NATURALEZA DEL ALMA

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gerardo
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por gerardo » Sab Jul 14, 2012 3:55 pm



Cristina:

Primero, quiero agradecer a todos los que han seguido este tema, y que han contribuido sus comentarios e ideas. Yo creo muy firmemente que el análisis no es posible si no se da el intercambio de ideas.

Ahora, en relación a su última participación, precisamente quiero tomar su primer argumento:

“…del liderazgo que el espíritu debe llevar sobre la materia…..”

Si hablamos de liderazgo, estamos hablando necesariamente de varios seres. Un líder es aquél que sabe atraer con sus acciones las voluntades de sus hermanos hacia una obra en común. Un líder sabe ganarse la confianza de sus seguidores.

Pero en el mismo concepto, ¿podremos ser líderes de nosotros mismos? No creo que el concepto de líder se aplique a nuestra lucha entre nuestras inclinaciones espirituales y nuestras inclinaciones materiales. Quizá sea solo un símbolo.

Quizá en las escrituras estén usando el simbolismo como ayuda para enseñarnos cómo resolver esa lucha interna nuestra.

Por ejemplo, en EME-53:18, “los espíritus débiles no saben gobernar su propia materia,”. Yo interpreto este pasaje como un simbolismo de que debemos aprender a dominar nuestros impulsos, y no dejarnos llevar por nuestros deseos en rebeldía a la voluntad de Dios. Si habláramos de “gobernar”, tendríamos que pensar en varios seres, donde uno debe ser líder de otros. ¿Y estamos hablando de varios seres en nuestro interior? No! Nosotros somos un solo ser, con tres naturalezas, que estamos tratando de encontrar la armonía entre esas naturalezas, para no darle ni más ni menos importancia a cada una de lo que es de acuerdo a la voluntad de Dios.

Recordemos también en los Evangelios: “…si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti, que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que todo tu cuerpo sea echado al infierno…”. En estos pasajes no se nos pide que nos cortemos las manos, ni que nos saquemos los ojos, sino que meditemos en la importancia de no dar más valor a lo material que a lo espiritual. Y por supuesto que estos pasajes no dicen que nuestras manos nos jalen hacia el mal, sino que a través de nuestras manos (cuerpo) es como el espíritu ejerce acciones que pueden ser contrarias a la voluntad de Dios.

Cuando se dice “…mi carne fué pecadora…”, yo entiendo que la manifestación material del ser estuvo apegada a las cosas materiales. Pero yo no veo cómo se entienda que la materia del ser era rebelde a Dios, mientras el espíritu del mismo ser era dócil ante Dios al mismo tiempo. Acaso podemos ser pecadores y obedientes al mismo tiempo? Yo pienso que se nos muestra de manera simbólica que somos débiles espiritualmente, y que tenemos ya una sensibilidad espiritual que nos permite recibir inspiración de Dios, pero que todavía nos dejamos llevar a veces por las inclinaciones materializadas. Esto es, que no somos perfectos, pero que estamos conscientes de nuestras debilidades y tratamos de mejorar en cada acción que realizamos.
Yo he entendido que esa es uno de los mensajes más importantes de la manifestación de Dios en este tiempo, en que derramó Su Luz a través de portavoces humildes y con imperfecciones como las nuestras, pero con la voluntad y la fé de entregarse a la misión que les fue encomendada, como mensaje de que en el tercer Tiempo todos nosotros tenemos la capacidad de recibir comunicación de Espíritu (de Dios) a espíritu (de hombre), si tenemos la voluntad y fé para desarrollarla (esa capacidad).

Si me piden que entienda a mi “mente material” como formando sus propias inclinaciones materiales, e incitando a mi espíritu a seguir esas inclinaciones, me confundo totalmente ante las siguientes preguntas: ¿de dónde sacó mi “mente material” esas inclinaciones materiales? ¿cómo aprendió esas inclinaciones? Pero entonces esas mismas preguntas me llevan a preguntas más profundas: ¿acaso el egoísmo no es una inclinación espiritual? ¿qué no el odio es una sensación espiritual? ¿será la soberbia otra manifestación espiritual?

Pero entonces, ¿a qué le llamamos “inclinaciones materializadas”?
¿Por qué les decimos “materializadas”, si el verdadero origen de todas esas “inclinaciones” es espiritual(yo creo que así es)?
Y si estoy en la pista correcta…… ¿por qué se dice que nuestra materia “arrastra” al espíritu a las bajas pasiones, si es el espíritu donde se originan esas “bajas pasiones”?

¿Usted que opina?



CESAR
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por CESAR » Vie Jul 18, 2014 10:32 pm

Buenas Noches:

En mi última participación, señalaba que existían varias coincidencias entre alma y naturaleza. A continuación, exponemos la segunda parte que desde tiempo quedó pendiente, la cual fue elaborada con la colaboración de mi esposa y un amigo compañero de estudio Debido a que este trabajo fue elaborado como un Ensayo, por su extensión lo ponemos a disposición de cualquier interesado, en la cuenta de correo electrónico que nos indique.

Saludos

México, D.F., 18 de junio de 2014

ALMA Y NATURALEZA, UN MISMO SER.


Sólo desde un punto de vista espiritual lograréis encontrar la interpretación justa y verdadera de mi palabra, lo mismo de la que os envié a través de los profetas, que aquéllas que os legué por conducto de Jesús, o ésta que os estoy dando por medio de los portavoces del Tercer Tiempo.


Justificación:

En la explicación 50 del libro “Explicaciones del Mundo Espiritual de Luz,” se describe la existencia de una entidad de naturaleza sutil que, junto con el espíritu, evoluciona en el plano material y gobierna los reinos de la Creación: El “alma.” Este vocablo ha generado, lo mismo confusiones, que discusiones en torno a su naturaleza, actividad y vínculo con el espíritu, sin que exista todavía un acuerdo concluyente o una postura generalmente aceptada a este respecto entre los Espiritualistas Trinitarios Marianos.

Esta falta de consenso es originada principalmente por tres factores; el primero, porque la palabra “alma” no se menciona en ninguno de los 12 tomos que integran el “Libro de la Vida Verdadera,” lo cual ha propiciado que el estudio de la citada Explicación 50 se realice de manera aislada, al no guardar conexión aparente con otras Enseñanzas o Explicaciones del Tercer Testamento. Consecuencia de lo anterior, y como segundo factor, está el hecho de que la descripción del “alma” se le considera las más de las veces como una “revelación” atribuida al Mundo Espiritual de Luz, y no como lo que pudiera ser en realidad: La Explicación de una Enseñanza Divina en torno a “La Creación.” Finalmente, como tercer factor, debemos considerar que en el libro “Los Protectores,” se presenta una segunda versión compendiada de la Explicación 50 que guarda importantes diferencias respecto a la editada en el libro “Explicaciones del Mundo Espiritual de Luz.”

Así pues, partiendo del hecho de que toda explicación del Mundo Espiritual de Luz, irremediablemente fue precedida por una Enseñanza del Creador, en el presente trabajo trataremos de mostrar cómo es que, desde una perspectiva lógico-conceptual, “alma” y “Naturaleza” son entidades que se corresponden en su esencia como un solo ser, para posteriormente analizar si esta aparente discrepancia se reduce a una cuestión de semántica o existen elementos que nos obliguen a revisar el origen y contendido de la citada Explicación 50. A tal efecto, tomaremos como temas de fondo “La Naturaleza” y “La Creación,” y como premisa principal para este ensayo colocaremos las Enseñanzas Divinas relativas a la temática en estudio, al ser éstas el objeto de las Explicaciones del Mundo Espiritual y en las que encontramos su contexto y medida.

Esperamos que el presente trabajo sea estudiado y criticado.


I.- La Ley de Evolución

En la Creación todo evoluciona, lo mismo en el plano espiritual que en el material. Sin embargo, mientras la “Naturaleza” material evoluciona incesantemente, paso a paso, bajo una Ley de inexorable cumplimiento, la evolución de los espíritus está regida por el esfuerzo, la lucha y los méritos propios que surgen del cumplimiento espontáneo a la Ley del Padre, la cual está inscrita en la Conciencia que todo espíritu posee. Para estos fines, el Creador dotó al espíritu de voluntad y libre albedrío, -”Si he dado al espíritu libre albedrío, es para que posea voluntad propia y por esto se sienta dueño de su vida, de sus actos y semejante a Mí.” -nos dice el Padre. De esta forma, es posible comprender la razón por la que, a diferencia de la “Naturaleza,” la evolución de los espíritus marcha a ritmos diferentes; el motivo por el que existen diversos grados en la “Escala de Perfección;” el origen del estancamiento espiritual pero, particularmente, el poderoso vínculo que existe entre la “Naturaleza” y el espíritu del hombre.

II.- Espíritu y Naturaleza

Para analizar este tópico, deberemos definir antes qué es la “Naturaleza.” A este respecto nos dice el Creador: “¿Qué es la Naturaleza , sino una criatura grande? Sí, discípulos, una criatura que también evoluciona, se purifica, se desarrolla y perfecciona, a fin de llegar a albergar en su seno a los hombres del mañana”. […] “Muchos han hecho de la Naturaleza su Dios, divinizándola como fuente creadora de todo cuanto existe. Mas en verdad os digo que esta Naturaleza de cuyo seno han brotado todos los seres, las fuerzas y los elementos materiales que os rodean, no es creadora ella, fue concebida y formada antes por el Hacedor Divino. No es la causa ni el por qué de la vida. Solamente Yo, vuestro Señor, soy el Principio y el Fin, el Alfa y la Omega.”

A través de estas Enseñanzas, el Padre nos revela en primer término que la “Naturaleza” – también llamada a veces madre naturaleza- es una “criatura grande,” de la cual han brotado TODOS los reinos, seres y elementos terrenales; es decir, la “Naturaleza” no es el conjunto de seres corpóreos, fuerzas o elementos que percibimos a nuestro rededor, no. La "Naturaleza" es UN SOLO SER, una criatura grande de la que a su vez toman vida y forma los distintos reinos y entes materiales, siendo esta la causa por la cual -como lo señala el Padre- muchos han hecho de esta criatura su dios, divinizándola como fuente creadora de todo cuanto existe, situación que podemos corroborar fácilmente a lo largo de la historia, y aún en nuestros días en el seno de diversas sectas, religiones y filosofías en las que subsiste el culto a la naturaleza.

En base a estas consideraciones, establecemos como primer postulado para nuestro estudio, el siguiente:

“La Naturaleza es una criatura grande que existe en el Universo material.”

Pero por otra parte, el Creador nos enseña que la “Naturaleza evoluciona, se purifica, se desarrolla y perfecciona, a fin de llegar a albergar en su seno a los hombres del mañana." Concatenado a lo anterior, tenemos la siguiente Enseñanza […] Si a veces veis que esta Naturaleza os trata con rigor, sabed que ella es también criatura sujeta a evolución y a perfeccionamiento como vosotros, y que, a medida que ella se eleve por esa escala de perfeccionamiento que existe en el camino de todas las criaturas, podrá ser albergue de seres cada vez mayores en inteligencia y en elevación espiritual."

Estas lecciones nos revelan que existe un vínculo entre la evolución de la “Naturaleza” y la evolución del espíritu del hombre, pues a medida que aquélla evoluciona, podrá “albergar en su seno a los hombres del mañana," es decir, "a seres cada vez mayores en inteligencia y en elevación espiritual," situación que nos lleva a plantear como segundo postulado para este estudio, el siguiente:

“Existe un vínculo entre la evolución de la “Naturaleza” y la evolución del espíritu del hombre.”

Y esto es así, porque el espíritu del hombre, junto con esta criatura llamada “Naturaleza” evolucionan en una simbiosis hacia la perfección, cada uno en la escala que Dios ha puesto en su camino. Y cabe preguntar ¿Cuál es el vínculo que existe entre estos dos seres, el uno material y el otro espiritual; el primero incapaz de frenar su evolución o apartarse de la Ley; el segundo dotado de inteligencia, voluntad y libre albedrío? Pues bien, el espíritu del hombre tiene potestad sobre la “Naturaleza” y, por añadidura, sobre todos los seres, reinos, fuerzas y elementos del Universo, lo cual es posible cuando el hombre está en armonía con la Ley Divina, -“He ahí por qué Jesús os asombró con las obras que llamáis milagros, - ha dicho nuestro Señor en su Doctrina de este Tiempo.- En contrapunto, la “Naturaleza” interviene en la vida del hombre para purificarlo y despertarlo de su letargo cuando éste se aparta de la Ley Divina y se estanca moral y espiritualmente, nos revela el Padre: “A quienes piensen que Yo castigo a los hombres, desatando sobre ellos a los elementos de la Naturaleza, les digo que cometen un grave error al pensar así, porque la Naturaleza evoluciona y se transforma y en sus cambios o transiciones se originan trastornos que son los que os producen sufrimientos cuando no cumplís con la Ley, y vosotros los atribuís a castigos divinos. […] Por eso os digo que mientras la Naturaleza avanza paso a paso, sin detenerse en su ley de incesante evolución hacia lo sutil, hacia la perfección, el hombre se ha quedado atrás, estacionado y de ahí sus vicisitudes en la Tierra, de ahí las pruebas, los tropiezos y golpes que en su camino encuentra.”

Así, en razón a este vínculo que existe desde el principio de la Creación, el ser humano tiene potestad sobre los elementos, fuerzas y seres materiales del Universo, pero en contrapartida, la “Naturaleza” incide sobre la evolución del espíritu del hombre porque a medida que aquélla avanza incesante en su escala de perfeccionamiento, genera trastornos materiales que afligen la vida del hombre cuando se ha detenido en el camino de evolución, en virtud a la Ley de Expiación.

Bajo estas consideraciones, es posible sintetizar bajo los siguientes postulados, el efecto dual del vínculo espíritu – “Naturaleza:”

“El espíritu del hombre tiene potestad sobre la “Naturaleza,” cuando aquél está en armonía con la Ley Divina.”

“La evolución de la “Naturaleza” causa trastornos materiales que afectan la vida del hombre cuando se estanca moral y espiritualmente, en virtud de la Ley de Expiación.”

Ahora bien, si conforme al primer postulado enunciado en líneas precedentes, la “Naturaleza” es una criatura grande que existe en el Universo, por inducción podemos inferir que este ser, en apariencia imperceptible, es de materia sutil o etérea, siendo esta la causa por la que la noción de su existencia ha permanecido en el campo de la metafísica, la filosofía y la religión, como una entidad abstracta y aún inescrutable para la ciencia del hombre actual.

En razón a lo anterior, establecemos el siguiente postulado:

“La Naturaleza es una criatura de materia sutil.”

En consonancia con lo anterior, encontramos que la “Madre Naturaleza” infunde vida a todos los seres y organismos materiales que percibimos en forma palmaria a nuestro rededor. En el Tercer Testamento encontramos que el origen de la materia densa, proviene de una entidad sutil que inunda el Universo y que, como el espíritu, se encuentra sujeta a evolución y habrá de retornar al Padre al concluir su misión. Citamos como ejemplo la siguiente Enseñanzas del Creador: “Cuando los espíritus hayan alcanzado la elevación que les lleve a habitar mansiones superiores, los mundos que antes habitaron desaparecerán, puesto que habrán concluido su misión. Toda la fuerza que animó a los seres y dio vida a los organismos volverá a Mí; toda la luz que iluminó los mundos, retornará a Mí, y toda la belleza que fue derramada en los reinos de la Creación, será en el Espíritu del Padre y una vez más en Mí, aquella vida se transformará en esencia espiritual, la cual será derramada sobre todos los seres espirituales, en los hijos del Señor, porque de los dones que os di nunca seréis desheredados.”

Esta Enseñanza es una alusión a “La Naturaleza” porque ciertamente, la fuerza que anima a los seres; la luz de los mundos y la belleza derramada en los reinos de la Creación, son manifestaciones de esa entidad de la que toman vida los organismos, fuerzas y elementos del Universo: “La Naturaleza,” la que para retornar al seno del Señor, tendrá que transmutar, de sustancia a esencia espiritual.

Bajo este tenor, es factible establecer el siguiente postulado:

“La Naturaleza infunde vida a los seres y organismos materiales.”

Establecidas las premisas que se han formulado en este capítulo, nos avocaremos al análisis de la Explicación 50 del Mundo Espiritual de Luz, a fin de determinar el alcance de su contenido y su relación con las Enseñanzas del Libro de la Vida Verdadera.

III.- Análisis de la Explicación 50 publicada en libro “Explicaciones del Mundo Espiritual de Luz.”

Consideramos que principalmente son dos las Enseñanzas que exponen de manera prolija el origen de la Creación. Por su extensión y contenido citamos en primer lugar la Enseñanza 161, seguida de la 150, aunque evidentemente, a lo largo del Tercer Testamento existen innumerable lecciones Divinas que complementan o ratifican lo expuesto por aquéllas. Por otro lado, tenemos la Explicación 50 del Mundo Espiritual de Luz, en donde se abordan diversos aspectos relacionados con la temática a estudio, entre los que destaca la explicación del “alma,” que, como se ha dicho, no se menciona en ninguno de los 12 tomos que conforman el Libro de la Vida Verdadera, lo que a su vez ha propiciado que en muchas ocasiones se le considere como una revelación, y no como la explicación de las Enseñanzas del Creador.

Sobre la Creación, el Padre enseña: “Primero existió la vida espiritual; primero fueron los espíritus y después la naturaleza material.” Debido a que la temática del “alma” se desarrolla en el contexto de la Creación material, nuestro análisis girará únicamente en torno a ese aspecto.

Así entonces, encontramos que en principio existe una congruencia consistente entre las Enseñanzas del Libro de la Vida Verdadera y la Explicación 50 del Mundo Espiritual de Luz, pues unas y otra señalan que el Universo material fue formado en siete etapas, que algunos han llamado días, lo cual no es más que una metáfora para expresar que transcurrió un tiempo para la consumación de cada una de esas fases. “Fue el Padre forjando con paciencia perfecta todo lo necesario para el camino y la vida de sus hijos. Así creó en una etapa el sol y los astros, en otra la Tierra con sus plantas y sus mares, en otra los animales y finalmente el hombre,” relata el Padre.

Sin embargo, esta congruencia entre Enseñanzas y Explicación desaparece a partir de que en la Explicación 50 del Mundo Espiritual se menciona al “alma,” como un concepto novedoso, inherente al universo material, en los siguientes términos:

“10. Mas para cumplir la voluntad divina de que todo tuviera progreso, todo tuviera adelanto y evolución, dándole a aquel espíritu la oportunidad de restituir y reconocer su falta para retornar limpio al Seno de Dios, dotó a la Creación de alma.
11. El alma, hermanos míos, como el espíritu, también precisa de la evolución, porque si analizáis correctamente, veréis cómo en la parábola de los siete días de la Creación contenida en el Génesis, primero es dado el reino mineral, después el reino vegetal, y finalmente el reino animal, para formar, de las almas evolucionadas de los tres reinos, el alma humana.
12. Así, virtud a la unidad de estos dos polos, espíritu y alma, es que la restitución del espíritu está unido a la evolución de las cosas materiales, para que el espíritu reinara sobre todo lo material que el Padre había creado para él.
13. El Padre púsole al hijo una tierra a sus pies, para que reinara y ejerciera su voluntad.”

Antes de continuar, debemos dilucidar si la palabra “alma” fue empleada en esa Explicación para denotar el nombre propio de alguna criatura en particular, o como una expresión humana para connotar la vida y evolución de las cosas materiales

Existen elementos que nos hacen suponer que esto último fue lo que ocurrió, pues sabido es que las Huestes del Señor, en aras de brindar una explicación comprensible para la humanidad, materializaron su palabra a un nivel que resultaba impropio para la Divinidad, y aún para los mismos Seres de Luz. En este sentido, en la Explicación 50 publicada en el libro “Los Protectores,” se advierte claramente que la palabra “alma” fue empleada bajo una connotación filosófica, comúnmente aceptada por toda lo humanidad, más no como el nombre propio de alguna criatura en particular.

En efecto, a diferencia de la versión publicada en el Libro: “Explicaciones del Mundo Espiritual de Luz” arriba transcrita, en la Explicación 50, publicada bajo el título “Los Protectores,” encontramos el siguiente párrafo:

“9 Para el logro de esos fines divinos, dotó el Padre a la Creación material del hálito de vida, de ese impulso vital que llamáis alma.

Como se observa en esta transcripción, la palabra “alma” no denota el nombre propio de un ser en especial, sino que se le emplea como una expresión que tiene la connotación de “hálito de vida” o “impulso vital” que vibra en la Creación (mismo al que muchos filósofos a lo largo de la historia han llamado “alma.”) De esto se colige que el Mundo Espiritual de Luz habría empleado esta concepción humana, como una expresión necesaria o conveniente para explicar las Enseñanzas Divinas, como ocurrió en muchas otras ocasiones.

Así es, el párrafo a estudio no señala que “alma” sea el nombre propio con el que Dios designó a ese “halito de vida” o “impulso vital”; por el contrario, el citado párrafo claramente menciona que “alma” es una expresión humana con la que comúnmente designamos a esta potencia o principio vital que anima y forma a los seres materiales, habida cuenta que el párrafo en comentario dice: “…dotó el Padre a la Creación material del hálito de vida, de ese impulso vital que llamáis alma,” o dicho de otra forma: “Dios dotó a la Creación de ese halito de vida o impulso vital al que ustedes los humanos llaman alma.

No hace falta buscar mucho en la genealogía de la palabra “alma” para encontrar sus étimos. El concepto de “fuerza que anima” aparece enseguida. Etimológicamente la palabra del latín “anima” se usaba para designar el principio por el cual los seres animados estaban dotados de movimiento propio. En ese sentido originario, las plantas, los animales y los seres humanos estarían dotados de alma. En algunas ocasiones se le consideró sustancia material y en otras “sustancia inmaterial;” en otras se le ha considerado como principio de vida; otras más ha sido entendida como la causa que regula las funciones y la forma del cuerpo de los seres vivos, y actualmente estas nociones continúan presentes en las primeras acepciones de la palabra “alma” en el diccionario: 1. f. Principio que da forma y organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la vida; 3. f. Vida humana. 4. f. Principio sensitivo que da vida e instinto a los animales, y vegetativo que nutre y acrecienta las plantas.

En ese tenor, consideramos que en la Explicación 50, editada bajo el título “Los Protectores,” encontramos la razón por la que la palabra “alma” no se menciona en el Libro de la Vida Verdadera, pues en aquélla claramente se nos advierte que “alma” es una expresión humana que, en el mejor de los casos, habría sido utilizada para analizar la esencia de las Enseñanzas del Creador, más no como el nombre propio con el que el Padre nos reveló la existencia de algún ser en particular.

Dicho lo anterior, y continuando con el análisis de la citada Explicación 50, tenemos que los párrafos transcritos señalan en síntesis que, así como Dios concedió al espíritu la oportunidad de restituir y retornar limpio al Seno del Creador, dotó a la Creación de “alma,” la que también precisa de la evolución, como lo demuestra un análisis correcto de la parábola de los siete días de la Creación, agregando que, por la unidad de estos dos polos, la restitución del espíritu está unido a la evolución de las cosas materiales, para que el espíritu reinara sobre todo lo que el Padre había creado para él.

Consideramos que esto es una alegoría al vínculo espíritu-“Naturaleza” que hemos reseñado en el capítulo anterior, pues en virtud a ese lazo que existe desde el principio de la Creación, es que el espíritu y la “Naturaleza” evolucionan juntos en este plano en una simbiosis hacia la perfección, cada cual por la escala que Dios ha puesto en su camino, y es la razón por la que el hombre, desde su origen, tiene potestad sobre todos los seres, fuerzas y elementos que le rodean, para reinar “sobre todo lo material que el Padre había creado para él.”

En efecto, la Explicación 50 que venimos analizando confirma el efecto dual que existe entre espíritu y “Naturaleza,” pues a través de ese nexo es que “la restitución del espíritu está unido a la evolución de las cosas materiales,” aunque debemos precisar que el espíritu del hombre no se encuentra en este plano tan solo para restituir, sino ante todo para evolucionar, y a medida que se perfecciona en el cumplimiento a la Ley Divina, podrá manifestar esa potestad sobre la “Naturaleza” y enseñorearse de todo lo creado, como desde el principio lo dispuso el Padre.

¿Y en donde radica el poder del hombre para enseñorearse de todo lo creado? En la elevación del espíritu, ha dicho el Creador: “Sí, humanidad, Yo formé al hombre para que fuese señor y tuviese potestad en el espacio, en las aguas, en toda la tierra y en los elementos de la creación. Mas he dicho: "Señor", porque los hombres creyendo señorear con su ciencia la Tierra, son esclavos; creyendo dominar las fuerzas de la naturaleza, se convierten en víctimas de su impreparación, de su temeridad e ignorancia, […] porque en vez de armonizar con lo que en su vida le rodea, procurando enseñorearse de todo por medio de su elevación del espíritu, tal como desde el principio lo ordenó el Señor, ha querido enseñorearse a través de las bajas pasiones como son la codicia, el orgullo y el odio, claudicando de su puesto de señor y de príncipe sobre todo cuanto Dios puso bajo su voluntad, para convertirse en siervo, en esclavo y hasta en víctima de todos los elementos que le rodean.”

Ahora bien, en el párrafo 11 de la citada explicación se afirma que el “alma humana” fue formada “de las almas evolucionadas” de los reinos mineral, vegetal y animal. Aunque más adelante nos pronunciaremos sobre las imperfecciones que a nuestro juicio existen en la Explicación 50 que nos ocupa, debemos tomar en consideración que una interpretación literal de este argumento nos llevaría a deducir que, en cada uno de los tres reinos de la Creación, existen “almas” que evolucionan más rápido que otras, o que existen “almas” en diversos grados de evolución, lo que a su vez nos llevaría a concluir que las “almas” gozan de libre albedrío, conciencia y aspiraciones elevadas para regir sus actos, lo que ciertamente es absurdo, porque dichos atributos corresponden únicamente a los Espíritus. En efecto, sobre este tema, el Padre ha dicho: “Después de Dios, sólo los espíritus poseen la inteligencia espiritual, la conciencia, el libre albedrío,” de donde se colige que ningún otro ser de la Creación, además de los Espíritus, posee aspiraciones y el poder de autodeterminar sus actos para evolucionar y perfeccionarse a través de los méritos y el esfuerzo propios en ejercicio del don de libre albedrío.

Así es, el párrafo en comentario dice:

“11. El alma, hermanos míos, como el espíritu, también precisa de la evolución, porque si analizáis correctamente, veréis cómo en la parábola de los siete días de la Creación contenida en el Génesis, primero es dado el reino mineral, después el reino vegetal, y finalmente el reino animal, para formar, de las almas evolucionadas de los tres reinos, el alma humana.”

En este sentido, al estudiar el vínculo espíritu-“Naturaleza” que expusimos anteriormente, señalamos que, mientras la “Naturaleza” evoluciona incesantemente por la fuerza de una Ley Divina de inexorable cumplimiento, el espíritu del hombre, merced al don de libre albedrío, evoluciona por medio de la lucha interior, los méritos y el esfuerzo que conlleva el cumplimiento voluntario a la Ley del Padre, de ahí que, siendo los reinos de la Creación manifestaciones de la “Naturaleza,” sería absurdo pensar que los seres y organismos de cada reino posean “almas” que evolucionan por voluntad propia en ejercicio del don de libre albedrío, cuando se nos ha dicho que a los seres irracionales los guía el instinto, “que es su voz interior, su maestro, su guía, es como una luz que proviene de su madre la Naturaleza.”

Debemos señalar que la Explicación 50 publicada en el libro “Los Protectores” no menciona la supuesta existencia de las almas evolucionadas de los tres reinos, sino que se limita a señalar que, del hálito de vida que vibra en la Creación, Dios formó el alma humana. En vista a estas consideraciones, somos de la opinión que el párrafo 11 de la Explicación 50 que no ocupa, carece de lógica y contexto frente a las Enseñanzas del Libro de la Vida Verdadera, y si bien, la parábola de la Creación del Génesis explica que, previo a la aparición de los humanos sobre la Tierra, primero existió el reino mineral, después el reino vegetal y posteriormente el reino animal, ello no es otra cosa que el proceso evolutivo que experimentó la “Naturaleza” para crear la morada en la que habrían de encarnar los hijos de Dios para continuar su jornada de perfeccionamiento, lo que nos viene a confirmar que el espíritu y la “Naturaleza” son criaturas sujetas a evolución, como lo revelan las Enseñanzas del Creador.

Por otro lado, la Explicación 50 del Mundo Espiritual discurre de la siguiente forma:

“14. Mas para sujetar al espíritu a lo material, puso el espíritu unido al alma, y ésta a su vez unida al cuerpo.
15. El hombre está hecho a semejanza de Dios, Él lo ha revelado en Su palabra, sois a imitación de Dios, en vosotros están tres potestades, y estas potestades están en vosotros a semejanza de los tres tiempos.
16. Así tenéis la potestad del cuerpo, ese cuerpo que brotó del lodo y que, cumplida su misión debe rendir tributo a la tierra de donde surgió; mas ese cuerpo posee un vibrar, un ejecutar, un pensar y luchar, y esto es por el alma, que en su potestad se asemeja al Segundo Tiempo en que Cristo tomara cuerpo material para dar la enseñanza viva y el vivo ejemplo a la humanidad.
17. Y toda la lucha y trabajo del alma, está iluminada por la luz suprema, que es la luz del espíritu, luz que llevan todos los hijos de Dios y que llevan todos los seres humanos, y esta potestad está representada en el Tercer Tiempo.
18. De Dios habéis brotado, y la chispa divina os ilumina, os entrega el poder y la fuerza para que, en unión del alma, transite vuestro espíritu en esta Tierra en su envoltura.”

En principio, debemos mencionar que estos párrafos se contraponen a las Enseñanzas del Libro de la Vida Verdadera en lo que respecta a las naturalezas o potencias que existen en el ser humano, pues mientras en esta Explicación se afirma que en el hombre concurren tres potestades “a semejanza de los tres tiempos:” cuerpo, alma y espíritu, en el Libro de la Vida Verdadera, nuestro Padre en reiteradas ocasiones revela que en nosotros los humanos existen tres potencias que son: cuerpo, espíritu y conciencia, ésta última suplantada por “alma” en la Explicación 50 del Mundo Espiritual.

Las siguientes Enseñanzas del Hacedor Divino, disipan cualquier duda o reticencia a este respecto: “Discípulos: de Mí han brotado las tres naturalezas: la divina, la espiritual y la material. Para que dios pudiera nombrarse Padre, hizo brotar de su seno espíritus, criaturas semejantes a El en sus divinos atributos y los convirtió en seres humanos para que tuvieran en su ser las tres naturalezas. Vosotros estáis hechos de materia, en la que he puesto un espíritu y a éste lo he dotado de una conciencia. ¿Y acaso por ello vais a decir que son tres personas las que habitan en cada hombre? Pues bien, si al hombre lo formé a mi imagen y semejanza, quiere decir que en él existe la imagen de esa Trinidad, en él puse las tres potencias, o sean: carne, espíritu y conciencia. Un solo ser formado de tres naturalezas: La material, el cuerpo; La espiritual, el espíritu y la divina, la conciencia. Esas tres potencias forman un solo ser aunque cada una de sus partes se manifieste de distinta manera.”

De la misma forma, la Explicación que se analiza evoca de manera errónea la analogía entre la Trinidad del Padre y las tres potencias que existen en el ser humano, pues al respecto el Creador ha dicho: “Os formé a imagen y semejanza mía, y si Yo soy Trino y Uno, en vosotros existe también la trinidad. Vuestro cuerpo material representa a la Creación, por su formación y armonía perfecta. Vuestro espíritu encarnado es una imagen del Verbo que se hizo hombre para trazar en el mundo de los hombres una huella de amor; y vuestra conciencia es una chispa radiante de la luz divina del Espíritu Santo,” en cambio, en la Explicación 50 se afirma que el hombre está hecho a imitación del Creador porque en él existen tres potencias, a semejanza de los tres tiempos, que son: cuerpo, alma y espíritu, lo que resulta falso a la luz de las Enseñanzas del Tercer Testamento.

Por otro lado, en el párrafo 16 de la Explicación que nos ocupa, se lee lo siguiente:

“más ese cuerpo posee un vibrar, un ejecutar, un pensar y luchar, y esto es por el alma…”

Sobre este asunto, el Todopoderoso nos exhorta a reflexionar: “¿Qué mérito tendría vuestro espíritu, si actuara dentro de un cuerpo sin voluntad y sin inclinaciones propias?”

Evidentemente, estos párrafos aluden a los instintos e inclinaciones de la carne, o sean las leyes inferiores que rigen el comportamiento del cuerpo del hombre, como a toda criatura surgida de la “Madre Naturaleza.” Empero, mientras los instintos representan una fuerza invencible que gobierna la conducta de los seres irracionales, cual ley de inexorable cumplimiento, en los humanos la fuerza de los instintos se reduce a “tendencia natural,” debido a que el espíritu, dotado de libre albedrio y voluntad, puede anteponer la Ley de la Conciencia sobre los impulsos de la materia para regir su vida bajo una Ley Superior.

Esa dualidad entre instintos y Conciencia que existe en el ser humano, es una clara manifestación del vínculo espíritu- “Naturaleza” que hemos tratado anteriormente, pues mientras la “Naturaleza” infunde vida e instintos al cuerpo del hombre, a través de la Conciencia el espíritu conoce una Ley Divina con la cual enseñorearse de todo lo creado y obrar prodigios por la fuerza del amor, como lo ha revelado nuestro Señor: “El milagro, según vosotros lo entendéis, no existe; no hay nada contradictorio entre lo divino y lo material. Quien se aparta de la Ley espiritual, que es Ley superior, cae bajo el dominio de las leyes inferiores o materiales, de las que también poco saben los humanos. Mas quien obedece y permanece en armonía con la Ley suprema, está por encima de todas las reglas que vosotros llamáis naturales y siente y comprende más que el que sólo posee conocimientos que ha encontrado en la ciencia o en las religiones. He ahí por qué Jesús os asombró con las obras que llamáis milagros, más reconoced las lecciones que os dio de amor. Comprended que nada hay sobrenatural ni contradictorio en lo divino que vibra en toda la Creación.”

En resumen, los instintos e inclinaciones de la materia son leyes que rigen invariablemente la conducta de los seres inferiores, leyes que provienen de su madre la “Naturaleza” de la cual toman vida, sin embargo, en el ser humano la fuerza de los instintos no es absoluta debido a que el espíritu goza de voluntad y libre albedrió para apartarse de la ley natural que rige su materia, optando por la voz de la Conciencia como guía de sus actos en este plano.

Continuando con el análisis de la Explicación 50, encontramos los siguientes párrafos:

“19. Mas no confundáis el espíritu con el alma: el espíritu es esencia y el alma es sustancia.
20. Espíritu es el hálito del Padre, soplo esencial, y alma es la forma sutil por la cual el espíritu se manifiesta en el Universo material.”
21. Aún siendo tan etérea y diáfana el alma, ¿creéis que existía antes de la Creación material? El espíritu es el que ha existido desde antes de los tiempos, y no ha precisado entonces de más sustancia que el pensamiento divino de donde brotó.”

En base a las Enseñanzas del Libro de la Vida Verdadera, anteriormente señalamos que la “Naturaleza” es una criatura de materia sutil de la que han brotado todos los seres, fuerzas y elementos que percibimos en forma palpable a nuestro rededor, por lo tanto, los párrafos que acabamos de transcribir confirman que “alma” y “Naturaleza” son términos equivalentes para referirse a esa entidad etérea que infunde vida e instintos a los seres vivos; el primero (alma), es creación humana, y tiene una connotación filosófica que desde la antigüedad se ha empleado para designar al “principio vital” que anima a los organismos; el segundo (Naturaleza), es el nombre propio con el que la Divinidad nos ha revelado la existencia y atributos de este ser tan peculiar.

Por otro lado, el párrafo 20 de la Explicación que se analiza menciona que “alma es la forma sutil por la cual el espíritu se manifiesta en el Universo material.” Aunque este párrafo difiere de su correlativo en la Explicación 50 compendiada en el libro “Los Protectores,” en donde se afirma que: “El alma es el elemento sutil por medio del cual el espíritu se manifiesta en el universo material,” consideramos que esta distinción carece de relevancia significativa para nuestro análisis ya que, en cualquier caso, estos parágrafos denotan la existencia del vínculo espíritu-“Naturaleza” expuesto previamente, pues si partimos del hecho que el hombre tiene potestad sobre todo lo creado por el Padre, ello es en virtud al poder que detenta sobre esa gran criatura etérea de la que a su vez toman vida los reinos, seres, fuerzas y elementos del plano terrenal: la “Naturaleza,” elemento diáfano a través del cual el espíritu es capaz de obrar sobre todo lo creado y manifestarse en el Universo material.

Ahora bien, el párrafo 21 señala que antes de que el “alma” fuera, primero existió el espíritu, cuestión sobre la cual no hay mucho que decir. La siguiente Enseñanza del Creador lo resume todo: “Primero existió la vida espiritual; primero fueron los espíritus y después la naturaleza material.”

El párrafo 23 de la Explicación que nos ocupa, es del siguiente tenor:

“23. He aquí la explicación de la creación del hombre, desde el lodo del que brotara, hasta que su alma animal evolucionada tomara elevación, fuerza y calor a través del tiempo, aunque previa a la llegada del espíritu a la Tierra, tuviera esa alma que pasar por encarnaciones en diversos animalillos, desde el más elemental hasta el más avanzado.”

Este parágrafo demanda especial atención, debido a que proclama la reencarnación del “alma humana” y su evolución a través de los seres y organismos del reino animal, afirmación que resulta en sí misma contradictoria y adultera las Enseñanzas del Creador, quien nos ha revelado que la reencarnación es un don que el Padre en su Justicia de amor, concedió a sus hijos espirituales.

En efecto, a través de sus Cátedras Divinas, el Padre enseña que la reencarnación es un don divino ligado a la ley de restitución, virtud a la cual, el espíritu del hombre tiene la oportunidad de saldar deudas pasadas, redimir ofensas, concluir una obra o terminar una misión, tomando para ello cuantas materias le resulten necesarias: “La reencarnación es la oportunidad que Dios, en su amorosa justicia, ofrece al espíritu, para que recobre su pureza y retorne al verdadero camino. Esa es la forma en que puede aprovechar la experiencia recogida en su peregrinaje,” ha dicho el Padre en su Doctrina de este Tiempo, y a mayor abundamiento, el Mundo Espiritual de Luz nos explica: “La comprensión de la ley de reencarnación, hará luz en muchos problemas que afronta la humanidad, resolverá muchos conflictos, allanará muchas dificultades, y explicará muchas cosas y muchos misterios. Y para comprenderla mayor, debéis ver que ella se desprende de la ley de restitución.”

Bajo esa premisa, observamos que el párrafo 23 de la Explicación a estudio es contradictorio, porque si el “alma” es definida como sustancia sutil, resulta entonces que esta Explicación postula la reencarnación de la materia, lo que de suyo deviene inadmisible, más aún si se atiende al hecho que, aparte de los espíritus, no existe en el Universo criatura alguna que, por razón de su libre albedrio y sus flaquezas, necesite la oportunidad de restituir faltas pasadas, concluir alguna obra o una misión, resurgiendo en otro cuerpo hasta consumar su cometido, “La resurrección de la carne es la reencarnación del espíritu,” advierte el Padre.

Desde otra perspectiva, encontramos que el párrafo 23 que se viene analizando, niega lo expuesto en el párrafo 11 de la misma Explicación 50, pues mientras que en éste se afirma que el “alma humana” fue formada de las “almas evolucionadas” de los tres reinos (mineral, vegetal y animal), en aquél se expone que el hombre posee un “alma animal evolucionada” que ha pasado por encarnaciones en diversos “animalillos, desde el más elemental hasta el más avanzado,” excluyendo así a las “almas avanzadas” de los reinos mineral y vegetal, de las que se supone también estaría formada el “alma humana.”

Como en casos anteriores, observamos que la Explicación 50 publicada en el Libro “Los Protectores” no reproduce el contenido del párrafo 23 que venimos analizando.

Prosiguiendo con nuestro análisis, el párrafo 24 de la Explicación que se analiza, establece:

“24. Hojead el libro de las enseñanzas del Señor, y recordad aquella ocasión en que el Maestro, siendo niño en esta Tierra, formara con arena y agua una paloma, a la que dió vida con Su aliento, asombrando a cuantos le vieron obrar ese prodigio, prodigio realizado por el amor y el poder divinos.”

Al respecto, podemos afirmar que este supuesto prodigio atribuido a Jesús, no está registrado en los Evangelios del “Nuevo Testamento,” ni tampoco en el Libro de la Vida Verdadera, situación que nos resulta inquietante ante la posibilidad de que se estén falseando las Escrituras del Segundo Tiempo. En efecto, en su parte inicial, ésta Explicación 50 no solamente nos remite de manera explícita a la Biblia, sino que de manera precisa menciona la parábola de los siete días de la Creación contenida en el libro del Génesis que todos conocemos, cuyo contenido desarrolla en sus primeros párrafos, de ahí que resulte incongruente que más adelante se evoquen supuestos pasajes de la vida del Mesías inexistentes en las Escrituras, y que no obstante ello, de manera ambigua se nos recomiende “hojear el libro de las enseñanzas del Creador” para recordar dichos sucesos, que muchos darían dar por ciertos por el solo hecho de encontrarlos en esta Explicación.

Aunque no tenemos claro el por qué existen dos versiones compendiadas de la Explicación 50, ni la razón por la cual, una está más depurada que otra, según hemos señalado, nos resulta inverosímil pensar que un Ser de Luz hubiese entregado por inspiración este mensaje, pues aun suponiendo imperfecciones naturales en el portavoz, observamos aseveraciones que en muchas ocasiones niegan o adulteran las Enseñanzas del Creador y las propias Explicaciones de las Huestes del Señor, con lo cual, únicamente se propaga confusión, que es tiniebla.

Una de las aseveraciones más lamentables que encontramos en esta Explicación, es la que alude a la tentación carnal, como la supuesta causa de la pérdida del paraíso en el que vivieron los primeros padres de la Tierra, argumento que secunda el mito del “pecado original,” según el cual, Adán y Eva descubrieron su desnudez corporal al desobedecer el mandato divino de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, lo que fue castigado con la expulsión de la humanidad del jardín del Edén, con sujeción a la muerte y el sufrimiento.

Efectivamente, en la Explicación 50 que aparece publicada en el libro “Explicaciones del Mundo Espiritual de Luz,” encontramos los siguientes párrafos:

“27. Ved cómo la tentación no es únicamente para el espíritu, la tentación está en el deseo carnal que se introduce en los corazones de la humanidad y este deseo carnal completamente materializado que os llega de las más bajas esferas, ha penetrado cada vez más en la humanidad, y todo cuanto el Padre puso en este paraíso, lo habéis perdido por haberle dado aposento a la tentación y a la desobediencia.”

30. Y esa tentación ha sido vuestro enemigo, hermanos, porque debéis saber que en hebreo enemigo se dice "a-Satán", y Satanás, ese nombre con que muchos han querido personalizar al mal, es el símbolo de vuestra perdición, porque habéis llegado a perder el paraíso debido a la tentación, a vuestro enemigo.

33. Grande fue el arrepentimiento de Adán, y grande fue su restitución, porque en el momento en que equivocara el camino por la desobediencia y por caer en la red de la tentación carnal, descendió el plano en que él se encontraba.

34. Y la simiente de Adán fueron Caín y Abel, engendrado Caín por la tentación carnal, y Abel, engendrado por la caridad de Dios a través del arrepentimiento de Adán, porque la compasión del Padre fue en él, y el Señor le dió un hijo engendrado en la luz del Espíritu Santo.

A través de estos párrafos, categóricamente se afirma que la tentación está en el deseo carnal, y que esa fue la causa por la que humanidad perdió el paraíso que Dios le había entregado para recreo y evolución; asimismo, señala que grande fue el arrepentimiento de Adán porque al caer en la red de la tentación carnal, descendió el plano en que él se encontraba, agregando que Caín fue engendrado por la tentación carnal, mientras que Abel “fue engendrado por la caridad del Padre.”

De no corregirse esta Explicación, corremos el riesgo que se perpetúe el mito del “Pecado Original,” creado por una errónea interpretación de la parábola del árbol de la ciencia del bien y el mal, sobre lo cual nos ha instruido el Creador: “La hermosa parábola del paraíso, del árbol de la ciencia del bien y del mal, fue dada por inspiración a los primeros. Fue un bello mensaje para los hombres de todos los tiempos y de todas las edades; pero la verdadera esencia de aquella enseñanza, no fue entendida por unos y fue falseada por otros. Cuando se os habló del árbol de la vida, de la ciencia del Bien y del Mal, del cual comió el hombre, sólo se os quiso dar a entender que, cuando el hombre llegó a tener conocimiento suficiente para distinguir entre lo justo y lo injusto y comenzó a ser responsable de sus actos, desde entonces comenzó a recoger el fruto de sus obras.”

“La vida de los primeros seres quedó envuelta en aquella parábola que os revela cómo perdió el hombre el paraíso de la inocencia en que vivía y cómo renunció a una vida de contemplación y de paz, por un mundo de lucha, de trabajo, de evolución y méritos: Todo ello estaba dentro de lo que debía ser, dentro de los designios del Creador. Aquella renunciación era necesaria para que despertase el espíritu ante la voz de su conciencia que es luz divina en el interior del hombre y éste comenzara su camino haciendo méritos, ascendiendo desde el plano más bajo hasta el más alto, destinado al espíritu por el Creador.”

“Sabéis que Dios dijo a los hombres: creced y multiplicaos y henchid la tierra. Esa fue la primitiva ley que se os dio, oh pueblo; más tarde, el Padre no pedirá a los hombres que tan solo se multipliquen y que la especie siga creciendo, sino que sus sentimientos sean cada vez más elevados y que su espíritu emprenda un franco desarrollo y desenvolvimiento. Mas si la primera ley fue la propagación de la raza humana, ¿Cómo concebís que el mismo Padre os aplicase una sanción por obedecer y cumplir con un mandato suyo? ¿Es posible, pueblo, que en vuestro Dios exista una contradicción semejante?

Mirad que interpretación tan material dieron los hombres a una parábola en que tan sólo se os habla del despertar del espíritu en el hombre; por lo tanto, analizad mi enseñanza y no digáis más que estáis pagando la deuda que por su desobediencia contrajeron los primeros pobladores para con vuestro Padre. Tened una idea más elevada de la justicia divina.

Muchos han sido los hombres que han aceptado que todas las lágrimas de este mundo han sido causadas por un pecado de los primeros pobladores y en su torpeza para analizar la parábola, han llegado a decir que Cristo vino a lavar con su sangre toda mancha. Si tal afirmación hubiera sido cierta ¿Por qué a pesar de que aquel sacrificio ya fue consumado, los hombres siguen pecando y también sufriendo?”

En base a las consideraciones expuestas a lo largo de este estudio, formulamos las siguientes

CONCLUSIONES

PRIMERA.- Si en el Universo existe una entidad de materia sutil, que anima a los seres vivos y cuya evolución está unidad a la restitución del espíritu del hombre, entonces no puede ser otra que la “Madre Naturaleza,” sobre la cual nos habló ampliamente el Padre a lo largo del Tercer Testamento.

SEGUNDA.- Con las reservas apuntadas, el párrafo 9 de la Explicación 50 publicada en el Libro “Los Protectores,” sugiere que el uso de la palabra “alma,” únicamente debe entenderse como una expresión humana, debido a que desde la antigüedad ha sido empleada para denotar a ese principio vital que anima a los seres vivos, más no como el nombre propio con el Padre, o el Mundo Espiritual de Luz, nos hubiesen revelado la existencia de alguna criatura en particular.

TERCERA.- Existen graves imperfecciones en la Explicación 50 objeto de este estudio, las cuales se acentúan en la edición publicada en el libro “Explicaciones del Mundo Espiritual de Luz,” debido a que falsean las Enseñanzas del Tercer Testamento.

CUARTA.- Por las razones expuestas, resulta conveniente suspender la publicación y difusión de esta Explicación 50, hasta en tanto se verifique su origen y, en su caso, se depure el contenido de la misma, para evitar que se continúe propagando confusión.
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Alfredo
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por Alfredo » Mar Jul 22, 2014 9:35 pm

Hola Cesar.

Hace tiempo que no teníamos ocasión de saludarte.

Me parece muy bueno el análisis que hicieron para llegar a la primera conclusión.

Sobre las conclusiones número dos y tres tengo mis comentarios y desacuerdos por lo que también discrepo con la cuarta conclusión.

Creo que conviene analizar primero si en verdad el contenido de la explicación 50 es contrario a lo expresado en el LVV.

Más delante expondré mi análisis.

Alfredo
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por Alfredo » Lun Jul 28, 2014 11:24 am

Saludos a todos,
Saludos Cesar.

Antes de analizar los párrafos donde tenemos algunas diferencias de opinión, creo importante puntualizar algunas cosas relacionadas a las versiones de la Explicación o Consejo # 50 que se publicó en los libros “Explicaciones del Mundo Espiritual” y “Los Protectores”.

Ambas obras surgieron de un trabajo que empezó a realizarse utilizando los escritos originales, de los cuales se escogieron y desecharon párrafos según el criterio de quienes realizaban ese trabajo.
Cuando aun no lo terminaban de editar, una copia de los “extractos” fue obtenida por algunas personas, y eventualmente también llego a manos de la Asociación de Estudios Espirituales Vida Verdadera AC (de donde se habían tomado los originales) quienes luego las publicaron, sin modificarlas, con el nombre de “Explicaciones del Mundo Espiritual”.

Por su parte, las personas que habían iniciado esa labor se dieron a la tarea de editarlos y corregirlos según su criterio, basándose en los extractos que antes habían realizado. De allí surgió la versión que fue publicada luego como “Los Protectores”.

De lo anterior, se pueden sacar las siguientes conclusiones:
1-Ninguna de las dos obras contienen todo el original de la Explicación # 50
2- El libro “Las Explicaciones del Mundo Espiritual” contiene extractos originales de lo dicho por los seres de luz.
3-Las diferencias que existen en ambas obras, se deben a las modificaciones (acertadas o no) que realizaron posteriormente a los extractos.

Habiendo aclarado lo anterior, debo decir que reconozco que existen algunos errores en ambas versiones, pero en todo caso, me inclinaría por corregir “Las Explicaciones” por estar más apegadas a los originales.

He buscado la original de la Explicación #50 sin encontrarla. Muy posiblemente se encuentre en posesión de alguno de los que realizaron el trabajo de extractar los párrafos que consideraron más importantes.

Quien tenga una copia de la explicación original pido que por favor la comparta pues de esa forma podríamos esclarecer varias dudas.

cristina
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por cristina » Lun Jul 28, 2014 11:57 am

Hola Cesar y Alfredo,
hola a todos,

gracias Cesar y Co. por su interesante exposición!

Sé por parte de Walter Maier, un hermano alemán que fue marcado antes de 1950, que la palabra "alma" también fue utilizada en las Ensenanzas del Divino Maestro. Walter Maier sólo se dió cuenta que faltaba esta palabra en los tomos del LVV cuando en 1974 empezó a traducirlas al alemán. Él por su propia cuenta reincorporó esta palabra en sus traduciones del LVV al alemán y se basó, sobre todo, en las obras de Jakob Lorber, un músico austriaco que hacia 1860 tuvo muchas videncias por parte del Divino Maestro y quien trascribió "El evangelio de Juan". Ahí describe muy detalladamente la evolución del alma, de la misma manera cómo lo podemos leer en MEL 50.11.

Sería en verdad muy interesante e importante poder leer la Original de esta E. 50 tán criticada, cómo también Originales de las Ensenanzas del LVV, de las cuales fueron suprimidas este termino "alma".

Al final quisiera pediros, Cesar, si podrian incluir en las citas del LVV ó los textos del TT las Ensenanzas y los Párrafos exactos de cuales fueron extraidos, para poder seguir sus ideas...

Les saludo fraternalmente

Alfredo
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por Alfredo » Lun Jul 28, 2014 10:00 pm

Saludos a todos,
Saludos Cesar.

Respetuosamente inicio el análisis de los desacuerdos…

CESAR escribió: Sin embargo, esta congruencia entre Enseñanzas y Explicación desaparece a partir de que en la Explicación 50 del Mundo Espiritual se menciona al “alma,” como un concepto novedoso, inherente al universo material, …

El concepto y el uso de la palabra “Alma” es novedoso por cuanto que es hasta ahora que se explica sobre ella, pero se sabe que existen cátedras originales en las cuales se menciona la palabra, la cual fue quitada cuando se editaron los 12 tomos, creo yo, porque no había un criterio uniforme sobre su significado y sobre la diferencia que tenia con el espíritu.

Ya en el segundo testamento se uso en un mismo párrafo junto a “espíritu”, lo que da a entender que no se trataba de lo mismo.


Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador, Luc 1:46-47

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1Ts 5:23

CESAR escribió:“23. He aquí la explicación de la creación del hombre, desde el lodo del que brotara, hasta que su alma animal evolucionada tomara elevación, fuerza y calor a través del tiempo, aunque previa a la llegada del espíritu a la Tierra, tuviera esa alma que pasar por encarnaciones en diversos animalillos, desde el más elemental hasta el más avanzado.”
Este parágrafo demanda especial atención, debido a que proclama la reencarnación del “alma humana” y su evolución a través de los seres y organismos del reino animal, afirmación que resulta en sí misma contradictoria y adultera las Enseñanzas del Creador, quien nos ha revelado que la reencarnación es un don que el Padre en su Justicia de amor, concedió a sus hijos espirituales.
En efecto, a través de sus Cátedras Divinas, el Padre enseña que la reencarnación es un don divino ligado a la ley de restitución,
En este párrafo no encuentro contradicción alguna puesto que aunque es cierto que en muchas cátedras Nuestro Padre refiere que la reencarnación en una oportunidad para restituir, debemos considerar que la purificación es solo una parte de la evolución del espíritu, por tanto, la razón principal de la reencarnación es la evolución, la cual incluye la restitución.

“…Habéis reencarnado para dar un paso adelante en el camino de la evolución, no para permanecer estacionados en una misma lección…” 02.050.48

“Yo hablo la verdad, enseño el camino, revelo la reencarnación que es ley para que se perfeccione el espíritu y llegue a la meta de su destino” 06.150.63.

“Por eso es que instituí, como una de mis leyes de amor y de justicia, la reencarnación del espíritu, para concederle un camino más extenso, que le brinde todas las oportunidades necesarias para lograr su perfeccionamiento.” 6.156.29.


Si como dicen esos párrafos, la razón de la reencarnación es la evolución o perfeccionamiento del espíritu, ¿por qué no habría de existir también la reencarnación para que evoluciones las almas?
¿O será que una vez concluida la restitución del espíritu terminara allí de reencarnar?

Por estas razones, no existe contradicción entre el párrafo 23 de la Explicación 50 y lo dicho por nuestro Padre.

CESAR escribió: Desde otra perspectiva, encontramos que el párrafo 23 que se viene analizando, niega lo expuesto en el párrafo 11 de la misma Explicación 50, pues mientras que en éste se afirma que el “alma humana” fue formada de las “almas evolucionadas” de los tres reinos (mineral, vegetal y animal), en aquél se expone que el hombre posee un “alma animal evolucionada” que ha pasado por encarnaciones en diversos “animalillos, desde el más elemental hasta el más avanzado,” excluyendo así a las “almas avanzadas” de los reinos mineral y vegetal, de las que se supone también estaría formada el “alma humana.”

En mi parecer este párrafo indica que de las almas evolucionadas en los reinos mineral y vegetal, se formo el alma animal, y del alma animal, una vez que evoluciono a través de reencarnaciones en diversos animalillos, se formo el alma humana.
De esa forma se cumplen sin contradicción ambas afirmaciones; la primera, que de las almas evolucionadas de los tres reinos, se formo el alma humana (párrafo 11); y la segunda, que esa alma tuvo que pasar por encarnaciones en diversos animalillos, desde el más elemental hasta el más avanzado (párrafo 23)

CESAR escribió: “24. Hojead el libro de las enseñanzas del Señor, y recordad aquella ocasión en que el Maestro, siendo niño en esta Tierra, formara con arena y agua una paloma, a la que dió vida con Su aliento, asombrando a cuantos le vieron obrar ese prodigio, prodigio realizado por el amor y el poder divinos.”

Al respecto, podemos afirmar que este supuesto prodigio atribuido a Jesús, no está registrado en los Evangelios del “Nuevo Testamento,” ni tampoco en el Libro de la Vida Verdadera, situación que nos resulta inquietante ante la posibilidad de que se estén falseando las Escrituras del Segundo Tiempo. En efecto, en su parte inicial, ésta Explicación 50 no solamente nos remite de manera explícita a la Biblia, sino que de manera precisa menciona la parábola de los siete días de la Creación contenida en el libro del Génesis que todos conocemos, cuyo contenido desarrolla en sus primeros párrafos, de ahí que resulte incongruente que más adelante se evoquen supuestos pasajes de la vida del Mesías inexistentes en las Escrituras, y que no obstante ello, de manera ambigua se nos recomiende “hojear el libro de las enseñanzas del Creador” para recordar dichos sucesos, que muchos darían dar por ciertos por el solo hecho de encontrarlos en esta Explicación.


Comprendo la razón de la duda que expresan, sin embargo intentare demostrar que tampoco hay contradicción aquí.
Efectivamente, en esa explicación se menciona directamente el Libro del Génesis para otro pasaje, pero por alguna razón no menciona en que Libro se encuentra el pasaje que relata cuando Jesús formo una paloma de arena y agua y le dio vida, sino que solo señala “Ojead el Libro de las enseñanzas del Señor…”.

Al no señalar que ese pasaje se encontraba en la biblia, es posible que lo que este expresando es que aquello si sucedió, por lo que ese pasaje puede ser considerado como “Enseñanza del Señor” aun y cuando no estuviera incluida en algún relato contenido en el canon del segundo testamento.
Recuerdo haber leído algo similar en un libro apócrifo, por lo que al buscarlo encontré que efectivamente un pasaje parecido, aunque no idéntico, se encuentra en el libro apócrifo llamado “El Evangelio de Santo Tomas”.

El relato es como sigue:

El niño Jesús, cuando tenía 5 años, estaba jugando en la orilla de un arroyo; acumulaba el agua de la corriente en charcos y la volvía clara inmediatamente y hacía que le obedeciese con una sola palabra suya. Habiendo hecho algo de arcilla, modeló doce gorriones. Era sábado cuando hizo estas cosas. Y había muchos otros niños jugando con Él. Un judío, viendo lo que Jesús estaba haciendo, jugar durante el sábado, fue inmediatamente donde su padre José y le dijo, tu hijo está en el arroyo, y a tomado arcilla, y ha hecho doce pájaros con ella, y ha profanado el sábado. Y José, llegando al lugar y viendo aquello, le gritó diciendo ¿por qué haces el sábado lo que no está permitido hacer? y Jesús dando palmas gritó a los gorriones diciéndoles: ¡marchaos! y los gorriones volaron y se fueron llorando. Y los judíos se maravillaron viendo esto y fueron a contárselo a sus jefes. (II 1-5)

El análisis que hago sobre este pasaje, tiene paralelos con textos del Tercer Testamento que se refieren a pasajes que no están contenidos en el canon de las escrituras aceptado hasta el presente, pero que existen en algunos libros categorizados como apócrifos. Por ejemplo por citar un par de casos:

1.25.21. En el Segundo Tiempo, cuando mis apóstoles se diseminaron por el mundo. Pedro tuvo instantes de flaqueza ante las persecuciones, la crueldad y la dureza de los hombres, y queriendo huir de Roma para salvar su vida, contempló la silueta de Jesús que llevando a cuestas la cruz avanzaba hacia la ciudad pagana, Pedro preguntó a su Maestro: "¿A dónde vas, Señor"? A lo cual contestó Jesús: "A morir nuevamente por vosotros". Pedro sollozando ofreció a su Señor volver al seno de los pecadores para salvarlos, aún a costa de su sangre y de su vida, para morir imitando a su Maestro.

1.18.34. ¿Sabéis cómo murieron mis apóstoles del Segundo Tiempo? ¿Cómo acabó Pedro y todos los que me llevaron en su corazón? Pedro murió en una cruz y dijo que no era digno de morir como Yo, pidió morir con la cabeza hacia abajo. ¿Y quién impulsó a Pedro y le dio la fuerza, la firmeza y la serenidad para sufrir su martirio? Su verdadero ser, el espíritu que es hijo de Dios y sabe dominar la debilidad de la materia. En la hora suprema él se manifestó sereno, tranquilo, como su Maestro cuando exclamó en la cruz: "Todo está consumado".


Como decia, esos parrafos no se encuetran en la biblia, sin embargo, el TT ratifica que esos hecho sucedieron.
Lo anterior, no necesariamente indica que todo lo escrito en los apocrifos sea veerdadero, solo indica que hubo relatos verdaderos que no se inclueron en el canosn de la Biblia.

En otra ocacion mencionare lo relativo a lo opinado sobre la tentacion carnal.

Alfredo
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por Alfredo » Mar Jul 29, 2014 10:35 pm

Saludos todos,
Saludos Cesar.

CESAR escribió: Una de las aseveraciones más lamentables que encontramos en esta Explicación, es la que alude a la tentación carnal, como la supuesta causa de la pérdida del paraíso en el que vivieron los primeros padres de la Tierra, argumento que secunda el mito del “pecado original,” según el cual, Adán y Eva descubrieron su desnudez corporal al desobedecer el mandato divino de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, lo que fue castigado con la expulsión de la humanidad del jardín del Edén, con sujeción a la muerte y el sufrimiento.
….

A través de estos párrafos, categóricamente se afirma que la tentación está en el deseo carnal, y que esa fue la causa por la que humanidad perdió el paraíso que Dios le había entregado para recreo y evolución; asimismo, señala que grande fue el arrepentimiento de Adán porque al caer en la red de la tentación carnal, descendió el plano en que él se encontraba, agregando que Caín fue engendrado por la tentación carnal, mientras que Abel “fue engendrado por la caridad del Padre.”
De no corregirse esta Explicación, corremos el riesgo que se perpetúe el mito del “Pecado Original,” creado por una errónea interpretación de la parábola del árbol de la ciencia del bien y el mal, sobre lo cual nos ha instruido el Creador: “La hermosa parábola del paraíso, del árbol de la ciencia del bien y del mal, fue dada por inspiración a los primeros. Fue un bello mensaje para los hombres de todos los tiempos y de todas las edades; pero la verdadera esencia de aquella enseñanza, no fue entendida por unos y fue falseada por otros. Cuando se os habló del árbol de la vida, de la ciencia del Bien y del Mal, del cual comió el hombre, sólo se os quiso dar a entender que, cuando el hombre llegó a tener conocimiento suficiente para distinguir entre lo justo y lo injusto y comenzó a ser responsable de sus actos, desde entonces comenzó a recoger el fruto de sus obras.”


Una vez más, entiendo las razones que tienen para afirmar que este párrafo está en contradicción, pero intentaré demostrar que esa contradicción es aparente, y que es causada por el significado que las palabras tienen en su uso común, cuando que, en este caso, el uso de las expresiones “deseo carnal” y “tentación carnal” fueron dichas en un sentido más amplio.

Lo primero que me hizo pensar de esa forma es el párrafo 34 que dice:
Y la simiente de Adán fueron Caín y Abel, engendrado Caín por la tentación carnal, y Abel, engendrado por la caridad de Dios a través del arrepentimiento de Adán, porque la compasión del Padre fue en él, y el Señor le dio un hijo engendrado en la luz del Espíritu Santo.

En este párrafo surge la pregunta, si la tentación carnal es el deseo de tener unión sexual, ¿está diciendo este párrafo que Adán no tuvo ese deseo cuando Abel fue engendrado?

No lo creo así, sino que más bien está expresando que estando Adán en rebeldía ante Dios, engendro a Caín, y ya habiéndose arrepentido engendro a Abel.
Note que el texto menciona que el Señor le dio un hijo que fue engendrado cuando Adán ya se había arrepentido y se encontraba en la luz del Espíritu Santo.

Pero cual era la principal tentación de Adán?
Obviamente y como sabemos, no se refería al deseo de intimar con Eva, lo cual no tenía nada de objetable. Pero entonces, ¿cuál era esa tentación carnal, es decir, esa tentación de la carne?

La misma explicación lo esclarece:
Fijémonos lo que dice en el párrafo 7 refiriéndose a Adán antes de encarnar, y lo que sucedió luego de que ya había encarnado según el párrafo 26:

“Mas este ángel, viendo su propia hermosura, dejó que se infiltrara en él el orgullo acompañado de la soberbia, y ya no quiso ser menos que Dios; anheló un Universo que regir, donde ser poderoso y ser el rey.”

Y llegó de nuevo la tentación al espíritu ya encarnado,…”

Cual tentación fue entonces? La misma que cuando estaba en espíritu, aquella de “ser poderoso y de ser rey”. Tan es así que el párrafo 27 dice:

“Ved cómo la tentación no es únicamente para el espíritu…”

Porque así como fue tentado estando en espíritu, lo fue después estando en materia, y este espíritu volvió a caer en la tentación, tentación que ahora se manifestaba en su carne, razón por la cual es correcto describirla como tentación o deseo de la carne, o bien, como tentación o deseo carnal.

De nuevo repito, que según el uso regular de esos términos, fácilmente podríamos pensar que está hablando del deseo sexual, cosa que, me parece muy improbable, no solo por lo dicho arriba, sino por otras razones que expresare adelante; veamos lo que dicen los párrafos 27 al 30:

“Ved cómo la tentación no es únicamente para el espíritu, la tentación está en el deseo carnal que se introduce en los corazones de la humanidad y este deseo carnal completamente materializado que os llega de las más bajas esferas, ha penetrado cada vez más en la humanidad, y todo cuanto el Padre puso en este paraíso, lo habéis perdido por haberle dado aposento a la tentación y a la desobediencia.” p27

“Recordad cómo en Génesis se os relata que la advertencia de no tomar fruto prohibido estaba dada a Adán y Eva, y el fruto prohibido es símbolo de la ciencia que el hombre nunca debió haber probado, y la serpiente es símbolo de la tentación y de las bajas inclinaciones de la carne.”p28

“Y así sucedió, hermanos: la serpiente, la tentación, os presentó ese fruto lleno de veneno, lleno de bajezas, y al probarle, el hombre perdió el paraíso que le había entregado el Padre para recreo y evolución.”p29

“Y esa tentación ha sido vuestro enemigo, hermanos, porque debéis saber que en hebreo enemigo se dice "a-Satán", y Satanás, ese nombre con que muchos han querido personalizar al mal, es el símbolo de vuestra perdición, porque habéis llegado a perder el paraíso debido a la tentación, a vuestro enemigo.”p30


Con estos párrafos también se hace evidente que lo que provocó que Adán y Eva perdieran el paraíso fue caer en la tentación de tomar el fruto prohibido, el cual es, no la relación sexual, sino la ciencia que el hombre no debió haber probado, según lo declara el párrafo 28.

Además se señala que la tentación y las bajas inclinaciones de la carne, están simbolizadas en la serpiente, la cual es nuestro verdadero enemigo, y en esos párrafos no se puede inferir que esté hablando del deseo sexual.

CESAR
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por CESAR » Dom Oct 12, 2014 4:20 pm

cristina escribió:Hola Cesar y Alfredo,
hola a todos,

gracias Cesar y Co. por su interesante exposición!

Sé por parte de Walter Maier, un hermano alemán que fue marcado antes de 1950, que la palabra "alma" también fue utilizada en las Ensenanzas del Divino Maestro. Walter Maier sólo se dió cuenta que faltaba esta palabra en los tomos del LVV cuando en 1974 empezó a traducirlas al alemán. Él por su propia cuenta reincorporó esta palabra en sus traduciones del LVV al alemán y se basó, sobre todo, en las obras de Jakob Lorber, un músico austriaco que hacia 1860 tuvo muchas videncias por parte del Divino Maestro y quien trascribió "El evangelio de Juan". Ahí describe muy detalladamente la evolución del alma, de la misma manera cómo lo podemos leer en MEL 50.11.

Sería en verdad muy interesante e importante poder leer la Original de esta E. 50 tán criticada, cómo también Originales de las Ensenanzas del LVV, de las cuales fueron suprimidas este termino "alma".

Les saludo fraternalmente


Saludos

El “alma” no es elemento inherente a la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana. Si bien, es muy probable que dicho término fue empleado por algunos portavoces antes de concluir el año de 1950, también lo es que existe evidencia de que dicha palabra únicamente fue usada como sinónimo de “espíritu” o “persona,” porque son dos de sus acepciones más comunes aún nuestros días de acuerdo al Diccionario. Esto explica fácilmente porqué los editores del Libro de la Vida de la Verdadera, eventualmente habrían eliminado esta palabra como parte de la “paja” que detectaron al depurar las Cátedras originales que recopilaron por mandato Divino.

Hubo quienes al percatarse que esta palabra fue omitida en el Libro de la Vida Verdadera, por libre albedrio pretendieron incorporarla como un concepto perteneciente al Espiritualismo Trinitario Mariano, recurriendo a fuentes ajenas al Tercer Testamento, (como el “Evangelio de Juan,” obra de un músico austriaco aficionado al espiritismo), suponiendo que tal vez de esta forma enmendaban el supuesto error que le atribuyen a los editores del LVV. Esta confusión habría sido la causa por la que posteriormente, cuando se editó el libro “Explicaciones del Mundo Espiritual de Luz,” se decidió incluir la controvertida Explicación 50, a pesar de su clara discordancia con el Tercer Testamento.

Es irrelevante el paradero del “texto original” de la Explicación 50, tal vez nunca aparezca. Tampoco hace falta tener a la vista otras cátedras anteriores al año 1951 para descubrir las falsas luces que nos muestra esta Explicación. Existen otros textos de aquélla época cuya virtud principal es que en ellos aún encontramos mezclados el “trigo” y la “paja,” situación que nos brinda la invaluable oportunidad de apreciar el trabajo que realizaron los editores del LVV al depurar las Cátedras originales, así como el contexto en el que recurrentemente fue empleada la palabra “alma.”

Me refiero a los “Libros de Oro” publicados en este sitio, agradeciendo a Gerardo Anaya por habérnoslos compartido. Estos libros, un tanto olvidados, también son un testimonio de las prácticas materializadas que se desarrollaban en estos recintos antes de 1951, y por las que el Padre amonestó a su pueblo.

Citaré a continuación algunos fragmentos del Primer “Libro de Oro” en los que se emplea la palabra “alma,” con un breve comentario al respecto.

PRIMER LIBRO DE ORO

Lunes, Febrero 12 de 1945.

¿Qué es videncia? Videncia es un don espiritual, es el reflejo o espejo del ALMA, es el don que el Señor nos concede para contemplar con los ojos cerrados o sea con los ojos del ALMA. (La videncia es un don del espíritu, por lo tanto, es evidente que la expresión “los ojos del alma” se refiere a la capacidad del espíritu para percibir videncias o sucesos que ciertamente no pueden ser captados por los sentidos corporales.)

¿A que nos acercamos al Solio? A recibir los dones y gracias que cada espíritu necesita sobre el haz de la Tierra, o sea, en el Valle de purificación donde nos encontramos todas las ALMAS vivientes o encarnadas. (En este párrafo la palabra “alma viviente o encarnada” tiene la connotación de “espíritu encarnado” o “ser humano.” Esta acepción es la misma que se encuentra en el Libro del Génesis de la Biblia cuando se explica el origen del ser humano, pues en la parábola del Paraíso se lee que del polvo de la Tierra, Dios formó el cuerpo de Adán, en quien insufló el aliento de vida, y a partir de entonces se convirtió en “alma viviente,” es decir, en “un espíritu encarnado” o un ser humano.)

Lunes, Marzo 5 de 1945.

Los MEDIUMS, sus obligaciones y responsabilidades.
[…]
Penetra el médium, diciendo: “En el dulce nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”; toma el banquillo que le corresponde, sienta la materia correctamente, pies juntos, recargando el cuerpo sobre el cojín, las manos sobre cada extremidad inferior, cierra sus ojos, suelta el cuerpo, dirige su mirada espiritual al infinito, o sea: Al frente del médium contemplará con los ojos del ALMA que delante de él está una luz, que es la del SER espiritual PROTECTOR del médium. (La videncia es un don del espíritu, por lo tanto, es evidente que la expresión “los ojos del alma” se refiere a la capacidad del espíritu para percibir videncias o sucesos que ciertamente no pueden ser captados por los sentidos corporales.)

Lo mismo acontece cuando está dando pase a los SERES de OSCURIDAD; si se está preparado en espíritu y en verdad, de CUERPO Y ALMA, recibirán la luz los seres en espíritu y en verdad; más si no, no te engañes, porque crees engañar a Dios, al Mundo Espiritual y a tus hermanos, y a ellos no engañas, te engañas tú mismo, o sea el médium. (La expresión “de cuerpo y alma” empleada en este párrafo es una frase coloquial que significa “entregarse total y completamente a algo o a alguien.” En este caso, la expresión en su contexto denota que la preparación del “médium” debe ser total y sin vacilaciones, o sea, “de cuerpo y alma,” para que los seres de oscuridad puedan recibir luz cuando se manifiestan a través de la materia, pues de lo contrario el trabajo realizado por el componente sería una farsa o un engaño. Por otra parte, esta expresión también podría ser entendida como que la preparación del “médium” debía ser en cuerpo y en espíritu, es decir, gobernando las tendencias de la carne para que la materia colaborare con el espíritu en su labor de curación.)

¿Qué cosa es santuario? Cuatro paredes preparadas por la mano omnipotente de Dios en tres potencias: Padre, Hijo y Espíritu Santo; para que en ellos, se reúnan las ALMAS que sea su voluntad. (Obviamente aquí la palabra “almas” significa “personas,” en clara referencia a la gente que asistía a los “santuarios” o “recintos.”)

Miércoles, Abril 18 de 1945.

Curación; martes y viernes.

El trabajo de curación debe de ejecutarse con disciplina, respeto, veneración y un firme propósito de cumplir con sanidad de pensamiento y de obra; […] Por eso, siempre en nuestro trabajo debe de ser puesto en actividad en el momento de curación: CUERPO Y ALMA; VIDA Y CORAZÓN. Para que a través del instrumento que se está prestando brote la luz, la bondad, el sano y buen consejo al que lo ha de menester. (Aquí se aprecia una vez más como la expresión “cuerpo y alma” se emplea para denotar “entrega total y absoluta,” en este caso, para enfatizar que el trabajo de los componentes que impartían curación debía ser total y absoluto, sin vacilaciones, o sea, “en cuerpo y alma,” lo cual se confirma con la expresión “vida y corazón” que le sigue, la cual denota que dicho trabajo debía realizarse con toda la fuerza y el empeño posibles. Por otra parte, e igual que en el caso anterior, la expresión “cuerpo y alma” también podría ser entendida como que el trabajo del médium debe desempeñarse en cuerpo y en espíritu.)

Y así, aconseje el Mundo Espiritual que posesionado de la materia esta: El de amarse con el amor espiritual con que deben de amarse las ALMAS que transitan en la Tierra; enseñarles a amar y servir a Dios antes que todo lo creado; enseñar en el momento oportuno a perdonarse los unos a los otros; no buscar la desunión de los pueblos; enseñar todo lo que encierra lo noble, lo bueno, lo virtuoso y lo caritativo. (Es claro que aquí la palabra “almas” se emplea para referirse a los seres humanos que transitamos en la tierra, a quienes se les aconseja amarse con el amor espiritual; a quienes se le debe enseñar a amar y servir a Dios antes que a todo lo creado, el perdón de los unos a los otros, así como a no buscar la desunión de los pueblos, etc.)

Él que da luz para los que vienen enfermos del ALMA, y les da del pan de vida espiritual, y les deja fortalecidos, ese es el Mundo Espiritual. Ese es el instrumento o sea el médium que se ha sabido preparar, para llegar a cumplir una misión de mucha responsabilidad, en que debe de llevar la pureza de su ALMA en el instante de su trabajo, esfuerzo, y anhelo de progreso y regeneración en la Tierra; ese es el verdadero médium. (Al principio de este párrafo, la palabra “alma” es empleada para referirse a los espíritus enfermos que acuden al Mundo Espiritual para recibir la luz y el pan de vida espiritual que necesitan para quedar fortalecidos. Posteriormente, el párrafo a estudio señala que el “médium” debe llevar la pureza de su “alma” en el instante de trabajo, lo que significa que el médium debía llevar pureza en su persona (cuerpo y espíritu) para desempeñar su alto cometido.)

Ese es el esfuerzo, la lucha y el trabajo del Mundo Espiritual, de mostrarnos en distintas formas el camino que ha de conducirnos a la Vida Eterna, al remanso de paz, de unión y de buena voluntad, en bien también si lo practicamos, de la humanidad sufriente en donde nos encontramos; para a esas ALMAS QUE SUFREN: Paz.
(“Las almas que sufren“ es una expresión coloquial para designar a las personas que sufren en este plano, las que también aquí son llamadas “la humanidad sufriente.”)

Lunes, Mayo 7 de 1945.

Más también, para llevar un ejemplo de las BUENAS ALMAS, que en el planeta Tierra han podido llevar una vida justa. ¿Qué quiere decir, estar llena de justicia para todos los que lo rodean? Que con su vida y ejemplo, dio fuerza, amparo, auxilio, amor, caridad, unión y buena voluntad, a todos los que le rodearon. (Las “almas buenas” es una expresión coloquial que denota a las “personas buenas,” que de acuerdo con este párrafo, son aquéllas que han llevado una vida recta, justa y bondadosa con todos los que les rodean.)

Miércoles, Diciembre 18 de 1946.

… los verdaderos cerebros preparados por la mano omnipotente de Dios, siempre mostrarán por doquier de los caminos rectitud. […] Siendo limpios y puros de corazón, nobles y humildes, con mansedumbre, con ternura, con piedad, con fe, con esperanza y con caridad para sí mismo. Para después dar, sembrar, cultivar y edificar el remanso de paz espiritual en el espíritu, en el corazón y en la mente de su hermana humanidad. Este es el que ha luchado y trabajado para formarse dentro de un doctorado de las ALMAS, en el camino de la espiritualidad.
(Este párrafo habla del proceder y la conducta que debe distinguir a los “cerebros preparados,” cuya labor está encausada a “dar, sembrar, cultivar y edificar el remanso de paz espiritual en el espíritu, en el corazón y en la mente de su hermana humanidad,” por lo tanto, el doctorado de las “ALMAS” al que alude el párrafo en cuestión, se refiere al conocimiento profundo que necesariamente deben poseer aquéllos hombres cuya misión es aliviar el dolor, el sufrimiento, las debilidades, las penas y los males que aquejan a la humanidad, para así cumplir un mandato Divino, “en el camino de la espiritualidad.” )

Nosotros no hemos querido analizar de las parábolas que diariamente en sentido figurado nos da el Maestro. Y por eso, HE AHÍ LA CONFUSIÓN DE LAS ALMAS. POR ESO EL MORADOR DE LA TIERRA camina de un lado a otro buscando, escudriñando; y aún palpando no ha podido analizar, ni entender, ni comprender, ni llevar la luz en el camino de su existencia, sobre el plano terrestre en que nos encontramos …. (De acuerdo a este párrafo, “la confusión de las almas” se debe a que no hemos querido analizar las parábolas del Maestro, por lo tanto, es claro que esa expresión alude a la confusión en la que nos encontramos los humanos, lo cual se confirma cuando se alude a la confusión en que se encuentra el “morador de la tierra.”)

Y sí así el hombre de la Tierra se reconoce, el cuerpo como TIERRA; y el ÁRBOL como espíritu. Como ALMA se convertirá en el verdadero labrador de su parcela, y como labrador amoroso lleno de amor y de bondad, para ayudar a los demás moradores de la Tierra, a que fueran buenos labradores de su propia TIERRA, como de las demás parcelas de la humanidad doliente. (En este párrafo, “alma” significa “persona,” o más propiamente “ser humano” u “hombre.” Es interesante ver como aquí en principio se menciona que si el hombre se reconoce como cuerpo (tierra) y como espíritu (árbol), como “ALMA” debe convertirse en el verdadero labrador de su parcela para “ayudar a los demás moradores de la Tierra,” lo cual no es otra cosa que una alusión a los seres humanos quienes conformados por cuerpo y espíritu, -tierra y árbol- deben ser los buenos labradores de su parcela y ayudar a sus semejantes.)

Lunes, Junio 2 de 1947.

En este Tercer Tiempo, LAS ALMAS en ofuscación material y espiritual pueden encontrarse. En lo material porque hay falta de conocimiento, de cultura y de preparación dentro de las tendencias mundanas de la vida; en ofuscación espiritual, porque no han dominado su cuerpo, no han buscado el principio y el fin de ese mismo cuerpo. Porque no se han dado cuenta, ¿de qué vibración y de qué vida se sostiene su propio cuerpo? Y como no han analizado; no han comprendido, que la vida de ese cuerpo es el espíritu. El espíritu es radiación divina, emanación espiritual hacia el cerebro del hombre y al espíritu. Y así, la humanidad no ha podido darle el lugar que le corresponde. (Observamos aquí que cuando se menciona que las “almas” se encuentran en ofuscación material y espiritual, es una clara referencia a los seres humanos, pues este párrafo habla sobre la ignorancia que prevalece en el hombre respecto a la naturaleza de su propio cuerpo, así como a la fuerza de sus tendencias de la carne y su vínculo con el espíritu.)

LAS ALMAS se preguntan. ¿Por qué el hermano que está a la altura de la perversidad, no lleva el dolor y sufrimiento? El guiador espiritual nos contesta: Porque el Padre lo ha dejado, para ver si mañana al descubrirse que está lleno de perversidad y de lacras materiales, que ha dejado huella de maldad y de iniquidad; se arrepiente y busca a Dios y escucha algún día la voz de su Conciencia que le habla a cada paso: “Regenérate”. (Esto es una clara referencia a los “seres humanos”, o “espíritus encarnados” si se prefiere)

LAS ALMAS que ya le han escuchado, que han oído sus gritos, pero que no pueden salvarle de la materia que los domina y que no pueden romper las cadenas de su perversidad, es porque no han hecho esfuerzo; les falta la fe en Dios, que es Justo, Misericordioso, Perfectísimo y Santo.
¿QUÉ ESA ALMA NO QUIERE? Querer es poder, y sufre al contemplarse encadenado; porque él no ha querido romper los eslabones. Que se arme de fuerza, de valor, de fe, de caridad para él mismo, y cuando tenga caridad de él, habrá destruido su encadenamiento. (Obviamente aquí la palabra alma, tiene la connotación de espíritu encarnado.)

Estos son únicamente algunos ejemplos que encontramos sobre el uso de la palabra “alma” en los “Libros de Oro,” principalmente en lo que datan antes de 1951, los cuales podemos observar en retrospectiva que dicha palabra no tiene ninguna connotación distinta a la que en hoy día se le atribuye cotidianamente. Bajo este tenor, es claro que si nos propusiéramos depurar las lecciones que encierran los “Libros de Oro,” necesariamente tendríamos que comenzar por eliminar la palabra “alma” y nombrar con propiedad al “espíritu” y al “ser humano” cuando así procedan, eliminando esa ambivalencia.

En conclusión, los Libros de Oro son una evidencia de que la palabra “alma” por sí misma no es concepto propio de la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana.

Por otro lado, debemos considerar que el vocablo “alma” fue acuñado por los filósofos griegos entre los siglos VI y IV A.C., por lo tanto, es claro dicha palabra no existió en los idiomas hebrero y arameo en los que se escribió la mayor parte del Antiguo Testamento siglos antes. Esta palabra necesariamente fue añadida en las traducciones que se hicieron de la Biblia al griego, de ahí habría pasado al latín, de ahí al castellano y a las demás lenguas. Debido a que algunos filósofos griegos consideraban que el “alma” representaba la parte inmaterial e inmortal de los seres vivos, podemos entender porque posteriormente en algunas traducciones se le empleó como sinónimo de espíritu.

De esto hablaré después.

hector
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por hector » Vie Oct 17, 2014 5:48 pm

En los primeros días del próximo mes (Noviembre) serán tres (3) años desde que se publicó este tema y todavía no hemos llegado a ningún consenso, entonces porque no olvidarnos por unos momentos del LVV y tratamos de analizar este tema desde la óptica de los cristianos que no conocen absolutamente nada del LVV, es decir, desde sólo lo escrito en la Biblia.

De hecho, podríamos comenzar por preguntarnos:

¿Cuál es la esperanza de los cristianos?

A lo que podríamos responder “el cielo”, la esperanza de vida eterna después de la muerte.

¿Pero para quién?

Para las “almas” naturalmente, ya que las “almas” resucitarán en el “cielo” en donde moraran por toda la eternidad.

Ahora cuando se interroga a Jesús acerca de esto (Lc. 20.27-40; Mt. 22.23-33; Mr. 12.18-27) responde que aquellos que fueren encontrados dignos de resurrección serán iguales a los ángeles, palabras que se confirman en Juan 1:12 y de las cuales llaman particularmente nuestra atención las siguientes “dióles potestad de ser hechos hijos de Dios”, así también las palabras de Pablo las encontramos relacionadas cuando habla que seremos “transformados” a fin de que lo “mortal sea vestido de inmortalidad” (1 Corintios 15).

Pues bien, meditemos unos momentos en estas promesas, ya que gran parte de la fe cristiana se basa en ellas: en la esperanza de la vida eterna para las mortales almas humanas después de la muerte, lo cual, es un concepto firme en la mayoría de los cristianos.

Ahora pregunto a la “luz del entendimiento” de los que afirman que la palabra “alma” es sinónimo de “espíritu”, si las palabras del Padre en el NT son verdaderas o no, ya que:

¿Qué sentido tiene prometer la vida eterna a quienes ya la tienen?

Que vamos a decir al mundo cristiano: “Todo esto que tienen por verdad respecto al alma es falso, Jesús no quiso decir nada de aquello que ustedes creen, todos somos espíritus con vida eterna y de ninguna forma somos almas mortales, así nos lo ha revelado el Padre en esta era espiritual de la humanidad”.

¿Pero, acaso las enseñanzas de Dios no son progresivas?

Esto es que somos almas (enseñanza II Era) y espíritus (enseñanza III Era) y que está en cada uno de nosotros el sintetizar las enseñanzas de todas las eras en una sola verdad.




Todos somos uno.

Héctor

gerardo
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por gerardo » Vie Oct 17, 2014 8:04 pm


Hector escribió: ¿Cuál es la esperanza de los cristianos?
A lo que podríamos responder “el cielo”, la esperanza de vida eterna después de la muerte.

Tendríamos que empezar a hablar de lo que aquéllos entiendan como "vida eterna" después de la muerte del cuerpo.
Entenderán esto como una eternidad en un estado de contemplación, o en algún estado de éxtasis permanente?
A qué le llamarán "vida eterna después de la muerte"?

Qué entiende usted por “dióles potestad de ser hechos hijos de Dios”?

Esto nos lleva a re-evaluar la misma pregunta que usted propone:
Hector escribió: ¿Qué sentido tiene prometer la vida eterna a quienes ya la tienen?

Yo pregunto: ¿qué sentido tiene prometer algo que casi nadie entiende?

Hay un dicho popular que se usa mucho: "le prometieron el cielo, la Luna y las estrellas", como queriendo decir que le prometieron cosas que nunca podrían cumplirle.......

Cuando dice que gran parte de la fe cristiana se basa en la esperanza de la vida eterna, habrá que contrastar también la creencia muy extendida en la fe cristiana sobre el infierno, como un lugar de castigo y tortura eternos.

Este contraste es muy conflictivo, pues por el lado positivo, la idea de una vida eterna en la paz del Cielo suena glamorosa e idealizada, mas al mismo tiempo la idea de un infierno de fuego eterno suena muy horrorizante, y sin embargo ambos conceptos están muy extendidos en la fe cristiana.

Cómo les decimos a todos ellos que la idea de un Dios tan generoso en prometernos una vida eterna después de la muerte para los buenos y obedientes, pero tan rencoroso para prometernos un tormento eterno en el fuego del infierno para los malos y desobedientes, no tiene sentido?

O será que en el concepto de ellos el significado de Dios misericordioso sólo es verdad a medias? Dios amoroso y perdonador para los buenos, y rencoroso y fulminante para los malos. Así somos nosotros los humanos.......mas no Dios.

Yo empezaría por preguntar al mundo cristiano qué entienden por "vida eterna después de la muerte", y al mismo tiempo les pediría que me expliquen su concepto del infierno eterno.

Por lo menos los pondría a pensar. Ese sería mi objetivo inicial.

Por otro lado, en los Evangelios está bastante claro el concepto de espíritus sin cuerpo que "poseen" a personas con algún problema, y cómo Jesucristo hablaba con ellos y los conminaba a dejar de molestar a tal persona. Hay varios pasajes en la Biblia sobre esto. Estos temas los podemos platicar con los cristianos, tratando de hacerles meditar en lo que eso significa. Además también se nos dice en la Biblia que Dios quiere que todos sus hijos sean salvos. Entonces, de dónde viene la creencia en el infierno eterno?


Alfredo
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por Alfredo » Lun Oct 20, 2014 3:34 pm

CESAR escribió:El “alma” no es elemento inherente a la Doctrina Espiritualista Trinitaria Mariana. Si bien, es muy probable que dicho término fue empleado por algunos portavoces antes de concluir el año de 1950, también lo es que existe evidencia de que dicha palabra únicamente fue usada como sinónimo de “espíritu” o “persona,” porque son dos de sus acepciones más comunes aún nuestros días de acuerdo al Diccionario. Esto explica fácilmente porqué los editores del Libro de la Vida de la Verdadera, eventualmente habrían eliminado esta palabra como parte de la “paja” que detectaron al depurar las Cátedras originales que recopilaron por mandato Divino.

Saludos a todos,

Al contrario de la opinión expresada, me parece un hecho que el término y el concepto sobre “el alma” pertenecen al Espiritualismo Trinitario Mariano, y no solo eso, sino que es el Espiritualismo que lo explica claramente, pues en los tiempos anteriores no existía un concepto claro que distinguiera al alma del espíritu a pesar de que era mencionado, y a pesar de que claramente se trata de entidades distintas según los diversos textos del Segundo (Nuevo Testamento) y del Tercer Testamento.

Tampoco estoy de acuerdo en que la palabra “alma” solo fue usada como sinónimo de “espíritu” o “persona”, aunque es cierto que en ocasiones es así, o que en ocasiones se pueda interpretar así; y creo posible que en tambien en ocasiones pudiera ser parte de la paja vertida por portavoces quienes por falta de mejor comprensión, la expresaran en sustitución de espíritu o de otros términos.


CESAR escribió:Hubo quienes al percatarse que esta palabra fue omitida en el Libro de la Vida Verdadera, por libre albedrio pretendieron incorporarla como un concepto perteneciente al Espiritualismo Trinitario Mariano, recurriendo a fuentes ajenas al Tercer Testamento, (como el “Evangelio de Juan,” obra de un músico austriaco aficionado al espiritismo), suponiendo que tal vez de esta forma enmendaban el supuesto error que le atribuyen a los editores del LVV. Esta confusión habría sido la causa por la que posteriormente, cuando se editó el libro “Explicaciones del Mundo Espiritual de Luz,” se decidió incluir la controvertida Explicación 50, a pesar de su clara discordancia con el Tercer Testamento.

Walter Mier consultó la obra que se hace referencia (y seguramente consulto también otras obras), queriendo encontrar una explicación de la diferencia entre “alma” y “espíritu”, porque sabía que la palabra “alma” había sido removida al editarse el LVV, pero ese hecho no tuvo absolutamente nada que ver con la publicación de la Explicación del Mundo Espiritual #50.

Quienes participaron en la edición y publicación del libro “Explicaciones del Mundo Espiritual” no tomaron en cuenta la opinión del Sr. Mier, quien vivía en Alemania (desconozco en que año desencarno).

Me gustaría saber en base a que hechos se hace tal afirmación.

Tampoco estoy de acuerdo en la opinión de que la Explicación 50, tiene una “clara discordancia con el Tercer Testamento”. He ofrecido un análisis sobre las supuestas discordancias, y en ese análisis he argumentado lo suficiente para demostrar que no existen tales.

CESAR escribió:Es irrelevante el paradero del “texto original” de la Explicación 50, tal vez nunca aparezca. Tampoco hace falta tener a la vista otras cátedras anteriores al año 1951 para descubrir las falsas luces que nos muestra esta Explicación. Existen otros textos de aquélla época cuya virtud principal es que en ellos aún encontramos mezclados el “trigo” y la “paja,” situación que nos brinda la invaluable oportunidad de apreciar el trabajo que realizaron los editores del LVV al depurar las Cátedras originales, así como el contexto en el que recurrentemente fue empleada la palabra “alma.”

Me parece aventurado afirmar que el original de la Explicación 50 es irrelevante, ¿cómo puede desecharse un texto que se desconoce? Igual de temeraria me parece la afirmación de que “Tampoco hace falta tener a la vista otras cátedras anteriores al año 1951” pues ante una incertidumbre, la mayor cantidad de datos pueden ayudar al esclarecimiento de lo que se cuestiona; además de que las objeciones que se expresaron para desechar esa catedra fueron respondidas y esa respuesta no ha sido refutada.

Si no se valoran los argumentos contrarios a los que alguien cree; si solo se toman en cuenta lo que parece confirmar la idea que se tiene, entonces cualquiera podría afirmar cualquier cosa.

Si los argumentos que he ofrecido para afirmar la congruencia la Explicación 50 con el LVV no han parecido suficientes, bueno sería que se argumente en favor de la otra postura; porque seguir afirmando algo que se ha refutado, resta credibilidad a la postura de quien hace tales afirmaciones.

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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por Alfredo » Lun Oct 27, 2014 1:53 pm

hector escribió:Ahora cuando se interroga a Jesús acerca de esto (Lc. 20.27-40; Mt. 22.23-33; Mr. 12.18-27) responde que aquellos que fueren encontrados dignos de resurrección serán iguales a los ángeles, palabras que se confirman en Juan 1:12 y de las cuales llaman particularmente nuestra atención las siguientes “dióles potestad de ser hechos hijos de Dios”, así también las palabras de Pablo las encontramos relacionadas cuando habla que seremos “transformados” a fin de que lo “mortal sea vestido de inmortalidad” (1 Corintios 15).

Pues bien, meditemos unos momentos en estas promesas, ya que gran parte de la fe cristiana se basa en ellas: en la esperanza de la vida eterna para las mortales almas humanas después de la muerte, lo cual, es un concepto firme en la mayoría de los cristianos.

Que vamos a decir al mundo cristiano: “Todo esto que tienen por verdad respecto al alma es falso, Jesús no quiso decir nada de aquello que ustedes creen, todos somos espíritus con vida eterna y de ninguna forma somos almas mortales, así nos lo ha revelado el Padre en esta era espiritual de la humanidad”.

Saludos a todos.

Aunque por definición, el espiritualista también es cristiano, desde hace tiempo he pensado en la necesidad de que propongamos un dialogo entre los espiritualistas y los cristianos de forma de comprender más profundamente los puntos afines y las objeciones que tuvieran sobre el espiritualismo.

Propongo para ello que se cree en este foro un espacio que podría llamarse “Dialogo entre Cristianos y Espiritualistas Trinitarios Marianos” o algún nombre semejante, donde se invite a quienes profesan cualquiera de las religiones cristianas a que participen.

cristina
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por cristina » Jue Oct 30, 2014 3:59 am

Hola!

yo personalmente tampoco creo que el alma en el TT sea un sinónimo para el espíritu. La pregunta para mí más bién sigue siendo, si el alma es sólo una pieza de unión perfecta entre materia y espíritu ó si también tiene un pensar y un sentir por si propios etc.?

Sigo luego

Alfredo
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por Alfredo » Jue Oct 30, 2014 11:18 am

Saludos Cristina,

¿Podrías decirnos en que año desencarnó Walter Mier?
¿Le conociste?

cristina
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Re: NATURALEZA DEL ALMA

Mensaje por cristina » Jue Oct 30, 2014 12:37 pm

Saludos Alfredo!

Walter Maier desencarnó en el año 2001. Yo no lo conocí personalmente (lamentablemente), pero si mantuvimos correspondencia por correo desde 1993, así lo hacía Walter Maier con todos los que leían el LVV en estas regiones. Por ser el único en Alemania que conocía la historia de las Revelaciones Divinas del Tercer Tiempo y las había vivido personalmente en México D.F. (desde 1942-1974), nos dirigiamos a él con nuestras preguntas de estudio y analisis del LVV.

Si tenéis más preguntas al respecto os respondo con gusto, las que pueda responder...

xox

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