ALGO DE RAMATIS

Participaciones que estan en contra del Libro de la Vida Verdadera
manzanares
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ALGO DE RAMATIS

Mensaje por manzanares » Mié Jun 03, 2009 4:03 pm

Nota de los Moderadores:
Es nuestro deber aclarar que esta participación va en contra de las enseñanzas contenidas en el Libro de la Vida Verdadera (LVV), donde se previene en muchas de ellas acerca de "comunicaciones" posteriores a 1950 que no son provenientes de Dios Padre.





Jesús y sus precursores
Ramatis
Escrito por xxxxxxxxxxx

Pregunta: Habéis afirmado que el Cristianismo es la Religión Universal; y Jesús el fundador insuperable. Sin embargo, muchos espiritualistas es un movimiento superior. ¿Qué opináis?

Ramatís: Se sabe muy bien que los hombres y las religiones evolucionan en forma paralela; conforme se civiliza el pueblo, su religión progresa en sus aspectos y prácticas. A medida que la humanidad asimila y cultiva ideales superiores, se esfuerza para adquirir una moral acorde a su entendimiento sobre la Divinidad. Si las religiones primitivas condicen con los pueblos atrasados, el hombre civilizado del siglo XX requiere una doctrina religiosa compatible a su progreso actual.

Los estudiosos ateístas dicen que la religión se originó por las costumbres y entendimiento del hombre; pero ellos ignoran, que el hombre no es sólo un equipo carnal, sino un espíritu que actúa desde el mundo oculto para dar forma al cuerpo que sustenta en la tierra. En consecuencia, el sentimiento religioso es innato en el hombre y lo precede en su adaptación al mundo material, como lo prueban los salvajes en la búsqueda de su Dios, ya sea adorando al viento, al sol y otros fenómenos de la naturaleza. El hombre civilizado es inteligente y su devoción la sublima en conceptos delicados, como ser la Luz, Energía, Divinidad o Absoluto.

Esa es la causa del porqué hay muchos caminos religiosos en vuestro mundo, dado que existen en la humanidad tipos adecuados a los exóticos y excéntricos movimientos que tratan de "relacionarse" con el mundo oculto. En seno del Catolicismo, del Protestantismo y aún dentro del Espiritismo, nacen movimientos con carácter particular (1) como verdaderas verrugas en el cuerpo principal de la doctrina. Ante la psicología y el temperamento de los creyentes primarios, incapacitados para ajustarse a la matriz religiosa original, no hace falta más que un individuo fanático, excéntrico o imbuido de órdenes mesiánicos, para iniciar un movimiento religioso, que aun siendo fantasioso y ridículo no tardaran en aparecer adeptos que llevarán en serio, esa iniciación absurda, convencidos que han de encontrar la Verdad Absoluta. De ahí la inutilidad de las discusiones religiosas respecto a cuál es la verdadera, puesto que eso depende de la comprensión y grado de cultura de sus adeptos. A despecho de esa gran diversidad de credos, el Cristianismo es la única Religión Universal que ha de prevalecer en el futuro, porque sus bases son inconfundibles e inmodificables. Aunque la humanidad alcance un elevado índice de cultura y sabiduría, jamás repudiará los conceptos cristianos como son el "ama a tu prójimo como a ti mismo" o "haced a los otros lo que quisierais que te hagan a ti".

1 De la Religión Católica Romana primitiva, surgió la Iglesia Católica Brasileña, la Ortodoxa y el Protestantismo

Cualquier grado de cultura que se alcance, los fundamentos del Cristianismo continuarán inalterables porque aconseja o determina el «estado espiritual» de la criatura humana, cualquiera sea su raza, inteligencias posición social. Es una doctrina que se ajusta al ángel, al salvaje, al señor, al esclavo, al pobre, al rico, al santo, al criminal, al sabio y al ignorante.

Hace muchos siglos, los precursores de Jesús enseñaron máximas semejantes, pero, ninguno consiguió consolidarlas sobre bases indestructibles para la comprensión general de los hombres. "Ama al prójimo como a ti mismo"; es una sentencia de eterna moral, pues su sentido fraterno abarca a toda la humanidad. Jesús, por lo tanto, fundó la Religión definitiva o la doctrina inmutable de la actualidad y del futuro; nos dio el medio para las relaciones espirituales entre las criaturas y su Creador en cualquier momento y latitud geográfica que se encuentre. Las contradicciones que existen entre los religiosos que cultivan el Cristianismo o que desmienten sus conceptos sublimes, son el fruto de las interpretaciones personales y especulaciones religiosas, que se distancian de la fuente iniciática por fuerza de las convicciones fanáticas o el elevado grado de presunción. Ninguno los Luteranos, los Mormones, Adventistas, Presbiterianos, Bautistas, Congregacionistas y Asamblea de Dios, los Testigos de Jehová, Ciencia

Cristiana, Metodistas y otras más. En el área espirita están los kardecistas, redentoristas, eclécticos, mediumnistas, neoespíritas; y en la Teosofía y Rosa-Cruces también se iniciaron movimiento» de la misma índole podrá "fundar" o "inventar" un credo más sabio, justo y elevado que el Cristianismo, cuya base, el Evangelio, es un código Divino y a través de sus conceptos de elevada moralidad es el reflejo vivo de las inmutables leyes del Cosmos. (2)

2 A ese respecto, Ramatís nos está dictando en la obra El Evangelio a la Luz del Cosmos, los conceptos y cientificismo que encierran las máximas del Evangelio.

El Cristianismo se basa en las fórmulas del Evangelio, inmutable en el tiempo y en el espacio, y no necesita que nadie le agregue siquiera una coma en su estructura doctrinaria. A Jesús, el insigne fundador, se le debe considerar como el más elevado de los Instructores del mundo Tierra que sobrepasó a sus precursores, aunque éstos sean dignos del tributo devocional por haberle preparado el camino mesiánico. El Budismo, aunque sea un movimiento religioso de elevado alcance espiritual le falta la tonalidad característica de la amplitud universal del Cristianismo. Mientras, que para ser cristiano dentro de la ética pregonada por Jesús, el hombre de cualquier raza o posición social puede aceptar y vivir sus principios y el budismo está confinado a una limitación geográfica, a un temperamento de raza y gusto. Mientras tanto, el oriental puede ser tan cristiano como el eslavo o el germánico.

Pregunta: Diversos espiritualistas de Occidente afirman que Buda era más evolucionado que Jesús. Entonces, ¿qué nos podéis decir de la doctrina de Buda?

Ramatís: No hay dudas que Buda fue un Instructor de elevada categoría espiritual, cuyas enseñanzas eliminan las ilusiones de la mente y liberan al hombre del temor a la muerte. Él también trató de conformar a los desanimados, levantar a los débiles y consolar a los afligidos, pues su mensaje tenía algo de la "Buena Nueva" pregonada por Jesús. Siendo joven y príncipe, Buda no dudó para renunciar a los placeres y ostentaciones de la corte de Kapilavastu para alcanzar la verdad redentora de la vida humana. También advirtió, que "la gloria del mundo es como la flor que se abre lozana por la mañana y se marchita por la tarde". Su alma, delante de los dolores y desilusiones de la existencia humana, se entristecía al ver que nada era verdadero y todo terminaba bajo la piedra fría del cementerio. Después de usufructuar de los placeres y del confort, propio de su estirpe real, al tomar contacto con las realidades del mundo, más allá de los muros dorados de su corte, observó a su alrededor el nacimiento y la muerte, el fausto y la decadencia, la vida y la disolución de la materia. En todas las actividades del mundo, Buda comprobó el deseo y la decepción, el miedo al dolor y a la muerte, la pasión y la frustración, el poder efímero, la juventud fugaz, la vejez acumulando sueños deshechos o terribles remordimientos. ¡Las glorias del mundo se enterraban en el subsuelo de la sepultura!

Espíritu sano y de elevada estirpe sideral, no se desequilibraba ante el pesimismo o la descreencia, ni tampoco se abatía ante el enigma triste de la vida humana. Su alma mereció las loas del Señor porque investigó, descubrió y enseñó, que las «cosas aunque cambien continuamente, siempre existe sobre ellas una verdad oculta e inmutable, que da realidad a esas mismas cosas». De esa forma, la verdad se halla en todas las cosas, en la piedra, en la planta y en el animal, pero inconscientes. En cuanto al hombre, ya "siente" y «sabe» sobre la verdad porque tiene conciencia/de ser, existir y pensar. La razón le da un sentido nítido de la vida; tiene conciencia de su yo, pero todavía engendra el egoísmo, la injusticia y la iniquidad hasta que descubre, que por encima de su "yo inferior" forjado en el mundo transitorio de las formas, existe su Yo Superior, espiritual y eterno, por lo tanto, es la Verdad. Es que, cuando todo es miseria en el mundo de "Samsara" (3) la Verdad proporciona la paz del espíritu después que vence el error y "mata" el deseo, alcanzando el "Nirvana" (4).

3 Nota de Ramatís: Samsara, término sánscrito, significa literalmente "acción de vagar", es la transición y mutación constante; el pasaje por los mundos transitorios, que es el físico, el astral y el mental, causa fundamental de los renacimientos en la materia y del sufrimiento por ignorar la verdad sobre la vida espiritual.

4 Nirvana: Es lo opuesto Samsara; es un estado perenne de conciencia despierta, el autoconocimiento que libera. No es aniquilamiento para el ser, como la gota de agua que se funde en el océano; sino, un estado de plena conciencia espiritual; es la vida del Espíritu liberado de las limitaciones del tiempo y del espacio con el derecho de transitar libremente por el Infinito.

Pregunta: El Maestro Jesús ¿por qué resalta ante sus precursores?

Ramatís: Aunque se considere la magnitud filosófica de Buda y su pasaje mesiánico sobre la tierra, que merece nuestro mayor respeto, sin embargo, Jesús vivió toda su vida material subordinada al Supremo Ideal de servir a la humanidad sufriente; a excepción de algunos instantes placenteros que tuvo en su infancia, pasó por, la tierra en constante angustia y piadosa aflicción por el sufrimiento ajeno. Mientras tanto, sus precursores, todavía manifestaban "deseos" y se envolvían en "Maya" o en la ilusión de algunos placeres de la vida humana; Jesús fue absolutamente inmune a cualquier apego o tentación de la materia. Sus precursores se dedicaron al mesianismo redentor y al esclarecimiento de los hombres después que experimentaron las seducciones de la vida carnal. El hijo de María y José, desde la cuna hasta la cruz vivió en completa pobreza y entregado totalmente a la tarea de liberar a los terrícolas de las pesadas cadenas del pecado. Buda y otros iluminados más de Oriente, salieron en busca de la Verdad después que tuvieron algunas desilusiones de la vida del mundo, y casi preocupados por una solución personal.

Jesús, desde su infancia vivió indiferente por su felicidad, pues sus sueños e ideas sólo deseaban alcanzar la felicidad del prójimo. Jamás trató de resolver los misterios de la vida humana para satisfacer su ansiedad. No era un filósofo que aconsejaba directrices extemporáneas, ni un legislador que imponía leyes o puniciones a la equivocada humanidad, pero sí, el compañero, el amigo fiel y generoso que vivía minuto a minuto aquello que enseñaba y ofrecía a favor de los humildes y desgraciados. Consideraba a la humanidad, como su propia familia. Moisés toma por esposa a la hija de un sacerdote y vivió hasta la edad de 120 años usufructuando de los bienes de la vida humana; Zoroastro alcanza honores en la tierra y se casa tres veces; Confucio se casa a los 19 años, llega a ser ministro en China y desencarna a los 73 años de edad después de varias alternativas de gloria y honras políticas. Finalmente, Buda, educado en medio de los placeres y el bienestar de la corte de Kapilavastu, se casa con su bella prima Yosodara. Deja el hogar a los 29 años, y después de largas meditaciones encuentra la Verdad espiritual a los 35 años. Mientras tanto, Jesús, nacido en un hogar pobrísimo de gente trabajadora, participó del arduo servicio doméstico, sin posibilidad de alcanzar una cultura adecuada, como muchos de sus precursores habían recibido; siente esa misma Verdad Espiritual desde la infancia .y la vive integralmente hasta el sacrificio en la cruz.

Aunque era oriundo de las esferas angélicas, el instinto natural del sexo no dejó de acicatearlo, así como la planta salvaje insiste e intenta dominar con su fuerza agresiva el injerto de la planta superior. Sin embargo, Jesús mató el deseo carnal y venció a "Maya", la ilusión de la vida humana que Buda alcanzó a los 29 años, después de haberse desilusionado de los placeres del mundo. El Maestro Galileo fue casto durante toda su vida, pues vivió una sola emoción, dio cabida a un solo pensamiento y tuvo un solo deseo: la felicidad del prójimo. Aunque Buda también había sido un excelente y genial instructor espiritual, primero contentó los deseos del cuerpo y los bienes del mundo. Su mesianismo, en verdad, comenzó después de la saturación de los sentidos físicos. También es lógico, que no hay desmerecimiento para Buda por haberse casado y procreado, y más tarde haberse entregado a la vida espiritual. Pero, ninguno ha sido tan heroico, puro y honesto en el ofrecimiento de su vida al prójimo, como lo hizo Jesús.

Los iluminados que antecedieron a Jesús casi siempre tuvieron aspectos vigorosos y tipos bien alimentados, pregonando sabiduría con cierto optimismo espiritual, sin llegar a ser contrariados por el medio ni los hombres, mientras que el Maestro Galileo, atravesó su época como si fuera un junco abatido por los vientos helados-de las ingratitudes humanas. Era de un perfil muy delicado, un tipo de ángel afiebrado y lleno de angustias por estar exilado en la tierra, reflejándose en sus ojos los dolores del mundo, la ignorancia, la hipocresía y la .maldad de los hombres. Dice la biografía de Buda, que cayó en meditación y expiró tranquilamente, después de haber dicho: «La destrucción es inherente al todo compuesto; pero la Verdad durará sempiternamente. Trabajad con ahínco por vuestra liberación».

Jesús, expiró en la cruz entre dolores y sufrimientos acerbos, pero reuniendo sus últimas fuerzas y a pesar de ser la víctima inocente de la maldad humana, y dando término a una existencia de incondicional amor hacia los hombres, se manifestó así "¡Padre! ¡Perdónalos, porque no saben lo que hacen!"

En verdad, cargó sobre sus hombros el peso de las impurezas humanas, mientras que la mayoría de los genios, sabios y santos planeaban sus mensajes de libertad en el silencio del hogar amigo, en el refugio de la naturaleza o en el ambiente inspirado de los conventos y de las instituciones fraternalistas. Jesús grabó sus ideas y pensamientos a lo vivo, día a día, minuto a minuto, bajo el sol ardiente, la lluvia copiosa o en la tierra caliente; junto a los mendigos, mujeres licenciosas y publícanos; entre los leprosos, llagados y dementes. Los pobres, los miserables y los desesperanzados fueron la argamasa de su edificación espiritual. Indiscutiblemente, que el Maestro Jesús fue el Espíritu de mayor quilate que jamás haya pisado la tierra, pues desde su nacimiento hasta su muerte vivió la idea crística, representativa de la Verdad y la Voluntad del Padre.

Jesús, como sintetizador de las enseñanzas de sus precursores, no riño a crear cosas nuevas o a destruir las viejas, sino, que consolidó las viejas y muy buenas enseñanzas de la tradición religiosa de los templos. En el Sermón de la Montaña lo confirma, diciendo que no vino a destruir lo profetizado, sino a confirmar sus manifestaciones. Por lo tanto, quiere decir que sus enseñanzas deben aceptarse incondicionalmente, liberados de vicios, dogmas, distorsiones, prescripciones o liturgias, pues representa una liberación total sobre el modo de pensar y vivir.

Es lógico, que todo lo dicho por Manú, Antulio, Numu, Orfeo, Hermes, Rama, Zoroastro, Krisnha, Buda, Fo-Hi, Lao-Tse, Confucio, Moisés, Pitágoras, Platón, Sócrates o Mahoma, Jesús lo hizo protestando con vehemencia contra los aparatosos ceremoniales y el agotador simbolismo que sofocan la belleza inmaculada, cedida por lo Alto. Su mirada alcanzaba a todo el mundo y se sumergía en el pasado, comprobando con tristeza, que la siembra generosa de la enseñanza divina, siempre estaba asfixiada por los hombres, llenos de lujo, en los fastuosos santuarios, donde los sacerdotes vivían de la idolatría de todos los tiempos. Su Evangelio estaba implícitamente ejemplificado en su modo de amar y de vivir; aquel silencio constante y su estoicismo ante la inutilidad de reaccionar contra la estupidez humana, nos hablan con más fuerza que la multiplicidad de palabras sentenciosas que le quisieran atribuir, copiándolas de otros, iniciados menores. La fuerza eterna de Jesús -ya lo hemos dicho- se halla fundamentalmente en su incondicional protección a la pobreza, a la desgracia y a la infelicidad humana. Es suficiente todo eso, para reavivar nuevamente la belleza crística que poseían sus mensajes, pues el mundo desgraciado de hoy, comprendió perfectamente que sólo el ¡Amor de Jesús, es lo único que lo salvará!

Ramatís
Psicografiada por: Dr. Hercilio Maes
Extraído del libro "El Sublime Peregrino"

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