LA PRIMER ENSEÑANZA DE JESUS A LA EDAD DE 12 AÑOS

Participaciones que estan en contra del Libro de la Vida Verdadera
manzanares
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LA PRIMER ENSEÑANZA DE JESUS A LA EDAD DE 12 AÑOS

Mensaje por manzanares » Mié Mar 10, 2010 12:09 am

Nota de los Moderadores:
Es nuestro deber aclarar que esta participación va en contra de las enseñanzas contenidas en el Libro de la Vida Verdadera (LVV), donde se previene en muchas de ellas acerca de "comunicaciones" posteriores a 1950 que no son provenientes de Dios Padre.








catedra

¡GLORIFICADO SEA EL AMOR DEL SUPREMO SER!

¡GLORIFICADA SEA LA LUZ DE LA VERDAD!


¡GLORIFICADA SEA LA VERDAD MISMA Y AQUEL QUE SEA MANSO Y HUMILDE DE CORAZON!


En esta noche en que vienes a buscar Mi luz, pueblo que¬rido, en esta noche en que el Verbo viene a ti para iluminarte, te recibo y acaricio tu corazón, ilumino tus sentimientos, alum¬bro tu conciencia y te Digo:

Mi paz de amor es contigo. Mi paz de amor, esa paz bendita y sublime que es toda quietud, que esa dulzura y esa paz sean en tu corazón para que puedas tranquila y serenamente escuchar Mi palabra en esta Cátedra mayor.

En Cátedra mayor el Verbo viene a ti porque así lo requie¬ren los tiempos y de acuerdo con ellos la necesidad del cambio en las Doctrinas, de acuerdo con el desarrollo de. , los hombres las necesidades de aumentar la luz y la verdad.

El Reino está abierto y la luz redentora del Santo Espíritu dispuesta está a iluminar a los moradores de la Tierra que sepan espiritualizarse a pesar de vivir en la materia. Espiritualiza tu existencia, Humanidad, para que, iluminándose cada uno de vosotros ayudéis también a iluminar el mundo.

Pueblo Mío, nuevamente el alimento espiritual para nutrir tu conciencia. Nuevamente Mi palabra espiritual para ayudar a evolucionar tus sentimientos, para ayudarte a evolucionar a ti mismo porque Mis Cátedras son para esto: para ayudar a tu evolución, para hacer crecer á tu alma, para hacerte brillar, para prepararte, oh Mi Pueblo amado, Esta preparación que tú necesitas para llegar al Reino, es la que te dan Mis Cátedras haciendo evolucionar tu conciencia para que te sientas lleno de Dios, para que le des a Mi Padre Celestial cuanto tú eres, porque todo cuanto tú eres es de Él, para que te entregues a Él, para que le des tus ojos y a través de ellos surja la luz del amor como estrella y puedas acariciar con la mirada. Para que entregues tus labios al Supremo Verbo de Amor y des conoci¬miento espiritual; para que dediques tus oídos a escuchar cosas elevadas y tus labios para el bien de tus semejantes y tus pies transiten siempre por el buen camino, y tú seas todo de Dios. Entrégate a Mi Padre Celestial y entonces florecerás en tu propio interno.

EL FLORECIMIENTO DE TU CONCIENCIA ES TU PRO¬PIA SUPERIORIDAD, no olvides estas palabras, que si floreces en conciencia, creces en luz y te conviertes en la expresión de la verdad, en un centro de amor.Sigue por Mis caminos iluminados que deben ser tus cami¬nos, pues no debe haber caminos opuestos entre tú y Yo, escucha la voz de la conciencia, de tu Ser que mora en ti.
En esta noche Quiero revelarte algo que corresponde a Cá¬tedra mayor, a día importante, a noche llena de solemnidad; Quiero que estés entero, completo, con todos tus sentidos dis-puestos a recibir plenamente consciente, para no olvidar que estás aquí en disposición de llenarte de Mis palabras, de llenar tus sentimientos y tu corazón de la ternura, del valor e importancia de Mis enseñanzas, porque es importante para ti lo que en esta noche escucharás.

Según tú, que has escuchado muchas Cátedras del Verbo Luz, y que el amor se ha derramado en tu entendimiento, dime:

¿Cuánto tiempo hace que empezó Mi enseñanza, Mi verda¬dera enseñanza plena de luz, la enseñanza fuerte y verdadera?

• Mi enseñanza, la magnífica enseñanza que hubiese dado al mundo mucho luz, que hubiese hecho muchos libros sagrados llenos de verdad, de fuerza y de poder, esas palabras que no se escribieron porque a los hombres no les convenía, esa enseñanza que te robaron porque era para ti, esa enseñanza fuerte y ver¬dadera empezó a la edad de 12 años, estando los sacerdotes reunidos en gran fiesta. Yo estuve entre ellos y el Verbo se derramó dejando claras y brillantes enseñanzas que hubieran conmovido a los hombres de letras y de saber, Aquellos sacerdotes pasaron horas escuchándome absortos; pero sentían temor por lo que mis labios expresaban como sentencia a los hombres;; porque cada frase era para ellos una sentencia, para unos advertencias, para otros mandamientos, para otros conocimientos de la Ley Suprema de Mi Padre Dios y de cierto ellos temieron y tuvieron miedo en escribir lo que escucharon. Y así pasaron las horas y Mi madre me buscaba afligida.

A aquellos sacerdotes les habló Mi espíritu, mis labios bri¬llaban por la luz del Verbo, por la luz del Espíritu que se manifestaba a través de Mi materia dando superiores revelacio¬nes. Así hablé a los Sacerdotes, así dije las verdades que Mi Ser traía para ellos; mas ellos por temor no escribieron estas cosas porque les reprendía por disfrazar la verdad y hacerla oropelezca con la impostura. Todos quedaron conmovidos y aun¬que demostraban una aparente tranquilidad, en su mente y en su conciencia quedó como sentencia eterna Mi enseñanza de ese día.

Entonces comprendieron su error al pensar que Dios era iracundo y vengativo, cuando les expliqué que Era el Centro del Amor de los Amores, el más dulce Padre y aunque cambié sus conceptos, no convino a sus intereses creados cambiar su modo de ser y de pensar y lucharon verdaderamente consigo mismos. Su conciencia hablaba; pero ellos callaron.

Siempre que hay intereses creados los hombres callan, cuan do en ellos no habla primero la voz de la conciencia. Los intereses creados los hicieron callar porque ya eran dueños de aquello que en Mi Nombre habían tomado para sí; sin embargo, han pasado los tiempos y en la conciencia de ellos, grabada está todavía, para siempre, aquel Dios de amor del que les hablé y el Dios de venganza en que ellos creían terminó para siempre.

También les hablé de otras cosas que tú no conoces, de ver¬dades llenas de amor y sabiduría, porque el Maestro del amor es el Maestro de la sabiduría.
Quedaron confundidos, porque tanta sabiduría en sus men¬tes no cabía y quisieron reprenderme y discutían confundidos de que en aquel pequeño cuerpo se manifestara tan potente¬mente la Sabiduría Divina y animándose, se resignaron a seguir escuchándome lo que les decía de las Leyes de Dios y del Reino de Mi Padre. Y lo que a ellos dije entonces, tú no lo sabes porque lo callaron y tampoco lo comprenderías ahora, sólo debes saber que aún no son felices, que no gozan del Reino por haber guardado lo que hubieran entregado a las multitudes.

Con su silencio cometieron un hurto de las enseñanzas que eran para ti. Caminan como sombras errantes, sin paz, porque hay hurtos terribles. Ay! de aquél que cometa hurto con la divina herencia entregada para los hombres de la Tierra. Se hacen terriblemente deudores por haber hurtado lo que Dios les entregó para dar.
Mi Padre me entrega a Mí y Yo a los hombres doy el men¬saje lleno de sabiduría, de luz y de verdad.

Escucha lo que vais a oír y grábalo en tu memoria:

Desde niño di enseñanzas superiores y sublimes para aque¬llos que saben comprenderlas, recogerlas y buscarlas. Mi ense¬ñanza para ti, ya lo dije, empezó a la edad de 12 años, y cada año que pasaba mis enseñanzas iban siendo cada vez mayores y potentes.

Dicen que Yo fui a la escuela de los hombres a aprender; ¿pero no sabes que en Mí dominaba el Espíritu? ¿Que mi cuerpo estaba dominado por mí Ser? es decir: Mi cuerpo y mis labios eran centro de manifestación del Cristo de Dios y estando Yo lleno del Santo Espíritu no necesitaba profesores en la carne. Estando Yo lleno de Luz interior, no necesitaba la Luz exterior que me alumbrara. Yo fui a todos los lugares donde los hom¬bres Se reunían; pero no aprendí nada de ellos; Yo les llevaba la Luz; pero no a través de letras y lecturas; sino la que traía dentro de Mi Esa Luz desbordándose en enseñanzas, iluminaba los Recintos en donde era escasa la sabiduría de los cielos.

Mis labios brillaron siempre con amor; pero brillaron también con la suprema sabiduría, porque llenas de sabiduría están las Leyes de Mi Padre Dios.

Así sabrás, pueblo Mío, que toda la vida de Mi cuerpo sólo sirvió de ejemplo a los hombres. No hubo un solo momento inútil en ella y a mayor edad desarrollé mayor enseñanza para ti que empecé a entregarte desde la edad de 12 años. Y demos¬tré a aquellos sacerdotes que habían leído y estudiado tanto, que no sabían todo lo que el amor y la sabiduría espiritual manifestaban por mi cuerpo.

Si tú no sabes lo que llevas dentro de ti, nada sabes por más que hayas leído. Si quieres ser sabio, busca en tu interior, deja que hable tu ser y él te enseñará exactamente lo que necesitas, sin desperdiciar el tiempo leyendo inútilmente muchas veces.

No quiero decirte que todos los libros sean apócrifos; pero la mayor parte lo son. No te digo que todos son quimera de los hombres; pero sí muy pocos no lo son. Hay que escoger lo que se debe leer y debes seleccionar tus lecturas para que no te confundas y para que no pierdas el precioso tiempo, por¬que el alma necesita ese tiempo para ser útil en la Humanidad de los hombres encarnados y desencarnados.

Así comprenderás que toda Mi vida fue un constante ejem¬plo para ti y la dediqué a la enseñanza y también podrás decirme ¿Quién sabe más, el que se pasa la vida leyendo cosas inútiles, el que se pasa la vida en disciplinas inútiles, o el que se pasa los momentos de su vida corta espiritualizándose y es¬cuchando la voz de su interno?


No olvides que en el gran Universo existe una comunica¬ción mental y que la intuición sirve para hacer efectiva y fácil esa comunicación mental con las almas. No olvides que la intuición es facultad humana y por ella recibes las verdades superiores; pero también es facultad espiritual de la cual no sabes hacer uso, ni elevar tus facultades para recibir sutilmente de lo que está lleno el ambiente: de la Luz de Cristo, del mensaje superior que del Reino viene.

Si tú sabes buscar encontrarás una vida útil, porque en Mis enseñanzas te he dejado trazado el camino de luz y sa¬biduría.
Sólo la enseñanza del amor infinito equilibra y alumbra al hombre, lo hace fuerte y le concede el valor espiritual. Sólo ella lo eleva.
Sigue por el largo sendero de la sabiduría para que seas poderoso, ya que todavía no puedes seguir por el sendero de la sabiduría amorosa, sigue por el del conocimiento que es pri¬mero, ya podrás después guiarte por el del amor.

En ese largo sendero del conocimiento empezarás a desma¬terializarte, conociendo las cosas superiores del espíritu; después empezarás por ese mismo conocimiento a desmaterializarte. El que se desmaterializa empieza a dar paso a lo espiritual y todo eso lo harás por el sendero del conocimiento, antes de llegar a la senda de la sabiduría amorosa. Por la senda del conocimiento empezarás a dar los primeros pasos y poco a poco te irás ha¬ciendo fuerte interior y exteriormente, porque sabrás buscar en esas dos fuerzas tu equilibrio y de ellas emanará tu poder, tu salud, tu felicidad.

El hombre que odia, no puede ser sano ni espiritualmente fuerte. El hombre ignorante de las cosas del espíritu ¿Cómo puede ser sano y feliz?, ¿cómo puede ser fuerte interiormente hablando?
Fíjate bien, pueblo amado, en cada una de estas palabras. Te conviene saber estas cosas espirituales para que las apro¬veches para el bien de tu alma y de la vida eterna de tu alma. Te conviene fijarte en mi luz, conocer Mi sendero. Y el hombre que sabe, es porque sabe y conoce de sí mismo, porque ya recibe de Mi Padre las verdades y con ellas alumbra su vida, no porque haya leído muchos libros.

Tú aprende ante todo que Mi Padre es el Padre dulcísimo y amoroso y jamás el Dios vengativo y rencoroso. El Padre es el que a través de su Verbo da luz y cariño, Él que a través de su Verbo te cura de la enfermedad, de la pobreza, del desamor y de la ignorancia.
Débil y sombrío y a semejanza de una hoja seca que se lleva el viento es el que no sabe y el que no ama. Y Yo Quiero que sepas y que ames. Yo quiero llenarte de santas inclinacio¬nes espirituales; que tus sentimientos sean de caridad y misericordia; que aprendas a recibir el mensaje del interior, para que te corrijas y recibas verdaderos valores.
Los Sacerdotes que entonces Me escuchaban se convencieron que ellos sabían poca cosa a medida que Yo hablaba y comparaban Mi palabra con sus frases vacías, sin esencia, que a pesar
de haber estudiado tanto, su memoria poco había conservado porque poca esencia había encontrado.


Tú debes ser esencial porque tienes de Mi amor que te hace fuerte y la luz del conocimiento que te llevará a la sabiduría. Tú debes ser más esencial para que puedas decir que penetras en conciencia tus deberes, porque el que penetra en conciencia el sendero del cumplimiento de su deber, ese, encontrará des¬pués el sendero que conduce al Reino.

En esta noche hay muchas mentes que han venido más que por amor, por curiosidad; mas Yo las bendigo y las recibo, les doy la luz de Mi palabra y la esencia de Mi amor; porque todo aquél que viniese aún por curiosidad solamente. Bendita sea; si el Amor no le toca hoy, le tocará mañana y en el amor encontrará la paz.
Y vosotros que venís convencidos de que es el Verbo de Dios, también os bendigo con infinito amor.
El Espíritu es fuerte porque sabe que tiene como herencia divina la sabiduría y amor del Padre en su propio Ser y el poder, como resultado de las dos fuerzas primeras.
Esa sublime herencia la guardas en el interior de ti mismo, en tu alma, Humanidad, como luz sagrada que no ha surgido al exterior; pero que en el santuario interno alumbra, como lámpara votiva.
Hay en ti una gran belleza: la herencia sublime que llevas contigo. Tu herencia Secreta que nadie ha mirado y, ese tesoro interno, no lo has manifestado a través de tus labios ni de tu entendimiento, ni de tu pensamiento.

Algunos de vosotros pensáis que no He derramado sabi¬duría y os digo que no sabéis lo que decís. Que si en esta noche y en otras Cátedras mayores no encontráis sabiduría, es porque estáis ciegos y los ciegos creen que no existe lo que no ven.
Sabiduría tienen Mis Cátedras; pero hay que saberla bus¬car, hay que saberla sentir y el que no sabe de su "Herencia Secreta", tampoco sabe encontrar los valores espirituales que emanan del reino de la verdad.

En la "Herencia Secreta" de cada hombre existen grandes valores hasta hoy no revelados. Los empezáis a revelar poco a poco; pero aún no estáis dispuestos a recibir el contenido en todo su esplendor; os fijáis en nimiedades y desaprovecháis la verdadera esencia.
Cuando tú seas más fuerte en espíritu sabrás manifestar a través de ti mismo lo que hay en tu interno, porque lo que existe en el interior surge hacia el exterior.
Debes dominarte para no permitir que nadie te aprese. ¿A qué prisión Me refiero? Escucha bien:

Escasos de voluntad, sin saber manifestar 'el poder del es¬píritu has dejado que tus poderes adormecidos permanezcan sin manifestarse y esperan un largo mañana y siempre 'fijas un "mañana" pero de hoy en adelante deber decir siempre: "HOY" y olvidarte de tus viejas costumbres de fijar un nuevo plazo para revelar 1as cosas superiores.

Hasta hoy no has podido revelar esas grandezas porque te has dejado aprisionar voluntariamente por tus bajas pasiones. Voluntariamente has penetrado a la cárcel de tus bajas pasio¬nes, voluntariamente te has dejado encadenar por las mismas bajezas de tu materialismo. No sólo te han aprisionado tus pro¬pios vicios y defectos; sino la ignorancia de tu "Herencia Secreta". Tu bajo yo se ha agigantado aprisionando la espiri¬tualidad blanquísima que mora en ti y cada vez que desciendes hasta la bajeza de las pasiones, voluntariamente te' aprisionas.
En ti existen: la prisión, el judas, el Calvario que has puesto en tu existencia, el ángel bueno y el ángel malo, la luz y la sombra, y tú mismo no sabes lo que quieres, porque a pesar de Mis enseñanzas no estás conforme muchas veces 'y te rebelas contra la voluntad de Dios, haciendo más penoso tu Cal¬vario.

Cuando tú permitas que se manifieste el Yo Interno, te li¬berarás para siempre de esa esclavitud Mas en esta noche, oh morador de la Tierra, esclavo de tus propias pasiones, prisionero en tu propia prisión, que tienes tu traidor, quiero enseñarte que no lo dejes que se enseñoreé de ti. Tu Yo interno debe ser el Señor de la carne, el que la domi¬ne, no el dominado. El dominado debe ser el hombre inferior, el Dominador debe ser el hombre espiritual que con dulzura y amor sepa imponerse sobre el bajo yo. Por la senda de la sabiduría Voy Yo y es difícil para ti, por la senda del conocimiento te encuentre. Te enviaré Mi luz, que te iluminará y tornarás a la senda que tu ser ha dejado.



El hombre interior debe ser más fuerte que el exterior por¬que es esencia de Dios y debe vencer a la materia.


Amado Mío, me estás hablando con un adelanto de 300 años. Mientras florece la intuición en el hombre no existen espiritua¬lizados capaces de ser ejemplo de amor. La intuición en el hom-bre es difícil de desarrollar y tiene un tiempo para 'florecer. La intuición florece a través de los siglos, de los tiempos, de las edades; viene despertando el hombre a una nueva aurora de dicha imperecedera.
Tú hablas de tus anhelos confundiéndolos con la realidad de un largo mañana. Vendrán hombres nuevos con nuevas con¬ciencias, hombres espiritualizados, hombres educados que se corregirán por su propia voluntad; hombres que dominarán a su bajo yo y se superarán cada vez más, hasta que en ellos florezca la conciencia, la intuición, y, por ella, recibirán la luz del amor y sentirán el amor porque serán blandos para sentir. Pero el hombre actualmente vive arrastrado por el torbellino del mundo, materializado, sufriente y enfermo, no sabe triunfar con espiritualidad y verdad, y, de cierto os Digo: el mañana está lejos de vosotros.

Decís que sois Espiritualistas porque habéis escuchado Cáte¬dras y en ellas la palabra "AMOR" y porque habéis practicado algunos actos benéficos que os han hecho sentiros cristianos por momentos; pero todo eso es demasiado poco para poder ser Espiritualistas de verdad. Vendrán tiempos mejores y para en¬tonces Yo os espero para poneros la corona de gloria cuando conozcáis el amor.
En esta Cátedra os he hablado, no lo olvidéis:
Del poder del Espíritu, de la grandeza del hombre, del YO Eterno, del Reino de Dios que está dentro de vosotros, de vuestra "Herencia Secreta" de la Sabiduría eterna del Templo interior en donde residen las luces esenciales del amor y del conoci¬miento...


Amado Mío, mi amado solitario del camino de la vida, que me has tomado como tu dulce compañero y como tu luz, He escuchado tus palabras y tu emoción, esa emoción que mani¬fiesta lo que me amas, de cierto te Digo que el espíritu está pronto para revelar su conocimiento y su sabiduría; mas la carne no le ayuda porque es débil.

A medida que la conciencia del hombre evoluciona, se va despojando de las gruesas nubes de la inconsciencia y del ma¬terialismo y a medida que sean más útiles poca a poco ira penetrando los rayitos del YO SOY, del hijo de Dios, que irán haciendo su manifestación a semejanza del sol que despeja las nubes.
¿Qué hace el sol primeramente? despejar las nubes para manifestarse radiante.
He allí lo que hará vuestro ser con vosotros cuando vuestra materia esté dispuesta y cuando hayáis evolucionado hasta la alta conciencia espiritual en la utilidad, en la caridad, en la bondad y, entonces, cuando el sol de verdad, cuando el Hijo de Dios pueda manifestarse, terminará con las nubes de las bajezas del materialismo y dirá: ¡YO TENGO EL PODER, EL AMOR Y- LA SABIDURIA!

Yo te he enseñado que Dios mora en ti y en ti están el poder, el amor y la sabiduría, para que, cuando el cuerpo per¬feccionado y purificado esté en disposición de manifestar al Dios que mora en él, sea materia dispuesta para esa gran ma¬nifestación, para ese DORADO AMANECER.




Y aún decís que en Mis Cátedras no hay grandezas, que nada os dan... vuestra mente humana es muy escasa medida para contener la enseñanza que os traigo.


Mi amor te dice que te alumbra y te consuela, que te acaricia y te espera. ¿Has entendido lo que Mis Cátedras han querido decirte?
Que Dios mora en ti y esta en ti, que toda Su creación es tuya y tuyos son el amor, la sabiduría y el poder y, en tu ser hay todo eso. Que el Padre ce manifiesta a través de Sus hijos pero tú no has sabido prepararte para que el mensaje de Dio llegue a ti y pudieras hacer libros de los que hasta hoy no han hecho los hombres.

Yo quiero que regales Mis Cátedras, que las envíes a lugares lejanos, a otros seres que no las escuchan. Tú debes hacer por el bien de tu alma, un obsequio benéfico a la humanidad que las lleves a los Hospitales, a los Presidios, a vuestros amigos lejanos. Escribe a tus ausentes y mándales un presente d amor que contiene sabiduría, porque si tú ya no encuentras conocimiento, es porque ya no te hallas ni a ti mismo, porque ahogando la luz de tu ser no sabes encontrar el centro de 1o que está en ti y vagas por las sombras desorientado, te desmayas con tus debilidades, cuando en ti Estoy Yo que Soy tu fortaleza.

Penetra en tu conciencia para que conozca la maravilla de estas Cátedras que el Padre te envía por Mi conducto, en que la luz de Cristo se entrega a los hombres, como una santa y eterna bendición de dicha y de paz.

Cátedra de Jueves Santo, llena de solemnidad y de gran¬deza, Cátedra mayor de gran revelación, eres tú el obsequio que entrego a Mi pueblo en esta noche, porque has surgido del amor y la sabiduría espirituales del Hijo de Dios, que ama al mundo y protege a los pecadores.Haced el bien, amados Míos, con la potestad de la grandeza espiritual, sentíos fuertes y dad fuerza al Mundo que se debilita.Sensitiva como palomita mensajera eres tú, ovejita Mía, que decís con sencillez: "No sé por qué te entiendo".Yo sí sé por qué Me entiendes: Porque Me sientes, porque llego más a ti por el sentimiento que por el cerebro y la in¬teligencia.Bendito sea el sensitivo para las cosas de Dios.Bendito sea aquel que se llena de esencia el corazón, y tú te has llenado de luz, de esencia de cátedra el corazón, por eso no sabes por qué Me entiendes, porque no podrías repetir ni expresar con palabra lo que tu alma sabe y siente; pero si sabes y sientes lo que Digo ¿qué importa que no puedas explicarlo con los labios?porque sientes mucho, te consuelo mucho. Porque sé que Soy tu consolación, te alumbraré con Mi luz, porque me necesi¬tas en tu vida, porque vas buscando en Mí la dulzura y tu felicidad. Mujer amada, ve de qué manera el amor te contesta, lleva mi luz que en tus penas mi amor te consolará.



Sensitiva seguirás para las cosas espirituales, porque ben¬dito es el que es blando de corazón.
Hay quien lee mucho y no entiende de las cosas del espíritu, tú en cambio, entiendes mucho de esto y no lees nada. Por sensitiva descansarás en Mí y aprenderás a ser mansa y humilde de corazón y dispuesta siempre a perdonar.

El Sembrador Divino toma de las sencillas violetas del campo espiritual para llevar al altar del amor un violetero de fragantes florecillas. Y tú, violetita de los campos que estás en la soledad, te tomo y te llevo a tu sitio y te doy mi amor y Mi bendición.
- Los que sepan entender comprenderán lo que digo a esta mujer y he aquí que no todos vosotros sentís tan sinceramente la verdad que os traigo. Mi palabra es verdad y esencia de vid" eterna y he llegado a vuestros corazones muchas veces y no me habéis sentido; mas en esta noche me sentiréis, aunque sea mo¬mentáneamente. Seguid escuchando:
Santiago era conocido como el Apóstol sabio y con toda su sabiduría también se quedó dormido la noche de la Ultima Cena. Pedro, y también Juan se durmieron, mientras Yo sufría ante Mi sendero en el que se movían agigantándose las penas con¬tra Mí y, ellos permanecían insensibles a pesar de que estaban colocados en el sendero del Apostolado.

No quiero que sigáis durmiendo en Mi Obra, sed ligeros, no sea que venga a vosotros algo que pueda dejaros inútiles y os lamentéis inútilmente por no poder levantar el vuelo es¬piritual.
Y ¿quién es el que puede hacer tus alas pesadas inutili¬zando tú propio Ser?
El bajo yo, puede ocuparse nuevamente en bajezas, puede llegar a ti y dominarte.
No lo permitas, domínalo tú, sé su amo, su Señor; pero sin latigazos, sin violencias, edúcalo con dulzura y serenidad y él se someterá blando y mansamente a aquel que se espi¬ritualiza.
Sé como el sol que disuelve y despeja las nubes.

Sé tú, espíritu y verdad y en esta noche quiero que recuer¬des Mi nueva enseñanza. Nueva, porque es de acuerdo con los tiempos y con los hombres, como ellos la necesitan, no aquella que enseña a repetir un pasado; sino la que tú anhelas y la misma en esencia y en verdad.
Mujer que estás pensando: Si el Maestro quisiera escu¬charme.

¿Qué pena te aflige? ¿Qué deseas decirme? ¿Qué es lo que en la soledad y por las noches tratas de comunicar a tu Señor? ¿Cuáles son tus anhelos cuando elevando tu pensamiento, hablas en espíritu?
Decís que tu vida es inútil. ¡Oh luz de la conciencia! ¡Oh momento sublime en que habla la verdad que llevas dentro! has dicho en estos momentos algo grande.

Quien conoce que su vida es inútil es porque ya se alumbra con la luz de su conciencia y esa luz os trae una paz dulce y suave. ¡Ay! de aquel que no lo reconoce ni se da por entendido y que a pesar de decirle no quiere hacer nada.

Yo he visto la tristeza que invade tu alma y en esta noche estoy tocando a los sensitivos que ya tienen luz en su conciencia.

Siento agrado con tus palabras, siento agrado de tu reve¬lación. Estás triste porque piensas que no haces nada; que tu vida es inútil, eso crees tú; pero de cierto te digo que dentro de poco tiempo tu vida será una vida útil porque serás tomada para un pequeño trabajo espiritual que no es de facultad, pero es algo que harás para el bien de tu alma y después sabrás una bella verdad. Serás como un rosal florido en magnífico jardín y entonces será tu vida útil y tú serás feliz por eso. Trabajarás en Mi Obra, ya te he dicho, sin éxtasis; pero traba¬jarás. Espera que tu momento llegará. Bendita seas porque ya empieza a florecer tu conciencia, porque ya Mis Cátedras están llegando a tu corazón. Quiero que seas como una MARGARITA para el altar del universo donde mora Dios. Ese es tu nombre y así serás tú.
¿Ahora os convencéis que Yo sé penetrar hasta los más ínti¬mos pensamientos? No hay nada que yo no sepa.
Y tú, pueblo amado Me decís: ¿Por qué si tú sabes leer en la claridad del pensamiento, no me dices lo \que pienso? Por¬que no sabéis pedir humildemente. Si supieras ser manso y humilde de corazón, haría contigo lo que he hecho con esta mujer; pero tú exiges y a veces casi ordenas, porque te sientes superior y con muchos derechos y quisieras que de inmediato leyera tus pensamientos que casi siempre demandan y muy pocas veces suplican; porque no sabes suplicar; porque el ma¬terialismo te ha llenado de vanidad y así no podrás penetrar nunca el sagrado lugar en donde Puedo leer el pensamiento de la Humanidad.

El que ya sabe pedir le será concedido. Y ¿cuál es el que sabe pedir? El que sabe sentirse humilde al pedir. El que ruega sintiéndose pequeño. No el que ruega sintiéndose grande y me-recedor.
El que sabe pedir muestra su pequeñez; pero no trata de manifestar su superioridad, su grandeza o su elocuencia.
Aprende a ser manso y humilde de corazón y Yo penetraré al reino del pensamiento y lo que penséis en secreto os lo revelaré.
Aprended primero a pedir y entonces Yo diré lo que tenéis en el corazón.
¿Cuáles son vuestros anhelos, vuestros secretos? Yo pene¬traré siempre que me dejéis penetrar. No cerréis las puertas de vosotros mismos con vuestra eterna negativa del NO eterno para las cosas superiores.
Esta ha sido Mi Cátedra, pueblo amado, sería, esencial, sin que tenga como en otras partes, la parte humana y dramática, porque tú ya no lo necesitas, porque en este Recinto el pueblo ya está preparado para recibir lo que su mente necesita.
Por eso os Doy Cátedras de espíritu, Cátedras de luz, Cá¬tedras del Reino de la verdad, no Cátedras que os proporcionen repetidas emociones para que se desborde inútilmente el llanto de Vuestras pupilas.

Quiero que Mi palabra de la vuelta al mundo y es vuestra obligación difundirla, haced labor conmigo para que vuestra vida sea útil.
Si la que sinceramente hablase diciendo: "Mi vida es inútil" sabe lo que es su vida inútil, entregará más de lo que .ha entregado para el bien de su alma, porque el que bien hace, bien recibe.

Llevad el bien a los que lo necesitan y así cumpliréis con una Obra de misericordia.
Y si queréis conocer algo del Universo, tomad una cadena en vuestras manos y pensad que así como la cadena, está el mun¬do ligado eslabón con eslabón, mentes con mentes, sombras con sombras, almas con almas, vidas con vidas. Todo está unido íntimamente como los eslabones de una cadena. Cielo y tierra, hombre y Dios. La vida de Dios unida a la misma vida del hombre para evolucionar su conciencia a través de la luz que en Cátedra te doy.

Sigo haciendo Mi Obra, Mi labor Cristificada como Re¬dentor. Mi santa tarea que Dios me ha entregado.
Tú sabes algo de Mi vida; pero ignoras la mayor parte porque todo olvidas y sólo con pequeñas partes te quedas.
Tú debes escuchar siempre la voz de tu interno y así sabrás que lo que viene de fuera no es tan sabio como la voz interior.
Bendito aquel que plenamente consciente entra al gran engranaje de la vida y hace tocar la lira de su interno en conexión con las otras liras del corazón. Yo te digo que aquel ser gigante que unido con el Padre se encontraba en un cuerpo de 10 años, llevaba la fuente de perlas interiormente y sabía que llevaba esa fuente y entre los hombres repartió aquellas perlas de la sabiduría, porque aquel pequeño niño esta lleno. de Dios, lleno de espíritu, lleno de grandeza y de luz. Pequeño era Mi cuerpo; pero Mi espíritu gigante, porque Yo sabía que aquella fuente de perlas de sabiduría estaba en Mi.

En aquella reunión había sacerdotes de 80, de 70 y tantos años y los jóvenes eran ya grandes ante aquel niño sabio que siendo el más pequeño de todos, tenía más fuerza en la palabra y más luz en la mirada por ser luz del cielo 1o que alumbraba la conciencia de los hombres.

En esos días Me convertí en Maestro de los Sacerdotes, de los señores de la Ley, porque Yo les hablaba cosas de Dios que Me salían de dentro, porque Mi saber era verdadero, porque procedía del interno y no buscaba de fuera.

Así vosotros, si conocéis bien que estáis dotados de facultades espirituales y que dentro de vosotros existe la fuente de las perlas magnificas de la sabiduría, las repartiréis entre los hombres porque sabréis dónde están las perlas. y dónde está la fuente, y mientras los hombres hablen mucho, el maestro habla poco; pero substancioso..aquel niño confundió a los Escribas de la Ley, ¿queréis entender ya que la sabiduría no la llevaba el cuerpo pequeño de ese niño; sino su espíritu gigante? El Ser llevaba aquella sabiduría y tú también, corno hijo de. Dios, mora en ti el Ser que habla por tu conciencia iluminada en los momentos en que estés unido a Dios, entonces, habla las verdades de tu interior, e ilumina a los hombres que están sin esa luz. Pueblo Mío, Me he desbordado en enseñanzas, me he des¬bordado en explicaciones repetidas para que aprendáis.


¿Estáis dispuestos a ser los mensajeros del amor y llevar el mensaje cristiano a aquellos que no lo conocen? Y si pregunta¬ran quién es vuestro Maestro, diréis: Nuestro Maestro es el Maestro del amor. Y el amor brilla en todas partes.
Yo brillé porque estaba lleno de Dios y sigo estando lleno de Mi Padre. Mi Padre mora en ti y tú serás Uno con Mi Padre, cuando te sientas, como Yo me sentí, instrumento de manifes¬tación de Aquel que quiere manifestarse en la Humanidad, en Su creaci6n, porque El Creador eso Quiere, manifestarse por sus criaturas y cada uno de vosotros es Su Obra. Dejad que se manifieste por su Obra, Quiere brillar por tu conciencia. Quiere hacer de cada hombre un apóstol. Dejad que brille por vuestra conciencia.

Mi paz os dejo, mi amor y Mi ternura espiritual os doy. Seguid por mi camino, por mi sender9, que aquel que sabe amar y sentir no perderá la luz blanca del Maestro.
¿Estáis dispuestos a desmaterializaros para elevaros hasta el ideal de la espiritualidad? ¿A amaros los unos a los otros? ¿A dejar que se manifieste en vosotros el Padre Celestial a través de lo superior que hay en vosotros? ¿A sentir la vida en vosotros mismos y estar unificados con todas las criaturas como una sola?

Oh, Mi pueblo, en esta noche en que alumbrando estoy tu corazón, quisiera que brotara la flor de la verdad y del amor, la flor del saber para que supieras buscar a Dios.
Dentro lleváis la luz, dejad que vuestra lámpara esté en¬cendida eternamente para que os ilumine e ilumine a los demás; para que seáis felices en el camino que os habéis impuesto y que marca vuestro destino.
Destino de los hombres, Yo quiero iluminarte. Yo quiero ser la luz de tu destino, Humanidad. Déjame que te alumbre, que te enseñe a conocer tu luz. Déjame ser la luz de tu sen¬dero. Déjame que brille por encima de tu cabeza para despejar las nubes de tu materialismo. Que estén Conmigo como Yo Estoy con Mi Padre para que puedas decir como Yo:-Estoy lleno de Mi Padre Dios y Hago Su Santa Vo¬luntad. Las puertas del Reino prometido están abiertas para ti, Humanidad, ven al Reino de Dios y penetra a la altura de tu espiritualidad. ¡ Paz a los hombres de la Tierra con buena voluntad! Hossana a los hombres! amor a la Humanidad! misericordia para los pecadores!desde la altura de perfección quedo iluminando al mundo de los pecadores. Tu Redentor te ilumina y te bendice por una eternidad. Mi amada Humanidad, Yo te bendigo en el Nombre de Aquél que Me envía. ¡bendita seas!

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