del año del Señor de 1870, en la calle de Mina No. 1, por el Sr. Don Roque Rojas, en la casa de la Srita. Doña Fernanda Trejo y de su hermano Don Cayetano Trejo.
Todos estos apuntes los iré diciendo como tuve conocimiento de ellos, por varias personas y la mayor parte por la propia boca del Enviado del Señor, Don Roque Rojas. Esta Primera versión Me la platicaba el propio Sr. Don Jacinto Roque Rojas Esparza el 30 de diciembre de 1874 y yo transcribo tal y como él me la dijo.
La joven Doña Dolores Cifuentes vivía con sus padres, el Sr. Don Andrés Cifuentes, Conde de Machuca y su Sra. Esposa Doña Albina de Moncada, Condesa de Machuca, habiendo tenido sólo una hija de este matrimonio, a la joven Doña Dolores Cifuentes. Doña Dolores habiendo tenido de 16 a 17 años, Don Andrés la presentó en la Corte Virreinal ante los Virreyes, encontrándose en la presentación de dicha fiesta, un señor de la Nobleza llamado Don Juan Moncada, Conde del Jaral, pariente de la esposa del Conde de Machuca, Doña Albina. El cual se enamoró de Doña Dolores; habiéndose después dirigido a la casa de los Condes de Machuca, que vivían en las calles de Tacuba en la muy noble Ciudad de México, Capital de la Nueva España, a solicitar la mano de Doña Dolores. Don Andrés puso un término a la solicitud de dicha petición, a Don Juan Moncada.
Por aquel entonces un palafrenero, del Sr. Don Andrés se murió y deseando substituirlo, el propio Don Juan la recomendó a un artesano llegado de la Vieja España, oriundo de la Provincia de Cataluña, llamado ese hombre Don Pedro Rojas, que habiendo sus padres fallecido, había venido a esta Nueva España aventurado en realizar alguna mejor fortuna.
Fue presentado a la casa del Sr. Don Andrés; pero como no quedó éste conforme con que fuese palafrenero, lo encargó de que le hiciese unos trabajos de carpintería, de cuyo oficio trabajaba Don Pedro Rojas.
Doña Dolores lo conoció al estar haciendo el trabajo para su casa y trabó plática con él. Después de algún tiempo, Don Pedro se enamoró de Doña Dolores, y ésta de él, llegando a tener relaciones de noviazgo.
Por aquel entonces, se cumplió el término dado por Don Andrés a Don Juan; de la petición de la mano de su hija Dolores, diciéndole que tanto él como su esposa la Sra. Condesa, estaban conformes y demasiado gustosos, que él fuese el esposo de su hija.
En lo particular, los Condes de Machuca, llamaron a su hija y le expresaron, que su tío el Conde del Jaral les había pedido su mano para esposa y ellos ya se la habían concedido.
Doña Dolores dijo: que ella no se casaría con Don Juan, porque no lo quería, y además tenía compromiso de relaciones con el joven carpintero venido de la Madre Patria.
Esto indignó sobre manera a Don Andrés que mandó en busca de Don Pedro Rojas, el cual lo despidió con demasiada dureza de su casa, diciéndole que si volvía a molestar a su hija Dolores procedería en contra de él en forma muy enérgica.
Triste y apenado se fue Don Pedro de la casa del Conde de Machuca; pero secretamente continuó viéndose con Doña Dolores.
Cuando ya estaba próximo a que ella se casara con Don Juan, al que no quería, Don Pedro una noche se la llevó de su casa de las calles de Tacuba, dejándola depositada en casa de una viuda amiga suya llamada Doña Inés López. Y al darse cuenta de la desaparición de su hija, Don Andrés se lo comunicó al Virrey y buscaron a Doña Dolores.
Don Pedro y Doña Dolores se casaron secretamente y después de un mes los alguaciles dieron con ellos llevándolos presos con Don Andrés, el cual le dijo a su hija que le perdonaría, si ella dejaba para siempre a Don Pedro, cosa que no acepto Doña Dolores; entonces el Conde de Machuca al decirle su hija que no podía apartarse de Don Pedro, porque estaba ya casada con él. Don Andrés le dijo que él conseguiría por medio de su Señoría Ilustrísima el Arzobispo de México, una autorización del Papa de Roma para que anulase el matrimonio, cosa que Doña Dolores no aceptó, diciendo que quería a su esposo y no lo dejaría. Don Andrés despidió a Doña Dolores de su casa habiéndola maldecido y al morir no quiso volver a verla; habiendo muerto antes que él, su esposa la Condesa Doña Albina, quien repetidamente le suplicó y en distintas ocasiones que perdonara a su hija y nunca lo consiguió del carácter duro y enérgico de él. El conde de Machuca entregó en su testamento sus bienes al Virreinato y desheredó a su hija Doña Dolores, la cual siempre vivió pobre al lado de Don Pedro Rojas, su esposo; que siempre vivió de su oficio de carpintero, habiendo pasado su vida siempre en la ciudad de México, Don Pedro y su esposa Doña Dolores, habiendo estado solo nueve años por cuestiones de trabajos de Don Pedro, en el pueblo de Coyoacán.
Historia de los padres de Don Roque Rojas:
Capítulo No. 2
Del matrimonio de Don Pedro Rojas y Doña Dolores Cifuentes de Rojas tuvieron dos hijos, un varón y una mujer; la mayor fue la mujer que se llamó Doña Engracia Rojas y el menor el hombre que se llamó Manuel Rojas.
El primero en morir fue Don Pedro Rojas dejando viuda a Doña Dolores con sus dos hijos, Doña Engracia y Don Manuel.
Siendo joven Don Manuel y estando bastante mal de recursos, su anciana madre, ésta lo metió de sacristán a la Iglesia de los Monjes Dominicos, quienes lo tomaron para que fuera el mensajero y correo de Convento, queriendo el padre superior de la comunidad, que Don Manuel fuera lego, cosa que no llegó a ser Don Manuel y sólo sacristán y mensajero o Correo del Convento.
La hermana de Don Manuel, Doña Engracia tuvo relaciones con un señor hacendado que era del pueblo de Zumpango, llamado don Casimiro González, el cual le pidió a la anciana Doña Dolores la mano de su hija. Se celebró el matrimonio de Doña Engracia en México con Don Casimiro, habiéndose llevado el señor González a su esposa y a su suegra para el pueblo de Zumpango, donde vivieron.
Después de 3 años de vivir en Zumpango murió la anciana Doña Dolores, después de una penosa enfermedad de reumatismo, habiendo llegado de México Don Manuel, sólo para recibir en el lecho de muerte su última bendición.
Un mes duró Don Manuel en Zumpango en compañía de su hermana y de su cuñado, volviendo a México en calidad de sacristán y mensajero, al convento de los Padres Dominicos. Por aquel entonces llevaba varias verduras de los Dominicos al Convento de las Carmelitas, Don Manuel, y esto lo llevaba cada semana y en torno, ahí entregaba lo que siempre llevaba a la hermana tornera. Cierta ocasión llevando la verdura Don Manuel, salió junto con la tornera una novicia que se despedía de ella, cuando oyó esta conversación entre ambas dos que la tornera le decía a la novicia:
Hermana Dolores, va usted a casa de sus padres por espacio de seis meses, si en ese tiempo el mundo no la llama con sus tentaciones y si satanás no la tienta y está destinada que sea usted esposa del Señor, será usted al venir, Ordenada monja Carmelita. Al estar en esta conversación tocaron la puerta, la hermana tornera abrió y entraron dos ancianos, hombre y mujer a los cuales al verlos la novicia se arrojó a sus brazos llamándolos padres. Todo esto impresionó al sacristán Don Manuel y más la novicia que ya llevaba ropas mundanas.
Cuando ellos salieron del Convento, él también y al salir a la calle la joven se sintió mal y le dio un vértigo; Don Manuel presuroso la sostuvo, los ancianos le dieron las gracias y se pusieron a sus órdenes, diciéndole que se llamaban: el anciano Don Luis Esparza y la anciana su señora esposa Doña Sofía Ortega de Esparza, teniendo como única hija a la joven novicia que se llamaba, Dolores Esparza y que eran legítimos Mexicanos. Al oír el nombre de "Doña Dolores", Don Manuel quedó profundamente emocionado recordando a su difunta madre. Le dijeron donde vivían y que eran muy pobres, porque todo lo habían dado para la dote del Convento Carmelita a donde su hija Doña Dolores decía y quería ser monja.
Se despidieron de Don Manuel, una vez que ya estuvo bien Doña Dolores.
Por aquel entonces murió la hermana de Don Manuel Rojas, no habiendo quién estuviese en la enfermedad de Doña Engracia, Don Manuel se dirigió a una tía suya, que era prima hermana de su difunta madre, llamada Doña Josefa Moncada, casada con un hacendado llamado Don Julio Jácome y que había enviudado de dicho señor, habiéndole dejado una hija llamada Doña Julia Jácome a quien en memoria de su padre llevaba ese nombre. La señora Doña José Moncada viuda de Jácome y su hija Doña Julia se dirigieron a Zumpango donde atendieron a Doña Engracia en su enfermedad, hasta que murió, sin haber dejado a Don Casimiro ningún hijo.
A instancias de Don Casimiro se quedaron en Zumpango la tía carnal y la prima hermana de su esposa y al espacio del año y medio el viudo se casó con la prima de su esposa Doña Julia Jácome y Moncada, con la cual tuvo tres hijos, dos mujeres y un varón. Las mujeres se llamaron Doña Lucía y Doña María Refugio y el hombre se llamó Don Juan. Esta Doña María Refugio González a la que más tarde el hijo de Don Manuel Rojas (Don Roque Rojas, El Elías Prometido) le entregó el Sello Segundo como primitiva guardián de dicho Sello y como se ve eran parientes Doña Refugio y Don Roque Rojas, siendo ellos primos en tercer grado.
Volviendo a la relación de esta anécdota, cuando Don Manuel Rojas conoció a Doña Dolores Esparza, después de despedirse a la puerta del Convento, de ella y sus padres; después de algunos días pasó a visitarlos trabando amistad con ellos, resultando de ahí que se enamoró de Doña Dolores a la cual le habló, sucediendo que se cumplieron los seis meses y Doña Dolores Esparza tenía que regresar al Convento, no habiendo vuelto ya más.
Al termino de un año, Don Manuel Rojas se separó del Convento donde era sacristán y comenzó a trabajar en el comercio yendo hasta Acapulco en unión de algunos conductores del Virreinato, llegando a obtener una pequeña fortuna y el día 30 de julio de 1810 casó con Doña Dolores Esparza, sucediendo en ese año el grito de Dolores o de la Independencia, por el Cura Don Miguel Hidalgo y Costilla, que mucho preocupó a Don Manuel Rojas.
De cómo fue el nacimiento, niñez y juventud de Don Roque Rojas:
Capítulo No. 3
Del matrimonio de Don Manuel Rojas y Doña Dolores Esparza, a los dos años de casados y que vivían en la muy Noble Ciudad de México, tuvieron un niño único en su matrimonio, naciendo el día 16 de agosto de 1812, en la calle del Indio Triste No. 8.
Cuando este niño nació, al que más después bautizaron con el Nombre de Roque. Al nacer, una luz luminosa Iluminó su cuerpo, cosa que sorprendió a Doña Dolores y a Don Manuel su marido; desapareciendo esa luminosidad fosforescente a la media hora de haber nacido.
Cuando lo llevaron a bautizar, sus padrinos fueron Don Juan López Montiel y su señora esposa Doña Carmen Ortíz López Montiel, al llevarlo al bautisterio, había varias palomas torcaces que eran del cura de la Parroquia, el sacerdote al ponerle el agua del bautizo sobre la cabecita del Niño Roque, una de las palomas torcaces voló desde el patio, pasó la sacristía y llegó hasta el bautisterio, parándose en el filo de la pila del agua bendita y comenzó a cantar, abrió sus alas y se posó en el lugar donde estaban los pies del niño y de ahí comenzó a volar repetidas veces en círculo alrededor del niño Roque Rojas, lo que sorprendió a todos los reunidos.
Cuando el niño Roque Rojas tenía 5 años de edad, dijo a una amiga de su madre, la señora Emeteria Suárez de la Vega, de unas joyas que esta señora creía que estaban perdidas o robadas y que eran las que su señor esposo le había dado el día de sus espósales por lo que estaba muy apurada, mas con lo que el niño Roque le dijo las encontró en un ropero de una de las recámaras de su casa. Cuando el Niño Roque tenía 12 años de edad, dijo a su padrino Don Juan López Montiel el paradero de una niña llamada Andrea; pues de la hacienda de Don Juan, llamada "El Rosario", unos bandoleros se la habían robado y la tenían secuestrada, habiendo dado con ella en la cueva de cerro del Tesoro, como un último recurso, tomando en serio lo que antes les había dicho el niño Roque, que en ese lugar encontrarían a la niña secuestrada.
Tenía tan solo 14 años de edad, cuando a su madre le atacó una fuerte pleuresía de cual murió quedándose sólo con su señor padre Don Manuel Rojas, encontrándose muy desconsolado Don Manuel con la muerte de su esposa. Don Juan López Montiel hombre de posibles, le dijo a su compadre que él iba meter a su ahijado Roque al seminario de la Capital, porque deseaba que fuera sacerdote y después de muchas conversaciones entre Don Juan y Don Manuel hablaron a Don Roque, éste como era muy sumiso y humilde, dijo que él hacia la voluntad de su señor padre y de su señor padrino y a la edad de 16 años, Don Juan López Montiel, lo internó al Seminario como estudiante para sacerdote. Sólo tres años nada más estudió estas Órdenes, Don Roque Rojas y su profesor y rector fue el Reverendo Fray Antonio Vázquez quien tenía una gran estimación y cariño a su joven discípulo, por su aplicación y obediencia. Y yo, Gregorio Baldomero escribo esta siguiente anécdota, que el propio Don Roque Rojas me contó de lo que pasó en el Seminario.
Encontrábase el joven Don Roque Rojas conversando en unión de tres Seminaristas cuando en esos momentos tocó la campana para ir a maitines, presurosos acudieron y al que le tocó oficiar fue a su Rector Fray Antonio Vázquez. Muy embebecido estaba el joven Don Roque Rojas cuando de repente Fray Antonio Vázquez al voltear del altar vio que de lo alto se desprendía una paloma llena de Luz y al posarse sobre el cráneo de Don Roque Rojas se desaparecía. Mucho intrigó al Reverendo aquella visión que tuvo; pero continuo oficiando y nada dijo.
Después en lo particular llamó al joven Don Roque Rojas y le dijo: Sabes Roque, que ahora al estar oficiando he visto que del Altar Mayor se desprendió una paloma blanca llena de Luz y se posó en tu cráneo y ahí desapareció. Y desde ese día Fray Antonio Vázquez comprendió que aquel joven venía sobre la tierra para una gran misión.
Cuando don Juan López Montiel, padrino de Don Roque Rojas murió no hubo quien le sostuviera ya los estudios y era un día sábado por la tarde cuando el joven Don Roque se encontraba en la celda de su Rector Fray Antonio Vázquez conversando sobre un tema de Teología, cuando entró otro sacerdote y le dijo a Fray Antonio y a Don Roque: El señor Juan López Montiel ha muerto y su señora Doña Carmen ha quedado viuda y ya no habrá quien te pague más tus estudios del Seminario. A Don Roque Rojas se le llenaron los ojos de lágrimas y un nudo se le hizo en la garganta y ya no pudo articular palabra, en el preciso momento en que Fray Antonio Vázquez vio nuevamente descender a la paloma blanca de lo alto posarse sobre de Don Roque Rojas, Fray Antonio Vázquez que mucho quería a su joven y noble discípulo y que había visto descender dos voces la paloma sobre de su cráneo, mucho hizo para que continuaran sus estudios en el Seminario; pero otro sacerdote nada quería a Don Roque Rojas, llamado Fray Luis de Gonzaga y que era muy amigo del Director, logró que no se quedase Don Roque Rojas y tuvo que salir a pesar de los muchos esfuerzos que hizo Fray Antonio, sin haber logrado nada.
De cómo fue el casamiento de Don Roque Rojas con Doña Guadalupe Arias y los 22 oficios que tuvo:
Capítulo No. 4
Una vez que Don Roque Rojas salió del Seminario, conoció a varias personas con las cuales aprendió varios oficios, entre ellos los de relojero, pintor, grabador, ebanista y otros más siendo en total 22 los oficios que él tuvo y que simbólicamente fueron más después, los Veintidós Preceptos de Moisés y del hombre, que él recibió por Orden Divina del Dios de Israel.
En cierta ocasión fue a Zumpango a visitar a sus primos, la familia González, los hermanos Don Juan, Doña María Refugio González y Doña Lucía, ese día era de posadas, en el mes de diciembre y su primo Don Juan González lo invitó a que fueran a ver un nacimiento que ponía muy celebre ahí en el pueblo de Zumpango una de las hermanas Arias, llamada Doña Pepita. Por la noche de ese día los hermanos González y Don Roque Rojas se dirigieron a dichas casas, donde contemplaron un nacimiento de figuras que representaban todos los pasos de nuestro Señor Jesucristo, desde el nacimiento de El, hasta su muerte, cuyas hermosas figuras eran hechas por las propias manos de Doña Pepita Arias, la mayor de dichas hermanas Arias.
Le fue presentada a Don Roque rojas en la posada, a la segunda hermana, la señorita Doña Guadalupe Arias, con la cual conversó y platicó después de la posada, en la quiebra de la piñata mucho agradó a Don Roque Rojas la conversación de Doña Guadalupe Arias, la cual le contó que ella se había creado en la Ciudad de México al lado de su abuelita y que la familia Arias hacía tiempo, desde la muerte de su abuelita se había ido para Zumpango de Cuautitlán, de donde descendía la familia Arias, estando también emparentados con una familia de ahí de Zumpango, apellidada Malanco.
En el tiempo que Don Roque Rojas estuvo en Zumpango, varias veces en unión de sus primos, visitaron a las hermanas Arias, hasta que Don Roque Rojas se le declaró a Doña Guadalupe y ésta le puso un plazo para corresponder a sus pretensiones.
Don Roque volvió a México a trabajar al lado de un señor llamado Don Leocadio Torres, de grabador, en la calle de la Acequia No. 3 y al espacio de algún tiempo, regresó nuevamente a Zumpango para saber la resolución de Doña Guadalupe Arias, la cual le correspondió y al término de dos años de haberla conocido, se casaron en dicho pueblo de Zumpango. Viniéndose la ya señora Arias a vivir al lado de su esposo a la Ciudad de México.
De este matrimonio sólo tuvieron una niña, a la cual llamaron Carolina y siempre vivió en Armonía y Paz hogareña este virtuoso matrimonio, siendo muy apegados a la Iglesia Católica y trabajando Don Roque en las más veces de su oficio grabador.
Se me olvidaba decir en una parte más anterior que la esposa de Don Roque, Doña Guadalupe Arias fue hija del Doctor Miguel Arias y de Doña María Malanco habiendo sido bautizada en el pueblo de Tizayuca.
De cómo fue Don Roque Rojas, Juez del Registro Civil del pueblo de Ixtapalapa y las maravillas y Divinas Revelaciones que tuvo del Dios de Israel en que le dijo ser el Elías Prometido para estos tiempos.
Capítulo No. 5
Hasta que en cierta ocasión en que un día 12 de diciembre, ellos fueron a la Basílica de Guadalupe, invitados por el Señor Arzobispo, que era padrino de bautizo de la Señora Arias y como era una fiesta muy solemne a la Virgen de Guadalupe.
Después de las ceremonias de la Iglesia fueron a la casa de un amigo de ellos, llamado Don Adrián Guerra y de su hermana Doña María Guerra. En la sobremesa Don Adrián le dijo al Sr. Rojas, que él pertenecía al Ayuntamiento de Ixtapalapa y también algo sabía de leyes y le iba a buscar ocupación como Juez de Registro Civil de dicho pueblo. A lo cual Don Roque Rojas le dijo que le quedaba agradecido y aceptaba la oferta que se le hacía; pero en conclusión de cuentas después de ese día 12 de diciembre, hasta dos años después Don Adrián Guerra consiguió el puesto de Juez del Registro Civil para Don Roque, que fue el año 1860, habiéndose ido para el pueblo de Ixtapalapa, dejó a su señora esposa Doña Guadalupe y a su hija Doña Carolina en México.
En Ixtapalapa era muy querido por los inditos de ese lugar, los cuales fueron los primeros que por sus generosas acciones para con ellos le comenzaron a llamar "Padrecito". En cierta ocasión una mujer llamada María Petra, que vivía cerca de una chinampa lo fue a ver muy angustiada, a decirle que su nuera había dado a luz un par de gemelos y que fuera a verla porque creía que su nuera no quería a los gemelos por no quererlos amamantar.
Don Roque acompañó a María Petra hasta su humilde choza y al llegar vio que los gemelos estaban completamente desnudos y tal vez se murieran de frío, se quitó su chaqueta y le dijo a María Petra los cubriera con ella y le dio las monedas que llevaba y con Dulzura hizo Comprender a la nuera de María Petra, los deberes sagrados de madre que tenía para con aquellos niños, la nuera quedó muy convencida y lloró y besó las manos de Don Roque Rojas.
La noche del 23 para amanecer el día 24 de junio de 1861, el Señor Don Roque Rojas había estado muy atareado todo el día en asuntos de su trabajo de Juez Civil, se fue a dormir; pero como eso de las 10 de la noche despertó y vio a un Ángel con alas doradas, ya otras veces se le había presentado y le dijo estas palabras: Elías..., Elías..., Tú eres la Representación de Elías, tú eres el Prometido y Elegido para ser la "Roca Fuerte de Israel", porque eso quiere decir "Roque Rojas" y Yo Gabriel vengo a comunicarte que debes levantarte del lecho y debéis caminar hasta atrás del calvario y llegar a la chinampa, que está en la casa de María Petra y ahí te hablará aquel que Me ordena cumplas lo que Yo te estoy diciendo.
Ron Roque Rojas contestó: Eres Tú, Gabriel el Ángel del Señor, pero eres Tú realmente o es una alucinación de mi mente, ¡por favor! dime, estoy loco o cuerdo. No, Roque, no estás loco, tú eres el Elías Prometido, el Elegido para Preparar, Limpiar y aparejar el Camino al Nuevo Pueblo de Israel, que tú reunirás y congregarás. Anda, levántate y ve donde se te ordena, porque ahí es el santo lugar elegido para que tú sepas quien me ordenó te anunciara este Mensaje, no dudes hijo Elegido de Dios. Don Roque Rojas vio que aquella Celeste Visión se iluminó de Luz y cayeron sobre su frente tres gotas cristalinas de agua que él pudo tocarse sobre la frente y desapareció el Arcángel Gabriel. Como ésta, otras veces indistintamente oía la Voz de aquel Arcángel; pero tres veces antes que ésta, ya se le había aparecido el Arcángel Gabriel. Presuroso tomó sus ropas y se vistió, salió al patio de la casa y vio que una hermosa luna que iluminaba toda la comarca y que estaba en profundo silencio.
De ahí salió de la casa y se dirigió al canal donde tomó una canoa, y él mismo entró en ella y comenzó a remar, haciendo que la canoa se deslizara hacia la chinampa de María Petra; al llegar cerca de la humilde choza de esta mujer, oyó en la copa de un árbol, el trino de una ave, muy embebido se quedó oyendo el canto de aquella ave que en el silencio de la noche parecía el canto de un jilguero.
De repente vio que ante su vista aparecía un Triángulo de color oro pálido y del fondo del Triángulo se fue destacando un sol que tenía cara de hombre de color rojo encendido con destellos amarillos y fue tal la luz, que vio la choza de María Petra, la canoa donde él estaba y los pequeños canales todos llenos de una luminosidad grandiosa, como si fuese la luz de una aurora radiosa.
Estático, mudo y lleno en su ser de una inefable delicia, quedó contemplando aquellos matices de fuego que oscilaban desprendiéndose del interior del dorado Triángulo del sol con cara de hombre. Levantó la cabeza y vio de lo más alto del Triángulo, volar una paloma como si fuera de nieve y de su pico caían gotas de luz cristalinas y vio que caían sobre su cabeza y bañaban todo su cuerpo. De repente allá hacia lo lejos oyó el toque de una trompeta, dar Tres llamadas y oyó una Voz Fuerte que le dijo estas palabras: “Vos sois el Elías Prometido para este Tiempo".
Al oír esto el Señor Rojas vio una Mano que salía del Triángulo y con una Vara tocaba la tierra. Oyó tres toques que la Mano dio con la Vara. Y oyó en lo alto de su cabeza la potente Voz que volvió a decirle: “Yo os lo digo: En Mi Nombre que Soy el Padre".
Y al oír estas palabras, volvió a oír hacia lo lejos volver a tocar tres veces aquella trompeta que ya antes él escuchara, nuevamente en su lado derecho, volvió a oír la Voz Poderosa que le decía: “Yo os lo digo: En Mi nombre que Soy el Hijo".
Al acabar de decir estas palabras vio una cruz descender de lo alto del cielo y posarse sobre la tierra y desaparecer nuevamente, y a su lado izquierdo, volvió a escuchar la potente Voz que le decía: “Yo te lo digo: En Mi Nombre que Soy el Espíritu Santo".
Y al oír estas últimas palabras, oyó una música sublime y vio que la paloma se posaba sobre su cabeza y desapareció, la Mano con la Vara volvió a dar tres golpes sobre la tierra y escuchó varias voces que dijeron. "Ésta es la Venida de Elías, el Prometido".
Poco a poco se fue desapareciendo el Triángulo con el Sol con cara de Hombre y todo quedó como antes; entonces, el noble y elevado Enviado volvió a dirigir la canoa para su casa y regresó.
Yo Gregorio Baldomero escribo este grandioso pasaje de su vida de Don Roque Rojas tal como él me lo platicó.
Desde esa memorable fecha en que él supo que era el Elías Prometido y El Padre lo necesitaba, comenzó a desenvolver su maravillosa Misión. Se retiró de Ixtapalapa y se dirigió a México, habiendo entregado su puesto de Juez Civil.
Estando al lado de su esposa Guadalupe Arias, ésta enfermó y fue la primera persona que curó por Orden Divina del Padre, que le ordenó principiara a dar demostraciones del Poder Divino que Dios Todopoderoso había puesto en él.
"Memorias", del Lic. Don Gregorio Baldomero, sobre hechos de la vida del Señor Don Roque Rojas y algunas anécdotas sobre de sus antepasados.
Respetuosamente, con mucho Amor, Comprensión y Tolerancia, en Pro de la Superación Espiritual del Nuevo Pueblo de Israel y de la Humanidad, en el nuevo Tiempo de Cumplimiento Espiritual dentro de la Grandiosa Tercera Era de Luz.
Atte.: Su hermano: Rafael de Acapulco Gro.
Memorias de Don ROQUE ROJAS:
En la ciudad de México, en la calle de Indio Triste No. 8, nació el 16 de agosto de 1812, Roque Rojas: "Roca Fuerte", Piedra Fundamental de la Nueva Iglesia; el Verdadero Hijo del Sol, llamado el Hijo del Hombre "El Elías" Prometido para este Tiempo.
Fue Fundador de "La Obra Elías", conocida por "Espiritualista". Años después, el Domingo de Resurrección, del año de 1869, entregaba los "Siete Sellos", en el Ex-Convento de San Diego de esta Ciudad.
Con extraordinaria aptitud consagró su Privilegiada Inteligencia y su indomable voluntad: al Servicio de Dios y de la humanidad. Cuánto hizo por proveernos de la Verdadera Espiritualidad.
Defendió con mucho ahínco la Facultad Espiritual, que al mundo le pareció una novedad; pero estaban equivocados, pues este concepto en el hombre, forma parte esencial de sus cualidades y es fundamento de toda Moral. Luchó por garantizar la libertad del espíritu, aun con muchos trabajos por las oposiciones, lo hizo por la Libertad de Creer, por la Fe, que es un Don Divino, al igual que la Gracia del Amor; luchó por la Verdadera Sabiduría que tiene por Base la Libertad del Pensamiento.
Supo aceptar la Responsabilidad bajo la voluntad de su propio Ser, que es el de comprender hasta que punto el hombre puede por medio de su facultad espiritual, responder a las necesidades y obligaciones cuando tiene a su cargo una Misión que cumplir y desempeñar, ante Dios y ante la humanidad.
Mostró siempre una actitud desinteresada y humilde, ante la indignación y la mofa de las gentes, el rechazo del mundo y del análisis de la mente del hombre, porque consideran que la formación espiritual y su desarrollo sólo depende del estudio de Filosofías y Dogmas y sin conocer el destino de los espíritus, eligen a los hombres del Porvenir, ignorando su posición y su cultura y los amoldan a sus escasas aptitudes de Orientación Espiritual.
Transcurrieron los años y los gérmenes de su semilla perfecta evolucionaron, germinando en los corazones, aumentando como el grano de mostaza y la realidad de los hechos, son tan claros que no queda más que decir: Que la Bondadosa Intervención de Dios nos ha dado el premio, la Felicidad de las felicidades, al venir a convivir con nosotros.
Reconociendo que esta Sublime Paz la debemos a ese Gran ser, por cuya Virtud, Elevación y Abnegación mereció la inmensa Responsabilidad de Fundar la más Clara y Limpia de todas las Doctrinas, el Non Plus Ultra en el Progreso de los Espíritus; pedimos que esa Aurora Boreal que nació en esta Tierra de ensueños y dichas, para los que nos toca vivir en el Cielo Infinito, sea..., una Eterna mañana de Primavera.
¡Qué nunca acabe! ¡Qué jamás termine! Este Trofeo de Inmortalidad para los espíritus que buscan a Dios y que quieren morar bajo los auspicios de una Fe Razonada y Entendida, sin engaños, sin falsedades y sin tropiezos; por eso demos gracias a Dios y roguemos para que no nos permita ir por el camino sin Luz y sin Esperanza de llegar a vivir en Su Eterna Mansión.
Ya que recibimos esta Doctrina y con Ella, la Paz y Sanidad de nuestros espíritus, Luchemos contra nuestras debilidades y con nuestras malas interpretaciones y merezcamos por nuestro bien ganado, el Eterno Amor de Dios y la Suprema Felicidad, hasta que nos Diluyamos en los éteres que forman la esplendorosa Aurora de este Siglo y nos fundamos en lo Infinito de los Cielos, para Ser Uno con Dios, como somos Uno con nuestro espíritu.
Historia de los abuelos de Don Roque Rojas:
Capítulo No. 1
Yo, Gregorio Baldomero, oriundo de la Ciudad de Monterrey, estado de Nuevo León; casado con la Sra. Dolores Olvera, nativa de Cuernavaca, estado de Morelos. Doy testimonio de lo que en estas Memorias lego para los hijos de la Séptima Iglesia, es decir del Sello Séptimo.
Fui consagrado Ministro de la Iglesia "Elías", el día 22 de mayo del año del Señor de 1870, en la calle de Mina No. 1, por el Sr. Don Roque Rojas, en la casa de la Srita. Doña Fernanda Trejo y de su hermano Don Cayetano Trejo.
Todos estos apuntes los iré diciendo como tuve conocimiento de ellos, por varias personas y la mayor parte por la propia boca del Enviado del Señor, Don Roque Rojas. Esta Primera versión Me la platicaba el propio Sr. Don Jacinto Roque Rojas Esparza el 30 de diciembre de 1874 y yo transcribo tal y como él me la dijo.
La joven Doña Dolores Cifuentes vivía con sus padres, el Sr. Don Andrés Cifuentes, Conde de Machuca y su Sra. Esposa Doña Albina de Moncada, Condesa de Machuca, habiendo tenido sólo una hija de este matrimonio, a la joven Doña Dolores Cifuentes. Doña Dolores habiendo tenido de 16 a 17 años, Don Andrés la presentó en la Corte Virreinal ante los Virreyes, encontrándose en la presentación de dicha fiesta, un señor de la Nobleza llamado Don Juan Moncada, Conde del Jaral, pariente de la esposa del Conde de Machuca, Doña Albina. El cual se enamoró de Doña Dolores; habiéndose después dirigido a la casa de los Condes de Machuca, que vivían en las calles de Tacuba en la muy noble Ciudad de México, Capital de la Nueva España, a solicitar la mano de Doña Dolores. Don Andrés puso un término a la solicitud de dicha petición, a Don Juan Moncada.
Por aquel entonces un palafrenero, del Sr. Don Andrés se murió y deseando substituirlo, el propio Don Juan la recomendó a un artesano llegado de la Vieja España, oriundo de la Provincia de Cataluña, llamado ese hombre Don Pedro Rojas, que habiendo sus padres fallecido, había venido a esta Nueva España aventurado en realizar alguna mejor fortuna.
Fue presentado a la casa del Sr. Don Andrés; pero como no quedó éste conforme con que fuese palafrenero, lo encargó de que le hiciese unos trabajos de carpintería, de cuyo oficio trabajaba Don Pedro Rojas.
Doña Dolores lo conoció al estar haciendo el trabajo para su casa y trabó plática con él. Después de algún tiempo, Don Pedro se enamoró de Doña Dolores, y ésta de él, llegando a tener relaciones de noviazgo.
Por aquel entonces, se cumplió el término dado por Don Andrés a Don Juan; de la petición de la mano de su hija Dolores, diciéndole que tanto él como su esposa la Sra. Condesa, estaban conformes y demasiado gustosos, que él fuese el esposo de su hija.
En lo particular, los Condes de Machuca, llamaron a su hija y le expresaron, que su tío el Conde del Jaral les había pedido su mano para esposa y ellos ya se la habían concedido.
Doña Dolores dijo: que ella no se casaría con Don Juan, porque no lo quería, y además tenía compromiso de relaciones con el joven carpintero venido de la Madre Patria.
Esto indignó sobre manera a Don Andrés que mandó en busca de Don Pedro Rojas, el cual lo despidió con demasiada dureza de su casa, diciéndole que si volvía a molestar a su hija Dolores procedería en contra de él en forma muy enérgica.
Triste y apenado se fue Don Pedro de la casa del Conde de Machuca; pero secretamente continuó viéndose con Doña Dolores.
Cuando ya estaba próximo a que ella se casara con Don Juan, al que no quería, Don Pedro una noche se la llevó de su casa de las calles de Tacuba, dejándola depositada en casa de una viuda amiga suya llamada Doña Inés López. Y al darse cuenta de la desaparición de su hija, Don Andrés se lo comunicó al Virrey y buscaron a Doña Dolores.
Don Pedro y Doña Dolores se casaron secretamente y después de un mes los alguaciles dieron con ellos llevándolos presos con Don Andrés, el cual le dijo a su hija que le perdonaría, si ella dejaba para siempre a Don Pedro, cosa que no acepto Doña Dolores; entonces el Conde de Machuca al decirle su hija que no podía apartarse de Don Pedro, porque estaba ya casada con él. Don Andrés le dijo que él conseguiría por medio de su Señoría Ilustrísima el Arzobispo de México, una autorización del Papa de Roma para que anulase el matrimonio, cosa que Doña Dolores no aceptó, diciendo que quería a su esposo y no lo dejaría. Don Andrés despidió a Doña Dolores de su casa habiéndola maldecido y al morir no quiso volver a verla; habiendo muerto antes que él, su esposa la Condesa Doña Albina, quien repetidamente le suplicó y en distintas ocasiones que perdonara a su hija y nunca lo consiguió del carácter duro y enérgico de él. El conde de Machuca entregó en su testamento sus bienes al Virreinato y desheredó a su hija Doña Dolores, la cual siempre vivió pobre al lado de Don Pedro Rojas, su esposo; que siempre vivió de su oficio de carpintero, habiendo pasado su vida siempre en la ciudad de México, Don Pedro y su esposa Doña Dolores, habiendo estado solo nueve años por cuestiones de trabajos de Don Pedro, en el pueblo de Coyoacán.
Historia de los padres de Don Roque Rojas:
Capítulo No. 2
Del matrimonio de Don Pedro Rojas y Doña Dolores Cifuentes de Rojas tuvieron dos hijos, un varón y una mujer; la mayor fue la mujer que se llamó Doña Engracia Rojas y el menor el hombre que se llamó Manuel Rojas.
El primero en morir fue Don Pedro Rojas dejando viuda a Doña Dolores con sus dos hijos, Doña Engracia y Don Manuel.
Siendo joven Don Manuel y estando bastante mal de recursos, su anciana madre, ésta lo metió de sacristán a la Iglesia de los Monjes Dominicos, quienes lo tomaron para que fuera el mensajero y correo de Convento, queriendo el padre superior de la comunidad, que Don Manuel fuera lego, cosa que no llegó a ser Don Manuel y sólo sacristán y mensajero o Correo del Convento.
La hermana de Don Manuel, Doña Engracia tuvo relaciones con un señor hacendado que era del pueblo de Zumpango, llamado don Casimiro González, el cual le pidió a la anciana Doña Dolores la mano de su hija. Se celebró el matrimonio de Doña Engracia en México con Don Casimiro, habiéndose llevado el señor González a su esposa y a su suegra para el pueblo de Zumpango, donde vivieron.
Después de 3 años de vivir en Zumpango murió la anciana Doña Dolores, después de una penosa enfermedad de reumatismo, habiendo llegado de México Don Manuel, sólo para recibir en el lecho de muerte su última bendición.
Un mes duró Don Manuel en Zumpango en compañía de su hermana y de su cuñado, volviendo a México en calidad de sacristán y mensajero, al convento de los Padres Dominicos. Por aquel entonces llevaba varias verduras de los Dominicos al Convento de las Carmelitas, Don Manuel, y esto lo llevaba cada semana y en torno, ahí entregaba lo que siempre llevaba a la hermana tornera. Cierta ocasión llevando la verdura Don Manuel, salió junto con la tornera una novicia que se despedía de ella, cuando oyó esta conversación entre ambas dos que la tornera le decía a la novicia:
Hermana Dolores, va usted a casa de sus padres por espacio de seis meses, si en ese tiempo el mundo no la llama con sus tentaciones y si satanás no la tienta y está destinada que sea usted esposa del Señor, será usted al venir, Ordenada monja Carmelita. Al estar en esta conversación tocaron la puerta, la hermana tornera abrió y entraron dos ancianos, hombre y mujer a los cuales al verlos la novicia se arrojó a sus brazos llamándolos padres. Todo esto impresionó al sacristán Don Manuel y más la novicia que ya llevaba ropas mundanas.
Cuando ellos salieron del Convento, él también y al salir a la calle la joven se sintió mal y le dio un vértigo; Don Manuel presuroso la sostuvo, los ancianos le dieron las gracias y se pusieron a sus órdenes, diciéndole que se llamaban: el anciano Don Luis Esparza y la anciana su señora esposa Doña Sofía Ortega de Esparza, teniendo como única hija a la joven novicia que se llamaba, Dolores Esparza y que eran legítimos Mexicanos. Al oír el nombre de "Doña Dolores", Don Manuel quedó profundamente emocionado recordando a su difunta madre. Le dijeron donde vivían y que eran muy pobres, porque todo lo habían dado para la dote del Convento Carmelita a donde su hija Doña Dolores decía y quería ser monja.
Se despidieron de Don Manuel, una vez que ya estuvo bien Doña Dolores.
Por aquel entonces murió la hermana de Don Manuel Rojas, no habiendo quién estuviese en la enfermedad de Doña Engracia, Don Manuel se dirigió a una tía suya, que era prima hermana de su difunta madre, llamada Doña Josefa Moncada, casada con un hacendado llamado Don Julio Jácome y que había enviudado de dicho señor, habiéndole dejado una hija llamada Doña Julia Jácome a quien en memoria de su padre llevaba ese nombre. La señora Doña José Moncada viuda de Jácome y su hija Doña Julia se dirigieron a Zumpango donde atendieron a Doña Engracia en su enfermedad, hasta que murió, sin haber dejado a Don Casimiro ningún hijo.
A instancias de Don Casimiro se quedaron en Zumpango la tía carnal y la prima hermana de su esposa y al espacio del año y medio el viudo se casó con la prima de su esposa Doña Julia Jácome y Moncada, con la cual tuvo tres hijos, dos mujeres y un varón. Las mujeres se llamaron Doña Lucía y Doña María Refugio y el hombre se llamó Don Juan. Esta Doña María Refugio González a la que más tarde el hijo de Don Manuel Rojas (Don Roque Rojas, El Elías Prometido) le entregó el Sello Segundo como primitiva guardián de dicho Sello y como se ve eran parientes Doña Refugio y Don Roque Rojas, siendo ellos primos en tercer grado.
Volviendo a la relación de esta anécdota, cuando Don Manuel Rojas conoció a Doña Dolores Esparza, después de despedirse a la puerta del Convento, de ella y sus padres; después de algunos días pasó a visitarlos trabando amistad con ellos, resultando de ahí que se enamoró de Doña Dolores a la cual le habló, sucediendo que se cumplieron los seis meses y Doña Dolores Esparza tenía que regresar al Convento, no habiendo vuelto ya más.
Al termino de un año, Don Manuel Rojas se separó del Convento donde era sacristán y comenzó a trabajar en el comercio yendo hasta Acapulco en unión de algunos conductores del Virreinato, llegando a obtener una pequeña fortuna y el día 30 de julio de 1810 casó con Doña Dolores Esparza, sucediendo en ese año el grito de Dolores o de la Independencia, por el Cura Don Miguel Hidalgo y Costilla, que mucho preocupó a Don Manuel Rojas.
De cómo fue el nacimiento, niñez y juventud de Don Roque Rojas:
Capítulo No. 3
Del matrimonio de Don Manuel Rojas y Doña Dolores Esparza, a los dos años de casados y que vivían en la muy Noble Ciudad de México, tuvieron un niño único en su matrimonio, naciendo el día 16 de agosto de 1812, en la calle del Indio Triste No. 8.
Cuando este niño nació, al que más después bautizaron con el Nombre de Roque. Al nacer, una luz luminosa Iluminó su cuerpo, cosa que sorprendió a Doña Dolores y a Don Manuel su marido; desapareciendo esa luminosidad fosforescente a la media hora de haber nacido.
Cuando lo llevaron a bautizar, sus padrinos fueron Don Juan López Montiel y su señora esposa Doña Carmen Ortíz López Montiel, al llevarlo al bautisterio, había varias palomas torcaces que eran del cura de la Parroquia, el sacerdote al ponerle el agua del bautizo sobre la cabecita del Niño Roque, una de las palomas torcaces voló desde el patio, pasó la sacristía y llegó hasta el bautisterio, parándose en el filo de la pila del agua bendita y comenzó a cantar, abrió sus alas y se posó en el lugar donde estaban los pies del niño y de ahí comenzó a volar repetidas veces en círculo alrededor del niño Roque Rojas, lo que sorprendió a todos los reunidos.
Cuando el niño Roque Rojas tenía 5 años de edad, dijo a una amiga de su madre, la señora Emeteria Suárez de la Vega, de unas joyas que esta señora creía que estaban perdidas o robadas y que eran las que su señor esposo le había dado el día de sus espósales por lo que estaba muy apurada, mas con lo que el niño Roque le dijo las encontró en un ropero de una de las recámaras de su casa. Cuando el Niño Roque tenía 12 años de edad, dijo a su padrino Don Juan López Montiel el paradero de una niña llamada Andrea; pues de la hacienda de Don Juan, llamada "El Rosario", unos bandoleros se la habían robado y la tenían secuestrada, habiendo dado con ella en la cueva de cerro del Tesoro, como un último recurso, tomando en serio lo que antes les había dicho el niño Roque, que en ese lugar encontrarían a la niña secuestrada.
Tenía tan solo 14 años de edad, cuando a su madre le atacó una fuerte pleuresía de cual murió quedándose sólo con su señor padre Don Manuel Rojas, encontrándose muy desconsolado Don Manuel con la muerte de su esposa. Don Juan López Montiel hombre de posibles, le dijo a su compadre que él iba meter a su ahijado Roque al seminario de la Capital, porque deseaba que fuera sacerdote y después de muchas conversaciones entre Don Juan y Don Manuel hablaron a Don Roque, éste como era muy sumiso y humilde, dijo que él hacia la voluntad de su señor padre y de su señor padrino y a la edad de 16 años, Don Juan López Montiel, lo internó al Seminario como estudiante para sacerdote. Sólo tres años nada más estudió estas Órdenes, Don Roque Rojas y su profesor y rector fue el Reverendo Fray Antonio Vázquez quien tenía una gran estimación y cariño a su joven discípulo, por su aplicación y obediencia. Y yo, Gregorio Baldomero escribo esta siguiente anécdota, que el propio Don Roque Rojas me contó de lo que pasó en el Seminario.
Encontrábase el joven Don Roque Rojas conversando en unión de tres Seminaristas cuando en esos momentos tocó la campana para ir a maitines, presurosos acudieron y al que le tocó oficiar fue a su Rector Fray Antonio Vázquez. Muy embebecido estaba el joven Don Roque Rojas cuando de repente Fray Antonio Vázquez al voltear del altar vio que de lo alto se desprendía una paloma llena de Luz y al posarse sobre el cráneo de Don Roque Rojas se desaparecía. Mucho intrigó al Reverendo aquella visión que tuvo; pero continuo oficiando y nada dijo.
Después en lo particular llamó al joven Don Roque Rojas y le dijo: Sabes Roque, que ahora al estar oficiando he visto que del Altar Mayor se desprendió una paloma blanca llena de Luz y se posó en tu cráneo y ahí desapareció. Y desde ese día Fray Antonio Vázquez comprendió que aquel joven venía sobre la tierra para una gran misión.
Cuando don Juan López Montiel, padrino de Don Roque Rojas murió no hubo quien le sostuviera ya los estudios y era un día sábado por la tarde cuando el joven Don Roque se encontraba en la celda de su Rector Fray Antonio Vázquez conversando sobre un tema de Teología, cuando entró otro sacerdote y le dijo a Fray Antonio y a Don Roque: El señor Juan López Montiel ha muerto y su señora Doña Carmen ha quedado viuda y ya no habrá quien te pague más tus estudios del Seminario. A Don Roque Rojas se le llenaron los ojos de lágrimas y un nudo se le hizo en la garganta y ya no pudo articular palabra, en el preciso momento en que Fray Antonio Vázquez vio nuevamente descender a la paloma blanca de lo alto posarse sobre de Don Roque Rojas, Fray Antonio Vázquez que mucho quería a su joven y noble discípulo y que había visto descender dos voces la paloma sobre de su cráneo, mucho hizo para que continuaran sus estudios en el Seminario; pero otro sacerdote nada quería a Don Roque Rojas, llamado Fray Luis de Gonzaga y que era muy amigo del Director, logró que no se quedase Don Roque Rojas y tuvo que salir a pesar de los muchos esfuerzos que hizo Fray Antonio, sin haber logrado nada.
De cómo fue el casamiento de Don Roque Rojas con Doña Guadalupe Arias y los 22 oficios que tuvo:
Capítulo No. 4
Una vez que Don Roque Rojas salió del Seminario, conoció a varias personas con las cuales aprendió varios oficios, entre ellos los de relojero, pintor, grabador, ebanista y otros más siendo en total 22 los oficios que él tuvo y que simbólicamente fueron más después, los Veintidós Preceptos de Moisés y del hombre, que él recibió por Orden Divina del Dios de Israel.
En cierta ocasión fue a Zumpango a visitar a sus primos, la familia González, los hermanos Don Juan, Doña María Refugio González y Doña Lucía, ese día era de posadas, en el mes de diciembre y su primo Don Juan González lo invitó a que fueran a ver un nacimiento que ponía muy celebre ahí en el pueblo de Zumpango una de las hermanas Arias, llamada Doña Pepita. Por la noche de ese día los hermanos González y Don Roque Rojas se dirigieron a dichas casas, donde contemplaron un nacimiento de figuras que representaban todos los pasos de nuestro Señor Jesucristo, desde el nacimiento de El, hasta su muerte, cuyas hermosas figuras eran hechas por las propias manos de Doña Pepita Arias, la mayor de dichas hermanas Arias.
Le fue presentada a Don Roque rojas en la posada, a la segunda hermana, la señorita Doña Guadalupe Arias, con la cual conversó y platicó después de la posada, en la quiebra de la piñata mucho agradó a Don Roque Rojas la conversación de Doña Guadalupe Arias, la cual le contó que ella se había creado en la Ciudad de México al lado de su abuelita y que la familia Arias hacía tiempo, desde la muerte de su abuelita se había ido para Zumpango de Cuautitlán, de donde descendía la familia Arias, estando también emparentados con una familia de ahí de Zumpango, apellidada Malanco.
En el tiempo que Don Roque Rojas estuvo en Zumpango, varias veces en unión de sus primos, visitaron a las hermanas Arias, hasta que Don Roque Rojas se le declaró a Doña Guadalupe y ésta le puso un plazo para corresponder a sus pretensiones.
Don Roque volvió a México a trabajar al lado de un señor llamado Don Leocadio Torres, de grabador, en la calle de la Acequia No. 3 y al espacio de algún tiempo, regresó nuevamente a Zumpango para saber la resolución de Doña Guadalupe Arias, la cual le correspondió y al término de dos años de haberla conocido, se casaron en dicho pueblo de Zumpango. Viniéndose la ya señora Arias a vivir al lado de su esposo a la Ciudad de México.
De este matrimonio sólo tuvieron una niña, a la cual llamaron Carolina y siempre vivió en Armonía y Paz hogareña este virtuoso matrimonio, siendo muy apegados a la Iglesia Católica y trabajando Don Roque en las más veces de su oficio grabador.
Se me olvidaba decir en una parte más anterior que la esposa de Don Roque, Doña Guadalupe Arias fue hija del Doctor Miguel Arias y de Doña María Malanco habiendo sido bautizada en el pueblo de Tizayuca.
De cómo fue Don Roque Rojas, Juez del Registro Civil del pueblo de Ixtapalapa y las maravillas y Divinas Revelaciones que tuvo del Dios de Israel en que le dijo ser el Elías Prometido para estos tiempos.
Capítulo No. 5
Hasta que en cierta ocasión en que un día 12 de diciembre, ellos fueron a la Basílica de Guadalupe, invitados por el Señor Arzobispo, que era padrino de bautizo de la Señora Arias y como era una fiesta muy solemne a la Virgen de Guadalupe.
Después de las ceremonias de la Iglesia fueron a la casa de un amigo de ellos, llamado Don Adrián Guerra y de su hermana Doña María Guerra. En la sobremesa Don Adrián le dijo al Sr. Rojas, que él pertenecía al Ayuntamiento de Ixtapalapa y también algo sabía de leyes y le iba a buscar ocupación como Juez de Registro Civil de dicho pueblo. A lo cual Don Roque Rojas le dijo que le quedaba agradecido y aceptaba la oferta que se le hacía; pero en conclusión de cuentas después de ese día 12 de diciembre, hasta dos años después Don Adrián Guerra consiguió el puesto de Juez del Registro Civil para Don Roque, que fue el año 1860, habiéndose ido para el pueblo de Ixtapalapa, dejó a su señora esposa Doña Guadalupe y a su hija Doña Carolina en México.
En Ixtapalapa era muy querido por los inditos de ese lugar, los cuales fueron los primeros que por sus generosas acciones para con ellos le comenzaron a llamar "Padrecito". En cierta ocasión una mujer llamada María Petra, que vivía cerca de una chinampa lo fue a ver muy angustiada, a decirle que su nuera había dado a luz un par de gemelos y que fuera a verla porque creía que su nuera no quería a los gemelos por no quererlos amamantar.
Don Roque acompañó a María Petra hasta su humilde choza y al llegar vio que los gemelos estaban completamente desnudos y tal vez se murieran de frío, se quitó su chaqueta y le dijo a María Petra los cubriera con ella y le dio las monedas que llevaba y con Dulzura hizo Comprender a la nuera de María Petra, los deberes sagrados de madre que tenía para con aquellos niños, la nuera quedó muy convencida y lloró y besó las manos de Don Roque Rojas.
La noche del 23 para amanecer el día 24 de junio de 1861, el Señor Don Roque Rojas había estado muy atareado todo el día en asuntos de su trabajo de Juez Civil, se fue a dormir; pero como eso de las 10 de la noche despertó y vio a un Ángel con alas doradas, ya otras veces se le había presentado y le dijo estas palabras: Elías..., Elías..., Tú eres la Representación de Elías, tú eres el Prometido y Elegido para ser la "Roca Fuerte de Israel", porque eso quiere decir "Roque Rojas" y Yo Gabriel vengo a comunicarte que debes levantarte del lecho y debéis caminar hasta atrás del calvario y llegar a la chinampa, que está en la casa de María Petra y ahí te hablará aquel que Me ordena cumplas lo que Yo te estoy diciendo.
Ron Roque Rojas contestó: Eres Tú, Gabriel el Ángel del Señor, pero eres Tú realmente o es una alucinación de mi mente, ¡por favor! dime, estoy loco o cuerdo. No, Roque, no estás loco, tú eres el Elías Prometido, el Elegido para Preparar, Limpiar y aparejar el Camino al Nuevo Pueblo de Israel, que tú reunirás y congregarás. Anda, levántate y ve donde se te ordena, porque ahí es el santo lugar elegido para que tú sepas quien me ordenó te anunciara este Mensaje, no dudes hijo Elegido de Dios. Don Roque Rojas vio que aquella Celeste Visión se iluminó de Luz y cayeron sobre su frente tres gotas cristalinas de agua que él pudo tocarse sobre la frente y desapareció el Arcángel Gabriel. Como ésta, otras veces indistintamente oía la Voz de aquel Arcángel; pero tres veces antes que ésta, ya se le había aparecido el Arcángel Gabriel. Presuroso tomó sus ropas y se vistió, salió al patio de la casa y vio que una hermosa luna que iluminaba toda la comarca y que estaba en profundo silencio.
De ahí salió de la casa y se dirigió al canal donde tomó una canoa, y él mismo entró en ella y comenzó a remar, haciendo que la canoa se deslizara hacia la chinampa de María Petra; al llegar cerca de la humilde choza de esta mujer, oyó en la copa de un árbol, el trino de una ave, muy embebido se quedó oyendo el canto de aquella ave que en el silencio de la noche parecía el canto de un jilguero.
De repente vio que ante su vista aparecía un Triángulo de color oro pálido y del fondo del Triángulo se fue destacando un sol que tenía cara de hombre de color rojo encendido con destellos amarillos y fue tal la luz, que vio la choza de María Petra, la canoa donde él estaba y los pequeños canales todos llenos de una luminosidad grandiosa, como si fuese la luz de una aurora radiosa.
Estático, mudo y lleno en su ser de una inefable delicia, quedó contemplando aquellos matices de fuego que oscilaban desprendiéndose del interior del dorado Triángulo del sol con cara de hombre. Levantó la cabeza y vio de lo más alto del Triángulo, volar una paloma como si fuera de nieve y de su pico caían gotas de luz cristalinas y vio que caían sobre su cabeza y bañaban todo su cuerpo. De repente allá hacia lo lejos oyó el toque de una trompeta, dar Tres llamadas y oyó una Voz Fuerte que le dijo estas palabras: “Vos sois el Elías Prometido para este Tiempo".
Al oír esto el Señor Rojas vio una Mano que salía del Triángulo y con una Vara tocaba la tierra. Oyó tres toques que la Mano dio con la Vara. Y oyó en lo alto de su cabeza la potente Voz que volvió a decirle: “Yo os lo digo: En Mi Nombre que Soy el Padre".
Y al oír estas palabras, volvió a oír hacia lo lejos volver a tocar tres veces aquella trompeta que ya antes él escuchara, nuevamente en su lado derecho, volvió a oír la Voz Poderosa que le decía: “Yo os lo digo: En Mi nombre que Soy el Hijo".
Al acabar de decir estas palabras vio una cruz descender de lo alto del cielo y posarse sobre la tierra y desaparecer nuevamente, y a su lado izquierdo, volvió a escuchar la potente Voz que le decía: “Yo te lo digo: En Mi Nombre que Soy el Espíritu Santo".
Y al oír estas últimas palabras, oyó una música sublime y vio que la paloma se posaba sobre su cabeza y desapareció, la Mano con la Vara volvió a dar tres golpes sobre la tierra y escuchó varias voces que dijeron. "Ésta es la Venida de Elías, el Prometido".
Poco a poco se fue desapareciendo el Triángulo con el Sol con cara de Hombre y todo quedó como antes; entonces, el noble y elevado Enviado volvió a dirigir la canoa para su casa y regresó.
Yo Gregorio Baldomero escribo este grandioso pasaje de su vida de Don Roque Rojas tal como él me lo platicó.
Desde esa memorable fecha en que él supo que era el Elías Prometido y El Padre lo necesitaba, comenzó a desenvolver su maravillosa Misión. Se retiró de Ixtapalapa y se dirigió a México, habiendo entregado su puesto de Juez Civil.
Estando al lado de su esposa Guadalupe Arias, ésta enfermó y fue la primera persona que curó por Orden Divina del Padre, que le ordenó principiara a dar demostraciones del Poder Divino que Dios Todopoderoso había puesto en él.
"Memorias", del Lic. Don Gregorio Baldomero, sobre hechos de la vida del Señor Don Roque Rojas y algunas anécdotas sobre de sus antepasados.
Respetuosamente, con mucho Amor, Comprensión y Tolerancia, en Pro de la Superación Espiritual del Nuevo Pueblo de Israel y de la Humanidad, en el nuevo Tiempo de Cumplimiento Espiritual dentro de la Grandiosa Tercera Era de Luz.
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Re: Biografia Roque Rojas Esparza
ALBORES DE LA NUEVA VENIDA DEL SEÑOR.
EL ENVIADO:
En la Ciudad de México, en las calles de Indio Triste No. 8, hoy Primera de Correo Mayor, nació el 16 de agosto de 1812, Roque Rojas, de humilde familia.
Desde su niñez manifestó que había algo extraordinario en su ser. El Don de la Profecía sorprendió desde los primeros años de su infancia a sus familiares en muchas ocasiones y a otras personas que tuvieron ocasión de recibir alguna prueba.
La noche del 23 de junio de 1861, como a eso de las diez, despertó sobresaltado y vio frente a él un Ángel, al que ya había visto otras veces, el cual le dijo: "Roque, vos sois el Elegido para ser la Roca Fuerte de Israel, y yo vengo a comunicaros que debéis levantaros del lecho y caminar hasta atrás del Calvario, -lugar situado cerca de Ixtapalapa-, y ahí os hablará Aquel que me ordena cumplir lo que yo os estoy diciendo-"...
Roque, contestó: “Eres el Ángel del Señor, pero ¿eres tú realmente o es una alucinación de mi mente? ¡Por favor!, dime: ¿estoy loco o estoy cuerdo?"…
Entonces la voz de aquél, le responde: “No, no estáis loco. Vos sois el Elegido para preparar, limpiar y aparejar el Camino al nuevo Pueblo de Israel, que vos reuniréis y congregaréis. ¡Andad! ¡Levantaos! E id a donde se os ordena, porque ahí es el Santo Lugar para que vos sepáis, Quién me ordenó os anunciara este mensaje. No dudéis, hijo Elegido de Dios."…
La estancia estaba Iluminada por una luz tenue, como de luna llena, luz suave pero clara. Luego, aquella celeste aparición desapareció.
Fue muy grande la impresión que recibió, pero actuando desde luego, obedeció y dijo: “Sea quien sea, te obedeceré."…, y encaminándose al lugar que se le había indicado, cumplió. Llegando al canal, tomó una canoa y entrando en ella, comenzó a remar. Deleitándose en medio de aquella noche con el canto de alguna ave.
De pronto, vio cómo en el firmamento aparecía un triángulo de color de oro pálido, en cuyo centro se fue destacando un sol que tenía cara de hombre, de un color rojo encendido, con destellos amarillos y fue tal aquella luz, que vio la canoa donde él estaba y los canales, todo lleno de una Claridad Grandiosa, como si fuese la Luz de una aurora.
Elevó su mirada y entonces alcanzó a ver sobre el triángulo, una paloma como de nieve, que agitaba sus alas y de su pico se desprendían gotas cristalinas de luz, las cuales caían sobre su cabeza y bañaban su cuerpo.
Entonces, a lo lejos, escuchó la voz de una trompeta, que dio tres llamadas y luego una voz fuerte que le dijo: “Vos sois el Elías, Prometido para este tiempo."... Ésta es la Venida de Elías, el Prometido. No le dice que él es Elías, sino "el Elías"; o sea: "El Profeta"…, el Precursor.
Desapareció la maravillosa visión, dejó de escucharse la voz y todo quedó como antes. Roque volvió a su casa, en la canoa.
Ésta fue la iniciación del Mensaje de Elías, sin precedente en esta época, la cual establece de ese modo la Comunicación directa con el Padre.
Desde aquel día su familia lo consideró loco, y él mismo que no alcanzaba a concebir aquellos acontecimientos, temía terminar en un manicomio.
Era frecuente encontrarlo por la calle, sin sombrero, andando al acaso, contemplando el espacio sin percibir nada de lo que su alrededor pasaba. Muchas veces, durante aquellas distracciones, oía voces que le indicaban lo que debía hacer y lo Guiaba en todo.
Intrigado en sumo grado, recurrió a algunos sacerdotes amigos suyos, para solicitar su ayuda. Su familia, por su parte, trataba de encontrar en las prácticas religiosas la solución de todo aquello; pero nada se conseguía.
Roque, cada día más preocupado por cuanto le acontecía, comenzó a descuidar a su familia y a su trabajo, y pronto se vio en grandes dificultades por falta de recursos. A tal grado llegó su depresión, que cierta vez en que visitaba el Hospital de Jesús, al subir el primer tramo de la escalera, tuvo necesidad de sentarse para serenarse; pues estaba abatido enteramente con todo lo que le pasaba.
Comenzaba a acostumbrarse a aquellas manifestaciones, cuando de pronto, dirigiéndose a aquél de quien venía la Voz que le hablaba, dijole: “Si tanto me has hablado, yo quiero saber quién Eres."… Pronto la voz le respondió, señalándole día, hora y lugar para decirle quién era.
Roque cumplió este nuevo mandato y fue a donde se le había dicho. Entonces, escuchó que una vez más le decía: “Gabriel es quien os habla."… Desde ese instante, tuvo la certeza de que la voz que escuchaba, era la del Ángel del Señor.
En medio de las conmociones políticas que en aquella época se encontraban en efervescencia, buscó y encontró trabajo en el gobierno, siendo nombrado Juez del Registro Civil en Ixtapalapa. Este cargo era sumamente delicado en su época, debido a que toda persona que servía al gobierno, era considerada como liberal. Por esa causa su misma familia lo desconoció.
No obstante sus hondas aflicciones, provenientes de la separación de su familia, y por otra parte de las manifestaciones espirituales que no acababa de comprender, se hicieron querer de todos cuantos lo trataron, debido a que siempre se mostraba apacible y bondadoso.
Una noche, como a las doce, salió de su habitación, extasiándose en la contemplación del firmamento. De pronto, vio una pequeña luz que llamó su atención, la cual fue creciendo hasta parecer una bola de fuego que venía rodando sobre agua hacia él, Iluminándolo todo. Sin duda simbolizaba el Carro de Fuego de Elías. La fuerza de aquella visión imponente, lo consternó por completo, haciéndolo caer de rodillas, cubriendo con sus manos su faz.
Cuando aquella Iluminación era más intensa, todo confundido escuchó: “Vos sois el Elías Prometido."... Desde ese memorable día en que él supo que Elías lo Guiaba y el Padre lo necesitaba, comenzó a desenvolver su maravillosa Misión. Se retiró de Ixtapalapa y se dirigió a México.
A partir de 1860 entró en absoluta confianza, pues supo que era el Padre, quien le hablaba y guiaba, teniendo la seguridad de que Elías, se manifestaba a través de él, al mundo. Su entendimiento se abre, su mente se extasía ante los Divinos Mensajes y su palabra humilde, pero vibrante, pierde todo titubeo.
Con extraordinaria aptitud consagra su privilegiada inteligencia y su indomable voluntad al servicio de Dios y de la humanidad. No escatimando esfuerzo o sacrificio alguno, nos preparó el camino de la Verdadera Espiritualidad.
Defendió con gran ahínco, la "Facultad Espiritual"; o sea: la de Comunicarse con lo Espiritual, que a muchos pareció una novedad; y que en realidad, es algo que forma parte esencial de los atributos humanos.
Luchó por garantizar la Libertad del espíritu, aun con muchas luchas y oposiciones. Lucho por la Libertad de creer, tomando en cuenta que la Fe es un Don Divino. Luchó por la Libertad de pensamiento, única que puede conducir al Verdadero Saber.
Supo aceptar su responsabilidad, comprendiendo hasta qué punto podía, por medio de su Facultad, responder ante sus Deberes para con Dios y ante las necesidades de sus hermanos. Su actitud fue siempre desinteresada y humilde.
Es importante saber que la primera orden que recibió el Enviado, se refería a que impartiera la curación, tanto material como espiritual. El Don Curativo, fue uno de los que más ejerció Roque Rojas, llegando a alcanzar gran prestigio y llamando la atención pública por lo eficaz y sorprendente de su curaciones, ocasionando muchas aglomeraciones de gente, al grado de que las autoridades tenían que intervenir y hubo de ser citado en el Ayuntamiento, con el objeto de investigar y comprobar la actuación de Roque Rojas con relación a la Curación. Esto es, si se debía a conocimientos técnicos o científicos, o a otra causa.
En cierta ocasión en que fue llamado a comparecer ante un juez, inmediatamente se presentó, declarando con toda sinceridad, que carecía en lo absoluto de conocimientos científicos y no tenía Preparación alguna en materia curativa y que su labor se desarrollaba gracias solamente al Poder del Ser Supremo, considerándose él como un Humildísimo medio y Siervo suyo.
En 1861 funda el Primer Recinto, en el cual fueron consagrados los primeros Portavoces: Doce varones y doce mujeres. Ahí tuvieron lugar entre otras cosas, las primeras Marcas.
El primero de septiembre de 1866, son nombradas siete personas que quedarían al frente de los siete primeros Recintos, que fueron representación de los Siete Sellos, por los Dones que cada uno recibió.
Posiblemente en esa fecha Roque Rojas haya dado a conocer a la congregación, aquella Revelación Divina en la que se funden los Mandamientos de Moisés, con las máximas de Jesús y los Preceptos de Elías en una sola Ley, Revelación que el Enviado había recibido desde el 23 de diciembre de 1862.
Para la Semana Santa del año 1869, Roque Rojas, con mucha anticipación, venía Preparándose con el fin de que aquel acto de Conmemoración fuera Solemne, pero quizá encontrando entre las personas que lo seguían mucha impreparación, falta de Espiritualidad o Respeto en alguna forma; al terminar el acto, exasperado ante la incomprensión de su pueblo, destruyó el contenido de una Arca donde conservaba las Revelaciones Divinas escritas por él, dando por clausurado aquel lugar.
Ahí dio por terminada su Misión, entregando Espiritualmente su Cumplimiento al Padre, y anunciando que ese Santuario solo volvería a abrirse por Mandato Divino. Así dio por concluida su Misión de Elías.
Como dato importante, daremos el de que a este acto de Roque Rojas se le encontró semejanza con aquel que tuvo Moisés, cuando desesperado ante la dureza y la idolatría del Pueblo de Israel, rompió las tablas de la Ley.
Damiana Oviedo recogió todos los fragmentos del Arca y debe haberlos reconstruido. Damiana Oviedo había sido consagrada, entre los doce, como Sacerdotisa y Portavoz por el Enviado; y además, fue su secretaria personal.
Roque Rojas, quien se había separado de su familia con motivo del desempeño de su Misión, sufrió grandes penalidades, persecuciones y humillaciones; el Padre lo hizo pasar por muchas pruebas. Soportó el dolor de verse desconocido de los suyos. A veces tuvo que huir a las sierras a refugiarse o a meditar en Paz.
Falleció el 18 de mayo de 1879, o sea; diez años después de haber dado por concluida su Misión de Enviado y Precursor, en aquella Conmemoración que hiciera el año 1869.
Después de su muerte, la primera Cátedra que se efectuó fue en el año 1884; cinco años después de acaecida ella y quince después de que él, consideró concluida su Misión.
Ésta es, a grandes rasgos, la vida de Roque Rojas, considerado como el Precursor de la Obra Espiritualista.
Roque Rojas, sencillo y humilde, fue el instrumento Elegido por el Señor, para que por su conducto, se nos diera a saber que se abría una Nueva Era para el espíritu.
Precursor lo consideramos, porque aquella humildad y aquella falta de saber que estuvieron en él, y hasta su duda ante las voces Celestiales y ante la trascendencia del Cargo que venía a desempeñar ante los hombres, estuvieron en cada uno de los que después de él continuaron aquella Misión, de ser los intérpretes de la Palabra del Maestro y que fueron llamados luego, Portavoces.
El espíritu de Elías, el Profeta se presenta en su camino, lo sorprende en la Tranquilidad de su vida y le habla con Voz Espiritual que sólo él oye. No le deja descansar ni en el día ni en la noche. Cuando no le habla, se le aparece, y cuando Roque Rojas duda, Elías le da pruebas de que es Verdad lo que ve y lo que oye. Y cuando al fin, aquel hombre es vencido por la abrumadora realidad de lo que recibe, confiesa desde lo profundo de su corazón que todo aquello es una Revelación Divina; o mas bien, el principio de una gran Revelación; y tiene el convencimiento, de que él ha sido llamado por el Señor, para ser su Siervo, su Instrumento.
Desde su niñez da pruebas de poseer Dotes y Facultades no comunes, pero todo aquello ni siquiera hace presentir la Misión que después tendrá que realizar.
Nuevas leyes, expedidas en aquella época por el gobierno, facilitan en cierto modo la labor de Roque Rojas, quien acondiciona un lugar o recinto humilde, para dar principio a su Misión.
Elías habla por su boca, el espíritu del Profeta del Fuego, que había revelado en el primero y segundo tiempo, el misterio de la Reencarnación, como una ley más en el Amor y en la Justicia del Creador; viene en este Tiempo, a confirmar aquella Revelación y a Prepararnos para la Comunicación con la Divinidad, a través del entendimiento humano; o sea, de la misma manera como Elías, lo estaba haciendo por medio de Roque Rojas.
Acerca de este hecho surgió una confusión que aun existe en algunos, y es la creencia de que el espíritu de Roque Rojas, era el de Elías; por lo cual dieron en nombrar a aquel varón: “Padre Elías,"… Mas tarde, el Maestro Divino, en su Palabra llena de Luz, habría de sacarnos de ese error.
Funda el Enviado siete Recintos, a los cuales se les llama en aquella época: "Oratorios"… y a los que les da la Representación de los Siete Sellos, para que sean el Símbolo de que en el seno de este pueblo sería revelado el contenido del Libro de los Siete Sellos, ese profundo misterio de Dios, que no podía permanecer oculto por más tiempo en las figuras y visiones del Apóstol Juan, ni en las figuras Simbólicas que los primeros Espiritualistas crearon en torno a ese misterio.
Y a propósito de los Siete Sellos, surgió otra confusión, ya que se llegaron a considerar aquellos Oratorios o Recintos, como los auténticos Sellos.
Algunos años más tarde, el Maestro, habría de Ilustrarnos con Cátedras de infinita sabiduría, a este respecto.
Es Digno de Meditación el hecho de que Roque Rojas, diez años antes de morir, hubiese entregado su misión al Padre, diciendo que su "Misión de Elías"… había concluido.
Esto nos da la certeza de que él íntimamente, sabía que no era Elías; y que la parte que a él le correspondía hacer en esta obra, ya estaba realizada.
¿Acaso presintió las grandezas que estaban por descender y Manifestarse al mundo y consideró muy impreparados a los hombres para recibirlas?...
¿Vería a través del Don de Videncia, todas las profanaciones que harían de hacerse con Obra tan Pura?...
¡Quizás! Pero también es muy posible que no le haya sido dado ver la multiplicación de la semilla que se le confió, la propagación de este Mensaje, la repercusión que había de hallar en nuestro espíritu; pero sobre todo, el florecimiento de la Manifestación Divina, por medio del portavoz humano, que culminó en los Tres últimos Años, en que nos diera el Maestro más ampliamente su Palabra. Tiempo, en el cual definió su obra en todas sus partes.
No vio Roque Rojas, con sus ojos mortales, la grandiosa Culminación de una Obra comenzada por él. Tuvo también en esto, semejanza con todos los precursores, que no alcanzan a ver la fructificación de su siembra.
Así pues, ha quedado asentado que Elías, el Precursor del Maestro, fue quien primero habló a través de Roque Rojas, como una Preparación al Camino por el cual había de llegar el Señor a Comunicarse con su Pueblo.
1950 marcó el fin de la Comunicación del Espíritu Santo, bajo esta forma; y por tanto, podemos decir que la Etapa de Roque Rojas, ha pasado.
Hoy vivimos, los que fuimos Discípulos y Testigos de todas estas Manifestaciones, un nuevo Tiempo: el de la Comunicación de Espíritu a espíritu…, Tiempo, para el cual fuimos Preparados (los 144,000 marcados) por aquella Palabra que el Señor nos diera a través del entendimiento del hombre. …
Respetuosamente, con mucho Amor, Comprensión y Tolerancia, en Pro de la Superación Espiritual del Nuevo Pueblo de Israel y de la Humanidad, en el nuevo Tiempo de Cumplimiento Espiritual dentro de la Grandiosa Tercera Era de Luz.
Atte.: Su hermano: Rafael de Acapulco Gro.
EL ENVIADO:
En la Ciudad de México, en las calles de Indio Triste No. 8, hoy Primera de Correo Mayor, nació el 16 de agosto de 1812, Roque Rojas, de humilde familia.
Desde su niñez manifestó que había algo extraordinario en su ser. El Don de la Profecía sorprendió desde los primeros años de su infancia a sus familiares en muchas ocasiones y a otras personas que tuvieron ocasión de recibir alguna prueba.
La noche del 23 de junio de 1861, como a eso de las diez, despertó sobresaltado y vio frente a él un Ángel, al que ya había visto otras veces, el cual le dijo: "Roque, vos sois el Elegido para ser la Roca Fuerte de Israel, y yo vengo a comunicaros que debéis levantaros del lecho y caminar hasta atrás del Calvario, -lugar situado cerca de Ixtapalapa-, y ahí os hablará Aquel que me ordena cumplir lo que yo os estoy diciendo-"...
Roque, contestó: “Eres el Ángel del Señor, pero ¿eres tú realmente o es una alucinación de mi mente? ¡Por favor!, dime: ¿estoy loco o estoy cuerdo?"…
Entonces la voz de aquél, le responde: “No, no estáis loco. Vos sois el Elegido para preparar, limpiar y aparejar el Camino al nuevo Pueblo de Israel, que vos reuniréis y congregaréis. ¡Andad! ¡Levantaos! E id a donde se os ordena, porque ahí es el Santo Lugar para que vos sepáis, Quién me ordenó os anunciara este mensaje. No dudéis, hijo Elegido de Dios."…
La estancia estaba Iluminada por una luz tenue, como de luna llena, luz suave pero clara. Luego, aquella celeste aparición desapareció.
Fue muy grande la impresión que recibió, pero actuando desde luego, obedeció y dijo: “Sea quien sea, te obedeceré."…, y encaminándose al lugar que se le había indicado, cumplió. Llegando al canal, tomó una canoa y entrando en ella, comenzó a remar. Deleitándose en medio de aquella noche con el canto de alguna ave.
De pronto, vio cómo en el firmamento aparecía un triángulo de color de oro pálido, en cuyo centro se fue destacando un sol que tenía cara de hombre, de un color rojo encendido, con destellos amarillos y fue tal aquella luz, que vio la canoa donde él estaba y los canales, todo lleno de una Claridad Grandiosa, como si fuese la Luz de una aurora.
Elevó su mirada y entonces alcanzó a ver sobre el triángulo, una paloma como de nieve, que agitaba sus alas y de su pico se desprendían gotas cristalinas de luz, las cuales caían sobre su cabeza y bañaban su cuerpo.
Entonces, a lo lejos, escuchó la voz de una trompeta, que dio tres llamadas y luego una voz fuerte que le dijo: “Vos sois el Elías, Prometido para este tiempo."... Ésta es la Venida de Elías, el Prometido. No le dice que él es Elías, sino "el Elías"; o sea: "El Profeta"…, el Precursor.
Desapareció la maravillosa visión, dejó de escucharse la voz y todo quedó como antes. Roque volvió a su casa, en la canoa.
Ésta fue la iniciación del Mensaje de Elías, sin precedente en esta época, la cual establece de ese modo la Comunicación directa con el Padre.
Desde aquel día su familia lo consideró loco, y él mismo que no alcanzaba a concebir aquellos acontecimientos, temía terminar en un manicomio.
Era frecuente encontrarlo por la calle, sin sombrero, andando al acaso, contemplando el espacio sin percibir nada de lo que su alrededor pasaba. Muchas veces, durante aquellas distracciones, oía voces que le indicaban lo que debía hacer y lo Guiaba en todo.
Intrigado en sumo grado, recurrió a algunos sacerdotes amigos suyos, para solicitar su ayuda. Su familia, por su parte, trataba de encontrar en las prácticas religiosas la solución de todo aquello; pero nada se conseguía.
Roque, cada día más preocupado por cuanto le acontecía, comenzó a descuidar a su familia y a su trabajo, y pronto se vio en grandes dificultades por falta de recursos. A tal grado llegó su depresión, que cierta vez en que visitaba el Hospital de Jesús, al subir el primer tramo de la escalera, tuvo necesidad de sentarse para serenarse; pues estaba abatido enteramente con todo lo que le pasaba.
Comenzaba a acostumbrarse a aquellas manifestaciones, cuando de pronto, dirigiéndose a aquél de quien venía la Voz que le hablaba, dijole: “Si tanto me has hablado, yo quiero saber quién Eres."… Pronto la voz le respondió, señalándole día, hora y lugar para decirle quién era.
Roque cumplió este nuevo mandato y fue a donde se le había dicho. Entonces, escuchó que una vez más le decía: “Gabriel es quien os habla."… Desde ese instante, tuvo la certeza de que la voz que escuchaba, era la del Ángel del Señor.
En medio de las conmociones políticas que en aquella época se encontraban en efervescencia, buscó y encontró trabajo en el gobierno, siendo nombrado Juez del Registro Civil en Ixtapalapa. Este cargo era sumamente delicado en su época, debido a que toda persona que servía al gobierno, era considerada como liberal. Por esa causa su misma familia lo desconoció.
No obstante sus hondas aflicciones, provenientes de la separación de su familia, y por otra parte de las manifestaciones espirituales que no acababa de comprender, se hicieron querer de todos cuantos lo trataron, debido a que siempre se mostraba apacible y bondadoso.
Una noche, como a las doce, salió de su habitación, extasiándose en la contemplación del firmamento. De pronto, vio una pequeña luz que llamó su atención, la cual fue creciendo hasta parecer una bola de fuego que venía rodando sobre agua hacia él, Iluminándolo todo. Sin duda simbolizaba el Carro de Fuego de Elías. La fuerza de aquella visión imponente, lo consternó por completo, haciéndolo caer de rodillas, cubriendo con sus manos su faz.
Cuando aquella Iluminación era más intensa, todo confundido escuchó: “Vos sois el Elías Prometido."... Desde ese memorable día en que él supo que Elías lo Guiaba y el Padre lo necesitaba, comenzó a desenvolver su maravillosa Misión. Se retiró de Ixtapalapa y se dirigió a México.
A partir de 1860 entró en absoluta confianza, pues supo que era el Padre, quien le hablaba y guiaba, teniendo la seguridad de que Elías, se manifestaba a través de él, al mundo. Su entendimiento se abre, su mente se extasía ante los Divinos Mensajes y su palabra humilde, pero vibrante, pierde todo titubeo.
Con extraordinaria aptitud consagra su privilegiada inteligencia y su indomable voluntad al servicio de Dios y de la humanidad. No escatimando esfuerzo o sacrificio alguno, nos preparó el camino de la Verdadera Espiritualidad.
Defendió con gran ahínco, la "Facultad Espiritual"; o sea: la de Comunicarse con lo Espiritual, que a muchos pareció una novedad; y que en realidad, es algo que forma parte esencial de los atributos humanos.
Luchó por garantizar la Libertad del espíritu, aun con muchas luchas y oposiciones. Lucho por la Libertad de creer, tomando en cuenta que la Fe es un Don Divino. Luchó por la Libertad de pensamiento, única que puede conducir al Verdadero Saber.
Supo aceptar su responsabilidad, comprendiendo hasta qué punto podía, por medio de su Facultad, responder ante sus Deberes para con Dios y ante las necesidades de sus hermanos. Su actitud fue siempre desinteresada y humilde.
Es importante saber que la primera orden que recibió el Enviado, se refería a que impartiera la curación, tanto material como espiritual. El Don Curativo, fue uno de los que más ejerció Roque Rojas, llegando a alcanzar gran prestigio y llamando la atención pública por lo eficaz y sorprendente de su curaciones, ocasionando muchas aglomeraciones de gente, al grado de que las autoridades tenían que intervenir y hubo de ser citado en el Ayuntamiento, con el objeto de investigar y comprobar la actuación de Roque Rojas con relación a la Curación. Esto es, si se debía a conocimientos técnicos o científicos, o a otra causa.
En cierta ocasión en que fue llamado a comparecer ante un juez, inmediatamente se presentó, declarando con toda sinceridad, que carecía en lo absoluto de conocimientos científicos y no tenía Preparación alguna en materia curativa y que su labor se desarrollaba gracias solamente al Poder del Ser Supremo, considerándose él como un Humildísimo medio y Siervo suyo.
En 1861 funda el Primer Recinto, en el cual fueron consagrados los primeros Portavoces: Doce varones y doce mujeres. Ahí tuvieron lugar entre otras cosas, las primeras Marcas.
El primero de septiembre de 1866, son nombradas siete personas que quedarían al frente de los siete primeros Recintos, que fueron representación de los Siete Sellos, por los Dones que cada uno recibió.
Posiblemente en esa fecha Roque Rojas haya dado a conocer a la congregación, aquella Revelación Divina en la que se funden los Mandamientos de Moisés, con las máximas de Jesús y los Preceptos de Elías en una sola Ley, Revelación que el Enviado había recibido desde el 23 de diciembre de 1862.
Para la Semana Santa del año 1869, Roque Rojas, con mucha anticipación, venía Preparándose con el fin de que aquel acto de Conmemoración fuera Solemne, pero quizá encontrando entre las personas que lo seguían mucha impreparación, falta de Espiritualidad o Respeto en alguna forma; al terminar el acto, exasperado ante la incomprensión de su pueblo, destruyó el contenido de una Arca donde conservaba las Revelaciones Divinas escritas por él, dando por clausurado aquel lugar.
Ahí dio por terminada su Misión, entregando Espiritualmente su Cumplimiento al Padre, y anunciando que ese Santuario solo volvería a abrirse por Mandato Divino. Así dio por concluida su Misión de Elías.
Como dato importante, daremos el de que a este acto de Roque Rojas se le encontró semejanza con aquel que tuvo Moisés, cuando desesperado ante la dureza y la idolatría del Pueblo de Israel, rompió las tablas de la Ley.
Damiana Oviedo recogió todos los fragmentos del Arca y debe haberlos reconstruido. Damiana Oviedo había sido consagrada, entre los doce, como Sacerdotisa y Portavoz por el Enviado; y además, fue su secretaria personal.
Roque Rojas, quien se había separado de su familia con motivo del desempeño de su Misión, sufrió grandes penalidades, persecuciones y humillaciones; el Padre lo hizo pasar por muchas pruebas. Soportó el dolor de verse desconocido de los suyos. A veces tuvo que huir a las sierras a refugiarse o a meditar en Paz.
Falleció el 18 de mayo de 1879, o sea; diez años después de haber dado por concluida su Misión de Enviado y Precursor, en aquella Conmemoración que hiciera el año 1869.
Después de su muerte, la primera Cátedra que se efectuó fue en el año 1884; cinco años después de acaecida ella y quince después de que él, consideró concluida su Misión.
Ésta es, a grandes rasgos, la vida de Roque Rojas, considerado como el Precursor de la Obra Espiritualista.
Roque Rojas, sencillo y humilde, fue el instrumento Elegido por el Señor, para que por su conducto, se nos diera a saber que se abría una Nueva Era para el espíritu.
Precursor lo consideramos, porque aquella humildad y aquella falta de saber que estuvieron en él, y hasta su duda ante las voces Celestiales y ante la trascendencia del Cargo que venía a desempeñar ante los hombres, estuvieron en cada uno de los que después de él continuaron aquella Misión, de ser los intérpretes de la Palabra del Maestro y que fueron llamados luego, Portavoces.
El espíritu de Elías, el Profeta se presenta en su camino, lo sorprende en la Tranquilidad de su vida y le habla con Voz Espiritual que sólo él oye. No le deja descansar ni en el día ni en la noche. Cuando no le habla, se le aparece, y cuando Roque Rojas duda, Elías le da pruebas de que es Verdad lo que ve y lo que oye. Y cuando al fin, aquel hombre es vencido por la abrumadora realidad de lo que recibe, confiesa desde lo profundo de su corazón que todo aquello es una Revelación Divina; o mas bien, el principio de una gran Revelación; y tiene el convencimiento, de que él ha sido llamado por el Señor, para ser su Siervo, su Instrumento.
Desde su niñez da pruebas de poseer Dotes y Facultades no comunes, pero todo aquello ni siquiera hace presentir la Misión que después tendrá que realizar.
Nuevas leyes, expedidas en aquella época por el gobierno, facilitan en cierto modo la labor de Roque Rojas, quien acondiciona un lugar o recinto humilde, para dar principio a su Misión.
Elías habla por su boca, el espíritu del Profeta del Fuego, que había revelado en el primero y segundo tiempo, el misterio de la Reencarnación, como una ley más en el Amor y en la Justicia del Creador; viene en este Tiempo, a confirmar aquella Revelación y a Prepararnos para la Comunicación con la Divinidad, a través del entendimiento humano; o sea, de la misma manera como Elías, lo estaba haciendo por medio de Roque Rojas.
Acerca de este hecho surgió una confusión que aun existe en algunos, y es la creencia de que el espíritu de Roque Rojas, era el de Elías; por lo cual dieron en nombrar a aquel varón: “Padre Elías,"… Mas tarde, el Maestro Divino, en su Palabra llena de Luz, habría de sacarnos de ese error.
Funda el Enviado siete Recintos, a los cuales se les llama en aquella época: "Oratorios"… y a los que les da la Representación de los Siete Sellos, para que sean el Símbolo de que en el seno de este pueblo sería revelado el contenido del Libro de los Siete Sellos, ese profundo misterio de Dios, que no podía permanecer oculto por más tiempo en las figuras y visiones del Apóstol Juan, ni en las figuras Simbólicas que los primeros Espiritualistas crearon en torno a ese misterio.
Y a propósito de los Siete Sellos, surgió otra confusión, ya que se llegaron a considerar aquellos Oratorios o Recintos, como los auténticos Sellos.
Algunos años más tarde, el Maestro, habría de Ilustrarnos con Cátedras de infinita sabiduría, a este respecto.
Es Digno de Meditación el hecho de que Roque Rojas, diez años antes de morir, hubiese entregado su misión al Padre, diciendo que su "Misión de Elías"… había concluido.
Esto nos da la certeza de que él íntimamente, sabía que no era Elías; y que la parte que a él le correspondía hacer en esta obra, ya estaba realizada.
¿Acaso presintió las grandezas que estaban por descender y Manifestarse al mundo y consideró muy impreparados a los hombres para recibirlas?...
¿Vería a través del Don de Videncia, todas las profanaciones que harían de hacerse con Obra tan Pura?...
¡Quizás! Pero también es muy posible que no le haya sido dado ver la multiplicación de la semilla que se le confió, la propagación de este Mensaje, la repercusión que había de hallar en nuestro espíritu; pero sobre todo, el florecimiento de la Manifestación Divina, por medio del portavoz humano, que culminó en los Tres últimos Años, en que nos diera el Maestro más ampliamente su Palabra. Tiempo, en el cual definió su obra en todas sus partes.
No vio Roque Rojas, con sus ojos mortales, la grandiosa Culminación de una Obra comenzada por él. Tuvo también en esto, semejanza con todos los precursores, que no alcanzan a ver la fructificación de su siembra.
Así pues, ha quedado asentado que Elías, el Precursor del Maestro, fue quien primero habló a través de Roque Rojas, como una Preparación al Camino por el cual había de llegar el Señor a Comunicarse con su Pueblo.
1950 marcó el fin de la Comunicación del Espíritu Santo, bajo esta forma; y por tanto, podemos decir que la Etapa de Roque Rojas, ha pasado.
Hoy vivimos, los que fuimos Discípulos y Testigos de todas estas Manifestaciones, un nuevo Tiempo: el de la Comunicación de Espíritu a espíritu…, Tiempo, para el cual fuimos Preparados (los 144,000 marcados) por aquella Palabra que el Señor nos diera a través del entendimiento del hombre. …
Respetuosamente, con mucho Amor, Comprensión y Tolerancia, en Pro de la Superación Espiritual del Nuevo Pueblo de Israel y de la Humanidad, en el nuevo Tiempo de Cumplimiento Espiritual dentro de la Grandiosa Tercera Era de Luz.
Atte.: Su hermano: Rafael de Acapulco Gro.
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Gerardo Anaya
- Mensajes: 273
- Registrado: Mié Jun 28, 2006 11:03 pm
Re: Quiero saber mas de ustedes y resolver dudas Soy Nuevo
Sobre Elías y Roque Rojas…
Me permito tomar si no le molesta a Pedro Uscanga su nombre, para el motivo de seguir dando a conocer un poco más de nosotros, ya que él fue el porqué de todas las participaciones que hasta ahora se han hecho.
La mayoría de nosotros, sino es que todos los que seguimos de cerca la manifestación espiritual iniciada desde 1866, tenemos como cierto que el primer precursor en recibir la manifestación espiritual de Elías en esta Era, (el profeta del carro de fuego, en el Primer Tiempo y Juan el Bautista en el Segundo Tiempo), fue sin lugar a dudas Roque Rojas.
Y es en Roque Rojas donde han surgido ciertas controversias en las distintas ramas en que se ha dividido el Espiritualismo, desde que él dio testimonio de las primeras comunicaciones espirituales. Unas ramas lo toman como el mesías de la presente Era, igualándolo a la semejanza de Moisés y Jesús. Otros dicen que fue Elías quien reencarno nuevamente en Roque.
Cuando inicie a conocer la Obra a través de un recinto, surgió en mí cierta confusión, porque por un lado tenían diversas imágenes a las que estamos acostumbrados en las iglesias católicas, desde sus velas, el triangulo, las flores y un estandarte con la imagen de la divina Providencia, y lo que apenas comenzaba a conocer, que era la escala y un retrato colgado en una pared, que en ese entonces no sabía quién era, hasta después: Roque Rojas.
A las dos semanas de haber entrado ya como componente de ese recinto, se me hace conocer un libro, al que conocemos como: “El Último Testamento de Roque Rojas”. Y me intereso leerlo sin lugar a dudas.
Las primeras líneas que leí (antes y hoy que tengo el libro en mis manos) son estas y son de la portada: “El Último Testamento. Dado por Dios a su Enviado Divino, el verdadero Mesías Mexicano, Roque Rojas. Revelado de los años de 1861-1869 (en el siglo XIX) en la ciudad de México. Tomado de los auténticos y originales escritos. Propiedad única y exclusiva del señor Amaury Leal Lópezcano, Sexto Gran Hijo del Sol”.
Lo siguiente que vi del libro, fue un retrato igual al que tenían en el recinto el de Roque Rojas, con unas líneas diciendo: “Sr. Don Roque Rojas. Fundador de la Iglesia Mexicana Patriarcal Elías. Verdadero Hijo del Sol Mesías Mexicano”. La siguiente página es una explicación con frases cortas describiendo lo qué es el Último Testamento y dice textualmente: “¿Qué es el Último Testamento? Las Sagradas Escrituras de la Tercera Era de la Humanidad…. La Verdadera Palabra de Dios. El Libro Divino. El Libro Santo. El Libro de los Libro de los Libros. La Suprema Revelación Divina. La Luz del Mundo. La más grande Joya Literaria. La más Sublime Verdad Divina. La Salvación del Hombre. El Camino para alcanzar la Vida Eterna. La Salvación para no tener la Muerte Eterna. Las Leyes Eternas de la Religión Verdadera. El Destino Futuro y Final del Mundo. El Libro Super Divino sobre todos los Libros de todos los Tiempos……. Venera, Estudia, Analiza y Practica todo lo del Último Testamento y Glorifica este Santo, Excelso y Divino Libro”.
Después el libro contiene un Credo, que según fue dado al Enviado Divino Roque Rojas por Dios Todopoderoso el 30 de Mayo de 1863. Después en las siguientes páginas vienen: Los 22 preceptos íntegros, (sin cortes como lo dan a conocer en muchos recintos) que según el libro le fueron revelados a Roque, a las doce de la noche del 23 al 24 de Diciembre en 1862.
Después viene un Decálogo, llamado: “La Ley de Oro” revelado a Roque por Dios el 1 de Enero de 1866… Una explicación de lo que son Las Siete Iglesias Mexicanas de Elías… Las Representaciones de los Siete Sellos…. Los quince dones de la Sagrada Corona de la Marca, así como revelaciones que recibió en diferentes fechas, Roque y que describe de las virtudes divinas, de los mandatos divinos, de las siete alianzas, de las tres apariciones del Arca…
Después el libro se compone de diversas revelaciones que tuvo Roque por mirajes y sueños, proverbios, versículos; así como menciona el libro el cómo se estructura por dentro su Iglesia y una serie de artículos que rige y gobierna la Iglesia Patriarcal Elías; el cómo se debe elegir al siguiente Gran Hijo del Sol; así como leyes, reglamentos, preceptos, prohibiciones que deben obedecer y acatar, quienes entren según el libro, a la religión verdadera, la religión definitiva.
Un artículo que me llama la atención hoy como antes es esta: “ART. 28. A quien le toca dar el verdadero sentido a las Sagradas Escrituras o la verdadera interpretación es única y exclusivamente “A EL GRAN HIJO DEL SOL Y A LOS SIETE JEFES DE LA IGLESIA” (escrito en mayúsculas en el libro) cuando se reúnen y congregan en concilios ecuménicos o cónclaves secretos, quedando prohibida la interpretación de los tres testamentos: antiguo, nuevo y último, en lo privado o personal, ni el sacerdote común, podrá dar la interpretación espiritual”.
En otras partes del libro hay apartados donde se señalan las doctrinas falsas y verdaderas, los anatemas. Unas que me llaman la atención al leerlas nuevamente son:
--La doctrina de la reencarnación es falsa y equivocada.
--Cree la Iglesia Mexicana Elías en LA DOCTRINA GEHENICA, o sea la creencia de la segunda muerte o condenación eterna en el lago de Gehena.
--Cree la Iglesia Elías, en la doctrina DEL SENO ABRAHAMICO, o sea la segunda vida eterna en el Séptimo cielo o seno de Abraham.
--La doctrina de LA EVOLUCIÓN DE LOS ESPÍRTUS, es falsa.
--DOCTRINA fundada e instituida por MUJER, no es de origen divino y tiene que ser irremisiblemente falsa, porque una mujer nunca podrá ser mesías divino, sectas falsísimas instituidas por atrevidas mujeres, son las que a continuación se nombran: LA TEOSOFÍA, por Elena Petrona Blabasky; LA CIENCIA CRISTIANA, por la Mary Baker; LA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA, por Elena White.
En el apartado de anatemas, las que llaman a atención para mí son:
--Vers. 1.- La tierra está maldita, por el pecado del hombre y será destruida, totalmente en el juicio Armagedónico.
--Vers. 2.- No todos los hombres son hijos de Dios, porque en su mayoría son hijos del Diablo.
--Vers. 3.- Satanás no ha sido condenado, sino lo será después del juicio Armagedónico, entonces será lanzado en el lago de fuego y azufre.
--Vers. 4.- Donde mora actualmente Satanás es en la Tierra, induciendo a los hombres al pecado, la maldad y la iniquidad.
--Vers. 5.- En la Tercera Era, todo el que negare que Roque Rojas, es el verdadero Salvador, será anatemizado por Dios.
--Vers. 17.- Los que disputan acerca de los misterios de la religión, sin estar iluminados por Dios, se atraerán el castigo y la ira de Dios.
--Vers. 23.- Dios castiga a todos los impíos e incrédulos con su justa y santa venganza.
--Vers. 37.- Cuando prediquen esta doctrina, hagan saber a los incrédulos que este santo Último Testamento es revelado por Dios al hombre por su enviado divino, Roque Rojas.
--Vers. 59.- Estas amenazas, anatemas y maldiciones son verídicas, pues son el libro justo que es, el Último Testamento.
--Vers. 61.- Los ángeles y santos próximos a Dios, atestiguan que el Último Testamento es libro divino.
--Vers. 99.- Dios castigará a los malos y perversos.
--Vers. 113.- Los tormentos eternos serán el castigo de los incrédulos.
--Vers.121.- Anatema y maldición al que en la Tercera Era llevé la ley muerta de Moisés.
--Vers. 122.- Anatema y maldición al que en la Tercera Era llevé la ley muerta de Jesús.
--Vers. 123.- Honra y gloria al que en la Tercera Era llevé la ley viva de Roque Rojas.
En el epílogo y apéndice del libro lo que me llama atención:
2.- En el Tercer Tiempo y Sexto del Reino de Dios en la Tierra, no hay salvación posible fuera del Mesías Mexicano, Roque Rojas.
3.- El bautismo es la iniciación sagrada para formar el número de los hijos del Pueblo de Dios.
7.- El Seno de Abraham es el séptimo cielo donde reina eternamente el Mesías Mexicano Roque Rojas y a ese lugar llegarán las almas de los 144,000 marcados que cumplieron con sus 22 Preceptos.
11.- En el Tercer Tiempo el que negare que Roque Rojas, es el Verdadero Mesías, será negado en el juicio y condenado.
12.- Temed a Dios y someteos a su ley, los 22 Preceptos, resistid con energía a Satanás y él se alejará de vosotros.
15.- Ay, de aquel que quitare o añadiere algo a este ÚLTIMO TESTAMENTO: ese será eternamente apartado del Libro de Vida y tres veces maldito y anatemizado por Dios y su enviado Divino de la Tercera Era, ROQUE ROJAS.
17.- Dios ha mandado nuevamente a ELÍAS como ROQUE ROJAS y todo aquel que no abrazare y profesare este su Último Testamento no hallará salvación en esta vida ni en la ETERNA.
20.- El Diablo inventó la nefasta Doctrina de la trasmigración de las almas que se conoce como Reencarnación y es una declarada superstición.
22.- Ama, observa y cumple este Último Testamento y tendrás LA VIDA ETERNA.
Al terminar de leer el libro y de meditarlo cuando se me entregó, pues sí me confundió, (incluso fue la primer gran confusión dentro de la Obra) hasta el hecho de pensar en dejar la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana. En mi mente sólo me hacía una pregunta: “¿Acaso debo yo de venerar a Roque Rojas y ya no a Jesús?” Esta pregunta saltaba a mi mente a cada momento; el olvidar a Jesús se me hacía algo inconcebible para mí, y hubo un momento en que sí estaba dispuesto a alejarme del recinto y olvidar todo. Pero me di un poco más de tiempo y he aquí, que la verdad siempre sale a relucir dentro de la Obra de nuestro Padre.
Con el tiempo puede que haga ciertos análisis de lo resaltado en azul y otros temas del libro de Roque Rojas.
Saludos a todos…
-
Me permito tomar si no le molesta a Pedro Uscanga su nombre, para el motivo de seguir dando a conocer un poco más de nosotros, ya que él fue el porqué de todas las participaciones que hasta ahora se han hecho.
La mayoría de nosotros, sino es que todos los que seguimos de cerca la manifestación espiritual iniciada desde 1866, tenemos como cierto que el primer precursor en recibir la manifestación espiritual de Elías en esta Era, (el profeta del carro de fuego, en el Primer Tiempo y Juan el Bautista en el Segundo Tiempo), fue sin lugar a dudas Roque Rojas.
Y es en Roque Rojas donde han surgido ciertas controversias en las distintas ramas en que se ha dividido el Espiritualismo, desde que él dio testimonio de las primeras comunicaciones espirituales. Unas ramas lo toman como el mesías de la presente Era, igualándolo a la semejanza de Moisés y Jesús. Otros dicen que fue Elías quien reencarno nuevamente en Roque.
Cuando inicie a conocer la Obra a través de un recinto, surgió en mí cierta confusión, porque por un lado tenían diversas imágenes a las que estamos acostumbrados en las iglesias católicas, desde sus velas, el triangulo, las flores y un estandarte con la imagen de la divina Providencia, y lo que apenas comenzaba a conocer, que era la escala y un retrato colgado en una pared, que en ese entonces no sabía quién era, hasta después: Roque Rojas.
A las dos semanas de haber entrado ya como componente de ese recinto, se me hace conocer un libro, al que conocemos como: “El Último Testamento de Roque Rojas”. Y me intereso leerlo sin lugar a dudas.
Las primeras líneas que leí (antes y hoy que tengo el libro en mis manos) son estas y son de la portada: “El Último Testamento. Dado por Dios a su Enviado Divino, el verdadero Mesías Mexicano, Roque Rojas. Revelado de los años de 1861-1869 (en el siglo XIX) en la ciudad de México. Tomado de los auténticos y originales escritos. Propiedad única y exclusiva del señor Amaury Leal Lópezcano, Sexto Gran Hijo del Sol”.
Lo siguiente que vi del libro, fue un retrato igual al que tenían en el recinto el de Roque Rojas, con unas líneas diciendo: “Sr. Don Roque Rojas. Fundador de la Iglesia Mexicana Patriarcal Elías. Verdadero Hijo del Sol Mesías Mexicano”. La siguiente página es una explicación con frases cortas describiendo lo qué es el Último Testamento y dice textualmente: “¿Qué es el Último Testamento? Las Sagradas Escrituras de la Tercera Era de la Humanidad…. La Verdadera Palabra de Dios. El Libro Divino. El Libro Santo. El Libro de los Libro de los Libros. La Suprema Revelación Divina. La Luz del Mundo. La más grande Joya Literaria. La más Sublime Verdad Divina. La Salvación del Hombre. El Camino para alcanzar la Vida Eterna. La Salvación para no tener la Muerte Eterna. Las Leyes Eternas de la Religión Verdadera. El Destino Futuro y Final del Mundo. El Libro Super Divino sobre todos los Libros de todos los Tiempos……. Venera, Estudia, Analiza y Practica todo lo del Último Testamento y Glorifica este Santo, Excelso y Divino Libro”.
Después el libro contiene un Credo, que según fue dado al Enviado Divino Roque Rojas por Dios Todopoderoso el 30 de Mayo de 1863. Después en las siguientes páginas vienen: Los 22 preceptos íntegros, (sin cortes como lo dan a conocer en muchos recintos) que según el libro le fueron revelados a Roque, a las doce de la noche del 23 al 24 de Diciembre en 1862.
Después viene un Decálogo, llamado: “La Ley de Oro” revelado a Roque por Dios el 1 de Enero de 1866… Una explicación de lo que son Las Siete Iglesias Mexicanas de Elías… Las Representaciones de los Siete Sellos…. Los quince dones de la Sagrada Corona de la Marca, así como revelaciones que recibió en diferentes fechas, Roque y que describe de las virtudes divinas, de los mandatos divinos, de las siete alianzas, de las tres apariciones del Arca…
Después el libro se compone de diversas revelaciones que tuvo Roque por mirajes y sueños, proverbios, versículos; así como menciona el libro el cómo se estructura por dentro su Iglesia y una serie de artículos que rige y gobierna la Iglesia Patriarcal Elías; el cómo se debe elegir al siguiente Gran Hijo del Sol; así como leyes, reglamentos, preceptos, prohibiciones que deben obedecer y acatar, quienes entren según el libro, a la religión verdadera, la religión definitiva.
Un artículo que me llama la atención hoy como antes es esta: “ART. 28. A quien le toca dar el verdadero sentido a las Sagradas Escrituras o la verdadera interpretación es única y exclusivamente “A EL GRAN HIJO DEL SOL Y A LOS SIETE JEFES DE LA IGLESIA” (escrito en mayúsculas en el libro) cuando se reúnen y congregan en concilios ecuménicos o cónclaves secretos, quedando prohibida la interpretación de los tres testamentos: antiguo, nuevo y último, en lo privado o personal, ni el sacerdote común, podrá dar la interpretación espiritual”.
En otras partes del libro hay apartados donde se señalan las doctrinas falsas y verdaderas, los anatemas. Unas que me llaman la atención al leerlas nuevamente son:
--La doctrina de la reencarnación es falsa y equivocada.
--Cree la Iglesia Mexicana Elías en LA DOCTRINA GEHENICA, o sea la creencia de la segunda muerte o condenación eterna en el lago de Gehena.
--Cree la Iglesia Elías, en la doctrina DEL SENO ABRAHAMICO, o sea la segunda vida eterna en el Séptimo cielo o seno de Abraham.
--La doctrina de LA EVOLUCIÓN DE LOS ESPÍRTUS, es falsa.
--DOCTRINA fundada e instituida por MUJER, no es de origen divino y tiene que ser irremisiblemente falsa, porque una mujer nunca podrá ser mesías divino, sectas falsísimas instituidas por atrevidas mujeres, son las que a continuación se nombran: LA TEOSOFÍA, por Elena Petrona Blabasky; LA CIENCIA CRISTIANA, por la Mary Baker; LA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA, por Elena White.
En el apartado de anatemas, las que llaman a atención para mí son:
--Vers. 1.- La tierra está maldita, por el pecado del hombre y será destruida, totalmente en el juicio Armagedónico.
--Vers. 2.- No todos los hombres son hijos de Dios, porque en su mayoría son hijos del Diablo.
--Vers. 3.- Satanás no ha sido condenado, sino lo será después del juicio Armagedónico, entonces será lanzado en el lago de fuego y azufre.
--Vers. 4.- Donde mora actualmente Satanás es en la Tierra, induciendo a los hombres al pecado, la maldad y la iniquidad.
--Vers. 5.- En la Tercera Era, todo el que negare que Roque Rojas, es el verdadero Salvador, será anatemizado por Dios.
--Vers. 17.- Los que disputan acerca de los misterios de la religión, sin estar iluminados por Dios, se atraerán el castigo y la ira de Dios.
--Vers. 23.- Dios castiga a todos los impíos e incrédulos con su justa y santa venganza.
--Vers. 37.- Cuando prediquen esta doctrina, hagan saber a los incrédulos que este santo Último Testamento es revelado por Dios al hombre por su enviado divino, Roque Rojas.
--Vers. 59.- Estas amenazas, anatemas y maldiciones son verídicas, pues son el libro justo que es, el Último Testamento.
--Vers. 61.- Los ángeles y santos próximos a Dios, atestiguan que el Último Testamento es libro divino.
--Vers. 99.- Dios castigará a los malos y perversos.
--Vers. 113.- Los tormentos eternos serán el castigo de los incrédulos.
--Vers.121.- Anatema y maldición al que en la Tercera Era llevé la ley muerta de Moisés.
--Vers. 122.- Anatema y maldición al que en la Tercera Era llevé la ley muerta de Jesús.
--Vers. 123.- Honra y gloria al que en la Tercera Era llevé la ley viva de Roque Rojas.
En el epílogo y apéndice del libro lo que me llama atención:
2.- En el Tercer Tiempo y Sexto del Reino de Dios en la Tierra, no hay salvación posible fuera del Mesías Mexicano, Roque Rojas.
3.- El bautismo es la iniciación sagrada para formar el número de los hijos del Pueblo de Dios.
7.- El Seno de Abraham es el séptimo cielo donde reina eternamente el Mesías Mexicano Roque Rojas y a ese lugar llegarán las almas de los 144,000 marcados que cumplieron con sus 22 Preceptos.
11.- En el Tercer Tiempo el que negare que Roque Rojas, es el Verdadero Mesías, será negado en el juicio y condenado.
12.- Temed a Dios y someteos a su ley, los 22 Preceptos, resistid con energía a Satanás y él se alejará de vosotros.
15.- Ay, de aquel que quitare o añadiere algo a este ÚLTIMO TESTAMENTO: ese será eternamente apartado del Libro de Vida y tres veces maldito y anatemizado por Dios y su enviado Divino de la Tercera Era, ROQUE ROJAS.
17.- Dios ha mandado nuevamente a ELÍAS como ROQUE ROJAS y todo aquel que no abrazare y profesare este su Último Testamento no hallará salvación en esta vida ni en la ETERNA.
20.- El Diablo inventó la nefasta Doctrina de la trasmigración de las almas que se conoce como Reencarnación y es una declarada superstición.
22.- Ama, observa y cumple este Último Testamento y tendrás LA VIDA ETERNA.
Al terminar de leer el libro y de meditarlo cuando se me entregó, pues sí me confundió, (incluso fue la primer gran confusión dentro de la Obra) hasta el hecho de pensar en dejar la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana. En mi mente sólo me hacía una pregunta: “¿Acaso debo yo de venerar a Roque Rojas y ya no a Jesús?” Esta pregunta saltaba a mi mente a cada momento; el olvidar a Jesús se me hacía algo inconcebible para mí, y hubo un momento en que sí estaba dispuesto a alejarme del recinto y olvidar todo. Pero me di un poco más de tiempo y he aquí, que la verdad siempre sale a relucir dentro de la Obra de nuestro Padre.
Con el tiempo puede que haga ciertos análisis de lo resaltado en azul y otros temas del libro de Roque Rojas.
Saludos a todos…
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Gerardo Anaya
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- Registrado: Mié Jun 28, 2006 11:03 pm
Re: Quiero saber mas de ustedes y resolver dudas Soy Nuevo
Hay partes del Libro en que se testifica que Roque Rojas sí es Elías, unas de ellas son:
--En el Credo del Libro: “Creo y confieso que la Iglesia es: Patriarcal porque el Gran Hijo del Sol que es el representante genuino de Roque Rojas sobre la Tierra la dirige y la gobierna en forma Patriarcal. Creo y confieso que la Iglesia es Elías, porque Roque Rojas es: el mismo profeta que vino a pagar su tributo a la muerte para restablecer y restaurar el nuevo pueblo de Dios en la Nación Mexicana”.
--En el apartado del mismo libro llamado: El libro de las grandes revelaciones de Don Roque Rojas: “5.- Yo soy el testigo fiel de que he estado delante del trono de Dios, yo soy el mismo Profeta Elías que nuevamente ha venido a la Tierra para pagarle el tributo y para preparar un pueblo apercibido que sea lavado con sangre de cordero Pascual para que sea el pueblo primogénito de entre los muertos”.
--En el capítulo 7, Revelaciones sobre nuevos símbolos: “15.- Y vi EL INFIERNO o sea la sepultura de los hombres que habían muerto en el mundo de la Tierra y enterrados reposaban en la somnolencia del Seol, y vi desde Adán y Eva todos los que habían sido muertos, y me vi yo mismo como el Profeta Elías, levantado en un carro de fuego; había yo morado por siglos en el SENO DE ABRAHAM hasta venir nuevamente a la Tierra naciendo como soy yo, ROQUE ROJAS, para venir a pagar mi tributo que debo a la muerte y pasar por el Infierno hasta resucitar a la Vida Eterna”.
--En el apartado de: La fe de la Iglesia Mexicana Patriarcal Elías y sus infalibles Mandamientos: “16. Mandamiento: La Iglesia Mexicana Patriarcal Elías, reconoce en todos los tiempos que Roque Rojas es el último enviado Divino de Dios, mandado sobre la Tierra, para formar el complemento de la Trinidad Sagrada, la nueva venida del Profeta Elías, sobre la Tierra, para venir a pagar su tributo de la muerte, pues Elías no murió y fue levantado en un carro de fuego y se reconoce que Roque Rojas, es el Profeta Elías… se le llama el Hijo del Hombre, por haber sido engendrado por el señor Manuel Rojas y la señora Dolores Isabel Esparza, aun cuando fue el mismo profeta Elías, EN CUERPO Y ALMA, quien habitó en el vientre de Dolores Isabel, para haber nacido como Roque Rojas, por poderes, dones y gracias de Dios… 18. Mandamiento: La IMPE, cree y confiesa que EL SENO DE ABRAHAM, fue el lugar santo donde moró Elías al ser levantado en un carro de fuego a orillas del río Jordán, hasta venir nuevamente a la Tierra y reduciendo su cuerpo en átomos y moléculas al vientre de la india Dolores Isabel por mandato y poder de Dios y nacer en la Nación Mexicana, como Roque Rojas, fundador de las siete iglesias selladas, marcadas y señaladas”.
--En el apartado de: Régimen Divino de la IMPE: “Artículo 20.- La definición única y auténtica de la personalidad de señor Don Roque Rojas, es la siguiente: Él es la Roca Fuerte de Israel, la Piedra Fundamental de la IMPE, Enviado Divino, verdadero Hijo del Sol, llamado el Hijo del Hombre, legislador de la Tercera Era, llamada o conocida como la era Elías o Eliana, la segunda venida del Profeta Elías sobre la Tierra, por el poder de Dios en el vientre de la india otomí Dolores Isabel, regenerador y restaurador de la humanidad, la tercera persona de la Santísima Trinidad, iniciador del reino de Dios sobre la Tierra, en la tercera era, tercero y último Mesías y como el único y verdadero Mesías Mexicano”.
--En el apartado de: El misterio de mi Iglesia: “…Yo, Roque Rojas, que soy el mismo Elías Thisbita, que vine por mandato de Dios a restaurar y regenerar al mundo, como a pagar mi tributo que debo a la muerte, he venido a formar nuevamente las doce tribus de Israel Espiritual,…”
-------------
Como se puede apreciar tanto Roque Rojas, como los que dieron forma a la IMPE en sus inicios, sí tenían como cierto que Roque sí era (y tal vez es hasta hoy en nuestros días) el mismo Elías, no reencarnado sino sólo hecho átomos y moléculas al reducir su cuerpo dentro del vientre de su madre Isabel, al descender del Seno de Abraham.
Sabemos por las Escrituras, que Elías fue arrebatado al cielo en un carro de fuego, y para muchas otras religiones incluso para la IMPE, él no murió, así como tampoco sucedió con el profeta Henoc. En el apartado del Verdadero Libro de Oro, se menciona que él, Roque Rojas ha estado junto con Henoc en el Seno de Abraham, y que volverán nuevamente al final del mundo, para pelear y predicar en contra del Anti-cristo.
Los que estudiamos, analizamos y meditamos no solamente el Libro de la Vida Verdadera sino las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, tenemos otra percepción sobre Roque Rojas y Elías, así como la Trinidad; mas en otra oportunidad ampliaré un poco más sobre lo que entendemos y comprendemos (por lo menos para mí) de las Tres Revelaciones.
Saludos…
--En el Credo del Libro: “Creo y confieso que la Iglesia es: Patriarcal porque el Gran Hijo del Sol que es el representante genuino de Roque Rojas sobre la Tierra la dirige y la gobierna en forma Patriarcal. Creo y confieso que la Iglesia es Elías, porque Roque Rojas es: el mismo profeta que vino a pagar su tributo a la muerte para restablecer y restaurar el nuevo pueblo de Dios en la Nación Mexicana”.
--En el apartado del mismo libro llamado: El libro de las grandes revelaciones de Don Roque Rojas: “5.- Yo soy el testigo fiel de que he estado delante del trono de Dios, yo soy el mismo Profeta Elías que nuevamente ha venido a la Tierra para pagarle el tributo y para preparar un pueblo apercibido que sea lavado con sangre de cordero Pascual para que sea el pueblo primogénito de entre los muertos”.
--En el capítulo 7, Revelaciones sobre nuevos símbolos: “15.- Y vi EL INFIERNO o sea la sepultura de los hombres que habían muerto en el mundo de la Tierra y enterrados reposaban en la somnolencia del Seol, y vi desde Adán y Eva todos los que habían sido muertos, y me vi yo mismo como el Profeta Elías, levantado en un carro de fuego; había yo morado por siglos en el SENO DE ABRAHAM hasta venir nuevamente a la Tierra naciendo como soy yo, ROQUE ROJAS, para venir a pagar mi tributo que debo a la muerte y pasar por el Infierno hasta resucitar a la Vida Eterna”.
--En el apartado de: La fe de la Iglesia Mexicana Patriarcal Elías y sus infalibles Mandamientos: “16. Mandamiento: La Iglesia Mexicana Patriarcal Elías, reconoce en todos los tiempos que Roque Rojas es el último enviado Divino de Dios, mandado sobre la Tierra, para formar el complemento de la Trinidad Sagrada, la nueva venida del Profeta Elías, sobre la Tierra, para venir a pagar su tributo de la muerte, pues Elías no murió y fue levantado en un carro de fuego y se reconoce que Roque Rojas, es el Profeta Elías… se le llama el Hijo del Hombre, por haber sido engendrado por el señor Manuel Rojas y la señora Dolores Isabel Esparza, aun cuando fue el mismo profeta Elías, EN CUERPO Y ALMA, quien habitó en el vientre de Dolores Isabel, para haber nacido como Roque Rojas, por poderes, dones y gracias de Dios… 18. Mandamiento: La IMPE, cree y confiesa que EL SENO DE ABRAHAM, fue el lugar santo donde moró Elías al ser levantado en un carro de fuego a orillas del río Jordán, hasta venir nuevamente a la Tierra y reduciendo su cuerpo en átomos y moléculas al vientre de la india Dolores Isabel por mandato y poder de Dios y nacer en la Nación Mexicana, como Roque Rojas, fundador de las siete iglesias selladas, marcadas y señaladas”.
--En el apartado de: Régimen Divino de la IMPE: “Artículo 20.- La definición única y auténtica de la personalidad de señor Don Roque Rojas, es la siguiente: Él es la Roca Fuerte de Israel, la Piedra Fundamental de la IMPE, Enviado Divino, verdadero Hijo del Sol, llamado el Hijo del Hombre, legislador de la Tercera Era, llamada o conocida como la era Elías o Eliana, la segunda venida del Profeta Elías sobre la Tierra, por el poder de Dios en el vientre de la india otomí Dolores Isabel, regenerador y restaurador de la humanidad, la tercera persona de la Santísima Trinidad, iniciador del reino de Dios sobre la Tierra, en la tercera era, tercero y último Mesías y como el único y verdadero Mesías Mexicano”.
--En el apartado de: El misterio de mi Iglesia: “…Yo, Roque Rojas, que soy el mismo Elías Thisbita, que vine por mandato de Dios a restaurar y regenerar al mundo, como a pagar mi tributo que debo a la muerte, he venido a formar nuevamente las doce tribus de Israel Espiritual,…”
-------------
Como se puede apreciar tanto Roque Rojas, como los que dieron forma a la IMPE en sus inicios, sí tenían como cierto que Roque sí era (y tal vez es hasta hoy en nuestros días) el mismo Elías, no reencarnado sino sólo hecho átomos y moléculas al reducir su cuerpo dentro del vientre de su madre Isabel, al descender del Seno de Abraham.
Sabemos por las Escrituras, que Elías fue arrebatado al cielo en un carro de fuego, y para muchas otras religiones incluso para la IMPE, él no murió, así como tampoco sucedió con el profeta Henoc. En el apartado del Verdadero Libro de Oro, se menciona que él, Roque Rojas ha estado junto con Henoc en el Seno de Abraham, y que volverán nuevamente al final del mundo, para pelear y predicar en contra del Anti-cristo.
Los que estudiamos, analizamos y meditamos no solamente el Libro de la Vida Verdadera sino las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, tenemos otra percepción sobre Roque Rojas y Elías, así como la Trinidad; mas en otra oportunidad ampliaré un poco más sobre lo que entendemos y comprendemos (por lo menos para mí) de las Tres Revelaciones.
Saludos…
Re: Quiero saber mas de ustedes y resolver dudas Soy Nuevo
LA PAZ SEA CON MIS HNOS.
SOLO PARA HACER EL SIGUIENTE COMENTARIO QUE ESPERO NO LES INCOMODE
SI NEGAMOS O DUDAMOS DE LA FUSION DEL ESPIRITU DE EL PROFETA ELIAS DEL PRIMER TIEMPO EN EL CUERPO DE ROQUE ROJAS EN ESTE TERCER TIEMPO ENTONCES TAMBIEN TENDRIAMOS QUE DUDAR Y ESPECULAR QUE LA ESENCIA DE CRISTO BROTO EN EL SENO DE MARIA POR OBRA DE DIOS ALTISIMO SIN QUE HUBIESE CONOCIDO VARON.
EN CONSECUENCIA
TENDRIAMOS QUE DUDAR DEL PODER DE DIOS, ESPIRITU AL QUE RECONOCEMOS COMO OMNIPOTENTE.
¿NO CREEN?
MOISES 51
SOLO PARA HACER EL SIGUIENTE COMENTARIO QUE ESPERO NO LES INCOMODE
SI NEGAMOS O DUDAMOS DE LA FUSION DEL ESPIRITU DE EL PROFETA ELIAS DEL PRIMER TIEMPO EN EL CUERPO DE ROQUE ROJAS EN ESTE TERCER TIEMPO ENTONCES TAMBIEN TENDRIAMOS QUE DUDAR Y ESPECULAR QUE LA ESENCIA DE CRISTO BROTO EN EL SENO DE MARIA POR OBRA DE DIOS ALTISIMO SIN QUE HUBIESE CONOCIDO VARON.
EN CONSECUENCIA
TENDRIAMOS QUE DUDAR DEL PODER DE DIOS, ESPIRITU AL QUE RECONOCEMOS COMO OMNIPOTENTE.
¿NO CREEN?
MOISES 51
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Gerardo Anaya
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Re: Quiero saber mas de ustedes y resolver dudas Soy Nuevo
Saludos Moisés:
Mi comentario: Un hecho que tenemos como cierto los que estudiamos el LVV, es que nuestro Padre se sirvió de la envoltura de Jesús, para manifestar no solamente Su doctrina de amor, sino aún más, enseñar el camino certero para que cada hijo nacido de Su seno divino, hallase el camino verdadero para alcanzar su evolución y perfeccionamiento espirituales.
Sabemos que nuestro amado Jesús fue hombre verdadero, pues nació al igual como nosotros de un Vientre materno; en Su envoltura no hubo algo que lo hiciese diferente de todos nosotros. Mas decimos que el Verbo divino encarnó (encarnar, haberse hecho carne sólo una vez y no más, ya que si lo fuera más de una vez, sería ya reencarnación) en Jesús, puesto que nuestro Padre, o si lo quieres nombrar el Altísimo, no necesita como nosotros de evolución espiritual. Sólo vino una vez como carne y fue la única vez que se sirvió de ella, para enseñarnos el cómo conducirnos tanto en la vida material como en la espiritual.
Elías en cambio es un espíritu igual al de nosotros, que nació del Seno divino, y a semejanza de nosotros nació puro, sin experiencia alguna, sin mérito alguno para conquistar el Reino de nuestro Padre. Mas así como hay hijos dispuestos a hacer la voluntad de su padre material, hay espíritus que en su libertar para obrar, manifestaron ese don, su libre albedrío a la enseñanza de su Creador, evitando tropiezos y logrando con mayor rapidez su evolución espiritual.
Elías va delante de nosotros, es un espíritu que tiene ya gran adelanto en su evolución espiritual, en sus virtudes, en sus dones, facultades y potencias espirituales. Es un hermano nuestro que nos dice (meditando toda su existencia en la Tierra desde la Primera Era hasta la presente) que en algún momento de nuestra eternidad llegaremos a ser a semejanza de él, en todo cuanto concierne a nuestros espíritus al progresar y evolucionar espiritualmente.
Los que estudiamos el LVV, tenemos como cierto que Elías, el profeta del carro de fuego de la Primera Era, reencarnó en Juan el Bautista, y que al abrirse la Tercera Era, él como nuestro Padre no tuvieron la necesidad de servirse nuevamente de materias, puesto que solamente se sirvieron de nuestros dones y atributos espirituales para inspirarnos y de esa forma entregarnos, Elías su consejo y su reclamo como hermano mayor que es ante toda la humanidad, y nuestro Padre Su sabiduría, para conducirnos nuevamente a la casa paterna.
Roque Rojas solamente fue un instrumento más, (como lo han sido muchos a lo largo de la historia) el elegido para que Elías se sirviera de su entendimiento para anunciar a la humanidad el advenimiento de la Tercera Era, así como el advenimiento de nuestro Padre como Espíritu Santo.
Elías sí tuvo necesidad de reencarnar en Juan el Bautista, para seguir con su misión de profeta, de llamar al pueblo de Israel al arrepentimiento, a la enmienda, a preparar el camino a nuestro Padre. Pero en esta Tercera Era, solamente se sirvió del entendimiento de Roque Rojas y de sus facultades espirituales, para hacerle conocer a él como a sus oyentes la proximidad del Reino de los Cielos, en sí, a preparar nuevamente el camino a su Señor.
La IMPE, dice y cree que Elías sólo se hizo átomos y moléculas para habitar de nuevo en la Tierra a través de un vientre materno, para nacer como Roque Rojas; pero también por mi parte si llego a tomar esto como cierto, me surgen dudas que tal vez tú como otros pudieran aclararme.
Si Elías ascendió como lo dice las Escrituras en su carro de fuego y permaneció en el seno de Abraham, hasta nuevamente morar en la Tierra al nacer como Roque Rojas, ¿allá en aquel seno de Abraham si hay materias humanas? Y si hay materias humanas, ¿cómo es posible que también la sangre de las materias suba hasta las alturas o hasta Dios, y todavía el pecado de los espíritus que cometen con su misma carne? ¿Reconoce la IMPE la apariencia material de Roque Rojas como igual a la que Elías tuvo en la Primera Era o no, o es diferente la apariencia física? ¿Por qué si subió con carne a las alturas no bajo de la misma forma, puesto que su carne se conservó, o no? ¿Qué necesidad tenía de haberse hecho embrión y luego nacer? ¿Y si nació con carne nueva, que le sucedió a su carne antigua? Y una pregunta muy importante para mí, ¿todo aquel que alcance o quiera alcanzar el seno de Abraham, lo hará con carne?
Y con respecto a Jesús, nuestro Padre todo lo puede: Sí, todo lo puede para salvarnos y conducirnos nuevamente de regreso a casa. Todo lo puede con Su amor divino, y para salvarnos y llevarnos de retorno a casa se sirve de todos los medios posibles que Su amor dicta para elevarnos y perfeccionarnos espiritualmente. No puede ir en contra de lo establecido por Su amor divino, porque dejaría de ser Él. Y si nuestro Padre quiso que por una envoltura humana se le conociese mejor, para que Su hija humanidad comprendiese mucho mejor Quién fue quien le dio vida y eternidad, entonces, puede servirse de todos los elementos que Él mismo creó en Su creación material, pues para eso los creó, para servirse de ellos mismos, ya sea con la intervención del hombre o sin él.
¿Acaso ya existía el hombre cuando tuvo la idea divina de crear todo cuanto conocemos? Con hombre o sin él, nuestro Creador todo lo puede, ¿no es así?
Saludos a todos los que frecuentan el foro…
Mi comentario: Un hecho que tenemos como cierto los que estudiamos el LVV, es que nuestro Padre se sirvió de la envoltura de Jesús, para manifestar no solamente Su doctrina de amor, sino aún más, enseñar el camino certero para que cada hijo nacido de Su seno divino, hallase el camino verdadero para alcanzar su evolución y perfeccionamiento espirituales.
Sabemos que nuestro amado Jesús fue hombre verdadero, pues nació al igual como nosotros de un Vientre materno; en Su envoltura no hubo algo que lo hiciese diferente de todos nosotros. Mas decimos que el Verbo divino encarnó (encarnar, haberse hecho carne sólo una vez y no más, ya que si lo fuera más de una vez, sería ya reencarnación) en Jesús, puesto que nuestro Padre, o si lo quieres nombrar el Altísimo, no necesita como nosotros de evolución espiritual. Sólo vino una vez como carne y fue la única vez que se sirvió de ella, para enseñarnos el cómo conducirnos tanto en la vida material como en la espiritual.
Elías en cambio es un espíritu igual al de nosotros, que nació del Seno divino, y a semejanza de nosotros nació puro, sin experiencia alguna, sin mérito alguno para conquistar el Reino de nuestro Padre. Mas así como hay hijos dispuestos a hacer la voluntad de su padre material, hay espíritus que en su libertar para obrar, manifestaron ese don, su libre albedrío a la enseñanza de su Creador, evitando tropiezos y logrando con mayor rapidez su evolución espiritual.
Elías va delante de nosotros, es un espíritu que tiene ya gran adelanto en su evolución espiritual, en sus virtudes, en sus dones, facultades y potencias espirituales. Es un hermano nuestro que nos dice (meditando toda su existencia en la Tierra desde la Primera Era hasta la presente) que en algún momento de nuestra eternidad llegaremos a ser a semejanza de él, en todo cuanto concierne a nuestros espíritus al progresar y evolucionar espiritualmente.
Los que estudiamos el LVV, tenemos como cierto que Elías, el profeta del carro de fuego de la Primera Era, reencarnó en Juan el Bautista, y que al abrirse la Tercera Era, él como nuestro Padre no tuvieron la necesidad de servirse nuevamente de materias, puesto que solamente se sirvieron de nuestros dones y atributos espirituales para inspirarnos y de esa forma entregarnos, Elías su consejo y su reclamo como hermano mayor que es ante toda la humanidad, y nuestro Padre Su sabiduría, para conducirnos nuevamente a la casa paterna.
Roque Rojas solamente fue un instrumento más, (como lo han sido muchos a lo largo de la historia) el elegido para que Elías se sirviera de su entendimiento para anunciar a la humanidad el advenimiento de la Tercera Era, así como el advenimiento de nuestro Padre como Espíritu Santo.
Elías sí tuvo necesidad de reencarnar en Juan el Bautista, para seguir con su misión de profeta, de llamar al pueblo de Israel al arrepentimiento, a la enmienda, a preparar el camino a nuestro Padre. Pero en esta Tercera Era, solamente se sirvió del entendimiento de Roque Rojas y de sus facultades espirituales, para hacerle conocer a él como a sus oyentes la proximidad del Reino de los Cielos, en sí, a preparar nuevamente el camino a su Señor.
La IMPE, dice y cree que Elías sólo se hizo átomos y moléculas para habitar de nuevo en la Tierra a través de un vientre materno, para nacer como Roque Rojas; pero también por mi parte si llego a tomar esto como cierto, me surgen dudas que tal vez tú como otros pudieran aclararme.
Si Elías ascendió como lo dice las Escrituras en su carro de fuego y permaneció en el seno de Abraham, hasta nuevamente morar en la Tierra al nacer como Roque Rojas, ¿allá en aquel seno de Abraham si hay materias humanas? Y si hay materias humanas, ¿cómo es posible que también la sangre de las materias suba hasta las alturas o hasta Dios, y todavía el pecado de los espíritus que cometen con su misma carne? ¿Reconoce la IMPE la apariencia material de Roque Rojas como igual a la que Elías tuvo en la Primera Era o no, o es diferente la apariencia física? ¿Por qué si subió con carne a las alturas no bajo de la misma forma, puesto que su carne se conservó, o no? ¿Qué necesidad tenía de haberse hecho embrión y luego nacer? ¿Y si nació con carne nueva, que le sucedió a su carne antigua? Y una pregunta muy importante para mí, ¿todo aquel que alcance o quiera alcanzar el seno de Abraham, lo hará con carne?
Y con respecto a Jesús, nuestro Padre todo lo puede: Sí, todo lo puede para salvarnos y conducirnos nuevamente de regreso a casa. Todo lo puede con Su amor divino, y para salvarnos y llevarnos de retorno a casa se sirve de todos los medios posibles que Su amor dicta para elevarnos y perfeccionarnos espiritualmente. No puede ir en contra de lo establecido por Su amor divino, porque dejaría de ser Él. Y si nuestro Padre quiso que por una envoltura humana se le conociese mejor, para que Su hija humanidad comprendiese mucho mejor Quién fue quien le dio vida y eternidad, entonces, puede servirse de todos los elementos que Él mismo creó en Su creación material, pues para eso los creó, para servirse de ellos mismos, ya sea con la intervención del hombre o sin él.
¿Acaso ya existía el hombre cuando tuvo la idea divina de crear todo cuanto conocemos? Con hombre o sin él, nuestro Creador todo lo puede, ¿no es así?
Saludos a todos los que frecuentan el foro…
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