LAS REENCARNACIONES DE PILATOS

Participaciones que estan en contra del Libro de la Vida Verdadera
Responder
manzanares
Mensajes: 157
Registrado: Lun Feb 02, 2009 7:30 pm

LAS REENCARNACIONES DE PILATOS

Mensaje por manzanares » Sab Mar 06, 2010 1:31 pm

Nota de los Moderadores:
Es nuestro deber aclarar que esta participación va en contra de las enseñanzas contenidas en el Libro de la Vida Verdadera (LVV), donde se previene en muchas de ellas acerca de "comunicaciones" posteriores a 1950 que no son provenientes de Dios Padre.





POR QUE ES EL MEDICO DE MEDICOS
EL ANTICRISTO
LAS REENCARNACIONES DE PILATO

CATEDRA

LA PAZ DEL ALMA SEA EN CADA UNO DE VOSOTROS. SENTID ESA PAZ INTERNA PARA QUE PODAIS PROYECTAR SUS VIVAS CLARIDADES A VUESTROS PANORAMAS EXTERNOS, Y ASI PODREIS DISTINGUIR CON VUESTROS DELICADOS Y CERTEROS SENTIDOS ESPIRITUALES, LOS CAMINOS RECTOS Y FLORIDOS QUE TENEIS QUE RECORRER, PARA ESCAPAR DE LOS SENDE¬ROS QUE POR SIGLOS HABEIS CONSTRUIDO ENTRE LAS SOMBRAS Y LAS BREÑAS, PARA VIVIR VUESTRA MA-TERIALIDAD INCOMPRENDIDA, CON LOS CUALES HABEIS CUBIERTO TRISTEMENTE AL BELLO PLANETA QUE HABEIS ESCOGIDO PARA UN INSTANTE DE VUESTRA VIDA ETERNA.

Solamente con la serena y blanca paz del alma podréis seguirme y entenderme, Para vuestro gran provecho en esta cátedra fuerte, dictada para Espíritus fuertes, para hombres y Espíritus templados por el dolor y el Amor que brillarán más tarde como guías de la Humanidad, SINTIENDO, por esa virtud, sembrando el Amor de Dios en plenitud de armonía con todas las cosas necesarias de la vida del mundo.
Solamente con la grata y sabía paz del alma que podéis recibir de inmediato, si pensáis en el Dios Infinito de bondad que misteriosamente presiente vuestro profundo interno purísimo, podréis ser los grandes comprensivos, los grandes redimidos, los irresistibles rectificadores o reformadores, los radiantes sembradores del Amor espiritualizado, los excepcionales iluminados para las bellas creaciones de las hermosisimas formas de vida nueva, que os está dando "Nueva Vida" por el mandato y Voluntad de mi Padre Omnipotente.

En medio de todas las circunstancias de vuestra vida terrestre, mucho entenderéis y aprovecharéis si en el ejemplo de Jesús pensáis, pero nada o casi nada comprenderéis de estas Escrituras si persistís con vuestra inquieta voluntad en devorar los pequeños y amargos frutos de los árboles que cultiva la Humanidad, porque esos árboles de frondosas y marchitas espesuras y esos sus frutos de sabores engañosos, son tentadores para los débiles, provocativos para los soberbios y concupiscentes, peligrosos y traidores para todos, porque son frutos dulzones por fuera y venenosos por dentro.

Recibe Mi Enseñanza sin inquietudes, apaciblemente; contémplame con mirada diáfana y siénteme con ternura santa, como ven y sienten los pequeñuelos a la madre cariñosa, porque solamente así, estarás en condiciones de recibir y aprovechar el torrente diamantino, esencial y poderoso, con sus miradas de cortantes y luminosas facetas del Amor Supremo que os inundará, oh Mis pueblos, con sus corrientes de Luces Exentas para que tengáis la comprensión exacta, el sentimiento despierto y el actuar pronto a todo aquello que en espíritu, en materia y en verdad os atañe a cada uno de vosotros. Te repito, Mi Amado: Serénate, cálmate, penetra al ambiente de la paz íntima y majestuosa que te brinda el suave azul del cielo, para que tengas los momentos de lucidez espiritual que necesitas para olvidar momentáneamente tus problemas personales, y para que comprendas que no son tuyos solamente, sino de toda la Humanidad, porque el Mundo se agita igual que tú, desesperado y ciego, pero a consolarte a ti, Mí pequeño, y a consolar a todos, vengo.

Soy el Amor sabientísimo que a todos enseña, consuela y acaricia, pero tenéis lacras tan horribles y tan profundas; tenéis ramajes tan secos y tan enfermos, que necesitáis unos cortes dolorosas, una poda variada y abundante que llegue hasta la raíz de vuestros males para cercenarlos sin misericordia y aseguraros nuestra propia alegría, vuestra propia paz, vuestra salud y preparación para mejores cosas que os esperan en vuestra trayectoria espiritual.

Y así como el cirujano corta el órgano gangrenado del enfermo en gran peligro; así como el hábil jardinero poda sus vergeles marchitados por las plagas invasoras; así como aquel Cristo sempiterno que brilló en Jesús para que o dejara ejemplo de integridad y de valor auto en medio de las heridas e injurias que le infirieron. así Yo, ese mismo Cristo, ese mis¬mo Amor de Dios que comunica su Potestad y su Esencia al Espíritu de Jesús de Nazareth; así Yo, Jesús en Espíritu y en sincronización perfecta con los designios del Ser Supremo, e imprimiendo en los intérpretes humanos las huellas imborrables de las irradiaciones de Mis pensamientos, tengo que cortaros las ramas gangrenadas por las carcomas de vuestras sociológias, esas sociologas abyectas con su cada de ciencias costumbre absurdas que tanto os pesan y os enferman, desde que palpitando estáis en el seno materno.

Mas, si por el agotamiento de su salud y su alegría el enfermo gime, tiembla y se acobarda ante el amputador de sus miembros cancerosos; si los rosales y los nísperos lagrimean sus savias y desnudo quedan de rama y de flores por los cortes del experto podador, el Amor Divino, en forma infinitamente superior a los cercenamientos del cirujano y del jardinero, que darán más tarde la salud y la losania a los morbosos y a 108 vergeles, el Amor de Dios, repito, tiene la virtud súper humana de enjugar el llanto de los desesperados y de dar en el acto Vida esplendente y valor sublime al agonizante, sin necesidad de tardías convalescencias ni de esperas estacionales.

La Luz que iluminó a Jesús, la. Luz Santa, todo lo lleva en sí; reduce el tiempo y apresura la floración de los huertos de tu espíritu si abres tus ánforas internas a ese torrente diamantino, generador opulento de cosas supremas que tiene ese nombre tantas veces repetido y más veces todavía rechazado por ti, Humano: EL AMOR.
Así es que no debéis temblar, nada tenéis que temer, Pueblos y Directores de Pueblos que avanzáis cansados y sin clara orientación porque dicho está, estáis turbados y enfermos del alma, y por añadidura, de la carne.

Cuando Jesús de Nazareth corta un mal, lo hace con exacta equidad, con sapiencia crística, lo hace con el tajo irresistible e incomprensible por el momento por las espiritualmente ingratas Mayorías, pero con una precisión exactísima y de m¬plimiento ineludible en el devenir de los siglos.
Corto el mal, lo detengo con Mi Amor, pero defiendo al malhechor.

Domino la enfermedad y la transformo en salud, en alegría, y así es como defiendo y salvo al que sufre, al extraviado, al criminal, al enfermo, lo mismo es todo eso para Mí.
Cuando me crucificaren, Yo con los poderes que de Mi Padre eran, cubría con mi serenidad y Mi dulzura a Mis verdugos y les daba la Vida.
En mis palabras y en mis silencios vibré defensas y sembré perdones para los locos de aquellos tiempos, pero esas defensas y esos perdones fueron todavía y serán eternamente, los veneros sin fin de todas las virtudes de los grandes corazones.
En tu hoy como en tu ayer y como siempre, vengo a darte de beber de esos veneros de la verdad, vengo a recibirte en tus caídas a oponerme a tus falsías; vengo a dejarte ráfagas fulminantes pero curativas, que te marcarán los pasos que debes escoger para que puedas gozar de un apacible y bello vivir aquí, en tu marcha por el mundo y más allá de él.
Nada tienes que temer de tu Creador Espiritual, Amado pequeño Mío. Témete a ti mismo y a tus hermanos, cuando no estés ni tú ni ellos pensando con agradecimiento y ternura en Mi Padre Infinito que todo lo da sin esperar nada de ti.
Yo deseo que encuentres el camino fácil, seguro, bello; deseo que acortes tus caminatas amargas creadas por tus pro¬pios laberintos.
Si te pierdes, si eres el perezoso que retarda su llegada a la ruta de su propia felicidad, será porque así lo vas buscando.

Vengo a, darte nuevas revelaciones porque dije;.eso que realices nuevas transformaciones de ti mismo, pero si te pierdes, eres el dormilón que prefiere los sueños de sus errores y de sus tristezas, será porque así lo vas buscando.
Voy a penetrar, tomando tu mano vacilante para que te apoyes en Mí, en las turbulentas aguas de tus religiones y de tus pláticas que se nutren en tus sociologías, para que abras bien los ojos, los oídos y el cerebro y entiendas y contemples una parte del porvenir que te espera.
Y no temáis, Mis Iniciados; ni majestades humanas ni testas directrices del sentimiento ajeno, podrán oponerse a lo que mandado está por Mi Padre Omnipotente. rodar por el mundo de mis esferas de Luz. eu forma de cátedras impresas en el libro de las Verdades Redentoras, y de las dulzuras y suavidades para las almas de los hombres, e indetenible, porque viene a pulverizar sistemas de paja y oropel, que el mismo hombre lucha para apartar de su camino, pero sin encontrar el certero, el luminoso, el que ansía con todas las vehemencias de su coraz6n sangrante.
Entended entonces, que Yo vengo a dároslo con Mí Amor de siempre.

Yo no vengo a provocar cruentas guerrillas como las vuestras, pero sí vengo a iniciar formidables guerras de ideas de altura en las que brillarán mis inspirados. Y cuando entiendas esas ideas, cuando sientas que, todas ellas son hijas del Amor Divino, que te las regala para tu dicha terrestre y del más allá, sentirás impulsos irresistibles de ponerlas en acción, de enseñarlas a todos los que no las co¬nozcan, y entonces, tomando de El Libro de la Verdad, las tesis y las síntesis que escritas tienes y que no son otra cosa que las antitesis de todas las aberraciones acumuladas por la estulticia humana, proclamarás la SABIDURIA SUPREMA y Yo te inspiraré la palabra para que amplíes la enseñanza, y la acción en concordancia con el medio en que enseñes y actúes. Ven conmigo, y comencemos a desbaratar algunos de los velos más pesados que te estorban, Amado Mío: Algunas de vuestras antiguas escrituras os hablan del anticristo, del hombre diabólico, decís vosotros, que perseguirá implacablemente a un grupo de Mis hijos, los religiosos Católico Romanos, en los comienzos del fin del mundo.

Esas mismas escrituras, hechas y rehechas de acuerdo con la conveniencia egoísta de personas y de épocas, os hablan de un turbulento e incomprensible fin de la Tierra que simbólica y originalmente escribió, dicen, Mi discípulo Juan. otras viejas escrituras hechas y rehechas también para servir a otras sectas religiosas, fueron y continúan siendo escritas por todos los humanos de todas las doctrinas, y he ahí que tenéis grandes colecciones de videncias, de profecías, de tradiciones, de mitos, leyendas y simbolismos con interpreta-ciones de hombres más o menos inspirados en pequeñas verdades, o bien de obsesos, y como siempre, como por siglos. y más siglos os ha sucedido, por la única razón de que tenéis seco el corazón de Amor, no habéis podido distinguir la Verdad de la mentira, os habéis confundido, lo habéis cambiado todo y ya no sabéis quién dice la Verdad, ya no veis quién tiene la razón.

Estáis dominados por las más negras incertidumbres, negaciones y dudas, y lo que es peor todavía, estáis dominados por las enseñanzas de tenebrosas y falsas afirmaciones.
En verdad os digo, que más os valdría estar llenos de incertidumbres y de negaciones, que repletos de afirmaciones falsas, de negras mentiras que pasáis por verdades.
Menos mal os hace la negación sincera que nace de la ignorancia o de la duda, que la afirmación hipócrita de una falsedad.

Es mejor la duda limpia que tiene hambre de comprensión elevada, que la firme creencia en un mito cualquiera.
Es mejor la incertidumbre desesperada que pide a gritos Luz que la firmeza fanática o idólatra de costumbres irrazonables o de leyendas para infantes.
Ved: En cada territorio en donde predominan una o varias religiones doctrinas filosóficas o sistemas políticos. siempre hay muchos increyentes, muchos desconfiados, y muchos mía amargados.
¿Por qué?
Entre otras y muchas razones que caben dentro de tus estrechos análisis, porque esos rebeldes que en el fondo ven más claro, NO SIENTEN los ritualismos ni los convencen las débiles afirmaciones de los directores o creyentes de esas sectas, filosófismos o estados sociales.

Porque todas esas complicadas y huecas teorías, no les llenan sus almas sedientas de aguas más puras de sabiduría, para calmar sus angustias.
Porque ven y sienten que los hechos de esos Mis hijos, desvirtúan sus teorías, porque las obras de los que se dicen creyentes, defensores o veladores del bienestar público contradicen, enlodan y derrumban las doctrinas más puras y más sabias.

Porque esos rebeldes que tienen más Luz que los que se dicen y creen grandes, con claridad espiritual sienten, ven, palpan, oyen y entienden que esos no son ni han sido tales depositarios ni maestros de las cosas divinas, ni tampoco son ni han sido tales defensores de la dicha o paz de los que go¬biernan.
Cuando decís que el Amor es buenas, obras y no bellas palabras, decís una verdad más grande de lo que podéis imaginar, y de cierto os digo, que sólo Jesús puede responderos diciéndonos: Yo os di muchas obras y muy pocas palabras, éstas: "Amaos los unos a los otros"

Mas vosotros os fijáis mucho en vuestras legendarias historietas, y en los nombrecillos de vuestras ciencias políticas y nada en lo que os interesa en esencia y en verdad.
Disputáis por el anti-Cristo Inquietante; argüis violentamente por el prometido Y horroroso fin del mundo que suponen a la puerta de cada una de vuestras guerras, pero os olvidáis de las obras cumbres de Jesús, o de las otras buenas obras de algunos Iluminados a quienes Mi Padre ha permitido venir a enseñaros, y terminas siempre ahogados en vuestros vaenós planes y disciplinas humanas, que nada tienen de espirituales ni de Amor verdadero.

Esperáis al hombre anti-Cristo y en vuestros locos devaneos habéis calificado o juzgado a varios de vuestros hermanos del pasado y del presente con ese nombre inventado no por Mi discípulo amado como todos, sino por otros. Habéis creído también al pie de la letra llena de falsía, que vendrán muchos hombres llamándose a sí mismos Cristos, y concluir en que éstos serán los falsos Cristo. que señalan invocamente los evangelios cambiados por los hombres.
Mis discípulos os dejaron también obras de Luz de la Verdad, pero vosotros no habéis imitado sus obras y habéis des¬compuesto según vuestro capricho, sus verdades luminosas.

Esos cuentecillos absurdos y otros muchos, con mayores o menores semejanzas, contienen vuestros centenares de sectas que con vuestra arraigada vanidad o sin saber lo que decís, califican como altas filosofías, como elevadas doctrinas, como ciencias sociales salvadoras de la Humanidad, como religiones universales, como grandiosos secretos de sabiduría oculta.

¡ Pobrecillo de ti Humano, que llamas universal a lo que ni siquiera es mundial!
Pobrecillo de ti, Mi Amado, que llamas salvadoras a tus ciencias sociales, económicas, políticas, lo mismo es, cuando esas ciencias engendradas por tus errores no sólo no te salvan sino que día a día, te hunden más y más en tus" abismos pantanosos.
Esas tus ciencias y esas tus religiones; todas esas afirmaciones muy científicas y todas esas creencias muy pueriles no son lo que pensáis o creeis son más fundamentos que los decires de los hombres que no saben Amar.

Humanidad: En espíritu y en realidad te digo que no exis¬te, ni ha existido, ni existirá jamás ese ente anti-Cristo.
Humanidad: En espíritu y de cierto te digo que no vendrá ese fin horripilante del mundo ni tampoco vendrán los nume¬rosos hombres que se autonombren Cristos.
Amados Míos: Tampoco os salvaréis ni os mejoraréis en cuerpo, ni en espíritu con vuestros cuadros científicos de nú¬meros y planes de vida valorada en materialismos y monedas.
Vosotros persistís en querer entender las simplezas de los simbolismos que habéis creado, al revés o al pie de la seca letra; os apegáis tanto a la literalidad de un libro cualquiera que os cortáis las alas del pensamiento lúcido, o bien lo enmarañáis de tal modo que al fin no sabéis qué pensar, o si pensáis lo hacéis de tan complicadas maneras que termináis anonadados, abatidos, trastornados, enfermos.


Dejáos de pensar tanto, purificad vuestro corazón viniendo a Mí, al Amor del Padre.
Dejáos de pensar tanto en las enredaderas de vuestras pobres ciencias sociales, lavad vuestro corazón con llanto o desmancharlo con las obras del Amor. Yo os daré el don de la alta comprensión que habéis per¬dido y os revelaré lo que debáis saber para vuestro auténtico mejoramiento material y para vuestra ascensión espiritual. He aquí, Mi ovejita, Mi claridad te dice: El anti-Cristo eres tú porque no Amas, porque no te gusta el Amor de. Dios sino tus pequeños. amores que tienen sabor de sangre y olores de putrefacción. Cristo, es, recuérdalo, te lo he definido ya claramente, el Cristo es el Amor de Dios; luego, quien es contrario al Amor de Dios, es anti-Cristo; lógica tuya, Humanidad el mundo está lleno de anti-Cristos.

El fin del planeta no vendrá, pero hay muchos fines y principios del mundo para todos los hombres que desencarnan o mueren, encarnan o nacen y vuelven a desencarnar o morir, hasta que al fin Me escuchan y se alejan de la Tierra y de las formas que no les pertenecen y van conmigo a mejores mundos, a mejores vidas o estados de existencia y a superiores formas. Los falsos Cristos han sido y sois la generalidad de vosotros que siempre os estáis poniendo como modelos; que siempre os estáis encumbrando como superiores, como grandes civilizados, como virtuosos y defensores del bien, pero sois y hacéis lo contrario.Hablan tus filosofismos, de la justicia inminente ; de la ira de Dios, del ojo por ojo y diente por diente, del día del juicio en el que Yo seré el juececillo vengador; hablan tus papeles de la nueva Jerusalén, de las nuevas Babilonias y de tantas cosas, humanidad, que en verdad te digo, con tus propias palabras y simbolismos, que has vivido y sigues viviendo dentro del Apocalipsis y no te das cuenta de ello.

En carne o en espíritu a todos vosotros se os llegan, no uno, sino muchos días de juicio, pero en esos tristes momentos de tu propio enjuiciamiento espiritual no Soy Yo tu juez sino tu defensor; no Soy Yo la ira de Dios, Humanidad, Yo soy la Luz de la Armonía Divina que da esplendor a tu alma; no soy Yo el que te cobra ojo por ojo ni diente por diente, eso lo hacéis vosotros, Mis hijos que renegáis de Mi Amor y os entregáis a repetir por todas partes la tragedia de Jerusalén.

Lleno está el mundo también de prisiones, calvarios, cruces y Jerusalenes.
Bien pero nunca dejaré de repetiros que los antí-cristos y los falsos Cristos son Mis pequeños muy Amados; son Mis siempre Amados hijos en espíritu, no en carne, porque en carne, ya lo sabéis sois hijos de vosotros mismos.
¿Que algunos de vosotros os llamáis excelentísimos reverendísimos, santísimos y con la candidez y orgullo que sólo un intento viven, os seguís llamando poderosos mentalistas, már¬tires y apóstoles del bien?

No importa, es que andáis extraviados y os permito hacer lo que sea de vuestra necedad aún dentro de vuestros pedidos de absurdos y de pequeñeces, pero siempre dentro de los altos designios de Mi Padre que vosotros aún no podéis entender.
¿Qué por lo contrario os creéis los pequeños y desgraciados, desamparados de Dios, los repudiados, los ofendidos, los despreciados; los que decís que por vuestra negra suerte el deseo os hizo robar, matar, prostituiros, y estáis pobres, enfermos o renegados?
No importa, es que también andáis extraviados Como los otros y pronto estoy para recibiros y para daros en abundancia cuando Me llaméis; cuando en lo más amargo de vuestros dolores reconozcáis con agradecimiento y humildad que son pocos ante los que os merecéis; cuando bendiciéndolos deis gracias a Dios porque os da la fortaleza con que los resistís.

Cuando impasible ante la injuria Ames y bendigas al que te ha herido, y con alto agredecimiento bendigas a Dios porque hace posible en ti mismo tamaña maravilla, entonces será porque estás empezando a sentir el Amor cristiano, y estarás muy por encima de las actuales afirmaciones y negaciones de una Humanidad cegada por su propia voluntad. Y pensáis: ¿Pero cómo es posible que los renegados y criminales puedan recibir esa Gracia de Dios igual que aquellos que si bien es cierto que no son santos ni excelentes, no son tan malos como éstos? Ah, Humanidad, Humanidad, siempre se te olvida que no estás en condiciones de ver más allá de tus pestañas.
¿Por qué olvidas que unos pecan vestidos de oropeles y otros pecan desnudos? !Empero, dentro de tu propio raciocinio puedes entender que mayor es la misma falta en tus sabios, que en tus ignorantes.

Olvidas también que la Gracia o las dádivas de Dios llegan a los que saben Amar, cualquiera que sea el antifaz con que momentáneamente crucen por el mundo, graba en tu mente que ante Mi, son ropajes y caretas, desde tu cuerpo hasta tus personales circunstancias sociales, religiosas o políticas.
Yo no atiendo a tus palabras ni a tus vestidos; Yo respondo a tus límpidas intenciones espirituales; Yo respondo a las ideas purísimas o a los tristes lamentos de los hombres y de los espíritus, pero siempre que vengan acompañados de un pequeño destello de humildad, de reconocimiento de tu falta de Amor a tus hermanos. Yo no soy el otorgador de frívolos antojos humanos ni el ayudante de los que se creen fuertes y suficientes para bastarse a sí mismos. Yo soy el Defensor de los débiles que lloran amargamente por su impotencia y su ignorancia; Soy la Esperanza Divina. que fuertemente llama y consuela al que sufre; soy el dulce Cristo que tiernamente suaviza el dolor del que gime por sus faltas y por sus restituciones; soy la Fuente del que necesita -mas para llenar su corazón de Amor y borrar su ingratitud; Yo Soy, el Salvador de las Almas, el Redentor de ti mis no porque soy el Amor, porque Soy la Verdad Suprema al alcance del Humano.

Cuando os creéis fuertes y excelentísimos estáis muy lejos de Mí, Mis Amados, y aunque dentro de mis vibraciones os movéis, muy poco o nada me podéis sentir porque vuestro orgullo apaga el sentimiento augusto, la sensación delicada, la tenue finura dé lo sublime. Mas cuando os creéis pequeños, cuando sentís que sois nada ante la creación infinita e imponente del Universo, entonces estáis muy cerca de Mi y me sentís mucho más, porque la humildad aviva el sentimiento y pensáis en algo misterioso y muy grande que quisierais saber y conocer, y ese Algo que presentís que es Dios, es el eco del murmullo divino en tu espíritu.

Pero absolutamente nada tienen que ver vuestras vestiduras externas en lo que Yo os dé o permita que se os dé.
Yo soy el Salvador del espíritu, no de la carne.
Yo soy el Maestro de tu Espíritu, no de tu carne.
La carne, en vosotros es uno de tantos instrumentos de vuestro espíritu.

En su origen, ya os lo revelé en cátedra pasada, vosotros los creastéis mal imitando a otros cuerpos que existen en la Tierra, y quisisteis adentraros en ellos para olvidar a Mi Padre, como hoy te adentras en tus vicios porque te acobardas o te averguenzas de querer acercarte o imitarme a Mi; empero, los más de vosotros habéis pedido regresar al cuerpo para restituir lo que se os hace muy pesado en espíritu, pero al entrar nuevamente a la carne os volvéis a extraviar influenciados
por vuestras inicuas costumbres sociales, volvéis a olvidar, y el Padre os vuelve a dar en la carne, en el espíritu, en todas partes.

"Sois los insaciables pedigüeños y los muy avarientos dadores".
Os falta grandeza de Alma para saber Amar.
Creéis que sabéis pedir y sabéis muy bien que no sabéis dar, pero no os ocupáis en aprender a saber pedir y menos a querer dar.
Ya te dije: Lo único que tienes que pedirme en silenció y desde lo más profundo de tu ser, es algo que tú no quieres entender y crees muy pequeño, pero que es fuente maravillosa de prodigios bellísimos; te lo repetiré porque ya sé que lo has olvidado: "Que se refleje en ti un pequeño eco de la Voluntad de Dios", y en cuanto al dar, da todo lo que te aconseje el Amor para que puedas a tu vez recibir todo lo que el Amor sabe dar.

De cierto te digo que si en ti se hiciera palpable y visible la inmensa y delicada fragancia del Hacedor de los cuerpos celestiales, ¡ cuán lleno de gracias: y poderes estarías!
Mas tú te olvidas de Dios y de Jesús y los niegas o los calumnias, ¡ inocente creatura que sueña con apedrear al Sol!

Así como para olvidar vuestras penas, decís, o para fomentar vuestros vicios, digo Yo, muchos de vosotros tomáis enervantes y embriagantes que os dan engañosas y perjudiciales sensaciones, así tomasteis de vuestro origen de hombre, las substancias de las atmósferas terrestres para plasmar vuestros cuerpos que os dan también relampagueantes y vanas sensaciones.
Mas, hoy, como desde entonces y como desde antes de entonces, el Espíritu Divino está latente en tu ser y tienes que rendirte entregándote a El, más tarde o más temprano, mas tu. tiempos o tu conducta, porque no puedes ni debes luchar eternamente contra Dios, contra el Unico que puede elevarte a radiantes alegrías.

Si con el instrumento corpóreo que formasteis, si con la cáscara que plasmasteis y que Dios perfeccionó para que viviera dentro de ciertas leyes naturales con el fin amoroso de no abandonaros; si con vuestras carnes Me escucháis, no creáis que es porque vuestras carnes sean mejores que otras, no creáis que tenéis órganos y pieles seleccionados, sangre azul o huesos verdes, igual sandez es ésta que las que ha inventado vuestro orgullo, no creáis, os repito, que vuestras células son las que Me escuchan sino vuestro Espíritu, al que se le acercáis los momentos en que debe escucharme.

A espíritus desobedientes incorporados o sin cuerpo material se les llegan sus principios y fines de etapas de vidas, y esta sucesión de fines y de principios de vuestras edades, las habéis interpretado de tantos modos que os habéis llenado de supercherias. Entre esas supercherías tenéis vuestro terrorífico fin del Mundo hecho y rehecho, dicho está de acuerdo con las Tinieblas, no como lo recibió en videncia simbólica para los fanáticos de aquel tiempo, Mi discípulo Juan. Y como en vuestras supersticiones pretencéis apoyaros en Jesús, tomando una que otra frase que por la sabiduría divina contiene aún la esencia de lo que dicho fue, pensáis: "Señor tú dijiste que la Tierra y el Cielo pasarían pero que tu Palabra no pasaría". Yo te digo: Así es, el cielo que tú ves y la Tierra en que te mueves están pasando, segundo a segundo, con rapidez para ti inconmensurable entre los espacios infinitos, pero la esencia y la substancia de Mi palabra no pasan, porque Mi Palabra es Uno: Amor, y el Amor que está en Dios y es de Dios, existe en todo el Infinito Tu Tierra y tu Cielo se transforman y pasan insensiblemente para ti a través de los espacios del Universo, pero Mi Amor permanece inalterable; Mi Amor no pasa porque de el esta lleno Todo.

El Amor es el elemento primordial que crea todo lo qué tiene armonías supremas.
Vosotros pretendéis apoyar en la palabra y en el nombre de ¡eses vuestras acomodaticias ficciones, mas ¿por qué no pensáis el bien y lo hacéis en su nombre?
¿Por que no Amas apoyándote en Jesús? Jesús vino a enseñarte nada más eso, no a satisfacer tus vanas curiosidades.

Si hacer cualquier pequeñez de bondad, dices: "Soy generoso, soy noble, soy altruista, soy sabio, soy bueno y por eso hago esto", mas Yo te digo: Si lo hicieras en el nombre de Dios serías grande, digno, humilde; no serías usurpador, porque la bondad es de Dios, no es tuya Humano, es del Espíritu y tú niegas al Espíritu. Mi padre te da virtudes para que al ejercerlas goces y brilles tú por El y El en ti, ¿por qué, pues, robas sus Virtu¬des y le atribuyes tus bajezas? Porque así lo haces, Mi pequeño.

Te lavas las manos como mi hijo Pilatos cuando haces un mal y ese sí se lo atribuyes a la Voluntad de Dios; dices que Dios lo quiso, que estaba escrito, que era tu destino, pero si haces un pequeñísimo bien, lo publicas a gritos, dices que es tu gran corazón el que lo hizo y a Dios lo entierras, no lo mencionas. Dios tú que nada pasa sin la Voluntad de Dios, porque eso es lo que te conviene para disculparte de tus errores, pero te equivocas, porque en Verdad te digo que si pasan tus pequeñeces sin la Voluntad de Dios.

La Voluntad de Dios está en lo exquisitamente alto, en las alburas de la puro y luminoso, en lo sutil y vibrante, im¬perceptible para ti en tus momentos de tinieblas y ofuscaciones, no está en tus aberraciones, no sincronizan sus delicadas esencias con tus burdas locuras.

Esas son de tu libre albedrío; están dentro de la libertad que te da su Amor para que puedas moverte, teniendo la conciencia de tu ser.
El Todopoderoso jamás se impone sobre ti por la fuerza, por su poder; eso lo haces tú con tus hermanos las fieras y con tus hermanos más débiles.
Yo te digo: El mal, la desarmonía, el desamor, son tuyos; el Amor, la paciencia, la serenidad, son de Dios.

Cuando tú amas, cuando irradias paciencia, cuando estas dentro de la apacibilidad inconmovible de tu Ser Superior, te está inspirando el Creador de tu Espíritu.
En cambio cuando estás odiando, eres tú, es tu equivocación, la que te impulsa, es tu debilidad la que te pierde.
No seas débil, hazte fuerte aprendiendo a Amar.
Lo perfecto es el Ser Supremo.
Lo imperfecto es tuyo.
Cuando sucede algo malo en vosotros o ante vosotros, estad seguros de que es obra vuestra.
Y pensáis en tropel de preguntas: "¿Por qué lo permite Dios? ¿Que no sufre por nuestros pecados? ¿Qué no llora con nosotros? ¿Qué le cuesta evitarnos nuestras caídas?"
Ya te dije que Dios es lo que tú no puedes entender ni debes analizar mientras no Ames, a no ser que quieras vol¬verte loco.
Y cuando ya sepas Amar, no tendrás la pueril ocurrencia de analizar a Dios; entonces gozarás al sentirlo como el Torrente Diamantino que te inunda de alegrías y poderes para tu actuar superior.
Mas, Mi amor contesta a esas tus preguntas: Dios no lo permite, no lo autoriza; Dios no sufre, Dios no llora; Dios

nada le cuesta evitaros vuestras caídas y en Verdad os digo que cuando colmáis la medida, os la evita aunque tengáis que llorar sangre o moriros de hambre o de frío; Dios está infi¬nitamente más alto qué todas esas vuestras pequeñas sensaciones materiales que golpean a vuestra Espíritu empequeñecido por vosotros mismos.
A Dios no le alcanzan ni las palabras ni los hechos de vuestras sabidurías ni de vuestras mesquindades ; empero, palabras y hechos humanos tengo que daros para que Me en-tendáis.

Por eso te mandó a Jesús, para no fomentar ni autorizar tus ruindades y vanos orgullos; para mostrarse como se reci¬ben por los Espíritus Excelsos de Dios, las espinas, los lati-gazos y las injurias; para enseñarte, en fin, a que si te martirizan y te cricitican tengas el verdadero valor de callar, de estar tranquilo enfrente del verdugo y del calumniador, y para que puedas aspirar a tener la serena majestad de Amarlos y bendecirlos.
Así se vive y así se deja el cuerpo por los grandes, irradiando el Amor.
Pero vosotros contestáis la injuria con otra peor para lastimar más; vosotros tratáis de golpear siempre con ventaja y contestáis un golpe con otro más fuerte y lleno de ira.
Te quemas en el propio fuego de tus llameantes violencias y maldiciones.
¿Qué es eso, Humanidad?

Cualquier beodo enloquecido os pone ese ejemplo a cada minuto, y a esos imitas, esos beodos son tus maestros.
A Jesús lo separas siempre, y en el momento que más lo necesitas, lo olvidas completamente.
¿Qué más quieres además de Jesús?
¿Acaso esperas que Dios desbarate el Universo para formar tronos de oro y de piedras cristalinas para cada criatura beoda, que no escucha la Voz del Amor sino la embriaguez de sus bajas pasiones?
Porque así sois vosotros, Mis hijos, todo lo relacionáis con el oro pulido, con las substancias cristalizadas, con las monedas, con brillar pintado de falsos laureles, ante vuestros hermanos aturdidos por vuestras codicias.

Yo te pregunto: ¿Por qué no pules tu Espíritu y dejas el oro en las entrañas de la Tierra? ¿Por qué no cristalizas en ti mismo las virtudes y dejas lo. diamantes en donde los guarda la Tierra? Están mejor allí que fomentando tus soberbias.
¿Por qué no te ingenias para desterrar o prescindir en tus idas y venidas por conseguir un pan de esos símbolos monetarios pintados en papeles que tanto te sirven para fomentar tus hábitos de vida equivocada?
¿Por qué seguís, a pesar de los amargos resultados que palpáis, con la terquedad de formar pajares cada vez más grandes y caravanas de explotados con vuestras irracionales ciencias económicas?

¿Por qué en lugar de cubrir las carnes con pomposas y raras vestiduras, no las impregnas de mansedumbre y de pure¬za para que puedas avanzar y bien educar a tus pequeñas carnes, a tus niños que existirán mientras no puedas romper la necia cadena de traerlos al mundo con lascivia?
No culpéis a la carne porque no es vuestra carne la pecadora; no son vuestras células las que se equivocan; son vues¬tras almas las que irradian sobre vuestros cuerpos y los rayos de tinieblas, de confusión embriagadora, de dolor y de muerte como la entendéis vosotros, porque habéis invertido el sentido verdadero de las realidades materiales y espirituales.
En Verdad os digo que cuando morís, estáis más vivos que dentro de las modorras de vuestras carnes enfermadas por tus diversos peregrinaciones presentes y pasados.

Después de vuestra aparición en la Tierra como os lo he revelado, no como os lo plantean las hipótesis de vuestros sa¬bios de pobrísimo racionalismo, Dios por su Amor puso su parte en vúestros imperfectos y burdamente multicopiados cuerpos, los perfeccionó a la medida que lo necesitabais para daros en vuestras nuevas condiciones de vida ofuscada, nuevas oportunidades para vuestra rectificación, para vuestro arrepen¬timiento, para vuestra vuelta al progreso espiritual, y ya os dije que muchos han regresado a las alturas perdidas, mas otros siguieron cayendo y degenerando sus materias.
Empero, el Amor Divino que es la sabiduría Verdadera, siempre salva a las Almas a pesar de que estén degeneran sus instrumentos, sus casas de escondite, sus carnes, lo mismo es.
Y he ahí, hombre de hoy, cómo sirviéndome de tus obras te ilumino siempre. Detente y no sigas cayendo más, porque más llorarás. Mas, en la exuberante Ciencia Divina, todo está previsto, Mis amados, y muchos de vosotros, aunque estáis más pequeños y débiles en carne que antes, más adelantados que ayer estáis en espíritu y en verdad.
Por eso vengo a hablaros con mayor claridad, con mayor verdad, porque ya podéis recibir Luces más delicadas.

Lo merecéis, Mis hijos, ¿cómo podría el Amor de Mi Padre daros menos que ayer si entendéis más hoy a costa de vues¬tras propias amarguras?
La experiencia en la amargura es también fuente de sabiduría Si es que quieres aprovecharla, porque de lo contrario, puedes seguir sufriendo mucho sin extraer el jugo de la enseñanza del dolor.

En el pasado, vino Jesús y sentó a la mesa con los pecadores, bendijo sus vinos y curó sus lepras, porque todo eso les hacía falta, porque eran así sus fanáticas costumbres y sus arraigadas tinieblas, y dentro de ellas sembró la Verdad; mas hoy, estoy en Espíritu dando la luz en las palabras y en la inspiración para ampliarte la misma Verdad.
En estos tiempos muchos estarán Conmigo, muchos más que antes porque quien siente más, sabe más. Otros no estarán Conmigo, pero Yo estaré con ellos, esperándolos en sus perezas; más tarde vendrán a Mí.

No busques la sabiduría del más allá porque no la entien¬des en carne, no la puedes comprender ni apreciar debidamen¬te en tu estado.
Te expones a que hombres y almas de tinieblas te confundan, te mal interpreten lo que no te pueden explicar exactamente, porque careces de las precisas palabras para designar lo que no conoces, pero no obstante eso, quieren amigos, quie¬ren compartir con otros sus errores.

Acuérdate, por la calidad reconecerás al artífice, por la dádiva reconocerás al dador. Si Amor te enseñan, si a sentir el Amor te llevan, escuchalos porque son Mis discípulos o mis parvulitos, pero si te enseñan cosas o te imponen conductas que tu corazón lleno de Amor rechace, escúchalos también, pero con misericordia, con clemencia, y bendícelos, pero no te confundas con sus torcidas palabras ni con sus malos ejemplos.
Tú sigue el camino recto del Amor inmaculado, aunque no te escuchen, aunque no te entiendan, Yo te entiendo, y eso te basta para llegar muy alto.
No busques la sabiduría del más allá porque no está esa a tu alcance.
Tú Ama, eso está a tu alcance.

Si quieres y si tiempo te deja el Amor, estudia la buena sabiduría del mundo, nútrete con algunas de tus ciencias más o menos exactas para ti y si las quieres superiores, brillantes, excelsas, espera de Mi la inspiración para que avances más rápidamente en tus buenos conocimientos, pero jamás los uses para hacer más, para doblegar a tus hermanos, porque muy penosamente lo pagarás dentro de tu propia Ley inferior que ya te he explicado.

La primera ciencia es la Ciencia del Amor; El es el Sol que todo lo ilumina, que todo lo puede, que todo lo transfor¬ma, que a todo lo embellece, que todo lo perfuma.
Cuando domines en Verdad y en Espíritu esta Ciencia, todas las demás te vendrán por añadidura; BASTARA UN PEQUEÑO ESFUERZO DE TU VOLUNTAD PARA QUE SE¬PAS LO QUE QUIERAS SABER, PARA QUE HAGAS PORTENTOS Y PARA QUE SIENTAS SUBLIMIDADES.
Cuando seas grande para Amar, serás sabio, serás limpio y poderoso, hermoso y grande, y entonces comprenderás a ple¬nitud todas las Verdades que hoy te digo.
En cambio, todo es obscurantismo, desolación, el que no sabe Amar. Yo te digo No entrarás a los Estados Sublimes de la Armonía Divina si llegas cargado de libros, de sabidurías peque¬ñitas y humanas, mas las puertas de esas latitudes se abrirán para ti si llegas desbordante de Amor, si llegas con el recuerdo de gratos bienes que hayas dejado entre tus hermanos hom¬bres, animales y cosas.

Una sola obra buena, purísima, blanca, radiante de Amor, es bastante para derrumbar montañas de pecados.
Así limpia el Amor los siglos tenebrosos; así convierto Yo a los monstruos y así salvo a los mundos del pecado.
Unos instantes de tormentos a Mi Vida Superior que a vosotros os asustan y que juzgáis como sufrimientos, que so¬porté gozoso entre vosotros, Me bastaron para dejaros una huella eterna de Luz y Salvación.
En esos años te dejé la semilla, y quieras o no quieras, Amado Mío, la semilla que siembra el Cristo da cosecha abundantísima.

Tú eres un grano de esa cosecha, grano de hoy o granillo de mañana, pero a Mí vendrás.
Con el Amor tendrás que regar tus trigales y tus huertos que hoy languidecen por tu olvido y abandono, y hasta entonces brotarán las flores, las espigas y los frutos que recompensarán tus cuidados en forma de caricias perfumadas y alimen¬tos de sabores exquisitos.
De ti depende acelerar o retardar los brotes de la planta en grano que dará flores de Amor.
Los siglos para Mí no cuentan, mas para ti son muy largos cuando sufres, así es que no te retardes porque llorarás por mucho tiempo tu tardanza.
Apresúrate en sentirme para que se alejen tus pesares.
No te dejes que te acobarden los primeros instantes de transición del dolor al Amor; no te acobardes por las conmovedoras y singulares sacudidas espirituales del principio de tu transformación; no te amedrentes ante los tirones que te darán tus lastres; ellos te pesan mucho por la costumbre de tu mal vivir que has alimentado por siglos, y más de una vez te ven¬cerán haciéndote caer cruelmente pero no te desanimes, llora y levántate de nuevo resiste y llámame desde el fondo de tus abismos: confía en Mí y Me encontrarás presto a darte la mano en cada una de tus nuevas luchas para tu perfección.
Y así, cayendo cada vez menos y levantándote cada vez más fuerte, llegarás triunfante a Mí, y por Mí.

Debes mucho hijo Mío, estás muy débil y muy cargado, pero Yo te ayudo, no temas.
No hay deuda ni carga que el Amor no pueda pagar por ti si a Mí ocurres para salvarte.
SOY EL BANCO QUE JAMAS QUIEBRA.
Mis arcas repletas están de inagotables y bellísimos tesoros para limpiar de deudas y de basuras las veredas de Mis hijos, pero esos caudales incansables sólo se obtienen con las muchas pero auténticas rúbricas de Cristo.
Por tus letras sabes cuáles son esas rúbricas, Humanidad, pero te falta conocerlas con el corazón, con el profundo sentir de la certeza espiritual.
Algunas de esas rúbricas son: La bendición potente y apacible que brota desde el silencio de tu interno, la serenidad de la dulzura, la fortaleza de la mansedumbre, el humilde y amoroso olvido de las ofensas, y en pocas palabras, las irradiaciones en tus pensamientos, frases y acciones de todo lo que en Virtud y Gracia Sublime del Amor Divino brillando en ti.
¡ Gracia sublime del Amor Divino!
¿Sabes cuántas Gracias sublimes sabe regalar el Amor de Mi Padre?
No, imposible que lo sepas, Amado, son infinitas como El. Pocas son las que están al alcance de la percepción humana, mas, aún siendo pocas, te maravillará su misterioso encanto y su prodigiosidad inigualable.

Te voy a nombrar y a definir algunas porque también te han confundido las terminologias de libros sectaristas o los tecnicismos de ciencias que están muy lejos de entender lo que pertenece a la Esencia de la Vida del Espíritu.
Tus lenguas tienen sus reglas de raíces, sus etimologías, y esas etimologías que conoces tienen otras que desconoces, y esas, otras más sepultadas en el polvo de los tiempos.
De las primeras raíces, de los primeros sonidos guturales que dieron los primeros hombres, no conserváis memoria escrita, y no tienes en tus lenguajes en verdad la verdad, las auténticas raíces de muchas palabras; por eso vengo precisándote el sentido de algunas, con esto dejarás también de reñir por ter¬minologías con tus semejantes y te aliviarás de los pegajosos males que llevan en sí las estrecheses de tus vocablos.

Dada las palabras el perfume de la exactitud del sentido espiritual de hoy que se enseñan Mis cátedras; no deis la dudosa exactitud del origen etimológico de lenguas niñas y muertas ni tampoco les deis la interesada equivalencia de religiosos y dogmáticos.
Te estoy enseñando en el calidoscopio de este Libro Lumi¬noso, muchas dé las insospechadas maravillas que encierra Mi Amaos los unos a los otros, y llega el momento de enseñarte lo que debes entender por Gracia Divina, por Fe, por Esperan¬za y algo más que no esperabas.

GRACIA DIVINA es: Toda dádiva del Amor de mi Padre para el espíritu del hombre.
FE es: El conocimiento previo revelado, de una realidad por venir: es una revelación hecha por el Espíritu de Dios al espíritu del hombre.
Dios se la hace al hombre cuando éste, lleno de amor, le habla al Espíritu de Dios; Dios informa al hombre lo que está por realizarse y entonces el hombre siente y sabe, espiritualmente hablando, la realidad futura.

La FE es una gracia Divina que, por serlo, es muchas Cosas más que no se pueden decir en tu lenguaje porque no hay palabras para expresarlas.
La ESPERANZA espiritual es hija de la Fe; por eso también es grande; es la Esperanza un gran consuelo, es manjar para el Espíritu al que le comunica confianza pero sin llegar a ser certeza revelada.
El Supremo Creador ha querido que la Esperanza esté casi siempre sin abandonar al hombre; es lo último que se pierde en el corazón amargado que apura hasta el fondo el acabar del sufrimiento que cosechando está.

También la Esperanza es Gracia Divina, pero disminuida, atenuada, en exacta proporción con el estado de cada uno, es
semillita de la Fe que el hombre puede cultivar con su Amor hasta convertirla en Fe, porque quien tiene Esperanza en Dios, si la alimenta con su humildad y sus ternuras aún en medio de los furibundos embates del dolor, recibe de Mi Padre las Gracias Mayores.
Mi Padre muy Amado recoge las Esperanzas animadas por los tristes y les devuelve otros ramos de Virtudes de su Amor.
Dame tus tristezas, deposita en Mí tus amarguras, entrégame tus incertidumbres y en cambio de ellas, Yo te daré de la Fe las semillas ya en germinación de tallos, para que florezcan en tu Alma cuidadosa y entreguen su perfume a Dios.

Cuando lo hagas, y tomando de Jesús su dulzura, la rocíes en las sementeras de tus confianzas en Dios, de las ruinas gri¬ses y desiertas de tu corazón, y de tu mundo resurgirán lo. valles esmeraldinos respirando la paz y armonías como resurgió aquel valle de Mi parábola que reconstruiste inspirándote en aquellos dos inmensas montañas que quedaron intactos e inmarcesibles porque las defendía la Gracia de la Luz de aquel Señor, y que se llamaban, recuérdalo: Una Fe, la otra Esperanza.
Yo soy la luz de aquel Señor y aquel Señor es el Amor.

Pueblo muy Amado: Te han dicho que dije: Dad a Dios lo que es de Dios y dad al Cesar lo que es del Cesar, mas hoy te digo:
AL GOBERNADOR DA LO QUE ES DEL CRISTO, Y A DIOS DA LO QUE DAS A TUS HERMANOS.
Del Cristo es todo, ya te lo he dicho: Del Cristo es el perfume de tu Alma, la suave caricia de tu Espíritu. la bendición, la Ley de la Armonía, la obediencia a la ley justa y la resigna¬ción y la disculpa a la ley injusta.
Prepárate a dar todo eso a los Cesares de hoy porque ellos también te lo darán más tarde a ti.

"Se acercan los tiempos en que los gobernadores serán las autoridades que iluminen a sus pueblos, los inspirados mayores, los proveedores y sabios guías de sus muchedumbres".
La herencia política de tronos y coronas con su caudal de vanidades y sus cortes de vanidosos, la herencia política de partidos con su caudal de autoelogios y sus cortes de autoelogios, irán a dar al sepulcro que cubrirán los polvos de los siglos venideros, y regirán los que más sepan porque mayor Amor tengan en su corazón. Se acercan las Edades en que Mis hijos que como gober¬nantes pronto pasan, no os llamarán subalternos ni vasallos, sino hijos, porque los verdaderos Grandes de la Tierra, sabrán claramente por la virtud de su propia Luz Espiritual que son pequeños, pero sin embargo se sentirán padres de los menores y de los débiles.

Ellos comprenderán en espíritu y en verdad, que tienen en sus manos la ocación propicia para elevar cada vez más a la Humanidad de sus porciones, pero ellos también necesitarán de tu Amor Mi Pueblo. Los Amarás, los bendecirás y los ayudarás en sus altos deberes.
Y Vosotros, Gobernadores de hoy, romped las absurdas costumbres y las inicuas leyes que sostienen el caserón hecho mercado que administráis.
Derribad valientemente los techos centuriales de las cue¬vas de los pobres mercaderes, que también se entristecen y llo¬ran en medio de la lobreguez de sus despachos, ante el peligro de sus hermanos convertidos en enemigos de lucha mercantil, y tratan, los unos y los otros, de llevarse sin misericordia el mayor botín en la guerra de las monedas.
Vosotros Gobernadores de hoy que habéis heredado la complicidad en esa guerra sorda, dura y egoísta, que es la ge¬neratriz de las otras guerras de armas tronantes, y torrentes sangrientos de lágrimas de niños y de mujeres santificadas por sus sacrificios de madres, transformad ese legado de tráfico y de luto en manantial de bellas actividades de concordia es¬piritual y de provisión material y abundante para todos y ca¬da uno de Mis hijos.
Quitaos de encima ese solapado monstruo financiero a ese verdugo que atormenta a las virtudes de Mi Padre que perma¬necen humildes y escondidas en el corazón de todos los hom¬bres, en vosotros mismos y en esos que gobernáis.
NO CORRESPONDE A ELLOS SINO A VOSOTROS EL ARROJAR A ESE CAPATAZ DEL DOMINIO QUE VOSOTROS MISMOS, TODOS, LE PERMITÍS.
DECIDIOS SIN MIEDO, PONIENDO VUESTRAS ESPE¬RANZAS EN MI, A CREAR NUEVAS FORMAS DE SUPERIOR CONVIVENCIA ESPIRITUAL Y MATERIAL ENTRE VOSOTROS. cread, producir, inventad sistemas duales de dirección amorosa para el Alma y los cuerpos de vuestros her¬manos.

No seáis tímidos, Mis Amados; no seáis como lo fue Mi tímido Amado el Gobernador Poncio Pilatos, el que recono¬ciendo la Luz que tenía enfrente en la forma de Jesús, tuvo miedo a la ira de Mis hijos los judíos y se lavó las manos pero se ensució el Alma.
Desde entonces ha regresado varias veces a la Tierra en nuevos cuerpos, como regresan más o menos casi todos los go¬bernantes políticos o los gobernantes de conciencias, los tími¬dos, los soberbios, los sin Amor, es decir, ha regresado no co¬mo guía de pueblos sino como mendigo entre algunos auténti¬cos Cristianos, que con su Amor le dieron invariablemente en abundancia y detuvieron su necesidad.

El venia deseando pagar entre Cristianos, pero como le faltaba Luz, se equivocaba, olvidaba que Jesús y los suyos no se vengan porque somos parte integrante del Amor de Mi Padre. Empero, la falta de Pilatos fue grave, y en un instante de completa lucidez espiritual, en uno de esos momentos de que te he hablado de los propios juicios del espíritu del hombre, reconoció su error y resolvió imperativamente venir entre fal¬sos cristianos, entre mercaderes de los peores, a tomar la copa rebosante de la impiedad, como la que él Me dio.

Nació nuevamente de padres que no conoció; lo recogieron otras fieras humanas que lo golpearon y enfermaron.
Joven aún, imploraba la limosna pública porque lisiado y lleno de lágrimas no podía trabajar.
Agotado y miserable y gimiendo tristemente, en el quicio de una puerta del palacete de un potentado judío, á quien más tarde se le llegará también el momento de liquidar la cuenta que no se paga con monedas ni con palacios, Mi Pilatos se le acercaba el momento sublime.
Sus débiles quejas pero instintivamente también de remordimiento estaban ya terminando de pagar la cuenta, y otra de las Gracias de Mi Padre le vino en aquellos instantes: Se reco¬noció súbitamente en aquella carne gangrenada como el mismo Espíritu de aquel tímido Pilatos.

Entonces, desde el fondo ya lavado de su conciencia ilu¬minada me llamó por Mi Nombre dulcemente, con la digna mansedumbre del instante; Me llamó para Amarme, no para pedirme perdón porque los iluminados no pierden el tiempo implorando perdones a la Luz Suprema que es perdón Eterno; Me buscó, para darnos gracias a Mi Padre y a Mí, y con cuánto Amor Me hice visible ante sus ojos agonizantes.

Le quité sus tremendos dolores; Me vio, no como Me pintan con el rostro compungido, no, Me vio como fui, impertur¬bable y digno de toda ocasión, pero me vio además con las esplendideces con que Me cubre Mi Padre.


Me reconoció con alegría infinita; le volvió radiante y plena la Vida Espiritual en su cuerpo, y al verme y reconocerme, Amó a Mi Padre en Mí, Me Bendijo en silencio elocuentísimo y vivió segundos indescriptibles de dicha Espiritualidad que jamás se olvidan en la Eternidad.

Mas su momento de dejar la Tierra era llegado, dejó el cuerpo, lo recibí también en Espíritu y hoy es uno de los redimidos por mi Amor, uno más de los activos Iluminados de los Cielos.
He aquí 19 siglos de sufrir; he aquí 19 siglos de recoger multiplicado el granillo que se siembra.
VOSOTROS GOBERNANTES, MIS MUY AMADOS GO¬BERNADORES DE HOY EN DIA, TRATAD DE EVITAROS ANALOGOS SUFRIMIENTOS.
Aquí os marco el sendero:
Unid la dirección de la conciencia con la dirección de la materia.
El hombre es cuerpo y Espíritu, entonces, de acuerdo con vuestra lógica más elemental, debéis ser los Directores de esa dualidad, y por añadidura también racionalisima, debéis crear sistemas de dirección o de gobierno en plena armonía con tal dualidad.
Esa dualidad de acción directriz es sencillísima:
Empezad proclamando el gobierno individual y colectivo del Amor; usad todos los medios que tenéis y que desperdiciáis en proclamar economías extravagantes, y la fuerza y amplitud de esa proclamación, irá despertando el Amor en las concien¬cias, y rápidamente os irá inspirando los métodos necesarios para transformar los viejos caserones del tráfico, en amplios graneros para todos vosotros.
Mas, no ataquéis ni persigáis a ninguno de los que hoy orientan las conciencias con sus diversas religiones, no, al contrario, llamad a todos y cooperad todos juntos ayudandoos y irnandeos los unos a los otros.

Recordad que todos debéis sentiros como. lo que sois: Her¬manos.
Usad también los Médiums de altura para que podáis recibir certeros y desinteresados consejos espirituales, mas, no olvidéis que para no equivocaros, la síntesis y la tesis suprema del Amor que vibra en este Libro de Mi Luz, son las melodías con las cuales deben armonizar todas las comunicaciones mediumnimicas.
Lo que no esté de acuerdo con los consejos del Amor, no puede ser jamás auténtico de ningún Ser de Luz.

Tenéis corazón y cerebro; abridos para que recibáis también directamente de Mí.
Ahora os hablo a todos:
En cuanto a Mí, ten más cuidado en lo que Me das para que no caigas en tus leyes amargas de remordimientos de con¬ciencia y de dolor; no me des nada que no sea limpio, que no sea puro; dale a tus hermanos ESO, Amor, que con eso Me haces la mayor ofrenda y Me das la más grande dádiva a tu alcance.
El que tú llamas enemigo es Mi hijo y es tu hermano y lo amo tanto como a ti te amo; tiéndele la mano y ámalo, no te conviertas en criminal espiritual llamándolo enemigo.
Ama, sin que jamás te canses de Amar, a todo y a todos, como si todo fuera de todos y como si todos fueran tus hijos. No busques mayor Sabiduría porque no la hay en la Tierra.
Humanidad muy Amada: Algunos de Mis hijos pecadores como todos vosotros, a quienes he mandado que lleven a tu mundo la Luz esencial de Mis irradiaciones, te darán estas cá¬tedras y otras más de nuevas revelaciones y grandezas que el. Amor de Mi Padre derrama para ti.

Estúdialas y medítalas. ELLAS FORMANDO ESTAN EL LIBRO DE LA VER¬DAD SUPREMA.
Siéntelo con todo tu corazón para que te encuentres más preparado a recibir los intermitentes y próximos resplandores de las irradiaciones del Espíritu del Amor
La Esencia es Mía; la Verdad y el Amor son Míos, mas, la palabra y la escritura son de ellos, de Mis instrumentos, de los intérpretes de Mis Vibraciones Espirituales.
Ya te dije que traduces imperfectamente la irradiación eterna, porque imperfecta eres, Humanidad; porque te falta preparación espiritual para poder recibir e interpretar mejor lo que Mío es.

Empero, estas son las primeras gotas de la dosis que te reservo para que vayas curándote de tu materialidad.
Mi Amor queda cual efluvio de balsámicas caricias entre las páginas del Libro de Mi Cátedra.
Repásalo y propágalo, Pueblo; comparte el pan de Vida Verdadera que has recibido en su lectura, con los tristes, con las Almas sin elevación y sin esperanza, llévales también tú el Libro, Mi Amado, ¿qué no sientes misericordia por Mis hijos?
No murmuréis de vuestros hermanos encargados de colocar mi obra tal cual es: limpia y pura.

La obra es Mía la doctrina es Mía no de Mis hijos, y el Ejemplo soy yo, no ellos.
No os fijáis en las pequeñeces mundanas de los propagadores di mis grandes Cátedras irradiadas.
Ellos tienen sus misiones y ante ellos mismos responderán, no ante vosotros.
Ayudadlos y sembrad, los que estáis preparados, esas hermandades cristianas de cátedra en todas las aldeas y en todos los Pueblos.
Sembrad esos rosales de flores de Amor.

Colmad de blancas azucenas Mis campiñas para que se llenen de fragancias y de esencias los jardines de la espiritualidad que deben imperar en el mundo en lugar del seco y en¬gañoso materialismo que tanto os desvía de la Paz Verdadera.
Y esta Mi Paz del Alma mando entre vosotros. Sabed recibirla; no pongáis diques al torrente diamantino que lleva en sí Mi Santa Paz. Abrid esas ánforas internas y conservadlas siempre llenas. Pensando en Mi no volverán jamás a secarse. Yo os bendigo, y en Mi Bendición va todo lo que necesitáis, Mis Pueblos muy Amados.
NUEVA VIDA, GRUPO DE NUEVA VIDA QUE AVANZAIS TAMBIEN CAYENDO Y LEVANTANDO PERO TAMBIEN FORTALECIDO POR MI AMOR. CERRARAS AQUI EL TERCER CUADERNO DEL PRIMER RAMILLETE DE TU VERGEL EN FORMA DEL PRIMER TOMO DE EL LIBRO DE LA VERDAD, REVELADA POR CONDUCTO DE LA ALTA MEDIUMNIDAD. PARA ESE PRIMER TOMO DE CATEDRA SELECTA, YO TE DARE UN CAPITULO MAS, SORPRENDENTE DE ENSEÑANZA EXCELSA Y DE NUEVAS REVELACIONES QUE TENDRAN INMENSO ALCANCE EN EL CORAZON DE LOS HOMBRES PARA AYUDARLOS EN SU FUTURO.

Para que puedas editar con superabundancia ese Mi Libro Amado, ocurriras pidiendo humildemente la cooperación de todos los Mandatarios, chicos y grandes del territorio de este Mi Diamante Mexicano, en donde encarnó uno de los Míos, no perfecto pero Mío a plenitud en uno sólo de sus actos materiales. ¿Sabes Mundo, quién fue ese?
Fue Mi hijo Nicolás Bravo, fue él quien a costa de su propia vida, porque desobedeciendo estaba una orden del Jefe de la Nación en rebeldía, llorando amargamente en su Alma el impío sacrificio a palos de su progenitor, Me escuchó en su corazón, y despedazado, pero humilde y fuerte, arengó en breves pero santas palabras a los centenares de sus prisioneros condenados a muerte por el primer Jefe, y les dio generosamente la libertad y la vida en respuesta a ese suplicio de su padre anciano que agonizó entre los golpes de los hermanos de aquellos prisioneros, hijos Míos también muy Amado como los otros verdugos, como Mí Nicolás y como todos vosotros, Mis Pueblos.
Por eso, Nueva Vida, harás lo que te digo; hay almas grandes que te responderán aquí y en otras partes.
Seguid luchando, pero en Paz, sin choques, Mis Amados.

DonRafadeAcapulco
Mensajes: 662
Registrado: Lun Jul 07, 2008 11:26 pm
Contactar:

Re: A las Reencarnaciones de Poncio Pilato

Mensaje por DonRafadeAcapulco » Mié Mar 10, 2010 3:07 am

Saludos a nuestro Hermano Daniel Manzanares.

Muy bello mensaje contenido en esta Cátedra del Maestro de maestros, refiriéndome a lo que Manifiesta en su Esencia contenida; Cátedra, la cual fue entregada originalmente en la ciudad de México D. F. dentro del Recinto: "Nueva Vida"... y que realmente es perteneciente a antes del año 1950 -dentro de los Tres últimos años- según me comentó el hermano don Miguelito (Lic. Roberto Garza Amata) quien ya partió de este valle Terrenal; de la misma, por ser considerada Fidedigna y tomada en cuenta por los sintetizadores del Libro de la Vida Verdadera, formaron con parte de su contenido, una de sus nombradas Enseñanzas dentro del mismo.

Hermano Manzanares, solamente le sugiero, el que sería mucho mejor que Usted, en lugar de estar aportando todas esas Cátedras, diese la Dirección de Internet de donde las copio; aunque deduzco que algunos de este Foro, ya las han de haber localizado y lo habrán hecho, puesto que estas Cátedras entregadas a través de la Facultad de la Pedestal María Amparo conocida también por: Helenita... que fue su nombre legal en diminutivo, no pertenecen originalmente a su Página web de Internet, luego entonces carece de Sentido su buena intención de exponerlas en este Foro ocasionando que se enfrenten y se confronten en algunas ocasiones, las síntesis de El L. V. V. vs las copias procedentes de Cátedras Originales; o sea: las síntesis de lo derramado por el Verbo Divino "depuradas" en las síntesis realizadas… contra: lo Derramado por el mismo Verbo Divino, pero sin estar aún completamente Depuradas en su Mensaje escrito.

Observación y Aclaración:
El gobernador de Roma que decretó la Crucifixión, se Apellidaba; Pilato… y no: PILATOS… como ahí erróneamente lo escriben; pero ese error trascendió también a los sintetizadores de El L.V.V. puesto que también está contenido y repetido por doce ocasiones en todas las Síntesis realizadas en su referencia; existentes y aún contenidas, en El Libro de la Vida Verdadera.

Respetuosamente con mucho Amor, Comprensión y Tolerancia, en Pro de la Superación Espiritual del nuevo Pueblo de Israel y de la Humanidad, en el nuevo Tiempo de Cumplimiento Espiritual dentro de la Tercera Era de Luz.

Atte.: Su hermano: Rafael de Acapulco Gro.

DonRafadeAcapulco
Mensajes: 662
Registrado: Lun Jul 07, 2008 11:26 pm
Contactar:

Re: LAS REENCARNACIONES DE PILATOS

Mensaje por DonRafadeAcapulco » Vie Mar 12, 2010 12:47 pm

Fe de erratas:
Aclaración:
Debería estar escrito así (Lic. Roberto Garza AMAYA) en lgar de: (Lic. Roberto Garza Amata)

Espero a Bien de Usted, el que no se levante también, buscando señalar mis faltas y a tratar de censurar mis errores sean de dedo o debidos la semántica erroneamente aplicada en mi escritura y modo de expresión.

Respetuosamente con mucho Amor, Comprensión y Tolerancia, en Pro de la Superación Espiritual del nuevo Pueblo de Israel y de la Humanidad, en el nuevo Tiempo de Cumplimiento Espiritual dentro de la Tercera Era de Luz.

Atte.: Su hermano: Rafael de Acapulco Gro.

manzanares
Mensajes: 157
Registrado: Lun Feb 02, 2009 7:30 pm

Re: LAS REENCARNACIONES DE PILATOS

Mensaje por manzanares » Vie Mar 12, 2010 6:01 pm

SALUDOS HERMANOS:

CON GUSTO LES PUEDO COMPARTIR TODOS LOS TOMOS.( 7 TOMOS DEL LIBRO DE LA VERDAD , EL LIBRO MAYOR, Y LOS 2 TOMOS DE " DONDE EL AMOR ES DESCONOCIDO NO HAY PAZ ) A LOS QUE LO DESEN.

Responder

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado